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INVESTIGACION EDUCATIVA HUELLAS METODOLOGICAS, Marco Antonio Jiménez (coordinador) Juan Pablos Editor México, 2012 Coordinador de la Seve: Marco Antonio Jiménez Garcia INVESTIGACION EDUCATINA, HUBLLAS METODOLOGICAS de Marco Antonio Jiméne Primera edicién, 2012 D.R.© 2012, Juan Pablos Paton, SA 2a, Cenada de Belisario Dominguez 19, Col. del Carmen, Del, Coyoacéin, México 04200, D.P. - ISBN 978-607-711-057-6 Reservados los derechos Impreso en México indice Presentacion Marco Antonio Jiménez Prolog Claudia Pontén y Ana Maria Valle PRIMERA PARTE TEORIA, CONCEPTO Y PROBLEMA DE INVESTIGACION Avatares de la investigacién educativa Marco Antonio Jiménez La teorfa frente a las preguntas y el referente empirico en Ia investigacién Rosa Nidia Buenfil Burgos De la doxa al saber académico. EL complejo pasaje del problema social al problema de Ia investigacién Daniel Saur. Problematizacion en investigacién socioeducativa Bertha Orozco Fuentes El emplazamiento analitico. Locus de inteleccién y subjetividad Dulce Maria Cabrera Hernéindez y José Carbajal Romero. 3 2 51 B 95 121 indice ‘SEQUNDA PARTE EXPERIENCIA Y FORMACION EN LA INVESTIGACION EDUCATIVA, Reconstruccién y formacién en investigacién educativa: el caso de Gloria estudiante-becaria de la Fundacién Ford Mercedes Ruiz Mufioz .. 141 Notas sobre algunas huellas de la investigacién formativa en conversacién entre trayectorias académicas Alicia de Alba ce m Saberes, sujetos y alternativas pedagégicas, Recortes de observacién y articulacién conceptual Marcela Gémez Sollano......... 193 La construccién del objeto de estudio. Entre la demanda institucional y el oficio de investigar Silvia Fuemes Amaya... ..000.. 219 Pistas, dispositivos y herramientas para la investigacién educativa Algunos ejemplos de construccién y aplicacici Teana Rojas Moreno - 239 ‘TERCERA PARI AUTOR INVITADO. Vivir la educaci6n, transformar la préctica Clarisa Capriles Lemas 261 Presentacion A JJosefna Granja Hace mas de doce aitos, algunos de los que aqui colaboramos con nuestros escritos iniciamos un camino del cual, como en otros revo- rridos, ercemos adivinar sus origenes en el tiempo y en los lugares donde quedaron grabadas nuestras voces y presencias, Como siempre ccurre, la memoria individual y colectiva nunca es la reproduccién fiel de lo sucedido sino, por el contrario, suele ser una recreacién que pro- yectada al futuro se retrotrae al pasado para que en un instante del presente pretenda dotar de sentido el fluido existencial que no se deja atrapar por ningin orden, prescripci6n o promesa instituida. La per- severancia de tuna comunidad reside en el reconocimiento de un in- tercambio de pricticas y deseos compartidos mas alla de acuerdos y dlesacuerdos racionales o beneficios contables. Los que aqui sumamos experiencias lo hacemos con los vivos y los :uertos, los propios y los nuestros, aquellos que cada quien leva en su singularidad y los que nos pertenecen en comin, Josefina es de ca- dauno y de todos. irrenunciable, la tinica espera, la universal esperanza que en modos ¢ instantes diversos a todos aleanza, Aquello esencial y fundamental para lo que no existe preparacién ni reparacién alguna; no sabemos qué 8, por més que Ia intuyamos; la contundencia de su presencia nos muestra simultineamente la ausencia: el ser querido ya no esti, sin embargo, sigue siendo, ste Cuaderno 9 esti dedicado en su conju De la doxa al saber académico, El complejo pasaje del problema social al problema de la investigacién Daniel Saur* PRESENTACION neste texto intentaremos realizar un trabajo de andlisis y reflexion en tomo una cuestién que suele generar confusién y malentendidos cen la investigacién social, La intencién es acercar una indagacién que contribuya a iluminar, en alguna medida, dos nociones relevantes {que en muchas ocasiones se superponen, confunden, intercambian ¥, por lo tanto, suelen emplearse con alguna imprecisién, motivando dificultades en el trabajo de investigacion. Nos referimos a las nocio- nes de Problema Social y Problema de Investigacién. ara abordar esta problematica nos valdremos de una perspectiva particular que consideramos de alta capacidad intelectiva, el Anslisis Politico de Discurso (APD), entendida como un horizonte de investign- cidn espeeifico, pero que muestra relevancia para la reflexion tebrico-con- cceptual en el campo general de las ciencias sociales y humanidades, asi ‘como en la investigacién educativa en particular. A partir de este enfo~ que, el objetivo de este documento es realizar un aporte que haga foco * Doctor en Ciencias con espevialdad en Investigaciones Edueativas del Cen ‘20 de Investigacion y Estdios Avancados del Deparamento de Investigaciones [Educativasy profesor de I Escuela de Ciencias de la Comunieacion en lt Univer sad Nacional de Céxdoba, Investigacién educotiva. Huellas metodoligicas cen estas dos nociones para identificar sus coincidencias y puntos de contacto, pero principalmente para circunseribirlas, mostrar la par- ticularidad y dominio propio de cada una, Cumplir con esta finalidad ayudard a cvitar imprecisiones y confusiones frecuentes, procurando ‘un empleo mas minucioso a fos fines de una labor de mayor precisién que facilite la definicion, empleo y articulacién de categorfas de u modo mas escrupuloso. Encaminados en esta direccidn, es importante aclarar que, en la perspectiva que asumimos, las definiciones concep- tates no son delimitaciones seméinticas unidimensionales, fijas ¢ ina- movibles, sino que estan, por supuesto, sometidas a los dictimenes de la semiosis en un ambito muy especifico, ef de la episteme contempo- ranea, entendida como el conjunto de relaciones estables en torno al saber y las ciencias en una época dada, las cuales unifican las priteti- ‘cas que dan lugar a “las figuras epistemol6gicas