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“AÑO DEL BUEN SERVICIO AL CIUDADANO” FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS ASIGNATURA : DERECHO
“AÑO DEL BUEN SERVICIO AL CIUDADANO”
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
ASIGNATURA
: DERECHO PROCESAL PENAL I
DOCENTE
: DR. JULIO CESAR PARVINA MELGAR
ALUMNO
: JUAN CHIPANA FELIPE
CICLO
: VI
AÑO
: 2017

EL SOBRESEIMIENTO EN EL NUEVO CÓDIGO PROCESAL PENAL PERUANO ETIMOLOGIA El Sobreseimiento (que proviene del latín supercedere, "desistir de la pretensión que se tenía") es un tipo de resolución judicial que dicta un juez o un tribunal, suspendiendo un proceso por falta de causas que justifiquen la acción de la justicia. Habitualmente es una institución del derecho procesal penal. En el sobreseimiento el juez, al ver la falta de pruebas o ciertos presupuestos, no entra a conocer el fondo del asunto o se abstiene de seguirlo haciendo, pudiendo terminar el proceso antes de dictar sentencia. Por ese motivo, dependiendo de la legislación, el sobreseimiento no provoca normalmente la situación de cosa juzgada y el proceso se podría reabrir más adelante. El sobreseimiento, se dicta mediante un auto, que puede ser objeto de apelación, y en el Perú, si se le atribuye la Calidad de Cosa Juzgada, ya que pone fin a un proceso penal; lo cual es muy distinto del Archivo Fiscal:, el cual se produce cuando no hay fundamentos para proponer la incriminación al investigado.

DESARROLLO DEL CONCEPTO

En el Perú, por SOBRESEIMIENTO, se entiende lo contenido, en el Artículo 344° del Código Procesal Penal, sobre toda resolución judicial mediante la cual se decide la terminación del proceso penal en proporción de uno o diversos sujetos imputados establecidos, con anterioridad al momento en que el dictamen definitivo tenga potestad de cosa juzgada, por mediar una causal que impide en forma concluyente la continuidad de la persecución penal y pues impide una posterior apertura de un proceso con los mismos sujetos respecto del mismo hecho.

El sobreseimiento puede ser definitivo como cuando por el transcurso del tiempo se declara la prescripción de la ley penal, o cualquier otra excepción perentoria. El sobreseimiento definitivo por causas materiales se dicta cuando es evidente que no ha habido delito, o que la conducta probada no es delito de acuerdo a la tipificación penal, o la persona o personas involucradas son penalmente no responsables, es decir “por no poder comprender la criminalidad del acto o por tratarse de un menor inimputable”, por ejemplo “Que, aun profesional se le atribuya el delito de falsificación de documentos, por el solo hecho de que pericialmente se determine que los documentos supuestamente falsificados y/o cuestionados, provienen de un mismo formato escritural, que utiliza el investigado, en su actividad profesional diaria”.

El Sobreseimiento aun cuando es solicitado por el Fiscal Provincial Penal de Ministerio Público o por el Fiscal Superior Penal del Ministerio Publico; el mismo solo, es resuelto en un pronunciamiento judicial decretado exclusivamente por el Juez de Investigación Preparatoria, como por ejemplo se da en la Corte Superior de Justicia de Huaura, pionera en la implementación del Nuevo Código Procesal Penal.

El sobreseimiento puede ser temporal, únicamente lo suspenda o paralice por ciertas y determinadas causales legales.

También puede ser total o parcial dependiendo si refiere a todos o alguno de las partes o hechos de la causa.

En el caso de procesos de cierta complejidad por pluralidad de imputados, el sobreseimiento puede ser total o parcial. Será total y se archivará el caso para todos ellos, cuando no se acredita la participación del conjunto de imputados en el delito o su existencia no se ha demostrado. Será parcial cuando de esa pluralidad de imputados, subsisten cargos contra alguno o algunos de ellos, a quienes se les formula acusación, en cuyo caso se sobreseerá el proceso respecto de unos y se declarará la procedencia de juicio oral contra quienes resulten acusados. En ese orden de ideas, se tiene que el requerimiento y consecuente declaración judicial de sobreseimiento será total cuando comprende a todos los delitos y a todos los imputados involucrados en el caso objeto de investigación preparatoria. Encambio, se produce el sobreseimiento parcial cuando sólo se circunscribe o limita a algún delito o algún imputado, de los varios que son o fueron materia de investigación preparatoria. Si este fuere el caso, el proceso continuará respecto de los demás delitos o imputados que no los comprende (348° del CPP).

LA ETAPA INTERMEDIA.- Tal como precisa el profesor y Fiscal Supremo Pablo Sánchez Velarde, es una fase de apreciación

y análisis para decidir la acusación, plantear mecanismos de defensa contra la acción penal y también,

para que se analicen los medios probatorios presentados por las partes. En esta etapa, toda la activad probatoria efectuada en la investigación preparatoria es sometida a los filtros o controles necesarios

de legalidad y pertinencia, para luego de ser el caso, ser admitida a juicio.

El Fiscal, dará por concluida la Investigación Preparatoria cuando considere que se ha cumplido su objeto (Art. 343°.1 del NCPP), contando con el plazo de quince días (Art. 344°.1 del NCPP), para decidir por las alternativas que a renglón seguido se mencionan. A partir del cierre de la Investigación Preparatoria, el Fiscal cuenta únicamente con dos posibilidades:

a) Formular acusación o

b) Requerir el sobreseimiento de la causa. Por lo tanto, nos hacemos la siguiente interrogante:

· ¿Dicha etapa es sólo un estado "Intermedio" entre la Investigación Preparatoria y el Juzgamiento?

