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Dirección Editorial La Crujía Ediciones Editores Cristina Oteiza coteiza@lacrujiaediciones.com.ar Gustavo Kogan

Dirección Editorial La Crujía Ediciones

Editores Cristina Oteiza coteiza@lacrujiaediciones.com.ar Gustavo Kogan gkogan@lacrujiaediciones.com.ar

Colaboran en este número Claudio De Rosa Daniel Perez Gastón Roitberg Jorge Maestro Lila Luchessi Luis A. Albornoz María Laura Paz Mario Carlón Ricardo Palmieri

Corrección

Jimena Timor

Diseño y Diagramación Alejandro Serravalle Guillermo Batlle

Distribución La Crujía Ediciones Tucumán 1999

C1050AAM

Ciudad de Buenos Aires Tel/Fax: 4375-0664/0376

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revista@lacrujiaediciones.com.ar

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Los artículos son exclusiva responsabilidad de los autores

Fecha de edición:

octubre 2006 Tirada: 5.000 ejemplares Distribución gratuita

Registro de Propiedad Intelectual en trámite

Editorial

L a revista tiene muy buena recepción. Nos sentimos acompañados. Nos gustaría que fuera una herramienta útil para todos los que

se interesan en la comunicación. Por eso hoy queremos compartir con ustedes una inquietud, cosas que observamos.

Debido a nuestro trabajo, escuchamos, leemos, miramos y analizamos mucho los contenidos de los medios. Lo mismo nos pasa con nuestra comunicación personal, con nuestros clientes, amigos, docentes, investigadores, periodistas, autores. Notamos “ruidos” en la comunicación, en este ámbito de la industria cultural; no nos escuchamos, hemos desarrollado sobre todo la función “emisora”, pero poco la “receptora”. Como cuando aprendemos una lengua que no es la materna y nos esforzamos por hacernos entender, pero no esperamos la respuesta, no estamos preparados para entender lo que nos dicen.

Creemos que la comunicación es una relación de ida… y de vuelta. De otro modo no generamos “diálogo” y la “comunicación” no es posible.

¿Será esta una de las razones por la que llegamos a extremos como

los que vivimos hoy en el país? Parece que habláramos por diferentes canales. Cada uno en su registro. Tal vez si insistiéramos más en la escucha, sería más fácil consensuar las diferencias o darnos cuenta

que pensamos lo mismo. Aprender a dialogar

consultados, necesitados, queridos e interpretados por el otro. Mejorar

escucharnos, sentirnos

el clima social.

SUMARIO 4 MEDIOS Y al final ¿qué hacemos con Barcelona? Por Mario Carlón 6 TELEVISION
SUMARIO
4 MEDIOS
Y al final
¿qué
hacemos con Barcelona?
Por Mario Carlón
6 TELEVISION
Inermes con
mentes desformes
Por Lila Luchessi
8 PUBLICIDAD
Soufflé no es lo
mismo que “frito”
Por Ricado Palmieri
10 LIBROS
¿Es Posible medir la
calidad de la televisión?
Giuseppe Richeri visitó
la Argentina
15
11 PIE DE PAGINA
Libros
OPINION
Blanco sobre Negro /
Negro sobre Blanco
Por Claudio De Rosa
y Jorge Maestro
16 PERIODISMO
Integración o
disgregación
Por Gastón Roitberg
19
PERIODISMO
Los grandes diarios
on line en español
Por Luis Albornoz
20 CINE
Lawrence de Arabia
Por Daniel Pérez
21
Recomendaciones
en Cine
Por María Laura Paz
MEDIOS Y al final ¿ qué hacemos con Barcelona ? por Mario Carlón* T odos

MEDIOS

Y al final

¿ qué hacemos con

Barcelona

?

por Mario Carlón*

T odos conocemos a Barcelona, pero a todos nos cuesta sos-

tener una palabra sobre ella. Por eso comentamos en voz baja el último número (o el anterior, o algún otro), pero no escribimos sobre Barcelona:

nos cuesta elogiarla, nos cuesta con- denarla, es como si nos costara to- marla en serio (tal vez por eso en los grandes medios tampoco se sos- tiene verdaderamente una palabra sobre ella). La men- cionamos, pero nos cuesta decir si estamos de acuerdo o en desacuerdo con sus tapas, con sus notas, con su humor. Barcelona molesta, incomoda. Cuando no ofende, provoca risa y escándalo. Y enseguida, un sentimiento parecido a la culpa, porque no está bien reír- se de los temas que Barcelona trata, como los trata Barcelona.

Hay rumores: dicen que un grupo de alumnos está preparando una mo- nografía sobre la revista, pero que todavía no la ha presentado. Muchos creen que es otra leyenda urbana, por- que si bien Barcelona no pasa, real- mente, inadvertida, todos sabemos que es silenciada. Y eso que una vez la elogió, según dicen, Hadad. Y que en una época salía junto con TXT, la revista de Adolfo Castelo que, como se sabe, nunca compartió las ideas de Daniel H.

Los grandes medios no se han salva- do de su ironía. En la contratapa del Nº 69 anuncia: La Nación presenta su “Manual de asistencia a la gente

decente y combate de delincuen- tes”, con prólogo de Luis Abelardo Patti, revisado y corregido por Juan Carlos Blumberg: “Una guía útil para los ciudadanos expuestos a los peli-

gros de una legislación garantista”. El número 1 está dedicado a “Peruanos

y cabezas: los rostros del delito”. El número 2 se titula “Emoción violen-

dicada a: “Un día en la vida de una vendedora de entradas. El fascinante mundo de los que expenden localida- des para distintos espectáculos: una tarea que vale la pena”.

En el correo de la revista pueden en-

contrarse lectores fieles -que mani- fiestan comprarla desde los primeros números- que han comenzado a espantarse y anun- cian, ofendidos, que van a dejar de hacerlo. Es que Barcelona tiene un humor negro inusual:

“El Papa mejora y ya se babea”, tituló cuando Juan Pablo II estaba por morir, y “El Presidente no tendría ningún proble- ma de salud”, cuando la condición de Kirchner era un misterio (como sigue siéndolo ahora), mientras acompañaba ese titular con un foto- montaje que lo mostraba en un cajón mortuorio. Barcelona se ha burlado del discurso ecológico (“Greenpeace denuncia que durante los motines en

las cárceles las ratas corren peligro”), de la vida democrática y de sus insti-

tuciones políticas (“Barcelona no fue

a votar y ahora pagará sin chistar la multa de 500$ argentinos”, expresó

tras las elecciones de octubre 2005),

y de los más básicos sentimientos hu-

manos, como guardar silencio y res- peto por los muertos: “Estrenan ‘Ex- plotando a Garrafa’, un documental en homenaje al futbolista José Luis Sánchez”, cuando el fatal accidente del conocido futbolista aún era tapa

el fatal accidente del conocido futbolista aún era tapa ta: cómo eludir la cárcel por matar

ta: cómo eludir la cárcel por matar a un delincuente”. El número 3: “Vi- llas, asentamientos y barrios pobres:

el germen del delito”. Al diario Clarín

no lo han tratado mejor. En la con- tratapa del Nº 65 citan la campaña por sus 60 años y publican una nota de 1977 titulada: “Ultimaron ayer a otros 17 extremistas”. Abajo dice:

“¿Cuándo empieza la vida de un dia- rio? Empieza cuando deforma parte de la tuya”. Pero tampoco se salva el hombre común, como dice Betty Sznaider, quien recuerda una nota de-

parte de la tuya”. Pero tampoco se salva el hombre común, como dice Betty Sznaider, quien

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de los diarios. Tampoco dejó en paz

a un mito religioso-popular: “Ahora

dicen que San Cayetano es mufa”(se viene el 7 de agosto y la desocupa- ción sigue)”, fue el titular dedicado al “santo del trabajo”.

mentales embarazadas)”. ¿Qué van

a decir esos lectores ahora? ¿Cómo

puede ser que este titular no haya es- tado en boca de todos? Todavía re- cuerdo cuando Landriscina tuvo que dejar de contar chistes de opas ante las quejas recibidas.

viene realizando exposiciones en los

museos), pero exhíbanse algunas de sus tapas en una pared: es más rup- turista que cierto arte que hoy se ve en las exposiciones (por ejemplo, compárenselas con algunas de las obras “artístico-periodísticas” que se vieron en “La normalidad”, una muestra pos-crisis que también tuvo cosas buenas), y a nivel discursivo no me extrañaría que deje una larga estela. Su influencia ya se percibe en publicaciones como El Dardito de La Plata. Porque ya ha llega- do mucho más lejos de los cambios que en los 90 instaló en el periodismo Página 12 y que en los 70 y los 80 estableció Humor.

