Está en la página 1de 10

Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación

VALORACIÓN CRÍTICA SOBRE LO QUE SE APRENDE Y ENSEÑA
DEL CURRÍCULO EN EL ESPÍRITU DE LA EDUCACIÓN

Willian Geovany Rodríguez Gutiérrez
E-mail: wgrodriguez@ut.edu.co
Eje temático: Pedagogía y didáctica

Franklin Guillermo Cardozo Torres
E-mail: franguicar@ut.edu.co
Eje temático: Pedagogía y didáctica

Resumen

Si bien es cierto que lo que se aprende y enseña en la educación adolece de cierta pertinencia y
utilidad, no podemos negar que los contenidos que se estructuran en el plan de estudios en algunas
ocasiones no son consecuentes con el ideal de sociedad que se espera formar ni mucho menos se
alcanza la costumbre de renovar el currículo cada vez que sea necesario en la autoevaluación de la
calidad de la educación, porque por lo general éste se reformula sólo para aspirar a la renovación
del registro calificado de alguna institución, por eso valdría la pena preguntarnos en qué casos más
se debería actualizar y/o modificar no sin antes repensar ¿qué se debe enseñar?, ¿cómo se debe
enseñar? y ¿para qué enseñar? Y eso implica reevaluar que tipo de egresado y qué perfil es el que
se quiere formar y con qué fin dado que el contexto determina las necesidades que demandan estos
asuntos tan trascendentales de la educación colombiana.

Palabras claves: Educación, pertinencia de la enseñanza-aprendizaje, plan de estudios, currículo y
formación humana como ideal de sociedad.

El concepto de Currículo en los últimos años ha venido cambiando en la educación, debido a que se
pasó de articularlo mecánica y fielmente desde la teoría de la educación, de la enseñanza y del

1
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación
aprendizaje a un diseño mucho más estructurado. Al respecto Gimeno Sacristán asegura que: “EL
currículum es algo obvio que está ahí, llámesele como se quiera. Es lo que un alumno o alumna
estudian. (Sacristán, 2010). El currículum es una selección regulada de los contenidos a enseñar y
aprender que, a su vez, regulará la práctica didáctica que se desarrolla durante la escolaridad”
(Sacristán, 2010).

Por tal razón, el término currículo fue adquiriendo una identidad propia, porque inicialmente se le
vinculaba con el nombre de “plan de estudio” “programa” y a su vez se fueron dando diferentes
connotaciones dependiendo de su funcionalidad, lo cual implicaba asumir una orientación en la
formación centrada por un lado en los modos de adquirir el conocimiento y por otro lado las que
permiten ganar su sustento. Otra de las perspectivas abordadas tenía que ver con el recorrido del
curso de la vida y por último la que tiene que ver con los logros adquiridos en ella.

Por lo anterior los comienzos del currículo como vemos fueron evolucionando en virtud de que su
propia teoría se fue mutando para procurar avanzar hacia una nueva concepción de currículo, de tal
manera que se pudiera resolver en parte o en su totalidad los problemas del proceso educativo y así
cumplir con el propósito de obtener cierto resultado favorable con las personas involucradas en
dicho proceso que permitiera la emancipación y la libertad del sujeto y aboliera posturas
conservadoras o clericales que en un comienzo fueron implantadas teniendo como referentes las
perspectivas de educación, las influencias de la ideología y las perspectivas filosóficas de la
educación, entre otras.

Lo anterior permitió que se fuera dilucidando en Colombia una definición acerca de éste y su
consecuente aplicación, lo cual se prescribe en la Ley 115 o Ley General de Educación cuando se
señala que el currículo es el conjunto de actividades y procesos que intencional y consensualmente
se programan para cumplir con los objetivos de la educación.

