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Sentencia sobre la explosión de una botella

de gaseosa
 Por JUAN RAMÓN HIDALGO MOYA
 14 de marzo de 2003

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La explosión de una botella de gaseosa, así como la de cualquier otro refresco, puede poner
en serios apuros legales tanto al fabricante como al distribuidor del producto. En especial, si
causa daños al consumidor. Así lo atestigua una sentencia del Tribunal Supremo, dictada el
pasado 21 de febrero, que da la razón a éste último al considerar que el producto puesto a la
venta era defectuoso.

El Tribunal Supremo considera que una botella que estalla evidencia que se trata de un
producto defectuoso e inapropiado para ser adquirido en condiciones de seguridad
aceptables. La sentencia del Tribunal Supremo, dictada el pasado 21 de febrero, considera
responsable al fabricante y al distribuidor de una conocida marca de gaseosas por los daños
sufridos por un consumidor como consecuncia de las graves lesiones producidas por la
explosión de una botella, que resultó defectuosa, en el momento en que se disponía a
depositarla en la cesta de su compra. La singularidad del asunto tratado -que no es tan
insólito como parece- no deriva tan sólo del tipo de accidente ocurrido, sino por la
interpretación que el Tribunal Supremo realiza de una "desconocida" y aún poco
consolidada doctrina jurisprudencial sobre la Ley sobre responsabilidad civil por los daños
causados por productos defectuosos de 1994, cuyo ámbito de aplicación se extiende a todos
los alimentos, incluidas las bebidas como la gaseosa, aunque reducida en este caso a la
responsabilidad del fabricante del producto.

La lenta tramitación judicial de algunos de los asuntos que llegan a conocimiento de
nuestros más altos tribunales impiden, como sucede en este supuesto, que se tenga con
anterioridad una interpretación clara y consolidada sobre las consecuencias jurídicas de los
daños derivados de un producto defectuoso. En este caso ha sido posible porque los hechos
sucedieron al mes siguiente de la entrada en vigor de la citada Ley.

Lo que sucedió

Los hechos que la sentencia declara probados se remontan al verano de 1994. Más
concretamente, al 28 de agosto de 1994, en un supermercado de la ciudad de Murcia
durante un acto habitual de consumo como es llenar la cesta de la compra. Ese día, Manuel-
Francisco tomó una de las botellas de cristal del estante donde estaban ubicadas las
gaseosas y cuando se disponía a depositarla en la cesta de la compra -sin otra manipulación
que el acto de cogerla y de depositarla- le estalló, "alcanzándole los critales en el rostro,
causándole, entre otras lesiones, herida de iris y herida corneal en el ojo derecho que
merman la visión en el mismo".

y de la norma General de Etiquetado. su presentación. y por tanto. resulta un producto . y contra el supermercado que la comercializaba. especialmente. al absolverlo. tras un período excesivamente largo de casi seis años de espera. que resulta evidente tras el estallido de la misma. El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Murcia dictó sentencia en fecha 18 de abril de 1996. ha sido ahora totalmente desestimado. y el momento de su puesta en circulación). de que estamos ante un "producto defectuoso por sí mismo desde el momento de su puesta en circulación". aquella botella de gaseosa que estalla por vicios inherentes. y por tanto se da como probado. y que de cualquiera de las formas. presentó durante el año 1995. ya sea a su contenido o a su continente. estimando parcialmente la demanda interpuesta por el perjudicado. y dadas las consecuencias padecidas. La sentencia fue recurrida en apelación tan sólo por el fabricante de gaseosa. el uso razonable y previsible del mismo. En ambas instancias el fabricante ha sido condenado al pago de las costas judiciales. de determinados preceptos de la Ley de Responsabilidad Civil por los daños causados por productos defectuosos. Y es que pareciera razonable considerar como insegura. Un producto inseguro es un producto defectuoso El Tribunal Supremo considera probado que la causa única de las lesiones fue la "mala calidad del producto". defectuosa.000 pesetas. En ambos recursos el fabricante denunciaba una aplicación incorrecta de las normas sobre responsabilidad civil general. al supermercado que comercializaba la botella de gaseosa.000 pesetas. demanda conjunta contra la empresa fabricante. La consideración como producto inseguro evidencia el hecho. y sus peticiones fueron desestimadas en la totalidad por sentencia de la Audiencia Provincial de Murcia el 21 de marzo de 1997. Presentación y Publicidad de los Productos Alimenticios. teniendo en cuenta todas las circunstancias y. la envasadora y distribuidora del producto. La indemnización solicitada en reclamación de los daños y perjuicios sufridos por el producto defectuoso ascendía a la cantidad de 36. que fue donde sucedieron los hechos. de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios. y eximió de su pago. La defectuosidad de la botella de gaseosa causante de las lesiones se deriva de una notoria falta de seguridad. Contra la citada resolución planteó recurso de casación ante el Tribunal Supremo que.520.720. quien además deberá abonar los intereses legales correspondientes desde la primera resolución judicial.El perjudicado. y ante los Juzgados de Primera Instancia de la ciudad de Murcia. La alegación realizada por el fabricante por la que denunciaba falta de prueba del defecto por parte del perjudicado no ha prosperado. Por tanto. pues la explosión se produjo porque era defectuoso. no se hizo ningún uso abusivo o inadecuado del producto. pues fijó la indemnización solicitada tan sólo en la cantidad de 7. El Tribunal Supremo considera que la existencia del defecto resulta del propio concepto establecido por la Ley (aquél producto que no ofrece la seguridad que cabía legítimamente esperar del mismo. dado que el consumidor no realizó ninguna manipulación que no fuera la que le determinó a coger la botella de gaseosa y ponerla en la cesta de la compra. una vez que las heridas sufridas se consolidaron.

