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8 ™~ ° 7 Leonardo Benevolo VW2ed Elarte y la ciudad medieval Ediciones G. Gili, S! A. México, D. F., 1979 Britnér volume 7 © Le dscripion del ambiente Segundo’ vohimen’ =! PPE die la dad nig Tercts volun: BL ant ya Gide moioal © Cuatro’ voluimen: El ant je sided maderea gle XE xl, XVID, < Remeneicgs es ig args oe Val ee e “Sevliatt “Madre Aafols, 47. Tel. 85 10.901" ‘oe Bien Aires’ Cochatamty tee ae Tk Bogoté Diagonal 45 No. 168-11; ‘Santiago de Chile Santa 8 “S80 Paulo Rua Augusta, 974. Uhpresisynecho' en Manied fo lees de Cathy ‘hile 3 nam. 8 Nauealpan Esc Mani | 12 ein canes de 490 jmp | La formacién af - tos tersitovos noroccientales del imperio romasi (It 1igs'Galia, Alemania y Bretafa, que a partir del siglo V son ocu- $tdos por reinos bérbaros y,que desde el siglo VII resisten el “empuje de los érabes, pero que se encuentran aislados del anci- 210, mundo civiizado) la vida de las ciudades dsminuye y en smithos casos se intesrumpe), Mis tarde, con posteroridad al +» (50/1000, surge én esta regi6j—que se conver en la Europa modei“ina nueva vida econémica y civil, y las ciudades vuelven 2 esarollarse) pero aqut, a diferencia de las otras zonas del Mediterraneo, la criss origina wna fractura entre los dos periodos de desarrollo. - muchos casos la sueva ciudad erece sobre los vestigios de If Gitigua, pero. con un caréeter social y una organizacién constructiva diferentes que, en cambio, se relacionan sin inte srupcién con el cardctery el escenario de la ciudad contemporé- nea} Lo que ha quedado de las ciudades antiguas son una setie de ruinas que se estudian y se vidtan, pero que ya 0 funcionan como parte intégrante de la ciudad actual. En cambio las ciuda- ides medievales —incluso las que se han mantenido sustancial- mente intactas, como Viterbo, Siena, Gubbio o Chartres y Bru- jas todavia estin habitadas y conservan muchas de sus tradi ciones originales. Algunas han eregido y se han convertido en grandes meteSpolis modeynas Paris y Londees—, y el asenta- mento medieval apenas’ cs un pequefio niicleo central; sin embargo, fGlgunas de las caracteristieas establecidas. durante, la Edad Media de manera sorprendence atin siguen ejerciendo su influencia en el organismo mucho mayor de la ciudad contem- Tntroduccién del ambiente medieval XN sinel)’Basta con considerar la divisiOn de Parls en. tres pate ‘es: la Gidé en la isla, la ville en la orilla derecha del Sena, la umi- sersié en la orilla izquierda; y la divisién de Londres en dos: la tity, sede del poder econémico, y Westminster, sede del poder politico. : “A causa de su relacin con el presente nace el interés y bign la dificultad del estudio de la ciudad medieval, Lo que se “viene que esti no es una ciudad muerta, sioo una ciudad que cn parte todavia esté viva en el interior de la actual. .Atlemés, una ciudad muerta, como Priene, la antigua Ostia, Pompeys, Timgad (de las que se ha hablado en el segundo volumen), pue- “descr excavada y reconstruida con gran precisién: una ciencia especial, la arqueologia} trabaja desde hace dos sigios con este fin, Pero una ciudad viva, como Signa o San Gimignino, no puede ser desalojada para dejar el campo libre a los estudiosos Jas casas hain sido modificadss cientos de_veces.con el fin de adapiarlas alos habitantes de las distintas épocas, y jams se ha pensado —0 s6lo se.comicnza ahora—en estudiar y dibujar con _precisiGn sus calles y edificios, En muchos casos tan slo se est dian y conocen los emonumentos»: las catedrales, los palacio. En los tltimos cien afios han sido demotidos barrios medievales cnteros, sin que ni siquiera se hayan conservado