· O será que opera como un filtro de selección que parte de un doble baremo: en positivo, de convalidar los actos de investigación, dandoluz verde, para que la persecución penal pase a su etapa final (Juzgamiento) y en negativo, convalidando el cese de la persecución penal, por defectos probatorios o por no cumplirse con los niveles de imputación delictiva que se comprenden en la teoría general del delito. El sobreseimiento, no es otra cosa que el requerimiento o solicitud de archivamiento del caso. Lo efectúa el Fiscal al Juez de la investigación preparatoria al concluir que del estudio de los resultados de la investigación preparatoria, existe certeza que el hecho imputado no se realizó o no puede atribuírsele al imputado, o cuando no es típico o concurre una causa de justificación, de inculpabilidad o de no punibilidad, la acción penal se ha extinguido, o no existe razonablemente la posibilidad de incorporar nuevos elementos de prueba al caso y no hay elementos de convicción suficientes para solicitar fundadamente el enjuiciamiento del imputado.

PRESUPUESTOS

Con la finalidad explicable de no dejar puerta abierta respecto de los supuestos en los cuales el Fiscal, puede solicitar el sobreseimiento después de la investigación preparatoria, el legislador del Código Procesal Penal de 2004, en el Artículo 344°.2, ha regulado en forma taxativa los supuestos

o hipótesis que de producirse en la realidad originarían un pedido de sobreseimiento.

De la lectura del citado numeral, pareciera que el solicitar el sobreseimiento es facultad de los representantes del Ministerio Público. No obstante por la misma naturaleza de los supuestos

previstos y en base al principio de objetividad que debe guiar el actuar de los fiscales, consideramos que no es una facultad sino un deber u obligación ineludible del Fiscal solicitar el sobreseimiento cuando en la práctica se verifiquen los siguientes supuestos:

1. "El hecho objeto de la investigación preparatoria no se realizó". Por ejemplo, se viene investigando el secuestro de la acaudalada GOGO, sin embargo a los quince días de iniciada la investigación, la supuesta víctima aparece alegando que había viajado a Cancún, hecho que por problemas familiares no lo había comunicado.

2. "El hecho objeto de la causa no puede ser atribuido al imputado". Por ejemplo,se imputa al investigado ser el autor directo del homicidio de LA HIJA DEL NOTARIO, sin embargo del análisis de los resultados de la investigación se determina en forma fehaciente que en momentos que ocurrió el homicidio, el investigado estaba en lugar diferente y que las huellas dactilares encontradas en el arma homicida, no le corresponden.

3. "El hecho imputado no es típico". Esto es, el hecho investigado no reúne los elementos objetivos como subjetivos de un hecho punible tipificado en la ley penal. Por ejemplo, se investiga un hecho con apariencia del delito de estafa, no obstante, concluida la investigación preparatoria se evidencia que el hecho denunciado no es más que un simple incumplimiento de contrato, por parte de la GOGO.

4. "En el hecho concurre una causa de justificación". Ejemplo se atribuye al imputado el homicidio del SUPER BOGA, sin embargo del análisis de los actos de investigación efectuados, se concluye de modo claro que el imputado habría actuado en legítima defensa, pues el día de los hechos, SUPER BOGA, en merito a su condición acaudalada, defraudando Municipalidades, se agencio de un arma de fuego, y encontró en su domicilio, al investigado robando, por lo que este reacciono con un fierro.

5. "En el hecho imputado concurre una causa de inculpabilidad". Por ejemplo, se atribuye al investigado haber dado muerte a su compañero de trabajo OJO DE SAPO, no obstante concluida la investigación preparatoria, se determina que el día de los hechos en la mina que trabajaban el investigado y occiso, se produjo un derrumbe cuando aquellos se encontraban al interior de la misma, quedando atrapados y con grave riesgo de morir asfixiados pues sólo el occiso tenía balón de oxigeno, ante la desesperación y pánico ambos iniciaron una disputa por el balón de oxígeno, único medio para no morir. De esa forma, el investigado mucho más fuerte que el occiso, cogió la barreta que había en el lugar y le dio muerte, apoderándose del balón de oxígeno que le permitió vivir 20 horas, tiempo en el que finalmente fue rescatado. Aquí lógicamente estamos ante un estado de necesidad exculpante previsto y sancionado en el inciso 5 del artículo 20° del Código Penal vigente.

6. "En el hecho imputado concurre una causa de no punibilidad". Por ejemplo, se investiga al imputado por haber hurtado bienes de LA CRISTIAN, sin embargo, en el curso de la investigación preparatoria se determina que el imputado fue concubino de la denunciante y por tanto se sentía con derecho sobre los bienes objeto del hurto; véase: Art. 208° del Código Penal.

7. "La acción penal se ha extinguido". Esto ocurre cuando se dan los supuestos previstos y sancionados en los Artículos 80°, 81°, 82° y 83° del Código Penal.

8. "No existe la posibilidad razonable de incorporar nuevos datos a la investigación y los existentes no sirven para fundar una acusación". Este supuesto se configura cuando del análisis de los actos de investigación efectuados y elementos de prueba recolectados, se concluye que no es posible fundamentar razonablemente una acusación y no existe la menor

posibilidad de efectuar actos de investigación adicionales que puedan cambiar la situación existente.

CONTROL DEL REQUERIMIENTO DE SOBRSEIMIENTO Y AUDIENCIA DE CONTROL

Una vez que el Fiscal formaliza la investigación preparatoria, pierde una serie de atribuciones propias de las diligencias preliminares; dentro de las cuales se encuentra la facultad de archivar la causa sin autorización jurisdiccional. Por tanto, lo que le queda al Fiscal, en caso de considerar aplicable el sobreseimiento de la causa, es recurrir al Juez de la Investigación Preparatoria a fin de que este último, previa audiencia y con participación de los sujetos procesales decida sobre la procedencia o no del sobreseimiento solicitado. (Art. 345° del NCPP). Como se puede apreciar el pedido de sobreseimiento no es admitido automáticamente, si no que, su solicitud desencadena una serie de actos procesales, tanto de las Partes Procesales como del Juez, con la finalidad de determinar la procedencia o no del Requerimiento Fiscal, evaluándose así su labor de investigación, a fin de establecer si se ha agotado todos medios para llegar a la conclusión necesaria del sobreseimiento, y que ya no existe alguna posibilidad real y concreta de que aparezcan nuevos elementos de prueba. Lo que se busca en definitiva con el control del pedido de sobreseimiento es que no se haga abuso o se desnaturalice este mecanismo de conclusión del proceso. PRONUNCIAMIENTO DEL JUEZ DE LA INVESTIGACIÓN PREPARATORIA

Luego de efectuada la audiencia, en un plazo no mayor de 15 días, el Juez emitirá el pronunciamiento que al caso corresponda. El mismo que puede ser hasta en tres sentidos (346° del NCPP):

1. Si considera fundado el requerimiento efectuado por el Fiscal, dictará el auto de sobreseimiento y dispondrá el archivo del caso.

