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Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal Cofinanciado por Cofinanciado por Cofinanciado
Técnicas de
gestión forestal sostenible en la
repoblación forestal
Cofinanciado por
Cofinanciado por
Cofinanciado por
UNIÓN EUROPEA
Fondo Social Europeo
ASOCIACION PROFESIONAL DE SELVICULTORES

Técnicas de Gestión Forestal Sostenible en la Repoblación Forestal

Técnicas de Gestión Forestal Sostenible en la Repoblación Forestal

Edita

SILVANUS ESPAÑA y SILVANUS GALICIA

Autores

Antonio de María Angulo. Ingeniero de Montes. Doctor Profesor de la Universidad de Vigo

Luis Touriño Guerra. Ingeniero de Montes

Isabel Manzano Maceira. Licenciada en Derecho. Profesora de la Universidad de Vigo Marcos Domínguez Peteiro. Ingeniero Técnico Forestal

Imprime

Litonor

I.S.B.N.

84-932171-8-2

D.L.

C-2570-2003

SILVANUS ESPAÑA y SILVANUS GALICIA Avda. de Lugo, 233 bajo 15703 Santiago de Compostela. A Coruña Galicia. España Teléfono: 981 569 660. Fax: 981 569 661 Correo electrónico: forestal@silvanus.org

Prólogo

En la última década el medio rural está asistiendo a una profunda transformación que tiene una incidencia directa sobre el medio ambiente y, principalmente, en el colectivo de trabaja- dores vinculados con el sector agroforestal y medioambiental. En concreto, los procesos internacionales en materia forestal y las nuevas iniciativas de las Administraciones Públicas están dirigidas a incentivar el concepto de sostenibilidad, lo que repercute directamente en el modo de gestionar el monte privado. En concreto, la repoblación es una de las actividades forestales principales y por eso sus prácticas están directamente afectadas por la aplicación de los principios de la gestión forestal sostenible.

En España existe un importante colectivo de trabajadores de PYMES y profesionales autó- nomos que tienen una vinculación directa con el medio ambiente y con el sector agrofores- tal. Sin embargo, la falta de conocimientos provoca que muchos de ellos pierdan las oportu- nidades y posibilidades que la gestión correcta del medio ambiente ofrece.

Con este material divulgativo, y gracias a la cofinanciación del Fondo Social Europeo y de la Fundación Biodiversidad, se pretende dar a conocer los retos que se derivan de la implanta- ción de los nuevos modelos de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal.

Este libro se estructura en diez módulos en los que se describe de forma sencilla y amena los conocimientos básicos que los destinatarios deben alcanzar para desarrollar las prácticas forestales de repoblación forestal acordes con los requisitos que se derivan de aplicar los prin- cipios de la gestión forestal sostenible. Para ello, se ha seguido una metodología didáctica y divulgativa apoyada por fotografías, esquemas y ejemplos que facilitan su comprensión.

Por último, esta obra divulgativa está dirigida a trabajadores en activo de PYMES y profe- sionales autónomos y es una acción apoyada por el Fondo Social Europeo, ya que contribu- ye a desarrollar las oportunidades de empleo, potencia la especialización y la adaptación a las necesidades que se presentan.

Desde SILVANUS España y SILVANUS Galicia tenemos la seguridad que este material divul- gativo contribuirá a aumentar las competencias profesionales de los destinatarios y a impul- sar definitivamente el sector agroforestal como un pilar básico del desarrollo rural.

SILVANUS España y SILVANUS Galicia

Índice

1. Introducción

13

2. La Gestión Forestal Sostenible en la Repoblación Forestal

19

3. Elección de Especie

25

1. Factores determinantes en una repoblación

26

2. Características culturales de las especies

30

3. Exigencias de principales especies

33

4. El Desbroce en la Repoblación Forestal

37

1. La vegetación de competencia

37

2. Clasificación del desbroce

38

3. Herramientas empleadas en el desbroce

42

5. Preparación del Terreno

55

1. Clasificación de los métodos de preparación del terreno

56

2. Métodos manuales

57

3. Métodos mecánicos

59

4. Maquinaria

68

6. Diseño de la Repoblación

75

1. Densidad de plantación

75

2. Marcos de plantación

78

3. Disposición de la plantación

79

7. La Calidad de la Semilla y Planta Forestal

85

1. Tipo de etiquetas

86

2. Calidad de la semilla

87

3. Calidad de la planta

88

8.

Sistemas de Implantación

101

 

1. La siembra

102

2. La plantación

106

9.

La Fertilización Forestal

113

 

1. Factores que pueden afectar al pH

113

2. Los nutrientes y sus efectos

114

3. Clasificación de los abonos

117

4. Época de abonado

118

5. Métodos de abonado

118

6. Dosis de abonado

121

10. Protección de las Plantas

125

 

1.

Los cercados

125

2.

Protectores individuales

125

3.

Medidas contra incendios

126

Anexos

129

 

I.

Distancias de plantación

131

II.

Uso y comercialización de fertilizantes

135

III.Uso y comercialización de fitocidas

143

IV.Tablas de regresión

171

1

1

Introducción

La gestión profesional de las repoblaciones forestales no sería posi- ble sin la adecuada información técnica en cuanto a la elección de especie, los métodos de trabajo de preparación compatibles con el cuidado del medio ambiente, la gestión racional y sostenible de las masas creadas y finalmente tampoco sería posible si no se aplican métodos de explotación adecuados a cada especie y región.

Una repoblación forestal se define como el conjunto de técnicas que tienen como objeto crear una masa forestal, compuesta de especies vegetales arbóreas. Estas técnicas a aplicar y las especies a implantar van a venir condicionadas por diversos factores, que a su vez depen- derán de la estación forestal y de la finalidad de la repoblación.

En España exiten numerosos terrenos susceptibles de repoblación

De todos es conocido el carácter productor del monte, pero existen otros beneficios, mucho menos tangibles, que le confieren una gran importancia. Dentro de este contexto nos encontramos con montes cuya finalidad principal es la producción, la protección o el uso social y recreativo.

con montes cuya finalidad principal es la producción, la protección o el uso social y recreativo.

Introducción

13

Las repoblaciones productoras, por su parte, generan beneficios económicos directos como, madera, frutos (castañas,

Las repoblaciones productoras, por su parte, generan beneficios

económicos directos como, madera, frutos (castañas, nueces, cere-

u otros productos denominados secundarios. Entre ellos

destacan el corcho (especialmente en Extremadura y Andalucía) y las setas (Cataluña y Galicia destacan como grandes productoras nacionales). Además existen otro tipo de beneficios indirectos como son la ganadería extensiva y la caza cuyos ingresos son la base eco- nómica de muchas zonas rurales de España.

zas,

),

El sector forestal contribuye al desarrollo rural

En las repoblaciones de los montes de carácter protector, que se suelen situar en las cuencas del mediterráneo, lo que se pretende es aumentar la protección del suelo contra la erosión hídrica y eólica, incrementando así la capacidad de retención del suelo. En este tipo de repoblaciones también se suelen tener en cuenta parámetros ecológicos, y se busca mantener o aumentar, si es posible, la biodi- versidad del ecosistema.

Y por último, cada vez son más frecuentes, las repoblaciones de los montes de uso social y recreativo, donde todas las labores de

14

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

implantación, mantenimiento y corta, están supeditadas a las nece- sidades de esparcimiento y uso social de la población.

Por ello, la elección de especie, la determinación del método de repoblación, el diseño de la repoblación, el sistema de implantación, influirán decisivamente en la secuencia de operaciones de foresta- ción y mantenimiento a realizar durante la vida de la masa creada.

Desde un criterio de divulgativo se ha creado este manual con el fin de ofrecer a los técnicos, selvicultores y a los trabajadores foresta- les, una herramienta de trabajo que permita obtener los mayores beneficios económicos y sociales de las nuevas masas forestales cre- adas velando en todo por el cumplimento de las consideraciones que conlleva aplicar una gestión forestal sostenible sobre estos recursos renovables.

Introducción

15

2

2

La Gestión Forestal Sostenible en la Repoblación Forestal

En la mayoría de las regiones españolas el monte ha sido tradicio- nalmente un recurso complementario a las actividades rurales. En concreto, muchas comarcas tienen en el bosque una fuente de ingresos muy importante.

Como sabemos, hoy en día el monte juega diversas funciones de las que se beneficia toda la Sociedad. Estas funciones son la conserva- ción de los ecosistemas forestales, el uso social y la producción de rendimientos económicos. Es quizás esta última función la visión tradicional del monte, lo que sin duda ha influido en la gestión que se ha reañlizado tradicionalmente de las masas forestales.

Hasta el momento, las acciones selvícolas en el monte tendían a potenciar la función productiva. El bosque juega un importante papel económico, ya que genera madera, leñas, resina, frutos y cor- cho. Además, el monte interviene de manera crítica en la protección de la flora y fauna silvestre, lo que da lugar a la generación de pro- ductos silvestres como son las setas, las trufas, las plantas aromáti- cas y medicinales o la apicultura. Mención aparte merece la activi- dad cinegética, ya que, debido a su importancia, es el verdadero motor de desarrollo rural de muchas comarcas de la Meseta y del Sur de la Península.

La producción de estos rendimientos supone aplicar prácticas fores- tales acordes con los objetivos económicos. Así, hoy en día los modelos de gestión deben tender a preservar los aspectos multifun- cionales del monte, ya que este es fuente de biodiversidad y de con- servación. De esta forma, la gestión forestal sostenible debe favore- cer prácticas forestales que sean compatibles con esta función.

Por otra parte, el aspecto social del monte ha ido adquiriendo más importancia. La población demanda en mayor medida servicios recreativos de los montes, especialmente de los periurbanos.

La gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

19

Además, este papel también se complementa con los valores cultu- rales asociados a muchos de

Además, este papel también se complementa con los valores cultu- rales asociados a muchos de nuestros montes, ya que están ligados a actividades tradicionales que sin el bosque no tendrían razón de ser.

Las repoblaciones deben preservar los ecosistemas ecológicos preexistentes

Por todo lo que hemos visto, la gestión forestal, de la cual se deri- van las prácticas forestales que se apliquen en un bosque, deben fomentar esta triple función. La repoblación forestal es una de las actividades más importantes en el ciclo forestal. En las últimas décadas España ha aumentado considerablemente la superficie arbolada, especialmente por las repoblaciones que se realizaron desde la década de los 40 del siglo pasado hasta la actualidad.

En ocasiones, estas repoblaciones se llevaron a cabo sin considerar otros aspectos medioambientales. Esto se traducía en fuertes impactos visuales, en la disminución de la biodiversidad y la modi- ficación de ecosistemas preexistentes, entre otras consecuencias.

