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TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

Diagnóstico Integral

sobre los tipos y

modalidades de violencia

Contra las mujeres

en el estado de Puebla

CAPTA AC CAPTA Diagnóstico Integral sobre los tipos y modalidades de violencia Contra las mujeres en

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

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Este Diagnóstico Integral sobre los tipos

y modalidades de violencia contra las mujeres

en el estado de Puebla, se realizó a través del

Fondo de aportación en Seguridad Pública 2016

Gobierno del Estado de Puebla

José Antonio Gali Fayad

Gobernador Constitucional del Estado

Diódoro Carrasco Altamirano

Secretario General de Gobierno

Jesús R. Morales Rodríguez

Secretario de Seguridad Pública

Arely Sánchez Negrete

Secretaria de Salud

Patricia Vásquez del Mercado

Secretaria de Educación Pública

Víctor Antonio Carranca Bourget

Fiscal General del Estado

María de Lourdes Martínez Medellín

Subsecretaría de Prevención del Delito

Daniel Vázquez Sentíes

Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública

Alejandro Romero Parra

Director del Centro Estatal de Prevención Social y de la Delincuencia

Isabel Aguilar Verdín

Secretaria General de Gobierno

Directora de Prevención del Delito

Óscar Alfredo Rivera Márquez

Director General de Control Policial

Nadia Navarro Acevedo

Directora del Instituto Poblano de las Mujeres

Analia Ramos Gómez.

Subdirectora de Asuntos Jurídicos del Instituto Poblano de las Mujeres

Poblano de las Mujeres Analia Ramos Gómez. Subdirectora de Asuntos Jurídicos del Instituto Poblano de las

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CAPTA

Asesores honoríficos

Mtra. Florinda Riquer Fernández

Dr. Roberto Castro Pérez

Investigadores y redactores

Psic. Cynthia Karina Bitar Tessán

Psic. Rosario Guadalupe Sánchez Pacheco

Dra. Zoila Jovita Ríos Coca

Ing. Norma Isabel Jiménez López

Ing. Alicia Mariana Vásquez León

Dra. Sofía Laura León Silva

Asistente

Andrea Iliana Barrita Martínez

Edición

Marcela Chacón Ruiz

Vásquez León Dra. Sofía Laura León Silva Asistente Andrea Iliana Barrita Martínez Edición Marcela Chacón Ruiz

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AC CAPTA

1.

ÍNDICE

2. INTRODUCCIÓN

A.

B.

Alcance del diagnóstico

Metodología

3.

MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN

1.

2.

3.

Internacional

Nacional

Local

4.

EL ESTADO DE PUEBLA EN DIVERSOS ESCENARIOS: ANÁLISIS CUANTITATIVO Y

CUALITATIVO DE LA INFORMACIÓN DISPONIBLE.

FORMAS Y MANIFESTACIONES DE LAS VIOLENCIAS CONTRA LAS MUJERES EN

A.

B.

Análisis geo refencial de la ocurrencia de casos de violencias contra las mujeres

según tipo y modalidad de la misma proveniente de los servicios

Lagunas y problemas en materia de datos sobre la violencia contra la mujer basados

en registros administrativos de los servicios.

5.

MUJER

ESTUDIOS DE CASO A VÍCTIMAS Y SOBREVIVIENTES DE VIOLENCIA CONTRA LA

6.

EL CONTEXTO Y LAS CAUSAS DE LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

A.

B.

C.

D.

El contexto general y las causas estructurales de la violencia contra la mujer en todos

sus tipos y modalidades

Factores causales y de riesgo de la violencia contra la mujer en todos sus tipos y

modalidades

Formas, consecuencias y costos de la violencia contra la mujer en todos sus tipos y

modalidades

Indicadores de la violencia contra la mujer

7.

MUJER

MEDIDAS ENCAMINADAS PARA HACER FRENTE A LAS VIOLENCIAS CONTRA LA

8.

ANEXOS TÉCNICOS

ANEXO TÉCNICO 1. CUESTIONARIO APLICADO A JÓVENES ESTUDIANTES

ANEXO TÉCNICO 2. DISEÑO DE LAS MUESTRAS

ANEXO TÉCNICO 3. REGISTROS ADMINISTRATIVOS

ANEXO TÉCNICO 4. MAPAS DE GEO LOCALIZACIÓN

ANEXO TÉCNICO 5. RESÚMENES DE TESTIMONIOS

ANEXO TÉCNICO 6. RUTA DE ATENCIÓN

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

SIGLAS

GLOSARIO DE TÉRMINOS

5. RESÚMENES DE TESTIMONIOS ANEXO TÉCNICO 6. RUTA DE ATENCIÓN REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS SIGLAS GLOSARIO DE TÉRMINOS

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Antecedentes.

Este Diagnóstico Integral se llevó a cabo con fondos del Programa Nacional para la

Prevención Social de la Violencia y la Delincuencia, a través de la reprogramación del FASP

2016 (FONDO DE APORTACIONES PARA LA SEGURIDAD PÚBLICA).

“Siendo la violencia contra las mujeres un delito lacerante para la sociedad, resulta

indispensable contar con un estudio a profundidad de carácter académico, sociológico,

antropológico y criminológico de las posibles causas que lo generan, así como las

consecuencias que produce en la sociedad y sus víctimas, ya que ante la ausencia de

estudios de éste tipo no es posible determinar líneas, programas o proyectos de prevención

que consideren la realidad del Estado de Puebla, con la complejidad y variedad en cada

una de las Regiones, pudiendo determinar así cuáles de los homicidios cometidos en

contra de las mujeres tienen que ver con actos de misoginia, de violencia previa y

discriminación, visualizando si se realizaron en el contexto familiar o social y cuáles tienen

una diversa motivación como parte de la problemática de la delincuencia organizada que

permea a todo el País.

Es por ello, que el Centro Estatal de Prevención de la Violencia y la Delincuencia del

Estado de Puebla, considera prioritario elaborar un Diagnóstico Estatal sobre los tipos de

violencia contra mujeres en una muestra de municipios donde se presenta la mayor

incidencia de éste fenómeno; asimismo sus productos y resultados, permitirán por primera

vez en el Estado, tener claridad sobre las causas que han generado y favorecido la

violencia contra las mujeres, hasta cristalizar en su más aberrante expresión, el feminicidio.

Derivado de lo anterior, la realización del Diagnóstico Integral que se presenta, constituye

una herramienta de trabajo, que a partir de conocer los factores de riesgo (predisponentes,

preparantes y desencadenantes) que han favorecido el incremento de este tipo de

violencia, permitirá implementar acciones integrales de protección que incidan en la

disminución de todo tipo de violencia en contra de las mujeres, beneficiando a las mujeres

que radican en los municipios de mayor incidencia de este tipo de violencia y a las del

Estado de Puebla en general”.

Derivado de los productos del estudio, podrán establecerse estrategias puntuales de

prevención de los delitos de violencia de género contra las mujeres, en sus diversas

modalidades, la violencia física, psicológica, sexual, económica o patrimonial.

Si bien es cierto existe una tipificación que sanciona estos delitos, resulta fundamental de

acuerdo a lo establecido por los Tratados Internacionales en la materia, el diseño de una

política pública con lineas en materia de prevención, atención y erradicación de la violencia

contra las mujeres.

Los resultados de los estudios que ahora presentamos, permiten tener información que da

respuesta, a la exposición de motivos del Programa Nacional para la Prevención Social de la

Violencia y la Delincuencia

Para desarrollar este proyecto, el Consejo Estatal de Coordinación del Sistema Nacional de

Seguridad Pública, con la asistencia del Centro Estatal de Prevención Social de la Violencia y

la Delincuencia, llevó a cabo la contratación de la Clínica de atención psicológica CAPTA A.C.,

en virtud de ser una organización con la experiencia requerida en la realización de estudios,

investigaciones y diagnósticos en materia de género y derechos humanos.

El documento jurídico que da legalidad a este acuerdo quedó debidamente formalizado con

fecha 2 de noviembre del año en curso. Por lo que el Diagnóstico Integral fue llevado a cabo

desde el día 2 de noviembre hasta el 12 de diciembre del año 2016.

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Fue así que nos dimos a la tarea de realizar un análisis cuantitativo y cualitativo para obtener

una primera aproximación a la situación actual en lo referente a la violencia de género contra

las mujeres en el estado de Puebla, en sus diversos tipos y modalidades.

El motivo de llevar a cabo un acercamiento a una problemática de tales características debe

ser -y esa es su finalidad última- contribuir en la orientación de acciones para la prevención y

acción.

Para lograrlo fue menester conocer la infraestructura con la que cuenta la entidad. En el

marco de la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida libre de Violencia del estado de

Puebla, la entidad cuenta con un Consejo Estatal de Prevención, Atención y Sanción de la

Violencia contra las Mujeres que puede: crear refugios, implementar modelos de atención y

programas estatales de atención.

Las instituciones orientadas a brindar atención a las mujeres en situación de violencia en

materia de justicia en el estado de Puebla son: La Fiscalía General, que concentra dentro de

sí: la Fiscalía Especializada en Delitos de Género, la Coordinación de Agencias

Especializadas, la Dirección de Atención a Víctimas del Delito, así como el Centro de Justicia

para las Mujeres. Todas estas áreas son dependientes de la Fiscalía General Jurídica de

Derechos Humanos y Atención a Víctimas del Delito. Existe también una mesa de

investigación del delito de Trata de Personas dependiente de la Fiscalía de Delitos de Alto

Impacto.

para la atención en aspectos integrales, es decir, psicológicos, médicos y de trabajo social,

cuenta con el Instituto Poblano de las Mujeres, las instancias municipales para la mujer y la

Unidad Especializada en Atención a la Violencia Familiar y Sexual ubicada en el Hospital

Regional de la zona norte de Puebla.

Y

Como puede verse, la entidad cuenta con un amplio abanico de instancias orientadas a

atender la violencia; era preciso incorporarlas en el estudio pues resultaba de importancia

conocer las características de la atención.

Un elemento importante a destacar es la violencia feminicida de la que han sido objeto

estudiantes universitarias. Si bien toda víctima de feminicidio tiene el mismo valor, llama la

atención el número de víctimas jóvenes universitarias en el estado de Puebla, que a diferencia

de otros estados de la República, está representando una constante.

Éste grupo, de mujeres estudiantes, con condiciones específicas de vulnerabilidad como sus

edades tempranas, que generalmente viven solas, aunado a que es en la etapa de noviazgo

en donde inicia el ciclo de violencia en el entorno de pareja, requiere de un estudio específico,

que permitirá formular eficaces acciones de prevención y atención a la violencia de género

contra las mujeres.

En base a ello, se consideró fundamental el levantamiento de entrevistas a mujeres

estudiantes de educación media superior y superior, a fin de analizar las causas que dan

origen a los diversos tipos de violencia que a través del estudio se detectan y que constituyen

las primeras señales de alarma por ser una violencia considerada sútil y minimizada por su

invisibilización, tanto por cuestiones culturales, como por el silencio en que viven sus víctimas.

Según la Organización Mundial de la Salud 3 de cada 10 adolescentes denunciaron haber

vivido violencia en el noviazgo, el restante puede formar parte de la cifra negra motivada por

poca cultura de la denuncia y el temor al agresor; a pesar de que la mayoría de mujeres que

acuden a las instancias de atención y de procuración de justicia refieren haber vivido la

la

violencia de pareja desde la etapa de noviazgo, pocos son los estudios que dan cuenta de ello

menos aún los que reúnen mayor información al respecto a través de la entrevista directa.

y

Siendo además que en el estado de Puebla, se realiza un hecho sin precedentes la

Secretaría de Educación Pública del estado, a través de su Dirección de Educación

Tecnológica, suscribió un Acuerdo, a fin de emprender acciones conjuntas para la

incorporación del enfoque de género y lograr erradicar la violencia contra las mujeres en las

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instituciones de educación media superior y superior, a través de mecanismos preventivos

aún no delimitados, así como el compromiso de atender los diversos tipos de violencia de

género que pudieran referir sus estudiantes.

Este acuerdo, que se denominó Acuerdo por una vida libre de violencia contra las mujeres

entre la Secretaría de Educación Pública y escuelas de nivel medio superior y superior, fue

suscrito el 12 de julio del año en curso, en éste contexto CAPTA A.C, considera relevante la

realización del análisis en ésta Población, en atención a la posibilidad de aportar mayores

elementos para determinar los tipos y modalidades de la violencia entre la población

estudiantil en la que inicia la violencia de género, así como detectar los factores de riesgo con

la finalidad de realizar las propuestas de prevención pertinentes.

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2.

INTRODUCCIÓN

El documento que aquí presentamos contiene los resultados del “Diagnóstico Integral sobre

los tipos y modalidades de violencia contra las mujeres en el estado de Puebla”, que se llevó a

cabo en el mes de noviembre de 2016, por la Clínica de Atención Capta, AC.

Estos resultados son una aproximación diagnóstica sobre la problemática de violencia de

género en el estado, misma que fue llevada a cabo mediante tres estudios específicos:

1. Los registros administrativos de los meses de junio de 2015 a junio de 2016 de las

siguientes instituciones que atienden a las mujeres en situación de violencia en el estado: la

Fiscalía General de Justicia; el Centro de Justicia para las Mujeres; el Instituto Poblano de las

Mujeres; la Secretaría de Salud y la Secretaría de Seguridad Pública.

