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La Convención sobre los Derechos del Niño presente en nuestro

Código de los Niños y Adolescentes

∗1
Olga Maria Castro Pérez Treviño

La Convención sobre los Derechos del Niño, instrumento internacional


de derechos humanos, fue adoptado y abierta a la firma y ratificación por la
Asamblea General de Naciones Unidas en su resolución 44/25, de 20 de
2
noviembre de 1989 , esta significativa fecha merece ser recordada con
especial ahínco nos trae presente que cada niño, niña y adolescente es un
sujeto de derechos humanos los que deben ser respetados en todos los
ámbitos de su existencia.

Líderes mundiales preocupados por la situación de los niños, niñas y


adolescentes en el mundo trabajaron arduamente en la elaboración de un
instrumento internacional de derechos humanos destinado al
reconocimiento de derechos concretos que concedan a los niños, niñas y
adolescentes una protección especial en razón de desarrollo progresivo, sin
por eso dejar de tener presente que los niños, niñas y adolescentes en
tanto sujetos de derecho tienen los mismos derechos en general que los
adultos, trabajo que fue precedido por largos debates durante los diez años
precedentes.

Es así que, la Convención sobre los Derechos del Niño fue elaborada
tomando en cuenta conceptos universales como la libertad, la justicia y la
paz; además del reconocimiento a la dignidad, a la no discriminación y a la
igualdad de derechos de todas las personas, siento el tratado internacional
de Derechos Humanos más ampliamente ratificado de la historia, casi todos
los países del mundo lo han hecho, a excepción de Somalia y Estados Unido.

Abogada por la Pontificia Universidad Católica del Perú, candidata a Magíster por la Universidad
Femenina del Sagrado Corazón, docente en la especialidad de derecho de familia.

1
Erika Yasmín Caballero Aranda Bachiller en Derecho, por la Universidad del Sagrado Corazón.
Colaboradora
2
Entro en vigor: 2 de septiembre de 1990, de conformidad con el Artículo 49
Algunos de los países ratificantes han formulado reservas a determinados
artículos como es el caso de los artículos 37 y 40 (que tratan
específicamente sobre la justicia de menores) entre otros.

Cabe señalar que más de 70 países han incorporado Códigos sobre la


Infancia en su legislación nacional a partir de lo que establece este tratado
tal es el caso de Bolivia, Chile, Argentina y muchos otros países de
Sudamérica, incluyendo al Perú.

El citado Instrumento Internacional está conformado por un


preámbulo, III partes, y 54 artículos que establecen cuatro principios
fundamentales: el derecho a la vida supervivencia y desarrollo (Artículo 6 de
la Convención); el interés superior del niño (Artículo 3 de la Convención); la
no discriminación (Artículo 2 de la Convención) y el respeto a las opiniones
de los niños (Artículo 12 de la Convención los cuales son desarrollados a lo
largo de la misma.

En nuestro país la Convención sobre los Derechos del Niño entro en


vigor el 02 de noviembre de 1990 mediante Resolución Legislativa Nº 25278
quedando obligado el estado peruano a proteger y asegurar los derechos de
la infancia y tomar las medidas necesarias para salvaguardar el Interés
Superior del Niño.

Es así que, en 1992 el Plan Nacional de Acción por la Infancia y


Adolescencia (PNAI) se convirtió en el primer instrumento de política
nacional para dar vigencia a los derechos emanados de la Convención sobre
los Derechos del Niño. Desde entonces, nuestro país ha realizado tres
planes nacionales de acción por la infancia. El último de ellos, cuya vigencia
se extiende hasta fines del presente año y fue presentado por el ex
presidente de la República, Alejandro Toledo Manrique, en la Sesión Especial
sobre la Infancia de las Naciones Unidas en mayo del año 2002.
Posteriormente, el 07 de julio del año 2000 se aprobó nuestro Código de los
Niños y Adolescentes por Ley Nº 27337 el cual recogen los fundamentos y
directivas de la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989.

En el año 2002, el ex presidente de la República Alejandro Toledo,


líderes de los partidos políticos, líderes de las iglesias, organizaciones de
sociedad civil y el empresariado nacional firman el Acuerdo Nacional (AN) al
año 2021 que tiene como propósito contribuir a la consolidación de la
democracia, la afirmación de la identidad y la construcción de una visión del
país a futuro. De las 29 políticas de Estado, ocho tienen relación directa con
la infancia, compatible al PNAI.

