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Wooossier EL CANCER GINECOLOGIC ina y su incidencia ha aumentado en los diltimos afios, aunque no estén en boca de la sociedad como otros tipos de céncer. Layprevencién de alguno de ellos, como el cdncer de eérvix, es pogfble gracias a la vacuna d virus del papiloma humano (VPH)/ Ii realizacién de citologias periédicas. Para los demas tipo, Ancer, como el de endometrio 0 el de ovario, es fundamental |: nnciacién de su existencia y de los sintomas que pueden al paciente para ir al ginec6logo. Por Patricia Matey Bese ablar de cancer gine- colégico es hacer refe- rencia, coneretamente, a enfermedades distin- tas que se asocian al rea genital ferme cervix, ovarios, endo- metrio, vagina y vulva. ‘Como aclata Ana Santaballa Bertrin, vocal de la Sociedad Espafiola de Oncologia Médiea y jefe de la Seccién de Ciincer de Mama y Tumores Ginecolégicos (Servicio de Oncolo- gia Médica) del Hospital Universitari i Politécnic La Fe de Valencia, “cada tumor en una de estas zonas ¢s totalmente distinto a los otros porque sus factores de riesgo, la edad en la que se producen, su pronéstico y su tratamiento varfan mucho entre si”. Se sabe que, en los iltimos afios, los casos han aumentado tanto por el envejecimiento de ta poblacién como por los ‘chequeos rutinarios (citologias, colposcopias...) que permi- ten su deteccién temprana. “Tanto su incideneia (nimero de casos nuevos en un periodo determinado de tiempo) como su prevalencia (todas los ca- sos de la enfermedad, independientemente del momento de su diagndstico) son totalmente diferentes para cada érgano, pero ambas han ido en aumento, Principalmente, el céncer de endometrio y el de ovario, que ya representa un 3% de los nuevos carcinomas detectados en mujeres”. Otro de los tumores ginecolégicos que también esté elevan- do su presencia es, segiin la doctora Ester Martinez, Lamela, de la Consulta de Ginecologia Oncologica y Cirugia Endos- cépica del Hospital Nuestra Sefiora del Rosario de Madrid, “el carcinoma de cuello de titero, que supone ya el 4,5 % de Jos tumores femeninos. Actualmente, también nos encontra- ‘mos con un aumento de su incidencia en fases iniciales por los avances en su diagnéstico precoz, lo que repercute en un descenso en la edad media de aparicién y en su mortalidad. La prevalencia méxima se encuentra entre los 40 y los 5S afios, y solo el 10% de las pacientes diagnosticadas son menores de 35”. El cdncer de endometrio también es més frecuente a partir de Ia mediana edad, “Aungue su pico maximo de ineidencia, € a los 70 allos”, declara el doctor Jestis Molero Vilches, responsable de Ia Consulta de Ginecologia Oncoldgica y Ci- rugia Endose6pica del Hospital Nuestra Sefiora del Rosario. EL CANCER MAS PROBLEMATICO ero el mas temido sigue siendo el de ovario. 5 Wooossr [ER Asimismo, los estudios cientificos han demostrado de for- ma consistente que cuando la cirugia radical por cincer de ovario es realizada por ginecélogos oncdlogos adecuada- mente entrenados y en centros especializados, las pacientes vviven més y mejor. Esto se conoce como ‘centralizacion’ del tratamiento del cdncer de ovario. “Estoy totalmente de acuerdo con esta linea de actuacién. Todo tipo de cancer debe ser tratado en el seno de unidades multidisciplinares dotadas de comité cientifico en las que se aporten las opiniones de oncélogos, radiotera- peutas y cirujanos. Mis alld de todo ello, os cirajanos que ‘operen a este tipo de pacientes deben ser, a su vez, expertos ‘en cincer ya que no es lo mismo el abordaje de afectados, de enfermedades benignas que los pacientes oncolégicos. Ademas, las pacientes deben saber qué tipo de terapia puede hacer