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AUTORES, TEXTOSY TEMAS Richard J. Bernstein FILOSOFIA 86 EL GIRO PRAGMATICO Fsstudio introductorio de Pablo Lazo Briones 'y Gustavo Leyva Traduecion de Pablo Lazo Briones @ontrro?os AXA vnvensoro xyToNouaweTrorOUTANA tonal anteopos / arto. RECONOCIMIENTOS Asradezco el pormiso de iva vesones esa de mi cla prviamente publica. ohn Dewey Viton of Radic Democracy en fhe Cambri Compan to Dovey ed ely Cochron(Caibrige: Cambie Unrsy Pre 2010) ae gel and Progmatsms, n lon der Logit ur Sprache Sugary HegetRongess 2005 sR Babe y 6 Hinacs (Sutgue KeteCota, 2007) «Pragmatism, Obj and Tah, Bas splices, 3 genase 208) , ramos enominaiso» naturlsmon cic La vena dees forma dbl adcaen ques permite lar poss- es losis, rentaciones) tess que prnumiblemente som: ten earnctrtesdisinas Fes tunicn hay peligos po {qe pdemos ser seucidos a pensar que exit un clea dara an son carr Lo onl tasexpresioneconstantemente sin cuidado,esentemente as tendo que ues ovens yltores ene una en Perce treme came deo que qute deve Ne nae tno en ‘rinamos de cere ls psiions defends por los epresetantes eects isos», descubinos enormesifrencis“inchyeno ‘lame conficivs incluso contmdstorios Inia el mds to antiesenialsta sparc de fala se ha comer en tnelche No slo hay dileencias en una faria an orpendy {es como culgulerpareido, sno queen ura fila el pode ‘osapelar parent a factors boigcos comune para dew inet Neila carat con er fa, De tl manera parecer recomend libre de to dace dle uion dear nso mbigedad yl vaguedad. Sin embargo est ambien empobre- ‘ria nests habla decotenderoqustmamos por pes nes ypersadoes qu,» psa de iferenia signa, com asp talapados importantes ‘Rifas sbcratonesrrls sn elvis prs pag ‘matsmo. Enel caso del pragmatsno, tenemos a venta ds capaces de especificar la fecha precisa en que la palabra fue i trodacida pablicamente por primera vez para identificar une positon Hlaslica, £126 de azost de 1898, Wiliam James pro- huncié un discurso ante la Plasophical Union de la Universi ‘ade California en Berkeley. A su modo caracteristico, elocuer te, refinadoe informal, James introduce el pragmatism en su Gisourso, «Concepclones Flosdficasy Resultados Prietions, ‘Una osarén como la presente parecorayequett un dscurso sbsolutamente no s6enico Dob darn menos con un ela ‘ko prctico yun acompafamiento emocional, por desirto as ‘Shs al ierds dl hembre como hombre, ynocbstante am ‘Poco del edo dafrudindo aloe fldsofoe ya que los feos, Usjereloe sor tan excentcoe como quieran, de cusuler modo ‘Ss hombres eno mas recoito de su corazone, caso ag fn Berle anes 1997, pp. 345386)” James nos dice que los ildsofos son despus de todo come Jos poetass. Son exploradores que abren nuevos senderos en el bose. Sugieren suna poeas formulas, unos canton coneeplos ‘onicos, unos euantos indicadores verbales — yl qu os aofos ctl aman Siedad noeameranaduantla primers cada el sige vt sce eon tpt natn percep demo norteaerisano heady Bowe) Sa ucts haosabaeite De Bnhdeng {ks Werks von George Herbert Meat (1980, redo como Gal. ‘Mead Contrporary Reesaintion of hi Taught (1989) (studio retina dea cvhucion ileal de Mes Joa net ‘Scchistamerteitereadoenredimiraimportanca de Mead sino nimentrar cro ere contsine sa lestincmtenporanca a inter ecole dela scion. Defence Mesos raga. one ‘ora pragmatic on st La ee del Act (1990). Finalmente, Ae Honneth se basa en os enna smulpliciad dcoyunturas sigiieatvsen uerensa ord ‘eeonocimlento. Dewey arguments Honneth, prove los ecursos ‘ara desarollar un eos dea democracia tadical bsada ena Cooperacin scl, que es superior alas teoascontempordneas {ue oscilan entre los entendmlents republcanosy