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PAUL KERES EL GAMBITO DE REY Un nuevo libro de Keres sobre aperturas constituye un gran acontecimiento para muchos amigos del ajedrez. Con raz6én, indudablemente, porque el famoso gran maestro soviético no sélo sabe exponer de modo execelente el estado actual de la teorfa de las aperturas, sino que la en- riquece con importantes ideas propias, Es por ello que todas sus obras son consi- deradas como fundamentales y han ha- llado el mayor reconocimiento en el mun- do entero. En su nuevo libro El gambito de rey, Paul Keres investiga a fondo una de las aper- turas abiertas de mds solera en la histo- ria del ajedrez, aqueila a la que debieron su fama los grandes colosos de la época romantica: Morphy, Anderssen, Blackbur- ne, Zukertort, etc. Del inmenso material disponible, Keres ha realizado una hébil selecci6n que constantemente orlenta so- bre lo esencial, arrinconando las antiguas formas de juego hoy apenas empleadas y dando a la luz aquellos caminos nuevos y sistemas de desarrollo que actualmente utiliza la practica magistral. El autor dedica una atencién especial a las nuevas ideas que revalorizan el famoso gambito, La claridad y sencillez expositi- va del presente libro deleitaré a los afl- cionados que gustan del juego de ataque. Cublerta de G. Marf PAUL KERES EL GAMBITO DE REY PAUL KERES EL GAMBITO DE REY ESCAQUES EDICIONES MARTINEZ ROCA, S. A. BARCELONA EL GAMBITO DE REY Paul Keres Traduccién de MARIANO ORTA MANZANO Revisién técnica por RaM6n Crust Mort © 1972 por EDICIONES MARTINEZ ROCA, S.A. Gran Via, 774, 7.°- 08013 Barcelona RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS IMPRESO EN ESPANA~- PRINTED IN SPAIN Depésito Legal: B. 20287-1986 ISBN 84-270-0034-0 Diagrafic, S. A.- Constitucié, 19 - 08014 Barcelona INDICE GAMBITO DE CABALLO DE REY: 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PP; 3. CGIAR. : I 3. C3AR . In. 3. Pad. IV. 3. ...., A2R... GAMBITO DE ALFIL DE REY: 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. A4A DST+ .. P4D SISTEMAS RAROS EN EL GAMBITO DE REY: 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PXP . : te I. 3. A2R .. I. 3. D3A Ul. 3. C3AD GAMBITO DE REY REHUSADO: 1. P4R, P4R; 2. P4AR......... .-- I. » AIA . - eee tee eee oe IL H gambito de Falkbeer: 2. vey PAD es. 10 4B 49 55 65 65 67 71 73 73 74 76 79 79 PREFACIO El presente volumen abarca los diversos sistemas y variantes de la aper- tura denominada "gambito de rey”. Es sabido que este gambito era el que predominaba en la practica de los torneos del siglo pasado y respecto a él existe una cantidad inmensa de material y de andlisis. Reconozcamos, no obstante, que su popularidad ha decrecido notablemente en los modernos torneos. El autor se enfrentaba con la tarea de entresacar de este inmenso mate- rial una seleccién que indicase lo esencial de cada sistema. Esta tarea no era en modo alguno fdcil, pero confio en haberla logrado de’ modo satisfac- torio. He empleado el mismo método de explicacién que en mis libros sobre la teoria de las aperturas, porque me ha parecido eficaz y compendiado, Como ya se ha dicho, el material disponible hubo de ser parcialmente abreviado con rigor. Esto ha afectado principalmente a las formas de juego mds antiguas y menos empleadas. Quien desee andlisis mds detallados puede recurrir en su ayuda a otras obras mds antiguas. Pero en la moderna prdctica de los torneos, en los tiltimos afios, se han descubierto diversos caminos nuevos y sistemas de desarrollo, y he procurado dedicar a los mismos una atencién especial. En la mayorta de ejemplos se han empleado muchos sis- temas nuevos, que hace unos cuantos decenios pasaban sin pena ni gloria. Espero que esta obra contribuya a volver a hacer popular el gambito de rey para que en los torneos internacionales de maestros recupere el puesto de honor que merece. Pau KERES Tallin (Estonia), invierno de 1968. GAMBITO DE CABALLO DE REY 1, PAR 2. P4AR P4R Diagrama nim. 1 El objetivo estratégico de las blan- cas consiste, después de 1. P4R, P4R, en lanzarse al ataque contra el peén 42 de las negras. Un método adecuado para esto consiste en 2. C3AR, en tanto que movimientos como 2. C3AD 0 2. A4A, son demasiado neutrales y cau- san relativamente pocos problemas a las negras. Finalmente, 2. P4D es demasiado radical. Vamos a estudiar un método en el que las blancas atacan el peén negro en 4R, inmediatamente, y por otro sistema. En si, el movimiento 2. P4AR, es légico, porque después de la respuesta 2. ..., PXP, las blancas obtienen un dominio en el centro y, posteriormente, la colum- na de alfil abierta para sus piezas pesadas. Por lo pronto, con el golpe PXP les proporcionan la superiori- dad numérica de un peén, aunque ello sdlo sea momentdneo, y en se- gundo lugar, tienen buenas perspec- tivas mediante P4AR, para atacar la Posicién algo debilitada del rey ad- versario. El gambito aceptado de rey promete, por lo tanto, una dura lucha, lo que queda confirmado en la prdctica, Hoy en dfa, el gambito de rey no es muy popular en los torneos. A mi parecer, esto no consiste en que se haya estudiado esta apertura desde un punto de vista ajedrecistico, sino mas bien en las modas que momen- téneamente imperan en el mundo del tablero. En la historia del aje- drez puede observarse con frecuen- cia que aperturas que en un tiempo fueron muy populares, se ven rele- gadas completamente al pasado, sin que esto pueda fundamentarse en motivos puramente ajedrectsticos. En 9 la época actual, en la liza de los tor- neos, predominan aperturas de na- turaleza estratégica, y, por el contra- rio, se emplean pocas formas de jue- go exhaustivamente analizadas y de cardcter tactico. Como el gambito