2. Si considera que el requerimiento fiscal no es procedente, expresando las razones o fundamentos en que funda su desacuerdo, expedirá un auto elevando las actuaciones al Fiscal Superior para que ratifique o rectifique la solicitud del Fiscal Provincial. Sólo el Ministerio Público es el titular de la Acción Penal Pública. El Fiscal Superior, se pronunciará en un plazo no mayor de diez días. Si ratifica el requerimiento, el Juez de la investigación preparatoria sin trámite alguno dictará el auto de sobreseimiento aun en contra de su criterio y posición. Caso contrario, si el Fiscal Superior no está de acuerdo con el requerimiento formulado, ordenará se formule acusación por un Fiscal diferente al autor del requerimiento objeto de consulta. Este es un reconocimiento explícito de la facultad constitucional estipulada en el numeral 4 del artículo 159° de nuestra Constitución Política Peruana: sólo el Ministerio Público por medio de sus fiscales es el Titular de la acción penal. El Ministerio Público tiene el monopolio de la acción penal. A un fiscal que según su sano criterio, no formula acusación, sólo un Fiscal de grado superior le puede rectificar dicha posición. La autoridad jurisdiccional no tiene competencia para ello.

3. El Artículo 346° del Nuevo Código Procesal Penal, establece que en el supuesto del numeral 2 del Artículo 345°, si el Juez lo considera admisible y fundada la oposición dispondrá la realización de una investigación suplementaria indicando el plazo y las diligencias que el fiscal debe realizar. Este supuesto viene a distorsionar al sistema acusatorio que sustenta el nuevo proceso penal, en el cual el reparto de roles está debidamente definido en el artículo IV y V del Título Preliminar del Nuevo Código Procesal Penal. No obstante, ante la existencia de tal norma, con

la finalidad que ello en la práctica no se verifique, los Fiscales deben realizar todos los actos de investigación pertinente y útiles que soliciten las partes. Si el agraviado (eventual opositor al requerimiento de sobreseimiento) solicita la actuación de determinado acto de investigación pertinente y útil debe efectuarse, pues ante una eventual negativa, el Juez puede disponer su actuación. Si se verifica que el acto de investigación que el agraviado solicita es inútil e impertinente y por ello se deniega, en la audiencia de la etapa intermedia así se argumentará. Aun cuando todo depende de la actuación de los Fiscales, pensamos que los Jueces, a fin de no distorsionar el principio de reparto de funciones o roles que fundamenta elmodelo acusatorio, difícilmente ordenaran una investigación complementaria. Incluso, de hacerlo pondrían en tela de juicio el principio de imparcialidad que en todo momento los jueces deben cautelar. Para inaplicar esta disposición cabe invocar el artículo X del Título Preliminar del NCPP prevé literalmente lo siguiente “las normas que integran el presente Título prevalecen sobre cualquier otra disposición del Código. Serán utilizadas como fundamento de interpretación.

I. CONCEPTO Y FORMA DE LA RESOLUCIÓN

El auto de sobreseimiento es una resolución judicial motivada mediante la cual se pone fin al proceso penal (sobreseimiento libre) o su suspensión (sobreseimiento provisional), por falta de los presupuestos necesarios para la apertura del juicio oral. Se configura así el sobreseimiento como una resolución que se dicta normalmente tras la fase de investigación o instrucción, a cuyo término se tiene que decidir acerca de la procedencia de aperturar el juicio oral, y que toma su razón de ser en que los hechos investigados no sean constitutivos de delito, no resulte debidamente justificada su perpetración o no haya autor conocido del mismo.

Aunque el sobreseimiento reviste la forma de auto (artículos 245.1.b) Ley Orgánica del Poder Judicial y 141 Ley de Enjuiciamiento Criminal) y no de sentencia, esta forma no ha de impedir, sino que ha de obligar a una minuciosa fundamentación por parte del órgano jurisdiccional, en la que habrán de plasmarse los elementos de convicción, en base a los cuales el Juez o Tribunal infiere la conclusión en torno a la ausencia del o de los presupuestos que impiden la apertura del juicio oral (sobre la necesidad de fundamentación de los autos de sobreseimiento las Sentencias del Tribunal Constitucional 173/1987, de 3 de noviembre, 171/1988, de 30 de septiembre, 36/1989, de 14 de febrero, y Sentencia del Tribunal Supremo, Sala 2ª, de 12 de noviembre de 1991, entre otras).

II. COMPETENCIA

1. En el procedimiento penal común u ordinario, el órgano jurisdiccional que ha de dictar la resolución de sobreseimiento como alternativa a la de apertura del juicio, desde la promulgación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1882 es aquél al que correspondería, de celebrarse, el conocimiento del juicio oral (la Audiencia Provincial correspondiente), dado que el Juez instructor pierde la competencia sobre el proceso una vez que ha dictado auto de conclusión del sumario (artículo 622 LECrim). El periodo intermedio del proceso común por delitos transcurre, por tanto, en su totalidad ante el órgano jurisdiccional decisor.