Con este documento se pretenden divulgar las prácticas de repo- blación que favorezcan la compatibilidad entre la instalación de una masa forestal y el resto de funciones propias de una gestión forestal sostenible.

20

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

Las técnicas de repoblación deben procurar la permanencia de los montes y aumentar la superficie forestal, hecho que debe ser com- patible con los principios de sostenibilidad.

Una vez que se cumple este objetivo, la gestión sostenible debe favorecer prácticas de repoblación que procuren el mayor rendi- miento posible.

Dentro de la repoblación forestal es preciso distinguir entre las fases de la elección de especie, técnicas de desbroce, preparación del terreno o de métodos de implantación. En todos los casos, la planificación y ejecución de estas tareas deben seguir los principios y las recomendaciones que fomenten la triple función del monte. Es decir, se debe promover la gestión forestal sostenible.

De esta forma lograremos repoblar un monte en buen estado para que produzca a su propietario la máxima renta de forma compatible con la conservación del medio, a lo que hay que unir los beneficios intangibles que genera el monte para la Sociedad en su conjunto.

La gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

21

3

3

Elección de Especie

Uno de los factores más importante para llevar a cabo una repobla- ción forestal con éxito, es la elección de especie. En numerosas oca- siones, cuando se decide mal la especie a implantar, la repoblación no da los resultados esperados o simplemente fracasa. Se produce la muerte de la mayoría de los árboles plantados, con las conse- cuentes repercusiones económicas y ecológicas.

Una mala elección de especie, puede venir dada por numerosas causas. Sin embargo, la más destacable es la falta de adaptación de las especies introducidas a la estación forestal reinante en la zona. Es decir, distintos factores climáticos, edáficos o topográficos con- dicionan la elección de especie para las nuevas repoblaciones.

Además estará condicionada en función de los objetivos que se marquen para la repoblación. Por un lado, en las repoblaciones pro- ductoras, el objetivo principal será la obtención de algún tipo de beneficio económico, mediante el aprovechamiento de la madera o alguno de los otros productos secundarios, debiendo estar la pro- ductividad forestal por encima de los 4 m 3 /ha/año, y pudiendo lle- gar en algunos casos hasta los 30 m 3 /ha/año. En cuanto a las repoblaciones protectoras, el objetivo principal es el control erosivo, con lo que los resulta- dos esperados para una buena repoblación, es la disminución de las pérdidas por arrastre medidas en Tm/ha/año. En caso tener como objetivo la fun- ción social, recreativa o conser- vadora de la biodiversidad, lo

El éxito de una repoblación forestal está condicionado a la correcta elección de las especies a implantar

repoblación forestal está condicionado a la correcta elección de las especies a implantar Elección de especie

Elección de especie

25

que se busca es una adaptación de las especies a instalar a las cos- tumbres y necesidades de las comunidades vegetales y animales ya existentes, buscando potenciar su expansión y su aumento de las mismas.

Cuadro 1. Factores determinantes en una repoblación

Climáticos

Régimen de temperatura

Período de heladas

Pluviometría

Edáficos

Litología

Profundidad del suelo

Textura

Topográficos

Pendiente

Exposición

Altitud

Fuente: Elaboración propia

1. Factores determinantes en una repoblación

No se puede hablar de un limitante principal y otros secundarios,

ya que la estación forestal es la combinación de todos ellos, pudien-

do compensarse en algunos casos entre sí o provocando en otros, mayores problemas de adaptación.

El éxito de una repoblación depende de gran variedad de factores.

Por ejemplo, la interacción de la altitud y la exposición da lugar

a diferentes situaciones para

una misma especie. Así, para una determinada especie, cuya plantación es viable hasta cierta altitud, podrá alcanzar cotas más elevadas en las laderas de solana que en las de umbría, dada la influencia que ejerce el sol sobre la temperatura.

dada la influencia que ejerce el sol sobre la temperatura. 26 Técnicas de gestión forestal sostenible

26

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

A continuación se hace una revisión de los factores principales que

influyen en el establecimiento de una repoblación

1.1. Régimen de temperaturas

Lo más importante dentro de este factor, son los valores máximos y mínimos que alcanza a lo largo del año. Existen ciertas especies que, con temperaturas excesivamente bajas, pueden ver dañada su estructura interna por causa de una congelación, matando, conse- cuentemente, a la planta. Lo mismo puede ocurrir con temperatu- ras altas si se combina con una escasez de agua o con poca profun- didad del terreno, donde el estrés hídrico resultaría inaguantable para la planta.

1.2. Periodo de heladas

Es más decisivo cuanto más joven es la repoblación. En estos esta-

dios, la masa, no se encuentra adaptada a esas condiciones de tem- peratura y humedad críticas, estando su estructura interna aún sin

la suficiente lignificación, lo que puede provocar daños irrepara-

bles. En cuanto a las heladas, no solo es importante su intensidad si no también su duración; períodos de continuas heladas van dañan- do lentamente la planta hasta provocar su muerte.

El

tipo de helada más peligrosa, es aquella que se produce fuera de

la

temporada de frío, fuera de la parada vegetativa de la planta, es

decir cuando ésta ya se encuentra iniciando su fase de desarrollo anual. En este caso, las partes más afectadas son las yemas nacien- tes y los brotes tiernos, condicionando fuertemente el crecimiento

anual de la planta.

1.3. Pluviometría

La necesidad hídrica de cada especie es uno de los factores más decisivos en las repoblaciones forestales. Es de vital importancia

conocer las necesidades de las especies con las que se pretende rea- lizar la repoblación y la cantidad de agua disponible en la zona en

la que la vamos a realizar.

Por un lado hay que considerar la precipitación anual, que es el agua que se aporta al suelo por la lluvia en un año. Otro dato importante

Elección de especie

27

es la distribución anual de las precipitaciones. La combinación de ambos factores, junto con datos como la evapotraspiración potencial y la escorrentía, nos dará la disponibilidad hídrica del suelo que puede aprovechar las plantas.

hídrica del suelo que puede aprovechar las plantas. El pH del suelo es uno de los

El pH del suelo es uno de los factores más importantes en las repoblaciones forestales

1.4. Litología

Es un factor importante ya que nos dará información sobre el pH del terreno, y condiciona- rá, como se puede ver en el capítulo de fertilización, el aprovechamiento de determi- nados nutrientes por parte de las plantas. Así mismo el tipo de roca sobre el que se asiente la nueva repoblación, tendrá unas características hídricas en función de la porosidad o disgregabili- dad de la roca.

Generalmente se refiere al carácter ácido o básico que presenta la roca madre que conforma el suelo, aunque también nos puede informar sobre otros parámetros de la roca, como un grado de dis- gregabilidad o compactación, su porosidad o impermeabilidad, etc. Estos factores tendrán su incidencia sobre la profundidad del suelo, regulación hídrica, etc.

1.5. Profundidad

Su influencia principal se aprecia sobre el sistema radical y su faci- lidad de arraigo y alimentación. Así, se originan sistemas radicales someros y pequeños en suelos poco profundos y grandes y pivo- tantes en los suelos con mayor profundidad.

En suelos someros los problemas de derribos de los pies causados por el aire o lluvias torrenciales suelen ser bastante frecuentes, sien- do obligatorio el uso de algún tipo de tutor que permita soportar las condiciones más desfavorables.

Otro factor importante, sobre los que afecta claramente la profun- didad del suelo, es el lavado de nutrientes que se produce en los suelos someros, junto con la poca capacidad de retención de agua.

28

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

1.6. Textura

Los suelos se componen de partículas cuyos tamaños y formas varí- an ampliamente y la distribución proporcional de las partículas minerales de diferentes tamaños determina de manera considera- ble muchas de sus propiedades básicas. Los nombres de las clases de textura se utilizan para identificar grupos de suelos con mezclas parecidas de partículas minerales. Los suelos minerales pueden agruparse de manera general en tres amplias clases texturales, que son las arenas, margas y las arcillas y se utiliza una combinación de éstos nombres para indicar los grados intermedios.

Las características físico-químicas del suelo van a condicionar en gran medida el aprovechamiento de otros factores importantes como los nutrientes o el agua presentes en el suelo. La textura de un suelo forestal influye en la productividad, pero ésta influencia puede ser de carácter mas bien indirecto que directo.

1.7. Pendiente

de carácter mas bien indirecto que directo. 1.7. Pendiente Uno de los aspectos importantes a la

Uno de los aspectos importantes a la hora de evaluar la pendiente es la mecanización de los trabajos. No olvidemos que las repoblaciones realizadas de forma manual son mucho más caras que en aquellos donde las labores se reali- zan de forma mecánica. Así mismo es importan- te el efecto de la pendiente sobre el agua de llu- via, que puede provocar problemas erosivos y de arrastre de las plantas jóvenes.

La pendiente se considera suave cuando es menor del 10%, intermedia cuando varía entre 10-30% y fuerte cuando es mayor del 30% y donde los trabajos mecanizables son poco reco- mendados.

En las repoblaciones realizadas en pendiente, se deben extremar las precauciones ante los fenómenos erosivos

1.8. Altitud

Es un factor limitante que condiciona muchos a los otros factores esta- cionales. Es decir, su aumento o disminución conlleva una disminu- ción o aumento de otros factores, como por ejemplo la temperatura.

Elección de especie

29

La altitud por si sola no es importante, a no ser por las consecuen- cias que el incremento de altitud tiene sobre la temperatura, la humedad, el viento entre otros factores.

1.9. Exposición

Se refiere a la orientación que tiene el terreno en relación al sol. Las exposiciones de umbría se corresponden en España con las orienta- ciones norte, mientras que la sur se corresponde con solana. Este factor es importante por que, combinado con otros, puede influir en las condiciones de habitabilidad para una especie determinada.

2. Características culturales de las especies

Existen otra serie de características que son propias de cada especie y que definen aspectos propios de cada una de ellas. Son las deno- minadas características culturales de las especies forestales.

De esta forma, cada especie se puede clasificar y caracterizar por los siguientes aspectos:

2.1. Temperamento

Está relacionado con la necesidad de luz que tiene una planta para su crecimiento. Nos puede definir la exposición que necesita una determinada especie. Se clasifica en:

Tolerante, aquellas especies que se desarrollan bien bajo sombra.

Medio, caracterizado por las especies que necesitan sombra, especialmente en los primeros años aunque con la madurez de la planta admiten mucho mejor la luz del sol.

Intolerante, son el conjunto de plantas que necesitan estar expuestas a la acción directa del sol para desarrollar su creci- miento de forma adecuada.

2.2. Enraizamiento

Según el tipo de raíz que presente se adaptará mejor a unos suelos que a otros. Por ejemplo, las especies que presenten grandes raíces pivotantes no podrán ser introducidas en suelos poco profundos.

30

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

A su vez, tiene importancia en especies que se instalen en zonas de fuertes vientos, ya que la forma y tamaño de su sistema radical la hará resistente o no frente a los temporales.

