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Selección, traducción

y presentación de:
Javier Lentini

Velimir Khlebnikov
Antología poética y Estudios críticos

Editorial Laia/Barcelona

Diseño y realización de la cubierta: Raúl O. Pane

© de la traducción, introducciones y notas: Javier Lentini, 1984

Propiedad de esta edición (incluido el diseño de la cubierta):
Editorial Laia, Guitard, 43, ático 2.a, 08014 Barcelona

Primera edición: noviembre, 1984

ISBN : 84-7222-417-1
Depósito legal: B. 36.473 - 1984

Impreso en Romanyá/Valls, Verdaguer, 1. Capellades- (Barcelona)
Printed in Spain

I Parte: Sobre Khlebnikov

Introducción

La siguiente nota, transcripción completa, resume la opinión
sobre Khlebnikov del Dictionnaire biographique des auters, de
Laffont-Bompiani,1 prácticamente pues, la opinión del mundo
occidental; traduzco:
«Nacido en Saratov, en 1885, fallecido en Moscú en 1922.
Fue, con Maiakovski, cabecilla del movimiento futurista ruso;
aunque acogió con entusiasmo la Revolución, fue poco aprecia­
do por las personalidades de las letras soviéticas. Persona de­
sordenada al máximo, viviendo en un mundo de ensoñaciones
donde todas las contingencias materiales estaban suprimidas,
Khlebnikov publicó poco; además, perdía sus manuscritos con
una regularidad que desesperaba a sus amigos. Su erudición
— muy notable en lo concerniente a lingüística comparada y a
folklore— , fue puesta al servicio de una causa perdida de ante­
mano. E l poema etimológico Conjuración por la risa, es un
poema en el que todas las palabras derivan de la palabra smej
(risa), tomada de todos los idiomas del Imperio, lo que obligó
al poeta a inventar verbos, adjetivos y pronombres. Cuanto
pudo recogerse entre los inéditos de Khlebnikov fue publicado

1. L a f f o n t -B o m p i a n i , Dictionnaire biographique des auteurs, Pa­
rís, 1964. Obsérvese que marca como lugar de nacimiento la ciudad de
Saratov, mientras la biografía de Tynianov, p. 31, señala que nació en
Tundutovo (antes Maloderbetovsk).

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en 1936 bajo el título Poesías escogidas. Preso de megalomanía,
Khlebnikov murió loco.»
Cuantos tengan tiempo e interés para leer las páginas de
este libro sobre K, podrán comprobar que, además de la ba­
nalidad de esta biografía, se han reunido en ella los tópicos
de quienes nunca leyeron a K: su desinterés por el mundo
social, su desorden, señalar únicamente su obra menor y, por
fin, la inexactitud de su megalomanía y locura. Valga pues esta
nota introductoria para situar a K en el tremendo momento
histórico que le tocó vivir, y para relacionar los materiales que
hemos reunido en la primera parte de este volumen, de los que
surge una distinta figura del poeta.

Dificultad de bibliografía
En la nota bibliográfica que traducim os2 se comprueba
cuán poca importancia se le ha concedido a K en su propio
país. La razón es clara si se piensa en la evolución de las letras
rusas en los años posteriores a la Revolución. Maiakovski y
Esenin se salvan -—a pesar de un suicidio que, en cierto modo,
los «invalida» como héroes revolucionarios— por un cúmulo
de circunstancias, como haber sido conocidos en la Francia de
los surrealistas y por aventuras afectivas, además de un valor
literario absolutamente cierto y su adscripción a la Revolución
de modo claro con poemas «totales» (recordemos el Lenin, de
Maiakovski).
Esta circunstancia no se da en K: él protesta, grita contra
la guerra, contra la burguesía, a favor de los pobres, de los
míseros, de la misma Revolución y lo que representa; pero no
tiene la «oportunidad» de alabar a las personas que mandan.
Sus pocos «cargos oficiales» son ínfimos y más bien un inten­
to de algunos amigos para salvarlo de la muerte por hambre.
K no puede ser conceptuado como poeta «soviético» (mue­
re en 1922 cuando la subida bolchevique al poder no ha tenido

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tiempo de consolidarse y apenas existe un Estado «soviético»
— adjetivo igualmente injustificado pues los soviets fueron di­
sueltos en 1918— ) y su obra es muy poco conocida por los
rusos actuales a pesar del elevado nivel cultural del ciudada­
no ruso en nuestros días, especialmente en cuanto se refiere a
la cultura de su país y más aún a la época revolucionaria. Quie­
re eso decir que no hay un «consenso» a propósito del autor,
pues su obra no se lee (ninguna publicación de ella a partir
de 1936, con la excepción de una antología aparecida en Le-
ningrado en 1960 ).3
Podríamos pensar en varias razones por las que en la mis­
ma Unión Soviética se lee poco a K : a) es un poeta oscuro y
abstruso; b) pertenece a una época muy dura que a los rusos
no les agrada recordar; c) en las librerías moscovitas donde
proliferan los estudios políticos del marxleninismo o los aná­
lisis económicos de los últimos «planes quinquenales», no se
hallan las obras de K , pero tampoco en las que se forman lar­
gas colas para adquirir las obras de Evtuchenko; d) su obra,
como la de los pintores abstractos, pertenece a un tiempo
futuro, al que aún no ha llegado la madurez cultural soviética
ni tampoco buena parte de ese occidente «m ás avanzado cul­
turalmente»; e) K es una muestra, tanto para los rusos como
— más aún— para los occidentales, de que un revolucionario
convencido no tiene que ser necesariamente un político ni un
«subversivo» (en el sentido actual de la palabra, o sea más bien
«terrorista»). Esta pureza de K respecto a la humanidad en­
tera, ese ser testigo y juez, genio y mendigo, lo hace incómodo
para todos.

3. Hemos querido expresamente traducir en este volumen, la úni­
ca obra que en la Librería de la Unión Soviética de París pudimos
hallar que tratase de K, someramente como puede comprobarse (diez
páginas), dentro de una antología breve destinada a estudiantes universi­
tarios, pero expresión del concepto más o menos «oficial» que se tiene
en la Unión Soviética sobre el poeta. Resaltemos que, en la misma obra,
Ana Akhmatova, tanto tiempo silenciada en la U RSS, como mitificada en
Occidente, ocupa el mismo espacio, mientras que a Esenin, por ejemplo,
se le conceden cincuenta páginas.

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El valor de K
Lógicamente podría pensarse en primera instancia si el
valor literario de la obra de K no merece otra cosa que el
olvido. Señalemos únicamente que sus contemporáneos (Tynia-
nov, Stepánov y V in okur)4 se hallan absolutamente convenci­
dos de su importancia, aunque no tanto de su influencia sobre
las letras rusas posteriores a él, por todas las causas antedi­
chas. Pero, si eso fuera poco, los últimos estudiosos de la obra
de K (Schnitzer, Prigeant, M ign ot)3 no hablan solamente de
su calidad, sino también de su importancia actual desde el pun­
to de vista literario y semiológico. Y posiblemente esto no es
más que el comienzo de lo que K llegará a ser valorado.-
Quisiéramos puntualizar el hecho de que K es recordado
casi exclusivamente por su Conjuración por la risa, siendo, en
cambio, autor de grandes poemas épicos y de-excelentes poe­
mas líricos. Ya sabemos que lo anecdótico prevalece casi siem­
pre sobre lo fundamental; pero eso es lo que debemos rebatir.
Aunque los mismos «futurianos» (como más le agradaba auto-
denominarse a K ), sabían que solamente una «bofetada al gus­
to público» 6 sería capaz de hacerles sobresalir, de transgredir
el academicismo reinante, ello fue evidenciado por el mencio­
nado poema de K. Ya antes se habían producido otros intentos,7
pero ningún otro como Conjuración por la risa, resquebrajó el
ya crujiente monolito.
Literariamente (en cierto modo a caballo de su propia vida),
la obra de K puede dividirse en tres etapas: 1) Etapa Gileja
(entre 1906 y 1914; fundamentalmente'entre 1910 y 1914),
en la que la experimentación futurista, y el contacto con sus
compañeros mantiene a K como jefe de fila, en producción e
innovación constantes, con una cierta proyección externa — aun­
que sea tan sólo en revistas— , y con un reconocimiento indu­

4. En el presente volumen pp. 49, 95 y 99 respectivamente.
5. En este volumen pp. 65, 173 y 159 respectivamente.
6. Título de una de las publicaciones, p. 210.
7. Ver cronología.

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341. y no solamente la rusa.16 en cuanto a la importancia de K como poeta «clásico». cit. 11. 1915. La trompeta de Gold-Mullab. Aquí los grandes temas épicos rusos culminan en su gran obra Los hijos de la n u t r i a Etapa revolucionaria (entre 1914 y 1920). 16. La cali­ dad de la obra de K se muestra a la primera lectura. Ladomir. p. 1920. 1921. Op. 14. 1924. Respecto a esta calidad de la obra de K. 1922. Zanguezi. en la que aún persistiendo en sus grandes temas revolucionarios 12 y completando los numéricos. 1922. pero donde. como lo es en cualquier arte. La guerra en la ratonera. 10. se inclu­ yen unos fragmentos — como «E l reír y la pena»— de emo­ cionado contenido y la mayor calidad. p. como perenne y eterno. Los hijos de la Nutria. p. pero exclusivamente por parte de los poetas de van­ guardia.15 en donde el idioma zaum halla su mejor contexto.dable. 251. Esta etapa cul­ mina con el espectáculo teatral Zanguezi. La lavandera. p. Toda su experimentación sería nula.13 vuelca su intimidad en una serie de pequeños poemas precisos v bellísimos. p. 12. 1920. 11 . 13. 15. 1921. y cuando escribe sus grandes poemas contra la guerra9 y comienza una soledad que lo impulsa a desarrollar sus teorías numéricas antes esbozadas y sobre todo de lenguaje 10 en la búsqueda de un idioma universal que uniese a todos los hombres (quizá sea ésta la causa perdida de que habla Laffont-Bompiani) y de un país ideal. pero más cuanto se relee. p.14 inacabado. p. sin esa absoluta calidad. 281. además. La creación verbal. 305. quiero suscribir totalmente los conceptos expuestos por Grigori Vinokur. dentro de lo que este concepto tan aparentemente antikhlebnikoviano pue­ da expresar. Sobre Khlebnikov. 1913. para la literatura univer­ sal. se hallan conceptos recónditos y se dilucidan 8. Las tablas del destino. 362. 9. 358. Puede incluirse aquí plenamente su gran poema lírico La trompeta de Gol-Mullah. p." 3) Etapa de in­ trospección (1921 y 1922). Grigori V i n o k u r . en la que se produce el triunfo político de las ideas revolucionarias. 331. 299.

Milán. y la colaboración activa de K con David y Nikolai Bur- Iiuk. A pesar de todo. De ahí se llega al relato prehistórico I y E. aprovechando las exposiciones de pintura o las reu- 17. Khlebnikov y el Futurismo Un aspecto importante sería señalar el peso que la vanguar­ dia rusa ha tenido en la literatura mundial y sus imbricaciones con el surrealismo francés. la palabra prehistórica» 18 «que despertaba los significados adormecidos en las visceras de la palabra». Destaquemos el magnífico prólogo-de Serena V í t a l e en L'Avan- guardia russa. sobre todo cuando se conoce el idioma ruso. muchas veces totalmente intradu­ cibies. A. p. Tan sólo quiero señalar algunos acontecimientos. Significativo es el ejemplo de Maiakovski. en la primavera de 1910. sino hallando formas nue­ vas. 18. El des­ cubrimiento que Livsic hace en ciertos escritos de K de «len­ gua hecha vida. aliteraciones. 12 ..pero que suele per­ der tarde o temprano su fuerza ante el político. como su primera publi­ cación E l estudio de los impresionistas. pero nunca de modo gratuito. Elena Guroj Kruchenych. pues­ to que K juega y experimenta con su idioma como un ex­ perto. a través de un proyecto de recomposición en el que el intelectual puede actuar como catalítico. Mondadori Edit. 1979. Otra cuestión sería presentar la completa historia de «Gi- leja» o «cubofuturismo» pero no lo creo oportuno. en una concepción del arte-vida que supera la dicotomía entre trabajo intelectual y 'trabajo manual.las alusiones. Livsic. la «muerte del arte» durante un tiempo podrá pensarse que ha sido sobre­ pasada mediante la experiencia yo-nosotros futurista. Creo que todo ello se halla ya ex­ puesto en varias obras. etc. y el interés de ambos porque se hable de ellos en cualquier cir­ cunstancia. cacofonías. que nos conformamos con enunciar. Maiakovski. 213.17 pero no olvidemos que después de 1917 se asiste al término lógico de la vanguardia prerrevolu- cionaria.

no debe ser entendida como un hecho d e - supeditación o de mera imitación. La presencia constante del modelo khlebnikoviano en la praxis cubofuturista. de hipótesis en acción. El primer derecho que los futuristas se arrogan es el del empleo del lenguaje coloquial con un plurilingüismo de las ex- 13 . en cuya noche Maia­ k o v sk i proclama que los primeros poemas futuristas de K. histórica y folklórica que emplea abundantemente en todo el transcurso de su obra. no constituyen un prontuario de «procederes» al que los «gileja­ nos» recurran para resolver sus problemas de «m odernidad». La indignación de K por el servilismo de algunos «gilejanos» a este acto y su separación cada vez mayor desde entonces del grupo. culto no siempre desintere­ sado ya que los «gilejanos» desean demostrar la prioridad cro­ nológica de K respecto al futurismo. de la revolución formal conse­ guida o perseguida por el cubofuturismo ruso. a la utilización del zaum. La llegada de Marinetti a Moscú el 26 de enero de 1914 y el intento de boicot de Livsic y K distribuyendo octavillas contra él entre el público. La vida lite­ raria total de K es una búsqueda multiforme que no excluye ninguna zona y potencialidad de la práctica poética'. son anteriores a los de los futuristas italianos. no fórmulas rá­ pidas. por sus extremismos y por su erudición. la función misma de la experimentación. de lo que poco a poco K se va retrayendo. hasta su marcha en el mes de marzo a Astracán. aunque algunas obras suyas continuaron apareciendo en las revistas futuristas. desde su erudición lingüística. de 1908. También deberíamos aquí señalar algunos de los puntos ex­ perimentales de la obra de K . ma­ croscópica y omnicomprensiva. y va el 11 de noviembre de 1913 los futuristas hablan de «triun­ fo» al haber conseguido hacer leer sus poemas a K durante una lectura pública en el Museo Politécnico. sino un modelo de búsquedas. el experimeritalismo de K es una suerte de gran laboratorio.niones poéticas. La obra y teo­ rías de K. Esto no excluye la difusión de un verdadero culto a K en el interior del grupo. entre las que no se puede trazar un límite neto. pues incluso. rehúsa cualquier posibilidad de epigonismo y ofrece.

Al fondo del itinerario hacia la Palabra autosuficiente. El segundo capítulo son los neologismos (slovonosestvo) — que K trasformará en (slovotvorcestro). 20. arcaísmos. como único dato. dialectismos. o sea transmental. y lo califica dentro de los «poetas fonéticos». rimas basadas so­ bre palabras homónimas pero con acento diverso. palabras «tab ú ». llega a solu­ ciones distintas de los simbolistas de los años anteriores al cubo- futurismo. Aún hoy día el zaum constituye una grave hipoteca negativa o al menos total­ mente clasificatoria 20 para K y para quienes lo emplearon. En 1908 anuncia: «Encontrar. el léxico cotidiano. 14 . es la contracción de dos vocablos en un tercero que contenga y supere el significado de ambos. Pero 19. Por vez primera en España una importante revista habla de Khlebnikov. núm. Pero K aun ateniéndose a la teoría de la palabra-imagen. rimas en jue­ go de palabras. antes de él confinadas a la poesía cómica. La rígida rima clásica se sustituye en K por asonantes y consonantes. 1983. Maiakovski se lanzará con fervor a la danza liberatoria invocada por K.19 El ejemplo más famoso es la Conjuración por la risa. y um. comparecen en posición de rima formas auxi­ liares como proposiciones. más restringido. 1928-1933. presiones callejeras. Svojasi. etc. ha­ llamos e! llameante lenguaje del zaum (de za. palabras extranjeras. Aun siendo éste un terreno muy khlebnikoviano no es más que un mínimo experimento dentro del todo. II. ése es el primer fin al enfrentarse a la palabra». más allá. K es el primero en introducir en la poesía rusa una polé­ mica muestra de rimas «m arginales». etc. la piedra filosofal de las transformaciones de todas las palabras eslavas. transracional. Madrid. Vol. interjecciones. K h l e b n i k o v . Leningrado. sin romper el cerco de las raíces. gracias a que restituye al lenguaje poético la con­ creción y potencialidad «figurativa» del lenguaje y pensamien­ to primitivos. 17. creación verbal. «Poesía». Otro campo de creación neologista de K. rimas compuestas. de la razón). 9. en «Sobranie proivedenij». p.

coincidiendo con su sueño de fraternidad universal. En varias partes de Zanguezi se fusionan el lenguaje estelar con el co­ mún. Khlebni- 21. el zaum particular de K constituye una zona absolutamente restringida dentro de sus experiencias lingüísticas y es tan sólo un paso dentro de la búsqueda utópica de un lenguaje «estelar». Poetas t u s o s del siglo X X . 22. ha creado un «discurso sono­ ro privado de sentido». Toda una serie de trabajos de K hablan de lo serio del tema. el centro de grave­ dad desde las cuestiones de sonoridad a las de significado. todos se han contentado con decir que K. vol I. partiendo de lugares casuales descubre una nueva estructura. Toda la esencia de su teoría está en haber desplazado. 41. Prefa­ cio.2 En realidad. 23. De esta escuela forman parte Kruchenych. ín­ tima. 1928. p. casi infantil. 1912. en cambio. universal y trans­ mental. 9. es absoluta­ mente reconocido por los mejores estudiosos. escri­ birá en 1934 «Khlebnikov cultivaba el zaum. núm. ha creado la escuela poética de/ zaum. S e l i v a n o v s k i . p.23 Para K existen dos tipos fundamentales de zaum: en el primero «el juego de la voz fuera de la palabra». por ejemplo. en poesía. Yuri T y n i a n o v . la fonoescritura contrapuesta al significado». La importancia de/ zaum dentro del grupo futurista hace que Kruchenych llegue a decir: «E l lenguaje transmental.ya Tynianov decía: 21 « K no descubre los pequeños defectos de los viejos sistemas sino que. A. K recurre más frecuentemente. Definida transmental. Esto es falso. la única que no hemos tomado prestada de Occidente. p. 228. 25. Al segundo tipo de zaum. se ha revelado como una nueva disposición de las palabras y de las cosas. que solamente yo he expuesto en forma pura. Pero la polémica seguirá por años y Selivanovski. Incluso en los pocos casos en que K se atiene a este zaum. «Literaturnaja ucheba». Ver De qué modo. sobre todo en las últimas obras. La nueva visión del mundo. 15 . siempre existe una fuerte tensión expresiva. y esto es lo más importante. Obras completas de Khlebnikov. 1934.

la fidelidad haya sido uno de sus prin­ cipales enemigos. Terentev». Kamenski. 16 . 26. 39. Fidelidad a la Revolución. toda su obra y sus ideas del futuro. en una unión interdisciplinaria poco frecuente. 1923. p.24 La fidelidad de K Es posible que en K. Una página ambigua y patética fue la velada organizada en marzo de 1920 en un teatro de Charkov durante la cual disfrutando de la «inocencia» de Khlebnikov y de su popularidad. Fidelidad para con las ciencias exactas estudiadas en su ado­ lescencia y que marcarán. que alaba — y. por des­ contado no por medro. Memorias. E. 121. La fonética del teatro. que él admite y apoya desde sus escritos. 25. Guro. Broma típica del grupo de Esenin. estudiando. en cierto modo admitido realmente por los otros. lo que obliga al lector occidental a una búsqueda perpetua de documentación so pena de perder. tomado prestado momentáneamente a . Zdane- vich. con mayúscula. La ceremonia.kov. por más que éstos lo ataquen con burlas satírico-crueles que culminarán en su coronación como «Rey de los P oetas»25 — nunca por él re­ chazado. Moscú. y héroes en mil batallas. Esenin y Mariengef lo proclamaron «Presidente del Globo Terráqueo». seguido siem­ pre de un cortejo de «am igos» famosos en la vida nocturna de fe capital. Fidelidad al futurismo. ya el hilo argumental. I. I. exponiendo y amalgamando los temas históricos con las leyendas. Fidelidad para con sus amigos.un amigo y con eí que lo habían «investido». a quienes mostrará como origen de leyendas. terminó cuando Khlebnikov que hablaba en voz demasiado baja. sino por total acuerdo de sus creencias anteriores con la evolución his­ tórica de su pensamiento sobre Rusia. a Rusia a través de su historia. Tretiakov. K r u c h e n y c h . patria de los cosacos. comenzando por su tierra de nacimiento. Fidelidad a Rusia. 24. víctimas de traiciones y explotaciones. fue acallado por las bromas de los imaginistas que se apresuraron a arrancarle el anillo. ya las ironías o sutilezas de sus apreciaciones. O. p. Rozanova. ¡van Bunin. como le achaca Bunin 26— .

p. exista otra posibilidad de vida. 1921. como «abanderada». no sólo es una varia­ ción dentro del neologismo «futurista».. Los hijos de la Nutria (6. las grandes figuras de la humanidad. La lavandera. «futuriano». al frente de toda lucha y por la que renuncia a todo bienestar. 288. tan grato a sus ideas. aun siendo atraído por el sexo feme­ nino. 28.29 los elegidos. los miserables. Fidelidad a la libertad por tanto.. cit. como lo demuestran sus Propuestas. sobre todo. haciendo del «futu- riano» 27 un héroe estelar.. cit. compartiendo la vida «al calor del estiércol». que han de reunirse en la «Isla Khlebnikov. que defenderá hasta el último de sus días. Caricias. p. 17 . 27. No es un contrasentido su sátira de Marx y D arw in/1 como expresión máxima de un determinismo triunfante.x verdaderamente proféticas en muchos aspectos. Fidelidad al progreso del pensamiento humano. p. por encima de todo. y que «minimizaba» el aspecto de «hombre libre». rodeada del mar de la mediocridad». Criatura. op. 31.. profundamente irónicas en tantos otros. 1921. a quienes eleva a la categoría de «H ijos de D io s » . 277. pero aún científicamente discutible en la época y ambiente de K. Op. 1915. 330. sino que. 1914... quiere marcar una separación con los futuristas occidentales encabezados por el fascista Marinetti. Fidelidad a la poesía. a veces hasta el punto de vivir en la más com­ pleta indigencia. que en­ salza en multitud de poemas como «joven desnuda». Propuestas. quizás lúcido de su situación social. ya que.28 su existencia se consume en la escritura de la poesía sin que para él.a Vela). física y espiritualmente. del que podríamos hacer tres distinciones: los odiados burgueses — el dictador zar incluido— origen de todos los males del momento. Fidelidad al hombre. 29. La palabra que él emplea. aunque intuya perfectamente que la importancia del «nuevo» movimiento tenga sus días contados con el advenimiento de más nuevos tiempos. que ocupará su vida entera. 30. única estufa para los miserables en las frías noches de invierno.

con las epidemias y el ham­ bre de estos años de guerra interna entre rojos y blancos. cultivaban su arte en el resurgente París de la postguerra. hacen que su voz. prácticamente. De todos modos. paciente testigo y víctima voluntaria. con el lujo de la Corte y de la Iglesia. con el «cordón sanitario» contra la Revolución. checos. en estos momentos. pero ésta va a entrañar un período aún más trágico. con su ejército diezmado por la corrupción de los militares zaristas.Las guerras El período en que vivió K se halla inmerso en un conflicto tras otro. En la cronología hemos querido reflejarlo. sea queja más que protesta. cuando se desarrollan los últimos años de la vida de K. podía cometer Cuantas fechorías se le antojasen. y las terri­ bles condiciones atmosféricas que han sido el contrapunto en todas las batallas en Rusia. en un principio. un terrible bloqueo que llevó a la población rusa a unas condiciones de miseria insoportables. Es. poco se conoce de sus an­ 18 . pero no hay duda que la realidad debió ser mucho más agobiante. Durante al­ gunos meses en 1920. con bandas que se aprovechaban de todo ello bajo el apoyo de las potencias extranjeras. lo terrible de las campañas de la guerra de 1915 en Rusia. pero sobre todo el hambre y la pobreza de-la pobla­ ción civil que contrasta. que fue en realidad. mientras otros de sus compatriotas. durante unos años se suceden los gobiernos y no es sino hasta 1917 que se proclama la victoria. cualquier malhechor. K. enferma en aquel momento de modo irre­ versible. pues. estonios. ade­ más de una guerra. con el apoyo ma­ sivo de Gran Bretaña especialmente. desde Napoleón a la II Guerra Mundial. puramente escrita y en nombre de la colectividad. y poder basarse en ella para el triunfo de la Revolución. llamándose comu­ nista. finlandeses. Re­ cordemos tan sólo la influencia que Lenin daba a la derrota-de los ejércitos rusos en la conflagración europea de 1914. pero su solidaridad y su ineptitud. lituanos. rumanos (sostenidos por franceses y griegos). de la unión de polacos. El triunfo de la Revolución no es instantáneo.

de Laffont-Bompiani señala estos dos aspectos. tantas veces perdidos. Por ello. en un prólogo a esta obra. lo cual es lógico en todo autor. Ambos son parcialmente erróneos y equívocos. En algunas notas a pie de página de muchas de las traducciones de este volumen. se ex­ ponen. El aprovechamiento de ideas sueltas era tan frecuente en su concepción. Afortunadamente para K. aunque muy pocas veces podamos hablar de una forma defini­ tiva en K . Burliuk) los retocaban y en ocasiones probadas los distor­ sionaban de su forma primitiva. extraídos de este prólogo. tantas veces menospreciados o abandonados por él mismo. 19 . hasta mucho más tarde.. ya que muchas de ellas han sido publicadas tanto en sus fracciones como en su modo definitivo. a pesar de haber sido publicados. A este respecto querríamos señalar que.. la mella del futurismo no alcanzó su impacto. que no es de extrañar. ciertos poemas no merecían su aprobación años más tarde. pero más en él que aban­ donaba un puñado de poemas a sus amigos que con frecuencia (D. por una parte cierto me­ nosprecio a estos fragmentos y por otra la repetición de con­ ceptos de una obra a otra. suprime. cuando en 1919. K luchó desde el principio con una sociedad literariamen­ te académica en donde. Megalomanía y locura La última línea del Dictionnaire. en la creencia de que la obra per­ fecta es fruto de muchos retazos sueltos — su modo de escri­ bir los grandes poemas— y generalmente trabajo de un instan­ te o de años que reúnen todos los instantes. los respectivos párrafos. estuvo a punto de publicar el único libro en vida (objetivo que al fin no se llevó a cabo) a cuenta de Román Jakobson. que debían haber formado el pretendido libro. que retocaba sus escritos hasta el último minuto.danzas durante estos últimos años y solamente quedan sus escritos. cambia y al final señala las obras más importantes a su criterio y los motivos que le lle­ varon a escribirlas o escogerlas.

la época Gileja. K era excesivo. que con las últimas obras de K. tan dedicada a sus ideas. con certeza muerto literariamente de momento — sobrepasado por los acontecimientos políticos— . Añadamos otro ingrediente: la soledad que va a impreg­ nar sus últimos años. 32. aun existiendo una cierta co­ laboración. una verdadera convicción.sus compañeros se dieron cuenta de la importancia de sus in­ novaciones. posiblemente depresiva. Pero es que nada debía tergiversarlo. 1922. enfer­ mo e incomprendido en su país. pero. como de regreso. ya que después sería apartado-— a Maiakovski como escritor revolucionario. recordemos que la elegía fúnebre de K fue pronunciada por Maiakovski. quizá mejor una tozudez de eremita. p. incluso para ellos. mucho an­ tes de su desaparición. al separarse del grupo. Elegía fúnebre por Khlebnikov. En la vida de K la megalomanía ha sido ese cierto grado de convencido orgullo. tanto en el aspecto colectivo (de toda Rusia. M a l a k o v s k i . V. mientras el grupo se volcaba en otros radicalismos y las au­ toridades preferían — en un principio. no es ilógico pen­ sar que. Posiblemente es achacarle una cierta intransi­ gencia y orgullo. pues para que todo su endeble (en su época) andamiaje se sostuviera. y si en un principio fue acogido como jefe de fila. la soledad de K debía hacerse más manifiesta.32 pero en ella se vierten conceptos laudatorios más de acuerdo con la memoria antigua. era precisa la absoluta fe — como los mártires— pues una grieta en la estructura po­ día derrumbar toda su vida. tan pron­ to en una inoperante misión en Irán. 20 . absolutamente indispensable para no perecer y que sin este concepto del propio valor. como en el aspecto personal. De todos modos no hubo un enfrentamiento jamás. que nada podía tergiversar. quizá sí que hubiese caído en una locura. recordemos que en 1922 mueren millones de civiles puramente de hambre). que hu­ biera puesto fin a su obra y a sus días. K estaba convencido de su propia verdad que defendía a capa y espada. 111.

y su valor. 1916. como hombre surge cuando está en libertad. lógica y absurda. Javier L e n t i n i 33. El aspecto referente a su locura está totalmente dilucida­ do. sin em­ bargo. por un hospital psiquiátrico. todavía mal conocidas y peor estudiadas en su propio país. esas pe­ queñas joyas. fuera de un mi­ litarismo al que no puede en modo. los poemas últimos. por el hombre en sus más sencillos y amplios extremos hasta el desarrollo de su lenguaje «estelar». sino absolutamente vivo. Una carta dirigida al médico y amigo Kulbin 33 pone de manifiesto su lucidez respecto a su situación militar. p. aún por mucho tiempo. y de este modo consigue librarse definitivamente de las cadenas disciplinarias. y el amor a la libertad. durante una corta tempo­ rada. nos ofrecen la señal inequívoca de su soledad y de que no ignoraba cuánto de engaño hubo en muchos de sus compañeros. ya que en el ejército «es tan sólo una cifra». Queda aún mucho trabajo por efectuar con la obra de K. aunque por una temporada desesperadamente más larga. V. Carta a Kulbin. como mal menor. «M as en el mundo. Ello le lleva a pasar. había comenzado proclamándose a sí mismo la «isla :K. K h le b n ik o v . en la que se reúnen los espíritus de los grandes hombres» y «rodeado del mar de la nulidad». Su preocupación por el futuro a través de sus sorprenden­ tes cálculos numéricos. cuán dura y fría es la lucha. en el momento de la lucha con el ejército blanco. todo ello es ya motivo para ser tachado de loco en cualquiera de nuestras romas socie­ dades. estamos solos». Este «tru­ co» lo volverá a repetir con éxito. y cuánta verdad se encerraba en los versos finales de Los hijos de la nutria'. De aquí ha surgido la leyenda de su locura que en ningún lugar de sus escritos se manifiesta. alguno someterse. Porque los poemas íntimos. aunque sus teorías matemáticas no ofrezcan gran fiabilidad. en donde. No es un autor agotado. «futuriano» quizás. en cambio. administrativa. 21 . 45. daos cuenta. el desprecio por la sociedad dictatorial.

han sido cotejados con los originales en presencia de alguno de los traductores. Nota sobre la traducción La confección de este libro ha sido altamente compleja. especialmente 23 . en verso libre. se ha prepa­ rado una traducción directa del ruso y. Quiero agrade­ cer a cuantos me han ayudado en este proyecto. un ritmo poético que res­ tituyese la belleza que las meras traducciones no podían tener. y sus nombres se hallan mencionados en los diferentes textos. durante años he aguarda­ do que alguien acometiese la dura empresa de su traslación al castellano. procurando. Recordar que la kh tiene sonido de jota. Entusiasta de la obra de Khlebnikov. Todos los textos en verso y los provinientes de autores rusos. La mayoría de las veces no hemos querido latinizar los nombres aunque en algún caso hemos respetado el ruso. Otros escritos en prosa de tipo ensayístico y los textos críticos y biográficos los he traducido del francés y del italiano. Al fin he conseguido que una serie de personas rea­ lizasen esta tarea directamente del ruso para este volumen. apoyado básicamente en estos textos y cotejando con las traducciones a otras lenguas (algunas de ellas muy poco fiables por un deseo de seguir la consonancia que tergiversa el contenido). Para los textos en verso y las obras más importantes. he realizado mi pro­ pia versión en la que he intentado la escrupulosidad más abso­ luta a la idea y una fidelidad apreciable en las palabras — con todas las salvedades que en la obra de Khlebnikov son impe­ riosas— .

J a v ie r L e n t i n i 24 . Ésta es una obra incompleta. Pero si todas las obras sobre Khlebnikov traducidas a otros idiomas son igualmente muy fragmentarias.a Vic­ toria Lentini. todos los incluidos en la bibliografía que se hallará en este mismo volu­ men. una «A ntología» a la que.a A. prácticamente. y que. Samons. Faltan importantes fragmentos. Desearía que esta edición incitase a otras personas a en­ tusiasmarse por Khlebnikov. un día. Svetlana Khval. sin duda. M. su genial obra com­ pleta. que se encargó de la primera traducción literal de muchos poemas. podríamos achacarlo a las dificultades en conseguir los textos rusos. por el velo del olvido que en la misma Unión Soviética cubre a Khlebnikov debido al escaso interés que allí ha existido por los estudios críticos de su obra. pueda ser ofrecida en castellano con la distinción que merece.a Luisa Muñiz y M. Los textos que hemos manejado son.

Guerra ruso-japonesa. precursor del acmeísmo. Segunda y Tercera Duma. Efervescencia social en Rusia: 301 huelgas. Crisis económica (hasta 1904). Fracaso de la Revolución. 1906. Comienza un período de violentas represiones. A. 1907. Blok: La alegría inesperada. 1900. 1894. 1904. del simbolismo. — Los primeros simbo­ listas (Balmont). Larionov). 1885-1891. í— Gorki: La madre. 1908. Inauguración y disolución de la primera Duma (parla­ mento) en San Petersburgo. Primera antología de Anneski. Nacimiento dé Viktor Vladimirovitch Khlebnikov. Maiakovski se hace miembro del partido bolchevique clandestino. — Blok: Los versos de la Her­ mosa Dama. Biely. apelación contra 25 . Comienzo del reinado de Nicolás I I . Cronología 1885. Ivanov). preludios del cubismo. 22 de enero: sangrienta represión de una pacífica manifesta­ ción en San Petersburgo. — En Francia. Lenin: ¿Q ué hacer?. Represión anturevolucionaria. — Tolstoi: No puedo callar (se difunde clandestinamente. el último de los Romanov. 1902. — Segunda ola de simbolistas (Blok. — Exposición «Stephanos» (Los hermanos Burliuk. 1905.

Achmátova: La noche. El Taller de los Poetas. Mandelstam: La Piedra. Shonberg: 15 can­ ciones sobre la poesía de George (primera obra atonal). Lenin: Materialismo y empiriocriticismo. Egofuturismo de Igor Seve- rianine. preludio del futu­ rismo. — «Ballets R usos»: La siesta de un fauno. Maiakovski). Kuzmin: L a hermosa claridad (el clarismo). — Apollinaire: Alcoholes. con textos de Khlebnikov y Krucenych: La palabra como tal. Krucenych. — Maiakovski: La nube con pantalón. 1912. con La con­ juración por la risa. En París. 2. el fragmento lírico La tentación del peca­ dor. Krucenych publica con Khlebnikov los primeros libros «autoescri- tos»: Juego en el infierno y Mundo al revés. Diaghilev funda los «Ballets R usos». Khlebnikov. Descarga de fusilería en Lena. la pena de muerte). Duchamp: Desnudo bajando la escalera n. con coreografía de Nijinsky. — Exposición de la Unión de la Juventud (con Tatline). H . Efervescencia social. 1911. Matisse en Moscú. y V. Revista acmeísta: «H i­ perbórea». D. «E l estudio de los Im presionistas». Guro. — Primer número de «P ravda». 26 . allí. Manifiesto del acmeísmo en la revista «A pollon». Burliuk). — Manifies­ tos futuristas italianos. Textos teóricos de la abstracción (Kan- dinski) y del dodecafonismo (Schonberg). Khleb­ nikov se traslada de Kazan a San Petersburgo. la letra como tal. Ka- menski. Asesinato de Stolypin. — Primeras telas cubistas de Picasso. Huelgas. Muerte de Tolstoi. Khlebni­ kov: El maestro y el discípulo. M. en la revista «L a Primavera» aparece por primera vez una obra suya. manifiesto de los cubofuturistas (Bur­ liuk. Stravinski: E l pá­ jaro de fuego. Cuarta Duma (6 diputados bolcheviques). 1913. «Sonrojos». 1910. «Bofetada al gusto público». de Khlebnikov. 1909. «E l vivero de los jueces» (Khlebnikov. M aiakovski abandona los estudios y sufre el primer arresto por motivos políticos.

Lenin re­ torna del exilio. — Exposición futurista (Pougny. Jira de los cubofuturistas (Maiakovski. Desorganización económica. con poesías de Khlebnikov. Primer libro de versos de Esenin: Radunika. E. Flint publican en la revista «Poetry». algunos escritos programáticos del «imagi­ nismo». S. Pound y F. Ball. Khlebnikov fun­ da la utópica «Sociedad de los 317 Presidentes del glo­ bo terráqueo». «Id os al diablo».y el . Creación del Proletkult. de Chicago. Primera Guerra Mundial: el 19 de julio Alemania de­ clara la guerra a Rusia. — «E l vivero de los jueces I I » . Proust: Du cóté de cbez Swann. Retirada rusa en Polonia. Revolución de febrero. Asesinato de Rasputín. Freud: Tótem y tabú.. — Joyce: Dublineses. se halla entre los pocos intelectua­ les que responden a la llamada de sublevación del Co- misariado para la Instrucción (creado a continuación de la Revolución de octubre) para colaborar con el po­ der bolchevique. Blok: Versos sobre Rusia. 1917. Mari- netti en Rusia: violenta reacción de Khlebnikov y de los cubofuturistas. los futuristas acogen favo­ rablemente la revolución de octubre. Primeras derrotas rusas. Gobierno provisional.universo^ Khlebnikov: La trompeta de los marcianos. Los bolcheviques contra la guerra. 1914. Duchamp y Picabia fundan con Ray la revista «2 9 1 ». Pasternak: Mi 21 . Arp. En noviembre sale el almanaque «Cua­ tro pájaros». — O P O IA Z : sociedad para el estudio de la lengua poética. Tatline). Moscú: «Círculo lingüístico». Kamenski. — Tanto solos como en calidad de grupo. En Nueva York. Deserciones. Maiakovski. Malevitch. Revolución de octubre. — Stravinsky: La consagración de la prima­ vera. Huelsenbeck y Tzara fundan el «Cabaret Voltaire». M aiakovski: La guerra. Burliuk). 1915. con Blok y Meyerhold. — En Zurich. 1916. primer núcleo del formalismo crítico.

El congreso panruso del Proletkultur. etc. Aparece la antología futurista La palabra de centeno (Khlebnikov. Sersenevitch). Ka- menski. Picabia publica la revista «3 9 1 ». W. Wiene: E l gabi­ nete del doctor Caligari. Esenin: íonine. En ve­ rano comienza la guerra civil. 1918. Maiakovski en la ROSTA. Pasternak) con un prólogo de Lu- nakarski. En Barcelona. Teatro de Meyerhold. Gro- pius funda en Weimar la «Bauhaus». Intervención armada de potencias extranjeras contra la Rusia soviética. Cvetaeva. R. A principios de año se publica la Declaración del movimiento imaginista (Esenin. Se adopta el nuevo calen­ dario. Tzara: M anifies­ to Dada 1918. como numerosos escritores (Bunin. Aragón y Soupault empiezan a colaborar en la revista «N ord-Sud». de A. 1919. — Sale el « I I al­ manaque de los E scitas». que a con­ tinuación saldrá en Nueva York. Blok: Los Doce. Ivnev. Maiakovski y los futuristas: «E l arte de la Com una». Kafka: La colonia penitenciaria. — En París. cuyas posiciones preponderantes son de total rechazo del patrimonio 28 . Revolución alemana. Burliuk. 1920. Me- rejkovski. — Apollinaire: Caligramas. Remizov.) abandonan la Rusia soviética. Con­ greso del Komintern. Plan de electrificación del país. Khlebnikov: El error de la muerte. Fin de la guerra civil. Ivanov. Zurich y París. Comunismo de guerra. Penuria de víveres en la población. Requisa de productos agrícolas. D. Mariengof. Armisticio de Brest-Litovsk. Chodasevitch. Maiakovski. Nacionalización de la tierra. Bloqueo de la Rusia soviética Ofensiva de los ejércitos blancos. Teatro judío. hermana la vida. Agosto: atentado contra Lenin. Contraofensiva del Ejército Rojo que reconquista Ucrania. con Llanto por la ruina de la tierra rusa. — Proust: A la sombra de las mucha­ chas en flor. — Chagall en Vitebsk. En Berlín nace el Teatro Proletario de Piscator. Éste. Carencia de víveres.

Primer nú­ mero del L E F (Frente de izquierda del arte). Khlebnikov. 29 . Muerte de Khlebnikov: Elegía fúnebre a cargo de Maiakovski. Primer es­ bozo (Praga). cultural burgués. Zanguezi. Zanguezi. Lang: El doctor Mabuse. F. Putsch de Munich... Lenin se retira de la actividad política. de Khlebnikov. Hambre en el Vol- ga..— --------- 1923. Murnau: Nosferatu. Revolución de la base naval de Kronstadt. ' . Tynianov: Proble­ mas de la lengua de los versos. 1928. secretario ge­ neral. Creación de la VAPP (Asociación Panrusa de los Escritores Pro­ letarios). 1922. Sonetos a Orfeo. Maiakovski: Vladimir Ilitch Lenin. — . Amo. — Trotski: Literatura y revolu­ ción. La noche en las trinche­ ras.. Bretón: Manifiesto del surrealismo. Eliot: The Waste Land. son criticadas por el Partido. Stalin. Thomas Mann: La montaña mágica. en el IN C H U K de San Petersburgo. Khlebnikov: Comienza la publicación de Obras com­ pletas (Leningrado). con millones de muertos. — Stalin: Principios del leninismo. Maiakovski: 150. F. — Khlebnikov:. — Román Jakobson: V. Proceso contra los socialistas revolucionarios. S. — Muerte de Blok y Gumilev (éste ajusticiado).mag­ néticos. — Le Corbusier: Hacia una arquitectura. Mussolini marcha sobre Roma. Las tablas del destino. Tatline pone en escena. Ocupación del Ruhr. — Tzara: Ma­ nifiesto Dada. Comienzo de la N ÉP (Nueva Política Económica) que impulsa la pe­ queña y mediana industria privada.. T. Soupault: Los campos . Muerte de Lenin. Primera cons­ titución soviética. Rilke: Elegías de Duino. órgano del grupo homónimo que se formó el año anterior en Moscú en torno a Maiakovski. 1921. E l mensajero de Velimir Khleb­ nikov. Khlebnikov: Ladomir. — Khlebnikov: Versos (Postumo). 1924. Mandelstam escribe: Tristia.000. — Bretón. Muerte de Kafka. — Joyce: Ulises.000.

Hitler. . se reúnen 5 tomos de 400 páginas. sin que pueda considerarse completa la obra. En la URSS consolidación de la situación interior.1933. En to­ tal. — Khlebnikov: Termina la publicación de Obras completas (Leningrado). canciller del Reich.

2. Además. equivalente a región o provincia. Aprendió a leer a los cuatro años. le introdujo desde niño en el mundo de los modernos conceptos artísticos. Vladimir Alexeevich Khlebnikov. Su padre.3 Luisa Muñiz Concheso.2 Tuvo una infancia de las más favorables para el desarrollo de sus capacidades creativas. Territorio administrativo. Biografía contenida en las Obras Com­ pletas. Su madre. Ekaterina Nikolaievna. en la que su padre ejercía como curador de la circunscripción. como gran amante de la música y de las artes. provincia de Astracán. le inculcó un sin­ gular apasionam iento-por-las-ciencias naturales y le dio un sólido fundamento de conocimientos en las mismas. próxima a los círcu­ los revolucionarios de lps años 70. pedagogo y científico-ornitólogo. nacida Verbitskaia. 31 . Yuri T y n j a n o v . Eran cinco los hijos y era intenso el interés que los padres ponían en su educación y enseñanza: nunca faltaron en su casa los mejores profesores. 1930. Moscú. Traducción directa del ruso para «Hora de poe­ sía» por M. Biografía ' Velimir (Víctor Vladimirovich Khlebnikov) nace el 28 de octubre (calendario antiguo) de 1885 en la población de Tun- dutovo. y fue recopilando una gran riqueza de lecturas. Casi toda su infancia transcurre en el seno 1. tanto en ruso como en francés. 1928-1933. era historiadora y en cons­ tantes conversaciones con el hijo le fue transmitiendo sus cono­ cimientos en historia y literatura.

donde todas las horas transcurren entre paseos y baños. para mejorarla. al ingresar en la Universidad estudió con toda seriedad Ciencias Naturales. asis­ tiendo a los estudios. se fue entregando cada vez más a las letras y dio comienzo a sus ejercicios literarios. El otoño lo pasa en San Petersburgo. fue arrestado y encarcelado por un mes. Cursó los grados primarios con brillantez. en 1898. Llega a un estado tan precario de salud que. nunca llevado a cabo. pero poco le duró el apasionamiento. se adhie­ re a un círculo revolucionario donde se trama cierto acto te­ rrorista. la Zoolo­ gía. Desde entonces y en adelante. hasta 1907-1908. no variaría su «m odus vivendi». donde quiera que estuviese. durante el cual a Khlebnikov le correspondería el papel de vigilante. En Kazan se apasionó por la pintura. No dejó en su habitación otro mueble que la cama y la mesa. tomó parte en la manifestación general estudian­ til. Ya por aquellos tiem­ pos le abrumaba el ambiente pequeñoburgués. en 1903. E s por aquella época que le manda a Máximo Gorki su primer relato. y en 1904 pasó a la de Ciencias Naturales y Física de la Universidad. en cambio. va con sus parientes a Crimea. El 8 de noviembre. 32 . (Respecto a la simbiosis y a la metabiosis) y Sobre el hallazgo del cuco en la provincia de Kazán. a Kazan. más unas este­ ras a modo de cortinas. en Kazán. Aquel encierro pro­ dujo en él una impresión deprimente: perdió el interés por los estudios y dejó de asistir a las clases y. principalmente.de la Naturaleza. Ingresó. especialmente. en la sección de Matemáticas. en que se celebraba el aniversario de la Universidad. desde allí. Alegre y optimista. Fueron fruto de sus estudios los artículos científicos Expe­ riencia constructiva de un concepto científico. en idioma ruso y en matemáticas. desde entonces todo en su vida serán peregrina­ ciones y traslados. Parece ser que hacia 1906 realizó un viaje de comisión científica a los Urales del cual volvió cargado de colecciones de insectos. Desde las estepas de Kalmikia la familia se traslada prime­ ramente a la provincia de Volinsk. a la población de Panáievo en la provincia de Simbirsk y. en 1908.

Guró. aparece la primera miscelánea del círculo «Sadok Sudei» (Vivero de Jueces) — nombre propuesto por Khlebnikov. tanto con los poetas reunidos en torno a «A polo» como con los que se deno­ minarían «futuristas». En 1911. Matuishin. datan de 1908. expulsado por no haber pagado la matrícula aban­ dona la Universidad. Empieza acercándose a aquellos poetas e historiadores de arte pertenecientes a la lla­ mada «Academia del poem a». Fue en la revista «V iesna» («Prim avera»). a la que perteneció una tempo­ rada. E. muchas de ellas anteriormente escritas. no publicaron sus poemas. En 1909. Pero sí fue publicado. En lo que sí ponía poca aten 33 . se dedica a sus cálculos del tiempo. Poco después de haber trabado conocimien­ to con Kamenski se encuentra con todo un grupo de poetas innovadores: los Burliuk. empero. desilusionándolo sobremanera. en 1908. Kamenski y los Burliuk. mas casi no asiste a las clases. Sus primeros contactos con círculos literarios. casi a la vez. Desde enton­ ces son constantes sus encuentros y veladas (en la casa de E. fue causa de su ruptura con la «Academia de poetas». en la sección de Ciencias Naturales. Paralelamente. En el Primer «Sadok Súdei» y. M. Guró) en que se discuten problemas del arte nuevo. Tampoco en «V iesna» hubo manera de publicar sus poemas. hecho del que hallamos repetidas referencias en las cartas a sus parientes. mientras D. lo cual. modesto v solitario y nada amigo de exteriorizarse. Burliuk se hacía cargo de las actividades de organización. en el «Estudio de los Im presionistas» publica Khlebnikov sus obras. En el «A p olo». y en otoño de 1909 solicita el traslado a la facultad de Lenguas Orienta­ les. su primer relato La prueba del pecador. Pero al poco tiempo pasa al primer año de Filosofía y Letras (sección de Lenguas E sla­ vas y Rusa). E s aquél el momento en que traba conocimiento con V. con especialización en sánscrito. lo cual no es óbice para que siga intere­ sado por las Ciencias Naturales. pese a que. Ingresa en la Universidad de San Petersburgo en el tercer año de la facultad de Física y Matemáticas. que fue su figura central en teoría y creación. siempre quedaba a la sombra. de la que Kamenski era secretario.

Son los años en que se publican varios poemas suyos en la miscelánea «4 pájaros». E l Shamán y Venus. soporta difícilmente el servicio militar viendo en él una violación de su libertad personal y del personal ritmo de vida. y. los mejores 317 hombres de la época: revolucionarios. entre batallas callejeras y tiroteos. Manifestaba un enorme interés y simpatía por cuanto estaba sucediendo y aparecía con la mayor tranquilidad en los luga­ res más peligrosos. en «M aestros de M oscú». Reclu­ tado y enviado a Tzaritzin a un regimiento de reserva. científicos a quienes cáIificáfá como"Íos «Presidentes- del globo terráqueo». (Aquel 34 . Pasados unos meses. aparece el relato La K. e idea el «E stado del Tiem po» en el que han de entrar. pero nunca y a nadie se imponía. I y E. traslada a Jar­ kov y publica allí. En 1916 vive en Moscú. Su abstracción y la falta de sentido práctico le acarreaban trances difíciles y daba pie a que se contase de él más de una anécdota chistosa. Nuevo viaje a Astracán en la primavera de 1916. Regresa a San Petersburgo después de la Revolución de Febrero. En 1912 se publica «L a bofetada» y el segundo núme­ ro de «Sadok Sudei». Vremennik 2 ° {Crónica 2. donde vienen publicados La pérdida de Atlántida. cuando regresaba a casa extenuado por el esfuerzo y el hambre. poetas. Por doquiera que se alojase en sus viajes. y que cesara un instante en sus cálculos. ción era en las circunstancias económicas y en los pormenores de la vida cotidiana. Era tan callado y vivía tan introvertido que a veces la gente se olvidaba de su presencia. Hombre nada válido en la vida cotidiana se crecía cuando se trataba de problemas del arte o de filosofía.a) con su poema-manifiesto sobre el Estado del Tiempo. tal como los sabios en el Estado de Pla­ tón. La trompeta de los marcianos. iba dejando cestas llenas de ma­ nuscritos. en 1917. habiendo logrado librarse del mismo. Pasaba días enteros en la Biblioteca Pública ocupado en inves­ tigaciones y pesquisas de números. a duras penas lograban que se sentase a la mesa a comer. olvidándose de comer y be­ ber y. se. y se va a Moscú para la de Octubre. Estaba en el centro de la nueva corriente.

Khlebnikov colegial. .

sin luz.octubre lo dejó descrito en su artículo Octubre en el Neva. sufrió dos veces el tifus y otras tantas. Fue enterrado en la aldea Ruchí. en junio de 1921. Comisionado cerca[ jdel_Estado_Mayor. Lleva una amarga vida de hambre y padecimientos. faltándole con frecuencia lo indispensable para seguir vi­ viendo. fue exhu­ mado y trasladado al cementerio Novodiévichie. pues carecía de documentos. En octubre de 1920. entra en contacto con ios futuristas y entró a trabajar en la sucursal de R O STA . Allí muere después de un mes de tremendos sufrimientos. seguía atrayendo a sus filas a las más distintas personas. El Poeta. sin afeitar. habitando en una diminuta y fría habitación. fue frecuente cliente de hospitales. Todo ello. donde una grave enfermedad le retiene en cama. Hambriento y enfermo. y fracasa. Lado- mir y muchas otras. Yuri T y n ia n o v (1930) 36 . a Persia. compone versos para el periódico e inscripciones para los car­ teles. 1919 y principios del 1920. acompañando al Ejército Rojo y realiza con éste toda su marcha hasta Teherán. Durante este período crea obras tan grandiosas como Noche de trinchera. Ese mismo 1917 se dirige a Ucrania y pasa allí los años 1918.) Preocupado como estaba por el Estado del Tiempo. en Moscú. en compañía" del pintor P. sueña con ir al sur. Mitúrich. y también el artículo Nuestros cimientos en que expone la base de sus conceptos poéticos y filosóficos. A mediados de los años 60. De regreso a Moscú. Andaba andrajoso. principalmente. hace varios intentos de publicar sus obras. trasladado a Bakú. hacia la aldea de Santálovo (provincia de Nóvgorod). sin gorro. la cárcel: blancos y fojos lo tomaban por espía. en un rincón del camposanto. pero también de intenso trabajo. marcha. Y en la primavera de 1922. parte. Este rotundo fracaso de sus planes de publi­ cación es lo que más le apena. en Járkov y en Rostov. viviendo. el 28 de junio de 1922. al Volga. huyendo de la famélica Moscú y con la esperanza de que después le sea otorgado un viaje gratuito a Astracán.

