Está en la página 1de 10

Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos

Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

La Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos


La gloriosa y eterna unión de salvado y Salvador
Romanos 6:1-14

En Romanos 5: 12 al 21 el apóstol ha presentado un contraste entre la obra y


resultados de la desobediencia de Adán y la obra y resultados de la perfecta y santa
obediencia de Cristo, el primero nos llevó a muerte eterna1, el segundo, llevó a los
suyos a salvación2.

A partir de Romanos 6, Pablo nos enfoca en uno de los mayores y mas especiales
resultados de la justificación por fe en Jesucristo: la santificación del creyente.

Para presentarnos ese extraordinario nuevo estado moral y enseñarnos que no solo
no hay excusa posible para perseverar en el pecado, sino que en Cristo y por su obra
en la cruz, están dados todos los elementos para que el creyente viva una vida santa
para Dios, Pablo plantea dos preguntas: en el versículo 1: ¿Perseveraremos en el
pecado para que la gracia abunde? y luego en el versículo 15: ¿Pecaremos porque no
estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? Y a las dos preguntas responde con una
única y enérgica expresión: “En ninguna manera”, el creyente genuino, aquel que fue
crucificado juntamente con Cristo y que por la resurrección de Jesucristo ha nacido
de nuevo, no persevera en el pecado excusándose en la superabundancia de la
gracia, “En ninguna manera”, el cristiano no peca por no estar bajo la ley, sino bajo
la gracia, y Pablo pasa a presentar las razones para demostrar sin la menor duda que
no hay razón ni excusa alguna para que aquellos que hemos sido justificados por la
obra de Cristo en la cruz, perseveremos en el pecado.

El planteamiento referente a la gracia, es expuesto en Romanos 6:1 al 14 el creyente


está llamado a vivir una vida santa con un solo propósito, la gloria de Dios.

En el versículo 1 plantea claramente la pregunta:

¿Qué, pues, diremos?


¿Perseveraremos en el pecado
para que la gracia abunde?

¿Usaremos como pretexto la superabundante gracia de Dios, para disculpar o


permitir la práctica habitual del pecado?

1
Romanos 5:12, 17-19.
2
Romanos 5:15, 17-19.

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


1
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

El Espíritu Santo, por pluma de Pablo, no deja la menor duda, por eso de inmediato
responde en el versículo 2:

En ninguna manera.
Porque los que hemos muerto al pecado,
¿cómo viviremos aún en él?

Habiendo dejado claro que no hay excusa alguna para perseverar en el pecado, en
los Vs. 3 al 10 explica la razón de la respuesta y en los versículos 11 al 13 hace un
llamado a la santidad para finalizar en el versículo 14 presentando una conclusión
contundente.

Sin pretender dar una definición completa, podemos decir lo siguiente acerca de la
santificación del creyente:

Siendo el creyente la mas especial posesión de Dios, la santificación es una amorosa


y especial obra de Dios, quien de manera soberana3 y por gracia, nos dio vida
juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, según dice Jeremías 24:7
nos dio corazón, para que conozcamos que El es Dios y nos hizo su pueblo, volviendo
nuestro corazón a El.

Así que, aquellos que hemos sido llamados eficazmente y por la obra redentora de
Cristo hemos nacido de nuevo, teniendo claro que la santificación es un don de Dios
y es además un mandato expresado claramente en su Palabra4, debemos
permanente y activamente buscarla, y ejercitarla responsablemente5 apoyándonos
en los medios de gracia y dependiendo absolutamente de la obra del Espíritu Santo6.

La santificación es un proceso permanente, mediante el cual, los creyentes somos


limpiados de nuestro pecado, es un proceso que nos lleva a apartarnos de manera
práctica y efectiva del pecado y nos conforma mas y mas a la vida cristiana y
especialmente a la imagen de Jesucristo. Es un cambio radical en el carácter moral
de quienes somos objeto de la gracia de Dios, consecuencia de la obra redentora de
Cristo”

El apóstol Pablo en su primera epístola a los Tesalonicenses, presenta tanto la obra


de Dios, como la propia responsabilidad del creyente, en la santificación:

3
Jn.3:8; Hc.26:15-18; 1Co 6:11.
4
Ro1:7, 15:16; 1Co 1:2; Col.3:5, 8; 1Jn.3:3; Is.52:11; 1Pd.1:16; 2Co 7:1.
5
1Jn 3:9; 1Jn 2:29; Col 3:12.
6
Ro.8:13; 1Ts.5:23.