2.3. Crecimiento

resistente o no frente a los temporales. 2.3. Crecimiento Se refiere a la rapidez o lentitud

Se refiere a la rapidez o lentitud de una determinada especie en lograr un desarrollo adecuado para adaptarse a la zona de implantación. Además nos pro- porciona información sobre las distintas etapas de la vida de la planta. Esta característica cul- tural es especialmente impor- tante en las especies plantadas con fines frutales.

El tipo de suelo condiciona la forma final de los sistemas radicales.

2.4. Longevidad

Se refiere a la edad estimada que puede llegar a vivir una especie. Se trata de una característica cultural de poco interés en repobla- ciones productoras, pero importante cuando se trata de repoblacio- nes de protección o de carácter ornamental.

2.5. Turno

Se trata de uno de los principales parámetros que rigen una especie, especialmente en aquellas repoblaciones con un marcado carácter pro- tector. El turno de una especie es importante ya que nos dicta el tiempo medio que se debe esperar para un aprovechamiento maderable de calidad. Eso sí, variará en función de la estación forestal en la que se encuentre instaurada la repoblación, desde un par de años hasta un decenio entero, en función de la especie que se está observando.

El Pinus pinaster tiene menor turno en Galicia que en el centro de la Península

menor turno en Galicia que en el centro de la Península El turno suele corresponder con

El turno suele corresponder con el momento del máximo valor económico de los productos a extraer.

Elección de especie

31

Tabla 1. Turno medio de las principales especies españolas

Eucalipto

12 – 17

Pino pinaster

30 – 50

Pino radita

25 – 40

Castaño

80

Roble americano

30 – 40

Pseudotsuga

30 – 40

Roble

100 – 120

Chopo

10 – 15

Abedul

40

Aliso

40

Nogal

50 – 60

Cerezo

50

Fuente: Elaboración propia

2.6. Reproducción

Es un dato a tener en cuenta en muchas de las repoblaciones fores- tales a la hora de hacer una planificación que comprenda más de un turno de explotación. La facilidad de recepar es función de la edad y del diámetro del árbol que se corta.

En algunas de las especies forestales el recepe es una de las ventajas más notables, ya que una vez realizada la corta final, no es necesa- rio un nuevo proceso de preparación del terreno y una repoblación posterior. Basta con seleccionar de entre todos los recepes nacientes, que pueden variar desde uno hasta una docena en función de la especie, los que tienen más calidad y aparentemente un futuro más viable, no superando en la mayoría de los casos un solo recepe.

Cuadro 2. Factores determinantes en las repoblaciones forestales

• Lluvias Clima • Temperaturas Altitud Helada Orientación • Tipo Acidez • Profundidad Suelo •
• Lluvias
Clima
• Temperaturas
Altitud
Helada
Orientación
• Tipo
Acidez
• Profundidad
Suelo
• Riqueza
• Compacidad
• Encharcamiento
Producción y rentabilidad

Fuente: Elaboración propia

32

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

3. Exigencias de principales especies

A continuación se presenta una tabla con las principales caracterís- ticas culturales y los factores limitantes a la hora de realizar la implantación. De algunas de las especies más importantes por superficie de plantación en España.

Cuadro 3. Exigencias de las principales especies

Populus x euroamericana

Clima

Altitud

Rango

Precipitación

Temperamento

Rango de PH Ácido/Neutro

Heladas

Altura

Cercanía

Viento

Tipo de suelo

Temperaturas

anual (mm)

Abies alba

F

/ FT

700-2000

HUM-FRESC

-35 a +45

> 600

 

Indiferente

 

35

- 45

 

S

Abies pinsapo

FT

/ TF

900-1800

SILIC-CALC

-12 a +36

740-2000

 

6,5 - 7

   

20

 

S

Acer psedoplatanus

TF

/ FT

300-1000

FER-FRESC-IND

> -20

>600

 

Indiferente

 

20

- 30

 

S

Alnus glutinosa

TC / TF

< 1300

SIL-CAL-FRE-FER

> -40

Ripícola

 

6 - 8,5

 

10

- 12

 

S

Betula pendula

FT / F

< 2000

IND-SIL-FRESCO

> -30

Ripícola

 

> 3,85

 

10

- 15

 

S

Castanea sativa

T

/ TF

< 1500

IND-FER-PROF-FRE

-16 a +38

450-1400

 

> 5,5

 

20

- 30

 

S

Cedrus atlantica

T

/ TF

1200-2000

INDIFERENTE

-12 a +45

300-1000

 

6

- 8,5

   

40

 

S

Cedrus deodara

T

/ TF

1200-3500

INDIFERENTE

> -20

900-1800

 

5,5 - 8

   

60

 

S

Cedrus libani

T

/ TF

1400-1800

CALC-FRE-PROF

> -15

900-1800

 

5

- 8

   

60

 

S

Eucaliptus camaldulensis

C

/ T

< 225

SILICEO

-5 a +43

250-425

   

>5

 

25

- 30

 

S

Eucaliptus globulus

 

T

< 450

INDIFERENTE

-4.5 a +38

500-1500

 

5

- 7,2

 

35

- 70

 

S/2

Fagus sylvatica

TF / F

500-1800

INDIF-FERTIL

-25 a + 44

>600

 

6,5 - 7

 

30

- 35

 

S

Fraxinus angustifolia

T

/ TF

<

800

IND-FRES-HUM

> -15

Ripícola

 

5

- 7,5

 

10

- 15

 

S

Fraxinus excelsior

TF

/ FT

500-1000

IND-FRES-FERT

> -15

Ripícola

 

5

- 8

 

20

- 30

 

S

Juniperus comunis

TC / TF

AREN-PEDREG

< -20 a +35

3300

300-800

Indiferente

6

- 7

 

4

- 6

 

S

Juniperus oxycedrus

TC / TF

< 3100

INDIFERENTE

> -20

300-1200

Indiferente

6,5 - 8

 

6

- 8

 

S

Juniperus sabina

F

/ FT

200-2500

CALCAREO

> -20

250-1500

 

6

- 8

 

2

- 3

 

S

Juglans regia

T

/ TC

<

1600

INDIF.-FRESC

> -20

Subhúmedo

 

5

- 7,5

   

20

 

N

Larix decidua

F

/ FT

1000-3200

ALUV-PROF

-16 a +31

600-2000

 

5,5 - 8,5

 

30

- 35

 

S

Picea abies

FT / F

<

1400

INDIFERENTE

-32 a +32

500-2000

 

4,5 - 5,2

   

30

 

N

Pinus canariensis

T

/ TC

700-2500

INDIFERENTE

>

-44

200-400

 

Básico

   

40

 

S

Pinus halepensis

CT

/ TF

<

1300

CALCAREO

-15 a +43

250-700

 

6,5 - 8,65

 

20

- 25

 

S/2

Pinus nigra

FT

/ TF

800-1800

SILIC-CALC-ARCI

-26 a +38

800-1700

 

Ácido/Neutro

   

40

 

S

Pinus pinaster

T

/ TF

< SILICEO

1500

-15 a +40

350-1200

 

5,8 - 6,8

 

25

- 30

 

S

Pinus pinea

CT

/ TF

< 1000

"

-19 a +41

290-1000

 

6

- 8

   

30

 

S

Pinus radiata

 

T

< 1000

INDIFERENTE

-6 a +43

375-1300

 

5,5 - 7,5

   

30

 

S

Pinus sylvestris

T

/ F

< 2000

INDIFERENTE

-20 a +36

500-2000

 

6

- 8

   

35

 

S

Populus alba

T

/ TF

< 200

CALC-AREN-ARCI

-15 a +40

Ripícola

 

5

- 8,5

 

20

- 25

 

S

Populus x euroamericana

VAR

< FERTIL

800

>

-15

Ripícola

 

6

- 7

 

25

- 30

   

Populus nigra

T

/ TF

< IND-NO SALINO

1200

-14 a +38

Ripícola

 

6

- 7

   

20

 

S

Populus tremula

T

/ F

< INDIFERNTE

2000

>

-15

Ripícola

 

Indiferente

   

20

 

S

Pseudotsuga menziesii

FT

SILIC-CALC-DESCAL

< -18 a +38

900

1000-1500

Cenital

Ácido

 

100

 

N

Quercus canariensis

 

T

< 100

SILIC-CALC-DESCAL

>

-6

500-1000

 

5 - 7

   

25

 

S

Quercus faginea

TF / T

300-1800

CALC/ARCILL-CALC

-12 a +39

380-1200

 

6 - 8

   

20

 

S

Quercus ilex

TC / FT

< INDIFERENTE

2800

-14 a +39

250-1500

 

6

- 7,5

   

15

   

Quercus petrea

T

/ TF

< ARC-CALC-MARG

1600

-30 a +36

600-2000

 

6

- 7

 

18

- 35

 

S

Quercus pyrenaica

T

/ TF

200-2000

SILICEO

-16 a +40

500-1600

 

5

- 7

   

25

 

S

Quercus robur

T

/ TF

< 1000

SILICEO

-37 a +44

>400

 

Ácido

 

15

- 20

 

S

Quercus suber

TC / TF

< 2200

SILICEO

-5 a +39

400-2000

 

5,5 - 8

   

20

   

Salix alba

T

/ FT

< FER-FRE-PROF-HUM

1500

> -15

Ripícola

 

5

- 8

 

15

- 25

 

S

Taxus baccata

F

/ FT

300-2000

INDIFERENTE

> -8

>600

 

6

- 8.5

   

10

 

S

Tilia cordata

TF / F

< 1600

IND_FRE-FER-PROF

> -20

>600

 

6

- 8

   

30

 

S

Ulmus glabra

TF / F

< 2300

IND_FRE-FER-PROF

> -25

800-1000

 

5

- 8

   

25

 

S

Ulmus minor

TF / F

< 1600

IND_FRE-FER-PROF

> -15

>800

 

5

- 8

 

10

- 20

 

S

Clima

Frío Temp. - Frío Templado Temp. - Cálido Cálido

 

Temperamento

Temperamento Sombra Media sombra
Temperamento Sombra Media sombra

Sombra

Media sombra

Heladas Si No
Heladas
Si
No
 

Cercanía al mar

Si
Si
Cercanía al mar Si
 
Media luz

Media luz

     

Si 2º línea No

   

Luz

 

Fuente: Elaboración propia

Elección de especie

33

4

4

El Desbroce en la Repoblación Forestal

Se entiende por desbroce, el tratamiento o eliminación, química o mecánica, de las especies vegetales preexistentes a la hora de reali- zar nuevas repoblaciones forestales o de la vegetación espontánea en las masas creadas.

o de la vegetación espontánea en las masas creadas. En repoblaciones no desbrozadas, el riesgo de

En repoblaciones no desbrozadas, el riesgo de incendios forestales es muy elevado.