Por esta razón, Luz Adriana Molina Gallego afirma que: “está previsto que se programen, como parte
del currículo, actividades formativas por fuera de las asignaturas sobre la Educación Sexual, el
Deporte, el Uso del tiempo libre, la Formación en valores, la Educación Ambiental, la Educación para
la Democracia…”

2
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación

Sin embargo la mayoría de las universidades públicas e instituciones educativas que operan en
Colombia están regidas por políticas estatales de orden capitalista, las cuales irrumpen en el
funcionamiento de los programas de educación superior a través de currículos ocultos que a simple
vista permiten entrever que “lo que se vive y se aprende en el currículo oculto es bien diferente de lo
que se vive y se aprende explícitamente en el currículo prescrito.” (Gallego, 1998)

A su vez los contenidos que hacen parte del currículo se presentan en algunas ocasiones sin
ninguna utilidad. Este no parece ser el único inconveniente de los contenidos con los que trabajan,
porque existe otro que es el de asumirlos de manera condensada sin conocer la versión oficial de los
libros, hecho que evidencia que al currículo según Luceli Patiño Garzón “…se le ha reducido a
problemas de selección, organización y dosificación de contenidos de enseñanza.” (Patiño, 2004)

En ese sentido Gimeno Sacristán, afirma que: “…el currículo se presenta como una invención
reguladora del contenido y de las prácticas implicadas en los procesos de enseñanza-aprendizaje”
(Sacristán, 2010), de ahí que los contenidos y la organización de éstos se constituyen en un plano
de representación del recorrido por el que pasa un estudiante. Por tal razón es pertinente repensar y
resignificar en torno al interrogante de qué se debe enseñar”, lo cual puede dar lugar a muchas
propuestas curriculares.
Al respecto Juny Montoya asegura: “Una sólida base en currículo y pedagogía les permitiría a los
profesores experimentar, investigar, mejorar, evaluar, modificar y adaptar las ideas curriculares.
Alejar a los profesores del pensamiento sobre el currículo los despoja de su capacidad de agencia y
los deja a merced de otros, que toman las decisiones sobre qué es importante enseñar, para qué y
por qué medios. Se supone que el saber pedagógico tiene esa función, pero ha demostrado ser
insuficiente en la mayoría de los casos.” (Montoya, 2016).

Por lo anterior, se hace necesario siguiendo los planteamientos de Sthenhouse “someter a prueba al
currículo en el día a día de los programas académicos de las universidades.”(Stenhouse, 1985),
porque es en la práctica donde se consiguen solucionar las falencias y replantear ciertas posturas
ideológicas en aras de lograr el diseño de currículos más acordes a las necesidades de nuestro
contexto, debido a que no es conveniente según Edgar Diego Erazo Caicedo “esperar tanto tiempo

3
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación
para hacer ajustes, sino que tienen que hacer procesos permanentes de autocrítica para superar las
falencias que dichas “hipótesis” presenten.” (Erazo, 2009). Por su parte Posner (1995), enfatiza
en la necesidad de realizar un análisis curricular para evitar este tipo de disquisiciones y tensiones
frente a los fines y medios por los que atraviesa el currículo en cuanto a su diseño.

Por lo tanto surgen algunas propuestas que hacen alusión a cinco tipos de currículos según Posner
(1995).

El currículo oficial, es el currículo descrito en los documentos formales.
El currículo operativo. El currículo que materializa las prácticas y los exámenes de la enseñanza
reales.
El currículo oculto. Sus normas y valores institucionales no son abiertamente reconocidos por los
profesores o funcionarios escolares.
El currículo nulo. Las materias que no se enseñan.
El currículo adicional son las experiencias planeadas fuera del currículo formal.

En ese sentido, dicho propósito deberá originarse a partir de acuerdos unilaterales que establezcan
los colectivos docentes, porque son ellos quienes inicialmente deberían repensar ¿qué se debe
enseñar?, ¿cómo se debe enseñar? y ¿para qué enseñar? Y eso implica reevaluar que tipo de
egresado y qué perfil es el que se quiere formar y con qué fin dado que el contexto determina las
necesidades que demandan estos asuntos tan trascendentales de la educación colombiana. Lo
anterior no puede estar desprovisto de la discusión porque se constituye en el principal centro
estudio que puede ser objeto de análisis que bien pueden ser tratados entre la comunidad
académica y los políticos que detentan el poder, la planta profesoral y la sociedad e incluso bajo
otras dinámicas de pertinencia que propone Luis Alberto Malagón Plata.

