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TE Natta real-life Le tet) INTRODUCCION A LA TEORIA Y ESTRUCTURA DEL LENGUAJE 1Xee EDITORIAL WM) We Cum © Luis Alberto Hernando Cuadrado, 1995 © Editorial Verbum, S. 1., 1995 Eguilaz, 6, 2° Dcha, 28010 Madrid Teléfono (91) 446 88 41 / Telefax: (91) 594 45 59 ISBN: 84-796 2.080-3 Depésito Legal: M-37.748-1995 Disefio de cubierta: Pérez Fabo Fotocomposicién: SLOCUM Printed in Spain / Impreso en Espana por Talleres Graficos Pefalara (Fuenlabrada) ‘Todos los derechos reservados. No se permite la reproducci6n total o parcial de este libro, ni su incorporacion su sistema informatico, ni su transmision en cualquier forma o por cualquier medio, sea éte eleetr6nico, mecanico, reprogrifico, gramofonico u otto, sin el permiso previo y por escrito de los titulares del copyright. 2. La Tingiistica como ciencia was istica sincrénica y li ica diac z A 23.La wua escrita y la lengua takiads en la a ica . 20° 2. 3: 3. 4. Theses ‘al x 3. Sistema, norma y habla 4. ‘Otros planteamientos .. . prosédi 2.6.2. Rasgos i Heer hereni 7 Copyrighted material LUIS ALBERTO HERNANDO CUADRADO 2.7._Otras clases de rasgos 45 2.8. Oposicion 46 2.9. Neutralizacion y archifonema 47 2.10. Correlacion. aT. 2.11. Mutacion 48 4.L_Antecedentes 53 B2;5 WABROOGE casa. vnaco aca aseca ssnce do voana Bde nena sear vey aca niu 55 3.3, Sintaxis ao aiacatea ae = 56 3A. Delimitacion 20. eee eee 57 3.5. 59 3.6. 61 37, 62 3.8. 64 64 66 Oracién y proposicion 67 Oracién y clausula 68 3.8.5,_Oracién y frase 3.10.5. Elipsis : 82 Bibliografia ss... sss: = renee 83 4. SEMANTICA, LEXICOLOGIA Y LEXICOGRAFIA ............. 87 4.1. Seméntica . 87 4.2. Lexicologia 88 4.3. Lexicografia 90 4.4, Significacion 92 4.4.1, Imprecision del sj : 92 4.4.2. Denotacién y connotacién_. 93 INTRODUCCION A LA TEORIA Y ESTRUCTURA DEL LENGUAJE 44.3, Contexto y situacion . . 94 4.4.4, Relaciones semanticas . . . 95 4.5, Agrupaciones léxico-semanticas . . 97 1, Campo asociativo . . 97 4.5.2. Campo semantico . Le 98 4.5.3. Campo morfosemantico . . 99 4.6, Cambio semantico ; 100 4.6.1. Causas lingi 101 4.6.2, Causas histéricas 102 4.6.3. Causas sociales 102 4.6.4. Causas psicol6gicas . 102 5. Clasificacién 103 4.7, Elementos constitutivos del léxico 104 4.7.1. Léxico de procedencia latina 104 4.7.2. Préstamos léxicos . 105 4.7.3. Niveles léxicos . 105 4.8. Diccionarios 106 4.8.1. Diccionarios antiguos 106 4.8.2. Diccionario de Autoridades 107 4.8.3. Diccionario histérico 107 4.8.4. Diccionario etimolégico . . 108 4, Diccionario ideolégico . 108 4 Diccionario de uso wee 109 4, Diccionario de construc régimen ..... 110 4, Diccionario de sinonimos y antonimos .... « M1 4 Diccionario y enciclopedia ... . . M1 4.8.10. Otras clases de diccionarios . . . 112 4.8.11. Articulo . . 112 4.8.12. Técnica actual; 113 Bibliografia ui 5. PRAGMATICA uz 5.1, Conceptos... see u7 U8 Actos ilocutivos 120 Implicaturas 121 5. Argumentacion 123 5 6, Relevancia 124 Corte 126 Biblogeata 127 Prologo El propésito que nos ha impulsado a escribir esta Introducciin a ta teoria y estructura del lenguaje ha sido proporcionar al estudiante universitario y al lector en general una visién sistematica y coherente acerca de los aspectos fundamentales de la lingtiistica, con especial referencia a la lengua espafiola. El libro consta de cinco partes, distribuidas de la siguiente manera: 1, Nociones generales, 2. Fonética » fonologia; 3. Morfologia y sintaxis, 4. Senéntica, lexicologia y lexicogra~ fia, y 5. Pragmatica En la primera, partimos de la consideracién de la ciencia general de los signos (semiologia 0 semistica), para pasar a tratar, a continuacién, mediante una relacion de inclusion y exclusion, otras nociones gencrales que sirvan de marco al resto de la obra, como las relativas a la lingiifstica como ciencia, la naturaleza de su objeto de estudio, el lenguaje, y el signo lingiistico. En la segunda, dedicada a la fonitica y la fonolagia, tras caracterizar estas discipli- nas, nos centramos, sucesivamente, en la distincion de los fonemas y los sonidos y de las vocales y las consonantes, en los grupos vocilicos, los rasgos distintivos (prosédi- cos ¢ intrinsecos 0 inherentes), las otras clases de rasgos (configurativos, expresivos 0 enfitticos, redundantes y sincréticos 0 complejos), la