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“Tiel original ergeron Drawing, pba por Oscaonl Pres, Cork en 2005 Disco de a cubic: Toi Cabri Gato Gil, SL Fotogfa dela cia © Ssh Fahey 8 agg ec, 2 sea, 2011 CCuataue fora de reproduccin, distrbucdncomuncacén publics 0 teansformacion de esta obra solo puede ser realiada con Ta autora ‘in de ts tinlarey sao excepeiin peevsa por la ley. Disase 4 CCEDRO (Cento Espaol de Deron Reprogefcns, wwarcedr.0s) Sincesitsforocopiar o escent lain Feapmento de ta abet 1a Editorial no se pronunca ni expresa oi imlictamente respec ala ‘exact de a informacin contenida en exe bro, xn pola si 0 pede asumie ning tipo de esponaiidsd en cso de e000 © dela traduccion Pla Wiagoce (dels texts ls cares: John Berger © elas caress: James Eine (© Editorial Gustavo Gi, SL, Barcelona, 2011 Printed i Spain ISBN: 978-84-252 2465.2 Depenio legal: B. 34.78.2011 Inpresio: Gieas 92, SA, Rul (Barcelona) Dibujo del natural 7 Vincent 17 Los dibujos de Warteau 25 Dibujoen papel 31 La Polonaise 41 “Hojas de papel sobre la hierba 45 Dibujado para ese momento 51 Unsecreto profesional 61 Echar ramas. 63 Leone d’Are 69 Joven con la mano en la barbilla $3, Del diario de Janos Lavin. 87 Distancia y dibujos 91 Langosta y tres peces 109 Juntos 141 Procedencia de los textos 149 (Créditos de las ilustaciones 150 Dibujo del natural Para cl artista dibujar es descubrit. Y no se trata de una frase bonita; es lteralmente cierto. Es el acto mismo de dibujar lo que fuerza al artista a mirar el objeto que tiene delante, 2 diseccionarlo y volverlo a uniecn sa imaginacion, 0, si dibu- ja de memoria, lo que lo fuerea a ahondar en ella, hasta ‘encontrar el contenido de su propio almacén de observacio- res pasadas, En la enseianza del dibujo, es un lugar comin decir que lo fundamental reside en el proceso especiica de ‘mirar, Una linea, una 2ona de colos, no es realmente impor Tante porque registe lo que une ha visto sno por lo que le Ilevaré a seguie viendo, Siguiendo su légica afin de compro- bar ies exacts, uno se ve confiemado 0 refutado en el peo- pio objeto o en su recuerdo. Cada confirmacién o cada ref taciin le aproxima al objeto, hasta que teemina, como si ‘igramos, dentro de ck: los contornos que uno ha dibujado ya no marcan el limite de lo que ha visto, sino el limite de quello en lo que se ha convertido. Puede que esto suene innecesariamente metafsico. Otra manera de expresatlo seria desir que cada maeca que uno hace en el papel es una piedra pasadera desde la cual salta ala siguiente y asi hasta aque haya cruzado el tema dibujado como si fuera un rio, hhasta que lo haya dejado atts. Fsto es muy distinto del proceso posterior de pintar un lienzo “acabado" o esculpir na estatua. En estos casos no se atraviesa el tema, sino que se intenta recrearloy cobijarse en él, Cada pineelada o cada golpe de cincel ya no es una peda pasadera, sino una piedra que ha de ser colocada en tn edi plancadg. Ua dibujo es un documento suto- HIRST TS RS del descubrimiemto de un soceso, ya sea visto, recordado o imaginado, Una obra “acabada” es un intento de construir un acontecimiento en si mismo. Fs signifcativoa este respecto que solo cuando el artista al 26 un nivel relativamente alto de libertad “autobiogr fica individual empezaron a existr los dibujs tal como los cor ‘ehimos hoy. En una tradicion bierstica, andnima, no son necesarios.(Deberia, tal vez, indicar aqui que estoy hablan do de dibujos de trabajo, aunque estos no siempre se hacen para un proyecto especifico. No me refiero a dibujos linea les ilusteaciones, caricaturas, ciertos retratos ocirtas obras srificas que pueden ser productos “acabados” por derecho propio.) ‘Varios factorestécnicos amplian con frecuencia esta dis tincidn entre dibujo de trabajo y obra “acabada”: el mayor tiempo necesario para pintar un lienzoo esculpir un blogue, Ja mayor escala del trabajo, el problema de tener que mane- jar simuleineamente el color, la calidad del pigmento, el tono, la textura, el grano, ets en comparacion el lenguaje “taquigefico” del dibujo es relativamente sencilla y directo, [No obstante, la distincidn fundamental se encuentea en el funcionamiento de la mente del artista. Un dibujo es esen que solo guarda relacién con TSeDAaGD una estacua o un lienzo “acabado" es esencialmente una obra paiblica, expuesta, «que se relaciona de una forma mucho ms directa con las cexigencias de la comunicacin. ‘De esto se puede deducir que desde el punto de vista del espectador existe una distincién equivalemte. Frente aun cuadro 0 una escutura, el espectador tiende a identificarse con el tema, a interpretar las imagenes por ellas mismass frente 4 un dibujo, se identifica con el artista, e utiliza las imagenes para adquirir In experiencia consciente de ver como si fuera através de os jos de este. gq La experiencia de dibujar: cuando miré a la pagina en blanco de mi bloc de dibujo, percibi més su altura que su anchura. Los bordes superior e inferior eran los importan- tes, pues en el espacio comprendido entre ellos tenia que reconstruir el modo como él se alz6 del suelo 0, pensindolo cenel sentido opuesto, e! modo como estaba pegado al suelo. [La energia dela pose era ante todo vertical. Todos los peque- fios movimientos laerales de los brazos, el cuello girado, la pieena que no soportaba su peso, guardaban relacién con fsa fuerza vertical, al igual que las ramas que cuelgan 0 sobresalen lo hacen con el eje vertical del tronco. Era eso lo que eenian que expresar mis primeras lineass tenfan que hacer que se mantuviera como un bolo, pero al mismo tiem- po tenian que dat a entender que, a diferencia de un bolo, feta capaz de moverse,capaz de volverse a equlibrar si el suelo einclinaba, capaz de salar y mantenerse unos segun- do en el aire contra la fuerza vertical dela gravedad. Fsta capacidad de movimiento, esta tension iregular y temporal dest cuerpo, mas que uniforme y permanente, tendria que ‘expresarse en relacin con los bordes laterales del papel, en relacién con las diferencias que hubiera a cada lado de la linea recta que va desde la base def cuelo hasta el alén de la pierna que soportaba el peso. Busque las diferencias. La picrna izquierda soportaba su peso y, por consiguiente, est parte del cuerpo en segundo plano estaba tensa, ya fuera recea 0 angular; la parte dere: cha, la que esta delante, estaba comparativamente mas rela- jada, mas suelea. Lineas lateralesarbitrarias coerian trans- versal a su cuerpo desde las curvas a las arstas, como los arroyos corren desde las colinas hasta ls angosta torrente- ras del acantlado, Pero no era asi de sencillo. En la parte relajada del cuerpo que esta delante, el puso estaba apre- tado y la dureza de los nudillosrecordaba la linea rigida de las cosilas del otro lado, como wn monton de piedeas en las colinas que recordara los acantilados. Enronces empecé aver de otea manera la superficie blan- ca del papel en el que iba a dibujar. Dejé de ser una pagina limpia, lisa, para convertrse en un espacio vac, Sa blanc tse ttansformé en una zona de luz iimitada, opaca, por la ue uno podia moverse, pero no ver a su través. Sabia que cen cuanto dibujara una linea en ella —o através de ella— tendria que controlala, no como el condactor de un coche, ‘en un solo plano, sino como un piloro en el aire, ya que el movimiento era posible en las tres dimensiones. ~~ Sin embargo, cuando hice una marca, en algin punto por debajo de las costillas en primer plano, la naturaleza de la pagina volvi6 a cambiat. De pronto la zona de luz ‘opaca dej6 de ser ilimitada. Lo que habia dibujado cambi6 toda la pagina, del mismo modo que el agua de una pecera ccambia en cuanto metes un pez en ella. A partir de ese momento uno ya