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¢Un Dossier mas sebre la DROGA? Prensa, radio y televisién y, muy pronto, hasta los libros de texto de E.G.B, nos hablan de las drogas. Se publican li- bros y més libros, encuestas, dossiers, informes, articulos y 7otas. $0 colebran reunianes, simposios, cangresos y mesas redondes para tratar e! tema y hacer publicos acuerdos, re- ‘comendaciones, conclusiones y manifiestos. Falanges de po- Ifticos, clérigos, médicos, neurobiélogos, farmacélogos, psi- quiatras, psicblogos, sociblogos y demés feuna de ia jungla Gel asfalto con titulo de “experto” se distribuyen los pa- ‘poles de juez, policla, selvador de almas, salvador de cuerpos, cientitica, téenico, industrial, comerciante y grafista para dic- tar layes, reprimir, curar el alma, curar el cuerpo, teorizar, tecnificar, financier, vender y disefar en relacién al tema de (a Droge. Er resultado —bien lo sabemos—, es que pocas verdades y ‘muchas mentiras nos llegan de los centres emisores alos cen- ‘ros receptores de 1a informacién, es decir, al subciudadeno de @ pie. Este siove dSndole a las drogas tradicionales y lega- les de toda la vide (alcohol, café y tabaco) que forman parte de su propia cultura, Pero, cada vez més, en este crisol de cul- ‘turas que es el Ruedo Ibérico, hay un atén por viajar, apren- der idiomas, comer cocinas exdticas y, en suma, abrirse a o- tras cultures, Es desde estas otras culturas que llegan a noso- tros sus drogas tradicionales, tan legales on su casa como ‘nuestras drogas tradicionales en la propia, Si nuestra cocina ‘medieval utilizeba el jengibre de Oriente como candimento y Jos conquistadores lleveron el vino a América y nos trajeron de allel tabaco, ¢es arriesgado afirmar que dentro de unos PARES 4 Freak cién, 6 ALA RICA DEFINICION 12 DROGAS LEGALES Y SUS __ TEMPLOS 22 ILEGALES Y PROFANAS. El falso Dios del Acido 28 La Princesa Cannabis 24 El malvado Opio y el Caba- No Loco 48 Lamarchose Coca 56 LaRedde la Verba 80 66 Brothers/Introduc- Drugs & Sex & Rock’n’Roll Bibliografia/Stait affas habré en nuestras cocinas, junto al comillo y el romero, 1a marihuana, el opio 0 la coca? Pero vivimos atin en tiempos diticiles en que hay que se: ‘guir batallendo por lo que parece evidente, Ain hoy, cade Cultura se defiende protegiendo sus propias drogas y convir- tiendo en peligroso veneno social les drogas de los demés. En ef mundo del Islam, se combate el alcoho! como en otros ‘mundos se combaten otras drogas con tado tipo de argumen- 10s politicos, juridicos, morales y cientiticos. Ello no impi- de que hoy en Teheran so beba alcohol o en Sevilla se fume hhachish, pero serin éstos actos més 0 menos clandestinos ‘combatidos por las expertos de! Poder, Ast fas cosas, nos prequntamos si valia la pena hacer otro dossier sobre las drogas. Y van mil, Nuestra idea es muy sen- cif: Unit en un mismo texto una cancién a dos voces. La primera cuenta une historia tan irreal como la vide misma, un. ‘cuento con sus personajes, su principio, sus situaciones, su. decorado, su final y hasta con moraleja, La segunda voz, en contrapunto ritmico, intenta explicar, elasficar, describir y sintetizar todo aquello que sabemos sobre las drogas, evitan: do asi al lector la consulta de centenares de libros y articu- {os no siempre de fécil localizacién ni lectura. S/, en cam: bio, recomendamos la meditada y Wddica (re) lectura de tex 10s literarios de gentes como Baudelaire, Gautier, Quincey, Poe, Cocteau, Artaud, Huxley, Michaux, Bejamin, Ginsberg, Keruac, Burroughs, Castaneda y algin otro que nos han ce ida fragmantos de sus iluminados escritos y a quienes agra- decemos sinceramente su colaboracién en el presente nime- a IMPARES {QUE SON LAS DROGAS? DROGAS