cambiar su pronéstico, ya que tanto los tratamientos :édicos intraoperatorios como las resecciones multivisce- rales pueden conseguir que la enfermedad no se propague 0 o haga més despacio”, afiade. Esta especialista considera, no obstante, que todavia estas unidades multidisciplinares son escasas en Espaiia, pero su riimero esta aumentando. Explica que en su centro, por ci- tar un ejemplo, “cada caso se comenta con los especialistas que tratan a la paciente, de forma que el tratamiento siem- pre es multidisciplinar e individualizado y cuenta al mismo tiempo con Ia tecnologia mas puntera, como es la cirugia robotica para el carcinoma de ovario 0 de ttero y las plata- formas genémicas para el edncer de mama”. COMO PREVENIRLOS E IDENTIFICARLOS Los especialistas consultados por LPR acerean a las lectoras esta guia resumida y orientativa sobre los sintomas y los factores de riesgo. Cérvix: sucle ser asintomatico, aunque el primer sin- toma con frecuencia es el sangrado vaginal irregular (poscoital o espontineo entre las menstruaciones). Los de ‘mayor tamaiio tienen mis probabilidad de sangrar esponta- neamente y pueden causar una secrecién maloliente o dolor en la pelvis. El tumor que se ha extendido puede provocar una obstruccidn de los uréteres, dolor de espalda y edema en las piernas. La infeccién genital por VPH es el factor de riesgo mas importante. Endometrio: La mayoria presenta sangrado uterino anormal (tras la menopausia o entre menstruaciones), Hay veces que solo da la cara en forma de una secrecién vaginal abundante y anormal. Sus factores de riesgo: no haber teni- do hijos, el patrén de ciclo menstrual, la menarquia precoz, la menopausia tardia y ciclos anovulatorios que aumentan. Ademis, padecer obesidad y diabetes, Ovario: Asintomitico en sus inicios, puede detectarse durante la exploracién ginecol6gica porque uno de los ova- rios haya aumentado de tamafo. La mayoria de las mujeres, con un cdncer avanzado que consultan presentan: meteoris- ‘mo, saciedad temprana, dolores c6licos o dolor de espalda. Luego, en general, pueden aparecer dolor pelviano, anemia, pérdida de peso e hinchazén abdominal. Aleunos cénceres, especiales pueden producir hormonas y dar lugar a altera- ciones funcionales como hipertiroidismo, feminizacién 0 virilizacién, Tienen mas riesgo las mujeres peri y posme- nnopiusicas, sin hijos o con embarazos tardios, o cuando la primera menstruacién fue muy pronto pero la menopausia llegé tarde, Los antecedentes personales 0 familiares de céncer de endometrio, de mama (ser portadoras de las muta- ciones BRCAI y BRCA2) 0 de colon tambi las probabilidades de padecerlo. Vulva: Mujeres con una larga historia de prurito y que- ‘mazén en la zona. La presentacién més comin es una lesién vulvar palpable que puede necrosarse 0 ulcerarse, a veces ‘sangra o presenta un flujo acuoso, Puede manifestarse tam- bién por cambios en la coloracién de la piel que presenta un tono mas rojo o mas pillido de lo normal. Tener trastornos erénicos cutaneos, infeccién por VPH o fumar son sus fac- tores de riesgo ‘Vagina: La mayoria presenta sangrado vaginal anormal: posmenopdusico, poscoital o intermenstrual. Algunas sufren ‘un flujo vaginal acuoso o dolor con las relaciones sexuales. ‘Suelen no tener sintomas y la lesién se descubre durante un examen ginecolégico de rutina, Las fistulas vesicovaginales © rectovaginales son manifestaciones de enfermedad avan- zada. Los factores de riesgo incluyen la edad, la infeccién por VPH, padecer céncer de cuello de iitero o de vulva. La prevencién de todos ellos depende fundamentalmente de seguir las revisiones ginecolégicas, la vacunacién sistemati- ca del VPH, evitar el tabaquismo, la