2. Los tipos y modalidades de violencia que afectan con mayor frecuencia a jóvenes

estudiantes de educación media superior y superior de 11 municipios del estado con la mayor

cantidad de casos de violencia atendidos, con base en la información obtenida del análisis de

los registros administrativos.

3. Las experiencias de algunas mujeres que viven o han vivido en situación de violencia,

algunas de ellas, usuarias de servicios de atención integral en el Centro de Justicia para las

Mujeres y el Instituto Poblano de las Mujeres, en la capital del estado y en la ciudad de

Tehuacán, en donde existen estas instancias municipales.

Con base en estos tres estudios, este documento muestra algunos de los elementos

fundamentales para comprender -si bien de manera focalizada- la problemática de la violencia

de género en el estado.

Ahora bien, si vamos más allá de la etimología de la palabra “diagnóstico” encontramos que,

con este, no sólo se busca conocer algo. Siguiendo a Scarón de Quintero, 1985: 26, citada

por Arteaga Basurto y González Montaño (2011:83) "el diagnóstico es un juicio comparativo

de una situación dada con otra situación dada" ya que lo que se busca es llegar a la definición

de una situación actual que se quiere transformar. La que se compara, valorativamente, con

otra situación que sirve de norma o pauta.”

El documento que a continuación presentamos es -entonces- no sólo un acercamiento a la

compleja problemática de violencia de género en el estado de Puebla, que es un problema de

grandes dimensiones, sino la comparación de los datos con él obtenidos con los datos de

otros estudios realizados a nivel nacional, como son el de la Comisión Nacional para Prevenir

y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM, 2012), coordinado por Riquer y Castro

y la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011, del Instituto

Nacional de Estadística y Geografía .

El propósito de hacer esta comparación es situar la realidad de Puebla en el contexto nacional

de la violencia contra las mujeres por motivos de género. Los hallazgos de los estudios aquí

presentados no están aislados de la realidad nacional (e incluso internacional), sino que

forman parte de ella y por lo tanto, aunque contienen elementos específicos, no podemos

negar que se dan dentro de una lógica determinada por elementos que van más allá de lo

local.

Por ello, consideramos que los estudios focalizados no deben ser desestimados, pues es la

aproximación más inmediata la que nos da la posibilidad de entender las circunstancias de

vida de ciertos sectores de la sociedad. El tipo de aproximaciones como el que ahora

presentamos, brindan la posibilidad de atender las necesidades concretas de grupos más

específicos de la población, al tiempo que nos permite situar estas necesidades en el contexto

más amplio de la violencia de género contra las mujeres en el resto del país.

Lo que el lector encontrará en este documento es entonces, el producto de los tres estudios

ya mencionados. El primero, el referente a los datos obtenidos mediante los registros

administrativos de las instituciones que se encargan de atender, investigar y/o prevenir la

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violencia contra las mujeres a nivel estatal; el segundo, el referente a las mujeres que viven o

han vivido en situación de violencia; y el tercero, el que nos permite acercarnos a la realidad

de violencia que viven las mujeres jóvenes estudiantes de educación media superior y

superior. Asimismo, contiene las recomendaciones que, desde esta Asociación y con base en

los resultados, consideramos deberán implementarse en el estado a fin de atender con mayor

eficacia la problemática de violencia contra las mujeres que se vive en el estado de Puebla.

A.

ALCANCES DEL DIAGNÓSTICO

Como ya se mencionó, el Diagnóstico está integrado por tres estudios que permiten conocer

tres aspectos diferentes de la violencia contra las mujeres en el estado de Puebla:

1) Los tipos y modalidades de violencia contra las mujeres que con mayor frecuencia son

atendidas en las instituciones del estado que tienen entre sus objetivos su atención, ya sea

ésta integral o en el aspecto específico de justicia, y establecer la ubicación geográfica -en el

territorio estatal- y la incidencia de los tipos de violencia atendidos en dichos servicios.

Nos da, asimismo, elementos para entender la forma en la que las instituciones atienden a las

mujeres en situación de violencia y permite un acercamiento a las necesidades de formación

de los prestadores de servicios, con respecto de la violencia de género.

2) Es también, un trabajo que nos permite una aproximación a la subjetividad de algunas

mujeres que han logrado romper el círculo de la violencia, usuarias de servicios integrales y

de justicia. Nos aporta elementos para conocer sus circunstancias de vida y sus vivencias

sobre las violencias vividas a lo largo de -muchas veces- más de una década, así como

aquéllos que pudieron ser preponderantes para superar esa situación.

3) Finalmente, aporta elementos de mucha utilidad para conocer los tipos y modalidades de

violencia que viven las jóvenes estudiantes, así como para tener una aproximación a las

circunstancias en las que dichas violencias se presentan.

Como limitaciones importantes tuvimos que enfrentarnos a la falta de cooperación de algunas

de las instituciones que debíamos observar, y que los registros administrativos de estas no

siempre son homogéneos, ni todas las instituciones asientan sus casos de la misma forma, ni

atienden a las mismas variables.

No obstante, los datos aquí contenidos sí pueden ser considerados representativos de la

situación actual de violencia que viven las mujeres poblanas, aunque reconocemos y

destacamos la importancia de que se lleven a cabo otros estudios con otras poblaciones más

específicas, tales como mujeres LGTTBI, mujeres viviendo con alguna discapacidad, mujeres

indígenas, etcétera. No obstante, los resultados aquí presentados aportan datos muy

interesantes que deben ser tomados en cuenta y que son un punto de partida importante en lo

que respecta a la situación de violencia contra las mujeres en el estado de Puebla.

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Objetivos.

A efecto de desarrollar el trabajo, definimos los siguientes objetivos:

Objetivo general.

Elaborar un diagnóstico integral de tipo cuantitativo y cualitativo, sobre la situación actual de

violencia contra las mujeres por motivos de género en el estado de Puebla, que permita

identificar los tipos y modalidades de violencia que con mayor frecuencia son atendidos y

vividos por las mujeres, así como los elementos estructurales causantes de dichas violencias,

a fin de generar conocimiento que permita hacer propuestas de políticas públicas que orienten

acciones tendientes a prevenir, disminuir y -finalmente- erradicar la violencia contra las

mujeres.

1.

2.

3.

4.

5.

6.

Objetivos específicos.

Identificar la oferta y ubicación geográfica de los servicios de atención integral y los de

procuración de justicia existentes en el estado, de las siguientes instituciones: el Centro

de Justicia para las Mujeres, el Instituto Poblano de las Mujeres, la Secretaría de

Seguridad Pública, la Fiscalía General de Justicia y la Secretaría de Salud.

Ubicar geográficamente la incidencia de casos atendidos por estas instituciones,

identificando los tipos y modalidades de violencia que fueron atendidos en el período que

va de junio de 2015 a junio de 2016, con base en los registros administrativos

proporcionados por las mismas instituciones.

Tener un acercamiento a la respuesta institucional hacia las demandas de atención de

las mujeres víctimas de violencia en lo referente al acceso a la justicia y a la atención

integral.

Tener una aproximación a la subjetividad de las mujeres usuarias de los servicios

mencionados, a fin de identificar aquéllos elementos que pudieran ser detonantes para

que las mujeres que viven en situación de violencia, acudan a alguno de estos servicios.

Identificar los tipos y modalidades de violencia que se presentan en el estado de Puebla.

Frecuencia con que se presentan cada uno de los tipos y modalidades de violencia

contra las mujeres, que se identificaron a través del presente diagnóstico.

7.- Diseñar, a partir de los resultados obtenidos estrategias de prevención y atención a los

diversos tipos y modalidades de violencia contra las mujeres en el estado de Puebla.

B. METODOLOGÍA

El logro de la igualdad efectiva entre mujeres y hombres en nuestra sociedad pasa por el

planteamiento de políticas públicas que incidan directamente sobre las desigualdades de

género, para ello es indispensable contar con información que las ponga de manifiesto. Si la

desigualdad no se visibiliza y no se cuantifica, no se percibe como problema y, por tanto, no

se aprecia la necesidad de intervenir sobre ella.

En México, datan de los años noventa los primeros esfuerzos por aproximarse a la magnitud

de la violencia en el hogar por medio de encuestas. Para finales de la década, la violencia en

casa se empezó a incorporar con algunas preguntas a encuestas como la Nacional de Salud

Reproductiva con población derechohabiente 1998 del IMSS; la Encuesta Nacional de Salud

2000 (ENSA) de la Secretaría de Salud; la Encuesta Nacional de la Juventud 2000 (ENAJUV)

del Instituto Mexicano de la Juventud y la Encuesta Nacional de Salud Reproductiva 2003

(ENSAR) de la Secretaría de Salud (Riquer y Castro, 2008, pp. 11-28).

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Casi una década después, en 2003, se realizaron las primeras dos encuestas de carácter

nacional abocadas específicamente a la medición de la violencia contra las mujeres en el

hogar: la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2003

(ENDIREH 2003) del Instituto Nacional de las Mujeres y el Instituto Nacional de Estadística y

Geografía (INEGI), y la Encuesta Nacional sobre Violencia contra las Mujeres, 2003 (ENVIM

2003) de la Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública. Tres años más tarde,

en el 2006, se replicaron la ENVIM y la ENDIREH.

La ENDIREH 2011 fue la tercera edición de esta encuesta de carácter nacional. En esta,

además de explorar los tipos de violencia de pareja (conyugal y en el noviazgo) en el hogar,

exploró la violencia en ámbitos educativos y laborales, y la violencia comunitaria (Casique y

Castro, 2012.:5) En 2015, se hizo el levantamiento de la edición correspondiente pero aún no

se cuenta con resultados.

En este punto vale la pena citar a Riquer y Castro (2012:29), en su análisis de la ENDIREH

2011:

Con el análisis de la tercera edición de la ENDIREH, (…) se ha acumulado evidencia

dura y consistente acerca de un hecho incontrovertible: las mujeres están expuestas al

riesgo de sufrir violencia física, sexual, emocional y económica, no sólo en su relación

de pareja, sino también en su familia más amplia, así como en el trabajo, en la escuela y

en el espacio público. Este riesgo se debe, ante todo, al mero hecho de ser mujeres.

Hay tendencias claramente establecidas, como que la violencia emocional siempre es la

de mayor prevalencia, seguida de la económica, luego de la física y al final la violencia

sexual.

En esa línea es importante señalar que en atención al artículo 42, Fracción XII, de la

LGAMVLV

sobre las fuentes, orígenes y factores que producen y reproducen la violencia contra las

, en 2011-2012 bajo el auspicio de CONAVIM, se llevó a cabo el Estudio nacional

1

mujeres (Riquer y Castro, 2012), con el propósito de indagar sobre las violencias que se

ejercen en contra de las mujeres, más allá del hogar, esto es, la que tiene lugar en las

instituciones y en los espacios públicos.

Cabe decir que en esos años empezó el interés en el ámbito gubernamental sobre todo en y

desde la LXI Legislatura de la Cámara de Diputados /as, específicamente entre diputadas de

las Comisión Especial para el Seguimiento de los Feminicidios y la Comisión de Equidad y

Género de dicha Legislatura, por el feminicidio y las violencias sexuales. Así, y sin restarle

importancia a la violencia contra las mujeres que ocurre en el hogar, el panorama se abrió

para contar con información y análisis de todas las expresiones de la violencia contra las

mujeres por ser mujeres en cualquiera de sus ámbitos de ocurrencia.

En el caso específico del estado de Puebla, ha habido esfuerzos por aproximarse al

conocimiento del fenómeno de la violencia de género (Marroni, 2004; Montiel 2009; Castro,

2012; Oseguera y Espíndola 2012; Aragón 2014); así como por medir su prevalencia. Al

respecto, las referencias obligadas son las ENDIREH 2006 y 2011 para la entidad.

Estas aproximaciones y otros esfuerzos como los del Observatorio de Violencia Social y de

Género en la Sierra Norte de Puebla (2008) y del Observatorio de Violencia Social y de

Género de la Ciudad de Puebla de la Universidad Iberoamericana (2009), indican que los

estudios aquí presentados, no se llevaron a cabo sobre un vacío de información.

Todos estos trabajos, nos hablan de la necesidad de conocer el fenómeno de la violencia,

contabilizarlo y explicarlo desde la estadística, pero también desde los imaginarios sociales y

simbolismos de los actores involucrados en el fenómeno; esto es, la forma en la que se

interpreta individual y socialmente la violencia contra las mujeres.

1 Realizar un Diagnóstico Nacional y otros estudios complementarios de manera periódica con perspectiva de

género sobre todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas, en todos los ámbitos, que proporcione

información objetiva para la elaboración de políticas gubernamentales en materia de prevención, atención, sanción y erradicación de la violencia contra las mujeres.

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En ese marco, y de acuerdo con orientaciones generales de las ciencias sociales, nos

decantamos por una metodología mixta, esto es, por una aproximación cualitativa y

cuantitativa. La metodología mixta, en boga desde hace varios años en las ciencias sociales,

tiene la virtud de mostrar un mismo fenómeno en su estática y su dinámica. Es decir, permite

verlo como un proceso, a partir de técnicas cualitativas, y como foto fija, por medio de técnicas

cuantitativas.