neutralizacion y cl archifonema, la correlacién, la mutacién y la silaba. En la tercera, una vez determinado el lugar de la moyfologia y la sintaxis en ta lin- gitistica, procedemos al estudio del morfema, la palabra, el sintagma, la oracién (defi- niciones, oracion y enunciado, oracion y proposicién, oracién y clausula, oracién y frase), las funciones, las categorias y la transposicidn, y el texto. En la cuarta, en primer lugar, deslindamos el objeto de estudio de la seméntica, ta texicologia y la lexicografia, y, posteriormente, abordamos diversas cuestiones que fore man parte del ambito de estas parcelas, como la problematica de la significacion, las agrupaciones léxico-semanticas, el cambio semantico, los elementos constitutivos del lexico y los diccionarios. En la quinta, con la incorporacién de la pragndtica, la tendencia que tanto inte- rés ha venido suscitando desde hace algiin tempo, completamos nuestro proyecto, al dar cuenta de las condiciones que regulan cl empleo del Ienguaje en la comunica- cién, basindonos en el andlisis de los actos de habla (principalmente, de los ilocuti- vos), las implicaturas, la argumentacién, la relevancia y la cortesia, Al final de cada una de estas partes, se incluye la bibliografia especifica corres- pondiente. LAH. G. MW 1 Nociones generales Antes de proceder al estudio de los elementos lingiifsticos en sus diferentes nive- les, hemos considerado oportuno tomar como punto de partida en este apartado con el que abrimos el tratado las cuestiones generales en torno a la caracterizacién de la semiologia y de la lingufstica que suclen incluirse en los manuales de esta indole y darles el tratamiento adecuado con el fin de asentar las bases sobre las cuales poda- mos operar en lo sucesivo. 1.1. LA SEMIOLOGIA Desde la antigiiedad y en las diversas ¢pocas clasicas, las reflexiones de los gra- maticos sobre la norma y el uso del lenguaje y las de los retéricos sobre sus efectos persuasivos 0 estéticos, junto con las de los matematicos y de los légicos sobre las posibilidades de construir lenguajes formales universales y las de los filésofos sobre el origen del lenguaje y sobre sus relaciones con el pensamiento constituyen los cimien- tos de esta ciencia de vocacién general y transdisciplinar de moda en la actualidad. 1.1.1, Semiologia y/o semiética Aunque Ia semialogia cuenta con antecendentes tan antiguos, es F. de Saussure quien, en realidad, firma el acta de nacimiento de esta nocién cientifica, asignandole la tarea de ocuparse del estudio de los signos en la sociedad ¢ integrandola, en con- secuencia, en la psicologia como una rama de la psicologia social: “Se puede, pues, concebir una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social. Tal ciencia seria parte de la psicologia social y, por consiguiente, de la psicologia general. Nosotros la llamaremos semiologéa (del griego sémefon ‘signo’). Ella nos ense- fiard en qué consisten los signos y cuales son las leyes que los gobiernan” (1969: 60). Para Saussure, “la lingitistica no es mas que una parte de esta ciencia general” (ibid). La lengua “es un fendmeno semioldgico”, entre otros (144). Sin embargo, ocupa un lugar privilegiado dentro de la semiologia, ya que, al ser el mas importante de los sistemas semiolégicos, “puede erigirse en el modelo general de toda semiologia” (131). Ademés de la lengua, la semiologia estudiaria otros sistemas de signos, entre los cuales Saussure cita expresamente la escritura, el alfabeto de los sordomudos, los ritos simbélicos, las formas de cortesia y las sefiales militares (60), asi como las costumbres (62), las sefiales visuales maritimas (133) 0 la moda (142, 246), a los que menciona en otras ocasiones. 