solo mira al pez. El agua pasa ser sim: plemente la condieién de su existencia la zona en la que puede nadar. Pero entonces, cuando atravesé el cuerpo para marcar el contomo del hombro en segundo plano, ocurrié otro can bio, No era algo tan sencillo como meter otto pez et lt pecera. La segunda linea modifié la nacuraleza de la prime~ fa. Hasta ese momento la primera linea parecia carecer de “objetivo, ahora Ia segunda le daba un significado fjo y determinado, Juntas, las dos lineas sujetaban los hordes de la zona que habia entre ella, y esta zona, en tension por la fuerza que en su momento habia dado a toda la pagina la ppotencilidad de profundidad, se levantaba como para suge- tir una forma tridimensional, El dibujo habia comenzado. La tercera dimensién, el volumen de a sila, del cuerpo, del érbol es, al menos en lo que concierne a nuestros senti- dos, la prucha misma de nuestra existencia, Consttuye la diferencia entre la palabra y el mundo. Cuando miré al ‘modelo, me quedé maravllado ante el simple hecho de que tuviera volumen, de que ocupara espacio, de que fuera mas ‘que la suma total de diez mil visiones de él desde diez mil puntos de vista diferentes. Esperaba que mi dibujo, que era inevirablemente una visién desde un solo punto de vista, terminara dejando entrever este nimero ilimitado de otras faces, Pero por ahora se trataba simplemente de construir y refinar las formas hasta que sus tensiones empezaran a parecerse a aguellas que veia en el modelo. Por supuesto, seria muy’ facil equivocarse, darle un énfasis excesivo y hhacerlo explotar como un globo o desmoronarse como arci- Ila demasiado fina en el rorno; © podria quedar irrevocable ‘mente contrahecho y perder su centro de gravedad, Sin ‘embargo, ah estaba. Las posibilidades infinitas, opacas, de la pagina en blanco habian pasado a ser conereta y umino- sas. Mi area ahora consistia en coordinar y medi, pero no ‘medie por pulgadas, como quien mide una onza de pasas contindolas, sino medit por el ritmo, el volumen y el des- plazamiento: caleular las distancias y'los éngalos como in pijaro que volara através de una eelosia de ramas; visual zat la planta como un arquitecto; seair la presin de mis lineas y garabatos en la superficie lima del papel, a igual ue an marinero iene a tens de sus yl a fi de xi Juzgué la altura de la oreja en relacién com los oj, los Singulos del retoreido triéngulo formado por los dos pezo- nes y el ombligo, las lineaslaterales de la espalday las cade- ras, que descienden hasta que terminan encontrindose, la posici6n relativa de los nuilos de Ia mano en segundo eéx- ‘ino, casi en linea recta con respecto a los dedos del pie tambien en segundo plano. Sin embargo, no solo buscabsa las proporciones lineaes, los ngulos y las longitudes de «305 tr0z0s de corde! imaginarios extendidos entre dos pun tos, sino tambien la relaciones de los planos, de las super cies que retrocedian y de las que avanzaban, Del mismo modo que al contemplar los tejados dispaes: tos al azar de una ciudad sin planficar uno encuentra ngu- los que retroceden de idéntica manera en los hastiales y buhardillas de casas muy distines, de modo que si extendie- ‘amos un plano determinado a través de todos los inter imedios terminaria coincidiendo exactamente con otto, asf también encontramos extensiones de planos idéaticos en diferentes partes del cuerpo. El plano que desciende desde la boca del estémago hasta la entrepierna coincide eon el que va hacia ats desde laroillaen primer plano hasta el abrup~ to borde exterior de la pantorrilla. Uno de los staves panos interiores, muy por encima del muslo de la misma pierna, ‘oincidia con el pequefio plano que seextiende hasta el con tomo del maisculo pectoral en segundo plano y lo rodea, ie, 'Y asi mientras que cierta suerte de unidad iba tomando forma y las lineas se acumulaban en el papel, volvia a ser cconsciente de las tensiones reales de la pose. Pero esta vex de tuna forma mis sutil. Ya nose trataba de darme eventa de a posicion vertical dominante. Me habia enredado mas inti mamente con la figura. Hasta los hechos més pequerios se hhabian hecho urgentes, y tenia que resistirme a la tentacin dle darle un énfass excesvo a todas y cada una dels lineas. Enteé en los espacios rehundidos y di prioridad alas formas que se aproximaban. Asimismo, corregia, dibujando sobre las lineas anteriores, y a través de llas fin de restablecer Jas proporciones o para encontrar una manera de expresar unos descubrimientos menos obvios. Vi que la linea que bjaba por el centro de torso, desde la base del cuello, entre los pezones, sobre el ombligo y entre la piernas, se parecia ala quilla de un barco, que las costillasformaban el casco y Ggue la piema relajada en primer plano se alargaba en su ‘movimiento hacia delante como un remo arrastrando el ‘agua. Vi que los brazos que colgaban a cada lado del cuerpo ‘eran como las ejes de un carro, y que la curva exterior del ‘muslo en el que se apoya el peso del cuerpo se parcefa ala Ilanta metalica de una rueda. Vi que las claviculas eran semejantes a los brazos de la figura de un eruciticado. No fbstante, todas estas imagenes, aunque las he elegido con el ‘mayor cuidado, distorsionan To que intento describ. Vi y reconoet unos hechos anatémicos bastante comunes, pero el caso es que también los sent fisicamente, como sien cierto ‘modo, mi sistema nervioso habitara también su cuerpo. ‘Algunas de las cosas que reconoci las puedo describir mas ditectamente. Por ejemplo, percibt que habia un espa cio vacio bajo el arco del pie de la tensa pierna doblada que soportaba el peso del cuerpo. Percibi cusn sutilmente la ‘recta pared inferior del estémago se fasionaba con los pl nos atenuados, convergentes del muslo y la cadera. Peceibi elcontraste entre la dureza del codo y la vulnerable blandu- +a del interior del brazo a esa misma altura. Entonces, el dibujo alcanz6 enseguida su punto crtico, lo que significa que lo que habia dibujado empex6 a intere sarme canto como lo que todavia me quedaba por descubrix, En todos los dibujos hay un momento en el que sucede esto, Y yo lo denomino “momento eritico", porque es entonces ‘cuando se decide realmente sel dibujo va a salir bien o mal A partie de ese instante uno empieza a dibujar conforme a los requisitos, las necesidades, del dibujo. Si el dibujo ya es tun poco fie, entonces esos requisitos corresponderin pro- bbablemente lo que uno todavia puede descubrir buscando de verdad, Si el dibujo no es fe, dichos requisitos acentua- rn Ia infidelidad. Miré mi dibujo intentando encontrar posibles distorsio- nes: qué lineas 0 sombreados habian perdido su énfass oi ginal, necesari, al haber quedado rodeados por otros; qué estos espontineos habian eludido un problema y cuales hhabian sido instintiamente certeros. Sin embargo, hasta este proceso era solo parcialmente consciente. En algunos lugares, veiaclaramente que un pasaje era torpe y necesita- ba tuna revisin; en otros, dejaba que el lipiz planeara sobre cl papel, de forma parecida a la vara de un zahori. Una forma tiraba, forzando al lapiz a sombreas, lo que volvia a acentuar su rehundimiento; otra presionaba el lapiz paca ‘que volviea a recalear una linea que podia realzarla, Ahora miraba al modelo de forma distinea cuando que- ria comprobar una forma. Mirabs, como si dijéramos, con ‘mayor connivencia: solo buscando lo que queria enconteat, ine 8 Gap On Mn ee 18, Vincent {Se puede escribir todavia algo sobre él? Pienso en todas as palabras que ya se han escrito, incluidas las mfas,y a res puesta es “no”. Si miro sus evadros la respuesta vuelve a ser no", aunque por una eazén diferente: sus cuadros invitan al silencio, Casi iba a decir que euegan silencio, y eso habria