LEGALES, Alco: hol Café Tabaco Farmacos DROGAS ILEGALES Alucindgenos: Cannabis. Cola: Opidceos. extrajoblanco 3 2 RABI00' PON at Revs ESE man gud ratura: Don Juen, BukoWsky, ymigoS que nos han aguantado la paliza de corregir lo que iba is a #2 Yo ME TRSGaast ee : Aloo Gal pave Gua con luz propia a: la que quiere saber. Beatrie: la anfitrions a, El que z 3 & é 2 2 iz y hombre rico. Juan Pabl freaks, la habitacién de un marginado. Mas > Mag: | fumeta, buen conocedor y amigo de las droges. Mel Casado con Bea extrajoblanco DROGAS, SEXO Y ROCANROL ‘A Mag, el fumeta, le gustaba mucho esta historie- ta. Como cada vez que estaba en aquella casa, no po- dia resistir la tentacion de releerla. Cuando acabé, se Vi6 otra vez en el principio. (Si, es la policfa. Yo es- nifo la coca). Y empez6 a liar un canuto apalane: do, comédamente, en un sofa de lujo. La chica pali- da que estaba sentada en el sillon de su izquierda le pregunté si eso era droga. Mag la miré un poco extrafiado y contesté que sf, que era mierda. — Es haschis!, dijo poniendo cara de vicioso. — Pues segiin Cooper seria una antidroga, le contes- to Melissa, la chica, con aires de intelectual de iz- quierdas derniére-vague. — Segin el diccionario lo es, afirmé una tercera per- sona, morena y con el rostro resplandeciente. Mag, el fumeta, miré con satisfaccién el canuto, le arrancé el retorcido papel de la punta (la mecha del petardo), y lo encendié mientras guifiaba el ojo iz- quierdo. — iY por qué le tendrin miedo a las palabras? Me recuerda a los de la Banda Baader Meinhoff, que pre- ferian ser ejército antes que banda. Con lo feos que son. los ejércitos. Es como los dentistas, ahora son. Claro que es una droga, interrumpio el duefio de la casa aprovechando la pausa que hizo Mag para dar una profunda calada y pasar el porro a Beatriz, la tercera, que estaba sentada a su lado en le sofa. — Lo que pasa es que es buena, como la penicilina. ~ {Crea habito?, volvié a proguntar la chica ~ No, dijo el quinto miembro de la reunién Pues entonces no es una droga, insistié muy satis- fecha con su razonamiento, Cooper dice que — Cielos, por qué no lo podéis fumar sin clasificar- Jo? Anda, pésalo ya, que se quema solo y es caro, se Jamenté el fumeta. 4 Crea habito la comida?, pregunté burlén. No hagas trampas, Mag, le dijo Beatriz. Ellos res- tringen la definicion y tu la amplias. Si la palabra droga n estuviera asociada con el concepto “Mal”, no estarfamos discutiendo. — Es una droga blanda, dijo Amador, el duefto de Esto es otra definicion, sentencié Juan Pablo, el quinto personaje. Todo son definiciones. Juguemos un poco con ellas. extrajoblanco 5 Si mirdis en el diccionario la palabra droga, os da- réis cuenta de que absolutamente todos nos hemos drogado alguna vez. Eso de “sustancia introducida en el cuerpo”, se parece a la antigua ley de Vagos y Maleantes (en la que cabfamos todos) y a la vigente Constitucion (que es completamente ambigua). As{ STOP » por §@3S onc 6 extrajoblanco A LA RICA _DEFINICION oF que, con el diccionario, no nos entenderemos, Para aclaramos un poco dejemos fuera de la defi- nicién a las medicinas. Podriamos decit que éstas son necesarias. Las medicinas y las hierbas medici- nales. Claro que Freud recetaba cocaina y el cascall es una hierba contra los nervios. Podemos intentar afinar un poco més y decir que no es droga cuando lo receta un médico, y si lo es, cuando str uso es des- controlado. Cielos, entonces las aspirinas, —por po- ‘ner un ejemplo— también Io son. Seguimos sin en- tendernos. Podemos ampliar la definicién con eso de que “crea habito”. Segtin esta version el Valium de los insomnes lo es y el LSD no. Precioso. Aftadamos que es perjudicial para la salud. A primera vista parece