Tal y como lo menciona Sagot (2000: 14) “mientras que la investigación cuantitativa analiza el

mundo social en términos de variables y produce datos numéricos, la investigación cualitativa

es una fuente para obtener ricas descripciones y explicaciones sobre los procesos en

contextos locales, narradas en las propias palabras de los y las participantes.”

En lo que respecta a la aproximación cuantitativa que llevamos a cabo se incluyó, como

fuente primaria, el método o técnica de la encuesta por medio de la aplicación de un

cuestionario con preguntas cerradas aplicado a una muestra de estudiantes mujeres de

educación media y media superior.

Nos decantamos por esta técnica ya que, de acuerdo con Anguita y otros (2002: 143):

La técnica de encuesta es ampliamente utilizada como procedimiento de investigación,

ya que permite obtener y elaborar datos de modo rápido y eficaz.

Se puede definir la encuesta, siguiendo a García Ferrando, como «una técnica que

utiliza un conjunto de procedimientos estandarizados de investigación mediante los

cuales se recoge y analiza una serie de datos de una muestra de casos representativa

de una población o universo más amplio, del que se pretende explorar, describir,

predecir y/o explicar una serie de características». Para Sierra Bravo, la observación por

encuesta, que consiste igualmente en la obtención de datos de interés sociológico

mediante la interrogación a los miembros de la sociedad, es el procedimiento

sociológico de investigación más importante y el más empleado.

El cuestionario es el instrumento que elegimos, pues permite estandarizar e integrar el

proceso de recopilación de datos. El cuestionario que aplicamos

consistió de varias

preguntas que buscaban, por un lado, ubicar a las estudiantes en sus contextos, por lo que

contienen preguntas relativas a su edad, estado civil, relación de pareja, lugar de procedencia

y personas con las que viven; por otro lado, estuvo centrado en recoger información respecto

de la violencia vivida tanto en la infancia como en la actualidad.

2

La violencia que viven las mujeres tiene diversos matices y expresiones, manifestaciones y

consecuencias diferentes. Por eso es importante clasificarlas y analizarlas por separado.

Los estudios llevados a cabo, estuvieron centrados en conocer los diversos tipos y

manifestaciones de la violencia en el estado de Puebla, con base en las definiciones de la

LGAMVLV, que reconoce como los tipos de violencia, la física, emocional o psicológica,

sexual, económica y patrimonial.

Cada uno de estos tipos de violencia tienen múltiples manifestaciones, que no siempre son

reconocidos como violencia ya sea porque son vistos como “normales” o porque no se

identifican como conductas violentas por no ser graves.

Por tal motivo, el cuestionario incluyó –para cada tipo- múltiples respuestas posibles que

intentan únicamente situar la conducta dentro del tipo específico, pero que –para fines de este

estudio- no son relevantes.

Así, tenemos que la violencia física se identificó con preguntas relativas a algún daño físico

que hubieran experimentado, e incluyó cuestiones que van desde empujones, bofetadas,

golpes con el puño u otros objetos, heridas con arma blanca, ataduras y encierros.

2 Puede consultarse el cuestionario en el Anexo Técnico 1.

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La violencia psicológica incluyó elementos como gritos, humillaciones, intentos de control,

reproches, amenazas, discriminación e insultos.

La violencia sexual exploró alternativas como tocamientos, insinuaciones, preguntas de tipo

sexual, acoso y violación.

La violencia patrimonial quedó establecida con criterios asociados a la destrucción de

pertenencias, tales como celulares, útiles escolares, maquillaje y ropa.

La violencia económica fue delimitada con manifestaciones tales como restricción de dinero,

prohibición de trabajar y supervisión de sus gastos.

La investigación se realizó sobre una muestra de mujeres, representativa de un colectivo

más amplio, utilizando procedimientos estandarizados de interrogación con el fin de conseguir

mediciones cuantitativas sobre una gran cantidad de características objetivas y subjetivas de

la población.

Los criterios de selección se hicieron tomando en consideración la información de registros

administrativos por municipio proporcionados por las Instituciones poblanas que atendieron

casos de violencia, durante el periodo junio de 2015 a junio de 2016.

Con estos datos se formaron tres grupos de municipios, de acuerdo al número de casos

atendidos. La distribución de frecuencias obtenida muestra que en el grupo de

alta frecuencia conformado por 20 municipios se concentran el 94% de los casos atendidos;

existe otro grupo de 137 municipios de mediana frecuencia (1 a 69 casos) y otro grupo de 60

municipios sin registros.

En razón de que en los municipios de alta frecuencia las mujeres están más expuestas al

riesgo de violencia, la investigación de campo se realizó en una muestra representativa de

11 municipios seleccionados de forma aleatoria de este grupo de municipios. 3

Se aplicaron 2,147 cuestionarios en 11 municipios seleccionados. En la primera etapa para

selección de los municipios a visitar, se construyó el marco muestral con la información de

casos de victimas atendidas por instituciones del estado de Puebla según municipio de

ocurrencia, tomando aquellos de mayor frecuencia. (Ver anexo metodológico).

Municipios con registros Municipios con 1 Elaboración 2 administrativo 3 mayores casos 4 del marco
Municipios con
registros
Municipios con
1
Elaboración
2
administrativo
3
mayores casos
4
del marco
s de casos de
de violencia
muestral
violencia
contra las
Calculo del
Tamaño de la
Muestra
representativa
contra las
mujeres
mujeres

La selección de las escuelas estuvo a cargo de la Secretaría Estatales de Educación Pública

y de Gobierno, el criterio de elección fue priorizar a escuelas de los municipios elegidos

3 La muestra se calculó con el 99% de confianza y un error muestral de 0.05

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

que suscribieron el Acuerdo institucional del 12 de julio del año en curso, habiéndose

aceptado la población de la muestra por las Autoridades Gubernamentales.

En la segunda etapa del muestreo la elección de las escuelas no fue probabilística, sino

tomando un criterio de accesibilidad a escuelas que contaran con Acuerdo firmado.

Tomando como base el listado de escuelas que suscribieron el Acuerdo institucional del 12 de

julio del año, se hizo la selección de instituciones a encuestar.

Una vez elegidas las escuelas, se calculó la tercera etapa de muestreo acuerdo al

tamaño de la población femenina escolar (ver anexo cuadro)

   

Total de

Alumnas a

Municipio

Nombre de la Escuela

Alumnas

encuestar

N

n

Amozoc De Mota

Universidad Politécnica de Amozoc

362

179

Atlixco

Instituto Tecnológico Superior de Atlixco

304

141

Huauchinango

Instituto Tecnológico Superior de

384

113

Huauchinango

Huejotzingo

Universidad Tecnológica de Huejotzingo

844

137

 

Benemérito Instituto Normal del Estado

1086

216

"Gral. Juan Crisóstomo Bonilla"

Puebla

Escuela Normal Superior del Estado de

362

155

Puebla

San Andrés Cholula

Bachillerato General Oficial Cuauhtémoc

410

222

San Juan

Instituto Jaime Torres Bodet

229

181

Cuautlancingo

Santa María

Bachillerato General Oficial Vicente Suarez

208

152

Coronango

Tehuacán

Instituto Tecnológico de Tehuacán

1988

238

Universidad Tecnológica de Tehuacán

485

144

Teziutlán

Instituto Tecnológico Superior de Teziutlán

820

145

Zacatlán

Instituto Tecnológico Superior de La Sierra

706

134

Norte de Puebla

Puesto que, en un acercamiento inmediato anterior a la aplicación, tanto las/os profesores

como las alumnas manifestaron en su mayoría desconocer sobre el tema de la violencia de

género, previa a la aplicación, se hacía una presentación de la situación de violencia en el

estado y la importancia de la obtención de información real.

Posteriormente se presentaba al equipo de trabajo y se solicitaba su colaboración para

participar en el estudio, respondiendo al cuestionario y enfatizando la importancia de dar

respuestas honestas. Se les explicaba la manera en la que deberán responder a cada una de

las preguntas, se aseguraba la confidencialidad de los datos y se procedía a repartir los

cuestionarios. Cuando las jóvenes tenían alguna duda, una persona del equipo se acercaba

para resolverla de manera personalizada.

El tiempo de aplicación era de aproximadamente 45 minutos, desde que se entregaban los

cuestionarios, hasta que se recogían. El tiempo aproximado de estancia en cada escuela, era

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

CAPTA

de 4 horas aproximadamente, debido al tiempo que se utilizaba para la presentación ante las

autoridades escolares, la charla con el profesorado y el sondeo preliminar del conocimiento

del tema entre las alumnas. Este tiempo en la mayoría de las ocasiones se prolongó porque,

generalmente al término de la aplicación, algunas chicas solicitaban hablar de manera

personal con alguna de las psicólogas que forman parte del equipo.

A las referidas estudiantes se les proporcionó terapia breve de contención psicológica que

necesitaban en ese momento y se les dotó de un directorio de los servicios que existen en

todo el estado y a los que pueden acudir en busca de asesoría o apoyo psicológico, jurídico o

médico. Este directorio fue elaborado por el equipo de trabajo y es una síntesis del que

elaboró el Instituto Poblano de las Mujeres.

IMÁGENES EVIDENCIA DEL TRABAJO EN CAMPO

APLICACIÓN DE CUESTIONARIOS

Poblano de las Mujeres. I MÁGENES EVIDENCIA DEL TRABAJO EN CAMPO A PLICACIÓN DE CUESTIONARIOS Noviembre

Noviembre 11, 2016

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

CAPTA

Noviembre 14, 2016
Noviembre 14, 2016

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

CAPTA

Noviembre 15, 2016

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

CAPTA

Noviembre 16, 2016

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC
TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC
TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

CAPTA

Noviembre 17 y 18, 2016

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC
TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC
TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

Ahora bien, para establecer la muestra de participantes en la encuesta, se determinó la

población total de mujeres en instituciones de educación media superior y superior. La

información se obtuvo de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de

Educación Superior (ANUIES) y de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en su portal

oficial de Internet.

4

La selección de las escuelas estuvo a cargo de la SEP estatal en coordinación con la

Secretaria de Gobierno del estado, considerando como prioridad aquellas escuelas que

suscribieron el Acuerdo para garantizar el derecho de las mujeres a una vida libe de violencia

en la educación pública media superior y superior, suscrito con fecha 12 de julio del año en

curso, entre el Gobierno del estado, a través de la Secretaría de Educación Pública y las

Instituciones Académicas.

Otra fuente que se utilizó para la aproximación cuantitativa -como fuente secundaria- fueron

de casos atendidos por el Centro de Justicia para las Mujeres, el

Instituto Poblano de las Mujeres, la Fiscalía General de Justicia y la Secretaría de Seguridad

Pública, esta última con referencia a la línea telefónica de urgencias 911 (antes 066), para su

sistematización y análisis.

los registros administrativos

5

Con base en la información obtenida por medio de dichos registros, se pudo llevar a cabo la

selección de aquéllos a los que acudiríamos para levantar la encuesta; se hizo una selección

aleatoria de 11 de ellos, tomando como base los 20 municipios con mayor incidencia de casos

atendidos, según datos asentados en los registros administrativos consultados.

Los 11 municipios seleccionados fueron: Amozoc, Atlixco, Coronango, Cuautlancingo,

Huauchinango, Huejotzingo, Puebla, San Andrés Cholula, Tehuacán, Teziutlán y Zacatlán.

Por su parte, la aproximación cualitativa se basó, principalmente, en el análisis de las

experiencias de mujeres que viven o han vivido en situación de violencia, principalmente por

parte de sus parejas, lo que nos permitió también tener un acercamiento a la forma en la que

las instituciones de justicia y de atención integral atienden la problemática.

De acuerdo con Sagot (2000), una de las mayores fortalezas de la metodología cualitativa

es que “permite una mejor comprensión de las dimensiones subjetivas y simbólicas del

comportamiento humano, así como de los procesos vividos por los actores sociales.” (p.14).

En otras palabras, la metodología cualitativa nos permite explicar los fenómenos desde el

punto de vista de los actores.

Esta aproximación metodológica nos permitió, de alguna manera, tener una aproximación a la

ruta crítica que siguen las mujeres en Puebla para salir de la violencia en la que han estado

viviendo, la mayoría de las veces, durante décadas.

Siguiendo a Sagot (2000: 7)

La Ruta Crítica nos abre una puerta y nos lleva por los caminos que toman las mujeres

para salir de su situación de violencia. La Ruta empieza con la decisión y determinación

de las mujeres de apropiarse de sus vidas y las de sus hijos. Siguiendo esta Ruta,

conocemos los factores que impulsan a las mujeres a buscar ayuda, las dificultades

encontradas para llevar adelante tal decisión, sus percepciones sobre las respuestas

institucionales, y las representaciones sociales y significados sobre la violencia

intrafamiliar que existen entre el personal de las instituciones que deben ofrecer

respuestas a este serio problema de salud pública. Al fin, aprendemos sobre sus

frustraciones y resignaciones que, en muchos casos, las llevan otra vez a la situación de

violencia.

4

Para una explicación detallada y mejor comprensión de la forma en la que se realizó el diseño de la muestra,

tanto de las estudiantes como de los municipios a los que acudimos, consúltese el Anexo Técnico 2.

