SOLO EL SECRETO QUE EN MIS LABIOS ARDÍA

Nadie se maraville de estas simbólicas verdades
que en este cuento voy a relatar,
pues creo que el hombre es una simbólica realidad,
un verso frágil trenzado de libertad y muerte.

Cuando la desvencijada humanidad
llora desde un interior ensombrecido,
surge esa gota de fuego rielada,
consumiendo una hoja de papel
desde un invisible centro.

Así transformé mi asfixiante vacío de plenitud:
sentimientos atrapados en el otero de la razón,
besando un arco iris en blanco y negro,
por el sedoso alumbramiento lírico de la creación;
donde las aves susurran al cielo azul,
un beso de gratitud con su dulce vuelo.
Donde las Palabras del Amor,
se esconden en silencio,
detrás del viento,
esperando un corazón de carne,
partitura donde se enraízan
los verbos enamorados;
y donde la tierra desnuda suspira
un abrazo de agua, sol, viento y hombre,
buscando su anhelo de plenitud.

(Todo es “un mismo”, pero seducido por la belleza)

Sí..., aquella Naturaleza de silencio enamorado,
adornada de sonrisas y pompas de miel,
poseía el perfecto lunar,
que engendraba su golpe de belleza en los misterios del alma:
¡MI ALDEA!

Era un amor desconocido, escondido,
en la incomprensión del hombre.

Era el paladar de los sueños,
donde el Tiempo duerme despierto.

Era la imagen húmeda
reflejada sobre el brillo mojado de un caramelo.

A ella le rozaba, le acariciaba...,
una estrella derretida de anises,
entre el susurro orante de los álamos.

A ella la mantenían espiritual,
montañas babelescas,
pero puras de amor,
rezumando estancia de profetas.

¿lo adivináis?. y por donde más luz y color resplandecía. caminaba. parecía una melancólica hoja que sobrenadaba.A ella la comunicaban esos caminos abiertos. Eran los amantes del sol. los que viven con su presencia. me decidí a seguir mi sendero elegido.. a través de la cordillera. oraba. desvelando a la naturaleza mis lágrimas reveladas ante tanta hermosura. entre soñares de libertad. dónde la humanidad se busca en el misterio inabarcable del Amor! Yo me dejaba extraviar por los exuberantes mantos verdes que arropaban su piel terrestre. agradeciendo con los brazos abiertos todo lo que me rodeaba. Danzaba con el vuelo ligero de las aves. con la melancolía del pasado. En unos de mis días de arco iris. . Anduve. acompañando al paisaje: El cielo vestido de nubes limpias. enamorado de sus siete colores. anduve por este sendero. Llegué a una bifurcación. Yo. donde el viento suspira lontano en una señal de la cruz. dibujando su belleza. meditando mi lugar. A través del horizonte. son carne del sol que viven para amarle: ¡Son los girasoles! Los de la perenne agonía.. ¡ Podía contener y besar la totalidad inconmensurable de una mañana transparente de bondadosa frescura y cómplice sonrisa de luz. por el remanso curso del río. y el aura de los vientos invisibles. emprendí mi gozoso paso.. Y así.. los que lloran por su ausencia.

un girasol?.. me brotó la curiosidad inocente.. otra vez mi nombre. sus pestañas amarillas de seda... igual que la infancia de caramelo.. ¿Sueño? Mi alrededor estaba vacío de su presencia. (navegaba feliz ante la ribera del amor) Y cuando ensimismado. Pero.. una voz interrumpió mi nostálgico estado enamorado. ¿Quién era? De nuevo.... ¿Tú pronunciabas mi nombre?! Si. ningún fenómeno. pero. admirado y fascinado. por favor. ¿no lo entiendes? Yo asentí.. y su ocular fruto oscuro.. ¿Quién? Miraba a todas partes. y yo soy la herida. y todas eran mi nombre. pero impresionado y estremecido. en éste mi pensamiento. yo era esa voz. ¿De donde provenía?. mi verso primaveral? ¡No!. puse atención. ¿Pudo ser el silbo del viento que pronunció mi nombre entre los girasoles? Ninguna presencia. soy la realidad de un secreto. Y esa mágica voz. No. Girasol?.. . yo sentía sus frescos labios de azahar en el impulso del viento que besaba mi rostro. y quise palpar. mi hermosa pastora imaginada.. no te asustes. ¿Sería Perlada. ¡¿Tú. ¿ No eres un sueño. que tus sueños confundían con tu amada y el viento.. y su lujosa gorguera verde. una parte del sol vivo. La realidad se incrusta en los sueños como ácidas caricias de lanceta. cuando.

