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La importancia de la victimología dentro de la perfilación criminal aplicada en México a partir del año 2008.

Por: Carolina Hernández A.

Introducción

En los últimos años se ha desatado un crecimiento explosivo de programas y películas que nos muestran de forma general cómo se lleva a cabo una investigación criminal o qué aspectos nos pueden ser útiles en la resolución de casos delictivos y, aunque en la mayoría de las ocasiones es mera ficción, es de reconocerse que han tenido gran influencia en la forma en que vemos actualmente la forma en que se hace justicia, al menos, en otros países. Entendemos por lo tanto que esto en gran parte ha ayudado a generar una mayor curiosidad por comprender la conducta criminal y la forma en la que se puede proceder ante algunos casos delictivos. Con especial interés he percibido la utilización de perfiles criminales como una gran herramienta de apoyo para la investigación, posterior solución de los hechos y su consiguiente captura del culpable, sin embargo nos encontramos con la penosa realidad de que en nuestro país es una técnica, si no totalmente infravalorada, al menos sí con poco o nulo apoyo por parte de las instituciones para su implementación en el ámbito de la investigación judicial. Esto ha generado en mi persona el deseo de investigar en qué casos se ha utilizado ésta técnica, cómo es aplicada en nuestro país y buscar la manera incluso de proponer los medios para el apoyo e implementación de la perfilación criminal como instrumento útil en la investigación que, siendo realistas, en México tiene muy bajas expectativas. Creo que de alguna manera, el buscar nuevas formas de auxilio para las investigaciones criminales y diversos puntos de sustento en la gran cantidad de disciplinas en las que podemos apoyarnos puede coadyuvar a generar un mayor sentimiento de seguridad y fe en la justicia que hasta ahora nos hace tanta falta como sociedad y como parte de un país que anhela verse fortalecido y estable ante las adversidades que enfrenta día tras día.

Planteamiento del problema

A pesar de que la perfilación criminal es una técnica bastante conocida en la actualidad, debemos reconocer que aún nos queda mucho por aprender de ella, si bien puede convertirse

en una eficaz herramienta, cabe recordar que su éxito se basa en la correcta aplicación de sus principios, así como en el reconocimiento de sus limitantes. Como resulta obvio, el perfil criminológico no puede basarse solo en el estudio de la victimología, pero este trabajo pretende resaltar la importancia de una rama que, aún en nuestros días, no tiene el reconocimiento y valoración que merece, puesto que es una ciencia que confiere un enorme valor a la víctima en diversos aspectos penales y criminológicos, por lo que puede ayudarnos, tanto en la forma en que puede tratarse y apoyarse a la víctima de un delito, como en su estudio y análisis para convertirla en una especie de vínculo que nos provea una mejor comprensión de las conductas antisociales y los sujetos que las realizan.

Hipótesis

La victimología es un elemento primordial de la perfilación criminal, puesto que la víctima, física y/o psicológicamente, puede decirnos mucho sobre el tipo de sujeto a buscar y que más probablemente esté relacionado con el caso.

Metodología

Para comprobar la mencionada hipótesis se realizó una investigación utilizando el método histórico con enfoque cualitativo, para dicha función se usaron como apoyo técnicas de investigación documental y de campo, tales como entrevistas focalizadas a expertos del área de criminología y victimología, lectura y resumen de bibliografía especializada así como la utilización de fichas de trabajo para el rescate de puntos significativos.

El perfil criminológico.

Primeramente definamos qué es un perfil criminal, según Ressler, Burgess y Depue, citados por Soria y Sáiz (2006), es un “proceso de identificación de las características psicológicas de una persona basándose en el análisis de los crímenes que ha cometido y proporcionando una descripción general de esa persona”. Sus objetivos pueden ir desde ofrecer al sistema de justicia información sobre las características psicosociales del agresor, provocarlo a través de los medios de comunicación, justificar la solicitud de pruebas, hasta vincular crímenes de un mismo autor. Se reconocen dos tipos de metodologías que normalmente se siguen en la creación de un perfil criminológico, inductiva y deductiva. Sin embargo nos enfocaremos en el perfil