de rey pertenece a este ultimo grupo de aperturas, su popularidad se ha hundido en los tornecs modernos. Sobre las numerosas variantes del gambito de rey hay una cantidad enorme de anidlisis y de ejemplos prdcticos. Querer recogerlos todos aqui estarfa apenas justificado, en vista de la popularidad relativamente pequefia de esta apertura. Por eso, a continuacién, ofreceremos un ané- lisis detallado sdlo de esas formas de juego que hoy se emplean con més frecuencia 0 donde se han ha- Mado novedades esenciales. El resto del copioso material trataremos de resumirlo mds o menos. Con objeto de lograr una mejor visién de conjunto, hemos distribui- do el gambito de rey aceptado en gambito de caballo de rey, gambito de rey rehusado en el sistema 2. ..., A4A, y el contra-gambito Falkbeer. Bee PxXP 3. C3AR Bee P4CR Esta continuacién est4 considera- da como la més antigua o también denominada como la defensa clasi- ca, que en el siglo pasado imperaba en los torneos. Este movimiento de- fiende el peén en 5A y amenaza con PSC, adem4s de D5T+, forzando asi a las blaneas a una directa «lu- 10 Diagrama nim. 2 En esta posicién, las blancas ini- cian el gambito de caballo de rey. Si las blancas no quieren ignorar la molesta amenaza 3. ..., D5T +, es- te movimiento en el gambito de ca- ballo de rey es el mas adecuado. Las blancas amenazan apoderarse del centro con 4. P4D, y reconquistar el peén en 4A. Las negras tienen a su disposicién diversos sistemas de desarrollo, en- tre los cuales son los més empleados .» P4CR; 3. .... C3AR; 3. P4D; 3. ..., A2R, y 3. ..., P3TR, que a continuacién los estudiaremos més detalladamente. cha cuerpo a cuerpo». Los otros mé- todos, fundados en un contrajuego por el centro blanco, son hoy mas populares. Junto a sus ventajas agresivas, la defensa cldsica posee también una desventaja esencial: debilita el ala del rey y lleva a una cierta parali- zacién en el desenvolvimiento. De esta forma, las blancas obtienen cla- ras posibilidades para un ataque directo al rey, en el curso del cual, con frecuencia, no necesitan tener miedo a grandes sacrificios materia- les. Hasta hoy no se ha puesto en claro si la defensa cldsica es com- pletamente correcta, pero a los afi- cionados al ataque ofrece ocasiones grandiosas de desplegar su potencia. Diagrama nim. 3 4. PATR La réplica mas dura, que obliga a las negras a decidirse inmediatamen- te. Al mismo tiempo queda contra- restada también la amenaza P5C y D5T+. Los otros movimientos em- Pleados en esta posicién 4. A4A, 4. C3AD y 4. P4D, los considerare- Mos posteriormente. 4. PSC 5. CSR Con este movimiento empieza el gambito Kieseritzky, que, en gene- ral, est4 considerado més rico en Perspectivas que el gambito, tam- bién posible aquf de Allgaier, 5. CSC (véase b). Sobre las numerosas posi- bilidades de defensa que tienen aqui las negras, damos a continuacién pa visién de conjunto algo deta- jada. al 5... C3ARE Este movimiento estd considera- do como una de las mejores defen- sas de las negras. Estudiaremos a continuacién: 5. ..., A2C; 5. 1.5 P4D; 5. ..., P3D; 5. ..., PATR, den- tro de los apartados a2 hasta a5, y mencionaremos seguidamente algu- nas réplicas menos utilizadas: 1) 5. ...» C3AD; 6 P4D (es dé- bil 6. CXC, PDXC; 7. P4D, C3A: 8 AXP, CXP; 9. A3D A3D, etc.); 6. ..., CXC; 7. PXC, P3D; & AXP, D2R (después de 8. ..., A2C; 9. C3A, PxP; 10. DXD+, RXD; 11. 0-0-0 +, las blancas quedan con ven- taja, a pesar de tener un peén de menos); 9. A5C+ (es bueno también 9 PXxP, DxP+; 10. D2R, etc.), 9. ...5 P3AD; 10. PXP, DX P+; 11. D2R, con ventajr para tas blancas. 2) 5. ..4 D2R; 6. P4D (no es bueno 6. CxPC, P4AR; 7. C2A, PXP; 8. DST+, RID; 9. DSA, P6R, y las negras quedan mejor), 6. ...» P3BD (completamente malo seria - ++) A2C; 7. DXP, 0 6, ..., CZAD; 7. C3AD, pero también 6. ..., P4AR; 7. A4A, C3AR; 8, CD3A, P3D; 9. A7A+, RID; 10. AXP, CD2D; 11. A3CD, deja a las blancas con ventaja); 7. CX PC, P4AR (con ven- taja_también para las blancas resul- ta 7. .., DXP+; 8. D2R, etc.); 8. C2A, “C3AR (o 8. PXP; 9. DST+, etc); 9. AXP, CXP (des- pués de 9. .... PX P, es muy bueno 10. P5D); 10. ‘DST+, RID; 11, A2R, C3AR; 12. D3A, C3A; 13. P3A, y las blancas quedan mejor. 3) 5. A2R (una de las mas antiguas defensas en el gambito de Kieseritzky); 6. A4A (es desventa- joso 6. Dx P, P3D; 7. DIC, AXP+; ul 8. RID, PxC; 9. DxT, A5C+; 10. A2R, D4Cl; 11. C3A, C3AD; 12. TXA, AXA+; 13. CX A, DXP, con ataque decisivo; factible, por el contrario, es 6. Cx PC, P4D, y aho- ta no 7. PXP, AXP+; 8. C2A, AXC+; 9. RXA, DXP, con mejor juego para las negras, o bien 7. P4D, con posicién aceptable), 6. ..., AXP+; 7. RIA, P4D (inmediata- mente después de 7, C3TR, puede contestarse con 8 CXPC); 8. AXP, C3TR; 9. P4D, AGC (0 9. .... D4C; 10, C3AD), y ahora las blancas pueden quedar, asimismo, con ventaja con 10. P3ICR, D3A (10. .... PXP; 11. AXA, DXA; 12. D2D!) LW. PxP, AXP; 12. R2C, P3AD; 13. AXA, DXA; 14. D2D1, como también con 10. C3AD, P3AD; ll, A3C, P3A; 12. CID, DXP; 13. AXP. Diagrama nim. 4 6. P4D La antigua continuacién 6. A4A, que consideraremos en el apartado 2, se estima menos recomendable. Ade- mas del movimiento del texto puede tomarse también en consideracién 6. CXPC, pero es més débil, por ejemplo: 6. .... CXP! (después de 6. wy P4D; 7. CxC+, DxC; 8. 12 D2R, © bien 8. C3A, las blancas quedan mejor); 7. P3D (después de 7. D2R, D2R; 8. C3A, C6C; 9. CSD, xD; 10. CxD, C6C; 11. CSD, CxT, las negras quedan con venta- ja), 7. .... C6C; 8, AXP, CXT (des- pués de 8. ..., D2R+, es molesto 9, A2R, CxT; 10. ASC); 9, DIR+ (también 9. ASC, A2R; 10. D2R, se considera desagradable a causa de 10. ..., P4TR), 9. .... D2R; 10, C6A+, RID; 11, AXP+, RXA; 12. CSD+, RID; 13. CXD, AXC, y las tres piezas negras son superiores en fuerza a la dama blanca. 