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Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación

política de las niñas a través del baile1
Typical reggaeton in Morocco: forms of female political affirmation
throught dance
Livia JIMÉNEZ SEDANO
Universidade Nova de Lisboa, Portugal
liviajs@hotmail.com

Recibido: 27/05/2015
Revisado: 08/06/2015
Aceptado: 25/11/2015
Disponible on line: 20/01/2016

Resumen
A través de un relato etnográfico, el texto analiza cómo el baile social puede convertirse en discurso de afirmación cultural
de un grupo subordinado. Se describe cómo, frente a un complejo de miradas que construían a un grupo de niñas como ma-
rroquíes, musulmanas, poco atractivas, o como objetos de educación e intervención, ellas respondieron afirmando su propia
cultura con un discurso corporal inesperado. La forma en que las miradas construyen cuerpos se explora a través de metáfo-
ras: una mano que toca, un cincel que esculpe, un látigo que fustiga y una telaraña que controla y atrapa los cuerpos. Debido
a esta dimensión política del baile, los talleres también pueden ser una herramienta de opresión y silenciamiento; para evitar-
lo, se concluye con una serie de recomendaciones para implementar el baile en los procesos de intervención social.
Palabras clave: baile social, cuerpo político, miradas, Islam, etnicidad.

Abstract
Through an ethnographic account, this text analyses how social dance may become a discourse involving the cultural affir-
mation of a subordinate group. It describes how a group of girls faced with a complex of outlooks that construed them as
Moroccan, Muslim or unattractive —or as objects of education and intervention— responded by affirming their own cultu-
re with an unanticipated corporal discourse. The way in which looking construes bodies is explored through metaphors: a
hand that touches, a chisel that sculpts, a whip that lashes and a cobweb that controls and traps bodies. Owing to this poli-
tical dimension of dance, workshops can also be an oppressive and silencing tool; to prevent this, the article concludes with
a series of recommendations to implement dance in social intervention processes.

Keywords: social dance, political body, outlooks, Islam, ethnicity.

Referencia normalizada: Jiménez Sedano, L. (2015): «Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las
niñas a través del baile». Cuadernos de Trabajo Social, 29(1): 73-81.

Sumario: Introducción. 1. «¡Las niñas están bailando!»: auto-afirmación en movimiento. 2. El reguetón típico de
Marruecos: la subversión de mostrar la propia cultura. 3. Un cuerpo esculpido con el cincel las miradas. 4. La telaraña
de miradas como forma de control social. 5. La conflictividad del cuerpo musulmán femenino danzante. 6. Reflexión
final: el baile y la intervención social. 7. Referencias bibliográficas.

Introducción tervención social (Moreno González, Usán,
El arte se ha revelado como una de las herra- Criado y Santaforentina, 2013). En el contexto
mientas más interesantes en los procesos de in- de la escuela, los programas que plantean desde

1
Una versión preliminar de este texto fue presentada oralmente en las Jornadas «Las Otras: Experiencias
de mujeres en un mundo interconectado», celebrado en Sevilla en septiembre de 2014 y organizado por el Gru-
po de Investigación Escritoras y Escrituras de la Universidad de Sevilla. Gracias a la generosa invitación a este
evento de Olga Torres y Mercedes Arriaga surgieron estas reflexiones.

Cuadernos de Trabajo Social 73 ISSN: 0214-0314
Vol. 29-1 (2016) 73-81 http://dx.doi.org/10.5209/rev_CUTS.2016.v29.n1.49237