Barcelona convocó incluso al “Primer concurso de humor sobre campos de concentración”, mostrando una foto de un campo y dos globos de histo- rieta que debían ser llenados por los participantes. Entre las condiciones del concurso espe- cificaba que “El premio mayor será un viaje a Auschwitz para dos personas; además se entre- garán menciones, con entradas

y visitas guiadas para los museos

de la Shoa y de la Memoria, en la ciudad de Buenos Aires”, y que “El jurado estará integrado por prestigio- sas personalidades del ámbito gráfico

nacional e internacional, de la políti- ca, del clero y de las fuerzas armadas

y de seguridad”.

También presentó en su contratapa una publicidad titulada “Absolute Callejeros”, con una botella de vodka de la conocida marca que contenía en su interior una especie de bengala en llamas. Y cuando cayó Ibarra tituló:

“Familiares de Cromañon: ‘Ahora que se hizo justicia, suspenderemos las amenazas de muerte’ (para el que tiró

la bengala, la destitución de Ibarra es

‘un triunfo de la democracia’)”.

Barcelona ha tenido titulares anticle- ricales, antiecologistas, antipolíticos, antidemocráticos, y aún parece saber, todavía, cómo escandalizarnos. Tras los correos de lectores que anuncia- ron que iban a dejar de leerla, lejos de “bajar un cambio”, como se dice aho- ra, tituló en tapa en su último núme- ro: “Aborto. Cada vez más mogólicas se dejarían violar amparándose en una ley blanda (qué hay detrás de la poderosa industria de las deficientes

hay detrás de la poderosa industria de las deficientes Por supuesto que con Barcelona no hay
hay detrás de la poderosa industria de las deficientes Por supuesto que con Barcelona no hay

Por supuesto que con Barcelona no hay que hacer nada, si por eso

se entiende alguna acción hacia la re- vista. Pero lo que como intelectuales

no debemos seguir haciendo es seguir contribuyendo a que pase inadverti- da: la publicación merece estudios y debates, porque como todo discurso que desafía los límites, constituye un pieza clave para entender los modos

actuales de hacer

¿humor?, ¿arte?,

¿periodismo? ¿Todo eso? Lo que sea. Ya es hora de debatirla.

¿Todo eso? Lo que sea. Ya es hora de debatirla. Mario Carlón es licenciado en His-

Mario Carlón es licenciado en His- toria del Arte (UNLP) y profesor adjunto de la cátedra de Semiótica de los Géneros Contemporáneos de la carrera de la Comunicación de la Fa- cultad de Ciencias Sociales (UBA). Dirige el Proyecto de Investigación Ubacyt SO95 “Sujetos telespectado- res y regímenes espectatoriales en la programación televisiva” (UBA). Su campo de trabajo es principalmente el de las relaciones entre el arte y me- dios. Autor de Imagen de arte/Ima- gen de información (1994) y Sobre lo televisivo: dispositivos, discursos y sujetos (La Crujía, 2004).

Si el novedoso fotomontaje de tapa

de Página 12 de principios de los 90

se apoyó en el surrealismo (que según

Massota era metafórico, se apoyaba en analogía u operaciones de com- paración), aunque no sólo en los de- sarrollos de esa vanguardia (porque también utilizó la repetición pop, por ejemplo, característica de obras como las de Andy Warhol), Barcelona tiene algo del espíritu nihilista, escéptico y anarquista que en el contexto de la Primera Guerra Mundial alimentó el fuego dadaísta (“Esta revista -decía

en uno de sus números- fue impre- sa con tinta combustible, ideal para hacer asados”). Barcelona no está haciendo una revolución en el arte y no estamos en guerra, pero ¿qué ins- titución, discurso o actor no se siente un poco responsable del estrepitoso fracaso que develó la última crisis?

Barcelona -ante todo anti-institucio- nal-, nacida en 2003, hija de ese gran cataclismo, tiene dónde hacer pie y no le falta dónde hacer blanco.

Difícilmente pueda decirse que Bar- celona es una revista de arte (aunque

TELEVISION Inermes con mentes deformes por Lila Luchessi* L a televisión tiene un lenguaje procaz.

TELEVISION

Inermes con mentes deformes

por Lila Luchessi*

L a televisión tiene un lenguaje procaz. Coberturas informa-

tivas, entrevistas, comentarios, can- ciones populares y envíos de ficción incorporan formas descarnadas de designar lo cotidiano. Palabrotas y

epítetos se suceden dejando atónitos

La preocupación por los contenidos televisivos suele también dar cuenta de algo: mientras el 81% de la pobla- ción se informa a través de ese me- dio genérico, muchos intelectuales formados y cristalizados en la con- cepción de la modernidad cultural le

en la con- cepción de la modernidad cultural le a quienes no se acostumbran a que

a quienes no se acostumbran a que las cosas se llamen por sus nombres. Es

que la literalidad abruma. Y, en algu- nos casos, puede llegar a horrorizar.

El decir horroroso no es más que una

puesta en palabras del horror mismo.

A la vez, el uso de sustitutos para

mencionarlo da cuenta de un modo

de vivir, de concebir el mundo, de eludir la crudeza de lo que es efecti- vamente crudo y que, suavizado, no quiere decir lo mismo. Con una pre- ocupación mayor por la apariencia que por lo que subyace por debajo

de ella, no son pocos quienes alzan la

voz para expresar que la televisión es nociva, violenta y mediocre.

demandan a la televisión que no sea lo que es para volverse letrada. Cada tanto, surgen voces chirriantes que velan por esos pobres imbéciles que conforman la audiencia televisiva. El presidente de la Academia Argentina

de Letras ha dado muchas muestras de esa preocupación. En 2003 sugi- rió que es a través del uso cotidiano de formas coloquiales que “la mala costumbre se extiende, el gusto se corrompe y la mente de los más iner- mes se deforma”. (Pedro Barcia; en Diario La Nación, 2003). También, el ex director del Teatro Colón, Sergio Renán, le expresó al mismo diario:

“El nivel de la TV es representativo

de la degradación que se vive en todos los órdenes de la sociedad, donde prevalece una visión del mundo profundamente grosera, no sólo en las formas sino también en los contenidos”.

Los funcionarios demuestran más in- terés por las malas formas de la cul- tura y sus efectos políticos que por políticas concretas para resolverlas. Abel Prieto, jefe cubano de la car- tera de cultura planteó que “hablar de democracia parece un chiste de mal gusto allí donde la política se ha convertido en un show mediático” y alertó sobre “los medios que forman opinión” para agregar su intención de “preparar a nuestra población para que sea realmente culta y no pueda ser hipnotizada ni manipula- da”. Pero cómo se estipula lo “real- mente” culto en un mundo donde se cuestiona el gusto de los otros y, por no comprenderlo, se lo degrada hasta intentar su anulación.

no son pocos quienes alzan la voz para expresar que la televisión es nociva, violenta y mediocre.

Respecto de la experiencia europea, el productor español Joseph María Mainat se opuso fervientemente a la creación de un Consejo Audiovisual en España. Frente al argumento de las academias que planteaban que los había en toda Europa, Mainat intro-

en España. Frente al argumento de las academias que planteaban que los había en toda Europa,

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dujo dos razonamientos por demás interesantes:

1.- que también hay partidos neo na- zis en todo el viejo continente y no por eso habría que alentar su forma- ción en el resto de los lugares 2.- que nadie se mete con las expre- siones de literatos, periodistas grá- ficos, escritores, actores y, por esa razón, no habría motivos para que ninguno de ellos las emprendiera contra la televisión.

En este sentido, nadie arremete con las poesías de gusto dudoso, ni con las novelas escritas a la medida de los mecenas que las encargan, ni con los textos mediados por fuentes interesa- das y gabinetes de prensa, que derro- chan tinta cotidianamente y son con- sumidos, con muchísima suerte, por un par de millares de personas.