6... P3D Con 6. ..., A2C, o 6. ..., P4D, pueden entrar las negras en la va- tiante a2 0 a3, 7. C3D CxP A una ventaja de las blancas Ile- va seguir con 7. ..., P6A; 8 PXP, P6C; 9. C3A, C3A; 10. A3R, P4D; 11. PSR, C4T; 12. P4A, C2C; 13. D3A, C4A; 14. CXP, A2R; 15. 0-0-0, etc. (Sefc-Louma, Bratislava, 1948.) 8. AXP Poca eleccién les queda a las ne- gras inmediatamente después de 8. D2R, D2R; 9. AXP, etc., con pase a la variante principal. 8... D2R! Aqut entra en consideracién 8. A2C, con las siguientes posibili dades: 1)_ 9. C3A, CXC; 10. PXC, P4AD (mds seguro es 10. ..., 0-0, para sélo entonces amenazar P4A); 11. A2R (el movimiento 11, D2R+, leva, segiin un anélisis de Aronin, ll. ..., A3RI; 12. PSD, AXP +; 13. A2D, AXT; 14. P3A, D3A, a una ventaja de las negras, pero no 11. ..., D2R; 12, AXP, etc.), 11. .... PXP3 12, 0-0, C3A_ (después de 12. ..., DXxP; 13. P3C, cae el peén 5C o el de 3D, y 12. ..., PXP, es contestado con 13, AXPC, A5D+; 14. C2A, pero es de considerar también 12. ..., P4TR); 13. AXPC, 0-0; 14, AXA, TX A; 15. D4C, P4A; 16. D3C, Px P; 17. T1T-1IR (no es bueno 17. AXP, por T3A, etc.), y ahora pueden las negras, en lugar de 17. ..., RIT (Spasski-Fischer, Mar del Plata, 1960), con 17, .... D2D; 18. AXP, TIAR-1R, alcanzar una posicién mejor. 2) 9. P3A, 0-0; 10, C2D, TIR; ll, CXC, TXC+; 12, R2A, D3A; 13. P3CR, A3T; 14, A2C, y las blan- cas parecen conservar la superio- Tidat 9. D2R A2C Ninguna gran diferencia para el juicio de la situacién significa 9. ..., C3AD, porque la idea ligada con este movimiento 10. P3A, P4TR; 11. P3CR, A3T, no se puede Jevar a la prdctica; en lugar de 11. P3CR, las blancas contintian o con 11. P5D, CIC; 12. C2D, o también inmedia- tamente 11. C2D, y en caso de que ahora 11. PAD, entonces 12. CxC, PxC; 13. CSA, A3T; 14. D3R, con suficiente compensacién por el] pedn sacrificado. 10. P3A (Véase diagrama nim. 5) Cierto que las blancas tienen un peén menos, pero sus piezas estén muy bien ubicadas, y la posicién de las negras muestra notables debili- dades en el ala de rey. Las perspecti- vas de ambos bandos estdn, por lo tanto, aproximadamente igualadas, Jo que se demuestra también con is siguientes combinaciones posi- les: 1) 10. ..., PATR; 11. C2D (Phili- dor recomendaba 11. P3CR, P4D; Diagrama nim. 5 12, A2C, P4AR; 13. C2D, A3R, lo que con la continuacién de Rubins- tein, 14. C5Al, deja a las blancas con ventaja; por el contrario, el movi- miento 11. ..., P4D, no es bueno, y debe sustituirse por 11. ..., A3T); 11. » CXC (después de ll. ..., 12. CxC, PxC; 13. C5R, o 4AR; 12. ASC, CX A; 13. +,RXD; 14. PxC, con lo que las blancas quedan muy bien); 12. RXC, DXD; 13. AXD, C3A (des- pués de 13. ..., A4A; 14. TRIAR, C2D, lograron las blancas, en la partida Stolz-Sdmisch, Swinemiinde, 1932, con 15. C4C, C3A; 16. ASC+, A2D; 17. TIT-IR+, RID; 18. A5CI, un ataque decisivo); 14. TDIR, A3R, y las negras pueden igualar. 2) » C3AD (10. ..., C2D; ll. Pach, ‘Cb3A; 12. ‘A2C, “es favo- rable para las blancas); 11. C2D, CXC (11. ..., A4A, Ieva a la va- riante siguiente); 12. RXC, DXD+; 13. AXD, P4TR; 14. TDIR, y las blancas quedan mejor (Schmidt- Batschinsky, Praga, 1943). 3) 10. .... A4A; 11. C2D, CXC (quiz4 11. 3A, es algo mejor, pero ‘entonces también las blancas, después de 12. 0-0-0, 0-0-0; 13. P5D, o bien 12. C4A, amenazando 13. C3R, contra el peén de mds del ban- 13 do contrario); 12, DXD+, RXD; 13. RXC, C3A; 14. A2R, o 14. P3CR, y las blancas tienen un mag- nffico juego de presi6n que compen- sa el peén sacrificado. 2 1. P4R, P4R; 2, P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR; 4. P4TR, PSC; 5. CSR, C3AR. 6. A4A Este movimiento de ataque era atin muy popular en el pasado siglo, pero desde entonces ha ido retroce- diendo més a un segundo plano, y seguin el estado actual de la teorfa, sélo ofrece perspectivas de un juego igualado. Diagrama nim. 6 La recomendacién de Philidor, 6. ..., D2R; 7. P4D, P3D, fue dese- chada hace cien afios por Hirsch- bach, con 8 CXPA, DXP+; 9. RIA, P6A (0 9. ..., C4T; 10. R2A) 10. P3CR, P7A; 11, RXP, D4A+; 12, A4A, C5R+; 13. R2C, PAD; 14. CXT, PXA; 15. TIR, con ventaja para las blancas. Debe mencionarse también 8. AXP+, RID; 9. A3C, 14 PXC; 10. PXP+, A2D; 11. AX PI, con ventaja decisiva para las blancas. 7. PXP A3D Atin més fuerte estd considerado el movimiento 7. ... que re- vierte en una posicién de la arian. tea 2 8. P4D El sacrificio de pieza propuesto por Rice, 8 0-0, estd considerado como ventajoso para las _negras: 8. ..., AXC; 9. TIR, D2R; 10. FAD, can (después de 10. ..., D4A+; 11. P4D, DxA; 12. C3T, D3T;’ 13. TXA+, y a la continuacién, 14. AXP), 0 10. ..., P6A; 11. P4D, CSR; 12. TxC, A7T+; 13. RX A, DXT; 14. P3CR, 0-0; 15. D2D, o finalmen- te 10. ..., P6C; 11. P4D, CSC; 12. C2D, DX PT; 13. C3A, las blancas siempre quedan mejor. 11. P4D, CD2D}; y ahora: 1) 12. ASC, RID; 13. AXxC, AXA; 14, TXA, DxP; 15. TXxC, DxT; 16. AXP, TIR, con ventaja para las negras. 2) 12, DXPC, C23A, o (12. ... AXP+; 13. RIA, C6C+; 14. DxC, PxD; 15. PXA, etc.), 13. D2R (bue- no para las negras es 13. Dx A+, TxD; 14. TxA, TLD, etc.), 13 .. C5C; 14. DXA, CXD; 15. TxG, TICR, y las negras tienen una lige- ra ventaja (Capablanca-Chajes, par- tida de consulta, Nueva York, 1913). 3) 12. PXA, CXP; 13, P3CD, 0-0; 14. A3T, C6A+1; 15. PXC, DXP, y ahora sigue, segiin andlisis de Capablanca, Burns y Ed Lasker; 16. T5R!, A4Al; 17, C2D, D6C+; 18. RIA, D7T; 19, AXT, P6C; 20. ASA, tras lo cual lo mejor que pue- den hacer las negras es forzar el jaque perpetuo, con la_ siguiente continuacién: 20. ..., P7C+; 21. RIR, D5T+; 22, R2R, C6C+; 23. R2Al, C5R+, etcétera. 8... cat Menos exacto es 8. ..., 0-0; 9. 