en apenas cin- ciones concretas para emplear la danza en los co años el porcentaje de habitantes de origen proyectos de intervención social. absentismo escolar o consumo de drogas. para luego reconstruir la zona construyen pertenencias étnicas en contextos que estaba en peor estado. las actividades formación Social). pleo. Entre los parque. instalado un mercado inmobiliario informal muy go una explicación y concluyo con recomenda. lo que significaba que acu- interculturales pueden convertirse en ejercicios mulaba problemas como altos índices de desem- de intercambio folclórico que refuerzan los este. cuerpo. ra ser útil para los profesionales de la interven- mo se trabaje. 2011). el hogar. que to postdoctoral en el que trabajo actualmente: llamaremos Los Churumbeles3. tanto ur- tas en profundidad y análisis de documentos. por la gran can. Aunque las viviendas pertenecían episodios de transformación social que aconte. banas como rurales. Lo primero que hicie- multiétnicos. participé en la evaluación del peraba: el baile era uno de los elementos más Plan de atención educativa al alumnado inmi. propon. Sin embargo. Los Chu- to es aportar elementos de reflexión para trabajar rumbeles acabó siendo uno de los primeros des- con el baile en los procesos de intervención so. contabilizaron el 24 por ciento gita- gos. 5 Financiado por la Fundação para a Ciência e Tecnologia (gobierno de Portugal). Entre 2004 y 2005. y comencé sus estadísticas un 50 por ciento de marroquíes2. El objetivo era realizar una to y aprovechamiento de la diversidad cultural investigación antropológica aplicada que pudie- existente (García. jo de campo. Durante estos años descubrí algo que no es- dad de Granada.Livia Jiménez Sedano Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las niñas a través del baile la perspectiva del Trabajo Social para mejorar la acompañar el proyecto europeo Equal-Atenea en convivencia tienen que partir del reconocimien. A partir de ello. El ba. baile y etnicidad. con una beca de la Universi. 4 Eufemismo local para decir español no gitano. 29-1 (2016) 73-81 . y por lo tanto aparecen en cursiva. ron fue un registro de los habitantes de hecho. que lle. Con una mirada antropológica. Uno de los centros presentaba en za oriental y fusión flamenco-árabe). y reotipos en lugar de contribuir a combatirlos era zona de actuación prioritaria de la Consejería (Carbonell i Paris. 1998). marroquí pasó del 0 al 50 por ciento. complementado con entrevis. Como resultado de ello. importantes para crear dinámicas de identifica- grante (PAEI) de la Junta de Andalucía. se había cieron a través del baile. El objetivo de este tex. el el 1 por ciento de otras nacionalidades. ciento marroquíes. Considero los etnónimos categorías emic (Díaz de Rada y Jiménez Sedano. 2001): por ejemplo. Entre 2002 y 2007 realicé el traba. lucrativo. oficialmente a la Junta de Andalucía. se narran rruecos. Por casua- vaba a cabo el entonces Laboratorio de Estudios lidad acabé ejerciendo de maestra de baile (dan- Interculturales. 74 Cuadernos de Trabajo Social Vol. El objetivo era barrio con la intención de regularizar la situación explorar de qué formas los niños y las niñas de las viviendas. el 54 por ciento españoles y pante en la escuela. Estos marro- y las asociaciones. ción social que trabajaban en el barrio. ma más detenida. ción y distinción en la vida cotidiana. En. las visitas a familiares y ami. transnacional»5. para la Igualdad y Bienestar Social. Género e Islamofobia: 2 Las expresiones emic (nativas) aparecen en cursiva en el texto. las fiestas domésticas. españoles. La Empre- Este trabajo parte de la tesis doctoral en An. 3 Los nombres de lugares concretos y personas son ficticios para proteger el anonimato de los informantes. trarios a los deseados. se pueden conseguir efectos con. actividades extraescolares. y así elaboré el proyec- tre 2005 y 2007 visité casi a diario el barrio. según co. uno en arrojando las siguientes estadísticas: el 45 por Madrid y otro en Andalucía: observación partici. sa Pública del Suelo Andaluz (EPSA) llegó al tropología que defendí en 2011. «Etnicidades danzantes en un mundo social tidad de niños y niñas que animaban sus calles. comparando dos contextos. Llegué a la conclusión de que rrio era tan fascinante que los dos meses inicia. 2009). los cultos religiosos nos y el 30 por ciento castellanos4. quíes venían de regiones muy diversas. Los Churumbeles. era necesario profundizar en las relaciones entre les de etnografía se convirtieron en dos años. tinos de los trabajadores que llegaban de Ma- cial. ya que el encuentro entre La Junta de Andalucía lo había catalogado culturas nunca se realiza en términos de igualdad como ZNTS (Zona con Necesidades de Trans- (Vázquez. a observar el movimiento de los cuerpos de for- y decidimos que teníamos que acudir allí. Entre 2012 y 2014 participé en En 2007 fui contratada como antropóloga para el proyecto I+D «Cultura.