Respecto de la TV, el problema –tal vez- radica en que la tecnología pos- tcede a los contenidos que le dieron vida. Al tomar prestados de los otros soportes algunos recursos, temas y gé- neros, la televisión quedó condenada a ser pensada –casi inexorablemente- desde las lógicas de la cultura escrita. Entonces, y más allá de las regula- ciones que se establecen desde la ley, existe una preocupación global por los efectos nocivos sobre la infancia, el lenguaje y las buenas costumbres. Claro que –en la mayoría de los casos- esta preocupación traduce forcejeos corporativos dentro del campo de la cultura. Es que tanto ella como la co- municación en general, constituyen, en tiempos de telecomunicaciones, el espacio en el que (y por el cual) se dan vastas disputas en la sociedad y los in- telectuales y artistas de la elites letra- das no escapan a ellas. La mayoría de las veces, participan en público a tra- vés de envíos televisados de conver- saciones interminables y sin ninguna imagen que, en general, no concitan la atención ni del 1% de la audiencia.

Resulta muy llamativo que desde el propio Comité Federal de Radiodi- fusión (COMFER) se adhiera a es- tas mismas lógicas. En un trabajo de Graciana Vazquez Villanueva, Ale- jandra Vitale e Iván Fajardo Millas, se sostiene que “es en el discurso de los usuarios de los medios masivos –demandas, denuncias, pedidos de amparo- donde se plantea la centrali- dad de determinadas estrategias para diseñarla. (Vazquez Villanueva; Vita- les y Fajardo Millas. El discurso de los usuarios 4. Comfer. S/F).

al tomar prestados de los otros soportes algunos recursos, temas y géneros, la televisión quedó condenada a ser pensada desde las lógicas de la cultura escrita.

La pregunta que surge, respecto de lo afirmado, es quiénes son los usua- rios que “demandan”, “denuncian”, presentan “pedidos de amparo” res- pecto del contenido televisivo y, en tal caso, por qué para el estado sus posiciones tendrían un valor mayor que las que expresan otros actores a los que los documentos consideran “degradados” y que integran un por- centaje mucho más alto dentro de la distribución de las audiencias.

En otro de los trabajos, el mismo or- ganismo analiza los mensajes telefó- nicos dejados en la entidad: “las crí- ticas dirigidas por los usuarios sobre el uso del lenguaje en la TV, llevan a plantear que una política lingüística indicativa que tienda a asegurar el derecho a la pluralidad de estilos y de lenguajes (incluida su dimensión ideológica) en la T.V, implica sortear la trampa de caer tanto en la nostalgia de una televisión paternalista y puri-

tana como en «el recurso a la espon- taneidad propuesta y a la sumisión demagógica a los gustos populares» (Bourdieu, 1997: 70)” (Vazquez Vi- llanueva y Vitale. El discurso de los usuarios 3. COMFER. S/F). Ni tanto ni tan poco, solo prever que las polí- ticas de estado deben abarcar a todos sin establecer gradaciones ciudadanas. En ese sentido, las lenguas de los pue- blos originarios, las expresiones po- pulares, los modos de la cultura oral, las manifestaciones del consumo, la lógica audiovisual y otras formas de expresión de la cultura tendrían que ser aludidas, interrogadas y conocidas por quienes deben reglarlas. De otro modo, las regulaciones sobre lo que se expresa quedan circunscriptas a miradas modernas y prejuiciosas.

Por lo demás, la pregunta sobre la determinación metodológica resul- ta más que central. ¿Por qué las he- rramientas para estudiar las lenguas darían cuenta de efectos comunica- cionales no lingüísticos? ¿Con qué criterio se seleccionan las muestras que, se supone, deben dar cuenta de la audiencia televisiva? ¿Cuánto de discurso políticamente correcto o, lo que es peor, culposo hay en las “demandas” y “denuncias” sobre lo que no se conoce? Finalmente, debe el estado garantizar los pedidos de las minorías elitistas o establecer una política de estado que contemple las diferencias culturales. De la decisión final se desprende la calidad democrá- tica que la sostiene y –por el momen- to- nada pasa de la prescripción.

y –por el momen- to- nada pasa de la prescripción. * Especialista en periodismo, polí- tica

* Especialista en periodismo, polí- tica y opinión pública. Directora de la investigación Formación de periodistas y demandas ciudadanas de información. Dra. en Ciencia Política y Lic. en Ciencias de la Comunicación. Profesora - Investi- gadora. FSOC. UBA.

PUBLICIDAD Soufflé no es lo mismo que “frito” por Ricardo Palmieri* Cómo elegir las palabras

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Soufflé

no es lo mismo que “frito”

por Ricardo Palmieri*

Cómo elegir las palabras en la redacción publicitaria

P or qué nadie habla de empa- nadas “fritas” sino de soufflé?

¿Por qué es más atractivo “Aprenda inglés” que “Estudie inglés”?

gliacci” sino “Pagliacci”. Para que un redactor logre persuadirlos con su texto, es preciso llegar a conocer sus códigos.

con su texto, es preciso llegar a conocer sus códigos. Simplemente, porque las palabras generan imágenes

Simplemente, porque las palabras generan imágenes positivas o nega- tivas. Si no, pensemos qué nos pasa cuando leemos u oímos “vacacio- nes” o “mendigo”.

El trabajo del redactor publicitario, una profesión aún sin status univer- sitario en la Argentina, consiste en elegir vocablos atractivos, visuales, convincentes.

El experto argentino en redacción informativa Carlos Loprete sugie- re algunos trucos para hacerlo, y a ellos se les pueden sumar otros:

• Pensar en el receptor. Los segui- dores de la ópera no dicen “I Pa-

Otro caso: muchos padres y madres de niños pequeños utilizan diminuti- vos. No hay que temerles. De hecho, existe una marca de ropa infantil de- nominada, justamente, Diminutivo.

Unos casos más. Los coleccionista hablan de new old stock cuando se refieren a antigüedades sin uso. Los expertos en venta directa suelen in- cluir “semijoyas” en sus catálogos. Y los fanáticos de la raza canina Schn- auzer dicen que un animal es “sal y pimienta” cuando su pelaje presenta algunas pequeñas manchas negras so- bre un fondo blanco.

• Huir de los lugares comunes. En lugar de “tecnología de avanzada”,

se logra más potencia con “la mis- ma tecnología usada hoy en Milán”, siempre que eso sea así. Y en reem- plazo de “atención personalizada” es más oportuno decir “un Oficial de Cuentas lo atenderá cada vez que lo necesite” o “con atención a cargo de un Ejecutivo de Cuentas”.

• Reemplazar los adjetivos por da- tos. Para un hotel situado en plena Isla Victoria y a metros de los arra- yanes, no tiene sentido decir “cada habitación tiene una hermosa vis- ta”. Será más gráfico expresar “to- das las habitaciones miran al bos- que de arrayanes”.

• Ir directamente al punto. Las per- sonas están expuestas a miles de mensajes diarios. Por ello, siempre

El trabajo del redactor publicitario consiste en elegir vocablos atractivos, visuales, convincentes.

agradecerán las cosas claras, sim- ples, concretas. El humorista ar- gentino Aldo Cammarota afirma- ba: “Quien pudiendo decir algo en diez palabras usa veinte, es capaz de cualquier otra mala acción”. En muchos casos, la falta de síntesis es considerada como una incapacidad

es capaz de cualquier otra mala acción”. En muchos casos, la falta de síntesis es considerada

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para entender al receptor y, en otros, como una ineficiencia.

• Emplear palabras sencillas. No por utilizar un lenguaje complejo la em- presa será percibida como más im- portante o más grande. En un mundo lleno de jerga y neologismos, utilizar palabras comunes, de uso habitual, es una forma de acercarse al lector. Mar- celo di Marco, cuentista argentino,

Las personas están expuestas a miles de mensajes diarios. Por ello, siempre agradece- rán las cosas claras, simples, concretas.

poeta y profesor de escritura creativa, recuerda los inicios de Hemingway:

“Mucho antes de alzarse con el Pre- mio Nobel de Literatura en 1954, el joven Ernest Hemingway descubrió un tesoro. Tenía 18 años y acaba de ingresar en el diario Kansas City Star. En cada uno de los escritorios de los periodistas, el Jefe de Redacción había dejado un papelito bajo la cu- bierta de vidrio. Decía, sencillamente:

En pocas palabras De best seller a long seller El libro del redactor publicitario argentino
En pocas palabras
De best seller a long seller
El libro del redactor publicitario
argentino Ricardo Palmieri En
pocas palabras. Manual de re-
dacción publicitaria para avi-
sos gráficos y folletos alcanzó
ya su tercera edición y constituye
una de las obras de mayor reso-
nancia en la historia de La Crujía.
Desde su primera edición en
2001, se convirtió en material de
referencia para agencias de publi-
cidad y anunciantes, y también fue adoptado por distintas cátedras
universitarias del país y del exterior.
La obra permanece en el tope de la lista de los libros más vendidos
de la librería on line de La Crujía desde su apertura en marzo de
2004. En el exterior, los países donde obtuvo mayor repercusión
fueron España, Ecuador y Colombia.
En pocas palabras
reúne diversas técnicas para la escritura publi-
citaria, consejos para el surgimiento de ideas y métodos de desblo-
queo, junto con ejemplos y reproducciones de avisos.

