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CIUDAD TRAS LAS FRONTERAS

Tengo la lengua acuchillada por mi propia lengua dijo en voz alta a la mujer que lo

despeda en la estacin del tren.

Tengo la mirada acuchillada por visiones que no son mas le confes al pintor de moda

bajo la luz extenuada del museo en ruinas.

Tengo las manos acuchilladas por un negro rayo de sol susurr lentamente a una flor que

meca su cabeza somnolienta en la brisa sofocante.

Tengo la imaginacin acuchillada por el da de mi nacimiento buf al pordiosero iluminado

que ascenda abandonando su cuerpo.

Tengo el corazn acuchillado por los latidos de una criatura desconocida y que jams

conocer, redact a su madre que lea estas ltimas palabras en la casa de auspicio cuando

se declar la guerra a la ciudad tras las fronteras.

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