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Editado por el
CENTRO DE ESTUDIOS Y DOCUMENTACION
SOCIALES A. C.
Apartado poatal 5-468 México 5, D. F., México
1964

Suplemento a la Revista PANORAMAS
N* 11 (septiembre-octubre de 1964)

i N i) i c i;
Nata del autor ............................................................. 7
I. NOTAS PARA UN TKATA1X) DE PARASITOLOGÍA
La pauperización ................................................................... 11
Los olvidados ........................................................................ 13
Lo» grupot intermedios ......................................................... l.'i
La opinión y los sumergidos .............................................. II!
La mitad de la población .................................................. 23
La oligarquía ........................................................................ 23
Muestrario de vergüenza» ................................................... .33
Muestrario de cosas increíble» ............................................ 17
Muestrario de corrupciones ................................................. 53
Muetrario de chivos expiutorios ........................................ fll
Muestrario de concubinatos ................................................ 90
II. NOTAS PARA UN TRATADO DE MITOLOGÍA
Catálogo de falsos axiomas ................................................. 99
El mito de la vocación de libertad .................................... 10,3
El mito de la voluntad de progreso .................................. 105
El mito de la igualdad racial ............................................ 107
El mito de la democracia representativa ........................... 100
Historia de una frustración ............................................... 110
Historia de una acomodación ............................................ 127
¿Quién ha de pagar el desarrollo? .................................. 139
El castigo de los fracasos ................................................... 152
III. NOTAS PARA UN TRATADO SOBRE LA SORDOMUDEZ
Una revolución a plazos fáciles .......................................... 159
I xjs enemigos internos de la Alianza ................................ 107
l/>s enemigos externos de la Alianza ................................ 171
Lo que dejaron hacer ......................................................... 109
El balance .............................................................................. 192
¿Existe la “revolución pacifica” ? ...................................... 190
La revolución por abajo ..................................................... 213
¿Cómo ir al pueblo? ........................................................... 223
Dar y quitar .......................................................................... 233
IV. MEMORANDUM PARA AMNÊSICOS
Recapitulación ............................................................ 213
Conclusiones para norteamericanos .............................. 252
Conclusiones para latinoamericanos .............................. 263
La Alianza ha muerto ................................................ 273
]...Viva la AlianzaI ................................................. 275
Los aliados sin alianza ................................................ 279

mitos y sordomudos ENSAYO SOBRE LA ALIANZA TARA EL PROGRESO Y EL COLONIALISMO LATINOAMERICANO . Víctor Alba Parásitos.

cuando se hace. un punto de vista distinto: sostiene que la Alianza ha sido falsificada y emas­ culada por la oligarquía. Víctor Alba ha pu­ blicado. el autor de ésta expresa sus opiniones personales. los siguientes libros sobre temas rela­ cionados con cuestiones sociales: Historia del movimiento obrero en América Latina (1964). 1956 y 1959). lo que debe hacerse. cAito di: más de tues años de haber sido aprobada e institucionalizada la idea de la Alianza para el Progreso. Conu) en todas las publicaciones del CEDS. latinoamericana y que. actúe junto con los pueblos. entre otros. se habla muy poco de ésta y. Le mouvement ouvrier en Amérique Latine (1953).A i. Víctor Alba presenta. Historia del comunismo en América Latina (1954. Las ideas sociales contemporáneas en México (1960). es crear una nueva Alianza que. El líder (1957). Historia de la segunda República Española (I960). en este ensayo. Las ilustraciones son de T ísner. . en vez de actuar por medio de los gobiernos. como la concepción de la Alianza respondía a una necesidad.o (1963). El militarismo (1953). Historia del Erente Popular (1959). es casi siem­ pre para afirmar que ha fracasado o que ha muerto. El ascenso del militaris­ mo tecnocrátir.

desperdiciaría mi tiempo. B ernard Shaw . Si escribiera un libro con el que todos pudieran estar de acuerdo.

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obras realizadas^ etc. de economía. que sabe cómo nació. formalmente. informar ni documentar. Hay que agarrarla con las manos. No es tampoco un libro académico. De polémica. acopiar autoridades y demostrar. demostrar que se entiende de sociologia. repito. que por ser aspectos falsean la visión y. Hay en él pocas citas. Todo esto puede ser útil para tener una idea de América Latina. que se analiza. Apasionado. escasas notas y referencias. hablar de ella. y no únicamente aspectos de ella. con abundante exhibición de vocabulario técnico. que el autor sabe de lo que habla. No se propone. que conoce sus documentos fundamentales y se ha enterado de las cifras de inversiones. Estamos acostumbrados a ver que se estudia a América Latina con datos. sentirla plenamente con­ tra la piel. por lo tanto. muestras y estadísticas. estadísticas (a menudo voluntaría o invo­ luntariamente inexactas). La abundancia de obras eruditas sobre la Alianza hace innecesario acumular datos. por estos medios indirec­ tos. y hasta que se hacen al­ gunos gallupa de la opinión pública. Este es un libro político. Sólo así se puede conocer su reali­ dad completa. Se supone que el lector está ya en antecedentes de lo que es. América Latina no puede tratarse con guantes blancos. y vivirla. la Alianza para el Progreso. Pero poco de esto sirve en términos de evaluación política. falsean las decisiones que partiendo de esa visión se adopten. préstamos. la composición de loe grupos sociales latinoamericanos. . desechar pinzas y tubos de ensayo. N o t a del a u t o r Este no es un libro para informar. Lo que el autor (piisiera es que el libro poseyese puños para que diese pu­ ñetazos y piernas para que pudiera dar unos cuantos pun­ tapiés en el trasero de no pocos que los merecen y que ya va siendo hora de que los reciban.

la parle de convicción y la parte de senti­ miento de inferioridad que intervienen en los golpes mili­ tares? ¿Cómo tomar en cuenta. la recepción tuvo un calor que sorprendió a los propios gobiernos. escola­ res.. sobre América Latina. En este ensayo se hablará de muchas cosas que no tie­ nen nada que ver con los estudios económicos. los gobiernos movi­ lizaron a maestros. cierto en términos de opinión pública que se expresa. burócratas. por superiores. por “yanquis imperialistas” . puedo (y debo) hablar de esas cosas. Cuando el presidente Kennedy visitó algunos países latinoamericanos. han desmentido presunciones que parecían indudables. cosas de lus que los latinoame­ ricanos no hablan. a menudo. para que la recepción fuera decorosa. No me oculto debajo de las mesas de los ministros y generales latinoamericanos. gritan los estudiantes. Como no comparto esos temores. En todas partes. lo que en ella hay de deseo de misión y lo que puede atribuirse a influencia de la demagogia y a hábito de “armar camorra” ? ¿Cómo saber hasta qué punto los grupos de estudiantes más vocingleros y de intelectuales más aficionados a firmar protestas son representativos del sentimiento de los estudiantes e intelectuales en su con­ junto ? Los hechos. pero no lo es en términos de sentimiento po­ pular. porque se habían echado a la calle cientos de miles de personas con las que nadie —ni siquiera las em­ bajadas norteamericanas— contaba. ni sé. por pudor mal entendido o por naciona­ lismo a ultranza. tal vez. precisamente porque son desagradables y porque sin tenerlas en cuenta no se puede conocer a América Latina. sobre América Latina. pongamos por caso. más de lo que sabe cualquier persona culta que lee el pe­ . por temor a que se les tome por antilatinoame­ ricanos. etc. como los lazos de amistad y familiares entre los dirigentes de los movimien­ tos democráticos y la oligarquía? ¿Cónto medir la parte de ambición. en la actitud de los estu­ diantes. y de las que tampoco hablan los estudiosos académicos. escriben los intelectuales y comenta la clase me­ dia es. sociológicos. Hablar de antiyanquis- mo basándose en lo que dicen los periódicos. ¿Cómo estudinr “científica” o estadísticamente impon­ derables tan fuertes. obreros sindicados.

Gobiernos. de la ineficacia y del egoísmo desenfrenado. ¡Que se dejen de tantas pretensiones! Ni los perso- najillos ni los estamentos ofendidos son América Latina. economistas e intelectuales latinoame­ ricanos? Tal ver la respuesta sea que yo no trato de hacer feliz al lector. ¿Por qué. sirio con los hombres de carne y hueso. ni de halagar prejuicios. ni de tranquilizar conciencias. territorios. naciones.. en perjuicio de los estudiantes. sino servir al paciente. ni de justificar políticas. “¿A quién jura servir un médico: a su paciente o a su hospital?”. le preguntó una vez Horace Kallen a un profesor que le hablaba de sus deberes de lealtad con cierta universidad.. lo que veo es tan distinto de lo que parecen ver los expertos norteameri­ canos y los políticos. fórmulas jurídicas tienen escaso valor para mí. ¡Qué v a ! . No quiero que el nacio­ nal sirva a la nación. si he de pesar todo esto en un platillo y en el otro he de poner a los habitantes de esos Estados. . yo no prometo defender al hospital.riódico con regularidad. Mi lealtad no es con las entelequias. llegará a decírseme que denigro a América Latina. Porque señalo estas verdades y porque hablo de la co­ rrupción. entonces. sino que la nación sirva al nacional. Puede uno perfectamente cubrirlos de ridículo o enterrarlos en su propia cobardía y suciedad sin que Améria Latina se inmute porque le rasquen algunas de esas excrecencias. Estados. Pues bien.

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con visitas a los pueblos y a las villas mise­ ria. Notas para un tratado de parasitología LA PAUPERIZACIÓN Se habla de progreso. Esto se percibe mejor que en las estadísticas. las estadísti­ cos son claras. nadie dice que no hay tal pro­ greso. de des­ arrollo económico. ya ha decaído . de industria­ lización. que era cerca del 6 por ciento anual en el período inmediata­ mente posterior a la segunda Guerra Mundial. El crecimiento económico de América Latina está detenido porque la tasa del aumento de la producción interna bruta. Pero aún así. I. Pero nadie dice que América Latina va para atrás. que el continente marcha hacia su pauperización.

6. América Latina perdió 500 millones de dólares. en el quinquenio de 1955 a 1960. aproximadamente.5 por ciento. citado en The New Leader. en 1962. Tomando como referencia los años 1954-55. pero en 1962. 90 do marzo de 1964. Hay que descontar de esta suma 13. se calculó en la cifra de un 0. Desdi! 1938 se ha duplicado el volumen del comercio mundial. reducido al sólo 40 por ciento si excluimos el petróleo. Pero el caso se agrava con la depreciación experimentada por los pre­ cios de las exportaciones latinoamericanas en el decenio úl­ timo. Resulta que el incremento del producto por habitan­ te. I’or ello si América Latina representaba el 7 u el 8 por (dentó del comercio mundial. . ya no registró aumento alguno en 1%2. Finalmente. México. p. 2 Raúl Prebisch. que se había reducido hasta sólo el 1 por ciento. resulta que si bien el volumen dé las exportar iones creció en el 38 por ciento. el crecimiento de la población es casi del 3 por ciento anual.1 miles de millones de dólares debido al descenso de los precios de las materias primas. en Amé­ rica Latina dejaron de ingresar 10. Mientras tanto. En 1961 —año en que los precios internacio­ nales parecieron tender a cierta estabilización— el incre­ mento del ingreso real por habitante fue de un 2 por cien­ to. pero el incremento de las exportaciones latinoame­ ricanas apenas llegu al 70 por ciento. de acuerdo con las estimaciones de la CEPAL.hasta un o por ciento. en once años.123 Así pues. en los años últimos. no representa ahora más del 6.1 De 1950 a 1961. Durante el mismo período. utilidades y dividendos que salieron de América Latina (parte exportada ilegalmente por latinoamericanos y otra parte exportada más o menos legalmente por inver­ sionistas extranjeros). en Comercio Exterior. 1 “Panorama de América Latina a través de la Alianza para el Progreso”. el ingre­ so real por habitante aumentó solamente en un 0.3 por ciento. Nueva York. El deterioro de la relación de precios anuló en dos tercios el incremento del volumen de las exportaciones.4 mil millones en in­ tereses. América Latina recibió un total de 23 mil millones de dólares en capital privado y público.8 por ciento anual. noviembre de 1963. su capacidad de compra sólo subió en un 12 por ciento.

2. se hnn comprado casa o hacen viajes: los ho­ teles son cada año más lujosos. las calles céntricas están mejor urbanizadas: las carreteras a las playas son más an- chns: las universidades reciben a mayor número de es­ tudiantes. Y cada año.. * The New Republic. buro­ cracia. La gente que ven parece próspera: sus amigos. en términos keynosianns. se reduce a algo muy claro: América Latina va para atrás. p.. quince años. Al cabo de tres años. por tanto. En I960. con miles de kilómetros de carreteras construidos. antes de la Alianza para el Progreso. en términos cepnlinos o en términos teosóficos.atina. con créditos esparci­ dos por todo el continente. al incremento anual del 2. 4 de abril de 1964. con hospitales y escuelas levantadas por docenas. se contrarrestan.* Pero ni esta ayuda ni las cifras anotadas se acercan. está destinada a América J. para 1964-65. la ayuda ascendía a 0. IOS OLVIDADOS El turista y el experto no se dan cuenta de que América Latina vive cada día más miserablemente.5 por ciento en el ingreso.53 de dólar por latinoamericano. profe­ siones liberales. que se consideró como el objetivo de la Alianza. a cada visita. Pero es cierto también que la tasa de aumento de la población y la tasa de crecimiento económico son casi igua­ les. Y esto es uno realidad que. O sea. . diez. esos grupos intermedios viven un poco mejor. obreros especializados. Cada año crece el número de lati­ noamericanos que pertenecen a osos que se llaman grupos sociales intermedios: pequeña y mediana burguesías. 4.. y que. no hay verdadero aumento del ingreso nacional per cápila. el resultado es que los latino­ americanos viven peor que hace cinco. expresada en términos ninr- xistas. Todo esto es cierto. ni con mucho. Washington. Una cuarta parte del presupuesto de ayuda presentado por el presidente Johnson. con muchos millones gastados. han cambia­ do de coche. intelectuales. .59 de dólar por latinoamerica­ no.

y quienes pagan las pérdidas por cualquier concepto . Los dueños de esos depósitos no son gente de la clase media ni. todos los años aumenta el monto de los depósitos latinoamericanos en bancos de Suiza y otros paí­ ses. Ahora bien. dar nombres complicados a los distintos aspec­ tos de esta realidad. para que un número cada vex mayor de gente de los grupos intermedios viva cada año un poco mejor. o b) los que poseen menos que las clases intermedias. forzosamente han de ser los que poseen menos. no son los que poseen más que las clases intermedias quienes pagan aquellos 500 millones y los millones nece­ sarios para que mejore el nivel de vida de los grupos inter­ medios. todos los años. desde luego. Los economistas podrán hacer cuantos juegos de núme­ ros sepan. Pero la realidad es incontrovertible: quienes pagan el progreso de una minoría de latinoameri­ canos. es decir. Lue­ go. ¿de dónde salieron esos 500 millones de dó- lares perdidos y de dónde salen los millones de dólares que se necesitan. Entonces. gaste más? Esos dólares sólo pudieron salir de una de estas dos fuentes : a) Los que poseen más que las clases intermedias. Y si no son los que poseen más. de la clase obrera y del campesi­ nado. Los que exportan cada año más capitales son gente de la alta burguesía y de la oligarquía terrateniente.

Luis Buñuel. sobre los adoles­ centes de los barrios pobres de México. profesionales. Son los que viven peor ahora que hace cinco o diez años. de los militares salvadores profesionales de patrias y de los intelectuales firmantes no menos profesionales de manifies­ tos. al que se acusaba de complacerse en los peores aspectos de la ciudad. de los estudiantes. Pues bien. De la oligarquía terrateniente y su especie de isla adya­ cente. de los grandes terratenientes. estu­ diantes y oberos especializados. Y probablemente por esto siguen siendo los olvidados. Clases medias las ha habido desde hace mucho tiempo. Esos liberales del siglo pasado se . Hubo una fuerte campaña contra Buñuel. y quienes pagan loa capi­ tales exportados. que pronto adquirió fama. intelectuales.de la economía latinoamericana. de la pequeña y la alta burguesía. en América Latina. de los dirigentes y militantes sindicales—. Fueron ellas las que proporcionaron los hombres que en el siglo xix lucha­ ron por democratizar las estructuras políticas (pero sin mo­ dificar las sociales). tratemos de medir a esos grupos inter­ medios. Un premio internacional salvó al cineasta de ser víctima del nacionalismo de quienes se molestaban más por ver en el cine a los olvidados que por la existencia misma de esos olvidados. esos olvida­ dos son los que están pagando el bienestar de militares. de los profesionales. podría adaptarse así: Di­ me a quién mantienes y te diré cómo vives. que crecen y prosperan. burgueses. español exilado. LOS GRUPOS INTERMEDIOS Dime con quién andas y te diré quién eres. La tituló Los olvi­ dados. terratenientes. no son ni los que viven mejor ni los que exportan capitales. afirma un proverbio. Los artesanos y comerciantes las for­ maban en la época de la independencia. el gran capitalismo latinoamericano. un director de cine. hizo una película. hablaremos lue­ go. En cuestiones sociales. De momento. esos olvidados de Buñuel —olvidados de las clases medias. Y viven peor porque han de pagar para que grupos minoritarios vivan mejor.

hay entre ellas ciertos comunes deno­ minadores que permiten caracterizarlas y decir de esta cla­ se media que: • es esencialmente urbana. de reformas agrarias. 36 y 174. el 33 por ciento en Cuba. El resto es clasificado como clase “baja”. co­ mo medio de reforzar la base política de la democracia y de dar mayores mercados interiores a la industrialización. suficiente para un estudio político como éste: ha clase media abarca el 13 por ciento del total de la población en Bolivia. • es partidaria. el 39. he aquí unas cifras que dan una idea aproximada. • aunque es partidaria de la educación pública. y su nacionalismo a menudo adopta formas proteccionistas y. 4 Carlos M. pp. Es muy difícil medir el volumen numérico de esos gru­ pos intermedios. en desarrollar los medios de alta cultura y de educación profesional. el 31 en el Uruguay. .6 por ciento en Chile.transformaron en los demócratas de izquierdas o los nacio­ nalistas revolucionarios del siglo XX. La clase media ha ido creciendo en volumen y prospe­ rando en condiciones de vida. En esos países la clase “alto” no rebasa nunca el 2 por ciento. sino el caràcter beneficioso de unos y otra para el desarrollo del país. • es nacionalista. Sin embargo.7 por ciento en la Argentina. en los últimos cuarenta o cincuenta años. • acepta no sólo la existencia de los sindicatos y de la legislación social. insis­ te cada vez más. Mon­ tevideo.4 ¿Cómo son estos grupos intermedios? Aunque las sub­ divisiones abundan. a veces. el lí> por ciento en el Brasil. • confín en la industrialización como medio funda­ mental para resolver los grandes problemas nacionales. en general. Roma: Las clases sociales en el Uruguay. el 16. Pero el proceso se ha acelerado desde la segunda Guerra Mundial. en la práctica. de antinorleamericanismo. 1960. aunque en algunos países comienza a desarrollarse una clase media rural.

y Víctor Alba: ‘‘The Latín American Style aad the New Social Forcea”. o ser­ vicios públicos. Johnson: Political Change in Latín America. y socializante. preparados por Théo R. • siente desconfianza por el ejército. Un índice de cuánta era esta confianza lo da lo que escribí en 1955: Esta clase media. democrática. interés que a veces produce cierta receptividad a la propaganda comunista. adoptan en general las actitudes más radicalmente nacio­ nalistas. en general. es liberal. Al­ berto O. • políticamente. . Stanford. hacia las que muestra una sistemática desconfianza. • no se opone a la nacionalización o estatización de grandes industrias. en gran parte católica —lo que tiene importancia en vista de la nueva actitud que está adoptando parte de la Iglesia en algunos países iberoamericanos—. pero elementos de la clase media forman parte de las nuevas generaciones de militares. • muestra interés por los métodos soviéticos de des­ arrollo. es también parti­ daria de las inversiones estatales para la industrialización.® Así podía caracterizarse la clase media hace diez años. de la intervención estatal —que por lo común la favorece— y vería con gusto que se acentuara el dirigismo en la economía. entró en la adolescencia con la se-* * Para un estudio más detallado de los grupos intermedios. . • está constituida por una gran proporción de inmi­ grantes que. Hirschman). apenas naciente antes de la segunda Guerra Mundial. Entonces todos confiábamos en ella como factor de trans­ formación y democratización. sobre todo en cuestiones inter­ nacionales . 1961. del que siempre teme golpes de Estado. fuentes de productos minerales. al cabo de un tiempo de su llegada al país. 6 vols. • mira con mayor favor las inversiones internaciona­ les de carácter público que las de tipo privado. que llevó muchos años en la infancia porque la industria­ lización era lenta y reducida. Ver: John J. mimeografiados. Crevenna. Washington. Materiales para el estudio de la clase media en América La­ tina. 1950-51. en Latin American Issues (ed. Nueva York. • es partidaria.

ya no se pueden albergar estas esperanzas. de campe­ sinado. ciertos limites y cier­ tas rutas forzosas que condicionen. La clase media es cada vez menos un factor de cambio social y entra a formar parte de la vasta parasito­ logía latinoamericana. ni los modelos de sociólogos sin contacto con la rea­ lidad. Puede convertirse. Lo que importa es que se aproveche el lapso en que éstos coinciden con loa de la sociedad en general y en que los movimientos de clase media poseen todavía una fuerte dosis de dinamismo y de idealismo. como cualquier clase. de clase media... el desarrollo de Iberoamérica de modo que nunca pueda hacerse con métodos que no sean en beneficio directo de la generalidad de los habitantes del continente y que tampoco pueda efectuarse con menoscabo de las libertades o poniendo en peligro lo que aún subsiste (ya tan poco) de aentimientoa de comunidad y de fraternidad. pp. No hay tal. LA OPINIÓN Y LOS SUMERGIDOS Para comprender cómo es posible este rápido desencan­ to. Unos y otros son en gran parte responsablea de que cuando hablamos de América Latina nos refiramos a un continente que no se parece en nada al verdadero. México. elegir an camino. En América Latina. es preciso tratar de ver lo que realmente es la sociedad latinoameri­ cana. tiene sus intereses. La clase media. para establecer ciertas cortapisas. Ni los modelos marxistas con su división rígida en clases.* Al cabo de diez años. cuan-* * Reproducido de Victor Alba: Loi subameriemos. 23-25. Hoy ee halla en «o juventud. en una burguesía común y corriente —co- rrlentislma y adocenada— o en una clase social que durante un tiempo sea acreedora y cuyos intereses coincidan con los del con­ junto de la sociedad.. en el futuro. Hasta ahora hemos hablado de clase obrera. Ea decir. . este abandono de función de la clase media. . 1964. sirven.fonda Guerra Mondial y el empaje que éota dio a la induwriali- racién. como si fueran clases en el sentido europeo de la palabra. en la edad en que ha de adoptar decisionea definitiva».

al considerarse como representación de todo el país v el vivir (a menudo sin conciencia de ello) a costa do la masa sumergida. Esta opinión pública. es la oligarquía y sus po­ líticos. que hacen solidarios to­ dos los elementos de la misma. Claro está que una ínfima minoría de esa opinión pú­ blica no desea cambios sociales. más impaciente por el desarrollo. la que se siente más nacionalista. Estos rasgos son la indi­ ferencia ante las masas sumergidas. no tiene conciencia de pertenecer a ella. o bien —su parte más próspera— se alia o se deja arrastrar por la oligarquía terrateniente. numéricamente. Es también la gente cuya situación econó­ mica ha mejorado en los últimos decenios. el uno o. en unos cuantos países. con aspiraciones concretas. No atarea más allá del diez o. se halla dividida en dos grandes sectores: la opinión pública y las masas sumergidas. discute o vota sabiendo por lo que vota. cuando más. No debe rebasar. los olvidados de hace unas páginas. más anti­ norteamericana y que hasta hace algún tiempo se mostraba más deseosa de cambios sociales. La sociedad latinoamericana. el ser Una capa parasitaria del grueso de la nación en la medida . y que está al corriente de lo que ocurre en el mundo. con cierta conciencia de los problemas nacionales. más que dividida en cla­ ses tradicionales. el quince por ciento del total de la población. los militares viejos y los hombres de negocios cha­ pados a la antigua. cuando se dice “campesinado”. el tres por ciento de la población. burócra­ tas y algunos hombres de negocios. a pesar de las diferencias aparen­ tes en aspiraciones y métodos para conseguirlas.do se dice “proletariado**. Para abreviar. llaman “pueblo” a esas masas sumergidas. intelectuales. La opinión pública (para definirla de algún modo) está formada por acuellas personas que leen habitualmente el periódico. se quiere decir grupos de profesionales. cuando se dice “clase media”. Es la gente más o menos enterada. forma un todo con ciertos rasgos comunes. estudiantes. se quiere decir dirigentes de organizaciones campesinas o te­ nues capas de campesinos con cierta conciencia de su cali­ dad de tales. es la gen­ te que hace política. se quiere decir una minoría de loa obreros industriales. que milita. pues el resto de la cla­ se media —su parte menos próspera—.

de la masa que no vive mejor sino que. que se resignan y no se saben explotadas por la opinión pública privilegiada. en detrimento del nivel de vida de la masa sumergida o. ya apunta­ dos antes. a costa de la lentitud del mejoramiento de la masa. cuando tenga bien­ estar. ¿de dónde sale lo necesario para que viva mejor ese número creciente de integrantes de la opinión pública? Cualquier ama de casa puede dar la res­ puesta: de la masa sumergida. obreros sin especializar. Venezuela y en Bolivia.en que su mejoramiento de nivel de vida sólo ha podido lo­ grarse. en América Latina (salvo en algunos paí­ ses donde. . Para probar esto no es preciso meterse en honduras estadísticas. el segundo es algo mayor que el primero ). al decir todo esto. pequeños comerciantes. Basta con unos simples silogismos. entre los elementos de la opinión pública y como ésta ve con indiferencia. la masa sumergida sigue estando sumergida incluso allí donde los movimientos populares con­ siguieron el gobierno. irregulnrmcnte. y su nivel de vida mejora. Salvo en México. Al mismo tiempo. grupos indígenas. por motivos especiales. los grupos intermedios han perdido su capacidad (o su voluntad) de cambio social. Por esto. No divinizo al pueblo. Pero si el aumento de la productividad apenas alcanza a compensar el aumento de la poblución. como se hizo durante una época con los obreros. hay más pente que vive mejor. el volumen numérico de la opinión pública crece. que no tienen con­ ciencia ni de sus intereses ni casi de sus aspiraciones.as estadísticas indican que el aumento de la población no queda compensando por el aumento de la productividad. hasta ahora. en el menos malo de los casos. por imperativo cultural. que forman del 85 al 90 por ciento de la población que no leen periódicos. cuando no con un desprecio casi racista. I. los partidos populares se han ido encontrando aislados de la masa sumergida. será tan cerda como la gente que ya tiene bienestar. Pero como los partidos populares tenían su clientela. es decir. entonces. a la masa sumergida. población flo­ tante de las ciudades—. a medida que la opinión pública mejora. Los movimientos populistas quisieron ocuparse de estas masas sumergidas —campesinos. La gente del pueblo. ve empeorar sus condiciones de existencia. No le atribuyo virtu­ des que no posee.

y posee ya hoy. habituado a un nivel de vida bajísimo. 42. 1943. sobre todo en como­ didades. Pero si todos son cerdos. el* * Miguel de Unamunot Eruayot. su buena dosis de mala intención y malicia. claro. Se trata del hecho de que la población urbana. el parasitis­ mo de las urbes. la inflación galopante. p. la persis­ tencia del personalismo en los movimientos políticos y el movimiento sindical. sino porque parece tan natural que nadie para mientes en él— y que tiene una considerable importancia. por otra parte. que para gobernar crea una sociedad (no de modo consciente. en consecuencia.” 7 Lo que determina la existencia de esas masas sumergi­ das no es el nivel cultural o la composición étnica. que en las últimas décadas se ha mul­ tiplicado por 3 y hasta çor 5. a la vez que la aptitud excepcional del trabajador iberoamericano para adaptarse a cualquier oficio. entre una y otro. a adap­ tarse a las situaciones más inesperadas y desfavorables y a sobrevivir en condiciones inverosímiles. también. su falta de especialización. I. el resultado es menos injusto que si hay cerdos muy ricos y cerdos muy pobres. # De todos modos. Explica. Menos injusto y menos explosivo. Esa vida infra- histórica. silenciosa y continua. como el fondo mismo del mar. en su miseria. es la sustancia del progreso. Hay un aspecto de la sociedad latinoamericana del que casi nunca se habla —no por pudor. Madrid. por la facilidad del campesino. sino la existencia de la oligarquía. Explica. Esta proximidad entre la urbe y el campo (a pesar que las diferencias materiales. en las cuales es reducida la proporción de población económicamente activa. ex­ plica que las crisis económicas. son mucho mayores que en los mises industriales) explica ciertos aspectos de la economía f atinoamericana : la inestabilidad de la mano de obra y. continúa teniendo sus raíces en el campo. . bueno es acordarse de algo que escri­ bió Unamuno: “Sobre la inmensa Humanidad silenciosa se levantan los que meten bulla en la historia. Finalmente. sino por evolución espontánea) en la cual las posibilidades de influir en las decisiones se hallan limitadas a un porcentaje muy peque­ ño de la población.

desempleo. Y podría compararse en cierta manera la sociedad lati­ noamericana con la soviética. en el sentido de que el poder se ejerce por una casta (la de los burócratas en la URSS. sino la posición del campesino en ella. Pero. . mientras que en América Latina la casta de los terratenientes posee in­ dividualmente el medio de producción fundamental. algunas veces digamos que es feudal. la sociedad latinoamericana es una supervivencia de la sociedad monárquica del siglo xvm. etc. la de los terratenientes en América Latina). por la facilidad con que el obrero sin trabajo puede regresar a su pueblo. por hábito. Podría decirse que es una sociedad del tipo de las del despotismo ilustrado. la tierra.. como en ella. que no le reconoce ningún derecho real. Pero los sistemas de posesión de la tierra conservan muchos rasgos feudales. que somete to­ do el país a su dominio. A fin de cuentas. adaptada a las exigencias del siglo xx para poder sobrevi­ vir en él. esta sociedad latinoamericana? No es estrictamente feudal puesto que no hay una autoridad su­ perior —el soberano— ni las autoridades inferiores con­ servan soberanía local. de describir toda la so­ ciedad. con ello. tengan en Iberoamérica repercusiones me­ nos graves que en otros lugares. Por esto. no tratamos. aunque. del siglo xvui. donde poseen bie­ nes de familia y donde han invertido los primeros benefi­ cios obtenidos con sus negocios urbanos. pues. sólo que no hay tam­ poco un soberano del cual emane todo el poder. es una verda­ dera obra de arte. la masa del pueblo sostiene a una minoría. En definitiva. Y esta adaptación. pues. Pero en la URSS esta casta posee “colectivamente” los medios de producción. como veremos. la descripción que mejor refleja la realidad latinoamericana es la de “oligarquía terratenien­ te" o sociedad oligárquica terrateniente ( y en ciertos paí­ ses bancario-terrateniente). sobre todo en lo relativo a la condición de los campesinos. porque saben que tienen un retiro seguro en el campo. ¿Qué es. y por la tranquilidad con que el comerciante y el industrial peque­ ño y mediano ven la suerte de sus empresas.

ocupa puestos de responsabilidad gente que es realmente joven. Sin embargo. Cuando no se trata de ascenso social. 16 o 17 años de edad (según los países). Se tiene la impresión de que la juventud latinoameri­ cana es revolucionaria. no son sustituidos y conservan puestos rectores. aunque vive en un medio que le parece más interesante. si va a la ciudad. Existe la juventud de la opinión pública y la juventud de los su­ mergidos. no se es joven en todas partes. incluso más allá de sus capacidades efectivas. en el campo. pero no sientan oon ellos ninguna comunidad «feUMna. w da una situación paradójica: los hombres maduros son “negados” o descartados en nombre del juvenilismo. la sociedad latinoamericana es muy parca. sin embargo. como señala Julián Marías. protestan por 'f§r ttlseria. por lo tanto no luchan juntos. Pero no es posible hablar de la juventud. comunista y que representa un peligro —aunque nadie precisa para quién ni de qué cla­ se—. sufre desajustes psicológicos. y económicamente no tiene muchas posibilidades de ascen­ der. pero. el joven y el viejo apenas presentan alguna diferencia entre sí. LA MITAD DE LA POBLACIÓN La mitad de esos sumergidos y probablemente el 33 o el 40 por ciento de la opinión pública está formada por jóvenes de menos de 15. Y la juventud de cuando empieza a ver las co­ sas y la gente como son y la juventud de cuando comien­ ta a pensar en casarse y en ganar dinero. muchos otros. La sociedad latinoamericana ofrece muy pocas perspectivas al joven. diferen­ cia en cambio que es muy acentuada en las ciudades. castrista. . Saben que existen. espe­ cialmente en los sistemas democráticos. El joven cam­ pesino no puede mejorar su situación con respecto a la de •us padres. sino de bienestar. En muchos países latinoamericanos se es joven cuando entre los anglosajones se es apenas teen-oger. puoto que vivirá en una de las chozas que rodean las grandes urbes. Es cierto que se asciende con rapidez y que. re­ sueltamente viejos. Los jóvenes de la ciudad no nan sabido en­ contrar la manera de hablar con esos jóvenes del campo y de los barrios miserables. Aun asi.

vulgaridad y jactancia. cómo nada logra quitarle realmente el sentido de su insuliciencia. ruando empiezan a ser pasantes en alguna actividad y han de comenzar a crearse una situa­ ción y piensan en casarse. cómo ésta se convierte en ignoran­ te para dar gusto a su marido. Las sociedades en que viven los jóvenes latinoamerica­ nos están agobiadas por el tedio. abandonan toda actividad en fa­ vor de tales convicciones. ¿Llegará a ser realmente como ellos? ¿Es ine­ vitable? Sin duda. que está en la conciencia de todos. en las que todo aquel que es alguien conoce a todos los de­ más que son alguien. en vez de fijarse en la clase media de la cual provienen. películas. y especialmente los jóvenes de la clase media urbana. se forma un horizonte cerrado y una especie de fatuo nacionalismo defensivo. y cómo trata de ocultar su insuficiencia bajo un manto de balan- dronadas. son la parte más dinámica y también la que crea más problemas de la sociedad latinoamericana. en Panorama». Los jóvenes de la ciudad son jóvenes. uno de los principales delitos intelectuales de los jóvenes de América Latina ea que se obstinan en considerar que es más interesante tomar romo tema de sus escritos. La juventud latlnoamericsna ha sido muy poco estudiado y este snálisis de Botsford constituyo . a los campesinos de quienes no saben nada. Lo son cuan­ do entran en la universidad o las escuelas preparatorias y dejan de serlo (incluso si han pasado por las guerrillas y el terrorismo) cuando se acercan a los dos últimos años de la carrera. aunque no abandonen sus convicciones. Se necesita distancia e ironía para estudiar cómo el matri­ monio acaba con la madre. suponiendo que éstas fueran algo más que una reacción sentimental. N* 12. con qué vigor bicha para poder sa­ cudir la ceniza de su cigarro sobre los que están por debajo de él (lo que se llama poder). por un muy breve período. La rebelión de los jóvenes latinoamericanos comienza con una revuelta contra la visión de su propio futuro representada por sus padres y su hogar. México. en el sentido polí­ tico de la palabra. o cómo el dinero pesa sobre el padre pero sin ablandarlo. En ciudades de millonea. Ivos jóvenes.* * Keith Botsford: "Masas y mesfas". Entonces. cuadros y estudios. noviembre-diciembre de 1964. es decir.

un hombre seco. no a una criatura de came y hueso. debía de tener un alma de degollador. aunque sin el sentido de la ética bur­ guesa de este siglo. académico y plúmbeo aburrimiento.0 Loa hijos se educan en un ambiente de burguesía pro­ vinciana decimonona. Un novelista ha descrito este medio en que se forma —y deforma— la juventud urbana: Teníamos unos amigos ricos —los Gómez— que nos invitaban algunas noches a visitarlos. señorial. desdo luego) y recibe una instrucción estríe-* una de Isa mi» agudas y justas Interpretaciones de ella. Buenos Aires. Descubre que vive en una sociedad de hombrea insuficientes. * Eduardo Mallos: La bahía del silencio. lento de movimientos. la vanidad. claro está de aire púrpura. Pero al llegar a los 15 años. el menosprecio. el hijo va a la escuela (privada. Allí todo era solemne. aseverador y dogmático. se desplaza con pesadez. Se dedicaba a escribir páginas de historia que nadie leía. la reproduzco con cierta extensión. Alto. vieja y austera. . los criados y un confortante sentido de privilegio. Más o menos cada treinta de esas páginas le valían distinciones peculiares. Dorante este breve tiempo. que deben aprender a hacer sentir su superioridad sexual y que ella tiene que nmoldarse a eso juego. o una condecoración extranjera o un título más de académico correspondiente. Eso creía él que era el patriotismo. de las que nada se deducía más que un denso. el coraje primario y la inju­ ria xenófaba. pues el amante latino hace su amor con palabras y dirigiéndose al espejo. Por esto. Estimulaba en sus hijos el amor propio. cargado de hombros. que a nadie importaban. Este hombre nos parecía representativo de algo que se pudría en el vivir de la nacionalidad. ese ambiente es un remanso de ben­ dición que se apoya en la iglesia. ni siquiera la satisfacción del amor. El jefe de la familia había sido ministro de Estado y era un hombre de rostro dispéptico. Vivían en una casa. y lo odiábamos cordialmente. la hija ingresa en el mundo de su madre y de repente se acumulan sobre ella todas las mentiras de su madre. I960. abandonar su inteligencia sin adquirir nada en cambio. ceo la autorización del autor. Mientras su hermana proteje su supuesta virginidad (para lo cual se dispone fácilmente de soluciones médicas).

Siempre tendrá ocio suficiente para la revolución. En la universidad puede adoptar una postura de revuelta sin que le cueste esfuerzo o dolor alguno: es una revuelta tan ge­ nuïna como la del azarado estudiante del primer curso en los Estados Unidos. que lleva gafas con­ tra al sol para penetrar en loa m is oscuro* lócale* nocturno* y te . Lucba en revoluciones imaginarias en el aula. pues es más fácil que documentarse o enseñar. Umentc clásica. y a moverse en abstracciones y debates pero sin abrir nunca los ojos y describir. pueato que por máa que la sociedad exija de él. No obstan­ te. Puede ser un abogado por la mañana. uu político a mediodía. ni remotamente puede abarcar la realidad que loa rodea a todos ellos. pero no el modo de escribir una frase sencilla. razonar y escri­ bir como loa periodistas y ensayistas y políticos de América La­ tina en una voz que no es la suya. deseoso de explorar los nuevos dominios del pensamiento de este siglo. de pelo ondulado y abultada barriga. en­ señar al atardecer y planear golpea por la noche sin alterar su ritmo. el cerebro del joven es más que suficiente para la* tareas que lo aguardan al enfrentarse con el segundo de los grande* dilemas latinoamericanos: ¿a qué me dedicaré? Aíortuna- nadnmente. Se ofrecen a los jóvenes dos lenguajes de trabajo: el vulgar que ellos hablan y el culto en el cual se supone que han de pensar. sino que aun el lenguaje puede perder su significado. El mayor agobio que se puede imaginar para un joven. Y del mismo modo que reaccionó contra el bogar. pensar. es que se vea obligado a leer. defraudado por sus maestro* y la formación recibida. el club de cine o la federación estudiantil.. no absorberá nunca todo su espíritu ni todos aus energías. ahora reacciona enér­ gicamente contra el espectáculo llamado régimen democrático. además. que no tiene que ver absolutamente nada con el ambiente que lo rodea. al graduarse brillantemente. Del mismo modo que no quiere quo su futuro sea como el de sus padres. un bon bourgeois durante el al­ muerzo.. Hoy en la universidad el joven aprende que no sólo están sujetos a fluctuación política el aprender. Se le enseñan las reglas de la retórica. dedicarse al periodismo por la tarde. En el momento en que entra en la vida real de su país. vive en una sociedad en la que la decisión puede pos­ ponerse siempre. el régimen político y la moneda. tampoco desea estar representado por el político co­ rriente. y que. hacer su siesta. todas sus acciones y pensamientos se han convertido en políticos. su profesor se sentirá de ordinario encantado prestándose a ese juego.

niega a ver todo cuanto no contribuya a acrecentar au propia im­
portancia.

Esta reacción del joven contra la politica “democráti­
ca es general y va paralela a la fuerte politización de la
juventud urbana:
En loa regímenes prerrevolucionarios latinoamericanos hay dos
clasea de fraudea que constituyen los triunfos más fuertes en el
juego de las futuras revoluciones, ambos suficientes para que los
jóvenes sientan repugnancia por la politica: los que se han en­
cumbrado mediante la escuela de los golpes duros, corrompiendo a
policías y a funcionarios sindicales, y los grandes liberales de la
vieja escuela. En general, Iob jóvenes prefieren los primeros a los
segundos, los honrados ladrones del dinero del pueblo a los hom­
bres que corrompen el lenguaje y el propio pensamiento; pero am­
bos les repugnan. Además, dadas las reducidas dimensiones de las
sociedades latinoamericanas, los políticos no pueden ocultarse a la
vista del público. Todo joven se entera con harta rapides del modo
cómo se gestionan los verdaderos asuntos de la política: el coronel
A llama al coronel B, y le dice: “Mi estimado colega, tengo 4
tanques, 21 ametralladoras y 321 hombrea; usted tiene un tanque,
4 fusiles y 62 hombres; ¿varaos a evitar un derramamiento de
sangre?” En el juego de la política se avanza o retrocede y nadie
pierde nunca, con la única excepción de que resulta duro perder,
aunque sólo sea por un momento, la posibilidad de meter la mano
en las arcas públicas.

Al lado de estas repugnancias, las insuficiencias:
La falta de desarrollo económico aun siendo muy grande, no
es la principal en América Latina, sino que lo es la falta de des­
arrollo cultural; la primera afecta por un igual a toda la pobla­
ción mientras que la segunda es problema especial de la juventud.
A medida que los jóvenes llegan a adultos, lo que limita su uti­
lidad no es la ausencia de capital, sino la de hábitos de pensa­
miento, de independencia de juicio, de comprensión de la reali­
d a d ...
En el fuero interno del joven de todas partes hay una secreta
ambición. En América Latina esta ambición pretenda laa más de
•t* veces modificar laa condiciones de vida, no sólo de modo egof»

la para el que siente tal ambición, sino para todos los demás. Una
corriente mesiánica circula en lo hondo de las naciones que aíslan
a sus indviduos en medio de sus desiertos políticos, económicos
y culturales. F.n la arena bañada por el mar, una sola huella ad­
quiere extraordinario relieve e importancia. Lo propio ocurre con
los jóvenes: su aportación, por pequeña que sea, se advierte y su
ascensión vertical es luego tan rápida que el interesado forzosamen­
te exagera su propio valor. Si una sola obra que sobresalga de lo
medriocre es suficiente para hacer destacar a un joven por toda
su vida, ¿qué incentivo existe para que mejore su proeza anterior?
Donde no hay verdaderas normas de excelencia —como no sean
las importadas de otras partes y no sería justo medir con su re­
serva el producto local—, ¿quién criticará o discutirá lo consa­
grado por la soriedad y por la necesidad local de satisfacciones?16

Esta juventud urbana, con todo, es la capa de la socie­
dad que se halla, emotivamente, más cerca de la gran masa
sumergida, o por lo menos de la capa de la masa sumergi­
da a la que se puede llegar con cierto esfuerzo.
Pero es, también, la capa que se encuentra en contacto
diario, sin esfuerzo, con la oligarquía. Y que, a fuerza de
frotarse con ella, se olvida de que la oligarquía existe y
sobre todo, de que es distinta, de que es el grupo social
más diferenciado y peculiar de la sociedad latinoamericana.

LA OLIGARQUIA

La palabra que aparecerá más a menudo en este ensa­
yo es la de oligarquía. No es un término simplemente re­
tórico. La oligarquía existe.
Porque en los países industrializados y más o menos
democráticos cada día es menos posible hablar de concep­
tos abstractos, como clase, burguesía, proletariado, se ha
llegado a creer que en países de estructura anacrónica, cuan­
do se habla de oligarquía se usa un término que no corres­
ponde a la realidad, que es una abstracción. Y porque los
demagogos lian hablado de oligarquía, se cree que ésta no

16 Keith Bot»fard: op. eit.

existe realmente, que es un slogan demagógico. Pero en
America Latina las oligarquías no son abstracciones, sino
realidades cotidianas, que pueden describirse incluso en
términos de apellidos y de kilómetros cuadrados de tierra
poseída. La oligarquía latinoamericana no es un recurso
oratorio de los políticos, un concepto académico de los so­
ciólogos o una fórmula de los marxistas. La verdad es que
los pseudomurxistas que padecemos no hablan de oligar­
quías, sino de clases sociales, y que los sociólogos tampoco
emplean esa palabra, sino que se refieren a grupos sociales.
Pero esto no le quita realidad a la oligarquía ni impide
que la existencia de la oligarquía sea un hecho político
incuestionable.
Los latinoamericanos somos muy aficionados a buscar
chivos expiatorios. La oligarquía ha sido muy hábil en fo­
mentar este vicio, porque con ello distrae la atención y la
aparta de la realidud de su existencia. Cuando hablamos
de oligarquía no tratamos, aquí, de encontrar un nuevo
chivo expiatorio; al contrario, queremos eliminar los que
existen y, con ello, dejar al descubierto la realidad. Y la
realidad es la existencia de la oligarquía.
La oligarquía es algo tan concreto que en todas las
ciudades latinoamericanas puede señalarse el edificio don­
de se reúnen los oligarcas: el Jockey Club, el Club Nacio­
nal o el Casino.
¿Qué es esta oligarquía? La forman los grandes pro­
pietarios de tierras —los latifundistas—, sus servidores po­
líticos y militares, y sus aliados económicos (banqueros y
capitalistas a la vieja usanza). En muchos países, esa oli­
garquía cuenta con el apoyo de los inversionistas extran­
jeros, bastante miopes para creer que, porque mantienen los
salarios bajos, favorecen sus intereses. Esos oligarcas for­
man una verdadera casta, con pujos aristocráticos, con acti­
tudes racistas y un profundo desprecio por su» países.
El 73 por ciento de la población campesina de América
Latina posee solamente el 3.7 por ciento de las tierras la­
borables, y en cambio los latifundistas, que son menos del
15 por ciento de la población campesina, poseen el 65 por
ciento de las tierras. En Honduras, el 75 por ciento de la
población económicamente activa se dedica a la agricultu­

ra; en Guatemala, el 74; en Nicaragua, el 69; en la Do­
minicana, el 69; en El Salvador, el 64; en Bolivia, el 63;
y 15 palees de América Latina tienen más del 40 por ciento
de su población económicamente activa dedicada a la agri­
cultura. La actividad agrícola dentro del ingreso nacional
representa el 48 por ciento en Honduras, el 41 en Para­
guay, el 36 en Colombia, el 33 en Bolivia, el 27 en Pa­
namá, el 26 en Brasil, el 23 en la Argentina. Para fines
de comparación, digamos que el 4 por ciento del ingreso
nacional de los Estados Unidos lo constituye la agricultura.
En Paraguay el 93.8 por ciento de la tierra cultivada
está en manos de los grandes terratenientes; cinco latifun­
dios ocupan el 25 por ciento del territorio nacional. En la
Argentina las haciendas que pasan de mil hectáreas con­
centran el 74.8 por ciento de la tierra. En Chile, el 73.2 por
ciento; en el Perú, el 66.5 por ciento; en la República Do­
minicana, el 53.3 por ciento; en Uruguay el 55.8 por cien­
to, y en el Brasil, el 50.8 por ciento. Los países de la
América Central, que tienen un menor porcentaje de tierras
concentradas, sin embargo, están en las mismas condicio­
nes, porque siendo naciones más pequeñas, naturalmente no
se puede aplicar en ellas el mismo rasero, de mil hectáreas.
Y aunque estas repúblicas centroamericanas, como Panamá,
Costa Rica, El Salvador y Honduras, tienen menos del 30
por ciento en haciendas de más de mil hectáreas, revelan
también una tremenda concentración de la tierra. No debe
olvidarse que la República de El Salvador pertenece a 14
familias cafetaleras, las famosas 14 familias de la oligar­
quía cafetalera.
En el Perú ■ —según datos elaborados por el actual vice­
presidente de la República—, los campesinos, que repre­
sentan, de una población de 11.5 millones de habitantes, 7,5
millones, es decir, el 65 por ciento de la población, nada
más participan del 13 por ciento del ingreso. En cambio
los terratenientes, que son apenas el 0.01 por ciento de la
población, es decir, unas 15 mil personas, detentan el 20
por ciento del ingreso. Mientras 7.5 millones de peruanos
viven en la miseria más espantosa, con el 13 por ciento
del ingreso, 15 mil peruanos poseen el 20 por ciento del
ingreso. Estos 15 rail tienen ingresos superiores a 100 mil

soles mensuales; en cambio, los campesinos tienen ingresos
mensuales correspondientes a un promedio de 117 soles.11
No se necesita ser economista para comprender los re­
sultados de este régimen: enorme desigualdad social, baja
productividad de la tierra, desnutrición, incultura...
La oligarquía ha seguido una política de maltusianis­
mo. Los oligarcas latinoamericanos que no son maltusianos
en el plano demográfico (pues cuantos más brazos haya,
más baratos Ies resultarán) lo son en el terreno económico:
no hacen producir a toda su capacidad sus tierras y, con
ello, crean las condiciones para que la industria no pueda
tampoco producir a toda su capacidad.
Se habla mucho de la oligarquia terrateniente y muy
>oeo de la oligarquía financiera, de los banqueros. Pero
f a realidad es que éstos ejercen en los países latinoameri­
canos una influencia muy superior a la que pueden tener
en las naciones industrializadas.
Esta influencia se manifiesta, sobre todo, en la oposi­
ción de la banca a las medidas antiinflacionistas que se
basan en la restricción de créditos, es decir, se oponen a
todas aquellas medidas que quieren frenar la inflación a
costa de las clases que viven de utilidades y sin hacér­
selas pagar a las clases que viven de salarios.
La oligarquía financiera se adapta y transforma sus mé­
todos; tiende, más y más, a fiscalizar y dominar la indus­
trialización. Cuando se realiza una política de reforma agra­
ria o hasta simplemente de reforma agrícola, la oligarquía
logra apoderarse de la reforma, financiarla y convertirla
en un simple cambio de grandes terratenientes.
Esta situación no es producto del azar. En el siglo xix
la sociedad urbana iberoamericana (de la cual son expre­
sión importante los banqueros) era una sociedad parásita.
El presupuesto se sostenía a base de impuestos aduanales,
en perjuicio de la exportación, que era principalmente
ogrfcola. Del presupuesto se beneficiaba casi exclusivamen­
te el habitante de la ciudad.
De ahí la falta de ahorro rural, la anemia de la vida
municipal, de la democracia local, que con los comuneros1

11 G. Garcés Contreras: Conferencia en la Escuela Nacional
de Ciencias Políticas. México, 29 de enero de 1964.

y cabildos habían tenido, en tiempos, tan florecientes ma­
nifestaciones. El ahorro se concentraba en el Banco Central
por el canal de los restantes bancos, y el crédito se conce­
día casi únicamente a los habitantes de las ciudades. Los
pueblos y las pequeñas ciudades provincianas vivían ais­
lados; no se ampliaron ni modernizaron sus elementos de
producción, no buho inversiones.
En los Estados Unidos y en Europa Occidental, se creó
la producción antes que el mercado para ella. En América
Latina está ocurriendo lo mismo, pero en una estructura
en la que sólo es mercado la ciudad privilegiada. En los
Estados Unidos y Europa, la industrialización (que no de­
be confundirse con la llamada revolución industrial) vino
después de las reformas agrarias que fueron la Revolución
Francesa, la marcha hacia el Oeste y la ley del homeslead,
etc. En Latinoamérica seguimos el camino inverso. Aquí
deberíamos crear primero el mercado —por medio de la
reforma agraria— y luego industrializar. La inversión, en­
tre nosotros, precede al consumo, a la necesidad del pro­
ducto en cuya fabricación se invierte. Debería ser, eviden­
temente, al revés.
Nuestros países viven —mal viven— de la exportación.
El comercio de exportación (sobre todo cuundo es de ma­
terias primas) es periférico. No se encuentra, entre nos­
otros, equilibrado por el comercio regional en el interior de
los puises, debido a la falta de comunicaciones, la abun­
dancia de latifundios y los sistemas serviles en el campo.
Esta era lu situación en el siglo xix; todavía persiste en
la oligarquía financiera. Existe el peligro de que, adaptán­
dose a lus formas económicas modernas, esta oligarquía si-
gu aplicando los mismos métodos, con idénticos resultados
y que haga con la industrialización lo que en el siglo XIX
hizo con el comercio de exportación.
Who (Juins Whnm es el título de un anuario inglés en
que están registrados los nombres de los componentes de
34,000 consejos de administración, sus filiales, etc. Pues
bien, en América Latina no existe un anuario parecido, ni
paru todo el continente ni en ningún país. La propiedad es
un secreto. Y cuando se trata de la propiedad de la tierra,
bueno es para los dueños que lo sea, puesto que en mu­
chos casos no podrían exhibir documentos de compra.

Físicamente repugnante. Esto os tal vez la mejor respuesta a quienes. México. una dureza implaca­ ble que justifican el castrismo. para expropiar a la Iglesia. abrazado a cualquier esposa ajena. que la propiedad es sagrada. La veintena de fami­ lias que forman “la vaca” no ofrece ningún atractivo. humanitario. cuando hay reformas agrarias. promulgaron leyes generales contra la propiedad colectiva. Son esos latifundios sagrados?1213 Pero mejor que por descripciones generales. unas veces en la época colonial. MUESTRARIO 1)E VERGÜENZAS • La oligarquía de El Salvador es una de las más repugnantes. muy n menudo después de la independencia. 1960. no puede considerarse propiedad la de los grandes latifun­ dios. Si pudiera. dos o tres siglos? En todo caso. 336 y «ig. cuya propiedad había sido con­ siderada sagrada por las leves de Indias. las comunidades indígenas. Nin­ guna de ellas contiene un solo miembro culto. Lo malo es que no se puede y que el Castro que diera su merecido a los oligarcas salvadore­ 12 Sobre el papel do bis reformas liberales del siglo xix en el fortalecimiento del latifundista». gritan. cabe preguntar: ¿Este carácter de sagra­ do es de origen contemporáneo o ya lo tenía hace uno. Suponien­ do que lo fuera. tocaría un botón para rjue un Castro local sorprendiera a esa oligarquía en su país (del cual está ausente la mayor parte del afio) y le diera un buen susto. si la propiedad es sagrada. . o encima de cualquier cama. simpático. abra­ zado a cualquier botella. Los miembros de esas fa­ milias son linos ebrios consuetudinarios. Esa oligarquía tiene una voracidad. puesto que la mayoría de ellos se crearon por expo­ liación. ver: Víctor Alba: Las ideas so- átales contemporáneas en México. una crueldad inconsciente. . amigos de esa» partira en que se acaba debajo de cualquier mesa. y no pocos en la época libe­ ral. inteligente o audaz. pp. cuando los gobernantes. a la oligar­ quía se la conoce por algunos de sus rasgos concretos. en los Estados Unidos y en América Latina. se vieron despo­ jadas y con sus tierras se formaron muchos latifundios que todavía existen.

Pues bien. Elévale a una de esas inditas. no sabía de qué hablar con él. El mínimo era realmente muy mínimo. sus cafetales se arruinarían. para ganarse simpatías en la proximidad de elecciones y después de un golpe.. vi pasar un grupo de mujeres. en efectivo. cargando fardos y comenté: “Bonito por­ te. Que esta explotación es casi increíble un solo hecho lo indica: cuando el coronel Julio A.000 o 7.13 • En Bolivia.” El dueño se dirigió a un capataz y le ordenó: “El se­ ñor está en el hotel Ambos Mundos. como ellos. al mismo pueblo que los oligarcas explotaron. de esa dicta y ordenaron que se diera la dieta o su equivalente en dinero. y tanto gritaron que se aplazó tina y otra vez la aplicación de la ley y los traba­ jadores agrícolas de El Salvador siguen comiendo menos de lo indispensable.000 a 70. en compañía de su dueño. en febrero de 1963. . Pero los diputados se aumentan su sueldo de 50. se consumían 233.” Me costó mucha saliva con­ vencerle de que no me interesa obtener mujeres por orden superior. . Fue en El Salvador donde me ocurrió algo increíble.000 pesos al mes. en el mismo momento en que los obreros hacen huelgas pidiendo un aumento del 20 por ciento sobre salarios de 6. Para ga­ rantizar el cumplimiento de la ley. Buenos Aire». decretó que la dieta de los trabajadores agrícolas tenía que tener un mínimo de calorías. • La Argentina tiene un millón y cuarto de obreros sin empleo. Y luego oírnos a los cafetaleros gimo­ tear por el bajo precio del café y hablar de la miseria que eso impone a sus pueblos. Y limpíala bien antes.000 pesos mensuales.000 litros mensuales de chicha. quiso atraerse a los campesinos.. Rivera. No lo entendía. ño» luego explotaría. en el año de 1940 (antea de la revolu­ ción). 20 de noviembre de 1963.. hace tres años: visitaba una finca cafetalera. los técnicos del coronel estudiaron el costo.000 de cerveza y sólo 159. hospitalidad. los oligarcas afirmaron con grandes gritos que si se les obligaba a alimentar apenas decorosamente a sus trabaja­ dores.000 de leche. 13 La Prensa. Y se ofendió de que rechazara aquella prueba de. 175.

Majo Hojas Pinilla.14 • El Uruguay tiene una superficie de 186. y de Arveláez. combustibles y maderas.000 de cabezas de ganado vacuno. No que los restantes no trabajen. causó 210. su fuente de vida está en la producción pecuaria. Al contrario. El oriente selvático es sólo ecuatoriano en el mapa.000. Ea democracia política v las estructuras económicas antide­ mocráticas conviven en un tundas riremU que se expresa en la humeralización estatal más frondosa del mundo. 7. y el porcentaje incitable por año sobre el stock oscila entre el 13 v el 14 por ciento. A pesar de la estructura jurídica superde- mocrática. Y casi sólo el 25 por ciento es económicamente activo.800. En 14 millones de hec­ táreas dedicadas a la ganadería bav 8. de 1953 a 1957. la violencia en los regímenes de Ospi* na Pérez. ¿cuántos son ecuatorianos? Es decir. los dos tercios viven en la tierra. total: 252. De ellos. • En Colombia. las víctimas fueron 4. ¿cuántos parti­ cipan realmente en el gobierno del país. pocos pueblos tienen una existen­ cia más dura. social. Hay unos cuatro millones y medio de habitantes. desencadena­ da de 1916 a 1953.000 de habitantes. (1943).800. París. . Sólo puede exportar carnes y lanas.600 muertos. de componentes del ejercito. cultural que pueda considerarse*18 14 Gârcés Contrer»*: Conferencia citada. Pero sólo un millón y pico trabaja dentro del marco de una economía de mercado. Carece de minerales. del gobierno y de los campesinos. pero sólo la mitad de su superficie tiene una existencia admi­ nistrativa real. de las fuerzas represivas policía­ cas.’" • El Ecuador es casi tan extenso como España. De esos cuatro millones y medio do habitantes del Ecua­ dor. SP/236. El atraso de la ganadería es aterrador. Son los índi­ ces más bajos del mundo.000. 18 Laureano Riera: “La Alianza y las estructuras caducas". la estructura económica básica es semifeudal.000 asesinatos políticos. en El mundà en español. de Enureuno Gómez. cuántos viven una existencia política.000 kilóme­ tros cuadrados y una población de 3. pocos trabajan tan agotadoramente y en con­ diciones tan adversas como en el Ecuador. y durante el go­ bierno de lleras Carilargo.

incultos. Uno de los mitos más apreciados en nuestra América es que no somos racistas. No se ve. primitivos. no hay en el país ningún museo oficial antropológico o etnográ­ fico. poco importa. claro está.. No. políticos. Mas. entrar en un restaurante do lujo. a fin de cuentas. El resto son “esos pobres indios” . se llega n la conclusión inquietante: no hay más de medio millón de ecuatorianos. En el Ecuador. comprar un boleto de cine. No tenemos segregación oficial.. la segregación no se mani­ fiesta en la vida cotidiana. No se segrega a los indios por indios. Indios o mestizos.la propia riel país? No hay cifras de esto... sino por pobres. . La segre­ gación está desde linee generaciones. después de hablar con antropólogos. El único existente es de una institución privada. y la junta militar le suprimió una magra subvención que antes recibía... cuya voz nadie escucha. se verá impedido de entrar en un lavabo o de sentarse en el lugar que quiera de un autobús... Lo importante es que son gente que vive sumergida. esa oligarquía es mucho más amplia . legal. a ningún indio se le impedirá subir n un autobús. . El indio (y el mestizo próximo al indio) simplemente no tiene ninguna posibilidad de sentirse segregado porque nunca entra cu contacto con la vida de los no indios más que en relaciones de trabajo. La división de clases y la división de razas van juntas. esos indios pobres. Hay países latinoamericanos en que la oligarquía terra­ teniente no se nota más que en relación con el poder. Pero prácticamente ningún indio (y ningún mestizo cercano al iridio por su modo de vida) está en condiciones de ir al cine. Comienza mucho antes. en la economía. por ser negro o indio. Por ejemplo. en la base misma de la vida: en el trabajo. . No. . sociólogos. ¿Poro quiere decir esto que no hay ra­ cismo en América Latina? Tal vez en el Ecuador se ve mejor que en ningún otro país el mecanismo por el cual nuestro racismo se manifiesta a la vez que se disfraza. Esos pobres indios son. de comer en un restaurante y ningún no in­ dio sube a los autobuses. Lejos de los ojos de los no indios cuya conciencia se siente tan tranquila porque no es una conciencia de racista. de dependencia. Nadie.

los abogados jóvenes y los poetas que for­ man los grupos ultrarrevolu­ cionarios que considéranse de izquierda. los demagogos que los liberales. El ecuatoriano es . el centro liberal y anticlerical.-y se comporta y reacciona y piensa— como un aristócrata frente al resto de los habi­ tantes del país. Los gamonales no ne­ cesitan ejercer una influen­ cia política considerable. los hijos de gamonales. y se admi­ nistra a cuatro millones de pobres indios. Es una aristocracia que se considera sin de­ beres.. le ocu­ rre lo que a las demás aristocracias del mundo: que ya no tiene misión. se gobierna para el medio millón de ecuatorianos. . que tiene todavía cierta nostalgia por García Moreno. Un peón gana 5 sucres diarios (apenas 30 centavos de dólar) y en . Pero como esta aristocracia vive en el siglo XX. de un millón a un millón y medio de campesinos desciende de los Andes. Y esa actitud la tienen lo mismo los comu­ nistas que los semifaseistas. por tanto. en que se sienta tan \¡vo.. La extrema derecha. . todos esos for­ man la oligarquía.que el núcleo de gamonales auténticos (grandes propie­ tarios). en nuestra Amé­ rica. de la cual los gamonales son sólo una parte. Una falsa aristocracia. Probablemente no queda ningún país. Una especie de solidaridad incons­ ciente de los no indios (pre­ cisamente porque no son in­ dios ni mestizos cercanos al indio) los protege. para trabajar en la zafra y otras cosechas de las plantaciones costeras. Todos los años. el hecho aris­ tocrático. Gobierne quien gobierne. tan cotidiano. Es la oligarquía de los no indios.

además. que la sierra prepara la mano de obra para la costa. la zafra logra hasta 30. porque siempre está en deuda con el dueño.. deben considerarlos peligrosos y los desplazan a América Latina. En favor de los campesinos no hay nada. sostiene con su trabajo al país entero. a organizar cooperativas. activos en el campo de la la­ bor social^ radicales incluso en las medidas que propugnan. tolerantes. despreciado. con las cosechas de las parcelas. enfermos. se muestran abiertos. de crear internados para edu­ car a los jóvenes. La Iglesia tra­ dicional. El indio. viejos. cuando están en condi­ ciones de hacerlo. Un día de éstos Tos li­ . nún pequeña. en el Departamento de Bolívar. de luchar contra el alcoholismo (terrible aquí). Unicamente una fuerza apenas naciente. cuando ya no sirven para la dura faena de la plantación. antes de la guerra civil o in­ mediatamente después de ella son recalcitrantes en su con­ servadurismo. agotados. en España. La costa aprovecha la fuerza de tra­ bajo que viene de la montaña. Gran parte del clero es español. ignorado.. porque el catolicismo (más o menos adulterado en sus manifestaciones externas) es absolutamente predominante en el país. El gran demagogo Velasco Ibarra nun­ ca lo hizo. al parasitismo de las oligarquías y de todos los componentes de todas las tendencias políticas (sin excluir a los comunistas entre los cuales no faltan millona­ rios). Las jerarquías. en pago do los intereses. deshechos. Es­ ta fuerza es una parte. El huasipunguero gana de 2 a 3 sucres al d ía . donde hay un obispo joven) un fenómeno curioso. no quiere cambios. Los cu­ ras que llegaron de España. gran terrateniente. Puede decirse. pues. de modo que éstos eduquen luego a los viejos. Esta parte de la Iglesia trata. contra los “pueble­ ros” que prestan y se quedan. Pero los curas que llegan ahora. empieza a dar tierras suyas a los campe­ sinos. que to­ davía vacila. De este modo. de la Iglesia. que en algunos lugares. Y se da en esta parte de la Iglesia (por ejemplo. y luego ésta recoge a sus hijos. trata de hacer algo positivo en el campo. se agrega el parasitismo de la costa en lento des­ arrollo sobre el hombre de la sierra. Las izquier­ das no los quieren ni los imponen. jóvenes. No creo que sea prosclitis- rao. y son nominales.

de las más embrutecedoras. extranjero. Y hasta ahora. café. en virtud del cual se devolvieron a la primera 169. sólo el 15 por ciento son cultivables. se ha hecho nada para lograr la desaparición del huasipunguismo. después de haber estado durante algún tiempo en poder de cajas de previsión social. nunca—. no los comunistas o socialistas. nunca —repito. Diríase que el hecho de que una insti­ tución como ésa haya dado fama a un novelista ecuatoria­ no. en 1895. . De ellas. ni cuando ha habido libe­ rales. ni cuando en el poder ha habido conservadores. En 1938 se llegó a un acuerdo entre la Iglesia y el Es­ tado. lo acusarán de ser. sin duda. sino los sociólogos católicos. cacao. Y el 90 por ciento forman latifundios y páramos. Setenta mil hectáreas se entregaron al Minis­ terio de la Defensa. Jorge Icaza. en la sierra. hay de 6 a 7 millones de hectáreas. De éstas 190. . el huasipunguismo es. Hay allí plantaciones de plátano. los gamonales poseen 1. para evitar la amenaza de trans­ formación social que ese clero joven puede significar. berales c “izquierdistas”. el presidente Alfaro ordenó por ley que pasaran a poder de la nación las tierras de la Igle­ sia.200. Ahora bien. porque el producto de su arrendamiento (muy bajo) se dedica a fines de asis­ tencia social. Hay. Se piensa aho­ ra en organizar una especie de conscripción agrícola para trabajar esas tierras militares. Y los hacen.000 . no la gente de “izquierdas”. Por otra parte..000 hectáreas. que a la sazón poseía el 89 por ciento de todas las tie­ rras cultivadas. Son Í as llamadas tierras de asistencia pública.. una de las más duras. En la región costera. de 5 a 6 millones de hectáreas de tie­ rras. de las más injustas y de las más antieconómicas. ni cuando ha habido socialistas. Porque sólo ahora empiezan a hacerse estudios en serio sobre el huasi- pungo. De todas las formas de servidumbre que subsisten en el siglo xx. casi justifica la existencia de la servidum­ bre a los ojos de los intelectuales ecuatorianos. de las cuales el 80 por ciento es aprovechable para la colonización. La con­ ciencia de la oligarquía —o la aristocracia casi racial— se ha tranquilizado elogiando algunas novelas que denuncian el huasipunguismo.000 hectáreas se entregaron mra su administración al Departamento de Justicia. ni cuando ha habido demagogos.

Por otra parte. En 1818. precisamente. todoa sin apro b ar. que cada vez que se ha cambiado el régimen de la tierra.. el Brasil) que la proliferación de proyectos de refor­ ma agraria es un medio. tienen una situación agraria que exija reformas más urgentes y radicales que el Ecuador. simples y modestos planes de colonización de tierras . lo han de­ jado menos y menos protegido. du­ rante tres años hubo ante el Congreso varios proyectos de reforma agraria. En 1918. Se habla mu­ cho de suprimir el huasipungo.. El tiempo pasa en estu­ dios. Sin embargo. No hay duda que constituyen. diversas instituciones oficiales estudiaron el problema y prepararon planes de reforma. Pero nadie dice qué harán los huasipungueros. y finalmente. En el menos malo de los casos se da el nombre mágico de reforma agraria a lo que son. so pretexto de liberarlo. Estos son los hechos. aun reci­ biéndolos. se encontrarán rodeados por tierra del antiguo propietario.000 familias de huasipungueros.hectáreas. que en el fondo era lo mismo. a la vez.. pero esas tierras son insuficientes para mantener a su familia. transacciones. Se sustituyeron poT el sistema de concertaje. ¿Reforma agraria? Parece que pocos países. Los huasipungueros no parecen muy entusiasma­ dos con esta perspectiva. se suprimió el con­ certaje y en su lugar quedó el huasipungo. de impedir que haya una reforma auténtica. y sin crédito. la condición del campesino ha empeorado en la realidad. no reforma nada. porque eran seis y por­ que era un truco ya conocido en otros países (por ejem­ plo. éstos se hallan enclava­ dos en medio de las haciendas. En 1962 exis­ tían nada menos que seis proyectos de reforma agraria. de hecho dependerán de él para transitar. en el país. de modo que. re­ gar. no hay le y . hasta ahora eficaz. que poseen o trabajan unas 100. no podrán aumentar la productividad de sus míseros campos. de hecho. etc. ésta es tan diluida que incluso si se apli­ ca. Y hay 88. pues cada vez. en Amé­ rica Latina. y cuando hay ley.. Recuerdan por tradición oral. se suprimieron las mitas procedentes de la colonia. una injusticia y una rémora al progreso del país.000 hectáreas entre todos. discusiones. ape­ ros y animales. Se dice que se les entregarán las tie­ rras que cultivan. ayuda técnica.