Biografía-Formulario Víctor Vladimirovitch. Padre: adepto de Darwin y de Tolstoi: Gran conocedor del reino de las aves que estudió toda su vida. Universidad (estudios sin terminar). Elcaterina Nikolaevna Verbitskaía y Vladimir Aleksieevitch Khlebnikov. en la pequeña Rusia. Che- bouev. Primeras intervenciones en «L a Primavera» de N. Escribió dos dramas: E l Dios de las Vírgenes y Los hijos 37 . Uno de sus hermanos desapareció en Nueva Ze­ landa. Cuartel general de Khanat. llamada a la sublevación a los eslavos en el perió­ dico «N oche». El primero del linaje Khlebnikov era gobernador en Ros­ tov. Estepa de Astracán. Bachillerato (entró en tercer curso). Crítica de Tchoukovski en «E l Escaramujo». Ortodoxa. Uno de sus tíos era profesor de la Academia Militar de Medicina (médico). déspota y extravagante. El abuelo murió en Jerusalén adonde fue en peregrinaje. La mayor parte de los Khlebnikov se distinguen por su carácter fantástico. Un Khlebnikov fue miembro del Consejo de Estado. 28 octubre 1885. Tenía amigos viajeros.

y Juego en el infierno. (Y en una hoja aparte) En mis años de estudiante medité mucho en el renacimien­ to de la lengua y escribí Oh. Demasiado preocupado por el apaciguamiento de las cos­ tumbres hay muchas cosas que no tuve tiempo de hacer. En la obra científica E l Maestro y el discípulo me di cuen­ ta que cada 365 años multiplicados por 2 ± 48 años (el puente hacia las estrellas) se producen sucesos históricos similares. reíd. K H LEBNIKOV 1 1. con ocasión de la publicación uno de sus artículo.s en una revista. V. Escrito por el mismo Khlebnikov. ... de la nutria en «Bofetada al gusto público» y «E l Parnaso rugiente». el 5 de agosto de 1914.

por representar en modo cierto el punto d i vista actual frente a la poesía de la época revolucionaria. dio a conocer y expresó creativamente en sus obras aspectos fundamentales de la vida social y reprodujo con ta­ jante artístico el vehemente impulso de la personalidad hu­ mana ante uno de los más comprometidos momentos de la historia: la época de la gran Revolución de Octubre. Son el orgullo de las letras soviéticas. todos v cada uno de ellos creadores únicos e irrepetibles. por Antonio Samons. de decenas de creadores tan destacados como significativos. que alteró de forma radical los destinos creativos y vitales del artista. La poesía de los años veinte es obra. Lo cual no obsta para que tengan mucho en común. de muy reciente publicación. Poetas soviéticos1 ( 1917. (Traducción directa del ruso para «H ora de poesía». a la edi­ ción (1982) de la antología. cada uno a su manera. En sus raíces se encuentran poetas rusos tan grandes como Alexander Blok. Maiakovski y Esenin son tres autores que conforman un mundo poético complejo e inmenso. Hemos querido traer aquí este prólogo.1930) La poesía rusa del período de la Guerra Civil y de los años veinte representa una de las páginas más interesantes de la historia de la literatura soviética.) 39 . Blok. junto con la de ellos. Vladimir Maiakovski y Serguev Esenin. Interesa con­ trastarlo con otros documentos que ofrecemos. pues. E s obra de espléndidos artis­ tas. Formaban en esas filas tanto autores curtidos ya 1. Prólogo de los editores Izdatelstvo «Russkiv Yazyk».

la economía nacional. Khlebnikov. B. A. Los nuevos caminos y horizontes abiertos por los hechos de octubre crean. Maiakovski La marcha de la izquierda. de proyectos y realizaciones grandiosos. En la poesía de esos años encuentra amplia expresión el tema de la construcción del socialismo. Los autores leen sus composiciones en salas desbordantes de auditorio. Dicho tema se manifiesta de forma especialmente profunda en la obra del gran poeta-innovador V.enorme esfuerzo. El tema de la revo­ lución se torna fundamental en la poesía del primer decenio posrevolucionario. Es la entusiasmada idea de la creación. Tíjonov. Brvúsov. un ser que se realiza en heroicas audacias creati­ vas. Los años de la Guerra Civil y el subsiguiente período de reconstrucción representan una difícil y muy importante etapa en la vida de la joven nación soviética. V. Su significado formativo y propagandístico es descomunal. No es posi­ ble valorar bastante el papel que la poesía desempeña en esos años difíciles. la base de la innovación ideológico-artística. D. Klúyev. La relación poeta-lector se modifica. el concepto optimista de la futura nación y la futura colectividad soviética. se reconstruye. con . Se realizan por doquier transformaciones socialistas. Ajmátova. Maiakovski. El poema de V. en plazas públicas donde se congregan grandes muchedumbres. Lo primero que hace la temprana poesía soviética es trans­ formar la paz en un logro revolucionario. Pasternak. Concluida la guerra.por la sabiduría creativa y con antecedentes poéticos que se remontaban a años muy anteriores a los de la Revolución. N. para los poetas. los cáno­ nes de la transformación de la realidad. de la construcción de un mundo nuevo. lo que impregna de forma tan ostensible la poesía soviética de los años veinte. fue creado especialmente para su lectura ante audi­ torios multitudinarios. el exaltador impulso de búsqueda y des­ cubrimiento. E in­ -10 . como jóvenes poetas que no se dieron a conocer a plena voz hasta ese momento concreto. El héroe de las mejores com­ posiciones de los años veinte es un ser sediento de hazañas y de creación. Béd- ni y N. Tal es el caso de V. por citar un ejemplo.

La variedad de estilos y de formas creativas de los poetas de los años veinte es impresionante.cluso en momentos en que los poetas se dedican a reanimar los temas y problemas «eternos» de la vida y la muerte. v 41 . se trans­ forman de manera pasmosa. se tornan vivamente actuales y se resuelven con arreglo a nuevas fórmulas. los del amor y la belleza. Nuestra obra se ocupa primordialmente de aquellos poetas que con mayor plenitud revelaron su talento precisamente en la década que siguió a la Revolución de Octubre. de la verdad y el bien. otros te­ mas. Uno de los objetivos que persiguen los comentarios incluidos en la presente obra es el de desentrañar las peculiaridades estilísticas de cada uno de los poetas analizados.

el antiguo cauce seco del mar Caspio desaparecido (el mar de los 40 nombres). He montado caballos indómitos de cuadras que no me pertenecen. he desviado algunos puñados de agua del mar Caspio para hacerlos correr hacia el Océano Glaciar Ártico. He exigido que se depure la lengua rusa de farragosos vocablos extranjeros. Crucé a nado el golfo de Sudak (tres verstas) y el Volga hasta Epatevsk. 43 . el Neva. haciendo todo lo que se puede hacer en diez líneas. H e vivi­ do sobre el Volga. Pertenezco al lugar donde confluyen el Volga y el Caspio (el Sigai). el campamento de un «Cuartel de Khanat». mi antepasado le ofreció una copa llena de piezas de oro. Miklukha-Maklai y otros exploradores nativos de la famosa Siétche. cuya raza ha dado retoños como Prjevalski. Me desposé con la muerte. el Dnieper. Otra nota autobiográfica Nací el 28 de octubre de 1885 en un campamento de nó­ madas mongoles budistas. Moskova y Goryn. Por mis venas corre sangre armenia (los Alabov) y sangre Zaporoga (los Verbitski). Durante siglos los destinos rusos estuvieron muchas veces indecisos. situado en la estepa. Al pasar por el istmo que une las cuencas del Volga y el Lena. por tanto estoy casado. tesoro y trofeo de diversos pillajes y bandidajes. Con motivo de la llegada de Pedro el Grande.

lo que se justificó en parte.. clasificados por los alemanes en el reino vegetal. H e publicado Oh. Con 365 ± 48. V. No he cumplido el servicio militar. reíd. el continente devuelve el cetro a los hombres de las riberas. he demostrado la ley de las generaciones. reidores. En 1913. a través de las leyes que rigen la vida diaria de los hombres he abierto una ventana hacia las estrellas. y tomé parte en la defensa de los ugro-rusos. Al despertar. título que conservo hasta el momento. fui nombrado el gran genio de la época contem­ poránea. La amistad campesina y. he pro­ porcionado a los hombres el medio de prevenir el futuro. unos años más tarde. K h l e b n ik o v 44 . en la guerra de los Balcanes. Me dirigí a los serbios y a los montenegrinos a propósito del pillaje de Bosnia-Herzegovina. He publicado El Dios de las vírgenes donde poblé de sombras radiantes el pasado de Rusia.

1. Aquí me encuentro liberado provisionalmente. a pesar de ello mi situación no deja de ser menos pe­ nosa y muy poco clara. porque (soy otro) no soy ni masa ni rebaño. comprendida la lepra — digamos que no hay nada a hacer. 45 . Era médico y psiquiatra y profesor en la Academia Militar de Medicina. Kulbin: Artista y teórico. Me he convertido en el punto de confluencia de los rayos del odio. de mis ocupaciones del regimiento. ocupaciones que me resultan tan extrañas que me hacen el efecto de un castigo o de una refinada tortura. ¿qué pasará? Nuevamente el infierno de la reencarna­ ción del poeta en animal privado de razón al que se le habla en el lenguaje de un palafrenero y. así como a mis compañeros. y a todos mis argumentos me contestan que aún estoy con vida y que la guerra ha diezmado generaciones enteras. Un manotazo en la barbilla me obliga. Dejo a un lado el hecho~de que. como caricia. Kulbin 1 ¡Nicolai Ivanovitch! Le escribo desde el hospital militar «sección de ¡nfeccio- ciosos». en medio de cien individuos aquejados de enfermedades de la piel que nadie ha examinado convenientemente. le ciñen al vientre un cinturón a fuerza de rodillazos hasta que uno pierde la respiración. a levantar la cabeza y adoptar un aire ale­ gre. sé puede con­ tagiar todo. Carta a N. N.

por la noche ya no sé distinguir mi pierna derecha de la izquierda. vencido por la guerra. latosos y reiterativos. puesto que ya presté juramento a la poesía? ¿Si la poesía me sugiere hacer. un trabajo interesante. Esto no me agrada en absoluto y seguiré llamando al desconocido que pasa en barca para que me arroje un salvavidas. a Rusia le falta lo que disponía al principio de la guerra: buenos soldados (animales fuertes. Rusia tiene menos que los demás. y yo sería una muestra totalmente nula. no obstante. capaces de obedecer sin discutir y de despedirse de la razón. o bien. de los especialistas de la tierra. sobre la nave aérea «M urometz». es decir. se puede decir que. De este modo. aunque estú­ pida. y a callarme como poeta. Pero. resistentes. Fuera del cuartel soy. En cuanto a este segundo deseo. ni hablar. Sin ser demasiado afirmativo. Además. matan en mí el sen- 46 . Los reniegos. cualquiera que sea. estoy demasiado abs­ traído para tener la menor oportunidad de aprender a some­ terme rápido y bien. una burla? ¿Y mi espíritu distraído? En el cuadro del servicio militar. una desgracia. así como las cadenas que la provocan? Yo no puedo ser más que un soldado castigado con una perspectiva: el batallón disciplinario. Por lo menos. ¿puede justificar otra. con responsabilidades. La primera variante sería soportable. el asesinato de mi propio ritmo me vuelven loco y al final de los ejercicios. me veré obligado a romper mi ritmo (tal fue la suerte de Chevtchenko y de otros). de for­ ma atroz. Las marchas a pie. sólo me hallaría en mi sitio si pudiera trabajar en los campos. algo. El poeta posee un ritmo complejo por lo que el servicio militar le resulta particularmente penoso. pues le impone el yugo de otra serie ininterrumpida de puntos de retroceso que emanan de la naturaleza de la mayoría de la gente. en las plantaciones (pescar. Como soldado no soy nada. ¿Y qué hacer con el «juram ento». del ju­ ramento. ocuparme del huer­ to). las órdenes. tal como lo hacen con sus bigotes).

.Khlebnikov en 1912.

Soy un derviche. El médico jefe. Velimir K h l e b n ik o v Tsaritsyne. enormes castillos. ya hace tiempo que me llaman «ése» y no «é l». para usted que ya me ayudó una vez. Hospital Militar del 93. Tsaritsyne. soy útil a todos en la vida civil. ya no sé qué va a pasar. I. pero no. 1916. Ahora. Estaré dos semanas. Chápiro. Khlebnikov.tído de la lengua. En el futuro. lo que suscita la hostilidad de mis ca­ maradas para quienes Ja s únicas justificaciones son las piernas amputadas y los dolores de vientre. un marciano. un yogui. 48 . me veo como arrancado del lugar más cálido del campo. Por otra parte^ debo esforzarme para procurarme derechos especiales y privilegios. Incluso aquí me han calificado de «individuo subdesarrollado». " Con todo respeto reciba mi más cordial saludo. Por ello. los han derribado y destruido. «Sección de Infecciosos». Mi dirección: V. un soldado del Regimiento de Infan­ tería de Reserva.° R. todo lo que se quiera. es bastante bonachón (pero estricto). noviembre-diciembre. y nada en abso­ luto en el servicio militar. de Reserva. ¿Dónde se halla el Eterno Femenino bajo los obuses del calibre 45 de los tacos? Siento que han desarraigado de mi alma grandes mansio­ nes.

pero sí. num. Texto completo. De un modo absoluto no 1. Sería falsear las cosas. Primero: el futurismo. Acerca de Khlebnikov ' i Al hablar de Khlebnikov. Traducción del francés y arreglo final: J . y esencial. como la lengua transmental. 1975). una especie de nombre llevado por homónimos que no pertenecen forzosamente a la misma familia.) La traducción al francés es de Y van Mignot («Action Poétique». Parte del mismo tra­ ducido directamente del ruso al castellano para «H ora de poesía» por Svetlana Jvan. No es por puro azar que Khlebnikov se calificaba de futu- riano (y no de futurista) ni tampoco es por azar que la palabra no ha permanecido. Raras veces se dice: «Khlebnikov y M aiakovski». una unidad de léxico que agrupa palabras distintas. París. no se puede mencionar el sim­ bolismo o el futurismo ni tampoco es imprescindible citar la lengua transmental porque con ellos no se nombra a Khlebni­ kov. Este artículo abre la edición de las O bras Completas en 5 tomos de 1928-1933. 49 . sino algo o alguien «y Khlebnikov»: el futurismo y Khleb­ nikov. Lentini. a menudo: «Khlebnikov v Krutchonyi». Segundo. Khlebnikov y lo transmental. cada generalización varía según la épo­ ca y el índice que la caracterizan. no constituye valores simples sino una apelación convencional que oculta fenómenos diferen­ tes. (La primera parte fue publicada en «E u ­ ropa» y «L os futurismos I I» . 63.

Y en este caso son verdaderos muertos. que todo lo que había hecho no eran más que «tentativas torpes para re­ novar la palabra y el verso» y en nombre de los «conserva­ dores literarios y de otros» declaró su «poesía no-poética» como inútil. de palabras y de muer­ tos. El tiempo pasa y modifica las generalizacio­ nes. de «errores» conscientes. Si entendía por literatura la peri­ feria de lo que se produce en literatura y en las revistas. y otra «y » está maduran­ do: «la literatura contemporánea y Khlebnikov». de las clases sociales. de una dimensión mucho más considerable ha sido puesta en evidencia: «la poe­ sía contemporánea y Khlebnikov». el poeta de la «escuela alemana». con arreglo a su talla. hasta que llega el momento en que se abre paso la exi­ gencia de un rostro. ¿Por qué? Porque de pronto una «y ». tenía razón. quizá precisamente por prudencia. 50 . Muertes de hombres y de generaciones. en tal o cual grupo. De Pushkin se dijo que era el poeta del romanticismo. Pero existe una literatura en profundidad que es una lucha encar­ nizada para conseguir una visión nueva y que va acompañada necesariamente de éxitos estériles. De este modo es más fácil que los críticos lo comprendan y más práctico para editar manuales. Según lo que revelen las estadísticas del ejército. de rebeldías decisivas. D e acuerdo con su edad se ajusta a tal o cual escuela. Las corrientes se dividen en escuelas que forman círculos aún más cerrados. hombre en general. En 1928 la poesía y la literatura rusas quieren ver Khleb­ nikov. de Tiutchev. la frivolidad de un pensamiento sin audacia. Evidentemente. un crítico excesivamente pru­ dente calificó. de la medicina. de conversaciones. el mismo hombre figurará en distintos gráficos. 2 A la muerte de Khlebnikov.existe rostro. no metafóricos. todo depende de lo que el crítico entendía por «literatura».

oculto. Turgueniev lo consideraba ignorancia y corregía a Tiutchev: la periferia poé­ tica nivelaba el centro. Hubo que esperar a los simbolistas para que se restaurase el verdadero significado de las «ignorancias» métricas de Tiutchev. Del mismo modo. Rimsky-Korsakov corregía las «ignorancias» y «torpezas» de Mussorgski. Hay un principio de fermentación que du­ rante años realiza un trabajo subterráneo. de la pintura ac­ tual. Lo que en tiempos de Pushkin parecía atrevido en Tiutchev. Tal vez hay una «poesía poética» y una «poesía literaria». aunque inútil. la poesía de Khlebnikov tal vez se encuentra más cerca. cuando es lo contrario: son Fet y los simbolistas los que han preparado la compren­ sión y la adopción de Tiutchev. por ejemplo. En este sentido y aunque la poesía moderna se alimenta se­ cretamente.) Sea como fuere. La de su límpida prosa el futuro lo dirá. no ya en cuanto a «principio». La voz de Khlebnikov ya se ha dejado oír en la poesía actual. ha hecho fermentar la poesía de unos y dado a otros ciertos procedimientos particulares. Uno se imagina habitualmente que es el maestro quien prepara la adopción de los discípulos. sino a la poderosa corriente surgida de pronto en la poesía media de las revistas. sino. (Ni que decir tiene que no me refiero aquí a toda la poesía de hoy. 51 . sino en tanto a «fenómeno». antes de salir a la superficie. 4 En poesía Verlaine distinguía la «poesía» y la «literatura». no de esa poesía. Todas esas ignorancias indican tanta ignorancia como la transcripción fonética de determinadas reglas de ortografía pro­ mulgadas por Grot. compositor todavía a medio editar en nuestros días. la poesía actual ha preparado la aparición de Khlebnikov en la literatura. La influencia de su poesía es ya un hecho. según los músicos.

E s difícil medir el valor y lo mismo ocurre con la literatura. ha dejado de ser misteriosa para la mirada de la multitud dis­ traída. ¿Cómo se origina la Iiteralización. misteriosa. Simplemente. como una joven. 5 Vivimos una época importante: no es probable que alguien lo dude. Según Dos- 52 . Se convierte en vieja charlatana. Dostoievski escribía a Strakhov. locuaz como una experta mujer madura. tornándose cada vez más segura se vuelve astuta. ___ ___ ______ La «joven» conserva su juventud a pesar de la prosa de la novela y los debates polémicos de las revistas. a la mirada distraída de la gente. excepto en una: que Tolstoi hubiera pronunciado en literatura una palabra nueva. pero los criterios de muchos datan del pasado. una de las leyes lite­ rarias. queda una fórmula justa. en otros. que estaba de acuerdo con todas las ideas expresadas en el libro. Si se deja de lado el tono cáustico y de reproche del poeta aristocrático. la implantación de la poesía poética? Baratynski escribió: Primero surge el pensamiento en el verso conciso del poeta. no van más allá de sí mismos. Lanzando gritos inoportunos en debates de revistas populacheras alumbra frases vulgares. Por entonces ya había aparecido Guerra y Paz. a propósito del libro que éste había dedicado a León Tolstoi. ¡A y! tan libre en la novela.

ni Turgueniev. Pushkin todavía le otorgaba por diplomacia. consideraba así al genial escritor Lomonosov: «pobreza de rimas. en poesía. La lucha entre él y Sumarokov im­ pregnó la poesía rusa. pero lo estudió atentamente. Pero aún sin ella. aunque sí Pushkin y Go- gol.. autor de gran ta­ lento. dificultad provocada por la no separación de los caracteres y de los sonidos.. Tomó como divisa los versos: El exceso en poesía siempre es putrefacto: ¡Ay de los dones. ni él. Derjavine.toievski. Hacia 1820. — . la sensación de que la literatura naufraga. los «honores de escritor de moda». aún se le ve brillar aquí y allá en los versos del siglo xix. «privados de sentido por su exceso». como poe­ ta. ni Pissemski habían enunciado un vocablo nuevo. violación de la gramática y la orto­ grafía y todo lo que choca a un oído sensible e impugna un gusto todavía intacto». Dostoievski no lo decía por modestia. había una gran ciencia. La literatura del siglo x v m . del arte y de la aplicación! Los versos de Lomonosov eran y han quedado incompren­ sibles. era un hombre de amplio criterio — y en eso está lo esencial— . una palabra nueva. Sumarokov. No hay que temer su propia vi­ sión: el gran fracaso de Khlebnikov era. Todavía es imposible prever la amplitud de su influen­ cia de fermentación. un hombre ve difícilmente el valor de la época en que vive y aún le resulta más difícil ver en ella la presencia de una palabra nueva. impureza en la versificación. ni León Tolstoi. Lermontov utilizará todavía las estrofas de Lomonosov. oscu­ ridad en las construcciones. Los contemporáneos siempre experimentan una sensación de fracaso. y en literatura una palabra nueva es siempre un fracaso particular. un fenómeno del fracaso. hubiera seguido siendo. vivió gracias a la savia de Lomonosov. Detrás de Lomonosov estaba la química. incluido Pushkin. 53 . Fue un fracaso.. La cuestión del valor lo resuelven los siglos.

hemos terminado de comer. Su aspecto es gentil. 7 Khlebnikov también dice: Necesito. es un auténtico material sin refinar. Quisiera ser una mariposa. ¡Algo terrestre! ¡Basta de cielo! ¡Envíanos una canción para beber! Pensador. mariposa que ba revoloteado en la habitación de la vida humana. No lo podemos evitar. En efecto. cuéntanos algo divertido. en Zanguezi Khlebnikov hace oír en las voces de los transeúntes las de su críticos: ¡E l idiota! ¡Ahí tienes el sermón del idiota de los bosques!. el tunan- tuelo! Su sermón no está pulido. una firma de cautivo. eso es lo que él quisiera. E l prisma infantil. hijo de tal.. Y el pensador responde: Yo soy así. La gente quiere alegría. Afeminado. la escritura de Khlebnikov se parecía al polvillo que se desprende de una mariposa. dejar la escritura de mi polvo en las austeras ventanas. Pero no durará mucho. en el que las cifras y las letras se hallan vinculadas a la destrucción de los pueblos y los reinos. En Zanguezi. donde la vida del poeta extraña el canto de los pá­ jaros y donde la risa y la pena son necesarias para una grave ironía. drama romántico (en el sentido en que Novalis em­ pleaba esta palabra). Miente divinamente. en el que los cálculos matemáticos cons­ tituyen un nuevo material poético. Miente como el ruiseñor por la noche. Un bloque sin tallar..6 Khlebnikov conocía su propio destino. No temía la risa... el infan- 54 .

echamos de menos Lo que antes habríamos arrojado? 8 Khlebnikov era una nueva visión. según la notable fórmula de Pas- rernak. que entrarán en la epopeya. 55 . sino por los mismos elementos. la instaura­ ción momentánea y facultativa de las series verbales luchaban con la honestidad más descarnada contra esa frase literaria des­ honesta que se había colocado lejos de los hombres y de la instantaneidad. notas. ya por ellas mismas. El no «buscaba». En los momentos más cruciales de la epopeya. después. 3. Sus pequeños escritos líricos son esa misma escritura de mariposa. algunos de sus versos parecen simples ha­ llazgos. Así no sólo «se em­ pieza a vivir por el verso».rilismo de la palabra poética se manifestaban en su poesía no por la «psicología». 1912. E s inútil aplicar a Khlebnikov esa palabra que a muchos les parece cargada de sentido: la «búsqueda». prolongadas. Khlebnikov es nuestro único poeta épico del siglo xx. en los más pequeños fragmentos verbales o fragmentos de frase. observaciones repentinas. él «encontraba». El niño y el salvaje constituían un nuevo rostro poético que mezcla­ ban precipitadamente las «norm as» sólidas del metro y de la palabra. 1929. El Sbamán y Venus. Pues a menudo. La sintaxis infantil. «infinitas». ya por escritos parecidos. ésta surgió teniendo como base el cuento. Así es como se empieza.3 sino también a vivir por la epopeya. Así apareció Ruslan y Ludmila que determinó el camino de la epopeya pushkiana y de la no­ 2. esos pueriles «esto ». Por lo mismo. tan sencillos e irreemplazables como lo fueron en su tiempo ciertos versos de Eugege Onéguine. Una nueva visión se di­ rige simultáneamente a diversos objetos.

la relación primi­ tiva pagana a la palabra. que bulle a nuestro alrededor fundiéndose imperceptiblemente en nuestros campos y ciudades: Flores azules pasadas por el ojal por Lada. La noche ante­ rior a los Soviets. el «R uslan» democrático. 1921-1922. así surgió. naturalmente. La barca de Razin. 1919. el desconocimiento del hombre nuevo llevan.* Ni que decir tiene que los que lean Ladomir. 1921. infantil y pagana para edificar este mundo pagano cercano a nosotros. revolucionario de la palabra. Las tres hermanas.3 juzgarán esos poemas como rela­ tos de juventud del poeta. al paganismo como tema. Relato de la edad de piedra. 1912. 1919. El cuento pagano constituye la primera epopeya de Khleb- nikov. 1920. Tristeza silvestre. Hay que tener en cuenta la fuerza y la integridad de esta relación para comprender cómo Khlebnikov. «predijo» la revolución en su ar­ tículo numérico. con lo que no disminuye su impor­ tancia.b 9 Khlebnikov no es un coleccionista de temas que se ofrecie­ ran desde el exterior. 1922. del mismo modo. casi anacreóntico: Relato de la edad de piedra. Éste nos ha dado un nuevo «poem a ligero» en el sen­ tido prepushkiano del término. E s poco probable que para él exista este término: tema dado. El poeta. el poema de Nekrassov A quién le va bien vivir en Rusia.vela corta en verso del siglo x ix . Tristeza silvestre). subtítulo del poema I y E. 4. Respectivamente: 1920. tarea. 6. El infantilismo. Khlebnikov «predijo» sus temas. 56 . Fue preciso un artista con visión verbal nueva. un nuevo idilio campestre (El Shamán y Ve­ nus. 5. Zanguezi. Las tres hermanas.

de la animación de la similitud. tanto tiempo olvida­ da entre una palabra y palabras próximas y en la aparición de una nueva similitud con palabras extrañas. Es falso. con el hecho de que ese esencial sea a cada instante desechado por el «contra­ peso» de la lengua literaria y declarado «fortuito». des­ cubre una construcción nueva. partiendo de sus desviaciones fortuitas. Como se la llamó «transm ental». 57 . desde luego. se apresuraron a simpli­ ficar su teoría de la lengua contentándose con decir que Khleb­ nikov había creado un «texto sonoro privado de sentido». Para él no hay sonoridad que no esté teñida de sentido. El Khlebnikov teórico se convirtió en el Lobatchevski de la palabra: no descubre los pequeños defectos de los viejos sis­ temas sino que.10 Los combates verbales encarnizados del futurismo invinien­ do el concepto de la prosperidad. Lo mismo sucede con la ciencia. Toda la esencia de su teoría consiste en haber desviado en poesía el centro de gravedad de las cuestiones de sonoridad sobre la cuestión del sentido. las «casualidades» que los viejos sabios explicaban como un dese­ cho provocado por la imperfección de la experiencia sirven de impulso a nuevos descubrimientos: lo que era explicado como «la imperfección de la experiencia» se revela acción de leyes desconocidas. no puede conciliarse con el hecho de que la lengua sucinta y masiva de la literatura no deja pasar lo que tiene de más esencial y más íntimo. muy íntima. fortuitos. casi pueril (la «m ariposa») se reveló una nueva construcción de palabras y cosas. La «instrumentación» aplicada como ono- matopeya se trasformó en sus manos en un arma de cambio de sentido. de la lenta y metódica evo­ lución de la palabra no eran. no existe separación de la cuestión «m etro» y «tem a». La visión nueva de Khlebnikov mezclando de manera infantil y pagana lo pequeño y lo grande. La nueva visión. Precisa­ mente ese «fortuito» fue para Khlebnikov el elemento esencial del arte. Los pequeños errores.

la vida de la poesía. 58 . No es una absurdidad sino un nuevo sistema semántico. 1912. pero ¿quién no los «comprende» ahora? Los que. y que dicha construcción aporta resultados diferentes en función del mate­ rial: lo cual va de lo «transm ental» kblebnikoviano (sazonado 7. no obstante.11 El «soñador» no separaba la vida cotidiana del ensueño.7 ¿Quién pasaría por Nueva York para* ir de Moscú a Kiev? Pero. Su visión ha llegado a ser una nueva cons­ trucción. también hay parodias (y nume­ rosas) que apuntan a Jukovski. de los estratos sordomudos de la len­ gua». sino porque los lectores se han elevado hasta su sistema semántico. ¿qué línea de la lengua libresca actual se halla exenta de tales v iajes?» Predica la «explosión del silencio lingüístico. Los que hablan de la «absurdidad» de Khlebnikov deben revisar esta cuestión. 1915. Los que piensan que su discurso se halla «privado de sentido» no ven que la revolución es al mismo tiempo una construcción nueva.8 Esa prosa semánticamente límpida como la prosa push- kiana les convencerá que no se trata en absoluto de «absurdi­ dad». «N o hay ingenieros de caminos de la lengua — escribía. canales y puertos de la lengua artística». 1919. 8. no por ellos. Ka y otros. E l cazador Usa-Gali. Respectivamente: 1912. Fet era para Dobroliubov una absurdidad total. Los versos del joven Blok no se han vuelto más comprensibles por ellos mismos. incluso parcialmente. Todos los poetas que han cambiado. se empeñen en situar el centro de gravedad de la cuestión khleb- nikoviana precisamente sobre la cuestión de la absurdidad poé­ tica deben leer su prosa: Nicolás. En el artículo Nuestra base. y él mismo un «ingeniero de caminos. los sistemas semánticos han sido declarados absurdos pues han llegado a ser comprensibles. sino de una nueva construcción semántica. en las que este poeta que sirve ahora de abecé a los niños es objeto de burla por su absurdi­ dad. Lomonosov no fue el único en estar «desprovisto de sentido» (esta «absurdidad» provocó las parodias de Sumarokov).

Pues. variable incluso en un texto en verso tradicional. final de verso masculino o femenino) conferirá una semántica. sin indicaciones del autor. evidentes para su época.-troqueo. ¿Cuántos han reflexionado que aquí las alas son de modo completamente ilegítimo un terrible atributo de los ángeles que se opone a su amable significado: alas que en sí mismas no son en absoluto terribles y tan habituales en poesía tratándose de ángeles? ¿Se han preguntado cuánto profundizaba y am­ pliaba esta «absurdidad» el campo de las asociaciones? Una notación delicada y auténtica de una conversación hu­ mana. a la «lógica» de su prosa. y cada imagen transitoria aparece precisa. en la mezcla de la construc­ ción elevada y de los detalles domésticos. En la presente edición se encuentran los comentarios de un hombre que conoció a Khlebnikov cuando vagabundeaba por Persia. los dos me custodian y se vengan de mí. Una espada de fuego y alas los dos tienen. un sentido. ¡Y cuántas terribles «absurdidades» de Pushkin.. poema escrito en 1921. en el infantilismo del habitante de las ciudades. es el discurso íntimo de un hombre de nuestra épo­ ca. sólo que no está «narrada» literaria­ mente. dos ángeles por el destino me fueron dados en estos días que se fueron. parecerá desprovista de sen­ tido.9 9.de sentido y no privado de él). pero un sistema variable de verso (sea yambo. discurso que habríamos descubierto manteniéndose oculto. y escribió para su poema Gol-Mullah. si se escribe una frase completamente privada de sentido en un yambo irreprochable será casi comprensible. han perdido su brillo para nosotros a causa de la costumbre que tenemos de su metro! Por ejemplo: Sombras amables. El texto en verso khlebnikoviano no es un collage de cons­ trucción. discurso surgido repentinamente.. Se trata de Rudolf Petrovitch que trabajaba en la sección polí­ tica de la flota de la Caspiana. 59 . en la precisión dis­ continua otorgada a nuestra lengua por la ciencia de los si­ glos xix y xx. Gol-Mullah. sino recreada.

tal vez a los especia­ listas les parecerán sin fundamento y a los lectores. 60 . no en la forma de los cuajarones no digeridos y petrificados de que hacen gala los estilistas. 1912. Se ha obtenido un inmenso desplazamiento de las tradiciones. I y E. puesto que para esa construcción él apelaba a la lengua del verso y a la de los números^ a las conversaciones fortuitas de la calle y a los elementos de la historia mundial.ia La oda de Lomonosov y de Pushkin. son indiscernibles en cuanto a las «tradiciones»: se encuentran incluidos en un nuevo sis­ tema. __ La nueva construcción posee una fuerza apremiante que tiende a la extensión. simplemente interesantes. las tradiciones literarias se quedan boquiabiertas. puesto que 10. El abismo entre los métodos del arte y de la ciencia no son tan hondos. Crónica de las huestes de Igor aparece repentinamente más actual que Briu- sov. un trabajo que es científico a nivel de material — incluso si es inaceptable para la ciencia— para que en literatura surjan nuevos fenómenos. sino transformado: Mirad. al cielo le gustaría tanto ' servir al misterioso destino para insuflar a todos los vivos un grito de amor y de pan. en arte es un depósito de su energía. que son un eco de Nekrásov. Se puede tener otra opinión sobre las prospecciones numéricas de Khlebnikov.12 Ante el juicio de la nueva construcción khlebnikoviana. una fe en ese trabajo. Crónica de las huestes de Igor y la «Sobakievna» de la Noche en víspera de los So­ viets. Pero lo que en la ciencia tiene un valor que se basta a sí mis­ mo. Pushkin entra en una nueva construcción. Puesto que su construcción no era exclusivamente literaria. pero se requiere un trabajo obstinado del pensa­ miento.

) 61 . pues. La búsqueda nocturna. 11. pudo Khlebnikov pro­ ducir una revolución en literatura. es el tiempo que aulló ¡A tus órdenes!. debe . irremedia­ blemente viejo.para él los métodos de la revolución literaria y de las revolu­ ciones históricas estaban emparentados. el destino respondió obediente. asombrados. Noche en víspera de los Soviets. o una mirada que va de abajo arriba (la oda). Como la ciencia. (Ver la ex­ plicación y versión de esta famosísima cuarteta en otro capítulo de este mismo libro. o una mirada cerrada (el canto). ya sea una mirada sobre las cosas que va de arriba abajo (la sátira). Si entre los dedos está oculta la navaja.estar abierta al encuentro de los acontecimientos." 13 Por sus métodos la poesía se halla junto a la ciencia: es lo que enseña Khlebnikov. el fragmen­ to X V I de Zanguezi. En cuan­ to a los poetas de las revistas tienen también una mirada de soslayo. son quizá lo más significativo que se ha creado en poemas sobre la revolución. Lo que significa. Poco importa que su poema numérico no sea científico. La actitud del poeta exige habitualmente. el verso. que cuando tropieza con lo «fortuito» debe restructurarse a fin de que este fortuito cese de serlo. Cuarteto final de la superficie X V III de Zanguezi. y poco importa que su ángulo vi­ sual no sea más que un ángulo visual poético. La barca de Razin. una mirada «en general». Ladomir. como una cosa cuyo destino y empleo le son familiares desde hace mucho riempo (y por consiguiente lo aburren un poco) juzgará todo lo de la vida cotidiana como un conocimiento viejo. El poeta que considera la palabra. y si la venganza ha abierto los ojos. ¡A traviésale!. por muy nueva que sea la cosa.

Khlebnikov contempla las cosas como fenómenos — con la mirada del sabio que penetra en el proceso y su devenir— al mismo nivel. ¡qué va! nos recuerdan los libritos de W o lf12 para niños: sus ilustraciones representan a los niños como hombre­ cillos con una gran cabeza pero sin bigotes. está en correlación con el mundo entero y eso es lo que le da su valor. Esto sólo es posible si se considera la palabra como un átomo con sus procesos y su construcción propios. Todos al mismo nivel: tanto como cambian las dimensiones de los temas así se pro­ duce su revisión. sólo un objeto en particular. editor de manuales y libros para niños. reflexiona sobre las palabras como el sabio que se interesa y examina las dimen­ siones. solamente bueno para utili­ zarlo de forma humorística. entra en la oda con los mismos derechos que las otras palabras: 12. No se parecen a las de Karamzine. 62 . Para él. un propie­ tario. ni interés condescendiente ni respeto superfluo. un tipo astuto que quiere darse pisto. El «pordiosero» de Kharkov. en esas cancioncillas campestres sobre el cen­ teno y los labriegos de ojos azules. Por eso mismo para él no hay objetos despreciables. Ese objeto ha de llegar a ser.) Lo mismo sucede con Oriente: en Gol-Mullah no hay oriente europeo. (Cuánta autosatisfacción hay en nuestra poesía lírica al tratar del campo. para él no hay ob­ jetos en general. Wolf (1826-1883). en poesía no hay objetos sucios (empezando por el «rublo» y acabando por la «naturaleza»). En sus poemas sobre el campo no lo describe en absoluto visto por la mirada condescendiente de un ciudadano de vaca­ ciones. Khlebnikov no es un coleccionista de palabras.

era a la vez un ingeniero de caminos. Gol-Mullah (el sacerdote de las flores). poeta complejo y curioso. No hay que desemba­ razarse del hombre utilizando su biografía. los dem entes. como lo llamaban en Persia. Vinculada a su rostro poético. murió a los veintidós años y después únicamente se recuerda una cosa: murió a los veintidós años. Los pordioseros. de poeta feliz a su manera. hacia las honduras se han arrojado los rublos}1 No hay una «explotación poética». «insocia­ ble» y sociable— se terminó de una forma atroz. La biografía de Khlebnikov — biografía de poeta fuera de lá literatura de los libros y de las revistas.. desgraciado a su manera. los alborotadores. irónico. 14 Así cambiaba el rostro poético de Khlebnikov: el sabio Zanguezi. Ladomir. Por muy extraña y sorprendente que haya sido la vida del vagabundo y del poeta. 22 de mayo de 1920. el pagano de los bosques. complejo. En la literatura rusa estos casos no son raros. la biografía no debe destruir su poesía. canales v puer­ tos de la palabra. el derviche ruso. por muy terrible que fuera su muerte. ampliándolo geográfica e históricamente: Y hacia las onzas corren los val paraísos. el niño poeta. 63 . 13.13 Los viejos objetos europeos se mezclan en el texto actual. Venevitinov.. hay un «observatorio poético».

esto es banal. Las escuelas literarias de nuestro tiempo viven to. no ^ teme el vocablo indispensable y que ningún otro podría rem. ¿ Y si la palabra es pueril. una palabra que «no mendiga a sus vecinos» como expresaba Viazemski.15 No hay que clasificar a este hombre en ninguna escuela. Khleb-. de prohibiciones: no hay que hacer esto. de haber estudiado sus métodos. sus puntos de partida. Yury T ynianov (1928) . en ninguna corriente. Pues en estos métodos se halla la moral del nuevo poeta. pero sólo después de haber seguido los caminos de su evolu­ ción. no teme la palabra indispensa­ ble que surge sobre el papel sin «contrapesó» literario.^ nikov vivía con una libertad poética que en cada caso preciso - era una necesidad. si la palabra más banal es a ve.i üdad a lo que es característico y verdadero). lo otro. ridículo. Es una moral atenta e impávida: atenta a lo «fortuito» (en rea.. no ¿í hay que hacer aquello.■ plazar. abrumada por la retórica y !a costumbre ciega. 4 ?u libertad.:: ces más honrada que todo? Ahí está la audacia de Khlebnikov. Incluso se la puede estudiar. sin excepción. Su poesía es tan única en su género como la poesía de cualquier otro poeta.> das.

la poesía rusa y la literatura quieren ver a Khlebnikov. Honfleur-Paris.» (Los H ijos de la Nutria) «AI hablar de Khlebnikov está permitido no hablar de simbolismo. primera recopilación aparecida en Francia a cargo de Luda Schnitzer. “ Khlebni­ kov y la lengua zaum” . Si él no hubiera sido más que la vedette de un grupo literario que pasó rápido (como sucedió con Krucenych. ya que hasta ahora. pero este poeta asombroso es un caso muy diferente. Traducción del francés: Javier Lentini.. Velimir Khlebnikov sin «Y» «M i reloj se adelanta al de las estrellas. al obrar así no se hablaba de Khlebnikov sino de “y Khlebnikov” : “ Futurismo y Khlebnikov” . 65 5 . 1. mientras está madurando otra “y” : “ La literatura con­ temporánea y Khlebnikov” . uno de los inventores del zaum). 1967. En 1928. de futurismo. Khleb­ nikov sólo merecería la curiosidad de los historiadores de la literatura. ¿Por qué? Porque de pronto surgió una “y” mucho más vasta: “La poesía contemporánea y Khleb­ nikov” .. Han transcurrido casi cuarenta años y las cosas apenas han cambiado. Prólogo a Cbotx de poémes. se habla siempre de «y Khlebnikov» a propósito del cubofuturismo ruso o al citar a los escritores formalistas. y no es obligatorio hablar de zaum.» Así se expresaba Yurv Tynianov en la introducción a la edición de las obras completas del poeta. L a poésie des pays socialistes. Pierre Jean O s w a l d .

E s una poesía de caleidosco- 2. así como el gusto del juego verbal ocultan demasiado a menudo a las miradas superficiales la profundi­ dad del pensamiento. Khlebni­ kov llegó a decir que la poesía no necesita ser comprensible. y por la misma razón se le rechaza. a los diver­ sos planos de la creación de Khlebnikov. pero el reproche está justifica­ do. pues era. Ahí reside la fuente de los malentendidos. No por un hermetismo más aparente que real. de igual modo que las etiquetas pegadas a una maleta no forman la maleta. Én Khlebnikov se admira al poeta abstracto. Sufría y se enojaba. del mismo modo que se ponía la vestimenta más estrafalaria — le­ vita con vueltas de seda sin ropa interior debajo. un poema de Khlebnikov exige una atención sostenida. una toma de posición sin equívoco. el grito de amor y de odio del ciudadano de su época. El resplandeciente virtuo­ sismo de la forma. y no únicamente en el plano del verbo. E l mismo aceptaba con holgura esas asociaciones y cambiaba con desenvoltura. Tynianov dijo con mucha razón que Khlebnikov fue «el fermento» de la poesía contemporánea. en capacidad. Los diversos «ism os» unidos a su nombre no constituían la verdadera sustancia de su poesía. pero en realidad. entusiasmos o rechazos tan poco justificados tanto unos como otros. La responsabilidad queda repartida. sufría cuando no le comprendían. Recuer­ dos de países en donde el poeta había residido más o menos tiempo. sin que por ello los expresara en su compleja realidad. Su obra es difícil. Lo fue. 66 . toda la poesía contemporánea. ¿Qué im­ portaba? Lo que contaba para Khlebnikov era «su continen­ te»: la poesía futura. o ropa in­ terior de soldado hecha jirones sin nada encima. libre de utilizar a su modo todos los medios poéticos.2 En el poema E l libro único reprende al lector: «¡L ees mal! ¡Eres distraído!». los de ayer como los de mañana. Llamó «asno contemplando una locomotora» al crítico que no comprendió los sonidos-colores de Bobéobi. esas estampillas corresponden. el autor no facilita nada la tarea al lector. en efecto. juicios a prio- ri. sino por su movilidad.

. rotura de líneas rítmicas. desgraciado» escribe Tynianov que añade: «Su biografía no debe destruir su poesía. Una vida de vaga­ bundeo y de indigencia. que en 1910 tomó el nombre de-Velimir.. el recorrido hacia el tesoro a través de las trampas y obstáculos del «continente Khleb­ nikov». trans­ formaciones súbitas. era un apasionado de la ornitología. una espantosa agonía y casi el olvido tras su muerte.. trazar algunos senderos para facilitar. ¿Cuál es el sistema para captar una obra que se retuerce como una culebra. es totalmente imposible pretender analizar una obra tan vasta y compleja. . Víctor Vladimirovitch Khlebnikov.. Su biogra­ fía se presta a toda clase de dramatismo.. . fue muy feliz... lo que parece justificar la etiqueta de «poeta maldito».. El padre de Khlebnikov.. La vida del poeta sigue el curso de sus obras: la aparien­ cia corre peligro de disfrazar la verdadera sustancia... donde el Volga desemboca en el mar Caspio.pió: deslizamientos de formas. se muerde la cola.. vomita fuego como un dra­ gón. Seguramente se trata de un cambio de nombre después de la revo­ lución. en la medida de lo posible. No hay que desembarazarse del hom­ bre por medio de su biografía».... transcurrida en plena naturaleza en las estepas kalmukas. Simplemente.... se ha in­ tentado marcar algunos jalones. pues ios tornasolados oropeles del formalista encubren un auténtico poeta épico: el primer poeta épico de nuestro tiempo..3 del estado de As­ tracán. nació el 28 de octubre (19 de noviembre) de 1885 en el pueblo de Maloderbetovsk. «Khlebnikov fue feliz a su modo y a su modo. Los poemas de Khlebnikov tienen varios espesores y detenerse en la superficie sería un grave error... Su infan­ cia. 67 . gusto que 3. La biografía de las Obras Completas cita el pueblo de Tundutoo. Etiqueta cómoda. .... luego en Ucrania.. peda­ gogo. En estas pocas páginas.. sé desliza entre los dedos y se vuelve para sacaros la lengua en el instante en que menos uno lo es-r pera? Hay que sobrepasar ese juego de las apariencias para llegar a lo esencial. naturalista. «práctica como un impermeable» diría Khlebnikov..

organizador de actos terroristas.) En 1897. donde por la noche se canta a Razin». donde antaño había sido rector el célebre matemático Lobatchesvsky. I. percepción_sensual de la naturaleza. amor en que la curiosidad del sabio se une a la admiración del niño. por lo que es de supo­ ner en qué espíritu educó a sus cinco hijos: amor a la ciencia y ateísmo total. donde se había instalado su familia. siguió unos cursos de matemáticas y luego. Primero. Como todos los nacidos a orillas del Volga. posteriormente «Na- rodnaia Volia». transmitió a sus hijos. un vivo interés por la historia. Lenin). Jam ás olvidó las barcas de las «gentes libres» y su atamán revolucionario. Alexandre Mikhailov (1855-1884): revolucionario. prima hermana de Alexandre Mikhailov. Ciertas constancias que se encuentran en sus poemas poseen raíces que se hunden en la infancia del poeta: sentimiento agu­ do. y por último. En 1903 dejó el instituto para ingresar en la Universidad de Kazan. inculcó en sus hijos el amor a las artes. se le conmutó la pena y murió en los calabozos de la fortaleza de Pe- tropavlovsk. fuerza de la naturaleza luchando por la libertad del pueblo y a Nikolai Lo- 4. patria de V. de ciencias naturales de la facultad fisicomate­ mática en donde permaneció hasta 1908. la pasión de los números y la veneración por el primer matemático no euclidiano Nikolai Lobatchevsky. amor del mundo ani­ mal. La obra de Khlebnikov lleva la huella de esos años felices. 68 . Khlebnikov amaba y admiraba a Stepan Razin. Velimir ingresó en el instituto de segunda ense­ ñanza de Simbirsk (hoy Ulianovsk. (Una hermana de Velimir Khlebnikov era pintora.4 estuvo en su juventud en los am­ bientes revolucionarios de los años 70. historiadora. Khlebnikov sentía una adhesión apasionada por el gran río. Su madre. Al año siguiente se matriculó en el instituto de Kazan. en 1904. «ruta de las Indias» de los navegantes eslavos y símbolo de la libertad: «V olga. Condenado a la horca. uno de los dirigentes de «Zéralia i Volia» (Tierra y Libertad). Musicóloga consumada. libertad de pensamiento y respeto a la dignidad humana.

que apareció en «E l mensajero de la vida universitaria» de Kazán. pero su primer texto publicado fue estric­ tamente científico: Ensayo de construcción de una noción de las ciencias naturales. el asesinato de mi ritmo. muy «diferente». en la playa. Khlebnikov partió con su hermano mayor Alexan- dre hacia los Urales. sentíase presa del pánico y perdía todas sus faculta­ des. Movilizado en 1916. para asistir al curso. El 8 de noviembre. como durante toda su vida. Khlebnikov empezó a escribir versos cuando aún estaba en los bancos escolares. en una expedición ornitológica.. e in­ cluso a veces ni salía. habitaba un cuarto desnudo con una sola cama y un taburete). en 1921. Su ritmo personal. desbordante de vida. durmiendo en la calle y alimentándose de desperdicios. decía. enarbolando la bandera de Lobatchevsky».. La policía cargó. Era eso lo que deseaba ser para la poesía: un libertador. «Y o soy Razin. el poeta se sentía feliz— a su manera: 69 . pasó un mes en la cárcel. no soportaba la coacción. las órdenes. La marcha al paso. Khlebnikov se negó a huir. Su alegría de vivir había desa­ parecido. decía Khlebnikov. En cambio en Irán. tratando de simbiosis y de metabiosis. «A l salir.» Tan indiferente a las condiciones materiales de la vida (ya en esa época. Por esa época. En 1906.batchevsky. sin un céntimo. Velimir Khlebnikov era un estudiante modelo y un joven muy alegre. aniversario de la fundación de la Univer­ sidad de Kazán. Salía de casa a la fuerza. me vuelven loco». supli­ cándole que le sacara de «este infierno de la transformación de un poeta en un animal privado de razón. estaba desconocido — escribió su madre en sus memorias— . escribió a un amigo médico. tuvo lugar una manifestación general de estu­ diantes. fuerza de la ciencia que rompió la influencia de las leyes de Euclides. Recogie­ ron una preciosa colección de pájaros amén de observaciones muy interesantes. Khelbnikov reac­ cionaba con violencia apenas se atacaba su libertad. «E s pre­ ciso que alguien resista» manifestó después. Arrestado. Y es lo que fue. Encerrado.

se fue a Crimea a descansar con su familia. El poeta conoció la capital en 1908. Hoy soy el invitado del mar. es movimiento. pescado. se restableció. Un cadáver «m ás inmóvil que un sillón» sirve de asien­ to a la pequeña ondina. el sonido es intensamente dinámico. Se unió pronto a «L a Academia del verso». sección de eslavo-ruso. ¡Se está bien! ¡M ejor que invitado en casa de otros! (L a trompeta de Gol-Mullah. Al año si­ guiente. el poeta habla del movimiento de la vida que percibe el guerrero enterrado: «Y fluye más rápido el día tumular». contemplativas. La inmovilidad es la muerte definitiva — y la señal de que otra forma de vida va a nacer. la poesía de Khleb­ nikov se basa en un incesante movimiento: movimiento lingüís­ tico. en vez de regresar a Kazán. la vida de investigaciones lin­ güísticas y matemáticas. no existen en él. muerta ya. seria­ mente quebrantada.. Aun' al describir un túmulo.) Como su vida de perpetuo vagabundo. Aquellas vacaciones le sentaron bien. por así decirlo. La inmovilidad de San Pe- rersburgo prueba que una vida nueva es inminente. la multitud mundana de La Marquesa Desés. Ancho es el mantel de arena. que agrupaba 70 .. Gravemente traumati­ zado por su detención. Toda la obra de Khlebnikov es una afirmación apasionada de la vida. piezas estáticas. su salud. Hasta en Bpbéobi. vuelo libre por encima del tiempo v del espacio. Co­ menzaba la vida de vagabundeos. sin saberlo. la vida del poeta Khlebnikov. imagen sonora de una pintura. curso del pensamiento. pasó a las lenguas orientales (sección de sánscrito). lue­ go a la facultad histérico-filológica. He comido caviar y de menú. la que «se incuba bajo el resplandor de la ceniza». Sus poemas son acción. Pero en otoño. se petrifica en estatuas para ver cómo se anima el mundo de los objetos. El Petersburgo de los zares «ciudad construida con los cadáveres de los mares» debe ceder el sitio a la otra capital viva. partió para Petersburgo en donde ingresó en el tercer año de la facultad de fisicomatemáticas.

La reserva de «A pollon» es significativa. de una hechura muy académica. «A l­ guien dijo que hay en mí líneas geniales». «A pollon» no publicó ningún texto de Khlebnikov. Pero esta apariencia no podía provocar el cambio. El poema E l amante de Juno. y en general. a los jóvenes acmeís- tas (de ax p j). enemiga de la estética «apolínea». No obstante. como Mikhail Kuzmin. escribía Velimir Khlebnikov a sus padres en 1909. repudiados por el misticismo agresivo y reaccionario del «papa» del simbolismo. a los «claristas». según su jefe de fila Ni- kolai Gumilev. empezaba en un estilo noble: Corramos. la inspiración de Khlebnikov era paga­ na. a la moda imperante en la literatura de una época en la cual. Ivanov lo repetía: «V e­ limir es sin duda genial». autor de Canciones de Alejandría imitadas de Pierre Louys y que Khlebnikov nom­ bró un día (uno solo). Por aquel período.a los tránsfugas del simbolismo: Valery Brussov y Viatcheslav Ivanov. Tal contrariedad enfrió considerablemente el celo del nuevo académico que rompió con el grupo — después de estar a pun­ to. según la frase de un humo­ rista. Merejkovsky. «todas las nidadas de poetas alzaban el vuelo hacia el aquelarre».» Pero lo que entusiasmaba a los poetas amedrantaba a los edi­ tores de una revista sumamente refinada. promotor de una poesía «viril»). dijo. su maestro. a pesar de las reiteradas promesas. V. que publicaba obras impecablemente parnasianas. M. «a la francesa». de batirse en duelo con la mayoría de los miembros. «grado superlativo». «L a Academia» acogió calurosamente al joven poeta. niño. La poesía de Khlebnikov contenía una fuerza revolucionaria. . por último. A la muerte del poeta. Anunció su participación en «L a Academia» y la próxima aparición de sus poemas en la nueva revista «A pollon». corramos por las breñas donde los cuervos devoran al carnero. fantástica — completamente de acuerdo con el tono de la revista. Kuzmin escribió: «E ra un genio y el hombre de mayores clarividencias. El comité de re­ dacción reconocía el genio del poeta. mitológica.

Mas era preciso guardar las formas. la dríada se da cuenta de que un intruso ha matado a su amante. 72 . «L a Academia de versos» podía admirar los poemas de Khlebnikov. incluso de vulgarismos que. Ella se lamenta desesperada en los siguientes términos: ¿Por qué mataste al amante de los sueños cuando había otros medios de arreglarse? Yo podía repartirme: reservándole a él la noche. el poeta. Hubiera sido burlarse de sí misma. hacer estallar desde dentro las elegantes leyes de su propio universo. «A pollon» no des­ deñaba en absoluto el erotismo. en que. En La joven de los bosques aún es peor: Sorprendida en su sueño. y cada mañana venir a verte. muy si­ glo x v m . como por azar. Como toda revista que «sigue la m oda». de repente. pero «A po­ llon» no podía publicarlos. Lo mismo sucedía con E l Chamán y Venus. hijo mió. Khlebnikov desmitificaba el procedimiento: desvelaba con crudeza la sustancia real de tales poemas y subrayaba los artificios simplistas que la enmascaraban. encantos libertinos. todo se trastocaba: ¡Oh. La intrusión de prosaísmos. poseían una gran fuerza de percusión. mi hijito! ¿E s que le has gustado a ¡u n o ? La cadencia de los dísticos se verá constantemente inte­ rrumpida por frases pronunciadas en tono de conversación: Hoy es miércoles y es pecado asesinar. minaba el poema: uno dudaba del valor real de las estrofas impeca­ bles. cubrían con refinamiento las imágenes demasiado precisas. Un refinamiento esteta. pero es preciso. Pero. de repente «rom pe» completamente las imprecaciones de la diosa. y lo ha sustituido.