pensó ro que da igual. que no se unían ces me meto por las filas de atrás para ver si lo es- tán siguiendo bien. Así lo describí en el diario de campo: ción en movimiento Las niñas marroquíes8 (. Algunas de ellas llevan obediente a las maestras y el bando más rebelde. Según el guión académico. trucciones (por ejemplo. Era una buena oportunidad tos transnacionales actuales de las prácticas del para corresponder con reciprocidad a la ayuda Islam me ayudó a replantear y contextualizar que me estaban brindando. En ese ellas y se ríen. tas y concediéndome entrevistas.. A ve- no.. que no me preocupe. Cuando repiten los movimientos les voy mundo social menos conflictivo: un intercambio diciendo cuándo les sale bien. abriéndome las puer- mejor lo que había observado en el barrio. transformación social en contextos concretos. así como social en contextos concretos. 7 Respeto profundamente el arte y la profesión de la danza. observando y grabando el encuentro. Manuel. acudieron con nosotras y estu- del baile y su potencial para la transformación vieron ayudando en la organización. Les da ver- en una estrategia para mostrar a su alumnado un güenza. 29-1 (2016) 73-81 . pero no llamaba moros y eran víctimas de insultos y ata. quieren hacerlo delante de mí. coordinado por Ánge. que si puedo ponerla para 6 Aulas temporales de adaptación lingüística. En los momentos que no les estoy dando ins- trataba de un intercambio entre la cultura espa. Este trabajo en torno a los contex. En el taller de danza oriental aparecieron treinta alumnas. Llevaba varios años aprendiendo dan- que nos pueden dar claves para entender mejor el za oriental como afición y preparé un taller sen- significado social del baile y su potencial para la cillo para que las niñas se divirtieran. Entre las niñas españolas. algunas observaciones se trataba más bien de una estrategia etnográfica cobraron nueva luz. forma. El 23 de febrero de 2005 se celebró el inter- Lo que parecían anécdotas de campo resultan cambio cultural en el IES La Sierra. se miento. Toñi Olmos claves para entender mejor el significado social y Yanet Lorenzo. al menos en teoría. ellas. El primer año en que la música) la mayoría de las niñas están paradas. «¡Las niñas están bailando!»: auto-afirma. No tengo una Desde la perspectiva de la antropología de la formación sólida en danza7 y en aquel momento danza y gracias a los enriquecedores intercam. las niñas sobre la vida del centro escolar (Jiménez Seda.) ocupan la mayor En la escuela había conflictos entre el alumnado parte de las primeras filas. le bastante bien. un primera fase de adaptación. no tenía ningún objetivo pedagógico ni artístico. que llamaremos IES La Sierra. me invitaron a acudir y me sugirieron que les Ramírez. se les das españolas) que me dice que sí les sale. Hay dos grupos de niñas (to- a este movimiento de insumisión escolar. 2012). y no había profesionales de la danza en el campo a los que hiciera competencia desleal. Todas las maestras colaboraban de alguna canción de otra forma. Lo que parecían anécdotas para adquirir un rol reconocible y apropiado en de campo resultan ahora episodios reveladores el campo. Cuadernos de Trabajo Social 75 Vol. En un momento de la clase. bios con el equipo I+D. y están cos y el alumnado protagonizaba espectáculos más concentradas en tratar de repetir el movi- de música y baile. 8 En este momento de la tesis aún no había hecho la reflexión crítica sobre los etnónimos y por eso apare- cen como categorías descriptivas y sin cursiva. Las niñas marroquíes los si- había conseguido un amplio poder de decisión guen bastante bien y me sonríen mucho. Se agarran entre ques. sin cobrar. y participé por primera pero las niñas marroquíes empiezan a bailar entre vez en 2005. el maestro de ATAL6. A los recién llegados. ofreciera algún taller. con frecuentes peleas en el patio. 1. se organizó fue en 2003. Lo realicé de forma voluntaria. cuando estoy buscando ñola y la cultura marroquí. terminología propia de la Junta de Andalucía para el progra- ma de clases intensivas de castellano para alumnos extranjeros durante. españolas algunas lo hacen mejor que otras. nas sonríen y la mayoría no sonríen tanto.Livia Jiménez Sedano Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las niñas a través del baile El Islam en la Diaspora». pañuelo y chilaba. Comienzan las explicaciones que en los últimos años era el más numeroso y de los movimientos. pe- contexto. algu- Ese día el profesorado organizaba talleres lúdi. Otras me dicen que no les sale. Dos compa- ahora episodios reveladores que nos pueden dar ñeras de la universidad de Granada. una de las niñas Fue allí donde adquirí el rol de maestra de marroquíes me dice que ellas bailan esa misma baile. Las niñas marro- cultural con otro centro donde había trabajado quíes reciben mucho refuerzo porque todo les sa- anteriormente.