dibujos 0 foro- rales Por lo tanto debemos utilizar una documentacién més inse- gua y limitada, pero.estas deficiencias se pueden subsanar con 1a experiencia direcedes posible pasear por la plaza del Campo de Siena, en tomo @ la catedral de Chartres, por las calles de “Teo oxiginal Lane-e le cid medioevale Vessiin casllana de Carlos Gémex Gone ey © Gis. Laens & Fi Spa, Roms-Bari Y pita la dicién cantlana Editorial Gustavo Gili, S.A, Bazcelons, 1977 “Ga lor verrtoris noroccidentales del imperio comas (Ita Aig? Gaia, Alemania y Bretaia, que a partic de siglo V son oci- dos por eeinos bivbaros y que desde al siglo VII rexsten el fempoje de los drabes, pero que se encuentran aislados del ant- {gio mundo ciilizado) Ia vids de lr cudades disminuye y en imihos casos se interumpe), Mis tarde, con posteriordad al «0/1000, sunge en esa regids que se convert en la Europa Fer were we itaieny cel y lw cee vuelven a desarollarse) pero aquf, a diferencia de las otras zonas del Mediverréneo, la criss origina una fractura entre los “dos periodos de desarolo. a muchos casos a nueva ciudad crece sobre los vestigios de IF Fatigus, peo con un carter socal y una ofganizacién conggractiva difereates que, en cambio, se relacionan sin inte sraeién con el caréctery el excenario dela ciudad contempord- sea) Lo que ha quedado de las ciudades antiguas son una serie de ruinas que se extudian y se visita, pero que ya no funcionan como parte inégrante de la ciudad actual, En cambio las iuda- des medievales —inclso las que se han mantenido sustancal- iene TREC, GEO: Viebo, Siena, Gubbio 0 Charité y Ba jas— todavia crn habitadas y conservan muchas de sus cradi- Ciones originales. Alguass han cregido y se han convertido en ‘grandes mewépolis modesnas Paris y Londcet—, y el asenta- siento medieval apenas’ cs un pequeio niclea central; sin embargo, filgunas de las caratersticasextablecidas duragce la Edad Media de mantra sorprendente adn siguen cjerciendo su influenca en el organsamo mucho mayor dela ciudad contem- a s Introduccién ‘posiaa))’Basta con consderar la divisibn de Pais en-tes pac tes: la Zpé en la isla, la ville en la orilla derecha del Sena, la wni- sersn’ en Ia ola izquierda; y le divisién de Londres en dos: la «ity, sede del poder econdmico, y Westminster, sede del poder politico. : VA causa desu relacién con el presente nace el interés y fam: bia la dificulead del esradio de la ciudad medieval, Lo que se “iene que esuidiar no es una ciudad muerta, sino una ciudad que cn parte todavia estd viva en al interior de la actual. .Aemis, tina ciudad muerta, como Priene, la antigua Ostia, Pompeys, ‘Timgad (de las que se ha hablado en el segundo volumes), pue- -de ser excavada ¥ reconstruida con gran precisin; una ciencia especial, la arqueologisy trabaja desde hace dos sigios con este fin, Pero una ciudad viva, como Siena 0 San Gimignano, 20 puede ser desalojada para dejar el campo libre a los estudiosos: Jas casas Bai Gide modificadas cieatos de_veces,con al fin de « adipizcas alos habitantes de las distintas Gpocas, y jams se ha pensado ~o s6lo se.comienza ahora—en estudiar y dibujar con precisin sus calles y edificios, En muchos casos tan slo se ests- ian y conocen los emonumentors: lar caredrales, lor palacios En los iltimos cien af han sido demolidos basrios medievales entero, sin que ai siquiera se hayan coaservado dibujos o foxo- grafias Por lo-tanto debemos utilizar una documentacién més inse- gua y limitada, pero estas deficiencias se puede subsanar con Ia experiencia dices es posible pasear por la plaza del Campo de Siena, en torno a la catedral de Clartees, por las calles de... Fig. 1. Campifia