cuando se las analiza al nivel de las regularidades discursivas” (Foucault, 1991:323). Por ello, algunos tusos que cuestionaremos y las propuestas conceptuales que haremos seran siempre tendenciales y provisorios, con la pretensién de ‘erosionar algunos sentidos vacilantes y anudar otros eon mayor firme za, pero desmarcados de determinismos y funcionamientos necesa- rios. Por ello, proponemos formas de apropiacidn y uso con caraeter dominante, pero no absoluto. Por tltimo, este es un (ext orientado a Iareflexién tedtico-metodolégica pero, al integrarse a un libro sobre edu- cacién, intentaremos relacionar y ejemplificar nuestro desarrollo con algunos casos y situaciones procedentes del ambito educativo. UNA MIRADA: _ ANALISIS POLITICO DE DISCURSO En [a linea de argumentacién que intentamos transitar aqui, a partir del posicionamiento epistemoldgico asumido, Io primero que nece- sitamos actarar es que las nociones Problema Social y Problema de In- vestigacién son una construccién colectiva y por lo tanto no escapan ala generalidad que caracteriza todo funcionamiento discursive, por ‘ms que respondan a kigicas propias. Con esto queremos decir que eual- desde el Arp, resultado de ‘quier cosa que se manifieste a nivel social es 4 De ta doxa al saber académico a convergencia de una diversidad de factores que se expresan nect riamente de modo significante. Algo adquiere caraicter social en tanto existe una trama simbolica que, excediendo lo individual y volunta- tio, articula una multiplicidad de sentidos para producir signifieaciones especificas y diferenciales, situadas espacial y (emporalmente, Por este motivo, acordamos con la doble “hipétesis que afirma que toda pro- duccién de sentido es necesariamente social y todo fensmeno social ‘es, en alguna de sus dimensiones constitutivas, un proceso de pro- duccién de sentido” (Verdn, 1987125), O dicho de otra manera, toda ‘manifestacién social tiene una dimension discursiva, lo quees fo mismo {que sostener que el discurso es una realidad que se construye de manera ccolectiva. A partir de lo anterior, remarcamos que el caricter discursive de todos los objetos y procesos sociales (“entidades simbélicas” para de- cirlo de modo mas genérico) no niega su existencia fisica, sino que se expresa.a partir de ella, siendo una condicién ineludible para su fun- ‘cionamiento; por tanto, este posicionamiento posee una concepeion amplia de discurso que desborda lo lingtistico, para abarcar lo extra- lingtlistico (Laclau y Moutffe, 1987; Buenfil, 1993) "Ahora bien, cuales son las ventajas que tiene ef APD para abor~ dar la problemética que trataremos aqui? ;Por qué centrar laatencién, ten [a dimensién significante que constituye a las dos nociones seleccio- nadas? Porque este posicionamiento ofrece la posibilidad de otorgar inteligibilidad a las nociones aludidas, retomandlo secuencias y frag: sentos que son recuperados para el andlisis y los que son integrados a conjuntos relacionales, permitiendo mostrar vinculos miiltiples,redes dde correspondencias, articulaciones y conexiones de aspectos existen- ones en anilisis. Esto permite mostrar la comple- ry las condiciones {es en tomo las no jjidad de la trama significante constitutiva de lo soc {que posibilitan los sentidos atribuidos las nociones en cuestiOn. Nos referimos a un procedimiento de andlisis y recomposicion siempre si- tuado, que no desconoce Ia incertidumbre y la imprevisibilidad cons- titutiva de Ia dindmica societal. ‘Llegado este punto, aclaramos que en el APD nos ubieamos en una posieidn antiesencilista en la que, para entenler los procesos de signi- 8 Investigacién educativa, Huellas metodoligicas dn, se refuta todo origen unificado, invariante, positive, completo, intrinseco o inmanente (Laclau, 1993, 2004; Foucault, 1991, 2002). Por ello, los aspectos que resaltaremos aqui no pretenden ser universales nitotalizadores, sino del orden de lo relacional, diferencial y situado, de una negatividad constitutiva en la que el discurso es entendido como resultado de un proceso contextual, incompleto, inestable y abierto, Y que adquiere significacién por la posicion que ocupa dentro de las tra- mas 0 cadenas que integra. PROBLEMA SOCIAL ¥ DOXA Se suele afirmar que una de las razones més importantes que justifica la investigacién es la de resolver, 0 al menos ayudar a comprender, el modo en que funcionan Ios Problemas Sociales. A su vez, habitual- mente se interpreta que los Problemas de Investigacidn, en la labor ntifica, son precisamente los Problemas Sociales “concretos” que se estin tratando de desentrafiar. Estas afirmaciones suelen generar un ‘efecto de homologacién entre los dos dominios cuando existen dife- reneias que marcan la distancia entre lo que podriamos llamar el sen- tido comtin (doxa) y el tipo de pensamiento que earacteriza la labor ccientifica, al menos como la entendemos. Nos referimos por un lado alos modos habinuales del decir y comprender; y porel otto la formu- laciones emplazadas con la profundidad, rigurosidad y caracterinno- vador que permitiria una mirada teéricamente fundada, diferencia del discurso ciemtifico, la expresidn Problema Social encuentra su sede habitual en la doxa, es decir, en lo que circula como cereeneia en los medios masivos de comunicacién, en el discurso pe- riodistico y en la palabra cotidiana, Nos referimos al sentido repetido, al decir evidente c insistente, a lo que se da por sentado y se reitera de ‘manera recurrente en el habla de una comunidad. La doxa es el “lugar donde se ampara la mayoria social”, lo que se conoce habitualmente como “opinién publica”. Esta conformada por el consenso mayorita- tio y su “reino es lo naturalizado”, lo que queda “pegado”, lo que esta instalado de suyo, con toda la “violencia” que esto implica en términos estructurantes, como imperio de lo regulado y sedimentado, lo