sido falso, pues ni una sola de sus imagenes, ni siquiera la del anciano con la cabeza entre las manos en el umbral de Ia eternidad, muestra el menor patetismo. Siempre detest6 inspiar compasién y hacer chantaje. Solo cuando veo sus dibujos me parece que merece la pena afadie algunas palabras. Tal vee porque sus dibujos tienen algo de escritura,y a menudo dibujaba en las eartas. El proyecto ideal habia sido dibujae el proceso que levaba 1 sus dibujos, tomar prestada su mano de dibujante. Sin ‘embargo, lo intentaré con palabras. ‘Cuando miro un dibujo suyo de un paisa de los alrede- ores de las ruinas de la abadia de Montmajous, cerca de Arés, realizado en julio de 1888, creo ver la respuesta a una, ‘euestin obvia: Por qué ha llegado a ser este hombre ef pintor més popular del mundo? EL mito, las peliculas sobre él, los precios, su lamado martirio, sus brillantes colores, todo ello avo un papel y amplifc6 el atractivo global de su obra, pero no estén en st origen. Fs querido, me digo mirando el dibujo de los olivos, le descubrie y de demostrar por qué amabs tan inensamen- le aquelloa lo que estaba mirando, y aquello alo que esab PROP EHOPET COTE OTT EAST tun respeto tan franco por las cosas cotdianas, sn pot ello levarlas en alguna medida, sin referese a su salvacion mediante un ideal de fo que encaran o alo que sirven. Jean Siméon Chardin, Georges de La Tour, Gustave Couebet, ‘Claude Monet, Nicolas de Staél, Joan Mir, Jasper Johns —por nombsar solo unos pocos— venian magistralmente apoyados por ideologies pictoricas, mientras que él, en cuanto abandoné su primera vocacién de predicador, aban dono toda ideologia. Se volvié estrictamente existencal, se 4quedé ideolégicamente desnudo. La sill es una silla, no un trono, Las botas estan gastadas de andar. Los girasoles son plantas, no constelaciones. El cartero reparte cartas. Los Trios moricén. ¥ de esta desnuder suya, que para sus con temporineos era ingennidad o locura, procedia su capaci dlad de amar, sibitamente y en cualquier momento, lo que vein delamte de él, Agarraba entonces el lipiz 0 el pincel y se esforzaba por hacer realidad, por colmar ese amor Un Amante pintor que viene a afirmar la tosquedad de una t= ‘nura cotidiana con la que todos sofiamos en nuestros miejo~ ‘es momentos y que reconocemos instanténeamente cuando a vemos enmarcada esa Ch te Palabras, palabras. Cémo seve esto en su prctica a tica? Volvamos al dibujo. Es un dibujo a plumilla de cai, En un solo dia hacia varios. A veces, como en este €250, directamente del natural; a veces de sus propios cuadeos colgados en la pared del estudio mientras se secaban. ‘No eran tanto estudios preparatorios como esperanzas igrificas; mostraban de una forma sencilla, sin las complica ciones del pigmento, adénde esperaba que le condujera el acto de pintar. Eran mapas de su amor. Qué vemos en este? Matas de tomillo, otros arbustos, rocas calizas,olivos en una ladera, una llanura a lo lejos, péjaros en el cielo, Moja Ia plumilla en tinta maerén, observa marca el pape. Los gestosparten de la mano, dela mueca, del brazo, del hombro, posiblemente también de los muiseu- los del evello; los trazos que hace en el papel, sin embargo, siguen unas corrientes de energia que no son fisicamente suas y que solo se hacen visiles cuando ls dibuja. Cortien- tes de energia? La energia de un érbol que erece, de una plan- ta que bosea la luz, de una rama que ha de acomodarse con sts vecinas, de las taices de los cardos y de los arbustos, del peso de las rocas inerusadas en la Ladera, dela puesta de sol, de a atraccin por la sombyra de todo lo que est vivo y pade ‘eel calor, del mistral que spla del norte y ha moldeado los tstratos de roca, Es una lista arbitaras lo que no es arbitra- rio sel dibujo que sus trazos hacen sobre el papel. Se asggne- jaa.una huella digital. ¢Una huella de quién? Es un dibujo que valora la precision —todos y cada uno de los trazos son explicitos ¢ inequivocos— pero se olvida ‘completamente de si mismo en su apertura con respecto a aguello con lo que se encuentra. el encuentro es tan pr6xi- mo que es imposible distinguir de quién es cada trazo. Un ‘mapa del amor, en verdad. Dos afios después, tes meses antes de su muerte, pints tun pequefo lienzo de dos campesinos cavando la terra. Lo hizo de memoria, porque se refiere a aquellos que habia pin- tado cinco afios antes,en Holanda, y alas muchas imagenes ue pintéa lo largo desu vida en homenaje a Jean-Francois Millet. Sin embargo, es también un cuadro cuyo tema encie~ rra el mismo tipo de fusién que vemos ene dibujo. Los dos hombres estén pintados en los mismos colores —el marron de la patata, el gris de las palas y el desvaido azul de las ropas de trabajo de los campesinos franceses— ue el campo, el cielo y las colinas lejanas. Las pincela- ddas que representan sus extremidades son idénticas a aque llas que trazan los hoyos y los monticulos del campo. Los codos levantados de los dos hombres se teansforman en dos crestas mas, dos cerros mis, contra el horizonte. El euadro, por supuesto, no afirma que esos hombres sean “paletos", que era el insulto que solian dedicar a los ‘campesinos muchos ciudadanos de la época. La fusién de las figuras con la tierra se refiere a ese intercambio reeiproco de energia que consttuye la agricultura, y que explica, en Sefinitiva, por qué la produccién agricola no. puede see Ssometidaa_unas leyes puramente econdmicas. También podria referirse, mediante su amor yrespeto por los campe- sinos, a su propia préctica como pinto. ‘Tuvo que vivir toda su corta vida apostando con el ries- go de perderse. La apuestaes visible en todos los autorretra- tos. Se mira como a un desconocido, © como a algo con lo que acaba de tropezarse. Sus retratos de otras personas son ‘mas personales, su enfoque mas cercano. Cuando las cosas ‘ban demasiado lejos y se perdia completamente, ls conse {euencias, como nos lo recuerda su leyenda, eran eatastOf cas. ¥ esto es evidente en las pinturas en los dibujos que en es0s momentos, La fusin se transformaba en una borraba todo lo dem, amaba la apuesta —lo que sucedia casi siem- cia de contornos en su identdad le permitia ser extraordinariamente abierto, lo hacia completamente mistral, los lagartos, las cigarras, la ocasional abubilla,roda- via limpian sus muros (la abadia fue desmantelada durante la Revolucién francesa) todavia no han acabado de borrar las tivialidades del poder que encerraron wn diay todavia siguen insstiendo sobre lo inmediato. Sentado de espaldas al monasteio y mirando los érbo- les le parece que el olivar empieza a acortar la distancia y a prerarse contra él, Reconoce la 1 interior en el extes nla ha experimen 1 Borinage, en Paris 0 fue tal vereltinico a vida responde a ima atencién, Toca todo lo que ven sus ojos. Y la luz cae sobre Ios tazos en el papel de vitela de Ia misma forma que eae sobre los guija 1108 asus pies, en uno de los cuales (en el papel) escrbins Vincent Este dibujo parece conte ue tengo que jtud que noes fei determinar ila suya o la nuestra? dlenominae ge 2a gratirud hacia Aerie Wed eo ay a mae, Los dibujos de Watteau La delicadeza en el arte noes necesariamente lo opuesto ala fucrea. Una acvarela sobre seda puede eercer un efecto ms potente en el espectador que una figura en bronce de tres ‘metros de aleura. La mayor parte de los dibujos de Warteau son tan delicados, tan vacilanes, que cas da la impresion de que los hizo en seereto; o como si estuviera dibujando la mariposa que se ha posado en una hoja delante de ly teme {que el movimiento 0 el ruido del carboncillo sobre el papel la espanten. Esto no quita que, al mismo tiempo, revelen un poder enorme de observacion y sensibilidad, Este contraste nos da una