Nacido de una estrecha colaboración entre pintores v poe­ tas. publicado por Elsa T r i o l e t en la editorial Pierre Seghers. ¿se separa la hu­ manidad de su pasado?» De todos modos sabía que la risa era la palanca que levantaba la costra que tapa el volcán. Se hicieron amigos y el primer texto de Khlebnikov La tentación del pecador. al abandonar «L a Academia» el poeta se volvió. el poeta se unía á otro grupo de jóvenes pintores de vanguardia. el nuevo movimiento se llamó cubofutu- rismo. antes que todo fascista. En efecto. relato en prosa. revista mensual de la Academia de Ciencia de la URSS. 7. Velimir Khlebnikov. «Futurian»). para que no lo confundieran con el futurismo de Mari- netti. hacia los que su risa no asustaba: hacia los que sabían y querían reír para matar mejor el pasado. según el nombre antiguo de la región.7 V. La traducción en francés se encuentra en L' Antologie de la Poé- sie Russe. en especial con los hermanos Burliuk. en un reciente artículo. Khleb­ nikov fue el alma y el inspirador del pequeño grupo. julio. La risa. En el texto: de «budet» será y del sufijo eslavo que indica que se pertenece a un pueblo.. al proponer sus poemas a la revista «Prim avera» («V esn a») conoció al secretario de redac­ ción. Siempre en 1908. donde los Burliuk poseían una pro­ piedad. en tanto que David Burliuk se encargaba de la organización material de este «Sodrujestvo Budetliané» («G rupo de los Seranianos»). como es natural. creada por Khlebnikov no permaneció en la lengua. el grupo tomó el nombre de «H ylée». Por lo mismo.6 Sin embargo. Finalmente. la palabra «Budetlanié». Tras su ruptura con «A pollon».3 A la vez. Khlebnikov. Budetlianine es la transcripción eslava de «futurista» (o mejor dicho. 6. Con razón. 73 . El poeta conocía la frase de M arx: «Al reírse. Seraniano: «Budetlianine». 1966. el poder destructor de la risa era la fuerza revolu­ cionaria que separaba a Khlebnikov de los postsimbolistas. tanto 5.. pero después. junto a Kherson. en «Voprossy litteratury» (Problemas de la literatura). el joven poeta Vassily Kamensky. se publicó en «Prim avera». el cubofuturismo lleva la marca del enlace de las tenden­ cias pictóricas y poéticas. Perzov observa la influencia que Khlebnikov ejerció.

el sentimiento intenso. En enero de 1910. Para los futuristas también era el medio de recuperar la lengua popular — V. a finales de 1909. La amplitud de los temas. Refirién­ dose a su indudable genio. Víctor. en su poema Stenka Razin. la mezcla audaz de los estilos. 74 . el grupo de los (fu­ turos) futuristas se afianzó con vigor. y especialmente. Khlebnikov veía más lejos. que juzgaban demasiado latino. Política­ mente. en caracteres la­ tinos. Crónica de las huestes de Igor.sobre los pintores de su época como sobre los poetas. Kamensky. título propuesto por Velimir Khlebnikov (así se llamaría él en lo sucesivo). E s la obra maestra de la poesía épica. lo que no deja lugar a dudas en cuanto a la ortografía de su nombre de pila. Ahondando en el folklore y la mitología eslavos. Desde su creación. lo hizo con una inspiración sorprendente. Khlebnikov firmaba una carta de felicitación a su hermano Alexandre: «Velim ir» (Víctor). buscaba encontrar la inspiración épica en Crónica de las huestes de I g o r s quería ser el bardo de los tiem­ pos modernos. escrito muchas veces «Velem ir». La ten­ dencia eslavizante del poeta había llevado a sus amigos a trans­ formar su nombre. por fragmentos autónomos. E l paneslavismo estaba entonces en pleno auge. la semejanza con el primer poeta ruso era real. Ivanov agregaba: «E s como un 8. todo ese conjunto vincula los grandes poemas de Khlebnikov con la obra inmortal escrita en 1187. impreso en papel pintado y titulado «Vivero de los Jueces» (Sadok Sudei). Burliuk). Ya vere­ mos que el poder visual-sonoro de esta poesía se adelanta al de la pintura. era la vigilia de la guerra de los Balcanes. Por otra parte. escrita por un poeta desconocido hacia 1187. Artísticamen­ te los jóvenes pretendían romper la tradición occidental en­ tonces imperante («Rusia no es una provincia artística de Fran­ cia» escribía D. profundo. V. el vuelo por encima de las épocas. apa­ reció el primer relato. la libertad de una construcción «en' mosaico». de ese todo desmesurado que es la tierra rusa. En marzo de 1910. es la primera obra literaria rusa.

La destrucción de la Atlántida. esta teoría. el movimiento futurista ruso adquirió su forma definitiva. I y E. pero ya había dejado de fre­ cuentar los cursos desde 1910. etc. hu­ biese sobrevivido hasta nuestros días. A partir de entonces. no disociaba. con motivo de la estancia de Khlebnikov en casa de los Burliuk. sólo un sabio podría aportar un juicio sobre este gigantesco trabajo al que Khlebnikov atri­ buía tanta importancia como a su obra poética. en la an­ tigua Hylée (que inspiró al poeta su «ensayo de balada mo­ derna» Los siete). como muchas otras del mismo estilo. e igualmente el poeta Alexei Krucenych. y hasta su muerte. En ambas publicaciones figuran los poemas de Khlebnikov: La casa de las fieras poema en prosa al estilo de Walt Whitman. La Marquesa Desés y Conjuración por la risa. titulada a veces La rebelión de los objetos. iba a consagrarse por completo a la poesía y a la investigación de una ley de los números. revoluciones. aparecieron «Bofetada al gusto público» y «V i­ vero de Jueces» donde se hallaban publicadas obras impor­ tantes de Khlebnikov: E l chamán y Venus.) trataba de vencer al tiempo por el conocimiento: «Y el tiempo se hará armadura sobre el pecho 15 . Al determinar la vuelta de ciertos ciclos (guerras. así como diversas obras experimentales. A los ojos del profano. de milagro. En la primavera de 1912. fue expulsado en 1911 por impago de la matricula. El joven Vladimir Maiakovski se unió al mo­ vimiento. autor de Crónica de las huestes de Igor que. teórico del cubofuturismo y adepto ferviente de la lengua zaum. El poeta había dejado la universidad.» Khlebnikov sintió el soplo épico de la era nueva y supo trasladarla a su obra. sobrecargado de alusiones a la guerra ruso-japonesa. parece pecar de complacencia: subrayan­ do las coincidencias y desdeñando todo lo que no concuerda con el postulado. Sólo un matemático sabio podría decir si la teoría de Khlebnikov del regreso pe­ riódico de ciertas series numéricas (en la historia y en una vida humana) se basa en el verdadero descubrimiento de una ley matemática. En otoño del mismo año. Pero repetimos. El «Vivero de los jueces» apareció casi al mismo tiempo que una segunda revista «E l taller de los impresionistas». de la que ade­ más. La cigüeña.

actitud de una agresividad insolente: motivos para sorprender al público hasta aburrirle. Blusas amarillo vivo. etc. los números 317 y 365. rostros pintarrajeados al estilo cubista. Este recogimiento. una especie de chiflado genial. (Sin embargo. asistió a la «recepción». decían/ metáforas sorprendentes y sonoridades ásperas «letras valientes Er. recepción que estuvo a punto de degenerar en un incidente diplomático).9 Se conoce el grito horroriza­ do dé un" auditor de M aiakovski: « ¡Si esto es poesía. tan a menudo citados. lo cual no quiere decir que no fuera el maestro poético de los futuristas y muchas veces. Las pri­ meras publicaciones habían suscitado la curiosidad. Khlebnikov participaba pocas veces en estos escándalos fu-__ turistas. la llamada de los números en Zanguezi. sus notas y cartas se revela como un hom­ bre muy diferente a su leyenda. de Maiakovski. que le hicieron a Marinetti en enero de 1914. «la fila de números que sirven de indi­ cación». concentrado en sí mismo.» Aquí sólo se habla para dar la clave de las alusiones que abundan en la obra del poeta: su culto a Pitágoras («T ú . 76 . del trabajo mundial. un hombre de inteligencia 9. las pasiones se desencadenaban. a la incapacidad del poeta «desarmado como un niño» para enfren­ tarse con la vida? Visto por sus contemporáneos. los relatos siguientes obtuvieron el éxito escandaloso con el que ya con­ taban los futuristas y que ellos avivaban más y mejor. me ahorco ahora m ism o!» Ese feroz partidario de «Delamusic-Verlaine» (Khlebnikov dixit) ¿cumplió su palabra? D e todos modos. el instigador de las tumultuosas manifestaciones en las que no tomaba parte. «silencioso hasta el punto de que uno se olvidaba de su presencia» según manifestaba un testigo. El movimiento futurista hizo que se hablase de él. con abucheos. Cha Chtcha». Khlebnikov parece un iluminado. Pero a tra­ vés de sus escritos. cuya razón fluía»). jamás se ponía en evidencia. D is­ creto. Orden al ejército del arte. Pero los poemas declamados por los jóvenes poetas chocaban y sorprendían aún m ás: ritmo percutido. «cor­ tado». ¿se debía a su morbosa timidez.

En un frag­ mento autobiográfico Octubre sobre el Neva. ¿Cuándo van a dejar libre esos lugares?». Khlebnikov tenía el gusto de la mixtificación. como sus poemas. autor por el que Klebnikov sentía una especial predilección. revolucionarios. Alexandre Fedorovitch Kerensky era el doble homónimo de la zarina Alexandra Fedorovna. la compañía de trans­ portes.» La inge­ nuidad de Khlebnikov está puesta en tela de juicio y algunos. irónica. que se imaginaban que podían burlarse de él. 11. la graciosa superchería de la que son víctimas las huríes de Maho- 10.11 Una llamada telefónica: «Aquí. un observador singularmente lúcido y en modo alguno «que está en las nubes». «Sencillo como un niño» decían de él. burlados. pare­ ce haber inspirado a los humoristas Ilf y Petrov las noticias que enlo­ quecen al millonario clandestino de su famosa novela Un becerrito de oro («Un millonario en el país de los soviets»). Su papel de eminencia gris del movimiento futurista podía muy bien satisfacer ese sentido de la ironía. el estilo de un colega sin sombra de parodia. una sonrisa poco halagüeña para él original. poseía muchas capas y mil facetas. justificó todas esas bromas: huyó disfrazado de enfermera. sede del gobierno provisional. Siempre sincero. el poeta se rego­ cija hablando de los mensajes que dirige a Alexandra Fedo- rovna Kerensky. penetrante. Su ironía se manifestaba. En cuanto a su Estado del tiempo. de una manera delicadamente pérfida: copiando. Por una enojosa coincidencia. Jerome.10 en el Palacio de Invierno. Pero Jerom e K. a veces. inspirado en la República de Platón que debía agrupar 317 miembros «Presidentes del Globo Te­ rrestre». 77 . Este telegrama-cita de E l convidado de piedra de Pushkin. por ejemplo. el poeta era también muy cerrado. bajo la gracia de un homenaje res­ petuoso. y el resultado era tan delicioso que a la víctima le costaba trabajo descubrir. firmado: «L a estatua del comendador — yo (Khleb­ nikov)». artistas.aguda. eran a su vez. escribió: «M e pre­ gunto si los niños son tan sencillos como aparentan. ¿acaso no era sólo un camelo bien orquestado y bien interpretado? Asimismo. Telegrama: «Cuán pesado es el puño de esta mano de piedra». sabios. El fin del «reinado» del jefe del gobierno provisional.

d otaía de vida propia. Jerome. «Si estáis en un bosque veis robles. el poeta escribía: «¿C óm o podría prestar jura­ mento. abetos. prácticamente. no se distinguen entre sí. elemento dinámi­ co de una cadena de asociaciones resultantes de reflejos habi­ tuales. introduciendo una picardía infernal. 3. Nuestra semántica enseña que la diversidad de palabras 78 . inspiró una lengua universal: el lenguaje cinematográfico de montaje y de metá­ foras del cine mudo soviético. pinos. pero de un modo patente. Khlebnikov no era evidentemente un alegre bro­ mista. Todo el bosque futuro se hallaría en la palma de vuestra mano. En la carta a su amigo médico. ma en K a. como tal». pero la ironía es un elemento esencial en su obra que no debe olvidarse. Khlebnikov salpica de retruécanos sus escritos hasta la exageración. el poe­ ta procuraba crear una lengua universal. Mas toda esa variedad de follaje. y aunque ninguna de las palabras creadas por él hayan permanecido en la lengua. citada antes. a pesar de que su objetivo es profundamente serio. autónoma. en un juego de palabras?» Esa mezcla de gravedad y de juego es caracte­ rística. Directa- o indirectamente. se vuelve estático. «la palabra en sí.' ñado de semillas que. El trabajo sobre la palabra autónoma.. troncos y ramas nació de un pu. que de ese modo. petrificado. la palabra «se hace nueva». De igual modo.. yo. que ya lo he prestado a la poesía? ¿Y si la poesía me sugiriera volver ese juramento en retruécano. designante. Khlebnikov veía la palabra bajo tres aspectos: l . su afición por la raza caba­ llar se relaciona abiertamente con Sw ift y la idea de la «isla Khlebnikov» ( Los hijos de la nutría) parece tomada de un capítulo de Thoughts of an idle fellow ( Pensamientos de un ocioso) de Jerome K. le encanta sembrar la confusión. Al separar la palabra de su sentido habitual. preocupó a Khlebnikov desde sus primeros pasos literarios.° Liberada de la petrificación provocada por el uso. 2 “ Como eslabón de una serie mental. se puede afirmar que Khlebnikov consiguió su propósito.3 En su significado inmediato. etiqueta unida a un objeto. Incluso en sus investigaciones lingüísticas.

de un valle de lenguaje a otro» (Nuestra base. malso­ nantes e innecesarios. darle un nuevo impulso. «D voriané» (nobles.. Fusionando «boudet» (será) y «moudryi» (bueno) se consigue mucho más que pasar de una a otra raíz.procede de sonidos fundamentales del alfabeto. es preciso recalcar. Un simple desli­ zamiento fonético permite a menudo franquear la «cim a». del sufri­ miento. con­ tinuador directo de Khlebnikov en este terreno. se comprende inmediatamente sin análisis mental pre­ vio. de valor) de modo que una sola palabra contiene tres ideas diferentes que caracterizan al hombre del futuro. Eisenstein yuxtapone la imagen de di­ versos dioses (culto a los ídolos) y la demolición de la estatua 12. aristócratas) se trans­ forma en «tvoriané» (los que crean. Una forma más compleja de aglutinación y también más rica en posibilidades. Lógicamente hemos respetado los ejemplos del original francés. Siguien­ do el mismo procedimiento «m utism o» y «silencio» se funden en «mutilencio» que evoca la idea de la mutilación.12 De igual modo procedían los maestros del montaje del cine soviético. se­ parando dos raíces.) 79 . El sonido de la nueva palabra «boudryi» (vigoroso. equivalentes a semillas de palabras. Creo que es mejor consultar siempre el original ruso donde la consecuencia es mucho más fluida. por lo que pueden resultar forzados. lleno de fuerza. Lo mismo que son inteligibles en seguida e instintiva­ mente «les ziaux» o el «paragotas de lluvia» de Queneau. separarla de su significado habitual. En Octubre. (Nota del traductor al castellano. obreros. Reemplazando en una antigua palabra un sonido por otro. de capas sordomudas del lengua­ je. «obrócratas»). que han sido escogidos por la autora del prólogo precisamente en razón de su buena sonoridad en lengua francesa pero que no sucede lo mismo en su traducción castellana. lo que enriquece la palabra nueva que. Al concepto primero de superioridad social se agrega la idea de la creación. creamos un camino inmediato. La creación de las palabras es el esta­ llido del silencio lingüístico. 1919-1920). Ante todo hay que desarraigar la palabra..

La imagen del pájaro aparece en sobreimpresión de la imagen con.' creta: «tchaika». Tomemos un ejemplo: un relato de viajes por los mares lejanos empieza así: «¡C oge la escucha! ¡Nave­ gamos sobre las o las!» La idea de un aparato de radio se im­ pone en seguida con fuerza. la sobreimpresión en el cine. la descripción) de las palabras creadas por él es un ejercicio maravilloso para todos los que enseñan el ruso. ese torrente de hallazgos llega a ser inquietante: se tiene la impresión de que el poeta ya no con­ trola un juego que se le escapa. barca de los cosacos-zaporogos. Para provocar un desfase en la conciencia del lector. arrastrándolo en un torbellino vertiginoso. a veces. brotando del manantial de su imaginación. y obtiene una tercera noción: la falta de fundamento de las religiones. aparejo que dirige la orientación de las velas. La verdadera navegación se vuelve imaginaria.i bres». «gentes li. Conviene precisar que en Khlebnikov la creación de pala­ bras es totalmente espontánea. 80 . la razón de la lengua es en Khleb­ nikov excepcional. «E l no buscaba. El sentido familiar de la palabra «tchaika» (gaviota-pájaro) se percibe como una metáfora del sentido de la libertad. La percepción simultánea del símbolo y de la realidad - aumenta la fuerza patética de la imagen. dice Tynianov. engañando a la gaviota libertaria. Hacia la ciudad servil la vela arrastra. del zar (fragilidad de los ídolos). y el análisis (o si se prefiere. el juego de dobles asocia­ ciones refuerza el pensamiento creando un plano de profundi­ dad suplementario. Es exactamente la doble exposición de la imagen. encontraba». en general. H as­ ta el punto que. término marinero. de tal forma que la aceptación acostumbrada toma un aspecto de me­ táfora. enmascara el sentido concretó dé- «escucha». Khleb­ nikov usa otro sistema: la palabra de doble sentido. la metáfora familiar «toma la es­ cucha». poco co­ nocido. Pero si los dos sen­ tidos se perciben simultáneamente. disfrazando el significado concreto del vocablo. Pero el sentido.

incompatible con la im­ portancia que habitualmente se le otorga. La solemnidad de los vocablos sabios desdeña el punto de ironía agresivo conte­ nido en el vocablo ruso. 1928. y la metá­ fora. tan que­ rido del poeta. pretendía extraer del teso­ ro de las lenguas eslavas todas las voces «siempre que fueran hermosas». incluso la lengua del antiguo Egipto. antiguo es­ lavo. ¿Cómo es la lengua zautn? Un lenguaje transmental. 81 . En medio de esa exuberancia verbal. A pesar de que su traducción es fácil en lenguaje cinemato­ gráfico. del otro lado del intelecto) procede de la. jergas insólitas (como las lenguas dialecta­ les de Siberia. Su único consuelo será afirmar que. sánscrito. expresión popular «oum za razoum zachel» (la inteligencia ha pasado más allá de la razón). demasiado explícito. persa. del Cáucaso... oscura sin el contexto del segundo plano.) Gran conoce­ dor del folklore y notable lingüista. o transracional. tales ambigüedades corren el peligro de escapar al lector. la lengua zautn se mantiene en un lugar muy modesto. Todas esas definiciones son exactas — con un pequeño matiz. el traductor se encuentra como el asno de Buridán. que equivale a «completamente chiflado». esas imágenes de doble y triple profundidad raras ve­ ces encuentran su equivalente en otra lengua. Sometido a ele­ gir entre el sentido concreto. también recurría a las lenguas muertas. Viajando alegremente por los «valles de múltiples lenguas». y con razón Stepanov 13 dijo que en ese terreno no había poeta comparable a Khleb­ nikov. de los C árpatos. hasta en el original. la riqueza de su vocabulario sobrepasa lo imaginable. Análisis-introducción a las Obras Completas de K h le bn ik o v .. Khlebnikov llega a acentuar la iro­ nía: sus ondinas cantan en zaum. sabiendo que. Según el manual de Sakha- 13. Si se le agrega sus innumerables neologismos. de todos modos tendría que levantar el velo de la ambigüedad. El término «zaum » (literalmente.. Khlebnikov se complacía en escoger las voces menos co­ nocidas: arcaísmos. o .

«el manual» de Sakharov. incomprensible. apenas se 14. aullidos del mono negro. el zaum no es más que un plano ínfimo de su lenguaje poético. Khleb­ nikov sólo recurre a esa lengua para deshumanizar la palabra: cantos de ondinas y gritos de brujas. los encantamientos y la lengua zaum son — por encima de la cabeza del gobierno-— una llamada directa a los sentimientos del pueblo». cerca de Kiev. en cambio un niño se de­ leita con ella. A veces. Incluye los cantos de los pájaros. 82 . un conjunto de sonidos extraños que surge espon­ táneamente de la conciencia. conmueve el espíritu.rov. era el lugar para el «sabat». de un asesinado. y agregaba: «Procedimiento de derecho aplicable en casos extraordinarios. escribía Khlebnikov en 1920. Sakharof precisa que «casi no hay medio de comprender el sentido de las palabras». A pesar de eso.» «Si se distinguen en el alma. piar de dioses. y tam­ bién i a palabrá-creación-pura.» Raros y siempre motivados. y como un niño se asombraba al ver cómo- la palabra mágica pierde de pronto su fuerza. en efecto. el gobierno de la razón y el tumultuoso pueblo de los sentidos. Un adulto procura olvidar la palabra absurda. Para crear ese lenguaje. cuidadosamente anotados por este ornitólogo. la repite durante días y se embriaga de su mis­ teriosa sonoridad. los encantos y hechizos populares. Mágica por hallarse falta de sentido. incluso las palabras «abstractas» de las frases de juego y canciones infantiles. en particular «los cantos de las brujas sobre el Monte Pelado». Khlebnikov utiliza en el poema Noche de Galitzia dos cantos y conjuros publicados en el libro de Sakharof (1836). utiliza. En los cinco volúmenes de la obra de Khlebnikov. la palabra mágica. A la inversa de Krucenych que pretendía expresar en zaum las sensaciones humanas. el poeta. estertores inarticulados de un epiléptico. En Khlebnikov había mucho de niño. Quizá Noche en el Monte Pelado sea también la obra más famosa de Mussorsgski.14 éste dijo: «E l poeta veía en la palabra zaum — conjunto de sonidos sin otro significado que el emocional— un medio de aproximar la palabra-encanto. de un asesino. El Monte Pe­ lado. Atri­ buía un valor afectivo a palabras tales como «¡M antch! ¡Mancht! ¡M antch!» (Ka).

El profesor se las ingenió para inventar raíces «que no dicen nada». es decir. Un error frecuente es clasificar en el zaum. con­ creto. las palabras creadas por «declinación de raíces» que ya señalamos antes. por oscuro que sea. 83 . es cierto que el zaum ocupa un lugar más importante. y a partir de ese momento toman un sentido. y por otra par­ te. Son lo opuesto a la palabra zaum. Lle­ gado el caso. esas extrañas palabras obedecen al «álgebra» de la lengua. Hablar de Khlebnikov como de un poeta zaum es desdeñar el bosque por una brazada de hojas. se la puede explicar. Ouspensky en Slovo o slovakh. La declina­ ción precisa que el «bocre» y su «boquereau» son seres animados. sólo conocemos fragmentos de los textos teóricos de Khleb­ nikov. muchas veces. En sus escritos teóricos. «Gloka'ia kouzdra chtéco boldanoula bocra i koudriatchit bo- crenka.» Citado por A. por una parte. sonidos formados por palabras-agrupadas. sin excepción. En fin. poseen un sentido concreto. empezaba su curso pi­ diendo a los alumnos que hicieran un análisis lógico de una frase cuya traducción es la siguiente: «L a kouzdre bloqueuse a chtéquement boldané le bocre et coudrille le boquereau. que son traducibles (aunque a veces muy difícilmente).»'3 Creadas a partir de raíces inexistentes. su «caotismo genial». Estas últimas obedecen es­ trictamente a las leyes de la lengua rusa. Se pudo «traducir» la frase pasando del álgebra del ruso al álgebra del francés. tienen un sentido preciso. Pero. Las voces creadas por Khlebnikov se derivan de raíces existentes y podemos afir­ mar que todas. 15. Un profesor de lingüística de Moscú. lengua trans- mental o transracional. admirablemente desmentidas por aquélla.reunirían cinco páginas de zaum. la tendencia literaria de los amigos del poeta pudo guiar su elección hacia escritos que les parecían impor­ tantes por ser propios para confirmar la leyenda de Khlebni­ kov. 1954. intraducibies y que escapan a las leyes de una lengua articulada. siendo éstas. Por último. a un poeta se le juzga por su obra y no por sus teorías.

En realidad. Khlebnikov habla de lo que hacen los hombres. V. o dejaba en casa dé sus- amigos y que. Después de la' revolución. el poeta vio cómo su «libro mayor» se integraba en la leyenda: «Escribía sus poemas en un libro de cuentas. es la noche blanca y toda oscuridad desaparece. Khlebnikov no cesó de viajar de un lado para otro. parece proceder menos de la negativa (o de la incapacidad) del poeta para ordenar su obra. ¡qué original!» Los que así clamaban no sabían que en aquella época no se encontraba papel en la Rusia soviética. El «caotism o» de Khlebnikov no es. una claridad que tal vez les hubiera decepcionado. el crepúsculo tiende la mano al alba. cubren las noches». pues es un genio» aducía D. de suerte que un libro de registros 84 . no se trata de «nogui» (pies. Transportaba consigo un enorme fardo con sus manuscritos'que a veces extraviaba. sino de «notchi» (noches). Pero es muy sig­ nificativo que primero se pensara en la palabra que «libera» el poema de su sentido concreto: «los soles. los cincelaba. aunque menos perfecto que Cuando mueren los garañones). La in­ comprensión de los textos se consideraba un acto de fe y lin­ daba con la anécdota. La forma de dos letras al ser tan parecidas entre sí. Desde 1910 y hasta su muerte. luego depura­ ba sus poemas. los animales y los soles cuando aman. piernas). de Moscú a Ucrania. «Khlebnikov es caótico. que del es­ tado de los borradores manuscritos que dejó. lo admiraban por su oscuridad y no buscaban. Ahora bien. qué duda cabe. pero sin corregir. Ese «pues» da que pensar. Algunos de esos manuscritos desperdigados se encontraron. No obstante. cuando aman. Chklovsky habla con un asombro incrédulo de un aficionado al arte que «parecía entender» los versos que le leía Khlebnikov. de Petersburgo a Crimea. sin embargo. Si nos fijamos en la primera edición. incluso. se presta a la confusión. eliminaba las repeticiones. En un poema corto (semejante. Los que con devoción y amor prepararon la obra del poeta para su publicación. un día se dejó robar. Bur­ liuk. si Khlebnikov escribía de un tirón. los soles enamorados «cubren los pies» antes de «caminar bailando hacia el amigo». añadía estrofas enteras. En Zoo. de Fin­ landia a Irán. todo le­ yenda.

ciertos cortes. recuperado en algún banco era para el poeta una verdadera ganga. sino del desorden de una obra incompleta. 85 . En La la­ vandera. Khlebnikov componía sus poemas con «narraciones de pri­ mer grado». La guerra en la ratonera. como en Ladomir. las estrofas no si­ guen un orden. ciertos encadena­ mientos. Hemos elegido ejemplos muy llamativos que pertenecen a épocas claramente determinadas de la inspiración del poeta. falta el plano de cada obra. La autonomía de cada fragmento dificultaba su montaje: esas fracciones aparentemen­ te intercambiables. repeticiones que hacen pensar en el boceto de un dibujo del que el artista aún no ha escogido la línea perfecta. Obligados a ordenar las estrofas de La lavandera. pero la lógica poética no es tan simple. Pero incluso en su «libro mayor». la puntuación (que siempre respetaba Khlebnikov) muchas veces se hallaba ausente.17 Debe­ mos desconfiar de un juicio apresurado y hablar.16 fragmentos separados. los fragmentos de varios poe­ mas se superponen. Tanto más cuanto que conocemos varios poemas de Khlebnikov en su versión definitiva: E l Diós de las vírgenes. En pocas palabras. La caligrafía es a veces indes­ cifrable. 17. La unidad estilística de Los hijos de la nutria se debe a que este poema debía dar forma a uno de los planos de Zanguezi. E l presente. Por otra parte. Este poema dramático pone en escena los personajes de la mitología eslava y utiliza los temas de los cantos populares. como secuencias cinematográficas. E l Dios de las vírgenes. no asu­ men sus funciones más que una vez montadas en su conjunto. se sabe que Khlebnikov consideraba muchas veces sus grandes poemas como fragmentos de un todo infinitamente más vasto. hay retrocesos. pertenece al período pan-eslavo. los editores hicieron lo que buenamente pudieron «del modo más lógico posible». cada uno con su estilo y ritmo peculiares. su propia inspiración. no de cao- tismo. la única posible. dejan mucho que desear. los cantos tradicionales y las 16. escrito en 1911 o quizá antes. Los hijos de la nutria. Ver la lntradución a Zanguezi.

soy algo. La guerra de los Balcanes ha estallado.danzas antiguas. mezclando el poema en prosa (y la prosa de Khlebnikov posee una nitidez admirable) y la lengua hablada versificada. una obra de una excepcional amplitud de resonancias. La idea directriz (la unidad eslava-griega) asiática. la digresión filosófica y el plagio. Khlebnikov consideraba el cuento popular como la principal fuente poética. Movilizado en 1916 como cadete subalterno. aunque con un signo de interrogación.19 Así es como el poeta había crea­ do un género totalmente nuevo con la primera obra épica de nuestro tiempo. La amplitud del tema es increíble: se trata de una epopeya de la humanidad. es muy confusa en el detalle. escribía en una 18. 19. apeló a un certificado de favor que le declaraba enfermo mental. u hombre-dios. 86 . para escapar al engranaje de la máquina militar. El ciclo de poemas reunidos por Khlebnikov bajo el título de La guerra en la ratonera. posee una gran fuerza en los detalles. fren­ te a las amenazas de Occidente. comprende las obras escritas entre 1915 y 1920. En la obra se siente la nostalgia de un pasado bucólico. el ideal de la Rusia pagana. del que su autor proclama: «M il años de historia en 2000 metros de película». pero precisamente es lo que Rusia necesita». que va desde la creación de la tierra al naufragio del «Titanic» y a las amenazas de guerra mundial. Al otro lado de las barre­ ras militares.18 El poeta aparece con los rasgos de Leí. La construcción es de una audacia demencial. Muchas veces. pero la guerra es el tema esencial. para sus inspiraciones recurría al fol­ klore. americanizado. la le­ yenda y el reclamo futurista.' la grandiosidad lírica y el retruécano. pero le falta cohesión en el conjunto. Khlebnikov. A la inversa. Los hijos de la nutria data de 1912. clara en su conjunto. El desconcierto del autor se refleja en el poema. Existen relaciones evidentes entre Los hijos de la nutria y el primer gran film de Alexandre Dovjenko Zvenigora. ni hombre ni dios. la oposición al universo ruso-asiático de un mundo mecanizado. el Apolo eslavo. «Como soldado no soy absolutamente nada.

voy hacia vosotros»). Los de Brianks caen. los Mantacheff suben. el poeta Nikolai Asseiev. incorporado y finalmente liberado. El poeta pasó por el infierno de un lazareto militar. Así se inicia una trayectoria del pensamiento que ya nada detendrá. El enemigo no es el «extranjero».. viviendo fuera del tiempo. M as. indiferente a lo que le rodea. nuestro rey de ojos negros de las charlas en la m esa.. y la humanidad entera debe unirse para encerrar a ese monstruo en una ratonera. Pero ¿quién desencadena las gue­ rras? ¿D ios? No. «Erraba como un sonámbulo a través de los campos tris­ tes y arrasados. «M e tuvieron tres semanas con los locos. sino una claridad de pen­ samiento ejemplar. 87 . la crítica insiste en ver a Khlebnikov como un puro formalista. traducción francesa de Mario Rossi. Precisamente. La guerra en la ratonera marca un cambio fundamental en 20.) 21. conforme a la realidad. uno de los gritos más paté­ ticos que se conocen contra la guerra. profunda.» (Carta de Velimir Khlebnikov a su amigo médico.» «E sa indiferencia por la realidad durante los años terribles de la revolución. comoya lo deploraba su amigo. Angelo María R i p e l u n O : Maiakovski v el teatro ruso de van­ guardia. En ella no hay particu­ larismo eslavo ni duda ni confusión. Y a no es el joven. ya no es. ese «criado de los ricos» no hace más que obedecer y los mercaderes del dinero son los que rigen nuestros destinos.carta. «el ángulo del corazón es inexacto».. El enfren­ tamiento con la realidad «guerrera» inspiró a Khlebnikov una obra pujante. es la guerra. respirando el aire de la libertad y de la rebe­ lión campesina. la imagen no se parece. Khlebnikov no hacía política (aunque hablaba en nombre de la revolución: «Persas. Su obra poética lo absorbía por completo..» 21 Una vez más.2U reconocido sano. ardiente. ¿no era acaso su obra el testimonio de una época extraordinaria? No obstante.

para que el contenido revolucionario se expresara a través de su forma poética ya que dicha forma era revolucionaria. En 1917. asimismo. vio correr mucha sangre. «en su continente». Mien­ tras que la mayoría de los artistas. las enfermeda­ des (en Ucrania cayó dos veces enfermo de tifus). En sus poemas muestra el desencadena­ miento de la cólera popular sin mitigar la violencia y la bruta­ lidad. no en la forma de sus poemas. Tropa escarlata. sino: Si la navaja se embosca en los dedos. si la venganza abre de par en par los asombrados ojos es el tiempo que clamó: «¡A traviésale!» y el destino obediente respondió: « ¡A tus órdenes!» 88 .el pensamiento del poeta. (L a noche en la trinchera) El poeta profiere este veredicto sabiendo lo que hace: vi­ vió en Ucrania de 1918 a 1920. olvidándose de comer y dormir. Trabajaba las 24 horas del día. Le tenían sin cuidado el hambre. la despreocupa-. por otra parte. debían buscar nuevas formas para expresar un nuevo contenido. Aquel «in­ diferente» no se contentaba con registrar los hechos con exac­ titud. lo que. ción de Khlebnikov por todas las contingencias de la vida coti­ diana. Pero aquel «sonám bulo» era un observador de una lucidez tan certera como una cámara de fotografiar. ¡A ti te toca jugar! De blanco agonizante están maquilladas las cartas. asumiendo su papel de «artista que esculpe en hue­ so lo visto». los juzgaba desde lo alto de su conciencia de poeta y to­ maba decisiones. el frío. Khleb­ nikov se encontró de lleno en su elemento. las críticas no veían cómo se transformaba el contenido. Ahí está la primera causa del malentendido: obnubiladas por las formas. durante los combates que se libraron en las calles de Moscú. conoció la guerra civil. No hubo que cambiar nada o casi nada. minaba su salud. se paseaba impávido ba­ jo las balas. llegada la revolución.

es que intentan jugar con los triunfos del pasado. E l poeta se inclina ante esta «encarnación nue­ va de ti. os dem uestra. el poeta expresa su convicción: no se plantea el problema de la elección no hay alternativa. El presente. es en cierto aspecto un duplicado de La lavandera. donde la situación es vista con los ojos del adversario. pero comenzaron los látigos. inmensa frente que la congoja tortura y la mirada penetrante que escruta. Khlebnikov escribió (más o menos en la misma época. En este segundo poema. Nuevo Prometeo.. No son las palabras de un «sonámbulo indiferente». un « É l» sin nombre ni parecido: Rostro de Oriente siberiano. el poeta mues­ tra el progreso de una sublevación popular. pues sabe que lleva a la humanidad hacia el futuro. « É l» habla como jefe («lo que parecerá estúpido a los imbéciles»). Estallidos de voces. De repen­ te. ¡tiempo! » y ante el humanismo «de hierro» de esa época de luchas sin cuartel. Para mejor precisar su pensamiento. sólo un camino. E l canto de los cuchillos es cruel. el que indica el personaje central de La noche en la trinchera. Silencio cargado de amenazas de una ciudad que de pronto queda vacía. perfectamente construido. donde no hay rastro de caos. numerosos fragmentos se vuelven a tomar.. Una vieja dama «que siempre ha amado al pueblo» es torturada por el fantasma de una anciana sirvienta. ese pasado los condena sin remedio. estalla el tiroteo de los fusiles. 1919-1920) una réplica al poema precedente. fragmentos de canciones. slogans y llamadas. El mar­ tilleo de las pisadas de una multitud en marcha. es el ritmo jadeante de un combate en las calles. capítulo de una gran epopeya revolucionaria inacabada. El Ejército Rojo va a entrar en la ciudad. el único. En cambio. pero con mucha más fuerza. Yen­ do más lejos. La noche en vísperas de los soviets. Sin embargo. 89 . Con un realismo alucinante. Este monodiálogo con su conciencia aclara el pro: blema desde dentro: si las cartas de los Blancos están maqui­ lladas. E l presente for­ ma un todo acabado.

Khlebnikov. los «travellings» en la multitud. pa­ rodia frustrada de las películas de aventuras. Y ojalá algún joven del actual cine soviético comprenda. de la panorámica al primer plano con los mismos titulares expli­ cativos: «Q ué. el tiempo de un encuentro fugaz. Aparición breve. con los conflictos del montaje. Entre el resplandor del fuego. restallan los tiros. surge la lavandera.22 pero en sus poemas se halla todo lo que cinco años después de su muerte llegaría a ser la gloria del joven cine soviético. Krucenych. ¿empezamos? Sí. Observador en extremo fiel. rodaron un pequeño film en 1915: Drama en el cabaret futurista núm. un cine que aún no existía? No. con sus ojos de cineasta. Un guión de­ tallado con la masa de héroes. 13. la obra de Khlebnikov para mostrarnos los films admirables que duermen en el desorden de esos poemas. el tiempo de un primer plano. Pero el tiempo de las luchas en las calles. los planos contrastados. Porque este poema no es más que un film. /Escapa. se terminó. También nosotros tenemos hermanas. sin duda. donde se disparaba a cara descubierta. muñeca! ¡Vuelve a tu casa! ¡No andes por ahí! Pues pronto. remojaremos el gaznate. el héroe anónimo y concreto. ¡ya es la hora! » ¿Pensaba Khlebnikov en un cine del futuro. 90 . los fundidos imprevistos enca­ denados. su hermana se ofrece a las balas. portavoz del poeta. 22. Los feroces justicieros se han conver­ tido en hombres sencillos y buenos. Khlebnikov muestra cómo el desarrollo de los acontecimientos determina la evolución de la conciencia y el comportamiento de los combatientes. Los futuristas: Maiakovski. el ritmo entrecortado de los acelerados y los ralen- tís. en el halo de los incendios. Derribado el blanco. En Bús­ queda nocturna la patrulla cae en una emboscada: una ame­ tralladora apunta por debajo de un edredón. portavoz de la masa.

comida lacustre» 23 llamados a resolver el problema del hambre en el mundo. En Ladomir.!» Delirio de ayer convertido en realidad de hoy.. de las guerras.. conseguida la victoria.. invisibles al ojo. pues sabe qué se ha hecho de los blancos. re­ toma sus Proposiciones escritas en 1915-1916. nada cambiará. traza la imagen del mundo futuro..» Y si sonreímos antes esos «lagos poblados de seres comesti­ bles.» 23. Visión de la ciudad futura: habitacio­ nes de vidrio «prendidas con garfios de acero. Hemos visto hasta qué punto la obra de Khlebnikov se ciñe estrechamente a la actualidad. se señalará una sala particular. un universo de paz y felicidad. Incluso si él muere esa noche.. no publicadas v juzgadas «delirantes». Los acontecimientos del día plasman el contexto.. Igual­ mente. nn mundo libre del hambre. Con una sensación de malestar leemos esta propuesta que en 1916 parecía resolver el problema: «Para los aficionados de todos los países a la guerra eterna. ¿quién no apoyará esa «modificación de la ley agraria: la superficie del terreno para uso de un individuo no podrá ser inferior a la superficie del globo terrestre?. libros fu­ turos «proyectados sobre pantallas gigantes». Pero la «tercera realidad». exclama ge­ neroso: Y si los dioses están encadenados ¡libertaremos incluso a los dioses! . después de haber elevado una despiadada acusación contra Dios. Aunque una nota reciente deja entrever que la cosa está en estudio. la del porvenir.. 91 . también preocupa al poeta. En esas previsiones del futuro.. la victoria del pueblo es irreversible. El jefe de la patrulla puede mostrarse generoso. Khlebnikov. viajes interpla­ netarios y conquista del cosmos: « ¡Estira los bigotes a Acua­ r io . bogando por los aires» hasta-encastrarse-en-una armadura metálica.

su salud. la Tass) cuyas «Ventanas de la Sátira» eran célebres por los textos de Maiakovski y los carteles de Lebedev. En agosto. Gol-Mullah...... un sabio recomponga. Khlebnikov llevaba una vida relativamente fácil. Luego. sacerdo­ te de las flores. lo que le aseguraba un techo. 92 .. Solo. Khlebnikov volvió a Bakú desde donde llegó a Piatigorsk. Khlebnikov regresó a Moscú. te llevamos! . a pesar de la trágica falta de aprovisionamiento en el norte. mezclando las tierras santas en su mano todo cuanto yo he descrito ya antes? En junio de 1921. partió para Persia con el Ejército Rojo en calidad de agregado al Cuartel General.. libros. para que un día. Hizo la cam­ paña de Teherán. que trabajaba entonces en la «R osta» 21 de Bakú. lo que cuenta en La trompeta de Gol-Mullah. casi cómoda en ese año de hambre. Se trata de ver las cosas en su contexto histórico: portero de noche en Piatigorsk. luego la retirada. escribiendo textos para los carteles y versos para los periódicos. minada por la desnutrición. colaborando en el diario local de donde también era guardián nocturno. sin dinero. exigió un nuevo viaje al sur. Reemprendió su trabajo en la «R o sta» del Cáucaso. ¿N o tienes dinero? Eso no importa. durante la cual se extravió persiguiendo «un cuervo muy interesante con un ala blanca». como lo llamaban los pescadores iraníes im­ presionados por ese «derviche ruso» vestido de harapos y rostro de iluminado. Khlebnikov. inolvidables. ¿o s escribís.. El hambre en el Volga — ¡su Volga! — inspiró al poeta estrofas desgarradoras. el poeta vivió como «invitado del m ar». «R osta»: agencia telegráfica rusa (hoy.. Vosotros. 24. Terminaron por llevarlo a la orilla so­ viética: — ¡H e aquí la barca! ¡Camarada Gol-Mullah! ¡Sube. En la primavera de 1922.

Lo que parece una' conclusión un tanto apresurada: ergo. Pertzov se alza contra «la acusación» de los traductores polacos y yugos­ lavos del poeta 25 que hacen de él un precursor del surrealis­ mo. «se adelantó al surrealismo. en nombre de mis amigos ( . el poeta fue a pasar quince días a casa de su amigo el pintor Mi- turitch.) que consideramos y consideraremos a Khlebnikov como uno de nuestros maes­ tros poéticos y el más espléndido. el «nuevo misticismo» surrealista nada tienen que ver con Khleb­ nikov que «incluso en su primer período idealista era acérrimo enemigo de todo misticismo». «¡P o n el alma de la vida en los objetos!» 25. paralizadas las piernas.. Khlebnikov es muy conocido en esos países.. Pertzov protesta: el freudismo. no ha representado al surrealismo. Khlebnikov cayó gravemente enfermo. Tras un mes de atro­ ces sufrimientos. que el culto del «O bjeto». En su artículo necrológico. te cuchicheaba:. Apenas llegó a la ciudad de Santalovo. hubiera hecho estremecer de horror al que escribía: ¡H om bre! Qué pérfido espíritu. en mi nombre. ese «inveterado ateo» se oponía ferozmente a toda clase de misticismo. «Doce años antes que Bretón». asesino y consejero a la vez. Vladimir Maiakovski escribió: «Considero mi deber imprimir con todo detalle. por lo menos en diez años». También cierto. De fácil traducción a las lenguas eslavas. Mientras tanto.donde el hambre se dejaba sentir menos. Khlebnikov. alega el poeta polaco Jan Spevak. el más puro caballero de nuestra lucha poética. murió de septicemia el 28 de junio de 1922. donde nadie duda de su posición preponderan­ te en la poesía moderna. dice Militza Nikolitch. Su muerte fue un verdadero duelo para la poesía soviética. 93 . sobre Khlebnikov.» En su interesante estudio. en el campo. Cierto. V. y no lo dudo. propio del surrealismo.

Tanto desea la onda clara evadirse en cien afluentes. «el soporífero») impul­ só la búsqueda verbal hasta las más grotescas exquisiteces. Tampoco es menos cierto que las investigaciones de Khleb­ nikov sirvieron de base. Igor Sévérianine (que Khleb­ nikov llamaba ferozmente Usyplianine. Bretón la del surrealis­ mo. Bebiendo de la misma fuente. Khlebnikov era una fuente que ofrecía todas las posibilidades. Queneau la fuente de sus Ejercicios de estilo. hizo lo que el mismo Khlebnikov no pudo hacer: una poesía revolucionaria asequible a todos. Bebien­ do en la fuente Khlebnikov. clara. Tzara encontró la fuente de «D adá». de punto de partida... al movimiento nacido después de su muerte. Luda S c h n i t z e r (1967) 94 . pura y activa. Maiakovski amplió las posibili­ dades. Las desviaciones — o la exalta­ ción de los descubrimientos originados por los que siguen al innovador— no cambian nada el fondo del problema.

más reconocidos. por Svetlana Jvan.puesto que. les corres- 1. a otros poetas. Su destino poético ni fue afortunado ni fue justo: no se halló lugar para él. y és­ tos. tan sólo «se necesitó» una pequeña parte. 95 . más accesibles al público. de cuanto hizo. su herencia no está aún ni reunida. ahora se le ve más cercano al pasado y al futuro. le proclamaron genio que con su obra predeter­ minara para largos años los caminos a seguir por la poesía rusa. pese a haber sido reconocido como genial. así. Por Nikolaí Stepánov (1928). la Historia le pasó por alto. Sobre Khlebnikov 1 (Fragmentos) Khlebnikov se ha adelantado a su época demasiado como para quedar enmarcado. considerada su creación más bien laboratorio de la poesía que poesía propiamente dicha. ni a nuestro alcance: cuanto de Khleb­ nikov fue publicado es una rareza bibliográfica. Hasta la fecha fue Khlebnikov «poeta para poetas». Se formó una coyuntura literaria tal que. Ni aún hoy se divisa a Khlebnikov tras la tupida selva del futurismo. unánimes. Su importancia — y su fama— superan enormemente la idea que de él se tiene y la comprensión de su obra. como su enor­ me labor creativa pasaron desapercibidas en los amplios círcu­ los de lectores. Traducción directa del ruso para «Hora de poesía». de mo­ do que. en opinión del lector y del crítico literario. La revolución literaria por él realizada..

y también los filosóficos poemas. la des­ compuesta imagen poética de Khlebnikov. A diferencia de los sim­ bolistas que trasplantaron al terreno ruso la cultura del sim­ bolismo occidental — de toda la literatura occidental— Khleb­ nikov acude a fuentes nacionales. no adjetivo. ve nuevas las cosas y les da nuevos nombres. «descubre» el mundo. sus compañeros de lucha y de labor. hicieron al lector rechazarlo. vista a través del prisma del temprano futurismo. de filólogo. La algarabía y el efecto exterior de la fractura verificada en 1909-1913 por los futuristas. «E s el Lomo- nosov de la actual literatura.» (V. E s de una grandiosa envergadura su labor de filósofo. 2. de Khlebni­ kov viene. E s un rasgo primordial de su creación la libertad con la que conviven en sus poemas los diversos estratos. el propio ambiente de escándalo literario. de matemático. su creación no es circunscribible a escuela alguna. propagaron de su creación lo que más necesitaron históricamente. nos lo recuerdan. de Aséev. sus poemas burlescos. vocabularios y sistemas rítmicos. Khlebnikov no pertenece al futurismo. de Pasternak. y sin Khlebnikov. 96 . el espacio de su épico hálito provienen del folklore y. Shklovski. sus amistades. «científica la poesía». Del verbo cientificar. Mucho de sus atrevimientos y de sus alcances entró a disolverse en la poesía de Maiakovski. Por otra parte. semejantes a mitos modernos. La sencillez y la enormidad de sus concepciones literarias.) La percepción de sus principales obras fue preparada por sus seguidores. Cual un niño sabio. la poe­ sía de hoy es su son. E s el temblor del objeto. Khlebnikov fue utópico y soñador. de historiador. no sería posible. sino que se desborda. sus cuentos poéticos. límites afuera. Toda la actual cultura de la poesía moderna. haciendo uso de su poesía conforme a la com­ prensión que de él tenían.pondía y les corresponde el puesto central. de su época. en su percepción poética del universo. fomentando la creación de enormes recursos de nuevos temas y obras.

Retrato de Khlebnikov. L ito g ra fía p or el m édico-protector N. Kulbi- ne (1912). 7 .

Cartas sobre la poesía). El siste­ ma filosófico de Khlebnikov y su visión dél mundo provocaban una nueva correlación de objetos y conceptos. Khlebnikov es uno de los más grandes poetas de nuestra época. «Khlebnikov es un visionario. E s como en la animación y en las metamorfosis de la poesía épica. E s por eso que muchos lugares. Da la impresión de que sueña sus poemas y después los apunta conservando toda su soñada incoherencia en el desarrollo de los acontecimientos» (Nikolái Gumiliov. Aún le espera a Khlebnikov su misión literaria y el tardío reconocimiento^ Demasiado tiempo han vivido a costa de Khlebnikov los poetas contemporáneos ocultándonoslo de la vista y popularizando sus logros creativos. Nikolai S t e p á n o v 98 . ilegibles sin vocabulario. Su principal ímpetu era desarrollar cuantas potencias tiene el idioma ruso. Ni siquiera su trá­ gica muerte hizo recordar que ya llegó la hora en que es impo­ sible dejar su nombre en el silencio. se tomaban por galimatías. Y es lo que inspiraba y confirmaba la cosmogonía primitiva. eslavas. El tropo se transforma en «hecho poético». por paradójicos. E s un deber de sus con­ temporáneos reunir la dispersa herencia de Velimir Khlebni­ kov y publicarla. arcaicas. idioma popular y esla­ vo. Sus imágenes son convincentes por disparatadas. Hace uso — y muy a menudo en el marco de una misma obra— de día- lectismos. y sus pensamientos. La prodigalidad verbal de Khlebnikov es tal que creemos imposible que haya poetas que en ello le igualen. y del futuro. Lucha contra préstamos de idiomas extranjeros. de palabras populares y científicas.

Lo que escribió Khlebni­ kov no necesita ningún comentario realmente biográfico para ser comprendido. no es extraño que de vez en cuando arroje al mar a uno de esos inmortales. casi instintivamente. Pero nosotros buscamos. el efectivo de los grandes se modifica constantemente. Sobre Khlebnikov1 Khlebnikov escribió un día hablando de sí: «M e he pregun­ tado si no había llegado el momento de entregaros un resumen de mis trabajos cuya variedad y disparidad me sobrepasan en cierta medida. Pero si esa isla que se eleva por encima de las olas es algo estrecha. («Action Poétique». el alma de un hombre podría parecer ser toda ella obra de las grandes sombras. 63. deberían ele­ gir. a pesar de todo. el alma de un hombre para reposar y reencar­ narse. como isla. Casi es lo más importante. A veces me ha parecido que si las almas de los grandes difuntos estuvieran condenadas a errar en este mundo.» Esta referencia biográfica podría parecer fuera de lugar respecto a las obras de Khlebnikov. también queremos comprender lo que el poeta no ha escrito. Existen poetas «im personales» y Khlebnikov pertenece a esta categoría.) Traducción del francés: Javier Lentini. Estamos perplejos ¿Cuál 1. De este modo. Publicado en «Russkii Sovremennik». informes biográficos. Traducción al francés de Héléne Souviron. París. 99 . núm. excedidas por la insignificancia de otros hombres. Así. Por Grigori Vinokur. pues al leer al poeta. 1975. 1924.