obesidad, hacer uso del preservativo y consultar al menor sintoma “La vacunacién levada a cabo en Espafia va a demostrar en un futuro inmediato importantes beneficios” La buena noticia es que “las expectativas en el campo de Ja ginecologia son francamente optimistas. A pesar de {que nuestra forma de vida condiciona que ciertos tipos de ccdncer puedan aparecer en edades més jévenes, la investi- ¢gacién constante en el campo de la oncologfa esté ayudando a lograr la aplicacién de nuevos tratamientos, como las te- rapias génicas, consiguiendo as{ que incluso en tumores extendidos a otros Grganos se logre un buen control de la enfermedad”, puntualiza. @ ablar de cincer gine- col6gico es hacer refe- rencia, concretamente, a enfermedades distin- tas que se asocian al rea genital femenina: cérvix, ovarios, endo- metrio, vagina y vulva, Como aclara Ana Santaballa Bertrén, vocal de la Sociedad Espafiola de Oncologia Médica y jefe de la Seccién de Cancer de Mama y Tumores Ginecolégicos (Servicio de Oncolo- ‘gia Médica) del Hospital Universitari i Politéenic La Fe de ‘Valencia, “cada tumor en una de estas zonas es totalmente distinto a los otros porque sus factores de riesgo, la edad en la que se producen, su pronéstico y su tratamiento varian mucho entre si”. Se sabe que, en los tiltimos affos, los casos han aumentado tanto por el envejecimiento de la poblacién como por los, chequeos rutinarios (citologias, colposcopias...) que permi- ten su deteccién temprana, “Tanto su incidencia (niimero de casos nuevos en un periodo determinado de tiempo) como su prevalencia (todas los ca- sos de la enfermedad, independientemente del momento de ‘su diagnéstico) son totalmente diferentes para cada érgano, ppero ambas han ido en aumento. Principalmente, el céncer de endometrio y el de ovario, que ya representa un 3 % de Jos nuevos carcinomas detectados en mujeres”. Otro de los tumores ginecolégicos que también esté elevan- do su presencia es, segiin la doctora Ester Martinez Lamela, de la Consulta de Ginecologia Oncologica y Cirugia Endos- cépica del Hospital Nuestra Sefiora del Rosario de Madrid, “el carcinoma de cuello de titero, que supone ya el 4,5 % de los tumores femeninos. Actualmente, también nos encontra- ‘mos con un aumento de su incidencia en fases iniciales por los avances en su diagnéstico precoz, lo que repercute en un descenso en la edad media de aparicién y en su mortalidad. La prevalencia méxima se encuentra entre los 40 y los $5 afios, y solo el 10 % de las pacientes diagnosticadas son menores de 35”. El cfncer de endometrio también es més frecuente a partir de la mediana edad. “Aunque su pico méximo de incidencia 8 a los 70 afios”, declara el doctor Jestis Molero Vilches, responsable de la Consulta de Ginecologia Oncolégica y Ci- rugia Endoscépica del Hospital Nuestra Sefiora del Rosario. EL CANCER MAS PROBLEMATICO Pero el mas temido sigue siendo el de ovario. ;Por qué? “A ppesar de que es menos frecuente que el de endometrio o el de cérvix uterino, su alta tasa de mortalidad lo ha convertido cn Ia primera causa de muerte por eéncer ginecologico. La baja supervivencia viene determinada casi exclusivamente por su diagnéstico tardio, porque en sus inicios la mayorfa 1no causa sintomas 0 en momentos més avanzados estos son muy inespecificos. Su incidencia aumenta con la edad; es, mas comin entre los 65 y los 80 afios”. Este tipo de céncer guarda, ademés, algunas connotaciones especiales. “Sabe- ‘mos que las mujeres con céncer de mama con mutaciones positivas para los genes BRCA1 y BRCA2 tienen més ries- {g0 de desarrollarlo, En estos casos, y sila paciente lo desea, se pueden Ilevar a cabo medidas quirirgicas profilécticas”, explica la