que la 16 De ta doxs al saber académico costumbre termina por imponer (Simon, 2010). Este tipo de configura- cidn discursiva encuentra su sustento en las graméticas por medio de nn, ya que su poder las cuales se expresa su efectividad como impos se juega en st roanrenoi, la que inatitnye domesticidad y docilidad ‘alineando los enunciados y creando wna realidad fetichizada. Como sostiene Fraser, el espacio pablico responde a un modo de dominacién. politica, es “el lugar institucional de mayor importaneia para la cons- truecién [...] que define el nuevo modo hegemdnico de dominacién”; ia esfera piblica genera consenso a través de la cireu- agregando que “ lacién de diseurso que construyen el “sentido comin” del momento y representan al orden existente como natural y/o justo {...]” (1997: 106). Para precisar con mayor detalle esta diferencia entre Problema Social y de Investigacién, detengimonos un momento en las especi ficidades del primer término, Para que algin acontecimiento sea con- siderado Problema Social es necesario que se instale y oeupe un lugar en climaginario colectivo (Castoriadis, 1983; Cabrera, 2006), por lo tan- to, es indispensable que adquiera caricter pablico—dimensién funda- ‘mental de la doxa—reuniendo algunas de las siguientes condiciones, las cuales describiremos de acuerdo con las reflexiones de Rabotnikof (2005, 2008): en primer lugar, debe afectar lo comiin y general, en con- traposicién a lo personal, individual o particular; es decir, es piblico cuando el asunto es de interés 0 utilidad comiin a todos, pertenece 0 concierne a todo un pueblo, o alude al bienestar general, en contrapo- sicién al interés y bienestar privado o singular.! Asi, cuando el Proble- ‘ma refiere aspectos de interés comiin para una comunidad o para un e eventulimente " No obstante, alaramos que un asuntoprivado puede converte cenuno de interés pilico, como lo ha demostrado Fraser (1997), En su archiconocide texto sto Iuerapt, Reflsiones cra, autora must col vison pi blico‘privado esti sujeta a relaciones de poder que trazan fronteras bajo ciertas dicioncs en un momento determinad, excluyendo del debate pablic legitimo ciertas exestiones de interés par sectoressballernos,seeilamente ora son concepts: Tze como privads, eta enestones que histicamente eran considera part de ener pv o domestica ban lgradossecndereingresar al mbit pablo ‘Como resultado de fuertes lucas politica, el caso tal ver mis resonant sea el dela violencia familiar de pénero. n | | | | Investigacién educativa. Huellas metodoligicas colectivo particular, o social se vuelve sindnimo de lo politico, moti- vo por el cual estas cuestiones son de relevancia politica y se inscriben dentro de este género discursivo, En segundo lugar, el Problema debe set visible, manifiesto y ostensible, en contraposicién a lo oculto, se- creto y privado, fo que se sustrae a la mirada. Un Problema es social cuando se hace conocido, se manifiesta a la “luz. del dia”, es sabido y esti instalado, como dijimos, en el imaginario, cuando es facilmente accesible y es susceptible de ser sometido a examen, Este aspecto se contrapone a lo reservado, lo que no puede verse o escucharse. Opues- toal secreto o al enigma, la cuestién debe estar sujeta, como dice Derri- da (1998), al “derecho de mirada”, que es exigible por los ciudadanos cen las sociedades republicanas, con el fin de constatar todo lo que sea de interés comin, incluso para ver “detras de cémara” lo que se pretende ocultar o no se muestra. Por iltimo, el astunto debe ser de enunciacién libre o accesible a todas las voces y opiniones, abierto a las valoracio- nes y debates que los distintos foros puedan generar. En este sentido, se contrapone con To cerrado, exclusive 1 oclusivo, lo que se sustrac all decir habitual o es reprimido; el asunto no puede ser de tratamiento acotado o de apropiacién particular. Asi como las plazas, las calles, los parques y paseos son lugares de acceso y uso piblico, la enunciacién en torno al Problema debe ser accesible y abierta a todos, “Todo mun- do”, podriamos decir, tiene derecho a expresarse en torno a la cuestién como oposicién a lo restrictivo, la clausura y el cerco enunciativo. Lo que se opone con mayor fuerza a esta dimension es la proscripcién, la veda, la censura, Esta tercera dimension se define pot la oposicién abierto-cerrado 0 por la inclusién-exclusién enunciativa. En sintesis, un Problema es social cuando atafe al interés comin o bienestar colectivo, es visible y audible y, por iltimo, no existen res- tricciones para que todos puedan opinar sobre el mismo, estando ins- talado de manera evidente en el seno de una comunidad.? No obstante 2 Sélo a modo de ejemplo, poriamos mencionar algunas cuestiones que som identficadas como problemas educativos en nuesteas sociedades —aunque de en vvergadura distinta—, tales eomo el anafabetisme, el bajo rendimiento de las eseue- las pblicas, la desercién escolar, a poca produccn de conocimiento en nuestras universidades, etestera 78 De la doxa al saber académico estas precisiones, la cuestién no es tan sencilla, por ¢s0 es importante remarcat que estas caracteristicas son més un deber —o ethos de lo piiblico, podriamos decit—que dimensiones claramente expresables, ¢ identificables en el espacio social. Por ello nos inelinamos a enten- det a lo piblico, resaltando la dimensién politica en juego, como un campo de disputa sobre los sentidos de la vida compartida en socie~ dad y el mundo en comiin que habitamos.* Para seguir avanzando en la caracterizacién de lo que entendemos por Problema Social nos apoyaremos en las reflexiones que realiza Min- teguiaga, quien recupera distintas tradiciones para fundamentar su tra- iio, mediada por nuestra lectura, andlisis e interpretacién.