Criminal), siendo éste el que ha de adoptar en dicha fase la resolución de sobreseimiento o de apertura del juicio oral -también el sobreseimiento al concluir las diligencias previas-. Sin embargo, cuando se abre el juicio y como cuestión previa se propone alguna de las que originan el sobreseimiento libre, al haber pasado ya la competencia al órgano del enjuiciamiento, será éste (Juez de lo Penal o Audiencia Provincial) el que deba por tales motivos sobreseer si fuera procedente en este estado de la causa (artículo 786.2 Ley de Enjuiciamiento Criminal). La opción del legislador confiere en esta clase de procedimiento al Juez de Instrucción las facultades de control sobre la fundamentación y seriedad de la acusación -recuérdese que el escrito de acusación se formula al solicitar la apertura del juicio oral, por lo que este órgano jurisdiccional conoce en este momento la acusación-, de decidir en definitiva sobre la apertura del juicio oral o el sobreseimiento. Esta solución normativa no ha dejado de ser considerada problemática dado el contenido posible de las resoluciones a adoptar, en la medida en que éstas implican una valoración sobre lo actuado en la instrucción, para la que dicho Juez no parece revestido de la adecuada imparcialidad; incluso se ha sostenido que el legislador no ha sabido garantizar totalmente la imparcialidad, puesto que, con respecto al sobreseimiento, no ha observado la exigencia de evitar que coincidan en una misma persona las cualidades de instructor y juzgador.

3. Años más tarde, el legislador ha vuelto a optar por el sistema del procedimiento abreviado en el procedimiento ante el jurado, en el que es también el Juez de Instrucción el que controla la procedencia de la apertura o no del juicio oral; la Exposición de Motivos de la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado muestra la necesidad de preservar la imparcialidad de este órgano jurisdiccional en la instrucción. No obstante, si el sobreseimiento se acuerda en el trámite del artículo 36 Ley Orgánica del Tribunal del Jurado, el encargado de acordarlo es el Magistrado que vaya a presidir el Tribunal del Jurado.

III. MOMENTO PROCESAL

1. En el proceso común u ordinario por delitos, la Ley de Enjuiciamiento Criminal ha dispuesto un momento procesal concreto en el que, como regla general, se puede acordar el sobreseimiento. Este momento es posterior a la instrucción, esto es, una vez que ésta se ha concluido mediante declaración expresa del juez instructor denominado "auto de conclusión del sumario", y anterior a la otra gran fase o periodo del proceso penal, el juicio oral. El sobreseimiento se encuadra, por tanto, en la fase del proceso que se ha venido en denominar "intermedia", constituyendo la alternativa a la apertura del juicio oral. Como regla especial, es posible también que el juicio oral se abra y que en los tres primeros días de los cinco en que se han de presentar las calificaciones provisionales, las partes propongan algún artículo de previo pronunciamiento de los que, si son estimados, provocan que se dicte auto de sobreseimiento libre (artículos 666, 667, 675 y 677 Ley de Enjuiciamiento Criminal). Precisamente la resolución estimatoria de las cuestiones consignadas en los núms. 2 a 5 del artículo 666 (cosa juzgada, prescripción del delito y falta de autorización administrativa para procesar), provoca que se dicte auto de sobreseimiento libre del proceso (artículos 675, respecto a las cuestiones 2ª a 4ª, y 677, respecto a la 5ª). Nos encontramos ante el último de los momentos procesales para acordar el sobreseimiento, de manera que si estas cuestiones o excepciones, según terminología de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, son desestimadas el proceso continúa su curso (artículo 679 Ley de Enjuiciamiento Criminal); la única forma posible de resolverlo entonces es la sentencia condenatoria o absolutoria, disponiendo de forma expresa el artículo 742 Ley de Enjuiciamiento Criminal que el Tribunal no puede

emplear en este estado, en la sentencia, la fórmula del sobreseimiento respecto de los acusados a quienes crea que no debe condenar.

2. En el procedimiento abreviado, presidido por la idea de celeridad en la tramitación, economía procesal y evitación de trámites inútiles, junto al momento tradicional de acordar el sobreseimiento, es decir, la fase intermedia o de "preparación del juicio oral" (artículo 782 Ley de Enjuiciamiento Criminal), permite adoptar esta resolución en un temprano momento procesal, el de finalización o conclusión de la fase de instrucción o "diligencias previas", siendo posible que ni siquiera se hayan practicado diligencias judiciales de averiguación, a excepción del preceptivo interrogatorio del inculpado. Así, conforme al artículo 779.1.1ª Ley de Enjuiciamiento Criminal, practicadas sin demora las diligencias pertinentes, el juez adoptará alguna de las resoluciones previstas en el precepto, entre ellas, la de sobreseimiento, si estimare que el hecho no es constitutivo de infracción penal o no aparece suficientemente justificada su perpetración, o acordar el sobreseimiento provisional ordenando el archivo si, aún estimando que el hecho puede ser constitutivo de delito, no hubiere autor conocido. La misma idea u objetivo de celeridad se plasma claramente en la tramitación de los artículos de previo pronunciamiento, que, conforme al artículo 786.2 Ley de Enjuiciamiento Criminal se han de proponer verbalmente al comienzo de las sesiones del juicio oral, resolviendo el juez en el acto.

En cualquier caso, el auto de sobreseimiento será comunicado a las víctimas del delito, en la forma al efecto prevista.

3. En el procedimiento ante el jurado, se ha previsto que el sobreseimiento pueda acordarse en tres momentos distintos: en un momento procesal inicial, en la comparecencia celebrada para concretar la imputación, tras la cual el Juez de Instrucción debe decidir "la continuación del procedimiento o el sobreseimiento, si hubiera causa para ello, conforme a lo dispuesto en los artículos 637 a 641 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal" (artículo 26.1 Ley Orgánica del Tribunal del Jurado); en la fase intermedia, como alternativa a la apertura del juicio oral tras la celebración de la "audiencia preliminar" (artículo 27 Ley Orgánica del Tribunal del Jurado); y por último, con el planteamiento de cuestiones previas abierto el juicio oral, señalando que al tiempo de personarse las partes ante el Tribunal competente para el enjuiciamiento y antes de que se constituya el Tribunal del jurado podrán "plantear alguna de las cuestiones o excepciones previstas en el artículo 666 Ley de Enjuiciamiento Criminal o alegar lo que estimen oportuno sobre la competencia o inadecuación del procedimiento" (artículo 36.1.a Ley Orgánica del Tribunal del Jurado), siguiéndose para la tramitación de estos incidentes el sistema de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, disponiendo el artículo 36.2 Ley Orgánica del Tribunal del Jurado que se le dará la establecida en los artículos 668 a 677 Ley de Enjuiciamiento Criminal, lo que supondrá el acuerdo de sobreseimiento para el caso de estimarse alguno de los artículos de previo pronunciamiento previstos en los ordinales 2, 3 y 5 del artículo 666 Ley de Enjuiciamiento Criminal.