Aunque no suele ser lo más fre- cuente, en algunas ocasiones, los terrenos sobre los que se propo- ne realizar la reforestación, no están cubiertos de vegetación con lo que no sería necesario realizar esta operación y se pasaría directamente a las labo- res de preparación del terreno.

Las finalidades del desbroce en las repoblaciones forestales son:

Eliminar, reducir o controlar la competencia que ejercen, las especies vegetales no deseadas sobre los nutrientes, el agua dis- ponible o la luz.

Facilitar las labores de mantenimiento posteriores a la implan- tación de la masa forestal.

Eliminar el riesgo de inicio o propagación de un incendio fores- tal, o disminuir su intensidad en caso de que éste se produzca.

1. La vegetación de competencia

Es aquella que nace o brota en un terreno sin que se realice ningu- na actuación sobre el medio para que esto se produzca.

En el caso de la vegetación previa a una repoblación, se entiende que es la que existe, de forma natural, en el terreno donde se pro-

El desbroce en la repoblación forestal

37

yecta realizar una repoblación. Puede estar formada por especies vegetales que llevan tiempo en ese hábitat o por especies proceden- tes de semillas traídas por el aire o animales a la zona.

Se considera vegetación de competencia, cuando ésta crece una vez realizada la repoblación, interponiéndose entre los nutrientes y la especie implantada. Así mismo, realiza una fuerte competencia por el uso del abono, en el caso de ser utilizado.

La vegetación de competencia se puede dividir en dos grupos:

Vegetación herbácea:

En condiciones normales aparece en terrenos que han sido destina-

dos a cultivos agrícolas durante tiempo, o que han sido pastoreados recientemente. Está compuesta por especies herbáceas, con muy poca dureza ante la falta de lignificación, pero muy dispersas y abundantes. Es el principal enemigo de las repo- blaciones jóvenes, ya que puede llegar a asfixiar

a las plantas dejándolas sin agua ni nutrientes.

a asfixiar a las plantas dejándolas sin agua ni nutrientes. Vegetación leñosa: Se presenta frecuentemente en

Vegetación leñosa:

Se presenta frecuentemente en terrenos donde se ha realizado un aprovechamiento de cultivos leñosos, en terrenos forestales o en cultivos her- báceos que se han abandonado por un largo período. Presentan tallos lignificados que le con- fieren dureza y dificultad en su eliminación. Este tipo de vegetación compite con las plantas jóve- nes, principalmente por la luz.

2. Clasificación del desbroce

Existen varias clasificaciones posibles para las distintas formas de eliminación del matorral de competencia. La elección del método a aplicar dependerá de la densidad, de la carga, del tamaño, de la

extensión y de las características del terreno, como la pedregosidad

y la pendiente entre otros.

Vegetación leñosa de competencia típica del Norte de España.

También se debe tener en cuenta a la hora de seleccionar el método de desbroce más adecuado problemas como los erosivos o los de la

38

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

propagación e inicio de los incendios forestales. En este sentido, determinados métodos de desbroce disminuyen estos riesgos medioambientales.

Cuadro 4. Clasificación de los desbroces

Según afecta al matorral

Según la extensión afectada

Según las especies afectadas

Según la forma de actuación

Siega

A hecho o total

Total

Manual

Roza

En fajas

Selectivo

Mecanizado

Laboreo

Por puntos o casillas

Herbicida

Fuente: Elaboración propia

2.1. Tipos de desbroces según el matorral afectado

Siega

Consiste en el corte de la parte aérea de las plantas herbáceas, sin afectar a sus raíces. Se utiliza para una eliminación temporal de la competencia herbácea. Al no afectar a las raíces no se inhibe el cre- cimiento futuro de la hierba.

Roza

Al igual que la siega solo afecta a las partes aéreas de las plantas. En este caso se controlan mediante el empleo de la roza la vegeta- ción leñosa o arbustiva.

Laboreo

Es la eliminación del material vegetal de competencia, combinada con otras labores de preparación del terreno. En este caso se ven afectadas tanto la parte aérea de la planta como las raíces. En fun- ción del método de laboreo empleado los restos se sacarán o ente- rrarán en el terreno.

Herbicidas

Consiste en aplicar productos químicos sobre la parte aérea de la plan- ta provocándole la muerte, al no poder realizar la fotosíntesis. En algu- nos casos se emplean herbicidas que, penetrando por las partes verdes de las plantas, llegan hasta la raíz, causándoles daños irreparables.

El desbroce en la repoblación forestal

39

Es muy recomendable, desde el punto de vista de la sostenibilidad, la aplicación de herbicidas “no residuales” evitando así su perma- nencia en el medio, como veremos más adelante.

2.2. Tipos de desbroces según la extensión afectada

A hecho o total

Cuando la labor de desbroce se realiza de forma plena en la superficie a trabajar. Es el método más empleado por la facilidad de los trabajos en las repoblaciones de las regiones atlánticas. Puede ser perjudi- cial en algunos terrenos donde se presenten problemas erosi- vos, ya que se elimina toda la cubierta vegetal del suelo, quedando éste expuesto a la acción directa del sol, el viento y el agua de lluvia. Este método de desbroce no se realiza en las for- maciones mediterráneas.

desbroce no se realiza en las for- maciones mediterráneas. Desbrozadora de martillos Por fajas Consiste en

Desbrozadora de

martillos

Por fajas

Consiste en la eliminación del material de competencia mediante fajas de terreno variables en anchura. Lo más habitual es que esta franja trabajada sea del ancho de un tractor, pudiendo ir desde uno hasta tres metros en función de las necesidades o condicionantes del terreno. Es un método muy recomendado en zonas de fuertes vien- tos, ya que la cubierta vegetal que se deja actúa de paravientos a la nueva repoblación. El inconveniente es que los terrenos desbroza- dos por fajas, tienen una probabilidad más alta de propagación de incendios forestales, lo que obliga a realizar unas buenas infraes- tructuras de defensa perimetrales.

Por puntos o casillas

Es el método manual por excelencia de aplicación de herbicidas. También, es el método más usado cuando las pendientes no permi- ten la realización del trabajo de forma mecanizable.

40

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

2.3. Tipos de desbroces según las especies afectadas

Total

Consiste en la eliminación de todas las especies presentes en la vegetación accesoria. Se emplea en aquellos lugares donde no exis- ten riesgos desde el punto de vista ecológico.

Selectivo

Se realiza cuando, por algún motivo, alguna de las especies presen- tes en el terreno no debe ser eliminada, ya sea con fines productivos o protectores. Está indicado para terrenos con altas pendientes o que presenten fenómenos erosivos, ya que la vegetación ayuda a la conservación del suelo.

2.4. Tipos de desbroces según la forma de actuación

Desbroce manual de la calle y línea con motodesbrozadora portatil

Mecanizado

Es el método, sin lugar a dudas, más económico, rápido y rentable. Se realiza mediante el uso de maquinaria pesada específica como tractores o desbrozadoras. Se emplea en zonas de escasa pedregosi- dad y en terrenos donde la pendiente nunca supere el 30%. Las labores de mantenimiento de las masas ya creadas precisan tener una densidad, espesura y disposición regular, que permita la reali- zación mecanizada de los trabajos.

Manual

permita la reali- zación mecanizada de los trabajos. Manual Se trata de un método de des-

Se trata de un método de des- broce que se realiza empleando herramientas manuales de corte o pequeñas herramientas mecá- nicas portátiles, del tipo desbro- zadora de mochila o similar. Es un método caro debido al empleo de mano de obra y reco- mendado, como norma general, sólo en los terrenos donde los sistemas de desbroce mecánico no puedan actuar.

El desbroce en la repoblación forestal

41

Tabla 2. Rendimientos medios de los distintos sistemas de desbroce

Desbroce

Horas / ha

€ / ha

Mecanizado

Carga alta

10

300

Carga media

8

25

Carga baja

6

180

Manual

A hecho

80

720

Por fajas

52

480

Químico

Densidad < 1000 pies/ha Densidad > 1000 pies/ha

13

100

16

180

Fuente: Elaboración propia

3. Herramientas empleadas en el desbroce

Entre las distintas herramientas que podemos utilizar para las labo- res de desbroce, podemos encontrar varias cuyas condiciones de trabajo se adapten a más de una de las categorías descritas ante- riormente.

3.1. Desbroce manual

Generalmente es un desbroce que se utiliza bajo dos circuns- tancias. Por un lado en terrenos cuya pendiente o nivel de pedregosidad no permita la realización mecánica del traba- jo, o bien cuando la masa a lim- piar no se encuentre plantada de forma regular.

masa a lim- piar no se encuentre plantada de forma regular. Otra condición importante para la

Otra condición importante para la aplicación de los trabajos manua- les, es el tamaño y densidad de la vegetación, debiendo de tratarse de herbáceas o arbustivas de porte bajo para un trabajo correcto.

Las herramientas más empleadas son de corte manual, como la hoz o la guadaña, aunque actualmente se están sustituyendo por herra- mientas mecánicas de corte, como las desbrozadoras portátiles. Estas últimas presentan varias ventajas, entre ellas los cabezales intercambiables en función del tipo de vegetación sobre la que vayamos a trabajar.

En terrenos de elevada pedregosidad o pendiente, los labores de desbroce se realizarán de forma manual.

42

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

3.2. Desbroce químico

Se trata de la eliminación de la maleza mediante el empleo de pro- ductos químicos y es una de las formas más antiguas de control de la vegetación accesoria. Como norma general estos productos quí- micos controlan el vegetal pero no lo eliminan, es decir, su presen- cia física sigue allí y debemos realizar un trabajo de saca de los ele- mentos muertos en caso de ser necesario. Puede que, bajo ciertas condiciones edáficas y fisiológicas del suelo, no sea interesante el desalojo de los vegetales muertos, ya que estos aportan una serie de ventajas que mejoran las capacidades hídricas y nutritivas del suelo.

Un empleo excesivo de productos químicos presenta, como principa- les inconvenientes, el precio de los distintos productos y sus posibles repercusiones en el medio ambiente. Pero mediante un uso correcto y controlado, siguiendo en todo momento las indicaciones del fabrican- te sobre dosis y épocas de aplicación, los riesgos se ven minimizados.

No aumentar las dosis ni frecuencias recomendadas por el fabricante

las dosis ni frecuencias recomendadas por el fabricante Cuando el trabajo de aplicación se va a
las dosis ni frecuencias recomendadas por el fabricante Cuando el trabajo de aplicación se va a

Cuando el trabajo de aplicación se va a realizar por puntos o casillas, los aplicadores utilizados más frecuentemente son las mochilas pulverizadoras manuales de 15 a 18 litros. También se pueden encontrar con relativa facilidad modelos que incor- poran un pequeño motor con el fin de facilitar la labor.