* En la emergencia y establecimiento de un Problema Social se ponen en funcionamiento, ademas de lo seitalado, ottos elementos. Como dijimos, convoca la atencidn piblica trascendiendo un ambito res- tringido para instalarse de manera abierta, lo cual implica que sea tematizado de algin modo en los foros habituales de discusién que po- see una comunidad. Es necesario el reconocimiento, hacerlo digno deatencién, lo que supone, como dice Goffinan (2003), la aceién de gru- pos interesados en actuar sobre las formas de percepcién del mundo social, para modificarlo de acuerdo con su convenieneia. Existe sufi- Giente evidencia para afirmar que en sociedades contemportinens como Jas nuestras —o “mediatizadas”, podriamos decir—las tematizaciones priblicas estan fuertemente integradas a la discursividad meditica (Ve- r6n, 1995; Laclau, 1996; Derrida, 1998). Esas tematizaciones no son el resultado necesario de un trabajo deliberado y coherente deconstruccién + Porcaoeareacén con a segunda y eter caraceistica que dseribimes, nisin sede sxeepones, Ete Rabat menciona fos secret fisdmuestbiontcn a nes gnc se sstaon aa mirada list» Por Totanto ladies bien Moa lita plo de a educaion pial forma educa de fos roventetrpein Mining pel a oe radon de a sooo pica rae Culler en ete exo pe ue extn fundamentando sus desaols, {tonzoeroment sons clgunarodael mst, Nos ois a oi Jbeiestaunidenseexresadse stabs de Josep Gus Joseph Schneider cs yala producion ances J amano de Le Bats, Daniel Cf, Danny Thm y Benet Zane 9 Investigacién educativa, Huellas metodotigicas de acterdos, ni de la generacién espontinea o voluntaria de consensos; es mas, rara vez. son resultado de las mismas. Ademés, si se conforman ‘consensos en tomo a una cuestién, no se dan necesariamente por impe- rio de la razén, Sin desconocer las operaciones politicas y de prensa, asi como la accién de grupos de presién fuertemente organizados, en la ‘mayoria de los casos lo que Hlega a imponerse como orientacién en tor- no a un Problema dificilmente es predeterminado y conocido de ante- En la tematizacidn confluyen enunciados diversos que se orga an segiin la lucha politica que se desarrolla en la arena en que se de~ senvuelven, donde ciertos sentidos se imponen sobre otros. El los sentidos con los que se tematiza un Problema Social son el resultado de un ordenamiento discursivo donde convergen una multiplicidad y heterogeneidad mas 0 menos amplia de opiniones enmarcadas en distintas axiologias, configurando lineas de sentido que pueden deseo- nocerse entre si, funcionar en paralelo, enfrentarse, excluirse, contrade: cirse, complementarse, converger o divergir, eteétera. Las apreciaciones y los marcos valorativos de referencia responden a las distintas po- siviones estratégicas desde donde hablan los agentes en juego, por lo que su modulacién “tenderé a operara favor de los grupos dominan- tes y en desventaja de los subordinados” (Fraser, 1997:114). Cuando hay disputa en torno al tema —y dificilmente no la habri, pues es una condicién para que sea considerado un Problema—, éste puede adoptar distintas modulaciones a partir de formulas tanto contesta- tarias como deliberativas, pero siempre a partir de los diferenciales de poder que corresponden a las relaciones establecidas entre los agen- tes en pugna. Ai el tema, por mas que ocupe un lugar en el espacio piiblico, no necesariamente se encuentra disponible y sin restricciones a todos los enuneiadores que estén a la mano para hablar del mismo. El acceso 4 Ja palabra responde a funcionamientos reglados y “discretos”, como znos ha mostrado Foucault (2002:14): “en toda sociedad la produccién del discurso esté a la vez.controlada, seleccionada y redistribuida por cierto niimero de procedimientos”, Siempre hay meconismos de cali- ficacién y seleccién de voces, poniendo en funcionamiento operacio- 80 De la doxa al saber académico nes de inclusidn/exclusion. Sobre un Problema Social espeeifico no se puede hablar de cualquier manera ni todos tienen igual derecho a la palabra; existen procesos de seleccién, solemnidades, rituales, abies, privilegios, formas de discrecién, enunciadores autorizados y pros- criptos, eteétera, Por mas instalado que se encuentre, y aunque sea de caricter nimio, siempre existe algin mecanismo de enrarecimiento de Ia palabra en tomo al Problema. Dice Foucault [Jn entrarien el orden det discurso sno satisfac ciertas exigencias sino esti de entrada, cualificado para hacero, Para ser mas prevso po todas ls partes del dscurso son igualmente acceibles intl al- fgumas estin claramente protegidas (diferenciadas y diferenciantes) Imientras que otras aparecen casi abiertas a todos los vienos ye pO nen sin restriccin previa a disposicin de cualquier sujeto que hable (2002:39)5 Existen enfoques, argumentaciones, razones y motivos que pue- den ser muy divergentes y variados. Se pueden encontrar, incluso, sectores opuestos en torno al Problema y por lo tanto histéricamente cenffentados, y que ante cierta coyuntura adoptan posiciones concor- dantes; o a la inversa, agentes histéricamente aliados con campos de intereses similares, que en cierta coyuntura adoptan posiciones en- contradas.