México. pero que sirven para obtener créditos internacionales. Santiago Arcos Arlegui). en 1946. Chile necesita una reforma agraria y necesita. no hicieron nada. a los sindicatos de industria. la ley exige un mínimo de 25 años y que por lo menos diez miembros sepan leer. para negociar. La A. finalmente. . dos ministros. además. sino sólo a los de empresa. Costales Samaniego : “Ln tierra contra el Ecuador”. la segunda vez que estuvo en el poder. la del aguardiente. Para formar una organización sindical. tuvo un Partido Democrático primero y un Partido Radical después que fueron poderosos. todavía en germen en el continente.. Hoy. el ministro de Tierras y Coloni­ zación. Balmaceda. acabó suicidándose políticamente al emplear métodos dicta­ toriales. porque el Congreso no le permitía realizar ninguna de sus reformas.15 • La estructura social de Chile es prácticamente idén­ tica a la de mediados del siglo xix. yermas o selváticas. Pero para formar una organización campesina. para no asustar a sus alia­ dos de la derecha y el centro. la única industria nacionali­ zada que existe e s . que después de haber promulgado el primer código del trabajo del país. Dos presidentes re­ formadores tuvo el país: José M. Chile tuvo el primer diputado socialista que hubo en toda América Latina. septiembre-octubre de 1963. Uno de ellos Miguel Concha. Contó con algunos teorizantes socia­ listas de valía (Francisco Bilbao. porque les resulta más fácil dominar en los pequeños sindicatos. en los cuales los indios dejan la vida. Hubiera. La democracia cristiana. En el Ecuador. sin duda. se necesita que los componentes de ella tengan más de 21 años y que por lo menos cinco sepan leer. que acabó suicidándose.. en Chile no se reconoce personalidad ju­ rídica. modernizar su legislación sobre sindicatos. ha logrado en Chile fuertes progresos electorales. Sin embargo. populares y dinámicos. el Partido Comunista de Chile es el único fuerte en toda América Latina y el único Partido Socialista de cierta in­ fluencia que existe en Latinoamérica es el chileno. en Panoramas. Los comunistas nunca han intentado cam­ biar esto. podido iniciar una legislación transformadora del campo. y Arturo Alessandri. N? 5. Pero los comunistas. Los comunistas tuvieron.

porque unos per­ derían algo. cuando era ministro. Pero que la oligarquía. pensiones bajas. de hecho. Pero entre leyes. lo hicieron de manera que se convirtiera en un instrumento de fragmentación de la clase obrera. Por cierto que esta ley fue propuesta por el comunista Concha. que los legisladores de la oligar­ quía.. sino gTandes intereses terratenientes.. De modo que así el salario es siempre. La inflación. Porque no hay dudn que en Chile las elecciones son limpias y se respetan. y que lo ha hecho hasta con la complicidad de los comunistas y man­ teniendo siempre una fachada democrática. dicen. ha sabido mantenerse en el poder sin perder las formas. puesto que en el campo el nivel cultural es más bajo que en la ciudad. . que contrapusiera a los grupos de oficio. por rivalidades de sus cajas. la tierra les alquila la casa a pre­ cios de ciudad. ligados ahora con algunos de los nuevos intereses industriales y bancarios. es muy avanzada. . medios culturales. que desde la época de Ibáñez ha provocado una especie de es­ tancamiento en la vida cotidiana del país (la gente no puede . del continente. discreta. se ha creado un clima de conformismo que comparten todos. Hay salario mínimo en el campo. ¿Qué quiere decir todo esto? La respuesta es clara: que Chile dispone de la oligarquía más hábil. una oligarquía que ha sabido mantener todo su poder sin necesidad de recurrir a los militares. Pero a los inquilinos (medieros) el dueño de. y nunca se entienden para una unificación de la seguridad social. distante. La verdad es que los chilenos deben ser como cualquier otro pueblo. La seguridad social. La verdad es que hay treinta y dos cajas de previsión y trece grupos de mutualidades. Hay oficios que tienen pensiones altas y otros. No hay enormes fortunas (o muy pocas). poderosa e intransigente en lo esencial). muy inferior al mínimo. cuando ya comprendieron que no había más remedio que establecer la seguridad social. (pero implaca­ ble. Los políticos dicen: “Los chilenos no se baten”. No es una oligarquía desafiante y cínica en las aparien­ cias. prensa y la demagogia de la mal llamada “izquierda”. diferencia es significativa. posiblemente. O sea.

etc. vascos. autos. Alexander: Labor Relations in Argentina.17 • El Brasil es un país desconcertante.” Esto es lógico si se tiene en cuenta que el gobierno de Brasil es colonial y que. ver: Robert J. 1962. Debajo de ella. por lo tanto. comprar refrigeradores. incluso. pero permitirá dorar los blasones de esa especie de aristocracia de apellidos germanos. los campesinos. En las Na­ ciones Unidas. La oligar­ quía terrateniente (y su expresión moderna. Revelador de esto. fomentar los demagogos cuando le fueron convenientes. televisiones. la res­ puesta es inevitable: la gente de poco dinero. . como hace poco con Joño Goulart. el gobierno del Brasil “nunca se preocupó de establecer un lazo con los países africanos. Pero si se va al fondo de las cosas y se hace uno la pregunta: ¿Quién paga los platos rotos. en Chile?. los chilenos seguirán votando y creyendo que viven en una auténtica democracia. Brazil and Chile. por ejemplo. y que ha sabido. a pesar de todo el nacionalismo con que en el Brasil envuelven cualquier actitud política. para quien no examina su realidad a la luz de este hecho fundamental: la existencia de una oligarquía de terratenientes que mantuvo la esclavitud hasta mucho después que en los Estados Uni­ dos.. la clase media y los trabajadores y. la oligarquía bancaria) no ha perdido nada de su poder. en la can­ tidad que quisiera). El gobierno de Juscelino Kubitschek no se dio cuenta de cual era su campo de acción en las Naciones Unidas en el camino de 1T Para más detalles. se limitó a aceptar los hechos consumados. irlan­ deses y andaluces que forman la costra del país. cuando su demagogia los arrastró a promesas que hubieran podido ser peligrosas para la oligarquía. y descartarlos. sobre todo. no podía ser partidario de la liberación de las clases sumergidas de Africa. es que. si a] mis­ mo tiempo no lo era de las clases sumergidas de su propio país. Nueva York. pero nunca se opuso a Portugal y a su política colonial. no perjudica a la oligarquía. Y una reforma agraria que se ha promulgado no dará mucha tierra buena a los campesinos. que ha logrado evitar las dictaduras abiertas y el mi­ litarismo franco.

la liberación africana. apoyó completamente la conducta lusitana. pero no para quitar las tierras a los dueños de ellas que han sido los responsa­ bles de la erosión. . en Foro internacional. Pero cuando se trató de formular un plan para el noreste. Biempre opuesta. ni quita el poder a la oligarquía. Nada más que esto. y que aún ahora amenazan con recibir a tiros a los campesinos que vuyan o ocuparlas si se las dan. »e «mielió a loa interese» de las potencias coloniales o limitóse a reconocer de jure los procesos independientes de los Estados afri­ canos. incluso un economista tan realista como Celso Furtado. podemos imaginar muy bien a los cam­ pesinos brasileños cultivando al borde de las carreteras y poniendo allí lienditas para vender a los automovilistas. habían anunciado ya antes de su promulgación que Be defenderían a tiros contra quienes quisieran quiturles esa franja a lo largo de las carreteras. como si nos humillasen en la otra alma que poseemos. enero-marao de 1964. el presidente Goulart anunció un decreto de reforma agraria (así lo llamó él) que. México. se escribieron libros. aunque fuera eori sutilezas verbales. ni un gesto. el gobierno brasileño tenía una política latinoamericana demagógica.. La cosa sería ridicula. al misino tiempo que seguía esta política de respetar el slutu quo en Africa.. que tiende a la conservación del statu quo y el p u eb lo . como si fuese posible continuar esa dico­ tomía entre la política internacional dirigida por una élite euro­ peizada. Por lo demás. expropiaba las tierras no cultivadas aledañas a las ca­ rreteras federales. propuso una reforma agraria extra­ ordinariamente tímida. Rodríguez: “La política internacional del Brasil y Africa”. como si nos avergonzáramos de la primavera del poder africano. Esto ni aumenta la productividad del suelo.18 En realidad. los dueños de esas tierras. a toda acción contra bis amenazas totalitarias en nuestro continente. burla que u itJ. se publicaron ar­ tículos y se lanzaron programas en torno a la reforma agraria brasileña. ninguna solidaridad. de la miseria. H. En marzo de 1964. ningún mensaje de simpatía. como ai despreciá­ semos nuestra identidad. si no resultara una burla tan dramática para los campesinos brasileños. Durante años. para no hablar de cooperación. grotesca. pura dar tierras. que iban a ser indemnizados.

parecía aterrorizar a todos los lec­ tores de periódicos norteamericanos. que se acabó proclamando castrista. Parece como si el tiro hubiera salido por la culata.000 de cruzeiros. 1 de mayo de 1963. 77. Caracas. incitó por radio a Jos obreros y campesinos a luchar. jefe. como lo demuestra el hecho de que no por temor a la demagogia de Juliáo se apre­ suraran a hacer ninguna reforma agraria.500. . Si el público de los Estados Unidos estuviera mejor informado.000 ki­ lómetros cuadrados en el norte del Brasil. asustado del lío que había creado con su demagogia desde el poder. p. Durante algún tiempo el diputado brasileño Juliáo.10 Pero la demagogia no debe hacernos olvidar que el problema agrario existe de veras. está valuado en unos 2. grandes propietarios. cuya superficie es superior a la de Holanda y Bélgica reu­ nidas. de las ligas campesinas del noroeste del Brasil. Pero no daba ningún miedo a los oligarcas brasileños. Los Estados Unidos quisieron convencer a las oli­ garquías de que debían hacer reformas sociales por mie­ do al castrismo y ahora son las oligarquías las que están convenciendo a los Estados Unidos de que deben darles dinero con el fin de hacer unas supuestas e hipotéticas re­ formas. posiblemente no temería tanto a esos demagogos y tomaría más en cuenta la enorme fuerza que esa demagogia da a la oligarquía. es decir. la familia Bras Burgos Zacarías de Lira enLró en posesión de una de las herencias más fabulosas de que haya memoria. Este territorio. montó una provocación a los militares y así consiguió salir del poder sin tener que suicidarse como Vargas ni dimitir como Quadros: Goulart. Por ejemplo. aprovechando el miedo que los Estados Unidos tienen a los Juliáos y otros demagogos vociferantes.000. al serje reconocida la propiedad sobre una superficie de 90. para quedar bien. y que toda su retórica política se limitaba a ser eso: retórica. cuando ya su familia estaba en el Uruguay y él tenía preparada la huida. y19 19 Jomada.estuvo a punto de ser sangrienta cuando Goulart. Los oligarcas brasileños sabían lo que los corresponsales de prensa norte­ americanos no habían averiguado: que la familia de Juliáo era de fazendeiros.

Nadie debe olvidar. por ejemplo. Esto es a veces cierto y a veces no. ^^n/orm ations Politique» et Sociales. 26 de diciembre de 1955. Joao Goulart anunció en 1962 que cedería el 10 por ciento de sus pro­ piedades al programa de la reforma agraria. so ha entrevistado con el lider comunista brasileño Luis Carlos Prestes. París. Azevedo en apariencia planea la venta de sus tierras para evitar la acusa­ ción de latifundista que le perjudica políticamente. 10 de diciembre de 1 .20 Los políticos no son menos latifundistas. ni siquiera ruando los utiliza para dar un golpe y librarse de los demngagos? No exagero. Caracas. 6 de febrero de 1962. donde también posee exten­ sas salinas. dijo que él también donará una hacienda de su propiedad para que sea dividida entre la gente del campo. de Río Grande do Sul.23 ¿Qué tiene de extraño que esos comunistas no asusten a la oligarquía. El diputado comunista Gilberto Azevedo confesó en la Asam­ blea Legislativa de Recife (pie rs propietario de IB. sobre el mismo hay edificados más de 800 pueblos y aldeas. que tiene el propó­ sito de ser candidato. 20 Telegrama AEP. recibió los votos comunistas. Tanto Goulart como Brizzola poseen grandes ranchos ganaderos. 7 de julio de 1963. Azevedo fue acusado por varios diputados de estai valorizando más sus tierras parn venderlas ventajosamente. 22 Boletín del SOCI. Su cuñado Leonel Brizzoln.600 hectáreas de terreno en Ilío Grande del Norte.28 • Es común oir a los intelectuales latinoamericanos quejarse de que los norteamericanos no entienden a América Latina y de que los estudios que los segundos escriben sobre nuestras cosas padecen de esta incomprensión. Cuando en 1955 Kubitschek fue ele­ gido presidente. Véase esta otra noticia: En vista de las elecciones pora la Presidencia de la República. 21 Telegrama UPI. el antiguo presidente Juscelino Knbitschrk.212 Y ¿no es esto revelador?.

Lo que ésta Sega a abarcar se ve a través de unos cuantos datos y cifras. Hay poquísimos (no deben ser cien) coleccionistas de libros antiguos. prefieren que esos escaparates sean pagados por los peones de las haciendas. .9 ptrr ciento del total de las tierras cultivadas. sino porque gracias al poder uede mantener sus sistemas de explotación. Las instituciones caritativas privadas po­ drían contarse con los dedos de las manos. Los ricos latinoamericanos ni siquiera pueden sostener orquestas cuyos conciertos permitan a sus esposas lucir pechugas y joyas. etc. tiempo. de cuadros. Los oligarcas latinoamericanos son de un egoísmo tan feroz como ignaro. las instituciones de carácter cultural o educativo. con destino a esos estudios. si no hubiera otros motivos. MUESTRARIO DE COSAS INCREIBLES • La oligarquía quiere el poder —directamente o. Pero los mismos que se quejan de esta incomprensión. y que podría haber muchos estudios por latinoamericanos —supongamos que menos incomprensivos— si los ricos de América Latina. Esto. y abarcan el 64. Pero no hay fundaciones latinoamericanas. en vez de enviar sus capi­ tales a Suiza. por interpósitos políticos. que Frank Tannenbaum fue el primero (antes que cual­ quier latinoamericano) en señalar la importancia de las ma­ sas indígenas en la vida y la economía latinoamericana. En cambio. con­ denaría socialmente a nuestra oligarquía. adquisición de libros. sólo.. sobre todo. Prefieren vanagloriarse del núme­ ro de bastardos que producen en un año o de whiskies que trasegan en una noche que del de becas que dan o de libros que compran. grabados. militares o demago­ gos— no por dilettantisme. con los de una mano. de un mal gusto tan arraigado como su cursile- lería y su provincianismo. se olvidan de indicar que los estudios de los incomprensivos norteamericanos se hacen gracias a la existencia de cente­ nares de fundaciones norteamericanas que aportan fondos para viajes. destinaran una parte de ellos a sostener fun­ daciones que financiaran estudios. Las explotaciones agrícolas de más de mil hectáreas re­ presentan un 15 por ciento del total.

Las explotaciones de 100. de los cuatro millones de habitantes. Cerca de seis personas de cada diez viven de la tierra en México y el Rrnsil. Nue­ va York. . rentable el pertenecer a una oligarquía con estas características tan antieconómicas? Gracias a la explotación. 1963. La explotación del campesino se hace por medio de mé­ todos serviles de trabajo y de relaciones feudales entre el campesino y el propietario de la tierra. en cuanto fuerza productiva. en América Latino. Ya vimos. y comprenden el 12. La explotación del campesino es. En Argentina aproximadamente tres cuartos del producto nacional bruto deriva de la agricultura. América Latina es un conti­ nente cimentado en la agricultura.000 hectáreas o más son un 7. Aunque las formas* ** Vf.2* ¿Cómo puede ser.1 por ciento del total de la tierra aprovechada.6 por ciento del total. En Bolivia. que es un país predominantemente minero. en muchos de estos países la importación de comes­ tibles constituye un amplio capítulo de su comercio tanto con naciones vecinas. algo increíble. Sin em­ bargo. y habría que considerar además la importación considera­ ble de comestibles de lujo.9 por ciento del número de ex­ plotaciones y ocupan un 23 por ciento de la tierra. La exportación de productos agrícolas excede con mucho en Latinoamérica a la de hienes mineros. pero poquísimo se ha hecho para destruirlos. La proporción de la población ocupada en la agricultura fluctúa entre el 25 por ciento en Argentina y el 70 en Honduras. sólo alrededor de 40. como en el Ecuador todos los grupos de la opinión pública. viven del mantenimiento del huasipungo.000 se ocupan en las minas. se les condena sobre el papel. En efecto. Existen muy pocos estudios francos y documentados sobre los métodos de esta explotación. aun mostrándose verbalmente muy re­ volucionarios.las explotaciones de cero a 100 hectáreas significan el 90. como con Europa. como sucede entre Brasil y Argentina a través del intercambio de café y trigo. por ejemplo. la oligarquía no se ha mostrado muy eficiente. L. Scliura: Latin America: A Descriptive Sitrvey. Pero con todo y tener tanta tierra y tanto poder. entonces. Se alude a ellos de soslayo.

siguiendo de cerca lo que dicen los pocos especialistas en la materia que se atreven a escribir sobre ella. Consúltese también: OIT: Poblaciones indígenas. En otros países. sin embargo. cit. que vamos a describir no existen en toda América Latina. De todos modos. semillas y aperos y del anticipo en dinero que aquél le ha prestado. donde la revolución de 1952 y la reforma agraria que la siguió modificaron el status del indio y abolieron laa formas serviles. Sin embargo. “El siervo indígena ha perdido mucho de la dignidad y la arrogancia del indio 88 Principalmente. el campesino está obligado a prestar ciertos servicios personales o entregar en su defecto un diezmo en productos. R. y es frecuente también que en lugar de pagar con frutos por el uso de la tierra. 1953. En Venezuela. Veamos este catálogo. seguimos el libro do Miguel Mejia Fernán­ dez: El problema del trabajo fañado en América Latina. la reforma agraria de I960 ha modificado también la situación. La condición de los indígenas sometidos a la servidum­ bre es indignante. se hallan en la mayoría de los países con población india (y afectan no sólo a los indios) . aun en el caso en que el gañán no vive adscrito a la finca. Muchas veces llevan el apellido del amo y no es raro que cuando se vende una finca se entregue con el ganado y las familias indígenas. pero no por ello menos increíbles. En estas condiciones la aparcería se convierte en una servidumbre agraria. salvo en Bolívia. México. 1962. lo haga con trabajo. muchas teces cae en el enfeuda- miento en virtud de las condiciones sociales y económicas en que se opera esta modalidad del trabajo agrícola. donde el sector mestizo es el dominante. No hay otro más moderno. sino que se trata de un jornalero libre pero que necesita recurrir a la aparcería como medio para tener acceso a la tierra. la situación no ha cambiado. en los restantes países existen formas atenuadas. Nor­ malmente la aparcería consiste en la obligación del campe­ sino de dar al propietario una parte de las cosechas ñor el uso de la parcela.2® Las formas serviles del trabajo forzado se encuentran principalmente en los puises donde el indígena representa un alto porcentaje de su población. el problema es menos grave. 1950. México. . Mac-Lean y Estenos: In­ dios de América. En muchas zonas de América Latina. Ginebra. y Costales Samaniego: op.

te­ nía la facultad de obtener de ellos un tributo a cam­ bio de la supuesta obligación de protegerlos y evangelizar­ los.) es el régimen del peonaje cuyo origen también . por ejemplo. aca- ciliado. aunque carecía de derechos sobre las tierras de los indígenas.comunero habitante de una localidad autónoma. es un abo­ rigen descalificado. independientemente de que exista o no el “se­ ñorío” . La forma original de la que parten sus variedades (concertaje. mita. fundadas en el “señorío” extralegal que el amo ejerce sobre el campesino. marronaje. que para mejor explotarlo estimula sus vicios. el tributo consistía en la entrega de una parte de su producción y en una serie de servicios personales que de­ bían dar al encomendero. mediante la cual el beneficiado. etc.” Las formas de explotación servil pueden clasificarse en tres grupos: a) Prestaciones de naturaleza servil cuyo origen data de la encomienda. yanaconazgo. instrumento ciego del gamonal. shirongaje. el actual sistema del pongueaje. la hasicama y diversas prácticas de servidumbre doméstica y agraria. b) Trabajos forzados cuya causa se encuentra en el acaparamiento de la tierra y en general de los medios de producción. A este grupo corresponden. el colonati.

El gañán debe prestar servicios personales y radicar con su familia en la finca. Un labrador recibe diez fanegas de tierra. • La porambia es frecuente en las zonas cañeras de Colombia. que corresponden a la obligación que el individuo tiene de trabajar gratuitamente en las obras públicas y comunales. disponiendo sólo de dos días para cultivar la pequeña parcela que se le ha prestado.. corvea. El indio pongo pertenece al propietario por razón de señorío: no recibe salario ni puede abandonar el servicio sin autorización del patrón. En ocasiones un arrendatario en grande toma en alquiler toda la finca y la . de la que recibe en uso un lote (el huasipungo) eij pago de las tareas agrícolas que realiza en ella. A los niños se les destina realmente al cuidado de los ganados o al trabajo doméstico. Bolivie y Ecuador los criaditos de las casas ricas de la capital. • Con el nombre de pongueaje se designa en la región andina la obligación impuesta al indígena de trabajar gra­ tuitamente en las tierras del hacendado durante cinco días a la semana.data de la colonia. He aquí descritas brevemente las más comunes de esas formas de servidumbre. aunque persiste incluso en lus modernas explotaciones agrícolas y mineras de tipo capitalista. chunca. etc. Estos niños son en Perú. faena. minga. quien puede obligarlo a desempeñar tareas domés­ ticas tanto en la finca como en la casa urbana sin más re­ tribución que la de los alimentos. • Una situación semejante ofrece la huadeama (pa­ labra quechua que quiere decir “labor de cuidado de la casa” ) en la que se combina la servidumbre agraria con la servidumbre doméstica. El hecho de que la mayoría de los latinoamericanos de residencia urbana las ignoren prueba su indiferencia y ésta indica que. se sienten parte del grupo explotador. mediante su adopción. Citaremos el tequio. debiendo pagar 144 días al año de trabajo obligatorio al ha­ cendado por el derecho de cultivar el lote. c) Tareas obligatorios que corresponden al campo de la actividad pública. se pretende disimular con un “formulismo” (la adopción) el señorío que el hacendado ejerce sobre la familia indígena. consciente o inconscien­ temente. Sus hijos son confiados al servicio del patrón a cambio de sus alimentos e instruc­ ción.

donde la erosión ha agotado el suelo. no es sino esclavo disimulado de! dueño de la tierra. Como rara vez poseen animales y aperos. sin tener que alimentar al aparcero como debe hacerlo con el peón o trabajador fijo. quienes deben pagar la mitad de sus cosechas corriendo por su cuenta los costos y los riesgos. No hay señorío. el que se obliga a pagarlo con trabajo. y por lo común el valor obtenido no cubre el monto de sus deudas (pues aparte de que. vegeta con su familia en la más grande miseria. ni acondiciona el terreno. • El yanaconazgo es la forma colectiva del concertaje. no construye casa. el resultado es que se establece un lazo de “enfeudamiento” del gañán a la finca. en cambio. atado indefinida­ mente a ella por virtud de sus deudas.da en aparcería a los campesinos. pero las consecuencias de la de­ pendencia económica son las mismas. Es una venta real que de su persona hace el jornalero. De este modo el indio declarado “ciudadano”. tienen que alquilarlos por una elevada renta que en dos o tres años cubre el precio de los animales y enseres. Los yanacones son indios arrancados de su comunidad si­ . Al campe­ sino se le dan los terrenos más malos de la finca. el propietario es quien fija a su ar­ bitrio el precio de las cosedlas que ha de entregarle el campesino. lo que permite al hacendado dis­ poner de su fuerza de trabajo a bajo precio en el momento en que los planes del cultivo directo de la finca así lo requieran. • En Guatemala el mozo-colono es un aparcero que también está obligado a dar servicios personales. sobre éste recaen las perdidas que sufre la explotación) . obtiene a bajo costo y sin riesgos las cosechas. ni planta ár­ boles. Al conuquero se le dan en aparcería los terrenos situados en los linderos del latifundio o en las laderas escarpadas. en la ley. así como la retención del jornalero por deu­ das. Carente de interés por estar expuesto al desalojo intempestivo. pero en la práctica subsiste. • El concertaje común en el Ecuador. • En Venezuela existe el conuco. el hacendado. El sistema está abolido desde hace mucho tiem­ po. consiste en un convenio (“el concierto” ) por medio del cual un propieta­ rio anticipa dinero a un gañán. y en pleno goce de todos sus derechos civiles y políticos por la legislación.

tuada en la sierra. los alimentos. para ser llevados en grupos a las grandes fincas rurales de la cosía. La sierra pro­ vee a la costa de mano de obra indígena. Ecuador. no fija la clase de tarcas que debe realizar el jornalero. pero ninguna para el terra­ teniente. Se trata de una forma simple y llana de peonaje. se encuentra en Perú. El shirin- gero no puede abandonar la tarea porque en el contrato hay una cláusula por la cual admite su persecución y cap­ tura. los útiles y las medicinas. . Colom­ bia. El contrato de trabajo sólo con­ tiene obligaciones para el gañán. Ecuador y Perú. Brasil. Venezuela. así cómo el mobiliario. di­ rectamente a través de enganchadores celebran un conve­ nio (freguencia) con el trabajador (shiringero) adjudicán­ dole dos o tres lotes (generalmente de 150 árboles cada imo) que debe explotar con sus propios medios. el sistema del peonaje se ha nutrido con la fuerza de trabajo del campe­ sinado semisiervo. extranjeros inmigrantes. debe permanecer en el trabajo hasta cubrir su deuda. en. los vestidos. Al llegar el plazo convenido en el contrato. del algodón y del arroz en las haciendas de la costa en Colombia. Esta le provee a título gratuito de algunos alimentos y un alojamiento ru­ dimentario. Las empresas (nacionales o. extensiva a cualquier clase de individuos: blancos. más a menudo. se hacen las cuentas: si el shiringero resulta deudor. Es así como el cuuchero permanece toda su vida en la selva donde termina por morir o enfermarse prematura­ mente. ni el monto de su salario.29 Bajo el sistema del yanaconnzgo se realiza el cultivo de la caña de azúcar. ni la duración del contrato. negros. extranjeras) obtuvieron desde fines del siglo pasado vastas concesiones en las zonas caucheras. Esto es lo más fre­ cuente. en las plantaciones de caucho y olea­ ginosos.cuyo caso la empresa ha estipulado que el hijo 86 Garcés Contreras: Conferencia citada. porque el precio del látex es muy bajo. • El shironf>ajc. nativos. pero en cambio éste es heredable de padres a hijos. poro le vende el resto de. debiendo enviar periódicamente a la factoría el producto obtenido por tm precio fijado por la empresa.

y que continúa de hecho la mita colonial. La expoliación del trabajador se agudiza sobre todo en las zonas mineras que coinciden con las zonas indíge­ nas. • El acasillaje se encuentra en las plantaciones de yerba mate del Paraguay. por efecto del despojo de sus terrenos comunales de que fueron victimas por los terra­ tenientes. f a obligación de los campesinos de trabajar en las mismas a cambio de un salario. en los latifundios madereros del norte de Argentina y del mismo Paraguay. Es verdad que ya no existe para las comunidades la obligación jurídica de proporcionar un contingente de hom­ bres por un tiempo determinado para el laboreo de los me­ tales. Este sistema se usa. • En ciertos casos la aparcaría toma el aspecto de una tributación colectiva: se trata de grupos de familias y aun de comunidades enteras que. además. o sea. el jor­ nalero debe comprar sus alimentos. social y político que ejerce el hacendado en toda la comarca. donde las empresas británicas y argen­ tinas mantienen el clásico sistema del peón acanillado: no le pagan íntegro su salario. Estos campesinos no sólo deben entregar una parte de sus cosechas por cultivar una tierra que fue suya. que detiene al campesino que intente fugarse o que no lleve autorización deí dueño. pero las empresas por medio del enganche aseguran una mano de obra que tiene mucho del carácter servil del teoríaje. pues se encuentra siempre dis­ minuido por el descuento de las deudas. • Pero el oligarca no se contenta con explotar para su provecho directo.mayor sustituya a su envejecido padre en el cumplimiento del contrato. Hace trabajar también en beneficio del Estado o el municipo. con lo cual se ahorra el pago de impuestos. vestidos y enseres en la tienda de la finca (por supuesto a precios superiores a los del mercado corriente). Los propietarios disponen de una policía especial para la vigilancia de los caminos. cuyas autoridades también se subordinan a su voluntad. asimismo. sino que están sometidos al poder económico. se encuentran enclavados dentro del perímetro de los latifundios. toda vez que en éstas sobreviven con mayor vigor las .

Se legalizó. Y las mismas leyes de abolición fueron una simple farsa. los de­ legados de Chile y de Perú en el seno de la Comisión Es­ pecial sobre la Esclavitud. Tal hicieron.. La revolución de 1952 abolió realmente todos esos sistemas. La ley boliviana de 1945. faena. . La ley de 15 de mayo de 1947 establece normas para regir los contratos de ya- naconazgo y declara nula cualquier estipulación relativa a la obligación del aparcero de realizar faenas gratuitas. el artículo 252 del Código de Trabajo establece que “cuando un peón preste servicios domésticos en calidad de huasicama u otra prestación semejante. Con el nombre de tequio. pero no son de. etc. alimentación y vivienda”. depósitos de agua. por ejemplo. En Perú. En Bolivia. al abolirlos. puesto que nadie persigue al dueño de tierras que. tras de declnrar enfáticamen­ te abolida la mita. porque la ley. tiene a siervos. tendrá derecho a los gastos de traslado. la ley de 16 de octubre de 1916 (que no fue reglamentada hasta mayo de 1923) establece que el traba­ jo personal sea pagado en efectivo. obligaba al colono a transportar los fru­ tos de la finca n los pueblos o al sitio de embarque. cultivar los terrenos comunales cuya cosecha se des­ tina n cubrir los gastos del poblado. de la OIT. hecho ilegales. Lo fue cuando se abolieron estos sistemas. • Todo esto existe. pues. En el Ecuador. por decreto de 15 de mayo de 1945 se pro­ hibió a las autoridades civiles y eclesiásticas constreñir a los indígenas a prestar servicios gratuitos (públicos) como la minga. Pero nada do esto es oficial. cercas o acequias. Algunos de los gobiernos tratun de soslayar el proble­ ma del peonaje alegando que en sus países no constituye un “sistema esclavista”. faena o corvea. Ahora existen al margen de la ley. Por algo dice el refrán: “indio mitayo es indio muerto”. se conoce la obligación que tiene el individuo de trabajar gratuitamente por un tiempo determinado en la construc­ ción y reparación de caminos. levantar escuelas y casas de gobierno munici­ pal.viejas servidumbres. chunca. tuvo que reconocer su existencia. una de las servidumbres señoriales más du­ ras que han pesado sobre el indio: el de usarlo como ani­ mal de carga al servicio de los terratenientes. minga.

que no eran sino un medio legal para proveer de mano de obra a los contratistas. Los arrestos en masa por el de­ lito de “vagabundaje” coinciden naturalmente con las épo­ cas en que las haciendas y factorías tienen urgente nece­ sidad de mano de obra. se dice que no podrá ser menor de la mitad del que como mínimo se paga a los jornaleros de la localidad. en seguida se presenta el enganchador ofreciéndoles la posibilidad de purgar su pena trabajando en las haciendas y minas. El pa­ trón 1c permitirá cortar leña de los montes. el salario debe pagarse en efectivo y su monto no podrá ser inferior al estipulado. En efecto. La ley ecuatoriana sobre el huasipungo lo que hizo fue reglamentar el abuso del propietario. Argentina también lia legislado sobre la materia: una ley de 1942 obliga al “conchnbador” (contratador) a cele­ brar contratos por escrito. Respecto al salario del huasipunguero. estando obligado a trabajar nada más hasta cuatro días por semana. estanques y fuentes de la hacienda el agua que necesitan para sus usos domésticos y pura los anima­ les que tengan” . vivienda higiénica. asistencia médi­ ca y farmacéutica. debiendo realizar el traslado en vehícu­ los higiénicos. y que sigue existiendo. debe garantizar ul obrero y a su familia adecuada alimentación. pues al propio tiem­ po se dictaron medidas contra la “vagancia”. porque como de hecho está prohibido organizar a los campesinos ¿cómo pueden éstos hacer res­ petar las prohibiciones? Y ¿cómo puede el indio pongo o . así como tomar agua de las fuentes de la finca. Se prohibe además a los patrones “inducir o exigir a sus trabajadores que compren sus artículos de consumo a determinados establecimientos o personas” . Por todas estas prohibiciones se ve lo que existía. a pagar al trabajador los pasa­ jes de ida y vuelta. En Guatemala el Código «le Trabajo establece para los hacendados la obligación de permitir a los trabajadores ru­ rales que “aprovechen los frutos y productos de las parce­ las de tierra que les conceden (en aparceríu) y que tomen de las presas. El mismo artículo prohibe al propietario obligar al huasi- punguero a efectuar cualquier trabajo «suplementario no remunerarlo. bajo la acusación de “vagos” se en­ carcela a los obreros sin trabajo o a los campesinos desalo­ jados de su conuco.

y lijando que los beneficios de esta venta se emplearan para me­ jorar las condiciones de vida de los militares. De modo que la 27 Por lo demás. cuando este es el que le proporciona la habi­ tación? Y se ha visto que por la simple disposición de la ley nunca se ha logrado suprimir el suministro de alcohol en las plantaciones costeñas. Cuando era dictador del Perú el ge­ neral Manuel Odría —actual paradigma de demócrata—.el huasicama. en Chile. el 71. en la República Dominicana.1 por ciento y en México. lo grave es que el decreto pudiera firmarse y aplicarse y que nunca so le haya echado en cara a Odría ese envenenamiento legal de la masa india peruana a beneficio de los militares. el 74. dispone a discreción del único medio de vida del gañán? ¿Podrá el aparcero vender sus cosechas en el mercado libre compitiendo con el gran propietario. antes de 1952. En Boli­ vià eran. decreto dé golpes de Estado o que sea candidato respetuoso de la constitución tiene una importancia relativa.3 por ciento. el 80. según la definición adoptada por la Convención In­ ternacional de la Sociedad de las Naciones en 1929. 95. el 94.4 por ciento. como dueño de la tierra. en Guatemala. Que el general capa* de pensar este.1 por cuento. en Argentina.9 por ciento.8 por ciento. sustraerse de pronto de la obligación de prestar sus servicios personales gratuitos al patrón. cuando éste. Ya podemos dormir tranquilos. así como el de coca en los minerules y en las mesetas andinas. en 1910. en Perú. cuando existe un gran número de jornaleros sin tierra? En Ecuador re­ presentan el 58. que. en Uruguay.3 por ciento del total de la población agrí­ cola. el 78. . el 69.4 por ciento. el 79. en Panamá. en Colombia.3 por ciento.1 por ciento.27 Por otro lado. el 71.4 por ciento. dio un decreto estableciendo un monopolio estatal de la venta de la coca. el 71. Recordemos. el 86. para tranquilizar la conciencia del lector. hoy.5 por ciento. el 35 por ciento. ¿cómo librarse del sistema. sobre quien ha pesado una seeular represión moral y física. el 96 por ciento. en Venezuela. en Nicaragua. nunca lia existido verdadero interó* en im­ pedir el consumo de la coca. la es­ clavitud consiste “en el estado o condición de un individuo sobre el cual se ejercen los atributos del derecho de pro­ piedad o alguno de ellos”. Las constituciones de to­ dos nuestros países prohíben la esclavitud.

que podríamos llamar la corrupción social. Y. al mismo tiempo. esto no bastaba para movernos a la acción. en mayor o menor grado. por contagio. las comisiones. el cohecho. el robo a la nación que son las . incluso en los casos muy excepcionales en que quienes lo ejercen directamente sean honrados. que se encuentran. Esta corrupción se encuentra siempre en las altas esfe­ ras del poder.esclavitud o la servidumbre no puede existir en América Latina. por ejemplo. En esta ca­ tegoría caen. Lo menos importante de esta corrupción. puesto que ni siquiera nos indignaba lo que veíamos tan cerca. Teníamos sistemas tan malos a la puerta de nues­ tras casas y los tolerábamos. a corrupción penetra en las otras capas de la sociedad —ésas que forman la opinión pública—. la com­ pra o la venta de influencias. el poder con el fin de man­ tener una situación de privilegio caracterizada por lo que acabamos de ver no puede hacerse sin que automáticamente haya una fuerte dosis de corrupción. por imitación. las formas clásicas de corrupción. tal vez. MUESTRARIO DE CORRUPCIONES Ejercer. Pero Íior osmosis. si nos indignábamos. por infiltración. y que con­ siste en hacer cosas que perjudican a la masa de la socie­ dad y en lograr. de un modo u otro. Lo peculiar de la oligarquía latinoamericana es otra clase de corrup­ ción. Después de leer todo esto. y los seguimos tolerando. la “botella”. por tanto. son parásitos de las masas sumergidas. La mala conciencia (o la indiferencia cómplice) no deja lugar para indignarse por lo que ocurría tan lejos. es fácil comprender por qué en América Latina nunca causaron mucha impresión las informaciones acerca del sistema de trabajos forzados staliniano. que participan. de los privilegios de la oligarquía y que. en toda maquinaria política y administrativa. aunque sea poco. es lo que a primera vista aparece como más espectacular: la “mordida”. es decir. que la sociedad no las Condene o las condene sólo de modo retórico.

.. 9 Brasil .... 38 Excélsior. no para todos los latinoamericanos ni para hacer progresar los países... que eran indispensables para el progreso agrícola de América Latina. la utili­ zación de la corrupción clásica para fines políticos.. estas salidas de divisas no fueron para comprar bienes do capi­ tal....... de enero a mayo de 194#..... 27 Costa Rica ................ El volumen de estas compras de lujo fue tal que. Ahora bien. 430 Bolivia ...2 por ciento se destinó a la adquisición de tractores.fugas de capitales. 27*38 ía Mejla Fernández: op..... p...........600 millones de dólares.. .. De 1946 a 1950........... etc...28 Las reservas acumuladas con el trabajo de todos los lati­ noamericanos durante la segunda Guerra Mundial se gasta­ ron en la compra de automóviles de lujo...... 36............ 14 C h ile .... las reservas monetarias acumuladas durante la contienda por los países latinoamericanos descendieron ful­ minantemente................. del total de las compras latinoamericanas a los Estados Unidos... • Durante la segunda Guerra Mundial los países lati­ noamericanos acumularon grandes reservas en dólares............ es decir.... puesto que éstos no podían suministrar más que una mínima parte de las demandas latinoamericanas. cit..... sólo un 1.. Cuando terminó la guerra y vino la re­ conversión industrial en los Estados Unidos y más tarde en Europa. 5 de septiembre de 1948. 280 Colombia .... gadgets.... sino para comodidad de la oligarquía.... por la imposibilidad de gastar los que ingresaban por sus ven­ tas a los países aliados... telas caras.. He aquí estas salidas en algunos países que se atrevieron a dar datos:28 País Millones de dólares A rgentina..... para satisfacer ne­ cesidades y caprichos de la oligarquía y de sus servidores.... sino para bienes de lujo.... en cuatro o cinco años. México... lus reservas latinoamericanas su­ frieron una merma que se calculó en 2.......... el timo de las materias primas.......

. la cosa es cierta (aunque el índice 100 suele ser el de algún año particularmente beneficioso...400 millones de dólares. 258 • Constantemente se oye a ministros........................... Se quejan de que América Latina tiene que comprar productos manufacturados a precios cada día más altos. mejor dicho) ......... hablar de los precios de las materias primas. A gran­ des rasgos.... 32 México ... lu baju del precio del café significó un descenso de 250 millones de dólares en los in­ gresos de América Latina (o de los cafetaleros latinoame­ ricanos.. 404 Panamá . en 1958. 66 Uruguay ... hom­ bres de negocios.. descienden también las ventas norteamericanas a América Latina.................... las ventas norteamericanas a América Latina descendieron 500 millo­ nes..............100 millones... es decir..... aquel año.. Una fluctuación de 10 centavos de dólar por libra en el precio del café significa una varia­ ción de 400 millones de dólares en los ingresos latinoame­ ricanos (o de los cafetaleros latinoamericanos..... en realidad).. ]25 Paraguay ... Es cierto también que lo que se pierde cada año por la baja de los precios iguala lo que se recibe en ayuda exterior —suponiendo que. algún año en que el mundo se vio envuelto en guerra)..... en 1958... Lo que se olvida de decir es que las estadísticas indican que en los años en que hay baja de precios de las materias primas... El año siguiente... dejar de ganar pueda calificarse de pér­ dida.......... economistas.... las inversiones norteamericanas en Amé­ rica Latina eran de 7.......... comentaristas............ Por ejemplo....... propagandistas comunistas y hasta dirigentes sindicales...... 6 Perú ........ Por ejemplo.. País Millones de dólares Ecuador .... en que los precios del café y del azúcar descendieron e hicieron dejar de ga­ nar a Latinoamérica 450 millones de dólares........... El mismo año.. las ....-......... 67 Venezuela ........ la ayuda norteamerica­ na fue de 500 millones.... que produ­ jeron utilidades por 1...... al mismo tiempo que tiene que vender materias primas sin elaborar a precios cada día más bajos...

sino que es resultado de las fluctuaciones en la oferta y la demanda. Un economista ecuánime. ha escrito sobre esto: Es evidente que todo cuanto pueda hacerse para evitar las fluctuaciones (do precios do las materias primas) o moderarlas. de México. no sólo se regí» tra cuando éstoB bajan sino también cuando suben demasiado y provocan trastornos inflacionarios o crean incentivos a la produc- 80 “Task Facing Alliance for Progress”. materia gris y esfuerzo. Washington. Lo mismo el café. a tomarse la molestia de modificar sus cultivos y a hacer sostener investigaciones acerca de nuevos posibles usos de esas materias primas que van siendo cada vez menos necesarias. pero las utili­ dades descendieron a 774 millones. en Furcign Commerca Weekly.inversiones habían subido a 8. será beneficioso a la larga para América Latina. El daño causado por las fluctuaciones de los precios de las exportaciones. Lo lógico sería que quienes producen estas materias primas se preocuparan de investi­ gar las tendencias del mercado y de lu técnica y modifi­ caran sus cultivos.80 Indican estos datos que el descenso de los precios no es algo decidido en torno a una mesa. Debe tenerse en cuenta que la demanda de muchas de las materias primas está en descenso porque van siendo sustituidas por productos sintéticos.200 millones. . por una serie de grandes capitalistas. Víctor Urquidi. Quiere esto decir que la economía norteamericana no gana nada con los bajos pre­ cios de las materias primas (aunque algunas empresas sí ganan con ello). dentro de unos años ya no se podrá vender. Si los precios bajan es porque hay exceso de oferta o poca demanda. ciertos metales y otras fibras textiles. puesto que lo que so “deja de ganar” no es siempre “pérdida” y un análisis eco­ nómico tendría que incluir estimaciones del efecto que d haber Mantenido precios anteriores más altos habría tenido sobre los vo­ lúmenes de producción y exportación. Los oligarcas prefieren gritar. La costumbre de calcular lo que América Latina “pierde” cada vez que descienden los precios no parece ser un método analítico útil. hacer nacionalismo barato. reclamar precios más altos. 28 de agosto de 1961. El algodón. Pero esto exigiría dinero. de acuerdo con los cánones clásicos de la economía liberal.

en 1928 los países no industriales tenían un su­ perávit procedente de las exportaciones cifrado en alrededor de 1. ** “Las materias prima» no tendrán comprador” en Panoramas N* 2. Los países que dependen de una o de unas cuantas materias primas para sus ingresos en divisas. durante las últimas década». habrá ocasiones en que tales adelantos conduzcan a resultados desastrosos para determinados artículos y sus productores. marzo-abril de 1963. México.. . en tanto que en 1957 registraron un dé­ ficit en su balanza comercial de 3. absoluta­ mente nada.400 millones de dólares. crecimiento que no ha podido ser igualado por las necesidades de importación de los países industrializado*. Pero no se niega que la eco­ nomía latinoamericana se fortalecería al los precios fueran menos oscilantes y para lograrlo se generalizaran los acuerdos internacio­ nales necesarios. en ninguno de los casos.700 millones de dólares. Asimismo. México. en tanto que sus exportaciones sólo aumentaron en un 300 por ciento. son particularmente vulnerables al posible desarrollo de sintéticos y sustituto». V.. Recientes estudios indican que en el futuro el crecimiento del comercio de materias primas será más lento que el de las nece­ sidades de divisas de los países en desarrollo. 1962.32 Pero nuestros oligarcas no han hecho nada.31 El futuro que nos aguarda no ofrece dudas a quien sea capaz de pensar sin clisés ni prejuicios: Si liien el efecto general de los adelantos científicos redundará en una expansión general del comercio mundial al incrementar la producción y el ingreso. Un país que trate de incrementar su tasa anual de crecimiento en un 2 por ciento adicional tendrá que incrementar sus importa­ ciones cuando menos en un 10 por ciento. por un rápido crecimiento de lus necesidades do importaciones que los úl­ timos tienen. durante el período 1928-1957 la» importaciones de los países no industrializados rrecieron aproximadamente en un 400 por ciento.clon que después no se justifican. Las tendencias del comercio mundial entre los países indus­ trialmente desarrollados y los que se encuentran en proceso de des­ arrollo se han caracterizado. para tratar de itt-* 31 Víctor L. cap. Urquidi: Viabilidad económica de America Latina. Por ejem­ plo.

Londres. pero cuando bajan. Cuando la guerra de Corea hizo subir los precios de las materias primas (precios que se toman. y la toma violenta del poder por el MNR cuando la “rosca” le escamoteó la victoria. ahora. cuando los precios de las materias pri­ mas suben. Washington creyó beneficiar con ello a América Latina. Por otra parte.crementar laa exportaciones con el fin de poder pagar ese 10 por ciento más de importaciones necesario para mante­ ner una tasa de crecimiento económico del 2 por ciento anual. con precios bajos. los oligarcas se las ingenian para hacer recaer sobre el pueblo el costo de esas bajas. . el entrar en 1960 en un acuer­ do para fijar el precio al café significó un cambio de su política comercial tradicional. el alto precio del cobre tro impidió que la inflación llegara. 11 de abril de 1964. o gran parte de él.. tasa que es menor de la indispensable en América Latina para compensar simplemente la tasa de aumento de la población. pero la “rosca” (servidores políticos de la oligar­ quía minero) no accedió siquiera a nacer algunas mejoras y esto trajo como consecuencia la victoria electoral del Mo­ vimiento Nacional Revolucionario (MNR) en 1952. nada cambió en la manera de vivir del pueblo. ya sea por medio de impuestos. a su grado mayor de desboque. los precios de las materias primas comen­ zaron a subir —en promedio— y rebasaron los de 1958. los pueblos no viven mejor. En Chile. En Bolivia. lo cual falsea toda la cues­ tión). como índice 100 para comparar los actuales. el estaño se vendía a alto precio. 167. En 1963-64. los latinoamericanos no vivieron mejor que ahora. ya de la inflación. entonces. ya de subsidios (que paga el pueblo). Para los Estados Unidos. La verdad es que perjudicó a los pueblos latinoamericanos. En el Brasil y otros países cafeteros. p. porque el sostener los precios del café equivale a retrasar el momento en que los oligar­ cas se decidan a cambiar los productos que cultivan y a modernizarse.s* ** The Economiít. únicamen­ te aumentaron las cuentas corrientes de los cafetaleros en Suiza y los Estados Unidos.

Para invertir en el país están los inversionistas extranjeros a los que ncusan sistemáticamente de expoliadores. mientras los oli­ garcas. más gritan en favor de la libre empresa. • El producto de la explotación de los nacionales. nada se dijo de este aumento de precios. ni en forma de baja de pre­ cios. aunque no se pueda documentar. es decir. Es interesante subrayar el hecho de que quienes más gritan y reclaman convenios internacionales para mantener los precios de las materius primas. Si aumentaran los precios. firman cheques para financiar los “movimientos” nacionalistas y chauvinistas y. o de disminución de impuestos indirectos. con lo cual su financiación es. En América Latina. o de más viviendas. a oídos del público. una interven­ ción de los gobiernos (y en especial de los Estados Unidos) con el fin de elevar los precios. en sus países respectivos. por el grueso de la población urbana y pequeñas mi­ norías rurales. . que en­ carecen el costo de la vida para las masas. los oligarcas no lo invierten siquiera en el país. y que esos mismos elementos consideran que debe protegerse es­ ta empresa “libre” con altas barreras aduanales. el aumento no iría a los países sino a los bancos extranjeros como ya ha ocurrido otras veces. todas las industrias nacionales gozan de altos derechos de protección. que una gran parte del producto de la venta de las materias pri­ mas nunca llega a ingresar en los países de donde proceden tales materias primas. El proteccionis­ mo puede justificarse en los comienzos de una industria. de lograrse. es decir. Y se siguió insistiendo en una estabilización que. pagada por la masa de compradores. sería una nueva forma de que los países industrializados subsidiaran a las oligarquías terratenientes. Y nada llegó. sean los que. pero no tiene justificación cuando esta industria ha adqui­ rido ya cierto desarrollo y tiene un mercado normal. con la otra. tam­ poco. a fin de cuentas. Es sabido. de la ONU. con una mano.Nada de lo que este aumento reportó a los países latino­ americanos llegó a los pueblos. Los dólares recibidos van a los ban­ cos suizos y norteamericanos. más escuelas o más hospitales. Cuando se convocó la Conferen­ cia sobre Comercio y Desarrollo.

en el año 1960. es decir. pero no molestan para nada a los gran­ des. por radicul que haya pretendido ser. nun­ ca— ningún gobierno. Esta fuga de capitales lia sido constante durante dece­ nios. La familia Trujillo. 19 dé diciembre de 1961. . y entre 1957 y 1960. Si hay un caso en que. Pero nunca —repito. Esas fugas de capitales no han sido cosa baladí ni res­ tringida a unos cuantos. Washington. según cálculos del Banco Central. la tasa de inver­ sión productiva aumentaría de golpe en 50 por ciento.500 millones.firman Jas ¿rámea de remesa a bancos extranjeros de Jo que obtienen de la explotación de sus compatriotas. estaría justificada plenamente la expropiación sin indemnización y sólo con un juicio administrativo. los ricos— invirtiera sólo el 10 por ciento de su ingreso anual en negocios en el país. fue de más de 500 millones de dólares. alcanzó a 1. en los últimos 15 años (años todos ellos de inflación y aumento de precios) los ricos han gastado más del 60 por ciento de sus ingresos en consumos de lujo. en 31 años. pero prefieren enviar sus utilidades al extranjero.*4 Un estudio del Baneo Mundial sobre la economía ni­ caragüense estima que si el 1 por ciento de la población -—es decir. sería cuando se comprobara que no ha ingresado al país el producto míegro de la venta de materias primas salidas del país. mil millones máB de lo que suma el total de las reservas en oro de las veinte repúblicas latino­ americanas. En Chile. que ni siquiera ingresan al país los capitales que van a exportar. Pero en los últimos años ha adquirido caracteres ca­ tastróficos. Y nunca ningún gobierno latinoamericano ha adoptado medidas para impedirla. ha ordenado la expropiación de los bienes de quienes ex­ plotan a los nacionales y envían al extranjero el producto de esta explotación. Los cafetaleros y otros millonarios brasileños tienen en ban­ cos extranjeros una cantidad estimada en 4 mil millones de dólares. logró exportar de su país más de 700 millones de dólares. »* National Foreign Trade Council: Bulletin.a fuga de eapitales de Venezuela. I. Las leyes y los regla­ mentos que se promulgan en tal sentido fastidian a los pe­ queños capitalistas.

muy serio.a'1 • Este dinero sustraído a la economía nacional —ro­ bado al pueblo.SB Un comentarista de asuntos económicos norteamericano revela que “estudios realizados por el Departamento de Esta­ do muestran que una gran parte de los 5. Un cálculo con­ servador de la fuga de capitales latinoamericanos la hace subir. de las ventas de materias primas. de una república meridional. 5. 2.500 millones de dólares proporcionados a América Latina por los Estados Unidos en ayuda militar y económica.. ** National Foreign Trade Council: . cit. . dicho llanamente—. Un observador estima que “en más de un país latinoam ericano que se i considera carente de capi. de extraños modos de orde­ ñar la ayuda exterior que los políticos y banqueros han encontrado. grave y honrado. p. Nueva York7l962.* tal. lo obtienen los oligar­ cas de diversas fuentes: del trabajo de los sumergidos. MacLeiíh: . a una cifra del orden de 15.M o re from these who hme moit. las sumas gastadas en P arís durante el último medio siglo por naciona­ les ricos habrían bastado para dotar al país de un sistema moderno de trans­ portes y una industria bien equipada”. (¿No es del dominio público que el presidente.* »6 William H. a partir de 1945.000 millones de dólares que representa un 50 por ciento más de la cantidad ofrecida por los Estados Unidos en 10 años para la Alianza para el Progreso... desde fina­ les de la segunda Guerra Mundial hasta 1961. acabaron en cuentas bancarias en Suiza o en cuentas pri­ vadas de acciones en Nueva York”. p.

etc. cobre en Chile. porque aquellas industrias (petróleo en Venezuela. es que los oligarcas no paguen también más. etc. burlando al fisco. más carreteras. Lo que ya no lo es. los comunistas y la supuesta “izquierda” coin­ ciden en reclamar que aquellas industrias paguen más. 5-6. un sistema basado en los impuestos indi­ rectos (a la venta. abogado?) Y viene también. Es­ to es correcto. Dice además el informe del BID: “La característica tradi­ cional de loa sistemas tributarios latinoamericanos todavía »' fb ii. lo más con que el fisco se queda es el 40 por ciento. El Banco Interamericano de Desarrollo ha declarado que hay países que pierden hasta el 50 por ciento de sus posi­ bles ingresos fiscales debido a la evasión en el pago de los impuestos. y que ayuda a comprender ciertas actitudes de la supuesta “izquierda” : los países con industrias extractivas permiten a sus ricos pagar impuestos ínfimos. es decir. en promedio..).) cubren una gran parte del presupuesto. legal. en negro y en rayado). Mejor que cual­ quier explicación. no acepta ayuda exterior si no se canaliza a través de al­ gunos bancos de los cuales fue. y debe ser. Bien sabino es que de esta manera son los pobres quienes pagan. El grupo oligárquico chileno no paga en impuestos más del 15 por ciento de sus ingresos. puesto que el pueblo podría muy bien beneficiarse con más escuelas. y con impuestos indirectos menores. con­ siste en evadir el pago de impuestos.*1 Otro medio de estafar al pueblo. . que pagan los oligarcas y los industriales. pp. de lo que los oligar­ cas estafan al fisco. median­ te un sistema fiscal que grava poco la renta y mucho las ventas. En los Estados Unidos. aduanales. Otra cosa muy reveladora. el fisco se queda hasta con el 90 por ciento de los altos ingresos. La estafa es de dos modos: por un lado. Esta evasión se refiere forzosamente a los im­ puestos directos. en América Latina. parte de esos fondos. el cuadro de la siguiente página da ¡dea clara de lo que pagan los ricos (lo marcado en gris) y lo que pagan los pobres (lo marcado en blanco. Los oligarcas. etc.

guanas Monopolios Otros .jjsuuestos directos íaipuestoB indirectos ¡.

persiste en muchos de esos países. Digo con razón. aunque el decirlo desmienta la propaganda al respecto. Abraham: "Fuentes y tendencias del ahorro en América Latina”. intervencio­ nista en la política. El capital extranjero ha sido. porque aunque estas empresas extranjeras tratan mejor a los trabajadores que las empresas naciona­ les. no por bondad sino por compren­ sión de que necesitaba adaptarse. explotador. Por otra parte.*0 La realidad. al que ella abrió las puertas. 238. mientras que la oligar­ quía no ha cambiado nada. y procura sacar todo el provecho posible de los países en que se invierte. Méxioo. en América Latina. y toduvía tiene influencia en la diplomacia norteamericana y a veces en los ejércitos locales. Y la oligarquía procura des­ viar el descontento por la explotación hacia el capital extranjero. Para comprender el mecanismo de esta corrupción de la información pública conviene ver en qué consiste la for­ mación de capital en América Latina. 30 de marzo de 1964. .” 38 • Otro tipo de corrupción que la oligarquía fomenta consiste en presentar al capital extranjero como culpable de todos los males que se deben a la oligarquía. estas mis­ mas empresas tienden a tener mejores relaciones con los sindicatos dirigidos por comunistas que con los sindicatos 88 Telegrama UPI. 88 William I. brutal. lo cual repercute fuerte y regresivamen­ te en los grupos de ingresos medianos y bajos. es que el capital extranjero a menudo trata a los obreros mejor que el capital nacional. Bgoato de 1963. pero tam­ bién ahora) se mezclan en la política interior y crean un clima que las hace destestables. en Suplemento al Boletín quincenal del CKMLA. particularmente en los campos de comercio exte­ rior y de consumo. en América Latina. al que dio con­ cesiones y que ella ha fomentado y protegido siempre. Entre sus peculiaridades señalamos un alto grado de dependencia en la tributación indirecta. Esto es evidente para cualquier visitante de las instalaciones incluso de las empresas más detestadas. p. muchas veces (más en el pasado que ahora. De este modo se comprenderá el peso real del capital extranjero (público y privado) en la economía latinoamericana. Pero la actitud de parte del capital extranjero ha cambiado. y con razón.

.......................Gobierno Depre...... Apartación % ¿d familiares ponías dación Total externa? Suma PNB Argentin» .......... publicados o no.... 4 14 25 53 96 4 100 20 Costa R ic a ..... * Las estimación» de ahorro no pasan de ser tal re* conjeturas de personas.....4 2 89 11 100 13 México . El ahorro de las unidades familiar» incluye el ahorro de las empresas personales....... las compañías y el gobierno no indnye las asignaciones para depre­ ciación... 31 15 1 . — — — _ 95 5 100 18 Panamá ..................... —15 15 —9 87 78 22 100 22 República Dominicana ................ 17 21 26 27 91 9 100 18 Colombia .. Las transferencias unilateral» del exterior (netas) están............... — 39 — 56 95 5 100 20 Brasil ...... CAPITAL. 18 18 9 26 71 29 100 20 Chile ......... México (195960).................... Colom­ bia (1959-60). Peni (1958-59)........... . — — — — 62 38 100 12 Honduras ................. — — — — (20) (80) 100 (9) Perú .. por tanto................... excepto en Chile y Ecuador donde éstas figuran en la columna gobierno.................. 1960-611 (Distribución porcentual) ______________ Oferta interne?______________ Oferta total Pais Unidades Con........... 5 las estimación» están actualmente sujetas a una revisión a fondo... exclui­ das del ahorro interno.......................... que suministran las oficinas nacional» a la Oficina da Estadística de las Nación» Unidas................. — — — — (130) (-30) 100 (18) 1 Las cifras corresponden...... en algunos casos... ........... Brasil (1958-59)... * El ahorro de las unidades familiares.... * La entrada de ahorros externos representa el incremento neto de las obligación» con países extranjero» más las transferencias unilateral» netas recibidas.. y República Do­ minicana (1958-59).. F uente: Con base en datos oficiales.. Chile (1959-60)...... — — — — 91 9 100 17 Venezuela5 .. En las compa­ ñías se incluyen las públicas........................... —37 27 2 36 28 72 100 16 Paraguay* .. las que conjuntamente financian el excedente de impor­ tación» de bien» y servicios.... a otros bienios: Argentina (1959-60).... 42 — 46 76 80 20 100 11 Ecuador .............. Honduras (1958-59)......................... 12 12 21 33 78 22 100 15 Guatemala ..

ya sean de la oligarquía.. nuesto que ellos. De hecho. joyas y abrigos de visón. ya que las empresas extranjeras pagan mejor y dan mejores pres­ taciones que las nacionales. exenciones. sus trabajadores todavía vivirían mejor de lo que ubo- ra viven y su diferencia con el resto de los trabajadores nacionales seria todavía mayor. en consecuencia. Esto no es una insinuación. democráticos. porque los sindicatos dirigidos por comunis­ tas. esto. siempre en favor de elementos reaccionarios. Las empresas extranjeras ex­ portan la mayor parte de las utilidades y muchas veces tra­ tan de no someterse a las leyes nacionales. hacen lo mismo (véase lo dicho sobre la fuga de capitales). fomenta la antipatía hacia ellas y además es jurídicamente insostenible y políticamente intolerable. Pero las campañas contra el capital extranjero no han consistido en pedir que se obligue a las empresas extranjeras a reinvertir en el país. cuando pueden. sino que se han dirigido de una manera abstracta contra la existencia misma de capital extranjero. porque la existencia de las mismas las obliga a ceder a algunas de las reivindicaciones de los sindicatos. o a exportar sólo un mínimo de su cnpital. en cuanto a privilegios. se muestran menos exigentes que los sindicatos democráticos. sino que esa exportación de capital significa que el país dispondrá de menos divisas y que. ya de los sindicatos comunistas. en pago de este reconocimiento. lo que molesta a los capitalistas na­ cionales no es que las empresas extranjeras exporten las utilidades. esa constante in­ terferencia de las grandes empresas extranjeras en la polí­ tica nacional. La verdad es que el odio que es evidente existe hacia el capital extranjero tiene dos bases: una. La exportación de utilidades es perjudicial en una economía que está en vías de desarrollo. La otra razón es la constante propaganda que las empresas nacionales fomentan bajo mano contra las empresas extran­ jeras. De modo que si las empresas extranjeras no mostraran esa preferencia bas­ tante frecuente hacia los sindicatos dirigidos por comunis­ tas. perfu­ mes. naturalmente. Recuérdese que la importación de bienes de capital en la mayoría de loa países . los capitalistas y los oligarcas nacionales podrán importar menos autos. etc. sino una afirmación basada en hechos. aunque sería lógica y normal en una economía que ya es­ tuviera desarrollada.

pues­ to que no se conoce. ni siquiera posible. latinoamericanos se hace no con divisas del país. sino con préstamos extranjero:. • En este mismo terreno de corrupción de la infor­ mación está la creencia. otra alternativa. Pero querer suprimir el alcohol porque algunos se emborrachan no parece el mejor medio de combatir el alcoholismo. desconfiar del capital extranjero si en el país hubiera abundancia de ca­ pital nacional. en los Estados Unidos se considera como esencialmente reaccionaria la demanda de lo que se llama ci “derecho «1 trabajo”. Luego. que eso son los capitalistas nacionales que exportan sus capitales. al contrario. de que América Latina tiene una legislación casi perfecta. Por ejemplo. No sería necesario. los que gritan contra el capital extran­ jero? ¿Que se le someta a las leyes nacionales? Nadie discrepa de esto y en varios países ya se ha hecho. en general de carácter internacional. sino. ¿quiénes la hacen? Los capitalistas supernacionalistas y los terratenientes oli­ garcas. contra los que tanto se grita. el mejor de fomentar el gangsterismo de los contrabandistas. su aliado en esas fechorías) en ciertos países y ciertas épocas y todavía ahora en algunos lugares. ¿Qué quieren. resulta que los inversionistas extranjeros. ¿Y quiénes son los que gritan contra el capital extranjero? Los que exportan sus capitales y los que en ningún caso tendrían que ser víc­ timas de la superexplotación. los que no son ni obreros ni campesinos. Y esta exportación. sólo en algunos Estados ae ha . y arriesgan más que ellos. y que las divisas del puis o bien se exportan clandestina­ mente (con una clandestinidad tolerada y apenas secreta) o bien se dedican a la importación de artículos destinados exclusivamente a la oligarquía. ¿cómo se capitalizará el país? Por medio de la superexplotación. es decir. Podría haberla de no ser por la exportación ilícita de capitales. ¿Qué ceáe la afluencia de capital extranjero? Entonces. Decir esto es constatar hechos y no es justificar la actua­ ción del capital extranjero (y del nacional. muestran más confianza en los países latinoamericanos que los propios capitalistas na­ cionales.. fomentada por los intelectuales de la oligarquía y aceptada por todos porque halaga el nacio­ nalismo primario fomentado tumbién por la oligarquía.

someti­ dos a los sistemas descritos. que es sólo una ca­ ricatura o una máscara de la verdadera democracia). El porcentaje de trabajadores sindicados en América Latina es muchísimo más bajo que en los Estados Unidos. 1964. En estas condiciones. En el Brasil. Pues bien. En América Latina hay elecciones y la gente vota. todos ellos alfabetismos. 9in ninguna consulta electoral al respecto. En el Perú también se niega el voto a los analfabetos. pues con el supuesto “derecho al trabajo” lo que hace es debilitar a los sindi­ catos y establecer los medios para que lus empresas o las fuerzas de presión capitalistas impidan la sindicación de la inmensa mayoría de los trabajadores. sólo votan 12 millones de personas. dieron la victo­ ria electoral a Hitler. De ahí habría que concluir que los que saben leer y es­ cribir están capacitados. y que tienen de­ rechos a defender y no votan. con el pretexto de que quien no sabe leer ni escribir no puede estar capacitado para votar. en América Latina. Pero en América Latina raramente el pueblo se ve gobernado por los gobernantes que hubiera elegido de ha­ ber podido. Y e9to sin contar las veces en que los elegidos *° Víctor Alba: Historia del movimiento obrero en América La­ tina. . Hay unos 20 millones de analfabetos que podrían ser electores. La legislación social.. en muchos países únicamente tienen derecho al voto los que saben leer y escribir. Por otro la­ do. y puede decirse que esto se debe en gran parte al “derecho al trabajo”. es una mofa.. hablar de democracia (siquiera sea de democracia representativa. hay que recordar que los alemanes. Y lógicamente. es en realidad una legislación antisindical. patam. que los latinoamericanos llaman pomposamente “la más avanzada del mundo”. Por un lado. por este motivo. existe el “derecho al trabajo” en todos los países. México.40 • No menos corrupto es el sistema electoral. votan libremente. In­ glaterra. en 1933. Y hay que recordar tam­ bién que los sistemas políticos de los Estados Unidos.logrado establecer este “derecho” por ley y en la mayoría ha sido rechazado por los electores. etc. es difícil que nadie crea que los campesinos. se establecieron justamente en épocas en que la mayoría de la población era analfabeta.. Francia.

con un pater- nalismo aristocrático indiscutible. La colonia. El intervencionismo del Estado dis­ minuyó con la independencia y durante el siglo xtx. Hoy continúa viva esta tradición de contar siempre con el Estado. no menos agria... por lo menos de los grupos sociales con fuerza de presión. su monopolio del comercio. • Esos sistemas de corrupción no hubieran sido posi­ bles. si no existie­ ra una tradición. y en el hecho de que no se prepararan presupues­ tos hasta muy entrado el siglo xix. La evasión de impuestos se presta a mil lucubra­ ciones. se- mioficiales y de oposición referentes a las inversiones ex­ tranjeras. Me refiero a la existencia de una larga historia de pa- tcrnalismo estatal. fue un régimen de dirigisme paternalista. manifestada en la generalización del troteccionismo —en una época en que la mayor parte de Ios ingresos del Estado procedían de los impuestos adua­ nales—.atina. antes de la llegada de los españoles. una especie de corrupción por la historia. • Parecería que todo esto hubiera debido dar temas abundantes y jugosos a sociólogos y economistas latinoame­ ricanos. do considerar a éste responsable del bienestar económico. de la falta de ellas. que crea un ambiente propicio a situaciones como las descri­ tas.no pueden llegar a gobernar porque el ejército (es decir. Las nuevas clases que surgen frente a la oligarquía y las clases sumergidas han aprendido por lo menos una lección de la oligarquía: el Estado debe prote­ gerlas. eran teocráticos o guerreros. a la critica de las misma y a la critica. aun­ que los caudillos mantuvieron en general la actitud pater­ nalista del Estado. a menudo en labios de una mis­ ma persona o en los boletines de una misma institución. ai no del país. constituye la peor forma de co­ rrupción. de suponerle encargado de aupar y proteger los intereses de tales grupos. Pueden imagi­ narse las interpretaciones psicoanalíticas que cabría deri­ var a las abundantes declaraciones oficiales. que no es algo que se haya hecho cons­ ciente. su control de la inmigración. con sus leyes de protección de indios. Y tal vez esto. ni lo sería el gobierno de la oligarquía. oficiosas. deliberadamente. . muy peculiar de América I. sus encomiendas. Los Estados indios. la oligarquía) lo im pide. lo mismo que la fuga de capitales.

.Podría suponerse. Los latinoamericanos parecen sentir una extraña hosti­ lidad hacia los temas de los cuales se habla y que son vita­ les para su vida. ha sido sustituido en el resto del continente por un nuevo tipo de caciquismo. sin exagerar. en la mayoría de ellos se extiende también a toda la administración y has­ ta se generaliza fuera de la misma. Ha necho la acu­ mulación primitiva de capital pero. que los especialistas. se eternizarían y no encontra­ rían solución. por ejemplo. los psicólogos y los economistas se froturían las manos de con­ tento a la vista de esta riqueza de temas. En algunos países. se su- elementan los bajos salarios de la burocracia y se hace luncionar la maquinaria administrativa.. la corrupción en gran escala lia servido pa­ ra constituir un fondo de capital industrial que ha permi­ tido el arranque de la industrialización. El viejo caciquismo que usaba la violencia sólo persiste en algunas regiones agrícolas de ciertos países. para la mayoría. No hay. esta corrupción es sólo un medio de enriquecimiento del grupo de políticos al servicio de la oligarquía y un instrumento de dominación política. un buen estudio moderno acerca del militarismo. Nadie ha es­ tudiado esos aspectos de la realidad latinoamericana. Y no puede decirse que la falta de casos haya desalentado a los posibles autores. puesto que per­ mite acelerar trámites y resolver problemas que de otro modo. Y tampoco lo hay acerca de otro aspecto de la vida latinoamericana al que voy a referirme ahora y que es de gran importancia: la corrup­ ción entendida en su sentido literal. No se encuentra tampoco un examen sistemático de la no aplicación de las leyes o de la falsificación del espíritu de la ley por la su­ misión a su letra. Pero lo importante es el empleo de la corrupción por la oligarquía como medio de dominación política. De este modo. la corrupción no es económicamente mala. Pero estos temas tuguen siendo inéditos. el de la corrupción de los partidarios. A la oligarquía le . En este sentido. Es un fenómeno que tiene importancia considerable. Aunque en unos cuantos países la corrupción sólo se halla en las altas esferas. dada la ineficncia administrativa de casi todos los gobiernos latinoamericanos. o de la diferencia entre la legislación y la realidad.

hasta ahora. cobran sueldos del Estado. puesto que le proporciona un medio de presión sobre la diplomacia nor­ teamericana y. Lo asombroso es que en los Estados Unidos no se hayan dado cuenta de eso y todavía crean que cuando ayudan. que. en consecuencia. pues un porcentaje de lu misma se fil­ tra de modo inconfesable o imposible de contabilizar por los canales de la corrupción. no. dada la ingenuidad de esa diplomacia. Podríamos decir que la corrupción de la pri­ mera clase se da sólo en aquellos países donde ha habido una revolución que ha acabado con las oligarquías terra­ teniente». puesto que no tiene ningún programa y en cambio tiene dinero. que se envía al extranjero). Naturalmente. en momentos críticos. Pero nunca. y la que se exporta (es decir. un medio para obtener más dinero. son tan corrompidos como los propios oligarcas. y no lo ha hecho porque a la oligarquía esa actitud también lo conviene. La oligarquía. custristas o comunistas. in­ fluencias y concesiones para repartir entre quienes la apo­ yan o la toleran. ha uti­ lizado este medio pura impedir que esos “revolucionarios” adopten en cuestiones de política exterior una actitud favo­ rable n la Unión Soviética. Por otra parte. Por esto. esta corrup­ ción. Los primeros corruptores tienen con­ fianza en el mismo pueblo al que roban. puesto que saben que un porcentaje considerable de los dirigentes que se llaman “ revoluciona­ rios”. casi nunca pasan a la acción y casi nun­ ca.es más fácil corromper que captar o convencer. que se convierte en capital nacional y ayuda a la industrialización). y a menudo acumulan prebendas. empleada como medio político. sirve para aumentar la corrupción y hasta para financiar la compra de esos dirigentes “re­ volucionarios” . la existencia de la corrup­ ción anula una gran parte de los efectos de cualquier programa de ayuda. realmente ayudan a los pueblos. fil­ trándose en gran parte. con la simple amenaza de suprimir los sueldos y prebendas. Lo» corruptores salido» del pueblo no son menos . muchas veces sin trabajar. aunque esos “ revolucionarios” se permiten todos los excesos verbales. Hay dos clases de corrupción: la que se reinvierte (es decir. hace callar o inutiliza a esos su­ puestos “revolucionarios”. mientras que los segundos. adoptan actitudes tajantes y efi­ caces. permito a los oligar­ cas dormir tranquilos.

los corruptores son los oligarcas mismos. Ocurrió en Washington hace una semana. con el agravante de que los políticos corrompidos han de tener mucho menos en cuanta a los lectores que los políticos norteamericanos de hace un siglo. pero conocen mejor a su pue­ blo y saben que puede progresar. formada por parlamentarios de todo el con­ tinente. que no conocen a su pueblo.. Una corrupción —en términos de economía capitalista cru­ da.inmorales que los oligarcas. veinte y has­ ta treinta representantes por cada país. . ha regre­ sado de Washington. un hincbamiento de la personalidad. The Gilded Age. entre. Este tipo humano queda muy bien ilustrado por un reportaje aparecido en el diario mexicano Excélsior: Después de discursos que suman horas y hasta días completos. un regodeo en la propia inutilidad. Es revelador que no hay apenas novelas acerca de la corrupción latinoamericana. y la otra es negativa. sin oropeles éticos— es positiva. una novela que describe la corrupción en Washington hacia 1870. presidente del grupo de par­ lamentarios mexicanos que estuvo presente en la sesiones. Pero acaso. claro). El senador Antonio Mena Bríto. sátrapas de bolsillo (del bolsillo de.. sino un tipo de corrupción más insidioso y sutil: una especie de vanagloria en la ineficiencia. de enconados debates que en ocasiones frisaron con la disputa físi­ ca. lo temen y por esto exportan cuanto le roban. que hacen de los políticos latinoamericanos (de. Reunióse una mu­ chedumbre bulliciosa. los problemas de América no variaron un milímetro. la corrupción encuentra terreno pro­ picio entre los políticos. después de abordar decenas de temas en una escala en la cual lo trivial alcanzó alturas inefables. lo peor no es la venalidad. 41 Sería aconsejable la lectura de Mark Twain. según la expresión de uno de los demóstenes del s u r. Las delegaciones eran numerosísimas: quince. Acudieron para examinar los problemas de América “con la lente de la inteligencia y la democracia”. la oligarquía. cualquier tendencia que sean) verdaderos déspotas en tono menor. Mientras que en los paí­ ses donde todavía domina la oligarquía.41 • Naturalmente. no con­ fían en él. Lo mismo podría describirse ahora en las capitales latino­ americanas. ellos.

