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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CIUDAD

Ricardo Duarte Jáquez
JUÁREZ
CUENTOS ÚNICOS
Rector

David Ramírez Perea
Y SECUNDARIOS
Secretario General /
Manuel Loera de la Rosa
Secretario Académico
\
Ramón Chavira
Director General de Difusión Cultura!
y Divulgación Científica

Colección Voces al sol
Serie Cuento, Volumen 2
(Coordinador: José Ávila Cuc)

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
DE CIUDAD JUÁREZ
Cuentos únicos y secundarios
Primera edición, 2017

ParaMayra.
© César I. Graciano
©Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, Todo esto es culpa tuya.
Avenida Plutarco Elías Calles 1210,
Fovissste Chamiza!, C.P. 32310 Para Josefina.
Ciudad Juárez. Chihuahua, México Mi única manera
Te! : +52 (656) 688 2100 al 09 de volverla eterna.

Graciano, César l.
Cuentos únicos y secundarios / César l. Graciano - Ciudad Juárez,
Chihuaha: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 2017. Primera edición.
112 páginas; 23 centímetros

ISBN Volumen: 978-607-520-236-5
ISBN Obra Completa: 978-607-520-119-1

Contenido: Funeral, Algo precido al amor, Bareback. Humo (un manual de
operaciones), La espera, Intenciones y pensamientos de los que despiertan con
resaca, Ver nevar, Pena capital, N. Y., Notas del escritor.
1. Literatura mexicana

La edición, diseno y producción editorial de este documento estuvo a cargo de
la Dirección General de Difusión Cultural y Divulgación Científica, a través
de la Subdirección de Publicaciones

Coordinación editorial: Mayola Renova González
Corrección: Jazmín Cano
Oiagramación de interiores y portada: Karla Maria Rascón Gonzáfez
Diseno de colección: Karla María Rascón González

Impreso En México I Printed in Mexico
http://www2.uacj.mx/pu blicac iones/
ÍNDICE
Para empezar 11

CUENTOS ÚNICOS
Funeral
Por Braudei Castro 15

Algo Parecido al amor
Por Mónica Jáuregui 31

Bareback
Por Osva/do del Campo 41

Humo (un manual de operaciones)
Por Ilán R.uvalcaba 51

La espera
Por Camilo Eusebio Carranza 57
Intenciones y pensamientos
de los que despiertan con resaca
Por Ezra Eldar 65

Ver nevar
Por Carola Lavín 71

Pena capital
Por Luis Carlos Mendoza Ortiz 79

"Serotros y ser los mismos"
Manuel Ulacia, Encuentros
CUENTOS SECUNDARIOS
"¿Enqué mundo vivimos
si uno no puede matar ni a sus monstruos?"
N.Y.
Luis Eduardo García, Acercade un trozo de pielmuerta
Por Michael Cera 85
"Alguiense divierte imaginando.
Notas del escritor Alguien pasa las horas de espera imaginando."
José EmilioPacheco, Morirás lejos
Por César I. Graciano 103
"Esocontestaría sí me preguntaran qué quiero ser.
Y enseguida me pondría a llorar por no querer ser
eso que quiero ser y que soy"
Reinaldo Arenas, Elpalaciode las blanquísimasmofetas

"Wisdom's a gift but voud trade it for youth.
Age is an honor - it's still not the truth"
Ezra Koening, Step

"Aveces no es signode relaciones,
ni siquieralejanas y quebradizas,
sinomera obra del capricho, relámpagodionisíaco,
misteriosacomunicacióninmediatacon la realidad"
Julio Torri, Delepígrafe
PARA EMPEZAR

ntologar es tarea de Sísifo: no se ha terminado

A de reunir los textos cuando ya salieron diez más,
luego se descartan cinco y llegan siete, al final
son solo corazonadas las que llevan a terminar el trabajo.
Cúmulo de subjetividad del antologador en turno. Si se
quiere conocer el gusto literario de un autor, se debe ver
su trabajo como constructor de esos cadáveres exquisitos
que llevan por nombre antologías.
Frente a usted tiene una antología peculiar (si se me
permite el adjetivo). Cuentos de autores diferentes, con
temas diferentes, narrativas diferentes. Son textos que,
muy bien pudo pasar así, el azar colocó juntos por capri-
cho. Claro. el capricho no fue del destino, sino de la mano
que juntó los textos.
Esta antología recoge cuentos diferentes con factores
varios, pero con un hilo conductor casi invisible, por ello
me atrevo a explicarlo antes de darle la voz a los autores.
Los cuentos presentados, de alguna u otra manera,
son los últimos cuentos de sus autores. La antología está

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CÉSAR l. GRACIANO

dividida en dos partes: Cuentos únicos y Cuentos secun-
darios. Cuentos únicos es la producción cuentística de
sus autores, que por diversas razones (la mayoría por fa-
CUENTOS ÚNICOS
llecimiento) sería imposible que volvieran a escribir. Los
Cuentos secundarios son, como el nombre lo indica, los
segundos cuentos de su respectivo autor, pero con una
condición: se declaró que ya no escribirán más.
Sumado a la fatalidad de la escritura final, la totalidad
de estos cuentos fueron escritos en Ciudad Juárez. en
diferentes fechas y circunstancias. No todos los autores
son de la frontera, pero todos, por azar o convicción, es-
cribieron ahí.
El lector audaz tratará de encontrar conexiones más
obvias, algo que revele que el gasto de papel para impri-
mir esta antología no es mero capricho. Podrá encontrar
una fuerte melancolía en todos los cuentos, un aliento de
muerte, el tormento de cada protagonista. Incluso habrá
quien apueste a la metaliteratura o a una simple ficción
dentro de otras varias. Todas las futuras conjeturas pue-
den ser ciertas, pero ninguna fue buscada. De nuevo, es
el azar el que escribe.
No piense en la verosimilitud de los relatos, en la vida
de los escritores. Sololea y disfrute, si le es posible.

César I. Graciano
Enero, 2016

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FUNERAL

Por Braudel Castro

B
raudel Castro nació en@udad Juárez el 7 de abril de
1990. Pasó su infancia (desde los tres años) como in-
documentado en El Paso, Texas, junto a su madre y
su abuela. En 2003 fue deportado junto con su familia.
Instalado ya en Ciudad Juárez, prosiguió su educación en
la ciudad. Estudió en la Secundaria Federal número 1 y cursó
la preparatoria en el Colegio de Bachilleres plantel 5. En am-
bas se destacó como un excelente estudiante.
En 2007 ganó el Premio Nacional de Ensayo Joven José
Vasconcelos con un texto titulado "El migrante: la cultura
transfronteriza en Juárez"
El 15 de abril de 2008 fue reportado como desaparecido
por su madre. Su cuerpo fue encontrado el 22 de abril del
mismo año. La causa de muerte fue un disparo en la cabeza.
"Funeral" fue el único cuento que escribió. Existe también
el manuscrito de una obra de teatro titulada "Trescientos pá-
jaros, señor, no son el amor ni dejan de serlo"; según las
notas, solo está escrita la mitad.

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FUNERAL

1

ra adorable. Sí, quizá adorable sea la palabra co-

E rrecta.
Murió la hermana de mi padre, la tía Julia. Ella,
que ahora es materia inerte que se han de comer los gu-
sanos, era uno de los personajes más pintorescos de una
familia gris.
Tenía el cabello hasta el hombro y despeinado, lo que
le hacía tener una cara redonda. Siempre usaba vestidos
holgados (porque era gorda) muy coloridos con estampa-
dos de flores o frutas o cosas por ese estilo. Siel vestido era
verde parecía una selva gigante; si era azul, el mar. La úni-
ca de mis tías que solía ver con gusto. No es que odie a los
demás, creo que me son indiferentes. Pero, ah, la tía Julia.
Recuerdo que de niño me encantaba ir a su casa. Tenía
muchos gatos, creo que eran siete: Pelusa, Pinpón, Chi-
rrión, Marcador, Pluma, Botella y Gato. No sé para qué les
ponía nombre, los gatos jamás respondían, eran desobe-

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CUENTOS ÚNICOS

dientes. Yo adoraba jugar con ellos aunque se negaran. ros se enfrentaron a muerte; mi padre dejó el teléfono, la
Siempre quise un perro, pero en mi casa era imposible te- rata pasó por toda la cocina; las manos puestas aún en el
ner mascotas por órdenes de mi madre, lo que era ridícu- teléfono le temblaban; mi madre me miró con extrañeza,
lo teniendo un patio amplio. Recuerdo cómo tía Julia les esperaba que le resolviera las mismas dudas que yo tenía.
gritaba a la hora de comer: "¡Gato,ven para acá! ¡Pluma, "¿Qué pasó, Julíán?', preguntó. Uno de los vaqueros cayó
Marcador, ¿dónde están?' ¡Pelusa, baja a comer! ¡Botella, muerto a la mitad de un pueblo fantasma, afuera pasó un
déjate los tanates! ¡Chirrión, Pínpón, vengan!" Mi madre camión de bomberos. Rompió en llanto. El perro del ve-
siempre vio con malos ojos los gritos de mi tía, pero para cino comenzó a ladrar. Mi madre se acercó y lo abrazó
ella todo está mal. Recuerdo el enojo de mi madre una vez ayudándolo a dejar el teléfono, lo tomó por las costillas
que salíamos de la casa de tía Julia, quejándose por todo: y comenzó a acariciarle el pelo. Alguien le lloraba al va-
el olor de los gatos, el sobrepeso y la soltería. Mi padre quero muerto; yo todo lo veía desde un espacio aparte, no
siempre la hacía entrar en razón, pero eso conllevaba una era partícipe de ningún hecho, era el espectador de las
discusión. Papá le decía que por más que se quejara jamás desgracias ajenas.
dejaríamos de visitar a su hermana mayor, porque él la
quería mucho. Mi madre se molestaba, pero, a la próxima "Murió Julia, cariño".
visita, nos acompañaba.
Nos enteramos de su muerte por el tío Andrés; creo 11
que él será imprudente hasta su muerte.
Mi madre había decidido que irían al cine; yo me que- Me gusta ir a los funerales, es una experiencia donde pue-
daría en casa. Antes de que salieran sonó el teléfono; mi des ver a la gente en su lado más puro, y, a la vez, en el
padre contestó desde la cocina; era el tío Andrés con no- más falso que tiene para mostrar. Es una buena forma de
ticias; mi padre pasó de tener una voz alegre a trémula, saber cuándo alguien finge el llanto o lo hace de la mane-
taciturna; comencé a ver cómo se le formaba un hilo en- ra honesta.
tre los labios por el balbuceo; los sonidos que emitía eran Tía Julia tuvo un funeral de dos días, porque el muer-
cortados, las palabras se le desquebrajaban en la boca, to y el arrimado a los tres días apestan. Mi tía era una
era el mismo sonido que el tintinear de las copas finas; persona de pocos amigos, la gente con la que socializaba
mi madre entró a la cocina con cara de angustia, una rata era escasa, lo único bueno fue que esos pocos apreciaron
asomó su cabeza desde un resquicio de la pared, en algún a mi tía lo suficiente para asistir a la última velada que
desierto del viejo oeste pasó una rodadora y dos vaque- tendrían con ella, porque no cualquiera se atreve a ir a

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CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

un funeral: son lugares tristes, lúgubres, extraños por sí siempre era de color caoba, con molduras de metal pla-
mismos. Por eso es lógico que la gente se niegue a ir a un teado. En cada esquina había un cirio prendido, cuya luz
lugar que, muy probablemente, la pondrá a llorar. Pero los no ayudaba en nada a Ja iluminación. sino que hacía que
parientes siempre valoran unas exequias concurridas, les el ambiente tomara un color más ocre, casi anaranjado, al
hace pensar que la vida del muerto no fue en vano. reflejarse en el ataúd. Eso a cualquiera que no conociera
Calculo que, entre los dos días que estuvo tendido el la mecánica de los funerales le habría parecido grotesco,
cuerpo, hubo alrededor de unas cien personas. Quizá ¿por qué vestir de miedo a la muerte? Todo puede cam-
puedan resultar pocas o muchas, la verdad ignoro la can- biar, pero Ja muerte es inevitable. Entonces nos esforza-
tidad de gente que debe acudir a un evento así. mos en reírnos de ella el 2 de noviembre, pero cuando ce-
El funeral fue como me lo imaginé desde que supe que lebramos la verdadera muerte lo hacemos lo más sinies-
habría. No es que me pasara pensando en el posible esce- tro y sombrío posible. Pareciera que gozamos llorándole a
nario, pero sí me pasó por la cabeza lo que podría ocurrir. una bolsa de huesos que comienza el proceso natural de
Por más sentimiento y morbo que sintiese por ir, quería putrefacción. Gozamos oliendo la piel infecta bañada en
evitarlo, no solo yo, sino que nadie de mi casa, ni mi padre luz amarilla.
ni mi madre. Sabía que papá volvería a llorar y no podría La gente se acercaba al ataúd para ver a mi tía y pare-
con eso, no soportaría verlo sollozar como si la mitad de cía gozar con verla: ella lucía como si estuviera dormida
su vida se estuviera hundiendo. Tenía que lamentarse, gracias al maquillaje. Era un disfrute para las señoras de
porque es muy sano hacerlo -pienso yo-, pero no quería cabellos cortos y vestidos floreados, parecidas todas a mi
estar ahí. porque quizá verlo en tal estado me haría llorar. tía, ver cómo sobrevivían de las otras. Una apuesta men-
Y no es que me diera pena que me vieran llorar, simple- tal: ¿quién de ese extraño y homogéneo grupo de amigas
mente no quería estar más triste de lo que ya estaba. Ver sería la más longeva?, ¿quién tendría la gracia -y desven-
a mi padre llorar solo podría acarrear melancolía; era una tura- de enterrarlas a todas, de poder verlas por encima
pésima manera de pasar el día. Era triste pensar en el fu - de un hoyo cavado en la tierra o guardar sus cenizas en
tura de los gatos de mi tía, que ya nomás eran tres. una urna?
La funeraria estaba adornada de manera sobria: flo- La mayoría de las amigas que veían la sonrisa forzada
res blancas, algunos alcatraces, nada que llamase mucho de mi tía en su féretro lloraban, no por perder de su vida
la atención. La luz, muy tenue, lo llenaba todo, haciendo a mi tía, sino por verse reflejadas en el pequeño cristal
que el lugar de paredes blancas y grises se cubriera de un que las separaba: ellas podían ser las siguientes en la lis-
aspecto vacío, aterrador. El féretro donde reposaría por ta de eventos funerarios. ¿Yahabrían hecho lo propuesto

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durante su vida? ¿Lamuerte les generaba miedo? ¿Pensa- "cuánto lo siento". Mi abuela, doña Estefanía -llamada
rían, en esos momentos, frente al cuerpo que perdía calor. así por todos-, guardó todas las formas posibles, llevaba
si ellas se irían al cielo o al infierno? ¿Mitía habría ganado puesto un vestido negro y largo, una chalina encima del
el cielo o comprado su boleto para pasar una temporada cuello y unos lentes oscuros. "Me siento devastada", fue lo
en el infierno? Supongo que cuando sopesaban todas es- único que acertó a contestar. Mi abuelo le pidió a mi padre
tas cuestiones podían, ahora sí, separarse de la caja co- que se hiciera cargo de su madre y él comenzó a avanzar,
lor caoba para llorar sentadas en un sillón de piel negra, sujeto a su bastón, por ese pequeño camino lleno de flores
abrazadas, quizá, por alguna amiga en común o por el y mal iluminado. A cada paso había alguien que quería
acompañante en turno. decirle cuánto lo sentía, lo terrible de la situación o lo pe-

-
Yoseguía pensando en los gatos.