procedimen tales de a demecracia (ase Honneth, 1998). ¥ rckentementa en su eacivacion del concept de reifiacion, Honneth we basa en Dewey pare sostener a eis cde que el pensamiento objetivo estéenraizado co, surge de, el spensaraiento cuaitatvos nore. fexivo (vase Horneth 2008p. 3640) Lo que x especialmente ‘tnt aera de sta apropacion slemana de sf pra ttc, sel modo en que sstos pensadores se hase en lar 2a dela wadilon ragmstica en funcion de exlrentar os probe. ‘mas que conforma entre de punta dela Hlwoa hoy da. hay sigos vigemes de que est commpromiso cos los temas bra ‘dco ext tenlend apa alee de todo lund, a ‘Mi aventura intelectual con el pragmatismo CConciuyo este protogo con algunos comentarios personales acerca de mis propics eneentros con los pensadores pragmsti os ya aventura que he tenido con ellos” Hace mis de 50 aos cxcrbi mi disertacion «La metaiiea de la experiencia de John Dewey Fuiguiado hacia Dewey debido aque ohn E. Smith, un profesor asstente de flosotia en Yale, organiz6 un grupo infor ‘maldelctara para dscutir La experiencia yla naturale, de Dewey ‘ohn Smith se cuenta entre los interprets mas entusastasy Pet ‘eptivos de la filosofia nortesmericana, Ese grupo informal de Siscusion —quiza lgoas{comocl Metaphysical Clb origina fue luna revelacion. En los afios de 1950 el interes en Dewey ¥ los [pragmatistasclisios estaba en su punto mas bajo del siglo vein- te. Habjendo sidoun icenciado dela Universidad de Chicago cua do Robert Hutchins era ain presidente adquit el prejuicio de {que Dewey no vala realmente la pena de tomarse en serio como Rldsof. Pero el Dewey queenirent en a experiencia yla nana lea, no se ajstaba a Ia caricatuara de Dewey y del pragmatisn. Fu lo sufiientemente necio y perverso como para decidir esri- Dir mi diseriacion sobre Dewey en una época en que est estaba cextremadiamente fuera de moda, Mucho despues, escubri el ma- ‘illo comentario de Oliver Wendell Holmes Jr scerea de La experiencia yl maturaeaa: «Aunque libro de Dewey est incre Dlemente mal escrito, me pared... ener un sentimiento de inti rida con el univers que encontré inigualabe. Me parecis como ‘Dios hubirahabladoy que hubleasidoincapaz de expresarse, [ero que estaba profundarmente deseoso de hater." Eh Yale habia ambien un gran interes en Peirce —insprado, fen parte, por Paul Weiss, uno de les co-eitores de ls Collected ‘Papers de Perce Algunas de mis primeraspublicaciones tuvieron, ‘que ver con Dewey y Perce” El estudio de estos pensadores me ‘onedajo de etormo a Kant y Hegel, en faneion de entender el trnefrad flosfice de sus ideas. Mis tarde descubri mo fames, ‘Mead y Royce contribuyeron ala comversacion acerca delos eae _matistas. En oposicion a sesgo convencional respecto de que los praginatstas estaban superads, yo telala intucion de que esta bande hecho adelantadosasu tiempo. Seatia que vendria el dia en gue los ilgeofosreconocerian la crestvidad de estos pensado- ‘esy se spondiian al comlentes de sus intuciones, 2% Durantelos anos de 1950 1960 muchos filsofas académicos adoptaron tna sideologsa analiteas, Yo siempre he distinguido ‘agudamente esta desafortunada eologia de las genuinas contr Dbuciones losficas de aquellos que tabajan en el estilo analtica Por sideologa snaiticasentiendo I presuntuosa convccin de ‘que el Unico «juego que se vale» —lavunica manera riguresa de ‘hacer flosotias—~es trabajar en esos problemas que estan siendo isctidos de forma convent en las mae rcientes revista de Slo Sofia analitca srespetabler. En la medida en que no habla nin ‘in interés en la historia dela flosoia, se retomaban primaria mente os modos en quelos eangumentos» de os lsofos pasados podian ser salvatos 