En abril del año 2004 se firmó una Declaración a corto plazo del
Acuerdo Nacional (AN) en la que se da prioridad a la ampliación de la
cobertura de atención al parto y al recién nacido acorde con el literal d) del
Artículo 24 de la Convención sobre los Derechos del Niño; a la protección e
inmunización a niños y niñas concordado con el numeral 2) del Artículo 19
de la Convención; la mejora en la permanencia de los alumnos en la escuela
primaria acorde con el literal e) del Artículo 28 de la Convención; el
incremento de las horas de enseñanza impartidas por los docentes en
concordancia con el literal a) del numeral1 del artículo 29.

Nuestro vigente Código de los Niños y Adolescente es el cuerpo


normativo que contiene los fundamentos y directivas emanados de la
Convención sobre los Derechos del Niño desde su título preliminar, sus cinco
libros, disposiciones complementarias, disposiciones transitorias y finales.
Así, en el preámbulo de la Convención se señala que “(…) la infancia tiene
derecho a los cuidados y asistencia especiales.” dichos lineamiento se
encuentra en nuestro Código de los Niños y Adolescentes en su artículo II
del Título Preliminar que a la letra dice: “El niño y el adolescentes son
sujetos de derechos y libertades y de protección específica (…)”
A continuación señaláremos algunos artículos de la Convención sobre
los Derechos del Niño que destacan los derechos de la infancia y
adolescencia y que se sancionan en nuestro Código de los Niños y
Adolescentes.

El Derecho a la vida, el Artículo 6 de la Convención sobre los


Derechos del Niño en su numeral 1, señala “Los Estados Partes reconocen
que todo niño tiene derecho intrínseco a la vida” y en su numeral 2 indica
que “Los Estados Partes garantizarán en la máxima medida posible la
supervivencia y desarrollo del Niño”, fundamentos que fueron recogidos por
el legislador peruano e insertados en el Artículo I del Título Preliminar del
Código de los Niños y Adolescente que señala “El niño y el adolescente
tienen derecho a la vida desde el momento de la concepción(…)garantiza la
vida del concebido, protegiendo de experimentos o manipulaciones
genéticas contrarios a su integridad y su desarrollo físico mental”, también
insertado en el artículo II del Título Preliminar donde se señala ”(…)los niños
y adolescentes gozan de los derechos específicos relacionados con el
proceso de desarrollo”.

El Derecho a la identidad se encuentra ubicado en los Artículos 7 y 8


de la Convención sobre los Derechos del Niño. Respecto al artículo 7, “El
niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá
derechos desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la
medida de lo posible a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos”,
derecho que se encuentra ubicado en el artículo 7 del Código de los Niños y
Adolescentes que señala que “Los niños son inscritos en el Registro del
Estado Civil correspondiente a su padre, madre o responsable de su
cuidado, inmediatamente después de su nacimiento(…)”. Este derecho a la
identidad se encuentra reforzado también en el artículo 145 del Código de
los Niños y Adolescentes.

El derecho a tener una familia y no ser separado de ella está


consagrado en el preámbulo de la Convención “(…) la familia como grupo
fundamental de la sociedad y medio natural para el crecimiento y bienestar
de todos sus miembros en particular de los niños, debe recibir protección y
asistencia necesarias (…)” y a lo largo de los Artículos 5, 8, 9, 10 y 18 de la
Convención sobre los Derechos del Niño. El mencionado artículo 5 de la
Convención indica que “Los Estados partes respetarán las
responsabilidades, los derechos y los deberes de los padres o, en su caso,
de los miembros de la familia ampliada de la comunidad, según establezca
la costumbre local, de los tutores u otras personas encargadas legalmente
del niño(…) ”, en consecuencia , el legislador peruano redactó el Artículo 74
del Código de los Niños y Adolescentes señalando los deberes y derechos de
los padres a lo largo de sus 9 literales y destacando en el Artículo 8 del
Código de los Niños y Adolescentes, que “el niño y el adolescente tienen
derecho a vivir, crecer y desarrollarse en el seno de su familia”.