Éstas se dan según Luis Alberto Malagón Plata “…entre la universidad y las empresas, entre la
universidad y el Estado (organismos gubernamentales de la educación superior), entre la enseñanza
superior y los sectores sociales, entre la educación superior y el conjunto del sistema de educación,
entre la universidad y el sistema de valores de una sociedad, entre la universidad y los saberes

4
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación
populares, entre la universidad y los procesos internacionales, entre la universidad y los procesos
culturales, y entre la universidad y la región.” (Malagón, 2005)

Lo anterior con el fin de tener claro de una vez por todas cuál es el tipo de sujeto que queremos
formar, ya que lo que se busca como afirma Edgar Diego Erazo Caicedo es que “…estas nuevas
generaciones reciban una educación de alta calidad humana y profesional, tan competitiva como la
que puedan ofrecer las instituciones más prestigiosas del ámbito nacional e internacional.”
(Caicedo, 2009)

Por consiguiente se propone reformar el currículo cuando sea necesario para la autoevaluación de la
calidad y no sólo para cumplir con la renovación de un registro como lo hacen en algunas ocasiones
ciertas universidades públicas y privadas que requieren renovación del registro calificado de sus
programas para poder funcionar con acreditación de calidad.

De esta manera poder evitar según Luceli Patiño Garzón que “el currículo universitario en buena
parte sea trasplantado de la educación básica y media sin un replanteamiento fundamentador de la
esencia del ser universitario, sin resignificarlo con prácticas transformadoras que den cuenta de la
docencia, investigación y extensión” (Patiño, 2004) y para ello hay que tener en cuenta según Edgar
Diego Erazo Caicedo “como principal motivación la reflexión pedagógica y la necesidad de
responder a las demandas sociales, materializadas entre otros por la normatividad del Ministerio.”
(Caicedo, 2009)

Por eso se aconseja que no es conveniente que constantemente se esté discriminando a los
estudiantes por su nivel cognitivo, por su color de piel, y demás, porque según J Brady en: J Sh. R.
Steinberg y J.L. Kincheloe (Comps) “el currículum debe intentar eliminar las prácticas sexistas,
racistas, clasistas y otras normas sociales opresivas.” (J Brady J., Steinberg R., y Kincheloe J., 2002)
que de ninguna manera contribuyen significativamente en la construcción de una mejor sociedad.

De ahí que sea necesario implementar una nueva propuesta pedagógica que esté subordinada a un
currículo y que haga énfasis en ciertos aspectos que señala Edgar Diego Erazo Caicedo como lo

5
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación
son: “las concepciones de ser humano, de sociedad deseable, de relación pedagógica (aquella que
se da entre docente y estudiante), de aprendizaje, de enseñanza y de evaluación.” (Caicedo, 2009)

Por tal razón, “…necesitamos toda la creatividad posible para lograr estructurar currículos, (flexibles
en todo caso, para que puedan estar ajustándose permanentemente según evaluaciones juiciosas),
que funcionen con los principios de interdisciplinariedad, transdisciplinariedad, y transversalidad,
(Gallego, 1998) lo cual hace parte de una nueva perspectiva pedagógica a la que deben apelar
según Edgar Diego Erazo Caicedo a unos conceptos curriculares entre los que se pueden
mencionar: “la flexibilidad, los créditos, los núcleos problemáticos, las áreas y fases de formación,
los grupos (líneas) de investigación, entre otras.” (Caicedo, 2009) y eso implica para Clara Franco
de Machado lograr el aprendizaje de algo por parte de alguien para un determinado propósito.”
(Franco, 1998).

Ahora bien, el currículo en el espíritu de la nueva educación debe según Luz Adriana Gallego Molina
“…ser entendido como el conjunto de actividades y procesos que intencional y consensualmente se
programen para cumplir con los objetivos de la educación expresados en la Ley 115 y en cada
Proyecto Educativo Institucional, porque durante años las escuelas colombianas se han visto
obligadas por los diferentes gobiernos a impartir una educación instruccional de corte religioso y
conservador que ha hecho de muchas generaciones sujetos maleables para el sistema político,
económico y religioso.

En ese sentido la escuela en la mayoría de ocasiones ha estado regulada por directrices que han
sido pensadas por aquellos sujetos que detentan el poder y no por aquellos que a diario viven en el
ambiente escolar, eso ha impedido que la educación no haya evolucionado más rápido y a su vez
que aún esté supeditada a la corriente de pensamiento naturalista que privilegia el memorismo,
porque aún ciertos profesores tradicionalistas creen que los estudiantes deben repetir y repetir de
memoria aquellos conocimientos transmitidos en sus clases.