doctora Santaballa Bertrén. Apoya estas palabras la doctora Martinez. Lamela: “En las pacientes con estas mutaciones (BRCAI y BRCA2), el ries- go de céncer de ovario es del 40 % y 18 %, respectivamente, En estos casos, la enfermedad debuta antes y con una alta agresividad biologica. La extirpacién de ovarios y trompas, (salpingooforectomia bilateral) es la tinica técnica que ha demostrado reducir el riesgo de céncer de ovario, trompa 0 peritoneal en un 80-90 % de los casos. Por ello, se debe re- comendar su realizacién cuando la paciente desea terminar ccon su posibilidad de ser madre. La edad recomendada para Hlevarla a cabo es entre los 35 y los 40 afios en el grupo de BRCAI, y entre los 40-45 afios con BRCA2, Estas pacien- tes deben ser informadas de los posibles efectos secundarios de la cirugia, como osteoporosis, sofocos, sequedad vaginal, disfuncién sexual o incremento del riesgo cardiovascular”. Adems, se debe tener en cuenta que las tltimas investiga- ciones revelan que el céncer de ovario suele ser detectado cuando se ha extendido por la cavidad abdominal y pélvica. La ciencia esta demostrando que la mejor estrategia de cu- racién en este tipo de pacientes es la calidad de la cirugia inicial, En estos casos, este tipo de procedimiento requiere, por tanto, no solo extirpar los érganos genitales sino tam- bien hacer resecciones hepéticas e intestinales en el mismo acto quinirgico, porque aumenta la supervivencia de la pa- ciente y mejora su calidad de vida. Implica dos factores: extirpar la totalidad de la enfermedad, pero también que este proceso se lleve a cabo en centros especificos, dotados de unidades multidisciplinares. Dos retos que pueden estar provocando que solo una minoria de las pacientes afecta- das de céncer de ovario avanzado (entre el 5 y el 10 %) se trate de la manera més adecuada. De esta forma, se puede extender la posibilidad de supervivencia en casi un 30 %. Una magnitud de beneficio muy superior a la de cualquier otro tratamiento actualmente disponible, incluyendo los sis- ‘témicos (quimioterapia o firmacos moleculares) de iltima generacion.> 51 52 (osstmr Asimismo, los estudios cientificos han demostrado de for- ma consistente que cuando la cirugfa radical por céncer de ‘ovario es realizada por ginecélogos oncélogos adecuads- mente entrenados y en centros especializados, las pacientes viven més y mejor. Esto se conoce como ‘centralizacién’ del tratamiento del céncer de ovario. “Estoy totalmente de acuerdo con esta linea de actuacién. Todo tipo de céncer debe ser tratado en el seno de unidades multidisciplinares dotadas de comité cientifico en las que se aporten las opiniones de oncdtogos, radiotera- ppeutas y cirajanos. Mas allé de todo ello, los cirajanos que operen a este tipo de pacientes deben ser, a su vez, expertos en cdncer ya que no es lo mismo el abordaje de afectados de enfermedades benignas que los pacientes oncoldgicos. ‘Ademis, las pacientes deben saber qué tipo de terapia puede hacer cambiar su pronéstico, ya que tanto los tratamientos ‘médicos intraoperatorios como las resecciones multivisce- rales pueden conseguir que la enfermedad no se propague 0 lo haga més despacio”, afiade. Esta especialista considera, no obstante, que todavia estas unidades multidisciplinares son escasas en Espafia, pero su ‘nimero esta aumentando. Explica que en su centro, por ci- tar un ejemplo, “cada caso se comenta con los especialistas, que tratan a 1a paciente, de forma que el tratamiento siem- pre es multidisciplinar e individualizado y cuenta al mismo tiempo con Ia tecnologia mas puntera, como es la cirugia robética para el carcinoma de ovario o de iitero y las plata- formas genémicas para el céncer