‘Escriba con frases claras y concisas. No se haga el artista’”.

Existen muchos más mecanismos, pero el espacio termina siendo el peor enemigo de los vocablos. No las imágenes, como algunos piensan:

hoy, para buscar fotos e ilustraciones

en Yahoo! y Google es preciso recu- rrir a palabras. Y cuando más exac- tas, mejor.

recu- rrir a palabras. Y cuando más exac- tas, mejor. * Licenciado en Publicidad por la

* Licenciado en Publicidad por la Univer- sidad del Salvador y consultor en redacción publicitaria y marketing directo e interacti- vo. Dirige el estudio Redacción: Palmieri.

y consultor en redacción publicitaria y marketing directo e interacti- vo. Dirige el estudio Redacción: Palmieri.
¿ Es posible medir la calidad de la televisión ? ¿cuáles son los parámetros de

¿Es posible medir la calidad de la televisión?

¿cuáles son los parámetros de medición?

la televisión ? ¿cuáles son los parámetros de medición? A estos interrogantes procura responder el libro

A estos interrogantes procura responder el libro Televisión

y calidad. El debate internacional (María Cristina Lasagni y Giuseppe

Richeri). Se trata de una investiga- ción de campo que recoge, organiza

y analiza trabajos académicos sobre

calidad en televisión, a partir tanto de una encuesta internacional como de las opiniones obtenidas a 30 gerentes de programación, guionistas, produc- tores, directores y críticos italianos.

Giuseppe Richeri, uno de sus autores, visitó Buenos Aires para acompañar

el lanzamiento de la edición argenti-

na de su trabajo. Nacido en Génova, doctor en Ciencias Económicas y Co- merciales, hoy se desempeña como

decano de la Facultad de Ciencias de

la

Comunicación de la Universidad de

la

Suiza Italiana en Lugano, y centra

sus investigaciones en la economía política de los medios y la historia so- cial de la comunicación.

Aquí, los principales conceptos que Richeri compartió en una rueda de prensa sobre la calidad televisiva or- ganizada por la editorial La Crujía, que editó este libro.

Las corporaciones mediáticas y la calidad

“Una excesiva competencia entre los canales públicos y privados ha influido en una baja de la calidad televisiva. Porque para lograr ma- yor audiencia, a menudo se recu- rre a estéticas y lenguajes dema- siado vulgares, se sobrepasan las normas de convivencia ciudadana con la excusa de llamar la atención de los oyentes. En mi opinión, las corporaciones influyen mucho más sobre lo ideológico en la for- mación de la opinión política, que sobre la calidad televisiva.”

La calidad televisiva y el rating

“Tratar de obtener rating no niega necesariamente la calidad. Se pue- de obtener un cierto grado de ca- lidad aun buscando el rating. Pero hay muchos casos en los cuales, para obtener el rating se llega más allá de los límites indicados por las normas de la decencia. De todos modos, la televisión comercial no necesariamente tiene que ser de baja calidad porque busque rating. Puede ser una TV que respete el pacto comunicativo con el público y mantenga un buen nivel de ra- ting, si bien existen muchos casos en los que esto no sucede.”

La calidad y el gusto del público

“En el campo televisivo el pro- blema es que la televisión influye

mayormente sobre la formación del gusto del propio público; si pensamos que lo que el público piensa es de calidad, creo que no es suficiente. Porque si noso- tros hacemos una televisión ‘de calidad’ ayudamos a formar un público más exigente. En cam- bio, si hacemos una mala televi- sión, el público se adapta. Hay muchos ejemplos de este tipo de programas que congregaron profesionales muy conocidos, que invirtieron muchísimo en la producción y que después de dos o tres programas no tuvie- ron suficiente rating. En general se buscan programas que con- firmen, que reaseguren lo que el público tiene en su haber, lo que a él le resulta conocido, ya que el gusto es conservador, le cuestan los cambios.

En el caso de la televisión públi- ca, que al estar subvencionada no debe regirse por los dicta- dos del rating y puede realizar programas innovadores. al te- ner más tiempo que el dictado por la audiencia o la publicidad, hemos visto que después de 8 ó 9 semanas de exposición del programa innovador, el índice de audiencia aumenta progresi- vamente, porque el público se ha ido adaptando a este nuevo lenguaje de la programación. El canal público puede prestarle más atención a la innovación.

Globalizar la democracia. Por un Parlamento mundial Fernando A. Iglesias ISBN 987-500-096-5 Manantial, Bs As,
Globalizar la democracia. Por un Parlamento mundial Fernando A. Iglesias ISBN 987-500-096-5 Manantial, Bs As,

Globalizar la democracia. Por un Parlamento mundial

Fernando A. Iglesias ISBN 987-500-096-5 Manantial, Bs As, 2006 $ 25

El

autor señala”

No

hay razo-

nes para creer que la unidad políti- ca mundial será creada por designio tecnoeconómico, pero tampoco las hay para pensar que los estados na- cionales serán el límite insuperable del progreso polí- tico de la humanidad…”

insuperable del progreso polí- tico de la humanidad…” Las separaciones imperfectas Michel Gribinski ISBN

Las separaciones

imperfectas

Michel Gribinski ISBN 987-1335-01-6

Del Estante, Bs As, 2006

$ 32

Gribinski, un psicoanalista espe- cializado en Winnicott, aborda, en este texto apasio- nante, las separaciones interiores que la cura exige del paciente y el analista. Las despedidas, los alejamientos, las ausencias son los temas de este libro en el que los

especialistas y no tanto se sentirán interpelados.

que los especialistas y no tanto se sentirán interpelados. Políticas de comunicación y educación. Crítica y

Políticas de comunicación y educación. Crítica y de- sarrollo de la sociedad del conocimiento

Francisco Sierra Caballero ISBN 84-9784-107-7 Gedisa, Barcelona, 2006. $ 39

El autor, director de la Carrera de Ciencias de la Co- municación en Sevilla, aborda el tema de la introduc- ción de las nuevas tecnologías de la información en el ámbito educativo y social, poniendo en tela de juicio los “mitos interesados” de las empresas que han co- lonizado el sistema educativo, y nos ayuda a conocer como también en nuestro país puede suceder.

a conocer como también en nuestro país puede suceder. Edipo en el camino Henry Bauchau ISBN

Edipo en el camino

Henry Bauchau ISBN 987-1335-00-8

Del Estante, Bs As, 2006

$ 35

Es una

manera de pensar, llevar y hacer

que nos

si es real o inven-

tada; sus personajes transitan los imaginarios, cumplen funciones simbólicas, toman forma de fantasmas y re- corren los caminos buscando un escritor que las recoja y las relance. Cuando esto ocurre, la historia parte en búsqueda de un lector, de un intérprete, de un nuevo creador de sueños.

conciernen a todos, importa poco

vida.

Es más

la

que una novela.

Hay historias

importa poco vida. Es más la que una novela. Hay historias Educación y vulnerabilidad Experiencias y

Educación y vulnerabilidad Experiencias y prácticas de aula en contextos desfavorables

Patricio Bolton y equipo ISBN 987-601-010-7 La Crujía, Stella, Celadec, Buenos Aires agosto 2006 - $ 30

Cada vez más excluidos no podrán acceder al sistema global sino acercamos otros modos de desarrollo del conocimiento y otras prácticas educativas. Esta nueva mirada sobre la educación popular pone en cuestión el papel del estado como principal articulador de las políticas sociales ya que en nombre de la educación cada vez mayor cantidad de niños son excluidos.