III
noso que debe ser para un padre ver que su hija "lopasó".
Mi abuelo recibía los abrazos con gusto, a todos les daba
las gracias; permitía que lo acariciaran. Iba, poco a poco,
rumbo a la caja, donde quizá él también se reflejaría de
Mis tíos pensaron seriamente en no llevar a mis abuelos una manera más nítida, más viva: su fulgor tomaría vida
al funeral porque, supongo, estos estaban cerca de tener y colorido dentro del fondo blanco, junto a su hija.
el suyo. Hubo discusiones sobre qué se debía hacer y qué Después de diez minutos de abrazos y apretones de
no. Pero como los hijos jamás gobernarán a un padre, los mano, palabras de tristeza y de acciones que trataban
abuelos fueron a la funeraria, se despidieron de su hija de animar, por fin logró llegar a donde mi tía descansa-
con el mayor de sus pesares, dieron un agradecimiento ba. Mi abuela seguía llorando, pero ahora en brazos de mi
por acompañarlos en su dolor y se retiraron a dormir con madre, quien le pedía que dejara de llorar. Mi abuelo se
la conciencia llena de gracia al saberse buenos padres, no acercaba con mucha cautela, era como si el nuevo bebé de
solo en vida, sino también en la muerte. la familia estuviera dormido y él solo quisiera verlo pero
Cuando entraron los dos viejos, mi abuelo, don Ro- no despertarlo. Pero ella ya no despertaría, y eso ya todos
gelio. por delante, hubo un silencio casi total, pareciera lo sabíamos. Comenzó a tocar el cristal como si tocara su
que todos estaban de acuerdo para ese momento: guar- cara, Eª:recíp.tan tierno y grotesco a la vez. Una escena
dar silencio y hacerlo ver eterno. El silencio lo rompió para llorar, como muchos lo hicieron, o para salir del lugar,
un desconocido para mí, pero conocido de mi abuela. Ese como otros cuantos. Comenzó a hablarle: "Miniña, mi po-
hombre, bajito, de más de sesenta años y delgado, se le- bre niña. ¿Qué te pasó?, ¿qué te hicieron? Cuéntale a papá".
vantó de su asiento para ir a abrazar a mi abuela y decirle Pareciera que intencionalmente buscaba en los presentes

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la catarsis. Una purga impuesta por el patriarca de una es- pero mi tía sí lo era, por eso llevaron a una rezadora para
tirpe que tenía ya sepultados y vendidos los sentimientos. que su cuerpo encontrara descanso. Como de rezos no
"Levántate, hija, hijita, ándale". Cada que mi abuela escu- sé nada, preferí salir mientras acababan. Ahí solo iba a
chaba este tipo de palabras en boca de su esposo hacía un estorbar. El calor me hizo regresar al vestíbulo del lugar.
sollozo,uno que tenía cargado todo el sentimiento de una 1.ra muy silencioso. Siempre me ha agobiado el silencio
farsa muy elaborada. Todos vimos que mi abuelo comenzó en lugares claros, porque el silencio se hizo para la oscuri-
a manchar de lágrimas el cristal. Nadie se atrevía a llevár- dad. los lugares claros deben ser fragorosos. Entonces, ya
selo de ahí. ¿Cómotomar a tu padre y pedirle que deje en adentro, me debatía entre salir al pleno sol, esperar en un
paz a tu hermana muerta? ¿Alguien se atrevería a decirle lugar que estaba lleno de luz blanca pero silente o entrar
que pronto se la encontraría en el más allá? ~ donde estaban mi familia y mi tía.
Mi abuelo supo que debía dejar de llorar y separarse de Descubrí que no éramos los únicos en el universo que
la caja y así lo hizo. Se fue al fondo de la sala funeraria y sufríamos. Elvestíbulo daba hacia dos puertas de madera.
abrazó a mi abuela, que estaba completamente controla- Una, la de la derecha, me llevaba al funeral de tía Julia; la
da, todo gracias a la magia de los fármacos. elela izquierda, a otro.
Al día siguiente casi todos llegaron temprano. Antes Al otro lado de la puerta de madera había un poco me-
de las diez la funeraria estaba llena, porque era la fecha nos de quince personas, menos flores que en la otra ala
del entierro: el día en que tía Julia dejaría este lugar para del lugar. Terminé de entrar para descubrir una pequeña
formar parte de los sedimentos del planeta, alimentar cajita de color blanco: sí, lo más lógico era que fuese de
bichos y hacer su parte dentro de la cadena alimenticia. un niño, uno muy pequeño. Escenas como esas siempre
Decidieron enterrarla. Nadie jamás habló con ella sobre achican el corazón de quien sea. Como ya había abierto la
sus últimos deseos: momificación, entierro, cremación, puerta, decidí entrar. A ninguna familia le puede sentar
llevarla con un taxidermista, donar su cuerpo a un mu- mal la compañía de personas, aunque sean desconocidas,
seo, a la ciencia, ir a la fosa común, al río (como algunos en momentos como esos. Me senté en una banca del fon-
perros). Ella nunca habló.sobre eso con nadie, quizá por- io, lo más lejos posible de quienes realmente conocían a
que a nadie le gusta hablar sobre su propia muerte, quizá quienes estaban realmente tristes. Los semblantes de los
porque ella no era muy sociable, quizá porque a nadie le presentes denotaban tedio, solo dos o tres personas te-
[
importó. Más probable lo último. nían un semblante de verdadero sufrimiento. Los demás
Afuera el calor era insoportable. Esperaba que la gente demostraban estar a fuerzas.
terminara de rezar. Mi familia no es religiosa, yo menos,

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A los cinco minutos, entre la atmósfera amarillenta y En la primera fila todas eran mujeres, después el único
el lejano sollozo de las pocas personas, quería irme, me liombre que estaba sentado cerca de la caja era como de
fui. Justo cuando me iba a parar para salir de ahí, llegó un 1 mas ochenta años, un viejo, casi imposible que fuera el
joven, de unos veinte años, delgado y de cabello largo, ca- 1xipá. Así, viendo la escena descarté a todos los hombres,
misa azul con rayas blancas. Se sentó en la misma banca que eran pocos, como posibles padres, a todos menos al
que yo y muy cerca de mí. Sime paraba parecería descor- ioven que estaba a mi lado. La curiosidad gana en mo-
tés. De pronto comenzó a hablarme. "Esto no es como en 11 rentos como esos, por lo que me aventuré a preguntar:

las bodas, ¿verdad?()'¿Cómo?",pregunté. "Pues sí, que de "1:,Dónde está el papá?()Me miró con extrañeza, Ja sangre

un lado van los conocidos de una parte de la familia, del [Ir; me fue a los pies al ver su cara, porque, entonces, él era
otro, la otra",su voz no denotaba el menor signo de males- r.'I papá y acababa de descubrir que estaba ahí gracia~ 7
tar o de tristeza. "¿Sabes?",me dijo antes de que contestara morbo y a la luz blanca. "¿Neta, nadie te ha contado7"&.)Al '
su pregunta, "veo innecesario que le organicen un fune- i lucirme eso me sentí mejor. "j'Isss, qué poca. Sies una his-

I rala alguien que nadie conoció, ¿qué importancia tiene si
los únicos que lloran son la mamá y el papá? Es un recién
nacido, realmente a nadie le pesa su muerte".
Ahí fue cuando comprendí por qué había poca gente,
por qué solo dos personas se veían tristes y por qué la caja
1oria bien interesante!" "¿En serio?', pregunté. "Sí,mira, el
pedo estuvo así: Rubí tuvo al niño hace cinco días, pero
, 1 ver, según ella, despertó muerto, ¡ja!,qué mensa, no pudo
(lcspertar. Bueno, el chiste es que el bebé estaba 'recogien-
! lo margaritas'. Mi primo se encabronó un resto, le dijo
era tan pequeña. Él era muy honesto, claro, hasta cierto (iue era una inepta, que nipa' cuidar hijos servía. Le puso
punto coincidía con él, pero yo no me habría atrevido a unos chíngazos y la dejó como Santo Cristo. Cuando aca-
decirlo, menos a un desconocido que lo podría tomar a 11() de madrearla se salió al patio de su casa y al pende-
mal. Era un joven de palabras ligeras, porque, por lo que J< > se le ocurrió colgarse del árbol. Ahora mi familia está
vi, dudo que haya pensado en lo que me iba a decir. «ncabronada. creen que ella le pidió que se matara, pero
Analicé un poco más a fondo la escena que tenía de ,1 pa'qué iba a querer Rubí que se matara después de que se
frente. Estaba la caja blanca, junto a esta una joven de iuurió el bebé? Son pendejadas de señoras. Por eso no hay
cabello castaño, delgada y con una cara de muerto, lo que i:r~nteaquí, porque mi familia, 'la familia del novio',está en
me hizo pensar que ella era la que había parido al niño. La 1 i] funeral de mi primo, en otra funeraria. Cabrón el pedo".

otra que lloraba era gorda, de cabello rizado y corto, que Ella, en el mismo lugar, le lloraba a dos muertos dife-
abrazaba a la joven. Conclusión: era la madre. !'f -ntes, a dos que, en algún momento, amó por igual. Abo-

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ra tenía el pesar de dos muertes creyendo que eran su cul- que ya no me separara, que ya casi era hora de partir. "¿A
pa, quizá sí, quizás no, jamás tendré respuesta para eso. casa?",pregunté. "No,al cementerio".
Me sentí incómodo después de escuchar esa historia. Y sí, era cierto. En menos de cuarenta minutos estaba
No, yo no tenía derecho de estar ahí, invadiendo la priva- la carroza con el féretro de tía Julia, ella adentro, al frente
cidad de una joven que cargará con más demonios de los de una fila de autos, si bien no gigantesca, por lo menos
que debería tener. considerable. Atrás de la carroza estaba la camioneta de
"No,no, no... no estaba enterado, ni idea de todo lo que mis abuelos, manejada por la esposa de mi tío Andrés;
me cuentas". "Pues sí, carnal, así de gruesa estuvo la cosa, luego el camión de helados de la tía Juana, con algunos
pero bueno, cada quien sus pendejadas, ¿no?",soltó una parientes sin automóvil; luego papá, que manejaba el auto
risa callada a sabiendas de que en el lugar que estaba era ele mamá, donde, aparte de mi núcleo familiar, iban dos
imposible reírse como quería. primas. Después sé que iban más autos, pero me es im-
"Disculpa, tengo que salir un momento", le dije para posible recordar el orden, quizá porque no quise voltear
poder irme. Se paró y me dejó salir de la banca. Mientras para atrás y me enfoqué en ver por mi ventana hacia
me daba la vuelta me tomó del brazo y me preguntó: "¿A afuera todo el tiempo que fue posible.
quién conoces de aquí?" "Anadie",le contesté. Me soltó del Pensé que iríamos a uno de los cementerios que se
brazo, asintió con la cabeza y se volteó. No me preguntó encuentran a las salidas de la ciudad, pero no, mamá me
nada más, no me persiguió para que le dijera qué hacía contó en el camino que Julia era responsable y previsora,
ahí, solo me dejó ir. que tenía pagado todo el entierro y su pedazo de tierra
en un cementerio dentro de la ciudad, de los caros. "Gra-
IV cias a la conciencia de tu tía nadie ha tenido que poner ni
un solo peso, eso fue un alivio".Mi madre no lo aparen-
Cuando salí al vestíbulo pensaba muchas cosas, dema- ta, pero en cuestiones monetarias es avara, por no decir
siadas. Quería, por alguna razón, ver el funeral del padre miserable. En casa no hay problemas de dinero, pero ella
muerto. Me preguntaba cómo sería, si habría más gente, siempre ha sido así. A mi padre le molesta, pero sus co-
¿sería más triste, más lúgubre, más lujoso,más desolador? mentarios siempre le son indiferentes a mi madre.
Pensé en ir y preguntarle al muchacho dónde estaba su Llegarnos a un panteón de esos que se disfrazan de)
primo, pero recordé que tenía mi propio entierro. parques, pero están llenos de placas pegadas al pasto. No
Entré, ahora por la puerta derecha, en donde debía hay juegos ni canchas, lo único que se ve es el espacio lle-
estar. En cuanto me vio, se me acercó mi madre, me dijo no de verde y gris, una pared llena de pequeños cajones,

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CÉSAR l. GRACIANO

muchos, que guardan los sentimientos de algunas per-
sonas. Ya estaba esperando el polvo en la cara, un calor
J insoportable, el sonido seco de la tierra cayendo sobre el
l féretro, el conjunto norteño que siempre se oye a lo lejos.
Los montones de tierra y las cruces de madera, algunas
con las fechas borradas por el tiempo, el dima y el olvido.
Al bajar del auto me encuentro con una carpa monta-
da, del color azul más sobrio que uno pueda imaginarse. ALGO PARECIDO AL AMOR
¿Cómo sentirte miserable por la muerte de un familiar si
no te cala el sol en la cara?
El entierro duró poco. Una máquina baja el féretro, la Por Mónica Jáuregui
gente lanza algunas flores, ponen unas planchas de con-
creto para no escuchar el sonido que hace la tierra al caer s poca y muy confusa la información que se tiene de
sobre la madera. Algunos lloran, como mi padre, mi abue-
la, algunas amigas cercanas a mi tía. Yo quiero llorar, pero
nada sale, y creo que si me obligo a hacerlo no sería más
E Mónica Jáuregui. Los datos confirmados son esca-
sos: nació el 3 de enero de 1980 en Montreal. Canadá,
y es hija de padre mexicano y madre francesa.
que un acto hipócrita de mi parte. En 1990 la familia cambió su residencia a la Ciudad de
Mientras colocan la lápida con nombre y fecha, mi México, donde Mónica terminaría su educación hasta la
abuelo agradece a los presentes su presencia en una fecha preparatoria. En 1998 quedó huérfana, cuando sus padres
tan dolorosa para la familia. Desea que todos estén bien y 111tirieronintoxicados con veneno para ratas, encontrado en
que Dios los bendiga por ser tan buenos. lri comida de ese día. Se abrió una investigación en contra de
Yo no sé qué pensar, tampoco es que quiera pensarlo 'lónica pero fue imposible comprobar algo.
mucho, ponerme a llorar y esas cosas... no. Sabía que ella /\ partir de ese momento. la información se vuelve con-
iba a morir, que mis padres van a morir, que mis abuelos / 11sci. Algunos conocidos coinciden en que Mónica entró a la
van a morir, que los gatos huérfanos mueren, que los va- 1 INAM, a Literatura dramática y teatro; otros, Sociología; los

queros del viejo oeste también mueren, que la rata que está 1111'11os, Derecho. Incluso se llegó a mencionar que terminó el
en mi casa morirá. Me pregunto si yo moriré, si yo puedo r 11 ir'torado en literatura comparada, aunque no existe registro
morir, si puedo estar en una situación en que la gente me 111· riu paso por alguna universidad de la Ciudad de México.
llore: creo que no; no creo vivir para ver mi muerte.

