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LA SINTESIS MODERNA (NEODARWINISMO) Y EQUILIBRIO PUNTUADO

Como ya hemos dicho, Darwin creyó que la evolución tenía lugar por la acumulación gradual de pequeños cambios. Pero el redescubrimiento de las famosas Leyes de Mendel sobre la herencia de caracteres y los avances en el estudio del sistema genético llevaron a al conclusión de que la herencia era fundamentalmente discontinua y que este hecho era incompatible con la idea de que la adaptación se produce gracias a la acumulación de pequeñas variaciones. Por ejemplo, si un genotipo produce individuos grandes y otro individuos pequeños, no se puede pasar de pequeño a grande gradualmente a través de individuos intermedios, si no que los grandes aparecerán todas de golpe por mutación. Estos argumentos hicieron que el darwinismo sufriera un retroceso durante la primera mitad del siglo XX.

Sin embargo, a principios de los años 30, los conocimientos acumulados de disciplinas de la biología que hasta entonces se ignoraban, dieron como resultado una teoría de la herencia perfectamente compatible con la teoría de Darwin, así como una explicación a la producción y el mantenimiento de la variación. El grueso de esta teoría se conoce hoy día como la Síntesis Moderna de la Evolución o Neodarwinismo. Esta síntesis integra los conocimientos de la genética de poblaciones, la historia, la sistemática, la paleontología y la morfología tomando como centro la teoría de la adaptación por Selección Natural de Darwin.

El tema clave del neodarwinismo es que la mayoría de los genes tienen efectos sobre varios rasgos diferentes del fenotipo (genes pleiotrópicos) y que casi todos los rasgos del fenotipo están afectados por múltiples genes (rasgos poligénicos). La evolución se entiende como el cambio en las frecuencias génicas por selección natural. La variación se produce dentro de la población y la competencia de los individuos de una población por los recursos y por encontrar pareja lleva a la reproducción diferencial de algunas de las variantes genéticas existentes. Esto hace que las frecuencias génicas de una población puedan cambiar a lo largo del tiempo.

El Neodarwinismo pone mucho énfasis en el carácter adaptativo de cualquier rasgo, por mínimo que sea, y en el carácter gradual del cambio evolutivo. Sin embargo, existía el problema de explicar las enormes discontinuidades que se apreciaban en el registro paleontológico, amen de las extinciones en masa. En el registro fósil, las nuevas especies surgían invariablemente muy de repente y casi

todos lo linajes se extinguían tarde o temprano. Para los Neodarwinistas, debían existir formas intermedias que atestiguaran un cambio gradual dentro de los linajes evolutivos, y por tanto los vacíos eran tan solo aparentes y debidos al carácter incompleto del registro fósil.

En 1972 N. Eldredge y S.J. Gould propusieron la teoría del “Equilibrio Puntuado”. Según esta teoría, la evolución se caracteriza por largos períodos de estasis en lo que apenas hay cambio, seguidos de cortos períodos de cambio. Un período de cambio podía ser de unos 50.000 años (instantáneo en términos geológicos) mientras que un período de estasis puede ser de 2 millones de años. Por lo tanto, el patrón mostrado por el registro fósil es un reflejo de la realidad, no un artefacto del registro.

Otro punto importante del equilibrio puntuado es que aunque reconoce el papel fundamental de la selección natural en la aparición y perfeccionamiento de las adaptaciones, pone más énfasis en lo que se han llamado las constricciones del cambio evolutivo. Es decir, que las rutas de la Selección están constreñidas por la morfología heredada. A parte de que no todas las morfologías son posibles, la evolución trabaja como un chatarrero, a partir de lo que ya hay, y no como un ingeniero desde el principio y con la materia prima. Además, los cambios morfológicos en una parte del cuerpo generalmente llevan asociados cambios en otras partes que no tienen nada que ver con la adaptación (cambios correlacionados).

En definitiva, la idea predarwinista de “diseño” que evidenciaba la mano de Dios, es reemplaza por la de “adaptación”, en la que los organismos se modelan por procesos naturales. Y la idea de progreso, finalidad o significado último de la evolución se reemplaza por variación, selección y descendencia común.