Ciudad pánico El afuera comienza aquí Paul Virilio ISBN 987-1081-98-7 Ediciones del Zorzal, Bs As,

Ciudad pánico El afuera comienza aquí

Paul Virilio ISBN 987-1081-98-7

Ediciones del Zorzal, Bs As, 2006

$ 26

Una mirada aguda sobre el 11 de setiembre, que marca el cambio de la dimensión geopolítica de los conflictos en una metropolítica regida por el desequilibrio que provoca terror. El signo distintivo de una era en la que el pánico urbano desplaza la forma militar de la guerra y al carác- ter político de la ciudad.

de la guerra y al carác- ter político de la ciudad. El nomadismo Vagabundeos iniciáticos Michel

El nomadismo Vagabundeos iniciáticos Michel Maffesoli ISBN 968-16-7036-1 FCE, México, 2005 - $ 36

Mediante la metáfora del no- madismo, el autor expone la re- sistencia del hombre actual a confinarse en un solo domicilio, una sola pro- fesión, un único núcleo familiar, una identidad sexual. La navegación por Internet, el comportamiento de las muchedumbres en los centros comerciales y otros son objetos de estudio en estas provocadoras páginas.

otros son objetos de estudio en estas provocadoras páginas. Aprender a comunicarse en público José María

Aprender a comunicarse en público

José María Martínez Selva ISBN 84-493-1015-6 Paidós, Barcelona, 2006 - $22

El lector encontrará una infor- mación importante esencial- mente seleccionada que contie- ne todo lo que se debe saber cuando uno tiene que enfrentar una plaza pública.

La aventura educativa Testimonios de aula y de la vida Héctor N. Guionet ISBN 987-22751-0-6
La aventura educativa
Testimonios de aula y de la
vida
Héctor N. Guionet
ISBN 987-22751-0-6
Litoral libros, Bs As, 2006
$
22
Sin pontificar, apelando a experiencias vivi-
das, el autor nos regala un modo de vivir la educa-
ción como un don, como una pasión.
www.lacrujialibros.com.ar
como un don, como una pasión. www.lacrujialibros.com.ar Kabul. Bagdad. Teheran. Relatos desde los campos de ba-

Kabul. Bagdad. Teheran. Relatos desde los campos de ba- talla

Gustavo Sierra ISBN 987-2818-18-8 Marea editorial, Bs As, 2006

$35

Las guerras de Afganistán e Irak y los conflictos de Oriente Medio relatados por el único periodista latinoamericano que cubrió todos los enfrentamientos desde los campos de batalla.

todos los enfrentamientos desde los campos de batalla. L a t a j a d a

La tajada del diablo Compendio de subversión pos- moderna

Michel Maffesoli ISBN 968-23-2584-6 Siglo XXI, México, 2005 - $ 47

Los aportes de este autor a la re- flexión de la sociedad contempo- ránea son siempre interesantes. Maffesoli acomete en esta obra el delicado problema de la partes de la som- bra de nuestro mundo: el lugar del mal. Dándole a este distintos personajes de nuestro tiempo.

mal. Dándole a este distintos personajes de nuestro tiempo. 100 ideas. El libro para pensar y

100 ideas. El libro para pensar y discutir en el café

Mario Bunge ISBN 950-07-2762-5

Sudamericana, Bs As, 2006

$ 29

Cien ideas parecen muchas antes de que uno se ponga a contarlas. Es lo que hace Mario Bunge con paciencia, clari- dad y sencillez en este nuevo libro, tan bueno que hasta parecen pocas. La tarea le permite iluminarse para que las ideas participen luego en nuestras charlas, para que encontremos en ellas temas y motivos que fortalezcan esa gran pasión que nos precedía: la amistad.

fortalezcan esa gran pasión que nos precedía: la amistad. La Patagonia vendida Gonzalo Sanchez ISBN 987-1307-02-0

La Patagonia vendida

Gonzalo Sanchez ISBN 987-1307-02-0

Marea Editorial, Bs As, 2006

$ 40

Una investigación periodística que revela quiénes son los actua- les propietarios de la Patagonia, la tierra más codiciada de la Argenti- na buscada por millonarios y celebridades, por extran- jeros y argentinos.

Negro sobre Blanco / Blanco sobre Negro

Negro sobre Blanco / Blanco sobre Negro

 

Claudio De Rosa *

 

Jorge Maestro *

L a tele, cuantas contradicciones genera la “caja boba”. Mi primer recuerdo de la

A unque nací el mismo año que la te- levisión, mi infancia se vio acompa-

tele, es estar sentado en el piso, frente a mi “Su- per 23 de Luxe” viendo a la Pantera Rosa. Allí la primera contradicción: la Pantera, no era femeni-

no, pese al artículo (la) era masculino; la segunda, ¿donde se ha visto una pantera color rosa?; la ter- cera me decían que era rosa, pero en realidad yo

ñada por la radio. Creo que es por eso, que la necesito para acompañarme cuando tra- bajo, es decir cuando juego, como cuando era chico.

La

radio estuvo conmigo durante mi tiem-

la

veía gris, porque en esa época la tele era blanco

po

de universitario, con el maravilloso clima

y

negro. Como ya intuía que todo era mentira

noctámbulo que provocaba “Generación

cambie a otros programas. Había uno que se lla- maba “Cine club infantil”, que conducía Víctor Iturralde, estaba muy bueno, inclusive aprendí a hacer mis propios dibujitos animados. Luego mi- raba “Conexiones”, un enlatado fantástico que intentaba relacionar diferentes acontecimientos históricos.

espontanea” con Merellano, Biasatti, Perez Ibáñez y de Zer. Hoy la radio me acompaña como siempre. Amadeus mientras trabajo.

La

Tango cuando manejo sobre todo con

lluvia. De mañana: Perros de la calle. Con mis hijos la Rock and Pop o La Mega, con

los

taxistas Radio 10, de noche algo de jazz

 

por la Isla.

Ahora, solo miro las noticias, TN, América 24

y

los canales de deportes. Indudablemente debo

La

radio, una mecedora que me colmo de

reconocer, que sigo “salteado” Montecristo y si me pierdo Ana Carla, mi mujer, me cuenta lo últi- mo que pasó y puedo entender de que se trata.

imágenes maravillosas que ni el mejor efec-

to

hollywoodense puede comparar sigue a

mi

lado de manera incondicional.

*

Integrante del programa “Esperando a Nor-

* Autor de “Son Amores” y “El sodero de mi

man” Radio de la Ciudad Jefe de turno Informa- tivo Radio del Plata

vida”, “Nosotros y los miedos” y “Zona de riesgo”. www.guionistasonline.com

Informa- tivo Radio del Plata vida”, “Nosotros y los miedos” y “Zona de riesgo”. www.guionistasonline.com 15
PERIODISMO Integración o disgregación el dilema de los medios tradicionales por Gastón Roitberg * E

PERIODISMO

Integración o disgregación

el dilema de los medios tradicionales

por Gastón Roitberg *

E l proceso de integración (o convergencia) de redacciones

puede ser definido como la vincu- lación y cooperación en el esfuerzo creativo de las redacciones papel y on line, que anteriormente trabajaban

redactores, camarógrafos, editores. Producen variantes para las diferen- tes plataformas; d) redacción on line en medio de la redacción tradicional; e) redacción on line separada de la re- dacción tradicional.

redacción on line separada de la re- dacción tradicional. con un alto nivel de distancia y

con un alto nivel de distancia y auto- nomía una de otra.

Si bien existen diferentes modelos de organización redaccional, sobre todo en países más desarrollados, la inves- tigadora española Olga Álvarez de Armas describe los siguientes casos (muchos de los cuales se aplican al medio local): a) periodistas comparti- dos por ambos medios; b) newsroom:

un área redaccional que centraliza todo el contenido y deriva el flujo de esa información a las diferentes pla- taformas (TV, radio, papel, Internet); c) periodistas multimedia: cumplen funciones diversas como fotógrafos,

No existe un único modelo que ga- rantice el éxito de este proceso de integración. Sin embargo, algo está

las grandes organizaciones de noticias toman conciencia de que pueden capitalizar el verdadero potencial de Internet

pasando en el corazón de estas or- ganizaciones, porque están promo- viendo un movimiento interno que

apunta a capacitar a sus planteles en

las actividades profesionales on line y

a transferir recursos de una platafor-

ma a otra en el marco de una creciente caída de la circulación papel y un cre- cimiento sostenido (aún sin techo a la

vista) de su tráfico en Internet.