30 31
CtSAR l. GRACIANO

Entre la información confirmada está la herencia que recibió
por la muerte de sus padres: se ignora la suma.
También está un poema publicado,en 2003, en la revis-
ta Adverso, titulado "Apartamento sin vista", que consta
de doscientos endecasílabos.Al final del poema se encuentra
una escueta biografía que solo indicasu fecha y lugar de na-
cimiento.
!"fónicafue encontrada muerta, con señas de vio~ia ALGO PARECIDO AL AMOR
sexual, en Ciudad Juárez el 7 de noviembre de 2008. No se

-----
conocela razón de su visita.En su bolsa fueron encontrados
documentos de identidad, así como hojas con poemas ma-
--.

nuscritos y el cuento que se presenta aquí.
El cuerpo jamás fue reclamado.

T
odas las historias deberían comenzar por el naci-
miento del protagonista. Un momento en la vida
de alguien no basta para saberlo todo. Aunque, ¿de
verdad queremos saberlo todo?
Yo nací, el día supongo que no es importante: la edad
('f: efímera. Mi madre me llamó Ian, porque era gran fan
(le Joy Division. Según me contó, me puso así porque que-
1 la que su hijo tuviera los mismos ojos de Curtís, esos ojos

que "guardan todo el sufrimiento humano en la pupila".
l'f sicamente soy más parecido a Bernard Summer, pero(
¡iara no deshonrar mi nombre siempre tengo un cigarrillc:J
rntre las manos.
Adoro mi nombre, es verdad (alguna exnovia dijo que
lnn era el poema más corto que el humano había creado),
¡.ero odio a Ian Curtís por razones tan válidas como ba-
1 mles: él era famoso y tenía talento. Aunque me suicide

1 radie logrará recordarme.

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CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

11 1nia obra de teatro. Lloré la mañana siguiente después de
r111l:errarla,cuando me di cuenta de que realmente ya no
La primera vez que tuve sexo fue con un amigo. Dicen 1·nl·;:1ba
y que nadie me iba a hacer el desayuno.
que la primera experiencia sexual de muchos hombres Terminé viviendo con mi abuela, la mamá de mi mamá.
es con otros hombres. En muchos casos es cierto. Pocos 1o bueno de eso (si es que ser huérfano puede tener algo
lo admiten. Las mujeres son, a los quince años, entes ex- IJ11r;no) es que me trataba como si tuviera cinco años. Es
traños. En cambio, con los hombres existe una cercanía 111 ido el recuerdo que conservo de ese tiempo.
innata. Mi abuela murió a los tres años de vivir con ella. Un
No me gusta hablar sobre eso. Mucha gente lo malín- 1f,1 ro respiratorio por la noche. No me di cuenta hasta que
terpreta. Si se lo cuentas a alguien, de puto no te baja y i t •¡:reséde la escuela: ya había vecinas afuera de la casa y

I eso no me gusta, porque no me gusta la palabra puto, ni lai
palabra joto, ni marica, ni puñal..
Debo admitir que fue una experiencia terrible. Se lla-
lltw ambulancia que recogía el cuerpo. Fue la señora gue
v lv (a al lado izquierdo de la casa la que me explicó todo
1 ·1111mucha calma: me sentó, me dio un jugo, me ofreció
maba David y era mi amigo. Era delgado, mucho, cuando 1·1.J1rtida,luego, poco a poco, me dijo que la gente mayor coJ
estaba sin camisa le podías contar una por una las costi- uumzaba a deteriorarse y llegaba un momento en el que
llas: doce por cada lado. Era muy blanco y con rnuchísi- 1 •I cuerpo pide un mayor descanso.

mas pecas en el cuerpo. Sigue vivo; no sé por qué habla Mi vida parece una sucesión de tragedias, pero nunca fl),~"""
de él en pasado. 111 1iC visto así realmente. La vida de todos es igual, de una Jetl".~c..
nr.inera u otra.
m
IV
Mi madre murió de una sobredosis cuando yo tenía 1lU
años. Son las consecuencias de escuchar y de seguir ell J;n ln preparatoria conocí a Sofía. No le hacía mucho ho-
ejemplo de Ian Curtis. Yo era lo suficientemente grande ntl! a su nombre, pero creo que nadie lo hace. Era guapísi-
paras ber que mima había erto, ero muy joven l!lr\, oso sí. Tenía los labios con la curva perfecta, unos ojos
para comprender el tamaño de la tragedia. No lloré en el 1 l1 • 1111azul intenso y el cabello claro, siempre cortado has-
funeral. Todos me abrazaban, me daban besos en la fren- 111•I hombro. No me parecía simpática, debo reconocer,
te, me decían que lo sentían tanto. Me sentía tan atur- ¡11•1 n estéticamente era todo lo que un adolescente como
dido y tan fresco a la vez que lo veía todo como si fuera Vi 1 !J[lclíadesear.

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CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

Era una chica difícil, o mejor dicho, no era fácil. Pero, ahora que puedo razonarlo con la edad- una buena ma-
la verdad, nadie le niega nada a un joven huérfano. Es de dre: ambas hijas fueron un desastre.
mala educación. Cuando la invité a salir no se negó. Por Mi tía me quería, eso se notaba, pero no tenía mucho
más de diez meses nos vimos. Citas de adolescentes: ir al tiempo para estar conmigo. Prácticamente vivo solo des-
cine y tomarle tímidamente la mano, comer en un par- de los catorce años. Ella era un desastre, muy parecido al
[ que, caminar por un centro comercial. En esa época me desastre que he sido yo toda mi vida.
quedaba con ella durante los recesos, con su mano toma- Ella dormía con cualquier hombre que tuviera auto
da, mientras comíamos algo. Le daba besos en la mejilla y para llevarla a un motel. Salía de noche todos los viernes
le acariciaba las clavículas. y regresaba hasta el domingo, solo para dormir todo el
A los ocho meses de novios tuvimos sexo. Fue en su día. El lunes se iba temprano a su trabajo como secretaria
casa. Era invierno, lo recuerdo por lo duro de sus pezones. en un despacho de abogados, llegaba siempre a las nueve,
Temblé muchísimo, por frío y por nervios: era la primera a veces a las diez de la noche.
vez que estaba con una chica. Duró poquísimo. Me quedé
recostado a su lado por más de una hora, aferrado a su VII
cuerpo como un koala. Tenía miedo de soltarme y regre-
( sar al mundo normal. También recuerdo que a ella no le /\ los veintitrés escribí una novela: Después del reino solo
gustó. Tuvo cara de dolor todo el tiempo. los árboles quedan. Nadie quiso publicarla. Catorce edi-
l eriales la rechazaron. La leo después de tanto tiempo y
V b descubro vacía y pretenciosa: igual que mi vida a esa
1'dad.Solome quedo con la frase inicial: "Un sordo se des-
La única relación estable que tuve en mi vida fue con un pierta a medianoche al escuchar un disparo".
perro. Lo adopté de cachorro, casi al tiempo que comencé
a vivir solo. Vivió conmigo más de diez años. Murió. Lo VIII
enterré y lloré. Se llamaba Curtis.
r .uando entré a la universidad conocí a Carlos. Siempre
VI lo digo: con él supe lo hermoso que llega a ser el silencio.
Recuerdo que le encantaba tornarme de la muñeca con
Cuando murió mi abuela me fui a vivir con mi tía, la única r·l dedo pulgar e índice de su mano derecha y con la iz-
hermana de mi madre. Mi abuela no era -debo decirlo uulcrda recorrer todas las líneas de mi mano, esa eme que

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CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

tengo en la palma, el largo de cada dedo, lo rugoso de los Cuando murió Curtís decidí casarme. Mi matrimonio
nudillos, jalar despacio los vellos largos que tengo en el von Sarah, una de las secretarias del lugar donde trabaja-
dorso. A solas me mordía el lóbulo de la oreja; más a solas, l 1ú, duró tres años: más de lo que esperaba. Vivimos jun-
mis pezones. Me encantaba el olor de su piel, la sensación 1os. teníamos un gato y teníamos sexo, pero ella no me
de pasar la nariz por su abdomen. 1ocaba la muñeca, ni yo le tocaba la clavícula, ni me gus-
Nos conocimos un día, caminando por la escuela. Nin- ¡, iba contarle las costillas (que poco a poco desaparecieron
guno de los dos podía quitarle los ojos de encima al otro. 1 Ir: mi vista). Comenzó a engañarme. Yo también lo hacía:
Hasta que él se sentó a mi lado en la cafetería. Raro. < 'on hombres, con mujeres: después de que, con el tiempo,
Terminamos porque él se fue de la ciudad para seguir rleié de notar las diferencias. Nos separamos como perso-
estudiando. Me dijo que lo siguiera, pero me negué: tuve J ias normales y sanas.
miedo. Jamás había sido tan feliz y sabía que nadie pue-
/ de ser feliz por mucho tiempo, así que preferí terminar a X
\mano propia con la felicidad.
.Siempre he buscado a alguien que me idolatre. Quiero,
IX .iún ahora, ser el dios de alguien. Que una persona no lo-
1.re ver más allá-de mí: ser su todo. Recibir y no dar nada
Llegó un momento de mi vida donde, al parecer, maduré. ,tcambio. Dejar de ser el poema más corto, el hueso más
Me fui de la casa de mi tía y comencé a vivir solo. Adopté pequeño, un cobarde.
un perro. Busqué un trabajo decente y usaba corbata de
lunes a viernes. Escribía en mi tiempo libre. Logré publi-
car dos cuentos ("Sirvientes nocturnos" y "Tímidos homi-
cidas") en dos revistas, ambas muy independientes. Com-
pré muebles, sábanas, cortinas, libros, cacerolas y uno de
esos cepillos con los que se lavan los excusados. De vez
en cuando alguien dormía conmigo, por lo general eran
menores que yo. Duraba un mes, seis meses, y todo ter-
minaba. A veces los hacía llorar en la cama, otras era yo
quien lloraba por soledad.
Así pasaron diez años.

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BAREBACK

Por Osvaldo del Campo

svaldo del Campo, registrado con el nombre de Bere-

O nice Cruz del Campo, nació el 3 de marzo de 1964 en
Ciudad Juárez. Fue escritor fantasma y novelista.
En 1982 se füe a la Ciudad de México, aún como Berenice,
para estudiar la licenciatura en Lengua y Literatura hispáni-
(·oen la UNAM. En la misma universidad realizó estudios de
maestría y doctorado en letras.
Inició el proceso de cambio de sexo en la primavera de
'/993. Un año después, terminado el proceso, comenzó a ha-
cerse llamar Osvaldo del Campo. Por las dificultades que esto
In traía, dejó la docencia para dedicarse de lleno a la escritura.
Publicó las novelas "El viento que no nos toca", "Uno y
t liez''. "Hombres" y "Fijación por los días", todas de ti rajes bre-
ves (nunca más de 1000) aunque con buenos comentarios.
1 Jiría, por ejemplo, José Emilio Pacheco en una entrevista en
1998 que "Uno y diez"... era una "obra verdaderamente signi-
ficativa para la novela joven".

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CÉSAR l. GRACIANO

Parte de su tiempo lo dedicó a escribir libros como "fan-
tasma". La mayoría sobreliderazgoy superación personal. En
.2007 se le acusó de vender novelas a varios escritores, entre
ell~sJorge Volpi(El fin de la locura), Juan Villoro(Eltestigo)

<y Alvaro Enrigue (La muerte de un instalador), entre otros.
Jamás respondió a la acusación.
Murió en febrero de 2013 en la Ciudad de México, vf ctima
de pulmonía agravada por el sida.
"Bareback" su única producción corta, fue escrita en
BAREBACK
2012 en un viaje breve a Ciudad Juárez para visitar a sus
podres y familiares. "You would never callme baby"
Mike Hadreas, Hood

iendo sincero, jamás pensé que las cosas llegaran

S tan lejos.Me dijeron que si el primer video tenía éxi-
to nunca volvería a dormir en la calle. No es que
haya dormido muchos días sin techo; siempre supe apro-
vecharme de la calentura de los gordos maricas. Y no es
que la prostitución sea un camino fácil, al contrario, es
una chinga: pocos la aguantan, menos la sobreviven. Si
me prostituía era porque no me quedaba de otra. ¿Qué ha-
·escuando tienes diecisiete años y ya te corrieron de tu
casa? Nunca tuve muchos amigos, y los pocos que tenía
vivían con sus familias: nadie me podía ayudar. Entonces,
Paco me dijo que comenzara a prostituirme, porque, se-
¡jún él, todo maricón con dinero se quiere coger jovenci-
tos, y con más ganas si entra en la ilegalidad. Paco jamás
se había prostituido, pero conocía hombres que lo habían
hecho. Lobueno de prostituirme era que podía dormir en

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CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

una casa diferente cada noche. A los gordos maricas les porno, de eso estoy seguro. Pero tengo que admitirlo: me
encanta que te quedes a dormir, para ellos es como un gustó la idea. Siya me había cogido a un montana] de gor-
triunfo, para ellos es irreal poder tener a un adolescente dos y me había dejado hacer cosas peores, ¿qué de malo
durmiendo en su cama: por eso pagan. Prostituyéndome podía tener hacerlo frente a unas cuantas cámaras? En
fue como conocí a Paolo.Una noche pasó y me recogió. Lo cuanto acepté Paolo me llevó a su casa, pero a vivir. Ya no
mejor de Paolo es que no era gordo y no era tan viejo: un me pedía sexo;quizá, de vez en cuando, una mamada. Me
señor cuarentón de buen ver. El problema es excitarse dijo que estaba muy flaco. La productora se dedicaba a
con tipos horribles, algunos clientes no se los cogería ni grabar twinks. Puro chavito de menos de veinticinco, lam-
un perro. Paolo se volvió el mejor cliente que tenía. Des- piños y con cara de niños. Así como yo. La gente no lo
pués de unas cuatro cogidas me contó la verdad. Paolo era cree, pero ese estilo es el que más lana les deja a los pro-
la cabeza de una productora de pornografía. Yo ni sabía
----- ductores, a los chavitos les pagan menos, a un güey de
que en esta ciuda~ducía porno. Quién sabe cuántas treinta con buen cuerpo no se le puede pagar poco. Paolo
veces me la puñetíé con algún video grabado aquí. Qué vivía bastante bien. Él ganaba dinero de eso, pero a mu-
raro, ¿no?, pensar en pomo cuando eso inició mis males. chos de sus actores les pagaba con cosas ridículas: autos
Bien me dijo mi madre, puedes ser todo lo joto que quieras usados, vales de gasolina, botellas de vodka, llantas,
pero afuera de mi casa. Pinche vieja. Peor era que enga- X-box,celulares, incluso colchones y lámparas. Pero bue-
ñara a mi papá con cuanta verga le pusieran enfrente, ah, no, por lo menos yo ya no tendría que estar con jatos gor-
pero un día me agarró viendo pomo y ahí sí se pone puri- dos y viejos, ahora sería con maricones de mi edad. La
tana. ¡Qué pinche joda! Hay que ser muy culera para co- neta está más chido hacerlo con alguien que no te produ-
rrer a tu hijo... Pinche madre, pinche vida, pinche porno: ce asco,y pocas veces había tenido sexo con alguien de mi
solo trae problemas. Bueno, entre el pomo y la jotez no sé edad... Ahí conocí a Carlos, que en los videos se hacía lla-
qué me trae más problemas. Bueno, jotez entre parénte- mar Roberto. Carlos, o Roberto, fue mi primera pareja en
sis, porque no soy afeminado, soy un hombre que le gusta una producción. Era una escena simple: nos besábamos,
ser hombre y le gustan los hombres: me cagan las locas. blowjob, bareback y que él acabara en mi cara. Lode siem-
Total que Paolo solo me contrataba para ver si la armaba pre. Sonaba fácil, pero tardamos cuatro horas en grabar
como actor. Ahí fue cuando me lo dijo, "si tiene éxito tu algo que duraba veintitrés minutos. No se me paraba ....61__
primer clip, despídete de la calle".Sí, ajá, claro, ¿cuál de parecer es 's fácil prostituirte que ser actor porno. El
todos me chupo, pendejo?; fuera todo tan sencillo. Ni que problema no eran las cámaras, el problema era Carlos. De
fuera Hollywood o Televisa. Nadie se hace rico haciendo eso estoy seguro. Carlos era el tipo de chico con el que me