5 Estos registros, tal y como fueron entregados por las instituciones mencionadas, pueden ser consultados en el

Anexo Técnico 3.

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

La técnica que utilizamos fue, en el caso de las mujeres, el relato audio grabado de sus

testimonios sobre las experiencias vividas. Obtuvimos 14 testimonios de distintas mujeres: 3

usuarias del Centro de Justicia, 2 del Instituto Poblano de las Mujeres en Puebla y 5 del de

Tehuacán; así como 4 testimonios de mujeres estudiantes de educación superior.

El criterio para su selección fue, en el caso de las mujeres en situación de violencia, que

fueran precisamente usuarias de los servicios. En los términos de referencia se acordó llevar

a cabo estudios de caso, sin embargo esto no fue posible como tal, dada la dificultad para

acceder a los expedientes de las mujeres y obtener un mayor número de casos para realizar

el análisis, por lo que con pleno apego al derecho y al respeto a la confidencialidad, fueron las

titulares de los servicios quienes propusieron a las mujeres que nos brindaron sus

testimonios.

6

En cuanto a las jóvenes la aproximación fue diferente, ya que fueron ellas quienes se

acercaron al equipo y pidieron ser incluidas en los testimonios que fueron audio grabados,

aseverando que tenían interés de aportar sus historias de vida y ello permitiera evitar que

otras jóvenes vivieran las mismas situaciones de violencia.

Todos estos testimonios nos permitieron entender la problemática desde la visión de las

mujeres; entender el fenómeno de la violencia desde sus muy personales y particulares

puntos de vista, sus vivencias y experiencias, las situaciones con respecto al acceso a la

justicia. Asimismo nos permitieron identificar elementos en común que pueden considerarse

claves para fines de este estudio. Aportan información relevante sobre la o las violencias

vividas, el ámbito en el que han sido experimentadas, el tiempo que han vivido en dicha

situación de violencia. Describen, asimismo, el momento en el que estas mujeres deciden

romper el silencio y describen las circunstancias que posibilitan la solicitud de ayuda. 7

Considerando que se ha afirmado que la impunidad es un elemento importante en el

incremento de violencia feminicida, hicimos una observación más cercana a la respuesta de

las instituciones de justicia, con el fin de entender si había o no dificultades en el acceso a la

justicia.

Ahora bien, ya hemos dicho que la ruta crítica es un proceso dinámico y relacional, ya que

involucra tanto a la mujer que busca la ayuda, como a la institución que la atiende. Para fines

de este estudio, nos interesó únicamente la respuesta institucional de las instituciones del

gobierno a las demandas de las mujeres, no así la de las organizaciones no

gubernamentales.

Esta respuesta institucional a las demandas de las mujeres es multidimensional, ya que

incluye la detección, el registro, atención y prevención de la violencia desde diferentes

aspectos como el médico, el psicológico, el de justicia y el de educación.

En teoría, estos servicios son brindados desde el enfoque de género y de respeto a los

derechos humanos de las mujeres.

Desde esta perspectiva, consideramos de fundamental importancia tener un acercamiento a

las respuestas obtenidas en las instituciones gubernamentales, por parte de las mujeres

afectadas por la violencia, lo que se logró con los testimonios recogidos; pero también

quisimos recoger la visión del proveedor de servicios.

6

Puede consultarse un extracto de estos testimonios en el Anexo Técnico 5. Para conocerlos completos, están

los materiales audio grabados.

Esto último en el caso específico de las usuarias de los servicios. Puesto que las jóvenes no cumplían con el

criterio de ser usuarias de servicios, sus testimonios son útiles en el sentido de caracterizar la violencia que es

ejercida sobre mujeres jóvenes y nos permitió también establecer criterios de similitud con las mujeres de más edad.

7

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

CAPTA

IMÁGENES EVIDENCIA DEL TRABAJO EN CAMPO

ENTREVISTAS A FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y A VÍCTIMAS

Noviembre 11 al 18, 2016

I MÁGENES EVIDENCIA DEL TRABAJO EN CAMPO E NTREVISTAS A FUNCIONARIOS PÚBLICOS Y A VÍCTIMAS Noviembre

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

Para ello, tuvimos conversaciones con las titulares de las instancias de atención como el

Centro de Justicia; el Instituto Poblano de las Mujeres; la Fiscalía Especializada en Delitos de

Género; del Grupo de Respuesta Inmediata de la Secretaría de Seguridad Pública, que

atiende el número de emergencias 911 (antes 066) en el Centro de Control, Comando,

Comunicación, Cómputo y Calidad (C5); y con la Coordinadora de Agencias Especializadas.

También, se conversó con proveedoras de servicios tales como médicas, psicólogas y

trabajadoras sociales del Centro de Justicia, del Instituto Poblano y de la Unidad

Especializada en Atención a la Violencia Familiar y Sexual del Hospital Regional de la zona

norte de Puebla.

Estas conversaciones proporcionaron información importante sobre el funcionamiento de las

instituciones, la perspectiva desde la cual se aborda la problemática, qué determina el tipo de

atención y sí ésta satisface o no las necesidades de las mujeres.

Del resultado de estas conversaciones, se pudo elaborar la Ruta de Atención 8 que siguen

actualmente las mujeres que buscan ayuda para salir de su situación de violencia y que

muestra en toda su complejidad, los caminos que siguen estas mujeres en su búsqueda de

soluciones.

Así, la aproximación cualitativa nos permitió un acercamiento a las respuestas y obstáculos

que encuentran las mujeres en su búsqueda de ayuda, la disponibilidad, accesibilidad y

-aunque mínimamente- la calidad de los servicios. Por otro lado aportó también una mirada a la

forma en la que el personal de estas instituciones aborda el problema de la violencia contra las

mujeres, así como elaborar un esquema de las rutas de atención.

La investigación llevada a cabo de esta forma, permitió tener una aproximación bastante

general sobre la situación actual de violencia de género en Puebla. Aporta elementos

importantes tanto para conocer la oferta y la demanda de servicios, como para conocer las

características de las jóvenes estudiantes. Gracias al conocimiento sobre estas situaciones,

será posible diseñar estrategias intersectoriales efectivas para prevenir, enfrentar y combatir la

violencia de género contra las mujeres en Puebla, en todos sus tipos y modalidades.

8 Esta Ruta de Atención puede consultarse en el Anexo Técnico 6.

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

Cronograma de actividades para la elaboración del diagnóstico sobre los tipos y

modalidades de violencia contra las mujeres en el estado de Puebla

Noviembre - diciembre, 2016

     

Fecha de

Actividades

elaboración

1

Índice General

 

11/4/16

2

Introducción

 

11/4/16

3

Alcance de los estudios.- Definir el alcance de la aproximación diagnóstica.

 

11/5/16

4

Metodología.- Definir la metodología de la investigación, diseño y ejecución del

 

04/11/2016 -

estudio.

10/11/2016

5

Marco Teórico Conceptual de la Investigación

 

11/5/16

6

Internacional.- Estructurar el marco teórico conceptual de referencia.

 

11/5/16

7

Nacional.- Estructurar el marco teórico conceptual de referencia.

 

11/5/16

8

Local.- Estructurar el marco teórico conceptual de referencia.

 

11/5/16

 

Formas y manifestaciones de los tipos de violencia contra las mujeres en el

 

9

Estado de Puebla en diversos escenarios: Análisis cuantitativo y cualitativo de

la información disponible.

NOVIEMBRE

 

Entrevistas a funcionarios públicos

 

05/11/2016

10

-09/11/2016

11

Fiscalía General.- Fiscal de Delitos de Género

 

11/5/16

12

Coordinación de las mesas especializadas de delitos de violencia familiar y

 

11/5/16

delitos sexuales

13

Centro de Atención a Víctimas del Delito

 

11/5/16

14

Hospital Regional Zona Norte

 

11/6/16

15

Secretaría de Seguridad Pública.- Director de C5

 

11/7/16

16

Secretaría de Seguridad Pública.- Directora General de Control Policial

 

11/7/16

17

Comandante de la Unidad de Atención Inmediata "Mujer Poblana Libre de

 

11/7/16

Violencia"

18

Instituto Poblano de las Mujeres

 

11/8/16

19

Centro de Justicia para las Mujeres

 

11/8/16

20

Secretaría de Salud del Estado de Puebla

 

11/9/16

 

Análisis georeferencial de la ocurrencia de casos de violencias contra las

 

21

mujeres según tipo y modalidad de la misma proveniente de los servicios.

 

11/10/16

 
 

Realizar la elección y diseño de instrumentos para recopilar información

 

08/11/2016 -

22

18/11/2016

23

Puebla de Zaragoza.- Escuela Normal Superior del Estado

 

11/11/16

24

AC CAPTA

Puebla de Zaragoza.- Benemérito Instituto del Estado "General Juan Crisóstomo Bonilla"

 

11/11/16

25

Tehuacán.- Universidad Tecnológica de Tehuacán

 

11/14/16

26

Tehuacán.- Instituto Tecnológico de Tehuacán

 

11/14/16

27

San Andrés Cholula.- Bachillerato Cuauhtemoc

 

11/15/16

28

Cuautlancingo.- Instituto Jaime Torres Bodet

 

11/15/16

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

   

Fecha de

Actividades

elaboración

29

Huauchinango.- Universidad Tecnológica Superior de Huauchinango

11/15/16

30

Amozoc.- Universidad Politécnica de Amozoc

11/16/16

31

Coronango.- Bachillerato Vicente Suárez

11/16/16

32

Atlixco.- Universidad Tecnológica Superior de Atlixco

11/16/16

33

Tezuitlán.- Instituto Tecnológico Superior de Tezuitlán

11/17/16

34

Huejotzingo.- Universidad Tecnológica de Huejotzingo

11/17/16

35

Zacatlán.- Instituto Tecnológico Superior de la Sierra Norte de Puebla

11/18/16

 

Realizar el mapeo de actores que brindan orientación o atención a las mujeres

 

36

según tipos y modalidades de violencia (Registros administrativos de la

prestación de servicios)

11/11/2016 -

20/11/2016

 

Recopilar la información proveniente de registros administrativos.

10/11/2016 -

37

15/11/2016

38

Aplicación de instrumentos de medición, graficando e interpretando los

11/11/2016 -

resultados obtenidos de los mismos.

18/11/2016

39

Información sistematizada de violencia contra las mujeres en el estado de

11/11/2016 -

Puebla 2015-2016.

18/11/2016

40

Procesar información: Análisis científico de los hechos e interpretación de la

19/11/2016 -

información en el estado de Puebla.

23/11/2016

41

Lagunas y problemas en materia de datos sobre la violencia contra la mujer

19/11/2016 -

basados en los registros administrativos de los servicios.

23/11/2016

 

Estudios de caso a víctimas y sobrevivientes de la violencia contra la mujer.

11/11/2016 -

42

18/11/2016

   

18/11/2016 -

43

El contexto y las causas de la violencia contra la mujer.

23/11/2016

44

El contexto general y las causas estructurales de la violencia contra la mujer en

19/11/2016 -

todos sus tipos y modalidades.

23/11/2016

45

Factores causales y de riesgo de la violencia contra la mujer en todos sus tipos

21/11/2016 -

y modalidades.

25/11/2016

46

Formas, consecuencias y costos de la violencia contra la mujer en todos sus

21/11/2016 -

tipos y modalidades.

25/11/2016

   

21/11/2016 -

47

Indicadores de la violencia contra la mujer.

25/11/2016

   

24/11/2016 -

48

Medidas encaminadas para hacer frente a las violencias contra la mujer.

26/11/2016

49

Anexos

12/4/16

50

Información sistematizada de violencia contra las mujeres en el Estado de

11/11/2016 -

Puebla 2015-2016.

18/11/2016

 

Protocolo de atención a víctimas del delito de violencia familiar.

21/11/2016 -

51

26/11/2016

 

Elaborar un protocolo de atención a víctimas del delito de violencia familiar.

21/11/2016 -

52

26/11/2016

 

Video de prevención de la violencia contra las mujeres.

09/11/2016 -

53

08/12/2016

 

Elaborar el video de prevención de la violencia contra las mujeres.

09/11/2016 -

54

08/12/2016

 

Video de prevención del delito de feminicidio.

09/11/2016 -

55

08/12/2016

56

Elaborar el video de prevención del delito de feminicidio a partir de los

09/11/2016 -

resultados de los estudios.

08/12/2016

57

Entregar los estudios diagnósticos sobre los tipos y modalidades de la

12/12/16

violencia contra las mujeres en el estado de Puebla.

58

Presentación de los resultados de los estudios al público.

12/12/16

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

3. MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN

La violencia contra las mujeres, como un tipo específico de violencia, no fue reconocida por

las agencias internacionales hasta bien entrado el siglo XX, gracias al trabajo y activismo de

las organizaciones no gubernamentales que sacado a la luz la problemática desde los años

setenta. Finalmente, en la década de los noventa organismos de Naciones Unidas recogieron

las demandas de las mujeres organizadas, específicamente la Organización Panamericana y

Mundial de la Salud y posteriormente otras instancias del sistema de Naciones Unidas.

También en esa década el problema fue retomado en el medio académico.