En el ámbito de la alimentación la cuestión se complica mucho más que en otros productos de consumo. dado que no presenta la seguridad normalmente ofrecida por todos ellos. guste o no. así como con respecto a sus expectativas de seguridad. El defecto. Y es que resulta evidente que ningún consumidor adquiriría una botella de gaseosa si supiera que le iba a estallar en cualquier momento sin ejercer sobre la misma una manipulación incorrecta. El Tribunal Supremo sentencia de forma contundente que "la seguridad se presenta como exigencia del producto. . Por ello. distribuidores y comerciantes) todavía no han dimensionado en su totalidad las posibles consecuencias de una aplicación estricta de los tribunales de aquellas reclamaciones que pudieran llegar a ser efectivas por parte de los consumidores de este nuevo sistema de responsabilidad civil.inapropiado para que un consumidor pueda adquirirlo en condiciones de seguridad aceptables. incorpora la experiencia de Estados Unidos en materia de responsabilidad por productos. El fabricante fue condenado al pago de una indemnización de 5. pues al productor y a los demás agentes económicos les están vedadas ciertas exclusiones de responsabilidad que sí son aplicables cuando se trata de otros productos de consumo.000. El Tribunal Supremo presume la existencia del defecto y la relación de causalidad entre éste y el daño ante la dificultad de la prueba por parte del perjudicado. sobre responsabilidad civil derivada de productos defectuosos. es la que se va incorporando poco a poco a nuestro sistema legal y judicial. de 25 de julio de 1985. la normativa de protección de los consumidores exige que cualquier producto puesto a su disposicón debe estar exento de riesgos en condiciones normales o previsibles de uso. si tuvieran conocimiento pleno de sus posibilidades. La experiencia americana La sentencia no esconde que el concepto de producto defectuoso incorporado a nuestro derecho mediante la transposición de la Directiva 85/374/CEE. se relaciona con la seguridad que el producto debe ofrecer al consumidor. y que se trata de un derecho que asiste a todo consumidor en cuanto que el producto puede ser utilizado sin riesgos para su integridad física o patrimonial". entre las que destacamos las siguientes:  Condena al fabricante por la explosión de una botella de cerveza sin que aparentemente hubiera sido expuesta a ningún manejo. NO ES LA PRIMERA VEZ QUE SUCEDE El Tribunal Supremo ha tenido oportunidad de pronunciarse sobre casos parecidos de explosión de una botella de refresco en otras ocasiones. La víctima sufrió daños de gravedad en un ojo.000 pesetas (Sentencia del TS de 23 de junio de 1993). La defectuosidad de la botella deriva también de su comparación con el resto de ejemplares de la misma serie. Los potenciales responsables por las consecuencias derivadas de un producto defectuoso (productores. Y esta experiencia. por tanto.