4 LUIS ALBERTO HERNANDO CUADRADO Frente a los paladines de la lingitistica sociolégica de su tiempo, Saussure juzga necesario investigar la especificidad de las instituciones semiolégicas, y no sélo sus caracteres genéricos de instituciones sociales: “Cuando algunos se dan cuenta de que el signo debe estudiarse socialmente, no retienen mas que los rasgos de la lengua que la ligan a otras instituciones [...] y asi es como se pasa tangencialmente a la meta, desdefiando los caracteres que no pertenecen mas que a los sistemas semiolégicos en general y a la Jengua en particular” (61 El mismo Saussure tantea su investigacion. Por un lado, considera que la semio- logia tiene como principal objetivo “el conjunto de sistemas fundados en lo arbitra- rio del signo” (131) (a pesar de lo cual reconoce que “cuando la semiologia esté onga- nizada se tendra que averiguar si los modos de expresién que se basan en signos enteramente naturales —como la pantomima— le pertenecen de derecho” 130). Por otro, piensa que su especificidad reside en el carécter puramente diferencial de sus unidades: “En la lengua, como en todo sistema semiolégico, lo que distingue a un signo es todo lo que lo constituye, La diferencia es lo que hace la caracteristica, como hace el valor y la unidad” (205). La mayor parte de los semidlogos franceses (Buyssens, Greimas, Guiraud, Mou- nin, Prieto) contintan la linea de Saussure en cuanto a la consideracién de la lin- gaistica como una parte de la ciencia general de los signos, oponiéndose a la postura de aquellos otros (entre los que destaca Barthes) que sostienen que la semiologia es una parte de la lingiistica por servirse de sus métodas y esquemas operatives Casi en la misma época de F. de Saussure, el norteamericano Ch. S. Peirce for- mula en los Estados Unidos una compleja teoria de los signos y propone una clasifi- cacion de los mismos y de los procesos en los que intervienen. Sus investigaciones, consideradas por él como una gramatica especulativa, 0 semid- fica, al constituir una teoria formal y casi necesaria de las relaciones de los signos, se encuentran estrechamente vinculadas a la légica (aunque, a veces, como en sus tesis sobre cl simbolismo, el autor traspasa los limites del formalismo y se aproxima a lo que puede ser una semiética de indole filos6fica, dificilmente reductible a pura logica), Para Peirce, la semiética es la légica de los signos, y puede dividirse en tres par- tes: a) una gramdtica pura, cuyo objeto es la naturaleza de los signos en general y de sus relaciones; b) una figica, que establece las condiciones de verdad, y, en conse- cuencia, se centra en el anilisis de las relaciones de los signos con su objeto, y ¢) una relérica pura, cuyo objeto es el estudio de las condiciones de la comunicacién. Las tcorias de Peirce estin recogidas en los volimenes de los Collected Papers om Charles Sanders Peirce, preparados para su publicacién, entre 1931 y 1958, por Harts- horne y Weiss, y reeditadas posteriormente en formas y agrupaciones diversas. Inde~ pendientemente de que se reconozcan en el pensamiento de este autor contradiccio- hes internas o no, lo cierto es que ha ejercido una influencia muy grande en los estudios sobre semidtica INTRODUCCION A LA TEORIA Y ESTRUCTURA DEL LENGUATE 15 En la linea seguida por Peirce vienen a confluir, antes o después de él, autores tan importantes en la evolucién de la investigacién en el campo de la semantica como G. Frege, L. Wittgenstein, Ch. Morris y la Escuela de Oxford, que trata de los usos del lenguaje y de los Speech Acts (Austin, Searle...). La divulgacion del término semistica se debe a Morris, quien, en una nota al capi- tulo primero de sus Fandamenios de ia teoria de los signos, sefiala que, aunque semdntica tal vez sea el nombre de mas amplia aceptacion para la disciplina que estudia los sig- nos, ha elegiclo semistica, voz empleada anteriormente por Locke y Peirce, como deno- minacién general, reservando seméntica para la parte de la semiética que se ocupa de los significados, de acuerdo con los linguiistas y légicos. Segin Morris, la semiética, como teoria general de los signos, comprende tres dis cipinas: a) la sintaxis (pniactcs), que se intexesa por las combinaciones de los signos: b) la semantica (semantics), que estudia la relacién entre los signos y sus significados, y ©) la pragmética (pragmatics), que se ocupa de Jas relaciones entre los signos y quienes los usan. Sin embargo, quien, en realidad, reactive las teorias de Peirce, especialmente en lo concerniente a la clasificacion de los signos en iconos, sinfomas y simbolos, fue R. Jakobson, con su credibilidad como lingiiista y tedrico de la literatura. Con la iniciativa y los trabajos de estos autores, se crea la nueva ciencia que, con matices diversos, se conoce con el nombre de semiolagia 0 semidtica, Si bien es cierto que Saussure se limita a darle nombre