. diario de María Bachkirtseva y cálculo casi matemático de los destino humanos. aunque parezca imposible. extrañas predisposiciones psíquicas— no es el único culpable de que de un hombre. «Trom peta de los marcianos» y sillón de presidente del Globo Terrestre. E s un paisaje sin horizonte. M e parece que esta carac­ terística fundamental de la personalidad de Khlebnikov está indicada por el propio poeta de manera clara y precisa en la confesión citada más arriba.. por el que el propio autor se confesa­ ba «excedido en cierto m odo»? La asimilación de Khlebnikov es el proceso doloroso del descifrado. Pero no vamos aquí a tratar de Su destino. Paisajes de culturas antiguas que. ni de que los «inm ortales» se hayan encon­ trado en un lugar estrecho. no haya salido nada (seamos honestos. provisto de los signos indiscutibles del genio poético. El destino aparente de Khleb­ nikov — eterno despegue. según las escasas referen­ cias de lo que el poeta habría podido escribir. como una mancha embarazosa. de lo que hu­ biera debido escribir si no fuera por su biografía. aullido deni­ grante de la masa culta. eterna incomprensión. dejemos estas explicaciones «naturales» a los especialistas en la materia. una sombra enfermiza..__ Khlebnikov ya estaba destinado a ese resultado por las mismas cualidades de su personalidad. y sobre todo ante sí mismo. En realidad. un ros­ tro sin perfil. Ha perdido sus contornos. metafísica lingüística original atravesada por notables descubrimientos de palabras. El destino cruel de Khlebnikov lo conocemos muy bien los que aún somos contemporáneos suyos. Khlebnikov podía parecer. no han reposado 100 . Las almas excedidas de los grandes difuntos apa­ recidas al poeta. Y con el poeta no vamos a extrañarnos de que los tris­ tes límites de la vida de Khlebnikov no hayan podido soportar esta tensión eterna. por el tipo cultural al que se hallaba encarnado históricamente. Khlebnikov poseía en el más alto grado. lengua transmental zaum y profecía. aunque sólo sea por el recuerdo del poeta). la obra completa de las grandes almas errantes que aspiran encarnarse y buscan el re­ poso. es la fuerza de atracción que nos sostiene en este viaje heroico a través de los torbellinos y profundas grietas del perturbado lenguaje de Khlebnikov.

era un mal refugio para los que buscaban el des­ canso. Que los sordos se queden a la puerta. Pero. cerrada. en sus grandes líneas. Virgen silves­ tre 3 o la entonación de conversación familiar del verso tónico (dolnik) de Khlebnikov. Esperabais misteriosos indicios Y oscilaban las largas sombras de los álamos Y el campo sólo era el conseja del silencio. oímos clara­ mente esa llamada poética. Y cuando el globo terrestre calcinado por este incendio se vuelva severo y pregunte: ¿quién soy yo entonces? Crearemos La Crónica de las huestes de Igor. aunque a través de simas y grietas. de intriga «amo­ rosa». Khlebnikov. «E l efectivo de los importantes» cambiaba a menudo. sobre todo. ahora lo sabemos. Libro de poemas de Viatcheslav Ivanov (1909) poeta y teórico simbolista. ha sido preciso el estallido deslumbrante de la «verdad eterna de los ídolos» y la retórica poética de Corazones ardientes1 para dejarse oír la frase pura. 3. se halla fuera de toda duda. O algo en el mismo tono. Poemas de Khlebnikov de 1914-1915 y 1911. frente a la poesía. él habla en voz baja en Encanto silvestre. de la prosa de Khlebni­ kov. lo silenciabais. ante una literatura real y. 2. ¿vamos a asustarnos? A pesar de todo nos encontra­ mos ante auténticos poemas. Ignorabais algo. Por supuesto. pero el lugar del poeta en la evolución denuestros estilos poéticos. pero nosotros. ¿Q ué decir de la poesía de Khlebnikov? La sabia O PO IAZ aún no ha decidido qué linaje de la generación literaria Khleb­ nikov ha canonizado. ha sido preciso el simbolis­ mo para que surgiese la «palabra autotrenzada» de Khlebnikov. 101 .en esta isla adonde él les invitaba generosamente.

El mismo Khlebnikov nada nos dijo de sus gustos poéti­ cos. y sólo la cuarta por Maia­ kovski. su poesía se construye sobre otros momentos y su «innovación verbal» bastante razonable y prudente. Se admite que ese papel es excepcionalmente importante. y si existe un poeta cuyos versos revelan hasta ahora el aspecto khlebnikoviano. desde luego. lo que sin duda no hubiera servido de mucho. Sólo dos o tres veces cita en sus versos el nombre de Pushkin. Para Maiakovski el trabajo de la palabra jamás formó parte de las tareas inmediatas. Khlebnikov no creó su propia tradición y en esto no hay nada de extraño. E s cierto que Maiakovski surgió muy rápido de los límites que la obra de Khlebnikov había esbozado para el verbo poético ruso. sin que >ea siempre en términos claros. que en aquella época ocupaba un lugar central. la «belleza pushkiana». era justamente 102 . se incorpora a Khlebni­ kov. Khlebnikov no ha creado su propia tra­ dición del futurismo ruso. no sólo por las formas y los procedimientos exteriores. el papel de Khlebnikov en el impulso de la poesía contemporánea se halla lejos de verse claro. es sin duda y únicamente Nikolai Asséev. el de «O xana». sino una simple preparación de artillería original. según la cual él sería el origen de la nueva poesía. pero la opinión de los admiradores de Khlebnikov tan gustosamente defendida. lo que es sin duda sintomáti­ co. reposa so­ bre una exageración manifiesta y desvirtúa inevitablemente la perspectiva histórica. La obra de Asséev ha seguido caminos diversos. una revolución. La «revolución» literaria de la época de «B o­ fetada al gusto público» no era. Por otra parte. Evidentemente hubiera sido más difícil hablar de los lazos concretos de dependencia entre Khlebnikov y los poetas más antiguos. es sólo un subproducto de su lirismo. La tradición del futurismo es evi­ dentemente la de Maiakovski y no la de Khlebnikov. las tres primeras po­ dían haber sido escritas por Asséev. de las cuatro líneas de versos tóni­ cos de Khlebnikov citadas anteriormente. Maiakovski y Khlebnikov no se hallan solamente ligados por un parentesco. Khlebnikov. pero en su mejor período. simplemen­ te están en los antípodas. sino por su misma esencia.

ya es hora de decir que no son las muecas de un lenguaje perturbado. en efecto. pero auténticas pe­ pitas de oro poéticas que. Jakobson. pero lo que ha dejado no es por cierto el zaum. iluminan de repente las lejanas visiones de su intuición poética. Es curioso observar la actitud que él mismo asumía frente a lo que sus amigos publicaban con su nombre. Todos los indicios externos sobre los que se fundó la representación que generalmente se hace de Khlebnikov y que fueron para él mismo un obstáculo para la realización de su obra. ni «B obéobi». La libertad viene desnuda Lanzando flores al corazón Y nosotros. sino las pocas. marchando con ella 103 . Khlebnikov no tuvo tiempo de aportar gran cosa al pa­ trimonio de la poesía rusa. Y en efecto. el valor de un síntoma histórico. lo que justifica el hecho de que uno recuerde a Khlebnikov. Esa lista elimina fran­ camente un montón de extractos privados de sentido. únicamente en el mejor de los ca­ sos. un slogan de partido en manos de los que más tarde. como los futuristas. tras una lu­ cha penosa y a menudo vana contra las alambradas de su «con­ ciencia desgarrada». brillan de pronto ante nosotros unas lí­ neas tan densas y llenas de la más pura melodía de palabras como éstas.un estandarte. las «R isotadas» y en general todas esas basuras que hoy rematan su existencia en la testa­ rudez absurda de Krutchony (en el límite de la charlatanería). hicieron su entrada por el camino real de la poesía rusa. se com ­ prenden muchas cosas. como un relámpago en el desierto. y coloca el acento únicamente sobre obras realizadas y más o menos completas. se hacen cercanas cuando. hay una lista con la enumeración somera de lo que debía entrar en la obra que Jakobson pretendía publicar. de una tendencia pasa­ jera. con la que los editores de Khlebnikov llenaban sus libros. el zaum. todo esto. no define en absoluto la herencia poética de Khlebnikov y conserva. Se tienen deseos de perdonarle mucho a Khlebnikov. En esos papeles reunidos por R. utilizado tan ventajosamen­ te por cuenta de sus discípulos.

104 .Mi carne ya será polvo. para siempre! Soy gobierno de las silvas. 5. Lentini. como se ve. Despertaré.6 4. pisoteado en la tierra. por siempre jam ás! 4 Tras la estepa seca y árida de creaciones y de libros de este género. rio. Y cuando a una. de la que ofrecemos en la página 205. enlutada hierba de los prados! ¡Pertifícate. Ya que elegí por morada El verde profundo del avellano. ¡cómo respira libertad y sol­ tura en una Canción del río Irán 5 ó en Encanto silvestre! De antemano creo en los cuentos. canonizada en la obra de Khlebnikov por sus más cer­ canos compañeros de lucha y por la «opinión pública». para mí más poética. de aflicción lleno. guerreros Con el puño el inflexible escudo: ¡Sea el pueblo en toda la tierra Soberano. Batiremos. Ello es debido a que he querido respetar aquella versión debida a otro tra­ ductor y quizá más literal. el ca­ rácter primitivo de Khlebnikov. ¿O quizás arrojar debería Mis derechos al horno del futuro? ¡H ola. Mas cuando me arribe el fin . (Nota de }. nosotros. data de 1921. Canción del río Irán. y en cambio me responsabilizo de esta ver­ sión. De La guerra en la ratonera. Charlaremos tuteándole al cielo. La traducción que aquí da­ mos es distinta. los estandartes Sean izados por férvidas masas. Reales serán los cuentos de ayer. Mi polvoriento cráneo.) 6. Por pura voluntad bromeo. Esta cuarteta corresponde a Encanto silvestre.

ahí. sino esa asombrosa «Lialia sobre un cisne lecho­ so». así es. que no es científica. Dama de la espuma. como: Grita. a pesar de todo. ofrece al lector las cumbres del verbo poético. la justi­ ficación • de nuestro recuerdo. concreta. Khlebnikov. y por fácil que sea justificar históri­ camente todas las excrecencias dolorosas que nos impiden oír la auténtica palabra de Khlebnikov. de pronto. hemos per­ dido la costumbre de una percepción poética concreta. Para tal poesía no hay otras palabras que ese viejo término. Se diría que hemos olvidado que es posible otra aproximación a la poesía. Y rechazados ya los últimos obstáculos de una compren­ sión mutua. no esas «joveniaí» y «risidores». Que los sa­ bios demuestren que todo esto es «regular». de esa inmediación que es la única capaz de hacernos penetrar en el corazón del verbo poético. Pero no se escriben versos para los sabios: nos hemos vuelto demasiado historiadores. ni las futilida­ 105 . «la innova­ ción verbal» y lo «extravagante» de Khlebnikov. dama de la espuma ¿Quién sois: álamo o ente onírico O sólo la palabra fatídica «É l» . sino únicamente humana. restalla la sangre de verde primavera: ¡Lialia sobre un cisne lechoso! ¡L ialia es languidez! Que se justifiquen «históricamente» el zaum. hay. que esa monstruo­ sidad era necesaria para alguien o para algo. en el mar huido E l albo espectro de la gris querella. Ahí se encuentra el auténtico Khlebnikov. en él. para una conciencia viva. El clasicis­ mo de Khlebnikov no es el parnasiano escolar. en ciertos casos irreemplazable. de «poesía clásica». Fácilmente lo cree­ mos. que rompe contra las paredes? O es quizás bajo el encaje blanco Una paloma que golpea desde Qué punto. por un capricho inconce­ bible. y en efecto.

es­ cogió una encarnación histórica tan extraña. sino esa sencillez auténtica. E s así como lo aceptamos y lo hacemos nuestro. a través de Khlebnikov no será infructuoso. esos toques vivos son tan raros en la inmen­ sa extensión de esas cosas incompresibles y malsanas. ¡Qué destino! E s difícil reposar en Khlebnikov. esa penetración que brota. a pesar de todo.des helénicas con las que se entretienen en nuestros días toda suerte de neo-clásicos. el relato Ka o Jasir/ con esa pureza ad­ mirable de la línea ligera y precisa como la escritura de Push­ kin. puesto que por un aspecto de su espíritu desorganizado y afligido Khlebnikov ha tocado. Y es únicamente de ese modo como puede permanecer para siempre en el seno de la poesía rusa. que dormitaba en al­ gún lugar de las profundidades. Textos en prosa de 1915 y de 1918-1919. esa economía sintáctica. en sus mejores ejemplos. pero que era cierto y real. esa frase equilibrada que nos convencen con evidencia. Tal es nuestro juicio humano sobre Khlebnikov. de esas convulsiones monstruosas. la fuen­ te misma de la conciencia poética. el fuego eterno cuya luz que perdona todo nos ayuda a tomar las fortalezas aparentemente invisibles de su monstruosidad histórica. ese camino. Pero para quien ama y sabe buscar las raras pepitas de oro en el infinito de la arena marina. para comprender por qué esos puntos luminosos. Nos cuesta mucho más entender por qué el fuego auténtico de la poesía. Nuestra perplejidad es tanto mayor. noble y ele­ vada. D ista mucho de permitir a una «alma ociosa descuidarse a la primera vez y para siem­ pre». La presencia de lo que nosotros calificamos habitualmente de pushkiano se encuentra indiscutiblemente en Khlebnikov. arroyo puro y claro. E s ese clasicismo cuyo ejem­ plo inimitado e inimitable es para nosotros el verso de Pushkin. 106 . tanto más difícil después de eso. Grigori V i n o k u r 7.

gran admirador de Khlebnikov. tampoco es una charla junto a un vaso de vodka (no lo toméis como propaganda antialcohólica). grueso. sino un asunto vital. Traducción del francés: Javier Lentini. Ivanov (1895-1963) autor de Tren blindado 14-69 Vamos a la India. Estudié matemáticas y aunque las he olvidado puedo volver a estu­ diarlas. si­ lencioso y confuso.. («Action Poétique». «prohibida la entrada». 1975). París.. Antes no existía esa clase de títulos. con imponentes mayúsculas. Eso no lo sabíamos. Nos preparábamos para la poesía. 1. Leíamos libros: «Todas las obras de Maiakovski» ¿comprendes? Era un volumen cuadrado. núm. Traducción del ruso: Blanche Grinbaum. preparó para una conferencia que dio en 1960 con motivo de una ve­ lada dedicada al poeta en la Ma'tson des Littérateurs.. 107 . Se trata de las notas que V. Khlebnikov. hombre de labia e ingenioso. Se les lee. Notas sobre Khlebnikov 1 Maiakovski. ¿Son populares las ediciones de Khlebnikov? ¿No es gra­ cioso? Yo no comprendía la teoría de la relatividad.. Se hace caso o no se hace caso. como el letrero de una panadería que han cerrado. Reducíamos la literatura a la lectura de inscripciones tales como «prohibido fumar». «P asen ».» Leer la co­ rrespondencia es también una ciencia. No es un pasatiempo. 63. El célebre crítico Chklovski se queja de que la correspon­ dencia no forme parte de las «obras completas.

Cultura del Proletariado.2 Buscábamos noces para expresar ese temor que sentíamos ante la muerte de la cultura. Maiakovski. Buscaba palabras para expresar el alma del hombre con- 2. por ejemplo. y Khlebnikov fue uno de esos grandes alfareros. Khlebnikov no tenía miedo y con razón: por lo mismo. Nuestra época ¿Quién es. el Proleíkult. puesto que no preservaba la cultura. Nos pa­ recía falsa. Los sue­ ños y el soñador. Picasso hace mayólica. Entre la cerámica de gres se han encontrado manuscritos del mar Muerto. Tentativas para expresar de un modo nuevo lo ya visto. los imaginistas. Despreciábamos la forma antigua de expresarse. muchos poetas hoy prósperos. los futuristas. Khlebnikov. Por supuesto. lo «elegim os» jefe en poesía. El verbo maravilloso de un hombre maravilloso. Los himnos de los mayas: «los dioses cuecen alfarería». Bunín? ¿Y quién es Khlebnikov? Si en el pasado Khlebnikov intervino como buscador del vocablo. hoy es el pensador que trata de expresar algo muy importante. La palabra como impulso. 108 . Yo no veía en Khlebnikov al poeta que es. el balance del tiempo no es esencial. b) El pensador. el descubridor de un nuevo modo de ex­ presar el pensamiento. Veía a Esenin. L o s años de la revolución S ó lo e x istía n lib re ría s. a) En el pasado. E s el verbo de los tiempos.

1915).R etrato de K hlebnikov. p o r D oris G rigoriev (K u k k ala. .

parecen gavillas enteras de cereales. gente nueva. ¡qué pensamientos tan íntegros. En el fondo. En esa profunda acción psicológica nos ayudó Khlebnikov. Ahora.temporáneo. Amplitud de miras. Pero entre nosotros. ¿Qué hemos descubierto en Khlebnikov al envejecer? En el período primitivo de nuestra obra nos hemos preocu­ pado. Casa nueva. la casa comienza a habitarse. Y ahora los hombres del futuro. En los países pobres se recoge hasta la espiga más pequeña. Khlebnikov impuso la re­ flexión. riqueza de asociaciones. presentimiento de los tiempos. pensamientos nuevos. era optimista. Los padres conservaron algo. de la fachada. Vsevolod I v a n o v 110 . los demás. no. en las profundidades. en realidad. qué alegría de vivir! E s una pena que quede tan poco. Ni más ni menos como se acostumbra entre nosotros. lo que es ni más ni menos que la comprensión de la psicología del hombre. inmensa his­ toricidad que llega hasta la barbarie: la sociedad aristocrática y el pueblo. ¿Horóscopos quizá? Khlebnikov prosista. Las cifras.

Khlebnikov no es un poeta para consumidores. escogíamos lo que nos parecía de más valor y lo llevába­ mos a la imprenta. El toque final de lo publicado. 63. Le habíamos prohibido terminantemente que tomara parte en las correcciones. cincuenta lo consideraban nada más que un grafómano. Ulegiafúnebre1 por Khlebnikov Víctor Vladimirovitch Khlebnikov ha muerto. París. 111 . Khlebnikov es un poeta para productores. pues entre el fárrago de borradores que dejaba aquí y allá. («Action Poérique». Traducción al francés de Irene Sokologorski y Marianne Gourg. Traducción del francés: Javier Lentini. Cuántas veces el final de un bosquejo se unía al comienzo de otro. núm. En­ tre el centenar de personas que lo habían leído. cuarenta lo leyeron por gusto. la mayor parte de las veces no es más que una apa­ riencia. De este autor no existe una extensa obra en verso. asombrándose al constatar que todo esto no forma­ ba una obra y solamente diez (los poetas futuristas y ‘ los fi­ lólogos del grupo «O poiaz») conocían y apreciaban a este Cris­ tóbal Colón de los nuevos continentes poéticos que ahora he­ mos poblado y estamos cultivando. pues de lo contrario lo hu­ 1. No es para ser leído. 1975). Pronunciada por Vladimir Maiakovski en 1922. La importancia del poeta supera con mucho su fama. hundiendo a Khlebnikov en un di­ vertido asombro. una aproximación en realidad conseguida por sus ami­ gos.

es a lo 112 . ni el modo de trabajarlo. de encontrar el tiempo en que la deno­ minación correspondiese a la cosa. «bok» (el flanco). Para Khlebnikov. Khlebnikov y la palabra De acuerdo con la llamada nueva poesía (la nuestra era la poesía de vanguardia).» En ese «etcétera» se refleja todo el poeta. De ahí esta necesidad de hundirse hasta las raíces. la apresábamos a ciegas según las necesidades. y es una viva recriminación para los especuladores de la poesía. Cuando nos traía un trabajo para el periódico. se limitaba a indicar los medios de resolver­ lo. de bucear en el origen de la palabra. Así «byk» (el toro) es el que arremete (del verbo «b it». «L y s» (calvo). Al definir un problema poético. Khlebnikov solía decirnos: «Si hay algo que no os parece bien. el tiempo en que quizá exis­ tía una decena de palabras-raíces y en que las palabras nuevas surgían como circunstancia de esas raíces (por ejemplo. sobre todo para los simbolistas. ni la resistencia.» Cuando nos leía un poema. la pa­ labra era un material que servía para hacer versos (por lo tanto para expresar pensamientos y sentimientos). la teo­ ría de Khlebnikov sobre la declinación de las raíces). dando un texto completa­ mente nuevo. etc. La biografía de Khlebnikov no va a la zaga de sus brillan­ tes construcciones verbales: para los poetas posee el valor del ejemplo.biera llenado todo de tachaduras. D os palabras se parecían y esta aliteración fortuita se presentaba como un lazo interno. rehacedlo. a veces se interrumpía en medio de un verso contentándose con añadir: «etc. es el lugar donde se golpea. dejando a otros la aplicación práctica de la solución.. procurábamos ocul­ tar cosas que desbordaban la palabra en cuestión. golpear). Una forma de palabra que es­ taba en desuso era venerada como eterna. un vínculo indisoluble. la palabra es una fuerza independiente que organiza el material de los sentimientos y pensamientos. Al no conocer ni la estructura.

Lesa obezlosili. funcional. Si la palabra acabada «p lias» (el baile) tiene como derivada «pliassounia» (la bailarina). Khlebnikov indica solamente un méto­ do correcto para crear palabras.2 Y como este verso de Balmont que por el contrario se de­ sarticula por sí mismo: Nefasta nef niant les nébuleux néctars (N efasta nave negando al nebuloso néctar.) El vocablo en su acepción actual es fortuito. Si el día del bautismo es «krestiny». Khlebnikov ha crea­ do «todo un sistema periódico de la palabra».» Los traducto­ res al francés proponen: C hináis chenues . una palabra bien elegida debe hacer destellar has­ ta los mínimos matices del pensamiento.núes. quería demostrar la necesidad. Poco importa que la pa­ labra «létunie» sea de momento inútil. que no tenga ninguna oportunidad de usarse. Las pa­ labras se hallan soldadas como los eslabones de una cadena: Lesa lysy. Proponemos a título de equivalencia: «Encinares cenicientos • cientos» «Encinares sin orugas . Ahora bien. «lo s» (el impulso) y «lis» (el zorro) son los habitantes del bosque. el día del vuelo será «letiny». Tomando la pa­ labra con sus formas inexistentes no realizadas y confrontándola con la realizada. Hay versos de Khlebnikov imposibles de deshacer. Chénais sans cheni- lles. el desarrollo de la aviación «liot» (el vuelo) deberá dar «létounia» (la que vuela).que ha llegado «les» («el bosque»). 113 . Chénais núes sans nul cherreuil. Por supuesto nada tiene que ver con la eslavo- filia de tres al cuarto que pretendía reemplazar en la lengua rusa la palabra extranjera «galochi» (chanclos) (del francés «galo- ches») para formar la rusa «m okrostoup» (que permite poner el pie cuando el suelo está mojado). de «krest» (la cruz). 2. la fatalidad de la aparición de nuevos términos.Encinares sin arrugas. Lesa obezlisli.

(Rocín trola y trota al vuelo Sirva tal as negro. nunca escribía para darse tono o para que lo editaran. debida a un exceso de riqueza. si se le pedía. Khlebnikov no daba importan­ cia “a ése género. No sólo era capaz.) 114 . Su célebre poema Conjuración por la risa. Lentini. la sobreimpresión de dos variantes. etc.Khlebnikov maestro de versos Ya he indicado que la obra de Khlebnikov no incluía pie­ zas terminadas. riamos de cartas.) Para nuestra interpretación de palíndromos ver página 271/2. que es donde resuelve el objetivo poético que se fija. Su trabajo de filólogo lo había llevado a escribir versos que desarrollaban un tema lírico a partir de una sola palabra. Inok No ne retch. (Nota: J . de componer un verso al instante (día y noche su cerebro sólo estaba ocupado por la poesía). Hay que buscar al poeta en los fragmentos sin pulir de su poesía. 3. Así compuso una vez un poema interminable en que cada verso podía leerse por los dos extremos: Koni. etc. una pieza verbal.. Zanguezi. a tcheren o n . salta a la vista la soltura inaudita con la que maneja los medios técnicos. editado en 1919. es muy apreciado tanto por poetas innovadores como por los fa­ bricantes de parodias que son los críticos. Sea lo que escriba Khlebnikov. Los traductores al francés proponen lo siguiente: Rosse Irotte et lorl essor Sert tel as noir. sino que hasta podía darle la forma más sorprendente. rions á lettres. E s así como uno nota claramente en su último poema. Topoí.} Por supuesto no era más que un juego.

Khlebnikov pasaba a su aplicación con vista a la solución de un problema preciso: daré. crepuscular ternescanto! 115 . Pin-pin-pin tronó el mensajero.. al no disponer de un número suficiente de « L » no pudo hacer el trabajo. como ejemplo su descripción del grillo: Corrialeteando la aureografía Con sutiles vénulas El grillo ahovilló en la danza de su panza Multitud de hierbas y juncos ribereños. La imprenta de provincia a la que se había dirigido. amad el am or.! Cuando se le compara a la indigencia verbal de un Balmont que también había tratado de componer una pieza en verso a partir de una sola palabra «am ar»: Aimez. aimez. etc. ¡Oh. Pobreza de léxico.. Y esto cuando se trata de definir el amor del modo más fino. Amad locamente.. aimez. reidores! ¡Ah. aimez Vamour. Aimez follement. aimez... cisnescencia! ¡Oh. etc.) Tautología.. amad. Un día. amad. (Amad. Khlebnikov quiso hacer imprimir seis páginas de derivados de la raíz «Iioub» (amar). De la creación pura y simple de las palabras. engreíd risueños Que reís con risotadas! ¡Q ué hazmerreír ridículos! ¡Ah reíd risiblem ente. ¡A h sonreíd. amad.

a propósito. Y aún más. en el fondo son. Advierto al lector que cito de memoria por lo que puede ser que me equivoque en algunos detalles. para que en el pantano se reflejase el oro de las riendas como una fina serpiente culebreando rápida. en realidad. no hablo. Tanto quisiera el hilillo tanto quisiera el agua huir y verterse para que por el precio obtenido del trabajo más verdes sean sus botas de la de ojos negros. De todos modos no tengo la pretensión. La vida de Khlebnikov Son sus versos los que definen mejor al poeta: Todavía hoy me iría de buena gana Allá a la vida a la feria al mercado Y haría que se batiesen en un duelo La barabúnda del mercado y el ejército de las canciones. poesía. ruido sordo. suspiro de voluptuosidad___ Rojo oscuro de vergüenza Ventanas de las casas en los tres lados Rojo oscuro de vergüenza. de abarcar a todo Khlebnikov. Murmullos. en este modesto trabajo. Venía a menu­ 116 . Hacía doce años que conocía a Khlebnikov. de sus traba­ jos histórico-fantásticos. Y por último el célebre trozo: Junto al pozo Huir tanto quisiera el agua.

Khlebnikov rellenaba con sus manuscritos la funda de su almohada y dormía sobre ella al salir. y dos manuscritos envia­ dos antes: Ladomir y Un rasguño en el cielo. Su habitación. Si por casualidad no aparecía en un momento determi­ nado cualquiera de sus relatos. Imposible conocer los motivos y duración de sus viajes. que escribiría el único texto excelente sobre el poeta. Partió sobre el techo de un vagón. — y desapareció. En su elogio fúnebre. llevando por toda vesti­ menta una bata de hospital. La víspera del día en que iba a buscar la autorización y el dinero. Hace aproximadamente tres años. con una maleta en la mano. aparte de los últimos días. Gorodetski casi le reconocía 117 . cubierto de harapos. si nadie venía para llevarse de aquel montón una página para imprimir. por sí solo. durante el viaje. lo encontré en la plaza del teatro. — Al sur. de hojas y de trozos de papel cubierto con su minúscula cali­ grafía.do a Moscú y en aquellas ocasiones. se llevó a Praga). — ¿Adonde vas ?— le pregunté. y luego.. De su producción de aquella época sólo conozco su poema sobre el hambre. es prim avera. Desde el punto de vista práctico. contrajo varias veces el tifus y regresó en invierno en un tren de epilép­ ticos. Me impresionaba su trabajo. Khlebnikov no era hombre que se molestara ni capaz de poner nada de su parte para que pu­ blicasen sus obras. Khlebnikov se hallaba totalmente inerme. estaba siempre atestada de cuadernos. prácticamente desnuda de muebles. El poeta viajaba mucho. Ladomir fue propuesto a las editoriales del Estado pero ni conseguimos que lo publicaran. No traía consigo ni una sola línea. con­ seguí a duras penas que se publicara algo de él (Khlebnikov me había confiado un pequeño archivo de manuscritos.. los mismos que Jakobson. en Per- sia hizo con nuestro ejército retrocesos y ofensivas. destrozado. que publicaran una sola línea sin ayuda de sus amigos. En toda su vida jamás fue capaz de hacer. nos veíamos cotidianamente. viajó dos años. perdía la almohada. que se publicó en un periódico de Crimea.

La ausencia de espíritu práctico es desesperante cuando se trata del capricho de un ricachón. la publicación de «Bofetada al gusto pú­ blico». Todos los que conocían a Khlebnikov lo querían. había que recurrir. espíritu brillante y con una gran cul­ tura. enfangado por la crítica. «E l vivero de los jueces» (1908). lo cual era totalmente falso. que tal vez no valen tanto como Khlebnikov pero a los que Ies aguarda un final parecido. Khlebnikov era muy susceptible: una frase lanzada por puro azar e incluso sin que se relacionase con él tomaba. etc. Krucenych. aquel descuido tomaba el aspecto de una ver­ dadera ascesis. pero en Khlebnikov. así como la «B ofetada» los hizo publicar David Burliuk. que contiene los primeros versos de Khlebni­ kov. Kamenski y Pasternak. A fuerza de no ver a su alrededor a nadie que le dedicase su atención. No tenía familia. en su inflamada imaginación. ¿Cuándo dejaremos finalmente de representar la comedia de los elogios después de la muerte? ¿En qué pensaban los auto­ res de dichos artículos cuando Khlebnikov. se paseaba en vida por Rusia? Conozco escritores que viven. atribuyéndole la crea­ ción del futurismo. considero mi deber escribir con pelos y señales en mi nombre y en el de mis amigos los poetas Asséev. 118 . Me indignaron. a la vez que una falta de atención hacia el poeta. La enfermedad lo había vuelto exigente. pero era el sentimiento que los hombres sanos manifiestan por un poeta que goza de buena salud. como el paladín más maravilloso y el más íntegro de nuestra lucha poética. A la muerte de Khlebnikov. En nombre de una perspectiva literaria justa. Burliuk.. que siempre lo hemos considerado y seguimos con­ siderándolo como uno de nuestros maestros en poesía.poseedor de un talento de organizador. a la fuerza para que Khlebnikov se interesara por nuestras publicaciones. por así decirlo. que ape­ nas poseía un par de pantalones suyos (sin hablar de los bonos de alimentación). diversos diarios y revistas pu­ blicaron artículos desbordantes de compasión. nadie estaba dispuesto a preocuparse abnegadamente de él. Por otra parte. la idea de que desconocían su poesía. haciendo de él un mártir de la idea poética.

de una vez por todas. ¡E s a los vivos a los que debéis dedicar vuestros artículos! ¡A los vivos hay que darles el pan! ¡A los vivos tenéis que dedicar vuestros escritos y repartir el papel! Vladimir M a i a k o s v s k i 119 . Dejad pues. de venerar a los jubila­ dos literarios y de echar incienso a los difuntos a fuerza de ediciones postumas.

(«Action Poétique». huidos de su país. Desde luego es estúpido. Este extracto de un texto de su contemporáneo. en el fondo latía el germen de un extraño talento artístico. demuestra bien claro con qué espíritu ese escritor. había en él una gran dosis de disimulo que explotaba siempre que tenía oportunidad. 1975). Hoy día. pero en alguna parte de su ser. Durante una reunión en honor del poeta. sin embargo. En los años veinte. entre las cartas que recibí de personalidades del mundo y de las artes. aunque se hacía llamar Velimir. Era un joven un tanto ceñudo y taciturno. han Bunin: Memorias ' (fragmento) Entre los anormales recuerdo a un tal Khlebnikov. en Rusia y a veces entre los emigrantes. Ivan Bunin. 63. había una que hacía referencia a él: Cuando murió Khlebnikov. se habla de su genio. de conferencias calificándolo de genio. Era di­ fícil adivinar si estaba verdaderamente borracho o si lo fingía. Es. pero ¿estaba realmente loco? Si no tenía nada de persona normal. A Khlebnikov. leyó las memorias que le había dedicado. núm. fuertemente hostil a la Revolución y a toda la vanguardia literaria. 121 . lo había visto de vez en cuando antes de la Revolución de febrero. en cierto modo. su amigo P. se le dedicaron multitud de artículos. que desde hacía tiempo deseaba 1. París. un reflejo de los sentimientos anturevolucio­ narios de tantos rusos zaristas. Traducción: Javier Lentini. Víctor de nombre. Se le consideraba loco y futurista. podía leer a Khleb­ nikov. Contó que lo consideraba el más impor­ tante de todos los hombres.

en la que le rogaba que fuese inmediatamente a buscar a Khlebnikov. y Khlebnikov. Llegó de noche cerrada y encontró a Khleb­ nikov al cual se lo llevó fuera de la ciudad. desapareció como si lo hubieran raptado. Después de mucho buscar.conocerle para poder penetrar en su grandiosa alma y ayudarlo financieramente: Khlebnikov. Poco después P. que se hallaba a las puertas de la muerte. P. El comerciante cedió una vez más y finalmente Khlebnikov partió. Khlebnikov tuvo suerte. llegó a duras penas a la ciudad. Una vez allí. un comerciante muy interesado en Las tablas del destino le ofreció hospitalidad. P. fui a abrir y ¿a quién veo? A Khlebnikov. instaló a Khlebnikov en su casa. extendiéndolo todo sobre el escritorio donde se acostó completamente desnudo y se puso a escribir su libro Las tablas del destino. todas las tentativas de acercarse a él fracasaron: «K hleb­ nikov era inaccesible». porque en aquellos momentos erraba por las montañas sobre las nieves eternas. Khlebnikov me respondió que vendría. Sin embargo. «por causa de su despreocupa­ ción material». Por des­ gracia. «Cuando le invité a mi casa. Luego. cuyo párrafo más significativo es «3 17. En lá estepa le contó «que había tenido la suerte de relacionarse con todos los 317 presidentes».. entre Liubianka y Nicholskaia. pero más tarde. Khlebnikov le anun­ ció que para escribir su libro necesitaba hacer*un viaje por las estepas de Astracán. al ver a P. loco de alegría. lla­ maron a la puerta. Khlebnikov. Después de vivir en su casa dos semanas. y débil como estaba. tomó el primer tren para Astracán.» Al día siguiente P. Cuando vol­ vió en sí. Era tan sucio y desordenado que pronto la habitación pareció una pocilga. las almohadas. recibió una carta de una mujer. lo que era muy importante para el mundo entero y le golpeó tan fuerte que P. tuvo la suerte de hablar un día con Khlebnikov por teléfono. se 122 . las sábanas y el colchón. número místico». La propietaria los echó a los dos del apartamento. Y Khlebni­ kov en seguida sacó de la cama la colcha. se hallaba en la más profunda miseria. Sin embargo. se desmayó. por fin descubrió a Khlebnikov en un café a altas horas de la noche. El comerciante le dio dinero para el billete. fue corriendo a la es­ tación.

cuenta P. panadero de fama. doblegándose a todos sus caprichos. situado en la Tverskaia. A partir de ese día rompimos nuestras relaciones y nos separamos. Más tarde. ¡L o s amos nos hacían la vida muy dura! ¡N os aplastaban. el panadero ins­ taló a Khlebnikov en una suntuosa habitación del hotel «L uxe». Éste lo mantenía. a instan­ cia de los bolcheviques. Pero Khlebnikov no era un estú­ pido: se trasladó a Moscú y allí encontró otro mecenas en la persona de Philippov. Khlebnikov pintó un cartel que pegó en la puerta de su habitación.. en el cartel había pintado un sol con patas con la siguiente inscripción: «Presidente del Globo Terrestre. nos aplastaban! Nos devoraban esas viejas tan nobles esos viejos condecorados habría que echarlos completamente desnudos a los nobles de cara repulsiva a todo ese rebaño de señores como reses ucranianas: los gordos los canosos los jóvenes los flacos dejarlos en paños menores y a ese rebaño de señores de esos señores de la nobleza arrojadlo completamente desnudo ¡Q ue silbe el látigo y que el trueno retumbe en las estrellas! ¿Q ué piedad? ¿Qué piedad? 123 . Recibe de las doce del mediodía a las doce y media. el loco recobró la razón escribiendo versos razonables y rentables.» Hacerse el loco es de lo más grosero.arrojó nuevamente sobre él gritándole: «¡In fam e ! ¿Cómo te atreves a resucitar? ¡Debías estar muerto! A través de todas las radios del mundo me he puesto en contacto con todos los presidentes que a su vez me han elegido presidente del Globo Terrestre». Según P.

¡Ah. ¡N os aplastan! ¡N os aplastan! ¡N os revientan! ¡N os revientan! Y más tarde. Al mismo yugo que un buey enganchadlos desnudos a esos viejos condecorados y arrojadlos en paños menores Que los boyeros marchen con el fusil montado. por ejemplo. ese tiempo me lo voy a pasar. en nombre de la lavandera: Al matadero con la misma cuerda conduciré a todos esos señores luego la garganta se la acariciaré. a esos señores. a p a sa r. a despachar! ¿N o es cierto que se parece a Khlebnikov? Y es que todas las revoluciones. degüella a los a m o s!» Ryléev. extenderé mi colada! Luego. todas sus «consignas» son monótonas has­ ta causar náuseas. ¡Aclararé mi ropa... va lo decía: ¡E l primer disparo es para los boyardos y los nobles El segundo para los hipócritas y los popes! Iv a n B u n in 124 .. Uno de los principales es «Degüella a los popes. ¡L a sangre llueve! ¡Vértigo en los ojos! Blok también escribió en Los doce algo por el estilo: ¡Ah. ese cuchillo va a despachar. te los expediré.! Ah. ese cráneo Me lo voy a rascar. a rascar..

Traducción del francés: Javier Lencini. ya deleznable.l’Age d ’Homme.2 el más sutil. Mas el pensamiento sigue inamovible: esa poesía es incomprensible y la mano. Pro­ logó la primera edición de las Obras Completas de V. Tynianov (1894-1943). el más perspicaz de los analistas. 125 . uno se sorprende menos ante las divergencias de opiniones — desde la admiración sin límites hasta las burlas— que por el punto de confluencia de todos los pareceres: el hermetismo de su poesía.. S. siente el prurito de añadir «provisionalmente. ya excelente. periódico vespertino de gran tirada. escritor e historiador de literatura. ofrecemos al globo terrestre la visión del futuro. publicada en la colección Clásicos Eslavos. Por Luda Schnitzer. tan menospreciado como leído. encierra una gran verdad. 1970. o A. si se. Prólogo a la obra Le pieu dtt futur (L“ estaca del futuro).» «Provisionalmente incomprensi­ ble».. Khlebnikov (1928-1933). 2. Pues el tiempo es el que se encarga de disipar las tinieblas de la obra de Khleb- 1. Izmailov. L a estaca delfuturo 1 «Irem os a coger flores a Marte.llama Yuri Tynianov. pluma en ristre. esto me gusta. autor de un comentario cotidiano en «Birjovka». Lausanne. El tono difiere según el gusto del autor.» (Cuaderno de notas) Al releer lo que sus contemporáneos pensaban de Velimir Khlebnikov y de su poesía. de Edi- cions. A.

procede acostumbrarse a una semántica nueva. de actualidad más candente el pensamiento de este auténtico precursor Paustovsky3 cuenta en sus memorias cómo un viejo co­ rrector salvó in extremis el artículo de un conocido escritor. Pero es el tiempo el que desempeña el papel del corrector y «restablece la puntuación». 126 . añadir ni eliminar una sola palabra. Exactamente es lo que sucede con la obra de Khlebnikov. Y si aún quedan pa­ sajes en la obra del poeta que nos parecen oscuros. el correc­ tor consiguió un relato perfecto. el Estado del Tiempo opuesto a los estados del espacio. Todas esas cosas que desconcertaban por completo a los con­ temporáneos del gran «desorganizador de las tradiciones». medio siglo des­ pués dará lá" rázó ñ "lir"p o eñ r^‘déreáni'ará una luz viva sobre las ambigüedades y las aparentes excentricidades del texto. A continuación — y lo más importante— . pero escrito a vuela pluma el texto resultaba ilegible. Sin cambiar. tenemos motivos para acusar solamente a nuestra miopía. periodista y ensa­ yista. al hábito de «los tiempos mezclados» y los «chocs» del montaje con los que el cine nos ha familiarizado. sea desconcertante y de acceso intrincado no se puede negar. un verdadero galima­ tías. a las formas destrabadas del lenguaje que antes juzgábamos incongruentes. Konstantin Paustovsky (1892-1968) escritor. simplemente coordinando una puntuación desaliñada y cuidando de poner algunas frases en párrafo aparte. Ante todo. que su poesía eri­ zada de trampas. autor de una importante novela autobiográfica: Le récil d'une v'te. El tema era bueno y los detalles interesantes. Como máximo. con el «dulce rei­ nado de los que tienen veintidós años». admitimos que esa complejidad 3. No vamos a discutir que Khlebnikov sea o no un poeta di­ fícil (aunque menos de lo que se pretende).nikov y cada día que pasa se hace más claro. He aquí uno de los ejemplos más contundentes: todo lo que se relaciona con «la guerra entre las edades». todo eso toma hoy un sen­ tido lo suficientemente preciso para llegar a ser un problema social de primer orden en todo el mundo.

siguen una intriga rigu­ rosa. los poemas de Khlebnikov dan a menudo una impresión de caos.» Aquí. ilogismo fantástico de las asociaciones. pero para entrar y salir de ese laberinto no falta el hilo de Ariadna. algunos como La estu­ diante. 1967. sencillez. leída en Ñapóles en 1966. Fragmen­ tación. Sin embargo.. desviacio­ nes del tema principal. Con Tynianov colaboró en la edición de las Obras Completas que hizo preceder de un importante estudio-introducción. incoherencia aparente.. 127 . la visión penetrante que en onda clara y pura brota de la misma fuente de la conciencia poética. se alza — como tan bien lo definió G. ha sido publicada por «Annali dell’Istituto Universitario Orientale».definido. encontrar «el sentido» en las dos acepciones de la palabra. tal vez. cada palabra es justa. hay que entrar en la obra de Velimir Khlebnikov. desencadenamiento de imágenes inesperadas. cuyo suspense y cadencia imprevisibles darían envidia a Hitchcock.puede desalentar. Pero más allá de lo caótico. astuto y huidizo es una de las tareas más apasionantes. una relectura atenta hace surgir. 4. De igual modo. pues una repro­ ducción hilo a hilo no da nada bueno. Hay que reconocer que la persecución de este dibujo caprichoso. ausencia de motivo. cada vez con mayor nitidez. de fragmentos de un edificio grandioso pero derruido. de esos amontonamientos. excepto. «la ausencia de motivo». Nikolai Stepánov (nacido en 1902) profesor de literatura y aca­ démico. Los grandes tapiceros manifestán que la mayor dificultad de su arte consiste en comprender el dibujo. La mayoría de los poemas y cuentos de Khlebni­ kov poseen un motivo muy. La conferen­ cia «Velimir Khlebnikov». Ñapóles. la elevada y noble. descifrando el dibujo secreto y la lógica interior. Bosquecillos o Baile de noche. tal es el «relie­ ve» de las obras de Khlebnikov. Vinokur— «la verdadera. el plano arquitectónico. E l profesor Nikolai Stepánov — no obstante ser uno de los más firmes adeptos de la «oscuridad» de Khlebnikov— escri­ be en su notable conferencia:4 «A l principio.

La composición de La guerra en la ratonera o los poemas aislados. y al principio sorprende como un empastelamiento del impresor. El movimiento de los poemas de Khlebnikov no es un movi­ miento de relojería. Léonov (nacido en 1899) autor de las novelas Los tejones. arrastra por el extremo de la cuerda al pobre príncipe de los aires.. Simplemente. H asta un cuento tan sencillo y en apariencia tan unido cómo Ercazádóf~Usa-Galf~lévela. Una sejana son 2. es el de un motor de explosión. cuando se le escucha.. el cautivo negro de garras de acero. E s uno de los motivos. lengua popular y meditación filosófica. la manera de narrar de Khebnikov nada tiene que ver con el relato ordinario. caracolea en la e ste p a . la envergadura de sus alas alcanza la se- jana. se fundan en un todo.» Tal desfase es muy frecuente en Khlebnikov. E s una serie de episodios ve­ rosímilmente contados por personas diferentes. los «velos» de Los hijos de la nutria forman estructuras complejas donde se entrelazan verso y prosa. 6.que impulsaron a decir a Lénid Léonov 6 que Khlebnikov construía 5... Pero cada episodio se descompone en una serie de instantáneas y pro­ gresa por saltos verbales: «U sa-G ali. También él posee un estilo arduo. en el interior de cada «plano» se encuentran bloques verbales de forma. los tiempos muertos y los pasajes de unión. L. El camino hacia el océano. juegos de palabras y búsqueda de una ley de los números. Además.13 m. densidad y colores diferentes.5 Orgulloso. el «superrelato» construido en mosaicos con bloques- relato es el fundamento de su poética. la complejidad de su composición. No es un procedimiento sino una necesidad absoluta: Khlebnikov sabe ver un suceso o un objeto desde varios pun­ tos de vista a la vez y no sabe verlos más que de esta forma. los «planos» de Zanguezi. Para dar esa simultaneidad de percepción era indispensable hacer el montaje del relato por planos autónomos omitiéndo­ las motivaciones. L a fragmentación del texto. Soti. E l bosque ruso y la célebre obra La invasión. relato que vie­ ne a entrecortar la observación-ensueño del autor. 128 .

7 Pero el que se anticipó a tantas cosas que. como la estructura. Además. Al mismo tiempo. pero en el interior de cada bloque el ritmo evoluciona. se tensa o se quiebra si­ guiendo la «respiración» del personaje (o del autor). nos permite comprender mejor las particularidades de la visión del poeta y aclaran la aparente falta de lógica del despropó­ sito. al comienzo de la cabalgada de Zanguezi. de un cambio de ritmo. con sus procesos de «simultaneidad en la continuidad». E s curioso observar que Khlebnikov consideraba el cine con ironía. se acelera o se retrasa. 129 . Que vean cómo se les fusila en la sombra en'vez de ser fusilados » . el ritmo es un elemento fundamental en la obra de Khlebnikov. La estructura insólita otorga al texto una dimensión nueva. la técnica cinemato­ gráfica. travelling y plano del águila. se acompaña. una nueva calidad: la «cinematograficidad». — Mon agile-Alezanl » Khlebnikov sabía muy bien el francés para que uno crea en un encuentro 7. en 1921. se halla determina­ do por las necesidades de la composición multiplana. por supuesto. como lo descri­ be Maiakovski fue el «Colón de nuevos continentes poéticos actualmente poblados y cultivados por nosotros». Discurso pronunciado en Rostov sobre el Don. no parece haber previsto el desarrollo del arte cinematográfico. el recitativo de la canción infantil aporta. flashback del cazador. ya se trate de poesía o de prosa y. uno se percata de que esta visión corresponde exactamente al cambio de plano en el cine: plano del cazador. — Viens nous-en. De igual modo que la estructura original. Así. del que su poesía es predecesora. El paso de un bloque verbal a otro. aunque reconocía en el «juego de som bras» un po­ der purificador y propusiera encerrar en él para siempre todos los castigos: «Q ue la gente se mire encerrada en una prisión en lugar de estar en ella.el ritmo «a la pata coja» de una escapatoria de niño que rompe en el último cuarteto la ca­ dencia angustiada de «P as d ’armes du roi Jean »: «Par saint Gilíes.sus frases «según el principio del nudo inextricable».

Aníbal relata sus cam­ pañas al ritmo viril de Mtzyri de Lermotov. es algo más insidioso y a la vez más directo. el corcel bayo de Zanguezi es un alazán. como música de escena que crea el ambiente y provoca cierto estado emocional. a pesar de su apa­ rente complejidad. Esa referencia de ritmo familiar. hermano lego en georgiano. Además. cada imagen.8 Una vez más: no se trata ni de tomar prestado ni de re­ miniscencias más o menos conscientes. y subraya con su cazurrería la negativa de dejarse in­ vadir y . El fondo sonoro es uno de los componentes esenciales de la poesía de Khlebnikov.. Por eso. 130 . la cadencia de una canción de soldados. las feroces gargantas y precipicios. «M tzyri». posee la precisión de una fotografía. No es un plagio. en la traducción. La asociación Cáucaso-Ler- montov es tan inalterable para los rusos como la Camargue-Mistral para los franceses. sino de citas que entran orgánicamente en la composición de la obra y la completan al concretizar la imagen. como los acentos de «L a M arsellesa» estallan en «L os dos granaderos» de Schubert. Por si fuera poco. cada metáfora evoca una sonoridad «sobrentendida». hace surgir en se­ gundo plano «ese canalla de mújik que no quiere servir a sus am os». Khleb­ nikov no la desdeña sino que se sirve — como se sirve de la palabra de doble sentido— para dar al texto un plano de pro­ fundidad adicional.. lo que evoca con los mínimos medios la visión precisa de las rocas. A veces llega a un verdadero fonograma: «E l álamo. La cadencia gogoliana de La muerte de Palivoda evoca en el acto el telón de foro épico y truculento de Taras Bulba. En Asparuj el ritmo. La agudeza visual y táctil es también pasmosa: «L as flores de escarcha de las ventanas fu­ siladas». mientras que 8. De suerte que el encadenamiento Aníbal-AIpes-Montañas- Cáucaso-Lermontov-«Mtzyri» es totalmente natural. desmochado de raíz por los disparos cae retiñiendo todas sus hojas». clásico o popular.fortuito. los fragmentos de cantos revolucionarios crean el clima de una noche de revolución. pone sobreaviso a los eventuales conquistadores del pueblo ruso. per­ fectamente reconocible de Kamarinskaia.

Sonoras. violentas. 1968. igual que las águilas! (L a noche en la trinchera) Tal desencadenamiento no se analiza. imprevistas. muchos. al virar. más escarlatas que un caballo al que han desollado vuestras garras. R. Casi siempre llevan consigo un verbo. las metáforas asombran por su dinamismo. 9. Mouton. castigando el pasado ¡volad. ojos- pareja de pájaros. banderas. las prostitutas que contaminan a los jóvenes nobles «desnudan los huesos de la riqueza como la horda de gaviotas despoja el esqueleto de una ballena». relámpago-escritura. Esas imágenes concretas. fulminan con sus zuecos los pequeños va­ lles» antes de «romper. La ametralladora «ayuda a la misa de difuntos» mientras que las picas «penetran en la carne que grita. fuego de fusiles-árbol desgajado. Estas dos últimas metáforas forman parte de las imágenes estables que se encuen­ tran a lo largo de la obra de Khlebnikov: ciudad-caballo. Se experimenta. balas-mone­ da. Citado en la obra de K. vuelan por encontrarse».. etc. consiguen mucho más que el lenguaje zaum «dirigiéndo­ se directamente al pueblo de los sentidos sobrepasando el go­ bierno del espíritu». cor­ tando el aliento por el mismo viento de la revolución. Y vosotras.. senso­ riales. 131 .la correa del batelero «carga pesada de las naves deslizándo­ se sobre el pecho» hace sentir físicamente el esfuerzo. a menudo. las capitales «irritadas. el timón de dios» y «los ojos como dos pájaros. contra­ yendo los músculos del lector. Ed. como viejas am igas». «la mano de las antiguas tumbas forja los siglos sin freno». P o m o r s k a . Maiakovski declaró: «Para mí. Jakobson ’ cuenta que en el curso de una discusión so­ bre la naturaleza del epíteto. París-La Haya. Russian ¡ormalist tbeory and its poetlc ambiance. concretas.

» . Khlebnikov gusta de usar ese medio económico y el em­ pleo de un término extranjero o regional es para él el modo más sencillo de decorar un poema. Una vez más...» . La siguiente estrofa es interesante por su alusión al poeta . Palabra rusa. Y sobre la prometida de todos los tiempos Flamea la llama del odio. y el modo como emplea una cita implícita.. nuestra hermosa prometida! Libertad-novia es otra imagen estable de Khlebnikov. ¡todo es ep íteto !» Khlebnikov pensaba lo mismo... aun­ que en realidad pertenece al gran escritor demócrata Tcherny- 10. El primer cuarteto de este poema está construido fonética­ mente sobre un cambio de sílabas: namisto 10 (na mesté-na né- veste-na nénavisti).. durante la guerra civil y la palabra ucraniana situaba ya de entrada el lugar de la ac­ ción. Khlebnikov describía esta imagen: ¡A llí vive la joven Libertad. una especie de expresiones concisas..» «las ascuas de­ se o . Collar de cequíes. a pesar de la frase estructurada «en nudo inextricable». sorprendentes: «el edredón para siem p re. «L a joven del peinado R u sia . y junto a sus imágenes de rutilantes cascadas se le encuentran metáforas de orden muy diferente. 132 . la imagen visual-sonora es concreta hasta en sus prolongaciones.y serán fusilados en el mismo lugar». pero no es la única razón para elegir el «nam isto» ucraniano con preferencia al «m onisto» ruso.. El poe­ ma Actualidad fue escrito en Kharkov. En La lavandera. Por último: Las plazas grises cierran el collar de cequíes « .

¿es menos hermoso si se comprende? La tenta­ tiva de mostrar que una imagen aparentemente gratuita oculta un sentido profundo. Op.chevsky. Así como es imposible repetir un poe­ ma “ con sus palabras” sin privarlo de su poesía. sin quitar el resplandeciente polen de las alas de la mariposa. Precisa­ mente lo que espanta. sensata (aunque entre comillas) y que en resumen corresponde a la realidad. Es aquí donde se plantea un caso de conciencia. todos sus lectores se sabían de memoria la novela «prohibida»." En su novela ¿Q ué hacer}. 133 . filósofo y crítico. porque la poesía de Khlebnikov nada tiene que ver con los . Jefe del movimiento revolucionario demócrata de los años 60. Stepánov no deja lugar a dudas sobre el fondo de su pensamiento. esta perífrasis que indicaba la libertad socialista imposible de citar con más claridad. En el espíritu del poeta esas alusiones eran transparentes. obra fundamental de la literatura revolucionaria. Lo que me parece muy grave. No compro­ mete ninguna realización abusiva como las que insertan una obra en el lecho de Procusto con fórmulas preparadas ¡En ab­ soluto! Habla de una explicación lógica. de igual modo no hay que buscar una obligada equivalencia lógica de la pala­ bra en los versos. Pasó 20 años en Siberia. Escribió esta novela durante su prisión en la fortaleza de Pe- tropavlovsk. Las obras utópicas de Khlebnikov se refieren a menudo al famoso sueño de la heroína del libro que guiada por la «prom etida» explora el mundo futuro. escribía en 1863. Nikolai Tchernychevsky (1828-1889). ante todo. 12. cit. da un contenido inexpresado a la que una explicación “ sensata” de un solo plano y la formulación “ hasta el fin” harían perder su poesía.» 12 La ejemplar precisión del lenguaje de N. ¿es un crimen de lesa poesía? ¿Hay que cerrar los ojos a la evidencia y rechazar con horror — ¡vade retro!— las claves que tiende el autor-tentador? A todas estas preguntas Nikolai Stepánov contesta: « ¡Sí! » «Precisamente esta complejidad que crea la sensación de lo insólito. Un poema. 11.

difícil de manejar.. Nikolai Stepánov. a querer a Khlebnikov. mariposa. Su lenguaje es su arma. No viene a cuento. esperaba la confirmación de su genio: Vosotros. cree que un comentario puede alterar la poesía de una obra que defiende desde hace cuarenta años? ¡Menuda poesía la que se hallase a merced de glosa! ¿Cómo puede. temer un problemático «descubri­ miento del m isterio»? Aun admitiendo que fuera posible. sino una incitación a la acción. Premeditada.» (Zanguezi) se refiere a la persona del poeta. el temor a «borrar el resplandeciente polen». el poema a que alude Nikolai Stepánov: «Y o. él. siendo un sabio en el pensamiento profundo. concertada. que ha consagrado gran parte de su vida a estudiar a Khlebnikov. Por otra parte. libros.» El poeta que así habla no se dispersa en lo inefable y lo no formulado.. en el agudo sentido poético. Su poesía no es una invitación al ensueño. como una nueva forma de viruela negra. 134 . desapareceremos. a editar a Khlebnikov. pues. durante tanto tiempo que ya no os pareceréis a nosotros como dos gotas de agua. a ve­ ces brutal: «Vamos a causar tantos estragos.entré revoloteando. Khlebnikov se sabía frágil y vulnerable en la vida cotidiana. pero no así en el plano poético donde se sentía «una isla surgiendo de los mares de la nulidad». eficaz por su novedad y por lo mismo.. a su condición humana. Comprender ese lenguaje es dar el primer paso en e! camino que indica el poeta. ¿os escribís a fin de que un día un sabio recomponga mezclando las tierras santas en su mano cuanto yo describí ya en otro tiempo? E s el segundo reproche que me permito dirigir al profesor Stepánov: ¿Cómo.flous artistíques que antaño diluían los contornos de las fotos del mismo nombre. Quiere ser comprendido totalmente. »Entonces. Lejos de temer «la deshonra» de una explicación.