Sin el propósito de generalizar ni de forzar estructuras, en la actualidad pueden distinguirse algunos modelos de estructura redaccional promovidos por dos de las mayores organizaciones de noticias del mundo: The New York Times y The Washington Post.

En el primero de los casos, se trata del diario digital más leído del mundo (20 millones de visitas únicas mensuales), uno de los pioneros en la producción de contenido on line original y líder en

la capacitación de su plantel de perio-

distas para la utilización de las nuevas tecnologías. Bill Keller, su editor eje- cutivo, anunció a mediados del año pasado la integración (en un mismo espacio físico) de la redacción papel y de NYT.com, su división on line.

¿Cuáles son las razones del cambio? La audiencia de NYT.com había sobrepa- sado la circulación del diario papel; la facturación publicitaria de ambos productos periodísticos se había equi- librado; el área comercial comenzó a vender asociadamente ambos sopor- tes; se tomó la decisión corporativa de cambio y adaptación a los hábitos de consumo de los lectores.

Las grandes organizaciones de noti- cias toman conciencia de que pueden

capitalizar el verdadero potencial de Internet, su capacidad multimedia

y la necesidad de renovar prácticas

profesionales antiquísimas que no se condicen con los nuevos hábitos de consumo de la información: blogs,

las compañías de medios están alertadas de que algo está sucediendo con su negocio tradicional

sitios wiki, lectores de RSS, redes sociales de comunicación, etc. Sin embargo, en este camino, las orga-

nizaciones de noticias tienen un de- safío mucho más riesgoso que atraer

la atención de los lectores. Se trata

de destrabar la resistencia cultural al cambio entre los integrantes de su plantel de periodistas.

En la vereda opuesta a The New York Times se ubica The Washing- ton Post y su modelo de redacciones separadas. No sólo se trata de una separación física y organizacional, de hecho el puntocom funciona en otro edificio y con una razón social dife- rente, sino que la autonomía genera competencia y diferencias de criterio entre ambos planteles periodísticos.

En este caso existe a nivel corpora- tivo una decisión de mantener la in- dependencia de ambas redacciones. Su ombudsman llegó a publicar en su columna semanal que muchos pe- riodistas papel no comulgaban con el criterio de algunos colegas del staff on line. Y cita directamente a Dan Froomkin, quien edita un blog que contiene información sobre la

actividad de la Casa Blanca. Según la ombudsman, Froomkin practica un periodismo con “exceso de opinión

y falta de fundamentación”.

También en los últimos meses de 2005, el diario norteamericano USA

Today anunció la fusión de sus dos redacciones para consolidar una úni- ca operación capaz de satisfacer las demandas informativas para ambos soportes. Además, este diario marcó el camino, que luego siguieron otros competidores, para darle prioridad a la plataforma on line en la publica- ción de breaking news (noticias de último momento).

Por otro lado, en Gran Bretaña, el grupo DMGT, que maneja más de 100 publicaciones impresas entre las cuales está

el diario sensacionalista Daily Mail, anunció a fines de 2005 que podría abandonar varios de sus soportes papel para concentrar sus esfuerzos en Internet.

Un modelo en construcción. El investigador argentino Pablo Bo- czkowski traza su evaluación de estos procesos que vienen desarro- llándose en países como Estados

Unidos: “Los modelos integrados

o separados representan una falsa

dicotomía, ya que hay una tercera opción: mantener dos estructuras

editoriales distintas pero con canales fluidos de comunicación entre am- bas para lograr mantener la autono- mía editorial, comercial y tecnológica de cada medio (ya que sus sistemas de producción y sus mercados son distintos)”. Para el sociólogo, éste sería el modelo organizacional más adecuado a estos tiempos en don-

de las diferencias de rentabilidad de

ambos medios decide el porqué de cada estructura.

En la misma línea, Liza Gross -edi- tora gerente argentina del Miami Herald- ofrece una visión pragmáti- ca: “Estoy a favor de la integración de la redacción del periódico con cualquier otra plataforma porque a los periodistas les ofrece una po- sibilidad más amplia de desarrollar destrezas profesionales”. Gross en- cabezó en el Herald un cambio or- ganizacional basado en el esquema de newsroom (redacción central), que decide la mejor y más efectiva

17
17
plataforma de distribución para un mismo contenido. En este camino de modificación de las estructuras

plataforma de distribución para un mismo contenido.

En este camino de modificación de las estructuras organizativas de los medios, es importante apuntar que en nuestro país y en la región recién se reflejan las primeras señales. Ape- nas algunos contactos más informa- les y horizontales entre los propios periodistas. Es casi una “sinergia por simpatía”, en la medida en que los pe- riodistas tradicionales ven a Internet como un aliado para su producción.

Conclusiones que no concluyen. Las compañías de medios (sobre todo las de soporte impreso) están alertadas de que algo está sucedien- do con su negocio tradicional: már- genes de rentabilidad más reducidos,

caída en la circulación de ejemplares

y transferencia de anuncios publici-

tarios y clasificados de la plataforma papel a la digital.

En este contexto, las cúpulas direc- tivas de los medios tienen enormes desafíos por delante. Por un lado, re- novar sus estructuras y procesos de trabajo para acompañar estos pro- fundos cambios culturales. Por otro lado, empujar sus operaciones digi- tales, que tienen la enorme ventaja de arrastrar marcas ya consolidadas

y dueñas de atributos muy valorados

por los lectores (confiabilidad, serie- dad, vinculación con el devenir polí- tico, social, cultural y económico de una sociedad). En tercer lugar, ser permeables a la resistencia al cam- bio surgida en el mismo seno de las organizaciones.

Este cambio tiene que ver no sólo con la renovación de las competen- cias de su staff periodístico, sino también con la posición en la que se ubican los medios frente a una so- ciedad que los elige como fuentes primarias de información. Suponen que su mayor influencia se vincula

con el monopolio en el manejo del contenido editorial, es decir, la adhe- sión a un modelo de lectura tradicio- nal y unidireccional. Sin embargo, y sin que esto resulte un abandono del viejo y probado modelo, puede ob- servarse el pasaje a una nueva forma de interacción entre los medios y sus

todo proceso de cambio genera, en las mismas dosis, entusiasmo, incertidumbre y rechazo

lectores, más relacionada con una conversación punto a punto.

Otro problema que se les presen- ta es que ya existen en el mercado otras compañías de raíz puntocom que hace tiempo vienen trabajando

en un campo antes reservado a los medios. Y se trata de compañías más proactivas al cambio, con procesos de trabajo más dinámicos y con una clara visión de los nuevos tiempos que corren.

En general, todo proceso de cambio genera, en las mismas dosis, entu- siasmo, incertidumbre y rechazo. Y difícilmente las organizaciones de noticias que se manejaron con una fórmula infalible durante varias cen-

turias se conviertan en la excepción. Es lógico que este período de evolu- ción genere un cimbronazo.

Todo parece indicar que con una visión clara de estos procesos de transformación, con profesionales entusiastas en el ejercicio de renova- ción de sus rutinas productivas y con una comunicación abierta, franca y fluida entre todas las áreas, existe una oportunidad histórica para los medios de comunicación. La opor- tunidad de reconvertirse.

medios de comunicación. La opor- tunidad de reconvertirse. * Lic. Gastón Roitberg Gerente de Contenidos LANACION.com

* Lic. Gastón Roitberg

Gerente de Contenidos LANACION.com www.nuevos-medios.blogspot.com

Los grandes diarios online

Los grandes diarios online en español por Luis A. Albornoz * El autor adelanta su libro

en español

por Luis A. Albornoz *

grandes diarios online en español por Luis A. Albornoz * El autor adelanta su libro de

El autor adelanta su libro de próxima aparición en La Crujía Ediciones

P eriodismo digital versa sobre los contenidos, servicios, len-

guajes, áreas de participación de lec- tores y modelos de negocio de los grandes diarios online iberoamerica- nos. Los casos seleccionados para la investigación han sido los argentinos Clarín.com y La Nación OnLine; los españoles ElMundo.es, ElPaís.es y Abc.es; y el mexicano Reforma.com.