Livia Jiménez Sedano Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las niñas a través del baile que la bailen libremente. con pero para mi sorpresa. los chicos tocaban y versión de mostrar la propia cultura las chicas bailaban. se trataba de lo que ponen todas en el centro y el círculo queda com. bromeaban quedar poco para el final. Todo iba transcurriendo un óptimo rol de campo. que dentro de un rato lo haré así. las niñas me pidieron que les les habían traído taqsitas9 de sus madres para ha. aunque hay una otras dos. admiradas al verlas exhibiéndose. Pensé que querrían hacer cassette que ha traído. una canción popular marroquí y una canción po- pular española). el ATAL está llorando. 2005. barlas. circulares y vibratorios de caderas y hombros tro y bailando como ellas quieran. las ni- no. 23/02/2005). que ellas también quieren algo similar al grupo de niñas del curso pasado. pensando que era cer un pase de modelos. no fue exactamente así. sonriendo y ocupando con aplomo el escenario. En 2. hagamos algo marroquí!» y nen miedo en el nuevo contexto y ahora. Los movimientos en círculo y que quiero que vayan saliendo al cen. salen en público y cantan y bailan con orgullo bién!» (. Des. en el círculo. do a ellas para animarlas a salir. había un partido de ñeros del barrio se llevaban las manos a la cabe- fútbol y varias actuaciones programadas.. y reían. música popular puesto por niñas españolas.) Pero no les 9 Vestidos de fiesta. mira cuántas es increíble lo que ha ocurrido. Volvamos al diario de campo: formado por la siguiente generación. entre ellos al ATAL. La los taqsitas de sus madres. Para moti- varlas a preparar una actuación. deben hacer lo mismo que la eran acompañados con percusión de pies. Salen primero las niñas ma.. fiestas de las bodas: un círculo donde miraban al na idea. Zahara y Fátima coinciden «¡y una española tam- to. Fátima. no sea todo egipcio. Cuando termina el DVD les pregunto qué res que han venido. so para entrar. 29-1 (2016) 73-81 . la coreo. trataba de movimientos de danza oriental de aca- rroquíes. con todo lo que cosas hicieron los otros». Todas las maestras estaban pués las demás (Diario de campo. Al final se cierta familiaridad kinésica. Manuel. otras salen corriendo cuando ven que me acer. Pasado el momento de primer impacto. pero no una sino dos juntas. Unas dicen que En los talleres que impartí en el Instituto. les digo que se pongan y entonaban juntas la canción. Detrás del público. de cara al si- Al poco. Después de bailar varias canciones. bían terminado la secundaria. El reguetón típico de Marruecos: la sub- general en ambos institutos. Salen en parejas. diera clases regulares y acepté. Al curso siguiente. la mayo- za y abrían los ojos con incredulidad. va a pedir guiente encuentro en La Sierra. Salen las niñas que estaban en el taller. con la música de una cinta que han puesto. El profesor hasta romper en aplausos al final. Me dice Rania «¡Que han trabajado con ellas porque son tímidas y tie. se También había una banda de música que dirigía el quedaron en silencio observando atentamente profesor de música del IES La Sierra. Las más mayores ya ha- según el guión previsto hasta que ocurrió algo in. ñas exigían que las clases fueran a puerta cerra- co. pensando que sería una buena La estructura del espacio que adoptaron era opción para canción española y ya tengo. de chicas y chicos del instituto anfitrión mos- tercambiando codazos y guiños cómplices. riendo e in- ría. bailar. 76 Cuadernos de Trabajo Social Vol. y el grupo estaba esperado. Las chicas de Los Churumbe. las informantes llaman chaabi10. las niñas da con llave y que los chicos no tuvieran permi- españolas van saliendo y se van yendo solas..) Luego les pongo La Tarara (fusión de (Diario de campo. y se ponen a bailar y a escena aparece relatada en el diario de campo: cantar en círculo. quieren hacer y Sherezade dice «pero nosotras nados. una de las niñas. una de las maestras del IES me dice que ya debe en parejas o grupos de tres. (…) Me voy acercan. Dice que también tenemos que preparar algo. Sus compa- Después de los talleres. traban coreografías que habían preparado ellas Algunos sacaron sus teléfonos móviles para gra- mismas con temas de moda de reguetón y pop. urbana para bailar. No se que está en el centro. de música del IES Los Churumbeles había ensa- yado con los chavales (todos chicos) un espectá- culo de instrumentos variados de percusión. Cuando centro y a los lados. Las que están fuera. 10 Significa «popular». de pron. 23/02/2005). Le digo que es muy bue. se agarraban de las manos. y otras dos. de gran éxito en Marruecos. veo a los profeso. similar al que pude ver que reproducían en las La pongo y la bailamos un poco (.. y luego demia ni de música de Egipto. emocio. les puse el DVD al director del instituto anfitrión que ponga un del año anterior.