En el caso de realizarse un trabajo en toda la superficie de la finca, se suelen emplear sulfatadoras con brazos extensi- bles y arrastradas por tractor, aumentando claramente el rendimiento de la operación.

Tipos de herbicidas

Los distintos tipos de herbicidas comerciales que se aplican se pue- den clasificar de la siguiente manera:

Herbicidas aplicados al suelo

Herbicidas aplicados al vuelo

De contacto

Sistémicos

El desbroce en la repoblación forestal

43

Dentro de estas categorías, a su vez, podemos encontrar herbicidas totales o selectivos.

Los herbicidas aplicados sobre el suelo suelen ser pregerminativos. Al aplicarlos se deja en el suelo una capa tóxica para las plantas, que al atravesarla durante su germinación les hace morir. No ocurre igual con las plantas ya germinadas a las que no afectará el uso de este tipo de herbicidas.

Los aplicados sobre el vuelo son aquellos que se pulverizan sobre las partes verdes de la planta donde ésta los absorbe. En caso de tra- tarse de un herbicida de contacto, el efecto sobre la planta es inme- diato ya que ataca la estructura de las hojas y zonas verdes con las que entre en contacto, prohibiendo a la planta el intercambio de gases con el medio y la realización de la fotosíntesis, causando la muerte de la planta. En los herbicidas sistémicos, las hojas y las zonas verdes hacen de vía de entrada del producto que se mueve, a través de la savia, hacia las raíces donde causa los daños que pro- vocarán finalmente la muerte de la planta.

Existen en el mercado numeroso herbicidas de carácter selectivo, eso es, que en una aplicación normal del producto solo se verán afectados algunos de los tipos de vegetación existentes. En cambio los de carácter total eliminan cualquier tipo de vegetación que se encuentre en su rango de actuación. En casos concretos y con deter- minadas especies, un herbicida total se puede “convertir” en uno selectivo, simplemente bajando la concentración del producto.

Conceptos importantes

A la hora de hablar de la aplicación de herbicidas son importantes algunos conceptos que se deben conocer y no confundir:

El uso de productos químicos debe ser compatible con los tratamientos de lucha biológica, como es el caso del control de la plaga de Gonipterus scutellatus del eucalipto

Concentración

Es la cantidad de producto que se debe mezclar con una canti- dad determinada de agua. Es decir, una dosis del 20% significa que se deben administrar 20 litros de producto por cada 80 de agua, o bien 10 litros por cada 40.

producto por cada 80 de agua, o bien 10 litros por cada 40. 44 Técnicas de

44

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

Dosis de aplicación

Se refiere a la cantidad de producto que se debe aplicar por unidad de superficie. Es decir, 20 litros por hectárea implica que se emple- arán 20 litros de producto en cada hectárea y no 20 litros de mezcla.

Tabla 3. Ejemplos de aplicaciones y concentraciones de herbicidas

 

Cantidad necesaria

 

Superficie a tratar M 2

Dosis

Concentración

Producto

Agua

Caldo

Litros/ha

%

Litros

Litros

Litros

10.000

8

3%

8,00

258,67

266,67

10.000

20

5%

20,00

388,00

400,00

2.000

8

3%

1,60

51,73

53,33

500

15

20%

0,75

3,64

3,75

Fuente: Elaboración propia

Cuadro nº 5. Recomendaciones en el manejo de herbicidas

En los desbroces químicos se deben extremar las precauciones y proteger adecuadamente la planta

Siempre se deben leer las indicaciones del fabricante

Utilizar los EPI´s adecuados a cada caso

Mantener las normas de seguridad e higiene en todo momento

No superar las dosis y concentraciones recomendadas

Seleccionar los de baja peligrosidad para la fauna

Aplicar en la época adecuada

Fuente: Elaboración propia

Aplicar en la época adecuada Fuente: Elaboración propia 3.3. Desbroce mecanizado En este apartado describiremos

3.3. Desbroce mecanizado

En este apartado describiremos todas aquellas máquinas cuya finalidad es la de trocear y/o tri- turar los restos vegetales de las repoblaciones anteriores o de la vegetación espontánea que cubre la superficie destinadas a plantación.

Para ello se emplean, generalmente, un cabezal desbrozador acoplado a la toma de fuerza de un tractor, de potencia mínima entre 100 y 150 CV, de forma que permita realizar las labores de forma adecuada, homogénea y sin forzar los equipos.

El desbroce en la repoblación forestal

45

Existen varias clasificaciones posibles, en relación con la forma de actuación sobre el material a trabajar. De este modo, podemos tener maquinaria de corte y dispersión, maquinaria de destrucción e incorporación al suelo, destoconadoras y otras máquinas de corte.

Máquinas desbrozadoras

También llamadas máquinas de corte y disper- sión, ya que una vez cortado el elemento vegetal a ras de suelo, y por la propia acción del giro de la cuchilla o martillo cortante, el material corta- do se distribuye de forma uniforme por la super- ficie de trabajo, formando una capa continua y homogénea.

ficie de trabajo, formando una capa continua y homogénea. La actuación de estas desbrozadoras no produce

La actuación de estas desbrozadoras no produce ninguna alteración ni intercambio entre los distintos horizontes que conforman el suelo.

Desbroce mecanizado

por calles

Desbrozadoras de eje vertical

Son máquinas que constan de uno o varios ejes de rotación, pudiendo llegar a más de 2,50 metros de calle de actuación, y que están coloca- dos verticalmente al terreno. Estos ejes se mue- ven por medio de la toma de fuerza del tractor. Las cuchillas o elementos de trituración son los que diferencian a estas máquinas entre ellas.

son los que diferencian a estas máquinas entre ellas. Por regla general se suelen utilizar las

Por regla general se suelen utilizar las de cadenas para matorral arbustivo de tamaño pequeño- mediano y las de cuchillas para matorral arbustivo mediano- grande.

Desbrozadora de cadenas de dos cuerpos

Desbrozadoras de eje horizontal

Son máquinas que trabajan con el mismo siste- ma que las anteriores, pero en ellas el eje de rota- ción es paralelo al terreno. El eje, al igual que en las verticales, se mueve por medio de la toma de fuerza del tractor.

se mueve por medio de la toma de fuerza del tractor. Los elementos de corte o

Los elementos de corte o trituración son más numerosos y cortos que en las de eje vertical. Se suele emplear cuando la vegetación a cortar es de tamaño medio-grande.

Desbrozadora de

martillos móviles

46

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

Maquinaria de destrucción e incorporación

En este apartado se agrupan los aperos o máquinas que durante su actuación realizan a la vez dos funciones importantes:

Arrancan, tumban y seccionan más o menos la vegetación.

Incorporan los restos vegetales al suelo que, a su vez, se remue- ve de forma superficial.

Dentro de este grupo podemos citar:

Rodillos desbrozadores

de este grupo podemos citar: ❚ Rodillos desbrozadores Desbrozadora de rodillo con martillos fijos ❚ Azadas

Desbrozadora de rodillo con martillos fijos

Azadas rotativas

Son rodillos metálicos, pesados, arrastrados por un tractor y que, por su propio peso, en el movi- miento de rotación, van hincando en el suelo láminas cortantes que realizan una doble misión; Al mismo tiempo que cortan la vegetación en una primera fase, en la siguiente la entierran en el suelo. Es un apero que por sus características es poco utilizado, ya que sus mejores resultados se obtienen con matorral pequeño-mediano.

Son aperos basados en el mismo sistema de trabajo que los rodillos, pero a los que se ha dotado de un eje motriz con numerosas cuchi- llas en forma de “L”, que cortan la vegetación y la mezclan con la capa superior del terreno, al mismo tiempo que remueven la mezcla.

Son máquinas muy utilizadas en la agricultura y conocidas común- mente con el nombre de rotavator o fresa. Sus mejores rendimientos se obtienen cuando el material a tratar es de carácter arbustivo de pequeño o medio tamaño.

Es un apero que, combinado con otras labores de preparación del terreno, favorece el arraigo en la mayoría de las repoblaciones fores- tales, permitiendo que las pequeñas raíces de las plantas se des- arrollen al encontrar un terreno blando.

Arados y gradas de discos y rejas

Son aperos que, como en el caso anterior, realizan más bien labores de preparación del terreno removiendo los horizontes. Cuando se realizan las labores con matorral pequeño-mediano, el efecto es el

El desbroce en la repoblación forestal

47

mismo que el de una desbrozadora pero en este caso mezcla además los restos con los primeros horizontes del terreno.

En todo caso siempre debe tenerse en cuenta que los aperos forestales deben ser mucho más robustos que las agrícolas y además deben ser arrastrados por tractores mucho más potentes.

Destoconadoras

por tractores mucho más potentes. Destoconadoras Grada de disco forestal En algunos casos, cuando se trata

Grada de disco forestal

En algunos casos, cuando se trata de repoblar en zonas donde ya existía vegetación arbórea, se puede hacer necesaria una eliminación de las cepas y parte de sus raíces, con el fin de poder realizar las nuevas labores de preparación e implantación fácil y correctamente.

Una vez realizado la corta final de la masa forestal, cuando los árbo- les han alcanzado la edad de turno de aprovechamiento, y tras pro- ceder a la saca o desembosque de los productos de interés, parte de estos restos se pueden enterrar o triturar en las labores de desbroce y preparación del terreno que anteriormente hemos visto.

Pero esto no ocurre con los tocones. El tocón es la parte de la cepa que sobresale del suelo debido a la altura a la que se produce el corte en el apeo, que nunca debe ser superior a 10 cm.

Cuadro 6. los principales inconvenientes des destoconado.

Coste muy elevado.

Alteraciones en el perfil del suelo y, además, pérdidas de las capas superiores más fértiles.

Difícil eliminación de la totalidad del tocón.

Fuente: Elaboración propia

¿Se deben eliminar las cepas por destoconado?

En el caso de especies que no rebroten de cepa, como es el caso de las coníferas, no es recomendable el destoconado, primeramente por los costes de la operación, y además por que se removería en exceso el terreno provocando una mezcla de horizontes no deseada. Esta operación dejaría el terreno muy expuesto ante fenómenos ero- sivos tanto eólicos como hídricos.

En el caso de especies que brotan de cepa, como muchas de las especies ripícolas y alguna frondosa de crecimiento rápido, la uti-

48

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

lización de parte de los rebrotes y la selección posterior de los pies de porvenir,

lización de parte de los rebrotes y la selección posterior de los pies de porvenir, mejora los cre- cimientos y aumenta las producciones, ya que el brote que quede finalmente cuenta para su desarrollo con un sistema radical ya consolida- do, potente y profundo. Así, el aumento del cre- cimiento del primer recepe en relación con la generación inicial varía entre el 5 y el 20% según las especies.