medieval, con una granja y una fortifica- ci6n; pintura de la escuela de Ambrogio Losenzetti, Academia de las Bellas Artes de Sicna. Perusa, de Asts, de Orvieto, y encontrarnos con los descendien- tes de los ciudadanos de entonces, los cuales quizés viven tod- via en las mismas casas y tabajan en las mismas tiendss {Eb cfecio-mir-evideate- de la-crisiseconémieay-polttice-de los cincp.primeros siglos que siguieron a la caida del imperio ‘omnano e3 la ruina de las cudadesy la dispersn de ss babitantes al'campo, en donde pueden obtener de la-tiera.su sustenta) {El campo esté dividido en grandes propiedaded (de 5000 hhectireas por, término medio, ¢ incluso més) gue comprenden varios cientos de granjas.(Ea el centro se encuentra la residencia hhabitual del propietario —la catedral, la abadia, el, castillo} pero a menudo las posesiones estin dspersas agran distancia, y cada una de las pozciones esti gobernada por una ecorte> (cour en Francia, Hof en Alemania, manor en Inglaterra), en la cval se aigrupan los grane‘os, los stables, las habieaciones del personal y del administrador (major); tse é responsable ante el propie tario, El teritario que depende de Ia corte esth dividido en tres parves: las tieras ceservadas al seo, las divididas en dranjas entce laf familias de los campesinos dependientes del schot, 7" las zonas no cultivadas (commana, es decir, los. bosques. los ‘pantinos los pradot), en donde todos pueden hacer lea, pastar, al ganado y recoger frutos silvestre. Figs. 2-4. Moneda de Caclomagno, reproducida ex tamaio doble al natural’ Un capitel proveniente de la abadia de Fulda, ‘Alemania (siglo TX). Planta de la capilla palatna de Carlomag- no, Aquisgrin (escala 1:800; los muros originales aparecen en agro, ls adiciones posteriores en blanco); compérese con la planta de San Vital de Ravena, reproducida —a la misma esca! Ia en'la pig. 242 del segundo volumen, “oO 10: Bl arte y la cindad medienal Y\P (AL ic desapareciendo la diferencia juridica entre ciudad y ampo, le Ueceria fica cate los dos ambientes también va ereciendo. La adecuacién de Ine comunidades urbanas, més pequetas y pobre! ca las extructuras demasiado ampli de las iudades somanasy Jn formaciéa de aldeas eutalesem os hgares ifs propicios del ambientenatural ~en la cima de una cana, ___ til conlluencia de dos sls se realza de manetasemejanto) Ve (En-ambos.casos bay. que destacar ef cancer expontdeo, sit ‘Prous infestamenecvaiabl-de las constzucciones y de la || odanizacén-arbenstica ste carkcter se debe als inavSciencs| f ide medios, ala escaser dd técnicos expecalitas, ala flee de na culttaarica onganizada, nL urgeitenecesidad de defensay supetviveeia, pero también a un nuevo espiritu de libertad y al aby natural y alas rungs del antiga ambient eifca- HG respetait ninguna regla preconcebida, siguen con indife- FFendia las formas irregulares del terreno} las formas cegulares 5 del cone fino. anulan cualquier les titigosy simplifican as (rma inprec el pase, Eitj las leas generals dels perils montafesos, de Mb, EGC cases de aga] : “Bre mismo cadcer se encueatr en os eifcios monumen- los lustes modelos romanos y bizantinos, ente deformados— y en las obras de las artes mone nreyn fam poops a oe preapan de CaeglPTG Gein adiionales de erecta 8e grat wal (lai 2-4.y 10) + "Beeste modo queda esbozado un euadro general dela esce- ina urbana que seguird siendo vilido en los desarrollossueesivos. Fig’ 10. Bstatuilla de marfil que representa 2 la Virgen, del lo XII (Florencia, Museo Nacional, Figs. 5-7 (ea la pagina de al Jado). -Murallas de los siglos-III y TV d. C, en tres cindades de las Galias: Pésigueus,, Seals y Tours. Estas