® Sobre el Problema se evalia, opina y propone, diagnosti- ca, predice y recomienda, pero siempre en vinculacién con la posicién relacional que se ocupa y el campo contextual en el cual se inscribe el mismo, asi como los agentes que intervienen Se puede sostener que un Problema se encuentra tematizado cuan- do esta estabilizado en el espacio comiin, pasando de ser una moles- tia padecida a un asunto preocupante establecido como manifestacion * Remarcamos el casi en idlica, porque nos parece fundamental en nuestra at= ‘gumentacin *Tomando un ejemplo de Minteguiaga (2006:38), podemos decir que en Argen- Sng, a dca de 190, sectoes eonfsonales no cts intense ‘icin religiose, se oposicronaincuirlabligatoriedadreligiosa en lareforma educative ‘que se estaba desareolando, no porque estuvieran a favor dela lcidd, sno para evi tar na hegemonia catlicaen toro al tema aI Investigaciin educativa. Huellas metodoligicas explicita de un malestar colectivo. Como dice Minteguiaga, “[...] un problema pablico es una forma compartida, més o menos estable, de te- ‘matizar una situacién percibida como problemitica. Se trata en defi- nitiva de una situacién que reckama un tratamiento especifico para ser subsanada” (2006:34). Por lo dicho hasta aqui, hay que considerar que no existe un Pro- blema sin que se cleve una queja o reclamo que esté mas © menos formalizado. Nos referimos a la denuncia por una carencia, a una criti ca, ol pedido por una reivindicacién especifica que, al ser ignorada ono ser reparada, activa un proceso que Liende @ instalar ese Proble- ma a nivel social. Es necesario que ese reclamo posea la fuerza su- ficiente como para alojar el asunto en el espacio comin, fungiendo como un primer organizador discursive en el que la forma de emer- jgencia y construccidn condiciona los modos colectivos de percibirlo yy valorarlo. De este modo, podemos decir que el Problema concita a lo pico, tiene pretensiones generales —ya que alude al interés de la comunidad— y, por ultimo, demanda la intervencién del Estado en alguno de sus niveles como responsable y zarante iltimo de la so- ucién de los malestares sociales —como asegura Arfuch (2010) en ‘el contexto de las sociedades republicanas, en referencia a un Estado que es un Otro protector, responsable de todo lo que ocurre y que se encuentra siempre en falta ante la comunidad. Ahora bien, el Problema se relaciona necesariamente con una red de problemas en los cuales se inscribe y con los cuales “dialoga"s? ‘ademis, se enlaza con problemas previos, los que se reactivan ante su emengencia. Si bien se requiere una denuncia con un sefialamiento de lo que debe ser reparado, siempre se reactiva una historia (0 histo~ J) que alude a los antecedentes del Problemia, De igual manera, las aloraciones posiciones que se conforman a st alrededor —con sus yy axiologias propias y las tradiciones y linajes en los que se inscri- ‘be — no som un campo tranquil, sino que son objeto de disputas y Iu * Por ejemplo, la baja calidad educativa suele vinculatse en el debate pablico a presupuesto a esigualdad social y la pobreza, la poca ealificacién de los docen- fea, la endebleinftaestrcura de los establecimientos, etcetera, 2 De la doxa al saber académico chas, por lo que tanto los antecedentes como el Problema conforman un campo agonal. En algin punto, ante la emergencia de un Proble- ima, éste y su contexto seran reordenados y redefinidos en una nueva articulacién. No hay que olvidar que los Problemas Sociales se e ‘cuentran en una situacién permanente de redefinicién, en los que se abren intermitentemente las posibitidades de reconfiguracién; en este devenir, los temas se construyen, deconstruyen y reconstruyen.* En todo Problema Social estén comprendidas instituciones, agen- tes y colectivos que lo padecen 0 son los beneficiarios de su trata- miento y solucién, Pueden surgir promovidos desde abajo o desde arriba, por ejemplo: cuando el Estado argentino planted en la década de los noventa la descentralizacién educativa como una necesidad piiblica de federalizar y acercar la educacién a las regiones y a la co- munidad —autonomfa que traeria aparentemente y desde el discurso oficial notables mejoras en la calidad y ta equidad. Lo que en realidad el Estado nacional pretendia era, en gran parte, desresponsabilizarse de su financiamiento. A medida que el Problema se va sedimentando, Problema y opinién/posicién se van anudando de manera estrecha para quedar asociados a cierto enfoque o mirada, conformada por al- gin tipo de carga valorativa; no obstante, algo disruptive puede su- ceder desenlazando los elementos vinculados.” Esel debate, emergencia y establecimiento piblico del Problema Jo que suele generar un interes por su investigacién, ya sea a partir de ‘una preocupacién estrictamente académica como resultado de deman- das téenico-cientificas, por parte de organismos estatales, 0 por intere- * Bn el libro mencionado, Minteguiaga (2006) repasa mas de un siglo de his- toria de la educacion argentina para mostrar cémo fa forma de entender su dimension pilblica y el ompromiso del Estado frente la misma, como Problema, se fue modi- Ficando en distntos momentos historias a partir de la intervencidn de diversos se tores con miliples y eambiantes interes. "Estos elementos disraptivos pueden ser acciones ales como revueltas sociales ‘ta implementacién de poitenspiblicas potentes; como por ejemplo lo visto en Ar- ientina en la década de 1990, cuando las reformas realizadas desplazaron el foco {el problema de In baja calidad educativa del financiamiento y los salarios, para Vinculario con la necesidad de evaluar resultados, de establecerestindares intetna- Ciomales y cle mejorar Informacion docente (Minteguiaga, 2006:45). 3 Investigacién educativa. Huellas metodolégicas ses ciudadanos expresados en movimientos sociales, ONG, 0 distintas entidades organizadas. PROBLEMA DE INVESTIGACION Y SABER ACADEMICO Antes de adentrarnos en esta conceptualizacién, una distincién se nos presenta inevitable; nos referimos a la necesidad de diferenciar Pro- bblema de Investigacién de Problema Teérico, el eual puede ser ente dido al menos de dos maneras distintas. Un primer sentido habitual otorgado a Problema Teérico se re- fiere a las ausencias, inconvenientes o escollos conceptuales que se presentan en la investigacién; es decir, puede que estemos embarca- dos en un trabajo en el cual la perspectiva tedrica (paradigma, también podriamos llamarla), o las herramientas conceptuales que la integran y de las cuales disponemos, no sean de utilidad y no estén permitiendo avanzar en el trabajo. Aqui, esta formulacion