0 econstruidos en funcion de ver emo han Contrib ala soluciin odisolucion de los problemas contemn porineos. Estos ncluyen a problema delos argumentos) contra- Facticos el problema mente-cuerpo el reduccionism, el carter logico de It verficacén y la falsicacion, I dstincion anaiicn- sinttico, ln dstincon entre anise concepralese investgncio- res empiricas,razonesyesuses, algunos otros pocos problems relacionados. Estos eran los problemas de punta en la flosofia.” {Lost lInmadoe sofas «continental» (a mayer parte de Tos flésoos dl pasado), podian desecharsedebido aque estaban lin ‘histicamente confundidos y ermaban en encontrar los eritrios ‘rigurosose para una argumentacién Hosea contundente. Mis imeresesfllosdicos fueron siempre mis ampios y mais plurals Solo exist un buen y un mal pensarientoHloscico —y hhay mucho de ambos en cada lado del Allantico. Senta entonces ‘ain lo ero) que oon tina ceria eantdad de generosidad erme ‘euticay una imaginacion matizada uno puede ver como fosofos ‘due estan abalando en diferentes radiionesy con dstintas jer {2s estin luchando con asuntos importantes. En tanto avanct en ‘nj aventura, tuve la experiencia de fo que Yout Berra alguna vez Tang el wd vu que tro lo regresas. Entre mas explore lo queen ‘un principio parecian perspectiasHlosdBicasradicalmentedferen- tes, mis descubr los puntos de contacto signficaives con los te- _mas centrales para ls pgmatstasnorteamericanos chisios. Pe ‘nitaseme fistrar esto con un nimero de pensadores y problemas, “Tne la buena forsina de ensefar en Yale durante ol emp en que Wilfrid Sellars se uni ala facultad en ls tltimes anos de 1980. Fl departamento de flosofia de Yale era host aa flosotia snaliticay linguistics (aun euando Carl Hempely aati Pap,con 29 quienes estudis, ensenaron en Yale). Pero mi encuentro con Se- Ila me prowoos una trnsformacién. Yo asstia ala mayor parte de ls cursos de licencia que él daba en Yale. Sellars combinata “un table sofisticado conocimlento dea historia dela losotia com una apreciacion matizada dela losofia analitica, Mostréque Jas tenieassnaiitics podian ser empleadas para elacidar asun- tos centrales de la gran tradcimflosb ca. Quando est Ep ‘Homo yflosefa dela mente, que habia sido originalmente publica {do en 1956 Justo antes de que dl vniera a Yale, sent que estaba reyencloa Peirce en sl nuevo modo de las patra." La exten ‘xaaitca de Sellars al Mito delo Dado iene paralelo con la erica del Intuclonismo de Peirce. Hay similitades exraordinarias en sus teas al fundacionalismo epstemokigio y alas teortaseabs- ‘tactivase dela formacion del concepto, Me mpresion6el rigor el ‘mata la inuicion de a vision Slosfica de Sellars, que labor fn uns serie de densosy dificil arculos. Yo escrbt uno de los Drimeros estdioscritcos de su obra (Bertin, 1956). TLosatiosde 1960 fueron tambien unaépoca de gran apitacin politica alo largo de Estades Unidos y del mundo, Yo estaba act- ‘Vamente insolucrado en el primer movimiento or los derechos ‘les yen el movimnlentoen conta de la guetra de Vietnam, Past ‘lin tempo en el Msisip durante el verano de 1964," Ml act- Vidad politica no estaba relacionadia con mis interesesfilos6f- cos. Encontr llamativo a Dewey debido a su rotund compro- ‘miso con una democracia radical que implica una parteipacion ‘activa por parte de todos los ekadadanos, La falta de alguna flo- ‘sofia politen seria. en los eitulos anaiticos del momento fie tuna desis graves defiiencias. Una ran primaria de mi interés fen la tradicion del marxismo occidental yen Hegel se debi a {que provelan un rico lienzo para tatar asintos politicos. Como Jos jovenes hegellanos, Dewey también busco un modo de ints grat