La centralidad de las organizaciones Panamericana y Mundial de la Salud en los noventa,

aunado a que los primeros casos de los que se tuvo noticia, salieron a la luz gracias al

esfuerzo de organizaciones de mujeres que daban atención directa a víctimas, lo que quizá

explique por qué, en el estudio de la violencia contra las mujeres, haya dominado una visión

“médica” y específicamente psicologizante del problema.

A decir de Castro y Riquer en su análisis de la ENDIREH 2006, (2008: 15)

habido un déficit de comprensión sociológica y sociohistórica de la violencia contra

las mujeres y un dominio de las perspectivas psicológicas e incluso psicologizantes. A

ello se suma una tendencia a observar el fenómeno desde perspectivas jurídicas, esto

es, como conductas delictivas que requieren un trato jurídico.

ha

Sin embargo, la ocurrencia de esta problemática a nivel mundial y la evidencia de que afecta a

mujeres de todas las latitudes y culturas, llevaron a que en los últimos años se pusiera

atención ya no en los individuos, sino en la desigualdad de poder que existe en las relaciones

entre los individuos. Visibilizar y estudiar este tema ayudó a expandir la visión y la

conceptualización de la violencia de género, dejando de caricaturizar a los hombres pobres y

alcohólicos como agresores y a las mujeres sumisas como agredidas, y ayudó a percatarse

de que estas conductas individuales son productos y resultados de un desequilibrio en el

poder entre individuos. De ahí surgió la teoría que explica la violencia de género como una

expresión de las desigualdades que son definitorias del sistema patriarcal (De Cagigas, 2000,

Lagarde, 2014).

Lo cierto es que la violencia contra las mujeres es una de las caras más dolorosas de la

discriminación. Es un problema social de grandes dimensiones que atraviesa a mujeres de

distintos países y culturas, condiciones sociales, niveles de educación, religión, raza, etnia y

edad, producto de una organización social fundada y estructurada en relaciones de poder

históricamente desiguales entre mujeres y varones, que responden a patrones sociales y

culturales profundamente arraigados en la sociedad.

Un sinfín de hechos de violencia han vivido y viven las mujeres, muchos de los cuales no son

comprendidos como tal y otros ni siquiera son percibidos por gran parte de la sociedad; y es

que es -precisamente- la propia estructura social la que proporciona legitimidad a esos actos,

ya sean perpetrados en el seno familiar o en la comunidad. De acuerdo con la postura de Red

de Defensorías de Mujeres de la Federación Iberoamericana del Ombudsman (2011: 4)

En todas y cada una de sus múltiples formas, la violencia atenta contra la libertad y los

derechos humanos, y provoca daños, sufrimiento o muerte en cada mujer que la padece:

las desplazadas y refugiadas por la violencia armada y la guerra; las mujeres indígenas;

las asesinadas con saña feminicida; la violencia que viven las migrantes; la violencia

conyugal (malos tratos, violencia psicológica, económica), la cual incluye en algunos

casos la violencia sexual; la violencia contra las niñas y las adultas mayores; contra las

que sufren algún tipo de discapacidad; la violencia que significa la calle para las mujeres;

la prostitución; la pornografía; la trata y el tráfico de personas; la violencia política y

jurídica que restringe su ciudadanía plena; la violencia producto de la feminización de la

pobreza (las mujeres son la más pobres entre los pobres); aquella que genera víctimas

de sufrimientos innecesarios como resultado de conductas negligentes o abusivas

durante la provisión de servicios de salud en los que se les deniega una atención

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

adecuada, que en muchos casos termina con la muerte de las mujeres por

enfermedades curables y complicaciones en la atención de embarazos, partos, abortos

y puerperios.

Desde esa perspectiva nos parece útil el concepto de violencia de género. Es sólo gracias al

reconocimiento de la violencia que sufren las mujeres como parte de la estructura social que

se conceptualiza la violencia de género como aquella que tiene sus raíces en el actual

sistema de dominación-sumisión basado en el género, que define los roles, identidades,

relaciones y el acceso al trabajo, los bienes materiales, el patrimonio, el placer y la

reproducción, todo esto con especiales desventajas para las mujeres.

Violencia de género.

Conceptualizamos a la violencia de género como un problema de las relaciones entre

hombres y mujeres y, específicamente, de acceso y uso desigual de diversos recursos entre

los integrantes de una pareja y/o en el interior del hogar o en otros ámbitos de la sociedad.

Las Naciones Unidas (2016) definen la violencia contra la mujer como "todo acto de violencia

de género que resulte, o pueda tener como resultado un daño físico, sexual o psicológico para

la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de libertad,

tanto si se producen en la vida pública como en la privada".

Por su parte, Heise (1994) define a la violencia de género como la forma de perpetuar la

subordinación femenina, esto es, mantener a la mujer en una posición jerárquica inferior, no

sólo en el ámbito doméstico, sino también en el orden social. “De ahí que la violencia no

debería considerarse una aberración, sino una extensión del continuum

garantiza a los hombres el control de la conducta de las mujeres.”(P. 5)

de creencias que

9

10

La incorporación del concepto “género” en la definición de la violencia contra las mujeres

ayuda no sólo a captar la intensidad de la violencia contra ellas, sino a darnos cuenta que ésta

contribuye a perpetuar esa misma desigualdad de género. Los actos de violencia que se

cometen contra las mujeres se explican entonces, como parte de un sistema social que

castiga a aquéllas mujeres que no cumplen con su rol establecido o que no aceptan su rol de

subordinación con respecto, no sólo de los hombres, sino del Estado y sus aparatos

ideológicos.

Por lo dicho el análisis de la violencia de género, no puede agotarse en las relaciones

interpersonales entre hombres y mujeres, pues estas no explican por sí mismas la existencia

de otras violencias contra las mujeres como la violencia comunitaria o la que es ejercida por el

Estado. A ello hay que agregar que a pesar de tratarse de un fenómeno que atraviesa

geografías, adquiere dimensiones especificas cuando se le analiza en relación con la etnia de

pertenencia, la clase, la edad, la condición física, la orientación sexual; es decir, es

interseccional.

11

9

La teoría del continuum socialo continuo socialintenta demostrar la realidad de que los seres humanos

pertenecemos a la lógica global de lo social.

10

11

Interseccionalidad o discriminación interseccional es la teoría sociológica que propone y analiza cómo

diferentes categorías de discriminación, construidas social y culturalmente, interactúan en múltiples y, con

frecuencia, simultáneos niveles, contribuyendo con ello a una desigualdad social que es sistemática y sistémica.

La interseccionalidad sugiere que los clásicos modelos de opresión dentro de la sociedad, tales como los basados

en el racismo/etnicidad, género (sexismo), religión (discriminación religiosa), identidad de género

(transfobia/binarismo), nacionalidad (xenofobia), orientación sexual (homofobia), clase (clasismo), discapacidad

(capacitismo) o especie (especismo), no actúan de forma independiente unos de las otros; bien al contrario, estas

formas de opresión se interrelacionan creando un sistema de opresión que refleja la "intersección" de múltiples

formas de discriminación. La interseccionalidad afirma que conocer la vida de las mujeres en una sociedad sexista

es una información insuficiente para describir su experiencia, sino que es también necesario conocer su raza,

orientación sexual, clase, etcétera, así como su actitud social hacia cada uno de estos tipos humanos.

La traducción es nuestra.

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En nuestra perspectiva toda forma de violencia de género es expresión de la masculinidad

hegemónica, construida y fundada sobre el dominio de los “otros” y que, en lenguaje coloquial,

se conoce como violencia machista. El cuerpo de las mujeres es el locus en el que se expresa

el poder patriarcal. Por eso, la violencia de género no es ni puede ser comprendida como un

asunto privado ni algo que se ejerce únicamente por particulares. Al ser el cuerpo de las

mujeres el sitio en donde la subalternidad

violencia de género al regular, normar y controlar los cuerpos de las mujeres.

12

encuentra su expresión, el Estado también ejerce

Como lo explica Marcela Lagarde (2014: 243-244)

“Pensadoras feministas consideran que la falta de autonomía y la dependencia vital de

las mujeres se logra al expropiarles su cuerpo, y especializarlas en la reproducción y las

maternidades, o al cosificarlo para el placer y disfrute de otros, más allá de las mujeres

mismas.

Las sociedades patriarcales expropian a las mujeres su sexualidad, sus hijas e hijos y

los productos de su trabajo y su creatividad. Los mecanismos son: la dependencia

sexual y afectiva, la subalternidad, la pobreza de género, a la que se suman otras

formas de dependencia, las leyes patriarcales y en particular la ley del padre, la

simbolización y el lenguaje, la invisibilización y la anulación de la autoría de las mujeres.”

Y continúa diciendo:

“Antropólogas feministas como Rainer Ensler sostienen que todas las sociedades

patriarcales en su diversidad, han logrado dominar a las mujeres al normar su

sexualidad y destinarla a fines considerados más importantes que la vida de las mujeres.

Al supeditarlas a las necesidades sexuales, eróticas, amorosas, económicas y políticas

de los hombres y en las que prevalece su monopolio político personal y directo, colectivo

y genérico. Las necesidades y prioridades masculinas se convierten a su vez en pautas

sociales y culturales más allá de los hombres.”

Nuestra aproximación a la realidad que se vive en Puebla está determinada, entonces, por el

reconocimiento de los hechos de violencia y discriminación contra las mujeres en la sociedad

que tienen su base en las construcciones socio-culturales de los géneros, generados por el

actual sistema patriarcal. En esa misma línea, se entiende el feminicidio no como el “homicidio

de mujer”, sino como una categoría socio política que está definida desde los aportes teóricos

del feminismo en sus estudios sobre el patriarcado y las relaciones de género, y que deriva en

el análisis del sistema de dominación/sumisión que permite, legitima y deja impunes los

homicidios de las mujeres.

12

Utilizamos el concepto de subalternidad como categoría que establece las relaciones jerárquicas de poder

entre mujeres y hombres.(Pé rez Rosales, E., 2014)

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Marco Jurídico.

El reconocimiento de la violencia contra las mujeres como un factor que viola sus derechos

humanos e impide su ejercicio, y no sólo como algo que afecta a su salud o que inhibe el

desarrollo social, ha sido uno de los grandes logros de los movimientos de mujeres en todo el

mundo.

Para entender este punto, es importante tener en cuenta la posición de nuestro país siempre

que se habla de la aplicación del derecho internacional sobre los derechos humanos en el

ámbito nacional, pues México ha reconocido y ratificado su adhesión a estas normas a partir

de estos tres supuestos:

Al adoptar la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, México se obligó a

cumplir de buena fe, las obligaciones contenidas en los tratados en vigor, de los cuales es

parte (artículo 26); se obligó también a no invocar las disposiciones de su derecho interno

como justificación del incumplimiento de un tratado (artículo 27.1).

a)

Las reformas al artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

(la Constitución), al reconocer a todas las personas el derecho de gozar de todos los

b)

derechos reconocidos en la misma y en los tratados internacionales de los que el Estado

Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá

restringirse ni suspenderse, salvo los casos y bajo las condiciones que la propia Constitución

establece.

Establece también la Constitución que las normas relativas a los derechos humanos se

interpretarán conforme a la misma y los tratados internacionales en la materia, favoreciendo

c)

en todo tiempo a las personas la protección más amplia. Criterio de interpretación conocido

internacionalmente como el principio pro personae, de acuerdo al cual, como la propia

Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha interpretado, en el caso concreto se debe

aplicar la norma que ofrezca mayor protección a la/s persona/s que reclaman la afectación de

sus derechos humanos.

1.

Internacional

El Derecho Internacional en el ámbito de los Derechos Humanos, se ha constituido como una

de las principales herramientas utilizadas por los movimientos de mujeres y feministas en las

últimas décadas para lograr la plena vigencia de los derechos de las mujeres en los diversos

países del mundo.

En este apartado haremos mención de las normas jurídicas internacionales adoptadas por

México, cuyos contenidos tienen relación directa con el derecho de las mujeres a vivir libres

de violencia. Entre estas destacan:

La Convención Sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la

Mujer (CEDAW por sus siglas en inglés), su protocolo facultativo y las recomendaciones de su

comité; lo más importante de esta es la aprobación de la Asamblea General exigiendo a los

Estados que adopten todas las medidas adecuadas, incluida una legislación para modificar o

abolir las leyes, reglamentaciones, costumbres y prácticas vigentes que constituyen

discriminación contra las mujeres, además de estipular que los Estados “tomarán todas las

medidas apropiadas para modificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y

mujeres” relacionados con la desigualdad de los sexos o funciones estereotipadas por

género.

a)

Como en este instrumento no se incluyó expresamente a la violencia como expresión más

descarnada de la discriminación femenina, la ONU emitió en diciembre de 1993 una

declaración especial: La Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer,

acordada por la Asamblea General de ese organismo.

Sitúa a la violencia contra las mujeres como un problema de derechos humanos,

afirmando que las mujeres tienen igualdad de derechos al disfrute y protección de sus

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derechos humanos y libertades fundamentales, incluyendo la libertad y seguridad a la

persona, a una vida libre de tortura o de cualquier castigo o trato cruel, inhumano o

degradante.