El lenguaje altísono predominaba. para mejorar las relaciones entre los parlamentarios iberoamerica­ nos y los estadounidenses. asistieron sólo dos. las apologías a los héroes de nuestra América se repetían con una insistencia exas­ perante.. Su­ gerencias prácticas. Era imposible satisfacer a tantas voluntades.. Abordaron la tribuna.. Por ejemplo. Tal parece que entienden la Alianza para el Progreso como . los parlamentarios exhibieron una absoluta ignorancia.. sin que viniera al caso había defendido la revolución cubana. sí. El lirismo. En cuanto a la Alianza para el Progreso. la prosopeya y no el análisis ni la actitud po­ lítica. to­ dos querían entrevistarse con los grandes personajes de Washington.. los ateos y los malos católicos. todos querían presentar ponencias. liste. el villano. Habló prolijamente acerca de la religión. el héroe. critica objetiva. Los delegados de otros países se encon­ traron así sumergidos en una discusión que tocaba los asuntos in­ ternos de un país. secretarias. a la últimas sesiones. Polemizaron sobre si el régimen que. a tantos jefes: eran mu­ chos los que daban órdenes. y Kennedy. ¿Qué instrumentos eran esos? Máquinas de escribir. ¿No les interesaba la junta verdaderamente? Al comienzo. Habrá servido la junta para establecer contactos personales. lo que ocurrió fue qne todo se hizo en desorden. La delegación norteamericana estaba integrada por 20 representantes. pura atacar a uno de sus compañeros. nuestros hermanos de Iberoamérica se quejaron por el des­ interés que mostraban los senadores y diputados estadounidenses por la reunión. Estaba presente. ¿Y era cierto? Bueno. co­ mo si estuvieran en su propio parlamento. ¿Se obtuvo algo en ésta junta? ¿Se avanzó en la resolución de los problemas que han impedido la eficaz operación de la ALPRO? No se obtuvo nada ni se llegó a acuerdo alguno. Sus intervenciones enfocáronse en dos puntos: Fidel Castro. los chilenos riñeron entre ellos. gobierna a Chile es el adecuado. intérpretes. opiniones documentadas no las hubo. Nada de eso. Luego. Los delegudos acabaron enemistados con sus anfi­ triones. Las delega­ ciones ni siquiera consiguieron entenderse entre ellas mismas. un observador español. por ejemplo. fueron las características de la junta.. Se quejaban de que no contaban ron los instrumentos adecuados para su labor. los congresistas de Washington.

incluso cuando piensan ue lo hacen en bien del pueblo. cabe esperar que modifiquen su política y que Eagan sólo aquellas cosos o den aquella ayuda que realmente puede beneficiar al pueblo. si me leen.. reforzará a ésta. Sólo cuando los Estados Unidos estén bien convencidos de que la olla está odrida. Mientras los latinos y los norteame­ ricanos ignoren (o no se atrevan a querer conocer) que la olla está podrida. Al pueblo no le beneficia en nada la existencia de esa olla podrida y le conviene que se conozca su existencia. en Ex- ciliioT.** • Los que hablan en reuniones como ésta. dirán que. en eso consiste. ¡Qué va! Perjudico —y así lo espero con fervor— los intereses de la oligarquía y de los vociferantes compañeros de ca­ mino que la sirven al mismo tiempo que sirven a Moscú. México. Para ellos. . ero defiendo los intereses del pueblo. ..”.una inmensa arca que deja caer sus caudales. que son incompati- Eles con los de la oligarquía. 19 de febrero de 1964. trai­ ciono los intereses de América Lutina. será en beneficio exclusivo 3 e la oligarquía.. le dará más oportunidad de oprimir. al levantar la tapadera de esta olla podrida. M Julio Manuel Ramírez: “Imperiosa necesidad. todo lo que hagan. engañar y manejar al pueblo.

que hablaba mucho de la oligarquía. hay oligarquías brutales. Es preciso meterse bien esto en la cabeza: los intereses del pueblo y los de la oligarquía (con todas sus ramifica­ ciones serviles: militarismo. pero que en nada la perjudicó. y hasta de Goulart. en cierto modo. los primeros anticlericales y los segundos “mochos” . cabe decir que. al mismo tiempo. que mecanizan las plantaciones y organizan bancos. Por todo esto. falso antiimperialismo) son incompatibles. bárbaras. no perjudicar a la oligarquia. del tipo de Perón. se decía. entre ellos. y que se pensaba más en términos de revolución política que de revolución social. más populares. entre los cerriles de la sierra y los dúctiles de la costa. la cultura. Luego hubo los radicales. co­ mo la venezolana. la diferencia principal era que los liberales iban a misa de diez y los conservadores a misa de doce. los políticos de izquierda. los modos de vida. y hasta «e atreven a formar parte del Frente Popular. que logran mantenerse “democráticamente” en el poder. en 1946. Y los demagogos. como la salvadoreña o la panameña. Muchas veces. falso nacionalismo. todo conduce a la gente a no concebir un sistema que no sea el oligárquico. Claro que la oligarquía no es un todo monolítico. no saben imaginnr cómo se­ ría si lograran destruir a la oligarquía. como la peruana. que se hizo echar del poder para no verse realmente obligado a perjudicar a la oligarquía. Dentro de ella (y muchas veces sin te­ ner conciencia de pertenecer a ella) hay grupos distintos. que celebra asambleas generales y decide por mayoría de votos la política a seguir. de intereses y de ideología. que quisieran cambiar la situación. La gran fuerza de la oligarquía —debida a las circuns­ tancias más que a su clarividencia— es que la educación. más demócratas. Hay oligarquías refinadas y cultas. como la chilena. cursis y alco­ holizadas. compañeros de camino. No es posible querer ayudar al pueblo y. y oligarquías divididas. La verdad es que nadie hablaba de oligarquía hasta que Perón puso de moda la palabra. en cuyo seno hay corrientes que . Durante el siglo xix hubo los liberales y los conservadores. lo que más se parece a la oligarquia latinoamericana es la oligar­ quía burocrática soviética. los hábitos mentales. y oligarquías degeneradas.

para otros. de los explotadores de latifundios. han creado una mentalidad y un estado de ánimo que hacen impen­ sable para los rusos una situación que no sea a base de esa misma oligarquía que los explota y oprime. las malas intenciones y las actitu­ des ofensivas históricas. que les exige inmovilismo. Bien es cierto que ha encontrado auxiliares valiosos en grupos sociales que han buscado también en la utiliza­ ción de los chivos expiatorios el medio de. ha de fomentarse artificialmente. todas juntas. y su comodidad. Buena parte de lo que se achaca a esos países es cierto. cit. son los Estados Unidos quienes tienen la culpa de todo. suele ser producto impuesto por la cultura coercitiva de los grandes terratenientes. Para unos. p. para otros.se disputan el poder. 286. La URSS y la Cuba de Castro.” *s Pero cuando los landlords quieren mantener en pleno siglo xx una sociedad del xviil y en ciertos aspectos todavía tná9 anacrónica. de los landlords. apaciaguar I ob enojos... La España imperial dejó muchos de sus vicios y de sus problemas a América. Se buscan chivos expiatorios y se aprovechan. entonces ese nacionalismo. los errores indudables. de los señores feudales. El chivo expiatorio justifica la inmovi­ lidad porque permite achacársela a otras causas que al propio deseo de no correr riesgos. de ciertos países. que les exige cambios. con* ** Migual d« Uaamuno: ap. Porque ha de servir para desviar la atención. . distraer las inquinas y derivar hacia otros blancos los golpes que deberían ir. para ello.. conciliar su con­ ciencia. lógicamente —de acuerdo con la lógica del siglo xx— dirigidos a la oligarquía. el patriotismo de las grandes agrupaciones históricas. Esta se ha mostrado muy hábil en la promoción de chivos expia­ torios. MUESTRARIO DE CHIVOS EXPIATORIOS Lo escribió Unamuno y todavía es cierto en América Latina: “El nacionalismo. que en determi­ nadas épocas es natural. la URSS o la Cuba de Castro. pero que. la España colonial.

de su televisión. de su radio. su espantajo. quiso publicar fotos de las casas de los ricos de Panamá. y fomenta el antinorteaincricanismo con tanta o más eficacia que los comunistas. con la arrogancia de algunos de sus capataces di­ plomáticos. Ninguna agencia norteamericana tenía fotos de esas. A ningún foto- . del petróleo argentino y peruano). se agregaban fotos de las chozas misérrimas de la ciudad de Panamá (tomadas también por agencias norteamericanas). Los Estados Unidos. Naturalmente. fundamental. la fuente de todas las culpas es de la oligarquía. director de una revista. que es una manera de decir antinorteamerienna (como en los ca­ sos de Goulart. mucho más lujosas. toda lu prensa latinoamericana andaba lle­ na de fotos (de agencias norteamericanas) de las casas de los residentes en la zona del Canal. Un amigo mío. Cuando la cri­ sis de Panamá. Atribuir todas las culpas a uno de esos chivos expiatorios equivale a exculpar a la oligarquía. a disimular el hecho de que la culpa principal. desafiadoras y ofensivas (y de mucho peor gusto) que las casas de la zona del Canal. con su césped y su coche delante de la puerta. Un ejemplo reciente es significativo (y a la vez muestra cuán tímidos o carentes de imaginación son quienes se en­ cargan de la propaganda norteamericana). Por esto la oligarquía realiza hoy una política “nacionalista”. Pero todo esto junto (y con más razón cada uno de eBOs chivos expiatorios por separado) no basta para justi­ ficar la pasividad ante las oligarquías propias. Precisamente por esto la oligarquía acoge con agrado el “antiimperialismo” y se hace eco a través de su prensa. de las campañas contra los Estados Unidos (ya que hoy está de moda colgárselo todo a los Estados Unidos). con su apoyo a los in­ tereses privados de algunas grandes compañías norteameri­ canas. refuerzan el inmovilismo por una parte y por otra preparan a la gente para la aceptación de todas las demagogias. ayuduron a paralizar a América Latina y a crear en sus fuerzas democráticas resentimientos amplia­ mente justificados. Por esto la oli­ garquía nunca persigue realmente a los comunistas (y cons­ tatar esto no quiere decir que considere yo que deba perse­ guírseles por el sólo hecho de ser comunistas). esas horrendas casas suburbanas.

grafo se le había ocurrido que podría interesar. Todo esto está pa­ gado directa o indirectamente por el presupuesto del Es­ . Por­ que si una cosa necesita indefectiblemente todo imperialis­ mo. “quislings”. Los comunistas y castristas no encontrarían el eco que hallan si no fuera por la benevolencia y la generosidad de la oligarquía. canadienses. en América Latina. el alquiler de la zona. sino tam­ bién.. y desviar de este modo el enojo. y sobre todo. segundo. la indignación. las que dieron o vendieron las concesiones a empresas extranjeras. su actividad antinacional. británicas. norteamericanas. belgas. Porque es la oligarquía la que fa­ vorece las campañas antinorteamericanos. así. recordó que fueron esas mismas familias las que cedieron a los Estados Unidos. en los Estados Unidos y en América Latina. Del mismo modo que son las familias que ahora viven fabulosamente bien en to­ dos los países latinoamericanos. ocul­ tándolas detrás de las cortinas de humo de la propaganda an ti yanqui. es gente del país que le abra las puertas. todo menos su propia tierra. a perpetuidad. para cargar sobre los Es­ tados Unidos no sólo las culpas de éstos (que a fin de cuentas casi siempre benefician a la oligarquía). la oligarquía tendría que inventarlos. se dejan ver por la televisión. primero para presentarse como muy nacionalista y hacer olvidar. francesas.. no recuerdo haber leído ninguno que seña­ lara que la diferencia económica entre lo zona del Canal y Panamá no sería tan grande si los oligarcas de Panamá —no más de veinte familias— no fueran parásitos de sus compatriotas. sea del carácter que fuere. alemanas. Y nadie. discur­ sean en los centros de “alta” cultura. Los más rabiosos antinorteamericanos tie­ nen puestos en las universidades. son los más nacionalistas. tampoco. los que están dispuestos a nacionalizarlo to d o . la protesta. Y así se ve cómo la falta de sentido polí­ tico de los periodistas norteamericanos sirve a la propagan­ da antinorteamericana y a la oligarquía. Y nadie puede reprochárselo. escriben en los periódicos. puesto que ayuda a los pueblos a olvidar la existencia de las oligarquías. • Si los Estados Unidos no existieran. Ahora resulta que esos “quis­ lings”. las culpas de la oligarquía misma. Puesto que en los cientos de comen­ tarios sobre la crisis del Canal. hablan por la radio.

ahora. Eso del “anliimpcrialisnin” es muy curioso. quien molesta a Moscú es Washington y no Bonn o Londres. a la oligar­ quía le conviene desprestigiar a los Estados Unidos. Tiene. pero. además. Ade­ más. a través de sus políticos y altos fun­ cionarios. son los Estados Unidos y. absurda. /alguien podría explicar. para cambios de es­ tructura. o en Bolivie. La oligarquía misma no lo paga. por qué uno de los lugares donde. el antiyanquismo parece más agudo y virulento es en el Uruguay. aunque no fallan los motivos para serlo. a propósito. hay un hecho incuestionable: quienes empujan. ¿quién puedo . por tanto. Una rápida ojeada a los catálogos de Ías editoriales latinoamericanas — y en especial en las uni­ versitarias y las subvencionadas por el Estado— permite ver una gran abundancia de obras antiimperialistas a sen­ tido único (nunca contra el imperialismo soviético) y una ausencia casi completa de libros contra la oligarquía. si ésta no se hallara di­ rigida contra Washington. el presupuesto. puesto que los propios norteamericanos han tenido que criticar a menudo la política miope. Pero la oligarquía administra. la oligarquía so descubre una extraordinaria sensibi­ lidad libertaria y considera que impedir a esos vociferan­ tes cobrar del presupuesto sería mermar su libertad. por azar. lo que encontrarnos son comunistas de presupuesto. al capital alemán en el Brasil? Hay motivos psicológicos. Pero. cla­ ro. y los comunistas no servirían a la oligarquía. donde la oligarquía minera era bo­ liviana en parte y en parte de capitalistas chilenos y de otros países latinoamericanos? /P o r qué se olvida. en la Argentina y en el Uruguay el ataque al capital inglés. con au propaganda “antiimperialista”. Y. puesto que en América Latina no hay mecenas ni fundaciones. En América Latina más que co­ munistas de salón (puesto que apenas hay salones). por ejemplo. inco­ herente del gobierno de los Estados Unidos respecto a Amé­ rica Latina y el fervor con que se daban medallas a los dictadores y otras barbaridades como ésas. Pero esta sensibilidad desaparece cuando. cuando se trata de gente que grita contra los Estados Uni­ dos.tado. donde no hnv apenas inversiones norteame­ ricanas. débil y vaeilantemente. surge alguien que de veras ataca a la oligarquía y puede ser peligroso »ara la oligarquía. De repente. carácter obsesivo. a ve­ ces.

señalarme una media docena de libros o de estudios serios. rige aquello de que quien paga manda. Y donde hay un oligarca. 8oIa- ado. porque podrían decirse en mucho mayor grado de las oligarquías. Esto ha sido posible. Por lo demás. aplicar el proverbio: Que cada palo aguante su vela. Decir todo esto no es defender o atacar a ningún país. paternalista. la oli­ garquía aparece como la cenicienta. hacer cargar a la oligarquía con lo que es suyo. Es constatar un hecho. desde su punto de vista— el problema racial norte­ americano para presentar a los Estados Unidos como un país racista. En cierto modo. y en cambio se les inventan defec­ tos o actitudes que no tienen. con presupuestos que paga el pueblo y que administra la oligarquía y de donde chupan los comunistas. en el que la violencia está sustituida por E i explotación. Lo que lie oído en América Latina sobre los Estados Unidos no es muy distinto de lo que he escu­ chado en la URSS. Y. hechos por comunistas o compañeros de cumino. Pero se olvidan de decir (porque loa oligar­ cas no se lo permitirían) que en América Latina también hay racismo. Los comunistas aprovechan —y hacen bien. la verdad es que si no existieran los Esta­ dos Unidos. cuando la realidad —que los norteamericanos todavía no saben ver— es que la oligarquía ha utilizado a los inversionistas norteamericanos y al Departamento de Estado. sobre todo. como el simple instru­ mento del capital norteamericano y de la política de Wash­ ington. con otras formas. a menudo más preocupados por las nacionalizaciones (o la propaganda en torno a ellas) que por la posible colabo­ ración reul con la política norteamericana en lo que tiene de democrática y de antitotalitaria. Y esto se hace. no se olvide. y no tiene ninguna relación con la rea­ lidad. ya lo hace. • Un ejemplo. la oligarquía tendría que inventarlos. sobre la oligarquía latinoamericana? En los pocos que hay. pero racismo al fin. gracias a la cerrazón mental de los diplomáticos estadounidenses. la teoría de la superioridad de los blancos . a menudo en perjuicio de los propios intereses nor­ teamericanos. Las cosas malas que se pueden decir de los Estados Unidos se callan. desde luego. casi siempre.

no se les trata sólo como inferiores económicamente. ¿Protestar contra el racismo en los listados Unidos? Sí. salen con la respues­ ta típica: “Aquí están me­ jor que en su pueblo.44 • Donde la manipu­ lación de los chivos expia­ torios alcanza grados de magia es en la política 44 Es fácil comprobar que las criadas. prefieren loa patronos norteamericanos. preferimos ahorrárnosla y. en toda América La­ tina.. claro que sí. Si les aprieta uno en una discu­ sión. ¿tienen esas indias o negras ducha en su cuar­ to?. Por algo será. protestar so­ bre todo contra el racismo en América Latina y luchar contra él. Y en Africa del Sur (de la que nadie habla en América Latina) y en la URSS (de la que tampoco se habla). A los ne­ gros e indios. Pero si el racismo tanto nos repugna. porque como sabemos de antemano cuál ha de ser la respuesta. Pero muchísimos de esos furiosos antiyanquis tienen en su casa criadas negras o indias. que de por si constituiria ya un motivo suficiente. la necesidad imperiosa de decidir entre enviarlos al diablo o bien aceptar su racismo disfrazado. Y disimular esto es hacer el juego a la oligarquía que saca su provecho de este racismo sordo. ¿comen lo mismo que ge come en la mesa de los “señores” ? Pero estas pre­ guntas no las hacemos. con ella.presentada como una simple mueca de desprecio. .. a fin de cuentas. luego los europeos y finalmente sus compatriotas. que dan un trato más digno. y no eólo por el salario. sino también racial y cultural­ mente.” Pero.

El interés de los pueblos y de los Estados Unidos coincide. Si el peligro de castristas y comunistas. que lo explotan y mantienen sumergido. con los comu­ nistas) ? La respuesta. por la cuenta que les tiene. más “izquierdista” será su política exterior. que es doble. Por de pronto. Si los gobiernos oligárquicos crean algunas do esas dificultades. que do- berían temer a Cuba y al comunismo. tecnócratas y oli- arcas. se muestren reacios a adoptar medidas eficaces contra Castro y los comunistas (y hasta se alíen. El pueblo está amenazado por comunistas. Congo (salvo en el caso de Corea. sino por el deseo de cambio de Washington. El interés § ° los comunistas y de los oligarcas coincide. Y los olígar- c** se sienten muy contente» cuando ven que a pesar de esas coincidencias. entonces en el poder. E acer esfuerzos ayudando a los Estados Unidos? Estos. Chipre. visto con esta perspectiva. resulta sencilla. Los oligarcas no están amenazados por los co­ munistas. envió una minúscula fuerza simbólica). en que el ejército colombiano.internacional. De ahí que cuanto más reaccio­ naria sea la política interior de un país. Las oligarquías saben muy bien que los comunis­ tas no tratan de tomar el poder. nunca han enviado hombres a las fuerzas de las Naciones Unidas en Corea. 1. Washington busca la alianza de los go­ biernos oligárquicos (cuyos intereses coinciden con los de . Esto sólo bastaría para indicar cómo la oligarquía carece de todo sentido de la comunidad internacional y cómo incluso en el terreno di­ plomático sigue una política de dejar que los Estados Uni­ dos saquen las castañas del fuego. cuando tienen dictadores. provocar problemas con los comunistas del país. Desde el punto de viÿa del oligarca —que se siente se­ guro do sus fuerzas armadas y policíacas para evitar cual­ quier acción comunista peligrosa en el país— esta posición e# acertada. ¿por qué com- rometerse. ya se encargarán de combatir el peligro. ¿Cómo es posible que esos Estados oligárquicos. sino de crear dificultades a los Estados Unidos. 2. Israel. los comunistas no se muestran intratables en el interior. es para los Estados Unidos. ya habría debido poner se- bre aviso el hecho de que esos mismos ejércitos que tan heroicamente ocupan a los países que los sostienen.

Los gobiernos oligárquicos se muestran dispuestos a se­ guir una política internacional que llaman nacionalista. Un error común. quieren hacer negocios con países del bloque soviético y con la Chi­ na comunista. que es siempre de de­ fensa de los intereses de la oligarquía. Helo aquí: salvo algunas excepciones. Cuando uno de esos go­ biernos nacionaliza o amenaza con nacionalizar una indus­ tria extranjera. toda su biografía política demuestra que es un hábil polí­ tico oligárquico. P ito en América Latina (o por lo menos en la mayoría de los países de ella) hay actualmente presiones que erró­ neamente en los Estados Unidos se consideran como de izquierdas (con lo que. cuando en realidad. De ahí que gobiernos que. expansionistaa. es considerar a Joño Goulart como un extremista o un izquierdista. Esto es sólo un aspecto de un cambalache mucho más amplio. lo hace no en beneficio de su pueblo. Casi siempre se refieren a la política internacional. las apaciguan. se muestren opuestos a la política norteamericana respecto a Cuba.los comunistas). Los intelectuales y estudiantes firmantes ha­ bituales de manifiestos quieren “proteger” a Castro y ga­ narse viajes a Moscú o Pekín. los gobiernos latinoamericanos son oligárquicos. así. por ejemplo. Estas pre­ siones son verbales y en muy raras ocasiones pasan a los hechos. Es un caso típico de daltonismo político. que no se traducen nunca en hechos— lo hace también para proteger los intereses de la oligarquía. automáticamente se califica de de­ recha la política internacional norteamericana). la pasividad y hasta la complicidad de esas “iz­ quierdas” para su política interior. por su carácter. para disimular sus verdaderos finís. Cuando adopta posiciones aparentemente muy radicales —pero siempre sólo verbales. parecería que deberían estar tan de­ seosos corno los grupos más intransigentes de los Estados Unidos de “barrer a Castro” (sobre todo después de la experiencia venezolana). y com­ pran. ¿Por qué? Pues porque haciendo esta política internacional satisfacen a las “izquier­ das” más vociferantes de sus países. sino de la oligarquía cuyos intereses administra. . Los hombres de negocios jóvenes. en vez de entenderse con los pueblos (cu­ yos intereses coinciden con los de los Estados Unidos).

sobre todo. los elementos democráticos. ni siquiera ligeras. y pusieron fuera de la ley a su» partidos comunistas. un militar o un grupo político oligárquico se le plante a un demagogo (cuando éste ya no es útil o cuando se cree que ha ido demasiado lejos y puede resultar peligroso. que ve comunistas en todas partes y. El resultado es que los comunistas locales escapan. Después de unos cuantos gestos espectaculares. los pocos elementos real­ mente deseosos de cambios sociales. como en el caso de Goulart. todo lo in­ creíble y vergonzoso de la oligarquía: el concubinato po­ lítico. De ahí que. No se olvide que los oligarcas brasileños y chilenos rompieron relaciones con los países comunistas. y que ven en los Estados Unidos de hoy un factor de progreso social y político (aunque a menudo no se atre­ ven a decirlo. . acusados de comunistas. Y esto nos conduce a un fenómeno que resume todas las corrupciones. en sus países. Ahora bien. en 1949-50. porque están adiestrados y protegidos y porque muy a menudo pertenecen a las familias oligárquicas. esos gobiernos sufren también presiones de otros grupos de la opinión pública: la parte más conser­ vadora o rutinaria de la oligarquía. todos los chivos expiatorios. o cuando. por miedo de que les cuelguen la etiqueta de “servidores del imperialismo” ). ha adquirido tanto cariño al poder que sería capaz de traicionar a los oligarcas. Es una cosa que al parecer la diplomacia norteamerica­ na no ha comprendido nunca: cuanto más reaccionario so­ cialmente es un régimen latinoamericano. y que se ven perse­ guidos. de izquierda auténtica. que consideran que el castrismo y el comunismo son factores de reacción política y social. tanto más “iz­ quierdista” (neutralizante o demagógica) será su política exterior. Esto no tuvo consecuencias. sus dueños) y enton­ ces se habla de anticomunismo y se da un golpe militar. de vez en cuando. los dic­ tadores no modifican su política exterior.

Los comunistas no fueron atacados en la noche en que Perón lanzó a sus partidarios contra el Jockey Club y la Casa del Pueblo socialista. y siempre para evitar tentativas pre­ sentes o futuras de reformas sociales). Su anti- comunismo es verbal y de cara a los dólares. señalado por los pocos expertos en la materia que existen. contó siempre con los consc- os del comunista Rodolfo Puiggròs y con el apoyo de la {. Este es un hecho incuestionable. 1957. un simple repaso de la historia lo prueba. Fueron comunistas los ue colaboraron más estrechamente con los dirigentes sin- 3 icales peronistas para desplazar de los sindicatos a los so­ cialistas y anarcosindicalistas. puesto que no «lesea que los comunistas la sustituyan en el poder ni en el monopolio de hecho de la propiedad de la tierra. pero que ni los diplomáticos ni los hombres de negocios norteamericanos. Perón nunca negó a los comunistas pasaportes y visados para acudir a* ** Par# mayor detalle ver: Robert J.iga Comunista y de sus Juventudes. Todas las dictadu­ ras latinoamericanas de los últimos 30 años han contado con la colaboración de los comunistas locales. en Argentina. para evitar inexistentes peligros comunistas. Sin embargo. 1964.45 • Perón. in­ cendiada por la multitud. ni fas clases medias y los intelectuales latinoamericanos creen o conocen o quie­ ren conocer. ha sido des- >uéa de un período en que la oligarquía ha abandonado tas buenas formas “democráticas” y ha recurrido n dicta­ duras (nunca. Por otra parte. Lo es. claro. en cambio. New Brunswick. dicho sea de paso. Alexander: Commtmism in la tin America. y Víctor Alba: Ifittoria del movimiento obrero m América Latina. cada vez que el movimiento comunista ha hecho algún avance en América Latina. La oposición del grupo comunis­ ta de Ghioldi-Codovila no resultó muy agresiva y muy po­ cos comunistas fueron a la cárcel. MUESTRARIO DE CONCURIÑA TOS La oligarquía se afirma anticomunista. México. Pero la oligarquía confía en su capacidad de corrup­ ción y de maniobra y no teme a los comunistas. .

en upáronte disidencia del partido. coinci­ dían en sus duros ataques a la fuerza más activa de resis­ tencia a la dictadura. y ambos tenían a sus militantes al frente de sindicatos de los cuales. Después de la huida del dictador. los peronistas y los comunistas han colaborado estrechamente cu un constante sabotaje a la estabilidad de un régimen democrático. el partido intentó apar­ tarse abiertamente de Batista. En agosto de 1958. propuesta que fue dura­ mente censurada por el Movimiento 26 de Julio de Castro. y luego con el coronel Pérez Jiménez. y cuando Fidel Castro. que estaba destinado al fra­ caso. • En Cuba. ordenó una huelga general. pudo circular libremente por toda la isla. dio varios altos funcionarios al gobierno del general Batista: Julián Sotolongo. Ambos partidos. mientras sus colegas “rojos” traba­ jaban en el exilio. Arsenio González (subsecretario de Trabajo). se había inaugurado en Bue­ nos Aires la primera exposición industrial soviética que se haya celebrado en Iberoamérica. el Partido Socialista Popular (comunista). Estos comunistas for­ maron un grupo. que ingresó en el partido balistiano de Acción Progresista. El documento en que se hacía esta afirmación. Acción Democrática. declaró. después de haberse opuesto a los gobiernos de Grau San Martín y de Prío Socarras. en septiembre de 1955. EJ partido oficial. Mercedes Chirino. con la ayuda del dictador. propugnando por la unión de todos los grupos de oposición. obje­ tivamente favorable a Batista. habían desplazado a los elementos independientes y democráticos. en abril de 1958. en 1948. Guillermo Pérez Lamy.congresos internacionales. sin embargo. entre tanto. sin con­ denar el movimiento. los comunista* fueron aceptados en todos loe comités y se lea . • En Colombia. en enero de 1958. la dirección del partido. Dos meses antes de la caída de Perón. La dualidad resultó ren­ table. Gilberto Ga­ lán. los comunistas “negros” colaboraron con la Junta Militar que derrocó a Rómulo Gallegos y al gobierno de Acción Democrática. • En Venezuela. se mantenía en una clandesti­ nidad benévola. pues al caer Pérez Jiménez. el Partido Socialista Popular (comu­ nista) calificó de “maniobra reaccionaria” la lucha de los guerrilleros liberales de los llanos contra la policía de los conservadores extremistas y luego de Rojas Pinilla.

con el fin de crear una atmósfera propicia a un nuevo golpe de los militares. dirigido por Máximo López Molina. Para ello Ramón Marrero Aristy viajó a Cuba. Sin embargo.dio beligerancia política. no consiguieron hacer triunfar al candidato que apoyaron. especialmente desplazando con ayuda po­ licíaca a elementos del APRA de la dirección de los sindi­ catos. pasadas las eleccio­ nes. los campesinos apoyaron de nuevo a Goulart. • En 1944. con fuerte pér­ dida de votos de los comunistas. del hijo de Vargas y de Goulart. lograron infiltrarse con cierto éxito en el ejército. hubo numerosas manifestaciones en Ni­ caragua pidiendo que la familia Somoza abandonara el poder. los comunistas organizaron varias huelgas cuyo carácter reivindicativo era nulo. Prestes declaró que esta alianza era incon­ dicional y duradera. En octubre de 1958. afiliados a la CTAL. y el Social Progresista de Adhemar de Barros. fracasó. los comunistas de Luna (senador bajo la dictadura de Odría) colaboraron activamente en el go­ bierno dictatorial. Luego. para las eleccio­ nes. con ayuda del APRA. En 196-4. y mantuvieron su influencia en la masa electoral. Uno de bus dirigentes fue incluso viceministro y ahora los comunistas . Los comunistas se opusieron a ellas. Trujillo volvió a declarar ilegal el Partido Comunista. especialmente en el sur del país. algunos de los cuales. sin embargo. alcalde de Sao Paulo (que en 1964 es un furioso anticomunista). Los comunistas apoyaron al candidato más reaccionario que aspiraba a la sucesión del dictador y cuando triunfó Prado. • En el Perú. • En 1946. siguieron bajo su dominio después de la retirada de Odría. • En Brasil. el gobierno dominicano del generalísimo Trujillo permitió la formación de un Partido Socialista Po­ pular. don­ de convenció a dirigentes comunistas dominicanos exilados que formaran ese partido y que crearan sindicatos (en cu­ yo seno los elementos trujillistas colaboraron con los comu­ nistas). los comunistas se aliaron con dos partidos de induda­ ble carácter demagógico: el Laborista. los comunistas apoyaron a Vargas —que los había perseguido duramente—. En_1961 Trujillo permitió la creación de un partido cas- trista.

permitió que se creara un Consejo Obrero. sirva de pedestal a los comunistas del otro grupo. porque a menudo le proporcionan elementos asesores con adiestramiento político indudable (cosa muy necesaria para los militares). invasión del territorio tico desde Nica­ ragua. además de aprovechar la fuerza del dictador para destruir a sus adversarios democráticos. Moríñigo. cuando gobernaba un demócrata co­ mo José Figueres. en una tentativa de. Este concubinato es sólo inverosímil para quienes creen que los comunistas son de izquierda. que la Casa Blanca sirvió de escenario a abrazos entre algunos presidentes y dictado­ res. cuando caiga el dictador. porque le destruyen (a menudo con ayuda de la policía dictatorial) la dirección democrática de los sindica­ tos y le someten a éstos (no ha habido huelgas contra loa dictadores). los comunistas han estado unas veces contra un dictador. los comunistas colaboraron en 1955 con su antiguo aliado Calderón Guardia y con otros elementos. debe recordarse que hubo dictadores condecorados por el gobier­ no de los Estados Unidos. • En la serie de dictaduras que se han sucedido en el Paraguay. dirigido por fos comunistas. Para los comunistas. otras en favor de otro. por ejem­ plo. Para el dictador. El mecanismo de esta alianza tácita es evidente. y porque le permiten dispo­ ner de un instrumento de presión y de exportación frente a Washington. • En Costa Rica. el concubinato político tiene por fin. porque ya la propaganda comunista se encarga de recordarlo (como uno más de los medios de que dis­ pone para hacer olvidar el concubinato de los comunis­ . a los exiliados. los comunistas son útiles porque le permiten alegar que bajo su régimen no hay persecución política. gozar de cam­ po libre para crear una organización política y sindical que el día do mañana. y que ciertos intereses industriales norteamericanos han tenido también su concubinato con los militares la­ tinoamericanos. Pero decir esto es perder tiempo y pa­ pel. Para que la cosa resulte todavía más pintoresca. para la cual contaron con la ayuda activa de Somo­ za y de Pérez Jiménez.colaboran con el régimen “anticomunista” colocado en el poder por los Somoza.

os comunistas. I. en Cuba. se encuen­ tran en condiciones de participar en la vida política de la democracia restablecida. nadie recuerda las re­ laciones íntimas. Que los cálculos comunistas no fallan. En otros todavía como. los comu­ nistas que colaboraron con el dictador desaparecen de la escena política. a Lechín. se ha visto cuando terminan las dictaduras. en 1955. diciembre de 1963. Cuba —aunque persisten algunos en pequeños países—. hay que des­ confiar. Venezuela. . Militares y oligarcas acusaron a Juan Bosch de ser comunista o de favorecer a los comunistas.. en todos estos casos. ¿Cómo se explica? Simplemente. utilizan la inexperiencia política de la oposición triunfante para domi­ narla y controlarla.. en otros —como en el Perú— continúan actuando abiertamente y creando dificultades al régimen democrático. ni de la Gran Bretaña ni siquiera de no pocos gobiernos latinoamericanos. ni de los Estados Unidos. ha venido repitiendo que el MNR boliviano era comunista. En cambio. que forman la Falange Socialista. Durante más de un decenio. Colombia. Y ahora que el ala más demagógica del MNR. En algunos lugares. en este caso. La oligarquía no hace remilgos. fueron desapareciendo los otros regímenes dictatoriales latinoamericanos: Perú. Sin cm- 44 Lihenud. para poder hipotecarlos y administrarles el cerebro. Un ejemplo claro y reciente fue el de la República Dominicana.44 Cuando los oligarcas que dan o hacen dar golpes milita­ res pretenden que van contra el comunismo. Gente tan poco revolucionaria como el mariscal Lott en el Brasil y el contralmirante Larrazábal en Venezuela cuen­ tan con el apoyo comunista a sus candidaturas. Traer esto a la memoria no quiere decir que se excuse ni olvide cualquier otro amasiato. porque: a los comunistas les convie­ nen gobernantes inexpertos (y nadie lo es más que un mi­ litar). se a lia n . de los comunistas con los militaristas latinoamericanos. apoyada por los comunistas y dirigida por Juan Lechín. La Paz. Después de la caída de Perón. los grupos oligárquicos de la oposición. gracias al grupo que actuó en el exilio o en la clandestinidad. se separa del MNR. secretas y públicas.tas con loa dictadores).

Pero ninguno de esos dos núcleos. sus madres y sus hijas. . estuve en Santo Domingo y pude escribir entonces : El golpe del 24 de septiembre se dio con el pretexto de que Juan Bosch estaba entregando el país y el gobierno a los comu­ nistas. Hay dos lugares dondo los castristas sentimentales (más bien que los comunistas disciplinados) tienen cierta fuerza: en el grupo Fragua. Porque en la República Dominicana. los comunistas y castristas domini­ canos son “pente bien”. Cualquiera que conozca el país. Precisamente por esto. que recibí de todos los elementos golpistas a los que pedí listas de comunistas nom­ brados por Juan Bosch para cargos de su gobierno. los tres grupos es­ tudiantiles) y en la Agrupación 14 de Junio (que no debe confun­ dirse con el Partido 14 de Junio. la adivina. per­ siguió a demócratas. Y todos saben que fuera de un pequeño número de militantes entrenados. formado por elementos de la Agrupación separados de ella por no aceptar sus simpatías casuis­ tas). Los militares mismos —especialmente los jóvenes— se preguntan: “¿Por qué no detienen a los comunistas? ¿Dónde están los depósitos de armas de que tanto se hablaba antes del golpe?” La policía —diez mil miembros —no ha descubierto ninguno. liabínn sido deportados alrededor do setenta miembros del PRD. Muchos militares y no pocos comerciantes de los que con su huelga de tiendas prepararon el clima para el golpe. y sólo seis personas de tendencia comunista o comunizante. primos. fue siempre la misma: —Eso es del dominio público. Un mes des­ pués del golpe. sacados del pueblo.bargo. puede tomar el poder ni justifica ninguna alarma. cuando d triunvirato dictatorial tuvo el poder. lo cre­ yeron por falta de educación politica y de capacidad crítica. en unos u otros términos. sobrinos. hijos o cuñados de miem­ bros del gobierno del Triunvirato. Pero. hasta el 17 de octubre. do la Universidad (el menos fuerte de. La verdad es muy distinta. sus esposas. por sí solo. Y que ninguno de ellos ha sido detenido ni deportado (ni probablemente lo será). aunque en ambos hay ele­ mentos jóvenes llenos de entusiasmo. La respuesta. todo el mundo los conoce. pero no a comunistas. Todos quiere decir csoh millares de personas que hacen la política y aparecen en los periódicos. que si las circunstancias lo pidieran podrían lanzarse a la violencia. todos se conocen.

Yo —que no soy sospechoso.. no han sabido ni siquiera rechazar a ese embajador de un gobierno polpista).*1 Pero esto no debe extrañarnos. En la Re­ pública Dominicana. así y todo. Mé­ xico. ha hecho pública una lista de “comunistas”. porque sé de primera muño que Juan Bosch se encontró por lo menos con 24 castristas y comunistas colocados en puestos de la administración por el Consejo de Estado (siempre comunistas pa­ rientes) cuyo espíritu anima al Triunvirato. un norteamericano y un ex dirigente del partido golpista Unión Cívica Nacional. un se­ cretario del Senado. ha sido el chiste del día. el presidente de la Cámara. creo. un par de ministros de Bosch. sino en Wash­ ington. En torcer lugar. embajador del Triunvirato en la OEA (porque los gobiernos latinoamericanos. donde hay subsecretarios de Estado capaces de pen­ sar cosas tan ingenuas como lo que no hace mucho dijo George Ball:41 41 Víctor Alba: “Los comunista» b ie n . Bonilla Atiles. los dominicanos no saben hablar en voz baja): “¿No estás en la lista del tío de Bo­ m bita?” Figuran en esa lista un hombre de negocios. Precisamente esto no puede decirse del Triunvirato. en su conjunto. Esta lista es para el consumo externo. Diego Borda» (cu­ ya inclusión en el gobierno de Bosch desagradó a muchos). de tener debi­ lidades por los comunista»—. . el peligro no está en Moscú ni en la Habana." en Excélsior. A. para evitar acorralarlos al terro­ rismo. *e ha publicado discretamente y. Para ln oligarquía.. En segundo lugar. son parientes de ministros. porque muchos comunistas de salón. La gente se suluda preguntándose a gri­ tos por la calle (y como buenos caribeños. porque el Triunvirato no ha hecho nada para combatir el supuesto peligro comunista. nadie puede tomarla en serio. 20 de octubre de 1963. En el país. puedo garantizar que por lo menos la mitad de los nombre» que figuran en ella son de personas demo­ crática» y sin ninguna concomitancia con el castrismo ni el co­ munismo. En primer lugar. El floctor J. como dije. dos dirigentes de la radio y TV.Bosch no finido nunca perseguirlos.

antieconómico. o. en gran parte a base de capitales extranjeros. Impidió la industrialización cuando era natural y hubiera sido espontánea (en el siglo pasado) y sólo ha per­ mitido una industrialización desequilibrada. estaba mejor que el campesino latino­ americano. al menos. 23 de abril de 1964. al leer esto. lo que América Latina merece es un movimiento terrorista del tipo de los narodniki o los nihilistas rusos. Ha impedido la mar­ cha hacia la unificación de América Latina. pues. Ha dejado a América Latina inerme. paralizador e inhumano? La oligarquía mantiene a América Latina al margen de la historia. siu defensa ante un ataque exte-* ** Telegrama de la AFP. . que hubiera hecho posible ln solución de muchos de los problemas latinoamericanos. que controlan la mayor parte de la riqueza productiva. del anarquismo francés y español de prin­ cipios del siglo presente. la superación de los nacionalismos. El mnjik ruso. la hace avan­ zar al lado de la historia. pequeñas oligarquíus. Hemos tratado de ponerles en claro a nuestros amigos latino­ americanos que el problema de protección del continente contra la amenaza castrocomumsta debe ser una empresa colectiva de los Estados americanos. En América Latina no tendrían mayor utilidad.h vulnerabilidad de ciertas regiones de América Latina existe en función de Jas injusticias sociales o de sociedades anacrónicas que son. por muy justicieros que sean en sus intencio­ nes. Francia o España. Sin embargo. antiestético. al retrasar su paso. Pero en América Latina dudo que muchas hijas de oligarcas hicieran lo que supieron hacer no pocas hijas de aristócratas rusos: poner bombas. en realidad. <fue la tuvieron en Rusia. la historia prueba la ineficacia de esos movimientos. I. cabría decir que. los mismos a quienes esta inútil advertencia iba dirigida! Si en política pudiéramos dar el lugar debido al deseo de justicia. ¿Qué puede hacerse para salir de este atolladero en que ha puesto a América Latina la supervivencia de un sistema que ya en el siglo pasado era anacrónico. echando el bofe y sin alcanzarla nunca. forzada. liberado de la ser­ vidumbre por el zar.48 ¡Lo que debieron burlarse de él.

Y con ello perjudica no sólo a América Latina. con sus flirteos con comunistas y castristaa. con su militarismo anacrónico. . sino también al mundo. con sus sistemas antieconó­ micos de producción. a la creación de un ejército latinoamericano. lógicamente. sino incluso fuera del mundo.rior. la oligarquía pone a América Latina no sólo al margen de la historia. está ahora alejando a América Latina de lo que es su marco natural: la comunidad atlántica. al sustraer a los ejércitos a su misión natural v al imperlir la unidad latinoamericana. que hubiera debido conducir a su vez. Con su nacionalismo. Finalmente.

sólo puede lograrse si la realidad se enmascara detrás de una serie de falsedudcs o disfraces. Este enmascaramien­ to. Esta actitud. pero que es contraria a él. co­ mo los he Ilamsdo) . sólo puede subsis­ tir si logra convertir en conformistas a los grupos sociales que parecerían destinados a cambiar la estructura social. II. Es un producto de la conver­ gencia del deseo de la oligarquía terrateniente de disimular su poder y de las clases que deberían ser transformadoras de ocultar su confor­ mismo o de presen­ tarlo como inconfor­ mismo. que puede ser de aparente interés inme­ diato para esos grupos. La oligar­ quia quiere paz ma­ terial y los grupos in­ termedios (o de la opinión pública. no se hace por orden y siguiendo un plan. no es voluntario y consciente. Notas para un tratado de mitología CATALOGO DE FALSOS AXIOMAS Una sociedad que se basa en un sistema de propiedad de la tierra anacrónico y antieconómico. claro está. a la larga.

al adaptarse a nuevas realidades. se arries­ gan a ponerlos en duda. cosa que la ciencia y la experiencia demuestran que es falsa. ya sea del Estado. lo llamaron cuerno de la abundancia. • Para resolver un problema. Estas impor­ taciones ideológicas corren la misma suerte que los inmi­ grantes: al cabo de unos años. Esta naturalización de. ya sea de inversionistas. sin duda. país pobre. A México. No proceden de leyendas heredadas. Esta naturalización se efectúa en un ambiente intelectual en el que los hechos tienen menos importancia que los destíos. hoy. y siguen siendo aceptados por la opinión pública como verdades incuestionables. ya mitos dc. Para obtener paz y tranquilidad sin alterar la realidad se van creando mitos. El positivismo iberoamericano tiene poco que ver con cl de Comte y los economistas actuales parecen más bien un injerto de Keynes en un injerto marxista en un tronco positivista y así ad infinitum. vino la de los encicliopedistas (y la norteamericana en el terreno de la organización del lisiado). ya de otros países. Esto es. tanto que donde se ve más claramente es en la religión.desean tranquilidad de conciencia.signadores. se naturalizan. luego la de los positivistas. aprovechando la forma del país en el mapa. sobre lodo. pueden generar. Estos mitos — lo son. un reflejo de la tradición de paternnlismo here­ dada de la colonia y. han adquirido categoría de axiomas. ya ideas transformadoras. Las ideas y las doctrinas llegan a América Latina con facilidad. Pocos. de los caudillos del siglo XJX y de la larga dominación de la oligarquía terrate­ niente. individual o de grupo. Después de la influencia cultural ibérica. sino de ideologías im­ portadas que. más tarde la marxista y ahora la keyncsiana. hay que acudir ante todo a la ayuda exterior. las ideas y las doctrinas tiene un fuerte sabor a sincretismo. De ahí que surjan y persistan una serie de mitos aceptados por todos. He aquí algunos de esos mitos: • América Latina tiene una gran riqueza potencial. . puesto que cada uno podría des­ mentirse con cifras o con hechos históricos recurrentes—. • Las zonas tropicales ofrecen unas posibilidades in­ finitas de desarrollo.

Si hoy se construyen currelenis. practica el control de la natalidad o no se opone a él. En un siglo. Pues bien. Los sociólogos interrogaron a millares de campesinos.8 por ciento. se llevó a cabo una encuesta. habrá habido cinco progresiones geo­ métricas. país industrial. entre el pueblo. más de las que hoy pueblan toda América Latina. ni diplomáticos hablan de algo que forma parte de su vida cotidiana. En cambio. Centroamérica estará habitada por 416 millones de personas. además frustra sus planes. Hace uno% años. en Puerto Rico. el resultado a que se llegó fue el siguiente: la gente acomodada. habitan­ tes pobres de las ciudades y elementos de la clase media y de la alta burguesía. do sus preo­ cupaciones y que. los obreros y sobre todo los campesinos (entre los que la tasa de aumento de la población es ma­ yor). ni aun suponiendo que esta propaganda la apoyara la Iglesia. pero sí parece ayu­ dar a paliarlo en el Japón. por mucha propaganda que se hiciera. escuelas. con los Estados Unidos y el Canadá incluidos. En el año 2063. Cada veinte años se dobla la población de Centroamérica. La tasa mundial sólo de 1. En América La­ tina no hay nada que permita creer que tuviera éxito. de los ingresos. para 13 millones. por ejemplo. Porque se considera.6 por ciento unual. • Ni expertos. ¿de dónde saldrá el dinero con que construir pura una población de 26 millones dentro de veinte años? Porque el aumento de la producción. La tasa de desarrollo no alcanza el 3. En 1983 serán 26 millones. Los países centroamericanos. La tasa de incremento demográfieo es de 3. tuntas corno las que antes de la se­ gunda Guerra Mundial poblaban todo el hemisferio occiden­ tal. no quieren saber nada del control. que el tener hijos es. donde la natalidad es enorme. ni presidentes. El control de la natalidad no resolvería el problema. no va paralelo al aumento de la población. . tienen hoy la tasa de aumento de la población más alta del mundo ente­ ro. por ejemplo. En las cinco repúblicas viven trece millones de personas. A este respecto hay un dato revelador. ¿Por qué motivos? Por motivos de prestigio. hospitales. con cierta cul­ tura. sus esfuerzos y anula sus esperanzas para el futuro: la explosión demo­ gráfica.6 por ciento. ¿Por motivos re­ ligiosos? No. No lo resuelve en la India.

atina (donde la situación y las reacciones son similares a las de Puerto Rico). a un más alto çivel de vida. de modo forzoso. tanto más se facilitaría el desarrollo. han tenido en todas las sociedades industríales: disminuir el aumento de la población. si no se puede recurrir a esto en América I. ¿qué hacer? Los economistas. X. que el control de la na­ talidad sólo se acepta allí donde no es necesario desde el punto de vista demográfico. Cap. rasgos ambos absolutamente ausentes del más optimista de los retratos que se pueda hacer de la sociedad soviética. No es cierto. por mucho que se estire el sentido de los términos. por sí misma y de modo indefectible. equivalente de democra­ tización ni de igualdad social. la industrialización puede conducir a formas políticas tota­ litarias. la “libera- lización” no es. entonces. Pero.. en ningún caso. para cl hombre.. por el deseo de acelerarla y de ca­ pitalizar con el factor humano. La industrialización no conduce siquiera. a la democra­ cia y a una mayor igualdad social. un signo de masculinidad. 1 J. . En cambio. 1958. pero sin nin­ guna garantía de que éste se repartirá equitativamente. México. y para la mujer un signo de afirmación fa m ilia r. Msyone Stycoe: FwnUia y fecundidad en Puerto Rico. Y no habría de ser cierto en Amé­ rica Latina. de hecho. Esto ha dicho y se dice de la URSS (ya el socialista austríaco Otto Bauer sostuvo esta tesis antes de la segunda Guerra Mun­ dial). tecnocráticas. mientras no haya reforma agraria. y los hechos desmienten la teoría. la industrializa­ ción no beneficiará a la gran masa sumergida de loe cam­ pesinos sin tierras o con tierras insuficientes. se inquietan por fin y han llegado a la conclusión de que la única manera de evitar que el au­ mento de la población anule los beneficios del desarrollo económico consiste en acelerar este desarrollo de tal modo ue la población en aumento llegue a gozar de linas con- J iciones de vida que tengan el resultado que. sino en el mejor de los casos a un mayor ingreso nacional. pues. • Otro mito corriente es que la industrialización con­ duce.1 Las estadísticas muestran. que hasta hace algunos años tenían la pe­ regrina teoría de que cuantos más brazos hubiera. puesto que.

se me citarán docenas de frases de dirigentes políticos. extrañas su­ persticiones colectivas. una solución integral pero aplicada mediante un instrumento único y en un solo terre­ no. sí ya sé. Ayer era la industrialización. culturales) desean libertad y luchan por ella. Antaño fueron las inversiones extranjeras. Es el mito de la vocación de libertad de América Latina. Pero no siempre se realiza en la dirección deseada. En América Latina el pueblo nunca ha sentido la ne­ cesidad de libertad. en cierto modo. . Es una frase pomposa. Hoy son la estabilización mone­ taria en algunos países. y antes. Antes todavía el iroteccionismo. políticas. . la reforma agraria en otros. que no tiene nin­ guna relación con la realidad histórica ni siquiera con el sentido común. . Pero es una frase vacía. Sí. No hay pueblos que quieran libertad y otros que no la quieran. de intelectuales. puesto que no es posible alterar un factor sin alterar el todo. La transformación viene. producidas por otros factores. de vez en cuando. con la esperanza —no siempre infundada'— de que transformando un aspecto de la vida nacional se transfor­ men de rebote los otros. Se me citarán casos y más c««os de héroes que dieron la vida en defensa de la liber­ tad o por conquistarla. • Estos mitos generan. es. En América Latina siempre h&y una panacea disponible. la desaparición de tos monopolios y estancos. que puede hacer efecto en ciertos discursos. en efecto. no sienten su necesidad. no la defienden cuando la tienen. EL MITO DE LA VOCACIÓN DE LIBERTAD Hay un mito que puede fomentar de modo inquietante las tendencias. Son las panaceas. Ilay pueblos que en determinados mo­ mentos de su historia (por circunstancias sociales. y que en otros momentos se resignan a no tener libertad. hacia las dic­ taduras. jamás hubiera sabido qué hacer con ella. de poetas latinoame­ ricanos ensalzando la libertad. bajo la colonia. econó- c°8. revestidas de un Topaje científico (casi diría dogmático) por los economistas y los políticos del momento. La panacea en turno ocupa el lugar de las soluciones integrales.

el pueblo latino­ americano) no tiene vocación de libertad. los inquietos. con un mínimo de bienestar económico. por lo tanto. América Latina es mucho más que esto. que no tiene idea de la política. esa gente no tiene ninguna vocación de libertad. Y esa gente (esa inmensa mayoría de latinoamericanos que vive en los campos. en las villas mi­ seria de las ciudades). no lee ni escribe. o que. para qué sirve. ceremonias y grupos sociales estancados. de gente culta. de sentir. tradiciones. Tal . vivir sin libertad es lo mismo que no vivir. los desdeñan. gente de la clase media. ineficientes y paté­ ticamente anacrónicos. que vive en condiciones infrahumanas. que se aferra (pues es lo único realmente suyo que posee) a usos. más o menos. los mantienen sumergidos. Pero /es que esa gente es América Latina? No. otra gente que si vota (cuando vota) lo hace sin saber por qué ni a quién. ningún cambio. sólo harán una cosa: demostrar que América Latina (es decir. los que hacen política. la libertad tenía y tiene sentido. Ni tiene por qué tenerla. Para esa gente. Sabía y sabe en qué consiste. que no sabe leer ni escribir. lo que quieren. los que votan con co­ nocimiento de causa. o a veces. no modifica su modo de vivir. Si llegaran a tener una idea del concepto libertad. si aprendió. no pueden saber lo que es. Pues todos esos nombres pertenecen a una minoría. en suma. de lo que ocurre en el mundo. Pero. los ignoran. Porque nunca lian tenido li­ bertad real y. siempre la misma. la libertad es un producto de un mínimo de educación y de bienestar. que no sabe nadadel progreso. no los afreta. en los poblados. No sigamos aceptando el truco fácil de considerar que América Latina se reduce a los cultos. los acomodados. de pensar. ésta se les aparecería como un privilegio de quienes los explotan. ül citarme frases y nombres. y puesto que a esos latinoamericanos sumergidos el hecho de que haya o no haya libertad en sus países no representa nada. puesto que. que no podría ni siquiera decirnos qué es democracia (que probablemente nunca ha oído esa palabra). Para ella. de las oligarquías. los que saben. Es esa gente y otra de la que no se habla (o sólo se habla en tono retórico).

. pues. ¿es realmente absurdo? Los pueblos. en determinadas épocas sienten el deseo de progresar. no siempre. esos mismos pueblos están como amodorrados. todos los pueblos. esas no las hemos tenido nunca en un continente en que una legislación social que se pretende siempre avanzadísima es­ tablece un control gubernamental sobre los sindicatos. por ejemplo) coaccionan el pensamiento. En otras épocas. EL MITO DE LA VOLUNTAD DE PROGRESO Otro mito es el de la voluntad de progreso de América Latina. Pero. la gente experimenta nece­ sidades nuevas y se esfuerza en satisfacerlas. por modesta que sea. en un continente en que el 80 por ciento o más de sus habitantes no tiene nin­ guna posibilidad de tomar por su cuenta una decisión eco­ nómica.. Pero es que. la prohibición de sindicatos de industria y de sindicatos de trabajadores agrícolas). según los casos. disfrutamos de libertad política. porque carece de todos los medios más elementales indispensables para tener persona­ lidad económica. en el pasado. Estamos acostumbrados a oír y leer toda clase de afir­ maciones sobre el espíritu de progreso de América Latina. además. no . y a menudo limitaciones vergonzosas a la vida sindical (por ejemplo. Y de hecho. Parece. .vez creerían que la libertad es un instrumento para hacer que continúen siendo lo que son y nada más. incluso la vocación de libertad de las minorías más conscientes es una vocación que ha que­ dado en anhelo. Libertad real no la tenemos en América Latina. puesto que ciertos mitos y ciertos miedos (el miedo de parecer reaccionario o re­ volucionario. A veces. Mucho menos de libertad cultural. sobre el desarrollo. América Latina sólo conoce el olor de la libertad y la democracia.. sobre los milagros locales que se rea­ lizan en nuestro continente. Pero libertad económica y libertad social. absurdo que al­ guien salga de pronto diciendo que América Latina carece de voluntad de progreso. la palabra libertad lo ha sido. pero todavía no ha podido probar su sabor.

es el carácter de las fuerzas decisivas. en tal sociedad. Lo que cuenta. mina su poder. no podrá lograr sus objetivos si no es con la ayuda. Y cuando un pueblo tiende a la inmovilidad. por mínimo que sea. Naturalmente. tienen voluntad de progreso. Pues la oligarquía sabe que la fuerza de transformación que hay en la sociedad latinoame­ ricana (la clase media). La oligarquía cuida siempre de ue el pueblo se quede como está. ha de tratar de mantener al pueblo impermeable al deseo de progreso. en la sociedad la­ tinoamericana? Veamos. de mayor peso. sea inmovilista o dinámico. ? le esto depende su poder. Precisamente porque la resignación o la voluntad de pro­ greso se presentan de modo intermitente en los mismos pue­ blos. la clase media. lo primero que debe hacerse es transformar la sociedad que lo ha adormecido o le ha dado resignación. a aceptar algunos progresos.aspiran a nada. acerca del momento de su desaparición. se aferran al pasado o a un presente precario. puede afirmarse que no dependen de esos supuestos factores raciales que. Por esto. tal como está formada ahora. hacen decir a algunos blancos que los negros no pueden progresar. la sociedad en que vive. Es. son los factores sociales. Es la gran fuerza inmovilista. en un momento dado. Lo que decide que un pueblo. ¿Qué sectores sociales son dinámicos. para dar el tono. aceptan como inevitable su situación. por ejemplo. se resignan. de que no se modernice. que no participe en ellos la masa sumergida del pueblo. con el apoyo y al servicio del pueblo. La oligarquía terrateniente no quiere cambios. Cualquier progreso. que sacaría a flote a las masas y les haría adquirir la voluntad de pro­ greso. o cuando menos. culturales. con el fin de que no se haga la con­ junción de clases medias y masas sumergidas. no dispone de medios económicos para extender la voluntad de progreso. Ahora bien. en suma. económicos. o a ciertos criollos que los indios son incapaces de adaptarse a la vida moderna. Se resigna a veces. nunca todos los sectores de una sociedad son dinámicos ni todos son inmovilistas. porque los ve inevitables. pero procura que se hagan en beneficio ex­ clusivo suyo. si quiere inyectársele dinamismo. porque su actividad económica se desarrolla .

puesto que los protestantes. Es un racismo de actitudes más que de principios. La verdad es muy otra. necesidades nuevas y esfuer­ zo para satisfacerlas) en la masa mayoritaria de la población. se oponen a esta extensión de las necesidades. del ejército. incluso allí donde la ley los protege y donde se respeta la ley. Hay discriminación religiosa. a veces con alianzas ocasionales de la burguesía industrial. etc. el antro­ pólogo Juan Comas. No se trata de racismo gritón. Hay racismo solapado. sobre todo en ciertos países donde hubo una extensa influencia ideológica nazi. es indispensable que las clases medias encuentren la manera de fomentar en el pueblo el conocimiento. muy minoritarios. Pero en una sociedad que sólo comienza a industriali­ zarse. considera innecesario afir­ marla). América Latina no cambiará. Es el racismo displicente. Un experto de la UNESCO en estas cuestiones. que afirma que la gente de color es inferior. Sin esto —y sin la manifestación política democrática de esa voluntad de progreso—. en lo que en América Latina son masas sumergidas. disfrazado a veces de diferencias de clase (pues a menudo la separación de las clases y la de los razas coinciden). se en­ cuentran virtualmente marginados de la vida social. y sirve nada más para satisfacer sus propias necesidades y las de la oligarquía. EL MITO DE LA IGUALDAD RACIAL Se dice corrientemente que en América Latina no hay racismo y que existe una auténtica igualdad racial. ba caracterizado así el racismo latino­ americano: . Es un racismo indispensable para que se pueda mantener *1 sistema feudal de relaciones entre el campesino y el pro­ pietario de la tierra. Que el racismo es una realidad puede verse con sólo vivir un tiempo en América Latina. de la voluntad de progreso. que da por supuesta la superioridad del blanco (y que. no puede haber progreso auténtico si no existe vo­ luntad de progreso (es decir. Hay antisemitis­ mo. Y como las oligarquías terratenientes..toda dentro de un marco reducido. por tanto. el deseo de progresar.

I-as poblaciones no-blancas en América Latina, dominadas por
los “blancos", estuvieron desde el primer momento sujetas a un
cierto tipo de “tiificriiriiiiueii'm racial” que motivó una “discrimina­
ción económica”, como resultado de la cual tales grupos quedaron,
y Riguen estando, en un plano de dependencia y explotación sai
generis que se manifiesta no sólo en salarios más bajos y sin las
garantías de seguridad social de los obreros “blancos”, sino tam­
bién en una evidente resistencia a la movilidad vertical en las cI qrcs
sociales.
Tal estado de cosas —do lincho, aunque no de derecho— motiva
el que. grandes sectores de población no se hayan “integrado” a la
respectiva nacionalidad.

Hasta qué punto el racismo tiene, en la América Latina
oligárquica, una función social, se ve en estas otras afir­
maciones de Comas:

Resulta evidente que la inferioridad socioeconómica y la no-
integración de los grupos de color en América Latina se debe,
parcialmente, a una discriminación “racial" que:
a) presenta características y matices que la diferencian cuan­
titativa y cualitativamente de la quo puede observarse en otras re­
giones del mundo;
b) es uno práctica más o menos generalizada, pero nunca
institucionalizada, Por el contrario los derechos del ciudadano de
color (amerindio, negro, mestizo o amarillo) en América Latina
son públicamente reconocidos por las leyes fundamentales de cada
pala,
El sector “blanco” procura evitar los antagonismos de clase,
sustituyéndolos por antagonismo entre grupos “raciales” y así una
minoría fruta de seguir explotando a la masa mayoritaria.2

EL MITO ÜE LA DEMOCRACIA REPRESENTATIVA

Otro da los mitos mayores, y de los más peligrosos, es
el de que cu América Latina hay (en la mayoría de los
países) democracia representativa. De ahí a concluir que*

* Juan Comas: Relaciones inter-raciales en América Latina,
1940-1960. México, 1963. pp. 39 y 40.

existe democracia —o que la habrá pronto— no media más
que un paso. Democracia representativa, desde luego, no es
democracia, sino 90 I0 uno de los aspectos de la misma, in­
dispensable aunque no suficiente. I’ero en América Latina
ni siquiera esto tenemos. Dejando aparte los países de dic­
tadura (y no ha habido, cu siglo y medio, ni uno que no
haya sido sometido varias veces a dictadura), puede afir­
marse que en las naciones en que desde hace años no ha
habido dictadura, tampoco se. goza de democracia, ni si­
quiera de democracia representativa. Debido al caciquismo
en los pueblos y provincias, a la presión económica, a las
limitaciones al voto (por analfabetismo, a menudo), a la
indiferencia de la masa sumergida por unas campañas po­
líticas de las que no entiende rigurosamente nada, debido
en fin, al hecho de que sólo una pequeña minoría lee el
periódico, escucha la radio o ve la televisión, la participa­
ción de los latinoamericanos en las elecciones equivale, pro-
porcionalinento, a un tercio de la de los norteamericanos.

El nivel general de participación electoral latinoameri­
cana es del 20 por ciento, es decir, de cada cinco habitan­
tes sólo uno está registrado en el padrón electoral. Si a esta
proporción restamos el ausentismo el día de los comicios,
el nivel baja más todavía. Brasil, por ejemplo, con 7 i mi­
llones de habitantes, tiene 13.8 millones de inscritos, o sea,
Un 19.4 por ciento. Este porcentaje es similar en todos los
países latinoamericanos, con excepción de Argentina (53.5
por ciento), Bolivià (71.4 por ciento) y Venezuela (39 por
ciento). El grado de participación “normal’ dehe sobre­
pasar el 50 por ciento; en los Estados Unidos es del 57.3
por ciento y en Gran Bretaña dd 67.7 por ciento.

Quiere decir, pues, que América Latina no ha tenido
aún acceso al voto universal. La razón de la limitación no
« ya, como en el siglo xix, el censo impositivo, sino el
censo educativo. El analfabetismo es hoy, como fue la po­
breza ayer, la barrera de la democracia. El cuadro electoral
de América Latina es sólo parcialmente representativo. El
poder y la representación se distribuyen entre el 20 por
ciento de los habituntes de nivel económico y cultural más
elevado.
El grado de participación electoral es un elemento vital
en la evolución económica, social y cultural de la sociedad.
Se ha observado que, por lo general, el grado de partici­
pación electoral coincide con el adelanto educativo y
que estos tres factores gravitan sobre la estabilidad política.
Educación, ingreso por habitante, participación electoral y
estabilidad política son los términos de una ecuación en
que todos los factores se influyen entre sí.
El analfabetismo, la baja participación electoral, el débil
ingreso por habitante y la inestabilidad política se dan casi
siempre juntos. He aquí, para probarlo, algunos datos bá­
sicos sobre participación electoral, alfabetismo e ingreso por
habitante :*
Particip. Ingreso por
País electoral Aljahctismo habitante
(% ) (% ) (I anuales)
Argentina ......................... 53.5 89.8 500-600
Brasil ................................. 19.4 42.6 100-200
Chile ................................. 20.5 80 403
M éxico............................... 21.5 47 200-300
Venezuela ......................... 37.7 51.3 600-700
República Dominicana . . . 24.4 32 Sin datos
G uatem ala......................... 10 30 100-200

HISTORIA DE UNA FRUSTRACIÓN

En los Estados Unidos, del mismo modo que hay una
gran admiración y cariño por Roosevelt, hay hacia él un

* Comentario. Buenos Aires, enero de 1964. p. 4.

odio considerable en determinados sectores. Otro tanto pue­
de decirse de Kennedy, aunque el odio se disimule ahora
debido a las características de su asesinato. Roosevelt pro­
vocó en los Estados Unidos un verdadero cambio social, y
Kennedy, sin llegar a producir un cambio ni intentarlo,
procuró que tuvieran lugar adaptaciones sociales a nuevas
realidades. Es significativo que nada de esto ocurre con
ninguna de las personalidades, ni siquiera de los más iz­
quierdistas, de América Latina. No hay en América Latina
un solo dirigente popular que sen tan odiado o tan querido
como Roosevelt en los Estados Unidos. La única excepción
es la de Víctor Raúl Haya de la Torre, hacia el cual el odio
de los militares, más que de los oligarcas, es puramente
irracional y obedece a un hecho concreto, la muerte de
oficiales en una sublevación aprista en Arequipa hace más
de 30 años, y la propaganda obsesiva que en los medios
militares se ha sostenido respecto a esto durante ese largo
lapso. Pero respeto y odio hacia algunas de las personali­
dades destacadas de la izquierda, no lo hay en América
Latina. ¿Por qué? Porque ninguna de esas personalidades
ha llegado nunca a poner en peligro el orden oligárquico.
Hace cuarenta, veinte, hasta diez años, era convicción
general que la clase media sucedería a la oligarquía, por
haberla destruido o por haberla forzado a ceder posiciones.
Los dirigentes de los movimientos de la clase media tenían
la certidumbre de que iban hacia el poder. Era la fuerza
descontenta, que ascendía, que aspiraba a transformar a
América Latina y que necesitaba, para su propio desarrollo,
más libertad, más justicia social, más democracia —mejor
dicho, una democracia real—. La clase media y los movi­
mientos salidos de ella constituían la esperanza de América
Latina.
Hoy, todavía se habla de la clase media como de una
fuerza de transformación, peTo ya sin fe, sin entusiasmo,
simplemente porque parece que no haya otra o que no se
sepa, o no se quiera ver otra.
La verdad es que, en el fondo, todos consideramos que
la clase media ha fracasado como elemento de transforma­
ción social de América Latina. Este fracaso se explica, fun­
damentalmente, por un hecho trágicamente simple: cuando
Ut clase media necesitaba los cambios sociales, la situación

interna y la diplomacia norteamericana no eran favorables
a los cambios ni se disponía de medios materiales para ha­
cerlos. Cuando la situación interna y la diplomacia norte­
americana han sido favorables a los cambios y se ha dis­
puesto de los medios materiales para hacerlos, la clase me­
dia ya había creado intereses en el sistema oligárquico y
no necesitaba los cambios.
• Para comprender esta historia de una frustración,
empecemos diciendo lo que ha sido esa clase media.
Primero, unas estadísticas indispensables: en América
Latina, aún hoy, dentro del ingreso, la industria representa
muy poco: en Honduras nada más cl 11 por ciento; en
Venezuela el 12 por ciento; en Costa Rica el 12 por cien­
to; en Bolivia el 9 por ciento; en Panamá el 9 por ciento;
en Paraguay el H por ciento; en el Perú el 17 por ciento;
en el Brasil el 17 por ciento.
La clase media, pues, tuvo una base industrial débil. Y
su base humana (no de componente» de tal clase medía,
sino de elementos que pudieran hacerse eco de sus necesi­
dades y luchas), no resultaba mucho más fuerte. Bastará
echar un vistazo a esta estadística del analfabetismo para
imaginar lo que podía ser: 89.3 por ciento en Haití; 70
por ciento en Guatemala; 69 por ciento en Bolivia; 66 por
ciento en Honduras; 65 por ciento en Nicaragua; 57
por ciento en El Salvador; 68 por ciento en la Dominicana;
55 por ciento en el Perú; 57.4 por ciento en el Brasil; 43
por ciento en Ecuador; 53 por ciento en Colombia y en
México, y menos del 20 por ciento en sólo unos cuantos
países: la Argentina, con 10.2 por ciento; Uruguay, con
18 por ciento, y Chile, con 20 por ciento.
La clase media era, pues, en cierto modo, un elemento
aislado. Además, se formaba en un medio especial, distinto
a} que rodeó el crecimiento de la clase media en otros con­
tinentes:
Lo que mejor explica por qué hasta la segunda Guerra Mun­
dial no hubo en la América Latina una clase media fuerte, anti­
aristocrática, burguesa y capitalista es la ausencia de una indus­
tria lo suficientemente fuerte para generar tal grupo de presión.
La expansión de las ciudades en la América Latina ha influido
may poco en el crecimiento industrial y las actitudes, inclinació-

ne> y gustos de los habitantes de las ciudades latinoamericanas
tienen muy poco, o nndu, cu común con los de los habitantes de
otras ciudades industriales.1

• Todos los movimientos revolucionarios triunfantes
(a los que la realidad ha injertado contenido social incluso
cuando no lo tenían originalmente), como las revoluciones
mexicana y boliviana, y hasta la cubana (si quiere llamár­
sela revolución, dando a este término un sentido muy amplio
y vago), han sido dirigidos por la clase media.
En el período entre las dos guerras mundiales aparecen
doctrinas y movimientos que tenían todos ciertas caracte­
rísticas comunes, mejor encajadas en la realidad y las ne­
cesidades de América Latina que las ideologías trasplanta-
das de Europa (socialismo, anarquismo) y que supieron
adaptar mejor que el socialismo algunas concepciones mar-
xistas a lo que América permitía.
Esos movimientos nacionalistas revolucionarios, apristas
o de izquierda democrática (AERA del Perú, Acción De­
mocrática de Venezuela, PRI de México, MNR de Bolivia,
PRD de la República Dominicana, Febrerismo del Para­
guay, en un momento Liberación Nacional de Costa Rica,
Partido Popular de Puerto Rico), pueden llamarse con pro­
piedad movimientos populistas.**8
Son partidos no de una clase, sino de varias, y tienden
a considerarse como un frente, de clases: media, obrera,
campesina. Son antiimperialistas, partidarios de la unidad

4 Claudio Veliz: “Obstáculos a la reforma en la America La­
tina” en Foro Internacional, México, encio maizo de 1964.
8 Buenos resúmenes do esos movimientos y sus ideologías, aun­
que muy optimistas acerca de su futuro, son el de Harry Kantor:
“Los partidos populares do América Latina”, en Journal of Inter-
American Studics, Guincsville, Fu., nbril do 1964, y ol de Robert
J._ Alexander: Prophcts of the Révolution, Nueva York, 1962. Una
crítica jacobina de esos movimientos en Mario Monteforte Toledo:
Partidos políticos de Iberoamérica, México, 1961. Sobre la actitud
de los intelectuales y profesionales, véase Alvaro Mendoza Diez:
La revolución de los profesionales e intelectuales en Latinoamérica,
obra de un marxismo esquemático, pero rica en documentación.
Acerca do las relaciones cutre los movimientos populistas y el mo­
vimiento obrero, puede consultarse Víctor Alba: Historia del mo­
vimiento obrero en América Latina. México, 1964,

un papel semejante al que desempeñaron los movimientos socialista y anarcosindicalis­ ta en Europa antes de la primera Guerra Mundial. por métodos de­ mocráticos. golpes militares los despojaron de él (Paraguay. mientras en otros lo conquistaron mediante una revolución (México. en la política latinoamericana. en algunas partes. Pero los cambios económicos y sociales que han tenido lugar en América Latina lian puesto al movimiento popu­ lista en una situación no muy distinta a aquella en que se han encontrado los partidos socialistas europeo». Muchos movimientos que están. a lo rpie Roosevelt hizo en los Estados Unidos con su New Deai. al servicio de la oligarquía. República Dominicana) han conquistado democráticamente el poder. or­ ganizar a los campesinos. Estos movimientos han logrado. Puede decirse.tanto en la evolución política de América Entina como en rl pensamiento refor­ mador latinoamericano. Puerto Rico. cuentan con el apoyo de la clase obrera y con la animad­ versión de los comunistas y de los grupos oligárquicos y militaristas. especialmente du­ rante los tres años de gobierno de John E. Y han tenido laminen una influen­ cia considerable en el cambio de actitud frente a América Entina registrado en los Estados Unidos. el movimiento sindical. adoptan consignas y programas populistas. una parte de sus programas (la parte nacionalista) está siendo apli­ cada (o cuando menos utilizada en la retórica) por las oli­ garquías. y que aspiran a hacer. República Dominicana). total o parcialmente. el equivalente. En varios lugares (Venezuela. Kennedy. aunque una vez en el poder los aban­ donan. estos movimientos populistas han ejercido una gran influencia —acaso más desde la oposición a las dictaduras que estando en el poder -. hacia un tipo de economía mixta en que el Es­ tado planifique las inversiones y oriente el desarrollo. o han estado varias veces n punto de alcanzarlo (IVrú). pues. después de llegar al gobierno. controlan. en todos los países donde exis­ ten. que el populismo lia desempeñado. que se sirven de ella para disfrazarse y desviar 1» . Ahora bien. Rolivia). en América Latina. En algunos países.latinoamericana. de una marcha gradual. de hecho. dentro del contexto latinoamericano.

por­ que los Estados Unidos las reconocen automáticamente. en reclamar a sus gobiernos que rompie­ ran relaciones con lus dicluduras. La clase inedia se caracterizaba por una serie de rasgos que hemos descrito en el Capítulo I. puesto que si el antiimpe­ rialismo era y es necesario y conveniente. no es operante en la realidad actual de América Latina o aparece desvaída. y su debilidad. y los de la Re­ pública Dominicana y Honduras en 1963. tenemos el caso de Perú en 1962. de prejuicios antinorleamericanos y de renunciar a una actividad que seria beneficiosa para el pueblo sim­ plemente porque el desarrollar esta actividad podría dar pretexto n los comunistas o a los oligarcas para colgar a la izquierda la etiqueta de agentes del imperialismo. sin fuerza. pero todavía el terrorismo de la etiqueta es muy fuerte. mientras casi todos los países latino­ americanos las reconocieron y mantuvieron con ellas rela­ ciones normales. porque lo representaban de un modo anacrónico. eu contraste con las aspiraciones del pueblo. no lo es el poner en el saco del antiimperialismo toda clase de actitudes irra­ cionales. Sin embargo.atención de la opinión pública. Pa­ rece que en algunos países la izquierda va superando este temor al chantaje ideológico. porque representaban algo auténtico. en que los Esta­ dos Unidos negaron por bastantes meses su reconocimiento a las juntas militares. Las izquierdas de esos países no gastaron ni un gramo de la saliva que emplean para criticar a los Estados Unidos. y en segundo lugar por temor a que lo rebasaran por la izquierda e incluso por la derecha. es decir. Esto ha falseado la posición de la izquierda latinoamericana. El hecho de que el rom­ pimiento de relaciones no baste para derribar a una dicta­ dura. a que o los comunistas o los oligarcas se mostraron más anti­ imperialistas que la izquierda. no quiere decir que haya que reconocerla y mucho . la parte no aplicada resul­ ta ya superada por los acontecimientos. El populismo se ha encontrado en una situación muy curiosa: ha tenido que adoptar unn actitud antiimperialista. listos rasgos se refle­ jaban en los movimientos populistas y hacían a la vez su fuerza. ante todo porque eso correspondía a las necesidades de los países. Es tradicional que la izquierda latinoamericana acha­ que a los Estados Unidos la existencia de dictaduras.