que sélo nos queda dentro de la lista de posibles dro- gas el alcohol y los opiceos. La lista se ha reducido enormemente. La podemos ampliar si aceptamos que las ideas son substancias. Entonces tenemos la tele, los periddicos, la politica, la religion, el progre- so, el poder, la ducha por las maflanas y los juegos de azar. Demasiado como ampliacion: Y sin embargo, nos entendemos cuando hablamos de drogas. Sabemos @ que se refieren los periddicos cuando hablan del alijo de drogas decomisado en tal sitio. Seguro que no es tabaco, porque entonces no se le llama contrabando. Sabemos también lo que significa la palabra drogadicto. No es un seflor que toma café después de las comidas: “es que sino, no me sienta bien”, explica muy orgulloso mientras ha- ce que todo el mundo se espere a que el sefior se to- me su tacita obligada. Para acabar de complicar las cosas, gente como el Cooper matiza entre drogas y antidrogas. Yo todavia no he conseguido una definicién que me permita sa- ber si algo es droga o no, (s6lo para eso siryen las de- finiciones) y ya salen definiendo las antidrogas. Pare- ce ser que éstas son las que amplian percepciones, y las drogas propiamente dichas las que las reducen. A mi esto me parece una tonterfa. En primer lugar, porque suena a maniobra pretendidamente ingenio- sa para quitarle a la yerba y al dcido la etiqueta de droga. Y si el cido no es una droga que venga Dios y lo pruebe. En segundo lugar, lo de anti suena fa- tal. Como se sabe, un negativo solo es bueno cuando es el negativo de un negativo. Asi Cooper dice, im- plicitamente, que’ las drogas son malas. O sea, las que # él le gustan (por tanto no son drogas) son bue- El punto cero de la manipulacién ideoléuice del teme de las drogss se encuentra ya en la propia definici6n del térmi- ‘no de “droga’. El “The Concise Oxford Dictionary” define | lavdroga como “Sustancia medicinal orgénica eindrganica uti lizada sola 0 como ingredients y no vendible sin receta” “Petit Larousse” indica que el término de droge procede del | holandés: droog=teco y safiala que s2 trate de un "Nombre “datlo 2 fos ingrediantes propios a la tincidn, la quimica y la armacia”, 0 también “Nombre dado 2 los estupafacientes | (cocaina,‘morfina)” qua se definen como “Medicamentos ‘que producen una especie de inercia Fisica y mental”. Otro | ceionaro franeés muy faoso, el “Lité”, sustituye el tt. | mino de droga por ode narcético”’: “Que “de adormecsr, como el opio o la belladon: italiano “Zingaeli” da de la droga dos definic ‘ancia aromStica vegetal usada para condimentar las viandas”, 2, “Sustancia de origen vegetal o sintetizada quimicamente _de acci6n ostupefaciento”. | _Agut, por estos pagos, xe svele ata un poco di ddismo le definicion. Ast, por ejemplo, et “Casares os dos sindnimos de droga, “estupefeciente” y “nerebtico”, er0 de ellos: "Dicese do las dro- la actividad core- “bral” y del segundo safala: “Que produce sopor o entorpe -cimiento de los sentidox”. De modo similar, el diccionario cz ‘talén “Pompeu Fabra” dice que los narcéticos son: “Sustan- | eias que, suminstradas en dosis modaradas, producon un sue- “Los deseos del hombre estén limitados por sus pereepciones. Nedie puede desear lo que no ha ereibido”. William Blake fio profundo y, on dosis més fuertes, coma y convul f Como se veo hay quien se aclare. Si dejamos en paz a los letrados y preountamos a os cientificos, éstos ya dan unas definiciones un poco mds finas, De entrads, casi todos recha- Zan que el término de droga sea utilizado como equivalente de Ia palabra inglesa “drug” que se refiere 2 los farmacos 0 ‘medicamentos. En 1986, en Ia inauguracién del Congreso In- temacional de Neuropsicofarmacologfa de Washington, Jean. Delay al anunciar