hijas de la lontananza. Le sorprendió arrebolada la tarde.. en una tierna infancia. era travieso en su bóveda celeste. comenzó su secreto.y sus manos acorazonadas. se abalanzó a por su verso azabache. Jugaba con las estrellas. despertó para que los gallos le iniciaran la mañana.. . inocente cervatillo candente de valles ambarinos. pues su misteriosa voz. Su jugar era el presagio de una escisión en el Universo. no en mis ojos sino en mi corazón.. e incrustado su mirar. limonar alegría. me quería legar un secreto. pandero de miel.. luz de fuego. jugaba y jugaba.. con sus apeciolados brazos. y así alumbrar la tierra. me atraía sirénicamente. El siempre jubiloso e inquieto. El Sol.. para llamar al olvido de su regreso. hijo de la Luna. yo asentí como el niño que quiere jugar y no atiende a las reglas del juego. Le presté mi asombrosa atención. Me sentó junto a él. embelesado en su hermosura. Puso título a su secreto: “EL SECRETO DEL SOL PERDIDO” Me advirtió presuroso que nunca diera libertad a mis labios de contar tal verdad. Las estrellas jugaban en la infinitud. Por su tacto transmitía la soledad del amor. escribiendo versos negros en un allí distinto. su agonía: Un día. y sus rayos se iban convirtiendo en lágrimas de crepúsculo. y la luna le reprendía. jugaba. Y sin razones. Me hizo observar toda su figura en silencio. y yo. como la Luna con la noche.

inalcanzables ya a los labios de una madre. La blanca viuda misericordiosa del silencio. la invisibilidad enamorada de la Luna. antes y después de la muerte. Es el conocedor secuestro de los misterios del hombre... Nadie contestaba.. La Luna se abrigaba la soledad. Le conocía. su senectud y su muerte) Pero de ella también brotaba refulgente polen enamorado. su rostro es pasado. celestialmente su existencia. es y será. y la vida cerrada en el calabozo de la existencia) Pero. a tejer hilados ecos de algodón. presente y futuro. y su corazón palpita con un siempre continuo. sabida de su presencia insinuó: Eres tu Tiempo quien me observa con las caricias que emanan de tu pasión.. (En lo inextenso de su ser el hombre va entregando su nacer... ¿Estaba sola en la inmensidad del Universo? Era la noche. su infancia. que esperaba. secretamente cosechado en su corazón.. La dolorida enamorada. su adolescencia. No. (Al oírla se convirtió en presente y ella jadeante de su llanto.. su madurez. con un velo y un mantón de ébano. entre sollozos.. celestialmente su identidad y pensamiento. nívea y silenciosa. pero amaba.. (Con la muerte abierta de par en par. Era..... silencio infinito. celestialmente sus motivos.. su juventud. ¿Quién? Surgió de la nada y del secreto. el Universo ya estaba dormido. oculto bajo la mirada del hombre.) . sin estrellas. La oblea blanca comenzó.. un beso de buenas noches.

iremos de noche. le he perdido a través de negras pinceladas sin retorno sobre el lienzo de la noche.. Ardo en dolor. no ¡ Su eco es eterno Aunque mutismo insonoro..) ¡Luna mía! Quizás en la nada. ¡ Que no despierten hasta el amanecer!. Sólo encontraron.) ¡OH. quizás en ti misma.... pues yo habré encontrado la Luz. ¿Quién puede saberlo? Tú. sueñan con él. ¡Cálmate. mi luz? ! (El Tiempo elevándola entre la celsitud de sus alas de cisne. el retoño incandescente de fuego y limón. ellos duermen. tú (con esa mirada de amor. Luna. a buscar tu ego de Luz abrasadora....) Mi sabiduría. me abrasan mis propias lágrimas. (El Tiempo ha mentido. y nos ayudará a encontrar la muerte) Tiempo..¡¿Sabes dónde se encuentra mi hijo. con angustioso dolor. .. Pon un velo y un mantón de ébano sobre la tierra. Yo te guiaré a tu alborada porque tú me has guiado a tu níveo corazón.. una bóveda tiznada de soledad. planetas y constelaciones. te amo. la mira fijamente.. Tiempo. y deja de llorar estrellas al lienzo del dolor.. ¡Te amo! ( se besan el Tiempo y la Luna). asteroides. quizás en lo todo. es.. y grita). Navegaron por la insondable profundidad del espacio cósmico: Galaxias. (Se abraza de nuevo fuerte al Tiempo y grita con desesperación. (entrecortado.. Luna mía!. te amo. ellos su vivir.. por la inmensidad del Universo.