pista sobre el temperamento de Warteaw y sobre el tema subyacente desu arte. Aunque pinté mayormente payasos,arlequines, ftes y lo que hoy Tlamariamos bails de disfraces, su tema fundamental era ‘mortalidad, Watteau enfermé joven de tuberculo- sis y probablemente intuy6 su temprana muerte ala edad de excita y set aos. Posiblemente presintié también que ‘el mundo de clegancia aristocritica que le pedfan que pinta- sa estaba tambien condenado a desaparecer. Los cortesanos| se reinen en el Emsbargue para Citerea (uno de sus cuadtos nis famosos), pero lo conmovedor del acontesimiento resi- de en sus consecuencias, en que cuando lleguen no sera et lugar legendario que esperaban: las guilloeinas estar a punto de caer (Algunoserticossugieren que los cortesanos ‘estin volviendo de Citereas pero en cualquiera de los dos ‘casos existe un contraste patético entre lo legendario y lo real.) No quiero decie con esto que Watteau previera real- mente la Revolucién francesa o que pintara profecias, De haber sido asi, sus obras serian hoy menos importantes de lo que son, porque hoy esas profecias estarian obsoletas, El tema de su arte era simplemente el cambio, la fugacidad, Ja brevedad de cada momento suspendido en el aire como ‘una mariposa Este tema podria haberle levado al sentimentalismo, a tuna tenue nostalgia. Pero es en ese punto donde su implaca- ble observacin de la realidad lo convierte en un gran artis- ta. Digo implacable porque la observacién de un artista no consiste solo en poner sus ojos a trabajar es el resultado de su honradez, de su lucha personal por entender lo que ve. Miremos su autorretrato, Tiene una cara ligeramente ferme nina: los ojos amables, como los de una mujer pintada por Rubens, los labios carnosos, sensuales, la delcada oreja a= nada para oir canciones romanticas 0 el romantica eco del ‘mar en la caracola, el tema de otro de sus dibujos. Pero volvamos a mirarlo masa fondo, pues bajo el cutis delicado y el aspecto coqueto, esti la ealavera. Lo que implica esti solo susurrado por el oscuro énfasi bajo la mejilla derecha, las sombras alrededor de los ojos, la manera de dibujae la oreja, que pone de relieve la sien que esté delante. Y, sin embargo, ese susuro, como los apartes en el escenatio, es atin mas sorprendente, precisamente, por no ser un grit. “Pero cualquier dibyje de una cabeza —pucde objetarse— revela un erineo, porque la forma de la cabeza depende de cst." Por supuesto, pero entre el crneo como estructura y leréneo coma presencia hay un mundo de diferencia. De la misma manera que los ojos pueden mirar a través de una mascara, reduciendo asi el efecto del disfraz, asi también en teste dibujo el hueso parece mirar a wavés de la carne, tan fina en algunos puntos como la seda. En un dibujo de una mujer que leva la cabeza cubierta con un manto, Watteau hace la misma observacion, pero sitviéndose de unos medios completamente distintos, opues- tos. Aqui, en lugar de comparar la carne con el hueso bajo «lla a pone en contraste con el paio que la cubre. No eues- ta trabajo imaginarse ese manto custodiado en un museo, yyla persona que lo leva, muerta. El contrast entre la cara y el paio es semejante al concraste entre las mubes en el cielo yel acantilado y as casas bajo él en un paisaje dibujado. La Tinea de la boca de la mujer estan efimera como la slueta dean pijato en vuelo. Hay una pagina de un cuaderno de dibujo de Watteau ‘que tiene dos dibujos de la cabeza de un nfo y un estudio ‘maravilloso de un par de manos haciendo un lazo. Y aqui todo anlissfracass.Es imposible explcar por qué esa cinta «con un iado flojo puede convertrse con tanta facilidad en tun simboto del flojo nado que ata la vida humana pero esta transformacin no es tan improbable y sin duda coincide ‘on el espirtu de toda la pagina. 'No quiero sugerir que la preocupacién de Watteau por Ja mortalidad fuera constante y consciente, que euviera un interés morboso por la muerte. En absoluto, Probablemente sus mecenas no percibian este aspecto de su obra. Watteau ‘munca llegé a tener mucho éxito en wida, pero su técnica —impresionante, por ejemplo, en su errato de un diplomé- 0 persa— fue muy apreciada, al igual que su elegancia y lo que en la época se habria considerado su languides romiintia. Y hoy podemos considerar también otros aspec: tos de su obra como, por ejemplo, su ténica magistral para el dibujo, Por lo general dibujaba con carboncillo 0 sanguina. La blandura del medio le permitié aleanzar esa impresién de movimiento suave, ondulante, que es tpica de sus dibujos. Deseribié como no lo ha hecho ningun otro artista la caida de la seda y cémo la Iuz se despartama por ella, Sus barcos surcan las olas y la luz rebota en los eascos con ol mistyo ritmo ondulante. Sus estudios de animales tienen toda la fluidez del movimiento animal. Todo tiene un movimiento sinuoso, lento © pausado: observemos el pelo del gato, el cabello del nifio, las circunvoluciones de la caracola la caida «encascada del manto, el remolino de los tre rostros grotes- cos, el suave meandro del desnudo que se desiza hacia el suelo, los pliegues similares al delta de un rio de la tiica persa. Todo fuye, pero es en ese fluir donde Warteau pone el acento, donde deja Iaimpronta de una certidummbre resisten- tea toda cocriente, Fstas marcas hacen que una milla gre, ‘que un pulgar se articule con la museca, que un pecho se apriete contra un brazo, que un ojo se amolde a ss euenca, {que un umbral tenga profundidad o que un manto rodee tuna cabeza. Atraviesa los dibujos, como una raja en Ia seda, para revelar la anatomia bajo el brill. EI manto sobreviviré a la mujer cuya cabeza cubre. La linea de su boca es tan esquiva como un pjaro. Pero los negros a cada lado del cuello dan solidez y precisién a su cabeza, le posibilian el gio y la hacen enérgica, y por co siguiente, viva. Son las lineas oscuras, rsaltadas, las que dan vida a la iguea o a la forma, por el procedimiento de frenar momenténeamente el fuir del dibujo en st conjunto. En otro nivel, la conciencia humana consttays un freno ‘momentineo al ritmo natural de la vida y de la muerte. YY del mismo modo, lejos de ser algo mérbido, «st concien- cia de la mortalidad que tenia Watteau ineremeata la nues- ta con respecto a la vida Dibujo en papel “Todavia hoy, a mi edad, con hijos adultos yjefes de redac- cin llamindome por telfono, sigo sofando que tengo que dejar mi casa y pasar nueve meses al aio en el internado al ‘que me enviaron de nifio. De adulto, pienso en esos meses Como si fueran una forma temprana de exili, pero en el sefio nunca se me ocurte negarme a it. Ela vida real, deié se internado a los diecisés aos, Estsbamos en guerra y me fui a Londres. En aque escenario de escombos dejados por las bombas, de sirenas y de alarmas antiaéreas, solo tenia una idea en la cabeza: queria pintar mujeres desnudas. Todo eldia. ‘Me aceptaron en wna escuela de arte —no habia mucha competencia, pues casi todos los mayores de dieciocho aos habian sido Iamados a flas—, y dibujaba todo el dia y parte de la noche. En aquella época habia en la escuela lun profesor excepcional: un pintor mayor, refugiado del fascismo, llsmado Bernard Meninsky. Hablaba muy poco, y el aliento le ofa a pepinillos en vinagre. En la misma hoja ide papel (estaba racionados nos daban dos hojas al dia}, al ado de mi torpe, impetsoso y simple dibujo, Bernard ‘Meninsky dibujaba con trazo firme una pacte del cuerpo de {a modelo, de tal manera que me aclaraba su estructura y su movimiento infinitamente sutles. Cuando se levantaba ¥ se iba, me pasaba los diez minutos siguientes pasando la vista, boquiabierto, del dibujo a la modelo y de esta al dibujo. Asi aprendi a indagar un poco més a fondo con la