Ocho (le estos partidos formaban parle de gobiernos. De ahí que podamos considerar que estos movimientos han frncasado. Y por miedo a una etiqueta batí dejado a las masas aban­ donadas a la demagogia. Cuando Kennedy lanzó la idea de la Alianza. los llamarán imperialistas. Temen que. pues nada parece resultar tan cuesta arriba a esos partidos que fueron populares como la perspectiva de realizar cambios. Veinticuatro partidos democráticos respaldaron este mani­ fiesto. las causas sociales. es decir. \ han eliminado el gran instru­ mento que tenían para transformar a América Latina. Todo quedó en un manifiesto. • ¿En qué consiste ese fracaso? ¿Cuál es su causa? Los movimientos democráticos revolucionarios se forma­ ron en una época en que la amenaza inmediata venía de las dictaduras. Tal vez. En los movirnietos populistas abundaban los dirigentes y elementos salidos de grupos sociales oligárquicos o liga­ dos a las oligarquías. que no es otra cosa que el deseo de evadirse de las responsabilidades impuestas por la realidad nacional. Esto sólo indica el carácter obsesivo. Las combatieron. Figueres y Haya se dirigieron a los partidos democráticos latino­ americanos pidiéndoles que se uniesen “para acoger la nue­ va actitud de los Estados Unidos bacía América Latina”. ya no. Hoy. menos que no haya que reclamar y presionar a los gobier­ nos latinoamericanos para que rompan las relaciones con las dictaduras. pero no han sido destruidas y catán en vía . Porque los partidos no se atrevieron a hacer de la Alianza su plataforma electoral y de programa inmediato. de hacerlo. I)¡ríase que no desean realmente el poder por miedo a que el poder mismo los Heve a hacer cambios. veinte años atrás. ¿Por qué los movimientos revolucionarios democráticos no hicieron de la Alianza el eje de sus campañas electo­ rales? Quince. no dejaron de lanzar un suspiro de alivio ■—inconsciente sin duda—. pero no supieron destruir las causas profundas de las dictaduras. al hacerlo. lo hubieran hecho. irra­ cional. de cierto tipo de nnlinorteamericanismo. Tenían la voluntad de destruirlas pero lo cierto es que con el tiempo las oligarquías se han de­ bilitado algo.

]. no van a las masas. ni se atreven a buscarla. Y en cuanto las masas comienzan a ser un factor de poder. el fracaso de los movimientos democráticos no podrá superarse. abogados de grandes empresas. proporcionarles muchos más dientes. el AP11A. Los movimientos populistas fueron eficaces (más en unos países que en otros) para consolidar una democracia política o para combatir a las dictaduras. los peronistas y otros demago­ gos). pero que no renuncian a ganarse la vida en los portales. latifundistas organizadores de ligas agrarias. como Acción Demo­ crática. en una época de ascetismo. incluso. empiezan a ejercer cierta influencia. líderes sindicales acaudalados y lmrocratizados. sobre todo en las ciudades. en realidad. Desgraciadamente. a quienes se atreven a acercarse al pueblo. La política se hacía entre minorías. falda larga y blusa sin escote. entre esos clientes nuevos figuran al­ gunos grupos “democráticos” : los partidos radicales y li­ berales. los castristas. no encontrarán audiencia en el pueblo. Pero he aquí que las masas despiertan. no sólo en la le­ gislación sino en la conciencia de los demócratas algo que pueda llamarse incompatibilidad de intereses. en prostitutas que. poT ejemplo. Y no se superará tampoco mientras de las filas democráticas no se borre el miedo a no ser el ruás izquierdista.ns oligarquías latinoamericanas hacen pensar. for­ zosamente. . el más radical. de adaptación. porque hace algunos años nadie. se ponen zapato de tacón bajo. Mientras no aparezca. en América Latina. Y los movimientos democráticos revolucionarios (salvo Unas pocas excepciones clarividentes. gente que negocie con los alimentos regalados por la ayuda exterior. se produce un vacío de poder (esto vive ahora América Latina). de fortalecerse al tomar formas nuevas en apariencia menos incompatibles con la marcha general del mundo. lomaba en cuenta a las masas. Tal vez esa situación. que atrae. su nue­ vo aire inodosito puede. ese fracaso. el PHD dominicano) no saben hablar a las masas. que surgen elementos que las cortejan (los falsos demócratas. y no se sustituya por el deseo de ser el más cercano al pueblo. hoy. era inevitable. Mientras en los movimientos “democráticos” haya diri­ gentes gamonales. para destruir las dic­ taduras. beneficiadores de café.

ha sido. entre nosotros. No pensar en el pueblo. cuando éste no quie­ re ceder el lugar. al clericalismo o a cualquier otro chivo expiato­ rio. Pero ahora. Para dar contenido social —como suele decirse—. ¿ Qué lian hecho los movimientos democráticos (siempre con las pocas excepciones anotadas) para superar el liderismo. Eso no son frases. deben acercarse al pueblo. tampoco puede imponer uno si el pueblo se opone realmente a él. Va siendo hora ya de que sea el gobierno del pueblo. a los tenderos. . de achacar todas las culpas al imperialismo. representar ni pueblo. el go­ bierno contra el pueblo o en liif’ar del pueblo. el gobierno para el pueblo. Han de diferenciar do modo inequívoco sus métodos de los mé­ todos de desarrollo totalitarios. bien ta­ jantes de lo que quieren y de cómo quieren lograrlo. A fin de cuentas. a los obreros. los movimientos populistas han de hacer un examen de sus posiciones. sino ser pueblo. a las oligarquías. En otros. para dar al pueblo (no a sus propios fieles. ha mejorado . en el mejor de los casos el gobierno por el pueblo. han de liberarse del recurso. integrarse en el pueblo e inspirarse en el pueblo. los movimientos populistas que toda­ vía no lo han hecho. Hasta ahora. revisar sus programas. y también porque es la corriente de nuestra época y asimismo porque es justo. al mili­ tarismo. no hay chivos expiatorios. la democracia. Al mismo tiempo. ser el pueblo mismo. tan fácil y esterilizante. ahora lo fundamental es transformar la democracia política (y en muchos casos el sémillante de democracia que se cohija bajo este nombre) en una democracia social y económica autén­ tica. sino a la masa del pueblo. En política. a medida que ha progresado —por poco que fuere— la industrialización. del mismo modo que no hay panaceas. a los empleados) una educa­ ción política sólida? La respuesta cabe en cuatro letras y cuatro décadas de inercia y pereza mental: nada. precisamente para evitar nuevas dictadu­ ras o la conjunción en el poder de fuerzas dictatoriales la­ tentes en América Latina. Y de igual modo que la influencia exterior no puede destruir un régimen. analizar la realidad con ojos nuevos y llegar a concepciones bien claras. En unos pocos casos. a los campesinos. La clase media urbana. defender al pueblo.

se siente menos ligada que ella a la oligarquía y. Al no saber o no poder liucer la revolución. Pero el para­ sitismo está ahí y. mientras que Sal­ . El Partido Socialista Chileno —miembro de la coalición FRAP— consiguió un solo diputado con cerca de 4. Por esto. por tanto.de condición. Sus medios de vida dependen cada vez más de la oligarquía. Cuanto mejor vive la clase media. habiendo mejorado menos que la urbana. Probablemente la elase media no tiene conciencia del carácter parasitario que lia ido adquiriendo. influye en la actitud de la clase media. peor vive el pueblo. que todavía conserva ilu­ siones y que. e9a masa de la clase media urbana se lia vuelto confor­ mista. en el plano de las actitudes verbales. la izquierda pierde las elecciones en las gran­ des ciudades y lia de confiar en los campesinos y en la clase media rural y provinciana.300 votos en las recientes elecciones parlamentarias en la región de Santiago que tiene cerca de dos millones de habitantes. Esta se ha vuelto de espaldas a los viejos movimientos populares y se entrega ■—hombres de negocios lo mismo que estudiantes e intelec­ tuales— a la más alegre de las evasiones hacia la demago­ gia: hace el juego a castristas y comunistas. y de la oligarquía en el pluno de las actitudes prácticas. en una sociedad en que no hay aumento real del ingreso. puesto que no lia logrado destruir a ésta. El apoyo de la izquierda está concentrado sobre todo en la* zonas rurales mientras que la vieja tradición electoral daba a la* coaliciones izquierdistas un gran apoyo en las ciudades y no en el campo. Con lo primero excusa lo segundo y se queda con la conciencia tranquila. Y ya vimos que su mejoramiento y su aumento numérico se rea­ lizan a costa del nivel de vida de las clases sumergidas. menos impulsada a la demagogia de las protestas comu- Rizantes. aunque sea en el subconsciente colectivo.

Hasta la segunda Guerra Mundial sus dirigentes políticos mantuvieron una posición reformista y hasta se asociaron con determinados partidos comu­ nistas y socialistas locales. Un latinoamericano ha descrito así este fenó­ meno: Esta inesperada actitud conservadora de los sectores medios urbanos latinoamericanos es relativamente nueva. tuvo una victoria decisiva en la región de Valparaíso y Aconcagua. los sectores medios urbanos de la América Latina llegaron a las• • Vélizt op. cuando ajumas es un simple miembro —forzado— del sindicato. En América Latina ha ocurrido un fenómeno cuya exis­ tencia se tiende a ahogar en la fraseología técnica de los sociólogos. empieza a defenderlo ya ahora. De hecho. y cualquier cmplcndillo confín en llegar a ser gran capitán de industria. estuvieron a punto de lograr el contro! político de sus respectivos países. Sin embargo. pero que obtie­ nen victorias aplastantes en el campo. en tanto que fue claramente derrotado en Caracas.11 • Si en el plnno político circulan y se aceptan los mi­ tos enumerados antes. pero el lte- ‘cho de que se acepte y se crea tiene consecuencias políticas considerables. en las ciudades surgen otros mitos. So dice. amasado por las derechas. El consabido curso del ascenso social generalmente princqiia con la adquisición de riquezas. durante el periodo que co­ rre entre las dos guerras. que la sociedad latinoamericana es nluerlu.vador Allende. I. algunos movimientos reformistas apoyado» ampliamente en las clases medias urbanas. pensando en lo que para entonces querrá defender.a realidad desmiente este mito. líder del FI1AP. lar mismo puede decirse de los candidatos del Al'ItA. derrotados en Lima. cil. Húmido Hetancourt llegó a ser presi­ dente de Venezuela gracias a la fuerza del voto rural. De esta manera invirtieron el orden tradicional que siguen los grujios y clases so­ ciales en su proceso de ascender en la escala social. que forman el juin ('spiritual de las izquierdas latinoamericanas. que trudioionalmenle fue una fortaleza rural conservadora. que hay en ella mu­ cha movilidad social. por ejemplo. r.onlinúa con el logio del poder político y termina con la larga y tediosa búsqueda de prestigio social. .

fuentes del poder político con el apoyo del voto popular. Al enfrentarse a la mansión del privilegio quisieron demolerla para construir una mayor donde por lo menos hubiera lugar para todos los sectores medios urbanos. no tenían un programa definido. cuando económicamente todavía carecían de importancia. En primer lugar. En segundo lugar. que aún perdura.7 En el fondo. Varias razones explican el fracaso de estas políticos reformistas. antes de la crisis de 1929. La tierra seguía en manos de la vieja aristocracia y el comer­ cio era controlado por casas extranjeras o por firmas locales me­ nores de las que estos grupos urbanos nacientes pudieran obtener apoyo financiero importante..e l liderato político de estos grupos durante la década de 1930 fue esencialmente reformista. ni tampoco estaban asociados con las industrias extractivas tradicionalment© dominadas por extranje­ ros. Finalmente porque el estallido de la segunda Gue­ rra Mundial creó una nueva situación que brindaba oportunidades sin precedente para un rápido crecimiento industrial. Una vez en el poder perdían un tiempo precioso y el ímpetu averiguando qué hacer y cómo hacerlo. Se reclutaron en el comercio. ha ocurrido a los movimientos populistas latinoamericanos lo que ya Engels había descrito respecto a ciertos dirigentes políticos: Lo peor que puede suceder al jefe de un partido extremo es verse forzado a tomar el gobierno en una época en que el 7 Veliz: op. porque aparte de los habituales estereotipos sobre la libertad y la prosperidad.. gobernando al país a través de un sistema unipartidista. los profesionales y la inteligencia. Sólo en México se las arreglaron para obtener la supremacía. . en la burocracia. Aunque triunfaron en los comicios tuvieron que compartir el poder político con una burocracia administrativa ya establecida y tuvieron que moderar sus políticas para lograr el apoyo de otros poderosos partidos políticos. cit. . prácticamente no hubo un desarrollo industrial apreciable en la América Latina y por lo tanto es imposible atribuir el surgimiento do estos sectores medios a cambios en la estructura social tradicio­ nal. entre los ofici­ nistas. No representaban o grupos industriales en proceso de crecimiento cuyas presiones po­ líticas aumentaban día tras día. grupos medios muy pocas veces tuvieron un con­ trol político absoluto. En efecto.

La Plata. se ve forzado a representar. En una palabra. parece absurdo que luego me queje de que me ponga cuernos. La política consiste. hasta desplazarlo del poder. era acusar u los Estados Unidos de ser responsable de sus fracasos y dificultades. e hizo. no a su partido y a su clase. ..movimiento no está maduro para el dominio de la clase que re­ presenta y para la aplicación de las medidas que el dominio de esta clase en traña. pp. Siempre. en quitar fuerza al adversario. de querer asesinar la revolución cubana. Bino a la clase llamada a dominar cu aquel momento. su deber era llevar su revolución (aceptando que mereciera esle nom­ bro) por caminos tales que contrarrestaran el imperialismo (supuesto o real) norteamericano y que hicieran imposible el “asesinato de la revolución”. con sus principios y con los intereses actuales de su partido. pues. les ha impedido aplicar sus progra­ mas. con el auxilio sistemático del militarismo cuartelero. Quien ocupa esta posición ambigua está irremediable­ mente perdido. Si afirmo que una mujer con la que me quiero casar es fácil. De igual modo. Precisamente ahí está su fracaso. 156-57. Engels: Las guerras campesinas en Alemania. no puede llevarse a caho. Cuando Fidel Castro comenzó a acusar n los Estados Unidos de imperia­ lismo. Una comparación ayudurá a explicar esto. Lo que puede hacer se halla en contraste con todas sus acciones anteriores.. la razón misma de existir del populis­ mo latinoamericano era la necesidad de destruir el poder de la oligarquía y de neutralizar el militarismo. Se encuentra forzosamente ante un dilema. 1946. Y no se diga que la fuerza de la oligarquía era dema­ siada.8 • Se objetará que las fuerzas democráticas no han fra­ casarlo sino que la oligarquía. Lo que debería hacer. El interés del propio movimiento lo obliga a servir a una clase que no es la suya y a entretener a la propia con palabras y promesas y con la afirmación de que los intereses de aquella clase ajena son los de la suya. Quejarse de que no ha podido hacerlo equivale. Lo que Castro no podía en buena lógica hacer. quien está fuera del poder tiene menos fuerzas que quien está 8 F. a reconocer su fracaso. precisamente.

producto del miedo que se siente ante lo que no se comprende. De ahí (y la falta de educa­ ción es un efecto y no una causa. pero no han intentado nunca que el gobierno fue­ ra del pueblo y por el pueblo.en él y. en el mejor de los casos. Venezuela. parasitarios. paralizadores. sino que constituyeron y consti­ tuyen simples derivaciones más humanas de la oligarquía. Y esto es tam­ bién parte del fracaso de que hablo. no saben. que la opinión pública se componga únicamente de parte reducida de la población . tienen un cierto desdén per­ sonal por el pueblo. que se enfrentan políticamente a ésta. la historia está llena de ejemplos de fuerzas que toman el poder. Nuestros “revolucionaros” han sido. no se han integrado a él. en este aspecto) que la política 6Ólo interese a minorías. no lian hecho surgir en él sus pro­ pios dirigentes. nuestros “revolucionarios” han querido sólo quedarse con un término: gobernar para el pueblo. ¿Qué hay en América Latina que provoque esos fracasos repetidos y que los explique? Mi impresión es que salvo en algunos casos (Perú. pero que no quieren. en el peor. sino que uieren ayudar al pueblo: son las hermanitas de los pobres Q e la política. El pueblo no se lia sentido nunca representado por uno ni por otros. De la terna Jincolniana. En América Latina los tene­ mos también. nuestros “revolucionarios” igual. tan paternalistas (aunque con otros métodos y con mejores intenciones) como nuestros dictadores. por lo general. En el fon­ do. Y ha­ blar al pueblo es paternalismo. los demócratas “revo­ lucionarios” latinoamericanos (salvo algunas excepciones) hnn sido víctimas de la autosugestión retórica a que se han dedicado a someter a las masas. No han ido al pueblo. salvo en períodos de alta tensión emo­ cional (es decir. México en cierto periodo) los movimientos democráticos se han llamado revoluciona­ rios pero no lo han sido. no se atreven o no piensan en enfrentarse a ella en el único terreno en que se la puede vencer: en el de la estructura social. Lo único que han hecho es hablar. cuando es más sugestionable). En este sentido. y las damas ae San Vicente de Paúl. sin embargo. que los comunistas y que los oligarcas. Porque no son el pueblo. por ejemplo. Lo que no tenemos son ejemplos de fuerzas que toman el poder y saben quitar fuerza a los grupos so­ ciales anacrónicos.

enorme mnsa sumergida de la población. (pie ni por su origen ni por su formación hubieran sido capaces de soportar. Al­ gunas de ellas curiosas y no carentes de riesgo. En otros casos esa dominación se lia logrado gracias a la indiferencia de los demócratas o la complicidad de la po­ licía dictatorial. claro está). Entre el miedo a la masa y el miedo ni fracaso. corno pudorosamente los llaman los sociólogos. • Tiene consecuencias. con ello. Uñando un sindicato o una liga agra­ ria. como la oligarquía. sin que nuestros “ revolu­ cionarios” boyan beelm nada (siempre salvo algunas pocas excepciones) para sai arla a flote. Temían (pie. sino ai hecho de que se muestran más activos. Aunque los grupos intermedios. en otros terrenos. frustrando así el cambio. en el terreno de la información y la educación políti­ cas y en el más áspero de la propaganda. Y esos “ revolucionarios”. El éxito habría podido exigirles la aceptación de responsabilidades muy duras. ya no están por el cambio social y han dejado de ser revolucionarios (en todo menos en la fraseología. .persistí* en creer (pie la dase media es la fuerza transformadora que era hace treinta. está dirigido por comunistas se debe no a la ideología de los diligentes. la geni ir . más honrados en términos cotidianos de. también. puesto (pie se sigue confiando el esfuerzo del cambio a un grupo social que no lo desea. la grande. cohe­ cho y negocios sucios) (pie los dirigentes no comunistas. más hábiles (a menudo. Esto tiene consecuencias políticas. con todo lo que esto acarrea. han dis­ puesto siempre de nn chivo expiatorio para justificar su fracaso: los Estados Unidos. y que la masa. que Ies daba el papel cómodo de víctimas y el supuesto derecho a recri­ minar. ¿Entre quiénes ha ejercido basta ahora cier­ ta influencia el comunismo''' Ni entre los trabajadores ni entre los campesinos. veinte. urbano.en los propios grupos intermedios latinoamericanos lo mismo que en los Estados Unidos—. por ejemplo. diez años. siga sumergida. que siempre prefiere un dirigente comu­ nista a un dirigente democrático. l'or ejem­ plo. pudieran ahogarse. forzoso es reconocerlo. han preferido siempre el fracaso. Aclaremos.

Es­ tos. ¿Cuántos técnicos o intelectuales que se muestran muy cas- tristas. estudiantes. que tienen privilegios. para técnicos e intelectuales. Pero el pue­ blo es sólo. Pero a los técnicos. profesionis­ tas. hombres de negocios. En cambio. tina “aspirina” de su conciencia. cuando no están relacionados con la oligarquía o cm- . hasta militares jóvenes) ('1 comunista ha logrado au­ diencia. ha querido probar (y lo ha logrado) que la sociedad comunista no es igualitaria y que en ella hay más injusticia social que en la sociedad capi­ talista democrática industrial. dedican unas horas al día a ir a los sindicatos a hablar a los trabajadores? ¿Cuántos par­ ticipan en actividades popularos. dependen del Estado. a los intelectuales. los técnicos e intelectuales ganan suel­ dos fabulosos. ellos estarían mejor. por ('1 pueblo. con riesgo y sacrificios. que sus obras se edi­ tan por cientos de miles de ejemplares (mientras que entre nosotros. que ha insistido en los pri­ vilegios de que gozan los intelectuales y los técnicos en la sociedad soviética. es decirles que si el comunismo se estableciera en sus países. Ninguno ha ido más allá de las declaraciones verbales y de la firma de manifiestos. en la orga­ nización de los campesinos? ¿Cuántos ateneos obreros o populares lian fundado lns técnicos y los intelectuales lati­ noamericanos actuales? Pero. y a menudo a costa del autor). ¿Por qué van a pensar en el pueblo bajo el comunismo? Algo parecido ocurre con los hombrea de negocios. entre los elementos de la elasc media (co- mereiantes. que no les paga muy bien. Con ello. Y en parle también. técnicos e intelectuales. debido a la pobreza del mercado latinoamericano para su mercancía (sus conocimientos). ¿qué los impor­ ta la igualdad? Ninguno de ellos lia demostrado una ver­ dadera adhesión al pueblo. apenas por mil o dos mi!. por ejemplo. El pueblo no. en cambio. o (('ti el mejor de los casos) de empresas en las que tienen un camino limitado por recorrer. No se preocupan activamente. muy “izquierdistas”. Decirles que en la liKSS. por efecto de la propaganda anticomunista. ¿Cómo se explica esto? En partí? (aunque sólo en par­ te) por las frustraciones de esos grupos sociales en la so­ ciedad latinoamericana.

al cabo de un tiempo.). dando becas. Los comunistas capitalizan así. concediendo a sus obreros jóvenes tiempo pagado para educarse y perfeccionarse pro- fesionalmcnte. Y no podrían por una razón muy sencilla: porque no se puede capitalizar con los métodos soviéticos y. al mismo tiempo. Otro ejemplo: hablamos de las leyes soviéticas y de có­ mo en la URSS no hay garantías para el acusado y se con­ dena a muerte por delitos de carácter económico. y ven en los métodos de desarrollo y capitalización soviéticos. y se cu­ briría todo con el nombre de patriotismo). sienten ningún interés ver­ dadero por el punido (por lo menos. dueños de pequeñas y medianas empresas pro­ pias). trabajo a destajo. pero sí quisiera usar en su país los métodos comunistas de desarrollo. tienen un nacionalismo muy curioso. posibilidad de capitali­ zar por medio de la supcrcxplolación (que se llamaría. en la actitud internacional que adoptara el país. allí donde mandan. sin créditos (o sólo créditos orientados por ellos). que concibe la nación como un ente abstracto. y a los nacionales los ve como entes económicos al servicio del desarrollo. sería para ellos un régimen bienvenido. no podrían respetar libertades. justicia social. Cualquier régimen que les prometa eficacia administrativa (lo cual no siempre puede lograrse sin cierto grado de arbitrariedad). que ellos quisieran poder emplear en su propio país. ¿qué diferencia habría? La diferencia podría estar en las canci­ llerías. horas extras. ¿Cuál . quisieran que el desarrollo se lograra sin inversiones extranjeras. Consecuencia. dar garantías y evitar las arbitrariedades. Y para el pueblo. nacionalistas (aunque entre ellos hay muchos extranjeros y no pocos norteamericanos en especial. cumplir la ley. pero para el hombre de la calle.presas extranjeras. tal como los presenta la propaganda. un medio ideal. progreso. no lo demuestran fun­ dando bibliotecas. emulación. la diferencia sería nula. que “capitalizaría” con su trabajo. Tampoco esos hombres de negocios. aunque hablen de re­ formas. Tanto más cuanto que quie­ nes acogieran o encabezaran ese régimen no podrían mante­ ner ni siquiera una fachada democrática. esos hombres de negocios jóvenes. El hombre de negocios joven no quisiera comunismo en su puis. al servicio del progreso económico. dejar libertad a la gente que ha de ser exprimida para crear el capital. etc. cla­ ro está.

casi ninguna garantía jurídica y donde el rico se sale siempre con la suya. La verdad debe decirse. demagogos u otros elementos que viven de espaldas al pue­ blo y que no se quitan de los labios la palabra “pueblo”. no podía tener . Porque lo que dice de la URSS es cierto. tenderos y bu­ rócratas que entre obreros y campesinos. con menos dogmatismo. a los que pue­ den perder lo poco que poseen si se entronizan comunistas. Enton­ ces. que la clase obrera. provocará las reacciones en boome­ rang que he apuntado. y donde los caciques y los adminis­ tradores de fincas no se paran en barras y no vacilan (aun­ que sólo en ciertos regiones de determinados países) en cas­ tigar por sí mismos. débil por la debilidad de la industria y por la contradicción entre sus principios antiimperialistas y su dependencia para crecer del incremento de las inversiones exteriores. HISTORIA DE VNA ACOMODACIÓN Si la clase media no es ya transformadora —revolucio­ naria. es decir. ¿debe callar la verdad. Pero el propagandista debe saber que. Y debe.ha de ser la reacción en los países latinoamericanos donde el acusado pobre no tiene. con violencia y basta con la muerte. Otros pensamos. como se dice—. de hecho. diciendo la ver­ dad como es su deber. A fin de cuentas. preocuparse de hacer llegar su propaganda de la verdad sobre todo a quie­ nes puede servirles de advertencia. a los ladrones? Todo esto presenta un extraño problema para el propa­ gandista. ¿lo será la clase obrera? Los mar­ xistes esquemáticos (es decir. los comunistas) lo sostuvieron así hasta que llegó la época del frentismo y vieron que pe­ netraban más fácilmente entre intelectuales. para evitar despertar simpatía hacia la URSS entre los “revolucionarios” que no se preo­ cupan del pueblo? Me parece que no hay dilema. sin em­ bargo. caiga quien caiga y se deje seducir quien quiera. donde los delitos económicos de los oligarcas y de los políticos casi nunca son castigados. por tanto. los seducirá el primer demagogo de la eficiencia que grite en una esquina o que haga sonar las espuelas en un salón. a esos “revolucio­ narios” de zapatillas si no los seducen los comunistas.

la creación de castas de obreros más instruidos. cosa de efectos aún más peligrosos. Lo lógico. Necesita la alianza activa de la clase inedia. sus propias fuerzas no bastan. atenazado por viejas fórmulas: esta planeación del capitalismo latinoamericano debería hacerla. Ningu­ no de los objetivos de éste puede lograrse en una sociedad feudal con un naciente capitalismo peor que cualquiera de los conocidos. Claro está que se trata de una planeación a grandes líneas. al no ser comprendida. cuando menos les impedirá que actúen sin un mínimo de sentimiento de. de planear un capitalismo sin algunos de los peores defectos de. justamente. diez años: en América Latina existe la posibilidad. inédita hasta aho­ ra en el mundo. No se puede tampoco pasar —los hechos lo prueban. pues. del feudalismo al socialismo o al poder obrero. Para esto. impermeables a las explicaciones complicadas. y desconfiados. un papel dirigente. a la cual debe convertir en su instrumento de poder en esta larga etapa de transi­ ción. Y ahí viene la paradoja que. Decíamos. los capitalismos que surgieron en Europa y en los Estados Unidos. Necesita la alianza de los campesinos. ha inmovilizado al movimiento obrero. aunque éste tuviera un pro­ grama muy moderado. que aunque no hará de los nuevos capitalistas ange­ litos. este bajo nivel culturul ayuda a fomentar en el Heno de la clase obrera las diferencias. por si la teoría no hnstnra—. a to­ do interés por cualquier actividad cultural. hace veinte. Esto los hace reacios. el movimiento obrero. es que el movi­ miento obrero se interese en crear las condiciones que den eficacia a su acción y en hacer que tales condiciones le sean lo más favorables posible. Por otra parte. • ¿Cómo es esa clase obrera de la que esperábamos lo que creíamos era tan poco y que ha resultado tanto? Sus rasgos podrían ser resumidos así: a) El porcentaje considerable de analfabetismo entre los trabajadores o. abre más el “abanico de salarios” . en sus tendencias bá­ sicas. en general. comunidad. el gran número de alfabetos sin ninguna instrucción fuera de las primeras letras. pero sí podía desempeñar una función de impulso y presión. a los cuales de­ be transformar en pequeños propietarios y en base sobre la cual se apoye la clase media.

b) La procedencia campe­ sina de la inmensa mayoría de los trabajadores industriales. Es­ tos. en época de crisis econó­ mica o de paro forzoso. que pepe repten en su actitud sindical y en su conducta general. tanto en el trabajo como en el hogar y en laa diversiones. de oficio. la inestabilidad afectiva y familiar. en una especie de misioneros de la educación obrera. tienen asegurados el techo y la alimentación. poco interés por las cuestiones so­ ciales. indiferencia ante la cutlurn—. d) El trabajador latinoamericano se encuentra en un período de transición del artesanado y del trabajo en pe­ queño taller. donde. y dificulta tan­ to la educación obrera como la formación técnica y la especialización del asalariado indus­ trial. esto provoca una fluctua­ ción constante de la mano de obra. regre­ san a sus pueblos. por lo menos. Habría que realizar un estudio especial de la influencia de este hecho en la psicología del obrero lati­ noamericano. de adaptación. puede convertir a esos mismos trabajado­ res. En no pocos lugares. racionalizado. semimigratorios. el obrero abandona el trabajo con motivo de las pro­ longadas fiestas de su pueblo y para ir a ayudar a la cose­ cha. c) La persistencia de la mentalidad campesina —ais­ lamiento. empirismo. . sin duda. Se descubriría. en el tra­ bajador urbano. y debilita el sentimiento de solidaridad entre los obreros en el seno de los sindicatos. por ín­ fimos que sean. si se sabe aprovechar esta circunstan­ cia mientras continúa. el consumo de hierbas nocivas. que el alcoholismo. al trabajo en cadena. En cambio. lo mismo que de los efec­ tivos sindicales. tienen por principa] causa la falta de adaptación del campesino a la vida y al trabajo urbanos. desconfianza. Esto crea problemas de tipo psicológico.

o una de cada 153. en cambio.43 por ciento.65 por ciento. el paro forzoso y la crisis nunca fueron tan grnves en América Latina como en los Estados Unidos y en Europa. El movimiento obrero latinoamericano h« dejado abandonados a los cam* . No se dispone. de instrucción su­ ficiente y del hábito de estudio. e) La escasa participación de las mujeres en la indus­ tria. de una norma ética propia en la lucha y en la vida sindical. h) El obrero latinoamericano carece de dos elementos constitutivos de su personalidad social que se encuentran. f) La abundancia de niños trabajadores. en la vida sentimental. ateneos obreros) que existen en casi todos los países latinoamericanos. casi olvidada).41 por ciento de todas las mujeres mexicanas (contra el 0. a la vez. como profesionistas. Una de cada 233. por tanto. no se cuenta con el ejemplo de los antepasados. Buena o mala. como estudiantes universitarias). Por otra parte. y. No hay. así. muy acusados en el obrero europeo y en el norteamericano: no hay en él ninguna influencia apreciable de las ideologías y la historia de (as luchas del siglo XIX. en el cual. carecerá. por tanto. en el hogar. la edu­ cación obrera debe contar con que una parte de quienes se beneficien con ella habrá empezado a trabajar en la in­ fancia. y no pocas veces motiva injusticias sindicales. pues. y tampoco tiene ningún recuerdo de puro forzoso. Aunque no se enfoca hacia ellos. o sea el 0. Esta despro­ porción es causa. podrá contar con la colaboración de la experiencia. de. en edad que la ley no permite. cuando más. pues. o una de cada 213. La edu­ cación obrera. g) La falta general de interés por los problemas socia­ les y la carencia de elementos de documentación sobre los mismos (revistas. desajustes en el trabajo. y sólo en muy contados casos con cierta curio­ sidad por los problemas de carácter general. la dureza del momento. libros. o el 0. ese recuerdo que integra al obrero en el conjunto de la sociedad. En nuestra América no hay tradición obrera propia (y la importada fue débil y por ello mismo. Y siempre existió el recurso de vol­ ver al campo de donde se vino y de suavizar. conferencias. la falta de esos dos elementos repercute en la posición del trabajador y del sindicato. también. actuará en un terreno virgen.

leyes y propagandas. entonces todavía en el primer período de transición del artesanado al pro­ letariado o del paso de la condición de campesino o de artesano rural a la de obrero urbano. no hay nadie que se ocupe de ella en México y casi nadie en América Latina. Cuando la URSS entró en la segunda Guerra Mundial. los comu­ nistas. El resultado fue que. por conseguir que la sociedad evolucionase hacia las formas que ellos deseaban. . Era un movimiento sindical de contenido ideológico positivo. se esforzaron en emascularlo. al ponerlos al servicio de intereses ajenos a los de la clase obrera y tam­ bién de los intereses generales de América Latina. En el pecado. que a través de la CTAL habían logrado unificar al movimiento sindical a la vez que quitarle todo anhelo transformador. terminada la guerra. México. Aislándose por falla de ideología y de ambi­ ciones. En una época como la actual. en ciertos países. en que en el Viejo Mundo y en los Estados Unidos la condición obrera es tema de innumera­ b le estudios. La influencia comunista ■—ejercida sobre todo a través de frentes y alianzas—.• • Estos puntos de vista se exponen con mayor detalle en Víc­ tor Alba: El líder. pero tenía también Una visión propia de lo que debía ser la sociedad latino­ americana.pcsinos y a los indios y se ha ido convirtiendo en un pará­ sito de la parte más desprovista de la sociedad. el proletariado latinoamericano. Se proponía defender los intereses inmediatos de los trabajadores. • El movimiento sindical latinoamericano surgió por la influencia primero de los inmigrantes que huían de las represiones de 1848 y de 1870. 1957. polémicas. y luego. en Europa. y se esforzaba. El período entre las dos guerras mundiales modificó el carácter del movimiento sindical. de los anarcosindicalistas españoles y de los iw w de los Estados Unidos.® Estas características del obrero se reflejan en el movi­ miento sindical creado por él (aunque a menudo ha sido Creado para él por los gobiernos oligárquicos). se ha separado del resto de la sociedad. es­ terilizó la acción política de los sindicatos. el movimiento obrero ha encontrado *U penitencia. para “no per­ judicar el esfuezo de guerra de los aliados”. al propio tiempo que lo hacían los partidos y grupos políticos obreros.

débil numéricamente y debilitado ideológicamente, se sintió
profundamente desilusionado y abandonó sus posiciones po­
líticas, para refugiarse en una especie de greminlismo con­
sistente en la única y exclusiva defensa de los intereses in­
mediatos.
Por esto, el movimiento sindical no tuvo una parte esen­
cial en la serie de movimientos contra las dictaduras de los
años 1944-45, ni supo luego defender los regímenes demo­
cráticos, en la oleada de golpes militares de 1948-49, ni
resistir a la sedación de la demagogia pretoriana del pe­
ronismo. Allí donde la estabilidad política, como en Mé­
xico, no se alteró, el movimiento sindical se convirtió en
un factor de encundramicnto de la clase obrera y fue a re­
molque del gobierno.
El movimiento sindical no había logrado, antes de la
primera Guerra Mundial, hacer lina síntesis de las influen­
cias ideológicas europeas y norteamericanas y de las nece­
sidades latinoamericanas. El sectarismo comunista, luego,
impidió que esta síntesis la hicieran los marxistas latino­
americanos (José Garlos Mariátegui, Aníbal Ponce).
El movimiento sindical, después de. la primera etapa de
gran empuje de la época de su formación, cuando los prin­
cipios valíun en él más que las tácticas, ha ido perdiendo
dinamismo. Las sucesivas centrales sindicales continentales
(CTAL, GIT, ORIT) no lograron sacarlo de este marasmo.
Las dos últimas lo protegieron, en cierto grado, del riesgo
de ser instrumento de maniobra de la primera, de decidi­
da influencia comunista, pero no lograron darle un conte­
nido ideológico. La influencia norteamericana de sindica­
lismo apolítico, prevaleció, a pesar de que el contexto nor­
teamericano es completamente distinto del contexto latino­
americano.10
El resultado ha sido que el movimiento sindical bc ha
convertido, simplemente, en mayor o menor grado según los
países, en palanca manejada por otros. Cuando estos otros
son fuerzas políticas democráticas, el resultado no es nega­
tivo, aunque está lejos de ser lo que debería deserarse. Pero
cuando los sindicatos son manejados por demagogos como

10 V é a s e , p a r a m á d a to s : V íc to r A lb o : Historia Je l movimiento
obrero en America Latina, II.

Perón, Vargas o Goulart, o por dictadores como Batista, el
resultado es plenamente negativo para la clase obrera y para
el país de que se trate.
La burocratización sindical que esto ha traído consigo
—en países donde los efectivos sindicales distan mucho de
ser tan numerosos que exijan un aparato burocrático im­
portante— ha conducido a la inmoralidad de muchos diri­
gentes, a la sumisión al poder político, a la indiferencia de
las masas sindicales. En vez de ser un elemento activo de
la adaplación del campesino o el artesano a la vida indus­
trial, el sindicato se va convirtiendo cada vez más en un
conjunto de cuadros de dirigentes y militantes que forman
un grupo parasitario.
• La primera consecuencia de este abandono de la
ideología por el movimiento sindical fue que la clase media
se halló sin su aliado natural en sus tentativas pasadas de
transformar la sociedad. De ahí que cuando los militares
han dado golpes de Estado, los regímenes democráticos no
hayan encontrado el medio de defenderse, por deserción del
movimiento sindical. Este ha pagado luego, bajo la dicta­
dura, su pérdida de combatividad, pues sistemáticamente
los dictadores han apoyado a los elementos comunistas (in­
cluso con la policía) para que se apoderaran del movimien­
to sindica], desplazando de él a los dirigentes democráti­
cos. De ahí, más tarde, que al restablecerse la democracia,
el movimiento sindical ha estado dividido o, por lo menos,
sujeto a influencias contradictorias: por una parle, la de
los elementos democráticos, por la otra, la <lc los elementos
comunistas apoyados antes por el dictador y separados de
éste con oportunismo bastante hábil para poder presentarse
como opositores. En otros casos, la corrupción del movimien­
to sindical ha sido lo que ha servido a los comunistas para
encabezar movimientos que en el ánimo de los militantes
eran de moralización, pero que en el ánimo de loa comu­
nistas eran sólo de infiltración y perturbación.
La falta de ideología, pues, ha paralizado al movimiento
sindical, que hoy en día carece de todo dinamismo.
La industrialización latinoamericana tolo puede tener
éxito, en el plano económico, ei deja de ser una imitación
dd capitalismo de otros países y si rompe sus amarras con
las oligarquías terratenientes. Esto no será posible si una

clase obrera organizada, con ideología propia, no impulsa
en tal sentido. De momento, podriu decirse que los sin­
dicatos latinoamericanos tienen por primera misión hacer
que las formas tradicionales del capitalismo no resulten, en
el desarrollo de Latinoamérica, el camino más fácil y di­
recto, sino el más costoso y lento.
Nadie puede decir cuál ha de ser la ideología del sindi­
calismo latinoamericano. No será, sin duda, ninguna de
las ideologías que en Europa y en los Estados Unidos han
sido ya superadas por los hechos. Es de creerse que, con la
acción misma, irán surgiendo aspiraciones nuevas, que da­
rán al sindicalismo una visión propia del futuro y que lo
incitarán a actuar por conseguir que se convierta en rea­
lidad.
La aparición de esta ideología, todavía inédita, pero que
creo que está en gestación en el mismo inmovilismo y en
el conformismo del movimiento sindical latinoamericano,
hará de éste un elemento esencial en el desarrollo de Lati­
noamérica. La sociedad latinoamericana se halla todavía
— y ahora más que nunca, por un período sin duda no muy
largo— en plena transformación. Para hacer que esta so­
ciedad, que será incuestionablemente una sociedad capita­
lista, conserve abiertas las puertas hacia futuros cambios
sin necesidad de nuevas violencias, es indispensable que el
movimiento sindical decida y marque la dirección en que
desea que tales cambios del porvenir tengan lugar.
Pero por el momento son fuertes los lazos entre el mo­
vimiento sindical y los gobiernos. Estos lazos se deben a la
habilidad de los políticos de las oligarquías terratenientes,
que han sabido someter, por medio de la legislación, al mo­
vimiento sindical, cuando llegó el momento en que ya no
)udo oponerse a su desarrollo. Al mismo tiempo, la legis-
f ación, en muchos países, divide a los obreros, por ejemplo,
mediante la existencia de cajas de seguridad social distin­
tas para cada industria (Chile), o por la prohibición de
formar centrales sindicales (Brasil).
• Hay en la realidad latinoamericana muchos rasgos
que se enlazan con ciertos aspectos que el socialismo fue
el primero en defender, aunque hoy hayan sido ya adopta­
do*, de modo vergonzante, por el capitalismo de los países
más industrializado*.

La sociedad latinoamericana ha sido, siempre, una so­
ciedad dirigida. Lo fue, allí donde existía Estado, antes del
descubrimiento, y lo fue durante la colonia. La corona, a
través de sus leyes de Indias, reglamentó minuciosamente
la economía colonial. Si la independencia se logró al son de
frases racionalista y democráticas, lo que vino después de
ella fue (salvo intervalos liberales) un control del Estado
por la oligarquía, que pudo orientar, a través de sus polí­
ticos, toda la economía del siglo xix y aún de hoy, sin aban­
donar la fachada de liberalismo económico que estaba de
moda.
América Latina está, pues, históricamente condicionada
para aceptar el dirigismo en la economía. Ni siquiera loa
hombres de negocios se oponen en serio a la planificación
y a la intervención del Estado en la vida económica. La
economía latinoamericana es, más y más, una economía mix­
ta, de inversión privada e inversión pública. Incluso allí
donde no hay planificación, la inversión pública sirve para
controlar la vida económica. Hasta ahora, excepto en algu­
nos países, este control se ha ejercido en favor de la oli­
garquía. Pero si los movimientos populistas, socialistas o
como se llamen en el futuro, llegan democráticamente al
poder, encontrarán ya, aceptados por la sociedad, los me­
canismos para controlar, a su vez, la economía y orientar­
la en favor de las masas sumergidas y del establecimiento
de una democracia que no sea sólo política, sino económica
y social también.
Esto es, acaso, más importante que las frases y reivin­
dicaciones típicamente socialistas que figuran en casi todos
los programas de los movimientos populares y de otros que
no lo son. La palabra “socialismo” aparece en los títulos
de muchos partidos que pueden considerarse conservadores
o de derechas. Esto indica hasta qué punto el mito (ya
que no los conceptos) del socialismo han penetrado en la
conciencia política. Pero, parece mucho más trascendental
ese socialismo implícito, producto de una larga tradición
histórica.
Está misión del movimiento obrero, que purecía eviden­
te a los ojos de cualquier socialista auténtico, ha sido frus­
trada. La clase obrera que podríamos llamar vieja (la de
una o dos generaciones de vida urbana), se ha especiali­

zado, ha formado una casta dentro del proletariado, se ha
aburguesado en el modo de vivir (aunque sus medios de
vida disten mucho de haber mejorado considerablemente)
y ha redondeado su existencia con el ejercicio del poder en
un movimiento sindical muy democratizado. Esta parte del
proletariado que tiene conciencia de ser proletariado, pues,
se ha vuelto conformista, acepta la realidad social presen­
te (si no de palabra, de hecho), y al aceptarla se con­
vierte en un parásito del pueblo. En calidad de tal, es vir­
tualmente un aliado de la oligarquía, como lo es ya la clase
media.
Celso Furtado señala este fenómeno para su país y po­
dría decirse lo mismo del proletariado de otras naciones,
si hubiera en ellas economistas capaces de ver la realidad
cara a cara. Dice Furtado que el proletariado del triángulo
Sáo PauIo-Río-Mina9 fierais, se halla frente a las masas sub­
desarrolladas del Nordeste en una situación parecida a la
de los países europeos frente a sus antiguas colonias. La
experiencia, agrega Furtado, indica que esos sectores ur­
banos, si bien acatan los puntos de vista reformadores de
los sindicatos, no están dispuestos a jugarse la vida para
imponer un cambio de las estructuras sociales.11 Esto ex-
lica, agrego yo, que ni una sola vez los golpes militares
C ayan sido recibidos con una huelga general espontánea y
duradera, que los hubiera podido hacer fracasar.
La clase obrera se ha acomodado a su papel de grupo
parásito. Le ha ocurrido lo que a torio grupo que emerge
de la gran masa sumergida y que, al mejorar, a costa de
la masa sumergida, procura olvidarse de ella (para guar­
dar “limpia” su conciencia) y colabora con quienes la mun-
tienen sumergida (para conservar sus ventajillas y privile­
gios inmediatos).
La clase obrera, no es, por sí, pues, un elemento de
transformación, no es ya revolucionaria, aunque en ciertos
países (como Venezuela), por razones que veremos, desem­
peñe un papel de apoyo a las fuerzas de transformación
social.
Sin embargo, hay algo que separa a la clase obrera de
la clase media y de la oligarquía, aunque de nombre apa­

11 Celso FurUilo: A pre-rcvohtçao brasileña, Sao Piulo, I 960.

rezca como virtualmente aliada de ambas. Ese “algo” es
que la clase obrera sería la que debería hacer jornadas de
diez o doce horas, si la oligarquía o la clase media logra­
ran imponer los métodos de desarrollo a que aspiran, que
llamarían nacionalistas y que serían, en realidad, totalita­
rios. Para que se vea clara esta incompatibilidad funda­
mental, conviene recordar algunas cosas elementales pero
olvidadas.

¿QUIÉN HA DE PAGAR EL DESARROLLO?

En Latinoamérica podemos encontrar manifestaciones
políticas correspondientes a cada una de las clasificaciones
ideológicas imaginables: hay reaccionarios y conservadores,
liberales y radicales, demócratas y socialistas, anarquistas,
nacionalistas revolucionarios, socialcristianos, fascistas y
comunistas, bajo distintos nombres, que a veces se prestan
a confusión, cuando no se conocen los antecedentes parti­
culares de cada movimiento. Entre la antigua Falange So-
cialcristiana de Chile y la Falange Socialista de Bolivia, no
hay nada común ni lo hay entre la primera y la española.
Hay partidos que se titulan socialistas o socialdemócratns
y que son conservadores (en Bolivia y Brasil, por ejemplo)
y partidos que se llaman demócratas cristianos (Acción Na­
cional de México) y que son, en realidad, reaccionarios.
Cada título de partido debe, pues, ser valorado a la luz de
su historia y de su programa.
América Latina se está desarrollando. Este desarrollo es
la cuestión vital y en función de él se adoptan las posicio­
nes políticas y sociales. Habrá de ser, pues, en su relación
con el desarrollo económico como clasifiquemos las ideo­
logías políticas en América Latina.
Ahora bien, frente al desarrollo económico se pueden
mantener puntos de vista distintos. En el mundo actual y
concretamente en América Latina, estos puntos de vista son
los siguientes:
a) El del capitalismo clásico.
b) El del capitalismo de tipo soviético.
c) El del capitalismo experimental y mu ionalíMa.
d) El del anücapitalixnio.

educación. la distribución de la riqueza creada por este capital se hace espontáneamente. sanidad. una transformación evolutiva. sin necesidad de que el presupuesto o medidas legislativas especiales impon­ gan una distribución dada. a los ojos de quienes sostienen esta posición capitalista dásica. en los países latinoamericanos. destinadas al desarrollo que no es inme­ diatamente rentable y cuyos beneficios han de repercutir favorablemente en la rentabilidad de las inversiones pri­ vadas. etc. dos cosas son fundamen­ tales: cl método de capitalización y el carácter de la trans­ formación que experimenta la sociedad. energía. Deberá realizarse mediante la colaboración con las clases oligárquicas y sin afectar sus modos de pro­ piedad. • a) La ¡x>sición capitalista clásica: El capital para el desarrolo ha de provenir de la in­ versión privada. Veamos en que consisten y qué respuesta dan. su . Para el desarrollo económico. irrigación.) más bien que al estrictamente eco­ nómico. sobre todo destinadas ni desarrollo social (comunicaciones. es decir. ¿De dónde ha de venir éste? ¿Quién ha de determinar su asig­ nación a tales o cuales sectores de la economía? ¿Quién ha de fijar la distribución de la riqueza creada por la aplica­ ción del trabajo a la utilización de este capital? Lu9 res- tuestas a estas preguntas son las que deciden en cual de [ as cuatro ideologías debe clasificarse una posición. Puede complementarse (pero no sustituirse) por inversiones pú­ blicas internacionales y nacionales. Pura desarrollar la economía se necesita capital. para limitar su poder. El libre juego de la oferta y la demanda basta para orientar adecuadamente las inversiones de modo que resulten a la vez rentables y favorables al desarrollo económico. La transformación que tiene lugar en América Latina es. esta inversión privada ha de ser en su mayor parte de procedencia extranjera. La asignación del capital a los distintos sectores de la economía deben hacerla espontáneamente los propios in­ versionistas. De igual manera. sobre todo. que no altera la es­ tructura social. Dada la debilidad del capitalismo local. aunque acaso perjudicando parcialmente los intere­ ses de las mismas.

En el terreno social. en Amé­ rica Latina. puesto que tal posición se basa. en el me­ nos malo de los casos. no lo es en las sociedades latinoame­ ricanas actuales. por deseo de bene­ ficios inmediatos. en materia política) ha si­ do muy a menudo la dictadura y. La consecuencia de la aplicación.poder de controlar las inversiones privadas de modo que no graven los intereses de tales oligarquías. de la posi­ ción capitalista clásica (que podríamos califi­ car de conservadora. teóricamente. la historia reciente nos demues­ tra que la posición capitalista clásica. y por miedo a las transformaciones rápidas y fundamenta­ les. sin contenido popular y más parecida a un ritual que a una verdadera posibilidad de decidir cada sociedad su propio destino. esta posición ha tenido como con­ secuencia una superexplotacion de la mano de obra. En éstas. la democracia simplemente formal. Lógicamente. una explotación superior a la que en una sociedad . La experiencia demuestra que si esto pudo ser cierto (y cabe discutirlo) en las sociedades industriales europeas o norteamericanas. se ha aliudo a las oligarquías y en vez de fomentar el desarrollo. lo ha retrasado o bien sólo lo ha auspiciado en determinados secto­ res en que así convenía a la oligarquía y a las fuentes de capital de donde procedían las in­ versiones. esta posición capitalista clásica debería manifestarse en sociedades democráticas (por lo menos de democracia formal) y no constituir ninguna amenaza a la libertad. es decir. en el libre juego de los intereses económicos.

La condición infrahumana de una gran parte del campesinado y del proletariado lati­ noamericanos. atendiendo fundamentalmente a motivos políticos. ¿Cómo hacerles producir capital? Sometiéndolos a una superexplotación. ni aislamiento cultural. capitalista industrializada se puede considerar como nor­ mal y que no acarrea ni miseria económica. la posición capitalista clásica. La asignación de las inversiones a los diversos sectores de la economía debe hacerla el Estado. con el fin de ir creando capital para invertir. es decir. atendiéndose pri­ mordialmente a motivos políticos. La transformación que tiene lugar en América Latina es. la posición ca­ pitalista soviética explota a la masa de la población mucho más allá de lo normal en una sociedad capitalista indus­ trial. ni penalidades físicas. La distribución de la riqueza también la lleva a cubo el Estado. no ha respetado las libertades ni ha mejorado las condiciones de existencia del grueso de la población. Económicamente y a menudo políticamente. La consecuencia de esta posición se puede ver en dos planos: en el plano directamente humano es evidente que como los países latinoamericanos carecen de capitales para invertir y como la posición capitalista soviética quiere que esta inversión sea exclusivamente local. Del mismo modo que la posición ca­ pitalista clásica superexplota a la masa de la población para aumentar las utilidades de sus inversiones. En suma. una revolución popular. el capital para la misma ha de salir de los habitantes del país de que se trate. • b) La posición capitalista soviética: El capital para el desarrollo ha de venir de la inver­ sión local y únicamente de ella. capital que sale del producto de esta superexplotación. ha sido una posición de dictadura. a los ojos de quienes sostienen la posición capitalista soviética. . en América Latina. se trata de crear un frente “nacional” que detente el poder en nombre de “todo el pueblo”. no ha fomentado el desarrollo económico. dehe achacarse a la aplicación generalizada de la posición capitalista clásica en conjunción con el respeto a las super­ vivencias oligárquicas. especialmente hasta hace unos pocos años.

En el plano político, la posición capitalista soviética tiene
como consecuencia la obligada privación de libertad para 1a
sociedad entera, y el establecimiento de sistemas de regi-
mentación. Esto es lógico, pues únicamente con la regí-
mentación sistemática es posible mantener un régimen que
ha de supcrexplotar a la masa de los habitantes durante
varios generaciones seguidas. El capitalismo clásico cuenta,
para mantener la superexplotución, con diversos factores:
que la superexplotación no es igual para todas las clases
sociales; que el régimen se considera producto de una tra­
dición y de una serie de axiomas aceptados a menudo hasta
por los superexplotados ; que la oligarquia local y el ejército
que la apoya, así como otras fuerzas sociales (la Iglesia a
veces, la burocracia, etc.) la sostienen y “justifican” .
Pero el régimen capitalista soviético no cuenta con estos
factores y su superexplotación es mucho más amplia, no se
limita al terreno estrictamente económico. El régimen nece­
sita la adhesión total de toda la población. Para ello tiene
que someterla a un “tratamiento” sistemático en todos loa
aspectos de la vida: educación, cultura, diversiones, infor­
mación, alojamiento, trabajo, vida familiar, sexo, además,
claro está, de los aspectos puramente económicos. Esto
no se puede conseguir si no se encuadra a cada uno de los
habitantes del pais, y este encuadramiento no es posible sin
la eliminación de todas las libertades. Como homenaje a la
democracia el capitalismo soviético mantiene los rituales
democráticos (elecciones, asambleas, etc.) pero suprime
toda actividad política. Lo paradójico es que en una sociedad
sin política verdadera (sin partidos, ideologías ni progra­
mas distintos de los oficiales) la distribución de la riqueza
y la asignación de inversiones se hace por motivos políticos:
para beneficiar a la clase gobernante (una burocracia de
dirigentes políticos y técnicos) y para servir los objetivos
políticos, nacionales e internacionales, de esta cluse.
En América Latina abundan los ejemplos de aplicación
de la posición capitalista clásica (en realidad, lo fueron
todos nuestros paises hasta hace pocos años y algunos to­
davía lo son), pero no hay más que un ejemplo, todavia
provisional e incompleto, de aplicación de la posición del
capitalismo soviético: Cuba, en donde la incapacidad de
hacer la transformación de la sociedad por los medios de­

mocráticos que luego estudiaremos, condujo a adoptar los
métodos del capitalismo soviético.
Los ejemplos de éstos liemos de buscarlos, pues, en otros
continentes: en la URSS, la China y las llamadas “demo­
cracias populares” .
Es indispensable, aclarar una cuestión de terminología.
Los propagandistas del régimen soviético dicen que éste es
“socialista” y que se encamina hacia el “comunismo” . Mu­
chos que no son propagandistas de la URSS se han dejado
contagiar por este vocabulario y al hablar del bloque so­
viético lo llaman “mundo socialista” . La realidad no justi­
fica estos adjetivos. Según el marxismo (y en este caso ha
de servir de piedra de toque obligada), el capitalismo se
caracteriza por la apropiación por una clase social de la
plusvalía producida por el proletariado y por la enajena­
ción del obrero en el trabajo; esta apropiación tiene lugar
porque los medios de producción se hallan en poder de la
clase que se beneficia con ella y de la cual el Estado es un
simple consejo de administración.
Pues bien, el hecho de que en la URSS los medios de
producción no estén en manos privadas, sino en poder del
Estado, no altera el hecho de que en lo sociedad soviética
hay un proletariado que produce plusvalía, que la parte de
ésta no destinada a la inversión se la apropia una clase
dirigente y que el Estado es el consejo de administración
de los intereses de esta clase (la burocracia política y téc­
nica), ni puede disimular la enajenación del obrero en su
trabajo, mucho más visible allí que en laa sociedades ca­
pitalistas clásicas. Por lo tanto, aunque con formas distin­
tas, lo fundamental del régimen social soviético es idéntico
a lo fundamental del régimen social capitalista... con me­
nos libertad y con una democracia mucho más formal y
ritual.
En la URSS y sus satélites, se afirma que el proletariado
está en el poder. En América Latina, donde según el mar­
xismo hay que pasar por una etapa de revolución burguesa
antes de llegar al “socialismo”, los métodos del capitalismo
soviético tendrían por objeto acelerar al máximo y artifi­
cialmente esta etapa, lo cual obligaría a la adopción de rae-
didas coactivas todavía más duras que las normales en las

sociedades capitalistas soviéticas que se hallan ya en la etapa
“socialista”.
Así como el capitalismo clásico fomenta en medida li­
mitada el desarrollo, aunque sólo en algunos sectores de la
economía, la posición capitalista soviética acelera el des­
arrollo, consigue a veces avances espectaculares, pero se
trata siempre de un desarrollo encajonado en ciertos sec­
tores (industria pesada, minería) mientras se dejan de lado
otros sectores indispensables para el bienestar (industria
ligera, alimentos). En ambos tipos de capitalismo, el des­
arrollo y sus consecuencias inmediatas (ya sea ésta la in­
flación, con el capitalismo clásico, ya la carestía con el ca­
pitalismo soviético) rrcaen únicamente sobre la masa de la
población, quedando excluida la clase dirigente privilegia­
da. Pagan los pobres, en suma; en el capitalismo clásico,
pagan las utilidades de los capitalistas y de la oligarquía;
en el capitalismo soviético, pagan el bienestar mayor de la
clase dirigente y pagan el capital para nuevas inversiones.
• c) La posición capitalista experimental y naciona­
lista:
Los que sostienen esta posición creen que el capital ha
de proceder en parte de inversiones locales (inversiones
públicas, para estimular y orientar, e inversiones privadas
de los capitalistas ya existentes), y en parte de inversiones
internacionales, de preferencia públicas. No son partidarios,
en ningún caso, de la superexplotación para capitalizar.
Quienes sostienen esta posición consideran que el go­
bierno y los organismos públicos lian de determinar en sus
líneas generales a qué sectores de la economía deben asig­
narse precedencias en la inversión. Estiman también que
el gobierno, principalmente por medio del presupuesto y de
reformas de estructura, debe dar una mejor distribución
de la renta nacional.
Finalmente, entre quienes mantienen esta posición, hay
dos maneras de verla: unos la toman como un período de
transición hacia nuevas formas de organización del Estado
y la sociedad, a las que quieren llegar de modo evolutivo
y cuando el proletariado tenga peso específico y formación
ideológica suficientes, y el desarrollo industrial haga posible
eJ establecimiento de un sistema que, grosso modo, pueda
considerarse socialista. Otros, por el contrario, se contentan

con desear el desarrollo de un capitalismo moderno, eficien­
te, respetuoso de las libertades y dispuesto a acentuar una
más justa distribución de la renta nacional, pero sin as­
pirar a otras formas posteriores de organización social. Por
el momento, ambos puntos de vista coinciden.
¿Por qué he llamado experimental y nacionalista a este
tipo de capitalismo? El capitalismo que conocemos en Amé­
rica es fruto del imperialismo, de las inversiones extranjeras
privadas y, en menor grado, de las inversiones internacio­
nales públicas, de la inversión privada local y de la inver­
sión pública nacional. Se parece, a grandes rasgos, al ca­
pitalismo clásico, y no vacilaría, si pudiera, en aplicar los
métodos del capitalismo soviético, de no temer las conse­
cuencias políticas de ello. Pero el desarrollo económico
provocará en los próximos años la formación y crecimiento
rápido de un nuevo capitalismo (por lo menos, si los de­
fensores de la posición que he analizado ahora consiguen
aplicar sus puntos de vista). Este, capitalismo se sostendrá
sobre capitales menos voraces que los del capitalismo clásico;
sus componentes se habrán formado en una época de luchas
políticas y de cambios sociales agudos. Al mismo tiempo, se
desarollará el movimiento sindical y se fortalecerán los mo­
vimientos nacionalistas revolucionarios. Existe, pues, la po­
sibilidad, -—por un período relativamente breve— de
moldear el capitalismo que resulte del desarrollo económico
y de limitar sus ambiciones políticas y económicas hacién­
dole aceptar estas limitaciones como rasgos normales de su
forma de existencia. El movimiento obrero y los movimien­
tos nacionalistas revolucionarios son quienes pueden, y
deben, imponer a la vez el tipo de desarrollo que haga
posible esta clase de capitalismo, que llamo experimental
(porque se trata realmente de un experimento social), y las
limitaciones al propio capitalismo, que hagan posible, en urr
futuro no tan inmediato, su superación por otras formas
sociales.
Es nacionalista, este capitalismo, en el sentido positivo
del término, porque tiende a mantener como propiedad de
la nación las fuentes esenciales de riqueza (tierra, subsuelo,
servicios públicos), ya mediante inversiones públicas, ya
mediante nacionalizaciones y reformas de estructura.

Se echa de ver en seguida que este tipo de capitalismo
hn de ser políticamente democrático, ha de fomentar el res­
peto y el ejercicio de las libertades y ha de rechazar la su-
perexplotación como medio de capitalización.
• d) La posición anticapitalista:
En realidad, habría que usar el plural. Cabría incluir
en este apartado a muchos de los partidarios del capitalismo
soviético que no son comunistas conscientes y también a los
partidarios del capitalismo experimental que creen que éste
ha de ser sólo una etapa momentánea en el desarrollo de
América Latina. Hay movimientos (socialista, anarcosin­
dicalista) que por definición son anticapitalistns, aunque
aceptan el hecho de que el desarrollo actual conduce a la
formación de un capitalismo nacionalista, y quieren desde
ahora, en todas sus manifestaciones, combatirlo. Estos mo­
vimientos que tuvieron influencia y fuerza en el pasado, han
ido decreciendo, precisamente porque no supieron compren­
der que la mejor manera de ser anticapitalista, en el con­
texto latinoamericano, consiste en acelerar la formación del
capitalismo, poner a éste límites y crear las condiciones de
superarlo.
Naturalmente, los que se declaran anticapitalistas y re­
chazan la etapa capitalista aunque sea como de transición,
han de aceptar bien el método capitalista soviético de des­
arrollo, bien un método nacionalista a ultranza, sin parti­
cipación del capital privado (ni local ni internacional), que
sólo sería posible si los partidarios de esta posición consi­
guieran el poder; pero en este caso, por la presión de la
realidad, se verían impelidos a aplicar métodos que ni en
lo económico ni en lo político diferirán, al cabo de un
tiempo, de los métodos del capitalismo soviético. Aunque
ideológicamente la posición anticapitalista escueta es la más
justa (puesto que el capitalismo, por definición y en cual­
quiera de sus formas, hasta en las más limitadas y contro­
ladas, es siempre fuente de injusticias y de regateo de li­
bertades) en América Latina equivale a la pasividad abso­
luta o a la aceptación de facto de los métodos soviéticos de
desarrollo.
• El único anticapitalismo eficaz, con posibilidades de
éxito, en América Latina, es aquel que comprende (según
las enseñanzas mismas del marxismo) que no es posible

saltar Ins etapas y que a un régimen senti feudal como el que
predomina en América Latina, sólo puede suceder un ré­
gimen capitalista; pero que, al comprender esto, se prepara
iara acelerar lu superación del capitalismo naciente y Lusca
fos medios de hacer este capitalismo lo menos voraz, injusto
y perjudicial posible para el conjunto de la sociedad. Esta
posición es lu que sostienen los partidarios de un capita­
lismo experimental y nacionalista considerado como sistema
de transición.
Nos hnllumos, pues, con dos tipos de ideología referida
al desarrollo, que desembocan en la pérdida de las liberta­
des y en diferentes grados de snperexplotaeión del hombre.
Uno de ellos (el eapitalismo clásico! no ha dado buenos
resultados como fomentador del desarrollo. El otro (el ca­
pitalismo soviético! aunque baya logrado desarrollar a al­
gunos países lo ha hecho a un enorme costo de sufrimientos,
indignidades y coacción. Un tercer tipo de ideología, el
anticapitalista, aunque sea en principio capaz de acelerar
el desarrollo y se manifiesta partidario de las libertades,
en el contexto latinoamericano conduciría inevitablemente a
un sistema totalitario, tan pernicioso como cualquiera de
los dos sistemas capitalista que acabo de indicar.
Queda una ideología, la del capitalismo experimental,
hasta ahora la única que lia resultado eficaz para el des­
arrollo, y que no ha recurrido más que ocasional y transi­
toriamente al empleo de métodos de superc.xplotación o de
privación de libertades.
Sin embargo, muchos de los partidarios del capitalismo
experimental se impacientan. Consideran que la aceleración
del desarrollo lograda con métodos democráticos no es su­
ficiente y quisieran aplicar algunos de los métodos ya del

ineludiblemente. No puede evitarse. ellos lo lograrían impedir en el suyo. Y aunque rindiera. sostienen que el desarrollo no puede acelerarse sin un grado de superexplotación. a un sistema totalitario y R una superexplotnción. ya (cosa más frecuente) del capitalis­ mo soviético.n realidad. sigue la otra. que el ca­ pitalismo.a experiencia demuestra también que allí donde se suspenden éstas acaba apareciendo aquella. Muchos eluden esta . ofrece la única posibilidad para el desarrollo de América Latina. (anuido se establecí' la una. Podría creerse. por lo que aquí se ha dicho. los sistemas totalitarios de desarrollo pue­ den. Creen de buena fe que lo que no pudo evitarse en otros países. Otros. no ha de conducir en América Latina. . Es decir. forzosu.-lnieción de la libertad son inse­ parables. uno solo de estos rasgos basta­ rla para descalificar a un sistema. por descontado.capitalismo clásico. sino por suspensión de liber­ tades. aunque pretenden que ésta sería tran­ sitoria y no muy abrumadora. quisieran or­ ganizar la sociedad de tal modo que se lograra la eficien­ cia no por superexplotación. por oportunismo. adoptar algunas de las formas del sistema capitalista experimental. exasperados por las lentitudes del sistema demo­ crático y por el hecho de que puedan discutirse medidas que a sus ojos parecen de evidente urgencia. Surlerexplotaeión v de. desde el punto de vista del desarrollo y. en sus diversas formas. Pero el sistema capitalista experimental no puede transigir ni un ápice. se llega indefectiblemente al to­ talitarismo. a la privación de las libertades. para desecharlas cuando ya no necesitan el disfraz o desaparecen las circunstancias que los obligaron a transigir. Por esto hay que insistir en el herbó de que los cuatro sistemas ideológicos son incompatibles entre sí. I. Algunos de esos elementos. F. que el empleo de los métodos del capitalismo clásico o del capitalismo soviético. . que podríamos llamar mixtos. La realidad demuestra que donde hay superexplotación. No deben mezclarse ni es posible tomar de uno algo y algo de otro. no puede adop­ tar nada de los otros sistemas sin exponerse a quedar desvirtuado y a dejar de ser lo que es para convertirse en su contrario. desde el punto de vista de respeto ul hombre.

