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14 ABR 1999 JEAN DE VIGUERIE CRISTIANISMO Y REVOLUCION Cinco lecciones de historia de la Revolucién Francesa LUNVERSIDAD CATOUP® NE CHILE ‘IBLOTEDA DE DeKECHO EDICIONES RIALP, S. A. MADRID Crinum et rooion ing Leon hae dea Reon Prana (© 1986 by Jegvoe Viouent. Nowe aions Latins Pai. Bist St tn cuola elsa por Mencabes Vaan Pox utr rps Se as etl, by EbIGIONES RIAL, S.A, Sebestin Hoo 30,2802 MADRID. cies: Statos Fotmecdalos Mea, 8. ISBN. seaman Dept pa ML A5-1091 peso ca Epa Piatd in pala INDICE PRIMERA LECCION La reign y Ia Iglesia en Prancia durante ls dimes ‘aos del Antiguo Régimen (1780-1789) I Los atagues contra el cr La religion de ls fanceses Estudio del balance de la ‘lips. a Iglesia francesa La Iglesia, la religion y el Estado «. Resume a Orientaciabibliogratica SEGUNDA LECCION [La nueva Iglesia (1789-1792) (Desde la convocatoria de tos Eston Generales asta as matanas de septem- bre) 1 dn de acinar oa de etn de “a iglesia 38 * ‘uusramisuo ¥REVOLUCION Fin del etamento del clero Fl reglamento de Ia composicgn de tos Estados y las elecciones La reuniGn de los estamentos y especialmente la del lero La abolicién de los privilegios y la supresion de los ‘diczmos La confiscacin de los bienes del clero La separacin del Estado y de la Religion Elfin de las congregacionesreligiasas ‘Laconstitucign cv del ler. La Constitucion El joramento La aplicacin de la Constitucion Civil y el ssentamiento de Ta nueva Iglesia Los inicio de la resistencia a fa nueva ‘ii ‘enzo de la persecucion en yelco- ‘TERCERA LECCION a gran precun,Las mats sete y a ‘dserstlanizacién del ato TL . La persecuclon bajo la legislativa Las matanzas de septiembre El estado civil y el divorcio La persecucton del aho I (septiembre 1792 - septiembre 1793) La abolicia del sacerdocio [Las desilusiones de la nueva Iglesia [Ea insurrecein de la Vendée La persecuctin del ako It (hasta el 9 thermidor). La desrisianizacn Clausura y saqueo de los templos Las renuncias Guerra Jesucisio egeiee a2 Ft 135 1s 135 146 153 136 136 168 170 19 182 186 191 La incautacion de tiempo y los cultos nuevos [Los autores y el fundamento de la deserstanizacion El Ser Supremo (CUARTA LECCION ‘Calma momentineay segunda persecucin. 9 thermidor ‘aio 127 de julio de 1794) 18 brumario ato VII {de noviembre de 1799) Lacalma Un régimen de semilibertad La reanudacion del culto Las dos Ipesias, Comparacién Frutidor : La segunda proseripcion La desristianizacin fructidoriana ElConcordato (QUINTA LECCION Amada de ance, La desrsianizain ya reste ‘el cristiano Las persecuciones La resistencia Por la fuerza La resistencia espirtal. La iglesia clandestine Los sacramentos EI ministeio de los Iaicos Laresistencia de las religiosas .. EI sarificio de las confesiones de la fe La ficacia de la perseeucion 193 200 205 an au 2102 » cusranisuo vy RevouveIoN ANEXO CConstitucisn Civil del Cero (Aprobada el 12 de julio de 1790) = Tito 1. De tos ofiiosecesiésticos Tito It. Nombramiento de los cargos SOMERA BIBLIOGRAFIA 8 a8 37 Las cinco leeciones que componen esta obra {fueron diciadas con motivo de la conmemora cidn de los doscientos afos de la Revolucion Francesa, «los atumnos de ta Universidad de ‘Angers y alos del Centro Nacional de Enseian: 24 por Correspondencia, NOTA ALA SEGUNDA EDICION FRANCESA resentamos la segunda edicion «revisada y aumentadas de cesta obra, En ella hacemos mencin de los trabajos publicados ‘desde la aparcin de la primera, Aadimos como complemen tel texto de la Consitacién Civil del Cleo, Merece mencio- narse, ademés, una doble aportacién: la de nuestras propias Investigaciones y las del pablico. En efecto, muchos lectores ‘nos han proporcionado valiosas observaciones e informacio- nes inéitas. Desde agut queremos expresar nuestra gratited ‘los amigos de esta obra Lev, POF FE oe ee On. 4S eS eS h Fat STE YY rryrrry PRIMERA LECCION LA RELIGION Y LA IGLESIA EN FRANCIA DURANTE LOS ULTIMOS ANOS DEL ANTIGUO REGIMEN (1780-1789) En 1789 la mayoria de los franceses eran catéicos y la ‘mayorta de los catdlics practicaba su relgién. El incumpli- ‘mento del precepto pascual era raro en las ciudades y excep- onal en el campo. Quince afos més tarde, bajo Bonaparte, Ia tercera ola cuarta parte de los eatéicos no comulgan por Pascua ni asisten a Misa los domingos'. La diferencia es es- pectacular y no deja lugar a dudas: la masiva descrstaniza- ion de Francia se la Revolucia, ‘La tnia diffcultad —y no pequeda, sin embargo—es a de que «viven en el amor predominante Gel siglo»! Esto es importante. Y si a pesar de eso, todo el ‘mundo (o casi todo el mundo) cumple con Pascua, no es tan alo el estado moral de a poblacién! Y justamente casi todos los franceses obedecen el precepto.;Podemos entonces llegar ala conclusin de que casi todos ls fanceses viven en general segin los prinipios de la moral cristiana? Esto serfa una exageracién. Por lo menos, podemos afirmar que ls pricticas Pascuales no eran un simple wgesto realizado sin pensar, sino ‘que tenian para los eristianos de entonces un significado mor ¥ religioso, Existe otra objecion: se dice que quizis el crstanismo sea ‘xestin de sentimiento, lo que lo hace impuro, una mezcla de folklore y superstcin, no una auténtica religion’. Este re- proche es injusto. Es cierto que, a veces, los fees veneran a ‘santos mal identificados como protectores de la salud o de las cosechas, mas que como ejemplos y modelos. También es cierto que esas devociones especiales van acompafiadas a me- ‘nudo por préeticas curiosas, como introducir el brazo en un ‘agujero de la pared o bafarse en una fuente, Y es cierto también que muchos eristianos creen en signos y presagios; pero eso no basta para deducir de ello el imperio dela supers: 7 bacon del Oe par Pais. 2 9.3. oe, Estos dees es Belanany Leto ‘nour Lather Vota, Pat, 9.30 z vi ticin, dems, y justamente en el siglo XVI, as pricticas supersticiosas son cada vez menos frecuentes, Cuando los ‘obispos visita las parroquias y preguntan: «{Existen abusos ‘ysuperstciones?s, por lo menos las tes cuaras partes de lor pirnoeos esponden negativamente. En 1757, s6lo diez parr {uias de un total de 281 en la dicesis de Boulogne lo hacen en sentido contrario™ ‘A esto queremos lepar: el catoliismo francés de 1789 no esd fachada, no es una simple aparienca, sino wna verdadera ‘eligi infunida en el alma y que orienta toda la vida. Eso no le impide sufrir los ataques externos ni verse obli ado a retroceder. "A mediados de siglo empeas a aumentarrepentinament el snémeto de desereidos, de los que ya no comulgan por Pascua, yenalgunas ciudades dicho numero comencé a ser preocupan te. Setecentasu ochocientas personas en Pau (1772), 372 de tn total de 660 en edad de comulgar"® nla ciudad de Troyes, parroquia de Ste, Savine (1787), y en Burdeos la mitad de la poblacin (1772). La gente del campo continga sendo fel, ‘ero ya hay regiones afectadas, como La Champagne, donde el nimero de no practicantes llega a ser del veintcineo por ciento!, como en las de Orleans y Auxerre, provincas en las ‘ue, después de 1760, el adimero de los que no cumplen con 2 precepto pascual llega hasta el 40 por 100°, Existen, ‘como siempre, los «pecadores habtuales, alos que se niegs oe hat Payout Cosi, vie eligiae dane la docte de Bouogne ' Segdn un texto anGnimocitado por Delatre en Les établisemens des ‘oS EE emt pt opie cn ea etn re 3 Qeelg Les homes, Fa Do daa rnc vi tle, MRI pe acne parge gree rc mecca at ee rs Pena ian eeeemeremecatts benassi aeera ieee rs ear LA RELIGION Y LA toLESA EN rRancrs » Ja absolucion, pero también los espiritus endurecidos que ni siquiera se acercan al confesonario y que generalmente son hombres. En Thionvile, segn el testimonio de Merlin, dipu- tado de la Convencion. “en 1789 solamente se confesaban fae mujeres, y no todas», ‘Al mismo tiempo se produce un deterioro en las costum: bres. Los nacimientosilegitimos, aunque aumentan poco en el campo, erecen mucho en las ciudades, y entre 1740 y 1788 ppsan del 6 a 16 por 100 en StrasburgoV del 4,8 a 12,5 po 100 en Lille” EI niimero creciente de nacimientos prenupciales indica una crisis de la institucion matrimonial. Entre 1740 y 1792 un niio de eada cinco es concebido antes del matcimonio™, Las clevadas estadisticas de ios abandonados y Ia generalizacion de la crianza fuera del hogar en todas las clases sociales de- ‘muestran la crisis de Ia familia y el deterioro de las costum- bros. Le mayor versatlidad de la sociedad, Ia emigracion hacia las grandes ciudades con el desarraigo que implica, el Ihedonismo en la literatura, en ciettos ambientesarstocraticos Yentre «la gente de talenio», son otros tantos factores de la Telajacion de las costumbres. Estudio del balance de la religiosidad Sie hace en relacin con ™, Pero es preferible no exagerar la importancia de estos movimientos, {que apenas modifian las divsiones y reducen en escasas pro- porciones los antagonismos. eg SRE EL ener, Voge ees nares del Tore, Fa, 850 9 St yg,» DOW'S apg eran Fat he eo Ei ie ov tener {LA RELIGION YL KOLESIA EW FRANCIA ” LA IGLESIA FRANCESA, Debemos examinar shora otro aspecto de la religion: el de Tos eristanos de ge ‘La Ielesa de ls catlicos es la Iglesia universal. Forman parte de la Iglesia universal ls 139 didcesis dl reino (en 1789) y las casi cuarenta mil parroquias. Ademés de slos prelados y los pastores los religiosos las religioss, es deci, conjunto de almas consagradas. En total, esta poblacin, en visperas de la Revolucién, conta de unas ciento teinta mil personas. Realmente, una tifra muy baja en un total de veintiscis millones de francess. Unos viven en medio del mundo: elclero secular; los demés, cen comunidades religiosas, sometidos a una repla: el cle- ro regular. Indudablemente, el nimero de los primeros es mayer. ‘La diferencia de funciones ex muy grande: desde los monjes contemplativos, encerrados en claustra (como los cartujos 0 benedictnos) alos curas de las parroquias, administradores de los seramentos, pasando por las Grdenes relgiosas de vida mixta al mismo tiempo apostica y contemplativa, como los :mostenses y los mendicantes; y por los canGnigos de los eap- {los catedalicis ycolegiales, cuyo papel es el de celebrar ct ‘fie divino. Se puede advertr que los que como nica mision tienen la oracién no son los més numerosos. Si atadimos los 11.853 candnigos® y unos 20.000 monjes y noviios contem- plativos, obtenemos casi la cuarta parte del efectvo total de las personas consagradas que viven en el reino™™. Se trata de personas consagradas que se entregan al «trabajo de Dios» (Gopus Deis), es decir, el canto del ofcio divino en I gles sete veces al dia, La otra cuarta parte Ia forman las personas > Gur que proprio el sta Dans, Ler chpins exh de owen, wt, aly 188, "ade eevee una ainacheuy posing da, an fan spine ene Save, ger (Pu tant sre contin, rs 1968; a CnisranisMo ¥REVOLUCION consagradas que viven bajo una regla, pero entregando toda ‘parte de su vid al spostolado (religioso mendicante, com- pala de sacerdotes,congregaciones de doncellas seculares). Elcero secular dedicado alas tareas pastorales representa la intad restante. Son los obispos, los parrocos, los vieaiosy los Saoerdotes de las parroquias. Los obispo tienen atribuciones sobre todo el lero. Son los dlrigentesincuestionables. Hablan en nombre de la Iges Son los sucesores de los Apéstoles. Desde hace dos siglos su autoridad en las didcesis no ha cesado de aumentar, Apoyén- ose en el Conclio de Trento, han reducido paulatinamente a | obediencia a todos los archidiéconos, los deanes de los capitulo, 1s cannigos y los reguares. El sini obstéculo para el dominio total es el sistema de presentacign alos cura fos. No han podido cambiarlo. Son rar los que nomibran a ‘mis de un tercio de los cargos dela discesis. Por otra parte, se reservan el derecho excusivo de examinar alos candidatos, de juzgar su competencia y de admitirlos. Nombran a los ‘carios de los pérroeos. Acaban con determinadas exenciones ‘monéstias. Visitan a capricho la mayorta de las cass religio- Sis sélo ellos pueden conceder a los regulares la facultad de predcar 0 de confesar. Su cutia diocesana tiene las caracteris fies de un gobierno con su decena de grandes vari, su juez ysis socretarios. Legislan