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


2
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

1Ts.4:3
pues la voluntad de Dios
es vuestra santificación . . .

Dios, en las Escrituras, ha expresado su voluntad para todas las áreas de la vida del
ser humano en general y del creyente en particular, no se trata de una voluntad cuyo
cumplimiento está sujeto a los pecaminosos caprichos del hombre, se trata de una
divina y soberana determinación, que no ofrece alternativas7, entre ellas la voluntad
de la santificación, pero Dios no ha abandonando al creyente a sus propios esfuerzos,
no, no ha sido así, Dios mismo ha realizado toda la obra, porque su propósito es que
el creyente sea hecho conforme a la imagen de su Hijo Jesucristo y ¿cuál será esa
imagen, si no es la santidad?

Pero además le ha placido a Dios, esforzar a sus hijos en el camino de la santidad8,


para que el resto de los mortales vean como la obra redentora de nuestro Señor
Jesucristo toma a uno que estaba muerto en delitos y pecados y le aparta de su
horrible modo de vivir, para llevarle de manera progresiva y visible, a lo largo de
toda su vida, en un sendero de santidad que tan solo apuntará a la gloria del
Creador.

Hermano Cristiano, tu y yo, por la gracia de Dios hemos recibido salvación en Cristo
Jesús, dicha salvación, incluye nuestra santificación, que reside solamente en Dios y
sin embargo siendo que tu y yo somos nuevas criaturas y hemos nacido de nuevo,
Dios nos llama a trabajar en nuestra santificación, no para que seamos salvos, sino
por cuanto ya somos salvos, por eso Pablo agrega en 1Ts.4:3 y en los versículos
siguientes, expresiones que responsabilizan al creyente en su propia santificación:

1Ts.4:3-4
. . . que os apartéis de fornicación
que cada uno de vosotros
sepa tener su propia esposa
en santidad y honor . . .

1Ts.4:6
. . . que ninguno agravie ni engañe
en nada a su hermano . . .

7
Sobre el término “voluntad”, la explicación que da el Compendio del Diccionario Teológico del Nuevo
Testamento por Kittel Gerhard - Friedrich Gerhard – Bromiley Geoffrey W. dice lo siguiente: "Col_1:9;
4.12; 1Th_4:3; 5.18, donde significa «el consejo lleno de gracia» más que «la resolución
determinada»"
8
Ro.12:1; Ef.4:32-6:10; Col.3:9-10

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


3
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

1Ts.4:7
. . .Pues no nos ha llamado Dios
a inmundicia, sino a santificación . . .

Y para finalizar su carta, Pablo dice en 5:23:


Y el mismo Dios de paz
os santifique por completo;
y todo vuestro ser,
espíritu, alma y cuerpo,
sea guardado irreprensible
para la venida
de nuestro Señor Jesucristo.

Dios, en su Palabra presenta los dos aspectos de la santidad en el creyente: Dios es


quien por gracia concede y mantiene en santidad al creyente, pero ese mismo Dios
es quien miles de veces en la Biblia usa el imperativo, mandando a sus hijos a tomar
responsabilidad en su proceso de santidad, por lo tanto los dos aspectos han de
tenerse en cuenta.

Nuestro Señor Jesucristo, en una ocasión se refirió a la santidad en el creyente como


la única evidencia de una verdadera conversión:

“Lc.6:43-46
No es buen árbol el que da malos frutos, ni árbol malo el que da buen
fruto. Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan
higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. El hombre
bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno; y el hombre
malo, del mal tesoro de su corazón saca lo malo; porque de la
abundancia del corazón habla la boca. ¿Por qué me llamáis, Señor,
Señor, y no hacéis lo que yo digo?”.

El término fruto “incluye todas las diversas formas en que una persona se expresa:
sus actitudes, palabras, hechos, etc. Incluye su conversación, su confesión, su
enseñanza. También incluye sus actos, su conducta general; en realidad toda su vida
según se manifiesta9”

9
Hendriksen en su Comentario al Evangelio según San Lucas: “en realidad toda su vida según se
manifiesta: Lc.3:8-14; Jn.15:8-10; Ga.5:22-24; Ef.5:9-12; Fil.1:11, Col.1:10; Stg.3:17,18.” Pag.
355.