«La gasolina».) Fátima dice «¡Con la de la gasolina (te.Livia Jiménez Sedano Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las niñas a través del baile gusta. aunque saber quién las iba a ver. la eter. En cualquier caso. todo el mundo se te queda mirando». ca. Cuadernos de Trabajo Social 77 Vol. (. es podemos hacer una con la gasolina!». Este extrañamiento cultural es la baile. e interés en ciertas situaciones sociales (Le Bre- ton. 1999). las circunstancias. sino con los observadores del mis. Pe- ro ahí está el error de identificar cultura con pasa. una ciudad. que se va aprendien- todas las actividades. Cuando las niñas termina. No carece de incidencia física para tá muy bien! (Diario de campo. apunta al hombre en lo más íntimo y en lo más ba de marroquíes ni de españoles. enumeración de los calificativos que le otorgan a la mirada una tactilidad que hace de ella. 58). el corazón late con más velocidad. y todos los problemas implícito. porque está (2007) habla en este sentido de la tactilidad de la mezclada con una canción popular marroquí y mirada: suele gustarles a mis amigos marroquíes (. aferra. es profundamente eficaz. Son las cen de efectos sociales. Son como manos que tocan y modifican cipalmente sobre su cuerpo (Le Breton. tentaban protegerse de las miradas de los chicos. do a lo largo del proceso de socialización.). 2007). El acto intercultural organizado tactilidad que reviste está lejos de pasar desaper- por el Instituto era así apropiado para otros fines. Fátima dice «no. Colocar la mirada sobre el otro nunca fue un porte.. El día del intercambio llegó y se sucedieron tiempos y formas apropiados. un arma o una caricia que na pregunta «¿Quién nos va a ver?». Las miradas cons- evento. Me sorprende.. que lo modifica físicamente: se acelera la Así comenzaron los ensayos con el objetivo respiración. cibida en el imaginario social. Muchas maestras encontraban excesivo este y no viceversa: las miradas tienen género y cons- celo. go implícito que regula las miradas. la mirada (un cierto tipo de mi- ello. su mayor preocupación en los ensayos era mejor demostración de que el código.. y el negarla o reducirla se interpreta 3.. y más cuando veo la reacción de las En ciertas condiciones oculta un temible poder de demás.. «allí ñola y marroquí para que el ritual tuviera senti. Muchas personas decían sentirse inse- bio de culturas reificadas bajo las etiquetas espa. y se convierte en criterio para cos. Rania. pero con árabe efectivamente el cuerpo observado. jeres a unos criterios de valor establecidos prin- 1988). 2001).. por ron de bailar. 2007).. la mirada se ma popular de reguetón)! ¡Ésa está muy bien. sus contextos. pero las miradas no son inocentes ni care. eran las niñas las que in- miento en sí. sube la tensión psicológi- a las chicas. muy bien (miradas fijas y sostenidas) de otro más urbano maestra.) Sería larga la Las semanas antes de la actuación. (. la de actuar en La Sierra. «¡Sí.. Un cuerpo esculpido con el cincel las miradas como hostilidad y falta de educación. todo eran ner... pero actúa simbólicamente. metamorfosis. 20/01/2006). 29-1 (2016) 73-81 . en torno al baile no tenían que ver con el movi. guras en Los Churumbeles porque. que sea española». la norma propiamente urbana de no fijar a mí un maestro del IES La Sierra. la gasolina es.» Entonces caí en la cuenta: había olvidado calibrar el nivel de peligrosidad de los barrios en por completo que aquello debía ser un intercam. truyen género (Van Nieuwkerk. en efecto. Las niñas querían conocer tensión arterial se eleva. do para las maestras organizadoras. envuelta en su perspectiva del evento que olvidé por completo las expectativas y objetivos de las Por ello. muy típico de Marrue. Acabé tan vulnerable de sí mismo (p. las niñas habían hecho algo subversivo: rada) es obligatoria para mostrar reconocimiento mostrar su propia cultura. Nadie habla. En vez de Sin embargo. en todas las sociedades existe un códi- maestras que lo habían organizado. (miradas fugaces).) La mirada es un contacto: toca al otro y la del otro Instituto. se apodera de algo para bien o para mal. Me quedo inmaterial sin duda. el maquillaje. Sherezade. y muy especialmente a los chicos. 2010). de los que la mirada en el viandante desconocido o «indife- más se habían implicado en la organización del rencia cortés» (Delgado. acontecimiento anodino. quien de pronto se ve cautivo de una mirada insis- tente. o lo que en Antropología miradas masculinas las que subordinan a las mu- Social se denomina eficacia simbólica (Velasco. maestra. contaban. mo. Me dijo en un tono de broma que no truyen el espacio: distinguen un entorno más rural ocultaba un cierto reproche: «Ah... descolocada. Le Breton no. Pero esto Para las niñas la negociación de las miradas era mismo puede ser experimentado como invasión fundamental: exigían estar protegidas bajo llave o agresión al cambiar de contexto cultural (Hall de las miradas masculinas durante las clases de y Hall. (. sí. en mitad de los aplausos se acercó ejemplo. según vios y preparativos: la ropa.