una nueva era para la Farmacologfa definfa Ja “droga” 0 “psicotropo"” como “sustancia natural o sintéti- ‘ca capaz de modificar la actividad psiquica'. Mas precisa atin, ‘pero menos sintética, es la definicién de droga dada en 1976 por el actual Rector de la Universidad de Barcelona y cato- drético de Farmacologte, Josep Laporte: “Sustancia que, sea ‘©.no medicamento, es utilizada con la intencién de actuar s0- be el sistema nervioso a fin de conseguir un mejor rendi- miento inteloctual o fisico, con la intencién de experimentar ‘nuevas sensaciones 0 también con la pretension do modificar, ‘se supone agradablemente, al estado psiquico del individuo, Dicho en otras palabras, entondemos por droga, en este senti- do, toda sustancia que sea utilizada con el fin primordial de ‘conseguir una autogratificacién’”. Estas razonables definiciones de los cientificos no son, sin ‘embargo, las que suelen llegar al gran pablico a través de los ‘medios de comunicacion de masas. Los expertos del Poder, ‘cuando hablan de droges piensan siempre en términos de “de- ppendencia”” y definen la droga en funcién de las relaciones ‘que mantiene con el que |a consume (tal como ellos las ven, naturalmento). A sus ojos, la forma més terrible de dependen- extrajoblanco 7 nas; y las que no, pues no. Esta si que es una buena definicion de droga: aquello que es malo. El tinico problema estriba en quién decide lo que es bueno y lo que es malo. Yo, la verdad, no me comerfa el coco definiendo ‘qué es una droga. Estd muy claro. Una droga es algo - SOIS UNOS GUARROS! ESTA CASA HUELE! — ACHANTA EL PICO NENA. 8 extrajoblanco malo y, por lo tanto, prohibido. Asf sf que nos acla- ramos. Todo lo puedes comprar en una tienda que aga su radicacién y sus impuestos sobre sociedades, ‘seguro que no es una droga. Porque, como la Consti- tucién, la interpretacion la da quien manda. ¥ ellos definen lo que es droga, como la Federacién Inter- nacional de Ciclismo decide las medicinas que pue- den y no pueden tomar sus afiliados, es decir, todos Jos ciclistas. Si hacen trampas y les cogen, les acusan de doping (drogado). Por cierto, ;sabfas que los transitores funcionan porque se dopa un semicon- ductor? Porque, ademds, la palabra droga no siempre ha si- do mala, Todavia hay rotulos de tiendas que ponen “Drogas y Pinturas”, como podrian poner “Cucl los y Paraguas”, 0 “Betes i fils”. Antes en las pelfcu- las, las llamaban estupefacientes, palabra que nunca legué a comprender del todo. ¥ también narcéticos; pero eso limitaba mucho su campo de aplicacion. Y la cambiaron pronto. Y mucho antes, a lo que ahora Namarfan drogas, les llamaban filtro, bebedizos 0 p6- cimas. ¥ también remedios. ‘A mime parece que antes el saber era individual y descontrolado, y ahora es controlado y colectivo. ¥ por lo tanto tiene que estar reglamentado, Todo ti ne que pagar impuestos, hasta el vino tiene ahora ‘que tener eso que Haman “denominacién de origen”, y estd prohibido vender el vino casero. Control de calidad, le llaman a esta forma de control, pero el vino de plistico est4 hecho de polvos y eso lo saben todos, pero, eso sf, tiene marca registrada, (hasta las naranjas las tienen y los chorizos). Lo que paga im- puestos es legal; Io que no los paga, ilegal. Lo que tiene nombre comercial es bueno; lo que no, es ma- lo. La hierba es droga, la marihuana “Golden Aca- ulco”, de la Winston no lo serd. El Tripanil de la Sandoz, el “mejor lisérgico, fabricado y comerciali- zado por los que Jo inventaron”, diré el eslogan, tampoco lo sera. Y nos bombardearén con “para de- presiones, la Auténtica cocaina “el Potosi”, descon- fie de imitaciones”. Ni lo son los potingues que se venden en las farmacias a base de morfina. Todo de- pende