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


4
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

Jesús explicó que la santidad en sus discípulos y el sometimiento a su Palabra,


glorifican al Padre, Jn.15:8-10:

“En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto10, y seáis


así mis discípulos . . .”

Cuando el creyente vive una vida santa, manifiesta al mundo, uno de los mas
excelsos atributos del Creador, su santidad, el Padre es glorificado en los frutos que
llevan los creyentes.

Ahora, permítame hacer algunas preguntas:

¿Porqué razón la iglesia cristiana de hoy no impacta verdaderamente la sociedad?


¿Por qué razón cuando la iglesia llamada cristiana, pretende oponerse a que la
sociedad valide pecados repugnantes delante de Dios, como por ejemplo el
matrimonio homosexual, el mundo se ríe, le da la espalda y sigue adelante en sus
intentos? ¿Por qué razón la iglesia fracasa en su evangelismo?

Porque aquellos que nos decimos cristianos, contrario a ser ejemplos de santidad y
sometimiento al señorío de Cristo, validamos y hasta participamos en el estilo de
vida de los impíos.

Esos mismos impíos que aplauden nuestro comportamiento mundano, al mismo


tiempo lo critican y por nuestra causa blasfeman el nombre de Dios y por supuesto
cuando son expuestos al evangelio se apartan, según ellos . . . con justa razón.

La pregunta que Pablo plantea en Romanos 6:1 está dirigida a los creyentes:
¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde?

Esa pregunta es para ti y es para mí.

El concepto de perseverar, persistir, continuar, reincidir, obstinarse, se presenta


varias veces en las Escrituras, por ejemplo en Exodo 9:34, Faraón se obstinó en
pecar, la NVI, utiliza el término “reincidió”, Faraón reincidió en su pecado y obró en
consecuencia: incumplió su palabra y no permitió que el pueblo de Dios fuera a
adorar11, echó a Moisés y a Aarón de su presencia12, agravó el desastre sobre toda

10
Guillermo Hendriksen , en su Comentario del Nuevo Testamento, Juan, Ed. SLC, 1987, EU., pag.
575 aclara: “Las gracias o frutos espirituales que adornan a los hijos de Dios reflejan el propio ser de
este. En consecuencia, viéndose a sí mismo (sus atributos comunicables) reflejado en las vidas de
ellos, con ellos se glorifica, y esto sobre todo cuando los frutos son abundantes"
11
Exodo 9:35

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


5
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

su nación13, cada vez que se comprometió a dejar partir al pueblo, incumplió su


palabra y amenazó de muerte a Moisés, al final, su persistencia en pecar condujo a
Egipto a una terrible situación, toda su economía, sus tierras, sus recursos quedaron
destruidos, todos los primogénitos egipcios murieron sumergiendo a la población en
un dolor inimaginable y el gobierno quedó acéfalo, pues el perseverante pecador, -
cuyo primogénito también había muerto-, por su soberbia, murió ahogado en el Mar
Rojo.

Pablo en Romanos 6:1 pregunta a los creyentes: ¿perseveraremos en el pecado?


¿persistiremos en el pecado? ¿continuaremos en el pecado?

¿Te dices creyente en Cristo, pero continúas pecando? ¿Perseveras en la mentira?


¿Usas perseverantemente tu lengua para llevar y traer chismes acabando con el
honor y buen nombre de tus hermanos . . .pero afirmas ser creyente?
¿Continuamente usas tu cuerpo como instrumento de iniquidad? ¿Constantemente en
tu vida hay falta de contentamiento, hay ingratitud, orgullo, egoísmo, falta de
dominio propio, impaciencia e irritabilidad y perseveras en esos terribles pecados?
¿La ira y el juzgar y criticar a los demás es una constante en ti? ¿Te consumes
permanentemente en envidias y celos? ¿Constantemente te apegas e involucras con
lo mundano?

¿El mundo, por tu estilo de vida, sabe que eres tan o mas mundano que ellos, pero
se burla de ti y blasfema contra Cristo, porque te llamas “cristiano”?