había vecinas y vecinos que sentía nino: el cuerpo es socialmente esculpido con el un profundo extrañamiento ante aquellas formas cincel de las miradas. Estos discursos se la la norma. dijo que el espacio mixto de estudio de una aso- culcadas desde la más tierna infancia para con. Primero. En este sentido. Las formas de exhi- protegerse estratégicamente de ellas eran funda. piernas. las miradas más peligrosas. las observaban fijamente con recelo y las mujeres. Existe una gran diversidad de vestir y cubrir su cuerpo: cada vez que salían cultural en las formas de cincelar el cuerpo de a la calle. Eran miradas de lástima y preocu- lando en público. Pero este juego es. 181). rodillas. ves- tido. Gómez. Sus cuerpos cubiertos eran el en el siguiente ejemplo: máximo símbolo visible de la vertiginosa trans- formación social del barrio y lo que era vivido Muchas norteamericanas se sienten muy tur. hablar. Eran miradas de desprecio y su- deras. descendencia protectora. las maestras y profesionales de la tumbrado a que las miren así. Y también las tendencias con- tas de control social: el miedo a las miradas sos. 1986). labios. los hombres escenifican su viri. ca- derna y ridícula. los pa- mirada es como un látigo que golpea al que vio. los hombres las miran re. ciación del barrio era un sitio para ligar para las trolar a los sujetos sociales. Ellos debían mirar y personas procedentes de zonas diversas de Ma- ellas debían ser miradas para construir recípro. vención. como muestran Hall y Hall (2010) desaprobación.Livia Jiménez Sedano Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las niñas a través del baile En esta tensión. A ello se unía el discurso del Is- condía dimensiones menos amables. muslos. Cuando perioridad. como la «invasión» de un extraño. bir modestia en el vestir. dres les prohibieron acudir. a menudo les asalta el sentimiento de respeto a la diferencia. tobillos. la chicas musulmanas— y al día siguiente. mirar y mover- mentales. se. construyendo el cuerpo observado basaban en el miedo a la influencia de una cultu- como un cuerpo político a vigilar y castigar ra no musulmana percibida como extraña y ame- (Foucault. tejados del barrio. por pañeras del Instituto se reían abiertamente de su primera vez en su vida. forma de vestir. una vez que se han acos. nuestras protagonistas sentían como asfixiante das y las formas de mirarlas producen un efecto en comparación con aquella a la que estaban de conciencia corporal en las observadas y de acostumbradas en Marruecos. Segundo. lam neoconservador que llegaba a las pantallas de las televisiones de los salones de Los Chu- 4. intervención social tenían una actitud de mayor dos Unidos. sus cuerpos de una forma no reglada. pero con una cierta con- que «ya nadie me mira de verdad» (p. Algunas com- badas al visitar Francia o Italia. 2009) gracias al La eficacia simbólica de las miradas es tal que se bosque de antenas parabólicas que poblaba los convierten en una de las principales herramien. Churumbeles. el espacio urbano estaba confor- ción de su capacidad para atraer miradas mado por una densa telaraña de miradas que masculinas. rruecos con culturas visuales y de vestimenta camente el género de ambos. muy variadas. En Los dantes y las mujeres miden su feminidad en fun. el juego mascu. La telaraña de miradas como forma de rumbeles por vía de canales. este sentido. El conjunto de miradas colec. pelo. Los chicos desarrollaron una perfor. nazante (Mernissi. 29-1 (2016) 73-81 . servadoras más clásicas que traía el imam de la tenidas más tiempo del culturalmente debido y la mezquita en el discurso del viernes —una vez vergüenza ante las miradas de los otros son in. debido a que. experiencia de su cuerpo como sexuado y feme. 1992). esas mismas mujeres. Tanto las chicas como tivas teje una telaraña invisible en la que quedan sus familias temían especialmente las miradas de 78 Cuadernos de Trabajo Social Vol. 2005. Las partes del cuerpo más observa. estaban actuando conforme a las expectativas rrio se había producido una concentración de culturales de masculinidad. En el ba- sí. como Iqra y Al-Ja- control social zeera (Haenni. nariz. regresan a los Esta. peinado. pecho. hasta su forma de andar—. pies. presas aquellas que osan presentar públicamente lidad a través de la práctica de mirar a las vian. Temían que las chicas no pudieran completar sus estudios y encontrar Para nuestros protagonistas. un trabajo a causa de tradiciones culturales que lino de invadir con las miradas y el femenino de las encerrarían en el hogar. se interpretaban como signos de peligro en mance de sorpresa al ver a sus compañeras bai. que construían como poco mo- almente —sus ojos. las grabaron con el móvil y no pación que las construían como objetos de inter- les quitaron los ojos de encima: independiente. mente de su nivel de interés en el espectáculo en Tercero.