alude alas dificultades que se presentan al operar con marcos epistemoldgicos o referentes cate- goriales que no son adecuados, pertinentes o suficientes y que no tienen la ductilidad que reclama la investigacién. Por caso, una investigacién que pretenda trabajar los casos de resilieneia estudiantil y que lo haga desde una matriz conceptual que entiende ala educacién como estricta- ‘mente disciplinaria, universalizante, homogeneizadora y reproductiva, se encontraré con cierto Problema Teérico para abordar la singularidlad y especificidad de los casos excepcionales investigados, De igual mane- ra, puede que por la especificidad del trabajo en cuestién estemos bien encaminados epistemolégicamente pero no encontremos instrumentos conceptuales con la orientacién y precisién puntual que requerimos, por Jo que hay que enfrentar el problema de Ia ausencia metodologica o ca- {egorial, lo que nos pone muchas veces frente a la necesidad de su con- feccidn, con el fin de llenar ese vacio. En segundo lugar, se hace mencién cominmente a Problema Teérico cuando la investigacién se aboca a algiin aspecto teérico, metodolé- gico 0 conceptual; es decir, cuando Ia investigacién consiste, justamer te, en hacer foco en algiin aspecto epistemologico o, para deeirlo de 84 De la doxa al saber académico ‘otro modo, cuando se esté realizando metainvestigacién, como inda- gacion de segundo orden, donde el objetivo esté puesto en reflexionar y producir conocimiento sobre aspectos de caricter teérico, metodol6- tzico 0 conceptual.” En este caso, nos encontramos con que el Proble- ‘ma de Investigacién refiere a un Problema Teérico, como es el caso deste mismo articulo. Por ejemplo, algo muy distinto es realizar una investigacién historica que se centre en las formas de injerencia que ha tenido el Estado mexicano en la Universidad Nacional Auténoma de México, que abocarse al Problema Tedrico de precisar de qué se ha- bla cuando se habla de “autonomia” en relacién con las instituciones deeducacién superior. Somos conscientes de los puntos de contacto que hay entre estas dos posibilidades, ya que una investigacién solvente, al hablar de injerencia en una universidad especifica, requiere haber reflexionado con cierta precisién sobre los problemas conceptuales vinculados a lo que se considera “autonomia universitaria”, No obs- tante, el Problema Tedrico pone el foco en la nocién de autonomia en términos abstractos, generales y conceptuales, sin que sean necesarias referencias situadas ni empiricas, a diferencia de la forma en que ésta puede ser violentada en ciertas circunstancias puntuales por la intromi- sidn estatal en una universidad particular y en un momento dado. Liegados a este punto, cabe recordar que tanto el Problema de Investigacién como el Social son ambos construcciones discursivas, su distineién no radica en ningin rasgo ontolégico propio y diferen- cial, no hay nada en la supuesta “esencia’” de estas dos nociones que las diferencie de manera radical; ambas son configuraciones significan- {es construidas y condicionadas socio-histiricamente, Sin embargo, como hhemos sostenido, estamos en condiciones de distinguirlas seftalando las particularidades dnticas que caracterizan a cada una, mostrando que res- 1s necesaria en toda investigacién una alusiGn "ate alae consider mnetatedrics queen el posconaniento og dl aber deel ca se habla ural los enters de verdad, a linitaciones y poids eistemolicas, Xtra Echo sel objetivo ect atl dl sparado "Una eAatis Polio de Discurso” Asu ver, por mis fcaizday erica quedealainvesigacon, Consierantes qu en ln apropiaein y wo dea era sempre nest tension, poniendo pis, jstnd ye gin punto, ered 85 Investigacién educativa. Huellas metodolégicas ponden a registros discursivos distintos, Hecha esta salvedad, conside- ramos que un Problema de Investigacién es un planteamiiento particular que enlaza de manera estrecha distintas dimensiones que requieren ser coherentes y sistemiticas, en cierto sentido, alos fines de interrogar la tealidad de cierto modo. Un Problema de Investigacién es una con guracién compleja resultante del anudamiento de tres dimensiones: en primer lugar, de un aparato epistemol6gico eritico al cual se adhiere el investigador, que suele conocerse como matco teérico metodolégi co, como referente tedrico conceptual o, en nuestro caso de APD, como horizonte de inteleccién; en segundo lugar, se requiere un referente tempirico sobre el cual operar, oconjunto de materiales que serén revi- sados analiticamente y sobre los cuales se trabajar; por iltimo, una serie de preguntas, hipétesis o conjeturas fundadas que orientaran la indagacién. La articulacién de estas tres dimensiones implica un ajus- te permanente entre ellas y permite establecer un planteo que delimita y guia el trabajo, siendo la figura de base sobre la cual se avanzaré en el proceso de aniliss, interpretacién y reconfiguracién que pauta un pro- ceso de investigacién. Siguiendo con esta caracterizacion, un elemento importante que se debe distinguir es que, contrariamente al cardcter incierto, contin- gente, aleatorio, abierto y colectivo que opera habitualmente en la cons- truccién de un Problema Social, en un Problema de Investigacion se impone una sistematicidad que procura minimizar el azar, aunque pueda poner el foco en él, y una disposicién voluntaria c intencional por parte del investigador. En segundo lugar, y contrariamente al Pro- biema Social, cuya sede es, como dijimos mas arriba, la doxa, al ela~ borat un Problema de Investigacién el cientista necesita desmarcarse de la discursividad social preestablecida y evidente, de la que ademas forma parte, la que induce ciertos modos instituidos de eoneebir y aprehender ef mundo. Al construir el Problema, el investigador requie- re distanciarse de la doxa lo suficiente para romper con las concepeio- nes triviales, evidentes y consabidas, para lo cual el soporte, encuadre yy “contencién” conceptual de Ia teoria es central. En esta labor es im- prescindible desconfiar del sentido comin aunque se lo tome como punto de partida para ponerlo en suspenso, tensionarlo y euestionato. 