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CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

gustaría tener una relación. Estaba en la universidad y minutos, nunca películas, según él era más barato produ-
estudiaba arquitectura. Raro, pero cierto. Era un poco cir así. Era obvio, ni siquiera necesitaba guionistas. Pero
más alto que yo y tenía una sonrisa muy carismática que bueno, no me hice rico, como Paolo me prometió, pero co-
iba perfecta con su cabello ondulado. Ay,tan guapo él. Era mencé a ganar dinero, actuaba dos veces al mes y podía
la estrella de la productora. Era la forma en la que Paolo vivir sin aprietos. Aunque, bueno, yo no pagaba renta ni
me demostraba que me tenía confianza: mi primer video hacía otros gastos, todo lo pagaba Carlos. Fue un buen pe-
con el number one de la productora. Yole agradecí a Paolo riodo, pero la desgracia tiene que caer sí o sí. Sise trata de
la confianza, pero yo no quería tener sexo con Carlos por mí, con más ganas. Tengo una imposibilidad para ser feliz.
dinero, quería tener sexo con él porque quería tener sexo Supongo que es genético: nadie en mi familia ha sido feliz,
con él. Así de sencillo. Tenía un buen rato sin tener sexo la que no aborta, la dejan plantada en la iglesia, o la dejan
solo por gusto: ¡meses!Ahí me di cuenta que la pornogra- por la secretaria. o por la vecina; el que no se ahorca ter-
fía es un problema tras otro. Hicimos el video. Tuvo éxito. mina en la cárcel por vender droga, o termina acribillado
La gente lo compraba por Internet, incluso se lo robaban y por violar chavitas. Todo iba bien. Era feliz, lo juro. Des-
lo ponían en páginas de a gratis. Y sí, dejé de dormir en la pués de la grabación, Carlos me invitó a comer. Camina-
calle para empezar a dormir en casa de Carlos. Al parecer mos un rato por algunas calles:terminamos en su casa; no
él pensaba lo mismo que yo. No éramos tipos que se en- salí de ahí en tres días; así empecé a vivir con Carlos. Pao-
cuentran en un estudio de grabación, cogen y se despi- lo no vio mal que me fuera de su casa para irme con Car-
den. No, no, no. Ahora que lo pienso, nadie me preguntó los. Hasta ahí todo bien. Sin problemas. Carlos se iba por
mi edad, ni Paolo, ni Carlos ni los camarógrafos, nadie. la mañana a la escuela. Yome quedaba en el departamen-
Con Carlos hablé de muchísimas cosas: desde el clima to casi todo el día; dos veces al mes me llamaba Paolo para
hasta la filosofía existencialista, pasando por la arquitec- grabar, también a Carlos, pero nunca volvimos a actuar
[
~ tura barroca y películas de tema gay. Jamás me preguntó juntos. La vida era muy tranquila. Un día llegué al depar-
mi edad. Hizo muchas preguntas, pero no se le ocurrió tamento de Paolo porque me citó ahí. Me gustaría decir
preguntarme mi edad. Diecisiete años y yo ya estaba en la que me sorprendí, pero no. Algo andaba mal. Yo lo sospe-
industria del porno gay, vivía con mi novio y era feliz: casi chaba. Losabía. ¿Cómono saber? ¡Cómono sospechar! En
un modelo de éxito. La edad jamás importó. Así que el realidad, ¿cómo iba yo a saber que algo así iba a pasar?
tiempo pasó y seguí haciendo porno. Me volví legal. Co- Todo fue tan raro, esperadamente raro. Entré y vi la san-
mencé a consumir marihuana, cocaína en ocasiones es- gre, todo lleno de sangre. Más de doscientas puñaladas, o
peciales. Paolo solo hacía escenas de entre veinte y treinta eso dijeron en el periódico. Yo no sabía qué hacer. Quedé

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CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICQS

como un tronco. Él no respiraba. Pensé en salir corriendo, l rora y media. Dejamos el cadáver en el basurero de un
pero ya había echado raíces al piso. ¿Qué se hace en casos 1 ostaurante. Abandonamos el auto diez kilómetros des-
así? O corres o te manchas las manos de sangre, hasta el pués. Desde ahí caminamos al departamento de Carlos. Él
cuello: inocente o culpable: ¿qué era yo? No soy nada, no 1 11tróa bañarse. Yo seguía sin saber qué hacer. Carlos
1

era nada, sigo sin ser nada: un cachorro asustado. Carlos mató a un hombre. Yo era cómplice. Cuando salió del
me dijo en voz baja, apenas audible, "ayúdame".Estaba sin IJ<iñome abrazó desnudo. Seguía[loranéki]Me dijo "per-
camisa y con los jeans llenos de sangre. Hasta ese día co- rlón. ya nos chingamos". Qué culera es la vida, ¿no?
nocí el llanto sobre su rostro. Cómo ayudas en situaciones
así, imposible, ¿no? Loprimero que pensé fue que la pros-
titución traía menos problemas. Ah, pero quería hacer
porno. Yo estaba cerca de ser una estrella: Carlos ya lo
era. Mis escenas se vendían bien. Los nuevos chicos que
llegaban me admiraban: yo me admiraba. Era algo que ha-
bía querido siempre, admiración y respeto. Ya nadie me
!!_amabaputo, .D.! ma~. Pensé que la vida se me había
solucionado, pero no, claro que no: el que nace para puto
no sale del prostíbulo. A las personas como yo jamás se les
soluciona la vida: cada minuto es una chinga peor. Pinche
vida. Lepregunté a Carlos que qué había hecho. No sabía,
obviamente no. Soloestaba llorando, balbuceaba palabras
incongruentes, como un bebé, como un pasivo en su pri-
mera vez ...puto muerdealmohadas ... Le pregunté de nue-
vo y lo único que hizo fue correr hacia mí y llorar como
un bebé, como un cachorro. Terminé lleno de sangre por
abrazarlo. ¿Qué hiciste?, ¿qué hiciste?, le preguntaba
como un susurro. No me respondía, solo balbuceaba. Ha-
bía que actuar rápido, rápido. ¿Qué se hace con un cuerpo
destrozado de tantas puñaladas? Hasta pensé en comér-
melo... Tomamos el auto de Paolo, manejamos más de

48 49
HUMO
[UN MANUAL DE OPERACIONES]

Por Ilán Ruvalcaba

lán Ruvalcaba nació en Ciudad Juárez el 7 de noviembre

I de 1.990.Hijo de padres obreros de maquila. licenciado en
literatura hispanoamericana por la Universidad Autóno-
ma de Ciudad Juárez.
Destacado activista social: entre sus causas estaban los
derechos de la comunidad homosexual, las víctimas de la vio-
lencia y los obreros. Encabezó una decena de movimientos y
marchas.
De 2009 a 2011 dedicó gran parte de su tiempo a docu-
' nentar y exponer las deficiencias del sistema de justicia en la
dudad, demostrando la impunidad que se vivía en esos mo-
mentos. Circuló en 2010 un reportaje impreso por él mismo
en forma de folleto, donde daba a conocer los vínculos del
.rsobiemocon el narcotráfico.

51
CÉSAR l. GRACIANO

El 20 de julio de 2011 hizo públicas las amenazas de muer-
te en su contra. así como hizo responsable al gobierno de cual-
quier cosa que pudiera ocurrirle.
El cuento que se presenta aquí fue escrito, según el diario
personal de Ilán, en febrero de 2012. con la intención de ser
el primero de todo un libro de relatos que llevaría por nombre
Cuentario.
El 14 de marzo de 2012 fue encontrado muerto en -- la HUMO
puerta de la vieja presidencia.
(UN MANUAL DE OPERACIONES]

- ¿Alguna vez has operado un cigarro?- me lo pre-
gunta y recuerdo que él estudia medicina y yo no.
+No. nunca. Es que no fumo +le contesto-. no sé.
+Cierto, cierto, no fumas. Pero, bueno, esto es conocí-
miento general.
Veo que en la mano tiene un cigarro partido por la mi-
tad. Un accidente, me supongo. Es como un hombre cor-
tado por la mitad: lo meterá a quirófano para salvar su
vida. El caso es diferente, mi amigo tiene fuertes vínculos \.
1 'on su paciente, quiere que sobreviva para poder matarlo./

+Primero comienzas a quitarle poquito tabaco, pero
In menos posible, si le quitas mucho pierde su chiste, ya
mejor lo tiras.
El cigarro está quebrado. Jack, mi amigo estudiante de
medicina, lo traía en una bolsa del pantalón; cuando quiso
11tdira fumar se dio cuenta de que había que operar.
Jack siempre parece estar triste. Hay días buenos en
los que saluda con entusiasmo y hace chistes, en los que

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CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

me enseña cosas que poco me importan. Hoy es uno de menos eso me contó algún día en nuestras horas muertas.
esos días. Lo noto porque me quiere enseñar algo que ja- La soledad lo consumía, la soledad, el calor, el aburrimien-
más me será útil; quizá sí, pero lo dudo. to, los matorrales muertos. Decidió empezar a consumir
-A las dos partes les tienes que quitar tabaco, pero po- algo. "Sefuma por soledad" me dijo, "solopor soledad".
-Luego desdoblas y estiras con cuidado el papel, y lo
quito.
Él está solo. Está solo y está triste. Vive aquí desde mojas poquito con la lengua.
hace cuatro años, y eso le ha bastado para descubrir que si No tengo mucho de conocerlo, pero lo conozco como
no hay melancolía hay dolor o una profunda tristeza que me conozco a mí. En el fondo somos dos tipos parecidos.
tiñe de azul los cerros, pero nunca hay alegría. Descubrió /\mbos estarnos solos, a nuestra manera.
que la ciudad es la parte más agotadora del camino, un Hace tiempo él tuvo una novia, nativa del desierto. Sé
..:---- que la amaba mucho, que aún lo hace. Pero el desierto
monstruo dentro del que se vive. En su ciudad natal no
había tanto gris, no se fumaba tanto. Había gente a suaT- nos quita la eterna posibilidad de amar a alguien que no
- -
uoa a nosotros. Jack no ha perdido la capacidad, su exno-
rededor. Aquí está solo, los gue lo rodeamos por la-----
noche
nos volvemos polvo y piedr~stá a la mitad del desierto y vta sí, y eso le pesa en el alma. Creyó, por un tiempo, que
no hay nadie a su lado. l.i soledad se disiparía, pero eso no pasó; ella se fue un
1 liiJ, Jo abandonó y le confirmó su más grande temor: la
Él no es de aquí y se nota. El desierto le ha comido las
esperanzas y le ha quemado la piel. Eso nos ha pasado a vida es una sala de espera fría y vacía, donde lo único que
todos, pero estamos acostumbrados al pasar del tiempo , iJ~\ tardamos es que alguien entre y nos diga que estarnos

lento y terroso, con tolvaneras que se llevan las ganas de muertos.
estar aquí y se llevan las ganas de no estar aquí, deján- Lo conozco, sé que fuma constantemente, hasta el
donos indiferentes. Aquí no darnos la bienvenida, sino
-- ---....el
uunto en el que su presencia se relaciona con el humo.
pésame. Malaventurado el que al desierto quiera entrar. 1 )1 IC su familia está lejos, que su novia lo abandonó, que
_o.----
Jack vino a estudiar, vino a convertirse en médico y trata l l! 'lle cuatro años atorado en la soledad. Es parecido a mí,
de lograrlo, pero la tolvanera se lleva sus ganas. ¡ n•1 o diametralmente diferente.
-Si le quitas mucho tabaco es como si se te desangrara -Y metes el papel de la parte de arriba dentro de lo
t ¡¡1t' quedó vacío de la parte de abajo.
un paciente: se te va a morir...
Su familia está lejos, a miles de kilómetros. Sus seres 1.stá terminando de explicarme y no le he prestado ni
queridos están del otro lado del desierto, y nadie lo cruza 111 i .ipice de atención. Jamás operaré a un cigarro.

por temor a morir en el camino. Así comenzó a fumar, o al

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CÉSAR l. GRACIANO

Sé que en el fondo hoy tiene más ganas de llorar, aun-
--------------
que se le vea bien. A todos nos pasa, necesitamos vemos
alegres frente a nosotros mismos para no soltar el llanto.
Loabrazaría. Hay algo en sus ojos que irradian melancolía
que me hace querer darle un abrazo, sí, que llore mientras
le digo que todo está bien. En el fondo todos necesitamos
a alguien. Pero no lo haré, él me ha dicho que no le gusta
el contacto con las personas, me dijo que es un problema: LA ESPERA
no le gustan los abrazos.
-Ya por último te fijas que esté bien metido y lo usas.
¡Listo!-La operación fue un éxito. Por Camilo Eusebio Carranza
Salta de donde está sentado, me revuelve el cabello
como algunos adultos lo hacen con los niños y se va a ma-
tar a su paciente. amilo Eusebio Carranza, bolero de oficio, nació en
Vuelvo a recordar que él estudia medicina y yo no.
C Canatlán, Durango, en junio de 1928 (se desconoce
el día). Fue en 1943 que dejó su pueblo natal para co-
' nenzer a recorrer México.
En 1950 terminó en Ciudad Juárez, donde pasó el resto
rle su vida de manera muy modesta. No se casó ni tuvo hijos
1 nronocidos, aunque más de doce mujeres (entre ellas Clara
•1i(inchez, Socorro Prieto y Calvo, Julieta Mendoza y Juana
li11gusta del Monte, todas ellas esposas de varios de sus pa-
l1rmes) lo acusaron de ser el padre de sus niños, pero nunca
111 ·comprobó nada. Si bien no era un hombre del todo atracti-

vo. "sabía enamorar con lapalabra y la lengua",según declaró
/11/ietaMendoza.
/Jurante su estancia en Ciudad Juárez tuvo distintos
/111/Jajos:carpintero, herrero, albañil, vendedor de jabones,