forifcaciones defienden el niileo central de la ciudad —coa la catedral (1) y el casllo (2) y a veces incluyen el anfiteato (3) Fig. 8. Ciudad medieval cons- ‘ruida enel interior del anfiteateo de Adles, Fig. 9. Formacién de la ciudad de Limoges: la cié, fundada en el siglo TV en torao a li catedrl (1); j a suburbio nacido alrededor de la {iglesia de San Marcial (2), con las. | mills del sig X 2 punoe— y las del siglo KILI —a rayas—yal este de la ciudad se observa el suburbio con el puente sobre el sfo Vienne @). ‘Mientras.en Europa se esté formando la civilizacién y ol ambiente medieval, en cl mundo médizerrénco, ya esté plena- hence’ desarollada la civlizaciéa musulmana. ‘Los ffabes invaden las costs del Meditersnco a mediados del siglo VIIi"%e encuentran en primer luger tor las zonas alta: mente ubanizadas del Oriente helenistico, se apoderan de las ciudades'existentes —Alejandria, Antioquia, Darhaico, Jerusa- _ Ibn= y las adapcan a sus exigencias: Ramasco sé contierteen la } primera capital:d los califas Omeyas (del 660 al 750d. C.) y 1) ex.el recimo sagrado de la ciudad surge la primera mezquita Gg Con posterioridad, en los nuevos teritorios conguistados.al Este y al Ocste, los drabes prefieren fandar una serie de ciuds- des auevas: Kaieuio, en Tunez, en 670; Sciraz, en Persia, 0 674; Bagdad —la nueva capital de los calfas Abasies, en Me- ‘“sopotarhia, ea ‘7627 Fer, en Mareuccos, en 808; El Cairo, +7 , en Egipto, en 969, Cuando pasan a Espafia (711) y a Sicilia (827) excogen como capitales las ciudades hasta entonces sccundarias— de Cérdoba y Palermo, y las transforman en ‘peandes-mewpolisy-con-cientos-de- miles de-habicantes. Figs. 11-12, La gran menquita de Daniasco: el recinto. nal, en donde se encontraban juntas la iglesia la meaquita, y el santuario construido, a partir del ato 705, Eb arte y la ciudad medieval (ls ciudades fandadas'o transfarmadas por los Ses, des de el Adéntco hasta la dia, som muy smiles ence ay ban conservado su esructua oxiginara hasta la poca moderns, ‘Mantienen una dels earacerscas fundamentals dels dda: des del mado antguo, de las que sc ha hablado en el segundo volumn toda ls constructions “li cata, Tos palaciny, los edifice piblicos~ formin ina setie de recnts, 1 los ambien riots se asoman sobre clos y no sobre al tpacio ee ie Ls plas on cits is grands mor, oon, mr Woe Ee aac etna oe eae ge oa Uh que apeaas pueden pasa los caminantesy le cael (at gre js ds cles poricadat de as cudades helenae sor slecoes cxogpconales, que se pueden comparar a plata aargade) Pero al margen de esta contnaad hay que detcar igus diferesicias importantes si Liinpliidad del mayo sistema cultaral, cuccsté cont. ve io biel Corin, produce ana reducci6n de las relacion EGE Yor cols elas tbe Pirrden la complejidad aE chidads heleniticas y romanas: no tienen foros, bas ai "Helurbi, anfieltds, etadios, gidlaasos, sino Gaicamente €Ones-peivadas —casas palacios— y dos tipos de edifi- “cox pbs dae ee “A) Soda para a Reece del cuerpo, que cote: A" Sponileh a las aftiguas termas; iB) Lak metgetas, para el culo teligiogo, gue én cambio. no e2en nisin paranigén en el mundo cisico: no se pare: $2283 tas temaplos paganos (eificios cerados al pabli- 3 Onde sephtan desde fuera) ia las iglesias crstianas *(@Spadice derradas imitaris, en los que los feles partici- retails) tno gi fon pos 0 Popitidos, ‘om tin pértico’ més ancho dividide por Iichas ‘les de celumfse, en done ls fides ae 2° > gidteraindividual ‘0°€H° grapos, encuentran un higat parade pata rear. 2) La gran gidaridad de Jas cudadis belentuicas romanas ade yi shgiere existe pa admipstacin municipal X [EARP Bile et dete eee | (Coma.prescribea-relipion) y Ja ciudad se Convieite en ua agre- sito de casaé qlie.no.tevelan desde exectior nisu forma ais. smportanciaLas calles soi estrechas (siete pits’ dice la tegla'de Figs. 13-14. El imperio romano. —qué ciccunda ‘el ‘Mediterraneo: y el tesitorio eonguistado por ls érabes, que lo. | corta en dos partes, 3 ‘ques imponga. Bl sla acenia ef carfcterteervado y seceto > Fig’ 15° (en la pina de al lado). Una tipica ciudad abe. (la Casha de’ Argel); las casas forman un tide compacto'y ec abved ellos pate histone Mahoma) y formaa ua laberinco de pasajes cormosos ~a ment do cubierz— que conducen a las casas, pero que no permiten la trientacién ni una vsin integral del bario. Ni squiera la tien- das de or comerciantes se renew ew-unz plaza, sino-que seal pean en una o mis calles, cubiertas o descubiertas, que forman el berar Ep este tido itregular se absen ~y adquieren pleno vilor— lot grandes patios regulares de las mezquias « 3) Lae ciudad se conbierte en un organisme, compact, cerrado por una 0 més murallas que la dividen en vatios-recintos (el més, interior se denomina medina). Cada grupo étnico 0 religiosotie- ne su propio barrio; y cl principe reside en una zona perifica (maghren), al abrigo de las algaridas. La puertarde iigieso J. La ciudad musubmana 13 (bab) con frecuencia es un edificio monumental y complicado (con una puerta exterior, uno o més patios intermedios y una puerta interior), sirve de vestbulo para toda la ciudad. En cfecto; después de le puerts interior comienza-lared-de calles en Tas que ya no es posible encontrarse ni detencrse. «= 4) La seligién prohtbe epresentar Ia forma huniana, por lo tanto, impide el desarrollo de la arts figurativas —esculrura y ppintura— tal como eran cntendidas en la Antigiedad; en cami- bio se utiliza una decoracién abstracta, compuesta por figuras geométricas y signos de la escsitura, estrechamente integrada a Ia arquitecuura, Sus motivos estén difundidos en todo el mundo, islémico con notable uniformidad (figs. 28-29) Bl ariey la cindad meioal Fig. 16. Vista antigua de El Cairo, de sur «notte, En la oti= ‘lla occidental: del Nilo pueden obseevarse las pirdmides. PR apie % ie at Soe (Bees Figs, J7-18 (en la pigina de al lado). La ciudad de Gae- dain, Anji, fandada en 1035; plantas y alzados de dos tipos de casas de dos pisos y de uno. En il centro —en el lugar ind cado porla estrella se encuentea I menquita con ui alto ali Fig. 19. Plano de la ciudad de Toledo, fundada por los drabés' en Espaia; cn el Iogar de la mezquita hoy dia se encuentra la catedal Fig. 20. Vista aéiéa de tina pare te de Is ciudad antigua de Tripoli Fig. 21 (cn la pligina de al lado). Casas del bartid frabe de Sevilla, vistas desde lo alto de la torre de la ‘catedeal, Fig.'22 (on, las dos. piginas siguientes). Plano catastral de la ciu- dad. vieja de Tiinez, eproducido a excala 1:10 000. Figs. 23-24. Palermo. Vista a vuelo de pijaro de fines de! siglo XVI, y plano de la ciudad actual (mapa 1:25 000 del Ias- tituto Geogrifico Militar) Se puede reconocer el trazado sino so de la ciudad frabe, cortado por las dos calles rectilineas de los espatioles y rodeado por los modernos barrios reticulados. [| 22 Bl ate y ta ciudad medion! Figs. 25-26. Vises aérea de la ciudad de Granada, Espaia, y plano de la cudadela eon el palacio de los reyes Srabes (La ‘Alhambra). Escala: 15000 Wt La ciudad musilmena 23 Fig. 27. Planta del palacio de la Alhambra. 