soberanamente sobre la discipina dels sacramento, Ia reglamentacign de la vida de suclero y ‘sobre la iturga. Son auténticas potencias”! ‘A partir de 1750 disminuye el nimero de sacerdotes. Entre 1760 y 1770 ha habido muy poces vocaciones para el «lero secular. Después de un ligero aumento en 1780, la situa ‘in se deteriora de nuevo. En el timo decenio del Antiguo Regimen cl nimero de ordenaciones al subdiaconado yal presiterado es inferior en un 22 por 100 al de los afios 1740 5 Tels de M.Peronnet, Lr évdgues de Fancienne France, Puts, 1977. sentra cpl as stu dans Phare de Ee te SEfng Ecc Hoorn Re, Pen fn Unverad de A LA RELIGION LA LESIA Bx mRANCHA » 12 1750. Faltan sacerdotes. Los obispos estan preocupados. Monsefior de la Marche, obispo de Léon, calcula que el nié- mero de sacerdotes en su didcesi ha pasido de 1,600 al final del siglo xv1ta 400 en 1792", Loménie de Brienne, arzobispo ‘de Toulouse, presenta un informe sobre la crisis de vocaciones sacerdotales en la Asamblea del Cleo de 1775: «El nimero de eclesistcos que se dedican a las funciones del sagrado ‘minister disminuye dia ada ysuescasez, patente en diversas provincia, es, indudablemente, el objetivo mas digno contra el que debeis empleaross. Aunque no falta los curas, rest 1 Ya difell encontrar vicarios para las parroquias més po- los El problema es ain mayor entre el clero regular. En treinta aos el nimero de monjes ha disminuido ala mited. Quedan vacios numerosos monasterios. En fos que vivian cuarenta 0 cincuenta monjes a principio de siglo no hay ahora més que ino o ses. Sin embargo, después de 1780, algunos novicia- os, como el de los Genovefainsy los Padres de la Doctrina (Cristiana, ven un crecimiento en el mero de sus postulates y Iaetss parece superada™. Los monasteris y los eonventos femeninos se mantienen més firmes y consiguen conservar en Jas comunidades un nimero razonable de religiosas. Sin em- bbargo, también han sufrido considerables pérdidas, En 1730 Jas Vistandines eran 1.368. En 1790 son 43™. El ero envejece. Ea otro tiempo, lo jovenesy las mucha- shinier kt Petry toner tent Sarena > Gta or Kut hs pepe pres des Aum wen See etait ete ie ce Ea irene sare, Sa sen Sp Se Pa er a Sore Sayfa mae ee, ee het re er Ne a i lots Py Se he ” cnismanisuo v nevouvcion ‘has de 15 6 16 aos lenaban los conventos. Eso ha termina- do; el edicto real de 1768 hace retrasr la edad de profeser a los 21 aftos para los hombres y 18 para las mujeres, Hay otros ‘bstéculos que se oponen alas vocaciones los confesaresy los directores espvituales, demasiado escrupulosos, obligan siem- prea esperar, adeliberar, a examinar; las familias se muestra hostile. Cerca dela mtal de las relgiosas que entraron en lt Vistaciin durante el siglo xvii tuvieron que vencer la resis tencia de sus padres. El nimero de postulates y de novicias {que han tenido que volver asus hogares tras abandonar la vida religiosa es incontable. Se extiende por todas partes un cima de hostilidad hacia los conventos. Las gentes no comprenden {que alguien se quiea relui durante toda la vida en un clause to, apartindose del mundo. Las acusaciones calumniosas de os fiésofos han vuelto ala ‘opin paca en contra de los conventos y de los votos. La Religios, escrita por Diderot en 1758, nos muestra a una pobre muchacha, lmada Marie Suzanne Simonin, vietima esdichada de a'horsible maldad de las monjas. Obligada a ingresar en el convento por una madre indigna que quiere librarse de ella, coaccionada para pronunciar sus votos, le ‘resulta imposible escapar de alli las religiosas la humillan, la ‘pegan,legan a encerrarla en una eelda por orden de la supe- tora. He aqui el relato de Ia encarcelacion: ‘Me echaron una camisa por encima, me quitaron las medias, me cubrieron con un saco y me llevaron con ‘cabeza y los pies desnudos a través de os pasillos. Yo grita- ba, pedia socorro, pero habien tocado la campana para ad- vertir que no scudiera nadie. Yo clamaba al cielo, cai al suelo y me arrastraron. Cuando Hegué al final de las escale- ‘as tenia los pies ensangrentados y las piernas heridas; mi estado era tal que podfa conmover a las almas de bronce. Pero con unas enormes llaves abrieron la puerta de wn eu biculo subterréneo y oscuro, arrojéndome sobre una manta podrida por la humedad... Mi primera intencin fue la de ‘matarme; me llevé las manos ala garganta; destrocé mis 10- {A RELIGION Y LA GLESIA EN FRANCIA ” ps, i gritos desgarradores.. Tos as matanas ven una de mis verdugosy me deci: ‘Obedezsa al superioraysldré de aq. ‘Estar es la imagen que se difunde sobre la vida mondstica: ‘acoaci, la pris los tormentos La elidad es ora, pero Jn gente cee en Tas indgenes. a realad es otra, sin que eso sigiique que todas ls ocacions sean ies y prs. Av sn escichat lox janse- histas, que todo To recriminany no estan nine stsechos de sus semnejantes, hay que admiir qu lat fama ejercen pe- Sones. E1. Colt, un en lzarista muy conocido cnt el Glro las personas padosas,erribe: En un sig despraciad en el que solo cuenta la coc ta caperanza en un fara cargo eels que no exige mis uel tonsure se converte en una pasha defini de voce Sion. Un joven que no ese mayor de a familia o que 10 3, no tiene talento para el mundo; que noes rico y su cond Sién no exige que tenga etude no hay que pensar mis; Su suerte std echada, Le llevan basa el llr Como una ‘cima que debe se nmoladay que ignra su destino." Solo que Collet es un mori. ;¥ que puede hacer wn rmoralisa sino dat leeciones de morals Sin dda exagera cuan do habla de efetimas, O quzds son vctias que eonsenten (cla esperanza en un futuro cargo esesistico-»). Por otra parte el texto se apia a Tas voracone scerdoaes, y no a fas elgiosa. Ea Tos teligisos,segan nuestros datos, esas Sinan es pens inayen ono ceen ones, seran en seni ver, ytendramos més Yorn Sones conrariadss que fabricades Evtemos un jul fc Enureel erode 1789 encontrmos de todo, desde os que han ingresado a bastonazos hasta as vcaciones ms purs, pasa 4 pr todos los cass intermedion™ 7 Ree. Noa de Geneve Bul, Lene de poche, 1964 OE ote et, Lyon, 78, p38. Set crim ot M. Cale, Lyn, 175 >» [se igure ot wean cere Gigese aut xm et sv er Lata aise Lesion ila annals 2 cuusriausso ¥ aevoxueios ‘Lo mismo ocurre en relacin con la cienca, las costumbres y el fervor. Como las situaciones son istintas, ls juiios ‘eben matizarse EI lero secular esta aceptablemente formado e instruido cen los seminarios diocesanos. Los futurossacerdotes pasan en ellos una media de dos o tres afios, durante los cuales estudian ‘Teologiay la Sagrada Escrtura, y se iniian en la vida espri- tual por medio de la oracin interior, «la oracion mentale. “Algunos siguen al mismo tiempo los cursos de as Facultades de Teologia, donde se gradan. La mitad de los canénigos de Burdeos son doctores en Teologia™. De cada tres curas del Périgord, uno tiene titulo universiario™. Nunca hubo en la Iglesia un cero tan instruido y tan titulado. Las congregacio- nes religiosas forman cuidadosamente a sus miembros. Ea Saint-Vanne los postulantes ingresan a los dieciocho afios y festudian durante tres (humanidades, ret6tcay filosofa) antes 4e iniciar el noviciado. Durante el primer ao, cl joven reli- sioso contesta sus examinadores fres veces por semana en presencia del Consejo abacal™. La Congregacién de Ia Doc: Irina Cristiana, dedicada ala ensefanza, impone asus jovenes postulantes una preparacién de cuatro ais de estudio. ‘Las opiniones estan de acuerdo en el tema de las costum- bres. Excepto en contados casos, el elero francés es de buenas costumbres. Ya no se producen los abusos eseandalosos del ‘glo XVI y comienzos del xvi. Han desaparecido las conc binas de los presbiterios. Ha terminado el libertinaje en los rmonasterios. Tenemos un clero digno, un cero «en eondico- nes, podilamos decit. {Es ademas austero? Eso es menos seguro, La dignidad no impide ciertas comodidades. La rigu- x Free awe xv il, Pree de FUsivenité& Anger, 191, ” 1 Phiippe,Loupes,, Chaps et chanoines de Gugenne aur xt et cr ae ‘Burgos, det 1903p. 18 ae meen came mie tee be ae ‘0-90, ei co 3. Nay, del pp A 8 a {La neLicn ya toLEStA EW FRANCIA 2» rosa observancin de Ia repla pesa un poco a los monjes. Salen sin permiso del superior, viajan solos, se regalan con golosi- nas, compran el periddico y llevan sotanas de color. Desde Juego, esto no és nuevo: el relajamiento de la observancia hhabia empezado hace ms de un siglo. Ahora estininstalados enel confor. En la abadia de St. Georges de Bochersvlle,en Normandit, los benedictinos toman t& y café y, desde 1759, aguardientey licores. En las eventas del ecdnomo aparecen ‘ompras de flores de retama confitadas chocolatey tabaco. En Jumines salen con los gorros de dormir por las noches 3 fumar al borde del Sena. Los jueves van paseando a merendar y juegan al chaguete en su granja de Hauville. Las inttu- Clones de vida activa han encontrado, por #1 parte, el modo de diverse sin desobedecer: dulcifican la rega, En 1783 los Hermanos de la Doctrna Cristiana modifican sus Constitucio- nes: llegan a suprimir nada menos que Ia clausuray los vo- tos, Hasta las congregaciones femeninas, tan heroicas en sus lorigenes, x resienten de exe clima de frivolidad, Las Siervas ‘de los Pobres fueron fundadas en Saumur a principios de siglo ‘para cuidar a los enfermos menesterosos y recoger ancis- hos abandonados y niflos husrfanos. Es, pues, una institacion joven ain y que deberfa conservar su fervor inicil. Ahora bien, en 1789 M. de Villeneuve, su superior ecesidstico,cons- tata: «1, que el funcionamiento de la casa ha perdido su primiti- vo y autéatico fervor; 2, que las hermanas no vive la virtud de la obediencia; 5 que descuidan las cosas temporales; 4, que cada una se vise y usa una lenceria a su gusto; 5, que salen sin permiso hasta para hacer viajes largos: 6, que ya no se reinen en capitulo; 7, que ya no leen la Regla; [UNIVERSIDAD CATOUINS NE CHILE. BIBLIOTECA DE DERECHO o 2 > > au ‘usmaniswo ¥ RevoLUcION 8, que las novicas estén mal formadase jgnoran completa- mente el respeto que deben alas mayoress* {Puede uno extratarse de que decaiga ta piedad? Se vive bien, se reza menos. En 1759, la Compatia de San Sulpicio, instituto especializado en Ia formacion de futurossacerdot reduce ala mitad la hore dedicada ala oracién mental coti nha de los seminaristas. Si las 6rdenes femeninas contemplati- ‘as (por ejemplo, el Carmelo) conservan su ferver, los mons terios de hombres lohan perdido completamente. En ellos se hn infiltrado et amado «losofismo>. Parece ser que en Saint ‘anne se introdujeron «agentes de la masonerfa». La misma CCartuja, la orden de los Cartujos, de la que se decia que no se habia reformado jamés porque ‘munca se habia deformado (caumquam reformata quia numquam deformatar), acaba por contagiarse del espiritu de rebeldia: los Rev. P. Dupuy’ de Lannay y Pradies denuncian la tizanta de sus superiors que imponen «una esclaitud injustan “Mal espittu, pues, sobre todo en ls religiosos. Los obispos y los parrocos cumplen bien sus obligaciones pastrales Luis XV y Luis XVThan cuidado siempre el nombramiento de ‘buenos obispos. Excepto Jarente (1757-1771), los ministros sucesivos de la Feuille (de los beneficios) han aconsejado siempre alos soberanos en ese sentido. Luis XVI se dirge a M, de Tillet, al que acaba de nombrar para la sede de Orange, en Tos siguientes téeminos: “Sois el primer obispo que nombro desde mi sdvenimiento al trono. Me felicto por vuestros propios méritos. Creo que este comienzo seré el buen augurio para los siguientes nor bramients si Dios me concede esa gracian” ‘Jean Marie de Lau (asesinado en los Carmelitas durante as ~ Ckado po MC, Glia Champs, Lr Sour de Sa Anne cae Rae io rie Samar Ps BEbhede, op ats he nc Sig Bart, Se cpt pel.» a ido 1A RELIGION Y LA IGLESA EN FRANCIA * smatanzas de septiembre de 1792) es el més representativo de tata iltima generacién de obigpos de la antigua Igesia de Francia, En 1775 fue nombrado arzobispo de Aris sin haber sido obispo, lo que contradice un uso inmemoral; encargado fencral del Clero a lor 32 aos, arzobispo a ls 37, reunfa en seg se nos dice, «un profundo conocimiento de los asun~ tos, una perspicacia poco comin, una excelente prctica jure cay una prudencia consumada>, Sin hablar