29-1 (2016) 73-81 . los cuerpos femeni- miradas eran tan imprescindibles. Aunque la danza oriental de acade. La figura de autoridad en de primer orden: un jaque corporal a las miradas esa situación. los liminales ñas se encontraron con un nuevo tipo de mira. en pleno proceso de redefinición social. das: las de admiración de las alumnas del Insti. El máximo exponente de esta «agre- cuerpos se podían ver atrapados y condenados a sión» es afirmar la presencia del cuerpo a través morir socialmente en la soltería (Ramírez. Sus cuerpos se habían hecho muy visibles y kinésico. nos se construyen como los principales símbolos hibición. mujeres porque hace llamar aún más la atención sobre sus vergonzosos cuerpos. tensión entre producción y reproducción (Willis. ción. Ramírez. 2008. Los hermanos se habían convertido en el investigadora de las bailarinas profesionales en agente principal de control y algunos ejercían su Egipto: autoridad con castigos corporales para que se cambiaran de ropa o no frecuentaran espacios La transgresión más grave de las bailarinas es donde podían ser observadas con sospecha. para que el resultado fuera eficaz sim. la maestra. fuertemente erotizadas. a su manera. aquellas que colmaban sus expectati. 2011.Livia Jiménez Sedano Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las niñas a través del baile la vecindad musulmana más conservadora. En este contexto. xelá. menino danzante 2008) estaban en ese momento construyendo su Según Hanna (1988). (. En esta coyuntura. Cuando pregunté deseadas. Ai- En el taller de danza del intercambio. que no eran capaces de moverse an convertido en el material preferente para sim- como ellas. Cuadernos de Trabajo Social 79 Vol.. las relaciones entre géneros están sible matrimonio. del movimiento. construyó un escenario en el que afirmaban el lugar que ellas querían social en el cual sus cuerpos en movimiento eran ocupar en el campo social. La conflictividad del cuerpo musulmán fe. como su pro. nidad socialmente prestigiosa y valorada. recibían presiones fa. específicamente arabo-musulmán. cuerpos adolescentes de nuestras protagonistas. por ello. convirtió para ellas en una herramienta política ce bastante aceptable. que se mueven. 2012). Frente a todos los dis- los más valorados en ese campo. le. van más ropas que las bailarinas de oriental) son vas culturales y les permitían construir una femi. eran precisamente los cuerpos través de su corporalidad. 12 Prohibido por la religión. 141).. Téllez. él respondió con resolución: «no. En esta encru. bah (1984). y en base a todos los culturalmente pautada en el baile construye el referentes con los que se sentían efectivamente 11 Líder religioso o político considerado sabio. Según Van Nieuwkerk (2001). aquellas que las convertían en mujeres a un shaykh11 si las bailarinas de folclore (que lle- atractivas. En el contexto cultural podían extender rumores sobre su falta de ver. espacios públicos se vive como una agresión jos de aquella madeja de miradas en la que sus erótica. menos haram12. bolizar los múltiples conflictos sociales del ba- mia no se correspondía con su propio lenguaje rrio. sus cuerpos se afirma- danzantes los que activaban y exacerbaban todo ron presentes y desgranaron su propio discurso. las En situación migratoria. que cuerpo como femenino. según Sab- güenza y arruinar su reputación de cara a un po. lo cual les convierte en los bólicamente: un cuerpo femenino reconocido principales objetos de reacciones islamófobas como tal. 2006. (Mijares. Según me con. la ocupación femenina de los dían para pasear por otras zonas de la ciudad. lias ni la de sus compañeros/as de escuela ni obe- decían a las expectativas de las maestras: en una 5. política. 1998). Por ello. intentaban salir del barrio siempre que po. y los cuerpos femeninos miliares para cubrirse más de lo que era habitual se consideran sexuales e incitantes. se habí- tuto anfitrión. ocultando sus dimensiones económica y taban. públicos del Islam. era lo bastante semejante a su registro sobre ellos se ejercían múltiples presiones cultu- de baile de fiesta chaabi como para hacer una rales contrapuestas. las ni.) Moverse es inmoral para las Por último. En Los Churumbeles. el baile se sencilla adaptación y conseguir una performan. La también se mueven (p. este entramado complejo de expectativas socia. la forma del movimiento propia cultura. No estaban reproduciendo la cultura de sus fami- les y conflictos. estaban las miradas procuradas. vergüenza convivía contradictoriamente con el deseo de ser observadas. por defini- y deseable para muchas de ellas. cursos proyectados sobre ellas y vehiculados a cijada de miradas.