Amplía el concepto de la violencia contra las mujeres para reflejar las condiciones reales

de sus vidas, reconociendo no sólo la violencia física, sexual y psicológica, sino también las

amenazas de este tipo. Aborda la violencia contra las mujeres tanto en el espacio público

como en el privado.

Reconoce la violencia que privadamente victimiza a las mujeres, convirtiéndola en un

problema público.

De esta forma llama a la aplicación universal de principios y derechos para garantizar la

igualdad, seguridad, libertad, integridad y dignidad de todas las mujeres, exhortando a los

gobiernos de los Estados miembros, a los propios organismos especializados y a las

organizaciones no gubernamentales (ONG), a adoptar medidas de prevención sanción,

prohibición, asistencia a víctimas y formación de profesionales.

En consonancia con esta línea de la Declaración, el Comité para la Eliminación de la

Discriminación contra la Mujer, de la CEDAW, aprobó en 1992 una Recomendación General

exhaustiva (N° 19) en la cual reconoce explícitamente que la violencia contra las mujeres

constituye una forma de discriminación por razones de género que afecta o anula el disfrute

de los derechos humanos y libertades fundamentales.

En la región latinoamericana la obligación de respetar y garantizar los derechos humanos de

todas las personas, y en particular de las mujeres, constituye la obligación fundamental de los

Estados. Así lo establece el Artículo 1º de la Convención Americana sobre Derechos

Humanos (1928), cuando señala el compromiso de los Estados de respetar los derechos y las

libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté

sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna. De esta Convención surge:

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la

Mujer, (Convención de Belém do Pará); con base en los mismos principios, además de los

diversos instrumentos adoptados a partir de la CEDAW, la Organización de Estados

Americanos propuso adoptar, firmar y ratificar, en su vigésimo cuarto período ordinario de

sesiones, del 9 de junio de 1994, celebrado en Belém Do Pará, Brasil, una Convención para

prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, que distinguió a la región de otras

que no contaban o aún no cuentan, con instrumentos similares.

b)

En este caso también fue decisiva la participación de organizaciones y expertas del

movimiento feminista, quienes aportaron conocimiento crítico sobre las normas jurídicas de la

región, en lo concerniente a las diversas modalidades de la violencia en contra de las mujeres,

precediendo los cambios que se dieron en las legislaciones (Ratificada por todos los países

de la región, esta Convención define la violencia contra la mujer como “cualquier acción o

conducta, basada en su género, que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o

psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado”. Distingue la violencia

contra la mujer en tres modalidades: física, sexual y psicológica, y amplía el rango de ámbitos

y responsabilidad en actos de este tipo perpetrados en contra de las mujeres, ya sea:

Que tengan lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier relación

interpersonal; ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que

la mujer, y que involucre actos como violación, maltrato y abuso sexual.

Que tengan lugar en la comunidad y sean perpetrados por cualquier persona,

comprendiendo actos –entre otros– como violación, abuso sexual, tortura, trata de

personas, prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como

en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar.

Que sean perpetrados o tolerados por el Estado o sus agentes, dondequiera que

ocurran.

En los mismos términos que la Resolución 19 de Naciones Unidas, se destaca en el

preámbulo de la Convención de Belém Do Pará el reconocimiento, por parte de los Estados

firmantes, de que la eliminación de la violencia contra la mujer es condición indispensable

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para el desarrollo individual y social y para su plena e igualitaria participación en todas las

esferas de la vida.

El tercer instrumento internacional que es fundamental para atender la problemática de

violencia contra las mujeres es: La Plataforma de Acción de Beijing +5, la Cuarta Conferencia

Mundial sobre la Mujer, celebrada en septiembre de 1995, logró una asistencia sin

precedentes: 17,000 participantes y 30,000 activistas llegaron a Beijing para participar en la

inauguración. Pese a su gran diversidad y distinta procedencia mundial, compartían un

único objetivo: la igualdad de género y el empoderamiento de todas las mujeres, en todas

partes.

c)

La Plataforma de Acción de Beijing, que 20 años después sigue orientada al futuro, ofrece un

foco de atención que reúne a las personas en torno a la igualdad de género y el

empoderamiento de las mujeres. Sus promesas son necesariamente ambiciosas. Pero con el

paso del tiempo, y con la energía acumulada de las nuevas generaciones, están al alcance de

la mano.

Otros instrumentos importantes son:

El Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y;

El Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente

mujeres y niños, de la Convención de Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada

Trasnacional.

Los órganos internacionales que tutelan los derechos humanos de las mujeres, en especial el

derecho a una vida libre de violencia, han sido enfáticos al plantear que la protección de la

vida de las mujeres, así como la de cualquier persona, implica no sólo la obligación de

investigar, procurar justicia y reparar el daño, sino también de protegerlas y prevenir los

diversos riesgos y amenazas que se ciernen sobre ellas en la vida cotidiana.

Porque para las mujeres su propio cuerpo constituye un factor de riesgo, ya que sobre él se

cierne un afán de dominio, uso y control, que puede convertirse en una amenaza para su

seguridad, su integridad física y sus libertades.

Por ello, instancias como la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la Sentencia por

el “Caso González y otras” (“Sentencia del Campo Algodonero”) del 16 de noviembre de 2009,

ha reconocido que los asesinatos de mujeres, generalmente son el acto culminante de una

serie de vejaciones cruentas que ya han vulnerado previamente diversos derechos de las

mujeres, e infringido agresiones como abusos verbales y físicos, tortura, esclavitud sexual,

incesto y abuso sexual infantil, pasando por la agresión psicológica, el hostigamiento sexual,

la violación, la privación de la libertad y otras, por lo que son el eslabón final de una cadena de

abuso y terror en contra las mujeres. En este sentido constituyen la expresión extrema del

poder sobre la mujer, legitimado por una percepción social tolerante desvalorizadora, hostil y

degradante hacia las mujeres.

Al firmar los convenios y tratados mencionados, el Estado Mexicano se comprometió a

cumplir con una serie de obligaciones, que tienen componentes muy bien definidos:

Obligación de garantía. El Estado asumió la obligación de tomar todas las medidas

apropiadas, incluyendo las legislativas, para modificar o abolir leyes y reglamentos vigentes, o

para modificar prácticas jurídicas o consuetudinarias que respalden la persistencia o la

tolerancia de la violencia contra la mujer, y en general, a adoptar las medidas legislativas

necesarias para hacer efectiva la Convención de Belém do Pará; incluyendo en dicha

legislación, normas penales, civiles y administrativas, así como las de otra naturaleza

necesarias para prevenir, sancionar y erradicar tal violencia, así como las medidas

administrativas que resulten apropiadas.

En suma, esta obligación implica al menos tres cosas: un orden normativo tendiente a

asegurar el ejercicio del derecho en cuestión, una estructura gubernamental con capacidad y

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voluntad para hacerlo y conducta de los agentes del Estado garante del ejercicio de tal

derecho.

Obligación de prevención. El Estado asumió la obligación internacional de adoptar las

medidas preventivas necesarias para prevenir la violencia contra la mujer, entre ellas, llevar a

cabo acciones jurídicas para conminar al agresor a abstenerse de hostigar, intimidar,

amenazar, dañar o poner en peligro la vida de la mujer de cualquier forma que atente contra

su integridad o perjudique su propiedad.

Esta obligación implica una gama muy amplia de medidas tendientes a evitar la vulneración

de los derechos humanos y que pueden resumirse como la adopción, con debida diligencia,

de medidas de protección (órdenes de protección), tendientes a evitar que lleguen a

consumarse amenazas o riesgos inminentes de afectación del derecho de las mujeres a vivir

libres de violencia.

El estándar de la debida diligencia pretende eliminar la violencia institucional al fijar la

responsabilidad del Estado frente a los episodios de violencia y discriminación, tanto de la

esfera pública como privada a los que se encuentran enfrentadas las mujeres.

Obligación de protección. El Estado Mexicano se obligó a ofrecer a toda persona un

recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales

competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales

reconocidos por la Constitución, la ley o la Convención Americana, aun cuando tal violación

sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales; asumió

también la obligación de establecer procedimientos legales justos y eficaces para la mujer que

haya sido sometida a violencia, que incluyan, entre otros, medidas de protección, un juicio

oportuno y el acceso efectivo a tales procedimientos, así como a asegurarle acceso efectivo a

resarcimiento, reparación del daño u otros medios de compensación justos y eficaces.

Esta obligación incluye por tanto, poner a disposición de las víctimas, recursos sencillos,

rápidos, accesibles, idóneos y efectivos que les permitan acceder a la justicia sin obstáculos;

la investigación de los hechos por parte del Estado; derecho de toda persona de ser oída con

las debidas garantías por un tribunal competente, independiente e imparcial para la

determinación de cualquiera de sus derechos; la identificación y sanción de los perpetradores;

la reparación integral de los daños; y la adopción de medidas de no repetición.

Obligación de respeto. Se obligó también el Estado, a abstenerse de cualquier acción o

práctica de violencia contra la mujer y velar por que las autoridades, sus funcionarios,

personal y agentes e instituciones se comporten de conformidad con esa obligación. A la luz

de esta obligación, establecida tanto por la Convención de Belém do Pará como en el artículo

1º de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la CoIDH declaró que “en toda

circunstancia en la cual un órgano o funcionario del Estado o de una institución de carácter

público lesione indebidamente uno de tales derechos, se está ante un supuesto de

inobservancia del deber de respeto consagrado en ese artículo”,36 señalando reiteradamente

la obligación de toda institución y agente estatal, de abstenerse de utilizar la función o el poder

público para causar afectaciones en los derechos humanos.

Esta obligación incluye el imperativo de las instituciones administrativas y jurisdiccionales de

actuar con debida diligencia en el marco de respeto de los derechos de las mujeres que

acuden a denunciar violencias y a solicitar protección y justicia, de manera tal que se evite su

re victimización.

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2. Nacional.

Atendiendo a 14 informes de órganos internacionales de control de derechos humanos, que

emitieron recomendaciones al Estado Mexicano desde el año 2000 en materia de los

derechos de mujeres asesinadas, la LXI Legislatura del Congreso de la Unión efectuó dos

reformas de enorme trascendencia.

La primera es una reforma constitucional en materia de derechos humanos, que transforma

de raíz el papel de las instituciones del Estado ante los derechos de las personas, así como el

marco normativo jurisdiccional y los mecanismos o herramientas de los que se sirve esta

función para aplicarlos, que está llamada a revolucionar el propio marco constitucional, así

como toda la legislación derivada de éste.

En cuanto a la segunda, se trata de una reforma integral en materia de delitos contra las

mujeres, que reformula el Código Penal Federal y el Código Federal de Procedimientos

Penales, a la luz de los estándares jurídicos de los instrumentos internacionales referidos a

los derechos de las mujeres y de la infancia. Se redefinen los tipos y las penalizaciones en

delitos como el hostigamiento sexual, el estupro, la violación, el abuso sexual, el incesto y se

tipifica el delito de violencia familiar.

Se incorpora en el Código Penal Federal (CPF) un capítulo destinado a los delitos contra los

derechos reproductivos y los delitos contra la dignidad de las personas. Se fortalecen las

facultades de las instituciones encargadas de la persecución de estos delitos,

específicamente las de la SSP, PGR y Ministerios Públicos; y se incorporan criterios para

velar de manera integral por todas las víctimas del delito, al establecerlos en el Código Penal

Federal. Entre estos criterios se dispone que la reparación del daño debe ser integral,

adecuada, eficaz, efectiva y proporcional a la gravedad del daño causado y a la afectación

sufrida, así como la garantía de no repetición.

En este estudio se abordará a la violencia de género como el conjunto y la intersección de los

diferentes tipos de violencias, retomando cada una de las formas y ámbitos en los que se

manifiesta en los estudios cuantitativos realizados. Para ello, se utilizarán los conceptos que

se enmarcan en la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, en la

cual se definen las diferentes formas que adoptan la violencia y los ámbitos en los que se

desarrolla.

Así, las formas de violencia definidos por la LGAMVLV como tipos de violencia son: Física

Psicológica, Sexual, Económica y Patrimonial.

Y los ámbitos en los que estos tipos de violencia ocurren, son definidos como manifestaciones

de violencia, y son: Familiar, Laboral/Docente, Institucional, Comunitario y, Feminicida.

3. Local.

El marco jurídico estatal que promueve los derechos de las mujeres poblanas está contenido

en las siguientes leyes:

Ley de Prevención, Atención y Sanción de la Violencia Familiar para el Estado de Puebla;

Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del Estado de Puebla;

Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia del Estado de Puebla;

Ley para Prevenir y Erradicar los Delitos en Materia de Trata de Personas y para la

Protección y Asistencia a las Víctimas de estos Delitos en el Estado de Puebla;

Ley de Presupuesto y Gasto Público del Estado de Puebla (se incorpora la obligación de

contar con presupuestos públicos con perspectiva de género);

Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado Libre y Soberano de Puebla (modifica el

nombre de la Comisión de Equidad de Género por el de Comisión de Igualdad de Género

del H. Congreso del Estado de Puebla);

Ley para Prevenir y Eliminar la Discriminación del Estado Libre y Soberano de Puebla;

Ley de Protección a las Víctimas para el Estado de Puebla; Código Civil del Estado Libre y Soberano de Puebla, y

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Código Penal para el Estado Libre y Soberano de Puebla.