de su generosi- Gad: «Antes de ser obispo, dijo un dia a un viario: “me Slegraba cuando final de afo ain me quedaban seis francos; ‘ahora que soy arzobispo de Arlés, me alegraria sime quedara sun us" "Todos los historiadores estén de acuerdo en que los obis- pos de Luis XVI» son «buenos obisposs.. Un buen obispo es quel que reside en su sede y que reliza sus visitas. La mayo ria de los obispos de la época de Luis XVI resden ordinaria- mente en sus didcess. Las tres cuartas partes de ellos, quiza ms, dejan asus feligreses en contadas ocasiones. Las «Nou- welles Ecésistiques> son fables, La gaceta jansenista, a cuya vigilancia no escapa ningin desorden, denuncia Gnicamente a ‘eis obispos por el delito de abandonar su sede. También es Gierto que no alaba més que a tees de ellos por resid en clae®, ‘Sin embargo, resiir no significa nada si no se hacen las visits. Ahora bien, casi todos los obispos acostumbran correr habitualmente todas sus parroquias, entrevistando sa- cerdotes, predicando a los feles, confirmando a los nifios. ‘Seles apreca. Se les quiere? Los ies sf, acausa de su ina sotable caridad, Los curae quizis menos, a causa de su ‘orgullo aristoertice, ‘Todos proceden de le nobleza y casi todos ls curas son plebeyos. La educacion y las costumbres son diferentes. No siempre se comprenden. Los obispos se fxfuerzan, intentan ser seeillos, omen y duermen en el pres biterio durante sus visitas pastorales © invitan ademés a los fpr Das, a p25 x cuusrusuo ¥ avout See Sgro aetna riots nie ue et tn ror acto ae psf Co ta oe ee eee pla ihc rom ae ier eaten nee rena ig detec ana a mae ciate tetaeo yoann ea cen ene gree matter rae naan eae Sittprndasaeceanemesete te Sachem Sects ta Seer pela mac gcasoa ae corer pees eer SAGER oui Seat in Soubirantnencl ee igaun faeiierpeecrtnaanctas cases Wmeienane Brana pa ects ee ho cece ig ope ae is (ck ne same mene (Stet cat es Seaelenoeafamescaere eyes istics us meen ds Sipe eter a are Sat aa yes a SCighel mes cars. Bor es top nawar oneness acne Se ‘Seige contstor er Peo op ks pp SER. "Sted poe A Daou op, ‘A buenos obispos, buenos curas. No existe un prroco que ro predique (cas! todos los domingos); un cura que no ensefie catecismo, visite los pobres, a los enfermos. Son poeos los {que, en vida o por testamento, no funden escucas, casas de taridad, misiones en ayuda de sus parroquias. Cambian muy poco de parroquia: permanecen en la misma por lo menos diz fos, Y sus Beles les recordar por «la caridad de un padre carifosos, el «padre de los pobress, cl «ministro fils, el ‘auténtico pastor» el cespritu amable>, el sspiritu pacific», el hombre «gue ha entregado todo lo que poseia, hasta si risa vide El recuerdo de estos pastores inspiré a Tocqueville el pérrato siguiente: «No sé sien conjunto, y a pesar de ls patentesvicios de algunos de sus miembros, ha habido jamés en el mundo un lero més admirable que el elero catlico de Francia en el momento en que estallé la Revolucién...Comencé mi estudio ‘dela sociedad de entonces leno de prejuicos contra élylo he terminado leno de rspeto..»" Los Bienes del cero 0, ms exactamente, de Ia Iglesia son de dos clases. La suma mayor, formada porlos beneficios, esta ‘destinada a la subsistencia de las personas de Iglesia. Los otros ‘medios, menos importantes, provienen de las cobras» y se dedican a la conservacién de los edifcios y a los gastos del calto. Ambos bienes constituyen el patrimonio reunido duran- te siglos a través de donaciones, fundaciones y adquisciones. El capital alcanza los tres mil millones de libras. Segain algunos autores, ls intereses Hegan aos 180 millones. Por ‘otra parte, en la Asamblea Constitayente del 10 de octubre de 1789, al diseutisse la venta del patrimonio del clero, Talley rand, al que se pone bien informado, porque fue el antigua SOE SE i cre rriewtnpt prin TIM TSC CTS CSET ‘crismaniswo ¥ nevowvcron encargado general del Clero, da la cifra mucho més reducida 4 150 millones™ Esta riqueza es considerable, aunque hay que advertir que ‘no va en aumento 0, mejor dicho, que ya no aumenta més. Ent estaneada. Esto se eomprueba por los capituos y por las rentasepiscopaes. La influencia del Estado en ello cs palpa- ble. Desde finales de siglo la monarguia trata de limitar por todos los medios el crecimiento de la amortizaci. Las fun- daciones piadosis estin gravadas. Un edicto real de 1749 subordina cualquier donacién y cualquier adquisicién ala ob- tencidn de autorizaciones. Por atime, se prohibe a los bene- ficarios de las amorizaciones adquirr bienes inmuebles sin 80s permisos. El resultado se hace sentir pronto. La ereacin ‘de fundaciones piadosas disminuye desde mediados de siglo. Las dedicadas a misas pricticamente desaparecen, Sin embargo, el cero no se empobrece. Si el capital es invariable los itereses aumentan, En 1760 los establecimien- tos de los Hermanos de la Doctrina Cristiana viven extrecha- mente; la renta media disponible por religioso es inferior al minimo vial. Treinta afios més tarde, esas difeultades han ddesaparecdo: la renta media ha aumentad de un 30 aun 100 por 100 segin las casas. Entre 1766 y 1790 el conjunto del beneficio de los veinte’ monasterios benedictinos de Saint ‘Vanne en Champagne se acrecentan en un 112,8 por 100, En efecto, es propietario de gran cantidad del suelo: un 66 7 por 100 enel conjunto del reino,repartide desigualmen- te por regiones: un 40 por 100 en Cambress y Hainaut, un 419 por 100 ene Artois, 12 por 100 en Borgoda, 10 por 100en Turena, § por 100 en a epi de Toulouse, 2 por 100 ene Querey y algo menos en las Landas y en Beara “Ademis de la renta sobre ol terreno, los Beneficios se 2 Bae tna Jule hemos cae Si Las fandaiones ya fe Donon some: Rene heavier eee Senne Sie eae Pathe merge ia Ce Sa ae {A RELIGION Y LA roLESIA EN FRANCIA » {ncrementan on el diezmo y los derechos de feud y sefioro, El reparto de las rentas depende de los beneficios. En 1789 los ‘emolumentos de la sede episcopal de Cahors provienen en un {5 por 100 de los diezmos, e130 por 100 de los derechos seio= rales y solamente un 2 por 100 de la explotacin de las tiers. Por el contrario, en la misma fecha, el pago de los préstamos rales supone las tes cuartas partes de los ingresos del arzo- spado™. Generalmente la mayorfa de ls beneficios de los curates proceden del diezmo, aunque muchos de ellos son propietaros de tierras, por ejemplo, de las dos terceras partes {e Périgord”. Por otra parte, los curatos cuentan con los ingresos casuaes, es decir, los estipendios de las misas, las ‘bodas y Ios entierros. Esta igueza esti distibuida de un modo absolutamente enlmismo lugar de produccion— provoca mis de protests Sobre ete toma, constr . be Vainite, Cures de campope de gene Fe, Pup de te Vere Ope an, pp 20.210. © Gi Rema opp 3 [LA RELIGION Y LA NOLES EN mANeLA a El cura gime: le reservan lo peor, la hierba podrida, la uva que por la riqueza. Seyi I filosofia en boga,s6lo tiene valor lo atl, y para ser teil hay que contibuir al crecimiento de la riqueza y del bienestar de la sociedad. La religiSn no tiene nada que temer. Es util, puesto que, segin Voltaire, el pueblo la necesita. Pero el clero, especialmente el contempt tivo, no est trangulo. Se pregunta si es dtl en el sentido en {que lo entiende la opinién publica. Y, como se lo pregunta, no duda mas y se proclama ii. Enel Capitulo General de los Premonstratenses de 1779, uno de los superiores de la orden, cl P. L’Ecuy, pronuncia el discurso de apertura que gira abse- sivamente alrededor de la uiidad. El padre olvida que es un monje ¥ que el objetivo fundamental dela vida montstica es Ja oraci6n. Lega a manifestar: «Bendigamos, pues, el feliz destino que no nos limita a una vida estérilmente piadosa, sino que nos lama ala cooperacién ‘con el ministeio y los trabajos evangélcos. Amemos esas Gi staid por Var, op. ‘ Gaso porch Lair, op p13 1 Soin Events reas Le tne. @. Mandan, op. pst pa SSSCCC REET e ‘uustamisuo yRevotvciow fencones..sobe todo pore son ies la Iles, al ata ova ness hermanot. os nt * 1 Wes Este {O06 pensar de tos cl? La aed soca el dro Aatiuo Regimen x ineenonabi, pero «conden See ing ls persone ls benefice Las pertons, ses on miembros de clr Sin tava assteni pbis.Eclre propoeiona aca stat <2 penal ek pas ees yen bene cent. Hay en Franc smi religions homaai Hija la Cade, primes congrqacon hosp ones ‘4 su cargo treinta hospitales entre 1750 y 1790". En gran fam cs ey loss entrant > (ambien Taman soins: 9 spurte bre) atndios por religous, que ala yx son dopemar, spits, escuela y comedors grate, Ln Becta ssoten «Tos pobes con las insu gue ctteqea sot ingrese de sus propa foun, Con season dias clones qe en 1786 derstarn ct Ages, Beis ssans de Abi, etep a os siesta oso gue fossa ae ‘hoon dems or ard 130.00 he: Een abn las obras permanent, sient instuones. de sat grtstaos carats y gratis eficas J caidas ones Se pied lleres para pore, como los anda por oe bite de’ Coutancesy de Bajeut™ Len pamocor oo oe Gedan ats. En 1780 cl de Our, en Noman Sl cocazad general dl Cero que hattalmene teats Ie ears parte desu foresees decir unasdoncnae personae necro. gic aqu hace sear yd Fane ls times sy comprando el go pra i subaees 2 Sindy, Langue Oru, a eon ptnonre egoge Sylmar sgn Con The Fl Chari opal (69-109 spe gine Pl he Cer Ars ample yoo vos pace oe evo ape I acide de Sr, ¥ para proveer a la de los pobres de tal modo que he ido {gastando el escaso patrimonio que poseia»”. "Todos los monasterios, todos los conventos ejercen la cati= ad pablica através de distibuciones semansles de alimentos ¥y,00n menor frecuencia, de dinero, destinadas alos pobres y {ntregadas en sus domiciios. Los monjs de la abadia de Saint ‘Vanne en Flavigny reparten cada semana del aio 1774 einco hogazas de pan. El ecénomo de a abadia de Luxeuilcaleula ‘que se destinan a limosnas 800 bras anuales”» ‘Sin clero no hay asistencia, Sin lero, pocas eseuelas. El lero suministra personal de ensefianza a todos los colegios y ala mayoria de las escuelas. La educacién de las jovenes se ‘encuentra en una proporcién muy elevada (cerca de los dos tercios de los niios escolarizados) en manos de la congrega- cones femeninas de ensefanza. Las doce Escuclas Reales Miltares,ereadas en 176, estén confiadss a nstitutos religio- ‘0s: ls benedictins, la Doetrina Cristiana y los Orantes. Los Hermanos de las Escuclas Cristianas imparien una ensefianza entific y tecnica muy avanzada” Quien serfacapaz de negar Ia utlidad de estas personas? ‘A ojos de la opinién, el tema de los bienes carece de ‘comsstencia Sin embargo, los bienes del cero no s6lo se emplean en mantener a ss miembros, Acabamos de ver que ls benefiia- dos dan limosnas y emplean el fruto de sus beneficios en obras de misericordia. Los pérrocos benefciados tienen tambin la obliga de contibuir al sostenimiento de las iglesias”, Y, fademis, el cero contribuye con el «don gratuito» que hace al rey para las areas del Estado. En 1780 dicha contribucién lean Ia cifra de 7.300.000 libras, es decir, Ia fercera parte e los ingresos anuaies. Ao largo de los aos siguientes, el Tevet en ene tev A partir del edicto real de 1085. “ ‘nssrunisuo ¥nevotvctow Estado, necestado de recurso, acude continuamente al cero, (que se quejaré en 1788 de haber dado al rey 76 millones en inca alos, doce de los cuales se destinaron a rehacer la flota™. Esta carga se reparte muy desgualmente entre los beneficiados. En 1784 el pirtoco de St. Pardoux-d’Arnet, de la diesis de Tulle, paga e110 por 100 de los décimos (nom. bre que recibe el impuesto del clero) por unos ingresos de 600 Hibras, mientras que el de Landerroust, de la diGcesis de Ba 13s, no pga més que 40 de un total de 1,000" La aportacién del cero es relativamente inferior cuando procede de obras hospitalaras y escolares. Varios hospitales| ‘Benerales son grandes conribuyentes, pera a suma representa tuna eseasa fraccién de sus ingresos. Los veinte diezmos del Hospital d' Amiens constituyen solamente cl diez por cento de ‘4 presupuesto total. Los hospitals generales dstrutan de derechos de consumes, de distintos aranceles, pero no de exenciones. Las universdades y los colegios obtienen cat todos sus medios de subsistencia através de pensiones reales ‘© municipales. En 1789 dnicamente 7 de los 39 hermanos de Ja Doctrina Cristiana son benefiiados”, Gran mimero de pirrocos fundan eseuelas a costa de sus propios patrimonios. En realidad, no existe un movimiento de benetiios. El clero 8 mis Gil a Ia sociedad por el elo de sus miembros que por su contribucin financiera. Con frecuencia se ha pretendido sfirmar que mantenia todas las escuelas y hospitales de la antigua Franca, pero es faleo, ‘Como se puede comprobar, 1a cuestién del cleo no es scala y hay que evar generaizar sobre el. Es necro evitar también cualquier juicio categérico y superficial. No se ede hablar, orf tanto, de sociedad ceils o de elt ‘alismo», El lero representa una infima parte de la poblacion © keer 1 goa 6 % Sign Bey, Compton rent de reve fone en Pc ates Temae tie Dia dn et ee IS 1, "18 2 Vig, Une ore dct, pt, . 