mia dda el misterio de la anatomia y del amor, mientras fuera, los aviones dela RAF atravesaban el ciclo nocturno para inter cepear los bombarderos alemanes que se aproximaban a la costa. Una linea completamente vertical, que caia a plomo, unia el hoyuelo que tenia en la barbilla y el obillo del pie en <1 que descansaba el peso de su cuerpo, Hace poco even Extanbul: Les pregunta wos sosde als pan pacar acoso alee aba eid algo craton nds de neds ‘eft ext ee sia ns ara elesoe th de lace pore qu hate ne baba sono prfndanne po lamps eee Sal uc most Ean ede Raber cage tna douse Misa comers sone tarmac conc Yon tablotucoryoeaiecens ter dente iat ean sno ge Icio deca ms aig No os rope ee anon rms on cored, oa vida yo pod huter sido caged alc mayer gc mea tiara ny sty fers ge dtencn Sper ete oro. Enh ial en a mene Ion rams tradrer shun lta cnc Comba con mato por de scion nent ties aerativo, ncaa tisteza expe H recto dio pass la timides, Saqué um blo de nose hice un dbo de i lyendo mode sus bos Els dé una barca voleada para expe {argue no saa dij Yo le dita vel al papel, para ie quedara boca aria El hizo an dijo para mostra Ine qu las barns que dbujaa sempre se hanno le tie ave ene fondo del mar habia pajros, Ela me dijo te Baba on ancaen el co, Estamos bxbiendo ak, foro todos los denis) Entonces me cont a hsoria de jas excvadoces munipales que deribaban ls chabolas oe ve constaian por la noche, yo le conté be ira Ge onaanciana qe viva en una frgonets. shaman cnanay omnes oe Sas oS TOS ls vv eran ries @ monstrusas Cogis una mes y,paricnola en donb Sle prs deci: Dos mitaes de un mismo cerebro! Enron: es lguice puso mica belts! todos xperaon a bala Enel verano de 116, Pablo ica db en una pi na Je bos de ito de tamaio media el oso de una Imes desnuda, No el una de us gras ventas (le fala virwossmo)snexmpocouna Riu dibjads dl nati fal (oo tenets deo nme Lis cars dea mera ineconocble, pues lcabern ed apenas nada ors, sn enbarg, tambien parece na tara Tene una efteston que nose fara Uf. froamoroso quo bavrnado vacant one Ese ba ipcsmuy cifrente dl sto de lo ncutdos en cl cnderno Calo qu mspecin aos seniienoe qu expres. Lo oot ijsuegee vokntzmentecon oe proceinientor cubis tas oncolsco en unos cats evoean cl perio previo de naturalezas mucrtas; otros preparan el camino pata el tema del arlequin que tomar al ato siguiente teas hacer los decorados del ballet Parade. El torso de la mujer ex muy fed Por lo general, Picasso dibujaba con tanto brio,eon tanta, franqueza, que cada trazo le recuerda a uno el acto de dibs. jr yel placer que este depara, Por es0 sus dibujos nox pare- cen insolentes. Incluso los rostrs llorasos del period del Guernica o las calaveras que dibuié durante la ocupacién alemana poseen esa insolencia. No se someten a nada. El acto de dibujarloses un acto triunfante. EI dibujo que nos ocupa es una excepcisn. Dibujado a medias —Picasso no le dedicé mucho tiempo, mitad ‘mujer y mitad vasija, medio ingresiano, medio infantil la aparicién de la figura es mas importante que el acta de dibu: jarla. Es ella, y no el dibujante, quien insist, insiste con st ‘misma indecisin, Yo sospecho que, en su imaginacién, Picasso estaba dlibujando de alguna manera a Eva Gouel. Eva habia muer. to de tuberculosis hacia tan solo seis meses. Habian vivido juntos custeo ais. En sus hoy famosas naturalezas murtas coubistas, Picasso habia insertado y- pintado su nombre, transformando asi unos euadsos austers en cartas de amon JOLIE EVA. Ahora ella estaba muerea y él vivia solo. La imagen aparece en el papel como apareceria en un recuerdo. Eltorso vacilante —retornado al de una nina mais que al de una mujer— procede de otro nivel de la experiencia, ha aparecido en medio de una noche insomne y todavia iene la Have de la puerta de la habieacin en la que él ducrme. sscuian yeustionan ovis, rs que muestran ycom- pic ideas, por limo, agullos que se hacen de memo fasta disaneon no deja de ser portante incluso frente tosalajsd los macstosanguon, pos cada tp be five de manera frente. Cad io hala coun eo ver Jat dining. nuestra singin esponde con erent apocidades a cada no dello. Tre prime ipo de dias (on st momentos es arab “estudios) as linea el papel so as hulls que Aja tas des lo mitada del artista, qu est coninuamen- teparicndo,saliendoitercogando ala rarcay al enigma, ue enccra lo que ene ante sus ojos, por mis comin y Goviiano que st Lasuma total de las ness en el papel area una especie de cigs dpa mediante la coal rest, sigucndo su propa mirada, se istala en la prso- tye debs el animal la monrata ue est dbufando. Y biel dijo es un dibujo lgeado, se quedae alll para Ten un estudio tulado Abdomen ypiemaieguierda de sv homie desmuo de pie y de perf Leonaedo da Visi Sipe todavia ah, en la entepierna dl hombre dibujado Son sanguin en un papel reparado de coor rsa sl; Shsemel hueco ders der, donde el ices femoral $elimiscalosemimembranon se separan para permit qe ‘emer los gemels, Jacques de Gyn (gu eas con Ih ca heredera Eva Staipurs van de Wele yas pu dejar Cl grabado) sigue ahi e as las sorprendentemente dat fas dels libelulas gue dibaj6a carbon y tina negra para aus amigos dela Universidad Je Leiden en 1600 Si os olidamos de lo Gales ccunstacies, dels smedios tcicon de ls tpos de papel ete ets dibuos no Cavejeen, ya qv acto de iar con concentacion, Puede que estas tres historias sugieran las tres maneras dlistintas en las que funcionan los dibujo. Hay dibujos que cuestionar la apariencia del objeto que uno tiene delante, ha variado muy poco a To largo de los milenios. Los antiguos egipcios miraban a los peces de una forma parecida a como lo hacian los bizantinos del Bésfora o Henri Matisse en el Mediterrineo, Lo que cambiaba, en consonancia con la his: toria y a ideologia, era la representacién visual de aquello {que los artistas no se atrevian a cuestionar: Dios el Poder la Justicia, el Bien, el Mal. Siempre se podian poner en tela de inicio visualmente las rvialidades, los objetos secundaros, Por eso los buenos dibujos de frvialidades llevan su propio “agut y ahora”, lo que pone de relieve su humanidad, Entre 1603 y 1609, el dibujante y pintor flamenca Roe landt Savery viajé por Europa Central, De este viaje han sobrevivido ochenta dibujos de gente de la calle, marcados on el titulo *Tomadios del natural”. Hasta hace muy poco sete errOneamente que eran del gran Pieter Bruegel. Uno de ellos, dibujado en Praga, eepresenta un vagabundo sent do en el suelo. Leva un gorro negro y tiene un pie envuelto ‘en un harapo blanco; sobre sus hombros, una capa negra, Mira al fente,directamente; sus ojos oscuros yhoscosestin ala misma altura de los de un perro, Su sombrero esté vuel- toen el suelo para mendigar unas monedas, al lado del pie vendado. No hay ningtin comentario, ni otra figura ni loca- lizacién alguna. Un mendigo de hace casi cuatrocientos Nos sale al encuentro hoy en un trozo de papel de 154 x 17,6 centimetros igual que nos saldefa camino del aeropuerto,en una cuneta dela autopista que pasa por en sma de una de esas barriadas del extrarradio que describe Latife. Un momento enfrente del otro y tan pegados como las dos paginas centraes del periddico de hoy, todavia sin brit, Un momento de 1607 y un momento de 1987. Un presente eterno borra el tempo, Pesente de indicativo. En la segunda categoria de dibujs, el triflco el trans: porte, va en sentido contraro, Ahora se tata de llevar al papello que ya etd enlaimaginacidn, Ya no se rata de que {ojo emigre sino de que enteguelo que se le encomienda Este tio de dibujs sollan ser bocetos,dibujs de trabajo para un cuadro, Son dibujos que unen, colocan,componen tina escena, Como en ellos no se cuestiona directamente lo visible, son mucho mas dependientes