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CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

lechero: también trabajó en la pizca de algodón y como ma-
quinista de trenes en los años sesenta.
Como compositor se le atribuyen varios corridos: "El co-
rrido a Pancho Villa", "Carranza, mi general", "El corrido a
la revolución", entre una docena más.
Toda la vida se jactó de solo leer y releer dos libros: La
Biblia y El llano en llamas, de Juan Rulfo, a quien conoció
en Guadalajara en 1948, y con quien tuvo una intensa rela- LA ESPERA
ción epistolar. En una de las cartas a Rulfo escribe: "Juan, yo
quisiera leer ese libro que me mandaste, el de Páramo, pero
de verdad que nomás no le entienda:· El Fondo de Cultura 1sol comienza a esconderse entre las montañas. El
Económica publicará las cartas completas de Carranza-Rulfo
para 2017.
"La espera" es el único texto narrativo que se le conoce.
E aire se enfría y pasa cada vez más fuerte levantan-
do el polvo que todos los lugareños han pisado. Ya
no cantan los pájaros, si es que alguna vez se oyó el canto
El borrador le fue entregado a su vecino, Miguel Hernández, por aquí.
días antes de su muerte, el 27 de agosto de 2003. Según con- -¡Diles que ya me maten, Fidel! Yo no aguanto el do-
tó Hernández, Carranza le dijo que lo escribió en 1974 y se lor. te juro por mi madre santa que ya no aguanto. Ten
lo mandó a Rulfo, quien le contestó que le parecía un cuento piedad, Fidel, ten poquita piedad. ¿Es tan grave lo que
bastante malo. hice?¿ Tú no lo hubieras hecho? ¡Júrame por la virgen que
110 Jo hubieras hecho, Fidel!
-No tengo por qué jurarte nada. Y ya no hagas tanto
1 uido, Miguel.
-¿No te compadeces de mí? ¿Ni te doy ni tantita tris-
lcza?
+Así es la pinche vida. Para nadie es fácil, ¿qué quieres
que yo haga?
-Quiero que me mates. Esos culeros lo único que quie-
1 en es verme sufrir, y yo ya no aguanto otra chinga. Ya
11scupí mucha sangre. Me duele el pecho. No puedo estar

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CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

de pie. Yo ya no puedo ni respirar, Fidel. ¿Vas a dejar que lles. Las madres metieron a sus hijos a las casas. El diablo
esa bola de bestias, culeros mal nacidos, me maten, me sale de noche y nadie se escapa de él.
sigan torturando? Tú eres bueno, tú no eres como ellos; -¿Ya me vas a matar?
nunca fuiste así. Eres como yo: es la necesidad la que nos +Dice el jefe que todavía no te quiere muerto. Es
tiene aquí, sufriendo. No me lo niegues, no puedes. Te co- lección para todos, dijo.
nozco desde que estábamos chavitos. Yoveía como tu jefa -Ah, ¿para que aprendan a torturar?
batallaba para darte de tragar a ti y a tus carnales. Así se -Para que aprendan a ser leales, Miguel.
sufre cuando no se tiene papá, yo sufrí igualito que tú. Es -¿Qué te han dado para que quieras ser leal? ¿Matar
la necesidad, te digo, la pinche hambre, la que nos trae gente? ¿Envenenarla? Si crees que haces algo bueno, te
aquí. Son las ganas de tragar todos los días. Son las pro- equivocas. La única buena muerte que puedes dar es a
mesas que uno le hace a la jefa; le decimos que la vamos mí, y te niegas.
a sacar de pobre, que ya no va a tener que trabajar. Pero
uno nunca encuentra trabajo. Aquí no hay trabajo, aquí - Dice que si ya lo vamos a matar.
ya no hay vida, Fidel. Tú no eres malo, no eres un hijo de -Morir es un privilegio, y ese cabrón todavía no se lo
puta, eres como yo, Fídel, com... gana.
-No te compares conmigo, Miguel. Yo sí conozco la
lealtad. A segundos del amanecer ya hay señoras que han
-Y conoces el hambre. Y conoces la necesidad. Sabes puesto el café y empiezan a preparar el desayuno. Es día
lo que es despertar un día y que te digan que tu jefe se de trabajo y la comida no llega sola al plato.
murió. Te pasó y me pasó a mí. Un día, bien temprano me -¿Qué más planean hacerme?
despertó mi abuela, me dijo que mi jefito se había muerto. -Ya nomás quieren que te disculpes. Dicen que des-
A ti también te pasó. Ya no eras tan morro cuando se car- pués de eso vas a poder descansar.
garon a tu jefe, o ya no te acuer... -Fidel, ¿quién se va a hacer cargo de mi jefa y de mi
-Ya cállate el pinche hocico. Nomás lo abres pa' decir carnala? ¿Quién? Es lo único que me pesa de morir. Ellas
taruga das. son la razón por la que estoy aquí, vomitando sangre y
+Pero pasó, Fidel. Pasó.... soportando palizas. Sihubiera sido solo en el mundo, pues
me iba de este pueblo que se está llevando Dios al infier-
Un coyote anuncia la llegada de la noche. No hay luna, no... pero uno no hace esas cosas cuando tiene familia.
todo es oscuro y silente. El frío comienza a recorrer las ca- Tenía que llevarles comida. Mi jefe nos dejó sin un cin-

60 61
CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

co en la bolsa, mi madre nunca aprendió ningún oficio mos todos los días, mi hermana ya no tenía que faltar a
y no iba a dejar que mi hermana saliera a trabajar. Así la escuela. Le compré sus cositas a mi familia y a mi casa.
es como terminé aquí. Y tú sabes. Ya me conocías, veías Dejé de escuchar a mi jefa llorar. Ella me dejó de ver.
cómo se puso dura la situación. Yo...yo vi a mi madre llo-
rar a diario. No sé si le lloraba a mi jefe, a ella o a nosotros, -¿Dónde estará tu hermano? No he dormido desde
pero lloraba: largo y amargo. Un día me salí de la casa y que no recala a la casa.
llegué aquí. Le dije a don Simón que quería trabajar, que -Dudo mucho que lo volvamos a ver ...
necesitaba dinero. Nomás se sonrió y me llamó pendejo. -¡Ay, hija, no digas tanta tontería! Nomás hablas por-
Dijo que estaba muy chamaco para estos jales. Pero ya ves que tienes boca...
que le gusta hacer como que ayuda a la gente. Me mandó
con Estaban y con Chuy, en la traca, a recoger merca. El El sol se puso cien veces en el fondo del alma humana
primer día me tocó que se agarraran a cuetazos en plena y jamás volvió el amanecer.
carretera. Ese día le chingaron el brazo a Chuy. Yonomás
veía con los ojos pelones del susto, hasta me oriné encima - M'hijo, usted no tenía que hacer eso, usted era re-
del miedo. Con dieciséis años y ya me estaban disparando, bueno. Pero nadie vive siendo santo en este pueblo, ni el
a la mitad de la nada. Cuando regresamos, don Simón me polvo se queda sin pecado. Por eso Dios nunca nos cuida:
dio un abrazo y una buena lana. Me dijo que era mi ade- él no quiere a los pecadores.
lanto, que así se hacen los hombres de verdad. Me fui pa'
la casa y le di el dinero a mi jefa. Se encabronó, me vio con -¿Ya me van a matar?
esos ojos que parecen navajas, esos que te duele de que te +Pronto, Miguel, pronto.
vean. Aceptó el dinero, pero dejó de verme a la cara, eso
es lo que más me pudo. Yotodavía no me cargaba ni a un
cristiano y mi madrecita santa ya me había quitado los
ojos de encima. Mi padre siempre me dijo que no cayera
en esas cosas. Él siempre trató de alejarse de esos nego-
cios, y de todos modos terminó muerto. Eso le daba coraje
a mi madre, que hiciera lo que mi jefe nunca quiso hacer.
En ese tiempo no eran tanto el riesgo: se trabajaba a gusto.
Mi jefa ya no me veía y apenas si me hablaba pero comía-

62 63
INTENCIONES Y PENSAMIENTOS
DE LOS OUE DESPIERTAN CON RESACA

Por Ezra Eldar

v: Eldar, poeta estadounidense de origen judío. nació
en Nueva Jersey el 28 de febrero de 1981. Hijo de un
profesor de literatura inglesa y una pianista de jazz.
Efdar fue un autor prolífico. Publicó nueve libros de poe-
lllDS: Nights (2000), Shots (2001), Black box (2003), Bad
¡11 ioms (2005), Círcus (2005), Forward, voyagers (2008),
1.lscwhere (2009), Z (2010) y Spanish, de aparición póstu-
111c1en 2012. También llegó a publicar en revistas importantes
1rnno The New Yorker, Best American Poetrv y The New
1~1'IJUblic,así como en revistas de corte underground, sobre
liJrlO publicadas en Nueva York y Los Angeles, como Little
Hi1 d. Badlans y North by Northwest. De esta última fue
j r 1/ 1111dador.

((uizá su libro más aclamado fue Bad poems, del cual
1111/m varios comentarios favorables. Joel Brouwer dijo que

65
CÉSAR \. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

"Eldar llega como una revelación poética que resulta impo-
sible ignorar". Por su parte, Meghan O'Rourke escribiópara
The New York Times: 'Un libro imprescindiblepara com-
prender el futuro de la poética norteamericana".
Lumen publicará en 2017 su poesía completa traducida al
español con er título Caja negra (2000-2011), con prólogos
de Fabián Casas y Luis Eduardo García. En 2013 se realizó
una lectura-homenajeen Nueva York en la que participaron INTENCIONES Y PENSAMIENTOS
amigos de Eldar, como losmúsicosEzra Koeningy Ezra Fur-
man y los poetas Eleonor Baldwin y ElmerB.Foster.
DE LOS OUE DESPIERTAN CON RESACA
Murió víctima de un ataque con rifles de asalto en un bar
----------- ·--
de Ciudad Juárez (lugar que visitaba de paso) el 23 de abril de
espierta, despierta, despierta. Abre poco a poco
2011. El cuento que aquí se presenta fue encontrado dentro
de su saco, escrito, de origen, en español.
D los ojos que te deben pesar una enormidad, corno
un elefante sentado en tus párpados. ¿Ya estás
despierto", noto que no puedes levantar tu cuerpo de la
l'o·1ma. ¿No sabes lo que hiciste ayer, verdad? Siempre es lo
mismo contigo, mucho alcohol. demasiadas drogas. Vol-
1 oa y ve quién está a tu lado, ¿la reconoces? Sé que no lo

haces, porque nunca lo haces, jamás recuerdas con quién
¡ 1. isas las noches ni rememoras qué haces de día, porque
l 11 vida es un desastre y lo sabes, te lo ha dicho todo el
mundo: tu padre, tu madre, tus hermanos, el noventa y
1 K ho por ciento de tus exnovias, tus amigos, tu doctor, tu

¡nicólogo, tu asesor de tesis en la universidad, la señora de
1, 1 tienda que te da fiado cada que no tienes ni para comer,
, d¡1,1 mos desconocidos en la calle. Séque no te da vergüen-
•,1, el propósito de tu vida ha sido vivir de esta manera, teJ
l1. 1~:esforzado en sepultarte lo más profundo posible. La
1•11le ya no te quiere, lo sabes, ¿hace cuánto que tu madre

66 67
CÉ.SAH l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

ido la juventud antes de los treinta, también la simpatía,
no te visita?, hace mucho que no ves a ninguno de tus
¿recuerdas la última vez que sonreíste?¿ Ya reconoces a la
hermanos, ¿no? Ya no sabes lo que es la tristeza, pero has
mujer que está a tu lado? ¿Ya reconoces a quién está fren-
comenzado a conocer mejor la desesperación. ¿Ya reco-
te a ti, en el espejo, haciéndote todas las muecas posibles?
noces a la mujer que está dormida a tu lado? Trata de le-
Pero mamá tiene la culpa, ella no me quiere, decías, y es
vantarte, un pie y luego el otro, haz fuerza y sostente con
verdad, es que nadie te quiere, no tienes el derecho de ha-
las piernas, mueve la izquierda hacia enfrente y después
blar, tu madre lo decía. Hablas porque tienes boca. Ahora
la derecha, da diez pasos, debes quedar frente al espejo.
solo sabes gritar y golpear, me das tristeza. Ahora da me-
Ahí, perfecto. ¿Te reconoces?, ¿crees que alguien lo haga?,
cha vuelta, ¿ves la ventana? Camina hacia ella, primero la
¿de verdad crees que si mamá y papá te ven en la calle,
izquierda, luego la derecha, izquierda, derecha, izquierda,
con esos huesos que se te cuentan, esa nariz hecha peda-
1 lerecha. No, no, no, no, levántate del piso, pon las manos
zos por culpa de las peleas con desconocidos en los bares,
t -n el cemento, trata de levantarte, haz fuerza, ¡más! Listo.
solo por sentir el calor de un golpe en la mandíbula, en la
mejilla, con ese pelo largo y grasoso, con esas mejillas pá- Ahora vuelve a caminar. ¿Ves a la gente afuera? Parece
1.m feliz, ¿no lo crees? No, obvio no. Eres un pesimista
lidas. ojos sin brillo, te van a reconocer? La vida se trata de
11 reductible, si tú eres infeliz todos deben serlo, ¿verdad?
reconocer a los que nos rodean y yo ya no logro reconocer
a mi hijo, te dijo tu padre el día que dejaste la casa. ¡Zánga- Voltea y ve a la mujer que duerme en tu cama, luce feliz,
t\(l sabe con quién acaba de pasar la noche. ¿Ves el vómito
no', ¡parásito!, íputol, íhijo de tu chingada madre! ¿Cuántos
insultos más mereces? ¿Sigo? No, sé que no es necesario,
1 -n el piso debajo de ella? ¿De quién crees que sea: tuyo
sé que te duelen, pero nunca viste lo mucho que te quería r1 rlc ella? Mira a la gente que sigue caminando afuera,
.1 do tú te quedaste parado a la mitad de los dieciséis años.
tu madre. Daba más satisfacción tener una vida que tú
solito pudieras echar a perder. Siempre fuiste poco intels- , ludavía te acuerdas cuando tenías ganas y esperanzas

gente. Pendejo, te decía tu hermano mayor y ahora creo 111' hacer cosas con esa cosa que llevas corno un lastre y
que tenía razón. Tócate el estómago, ¿hace cuánto que no ll.unas vida? No, yo sé que no. Qué me vas a contar a mí.
comes? Varios días, estoy seguro, ya no sientes ganas de 1\\ i1 mí no me puedes ensañar nada. Recuerda a tu padre
comer. solo quieres dormir, salir de noche, golpear a las '111 ·H~ndote"cuando tú vas yo ya fui y vine", ahora tú ya
• Yll 11.0tienes nombre, ni edad. ¡Eh, tú, te falta pagar cien
personas que pasen por donde estás, dormir con putas.
Siempre son putas. Hace tiempo que perdiste la capacidad l1í'~"1:; de la renta! ¿Oyes que alguien te grita", ¿lo oves?
de llevarte a una mujer a la cama sin la necesidad de da 1r 11111: recuerda tu nombre, lo borró el viento de todos los
• lli'l<l~lque han traspasado como navajas sobre un papel.
dinero, ¿quién se querría acostar contigo? No solo se te h