34 LA RELIGION VLA 10LESUA EN RANA © 1s porcon en teres, una Sina pat del silo, No 1 os {od enl Tesi yo alos desempein un pape importa te. Las cat cncuenta mil cofraiaspiadoss creadat en ls rroquisy que representa el ecor que camina en a Ilesia latte etn en su mayor formadss por in. Los nos ‘ciministran las fabrieas. Los lalos sumentan el culto vino ncargando misas exposicones con el Santino Sacramento Yemone. En rumen, et nar dd qe ete todas partes es propia de los lis exis peas peter Ens y posse ceremonias, EnseSa a concllar ln deeres de {stado on el progreso en la vida itcio. LAIGLESIA, LA RELIGION Y EL ESTADO Es imposible hablar de la regia catSica bajo el Antiguo Régimen sin nombrar la monariula, La religion catslica nose concibe sin la monargufa y ala inversa. 'Y es que la monargufa francesa es fundamentalmente cris ‘inna y catia, El rey de Francia no puede profesar otra religin. Este principio de catlicismo es tan antiguo como la monarquia Inisma, Fue proclamado por los Estados Generales en Blois, 1588, y confirmado por I abjuracion de Enrique IV. ‘Se dice que bajo Luis XV1larligin catlia era «nacional y dominantes. El cuto protestante, tedricamente prokibido, ‘comenzs a tolerarse a partir de 1756" ‘La monarquta francesa se alla con la Iglesia. Esta alianza, ‘que dura desde hace rece sigos, se sella con el bautismo de ‘Clodoveo en el afo 496 y se renueva con Ia consagracin del rey al comienzo de cada reinado, En el cuso dela ceremonia, el monarca recibe los éleos sagrados que le confieen las vit- tudes de un principe cristiano, Durante las unciones, la Iglesia Hie dr proesans en Fane op ct, #2, 6 cm CSS OTTE Ces see so “ ‘cusraniswo ¥REvOLUCION rucga pore ey finde que alsane Ia satvacn term, ye ‘ey fra comportarse como sn Principe cristiano, es et, jr. cuitve, protector de ln Iga y eneago de fs oj soe qu doe expulir de sino Ese vey contrat relbe in cud pail que le colo por enna dos acs crests. No es un emeto lcgor Sele consider can obispo etemor, porque protege Tagless taumaturgoy cur ls estas (ana epee de noi toereuons) proncian las palabras El Tey te toes, Dios te cara, palabras que se modifearon apart dele contrac de XVI por ds Rey etc, ate Ds Come todos sus ateesres, Lat XVI hin consagrar en Reims, La ceremonin se celeb, sgn el ito tana, domingo dei Santina Tiida, if de unio de 173. Des- es de la consagracio, seg india la trdiion, ee ‘momento de toca in lags. Las XVI stocar a mas Je dos nil evatroientos enfrmor stodos escrofulonoereconcios on mares bien sf La alana dl rey con i iglesia est ben eqirada. El rey protege Iles La iglesia ea y hace vsar po el El rey protege Ia Ilsa garanzindole so extatto de religion nacional La Ilsa catia es In nica que puede Sjerer un elo pabc. Tien el monopoio de la ensehana Ys obispon son los nepectres dels esac. Dispone de $s propio ibunals le corns, que juspan ls casay pes tales y ropa de los igo. Las carnctersticas de la cond tion de digs y sacerdotes queden reconocdas pore dere ho Tos votos religosos impican la muerte el Y. por Sin, se prtegen ss exeactones tials, En 1788, Dillon, azobipo de Narbona ecverds a ey, ant la Asan el eo Francs, los rvlesos de a Ilsa yl oblgacion gue ene el soberan de mantener. slcamentela iglesia te ne derechos impatriaenstanra eis: Uncameste Ella * Ciado.por Hermann Weber, sLe sare de Louis XVI, en Ac Cologue de Sorte op. 28 je Aa se {LA RELIGION YA IGLESA EN FRANCIA ° tiene ministros,templos,sitos y eremonias. Ella ejerce una jrsdiecn legal. Los oficiales de Vuestra Majestad estén ncargados de ejecutar sus sentencias y por ello el principe recibe cl titulo de obispo externo», La Iglesia reza y hace rezat por el rey. La egran oracién» aque $e pronuncia en Reims durante las unciones de la consa~ racion pide que el rey «use poderosa y realmente de su [utoridad, futo del poder divino, contra todos sus enemigos ‘sibles invisibles (..) por Nuestro SeforJesucrsto que ha Uestruido el Imperio del Iaierno por la fuerza de la Cruz y ‘que, después de terminar con el reinado de Satan, subi6 tsiun- {ne a los Cielos; El ostenta el poder y la fuerza de los Reyes yes la gloria de los humildes, Ia vida y Ia salvacion de los pucbloss™. En la oracia de a tarde, el cabeza de familia, compafiedo por toda su gente, pronunca la siguiente ora- ion: ‘Seflor, guardad al rey y bendecid a su familia, conservad a los descendientes de San Luis y baced que sus hijos sean imitadores de su feo", 'Es importante observar que en estas plegarias nose pide ni la gloria ni el aeresentamiento del poder del rey, sino la salva- cin de su alma. ‘Cuando el rey cae enfermo, los obispos encargan las Plega- sas de las Cuarenta Horas con procesiones y bendicign con el Santisimo Sacramento, Simuere, en todas las iglesias de reino se pronuncian oraciones finebres. El sacerdote menos rele- vane, el eapellin mas insigificante, todos despliegan su emo- cn y su elocuencia, La clara distincién entre el poder temporal y el spiritual avorece el equilibrio de esta alianza. El rey no gobiema Tplesia y Ia Iglesia no gobierna el Estado. CGertamente, el Concordato de Bolonia de 1516 confirié al Rita de a songacin en Hite der Sacre et couronmenens de as Ra ein, “BST edna ae de Rome. En ove desu urgent devs Pos, Pai 7p « cnisraniswo vnevoutcios rey una notable autoridad sobre la Tplesia de Francia al con- coderle el derecho de nombrarobispos yabades. Sin embargo, Bi Luis XV ai Luis XVIlo eercieron de modo abusivo, inte. reséndose por elegir obispos yabades dignos de selo. Por otra parte, el clro francés nunca renunci a la bertad de expre~ sién. No dud6 en denunciar piblicamente y en numerosas ‘casiones las costumbres disolutas de Luis XV. Siempre prov test6 con energia ante los abusos de los funcionarios reales, Desde su categoria de uno de los tes estamentos del reino, es el que se hace ofr por el rey con mayor faciidad, puesto que puede expresarse no solo en los Estados de provincias, sno fambién en la Asamblea del Clero Francés, institucién que se retine cada cinco aos desde 1562, La razin de ser de esta ‘Asamblea es el voto del donativo gratuito y la mayoria de sus Seliberaciones se refieren a euestiones econdiicas. Con el paso del tempo, lega a convertise en una especie de Consejo ‘de la Iglesia Galcana y en él se debaten temas doctrinales y de pastoral. Aunque no tiene autoridad sobre los obispos, puede darles a conocer su criterio, En tiempos de Luis XVI se eunieron cinco asambleas, tes ordinarias (1775, 1780, 1785) y dos extrardinaria (1782 y 1788) Por mucha que sea su fuerza, Ia Iles jamés emplea su poder como una teocracia, EI Papa no tiene poder temporal sobre el rey. La doctrina constante de los juristasfrancess dice que el rey no reconoce snguna superondad temporal y que el Papa no pode deo- ‘La autoridad papal estélimitada por unas tradiciones Ha smadas «libertads de la Iglesia Galicana», sega ls cuales las bulas y los decretos conclars tienen que ser examinados y registrados por los Parlamentos antes de llegar a set leyes estatales y tener efectos civiles. La costumbreexige en Francia ‘que no se permita publicar nada en contra de los derechos el ey y los de la Iglesia Galicanas®™ pu kt Msgs de France, por M. Lo de Héicout, {A RELIGION LA IGLESA EW BRAN ° Por supuesto, el clero participa en el gobierno y en I administracion del reino. Los abispos asisten a los Consejos teales, En 1787 el principal «ministro de Estado» es Loménie de Brienne, arzobispo de Toulouse primero y luego de Sens. [Los obispo presiden determinadas asamblea de las regiones del Estado, as oficnas de administracion de ls colegios” y las de los hospitales. Pero no hay que buscar en estas activi- dades unas funciones dstntas alas propias de uno de los tres ‘estamentos La fuerza de la alianza entre ol Trono y el Altar e,induda- blemente, la raz6n intima de su profunda duracin, etriba en ‘no ser un fin en s{ misma, En el fondo, el interés se centra en conservar la ciudad eristiana més que en una asociacin de ‘A ciudad crstiana, principe cristiano. Luis XVI tiene bien 1merecdo el titulo que ostentan todos los reyes franceses de “, 0 que se petsiga y castigue @ los autores de libros wirreligiosos». Por otra parte, la mayoria 4e los cuadernos manifiestan més bien tna voluntad de refor. ‘ma y hasta revolucion Las reivinicaciones son numeroses. Lo mis lico es dis- tinguirlassegin la frecuencia con que se presenta. ‘Las que aparecen més a menudo (en los cuadetnos de fos ‘es estamentos) son! — el aumento de la porcidn de congruo; =a prohibicién de acumular los benefcios; Ia residencia de los obispos; el abandono por parte del clero de sus eprivilegios pe- Tambien son numerosos los cuadernos que presetan ls peticiones siguientes: — supresion de lo que se conoce como scaudales obliga ‘dos, es decir, la tarifas impuestas por matrimonios y sepulturas; —supresion de «anatas»(rentas de los beneficioseclesiés- ticos), es decir del canon que se paga al Papa en cada cambio de obispado o de abadia; — abolicién del Concordato de 1516 y retorno al régimen de la Pragmstica Sancin, es decir, que los obispos sean designados por los captulos y no por el rey, —supresion de las congregaciones religiosas,celebracién, periédica de conilios provinciales; — reunion anual del Sinodo Diocesano (asambles de todo cl elero de Ia dicesis prsidida por el obispo). Algunos cuadernos relaman — supresién de los diezmos; — venta de los bienes de la Tlesia para enjugar el dict. Er cuaderno de Chalas en Santogne solicit el matrimonio de os clrigos. «Que todos los clérigs secasen. La ternura de sus esposas despertaria la Sensibilidad en sus corazones, la gratitud y le ‘compasién propias de la naturaleza humana y que se han visto sofocadas por los voros de castidad y obediencia en casi todos los que fos han promunciado»* Ciertasreivindicaciones estén orientadas a reforzar la dis ciplina segén el sentir tradicional de la Iglesia; por ejemplo, Tas residencias de los obispos y la prohibicién de acumular (tras son mas graves, ya que atentan contra lo privilegis dei cestamento del clero. Las hay que stacan la Tradicion de la Iglesia, como la peticién de suprimir las congregaciones reli siosas, y tienen unas caractristicas claramente aaticatlicas. ‘Todo ello forma una extraia mezcolanza, A menudo vemos colocadas en el mismo cuaderno las poticiones més anodinas junto a las exigencias més revolucionariss. Tomemos como ejemplo el de una comunidad de Provenza, Ia ciudad y coms- nidad de Isres en la senescalia de Aix, redactado el 25 de marzo de 1789. El artculo 29 pide un nuevo reparto de los ‘benefcis del clro ye1 30 la creacin de una «caja eclesiéstica de todos los beneficios». Es una reforma importante que no afecta ala religin. El artculo 31, muy al contrat, propone simplemente que «todos los captulos colegiles y todas las Grdenes religiosas queden suprimidas». Esto es imposible de sudmitir por parte de la Iglesia, por lo menos en lo que ataie 8 las drdenes rligiosas,cuya existencia es esencial en ell, El artculo 31 propone que los obispos haya sido cansnigos du- ante cinco afios y los eanénigos pirrocos otros cinco alos por Jo menos. Es una materia de mera ordenacion cannica que puede regularse a través de una modifiacin del Concordato. [Lo mismo sucede con el artiulo 37, que se refere a la supre- sign de las anatas. El 38, que trata de eliminar las fiestas en fecha laboral para trasladarlas a los domingos, necesitaria el ‘Archives paramere, 14, V9 7. COE 6G9G8O600O000 0000088051859 