del lengoaje visual dominant en la Epocay por consiguiente, sn eseneialmen- te mis filles de datary pueden clasifiearse con menor mar fen de error como renacentistas, barrocos, manera, neoclsicos, académicos lo que sea. En esta categoria no se producen confrontaciones, no se producen encventos Missbiga miramos por una ventana Ih capacidad del hombre para saventa, para constai UF rmundo alternativo-en sa imaginacin. Y todo depende det Spa creat dentro TET ARETE. Por lo generals es muy exiguo: una consecuencia directa de la imitaién, el {ako virtuosimo, la afectacién, Estos dibyjos, aunque ex gos enen un interés artesanal (nos periten ver c6mo se hacia los cuadros, cémo se montahan, como si fuera vit nas 0 elojes, pero no nos hablan directamente. Para que Sued estoy el espacio creado ene dibujo ha de parecer tan frande como el espacio dela tierra del cielo. Entonees Sentimos el aliento de a vida. ‘Nicolas Poussin poi crear ee espacio, también Rem- rand. EI hecho de que no haya muchos arstas que lo consigan en el dibujo europeo (a diferencia del chino) se pede deber aque est suerte de espacio slo se abre cuando se combina una maestra extraordinaria con una modestia cextraordinaria, Para crear un espacio tan inmenso sencill mente con unas marcas de tnta en un papel uno tiene que saber euin pequeio es. Estos dibujos son visiones de “que pasaria si..". La mayor parte de ellos registran visiones del pasado hoy ceg das para nosotros, como jardines privados. Cuando el espa~ cio lo bastante grande, la visi sigue abierta y podemos entrar. Condiciona. En torcer lugar esti los dibujosejecurados de memoria “Muchos son apuntes tomados rpidamente para su uso por. terior: una forma de recopilar y de guardar las impresiones y la informacién. Los contemplamos con curiosidad si nos interesa el artista 0 el tema hist6rico. (Los rastrillos de madera utilizados en ef siglo xv para rasrlla el heno eran ‘exactamente iguales que los que se siguen utiizando en las montaiias donde yo vivo.) Los dibujos mis importantes de esta categoria, sin embargo, se hacen afin de exorcizar un recuerdo que obse- siona al artista in de sacarse de la cabeza de una vee para siempre una determinada imagen, llevindola a un papel. La imagen insoportable puede ser” dulee, triste, espantosa, atractva, cruel. Cada una es insoportable de una manera diferente, EL artista en cuya oba es ms obvia esta modalidad de dibujo es Goya. Hizo un dibujo tras otro como si hiciera exorcismos. A veees el tema era un preso torturado por ka Inguisici6n para que expiara sus pecados, en cuyo caso era tun exorcismo doble, terrible, Me viene a la cabeza una san- fina suya que representa una mujer en la cicel.Estéenca- 0s, los arranques y los finales de sus vetas, y me daba la impresion de que todas elas tenian un eco en el cuerpo ten dido a mi lado y en el mio propio, Se rrataba de una corrien« te de conexiones semejante La artculacién, cuando se refiete ala procuccién de una lengua, esti hoy mas cerca de certs formas de articulaci anat6mica de lo que lo estaba en tiempos de Leonardo; es cierto que las ramas de los érboles ecuerdan de alin moda a a artculacion de las rodilas, pero todavia lo es mis que el sistema nervioso, las neuronas (neuroma en griego signif «a ‘tendén,‘euerda’), que se comuniean mediante sinapsis, recuerdan & un le de ADN. En el continente de lo Fisco, se ariculan continnamente ‘mensajes y sensaciones, afin de ofrecer un sentido de la uaje. ¥ lo mismo acurre con los c6digos direccién que ayude a eviear los obsticulos. La vida no Podria desarrollarse sin ese sentido de la direccion (de la supervivencia), el cual entrafa cierto tipo de memoria. Las plantas, como todo el mundo sabe, sienten, son sensibles. Se dria que el agua podria tener memoria, Elarte de Martin No#l se siti cerea de ese campo donde podria decirse que es la propia nacuraleza la que dibuia Dibuia porque lo que esta vivo tiene la capacidad de guar 0 dl ser guiado. Los dibujos de Martin Noél estan muy proxi mos a esa forma de guia El esto es un mister. Le Pont d’Are Febrero, Ligeras heladss nocturnas. 21 grados a mediodia, Cielo despejado sobre el pueblo de Vogué,en Ia orillaorien- tal del Ardéche. El sonido del agua que mueve y pule los tantos a su paso. El io, de répida y curbulenta corriente,, ‘etilico ala luz del sol, con apenas veinte metros de ancho, tira como un perro de tu imaginaci6ns te pide que lo pases. Fs un rio conocido por su temperamento eaprichoso: si hivel puede subie seis metros en menos de tres horas. Me dicen que en él se pueden encontrar lucios, pero no sandre.* ‘Observe los pijaros zambullirse corrientearviba en la superficie plateada, Esta mafana temprano fui a rezar por ‘Anne a la iglesia, bajo el barranco de piedra caliza. Anne es la madre de mi amigo Simon y esta agonizando en su casa ‘con jardin de Cambridge. Si pudieta, le enviaria el sonido el Ardéche con su promesa inguebrantable y, sin embargo, precisa Tas aguas del Ardéche forman muchas cuevas en la reseta del Bas Vivarais,y desde tiempos inmemoriales estas _ han ofrecido cobijo a los intrépidos. En mi eamino hacia aqui cogia un hombre de Lyon que estaba haciendo autocs- tops me dijo que no tenia dinero, pero que disponia de todo el tiempo del mundo, Supongo que se habia quedado sin trabajo, Llvaba desde enero caminando por la region, dur- ‘miendo por ta noche en donde encontraba una cucva, ‘Mahana visitaré la cueva le Chawvet, a treinta kildmetrox to abajo, que fue redescubierta por primera ver desde la iltima glaciacion en 1994. ¥ all veré las pinturas sobre Foca mas antiguas que se conocen: quince mil aiios mis antiguas que las de Lascaus o las de Altamira, ja Durante petodo relatvamente eid de la kina ‘laciacin el clima de esta rogidn era entre tes y . cinco gra ddos mis frio que hoy. Las especies arbsreas se limitaban al abedul, el pino rojo y el encbro, Ente las especies de fauna se incluian muchas hoy extintas —mamuts, cervos gigan tes, leones de las eavernas, uros y os0s de tres metros de alto— ademas de renos, ibices, bisontes, rinocerontes y ‘aballos salvajes. La poblacién humana era escas y estaba Compuest de pequtios grupos de craoresreolectores rnémadas. Los paleontélogos les han dado el nombre de ‘Cro-Magnon, un sérmino que en un principio distancia, pero la distancia entre ellos y nosotros puede ser mas peque, fia de lo que creemos. No existan ni la agricultura ni la Imetalurgia, pero sila elaboracién de joyas y la musica, La esperanza media de vida era de veinticinco sos, ‘La necesidad de compaiia de los vivos era la misma. La respuesta del Cro-Magnon al "zquiénes somos?” —Ia pri mera pregunta, la eterna pregunta humana era, sin em: bargo, distin, Los ndmadas eran conscientes de ser una ‘minoria entre una poblacién animal que los superaba abr imadoramente. No habian surgido en um planeta, sino que habian nacido en ef seno de la vida animal. No eran ellos Guienes guardaban y poseian a los animales: los dueios del thundo ¥ del universo ilimitado que se extendia a su alrede- tdor era los animales. Detris de cada nuevo horizonte habia ‘nds animales. ; "al mism empo can dns de los animales Podian tenian lz en la oscurida hacer fuego ¥; por eonsiguiente, Padian matar desde lejos, Tenian la capacidad para claborar nachas cosas con las manos, Se construiantiendas que sus fentaban con huesos de mamut. Podian hablar (Quizé tam~ bign los animales.) Podian contar, Transportar agua. Su forma de mort era distinta Estos privilegios con respecto a Jos animales eran posibles porque estaban en minorias {como tal minora, los animales se los permitian. Alri de I garzanas del rds sec pont aren pent co aco eas traientesimérco Tete sneny cuatro metros de aoa io