0-0! (9. AXP, CAT; 10. P3CR, P3AR; 11. C3D, CxP, proporcioné en la partida Pillsbury-Tschigorin, Viena, 1903, ventaja para las negras), 9. ..., CAT; 10. CXP (bueno para las ne- gras es 10. AXP, DxP, etc.), 10. ...5 DXP; LH. C2T, TIR; 12. C3AR, D3A: 13. C3A, con un juego aproxi- madamente igual. 9. 0-0 Otras continuaciones son mds dé- biles y proporcionan a las negras un juego mejor. He aquf algunos ejem- plos: 1) 9. ASC+, P3AD (favorable para las blancas es 9. ..., RIA; 10. C3AD, C6C; 11. TIC, DXP, a cau- sa de 12. AXP, etc); 10. PXP, PXP; 11. CXP3A (también 11. A2R, C6C; 12. T2T, AXC; 13.PxA, D3C, es perjudicial); 11. ..., CXC; 12, AXC+, RIA; 13. AXT, C6C, con una posicién privilegiada de ataque para las negras (partida Ro- sanes-Anderssen, Breslau, 1863). 2) C3AD (a 9. R2A, C6C; 10. TIR, puede responderse tranquila- mente 10. ..., DX Pl), 9. .... D2R (a 9. ..., 0-0, sigue 10. C2R, después de 9. ..., C6C; hay que mencionar, junto a 10. TIC, también 10. AXP, CxT; 11. P3C); 10. ASC+ (amena- zaba, ante todo, 10. ..., P6A), 10. ...» P3AD; 11. PXP, PXP, y la superio- ridad esta de parte de las negras. 3) 9. AXP (un sacrificio antiguo, pero incorrecto), 9. ..., CXA; 10. 0-0, C3C (después de 10. ..., P3AR; 11. ASC+, o bien 10. ..., 0-0; 11. TXxC, P3AR; 12. T4C+, pasando las blancas al contrataque); 11. CXPA, DXP, y las blancas apenas consiguen a cambio de la pieza un ataque satisfactorio. H .. DxP Contra 9. .... AXC, es bueno se- guir con 10. Px A, Dx PT; 11. D4D, P6C; 12. TXP!, pero tampoco hay que desdefiar la jugada 10. DIR. 10. DIR! H. TxD DxD 0-0 Diagrama niim. 7 Por el pedn sacrificado, las blan- cas tienen fuertes puntos de apoyo en el centro, lo que juntamente con su mejor desarrollo, iguala aproxi- madamente el juego. Podrfa seguir- se con 12. A3D (seguir con 12. C3A, A4A, acarrearfa complicaciones in- necesarias a las blancas), 12. ..., T1R; 13. A2D (después de 13. P4A, P6A; 14. CX P3A, TXT +; 15. CT, P4AD!, las negras alcanzan superio- ridad_en el juego), 13. .... P3AR; 14. C4A, y las blancas no tienen nada que temer. a2 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR ;4, PTR, PSC; 5. CSR. Bee A2C Esto estd considerado junto a 5. .... C3AR, como la mejor defen- Sa para las negras. 6. PAD 15 No est4 bien considerada la con- tinuacién 6. CXPC, como respues- ta més simple. A ella podria seguir 6. ..., P4D; 7. P4D! (después de 7. D3A, C3AD; 8. ASC, C2R; 9. DXP, Ax 10. DXA, 0-0), o también 7. C2A, PXP; 8. CxP, D2R; 9. D2R, CAD; 10. P3A, C3T, en ambos ca- sos estn las negras mejor; muy malo es, naturalmente 7. PXP?, por D2R+, etcétera) 7. ..., PXP (des- pués de 7. ..., AXC; 8. Dx A, AXP; 9. C3A, las blancas se afirman muy bien). 8 AXP, DxPD; 9. DXD, AXD; 10. P3A, AXC; 11 PXA, C3AD; 12. ASC, 0-0-0; 13. AXC, PXA; 14, 0-0, y la posici6n adopta tl cardcter de tablas. Tampoco significa un fortaleci- miento para las blancas, después de 6 CXPC, P4D, el movimiento 7. D2R, tras lo cual las negras con 7. s+ PXP; 8. DX P+, D2R; 9. C2A, A4A, adquieren mejor juego (partida Cheorghiu-Kavdlek, Bucarest, 1966). 6... C3AR Este mismo movimiento podria haber surgido también en la variante al después de 5. ..., C3AR; 6. P4D, A2C, con lo cual las negras habrian podido evitar la posibilidad 6. GX PC, mencionada en el comenta- tio anterior. Es de tener en cuenta también 6. ...» P3D, con las siguientes posibili- dades: 1) 7. CXPA, RXC; 8 A4A+, RIR; 9. AXP, con una magnifica posicién para el ataque, por ejemplo, 9. .... D3A; 10. A3R, C2R; 11. C3A, 12. D2D, AXA; 13. DXA, TIA; 14. TIAL, DXP+; 15, R2D, etc. (Pillsbury-Marco, Viena, 1903). 2) 7. CXPC, AXC; 8& DXA, AXP; 9. P3A, A4R; 10. AXP, AXA (es mejor 10. ..., A3A; 11. D3A, CD2D, para afianzar la casilla 4R), Il. DXA, D3A; 12. P3CR, C2D; 13. C2D, y las blancas quedar ligeramente mejor (Lutikow - Fuhr- man, Tbilisi, 1959). 16 Diagrama nim. & 7. A&A Este movimiento era antes muy usado, pero seguramente no es el mejor en esta posicién. La teoria re- comienda seguir con 7. C3AD, que se trata en el apartado 2. Pero las blancas disponen de una continuaci6n muy fuerte que hasta ahora no ha sido tenida en cuenta por la teorfa y que es asf 7. CX PC! (después de 7. AXP, P3D; 8. C3D, CxpP, revierte en la variante a 1), 7. sy CXPs 8. AXP (también debe de considerarse 8. C3A, y en caso de que 8. ..., C6C, entonces 9. AX PI, etcétera), 8. .... D2R, y ahora pue- den intentar las blancas, después de 9. D2R, AXP; 10. P3A, A3C (si. 10. A2C; 11. C3R, D3R; 12. P3CR, 13. A3T, con ventaja de las blancas, partida Charousek Burn, Colonia, 1898), 11, C2D!1 CXC; 12. C6A+, RID; 13. RXC, también con Mejor juego se obtiene después de 9. AZR (9. ..., DSC+; 10. C2D), o bien 9. C3R (9. ..., C6C; 10. D4C!) En ambos casos parece que las blan- cas consiguen una buena posicién. Tee PaD Después de 7. ..., 0-0: 8. C3AD, P3D, el sacrificio con 9. CxPA, TXxC; 10. AxT+, RXA; 11. AXP, es muy bueno para las blancas, 8. PXP c4aT Ahora ha surgido una posicién de la variante a 1, en la que las negras han desarrollado su alfil en lugar de hacer P3D después de A2C. Esta circunstancia es para ellas, como ve- remos a continuacién, ventajosa. Es jugable ademas 8. .... CXP o tam- bién 8. ..., 0-0; 9. AxP, Cx P, pero con ello las negras no alcanzan mds que un equilibrio. 9. 0-0 Tampoco son satisfactorias del todo para las blancas otras continua- ciones, como muestran los siguientes ejemplos: 1) 9. AXP (completamente mala es 9. Cx PC, a causa de 9. ..., D2R+, y 9. CXPA, RXC; 10. P6D+, R3C, es asimismo insatisfactoria), 9. ...5 CXA; 10. 0-0, C3CI; 11, CXPA, DXPT; 12. D2R+, D2R, y las ne- gras quedan con ventaja. 