En numerosos casos, para conseguir su desapa- rición total de las cepas, éstas se entierran, pero se convierten en un foco de plagas y enfermeda- des para las nuevas generaciones de plántulas o para las ya existentes.

Recepes de eucalipto de un año

Métodos de eliminación de los tocones

de un año ❚ Métodos de eliminación de los tocones Existen diversos aperos manua- les que

Existen diversos aperos manua- les que permiten la eliminación de los tocones mediante un sis- tema de giro, como una rebar- badora, que destruye la parte más superficial del tocón, pudiendo profundizar hasta unos 5–10 cm, según el modelo del que se trate.

Los métodos mecánicos son mucho más rápidos y efectivos. Consiste en eliminar las cepas por medio de maquinaria más pesada y arrastrada por tractor forestal de suficiente potencia.

Destoconadora de gran tamaño

Otras máquinas de corte

En este apartado se enumeran un grupo de máquinas y aperos que solamente realizan la función de corte, de la parte aérea de la vege- tación, al nivel del suelo. Dentro de ellas y según el sistema de tra- bajo, podemos enumerar las siguientes:

El desbroce en la repoblación forestal

49

Aparatos mecánicos alternativos

Los aparatos mecánicos alternativos son aque- llos en los que el corte se realiza trabajando en forma de cizalla y su representación tipo es la guadañadora de peine utilizada para siega de hierba en labores agrícolas.

Prácticamente no suele utilizarse en plantaciones forestales dado que no son capaces de cortar ele- mentos arbustivos, siendo empleado en algunas ocasiones en plantaciones jóvenes, realizadas en terrenos agrícolas y también para labores de mantenimiento.

agrícolas y también para labores de mantenimiento. El desbroce mediante segadora solo es viable en

El desbroce mediante segadora solo es viable en plantaciones realizadas en praderas

Aperos estáticos cortantes

Son aquellos que cortan la parte aérea de las plantas a ras del suelo por medio de una hoja cortante colocada recta u oblicua en la direc- ción de la marcha.

Se aconseja para los casos en los que no interese remover el terreno, ya sea por criterios ecológicos, edáficos o hídricos, buscando que las raíces del arbolado y matorral protejan el suelo. Así mismo se pre- tende formar, con el material cortado, una superficie plana, sin toco- nes ni hoyos de manera que las labores de preparación y la implan- tación se puedan realizar más cómodamente.

Cizallas hidráulicas

Son aperos cuyo sistema de corte funciona por medio de una poten- te cizalla con un sistema hidráulico montado sobre la barra porta- aperos en la parte delantera del tractor.

El control de la vegetación de competencia es fundamental en las primeras etapas de desarrollo de la repoblación

Requiere un tractor de cadenas de bastante potencia y permite seccionar árboles de hasta 50 cm. Su utilidad está muy con- dicionada por su rendimiento óptimo, que solo se alcanza cuando los terrenos en los que se trabaje sean lo suficiente- mente grandes.

en los que se trabaje sean lo suficiente- mente grandes. 50 Técnicas de gestión forestal sostenible

50

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

Tabla 4. Comparativa entre trabajos manuales, mecanizados y químicos.

 

Ventajas

Inconvenientes

Manual

Sin limitaciones por pendiente o pedregosidad Posibilidad de trabajar en masas no alineadas Se puede operar con altas densidades de plantación

Labores más caras Menores rendimientos

Mecanizado

Más rapidez en la ejecución Menores costes de realización

Necesidad de calles anchas Problemas por encima del 30% de pendiente

Químico

Actuación puntual Efecto más duradero sobre el terreno

Mano de obra especializada Uso de productos químicos

Fuente: Elaboración propia

El desbroce en la repoblación forestal

51

5

5

Preparación del Terreno

Preparación del Terreno La preparación del terreno pre- via a la implantación forestal, ya sea ésta

La preparación del terreno pre- via a la implantación forestal, ya sea ésta realizada mediante siembra o plantación, es nece- sario realizarla bajo unos crite- rios técnicos adecuados, ya que, en numerosas ocasiones, el éxito o fracaso de una repobla- ción forestal radica en los méto- dos empleados. Todas estas labores deben ir encaminadas a lograr un rápido arraigo de la planta y a facilitar el crecimien- to en las primeras fases del desarrollo de la plantación.

En las zonas atlánticas la preparación del terreno se hace según líneas de máxima pendiente

La preparación del terreno tiene como objetivos principales el mullir y modificar el suelo, con el fin de lograr:

Aumentar la profundidad del suelo útil.

Aumentar la capacidad de retención de agua.

Facilitar la aireación.

Facilitar la absorción de los elementos nutrientes para las raíces tanto en profundidad como lateralmente.

Facilitar el desarrollo de las raíces tanto en profundidad como lateralmente.

Aumentar la velocidad de infiltración.

Reducir la escorrentía superficial.

Reducir la erosión del suelo.

Preparación del terreno

55

1. Clasificación de los métodos de preparación del terreno

Una clasificación sencilla sobre los procedimientos de preparación del suelo puede ser la que se adjunta en la tabla anexa:

Tabla 5. Clasificación de los métodos de preparación

Según la profundidad

Baja

Media

Alta

Según la extensión afectada

Puntual

Lineal

A hecho

Según la forma de actuación

Manual

Mecanizado

Fuente: Elaboración propia

1.1. Según la profundidad

Se pueden clasificar las labores en bajas, medias o altas, en función de si éstas labores se realizan a menos de 20 cm. de profundidad, entre 20 y 40 cm. o a más de 40 cm., respectivamente.

Las labores que se realizan a baja profundidad son aptas para siem- bras o para la plantación de especies con sistemas radicales cortos. Es poco recomendable cuando se pueden padecer sequías estivales intensas, ya que el calor puede provocar la sequedad de la escasa capa de terreno trabajado.

Las plantaciones realizadas sobre terrenos preparados a gran profun- didad, son las adecuadas para la plantación de especies con sistemas radicales muy desarrollados o para plantas a raíz desnuda. Se reco- mienda en aquellos terrenos donde, en época estival, el rigor de las temperaturas pueda provocar la muerte por sequía. De esta forma, al trabajar en profundidad el terreno estos riesgos se minimizan.

Los terrenos trabajados a profundidad media, entre 20 y 40 cm., son para aquellos en los que se den las circunstancias intermedias a las otras dos citadas anteriormente.

1.2. Según la extensión afectada

Al igual que en otras muchas de las labores a realizar durante la plantación, las labores de preparación pueden clasificarse en pun- tuales, lineales o a hecho.

Cada uno de los sistemas tendrá sus implicaciones en el control hídri- co y paisajístico. Así, en las actuaciones puntuales, tanto el sistema hidrológico como el impacto paisajístico son muy poco afectados.

56

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

En cuanto a las labores lineales, el impacto visual se hace más paten- te y el control hidrológico que se hace del agua es positivo, si se tie- nen las precauciones necesarias para evitar problemas de arrastres.

Por último, en las labores realizadas a hecho el control hidrológico es variable pero, por lo general, los terrenos quedan más expuestos

a fenómenos erosivos, de arrastre y el impacto visual es importan-

te, aunque es una labor necesaria en el caso de realizar la implanta- ción mediante siembra.

1.3. Según la forma de actuación

ción mediante siembra. 1.3. Según la forma de actuación La evolución de los sistemas de preparación

La evolución de los sistemas de preparación e implantación forestan han dado lugar a numero- so métodos de trabajo y a la aparición de más herramientas de trabajo. Aunque en algunos casos pueda interpretarse como una labor manual, se incluyen como labores mecanizadas todas aquellas que son realizadas mediante el uso de algún tipo de herramienta mecánica, aun- que ésta sea para utilizar de forma manual.

En la repoblaciones en terrenos de escasa pendiente se realiza utilizando maquinaria

2. Métodos manuales

En general consisten en la remoción puntual del terreno con herra- mientas manuales. El tipo de labor condicionará la herramienta a utilizar. La operación se ejecutará siguiendo un plan previo, con su distribución, marco de plantación y demás parámetros previstos.

2.1. Casillas

El método de casillas, o también denominado chaspas, consiste en una preparación del terreno por puntos, en la que se cavan por

medios manuales, sin extraer ni voltear la tierra removida, una casi- lla de terreno de una superficie cuadrada aproximada de 40 x 40 cm.

y de unos 30 cm. de profundidad.

Previamente a su apertura, se debe retirar el matorral o herbáceas que cubran el terreno de la casilla, para evitar así la incorporación de esas capas superficiales a capas más profundas del terreno.

Preparación del terreno

57

Este método está indicado en terrenos en los que no se admiten la mecanización de los trabajos. Es decir, lugares con fuertes pendien- tes, alta pedregosidad y escasa profundidad de suelo. Las herra- mientas empleadas para la apertura de las casillas son la azada, la azadilla, el zapapico, la pala o la laya. El rendimiento medio que se obtiene en la realización de casillas es de unos 20 jornales para la preparación de una hectárea.

Debe intentar respetarse el marco de plantación definido, aunque las condiciones adversas del terreno pueden dificultar la distribución geométrica de las casillas, ya que al trabajar manualmente podemos encontrarnos con zonas que no seamos capaces de trabajar.

2.2. Hoyos

Se trata de otro método de pre- paración del terreno por pun- tos, similar a la apertura de casillas que consiste en la exca- vación manual de un agujero con unas dimensiones mínimas de 40 x 40 x 40 cm., en el que la tierra extraída se deposita fuera del hoyo, en la parte más baja en el sentido de la ladera, con el fin de evitar que, por arrastres, se nos vuelva a relle- nar. Esta labor de preparación suele realizarse con dos meses de antelación a la plantación, buscando en todo momento que el terre- no se airee y adquiera el tempero necesario para mantener a la plan- ta una vez realizada la plantación.

mantener a la plan- ta una vez realizada la plantación. Preparación puntual del terreno mediante laya,

Preparación puntual del terreno mediante laya, sobre preparación lineal

Está especialmente recomendado, frente a las casillas, para especies de frondosas, ya que, por el tipo de sistema radical que poseen, necesitan mayor profundidad en las labores de preparación.

El momento idóneo para la preparación de los hoyos es cuando el terreno tenga el tempero suficiente para aguantar sin derrumbarse. En la medida de lo posible se abrirán los hoyos cuando no haya habido heladas recientemente.

58

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

El relleno del hoyo, que se hace en el momento de la plantación, se hace

El relleno del hoyo, que se hace en el momento de la plantación, se hace únicamente con la tierra extraída, separando antes del rellenado del hoyo las piedras, ramas, etc. La preparación con hoyos debe hacerse cuado los terrenos presenten fuer- tes pendientes o alta pedregosidad.

Las herramientas empleadas para la realización de los hoyos, son la azada, la azadilla, o el zapapico. El rendimiento por jornal es de 40 a 50 hoyos.