Ia teria con la pass. En 1971 publique Praxis 9 accion (Bernstein, 1971, un libro en el que examino como estos cn ceptos se juegan ellos mismos en cuatro tradiciones:mar¥sm0, texistnclalismo, pragmatism y Blosofiaanalitea. lao 1972 fue importante para mi aventura intelectual, pues fue el ao en que conoet a Jurgen Habermas y Hannah Arent. ‘Yohsbia edo las obras de Habermas durante os fos de 1960,5 cuando lef Conocimientoe ines, experimenté un choque de re- onocimiento, Sent que expresabe algo de mis mas profundos 30 ppensamientos. Habermas, que hab sido formado por la tad ion hegeliana-marxista en la primera Escuela de Frankfurt, pa- ‘ecfa moverse en una drecei que de forma crecents convergia com el pragmatismo noreeamericano. Yo, que habia comenza- 4o con la tradicion pragmatics norteamericana, buscaba en. ‘quecera con las intuciones de la tradicicn hegeliana-marxist EnLareestmicturacen dela tora socal y politica (1976), erigué Ja herencia posiista en ls clencias socials y busqué desarto- liar una concepeién de a teoria social y politica que abarears las iensiones empitia, incerpretativay citica Elaboré ina com prension pragmtica de las discipinas sociales y pofticas que siguler ls esperatzas de Dewey por una reforma social deroo- ‘ratica y complementara el entendimiento de Habermas de las ‘encis socials citicas A uates dels muchos afios de nuestra ‘amistad, he buscado wdescentalizar» a Habermas yevario mis ‘cerca del esprit pragmatic de Dewey ha Intentado mos ‘enrmelas virtudes de un -pragmatimokantianor que ati isi teen una aguda distincin entre la filosolia teorétieay practice ‘Cuando conoet por primera vez a Hannah Arendt en 1972, no estaba may interesado en su trabajo: de hecho le era host, en parte porque rela que sus intepretaciones de Hegel y Marx ranescandaloses (Ain pienso esa!) En nuestro primer neuen to pasamos muchas horas diseutiend sabre Hegel y Marx, Ful subsecuentemente invitado 2 paticipar en un congreso dadica- {do su obra (vase Bernstein, 1977) Esta fue una oportunidad para leer st obra cuidadosamente fe un gran descubrimiento ‘Arendt nos da una de las descripciones mas pereeptvas, clo- cuentes y fenomenolgicamente sensibles, de la accion, de la poles y del liberia pablien. Arendt cfrtamente no es prag: ‘atisa, pero su deseripcin de la jgualdad (sonomnta) de los ‘dadanos, de los espacios publicos de libertad tangible y del ‘espiritu revolucionarios, complementa de forma brillante el ‘ntendimiento de Dewey del thos democratico™ “También quiero mencionar otros dos pensadores que incl. ‘mente parecen muy remotos al pragmatismo: Hans-Georg Ga- lamer ¥ Jacques Derrida. Conoc! a Gadamer cuando visto por primera vez los Estados Unidos en 1968, y tuvimos muchos en {Lents en Dubrovnik Heidelberg, yen los Estados Unidos di "ante sus vistas frecuentes. Entre mas lela a Gadamer, mas tenia Ja sensacion de faraaridad en la manera en que earaceria ix a experiencia (fet). sila a nocién de Dewey de expe ‘enciaufeada porunainmediatercusltatva Gominatey fe daa por el significado, La ran de ea simi ae te hizo {gndutimente clara, Tanto Gadamer como Dewey bablan slo ‘eetemente inuealados por cl papel dominant que bene experiencia en Tegel, copecilnenteenla onomenoepe dle Fit: Arabos habianreacionado contr algunas das mis arch Giosasafsmaciones de Hegel acerca delatotalidad, esse) Absolute, Adem, exten paralclos en l insistncia de Gas suet sobre el papel del presi ya pre ommprension en la crm prensié, ya aimacion de Peirce «No podetnos comer co tna duda total Deberos comenzar con todos os peli gee dehecho tenemos cuando comenvamoncl extol fleolas (reir, 1992, pp 28-2), Cuando Gadaver labora la centaidad de