de los que mandan — {Queréis tomar algo?, pregunté Amador, el duefio de casa. Y cuando tubieron pedido cubatas, whisky y cerveza, se fue al mueble bar. Mag empez6 otra vez la siempre ritualizada operacién de liar un canuto. Cuando Amador trajo las bebidas, le dié un largo oman fa, la “habituaci definida en 1957 por un “comité de “Estado de intoxicecién periédica 0 erénica producide ppor el consumo repetido de una droga (natural o sintética). ‘saracteristicas principales son: un deseo o necesidad in- n) de seguir consumicndo droga y obte- EER epee orleans “Condicién resultante del consumo repetido de un férm: ae Co nacconns en Dee ony ne ese ee pulsion) de seguir tomando la droga por la sensacién de au: ento de bienestar que engendra; tendencia escasa o nula a umentar la dosis; un cierto grado de dependencia por lo que ¢! esis Stes eit ef roa ore suena di depen Ms dificil aan que detnirlas os clasifi | clesficaciones para todos los gustos. Las ‘iticos, de polices, ce socisloges, de mécics, de farmacdlo- ide botinios, de psicuiatras y de anti de estas clsiicciones se entremezcan 2 veces y sume ‘a ain més la ceremonia de la confusion que, eso sf, hace més entretenidos los debates de muctios congresos internacionales reunidos a tal efecto, Tres de estas clasificaciones las reprodu- ‘cimos a continuacién, pero todo el mundo sabe que hay dro: gas “duras”” y drogas “blandas” o “suaves”, que hay drogas legales y drogas ileyales (es 12 que adoptamos en estas pag nas), que hay drogas que “erean dependencia’” y drogas que “ino crean dependencia”, etc., etc. Probablemente para aca- bar de una vez por todas con el tema de la clasificacion de las rogas, el psiquiatra inglés David Cooper propuso en 1974... ‘una nueva clasificacion: drogas y antidroges. Para Cooper son drogas: “las sustancias que destruyen nuestros cuerpos y es ‘trechan nuestra experiencia: la heroina, el alcohol, los bark ‘taricos, las anfetaminas, ademés del uso masivo ¢ indiser nado de otros venenos en el “tratamiento” psiquidtrico”. Las ‘antidrogas deben sor consideradas, seqin Cooper, como. al ‘mentos, es decir como sustancias esencieimente intensifice- doras de la vido: “En Estados Unidos existe una Administ Federal de Alimentos y Droges. Baséndome en el prin: Cipio de la formacion de antigobiernos, sugeriria la formacién de una Autoridad Espiritual de Alimentos y Drogas, primero, Federal y mas tarde Internacional, que atravesard muchas ba- rreras regresivas. El LSD y sustancias afines, y la marihuana, ‘pueden ser considerados, con mayor justeza, como alimentos pero, al igual que ocurre con otros, es necesariacierta disere- ‘ign en Ia dieta, y en el estado actual de nuestra civilizacion ppodlemos necesitar una guia experta en cuanto a los aliinen- tos que ingerimos y en qué momento, dado que hace tiempo, hemos olvidado qué es “bueno” para nosotros” (David Coo: per: Le prueba del dcido, incluido en La Gramética de la Vi- bajo os auspicios de las Naciones una tendencia @ aumentar las do- Imente fisice por siquiatras. Mu- da”, Ed, Ariel, Barcolona, 1978) extiajoblanco 9 Fe ReMANO trago a la cerveza y le pregunté a Melisa, que se esta- ba bebiendo un cubata: — {Esto 'es droga o antidroga, legal o ilegal” — Es una droga legal, fue su respuesta — Sera legal siempre que tomes poco. Porque como te emborraches mucho y se te note te pueden trin- car. El Bukowsky lo explica muy claro. dems, fi- Jate que es legal aqui y ahora, porque a los moros, no les dejan. ;Visteis las fotos de los tfos del Jomei- ni rompiendo cervezas? Y todavia colea la historia dela Ley Seca. — De todas maneras, legalmente puedes hacer mu- chas cosas, dijo Amador. Fl otro dia una amiga me empezé a explicar una historia = MIRA LO QUE TENGO TITI, QUE! éNOS MON- TAMOS UN “BUSNIS"? Clasificacion de las drogas (psicotropos). 