2) 9. C3AD, 0-0; 10, C2R (a 10. C4R, sigue 10. ..., C2D; 11. CX PA, DIRI, etc., pero a 10. Cx PC, sigue 0. ..., C6C), 10. ..., PAD; 11. P3AD (después de 11, PXP a. p., CXP; 12. CxC, PxC; 13. AXP, CXA; 14. CxC, TIR+; 15. C2R, D3A, 6 con 11, AXP, PXP; 12, C3D, C2D, Jas negras quedan claramente con ventaja), 11. .... PXP (es bueno también 11. ..., P4C; 12. A3C, P5A; 13. A2A, P3Al, etcétera), 12. PXP, 2D; 13. CXC (13. Cx P4A, C6CH, 13. ..., AXC, con clara superioridad para las negras partida Steinitz-Zu- kerertort, Viena, 1882. D oa. DxPT 10. DIR DxD 11, TxD 0-0 Diagrama nim. 9 Las negras tienen un pedén de mas. y su alfil en 2C esté mucho més a vo que en el de P3D de la varian a 1, En consecuencia, las blancas no encuentran ninguna compensacién Satisfactoria por su pedén. Para expli- carlo, veamos algunos ejemplos: 12. P3A (a 12. TIA, sigue sim- plemente 12. ..., C2D, y 12. P6D, PxP; 13. CxPA, AXP+: 14. R2T, C3AD, resulta ventajoso para las ne- gras), 12. .... TIR; 13. C3T (algo mejor es 13. A2D), 13. ..., C2D; 14. C3D, TXT+; 15. CXT, C3C, con clara ventaja de las negras (Leon- hardt). 2) 12. C3AD (se amenaza 13. C5C o 13. C2R, y seguramente es mejor que 12. P3A), 12. .... C2D (es més exacto 12. ..., P4AD, para solamente después de 13. C5C, con- tinuar con 13. ..., C2D), 13. CSC, P3AD, partida R. Byrne-Keres, Mos- ct, 1955), y ahora podrian las blan- cas seguir con 11. PXP, en lugar de 14. C7A, PXPl; 15. CXT, PxA, salir bien libradas. 2 1, P4R, P4R; 2, P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR; 4. P4TR, PSC; 5. C5R, A2; 6, P4D, C3AR. 7. C3AD v7 También con este movimiento consiguen las blancas una posicién ventajosa. Te oes P3D 8. C3D . El sacrificio 8. CXPA, RxC; 9. A4A+, no es bueno a causa de 9. sy P4DI; 10. CxP, CxC; Ll. AxC+, RIR; 12. AXP, P3AD, etcétera. 8... 0-0 Con 8. ..., C4T; 9. CxP, C6C; 10. T2T, 0-0; 11. A2R, las blancas tienen mejor juego. 9. CXP A 9. AXP, es bueno para las ne- gras 9. ..., C3A; 10. C2A, C4TR; 11. A3R, C6C, seguido de 12. ..., PAAR. oo. CxP 10. CxC TIR 11. R2A Txc 12. P3A Diagrama nim. 10 Si las blancas consiguen con 13. A3D, etc., completar su desarro- Ilo, quedan con ventaja a pesar de tener un pedén menos. Las negras 18 pueden impedir esto mediante el sacrificio de la calidad 12, ..., D3A; 13. P3CR, A3T; 14. A3D, AXC; 15. AXA, TXA+; 16. PXT, DXP+, pero las blancas adquieren superio- tidad con la continuacién indicada por Rubistein, 17. R2R! (17. R2C, PACI), 17. ..., P6C; 18. D2D! a3 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR; 4. PATR, PSC; 5. CSR. 5. ae P4D Esto estd considerado mas débil que el movimiento estudiado ante- riormente 5. ..., C3AR y 5. ..., A2C. 6. PAD No es de recomendar 6. PXP, D2R; 7. D2R, C3AR; 8. P4D, C4T, o 6. CXPC, PXP; 7. C2A; C3AR; 8. C3A, A4AR, etcétera. 6... C3AR Después de 6. ..., P6A; 7. PXP, A2R, los movimientos 8. A3R, AXP+; 9 R2D, aseguran a las blancas un juego mejor. 7. AXP También puede tomarse en con- sideraciéin 7. PXP, DXP (7. ..., an 8. ASC+), 8 C3AD, ASC; 2A!, pero con ello las blancas. no aan mds que un equilibrio. La jugada del texto es posible, ya que 7. ..., CAT, puede contestarse con 8. D2D. Tee CxP 8. C2DI No hacen més que igualar el juego 8. A3D, A3D; 9. 0-0, DXP; 10. AXC, PXA; 11, P3CR, D4T; 12. C3AD, o 8 CXPC, A3D, etcétera. Con el movimiento del texto, que después de 9. CXC, con la amenaza 10. A4A, esperan las blancas conse- guir ventaja. 8... cxc 9. DxC A3D Con 9. ..., A3R; 10. 0-0-0, C2D; 11. T1R, A3D, pasan las negras a la variante principal; seria malo 11. «+» A2R; 12. D2R, TICR, a causa de 13. CX PAI, AXC; 14. AXP. 10. 0-0-0 A3R 11. A3D we Diagrama mim. 11 El avance progresivo de las blan- cas y la buena calocacién de sus piezas ofrecen atrayentes perspecti- vas de ventaja. He aquf dos ejem- plos: 1) Ll. ..., P3AR; 12. TIDIR! PxC; 13. AXP, R2D; 14. AXT, DXA; 15. D6T, o bien 12. ..., AXC; 13. AXA, R2D; 14, AXP!, Dx A; 15, TIT-1A, en ambos casos con ventaja para las blancas. 2) ll. ..., C2D; 12. TDIR, CXC; 13. AXC, AXA; 14. TX A, D2D; 15. D5C (después de 15. ASA, 0-0-0; 16. AXA, PXA; 17. D2R, P4TR; 18. T1A, T1D-1Al, las negras equilibran el juego) 15. ..., D2R; 16. ASA, DXD+; 17. PXD, y las blan- cas recuperan el peén con mejor juego para el final. a4 1, P4R, P4R; 2. P4AR, PXP, 3. C3AR, P4CR; 4. P4TR, PSC; 5. CSR. 5. P3D Una buena defensa cuya ventaja principal consiste en que transcurre relativamente forzada y por eso no exige amplios conocimientos teéri- cos. 6. CXPC Como es costumbre en el gambito de Kieserizky, tampoco aqu{f es de recomendar el sacrificio 6. CX PA, porque 6 ..., RXC; 7. A4A+, RIR; 8. P4D, A3T; 9. C3A, C2R; 10. D3D, P3AR, y las negras quedan con ventaja partida, Schlechter-Maréczy, Viena, 1903. Go. PaTR Aqui entran en consideracién otras dos continuaciones, que son: 1) 6...., A2R, tampoco es bueno (6. ..., PAAR; 7. C2A, C3AR; 8. P4D, etcétera), 7. P4D, AXP+; 8. C2A, DAC (0 8. ..., A6C; 9. D3A, D3A; 10. C3A, DXP; 11. AXP, DxC+; 12, DxD, AXD+; 13. RXA, A3R; 14. PSRI, y las blancas quedan mejor), 9. D3A, A6C (después de 9. ..., C3AD; 10. DxP, DxXD; 11. AxD, AxC+; 12. RXA, CXP; 13. A3D, la posici6n de las blancas ha pro- gresado), 10. C3A, C3AR; 11. A2D, TIC; 12. 0-0-0, y las blancas quedan mejor. 2) 6. ..., C3AR; 7. CXC+ (des- pués de 7. C2A, TIC; 8. P4D, A3T, consiguen las negras un juego muy bien conjuntado de sus piezas, por ejemplo, 9. C3A, D2R; 10. D3D, T6C; 11. D4A, P3A), 7. .... DXC; 8. C3A, P3A; 9. P4D, y la posicién i de las blancas suscita perspectivas esperanzadoras. 