ia plrnesisy del clog par a Hoon ya bermenatica ‘complement cl nfs pragmatic sob la pita yet il TEn 1983 publique bs all dol objeiismes ioc, here. utc y pais. Fore arse sla angi cartesaae parades Cribir una angusta que rondad na buena parte dela flo. {ta moderna yconterporines (ease bersiin, 1985 pp. 1650. No dscutexplictamente a ninguno de los pragmatits clit os norteamercaos, poo elibro eta nforcnado pola seasibt iad pragmatic, Los pragmatisis nox proveen de una orienta clon loca que etd en verdad mds a dela postion ene {dela oscacién entre el objeiviame yl ratesme, Los ttimos anos de a decada de 1580 fueron una epoca en «ued! llamado «posmdemismos pareio sel furor en chon ‘ireulos, Foucaul. Derrida Lyotard, Deleue(y ores pesados Frances) erantos steers que exclabanfa tances hos intelecalas ovens, En un principo encontte descencer tant la plabreraaceea dea novedad el curso poser ‘oe: Pues cuando examing msde crea ou eae neds {do el fundacionalsmo, la metafees de Ia presents, los {fandes relatos ystemas~ sent qus habia visto odo esto ates, ste fue! punto de pata delospragmatita ciscosen clio diecinueve: Un comentario de Haber bso sobre Hele, ‘Adomo y Derrida, parca adept prfectamcate “Tos elloss defendian come si hubieran vivid la sombrade «tltimo» flsofo, como hizs ls primers genercion de os dsc. 2 ¥ pilot hesianos. Aneta chando en cantrade los onceptos "uertesr de eort, verdad istema que de hecho ban ren {Sub el pasado por ma deploy med. Cree qe els hn de Srrancar a ln Hosoi dela oours de exponer a fcoia se tenga lima pla [Habermas 1987, 9.408), Sufalla, de acuerdo con Habermas, eno haberse dado cuenta 1yno haber apreciado plenamente que la sconclenciaFalibilista ‘eas ciencias pas la factsra ala Blosofia también, largo ter po atris» (bid). La sdeconstcciéne —al contatio de las i {enciones de Derrida se toma fetichizada como eslogan. En a nueva conselacion: as hoizontes dco politicos da la moder ridad la posmaderidad (1991), defend qe, como ls pragma fstas nos mostraron, la deconsiruccién no es sufciente: debe complementarse con la econsinucein.™ ‘Cuando let por primera vez a Derrida en los aos dle 1970 ruveuna reaccion similar amuchosde us erticos, Encontré sis ‘scttos exasperantes —indulgencia verbal sin mucho seatido. ‘Pero persist en intentar comprenderio. ¥ fue su ensayo sobre: Levinas, eViolenciay Metafiscas, el que abrié paso, La seri dad la clocuenclay la humanidad en's trbuto @ Levinas no ‘oncordaban con la imagen de Derrida comprometido con el {ego de la palabra silts». Descubrt que ya en sus primeros textos Derrida estaba preocupado por les asuntos co palitcos ‘que eran cenrales para los pensadores pragmaticos. En una jes a flosofica muy diferente, habia eriticado lo que los pragma Estas también rechazaron, Y sus persistentes cavilaciones de- ‘onsiructionstas sabre la srespuestas, la sesponsabilidads, [a ‘indecidbiidads y la «decisién, son iluminadores puntos de contacto con los pensadores pragmaticos nortesmericanion™ ‘Atraves de mi carera intelectual he buscado articular y de- {ender las consecuencias prictieas de In reexé filosoica, y la necesidad de reflesion par una prictica yuna accidn lntligen tes. Elesptit de falls critic pragmatic representa lo que 5 mejor ena tradicién norteamericanay tiene significacionglo- bal. No obstane, en fos aos inmediatos a 1, esta. crientacion lsigcaflibilista fue ella misma objeco de ataque. En Fl abuso ‘del mal la compen dea pola la reli desde! 