4. Por último, en relación al juicio por delitos leves, la ley omite toda referencia al sobreseimiento, lo que en principio se acomoda a la regulación que se hace de este proceso, en el que ni siquiera existe fase de instrucción previa, ni fase intermedia, sino que se pasa inmediatamente a la celebración del juicio en el que, una vez comenzado el mismo, todo pronunciamiento debe contenerse en la sentencia que se dicte.

IV. VINCULACIÓN DEL ÓRGANO JURISDICCIONAL A LAS PETICIONES DE LAS PARTES

El principio acusatorio (formal) que informa nuestro sistema de enjuiciamiento criminal tiene una de sus manifestaciones más claras en la denominada fase intermedia, pues la resolución judicial de apertura del juicio queda en todo caso condicionada a la petición de alguna parte acusadora, estando el órgano judicial obligado a acordar el sobreseimiento si ninguna parte sostiene la acusación. La configuración del proceso penal en nuestro ordenamiento jurídico obliga a que el juicio sólo pueda abrirse cuando se formula, por el Ministerio Fiscal o por los sujetos privados oportunamente comparecidos, una acusación, pues sin acusación el proceso penal no puede funcionar (Sentencia del Tribunal Constitucional 40/1988, de 10 Mar. (Fundamento Jurídico 2)). La Ley de Enjuiciamiento Criminal se ocupa de esta materia en los artículos 642 a 645 LECrim para el proceso ordinario, y en los artículos 782 y 783.1 LECrim para el procedimiento abreviado, en los que contempla algunas -no todas- de las combinaciones que se pueden dar según el sentido de los pedimentos de las partes, que en principio vinculan al órgano jurisdiccional, aunque en determinados casos le asisten posibilidades para desvincularse de ellos. Por su parte, en el procedimiento ante el Tribunal del Jurado las previsiones de la Ley Orgánica del Tribunal Jurado en este sentido son bastante escasas, siendo la más directa la contenida en el artículo 26.2 LOTJ.

Los supuestos que regula la Ley de Enjuiciamiento Criminal son los siguientes:

1. Solicitud unánime de sobreseimiento por todas las partes acusadoras. En estos casos, al no existir parte alguna que mantenga la acción, no pudiendo acusar de oficio el órgano jurisdiccional, estará éste totalmente vinculado a las peticiones de las partes y, en consecuencia, obligado a dictar auto de sobreseimiento. En relación al procedimiento abreviado recoge la Ley de forma expresa el caso de que tanto el Ministerio Fiscal como el acusador particular soliciten el sobreseimiento, estableciendo la obligación del Juez de acordarlo (artículo 782.1). Sin embargo, se reconoce una excepción a esta regla general, en

los supuestos de los núms. 1, 2, 3, 5 y 6 del artículo 20 del Código Penal, en cuyo caso se han de devolver las actuaciones a las acusaciones para calificación, continuando el juicio hasta sentencia, a los efectos de la imposición de medidas de seguridad y del enjuiciamiento de la acción civil. Esta excepción responde, de una parte, a la doctrina jurisprudencial según la cual el auto de sobreseimiento no es el vehículo procesal adecuado en los supuestos en que proceda la imposición de una medida de seguridad de las permitidas por núms. 1 y 3 del artículo 20 del Código Penal, esto es, el internamiento indeterminado como medida

sustitutiva de la pena

más allá de las pautas marcadas por dicha doctrina, haciendo extensiva la necesidad de abrir el juicio oral a los efectos de las posibles responsabilidades civiles.

2. Solicitud de sobreseimiento por el Ministerio Fiscal, sin personación en la causa de acusador particular. Como segundo supuesto, hemos de referirnos a los casos en los que el Ministerio Fiscal, único acusador, solicite el sobreseimiento. La Ley se refiere a este supuesto en

los artículos 642, 643, 644 LECrim para el proceso común, y el artículo 782.2 LECrim para el procedimiento abreviado cuando alude a que "no se hubiere presentado en la causa querellante particular dispuesto a sostener la acusación" (artículo 642), "no hubiere querellante particular que sostenga la acción" (artículo 644), o "no se hubiere personado en la misma acusador particular dispuesto a sostener la acusación" (artículo 782.2). La Ley ha previsto para estos supuestos, cuando el órgano jurisdiccional considere improcedente dicha solicitud, dos vías:

o a) La primera de las vías es la prevista en los artículos 642, 643, y 782.2.a) de Ley de Enjuiciamiento Criminal, consistente en hacer saber la pretensión del Fiscal a los

interesados (directamente ofendidos o perjudicados conocidos) en el ejercicio de la acción penal, para que dentro del término que se les señale comparezcan a defender su acción si lo consideran oportuno (artículo 642.I), haciendo el llamamiento por edictos cuando no fuere conocido el paradero (artículo 643.I), de manera que si no comparecen en el término fijado o en el del emplazamiento, se acordará el sobreseimiento solicitado por el Ministerio Fiscal (artículos 642.II y 643.II).

o b) Como segundo instrumento que se ofrece al órgano jurisdiccional para encontrar un acusador que reclame el juicio, ha previsto la Ley que se acuda en consulta al Fiscal superior del que solicita el sobreseimiento, a fin de que manifieste si procede o no mantener la acusación (artículos 644 y 782.2.b).