» precisando que las palabras en cursiva «aportan un toque de zaum» a partir de la primera línea del poema.» 13. las consecuencias pueden ser graves. desea' demostrar-la-importancia. Quizá pen­ saba lo contrario: aportar una precisión útil situando «desde la primera línea» el lugar de los hechos y su ambiente afectivo. Y el director de El acorazado Potemkin termina así: «A propósito. 135 . ¿saben que el sistema más seguro de disi­ mular es descubrirlo todo?» La poesía de Velimir Khlebnikov no pierde nada siendo explicitada. sino de ese milagro de creación que nadie sa­ bría «explicar por completo». sólo que tal posi­ bilidad hay que descartarla totalmente. Es peligroso suponer en el autor un deseo de ambigüedad. bastante corrientes. Es problemático que el poeta haya creído «hacer impenetrable» su poema por medio de vocablos. Los haidamaks.Khlebnikov saldría todavía más enaltecido..de lo transracional en la poesía de Khlebnikov y cita el principio de Un canto de los baidamaks: ü «S navissnia pan létit bvvalo go rin oj. por la sencilla razón de que se encuentra más allá de todas las exégesis y su misterio no depende de un hermetis­ mo superficial. ¡lo último que Khlebnikov hubiera deseado! Y cuando el lector es un crítico o un analista.. «D e la orilla escarpada.. por su parte. «sacaba a la luz del día todo lo que encontra­ ba». no hace mucho el señor volaba dando vueltas de cam pana. puesto que ello extinguiría en el lector el deseo de compren­ der. en su interesante obra Russian forma- list tbeory and its poetic ambiance (L a teoría formulista rusa y su ambiente poético).. en realidad. Serguei Eisenstein declaró que. Krystyna Pomorska. Hablando del «m isterio artístico» y de los que procuran ocultarlo a los ojos de los profanos. campesinos ucranianos que en el siglo x v iu se sublevaron contra los señores polacos.

Partir del principio de que no hay que tratar de comprender es com­ plicar la tarea. Su vo­ cabulario. 15. el obstáculo casi diario que el diccionario no siempre ayuda a franquear. a veces. así como una colección de 30. declinables y traducibles. esclarecían el hecho: la traductora de Muerte a crédito rogaba le proporcionase el sentido de algunas expresio­ nes que no comprendía y tampoco figuraban en el diccionario. invariable e intraducibie— y los vocablos creados por declinación de las raíces: concretos. Por el año 1935. como los zares de antes elegían sus esposas «sólo por su belleza» y sin preocuparse del origen. Dos líneas. Además. Entendámonos. un editor parisiense recibió.000 proverbios rusos. de argot y regionalismos que superan la capacidad de esa gigantesca obra. Vladimir Dal (1801-1872). coge a uno de improviso. Honfleur- París. se trata de dos lenguas 14. que es el diccionario de D al . Vélimir Khlebnikov. 16. Khlebnikov enriquece ese vocabulario multilingüe con creaciones persona­ les: declinaciones de raíces y lengua zaum (más allá del inte­ lecto. resplandece.. lingüista. escritor y drama­ turgo.15 Eligien- do sus palabras. transracional. hemos leído 1(1 las diferencias fundamentales en­ tre la lengua zaum — abstracta. Vassilv Kamensky (nacido en 1884). cada página. «el océano sin límite de las palabras». 14 arrastra en sus olas una multitud de palabras extrañas. como lo califica Vassily Kamensky . cada línea de Khlebnikov le supone al lector los mismos problemas. etnógrafo y escritor. De hecho. 136 . al pie de la página. sin «y».). Pierre-Jean Oswald.. Obscenidades aparte. introducción a Choix de Poémes en donde hay una biografía del poeta. con gran estupor. Ed. Esta obra considerable conserva todo su valor y es reeditada periódica­ mente. La palabra incomprensible es la pesadilla de todo traductor. transmental. Ami­ go de Khlebnikov. Ese espejo de mil facetas centellea. fue uno de los organizadores del movimiento cubo-futurista. una carta desde Moscú compuesta de injurias y palabras soeces. Su Diccionario de la lengua rusa viva es una auténtica enciclopedia de la lengua hablada. de términos arcaicos o técnicos. poeta. 1967. de una riqueza increíble.

. Por medio de su teoría. Ante todo por «acoplamiento fantás­ tico de medias palabras».. Khlebnikov no confundía esos dos modos de expre­ sión. Esta aglutinación de dos o tres vo­ cablos le ofrece una especie de síntesis de ideas diferentes tanto más ricas en sentido cuanto más numerosas sean las raíces de 17. la palabra creada por declinación obedece a la ley de la consonante inicial 111 que «en una palabra sencilla rige toda la palabra y ¡manda en las otras». Khlebnikov se refiere a «consonantes». Así. Cuando “ byk” (toro) embiste.17 Khlebnikov negaba la existencia de una línea recta y sus paralelos debían encontrarse en el infinito. Cuando V. su tile s. A pesar de la declaración firma­ da con Krucenych (L a palabra como tal) donde se definía Ui lengua zaum\ «. 137 . Las vocales «menos estudiadas y poco conocidas» indican la declinación de la raíz y muestran si la palabra es activa o pasi­ va.distintas y paralelas.. Pero..p alab ras entrecortadas.. enseñaba que una recta no es más que el fragmento de una curva infinitamente grande. Velimir Khlebnikov sentía veneración por el gran matemático. Nikolai Lobatchevskv (1792-1856). regionalismo siberiano) nos demuestra que con­ viene cazar el “ bobr” y temer el “ babr” ... un infinito que él consideraba bastante cercano.19 Basándose en las leyes de su nueva semántica. pero como buen discípulo de Lobatchevs- ky . En una de las palabras la declinación. «ciao» a la TCH . 19.» — definición que se apli­ ca convenientemente a vocablos creados por declinación de raíces— . «L a misma estructura de los vocablos “ bobr” (castor) y “ babr” (tigre. al igual que el lenguaje zaum. «chat» a la CH. «cercle» responde a la S. siempre se trata del sonido. fundador de la geometría no euclidiana.» (E l maestro y el dis­ cípulo). «clef» a la K.(bo) ordena dirigir el ataque hacia el anim al. 18... Khlebnikov demostraba la vulnerabi­ lidad de «bog» (dios). el poeta crea su propio lenguaje. es nuestro “ bok” (flanco) el que se ve amenazado. medias palabras y su* acoplamientos fantásticos. si actúa o es actuada. pues aquí es el hom­ bre el que corre el peligro de ser la presa de la caza.

escribía relatos y poemas enteros en esa lengua.. no cesa nunca de utilizarlos. V. Así. Ver otro fragmento del Cuaderno de notas. forman parte integrante de] vocabulario de Khlebnikov. 138 . Los vocablos así creados. textualmente seraniano) está compuesta. y son innumerables. como es «gélézavoutt». Pero. E s el caso de la obra maestra del género Conjuración por la risa.21 sea para re­ calcar su actitud de militante seraniano (en los textos utópi­ cos). Traducido por Henri P a r i s o t . diríais simplemente «frum ieux». Khlebnikov conocía. que tanto admiraba M aiakovski . «avtom obil» o «foutourist».» V. E l acopla­ miento de palabras insólitas fatiga en extremo al cabo de cinco líneas . Porque en esta última resuena una cacofonía tal como me imagino la gu erra. el poeta dudó del valor de tales textos: « . sea por­ que necesita un vocablo particularmente expresivo. que detallan lo que para el poeta era la idea de «futurism o». o bien para traducir en raíces eslavas los términos extran­ jeros como «fotograf». por ejemplo «fum ant» (humeante) y «furieux» (furioso) sin pre­ ferencia por ninguna de las dos. y “ Gelezavoutt” (ferralarido) sí. Pierre Seghers ed. en general muy bellas y expresivas. de «boudet» (será) y del sufijo que indica que pertenece a un pueblo. y sin duda en la ex­ celente traducción rusa. en principio. «boudet- lianine» (futurista. 1945. poseen varias dimensiones. «H ete aquí por qué la palabra “ gestokost" (crueldad) no me sue­ na. » 20 Sin embargo.su base.22 Lewis Carroll explica la teoría de «dos significados encerrados en una palabra como en una maleta»: si tuvierais que pronunciar dos palabras. de hecho. Algunas de esas palabras — síntesis— .. Desconocemos a cual de sus colegas alude aquí Velimir Khleb­ nikov. Stepánov en su conferencia. - 22. Lo mismo que a Alicia ¿se le «llenó 20. citado por N. los libros de Carroll. Maiakovski analiza a continuación detalladamente los componente poéticos de la palabra inventada por Khlebnikov. En sus comienzos. 21. Maiakovski. . . formada únicamente de derivados de una sola raíz.. por supuesto.. tesoro de todas las bibliotecas infantiles.F a lta de gusto. Más tarde. la palabra encubre las raíces de «bouditi» (despertar) y «boudovati» (edificar). En su prólogo a La chasse au Snark.

al vocablo en s í» ? . Sin embargo.23 A este 23. a la inversa del juego que voluntariamente hacía absurdo el lenguaje. No es una aglutinación.. esas voces son la emanación misma de la poesía popular . «¡U ffah !». ¿Por qué se habla siempre de la «patria» (pa = padre) y jamás de la «filstre» (fils = hijo)? Esta­ mos lejos de una simple permuta de raíces. el poeta daba a esas alteraciones fonéticas un sentido revolucionario. Uno se imagina cuánto de­ bería deleitarse el poeta con aquel juego y lo que implicaba: la percepción aguda del vocablo en su repentina improvisa­ ción. Pero sus ideas eran precisas: la transformación de una diversión en un instrumento revolucionario. «ese lenguaje universal de las historietas ¡lustradas». todas las estructuras sociales se discuten de nuevo.— .. «Crunch».. ¿No era esa actitud «liberada» lo que buscaba Khlebnikov al «desarrai­ gar» las palabras existentes dando auge al «vocablo autónomo. Que sean tomadas del folklore o inventadas por el poeta.la cabeza de ideas» leyendo el poema de Jabberwock? Es po­ sible. patz. sino una disección de la palabra en sus componentes fonéticos. considerados cada uno como un valor en sí separado del sentido inicial. rico e inespe­ rado con las «palabras ocultas». Respecto a la riada de estas palabras — síntesis. como «M antch! M antch!» en Ka. todos los colegiales jugaban al «¿P o r q u é?» ¿Por qué se dice. patzou !» del canto de las ondinas en La noche de Galitzia.«hiver» (invierno.. los vo­ cablos zaum no son más que un pequeño afluente que se separa en dos brazos distintos. los tics verbales y los problemas de su época. Pregun­ taba: ¿Por qué se dice «dvoriané» (aristócratas) y no «tvoria- ne» (obreros. Por una parte las palabras puramente emocionales. Cuando se trata de Khlebnikov no hay que desdeñar los impulsos externos y la íntima relación de su poesía con el lenguaje hablado. etc. 139 . Similares a las palabras emocionales: «¡S w ish !». hi-gusano) y no «harouge» (ha-rojo)? ¿Por qué gloria y no grhóne (rhóne = el R ódano)?. En Rusia. o los «P its.. la puesta al día de un potencial fonético. obrerócratas). la total libertad en el manejo de los términos y lo insólito de las palabras nuevas.

Para colmo — es la traducción la que pone en evidencia los fallos de la lengua universal— . aun en ese 140 . sólo es eficaz si se dirige «directamente al pueblo de los sen­ tidos». aunque ran- dimentaria. La lengua zaum tal como él la concibe. Aunque los cálculos demostrasen el valor intrínseco de que tal o cual sonido correspondían a la realidad — lo que no es cierto. Esa treintena de palabras. percibido y no creado. puesto que es fácil hacer una demostración diametral- mente a la inversa con ejemplos bien escogidos— . Pues. una lengua universal. brotar es­ pontáneamente del subconsciente. vale más que una matanza universal. como dijo el poeta. la sonoridad específica y la mezcla de palabras «m ágicas» con las usuales. Cons­ truida a partir de una técnica de juego. parecidas a símbolos químicos — el diccionario estelar no sobrepasa el tercio de la tabla de Mendeléev— . no forma el embrión de una lengua viable. Pensaba des­ cubrir de ese modo los fundamentos de una «lengua estelar. para Khlebni­ kov. reproduce el ritmo. Pero las raíces «m agnificadas» se leen claramente. la palabra mágica. de modo que esas palabras forman como el eslabón entre el zaum y la palabra creada: son inteligibles pero no declinables. De­ terminarlo matemáticamente es privarlo de antemano de todo poder. común a toda la estrella poblada por el género humano». no es más que la primera fase en la formación de una lengua universal. comunes a toda la humanidad. pero. uno de los ejes del sistema. Además. al análisis más superficial. Para ello debe de estar cargada de emoción. El error de Khlebnikov es querer racionalizar lo irracio­ nal. AI despojar las palabras de su significado. no existe en francés. en tanto que los sufijos «magnificantes» reproducen el «clop clop» de las pezuñas del caballo.respecto. a los es­ tratos más arcaicos. la canción de Zanguezi es una demostración. Cierto. y en Zanguezi los poemas que ilustran la demostración. el poeta trataba de llegar a lo más recóndito del lenguaje articulado. hay la lengua zaum propiamente dicha. el sonido «tch». por desgracia. incomprensible pero eficaz. por muy seductora que sea la idea no resiste. la lengua zaum. Se leerá en Nuestra base el análisis de esta lengua nueva.

La mayoría de los discrepantes ignoraban total­ mente el ruso y sólo conocían a Khlebnikov por los comenta­ rios de las obras teóricas. Recuerdo discusiones muy acaloradas acerca. las palabras formadas «a partir de una teoría» serían como niños muertos antes de nacer para la lengua. lo cual fue muy injusto ya que los «sabres vorzibafres. Lo cual no era óbice para que esos admiradores platónicos del poeta se mostrasen tajantes: ¡Una traducción era imposible! Con los admiradores rusos era aún más desmoralizador. Una actitud afectiva tan definida no se justifica" pór él soló temor de ver deformadas las «palabras-maletas». gram » del mundo entero.caso. Al otro lado del espejo. lo es del ruso.25 Un verdadero tabú capaz de paralizar los mejores deseos y desanimar--cualquier intención de hacer caso omiso. dos versiones de J a b b e r w o c k . como declara un personaje de Tchejov. Carta al sabio vecino. Los que creen sinceramente en el hermetismo de Khlebnikov proclaman de buena fe la imposi­ bilidad de traducirlo. traduc­ ciones de Anne-Mariff Ramet (Hazan) y de Henri Parisot (Marabout). acompañada de una mirada compasiva. 24. sino sobre el prin­ cipio mismo. puesto que ellos hablaban con conoci­ miento de causa y su mayor estímulo consistía en la expresión: «¡Em presa tem eraria!». alias glaives (espadas) vorpalins y los vormilances vlizgolantes» no impidieron que Lewis Carroll fuese traducido excelentemente al francés . pero aterroriza a los exégetas. no de la ca­ lidad problemática de una futura traducción. lo que es posible del inglés. magadam. Lo proclaman sin pruebas. La prohibición tiene raíces mucho más profundas: la actitud subjetiva hacia el autor- Khlebnikov. am stram. Les faltaría esa incógnita misteriosa que da vida y perennidad a los «chagadam. 141 . sin comen­ tarios: «¡N o es posible porque es absolutamente im posible!». 25. El vocabulario estrictamente personal de Khlebnikov lo puso al margen de los poetas que se traducían. y la desconfianza objetiva frente al traductor como tal.24 La dificultad de un autor raras veces desanima al traductor.

Los temores objetivos tienen más fuerza. «Llam ar formalista a un hombre que se ocupa de la forma es tan razonable como lla­ mar sifilítico a un hombre que estudia la sífilis». la autenticidad de todo el texto traducido queda en entredicho. Desde el instante en que se admite el mínimo desvío del original. Todos los demás tienen derecho a preguntarse en qué medida el texto que tie­ nen ante sus ojos corresponde a la obra original. puesto que es el principio mismo del acto «traducción» lo que está puesto en tela de juicio. Asumiendo toda la res­ ponsabilidad y poniéndose «en el sitio» del autor. Por el contrario. lo cual es cierto. Dicho esto no hay que tener miedo a la libertad. puesto que es el traductor el que se beneficia. a veces no se la encuentra. decía Eisens- tein. admitiendo que pueda ser deseable para cualquier poeta. Por muy relativa que sea dicha libertad. Pero entonces es la brecha abier­ ta en el bastión del formulismo ruso. «Una sola regla para la traducción de las obras literarias: 142 . la descon­ fianza está justificada e incluso es constructiva. Por más que se la busca. corre el peligro de arrebatar gran parte de gratuidad en las búsque­ das verbales. lo que da todavía más razón a los que sostienen ese tabú. pues el francés. parece indeseable y escandalosa. la única capaz de expresar fielmente el pensamiento del autor. pues obliga al traductor a huir de lo fácil. la traducción aparece inoportuna. Obligado a volver a crear una parte del texto. Para los teóricos del formalismo eso sólo demuestra su genio y no es necesario buscar motivaciones de la forma para admirarlo más profundamente. Una traducción literal de las obras de Khlebnikov es impensa­ ble. cuya opinión pesa en la materia. el traductor se ve condenado a obrar con cierta libertad. Sólo los que conocen las dos lenguas pueden juzgar el valor de una equivalencia fonética o idiomá- tica. Khlebnikov ha creado un lenguaje que gusta llamar abs­ tracto. lengua de reglas más es­ trictas que el ruso y de palabras de sentido muy preciso. si bien el traductor no trabaja para ellos. traicionará menos al que pretender servir. y hay que re­ conocer que la desconfianza no está injustificada. como es natural. a buscar obstinadamente la palabra justa. Sí.

no ceder a la tentación de «arreglar» el texto... organizado con las palabras que lo componen. Sentirse obsesionado por ella. ( . cualidades y particularidades que sólo a ella pertenecen. Aislarla del resto. pensado. así como la frase corres­ pondiente no siempre guardan relación con la aparente igual­ dad de las palabras: es preciso que la vida interior de la ex­ presión traducida corresponda a la vida interior del original. lo que únicamen­ te se consigue transportándola como lo hubiera hecho el autor de haberla escrito en esa lengua.» Ocurre que Khlebnikov abre desmesura- 26. Amarla apasio­ nadamente. «están a m atar. En resumen. la forma no es una brillante envoltura va­ cía de sy libro.. las faltas de estilo o de sintaxis. «Vivía de esta libertad poética que en cada caso preciso era una necesidad absoluta».transmitir la inspiración de la obra traducida. El hecho de que la motivación interior'se manifieste a~ veces de forma desconcertante no tiene nada que ver. E l resto es cuestión de honradez ele­ mental: no hay que exagerar. hasta el punto de que para traducir exactamente cierta imagen o cierta frase conviene a veces cambiarla com­ pletamente. o peor aún. Belinski (1811-1848). » 26 El gran crítico Vissarion Bélinski escribió esa frase hace ciento treinta años y todo traductor debería grabar en su es­ píritu esa regla de oro. escu­ rriéndose entre las asperezas i las palabras inútiles. no del fruto de un trabajo consciente. La imagen corespondiente. Sobre todo: amar la obra que se traduce.. V. Es un elemento de todo ese complejo que se llama poema.) Cada lengua posee sus propios medios. Y desear que el lector participe. de Shakespeare (1838). dice Yuri Tynianov. considerarla como un fin en sí es confundir el poema conseguido. Sabemos que los niños ignoran el tópico y toman al pie de la letra nuestras frases hechas: «camina sobre la cuerda floja». atenuar las palabras del autor. crítica de la traducción al ruso por Nikolai Polevoi de Hamlet. sino de su propio júbilo de haberla descubierto. no confundir los propios de­ seos con las realidades del original. En Khlebnikov. 143 .

Khlebnikov conocía evidentemente ese club. le falta el sentido de la m edida. una simple broma gratuita a primera vista. Es el elemento que trastorna el orden de sus poemas. de sutilezas muy trasnochadas... Poeta. sorprendido. El descaro de los que recorren un texto en lugar de leerlo ponía a Khlebnikov fuera de sí. sembraba sus. mucho más molesto para el lector directamente interesado que las palabras insólitas. del cambio súbito a menudo chirriante y cruel. releía atentamente el pasaje. llena de frescor. que estallaban en sus poemas como otras tantas minas. «la incongruencia» del gesto procede del pensamiento vuelto completamente hacia el pró­ 27..» Ese gesto no-conforme a la lógica cotidiana toma en Khlebnikov la máscara de la ocurrencia. sino que la actitud es otra disinta: la melancolía deja paso a la ironía. Igual que en el héroe de Dostoievski.. Siempre es incongruente. escritos..» Un tópico. 144 . el príncipe Mishkin dice: «N o tengo el gesto que se requiere. La epidemia del retruécano hacía estragos en Rusia así como en Francia.27 la flor y nata de las letras petersbur- guesas. es expresada en una frase trillada. revela motivacio­ nes profundas y muy serias.. pero le domina una vaga inquietud que lo vuelve más atento. La transposición verbal de una frase estereotipada. No piensa que le han tendido una trampa. F. El lector. quizá lo había frecuentado. el niño hace rodar el guijarro y el poeta constata: « ¡Ya se pueden pasear en trineo por mis cabellos! » No sólo la pri­ mera frase. Su obra más notable es la novela El de­ monio mezquino. de un juego de moda hizo un arma. De un pun­ tapié. Sologub (su verdadero nombre es Teternikov (1863-1927)). volvía atrás. del re­ truécano es más complejo. y siguiendo su costumbre. aplastado por el uso como un canto rodado. Precisamente para esos «lecto­ res». El uso que hace el poeta de los juegos de palabras.clámente sus ojos de niño: «H a nevado en mis cabello s. En El Idiota. H asta había un club de retruécanos que se reunía en casa del escritor «demoniali- zante» Fedor Soloub . escritor y dramaturgo.

En Madame Lenin no hay sombra de ironía. autor dramático de un modernismo muy agudo. la seriedad es total. la palabra pen­ sando en otro. Satie. El poeta escribió que era «un análisis de los infinitamen- te*pequeños del verbo». Evréinov. cada línea del poeta nos es preciosa siempre que se tomen los textos de la obra por lo que son: borradores. ) 211 Pero volvemos al juego de palabras que amable. Madame Lenin es la ruptura de una conciencia. N. autor dramático de gran ta­ lento. Probable­ mente han intervenido otras influencias: La vida de un hom­ bre de Léonid A ndreiev 29 y el mono-drama de Evréinov 30 que se puede definir a la manera de Eric Satie: «Teatro para humanos. Hoy. Teatro para perros.“ de febrero de 1914. El decorado representa un hueso. embriones de poemas inacabados.jimo y que desdeña el elemento «v o »: el gesto. A Khlebnikov le gustaba mucho. Charles Dulliñ había montado y representado su Comedia de la felicidad («Samoie glavnoíé») durante los años 30. La pieza parace inspirada en el teatro de Maeterlinck (En el interior estaba entonces de actualidad en Rusia). Andreiev (1871-1919). 31. la serena simplicidad de ese coloquio interior subrayan lo espantoso: 28. La decoración representa un corazón. jalona la obra de Khlebnikov. pero de un extraordinario pesimismo. Hay una parte de juego en sus «astucias» como hay una parte de puras bús­ quedas formales en los poemas de las Obras completas. 145 . 29.» 31 Pero el breve drama de Khlebnikov va mucho más lejos que esas explora­ ciones psicodramáticas. Con una sola excepción. No hay que inferir que en Khlebnikov todos los juegos de palabras están tan profundamente motivados. E. 30. L. La precisión. No fue publicada. escritor. La penumbra del decorado — un muro— es la de un estado de alma crepuscular. la radiografía de cada molécula de una personalidad que se disgrega. agridulce o feroz. (Khlebnikov protestó violentamente por la publicación por los hermanos Burliuk dé ese género de tex­ tos que el calificaba de «fárragos pára tirar y no destinados a imprimir» . Carta abierta del 1.

Del que hasta sus amigos tenían por un inconsciente genial. ella sigue viviendo. No. poemas en E l error de la muerte. que estás en el exterior creías en una conciencia extinguida. de forma distintas que la elegida por el poe­ ta para esa obra maestra. En tal caso. De lo con­ trario viene el derrumbamiento. Sería difícil encontrar motivaciones internas más imperio­ sas. de La niela de Malucha no son ni más ni menos tea­ trales que La fuerza de la tisis.. Ostrovsky (1823-1886). casi ascética? Simplemente. comprende y lo registra todo. ¿Y qué decir de Zanguezi. con E l error de la muerte. Las escenas dia­ logadas. A. que fue esceni- ficada? Por lo tanto existe en Khlebnikov una línea dramática que sigue de cerca las tendencias generales del teatro de los años 1906-1922. Por otra parte. más exclusivas. arriesgado. suma de los trabajos lingüísticos y matemáticos del poeta y la sola obra. «L e noeud froid de la camisole». expresadas con términos simples. uno de los me- 146 . «sin ver su furia» ni su tremenda lucidez. determinada por la situación dramática.'2 32. ¿por qué dar a la pieza una forma tan desnu­ da. período crucial para la escena rusa. Hay escenas dramáticas en Los hijos de la nutria. por lo menos. Su primera pieza Snézini (1906) {Nevaditas) es una especie de intermedio que se inserta entre el prólogo y el primer acto de Snégourotchka { Niña de nieve) de Alexandre Ostrovsky . la lógica particular de Madame Lenin se inserta exactamente en la lógica general de la dramaturgia khlebnikoviana. es la obra más feroz y desesperadamente irónica de Khlebnikov. el peligro mortal. gran dramaturgo. Separar el teatro de Khlebnikov del resto de su obra es.cuando tú. no puede separarse de la línea recta de las nota­ ciones simples. poe­ ma didáctico. Madame Lenin no es una excepción de la regla.. porque esa forma era la única posible. frase clave del drama con la que se de­ muestra que entre los dos actos se produce tal derrumbamien­ to. La conciencia que se disgrega no puede permitirse la mínima relajación de la voluntad. Sabe.

Actor notable y genial esce­ nógrafo. de su cobarde mediocridad y de su jores representantes del realismo crítico del teatro ruso. pueblo turbulento de divinidades silvestres y polémica anticipada sobre la moderna sociedad de consumo. pariente de Polia. Pues lo mis­ mo que Dostoievski decía que toda la literatura rusa había sa­ lido del Abrigo de G ogol. en el fondo del desbarajuste de los usos y costumbres teatrales escrupulosos. «esa Patagonia mental». fue la realización lo que causó el escándalo. misterio eslavo de la bienvenida a la primavera. 147 .. Es importante constatar que Snézini.única incursión del gran realista en el campo de la mitología y de los cuentos eslavos. Su «complemento» a la célebre pieza es una fantasía un poco amanerada pero encantadora. El conquistador «vencido por su conquista» es un personaje puramente khleb- nikoviano. Aquella obra revolucionaria causó el efecto de una bomba cuyos ecos aún resuenan en todo el mundo. Con Asparoukh se esboza el contorno de la lógica particu­ lar del universo dramatúrgico de Khlebnikov. desde Blok a Maiakovski. lo mismo que su pro­ totipo Snégourotchka. puso en escena las obras de casi todos los poetas rusos. De 1906 a 1939. 33 de «sátira mística». de todos los personajes de su extraño mundo a la in­ versa. asimismo se puede afirmar que todo el teatro contemporáneo ha salido del genio de Meyer­ hold. pintor despia­ dado del ambiente de los ricos comerciantes. se notaba el rechazo del mundo circundante. Frases creadas en 1906. de la marquesa Desaix. Menos que la obra representada. sigue siendo una obra realista. Mezcla de vocablos creados y de arcaísmos eslavos. 34. 33. cuando Vsévolod M eyerhold 34 escenificó el drama lírico de Alexandre Blok Balagantchik ( Pequeño tablado fe­ riante). Así definía A. Blok su Balagantchik. pues. temas que apasionaban a Khlebnikov. la personalidad más poderosa y la más ferozmente discutida del teatro ruso. verdadero padre del teatro moderno al que marcó profundamente con su huella.. de Diablotin. Meyerhold (1874-1941). V. mientras que el he­ cho histórico en Asparoukh es transportado al plano de la «ironía trascendental» .

para Los 10 días que conmovieron ‘al mundo. «a contrapelo». acción que se desarrolla en altura. Máscaras de la commedia dell'arte. El escenario desnudo. el antiteatro de Khlebnikov va más allá que el de Meyerhold y se incorpora a la polifonía. con todos los cables al descubierto. Revisor de Go- gol. ello lo condujo a su asombroso antiteatro en donde los personajes son la Voz del Oído y la Voz de la Vista. Es el mismo decorado que utiliza el Teatro de la Ta- ganka. cinematográfica. Está regido hasta en los más pequeños detalles por la lógica rigurosa de lo inverso y el com­ portamiento de los personajes es el único normal. el Alfabeto. 148 .-. se adivinaba el llamamiento a un desorden mucho más profundo. el único de­ 35. piezas de repertorio del teatro Maly. No sólo el teatro convencional. de Moscú. metafísica. sobresaliendo de las candilejas. Meyerhold al regresar del Ejército Rojo en 1921. fue utilizado por V. todo proclamaba en Meyerhold el deseo de desmitificar el sa­ crosanto «misterio teatral». el mundo «a contrapelo» del poeta no es ni absurdo ni incoherente. Mofándose dé las reglas admitidas como generales. la realización más asombrosa de los diez últimos años. el joven poeta se inspiró en el género de los «sátiros místicos» — término que se ajustaba bien a su propio teatro— y edificó su universo dra­ mático. de John Reed. Indudablemente. El bosque de Ostrovsky. la Fiebre y el Glóbulo Rojo.- En cuanto al contenido. La mascarada de Lermontov. Para combatir un mundo que no aceptaba. sin bastidores. . Así es como entre las obras más importantes — y las más discutidas— de Meyerhold figuran las ultraclásicas Infortunio para la inteligencia de Griboiedov. equivalente al teatro francés. En el plano estrictamente escénico. Tanta audacia tenía por fuerza que seducir a Khlebnikov. sobre varios planos. decorados estilizados o ausencia de decorado con los ladrillos descubiertos como fon­ do de escena/' supresión del telón. el Canto de los Pájaros. Meyerhold había demostra­ do su inanidad. sino el joven y glorioso Teatro del Arte (sólo tenía ocho años) sintieron pasar un temible aire de censura.

todo ter­ mina siempre mal. mientras que sus vestidos cobran vida: «en lino vivo y azul se esparce la carne de los en cajes. Cuando Rafael llega a la inauguración (por error. La epidemia de suicidios alcanzó proporciones espantosas. Por último. de Polia disminuye a medida que rejuvenece y termina en el silencio grave de un bebé que tiene otras cosas que hacer en vez de discutir.cente. Es un universo donde la muerte. nunca varía. Polia se evade del coche fúne­ bre que lo lleva al cementerio para encontrarse en el último acto en un cochecito de niño. sea cual fuere su máscara escénica. Sátira del mundo real. la «filosofía de la muerte» hizo estragos entre la juventud rusa. Lenin a conservar a toda costa su lucidez. Para ella. Paladín de la vida. pues era el vino lo que habían envia­ do a buscar) y pregunta por Miguel Ángel. su lógica llegada del mundo «al derecho» parece descabellada y efectivamente lo es.. Aquí. Detalle notable: la charla senil. ¡No será él el que se deje atrapar por las seducciones de la señorita de blanco! Conoce su verdadero rostro. juega a perder. su impudi­ cia. La multitud que se encuentra en la inaugu­ ración parloteando. El dios de las vírgenes va a la Grecia antigua a buscar su muerte que lo es­ pera desde hace milenios y en el albergue donde retozan los alegres macabeos. se halla la Muerte que expira. en las estructuras del antimundo. y el asesinado agradece al asesino por haberle proporcionado un motivo de reflexión. el universo «a contrapelo» tam­ bién es el antídoto.. su innata estupidez. dadas las circunstancias anormales. La policía zarista veía con 149 . el asesino pregunta a su víctima que le explique las razones de su homicidio. En el curso de los años de reacción y represión que si­ guieron a la revolución de 1905. La actitud de Khlebnikov frente a la muerte. El que va a morir piensa llevarse un chaleco de franela para no resfriarse al cruzar el Leteo. hermosas y desnu­ das. combate la muerte con todos los medios y arranca los velos de una pseudopu reza que disimulan una realidad repelente. se petrifica en estatuas.» La locura obliga a Mme. apoteosis del «M ondarbours».

»¿P o r qué los escritores nó predicaban con el ejemplo? »Hubiera sido un espectáculo muy instructivo.buenos ojos la proliferación de clubs como el «O garki» («L o s cabos de vela»). el poeta trazó cuadros sinópticos para demostrar que los es­ critores entonces de moda «Sologub-el sepulturero». «L a ciencia dispone de extensos medios para suicidarse. Merejkovsky y com­ pinches 37 eran responsables directos del espíritu de dimisión y desesperanza que reinaba entre los jóvenes. especializado en el folklore «magia negra». rarísimos escritores que denunciaban la pesada respon­ sabilidad de la literatura rusa. Artzybachev. Khlebnikov protestaba de que el canto popular desmentía en todo esa tendencia mórbida y terminaba diciendo «L a discordia entre los escritores y el canto ¿no es la dis­ cordia entre Morana y Vesna? 38 »E1 poeta desinteresado glorifica a Vesna. » ¡No quiero que el arte ruso marche a la cabeza de una multitud de suicidas!» 36. En esos «años vergonzosos » . 37. «Rémi- zov-el-piojoso». el gobierno prefería tener que vérselas con candidatos al suicidio antes que con revolucionarios en potencia. 150 . Que ellos ensal­ zaban-la muerte. donde el erotismo y la droga se sazonaban con un tufo mórbido. publicado en 1912.-aconsejaban la muerte. Expresión de Máximo Gorki. y el escritor ruso a Morana. En su folleto El maestro y el discípulo. Vesna (Primavera). Artzybachev. la pornografía y las perversiones que provaban entonces. glorificaban la muerte. oíd nuestros consejos: la vida no vale la pena de ser vivida. la diosa de la muerte. autor de novelas «escandalosas» de gran éxito donde la adhesión reaccionaria a los «Antepasados de ayer» hacía buenas migas con el misticismo morboso. Andréiev.» Al mismo tiempo. en cualquier caso no hacían nada para impedir la proliferación de aquella lepra. Alexei Remízov. Dada la situación. 38. escritor simbolista decadente. 36 Khlebnikov fue uno de los raros.

confiesa en sus memorias que el doble suicidio de su drama más célebre era tan sólo «una arti­ maña para provocar situaciones dramáticas» y que antes de haber escrito la obra (por razones alimenticias. precisaba) ja­ más pensó en el grave problema que trataba. un\ lusus naturae_ que provocaba. pero a la vez. publicada en el periódico «Russkoie Slovo» del 16 de diciembre de 1912 (Smertiach- kin-Morbussiculet). 151 . de la alegría de vivir. Es el tema fundamental de su obra. sa­ lían ganando. fundador con Stanis- lavsky del Teatro del Arte. La historia del poeta Smert'mchkin. A los que él acusa­ ba especialmente de propagar una influencia deletérea. Khlebnikov canta a la Renovación. protestaba. pues. Canta a Vesna victoriosa de Morana. de la sociedad petrificada que sobre­ vive. sus cuentos de La Muer­ te cansada son tan necios como detestables y Gorki lo pasaba en grande. Khlebnikov. (Digamos que si las siniestras canciones de cuna de Sologub poseen una fuerza innegable. sabe escuchar lo que le dice su tierra. En la misma época Máximo Gorki denunciaba en un cuento-libelo corrosivo 39 las intríngulis mercantiles que se ocultaban bajo el manto de desesperación de esos «amantes de la muerte». su líder. y Sologub. Ilya Ehrenburg dividía a los poetas-testigos de su tiempo en dos clases: los que se parecen al viento y los que son como 39. terriblemente ofendido. En E l error de la muerte describe los retozos de los alegres macabeos y parodia sus cantos. el poeta en persona. Poeta desinteresado. La venalidad de un poeta era para Khlebnikov una mons­ truosidad. la vida que arrebata a la muerte y la nueva sociedad triunfante.) La moda se imponía poco a poco y hasta un hombre tan recto como Nemiróvitch-Dánchenko. repulsión y piedad. cuento ruso. y que como ellos. los muestra pri­ sioneros del albergue donde celebran sus francachelas y conten­ tos de verse liberados por la intervención del decimotercer convidado. como los chantres anónimos. tenía muy buenas razones para opo­ ner el desinterés de los poetas anónimos a las preocupacio­ nes mucho más prácticas de los otros.

L a voz del poeta sonaba como la campana de la Torre en los días de infortunio y de fiesta.. 42. Incluso en el círculo de sus amistades se mantenía apartado y en yo mismo. las modulaciones de la voz descubren muchas cosas en los poemas de Khlebnikov que.'12 Podemos lamentar ese recogimiento.. 40. dicha fórmula definía muy bien las diferencias de actitud. 1922. testigo de la época. ¡os hablo!» y «yo. 152 .» Hay el poeta portavoz de su tiempo. toda la verdad y nada más que la verdad. Khlebnikov no era una «voz» como Maiakovski. Siempre que se rechace todo juicio de valor. hoy: 41 . Argonauten-Verlag. 41. Berggoltz (nació en 1910).un arpa eólica . de temperamento y de estilo: «Y o. Época.. os d ig o ..... Berlín. O..40 La elegancia de la fórmula entraña algún ve­ neno respecto al «arpa» (Andreí Bielyi). Carecía de la extraordinaria presencia física de Maia­ kovski que subyugaba y galvanizaba al auditorio. Maiakovski confiesa: «L a discreta genialidad de Khlebnikov me la ocultó entonces por completo el vehemente D avid ». Un gran poeta. el que «esculpe sobre el hueso lo visto» como lo quiere Khlebnikov. David Burliuk. el de Lermontov: . En Retratos de los poetas rusos. El de Olga Berggoltz. Y hay el poeta escribiente de su tiempo. tal vez muy tímido para enfrentarse con la multitud. Pero la grandeza del tribuno y la precisión del cronista tienen un solo y mismo objetivo: decir la verdad. pues a igualdad de talento el «y o » del poeta se expresa con el mismo vigor. Era de­ masiado reservado.¡Y tú te encarnas en mí Época! Eres Tú que hablas a través de mi corazón. pero la idea en sí no carece de encanto.

el amor desgraciado en Ka. más o menos todo. Más raras aún las alusiones a su vida íntima. observa como escrupuloso Asmodeo y «esculpe sobre el hueso lo visto».) Una presencia invisible. Tales estallidos son raros. ¿Por qué fui ese torpe chiflado? Se interroga con amargura en uno de sus últimos poemas. llegar.como tantos poemas modernos. lo que consiguió a la perfección. Cuando se sabe condenado y que ya nunca podrá reanudar su vagabundeo.. En la mayoría de sus obras. A veces con una alusión muy discreta a su participación personal en el relato.. El adorable lirismo de Criatura. Cuando ya es desesperadamente tarde para todo. una «carta-venganza» dirigida A todos.. del «idiota de los bosques que miente como un ruiseñor por la noche»? ¿D e las mujeres que había amado y se casaron con otro? O bien de sí mismo. Con espanto comprendí que nadie me veía. la observa­ ción entre paréntesis en El sable rojo vivo (esos cabellos. (Histrión solitario) Durante su larga y terrible agonía el poeta lanza ese «cla­ mor desde el fondo del alm a». el poeta se queda entre bastidores. Todo esto Khlebnikov lo sabía. que el sembrador de ojos debía llegar. Sólo cuando las circunstancias lo sitúan en el centro de un acontecimiento que 153 . de la tendencia profundamente arraigada de permanecer invisible. privada. de ver sin ser visto. Por ejemplo. algunos poemas en que aflora el erotismo. que tenia que sembrar ojos. están hechos para ser leídos en voz alta. ¿D e quién quería ven­ garse el p o eta.? ¿D e los editores que intentaban timarle? ¿D e los amigos que admiraban al poeta pero se reían del hom­ bre. an­ tes los vi cobre dorad o..

. Octubre sobre el Neva. nodriza del perro». ¿E s la facultad de penetrar por pro­ pia voluntad en la piel de los demás lo que crea la ilusión de una personalidad inconsistente y borrosa? ¿E s esa indiferencia hacia sí mismo y ese interés ardiente por los demás lo que hace parecer a Khlebnikov como un «chiflado» en los ambientes futuristas en los que la afirmación del «Y o » era un dogma? En cualquier caso es su ubicuidad mental la que determina las estructuras futuras de Khlebnikov: Veo los caballos liberados. el «faraón de la dinastía decimoc­ tava» y la «sierva. el «y o » del poeta no inter­ viene más que cuando él considera que el problema literario o artístico sobrepasa el marco estrictamente personal. Es «la lavandera» y «el gran duque». La guerra en la ratonera. tan frecuente en Khlebnikov. ¿E s una paradoja? En absoluto. etc. Son to­ mas de posición sin equívoco en que Khlebnikov acusa. o bien Universo. Fuera de esas manifestaciones..concierne a todos los hombres estalla el «yo» del poeta. es inherente a su naturaleza. defien­ de y participa como hombre y como ciudadano. 154 .. cuando pierde su carácter excepcional y se interpreta «Célula de cabello o de cerebro de ese gran ser que se llama R usia». el «caballo del guerrero escita» y «el automóvil ago­ nizante tras el accidente». fuera de ellos mismos. Khlebnikov es diverso como el mundo que le rodea. la caravana que marcha. El antiegoísmo de Khlebnikov no tiene nada de intelectual. Su ausencia absoluta de egocentrismo otorga al poeta una excepcional libertad interior y centuplica su poder de identifi­ cación. muy próximo al de los poetas popu­ lares para quienes su canto es un fenómeno de orden general. E l«y o » no adquiere su va­ lor más que cuando se convierte en el «no-yo». o Ka 2. la estatua de piedra al borde del camino y la roca donde graba su nombre. La noche en la trinchera son más que testigos de primera mano.. Múltiple como sus personajes. Por ejemplo en Un sueño o el Complejo de Flaubert. la igualdad de derechos de las vacas. El «y o » verdadero es el que se confun­ de con el «tú » y el «é l». es la estepa.

155 . Parece más lógico pensar en una fusión de «poet» y «boietz» (combatiente). Sí. a toda vida es precisamente esa sabiduría elemental de la que nuestro mundo está tan necesitado. un hombre hizo huelga de hambre para impedir la aniquilación de las focas bebés. Un interés tan amplio nos parece increíble a nosotros. el roble y la caña nacen y viven libres con los mismos derechos: Y el tilo enviará la embajada de sus representantes al gran Consejo. en 1969. ¿E s realmente un sacrilegio — unir lo que existe en una fraternidad? Y con un abrazo exclamar: ¡Hermanas estrellas! ¡Hermanas montañas! ¡Hermanos dioses! (Marino y poetiente)*' 4). y seguramente no conocía el poema de Khlebnikov (1916-1918): Ciento diez mil focas están tristes se ve en sus ojos humanos. Guardémonos de sonreír con ironía. El respeto a la vida. el tiempo en que la tierra giraba veinticuatro horas. consumidores. En el tiempo de Ladomir. la falta de co­ municación. de estas divinidades marinas y la pereza. El comentario de las Obras Completas dice que «poietz» es un compuesto de «P oet» y «pevets» (cantor). ¡es tan bella excusa para desinteresarnos de los seres más próximos! Nuestros mezquinos egoísmos protestan: « ¡No es posible porque es im posible!» De igual modo en París. universo de armonía fraternal. No sólo de las vacas. E s preciso tanto muerto en el mar. guardémonos de sonreír...

las briznas de hierba o a los dioses. Respondiendo a la encuesta del Diccionario crítico-biblio­ gráfico de los escritores rusos (1914). Ladomir. el poeta había llegado a la conclusión egoísta: la felicidad del hombre es la suma de las satisfacciones de los que le rodean. cantas los atractivos de tu pastora. Una sola fuerza — el rayo encadenado— bastará para proporcionar lo necesario al periódico electrificado del siglo xxx.. conquista del cosm os. eliminación de las guerras por medio de la unión de los pueblos en un E s­ tado único.. No nos engañemos: Khlebnikov no era un franciscano de Astracán. su amor por mi hermana vaca y mi hermano tilo nada tenían de místico ni de cristiano. de los que cada uno dispone de igual cantidad..» 156 . dialéctico. Desde lo alto de su calidad de hombre el poeta quería liberar a los monos.. Habiendo vestido a la tierra de una red por donde sólo pasa la corriente de los rayos. languideces en las orillas del arrollo . Velimir Khlebnikov es­ cribía: «Habiéndome preocupado de suavizar las costumbres hay muchas cosas que no he tenido tiempo de escribir.- 3. Por su razonamiento lógico. Esta sola coacción es una venganza personal del poeta contra los rayos «apresurados como sirvientes» y siempre prontos a trazar en el firmamento en «escritura de verdugo» las amenazas del cielo. supresión de las desigualdades de la fortuna por la eliminación del dinero y la creación de una moneda única: «los latidos del corazón. tantos por hora». eliminación del analfabetismo mer­ ced a la radio y ( ¡por supuesto! ) a la televisión. ese mundo futuro descrito por Khlebnikov en su gran poema y en sus escritos utópicos demuestra el error fun­ damental de la sociedad moderna: la solución no es la esclavi­ tud de la naturaleza. sino su liberación.---. Abolición del hambre en el mundo por el empleo de la alimentación sintética a base de barro comestible.

Khlebnikov en uniform e m ilitar. Ivanov. M anuscrito de Khlebnikov. D ibujo de Ivan Klun de una foto de 1916. (D ibu jo de P iotr M iturich. con ensayos de creación verbal.) . M oscú. (Ilu stració n de P iotr M iturich.) D ibujo-portada de Razine.) Poem a-ilustración del p alín d rom o Razine. (Archi­ vos V.

Un día preguntaron a Einstein por uno de sus alumnos y el sabio contestó: «Ah. un universo armonioso.. Luda S c h n i t z e r 158 . Ahora es un poeta. ¿é se ?. Velimir Khlebnikov había imaginado un porvenir radiante. Tenía mucha imaginación.» Poeta y matemático. Le faltaba imaginación para ser matemático. lógico y opti­ mista..

a contraluz. fue el dueño de la estepa. Siguiendo el laberinto de las avenidas de sombra y de luz nos hallaríamos a la vuelta del camino frente a un cerro lóbrego del que surge. núm. E l campo de Khlebnikov 1 «M aestros juglares. cuán difícil fue para este autor el reconocimiento de su obra (tan afín. al parecer. un espacio inmenso. a menos que no se hunda. pero cómo al fin ha sido ampliamente valorado. París. a las experiencias de Khlebnikov). transforman el lugar y las personas y se sirven de la comedia magnética. en un pueblo que. ya que en este artículo se menciona repetidamente a Joyce. lleno de flores. al con­ trario de lo que ocurre con Khlebnikov. 159 . en algunos puntos tan sólo. por no decir misterioso. una figura indefinida que.» R im b a u Apertura Necesitaríamos. casi en el centro de la ciudad. 1975. aquí y allá. eh el fondo de un valle. por lo menos a nuestros ojos: imaginad. Traducción: Javier Lentini. de hierbas. Estos Cou- 1. «Action Poétique». desde el siglo xi al x m . De esta «m ujer de piedra» nada se sabría si no fuera que con ella ya hemos penetrado en el tiempo. 63. El campo de Khlebnikov. de árboles cono­ cidos y desconocidos perforado. Yvan M i g n o t . quizá por ser anglosajón. Quisiera hacer no­ tar. salir primero de este lugar un tanto paradógico. primero se la confunde con algún objeto sideral o quizá con algún sedimento producido lenta­ mente por la tierra. por cúpulas barrocas de un azul noche sembrado de estre­ llas de plata.

poeta kazakh de lengua rusa. Así vemos que los ni­ ños y otros a quienes la letra R es demasiado dura y difícil de pronunciar. con las manos unidas sobre el vientre en un gesto ritual ( ? ) * indescifrable para siempre. como única señal de su paso ese discurso mudo inmovilizado en una piedra de rostro casi animal.. no se reduciría sólo a la lengua pero que irreductible­ mente pasa por ella. como diciendo. cómplice de to­ das las reducciones o ilusiones sobre el discurso khlebnikovia- * (?) Así. la letra L re­ presenta uno más dulce.. 'I ". en el original. Es en ese jardín perdido en la ciudad donde se adivina más abajo. «Ahora bien.. el signo enigmático y en cierto modo. antes de desaparecer de la gran escena donde se trama la historia.mans que se aliaron con Bizancio contra los Petcheneques. es pues.» L eib n iz En este espacio ampliamente abierto surgiría pues. como la letra R significa natu­ ralmente un movimiento violento. invisible des­ de aquí. “ mi levelendo padle” . Estos Polovstsv.. por cierto. emplean en su lu­ gar la letra L. por ejemplo. como los denominan los escritos rusos.. en una espléndida Transformación del fuego extrae sus raíces) habrían dejado... tuvieron finalmente que someterse al conquistador Gengis Khan.... luego a los rusos contra los mongoles. de ese duplicado del gran campo de las estepas barrido por el viento o las llamas que se podría desentrañar el singular asomo de un gesto que. 160 .. brusca­ mente. el espejo del río indolente por donde siempre circulan hombres y mercancías... de los que Suléimenov. esas gentes de la llanu­ ra (los Kiptchaks de las crónicas árabes.

a saber. en los textos de que disponemos. En 1919. lenguaje del que se querría mostrar. digamos que estos ensamblajes de «muñecas sonoras» que constituyen el (o más bien los) zaum. tan cercano y tan lejano a la vez. fue­ ra de lo cotidiano y de los usos corrientes. por otra parte. tal es mi actitud segunda.» Dejando de momento el primer punto sobre el que vol­ veremos. no es más que un lenguaje entre todos los que propone el sistema khlebnikoviano. un objeto curioso que eliminaría el significado. se encontrarán siem­ pre en Khlebnikov estrictamente limitados a esferas de apli­ cación definidas con precisión y. es el proyecto que no se llegó a realizar. la piedra mágica que permita transformar todas las palabras eslavas las unas en las otras. no es un lenguaje que se aplique no importa dónde ni cómo.' productos que no variarán. muy al contrario él insiste en este último aspecto. volviendo a los textos mismos. tal es mi actitud primera con respecto a los vocablos. que es lo que apresuradamente se cree que es. «m etalógico» como lo llama la crítica de lengua inglesa). como lo demuestra ya el texto de 1919 que debía servir de introducción a las obras preparadas por Román Jakobson: 2 «Encontrar sin romper el círculo de las raí­ ces. al dar a conocer y comprender el discurso en su aspecto extranjero.no: el muy famoso lenguaje zaum. 2. por lo menos. En una palabra. Fundamentalmente. Ahí está la palabra autotrenzada. con respecto a la palabra. transmental (o transracional. es decir. con el tiempo. 161 11 . serán. en­ contrar la unidad global de las lenguas. El camino que lleva a la lengua transracional universal. es decir: fusionar las palabras eslavas libremen­ te. Con­ siderando que las raíces no son más que un fan­ tasma que esconde las cuerdas del alfabeto.

donde a través de los combates de las materias: madera. o fortuitos. «L o s dioses» (1921). se podría intentar identificar los reflejos más o menos imagina­ rios. volveremos a encontrar superficialmente en el fragmento 1 de Zanguezi (1922) y en los fragmentos 15 y 16 de La trompeta de Gol- Mullab (1921). Si se considera el enfoque klebnikoviano como una tenta­ tiva para hablar todas las lenguas de Asia y del mundo. La ironía no carece de ambigüedad puesto que la figura de los vampiros se utilizará poco después en los poemas contra la guerra. metal. Puesto que ningún mortal puede comprenderla.. Estas secuencias fónicas «inventadas». de las estructuras sonoras procedentes de len­ 3. pero también en los «Huyhnhmms» de Jonathan Swift. el dios Baldur. 162 . Ragnarok. asimismo. También hay «la lengua de los pájaros» que apareció en Sabiduría cogida c o n lazo (1913) y que. de las que por otra parte se encontrarán ejemplos repetidos en las Cien cartas atronadoras del malgache al germano (Joyce). entre­ cortado de indicaciones o de réplicas en lengua «norm al». Las sirenas leen el manual del folklorista Sakharov (1836). esas secuencias consiguen también en Khleb­ nikov el lenguaje de las brujas. ya se puede notar a comienzos del xix el empleo irónico (aunque ligado al sentido) que usó Viazemski en un dístico dedicado a Bobrov: Es cierto: Bibris hablaba de los dioses la lengua. los «orka ta kana izera» de Artaud. miel. pues tal es el término con que en el siglo x v in se designaba por excelencia a la poesía. funcionando más bien como una especie de collage irónico en La noche de Galitzia 1 pero sobre todo se hallan asociadas a la lengua utilizada en el frag­ mento de Zanguezi. Febrero de 1914.. De esta «lengua de los dioses». sangre. los movimientos de los animales y los cuerpos. gran visión crepuscular. pieza en la que la casi totalidad de los diálogos está escrita en transmental. se expresa la muerte del sordo.