9/11 (2005), ‘risque claramente la mentalidad —muy extendida— que arrae tua absolute gidos ima mentalidad que desanima ol dilogo, 3 la discusén ye debate. Los progmatistas norteamericanos clési- ‘os ereyeron que una vez que la investigacin por a certeza era ‘expuosta, una ver que las asas de absolut fuerandesafiadas, tna vez que se hubleraaprendido que no hay un confort metals. copermanente que debemos de vemoslas de forma inteligente © imaginatvn oon los peligos y ls contingencias inesperadas, en ‘onces no habia marcha sis —no habria retorno a un mundo de simplisias oposcionesbinaria de Bien y Mal, Per los pra ‘matics infrvaloraron el ntrativo de la mentalidad a la que se ‘puisiewon —especlalmente en tiempos que se pereibé crisis izstiay temor Siempre existe la amenaza de regresién, Esto se See, pienso, aque se requere de un compromiso apasionado ¥ {un exfuerzo constante para hacer del fabilismo pragmstico una, ‘alidad viva en as vida coidianas de las personas ‘Cuando ensefo curses que denen que ver con el pragmatismo (iejoy micro) les digea mis alunos quees mejor pensar acerca Sel disco del pragmatism como una conversacion abies con ‘muchos cabs sueltesyramas. No quiero deci una conversacion Odislogo «idealizados, muy recuentemente descritos ¥apreci-| ‘os por los idsoos. Ms bien, es una conversacion mis del tp ‘gue ocure cn las cenas de Nueva York, donde hay maleniendides Ihablando de propésitascruzades,confictos y contradiceiones, con voess personalizadas subrayando diferenics puntos de vista (Graleunas veces hablando al mismo Hempo), Puede parecer cao tics, sinembargola conversacicn enteracs mds ital eluminado- "aque cualquiera de las voces individuals que demanda ser ese ‘chad. A esto se ha parecido la conversacion del pragmatism.” En esta ima seccién he bosquejado lo mis destacado de ri aventura intelectual con los pensadores pragenticos,y os ‘mods en que mi nuevo horizonte ha sido amplificado y ent ‘quccido por los encuentios con otros pensadores y otras trad Clones floseficas. Creo firmemente que mi presentimiento ori- iginal sobre la significacion ylarelevancia de estos temas praz- imaticos ha sido dramaticamente confirmada. Los filsofos se than «puesto al corriente» con el pragmatismo. Hoy hay mucha nds discusin, vigorosa, extensacthaminante, sobre los mili ‘éticos aspectos del pragmatismo que en ninguna época desde Sus origenes La persisiencia y vitalidad del pragmatismo esti cnfaticamente manifests. 1 LA CRITICA DEL CARTESIANISMO ‘DE CHARLES 8. PEIRCE, En 1868-1860 Peirce, quien no tenia sguiera 30 ates publics une sere de arculospioneros en Ia recienterente funda Jour tal of Speculative Phibsophy' Estos ensayos precdieron por una ‘cada Sus artculos mas reconocidos en el Popular Science Mont “La jaca dela coonciasy «Cémo hacer restr ideas clare ‘Si queremos comprender Ia version del prgmatismo de Pelice su proyecto lilosico de largo aliento,entonces debemes ex ‘ar mis cereanamente los temas clave explorados en estos prime rosensayos. En el Pralogo cis la apertura de sa segundo arcule: cantesianismo yelesolasticisme, Declara que ssn desearretomar alescolasticismo, me parece mique la cieneia medema yal. anos pen colocarnosen una platnforma distinta de esta (Di) ‘Agut examino a explicacton de Peirce de sus cuatro puntos cxitcns acerca de las inadecuaciones del eartesianismo. 1. No pademos comenzar con Ia dda absolut, Debemos oo. senza con todos los pelos que de hecho tenemos cuando Comencanosel esto dela ows. Estos prejcos non de Ser desanacides por ina maxima, pues hay costs ue cen Sereuestanadary que nose nos ocuren, +] Una peso ae ‘Se, senor cero, eneontiar en el curso de sus ertaion a ‘aodn pra dudat de equallo que comenss por cre pero ence ‘So ene na ras pov pars ello y noa cuenta dela ma Ja del carteslanismo, No pretendamas dada en Sosa de lo ‘Qe dadamos en maestro corazones eit, 1992, pp. 2829) as