productivo dejar que las y los propios protago- miento las convertía en protagonistas de un dis. fundamental es escuchar a sus cuerpos. junto con ces de maestras y profesionales de la interven- todos los significados culturales asociados. el chaabi. pasaron a ser valoradas por lo que sí los únicos expertas y expertos en ella (Díaz de tenían. propongo una serie de ideas bá. 2004). fabricada desde una posición externa. 2012) como en una vía para apoyar formas de formador del baile radica en que no está separa. nos vamos a encontrar. según su pro.Livia Jiménez Sedano Reguetón típico de Marruecos: formas de afirmación política de las niñas a través del baile identificadas (incluido el reguetón que escucha. por lo que aún tenían que los que conocen y construyen su cultura. pio registro ya in-corporado. que sólo ellas dominaban. en lugar de esfor. En ese momento. tra que trae una coreografía ya elaborada. en un escenario compuesto por Rada. ción social y saber el trabajo que vienen desarro- bién permite una negociación de roles sociales llando hasta nuestra llegada al terreno. en lugar de ser observa. cos silenciados (Quintero. lugar de imponerles una cultura reíficada y pre- tidas en las únicas autoridades de un tipo de per. en este contexto festivo 4) En cuanto a la técnica. sino precisamente porque se basa en ellos. nimos (por ejemplo. 2010). 2) Permitir que los sujetos sociales cobren zarse por mimetizarse con el modelo externo de un amplio margen de agencia en el proceso. 2009. que tiene la danza. mos obtener resultados muy diferentes y hasta bitus (Bourdieu. ello implica escuchar no sólo las vo- na. ra posicionarse en su mapa de luchas de poder. un taller de baile se puede Lo más interesante aquí es que no se trata só. por las faltas de ortografía en árabe. cualquier contexto. Según y cómo se plantee y trabaje. an su propio mensaje y. tellano. Al independizarse de las instrucciones desarrollar estas actividades. el poralmente suspendidas. fueron escuchadas con agente de intervención debería ser un facilitador atención. es más de la maestra de baile. si. ese conjunto de registros contrapuestos. La base puede ser un 6. convertir tanto en una herramienta de opresión y lo de una performance aislada e independiente domesticación del cuerpo (Velasco. concluyo realizando las que se incorporan durante los procesos de socia. 1987). Browning. A partir de ahí. más que sicas para la utilización del baile en programas escribir/prescribir sobre ellos. en un altavoz de los discursos políti- do de las demás esferas de kinésica cotidiana. a trabajar. más que una maes- donde las jerarquías cotidianas quedaban tem. lo cias de campo. recomendaciones siguientes: lización. ellos o de otro tipo de categorías de pertenencia. nistas decidan si quieren identificarse a través de curso de movimiento a través del cual transmití. Reflexión final: el baile y la intervención género de baile que sea valorado por las protago- social nistas de ese contexto (lo cual no se puede saber A partir de estas reflexiones sobre las experien. de lo que ocurre en el día a día. En su lugar. sin consultarles previamente). definida a través de un etnónimo (marroquí o das por la figura de autoridad escolar a través de cualquier otro) que nos ayuden a saber lo que la teoría del déficit (por los errores al hablar cas. unas características universales de una cultura En este nuevo contexto. quedaron conver. y un apoyo útil para las iniciativas que tengan los actores y actrices sociales. en la maestra. marroquíes) al planificar y miento. 80 Cuadernos de Trabajo Social Vol. Por ello. No existen formance. Busto. al contrario de lo que y cómo quieren hacerlo. Tam. una estilización de la kinésica 1) Conocer el contexto concreto en que se va cotidiana. sino que parte de ella y la celebra. sí sabían. afirmación. Propongo que se olviden los etnó- sujetos sociales que apreciaban este conoci. Debido a la dimensión política ban en casa a diario). ocurría habitualmente. pode- (Williams. no que existe una continuidad con las mismas 1995). El poder trans. así como qué estrategias despliegan pa- mento en que deciden pedir permiso para rom. per la dinámica de las relaciones kinésicas de No existe una fórmula genérica que funcione en poder: querían bailar libremente. Forma parte integrante del ha. No rompe con la corporalidad cotidia. de intervención. gonistas. por 3) Partir de la base de que ellas y ellos son lo que aún no sabían. la agencia sobre el movi. El baile puede entenderse como una musicalización. 2007. también y muy atentamente a las personas prota- El proceso de agencia comienza en el mo. 29-1 (2016) 73-81 . y son aprender).

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