deductivo, el cual se basa en la interpretación de evidencia forense, escena del crimen, informes de autopsias y un meticuloso estudio de la victimología, para reconstruir lo más exacto posible los patrones de comportamiento del criminal en la escena del crimen, y a partir de estos deducir las características psicológicas y demográficas del agresor, así como su motivación para llevar a cabo los hechos. Como se hace mención líneas antes, este tipo de perfil requiere de un minucioso estudio victimológico, para el cual debe realizarse una hipótesis relativa al cómo y cuándo el agresor tuvo contacto con la víctima, después las causas por las que pudo elegirla, luego debe valorarse el riesgo de ésta considerando aspectos como la edad, sexo, estilo de vida, etc. Una vez establecido el riesgo de la víctima se podrá determinar también el riesgo del agresor, que es inversamente proporcional. Soria (2006), refiere a Holmes y menciona que para elaborar el perfil de la víctima debe partir de distintas variables, estando entre las más relevantes: los rasgos físicos, estilo de vida, profesión, educación, residencia, historial médico, psicopatológico y sexual, antecedentes penales y últimas actividades realizadas, entre otros.

Fundamentos de la perfilación criminal: la victimología.

“Víctima y criminal constituyen, a menudo, una dupla en la que una de las partes parece hecha a la medida de la otra, de modo tal que de la personalidad de la víctima puede, a veces, deducirse la del criminal” -ELLENBERGER, citado por Torre y Silva, (2010).

Esta cita, para mí, refleja muy especialmente el tema de esta investigación, puesto que confirma de modo esencial el valor y el enorme aporte que nos brinda el estudio de la victimología para su aplicación en la perfilación criminológica. Para una mejor comprensión del texto creo elemental explicar qué es la victimología antes de continuar, para FATTAH citado por Torre y Silva (2010), la Victimología es una rama de la criminología que estudia a la víctima del delito desde sus aspectos psicológicos, biológicos, sociológicos y criminológicos y abarca tres aspectos: personalidad de la víctima, relación entre criminal y víctima, y el papel de la víctima y su contribución a la génesis del delito. En una entrevista realizada a la Lic. Alejandra Figueroa comenta que la victimología es la disciplina que estudia científicamente a la víctima, los factores endógenos y exógenos que llevan a una persona a convertirse en víctima y su grado de riesgo.

El estudio de la víctima.

Adentrándome un poco más en la influencia que tiene la victimología en la perfilación criminal, me gustaría expresar bajo qué argumentos se considera que el estudio de la víctima es importante para la realización de un perfil criminológico más preciso. J. JIMÉNEZ (2012) dice trabajar sobre la premisa de que conociendo a la víctima podrá conocerse a su victimario, esto a su vez basado en cuatro puntos clave:

La relación entre víctima y agresor, ya que la mayoría de las agresiones son provocadas por personas cercanas a la víctima;

El tipo de persona y su estilo de vida la relacionan con un determinado tipo de crimen y criminal, conociendo cómo vive, los lugares que frecuenta, o las rutinas de una persona podemos hacernos una idea del tipo de criminal que pudo acercarse a ella;

Principio de transferencia de Locard, todo contacto entre víctima y victimario dejará un rastro, físico o psicológico; y

El espacio y tiempo compartido, víctima y victimario comparten espacio y tiempo al momento del crimen, conociendo esto, y momentos anteriores al acto podemos valorar qué otras personas pudieron haberlos compartido también.

El análisis victimológico utilizado valora principalmente tres elementos: riesgo y exposición de la víctima, criterios de selección, y reconstrucción de las últimas 24 horas. La información obtenida de éstos nos ayudará a deducir determinadas características del autor del crimen.

La víctima, extensión del criminal.

La víctima es actor, generalmente involuntario, de los crímenes y como tal merece especial atención. “Algunos autores la consideran una prolongación de la escena del crimen y recomiendan para ella la misma metodología de análisis” (J. Jiménez, 2012). La Lic. Mayra R. Santiago considera que la víctima aporta muchísima información, pues a través de ella se puede observar la personalidad del sujeto, incluso el lugar donde se encontró la víctima puede dar información del agresor, lamentablemente en México se le deja muy relegada, incluso para el estudio de un caso, se piensa erróneamente que solo el agresor es el que nos dará información y se ignora casi completamente todo lo que puede aportar la víctima. Por lo que he podido captar, resultado de entrevistas e indagación documental en bibliografía

especializada, considero que todos esos factores que llevan a una persona a convertirse en víctima nos pueden reflejar al autor del crimen, como sostiene CANTER, citado en J. Jiménez (2012), “el criminal se comportará igual con la víctima que con las personas con las que interactúa cotidianamente”, si se muestra controlador con la víctima, en su vida diaria exhibirá el mismo comportamiento; y así mismo corrobora la Lic. Alejandra Figueroa:

“El estudio que genera la víctima da un gran aporte sobre todo al conocimiento de las razones por las que el agresor ha cometido el acto… Se conoce al agresor a través de la víctima, sus gustos, los puntos que toma en cuenta para elegir a sus víctimas, ya que no todos podemos serlo, existen factores que nos hacen más vulnerables”

Considero, como mencioné algunas líneas arriba, y en coincidencia con las fuentes citadas, que cada factor victimizante de una persona nos ayuda en gran medida a reconocer en ella al criminal, es una pauta clave que nos podrá decir a qué clase de sujeto enfrentamos e incluso la mejor manera en que podemos abordarlo, ya sea para disuadirlo de la comisión de más delitos, “convencerlo” de entregarse, e incluso, como en algún punto de la entrevista que realicé a la Lic. Mayra R. Santiago mencionó, llegar a una prevención de dichas conductas.

Comprender a la víctima para conocer al agresor.

La filosofía detrás del estudio forense de las víctimas es que al comprenderlas, junto con las circunstancias que las llevaron a serlo, nos permitirá interpretar correcta y exhaustivamente la naturaleza de su sufrimiento y a la vez aportará información de la persona que cometió la ofensa contra ella, es decir, que una vez entendiendo a la víctima y los factores que la convirtieron en ello, podemos ver también al criminal y quizá del mismo modo los factores que lo llevaron a serlo, para remarcar el punto cito a la Lic. Alejandra Figueroa, que en entrevista refiere que muchos de los agresores, antes de ser victimarios, también fueron víctimas, lo que provee un gran porcentaje de información, porque analizamos qué fue lo que generó en el agresor su propia victimización, y cómo lo percibió en ese momento para hacer esa transición de víctima a victimario. Desde una perspectiva criminológica la vulnerabilidad de la víctima, está manifestada en las circunstancias particulares del delito y en las características y condiciones del delincuente”. NIETO, Inés; CASTRO, Eva, citadas en Torre y Silva (2006). Es decir que, desde el punto de vista de la criminología, cada delito va a manifestarse de diferente manera

dependiendo la dinámica víctima-victimario, y este a su vez imprimirá en la víctima sus características y condiciones como si fuera la firma de su propia confesión, va a marcar ese sello que lo diferenciará de cualquier otro crimen y criminal, otorgando un punto de partida para la investigación y perfilación criminal que pueda llevar a la resolución del caso.

El aporte de los diferentes tipos de víctimas.

Creo que hay una importante distinción entre la clasificación principal de las víctimas (superviviente y no superviviente). La víctima superviviente es un valioso testigo y gran apoyo para la perfilación criminológica, sin embargo su testimonio debe ser analizado crítica y minuciosamente, para que realmente sea útil su declaración, debemos cuidar factores como los falsos recuerdos, rellenar lagunas de memoria o falta de datos con fabulaciones, ideas preconcebidas y prejuicios, sentimientos de venganza, o miedos, pues cada dato erróneo, aun involuntariamente, nos alejará de la verdadera identidad del criminal. En contraste, considerando la situación en que la víctima no sobrevive al crimen, podemos obtener también muchísimos datos del sujeto, me aventuraría a afirmar que incluso más precisos que los que se obtendrían de una víctima superviviente, ya que no puede alterar la historia con fantasías o prejuicios, en ella la localización y tipo de heridas, las posturas y movimientos realizados, la interacción, comunicación establecida con el victimario y su selección, entre otros aspectos, nos pueden facilitar información para realizar un perfil criminológico del agresor.

La perfilación criminal aplicada en México.

