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158 PANIOA

CAUPOLlCAN
ES algo formidable que vio la vieja raza:
Robusto tronco de rbol a cuestas de un campen
5alvaje 'y aguerrido, cuya fornida maza
Blatjdlera el brazo de Hrcules o el brazo de Sansn.

Por casco sus cabellos, Su pecho por coraza,


Pudiera el gran guerrero de Rrauco en la regin ,
Lancero de los bosques, Nemrod que todo caza,
Desja rretar un toro o estrangular un len.

Rnduvo, anduvo, ar.duvo ..... Le vio la luz del da,


Le vio la noche plida, le vio la tarde fria,
Y. siempre el tronco de rbol a cuestas del titn.

"IEI Toqui, el Toquil- clama la conmovida casta .


Rnduvo, anduvo, anduvo. La aurora dijo: Basta.
E irguise la alta frente del gran Caupolicn.

MllRGllRfTll
Recuerdas que queras ser una Margarita
Gautier? Fijo en mi mente tu e~trao rostro est
Cuando cenamos juntos, en la primera cita,
Rquell noche alegre que nunca volver.

Tus labios escarlata, de prpura maldita,


Sorban el champaa del fino baccarati
TuS dedos deshojaban la blanca margarit~:
S .... n ... ,, 51 ... n ..... isabas que te adoraba yal

Despus loh flor de histeri a! llorabas y reaSi


tus besos y tus lgrimas tu ve en mi boca yo,
Tus risas, tus fragancias, tus quejas eran mlas.

y en una triste larde de loS ms bellos das,


La muerte, la celosa, por ver si me querlas,
Como a una margarita de amor te deshoj.

Rubn DARlO

Biblioteca Nacional de Colombia

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