El proceso de implantación forestal suele realizarse de forma manual en la mayoría de las repoblaciones

3. Métodos mecánicos

Son métodos, que por lo general, son mucho más baratos que los manuales y permiten rendimientos más altos. Se realizan cuando la pendiente, el grado de pedregosidad o la situación de la finca lo permiten y deben ser siempre una primera opción a la hora de selec- cionar el método de preparación del terreno.

3.1. Ahoyado mecánico

Los hoyos se realizan mediante equipos mecánicos, manejados directamente por operarios o, más frecuentemente y de manera más económica y sencilla, por aperos enganchados a la toma de fuerza de un tractor o máquina.

Se distinguen varios tipos de ahoyado mecánico en función de la maquinaria empleada:

Barrena helicoidal

Puede realizarse de dos maneras en función del tipo de barrena que se utilice. Existen modelos mecánicos que pueden ser manejados por uno o dos operarios y modelos que se acoplan a la toma de fuer- za del tractor. En ambos casos, la barrena es de entre 20 y 50 cm. de diámetro y longitudes entre 1 y 1,3 m.

En caso de realizarse mediante un tractor, éste tiene que trabajar en líneas de máxima pendiente. Es muy conveniente realizar un marcado previo de los hoyos para conseguir buenas alineaciones de las plantas, lo cual facilitará en el futuro las posteriores labores de mantenimiento.

Preparación del terreno

59

Los suelos sobre los que se aplica ésta labor deben ser suelos buenos, poco arcillosos y no muy arenosos, profundos, francos y sin piedras, con la intención de utilizar planta de tamaño mediano y grande.

Pala percutora

Este método consiste en la remoción de la tierra, sin extracción, mediante el empleo de un pico mecánico o pala percutora, que generalmente es manejado por un operario. Permite hacer hoyos de dimensiones muy variables de forma rápida y sencilla.

Las medidas más habituales en el empleo de pala percutora son 40-

60 cm. ó 40-60cm. ó 30-50 cm. A continuación, con una azada se

forma una microcuenca haciendo una plataforma horizontal, o mucho mejor, con una ligera contrapendiente en la superficie remo- vida y excavando los regueros de la microcuenca en el trozo de ladera inmediatamente por encima. Estas formaciones reciben el nombre de banquetas de microcuenca.

Su aplicación está limitada por la profundidad y la pedregosidad del terreno, siendo ideal para la realización de los hoyos en terrenos profundos, francos y poco pedregosos.

Se emplean picos o palas mecánicos percutores, con boca plana de

10 cm. de ancho y vástago de longitud suficiente para llegar a la

profundidad deseada, generalmente 60–70 cm. Además no debe- mos olvidar que se hace necesario un generador eléctrico portátil o

toma de fuerza de un tractor. El rendimiento suele estar entre 18 y

36 banquetas por jornal.

En las repoblaciones de chopo los trabajos de ahoyado suelen realizarse empleando retroexcavadora

Retroexcavadora

Los trabajos de ahoyado con retroexcavadora deben emple- arse solamente en aquellos casos en que sea totalmente necesaria la labor y no pudien- do optar por ningún otro méto- do más económico. Este tipo de preparación se puede realizar de dos maneras distintas; Por un lado podemos hacer un

de dos maneras distintas; Por un lado podemos hacer un 60 Técnicas de gestión forestal sostenible

60

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

ahoyado superficial, para la mayoría de los casos, y una labor en profundidad para casos más especiales, como la implantación de ejemplares maduros o de gran sistema radical.

Ahoyado superficial

En este caso, el cazo de la retroexcavadora se clava en el terreno, levanta la tierra y la vuelve a soltar en el mismo sitio, repitiendo la operación hasta alcanzar las dimensiones deseadas para el hoyo. No hay extracción de la tierra del hoyo, si no que hay únicamente una remoción del terreno.

Esta operación se puede complementar con la formación de una microcuenca, haciendo con una azada una plataforma horizontal o contrapendiente.

La máquina retroexcavadora a emplear es del tipo convencional, preferiblemente de cadenas, con cazo de 40 a 50 cm., de buena esta- bilidad y potencia de más de 100 CV. El rendimiento que se obtiene en circunstancias normales es del orden de 50 hoyos /hora.

Ahoyado a raíz profunda

Este procedimiento se utiliza preferentemente en la planta- ción de chopos. La profundi- dad del hoyo debe alcanzar el nivel de la capa freática del terreno, con objeto de que las raíces estén en contacto perma- nente con el agua.

En este caso la retroexcavadora tendrá un cazo de 90 cm. de ancho y 1.000 litros de capaci- dad. Deberán señalarse previa- mente los lugares donde se harán los hoyos. Una vez hecho el hoyo, se introduce el plantón de unos 4 m. de longitud y se sostiene mien- tras la máquina rellena el hoyo con la tierra extraída del siguiente.

El rendimiento es de unos 6-10 minutos por hoyo y se recomienda realizar la plantación simultáneamente a la preparación del terreno, con el fin de abaratar los costes de la plantación.

con el fin de abaratar los costes de la plantación. El laboreo superficial no suele ser

El laboreo superficial no suele ser frecuente en las plantaciones forestales

Preparación del terreno

61

3.2.

Arado y laboreo para siembra

Este método consiste en la realización de un laboreo, siendo el pro- cedimiento de trabajo el siguiente:

Primero se realiza un laboreo del terreno, que en este tipo de pre- paración suele ser a hecho o por fajas. Éste puede realizarse con un arado de vertedera, o un arado de discos o chissel. La profundidad mínima será de 30 cm. en terrenos arenosos y 40 cm. en los francos.

Posteriormente, unos días antes de la siembra, hay que realizar un gradeo superficial para eliminar la vegetación espontánea y mullir la superficie del suelo. Para esto se utilizará, como norma general, una grada de discos o de púas.

En los terrenos compactos y pesados es aconsejable realizar el labo- reo al menos 6 meses antes de la siembra, sin olvidar el gradeo unos días antes de la plantación.

3.3. Laboreo profundo

Consiste en un laboreo del terreno con o sin volteo de la tierra y a mayor profundidad que las labores agrícolas tradicionales, de forma que se rompa la capa de labor que se ha originado por el cul- tivo continuado de muchos años.

Cuando se usa como apero el arado de vertedera, se realizará un volteo de la tierra. Por el contrario, en los casos en los que se utilice el apero denominado chissel, no habrá volteo.

La aplicación, tanto de uno como del otro, de este sistema de pre- paración requiere que el terreno haya sido desbrozado previamen- te si existe matorral que dificulte el laboreo.

En este caso las recomendaciones indican que las labores, en su mayo- ría de los casos a hecho, han de adelantarse al menos dos meses a la plantación. Además, se recomienda utilizar un apero que no voltee la tierra en el caso de tratarse de terrenos que lleven varios años sin labrar.

3.4. Arado con desfonde

Este método consiste en un laboreo del terreno con volteo de la tie- rra en profundidad, pero mezclando los distintos horizontes que presenta el suelo.

62

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

Es recomendable en los casos en los que el terreno tenga escasa pen- diente, bastante profundidad de suelo y haya una capa compacta en profundidad. De esta forma no aumentaremos excesivamente los riesgos de arrastre de tierras.

El tractor agrícola utilizado debe tener suficiente potencia, cómo mínimo 120 CV. Si se utiliza tractor de orugas la potencia mínima será de 150 CV. En el caso de utilizar un arado de vertedera, éste deberá ser suficientemente grande para poder llegar a las capas pro- fundas del terreno y poder así desfondarlo.

las capas pro- fundas del terreno y poder así desfondarlo. El subsolado lineal debe tener una

El subsolado lineal debe tener una profundidad mínima de 50 cm.

Ya que la labor debe hacerse como mínimo a 50 cm. de pro- fundidad, es necesario que el terreno tenga el tempero ade- cuado. La preparación del terreno tiene que ser plena. Es muy recomendable realizar esta labor al menos dos meses antes de la plantación. También es aconsejable, previo a la planta- ción, realizar un gradeo super- ficial con el fin de eliminar la vegetación espontánea, mullir el terreno y nivelarlo. Suele emplearse en terrenos típicamente agrí- colas para la reforestación de tierras agrarias.

3.5. Subsolado

El subsolado de un terreno es una operación, que se realiza gene- ralmente con maquinaria semipesada y mediante la cual se preten- de romper las primeras capas de la superficie del suelo buscando un aumento de la capacidad de retención del terreno, o el efecto con- trario, sanear aquellas zonas en las que el agua puede presentar pro- blemas a la futura plantación.

También es un método útil de preparación del terreno cuando, por la pedregosidad del terreno, no es recomendable el uso de cualquier otro apero de preparación. Presenta ciertos inconvenientes por pro- blemas de vuelco en terrenos con excesiva pendiente.

Preparación del terreno

63

El subsolado puede hacerse de dos formas distintas en función de las condiciones del terreno, estas son las siguientes:

Máxima pendiente

Ventajas

• Seguridad para el operario.

• Se evitan los encharcamientos en el surco.

• Condiciones favorables para el mantenimiento de la plantación.

Inconvenientes

• Puede producirse erosión por escorrentía.

• Impacto visual en el primer año.

Para minimizar los inconvenientes de los problemas erosivos o de arrastre de la planta, se debe levantar el subsolador cada 20-40 metros, en función del terreno, con el fin de evitar que el agua de escorrentía adquiera velocidad.

Curvas de nivel

Ventajas

• Mantenimiento de la humedad en el surco.

• Se evitan problemas erosivos.

Inconvenientes

• Limita las posibilidades de mecanización.

• Mayor riesgo para el operario por vuelco del vehículo.

• En climas de pluviosidad alta se puede producir mortandad de plantas

• por encharcamiento.

Dentro del subsolado se pueden señalar diferentes métodos de labor, como veremos a continuación.

Subsolado lineal

Consiste en hacer cortes verticales por líneas separadas, de unos 3 a 6 metros, en función de los objetivos de la repoblación y a una pro- fundidad mínima de 50-70 cm. en el terreno, mediante un apero conocido como “subsolador”, “ripper” o “rejón”.

En terrenos de escasa pendiente, hasta un 10-15%, se puede realizar en el sentido de las curvas de nivel, mientras que en líneas de máxi- ma pendiente se puede trabajar hasta terrenos con 30-35%.

Es aconsejable realizar el subsolado con dos meses de antelación al momento de la plantación. De esta forma se favorece un fácil y ade- cuado desarrollo de las raíces de las plantas.

64

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

Subsolado pleno

Subsolado pleno Este método consiste en un subsolado completo del terreno, es decir, las líneas de

Este método consiste en un subsolado completo del terreno, es decir, las líneas de subsolado van más próximas unas a otras que en el subsolado lineal. Es recomendable hacerlo en terrenos sen- siblemente llanos. En función de la potencia de la máquina tractora, se le acoplarán o no rejones. La profundidad del subsolado será la máxima que permita el ripper.