e ‘uusrunie YREvOLUCION acuerdo de todos los obispos del reino, ya que es su jurisdic. ‘dn la que ia las fiestas en los dias de trabajo sta mezcl tan heterogénea de lo grave, lo menos grave y To anodino tiene como resultado el de poner en un mismo plano reformas de importancia muy distintay de atenvat en ‘erto modo la impresion de desconcierto que podfan product Jas reivindicaciones de cardcter anticatslico, ;Cmo se puede scusar de enemigos de la Tpesia a los que solictan la supresion Gel clero regular sial mismo tiempo se presentan como los més firmes defensores dela disciplinaeclesstica? "Todos los programas reformadores son interesantes y me- recen recibir el interés del investigador, En primer lug, los {ue se eumplieron. Como en este caso los cuadernos contie- nen gran parte dela reforma religiosarealizada por la Consti- ‘tucidn. Pero es necesario insistr en que no la contienen toda, [La Constitucién desvinculaefectivamente de Roma la Tgle- sia de Franca y, sin embargo, ese deseo no eonsta en os cua- sdernos. Finalmente, hay un aspecto en ellos que an no hemos cestudiado y que merece un trato especial: la reivindicacion en favor de los parrocos y en contra de los obispos. ‘La srevuelta de los carat» comenz6 a prinepios del reinado de Luis XVI; antes, por lo tanto, de las elecciones alos Estar dos Generales, Nace en ef Delfinado, donde en 1766 cons- tituye un sindicato de curas para obiener el aumento de la participacion de «congruo». Después se extiende por todo el reno, aleanzando su mayor éxito en la provincas occdenta- les como Bretafs, Anjou, Maine y Aquitania. Los curas se asocian en todas partes, por todas partes surgen sus peticio- res. En los meses anteriores ala convoeatoria de los Estados ‘estas peticiones aumentan considerablemente. ;Qué pretes- 4en con ello? En primer lugar, advertr alos obispos, rebajar su autoridad, humillar lo que ellos aman «la tiranfa episco- 5 deci paramere Vp 188 {es Laon is Sr Sehr as kr brochure, ce nine rest wet man ur, Cat i pls. Y,en segundo, transmitr su esfuerzos de una provincia 4 otra, Los curas del Delfinado escriben a sus colegas los rectors de Bretafia:wjque no se desalienten por el nimero y Iaautoridad de lor obispos!s. Las publicaciones laicas se apo- dderan del tema y avivan el fuego con todas sus fuerz38. Uno 4e estos libelisast se dirige a ls curas de Languedoc en los siguientes términos: «{Continuaréis temblando prosternados ante los obispos?.. Sis a irsin de Europa y el objeto de la compasion de Francia entera.. ;Despertad y liberaos bajo la defense dela ley! zEs que solamente queréssercrstanos? Ya Vivi la pobreza. Pedid alos obispos que por lo menos sigan ‘yuestro cjemplo>. «iis la pobreza». Es una exageracion. Ya hhemos visto que en cl siglo XV hay muy pocos curas real- mente pobres, Generalmente dsfrutan de un relativo bien- ‘estar, tanto si procede del congruo como de los beneficios. Pero eso no importa. Es muy fil enfrentar la rigueza epis- opal con la pobreza sacerdotal. La defeasa de los curas se ‘convierte en un tema revolucionario que divide al propio ero, Erte tipo de literatura en favor de los sacerdotes e¢ muy sbundante. Basta citar La pétition des curés, Le Cathécisme des Curésauvergnate el Essai sur la réforme du Clerg® (caso autor es un viario del campo apellidado Laurent). Las ideas desarrolladas en estos libelos pasan a ls cuadernos de quejas ¥ hasta alos de otro orden. No es exagerado afirmar que el ‘programa eclesidstico de la Consttuyente nace de la revuelta ‘eos cura, Los revoitosos exigen de inmediato —y las pubicaciones laicas los apoyan-— que cuando se celebren ls elecciones alos cestados, los sacerdotes constituyan la mitad del nimero de {ipotados por el cero. Elreglamento electoral del24 de enero 4 1789 les concede ese derecho. La teorlaelaborada con ocasin dela defensa de lo curas ees Be Se i a rane oredr por Chap 19, I t i Soran “ cnisranisuo ¥REVOLUCION adguiere gran importancia, ya que, en primer lugar, inspira las (ques; después, la Constiucion Civil del Cero; y, por fin, fesulta ser el orgen de una modificacion en la instiucion de Jos Estados Generales. Por otra parte, esta tooria es muy compleja,«flosofica, galicana, jansenstay rchersta»" todo 8 un tiempo. Sobre todo richersta,adjetivo que procede del nombre de Edmond Richer, sindico de la Facultad de Teolo- fade Paris (1560-1631), que consideraba alos curaspréctica- mente iguales alos obispos; si éstos eran los sueesores de los Doce Apéstoles, los curas lo eran de Tos 72 dscipulos, La propaganda revolucionaria explot felizmente esta ideas Tego hacerlas says, FIN DEL ESTAMENTO DEL CLERO ‘Como un elemento bisico de la Constituc, la distincion de los tres estamentos es a forma socal de la monarguiafran- ‘esa, Si se deseaba abolir In antigua Consttusién, habla que hacer desaparecerdicha dstincién. Se procedis por etapas. ‘La primera es el reglamento para la composicion de los Estados Generales; la segunda, la reuni6n de los Estados; yla tercera, le abolicion de los privilegios. Para el lero hubo una, ‘etapa mis: la confiscacion de sus bienes. El reglamento de ta composicion de los Estados -y las elecciones 27 de diciembre de 1788, el Consejo de Estado del rey decide que vel alimero de diputados del Tercer Estado sea Ver lexclate anise dE, Prac, La fannie uc ot 1s Conon Cd gt Le dcop chrome. Se prope tee dau BacClrge TALI, te BD Hy ‘gual al de a suma de os otros dos». Eso que se conoce como ‘la duplicacién del tercios. Esta medida no tiene mucho sen fido, puesto que, segin la costumbre, los Estados votan por separada, Unicamente To tendria si, como soliitael Tercio, el ‘onjunto de los dipatados deliberan en comin y votan ind ‘dualmente. La aduplicacién», que parece favorece la unin, tes un primer atentado ala Constitucion del reino. El segundo atentado procede del reglamento electoral det 24 de enero de 1789, cuyasdisposiciones no respetan la jerar- ‘quia interna tradicional en el estamento del clero. Efectiv mente, el nuevo reglamento prima a una categoria inferior, es deci, al bajo lero. En la asamblea del balio que debe elegir a lor representantes en los Estados Generales los eapitulos ‘lo tienen un dipatado por cada diez cannigos y las congre- fgaciones relgiosas uno por cada comunidad. Sin embargo, fodos los curasserin electores. Los sacerdotes son, pues, los ™ "Ante estos ataques, toda la defensa consisteen reafirmar el derecho de propiedad del clero y en repetit, una y otra vez, jque sus bienes le pertenecen realmente y que la nacién no ‘iene derecho a reclamérsels. Si pretend disponer de ellos, dice Montlosir, no puede hacerlo wsegin el derecho de pro” Piedad, sino segain el derecho de soberania indemnizando dems a los titulares+. Fl abate Maury es ain més preciso: La nacién», dice, wostenta todos los poderes; pero las pro- 2 Bem 99 2 Dita bl 6d osha paren 1X 9.39. 2% Chago por dea Gore Tepe att 3 Src pariamentaen Ue 8. La nueva sensi 9.1%) » piedades no le han pertenecido nunca y nosotros no recibimos {cella otro beneficio que su protecciGn», Y afade: «,Quertis ser libres? {Muy bien! Recordar que sin propiedad no existe libertad, porque fa libertad no es mis que la primera de las ropiedades sociales: Ia propiedad de uno mismo", En el tema de las fundaciones Ia defensa guarda silencio. Como si estuvira de acuerdo en que el Estado asumicra la carga de Jos servicios. ‘Los partidarios de la expoliacién se afsnan en legitimarla desarrollando toda clase de argumentos en ese sentido. Son ‘mis diseretos en lo que se refiee a los motivos que 10s ins PEE pretexto que presentan esl dit, peo no es mis que an preeato, La ates rain qo les mve ef volun dcr completamente eestemento del ero. «Sie lero ontndasiendo propietario, continuaré tambiga Sendo un tstamento en nustanacin>,afima Le Chaplicr”. Bolsge- lin, arzobispo de Aix, propone una Ripteca sobre los bienes Ge la iglesia con un prestamo de 40 millones para ayudar al Seton public, «El lero jams se ha negado a apoyar al ‘Tesoro en épocas de dfculiades. Que la Asamblea decid 1 aque tenga que entegar yo. aceptars, afirma™. Pero ln ‘Ksamblea hace olds sords, Lo que quite es despojar al ‘eo, el dinero le interesa menos que la desapariion del ‘Stamento. Los oradoes dela defena no lohan comprendido tsi excepto uno de ellos el sbate D'Exmar, que, con Bh persica, se lament del fro del lero de Francia, Sean Erno or un cuerpo poltco content cya desapariin sera Iepitima, sino un elemento constutvo de la nacién, Exta ‘pede dest cualquier formacin politica particular pero 10 tiene derecho a ™. La fundacion pia repugna a la filosofia de las Luces por tres motivos: es un desaffo Tos tiempos y,segin la nueva filosofa, el tiempo es creador, Insaura un tiempo sagrado: el objeto de las funda- cones de curatos,eapllasy monasterios era el de saumentar el culto divino>,'es decir, que las misas y las ceremonias ltdrpicas se renueven sin cesar; pues bien, Ia nueva filosofia no reconoce mis que un tiempo profano. ¥, en tercer lugar, Ja fundacién pia establece una conexin entre el tiempo pro- fano y el sagrado, puesto que los fundadores asignan a los bienes temporales la funcién de prodaci fratos sobrenatura- & Archives parlamenaes, » Gind pdr ta Gone, oP a wuevaronesia a7) * res, yn losoia modera, desde Vio, se faa en a separ Sardi el empo profan y det sagrad, TEnresume,lconitcacion de osbienes elder ene un rofundo significado, Es al mismo tempo una oper fi Tunceta, ua manifesta de antec 9 una scion wilt destinaa tla destosciondefniva de os etamen- {ox Pero ex ain algo mises enefsto, ln expresin de una hora owotia el historia. A loos esa de los funda {ove dela antiga cstandad, eta mace esti ope e {impo inexorable Geos hombre, el que hice erect todas ineons Las wotaciones del 2 de noviembre tienen, pes, une gran importa desde el punto de vith de los petipon. De momento, nada cembia a Assmbles no puede piv al leo ‘sus meds de subnstondn de um dia pra ovo. En. 1790 ‘rganica su nueva Iglesia rota I constcion ei (12 jul, fa low star y ins pensones de fos elesstcs, EVD de febrero del mimo ao soprime préticamente ls ongrqaconcs religion, puesto gue probe I profeson de ‘ots iligoss, En el oto, por fn, comiguesprovecarse {cla fortne oe lero. La enajenscién de todos ls bines de Iau lamadosbinesnaconales se dcrets ois, 25, 2) de junio 79 e flo de 790. Las primers ventas s¢ Fealizan en otbre,coneetamente cla 18 en Pa La Gperacin s prolongs mientras dre Ia Revolucion. A ls Sones el elroy fos propiedades reales eaifeads como Bienes de primer oigen se aan lon conSacados alos emi trades, Tamadorbienesnaconales de segundo orgen. Las Fropiedades celesisicas contnyen, dese Igo, In parte Iu imporaste En 1790 quedaronexcepuadss dc la Yeta ‘ctrminada pride los ions dels érdenes mitre, de its palais epocopaes, dela fabrics, hospitals estico- too decoded y de eosedane, En i791 y 192 quedaron Mhuadss todas a excepeones. iis vents se hacen por idjuicacn,Segin la Constta- 5 LaGore tp. % cnusranasuo ¥ REVOLUCION yente, la Legislativa y Ia Convencién, tienen Iugar en las ‘apitaes de las jurisdicciones; bajo el Directorio, en ls capi- tales de los departamentos. [Los compradores no se hacen rogar. Se atropellan. Las salas de audiencia de los distritos estén abarrotadas. Al prin: Cipio exista el temor de que se produjeranincidentes y hasta revucltas, No ocuri6 nada, Las primeras ventas se celebraron como fiestas. En la Fer- ‘té-Bernard, en la Sarthe, el presidente del distritofeicita al primer comprador y le regala un ramo de flores una escars- pela tricolor. El Ayuntamiento y la ciudad estén iluminades. Por a noche los ciudadanos desian por la calles al son de tambores y gritando «Viva la Nacin» Se venden tierras y tambign la construcciones de los mo- nasterios, La Francia monistia se vende entera. Es importan- te hacer resaltar este hecho. En Francia exstfan miles de bad y prioratos. Muchos de ellos monumentos venerables, ‘como Cluny, Fontevraud, Jumiges, maravillas de la arqutec™ tra. La piedad eristiana habia acumulado en ellos durante siglosauténticos tesoros, libros y manuseritos, ricas oraamen- tos y valiosos vasos sagrados, cuadros, escultras, tallas y fej. En unos pocos aos todo aquel iamenso patrimonio . El cero espera ‘obtener éxito en cada nade las