68 69
CÉSAR l. GRACIANO

Ahora abre la ventana. Grita. Grítale al mundo hasta que
le salgan grietas. Diles que te parió un cuchillo, diles que
eres Pedro Navajas. No, mejor no digas nada, guárdate
tus silencios, porque sé cuánto te pesan las palabras, lo sé,
porque a todos les pesan como cien costales de cemento,
pero a ti te están sepultando. ¿Puedes recordar todo sobre
todo? Tu vida, tus años felices. ¿Aún recuerdas lo que se
siente un abrazo? No, yo sé que no. Ahora, ¿qué harás de VER NEVAR
tu vida? ¿Buscar la redención? No, sé que no. No harás
nada, yo lo sé, lo sé todo. Es tiempo de tomar decisiones.
Despierta a esa mujer y pídele que salga de este lugar. No, Por Carola Lavfn
ya no puedes con las palabras. Alégrate, es el tiempo del
llanto tibio, de los redimidos, de los hijos favoritos de Dios.
Solo hazlo. Salta. salta, salta. arola L.avfn nació el 11 de noviembre de 1934 en Ma-

C dera, Chihuahua. Hija de Humberto Lavín Sánchez,
perdiera su fortuna, en 1950, por
terrateniente que
deudas impagables a diversos bancos así como por apuestas.
Toda la familia Lavín cambió su residencia a Ciudad
Jyárez a partir de 19!i1:_ En 1954 Carola comenzó a trabajar
como secretaria donde conoció a Luis Carlos Mendoza Ortiz,
director de teatro.
En 1959 contrajeron matrimonio y en 1962 fundaron
Antagonía, una compañía de teatro local. Antagonía pre-
sentó obras de Emilio Carballido, Vicente Leñ.ero, Reina/do
Arenas, Woody Allen. T. S. Elliot, entre otros escritores.
En 1972 comenzaron a producir obras escritas por Caro-
lo, por Luis Carlos, así como @otros escritores locales. El 21
de marzo de 1972 presentaron Dioses muy humanos (escri-
la por ambos).

70 71
CÉSAR l. GRACIANO

Lavín logró destacarse comodramaturga. Incluso ganó el
premio Juan Ruiz de Alarcón en 1980 con la obra La trage-
dia norteña. Otros títulos exitosos fueron Bestias, Reloj sin
minutero, ¡Ay vida, no me mereces! Ya llegó el violador,
Horas y Música para buitres.
El 5 de octubre 1994 la compañía se disolvió por la repen-
~uerte de su esposo en un incendio, presuD.tQmente€ro-
vocado por Lavín en un ataque de ansiedad. VER NEVAR
Carola solo pasó dos años en lacárcel. Al salir se ledeclaró
"mentalmente incompetente e inestable", por lo cual uve re-
cluida en el manicomio municipal.
---------· eo caer la nieve sobre el alféizar .
.
El cuento presentado aquí fue escrito en 2006, en uno de
los pocos momentos de lucidez. A la fecha sigue viva. V La última vez que vi caer tanta nieve yo era
joven y tenía ánimos de vivir, quería tener una
vida larga y próspera.
LjLúltimavez que la nieve caía de esta manera sobr~a
ciudad yo tenía menos de veinte años. Había conocido a
Clara. Era una mujer hermosa. Jamás en mi vida he visto
a alguien igual. Blanca como la leche, con un montón de
pecas que cubrían su cara, y el cabello rojizo. Ella tenía la
mirada de un ángel y la mente de una santa.
Cuando vi por primera vez a Clara fue un día frío. Te-
nía poco de principiado el mes de diciembre y lo helado de
la temporada ya se metía por debajo de la ropa.
Yotrataba de encender un cigarrillo, pero me di cuen-
ta que no tenía con qué. Una joven se acercó y puso un
cerillo, encendió el cigarro y me lo quitó de la boca. Se fue
caminando despacio por la calle, todo recto. Y la vi cami-
nar con paso seguro, fumando mi cigarro.

72 73
CÉSA.R l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

Me decidí a alcanzarla cuando dio la vuelta en la pri- En aquel tiempo, así como hoy, todo era blanco. Seveía
mera calle que hacía cruce. Corrí tras ella, pero al dar yo caer la nieve por días. Llegaba un momento en el cual el
la vuelta no había nadie. Busqué, calle por calle, pero no encierro ofuscaba las mentes. Fue en una de esas nevadas
encontré nada. La soledad recorría todas las vías. que se conoció el caso de una mujer que mató a su es-
Ese mismo día encontré a la mujer en un café. Fumaba poso y descuartizó el cuerpo, miembro a miembro, hasta
sola, sentada en una mesa, casi al rincón del lugar. Me hacerlo entrar en una bolsa negra de plástico. Cuando le
acerqué y decidí sentarme, sin pedir permiso. preguntaron porgué lo hizo solo contestó: estaba harta de
Hablamos y supe que se llamaba Clara. Entre más tiem-
po pasaba sentado a su lado, más me hundía en sus ojos. ------
estar encerrada.
También nevaba de esta manera cuando murió Da-
Hablamos toda la tarde, hasta que el lugar cerró. Me niel. Era mi hijo, el más pequeño. Mis tres hijos habían
pidió que la acompañara al metro. Antes de bajar nos des- estado jugando en la nieve mientras el sol estaba arriba.
pedimos, me regaló un cigarrillo, el que robó, y un beso Cuando anocheció los metimos. Se fueron a dormir. ~Por la
en la mejilla. Bajóy me quedé ahí, parado como imbécil. noche Daniel quiso seguir jugando. Salió solo a la mitad
Segundos después me decidí a bajar y buscarla, pero de la noche. Todo oscuro. Todo callado. El silencio lo mató,
no estaba ya. Solovi cómo un montón de personas hacían d~ mi esposa.
un círculo alrededor de las vías, donde se veía a una mu- Lo encontramos por la mañana desnudo y colgado de
~por el metro. un árbol, morado por el frío y con hielo colgando de su
pelo. Los ojos inyectados de sangre y tan inocentes como
Sigue cayendo nieve. siempre habían sido.
Sigo viendo la nieve caer y acumularse en el piso, en Todos dijeron, incluso la policía lo dijo, que se suicidó.
los carros, en los techos, en la vida de las personas. Pero no es cierto. Los niños no saben de esas cosas. Es
Hay niños afuera, jugando. Desde aquí los veo. Creo ridículo pensarlo. Pequeño, con su cabello largo, delgado,
que son mis nietos, pero no estoy seguro. No los veo bien. feliz. Ha sido el peor invierno de mi vida. Yo solo sé que
Tampoco creo reconocerlos. la nieve también caía el día que lo encontré en un árbol.
También nevaba cuando mis hijos eran jóvenes. Su
madre los abrigaba y salían a jugar con la nieve. Era her- Sigue nevando.
moso verlos jugar. A veces la más pequeña lloraba, largo Ya no se ve a nadie en la calle. Blanco, todo es blanco.
y amargo, por caer al piso. ~da vez soy más consciente de que los días se repiten.
'Iambién nevaba, de la misma manera. el día que entena-

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CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS ÚNICOS

mos a mi madre. Plumas congeladas caían sobre su fére- También nevaba el día que un policía me dijo que ha-
tro al momento de bajarlo. bían asesinado a mi esposa.
Recuerdo que había muy poca gente, pero todo fue por Ella salió de casa, le dije que no lo hiciera. Carolina
la nieve. Solohabía mucha melancolía ese día, unas cuan- siempre hacía lo que quería. Nadie nunca le decía nada.
tas amigas de mi madre y mi familia más cercana. Imposible decirle algo a una mujer de piel morena que te-
A mi madre la mató la soledad. Llevaba años sola, en nía un carácter terrible.
una casa muy grande para ella. Nevaba y le dije que no saliera. Hacía frío. Era invier-
Mi padre murió mucho antes. El gato había muerto no, uno muy duro. La nieve comenzaba a llenar la calle.
meses atrás. Tenía que ir a trabajar.
Estaba sola día y noche. Dejó de comer, dejó de cami- En el camino cuatro tipos la tomaron. La llevaron a un
nar, de bañarse. Me decía al teléfono que estaba cansada callejón. Le quitaron su bolsa, el dinero que traía, no más
de vivir. No, madre, le decía, usted no está vieja, no puede de 30 dólares, le desgarraron la ropa, toda.
decir eso. Pero no cambiaba de parecer. Cuando la policía la encontró también estaba morada
Siempre supe que la gente se cansa de estar viva, pero por el frío.
por lo general lo soporta. Lostipos la violaron, uno a uno. En el frío, bajo la nie-
Mi madre encontró un día la pistola que mi padre ve. Cada uno era más rudo que el anterior. Supongo que
guardó por años, escondida dentro de un cajón, en un gritó, pero el mundo es sordo.
cuarto que casi no se usaba. Al final le pasaron una navaja del tórax hasta el om-
No pude reconocerla por la cara. Había sangre y se- bligo. La nieve en ese callejón era roja. Había fragmentos
sos por toda su habitación. Pude decir que era ella por el de su cuerpo por todo el lugar: un pedazo de pulmón, un
anillo que tenía en la mano con la que tomó la pistola: el poco de estómago, un pequeño sobrante de hígado, intes-
anillo que mi padre le dio el día que se casaron. tinos listos para saltar la cuerda.
Días después la enterramos, sin funeral. Nevaba, ha- La mujer que la encontró se volvió loca, o eso se cuen->
cía frío y nadie lloró. ta, a veces como un chiste sin gracia.
Siempre he pensado que ese día se acabó mi vida. Pero
He perdido la noción del tiempo. no. Seguí vivo. La soledad no me mató.
Ignoro cuánto tiempo tengo aquí, frente a la ventana,
viendo nevar. Deben ser días, quizá una semana. La nieve cae. No sé si algún día termine de nevar.
La nieve sigue cayendo. Creo que jamás parará. Ya no Yosolo recuerdo que la nieve caía igual el día que morí.
se ve nada que no sea blanco. Nada.

76 77
PENA CAPITAL

Por Luis Carlos Mendoza Ortiz

uis Carlos Mendoza Ortiz fue un hombre dedicado

L por completo a la creación, escenificación y difusión
del teatro en Ciudad Juárez.
Nacido el 28 de diciembre de 1930, Mendoza comenzó a
actuar a los quince años, invitado por un vecino a ser extra
en una pequeña obra de teatro. A los dieciocho consiguió el
premio estatal de actuación por su papel de Bernarda en La
casa de Bernarda Alba,de Federico García Larca.
En 1959 se casó con Carola Lavín y en 1962 los dos funda-
ron Antagonía, una compañía teatral que se encargó de mon-
tar en la ciudad obras de teatro poco conocidas en la región.
Su primer gran éxito fue en 1964 con el montaje "Murder in
the Catherdral", de T. S. Elliot.
En 1972 comenzaron a escenificar obras escritas por ellos.
La primera fue "Dioses muy humanos", escrita por ambos y
estrenada el 21 de marzo de ese año.

79
CÉSAR l. GRACIANO

Ganador del premio García Larca en 197 6 con la obrn
"Cien soles que no dejan de quemarte las canas". Anta
nio Pompa, actor de Antagonfa, acusó de haber plagiado esai
obra a Carola Lavín. El incidente solo llevó a que Pompa deja-
ra los escenarios porun periodo de cinco años.
Luis Carlos murió en 1994, en un incendiocausado por su
esposa. Entre sus papeles personales se encontró el presente
cuento y la obra de representación póstuma "Ya no somos
humanos".
PENA CAPITAL

L
a primera vez que vi a alguien en la horca fue a mi
padre, cuando fue culpado por un robo que no co-
metió. Hoy que me decapitan por un asesinato que
¡i1111ás perpetré, sé cuál es la herencia de la que mi madre
l i.iblaba.

80 81
CUENTOS
SECUNDARIOS
N. Y.

Por Michael Cera

ichael Austin Cera (7 de junio de 1988), mejor co-

M nocido como Michael Cera. es un actor, director.
músico, guionista y escritor nacido en Brampton,
Ontario, Canadá, aunque con ancestros sicilianos. irlandeses,
escoceses e ingleses.
Reconocido mejor por su faceta como actor de cine, en
películas como Juno, Superbad, Scott Pílgrim vs. the world,
Crystal Fairy & the Magical Cactus, entre otras. También
fia dirigido y escrito tres cortometrajes: Brazzaville Teena-
cer. Failure y B*tch.
Como músico ha hecho colaboraciones con Weezer, ha
1·ocadoel bajo para las canciones usadas en Scott Pilgrim vs.
the world y Nick and Norah's infinite playlist. El 8 de agos~
l:ode 2014 sacó un álbum con diecinueve canciones originales
y un cover.