de mama”. COMO PREVENIRLOS E IDENTIFICARLOS Los especialistas consultados por LVR acercan a las lectoras esta guia resumida y orientativa sobre los sintomas y los factores de riesgo. Cérvix: sucle ser asintomético, aunque el primer sin- toma con frecuencia es el sangrado vaginal irregular (poscoital 0 espontineo entre las menstruaciones). Los de mayor tamailo tienen més probabilidad de sangrar esponté- neamente y pueden causar una secrecién maloliente o dolor en la pelvis. El tumor que se ha extendido puede provocar una obstruccién de los uréteres, dolor de espalda y edema en las piemas. La infeccién genital por VPH es el factor de riesgo més importante Endometrio: La mayoria presenta sangrado uterino anormal (tras la menopausia o entre menstruaciones). Hay veces que solo da la cara en forma de una secrecién vaginal abundante y anormal. Sus factores de riesgo: no haber teni- do hijos, el patrén de ciclo menstrual, la menarquia precoz, Ia menopausia tardia y ciclos anovulatorios que aumentan. Ademés, padecer obesidad y diabetes. Ovario: Asintomitico en sus inicios, puede detectarse durante la exploracién ginecolégica porque uno de los ova- rios haya aumentado de tamaflo. La mayoria de las mujeres con un cancer avanzado que consultan presentan: meteoris- ‘mo, saciedad temprana, dolores célicos 0 dotor de espalda. Luego, en general, pueden aparecer dolor pelviano, anemia, pérdida de peso ¢ hinchazén abdominal. Algunos cénceres, especiales pueden producir hormonas y dar lugar a altera- ciones funcionales como hipertiroidismo, feminizacién 0 Virilizacién, Tienen més riesgo las mujeres peri y posme- nopéusicas, sin hijos 0 con embarazos tardfos, o cuando Ia primera menstruacién fue muy pronto pero la menopausia Iegé tarde. Los antecedentes personales o familiares de cancer de endometrio, de mama (ser portadoras de las muta- ciones BRCAI y BRCA2) 0 de colon también incrementan las probabilidades de padecerlo. Vulva: Mujeres con una larga historia de prurito y que- ‘mazon en la zona, La presentacién mas comin es una lesién vulvar palpable que puede necrosarse o ulcerarse, a veces sangra o presenta un flujo acuoso. Puede manifestarse tam- bién por cambios en la coloracién de la piel que presenta un tono més rojo 0 ms palido de lo normal. Tener trastornos crénicos cuténeos, infeccién por VPH o fumar son sus fac- tores de riesgo. Vagina: La mayoria presenta sangrado vaginal anormal: posmenopiusico, poscoital ointermenstrual. Algunas suffen un flujo vaginal acuoso o dolor con las relaciones sexuales. Suelen no tener sintomas y la lesién se descubre durante un examen ginecol6gico de rutina. Las fistulas vesicovaginales © rectovaginales son manifestaciones de enfermedad avan- zada. Los factores de riesgo incluyen la edad, la infeccién por VPH, padecer céncer de cuello de itero 0 de vulva. La prevencién de todos ellos depende fundamentalmente de seguir las revisiones ginecol6gicas, la vacunacién sistemit ca del VPH, evitar el tabaquismo, la obesidad, hacer uso det preservativo y consultar al menor sintoma. “La vacunacién llevada a cabo en Espafia va a demostrar en un futuro inmediato importantes beneficios” La buena noticia es que “las expectativas en el campo de Ia ginecologia son francamente optimistas. A pesar de que nuestra forma de vida condiciona que ciertos tipos de céncer puedan aparecer en edades més jévenes, la investi- gacién constante en el campo de la oncologfa esti ayudando a lograr la aplicacién de nuevos tratamientos, como las te- rapias génicas, consiguiendo asf que incluso en tumores extendidos a otros drganos se logre un buen control de la enfermedad”, puntualiza, @

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