Así la L significaría. L será. latinos. del amor. a la constitución de una especie de campo semántico arbitrario formado por todas las palabras que empiezan por la misma le­ tra y dando a esas palabras una interpretación espacial. y que aspiraría a demostrar. que un «cuerpo se aplana en una dirección transversal a la presión».. Esas cuerdas del alfabeto. etc. o bien ese trazo que hace referencia a las sonoridades japo­ nesas: «Nizarizi oziri»). «Lengua estelar» que permite hacer pasar lo transracio­ nal en el cielo de la razón. que es de poesía de lo que se trata: ¡Mirad. la « L de Liebknecht y de Lenin» y nos dará asombrosos poemas tautógramos tales como La máxima de la L construidos completamente con palabras que empiezan por esta letra y de los cuales. de acuerdo con la ley universal de Lorentz. el sonido de la languidez. es ella! ¡E se frente ondulado por el que antes ardían las masas! Ese estruendo que procede de las profundidades va a ser traducido en un segundo tiempo (o en el mismo tiempo) a una lengua de superficie. como en las poe­ sías que funcionan esencialmente sobre ese principio (la somalí. algo que sería un intermedio entre estruc­ tura profunda y superficial. mezclando el mismo cuerpo de la letra. especie de red articulada colocada allí en 163 . analogía posible del «carácter uni­ versal» de Leibniz o de la «lengua muy clara por escrito» de Rousseau. que permite las espléndidas mutaciones de la obra Zanguezi. Hay un medio de transformar el zaum I en zaum I I : basta con semantizar los fonemas utilizados. por ejemplo) no se podría extraer un elemento sin que el edi­ ficio no se viese amenazado de derrumbamiento. en la misma lengua de las superficies: la geometría. Podríamos llamarla el zaum I I para distinguirla del primero. aunque más bien parece que la fun­ ción de este razonamiento que recuerda el famoso «ritmo- rumor» de Maiakovski sea hacer perceptible la estructura mé­ trica son-yacente. no sin humor. su trazado.guas extranjeras (se apreciarían ecos mongoles. pues.

unas veces en campos contrarios.. un discurso a los 164 . de torbellinos.. de cuerpos. Ésta y el universo que le está ligado. con un chapurreo precipitado y farfullante. la copa de las copas: el número.. tal vez. van a librar los más terribles combates de la historia. sedi­ ciosos.. muchos aún inéditos.lugar de palabras.. . pues las variaciones sobre este tema nos parece que se acercan al origen de la escritura khlebniko- viana. La cabeza del universo o Los ritmos de la ' humanidad. evidentemente se dice tchislo. o también los que son un problema de texto como en numerosas páginas de Las tablas del destino. y va a hacer que esta copa represente todas las palabras que indiquen «un cuerpo tomado en la envoltura de otro» y sobre todo la envoltura de las envolturas. II . otras reflejándose el uno en el otro.. E s en esta superficie que se interpreta la analogía. que. hecho entre las cosas desconocidas cuyo uso ig­ noran y seguir en su estado natural de ignoran­ cia que derribar todo un tinglado e inventar otro.. de quiebros y de derrotas defi­ nitivas. en la que nos gustaría detenernos. __ -. .» S p in o z a En una serie de textos. tica (ya que ella es cifra: 6 6 6 ). «H an encontrado más expeditivo poner este.. que de pronto pronunciaría. Khlebnikov desarrolla toda una teoría globalizante.. tendrían.. su «infierno» (con la connivencia tácita de Khlebnikov). i sus catacumbas creadoras de las que saldría esta especie de inocente o de monstruo parecido. en cierto modo... numérica. que en ruso tiene gráficamente la forma de una copa. a la bestia apocalíp. como La rueda ~ de los nacimientos. por ejem­ plo del sonido «tch ». en toda una serie de rupturas.

a pesar de una insistencia y de una pesadez contunden­ tes en los textos mismos. se ve a cierta crítica indefecti­ blemente dirigida a una doble constante: el sistema numérico de Khlebnikov se hallará. se encuentra encolada y se ve negada por el sesgo de su enormidad ( ? ) . * Así. una «num érica». el paso del soldado de infantería. con una intuición generosa. entre «cransmesurado» y «desm esurado». ya que se encuentra en las mito­ logías y las cosmogonías de pueblos tan diversos. en el original. en su artículo Nuestra base (1919). a pesar de todo. En cierto modo se le va la «gama dé futurista». pero cuya novedad no sería.blancos. como la denomina Khlebnikov.. por analogía con la poética. Esta gama. ciertamente. las guerras. los chinos o los kétes de la cuenca del Yeni- sei. 165 . 1 1 .* incluso el estatuto de mate­ rial nuevo que con simpatía y no sin cierta prisa dubitativa.4 Frente a lo que me sentiría tentado a llamar. Ver el poema: Oh. en Siberia( y nos hallaríamos con una mitología tan poé­ tica como muchas otras. para pasar en seguida por los latidos cardíacos. tan pronto puro o simplemente elu­ dido por un silencio altivo o malintencionado. por“ejemplo 7 como los mayas. de ese modo partimos. nada menos. la his­ 4. dos/oyescritura. notable. teniendo por embrague el «número dulce». a través de los emblemas numéricos del contraste entre las vocales A y U. precisamen­ te el de la medida . le otorgaba Tynianov.. ese «m aterial» se podría demostrar que no puede ser más viejo. en el sistema. tan pasmosa. Pues en cierto modo. pues ya señalaba Khlebnikov en sus apuntes: «Algo escrito solamente con una palabra nueva no afecta a la consciencia.» Se trata. tan pronto tra­ tado por una operación de malabarismo que lo envía de nuevo va a una mística. incluso asombro­ sa. de ligar todos los elementos del universo según un principio de alternancia del par y del impar. ya a un «m étodo de conocimiento profunda­ mente racionalista».

en forma de pequeños hombrecillos con sombrero. adoradores del fuego. en ese país llamado Azerbijan. etimológicamente «tierra del fuego».. por la voz y el grabado. ¡Una vez más. el rostro inicial del fuego cambia. pues. «esta cuneiforme de los destinos». Puesto que la tierra es un sonido. así como se la ve repetida en Las tablas del destino: el árbol del tiem­ po es lo opuesto del árbol del espacio. los Guébres. o sea.. siendo. como por ejemplo ese 166 . al designar el sitio. también se podría adivi­ nar ahí una gran metáfora «m étrica»: alternancia de los tiem­ pos marcados y no marcados. de arriba y de abajo. sino que surge de la tierra cual una flor tími­ da. el árbol del tiempo un hombre derecho sosteniéndose so­ bre la cabeza. una vez más! ¡Soy para ti una estrella! El origen de esta mitología poética no es indiferente: se encuentra en el país de los descendientes de Zaratustra. No cae del cielo como deidad salvaje o divinidad inspirando temor. la huella señaladora. el país de los fuegos. para perderse en la articulación estelar de los planetas. como con la punta de los dedos. como si pidiese con insistencia que lo cojan y lo cuiden. de la iz­ quierda y de la derecha. sino en esa figura del ahorcado del Taror (sos­ teniéndose y no sosteniéndose sobre los pies) que se mostraría irónicamente la propia metáfora del lenguaje khlebnikoviano: perpetuo salto peligroso del sonido y del sentido. y no es en la figura del Uroboros. de los que deberíamos seguir. ese lugar donde precisamente los signos se invierten ya que la misma palabra. la serpiente que para aislar una playa de no-tiempo se muerde constante­ mente la cola. en las selvas numéricas.toria. está formada por once signos y ese número pasa del par al impar y a la inversa: «En Azerbijan.» Se ve que su marca fundamental es la inversión. cabeza abajo. métrica que constituye el conjunto que «adorna» en cierto modo el poema. pero lo más interesante es que esos «árboles» están dibujados precisamente por Khleb­ nikov en sus manuscritos. las figuras del ritmo.

utilizando un 167 . a ciertos «vocablos fermentados» de Finnegans Wake. el procedimiento se parece hasta confundirse a las palabras-maletas del «Jabberw ocky». Pero. III «Q u ’eu cuid qu’atretan grans sens Es. Com los mots entrebescar.Histrión solitario donde lo que se desvela en esa fulgurante decapitación y demostración del jefe es. la que consiste en fusionar unas palabras con las otras. bajo nuestros ojos. como nos invita Khleb­ nikov. o más aún a las creaciones «desincornifistibuladas» de Rabelais. definida entre otras ficciones teóricas como «verbocrea- ción» (slovotvortcbestvo) o más simplemente: creación verbal. está a punto de tramarse.» Giraut d e B o r n e i l Después de este rodeo volvamos a la actitud primera de Khlebnikov. qui sap razo gardar. pero dado en un movi­ miento a la inversa. pero que no se produce sino es con la condición de que uno quiera hacer el esfuerzo de ese gesto de humor feroz: arrancarse la cabeza. ¿cómo son creadas las palabras o. en el mismo registro.» ¿no vemos. y cuya función es mover los músculos de los animales fantásticos. por analogía con los procedimientos de los puntillistas.. ese aparato del que se trata en el frag­ mento de Las tablas del destino. «guerrero de la verdad» que con su brazo extendido indica lo que allí. o bien. ¿y más allá? Más allá de este juego en que «cada palabra es una forma de trans­ portar treinta y seis significados tópicos de un margen a otro del libro de Dublin G éan d re. como el taurino Teseo. ya sean la ciencia arcaica de las raíces o «etim o­ logía» (korniélovié). Formalmente. la reanudación del problema de las superficies abor­ dado ya desde otro ángulo por el zaum? Además.^producción de palabras a partir de las raíces..

uno de los conceptos clave de la arquitectura khlebni-- koviana que se encuentra en el manifiesto de los cubofuturis­ tas. puesto que en una obra en prosa de la primera mitad del siglo xv ya se halla presente un término similar. o todo a la vez? ¿Cómo hacer saltar las «capas sordomudas de la lengua»? ¿Cómo se modula esa voz que Michelet llamaba «la del pensamiento mudo que se busca». de aquel grupo que en diciembre de 1912 reunió a Bur­ liuk. siendo esa lengua. de trazar «vías de comunicación en la región de las palabras. apli­ ca un sabio procedimiento que por la repetición rebosante de grupos sonoros teje este gran relato que glorifica el nombre del Todopoderoso. pasando por las crestas del silencio lingüístico» para llegar al vocablo «autotrenzado» (samovitoié slovo). engendradas y regeneradas. término arcaico y moderno. lo siguiente: saber lo que hay en ese trenzado o esa trenza (como califica la memorización de los Vedas indios) que viaja como una gran forma de la actividad poética. Tal vez aquí podríamos adelantar. ni que decir tiene que fascinante. generadas. en esa función casi-química del lenguaje cuya materia sonora permitirá extraer una «espe­ cie de ley de Mendeleiev». eso se llama «torsión» o «trenzado de las palabras» (vitié. Krutchenvkh. como hipótesis. es decir. En su Vida de san Esteban de Perm. Esas simientes son el «alfabeto». inversiones. Maiakovski y Khlebnikov en su magistral Bofetada al gusto público. Es en esta teoría de los «entrelazados» que situaríamos la obra inmensa que Khlebnikov ha realizado sobre la rima clá­ 168 . per­ mutaciones. de esas simientes reunidas en la mano del hom­ bre pero que forman ya el bosque futuro en el que ese hombre u otro semejante irá a perderse. fracturas que dejan avanzar «de un valle a otro de la lengua». sloviés). a partir de esos «ob­ jetos» producidos por los cuerpos pero ya separados de ellos. sus combinaciones. a partir pues. pléténié. en términos khlebnikovianos «semejante a la geometría de Lobatchevski?» A partir de las más pequeñas unidades sonoras representa­ das por lo que hoy llamaríamos fonemas. Epifanio el Muy Prudente.

sica del verso ruso, desviándola hacia la izquierda, logrando que
experimente muchas mutilaciones, estallidos y torsiones en un
intento hacia el verso libre que marca en la poesía rusa la épo­
ca de los grandes inventos.
Este impulso de la rima a la superficie del verso desemboca
en la inversión extrema, en esta «conjura por la doble corriente
del discurso» a ese «discurso biconvexo»: el palíndromo (o ver­
so que se lee en ambos sentidos, de izquierda a derecha y a la
inversa).

IV
«Pero, ¿si a pesar de todo hubiera tenido que
decirlo? ¿Si, acosado a hablar por la misma
palabra, hubiera reconocido en mí esa señal de
la inspiración, llevado por ese carácter de la obra
eficaz del verbo? ¿Y si mi voluntad se hubiera
negado a decir lo que era preciso que dijese?
______ — ¿no sería la poesía, a fin de cuentas y sin que
yo nada tuviese que ver, que un misterio del
lenguaje hubiese vuelto inteligible? ¿No sería
yo un autor nato, un escritor por vocación pues­
to que no es escritor más que el que está domi­
nado por la lengua y lo está totalmente, y no
es más que el inspirado por el verbo un ilumi­
nado del lenguaje?»

N o v a lis

Y tal vez formular, de entrada, esta pregunta: ¿quién, en
el drama, en el sentido que le daba el autor de los Himnos a
la noche y de Enrique de Ofterdingen (como lo hacía observar
oportunamente Tynianov), quién, en ese drama cuyo conte­
nido es un devenir y un morir, quién habla, pues, y también,
quién es el héroe?
Es Zanguezi, prototipo de ese héroe tallado, troceado di­

169

riamos, personaje doble que simultáneamente hace referencia
con su nombre de pila al maestro de los Vendanta indios, Qan-
kara (700-750), y por su apellido al fundador del mezdeísmo,
Zaratustra (660-583).
Pero al interpretar en términos «lingüísticos» khlebniko-
vianos a este ^ankara Zanguezi, tal como se le llama, resulta
un conjunto de consonantes: N , K, R + Z (N), G , (Z): o
sea, respectivamente:

Q (de hecho, en ruso «tch»): volumen hueco cuyo vacío está
lleno de un cuerpo extraño, o sea curva rodeando el obs­
táculo; la forma de una copa, es decir, número.
N : ausencia de puntos, campo virgen.
R: ausencia de movimiento, reposo de la red a n puntos; con­
servación para estos últimos de su posición recíproca; fin
del movimiento; punto que traspasa de parte la superficie
transversal.
Z: reflejo de un punto en movimiento a partir de la superficie
del espejo según un ángulo igual al ángulo de caída; algo
— como-una K echada:, espejo_.y__destello. ... . .........
G : oscilación máxima cuya cima está orientada transversal-
mente al movimiento... movimientos de gran altura.

Pero a la vez es un personaje que nos las hace pasar «de
todos los colores», pues conforme a las tesis de la «escritura
sonora» (zvukopis’, que es también el término clásico que de­
fine la aliteración), cada fonema consonántico puede, por lo
menos en teoría, ser definido en términos de colores: tch = ne­
gro, n = gris rojo, z = dorado, k = gris azulado, g = amarillo
pálido (r, no está definido).
Igualmente se podría inducir el delirio interpretativo hasta
los números, y así nuestro héroe sería igual a 7 + 7 letras; un
doble 7; o 7 = 3 + (2.2) combinación de par e impar, una
especie de andrógino errante, de contradición viviente que
afirma la «naturaleza incestuosa de la lengua».
Pero sería preciso también recordar esta nota de Khlebni­
kov: «E l Ganges chapotea suavemente en Zanguezi. Requerido

170

Khlebnikov en su lecho m ortu orio. (D ibujo de Piotr M iturich.)
Esbozo del decorado p ara la ob ra Zanguezi, por Tatline (1923), re­
presentada después de su m uerte.

por los ecos cid artista», y así descubriríamos que, lo que po­
dría ser un maniquí tipo saussirien,’ sería río, pero también,
ganga, etc.
Para ser más explícitos (¿ankara también sería el o los sakra
(los siete círculos del yoga) y Zanguezi, el zigzag cuya G , el
gamma, la potencia y el sol, son la cabeza.
¿Quién habla? En Finnegans Wake responden: «A quí, el
semieterno de las semillas de lu z ...» y en Zanguezi: «Y o soy
nonestre. Hijo de tal».
Pues además del «profeta», el «niño», el idiota, la mari­
posa o el papillote, Zanguezi es el que habla y el que escribe
y es con este conjunto, ese vocabulario estallado con lo que
forma el cuerpo del relato por medio de un montaje de super­
ficies, como un inmenso juego de cartas en que la pluma pen­
diente de un hilo no sabe en qué desiertos devana o rebobina,
permitiendo la composición (o descomposición) de este libro
único, de esta «transnarración» o ensamblaje dinámico de re­
latos.
Por supuesto, se le puede considerar el más bello ejemplo
del fallo khlebnikoviano.
Sin embargo, es-en-esta- tentativa-en-que-tal vez se funda
lo que con Labriola cabría llamarse una «narración plena, trans­
parente e íntegra», donde ocurre lo que se dice y se escribe en
la forma del poema o del poema de poemas, entrecortado o no
de prosas, de números, tomando por turno y simultáneamente
los registros de la risa v las lágrimas, del humor nato, en ese
errar del héroe proteiforme que, en todos los sentidos del tér­
mino, no llega incluso a desaparecer, pues como habrán ya
comprendido en el alejandrino:

Zanguezi está vivo
fue una broma de mal gusto.

Iv a n M ig n o t

5. Relativo ¡»1 lingüista l'erdinand de Saussure. y a sus teorías.

172

E l signo del mono1

La obra de Khlebnikov no es desconocida en Francia: des­
de la Selección de Poemas reunidos en 1967 por Luda Schnit-
zer, diversas publicaciones, antologías y revistas, comenzaron
a permitirnos una lectura real, aunque con algunas lagunas.
Mas la extraordinaria figura literaria del autor de Zanguezi
sigue todavía en una sombra relativa, constreñido siempre por
motivos de divulgación y de forma anecdótica al futurismo
ruso (del que ha sido una de las figuras más consistentes pero
al que no puede ser reducido). Además, la obra de Khlebnikov,
compleja, diversa y secreta, estuvo mucho tiempo oculta por
,1a de Maiakovski, más espectacular, más claramente delimitada
y sobre todo, más fácilmente recuperable en el orden de una
interpretación ideológica de la aventura futurista.
Esta obra queda aún por descubrir. El abanico de sus en­
vites es complejo, radical su experiencia del lenguaje poético,
apabullante a veces el modernismo de las cuestiones que plan­
tea. Publicada de modo totalmente desorganizado en vida del
autor, dispersada en opúsculos, revistas colectivas, almanaques
futuristas; luego, reunida de cualquier modo en sus Obras
Completas, entre 1928-1933 (Khlebnikov había muerto en

1. Por Christian Prigent. Prólogo a la La créatíon ver bale (Lu crea­
ción verbal), colección de textos, poemas y prosa, de Khlebnikov, tradu­
cidos del ruso por Catherine Prigent. Colección T X T , Christian Bourgois
Editeur, París, 1980.

173

1922), se compone de cinco volúmenes de más de cuatrocientas
páginas cada uno. Ningún orden preciso rige este conjunto farra­
goso que prolifera en numerosas direcciones. H asta la sencillez
del orden cronológico es improcedente en este caso: Khlebnikov
corregía sin cesar sus textos, a veces, muchos años después de
su primera redacción (o publicación) y multiplicaba las redes
de variantes y de versiones diversas. Más que una sucesión or­
denada de textos y períodos, la obra constituye una especie de
tejido movedizo, un enmarañamiento de «tem as» y «asuntos»,
pero también de secuencias, frases, fórmulas, ejemplos y estro­
fas enteras, llevadas de un texto a otro, transportadas, refun­
didas o directamente hilvanadas, en un vasto trabajo por etapas
indefinidamente descosido, zurcido, cortado y vuelto a coser.
Esta manera, a la vez desenvuelta y obsesiva de tratar (o
de maltratar) la obra, jamás terminada, la infinidad de su jue­
go, de su montaje y de su deriva, posee algo decididamente
moderno. Pero otros aspectos de la obra de Khlebnikov invitan
a aclarar y profundizar algunas de las cuestiones que agitan
hoy la invención literaria. Publicar aquí este conjunto de tex­
tos... escritos a grosso modo entre 1906 y 1922, es para noso­
tros proponer a este interrogante los efectos escritos de cierto
tipo de enfrentamiento al «lenguaje poético», las soluciones
y los fracasos que transcriben esos efectos. Por tanto, no se
trata de una antología más, y mucho menos de una edición «de
referencia», exhaustiva y sabia: más bien un conjunto parcial
y fragmentado, tendencioso en suma, y como demostrativo.

Khlebnikov declara en 1920: «Q ue lean sobre mi lápida ~
sepulcral: ha combatido la especie y se ha desembarazado de
su carga». Sueña «con introducir al mono en la familia del
hombre». Lo menos que se puede decir es que no concuerda
demasiado con la salmodia dominante (« E l pensamiento revo­
lucionario de hoy es el socialismo, la religión del hombre»).*
De pronto, este «anim al», aunque favorable al régimen, se en­

2. En Rusia, inscripción que figura en algunos platos, 1920 (citada
por J.-M. P a l m i e r en Lénine, 1‘art et la révolution, Payot).

174

cuentra en el hospital psiquiátrico. No más «humano» de lo
que se siente Burroughs ,3 se hunde en un «alegre chapoteo» de
neologismos y hace cantar a brujas, estrellas y pájaros. A lo
lejos, llega al padrecito de los pueblos que decidirá todo, así la
lengua como el resto. Un poco por todas partes, introduce el
dedo en la costura de ese paternal pantalón. Khlebnikov se
organiza un «viaje disgregante hacia la madre» (J. Kristeva).
Es el famoso zaum, peligroso parloteo, rimado y musical a
medio camino de los balbuceos infantiles y de la glosolalia
mística que carga la lengua de esa inhumanidad que tacha de
folklore la religión del hombre-. «E l corazón, la carne de este
impulso que lleva hoy hacia delante a las comunidades huma­
nas, las veía él, no en el hombre-rey, sino en el tejido-rey, en
el noble terrón del tejido humano encerrado en la caja cal­
cárea del cráneo.»
«T odas las criaturas, dice. Khlebnikov, deben ser declara­
das fuera de la nación, el Estado y las leyes" habituales.» El
horrible trabajador, marca lo que está fuera de la ley, descom­
pone a la chita callando los controles simbólicos: «Pienso en
una obra com pleja... donde los derechos de la lógica, del tiem­
po y del espacio serán violados tantas veces como por hora,
un borradlo comulga con su vaso.» Su relación con la trama
del contrato social (la lengua) es íntimo y violento, fascinado
y horrorizado. Por esto percibe más cruelmente que otro la
despiadada exigencia del vínculo social, la brutalidad de sus
instancias legisladas: Estado, Ejército, Familia, Relación se­
xual, Persona humana, Yo unificado .4 Ineptitud para el «ser­
vicio», vagabundeo en el tiempo, el espacio y los ritmos de
la lengua, indiferencia dialéctica («Mezclaré el vicio y lo sa­

3. «N o me siento humano» ( B o r r o u g h s , en el Colloque de Tánger,
Bourgois).
4. «Mientras tanto madres / llevaos vuestros hijos / en cuanto un
Estado aparece en cualquier parte» / «Ü til a todos en el trabajo pacífi­
co, no sirvo para nada en el servicio militar» / «Todos mis hermanos
y hermanas han tenido impedimentos psíquicos en el matrimonio» /
«Khlebnikov se enamoró innumerables veces, pero jamás quiso a nadie
de verdad» (Petrovski) / «H ace mucho tiempo que me llaman «se» y
no «él».

175

he aquí lo que entraña la «p oesía» tal como la en­ tiende el escritor Khlebnikov. la elocuencia de Maiakovski los rompe por adición- agresión. po­ drido su cuerpo. podrido y flotante: un lirismo fluido. erosión.» 176 . Pero la escritura de Khlebnikov no se rinde a ese fracaso regresivo. a orillas del mar Cas­ pio. el canto zaum roedor de lengua. grado»). Es una escritura sabia y políglota. De regreso a Bakú se hace guardián de noche en Ptiati- gorsk y morirá de septicemia minado por la desnutrición. los hechi­ zos y la lengua son — por encima del gobierno— una llamada directa al pueblo de los sentimientos. la experiencia lacerante del éter. se perdía mucho. arrogante. La intervención escrita de Khleb­ nikov posee ese lado retirado. que actúa por excepción. perdido. Antes había experimentado el desmenuzamien­ to de un yo esquizofrénico.» Khlebnikov perdía y. «Tú que horadas con la barrena / el cráneo. no llegan a «prender» (al — contrario. Cuando en 1921. para salmodiar el goce oral sustrayendo el enorme rumor a los dis­ cursos y a sus esbirros: «Si se distingue en el alma el gobierno de la razón y el pueblo tumultuoso de los sentidos. descuartiza las «viejas líneas» 5. Una postura como desfa­ sada y ausente (incluso en la gran época de las manifestacio­ nes futuristas de la que él es a menudo inspirador pero raras veces actor) caracteriza su biografía. parte a Persia con el Ejército Rojo (como agregado al Cuartel General) será para perderse dur. Contra la norma «occidental» (y su crédito ante los escritores rusos «decaden­ tes» o «sim bolistas» de la época). lo que Artaud llamaba «el discursivo-explicativo». em­ pleado en la Rosta de Bakú. disgre­ gación. L a historia de su vida es la de un gasto y un ahorro. martilleo violento y oratorio llegada además). succión usante de elementos lingüísticos: un tejido desaferrado donde la «verdad». el tópico. deslizas por la grieta / la rama con el rocío de la galaxia. Y si el zaum es esta «apertura sosegada» 5 hacia el cuerpo musical de lalenguamadre es para ensanchar la enormidad de los sonidos y de los sentidos. violento-dulce. por el padre engen­ drado / luego. rante la retirada y vivir algún tiempo como un «derviche ruso» alimentándose de los desechos del mar.

Khlebnikov tampoco es un maniático del tejemaneje formal. Su obra no se restringe al «procedim iento» zaum. eslava de El Dios de las vírgenes y africana de K a. Abigarra el espacio semántico soldando lenguas y cul­ tura y multiplicando las «voces» míticas: «L a voz asiática de Los hijos de la nutria.» Sus injertos descosen la lengua para «aumen­ tar el diccionario»: «L a creación de vocablos es la explosión del silencio lingüístico.rusas para poner al descubierto el hueso del «puro principio eslavo». la lógica sonora de los exorcismos iy fórmulas mágicas. 177 12 . de lo impensable de las matemáticas no euclidianas. de todo formalismo para 6. 6 encerrando o sui- cidando a los que no se pliegan. La ambición enciclopédica y la orquestación «distinta» de la lengua rusa responden a un proyecto que se integra más con el conocimien­ to que con la iluminación delirante o en el ensueño marginal. Es un paso límite.» Un desbordante excedente de palabras. S ta lin . «na­ cional». el espacio. como Artaud no se limita a las glosolalias ni Bourroughs al cut-up. El marxismo y los problemas de la lingüística. Se trata. El humor. una «inmer­ sión de brechas y zanjas». lejos. una «destrucción de las formas y límites establecidos». una rela­ ción que no tendría su oportunidad si no se anunciara en una lengua nueva que afecta a los «sonidos fundamentales» y a «leyes» que niegan las leyes. de hacer entrar en una elaboración poética muy sofisticada. la estratificación de las culturas y las lenguas. y su autor no es ese «ilum inado» genial o ese «celeste vagabundo» cuyo retrato nos describen. de los estratos sordo-mudos del len­ guaje. Khlebnikov trata de simbolizar otra relación con el tiempo. las palabras-maletas y las especulaciones etimológicas a lo Brisset: arriba. la lengua trivial y obscena. el manejo sabio de los dobles fondos de la lengua no van con esa imagen. al menos íproyectivamen te. El lenguaje de Khlebnikov no es un lenguaje «loco». J . excluyendo «jergas» y «dialectos » . de ritmos y de sonidos descompone la pretensión de la lengua muerta. sin duda. según «leyes» nuevas deducidas. la demultiplicación en «pun tos» musicales de la materia verbal. lo que prohibió la legalidad lingüística: abajo.

pero las formas particulares que le otorga (partitura fluida. esos textos componen un cuadro extraordinario en que la ficción lingüístico-matemática. los mismos ejemplos. Esto proporciona una lengua absolutamente privada. la lengua transmental cesa de ser transmental. Este ABC inaudito hace saborear los desechos suculentos de toda lengua organizada: una saturación física de la modulación fonética. dicho de otro modo: de traer al plano de lo enunciado (de la verdad de lo «devuelto». «A sí. especulaciones cifradas. se consagran. Su encantamiento sabio y «libre de trabas» pulveriza la cadena verbal y reorganiza mucho más la extravagancia de la materia sonora. «significados» de fonemas.) son de su propia cosecha.» Para llegar a este resultado.el carácter social de la especie. muchos de ellos escritos hacia 1920. Martilleando sin cesar las mismas ideas. Tampoco es el practicante más encarnizado. etc. un flujo que es grato dis­ frutar desde la glotis y los labios alertados por el oído. de la exactitud del «reflejo». cantos de pájaros. Sin embargo. a esta tarea. y esa música irracional se integra sin tropiezos a composiciones que comprenden igualmente pasajes en una lengua más tradicio­ nal. obser­ va curiosamente Khlebnikov. además. neologismos. tesoro etimológico de las lenguas es­ lavas. de la adecuación signo/referente) lo que se escapa masivamen­ te del lado de la enunciación. un raudal de sonidos en los conductos del cuerpo. Khlebnikov dispone de ar­ 178 . la abstracción (la in­ significancia) de esta partición excede a cualquier reclusión idiolectal: esta lengua íntima es también la más universal de las proposiciones verbales. de la composición abstracta y de la inversión pulsional del sujeto en su lengua. se esfuerzan en dar unos cimientos racionales a la inventiva poética del zaum. Khlebnikov no es el inventor del zaum. de «que hay me­ dios de volver razonable la lengua transmental». Un conjunto de textos. La creación verbal es una de las más largas y sistemáticas. Se asiste entonces a un fascinante esfuerzo de reabsorción: se trata de traducir a la lengua de todos la excentricidad de la lengua zaum-. declinaciones de raí­ ces. los mis­ mos temas. Khlebnikov está persuadido.

racionalizada de una representación lingüística. del otro. mutatis mutandis. Pero dejando aparte este efecto sintomático. hay que contar con esto: que este retorno del bastón regulador. una especie de vasto esperanto poético. más que ningún otro). ciertamente. Vea­ mos. su formación de matemático (cursó estudios de ma­ temáticas y fue un ferviente admirador de Lobartchevski). que el delirio racional responde a esta angustia y que sin duda no es tan diferente. de esta enigmática propensión a sobrepasar la ley que experimentan. que del lado del zaum y de su alegre resonancia. si no. en el fondo. los que se arriesgan a esa clase de vértigo suicida. Es esta obsesión la que inspira la pasión declarativa de ha creación verbal. además. el cénit de la comuni­ cación verbal totalmente socializada («universal»). llevando a cabo su asun­ ción en la más absoluta transparencia. Además. el destino político de un Céline y de un Pound. el fantasma del «Libro único» dominan esta pedagogía maníaca. el apoyo lírico decidido de un Maiakovski a las premisas del Gulag. de una u otra forma. con la angustia que no puede de­ jar de provocar el juego peligroso con la seguridad lógica (ya se sabe que toda manipulación verbal un poco arriesgada hace este juego. Una especie de esqui­ zofrenia en que el efecto del delirio está más bien del lado de la teoría y de su razón rígida. hay en la re- 179 . una especie de obsesión furiosa de la motivación ló­ gica y del éxito colectivo de la lengua zaum. Fascinante oscilación en­ tre derroche loco y retención económica. estudió el sánscrito y filo­ logía y no dejó. Como si una extraña exigencia de equilibrio dispusiera su balanza alrededor del eje del lenguaje corriente: de un lado el nadir animalizado. en 1908. De lo que resulta un afán de racionalidad y de descripción for­ malista. atareada en taponar racionalmente los orificios sistemáticamente vueltos a abrir por la inventiva disolvente del zaum. de frecuentar la lingüística rusa de la época). a menudo. idiótico y mágico del zaum. El sueño de la «lengua universal». sin duda. o incluso. la Encar­ nación. esta nueva toma de afirmación tiene que ver. mas temibles: la riqueza y la variedad de sus conocimientos filólogos (en Petersburgo. y el zaum.

dicho como ejemplo. Lo que dice constantemente sin jamás declararlo es que la organización escrita de los signos no es arbitraria. a través de lo arbitrario de la organización discursiva. Un doble movi­ miento trabaja la escritura de Khlebnikov: giro poético del uso lingüístico (zaum) y proceso de iniciación en lo que se funda la lengua. por otra. del cuerpo. «el movimiento independiente hacia un punto inmóvil». etc. dice Khlebnikov. y que la composición «m á­ gica» del trozo de lengua traducido (efectúa) por distribución de diferenciales fónicos. lo pri­ vado de la lengua. el «montaje pulsional» del que habla Lacan. El detalle de la explicación es de una coheren­ cia fantasmagórica. Pero la cuestión planteada por la obstina­ ción 'de la tentativa de explicación. ocurre para no ser «directamente significante» en el campo de lo consciente. en esos «principios» fundamentales (La Crea- ción verbal). se explica por sí misma. físicamente causada. la obstinación para explicar en qué. dice sober­ 180 . esta práctica verbal se reanuda con algo como una inafec­ tada motivación original del signo. «La sabiduría de la lengua es anterior a la sabiduría de las cien­ cias». implica «el movimiento original que sale al encuentro del medio ambiente». la lengua transmental. que de lo inconsciente. motivación cuya huella se encarnaría en «los sonidos primarios del alfabeto». De una parte: la arbitrariedad absoluta. En esta organización petrificada. lación zau m ¡«Creación verbal» una cuestión importante para la modernidad: el de lo arbitrario del signo. Falta que él perciba que si hay motivación. efectos de enunciado)-. de léxico— ). Esa sabiduría de la lengua excede de todas partes la de los desarrollos lingüístico-matemáticos del poeta. Khlebnikov desarrolla sobre esta base una teoría canto más borrosa cuanto que afirma su detalle (el detalle de las coincidencias puntuales entre causas — motivaciones «naturales»— y efectos — fóni­ cos. y que en muchos textos da lugar a una teoría de diferenciales fónicos significantes (L /R .) que trata super­ ficialmente una relación causal entre determinaciones impul­ sivas y distribución de esas determinaciones en la materia so­ nora de la lengua a partir de efecros dinámicos y energéticos (precisamente. se calculan en una partición precisa e irrecusable. el fonema 1 .

biamente Khlebnikov. hace oír «el juego de la voz fuera de las palabras»: crea un vacío que llena con la música de los cuerpos. a la vez. ese errar a través de Rusia con manuscritos apiñados en la funda de la almohada. la marca sobre su cuerpo de la innominable materia pre-humana (la purulencia ísepticémica) graban. del ritmo oral-anal. de la que. La modernidad de Khlebnikov reside también ahí. su flujo laríngeo y su materia aérea. el trazado transmental de las mar­ cas corporales mudas. separada v mor­ tífera que forma un vínculo para el animal social. su animal. No es fácil de asumir: ahí reside el combate «contra la especie» evocado más arriba. algo entre el Mallarmé de Mots anglais v las tesis de Ivan Fonagy en Les Bases pulsionnelles de la pho- nation. en lo real del escritor Khleb­ nikov. la extravagancia de este combate sin ruido ni furia. es el mono del signo. de la succión labial de un balbuceo confuso zaum. La desencar­ nación progresiva de su vida. impresas en la memoria de la lengua y que hace «explotar» la creación verbal. su pasión muscular. sonido y escansión ama­ sando el léxico. en su misma ambigüedad. recorta él en varias ocasiones las proposiciones referentes a la inversión impulsiva de tal o cual agrupación fonética. Entre la humanidad demasiado humana del signo tanatográfico y la inhumanidad de la glosolalia. Christian P r i g e n t 181 . «Introducir el mono en la familia del hombre» es una cues­ tión de lengua. una lucha a muerte (pero sin baladronadas oratorias) para de­ sembarazarse de la carga de la lengua usada. La voz. el registro. está la escucha. este destino asumido poco a poco de extraviado luminoso y. por otra parte. en pérdida suave y huida irrecuperable. El signo del mono es pues la escritura de la Voz.

L.tatatá tatatá tatatá -----------------------------------------. 183 .tatatá tatatá tatatá tatatá 1. Una aclaración sobre 'el ritmo de Khlebnikov i Respecto a la estrofa que se cita: I. así (hay que tener presente que la alternancia de sílabas tónicas y átonas es de primordial importancia para el metro del verso ruso): Yesli f páltsaj zapriátalsa nosh A zrach&í~ otkrivd/a «¿rtiesiu rnest Eto vriemia zaw'lo: «D ayósh\» A sud¿¿ otvecAdla.tatatá tatatá tatatá --------------------------------------------. En ruso suena. poco más o menos. traductora. Carta a Javier Lentini de M. nos parece interesante su reproducción aquí. Muñiz Concheso. pos/«j¿naia: « Y esll» o sea: 1) el metro es: ---------------------------------. Aun no estando escrita para ser publicada.tatatá tatatá tatá tatatá ---------------------------------.

II. indicándose muy a menudo el fin perseguido en las palabras que de inmediato le seguían: «¡Dayósh el agua!» (al procurársela). de querer conservarse el «ritm o klebnikoviano»: Si en navajas los dedos tornáis Y el vengar parempar tus ojos abrió. «¡D ayósh!» — literalmente: «¡D ash !»— grito bélico de la guerra civil y eslogan de los primeros años del poder soviético que llamaba a enérgica y rápida consecución de la victoria. L. Dayósh! » 2 Y el destino que le contestaba. Muñiz C o n o h e s o 2. « ¡D i tú !» 184 . M. «¡D a­ yósh Dnieprogués!» (al construirlo). Hoy ya casi no se usa. salvo en descripciones de la época o en plan de broma: «¡D ayósh una vida refinada!». Lentini) para esta contro­ vertida estrofa sería. La traducción por mí propuesta (J. «¡Dayósh la fortaleza!» (al asaltarla). quedarían rimados el primer y el tercer verso. Es el tiempo que aulló ya: «¡D ayósh !» Y el destino en respuesta obediente-. Al pie de la letra la estrofa significa: Si en los dedos se ha escondido la navaja Y las pupilas las abría con un de parem par la venganza Es el tiempo que aulló: « . 3. Si la palabra «¡A ta ja !» pudiera sustituir ese «¡D a ­ yósh!». lo de­ riva de «nástiesh» que quiere decir precisamente «de par en par». o simplemente «¡D ayósh !» al exigir violentamente que cualquier cosa sea concedida. A propósito: «en un parempar» no es un atrevimiento mío: «nástiesiu» es un substantivo inventado por Khlebnikov. 2) se riman acentuaciones agudas: nash mest yosh yest Convendría conservar lo uno y lo otro. obediente: «¡A sus órdenes/ » 3 III.

¡Ay. Es destacable la escasa enjundia de los comentarios (aun cuan­ do se trata. detente! Andan y van conversando. y la inexistencia de poemas importantes. Les apuntan a la cabeza. qué perra vida ésta! 1. más representativo. junto a las amables aguas caminan dos excéntricos. la memoria no miente. ¡Alto. Se preparan sopa de pescado fresco. evidentemente. de un libro dedicado a estudiantes universi­ tarios). el capítulo que se dedica a Khlebnikov en este recien lí- simo libro. que van cazando peces. incluso los que son evidentemente me­ nos importantes. precioso. Este es. Deseamos traer aquí la traducción de A. Tres poemas comentados' CA N CIÓ N DHL R ÍO IRÁ N Por las riberas del río Irán. que publican los editores Izdatelstvo «Russkiy Yazyk» (1982). pues. posiblemente la última antología editada en la Unión So­ viética. Lo creo. con lo que la imagen de Khlebnikov queda en un plano menor respecto a los demás poetas del volumen. 185 . ¡unto a su verde corriente y a sus profundos pilotes. prácticamente completo (con la biografía que ofrecemos en este mismo volumen). Samons del artículo.

3. autobiográfico): «D os excéntricos» 2 ven un por­ tento («Por el cielo vuela un aeroplano»). 2. por los siglos de los siglos! C o m en tario El poema Canción del río Irán aborda uno de los temas principales en la obra de Khlebnikov: el tema del futuro. En la primera parte del poema. compañero de la lejana nube.1 la esposa del aeroplano?»). comparten la misma raíz en ruso. sufriendo en mi cráneo que ha de ser polvo. pero no contemplan el portento simultáneo que debe acompañar al primero («¿D ón ­ de está la alfombra mágica . me despertaré pisoteado en la tierra. en tropel. 186 . Y cuando la multitud. el autor adopta un estilo poético-popular. ¿Dónde está la alfombra mágica. que concluye con las palabras: « ¿ o la habrán metido en la cárcel?». La «alfombra mágica» es una alfombra fabulosa. ennegrece. lleve. se hará realidad. ¿Será mejor quemar todos mis derechos en el horno del futuro? ¡Eh. «Excéntrico» y «portento». río. Pero cuando llegue ese momento mi carne se habrá convertido en polvo. gozosa. por lo visto. esposa del aeroplano? ¿Será que casualmente se retrasa o la habrán metido en la cárcel? De antemano creo en los cuentos: Lo que primero son cuentos. Por el cíelo vuela un aeroplano. sobre la cual aparecen milagrosamente toda clase de alimentos. con el cual describe un cuadro «fantástico» no exento de cierta ironía (aunque el cuadro es totalmente real y. la bandera. y por eso deben cazar mientras tanto peces de río y prepararse la sopa de pescado. yerba de los prados! ¡Petrifícate.

A menudo aparece en sus escritos el tema del sacrificio personal o heroicidad. de un modo convencional. gozosa. la bandera. cbra con cierto misticismo. la conciencia de esta verdad inspiran al poeta unos versos en los que la fe en el futuro está teñida de melancolía: «Y cuando la multitud. 187 . / me des­ pertaré pisoteado en la tierra. de orador. La segunda parte del poema presenta un estilo declamato­ rio. en tropel. En ella se define con precisión el «y o » lírico (cosa que no resulta típica en la poesía de Khlebnikov). Esta preocu­ pación fue lo que le empujó a la elaboración de cálculos en Las tablas del Destino. a los cuentos del futuro que sin duda «se harán realidad». / lleve. lo que le im­ pulsó a construir una sociedad utópica en Ladomir y en una serie de artículos. Pero la amarga tristeza de saber que todavía falta mucho para la realización del portento (en la era de los aviones no queda más remedio que buscarse la pitanza).» El porvenir siempre obsesionó a Khlebnikov. El paso lógico y de asociación desde la primera a la segunda parte está bastante claro: Del portento que se realiza en el cielo se pasa a los portentos en general. en el que la felicidad futu­ ra se compra merced a los sufrimientos y a la propia vida dé las presentes generaciones. En el poema G rilletes azules (1922) Khlebnikov pregunta: «¿A caso tendréis que arder vosotros en ef horno en beneficio de las generaciones futuras?» Una ima­ gen análoga surge también al final de este poema (el futuro como un horno): «¿Será mejor quemar todos mis derechos en el horno del futuro?» Los doce versos finales que. he­ mos denominado la segunda parte del poema revelan el induda­ ble talento lírico de Khlebnikov. Resulta significativo que en ellos se establezca una rima asonante y una cadencia muy mar­ cada. / sufriendo en mi cráneo que ha de ser polvo.

en las bandadas de peces que agitan las hierbas y lanzan bur­ bujas ascendentes. Volga ojo. Ra.6 cuando hubo terminado de lavarse los pies. miles de miradas y ojeadas. rodeado de multitud de ojos. Rodeado por los ojos del Volga: es decir.. En el enorme ámbito del universo. . que mantuvo en vilo al ejército ruso hasta que fue traicionado y murió descuartizado.... al símbolo de la vida y la libertad. rodeado 4 por los ojos del Volga.y emiten susurros y gemidos.. Stenka Razin: jefe cosaco sublevado a mediados del siglo xvu. de modo que esta asociación de sílabas quiere decir: «el que mira a Ra». en la verde hierba que corta como un trazo rojo el talle de una muchacha agachada con una hoz.' 4.. una joven que recoge cisca para la lumbre y el hogar.. que observa sus propios ojos en el agua roja y herrum­ brosa del pantano. Razin levanta la cabeza y mira al sol (Ra).. que contempla su propio sueño y se ve a sí mismo en el ratoncillo que.' que lo miran. «zin» es la raíz de un antiguo verbo cuyo significado es «m irar»). Entiéndase Ra (nota del original ruso). va robando las gramíneas del pantano. 5. hecho de miles de ojos... Ra. que se perpetúa en miles de animales y plantas. ya que «un delgado trazo enrojeció su tensa garganta». compuesto de innumerables ojos-espejos y del único Ra. Según las normas estilísticas de Khlebnikov resulta profundamente simbólico que la palabra Razin conste de la sílaba Ra y la sílaba zin (en ruso. y un delgado trazo enrojeció su tensa garganta. 6. todo el río Volga parece formado por ojos. en la joven rana que suelta blancas burbujas en señal de coraje. suavemente. 188 . a la ejecución de Razin. levantó la cabeza y contempló largamente a Ra. Khlebnikov incluye la figura de Razin como el símbolo de la rebeldía. que miró a los ojos a Ra-el-sol y que unió su destino al de Ra-Volga.... Esta frase alude al filo del hacha del verdugo. 7. árbol con hojas vivientes que corren y piensan. Y Razin . Ra. Pero no se mira impunemente la faz del sol..

uniendo así en un tono (en una imagen global del universo) los detalles aislados de la Creación. clara. Éste reconstruye una imagen única del universo mediante una serie de vocablos di­ ferentes cuyos significados. En la poesía de Khlebnikov esta unidad tiene una base mi­ tológica. según aparece en los escritos de los antiguos sabios griegos. creador del universo. limpia». sino como un verdadero poeta. es la indisoluble unidad de toda la vida orgánica. en lo que respecta a Khlebnikov.C o m e n tario Khlebnikov es un poeta que enlaza las palabras en razón de su etimología. provienen de la más remota antigüedad. según el Diccionario Etimológico de A. los términos «imagen poética» deben aplicarse con muchas reservas. Eso es lo que rea­ liza Khlebnikov en este poema. Para Khlebnikov esta coincidencia contiene un pro­ fundo significado. Ra era el dios del sol. pero aquí la mitología sirve de armazón para una complicada y grandiosa imagen poética. sin embargo no lo hace como un científico. entrecruzados. que observa sus propios ojos en el agua roja y herrumbrosa del pantano. Pero la afinidad etimológica de las palabras no constituye el único fundamento de la integridad del univer­ so. También está henchida de hondo sentido la cuestionada etimología de la palabra «V olga» que. La autenticidad científica de la etimología de las pa­ labras no es esencial para Khlebnikov. Ra es asimismo el nombre que daban al río Volga. Priobrasensky. ya que 189 . Ra es un complicado sistema de reflexiones recí­ procas. es la estructura del sistema universal. Hay que tener en cuenta que. y provenía del caos eterno de las aguas. cuya raíz tiene el significado primario de «brillar». reproducida por la sensibilidad del poeta. significa «blan­ ca. casi fantásticas. Destaca la palabra Ra. En lugar de señalar los vínculos reales de las palabras. Asimismo aparece la forma antigua del verbo ver o mirar: «zret». etcétera»). Ésta queda afirmada desde el principio [«R a. predice correspondencias insólitas. que es un complejo semántico: En la religión del antiguo Egipto.

se arrugan.dorado viento del otoño me dispersó. así como la realidad existente. sino una serie abierta de imágenes a las cuales pueden añadirse otras que continúen esa serie. Ocurre que sus obras a menudo forman un conglomerado enormemente complejo de imágenes poéti­ cas encerradas en sí mismas y que guardan una relación mutua bastante laxa. E l. El texto «E l aire se quiebra en las negras ram as. menudo así lo hizo al recomponer sus textos. Los árboles extendidos parecen rastrillos ------ para recoger brazadas del heno solar. C om en tario Este poema refleja un aspecto importante del estilo crea­ tivo de Khlebnikov. Por eso las obras de Khlebnikov no suelen ser un sistema cerrado.para él la «im agen» era la realización concreta de sus ideas filosóficas. La plegaria del bosque.. El iracundo pedernal del otoño prendió fuego a los días dorados. Rezad a las madres de Dios del otoño. A la vez cayeron todos los gorros cosacos de dorada piel. el árbol que ardió como una tea en el aire dorado. de ahí que resulte difícil trazar una línea divisoria entre las obras termi­ nadas y los fragmentos: muchas veces el fragmento sólo se distingue por una menor suma de imágenes. rotas por el impulso de las balas. se inclina y encorva. * * * El aire se quiebra en las negras ramas como un viejo espejo. las ventanas de la capilla otoñal.. El árbol del otoño tiene sonora semejanza con el plano de los ferrocarriles rusos.» cons­ 190 . Khlebni­ kov i>.

. modificando la ima­ gen inicial. fundadas en imágenes ver­ bales. al parecer.) Rezad a las madres de Dios del otoño. Este poema describe un paisaje otoñal.tituye. Las negras ramas no traen a las mientes unas grie­ tas en el vidrio. La asociación continúa desarrollándose. Observemos la grandiosidad del edificio construido por la fantasía del poeta: una inmensa capilla cuya ventana es el cielo. pero según las normas de la poética y la estilística de Khlebnikov puede considerarse un poema independiente.. e l 'árbol que ardió como una lea en el aire dorado se inclina y encorva. se arrugan. E s decir. Esta imagen está en parte ligada a la anterior pero se desa­ rrolla en otro plano. La frase «(el ár­ bol) se inclina y encorva» nos lleva de nuevo al momento pre­ sente. rotas por el impulso de las balas. un fragmento. están rotas por las balas. el de la narración. dejando solamente negras ramas carbonizadas. La fuerza de Khlebnikov se muestra aquí en la espléndida bri­ llantez de las asociaciones poéticas.. en que el árbol desnudo se inclina bajo el viento. 191 . sino un incendio: en un día de otoño las ama­ rillas copas de los árboles ardieron como en un incendio. (El hecho de que el tema de la poe­ sía sea constantemente el bosque queda aclarado más ade­ lante. sin hojas. los árboles desnudos. las ventanas de la capilla otoñal. . . El cielo está quebrado por las negras ra­ mas al igual que las ventanas de la capilla (en la cual el poeta exhorta a rezar a las madres de Dios del otoño). parecen traspasar (quebrar) el aire límpido. Por ejempto: E l aire se quiebra en las negras ramas como un viejo espejo. .

Los árboles extendidos parecen rastrillos para recoger brazadas del heno solar. tal como hizo con el follaje. los días están iluminados por el resplandor de las hojas). A la vez cayeron todos los gorros cosacos de dorada piel. El iracundo pedernal del otoño prendió fuego a los días dorados. La plegaria del bosque. El árbol del otoño tiene sonora semejanza con el plano de los ferrocarriles rusos. es decir. los «go ­ rros cosacos de dorada piel». 192 . Aquí el autor deja de lado las asociaciones de imágenes previas para crear una completamente independiente. Los ár­ boles con las ramas extendidas al viento recuerdan a los ras­ trillos. Y ese viento. haces de rayos de sol que atravie­ san el bosque. Tampoco esta imagen guarda relación con las precedentes. Nuevamente se transforma la imagen: mediante el «peder­ nal del otoño» arden ahora los días (es decir. pero ¿qué aplicación encontrará el poeta para tan gigan­ tescos aperos? Resulta que con ellos pueden recogerse bra2 a- das del heno solar. Nace de la asociación de ideas que identifica el silbido del vien­ to entre las ramas con el silbido del veloz convoy del ferroca­ rril. Como una continuación de la imagen de la grandiosa ca­ pilla y «las madres de Dios del otoño» hallamos aquí una nueva imagen: la de la oración de los árboles que. dispersa el «yo» del autor: El dorado viento del otoño me dispersó. antes de la plega­ ria. arrojan al suelo (al impulso del viento) sus hojas.

cuya fuerza re­ side en crear una imagen concreta. El poema que nos ocupa muestra con suma claridad los rasgos peculiares de la poesía de Khlebnikov. que no se presta a ser racio­ nalizada mediante su percepción. El poeta. ni tampoco para ayu­ dar a su evolución interior. «y o ». en cuya primera parte (hasta las palabras «los árboles extendidos») distinguimos el tema del incendio. cada imagen constituye en sí misma una obra terminada. sino también el «y o » físico. pero no sólo del «y o » espiritual y omnipresente. dispersó el sentimiento y la idea del «y o». los desfiladeros. y allí vivo entre la algarabía de los pájaros»). Como poeta. Es decir. de la materia carbonizada. junto con el viento otoñal recorre lenta o velozmente los caminos de Rusia (en otro poema Khleb­ nikov lo describe así: «Corro por los bosques. pintorescamente expresiva. se descubre el vago contorno de un plano lógico en el cual se sitúan y rela­ cionan grupos de imágenes que forman una unidad. Sin embargo. los precipicios. lo que por otra parte no excluye la existencia de un leitmotiv en los grupos de imágenes. Khlebnikov posee u n a facultad de asociación de imágenes bastante discreta. y si algo se le añade es de manera adicional pero nunca subordinada. N o obstante. Así ocurre en este texto. 193 . versátil al estilo impresio­ nista.

... 2. Viktor Khlebnikov (Velimir Vladimirovith) (1885-1922) K r u c e n y c h . San Petersburgo.. 1913. de los bosques). Sadok Sudej I ¡ (E l vivero de los Jueces II). K V.G ijl e ja Sadok Sudei (E l vivero de los Jueces). A. San Petersburgo. San Petersburgo. 1 -2 ). 1913. 1-2 (Primera revista de los futuristas rusos núm. Moscú.. 1914. Poscecina obscestvennomu vkusu (Bofetada al gusto público). Docblaja Luna (La luna agonizante)^ Moscú. A. 1912. y K h l e b n ik o v . 1912. Starinnaja Ijubov’.. San Petersburgo. y K r u c e n y c h . 1913.: Bucb lesinyj (El raudal h leb n ik o v .. Docblaja luna (II). Obras colectivas C u b o f u t u r i s m o . San Petersburgo.. Bucb lesinyj (Amor de otros tiempos). Troe (Los tres). .. 1914. 1914.-.. 1910.. Moscú. Moscú.. (El raudal de los bosques). V. Pervyj zurnal russkicb futuristov núm..: Igra v adu (Juego en el infierno).. 195 . Bibliografía 1.. Moscú. 1913...

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II Parte: Textos .

Toma de nieve su aspecto. Escrito en 1906-1908. aparecido en el libro Sludio des lmpressionistes (1910). Uno de los primeros poemas publicados. Del hielo. 201 . Y más baja se inclina tu cornamenta 1. Se acerca el resoplar de los caballos. Hender. FR ÍA CO M O E L H IE L O 1 El alma. En escapar a tu derrota. fría como el hielo. 2. se alza una flor. no es desdoro soportar estas ligeras cargas. E L ALM A. LAS E S P E S U R A S - (El ciervo convertido en león — Imagen de Rusia) Llenáronse de sones las espesuras. Zumbaba el bosque y gemía Pidiendo que A la bestia el cazador con su lanza rematase. de ígneas alas. contemplará su muerte. ¿a qué fin lleva Penosamente en las astas el verbo de amor? A su flanco voló el cobre de las flechas Y no hubo error en el cálculo. El ciervo. Y dirán locuaces los caballos: «N o. Escrito en 1906-1908. Pronto doblará las piernas sobre el suelo Y. lúcido. con el vuelo. El subtítulo figuraba en la edición de Choisi. el ciervo. por mí. sí — el dolor. Al venablo que persigue al fugitivo. con la gracia de los eestos Y la belleza virginal del rostro.» Desdoro es que te esfuerces.