1. Plazolee ‘de ingreso 2. Primer patio 3, Ruinas de la meaquita 4. Calle 5 6 Patio de Machuca Tore de Machica, 210} Bat dels deryant * My Gide Baggy 18. Mirador de Dara “19. Sala de ls Dos Hemmaais + 20, Patio de lov Teoase “21. Sa dees 922, Sil dels Reyes 023, Siladelos Abarcerajes ~ 24. Aljibe 25. Foxe 26. Rada 27, Caplla dl jalacio de Cailos V 28, Palacio de-Cados V Figs. 28-29 (en. las dos paginas siguientes). Decoraciones' en piedra csculpida yen mosaico del palacio de la Alhambra. ‘ Figs, 30-31. Planta y vista interior de la gran mezquita de | Cérdoba, Espa, 28 Bl.arte y la cindad medieugl i © Con estas eractersicas la ciudad fhe se parece mishien. Igy ciudades oriesalergnterio: nismo (se puede hacer a comparacién eda wh primera ciudad representada en el stguindo volumién) a imersjmpe Ia colonizacién det * Oriente Medio y ‘i Medgendnc aque leyaban a cabo gricgos ‘yxomanos,y hace flora fe antigua adic de las regiones en las.que habia comicazado, cuatro mil aos antes, la aventura de In-iviliacin, Del siglo WIM al XII esta dre se conviere muse Pamente en el corazdn cvilizado del antiguo continent, el pun- . + two de encuentro de Europa, Asia y Aff B \c, Duranieeste perfodoylas ciudades érabes son las més gran- ")des y las mis ricas dl mundo. Bagdad —fundada en 762 y des- | “puida por Igs mongbles.en 1258 cuvo més de un millén de | ‘Rabigntes-yfue'l'cepiro dea cultura el comercio mundial._} istiahos, que des ef siglo XI huchan con éxito eoitra los rusilimanes, han tenido ScgsiOn de, admirar estas espléndidas Gudades antes de comenzs¥a construit Jas suyas.en Europe 1a paste fnferion, 2 Ia ig) gn = a Fig. 33 (abso derecha). Plano de indad de Martina Franca, en Pull, findada en el siglo X por refagiados, de ‘Tarento, después de su destruccién por los faes. La nueva cue dad sigue cl modelo musulmén, pero en el git las calles se cnsanchan para formar una serie de plazas." 7 +A Tinales del siglo. X: comienza el renacimiento econé- ‘mico de, Europa: L2 poblacién aumenta (de alrededor de 22 000 000 en 950, a cerca de 55.000 000 en 1350), la pro- ducci6n, agricola se incrementa, la industria y el comercio vuel yen 2 adquiti importancia. e Les historiadores ponen de relieve varios tipos de causas, dependientes entee 5 ~ la etabilitacion ‘de ls sltimeas pueblos invasored los érabes, los vikingos y los hingaros; as imowacionesténicas en la agrcaltra: a rotacintrienal de Jos cultivos los nuevos sistemas para unct eballos y buys, Ja difusibn de los molins hidtéulicos; + la influencia de las cindades marineras (Venecia, Génovea, Pisa, Aimalfi)-que han mancenido los contactos con el comercio internacional en el Mediterineo y que estimulan el renaci- miento de otras ciidades como centros comerciales. Esta cansformacién cainbia de manera radical el sstema, de los establecimientos tanto en la ciudad como en el campo. 1Los descriicemas por separado en los dot péreafos-siguicnies. Fig. 34, Planta del castlo de Bundingen, Alemania, La forma anular, impuesta por las necesidades defensivas, se con vierte en el modelo originario de las ciudades medicvales. ciudades del Medievo ‘Fig. 35. Mapa de Europa durante Ia Baja Edad Media: las ‘montafiosss aparecen punteadas. 2. Las ciadades del Mediove 34 Fig. 36. Sello de los mereaderes de la Liga Hanseitica. de Novgo- 10d. Fig. 37. Planos de 14 ciudades de Europa septentional, con las sucesivas) murallas hasta el. siglo XIV. 1. El desarrollo de las ciudades - Estado ‘nel campo, se refugia en las ciudades: de esta manera crece la masa de los areesanos y comerciantes, los cuales viven al margen, de Ia ofganizacién fe La ciudad fortficada de la Alta Eddd Media '—a la que se le da el nombre romano de burgo— es demasiado pequeia para acogerlos; por lo tanto, delance de las puerta se fornian otzos cetablecimientos, que se llaman suburbios y que pronto son mls [grandes que el nicleo