ocasiones, pues considera que su causa esté bien fundamentada. Y en cada ocasin se siente margamente decepcionado, En cade ocasi6n, pero sobre todo el 12 de abril. Ese dia se eumplen todas las condiciones para que se leve a cabo la votacién. Dom Gere, el autor de 2 Champion, La iar de Pleo de PEs en 194, Pass, 18, Py me 1a proposicién, es miembro del Comité eclesistco de ta ‘Asimblea. La mayoria ests de acuerdo con é porla fuerza de sus razonamientos, En cuanto acabs de hablar, la derecha se levanta en pleno,indicando que se va deliberar. En elcenteo yen a iquierda las intenciones se muestranindecisas. Se vefa {que la mocién pasarfa, que sera acoptada. En aguel momento fn extremis, la izquierda consigue interrumpir la ses. A la ‘mafiana siguiente la situacin es otra. Durante la noche se han cambiado los papees, los diputados vacilantes, convencidos: y Dom Gerle, obligado a retirar su propvesta nada més ini- ‘arse la sesin. Los votossucesvos impiden que los diputados de derechas hagan uso de la palabra. La discusion queds cerrada, La derecha exige sanciones, pero la votacin de la ‘uestion previa no permite la deiberacién. Por fn, se vota la ‘macién de La Rochefoucauld, que anula ia de Dom Gerle. Durante las seis horas que dura la sesion, la izquierda halaga alas tibunas, que no paran . Eso responde a una idea deter ‘nada: sin Dios no hay sociedad posible. Sin Dios no existe tn vineulo socal «Sin a religin, haba dicho un diputado et 23 de agosto, «esaparece toda relacion en la sociedad; sin ella somos apenas duefios de nuestraspersonas#*™=", Apare- ce agut el pensamiento de Mably y de Rousseau, duefios de FE meen mg rn pr te oe COCO SOOO 09000000 0000000059350 e ‘istanisuo ¥ nevouicrow las mentes de numerosos constituyentes. «Yo tengo el senti- mento», escribia Mably, sde que el Ser Supremo es el primer lazo de uniéa entre los hombres; sin El no reinarfa la confian- 2a entre llos.. Debe ser el primer fador del pacto que hace- ‘mos entrando en la sociedads“""™. Dice Rousseat «Hay. tuna profesin de fe meramente civil l soberano corresponde fijarlosartieulos, no como dogmas religiosos, sino como sen- timientos de sociabildad,.»"™==. En resumen, la funcion de Dios consste en reforzar los vinculos del cuerpo social, Yel ‘cuerpo social, en la medida en que permanezca unido, es una especie de representacién de Dios, una especie de Iglesia En Jo que respecta al abate Mulot, el tema no es el dela religin cristiana, sino el dela nacion, ja nacion en euanto una nueva Iglesia. Promete que los ciudadanos franceses, unidos por el juramento, «no formaran més que un solo rebaio, an Solo pastors, «unum ovile, unus pastors. «Nuestro reine», continia el orador, «regenerado por la ley, vsiticado por el amor a la patria, regio por la sabidurfa de nuestro monarca, ofrecerd a los hombres la imagen de la ciudad santa donde Dios reina en medio de sus elegidos». Tras estas palabras, Bailly se adelanta y jurael primero. «En aquel instante», dice el Moniteur, «se alzan todos los brazos, se incinan ls bande- ‘2, las espadas blanden el aire y los espectadoresjuran man- tener la Constitucién; el retumbar de los tambores, el sonido de las campanas y el fragor de los cafones se aiaden al impo- rente y majestuoso espectéculo de aquel juramentesolemne». De este modo, el domingo Id de febrero se cumplen las intenciones de los oradores de Ia izquierda cuando se niegan ala mocién de los ipuitados de derechas para reconocet la ‘eligi catdlica como una religin de Estado, Toma forma un sistema nuevo que conserva a Dios como garanta y la macién- Estado absorbe ala Iglesia y ala religion al mismo tiempo, “Aqut aparecen en germen todos los «cltos» revolucionaros a, de detent pris inane hasta ahora, el Estado hacta la competencia a la religén ‘Ahora tata de reemplazarla, EL FIN DE LAS CONGREGACIONES RELIGIOSAS* Los votos religiosos quedaron suspendidos provisionalmen- te por un decreto de la Asamblea del 28 de octubre de 1789, E1'13 de febrero de 1790, tras Ia intervencion de Trelhard, fueron abodes. Y el mismo decreto suprime las érdenes religiosas monésticas “lay que precsar esta cueston. En primer lugar, quedaron aboldos Tot votos, Ios votos solemnes. Las congrepaciones ‘suprimidas son aquella en Ins que se pronuncian votos solem- res, Las de profesiones sencillas no lo son. Ast pues, deben ddesaparecer rdenes monésticas como los carmelits 0 los bbeneitinos, pero no las de votos simples como los Padres de la Misién, Se mantienen Ia mayor de las congregaciones Ihospitalarias ode ensefanza porque pronuncian votos simples ‘© porgue algunas no los hacen, como las Hijas de la Caridad, Por otra parte, estas insttuciones se consideran «ities», mientras que ls érdenes monésticas no merecen ese calif De todos modos, as comunidades monstisar nos ven ‘obligadas a dspersarse inmediatamente. Informan alas re slots de que pueden renunciar a sus votes, abandonar ‘comunidad y volver al mundo, pero la que quran continu ‘i vida en comin pueden mantener su condicidn. Hay que 7 Gtr ee A.A L lon ne coe “el ecto 3 eer de 19 Lay reece See Ee colon wis Eom oe “ cxusruaswo ¥REVOLUCION resaltar una dstncGn entre religiosos yreligisas.Bstas pue den permanccer en si propios convents. Los reliowos te nen que reagrupase, Sn embargo, el pemiso para contnuar {ensvestado no es mis que una simple toleranci y no equvale sun reconocimiento. Dede el punto de vista delay, 1s Teligosos ya no existen, El Estado ya no concede alos voto. 5 sancign legal. Los votos solemes no crea tampoco un reconocimiento de derechos. ‘La Asamblea pudo quedarsaisfecha con estas medidas. Sin embargo, ademés de dsautorizt los votos al no sano. ‘atoslegalmente, ls probe para el futur. Hay hstoriado- ‘es, como Piere de la Gorce por ejemplo, que se asombran fant el hecho de que una Asamblea que se dice Hberal pueda Stontar conta la ibertad de esto modo™. Esto es indudsble; eto hay que tener en euenta que el Heras no es liberal Por esenca,y que, en cualquier cso, la lsofia politica y la fe-enel progreso ocupan un lugar fandamental. $i el Estado so tiene religion propia, por qué iba a reconocer ls vos ‘eligosos? Y sila ley ya no admite las undaciones patos, por qué idan a subsist dicho votos?Y esque los Ytos son ‘la misma nauraleza que ls fundaionc. , en consecuen ‘ia, deide el punto de vista de lo innovadores, son tambign ‘bstcalos para el curso natural dela historia el progreso de Ja humanidad. El decreto det 13 de febrero es obra dl Comité eceséstico de a Asamblea Constiuyente. Esa primera vez que mencio- ‘amos agut este Comité, pero existe desde ct 23 de agosto de 1189 fe el que se ocupb de ema de los bienes del lero Tal y como estaba constuido, no vela con buenos ojos el proyecto de secularizar alos religiosos. Algunos de sus miem- bros (por ejemplo, Monsefor de Bond, obispo de Clermont) legaron a oponerse enegicamente. xa imposible cambiar el 2 be Gore ep. 15, on i i ren om spony comet pn Neto my Fc pe cr a er a NUE NOLES (79192) % Comité, Para transformarlo no tuvieron més que duplicarlo, cs decir, afiadir los 15 miembros existentes otros 15 partida. ios de ia reforma. La operacion tuvo lugar el 7 de febrero. EI, Treihard sube ala tribuna para solictar la abolicién de Jos votes. EI decreto del 19 de febrero completa el del 13: fi el presupuesto para las pensiones de os religiosos yl eligiosas ‘ue, al renunciar asus votos ya la vida en comunidad, se van 4 encontrar desprovstos de los medios de subsstencia. El ‘céleuo es generoso. Los relgiosos de las drdenes mencicantes feciben 700 libras hasta cumplir 50 aos, 800 de 30. 70y 1.000 4 partie de esa edad. Los demés religiosos obtendrn 900, 1,00 y 1.200 bras en las mismas edades, Sin embargo, It ‘signacin a los hermanos legos queda redocida a Ia porcion ‘cangrua: 300, 400y 50 librs, De cualquier modo, todos ellos tienen la seguridad de una subsistenciadigna®, ‘Ya no queda mas que apicr la ley, Se comienza por confirmar el nimero. Afortunadamente ‘para los historiadores, las asambleas revolucionaras rebosaa de estaditcas. Se complacen en enumerar lo que estén des- ‘ruyendo, En el mes de marzo la seccin segunda del Comité cclesitico realiza un auevo censo de todas las casts religiosas del reino. Piden la reglas de cada instiucion, su finaidad y los nombres, apellidos y edades de sus miembros. En abril tiene lugar la verficacion. De ello se encargan los ayuntamientos. Comienzan por el inventario para la futura venta de los bienesy el mobiiarioy terminan con un interro- {atorio: plantean la pregunta decsiva a cada uno de ls miem- ‘os de a comunidad reunida: ,queren slit 0 quedarse? Los {que desean salir quedan insritos inmedistamente para recbit Ja pensidn que corresponde a sus derechos. ‘Ahora bien, las respuestas de los relgiosos son muy va- radas. "Hay comunidades enteras dispuestas a desertar y comini- dades enteras que declaran unénimemente su deseo de perma- FSSSHOSTESSCPTOSSSS SOSH SCOSOSOHOHETSEH HOVSG; « cxusranisuo ¥ RevoLUCION necer. El prior dela abadi de Preuilly, en nombre de sus dee religiosos, declara: «Estamos esperando la primera seal para abandonar este higar>", Losses religioso de la Caridad del “Hospital de Lorete, cerca de Alan (Alto Garona), aplauden Ia abolicién de sunos Iazos creados para esclavoss y se dicen “vietimas del abuso del poder supremo y del monstruoro des- potisme monacal>”. Por el contrario, la reaccin de la abadia (Genedictina) de Maroilles,didcesis de Cambrai, fue comple- famente dstinta: ante el anuncio dela llegada de los comisa- Fos, el prior ene asus monjes (veintiuno en total) y les lee Ja formula de su profesin. Inmediatamente todos ells mani- fiestanwsu intencién y su deseo de vive y morir bajo la regla (que un dia abrazaron y en la asa a la que se han vineulado por el solemne voto dela perseverancia»™, De hecho, lo mis frecuente es qu las comunidades aparez- can dvididas. Algunos quieren salir, muchos quedars, y otros ro saben que hacer y prefieren esperar para tomar una deci- sidn. En los Minimos de Toulouse nadie esté de acuerdo? el provincial se decara vinculado a la comunidad. Un religioso ‘quiere quedarse siempre que se pueda continuar observando Ia regla El superior difere su respuesta. Un lego quiere 10 por deseo desbandona I vida religiosa, sino ante el temor de tener que cambiar de convento®. En total no son tan numerosos los que salen. Nos referimos Jos que salen voluntariamente, los de 1790, puesto que en 1791 las conficaciones y las ventas de los edificios suprimen toda libertad de eleccién. En Paris, segin referencias de mediados de 1790, de 943, piden Ia secularizacion 451 religiosos. En los Carmelitas de Billets salen 16 de 25, en Maubert 22 de 30, pero Gnicamente 7 de los 66 Descalzos™ Las cifras de las provincias indican una “Sime sossaen (a SOREL A El na BEbib ong cur Piss Cslie'de Port et la Revlon, Pars 1908, 1, p. 108. mayor fdelidad, En la Alta Garona se seculrizan en 1790 so 32 religosos, es deci, el 5,5 por 100 del total” ‘Los abandonos de las religiosas se pueden contar con los ddedos de una mano. En Paris el nimero es sinfinitamente ppequetio»™, En 1790 se exclaustran tes religiosas en el Alto Garona’, cuatro en las Cotes-du-Nord (de 515), dos en et ‘Aude (de'195) y ninguna en las Landes (de 207). Nos encon- tramos ante una impresionante demostracion de fidelidad, Ciertamente, las religiosas obtienen el permiso para continua viviendo en tus eonventos. Si hubieran sido amenazsdas con traslados y reagrupamientos, como oeurti con los sacerdotes, probablemente habran slido en mayor nimero. Pero su fide- lidad no es por ello menos digna de admiracin, ya que hubic- ran podid sucumbir al atractivo de la vida secular. Les dije- ron: «Sois libres; podéis marchar»y se negaron. Declaran que no estin prisioneras ni Yo han estado nunca. Representan el ddesmentido a toda la propagands filos6fiea, a todos los auto- res de panfletos antinonacales. Como dice el P. Rapin: «Las religioas sobre todo dieron ol ejemplo de una sincera adhe- sion a su estado; y aquellas piadosas mujeres, cuya suerte simulaban deplorar los escritoresireligisos fivolos al des- exibirlas como victimas de los prejuicos gimiendo bajo una Feroz iranta,dieron un enérgico desmentido a sus detractores. Deseubrieron del modo més solemne que eran calumniosas las historias divulgedas por la maledicencia 0 aquellas ficiones teatrales en las que se las sometia a une compasion insultante ‘oun amargo e injustorileulos* Evidentemente, es muy posible que determinadas religio- ‘0s, sobre todo las més ancianas, hayan permanecido en los ‘ontventos ante el emor del mundo exterior, de To desconoci- SEE TSS von opt gn er Ls Sgr Sa See meena pte site, lo pp. 19408 pen 4, Pero vemos también en las dectaraciones de numeross ominidades la estrecha adhesin, profunds, consent, de- Sinteesoda yplenamenteesiitua, aos mis sopremosvalo- res de sus rexpoctivas 6rdenes. AS, las Carmelitas de Toulon. fe, a referee explctamente a su voeaién, din que «ise han apartado del mundo ha sido para aprender en la escuela de Jesuit es osola santa que eleva al hombre sabre st tlamo jo eoloca po encima de todas as pasioness*. ‘Con ls Senet monsstias ocuete lo mismo que con el cleo de los Estados Generales. Este no queria retire, Las Sedenes monésticas se negan a incorporarse al silo. La ne- fatva estan terminante que le Asumblea, muy a pesar So puesto que no desea provocarsituaciones extremas, prueba en octubre (las 8 y 18) nuevos decretos ordenando ‘eanudat los interrogatories y estimulando Tos reagrups- TEs ventas de los bienesnacionales obliga a dispersars a Joe religioson, desprovisos de recurts. Exel fn dela bre clei. Ahora so Tos explsa. En marzo de 1790 los tees ‘nonjs el convento de los Jacobins de Angers declraton $s intencion de vey morir en el estado religion y consigie- ron el permiso para continur en el conveato. 