un velo y un mantón. del sentir de su amada. . del surtidor áurico del gozo. Involuntario muro construido.y un regreso de abrasante angustia. perderse en la atmósfera. entre la desolación y la impotencia. no pudo soportar el dolor del conocimiento. soñar la melancolía de la naturaleza creada. Los amantes del secreto y la pureza. que subyace en el corazón del hombre. La lágrima sin fin. El Tiempo. Era sabedor de la verdad pura. ya nunca más se recogió. que resbalaba en los brazos de su Madre. El sol era el destino inalcanzable. atormentábanse de acíbar. Aquel velo y aquel mantón de ébano. inmanente enigma. repartió a cada hombre un mantón y un velo. Decidió seguir a los vientos. para recordar que la Luna aún existe y es amar. decidió ser la aflicción de la noche. y humedecer la Tierra con la sangre del misterio. como dije anteriormente. ¿Quién fue? Ya no supo nunca más del amanecer. Y el tiempo. ya que nunca más pudo ser madre.

La Verdad en el universo. de una misma luz. la unidad dividida del Universo. recuerda mi presencia: Yo era un Hombre. ¿El secreto del Tiempo? El Sol y la Luna. se recostó en su soledad.Con los ojos enrojecidos y el dolor en las entrañas. el arroyo sutil de la bondad. La Justicia. postergada a la noche. Pero cuando la tentación y el deseo brote en tus oídos. de la incertidumbre de la Duda y de la Nada. Este es el secreto del viento que respiras. ¿ Tú eras un hombre?. una sinfonía de verdades encontradas en el tiempo. El Silencio amordazado no es para la Verdad y la Justicia. Atrayente ansiedad tentadora. la escisión del ser en un desgarro indivisible. Verdad y Justicia buscan un Éscaton donde descansar. ¡¿Tú?!. haz y envés. arduo es disimular el espíritu de la verdad entre mis semejantes. No molestes nunca a la Curiosidad. . El sol huérfano inconsciente. creyendo que los besos de su madre eran las estrellas que se posaban en sus mejillas. continuaba jugando en su parque de la dulce ilusión. pues su deseo deshace las formas de la materia. que como pompas de jabón desaparecían en forma de lágrimas confusas.

tuya es la decisión reservada. Si. partí. advertido quedas.. Yo. Llego la tarde. Y gritando dije: ¡Los pétalos del girasol dicen fragancias que el corazón no puede! El girasol guarda en recónditos aromas los secretos del Tiempo. el silencio grita. y el girasol se inclinaba reverente al ocultarse el Sol. y con la duda entre los labios me descubrí ante aquella lejanía de la infancia arrebolada. yo lo era. la soledad del castigo. . el silencio del saber conlleva inscrito el eco de las cavernas. Fue su adiós. desconcertado y confuso. partida que fue la partida del desaliento. Yo ya no hablo por mí mismo sino por las esencias de polen que reinan en los vientos. la sombra de lo real. lenidades del girasol. gira. ¡No!.. Conocido el secreto. A unos pasos detuve la incertidumbre de mi paso. No te admires. Pero.

regresé. escúchalas. reconoce que la Luna es un reflejo allende de tu luz. Todo aquella escena quedó grabada en la naturaleza de aquel paisaje. Yo regresé.. ¡OH.. Allí quede. poseía la paz. convertido en un dorado racimo de soles.. Y allí quedé. sobre la sensación de una plenitud llamada espiritualidad. Sol!. ¿A quien proseguiré mi verdad? Mi esencia el viento la esparcía.. perdido en mi interior. no pude contenerme. .. presentía ser un girasol.. poseía..Escúchalas. hacia la realidad a la cual pertenecía: “La humildad de mi aldea”.. reverberado misterio de Luz.. los perros ladraban mi paso. Inspiralos.. El secreto ardía en mis labios. Allí quedé.. supuesto milagro del redentor. en un haz de vientos solanos. como enclavado monumento a la imaginación. como anónimo resplandor de un incontenible secreto desvelado...

“SOLO EL SECRETO QUE EN MIS LABIOS ARDÍA”. .