5 rece) EUPHORIA (euforizantes y calmantes de la vida afectiva) CSS re eure gee TOS Dito TMs om Oo Som) PSICOLEPTICOS 0 SEDANTES Opio y sus deri ‘Coca y cocaina dos mortina, herofna) PHANTASTICA ( Peyote y mescalina (Céfamo indio ‘Amanita muscaria (muscarina) Solandceas con alcaloides (belladons, estraménio -Deture ‘tramonium, jusquiam) ‘Ya06 (Banisteriopsis caapa) INEBRIANTICA (embriagad Alcohol, érer Cloroformo: Benzeno Protéxido de nitrégeno HYPNOTICA (hionoticos agentes del suefio) Ciorat Barbitaricos (veronal, luminal, etc.) Paraldehido Bromuro potisico, bromural Kawa kawa EXCITANTIA Drogas con cafefna (ca Alcanfor Cat Tabaco Bere! 16, cola, mate, quarana, cacao) Clasificacion de las de la Salud) segiin el t Cesare) 1. TIPO MOREINA: Dependencia emocional intense; dependencia fisica ara- ve; marcada tolerancia; tolerancia cruzada con drogas afines; sindromes de abstinencia inducida por la narlo- fina. 2. TIPO BARBITURICO: Dependencia emocional intensa; dependencia fisica muy grave; tolerancia menos marcada que con la morfi- ‘lerancia cruzada con alcohol, cloral, paraldehido, ‘meprobamsto, glutetimida, metriprlon, cioridiazep6xi do. 3. TIPO ANFETAMIN, Dependencia emocional intensa; dependencia fisica le- ve, presentacién de psicosis durante el uso; tolerencia. 10 extrajoblanco 1. Hipnéticos: barbitiricos, no barbituricos 2. Neurolépticos: fenotiazinicos, reserpinicos, butirofendni (60s, otros grupos. 3, Tranquilizantes menores y sedantes clési sicos, tranquilizentes modernos 4. Antiepilépticos: barbitiricos, hidantofnas, otros antiepi lépticos : sedantes clé PSICOANALEPTICOS 0 EXCITANTES 1. Estimulantes de Ia vigil: anfetaminas, otras aminas 2. Estimulantes del humor o antidepresivos: derivados de la diazopina, hidrazinas IMAO, !MAO no hidrazinicos 3, Otros estimulantes: excitantia de Lewin PSICODISLEPTICOS O PERTURBADORES DEL. PSIQUISMO. 1. Alucinégenos u onirSgenos: phantastica de Lewin 2. Delirégenos: ditran, 7360 RP. 3. Estupefacientes: euphorica de Lewin 4. Alcohol y derivados: inebriantica de Lewin (1) Desde e! afto de Ia clasficacién de Lowin hay que aftedir @ esta lista: Psylocybe y psilocybina, LSD, ololiuqui, Virola y dimetiltiptamina, bufotenina, delirégenos tipo Ditran, ete. 4, TIPO CANAMO: Dependencia emocional marcada cia fisica; sin sindrome earacter tolerancia banal. 5, TIPO COCAINA: Bie Dependencia emocionel intense; dependencie fsica ‘ausente;tolerancia ausente. 6. TIPO ALCOHOLIC Dependencia emotional intensa; dependencia fisica cuando el uso es prolongado e intenso; tolerance eru- ada con otros sedantes, 7. TIPO TABACO: Dependencia emocional fuerte; dependenciafisicaleve extrajoblanco 11 Juan Pérez se levanté de la cama con los ojos me- dio cerrados por el suefio. Fl despertador habia so- nado hacfa un momento, y como cada dia, se fue a a ducha. Se sintié mucho mejor después. Realmente Jo necesitaba, cuando no podia hacerlo se sentia fa- tal el resto del dia, le “picaba todo el cuerpo” segan sus propias palabras. Después de afeitarse, fue a la cocina y apreté el botén de la cafetera aquella que permite a las sefloras seguir en la cama y al marido tener café calentito sin mas esfuerzo que apretar un botén, porque la seftora lo ha dejado todo dispuesto por la noche. Después del café se encontro mucho mejor. Encendié un cigarrillo, y aspiré con fuerzas la primera bocanada, tosiendo a continuacidn. Pen- 6 que tendria que tomar alguna pildora de aquellas para la tos. Luego, salié a a calle v se subi6 al coche con el periédico recién comprado en la mano. En los se- méforos buscé la pagina deportiva para ver qué de- cian del partido de ayer por la noche. Naturalmente habia ido, la Recopa es la Recopa, pero ahora sentia la imperiosa necesidad de saber qué dirfan los perio- distas, y también tenfa que gozar otra vez con el triunfo de ayer por la noche. A las once salié de la oficina con Manolo y se fue- ron al bar de cada dia. Ambos habian leido ya el pe- riddico y por'lo tanto estaban informadas, asf que la NES. = PUAFFI NO ME INTERESA.