originario, Es necesario construir auevas _murallas que incluyan alos suburbjos y 2 otras constricciones (iglesias, abadias, casilos) que estén fuera del antiguo recinto. La nueva ciudad asf formada continda creciendo de la misma son mds grand. a ‘En esta ciudad, la poblacién arcesanal y mercantil —la bur- gusta, como se la llamaré~ 3 desde el principio la mayor‘a; en consecuencia, intenta sustracrse del sistema politico feudal y asegurarse las condiciones necesarias para su actividad econémii= ca: libertad personal, auronomia jurdica, autonomia adminis- ‘rativa, un sistema de impuestos proporcional alas rentas y des- tinado a obras de utilidad pablia entre las que se encuentran. cn primer lugar las de defensa: Fortfcaciones y armament0). 32 Blane y la cindad adieval “La nueva organizaciGn nace en un primer momento como asociacién ptivada, ms tatde se enfrenta con los abispos y cipesfesdalen|y se converte en an pode pbico: nace la coma ta, e$ decir, un Estado con und ley propia que est por encima de las prertogativas de las personas y de los geupos, aunque 10 obstante respeta los prvilegios econdmicos. = [Los érganos del gobiemo de Ia ciudad son: 1) un consjo mayor, formado por los representantes de las familias mds importantes; 2)un com mewor que funciona como junta ejecuva: 1°) um determimdo aimero de magisradoselegidos 0 escogi dos por sortea: los covsoli en Tealia, los junds en Francia, los cherins 69, Planes, A éstos se contraponen las asociaciones que vepresentar ina parte de los ciudadanos: las corporaciones (ati en lia, gilds en Inglaterca, Zinfie en Alemania) y la compa el pueblo armado, que nombran a un magisttado, e capi 10 del popolo. Subsste, ademas, junto al poder civil, el podel teligioso és también tienen su sede en la ciudad, Cont conflictos que surgen entte los cuerpos politicos y las clases cen clettos casos es llamado un magistrado forasteto, el pode La ciudad:Estadé medieval depende del campo pata niniswo de viveres, y de hecho controla un eerstorio mis lad griega, concede la igualdad de derechos a los habitantes del camp - ox 2 Las cindades del Medievo 33 |. 2. La colonizacién del territorio agricola y er El desarrollo de las ciudades promueve y acclera los ‘eamibios ea cl campo. La eiidad wiereantl importa viveres y materia primas, y exporta los productos:de la industria y del comercio. El campo —a causa de las exigencias de estos inte, cambios y por el crecimiento general de la poblacién— debe * aumentar a producci6n agricola: colonizar nuevas tierras 'y aprovechar de manera més racional las ye cultivadas. Figs. 38-39. Labeck, la capital de la Liga Hanseatic Aaa ata yesconsrcin del aro cea on lp dg do. saad | -_Bs una eciudad cereadan (asf a sido definida): sus selacio- ‘Fes cconmicas y politcas pueden ser extendidas a escala “Facional_o-mandial m do_guiad "por los. iezquinos intereses de le poblaci6n urbana. A su! vez, esta poblacién no es un cuerpo que pusda manifestarse “go comin, como la asamblea en las ciudades democrats: (( Briegis; la clase dominante representada en los consejos se] ~ ‘va ampliando,progresivamente, pero no llega a incluir a lost {qabajadores asalariados; cuando étos descienden a luchar. Bor el poder —darance A ersi econémiiea de la segunda Fig. 40, Dos dsentamientos medicfales ea Essex: el burigo mitad del Trescientos~ son dercotados en todas partes'y ey (bath) anglosajén de Witham, con Ia iglesia que protege al ‘qBgbierno cae en manos de un grupo de familias arisracsitie_| pequeio mercado; el burgo tardo-medieval de: Walvesford, a de una sola familia: de Ja comuna se forma La seforta. construido a lo largo de la calzada romana. Tema, 3