Eso es grave, es muy muy grave, pero mas grave aun, es perseverar en el pecado,
escudado y protegido por la falsa afirmación: “para que la gracia abunde”, esa es una
expresión que de diversas maneras se usa hoy y que está erosionando gravemente la
iglesia del Señor. Quizá tu no la has usado literalmente: ¡¡ perseveraré en el pecado
para que la gracia abunde ¡!, no, quizá no te has expresado de esa manera, pero te
invito a revisar delante de Dios, con humildad, si estás perseverando en tal o cual
pecado, porque si es así, estás abusando de las superabundante gracia de Dios y con
amor y consideración, debo compartirte lo que las Escrituras dicen al respecto:

1Jn 3:8-9
El que practica el pecado
es del diablo;
porque el diablo
peca desde el principio.
Para esto apareció

12
Exodo 10:11
13
Exodo 10:15

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


6
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

el Hijo de Dios,
para deshacer
las obras del diablo.

Todo aquel
que es nacido de Dios,
no practica el pecado,
porque la simiente de Dios
permanece en él;
y no puede pecar,
porque es nacido de Dios.

Esa es la pregunta que Pablo está planteando: Creyente, ¿perseverarás en el pecado


para que la gracia abunde? Y lo hace, porque conociendo nuestro pecaminoso
corazón, sabe perfectamente que tomaremos de las Escrituras, para justificar nuestro
pecado acudiendo a la súper abundante gracia de Dios.

Y es que después de leer y tomar conciencia de la súper abundante gracia de Dios,


todos nosotros estamos en el grave riesgo de ceder a lo atractivo del pecado y del
mundo y ampararnos en la inmensa gracia de Dios, “Sé que estoy pecando” diríamos
algunos, “pero Dios me perdonará”, ante tan inadmisible posibilidad, el apóstol
responde a su pregunta con una de las expresiones mas enérgicas de las Escrituras:
“En ninguna manera”, no y mil veces no, nunca. De manera rotunda, Pablo niega
doblemente, en ningún modo y de inmediato pasa a explicar la mas importante razón
por la cual el creyente no perseverará en su rebelión contra Dios.

En los versículos 3 al 10, da la razón mas importante por la cual el creyente no


perseverará en el pecado y para que quede claro, lo explica vez, tras vez, vez tras
vez, podríamos decir que Pablo “persevera”, “insiste” en la explicación, y tiene razón
para hacerlo, porque es algo absolutamente glorioso.

Hermano cristiano, te presentaré, por boca de Pablo, una de las mas grandes
maravillas de la superabundante gracia de Dios, algo que tu nunca jamás habrías
imaginado, algo que solamente podría ser hecho por un Dios amoroso,
misericordioso, por un Dios que te amó tanto . . . que tanto te amó, hermano
cristiano, que solo El podría haberlo hecho, hermano cristiano, espero que jamás
olvides lo que las Escrituras nos enseñan como base y fundamento para esforzarnos
en agradar a nuestro Creador, a través de someternos a su voluntad en gozosa
santidad, ¿habrías alguna vez imaginado, tan solo por un momento, que Dios no solo
entregó a su Hijo unigénito para salvarte del pecado, sino que además tú fuiste unido
a Jesucristo en cada uno de los momentos de la consumación de la obra redentora?

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


7
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

Eso es glorioso, porque solo puede proceder de un Dios de gloria, hermano cristiano,
eleva tus ojos al cielo, alaba a tu Creador; hermano cristiano cae de rodillas delante
de tu Salvador, reconoce tu miserable condición delante del santo de santos y
levántate en gloriosa expresión: “Gracias doy a Dios por Jesucristo Señor nuestro”,
mira en tu Biblia, como la sobreabundante gracia de Dios, no solo te justificó
mediante la fe en Jesucristo, sino que además te unió a El de tal manera que el
apóstol puede decir: “De ninguna manera” cuando responde a la pregunta
¿perseveraremos en el pecado?

He aquí en Romanos 6, la gloriosa y eterna unión de salvado y Salvador

Vs. 3 - hemos sido bautizados en Cristo Jesús,


Vs. 3 – hemos sido bautizados en su muerte,
Vs. 4 – somos sepultados juntamente con él,
Vs. 5 – fuimos plantados14 juntamente con él,
Vs. 6 - nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él,
Vs. 8 - morimos con Cristo
Vs. 8 - viviremos con él

He ahí la sobreabundante gracia de Dios, nuestra unión con Cristo.

