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TRABAJO DE INVESTIGACIÓN

TEMAS:

PROBLEMAS ECOLÓGICOS

INTEGRANTES :

KATHERINE RUIZ MEJÍA

PROFESOR:

RAFAEL MOLINA

CURSO:

2do “A”

COLEGIO:

LA SALLE
PROBLEMAS ECOLÓGICOS ACTUALES
Los problemas de la atmósfera, los desastres ecológicos, la deforestación, la
extinción de especies, la contaminación de las ciudades son algunos de los
grandes problemas que sufre la Tierra. El deterioro creciente del medio ambiente
es motivo de preocupación no sólo para los científicos que se ocupan del tema
sino para todos los hombres. A pesar de los importantes cambios tecnológicos
alcanzados en las últimas décadas, el hombre aún no se ha independizado de la
naturaleza.

Por ello es necesario un cambio de mentalidad, con el fin de contrarrestar el actual


proceso de contaminación y destrucción de los recursos existentes. Para que los
seres humanos puedan tomar conciencia del problema, deben conocer y estar
informados sobre las acciones contaminantes que provienen de su actividad
habitual, y, por otra parte, cada persona desde su lugar en la sociedad debe
contribuir, al menos con pequeñas acciones en la vida cotidiana, a disminuir el
deterioro. Sólo así se podrá lograr el respeto y la preservación de la diversidad
biológica y llegar a un desarrollo sustentable y equitativo.

UN APROVECHAMIENTO INTELIGENTE

El petróleo, el carbón y el gas, fuentes de energía utilizadas hasta ahora, proceden


de la tierra, no son recursos renovables y provocan un alto grado de
contaminación. A nivel industrial abandonar el uso de estos combustibles puede
resultar difícil y costoso, -en algunos casos-, aunque tarde o temprano su escasez
impondrá la búsqueda obligada de fuentes energéticas renovables y menos
contaminantes. Mientras tanto el compromiso puede empezar en cada individuo
con el uso de bicicletas, que no contaminan, como medio de transporte, o de autos
que utilicen nafta sin plomo, o autos eléctricos -aún en experimentación-. En el
transporte público, los trenes y subterráneos constituyen un buen sustituto de los
medios de transporte que utilizan combustibles, pues para su funcionamiento
necesitan energía eléctrica, que resulta menos contaminante.

En los países desarrollados el viento es aprovechado para producir energía


eléctrica. El costo de un molino de viento no es bajo pero la ventaja que ofrece
en zonas ventosas, validan la inversión. En la Patagonia, en el extremo sur de
Sudamérica, donde soplan ráfagas que superan los 100 km/h, el aprovechamiento
de la energía eólica no está desarrollado, aun cuando constituiría una alternativa
excelente.

A nivel doméstico son muchas las contribuciones que se pueden hacer, desde
pequeñas acciones cotidianas, como el ahorro de energía y agua, el uso de
detergentes biodegradables y de aerosoles que no dañan la capa de ozono, etc.
hasta la educación de los hijos generando en ellos el hábito de hacer uso del
planeta de manera racional, para que futuras generaciones puedan disfrutar de él.
A RECICLAR

Las dificultades para la eliminación de los desechos domiciliarios e industriales


pueden ser superadas con la generalización del concepto de reciclado. Reciclar
significa volver a usar como materia prima elementos utilizados y descartados
anteriormente, para producir otros nuevos. Esa tarea permite una sensible
disminución de los residuos, a la vez que ahorra enormes cantidades de agua y
energía. En países desarrollados, el proceso se facilita con la recolección
selectiva de la basura. El papel, el vidrio y otros materiales son fácilmente
reciclables. En cambio, sería conveniente limitar el uso de envases plásticos que
no sean los nuevos polímeros autodegradables y de envases de hojalata
-actualmente, en realidad, de aluminio- ya que la producción de la lámina de este
material es cara y contaminante, y genera elevado consumo de agua.

VOLVER A LO NATURAL

La vida en las grandes ciudades, y el daño que ocasionan las acciones humanas
en el planeta hacen suponer que el hombre ha olvidado el estrecho contacto que
ha tenido con la naturaleza en sus orígenes. Por eso es imposible desconocer la
importancia de volver a este contacto cuando se habla de revertir el deterioro de la
Tierra.

Darle lugar a lo natural en la vida cotidiana no implica llevar remeras o buzos con
imágenes de animales en extinción. En realidad va mucho más allá de eso.
El hombre de fines del siglo XX castiga su propio cuerpo obligándolo a una dieta
rica en aditivos artificiales, conservantes y colorantes. El ritmo de vida actual, en
especial en las grandes ciudades, tampoco ayuda a una buena alimentación: no
hay tiempo suficiente para una buena comida y en ocasiones éstas se saltean.

Por otra parte, y afortunadamente, en los últimos tiempos ha crecido la conciencia


de que es necesario cuidar los alimentos que se ingieren. Han surgido
numerosos comercios naturistas donde no sólo se pueden obtener productos más
naturales, elaborados sin emplear conservantes o aditivos artificiales, sino
también, recibir asesoramiento.

Las huertas orgánicas, muchas de las cuales han logrado comercializar sus
productos de manera masiva, garantizan la producción de hortalizas de manera
natural sin utilizar fertilizantes de origen químico ni pesticidas, productos químicos
que controlan insectos y enfermedades provocadas por hongos o bacterias, pero
que poseen un nivel de toxicidad más o menos alto. Esto contribuirá a asegurar
una alimentación más sana.