Impulsado por la parvedad de análisis de casos que tiene por objeto los dia- rios en Internet, el trabajo abandona la vía especulativa para adentrarse en un terreno escasamente explorado: el del análisis individual y comparativo entre sitios web pertenecientes a las principales editoras de prensa. A tra- vés de la observación empírica, el tra- bajo pretende, por un lado, contribuir al estudio de las problemáticas que plantea el encuentro de las tradiciona- les industrias culturales -en este caso el sector de la producción de las editoras periodísticas- con la red de redes. Y, por otro, dar respuesta a los siguientes interrogantes:

• Contenidos informativos: ¿qué ti-

pos de contenidos ofrecen los diarios online? ¿Cuáles son nuevos y cuáles heredados de las ediciones en papel? ¿Con qué frecuencia se actualizan?

• Servicios a los lectores: ¿qué tipos

de herramientas web pone a dispo- sición de sus lectores cada medio? ¿Qué posibilidades de seleccionar, re- cibir, ordenar, enviar… información brindan estas herramientas?

• Áreas de participación de lectores:

¿qué espacios brinda cada medio para que sus lectores puedan relacionarse y/o expresar sus opiniones acerca de

plejo y competitivo, donde los cana- les y modalidades de información no se sustituyen sino que se multiplican. Entre múltiples tensiones sin mo-

sino que se multiplican. Entre múltiples tensiones sin mo- temas de actualidad? ¿Cuáles son las posibilidades

temas de actualidad? ¿Cuáles son las posibilidades de interacción con el propio medio y/o con otros lectores?

• Recursos audiovisuales y multime-

dia/hipervínculos: ¿de qué forma ex- plotan los diarios online las posibilida- des que brinda Internet para informar

a sus lectores? ¿Qué importancia tie-

nen el audio, el video y/o los gráficos

interactivos en las ediciones digitales?

¿Qué nuevos formatos están surgien- do? ¿Qué enlaces propone cada medio

a través de su portada?

• Modelos de negocio: a partir del aná-

lisis de las condiciones de consumo

impuestas por cada diario online, ¿qué perfil de modelo de negocio posee cada medio?

Periodismo digital revela un escena- rio informativo cada vez más com-

delos de negocio exitosos, las prin- cipales empresas periodísticas ibe- roamericanas han concebido unos productos industriales complejos

que integran distintos tipos de infor- mación y servicios. Y que en una dé- cada han ganado un status propio a partir de la actualización permanente

de contenidos y la construcción dia- ria de archivos digitales. Esto lleva a las editoras a tener una visión mucho más dinámica, tanto de la realidad social como de sus productos infor-

mativos. Y en este sentido, el diario online pasa a competir directamente

con los medios de radiodifusión, la radio y la televisión.

con los medios de radiodifusión, la radio y la televisión. * Lic. en C. de la

* Lic. en C. de la Comunicación (Univ. de Bs. As.). Dr. por la Univ. Complutense de Madrid. Profesor e investigador del Depto. de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Univ. Carlos III de Madrid. Coordinador Editorial de la revista TELOS-cuadernos de comunicación, tecnología y sociedad.

Lawrence de Arabia De aquel Oriente Medio, y de éste. por Daniel Perez * L

Lawrence de Arabia

De aquel Oriente Medio, y de éste.

por Daniel Perez *

L a película es de 1962. Y la historia que relata transcurre

entre 1916 y 1918. A noventa años de aquellos acontecimientos, podría

resultar complejo el intento de reali- zar comparaciones entre ese pasado

y este presente, habiendo mediado

en el mundo una inmensa cantidad

T.E. Lawrence, los no menos ma- gistrales papeles “secundarios” de Omar Sharif y Anthony Quinn, los arenosos y soleados escenarios don- de se libran las batallas a galope de camellos y una historia de amor que

no termina nunca de contarse son de por sí perfectos atenuantes de

nunca de contarse son de por sí perfectos atenuantes de de transformaciones políticas, eco- nómicas, sociales

de transformaciones políticas, eco- nómicas, sociales y culturales. Pero aun teniendo en cuenta que la pelí- cula fue producida en los Estados Unidos de los 60, que habla de las relaciones entre los pueblos árabes y el imperio turco-otomano, que transcurre en medio de la Primera Guerra Mundial, todo ello contado

a través de la travesía de un oficial

galés al servicio del ejército bri- tánico, bien vale ver nuevamente (o por primera vez, en todo caso) Lawrence de Arabia con ojos de si- glo XXI.

Una crítica

Sin duda, la actuación magistral de Peter O’Toole en el papel del oficial

los 227 minutos de duración de este largo, largo, largometraje de David Lean (también director de Oliver Twist, Doctor Zhivago y El puente sobre el Río Kwai, entre otras joyas clásicas).

La historia central es la del galés Thomas Edward Lawrence, quien

ganó su fama durante la primera guerra al comandar los ejércitos árabes que derrotaron a los turcos después de cuatro siglos de domi- nación imperial. Vestido como un verdadero árabe y secundado por el jeque Faisal, llevó a las tropas re- beldes (compuestas por tribus con intereses tan particulares como di- ferentes entre sí) a reconquistar la legendaria ciudad de Damasco (Si-

ria). Allí, el rubio oficial fue rebauti- zado como Lawrence de Arabia.

En la autobiografía de Thomas Lawrence, Los siete pilares de la sabiduría, se hallan gran parte de los ingredientes del guión cinema- tográfico, realizado cuando el pro- tagonista ya había muerto. Algunos de los personajes del filme fueron el resultado de una amalgama de nu- merosas y diversas historias relata- das por Lawrence en su libro.

Delirante a veces, visceral otras, siempre desconfiado de sus pro- pios superiores del ejército inglés, enamorado en silencio y con la mi- rada proyectada más allá de los ki- lómetros y kilómetros de desierto, Lawrence vivió muchas vidas juntas y se salvó de muchas circunstancias peligrosas. Sin embargo, termina su vida de una forma absurda. Ya lejos de las entradas triunfales a los pue- blos liberados encabezando la espe- ranza árabe de un país propio, en

e l filme de Lean cumple su propósito de alimentar la leyenda de este personaje casi mítico de los inicios del siglo XX

mayo de 1935, Lawrence perdió el control de su motocicleta mientras corría por una curva estrecha al sur de Inglaterra. Moría el aún joven oficial y nacía la leyenda.

mientras corría por una curva estrecha al sur de Inglaterra. Moría el aún joven oficial y

- 20

El filme de Lean cumple su propó- sito de alimentar la leyenda de este personaje casi mítico de los inicios del siglo XX. Los 7 Oscars obte- nidos (de un total de 10 nomina- ciones) corroboran ese acierto del director al relatar una historia pro-

tanto, que a cuarenta y cuatro años de su estreno sigue siendo objeto de comentarios, análisis y hasta de condecoraciones.

pia de la ficción más que de la vida real. En la historia del Gran Cine, Lawrence de Arabia tiene un lugar ganado.

Tanto, que a cuarenta y cuatro años de su estreno sigue siendo objeto de comentarios, análisis y hasta de condecoraciones. La revista más popular de Hollywood, Premiere, realizó una encuesta en la que Peter O’Toole fue colocado en el primer lugar de las mejores actuaciones de la historia del cine, justamente por haber encarnado a Lawrence.

Como elemento tangencial, aunque ensombrecedor, queda en evidencia la visión “occidentalizada” de los pueblos árabes, quienes son pre- sentados como bárbaros, ladrones e inescrupulosos buscadores de boti- nes. Nada que envidiarle a la tesis posmoderna del “choque de civili- zaciones” que hoy se filtra hasta en las caricaturas de los periódicos de las sociedades avanzadas.

Otra crítica (necesaria)

Si bien la vida del oficial Lawrence fue apasionante y muy digna de ser contada, en la obra de David Lean podemos ver además otros relatos

que ejemplifican uno de los elemen- tos más convulsionados de la histo- ria mundial contemporánea.

Al promediar la primera década del siglo XXI, Medio Oriente sigue siendo una región en la que conflu- yen infinidad de actores políticos y en la que se traducen gran cantidad de las discusiones y de los conflic- tos existentes a nivel mundial.

Uno de los elementos que muestra con mucha claridad la película es el profundo interés que tenía Gran Bretaña en que los árabes pudieran liberarse del imperio turco-otoma- no luego de más de 400 años de dominio. Pero lejos de apoyar la liberación de los árabes para que pudieran decidir su propio destino, al calor de las batallas lideradas por Lawrence, los gobiernos de Inglate- rra y Francia ya pactaban una divi- sión entre ambos de Turquía y todo el territorio por ésta dominado. A la vez, el gobierno norteamericano observaba muy de cerca los acon- tecimientos que se desarrollaban a ese otro lado del mundo, calculan-

que se desarrollaban a ese otro lado del mundo, calculan- do una intervención en el conflicto

do una intervención en el conflicto internacional que le permitiera con- vertirse en la nueva gran potencia.