86 De la doxa al saber académico ‘Como la entendemos, la producciémde conocimiento en ciencias so- ciales y humanidades encuentra su fundamento, justamente, en la rup- tura con el sentido comin, Si bien, como sostiene Buenfil (2008), hay quienes consideran la posibilidad de realizar investigacién sin “contaminarse” con la teoria, ‘como expresién de un empirismo que puede manifestarse de nume- rosas formas, estamos convencidos sobre la imposibilidad de realizar tuna investigacién de tipo académica sin el apoyo, en mayor o menor ‘medida, de horizontes tedricos que orienten el trabajo, De este modo, un Problema de Investigacion se caracteriza por el reconocimiento de tun lugar ontoepistemolégico desde el cual se habla y el cual se asume cxplicitamente. Al igual que el decir comiin y corriente, toda investi- xaciin esti condicionada por el lugar de enunciacién que adopte, cemplazamiento que afectard la orientacién, indagacién y resultado del trabajo, desde el mismo momento en que se establece el Problema de Investigacién (Saur, 2006), La diferencia es que, en su definicién, el cemplazamiento no debe ignorarse, ocultarse, darse por supuesto, subes- timarse ni plantearse a nivel de la vulgata, sino en un sitial topogratico cen el campo de las opciones que nos ofrecen las disciplinas cientifi- cas y su encuadre filos6fico; como dijimos més arriba, un lugar en el marco de las formaciones discursivas vinculadas con el saber y el cono- cimiento, lo que involuera el orden del ser de los objetos. La caracte- ristica principal de esta disposicidn es la reflexividad sobre el propio posicionamiento y la propia actividad, la que permitirailuminarcier uestiones manteniendo otras en las sombras; reflexividad que permi- tira, también, mantener la movilidad y la autoeritica, To que ayudara ano endurecerse, acartonarse, deshumanizarse, Ningtin investigador escapa a esta légica, por lo que explicitar el posicionamiento epistemo- légico se plantea como un requisito para toda investigacién, en la cual lateflexividad es una dimensién fundamental en el armado del anda- miaje te6rico. Encl caso del APD, la labor de investigacién se reconoce siempre en perspectiva, explicitand sus posbilidades y limitaciones, sin preten- siones totalizadoras ni omnicomprensivas. AI contratio, siempre es ne- 87 Investigactin educativa, Huellas metodolégicas cesario evidenciar el lugar desde el cual se mira, se oye, se habla; sin pretender objetividad, consideramos importante mostrar las condicio- nes de indagacién, poniendo en evidencia la propia situacién de traba- {jo, el momento en que se encuentra y el partido que se toma en relacién con las implicancias éticas y politicas que conlleva el cometido, Asu- ir explicitamente esta disposicién es no esconderse ni jugar el juego de la aparente neutratidad y objetividad aséptica, sino dejarse ver, dar Ja cara desde el lugar en que se habla y se escribe. En oposicién al saber comin, la confeccién de un Problema de In- vestigacién, apoyado en una perspectiva tedrica, cuenta con recursos yy medios de ordenamiento especificos, entrevistas de distinto tipo, no- ‘menelaturas, estadisticas, archivos, anslisis de documentos primarios, -ysecundarios, criterios de seleccién, jerarquizacién, andlisis y compara- ‘ciones sistemiticas y congruentes entre si, lo que hace que su armado sea ordenadlo deste el punto de vista de su integracién y coherencia. Si el trabajo es riguroso, estos recursos permiten un saber razonable y estricto que recaba y acumula informacién, clasifica, ordena, concep- tualiza y establece redes de relaciones por medio del andlisis e inter- pretacidn, cuestionando de manera razonada los limites de su propio enfoque. Retomando las palabras de Louis Pinto—aunque él hable estri tamente del método socioligico—, coincidimos en que la investiga- cién es tomar en cuenta Ia relacién que el investigador [.--] mantiene con su objeto y pensar esta relacién como una relacién social que permite poner de manifiesto algunas dimensiones del objeto ‘conocer. Como el finvestigador] esté situado por las caracteristicas de su condicién profesional y de su trayectoria social [...] de ello resulta ‘que todo andlisis del objeto encierra la posibilidad de un autoandlisis que nada tiene que ver con una introspeccién sino més bien, con un andlisis razonado de los obsticulos sociales al conocimiento [...] (1993:55), Deeste modo, podriamos decir que existe una auto-objetivacién {que marea la diferencia, la que se obtiene gracias al trabajo sobre uno mismo, ya que las representaciones del investigador estan dotadas de 88 De la doxa al saber académico un tinico estatuto de excepcidn, el que proporciona la sistematicidad y rigurosidad otorgada por la “vigilancia epistemologica” (Remedi, 2007) que una perspectiva tedrica bien asumida y empleada puede garantizar, Por si no hubiéramos sido claros, remarcamos que el Problema de Investigaci6n no es la realidad empitica, sino una construccién que ex- plicita indicios que permitiran guiar una indagacién cuya finalidad ¢s detectar la red de relaciones que posibilitaron la ereacién de cierta realidad o de cierto Problema Social. Un planteo de este tipo permite avanzar detectando organizaciones, regulatidades y procedimientos recurrentes, pero también pliegues, inestabilidades, distocaciones y hheterogeneidades propias de los fumeionamientos sociales. Fl conoc miento cientifico es el resultado de un trabajo de construccidn que va en detrimento de las significaciones espontineas aprehendidas por los agentes, permitiendo reemplazar, como decia