3. Solicitud de apertura del juicio oral por alguna de las acusaciones y sobreseimiento de oficio. En el caso de que se solicite la apertura del juicio oral por alguna parte acusadora, la regla general es que el órgano jurisdiccional debe dictar auto de apertura del juicio oral, estando vinculado por esta petición (artículos 645 y 783.1 Ley de Enjuiciamiento Criminal) pues de conformidad con el principio acusatorio, la apertura del juicio oral, deberá ser rogada, pedida por alguna parte acusadora. No obstante, el órgano judicial puede desvincularse de la referida petición de las acusaciones en los supuestos que la Ley se lo permite, acordando el sobreseimiento de oficio:

o

a) Cuando estime el Juez que concurre el supuesto del número 2 del artículo 637 Ley de Enjuiciamiento Criminal, esto es, si entiende que el hecho no es constitutivo de delito (artículos 645.I y 783.1.I inciso primero Ley de Enjuiciamiento Criminal), en cualquier otro caso, existiendo petición de apertura del juicio oral y revistiendo los hechos caracteres de delito, el órgano jurisdiccional debe necesariamente acordarla.

o

b) Junto al supuesto tradicional de desvinculación del órgano jurisdiccional a la solicitud de apertura del juicio oral, la Ley Orgánica 7/1988 introdujo un supuesto de sobreseimiento de oficio, cuando el órgano jurisdiccional estime que no existen indicios racionales de criminalidad contra el acusado(artículo 783.1 Ley de Enjuiciamiento Criminal), procediendo el sobreseimiento provisional que proceda conforme a los artículos 637 y 641. Se observa fácilmente el paralelismo existente entre el auto de procesamiento del proceso ordinario y la falta de indicios racionales de criminalidad que ocasionan en el abreviado el sobreseimiento de oficio. La razón de que el legislador haya optado por adicionar este nuevo sobreseimiento de oficio obedece a que, al haberse suprimido el tamiz del auto de procesamiento, es necesario arbitrar un momento procesal garantizador de que nadie va a ser sometido a un juicio penal sin fundamento.

V. RECURSOS CONTRA EL AUTO DE SOBRESEIMIENTO

1. En el procedimiento ordinario por delitos, el único recurso previsto por el legislador es el de casación ("Contra los autos de sobreseimiento sólo procederá en su caso el recurso de casación", dice el artículo 636 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) lo que, con independencia ahora de los casos en que procede según el artículo 848 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, se debe al sistema procesal diseñado, donde el órgano jurisdiccional que debía acordar el sobreseimiento es el mismo al que correspondería haber dictado la sentencia tras el juicio oral. El sobreseimiento es, así, resolución de un órgano colegiado: generalmente la Audiencia Provincial respectiva. Ahora bien, el párrafo II del artículo 848 Ley de Enjuiciamiento Criminal especifica la procedencia del recurso de casación contra los autos de sobreseimiento

cuando éstos sean definitivos ("los autos definitivos dictados en primera instancia y en apelación por las Audiencias Provinciales o por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional cuando supongan la finalización del proceso por falta de jurisdicción o sobreseimiento libre y la causa se haya dirigido contra el encausado mediante una resolución judicial que suponga una imputación fundada”), por lo que no tendrán acceso a dicho recurso los autos que no sean definitivos, esto es, no son recurribles en casación los autos de sobreseimiento provisional (Sentencias del Tribunal Supremo, Sala 2ª, de 29 de noviembre 1933, 25 de noviembre 1941, 17 de mayo de 1990. Vid. también la Sentencia del Tribunal Supremo de 15 de julio de 1994, entre otras) y Autos del Tribunal Supremo, Sala 2ª, de 11 de octubre de 1962, 17 de septiembre de 1982 y 14 de octubre de 1983, y Sentencia del Tribunal Supremo de 17 de mayo de 1990.

2. En el procedimiento abreviado, el legislador ha concebido al sobreseimiento como resolución del Juez de Instrucción, contra cuyas resoluciones no procede recurso de casación, sino los recursos de reforma y, en su caso, apelación (artículos 216, 217 y 766 Ley de Enjuiciamiento Criminal) ante la Audiencia Provincial correspondiente. El sobreseimiento como decisión del órgano del enjuiciamiento queda reducido en este tipo de proceso al que se puede acordar abierto el juicio oral como consecuencia de la estimación de algún artículo de previo pronunciamiento alegado al inicio de las sesiones de éste (artículo 786.2 LECrim), además, este órgano decisor puede ser un órgano unipersonal, el Juez de lo Penal, o un órgano

colegiado, la Audiencia Provincial). El recurso de apelación es el único que procede contra los autos de sobreseimiento dictados por los Jueces de Instrucción y por los Juzgados de lo Penal en el procedimiento abreviado. De este modo, la resolución de la Audiencia Provincial que confirme el sobreseimiento en cualquiera de sus modalidades, tipos y motivos, no es susceptible de ulterior recurso. En ningún caso puede proceder contra estos autos recurso de casación (Auto del Tribunal Supremo, Sala 2ª, de 8 de Octubre de 1990 y 26 de Febrero de

1992).

3. Toda vez que el sobreseimiento debe ser comunicado a la víctima del delito, aun cuando no se hubiera personado en la causa, el art. 636 LECrimprevé la posibilidad de que aquélla pueda recurrir la decisión, disponiendo de ello del plazo de veinte días que se contarán desde el día siguiente al que le fue notificado el sobreseimiento.

4. Dentro del procedimiento del Tribunal del Jurado, los autos de sobreseimiento del Juez de Instrucción son apelables ante la Audiencia Provincial (artículos 26.2 y 32.2 Ley Orgánica del Tribunal del Jurado), tramitándose el recurso por las normas establecidas en los artículos 224

y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Si el sobreseimiento se acuerda por la

estimación de alguna de las cuestiones del artículo 36.1 Ley Orgánica del Tribunal del Jurado, en este caso, por el Magistrado Presidente del Tribunal del Jurado, el recurso procedente será

el

de apelación que se regula en el artículo 846 bis Ley de Enjuiciamiento Criminal.