85
CÉSAR l. GRACIANO

Escribió el cuento "Pine Cene" que fue publicado en la re-
vista literaria deDave Eggers. pero tuvo poco éxito. Hasta
la fecha no ha sido traducido al español y es, prácticamente,
inconseguible.
"N.Y." comenzó a escribirse en Chile, durante las últimas
grabaciones de "Magic rnagic".Durante su viaje de regreso,
Santiago de Chile-Nueva York, el avión sufrió una pequeña
falla, por lo que tuvo que aterrizar de emergencia en el ae- N. Y.
ropuerto más cercano, en Ciudad Juárez. Cera decidió pasar
cuatro días en la ciudad. Durante su estancia terminó de es-
cribir el cuento. A Patti Smith. Ezra Koening,
En 2015, en una entrevista para "NME'', aseguró que de- Woody Allen y Damien Chazelle;
jaría de escribir cuento para dedicarse a escribir guiones de todos desconocidos
películas que planeaba dirigir. No descartó la posibilidad de
una novela.
él lo conocí durante el invierno. Yo,una especie

A de turista que sufría por lo helado del clima de
una ciudad extraña. Entre los edificios el frío se
agranda y te toma como la mano de un gigante que trata
de asfixiarte. A ella la vi por primera vez meses después
de conocerlo, cuando el verano comenzaba a invadir las
calles llenas de edificios altos, donde nunca entra el sol.
Si no fueran reales estos hechos serían un bonito cuento,
pero siempre la realidad nos sobrepasa.
Nací y crecí en Nevada, en una ciudad-pueblo llama-
da Caliente, así es que conozco muy bien el verano, pero
el frío siempre me ha resultado extraño: prefiero estar a
cien grados que a cincuenta.
Todos mis estudios los hice en Las Vegas. Siempre he
pensado que es la peor ciudad para educar niños, incluso

86 87
CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS SECUNDARIOS

para vivir: es un lugar de uso y deshecho. Cuando tuve la manchas de humedad, todo el edifico crujía por lo viejo y
oportunidad de irme, terminada mi carrera, lo hice. cada noche una pareja tenía sexo en la habitación conti-
EscogíNueva York por un impulso adolescente: es una gua (invariablemente la mujer gritaba mucho). Dedicaba
ciudad enorme, la verdadera capital del mundo, todo está mis días a recorrer caminando Nueva York, con una li-
ahí. y todos los adolescentes piensan eso: ir a Nueva York breta en una mano y una Polaroid colgada al cuello, lo
y tener vida de escritor, de fotógrafo, de actor de teatro. que me hacía ver más como un nativo que como un visi-
Con un golpe de suerte todos pueden terminar convir- tante. Caminaba y entraba a lugares que me parecían in-
tiéndose en Orson Welles, Patti Smith o Paul Auster. .. teresantes: el First Calvary Cementery, The Metropolitan
No era precisamente un gran genio artístico (y sigo sin Museum of Art, St. Patrick's Cathedral. Me paseaba y me
serlo) pero creí que una ciudad grande y con frío me ayu- sentaba en cada uno de los parques que estaban perdidos
daría a definir qué debía hacer con mi vida. entres los muros de edificios. Se podría vivir felizmente
Fue ahí donde conocí a Ezra. Tenía el cabello ondulado y sin problemas en el pequeño espacio de mundo que es
ligeramente y de un negro profundo, siempre despeinado Manhattan. En una de esas caminatas, después de sacar
y sobre su frente. Tenía la piel sin una sola imperfección tres fotos (un edificio, un lago y una pareja de lesbianas
y unas cejas excesivamente delineadas para ser natura- besándose) y hacer varios apuntes en la libreta ("Debo
les. Siempre traía lentes oscuros: unos Rav-Ban de arma- comprar en algún momento un par de tenis, de tanto ca-
zón grueso color blanco, cuando se los quitaba podías ver minar se están desgastando" "Visitar más cementerios"
unos ojos verdes. Tenía pinta de judío porque lo era; tenía "Ahora comprendo muchas canciones que mencionaban
pinta de púber que toca la guitarra en una banda de rock el río Hudson', "Sitengo un perro su nombre será Hudson,
sin futuro, pero no era así: era músico, sí, pero baterista de si tengo un gato lo llamaré Waldorf') me decidí a entrar a
jazz y con cierto prestigio para su juventud; siempre tenía un bar que tenía pinta de ser más barato que la mayoría
ruborizadas las mejillas, como si tuviera mucho frío o ca- de basuras pretenciosas que hay por ahí.
lor o como si siempre le estuvieran haciendo cumplidos. Entré y lo vi: un niño sentado en la barra de un bar,
También aparentaba menos edad: la gente creía que tenía con lentes oscuros aunque el lugar era lóbrego, solo lo
dieciséis, cuando realmente tenía veintiuno. alumbraban unas cuantas lámparas de escritorio. La ba-
Lo conocí en un bar a la semana de mi llegada. Yo vi- rra era pequeña, no cabían más de cuarenta personas y
vía en un hotel barato, y bastante feo, muy cerca de la en ese momento había diez clientes. Tenía asientos para
St. Jonh's Uníversitv, en Queens. Era horrible vivir ahí: escoger y decidí sentarme a un lado del tipo de los lentes:
siempre comía en la calle, el colchón donde dormía tenía quería tener una conversación y era la única persona ahí

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CÉSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÜNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS SECUNDARIOS

dentro con la que pensé que podría hacerlo (aunque los Ezra se convirtió en mi único amigo en una ciudad
Ray-Ban blancos me generaban la impresión de estar a'l ¡ nn millones de personas que solo me veían y seguían
lado de un rockstar fracasado y muy drogado). rnrninando. Ahí nadie se detiene un momento. Comencé
Él tomaba cerveza. Pedí una. Lo veía fijo, pero el pa- .1 frecuentarlo. Casi siempre nos veíamos para caminar
recía estar ajeno y lejano a todo, con la mirada perdida: por la ciudad. Era común que le tomara fotos (debo tener
desde mi ángulo era posible ver sus ojos. Si bien era yo más de doscientas donde aparece). Él era el que hablaba,
quien quería hablar, él comenzó la conversación: casi siempre lo veía de perfil mientras caminábamos: pa-
- En este mismo momento, en otra dimensión, tú y yo recía que conversaba con todo Nueva York. Entre tantas
estamos partiéndonos la cara a golpes, en otra dimensión aminatas me contó que estudiaba música, que era bate-
tú pedirías vodka y, en la mejor de las dimensiones, so- rista en un grupo de jazz y también tocaba en la orquesta
naría una canción menos mala -sonaba "Ríse', de Herb escolar, que comenzó a los 7 años, que vivía solo pero su
Alpert-; en el peor de los casos sonaría Frank Pourcel. madre lo mantenía, que su padre murió cuando él tenía
Ezra tenía una facilidad de palabra impresionante. diez años, que desde niño le decían el Buen Judío (aún
Así lo conocí, por deseo mío, pero comenzamos a hablar ahora sus conocidos lo llaman así) por lo amable que era
por iniciativa suya. Primero sobre música, prácticamente y lo simpático que lograba ser, que había publicado cua-
comentábamos cada canción que ponían en el bar; lue- tro poemas en diferentes revistas independientes, que
go fue cambiando a temas más interesantes y algunos mandó algunos a The New Yorker y jamás respondieron,
muy banales: el clima en Nueva York, la poesía de Walt que adoraba la poesía de e. e. cummings, que alguna vez
Whitman, la mejor hora para tomar el metro partiendo conoció a Bret Easton Ellis y a Tom Waits el mismo día,
de Manhattan para llegar a Queens, Truman Capote, The que decidió dedicarse al jazz porque vivía en Nueva York
New York Times,Woody Allen, Miles Davis, Steve Busce- y sería un desperdicio no hacerlo. Hablaba y yo lo escu-
mi, la temporada de conciertos en el Lincoln Center. chaba, con la fascinación de un periodista en su primera
-¿Y qué haces solo en este bar?
entrevista.
-Ah, de vez en cuando visito un bar diferente, desco- A veces caminábamos por el extremo, noreste de Man-
nocido, ya sabes. Vengo sin compañía porque nunca salgo hattan, por el Harlem, al borde del río Hudson. Hay par-
con un plan fijo.Si vienes con alguien te pierdes la opor- ques pequeños esparcidos por todos esos espacios, hay
tunidad de conocer extraños.
menos gente. Siempre le decía a Ezra que era la parte más
Pasadas las doce de la noche salimos del bar y camina- humana de todo Manhattan: edificios más pequeños que
mos por la ciudad.
dejaban que el sol estuviera más tiempo sobre nosotros,

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CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS SfCUNDAíllOS

neoyorkinos, pero que iniciaría una colección de autores
casas viejas y una arquitectura diferente. Por ahí paseá-
latinoamericanos. Ezra sabía que yo hablaba y escribía es-
bamos. porque a Ezra le gustaba caminar y porque yo
pañol fluidamente, así que me recomendó para el puesto.
quería conocer todo Nueva York. A veces me llevaba por
Mi primer trabajo fue traducir una novela corta de al-
pequeñitas calles, casi perdidas, donde había algún mural
guien llamado Yuri Herrera; al editor le gustó el trabajo,
desconocido, a parques donde solo había dealers, a teatros
me pagó y me encargó que comenzara a trabajar en otra
abandonados en los que a veces entrábamos a la fuerza
llamada En medio de extrañas víctimas.Después de la aten-
para sentarnos en las butacas polvosas y desvencijadas
ción que tuvo Ezra, me fue imposible negarme a ir con él.
por el tiempo, a fingir que veíamos una función de teatro
Nada podía salir mal, era el Buen Judío.
o un concierto, dependiendo de nuestro ánimo.
Fue una buena decisión: gastaba menos dinero, ya que
Otras tantas veces hacíamos algo que a él le gustaba:
no tenía que pagar ningún servicio. Ezra tenía una colec-
sentamos en la acera frente al Waldorf Astoria y estor-
ción inmensa de libros de poesía de la cual podía hacer
barle a los peatones. Me decía que le encantaba ver a la
uso, por la mañana siempre estaba solo -era ese tiempo el
gente que llegaba a hospedarse: "Míralos",me decía, "lle-
que aprovechaba para trabajar en las traducciones- por-
gan aquí y lo ignoran todo. Tienen dinero pero no la ca-
que a esas horas iba mi amigo el judío a la escuela. Vivía
beza para poder usarlo bien. No odio a la gente rica, yo no
en una mejor zona, con mejores vecinos. La vista desde
vivo mal, no soy rico, pero no soy pobre, tú lo sabes, pero
el piso 13 era fantástica. Por las noches escuchaba cómo
el Astoria no merece estar lleno de zoquetes pretenciosos".
pracncaba en la batería y eso era estimulante. Siempre
Después de tres meses de conocerlo, cuando el frío co-
había frutas en el refrigerador y comencé a ganar el peso
menzaba a disiparse y podía salir a la calle sin abrigo, me
que había perdido desde que lleguéa Nueva York.
invitó a vivir a su apartamento. Dudé mucho en saber si
debía aceptar su invitación. No era solamente la cuestión Fue en esa época cuando Ambiguous Project Jazz Band,
de cambiar el lugar en el que estaba viviendo por uno donde Ezra tocaba, consiguió una residencia por tres me-
ses en un pequeño club en el Upper East Side de Manha-
mejor. sino dejar de vivir solo para tener que compartir
ttan, muy cerca del Hudson. El Buen Judío estaba muy
mi vida con otra persona. Todo ocurrió porque me quejé
emocionado, decía que ya se podía sentir tocando la ba-
por dinero, cada vez tenía menos y me negaba a tener
tería en el Lincoln Center, hac[endo sesiones de estudio:
un trabajo estable con un horario definido. A los dos días
"Algúndía",me dijo cuando me contó sobre la residencia,
de eso me dijo lo de su apartamento, cuatro días después
"la gente escuchará una grabación y dirá 'el de la batería
me había encontrado trabajo: traductor en una editorial
era Ezra, un grande".
llamada BlackBox, que se dedicaba a publicar a noveles

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CtSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CU[NTOS SECUNDARIOS

Me invitó a la primera función que darían el primer se asomaban unos pequeños dientes lechosos que con-
viernes del verano. Llegué tarde al lugar; ese día tenía que trastaban perfecto con su lengua rosada, que salía para
llevar a la editorial el borrador final de la traducción (Be- humedecer sus labios.Si un hombre no se enamora ins-
tween strangers victims fue el título final).El editor me en- tantáneamente de una mujer así, es porque está muerto
tretuvo contándome futuros proyectos y tomando vino. por dentro. Era perfecta con ese vestido azul turquesa.
Esa noche tocarían completo el "Giant Steps"de Coltra- De pronto la banda soloera música de fondo, podía tocar
ne. En cuanto abrí la puerta del bar la gente estaba aplau- Frank Pourcel, Vivaldi o Nick Cave, no había nada des-
diendo. Acto seguido comenzó a sonar la batería, llegué pués de ella.
a tiempo para escuchar la tercera canción: "Countdown" Volví a la realidad cuando comenzaron a tocar la últi-
Por treinta segundos no existió otro sonido audible más ma canción del disco,"Mr.P. C". Alfred, el saxofonista de
que el solo de batería de Ezra, todos atentos al singular y la banda, se lució en esa pieza.
acompasado aporreo de las baquetas sobre todos los toms La chica seguía viendo fascinada el escenario. Termi-
y la caja,para después dar paso a un swing exactísimo, ve- nó el concierto y después de la ola de aplausos que qui-
loz, igualando lo que Art Taylor logró en 1959. Para Ezra zá duró un minuto -estuvieron estupendos esa noche-,
parecía como un ensayo más, sin dificultad: lo difícil lo decidí hablar con ella.Así supe que se llamaba Michelle,
hacía ver sencillo (cualquiera podía subir y tocar la ba- que estudiaba escritura en la Universidad de Columbia.
tería en ese momento, eso insinuaban sus manos que se Le dije que yo era traductor, que la primera novela que
movían sin dificultad alguna). La verdad es que no: en ese traduje ya se estaba vendiendo. Me contó que ella quería
momento había arte sobre el escenario. ser cuentista, que le encantaba al ficción corta, que leía
Dos canciones después la conocí a ella. Estaba sola, a Alice Munro como loca, que conocía a muy pocos es-
como yo, sentada cerca de la barra, sosteniendo un vaso critores latinoamericanos. Le prometí que le regalaría la
con su mano izquierda y sin dejar de mirar al escenario. novela que traduje. Me contó sobre una clase que llevaba
Se le veía fascinada. Su cara estaba completamente ilumi- sobre Borges, que acababa de llegar de un largo viaje: es-
nada a pesar de la penumbra que proliferaba en el bar. La tuvo en París casi seis meses. Hablamos mucho para ser
soledad no sienta bien en los lugares concurridos, así que desconocidos, quizá media hora, quizá menos.
me senté a su lado. Viendo su perfil más que a la banda, Llegóde la nada Ezra, cargando el estuche de piel don-
su cabellocorto, casi como un hombre, sus hombros, muy de guardaba sus baquetas. Directo la besó en la boca, le
delgados, esa nariz pequeñita que le sentaba bien en su preguntó si le había gustado el concierto.
cara redonda. Tenía ligeramente abierta la boca y por ahí -Me encantó, cariño.