Mirar hoy una película como Lawrence de Arabia, y sobre todo mirarla desde el sur de esta América del Sur, nos invita a reflexionar. Si hoy nos resulta muy difícil digerir las atrocidades que el imperialismo norteamericano perpetra en tierras

lejanas (pero que sentimos cerca),

si los tiempos que corren están tan

recargados de muerte de millones de personas que sólo han tenido la

“suerte” de nacer y crecer en regio- nes llenas de petróleo, si cada día que pasa queda más en descubier- to cómo se libran luchas “contra

el terrorismo” implementando un

terror elevado a la enésima poten-

cia, “unir” épocas, acontecimientos

y vidas en apariencia tan alejadas, y

mirar hoy una película como Lawrence de Arabia, y sobre todo mirarla desde el sur de esta América del Sur, nos invita a reflexionar.

así pensar más en profundidad las idas y vueltas de la historia, no está para nada de más.

Esta práctica intelectual, necesaria para poder proyectar otro mundo, bien podemos abordarla mirando algunos clásicos del cine mundial como Lawrence de Arabia. Una típica obra de Hollywood, de pro- ducción millonaria, de gran cartel

y taquilla; pero además, un rela-

to histórico que se deja mirar con ojos críticos. Es muy posible que David Lean no haya pensado nun-

ca en estar realizando un aporte así

a las generaciones del nuevo siglo.

De todas maneras, eso no importa. Allí está la película (hoy se consi-

gue, incluso, en DVD), allí están es- tos noventa años de historia y aquí estamos nosotros, espectadores,

críticos

historiadores.

y, ¿por qué no?, un poco

críticos historiadores. y, ¿por qué no?, un poco * Periodista, Docente de Produc- ción Radiofónica en

* Periodista, Docente de Produc- ción Radiofónica en la UNLP.

RECOMENDADOS SIGNIS cardíaca y el Tati recrea en una talla de timbó los rasgos de
RECOMENDADOS SIGNIS cardíaca y el Tati recrea en una talla de timbó los rasgos de
RECOMENDADOS SIGNIS
cardíaca y el Tati recrea en una talla de timbó los rasgos
de Crítica
María
Laura Paz SIGNIS
de Maradona que quiere hacerle llegar en persona.
(Dpto. Argentina)
e Investigación
El camino de San Diego (Argentina – 2006): Direc-
ción: Carlos Sorín / Idea y Guión: Carlos Sorín / Gé-
nero: comedia / Con la actuación de: Ignacio Benítez,
Carlos Wagner Messerlian La Bella, Pascual Condito y
Juan Villegas / Duración: 97 min. / En cartelera.
Aquí comienza el viaje con esperanzas, desesperanzas,
los que creen, los que no, con humor, sin golpes bajos
y con una maravillosa fotografía muy bien acompañada
por la música de Nicolás Sorín.
Otro de los aciertos de este simpático filme es la muestra
En El camino de San Diego el espectador se encontrará
con las emociones, con los sentimientos, con los colo-
res y la calidez a los que Carlos Sorín nos tiene acos-
tumbrados. Esta vez abandona los paisajes patagónicos
para describir en formato de road movie las andanzas y
desventuras de Tati Benítez un trabajador de las selvas
misioneras.
de las costumbres y la religiosidad popular de la zona del
litoral. Así, estarán presentes las imágenes de una particu-
lar devoción hacia el Gauchito Antonio Gil y su santuario
en la provincia de Corrientes; un piquete en la ruta, el
encuentro de un interior del país totalmente diferente de
su ciudad capital, Buenos Aires.
Este muchacho es fanático de Diego Maradona y sus
compañeros de trabajo y de Pozo Azul, donde vive con
su esposa y los hijos que van naciendo, nos cuentan
cómo a lo largo de los años fue juntando fotos, firmas,
revistas, un tatuaje en el brazo y otro en la espalda que
retratan de una manera u otra la afición por el jugador
de fútbol.
Por otra parte, veremos de qué manera la gente se va ha-
ciendo su propia idea de la religión, con dioses y demo-
nios de carne y hueso, donde la simplicidad es la mo-
neda de cada día y donde basta creer en el otro, en la
solidaridad como bien para seguir adelante.
Esta nueva producción de Sorín es la única representan-
te
de Latinoamérica que se presentará en competencia
en
el Festival de San Sebastián, España, edición 2006. Se
Su obsesión es conocerlo algún día y esta oportunidad
se puede hacer realidad cuando el astro sufre una crisis
estrena el 14 de septiembre y es una oportunidad para ir
al
cine y salir renovado.
Escondido (Caché) (Francia/Austria/Alemania/ Italia – 2005): Dirección: Michael Haneke / Guión: Michael Haneke /
Escondido (Caché) (Francia/Austria/Alemania/
Italia – 2005): Dirección: Michael Haneke / Guión:
Michael Haneke / Género: Drama-Policial / Con la
actuación de: Daniel Auteuil, Juliette Binoche y Annie
Girardot / Duración: 117 min. / En DVD-VHS
Si vieron Dogville de Lars von Trier y les gustó o bien
los inquietó, por lo menos, diría que no tendrán mayores
problemas para acceder al mundo de “Caché-Escondido”.
Es que este es un juego donde no se cuenta del uno al cien
pero sí hay que encontrar lo que el autor quiso esconder a
los ojos del espectador. En Dogville faltaban las paredes,
los espacios delimitados; aquí falta la linealidad que carac-
teriza las películas a las que nos tiene acostumbrados Ho-
llywood. En ambos casos, lo que no falta es apuntar a las
bajezas del ser humano y la crítica a la sociedad actual.
No es fácil quedarse frente a la pantalla un minuto sin que
absolutamente nada se diga ni entendamos por qué la ima-
gen se queda casi congelada mostrando la fachada de una
casa mientras unas diminutas letras nos traen los títulos de
la película.
Poco a poco nos iremos internando en el momento pre-
sente de la familia Laurent, formada por George (Auteil),
Anne (Binoche) y Pierrot, el hijo adolescente. Este mo-
mento presente se ve cada vez más ensombrecido por una
serie de videos que llegan al hogar de los Laurent y que
son como piezas de rompecabezas que iremos armando
junto con los protagonistas. Por un lado, la amenaza que
se cierne sobre los personajes y por otro una creciente
sensación de que George deberá hacerse responsable de
sus acciones ante una relación matrimonial que se verá
deteriorada por una serie de evasiones y verdades a me-
dias que cubren hechos de un pasado lejano que tienen
que ver con las angustias que atormentan a la pareja.
Es interesante el trabajo de fotografía que hay en esta
película donde los planos son muy cerrados y dan una
sensación de opresión extra a todo lo que va ocurriendo
lentamente, hasta diríamos casi en tiempo real.
Lo que nos propone el realizador es ver más allá de una
trama que poco parece decir si uno hace la sinopsis. Sin
embargo, la interpretación se verá llena de significado si
tomamos el hecho de que el que se encuentra en peligro
es un francés de clase media alta acomodada y el poten-
cial malhechor es un argelino que vive en los suburbios
de París. Francia y Argelia, el mundo occidental frente al
mundo oriental, EE.UU. y la “amenaza terrorista”.
A mí me pasó lo siguiente con este filme: lo vi y me
enojé con mi elección. De todas maneras, seguí rumian-
do su contenido y cada vez me convenció más. Pensé
que es una buena película para ver en estos días en que
recordábamos el espanto de la caída de las Torres Ge-
melas, porque después de cinco años, algo grave pasó y
el mundo siguió girando. Algo grave sigue pasando en
otras partes del planeta provocado por el “occidente ci-
vilizado” y para muchos, está bien, se lo tienen merecido
y nadie toma responsabilidad de adulto al respecto. Esta
es la postura del George de la película. Es posible que
esto surja en el debate. Insisto, Caché no debe ser mi-
rada ligeramente. Como último dato interesante es que
recibió la Palma al Mejor Director en Cannes 2005, el
premio FIPRESCI y el del Jurado Ecuménico del mis-
mo festival mayor.