En la actual situación no sólo de América Latina sino del mundo entero el capi­ talismo experimental es el menor mal posible. una actitud de protección del hombre en el trabajo y en su vida política y cultura!. Todo eso que llamarnos revoluciones (y que muchas veces no son tales). Y estos métodos no difieren. Otros lo consideran como simple nacionalismo progresista. impedir que los elementos jóvenes del ejército y los tecnócratas del capitalismo experimental tengan motivos de impaciencia que los inclinen a querer aplicar los métodos del capitalismo soviético o.impresión colocando una etiqueta distinta a lo que he lla­ mado capitalismo soviético. conduce al empleo de los métodos usados en el desarrollo de la URSS y sus satélites. o sea buscar formas de democracia en el trabajo. Si al capitalismo clásico sólo hubiera las alternativas del capitalismo soviético o del nnticapitalismo (condenado a desembocar cu un totalitarismo del tipo soviético. sin esperar la con­ quista del poder: 1) Reforzar constantemente las trabas a la tendencia del capitalismo a la explotación. oponerse a ello con la mayor energía. esto crea posibilidades de supera­ ción del capitalismo que todavía no han aparecido en los países asiáticos y africanos. Pero esta superación supone tres cosas que se pueden —y se deben— hacer constantemente. tenemos una más larga tradición política y nuestra raíz cultural es funda­ mentalmente occidental. no es otra cosa que la toma del poder político por la burguesía local. muy a menudo en alianza con ciertos grupos feudales o con in­ tereses que hasta ayer eran colonialistas. con cualquier etiqueta. dadas las circunstancias actuales de América Latina). en los países asiáticos y africanos. nuestro estado de desarrollo se halla algo más avanzado que el de. ante todo. de los del capitalismo. por ejemplo. Esta misma revolución es la que está ha­ ciendo América Latina. fortalecer los sindicatos. podría en efecto creerse que el desarrollo latinoamericano no puede salir de los cauces del capitalismo. La instauración de un sistema capitalista constituye una revolución bur­ guesa clásica. Sin embargo. Asia y Africa. en lo fundamental. Le llaman socialismo o comu­ nismo. si lo intentan. Es decir. . A fin de cuentas.

en los sistemas imperantes e incluso en el capitalismo ex­ perimental. un hecho de importancia fundamental es la creación o el fortalecimiento (allí donde existen) de mo­ vimientos poderosos. menos costosos y exigen menos sacrificios que los métodos del capitalismo clásico o del capitalismo soviético. se refieren fundamentalmente a la elección de los métodos de desarrollo. Entre los hechos que podemos provocar. Este estudio nos conducirá a contestar a la pregunta: ¿Qué que­ remos para el futuro. de la industrialización. Demostrarles que no puede haber supercxplotaeión sin destrucción de li­ bertades. citare unos cuan­ tos: continentalización do los problemas (agrario. . que saquen a flote a las masas sumergidas. solución de estos proble­ mas en el plano continental mediante los métodos democrá­ ticos y demostración. que quieran el desarrollo de América Latina por medios democráticos. y al método (inhumano) del ca­ pitalismo soviético. técnicos) contra la tentación de mezcla de métodos. las ideologías políticas y sociales en la América Latina de hoy. es decir. podemos fomentar y orientar el dea- arrollo de tal modo que el capitalismo al cual conduce sea un mal menor y tenga características menos dañinas que los capitalismos clásico y soviético y pueda ser superado en el luturo. Conocer no sólo las aspiraciones de los pueblos. sino que ha de ser producto de hechos. En suma. del militarismo). cómo queremos que sea América La­ tina? 3) Inmunizar a los hombres y a los movimientos. sino sus necesidades y lo que puede satisfacerlas. Frente al método (fracasado) del capitalismo clásico. de que estos métodos son más eficaces. populares. 2) Estudiar la realidad actual de América Latina y del mundo para ver qué cosas se pueden aprovechar. Finalmente. movimientos salidos del pueblo. ni aniquilación de la libertad que no conduzca » la superexplotación. en plena li­ bertad. Esta inmunización no puede lograrse 8Ólo con prédicas. a los grupos sociales y a ciertos estamentos (militares. con ello. sin poner *n peligro la libertad y sin exigir supercxplotnción. y que al mismo tiempo estén decididos a trabajar desde ahora por la superación del capitalismo que este des­ arrollo crea entre nosotros. cuáles se pueden mejorar y cuáles hay que rechazar o destruir.

Para que no se sucumba n la tentación de la supuesta eficacia del método capitalista soviético y a la supuesta fa­ cilidad del capitalismo clásico. por paradoja. También la intervención del senador Orueninjt en el Senado de loa Estados Unidos. con cluses me­ dias conformistas y con clases obreras acomodadas. publicada en el C o n fe s s io n a l R e c o r d . de modo más general. Johnson (cd. libertarios. porque engloba a ambas. John J. México. Cada vez que caen dos o tres dictadores. intelectuales castristas y organizadores comunistas. esto parece casi imposible de lograr. de la que sufro España y como la española. resulten más fáciles y más eficaces. De ahí el peligro que se perfila en América Patina boy. Lieuwen: A r m s a n d l ’o litic s i n L a tín A m e r ic a .l T h e R o le o f tlie M ilita r y in lin d e r d e v e lo fH td C olín- tr ie s . es preciso que los métodos de desarrollo democráticos. Después del militarismo cuartelero de los Melgarejo y Gómez. Washington. y Víctor Alba : E l m ilita r is m o . . luego el demagógico de los Pe­ rón y Pérez Jiménez. 1964.. México. 1959 y E l a s c e n s o d e l m ilita r is m o te c n o c r á tic o . de origen liberal). el fracaso del populismo y. 1960. se afirma que la democracia entra en un pe­ ríodo de estabilización. para dejar paso al paternalista de las juntas militares como la del ¡Ecuador y al “orientador” de los militares argentinos y brasileños. Y ahora se perfila ya el militarismo tecnomático de una extraña mezcla de jó­ venes oficiales y jóvenes hombres de negocios anticomunis­ tas. 1 9 6 2 . vino el militarismo de hacendados de los Somoza y Trujillo. Todos sabemos que existe en América Latina una larga tradición militarista (no muy distinta. en sus causas y en sus efectos. Lo que ocurre es que el militarismo cambia de modales.” 18 18 Para mayor conocimiento Del militarismo véase: E. peor que la dictadura militar o que la dictadura comunista. De igual manera. D. 2 de agosto de 1962. de la dase media latinoamericana (fra­ caso por no haber sabido destruir la oligarquía) puede te­ ner su castigo en un futuro próximo: el militarismo tecno- crático.C. EL CASTIGO DE LOS FRACASOS La división del movimiento obrero tuvo su castigo: el fascismo. Y o r k . Princeton. Con oligarquías en el poder. N u e v a .

No hay que olvidar. resúmenes de los libros de Lukaczs. aunque sea más es­ quemática. y lo igno­ ra todo de la historia del movimiento obrero. pues lo que circula bajo esa etiqueta es una mezcla extraña de stnlinisr. Este fenómeno de evasión por medio del “marxismo” es característico de los hombres de menos de 40 años. gente de la clase media. por osmosis. es un “marxismo express” —por decirlo así—. pero se niegan a estar ocu- . en el terreno de las ideas. está redescubriendo el marxismo (o acaso habría que decir el “marxismo”. Se es marxista por la misma causa que otros se aficio­ nan al alcohol. que ya Platón afirmnDu: “Quien sabe liberar a los pueblos. ahora. sabe también esclavizarlos”. América Latina. Los trabajadores —y menos los campesinos— no lle­ gan a esas sutilezas y su conciencia. estudiantes. porque ese nuevo tipo de “marxistas” no sabe abso­ lutamente nada de las polémicas entre marxistas. • Este militarismo tecnocrático de un posible futuro próximo tiene unas raíces ideológicas cuando menos bas­ tante curiosas. Pues no hay peor tirano que el paternalista que hace las “revoluciones” desde arriba. Sólo que quienes se evaden por los otros medios se preocupan poco de quedar bien con su conciencia. de frentepopulísmo nostálgico y de digests mal intencionados de las obras de algunos epígonos marxistas). Cada dos o tres generaciones se repiten ciertos descu­ brimientos. ante la perspectiva que aquí trato de señalar. suele ser más exigente y no se contenta con juegos retóricos. Es un descubrimiento curioso. Mien­ tras que quienes se evaden por el “marxismo” al uso rai­ man su conciencia y gracias a su nueva marca de “mar­ xismo” consideran que la tienen tranquila y feliz. Nuestros “marxistas” lo son. sino que se adquiere ese “marxismo” más bien por absorción en charlas. el erotismo o el jazz: por deseo de evasión. ni siquiera de los “marxistas- leninistas”. lectura de artículos de divulga­ ción.io superado. hoy. sacado de su contexto histó­ rico. La mayoría de esos “marxistas” están preocupados por la situación de América Latina. espe­ cialmente entre intelectuales. en el sentido de que no se hace por la lectura de las obras fundamentales del marxismo. las drogas.

reaparece el marxismo. en una teoría que sea tan poco exigente de sa­ crificios y riesgos como la defensa de Castro lo fue. organizarlo y ayudar a crear en él las condiciones para que de él surjan sus di- '•icentes. Castro ha sido el “tranquilizador” de esos “marxistas” . para el autorrigaño. que está lejos (y cuyo régimen no quisieran para ellos). El des­ cubrimiento del marxismo se hizo a finales del siglo pasado. padoa por ella. Por­ que ese “marxismo” al uso proporciona toda clase de mo­ tivos muy “revolucionarios” para la inmovilidad. y entretenerse en polémicas bi­ zantinas (que recuerdan los mejores tiempos del trotslcysmo) en vez de ir al pueblo. necesitan otras aspirinas ideológicas. es decir. vino la adulteración sistemática por los stalinistas. pero la primera vez que se emplea como pretexto pnrn la inmovilidad. El segundo descubrimiento fue después de la primera Cuerra Mundial con la formación de los partidos comunistas. permite adoptar actitudes de todo o nada (y como todo no puede lograrse. pero emasculado por el deseo de ser “revolucionario” sin riesgos ni sacrificios. crearse enemistades. combatir. por la afirmación dialéc­ tica de que no se pueden saltar las etapas) para dejar de ser castristas sin dejar de sentirse “revolucionarios”. Defienden a Castro. y sirvió de base a la formación de algunos partidos socialistas (en especial el argentino). De ahí el redescubri­ miento del marxismo y su transformación en “marxismo”. Y justamente cuando los comunistas van dejando de usar el léxico marxista (lo único que seguían utilizando del marxismo). les propor­ ciona explicaciones (por ejemplo. Este . no hacer nada). Esta es la terrera vez que se descubre el marxismo en \ menea Patina. o n los inmigrantes europeos. Defender a Castro Ies daba prestigio (por lo menos hasta hace un tiempo) y no les imponía ningún sacrificio. Ocuparse de su país significa correr ciertos riesgos. Castro ha creado una crisis en los castristas latinoame­ ricanos. educarlo. En cierto modo. ese “marxismo” los aleja de Castro. quedan así con la con­ ciencia tranquila y con ello encuentran pretexto para no ocuparse de lo que ocurre en sus propios países. El “marxismo” es la salida de esta crisis.. Luego. Pero justamente porque Castro ya no lo es (sobre todo después de la crisis cubana del otoño de 1962). .

sobre los métodos con que se ha logrado y las reper­ cusiones que ha tenido en la potencia militar rusa. Po­ quísimos tienen una noción clara de la plusvalía. Y entre ellos no dejan de circular materiales. si miraran los hechos cara a cara. Casi al mismo tiempo que los jóvenes de la clase media descubrían el marxismo (o el “marxismo” ). no hay mu­ chos que puedan dar una definición de la dialéctica ni que puedan aportar ejemplos de materialismo histórico. “marxismo” va separando del castrismo y del comunismo a muchos elementos que hasta ahora podían considerarse como compañeros de camino. En realidad. porque se comienza a ver que Moscú perdió el tren en América Latina por lo menos por una generación. porque aleja de la actividad transformadora a elementos que podrían ser pro­ vechosos. Entre los jóvenes militares latinoamericanos que leen libros mandatas y manuales sobre marxismo. ofrece ciertos peligros. ni su base filo­ sófica. . los compañeros de ca­ mino comunistas de apenas ayer pueden convertirse en los compañeros de camino de los dictadores de la eficiencia de mañana. durante la guerra contra los comunistas del Vietnam del Norte. el marxismo al uso proporciona los medios de seguir conside­ rándose revolucionario sin subirse yn a un carro que no va a ninguna parte. Este descubri­ miento tardío se hizo al calor de dos influencias: la noción de la guerra psicológica recogida por ciertos grupos mili­ tares franceses en Indochina. lo que se ha venido llamando táctica y estrategia marxista (en realidad. sobre todo con el aderezo chino cocido por los cocineros de la OES. Lo que los militares están descubriendo en el marxismo no son las concepciones políticas y sociales. leninista y stalinista). por el camino de ese pseudomarxismo. informes. en cambio. que en cierto modo es útil para América Latina. (descubrimiento que condujo a las aberraciones de la OES francesa) y la pro­ paganda castrista. Pero. Y estos dictadores también han descubierto el mar­ xismo. comentarios sobre el desarrollo industrial sovié­ tico. Cuando serlo ya no es ren­ table. lo empezaron a descubrir los militares latinoamericanos. Esto. es plato corriente en el menú intelectual de esos jóvenes militares.

pero cuyo resultado está siendo como un boomerang. Todo esto no es una exageración. a la larga (o a la corta). ningún ejército está libre de esos cursos de marxis­ mo. participación real de las masas en la vida nacional) eso es lo que los militares jóvenes de América Latina se sienten cada vez más tentados de hacer. pues hace stalinistas (o leninistas en el menos malo de los ca­ sos) a muchos militares jóvenes. aunque los dictadores se crean en los inicios anticomunis­ tas. organizados con el propósito de “conocer al enemigo”. la convicción de que los fines justifican los medios. industrialización. La mano fuerte. esos procedimientos comunistas ofrecen una seduc­ ción considerable. o los que se importen. • Esos jóvenes militares y los técnicos y algunos hom­ bres de negocios ultramodernos que se les junten no podrán . destrucción de las oligar­ quías. la eficacia por encima do la libertad. pero que. Lo mismo ocurre en ciertos círculos nasseristas argentinos. a mandar con la fuerza de las armas. El marxismo —lo que de el asimilan y aceptan como métodos. Naturalmente. Utilizar los métodos marxistas. acabarán siendo orientadas por los comunistas locales. y poner esos métodos al servicio de fines que flotan en el ambiente. que harán algunas reformas. en cierto modo. los sistemas cuarteleros de disciplina social. los militares jó­ venes latinoamericanos sienten que ya no pueden mostrarse militaristas dictatoriales y oligárquicos sin una justificación ideológica. lo que para otros resulta condenatorio del régimen y de los procedimientos comunistas. sin ne­ cesidad de razonar ni de tener en cuenta las reacciones po­ pulares. demagógicas. Combatirán al comunismo. que todos quieren (re­ forma agraria. son métodos que para cualquiera de nosotros resultan repulsivos. Podríumos decir (pie. para los mi­ litares resulta una apología de esos métodos. Para el militar. la regimentación de las masas. pero para ello emplearán armas comunistas. Y la consecuen­ cia será que los pueblos latinoamericanos se encontrarán sometidos a dictaduras “revolucionarias”. aunque reprobándolo oficialmente como ideo- logia— les proporciona esa justificación. Práctica­ mente. acostumbrado a la disciplina de cuartel y. En la escuela de altos estudios militares del Perú se estudia marxismo. muchas veces.

El “jefe” aparecerá. deberán buscar el apo­ yo de la masa y ésta. en mil novecientos sesenta y tantos. Pero para llegar a esto. tal vez ganarla. establecer los sistemas de regí mentación y embru­ tecimiento colectico: los comunistas. escéptica. en una ineficicncia mayor aún que la que se intentó corregir (ma­ yor. sin lesionar intereses. darle una mística. finalmente. porque no habría libertad pura criticarla y superarla). encua­ drarla. cansada de militarismo. Y más adelante. entonces los nuevos dictadores tecnócratas deberán convertir los medios de eneuadramiento de la masa no para mantener su entusiasmo. La batalla que Moscú perdió en Europa en 1945-48. pero que por un momento pueden recoger y reflejar la desilusión y frustración del pueblo. que no coinciden ni con las intenciones ni con las necesidades del pueblo. y por lo tanto en la subsistencia de la injusticia social pero con menos posibilidades de combatirlas. sino para frenar su protesta o para dominarla y conducirla. deberán capitalizar con alto rendimiento y bajo consumo. en América Latina. Además. Para vencer la resistencia de los intereses heridos y de los obreros explotados. hacer las reformas que de buena fe quieren. a tra­ vés de militaristas de un nuevo tipo. En América Latina los tecnócratas de uniforme y sus aliados están tan separados del pueblo como en los países donde ya el nasserismo manda. Y será gracias a la imbecilidad habilidosa de las oligarquías y a la timidez de laa izquierdas democráticas. Y el experimento habría de desembocar en un fracaso de las buenas intenciones. podrá. Se hallan animados de bue­ nas intenciones (esas buenas intenciones que en política conducen siempre a la dictadura). sólo les apoyará si saben movilizarla. causada por los que se llaman de­ mócratas y “revolucionairos”. Los eficientes acabarían conduciéndonos al caos bien planificado y los impacientes acabarían imponiéndonos pa­ . cuando venga la inevitable decep­ ción de esa masa ante unas reformas que habrán de fra­ casar a la fuerza (por paternalistas y hechas sin la participación real de la masa) y cuando se le exijan sacrificios para capitalizar. la que perdió en Cuba en 1962. los militares y tecnócratas impacientes habrán tenido que pedir la ayuda de los únicos que en América Latina saben encuadrar a las masas.

en lo fundamental. Perdida la confianza en la masa no hay por qué recurrir ya a las formas democráticas (aunque se respete la fachada democrática por razones de propa­ ganda). Es. para dar al hombre mayor libertad de ser él mismo (en mayor libertad se comprende. cl castrismo y la dictadura de los técnicos impacientes son producto de situaciones que. con otros regímenes postrevolu­ cionarios en que se frustra cuan­ do menos uno de los términos que constituyen la aspiración de todo movimiento revolucionario. a transfor­ mar la sociedad o. Tal vez entonces la URSS consideraría que esa vez sí que merecía la pena de arriesgar más que por Cuba. se van adoptando casi impremeditada­ mente procedimientos paternalistas. justa­ mente. tan eficiente. tan en­ tusiasta como conviene a esos grupos y como ellos mismos lo son o quieren serlo. se frustró el aspecto libertario. la liber­ tad económica. falsificada. a un grupo social nume­ roso. El stalinismo. lo que el stalinismo tiene de común. libertad a la dictadura y f rutero idad a la desconfianza y la delación. evidentemente. Esto. aunque en el stalinismo llegó a grados nunca imaginados antes. y se acaba llamando felicidad a la desdi­ cha. como en la Revolución Frnncesn. En . Este tiende. adulterada.ciencia a trancazos. tienen algo en común: una revo­ lución fracusada. aunque en apariencia muy distintas. Unas veces. no es privi­ legio del stalinismo. para tratar de sacar provecho del estupendo ma­ re magnum que seria el producto de la inexperiencia pedan­ te de ¡os tecnócratas de uniforme y de los de paisano. Entonces. se quiere obligar a la gente a ser feliz tal como los cesaristas del momento en­ tienden la felicidad. Son siempre gru­ pos sociales minoritarios que pierden lu confianza en la masa porque ésta no es tan rápida. es decir la posibilidad material de gozar de todas las otras clases de libertad). siempre. cuando me­ nos.

ambos as­ pectos. Hay que probar otros medios para desarrollar a América Latina”. Lo grave es que este grito muchos lo lanzan de buena fe. el nivel de vida de la masa empeora. como ya expliqué. incapaces de sacrificios propios y muy capaces de exigir sacrificios a los demás. Y de rebote. Pero si se mira la historia de América Latina sin los anteojos del privilegio. es señal de que la democracia no sirve. en tres países la revolución au­ téntica). el libera­ lismo anticlerical y explotador y el conservadurismo clerical y paternalista. Ninguno de los regímenes que se han probado ha resultado eficaz para hacer progresar a América Latina. creyendo que en América Latina ha habido democracia. la que es a . Lo único que no se ha ensayado es la democracia.otras se frustran. como en el caso de la revolución latinoamericana. y que. como en Cuba). tienen un común grito d« combate: “La democracia ha fracasado. para la dictadura de la eficiencia. la verdadera. al mismo tiempo que el de la minoría que forma la opinión pública mejora. Todo ha fracasado (menos. el social se ínistra del todo y el libertario se queda a mitad del camino (o se frustran ambos. los convierte en elementos indispensables. el militarismo de los brutos uniformados y el militarismo de los inteligentes de uniforme. • Todos esos elementos frustrados. si ha­ biéndola habido estamos como estamos. que cuando más (y no siempre ni en todas partes) hemos tenido una farsa de democracia representativa. la falsa revolución y la revolución auténtica. el poder continúa en manos de la oligarquía terrateniente. la dictadura de la eficiencia no sólo atrae a los comunistas (como los atrae cualquier régimen en que pueden ejercer su influencia) sino que. En otras. lo que salta a la vista es que en América Latina nunca ha habido democracia. Se ha probado todo: la dictadura eficaz y la dictadura de la corrupción. Es esta frustración (y no la miseria. como dicen muchos) lo que crea el terreno abonado para la propaganda comunista y también para el patemalismo dictatorial de los técnicos. por circunstancias especiales. impacientes. Las masas siguen estando sumergidas. el libertario y el social. de­ cepcionados.

. social y económica. la que es gobierno del. olvidando los mitos y los privilegios de para­ sitismo social.la vez política. la conclusión lógica debería ser: ¿y si pro- liáramos la democracia? Esto es lo que quiso tratar de hacer la Alianza para el Progreso. ¡wr y para el pueblo. Entonces.

Í n los Estados Unidos se empe­ zó u suponer que tal vez tenían razón los norteamericanos (que los hubo y numerosos! y los la­ tinoamericanos partidarios de crear las condiciones de una de­ mocracia auténtica y estable en América Latina. Los mismos que escupieron no lo sabían. Castro y los escupidores de Ca­ racas fueron útiles. ('astro comenzaba a inquietar a Washington. hasta entre algunos po- . Nadie pareció comprender. En este sentido. El viaje salpicarlo de salivazos de Nixon puso la piel de gallina a los diplomáticos y dio terna a los políticos. sino u las reaccionarias. Washington comenzó a escuchar lo que los latinoame­ ricanos de izquierda habían estado diciendo. entonces.III. Notas para un tratado sobre la sordomudez UNA REVOLUCIÓN A PLAZOS FAULES En 1959. que quienes escupieron a Nixon no representaban en América Latina a las fuerzas revolucionarias. acaso más a la diplomacia norteamericana ue al pueblo latinoamericano. Entre economistas e intelec­ tuales.

puede ser pacífica. entonces) que la clase media. no en la con­ cepción. sino en la estrategia.. debe realizarse una revolución. propusiera la Alianza para el Progreso y que..líricos. que prestara oído (¿qué oído?) a su voz (¿qué voz?). Pero. Kennedy lo expresó muy claro: “Creo que existe común acuerdo sobre la necesidad de una revolución en América Latina. hacer el balance y sugerir cambios. Por esto. Creíamos en la revolución a plazos fáciles. parte de ellos. debe haber progreso. las oligarquías se avendrían a ir cediendo sus privilegios. De ahí que el presidente Kennedy. pagaderos por los Estados Unidos.strista y de los préstamos norte­ americanos. no por parte de América Latina. pacífica o san­ grienta. ni los dirigentes populistas. la cual. ni los más apasionadamente pesimistas como yo— vio entonces que la Alianza no podía ser una empresa gu­ bernamental. en cualquier caso. una vez en la Casa Blanca. se echó de ver que incluso sin peligro comunista en América Latina. Todos estábamos convencidos de que con la presión conjugada de la amenaza cn. debía haberse pre­ parado como una ofensiva en vez de planearse como unas maniobras. en mi opinión.” . • El móvil de la Alianza. el interés nacional de los Estados Uni­ dos coincidía con el interés social del pueblo latinoame­ ricano. Los hechos pronto nos demostraron que habíamos errado. ya antes de ser ele­ gido. siempre sorda. Y se creyó (todos lo creimos. Nadie —n i Kennedy. ni b u » consejeros en asuntos la­ tinoamericanos. La historia de la Alianza parece un chiste. la estructura y hasta la táctica de lo que. cuando menos. tratara de darle forma oficial. desde el principio. representada por los movimientos populistas. por lo menos. Es la historia de un mudo que quiso que lo escuchara un sordo. De una burocracia que no supo lograr que el pueblo le prestara su voz y que intentó convencer a la oligarquía. era el elemento que podía hablar y deseaba hablar en nombre del pueblo latinoamericano. ni los comen­ taristas. podemos ver hoy la Alianza con cierta pers­ pectiva.

puesto que una evolución de dos o tres años (desde el viaje de Nixon y desde la caída de Batista). por cierto. Necesitamos. del 13 de marzo de 1961.. esto no era otra cosa que una revolución burguesa. a menos que ampliemos las oportunidades para nuestros pueblos. . la revolución latino­ americana. ni se interesaban por América Latina ni estaban dispuestos a ayudar a la reali­ zación de las aspiraciones de los latinoamericanos. el propio Kennedy lo indicaba: “A menos que se emprendan libre­ mente las necesarias reformas sociales. tampoco bastaría. asumir una actitud que presuponga el alineamiento de los latinoameri­ canos en una cruzada anticomunista. hasta poco antes. en el mecanismo de un gobierno (evolución. un nuevo y amplio repertorio de actitudes y decisiones. pues. la revolución de los pueblos nuevos. nuestra alianza. incluyendo la refor­ ma tributaria y la reforma agraria . la revolu­ ción de las naciones proletarias. ¿A qué viene. a menos que las grandes masas del Hemisferio participen en una creciente prosperidad. El principal. Los Estados Unidos. Cuán amplio debía ser este nuevo repertorio. pero no son éstos los únicos factores. que fue como '* presentación de la Alianza a los gobiernos latinoamericanos.. nuestra revolución y nuestro ensueño habrán fracasado. No cabe duda que en esta evolución fueron factores importantes el viaje de Nixon y el fenómeno casuista. es una evolución casi repentina. la diplomacia del dólar no bastaría. que los Estados Unidos se dieron cuenta de que eso que llaman revolución del tercer mundo. en cambio.” 1 Pero el hecho de que la Alianza hubiera sido propuesta por los Estados Unidos no dejaba de suscitar recelos. que escapó a casi todos los observadores latinoamericanos. cierto. que de súbito lancen la idea de la Alianza? De súbito.. mucho más rápida que la que pudo registrarse en gran parte de los gobiernos latinoamericanos). lisa y llanamente una revo- x Las tres citas son del discurso del presidente John F. Pero ¿qué hacer? ¿Cómo lograr el triunfo de esta re­ volución que Kennedy creía (y todos con él) que podía *er pacífica? “Volver a la política del buen vecino no bas­ taría. Ken­ nedy en la Casa Blanca.

Durante decenios. sino para resol­ ver problemas. sobre todo. en América Latina. Por primera vez. sin caer en el totali­ tarismo. que en Asia vendrá orientada por la tra­ dición de satrapía. Sin esta sociedad capitalista no hay posibilidad de ir más allá de ella. de que sólo pensaban en ella para sus inversiones privadas. sino una revolución capitalista. una de las muchas formas que puede adoptar una sociedad capitalista. pasar del feudalismo a cualquier forma social producto del capitalismo. La clase obrera y el . La buena íe de los Estados Unidos al proponer la Alianza para el Progreso podía aceptarse si se tenía en cuenta que esta Alianza era un instrumento para realizar no una revolución socialista. Y esta es una de las cosas que se precisaba aclarar. Revolución que en Africa tendrá unas características dadas. Aho­ ra bien. que en los Estados Unidos parecía craeping aocialism es. las fuerzas más progresivas de Amé­ rica Latina se habían quejado de que los Estados Unidos no la ayudaban bastante. escue­ tamente. poco numerosa (y probablemente por esto) había preferido congraciarse con la oligarquía terrateniente. y que en América Latina tendrá otras características. la clase inedia. esa revolución pacífica? La dase media. Y la ofrecían no para fomentar empresas norteamericanas.lución cuyo objeto era convertir estructuras sociales semi- íeudales en estructuras capitalistas. • ¿Quién quería. probablemente determinadas por el carácter tribal de la sociedad que trata de transformar. los Estados Uni­ dos ofrecían a América Latina una ayuda que superaba a la ofrecida a cualquier otro continente. determinadas por el carácter semifeudal de la sociedad actual y por la larga tradición —heredada de la época colonial— de ‘‘dirigíanlo” estatal. Este dirigismo. esos problemas que mantienen atada a Lati­ noamérica a las argollas oligárquicas. Porque la alta bur­ guesía. especialmente quienes no consideraban que la so­ ciedad capitalista fuera el ideal ni el objetivo de su lucha. necesitaba el apoyo de la clase obrera y del campesinado para descartar a la oligarquía del poder polí­ tico y pare realiïar esa revolución. Marx lo dijo ya. Esto era un hecho que debían comprender y aceptar todos. no se puede. que estaba creciendo y se hallaba en ascenso.

a la que quiere horrar del mapa social. y después la monopolizó. que por sí mismos. campesinado. no po­ dían hacer esta revolución (en Cuba misma. como es lógico. también se beneficiarían de esta revolución aunque no fuera más que por el hecho. ante todo. ni los gobiernos oligárquicos. de que la industrialización ha de aumentar el peso espe­ cífico de la clase obrera y la reforma agraria ha de con­ vertir al campesinado en una clase media rural. podían apoyar la Alianza. En los Estados Unidos se había llegado a la conclusión de que era cierto lo que tantos latinoamericanos dijeron durante decenios: que la industrialización es precaria y des­ equilibrada si no va acompañada y. la inició la clase media. no una clase. Ahora bien. puesto que en nuestro mun­ do actual no existe otra manera de llevar a cabo un plan económico y social). Lo paradójico es que en el momento en que los Estados Unidos se convencían de esto. que además. la clase media y de rebote. como es lógico. en América Latina. se vería libre de su no siempre cómoda alianza de circunstancias con la oligar­ quía. a los técnicos que vean las cosas en términos po­ líticos. El proletariado y los cam­ pesinos. la alta burguesía. que sin reforma agraria los beneficios del desarrollo no se reparten equitativamente y JP1® la industrialización hace más ricos a los ricos y apenas les quita pobreza a los pobres. parecía que lo olvidaban los mismos que durante . a los oligarcas que renuncien a sus privilegios. precedi­ da. por una reforma agraria. que limita sus posibilidades. Pedir a los burócratas que se conduzcan como revolu­ cionarios. como al campesinado y al proletariado). ni los partidos que veían en la Alianza sólo un medio de combatir al comunismo y no algo que de­ bería hacerse incluso si no existiera el comunismo. en lo posible. ni las organi­ zaciones burocráticas y técnicas encargadas de aplicar la Alianzu (y había que aceptarlas. sino ün partido para utilizarla con el fin de someter tanto a la clase media. De ella se beneficiaría. evidente. es pe­ dir milagros y soñar en la posibilidad de actitudes que nun­ ca se han dado ni se dan en política. Pero la unión de esas tres fuerzus podía hacer la revolución pacífica. a los reaccionarios que acepten la revolución democrática.

recurriendo para ello a medios indirectos. se necesitaba re­ formar el sistema fiscal. por ordenada que sea. Esto. . pues. escuelas para sus hijos. Para pagar la reforma agraria. pagando lus indemnizaciones a los propietarios de latifundios expropiados de tal modo que estuvieran obligados a invertir el monto de estos pagos en la industria nacional. semillas. ganado. Pero. tractores. una reforma agraria democrá­ tica Bupone que se indemnizará a los propietarios cuyas tie­ rras se expropien y que se proporcionará a los campesinos que pasen a ser dueños de su campo los medios pura cul­ tivarlo con provecho: aperos. . tiene que ser peligroso. escuelas técnicas. hospitales. du­ rante cierto tiempo. Cuando se saben los detalles del mismo. ¿con qué? La respuesta es obvia: con el dinero de quienes ganan dinero. El sistema fiscal latinoamericano es de una injusticia asom­ brosa. Preci­ samente esto había do ser la principal función del Banco Intcramerlcano de Desarrollo. . • Una reforma agraria. Han do pagarlo los propios países. los técnicos y los materiales que puedan acortar el lapso de baja de la pro­ ducción. Por el otro. Estas protestas podían contrarrestarse de dos maneras: por un lado. en América Latina. en forma de evasión de capitales y de disminución de las reinversiones. Pero esto iba a provocar protes­ tas. al mismo tiempo. carreteras. Es decir. Todo esto cuesta dinero. La Alianza debía estar ahí para proporcionar los medios. donde la tasa de aumento de la población es superior u la de aumento de la producción. provoca inevitablemente un descenso de la producción agrícola. con impuestos justos. No sería justo que esto lo pagaran también los Estados Unidos y es de suponerse que los países mismos sentirían herido su espíritu nacional si se sugiriese siquiera que así fuera. Pero.tantos años lo afirmaron sin lograr persuadir a los norte­ americanos. y también vivienda. repatriando los capitales evadidos. se extraña uno que no se hayan producido motines por la injusticia fiscal. y sólo se explica esto por el hecho de que se trata de una injusticia oculta tras la maraña de la fraseología técnica.

así como las medidas de integración. inducen a los mismos que hacen el cam­ bio a adoptar medidas antidemocráticas. cuando menos.. toda transformación social crea problemas que. Nadie hizo comprender al hombre de la calle las posi­ bilidades que le daba la Alianza. Lo era. para no cam­ biar los sistemas fiscales. y por la parsimo­ nia en la ayuda económica. por la ex­ clusión de toda inversión de tipo social. Kennedy pidió a su propio congreso un plan general de ayuda al ex­ tranjero y sugirió que en América Latina deberían planear­ se el desarrollo económico y social. en el ánimo de quienes la con­ cibieron y propusieron. Con la Alianza. que a su vez conducen al totalitarismo. puesto que la Alianza había sido pro­ puesta por los Estados Unidos. las inversiones pú­ blicas internacionales se ponían al servicio de objetivos so­ ciales. Por otra parte se comenzaban a facilitar préstamos públicos a empresas gubernamentales. No lo fue nunca en el ánimo de la mayoría de. La Alianza debía ser este mecanismo. nadie le hizo ver que con la Alianza habían perdido validez todos los pretextos que se. dirigentes y dirigidos. La actitud de los Estados Unidos es decisiva en la econo­ mía latinoamericana y lo será durante mucho tiempo aun. para no integrar las economías. Pero si hay un mecanis­ mo para acudir en ayuda de quienes hagan reformas. Los Estados Unidos habían sido siempre opuestos a todo plan a largo plazo y se mostraban fríos ante los intentos de integración económica. se les acusara de ser proyanquis. no se resuelven. enton­ ces la reforma puede triunfar. Esto también cambió. Y si unos mantenían al hombre de la calle en la igno­ rancia porque así convenía a sus intereses. de 1959. los latinoamericanos. En suma. para que los problemas que éstas suscitan se puedan resolver sin necesidad de coacción.. coactivas. Esta actitud huiría sido tradicionalmente caracterizada por el miedo a los cambios en la estructura social. Ya con el acta de Bogotá. le daban para no hacer reformas agrarias. otros lo hacían por temor a que. la actitud pasó a ser diametralmente opuesta. . sin recurrir al totalitarismo. si propagaban la Alianza.

. a no dejar nada al margen ni en la sombra. En re­ sumidas cuentas. Más todavía: Washington nunca intervino en las tenta­ tivas latinoamericanas para estabilizar los precios de las materias primas de exportación. y buscó las soluciones multilaterales. Esperaba que los gobiernos latinoamericanos con la ayuda financiera del norteamericano y de los de Europa Occiden­ tal. otro tabú: el de la estructura social inmutable. en suma. y Kennedy mis­ mo propuso que este problema se estudiara en común. El paso que así se daba era de consecuencias incalculables. . Cuando el Plan Marshall no se hizo tanto. puesto que en 1947 los especialistas norteamericanos trazaron un plan que se presentó a los países europeos. por fin. de carácter con­ tinental. el de los préstamos a empresas gubernamentales. Pero ya en 1960 Wash­ ington comprendió que sin esta estabilización no es posible un desarrollo económico sólido y regular. Además de la eliminación de estos tabús que habían sido un freno al desarrollo de América Latina y que en­ cauzaban los beneficios del mismo hacia minorías privile­ giadas (el tabú de la integración. Washington destruyó. a América Latina a analizar todos sus problemas. Y esta destrucción era de importancia enorme.. Y ofrecía la posibilidad de que fuera América Latina misma la que decidiera su destino. puede decirse que Washington se apar­ tó de la bilateralidad que había sido su procedimiento fa­ vorito. adoptaran medidas que transformaran la estructura so­ cial latinoamericana y que asociaran a la aplicación de estas medidas al hombre de la calle. para que éste recogiera. el de las inversiones de tipo social). En cierto modo. Ahora debían ser los especialistas y ministros latinoamericanos quienes se encargaran de trazar las líneas generales del plan para América L atin a. Kennedy invitó. puede decirse que Washington esperaba que en América Latina se llevara acabo una revolución por arriba y con la colaboración de la base de la sociedad. los beneficios del progreso económico. Tal vez esto fue la causa inicial del fracaso de la Alianza. bajo la presión de las cir­ cunstancias y también como reflejo de una nueva compren­ sión política de la realidad mundial.

La conferencia de Punta del Este debía permitir ver si había habido una revolución igual en el espíritu y la mentalidad de los gobernantes lati­ noamericanos. una revolución en la política lati­ noamericana de Estados Unidos. si éstos se habían dado cuenta de la urgen­ cia y trascendencia de los cambios sociales. en unos casos. que conducirían a una situación de ilusio­ nes perdidas. • En la reunión de Punta del Este. de por sí. los gobiernos se dividieron en dos grupos: los países latinoamericanos gran­ des y los pequeños. Encargó a gru­ pos de expertos (que no representaban a gobiernos. y de que en otros se limitaran a reformas que podríamos llamar Potemkin (por aquello del ministro de Catalina de Rusia. LO S E N E M IG O S IN T E R N O S DE LA A LIA N Z A El peligro era que hubiera gobiernos o sectores sociale. para darle la impresión de que hacía cosas). en los Estados Unidos. Había otro riesgo de no menos gravedad: el de las ilu­ siones excesivas. Era preciso hacer comprender muy bien a los norteamericanos ue la Conferencia de Punta del Este no haría desaparecer 3 e la noche a la mañana la desconfianza tan arraigada en América Latina hacia Washington. propicia a las aventuras demagógicas en Amé­ rica Latina. y a las reacciones retrógradas provocadas por un sentimiento de frustración. Estos últimos propusieron el estable­ cimiento de un organismo multilateral y que las decisiones de la Alianza fueran tomadas multilateralmente. La OEA preparó la reunión de Punta del Este con la idea de que no se presentaría este peligro. poderosos de América Latina que se aferraran a los tabús que Washington lia estado descartando de su política laitio- amcricana. Esto era ya. Pero ninguno de esos peligros tenía la importancia del peligro de que los gobiernos se durmieran. que construía fachadas de casas nuevas a lo largo de los caminos por los que pasaba la zarina. sino que fueron llamados por su propia personalidad profesio­ nal) que redactaran los planes sobro los cuales trabajarían los ministros y sus consejeros. tanto e» .

Eliminando lo supranacional. el “bombero”. Si los gobiernos son oligárquicos. la Alianza de­ bía forzosamente servir a las oligarquías. que no pueden resolverse más que en el plano continental. no eran los pueblos los que asumían responsabilidad. En estas condiciones. los gobiernos evitaban que la Alianza pudiera ser lo que debía ser: un medio de presión de los pueblos. Es decir. el del comercio de materias primas. Como se ve. No fueron los Estados Unidos quienes se opusieron a esta característica multilateral y continentnlizante que los pequeños países querían dar a la Alianza. creyendo que. el téc­ nico. han resultado menos peligrosos que los enemigos que la Alianza ha secretado por sí misma. los de la consigna. y some­ tían la Alianza a los diplomáticos. deseosos de sacar ma­ yor tajada de los fondos de la Alianza. Esos enemigos internos han s i d o el burócrata. del militarismo. hacer de la Alianza un instrumento de los pueblos para presionar a los gobiernos. no po­ día hacerlo la diplomacia. el de población. sino que tiene características muy estrechas. los reaccionarios feudales y los reaccionarios castrocomunistas. paternalmente. lo referente a préstamos y a manejo del dinero como a planeación. No hay duda que la planeación nacional es in­ suficiente y que existen problemas como el agrario. la Alianza quedaba desde su nacimiento condenada a ser un instrumento de los gobiernos. Fueron los gran­ des países latinoamericanos quienes. cuantos han procurado que la Alianza se convirtiera en una Alianza . Esto. continental o multinacio­ nal. claro está. impusieron de he­ cho las negociaciones y acuerdos bilaterales. el . no declaración “de los pueblos de Amé­ rica”. el supernacionalista. Eran los gobiernos los que. podrían obtener una parte más considerable de los fondos. La fiarla que firmaron en Punta del Este todos los go­ biernos latinoamericanos se llamaba11 declaración a los pue­ blos de América”. • Los oligarcas de la tierra. el nacionalismo en América Entina no es todavía un nacionalismo latinoamericano. y que requieren una planificación con­ tinental. prometían cosas a los pueblos. el indi- gema. como ellos disponían de mayores fuerzas de presión por ser pníses mayores y más importantes económicamente. La solución hu­ biera sido.

de que el nuevo funcionario se enquistara y anquilosara. y los norteamericanos no conciben el despilfarro que no esté bien calculado y nunca dejan lugar para la impro­ . Ante estas acechanzas. de erro­ res. Por esto todos los problemas latinoamericanos subsisten. Por lo tanto. Mas estos burócra­ tas están obsesionados por la eficiencia. la paralizaran. es una de las más irresis­ tibles de todas las épocas. El técnico puede tender ante esto a poner la eficiencia por encima de los resultados sociales. los norteamericanos se han impacientado y han decidido hacerlo todo por su cuenta. Este peligro es doble. de desorganización. de los estudios y papeleo. y por lo tanto. También exis­ tía el riesgo. necesitaba organismos nue­ vos. además. de ineficiencia. agrava­ dos por el tiempo. Y la eficiencia no es. del statu quo disfrazado de reformas del país propio. la característica distintiva de las reformas. Estas suponen siempre cierta dosis de despilfarro. claro está. de las estadísticas. para el Progreso del Burócrata internacional. Y si no puede hacer esto. Es des­ agradable. los esfuerzos y el dinero perdidos y por la frustración acumulada con estas pérdidas. de los gráficos. puesto que no se consigue ni siquiera este fin. entonces lo más probable es que se convierta en un burócrata resignado. porque los jóvenes técnicos latinoamericanos tienden a esta especie de monomanía higiénica de la eficien­ cia. Y ambas cosas han sucedido en proporción aún mayor de la que cabía temer. puesto que la tentación adminis­ trativa. Los expertos y técnicos son también burócratas. precisamente. La Alianza era una concepción nueva para la que. en el terreno práctico. Pero el sistema interamcricuno tenía una pesada he­ rencia de burócratas acostumbrados a otros problemas y a otro ritmo de realizaciones. pero esto no puede negarse. la Alianza se ha con­ vertido en una Alianza para el Progreso de las buenas rela­ ciones entre los Estados Unidos y América Latino. a sacrificar lo que en las reformas hay de realmente transformador en aras a la esté­ tica de la organización. Existía til peligro de que los viejos burócratas tendieran a poner la Alianza al nivel de su capacidad. ni siquiera el Plan Marshall podía ser­ vir de precedente. de “amnteurismo” . fabricante de es­ tudios e informes y carente de entusiasmo. del Experto. lo cual reduce su alcance y provoca frustraciones.

de los organismos interna­ cionales . pero tan es­ trictamente técnicos. El mismo técnico. y q u e acabaran aceptando como reformas lo que sólo eran fachados de tales. pero es mejor que los electores crean que todo . Esta veneración por la eficiencia ha tenido consecuencias nada inocuas. Bueno es que vengan millones. de los que veían en la Alianza la posibilidad de hacer en su país lo que no hacían los vecinos. Y esto ha sucedi­ do. de conseguir ventajas naciona­ les. de maniobrar para satisfacer clientelas políticas. que podría dudarse de que fueran capaces de dar un puñetazo sobre la me­ sa y de enfrentarse a go­ biernos cuando éstos tra­ taran de darles gato por liebre. equipo. o el político o diplomático a la vieja usanza. Para no crear jroblemas de detalle.visación del aficionado (a menudo con más olfato que el especialista). de no hacer olas. constituían otro elemento de frustración posible. y que siempre han estado dispuestos a disimular que alguna realiza­ ción es de la Alianza para ponerla en el haber de su pobre balance guebernamentul o personal. por ejemplo. La Alianza debía encender el en­ tusiasmo y los “bomberos”. tan apolíticos. en último extremo. que para decidir si los planes que presen­ tan los países merecen la ayuda de la Alianza se de­ signen técnicos muy re­ nombrados. es capaz de sacrificar la solución de [ os problemas mayores. Las reformas precedi­ das de estudios son las mejores pero. tan no soñado­ res. coches. Y no hablemos de los supernacionalistas. los que apagan las velas mien­ tras arde la casa. es preferible tener refor­ mas sin estudios que estudios sin reformas. podía también ser un peligro. deseoso de mantener las aguas tranquilas. técnicos.

De este modo. es difícil. infortunada­ mente para el dispéptico. a la fuerza. la Alianza ha sido un plan confidencial.” Están ahí para decir. cualesquiera que sean los títulos con que ador­ nen su costosa inutilidad. erróneos. la técnica en suma. Naturalmente. si no hay manera de conseguirlo de acuerdo con los técnicos. pero pue­ de hacerse así y a s í . pero no dicen lo que se puede hacer en el terreno en que se necesita —en el terreno político— sino sólo lo que es posible en el terreno en que no servirá de nada ha­ cerlo: en el estrictamente económico o. Porque cuando algo se ne­ cesita. por muy bestiales. en el plano individual. pomposamente. de conseguir lo que se necesita sin recurrir a bestialidades. duros. Con la Alianza. • Cuando un enfermo de dispepsia va al doctor y éste le empieza a prohibir que coma cosas fuertes. no puede aceptarse en el plano colectivo. o sólo puede hacerse a medias. inexpertos. los técnicos no dicen “No se puede ha­ cer”. estos técnicos Pilotos. Los técnicos deben. se han hecho cómplices —a menudo . por falta de intuición política. Pero lo que puede aceptarse." La ciencia no puede contestar todavía a esto. el método. esos Pondos de la sabiduría oficial. en cambio: “Esto que se necesita. que no llegó al hombre de la calle. y frustró uno de sua objetivos marginales: fomentar la solución continental de los problemas continentales. que sean. sin sufrir errores. en el plano colectivo (es decir. el en­ fermo tiene derecho a quejarse: “Vine no para dejar de comer cosas fuertes. con cata acti­ tud persistente. los oligarcas ya lo hacían y lo han venido haciendo desde hace generaciones. no puede hacerse todavía. sino para que me dijera el modo de seguir comiendo picante sin que me duela el estómago. los téc­ nicos niegan su propia utilidad. en última instancia. en el técnico. sin mostrar inexperiencia. ” Si no dan esta respuesta. proporcionar la manera. en vez de fraccionarlos y pa­ liarlos. se consigue (o se espera conseguirlo) con otros medios. justamente. . Los técnicos no existen para decir: “Esto que se necesita.esto Jo proporciona el gobierno. Esto. Y si no. . por timidez ante las realidades. o no es posible en absoluto. no son técnicos. sin ejercer dureza. por creer que están más seguros si no dejan de lavarse cons­ tantemente las manos. en política).

es decir.. en diversas formas. Lleras y los Nueve proponían. para (pie no pueda decirse que falta la voluntad de hacer. han arriesgado su pro­ pio puesto. con base en los informes del progreso del propio Comité de los Nueve. aunque con terminología diferente. bastante elegante. No lo es para todos. los gobiernos. Y esto. Kuhitschek. • Naturalmente el peor enemigo de la Alianza ha sido la oligarquía. Fs decir. lógicos a más no poder. se resume asi : como creación en parte de gobiernos do países necesitados de reformas. el sector latinoamericano. p. que el CIAP decidiera sobre la dis­ tribución de los fondos de la Aliunza. en última instancia y desdo. Además. la inteligencia y la conciencia. Panamá. 6 de marzo de 1964. el CIAP (Consejo In- ternmcricano de la Alianza para el Progreso). ni los propios políticos oligárquicos han podido disimularlo: Quizá la mejor expliradón radique en una paradoja que se puede exponer. un ins­ trumento forjado por esos gobiernos para presionarse a sí mismos. desenlian que el CIAP revisara. la Alianza resulta ser. mas sí para muchos. añadían que la distribución debería ha­ cerse de conformidad con las recomendaciones de los comi­ tés ad-hoc. pero no lo suficiente para que no hoya más remedio que hacerlo. especial­ mente en los casos en que los países no estén cumpliendo los coniprorniosos adquiridos. y se lia expuesto. De e6ta manera sería una típica operación de diversión estratégica destinada a desviar la atención de lo fundamental.. 17. Han despolitizado la Alianza y con ello la ban empujado al fracaso y. una de las cuales. Lo que cabria interpretar como que se le ba dado la misión de presionar algo.2 • ¿Qué se encontró para remediar esta situación? Pues c re a r. La multilateralidad de las de­ cisiones sobre administración y distribución de recursos y las facultades fiscalizadoras del CIAP naufragaron en la3 3 Vúión. esa seguridad a la que sacrificaron la audacia. un nuevo organismo. . Los Nueve. los términos de la ayuda externa de la Alianza.sin saberlo y a veces en contra de su conciencia— de las oligarquías. por ende. encargados de evaluar los programas de desarro­ llo.

presiones y bla-bla-bla: AI crearse el CIAP. en la que se creó ese CIAP emas­ culado. en el (pie. México. se observaba el temor de la Secretaría a que el CIAP usurpara parte de su au­ toridad. Concretamente se le recomendó: — Estudiar los problemas que puedan surgir en relación con el funcionamiento de la Alianza para el Progreso y resolverlos o sugerir soluciones a las autoridades competentes. con un CIAP fuerte e indepen­ diente. Los diversos departa­ mentos u oficinas del gobierno norteamericano se daban cuenta de las ventajas do latinizar la Alianza y dejar que los latinoamerica­ nos se encargaran de vigilar sus reformas internas. en Comer­ cio Exterior. La OEA hizo un largo estudio jurídico de las recomendaciones de Lleras y Kubitschek. Y ahora vean el resultado de tanta cxcogitación.reunión del CIES (Consejo Interamericano Económico y Social) en Sao Paulo. — Continuar los esfuerzos para dar a la Alianza un carácter cada vez más multilateral. algunos consideran que las atribuciones del Comité son algo vagas. diciembre de 1963. entre lineas. pero muchas de aquellas oficinas temían que. Estados Unidos públicamente apoyó la causa de un CIAP vi­ goroso. la burocratización de la Alianza impidió toda medida drástica de reorganización: El BID insistió en que no debía darse al CIAP un papel dema­ siado grande en el desembolso de los fondos. perderían terreno respecto a los gobiernos latinoamericanos. Esto era lógico al tomar en cuenta que el Banco no deseaba que el nuevo organismo duplicara sus funciones.1’ Por otra parte. y que habría problemas con el Congreso al disminuir el control sobre los fondos de ayuda norteamericanos. pero en el gobierno de Kennedy existía una fuerte corrien­ te de opinión en contra de aquel propósito.8 8 "El mecanismo de la Alianza para el Progreso". hubo que tomar en cuenta las distintas y a vece» contradictorias ideas que se habían sugerido y. en conse­ cuencia. ma­ niobras. .

4 ¿Quién se puede atrever. que coordinara sus actividades con lúa de los organismos existentes y. emascularon y momificaron la Alianza. — Someter a continua revisión y estudio los planes nacionales y regionales. más que todo. a hablar de esta Alianza a los indios ecuatorianos. — Hacer un cálculo anual cobre las cantidades que en realidad se necesiten para el desarrollo latinoamericano. cit. medidas y esfuerzos. el CIAP quedó colocado dentro del marco de la OKA. se encomendó al CIAP que sometiera a revisión los programas y presupuestos de la Alianza. . que acelerara los movi­ mientos de integración regional. con un presidente independien­ te. que tiene carácter permanente. decorosamente. así como el monto total de fondos disponibles tanto en fuentes internas como externas. que lograra la realiza­ ción de muchos otros admirables propósitos. el CIAP está formado por otros siete. El CIAP viene a ser el brazo ejecutivo del Consejo Interamericano Económico y Social. que no representa a ningún país. LO S E N E M IG O S E X T E R N O S D E LA A L IA N Z A Tal vez si la Alianza no se hubiera bullado paralizada por esos enemigos internos —de hecho. quintacolunmas hu-* * Fisión. a los labriegos del Brasil o a los obreros de Santiago? Los técnicos y los burócratas esterilizaron. Además. loe. pero con una autonomía considerable para ma­ nejarse a sí mismo. de la actitud de su presidente. Además del presidente. en fin. las medidas tomadas y los esfuerzos hechos dentro del marco de la Alianza y formular recomendaciones específicas a los miembros de las mismas y a las organizaciones regionales del Hernia- ferio sobre aquellos planes. delegados nacionales que repre­ sentan bloques regionales de países y que son elegidos por un pe­ riodo de dos años. con la excepción del representante norteameri­ cano. A los gobiernos oligárquicos y a los comunistas les quedaba ya poco por hacer para des­ truirla. elegido por un período de tres años y reelegible por otros tres más. En cuanto a su posición. lo ennl dependerá.

de las mismas fuerzas que debía destruir: la oligarquía y los comunistas. de captarlo. el presidente Kennedy dijo: “Nuestra tarea incumplida es demostrar al mundo entero que las insatisfechas aspiraciones del hombre por el pro­ greso económico y la justicia social pueden ser realizadas Por hombres libres trabajando en la estructura de institu­ ciones democráticas. ¿Quién va a rechazar una concepción apoyada en tantos cientos y miles de millones de dólares? Lo que debe hacerse es apo­ derarse de la concepción. Pero ni los burócra­ tas ni los técnicos son elementos capaces de darse cuenta de esto y mucho menos de ir al pueblo. Se limitaban a decir. Pero no respondía a la reali­ dad latinoamericana. lo desdeñan o. por suerte). pudo caer luego en poder de sus enemigos natos. en el menos malo de los casos. Ni tan sólo sugerían medidas que pudieran sustituir a la Alianza con garantía de que fuesen mejores. Los que no lo temen. retorcerla y sacarle todo el jugo. Estos podía y debía hallarlos en el pueblo. Sin embargo. No hubo oposición franca a la Alianza. No había. de mo­ vilizarlo. Decían otros que la Alianza era un truco para aumentar la influencia norteamericana en América Latina.” La concepción era justa. Todo lo expli­ cado hasta ahora de América Latina prueba que sólo el pueblo puede interesarse en modernizar la sociedad y en crear las condiciones para un capitalismo moderno y un sis­ tema político y social democrático.hubiese encontrado algunos aliados. Unos. Quienes decían “pero” no ofrecían nada mejor. de buena fe. al pasar a manos de esos quintacolumnistas se aisló de sus posibles aliados. lo ignoran. a olvidar la terquedad de los he­ chos. por modestas que sean. no se sabe dónde se acabará ui cómo se podrán evi­ tar luego reformas mayores (lo cual es cierto.rocráticas y técnicas—. Nadie rechazaba públicamente sus objetivos. El 13 de marzo de 1961.. No hubo oposición. Nadie negaba sus virtudes (como nadie las niega a una mujer fea y ton­ ta). Sólo que entonces todos parecíamos dispuestos. sino una serie de “peros” de aparien­ cia inocua. Precisamente porque la Alianza. que si se empieza con reformas.. ni hay en América Latina —salvo unas .

Somoza. Lo detonante sólo es aceptable. porque esos gobiernos existen en un contexto continental oli­ gárquico y. sino esclavos de la oligarquía. un protector de la injusticia y un corruptor de la sociedad. cuando se halla a la extrema derecha: Trujillo. que corresponden a gobiernos de­ testables. Y han creído. que los gobiernos latinoamericanos son administraciones. incluso cuando se trata de gobiernos salidos de revoluciones o de elecciones que dan el poder a movimientos populistas. cuánta incomprensión voluntaria por la lucha do Betancourt en Venezuela! A veces una cuestión de semántica tiene consecuencias políticas. En ocasio­ nes han ayudado a ello. que la marcó para siem­ pre y que Kennedy mismo cometió al decir que la Alianza “es una Alianza de gobiernos libres”. C astro. Sólo comprendiendo este hecho se hubiera podido evi­ tar el primer desliz de la Alianza. cuando más. pocas e incompletas excepciones— “estructuras de institu­ ciones democráticas”.. Los norteameri­ canos llaman “administration” al gobierno. La administra­ ción Kennedy dice. Han querido que las administraciones latinoamericanas fueran buenas. automáticamente. pueden proteger en parte a sus propios ciudadanos. Los gobiernos latino­ americanos no son libres. es decir. pero esto no ha hecho que el gobierno dictatorial fuera bueno. en América Latina. donde nosotros diríamos el gobierno Kennedy. un obstáculo al pro­ greso. sin atreverse a detonar. so aceptaba una ficción . si se mantienen leales al pri­ mero que los ha comprado. incluso si sus servidores no aceptan el cohecho ni se venden al mejor postor. Ni una buena administración hará que un gobierno oligár­ quico deje de ser oligárquico. Perón.. cuánta indiferencia por la Revolución Boliviana a partir del díu en que los Lstados Unidos no le negaron su ayuda. la oligarquía. Pero una buena administración no es forzosamente un buen gobierno. pero ¡cuánta animadversión por la Re­ volución Mexicana. Juan Vicente Gómez. Así ha ocurrido con la Alianza. Ha habido dictaduras latinoamericanas que han tenido una administración no sólo buena sino hasta hon­ rada (la corrupción sólo estaba en las alturas). Al aceptar que había instituciones democráticas y go­ biernos libres en América Latina. Hay administraciones técnicamente excelentes.

desnaturalizarla y castrarla. ciertamente. la gen­ te decía: “le lian dado un alprorrazo”. a desprestigiarla.000 miembros) y esos gendarmes lle­ vaban unos bastones.5 • Un ejemplo de cómo la oligarquía sabe utilizar las mejores intenciones norteamericanas: en la República Do­ minicana durante el primer período de la Alianza para el Progreso. que más ade­ lante habría de inspirar el golpe militar y político de 1963. Raúl Sáez. no hicieron reforma social alguna. En Santo Domingo llamaban a esos bastones pintados elegantemente de blanco “alpros” . Abierto Lleras Camnrgo y Juscelino Kubits- chek.. en sus países. iban a apoderar­ se de la Alianza cuando les fuera posible y. No se puede negar el hecho. han hecho una pobre presentación de su capacidad para organizar administrativamente la coordinación del gigantesco esfuer­ zo que se comprometieron a realizar. inge­ niero chileno. no cuenta con el apoyo de muchos gobiernos”. uno de los “nueve sabios” que asesoran a la Alianza. . organizó una policía desproporcionada con las necesidades del país (más de 10. a pesar de los progresos que so señalan en los últimos tiempos. impuesta y accio­ nada en gran parte por Latinoamérica. los gobiernos no libres sino oligárquicos y con instituciones de casta. ni siquiera en el informe sobre la Alianza que los gobiernos latinoamericanos tuvie­ ron la desfachatez de encargar a dos políticos que cuando estuvieron en el poder. pueden formularse críticas sobre la ma­ nera cómo ha sillo administrada la Alianza para el Progreso por Estados Unidos pero hay que convenir en que los países latino­ americanos. Dijo Lleras que: Hasta hoy. Este Consejo de Estado.y al amparo de esta ficción. o “disolvieron la6 6 Declaraciones da Raúl Saez a Excélsior. porque Trujillo los tenía metidos en un puño.. reinaba un Consejo de Estado formado por oli­ garcas que en su mayoría habían servido a Trujillo pero que no habían ocupado el poder. sostuvo que “la Alianza. 2(1 de ju­ lio de 1962. creada. cuando no. México. Y otro político nada revolucionario.

miembro de una tradicional familia oli­ gárquica) declaró después: A más ile dos años de la firma de la Carta de Punta del Este. Cunara «n «1 ánimo d« sus supuestos beneii- * “In n fita/ilian Teabouse". Estos fondos serían prestados a beneficiarios individuales con el consentimiento de un Comité Latinoamericano. La ayuda. porque corría «1 rumor de que esos bastones habían sido adquiridos con fondos de la Alianza para el Progreso. con ribetes demagógicos. no se lin conseguido todavía un volumen do ayuda significativa para adquirir convicción sobre las excelencias que se atribuyen al ablenta de cooperación económica intcrameiicana. por los mismos países latinoamericanos (en cantidades inciertas). Es posible que fuera así. en lo po­ co que toduvía tenía de supranaeionul. “premier” permuto y ministro de Re­ laciones del gobierno del presidente Uelaúnde Terry (téc­ nico distinguido. • Que la Alianza molestaba a los gobiernos. no es­ tá i-Multand* «firar. Sugirieron en un estudio (que no es una resolución formal). un Comité de oligarcas latinoamericanos (pues­ to que lo nombrarían los gobiernos) prestaría a oligarcas (los beneficiarios individuales) los fondos aportados por gobiernos capitalistas. sería aportada por los Estados Unidos. ul cual la ayuda finan­ ciera.os bnmilrrVw tenían una úllimn curta.* Es decir. la ereueión de un Fondo Interame- ricano do Desarrollo Económico y Social. en The Economisl. en algunos casos excesivamente condicionada. . sin compromisos. Londres. Fernando Sclrwalh. quedó bien probado en Hío. en la reunión del CIES de 1063: I. por alguna maniobra del Consejo de Estado. por Europa Occidental y Japón y por “otros gobiernos”. ¿Se quiete un más limpio juego de manos? • Otro político oligárquico. y es posible que se tratara simplemente de un rumor propalado por enemigos de la Alianza.manifestación a golpes de alpros”. 23 d* noviembre d* 1963. que jilearon dos día» ¡míes del final de la conferencia.

. a fin de ajustarla a la realidad. • Para que no falte ña­ fia en el coro.. el t7 de enero de 1964.. no sólo puede ser ineficaz «uto ingrata.. se descubren un nacionalismo frenético? No quieren condi­ ciones. por qué los oligarcas. . .ciarios.. teniendo en cuenta que será im­ probable lograr tal cosa con el rigor de los actuales reglamentos. duro. Somoza manifestó que la maquinaria encargada do atender esos pedidos es tan compleja. que “el remedio a veres llega cuando el paciente ya no tiene cura”. • Telegrama de la UPI. la idea de una amenaza o de una Incon­ veniente tutela que el país no está dispuesto a aceptar. Ellos han sido concebidos por países de otra organización social y económica..* 7 Declaraciones de Fernando Schwalb a la AFP. . en IJma. de Tokio. quiérase o no. excesivamente condicionada. lo cual *>o puede funcionar normalmente en nuestro medio. y dijo que su mayor defecto es “la lenta burocracia norteamericana” que estudia Jas peticiones de asistencia. para los oligarcas a los que se quiere imponer la condición de ce­ der privilegios a cambio de ayuda para su p a ís .7 Ingrata. cuando esas con­ diciones pueden favorecer al pueblo y perjudicar a la oli­ garquía. La ayuda con­ dicionada. ahora. de repente. a imagen y semejanza de sus propias realidades. ¿Se comprende. hasta encon­ tramos una voz desagradecida: El ex presidente do Nicaragua Luis Somoza criticó enérgica- mentó a la Alianza para el Progreso. Reclamamos que se reviso la política que se viene aplicando. 10 de octubre de 1953.

so estableció una espeeie de mo­ nólogo desalentador. que mientras construía Jirasilia se olvidaba de la re­ forma agraria.0 • Lleras.. Pero no tanto como los de los Somozas. y que con vistas a su futura candidatura flir­ tea con el comunista Prestes y con el demagogo Goulart votando luego por lu deposición del mismo Goulart. Trabajaban entorn es. • El muestrario no estaría completo sin un hermoso ejemplo de cinismo: el del ex presidente brasileño Kuhits- chek. las derechas reaccionarias del mundo americano. En lugar de un vivo diálogo de las América». Este paradigma de sensatez. honradez y espíritu de sacrificio por el pueblo. por los que sos­ tienen que los préstamos y donaciones a gobiernos sólo estimulun 0 Juscelino Kubilscbek: "Informe sobre la Alianza para el Progreso presentado a la Organización de los Estados Americanos”. Union Panamericana. que en dos generaciones de reinar en Nicaragua no lian hecho absolutamente nada por su pueblo. En los Estados Unidos estaban representadas por los sistemáticos ene­ migos de toda ayuda exterior. más exaltados ahora con la apa­ rente iniciación do un nuevo programa de gustos. en todo el hemisferio. que no es un revolucionario. contra los propósitos de Pun­ ta del Este. tuvo que con­ fesar en el informe que le encargó la OEA y que preparó proponiendo un nuevo organismo a su medida: Sólo el presidente Kennedy.. . contra su propia oposición política y ante la indiferencia de la mayor parte de aquellos a quienes iba a servir directamente. 15 do junio do 1963. Es cierto que estos mecanismos son lentos. tina gran autoridad moral para escribir: Entre las declaraciones de vanguardia del presidente de los Estados Unidos y la ejecución del programa de la Alianza para el Progreso se extiende una zona easi helada. tenía no cabe duda. Washington. y trabajan. defendía el audaz plan de transformación de la existencia de millones de seres. Entre las palabras e in­ tenciones del presidente Kennedy y el curso tímido y obstinado de las medidas de la Alianza hay una discrepancia.

1a socialización de América Latina y debilitan la iniciativa priva da: por los adversarios del tipo do inversiones en bienestar social <P*e la Carta do I’unta del Este representa. 11 New York Herald Tribune. en especial cuando ello supone alguna pérdida. hubo de decir: 10 Telegrama AP. . de Pittsburgh. Está en contra en la América Latina el latifundismo. Lon­ dres y Nueva York. La prensa norteamericana pronto los seña­ ló. y. decidida a hacer todo lo posible para impedimos a nosotros y n cualquier otro. perturbar el estado de cosas existente. encastrado en go­ biernos y congresos. que no acepta limi­ tación alguna en su acción pero que se defiende ron los mismos Argumentos de la empresa privada norteamericana. escribió: Quienes gozan en America Latina de privilegios especiales fre­ cuentemente so oponen a un cambio social. cosa que raramente bu hecho la prensa latinoameri­ cana. Teodoro Moscoso. cierto capitalismo criollo. en las cuentas do quienes no desean exponerlos a un riesgo en sus propios p aíses.101 Y en el Herald Tribune de Nueva York se pudo leer: El presidente Kennedy nos comprometió a una intervención en Latinoamérica del lado de lo que llamamos en general la masa del Pueblo. .. .. Así... Miles do millones do dólares de capitales lati­ noamericanos están depositados en lugares seguros de Zurich. . la Post Gazette. en general. 15 de agosto de 1962.11 Alguien que por su cargo (fue coordinador de la apor­ tación norteamericana a la Alianza) pudo ver las cosa» no sólo de cerca. contra los extremos de la derecha oligárquica. 26 de agosto de 1962. • No se puede decir que se ignoraba la existencia de esos enemigos. ésta sí sometida A rigurosa competencia y a reglamentaciones antimonopolisticas. por todos los beneficiarios actuales de la situación ac­ tual. y que conoció muy asquerosas maniobras y se enteró de las condiciones incon­ fesables que ministros y basta presidentes ponían para acep­ tar la ayuda de la Alianza.. siempre alerta contra cualquier tipo de reforma agraria. sino entre bambalinas.

. El primer dilema encarado es la nece­ sidad de vencer la resistencia a las reform as.. escribió: En bu mayor parte los ricos continúan sus tácticas dilatorias. que disfrutan las ri­ queza» de su» países. . 18 Telegrama AP.1* William Ryan. 1# Telegrama UPI. . »¡ intentan pose­ sionarse de nuestra» tierras sin el pago justo”.. se preguntan en Washington. durante la visita de éste a Colombia y Venezuela.. 3 de julio d* 1962.. ¿qué puede hacerse sino apelar al pueblo y esperar que la presión ejercida desde abajo mueva a los de arriba?*14 No sólo los periodistas veían esto. pues no están dispuestos a sacrificar lo» privilegio» y ventajas de que goza su clase. Otro dilema es la oposición do las élites o grupo» dominantes. que Amaury Mattos. predijo “fuer­ te. citado en Excélsir. Pero si quienes gobiernan no cambian volun­ tariamente. ia Prueba que Moscoso no exageraba es. 14 William Ryan. corresponsal que iba en la comitiva de Kennedy. México. ..15 ia Telegrama AP. pero dirigen bus utilidades y su» vidas al exterior. durante un reportaje so­ bre la Alianza: “Nuestra reacción será munifestada a tiros. 20 de julio de 1962. se­ cretario de Agricultura de los Estados Unidos. por ejemplo. I 9 do julio de 1962. corresponsal de la AP... las que encierran a los más leales amigos del pro­ grama (de la Alian™) .S o n etta* grande* masas populares qu* aún no logran ha­ cen* escuchar. Orville Freeman.. 12 de agosto de 1962. amenazan muchos propietarios rurales del noroeste (brasileñ o ). . citó estas pala­ bras escuchadas por él en brasil. oposición de los terratenientes n ln reforma agraria” y señaló que los “gobiernos latinoamericanos deberán tener valor y habilidad partí afrontar estas presiones”. y también que “la agricultura en América Latina presentará la mayor resistencia al cambio” ..

no incluían los envia­ dos a Suiza y cuadruplicaban lo aportado por los Estados Unidos en el primer año de la Alianza. Comprendimos. el más urgente a la sa- *on: la retorna agraria. Unas veces con golpes militares (Perú. que pedíamos a los propietario» agrario» que dominaban uno de los partidos qu» limitaran ello» mismo» mi propia riqueza y su propio poder. que si los oligarcas latinoamericanos fueran tan nacionalistas como pretenden (y como quieren creerlos los comunistas y castris- tas. Nuestras propuestas fueron rechazada». París. cuando Nasser estaba dispuesto a ir traspasando el poder a los Viejos partidos. el partido de los grandes propietarios se negó: Nos imaginábamos. • Ya va siendo hora de que aprendamos la lección. O sea. a condición de que aceptaran la reforma Agraria. Pero prefirieron (ellos y sus intelectuales cnstristas) Aceptar el dinero imperialista. que les hacen eco) en un año hubieran podido inver­ tir capitales suficientes para lograr cuatro veces más de lo que se consiguió con la ayuda norteamericana.1* • No se crea que todo fueron palabras. Y anto todo. para fines de 1961. que no» icrta posible entregar «1 poder a los antiguos piulidos. en £■# Figaro. r 17 Adolfo Figueroa E.: “América Latina ante la urgencia".039 millones de dólares. abril de 1963.1T es decir. entonces. México. Y esos cuatro mil millones de dóla­ res eran sólo en los Estados Unidos. el año en que se anunció la Alianza y en que los oligarcas no estaban seguros de que pudieran secuestrarla. . Honduras). por la experiencia de otros lugares: la oligarquía terrateniente no cede nunca. 4. atacar a los Estados Unidos r* Entrevista de Abdul Camal Nasser con David Rousset. Comercio Exterior. 30 de marzo de 1964. Sólo poníamos una condición: qu« aceptaran los seis principios. cifra que representa un aumento de 316 millones en ese mismo año. La oligarquía pasó a los hechos pronto. además. Dominicana. otras por un viejo proce­ dimiento que demuestra cuán profundo y sincero es su na­ cionalismo: las inversiones latinoamericanas en los Estados Unidos alcanzaban. verificada. En Egipto. ni comienzo.

claro. puesto que con ello podían esperar conservarlo todo. que los cas­ uistas triunfaran en Venezuela.. pues obligaría a las oligarquías a ceder parte dn sus privilegios. Por ejemplo.18 • La actitud do no pocos hombres de negocios norte­ americanos fue también perjudicial u la Alianza. en Ecuador. que Kennedy no hubiese hecho retroceder a Kruschev en Cuba en el otoño de 1962. Aprove­ charon ésta para reclamar garantías por sus inversiones. es jugar con fuego. Porque el pensar esto indica que no ha 18 Excélsior. 14 do agosto de 1962... cuando se empieza. podría conducir a serias dificultades” . sabían su corrupción moral y su afición al presupuesto y estaban convencidas de que no representarían un peligro mientras pudieran propor­ cionarles. México. c) Para que el miedo siguiera siendo un instrumento de presión se hubiera necesitado. por tres motivos: a) Las oligarquías conocían mejor que nadie a “sus” comunistas y a “sus” revolucionarios. . desapareció el miedo como forma de presión. Y en cnanto el miedo dejó de jugar. sus puestos en el presupuesto y sus ma­ nifiestos por firmar para tranquilizar la conciencia. • Cuando se inició la Alianza muchos pensaron que el miedo sería un auxiliar de ella.. en cuanto se dio el primer parón a lo que se llamó la amenaza castrista. en ( oloml'ia. y por lo tanto. por ejemplo. .que los pri­ vilegios no pueden cederse en parte. sulicron a la luz toda clase de “ razones” . El razonamiento resultó erróneo. podían tener la seguridad de que lo per­ derían todo. mientras que si cedían algo. un economista chile­ no declaró que “tratar de modificar de la noche a la maña­ na un sistema de clases que ha existido durante siglos. a la vez. Que un inversionista quiera garantías es natural. b) Las oligarquías sabían -—-o intuían--. prefirieron no ceder nadu. Todo en nombre del nacionalismo más puro y desinteresado. no se acaba.por aportarlo y poner en Estados Unidos y en Suiza cuatro veces m ás. pero que pien­ se que un plan como el de la Alianza puede dárselas ya no resulta natural. y esto hubiera sido un pre­ cio muy alto.. .

esta actitud antieconómica puede verse en lo que declaró Peter Grâce en una conferencia de prensa: 1. 19 Comercio Exterior.comprendido en absoluto los objetivos de la Alianza y que sigue teniendo de la sociedad latinoamericana una concep­ ción retrasada por lo menos treinta años. Ni siquiera la perspectiva de gobiernos socialistas (en la Gran Bretaña o en Escandina- via) asusta u los inversionistas extranjeros.. Un ejemplo de. si ayu­ daran al cambio de la sociedad latinoamericana. francés. Pues no hay ga­ rantía posible para una inversión fuera de la que pueda dar la estructura misma de lu sociedad en que invierte. El inversionista norteamericano. los partidarios de la libre empresa piden la protección del Estado.89 inversiones en América Latina no tropezaron nunca con un ambiente tan desfavorable como el actual. En cambio. Pero parecen incapaces de comprender que los millones invertidos sin garantías en América Latina. un obstáculo a la evolución de la sociedad latinoamericana haeiu una sociedad que no ten­ ga que dar garantías porque su estructura misma lo sea. serían mu­ cho más rentables y seguros que los gastados en investi­ gaciones. la disminución de. .19 Es decir. re­ claman garantías para invertir en América Latina. Podría resta­ blecerse la confianza del capital privado. Y que para lograr esto se debe renunciar a toda garan­ tía para las inversiones bajo la sociedad oligárquica actual.. sin com­ prender que la única garantía auténtica consiste en hacer de la sociedad latinoamericana una sociedad industrializa­ da. abril de 18963. Las grandes empresas son capaces de gastar millones en in­ vestigaciones no rentables o rentables acaso al cabo de va­ rios años. puesto que ahora lo» ries­ gos son muy grandes y el rendimiento muy b ajo . por tanto. como por ejemplo. México. alemán o británico no pide garantías cuando invierte en su pais o en uno de los países industrializados. puesto que tal garantía significa una alianza de hecho con la oligarquía y. si el gobierno de los Estado» Unidos hiciera concesiones fiscales a las empresas privada». los impuestos en proporción a la devolución de las monedas nacionales.