9 de abril de 19 dg a admire departmental y expla oer Tas coneregaciones de vots simples sin votossubsistian ain e incliso aument® el nimero de sis miembros. Pero quello no dard mucho. E13 de septiembre de 1791 la Asam. bea decreta qu slay no reeonoce los votos religion ‘anlguier oto compromiso que eté cn gontradicién con les ‘erechos naturales y la Constiticéas*. Un docreto de la ‘Asamblea Legisativa del 18 de agosto de 1791 elimina y su. rime cla corporaciones conocias en Francia bajo el nombre {Se congregaciones sculresecleststicasy. De este modo de- Gna eon 2 SR aed Pew uN, Dione da dro canonigue, Fasc XIN al. 16 “La wueva sonst arm) » saparecen la Congregacion dela Doctrina Cristiana, el Orato- tio, los Padres de la Misin, los Eudistas, los Sulpielanos y los Sacerdotes del Santisimo Sacramento. Ast reducen a la nada las asociaciones sacerdotales que durante los dos limos siglos de Antiguo Regimen habian Fenovado la imagen del catolici to a través de colegios, seminariosy misiones. Al decreta la ley Le Chapelier del 14 de junio de 1791 con «la supresion de {odo tipo de corporaciéns, la Asamblea Legislativa no tenia ‘az6n alguna para mantener las congregaciones religioss, LA CONSTITUCION CIVIL DEL CLERO La desaparicién det estamento, la confiscacin de los bie- nes del clero y ln supresion de las congregaciones religiosas than preparado el terreno. La Asamblea efi su nueva Igle- sia sobre esta tabla rasa y Ie da tna ley, la lamada Consttu- cin Civil del Clero. Se tata, efectivamente, de una nueva Jglesia y no de una simple reforma de la anterior. Asi, el ministerio eclessstico se transforma profundamente en ss incorporaciones, en su poder y en las condiciones del ejercicio de sa funcion La Consttucion? En el otofo de 1789 la Asamblea comienza sus debates sobre la nueva Iglesia. Se rechaza el primer informe presenta- {do por Durand de Maillane el 23 de noviembre de'1789. El segundo, obra de Martineau, se entrega al Comité eclesifstico e121 de abril de 1790 y con alguns modificaciones se adopta Le bitin ba quctado sta. Hay gue cemine» Ludovic Seiad ls Contaion Cu Cig 40, TES, FIO® a ecese STS Toy ee % cnisrusuo YnevoLwcaoN Por votacion con el nombre de Consttucién Civil del Clero £212 de julio de 1790 El proyecto se prepar6 en la primera seccién del Comité ecesistico, eayos trabajos sestahan sometidos 2 la diseusion ¥ delberaciones del conjunto del comité». El primer Comité ‘ho descaba levat a cabo transformaciones profundas, El se ‘gundo, surgido tras la reorganizacion el? de febrero de 1790, ‘se muestra, por el contraro, favorable alos eambios. Se com pone de treinta miembros, aunque solamente son actvos vein tiuno de ellos, puesto que los otros nueve (entre ellos, Ios ‘obispos de Clermont y de Lugon) habian presentado su dimi sid, que no fue sceptada. El informe Martineau es fruto de este segundo Comite Los historindores han discutido mucho sobre el tema de la ingluencia jansenista. Michelet, Louis Blane, Henri Martin y C-L. Chassin pretenden que la Constitucién Civil era obra de los jansenists, que tomaban as Ia revancha por las persecu- ‘ones las que los habian sometido el Papa y el rej. Por sv parte, L. Madelin, Ph. Sagnac, A. Mathiex yP. de la Gorce redacen bastante esta partcipacign 0 la niegan absolutamen- te, Desputs de un profundo estudio del tema, E. Précln se inclina por Ia segunda teoria™, {QUE se deduce de todo ello? Es cierto que te detectan otras influencias distinta de las jansenistas. La Constitucién no solamente es jansensta, sno también galicana y flosSfica Durand de Maillane, el primer ponente, abogado de Aix-en- Provence, es un galicanoinfluido por las ideas de Pasquier y de Aguesseau, Treilhard, presidente del Comité, es claramen- te hostl ala religin y aia Iglesia. Sin embargo, no hay duda dde que Ia Constitucién esta profundamente inluida por Ios jansenstas. Se dice que tes de ellos formaban parte del Co- mité (Martineau y Camus, abogados parsienses,y Lanjuinais, Ea Gc a acs Set abogado de Rennes) y casualmente desempetiaron los papeles principales: Martineau el de ponente y Camus y Lanjuinais el ‘de defensores. Cualesquiees que sean las distints intluencias, el espiita due informa a los autores de Ia Constitucién se basa en el Sentido de su prepotencia, dl aan de separaciny el deseo e reformar la Iglesia primitiva Los miembros del Comité estin convencidos de su derecho 1 este ultimo propésito, Como el emperador Hohenstaufen, ‘como los legisladores de Felipe el Hermoro esti persuadidos de la superioridad del Imperio sobre el Sacerdacio. Y, leva das las cosas al extremo, no hallan diferencias entre la Asam- blea Nacional y el Concilio. Camus, el 31 de mayo de 1790, tiene una intervencion inauita ‘Somos una convencién nacional. Aunque tenemos el po- er de cambiar la religin, no vamos a hacerlo», Palabras increfbes, pero que se pueden llegar a compren- der teniendo en cuenta que, para los galicanos, el conilio es superior al Papa. Se puede abjetar que un conciio no puede scambiar> la eligin, pero jaceptaria Camus tal objeciin? {No es uno de los catlios strados, empefados en adaptar Ia religion alas «luces» desu tiempo? EL afin de separacin es ain més patente. Se trata de {ortalecer as famosas slibertades galicanas, reivindicadss tan ‘a menudo por ls Parlamentos. «Por esas libertades el Papa no ¢s infalibleen sus decsiones ni superior ala Iglesia o al Conciio general que lo representa, firma Durand de Maillane En resumen, los miembros del Comité, y especialmente Martineau, no hablan ms que de la Iglesia primitivan. Segtn sus razonamicntos, la Iglesia esté corrompida ya els les corresponde purificarla. «Fra impreseindible reformar el cero seculaty regular, declara Durand de Maillane, Pero eso slo ‘© consigue volvicndo ala dicipina dela Iglesia primitiva y, ‘ene caso del nombramiento de obispos, hacerlo por eleecion 'El debate sobre los bienes del clero habla sido un debate biillante y apasionado, donde los oradoresrvalizaron en cen 2 cousranasuo ¥REvOLUCION cia yen elocuencia. Esta ver la dscusin es oscuray aburrida. [No actin las figuras destacadas de ambas partes y ni Mira- beau nel abate Maury ocupan la teibuna. Los obispos inter vienen al comienzo del debate, pero @ partir de primeros de junio permanecen callados. Dejan en manos de los eclesissti- os de segundo orden el encargo de discutir el proyecto. Estos (Gacquemart, Leclere, Goulard y Grandin, miembros dimisio= narios del Comité ecesistico) no carecen de argumentos, sino de habilidad. La derecha de la Asamblea se muestra invadida por una especie de sopor, agotada por sus continuas derrotas, tliminada de las sesioes previa, abucheada e insultada con: tinuamente por sus contrincantes y por las tribunas, mas © ‘menos resignada a su triste papel de minorta. Sin embargo, el ‘ansancio o el desaliento nolo explican todo. Entre los obis- pos se produce una cierta esperanza y un deseo concliador. El silencio de Mirabeau se explica sencillamente por su des precio & lot temas religiosos: «Hay que hacer callar @ los ‘tras, dice, . Y afade: «Si, segin ‘se dice, este envio esté relacionado con la Constitucién Civil, aprovecho la ocasién para decir Io que pienso». la del ‘anciano obispo de Sens, que declara enérgcamente su vincu- laci6n a la didcess: «No puedo romper el contrato espititual ‘que me liga ami Telesia, como tampoeo puedo renuneiar& las ‘Promesas del bautismos. La fuerza de tales declaraciones, ast ‘como Ta difusion que alcanzan, exasperan a la Asamblea™ [Los obispos no son los nicos en aprovecharlaimpaciencia de los diputados. También los capitulo contribuyen a ello, “Aunque han quedado suprimidos por la Constituei6n Civil, 0 se dan prisa en desaparecer y contindan celebrando el ofcio candnico agut y alli, Las colegiatas cerradas en Laon y St. Quentin tvieron gue abritse de nuevo «a causa de las protestas de os feles "Adelantindose a la representacion nacional, algunos direo- torios de departamento urgen la aplicacidn de la ley. E18 de fctubre, el de Aisne exige que el obispo de Soissons preste el juramento consitucional. A primeros de noviembre el Diree- torio de Var impone a los sacerdotes del departamento la ‘bligacin de hacerlo antes de quince dia 1E126de noviembre, Voidel,diputado por Marsella, soicta, cn a Asamblea el juramento obligatoro para los funcionarios ccesiésticos en funciones, bajo pena de desitucién. Sega el pponente, se esté organizando una lige en contra de la Iglesia Y del Estado. Las prucbas son los documentos de los obispos Y las protestas de los capitulo. Sin embargo, ;n0 es la Cons- titucin Civil un beneficio para la Iglesia? El orador exclama: “Ministros de la religidn, ain estas a tempo; desarmad con ‘wuestra pronta sumisiGn Ia c6lera del pucblo ante wuestra STE HS agg Mette resistencias”, Momentos antes, Voidel se habla extendido profusamente sobre los abusos de la Iglesia bajo el Antiguo égimen. Dicho de otro modo, el juramento obligatorio es el ‘ico medio para suttur definitivamente a la antigua Iglesia ‘corrompida por la aueva Iplesiaregenerada En su intervencién, Mirabeau hace una proposicion dife- reate. Pide que se imiten a castigar severamente alos contes- tatarios. Aunque aparentemente su tono es mas duro que el de Voidel, no se refiee para nada al juramento. Sila Asam- Dlea le hubiera atendido, se habla evitado la ruptura. La Violencia anticlerical de los argumentos de Mirabeau slo sit- ‘io para atizar ef odio latete ya en muchos diputados. Tam- Dign él enumera compacido los wabusos.Insulta alos obspos proclamando que deben su autoridad a inrigas vies y 8 un sodioso latrocinios... «nuestros obispos saben, como toda Francia, a qué turbios manejos deben su condicin, que ahora , E126, el rey, con la muerte en el alma, cede y sanciona, Los aplausos undnimes de la izquierda se protongan varios minutos. EIP. Lenfant,confesor de Luis XVI, erie: “La Asumblearecbis la carta del rey no s6lo como los perros de caza reciben su comida, sino como un tigre hambriento se arroja sobre su presa»™. El juramento se aprueba y se sanciona, Ahora hay que prestalo,y los primeros en dar ejemplo deben ser los funcio- harios eclesastcos miembros de Ia Asamblea. Disponen de ‘ocho dias para hacerlo. El plazo termina el 4 de enero pot la noche. Entre el 26 de diciembre y el 4 de enero juraron pi- blicamente desde la tribuna ciento cincuenta diputados ecle- sigsticos. Como falta bastante para legar al total, se espera ‘mucho de la sesiin del 4 de enero, El abate Grégoire, el primero en prestar su juramento, intenta convencer a sus colegas por stima vez. Les nssteen que es un formalismo sin consecuencias y que pueden realizar con la boca y no con el corazén. Asegura