Cabe indicar que recientemente el Tribunal Constitucional mediante


sentencia del 7 de octubre de 2009 (EXP. N.° 01817-2009-PHC/TC LIMA) ha
establecido en el considerando Nº 14 y 15 lo siguiente:

“14. /…/
A consideración de este Tribunal, el derecho del niño a tener una
familia y no ser separado de ella es un derecho fundamental implícito que
encuentra sustento en el principio-derecho de dignidad de la persona
humana y en los derechos a la vida, a la Identidad, a la integridad personal,
al libre desarrollo de la personalidad y al bienestar reconocidos en los
artículos 1º y 2º, inciso 1) de la Constitución.

15. En buena cuenta, el niño tiene derecho a tener una familia y a


vivir con ella, a fin de satisfacer sus necesidades materiales, afectivas y
psicológicas, debido a que ésta es el instituto básico, natural y fundamental
de la sociedad, para el desenvolvimiento y bienestar de todos sus
miembros, especialmente los niños. De ahí que el disfrute mutuo de la
convivencia entre padres e hijos constituye un elemento fundamental en la
vida de familia y una manifestación del derecho del niño a tener una familia
y no ser separado de ella, que aun cuando los padres estén separados de
sus hijos impone que la convivencia familiar deba estar garantizada, salvo
que no exista un ambiente familiar de estabilidad y bienestar.
En este orden de ideas, resulta válido concluir que la familia debe ser
la primera en proporcionar la mejor protección a los niños contra el abuso,
el descuido y la explotación, así como en adoptar y ejecutar directamente
medidas dirigidas a favorecer, de la manera más amplia, el desarrollo y
bienestar del niño. Por ello, cualquier decisión familiar que involucre alguna
limitación al ejercicio de cualquier derecho, debe tomar en cuenta el interés
superior del niño. Y es que la autoridad que se le reconoce a la familia no
implica que ésta pueda ejercer un control arbitrario sobre el niño, que
pudiera generar un daño para su bienestar, desarrollo, estabilidad,
integridad y salud.”3

Por otro lado, el artículo 26 en su numeral 1 de la Convención sobre


los Derechos del Niño nos hace referencia al derecho a la salud de la
infancia y adolescencia exhortando a que “Los Estados Partes reconocerán
a todos los niños el derecho a beneficiarse de la seguridad social (...)”.
Dicho artículo concuerda con el Artículo 21 del Código de los Niños y
Adolescentes el cual precisa que el niño y el adolescente tienen derecho a la
atención integral de salud.

A su turno el derecho a la igualdad se encuentra designado en el


Artículo 2 en el numeral 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño
señalado que “Los Estados Partes respetarán los derechos enumerados en
la presente Convención y, asegurarán su aplicación a cada niño sujeto a su
jurisdicción, sin distinción alguna, independiente de la raza, el color, el sexo,
el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional,
étnico o social, la posición económica, los impedimentos físicos, el
nacimiento o cualquier otra condición del niño, de sus padres o de sus
representantes legales(...)”, así mismo este artículo de la Convención ha
sido recogido como fundamento básico para la elaboración del Código de los
Niños y Adolescentes, tal es así que, se encuentra en el artículo V del Título
Preliminar del Código acotado.

3
Interés superior del niño y el derecho de los niños a tener una familia. Tomado el 23 de abril de
2010 de
http://www.tc.gob.pe/tcaldia_sentencias/magistrado_mesia/Interes_superior_nino_cmesia.pdf
En el artículo 12 numeral 1 de la Convención se exhorta a “Los
Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un
juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los
asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las
opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño (...)” el cual
refiere claramente al derecho a la participación, libertad de expresión e
información de la infancia, artículo que fue copiado textualmente por el
legislador peruano y ubicado en el artículo 9 del Código de los Niños y
Adolescentes.

Los artículos esbozados en los párrafos precedentes a modo de


botones de muestra, nos permiten visualizar que los derechos que se
definen en la Convención son concebidos teniendo como eje fundamental la
dignidad humana y el desarrollo armonioso de todos los niños y niñas y
4
adolescentes ofreciendo “/…/una visión del niño como un individuo y como
miembro de una familia y una comunidad, con derechos y
responsabilidades apropiados para su edad y su etapa de desarrollo. Al
reconocer los derechos de la infancia de esta manera, la Convención se
centra firmemente en todos los aspectos del niño y la niña”5 y
adolescentes.

4
Convención sobre los Derechos del Niño, UNICEF. Tomado el 2 de abril de 2010 de
http://www.unicef.org/spanish/crc/

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