México.. Para poder poner *° Entrevista en Novedades. pues éste podía inducir a los oligarcas n aceptar las reformas. a mi modo de ver... el “inarxista-leninista”. a su modo. la avalancha militarista que padece el Hemisferio. sin miedo. Sin embargo. lo s objetivos de esa Alianza tienen que haber inquietado a los intereses creados y despertado sus propósitos de combatirlos pora evitar la transformación so­ c ia l.20 De modo que la Alianza resulta más culpable que los militâtes y los oligarcas que los incitan. Ía Alianza habría fracasado y entonces La Habana podría mostrarse de nuevo agresiva y afirmar que el único camino hacia la revolución es el de Castro. no se bastaban para hacer fracasar la Alianza.. durante algún tiempo.. esta oposición fue mucho más sutil que la de los comunistas al Plan Marshall (con la oleada de huelgas no reivindicativa» de 1947-48). Que esta táctica no era desacertada lo indicó la oposición de las oligarquías a todas las reformas. antes bien. so pretexto de que es“ un nuevo medio de penetración del capitalismo yanqui”. Manuel González Ramírez dijo hace poco: Esta Alianza para el Progreso explica. mucho menos agresivo fuera de Cuba. por sí solos. porque los tra­ dicionalista» intereses creados han tomado la iniciativa para dete­ ner la transformación social que exige el Hemisferio y que prohija.. y hacen las veces de incentivo para asaltar el p o d er. Hasta a los golpes militares les sacan partido los nacio­ nalistas jacobinos. les son ajenos y repulsivos. Desde poco antes de la Conferencia de Punta del Este. la aludida Alianza.a Habana quería que la oligarquía perdiera el mie­ do. Pero sabía también que la oligarquía disponía de muchos más medios tara frustrar las reformas. coreados por los comunistas. (dichos objetivos) sencillamente no son gratos a los inte­ reses creados. • Por su parte. 13 de agosto de 1962.. La Ha­ bana sabía que el castrismo y el comunismo... la oligarquía las sabotearía. . Y si las reformas se frustraban. los castritas y los comunistas se opu­ sieron n la Alianza. el castrismo se mos­ tró. vimos el concubinato entre las fuerzas más reaccionarias y las que se pretenden más revolucionarias. Una vez más. I..

por lo tanto. y otros se limitaron a expresar su desconcierto y desilusión cuando vieron que la Alianza no impedía los golpes militares. el financiamiento del quirófano. por mucho que. recuérdese—. hablaran en favor de la Alianza. de los cirujanos y de la convalecencia). la raptaran cuando les fue posible y cuando no la desprestigiaran. Unos quisieron aprovechar la Alianza para obtener mejores pre­ cios para las materias primas de exportación —materias primas producidas por las oligarquías. siempre de espaldas.el sambenito a los Estndos Unidos (puesto que la Alianza aparece como un plan norteamericano) se blanquea a los golpistas. creer que el miedo y los présta­ mos bastarían para contrarrestar la acción de esos enemi­ gos exteriores de la Alianza. la izquierda auténtica (es decir. En sus campa­ ñas políticas habría podido decir claramente: la Alianza nos da la posibilidad de hacer reformas. La sociedad lati­ noamericana ya no es así. No habían comprendido que la Aliunza no era una aspirina. Por esto. Nues­ tro error fue no preverlo. una sociedad en que la clase media repre­ sentara un factor de cambio y progreso.. • Era lógico que oligarcas. Pues esto hicieron. Pero nadie pudo prever que los movimientos populares. gobiernos. nuestra confianza en la clase media y sus movimientos nos engañó. porque en este momento nos interesa a nosotros hacerlas e interesa a la vez « los Estados Unidos y. No hay duda que la izquierda hubiera debido tomar Ja Alianza para el Progreso en sus manos.. inversionistas y políticos de la situación sabotearan la Alianza. No supieron comprender que la Alian­ za no era para subir precios ni para bajar dictadores. y basta en­ gañó a no pocos dirigentes de esos miamos movimientos. sino que quería ser una intervención quirúrgica (mejor dicho. puesto que el comunismo es la extrema derecha). El no prever esta fallu de la izquierda fue un error que demuestra que no veíamos la sociedad latinoamericana co­ mo era. sino como había sido y como deseábamos que siguiera siendo. volvieran la es­ palda a la Alianza. sino para cambiar una estructura gracias a la cual los pueblos se hallaban sometidos a los precios de las materias primas y surgían los dictadores. la no comunista. debemos aprovechar .

y tenemos urgencia de popularizar este propama. sin embargo. 7 de agosto de . nunca hizo de la Alianza una plataforma de combate. el apoyo do los Estados Unidos y acelerar la transforma­ ción social. la izquierda. pero que no pue­ de ser simplemente el producto de ella. y de esta manera permitió que la Alianza cayera en poder de los oligarcas. tal como es. nunca tomó la Alianza por su cuenta. De esta manera la izquierda hubiera podido ejercer una presión popular sobre la oligarquía y lu Alianza habría adquirido sentido. de los burócratas y de los teenóeratas. aunque hizo algunas declaraciones platónicas en favor de la Alian­ za. con todo y ser del país en que la Alianza se lia acercado más (y cuán poco) a su concepción original: Los trabajadores estamos interesarlos en clarificar lo que sig­ nifica !« Tarta de Punta del Ente y la Alianza para el Progreso. • Incluso el movimiento sindical falló.21 í l José González Navarro en Jornada. Tal vez todavía es tiempo de que la izquierda actual. pero es necesario también hacerles saber a los dirigentes de la Alianza para el Pro­ greso y a los gobiernos. la izquierda de las masas sumergidas que puede englobar a gran parte de la izquierda tradicional. He aquí lo que ha dicho la CTV venezolana. redactada por algunos expertos y firmada por los ministros de trabajo de los gobiernos oligárquicos —los mismos gobiernos que secuestran o sabotean la Alianza—. se dé cuenta de este error y trate de reivindicar la Alianza y de hacer de la Alianza la base de su campaña. Lo redamaron la OHIT y las centrales sindicales y se les “concedió” en la cacareada “Declaración de Cun- dinamarea”. Pidió partici­ par en la elaboración de los planes y no lo ha conseguido todavía. por miedo a que le colgaran la etiqueta de agente imperialista o de servidora de los intereses norteamericanos. es que esto lo pueda hacer una nueva izquierda. Lo más probable. que la clase obrera no puede estar ale­ jada de la orientación y de la dirección de estos organismos que tienen en sus manos el control y la puesta en vigencia de estos planes. En vez de esto. Caracas.

¿Pero no es prueba de abandono de la Alianza el que los sindicatos hablen así. . como el de Colombia. sino para financiar las consecuencias transitoriamente antieconómicas de los cambios de estructura. durante estos tres años —diga lo que di­ jere la propaganda— la situación ha sido la inversa de lo que la gente cree. Nadie puede decir que Un plan presentado a la Alianza fuera rechazado por in­ fluencia norteamericana debido a que se le considerara de­ masiado radical. Y esto ha sido muy poco y en terrenos muy poco relacionados con el cambio social.. quejan de que los pre­ cios bajan. los Estados Unidos no se opusieron prácticamente a nada. sino que la Alianza ha hecho lo que los gobiernos le han dejado hacer. El Comité de los “nueve sabios”. a los hombres olvidados. En realidad. Si los Estados Unidos no se opu­ sieran . No hay absolutamente ninguna razón para que los Estados Unidos construyan hospitales y escuelas en América Latina. lo que la Alianza ha hecho es mucho en tér­ minos de ayuda y no está mal medido en términos de lo que los gobiernos debieran hacer. . carreteras. ” Pues bien. además. durante 1res años. en vez de orga* nizar a los campesinos.0 Q U E D E J A R O N HACER Estamos acostumbrados a escuchar: “Si los Estados Uni­ dos dejaran hacer esto. hay una muy . . Los países no han hecho lo que la Alian­ za les ha permitido. que se basa en gran parte en el proyecto de intensificar el cultivo y la exportación del café.. Pero. a pesar de ser tan timorato. Pero la Alianza no fue creada para resolver problemas individuales ni para reme­ diar la negligencia de los gobiernos. pidan y soliciten. cuando su país era subdcsarrollado. diques y escuelas.. hubo de rechazar planes nacionales porque eran demasiado tímidos. cuan­ do todos los productores de café se. Y aprobó algunos a los que les cuadra perfectamente el adjetivo de insensatos. y de mo­ vilizarlos para imponer esta participación? 1 . Fueron los norteamericanos quienes construyeron sus propios hospitales. En realidad.

pagan 40 pesos al mes por una choza y la consideran cara. Esta debería pagar más impuestos para establecer esos servicios. porque de este modo se refuerza su conformismo. vivien­ da.000. buena razón para que no los construyan: que al hacerlo ayudan a la oligarquía. Véase un caso: la Alianza construye casas en Colombia por 15. con un enganche. eso no. En Cali.000 préstamos agrícolas. de 7.400 aulas. todavía hoy la Argentina es el único país que se basta a sí mismo con su programa de alimen­ tación escolar.000 vivien­ das y 36. 21 de marzo de 1964. 24 Comercio Exterior.210. agoato da 1963. sí. • Desde que se inició la Alianza hasta junio de 1964. Beneficiar a la clase me­ dia.6 millones de personas. más del veinte por ciento de la asistencia fi­ nanciera externa recibida por América Latina para fines de desarrollo se dedicó a inversiones en salubridad. millones). al hacerlo los Estados Unidos. 23 “Análisis de la marcha de la Alianza para el Progreso y de sus perspectivas” . a hacer 300. Sin embargo. en 1960 la propulsión fue el tres por cieno y el quince por ciento en 1961. Pero beneficiar al hombre olvidado. octubre de 1963. a establecer 624 centros de salud (que atienden a 8.000 pesos. .23 A pesar de esto. desarrollo de la comunidad y educación. los oligarcas disponen de más dinero para enviar a Suiza. que no tienen dónde alojarse. fa­ milias campesinas emigradas a la ciudad. a ten­ der 2.120 sistemas de abastecimiento de agua (que bene­ fician a 24 millones de personas).22 En 1962.24 ¿No debería esto sonrojar a los gobiernos latinoameri­ canos y a los padres de los niños que no han sabido exi­ gir a “sus” gobiernos comida para sus hijos? No se crea que lo que los gobiernos oligárquicos permiten se hace sin limitaciones.8. los Estados Unidos han ayudado a construir 326.000 ejemplares de libros técnicos. al mismo tiempo. México. a publicar 11. 40 pesos al mes es algo que 22 Telegrama AP. Washington. Unión Panamericana. y a alimentar me­ jor a 22. Uno de cada cuatro niños latinoamericanos recibe alimentos de la Alianza.

Y ahora. A menudo el dinero recibido con un interés del 0-75 al 2 por ciento le costaba a la familia de la clase me­ dia que quería construirse una casa basta del 12 por cien­ to. que les hablen de la Alianza.000 pesos de enganche. a esos veinte mil hombres de Cali. 36 Pero sí. Nueva York. p. . Y es para esos harapientos para los que la Alian­ za debe construir casas.3931* 31 John P. 15 de enero de 1964. Powelson: “The Land-Grabbera of Cali” gn The Neui Leader. que los norteamericanos sólo favorecen a los que ya tienen. ¿O es que no habría ha­ bido fondos de la Alianza para edificar casas por 20 pesos al mes en Cali. La mayor parte de los préstamos para viviendas ha ¡do a instituciones de ahorro y crédito que a su vez prestun el dinero recibido. Se ha instalado en terre­ nos abandonados que no rinden (pero cuyo dueño se niega a venderlos). En el Perú. porque no puede pagar bastante. A esa gente do las villas miseria de Cali —y de cientos de Calis en todo el continente— el gobierno no les construye casa ni presiona a la Alianza para que lo haga. Les dirán que la Alianza los en­ gañó. 1964. si el gobierno colombiano lo hubiera exi­ gido? Pero. Cambridge..esos harapientos de Cali estarían dispuestos a pagar por una casa. pero aumentando de modo extravagante el interés. les hablarán. ¿lo pidió siquiera? NO. 102. hubo un escándalo nacional cuando se des­ cubrió una “espiral” de intereses de este tipo. Y el gobierno envia al ejército a incendiar las chozas levantadas por esos ocupantes sin casa. . cunndo en realidad la Alianza sólo ayuda a quien el gobierno tolera que se ayude. No paru quienes pueden pagar 7. paniaguados. Esa gente no ha encontrado quien quiera venderle terreno. . Dice un experto que “una de las razones no expresadas públicamen­ te para ignorar a las familias de bajos ingresos era que no tenían tanta influencia política como los grupos de in­ gresos altos”. parásitos o acomo­ dados que han vuelto ya las espaldas al pueblo. 39 Charle* Abrame M ens Struggle }or Shtlter.

La Alianza debe concretarse a contribuir en planes o actividades de recia envergadura. por haberse estructurado como un plan que debía realizarse por medio de los gobier­ nos. No catamos de acuerdo con esa perenne celebración de Confe­ rencias. lisas fórmulas mágicas presentadas de modo uniforme para remediar los males de nuestros pueblos. carga con las culpas de los gobiernos y es blanco de los reproches que deberían dirigirse a los gobiernos... son una manera de engaño que los pueblos no están dispuestos a tolerar.27 Y así resulta que la Alianza.. y para ello ya estamos formando nuestras propias entidades colec­ tivas que deben prestar y solicitar la colaboración necesaria en ¡a realización de obras que contribuyan a solucionar los ingentes pro­ blemas que nos afectan. .. de quienes están todavía cerca del pue­ blo han salido protestas y advertencias como ésta de los sindicatos venezolanos: I.os planes de la Alianza se están minimizando en obras cuya pequenez bien puedo ser sufragada por los propios interesados. Los expertos internacionales ni siquiera lla­ man agua a la lluvia. mucho menos vino al vino. Para entender lo que a medias se atreven a pensar que tul vez podrían insinuar si formaran parte de la redaoción de un periódico independiente y audaz y no de un organismo internacional. Por todo esto. no ya37 37 “Alianza para la libertad y la justicia” en Jornada. hay que saber.. pan. esos ofrecimientos. na­ da consiguen cuando la demagogia de los gobiernos trata de pre­ sentar panoramas y ambientes que están lejos de la realidad. sino quo se van a formular planes y proyectos. donde no se lleva nada planificado y concreto. 7 de agosto de 1963.. ajenos a la realidad objetiva que viven nuestros pueblos. EL BALANCE Los expertos nunca Human ul pan. Por lo tanto. Los trabajadores queremos contribuir a que los planes de la Alianza para el Progreso se concreten eficazmente. contando con lo irreal. Cara­ cas.

Se atreven incluso a insinuar que habría que acentuar. cuentan con niveles de ingresos por debajo de los mínimos aceptables y las deficiencias derivadas de la estructura de la propiedad de la tierra inciden en una gran variedad de aspectos en toda la organización económica y social. que no se ha hecho todavía lo necesario y urgente..*8 La producción agrícola de América Latina disminuyó en un dos por ciento aproximadamente. que es la manera de de­ cir. El retraso del sector agrario sigue constituyendo el escollo bá­ sico del proqpso de crecimiento en América Latina y representa la principal causa de las tensiones sociales y políticas y de una gran variedad de problemas económicos. que presentaba ya un des­ censo. En general no hay antecedentes que demuestren mejoras apre- ciahles en los niveles de ingreso de la población mral. el de la reforma agraria? 88 Todas laa citaa de este apartado están tomada* de “Análisis de la m archa. a mediados de 1963.". acelerar. en su jerga. de cuan­ to se había logrado de los objetivos de la Alianza. Los expertos de la Alianza han sido muchísimo nías audaces que sus colegas. Por esto es aleccionador ver el balance que los expertos de la propia Alianza hicieron. como resultado de factores de tipo económico y demográfico. Varios países han destinado una parte importante de los in­ gresos fiscales a la defensa nacional y algunas naciones han orien­ tado recursos considerables hacia obras públicas suntuarias y otros (testos improductivos. «¡no ole rio en la tinta que no hay entre líneas de sus informes. de cara al futuro. por lo menos.. en lo que es el terreno fundamental. Al con­ trario. expandir. tales 0 cuales programas o actividades. Alrededor de la mitad de los veinte millones de familias ru­ rales existentes en la región. ¿Se ha hecho algo. ampliar. las grandes masaB de campesinos se en­ cuentran actualmente en peores condiciones de las que estaban hace algunos años. .leerlo. y la producción de alimentos decreció con respecto ni año anterior. hay indicioa de que.

estudios con­ ducentes a la aplicación de estos principios.. El dinero ha de venir de los impuestos. y que no estén en contradicción con otras prioridades de la política económica. por un mayor dinamismo del sector agrícola. y estando en ela­ boración. Entre otros factores. Para que una reforma agraria tenga éxito (incluso cuan» do es sólo de fachada. si bien en condiciones de rápido crecimiento se facilitaría la reforma agraria. para que la fachada nea de huen ver) (te necesita dinero. hasta ahora. incide desfavorablemente en el proceso de reforma agraria el lento crecimiento de loa demás sectores productivos.. Ahora bien. O sea. olio no implica que deba supeditarse a la situación económica ge­ neral.. incentivos. salvo en unos cuantos países. Es de esperar que todos los Estados miembros de la Alianza adopten todas las medidas que les sea posible. surge el peligro do que la legislación en esta materia no pase de ser lotra muerta o de que sea aplicada en forma parcial. En rauchoa países el detíarrollo industrial está condicionado. etc. . en buena medida. Es importante destacar que ante* de firmarse el Acta de Bo­ gotá sólo cuatro paises poseían legislación sobre refoima agraria. cabe esperar que se acelerará el movimiento hacia la introducción de reformas fiscales. no se ha hecho nada para impedir esta fuga do los capitales de los amigos de los gobernantes. eficacia administrativa. cabe apuntar que. Habiéndose ya aceptado en principio que las bases para un programa de reforma fiscal incluyen consideraciones de justicia tri­ butaría. sigue la fuga de capitales. Ya en 1961 s« expresó preocupación por la magnitud de la fuga de capitales do América Latina y esta seria situación parece haberse mantenido en 1962. No ha habido progresos notables en la redistribución de tierras en los países que han promulgado recientemente leyes de reforma agraria. por parte de lo* gobiernos de varios países. Lo cual quiere decir que. que no ha habido reformas fiscales verdaderas. para remediar esta situación. en tanto que en la actualidad la hay en diez paises y en tres exis­ ten proyectos. A pesar de ello. Sin embargo.

que: Los actuales programas de crédito agrícola en la mayoría de Iob países latinoamericanos son inadecuados e insuficientes en cuan­ to a la cluse y volumen de los préstamos concedidos. • Y en esos diez países donde se han promulgado le- y«R de reforma agraria —así las llaman—. octubre de 1963. 1.4 millones de hectáreas.690 hectáreas. 568 hectáreas —sí. En México. desde 1958 a 1962.150 hectáreas (y esto pa­ reció tan excesivo a los oligarcas. que correspon­ den al 21 por ciento de todas las tierras entregadas desde 1915. En Venezuela. En Panamá. se proyectó distribuir 20. se entregaron en 1963.500 hectáreas. q u e n o 1#S d e s u b d iv id ir la s g r a n d e s p r o p ie d a d e s p r iv a d a s . además de casi 30.000 hectáreas en 1963. 'Washington. 98. en la selva Amazónica. en 1963. han entregado 10. Desafortunadamente.*• *• “Comisión especial del CIES sobre desarrollo^ agrícola y re­ forma agraria”. . En cambio en países donde hubo o hay una revolución. En Chile. 568 hectáreas—. en el año 1963. el Instituto Agrario Nacional. en Boletín de la Revista 1nteramericana de Cien- ckm Sociales. No tiene nada de extraño. s e puede d e c ir que la s a c tiv id a d e s des­ a r r o lla d a s p r e f e r e n te m e n te e n lo s ú ltim o s a ñ o s h a n s id o m á s b ie n la s d e p a r c e la r t i e r r a s p ú b lic a s y c o n c e d e r t í tu lo s d e p r o p ie d a d a c a m p e s in o s o c u p a n te s d e h e c h o o a n u e v o s c o lo n iz a d o re s . 4. el crédito a pequeños agricultores todavía Uo existe en una magnitud apreciable en América Latina. o sea. aproximadamente el 25 por ciento de todas las familias beneficiadas desde 1959 a 1962.603 fami­ lias. pues. las cosas fueron distintas. . que en 1963 mismo hubo un golpe militar). También las citas si- luientes proceden de la misma fuente.000 hectáreas. En la Argentina. ¿qué se ha hecho ? En lín e a s g e n e r a le s . . con el re- •ultado de que el crédito no es oportuno y no está a la disposición del mayor número do productos que más lo necesitan. En Perú.2® Estadísticamente esto arroja cifras ridiculas: en Hondu­ ras se distribuyeron. ha distribuido 167.283 hectáreas entre 14.

los avances hnn aido muy limitados. será necesario acelerar el adiestramiento de su personal. ya sea por la escasez de personal adiestrado en esta técnica. así sea de labios para afue­ ra. ha aumentado considerablemente en comparación con el año anterior. de mayores asignaciones de recursos. hay que tomar en cuenta el efecto negativo y limitador del hecho de que muchos programas se hoyan ejecutado como esfuerzos aislados. . sin tener el carácter de un movimiento nacional.. esos campesinos sin tierra o con tierra y sin crédito. del bienestar de los campesinos. Pues ni eso. la participación del sector obrero ha recibido importante impul­ so con la Declaración do Cundinamarca. Véase si no lo que ha ocurrido (o mejor dicho no ha ocurrido) con la planificación: 50 Esta y las siguientes citas eatán tomadas de “Anilláis de la marcha. Pero ahora resulta. como mínimo. que los gobiernos ni dan dinero ni siquiera tienen burócrutas que se ocupen. o ya por la de los fondos que se le dedican. sin embargo. Ade­ más. pues: En el caso del desarrollo de la comunidad.50 Es decir. pero. ¿reciben alguna ayuda paru vivir decorosamen­ te? Ni esto. • La Alianza ba presionado mucho para que se le per­ mitiera construir viviendas. para que los principios establecidos por los ministros do Trabajo lleguen a cumplirse. toda­ vía se requiere la formación o el perfeccionamiento de las institu­ ciones nacionales a cargo de los programas de vivienda. Por lo menos. la ejecución de los programas públicos de vivienda de interéa social. Así y todo. además. los gobiernos se de­ berían haber avenido a montar una fachada para quedar bien. • Cabe creer que. • En América Latina existen ministerios de trabajo desde hace decenios. a los tres años de la Alianza que. Es de esperar que este último obstáculo pueda ser superado mediante la creación de organismos nacionales de desarrollo de la comunidad.

Ve­ taos que los gobiernos. que las reformas agrarias promul­ gadas recientemente (salvo la de Venezuela) son pura fa­ chada. de otro. Vemos que los gobiernos no han hecho ningún esfuerzo ni siquiera para crear los aparatos administrativos apropiados para con­ tinuar labores emprendidas por la Alianza. por proyectos específicos y. como desarro­ llo de la comunidad. en suma. ni tan sólo se lian preocupado por crear en serio comités u organismos de planificación y menos de tlor participación popular o tan sólo sindical a esos fantas- ma« de tentativa de esbozo de planificación. a pe­ sar de que con ello hubieran podido satisfacer a muchos olientes políticos al colocarlos en esa nueva burocracia. trucos de colonización y población. Si en tres años los gobiernos latinoamericanos no han hecho nada de lo que se habían comprometido a hacer y en muchos casos ni siquiera se han molestado en poner htttts bambalinas que pudieran salvar las apariencias. Vemos que las reformas fiscales lian sido de mecanismo administrativo. ni. y francamente burlescos en el peor. * sus pueblos? .y que por lo ('encrai está todavía en una fase muy incipiente. etc. para enviar a los pobres indios a pudrirse en las selvas. en­ tonces ¿qué derecho tienen esos gobiernos a pedir dinero. finalmente. por pro­ gramas y políticas de acciones concretas nacionales y regionales. Y que por lo demás. ayuda o respeto. Uno de loa aspecto# más importantes (jue necesitará atención adicional en el futuro <•# que en el proceso de planificación se es- tahlerean prioridades por sectores y que se movilicen los recursos necesarios para ejecutar los programas o planes. pe­ ro no de distribución más justa de las cargas. construcción de viviendas. insensatos en el menos •oalo de los casos. También es im­ portante señalar que la participaeión de todos los elementos del 8«ctor privado en el proceso de planificación es esencial para su éxi- t0. También deben estar in­ tegrados. sobre todo. han presentado planes de desarrollo dignos de aficionados. • Vemos. Tanto los gobiernos como los organismos internacionales atribu- ynii deciento importancia a (pie los planes nacionales sean más que meras proyecciones maeroeeonómiens.. ni a los Estados Unidos. de un lado. entre las cuales han de incluirse medidas definitivas de política económica y social.

de los prés­ tamos norteamericanos y del miedo a Castro se forzaría a la oligarquía a ceder. en abril de 1964: “Si una revolución pacífica en los países subdesarrollados resulta imposible. Creimos en ella. ¿E X IST E LA “R E V O L U C I Ó N P A C IF IC A ” ? Durante su visita a Bogotá. Y hasta las fuerzas que hace tres años pensábamos que lu­ charían por el cambio social. el presidente Kennedy afirmó que si no se hacía una revolución pacífica en Amé­ rica Latina. de si en cualquier lugar y momento puede darse una revolución pacífica. . absolutamente en nada de lo fundamental. no se podría evitar una revolución violenta.81 Creo que todo lo dicho en este libro y todo lo que se puede leer y ver en América Latina demuestran hasta la saciedad que en América Latina a estas alturas la “revolu­ ción pacífica” resulta imposible. ¿Con qué métodos ha de realizarse la revolución latino­ americana? Contestar a la pregunta equivale a plantearse otras preguntas : ¿Puede establecerse la democracia por métodos demo­ cráticos?1 11 Telegrama de AFP. El presidente Johnson dijo. Pero ía oligarquía no ha cedido en nada. la cuestión de si existe esto que llaman —que Uajnábamos— la revolución pacifica. de filosofía de la historia. 21 de abril de 1964. una revolución violenta será inevitable” . de que nos preguntemos si en el contexto latinoamericano existe eso de la revolución pacifica. porque pensamos que con la presión de la clase media. la cuestión que la Alianza no supo resolver. Y esto nos conduce en forma directa a la cuestión más espinosa. pues. Es hora. no lo han hecho. De­ jemos aparte la cuestión. América Latina tiene hoy tan­ tos rasgos de sociedad oligárquica fuera de la historia como hace tres años y las masas viven todavía peor que antes.

¿puede hacerse por métodos democráticos? La respuesta pa­ rece evidente. guerra de secesión). Pero. a veces larga (México). democracia. la democracia deja de funcionar. a veces breve (Bolivia. Conviene pues. la lógica. pues. Esto tardará más o menos. y los otros países también hicieron lo mismo. Si no hay democracia. sin revoluciones espectaculares. No sólo porque no es social ni económica. La da no sólo nuestra historia. El paso del poder de la oligarquía a otro grupo social se ha hecho siempre. para establecer su democracia y hasta para hacerla pro­ gresar. que res- ionda a la definición de Lincoln. con el ritmo que sea. que tal vez sea po­ sible sin gran violencia. en América Latina. ¿Puede existir una revolución que de antemano se pro­ clame pacífica? • En América Latino. el dar ese paso —trasladar el poder de las manos de la oligarquía a las del pueblo— por medios no democráticos. no existe democracia auténtica. no en América Latina. Los métodos democráticos sólo pueden exis­ tir allí donde hay democracia. Pero inevitablemente vendrá y llegará un momento en aue el interés mismo de los Estados Unidos hará que estalle la violencia popular para eliminar a la oligarquía y loa peligros que la persis­ tencia de ésta entrañará para Washington. La Alianza para el Progreso tenía. sino. pero sí relativamente no violentos. hoy (por circunstancias muy especiales y. el de facilitar este traslado de po­ der. Si la Alianza fracasara. hoy. Pero la coyuntura es tal. Luego. Esto no puede hacerse de Ï a noche a la mañana. Nunca por caminos democráticos. Los Estados Unidos tuvieron crue recurrir a métodos nada democráticos (guerra de independencia. No es. No existe ningún motivo válido para que se niegue este derecho a los pueblos latinoamericanos. entre sus objetivos fundamentales. sin riesgos de cataclismos sociales. no hay tampoco métodos democráticos. tanto a los Estados Unidos como a los pueblos latino­ americanos. Hay que establecer una democracia auténtica. por la violencia. es muy probable que no que­ dara más que el camino de la violencia para eliminar a la oligarquía. transitorias). cierto. Y por esta . ¡atención!. que la Alianza no sea un fracaso. repito. Venezuela). además. sino porque en cuanto se quiere avanzar un paso. claro.

por la persuasión y con ayuda de la presión norteamericana (ayuda que no es precisamente un método democrático. pero que tampoco serían violentas. sacaban a los jefes militares del país. deseaban guardarse el poder y prepararon. a la diplomacia so­ viética. conviene a la oligarquía. Cuan­ do Juan Bosch fue elegido presidente de la República Do­ minicana y tomó posesión. pero no orien­ tadores suyos. y movilizar a los campesinos a través del partido triunfante en las elecciones. gradualmente. puesto que. sin sangre pero sin son­ risas. en febrero de 1963. o bien tomar medi­ das que en aquellas circunstancias eran posibles. Los oligarcas. • Un ejemplo aclarará lo que quiero decir cuando me refiero a métodos no democráticos pero no violentos. Al día siguiente.n legalidad podría haber venido luego —unas horas después. siendo amigo de Bosch. Ni violencia ni legalidad. el PRD. que la Alianza fracase. pude decírselo de la misma forma que ahora lo escribo) : sacar del país aquella misma madrugada y por sorpre­ sa. se hubieran eliminado los . el Con­ greso hubiera podido legalizar la cosa. pe­ ro que ha de alabarse y procurarse). y los oligarcas se habrían encontrado sin su poder económico y sin el apoyo de los militares (por hallarse éstos lejos). el ejército habría estado decapitado. Es­ tas medidas hubieran debido ser dos (y al exponerlas no hago un fxjsl-rnortcm. al movimiento comunista. servidores de Trujillo.misma razón. se le presen­ taba el problema de construir unu democracia en un país que nunca la tuvo verdadera y que salla de treinta años de tiranía y de dos años de gobierno provisional oligár­ quico. un golpe militar. y que crearían las condiciones para construir una democracia. por métodos no democráticos. a todos los altos jefes militares y enviarlos de agrega­ dos a países lejanos. Pero. sino las de los oligarcas). Bosch podía ha­ cer dos cosas: o autosugestionarse y creer que iba a esta­ blecer la democracia de manera legal. cuando hubiera sido posible hacerla respetar precisamente porque. I. si se quiere—. los campesi­ nos ocuparan las tierras de los oligarcas (no las tierras baldías. que no serían legales. de momento. para que. que sentarían los fundamentos de la democracia auténtica. ya desde las elecciones. mientras militantes del PRD convertidos transitoriamente en policías.

a medios democrá­ ticos. Cuba se había librado de Batista y no habría caído en manos de Castro. • Otro ejemplo: Rómulo Bctancourt tenía que cons­ truir en Venezuela una democracia auténtica. al ir a la Sierra. y al país (cosa mucho más grave) volver a una dictadura. • La lucha de Castro contra Batista no fue por méto­ dos democráticos. Todavía es posible que se luche contra ellas por el método que empleó —pero no inventó— Castro u otros métodos igualmente no democráticos.obstáculos al establecimiento de una legalidad que pudiera hacerse cumplir. es historia distinta y ya bien conocida. No me refiero a suspensión de garantías ni a encar­ celamientos. al cabo de seis meses. Y todavía es tiempo de que los Estados Unidos y algún otro gobierno de­ . Si los demócratas de verdad lo hubieran he­ cho. Pero en este caso permitió a Betancourt man­ tenerse en el poder (ser el primer presidente elegido del país que terminara su mandato y pasara el poder a su sucesor también elegido democráticamente) y continuar la obra de transformación social emprendida y que la conjun­ ción de militaristas y comunistas logró retrasar. Pero no hay duda de que Castro realizó. en vez de limitarse a aceptar la ficción de que con métodos democráticos podía comoatirse una dictadura. pero sí prodemocráticos. se lanzaran contra terroristas y militares alzados. No siempre recurrió. para vencer esta resistencia. A los Estados Unidos les costó quedar en ridículo y dejar que un grupo reducido de oligarcas y un puñado de militares primarios obligaran al presidente de los Estados Unidos a aceptarlos y reconocerlos. Me refiero n armar a cam- iesinos y a dejar que los campesinos. Lo que luego Castro hizo con el poder. Hay otras dictaduras en América Latina. que habian recibido fa tierra o que sabían que la recibirían. Armar a cualquier grupo social no es un procedimiento democrático. frente a la oposición —a menudo conjugada— de militaristas reaccio­ narios y de castritas iluminados y terroristas. que esto fue legal. lo que las circunstan­ cias exigían. La ilusión de que puede establecerse la democracia con métodos democráticos costó a Bosch lu presidencia. pero no detener.

Pero si hubiese un golpe militar y la gente saliera a la calle y hubiera luchas sangrientas y en esas luchas se ocuparan tierras y se mataran personali­ dades de la oligarquía. en realidad. si no existen fuerzas de presión que puedan recurrir a la fuerza? No quiero decir que deban recurrir a la fuerza. pues­ to que todos sabemos que los comunistas y castristas no po­ dían tomar el poder en Venezuela. como en el caso de los campesinos venezolanos. Más peligrosa. por muy no democráticos que sean sus méto­ dos. aclarar bien esa cuestión del empleo de la fuerza pora defender la democracia. pero sí que puedan recurrir a ella. si esto se hiciera. Pero la Alianza debería saber que. tan peligrosa como la acción de los comunistas o castritas. y los países bajo dictadura deberían saberlo también. y no puede haberlas tampoco en la cuestión del empleo de la fuerza para establecer la democracia. pues. pura que se les quitara un poco el miedo a las consecuencias de combatir al dictador. mocrático que hay en el continente. no con la violencia efectiva. • ¿Cómo puede realmente establecerse una democra­ cia que sea social y económica y no sólo de elecciones. en una . una vez derribada la dictadura. no es cometido directo de la Alianza. Esto. se decidan a prescindir de los mitos y a fomentar. mientras que es bien sabido que los militares pueden tomar el poder y lo han tomado muchas veces. ayudar y sostener a los luchadores democráticos. entonces la aprobación ya no resul­ taría tan general. claro. No hay más que un camino: el camino que se pueda abrir. todo el mundo lo aprueba. sino con la posibilidad de emplear la violencia. habría de estar al quite para re­ parar rápidamente los estragos de la lucha. No hay dilema. No puede haber confusiones. aunque la tentativa del golpe militar se­ ría. para defender al régi­ men contra guerrillas castristas y terroritas comunizantes. Es necesario. para la democracia. Fuera de este camino todos loa senderos que te tomen vuelven a desembocar en lo mismo. Cuando un gobierno democrático emplea la fuerza y no sólo la fuerza militar sino la fuerza popular. en iaíses donde dominan oligarquías apoyadas por fuerzas im­ f itares considerables. No se trata de elegir entre el camino pací­ fico y el camino violento para establecer la democracia.

la amenaza de la pa­ ralización del país o simplemente la enorme presión que podría ejercer la opinión pública latinoamericana si a lo que ahora llamamos opinión pública se agregara la inmen­ sa mayoría de cada uno de los países. explotan­ do. No ouiere decir. no hay ningún motivo para que deseemos el empleo de la fuerza para evitar esa expansión. si no existen.democracia dominada por las oligarquías . de hecho. lo único que cam­ biaría sería el nombre y la etiqueta de los políticos que servirían a esas oligarquías. ni se puede hacer la revolución en América Latina. En América Latina no existe. los tanques o las Darricadas. En el plano nacional latinoamericano. esto se ha llamado fuerza de disuasión. pero en los Estados Unidos exis­ ten medios democráticos para intentar suceder al gobierno. ningún medio que . la masa sumergida. que la fuerza ten­ gan que ser ios tiros. Es evidente que si la revolución puede ser pacífica no bay ningún motivo para que la deseemos violenta. detrás de la voluntad de actuar por medios pacíficos. esta fuerza para imponer la revolución pa­ cífica no puede ser otra que la capacidad de las masas de ejercer una presión tal que el resistir esta presión resulte más costoso para las oligarquías que la cesión de sus pri­ vilegios. elementos que den a esta voluntad una fuerza de presión suficiente para quebrantar las resistencias. suposición que la historia de América La­ tina no permite hacer. Lo que no puede esperarse es que las oligar­ quías voluntariamente entreguen su poder económico si al mismo tiempo se les asegura que no estamos dispuestos a obligarlas a ello. Esto equivale a decir que los oligarcas son unos imbéciles. Del mis­ mo modo es evidente que si puede contenerse pacíficamente la expansión de la Unión Soviética. Puede ser simplemente una fuerza electoral. pero loa problemas seguirían en pie y las oligarquías continuarían mandando. En el plano internacional. forzosamente. Pero es también evidente que no se puede evi­ tar la expansión de la Unión Soviética. • Los norteamericanos no deben olvidar el hecho de que existen diferencias fundamentales entre su país y Amé­ rica Latina. es decir. exprimiendo a los pueblos. En los Estados Unidos constituye un delito querer derribar el gobierno por medio de la fuerza o por procedimientos ilegales.

esa fuerza no sea la fuerza de los tiros. ni podría ofrecerlos. la opinión pública norteamericana ha estado dispuesta a emplear la fuerza pa­ ra apartar ese. No cabe. porque ningún régimen latinoamerica­ no ofrece ni garantías ni medios para su propia modifica­ ción democrática. suponiendo que sea legalidad la situación de hecho prevaleciente y que se quiere cambiar. lo importante no es tranquili­ zar a la opinión pública norteamericana. mientras que en América Latina no existe ningún sistema realmente democrático y ninguno de los que se pretenden tales ofrece garantías. y lo hizo en la guerra civil. lo hizo con los indios. puesto que no es una democracia. lo hizo con la conquista de nuevos territo­ rios en el Oeste. En los Estados Unidos funciona un sistema democrá­ tico. • Eso de hablar de revolución pacífica se hace sobre todo para tranquilizar a la opinión pública norteamericana. Lo que puede pedirse cb que. pues. Lo que convendría hacer es recordar a la opinión pública norteamericana que cuando ha habido algún obstáculo que ha inmovilizado la evolución del país. Lo hizo con Inglaterra. dé al pueblo la posibilidad de ganar unas elecciones o que garantice al candidato o vencedor que llegará a ocupar el poder. pero que ofrece garantías. aplicar el mismo criterio de lo que es violencia y legalidad en los Estados Unidos y en América Latina. Además. en América La­ tina el establecimiento de verdaderos sistemas democráticos ha de hacerse siempre por medios “ilegales”. En todo caso. etc. de amenaza militar. lleno de imperfecciones. l ’or eso. de presión y coacción. confundir la democracia con su fa­ chada es un error corriente en I03 norteamericanos cuando juzgan la situación latinoamericana. si es posible. dadas las características de nuestra época. . no hay ningún motivo para pedir a los latino­ americanos que renuncien al empleo de la fuerza de pre­ sión. Incluso cuando el mecanismo electoral funciona. obstáculo. en ninguna parte.— que lo fal­ sean hasta quitarle su contenido. existen otros mecanismos —de clase. En América Latina no ha habido nunca democracia ver­ dadera. sino intranquilizar a la oligarquía latinoamericana e incluso a eso que lla­ mamos la opinión pública latinoamericana.

El plazo ha transcurrido ya. por parte de la oligarquía. Sólo a los frenéticos partidarios del desarme unilateral se les ocurre decir a Rusia que confiamos en su buena vo­ luntad y que esperamos que el ejemplo del desarme unila­ teral induzca a los rusos a desarmarse ellos también.c disuasión suficiente para que a la oligarquía le vesulte cara y desventajosa su agresión al pueblo y el ejercicio del monopolio del poder político. su destino. La oligarquía no ha aprovechado esta opor­ tunidad. El delincuente puede ser capturado. durante más de tres años. ha renunciado. No ha habido cambio de con­ ducta. La solución está en crear una fuerza d. y pronto. automáticamente. ya no está en seguir o no seguir delinquiendo. vivo o muerto. la alternativa. Pues bien. si están al lado del delincuente. es porque los Estados Unidos tienen una fuerza de disuasión suficien­ te para quitarle el gusto y la ventaja a la agresión sovié­ tica. la oportunidad (probablemente única en la historia) de abrir una puerta a las transformaciones so­ ciales pacíficas. Los Estados Unidos deben decidir. el premio que recibirá será el poder. Para el delin­ cuente (la oligarquía). o si están al lado del pueblo y lo ayudan a capturar al criminal. Y al desdeñarla. Y en un plazo no lejano. ahora. . Y si el pueblo lo captura (y debe hacerlo. diarias. a que se le reconozcan en el futuro todos los derechos que alegue. si le ayudan a burlar la ley de la historia después de haberle ofrecido una posibilidad de re­ dención que el delincuente rechazó. • La Alianza ha dado a la oligarquía. esto puede ser muy literal. Si Rusia no ha llevado la guerra a todo el mundo. a condición de que el cul­ pable cambiara de conducta. los pueblos latinoamericanos están siendo objeto de agresiones constantes. por fin. sino en salvar o no salvar la vida. el de­ recho a decidir. La solución no es decirle a la oligarquía que renunciamos al empleo de la violencia para persuadirla de que ella renuncie u la posesión de la tierra y al monopolio del poder político. tanto si son reales como si son ficticios. para evitar que se le siga expoliando y oprimiendo). La Alianza promulgó una amnistia para todos los deli­ tos históricos de la oligarquía.

Tal vez se posponga por unos meses o unos años. responde a puñetazos (si no le atan las manos antes) . impolítico y. Los oligarcas se quedaron con el dinero y adulteraron el sentido de las palabras. responde a tiros (caso de que pueda armarse). si a tiros. de una fuerza de presión suficiente para disuadir a la oligarquía de atacar y hasta de resistir. Si el pueblo es agredido a puñetazos. se necesita disponer de medios de violencia. Ellos eligieron el camino que ha conducido a esta situación. No quiere la violencia por la violencia. El pueblo emplea las armas que sus ene­ migos le dejan o le imponen. • La Alianza daba la posibilidad de que el pueblo ven­ ciera con pnlabras y dinero. que el pueblo no se exceda en su le­ gítima defensa. Y si se excede. Para imponerlos. Ln violencia sólo puede eludirse haciendo los cambios hoy. pero no sarvarles el poder. ¿Por qué los Estados Unidos o los pueblos latinoamericanos deberían pagar para salvar a los oligarcas de las consecuencias de sus propios y libérrimos actos? ¿No han pagado bastante. en estado de legítima defensn. no deberían hacerla. es decir. en que dice sobre Ame­ rica Latina: . Para que ésta se reconozca no debe haber exceso en ella. nadie podrá echárselo en cara. A la Alianza le corresponde ahora facilitar al pueblo medios para defenderse y vencer a sus enemigos. es necesario im­ ponerlos. a la larga. en América Latina. los pueblos en miseria y los Estados Unidos en desprestigio y en odio hacia ellos? El pueblo nunca elige sus armas. El pueblo se halla siempre. De la Alianza depen­ derá. pondría en peligro todavía mayor la vida misma de los oligarcas. Esto empieza a verse ya en los Estados Unidos. Pero no se impide. como lo índica la declaración sobre política extranjera del sena­ dor Fulbright de marzo de 1964. La violencia no puede evitarse eludiendo lo* cambios. Lo más que la Alianza y las fuerzas de transformación democrática pueden hacer por los oligarcas es salvarles la vida. en gran parte. Y si pudieran hacer por ellos otra cosa. porque sería injusto. Y para hacer los cambios.

Las posibilidades históricas se hallan probablemente contra la perspectiva de una revolución social pacifica. Una revolución así ocurrió en Bolivia y la aceptamos con cal­ ma y sensatez. 96 de mano de 1964. de golpe. Pero ¿qué ocurriría si estallara una revolución social violenta en uno de los países latinoamericanos grandes? ¿Estaríamoa seguros de que está inspirada por los cubanos o los rusos?. Hay lugares. no hemos de cerrar nuestro espíritu a la posibilidad de quo los procedimientos democráticos fallen en ciertos países y que ahí donde la democracia falle pue­ dan tener lugar violentas convulsiones sociales. En nuestra preferencia por los procedimientos democráticos pre­ vistos en la Carta de Punta del Este. en Venezuela y en ciertos otros países. la persistencia de viejos hábitos mentales de los cuales nos dan Un ejemplo Flora Lewis. pero éstos vinieron después de una revolución violenta. desde luego. una de las periodistas nortéame-* ** Tk* Ntto York Ttmm. . Claro que Fulbright no puede impedir. y otros en que parece probable que pueda tener lugar. En América Latina las probabilidades de que estos cambios fundamentales se realicen por medios pacíficos pare­ cen existir en Colombia. en que ha tenido lugar. en México se han realizado muchos cambios fundamentales por medios pacíficos. En otros países latinoamericanos el poder de las oligarquías gobernantes está establecido tan sólidamente y su ignorancia es tan grande que parece que hay pocas perspectivas do lograr reformas sociales al acrecimiento económico por medios que no sean echar Por la fuerza a las autoridades establecidas. ¿que­ rríamos intervenir al lado de las animidades establecidas o bien estaríamos dispuestos a tolerar y basta a apoyar una revolución si se viera que no es comunista sino parecida por su naturaleza a la Revolución Mexicana o a la revolución de Nasser en Egipto?8* Pero en América Latina no hay nadie que se atreva « decir cosas de este calibre. Mientras continuamos nuestros esfuerzos para promover el cam­ bio pacífico por medio de la Alianza para el Progreso. será opor­ tuno que consideremos cuáles pueden ser nuestras reacciones en el caso de estallidos de revolución social auténtica en uno o más países latinoamericanos.

que lo inteligente. los di­ plomáticos y periodistas norteamericanos parecen creer que cualquier régimen que no sea moderado ha de ser malo. Pero no. se lee una frase que sería curiosa si no fuera tan corriente: “L09 norteamericanos consideran que si bien bajo el pre­ sente régimen se han desvanecido. Arabia. esto no enseña nada ni siquiera a Flora Lewis. Portugal. cosa que dudo) cualquier medio que un pueblo latinoamericano elija para establecer una democracia verdadera en su país. ¿Aceptaría el apoyo de esos ra­ dicales? Entonces. Esto es cosa que han de hacer los pueblos latinoamericanos. por ejemplo. sería apoyar a los extremistas y atra­ érselos (y para ello disponen de medios mejores que la URSS. ¿Y que ocurriría si regímenes socialmente radicales se pu­ sieran al lado de Washington en política internacional? No se olvide que Washington ha aceptado el apoyo de regíme­ nes social y políticamente reaccionarios y fascistas.83 De modo que si en Zanzíbar ha habido una revolución. por una ceguera tan dogmática como la de los stulinistas.ricanas más inteligentes. 4 d a a b r i l d a 1964. por los medios que estén a su alcance y que ellos escojan. . como España. si los moderados se han desvanecido. desde el punto de vista del interés nacional de los Estados Unidos. incluso de medios no materiales). Lo conveniente sería que los norteamericanos recordaran que América Latina se encuentra en condiciones peores que aquellas que vivieron los Estados Unidos en épocas en que ellos mismos emplearon la violencia porque consideraron* ** The Washington Pett. ¿por qué la obsesión de buscar modera­ dos en aquellos países donde los moderados han fracasado. que pueden darse a conocer y a los que luego se puede apoyar” . Por lo que advoco es porque los Estados Unidos no condenen por adelantado ni veten (suponiendo que algún país ten­ ga realmente el poder reul de vetar algo en otro. En un reportaje sobre Zanzíbar. yo no advoco porque los Estados Unidos fomenten la violencia para establecer la democracia. pues sin fracaso no se habrían desvanecido? • Entiéndase bien. No enseña. ha do haber elementos moderados no identificados.

ni más hábiles políticos que cual­ quier otro pueblo. no son superiores. salvo raras excepciones. en el presente contexto. sea tan miope que consi­ dere que mantener el orden es motivo suficiente pora que acepte un gobierno oligárquico o dictatorial. de poner término a algunos disturbios callejeros o de impedir reformas de estructura. Y que si en los Estados Unidos esto con­ dujo a un fortalecimiento de la democracia. ni más demoráticos. educación. la posibilidad de emplearla. a la corta o a la larga los restantes gobiernos lo reconocen y aceptan. que el orden . que se había cerrado cual­ quier otro camino para salir de situaciones que estimaban perjudiciales: en 1776 o en 1861. cuyo interés nacional con­ siste en fomentar el capitalismo. todos ellos consideran que su función única es mantener el orden en provecho de la oligarquía y cuanto hacen además de esto (política social. • Es curioso y depri­ mente por lo ilógico: cuan­ do un gobierno de facto se establece con el consabido pretexto de mantener el orden (es decir. Esto sería natural en los gobiernos latinoamericanos. pues los nor­ teamericanos. más que su empleo efectivo. puesto que. no hay motivo para que no tenga iguales resultados en Amé­ rica Latina. ahora o an­ tes. por ejemplo. violencia quiere decir. Pero que un go­ bierno como el norteamericano. Pues lo que a los Estados Unidos les conviene es que haya desorden en América Latina. etc. es algo incom­ prensible.) lo hocen únicamente como medios indirectos de mantener el orden. E insis­ to en que. según los casos). o sea.

Pero no gobiernos conserva­ dores. por pequeño que éste sea. Lo que los Estados Unidos deben comenzar a desear y a aceptar por adelantado es la necesidad de que haya en América Latina gobiernos de facto pero no para mantener el orden viejo (que por ser viejo es desorden) sino para establecer un orden nuevo. cambio y sea sustituido por un orden capitalista. . diga lo que dijere la propaganda antinorte­ americana y crean lo que creyeren los comentaristas norte­ americanos. corno acabarnos de ver. Si los latinoamericanos quie­ ren revoluciones. Y esto. ni los Estados Unidos ni ninguna potencia mundial puede ya impedir algo que se gesta en un país. 1928. Albania se burla de la URSS y Haití de los Estados Unidos.anacrónico. Mariátegui. por la muy sencilla razón de que no puede haber orden nuevo sin gobiernos de facto. El diplomático es como una mujer: nunca dice que sí ni que no. Siendo asi. nunca cierra puertas ni ventanas. con mucha exageración. una de las ex­ trañas características de eso que llaman. Parece en cambio que apenas ocurre algo. tendrán revoluciones. Lima. sino gobiernos reformadores o —digámoslo aunque la palabra esté muy desvalorizada— gobiernos revolucio­ narios. parece que lo inteligente es ponerse al lado de lo que viene en vez de oponerse a ello sabiendo que la oposición de nada valdrá. la diplomacia norteamericana. Los gobiernos revolucionarios quieren crear un orden que no haga necesaria la ilegalidad dictatorial. ha consistido en hacer lo contrario de todas las diplomacias de la historia. Cierra puertas y ventanas. un mar­ xista. y cuando quisiera salir de una posición se encuentra encerrado por él mismo y cuando *4 José Carlos Mariátegui: Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana. el diplomático norteamericano sufre un insoportable escozor por adoptar posiciones tajantes. al parecer. Las dictaduras quieren mantener el desorden (disfrazado de orden viejo) que hace necesarias las dictaduras. Pero. anticapitalista. tarde o temprano. ya lo había dicho: “El revolucionario es hombre de orden” ."* • Además.

de rebote. claro. el hombre olvidado. sin calificativos previos. que a su vez abrirá las puertas al comunismo. no puede evitar una revolución no pacífica. no es que los Estados Uni­ dos tengan más o menos amigos. equivale a prosovietismo y. en la actual situación mundial. Pero si los Estados Unidos persisten en hablar de re­ volución pacífica y en dar a entender que sólo si es pa­ cífica les parece tolerable la revolución. cobarde. Lo que hagan los Estados Unidos o cualquier otra po­ tencia. ae encuentra con que fl mismo ha cerrado todos los accesos.quisiera entrar en otra. Quiere decir. El an- tiyanquismo. arrojar hacia el anti- yanquismo a las fuerzas sociales no antiyanquis. Insistir en la revolución pacífica equivale a no revolu­ ción. Estas pueden ser las consecuencias de un apego ciego. para que de sus consecuen­ cias se refocilen los demócratas o los totalitarios. por la gente que habrá de desearla y luchar por ella. pues no comparten las frustraciones de la clase media. acabarán volviéndose antiyanquis porque verán en los yanquis el obstáculo a la revolución que necesitan. entonces lo que ocurrirá es que las fuerzas potencialmente revolucionarias —el pueblo. ya no puede cambiar el rumbo de América Latina. Lo que me preocupa. acelerarla o retrasarla. influir para que sea democrática o antidemocrática. Una revolución que por las circunstancias en que habrá de aparecer y crecer. si los Estados Unidos persis­ tieran en vetar todas las formas no pacíficas de re­ volución. burocrático de la diplomacia norteame­ ricana a la idea de que en América Latina puede haber revoluciones pacíficas. sino que con su actitud empujen hacia el campo soviético a fuerzas potencialmente democráticas y con ello obliguen a las fuerzas revoluciona­ rias a frustrarse y a convertirse en contrarrevolucionarias. . Puede. que no son antiyanquis. No revolución quiere decir abrir las puertas al mili­ tarismo tccnocrático. también. ha de ser una revolución democrática y no antinortcamericnna. cierto. a la adopción de medidas que conducen rápidamente al totalitarismo. es decir. repito. sumergido—. puede convertirse en una revolución antiyanqui y antidemocrática. partidarias de una revolución a secas. irracional.

sin agua en el vino. La idea de que Amé­ rica Latina necesita una revolución de veras. Lo que debe procurarse es que este mañana sea realmente mañana y no dentro de tina generación. insensato. ésta sí. económica y política. so­ ñador. “comunista”. tachado de audaz. estrategia militar— se aceptan y defien­ den ahora concepciones que apenas ayer eran consideradas engendros del enemigo y que el senador McCarthy hubiera tomado como pruebas de comunismo. desde luego. como a poder emplearla). En muchos terrenos —relaciones internacionales. Alianza para el Progreso.como lo son todas aquellas que aceptan los métodos sovié­ ticos de desarrollo. vuelos espaciales. los sumergidos y que a éstos y a los Estados Uni* . aún así. los movimien­ tos populares si esperaran el visto bueno norteamericano para hacer aquellas cosas que de todos modos los Estados Unidos no podrían evitar. cuando las ideas de hoy resulten tan anacrónicas romo ahora lo son las de la Alianza. serían tan responsables como los Estados Unidos de haber abandonado a los pueblos la­ tinoamericanos a la violencia real de la oligarquía y ejer­ cida. • Más responsables serían. Si los movimientos populares —dicho de otro modo— por temor a asustar a los Estados Unidos renunciaran a la violencia (no tanto a su empleo. La Alianza para el Progreso de 1961 era absolutamen­ te impensable en 1945. Si esta ceguera norteamericana persistiera. descgrognción. Del mismo modo. la concepción se fue abriendo paso. todo lo que ahora se achaca a los Estados Unidos —lo merecido y lo que se le cuelga como chivo expiatorio—. Pero. sería poco com­ parado con lo que se le podría achacar en el futuro y con razón: el liahcr frenado las transformaciones sociales latino­ americanas con la disculpa de que debían ser pacíficas. cuando hubiera sido necesaria y eficaz. lo que algunos latino­ americanos pensamos hoy. para establecer unu democracia social. lucha contra la pobreza. y que esta revolución sólo puede hacerse con objetivos democráticos si en ella participan las masas ol­ vidadas. llegará mañana a ser lugar común en los Estados Unidos y en América Latina. Lo que latinoamericanos audaces pensaron hace medio siglo llegó a ser hoy lugar común en los Estados Unidos y en América Latina. con armas.

Los pacientes (el pueblo) comienzan a mostrarse impa­ cientes. cómo no hacen las reformas a las que se compro­ metieron o cómo las hacen falsificándolas. burlan sin apenas disimularlo sus compromisos relativos a esta ayuda. cómo ocultan que los fondos proceden de la Alianza. en esta coyun­ tura. destru­ yeron toda posibilidad si es que alguna vez la hubo. LA REVOLUCIÓN POR ABAJO La que llaman revolución pacífica hubiera debido ser —cuando aún era tiempo. al mismo tiempo que aceptan ayuda de la Alianza. Al mismo tiempo —tal vez por miedo a esta im- 'aeiencia— los impacientes (la clase media. La revolución no pacífica (pues no ha de ser forzosa• mente violenta) no puede ser otra cosa que una revolución per abajo. frenarán. probablemente. o engañumos al enfermo dándole aspi­ rinas o. Los gobiernos y eso que suele denominarse las clases superiores. una revolución por arriba. Esto significa que ya no es posible que por la simple presión de présta­ mos.dos y a los movimientos populares los une. de revolución pacífica. no hicieron esta revolución y. Estamos. Por esto. O intervenimos para atajar un cáncer. el interés común de que se haga esta revolución. diplomacia y amenaza de Castro se pueda lograr de b* gobierno* oligárquicos de América Latina que “suici­ . brebajes mágicos. ya es hora de que nos decidamos: o somos cirujanos o somos curanderos.. con ello. justamente. ¿Quién la desea y quién se halla o puede hallar- 8e en condiciones de hacerla? Vemos todos los días cómo los gobiernos lntinoamerica- j t ° 3 . si alguna vez lo fue— obra de los gobiernos. Los que antes empujaban. serán impulso. peor. en vísperas de una inversión de papeles. es una idea que mañana parecerá imposible el que no se aceptara cuando se expresó por primera vez. los intclectua- tcs) dan muestras de una angelical paciencia frente a las oligarquías.. es decir. y los que antes cran un peso muerto.

la clase media ha perdido el dinamismo que tenía hace unos años. entró. esto último. Por otra parte. hasta cierto punto. puesto que se ha aburguesado mucho más. y en la porción más diná­ mica por ser la más joven y la que no tiene la nostalgia de las luchas por la democracia ni la formación democrá­ tica que la porción más vieja conserva todavía. que nuevas fuerzas bagan cam­ biar de manos el poder. Pero hay toda una parte de la sociedad latinoamericana. para que haya cambios. fue posible que la cla­ se media se asustara de las consecuencias de los cambios. componendas que le re­ sultan cómodas y que. sigue estando en ascenso pero en un con­ texto distinto. hace unos años. si se supiera poner la Alian- xa en sus manos y despertar su interés y su combatividad . hace que la clase media (cuyos miembros serían beneficiados y que. que puede perder mucho con el militarismo tecnocrático y que podría ganar mucho con la Alianza. la más pasiva hasta ahora. la tendencia hacia la tecnocracia (hacia un militarismo tec- nocrático. Por lo me­ nos. pero cuando esto era factible no se disponía de un instrumento de la índole de la Alianza y. se sienta más inclinada hacia medidas de coerción social que hacia métodos democráticos de desarrollo. paralizan su capaci­ dad de forzar la transformación social. en ningún caso. en suma. la miopía de la política lati­ noamericana de los Estados Unidos). ¿Qué fuerzas? La clase media. ya que no en toda ella. probablemente). en una porción importante de la clase media. a. Se necesita. sin duda alguna. por no poder hacer su revolución hace unos años. Hoy. tenía este deseo de cambios y disponía de fuerza para obligar al cambio de po­ der. y puesto que. que no ve­ rían alargarse su jornada ni disminuir sus ingresos reales). Se necesita.den” al grupo social al que representan y cuyos intereses administran. cuando la deseaba. que esta presión sea irresistible y que oponerse a ella resulte inás peligroso y costoso que ce­ der. por esta falta (atribuible. la más numerosa. que se ejerza pre­ sión en el propio país. en componendas con la oligarquía. debe­ rían producir con su trabajo la capitalización. de momento.

a pesar de ello. echarlas del poder. podría obligar a las oligarquías a ceder y. consiste en movilizar a esas capas sumergidas. lo tacharán de comunista o procomunista. Si hasta a un demagogo tan servil de la oligarquía como Goulart lo calificaron de comunista. han servido a loa norteamericanos cuando así ha convenido a la URSS. justificar y hacer tolerable la decapitación del movimiento. esta presión si fuera suficientemen­ te fuerte. Pero en todo caso es preferible la presión violenta en favor de la demo­ cracia que la presión violenta en favor de sistemas totali­ tarios. Esto último no siem­ pre resultaría fácil. y se oponen a lu reivindicaciones populares auténticas. para la Alianza. Es posible que muchos comentaristas mal informados se hagan eco de esas acusaciones. y debe estar dispues­ to a que. cuando la oligarquía encontró que ya no le era útil y que podía acarrearle riesgos. Esta presión alejaría a la clase media de su flirteo con los militaristas tccnocrátieos y volvería a ponerla en el lugar donde estaba hace unos años: en la vanguardia de la lucha por los cam­ bios sociales. claro. Todo movimiento popular que surja ha de saber de ante­ mano que se le acusará de comunista. No tendrá la cosa impor­ tancia. En este sentido. allí donde no cedieran. Porque los enemigos de ese movimiento popular lo serán no porque se le acuse de comunista. Pues el anticomunismo de los movimientos populares no es para agradar a los norteamericanos. y las acusaciones de comunista sólo se lanzarán (por aquellos mismos que siempre anduvieron en buen acuerdo con loa comunistas) con el fin de cubrir. a los militares o a quien sea. la norma de conduce apropiada sería una que dio .. sino que obedece al simple hecho de que loa comunistas se alian con los oligarcas. en favor de la Alianza. sino por ser po­ pular. Esta parte es la que hemos llamado las masas sumergidas. ni siempre pacífico. se mantenga su línea anticomu­ nista. como cuando decían que Rómulo Betancourt era comunista. Ya sabemos por adelantado que en cuanto un movi­ miento popular logre fuerza. A la vez. en encontrar los medios de sacarlas de su pasividad y de hacer que ejerzan pre­ sión para que haya cambios de estructura.. El problema fundamental.

Y los activistas de la OAS. si dispone de inteligencia. Veamos. Y tiene menos ambiciones. no fueron sino unas docem un loco o un obseso puede matar tados Unidos. [Qué demócratas son éstos que temen que en igualdad de circunstancias los comunistas se lleven al pueblo. preguntarán. luán Ramón Jiménez: No hacer porque digan ni dejar de hacer porque no digan. llevó de cabeza n la policía de Nueva York durante meses. Ni Castro lle­ gó nunca a tener efectivos numerosos. hace apenas unos años. Un puñado de fanáticos puede tener en vilo a un país entero. Así es menos desgraciado. . de que haya comunismo que asuste un poco a esos “demócratas”. los verdaderos terro­ ristas no deben ser más allá de doscientos. Un sólo hom­ bre. un centenar de hombres decididos puede mantener en inquietud a un país. Por suerte estas cosas no pueden garantizarse. ni los tienen los Vict Gong en el Vietnam del Sur. uno se alegra.” Si hemos de temer que el comunismo nos quite a la gente de las manos —y a la gente que hayamos sabido des­ pertar nosotros—. entonces es mejor que desde ahora pida­ mos el ingreso al partido.. ¿Y si al despertar a las masas fomentamos el terroris­ mo?.. en vez de llevárselo los dem ócratas!. a algunos que hasta se creen demócratas y que comentan: “Pero. y si despertamos al pueblo. pues sin él serían todavía peor de lo que son. con voz estrangulada. y hasta conducir a la caída de un régimen. • Ya los estoy oyendo. En Venezuela. Escuchando esos comentarios. con métodos terroristas. desprestigiar al ejército. ni los tuvo la OLN de Ar­ gelia. otros pazguatos. ¿quién nos asegura que no se lo llevarán los co­ munistas?” Nadie nos lo asegura. que tanta sensación causaron en Francia. en la segunda Guerra Mun­ . provocar fugas de capi­ tales. disciplina y explosivos. Lo mismo cabe decir de los guerrilleros. casi.. en la última época de la guerra de Argelia. poniendo bombas de poca potencia. ni durante la resistencia. El ejemplo de Fidel Castro y de sus aliados estudiantiles en La Habana lo demuestran. Son los mismos que hace una generación decían: “Mejor que el pueblo no sepa leer.

ais­ larlo y derribarlo. Linas veces fueron libe­ rales. Lo difícil es en­ contrar los fanáticos y una organización que los dirija con mentalidad política y no simplemente terrorista. Su influencia se limita a intelectuales. mantener la inquietud pública. como no lo tiene en el Vietnam del Sur el ejército nada militarista de los Estados Unidos. El ejército y la policía. otras antiimperialistas. aunque intervi­ nieron en ella. Nunca se dice (acaso por temor a humillar a los oficiales venezolanos. pues. En cambio. sin etiqueta comunista cuenta siempre con la simpatía popular. lo que Batista hizo en el terreno político es­ taba condenado al fracaso. no fueron más que auxiliares de la acción polí­ tica. estudiantes y elementos técnicos y de la clase media que quieren desarrollar de prisa. ninguna atracción. y aunque se apoyaron en medidas judicia­ les duras. no es cosa imposible. En Cuba. y ahora suelen ser castritas. porque se basaba en d deseo de dar a la dictadura un heredero que hubiera sido cóm­ plice de la dictadura. Esta con­ junción de espíritu político y espíritu de aventura se ha dado y puede ciarse de nuevo en cualquier momento y en cualquier lugar de América Latina. En cambio. hasta ahora. En la masa del pueblo. otras simples ambiciosos. dial. habituado a los gol­ pes militares y u los negocios sucios no es nunca un ejér* cito combativo y eficaz. pro- vocur la descomposición de un régimen y sus apoyos. no habría tenido éxito. la lucha üntidictatoriol. y que ven en el comunismo el me­ dio de convertirse en casta gobernante. ¿Por qué esta conjunción tuvo éxito en Cuba y fracasó en Venezuela? La respuesta parece evidente: porque en Cuba se la combatió con medios simplemente técnicos (mi­ litares) y en Venezuela se la combatió con medios políticos. el número de guerrilleros y terroristas estuvo en pro­ porción (dado el número de soldados alemanes movilizados contra ellos) con los estragos que causaron. no curados todavía del virus milita­ rista) que quienes realmente lucharon contra los guerrille­ . Pero aunque lo hubiera sido. Perturbar el orden. a costa del pueblo y en beneficio propio. que confiar er> el ejército y un ejército corrompido. Betancourt libró en Venezuela la lucha en d terreno político. el comunismo no ha ejercido. el dictador tuvo.

al hablar del con­ cubinato de comunistas con militaristas. ni la retórica liberal. lograron hacerla desaparecer. Y porque a estas alturas nadie cree las promesas. Betancourt triunfó del castrismo porque supo organizar a los cumpcsinos (por medio de su partido y de los sindicatos obreros) y hacerles comprender el peligro que para su posesión de la tierra representaban los guerrilleros. como liberales o como revolucionarios. ade­ más. pues. donde ya han aparecido guerrillas. • Las oligarquías no pueden desarrollar una acción política como la de Betancourt precisamente porque son oligarquías. No se olvide que en Venezuela los castristas y los militares amigos de Pérez Jiménez actuaban de acuerdo y que algunos de los segundos estuvieron con los guerrilleros. se la quitarían en nombre de una supuesta revolución colectivista. ni siquiera los hechos. y todos sabían que los guerrilleros. Fue la acción política la que aisló a guerrilleros y terroristas y no el ejército y la policía. más que los militares fueron los campesinos. con la tierra. y en la Argentina. se presenten éstos como conservadores. Eso. de los políticos oligárquicos. no tienen la combatividad que de­ mostraron en Venezuela. La oligarquía es. . los únicos eficaces. ¿Por qué? Ya lo expliqué en otro capítulo: porque unos habían reci­ bido la tierra. la seguridad y la satisfacción de que el an­ tiguo gran terrateniente ya no tiene influencia sobre ellos. Querer mantener a la oligarquía en el poder. donde la violencia en el campo subsiste (sólo en los últimos años aprovechada por los castristas) y donde ni una ley de reforma agraria que es una burla. que es acaso tan importante como darles la tierra) y. porque no pueden dar tierra al campesino (y.ros. aparte de la alianza tácita entre oligarquía y comu­ nismo que he señalado en otro lugar. el mejor aliado del comunismo porque crea las condiciones para el terrorismo y no per­ mite que aparezcan las condiciones en que puede comba­ tirse y aislarse por medios políticos. otros esperaban recibirla. porque en un régimen oligárquico los sindicatos están sometidos o son tímidos. Ejemplos de ello los tene­ mos en Colombia. so pre­ texto de que la propiedad es sagrada (y sería interesante averiguar de dónde viene la propiedad de la oligarquia). si vencían.