Se recomienda realizar esta labor cuando nos encontramos con un suelo muy compacto, con problemas de infiltración y de capacidad de reten- ción de agua. Se opta en ese caso por pasar los rejones por toda la superficie que se va a plantar, subsolando en líneas separadas entre ellas 1 m. con objeto de romper los horizontes del suelo.

El subsolado pleno no suele ser un método muy empleado aunque sí muy recomendable

Subsolado cruzado

Este método consiste en realizar, sobre el terreno, dos pasadas de subsolador perpendiculares entre si. Con este método podemos combinar las ventajas que pre- senta el trabajar en el sentido de las curvas de nivel y de máxima pendiente. Suele utilizarse en terrenos llanos, aplicándose en caso de terrenos compactos sin volteo de horizontes.

en caso de terrenos compactos sin volteo de horizontes. La implantación forestal estará condicionada por el

La implantación forestal estará condicionada por el método de preparación del terreno

El objetivo que se persigue es la rotura de los horizontes del suelo a una profundidad míni- ma de 50 cm. La separación de líneas de pasada en cada sentido será de 2 m. cuando se utilice un solo rejón y de 4 m. cuando se empleen dos rejones.

Además, este tipo de subsolado ejerce una gran labor sobre el terre- no en el punto de implantación, con lo que los rendimientos habi- tuales de la plantación se ven mejorados.

Preparación del terreno

65

3.6. Ahoyado mecánico con buldózer

Este es un método mixto que combina las propie- dades de un ahoyado mecánico y de un subsola- do lineal. Se trata de una preparación puntual del terreno, en la que los hoyos para la plantación, se abren utilizando el gancho del ripper.

3.7. Acaballonado con desfonde

Este método consiste en el empleo de un arado profundo arrastrado por un buldózer, de mane- ra que la tierra volteada forme cordones o caba- llones en el sentido de trabajo de la máquina.

o caba- llones en el sentido de trabajo de la máquina. La tierra debe ser trabajada

La tierra debe ser trabajada a una profundidad mínima de 50 cm. a

60 cm. con objeto de que los horizontes profundos del suelo salgan

a la superficie. Conviene hacer estas labores cuando el suelo tiene tempero y al menos dos meses antes de proceder a la plantación.

En terrenos encharcables es recomendable el empleo de caballones

3.8. Mullido y gradeo con retroexcavadora

El procedimiento consiste en hacer un gradeo del terreno con el cazo de una retroexcava- dora. La máquina se sitúa en un punto del terreno, en donde empieza a trabajar por puntos

o líneas en todo el radio que

alcanza su brazo. El cazo de la máquina se introduce en el terreno dejando caer la tierra extraída en el mismo punto.

terreno dejando caer la tierra extraída en el mismo punto. El mullido se realiza a continuación

El mullido se realiza a continuación en ese mismo punto rastrillan- do con los propios dientes del cazo, eliminando montones y depre- siones del suelo con objeto de lograr un laboreo uniforme.

En la preparación del terreno se emplean diferentes medios mecánicos

Posteriormente, cuando el brazo de la retroexcavadora tenga trabaja- do todo el espacio que abarca, la máquina se desplazará a otro punto del terreno para realizar la labor en una zona contigua a la anterior.

66

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

3.9. Banquetas con buldózer

En este método se utilizará un buldózer con pala y ripper.

Las distintas fases en las que se realiza la labor son las siguientes:

Primera fase: una vez situada la máquina en el sentido de máxi- ma pendiente, realiza una banqueta decapada del mismo ancho que la pala. Se hará empujando con la misma pala y tendrá 1,5 m. de longitud.

Segunda fase: la máquina avanza sin actuar dejando 1 m. de terreno virgen como entrefaja.

Tercera fase: la máquina vuelve a hacer la siguiente banqueta con la pala mientras que al mismo tiempo hinca los dos rejones del ripper haciendo dos hoyos en la banqueta anterior.

3.10. Terrazas subsoladas

Este procedimiento se realiza en dos fases en las que se utiliza un buldózer provisto de pala y ripper.

Primera fase: situada la máquina en una curva de nivel, prefe- rentemente en la parte alta de la ladera, excava con la pala delantera el terreno, dejando caer la tierra en la parte inferior de la línea de avance del trabajo. De esta manera se forma un terra- plén. Cuando acaba la línea de labor en esa curva de nivel, se pasa a la siguiente y se procede de la misma forma.

Segunda fase: la máquina se sitúa en la terraza y con el ripper se realiza el subsolado.

3.11. Fajas subsoladas o terraza volcada

Este es un método que combina varios sistemas de preparación dis- tintos en dos fases consecutivas, primeramente una roza mecánica y posteriormente un subsolado lineal. La herramienta a utilizar en ambos casos es un buldózer de potencia suficiente. El trabajo se hará siempre siguiendo las curvas de nivel del terreno.

Primera fase: se utiliza la cuchilla delantera de la pala para rozar el matorral a ras de la tierra en fajas de igual anchura que la de la pala. No se debe llegar con el apero hasta la capa mineral del

Preparación del terreno

67

suelo. La pala debe tener cierta inclinación con objeto de que el matorral arrancado quede formando cordones en la parte infe- rior de la faja de unos 50 cm. de ancho.

Segunda fase: en una segunda pasada sobre la faja que se ha rozado previamente, el bul- dózer vuelve a pasar con dos rejones acopla- dos, con objeto de romper los horizontes a la profundidad mínima de 50 cm.

de romper los horizontes a la profundidad mínima de 50 cm. 4. Maquinaria Si importante es

4. Maquinaria

Si importante es elegir bien el sistema de preparación del terreno, tan importante, o más, es la elección de la maquinaria adecuada a cada caso. En la mayoría de las labores de preparación del terreno el factor más importante es la potencia del tractor o de la pala, bus- cando siempre que ésta sea suficiente para la labor planeada. A continuación se describen los aperos y maquinaria empleadas habitualmente en las labores de preparación del terreno previas a la plantación.

Los trabajos forestales deben realizarse con maquinaria especializada

4.1. El subsolador

El subsolador tiene como misión principal remover las capas pro- fundas del terreno, sin voltearlas ni mezclarlas y romper la capa de terreno situada inmediatamente debajo de la capa arable. El suelo se irá compactando y endurecien- do por el peso y el desliza- miento del arado y por la pre- sión de la rueda del tractor que va metida en el surco.

El subsolador o ripper, es el medio mecánico más empleado en las repoblaciones forestales

mecánico más empleado en las repoblaciones forestales La labor que realiza el subsola- dor tiene una

La labor que realiza el subsola- dor tiene una gran importancia para cualquier clase de cultivos que se pretenda implantar, ya que las raíces de las plantas al llegar al fondeo del terreno arado encuentran dificultades

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Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

El subsolador, trabajando en zonas de pendiente, debe considerar los aspectos erosivos de la línea

El subsolador, trabajando en zonas de pendiente, debe considerar los aspectos erosivos de la línea subsolada

considerar los aspectos erosivos de la línea subsolada Antes de realizar cualquier tipo de preparación del

Antes de realizar cualquier tipo de preparación del terreno se deben realizar funciones de desbroce

para penetrar hacia capas más profundas donde poder seguir cumpliendo su función. Con el paso del subsolador se romperá esta capa y así las raíces podrán penetrar con toda facilidad.

La capa que debe romper el subsolador ofrece una fuerte resistencia al desplazamiento del mismo, por lo que este tra- bajo exige un tractor con mucha potencia.

4.2. El arado de vertedera

El arado de vertedera, gracias a sus elementos cortantes de trabajo, secciona un prisma de tierra. Ese prisma es invertido y colocado en una posición que con- sigue que la parte superficial, que hasta este momento había esta- do en contacto con el aire, recibiendo el sol y sobre la que se encuentran los restos de la cosecha anterior y las posibles malas hierbas nacidas, pase al fondo del surco, y que la tierra pro- funda sea sacada a la superfi- cie y se airee.

Además de la inversión de hori- zontes, con el recorrido de la tie- rra a lo largo de la vertedera, se produce la pulverización y el desmenuzamiento de la tierra. Estos efectos son muy benefi- ciosos pues dan lugar a “hue- cos” en los que se almacenan aire y humedad y conforma una capa de terreno muy mullida donde las raíces, especialmente las finas y delgadas de una planta joven, pueden desarrollarse con facilidad y rapidez, facilitando el arraigo de la plantación.

Preparación del terreno

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4.3. El arado de discos El trabajo del arado de discos consiste en cortar una

4.3. El arado de discos

El trabajo del arado de discos consiste en cortar una sección de tie- rra, desmenuzarla e invertirla, logrando un efecto muy similar al del arado de vertedera, enviando a capas inferiores los restos ante- riores y las malas hierbas.

La utilización de ciertos aperos exige el empleo de maquinaria de gran potencia

aperos exige el empleo de maquinaria de gran potencia El arado de discos requiere menos fuerza

El arado de discos requiere menos fuerza de tracción que el de vertedera a igualdad de volumen movido, ya que en el de vertedera la tierra se desliza sobre la reja y vertedera y, en el de discos, la tierra rueda acom- pañando al disco en su giro.

Una de las diferencias entre el arado de vertedera y el de discos están en el fondo de la capa de actuación. El primero lo deja liso y el segundo deja pequeñas crestas, en profundidad, sin trabajar. Otra diferencia importante es que, en caso de suelos con pedregosidad, las labores han de realizarse por un arado de discos, ya que el apero rodaría sobre las piedras.

En el mercado existen numerosos vehículos de uso forestal como el skider

70

Técnicas de gestión forestal sostenible en la repoblación forestal

Tabla 6. Maquinaria adecuada a cada labor

Labor

Maquinaria

Apero

Tipo

CV

Gradeo

Tr

70

Grada

Laboreo profundo

Tr

100

Arado de vertedera o chissel

Arado superficial

Tr

70

Arado clásico

Arado con desfonde

Tr

120

Arado de vertedera de gran tamaño

Tc

150

Subsolado lineal. Pendiente <10%

Tr

100

Subsolador

Tc

120

Subsolador

Subsolado lineal. Pendiente 10-30%

Tc

120

Subsolador

Subsolado pleno

Tc

120

Subsolador

Fajas subsoladas

Tc

120

Subsolador

Ahoyado mecanizado

Tc

150

Rejón con orejas

Ahoyado con barrena

Tr

70

Barrena

Ahoyado con retroexcavadora

R

Cazo

Acaballonado con desfonde

Tc

150

Arado alchi o yecla

Mullido y gradeo

R

Cazo

Banquetas con buldózer

Tc

150

Subsolador

Terrazas subsoladas