y que Peirce no hace una semiologia tal como Iuego se ha entendido, sino, mas bien, una tcoria del conocimiento desde la pers- pectiva de los signos, 0 una logica del discurso cientifico, también lo es que ambos han hecho posible la aparicién y desarrollo de la teoria de los signos. Los dos términos, semiolagia (Saussure) y semistica (Peirce) suclen ser considerados actualmente como sinénimos, aunque en ocasiones varie el uso del uno o del otro segin el Ambito o el momento. P. Guiraud (1973) indica que la diferencia fundamental entre Saussure y Peirce radica en que para éste el signo tiene un cardcter légico, mientras que aquél pone de relieve su dimension psicologica y social; pero —afiade—, dado que ambos aspec- tos se encuentran incluidos en el signo, la semiologia y la semiética recubren hoy la misma disciplina. Sin embargo, hay autores que asignan a la semiologia y a la semiotica diferente contenido y orientacion, aprovechando la existencia de los dos términos. Por ejem- plo, F. Rossi-Landi (1968) y S. Gutiérrez Ordéitez (1992), conciben la semidtica como la teoria general de los signos, codificados 0 no, y la semiologia como la teo- ria de una clase de signos, los codificados. La Carta Constitucional de la International Association for Semiotic Studies (Asso- ciation Internationale de Sémiotique), de 1969, establece que semiética y semiologéa son 16 LUIS ALBERTO HERNANDO CUADRADO. términos sindnimos, y desde ese mismo aio se edita en Paris la revista de la Asocia- cién con el titulo de Semiética, EL uso actual de los términos semiologia y semidtica responde, en lineas gencrales, a la posicin adoptada por la Asociacion Internacional de Semiética, seguida, entre otros, por U. Eco, 0 por M."* C. Bobes Naves, quien declara: “En nuestro trabajo uti- lizaremos semiética y semiologia como sinénimos para referimos a la ciencia de los sig- nos en general, es decir, de todos los signos, sean codificados 0 no, eventuales o estables, naturales o culturales” (1989: 15). 1.1.2. Los signos EI signo, en su sentido mas general, suele ser definido como un objeto perceptible (por cualquiera de los sentidos, especialmente por los de la vista y el oido) que repre: senta a otro objeto; desde el punto de vista psicologico, ¢s concebido como un esti- mulo cuya accién provoca en la mente la imagen recordativa de algo; segiin el enfo- que funcional, consiste en una convencién (integrada por la combinacién de un significante y un significado) adoptada con vistas a la comunicacion. L. J. Prieto clasifica los signos en indicios y seiales. Los indicios, en cuanto hechos inmediatamente perceptibles que nos hacen conocer algo a propésito de otros hechos que no lo son, nos informan de algo sin intencién de comunicar (el ciclo nublado, por ejemplo, no tiene intencién de hacer una comunicacion al meteord- logo). Por el contrario, las sefiales, hechos que se han producido artificialmente para servir de indicios, implican una intencion comunicativa (como el toque de sirena para anunciar la hora de entrada o de salida de los trabajadores de una fabrica). Ch, S. Peirce, basandose en la relacién existente entre la forma significante y su refe- rente (0 denotatun), habla de tres tipos de signos: iconos, indicios y simbolos. Los iconos poseen alguna semejanza con los objetos que representan (el retrato de una persona, el plano de un edificio, la onomatopeya). Los indicios, sin parecerse a los objetos sig- nificados, mantienen con ellos alguna relacién (el humo con respecto al fuego, o la fiebre en relacién con la enfermedad). Los simbolos representan a los objetos de un. modo convencional, sin tener con ellos parccido ni relacién (las cifras, los signos ortograficos). S. Gutiérrez Ordéiiez, desde la perspectiva funcional, sostiene que toda entidad semidtica se configura en dos planos interdependientes, el de la expresion y el del contenido, y se articula en una categoria, cl signo 0 indicio, que puede ser de dos cla ses: sefal y sintoma, La sefal, unidad semiol6gica, es un indicio codificado, necesaria- mente convencional ¢ intersubjetivo. Por el contrario, el sintoma, unidad de la sinto- matologia, no pertenece a un cédigo ni es frato de un consenso intersubjetivo. De acuerdo con lo anterior, el concepto de signa, aplicado, lato sensu, a todos estos tipos de unidades, stricto sensu, se opone al de simbolo, por sui caracter arbitrario frente al no arbitrario de éste (1992: 17-19). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 18, LUIS ALBERTO HERNANDO CUADRADO f) Articulados y no articulados. En los articulados, siempre ¢s posible aislar unidades menores, constantes y reutilizables en otras comunicaciones (el lenguaje humano, oral o escrito). En los no articulados, no es posible aislar unidades menores, constantes y reutilizables en otras comunicaciones (el ladride de un perro, el mugido de un toro). 1.1.3. La comunicacion 4 comunicacién consiste en un acto mediante el cual el emisor (simple o multiple), en unas determinadas circunstanctas, transmite, a través de un cenal, a un receptor (sim- ple o miiltiple), un mensaje, formulado con las unidades y reglas de un cédigo que, al menos parcialmente, les es comin. Asi, pues, para que pueda establecerse la comu- nicacion, deben intervenir en ella: a) Dos actores, el emisor y el recepior, que codifican y descodifican, respectiva- mente, el mensaje, de acuerdo con su conocimiento del cédigo y de las cir- cunstancias b) Un cédigo, constituido por un conjunto de signos y de reglas para combinarlos. ©) Dos actividades, la codificaciin y la descodificaciin del mensaje, por las que, respec= tivamente, el emisor cifra la informacién que desea transmitir al receptor con los signos y reglas que le proporciona el c6digo (codificacién) y el receptor interpreta €l contenido del mensaje basindose en el mismo cédigo (descodificacién). d) El mensaje, la informacion codificada que el emisor envia al receptor para su descodificacién. ©) La situacién de discurso, integrada por las circunstancias espacio-temporales (hie 4 nune) y por otxos factores de diversa indole, como el entorno social 0 cul- tural, lo que el emisor conoce del receptor, y viceversa, etc. El canal, el medio o soporte fisico @ través det cual el mensaje emitido por ef emisor Ilega al receptor (el aire en las conversaciones direetas, el papel en la comunicacién epistolar, el hilo metilico en las lamadas telefénicas, el aire y las ondas hertzianas en el mensaje radiofonico, etc.). 1.2. LA LINGUISTICA La problematica suscitada en relacién con el objeto de estudio de la lingitistica y actitud y el método que se han de adoptar en su tratamiento cientifico justifican el debate te6rico sostenido por los lingitistas del siglo XX en la delimitacion del campo de las investigaciones y en la determinacion de los procedimientos adecuades para Ievarlas a cabo cn su intento por lograr una explicacién global de los fendmenos pro- pios de esta parcela del saber. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 20 LUIS ALBERTO HERNANDO CUADRADO: lingitistico, el de “la alteracién de la lengua”, cl de las fases sucesivas de la “evolu- cin” de una lengua (149). Saussure rehiisa llamarla historia 0 linglistica histirica, ya gue estos términos son, en su opinién, demasiado vagos (148); prefiere las denomi- naciones de evoluciin y lingiéstica eolutioa 0, sobre todo, la de lingistica diacrinica (149), A juicio de Saussure, la lingitistica sincrénica y la diacrénica precisan métodos diferentes, La sincrénica unicamente tiene una perspectiva no temporal; la diacrénica tiene dos, una prospectiva, hacia el futuro, y otra retrospectiva, hacia el pasado. La sineronica trata de cada lengua por separado; la diacronica se ve obligada a traba- jar con cadenas de Ienguas. En términos durkheimianos, las leyes sincrénicas son generales, pero no imperativas; las diacrénicas, por el contrario, son imperativas. E] autor concluye que estos dos enfoques metodologicos son antinémicos, que hay contradiccién légica entre ellos, y que, en consecuencia, son completamente inde- pendientes, por lo que, como reaccién contra la investigacién del siglo pasado, limi- tada practicamente a los problemas de la evolucién del lenguaje, defiende la prima- cia de la lingiistica sincronica sobre la diacrénica. Actualmente, pensamos que la evolucién constante de la lengua es un hecho que no se puede negar, aunque se plasme, por regla general, mas lentamente que la vida de los miembros de la comunidad linguistica. En este sentido, podemos afirmar, por ejemplo, que los espafioles seguimos hablando el latin de Hispania