5. estudio de los recursos contra los autos de sobreseimiento no quedaría completo si no nos

El

refiriéramos a los casos en que tal resolución se acuerde en un juicio por delitos leves. El

recurso procedente, pues, no puede ser otro que el autorizado para cuando las resoluciones

en estos juicios adopten la forma de sentencia, esto es, el recurso de apelación (artículo 976 Ley de Enjuiciamiento Criminal). Resulta competente para conocer del recurso de apelación

la Audiencia Provincial respectiva (artículo 82.1.2 Ley Orgánica del Poder Judicial). Con todo

habría que determinar si el recurso se debe tramitar conforme a las normas generales de la Ley de Enjuiciamiento Criminal o por las del procedimiento abreviado, debiendo entenderse que resultan aplicables estas últimas en virtud de lo dispuesto en el artículo 976 para la apelación de sentencias.

VI. SOBRESEIMIENTO EN LA FASE DE DILIGENCIAS PREVIAS

Son varios los comentarios que se pueden hacer de la casuística que nos ofrece esta cuestión. Así:

La mecánica de actuación del juez instructor cuando recibe una denuncia o una querella es la siguiente, a saber:

o

1º) El Juez Instructor (1) está obligado a incoar Diligencias Previas si los hechos relatados en el escrito de denuncia o querella son susceptibles, tal y como vienen expresados, de integrar una infracción legal, debiendo en el supuesto de que no sea así, inadmitir ad limine la denuncia o la querella (artículos 269 y 313 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal). Este mandato legal comporta la exigencia de una inicial y previa valoración del Instructor circunscrita a que, para incoar una causa penal, deberá constatar que el relato fáctico de la denuncia o querella es susceptible de incardinarse en una determinada o determinadas infracciones penales, lo que equivale a decir que deberá hacer un inicial juicio valorativo y la consiguiente afirmación de la indiciaria tipicidad del hecho relatado.

o

2º) Constatada la indiciaria tipicidad e incoado el procedimiento, el Instructor deberá proceder a realizar todas las diligencias de investigación que entienda precisas para la acreditación del hecho objeto de la denuncia o querella así como de la persona o personas que, de manera penalmente relevante hayan intervenido en el mismo, otorgando naturalmente a las partes el derecho de proponer diligencias y de intervenir en todas las que se practiquen.

Concluida dicha labor, esto es agotada la instrucción o transcurrido el plazo de seis meses susceptible de prórroga- establecido en el art. 324 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (y siempre que haya logrado justificar que el hecho tuvo lugar puesto que si no existen indicios racionales de que se haya perpetrado deberá acordar el sobreseimiento provisional al amparo de lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 641), deberá valorar si el inicial juicio de tipicidad se confirma indiciariamente o se desvirtúa, lo que le conducirá a dictar necesariamente o a continuar la tramitación del procedimiento penal o a sobreseerlo libre o provisionalmente.

El artículo 779 Ley de Enjuiciamiento Criminal permite el archivo de las actuaciones en la fase de instrucción de diligencias previas en tres casos muy concretos, cuales son:

o

- Que se estimare que el hecho no es constitutivo de infracción penal (supuesto del artículo 637.2º).

o

- Que, aun estimando que el hecho puede ser constitutivo de delito, no hubiere autor conocido (supuesto del artículo 641.2º);

o

- Que no aparezca debidamente justificada la perpetración del delito (supuesto del artículo 641.1º).

Ello no es óbice a que se pueda dictar el auto de sobreseimiento libre por cualquiera de las causas del artículo 637.1 y/o 3º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal por ser obvio.

En la práctica del foro se suelen impugnar en ocasiones los autos de sobreseimiento provisional o archivo que se dictan por entender que de las diligencias practicadas no existen indicios que incriminen al denunciado, lo que tiene perfectamente su cabida en el artículo 641.2º De la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Además, lo admite expresamente el artículo 779.1.1º in fine.

Que el artículo 783.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal establezca que aunque el fiscal o la acusación particular interesen la apertura del juicio oral el juez de instrucción pueda acordar el sobreseimiento provisional por no existir indicios racionales de criminalidad contra el acusado, una vez que ya se ha dictado el auto de transformación de las diligencias previas en procedimiento abreviado no quiere decir que le esté vetado al juez instructor dictar ese mismo auto antes de haber realizado la transformación citada.

Lo que es evidente es que si el juez instructor puede dictar el auto de “SP” (artículo 783.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal) aunque la fiscalía y la acusación particular hayan solicitado la apertura de juicio oral con mayor motivo lo puede hacer antes, que es cuando se han practicado las diligencias de investigación que se han estimado procedentes. Si el mero acto procesal de dictar auto de transformación de las diligencias previas se lo permite ex artículo 783.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, es evidente que también lo puede hacer antes si comprueba que de las diligencias practicadas no existen indicios racionales de criminalidad contra el denunciado.

Esta opción del juez instructor demuestra que este imperativo legal de valoración que se impone al Instructor en el artículo 783.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal halla su razón jurídica de ser en el hecho de que a él y no a las acusaciones incumbe la delimitación formal de los hechos en el proceso penal, esto es, en nuestro sistema, hoy por hoy, es el Juez o Tribunal quien acota los hechos que van a ser sometidos a enjuiciamiento y no a las acusaciones

Recordemos que el auto de acomodación procedimental, que pone punto final a la Instrucción y delimita los hechos que tras las diligencias de investigación practicadas pueden ser objeto de acusación (2) permite al juez dictar el auto de sobreseimiento pero ello no empiece a que lo pueda hacer antes; es decir, no otorgando la posibilidad de calificación al entender que procede el sobreseimiento provisional, lo que es evidente por cuanto en la opción que se le otorga al juez instructor en el artículo 783.1 De la Ley de Enjuiciamiento Criminal de dictar sobreseimiento provisional el fiscal o la acusación particular han instado la apertura de juicio oral.