Marx, “las cosas de la légica por la logica de las cosas”, La comparacién razonada permite dar cuenta de las especificidades y diferencias, pero también de las repe- ims generales presentes en ciertas situa ticiones, iteraciones y logics cones." Para plantear un Problema de Investigaci6n, el cientista necesita poseer un bagage tedrico pertinente, una formacién que le haya permi {ido incorporar “utensils” que, al igual que un orfebre, pueda emplear para interrogar la realidad (Saur, 2006). Necesita poseer las herra- mientas adecuadas, pero ademas es fundamental que sepa usarlas con jjerarquizarlas en su empleo. Esto pericia, seleccionarlas, ordenarlas significa construir un dispositive (Foucault, 1989) para mirar y ofr de otra manera la realidad, permitiendo un ensamblaje orientado, aunque de factura artesanal, que posibilitard detectar funcionamientos con una agudeza fuera de lo comin. » porgjemplo, el objetiva de una investigacion no reside en detecta cues nitos cenedad escolar estin escolatizados y cules no, sino en mostrar los complejos pro- ‘zeus que predsponen alos niios de cierto sector social y cirtos grupos familiares Seer itluddos oexcluidos de la escuela. Es decir, como se Constuye y estableve lo que ‘on un periodo y ligar decerminauo se constitaye como un Problema Soci 89 Investigacién educativa, Hwellas metodoligicas UN PASAJE COMPLETO Por més compleja y multidimensional que sca, sila semiosis social conforma tna trama, la construecién de un Problema de Investigacion no puede salirse de esa textura, no puede ser ajeno ni un discurso de segundo orden. Por este motivo podriamos pensarlo como un pliegue, donde ciertas zonas de esa trama, vinculadas a los protocolos ¥ que- haceres de la ciencia como construccién de saber siempre en movi- miento, vuelven sobre el entramado significante para hacer foco en algiin fragmento que sea de su interés, para resituarlo y configurarlo de un modo distinto, Si bien coincidimos con lo que expresa Champagne (1993:164) cuando sostiene que la realidad esta cada vez mis “mareada y como *trabajada’ por las ciencias sociales” y que la frontera entre las “preno- ciones” y las “nociones propiamente cientficas” es mas labil y movil queantes, resultado de la migracién y difsién social de conocimientos especializados;!? aun asi, sostenemos qui el desafio es seguir ponies do en suspenso lo sedimentado y lo que se presenta como natural y espontinco en el espacio pablico. El pasaje del Problema Social al de Investigacién est mediado por protocolos teérico-conceptuales, con una logica propia que ne- cesita contemplar criterios de justificacion y una “vigilaneia” que se expresa en el cuidado puesto en la “compatibilidad y/o compatibili- zacin epistémica y ontolégica de las herramientas intelectuales que articula, en busca de la mayor consistencia posible”; asi como las pre- ‘cauciones necesarias en relacién con la “implicacién del investigador con el objeto que construye” (Buenfil, 2008:30). En este sentido, la oeu- ;paci6n del investigador es revisar la vulgata para clesmontarla, ponerla jortoerla. La labor consiste en detenerse en ese discurso enevidencia, -Por ejemplo, as discusiones que tienen lygar ent actualidad sobre la “demo cratizacin de la enseftanza’ que anteponen el tema dela igualdad de oportunidades’ {Yao inssien tanto, como en olfos tiempos, en fos obsticulos materiales opsicolbgicos Al éxito escolar como en las desigualdades de orden cultural ante la escuela, no cabe ‘dda de que no sexi fo que son hoy en dia sn el desarrollo en fos aos sesenta de la ‘Soctoogta de la educacin’, que establecG la exstencia de factores propiamente cul- taralesen el proceso de seleccién escolar" (Champagne, 1993:165). 90 De ta doxs al saber académico ‘que cuaja, petrifica, configura y hace circular estereotipos, evitando In adherencia que afecta a instituciones, saberes y lenguajes, con ten- dencia a instalarse de suyo. Es importante recordar que un Problema Social, por el modo en que esti formulado, dice mas de quienes fo han construido c instalado a nivel social que de la realidad a la que pre tende interpretat. El planteo de un Problema de Investigacién tendré por objetivo, justamente, desentrafiar los agentes en jucgo, el campo de intereses en disputa y las tensiones existentes que expresan los di- vversos sectores que ejercen la lucha politica implicada en la emer- gencia y el establecimiento de un Problema Social Por lo anterior, consideramos que un Problema de Investigacion en ciencias sociales y humanidades tiene que ver con Ia produe- ci6n, comunicacién y/o transformacién de la significacién de alin fendmeno, Consideramos que estas referencias permiten pensar que 1 Problema, com el que se inicia una investigacién aguda, implicaria cl acercamiento entre los hechos (para ser mas preciso, los discursos pro- ducidos sobre los hechos) y la teoria. Construir un Problema de Inves~ tigacién implica manifestar una insatisfaccién ante la permanencia de Jo mismo y, como diria Barthes, ¢jercer una actitud “contra-teolbgica” {que permita desactivar la dova. Esto significa estar en condiciones con- ceptuales de ver donde es dificil ver, ver lo que no se puede ver asimple ista_y ver donde habitualmente no se quiere ver para construir concep- tualmente; luego, con el desarrollo de Ia investigacién, para intentar ex plicar la realidad de una manera novedosa, asumiendo las implicancias politicas de esta prictica. Es importante recordar que conjurar la opi- nidn piblica es una intervencidn politica en cl sentido fuerte que le da Gruner, “quien otorga a lo ‘politico’ el lugar de interrogacién tenaz de los sentidos communes [... de la polis, de las certezas automiéticas de la cultura” (citado por Simén, 2010:75). BIBLIOGRAFIA Acfuch, L. (2010), “Metamorfosis del Estado. 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