En materia de políticas públicas cuenta con el Programa Estatal para Prevenir, Atender,

Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en el Estado de Puebla 2011-2017, el

cual se encuentra armonizado con el Programa Integral para Prevenir, Atender, Sancionar y

Erradicar de Violencia contra las Mujeres 2014-2018 del Gobierno Federal.

Adicionalmente, cuenta con los siguientes protocolos de actuación con perspectiva de género:

Protocolo de Investigación del Delito de Violación para el Estado Libre y Soberano de

Protocolo para Juzgar con Perspectiva de Género;

Protocolo de Atención a Mujeres Víctimas de Violencia;

Puebla;

Protocolo de Investigación del Delito de Feminicidio para el Estado Libre y Soberano de

Puebla;

Protocolo de Investigación de los Delitos relacionados con Desapariciones de Mujeres

para el Estado Libre y Soberano de Puebla.

El marco jurídico del estado de Puebla, se ha venido armonizando de forma constante con la

legislación Nacional, tanto en las normas sustantivas como adjetivas, elaborándose los

protocolos de investigación correspondientes que permiten a los operadores jurídicos realizar

su actuación dentro de los estándares del estado de derecho.

Caracterización del estado de Puebla.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el estado de Puebla

ocupa 34,290 kilómetros cuadrados de la superficie total de la República Mexicana, lo que

representa el 1.8% del total del territorio nacional7. El estado tiene una división

político-administrativa de 217 municipios, y 6,556 localidades, de las cuales 6,296, la mayoría,

son rurales. Se divide en siete grandes regiones económicas importantes: Sierra Norte (35

municipios), Nororiental (28 municipios), Angelópolis (33 municipios), Valle de Atlixco y

Matamoros (29 municipios), Valle de Serdán (26 municipios), Mixteca (45 municipios) y Sierra

Negra (21 municipios).

Puebla ocupa el quinto lugar a nivel nacional de las entidades con mayor población, con un

total de 6’168,883 habitantes. De esta cifra, 3’225,206 son mujeres y 2’943,677 hombres. El

72% de su población reside en zonas urbanas, mientras que el 28% restante en zonas

rurales.

Ahora bien, de acuerdo con el Catálogo de Localidades Indígenas de 2010 de la Comisión

para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), en el estado de Puebla habitan 1’018,397

personas indígenas, lo cual representa el 17.61% del total de la población. De este modo,

Puebla ocupó el cuarto lugar a nivel nacional de las entidades con mayor población indígena.

Los pueblos indígenas que radican en esta entidad son: Mixteco, Nahuas, Otomíes, Popoloca,

Tepehuas y Totonacas. Los municipios de Cuetzalán y Eloxochitlán son considerados como

de alta población indígena. De acuerdo con datos del INEGI, en el 2010 la población de 3

años y más hablante de lengua indígena, según sexo estuvo representada por 295,344

hombres y 322,160 mujeres.

Por otra parte, el estado de Puebla aportó en el 2014 el 3.2% al Producto Interno Bruto

Nacional (PIB), ocupando así el 9° lugar, entre las entidades que proporcionan mayor

aportación a nivel nacional. No obstante, el estado de Puebla se caracteriza por presentar

altos niveles de pobreza.

De acuerdo con las estimaciones del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de

Desarrollo Social (CONEVAL), en el año 2014, el 64.5% de la población se encontraba en

situación de pobreza; 48.4% se ubicaron en situación de pobreza moderada, mientras que el

16,2% se ubicó en situación pobreza extrema. En este sentido, el estado de Puebla se ubicó

en el tercer lugar a nivel nacional, de las entidades con mayor porcentaje de población en

situación de pobreza, con el (64.5%), en el 2014.

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A)

La violencia de género en el estado.

El panorama cuantitativo sobre la violencia de género en Puebla como para otros estados, lo

ofrece la ENDIREH 2011, en virtud de que además de las violencias sufridas en el hogar por

mujeres unidas, aporta datos sobre las sufridas por mujeres en los ámbitos institucionales y

públicos. Ahora bien, dado que se cuenta con información sobre violencia en el hogar de la

ENDIREH 2006, es observar en un periodo más largo, el comportamiento de la violencia en el

hogar.

Por otra parte, se cuenta con por lo menos dos acercamientos cualitativos. El primero, a la

ruta que siguen las mujeres víctimas de violencia en su hogar en varios municipios de la

entidad (Riquer, 2009). Lo que nos aporta un panorama inicial, aunque no sea reciente, tanto

la vivencia de la violencia en ese ámbito como a la búsqueda de salidas y soluciones por

a

medio de los servicios gubernamentales. El segundo, a las violencias vividas en ámbitos

institucionales y comunitarios (Pérez Oseguera, 2012).

Como complemento, en años recientes se cuenta con acercamiento relevantes a

problemáticas específicas, como a la violencia vivida por mujeres migrantes y los que se han

hecho ante el problema de la trata de personas. Finalmente, se cuenta con datos sobre

homicidio de mujeres y feminicidios, no obstante que este último concepto todavía no se

utilice con el rigor que establece la Ley de Acceso y los protocoles correspondientes.

más de una década de haberse levantado la primera ENDIREH, podemos afirmar que la

violencia sufridas por las mujeres por parte de su pareja en el hogar, es el fenómeno más

generalizado dentro de las violencias de género. En el análisis realizado por Casique y Castro

(2012: 144-213) de la ENDIREH 2011, se muestra que:

A

(…) el 41.65% de las mujeres mexicanas de 15 años o más han sufrido alguna forma de

violencia por parte de su pareja. Prácticamente todas ellas (40.58%) reportaron haber

sufrido violencia emocional, lo que resulta explicable pues toda forma de violencia

supone un componente de este tipo. La segunda forma de violencia más prevalente es

la económica (23.84%), seguida de la violencia física (13.47) y después por la violencia

sexual (7.33%).

El análisis del cuestionario de mujeres unidas de la ENDIREH 2006 realizado por Castro

(2008: 63), reveló que ese año las prevalencias de las diversas formas de violencia de pareja,

entre las mujeres unidas de 15 años y más en el estado de Puebla eran: violencia física

11.4%, violencia sexual 5.7%; violencia emocional 28.4%; violencia económica 18.6%

cualquier violencia 35.9%. Esto es, la entidad estaba 5.7 puntos porcentuales por debajo del

promedio nacional en cuanto a haber sufrido alguna forma de violencia y más de 12 puntos

por debajo en cuanto a la más prevalente: la emocional.

Las comparaciones entre las ENDIREH 2006 y 2011, mostraron tanto a nivel nacional como

por estados, una disminución de todos los tipos de violencia reciente por parte de las parejas

de mujeres casadas o unidas. En el caso de Puebla, según información de INEGI (2006, 2011)

la

sexual a un 3.1% en 2011.

emocional bajó a 23.5%, la económica al 12.5%, la violencia física se redujo hasta 5.4% y la

Estas disminuciones, a nivel nacional como estatal, generaron preocupación entre expertos y

expertas en la materia, bajo la premisa de que no hubo errores de muestreo, aplicación, ni

capturar de datos de la ENDIREH 2011, habría que formular hipótesis para explicar el

fenómeno. Una de ellas fue sí se habría desplazado la violencia de género a otros ámbitos.

Toda vez que, a partir de 2008, en el marco de la crisis de inseguridad y violencia que asolaba

país, las tasas de homicidio repuntaron abruptamente, de tal suerte que en tan sólo entre

2007 y 2010 se volvió a alcanzar los niveles de homicidio que teníamos 30 años atrás: el 40%

de las muertes por homicidio en mujeres de la última década se presentaron entre 2007 y

2010. Dicho de otra forma: la tasa estandarizada de homicidios de mujeres en 2010 fue de

más del doble (4.37/100,000 mujeres) que la registrada en 2007 (2.03/100,000 mujeres)

(Riquer y Castro, 2012).

al

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

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AC CAPTA

Según el análisis de Martha Hìjar (2012: 252) realizado en el contexto del Estudio Nacional:

En el estado de Puebla entre 2001 y 2010 se presentaron 570 muertes por homicidios

en mujeres, correspondiente al 3.80% de las observadas en la República Mexicana;

hubo un descenso de 6.6% de estas muertes entre el inicio y el final del período. Del

total de las muertes, cerca del 23.5% ocurrieron en la ciudad de Puebla, siendo ésta la

que tuvo el mayor número de muertes en todo el período de estudio; no obstante, la tasa

de mortalidad descendió en 27% entre el inicio y final del período de estudio. El segundo

lugar, lo ocuparon varias ciudades dentro de las que se destacan Tehuacán, Atlixco,

Acatlán, Ajalpan, entre otros, conllevando a que la mortalidad esté dispersa en

diferentes municipios. Las tasas de mortalidad más altas, en este período de estudio se

observaron en 2001 con 237 y 212/100,000 mujeres, en los municipios de Chiconcuautla

y Chignautla, respectivamente.

Contrario a lo ocurrido en la mayoría de los estados, en los últimos tres años, la

mortalidad por homicidio no se ha incrementado, tanto así que el 28% de las muertes

han ocurrido en este período, de las cuales, 27% de estas muertes ocurrieron en la

ciudad de Puebla, el resto se distribuyeron a lo largo y ancho de la geografía de esta

entidad federativa.

El homicidio es uno de los indicadores internacional de seguridad/inseguridad y en caso del

estudio de la violencia de género, es su expresión limite, la más cruda y dramática. Por ello,

aunque la razón de homicidios hombres / mujeres, es consiéntete menor a favor de las

mujeres, su análisis en el tiempo permite hacer inferencias sobre el “estado de salud” por

decirlo de este modo, del sistema patriarcal. Esto significa que, si bien es importante el

número de homicidios por sexo, lo es más la proporción.

La información más reciente difundida por INEGI muestra incrementos inquietantes en el

número de homicidios de 2008 a 2015.

Año.

Homicidios.

Tasa.

2008

354

6

2009

359

6

2010

376

6

2011

437

7

2012

465

8

2013

557

9

2014

568

9

2015*

627

10

Fuente: INEGI, Datos Preliminares de Homicidios a nivel Nacional.

*Cifras preliminares.

El Grupo de Trabajo conformado para atender la solicitud de Alerta de Género para Puebla,

con la base de datos de INEGI de estadísticas vitales de mortalidad, realizó un análisis que

muestra un incremento en las defunciones con presunción de homicidio de mujeres de 2007 a

2014. En números absolutos estos van de 46 en 2007 a 89 en 20014 con un pico importante

en 2013 donde se registró una cifra de 104. En términos de tasas por 100 mil mujeres, estás

van de 1.6 en 2007 a 2.8 en 2014, en 2013 la tasa se elevó a 3.3 (CONAVIM, 2012)

La tendencia en el incremento de defunciones por presunción de homicidio de mujeres y de

hombres en los últimos años, se ha observado tanto a nivel nacional como en las entidades.

Los dos grandes desafíos son, por un lado, indagar con qué fenómenos están relacionados

estos incrementos en el caso específico de las mujeres, sobre todo en el caso de poblaciones

específicas como es el caso de jóvenes estudiantes de educación superior. Es importante no

quedarse con la lectura rápida de que se trata de muertes relacionadas con la actuación del

así llamado crimen organizado e ir más a fondo en la búsqueda de explicaciones. El otro

desafío es seguir construyendo las condiciones para diferenciar con precisión la “muerte con presunción de homicidio” del “feminicidio”.

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

En este punto se centra la problemática para establecer una Alerta de Violencia de Género

contra las Mujeres, toda vez que la LGAMVLV la estableció como el mecanismo para que la

autoridad gubernamental implemente medidas de emergencia para enfrentar y erradicar la

violencia feminicida. Ante ello, cualquier individuo o grupo que la solicite, se enfrentará a la

imprecisión respecto de las cifras, toda vez que, aunque se trate de una entidad en la que se

reconozca la figura en códigos y procedimientos, establecer si una muerte por presunción de

homicidio es o de feminicidio pasa por la lectura o interpretación de instancias e individuos.

En ese marco, se sitúa la disputa de cifras que recogió el Grupo de Trabajo que analizo la

solicitud de Alerta de género para 29 municipios del Estado de Puebla. Como se consigna en

su documento (CONAVIM, 2012: 27):

De acuerdo con la información presentada por el estado de Puebla, de 2009 a 2016 se

registraron 527 homicidios dolosos de mujeres y feminicidios. Sin embargo, de los

anexos presentados por el estado, particularmente por la Fiscalía, únicamente se tienen

datos de 474 casos, de los cuales 84 corresponden a feminicidios, 371 a homicidios

dolosos contra mujeres y en 19 casos no se especifica si se trata de homicidio doloso o

feminicidio.

Ahora bien, para los propósitos de este estudio, de la información que sistematizó el Grupo de

Trabajo, vale resaltar que 98 víctimas tenían entre 15 y 25 años lo que representa el 20% de

474. No es menos importante que 48 víctimas estén en el rango de edad de 26 a 30

(CONAVIM, 2012).

Según la definición internacional de población joven como la que se ubica entre los 14 y 29

años, aproximadamente una tercera parte de las víctimas son jóvenes, Quizá este dato sea

uno de las líneas que habría que seguir para indagar por qué están siendo víctimas de

feminicidio las mujeres jóvenes.