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CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS SECUNDARIOS

-Así que ya se conocieron -dijo Ezra volteando a ver- caminaba al apartamento solo recordaba que no debemos
me mientras rodeaba la espalda de Michelle con su bra- desear a la mujer del prójimo. IVíenosse debe desear a la
zo-. Igual te la presento formalmente, ella es Michelle, mi mujer de un amigo, de un buen amigo, de un roommate,
novia, estuvo lejos un buen rato, pero llegójusto a tiempo de un buen judío. ¿Nos juzgará el mismo dios?
para verme tocar. Me gustaría poder decir que yo soy el culpable, pero
No pude odiarlo más en ese momento, con sus lentes no, no lo soy. No del todo. Ella también debe de cargar con
blancos sobre el cabello, su sonrisa perfecta y una chica algo de culpa. No soy solo yo. pero. lo acepto, no fue solo
hermosa al lado. Él era perfecto. El Buen Judío era más ella. Ya era verano. Por primera vez sentía calor en Nue-
que eso, era el mejor, el tipo de amigo que quieres de por va York. Ezra estaba de vacaciones escolares, pero jamás
vida. Loodié por un momento. ¿Quién se creía para tener estaba en casa por las mañanas, se iba a ensayar con su
una vida tan perfecta? grupo: la presentación final sería una serie de canciones
Se acercaba la media noche y decidí partir de ahí. Me propias y tenían que hacerlo genial. Yo trabajaba por las
despedí de ambos, Ezra insistió en que me quedara, pero mañanas en la tercera traducción que me pedían: Santa
me negué alegando que estaba cansado. Todo el camino María del Circo, de un tal David Toscana. Por las tardes de-
estuve pensando. No pude dormir. Yo que siempre fui jaba de trabajar, preparaba algo de comer, y llegaba Ezra.
una pequeña nube en un día soleado, me encontré entre Comíamos juntos, hablábamos, por lo general veíamos al-
dos grandes nubarrones, y lo único que quería hacer era guna película después. Desde ras seis de la tarde se ence-
condensarme y hacer llover. rraba en su cuarto a leer, rne supongo.
Al siguiente viernes volvieron a tocar. Volví a ir. Esta Era lunes, me acuerdo, el día que Michelle llegó antes
vez tocaron "Kind of blues", de Miles Davis. Ahí estaba de las diez de la mañana. Yo ya estaba de pie, preparando
Michelle. En el escenario, como un pequeño dios, Ezra y café. Ella también estaba de vacaciones. Abrí. Entró. Me
sus lentes blancos. Michelle llamó mi atención alzando pidió café. Se lo serví. Se sentó en la sala, yo desde la mesa
las manos, nos sentamos juntos, ella así lo quería. No ha- en la que comíamos -la usaba para trabajar por las maña-
blamos mientras tocaban: nadie lo hacía, el silencio siem- nas- la observaba. Tornaba uno de los libros que estaban
pre ronda los clubes de jazz. en la sala, lo hojeaba y lo dejaba. De pronto se paró, taza
De nuevo la conversación. De nuevo Ezra. De nuevo en mano, y se fue a sentar a mi lado. Me hizo preguntas.
irme antes que ellos. De nuevo la sensación de traición. ¿De qué va el libro? ¿Cómo aprendiste español? ¿Quién
Mi madre es católica y me obligó a que aprendiera los te consiguió el trabajo de traductor? ¿Verdad que Ezra es
diez mandamientos de memoria. Ese viernes mientras la mejor persona del mundo? ¿Cuándo tienes que entre-

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CUENTOS SECUNDARIOS

gar el libro? ¿Es difícil traducir? ¿Nunca has escrito algo
propio? Cuando terminó de cuestionarme se levantó, SE! lle sentada en un banco que estaba pegado a la barra. de-
posó tras de mí, con una mano comenzó a revolverme e.J cidí sentarme a su lado. De pronto el sonido de la batería
cabello, la otra la pasó por delante de mí, cerró el líbroyds comenzó a sonar irregular; luego nada, solo el saxofón.
laptop para luego comenzar con pequeñas caricias en ell Oí un estruendo, giré la cara para ver hacia el escenario
pecho. Luego lamió mi oreja. Después ya no tenía plavera, y vi cómo Ezra se estaba lanzando del escenario, había
La comencé a besar: la boca, el cuello, el pecho. Le quité la1 tirado su batería -ese fue el estruendo-, corrió hacia mí,
blusa. Lo demás es simple imaginación. con la izquierda aún conservaba una baqueta, con la de-
Comencé a salir con ella por las mañanas. Llegaba an- recha sostenía un golpe que fue directo a mi mandíbula,
tes de las diez, tomábamos café y salíamos a caminar poF luego otro al estómago; lo quise tomar por el cabello pero
la ciudad, por el río Hudson, entre los árboles de Centra'] solo jalé sus lentes blancos; trató de derribarme, pero lo
Park, a veces al zoológico, otras a un museo, Times Squa- único que sacó fue un rodillazo directo al esófago; con la
re, Broadway, la Séptima Avenida, siempre tornados de baqueta me golpeó la espalda mientras trataba de abra-
la mano, yo con la cámara colgada al cuello. Éramos dos zarme; empecé a escuchar cómo la gente gritaba. Lo tomé
turistas en la ciudad en la que vivíamos. Yo regresaba al por los hombros y logré derribarlo; me dio la vuelta y que-
apartamento antes de las tres, siempre con miedo, la e.a· dó encima de mí, comenzó a darme puñetazos en la cara.
beza gacha, era un niño que había hecho algo malo. P0J'i Sentí un hilito de sangre que me salía por la boca. Alfred
la noche trabajaba en la traducción. A veces escuchaba a1 y uno de los meseros del bar se acercaron para quitarme
Ezra tocar, cada vez con más talento. Eran mañanas a Ezra de encima. Alguien, no recuerdo quién, me ayudó
felices y tardes tortuosas. a pararme. Jamás lo había visto molesto. Recuerdo que
Pasaron dos meses. Era viernes, el último viernes en gritaba. pero no logro rememorar qué.
que Ambiguous Project Jazz Band tocaría en ese pequeño Acto seguido salí del bar, paré un taxi y le pedí que me
club de jazz mal iluminado. Llegué tarde a la presenta· llevara al departamento. Al llegar comencé a guardar en
ción, como la primera vez, fui a entregar el manuscrite una caja y en una maleta las pocas cosas que tenía. Escu-
con la traducción (cambié por completo el título a Life af- ché un taconeo. Era Michelle, yo había dejado la puerta
ter the circus). En cuanto entré escuché "The end is where abierta. Tenía una sonrisa inocente en el rostro, pero por
we start from' -verso de T. S. Ellíot, por cierto-, canción el rímel corrido supe que había estado llorando.
que Ezra me había mostrado meses atrás. Él la había com- +Lo hubieras visto -me dijo -. lloró como un bebé.
puesto. Tenía partes fabulosas con la batería. Vi a Míche- Somos malas personas -sacó de su bolsa un pañuelo, se
acercó a mí y comenzó a limpiarme la poca sangre que

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CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS SECUNDARIOS

Me separé de él, abordé el taxi y me fui de Nueva York.
aún tenía en la cara-, ¿verdad que lo somos? Él era tan Si esto no fuera real sería un muy bonito cuento.
bueno. Siempre lo había sido. Pero como los grandes, des-
pués de cinco minutos de catarsis regresó al escenario y
Santiago, Chile-Juárez, México, 2013
terminó de tocar. Le aplaudieron muchísimo.
-¿Pero qué pasó?
-Alfred nos vio ayer =habíarnos pasado todo el jue-
ves sentados en Central Park; le había tomado trece fo-
tos; ella se lo contó poco antes de la presentación-. Antes
de subir al escenario fue conmigo, me dio un beso en la
frente. Él te quería mucho, ¿lo sabías? Eras como su her-
mano. Te tenía tanto afecto que prefirió vivir contigo que
conmigo. Por eso te golpeó, y a mí solo me dio un beso.
Somos muy malos.
-¿Lo somos?
+Sí, no hay duda. Él no sabía odiar, era el Buen Judío.
Nosotros le enseñamos a odiar.
Terminé de empacar mientras tenía sobre mí la mira-
da de Michelle. En cuanto terminé me perfilé rumbo a la
puerta, le di un beso en la frente. Oí que sollozó. En la
acera me encontré a Ezra, con los ojos rojos y el cabello
completamente despeinado. En cuanto me vio se quedó
inmóvil. Paré un taxi que iba pasando, arrojé mi maleta y
una caja adentro y le pedí al chofer que me esperara.
Caminé hacia mi amigo, el judío. Le di un abrazo, que
tardó mucho en aceptar. Le di un pequeño beso en la me-
jilla.
- Lo siento tanto. Te juro que regresaré. Cuando lo
crea justo -le susurré; escuché cómo gimoteaba, lo vi a
los ojos y noté que esbozaba una sonrisa.

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NOTAS DEL ESCRITOR

Por César I. Graciano

ésar I. Graciano podría ser identificado como el jua-

C rense promedio.
Es poca la información que se sabe de él. sobre
todo por su negativa de hablar sobre sí mismo. Escribió y pu-
blicó un cuento en una antología hace pocos años.
El siguiente cuento se presenta como un capricho. Son
notas recolectadas a lo largo de los años durante el proceso
de escritura de una obra inacabada. Ha dicho que no planea
seguir escribiendo.

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NOTAS DEL ESCRITOR

I don'r wanna live likethis but I don'r wanna die.
Ezra Koeníng

Y
o me imagino imaginando a alguien que me ima-
gina. Me convierto de facto en el personaje de mi
personaje. Soy solo la ficción de mi ficción. Eso es
escribir: ser ficción.
*
Este es un diario sin fechas. No permitiré que en un
futuro alguien quiera tomarlo como la crónica detallada
del tiempo en el que escribía.
*
Mi madre me contó que se extravió el hijo de la vecina,
un tal Braudel o Raudel, o algo así. Sololo conocí de vista.
Todos están muy sorprendidos, era de esas personas tan
grises que no te lo puedes imaginar haciendo algo malo,
algo como para que lo desaparezcan, y se ve que en su casa
no hay problemas como para que él quisiera irse sin avisar.

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CtSAR l. GRACIANO
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS SECUNDARIOS

La belleza del silencio está en disfrutarlo, y romperlo Yo no soy César, soy la imagen de César. Un escri-
algún día. tor escribe sobre mí escribiendo que no soy César. sino
* la imagen de César, la imagen que el escritor escribe que
Hace días mi madre me dijo que ni para mantenerme escribo. Y así se me va la vida: escribiendo que alguien
sirvo. escribe que escribo. Soy,pero pretendo dejar de ser. Para
Me entristecí: en el fondo sé que ella tiene razón. dejar de ser debo dejar de escribir. Pero no soy yo quien
Debí perderme yo y no Braudel, escribe.
* *
Hoy supe que encontraron el cuerpo de Braudel (con- Siempre que trato de escribir, termino por ver un
firmé que sí se llamaba así).Me contó Juan, un vecino, que montón de hojas en blanco en la computadora.
le dispararon en la cabeza, se la hicieron pedazos. La poli- *
cía dijo que no ha encontrado a los culpables, pero siguen Mi padre tiene una prima que se llama Mónica. Hace
buscando. Las vecinas dicen que su mamá lo tuvo que re- días vino acá, a la ciudad, y se quedó en nuestra casa. Na-
conocer por unos cuantos lunares que tenía en el pecho. die sabe a qué vino, pero ya se fue. Mi papá no la quiere
* mucho que digamos. Él dice que ella es una mala hija, que
Conocí a un anciano bastante simpático. Se llama- mató a sus padres envenenándolos, pero que jamás se
ba Camilo, o Carmelo, Cándido, no importa. El señor es pudo comprobar nada. Yo le dije que se debe ser un muy
bolero desde hace muchos años. Ya se ve bastante viejo. mal padre como para que te mate tu hija. Papá se quedó
Me dijo que no es de aquí, de la ciudad, sino que nació en callado, solo me miró y me dio la espalda.
Durango, creo, no le presté mucha atención. Al parecer *
se conoce todo México, me nombró pueblos de los que ni Idea para iniciar una novela: Un sordo se despierta a
Dios se debe de acordar. Un sujeto simpático, cálido, de medianoche al escuchar un disparo.
esos ancianos que a veces conoces y piensas que debe ser
bonito ser su nieto. Yopor ejemplo, jamás conocí a ningu- Seguir con la mirada a una persona solo puede probar
no de mis abuelos, pero por lo que cuentan de ellos es me- dos cosas: curiosidad y amor; al final del día significan lo
jor no conocerlos. El viejo me dijo que había leído la Biblia mismo.
unas cien veces, que no era católico ni religioso, pero que
le entretenían mucho las historias. Creo que eso hace la Hace pocos días se dio la noticia de que asesinaron -al
Biblia con la gente sola. parecer no lo querían matar a él en específico- a un poe-

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CÉSAR l. GRACIANO CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
CUENTOS SECUNDARIOS

ta de Estados Unidos. No quiero decir que la noticia me Ezra Koening pintado por Van Dick
impactó, pero sí me hizo pensar. ¿Qué hacía él aquí? Esta En el psiquiátrico, Ezra baila en una mesa
ciudad no es una ciudad de turistas. Me puse a investigar Al final del día, Koening no tiene razón de ser
sobre su vida. Escribió bastante, once libros, todos de poe- Ezra pesado como lluvia ácida de enero
mas. Hay muchas fotos de él en internet, así como entre- Ezra Eldar, "Z"
vistas que le hicieron. Era guapo -delgado, muy blanco, *
cabello negrov rizado, una sonrisa muy afable, hoyuelos Hace días soñé que torturaban a un hombre. Le cor-
en las mejillas- y, por lo que se lee, simpático. Encontré taban el índice un día, el anular el siguiente y así seguían
algunos poemas, algunos me gustaron, no sabría decir si por tres días más hasta terminar con los dedos de la mano
son buenos o no. Ahora se planea sacar su poesía comple- derecha. Recuerdo perfectamente cómo gritaba que ya lo
ta traducida al español. Son las ventajas de la muerte mataran, que por piedad lo mataran, que él era inocente,
* que lo único que él quería era una mejor vida. Estaban en
La prosa no lastima. un lugar viejo, feo, polvoso. Corrían polvaredas y rodado-
Al parecer ras afuera: igual que en las viejas películas western. Era
solo el verso logra ser como un cuchillo. un pueblo, Cornala, quizá. Mientras soñaba, mientras en
Ezra Eldar, "Z" el sueño escuchaba al hombre gritar por su vida, lo único
* en que pensaba era en despertar para escribir una nota
La vida es solo una sucesión de tragedias. sobre eso.
* *
Los mejores discos que he escuchado en mi vida: Ideas para finalizar una novela: El sol se puso cien veces
• Sketches of Spain, Miles Davis en el fondo del alma humana y jamás ha regresado el día.
• The rise and fall of Ziggy Stardust and the Spiders *
from Mars, David Bowie Diles
• Moderns vampires of the city, Vampire Weekend. que te parió un cuchillo
Giant steps, John Coltrane Ezra Eldar, "Z"
In rainbows, Radiohead *
Push the sky away, Nick Cave Ternas sobre los que escribo:
Sea change, Beck • Yo escribiendo
* • Cosas que otros escribieron

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CÉSAR l .. GRACIANO

• Sucesos que me interesan
Cosas que me pasan
Cosas que quiero escribir, pero no escribo

Todos los días abro el archivo que contiene lo que he
escrito. Lo observo, en silencio. Lo cierro sin escribir, sin
cambiarlo y sin estar conforme.

Hace días vi todas las películas de Michael Cera. Me
parece un tipo bastante simpático, por lo menos en pan-
talla. Algunas personas dicen que es un mal actor -entre
ellas mi mamá, o al menos ese fue su comentario hace
varios años después de terminar de ver Juno-, pero yo
no lo creo. Las películas chilenas que hizo son malas, pero
no actúa mal. Al parecer Cera también pretende ser escri-
tor, o por lo menos ya publicó un cuento. Si seguimos con
ese ritmo en un futuro no habrá lectores, todos seremos
escritores.
*
Tengo un montón de notas sueltas y nada terminado.
Qué culera es la vida, ¿no? UACJ
CUENTOS ÚNICOS Y SECUNDARIOS
se terminó de imprimir en marzo de 2017 en
Lazer Quality Prints, ubicada en Pedro Rosales de León 6595,
Ciudad Juárez, Chihuahua, México.

Tiraje: 5(}0ejemplares

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