Las condenas de la . popular. por los mismos moti­ vos que en Venezuela). sino el crear un clima en el cual los as­ pirantes a guerrilleros se encuentren aislados o se sientan como reaccionarios. sólo lograremos una confusión de la que todos saldrán contagiados. Si luego resulta que se contagia de sífilis. o cualquier otro manual de lucha de calles. las oligarquías. es de una ingenuidad que sólo puede hallarse en policías o en diplomáticos de la vieja escuela. Si no. Lo que hace imposibles o estériles las guerrillas y el terrorismo no es la falta de “educación técnica” sobre cómo hacer bombas Molotov. Haber elegirlo Venezuela como su campo de batalla fue un eror de Castro. prensa y de la radio. ¿pueden movilizarse esas masas su­ mergidas? . Pero en cualquier otro país donde intente renovar su plan. no hacen mella en los terro­ ristas. • Ahora bien. pero una buena paliza propinada por un grupo de obreros sí da resultados. Pero para esto deben apar­ tarse de su camino las prostitutas. o Ips discursos oficiales. Por­ que el aislamiento y la condena son eficaces únicamente si salen del pueblo. Y esto. que les hizo fracasar en Venezuela. ¿quién podrá reprochárselo? ¿Es preciso aclarar que en esta imagen (más próxima a la realidad de lo que parece) las prostitutas son las oli­ garquías y la sífilis es el castrismo? La solución lógica se­ ría dejar a América Latina contraer un matrimonio normal con la revolución democrática. puede tener la seguridad de que encontrará condiciones más favorables que en Ve­ nezuela (salvo en México y Bolivia. equivale a invitar a los castristas y a los comunistas a repetir la experiencia venezolana en condiciones en que no encontra­ rían la respuesta políticn. Creer que se dificulta la aparición del terrorismo o de las guerrillas impidiendo la circulación del libro del Che Guevara sobre este tema. los militares o los demócratas sin sentido social son incapaces de hacerlo.de que deben evitarse la violencia y el desorden. Sólo movimientos realmente populares pueden hacerlo. América Latina se encuentra como un hombre al que se le prohibe el matrimonio y se le rodea de prostitutas sifi­ líticas.

hacia soluciones democráticas. en vez de ser arrastrada por la propaganda comunista. después de la Revolución de 1952. Han sido más bien los elementos sus­ ceptibles de verse atraídos en el futuro por la mentalidad tecnocràtica los que ha podido captar la propaganda casuista. porque son las únicas fuerzas sociales que con ella pueden ganar en vez de perder. En Bolivia. y a pesar de su bajo nivel de educación político. se decidieran a poner su confianza en las ma­ sas sumergidas y a orientar toda su acción hacia el des­ pertar y la movilización de esas masas que son la mejor base para la democracia. pues. porque creen que eso es como destapar una caja de Pandora (y su retórica es en general tan cursi como esta imagen) pueden tranquilizarse al ver el caso de Bo­ livia y calmarse por completo al examinar el de Venezuela. y hasta acaso a los militares tecnocráticos. a los intelectuales y a los estudiantes. han actuado en defensa de la democracia y de las reformas sociales ya logradas. porque pasaron la factura de su luchu a golpes de dina­ mita contra los militares de la “rosca” . los mineros se convirtieron en una especie de casta privilegiada. implantado por la revolución. Los que temen el ir a las masas. • Esta doble lección debería bastar para que los mo­ vimientos populistas existentes y aquellos que en el futuro habrán de surgir. en Bolivia. cuando Betancourt y Acción Democrática se han dirigido a ellas. había sido encuadrada en el MNR. como en otros países. supieron actuar en defensa de sus intereses y del sistema democrático. despertarlas y movi­ lizarlas. aun­ que imperfecto. lograrán incluso. sustituyendo a los que fracasaron u ocupando el lugar de otros movimientos sometidos a las oligarquías. Las masas. Si hacen esto. sin duda. La Revolución Mexicana lo hizo y hay dos ejemplos más recientes que lo prueban también. Las masas. puesto que esas últimas fuerzas siempre se han caracteri- . las han organizado y movilizado. dentro de la miseria general. llegó un momen­ to en que los mineros quisieron imponer su programa y su candidato a todo el país y el gobierno pudo aislarlos y vencer su resistencia gracias al hecho de que con la refor­ ma agraria se había politizado y organizado al campesi­ nado y que la clase media. arrastrar a la clase inedia.

Alguien dijo que Francia siempre estaba con una guerra de retraso. Pues bien. media. todos: políticos (especialmente políticos). hoy. lo que explica su aislamiento. En 1945 nos preocupábamos de las dictaduras sin ver los problemas sociales que surgían. es un problema del instrumento y de la mano que ha de manejarlo. en r! lento subir a la superficie de. por ejem- >lo. en 1870 combatió a Prusia con métodos napo­ leónicos. en 1914. pues esta gente está todavía pen­ sando en términos de un cambio social anterior. en suma. so­ ciólogos. la de la Alianza para el Progreso. su desnaturalización. intelectuales. El problema. y en 1939 con la estrategia de 1914. diplomáticos. de que la Alianza para el Progreso. su “fracaso” en términos de la clase. justamente porque está de acuerdo con los hechos. con técnicas de 1870. economistas. por tanto. Y esto. Cloro que deben encontrarse métodos para llegar a la masa sumergida. no se halla de acuerdo con la gen­ te que debería acogerla. y su falta de éxito en términos de los sumergidos. pero lo maneja el enemigo del . de igual modo que en 1927. inventar nuevos siste­ mas de organización popular y. Mas be aquí que aparece. cuando debería pensar en la entrada en escena de la masa. Piensa. sobre todo. nos ocupábamos del antiimperiafismo sin vislumbrar a { as dictaduras semitotnlitarias que se perfilaban ya. su falsificación. La Alianza es un ins­ trumento para el pueblo. rado por seguir las modas ideológicas que les parecen más susceptibles de vencer. en el surgimiento de la clase media. menos extremistas en apariencia y más sólidamente nacionales (pero sin duda menos nacionalistas) que los hasta ahora expresados por la opinión pública. saber emplear elementos hasta ahora de­ jados al margen de la vida politica. lógico pero no por ello menos deprimente. Esto. los sumergidos. dejar la retó­ rica y descubrir los anhelos de las masas. por fin. Y entonces ocurre el fe­ nómeno. una concepción que no está retrasada con los cambios sociales del momento. de América Latina podría decirse que siempre estamos retrasados con un cambio so­ cial. es el problema de Ja Alianza. La gran sorpresa vendrá cuando se encuentre que esos anhelos son mucho más democráticos.

y para lograr que el pueblo tome en sus ma­ nos su destino. no. más intuición política. • En la mayoría de los países occidentales. los intereses nacionales y con­ tinentales y el buen sentido. Pero no hay que ir como pro­ tectores. ¿Quién 1c enseñará: los militaristas tecnocráticos. En América Entina. para formar parle de él. Pero la verdad es que el pueblo lia llegado a la mayoría de edad. Hay que hacer que el pueblo se proteja y se defienda. esos tutores que nunca rinden cuentas. bajo la sugestión de la demagogia. que deje ya de actuar por interpósitos hé­ roes o líderes. como patrr familias bien intencionados. a veces de sus protectores. En los gobiernos y en esas capas limitadas que forman la opinión pública. los prejuicios. de cesar de verlo como comparsa u veces de sus opresores. que no necesita tutores. los inte­ reses inconfesables. pues. No hay que proteger o defender al pue­ blo.pueblo. Se trata de reconocer su papel de protagonista. los gobiernos son mejores que sus pueblos. Pero en el pueblo hay más sentido común. determinan la política con mayor fre­ cuencia que los principios. Hay que ir. lo único que le ful ta es que le enseñen a tim ar. mucho mejores. los pue­ blos son mejores. sino que es necesario ir al pueblo para integrarse en él. para hacerle firmar. que sus gobiernos. me­ nos prejuicios que en sus supuestos dirigentes. o. las reacciones irracionales. su re- . Ño se trata de hacerlo participar. el indiferente o el parásito del pueblo. y antes de que vayan los militares y los lecnócrntas. en el menos malo de los casos. ni pueblo. más sinceridad.

la masa sumergida. inaplazable de los demócratas de veras. los campesinos que han de poseer esas tierras. Hay que sacarla a flote.son las familias que han de vivir en esas casas.. las tentativas de unidad continental tienen algún sentido es precisamente el de proporcionar los medios materiales con que realizar esa preparación acelerada para que el pueblo haga de pue­ blo. puesto que su razón de existir era justamente prepararlo. sería el de lanzarse de cabeza.. los hospitales. ineludible. posiblemente. el deber urgente. f)ebe ha­ cerse de una masa amorfa una masa organizable. sin reparar en sacrificios ni riesgos. Jas tierras. Ya es hora. el pueblo.. Si no lo estuviera. nuncin a la propia libertad. las escuelas. Y que no se. darle conciencia de bus intereses y de la posibilidad de satisfacerlos. ¿COMO IR AL PUEBLO? La capacidad de violencia —la potencia de fuego. vio­ lencia la ha perdido la dase media. Deben . me asegure que no hay medios. sobre todo. en d futuro. por decirlo así— es lo único que. Y si no lo estuviera. a la propia mayoría de edad. Lo importante no son las casas. inmediato. el Banco Interamericano. Jos enfermos que lian de curarse en esos hospitales. o los demócratas capaces de reconocer las causas de sus fra­ casos pasados. Si la Alian­ za para el Progreso. los hospitales. de que no nos pongamos ni permitamos que nadie se ponga entre ellos y las casas. Pero lu masa sumergida e s tá . los choferes que han de transitar por esas carreteras. las escuelas construidas. para que el pueblo firme su verdadera y primera emancipación? No se me diga que el pueblo no está preparado. las tie­ rras distribuidas. Lo importante -~lo que hasta ahora hemos olvidado—. puede evitar la violencia desencadenada.. a preparar ni pueblo. sería por deficiencia de los demócratas. Esta rapacidad de. los niños que han de aprender en esas escuelas. Sólo puede tenerla. en grande. Ya es hora de que nos acordemos de ellos. hacerle comprender que sus in­ tereses coinciden con los de la sociedad como tal. sumergida.

Sin embargo. Asqueados por la conducta de la oligarquía los bn lmbido y los hay en­ tre los oligarcas mismos. Y. son palabras. naturalmente. Pero un cuerpo de paz que tenga por misión fundamental (aun­ que no exclusiva) no la de enseñar a vivir sin microbios. partidos. a fin de cuentas. puede reducirse. como los ha habido siempre. recuérdese que éste fue obra. en sus orí­ genes. desde luego. esto es lo menos difícil. de hacer que el pudrió cobro su propia voz. sino la de enseñar a luchar para poder llevar una existencia sin microbios. Pero ir al pueblo. Decir que es nece­ sario ir al pueblo es fácil. Todo esto.crearse en ella las condiciones para que de ella misma sur­ jan sus dirigentes y sus teorizantes. En suma. en el caso concreto de América Latina? ¿Cómo se saca a flote a la masa sumergidu? ¿Cómo hacer que boy nos escuche y entienda para que mañana no ne­ cesite ya escucharnos y seamos nosotros quienes debamos entenderla? Pues. organismos oficiales. Un cuerpo de guerra. en sus líneas generales. a algo parecido a un cuerpo de paz —como el cuerpo de paz fundado por Kennedy en los Estados Unidos—. cualquier método que se proponga. • Esto. por ejemplo. Elementos los hay ahora. es difícil. hasta aquí. no tanto de proletarios como de pequenoburgueses asqueados por la conducta de la burguesía. pasar de la idea a la acción. Aceptar la idea ya no lo es tanto. se trata de esto: de que elemen­ tos no sumergidos den el primer empuje a una masa que acabará sumergiéndolos a ellos.. Creo que cualquier cosa que se haga. los grupos más sinceros de jóvenes castristas. lo son. hoy que ir al pueblo. muchos fundadores de movimien­ tos populares lo son.. Es preciso inventar maneras nuevas de acercarse al pue­ blo. plantea una primera cuestión: la de formar dirigentes y militantes de ese movimiento . de hablar al pueblo y. en cierto modo. sin contacto ninguno con gobiernos. Fueron ellos quienes crearon el movimiento obre­ ro. Asqueados de la nueva pasividad de la clase media también los hay. por ejemplo. porque entraña incomodidades y hasta riesgos. sobre todo. ¿Cómo se va al pueblo.

París. lian acabado por des­ arrollar una verdadera logomaquia del desarrollo. Con pu­ blicaciones. ese día los líderes aparecerían. 23 a 29 de enero de 1964.La infantería no se puede movilizar sólo por la fuerza. . «emana!). Puede ayudarse a ello. La infantería es el pueblo.de “ir hacia el pueblo” . • A la busca de medios para ir al pueblo puede apli­ carse lo que un experto francés dice de la asistencia técnica: En contra do una opinión muy extendida. con escuelas improvisadas. Pero si el movimiento ha de ser eficaz. con expertos.36 En los planes de desarrollo se cuenta con generales e incluso con fuerzas de choque. de las cooperativas y de otros organismos semejantes. Los primeros dirigentes han de salir de los estudiantes. con reu­ niones. simples. Lo esencial es que 6e atrevan a dar el paso al frente esos jóvenes que están impacientes. si se despliegan grandes esfuerzos para descubrir en las estructuras de los países menos adelantados sutilezas y refinamientos rpie no se hallan en ellas. con viajes. Pero se carece de infantería. Esta moral es el deseo de progreso y el deseo ■*« Le Monda (ed. es porque se obstina la gente en utilizar instrumen­ tos de laboratorio y de análisis cada vez más complejos para diag­ nósticos elementales. han de salir del pueblo mismo y de esos organismos que acabo de citar. la cuestión se resolverá por sí misma. Las ideas claras. es preciso que tenga cierta moral. En cuanto se establezca el contacto con el pueblo. de los sindica­ tos. claro. casi podríamos decir que los lugares comunes. una vez reintegrados en el pueblo. en un periodo de preparación y para luego. es decir. Pero lo esencial no es esto. desasosegados y que sólo esperun la opor­ tunidad. I09 problemas del Rubdesarrollo son sencillos. El día que se les dijera: si dan ustedes el paso al frente tendrán detrás —para ahora. Y debe ayudarse. El abuso de las matemáticas en las ciencias humanas y el gusto para cierto esoterisme. . en la larga lucha-— todo el peso de la Alianza. con cursos. Si los complican a placer. con dinero y a veces hasta con equipo para llevar a cabo al­ gunos de los proyectos de los expertos. no pueden expre­ sarse más que en ecuaciones interminables.

el pueblo mismo se encargue de exigir de los municipios más actividad y luche para que la autono­ mía pase del papel a la realidad. y es más fácil organizar al pueblo o empezar a organizado en el plano municipal que en el plano nacional. Esta separación de generaciones es acaso una de las prue­ bas más fehacientes de la incapacidad demostrada hasta ahora por los movimientos de izquierda democrática de adaptarse a las nuevas exigencias de la sociedad latinoame­ ricana. y para poner al frente de los municipios a gente de la confianza popular. puesto [ue no consiguen atraer a la juventud. Si los jóvenes no se sienten representados por los partidos que se proclaman partidarios de las reformas so­ ciales. y tienden a ir al pueblo. Esta moral es lo que la Alianza para el Pro­ greso hubiera debido dar a los püebloa de América Lati­ na. • Todos loa tratadistas latinoamericanos de derecho político hablan con frenesí de la autonomía municipal. más intransigentes y más emotivos que los militantes adultos. Los jó­ venes son más absolutos. Si los . salvo los mo­ vimientos comunistas y castristas y algunos democristianos. el municipio es sólo un membrete. Es más fácil para el pueblo librar una lucha pacífica en favor de un cambio en los municipios. entonces es que hay algo en ellos que falta. es lo que una alianza todavía puede darles si se sabe hacer una alianza que vaya al pueblo directamente. ¿Qué es lo que ?alia? Creo que es su comunicación con el pueblo. Hasta ahora. salvo en algunos pocos países. medios de desvirtuar incluso la poca democracia representativa de que gozamos. La realidad es que loa municipios llevan una existencia lán­ guida y sin ninguna autonomía y que los organismos mu­ nicipales son simples instrumentos de caciquismo político.de libertad. la actividad de los municipios puede ser semillero de dirigentes populares. que librar una lucha en el plano nacional mientras no esté organizado. es decir. El pueblo vive en munici­ pios y es posible que si a esos municipios se les ofrecen medios para hacer cosas en favor del pueblo y se les ofre­ cen directamente. • La mayoría de los partidos y sindicatos latinoame­ ricanos no cuentan con juventudes activas. Más toda­ vía. La Alianza po­ dría convertirlo en un hecho y un hecho de influencia con­ siderable en la vida de América Latina.

Se ha dicho que las universidades a veces han de dar no lo que la sociedad desea. en sus primeros años de estudios. Una de estas veces es la América Latina actual. para armar lío en la calle y divertirse molestando a la policía. sino lo que la sociedad nece­ sita. Creer que los estudiantes van detrás de los castris* tas y de los comunistas simplemente porque les dan pre­ textos para faltar a las clases. No han vivido nunca en un régimen que no sea oligárquico. Be acercan a aquellos grupos o movimientos que les dan por lo menos la ilusión de que están luchando por el pueblo. Desgraciadamente. es decir. un sentido de misión. La otra con­ dición para atraer a los estudiantes es la de contar con la colaboración de aquellos mismos que necesitan a los estu­ . tener plena confianza en los objetivos de la Alianza. De ahí los núcleos de juven­ tud que se dedican al terrorismo y a las guérillas y que lo hacen con el convencimiento pleno de que así sirven a sus pueblos. la Alianza po­ dría darles a los estudiantes ese sentido de misión y apro­ vechar su intransigencia. Volver a dar a la Alianza su sentido original. Este convencimiento es sincero y no tiene nada que ver con los objetivos que se han fijado los promotores adultos del terrorismo y de las guerrillas. se muestran impacientes. Para ello se necesitarían dos cosas: primero. partidos no los llevan a él. pero lo que la sociedad necesita es revolucionarios. La sociedad sin duda desea técnicos. Pero ahí es donde están los estudiantes. Ahora bien. Los jóvenes no disponen de términos de comparación. Por esto. Es preciso. desean estar con el pueblo. Uno de los motivos por los cuales comunistas y castris- tas logran atraerse a parte de los estudiantes latinoameri­ canos es que les dan un sentido de utilidad. Para dar téc­ nicos son demasiado mediocres. Y éstos. y para dar revolucionarios son demasiado conformistas de la protesta y el griterío. pues. es tener de las estu­ diante un concepto muy bajo. es­ tar convencido de que la Alianza posee más poder de seduc­ ción que las propagandas comunistas. no tener miedo a la acción de los estudiantes. nuestras uni­ versidades no dan ni los unos ni los otros. cuando se dan cuenta de que existen otras reali­ dades más acordes con sus aspiraciones o sus sueños.

no se han preocupado en abso­ luto de recibir a esos campesinos. en Uhile. caen en manos de reclutadores que les pagan indeco­ rosamente. organizaciones campesinas. a la vez. Si los sindicatos en colaboración con los estudiantes se preocuparan de recibir y atender o esos campesinos. y muy numerosa. pero en general carecen de toda aptitud para ganarse la vida en las ciuda­ des. con la desconfianza que toda dictadura siente hacia los estudiantes. Esos campesinos. Los sindicatos.diantes. en cier­ tos países el consumo de drogas (como la coca o la mari­ huana) y provoca desajustes psicológicos que repercuten en la personalidad de ese campesino en vías de urbanización. además de delincuencia a secas. sindicatos. llevarlos a lugares donde puedan prepararse vocacionalmente. con lo cual además amenazan la lucha de los sindicatos. etc. Por ejemplo. ayudarles a encontrar trabajo. están abiertos a todas las influencias y n todas las curiosi­ dades. y crean alrededor de las ciudades enormes cinturones de miseria. cooperativas. es decir. Hay muchos terrenos en los cuales los estudiantes podrían trabajar y satisfacer. hay al­ gunas actividades de tipo práctico que podríamos llamar de “ir al pueblo”. el deseo qtie tienen de un sentido de misión. los campesinos llegan a las ciudades en busca de mejores condiciones de vida y de una existencia más agradable. orientarlos. de prepararlos no sólo profesionalmente sino también política­ . en Bolivia y hasta en Brasil. diera por termi­ nadas estas actividades. En el Ecuador establecieron consultorios y trabajaron en la solución de problemas de la comunidad. Los estudiantes latinoamericanos en otras generaciones colaboraron con el movimiento obrero. a raíz de una huelga de tejedores con­ vertida en huelga general en Lima. Incluso ahora. se alojan amontonados en viviendas-que no son tales. por ejemplo en las universidades populares que se fundaron en el Perú alre­ dedor del año 1920. antes de que la dictadura actual. Un caso: la emigración del campo a las ciudades es constante. por el hecho mismo de que han pasado del campo a la ciudad. cuya inestabilidad social los convierte en focos de lo que podría llamarse delincuencia política. hasta ahora. organizarlos. esto fomenta el alcoholismo. los estudiantes colaboran en las campañas de alfabetización.

y la empresa privada para aque­ llas con superávit. En muchísimas otras actividades pueden colaborar es­ tudiantes. entre los indígenas.mente. A esas masas. Sociedad Anónima (EFCSA). y enseñarles cómo se puede luchar por ello con métodos que conduzcan a la democracia. Pero la EFCSA curece de capital de giro y reserva. sí le son cercanos. no para construir hospitales. I-os comunistas y las fuerzas más regresivas de la extrema derecha combaten es­ ta experiencia. La experiencia a que nos referimos ha triunfado plenamente. sindicatos y cooperativas. entre los campesinos susceptibles de organizarse o entre los ya organizados que puedan necesitar ayuda para crear cooperativas y dirigirlas en sus primeras épocas. Por ejemplo. Creo que para activi­ dades como esas. precisáronte. No sería difícil encontrar la manera de organizar a los estu­ diantes para que ellos. naturalmente. porque precisamen­ te esos objetivos tienden a satisfacer sus necesidades. de oígnnizarlos y encuadrarlos. Pero poco todavía. Llevan varios años trabajando sin patrón y sin tu­ tela estatal. también en la solución de los problemas de eso que llamamos ahora el desarrollo de la comunidad. lian de servir los fondos de la Alianza. Los trabajadores los adquirieron y los pusieron en marcha. La EFCSA es . dándoles una con­ cepción democrática de sus necesidades y de los medios de satisfacerlas. no para darles agua. Y a veces hay que preguntarse si las obsesiones de “principio” no pesan más que la convenien­ cia política. organizaran a esas masas flotantes. por ejemplo. Unos y otraB quieren la estatización. sino para darles conciencia de que necesitan hos­ pitales y escuelas y agua y de que pueden conseguir todo esto y mucho más si luchan por ello. los objetivos de la Alianza sí le son comprensibles. Ese es un caso práctico en que se pone de relieve lo que la Alianza podría hacer en su primera etapa. y la banca uruguaya coloca dinero entre à 18 y el 24 por ciento de interés anual. estas masas rurales en vías de urbanización Íiodrían constituir un magnífico elemento de presión sobre a oligarquía. en 1957 dos compañías norte­ americanas cerraron sus dos grandes frigoríficos en Monte­ video. Se trata de los Establecimientos Frigoríficos del Cerro. en colaboración con los sindicatos. • Algo hizo la Alianza directamente con el pueblo. para las industrias deficitarias.

se trata de decidir cómo queremos que sea la América Latina de mañana. en concebir la Alianza no como un plan administrativo. la URSS adquirió 20. es* te germen de verdadera “ democracia directa” . capaz por sí solo de abrir un nuevo camino. no cuenta con el apoyo necesario del “mundo libre”. los menos costosos. En contraste. sino como un plan esencialmente político. Sin embargo. los expertos. ha de ser la política (única actividad capaz de nacer de este juego de intereses algo constructivo y útil) la que marque el camino y fije la meta. La política como concepción de programas de futuro es la guía que puede conducir la Alianza a buen puerto.8® • Danton decía que para ganar una guerra se nece­ sitan tres cosas: “audacia. .000 toneladas de carne en los frigoríficos uruguayos Nacional y Castro. y de utilizar la Alianza para hacer de esta concepción una realidad. 1964. Esto no excluye el juego de intereses de grupo. también. Para ganar la Alianza se necesitan. más política y todavía más política. pueden ayudar a buscar los mejores medios. las presiones de estos intereses. las buenas intenciones. precisamente porque este juego es necsario y sano. m SI mtmdo m *»poáoJ. los ad­ ministradores. las fuerzas armadas de Estados Unidos no le han comprado a la cooperativa de trabajadores ni un kilo de carne. Los millones. los economistas. consiste en plantear los pro­ blemas de la Alianza sobre el plano político.la primara firma exportadora del pais y el único baatión anticomunista del proletariado uruguayo. no bas­ tan para orientar. Quiero decir que el requisito previo fundamental. los expertos. A «ar de que la EFCSA ha sido catalogada por el coronel E avies en el ranking americano con la categoría “A-I”.* ** Laureano Riera: “La Alianza y laa estructura* caducas”. más audacia y todavía más au­ dacia” . Los técnicos. para llegar a la meta. del cual derivan todos los demás. técnico. Paría. bien medi­ tada concepción política. simple­ mente económico o social. Se precisa una sana. Pero la meta es algo que sólo la política puede señalar. eficaz. Al contrario. tres cosas: política. En el fondo.

han de establecer centros de investigación social. Para esto se requiere que los sindicatos sepan de lo que van a discutir y tengan sus ideas propias acerca de cómo los planes que se aprueben afectarán no sólo a los obreros sino a toda la nación. En la práctica. en los cuales colaboren intelectuales. en los res­ tantes. Ha habido una desconfianza mutua. Esto hay que acabarlo y comen­ tar una nueva etapa. allí donde no lo han hecho. sino ahora mismo— a dos grupos sociales sin los cuales su acción se­ guirá siendo limitada: los intelectuales y los campesinos. con hombres de alta cultura que compartan sus concepciones y aspiraciones. Para lograr este objetivo es necesario que los sindica­ tos sepan atraerse —■ -y no en un futuro lejano. Todo esto conduce a un programa mínimo: las centrales sindicales deben organizar a los campesinos. Han de cap­ tarlos y utilizarlos. expertos y estudiantes. Estos están organizados sólo en unos cuantos países. por la acción sindical. Los sindicatos deben atraerse a los campesinos. que se ignoran. Claro que se necesita sutileza. . son fuerzas dispersas. con expertos. que son medios para dorar la píldora) en los organismos nacionales que plani­ fiquen. Los intelectuales latinoamericanos. debe ser con la colaboración activa de los campesinos. escuelas de militantes. universidades populares. Los sindicatos han de contar con ele­ mentos técnicos. Esto no es difícil si se tiene en cuenta que ésta es la mejor manera de dar a los intelectuales y expertos el sentimiento de utilidad. han de ocupar la cabeza de la pre­ sión para que no se frustre la Alianza ni se convierta en Una serie de reformas Potemkin. Han de reclamar y obtener una participación plena (na­ da de observadores o consultores. y sobre todo conciencia de ue los sindicatos son algo más que simples negociadores 3 e bases de trabajo. de eficacia y de sen­ tido de su actividad que la sociedad actual no puede darles. Mto significa que las organizaciones po­ pulares y los sindicatos han de tomar la dirección de los planes para la Alianza. Si la reforma Agraria ha de triunfar. Esta colaboración puede obtenerse me­ jor que de cualquier otro modo. a pesar de que a me­ nudo adoptan actitudes radicales —pero platónicas— no han colaborado casi nunca con los sindicatos.

aún a re­ gañadientes. y luego establecer una línea de conducta común para obligar a que los gobiernos acepten. se dice lo que. Y . para formular rápidamente pun­ tos de vista conjuntos acerca de lo que en cada país debe hucer la Alianza. con otros medios. Recomendó multitud de co­ sas. se reunió una conferencia interamcricana de mi­ nistros de trabajo. La mayoría de esas cosas podían llevarse u la práctica por medio de decisiones de los mismos ministros de tra­ bajo que las habían recomendado.las centrales sindicales podrían proponer a movimientos po­ pulares. • He aquí una muestra de cómo esto ha de ser así. estos planes. organizaciones de intelectuales y estudiantes de­ mocráticos. como mínimo. han de hacer también los movimientos populares: formular solucio­ nes y presionar para que se acepten. Al cabo de un año y medio no se ha creado ningún banco obrero. organizaciones campesinas (allí don­ de existan). en Bogotá. Otra de las recomendaciones fue la de estudiar la posibilidad de crear bancos obreros en América Latina. cooperativas. La más importante fue la de estudiar la forma de dar participación a Jos sindicatos en Ja pJaneación. Diciendo lo que los sindicatos pueden y deben hacer. Ninguna de estas recomendaciones ha sido llevada a la práctica. la formación de centros o grupos de estudio de los problemas nacionales. porque no se puede confiar en la acción oficial: en junio de 1963.

¿Movilizar al pueblo? Sí. no podrán ser instrumen­ tos de presión. a la vo­ luntad del gobierno. por birlibirloque de la legislación. no es cuánto hemos avanzado. por lo tanto. cabe prever que cuando so croen osos bancos obreros. va siendo hora ya do que nos preguntemos si Amé­ rica Latina no se encuentra ante el dilema de estudios sin reformas o reformas sin estudios. el avance ha sido de un pu­ ñado y son legión los que este puñado va dejando atrás. si recor­ damos que lo importante. porque no es más que un sistema de buena educación en política. hemos visto es que los estudios han servido para recomen­ dar reformas y no llevarlas a cabo. y mejor. La democracia se limita a crear las condicio­ nes a partir de las cuales pueden buscarse^ soluciones. Sin esto. ¿con qué fin? La respuesta se halla en las preguntas mismas. la democracia solo puede ofrecer un método. Por lo tanto. • Nadie lucha ni se entusiasma por hospitales. DAR Y Q U ITA R Los comunistas y los demagogos ofrecen a quienes los es­ cuchan una meta. se reduce a un programa más de ayuda. ¿para rjué? ¿Crear un cuerpo de guerra? Sí. sino cuánta gente hemos dejado atrás. Claro que las reformas con estudios previos son mejores. Lo que la Alianza necesita es entusiasmo y espíritu de lucha. Frente a ellos. Pero. lo que de veras cuenta. pero hasta ahora lo que. Lsta desventaja resulta ventajosa. pero no es una solución a los problemas. Ante sarcásticas tomaduras de pelo como ésa de la Con­ ferencia de los ministros de trabajo que recomiendan co­ sas que ellos mismos pueden realizar y que luego no rea­ lizan. a la larga. esta­ rán sometidos. si los demócratas . Pero. sino frenarlas. que se cree él mismo. habría que considerar que una de las misiones de la Alianza sería la de cubrir los desequilibrios económicos o las consecuen­ cias económicas de los errores que se pudieran cometer por llevar u cabo reformas sin estudios previos. puesto que parece que esos estudios lo que hacen no es fomentar las reformas. Y en América Latina.

México^ mano de 1960. en las que una sola lamilla trabaja y dirige la hacienda con excelentes rendimien­ tos en la producción. lo que determina un nivel de vida cada vez más bajo de la población. hacer subir la productividad agrícola a un nivel que no sea el menor del mundo. 5) extensión agrícola con dirección técnica. Mientras en los Estados Unidos y el Canadá la explotación de la tierra se realiza en unidades agrícolas medias. on Hunda del trabajo Ubre. ain que paralelamente se eleve la producción agro­ pecuaria. sino que también se halla obligada a dar. inmoral. 3) buenas comunicaciones de los predios con los centros de comercio. de explotación antieco­ nómica. no debe limitarse a ofrecer un método. por sus consecuencias (miseria. y loa predios demasiado pequeños.1 11 “Un seminario latioamericano aobre problemas de la tierra". en más de siglo y medio de existencia. económicos y sociales. He la reforma agraria. sumisión del cam­ pesinado). a dar cosas materiales. • Se registra un constante aumento de la población de Amé­ rica Latina. en los países de América Latina la tierra está abandonada o sufriendo doa males endémicos en el sistema de tenencia: las excesivas extensiones en pocas manos. y ello resulta absurdo si se tiene en cuenta que sólo el 30 por ciento de las tierras cultivables son aprovechadas y que las que se cultivan tienen el más bajo rendi­ miento de] mundo. tangibles. Si un sistema de propiedad no logra satisfacer las nece­ sidades mínimas de quienes dependen de él. ignorancia. América Latina necesita seis cosas esen­ ciales para que las unidades agrícolas puedan desarrollarse: 1) tí­ tulos de dominio o legalización de la propiedad de los campos. . 4) buenos centros sanitarios en las inmediaciones y eficientes servicios asistenciales.31 En estas observaciones se resumen los motivos políticos y morales. 2) escuelas cercanas para la educación de los hijos de los campe­ sinos. si no ha con­ seguido. Latinoamérica importa (en 1959) un 8 por ciento más de alimentos que en 1956. Cosas como la tierra. los lati­ fundios.comprenden que para que la democracia pueda resultar efi­ caz frente a los demagogos. los minifundios. entonces es que este sistema es ineficaz y. y 6) créditos apropiados.

etc. por razones éticas. sino en beneficio de toda la sociedad. Y ello por motivos de justicia estricta. Corresponde a la gente de la ciudad y en primer lugar a la clase media. cooperativa. En este sentido. • Sin reforma agraria (es decir. Es ne­ cesario importarlos y con ello disminuye la disponibilidad de Optales y divisas para la adquisición de bienes de capi- . al tomar la decisión de reformar el sistema de tenencia de la tierra.) allí donde las razones econó­ micas asi lo aconsejen. compartir con el campesino los beneficios que su lucha le ha proporcionado. Y sin planificación o programación. lo mismo ciue por con­ sideraciones de tipo práctico. La urbanización —fenómeno general en nuestra Amé­ rica aumenta la demanda de productos agrícolas. por reforme agraria no debe entenderse la «imple parcelación de las grandes propiedades y la distri­ bución de las parcelas a los campesinos. la indus­ trialización es parasitaria y exige sufrimientos a quienes nienos se benefician con ella. porque los grupos oligár­ quicos pueden hacer de estos métodos un instrumento de su dominio. El campesino. por las circuns­ tancias mismas de su existencia. ha de tomarse en cuenta que la reforma no se fija por objetivo único un mayor rendimiento. Ha de dividirse la tierra allí donde ello haya de ser económicamente bene­ ficioso. El proleta­ riado y la clase media ban luchado durante décadas para conquistar estas condiciones. sino que éste debe ser causa y efecto a la vez de una mayor justicia y de una mayor libertad para el campesino y nara el conjunto de la socie­ dad. Desde luego. capitalista de plantación mecanizada. bienestar y garantíus legales de que gozan el obrero y el miembro de la clase media urbana. sin justicia y liber­ tad reales en el campo) se frustran los objetivos de la pla­ nificación o de la programación. de mediana propiedad. La reforma agraria no fiche hacerse. económicas y políticas. exclusiva­ mente para los campesinos. Pero siempre. la reforma agraria debe tener por obje­ to fundamental crear las condiciones para que en un lapso breve a un ritmo acelerado el campesino goce de la misma protección. no puede luchar más que en sobresaltos y en momentos de gran emotividad política. Han de adoptarse otras formas de explotación (co­ munal. pues.

expropiación. la participación nacional verdadera en la industrialización. Mas todavía uno de los grandes problemas de la indus­ trialización es el de las inversiones. incrementaría el capital nacional disponible para inversiones y. estas inversiones son inocuas e incluso pueden ser francamente . modernización de técnicas. explotación coope­ rativa de plantaciones. Una reforma agraria (en cualquiera de sus formas: agrupamiento de minifundios. a su vez. en su defecto (defecto generalizado). extensión agrí­ cola. Pero teniendo una economía nacional sólida (y mayormente toda­ vía una economía continental coherente y coordinada).. ]>nr consiguiente. aun­ que éstos son hoy menores que hace unas décadas.) que fuera concomitante con una re­ forma agrícola (mecanización. di versificación de la produc­ ción. según las necesidades locales. generalización de la enseñanza. Ins internacionales públicas. etc. división internacional de la producción.) tendría como consecuencia la creación de una clase media rural que invertiría sus ahorros en la agricul­ tura y cuya estabilidad y solvencia fomentarían la inver­ sión urbana en el campo. Es decir. por falta de una reforma agraria que aumente la productividad agrícola. la industriali­ zación. racionalización del crédito. por tanto. distribución de tierras del Estado o baldías. Y si se quiere evitar esto. división de latifundios. En una economía nacional débil con poco capital interno. la realidad es que la mayoría de las inversiones industria­ les son de carácter privado y en gran parte extranjeras. las inversiones extranjeras siempre ofrecen peligros. venta. Aunque los países lati­ noamericanos prefieren las inversiones nacionales y.tul. Esto. ha de reducirse el nivel alimenticio de. las masas urbanas. y por cualquier medio: imposición fiscal. adiestramien­ to técnico. crédito. etc. etc. se perjudica la i tul ustr ¡alización mis­ ma. construcción de comunicaciones. es una amenuza para el nivel de vida de los trabajadores industriales. se encuentra ante el dilema de fre­ nar su ritmo o de mantenerlo a costa de privaciones po­ pulares. La ausencia de una reforma agraria que dé a los cam­ pesinos sentido de su función social y elementos para vivir en el campo sin considerarse sacrificados y sin sentir la tentación del empleo industrial. saneamiento del medio.

Este mercado sólo pue­ de proporcionarlo la masa rural. Y en un continente en que por creencias religiosas y por el bajo nivel cultural no se pueden adoptar todavía medidas para combatir la explo­ sión demográfica. puede sentirse protegida contra los ries­ gos de las inversiones extranjeras si logra ser una economía estable. Francia. Suiza. sino por la misma razón que la clase media urbana. a la urba­ nización desordenada y excesiva. contrarresta­ ría 1a tendencia a ciertos peligros del desarrollo que. y que sólo puede obte­ nerse a través de una reforma agraria. Inglaterra. Y la masa rural sólo llegará a componerse de compradores de productos manu­ facturados si se forma una clase media rural. reciben una gran can­ tidad de inversiones extrapjcrns y éstas no representan nin­ gún peligro para esos países. nunca será sólida y dejará de ser parasitaria más que si cuenta con un mer­ cado interior que vaya aumentando. incluso los Estados Uni­ dos. consecutiva a la reforma agraria. esta clase media rural serviría de contrapeso a la urbana. La industrialización. y de inmunización con­ tra las tentaciones de orientar el desarrollo según métodos totalitarios o antihumanos y así daría al desarrollo econó­ mico un carácter de avance hacia mayor libertad y mayor justicia social. Más aún. surgida con la industrialización. estas condiciones únicamente se conseguirán median­ te una estructura agraria que esté a la altura de la nueva estructura industrial en formación. tienen evidentes consecuencias po­ líticas: la tendencia a la macrocefalia urbana. equilibrada. Y ésta sólo se formará si se modifica el sistema de tenencia de la tie­ rra y se moderniza la agricultura. al incrementar la producción agrícola. contribuiría de modo esencial a me- .. con una inversión interior en aumento y un desarrollo regular y superior al aumento de su pobla­ ción. Sin necesidid de que la economía latinoamericana esté tan industrializada como la de estas naciones. ha acelerado el proceso de democratización. E rg o .beneficiosas. sin ser directamente políticos. la clase media rural. además. no sólo por­ que significaría la solución de un problema que ha sido siempre motivo de pronunciamientos y de actitudes antide­ mocráticas. los países escandinavos. La aparición de una clase media rural.. por otra parte. consolidaría la democracia. La clase media rural.

La industrialización sin reforma agraria ha de ser forzo­ samente parasitaria. 26 de mayo de 1964.38 La industrialización tal como se lleva a efecto ahora tiene sus límites. 88 Datos del BID. sin reforma agraria no puede haber democra­ cia estable. permitiría esta expansión de la industria indispensable para cumplir con los compromisos contraídos por los países. porque puede permitir que la oligarquía fi­ nanciera se apodere de la reforma. la frustre también. con aportaciones qus la industrialización. y porque no ejercería en la industrialización la in­ fluencia que debe tener. impuestos por el volumen de los mercados interior y exterior. en cambio. la democracia sin re­ forma agraria ha de ser inexorablemente incompleta. Telegrama de la AP. La reforma agraria. la deuda pública exterior de fos países latinoamericanos era de 1. la convierta en una fuente de ingresos y de poder y. en 1955 había subido a 3. ni justicia social general. . No es seguro que la industria pueda expandirse constantemente ni en medida suficiente para que los países hagan frente a esa masa de deudas. En 1950. Esto no es peligroso si se tiene la seguridad de que lo que se crea con los préstamos rendirá lo suficiente >ara reembolsarlos. • La reforma agraria gradual es peligrosa porque in­ vita a los perjudicados por ella a alentar a los militares a dar golpes de Estado con el fin de frustrar las medidas reformadoras. puesto que el mercado que se crea­ ría con la reforma iría formándose tan lentamente que sus efectos apenas se harían sentir en el desarrollo de la in­ dustria. Latinoamérica se endeuda. ni desarrollo sano. por mucho que adelantara. tanto más cuanto que con el pretexto de fomentar la industrialización se mantiene un sistema fiscal anacrónico e injusto y se consiente que siga actuando se­ gún viejos métodos la oligarquía financiera que en muchos mises latinoamericanos cabalga a la terrateniente y hasta [a orienta. por lo tanto. la justicia social sin reforma agraria ha de ser inevitablemente parcial.100 millones. En la euforia de la industrialización. En suma. nunca po­ dría hacer.¿orar el nivel de vida de la población.606 millones. y en 1963 ascendió a 9.741 millones de dó­ lares.

hasta ahora. La refom a agraria debe E acerse cumpliendo con ciertos requisitos: que frustre las tentativas contra ella. Ninguna reforma agraria nacional ha logrado. Estas se pue­ den pagar con fondos internacionales públicos pero a condición de que se inviertan en el país mismo donde se halle la tierra expropiada. que ejerza influencia beneficiosa en la industrialización y en la capitalización. la amenaza de que el intentarla provoque gol­ pes militares. desperdigado y sin cohesión. existente o que se cree con ese objeto. indígenas— que hoy llevan en nuestros cam- os una existencia infrahumana. la oligarquía terrateniente se ve forzada a conver­ tirse en un elemento más. que no dé tiempo a sus ene­ migos a oponerse o a apoderarse de ella y que. es decir. en algunos casos. entonces no puede concebirse la posibilidad de un golpe militar continental contra la re­ forma. ha de realizarse a tal ritmo que su efectos se perciban inmediata­ mente en la vida económica. saque de la condición de subamericanos a los hombres —campesinos. Por la otra. Es decir. ¿Cuáles son los obstáculos a la reforma agraria? Por una parte. del . Pero si se establece un plan latinoamericano de reforma agraria en el que se tengan en cuenta las realidades na­ cionales y los diversos grados de desarrollo de la agricul­ tura según los países. en que se utilicen. por la imposibilidad de dar in­ demnizaciones satisfactorias por las expropiaciones. y que mejore el bienestar del conjunto del pais. además. entonces cabe solucionar el problema de las indemnizaciones. La amenaza mi­ litar ha sido eludida. de acuerdo con la realidad local. si se traza un plan flexible. La cuestión de las indemnizaciones no ha hallado hasta ahora solución que no origine protestas vociferantes. Si este plan se financia con fondos públicos internacio­ nales. con préstamos hechos por alguna institución inter­ nacional. el temor a suscitar descontento activo en los perjudicados. El primer obstáculo se descarta sin necesidad de concesiones ni de echarle agua al vino de la reforma. diversificado. vencer por entero estos obstáculos. en que se coordine la producción. la industrialización recibe así una inyección de inversiones nacionales de un volumen «norme. La reforma agraria debe ser rápida. los más distintos métodos de reforma.

otras malévolas— que claman que no puede haber reforma agraria sin preparar antes a los campesinos. con el desarrollo de: la industria que fomente. y los oligarcas tendrán que ir cam­ biando su mentalidad. finalmente. ¿Es esto cierto? Es México el país latinoamericano que ha lo­ grarlo una estabilidad política democrática más constante y también el que ha avanzado más en el camino de la indus­ trialización. que fue caótica. los países europeos y los Estados Unidos no tenían campesinos preparados cuando les dieron la tierra. • Abundan las voces —algunas bien intencionadas. Por una parte. y que afirman que no puede darse el voto a los analfabetos. desorganizada. La única preparación que conoce la historia es aque­ lla que se logra en la acción misma. Y éstos serían mucho más útiles y rentables para el desarrollo que las sumas dedicadas a asistencia técnica. Por otra parte. créditos internacionales. Y la propia reforma agraria (puesto que ha de ir acompañada forzosamente de una reforma agrícola). pero que creó una cla­ se media campesina y que dio un apoyo humano a Ift . sin que ello ponga a la nación al borde de un golpe de Estado ni cree problemas o difi­ cultades políticas insolubles. ni los esclavos estaban preparados para ser hombres libres cuan­ do los liberaron (¿cómo hubieran permitido sus dueños que se prepararan a ello?). puede hablar hoy de reformar la reforma agraria y afirmar que el problema del campo es el más importante del país. como argumento contra la urgencia de la reforma agraria. ha de bastarse para pagar los réditos y el reembolso de esos préstamos internacionales. cometiendo errores y aprendiendo en el trabajo. Precisamente para compensar los efectos de esos errores se concibió la Alianza. etc. Todo eso ha sido posible pre­ cisamente porque México hizo una reforma agraria. pero quedan desmentidus por la historia. ni la mayoría de los electores europeos y norteamericanos sabían leer y escribir cuando se consolidaron las democracias de sus países.capitalismo industrial. el caso de México. violenta. pues quienes mandan no lo per­ miten. ¿Por qué debería ser distinto en América Latina? • Se ha citado muchas veces. porque la his­ toria nos prueba que nunca se puede preparar a nadie para suceder a quienes mandan. Se dice que en México la reforma agraria ha fracasado.

derivada de la revolución. en Venezuela la reforma agrafía se hizo después de la caída. entre ellos los oligarcas. al mismo tiempo que destruía las bases del poder de la oligarquía. . los objetivos puramente técnicos y económicos se consiguen después con adaptaciones y reformas de la reforma. los ingresos provenientes del tra­ bajo. fueron posibles debido a la descomposición de la sociedad en los países que habían perdido la guerra. la reforma agraria de la India pudo hacerse. quedaron des­ concertados y sin valor ni oportunidad de defenderse. fundamentalmente los sueldos. esta capacidad de auto- reformarse. contribuyen al ingreso del Erario en proporción más elevada que las ganancias que produce el capital”. de Pérez Jiménez. en el Japón y en Formosa. En 1964 se anunció que se reformaría de nuevo.1 • No hay en toda la historia moderna. Más aún. no se limita a las cuestiones agrarias. con lucha. se pudieron efectuar porque las impuso una po- Exctlsior. En 1961. un solo ejemplo de una reforma agrario que no se haya realizado bajo presión. porque los marajás y grandes terratenientes que debían su existen­ cia al sistema de cobros de tributos establecido por los in­ gleses. se encontraron sin apoyo ninguno cuando la India logró su independencia. democracia. en México y en Bolivia la reforma agraria se hizo después de revoluciones violentas que de­ jaron 6Ín poder y sin capacidad de resistencia a las fuer­ zas oligárquicas. 24 de mayo do 1964. Las refor­ mas agrarias europeas que siguieron a la primera Guerra Mundial. en la escasa medida en que se ha hecho. y creo que en toda la historia universal. México modificó su sistema fiscal. México. sino todas las reformas de las reformas que sean necesarias en el futuro. cuando quienes lo apoyaron. donde se lian llevado a cabo las dos reformas agrarias contemporáneas más completas y más eficaces. Lo fundamental es crear precisamente aquellas condiciones que hagan posible no sólo la primera reforma agraria. Estos son precisamente los objetivos que han de lograrse en América Latina con la reforma agraria. por­ que: “en la actualidad.8. aunque moderadas.

las reformas pacíficas y demo­ cráticas no serán suficiente». a pesar de la ame­ naza del eomtinismo. ya que era evidente que si la cuestión de la tierra iba a resolverse más tarde o más temprano. Es prácticamente inevitable la coer­ ción gubernamental. los temores producidos por la Revolución Fran­ cesa o por la Revolución Bolchevique de 19)7. se verá que fueron parificas sólo porque los terratenientes de los dos primeros países estaban seguros de que oponerse abierta­ mente a la reforma era encontrarse con castigos drásticos. Además. se llevaron a cabo pacíficamente pero. En la In­ dia los zamíndari saldan que la opinión pública estaba abruma- doramento en su contra y. Nueva York. hubiera leído los comentario* de Theodor Mommsen de cómo habiendo asesinado a Tiberio Graco a causa de sus intentos en pro de la reforma agraria. abril da 1964. as! como la abolición del sistema de los zamíndari en la India. Un gran conocedor del pueblo lo ha dicho también: Indudablemente la clave para al éxito de la reforma agraria en Asia depende del grado en que. no son patentes en Asia. al terminar la dominación británica. los Estados Unidos. En Taiwan la reforma se llevó a cabo bajo un gobierno militar autoritario.tencia ocupante.40 40 Wolf Ladejensky: “Agradan Reform in Asia”. mirándolas con detenimien­ to. las fuerzas políticas de los dis­ tintos países estén dispuestas a apoyar la reforma y de au capa­ cidad para usar rualquier medio de gobierno con objeto de alcan­ zar sus metas. el sistema acabó también.” El general Chen-Cheng estableció cla­ ramente que estaba dispuesto a proceder con “vigor y sin cere­ monias”. se hacía necesario proceder con vigor y sin ceremonias. an Fortign Aflairi. le ha prometido. “Por lo apremiantes y a veces bien cimentadas que eran las quejas —escribía Mommsen— el Senado permitió a la comisión de tierras hacer lo que le vino en gana. La conclusión es ineludible: si el campesinado ha de recibir lo que se. sus propios asesinos trataron de realizar sus proyectos. ya sea como práctica o como una clara amenaza. Los afectados por la reforma no ae desharán de sus propiedades ni de su poder político y económico sencillamente por­ que el gobierno promulgue un decreto. Es poco probable que el general Cbcn-Chcng. activista de la reforma. Generalmente se supone que las reformas de Japón y del Talwán. .

en que se quiten los latifundios a los oligarcas. El latifundio que es peligroso es aquel que se halla en manos de gente con mentalidad o intereses oligárquicos. La oligarquía conservaría su poder y los propios campesinos que recibieran tierras se hallarían sometidos a día. latifundios que podríamos llamar capitalistas. de colonización. esto no quita que los trabajadores de esos latifundios ca­ pitalistas hayan de luchar sindicalmente para mejorar sus condiciones de vida. y porque paraliza el progreso. Ni siquiera si se distribuyera mucha tierra. No hay que dejarse engañar. de reformas agrarias. se trataría. Existen. en esos casos. menos ex­ plosivo. Hasta ahora esta característica de ser elemento de progreso no se ha visto porque se ha encontrado siempre aliado de grado o por fuerza a la oligarquía. es decir. En el momento en que se destruya la fuerza económica de la oligarquía. • Se comienza a dar el nombre de reforma agraria a lo que hasta ahora se conocía con el término. en el contexto actual de América Latina. Estos latifundios hay que sacarlos de manos de los oligarcas. un elemento de progreso. el latifundio capita­ lista deja de aportar su fuerza a la oligarquía y entonces se revela su verdadero carácter progresista. no una mentalidad oligárquica y es. Desde luego. ade­ más de examinarlos desde el punto de vista económico y social. a cortar árboles y morirse de agotamiento. Vemos que se envían unos milla­ res de indios a las selvas. me­ canizados. Estos latifundios no deben dividirse porque su eficacia económica justifica su persistencia y porque no son elementos de poder para la oligarquía. como los de cualquier otra empresa capitalista. posee una mentalidad capitalista. . que se explotan con métodos de empresa moder­ na y que tienen un alto rendimiento. con el fin de poder poner en las primeras pla­ nas de los periódicos grandes titulares sobre reformas agra­ rias de países en los cuales sabemos que el gobierno está en manos de la oligarquía. El latifundista que posee la tierra y la explota con métodos capitalistas. porque su posesión le permite controlar toda la economía del país. Hay que ver los latifundios en su aspecto político. aun­ que en cantidad relativamente reducida en América Latina.

sin reformas sociales paralelas en otros terrenos. tecnocráticas. la industrialización es sólo un medio de acentuar la diferencia entre los privilegiados y la masa sumergida que paga sus privilegios. Dicho más clara­ mente: es importante dar tierras a los campesinos. La industrialización a toda costa. lo avanzado. En América Latina se estima que lo progresivo. Se ve en ésta mucho más de lo que realmente es. la aparición de tendencias dictatoriales. pero es más importante quitar las tierras a los oligarcas. 10 de mayo de 1964. creo. Porque ninguna de las causas que explican eBta regresión habría podido ejercerse de no haber sido por el poder político de la oligarquía terrateniente. tiene por resultado el fomentar y acelerar la transformación de la oligarquía de agraria en industrial. en un siglo y medio ha transformado a América Latina de una serie de virreinatos más ricos que las Trece Colonias del Norte en una serie de países que necesitan ayuda del Norte para así continuar su des­ arrollo. Sin ella. • A la reforma agraria debe dársele precedencia. como consecuen­ cia. se considerará que una reforma es tal si se limita a dar sin quitar.*1 Esto sólo. hace innecesario explicar por qué dar tie­ rra sin quitar tierra no es hacer reforma agraria. En Paraguay. en The Economisé Londres. La industrialización es sólo lo que ha­ gamos con ella y hasta ahora hemos logrado únicamente hacer de la industrialización un nuevo parásito social. donde ha habido dictaduras siempre salvo en dos o tres breves intervalos. y la “oligarquización” de una parte consi­ derable de la nueva clase media. Porque entendida y aplicada41 41 “Silent Birthday”. Lo reaccionario es precisamente ser partidario de la in­ dustrialización a toda costa. De ahí. es mostrarse partidario incondi­ cional de la industrialización. Bélgica y Holanda juntas. para quitar­ les el poder político que. lo de izquierdas. 25 familias poseen una su­ perficie superior a Dinamarca. . 7 la posible adopción de métodos de desarrollo que niegan Í a libertad y frustran la justicia. Ni en América Latina ni en ningún lugar donde se tra­ te de reformar la estructura social.

Un nacionalismo que en lo económico se manifestara por sistemas disciplinarios y por el chantaje sentimental del patriotismo para hacer aceptar sacrificios a determinados grupos sociales en beneficio de otros grupos que se arro­ garan la representación de lu nación. la planificación se ha hecho partiendo de la producción. Pero la planificación no es tampoco una panacea. crea nuevos "nipos privilegiados y hace de las ciudades centros que viven como parásitos sobre la miseria del cam­ po. y como hoy parecen creer la mayoría de los (atinoamericanos cultos. como creyeron durante algún tieru- )0 los marxislas. pero contendrá en . Si la planificación la reulizan técni­ cos. para elu­ dir estos peligros. Hasta ahora. Es necesario. La planificación. como ha ocurrido hasta ahora con los presupuestos nacionales y con las tarifas aduanales. con resultados catastróficos: tiende más y más a planificar y programar partiendo de la producción. Si esta tarea se deja en manos de las oligarquías. la industrialización nmncnta las diferencias sociales. sería un nacionalismo falso. a las primas de producción y al aumento de la productividad sin aumento paralelo de los ingresos de los productores. El resultado ha sido que han surgido ten­ dencias al trabajo a destajo. Su bondad o maldad dependerá de quien la haga. no es en sí misma ni buena ni mala. • La planificación parece ser indispensable para un desarrollo económico apreciable. además. El sis­ tema de planificación a base de la producción es el que ha predominado en la Unión Soviética y sus satélites. No se precisa insistir sobre los peligros políticos y sociales que entraña la planificación hecha partiendo de la producción. será pésima. de quien planifique o programe. porque tenderá a satisfacer únicamente los intereses oligárquicas. si no se hace la reforma agraria. no es tampoco una garan­ tía para la nacionalidad. planificar partiendo del consumo. lo que fatalmente ocurrirá con la industrialización. La planificación no inmuniza contra los riesgos implícitos en la industrialización tal como se lle­ va a cabo. Y como la industrialización se lia realizado en gran medida con fondos extranjeros. Y esto es lo que puede ocurrir. tendrá sin duda mucha eficiencia.así.

se industrializaron y que. ha de realizarse en el plano político —con la ayuda de los técnicos.germen factores antidemocráticos. • Es indudable que muchos países. de negociación. jue­ go que es el elemento fundamental de la sociedad demo­ crática en cualquiera de sus formas. Esto requiere un delicado juego de equilibrio. Rusia se ha industria­ lizado. y no eludió —sino muy al contrario—. a pesar de ello. éste quedaría para las calendas griegas. Los economistas. injusticias. al presionar sobre un punto. aunque el proceso de industrialización ruso estaba ya muy avanzado en 1897.las crisis y las guerras que incrementaron aún más esos dea- pilfarros. Si hubiera que espe­ rar a que se cumplieran todos los requisitos ideales previos para el desarrollo. del desarro- E o. cuando Lenin escribió su libro sobre El desarrollo del capitalismo en Rusia. si se quiere que redunde en beneficio general de la sociedad. Han de confiar lo bastante en la eficacia de su propia ideología para estar seguros de que en ella encon­ trarán soluciones que eviten sufrimientos e impidan injus­ ticias. ha sido en sociedades que poseían una tradición democrática. de estira y afloja. que se inventa­ ban nuevas máquinas. Además. el desarrollo se efectuó a medida que aparecían nuevas formas de maqumismo. en cierto mo­ do. Estas indus­ trializaciones no fueron equilibradas y. que disponían de clases medias nu­ merosas. no puede afirmarse que de haber sido equilibrado el desarrollo se hubiesen evitado todos los sufrimientos. en el siglo xix. Para lograr un desarrollo a base de los mismos su- . La planificación. Y aún así. pero siguiendo las orientaciones polí­ ticas derivadas del sufragio— . en general. Pero parece evidente que éstos habrían sido menores y muchas menos las injusticias que acarrearon. en el siglo xx. ejercían presión sobre todos los puntos de la realidad económica. supuso una cantidad in­ gente de sufrimientos. claro está. El desarrollo des­ equilibrado no deja de ser desarrollo. determinaron un progreso económico general. Pero allí donde este desarrollo desequilibrado ha tenido lugar con éxito. por los imponderables. no se preocupan por el recio no mensurable. despilfarro de esfuerzos y basta de vida. Pero los políticos —por lo menos los políticos demo­ cráticos— han de tener presente siempre y ante todo este precio. Evidentemente.

desde luego. Sin ella se podrá desarrollar la economía. sin poder de compra en las grandes masas. con esa convicción. Sin mercado no hay industrias. no deben ir a parar . sobre todo. después da satisfacer las necesidades básicas de consumo. unos y otros son recursos (del país). a un precio inferior en sufrimientos e injusticias. Pero el verdadero revolucionario (e insisto en el adejtivo “ver­ dadero” ) ha de saber logrur los mismos resultados. Hay que eliminar el desperdicio y la mala inversión. aquélla se obtiene cuando do­ mina la necesidad. Pero la con­ vicción es fundamental. Debemos planear con li­ bertad y para una mayor libertad. El objetivo de nuestra planeación debe ser la abundancia y el bienestar. El objetivo es que algún día se pueda decir en toda América Latina algo como esto: La capitalización lejos de fundarse en la reducción de loa con­ sumos necesarios de las clases de menores ingresos. La justicia social resulta no sólo objetivo de nuestro desarrollo económico. sino un medio además para obtenerlo. o con ser un comunista preocupado por el dogma más que por el hombre. Los recursos que sobren. como lo ha sido el resultado del des­ arrollo de la época del industrialismo o lo es el de las so­ ciedades soviéticas. y. no la restricción y la pobreza. basta con ser un conservador comodón y sin imaginación y con limitarse a aceptar las “leyes” fun­ damentales de la economía tal como las exponen los ado­ cenados manuales de las facultades. debe susten­ tarse en la eliminación de loa gastos superfluos de las clases de altos ingresos. y aún mejores. no se requiere ser demócrata y revolucionario. La es- casez de nuestros recursos financieros nos impone la obligación de planear rigurosamente la inversión pública y la privada. pero el precio que se pague por el desarrollo no estará justificado. no hay morcado. ha de conseguir que el resultado no sea por su esencia injusto. El mayor estimulo ¡pie se puede dar a la inversión consiste en mantener un mercado en constante crecimien­ to y expansión.frimientoa e injusticias que costó el maquinismo y el in­ dustrialismo del siglo xix. No basta.

estas frases serían subversivas o utópicas. 2 de marzo de 1964. en Excélsíor. México. Mé­ xico tuvo que hacer una revolución. Y el deseo de poder pronunciar frases como éstas y ha­ cerlas realidad —algo tan modesto y simple— puede mover a las masas. atesorándolos o despilfarrándo­ los en consumos suntuario».a quienes los hagan improductivos. Y fuera de los pocos países latinoamericanos que han hecho su revolución. .42 Esto parece elemental. 42 Discurso ile Gustavo Dinz Ordaz. Es lo que hemos olvidado. ¡Tan evidente! ¡Tan sencillo y tan claro! Pero para poder anunciar una política así.

que conviene rema­ char el clavo una y otra vez. Pero la amnesia voluntaria está tan generali­ zada. porque la so­ c ie d a d latinoamericana es una sociedad oligárquica. IV. sin industrializar y con una masa sumergida que cada día vive peor. Recapitulemos. lo mismo en los Esta­ dos Unidos que en América Latina. en la cual los grandes terrate­ nientes detentan de hecho el . pues. La­ tinoamérica está retrasada. Memorándum para amnèsicos R E C A P IT U L A C IÓ N Parece que no debería ser necesario agregar nada a lo ya dicho.

en sus intereses nacionales. Los Estados Unidos sólo pueden coincidir. que vería su condición amenazada por el deseo de capitalizar al modo soviético. La clase media tiende. La oligarquía. sino que. hace veinte o treinta años. hasta con aplauso. los tres esperan formar parte de la nueva oli­ garquía. a buscar la eficiencia y el desarrollo por métodos que cree ultrarrápidos: capitalizando con superexplotación y disminuyendo todavía más el consumo de la masa. se muestra cada vez más “na­ cionalista”. Este deseo separa a la clase media y a sus aliados de la oligarquía terrateniente y. La Alianza. sincero.poder político y controlan el poder económico. Estos dos movimientos confían en que si la clase media. Un grupo que ahora está vacilante al lado de la clase media —la dase obrera organizada— en cuanto se dé cuenta de que la clase media tiende a capitalizar a costa de los trabajadores. los separa también de la clase obrera. más antinorteamericana. deberán pedir su apoyo para encuadrar a las masas y hacerles aceptar. esos grupos sociales te­ men modificar las estructuras. con las masas sumergidas y éstas sólo pueden coincidir con los Estados Unidos. los militares jóvenes y loa tecnócratas llegan a conquistar el poder y a hacer refor­ mas paternalistas y por arriba. Hoy. pero entonces las dictaduras impidieron su acción y los Estados Unidos no aceptaron la idea de cambio social. hubiera contado con la clase media para transformar la sociedad latinoamericana. al contrario. La claie media y la parte más urbanizada de la clase obrera tenían voluntad de cambio hace una generación. 1a Alianza no ha logrado el apoyo activo. para distraer el malestar y la frustración de los grupos intermedios. . y la misma clase obrera la apoya con tibieza porque han mejorado sus condiciones de vida. la superexplotación. En esto encontrará el apoyo de los tecnócratos y de los militares jóvenes. y al hacer esto se atrae el apoyo de comunistas y castristas. a la vez. La conclusión de todo esto es que los intereses de las masas sumergidas latinoamericanas y los de los Estados Uni­ dos coinciden. porque ninguno de esos tres grupos será super- explotado ni tendrá su consumo disminuido. ahora. de Ja clase media.

¿Quién movilizará a esas masas? El sector organiza­ do de la clase obrera. y arrastraría a la clase media y hasta a los tecnócratas hacia la adopción de soluciones democráticas. Tendremos entonces la situación. lo mismo para norte­ americanos que para latinoamericanos. una parte de las clases medias. sino que haría desaparecer la tentación de impulsar el desarrollo con métodos “eficientes” (es decir. Los militares jóvenes. Una alianza de este tipo —Estados Unidos. . por un lado los peligros son graves y próximos. de que el país más capitalista y más democrático del mundo coincide. el elemento moderador.. ante esta perspec­ tiva. como único medio de ganarse un lugar en la sociedud que sucederá a la so­ ciedad oligárquica. un sistema capitalista moderno. hasta grupos de estudiantes y de intelectuales y profesionales. soviéticos y totalitarios). con la clase obre­ ra. y por masas tan sumergidas como las latinoamericanas de hoy. y por el otro los remedios son evidentes y sin grandes riesgos. porque su interés estará más con una sociedad capitalista reforma­ dora que con unos viejos cuadros de mando anquilosados y obtusos. descubrirá que su interés verdadero coincide con el de las masas sumergidas. si sabemos darles conciencia de sus intereses y hacerles com­ prender que coinciden con los de las masas sumergidas. que le quite el poder político (para lo cual precisa quitarle la tierra). abierto. en los ejércitos. De todo esto se deduce una política. el campesinado y los grupos más abandonados y mise­ rables de América Latina. por su propio interés. y que este interés común con­ siste en hacer una revolución que destruya a la oligarquía terrateniente como tal. serán. Porque ¿quién va a considerar un riesgo el apelar a las masas para crear una sociedad capitalista? No se olvide que todas las sociedades capitalistas existentes fueron creadas precisamente por las masas. y una sociedad sin masas sumergidas. Como se ve. y que cree las condicio­ nes a partir de las cuales se vayan construyendo una de­ mocracia estable. sólo en apariencia pa­ radójica. clase obre­ ra y masas sumergidas latinoamericanas— no sólo podría destruir el poder de la oligarquía terrateniente..

intelectuales y políticos. esta función de catalizador revolucionario. sino con los Estados Unidos. los Estados Unidos deben adoptar una polí­ tica (que no es lo mismo que una actitud diplomática) opuesta a I09 intereses de la oligarquía terrateniente. a Fidel Castro de su cargo de orientador de la política latinoamericana de los Estados Unidos. es procurar que la revolución se haga no contra o al margen de los Estados Unidos. entre los cuales confío que se encuentren algunos diplomáticos. Para esto. podrían impedir que la simple existencia de los Estados Unidos fuera un elemento revolucionario en Latinoamérica. Ni la conjunción de mentes tan clarividentes como las del senador Barry Goldwater. diri­ gentes sindicales. que ya sé equivocarme solo”. estudiantes. es conveniente hablar de ellos y tratar de hablarles. C O N C LU SIO N E S P A R A N O R T E A M E R IC A N O S • Los norteamericanos se encuentran entre los oligar­ cas y el pueblo. ante todo. economistas. Deben resignarse a desem­ peñar en América Latina el papel de fermento revolucio­ nario ya indicado. Como no es seguro que la amnesia voluntaria no haga borrosas las líneas de lo que se deduce del razonamiento ex- mesto. . para uso de Íos estrategas de café latinoamericanos y de los estrategas de cocktail parly norteamericanos. Por tanto. de los ejércitos convencionales y de aquellos elementos norteame­ ricanos que apoyan a unos y otros. lo cual explica. Han de elegir. el antinortcainericanisino. Porque los Estados Unidos tienen. La existencia de los Estados Unidos (independientemen- te de cual sea su política) es en América Latina un factor revolucionario y de cambio. a veces a pesar suyo y sin darse cuenta. Claro que no soy muy optimista y que al exponer esas conclusiones recuerdo aquel proverbio que dice: “No me des consejos. hasta cierto punto. el ge­ rente general de la United Fruit y el gran sacerdote del KKK. voy a fijar unas cuantas conclusiones. Si esto es así. para trazar de consuno la política latinoamericana de Washington. lo lógico y sensato para Washington. debería des­ tituir.

). Pueden seguir flacos y emplear esos recursos para armamentos. Po­ dría decirse que para la Alianza se presenta el mismo di-* * The Washington Post. sindicatos. desarro­ llara un capitalismo moderno y aburguesara a la gran masa de la población. . etc. A esto el secretario de Estado Rusk contesta: “El principal problema es que no podemos garantizar que los comunistas emplearán los re­ cursos que se pongan a su disposición para vivir cómoda­ mente y engordar. sino que lo usan para fortalecer su régimen y para pagar menos impuestos. La seguridad nacional y la prosperidad de los Estados Unidos —que como es lógico han de ser el criterio para normar su política internacional— no ganan nada con que se sostenga la actual situación social o política latinoame­ ricana. libre de mitos y prejuicios. 22 de marzo de 1964.” . universidades.1 Pues bien. Lo más que podemos hacer es apuntar la rea­ lidad. . toda ayuda a América Latina canalizada a través de los gobiernos y de organismos gu­ bernamentales. que estableciera regí­ menes democráticos. y señalar algunas formas en que los norteamericanos pueden ayudar a que esta rea­ lidad cambie. de un modo radical y tajante. los hay para estar seguros de que los oligarcas de América Latina no emplean lo que se pone a su dispo­ sición para engordar a su pueblo. Es cosa para los norte­ americanos. pueden perder mucho. Hacer adoptar estos puntos de vista no es cosa que co­ rresponda a los latinoamericanos. En la polémica entre altos funcionarios norteamericanos y británicos sobre el comercio con los países comunistas. para apoyar actividades subver­ sivas en otros países.. y sólo mantener (y hasta aumentar) la ayu­ da que vaya directamente a los habitantes o sus organiza­ ciones (cooperativas. Y sólo podrían ganar con una revolución popular. los segundos afirman que un comunista gordo y harto es menos agresivo que un comunista flaco. si no hay elementos para estar seguros de ue los comunistas consumirán lo que se les ponga a su 3 isposición. • Los Estados Unidos deberían dar por terminada. Al contrario. creara clases medias rurales.

la oligarquía pondría el grito en el cielo si se le quitara la ayuda. los pueblos reciben un porcentaje mínimo. o cuando menos. es desconocer la historia. se volvería todavía más rabiosa y negativamente nacionalista. lema que para quienes quieren comerciar con los países comunistas: ¿cómo asegurarse de que con ello la gente engorda? En uno y otro caso. El resto se queda en poder de los oligarcas. no para mante­ ner un mínimo de estabilidad económica. las mismas que se quieren evitar en el primero. pero que no será su­ perior al 20 o 25 por ciento del monto de la ayuda. posiblemente baria algunas nacionalizaciones. y sin embargo. El suprimir la ayuda o el bloqueo pueden servir contra gobiernos democráticos. mientras que no sirve para decidir que la ayuda de la Alianza no debe darse a los gobiernos oli­ gárquicos de América Latina. Ahora. en este caso. se les obligará a hacer las refor­ mas. todo indica que la gente no engorda. no renunció a sus privilegios. que han de tener en cuenta los mo­ vimientos de la opinión pública. Se me dirá que los Estados Unidos. . No hay razón para suponer que las consecuencias no serán. que interesa a sus propios intereses económicos. como hacen los gobiernos latinoamericanos. De esta ayuda que podríamos de­ nominar social. no estuvieron pidiendo dinero constantemente. aquella ayuda que puede con­ siderarse que los Estados Unidos ofrecen. a otros países. Esto es cierto y precisamente por esto uno de los objetivos de este libro es el poner de relieve la necesidad de que los Estados Unidos supriman toda ayuda a los gobiernos latino­ americanos. Pero esto sirve para oponerse al comercio con los países comunistas. Creer que anun­ ciando a los oligarcas que no recibirán esta ayuda si no hacen reformas sociales. Pero no han servido f no hay razón para creer que sirvan en el futuro contra go­ biernos oligárquicos que no se preocupan del bienestar de la población. cuando recurrieron al empleo de la fuerza para apartar los obstáculos en su progreso. pero no por ello renunciaría a ninguno de sus privilegios. imposible de calcular con exactitud. sino para ayudar al desarrollo social de América Latina. Hasta hace 20 o 25 años la oligarquía latinoamericana no había recibido ninguna ayu­ da.

por lo menos debería tratarse de ir disminu­ yendo lo más posible la ayuda a través de gobiernos y de aumentarse. personalmente. Cuando la crisis cu­ bana de 1962. no había. no cumplen ninguna función. Esto no se llevará a cabo tampoco y probablemente no se dará ni siquiera un paso para que esta necesidad se tenga en cuenta. Colombia y uhora mismo (junio de 1964) en la Argentina. Los ejércitos sólo sirven para reforzar la ocupación de los países por sus propias oli­ garquías y para dar a las misiones militares norteameri­ canas la impresión de que son más poderosas que la Casa Blanca y el Departamento de Estado juntos. al reconocer esto. ni siquiera un solo plan de evacuación de una sola capital. que cuando un gobierno realmente demo­ crático —o con sinceras intenciones de establecer una de- . en toda América Latina. me iurecería excelente y aconsejable y a fin de cuentas bene- f icioso a la vez para Washington y para los pueblos latino­ americanos—. y las misiones militares norte­ americanas deberían volver a Washington inmediatamente. Pero ya que no se podrá lograr una actitud tan tajante. demasiada falta de imaginación burocrática. Estos procedimientos son imposibles de llevar a cabo por­ que hay demasiados intereses creados. y por esto es preciso señalarla. Los ejércitos latinoamericanos no tienen absolutamente ninguna utilidad. es una necesidad. es necesario que los Estados Unidos acepten la idea de que los latinoamericanos. la ayuda directa al pueblo. pues. rápida y considerablemente. y urgente. a que los gobiernos oligárquicos pidieran ayuda a la URSS —lo cual. para dar la menor tranquilidad en caso de agresión de fuera del continente. Como no existe ninguna perspectiva de que la Casa Blanca y el Departa­ mento de Estado logren meter en cintura a los militares norteamericanos que están destacados en América Latina. demasiado temor a lo que pu­ diera ocurrir. habrán de compen­ sar con la rapidez de su acción este inconveniente. • De igual modo. debería suprimirse toda ayuda a los ejércitos latinoamericanos. tal como están hoy. Was­ hington y la opinión pública norteamericana deberían aprobar. Los ejér­ citos tampoco sirven para operaciones de policía —como se ha demostrado en Venezuela. Sin embargo. y sobre todo. No sirven.

maquinaria. cuando un go­ bierno democrático comienza a distribuir tierras sin enco­ mendarse a Dios ni al diablo. Desde ahora. tanto con las oligarquías latinoame­ ricanas como con los burócratas y ciertos militares norte­ americanos. repa­ triar a técnicos y militares. Tailandia y Mau­ ritania. de rebote. fertilizantes. etc. la posibilidad objetiva de crearlas. también al desarrollo de loa Estados Unidos. Si tiene éxito. y apresurarse a conceder créditos. y a concederlos en pocas hoTas. Es más.. Washington debería sentir alivio ante esta rapidez. por una paradoja de la política. porque no existen en los Estados Unidos ni la conciencia de su nece­ sidad. De hecho. de suprimir la ayuda a gobiernos y ejércitos). cualquier conclusión que se apunte tendrá ya en cuenta la imposibilidad de crear condiciones óptimas (es decir. pues le ahorraría la situación embarazosa. la Alianza no sólo habrá con­ tribuido al progreso de América Latina sino. Siendo así las cosas. distribuya la tierra a los cam­ pesinos en 24 o 48 horas y destituya a los generales o los envíe de agregados militares a Islandia. Hemos de saber (y los contribuyentes norteamericanos tam­ bién lian de saberlo) que. • Suspender la ayuda a gobiernos y ejércitos. semillas. hay que contar con «pie la Alianza habrá de enfrentarse. por una especie de reacción de Puvlov de los miembros de la misión) a contrarrestar lo que la embajada y la misión de ayudo técnica norteamericanas hacen en apoyo del gobierno democrático. porque sabe que la distribu­ ción de tierras es encomendarse a algo políticamente más efectivo: el pueblo. el gobierno norteamericano debería dar todas las facilidades para los viajes de los altos jefes mili­ tares latinoamericanos hacia tierras polares o desérticas. Pero estas condiciones óptimas no se crearán. . sería crear las condiciones ópti­ mas para que la Alianza para el Progreso funcionara y re­ sultara eficaz en poco tiempo. de ver que la misión militar norteamericano en el país de que se trate se dedica sistemáticamente (y sospecho que a menudo sin órdenes. ni probablemente. para ahorrarse esta situación —-que la com­ plejidad de la política interior no permite impedir en Wash­ ington mismo—.mocracia— sube al poder. a veces peligrosa y siempre perjudicial para su prestigio.

a las oligarquías y sus ejécitos y a las fuerzas que quieren destruir esas oligarquías y devolver esos ejércitos a los cuarteles. y oon muchas cosas por expiar. también al pueblo. • Nadie debe imaginarse que haga lo que hiciere Washington. con el fin de no herir las susceptibilidades de algunos altos funcionarios o algunos militares. es fundamentalmente un problema para los norteamericanos. no se b¡ es producto de la “sociedad aíluyentc" (1® afluent society) o de los “malgastadores” (los umte-makers) . con el cambio general de la sociedad latinoamericana. Este senti­ miento no depende de algo concreto y reciente. y se habrá de ayudar mucho más. cuando la sociedad cambiada —y justamente porque habrá cambiado— no necesite ya refugiarse en el pasado ni tenga necesidad de chivos expiatorios. o de no exigirles un esfuerzo de imagi­ nación. . nuestro trabajo resul­ tará. pues. puesto que ellos pagan sus propios despilfarro* y las consecuencias de sus errores. Probablemente de la convergencia de ambas tendencias Complementarias. . no saldrá de nuestros bolsillos. Este delirio de gastar por partida doble. a la vez. si no hubiera otros.. con la ventaja de que es un chivo de verdad. actitudes generales. Para los latinoamericanos. diferencias de modo de vida y viejas ofensas. El cambio sólo vendrá. pues hasta hace poco —hasta Kennedy— sólo se ayudaba a oligarcas y ejércitos. la cosa se reduce a saber que la oligarquía será un poco más rica y los ejércitos un poco más corrompidos y que. facilitado por esta corrupción y difi­ cultado por esta riqueza. y de modos distintos. Ahora se ayuda. Nuestro consuelo e» que el dinero. mal- oliente ysucio. los Estados Unidos habrán de ayudar. los Estados Unidos deben darse cuenta de que serán siempre los chivos expiatorios de América Latina. por tanto. por Una vez. Sea como fuere. al mismo tiempo. sino de re­ cuerdos. Así es la vida. los . Y lo tienen al alcance de la mano: la oli­ garquía. Por motivos de prestigio. Por lo demás.. Algo se habrá ganado. a menos que sepan encontrar otro chivo expiatorio para sustituirlos. desaparecerá el sentimiento de desconfianza de los latinoamericanos hacia loa Estados Unidos.

sobro todo. en el origen de esas reacciones. se ve en esta anécdota personal: Clase en una escuela de educación política. “ ¿ Por qué lo que es condenable en Trujillo no lo es en Stalin?”. La anécdota me parece útil para explicar la reacción. ¿no?” La imagen ha hecho su efecto de revulsivo y la discu­ sión se generaliza en un terreno político en que se pueden analizar los prejuicios y lo que de real hay en su origen. Los alumnos aprueban y uno comenta: “Esto ocurría en los ingenios de Trujillo”. Hasta qué punto el sentimiento antiyanqui es irracional pero profundo. mediante técnicas de emú- [ ación.” Mi frase provoca un súbito silencio. también lo es en la URSS. incluso de los más democrá­ ticos en bus intenciones. Y siempre. se logran aumentar las normas de producción. inexorable. constante. no despertará desconfianza ni . que no son comunistas. de los latinoamericanos politizados frente a los Estados Unidos. en Santo Domingo. hay una verdad innegable: la política pasada de los Estados Unidos en América Latina. Pero ustedes.Estados Unidos deberían ayudar a la acción contra la oli­ garquía. en cuanto se critica a la URSS se vuel­ ven impermeables a todo razonamiento y niegan los hechos. sí ayudaron a Ï rujillo. UC8 los Estados Unidos. ¿Por qué?” Un alumno —al que conozco y que se ha roto la cara varias veces con los comunistas. Es el momento oportuno para ir al fondo de los prejuicios. Yo agrego: “Y ocurría también en las fábricas soviéti­ cas bajo el régimen de Stalin. “Si el sistema de emulación es malo en la Dominicana.” “De modo que si su novia lo engaño. como se sabe. supranacionnl. Ex- >lico el mecanismo por el cual. Sólo cuando la Alianza sea un plan multinacional y. sólo logrará acentuar el resentimiento y reavivar la memoria. en defensa de su partido democrático— explica: “Porque los Estados Unidos ayuda­ ron a Trujillo. lo que usted hará será pedir que lo castren. Si la Alianza —o cualquier otro plan norteamericano—■ trata de “vender” los Estados Unidos a los latinoamerica­ nos. pregunto.