Por consiguiente estos conocimientos son asumidos muchas veces sin ser razonados y
reflexionados aunque en otras ocasiones son cuestionados por los mismos estudiantes dado que no
encuentran alguna aplicabilidad para lo que se está viviendo en la actualidad.

6
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación

Al respecto Ángel Vázquez señala que aún persiste la ausencia de: “relevancia de la enseñanza de
las ciencias para la vida diaria, no se aprenden ciencias significativamente ni se aplican
conocimientos en otros contextos. La enseñanza resulta aburrida, irrelevante, abstracta, frustrante y
autoritaria. Da poco espacio para la creatividad, la imaginación, la curiosidad y el disfrute, porque los
contenidos de los currículos escolares son desfasados e irrelevantes, abstractos, teóricos, difíciles y
exigentes. (Vázquez, 2006)

Sin embargo estas inconsistencias que se presentan en la educación colombiana deben ser
asumidas por los educadores con total compromiso, ya que constantemente el profesor deberá
renovar y transformar sus prácticas educativas en tanto que cada vez más apela como diría
Chevallard al concepto de transposición didáctica, al que se refiere Frigerio citando a Chevallard
(1991) al “proceso complejo de transformaciones adaptativas por el cual el conocimiento erudito se
constituye en conocimiento u objeto a enseñar; y éste en objeto de enseñanza (o conocimiento
enseñado)”. (Frigerio, 1991)

En ese orden de ideas Edgar Diego Erazo considera que “el fenómeno de la transposición didáctica
comprende las sucesivas transformaciones –rupturas, desplazamientos, distorsiones- que se
producen en el conocimiento desde que es elaborado por la comunidad científica hasta su
operacionalización institucionalizada como conocimiento escolar.” (Erazo, 2009).

Lo anterior se puede apreciar en las diferentes formas que puede llegar a emplear el Profesor para
enseñar sus conocimientos. Algunas de estas formas parten de las siguientes estrategias didácticas:
incorporación de instrumentos de la vida cotidiana al aula de clase, proposición de problemas de
manera contextualizada de acuerdo a las circunstancias de vida de la sociedad, explicación
minuciosa de los temas del plan de estudios para el área específica, repetición de conocimientos
siempre y cuando den cuenta de procesos, verificación de los conocimientos adquiridos por los
estudiantes a través de preguntas que pueden surgir a medida que el profesor desarrolle sus clases,
ejercicios de aplicación tanto para desarrollar en el salón de clases como a nivel extraclase, el
acuerdo pedagógico entre el Profesor y los estudiantes y entre éstos últimos y sus padres,
evaluación constante de lo aprendido en sus clases, entre otras para así evitar el autoritarismo, la

7
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación
burla con sus estudiantes conflictivos, la amenaza, e incluso el castigo a todo aquel que llegue
alterar el orden en el aula de clases.

Todas estas técnicas de su didáctica se pueden sustentar bajo los componentes de la motivación y
de la estimulación, de esta manera el aprendizaje significativo que se obtenga será producto según
Edgar Diego Erazo Caicedo por: “la transformación de los contenidos en su proceso de adaptación
que supone la delimitación de saberes parciales, la descontextualización y finalmente una
despersonalización, (Caicedo, 2009) a la que cualquier profesor, porque aun cuando no se es
ciudadano de cierto país sino de otro deberá adaptar todo lo que aprendió en su país de origen y
todo lo que vivió en su patria, en este caso su saber puede ser producto de una despersonalización
de la que da cuenta Chevallard.

Él asegura que: “todo saber está conectado originalmente con su productor, puesto que se encarna
en él” (Chevallard, 1987) gracias a la intervención de profesores y profesoras de escuela, quienes
podrán despertar el amor por el conocimiento en toda aquella persona que desee formar.

Por algo es que se dice que “la escuela enseña, que los profesores enseñan y que los estudiantes
asisten para aprender. “Por supuesto que lo inverso, que los profesores aprenden y los estudiantes
enseñan, por principio no da lugar, al menos no se conoce quien defienda esta posición. Sin
embargo, bastaría una mínima reflexión para reconocer que quien enseña aprende y que muchas
respuestas y actitudes de los alumnos permiten dilucidar nuevos o antiguos problemas.” (Cardoso y
Chaparro, 2009)

En conclusión, el diseño de currículos debe apuntar a una buena selección del material de estudio
que permita abordar contenidos actualizados y contextualizados que se puedan presentar de
manera significativa y con trascendencia para lo cual deben ser continuos, progresivos y articulados
para así abordar los diferentes procesos educativos de las instituciones.