allado por eo See onl meridional ala un alo afloramiento Spit ca sonnei se tc eben con una caps pant de ease a e- aa ge Detrn de seven unas manchas amas ¥ res our ni de eto ave apd a via en Teens desta, se gganearavesara cl ene, 1ST al instante som a pared rocosa dl og ado STE cima de eta encontrar accra de Chawet Tan ef pune como ese evan al en pot x Cer Magyon La uc ference gue hace ins i on cand a teva estaba endo pita a teense hal pie de estas pares cosh SESISSratual por el queso yo aora seria sori regularmente po os animales que vena, rund por specs. a beer e lo Elemplazamient dela cue ea step y aio EI Cro-Magnon vv n mio ye asombro const: tes de una clara de Llgada que se enfemaba muchos misteros. Sa cultura do uno yeine mil atom Nentron tivimos en una cultura de Paria} Progeso gos por el moment ha drado dos silos Elgar de enema $2 los miseron a ular de hoy persse en evade Silencio. Apago la linterna frontal. Oscuridad. En la ‘oscuridad, el silencio se hace enciclopédico, condensa todo te gue ocurido en el iteralo ene el entonses ye Un racimo de puntos mas o menos cuadeados en la pared. ‘que tengo enfrente. Asombra la fescura del rojo. Fs tan pr sentc, tan inmediato, como un oles, o como el color de las flores en una tarde de junio cuando el sol empieza a bajar Estos puntos se haeian aplicando pigmento de dxido rojo en la palma de la mano y presionando esta contra la roca. Una ‘mano en concreto ha sido identifcada debido a un dedo ‘mesiique descoyumtado, y en ora parte dle la cueva se ha encontrado otra huella de esa misina mano, En otra roca, unos puntos similares componen una forma que parece un bisonte visto de perfil. Las marcas de Jas manos lenan el cuerpo del anima Oscuridad. Antes de que legaran ala cueva las primeras mujeres, hombres y niios (hay una huella de wn niio de unos doce aos) y antes de que la abandonaran para siempre, el Ingar ya estaba habitado por los osos. Probablemente habia tam- bién otros animales, pero los os0s eran los amos con quie nes los némadas hubieron de compartir la cueva. Todas y cada ana de las paredes estin marcadas con los arafiazos de sus zarpas. Las huellas en el suelo muestran por dénde paso tina ‘osa con su osezno, avanzando a tients en la oscutidad En la edmara central de la eueva, que con unos quince metros de alto es también la mas grande, hay sumerosos revolcaderos 0 depresiones en la arilla del suelo que indi can los lugares donde hibernaban los osos. Se han enconta~ ddo unos ciento cineventa crneos de oso, Uno de ellos habia sido solemnemente colocado —probablemente por un Cro: Magnon-— en tna especie de plinto de roca en el extremo tas inaccesible de Ia cueva. Silencio. eile, amato del lags ampli empieza a cobrar mis y is valor [a cers tene medio let 4s largo 7 en oxasiones cncenta eos de ancho. Las Imeidas geometric no imporean mucho sin embaro, rq uno ond dentro de algo seman am seo. els roca erates y las que sobs del echo as parades cul con ss parses sediments, los as fos lon opaciosrhundidon rsd todon els dl prove to gelopco del dageness,guardan un aeable parecdo Sins srpans y ena del cero mano o animal. Linge enenen comin esque pareen formas ereadss por elij dl ag. Ln colores de I cua tambin son anatSmicos Las soc aliens senen lms color de os hess 9 de Tos itexinns lay estalagmita on my Blanes 0 058 Entro a rastras en un anejo semiesfrico, y all, dibujados «en rojo sobre sus iregulareslaeralescurvos, encuentro tres ‘0s08 —macho, hembra y eria—, como los del cuento de ries de aios después. Me pongo en cucilas y los observo. Tes ov don equi dts de ellos. aria cconversaba con la roca a la luz parpadeante de la antorcha dle carbon vegetal. Una protuberancia de la roca peemite {ue el peso imponente dela zarpa delantera del oso se incl- ne hacia fuera en una adaptacién perfecta de los torpes smovimientos del animal. Una fsura perfil con precision a Tinea del lomo de uno de los sbices. El artista tenia un cono- cimiento absoluto y profundo de estos animales; sus manos podian visualizarlos en la oscuridad. Lo que la roca le dea tra que los animales —al igual que el resto de lo que exis- tia estaban dentro de ella, y que él, el artista, con su pig mento rojo untado en el dedo, pod persuadirlos para que Salicran a la superficie, a su superficie membranosa, para Trotarse en ella ¢ impregnala con sus olores. Hoy, debido a la humedad ambiental, muchas de las supericies pintadas son tan sensible como una membrana ¥ se pueden borrar sencllamente pasando un patio. De abi la reverencia que provocan. Sales de la eueva y vuelves al paso desbocado del tiem= po. Vielves a hacerte con los nombres. Dentro de la cue ta solo hay presente y nada tiene nombre. Dentro de la teueva hay miedo, pero el miedo esti perfectamente equi brado con la sensacidn de proteeci. El hombre de Cro-Magnon no vivia en la cueva Entraba cenclla para participar en ciertosrtos, de los que apenas nada Sahemos. La idea de que fueran en cierta medida chamanisti- ‘cos parece convincente, Puede que el nimero de personas ‘gue coincdian en la eueva nunca pasar de la ereinten. "Con qué frecuencia venian? ¢Teabajaron aqui varias sgeneraciones de artistas? No tenemos respuestas y quiza fhunca las haba. Posiblemente hemos de contentartos con intuir que venian a experimentar, para poder recordarlos Tuego, unos momentos especiales de equiibrio entre el peli- gro y la supervivencia, el miedo y la sensacién de protec cin, Se puede esperar algo mas? La mayor pred ima repress Chas vec ran feroes, per no fay ela alguna de teror en forma en la que cn dibujado: Rept sam espe tose Presa imszns dele aims scott ena suv ten th pene hoa presencia qe venerevelada pore placer Tes ay extra ag epee ete eon ose extraia manera esta de formula algo qe, in embargo incontestable. pak. oe En cimara mis jada hay dos ones iba on carhin vegetal nego. Miso menos Je tama nar Esti de perl, no al lado del eto macho dees la ‘hembra completamente pegada a él, mas cerca de mi, Oftecen aq una sea presencia incomplet (es fl tam ls putas delaras yak peru rasa y ssp aetna lyaron a ibn), pero eta La pared de Foca sualiededor que tne color deeb, sha Convert do ene, Probablomente en et cas er cl color lo qu 1 oa I fsa al mor para comple di de Intent dibujars. La leona ex simuneamente peg da allen, tino conten Gy dentro dee. Yet ab valencia eel resultado de un cin de oma ngenon ¢onforme a a eal os do animals comparten miso Centoro. El entrain dl lomo, pana pec pesencen a ambos lo somparte con na ral animal os ontorns del resto del cuerpo ein separados Las lacs de sis eset oa, oon cello ees hc os son indepen we ace se eprony converge en diferentes puntos, pero el lene bién distnto, El modelo y la superficie de dibujo estaban en cl mismo liga, lamando al dibujante para que se acereara y Tos vera y nego teazaracon la mano en la roca su presencia. “Me acuerdo muy bien de cuando ef gato se med en nues- tro dibujo, paps... Elcolor del papel cambié ligeramente, se ‘Sino distingo tres tipos de espacio, no soy capa de res- ponder a tu pregunta, Tai describes dos, el lugar en el que ibujamos (una habitacién, un prado, et.) y el lugar en el {que nos sitsia el dibujo (distnto en cada tradicin pictorca) Pero zno hay un tercer tipo de espacio? zNo hay un espacio ‘en el que se sita el movimiento entre quien esti dibujando y lo que dibuia? ‘Yo siento el proceso de dibujar como si fuera un circuit léctrico: algo pasa a mi desde aquello alo que estoy miran- ddo ya la inversa, Hay un intercambio entre yo y el modelo. Y cuando las condiciones son las propicias, cuando esti todo *conectado”, este flujo me cransporta. Ahi es en donde ‘estoy yo, pero zpuied seguir diciendo yo? Ese flujo es muy impersonal. Y no se detiene nunca, de modo que no se puede sinuar.Independientemente desi ests dibujando del natural (6 partir de una sensacién, la cuestin es la misma: ge6m0 iy venie casi simltaneamente?