— — VOY A VER SI MELIGO ALGOCON ESA“GUITA” — DIOS MIO, NO CUELAI 12. extrajoblanco conversacion fue ficil: que si el Sudrez tal, que sien la India, que si el ayatolah se esté pasando, que por fin tenemos Mamut. Como los dos votaban al mismo club y eran seguidores del mismo partido, compar- tfan lo suficiente para ser amigos. Tambien les gusta- ba la misma telefonista y ambos se la intentaban li- gar cada dia. Comentaban lo buena que estd y si hoy leva sostenes 0 no. Después del bocata y la cerveza Pidieron los caraiillos, faltaban unas horas de trabajo todavia y habia que soportarlas; luego, el Manolo agé los cofiacs, porque habia perdido la apuesta del Partido de anoche. Al acabar, se volvieron tranquila- mente al trabajo. Comieron a las dos, en el mismo restaurante de cada dia, tomaron otro carajillo, otro cofiac y, aun- que la comida no habia dado para tanto, encendie- ron una faria. “Esto ayuda a hacer la digestion”. Juan se toms las pastillas para el resfriado y Mano- lo las del estémago. Durante la comida miraron la te- le en color del bar. Juan volvié a pensar que su mu- Jer tenia raz6n, que tenfan que comprarse una asi, con mando a distancia. Pero era mucho dinero, aun que, tal vez podrian si Una copa al salir, para volver a celebrar el riunfo y también para prepararse para el hogar. Un embote- ilamiento, el de cada dia, y a casa. Estaba cansado cuando lleg6, @ las siete. Intent6 leer el bestseller de 2 | ras Por un lado, alcohol, café y tabaco; por otro, farmacos hipnéticos, sedantes, trenuilizantes o excitantes. Dos gene- faciones de drogas familiares, sociales y legales de Occidente. Son las drogas benditas, las buenas drogas, en venta libre en ‘comercios y farmacias. Son drogas que pueden ser consumi- das libremente en cualquier parte. Alcohol y café tienen ade- ‘més recintos adecuados para su consumo: restaurantes, bares, cafeterias, pubs... Son las drogas de la cultura occidental, pre- sentadas como productos de interés nacional y que retpon: den a intereses multinacionales. Los medios de comunicacién dde-masas nos las presentan como alimentos tonificantes, go- zan de buena reputact6n y a través de ellas se simbolizan mu- chas veces nuestros ritos y nuestras costumbres. Pero no son alimentos. Son simplemente drogas desacralizadas. Las baca- ales desaparecieron hace ya muchos afios y son ya muy esca- 28 las fiestas del vino, s6lo quedan las trompas 0 borracheras. Es el punto final dol camino que media entre las drogas sagra- das de las sociedades tradicionales y les drogss sociales de nuestra civilizacién de plastico, El alcohol, auténtica droga de la sociedad occidental, es tan viefo como ella misma y si bien otras culturas han conoci- do, y conocen también, bebidas alcohdlicas procedentes de o- ‘tras plantas, nuestra cultura es la genuina cultura del vino, de. la vid. Las bebidas alcohdlicas son conocidas desde nuestra ‘mas remota antigiedad (exist/an ya en el antiguo Egipto), pe 0 fueron médicos arabes los que, por primera ver, destilaron alcohol puro a partir de bebidas fermentadas. De ahi et ori ‘gen del nombre: al-khol, que quiere decir sutil. Acerca del alcohol hay, de entrada, dos mitos a destruir. El primero de ellos es el que afirma que el alcohol tiene efec- ‘os realmente estimulantes, Nada mas falso, De hecho, la hi- peractividad inicial que se obsorva