En ese sentido, el quehacer docente debe llevar a la implementación de estrategias didácticas que
estén centradas en enfoques contextuales y encaminadas a impulsar una formación integral que
reconozca los valores culturales propios de una identidad local, regional y nacional donde no solo se

8
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación
reconozcan nuestras raíces sino que se impulse el rescate de nuestra identidad y cree un sentido de
pertinencia por lo nuestro y por lo que nos caracteriza.

Por lo tanto es fundamental en el ejercicio de la profesión docente que emerjan maestros
comprometidos con el arte de enseñar y en ser cada día mejores no para llamar la atención de unos
pocos sino para convertirse en un agente que propicie verdaderamente el cambio y la
transformación de la sociedad, por eso los maestros de estos tiempos deben ser los llamados a
realizar el cambio en las bases de las estructuras sociales así implique renunciar a la pedagogía
tradicional en la que ha estado anclada por un poco más de tres siglos la labor docente y así
también implique que aquel profesor que a pesar de no poseer una gran experiencia en el sector
educativo pueda llegar demostrar que con dedicación y voluntad nada es imposible.

Finalmente, En la actualidad, el currículo es de gran relevancia para entender las escuelas y la
escolaridad (educación-instrucción). Nos permite llegar a acuerdos sobre las relaciones entre las
acciones educativas y los contextos en que interactúan los subsistemas que operan dentro del
sistema educativo (político-administrativo, de participación social y control, de creación de
contenidos, de producción de medios, de especialistas y de investigación, de innovación) y sobre las
relaciones entre la enseñanza, la escuela y la sociedad (Gimeno, 1991).

BIBLIOGRAFÍA:

Erazo, E. 2009. “Currículo”. En: “Un modo de entender la articulación entre didáctica, pedagogía,
currículo y mediaciones tecnológicas”. Capítulo 1 del libro: “Pedagogía, didáctica y concepciones de
ciencia. Una visión integradora”, de CARDOSO, E. CHAPARRO, N. ERAZO, E. Bogotá: Universidad
del Tolima.

________2009. “Pretensiones en torno a las didácticas”. En: “Un modo de entender la articulación
entre didáctica, pedagogía, currículo y mediaciones tecnológicas”. Capítulo 1 del libro: “Pedagogía,

9
Valoración Crítica Sobre Lo Que Se Aprende Y Enseña Del Currículo En El Espíritu De La Educación
didáctica y concepciones de ciencia. Una visión integradora”, de CARDOSO, E. CHAPARRO, N.
ERAZO, E. Bogotá: Universidad del Tolima.

Franco, C. 1984. Currículo factor de cambio. Bogotá, Alcaldía Mayor de Bogotá.

Frigerio, G. 1995. Currículums, normas, intersticios, transposición y textos. En Currículum presente,
ciencia ausente. Buenos Aires: Miño y Dávila.

Gallego, A. 1998. Concepciones que evolucionan. Bogotá, Periódico de la Facultad de Ciencias
Humanas N°4. Universidad Javeriana.

Gimeno Sacristán, J. (1991). El currículum: una reflexión sobre la práctica. Madrid: Morata.

Gimeno Sacristán, J. (2010). ¿Qué significa el curriculum? Saberes e incertidumbres sobre el
currículum. Madrid: Morata.

Chevallard, I. (1987). La transposición didáctica. Del saber sabio al saber enseñado. Buenos Aires:
Aique.

Malagón, L. 2003. La Pertinencia en la Educación Superior: Elementos para su comprensión.
Revista de la Educación Superior N° 127. México, Universidad de Guadalajara. En:
http://www.anuies.mx/servicios/p_anuies/publicaciones/revsup/127/03.html
[Consulta: junio. 2017]

Montoya, J. (2016). El campo de los estudios curriculares en Colombia. Universidad de los Andes.

Posner, G. J. (1995). Analyzing the Curriculum, 2.a ed. Nueva York: McGraw-Hill.

Stenhouse, L. 1985. Investigación y Desarrollo del currículo. Madrid, Morata.

Vázquez, A. 2006. La didáctica en Europa. Conferencia virtual desde la Universidad de Islas
Baleares. Universidad del Tolima.

10