Estos datos pueden complementarse con otros dos: el de trata de personas y el de delitos

sexuales. Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Puebla, junto con

Oaxaca, Quintana Roo, Sonora, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz tiene la mayor incidencia de

trata de personas (CONAVIM, 2012).

Respecto de la violencia sexual, la Procuraduría del Estado de Puebla en el periodo enero de

2010 a junio de 2015 registró 12, 911 averiguaciones previas por delitos de violencia sexual:

4,046 de ellas por atentado al pudor y 3,368 por violación. Del total, 10,774 corresponden a

mujeres y 1,445 a hombres. Del total de delitos por violencia sexual cometidos contra

mujeres en 4,658 casos la víctima tenía entre 16 y 30 años, lo que representa un poco más

del 40% del total, (Olivares, E. 2016)

En el estudio que estamos citando de Edith Olivares, “los organismos de procuración de

justicia de los estados de Baja California, Puebla y Nuevo León son los que más reportan

averiguaciones previas por delitos sexuales en el país”, Puebla ocupa el sexto lugar en

personas que figuran como víctimas en las averiguaciones previas de delitos de violencia

sexual y presuntos delitos registrados en averiguaciones previas.(p.p 400-403) Como bien

advierte la autora:

(…) lo que no necesariamente implica que sean las entidades federativas con mayor

ocurrencia de violencia sexual. La concentración de averiguaciones previas podría

relacionarse con sistemas de procuración de justicia más proclives a investigar los

delitos sexuales o con una mayor cantidad de denuncias. Para conocer los motivos por

los que los organismos de procuración de justicia de estos tres estados reportan más

averiguaciones previas en la materia, sería necesario realizar estudios en mayor

profundidad. (p. 107)

El panorama que dibujan los números presentados no explica por sí mismo el fenómeno de la

violencia de género en la entidad. Las cifras tienen que anidar en marcos interpretativos y en

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC

CAPTA

resultados de investigaciones cualitativas que ayuden a comprender las maneras cómo se

nutre y por ende permanece un sistema de desigualdades de género, base y sustento de la

violencia contra las mujeres. En esa línea es importante retomar una de las conclusiones de

Lourdes Pérez Oseguera et al (2012), en su amplio análisis de la Región Prueba, Tlaxcala

Veracruz, dicen las autoras:

Ante la pregunta de cuáles son las causas de la violencia hacia las mujeres, se

corroboró lo que se había afirmado desde el marco conceptual: la dominación. La cual

se expresa en desigualdad de recursos materiales y de autoridad, falta de acceso a la

justicia y estigmatización. Las masculinidades violentas, se sostienen de la legitimidad

que las propias dominadas dan al orden de género, pero principalmente de la

complicidad entre varones ante la violencia hacia las mujeres, de defensa irrestricta de

los agresores, defensa que encuentra sustento tanto en la permisividad como en la

normalización de la violencia hacia las mujeres, pero que sin duda genera y reproduce

una cultura institucional en la que opera el mecanismo de la violencia para mantener un

orden de dominación masculina. Ser una o un funcionario comprometido con la atención,

prevención y sanción de la violencia contra las mujeres implica riesgos porque las

instituciones todavía –a pesar de los avances en la institucionalización de la perspectiva

de género- son ocupadas por funcionarios y funcionarias que reproducen la dominación.”

(P. 396)

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

4. FORMAS Y MANIFESTACIONES DE LOS TIPOS DE VIOLENCIA CONTRA LAS

MUJERES EN EL ESTADO DE PUEBLA EN DIVERSOS ESCENARIOS: ANÁLISIS

CUANTITATIVO Y CUALITATIVO DE LA INFORMACIÓN DISPONIBLE

En este apartado damos cuenta del resultado obtenido por medio de las aproximaciones

cuantitativa y cualitativa. Como se expuso en el apartado referente a la metodología, en el

primer caso realizamos un análisis de los registros administrativos a los que tuvimos acceso y

llevamos a cabo el levantamiento de la encuesta con mujeres jóvenes de educación media y

media superior.

En el segundo caso, se trata de un acercamiento por medio de entrevistas a usuarias de

servicios y de testimonios de jóvenes universitarias con quien tuvimos contacto durante el

levantamiento de la encuesta.

Siguiendo el mismo orden expresado en la metodología, presentamos primero los resultados

obtenidos con métodos cuantitativos.

Información sistematizada de violencia contra las mujeres en el estado de Puebla, junio

2015-junio 2016, proveniente de los registros administrativos.

Características de los archivos proporcionados.

Cada institución proporcionó información estadística con distinto grado de desagregación, o

agregación. En la mayoría de informes proporcionaron cuadros estadísticos con recuentos de

las variables que no permiten hacer cruces, asociaciones o conjunción de bases de datos

para identificar a las usuarias y conocer si son las mismas mujeres las que acceden a los

distintos servicios del estado para la atención de violencia de género o son distintas y pueden

sumarse para conocer el total de mujeres agraviadas. En el cuadro siguiente se muestra la

sistematización al respecto.

Cuadro 1. Fuentes de información proporcionada por las Instituciones del estado de

Puebla

INSTITUCIÓN

FUENTE

TIPO DE

UNIDAD DE

TIPO DE

INFORMACIÓN

ANALISIS

ARCHIVO

SERVICIOS

Fiscalía general

 

Base de datos

Denuncias

Excel

del Estado

Instituto Poblano

Diagnóstico

Cuadros

Concentrado de:

Word

de las Mujeres

IPM-SGG

estadísticos

Llamadas

15-16

TELMUJER

Asesorías

Albergues

Secretaría de

Estadística

Cuadros

Concentrado de

Power point

Seguridad

mensual de

estadísticos mapas

llamadas 066

Pública

incidencia 066

Centro de

Gráficas para

Gráficas cuadros

Se desconoce

Word

Justicia para las

Gobernación

mujeres del

Estado de puebla

Secretaría de

Cubos

Tablas de

Concentrado de

Excel

Salud

dinámicos de

respuestas

consultas

la Secretaría

múltiples

de Salud

Fuente: Elaboración propia con datos de las Instituciones.

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

Variables incluidas en cada archivo

En general existe coincidencia en cuanto a los datos a registrar de las usuarias relativas a sus

características personales, información sobre la modalidad y tipos de violencia, lugar de

ocurrencia y servicio brindado. Sin embargo, al no contar con la base de datos original, es

imposible saber sobre la calidad de la información y las dificultades en los procesos de

identificación y captura. En el siguiente cuadro se resumen estas variables.

Cuadro 2. Información contenida en los archivos proporcionados por las instituciones del

estado de Puebla

FISCALÍA

SECRETARIA

DE

INSTITUTO POBLANO

CENTRO DE JUSTICIA

GENERAL

SEGURIDAD PUBLICA

DE LAS MUJERES

PARA LAS MUJERES

Edad

Incidencia por grupo de

Grupos de edad

 

edad

Estado civil

Incidencia

por

estado

Estado civil

 

civil

 

Incidencia por número de

Número de hijos

 

hijos

Ocupación

Incidencia por ocupación

Ocupación

 

Parentesco

Parentesco

 

Parentesco Victima/Victimario

Tipos

de

Tipo de violencia

 

Tipo de violencia

Tipo de violencia

violencia

 

Delito

Incidencia

por

servicio

Servicio brindado

 

solicitado

Municipio

Incidencia por Municipio

Municipio de ocurrencia

Municipio atendido

Proceso

Instancias canalizadas

Instancia que canalizó

 

judicial

Fuente: Elaboración propia con datos de las Instituciones.

Usuarias

Se advierte que, aunque cada institución reporta los servicios otorgados en el periodo, el

número de usuarias difiere, además de que se desconoce cuántas mujeres fueron atendidas

también por las otras instancias, lo que nos permitiría saber con exactitud el número total de

mujeres que padecen violencia de género. Ello se afirma en virtud de que debido a la espiral

de violencia es común que se acerquen las mismas mujeres en diversas ocasiones a

Instituciones distintas.

Todas las instituciones reportan servicios de acompañamientos como atención psicológica o

jurídica sin se especifique si es la misma institución quien los otorga. Además, no existe

claridad en dónde se da el primer acercamiento, donde continúa y en qué concluye.

Por ejemplo: en el Instituto Poblano de las mujeres se reporta que se canalizaron 261 casos al

066. Y del 066 se canalizaron 890 casos al Instituto Poblano de la Mujer. ¿Qué pasó con

estas mujeres canalizadas? En total ¿cuántas deben contabilizarse cómo víctimas y no como

usuarias?

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

Cuadro 3.

institución del estado de Puebla durante el periodo de junio 2015 a junio 2016

Total de usuarias de servicios asociados a la violencia hacia las mujeres por

Institución

Total

Usuarias

Usuarias

de usuarias

jun-dic 2015

ene-jun 2016

Fiscalía General

6,583

3,315

3,268

Secretaria de Seguridad Publica

5,253

1,898

3,355

Instituto Poblano de Las Mujeres

5,414

211

3,303

Centro de Justicia para las Mujeres

1,582

-

-

Fuente: Elaboración propia con datos de las Instituciones.

Institución: Fiscalía General del Estado de Puebla

Puesto que la única institución que proporcionó una base de datos que sirviera para hacer un

análisis, fue la Fiscalía General del estado de Puebla, a continuación, presentamos un

informe más detallado de esta institución.

El 28 de abril de 2016 el gobierno del estado de Puebla creó la Fiscalía de Atención a Delitos

de Género dependiente de la Fiscalía General del Estado de Puebla con el objetivo de

adoptar las medidas y acciones necesarias a efecto de prevenir, atender, sancionar y

erradicar cualquier tipo de violencia de género.

Con el fin de identificar los tipos de violencia, características de las víctimas, y atención

brindada, así como los resultados obtenidos derivados de la aplicación de la justicia se

requirió información a la Fiscalía General del Estado de Puebla, la cual hace referencia a las

mujeres que denuncian violencia familiar, delitos sexuales y análogos registrados en el

Estado de Puebla de junio de 2015 a junio de 2016.

La Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia (LGAMVLV) estipula

en su artículo 8 que los modelos de atención, prevención y sanción deben “garantizar a las

mujeres su seguridad y el ejercicio pleno de sus derechos”. Para cumplir este mandato, es

indispensable generar un ambiente de confianza entre la mujer y quienes se encargan de

atenderlas, lo que sólo se puede asegurar a través del manejo confidencial de sus datos

personales que quedan protegidos bajo el artículo 13, fracción IV de la Ley Federal de

Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental.

La base de datos proporcionada por la Fiscalía General del estado de Puebla se compone de

6,583 denuncias de mujeres, con información desagregada en las siguientes variables: Delito,

Municipio, Edad de la víctima, estado civil de la víctima, escolaridad de la víctima, etnia de la

víctima, ocupación de la víctima, relación de parentesco entre víctima y victimario si/no, el

victimario era conocido de la víctima si/no, tipo de violencia (psicológica, física, patrimonial,

económica, sexual), modalidad de violencia (familiar, laboral, docente, institucional, de la

comunidad, feminicida); el victimario es o fue agente del estado (si/no), además de

antecedente de denuncia por violencia de la víctima hacia su victimario de hecho anterior,

caso consignado o vinculado a proceso al 1 de septiembre de 2016 (si/no/ aún en

investigación para ello), tipo de acompañamiento que se dio a los familiares de las víctimas

(asesoría jurídica/ pisco-social: asistencia psicológica o alojamiento) y si ¿Se aplicó algún

protocolo de actuación con perspectiva de género? (si/no).

Calidad de la información

La información proporcionada presenta problemas de calidad, ya que las opciones de

respuesta para cada pregunta son abiertas y genera múltiples respuestas. Dificultando la

sistematización de la información y el análisis correspondiente.

Debido a que la información se captura en Excel al moverse una columna, se mueven las

respuestas que corresponden a la siguiente pregunta por lo cual las respuestas no

corresponden al cuestionamiento realizado.

TA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA AC CAPTA

AC CAPTA

AC CAPTA

Existen un elevado porcentaje de no respuesta en variables relevantes como la relación

de parentesco con el agresor, la modalidad de la violencia, así como de la situación que

guarda el proceso de procuración de justicia, que impiden saber con precisión si las

mujeres víctimas de violencia tiene garantizado su derecho de acceso a la procuración

de justicia.

Principales hallazgos

Características de las víctimas

Durante el periodo junio-diciembre de 2015 y enero-junio 2016, la Fiscalía registró 6,583

denuncias de mujeres que han sido víctimas de violencia y quienes tienen las siguientes

características: el 77% de las mujeres se encuentran en edad reproductiva, 60% se encuentra

unida a una pareja, el 55.4% son dependientes económicas que se adscriben como amas de

casa, estudiantes o desempleadas y el 48% tiene baja escolaridad, apenas alcanzan la

instrucción básica o sin instrucción.

Puesto que la atención a la violencia contra las mujeres desde la perspectiva de género,

implica reconocerla como un problema que se explica por la posición de desventaja social de

las mujeres frente a los hombres y toma en cuenta las características e historias personales

de mujeres que viven en situación de violencia y sus agresores, sin perder de vista el contexto

social en el que ocurre la violencia, es importante señalar estos elementos.