¿qué ocurre con el gobierno democrático que apoya a Wash­ ington en la ONU. Venezuela. éstos habrán logrado el objetivo que con ella jamás alcanzarían: dejar el pasado en el pasado. en la saliva.resentimiento. al abandonar su política de ‘‘ven­ der” los Estados Unidos. y que se en­ cuentra con una gran empresa norteamericana. Pero la oligarquía ha despreciado y olvidado tanto al pueblo. fomenta el poderío comunista en el país? La pregunta no es hipotética. que este desprecio se ha contagiado a los anticomunistas miopes. que es el país en donde se lleva a cabo la transformación social más radica] de toda América Latina . suponiendo que sea algo? ¿Apoyar la po­ lítica internacional norteamericana. 0 pasado de las relaciones norteamericanas con América Latina quedará en los libros de historia y en los manuales escolares. que no nacionaliza nada. al aplicar vacunas a un enfermo. • La política anticomunista norteamericana en Amé­ rica Latina se parece a la de un médico que. que prefiere negociar con sindicatos dominados por comunistas( porque son menos exigentes) que con sindica­ tos libres y que. Porque el pueblo sería la primera víctima de un sistema comunista. • Habría que entenderse: ¿qué es ser amigo de los Estados Unidos. por ejemplo. esperara generar anticuerpos no en la sangre. Refleja una realidad conocida en varios momentos y países. ¿Qué puede importar que sean anticomu­ nistas los militantes. muy pode­ rosa. Y. con ello. en el jugo gástrico. sino en los líquidos secundarios. flirtear diplomáticamente con Castro y los neutralistas? ¿O es que Washington quiere ambas cosas: apoyo a la política inter­ nacional y vista gorda para las empresas? De ser así. y al mismo tiempo nacionalizar las empresas norteamericanas que no obedecen la ley? ¿O bien dejar que las empresas norte­ americanas desobedezcan la ley y. y porque el pueblo es el único factor social que puede dar una victoria real a los comunistas. basta los dirigentes sin­ dicales? A quien debe inmunizarse contra la propaganda comunista es al pueblo. al misino tiempo. más inquietos por tres profesores comunistas en una universidad que por cincuenta organi­ zadores comunistas entre los campesinos. los burgueses. en los últimos veinte años.

una actitud de defensa propia frente a la Cufia castrista. y porque adopta. es decir. tiene. una “imagen” de país reaccionario porque su gobierno toma medidas enérgicas (aplicadas más por el pueblo que. por ejemplo. los comentaristas norteamericano# acentúan. Pe­ ro en cuanto empiezan a baldar de América Latina se vuel­ ven de un sentimentalismo de novela rosa y en vez de referirse a cuestiones de poder. los castristas y los demagogos. nada de esto quieren ni dan los comu­ nistas. aunque con otros méto­ dos. Y también son responsables. a los enemigos de la oligarquía. en lo social. término que goza de prestigio en América Latina. antes de que éste huyera de su país sin luchar. de la simpatía que. es falsear la verdad. No sé si es la mala conciencia del pasado . En falsa igualdad: anticastrisla--conservador. además. ha perjudicado n Venezuela y perjudica a todos los anticomunistas de ver­ dad. Para tranquilizar a una opinión pública norteamerica­ na habituada a ver a “izquierdistas” en los comunistas —y este hábito es también resultado de la incongruente termi­ nología periodística—. por las llamadas fuerzas de orden público) contra casuistas y comunistas. De izquierdas os quien quiere más libertad y más justicia social. castris­ tas y demagogos es hacerles un favor y. sino también de la incapacidad de periodistas y comenta­ ristas de creer que un gobierno anlicastrista puede ser. saben que se trata fundamentalmente de cuestiones de poder. porque habían llamado a Goulart “izquierdista”. Esto es producto no sólo de la campaña de Castro y los comunistas en el continente. que pro­ pagan por igual castristas y conservadores. son tanto o más responsables que la propaganda comunista de esta confusión mental. así.de hoy. hubo por Goulart. Sería con­ veniente que los periodistas y comentaristas empezaran a comprender que llamar izquierdistas a comunistas. fuera de sus fronteras. en política internacional. cuando discuten sobre política interior y hasta sobre política mundial tienen siempre los pies en la tierra. improvisados expertos en asuntos latinoamericanos desde la subida de Castro. Eos perio­ distas norteamericanos y europeos. es decir. emplean frases de misio­ neros novicios. tan radical como Castro. • Los políticos y los comentaristas norteamericanos. el antinorteamericanismo en América Latina.

. Si hubiera que dar algún consejo a los Estados Unidos. Veracruz. que en siglo y medio han hecho más daño a sus pueblos que todos los vandalismos norteamericanos juntos. quien más daño ha hecho a los latinoamericanos han sidos los latinoamericanos. nadie excepto ellos mismos. Porque si de sentimientos de culpa se tratara. pero ¿y qué ocupaban las fuerzas de Melgarejo sino Bolivià? Y si a los espaldas mo­ jadas les daban mal trato en las farras del sur norteameri­ cano.o el exceso de pintoresquismo lo que provoca este olvido de las cosas fundamentales. sea aquel en que menos epicureismo hay.. es cierto y malo. Pero los norteamericanos — y por lo tanto. no deberían ser pequeños (se llamarían Texas. no creen en los efec­ tos de este sentimiento de culpa. con la mezcla de cinismo sano que ha de regular todas las relaciones inter­ nacionales —mientras hay naciones— y de enfermizo senti* . los latinoamerica­ nos deberían ser mucho mayores y se podrían llamar con los nombres de casi todos los partidos y casi todos los pre­ sidentes de los veinte países latinoamericanos. por mucho que no» admire que el único país del mundo en el que. Nicaragua.. su política— son así.. y que se quedan tan campantes y por los cuales a muy pocos latinoameri­ canos nos sube el sonrojo a la cara. objetivamente. sería el de que dejaran de sentirse culpables en sus relacio­ nes con América Latina. claro. y nadie puede cam­ biar el puritanismo de los norteamericanos. cuando se habla de América Latina con un norteamericano. Los latinoamericanos. California. Los norteamericanos tomaron Texas. Santo Domingo. pero ¿qué fue lo que hizo Santa Anua? Los norteamerica­ nos ocuparon Santo Domingo. No es mi tarea hacerlo ni la de ningún latinoamericano. los de los norteamericanos. si que­ remos tratar con los Estados Unidos hemos de saber que sie-mpre nos encontraremos.. muy cuerdamente. en esos tratos. hay que volver a los principios básicos y sólo una vez que los re­ cuerda puede empezarse una discusión con sentido. Panamá. porque esto las falsea y porque los latinoamericanos. Allá ellos con su puritanismo. Sea lo que fuera. e le . pero los de.) . en todo caso. es posi­ ble ser epicúreo. ¿qué trato dan los propietarios ecuatorianos a los trabajadores de sus plantaciones? A fin de cuentas.

Los cínicos han identificado el interés de los Estados Unidos en el menos malo de. para fomentar la democracia. Pero esta supuesta coincidencia de intereses ha ju­ gado siempre en desventaja do los Estados Unidos. es un factor negativo. en rea­ lidad. En el caso de América Latina. etc. Los Estados Unidos se encuentran.. hasta ahora (por miopía. el comunismo.u- Ímr el lugar del esfuerzo que los latinoamericanos deberían moer por sí mismos: construye hospitales. con el mito de la revolución pa­ cífica. capaz de hacer odiar a los Estados Unidos con su constante bendi­ ción de la realidad norteamericana. liemos de dejar de sorprendernos de muchas cosas. es: . los militares y los mantenedores del orden público en América Latina. Estos hubieran salido mucho más beneficiados si sus cínicos hu­ bieran sido también perspicaces y hubieran visto que el interés nacional (y basta el interés de I09 hombres de ne­ gocios y de los militares norteamericanos) coincide. • En una ocasión me preguntaron qué podían hacer los Estados Unidos. prejuicios. El sentimiento de culpa tiene un efecto desastroso en dos aspectos: por una parte. que sólo en apariencia es sorprendente vi­ niendo de alguien que se considera socialista. todas ellas cosas buenas. da lecho a los niños. Por otra parte —y esto es más grave— el sentimiento de culpa impide que se examine con claridad si el cinismo de la política exterior norteamerica­ na está bien orientado. sino con el interés de las masas sumergidas. pero que las deberían hacer los latinoamericanos. ¿Qué pueden ofrecer los Estados Unidos? La respuesta. miento de culpa. perfectamente previsibles. Los comunistas ofrecen una teoría. y halagan los prejuicios. frente a Mos­ cú. que caracteriza la política norteamerica­ na y. y unos sueños o ilusiones. tiende a ser paternalista y a oe. este cinismo ha sido. y Washington no dispone de nada ya que la USIS es menos que nada. y liemos de cesar en nuestras hipócritas lamentaciones de que los norteame­ ricanos sean como son. los casos. en América Latina. al saber esto. so­ metimiento a frases hechas y falta de conocimiento de la realidad) una fuente de catastróficos errores. no con el interés de las oligarquías. con la desventaja de que Moscú dispone de los partidos comunistas.

se libere de sus miedos y prejuicios. porque lo que América Latina quiere. No de libre empresa o de la Frutera o de la Standard Oil. Pero el verbo puede es condicional. cerriles. y concretamente el go­ bierno norteamericano de Kennedy. O iremos a un capitalismo democrático o a un capitalismo totalitario. Nin­ gún dirigente latinoamericano popular. Lo lógico. el más susceptible de cambio y de ser superado. cobar­ des. de los cuales el norteamericano es el menos malo. formas disimuladas de miedo) y la revolución. Los capitalistas latinoamericanos. La si­ tuación. para él. no su­ pieron verlo. Tendrán éxito. su capitalismo. Se la han hecho. Hagan propa­ ganda capitalista. puede conducir a evitar los males que le hacen temblar. Los norteamericanos parece como si se avergonzaran de vivir bajo un sistema capitalista. La condición consiste en que el latinoamericano se* decida por la revolu­ ción. CONCLUSIONES PARA LATINOAMERICANOS El latinoamericano que no pertenece a la oligarquía ni a sus merdellones. en esto. aunque humi­ llante: fueron los Estados Unidos. como sus colegas latinoamericanos) lo ve la gente del pueblo. es apoyarse en ésta y apoyarla. La Alianza —ya lo dije— era el medio de hacer sin dolor la transición al capitalismo desde el feudalismo latino­ americano. es capitalismo. de izquierdas o so- . se encuentra entre los prejuicios (es de­ cir. en un mundo en que no existen sino sistemas capitalistas. • La primera parte de esta liberación ya se ha he­ cho. quienes destruyeron en América Latina el tabú que protegía a la oligarquía. como lo quieren cuantos viven bajo un sistema feudal. es paradójica. Ofrezcan lo que tienen. por tanto. mejor dicho. embrutecidos por su alianza con la oligarquía. que tanto le ate­ moriza. Y la necesidad de revolución. Si los capitalistas no lo ven (y los norteamericanos son tan ciegos. Pero Ja transición sigue siendo necesaria e inevitable. Debemos aceptarlo como incuestionable. Porque el temor al cambio conducirá a que se realicen todos los males que le inspiran ese temor. sino del capitalismo.

con realismo. lo que son sentimientos vestidos de prin­ cipios. Este juego debe terminar. porque no conduce más que a callejones sin salida. tal vez nos decidamos a emprender la segunda parte: minar. Y si recordamos que. en que final­ mente ya no se sabe. el latinoamericano reformador na de dar por descontado. entonces. El latinoamericano que desee cambiar su sociedad ha de ser realista. aunque sólo sea por orgullo.cialisla se atrevió jamás a hablar de la oligarquía. en este caso la oligarquía. Ha de saber que Iob re­ proches sentimentales y las grandes frases sobre los prin­ cipios no valen en política internacional. con el mismo realismo que el latinoamericano de­ be tratar a los Estados Unidos. puesto que con él se quiere impedir que los intereses ajenos influyan). Sólo reconociendo este hecho podremos comprender que no hasta con destruir un tabú. que es preciso pasar luego a la destrucción de la cosa misma que el tabú protegía. lo que es pragmatismo disfrazado de idealismo. que las misiones mili­ tares yanquis tratarán de minar la democracia antioligár­ quica. roer y derribar a la oligarquía. Y que los mismos principios no valen en ninguna clase de política si no están apoyados por intereses. ser realista. ba . nos fue servida en bandeja por el “imperialismo yanqui”. en vez de achacar a las misiones militares norteamericanas la culpa de los golpes de Estado. la primera parte de la tarea —aca­ so la más ílificil. por fuerzas. lo que son principios. de la necesidad de reforma agraria y de revolución —así fuera política— en los términos enérgicos con que lo hicieron Kennedy y sus hombres en la Alianza. que las empresas extranjeras tratarán de conseguir ventanillas. • El latinoamericano es muy realista cuando se trata de sus intereses y muy sentimental cuando se trata de los intereses ajenos (sentimentalismo que es otra maneTa de. en la penumbra de las retóricas. porque entrañaba un cambio de mentali­ dad—. Quiere decir esto que ha de aceptar que otros países ■—y especialmente los Estados Unidos— lo traten con realismo. zapar. En vez de quejarse cada vez que una compañía norte­ americana trata de obtener ventajas o privilegios. es decir. y lo que es simple y directo realismo. y con realismo al servicio de sus principios.

a nuestro lado. Francisco Miró Quesada. puesto que esto son y no como heroicas ocasio­ nes de lucirse en el parlamento. cuando la idea adquiere forma humana y vigor de carne y hueso. se atrevió a escribir: “Porque se habló del hombre. frente a nosotros. Pues bien. de ese grupo de oligarcas que se las dan de técnicos. al ignaro campesino. entonces se encuentran con que es unu “rea­ lidad amenazante”. pero con el estómago lleno y con cierta capacidad de saber seleccionar a sus dirigentes. a ver como esperanza a aque-* * Francisco Miró Quesada: La ideología de Acción Popular. surge ahora como una realidad amenazante. consolador. que funcione. • Un filósofo peruano. allá. con el hombre de la barriada y del tugurio. De modo que los intelectuales latinoamericanos se permiten el lujo de considerar al hombre como una idea —incluso como una idea que sirve para ganarse el pan. como la única es­ peranza que le queda a la sociedad latinoamericana de llegar a ser una sociedad moderna. Y de re­ pente. Me parece que es realidad justiciera y esto resulta. no como una realidad amenazante. Debemos aprender a considerar a ese hombre olvidado.” 3 Esta frase me parece de una desfachatez inconmensu­ rable. debe hacerlo con naturalidad. Acostumbrarnos a esto. Lima. y si para ello ha de ser pragmático y aconsejar a un oficial norteamericano que se vaya a tornar las aguas de Silver Spring y que recordar a una empresa extranjera que existen leyes en el país. sino como una esperanza. sino de vul­ gares hombres tan desagradables como lodos los hombres. en cierto modo. como simples hechos de la vida cotidiana. . aquí. pero el hombre fue considerado una idea. la fama y la cátedra cuando se emplea como tema de libros y discursos— y nada más que como una idea. al bruto de las ciuda­ des miseria. no de seres perfectos. Nos encontramos con el hombre de la comuni­ dad y de la pugna. (Je estar dispuesto a impedir que se concedan vcnlajillas y que los militares puedan sublevarse. 1963. no. una so­ ciedad no de ángeles. con hombres que exigen y amenazan.

Para el latinoamericano. no hay motivo paro que se confíe en sus virtudes ni para que se la rodee de un res­ peto especiul. la Ubre empresa es el sistema que pudo desplazar a la oligarquía y que en vez de hacerlo. la libre empresa siempre lia estado a bien con él y lo ha defendido y se ha aliado con él. Ahora bien. Ahora bien. ¿por qué habrían de hacerlo en su lugar los extranjeros? ¿Por qué los inversionistas extranjeros no habrían de hacer lo que hacen los oligarcas del país donde invierten? No está bien . no lograremos cambiar nuestra sociedad antes de que haga explosión. un régimen de dirigisme y. Fracasada la libre empresa en esta tareu que ni siquiera intentó emprender. Y en este juicio caben lo mismo la libre empresa local que la extranjera. a “la amena­ za”. Pero sin esto no habría ningún motivo para ir al pueblo. Si la libre empresa tenía una misión que podía justificarla y asentarla en Amé­ rica Latina era la de superar a la oligarquía. a menos que fuéramos a él como se acerca uno a una bom­ ba. la libre empresa no debería poder adaptarse ni someterse a cual­ quier régimen que no fuera de libertad económica. de he­ cho (aunque con disimulo). hay algo que justifica y explica la desconfian­ za del latinoamericano por la libre empresa. el régimen oligárquico es. se alió con ella. la de com­ batirla por antieconórnica. • Aparte de la propaganda y de los prejuicios.líos que solemos mirar como amenaza. seamos francos y preguntémonos: Si los ca­ pitalistas latinoamericanos no cumplen su misión. para quitarle la mecha o el detonador y que si no lo qui­ tamos. con el fin de explotar mejor al latinoamericano. sin em­ bargo. la de sustituirla con su libertad de empresa. nos costará. Por definición.

el capital extranjero. por aprovechar la relativa indefen­ sión del extranjero. interesada en mantener la propaganda antinor­ teamericana de comunistas y castristns. sino por lo que en los efectos de la misma hay de liberalizador. se ha atacado la inversión extranjera no. por tanto. de antiimperialismo. Pero. Los Estados Unidos. claro. En este sentido la propaganda comunista favorece a la oligarquía. cuando se invierte en nuestros países de acuerdo con las leyes de ellos. sino que van directamente a sus cuentas suizas desde el mercado mundial en que las perciben? Si el gobierno no sabe obli­ gar a los oligarcas a cumplir. hay que atacar al capital extranjero.. Los únicos que no parecen haberse enterado de esto son los hombres de ne­ gocios y los diplomáticos de Washington.. Alema- . exportar en masa las utilidades. aunque cerremos los ojos ante ella por sumisión a esas frases hechas—. Lue­ go. en realidad. éste se dis­ fraza de nacionalismo. de creador de condiciones que hagan posible y necesaria la reforma de las estructuras sociales. ¿por qué los in­ versionistas extranjeros deberían mostrarse más patriotas que los oligarcas. y en parte porque la propaganda obsesiva comunista y de nacionalismo barato señala al in­ versionista extranjero como el principal enemigo. sen­ timiento de inferioridad. el capital extranjero respetuoso de las leyes nacionales es un factor de progreso y. Ni extremas izquierdas ni extremas derechas quieren reformas sociales. conduce a reformas sociales. de cualquier co­ sa. cuando en realidad es una tentativa más de seguir man­ teniendo a América Latina inmóvil dentro de la camisa de fuerza de las estructuras sociales anacrónicas que todavía están vigentes entre nosotros. Y como no pue­ den revelarse los motivos verdaderos del ataque. al desviar caminos de progreso. es un factor de Iibcralización de la sociedad. que exportan sus utilidades siempre. Las frases hechas y las ideas fáciles han contribuido a menudo a paralizar a América Latina. que a menudo éstas ni siquiera llegan a entrar al país. Pero tanto desde « o que llaman la extrema izquierda como desde la extre­ ma derecha. ¿por qué se ensaña con los extranjeros? Un poco —duele decirlo— por lo misino que en la Edad Media se ensañaban con los judíos: envidia. Por ejemplo —y la experiencia lo demuestra. por lo que en ella pudiera haber de peligrosa.

se industrializaron con capitales lo mismo nacionales que extranjeros. Y entonces uerrán que el gobierno los defienda y para defenderlos ten- Q rá que oponerse a los cambios sociales. en hacer negocios y nada más. Y. Pero hay una cosa que el pueblo nunca perdonará a los inversionistas extranjeros. Ya sé que el hombre de negocios entiende menos de eco­ nomía que el más ignaro de sus empleados. allá él. es cierto. es bueno que ya desde ahora la prevean los in­ versionistas extranjeros y que sepan a lo que se exponen. pongan un cuidado exquisito en no mostrarse amigos de los oligar­ cas.nia. Justo o injusto. Y en ninguno de esos países las frases. Canadá. en no intervenir en política. Que los inversionistas extranjeros. Y ninguno de esos países ha perdido su independencia. se lo tendrá más en cuenta a ellos que a los inversionistas nacionales. No somos los tutores de los inversionistas extranjeros. Porque si hacen algo más y ese algo más favorece a la oligarquía. Lo importante — lo que será importan­ tísimo para el inversionista— es que el pueblo. pues. de ninguna manera. ley no escrita y por esto mucho más severa. . llegará un día en que lo pagarán y probable­ mente lo pagarán de modo desproporcionado. que el inversionista extran­ jero no debe.. no tiene importancia. Nunca les perdonará. desde ahora. Nuestra obligación no es enseñarle. Bastante trabajo tene­ mos ron enseñar a nuestro propio pueblo. Si no lo comprende. con­ signas y miedos a etiquetas fueron más poderosas que el deseo de progresar. que sigan siendo amigos de la oligarquía.. Esenndinnvia. perjudicará los intereses nacionales. en efecto. y que por esto no comprende que para él es conveniente una reforma agra­ ria y un cambio de estructuras sociales y la destrucción de la sociedad oligárquica. Pero en nin­ guno de ellos. Y esto debe quedar bien claro. ayudar a la oligarquía. no tiene importancia. Italia. las fuerzas de irnnovilismo fueron —como son entre nosotros— más poderosas que las fuer­ zas de cambio. Que el inversionista considere que esto no debería ser así. Que la ley sea justa o injusta. comienza a considerar conjo enemigos a los amigos de la oligarquía. en Amé­ rica Latina. Esta cadena de con­ secuencias. de­ ben considerar como ley de lodos los países. y si hace esto.

ni el miedo ni la justicia los harán ceder. M u c h a g e n te c r e e q u e e l v e c in o d e l N o r te n o p u e d e d a r s e el lu j o d e n o a y u d a r a s u s a lia d o s s u r e ñ o s . . Tra-* * Véllz: loe. S u c e d e q u e lo s in c e n ­ tiv o s q u e m ueven n e s to s g r u p o s so n m ucho m ás p r a g m á tic o s . mostrar­ nos apocalípticos y señalar las catástrofes que vendrían si no se hacía lo propuesto por nosotros. P a r a lo s la tin o a m e r ic a n o s la g u e ­ r r a f r ía . o r ig in a d o s e n la e v a s ió n d e im p u e s to s . a p e s a r d e C u b a . m ie n tr a s q u e la c a n tid a d d e t i e r r a q u e p o se e n en l a A r g e n tin a . C9 que teníamos de nuestros compatriotas una idea muy pobre. No o b s ta n te p a r e c e q u e so n m u y p o r o s lo s q u e c r e e n q u e e s ta s r e fo r ­ m a s so n in tr ín s e c a m e n te b u e n a s y ju s tif ic a b le s to m a n d o en c u e n ta la j u s t i c i a s o c ia l o la e f ic ie n c ia e c o n ó m ic a . e l te m o r n o p a r e c e s e r u n a c i­ c a te m u y e fe c tiv o p a r a la a c c ió n . E l b i e n e s ta r f u tu r o d e u n a s o c ie d a d d o n d e to d o s e a ju s to y e f ic a z e s u n a s u n to d e l f u tu r o . Si sabemos mi­ rar en torno nuestro. C o lo m b ia o C h ile e s u n a r e a lid a d a h r u m a d o r a m c n te c o n c r e ta . por su libertad que por el miedo. U n a v ez q u e se a c e p ta e s ta c ín ic a te s is . Y d e s g r a c ia d a m e n te p a r a l a A lia n z a . • Nos pareció muy fácil. no de Crear una tensión colectiva permanente como se hace en los regímenes totalitarios. de manera de ver y gentir las cosas. A los oligarcas y n sus aliados. y e l p r e s tig io so ­ c ia l e s a lg o q u e se d is f r u ta in m e d ia ta m e n te . Se ha d ic h o nue a m enos que la s dase» m e d ia s e m p re n d a n r e fo r m a s s u s ta n c ia le s . ni la codicia ni la liber­ tad. Se trata de saber qué movilizará n la gente contra los oligarcas. durante decenios.3 Hemos de cambiar de lenguaje. e l c a m in o m á s r a z o n a b le e s e l d e u n a in a c c ió n r u id o s a y la s t a n m e n ta d a s r e fo r m a s se s ig u e n p o s te r g a n d o . cit. No se hizo y no hubo catástrofe. Porque si pensamos que con miedo y codicia podríamos mover a la gente. veremos que es más fácil movilizar a la gente por la justicia que por la codicia. s ig u e sie n d o u n a s u n to l e ja n o e n tr e n a ­ c io n e s d is ta n te s . Mejor. Hablo de movilizar para la lucha. v e n d r á n lo s r u s o s a lin e á rs e lo s y ta m b ié n q u e só lo s i s e r e fo r m a n c o n tin u a r á n r e c ib ie n d o ayuda en d ó la r e s . m ie n tr a s q u e lo s d iv id e n d o s in ­ m e d ia to s .

los mili­ taristas y los comunistas que se les tercien. ¿Se ha dado al­ guien a pesar que no serían necesarias las reformas. Y cuya vida estarán. a control remoto. por leyes y medidas administrativas. Pero son sólo auxiliares. de una vez por todas. redondeado. más allá de la cual se está a salvo. Nadie debe creer que cuando se inician reformas hay una distancia segura. a menudo eficaz. y que pocas veces lia sido utilizado en el latinoamericano: el idealismo. de cínicos aficionados. avanzar en unos años lo que se impidió a Ja sociedad que avanzara en decenios o siglos. rodeados por los mismos hombres cuya vida va a camlrinr. dispuestos a arriesgar contra el castrismo. no se cambia el modo de vivir de los campesinos y de los habitantes de las villas miseria. si no hubiera habido un tapo­ namiento en la Bociedad latinoamericana. Las reformas son sólo quitar los frenos y marchar algo más de prisa. con las “bajas pasiones”. sino de quienes las hicieron necesarias. en­ tonces. Porque nada de lo que ha hecho nece­ sario las reformas debe quedar a salvo. por ejemplo. Un ejemplo perfecto. éstas están muy bien si facilitan las cosas. Lo importan­ te es que las reformas las bagan hombres de carne y hueso. • Las reformas no se hacen a distancia. Probemos. impidiendo su avance? Las reformas no son caprichos de radicales resentidos. de esto. ni arriesgar la vida. que no so precisaría luchar. que las hagan sobre el terreno. ni sacrificarse. No se reparte la tierra. algo mas realista que ese juego pueril. ahora. La culpa de las reformas no es de los reformadores.tamos de moverla por codicia y miedo y se quedó en casa. lo encuentro en una frase del urgentino Sábato: “Si en cualquier lugar del mundo es duro sufrir el destino del ar­ . con algo muy real. ni escribir libros como éste. • Hemos de acabar. refinadísimo. Probemos. ni soluciones de soñado­ res. No debe haberla. con esta complacencia que nos hace apiadarnos constantemente de nosotros mismos y de nuestra situación y buscar a quien echar la culpa. si algo no la hu­ biera frenado. Y recordemos que el idealista auténtico es aquel que de la necesidad hace virtud.

lo arroje por la ventana. No esperemos que ellos nos saquen nunca las casta­ ñas del fuego. africano o simple­ mente albanés? No hay que exagerar. hábiles. 8. • Sabemos como son los oligarcas: intratables. B uenos A ire a .” 4 ¿Qué diría Sábalo si fuera asiático. Sabemos como son los militares: hipócritas. Tratemos de angustiarnos menos y de actuar más. Y lo único que hace angustioso el destino del hombre latinoamericano es el hecho de que. batamos un poco el cobre para lograr el refrigerador y el sufragio universal. 1969. hemos de rehuir todo trato polí­ tico con ellos. lo harán pensando ya en quién será el que mañana les pedirá ayuda. el hombre latinoamericano sea el úni­ co que en pleno siglo xx se encuentra todavía con la posi­ bilidad de decidir cuál ha de ser su destino. capaces de jurar fidelidad mientras están tramando la “salvación de la patria”. pueriles con sus vanidades y sus negocios de nuevos ricos. . p. sin duda. retor­ cidos. Con los oligarcas nos sucederá exactamente igual que con los comunistas: pensaremos utilizarlos en el mismo momento en que seremos los utilizados. hipócritas y capaces de darnos vuelta y me­ día. Sabemos que los diplomáticos y los militares norteamericanos nunca ten­ 4 E rn e s to S á b a lo : E l escritor y sus fantasmas. porque si en un momento dado pueden ayudar. en cuanto gobierno. Esto le an­ gustia. Sabiendo que son así. es porque temen que el pueblo llegue antes que ellos al palacio presidencial y en vez de dejar salir al dictador con sus maletas llenas dólares. acaso. Y en angustia se le va toda la energía. Sabemos que los Estados Unidos.lisia. aquí es doblemente duro. Cuando los militares se vuelven contra un dictador al que apoyaron. no dejarán de prestar ayuda a los gobiernos oligárquicos y que tampoco romperán relaciones con los ejércitos. Ser latinoamericano no es más difícil ni peor que ser cualquier otra cosa. Y recordemos que el uno no puede ir sin el otro. porque además sufrimos el angustioso destino del hombre latinoamericano. Y dejemos la angustia para cuando todos tengamos refrigera­ dor y podamos ponerla a refrescar. Entre tanto. No hay que tratar con los militares.

• Creo que si algo queda claro en este ensayo es que la clase inedia no tiene nada por ganar con su sumisión a la oligarquía. o sea la parte del proleta­ riado que forma los sindicatos. La dase obrera organizada. debe poner término a su aceptación del statu quo. tienen en común muchos intereses y todo el futuro. El campesinado. porque los privilegios de que ésta le permite gozar son transitorios y porque. No pueden tener programa y organización si alguien no las organiza y no les descubre sus propias ne­ cesidades. ¿Quién ha de ser este “alguien” ? Ningún grupo en con­ creto. drán los mismos objetivos. poro los revolucionarios le negarán un poder po­ lítico que no habrá ayudado a conquistar. y los sindica­ tos serán decapitados y entregados por los técnicos a los comunistas. que desean influir en ella. El día que tccnócratas y militares quieran hacer la revolución por arriba. que están dispuestos a mo­ vilizarse para movilizar al pueblo. los obreros pagarán los gastos de esos experimentos paternalistas. como tales. Pero en cada grupo hay núcleos e individuos que comprenden la situa­ ción. Basta ya de hablar del pueblo. el ta­ baco provocar cáncer y el alcohol emborrachar. en los Estados Unidos el pueblo puede ayudarnos mucho mejor que cual­ quier organismo oficial. Si quere­ mos ignorar estas cosas no nos metamos en política. se han vuelto de espaldas a las masas populares. si fracasamos. esas masas olvidadas de las ciudades. co­ mo el que las mujeres pueden quedar embarazadas. continuará su frustración: seguirá siendo necesaria y utilizada. Empecemos a hacer pueblo. la parte no organizada del proletaria­ do. los militares o los norteamericanos. Esos núcleos y las masas sumergidas. si la revolución viene —y vendrá— y encuentra a la cluse media al lado de los oligar­ cas. podremos achacar el fracaso a los oligarcas. No pensemos ya desde ahora en que. Del mismo modo que en Amé­ rica batiría r-1 pueblo es la raíz del futuro. Los 1res son hechos de la vida. no pueden actuar por sí solas. . puesto que todos los grupos sociales.

dijo Snntayana. Las batallas perdidas sirven porque enseñan cómo se pueden ganar. Marx había completudo esta sentencia. I. no habrá sido inútil ni sus cientos de millones desperdiciados. La primera Alianza. una sonrisa sarcástica en labios oligárquicos y un encogimiento del corazón. en los políticos de izquierdas que no supieron aprovechar la Alianza y hacerla suya.. Quienes no aprenden la historia están condenados a re­ petirla. que co­ piando la burocracia se lograrían los mismos resultados. ni la primera ni la última. al cabo de tres años. Lo que ahora se llama Alianza es un simple plan de a y u d a. • Se habló mucho de que la Alianza iba a ser lo qne fue para Europa el Plan Marshall. al afirmar que cuando la histo­ ria se repite... de los del Plan Marshall. lo que la primera vez tuvo carácter de dra­ ma. no gobiernos oligárquicos. La Alianza para el Progreso fue una batalla perdida. Pero con muchas batallas perdidas se gana una guerra. se intentó creur un organismo imitado. Pe­ ro se olvidó una diferencia fundamental: los gobiernos euro­ peos eran gobiernos de capitalistas y socialistas. el lujo de no sacar la lección de la Alianza muerta. No podemos permitirnos. Incluso. el CIAP.. quiénes dejaron que la ma­ taran: las izquierdas democráticas. La Alianza para el Progreso ha muerto. montañas de papel inirneo- grafiado. Se creyó. con cierto sentimiento de culpa. por adelantado. Lo que queda es una burocracia. Estaban interesados en el progreso de sus paí- . acaso. Y. de lejos... la que lia muerto. pues. si nos lia enseñado cómo ganar la próxima batalla. Y sabemos quiénes la habrían defendido si alguien se hubiese preocupado de enterarles de que existía y necesitaba deíensu: la gento del pueblo. Sabemos quiénes inataron a la Alianza: los gobiernos oligárquicos latinoamericanos. LA ALIANZA HA M U E R TO . quiénes proporcionaron los venenos: los burócratas y técnicos. la segunda resulta comedia. no se sabe ni a quién ni para qué.a Alianza 1al como se había concebido no tuvo éxito.

se encuentra en el pueblo. entonces la Alianza muerta habrá dejado una buena herencia. como la Alianza. el benefi­ cio de la oligarquía. En Europa. no pueden aplicarse a un plan. ni mercados.scs y hasta los más obtusos capitalistas europeos sabían que ellos no progresarían si no progresaba su nación entera. el comu­ nista —tecnócrata-demagogo-railitarista—. la Alianza. en su acción. el otro. no ha hecho los planos. ha de hacerse sin los gobiernos y contra los gobiernos. que ha de tener en cuenta la existencia de gobiernos con espíritu de casta en vez de es­ píritu nacional y sin ningún espíritu latinonmericanista. ni tranquilidad. tiene los planos pero no los materiales. para los demócratas. pues. puesto que sin este cambio no hay cambios sociales y sin cambios sociales no hay pro­ greso. sino sólo en la medida en que esto pueda ser útil a la oligarquía y sólo buscan. dispone (con la Alianza) de los materiales pero. antes de que los comunistas —tecnócratasdcmagogos-militaristas— la con­ traten para construir una estructura en la que esa misma mano de obra sólo tendría los sótanos para vivir. para uno y otro arquitecto. el democrático. si quiere ser lo que en su concepción fuera. el Plan Marshall podía hacerse con los gobiernos. Contra. ni acción anti­ comunista válida. En América Latina. es decir. y sin progreso no hay aliados que sirvan de algo. Los mecanismos del Plan Marshall. los gobiernos no quieren el progreso de sus países. de apresurarse a hacer loa planos y atraerse la mano de obra. si lo han aprendido tanto latinoamericanos como norteamericanos. Y como los gobiernos y las oligarquías a las que representan se oponen a todo cambio real. Uno. basados en la colaboración con gobiernos de espíritu nacio­ nal y hasta con espíritu europeista. Y en­ tonces progremos gritar: . aunque puede aprove­ char algunos modelos. Si hemos aprendido esto. En América Latina. Se trata. Y la mano de obra. es preciso (jue para lograr los objetivos de la Alianza se com­ bata a los gobiernos oligárquicos. La estructura vieja se cae irremadiablemente y hay dos arquitectos que aspiran a construir la nueva. porque el objetivo de la Alianza es ayudar a que el poder cambie de manos. ni prosperidad.

Hay que conseguir hoy. Pero al no acercar­ nos a esas metas. Hay que ir a la formación de una nueva alianza. La Alianza fue una alianza defensiva. de las dictaduras. para defendernos del comunismo. La experiencia de este fracaso debe hacernos encon­ trar los buenos métodos para llegar a esa meta que no ha dejado de ser apropiada. incluso de U miseria. • La Alianza. poco importa. de todos modos. Es preciso volver a radicalizar los medios y volver a poner las metas a nues­ tro alcance. al poner ciertas metas a nuestro alcance. a la vez que ha Suavizado sus métodos. a la vez. habría debido tener como efecto el hacer más modestos nuestros objetivos finales y. El nombre que se le dé. La Alianza se proponía conseguir a plazo relativamente corto lo que. quien sabe cómo y en favor de quién.V IV A LA ALIANZA! El concepto y el objetivo eran justos. • Leo en alguna parte que hay en el ejército norte­ .. contra la miseria. para nosotros. Ya es hora de que tomemos la iniciativa. contra la causa esencial de lodo esto: la sociedad oligárquica. contra la dic­ tadura. Ha de ser una alianza para esa revolución de que se baldó en Punta del Este y que en Punta del Este mismo los gobiernos latinoamericanos se en­ cargaron de hacer abortar. Los métodos falla­ ron. la Alianza tmo el efecto contrario: hizo más radicales los objetivos de muchos. El resultado ha sido un conformismo generalizado en los grupos sociales de los que podía espe­ rarse que fueran los motores del cambio. en vida de nuestros hijos. del castrismo.. vendrá a largo plazo. Contra el comunismo. lo que de todos modos vendrá. y tra­ taba de conseguirlo de modo que no favoreciera a los ene­ migos de la democracia. Es posible que ni siquiera necesite nombre. La nueva alianza debe ser ofensiva. radicalizarnos en la elección de medios para llegar a ellos. ¡.

una utopía. debíamos haber apren­ dido que luchar militarmente. es preciso que nos tracemos un programa de futuro. a algunas de las cuales sospecho que los oligarcas ayudan financiera­ mente. Y para el pueblo latinoamericano acaso la mayor utopía —y no poco utópica— es comer hasta hartarse y sentirse dueño de la tierra que pisa. para que América Latina cambie y sea lo que nece­ sitamos que sea. sobre todo. Ha de surgir del pueblo. aquí. No es cosa de un hombre ni de un grupo.. Esta es. p. sino la insurrección revolucionaria. Aprender que en el Vietnuin.os guerrilleros cnstritas son. Y . Pero la alianza puede muy bien —y d e b e . * 7 he Neta Republie. La nueva alianza no va o dar. I. igual modo. Loa mitos la han sustituido. contra los guerrilleros. le­ gal. Mu­ cho mejor hubiera sido que se enseñara a los vietnamitas a organizar insurrecciones.qué mejor insurrección (ordenada. mucho más que a las guerrillas custritaa. guerrillas y terrorismo en el Vietnam del Norte. es largo. • América Latina nunca ha tenido una utopía. El hecho de que las uto­ pías sean utópicas no tiene importancia. que decidamos como queremos que sea América Latina. tedioso. aumenta su atrac­ tivo y su fuerza movilizudora. en América Latina. No se Iratu. De. Contra ella lo eficaz no es lu antiinsurrceción.hacer posible que la utopía deje de serlo y pase a ser realidad. que ofrezcamos una utopía. en Colombia o en la Argentina o donde sea. claro. 2. la antiinsurrceción no ha servido para nada. pero insurrección contra todo lo establecido) que una reformu agraria eficaz? A esto es a lo que temen los oli­ garcas. Para que la nueva alianza pueda tener éxito y. su misión. de construir lo utopía. .americano una escuela contrainsurreecional o antiinsurrec* cional (school in counter-inmrgcncy) Debemos apremler de esta escuela. 18 de abril de 1964. Washington. costoso y a menudo ineficaz. una insurrección reaccionaria. jus- tómente.

estudian­ tes. No más burocracia. puesto que luego los cuadros lian de salir del pueblo mismo—. No más especia­ listas. que no sirven ni para empapelar las chozas de las villas miseria. No lo robarán. No más “paneles” . No más conferencias regionales. de todos modos.. es igual. Y el pueblo olerá el interés y perderá la confianza. tan Heno de toda clase de mugres. Pero su idealismo comenzará * desteñirse. expertos y burócra­ tas cuyo hígado necesita. • Hay muchos motivos para querer que la nueva alian­ za sen pobre. No más técnicos. No más “sim­ posios”. probablemente. Porque el aire político de América Latina está tan sucio. pintoresca. Que la nueva alianza sea lo (pie se quiera o se pueda. No más expertos. (Ya hemos visto que los millones y cientos de millones no llegaron al pueblo. hemos de atraerlos por ln be­ lleza y la pasión misma de su acción y sin ningún aliciente fuera de éste. No más adiestramiento de adiestradores para adiestrar a adiestradores. • Por favor. No más viajes de estudio. No más encuestas. y al decir esto sé que me expongo a la burladla nueva alianza debe comenzar como un movimiento de puros para purificar. No más eva­ luaciones. profe­ sionales. dirigentes y militantes sindicales. nada de organismos oficiales nuevos. Y su acción resultará menos contagiosa. para formar los primeros cuadros de ln alianza -—sólo los primeros. No más mesas redondas. cosa de locos de atar. No más semi­ narios. pava funcionar. La corrupción de la sociedad oligárquica es tal que ni de los idealistas cabe fiarse si hay dinero de por medio. . modesta. por piedad. fantasmagórica. por lo que más quieran. cualquier cosa. No más informes ordina­ rios ni especiales. porque cuan­ do llegan a ellas ya son basura. No más comités y subcomités de estudio. No más estudios. En cierto modo. tres tratamientos constantes y simultáneos: la secretaria de voz recatada. ni más millones de páginas rnimeo- grafiadas (y llenas de errores y erratas). el despacho alfombrado y el boleto de avión en primera. No más turismo a costa de los indios ni más sueldos que pagan los labriegos.) Si hemos de atraer a gentes de la clase media. intelectuales. improvisada. menos una nueva (y tan vieja) olla podrida de técnicos. .

ha de tener por secretarias a estudiantes sin ortografía to­ davía o a maestras de escuela que ya la olvidaron. las maniobras. La alianza ha de ser dura.que lo primero consiste en aprender a respirar aire limpio. Todos los grandes movimientos lian comenzado así. la ilusión de que. apartaremos la intriga. entre los sacos do maíz de los almacenes de las cooperativas. No nos ha­ gamos. en las trastiendas del farmacéutico del pueblo o a tu puerta de la choza de un campesino. se trata de salir de la pobreza. lia de empezar u ver en la gente de la nueva alianza a gente del pueblo. Quien pase esa primera prueba de la pobreza de la nue­ va alianza ganará en orgullo y en fe una eficacia que nado más podría darle. como a cualquiera) de corromperse. una vez se con­ sigan los objetivos fundamentales. Pero hay sobre todo un motivo principal para la pobre­ za de la nueva alianza. No se trata de trucos. de subir o de aplatanarse. las envidias. Los informes han de ser verbales y. Y no ha de enga­ ñarse. La nuevu alianza lia de viajar a caballo o en bicicleta. inevita­ bles y basta convenientes para humanizar la acción. No quiero que quie­ nes están acostumbrados a vivir bien comiencen a vivir mal (o a fingirlo) para servir a la alianza.os estudios han de consistir en la experiencia acumulada en muchas horas de trabajo. La nueva alianza ha de ser del pueblo. El pueblo. No predico una actitud romántica. I. si es posible. Ha de funcionar en el pueblo. Ya le quedará tiempo. La nueva alianza no sólo ha de ocuparse del pueblo. con el pueblo. Y no so sale de alguna parte más que cuando se está en ella. La alianza muerta nos lo prueba. Los seminarios han de hacerse ocn torno a vasos de tequila o pisco. Y no podría serlo si fuera rica. Ha de ser el pueblo. ha de celebrar sus reuniones en los locales polvorientos de los sin­ dicatos. a tuntos protec­ tores con guardaespaldas. Esto seria dé- . empero. No se trata do franciscanismo ni de pobreza “ennoble- cedora” . cortos. que ha visto a tuntos apóstoles en Cadillac. el cinismo. Dudo que la nueva alianza pueda ser un gran movimiento si no sabemos iniciarla con pureza y con pobreza. a tantos redentores en hotel de primera. Al contrario. con ello.

Que los pueblos colaboren. una sesión de cine o un listón para la novia. por los motivos que se han expuesto aquí. en su primera etapa de preparación. después de un primer empuje en grande —sin duda costoso y sufragado por norteamericanos y por latinoamericanos privados y organizados—. habría que gastarlos muy parsimoniosamen­ te. unos tragos. trabajen juntos para lograr objeti­ vos comunes. con consti­ tución. de crear grandes organizaciones y aparatos administrativos y sin cargarse con el peso muerto de burócratas y técnicos. porque cada peso gastado sería un peso no comido por quien lo dio. hospitales. LOS ALIADOS SIN ALIANZA Hemos tenido una Alianza bien organizada. Esta Alianza no encontró aliados. Y que viajar en tercera o a lomo de mulo. En realidad. Lo ideal. superávit de estudios y déficit de con­ fianza popular. administradores. altos y medianos funcionarios. Si se consiguiera esto. dos o tres años a dar a las . Estos lian de ser la levadura de la nueva alianza. podríamos considerar que la alianza nrraigaba y se convertía en algo del pueblo. etc. para ello. • Del error de creer que podíamos obligar a las oli­ garquías a hacer reformas se derivó otro que todavía esta­ mos a tiempo de subsanar y que consistió en querer que la Alianza hiciera inmediatamente cosas langiles. Y. Tal vez ha llegado el momento de que procuremos —sin ánimo de paradojas— que haya aliados sin alianza. en que la encuentre bastante útil para sacrificarle unos cigarrillos. lo que la Alianza hubiera debido nacer era dedicar uno. de interés mutuo. y un ideal que puede lograrse. La alianza será alianza de veras el día en que el pueblo la pague. téc­ nicos y expertos. la nueva alian­ za contara con los fondos que el pueblo mismo aportara. sería que muy pronto. y dormir en casas de campesinos y comer lo que hubiere. si fuera así. Pero hay muchos que no pueden gozar del todo de su comodidad mientras otros están incómodos.raagogia. y sin necesidad. carrete­ ras.

organizarías y sa­ carlas a flote. masas conciencia de sus posibilidades. se hicieran oir y pu­ dieran ejercer presión. creo que deberíamos volver a empezar empren­ diendo una labor de organización de las masas sumergidos. lo que harán será reforzar la posición de la oligarquía. de los dirigentes. sin las vacilaciones. la alianza tiene que. lia de ser obra de las masas mismua y de las gentes de los propios países. cualquier cosa que se haga será en beneficio de la oligarquía y aunque lleguen algunas migajas a las masas. al contrario. cuando esas masas estuvieran a Hoto. Si el concepto de. La crea­ ción de los cuadros en que esas masas deben moverse. la nueva alianza podría ofrecer ayu­ da material para otras actividades. de las organizaciones de esas masas que. del éxito de la nueva alianza. Castro no existiría más que como tiranuelo en su isla. significar algo en el futuro. En la América llatina con gobiernos populares. Y entonces serían los latinoamericanos quienes encontrarían la manera de acabar con esa tiranía. • Un resultado. que hubiesen sacado a flote a las masas sumer­ gidas. complicidades y debilidades de los gobiernos oligárquicos. Esta labor previa de dar a las masas capacidad de presión era indispensable para que 1a Alianza luego pudiera entrar en el terreno de las realizaciones. sino que. desviaría el sentido de nuestra acción. indirecto pero no sin importancia. pues si nos lo fijáramos como objetivo. realmente populares que hubieren he­ cho reformas agrarias. hay otros resultados que forman parte del objetivo mismo: hacer imposible que otros pueblos latino­ . u condición de que esas otras actividades se hicieran de acuerdo con el deseo y con la participación de las masas ya no sumergidas. que han empleado a Castro para apaciguar a sus propios castristas y para comprar su complicidad en la permanen­ cia oligárquica. seria que el problema de Cuba encontraría su solución lógica. Sin este primer paso. es el primer paso. y todo eso hacerlo u través de gente y mo­ vimientos de los propios países. re­ pito. no reforzarán la posición del pueblo. que no tuvieran que temer golpes militares. una vez lus musas empezaran a ejercer presión sobre los gobiernos. En cambio. Mas este resultado habría de ser marginal.

espero. en coda al­ . Pero vayan a los campos y a los ba­ rrios pobres. hay un solo instrumento: el pueblo.americanos se vean arrastrados por sus oligarquías a sufrir experiencias como la cubana con Castro. para los acostumbrados a lo concreto de las amenazas y las extor­ siones diplomáticas. No hay rece­ tas para ello. ¿Suena todo esto a muy retórico? Probablemente. acabar definitivamente con el colonialismo latinoamericano. Porque con tanto hablar de colonialismo e im­ perialismo. que pueden resolverse. con el sistema que ha convertido a los países latinoamericanos en colonias de sus oligarquías. mientras que los pueblos latinoamericanos siguen sometidos al colonialismo de sus grandes terratenientes. En cada país. que no ha fracasado ni defraudado. Y. que el interés del pueblo norteamericano coincide con el interés del pueblo latinoamericano. la alianza virtual de las “izquier­ das” con la oligarquía. sobre todo. la justicia social— que ya deberían ser tan corrientes como el ir al cine. Pero movilizar el pueblo no es cosa fácil. es decir. crear las condi­ ciones para que la sociedad latinoamericana adquiera todos los vicios de las sociedades modernas —con sus ventajas también— y plantee los problemas comunes a las socieda­ des del siglo xx. Está demostrado también. • Confío en que ya está bien probado. en cada provincia. bien o mal. por tanto. es preciso apartar los obstáculos: el po­ der dé la oligarquía. la libertad. el chantaje del terrorismo ideológico de cástrlstas y comunistas. Y que. parece que no nos queda tiempo para fijarnos en que las colonias de las potencias europeas en América se van convirtiendo en naciones. en estas pá­ ginas. Por lo menos. y el peligro de un militarismo tec­ nocràtica cada día más perfilado. para hacer esta prueba. Para lograr esto. ocupadas por los ejércitos de esas potencias oligárquicas. el único al que nadie ha recurrido hasta ahora. de modo democrático. durante algún tiempo. hacer innecesario que continuemos des- gañitándonos pidiendo cosas —la demoerucin. hablen con la gente y se darán cuenta de que para ella estas frases tienen un sentido muy concreto. que este interés común exige que en América Latina se pruebe por primera vez que una democracia autentica sirve para el desarrollo mejor que cualquier otro método. el único.

el camino que se tendrá que recorrer— a vece» con calma. abortaría el movimiento. Que éstos con­ tinúen. Una cosa es segura: se trata de una labor en la que no deben intervenir para nada los gobiernos. sindicatos. será un estudiante quien organizará a los campesinos de su pueblo. los sindicatos. Porque el pue­ blo que ha de movilizarse es tanto el de las ciudades como el de las aldeas. En un lugar. Más allá. y orga­ nizaciones diversas de América Latina? ¿Cómo decir por adelantado la forma que esta acción debería tornar? Si se tratara de darle una forma previa. En otras latitudes. serán tres maestras quie­ nes crearán un centro para atraer u los jóvenes de la re­ gión. si quieren. con la ficción de. En otro punto. adquieran la conciencia y la voluntad de gobernarse tamién democráticamente. a veces sin paciencia- para lograr llegar a alcanzar este objetivo de gobernarse democráticamente. mientras que el sindicato de otra ciudad tratará de formar a organizadores de cooperativas. un abogado y dos albañiles harán una serie de reuniones para denunciar la explotación de los inquili­ nos. a veces con impaciencia. Y una cooperativa podrá organizar cursillos para formar dirigentes sindicales en su localidad. ¿Por qué en los Estados Unidos. otros partidos (por subversivos y minorita­ rios que parezcan). y luego esos mismos campesinos organizarán a los de su comarca. la Alianza.dea debe encontrarse la manera adecuada. El resto. un ingeniero podrá asesorar a los campesinos (sí. será cosa que el tiempo (en uu futuro . con ello. que al hacerlo aprendan a regirse demo­ cráticamente y que. el partido demócrata y hasta algunos grupos del republicano. mientras los pueblos hacen esta alianza nueva. no han de poder ayu­ dar a los latinoamericanos a sacar a su pueblo a flote? Y ¿por qué no puede esperarse lo mismo de ciertos par­ tidos y en especial de sus grujios jóvenes. Lo importante e# que se organicen. ciertus iglesias. las co­ operativas. ¿por qué no?) sobre como deberán repar­ tirse algún día tal o cual gran hacienda mal explotada para hacerla producir mía. de aliados sin tratados ni comités. Y las mujeres podrán orga­ nizarse. y los estudiantes y los pescadores de caña ai lo desean. durante las vacaciones. del modo que cada uno quiera.

cuando decidan.próximo) nos aclarará y que los actuales súbditos y aspi­ rantes a futuros gobernados decidirán como puedan. y la perspectiva de una alian­ za de técnicos capitalistas y de organizadores comunistas. podrá me­ jorar. Además. creado por la oligarquía. que lo actual con su podredumbre distinguida. que la sorda corrupción oligárquica o que la demagogia nacionalista de los castristas y comunistas impotentes para movilizar al pue­ blo pero capaces de paralizarlo. y lo de hoy. el pueblo haga será siempre mejor.. Y lo que. Lo im­ portante es que. incluso si fuera menos bueno de lo que esperamos. como material de educación política. que lo menos malo de hoy. organizar y orien­ tar rápidamente. En esta etapa. educar. En el período inicial de nuestra acción. En realidnd. debería ser ya un motivo de acción y una fuente de placer en la acción misma: alejarnos de la fetidez de la sociedad latinoamericana actual. no está escrito que el pueblo deba hacer algo malo. material de propaganda. Esto. su confor­ mismo cobarde y vocinglero. dispuestos a presionar con eficacia para que sus gobiernos los apoyen. en el caso de los Estados Unidos y de los pocos países latinoameri­ canos ya medio democráticos. será mejor. Y tengamos todos la seguridad de que sea cual fuere el medio que esos organizados de mañana empleen para lu­ char. mucho mejor. el esfuerzo se debería consagrar todo a preparar a movilizadores y orga- nizadores de campesinos. de estudiantes. Luego. de obreros. a marchas forzadas. repito. tal vez medios de transporte para los organizadores. lugares para es­ tudiar y discutir. sólo puede empeorar. de nuestra capacidad de formar. será mejor que las militaradas brutales.. • Vamos a lo concreto. dependerá lo que haga el pueblo. a proporcionarles los elementos indispensables. encuentren a quienes los enseñaron a organizarse dispuestos a apoyarlos y. Des­ pués. por sí sólo. (por malo que fuere). Y lo que haga. Parece como si siempre que hablamos de pueblo vié­ ramos al hombre del cuchillo entre los dientes. serían los latinoamericanos mismos . Porque lo de mañana que cree el pueblo. bibliotecas. la ayuda popular norteamericana sería indispensable. en cuanto estos primeros cuadros comenzaran a actuar y a organizar.

. Pasarán sólo unos cuantos años. ¿ qué podremos hacer por nuestros pue- pueblos? Nada. • Y ya en la segunda etapa. y dado que el concepto mismo de la Alianza de Kennedy ha creado unas posibilidades reales de cambio. Unos años que debemos aprovechar. Toda esa gente del pueblo que descubre que la política es algo para ella y algo limpio. y tener que pen­ sar. por espacio de algunos años. hablar. Esto es posible. porque ella. disfrutando de sus cuentas de Suiza. en la cual la ayuda fuera innecesaria o por lo menos no indispensable. Ni siquiera sonrojarnos cuando nos miremos en un espejo. Porque si esos años no los aprovechamos nosotros. Y entonces. de momento. o bien crear nuevos organismos de acción allí donde no existan o donde los existentes estén ya defini­ tivamente fosilizados. —el aliado del Norte—. preci­ samente porque hasta ahora no se ha hecho nunca y por­ que ya es hora de que al hombre de la calle se le permita el orgullo de hacer sus cosas por sí mismo. . ellos y su técnica. es decir. repito. tendrían otra función : hacer presión sobre su gobierno. y esas masas adquirirán el conformismo. Podrá rejuvenecer loe movimientos populistas y los sindicatos. Sólo unos años. el entusiasmo. estudiar problemas y proponer soluciones. las triquiñuelas y las suciedades de quienes las precedieron en la ilusión de cambiar la so­ ciedad. el dinamismo de algo nuevo. y emocio­ narse y apasionarse y pelearse. a la vez que oon- . imponerles cierta radicalización en los métodos. claro. los elementos norteamericanos. como es el for­ mar parte de un grupo y decidir. toda esa gente con esas nuevas experiencias tendrá una fuerza de transformación enorme. toda esa gente organizada con la ilusión. Ni por nosotros.quienes aportaran su propia ayuda. destruir el obstáculo fundamental al cambio. en brazos de los comunistas. esas masas podrán hacer maravillas. mientras los oligarcas estén en Europa. po­ drán dar el primer empujón para iniciar el cambio. cierta renovación de los equi­ pos dirigentes. a menos que deseemos convertirnos en los chivos expiatorios de nuestra propia incapacidad. sur­ girán demagogos que sabrán aprovecharlos y que acabarán. Pero en esos años. la hace limpia (aunque con el tiempo ya aprenderá como ensuciarla).

Mien­ tras en América Latina se forman organizadores. • Se necesitarán técnicos. y otras dando facilidades para organizar universidades po­ pulares en sindicatos. como una función política y no técnica. supranacio- nal. los únicos que podrían ser realmente útiles a la revolución latinoame­ ricana. Lo importante. el Pentágono debería callarse. Me temo que ésta sería indispensable. en pueblos. y linsta con algún técnico para hacer el peso. de fertilizantes. sus consejos. Las universidades poarían colaborar en esto. Estos expertos deberán crearse. pero debería procurarse que fuera lo más reducida posible. por­ que no existen. Unas preparando a los técnicos politizados (y a técnicos latinoamericanos también. continental. entonces. Y quien dice barcos dice créditos y alimentos y todo eso que ahora se despilfarra bajo la “administración” de los gobiernos oligárquicos. en cooperativas. El cuerpo de la paz cuenta con estas aportaciones para remediar peque­ . claro. político. educadores políticos —semillero de dirigen­ tes de un futuro cercano—. en los Estados Unidos habría que comenzar a formar esos expertos politizados. capaces de ver su propia acción. de semillas.vencer a la opinión pública de que en el momneto en que la presión popular sustituyera en el poder a una oligarquía y comenzara a quitar y dar tierras y a conceder vacaciones a los generales. don las aportaciones de tiempo de la gente. • No sé si todo esto podría hacerse sin alguna especie de coordinación. en todo caso. Y empeza­ rían a llegar enseguida a América Latina buques cargados de tractores. que entonces se volvería a crear. salvo algunas muy raras excepciones. Debería hacerse. sin salarios ni Bueldos. agitadores. sin apenas burocracia. Es decir. claro. Lo interesante es que las fuerzas populares sepan que sus aliados del Norte pueden asegurar­ les que cuando lleguen al poder habrá a su disposición medios para hacer reformas sociales tan radicales como verdaderamente democráticas. Pero técni­ cos especiales. sus evaluaciones a la luz de la política. propagandistas. no menos politizados). es su politización. como organismo multilateral. sin ramificaciones administrativas. cuando ésta sea una realidad y los necesite. la Alianza para el Progreso que concibiera Kennedy. en el Norte y en el Sur.

una política que no se haya intentado ya y que no haya dado resultados más o menos catastróficos. Cuando cualquier otra alternativa se hs ensayado ya sin éxito. En cierto modo. es algo muy realista. tanto más necesaria cuanto que ahora es in­ existente. organizadores. iniciada por unos cuantos latinoamericanos y norteamericanos que se conoz­ can y tengan mucho en común. y tal vez forme también a algunos futuros diplomáticos y dirigentes de la política latinoamericana de los Estados Unidos. adoptar la única que queda. Se tratu de una labor muy personal. que yo sepa. y que ha de extenderse y arraigar rápidamente. ilusión o no. sino también a loa propios formadores. y de la política norteamericana de Amé­ rica Latina. esta labor ha de contribuir a dar sentido a la vida de quienes la realícen. caren­ te de realismo. de nada decir que todo esto es vago. esta alianza de aliados sin tratado formará no sólo a dirigentes. corno lo hizo el movimiento obrero en Europa y en los Es­ tados Unidos durante varias generaciones. que recibirán a los campesinos en el ves­ tíbulo del Hilton del lugar. futuros gobernantes y.. En el fondo. jay de mí! con el fin de remediar grandes males con grandes remedios? Pero no se crea que unos sindicatos o un comité demó­ crata o una universidad han de poder ayudar a esta labor enviando unos cuantos delegados que no suben nada de ' América Latina. utópico.. Nadie ha propuesto. sin perder por ello el tono personal. ¿Es ilusión creer que todo esto sea posible? Cualquie­ ra que conozca a los latinoamericanos olvidados sabe que esperan desde hace decenios que les hablen y que hasta ahora sólo lian oído como hablaban a los latinoamerica­ nos distinguidos. AI contrario. ir al pueblo y luchar con el meblo es algo muy concreto. . es lo único que queda por hacer. sobro todo. en todo caso. pues. hasta para la coordinación adminis- trativa. de realización de cada uno.ños malea muy dignos de que se remedien. Pero. ¿No habrían de encontrarse voluntarios. es algo muy posible: hacer f o que se ha hecho antes en otros lugares y en la misma América Latina. No sirve. futuros gobernados. y que comenzarán a contar en términos de cientos de miles de dólares.

sino como úl­ timo recurso. Pero sospecho que todos los pasos que da la historia los da con el fin de dejar atrás vergüenzas como ésta. Lo único malo de todo esto es la vergüenza que repre- senta el que nos decidamos —si nos decidimos— a ir al pueblo no en primer lugar y por el pueblo. Ojalá nos moleste tanto que tengamos prisa en librarnos de ella. . cuando ya no queda nada más por probar.

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......................................................................................... II! La mitad de la población ......................... NOTAS PARA UN TRATADO DE MITOLOGÍA Catálogo de falsos axiomas ....................... i N i) i c i............................ 13 Lo» grupot intermedios .......................... 152 III.................................................................................................. 109 El balance .................................................................... 53 Muetrario de chivos expiutorios ......... 252 Conclusiones para latinoamericanos .................'i La opinión y los sumergidos .................................................................................................................................................... 190 La revolución por abajo ................................................. 17 Muestrario de corrupciones ............. 23 La oligarquía . 7 I.......... 213 Conclusiones para norteamericanos ................... 100 Historia de una frustración ......................... 159 I xjs enemigos internos de la Alianza ................................................................................................................................................................................... MEMORANDUM PARA AMNÊSICOS Recapitulación ............................................... 107 El mito de la democracia representativa ............................................................................................ 223 Dar y quitar ....... 105 El mito de la igualdad racial .............................................. Nata del autor ............ fll Muestrario de concubinatos ........ 110 Historia de una acomodación ....................................... 99 El mito de la vocación de libertad .................................................................................................3 El mito de la voluntad de progreso ........................................ 171 Lo que dejaron hacer ............................................................. 23 Muestrario de vergüenza» .................................... 263 La Alianza ha muerto ....... 11 Los olvidados ........................................................................................ 213 ¿Cómo ir al pueblo? .......................................... 10.............. 107 l/>s enemigos externos de la Alianza .......... 90 II....... l.Viva la AlianzaI ...... 279 ............... 275 Los aliados sin alianza . 127 ¿Quién ha de pagar el desarrollo? .. NOTAS PARA UN TRATADO SOBRE LA SORDOMUDEZ Una revolución a plazos fáciles ..........................33 Muestrario de cosas increíble» ...................................................... 233 IV............................................................................................................................... 192 ¿Existe la “revolución pacifica” ? .................. NOTAS PARA UN TKATA1X) DE PARASITOLOGÍA La pauperización ........ 273 ]..... .......... 139 El castigo de los fracasos ............

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B u e n o s A i ­ re s. A r e q u ip a . Calle Perú 3713. —L iuhehía Fuente de Cultura.: Apartado postal 5*468 México 5. Cindadela 1389. Mnuroe 5181-1®. Ayacucho 154. S. —Librería L a J uventud. Apañado 360. F. L a P o s . PERO: Ediciones Continente. 4* Of. C o c h a b a m b a . Santiago. C o c h a b a m b a . L im a . Ilivadavia 5126. Carrera 7* N* 16-74. —Librería Los Amigos del Libro. Apartado aéreo 4817. MÉXICO: México Lee. A. —Luis Pan. Bogotá. BRASIL: Mestre J ou. URUGUAY: LibrerIa Alea. •—Librería Atenas. —Librería Banet. D . Distribuidora Viana. A. Ediciones. —Librería M i Revista. Santa Ana. San Francisco 266. PUERTO RICO: Librería Campos. Plata 14 de Septiembre. S.—Librkhía Cultura. O r u r o . S. Casilln 160. Panamá.li. Potcuí. Représentative or Forricn PubusheRS. M é x ic o ¡ . Bogotá. Guatemala. Box 352. Local 9. A. L a P a s. Camana 972-A. Son. Montevideo. Barrio Monseñor Lazcano. 6 de Oc­ tubre 1520. S. EL SALVADOR: Librería Ateneo. Pihkbic. COLOMBIA: Librería Mundial. VENEZUELA: Venezuela Lee. CHILE: Distribuidora Triunfo. Amer. Luzón a Puente 2-1. Loayxa 118. A.—Edicio­ nes Tercer Mundo. Calle Mercede» 45- 47 y 49. ECUADOR: L ibrería Selecciones. González Obregón 5-B. REPÚBLICA DOMINICANA: L ibrería Dominicana. S . José. Zona 1. O r u to . S tio P a u lo . 10 calle 6-34. . E nrique Gómez. B u e n o s A ir e s . Bcnalcúiar 543 y Sucre. A. C a ra c a s. Mac-Iver 142. (México) ARGENTINA: Distribuidora dk. L im a . P u e r to C o r té s . Calle Junín 16-20. 6 de Octubre 1647. A. GUATEMALA: Librería Quetzalcoatl. Plaza Aran­ do. F . 14-A. Independencia Sur y 1* calle Pie. NICARAGUA: G. Wlute Plains. HONDURAS: Acencia Selecta. L. Apartado 656. PANAMA: Acencia Internacional de Publicaciones. do Ouvidor. S. M a n a g u a . Frente a Ja Iglesia del Corazón de Jaaút. Representaciones. BOIJVIA: Librería Minerva. Zic-Zac. ü . —Distribuí- boba I nca. Femando Calver 456. R o o s e v e lt. Coixa Posta! 5682. Trar. S. Quilo. Parque Central. (Veta Y o r k (10602). DISTRIBUIDORES DE LAS P U B L IC A C IO N ES D E L C EDS OFICINA CENTRAI. COSTA RICA: L ibrería L atina. S a n ta C r u z . Filial: R io de Janeiro. D. ESTADOS UNIDOS: Alfred J. Señorita Hortensia Tijerino: T e g u c ig a lp a . Colón 256. Apartado 961- San Juan. Liga de Cooperativas. S a n to D o m in g o .

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000 ejemplares. . México. Junio de 1964 Edición de 16. calle Meionea 14. F. E ditor. C osta -Amic. D.Impreso en l o i tallero* de B.