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Proceso de duelo

El duelo es un proceso que sigue a la pérdida de algo o de alguien. Muchas personas lo


relacionan con la muerte de un ser querido, pero la verdad es que el duelo es algo que
todos experimentamos después de cualquier tipo de pérdida como puede ser el trabajo, un
animalito, el hogar, la casa, las expectativas, un sueño, una relación de pareja o amistad,
un matrimonio, un hijo dado en adopción, una capacidad después de un accidente, etc.,
todo esto puede llegar a ser devastador para la persona que lo sufre.

Manejar un duelo es aceptar la pérdida, como una realidad pero provocando un


movimiento mental hacia algo más, hacia un nuevo objetivo. No se trata de remplazar,
pero sí desarrollar una nueva opción en donde yo encuentre un significado que me
conecte con todas las capacidades y recursos que poseo y que es falso que se acaben, para
no caer y provocarme un sufrimiento estéril. Salir de la sensación de dolor, de temor, de
incapacidad, de inseguridad, de pérdida junto con todos los temores y creencias limitantes
que implica y retomar otra vez mi vida. Se trata de generarme nuevos objetivos
resolviendo el duelo lo más pronto posible pasando por las diferentes etapas necesarias y
viviendo cada una de ellas. Darse uno cuenta de que las pérdidas son inherentes de la
vida pero ésta no acaba ni se para. La pérdida es un reto para seguir creciendo,
superarme, y desarrollarme como ser humano.

La mayoría de los libros sobre el duelo sostienen que la persona afectada debe atravesar
por cuatro o cinco etapas para resolverlo. En general la mayoría incluyen el periodo de la
negación, la ira, la resignación y por último la aceptación.
Aquí hay que hacer resaltar la gran diferencia que existe entre la resignación que implica
dolor y un cambio de vida donde ya no hay un significado y sólo me dedico a aprender a
vivir en el sufrimiento, las lamentaciones, la carencia y que me puede llevar a estar
muerto en vida, sin ilusiones donde ya nada vale la pena pues toda mi atención está
puesta en lo que ya no tengo y que continuamente hablo de ello, sin darme cuenta que las
palabras tienen una carga emocional, por ende en este caso me tienen sumergido en mi
actitud ante la vida y a la larga se va a manifestar en un deterioro de mi salud. Por otra
parte está la aceptación que es reconocer un hecho traumático en mi vida que no puedo
cambiar pero que sí puedo superar, ya que toda vivencia nos deja en su momento una
gran riqueza que siempre estará con nosotros. Así yo sé que el periodo anterior es un
círculo a cerrar, pero que mi atención tiene que ir a algo hacia delante donde me pueda
sentir, realizado, seguro, útil, con ilusiones, esperanza y darme cuenta que mi vida no ha
terminado, responsabilizándome de ella y retomando la fe en mí. ¡Qué mejor que honrar a
aquellos que han sido importantes y queridos por nosotros, que llevar los valores que nos
han dejado y compartirlos con los demás!

PNL nos dice que el problema no está en el hecho en sí, sino en la forma que codificamos
mentalmente el mismo. El descubrir la manera en que lo hacemos nos puede dar la pauta
para superar el duelo. Esto nos ayudará a reconectarnos con los momentos felices, la
riqueza que nos dejaron esos hechos o esas personas. En pocas palabras es no enfocarnos
"en el negrito del arroz", sino darnos cuenta de cuántos arroces blancos existen a mi
alrededor.

Preguntarme ¿para qué me sirve a mí seguir lamentando este hecho en mi vida? ¿Cómo
puedo yo salir de esto? ¿Qué opciones diferentes hay a mí alrededor? ¿Cuál sería la
mejor? ¿De qué manera puedo usar mi libre albedrío para salir de esto y sentirme bien?
¿Qué pasaría si intento algo más? ¿Cuáles son los beneficios de una nueva actitud?

Este tipo de preguntas implican un movimiento mental, un desatascarse que me lleva a


tomar otra conducta. Estas preguntas son como si mi yo vivo, productivo, lanzara una
cuerda al pozo donde se encuentra mi yo inactivo para sacarlo, mostrarle las opciones y
decidir lo mejor para vivir plenamente y dejar lo pasado en el pasado, sólo retomando la
riqueza, los recursos y las enseñanzas que me dejó.

Existen diferentes terapias para un duelo en PNL dependiendo de la clase de duelo del
que estemos hablando y su impacto en la persona, pero lo interesante aquí es que siempre
habrá una solución. El único requisito es querer hacerlo, ya que el verbo "poder" siempre
estará sujeto al anterior.