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Camilo José Cela (1916-2002), fue un escritor español del siglo XX, ganador del Nobel de Literatura en 1989 y catedrático de la RAE desde 1957; fue un escritor polémico, aunque su afiliación al régimen franquista (tras desertar del bando republicano), evitó la censura de sus obras; en su obra se aprecia el afán innovador, escribiendo novelas reflexivas sobre la muerte, novela social (La colmena) y surrealista. Supone un soplo de aire fresco en contraposición a la novela panfletaria fascista y a las novelas de los escritores en el exilio, alejados de la realidad española; es una novela con una visión amarga de la vida, que intenta reflejar enfrentamientos de la Guerra Civil sin tomar partido, reflejando los aspectos sórdidos y miserables de la sociedad, tomando aspectos del naturalismo del siglo XIX. Denominamos a este género tremendismo (muy ligado a la novela existencial representada por Nada de Carmen Laforet), que recurre a situaciones violentas, personajes marginados, criminales o con taras físicas y a un lenguaje bronco y desgarrado.

La familia de Pascual Duarte trata temas como el determinismo ejercido por las circunstancias sociales y familiares, en este caso el determinismo de vivir en el campo, un lugar inculto y atrasado; expone también el tema de la crueldad, la violencia y el odio, presente el primero en personajes como la madre, y los otros dos en Pascual, quien los ejerce y siente hacia su madre; por último aparece la contraposición del campo con la ciudad, que queda patente, principalmente, en el viaje de Pascual a Madrid. El protagonista de la obra es Pascual Duarte, quien narra sus memorias, en las que trata de justificar los actos que lo llevaron a cometer los crímenes por los que fue apresado; muy importantes son los personajes femeninos en la obra, que los podemos dividir entre los que tienen un tratamientos negativo y otro positivo; la madre, que maltrataba al hermano de Pascual (al que había concebido fruto de una relación con un vecino) y negó a Pascual la educación, tiene el papel de una mujer cruel y amargada que no deja vivir a Pascual (lo que se refleja cuando, tras matarla, Pascual dice: "podía respirar"); Lola, su primera mujer, representa en un principio la pasión y la lujuria (cuando se acuestan sobre la tumba del recién sepultado hermano de Pascual), pero tras un aborto y la muerte de su hijo, adquiere un papel similar al de la madre, y tras la marcha de Pascual, se va con "el Estirao"; y Rosario, su hermana, que se dedicó a la prostitución y fue deshonrada por "el Estirao", representa a una mujer que no ama a su familia, y no es hasta el final cuando se aprecia cierto cariño entre los hermanos; con un tratamiento positivo encontramos a la señora Aurora, su madrina, Esperanza, su segunda mujer, que llevaba enamorada de él desde hace tiempo, y supone "la última oportunidad" de Pascual para ser feliz, y Concepción Castillo, la esposa de su amigo madrileño Ángel Estévez. Entre los personajes masculinos encontramos a Zacarías, la primera víctima de su violencia, su padre, un hombre violento y de pronto enfado que pegaba a su mujer, Paco López ("el Estirao"), que deshonró primero a su hermana y luego a Lola, y murió a manos de Pascual. Otros personajes que aparecen son la perra Chispa, a la cual Pascual mata en su juventud de un tiro sin motivo aparente y la yegua, a la que mata a cuchilladas después de que Lola callera de ella y abortase.

En cuanto a su estructura, destaca la técnica del manuscrito encontrada, el cual el transcriptor presenta como un modelo de conducta a evitar. El libro comienza con la nota del transcriptor, que nos dice que encontró por casualidad las memorias, las cuales ordenó y pasó a máquina. Después encontramos una carta de Pascual en la que anuncia el envío a Joaquín Barrera, y explica que escribió las memorias para descargar su conciencia y justificar su conducta. Después encontramos el testamento de Joaquín Barrera, que pide que las memorias sean dadas a las llamas, pero si por casualidad se libran, quien las encuentre (el transcriptor) disponga de ellas libremente. A continuación comienzan las memorias de Pascual Duarte, narradas en primera persona; están divididas en capítulos, y los podemos agrupar según su contenido: los cinco primeros capítulos narran la infancia de Pascual y presentan a su familia y ambiente; el sexto capítulo es una reflexión; del séptimo al duodécimo narra la creación de su familia, es decir, su casamiento con Lola, y es donde empieza la violencia, apuñalando primero a Zacarías en una taberna, y después a la yegua por derribar a Lola, narra también el nacimiento y muerte de su único hijo; el capítulo trece es de nuevo una reflexión; desde el catorce hasta el final se narra el desenlace: Pascual huye del ambiente plañidero que reina en su casa, que no le deja olvidar la tragedia; viaja primero a Madrid, donde descubre la gran diferencia con su hogar rural, y luego a La Coruña, con la intención de embarcarse a América, pero carece de dinero, y tras trabajar en la ciudad gallega dos años, vuelve a su Extremadura natal; allí encuentra que su mujer ha quedado embarazada por "el Estirao", aunque él promete no matarle, pero Lola muere después de su confesión, y "el Estirao" aparecerá provocándole, por lo que finalmente Pascual lo mata; pasa tres años en prisión; a su vuelta siente que nadie se alegra por ello; su hermana Rosario le busca una nueva mujer, Esperanza, con quien se casa; pero la convivencia con su madre es imposible, y Pascual acaba matándola, tras lo cual terminan las memorias con la frase "podía

Después encontramos otra nota del transcriptor y dos cartas, a un párroco y un guardia civil de la cárcel donde Pascual

vivió sus últimos días antes de ser ajusticiado en el garrote.

respirar

".

En la obra encontramos tres tipos de narrados: interno (el transcriptor), protagonista (Pascual Duarte) y testigo (el párroco Santiago Lurueña y el guardia civil Cesáreo Martín). La obra transcurre en un pueblo extremeño cercano a Almendralejo, aunque aparecen otros lugares como Badajoz, Madrid y La Coruña; los espacios abiertos que aparecen son el campo, la ciudad y el pueblo, y los espacios cerrados la casa, tabernas y habitaciones. Es una novela sobre la guerra, que culpa a la República de la pobreza en el campo, lo que provoca todas las acciones de Pascual. Cela utiliza diálogos crudos, un lenguaje directo y soez y utiliza recursos como imágenes degradantes, por ejemplo cuando apuñala a su madre.

La novela me ha gustado, pese a que no comparto la idea de que las circunstancias condicionan completamente la forma de ser del individuo; las descripciones sórdidas se alejan bastante del tipo de literatura al que dedico mi tiempo, aunque nunca está de más conocer nuevos tipos de literatura; me parece una lectura fácil de comprender, y medianamente amena. Roberto Ordúñez.