7. C2A C3AR 8. P4D A3T 9. C3A csc ‘Un prematuro intento de ataque que quizd conviniera sustituir con 9, «24, CBA, 10. CxC La vieja teorfa ofrecfa la siguiente variante: 10. D3A, C6R; 11, AXC, PX A; 12, CID, ASC (es custionable 12. ..., C3A; 13. ASC, ASC; 14. D3C, D3A, etcétera) 13. D3C, D3A; 14. PSR, y después de 14. .... PXP; 15. C5D!, las blancas quedan con venta- ja. Pero las negras pueden mejorar el juego con: 14, ..., D5AI; 15. DXD, AXD, y las blancas tienen que luchar para conseguir un equili- brio. 10. ... AXC Después de 10. ..., PXC; 11. CSD, las blancas igualmente con ventaja. Diagrama ntim. 12 Las blancas pueden ahora conti- nuar 0 con 11. D3D, P3AD; 12, A2R, amenazando continuar con 13. 0-0, 0 bien 13. A2D, seguido de 0-0-0, tam- 20 bién con 11, A2R, C3A; 12. AXA, PXxA; 13, C5D, P3AR; 14. P3CRI, etcétera. En ambos casos las blancas. quedan algo mejor. as 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR; 4. P4TR, P5C; 5. CSR. Sa aes P4TR Esta defensa conocida por el nom- bre de «Latigo largo» fue muy popu- lar en el pasado siglo, pero hoy dia apenas aparece en los torneos. Las blancas consiguen una posicién algo mejor. 6. ASA Naturalmente también es posible seguir con 6. P4D, pero el movimien- to del texto fuerza mds. 6... T2T Ahora se le ofrecen a las blancas diversamente la posibilidad de en la casilla 7A sacrificar ventajosamente dos piezas por la torre. La otra co- bertura mediante 6. ..., C3T, supri- me la posibilidad natural de defensa del peén 5A con A3T. A 6. ..., C3T, podria seguir 7. P4D, P3D; 8 C3D (también es muy fuerte 8. CXPA, CxC; 9. AxC+, RXA; 10. AXP, A3T: 11. 0-0), 8. ..., P6A; 9. PXP, PXP (9. ..., A2R; 10. A3R, AXP+; 11. R2D, es unfvocamente favorable para las blancas), 10. DX P, ASC; 11. D2A, D2R; 12. C3A, y las blancas quedan con clara superioridad. 7. PAD oe Las blancas no deben apresurarse a realizar el sacrificio en 7A a pesar de que también inmediatamente le aseguran un ataque muy fuerte 7. CXxPA, TxC; 8 AxT+, RXA; 9. P4D. Te ae P3D E] intento de defender el peén de 4A queda sin éxito, como demues- tran las variantes siguientes: 1) 7. .... D3A (es débil 7. A2R; 8. AXP; AXP+; 9. P3CR, A4C; 10. TXPI, etcétera), 8. 0-0, A3T (8. wy DXP; 9. TX P, motiva la pérdida del peén en 2A), 9. C3AD, P3D (también 9. ..., P3A; 10. CxPA, TxC; 11. P5R, DXP; 12, AXT+, RXA; 13. AXP, 0 9. ..., C2R; 10. AXP4A, AXA; 11. P3C, A6R+; 12. R2C, proporciona un ataque decisi- vo a las blancas), 10, CSD, D1D; 11. CXPA (es bueno también 11. C3D, P3AR; 12. P3CR, etcétera), 11. ..., TXC; 12, CXP4A, con un ataque muy fuerte. 2) 7. ...» A3T; 8. C3AD (es muy bueno también 8. CxPA, TXC; 9. AXT+, RXA; 10. AXP, AXA: 11. 0-0, etcétera), 8. .... C3AD (el mismo sacrificio se realiza también P3D), 9. CXPA, »RXA; 11. AXP, 2C; 12, 0-0, P3D; tera), 12. 0-0, R2C D3A; 13. P5R, y a continua- }. CSD), 13. TX A, con ataque arrollador partida Bronstein-Duni- nin, Leningrado, 1947. 3) 7. ..., P6AR; 8 PXP, P3D; 9. ASCR (también es bueno 9. C3D), 9. .... A2R; 10. CXPA, TXC; 11, AXT+, RXA; 12. P4A, P4D; 13. BR y la posicién blanca es prefe- rible, 8. C3D Mas fuerte es probablemente el sacrificio 8. CXPA, TxC; 9. AXT+, RXA; 10. AXP, que ase- gura a las blancas un ataque arro- Mador. Pero queremos atin investigar otra buena posibilidad para las blan- cas, &.. P6A También aquf 8. ..., A2R; 9. Ax P4A, AXP-+; 10. P3C, ‘ASC; ll. D2D, es ventajoso para las blancas. 9. PXP A2R 10. A3R AXP+ 11, R2D PXxP Después de ll. ..., A4C; 12. P4AR, A3T; 13. C3A, A2C; 14. PSA, las s Blancas quedan con clara superio- ridac 12, DxP ASC 13. D4A we Diagrama mim, 13 Esta posicién fue detalladamente analizada a mediados del siglo ante- rior. Se legé al resultado de que son mejores las perspectivas de las blan- cas. Siguen como ejemplo algunas variantes: 1 1. D3A (0 13. ..., C3AD; 14. C3A, P; 15. TDIAI, A3A; 16. CSD, AlT; 17. DXA!, PxD; 18. TXT, con ventaja para las blancas), 14. C3A, P3A; 15. PSR, DXD; 16. CXD, PXP; 17. PXP, A4C; 18. TR-ICR, con clara ventaja para las Dlancas. 2) 13. .... C2D (a la misma va- riante lleva también 13. ..., T2C; 14. C3A, A4C; 15. D2A, C2D; 16. TDA, etcétera), 14. C3A, C3C; 15. A3C, T2C; 16. TDIA, A4C; 17. D2A, AXA+; 18, DXA, D2R; 19. PSR, y segtin un andlisis de Janisch, las blan- cas estén mejor. 21 b 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR; 4. P4TR, PSC. 5. CSC Una continuacién del gambito introducida por el maestro vienés Allgaier, pero que es mucho mds arriesgado que el gambito conside- rado hasta aqu{ de Kieseritzky. Aqui el caballo en 5C no tiene ninguna retirada y tiene que sacrificarse en 7A, en tanto que con 5. C5R, que- dan abiertas para las blancas ambas posibilidades. Con absoluta seguri- dad es dificil decir si después del sacrificio en 7A surgen posibilidades de ataque para las piezas. Pero el parecer general se inclina a la supo- sicién de que finalmente debe triun- far el bando que esté a la defensiva. Diagrama nim, 14 5... P3TR La réplica mds natural y también mejor, con la que las blancas se ven obligadas a sacrificar inmediatamen- te en 7A. En b 2 estudiaremos la otra réplica usual 5. ..., C3AR. Hasta ahora se tiene poca expe- 22 riencia del movimiento de continua- ci6n_propuesto por Selivanoviski 5. «+9 P4D; 6. PX P, C3AR (un mejora- miento contra 6. .... A2R es 7. ASC+, P3AD; 8. PXP, PXxP; 9. A4A o bien 6. ..., P3TR; 7. C4R, A2R; 8. D2R, etc.). El unico ejemplo de que se dispone en la prdctica transcurrié como sigue: 7. A5C+, P3A; 8. PXP, CXP (pero no 8. ..., PXxP; 9. A4A, etc.); 9. C3A, A2R; 10. P4D (mejor es 10, P3D, P3TR; 11. C4R), 10. ..., P3TR; 11. PSD (0 1l. C5-4R, CxC; 12. CxC, A4Al), 1l. ..., PXC; 12. PXC, DXD+; 13. RXD, RIA con ventaja para las ne- gras, partida Dychne - Slivanoviski, Mosci, 1959). Pero esta partida es poco convin- cente. En lugar de 7. AS5C+, que apenas debe ser tomada seriamente en consideracién, habria que investi- gar la siguiente continuacién 7. C3AD, A2R; 8. D2R, o también 8. A4A, P3TR; 9. CXP, RXC; 10. P6D+, R2C; 11. PXA, DXP+; 