Existe la opinión contraria de que las dudas que las partes acusadoras exponen al Juez con la finalidad de que decrete el sobreseimiento por no quedar debidamente justificada la perpetración del delito no pueden manifestarse de cualquier manera, sino que es necesario que se les dé la posibilidad de la calificación, lo cual solo es factible mediante la transformación del procedimiento y el pase de las actuaciones a la fase de preparación del juicio oral.

Sin embargo, del contenido del artículo 779.1.1º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal se evidencia esta posibilidad que mantenemos, ya que no es necesario que se dicte un auto de transformación de las diligencias si el instructor verifica que de las practicadas no resulta justificada la perpetración del delito por el denunciado, lo que haría innecesario y superfluo practicar nuevas actuaciones procesales tendentes nada más que a realizar un traslado a las partes para que se pronuncien sobre la apertura de juicio oral. Hay que hacer notar que estas peticiones de sobreseimiento o archivo suelen realizar en la práctica en la fase de diligencias previas sin ser preciso que se dicte el auto de transformación. Y ello, pese a que el artículo 783.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal le permite al juez adoptar el auto de sobreseimiento provisional por no existir indicios racionales de criminalidad contra el investigado. Recordemos, de todas maneras, que este auto no tiene la eficacia de cosa juzgada y que si aparecen nuevos datos se podrá interesar la reapertura.

Otra cosa bien distinta es que el auto de sobreseimiento provisional haya sido precipitado, pero esto se trataría ya de una cuestión de fondo, no de forma, como algunos opinan al entender que no es posible en fase de diligencias previas dictar auto de SP del artículo 641.1º de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, ya que basta, pues, que no aparezca claramente descartada la existencia de la infracción penal para que el proceso deba continuar, sin perjuicio del posterior juicio completo sobre la fundabilidad de la acusación que debe realizar el Instructor valorando la probabilidad de los hechos afirmados por los acusadores en su existencia objetiva y la probabilidad de la participación en los mismos de la persona a la que se quiere acusar.

En esta misma línea se pronuncia el auto de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 7ª, de 26 de octubre de 2001 (rec. 810/2001), que señala que el artículo 783.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, cuando regula el sobreseimiento que autoriza al instructor en supuestos en que una o alguna de las acusaciones presente escrito acusatorio, dispone aquella posibilidad en los supuestos en que los hechos no sean constitutivos de delito -2º del artículo 637-, o que no existan indicios racionales de criminalidad contra los acusados, en cuyo caso, se dice, dictará el sobreseimiento procedente al amparo de los artículos 637 a 641 de la Ley procesal. Delimitar aquel precepto al instructor en las posibilidades de sobreseimiento nada habría impedido al legislador citar expresamente el número respectivo de los artículos 637 a 641 como así lo hace en alusión al número 2º del primero de estos artículos; pero si no se realizó tal puntual referencia y específicamente se posibilitó la decisión de archivo en todo supuesto en que no aparezcan indicios de criminalidad, habrá de convenirse que la ausencia de tales indicios racionales puede revestir la forma del número 1º del artículo 641 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, esto es, por no resultar debidamente justificada la perpetración de los delitos que motivaron la incoación de la causa.

En sede constitucional tampoco se podría hablar, si se dicta un auto de sobreseimiento provisional (o libre), de vulneración de la tutela judicial efectiva, ya que como señala la Sentencia del Tribunal Constitucional 351/1993 de 29 de noviembre de 1993 (rec. 2257/1989), la decisión judicial de archivar unas diligencias previas, por estimar que los hechos objeto del proceso no son constitutivos de infracción penal, no es en sí misma lesiva del derecho a la tutela judicial efectiva, ya que éste no otorga a sus titulares un derecho incondicionado a la plena sustanciación del proceso, sino que es compatible con un pronunciamiento motivado del órgano judicial en fase instructora que la ponga término anticipadamente, siempre que el órgano judicial entienda razonadamente que los hechos investigados carecen de ilicitud penal (por todas, Sentencia del Tribunal Constitucional 203/1989, fundamento jurídico 3).

Protección constitucional también para quien está encartado en unas diligencias penales a que el proceso concluya. En efecto, la viabilidad de que se pueda dictar un auto de sobreseimiento provisional del artículo 641.1º Ley de Enjuiciamiento Criminal tiene también una base obvia destinada a evitar la apertura de un proceso penal contra una persona cuando de forma inmediata debería dictarse un auto de SP. Así, señala la Sentencia del Tribunal Constitucional 232/1998, de 1 de diciembre de 1998 (rec. 1862/1995), que el artículo 24.2 Constitución Española no protege sólo a quienes son objeto de una acción penal en su contra, sino también a todos cuantos acuden ante los Jueces y Tribunales en defensa de lo que creen sus derechos e intereses legítimos y, en consecuencia, también a quienes mediante la querella intentan la acción penal frente a los que reputan responsables de actos delictivos en su perjuicio. Pero, sentado lo anterior, hemos hecho hincapié igualmente en que la peculiar situación del posible implicado en el proceso penal, en función de su derecho de defensa y a

la presunción de inocencia presupone también la necesidad de no alargar innecesariamente la instrucción, una vez constatada suficientemente la inexistencia de indicios racionales de criminalidad, máxime cuando el legislador ha establecido un plazo máximo para investigar el delito. "De esta forma el órgano judicial, cuando se considere suficientemente informado con las pruebas practicadas para formar juicio concreto sobre los hechos, ha de proceder a la conclusión del sumario"(Sentencia del Tribunal Constitucional 89/1986).

(1) Lo explicita de forma detallada el auto de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 2ª, de 30 de mayo de 2001.

Audiencia Provincial de Barcelona, Sección 2ª, Auto de 30 de mayo de 2001, rec. 1341/2000: "El auto de acomodación procedimental constituye un filtro de la tipicidad del hecho, de manera que para su corrección procesal debe dictarse solo y cuando de las diligencias practicadas aparezcan unos hechos indiciariamente subsumibles en la parte objetiva de una figura de delito en los que haya intervenido también indiciariamente una o mas personas".