que sla Asamblea no juzgaba las concien- clas, que ni siquieraexiga la adhesin interior». Esto significa ‘un desconocimiento completo de aquellos hombres formados en Ja moral eatlica, cuyo principio imperativo es la prohbi- tin de obrar en contra de Ta conciencis. (Las siplicas de Grégoire son intiles ntl el montaje de intimidacion pre- prado en el interior y en el exterior de la sala! EI murmllo elas galeria y el griterio dela muchedumbre (xiLos rebeldes ala horea! ;Los que no juren ala horeal») no les impresionan fn absoluto. Solamente juran cuatro eclesistcos. El presi- Sent tiene que interrumpir la llamada personal porque cada tuno de los que rebsa se extiende enlarges explcaciones, No Je queda més remedio que a interpelacién colectva, «Inter- * ado por Dom Leslee, 91 i | Tein “ ss ; é 2 6 cxisrunisMo ¥ REVOLUCION pelo os funcionarios ecesifstens que no han prestado jura- mento para que suban ala tibuna de acuerdo con los decre- tose. La respuesta es un prolongado silencio. Al cabo de un cuarto de hora, se Tevanta un anciano y ocupa la trbuna. Es Monsefior de Beaupoil de Saint Aulaite, obispo de Poitiers. ‘Todo el mundo eree que vaa jurar, pero €! dice lo siguiente: “Tengo setenta alos, durante treinta he sido obispo y desde smi cargo he tratado de hacer todo el bien posible. A mi avanzada edad no voy a deshonta mi vejee. NO jury acepto imi porvenir con espritu de penitencia.» Se levanta la sesi6n Si contamot con la veintena de retractaciones del dia siguien- te, la Asamblea s6lo cuenta con 99 juramentados de un total de 250 funcionarios ecesésticos obligados al juramento a ‘causa de sus funciones, Ya se ha dado el tono, La Asamblea sabe que una parte importante del clero ha optado por re- El decreto se publicé en Paris y en los departamentos. En Paris el plazo expira el 9 de enero. En algunos departamentos Ja publiccion tiene un efecto muy corto (en Moselle, por ejemplo, el pazo de ocho dias acaba el 24 de enero); en otros 8 mis tarda, como en Haute-Garonne, donde el Directorio lo prolonga hasta el 8 de febrero. El episcopado se nicga en masa. Solamente lo aceptan ‘Taleyrand, obispo de Autun; Loménie de Brienne, cardenal arzobispo de Sens; Faente, obispo de Orléans; y Lafont de Savine, obispo de Viviers Entre los demés funcionarioseclesisticos, prrocos, vies ros, maestros y capelanes reina una gran perpejidad. Aca- ban por decidrse y, en conjunto, se reparten por mitades. En cuanto llega a su poder el texto se les propone, lo estudian, consultan,piden consejo a los mas sabios; es decir, se toman el asunto muy en serio. En Maine-et-Loire, el parroco de CCantenay «no tiene un momento de reposo hasta que no se ppone en contacto con el de Feouflant, famoso por sus cone mientos»,relata un contemporineo. «Va a preguntar al pro curador feal, que est en su casa de campo y, como no Te satistacen sus respuestas,envia al vcaro a pedir consejo en ‘Angers. ‘Segin otro testimonio del Puy-de-Déme, «seve a los curas en grupo discutiendo, hablando entre x de modo mistetioso>. El pirroco de Nouans en Sarthe escrbe en sus Memoriss: «Consulté todas as obres que pudieran proporcionarme algu- na Tuzs", Nunca admiraremos bastante el interés con que todos aquellos sacerdotestrataban de esclarecer sus crteros Las propagandss presionan eirritan. La de lo adversarios y las de los partidaios dl juramento. E14 de junio la Asam= bea publica su Insruecion sobre la Constiucin Civil, obra de tn tal Chaumet, y que es una especie de respuesta ala Expo- scion de principio. El abate Gregoire difunde su jusificacion titlada Legldmidad del juramentocivicoexigido a los funcio- arias eclesiisticos™. Laboriosamente, y con el apoyo de sa crudicién eclesidstice, intenta demostrar que la ASamblea no hha querido impedir que los abispos obtengan el consentimien- to del Papa, sino que su propdsito ha sido el de prohbir al apa investt alos obispos através de un acto juridico™. Todo cl mundo lo habla comprendido muy bien, pero el abate se fempeta en demostrar lo evidente, Ya no hay més que libeos. Los més ardentes defensores del juramento unen la accién a las palabras visitando a los indecso, tratando de que den el paso definitivo. El alcalde de Pars, Bailly, se entrevista per- Sonalimente con varios sacerdots de la catedral. El parroco de Saint Eustache, M. Poupat, tiene fama de imeductble. Le colocan a Mirabeau, quien, después de quedarse en su casa todo el da y toda la noche, acaba por convencerle™. Siguiendo las ordenanzas, las atoridades seialan la cere- ‘monia de prestacién del juramento en domingo, durante o = § ret, Hirde a Contin Cie du Cleon Ano, Pas, 1905 92 2 nop om Less. 286 SEE pend impede cna utc en vita eal soberans Ponce se tops dtshe de hers meses COspos= © Bom Lely 218. we cassruisuo ynevotueros después dl ato més importante y concur dla: misa parroguil. Los miembros de lv muniipaéad ccupan Ios somos de as auoidaes La flgeiestera ext presente. ‘odo espean el momento fata en el gue os sicrdots ‘ban a pat y pomancn (orchise) et jramento pes ‘ito En Par una mochedunbreenfebocd nate osm plov inentaintiniar aos rs par ligarse, En iglesia d Saint Hippo, del foubourg Sant Maree, e Cura sbe al ppt ye nies a elo etre ls imprecacones Ser asitente oA lahore En Sin Roche assets vectra «iQue To celguen. Lanegan de M, de Pance tot en Seat Sule orgnia una verde evolu, Sin Embargo, ete ambiente de exsperacion parece mtase Sepia Salvo alguns excccones, en provincia se eset Signa de pres sograos Ente los edesco ls hay que juran pray simplemen- te otros so nepan a elo pur ysnplemente sm aura pronuncar una frase de expo oom en cmb, To Pesan on deta resrccones 9 Tehsan expresnde sts ‘ostvos. Battal ac planean lost ass siguctes 1, se presta el juramento pura y simplemente; 2 mero eres y despues pests se presta eon restreciones; Aste een eae 15. prestay después se retract 62, se rehisa con explicacion; 175, se rehisa pura y simplemente, ‘Los sacerdotes han estudido el oramentocuidadosamen- te; han eomprometiso su concenci al deci su open, De ‘hile grendvesdad de eacsones El qu se nega a jrar pray simplemente es agus que, e ia seta, desaparec del sacritia despues de lana y ro vulva aprecer. Al cabo de uno dos hora fo agentes ‘municipal, harton de esperar, se marchen 9 redacan Un proceso verbal negativo: «No se ha presentado al final de la Misa mayor» a retractacion parcial y las resriociones son casos préet- ‘amenteiguales, Tanto en ano como en oto el sacerdote hace Salvedad de lo espiritual. Augustin Sartieu, pérroco de Nizan { Sarrecave (Alta Garona), prest6 el juramento consttucion €13 de marzo de 1791, pero el 9 de junio insiste en declar ‘gue persevera en él einicamente para conservar el orden civil Y politicos; y el 23 de septiembre de 1791 se reafirma en el Sentido de que lo hace «en la medida en que no afece a religin catolica, fundada sobre leyes divinas y ecesifsticss, relractindome de todo lo que hasta ahora haya podido con- tradecir mis creencias religiosas»™. Bernard Bellegarrigue, prroco de Born en la misma jurisdiceién, prestasujuramento {113 de marzo de 1791 bajo las siguientes condiciones: Segtn Ja instruccién de la Asamblea Nacional que pretende atentar contra la reign catolica, apostlica y romana». Este es el aso de la mayora de los departamentos: por ejemplo, un 85 por 100 en los Pirineos orientales™. Eas negativas con explicacin nos resultan mucho més va- liosas, puesto que nos permiten conocer mejor los motvos de la resistencia, El primero, el que se invoca con mayor frecuen- cia: el dela oposicin de fa conciencia: «No podianjurar ni en ‘su interior ni en su concienciay. «En conciencia no puedo prestar el juramento propuesto», «Mi conciencia se rebela fante un juramento tan contraro al eristianismo». «No puedo hacerlo en conciencia>. «La Constitucién pretendidamente Civil del Clero es absolutamente opuesta a mi conciencia». ‘cLayorde a concienca me lo impide». Dos eyes imperiosas ‘me lo prohiben: Dios y mi conciencias™. Bsto es lo que ma- nifiestan aquellos sacetdotes, lo cual demuestra que su reac- ‘Gin no’ es sentimental ni partidista, sino inspirada por la 1 Gt ec elon Nour cer ue fare verment acts pte nce tao ce Love, Neg SSCS CHOSSCHOTCSOSS OCS SSSCOSOHSOCHSSSIE HO YTD ww censsruniswo ¥RevOLUCION tan6n, tea guia autorizada, ademés dela ley, de la conducts 4e los crstianos, El mas importante doctor de moral cistiana del siglo vIn, san Alfonso Maria de Ligorio, define ast la conciencia: «La conciencia es el juico, es decir, la apreciacion prctica de la razén por medio de la eval juzgamos que debe- mos hacer un bien o evitar un male. Cuando Bailly reprocha 4M. de Pancemont,prroco de Saint Sulpice, el no prestar juramento, éste contesta: «Yo escucho a mi concienci> Bailly le replica: «Cuando habla Ia ley, la conciencia debe ‘guard silencio» En marzo de 1791 fa Asamblea Nacional pide # los depar tamentos que leenvien tna estadistica de los sacerdotes ju mentados y de los refractaros, Existen cuarentay site res puestas, pero cinco de ellas estén incompletas y no pueden wiliars, a indicaci6n ms segura proporcionada por las cuarenta 4 dos restantes, es la diferencia de los resultados que obtiene la politica de la Consttuyente. El Bajo Rhin da un & por 100 4e juramentados, Morbian un 11, la Mayenne 17, el Norte y Pasde-Calas 19, Fnistére 23, Alto Saona 71, el Indre 84 et Loiret 90 y el Var 96. No tenemos datos de los demés depar- tamentos, pero los porcentajes que extraen los historiadores nos revelan las mismas diferencias. Los Alpes Bajos contarian «on el 80 por 100 de juramentados, pero el Alto Garona con 140. En resumen, las regiones con mayor nimero de refrac- tarios son las occidentales, Alsacia, el Norte y a Lorena, el Languedoc oriental (Montpellier, Nimes, Beziers) y AUver- gne. Las de mayoria juramentada Ile-de-France, Picardie, Berry, Bourgogne, Provence, el Languedoc oriental (desde Lodeve a a fronterapirenaica)™*y el sudoeste desde Angu- Joma a Bayona. En algunas regiones, como la Turena, las dos ‘opciones aparecen prictcamente igualadas. Podemos indicat {de pasada que las regiones wrefractarias» ron las que opondrin descrstianizaién del siglo XIX anova rouesia 197) m Es dificil apreciar en qué proporeién destacan Ios juramen- tados sobre los reractaios y viceversa. Las estaisticas de 1791 tienen un valor relatio en cuanto nos permiten comparar Jos departamentos, pero eareeen de valor absoluto. Son defec- tosis e incompletas. En Moselle 34 pérrocos y vicarios se mantuvieron en silencio, En Fnistere se olvidaron de incluir la edad de Quimper. En Puy-de-Dome, el dstrito de Issoire confiesa que su informe se basa en «presuncioness. El diree- torio del Alto Rhin eseribe: «No hemos podido dar a nuestro crit la ctedibilidad deseada, ya que Tos distitos no nos ban proporcionado los nombres de los individuos que han obede~ Eid ala ley y de los que se han negado aclos. El distri de ‘Vannes (Morbiten) envia su informe et 2de abril de 1791, pero adverte que lo ha realizado «segdn datos de la opinién piiblica, puesto que las municpalidades no han colabora- low!" Ademis, los informes redactados y enviados en abil pierden validez tras las numerosas retractaciones que Se pro- ‘ujeron en verano y en otofio. En el departamento de Var juraron casi todos los sacerdotes, pero, seginnotifcae dtec- torio el 15 de agosto, «en el distrito de Saint Maximin cast {odos se retractaron de sa juramento», Fl directorio de Doubs sefiala 41 juramentos puros y simples, 55 restrictivos y dos negativos, Por otra parte, en una cata del 25 de julio evalia fn la cuarta parte de aquellacifa el nimero de sacerdotes juramentados en el mismo ditrito. AS{ pues, una de dos: oe! informe del 10 de abril ea falo ola mayorta e los sacerdotes se retrataron entre el 10 de abril y el 25 de julio. La segunda hipStesis parece ser la més acertada, En efecto, en la prima- vera de 1791 el papa Pio VI condené en tres Breves sucesivos la Consttucién Cv; esas condenas, que se conecieron en Francia durante el verano, indujeron a gran ndmero de sacer- dotes a retractarse de su juramento, Y, finalmente, lo que hhace sospechosos tales informes es qué afiaden los de los oF, Panter, Hair lie dane le Morano dt dea elon (ROIS, Ye pt ise, Aap 1 pi. m ‘cusmanisuo ¥ asvouvciow