Del libro La poésie russe (Elsa Triolet. Y él. para el ciervo. y en lugar de junquillos susurraban los jun- caños. Y despreocupado ya y retador. Y la verícola carpa nadaba. de repente. y con sacudidas rápidas e imperceptibles retrocedía — justicia— el 1. y el perro fiero con una cadena de días y una lengua de pensamiento. Contemplaba a los esclavos abatidos. Demostró su arte en hacerse temer. alzándose con porte soberano. París. sin gritos.. Y el restallar del arco se escucha más frecuente. y las virgináguilas alitristes no descalzas sino desamoradas. y el verifloreante helecho. 202 . y el cortezeleste árbol. Seghers. y de ramafligido sufridal incli­ nándose sobre el agua. que en lugar de pie­ dras tenía años. le apareció melena. M as. y el rostro de la vieje- cita con su tocado de eternidad. la tarde y la mañana. y había un lago. y el juniil lago. Mientras sin protestas. y los corniacechantes chivos. Y sobre el lago apenas se mecían los tristillos. Y habían muchos y muchas: y estaban los menticuervos con su voz: «¡m uerte!» y sus alas de noche. 1965). LA TEN TA C IÓ N D E L PECA D O R ' .. y el lucio identidéntico giraba. y el niño que lanzaba a través de una paja un mundo tras otro. enfermo de insectos aserradores. No hay salvación. riendo despreocupadamente. Yacían ellos en sus tumbas. no. y la senda por la que corrían las_ horas v donde _quedaban las huellas del mediodía. Y agudas garras de león. y había un cauce petrinfantil por el que corrían aguas malignas y terrenciales y la golondrina dúbitalada volando a ras de tierra y el trinarmonioso ruise­ ñor que cantaba en el ojipunzante escaramujo. y la tempomarcescente casuca. E<i. y se alzaba un cercado de tablas temporinas.

y habían ojos nociturnos bajo la rama vespertizante. Y había una verdad falsiadora. y había un viejo que cultivaba un campo de mentiduras. v unos labios lubrícicos junto a una nariz valoptuosa y una serpiente con voz viva. 203 . y se mecían los tristillos sobre el lago de tristancia. Y el colitácito menticuervo volaba de aquí a allá sobre los campos desiertos y pavorosos.cangrejo pinceado. Y a modo de caramillo la joven acercaba a sus labios el obocéano. Y la malsapiencia en las miradas de la ignosciencia. Y la cigüeña cronoscópica avanzaba ma­ jestuosa y se tragaba las ranas como un excelente caviar sobre unas patas agradablinosas. Y las visiones se aceleraban y aceleraban y después de las visiones y la repesca entre la general carcajada de un trozo de eternidad que alguien había tragado — después de una borrasca de espantosos y pavorórridos ídolos estaba Azormundo popu- líneo humeando sobre todos. y una gallina penimpuber pasmada ante un trazo lineal. y entre los juncos combustiantes nadaba el ánade pasialado hacia la pata futuricrestada. y el ranúnculo milpazalino y las fierañas que corrían sobre todas las huellas. trazando quizá con la pluma el horror de su existencia. El lobo huelligenitor comenzaba a aullar al ver al ciervo incenticorne y todo el uni­ verso era el ampliamente abierto pico de un cuervo. y deambulandaba cierto mundón por nadie imaginado. Y los tristillos mecían sus cimas y lascivo pasaba volando el cucú dejando caer soles.. Y por todas partes volaban los menticuervos descorporizados de mi­ radas nosidas y todo lo existente no era más que un hueco en la plenitura del vacío. y en los campos pensatérreos se erguía el espanto y el canto de las flechas m iasesinas. y una aurorilla con alas oracionantes pasaba volando sobre el lago de tristancia el cielo cielado de miradas de muje­ res. dejando círculos y levantando las alas y dejando argentados surcos. y nadaba una voz mostachada de silencio. y el pajarillo tragadios. arrancando con el pico la espuma humanitérrea del mar poblazado.. Y el Azorpueblo chillaba chillido de respuesta. y estos la­ bios paciestáticós en los crepúsculos antiguos.

. pero el crítico K. incluso con una sonrisa. Si ha quedado en la historia del cubofuturismo ruso más que por la presencia de Evréinov o de los hermanos David y Nikolai Burliuk. fue objeto de ataques feroces. Su fascinación está en el hecho de que no significan nada (.» (Futuristy. qué significaban en sustancia. engreíd. risueños ¡Que reís con risotadas! ¡Qué hazmerreír ridículos! ¡Ah.. uno de sus primeros balbueeos-en-ejer­ cicios sobre las posibilidades de la lengua rusa. Y continúa: «Sólo un obtuso pedante. sonreíd. risadas reidoras. de Khlebnikov. Pero la sonrisa de las fuerzas universitales no abandonaba su faz. 204 . siglos. sonreíd. La revista «Studija impressionistov» («E l estudio de los impre­ sionistas») se publicó en Petroburgo en marzo de 1910. 1924). y he aquí que ha aparecido un caballero. sin embargo. amigo- enemigo de los cubofuturistas la recuerda en 1913 como el «dulce ini­ cio. un héroe y sin ninguna cru­ zada. por N . (1908) E X O R C ISM O CO N R ISA 1 ¡Ah. ristoleros. quizá su poesía más antologizada y. risibilidades. ridicula risica de irrisibles rientes! Ristoleros. puede preguntar cuál es su contenido. ha destruido esras cadenas seculares. reidores! ¡Ah. en su mo­ mento. es por el poema Exorcismo con risa. pacíficamente. y el tiempo no se cansaba de mantener bajo el brazo la negra m uleta.) Pensad solamente por cuántos años. sonrisueños ríen tes — risoteos de irrisorios risibles! ¡Ah. irrisorios ¡Ah. reíd risiblemente! ¡Ah. de la lógica y la palabra ha sido esclava del pensamiento. en cierto modo aún muy tímido» del futurismo ruso. Kulbin. La poesía. Cukovski. tras haber leído estos versos... Risos irrisorios. de la psicología. milenios la poesía ha sido la prisionera de la razón. risueños! 1. Irrisorios.

El Vivero se cerraba con tres excepcionales contribu­ ciones de Khlebnikov: el fragmento en prosa rítmica titulado «E l serra­ llo». aunque el título también podría significar «trampa de los jueces»). respectivamen­ te. Preparado en un clima de vivo entusiasmo en casa de Ka­ menski. LA C IG Ü E Ñ A 1 a V.. anticipando muchos dilemas de la poesía maiakovskiana se afirma en el poema khlebnikoviano «La grúa» (en el Vivero sólo se publicó la mitad) donde asume matices siniestros y lóbregos. tal vez en recuerdo de la estatua de bronce que unos cien años antes. El libro no tuvo ningún eco o importancia inmediata en la literatura rusa en la época de su apari­ ción. tras el laborioso trabajo de organización de D. apenas asociado al grupo pictórico «E l triángulo» de Kulbin. más por su simi­ litud a «cigüeñal» que da cierta idea de lo metálico y mecánico. impresas al dorso de papel pintado para empapelar. Donde la aguja resplandeciente de oro Cubre el cementerio de los zares. tema que. pero es decisivo para la reconstrucción de lá prehistoria del cubo- futurismo ruso. el drama en verso «L a marquesa Désés». Burliuk. Un asustado niño susurraba: ¡Ehi! ¡Ehi! L. 205 . no estaban numeradas. el núcleo de lo que llegaría a ser el grupo gilejano cubo- futurista. etc. una despiadada sátira en el «bel mondo» petroburgués. la arbitrariedad de la puntuación y de los espa­ cios complicaba aún más su lectura. plumas. recobran su estado «natural» de criaturas vivientes. mientras que los objetos que los cubren. El vivero salió "con una tirada muy reducida y una presentación editorial desconcertante (las páginas. Traducimos el título como La cigüeña. Es ya el tema de la rebelión de las cosas contra el secular antropocentrismo. en un poema de Pushkin. Con el almanaque Hadok sudei (El vivero de los jueces. se presentaba al público. (En francés e italiano está traducida como La grue y La gru. Al final de la piéce. se movió del pedestal para aterrorizar a los habitantes de San Petersburgo. se habían abolido «proféticamen- te» las letras «jat» y el llamado «signo fuerte». aparecido en San Petersburgo en abril de 1910. Kamenski En la plaza. en la que se asiste a la imprevista apa­ rición de Rafael evocado — además de la ironía de Khlebnikov y de su fe en la fuerza mágica del lenguaje— por la marca de vino francés Saint-Raphaél. en el ángulo que en la humedad penetra. palabra que es a la vez «grulla» y «grúa»). símbolos gráficos que serían suprimidos después del año 1917). por vez primera. pieles. dos visitantes se transforman en es­ tatuas.

Chimeneas inmóviles por siglos Vuelan Imitando en su reptar al gusano. ¿qué sucede? Galopa a lo largo deí río en su torbellino De hierro. Entonces. hasta entonces inmóviles en los pantanos. ¡Como el prisionero corre a la cita con la amada! Artilugios férreos e ingeniosos en un furioso incendio. Entre los juncos y el hervor lacustre El pájaro-plata hacía señas con la cabeza. Quieto sobre las olas cuando se calman. semejante a una mano. Y ahora nada sobre las olas como un raudal 206 . ¡Parecía un regalo de manos hecho a un esqueleto como re­ cuerdo! Pieza a pieza. restos de trenes con los rótulos «para fumadores» y «para militares» Envolvieron el armazón de venas entrelazadas. Su mirada encadenada en lo alto. Mas él. se mueven todas las chimeneas. ¿Qué pasa? ¿El niño delira despierto? Llamo al chiquillo. a un gancho. calla y. ¡están ebrias! Palidecían de terror los labios del balbuciente. movían el portento. E s así precisamente: las chimeneas alzaban el cuello Como la sombra de los dedos de una hechicera en la pared. Mas.Mira. Así se agitan los alcaravanes. Más juguetonas que gatitos en sus travesuras. Las vías férreas se arrancan de las calles Con movimiento de vainas maduras en otoño. Cual una llama naciendo del calor Ocupando su sitio. corre: ¡Qué terribles saltos! Me pongo despacio los lentes. Cuando el peligro ha pasado. de pronto. se extiende con fuerza hasta ahora desconocida.

3. Se ha abierto al otoño el fruto. Tuschkov 3 caído en las playas! ¡Oh. cayendo. ¡Ni K oschei 4 era más cruel De lo que será.. Forma el tórax del pájaro. Las chimeneas anuncian ruina a la humanidad. 4. Detrás se ha agrietado un abismo negro. La torre del ángulo sin dejar el heraldo del mediodía — el largo cañón. tal vez.¡Como N eiasyt1 o un amenazador Infante. No más que una bellota. Volando en línea recta. El gancho trepa a lo largo del armazón Con la agilidad de un macaco. Y se han desnudado. Ante el cual la humanidad y todo. los granos. amenazador. son sólo bagatelas. impasible. ave rapaz e insaciable. plegándose. género humano. 207 . un esqueleto. En las fábulas rusas. Contra el seno un cojín oprimiendo. y vuela. Sobre él un niño de camisa blanca Se sienta. eres cual pulpa En la que han madurado otras simientes! Marcando el lodo con la desafiante huella ¡En masa acuden contra ti otras razas! De los hierros Y del cobre sobre la ciudad se ha alzado. la rebelión de las cosas! ¿Por qué las corrompemos? Espumeando la superficie de las aguas Navega contra la ola una balsa de hierro. ¡Chimeneas de espíritus invisibles! Cantan: A la serpiente de beso mortal El pecho humano era refu gio . Esqueleto viejo e impuro en las fábulas rusas. 2. Puente de San Petersburgo.

En el techo de los rascacielos Se agitaban las hierbas de brazos tendidos. Imitando el movimiento de un banco de hielo. quizás. Comienza lerdamente su andadura Con el lento desgaire a gran señor de pecho recamado por el oro. Y es como si lo condujese un fogonero. era un batelero del Volga salvado del agua con camisa encarnada y un birrete. Con los cabellos pegados a la frente Y un piadoso rocío que desciende desde los ojos cruzando las mejillas. que como una poesía hierática Estaba suspendido sobre la ciudad ruidosa Abrazando el espacio entre sus férreas manos. Pintados a rayas rojas y amarillas. Cerradas las dos mangas de humedad. de pronto. ¡Y. Lanzando el humo v las fechas del año. ~ Y con él se forma el pecho del pájaro. residuo de ese tiempo en que a la vida tan sólo preocupaban los cuadrúpedos.Y un obrero en la isla Losij Profiere un alocado: «¡C aig o !» Vehículos escarabiformes. Y forma el crestón del pajaruco Un gancho. Vuelan como hojas en la intemperie. Algunas eran el contrapeso del buche del monstruo En la lluvia de arcos que hendían el cielo. 208 . El puente. Dan al pájaro la columna vertebral. las chimeneas. el conductor imprimió al gancho furioso movi­ miento! Cual fogonero de tren que en su erostrático deseo intenta pro­ vocar una catástrofe. Cuya intención a lo largo de las olas relampagueantes rastrea fuerzas. O .

Muchas — como ojos hay en los ojos de una libélula— casas
Con ventanas forman una especie de horrible bazo,
Su antiquísimo color verde-sucio.
Y en algún lugar en su interior, un niño, al despertarse, se
restriega los ojos.

¡Cual ¡Gua! ¡Niño!
¡Despiértate!
Las patas del monstruo tienen pelos más híspidos que la piel
de una cabra.
Redecillas de hierro fundido — hojas en los meses del otoño,
Abandonando su ámbito forman el eje del pelo del monstruo.
Vías férreas en salvaje crecimiento
A las patas del monstruo dan ligeros huesos tubulares
Entrelazándose como serpientes en una quebradura enrejada
Que sobre la ciudad arrojan larga sombra.

Los vuelos de las chimeneas eran tan despiadadamente evi­
dentes,
Cubiertas de puntitos como sanguijuelas
— Como reclutas en el lugar de reunión ....
De las torres dobladas volaban las sanguijuelas—
Así el cuello se formaba de innumerables chimeneas.
Para unirse a las cosas se apresura un cadáver.
Graves, tétricas vírgenes
Vuelan, arrastrando los vestidos, como los cantos de las fuer­
zas del viento.

Un pájaro, caminando en el cielo con las patas de un túmulo
funerario,
Con las cruces de ocho puntas,
Descerrajó el lejano pico
Y con sus dos mitades aprensó la luz,
Y en aquella luz se alucina el tropel de cadáveres
que apremian su entrada en unión con las cosas.

209

14

BO FETA D A A L G U ST O P Ú B L IC O '

A los que nos leen: el Nuevo Primordial Inesperado.
Sólo nosotros somos el rostro de nuestra época. En el arte
de la palabra nosotros tocamos el cuerno del tiempo.
El pasado nos ahoga. La Academia y Pushkin son más
incomprensibles que los jeroglíficos.

1. Con Poscecina obscestvennomu vkusa [Bofetada al gusto públi­
co), publicada a íinales de 1912, el grupo, ya compacto, de los «G ileja»,
se presenta al público (sobre todo a través del título escogido por el
almanaque y el editorial anónimo) con un tono blasfemo y provocativo
de clara marca marinettiana que, a juzgar por las críticas y comentarios
feroces con los que se le acoge, dio en el blanco. El contenido del mani­
fiesto, esencialmente iconoclasta y falto de fórmulas teóricas «en posi­
tivo», permitía incluir en la cosecha las contribuciones de origen y sello
más diversos. Khlebnikov publicaba, junto con algunos fragmentos líri­
cos (numerados y titulados arbitrariamente por D. Burliuk, que así
inauguraba una larga tradición de alteraciones filológicas del material
khlebnikoviano), el poema El Dios de las vírgenes y su pequeña joya
primitivista I y E. Livsic, además de seis poemas en los que está vivo
el recuerdo de sus intensas lecturas de Rímbaud, el fragmento Hombres-
en el paisaje, que representaba una tentativa de construcción realmen­
te cubista del conjunto verbal... Seguían tres breves prosas impresio­
nistas de N. Burliuk y cuatro fragmentos de Kandinski — que luego
protestó vivamente por esta arbitraria apropiación de su material, nueve
originales rusos o traducciones de su libro Klánge, publicado en alemán
en Munich, en 1910. En el pequeño poema sobre el oficial y la roja Polja,
Krucenych, con su definitivo desprecio por la lógica y sus instrumen­
tos materiales (por ejemplo, la puntuación), se burlaba de las novelistas
de la época «para señoritas». De consecuencias incalculables para la li­
teratura rusa fue el comienzo de Maiakovski, que utilizaba instrumentos
y artificios esencialmente pictóricos para construir sus primeros paisajes
ciudadanos.
Además, la pintura aparecía en primer plano con los dos ensayos
de B. Burliuk (atribuidos erróneamente en la recopilación, al hermano
Nikolai), Cubismo y Textura. «L a Bofetada» se cierra con una página de
los densos cuadernos sobre los que Khlebnikov, con ayuda de complejos
cálculos matemáticos, trataba de extraer de la historia sus secretos y sus
leyes, deteniéndose de un modo absolutamente sorprendente en el año
1917, como una verdadera confirmación de sus teorías o una premoni­
ción insólita.

210

Arrojar a Pushkin, Dostoievski, Tolstoi, etc., del Vapor
Modernidad.
El que no sepa olvidarse de su primer amor nunca podrá
conocer el último.
¿Quién es tan crédulo para consagrar su último Amor a
la lujuria perfumada del B al’mont? ¿Quién sabe si allí res­
plandece una aurora de belleza inaudita?
Lavaos las manchadas manos del sucio montón de libros,
escritos por esos innumerables Leónidas Andreiev.
Todos estos Gorki, Kuprin, Blok, Sologub, Remizov, Aver-
cenko, Cernyj, Kuzmin, Bunin, etc., sólo necesitan un hotelito
a orillas de un río. Es la recompensa que el destino reserva a
los buenos sastres.
Nosotros contemplamos su infinita pequeñez desde lo alto
de los rascacielos...
Nosotros ordenamos que se respete el derecho de los
poetas
1 ) a enriquecer el diccionario en su totalidad, mediante
vocablos arbitrarios y derivados (Palabra-innovación);
2 ) a odiar inexorablemente la lengua sobrevivida hasta
su tiempo;
3) a arrancar con horror de su frente orgullosa la Corona
de aquella gloria de tres al cuarto que habéis elaborado con
los veniki2 de los baños públicos;
4) a permanecer firmes en el escollo de la palabra «noso­
tros» en medio de un mar de pitidos e indignaciones.
Y si en nuestras líneas permanecen todavía los torpes des­
perdicios de vuestro «Buen sentido» y «Buen gusto», ya pal­
pitan por primera vez los Relámpagos del Adviento de la Nue­
va Belleza Autosuficiente (samovitaja).
Moscú, diciembre de 1912.

David B u r l i u k , Aleksandre K r u c e n y c h ,
Vladimir M a i a k o v s k i , Víctor K h l e b n i k o v

2. Veniki: haces de ramitas (Je abedul usados para estimular la cir
culación de la sangre.

211

B O B É O B I1

Bobéobi se cantaban labios,
Veeómi se cantaban miradas,
Pieéo se cantaban cejas,
Lieeéi se cantaban rasgos,
Gzi-gzi-gzeo se cantaba la cadena.
Así sobre la tela de ciertas correspondencias
Fuera de la dimensión vivía Alguien.'

CORRI A L E T E A N D O 2

Corrialeteando la auréografía
Con sutiles vénulas
El grillo ahovilló en la danza de su panza
Multitud de hierbas y juncos ribereños.
Pin-pin-pin tronó el mensajero.
¡Oh, cisnescencia!
¡Oh, crepuscular ternescanto!

1. Aparecido en Bofetada al gusto público (1912). Tentativa de tra­
ducir fonétieament la impresión producida por un retrato en un cuadro.
En un librillo de notas, Khlebnikov explica: «B o el color rojo vivo, es
porque los labios son bobéobi; veeómi, el azul, es porque los ojos son
azules; Pieéo, el negro». En otro cuaderno de notas «Fiesta del trabajo»,
escribe: «Bieenzai el rojo de las banderas, Tchitchetchatcha el relampa­
gueo de la espada. Zieg zoi la escritura del juramento.»
2. Escrito hacia 1908, fue publicado en «B ofetad a...» bajo el título
de Opus n.“ 16 (1912). Existen numerosas versiones del poema.

212

I y E 1

(Relato de la Edad de Piedra)
I

— ¿Dónde está J?
En lo más profundo de los bosques
En vano atormentamos
Nuestras voces.
Llamamos a I
Pero ella no está,
La familia se lamenta.
Ya la franja de la aurora
Despierta toda vida,
A los sueños del ser.

1. Poema editado en 1913 en la colección Bofetada al gusto pú­
blico, y escrita, lo más tarde, en 1912. El propio Khlebnikov redactó
la siguiente nota al final del poema:
«L as tribus primitivas suelen asignarse nombre compuestos de
una sola vocal. La maza del poema está provista de picos de hierro o de
piedra y hace saltar en pedazos el cráneo de los enemigos. La palabra
«zoi» es un antiguo vocablo difundido hace tiempo y tiene el significado
de la palabra eco. Estos versos presentan un suceso que se remonta a
la Edad de Piedra. Impulsada por una fuerza desconocida, I abandona
su tribu natal. Todas las pesquisas para encontrarla resultan inútiles.
Los sacerdotes invocan al dios del río, y su plegaria expresa un deses­
pero involuntario. La angustia crece por el hecho de que las huellas
de I conducen a una tribu vecina, célebre por sus crueles hábitos. To­
dos los recién llegados son sacrificados. Por tanto, la tribu se hunde
en la aflicción. Amanece. Blancacola trae pescado, y aparece el monstruo
de los bosques. Pero el joven E se lanza en persecución de 1 y la encuen­
tra. Dialogan mientras ambos caminan y se detienen en el bosquecillo
sagrado de la tribu vecina. Pero, por la mañana, los sacerdotes los sor­
prenden, los acusan de sacrilegos y se los llevan^ a la hoguera. Los atan
juntos a un poste para quemarlos. Mas, una Virgen desciende del cielo
y libera a los prisioneros. Del otro lado de la antigua frontera natural,,
llega la multitud para rescatar los cadáveres. Al verlos sanos y salvos
los proclaman reyes. De ese modo conquistan la realeza, al precio de
la hazaña y la hoguera.»

213

2

Una rama seca
Se ha roto
Al paso de la rápida ardilla.
El escarabajo
Se asombra
Durmiendo sobre las ondas.
Los hijos de la onda se carcajean,
Sacudiendo la cabeza,
Sus menudos hombros relucen
Y voltean en el aire,
Titilan, chirrían
Y con su viva canción desflechan los saltamontes.

3

— ¡Oh, dios del río,
Abuelo de las ondas!
Áquí están los ancianos
Plenos de súplicas:
Que regrese el hombre con el salmón
De buen peso, de piel negra.
Antepasado de cabellos blancos, te rogamos
Apoyados en nuestra maza,
Haz de modo que, rompiendo su carrera,
Los ciervos caigan por nuestras flechas.
Te conjuramos
De rodillas caídos.

4

De las letanías sagradas
Se ha acallado el eco.
El humo se ha disipado.

214

/ se ha ido, dejando relucir una lágrima.
A las colinas nevadas
Llevaba el suave rastro de sus pasos.
¿Quizá resplandecía una estrella
O un tenue hilo de araña bajo el rocío?
No, era la huérfana errante
Del nido del río.

5

La hierba está hollada.
¡Hacia allí! Allí
Donde están los hombres rudos
De rostro cruel.
Maldición, si la cabeza,
trae sobre una bandeja,
como alimento divino,
el sacerdote.

6

¡Llorad, oh, ríos, llorad, hijos!
I, la bella, ya no está.
Los seres dulces temen las astucias
De las trampas del cruel crepúsculo.
¡Oh!, elevemos en este lugar, colinas
Y sembremos un tapiz de flores
Para- que ella regrese rauda
Del imperio de las sombras,
Reposando de las persecuciones de la caza,
De los aviesos cuervos tenaces,
Aplacarse con la desolación de los muertos
En la aflicción profunda de las exequias.
¡Ah!, el refugio terrestre
De los días de durada escasa

Simple y poderoso Se ha sentado en un terrón. Se bambolea el espinazo enorme de la bestia. Me ha herido una esquirla de piedra. El pecho me agobia y me sofoca. 8 I: «Q ué duro y largo es mi camino. Aferrados a la inmortalidad Los voivodas sagrados Conducen a su pérdida Los regimientos a ellos adictos. 7 Ya Blancacola Trae pescado. Pero. Emprende su vuelo el urogallo. Retumba el mugido de Alguna fiera desconocida. Muy cerca pasa un animal radiante. Mensajero primaveral de la tormenta. El hombre está hambriento.Ha ocultado muchos bienes Al corazón hiperestelar de la llama. ¿qué debe hacer ahora 216 . Me conduce un pájaro de los bosques. emerge el monstruo de los bosques Y rema el cisne con una pata enrojecida. Dueñas del movimiento Las jerarquías estelares Deben llevar los pueblos Al combate de las pasiones.

olvidando mis motivos.» 9 E: «¡O h ! ¿Por qué vestida de lágrimas erguida sobré esa peña como una gacela. -. No dudando ante el camino. Amenazas con dejar Solitaria la roca Y ensangrentar la corona De tus trenzas? ________ Con paso de ciervo corrí tras de ti Buscándote. 217 .Aquélla cuyo corazón está más amedrentado que el de los pájaros? ¿Quién está ahí? La huida.. Los brazos abiertos hacia el abismo. mi ofensor? ¿Eres tú el que sigue mis huellas despreciando las costumbres de los hombres. ¡El espanto me atraviesa al reconocerte! ¿Eres tú... Eterno compañero de viaje Al lado de una presa sin audacia? ¡E! Me ves de pie sobre este risco. Alegrándome de la lágrima que me guiaba. ¿es realmente inútil? Es E. el raptor de la quietud. Es más fácil que la tierra me torne ligera que tornarme tu amada Yo. cuyo nombre es I.. Reconociendo los pétalos Que tremolaban por la punta de tus pies He olvidado las arenas azules Y el alto umbral de mi caverna. — ¡E! Vuelve a tus bosques.

. Me llamó la eterna viuda..10 Las brumas disimulan El peligro de los bosques.. Sus hombros de hombre joven. Pero mi cuchillo me ha salvado de la muerte segura. ¿Qué muerte hubiera sido la mía? Aliento salvaje Ojos centelleantes. La solicitud de sus alas de paloma. Recuerdo la aparición del esposo. Esta vez La huella sólo ha sido una herida.. Azul en los extremos de su ala. ¿Qué era de mí En tiempos no lejanos? El animal escupiendo su rugido (Zarpazo terrible Aliento de fuego) Me quemó el rostro. 1: «¿P uedo contarte mi historia aun con el terrible fragor de la cascada? Un día las adivinas me dijeron: Él y tú sois los destinados a llevar La antorcha de las implacables alturas.. Oro en sus vestidos de fuego. Las tentaciones nos acechan 218 .» T í ... Hocico feroz. Los caminos de la vida son diversos: la vida de los santos o el amor. Me llamó la novia eterna..

No puedo. el mejor guerrero en las batallas No consigo enternecerte con mis ruegos!» 13 I: «En tal caso te respondo: ¡De acuerdo! Tú serás mi fiel guerrero.¿Por qué me persigues de nuevo? Es atroz la experiencia de la vida. ¡Todas las contradicciones de la vida! ¡Yo. ¡Me espanta. ¿Todas las flores de la primavera Entregaremos a cambio De una inflexible y sombría hazaña? ¡Destino-fatalidad!. me espanta! Tras de mí escucho el galope del caballo frenteblanca. el mejor guardián Protegiéndote de la adversidad.» 12 E: «¿Cóm o yo. mi bien amada? El hilo sagrado de los corazones puros Puede unirlo todo. incluso tímido. 219 . Iremos juntos sobre el tálamo. reflexiona. Arderemos sobre la hoguera de los hombres. Yo me iré lejos a llorar. Estar junto a ti.» 14 E: «Ingenua virgen. ofrecedle éxito En los avatares de su fuga.

Regresan los pescadores Contentos con su pesca. Pero. Es ya la hora De los nubarrones vespertinos.» 15 Se apagó. Y rodear el sol de humo. sollozando. Como las lanzas del temerario. Yo. Sois tempestad para sus amigos.El fuego te prenderá a ti sola. Allí donde atruena la cascada El hilo de amor enlaza las almas Bien amada. Permanecerás. Bien se ve que el cielo quería Servir los destinos secretos Dando a todos los vivos Una llamada de amor y de pan. estaré dispuesto A enclavarme hasta el mango la espada. Los infortunios del ser. no hay que juzgar a los hombres Por lo que tienen de humano. Tú. ¿qué debe hacer. quien la sombra Del deseo ha encadenado a la tempestad divina? ¿Cómo no ha de disiparse en la penumbra del mal Quien va con las manos abiertas? Corazones demasiado orgullosos. 220 . Ojos demasiado airados. virgen adormecida. se apagó El último rayo. El sacerdote lanza los dados Y con mano tranquila Alivia de un destino indescifrable. sobre la yacija de flores ardientes. En sus cabañas reina la alegría.

Es mágico el ruido de los zuecos A la luz de la luna. Pasa vacilante. corazón humilde. Mis piernas están cansadas Y débil se alza mi sediento pecho. ¡Oh. Trae la libertad. Sumiso aguarda El golpe del destino. 16 /: «Vamos a ese lugar. Ya el reposo Rodea de un semicírculo luminoso La agitación diurna. Brincando la hierba con su asidua zarpa. Pasaremos aquí la noche entera. no recuerdes Los umbrales olvidados tanto tiempo! Enlazando sus ramas como choza Se alzan grandes robles.Las tímidas amigas del crepúsculo Ofreciendo un collar al cielo Cubren de nuevo el horizonte. Quien duerme por la mañana Se anima de noche. El reposo de la noche. Otorga languidez A todo lo que vive.» 17 El sacerdote: Donde los antepasados eligieron Su morada solemne 221 . El oso noble cuyo destino Es gruñir a medianoche Y silenciar su voz en los días radiantes.

Ésta es la lección de las sagradas sombras. Del encinar sagrado El honor se ha humillado. Con ley austera Sea para ellos la venganza. el bosque de los pueblos extintos. 20 El joven y la virgen Han subido a la hoguera. Allí depositamos incontables Cornamentas de los ciervos cazados. 19 El sacerdote ¡Oh.Los prisioneros del exilio Durmieron esta noche. Hasta los audaces tiemblan ante los funerales. A su alrededor una lengua de fuego 222 . Y si os hechizan Con su joven belleza Pensad que los dioses regocijan Con el humo dorado de las víctimas. sujetadlos bien! Recordad nuestras leyes: A un tronco atadlos con un grueso cabo. 18 La multitud: ¡Enviemos milicia. Aquél. Traigámoslos aquí! Cumplamos el rito Sancionado desde hace tantos años. jóvenes.

Pero la angustia. ¡Oh. Nuestro fin temerario se ha cumplido. Y el rayo de brumas Apaga el árbol encendido. E ! ¿Adonde ir? ¡Espero tu respuesta! Escucha. el bosque ha enmudecido Sobre el encinar que se desvela. Siempre más parecida a un collar. 22 I: «Se oscurecieron todos los caminos. Alborozo en las miradas.Ilumina las hermanas sacerdotisas. Una asamblea de chispas volantes Domina el lecho incendiado. 21 Pero de las nubes rasgadas por un arco iris Desciende la Divina. 223 . Exulta cuanto vive. Los votos se han cumplido. avara de sabiduría os reconoce vivos y en el templo. La hazaña soberbia y triste. Como guardiana de la agonía. Y los dos abandonan la celda flamígera Cogidos de la mano.» 23 La muchedumbre de parientes: A rescatar los cuerpos de las víctimas hemos venido portando estos presentes.

En algunos aspectos podría pensarse en un fragmento eliminado (o a incorporar) de 1 y E. las piernas tropezando obstinadamente y la cabeza agobiada hacia atrás sobre nuestros magros cuellos. A quienes incólumes surgieron De la batalla radiante de las llamas. E L CA N TO D E LA S T IN IE B L A S 1 Tiniebla y tiniebla. Tiniebla y tiniebla. ¡Oh. Bosques de tentaleos en la tiniebla borrosa. Grito breve y potente.Veremos a quienes Fueron sumisos al grito del juramento. tensamos los músculos de nuestros luengos cuerpos delgados y retorcemos en prolongado tormento los ligamentos de nuestras manos. somos dos. Despunta el día. repliega sus alas y se posa en el árbol. Tomé una decisión y repliego mis alas. sol de la iluminación! Del lóbrego bosque neblinoso se eleva una gran águila afligida lanzándose en potente vuelo al mismo tiempo que la inmensa mañana brumal. Roces de sensacio­ nes de sombra y vaguedad. Bosque de sombra. 224 . Tiende el cuello y emite tres veces un grito glacial y potente: — El pensamiento. vuestro país natal. Sin fechar. Ahora. Que temían el pecado vigilante. nos estiramos una a otra de la mano. Recogiendo el tributo de una abundante cosecha. A quienes supieron vencer con su alma pura El fuego y el humo. Tiniebla y tiniebla. En cuanto el sol se incline hacia su ocaso Finalizando de quemar la tarde. de cabelleras que penden. 1. cada vez más dilatada y más clara. Venid a gobernar Esta tierra. Soy yo.

ya formado. de actitudes tímidas y atrayentes llega vo­ lando a posarse sobre la rama de silencio. sobre todo en la parte central. salió el primer poema Igra v adu (Juego en el infierno) escrito por Krucenych en colaboración con Khlebnikov. el ojo implorante.. Luego. dos jóvenes han elegido morir con los otros por el bien de la multitud. Regresa nuevamente de una volada tímida. reunía fuerzas y dinero para entrar en la arena literaria. De lejos. mañana moriremos. Así lo recuerda Krucenych en / 5 leí russkogo futuris­ mo (¡y años de futurismo ruso): «Juego en el infierno se escribió de ese modo: yo ya había escrito de cuarenta a cincuenta versos por los que Khlebnikov se interesó y añadió nuevas estrofas.) JU E G O EN E L IN FIE R N O ' Acariciando el amante Con abrazos ásperos y fingidos. En la tiniebla densa: — Aquí en la tiniebla. llorad. luego vuelve a emprender el vuelo. se posa en la rama y mira. permanece inmóvil. la mirada implorante. luego. examinamos el conjunto e introdujimos modificaciones decisivas. ternura. llorad lágrimas de alegría! Desde la tiniebla: — Él y vo mañana moriremos.En la densa tiniebla: — Él y yo. cuando el grupo Gileja. (La esperanza. de­ jando desnuda la silente rama. Languideciendo con el ansia de la pasión Que abrasa sus colores. Cambiando de turno a cada mano I.. una llamada: — Apareced. tan silenciosamente como llegara. En agosto de 1912. remonta el vuelo otra vez.» El «descenso al H ades» de los dos gilejanos no es en absoluto 225 15 . ¡Oh. conmovedora amistad. Sin recrearse y hostiles.

es decir. ¡Pelearse eternamente con la ira del furor. Polu- zivoj (Semivivo. al misticismo que había afectado a las letras rusas desde Gogol hasta los simbolistas. Y alrededor crepitan los leños De las almas abrasadas por las llamas. Ccrt i recetvorcy (E l diablo y los creadores del lenguaje). haya aparecido en la misma época o poco antes. impreso con la misma técnica. La victoria sobre el diablo que. Embrujando con todos los hechizos. Estirar de la vida por los pelos. 226 . Rozanova y K. y por tanto. Y esclavos junto a los señores. se convierte en «libro- objeto» por la total fusión de los valores expresivos de la palabra y el dibujo. Otros. los cubofuturistas habían teorizado la función expresiva de la caligrafía del autor). según Krucenych. el texto y las ilustraciones siguen el mismo intento polémico en comparación con las lujosas y pulidas ediciones del arte «oficial». Doquiera columnas falsas. Y ahogando el aullido con el lamento. Rostros sudorosos. El primitivismo de los dibujos de Gongarova se encuentra en perfecta sintonía con la clave grotesco-natve del poema. se acompaña de una irreverente blasfemia y de una programática simpatía por la ingenuidad temática y representativa de las publicaciones populares rusas. La paz es embarazosa y tétrica. despojados los zapatos Se ha cuajado como un peñasco. Starinnaja Ijubov (Amores de otros tiempos). aire viciado. Aquí la avidez. el primer libro que a través de una técnica de imprenta similar a la litografía. los futuristas habían «transforma­ do en portero». Juego en el infierno fue reimprimido con algunos añadidos en 1913. esta vez ilustrado por el propio Krucenych. por O. 1913)' como la derrota definitiva del culto-terror de la literatura rusa frente al diablo. con el vientre del rastreador Se han apiñado a la mesa. casual. Krucenych recuerda el juego y otro de sus poemas. Malevic. Se agarran negros en medio de la prisión Y el oro de las salas circulares. y por el rechazo a los caracteres de la imprenta (sucesivamente. Juego en el infierno es la historia de la vanguardia rusa pre-revolucionaria como el primer libro «autoescrito» (si bien es posible que otro libro de Krucenych. En otro libro suyo.

mira. Golpes y estrépito de puñetazos Sobre. Otro era enjuto y la fe de los pueblos En los diablos lo había salvado más de una vez. Cojos. de qué. Aquí se sentaban bizcos con lentes Rascándose bajo la axila con la cola. picados de viruela Quien sin pestañas.O arrancar un lamento al condenado hocico Al silbido supremo de la rueda! No estás solo — contigo está el destino Que te ha llamado de por vida. ¡niégate! ¿O esperar con el negro la fortuna? ¿Quemarse por los ojos mansos? Ellos eligieron otra suerte: Suerte de revueltas y de truenos.. Qué lejos las echan! Así sólo juega el audaz. impreca. Suerte de normas infractoras de la ley ¡De vuelo en la tierra de sueños extraños! Uno era ancho como un perol.. arrojando un naipe Que el mundo sea su esclavo? — ¡Mía! — exclama más negro que el hollín. Sobre él se escurrían riachuelos de grasa. O tal vez piensa.Jos ases-de la-mesa que se bambolea Y rápidas palabras: «¡Cóm o! ¡Con el siete ha cogido el a s!» ¡Con qué arte deja caer las cartas. ¡En el castillo del éxtasis y la enajenación 227 . calvos. ¡Mirar es horrendo y liviano! ¡Mirad! Un diablo se ha quemado todo — que la desesperación libre del yugo— Un golpe. Las pupilas le brillan como dos carbones. ¡Qué asquerosa la jeta del vecino! ¿D e qué se alegra. se ha rehecho El adversario abre la boca. quien sin un hombro.

Traza una serie de marcas ardienues Sobre el declive del brazo del diablo.. Aunque los gustos refinados de nuestra época indiquen un matiz entre salado y azucarado. la sal es lo contrario de barreduras (sol’ y sor) o mezcla heterogénea involuntaria. Y el perdedor se chupa Ávidamente el dedo roto. hubo un tiempo en que la sal era tan cara como las piedras preciosas y por lo mismo tan suave como lo azucarado.! Fijaos en las risas... hijo (syn)..! El grupo lujurioso de las pecadoras Agitándose como mariposas nocturnas.. posiblemente. azuca­ rado (sladkij). de 1912. sal (sol’ ). conteniendo el aliento Y respira su pecho más libremente Junto al alegre círculo ( . malta (solod).) DE QUÉ M ODO ' De qué modo «C O N » (so) determina: sueño (son). ¿Qué pasa. soja (sojia). la 1. la malta y la sal (solod y sol') se hallan tan cerca una de la otra como el hambre y los pordioseros (golod y gol’ ).. Y la bella del reino subterráneo Se ha alzado. Creador de sistemas donde todo es así de fácil. Traen los ojitos felices. 228 . pitidos y apreturas.. palabra (slovo). Desde un punto de vista filológico. ¡Ya sólo mendiga una moneda de o ro . jardín (sad). por consiguiente. Texto. pasar por (slyt’ ). qué pasa? ¿Q ué son esos gritos? La banca ha dejado a la esposa de apuesta. sol (solntse). Fonéticamente.. Un viejo la abraza con la cola. pueblo (sjelo). fuerza (sila)..

lo que es im­ permeable al agua. entre dos objetos incapaces de crear por sí mismos ningún vínculo.. una embajada (= p o - sol-stvo). el barco. o vaso (sudno. La sal despierta el ape­ tito y está llamada a establecer relaciones de paz y equilibrio entre la boca y el sabor del alimento. Si el lodo (grjaz’ ) es fuente de montañas (gory) en el ca­ mino. la nave. una tierra firme (sucha). la relación (svjaz’ ) es pues la condición de las lechu­ 229 . el eje fijo (oss’ ) de los individuos: el jardín (sad) tiene el mismo valor para las plantas. Celebrar (glorificar) significa realizar por los otros. la catarata de la ley (za-kon). o sea. La comunidad san­ guínea de los descendientes de un mismo linaje es Suyo (svoj). o bien. Para formar la tierra firme. y 2 ) el alimento. Ciruela o azucarada (sliva o sladkaja). que ligan entre ellos los movimientos de la pesca y son el vínculo «con» entre el pescador y el pescado frito.. «Seco» aumenta el vínculo «con» entre partes y partícu­ las. Si se califica de seco a lo que ha perdido toda su agua. al secarse (vysychaja). las partículas se han constitui­ do (sostav) en elemento sólido inerte. possudina) = (barco y vaso. es decir que los miembros de una misma tribu están unidos por una verdad y por costumbres comunes. y Pasar po r. y van «con»... (slyt’ . El pueblo (sjelo) es el lugar dónde los individuos se encuentra en unión «con» la tierra. si crecen los lazos de unión (so = con) entre el que envía (poslavtchij). hay esto en común: que tanto una como el otro son enviados en misión (poslany). La palabra (la lengua: slovo) es una especie de enviado en­ tre los diferentes individuos. Entre el embajador y la sal.palabra indica una mezcla intencionada. cuen­ co) será lo que impida que el agua se deslice. Está perfectamente claro el papel de las redes (sjetji). el oído (sluch) es el receptor de la palabra y el servidor. si el príncipe (K njaz’ ) es la fuente.) quiere decir ser enviado a la palabra (lenguaje). El agua diluye y el fango licuado se vuelven. 1 ) un país lejano. favorita de los animales y la gente de tiempos pasados. el ejecutor del término.

. Discípulo tic Pushkin. poe­ ta y diplomático ruso. po- 230 . D O ST O Y E SC R IT U R A 2 Oh.. buscaba extraer los secretos y las leyes de la historia. para él. puesto que el sueño es el estado de inercia por excelencia — es «con» en sí mismo— . Lo más sorprendente es su acierto en predecir con cinco años de avance.. Al mismo tiempo. con ayuda de complejos cálculos matemáticos. 1. Khlebnikov. fue «total­ mente lógico».zas (sova) y de los búhos (sytch). M IRADA AL AÑO 1917 1 España 711 Egipto 672 Rusia 1237 Cartago 146 Babilonia 587 Avaros 796 Jerusalén 70 Bizancio 1453 Samaria 6 d. la lechuza es también un animal nocturno. y en él. las lechuzas son personas inmó­ viles y taciturnas. El poema ce­ naba la publicación del cuaderno. Posiblemente. Serbia 1389 India 317 Inglaterra 1066 Israel 723 Corea 660 Roma 476 India 1858 Hunos 142 India 1526 Egipto 1517 Judea 134 Vándalos 534 .C.... es decir. De transmedula llenando la desmesura. la condición de las pequeñas ramas a los movimientos pesados y torpes (sutcok = pe­ queña rama): en la sociedad. 2. dostoyescritura de la desnudez feroz huyendo Oh.. pushkinidades de susurrados pasmos del sur La noche se refleja como Tiutchev. fue presidente del Comité de Censura. no tiene el aliento ni la fuerza del gran maestro. Teodoro Ivanovich Tiutchev (1803-1876). Publicado en «Bolciada al gusto público» (1912).. Publicado en 1913. la revolución de 1917. de ahí. Alguien 1917 OH ..

Ellas prefieren al adolescente airoso. cuánto será el yo. cuando su dividendo es la unidad. El espinazo del universo y la danza de la palanca. A quien así relinchas. Publicado en 1913-1914. Saber. Regaláis: la unidad entre el serpentino movimiento. 1913. 231 . Aparecido en «Dochlaja luna» («L a luna agonizante»). oh números Y me aparecéis disfrazados de bestias con vuestras pieles. En la espina dorsal y en los rasgos por qué semejas el caballo. con ello aceptan el calificativo antes tan despreciado por la crítica y se lo atribuyen en exclusiva. Y el pie por la pezuña ha tiempo que he cambiado. La zarpa apoyada sobre robles descuajados. Permitís comprender los siglos como dientes de una risa entre­ cortada. Las muchachas no tienen tan extraños caprichos. Las bellas descaradas desde hace tiempo amo. NU M ERO S 1 Os contemplo. aunque también fue un buen pintor de la naturaleza rusa. LO S S IE T E 2 1 ¿En la espina dorsal y en los rasgos por qué semejas el caballo. nue­ va revista colectiva del grupo Gileja. siblemente. 1. qué miras airado? Las bellas descaradas desde hace tiempo amo. 2. que ya se autodenomina «únicos fu­ turistas del mundo». Semero (Los siete) es un en­ sayo de estilización de balada moderna. la crítica de Khlebnikov. 2 Las muchachas no tienen tan extraños caprichos. Mis pupilas se han abierto en forma de objeto.

Igor.Aquí viven las vírgenes de corazón helado. 5 ■ • ¿Cuántos sois los que preferís. Boris. Compañero y amigo. 232 . Boris. en ruso (o Hyle): País donde Hércules realizó sus hazañas. Cuántos sois los que preferís Destino equino más que el humano? 3. 1911-1912. y nos lanzarán a la llamada de la guerra. Aquí viven las vírgenes de corazón helado.3 3 De la gran Gileja conozco el nombre. Gileja. M as. El nombre de Gran Gileja fue tomado por el grupo de futuristas que se reunían en casa de los Burliuk. Igor. una villa cerca de Kherson. Montarán blancas sobre nosotros. 4 ¿Q ué harán después. Las hijas son de la gran G ileja . ¿por qué abandonaste pantalones y abrigo? Nos alzaremos ante ellas Nos alzaremos ante ellas Como corceles de las estepas. De la gran Gileja conozco el nombre. Qué harán después_______ Con vosotros las muchachas de aquel país? Montarán blancas sobre nosotros.

Siete poderosos magos Atormentados por la nostalgia. Boris. Boris. 6 Y si la cabalgata de muchachas. en la sombra son dóciles las vírgenes Les robaremos espadas y trajes. No. Compañero y amigo. No es terrible el pensamiento que atraviesa tu razón? No. Fiel a la pasión se lanzará cada uno A romper con la espada su flanco. Boris.Siete poderosos magos. Compañero y amigo. ¿daría fin la guerra? Fiel a la pasión se lanzará cada uno. arma eterna? Con ojos ardientes. Compañero y amigo. Boris. Pero robadas las espadas. en la sombra son dóciles las vírgenes. ¿qué haréis con sus lágrimas. qué haréis con sus lágrimas. Boris. 7 ¿No es terrible el pensamienro. Boris. Y si la cabalgata de muchachas Se aplacase. 8 Pero robadas las espadas. 233 .

234 . Boris. Es un medio no peor que el de ellas. Boris. 9 ¿Por qué ha sido necesario. Compañero y amigo. Con ojos parlanchines Les contestaremos. de los largos cabellos. se apagan. Cuando muerenlos soles. de los largos cabellos. Boris. De los cortos rizos. Por qué ha sido necesario Traicionar la belleza del rostro? Es su masa que mata a los extraños. Compañero y amigo. Es su masa que mata a los extraños. La discusión nos encanta Feliz fin traen estas guerras. Cuando mueren las hierbas.Compañero y amigo. De quien huye nos place el salto. respiran. ¿Son dignas vuestras querellas? La discusión nos encanta. entonan cánticos. Cuando muerenlos caballos. se secan. Boris. 10 De los cortos rizos. Cuando muerenlos hombres.

la de un guerrero. Voz del Tacto. separados por una semana. Con otra mirada. El secundo cuarteto del poema lo utilizó Khlebnikov para el final de La guerra en la ratonera Lo traem os aquí como ejem plo de un fragm ento que después se incorpora. Voz de la Volun­ tad. Voz de l. a otro poema largo. Voz del Miedo. El vicio mezclaré con lo sagrado.i Memoria. He muerto. Aparecido en « L a luna adonizante» (1913). todo o en parte. Voz de la Conciencia. Acto primero V oz d e l a V i s t a : Apenas ha cesado de llover y en los extre­ mos curvilíneos del jardín oscurecido cuelgan las gotas del aguacero. Revestiré un ala zumbante. M ADAM E LE N IN : Personajes: Voz del Oído. distinto. 235 . Se sobre­ entiende que no existe relación alguna entre madame Lenin y Lenin. Tiempos de acción: Dos días de la vida de Madame Lenin. he muerto y la sangre ha corrido Sobre la coraza en amplio reguero. 1. Penumbra. etc. La acción se desarrolla delante de una pared desnuda. Volví en mí. 2. LÚGUBRE' Cuando ya esté harto de mí Me arrojaré en el sol dorado. Publicado en la colección «L a luna agonizante» (1913). Era un modo de trabajo frecuente en Khlebnikov. pero vale más aclararlo.

Se oye abrir el portillo del jardín.. Hoy. asustados por alguien. V oz d e l O í d o : Ahora pregunta: «¿C óm o va su salud?» V oz d e l a R azón : Respóndele: «M i salud es perfecta».V oz d e l O í d o : Silencio. no hace mucho. Pronto se despe­ dirá. V oz d e l a V ista : Va completamente vestido de negro. V oz d e l R a c i o c i n i o : Por el que abrió la puerta..» V oz d e l a R a z ó n : No escuches lo que dice. S u ros­ tro expresa que espera una respuesta. V oz d e l O í d o : Dice: «Espero q u e . suplicante y cortés. Estaba. V oz d e l a V i s t a : Los pájaros alzan el vuelo. Cara y boca adquieren una expresión risueña. V oz d e l O í d o : Dice: «¡Buenos días. como de costumbre. de ruidosas pisadas. su bigote rojizo se alza'hacia los ojos y su cara rubicunda se halla colmada de presunción. Alguien camina por los senderos. Adopta un aire se­ rio. pero yo no contestaría. V oz d e l a R a z ó n : ¿A dónde va? V oz d e l R a c i o c i n i o : Sólo se puede llegar hasta aquí en una sola dirección. se acerca co n p a s o in d o le n t e . En seguida se irá. Madame Lenin!» Y tam­ bién: «¿N o le parece que hoy hace un tiempo muy her­ m oso?» V oz d e l a V i s t a : S us labios sonríen con suficiencia. Son­ ríe. como si los labios pronunciasen algo. V oz d e l a M e m o r i a : . V oz d e l a V i s t a : S í .. V o z d e l a V i s t a : Gratamente s o r p r e n d id o h a e n a r c a d o las c e ja s y fru n c id o la fre n te . Lleva el sombrero calado hasta los ojos azules y reidores. V oz d e l a V i s t a : Sus labios adoptan un gesto insinuante... V oz d e l O í d o : El aire está henchido de silbidos acobardados. El doctor Loos.. V oz d e l a R a z ó n : Simula que disculpa el silencio. 236 . La expre­ sión de su mirada es dulce. V oz d e l a V i s t a : No cesa de mover los labios. V oz d e l O íd o : Sigue hablando.

Hay que huir de la gente. Hace un ademán. un gesto tímido. fresco y todo en calma. El hombre se fue— y la vida recomienza. Voz d e l a V i s t a : L le g a n u n a s p a lo m a s . queda un polvillo blanco. u n as p a lo m a s q u e sale n v o la n d o . V oz d e l a V i s t a : S u bombín negro boga por el aire. Hojas mojadas. Acto segundo Voz d e l a C o n s c i e n c i a : Agitó las manos y los dedos tropie­ zan con el frío lazo de la blusa. un rito in so ­ p o r ta b le . V oz d e l a V i s t a : Jardín mojado. se alza y se posa sobre sus rubios rizos. V oz d e la R a z ó n : Hay q u e te n d e rle la m an o . Se aleja. Voz d e l O í d o : Silencio.V oz de la I n t u i c i ó n : H a b la d e a lg o im p o rta n te . V oz d e l a R a z ó n : N o v o lv e rá m á s. V oz d e l a R a z ó n : ¡Por fin ! V oz d e l a V i s t a : Taciturno. Marcado por un círculo hecho por alguien. El m al existe. Voz d e l a C o n s c i e n c i a : El pensamiento vencerá. 237 . No recibirá respuesta. Soledad. eludo a los otros. pero no se le ataca. tú. V oz d e l a R a z ó n : Después de la lluvia elbanco está húme­ do. V oz d e l O í d o : O ig o lo s p a s o s en el extremo d e l ja rd ín . V oz d e la V i s t a : E stá asombrado. y siento el frío del suelo de piedra. Tengo los brazos cautivos y los pies desnudos. compañera del pensamiento. Huellas de pasos. Tierra mojada. Voz d e l a R a z ó n : Aquí se sufre. V oz d e l O í d o : El portillo se ha cerrado. Voz d e l a V o l u n t a d : Me callo. pasó entre los árboles. Estoy allí. V oz d e la R a z ó n : Que hable. Vuelve los hombros negros y rectos de donde. Voz d e l O í d o : La puerta se abrió otra vez. escapado del cepillo.