 Córdoba: daños físicos sufridos por un menor como consecuencia de la explosión de una botella de vidrio que se encontraba sobre el mostrador de un establecimiento público cuando pasaba junto a ella. El derecho argentino. como la empresa embotelladora. no muy distante de los principios que rigen el nuestro.A. En este caso se pudo demostrar que la botella tenía una rotura microscópica... 1996/11/11. El juez dedujo.000. 1997-E. e incluso el vendedor. Otros casos han sido enjuiciados en grado de apelación por diferentes Audiencias Provinciales:  Barcelona: explosión de una botella de gaseosa. . Las referencias judiciales son que ilustran esta consideración son:  Corte Nacional Civil. provocando una lesión en ojo derecho y consiguiente pérdida de la visión total del mismo a una mujer de 84 años cuando en su domicilio procedía a sacar del cesto la compra realizada por su sobrina (Sentencia de 24 de noviembre de 1994).  Condena al fabricante por la explosión de dos botellas de tónica sin que se hubiera producido ningún tipo de contacto ni manipulación por parte de la víctima. extendiendo la responsabilidad incluso al vendedor del producto. que la explosión -como comportamiento anormal del producto.000 pesetas (Sentencia de TS de 8 de febrero de 1995). como ahora ha considerado el Tribunal Supremo español. 1020 (39. contra Coca Cola S. tienen la obligación de controlar la seguridad de los envases puestos a disposición del consumidor.817-S) de explosión espontánea de una botella de gaseosa: considera que la responsabilidad deriva del riesgo o vicio de la botella. extendiendo la responsabilidad a quien debía ser "el guardián de la cosa" (velar por su seguridad) que no es otro que el fabricante. La reclamación formulada contra el establecimiento es rechazada. provocándole la pérdida total de la visión en el ojo derecho de la víctima. D.suponía la existencia de un defecto. Más allá del Atlántico. el fabricante podía exonerarse en virtud de alguna de las causas previstas por la Ley. S. El fabricante fue condenado al pago de una indemnización de 12. LA LEY. indicando el tribunal que hubiera sido conveniente que se hubiera demandado a la empresa envasadora del producto (sentencia de 13 de junio de 1995). Sala E. la explosión de botellas de refresco o de gaseosa han sido resueltos en algunos casos de forma más estricta que la estudiada. Tampoco España es el único país donde suceden accidentes de este tipo. cuya presunción (y por tanto prueba) proviene del hecho del estallido. La cuestión que se planteó el juez consistía en saber si la explosión de una botella era la manifestación de un defecto y. A. que deberá hacer frente al pago de la indemnización correspondiente por daños y perjuicios ocasionados a un tercero consumidor. si en tal caso. entiende que tanto el fabricante. Un tribunal belga dictó el 21 de noviembre de 1996 una resolución por la que condenó a un fabricante de refrescos al pago de una indemnización por los daños que la explosión de una botella produjo en un consumidor.

M. Editorial Ariel. J.  Corte Nacional Civil. Sala H. provocando lesiones en un dedo que derivaron en incapacidad permanente del 15 %.. contra Cencosud S. OLAYA ADAN. Sala de lo Civil. La seguridad de los productos. . Editorial Bosch. embotelladora y fabricante por daños causados por productos elaborados..A. MOLES PLAZA. Ryan Tuccillo. número 151/2003. de responsabilidad civil por los daños causados por productos defectuosos (BOE de 7 de julio de 1994). y las consecuencias jurídicas de la defectuosidad de los productos). 2000-380.  FUENTES GASSÓ. Responsabilidad del hipermercado. de 6 de septiembre de 2000: por el que una explosión de una botella conteniendo refresco determinó que el perjudicado presentara disminución de visión del ojo izquierdo e incapacidad psíquica en unos hechos ocurridos en un supermercado. de 21 de febrero de 2003. seguridad y responsabilidad del fabricante.. NORMATIVA  Ley 22/1994.A. Calvo de Cutini.I. HIDALGO MOYA.alterini. La sentencia condenó a la empresa embotelladora. embotelladora y vendedor. Otra sentencia sobre explosión de botella. 608: explosión de dos botellas de gaseosa en un hipermercado. Condena de la embotelladora y del hipermercado.. LA LEY. Bibliografía  SAGARNA.  SAGARNA. Responsabilidad del fabricante. 1997. Tres perspectivas de análisis.R. de 6 de julio de 1995. REFERENCIA JUDICIAL  Sentencia del Tribunal Supremo. publicado en www. Sala F. Fernando Alfredo. J. tanto del Tribunal Supremo como de Audiencias Provinciales). J.  HIDALGO MOYA. pero absolvió al fabricante de la gaseosa.. Alan M.org.R.R.C. 1998-E. 2000. 1998-E. Fernando Alfredo. 1997/03/26.1999/04/12. LA LEY. R. Derecho del Producto Industrial. (Donde podrán localizar textos parciales de las sentencias relacionadas con las explosiones de botellas. Carmen contra Pepsi- Cola de Argentina S.  Corte Nacional Civil. LA LEY. y otros. Explosión de una botella de gaseosa. (Donde se podrán localizar los principios generales sobre producto seguro y producto defectuoso. Calidad.