12. D2R; también merece consideracién 8. P4D, P3TR; 9. CxXP, RXC; 10. A4A, por el estilo del gambito de Allgaier. La nueva idea atin debe ser probada prdcticamente mds veces antes de que se pueda hacer un jui- cio sobre ella. 6. CxP RxXC Con esto se ha alcanzado la posi- cién fundamental del gambito de Allgaier, en el cual las blancas dis- ponen de dos continuaciones usuales para el ataque 7. AGA+ y 7. P4D. Ambas las estudiaremos en los apar- tados 1 y 2 7. AMA+ Este jaque no se practica, porque con razén se considera més eficaz 7. P4D. Muy malo resulta 7. DXP a causa de 7. ..., C3AR; 8. DX P, A3D; 9. D3A, C3A, y las negras quedan rdépidamente con ventaja. Te wee P4D 8 AXP+ RIR La otra continuacién digna de te- nerse en cuenta es 8 ..., R2C es quiz4 mejor, porque el rey negro est4 mds seguro en 2C que en 1R. Después de 9. P4D, P6AI; 10. PXP, C3AR, el juego deriva en la varian- te 2. Junto a esta posibilidad deben mencionarse atin, después de 8. ..., R2C los siguientes ejemplos: 9. P4D (la variante de sacrificio 9. AXP, AXA; 10. DXP+, R2A; 11. D5ST+, R2R: 12. D5R+, R2D; 13. DXT, C3AR, etc., redunda en ventaja de las negras), 9. ..., D3A (es mejor, como ya se ha mencionado 9. ..., P6A; pero no es tan fuerte 9. ..., C3AR, porque ademds de 10. Ax PA, CxA; 11. PxC, A3D; 12. 0-0 las blancas también pueden jugar muy bien 10. C3A, en caso de que en- tonces 10. ..., C4T, las blancas del tranquilo movimiento 11. C2R, pue- den intentar también 11. Ax P7C); 10. PSR, D3C; 11. P5T (11. AXP puede resultar molesto por 11. ..., C2R), 11. ..., D4A; 12. C3A, ASC; 13. 0-0, P6A; 14. C4R, DXP; 15. C3C, DST; 16. TXP!l, PXT; 17. DXP, C3AR; 18, PXC+, RIA; 19. A4AR! y segtin viejos andlisis, las blancas tienen un ataque irresistible. 9. P4D C3AR Con 9. ..., P6A; 10. Px P, C3AR surge de nuevo una posicién de la variante 2. Menos favorable es 9. ..., C2R: 10. A3C, ya que el caballo en 2R no esté bien y las negras diffcil- mente pueden defender el pedn en 10. C3A Es de mencionar también 10. A3C y en caso de que 10. ..., C4T ademas de 11. D3D es también digno de con- sideracién 11. 0-0 (11. ..., Dx P; 12. AXPA, P6C; 13. A7A+, ete.). 10. ... ASC No es bueno 10. .... A2C; 11. AXPA, C4T; 12. A3R, P3A; 13. A3C, C6C; 14, TIC partida Marco- Tschigorin, Viena, 1903, ni tampoco 10. ..., C4T; 11. 0-0, P3A; 12. A3C, DXPT; 13. AXP, etc. ll. AXPA A 11, 0-0 resulta muy molesto 11. ..» P6A, por ejemplo, 12, PXP, AXC; 13, PXA, CXA; 14. PxC, DxP con paso a una posicién de la variante 2 o 12. D3D, AXC; 13. PXA, PXP; 14. T2A (es mejor 14. RxP, CX'A; 15. PxC, DxP+; 16. RIC!, 14. CXA; 15. PXC, DXPT; 16. D6C+, RID; 17. TXP, A2D con ventaja para las negras, partida Marco-Pillsbury, Viena, 1903. Il. ... CxA 12. PxC DxP 13. 0-0 AXC 14, PXC C3A Diagrama nim. 15 A cambio de la pieza sacrificada, las blancas disponen de un potente ataque. Pero no deben proceder con demasiada lentitud, como por ejem- plo: 15, D2D, A3R; 16. T1T-1R, R2D; 17. P4A (Mieses - Pillsbury, Viena, 1903), donde las negras con 17. ..., DXP +! (en lugar de 17, ..., DXxPA; 18. TXA! seguido de 19. 23 P5D); 18 DxXD, CxD; 19. T1D, P4A; 20. P3A, A XP; pudieron obte- ner un mejor juego final. ‘Una continuacién muy interesante seria en la posicién del diagrama 15. P4Al, En caso de que entonces DXP+; 16. DXD, CXD, las » con 17, ASR, recuperan la pieza con muy buen juego; pero si las negras continian con 15. ..., DXPA, entonces se sigue con 16. P5D, C2R (0 16. D5D+; 17. DxD, CxD; 18. TIT-1R+, seguido de 19. ASK, etc.); 17, PED, PX P; 18. DxXP, con una posicién muy fuerte de ataque. 2 1, P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR; 4. PATR, PSC; 5, C5C, P3TR; 6. CXP, RXC. 7. PAD Esto se considera, en general, me- jor que inmediatamente 7. A4A+, pero aqu{ son posibles diversos cam- bios de posicién y transiciones que dificultan considerablemente una sistematizacién clara. Ha de tenerse en cuenta, ademds, la continuacién poco usual 7. C3A, que después de 7. ..., C3AD puede levar al gambito Hampe-Allgaier de la partida vienesa. Si las negras in- tentan alcanzar més ventaja, pueden, en lugar de esto, seguir con 7. ..., P6A; 8. PXP, A2R; Ilegan después de 9. A4A+, P4D; 10. CxP, AXP+; 11, RIA, R2C; 12. P3D o 12. P4AR, a un ataque que no deja de tener sus peligros. Desgraciada- mente, sobre esta clase de juego se carece de experiencias prdcticas. (Véase diagrama num. 16) Te ane POA Est4 considerada como la réplica més fuerte. En cambio, 7. .... P4D, se la considera més débil, a causa de 8 AXP. Por ejemplo: 8 ..., 24 C3AR (seria peligroso 8. ..., PXP, a causa de 9. A4A+, R2C; 10. ASR+, C3AR; 11. 0-0, A2R; 12. C3A, o 12. PSD, con ataque muy fuerte); 9. C3A, ASC (una vez més es arriesgado 9. ..., Px P, a causa de 10. A4A+, R3C; 11. P5T+, R2T; 12. D2R, A2C; 13. 0-0-0, etc., con posicién ventajosa para las blancas. Lasker recomendaba, por su parte, 9...» A3R, pero también entonces las blancas consiguen con 10. A2RI, seguido de 11. 0-0, una_peligrosa posicién de ataque); 10. A2R, AXC+ (a 10. ..., A3R; 11. 0-0, AxC, sigue la jugada de espera 12. ASRI, etc); I. PXA, PXP; 12. D2D, R3C; 13. 0-0, A3R; 14. P4A, y a pesar de que las negras poseen una pieza mds, deben valorarse mejor las perspectivas de ataque de las blan- cas. (Partida Schlechter-Marco, juga- da en consulta, Viena, 1903. 8. A4A+ Para 8. PXP, es una buena res- puesta 8. ..., PAD. 8. .. P4D 9 AXP+ R2C Desfavorable para las negras es la evasiva 9. ..., RIR, de la que pue- den surgir las siguientes posibilida- des: 10. PXP, C3AR (promete me- nos 10. ..., A2R; 11. 0-0, P6C; 12. P4AR, P4TR; 13. P5A, 0 10. ..., P6C; 11. A3R, A2R; 12. C3A, Ax P; 13. R2D, en ambos casos con fuerte presién blanca); 11. C3A, ASC; 12. @-0 (mejores posibilidades ofrece a las blancas la continuacién 12. A3C, C3A; 13. A3R, PxP; 14. D3DI, se- guida de 15. 