en un individuo bajo los efectos del alcohol es debida, simplemente, a la supresién de las funciones inhibitorias habituales, Sollman, un destacado farmacélogo nortesmericano, ha descrito muy bien este fe- nnémeno: “‘Las primeras funciones que se pierden son los ara dos més agudos del juicio, reflexion, observ atencion, es decir, las facultades adquiridas en gran parte en el proceso extrajoblanco 13 SR aker Ja tele, pero los nifios se peleaban, y su sefiora no le hacfa caso cuando le comentaba algo ingenioso, por- que estaba haciendo la cena de los nifios mientras planchaba la ropa. Ante tal muestra de desconsidera- cin opté por irse. Como cada noche Hleg6 al bara la misma hora. = 8 TALEGOS ¥ MEDIO A 160 SON ..x LCUAN. TOS GRAMOS? iMALDICION! ne 44 extrajoblanco Luego Ia cena, la tele y el polvo. Café no, porque por la noche no deja dormir y hay que levantarse Pronto y Ia tele ya acaba demasiado tarde y luego, ni polvo ni hostias. Antes de dormirse pens6 en la pelicula de la tele, en los estragos de la droga, se in- quitté por si sus hijos se drogarian cuando fueran mayores. {Qué horror tener un hijo drogadicto! Este pensamiento le quité cl suefio. Bra ya demasiado tar- de, y tuvo que levantarse a tomar una pastilla que le hiciera dormir. La tomé al azar del botiquin del cuarto de bafio. Si maftana tenia demasiado sueffo se tomarfa un estimulante, Y Juan Pérez acabé asf su dia ntimero 13175, todos ellos transcurridos en la mis absoluta legalidad. Amador necesit6 tomar un largo trago de su whis- ky. Inmediatamente reemprendi6. Si alguien quiere repasar ta lista de drogas que ha tomado Juan Pérez. que lo haga, seguro que encuen- tra bastantes. Todas ellas perfectamente normales y smayoritarias. La amiga que me la explicé era comu- nista —de uno de esos partidos minoritarios y muy radicales, fieles guardianes de la ortodoxia marxis- ta—. Fue su argumentacién en el debate que organi- zaron los cuadros cuando se enteraron de que sus Juventudes se les drogaban. Gracias Mariché. Quien bebe se emborracha Qué experamos? Pues bebamos, Juan Pablo tenia algo que decir. En nuestro pafs hay més bares que librerfas, lo cual s6lo quiere decir que la gente prefiere beber a leer, y que nadie extraiga ningtin tipo de conclu- si6n valoradora. El Nog consta como el primer trom- Pa de la historia, y lo bonito es que el castigado fue el hijo que se burl6. El vino es nuestra droga sagra- da, y si no os lo cregis id a misa. También podéis da- ros cuenta que el estar trompa es un eximente en el cédigo civil, (agravante en el militar, 0 sea, que ojo con la mili). También, el alcohol es sagrado en la his- toria de los toltecas, alld por México, antes de los es- pafloles. Segiin dicen sus tradiciones, Quetzalcoatl invent6 el pulque (alcohol de céctus), se emborra- ché y se acosté con su hermana. Avergonzado huyé por el mar hacie el este, se convirtié en estrella y ju- 1 que volveria. Pero Cortés lleg6 antes, le confun- dieron con él y asf les fue. | Enel siglo XVI el café era una droga sélo _ asequible @ hombres de “calidad”. sducativo y que constituyen los elementos de restriccién y de ia. que suelen determinar la conducta humana. El ors | dor se deja llevar por el impulso del momento, sin refle | sobre las Gitimas consecuencias y sus expresiones se yuelven ‘mis libres y adquieren una apariencia de calor, de sentimien- ‘to y de inspiracion”. Tras esta primera fase “estimulante”, ‘una mayor dosis de alcohol determina que la droga produzca, ‘efectos depresivos que pueden llevar hasta la pérdida de con- ciiencia. A nivel cusntitativo, este proceso esté perfectamente ‘estudiado mediante el céiculo de porcentaje de alcohol en la sangre. En un individuo de unos 70 kilos de peso, los efectos