También traté de obtener información sobre la aplicación práctica que se la da o se le daría en algún momento a la perfilación como técnica de apoyo para las investigaciones criminales en México, por mis indagaciones encontré que hay en el país solo cuatro especialistas en

Alfredo Velazco Cruz, fue quien iniciara con ésta técnica en

Ciudad Juárez debido a la alta tasa de feminicidios. Respecto al punto comentó la Lic. Mayra R. Santiago al ser entrevistada que sí consideraba que se pudieran aplicar técnicas de perfilación criminal en el país, pero una fuerte dificultad que le encuentra es que, además de la falta de personal capacitado, y de que la criminalidad es muy alta, y la violencia cada vez mayor, cada región tiene diferentes tipos de crímenes característicos, entonces aunque tengamos especialistas perfiladores, ellos se enfocan al tipo de criminalidad que afecta a la región donde trabajan, y obviamente es muy distinta por ejemplo la de Juárez que son

perfilación criminal, uno de ellos,

mayormente feminicidios, que la de Guadalajara, que ya está siendo más afectada por el narcotráfico y crímenes derivados de ello. A manera de un intercambio de ideas concluimos que en nuestro país, por el momento y con base en los elementos con los que se cuentan y a la situación cultural que estamos atravesando, actualmente pueden aplicarse estas técnicas en la resolución de casos de delitos sexuales, puesto que en esta área sí hay una mayor “homogeneidad” tanto entre las personalidades de quienes los cometen, como entre las víctimas que suelen elegir, y sin embargo hay también características que sobresalen de entre el resto por su discordancia, debemos considerar que el estado de la víctima en la mayoría de los casos nos puede incluso dar información sobre el móvil que lleva al sujeto a cometer el delito, y con ello la búsqueda se puede estrechar mucho más puesto que éste es de naturaleza interna, y en cada individuo va a variar de alguna u otra manera.

El policía, ¿perfilador criminal?

La especialización en perfilación criminal, para su aplicación en México, debería más bien enfocarse a la investigación de campo, preparar a los policías en estas cuestiones de perfilación, ya que son los primeros en observar la escena, la víctima, y son quienes podrían aportar mucho en ésta área, para identificar más rápidamente de qué tipo de crimen se trata, incluso abrir la incógnita de qué clase de sujeto puede estar involucrado, realizar una hipótesis sobre si fue un caso serial, delincuencia organizada, etc. (entrevista realizada a Lic. Mayra R. Santiago). Éste es un aspecto que yo no había considerado, al menos no como lo menciona la entrevistada, yo buscaba más bien que me respondiera si los especialistas en perfilación que tenemos en el país aplican ésta técnica, si de verdad se lleva a la práctica la realización de perfiles criminológicos en la resolución de casos reales, y sin embargo me llamó la atención su respuesta, pues considero que lleva mucha razón, realmente tendríamos que considerar que los policías, siendo el primer contacto con el lugar de los hechos y la víctima, deberían contar con una capacitación y conocimiento, al menos básico, de la perfilación criminológica, tanto basándose en la escena, como en la zona geográfica, y obviamente la víctima, sé que dista mucho de la realidad, por el momento, pero es en ese punto donde me di cuenta de que ahí puede radicar la piedra angular de la perfilación criminal, en darle las herramientas a esas personas que realizan los “primeros auxilios” de la escena del crimen.

Conclusión.

Como se hace notar, queda más que comprobada la hipótesis de este trabajo, pues podemos ver que realmente el estudio profundo, tanto físico como psicológico, de la víctima representa una contribución de grandísima magnitud a la comprensión y perfilación de los delincuentes, del mismo modo, nos permite apreciar a grandes rasgos cómo cada víctima es diferente entre sí, y de qué manera ellas reflejarán la personalidad del criminal que les agrede. Sin mayor indagación podemos darnos cuenta de que en México es una técnica muy poco utilizada, no obstante que podría ser una herramienta demasiado útil en las investigaciones. Mencioné en el desarrollo del trabajo que, el tipo y cantidad de criminalidad que existe en el país dificulta el empleo de la perfilación criminológica como apoyo de la investigación criminal, sin embargo pienso, ¿acaso no sería posible que una correcta realización y aplicación del perfil criminológico, nos ayudara también a comprender mejor, resolver, e incluso prevenir, esos fenómenos? Retomo un punto importante de la entrevista realizada a la Lic. Alejandra Figueroa, “la victimología tiene un gran aporte en la perfilación ya que cuando no tenemos al agresor difícilmente vamos a poder hacer un perfil que realmente tenga un sustento científico, y ahí es donde entra la victimología…”, pues a mi parecer responde, y más aún, reafirma, el objetivo de la presente investigación, que era conocer el grado de importancia y el gran valor que tiene la victimología, y su objeto de estudio, en la perfilación criminológica como herramienta auxiliar en las investigaciones criminales.

Referencias.

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