0-0-0, con peligrosa po- sicién de ataque), 12. .... AXC; 13. PXA, CXA; 14. PxC, DxPD (tampoco estd del todo claro 14. Px PT; 15. A4AR); 15, TIR+, RI 16, PXP, y las blancas tienen, por la pieza entregada, un juego algo mejor, pero que no llega a ser com- pletamente satisfactorio. 10. PXP C3AR También es més débil 10, .. , A2R; 11. A3R, AXP+; 12, R2D (0 10. ..., PGC; 11. A3R, A2R; 12. C3A, AXP: 13. R2D). 11. C3A Algo mejor es, desde luego, 11. A3C, C3A; 12, P3A, con dos peones de més y posibilidades de ataque a cambio de la pieza. ll. ... ASC 12. A4AD A 12. A3C, para responder a (12. .... PX P, con 13, Dx P, Dx PD; 14. A3RN, mejor es para las negras 12. ..., P4A; 13. P5D, CD2D, o también 12. ..., C3A; 13. A3R, C4TD, etc. A 12. A4AR, sigue 12. ..., CXA; 13. PXC, C2D, etcétera. 12... PxXP Atin es mds fuerte, quizd, 12. ..., P4A; 13. P5D, CD2D, etcétera. 13, TIC+ 5c 14. DxP DxPT+ 15. T3C TIA 16. A4A Diagrama mim. 17 Esta posicién se presenté en una partida de consulta Marco-Schlech- ter, en Viena, 1903. Continué con 6. ..., D3A; 17. TXC+, R2T; 18. A8C+!, RIT; 19. D3C, AXT; 20, ASR, DX A; 21. DXD+, RXA, con final de tablas. Pero es mejor 16. ..., A2R, y las negras tienen perspecti- vas de explotar su superioridad ma- terial. b2 1, P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. C3AR, P4CR; 4. P4TR, PSC; 5. CSC. 5... C3AR Recomendada por Schlechter, pero menos fuerte que inmediatamente 5. ...) P3TR. 6, PSR La continuacién mds rica en pers- pectivas, junto a la cual también pueden intentarse las siguientes va- riantes: 1) 6. C3AD, P4D (después de 6. ..., PJTR; 7. CXP, RXC; 8. P4D, o 8. P5R, las blancas estan bien); 7. P4D, P3TR; 8. C XP, RXC, derivan- do a la variante 2, comentario al 7.° movimiento de las negras. 25 2) 6. A4A, P4D; 7. PXP (0 7. AXP, CXA; 8 PXA, DXPD; 9. D2R+, A2R; 10. C3A, D4AR; 11. P3D, P3TR; 12. C5-4R, P6A!, con ventaja para las negras, Gunsberg- Maréczy, Viena, 1903), 7. .... P3TR (también 7. A3D, resulta bien); 8. D2R+, 3 9. DXD+, RxD 10. P6D+, PXP; 11. CXP, T2T, con ventaja para las negras. 3) 6. P4D, D2R; 7. AXP (tam- bién consiguen ventaja las blancas con 7. D2R, P3TR; 8. AXP, PxC; 9. AXP, A3T, y a 7. PSR, sigue, asi- mismo, 7. ..., P3TR), 7. ..., P3TR; 8 C3AD (también 8. P5R, C4T; 9. C3T, P3D, o 8. ..., C4D, es favora- ble para las negras), 8. ..., PXC; 9. AXP, A3T, y el posterior sacrificio 10. PSR, AXA; 11. PXA, TXT; 12. PCXC, D3R, se muestra ventajoso para las negras. Partida Marco-Ma- réczy, Viena, 1903. 6... DIR Diagrama nim. 18 7. D2R Sélo con esta jugada pueden las blancas tener esperanzas de un ata~ que, como lo demuestran los si- guientes ejemplos: 26 1) 7. P4D, P3TR; 8 CXP (8. AXP, C4D, lleva al comentario an- terior, en tanto que 8. D2R, PxC; 9.PxC,DXD-+; 10. AX D, P4D; 11. 3A, P3A, resulta igualmente favo- rable para las negras), 8 .... RXC; 9. AXP, P3D; 10. A2R, PXP; 11. AXP (es mejor 11. PXP), 11. ...4 ‘CD2D, con ventaja para las negras. Partida Gunsberg-Teichmann, Viena, 903. 2) 7. A2R (sacrificio de peén de- bido a Alapin), 7. .... DX P; 8. P4D, D2R (es mds débil 8. ..., D4D; 9. AXP, DxPC; 10. TIA, etc.); 9% AXP (después de 9. 0-0, P3TR; 10. TIR, las negras ceden la dama ven- tajosamente con 10. ..., PXC, 9 ...5 P3TR; 10. 0-0 (parece mejor 10. C3AD), 10. .... PXC; 1. AXP, A3TI; 12. AXC, A6R+; 13. R27, TXP+; 14. R3C, D3D+; 15. ASR, D3TR; 16. AX PC, P3D, y ahora las blancas pueden, con 17, A4Al, de- fenderse contra lo peor. Te os c4aT 8. C3AD ” Schlechter tenfa_en cuenta sola- mente 8. P4D, P4D; 9. PXP a. p., DXD+; 10. AXD, AXP, con ven- taja para las negras. Pero hay que tener en cuenta también 8. DXPI, C6C; 9. DXP, CXT; 10. C3A, o 8. ..., Dx P+; 9. A2R, C6C; 10. P4D, etcétera, 8... céc 9. D4A Las blancas no consiguen mds que un equilibrio con 9. CSD, CxD; 10. CxD, AxC; 1l. AXxC, etcétera. Dove CxT Quizds es algo mejor 9. ..., DX P; 10. A2R, y ahora no 10. ..., CXT; 11. Dx P+ ,RID; 12. P4D, D2C; 13. AX PA, con ventaja para las blancas, sino 10. ..., P4D; 11. CXPD, CX A; 12, DXC, DXD+; 13. RXD, A3D; 14. C4R, o 14. P3CD, y la posicién de las blancas queda algo mejor. 10. CSD Muy bueno es también 10. P4D, P3AD; 11. AXP, porque apenas es de temer 10. .... P3TR; 11. C5D, PXC, las blancas pueden continuar o con 12. CXD, AXC; 13. P5D, o con 12. CXP+, RID; 13, CSD, en ambos casos con mejor juego. 10. ... 11, A2R DxP+ Diagrama niim. 19 Las blancas tienen contra la torre un ataque arrollador. Amenazan con 12. CXP+, 0 con 12. P4D, y des- pués de 11. ..., A3D, podrian 12. P4D, D2C; 13. C4R, resultar muy molesto para las negras. 1. P4R, P4R; 2. P4AR, PXP; 3. C3AR, PACR. 4. AGA Con esto, las blancas renuncian a hacer saltar inmediatamente la po- sicién adversaria de peones en el ala de rey, y se esfuerzan en Hevar a cabo un puro ataque con piezas me- nores. 4. PSC Es una jugada consecuente, pero también muy arriesgada, porque con la conquista de la pieza menor, las negras retroceden fuertemente en el desarrollo y se exponen a un violen- to ataque. Como demuestra la prac- tica, las negras tendrian pocas pre- ocupaciones si con 4. ..., A2C, re- nuncian a la captura de la pieza me- nor y mantienen intacta su cadena de peones. Investigaremos las posi- bilidades que surgen entonces en la variante b. al 5. 0-0 Ademés de este movimiento que lleva al gambito de Muzio, las blan- cas pueden también, con 5. C3A, 5. P4D o 5. AXP+, ofrecer la pieza menor o también tratar de conser- varla con 5. CSR. Estas posibilidades serén investigadas posteriormente. El movimiento del texto es el mds usual. 5. oe PxC Brentano recomendaba el contra- ataque 5. ..., P4D, pero est4 consi- 27