¢Siente clo mismo? {Gual fue la lima cosa a la que te sentiste conectado? La diltima cosa a la que me senti conectado? Anoche, hacia las doce, estaba dibyjando un retato de Michael ©. Fl estaba relajado, bastante cansado, también; escuchaba sic, el nuevo CD de Tom Waits, El primer dibujo, como suele suceder, me salié fatal. Escrupuloso con los detalles y completamente infil al conjunto, Dibujaba con cobardia yen lugar de su valerosa cara, me salié una cara de hom- bre cobarde. Asustadizo, la cara de alguien que rechaza Io ‘mprevisto, El segundo retrato me salié un poco mejor. Ya ‘no miraba a su cara, sino que empecé a trazar corpemen fe como habia llegado a ser como era. La distancia entre los asgos —entre el Ighulo de la orejay la comisura de la boca, entre la alea derecha de la nari y la parte izquierda de la bartilla— no es un espacio que pueda medirse (en ‘centimetros), sino en tiempo (décadas o segundos). La cara se convertia en toda una vida. El tereer dibujo me volvié a salir mal, Un fracaso, pero un fracaso diferente dl primero, No expresaba cobardli, es decir,no se negaba a aceptar lo evidente. Era simplemente timido. Todavia no se mostra ba completamente abierto a la sorpress, pero tampoco la rechazaba, ‘Te preguntaba que dénde estamos cuando dibjamos. Se dlicia que la pregunta espera una respuesta espacial, pero gn pode se temporal? zNo ese acto de dibujag, asf coma el dibujo en si mismo, mis devenir que ser? 2No es un ibu- jo To opuesto a una fotografia? Las forogeatias detienen el tiempo, lo eapruran; mientras que los dibujos flyen con Podriamos decir que los dibujos son torellinos en la super- ficie de la corriente del tiempo? Uilizabas la idea de la corriente eléctrica, pero ya se tate de a electrcidad o del agua siempre es un jo. Y dejarsearrastrar por la corrente significa abstraese..ransportarse. Al mismo tiempo, sino es un proceso de correccién coo tinua, et dibujo no es nada, y para cortegit uno tiene que paras observa ¥no danse anspor Desconcrtante. Ni qu lo digas. No sn sempre ls cous mfecompadasomésspilas def ue parse? i Tae com no fern dsconcertanes, para qb fbamos 2 ‘Seana con metas pobre palabras} con mest5 Peseta ogo setinos? rd iar viet cosnu se constant aa sarge ary sean aga tan ‘ais as rencmos que adaparmon a corset. Sue thos ct el momento adesoad, reper cuando cores: wey voher a umergrnos tag Tne co una ea itor de una me inte ada on un pguitco, No me dijo que nombre habia lado a lou, Todo los a exinde wn allo de papel saeco sexttemo de su habiacon, Etonces emer Sine en el papel avaneando lenamente hacia el ot Ide Encl anu ene ea mao yes cin uns scone ca coninenment “pen ero ee poco 2 ovo se va aproximando al ‘Seo cmemo, Observe mensmente “dnde es” qed 2 Gener en cuando un vinaz "hacia donde ¥2", peo amc sale Jomds ; Cad Tega al uo exe, cra el papel ya dia Siguiente extn un roll nace. vos ‘nifios experimentan el dibujo de manera parecida: jean, No es meses el esado. Los mis constryer ke por el plac de constr no para posers ef esupendo que paramos Nace Ho mis, reo tenses qu admit que no nov es posible, Como adalos weesnemos via qu nests aciones tenn ea dos. Y no polemos olvidar lo malos que pueden ser es0s resultados. Somos conscientes de ello y por eso estamos Aivididos. No podemos estar completamente en la corrent, ‘Tenemos que miraratris eintentar comprender algo acerca de donde hemos estado. Desarrollamos una experiencia que nos permite correit. Corregir los malentendidos que genera Dibujar tiene que ver con devenis, con hacerse, precisa: mente porque no podemos set un nifio, wn loco, un animal, ‘una montafa, Pero si podemos hacernos montaia. Y con un poco se suerte incluso podemos hacemos el aire que envuel- ve la montaflaoelgguila que la sobrevuela en ciculos. Creo ue este ha sido uno de mis sueiios, el sueio de un chaval nacido en las montafias volar en cfreulos mucho mas que las montafias. ltimamente me fascina Henri Rousseau. Siempre me habia tropezado con sus pinturas, pero nunca me habia detenido en ellas. Ahora ereo que las conozco. Y él lo expl ‘ea asi:"No hay nada que me haga mas feliz que contemplar Y pincr la naturalera, Te puedes imaginar que cuando salgo al eampo veo el sol por todas partes y todos los verdes Aistntosy las lores, me digo: todo esto es mio, de verdad GNo esti Rousseau diciendo de algin modo que cuando sti mirando y pintando un paisaje en cierto modo esta deviniendo ese paisaie? Hoy fui a pasear por el bosque y me dieron ganas de pinta. Yee i ff Veo ala mujer dibujando acuclillada en el rollo de pa de un lado al otro del cuarto. Hace muchos afos “di cl ses de pintura por un breve tiempo en un hospital psiguis rico. Con esto quiero decit que distibuia los materiales, ‘mostraba mi asombro, aplcaba fijador sobre los dibujos a carboncillo 0 a tiza, escuchaba y a veces dejaba que wn escultor me lorara en el hombeo. Y como dices, una ver.que se alejaban, se dejaban llevar. Otra cosa que recuerdo es st ‘compasién por el otro. Podian pelearse, incluso podian intentar matarse. Pero todos aquellos que no estaba com pletamente catar6nicos, sabian que compartir el dolor ayu- daha. Vivian casi enteramente en el presente, Y lo que pin- taban, modelaban o dibujaban no tenia pasado ni futuro. Esto se percibia enseguida, aunque sus caligeaias y sus ges- tos eran muy diferentes. Eso era lo que defina todo su tra- bajo: esa falta de pasado o fururo. Una vez que se dejaban llevar por lacorriente no podian salirsey verla pasar. Y, por consiguiente, no tenian sentido de la permanencia, En el caso de Rousseau, El Aduanero, sucede exactamente lo con- ‘ratio, zno? Hay en él un sentido de la peemanencia muy -misteioso, casi se podria dec de la eternidad. {Cémo contienen el tiempo los dibujos? Cada dibujo tiene un tipo, una escala del tiempo diferente. En gran “Gibujo del bosque, el tiempo parece prolongarse, Es muy diferente del tiempo en tu Retraro de Melina com la mano. YY los dos son muy distintos del de cualquiera de tus dibujos de paisajes de colinas. Podriamos suponer que la diferencia reside en el tema: la cara de un bebé 0 un bosque. Pero no creo que venga de ahi. 2No tiene algo que ver con la rela idm entre las lineas y el espacio que ctean en el papel? No sé. gPodria deberse a ese “hacerse” del que hablas? En los paisajes de colinas “te haces” Aguila volando sobre ellas. En bosque “te haces” ei. nef dibujo de Melina “teases”, “dwiones" su propio acto de mira. ‘Me gustaria comentarte algo sobre ess dibujos euyos que yo lsmo "dijon alfabero" Por qué los lame as? En srinnce lugar porgue en muchos casos estin hechos sin TReamrarel pir oel pincl del papel en es se asemejan a in cocrtura china alos riptogratas, Muestn una caliga fio continua, fad En segundo lugar, porgue si colocts ‘rie de enon dbuios en ly sugiren una frase, 0 ana utr o una palabra, como OCASO, CONIFERA. ¥ ade- thas simpre ces que te gustaria verlosenun bro, con wn Meeor pasando le pigins, mis que deris de un cristal y colgados dela pared Erplens ena bra de nuestros maestro curopeos), veo cent hermandad en ellos con algunas obras de Paul Kles. Souela famosa formolacion suya que dcia “el dibujo ha Ado a dar un pasco con la ine” se usa a los “dibujos “Haber Hay una diferencia, no obsante. Los dibujos de “lor csein mis compuestos, mas orquestados, como pezas ‘Tr misien scrim mientess que los tuyos (al como yo los say acerean mis al eanto de los patos. Parecen sonidos oneticos. pero son vistas ton ee tas vas thos etn de estos bos SE aque muchas vcrs fos aces de noche, 0 de madeugads,