Dice Pablo que “hemos sido bautizados en Cristo Jesús y en su muerte”, en el


bautismo hemos sido “unidos” no solo a Cristo, sino también a su muerte, hermano
por fe entendemos que cuando Cristo murió, nosotros morimos juntamente con El,
morimos al pecado, a la impiedad y sigue diciendo Pablo que fuimos plantados –Vs.5-
, ese término “plantados” es “unidos”, somos unidos con Cristo para morir a nuestros
pecados y para que así como El resucitó por la gloria del Padre, nosotros andemos
en vida nueva, eso, hermano es santidad, pero no a partir de nuestros propios
esfuerzos, sino por la obra redentora de Cristo, para la gloria del Padre, morimos al
viejo hombre, somos nuevas criaturas, todo ha sido hecho nuevo, así que andamos
en vida nueva.

¿Va notando nuestra unión con Cristo? cuando Cristo estaba siendo crucificado,
nuestro viejo hombre, estaba siendo crucificado con El, ¿cómo entender que hace dos
mil años, al momento en que Jesucristo era crucificado en la cruz, nuestro viejo
hombre, -el tuyo y el mío, hermano cristiano-, estaba siendo crucificado también? No

14
La NVI, utiliza el término: unidos. En el original griego el término es: συµφυτοι (complantados,
injertados)

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


8
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

lo podemos entender, pero por fe sabemos que fue así, así que como morimos
juntamente con Cristo, viviremos con El.

La búsqueda y práctica de la santidad tiene su fundamento y cimiento en la obra de


Cristo en la cruz, por cuanto cuando El murió, nosotros morimos con él, y cuando el
resucitó, nosotros resucitamos con El, eso es gracia, no es por nuestros esfuerzos
que viviremos en santidad, es por la obra de Cristo en la cruz, la santidad es por
gracia, Jesucristo, en su obra redentora nos proporcionó todos los recursos
necesarios para que busquemos y vivamos en santidad, hacerlo de otra manera, en
nuestras propias fuerzas, inevitablemente nos llevará al fracaso, es un asunto de fe,
cuando creemos en la obra de Cristo en la cruz, creemos que morimos al pecado, que
el pecado ya no reina en nuestras vidas y gozosamente trabajamos día a día en
nuestra santificación.

“El carácter cristiano es producido por el Espíritu Santo; no por la disciplina moral de
tratar de vivir bajo la ley . . . le presencia del Espíritu Santo produce las virtudes
cristianas en la vida del creyente”15

“Aunque la presencia del pecado nunca se puede abolir en esta vida, ni se puede
alterar su influencia, (su tendencia siempre es la misma) su dominio si se puede y,
de hecho, se debe destruir si un hombre ha de ser cristiano”16

“Si la acción de Dios en la santificación no se manifiesta y dirige nuestra vida; si no


crea ni el deseo por la santidad, ni produce intensos deseos por alcanzarla, podemos
estar seguros de que no somos su objetivo . . . Perfeccionando la santidad . . . El
vocablo επιτελουντεζ no significa simplemente “practicar”, sino completar, llevar a la
perfección (cf.8:6, 11; Fi.1:6). Se trata de que sólo si se es completa y
perfectamente santo, podremos alcanzar la pureza que se nos exige como templos
de Dios. Santidad (αγιωσυνµε. Ro.1:3; 1Ts.3:13) incluye no solo la idea negativa de
pureza, o libertad de toda contaminación, sino también positivamente, excelencia
moral”.17

Por esa gloriosa obra de Cristo en la cruz, Pablo puede concluir el pasaje
llamándonos a vivir y a esforzarnos en vivir en santidad:

Ro.6:11-14
Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para
Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. No reine, pues, el pecado en

15
Biblia de Estudio NVI
16
Sinclair Ferguson
17
Hodge Charles; Comentario a ll Corintios; Ed. El Estandarte de la Verdad; España; 2000; pag.194

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


9
Epístola del Apóstol Pablo a los Romanos
Charla Nro. 11
La Gloriosa y eterna unión
De salvado y Salvador
Ro.6:1-14

vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus


concupiscencias; ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado
como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a
Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios
como instrumentos de justicia. Porque el pecado no se enseñoreará de
vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Soli Deo gloria

Carlos Rocha – carlosrocha@marketingyportales.com


10