igual que los fran- ceses siguen hablando el de la Galia. Por tanto, conviene considerar una pancronia 0 diacronia de sincronias, teniendo en cuenta que, a menudo, un hecho sincronico se explica de manera convincente con un razonamiento diacronico y que un cambio diacrénico tiene siempre una causa sincrénica. En la formulacién de su teoria sobre esta cdicotomia, es muy probable que Saus- sure tuviera presentes las ideas del segundo predmbulo del libro de G. von der Gabe- lentz (1891), donde se ofrece una perspectiva acerca de la realidad de la lengua que constituye el germen de la concepcion sincrénica, frente a la diacronica, al afirmar que lo que tene vigencia y vida en la lengua forma una totalidad cerrada y organica (sincronia) que excluye por si misma lo que en un tiempo fue usual y vivo, pero ya no lo es (dincronia), 1.2.3. La lengua escrita y la lengua hablada en la lingiistica Tradicionalmente, los lingiiistas y, en especial, los gramaticos no solian prestar atencién a las formas del lenguaje que no fucran las escritas de las obras literarias. Este prejuicio se debe a que los estudios gramaticales de Occidente nacieron con voluntad filolégica, ya que se consideraba que la gramatica de una lengua debia cons- tituir la via de acceso para la lectura de las obras literarias. En este sentido, el Arte gamatical de D. de Tracia se basa en el griego clasico y literario, y las Anstitutiones igrammaticae de Prisciano describen la estructura de la lengua latina tal como la emple- aron Virgilio, Terencio, Cicerén, Horacio, Plauto y otros autores. En el siglo Xx, 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 22 LUIS ALB TO HERNANDO CUADRADO través de sus aspectos fenico (fonética y fonologia), gramatical (morfologia y sintaxis) y léxico-semantico (semantica, lexicologia y lexicografia), complementados por la con- sideracion de los hechos de la pragmatica. 1,3. EL LENGUAJE EL denguaje, segin E. Sapir, es “un método exclusivamente humano, y no ins tivo, de comunicar ideas, emociones y deseos por medio de un sistema de simbolos producidos de manera deliberada” (1984: 14). De esta definicién, asi como de otras que podrian aducirse, se desprende que el lenguaje, como medio de comunicacién humana, frente a los medios de comunicacién animal (0 de cualquier otro tipo), reane estas propiedades: a) ser un fendmeno exclusivamente humano, b) servirse de la voz como vehiculo de transmisién; c) no ser instintivo (por lo que quedan fuera de esta nocién los gritos y otras manifestaciones sonoras, como el ronquido)s 4) utilizar un, sistema de signos (de significacién permanente, instituidos convencionalmente por la comunidad), y ¢) estar articulado a partir de determinadas unidades minimas. 1.3.1, Lengua y habla F. de Saussure distingue en el dnguaje, facultad coman a todos los hombres, dos aspectos: el de la fengua y el del fabla, La'lmgua es un producto social de la facultad del lenguaje, y el Aabla, un acto individual de voluntad y de inteligencia La lengua es un sistema supraindividual que determina el proceso de la comuni- cacién humana, El habla es la realizacién concreta de la lengua, en un lugar y en un momento determinados, por cada uno de los miembros de la comunidad lingiiistica. EI plano de la lengua y el del habla se suponen reciprocamente, ya que, sin los actos concretos de habla, la lengua no existiria, y esos actos concretos de habla no servirian para la comunicacién si no existiese 1a lengua (la cual establece las normas por las que se ha de regir el habla). Como en el caso de la dualidad sincronia y diacronia, en estos conceptos saussure- anos tambien sc advierte la influencia de Gabelentz, quien emplea los términos Sprackcermigen, Einzelyrache y Rede, que se corresponden con los de lenguaje, lengua y abla, recién examinados, Para Gabelenz, el lenguaje (Sprachverniigen) es la “expresion articulada del pensa- miento mediante sonidos” (3); la lengua (Eingelsprache), cl “conjunto unitario de tales medios de expresién para cualquier pensamiento” (ibid), y el habla (Rede), el “medio de expresion, en cada caso, de cada pensamiento particular” (ibid). Como el lingitista ginebrino, el aleman: a) concibe el lenguaje como una facultad humana en general: “La linguistica general intenta explicar las diversas lenguas como