. V oz d e l O í d o : Dicen: «Sostén la cabeza. V oz d e l R e c u e r d o : . agarra por los hombros.. V oz d e l R e c u e r d o : . V o z d e l a C o n s c i e n c i a : Y o m e c a lla r ía . Han cambiado de direc­ ción. V oz d e l a C o n s c i e n c i a : Tengo miedo. Mal universal. V oz d e l a R a z ó n : Son ellos. luego otro. V oz d e l O í d o : Llega una voz: «¿A ún no ha sido trasladada la enferma? — No. No. Todo se ha perdido.V o z d e l a V i s t a : Círculos azules y rojos. Vienen a mi casa. V oz d e l T a c t o : Una mano ha tocado el hombro. V oz d e l a V is ta : Me rodean. Uno. V o z d e l M i e d o : La llave ha girado. Está oscuro.» ___ V oz d e l a V o l u n t a d : N o . V oz d e l O í d o : Se han parado. que giran. V oz d e l a V o l u n t a d : A pesar de todo. antes era blanca. Vienen hacia aquí.. V oz d e l a V i s t a : Se abrió la puerta. Resue­ nan mucho a causa del silencio que reina en derredor. Ningún ruido. pasan de un sitio a otro.. V oz d e l O íd o : Todavía oigo pasos. Todo muere. ¡Levanta! ¡V am os!» V oz d e l a C o n s c i e n c i a : Se la llevan. V o z d e l O íd o : La llave ha chirriado. señor. Hay velas. son órdenes del doctor. tenga la bondad de pasar. V oz d e l E s p a n t o : En seguida se abrirán laspuertas. 238 . la palabra no será pronunciada. V oz d e l M i e d o : ¿ Q u ié n ? V oz d e l a A t e n c i ó n : Iban por allí. Negros y largos. V o z d e l a R a z ó n : Por aquí está solamente mi casa. V oz del T a c t o : L o s c a b e llo s rozan el su e lo . V oz d e l O í d o : Éstas son sus palabras:«Señora.» V oz d e l a C o n s c i e n c i a : Todo está muerto.

de los casos dentro de la palabra. una reedición de un pequeño folleto que mandó editar Burliuk en Cherson. según estos casos. 239 . no respetada demasiado por nosotros. Tomemos el vocablo castor [bobr) y tigre {babr). por la mis­ ma estructura indican que el castor {bobr) va perseguido y cazado como presa. Aparecido en marzo de 1913. en 1912. E L M A ESTR O Y E L D ISC ÍP U L O ' (Sobre las palabras. Pero. D i s c í p u l o : ¿H as oído hablar de la declinación interna de las palabras. En él se exponen sus doctrinas de la declinación interna de las palabras que ten­ drán gran éxito en la práctica poética del grupo G ileja. ¿no te aburriré? M a e s t r o : No. De este modo. en absoluto. M a e s t r o : ¿Qué hiciste? ¡Cuéntame! D i s c í p u l o : Mira. en realidad. palabras que indican un inofensivo roe­ dor y un terrible depredador y están formadas por el acusativo y el genitivo de la raíz común «b o ». ciudades y pueblos) I Conversación M a e s t r o : ¿H as hecho algo? D i s c í p u l o : S í . en el tercer núm ero de la revista «Sojuz m olodezi» («U n ión de la ju ven tu d ») publicada por el grupo homó­ nimo de pincores petroburgueses. Continúa. las palabras emparentadas deben tener significados lejanos. maestro. la de­ clinación de la raíz. Y así acontece. Por eso no frecuento con tanta asi­ duidad tus clases. si el genitivo responde a la pregunta «d e dónde» y el acusativo y el dativo a la pregunta «hacia dónde» y «dónde»? Así. debe otorgar a las palabras resultantes acepción de sentido contrario. E s. Aquí. mientras que respecto al tigre {babr) hay que temerlo porque el mismo hombre puede ser mo­ tivo de caza por parte del animal. ya sabemos que las palabras se declinan en diferentes casos por medio de las finales — perdóname si presento en sociedad a los tímidos jóvenes de la lengua rusa. un cuerpo ele­ l.

a través de la modificación del caso. así. si tomamos la pareja buey ( vol) y ola (val). los verbos empiezan con el da­ tivo y el genitivo de la raíz ja\ el dativo es la e. en los verbos viajo (edu) y camino (idu). Como en otras ocasio­ nes. es aquello del que se espera el golpe. Así las palabras bosque (les) y calvo (lysyj) son todavía más similares. arro­ gante. cambia el sentido de la propia construcción verbal. La carrera (beg) procede del miedo y Dios (bog) es la sustancia hacia la que debe dirigirse el miedo. el genitivo la i. El período en el cual el bosque (les). e y y indican diversos casos de raíz única.¿hacia dónde?) y con la otra palabra se in­ dica que la acción de Ja lucha procede de la fiera (geniti­ vo . se llama verano (lelo). mental. Y tienes palabras de sentido contrario: peso (ves) y altura (vyí). Eres quisquilloso. el peso nunca se dirige a lo alto. y yo. Es vieja. M a e s t r o : Supongo que no pretendes aludir a mi calvicie. la acción de guiar va dirigida hacia el buey que lleva al hom­ bre y se deriva de la ola que lleva por el río al hombre y la barca. Con una pa­ labra se prescribe que la lucha va dirigida contra la fiera (acusativo .¿de dónde?) cuando voy a pie. Por eso el buey (byk). muerto e inmóvil por el invierno. se ciñe a los cielos y crece. D i s c í p u l o s N o . E l terreno donde no hay bosque se llama lysina. lysyj genitivo.¿de dónde?). sin embargo. Así. esas palabras contienen iguales sonidos y y e que confieren un sentido diverso a la raíz. y el costado (bok) es el sitio hacia el que se debe dirigir el golpe. ya que la calvicie (lysina) y el lugar cubierto de bosques (lesina) indican la presencia y la ausen­ cia de un crecimiento vegetal — ¿sabes lo que quiere decir montaña calva? Así las llaman a las montañas (calvero) o las cabezas desprovistas de vegetación— tales palabras surgieron del cambio de dirección de la simple palabra la en virtud de su declinación al genitivo (lysji) y al dativo (les). maestro. Les es dativo. Ellas denotan que la acción procede de mí (geniti­ vo . descansa en mí (dativo- 240 .

Pero dime ¿qué has pensa­ do durante todo este tiempo? D i s c í p u l o : He pensado que la palabra artística rusa está es­ clavizada a Morana o a Primavera. M a e s t r o : En nuestra lengua. ¿Recuerdas el nombre de estas dos diosas eslavas? Mira. Sólo el desarrollo de la ciencia permitirá descifrar toda la sabiduría de la lengua. he observado que también el núcleo de la palabra tiene su declinanción según los diferentes casos. las palabras elementales ¿no se han conservado en las preposiciones? D i s c í p u l o : Sí.» Lo demuestran: II 1 Arcybasev + Merehzkovski + Andréev + Kuprin 4- Remizov.» II. «E n nuestra vida está el horror.) M a e s t r o : Hablas como un niño. Quizá en la razón antigua las fuerzas resonaban sólo con la lengua de las consonantes. I. (insecto) + Sologub + Canción popular -f 241 16 . «E n nuestra vida está la belleza. quizás la raíz muda confiere al mismo sig­ nificado diversas direcciones y hace nacer palabras lejanas por el sentido y cercanas por el sonido ( . La lengua elemental sólo veía el juego de las fuerzas. ¿dónde?) cuando me muevo explotando una fuerza extraña.. AI declinarse. M a e s t r o : ¿ Q u é p r e te n d ía s d a r a e n te n d e r en la p rim e ra p a r­ te d e tu d is c u r s o ? D i s c í p u l o : Mira. que es sabia porque ha formado parte de la naturaleza.. aquí tienes ias hojas en las que he anotado mis ideas.

I I. los campesinos. I I I . todos los escritores rusos están de acuerdo en que la vida rusa es horror. ¿D e qué les acusa? ¿D e mentira? ¿D e ser unos lúgu­ bres embusteros? Comienzan a predicar. ¿Por qué no está de acuerdo con ellos la canción popular? ¿O bien los que escriben los libros y los que cantan las canciones son dos pueblos diferentes? Los escritores desenmascaran: I. la nobleza. los jóvenes zapateros. la cla­ se militar. los comerciantes. Por consiguiente. Tolstoí I Kuprin 11 Scedrin I II Ostrovski IV Bunin V Aleksei Remízov VI Canción popular V II Por tanto es la canción popular la que desenmascara a los escritores. acusándoles de algún delito que cometieron. ¿Qué predican? Vida Muerte Sologub (sepulturero) + Arcybasev + Andréev + Sergeev-Censkij + Palabra popular + 242 . V. los funcionarios. V II. IV. los es­ critores. AI. V I.

¿cómo se siente? A la pregunta «¿q u é hacer?» contestan la canción de los pueblos y la palabra de los escritores rusos. ¿D e qué se ocupan los escritores rusos? Maldicen el Futuro el Presente el Pasado Brjusov + Andréev + Merehzkovski + Significa que a la pregunta «¿d e qué se ocupan los es­ critores rusos?» hay que responder: ¡Maldicen el pasado. Pero ¿qué consejos dan una y otros? Vida Muerte Arcybasév + Sologub + Andréev + Canción popular + 243 . el presente. el futuro! Medida de las cosas Rusia Ültimo libro No Rusia Los escritores + La canción popular + + ¿No está aquí la causa de todas estas maldiciones? Merehzkovski profetizó la desgracia de Rusia asumiéndose el papel del cuervo.

+ Merehzkovski + Kuprin + Andréev + Veresaiev -f Canción popular + ¿Por qué la canción rusa y el libro ruso se encuentran en dos campos distintos? La discordia entre los escritores rusos y la canción. ¡No quiero que el arte ruso marche delante de muche­ dumbre de suicidas! M a e s t r o : ¿Qué libro tienes sobre las rodillas? D i s c í p u l o : Krizani . escuchad nuestros consejos. ¿no es la lucha entre Morana y Primavera? El cantor desinteresado celebra la Primavera. ¿Por qué pues los escritores no dan el ejemplo? I. Tam bién era suyo el intento (1666) de «reconstruir» un lenguaje literario paneslavo basado en elem entos croa­ tas. La ciencia dispone de grandes medios para los suicidas. la diosa de la muerte. 2. la vida no vale la pena de ser vivida. rusos y del eslavo eclesiástico. Rechazan la empresa bélica y ven la guerra como una destrucción inútil. estudioso croata del siglo x v n . 244 . y el es­ critor ruso Morana. N. I II Tolstoi A. II. fue uno de los pri­ m eros en form ular la idea paneslava. Ju rij Krizanic.2 Me gusta hablar con los muertos. Celebran la empresa bélica y la guerra.

. Publicado en la revista «T ro e » (« T re s» ) en 1913. 2. se yergue dispuesta a levan­ tar el vuelo. Desconfiada. 245 .134 cm. éste puso su cabalgadura de través. al despertarse el ave. Usa-Gali corría inútilmente sobre su caballo por el cen­ tro de la redada. Un águila se ha posado sobre una parva. pero ya está atrapada y grita batiendo sus negras alas. La amplitud de sus alas alcanza la medida de un sazen? Orgulloso. Cogida por sorpresa. ¡Qué espantoso latigazo recibiría para provocar tal desfalleci­ miento equino! Por mucho tiempo se habló en la estepa de la cincha destrozada del corcel caído y del caballero que se quedó bajo la cabalgadura. Usa-Gali se arrastra ha­ cia ella y la inmoviliza en el suelo por la cola. Por aquellos tiempos. y cuando surgía la ocasión se dedicaba al pillaje. Una vez. se desplomó sobre las rodillas. Si le sorprendían suplicaba ama­ blemente: «¿N o deber? ¡Yo creía que poder!» Cuando vislum­ bra en la estepa una alondra dormida. cazaba. Es una de sus prosas más lím pidas. el águila escudriña el lazo de crin. Turba­ do. ¿Q ué hizo. Usa-Gali huyó. durante una persecución. al negro prisionero de las garras de acero. los carreteros ucranianos viajaban en convoyes y para protegerlos. de severa impronta clásica. El águila vivirá mucho tiempo en cautivi­ dad. fulminado por el golpe re­ cibido de frente. entonces? G iró bruscamente con el caballo y se lanzó a galope contra uno de los jinetes. una banda de jinetes lo cercó. Antigua unidad de m edida rusa equivalente a 2. indeciso. Usa-Gali se acerca furtivamente llevando en la mano el largo lazo con un nudo corredizo. está presa. visiblem ente inspirado en recuerdos personales. compartiendo el alimento con los perros de pastor. casi pushkiana. Usa-Gali aparece de repente por debajo de la parva esti­ rando del extremo de la cuerda al pobre príncipe de los aires. E L CAZADOR U SA-GALI 1 Usa-Gali amaestraba halcones. Usa-Gali res­ talló su látigo y el valiente animal. Usa-Gali ca­ balga por la estepa. extendían sobre los carros una fra­ 1.

las águilas domesticadas rastrean el lobo en la estepa. 246 . así vender alguna» — contestó indiferente. muy serio. una bandada de avutardas. Del zurria­ go. Así es Usa-Gali. bola de hierro en la punta de una correa. Entonces. «A las he­ ladas. El largo látigo kirghis lleva una bola de plomo en el extrem o y se sirven d e él como un lazo y como un rompecabezas. como un vendaval. le preguntaban. por la estepa. Las cándidas gaviotas vuelan sobre el terreno arenoso. Usa-Gali actuó de igual modo. un vuelo de palomas torcaces. Más tenaces que los galgos. a todo correr. colgado fuera de la silla. pero cuando la cuerda llegó a su fin fue violentamente arrojado al suelo y se rompió un brazo. empujar ante sí. alzan de repente el vuelo y desaparecen. Las palomas torcaces. y se servía de él para cazar lobos. Esto ocurría en el período de los grandes hielos. instaladas en la hierba. Los carreteros acudieron para vengarse con saña de to­ das las afrentas recibidas. los astutos carreteros ataron el fieltro a los carros con una larga cuerda. — ¿Qué haces. Usa-Gali? — le preguntaron— . Como los márgenes de otro mundo. K istenc. termina a zurriagazos con el animal extenuado por una lucha desigual. No faltaban los atrevidos que. padrecito. «¡Bastante. 3. llevándolo a un estado de rabia e insensibilidad hacia todo lo que lo rodea. Los bueyes caminaban moviendo los negros belfos siempre húmedos y sacudiéndose las moscas. con un palo.3 Usa-Gali co­ nocía perfectamente el uso según la costumbre kirghisa. bastante!». subrepticiamente. El corcel blanco está pastando junto al campamento. pariente cercano del rompecabezas del norte . La broma le costó varias costillas rotas. los cisnes fulgu­ raban en el azul celeste del cielo. se acercaban al convoy para aferrar en plena carrera el borde de la frazada y llevársela. «¿Tienes bastante?». — El dóciLcaballo__apresura el paso v Usa-Gali. Pasa.zada hecha de un solo trozo de fieltro. respondía Usa-Gali con un hilo de voz. ¡Pobres lobos! Una vez se le vio.

pasa el aguilucho. presagio de buena suerte. Las ocas se consultan y cambian su formación. contestaba: «E scu­ cho la misa que celebran en el cielo. la conversación se desliza sin prisas. Publicado en «F u tu ristas. excepto en la delicada cal­ vicie plateada. se echaba al suelo. el Urus construye carreteras y no hace caso de la vida de la estepa. comía algo. el infiel. «R u so » en el lenguaje de los m usulm anes astáticos. Urus. tal vez. El Parnaso rugiente». Seme­ jante a un cometa la bandada se pierde en el horizonte como un hilo interminable que. Comienza la velada. m om entáneam ente «aliad o » al grupo gilejano. las ocas. 2. Completamente negro. 1913). que todavía se 4. igual que una os­ cura vía láctea. — ¿H abéis o íd o ?. «G rom okipiasci k u b o k » (M oscú. Si habéis escuchado atentamente las voces de los gansos silvestres seguramente habréis oído: «¡Buenos días. 1. se ha levantado el viento y el nido del pájaro moscón. También se hallaba Usa-Gali que discretamente apartado. Se habla. recopilación de poesías lí­ ricas de I. 247 . convergen en una línea sutil. cálido lecho suspendido en el sauce. prestan su alegría. enero de 1914.. El Urus 4 ha construido bar­ cos de vapor. Garzas y cornejas. ¡Qué m aravilla!» Los rusos formaban un círculo a su alrededor. el «Cáliz eferves­ cente de truenos » . 2 el «Vivero de los Jueces». Petroburgo. te saludan!» ID O S A L D IA B L O 1 Vuestro año ha transcurrido desde el día en que aparecie­ ron nuestros primeros libros: la «B ofetada». maldito Urus. La publicación de nuevas poesías ha producido en los an- cianitos de la literatura rusa de mamarracho. facilita el vuelo. los que van a morir. etc. pegaba la oreja a la tierra.. esta vez. que dividían en dos el cielo. Mientras tanto. Entretanto. Severianin. Era un verdadero animal de la estepa. y cuando le preguntaban qué hacía. Cuentan de una prisionera turca que erraba por el campo. se mece más rápido. en un caprichoso arabesco.

248 . la poesía de Maiakovski y Livsic. al nombre «eufón ico» de B riusov. an­ tes desocupados. el pretexto para lanzarse sobre la literatura y mostrar al público su propia cara contraída por una mueca: «E l entresuelo de la poesía». con el corcho se hace alu­ sión a un depósito de corcho que decían poseía Briusov. como siempre. — ¡Déjalo ya. Los desvergonzados viejos adivinaron — obtusamente. Sologub agarró el gorro de Severianin para ocultar púdicamente su propio ta­ lento ya un poco calvo. pero antes que el público al que han estafado— el valor de la no­ vedad. Vasili Briusov rumiaba. se sustituye al vulgar V asili. nos han mirado aviesa­ mente. un cinturón eléctrico para facilitar los contactos con las m u sas.. Chukovski (¡que no es tonto!) vendía en todas las ciudades de mucho comercio las mejores mercancías: los nombres de Kruchenick.. de los Burliuk. el cual trató de pegar la etiqueta del acmeísmo y del apolonis- mo en las ya descoloridas canciones. y luego.. 3 ¿Será que los ancianitos nos acariciaban las cabecitas para poderse coser. con los chisporroteos de_ nuestra poesía provocativa. en un abrir de ojos. Vasia. el «H eraldo de San Petersburgo» y otros más. el efecto de un Pushkin de mármol blanco dispuesto a bailar el tango. arrastran en torno suyo. . empezó un bulli­ cioso bailoteo alrededor de los futuristas ya sólidamente esta­ blecidos. . de Khlebnikov.? E stos tipos han dado a todo un rebaño de jovenzuelos. Maiakovski. Hoy escupimos fuera al pasado que nos ha jorobado de­ clarando: 3. no es un corcho ! . M ientras que dos líneas más arriba. Piast. y por costumbre inveterada. Gorodecki. sobre las páginas de la Russkaija Mysl.. silbado a los cuatro vientos. Y junto a ellos surgía de las grietas la tanda de los adanes peinados con la raya: Gumilev. V aleri. dedicadas a los samovares de Tula y a las leoneras de los niños.

Idem molod. Aleksei K r u c h e n y c h . inok. Víctor K h l e b n i k o v PA LIN D R O M O 1 (kuski kum rtíuk i skuk) Koni. jad. topot. A chto? Ja lov? Volja otea. 1 . El fin de la Atlántida y El sbamán y Venus. no ne rech a cheren on. preludio del increíble esfuerzo de 1920 que será el poem a Stenka Razin. hace finalizar el ejercicio con una frase tan distin ta a la idea prim itiva. Benedikt L i v s i c . 2 » (1913). para hallar un cierto sentido. Golod chem mech dolog? Pal a norov chud y duch vorona lap. con m ás de cuatrocientos versos palin- drómicos. « E l vivero de los Ju e c e s núm. / Vamos jóvenes por el valle del cobre / el grado es llam ado espada supina. Jad . fraile. Uno de los hallazgos d e realizar frases en palíndrom o — y no es su menor diversión— es el hecho de qu e el cam bio continuo de letras a que su realización obliga. Todos los futuristas se hallan reunidos exclusivamente en nuestro grupo. aparecen los poem as de K . nos hemos reunido en la única compaginación literaria de los futuristas. Hemos repudiado nuestros fortuitos apelativos de «ego» y de «cubo». dolom medi chin zvan mechem navzních. P ublicados en. U na traducción literal aproxim a­ da de este palíndrom o sería: (C aballos. djadja! 1. tan fuera del propio estilo y a veces tan curiosa. que su sentido nuevo puede llegar a ser más interesante que cuanto se intentaba decir. Vladimir M a i a k o v s k i . pero tam­ bién la prim era tentativa d e poesía palindróm ica «le gib le » tanto de de­ recha a izquierda como viceversa. David B u r l i u k . pero negro es él. pataleo. Igor S e v e r i a n i n . / parvo lenguaje. / ¿H am bre de qué la espada es larga? / H a caído escasa la obstinación y el 249 . 2.

so l. da. Para ello hemos tom ado alguna de las palabras qu e él ofrece en cada línea y las hemos incluido en nuestra «tran sform ación». / Rueda. ese! D a. Uzel? Zol gol log loz. O ír falsia. Sani plot i voz. cara m ala. espíritu de las patas del cuervo. tápala mal. se divisa. veneno. Oselok. El asnillo hala. Gord doch. Idi. / D e un solo la llam ada. voz volos. daga da larga. voz i tolp i ñas. ¡Sacra. ser tres seres. Solov zov. I k vam i trem s smerti mavki. la bacanal. rim a. el ave lerda padre le vale'. rimad. la ruta ha tem­ blado. dile. la ruta no temo lisa. el carro de los som breros. ¡A ve!. mira. — ¡So. / ¿H ie lo ? ¿P osib le? / Cruel desnuda la cueva de las vides. le da dam a llevar gorra. valle oro. / T rin eo. llam ada local. paga de m adres. / ¿Y qu é? ¿ Y o acecho? ¡V oluntad pa­ terna! / ¡Veneno. mare. idi! Moroz v uzel. aves. 250 . H em os querido dar una muestra de palindrom o inspirándonos (de lejos) en el de Khlenbnikov. el lavado se va. hollín sale. rim as y vides. caballo. La maga hace Parcas. Era parva la palabra pare. cima a mi carro. trepo con la mirada. Esa cueva nuda. nene venenoso. M ar acá de Ural. era magra la daga. nene venenos! ¡E se . sacar rueda. tío! /' ¡V ete. G rave llamada del ser: odio.) Un palindrom o es im posible de traducir. Lezu. lezu vzorom. pesa! ¡H aga mal! Seres. O idores. Borriquito. / Soberbio es el respiro. / Y a vuestros seres y a los tres de la muerte las bru jas. Lana. lla­ mada de la gente y de nosotros. lavadero y carro. vete! / El hielo en un nudo. Ser. La mala pata de urraca. gélida m irada. D isgusta por la carga. L a rueda. oda. aísla frío. La colada mal le va: a sí lo meto natural. Koleso. chod drog. ¡dam e d a g a !. mirad un ave: ucase. Zalko poklaz. Lógicam ente el sentido es bastante distinto.

LO S H IJO S D E LA N U TRIA 1

I .8 vela 2

1

El mar. Desciende hasta él la orilla dorada por el fuego.
Volando por el cielo dos espíritus con mantos blancos pero de
oblicuos ojos mongólicos. Uno de ellos roza la orilla y mues­
tra la mano, de la que gotean salpicaduras encendidas; gimien­
do como los cisnes en la negra noche de otoño, se alejan rápi­
damente. De lejos, llega su llanto.
La orilla arde eternamente, levantando hogueras de fuego
y vertiendo al mar torrentes de lava; las olas rompen contra
las peñas rojas y los negros muros.
En el cielo hay tres soles — guardianes de los primeros días
de la tierra. En el ángulo superior de la escena, como orde­
nado en un tríptico, comienza la fiesta del oso. Un gran oso
negro encadenado. Frondas del Norte. A su alrededor, agitan­

1. La miscelánea ¡: uturisty. Rykaiuschi Pam as («F u tu ristas. El Par­
naso rugiente»), publicada en San Petersburgo en enero de 1914, e ilus­
trada, entre otros, por artistas tales com o Ivan Puni, O lga Rozanova y
Pavel Filonov (los dibu jos de este últim o fueron acusados inexplicable­
mente de pornográficos por la censura y el libro secuestrado en cuanto se
publicó), representa el com ienzo de lo que hubiera sido el año de la crisis
y de la diáspora, aunque el gru po cubofuturista íntegro se hallaba aún
animado por un renovado espíritu polém ico e iconoclasta. Pensem os sólo
en el título del editorial ¡Id o s al diablo! y aquel Nate! (¡A hí va eso!),
arrojado con gestos de desafío por M aiakovski a su blanco preferido, la
m uchedumbre de fatuos y untuosos ciudadanos burgueses. M as, como de
costum bre, el verdadero «p lato fuerte» de la miscelánea es una obra de
Khlebnikov, Los hijos de la nutria, que, seguram ente se puede considerar
una de sus obras m aestras por aquella intensidad épica que es el polo para­
dójico y al m ism o tiem po, natural de los aurórales fragm entos líricos
khlebnikovianos. Los hijos de la nutria está construida como los sverchpo-
vest' de los que cita K hlebn ikov en el prólogo de Zanguezi: «L a hiperno-
vela o metanovela se com pone de retazos autónom os cada uno, con su

251

do lanzas, primero se baila y le rezan, y luego, al son de los
panderos aún danzando, se lo comen. Una cascada de lava cae
de las rocas al mar. Los H ijos de la Nutria pasan volando,
como espíritus suavemente plateados, de alas blancas.

2

Las olas rompen a intervalos en la orilla. Un sol blanco;
otro rojo, menor, rodeado por un halo azulino; y un tercero,
negro coronado en verde. Se oyen palabras como de queja y de
ira en una lengua extraña. En un ángulo del telón se ve el bor­
de de un ala. Sobre la dorada orilla aparece un espíritu alado,
con una lanza negra en la mano y, en los ojos, gran malevolen­
cia. Zumbando, la azagaya vuela y el sol rojo cae, como si de­
clinara hacia su ocaso,—vertiendo perlas rojas en el mar; la
tierra se transforma, empalidece. Unas cuantas briznas de hier­
ba verde aparecen, como saltando repentinamente sobre la roca.
Un torrente de pájaros.
En pie sobre el sol que ha muerto, alzadas las manos, can­
tan sin palabras la gloria de alguien. Luego, el H ijo de la N u^
tria, oscuro, atezado, de testa redondamente rizosa, blandien­

propio dios, una propia fe y un p ropio equilibrio ( . . . ) L a unidad de cons­
trucción, la piedra de la hipernovela es la novela de prim er grado. El
relato es la arquitectura de las palabras ( . . . ) C om o arcilla, el artista se
sirve, no d e la palabra, sino del relato de prim er g r a d o ...» L a s «v elas» o
«relato s de prim er grad o» que se suceden en Los hijos de la nutria están
am bientados en épocas y espacios muy lejanos entre sí: D e .la vela I, ins­
pirada en la leyenda cosmogónica de los O rochi, una antigua tribu del
Am ur, se pasa a la I I , donde la ciencia del átom o hace de fondo a re­
cuerdos hom éricos; la I I I , densa en exactos relatos históricos, conmemora
las cam pañas m ilitares de los ejércitos eslavos que avanzan hacia el sur
a lo largo del V olga; la IV vela asum e el sabor de un hom enaje implícito
al Taras Bulba de G ogol, am bientada en una Setch de cosacos ucranianos; "
m ientras la V vela recoge efectos de extraordinaria sugestión en el visio­
nario acercamiento del mito d e T eseo, de la catástrofe del Titanic, de una
carrolliana partida de ajedrez con figuras hum anas y de so b e rb ia s refle­
xiones filosóficas sobre los destinos del hom bre y de la historia; la V I vela, .

252

do la lanza y agitando las alas sombrías, se apoya en el aire con
sus alas curvadas y se arroja contra el sol negro — y aquél cae
también en las aguas. Llegan los ciervos y las fieras.
La tierra se oscurece al momento. El brillo azul es devuel­
to al cielo. El mar, antes negro con corrientes rojas, se torna
verde. Los Hijos de la Nutria se toman de la mano y por vez
primera descienden a la tierra. En su sed de día, aplican la
boca a la fría corriente que ha sustituido al dorado raudal de
lava; él, toma en su mano un martillo de piedra y quiebra la
roca. Por todas partes hierbas, árboles, bosquecillos de abedu-

finalmente, con su afluir a la «isla K h leb n ik ov» de personajes de todas
las épocas, se nutre del vapuleante sarcasm o khlebnikoviano contra los
Karl M arx y C harles D arw in, padres culpables de: todo el positivism o de-
terminístico. A sí, a través de la alternancia de los tiem pos espaciales y
lógicos, género, m etros, ritm os, Khlebnikov realizaba un proyecto de na­
rración « to ta l» que se proyecta en el futu ro mucho m ás, seguramente,
que sus sueñ os teóricos so b re el lenguaje.
2. L as «v e la s» o ep isod ios independientes componen el conjunto
total (velam en), qu e m overá el navio, indo-ruso.^ É l ..m ism o-h ab la. («S u
propio terreno», fragm ento de un preám bulo q u e escribió en 1919, cuan­
do iban a editarle las ob ras com pletas): «E n Los hijos de la nutria he
tañido las cuerdas m usicales de A sia, su ala de fundición oscura, m ostran­
do los diferentes destinos de los d o s en el transcurso de los siglos, basán­
dome en la tradición de los O rochi, la m ás antigua del mundo relatando
el estado ígneo de la tierra, he obligado a Los hijos de la nutria a arro­
jarse, lanza en mano, sobre el sol y destruir dos de los tres soles: el rojo
y el negro. A sí, O riente pone el bronce de las alas de Los hijos de la
nutria y el O ccidente la su stan cia dorada de los tilos.»
«L a s velas separadas form an un edificio com plejo, explican el Volga
como el río de los indo-rusos y utilizan Persia com o el ángulo de intersec­
ción de los dos derechos, el ruso y el m acedonio. L a s leyendas de los
Orochi, antiguo pueblo del río A m ur, me conmovieron y así concebí el
proyecto de erigir en los cantos la conciencia asiática com ún.»
La fiesta del oso era típica d e los O rochi. En ella, después de haber
mantenido a un osezno prisionero durante tres años dejándolo crecer, el
día de la fiesta se le sacaba de la jaula y después de pasearlo por el pueblo
y ofrecerle alim ento en cada casa, se ataba a un árbol y lo mataban a
flechazos, com iéndose a continuación la carne en un solem ne banquete.
Hay que señalar qu e algunas de estas leyendas se encuentran también
entre los vascos.

253

les. Dobla en arco un abedul que pierde sus hojas, lo ata con
un mechón de cabellos.
Aparece un pequeño mongol alado.
Mirando el túmulo de sus antiguos compañeros, el solitario
sol se oculta tras melancólicas nubes.
Acunando los primeros días de dorada felicidad, la Madre
del Mundo, la Nutria, aparece sobre las olas con un pescado
entre los dientes y, pensativa, contempla su obra.
Primera humareda — señal de vida sobre la gruta adonde
los condujo una mariposa.

i

Los Hijos de la Nutria, sentados junto a la fogata, funden
sus alas de cera. Mostrando el sol blanco, el H ijo de la Nutria
dice: «¡Soy y o!»
Nada el corcel negro de las estepas marinas; de sus rotun­
dos ollares chorrea agua en torno a su redondeado ojo. Al­
guien lo cabalga, sosteniendo una tablilla de marfil sobre la.
que se han templado bordones.
Son los primeros días de la cotidiana vida terrestre.
Gruesa arena de mar. El costillar de una ballena negrea en
la orilla. Los hipocampos juegan entre las olas. Un naturalista
solitario con una caja de hojalata, camina estudiando la osa­
menta de ballena. La Hija de la Nutria llena de agua una cara­
cola y la vierte en el sobrecuello del sabio. É l hace una mueca,
mira al cielo y desaparece.
Cielo gris oscuro. La Hija de la Nutria está cubierta hasta
los pies con sus cabellos. Lluvia. Grafismos de rayos. Prote­
giéndose de la lluvia, se ocultan en la cueva. El cielo se oscu­
rece. Grandes estrellas. Granizo. Viento. Cruza la escena un
negro automóvil. Desaforados ruidos de llamada. El gemido de
un cisne herido de muerte y el enloquecido gruñir de un rino­
ceronte. Surgen en la oscuridad dos haces de luz; un fogonero
con pelliza de piel se asoma a la ventana, extiende la mano,
grita: « ¡A llí!», y arroja un saco a la arena. Un viento terrible.

254

Trémulos de frío, salen y recogen la ropa lanzada. Se visten.
É l lleva un sombrero con plumas. La Hija de la Nutria, un
negro chaquetón de piel y una cofia celeste. Se instalan en el
coche y parten. Un centauro barbudo, de ojos azules y con pe­
zuñas, pasa por la arena. Una mosca se le posa en la oreja; él
sacude las oscuras crines y la ahuyenta. La mosca se le posa en
la grupa; él se vuelve y reflexivamente la atrapa con la mano.

4

Se levanta el telón: un visionador 3 futuriano/ palcos y
filas de butacas. Los H ijos de la Nutria, acompañados por un
hombre de galones, ocupan sus localidades.
(En el entarimado: La caza del mamut.)
Los dorados abedules del otoño coronan la colina. Álamos.
Abetos. Una muchedumbre de ancianos con sus nietos, en pie,
alzan los brazos al cielo. Los amarillentos colmillos surcados de
hendiduras, pétreas centellas, se curvan hacia arriba. Como
una muerte certera,- la trompa surgía entre nubes de polvo.
Arrogancia en los ojillos de vellosas pestañas. El artista, vesti­
do con una piel salvaje que se_há echado con' descuido por en­
cima, esculpe en el hueso la escena y frunce gravemente el en­
trecejo. Las piedras colman la fosa de la trampa, donde sólo la
trompa y los ojos se agitan ya.

Telón.

Los aguaceros azotaron tu pellejo,
Conociste bramidos de tormenta y chillidos de ratones,
Pero como antes relucen tus curvos colmillos
Por debajo de las orejas, caídas a tierra.

3. «Visionador»: se ha intentado traducir así el neologismo «etimoló­
gico» zercog, con que Khlebnikov sustituye el vocablo de origen no ruso,
teatr, teatro.
4. Seraniano: «Budetlianin» en el texto, de «budet», sera, y el sufijo
eslavo «lianin» que indica pertenecer a un pueblo o raza. Budetlianin es
la transcripción eslava de «futurista», o más bien, como posiblemente de­
searía Khlebnikov, «futuriano».

255

2.a vela 5
La bujía llamada razón arde en un candelabro hecho con
un cráneo; tras ella una esfera proyecta sobre el conjunto una
sombra negra. Sabio y alumnos.

S a b i o : Como enseñó Boscovitch: Punto .6
C o n tem po rán eo de L o m o n o s o v : ¿Cóm o? (Un juego de pe­
lota irrumpe del lateral. El balón vuela no se sabe adonde.)
¡Impetuosos jugadores!
J u g a d o r : Por la fuerza de la bota ése vuela tras las nubes.
Mas cual manso corderillo, el otro cuida la vela.

El átomo vuela hacia el 2.° jugador; aparecen montañas.
E s el monte Olimpo.
Sobre las nevadas cumbres, aborígenes de las plegarias.
F (uturiano): ¡G ar, gar, gar! ¡Ni, ni, ni! ¡Ne, ne, ne! La mé­
trica de la Ilíada decide el destino de Mirmidón.
Por lo demás, él, que no está lejos, besa a Briseida, caída
con los ojos cerrados; y moreno, atezado, alzando al cielo sus
ojos negros y duros, deja vagar, como un viento, su mano por-
las cuerdas.
En lo alto, entretanto, charlan de él con la palabra de Ho­
mero: «Andra moi, ennepe musa.»
El nevado cenáculo, inclinadas las cabezas, debate su hora.
Va a morir, de inmediato o más tarde. ¡Aquiles Criso! ¡Te amo!
Ven, tiéndete; tiéndete; anda, pon aquí tus pezuñitas negras.
¡Cielo! ¡Qué importa que yo sea un mosquito! ¿D e qué parlo­
teáis ahí? (Antes todo esto quedaba oculto por la sombra del
átomo.) No oses reírte. No está bien reírse con tal dulzura.
Aparta tus celestes insidias.

5. Khlebnikov señala aquí las relaciones entre la antigua Grecia y
Rusia.
6. Boscovitch: matemático y astrónomo, contemporáneo del gran sa­
bio y poeta Lomonosov (1711-1765).

256

Arriba, el Olimpo vertía emocionadas palabras en el platillo
de la balanza, discutiendo animadamente la muerte y la hora
de Aquiles.
Pero pronto se cubre de nubes y se convierte en nuestro
Monte Pelado, con una única bruja.
Todo era seguido con gran atención por los Hijos de la
Nutria, sentados en la galería, venidos de la orilla del mar,
pegado aún a las mejillas el polvo marino.

3.a vela 7
Desde el Volga el H ijo de la Nutria piensa en la India; dice:
«H oy apoyo los talones en el mundo mongol y palpo los pétreos
rizos
de la India.» El H ijo de la Nutria sale volando de las nubes
y salva de los rusos a N ushabé 8 y a su país.
El ushkuynik,9 indignado, triste,
Apeló a los amigos en su ayuda,
¡En vano! Sólo el viento cetceando doliente,
Le mecía en el árbol.
Conocía los hábitos de los remeros,
El vuelo de los remos a lo largo de los bancos,

7. Khlebnikov utiliza el libro de Grigoriev Rusia y Asia (1877), con­
tando las incursiones de los rusos (russ) en las orillas del Caspio, como
fueron descritas por los historiadores árabes del siglo x, Ibn-Fadlan y
Massudi (Messacudi e Iblan en la obra de Khlebnikov a quien agradaban
estos falsos lapsos. Messacudi, por ejemplo, era también una marca de
tabaco muy popular antes de 1914). La historia del combate de Alejandro
con los rusos es una adaptación libre del poema de Nisami (y no de Iblan)
Iskander-rtame, que termina con la victoria de Alejandro (Nisami Guiand-
jevi, 1141-1203, gran poeta persa, cantor de la gesta de Alejandro
Magno).
8. Nushabé: reina de Berdai, antigua ciudad al borde del Caspio, arra­
sada por los Russ en 944.
9. Ushkuynik: el que lleva el ushkuy, barca de fondo plano de los
mercaderes y guerreros de Novgorod. En las estepas colocaban las barcas
sobre ruedas, izaban las velas y provocaban el terror mediante esos na­
vios terrestres.

257

17

Retorciéndose el bigote, entonaban la maliciosa canción com­
puesta no se sabe por quién, satirizando la austera costumbre
de la Setch Zaporoga , 13 respuesta rusa a los espadachines occi­
dentales y a los caballeros teutones.
Los taciturnos formaban círculo alrededor y se reían en sus
propias barbas. Un zarapito asustado voló hacia el resplandor
de la llama para huir luego aleteando.
El rey de codornices, ese atributo sonoro de todas las no­
ches sureñas, gritaba anidado en el prado. Los bueyes, cuyos
pitones se recortaban en la oscuridad, yacían en la estepa se­
mejantes a grandes lápidas sepulcrales. Tan portentosamente se
alzaban en ángulo obtuso del suelo de la estepa, como erguidas
losas grises, que se buscaría sobre ellas una inscripción del
árabe piadoso. Un camello solitario, traído por un espía de
Crimea, avistaba con desdén aquella aglomeración de guerre­
ros, de objetos, de bueyes en medio de una región salvaje y
verdeante: Esos haces de fusiles de culatas y cañones profusa­
mente adornados; esas insignias regimentales; ese pórte alta­
nero; esos kireias 14 al desgaire sobre los hombros extendién­
dose hasta el suelo en un_movimiento austero y marcial — todo
eso, donde aún ayer tal vez dos lobos se disputaban el cadáver
de un tercero, o donde los tártaros guisaban su pitanza de car­
ne de caballo. Las colas de zorra palpitaban ligeras y suaves
bajo el cuerpo de una gran mariposa.
A la mañana siguiente, apenas blanqueó el alba, el convoy
reemprendió la marcha.
De nuevo chirriaron los carros entre una multitud de hom­
bres impávidos. De pronto, aparecieron los tártaros; después
de haber errado acá y acullá por la estepa, desaparecieron. Bajo
los angostos peinados, sus rostros orientales — o sus jetas, como

13. Setch Zaporoga (más allá de* los rápidos del Dniéper): agrupa­
ción de cosacos de Ucrania, especie de estado libre y autónomo, situado
en la isla Khortita y el Gran Prado, a orillas del Dnieper (hoy, cubiertas
por las aguas del nuevo mar de Kakhovka). Estaba prohibida la presencia
de mujeres. Desde el siglo xvi al x v i i i , los cosacos-zaporogos guerrearon
contra los turcos, los khanes de Crimea y los polacos feudales.
14. Kireia: ropa interior de mangas largas y abiertas.

260

diría un cosaco— , expresaban una preocupación incomprensi­
ble para un europeo. Los cosacos cargaban los mosquetes, so­
plaban el polvo de las cazoletas, revisaban los pedernales sus­
pendidos, como en acecho, sobre el percutor y, a modo de
burla, disparaban sobre los bravucones.
Prosiguieron la marcha sobre rápidos y frágiles esquifes.
Surcando las olas, tensando los cuerpos por el esfuerzo, blan­
cos, unos, cetrinos, los otros, los cosacos remaban regocijándose
en la bonanza y riendo a la tempestad, animados por el viento
favorable.
Toda la región fue presa en la refriega. Arrastrando por la
mano mujeres morenas que lloraban o cargando en los hom­
bros sacos repletos de objetos de oro y plata, los vencedores
avanzaban hacia el mar.
¡Qué buena pipa fumaron entonces los combatientes! Se
diría que, escapado de no se'sab e qué manos, el sable cosaco
se hubiera puesto a danzar el gopak 15 a través de todo el país.
En el camino de regreso, los cosacos bogaban satisfechos, bro­
meando y alborotando; remaban alegres y cantaban. Palivoda
también cantaba. No pensaba que para muchos valientes la
muerte se hallaba cerca. Por otra parte, ¿hubiera sido posible
aquella existencia de haber formulado al destino semejantes
preguntas? Palivoda, en pie, meditaba. El oceledetz 16 se en­
sortijaba sobre su nuca lisa; el pasto de los muertos en la em­
puñadura semejante a un matorral de no-me-olvides, embutido
en el ancho cinturón... Más frío que las aguas del lago relucía
su extremidad. Una camisa blanca y unos calzones de tela ucra­
niana manchada de resina, completaban su atuendo — viril y
orgulloso. La mano bronceada se tendía hacia poniente. Los
otros cosacos se cubrían la cabeza con adormideras de otoño.

15. Gopak: danza ucraniana. Antiguamente sólo masculina y guerre­
ra. Se baila con un sable en la mano. Khlebnikov equipara muchas veces
la guerra con el gopak.
16. Oceledetz: largo mechón de cabellos que se dejan crecer los co­
sacos en la cima de su cabeza afeitada, símbolo de sus libertades y privi­
legios. De ahí el desconsuelo posterior de Palivoda al ver las cabezas to­
talmente rapadas de sus compatriotas.

261

Y el profético frío de las velas,
Sobre las armaduras, el yelmo — emblema de cicatrices,
Y el llanto de los mercaderes cautivos,
Pávidos, heridos, mendaces...
De nuevo, de nuevo la carcajada del búho,
Mas se escucha de pronto un tenue campanilleo,
El cansado golpeteo de unos pies.
Bajo los bultos cubiertos de negras telas,
Caminan reflexivamente los camellos,
Pasan los compañeros del árabe:
Messacudi a Iblan
Van a Bulgar,
Tras de la cual está Kuyaba ,10
La ruta de los antiguos persas.
Enuciando mentalmente «Iskander-Name»,
Cantaba a los rusos dorados,
Huyendo, como todos, de los Rusos,
Les pedía misericordia.
Y en qué forma esa gloria ignorada,
Celeste por la tempestad de sus ojos,
Lanza en el mercado, con su oscura mano,
Diosas encadenadas entre sí,
Y en el combate a muerte,
Al son de enfurecidas gaitas,
Surge con la melodía: «¡A m istad! ¡Largo de aquí!»
El crujido de las lonas en los carros,
Predice el horror y los saqueos,
Arrastra a los templos de oscuras bóvedas
A los sacerdotes del perdido juego,
Sus naves rodantes
Excavan cementerios para siempre.
El zar Berdai y Nushabé
Imploran airados al destino:

10. Bulgar o Bolgar: la «G ran Ciudad», capital de la B o lgariad el
Volga, en la confluencia de Kama. Kuyaba: nombre de Kiev entre los his­
toriadores árabes del siglo X.

258

«¡Ponte el casco, ponte la armadura!
¡Vuela aquí, alado
Zar Iskandr! Iskandr, escucha
El grito de las tierras sollozantes.
¡Fuiste amado por siglos!
¡Abandona tu orgía de nubes!
¡Tú, glorificado por los hombres,
Castiga la osadía de los rusos!
Toma en tu palma la espada,
¡Vuela a nosotros con tu escudo!
Resurge como eje terrestre,
Abandona a los sabios soñolientos.»
¡Y descendió hasta la tierra
El espectro del capitán!

4.a vela 11
La m uerte de P a l iv o d a

En torno al campamento ardían hogueras.
Los carros, chirriantes durante el día, como lo exigía el
valor indomable de sus propietarios, enmudecían ahora.
Aplaudiendo y sacudiendo a ritmo la cabeza, los cosacos
cantaban:

¡Los rudos y gallardos señores zaporogos!
Divisaron una garza en el pantano.
Exclamó el atamán: «¡Muchachos, es una mujerzuela!»
Habló el capitán: «Y o le hice el amor.»
Dijo el teniente: «Y yo la desposé.» 12

11. Este capítulo de la epopeya es una sátira sobre el Taras Bulba
de Gogol (al que, sin embargo, admiraba), burlándose sobre todo de su
misticismo. Cuenta los combates de los cosacos-zaporogos con los tártaros
de Crimea y el fin de las libertades cosacas, abolidas por Catalina la
Grande.
12. En el texto, la canción está en lengua ucraniana.

25*3

Se acodaba sobre su colección de turquesas y zafiros, el
cosaco, y miraba a lo lejos el mar resplandeciente de escarlata.
Entretanto, como el lobo, un destacamento de tártaros de Cri­
mea se había emboscado en su camino. Se entabló combate.
Muchos quedaron tendidos, los brazos en cruz, para alimentar
con sus ojos a los próximos tártaros alados. Un combate rudo,
cruel. En aquella época era la golosina preferida de las águilas.
Ocurría que, ahítas, no tocaban ya el montón de cadáveres y
se contentaban con picotear los ojos. Y en el campamento, en­
tre las almas inmortales, levantando el vuelo hacia el trono, se
hallaba Palivoda. Con mirada lúcida recorrió moribundo el
campo de batalla y dijo: «D e este modo, Rusia ha comulgado
hoy de mi cuerpo y me voy hacia el celeste trono.»
Abandonó su cuerpo para que lo lavaran las lluvias, para
que lo peinara el viento y voló a las altas moradas para contar
la gloria zaporoga y cómo murió por la Santa Rusia.
Y mientras volaba vio al «No-Peinado» 17 con sus compa­
ñeros, y a la «nodriza» zaporoga recibiendo con ademán ma­
jestuoso a los que llegaban a besar su mano, inclinando las
cabezas rapadas — los emisarios de la tierra zaporoga. Y alre-
dedor, el rebaño de los cortesanos.
Su corazón se turbó y lloró, pero pronto se puso a cantar,
marcial y feroz. Y , majestuoso, volaba por el cielo.
Vio el humo azul y el chamizo blanco, y el girasol y los
cerezos; 18 y exclamó, gallardo y altanero:

¡Pugu, hermanos, pugu!
Pugo, los Zaporogos! 19 _____

17. «No-peinado» (Netchossa): Apodo (por la peluca) con el que Gri-
gori Potemkin fue inscrito en el ejército zaporogo. La «nodriza» zaporoga
es Catalina II, que abolió las libertades cosacas y suprimió la Setch des­
pués de la victoria decisiva de Potemkin sobre los tártaros y la libera­
ción de Crimea.
18. Paisaje tradicional de Ucrania. Entre los autores contemporáneos"
(por ejemplo, el humorista ucraniano O stap Vichnia) se encuentra la
ironía a propósito del paraíso visto bajo la apariencia de una granja ucra­
niana.
.19. Consigna, señal de reconocimiento entre los cosacos-zaporogos.

262

Se diría que en los hombros de la Setch Zaporoga se agitasen alas. La madre extendía el mantel. Asomados a la vieja ventana. en gritos de ven­ cedores. Y como la luz de una nube desgarrada. se abalanzaban — y todo se confundía. hasta que el más viejo hizo un gesto de adiós diciendo: «¡D escansa. Y. con voz en la que temblaba la reciente ofensa. «¡P u gu. como el canto de la alondra transformándose poco a poco en choque de espadas. Los cosacos vencedores permanecieron largo rato en torno a la tumba de Palivoda. Escuchaba el relato de las afrentas y buscaba el medio de ayudar a su guerrero. aullando y ululando. pugu!» Los guerreros de largas alas volaban a su en­ cuentro con rostros radiantes de divinos adolescentes y se lle­ varon el alma humana. cam arada!» dando así la señal de soterrar la tumba del valiente. Así encontró la calma el alma en pena del cosaco. luego. fría y tranquilamente a la misma muerte. De este modo se presentó a las claras miradas el orgulloso cosaco. her­ manos. ponía la mesa y miraba sonriente al guerrero. recobradas las fuer­ zas. lanzarse sobre un tropel de enemigos. los cosacos. con una brusca media vuelta. le llegó ej canto triunfal de los cosacos. Palivoda se alejó volando. todo huía ante ellos. hacia la morada de reposo y paz. 263 . La victoria fue de los Rusos. envuelta en sus alas plegadas. Saludando hasta la cintura. arrastrar su presa a través de los campos. pugu!» Y de nuevo. el cosaco respondió: «¡U n Cosaco del Gran P rado!» Y sacudió nuevamente la cabeza y lo invitó a entrar en la casa. cuyo bigote gris se rizaba a lo largo de una mejilla que parecía de piedra. y cuyos azules ojos contemplaban. turbado y agradecido. veían en la tierra a los Jóvenes Bucles. en tumulto de lucha. Del cuartito surgió un rostro dulce y bondadoso que con­ testó: «¡P u gu.

La oratoria del poder y el continente Por vida y muerte mantienen su alianza. si alzamos el vuelo Más allá. Como si el Viejo se hubiera cansado de soportar el pequeño fardo de las guerras. ¿Puede que los descendientes de los guerreros Vean en la espada un báculo herrumbroso? No es en sus extremos de evidencia Que se muestra el destino a los ojos humanos. Sino que a veces en sus vagabundeos Llega a visitarnos la hora apacible. Aún muy real divisaré la tierra. Y el sueño honrará nostálgico Una existencia sin las palabras — ¡Que venga. abandonando la tierra. Dijo alguien. Avanzaba el vapor surcando olas. El Hijo de la Nutria grita «¡O h é !» a la India dormida... 264 . Abandonado tras de sí el Terek. ¿Q ué será de él en la cerrazón de las noches? La estrella de los vapores es inflexible y lóbrega. como faro en la noche. alguna vez hacia el espacio azul. Bien pues.5.a vela (Fragmentos) V ia je en v a po r Conversación y naufragio en los hielos Dejando entre tinieblas la masa de la costa Orientando su libre curso al mar. rápido!— Si el universo se convierte En Estado único — la gente aborrece esa imagen— . Desde la estrella. No quiero turbar el curso de sus pensamientos. Pues año llegará en que. Y hacia la existencia de los primeros salvajes volará el sueño de los descendientes. Poblaremos el aire o el mar. riendo con los ojos.

sin duda al verlo encadenado. Saciando el hambre y la ira De las águilas. El diminutivo ruso de Poros. ¿qué llevabas oculto Bajo tu manto de tinieblas Cuando huías en la oscuridad 20. G e n t e : G r a n dios. Como un pétreo difunto. porosito ! 20 R o c a : ¿A qué viene esa burla? Enternecido Por los juguetes de arcilla.» La roca se estremece y comienza a vivir: caen partículas de arcilla y tiemblan unas ramas. malhechor voluntario. Glorifico la lucha y el bandidaje. R o c a : Me lastimas. ¿Sabes quién soy? Soy el hijo de Poros. Que sepa el viejo soberano Que estoy con ellos — los hijos de los valles. V ia je m a r ít im o El Hijo de la Nutria graba su nombre en la roca con un cortaplumas: «Velimir Khlebnikov. 265 . porosyonok. sus emisarios. Que en nada lo aprecio. Entumecido como la nieve Sobre el desfiladero de los halcones. Sacudiendo el trono de los cielos. significa «cochinillo». descendí Y besé de fuego los valles. Prometeo se torna en este fragmento un símbolo eterno de revolución. Que eternamente amenazaré al esplendor Con esta cadena. Por haber robado. La razón prometida. Con fieros juramentos. El H ijo d e la N u t r i a : ¡Salud. Cuelgo encadenado sobre el oscuro abismo. Que acaricio aun el viejo sueño.

) Pus H k in 21 Los Hijos de la Nutria se dirigen a la cascada. G e n t e : Juram os. 266 . Sobre el plácido rebaño de gamos. es un sueño inhumano. Cual sangre y sebo brilla el hígado. Por la conformación de mi cuerpo. E l H i j o d e l a N u t r i a : Pero escucho el son de un caramillo. T elón. (Le libera cortando la cadena como una circasiana. Sobre las umbrías laderas . Con decadente arte— Pero siempre inconstante joven. E l H i j o d e l a N u t r i a : Adiós. Acudo al instante.. ¡Mártir! ¡Beso tu sagrado dedo! Á g u i l a s : Llevaremos en vuelo tu ansia De que retoñe el corazón arrancado. Perdona mi involun­ tario error. ¿Dónde están mis guantes? ¿Y mi bastón? 21. su alegría? Encadenado a la oscura cañada Desgrana siglo tras siglo. ¿qué le hicieron sus enemigos? ¿Qué se hizo de su gozo. Una gran lástima.. colega. su vida. «Pero ¿qué es ese ruido? ¡Alguien gime ahí! — ¡Los hielos! El vapor se hunde. L a H i j a d e l a N u t r i a : Quisiera parecerme. A la que no muestra pereza en seducir Al poderoso y al humilde.» El H i j o d e la N u t r i a : Lástima.de la fresca mañana. Envuelto en la hiedra del rayo? Pero. Alusión al poema de Pushkin El prisionero del Cáucaso.

Sabes. el mudo gentío va y viene. U n f u g i t i v o : El v a p o r se h alla ya p o p a en a lto y tie m b lan to d a s la s tu e rc a s. Escipión! ¿También tú aquí? ¿Cómo has llegado? No sé si por capricho o por ley. las barbas enmarañadas. huyen todos hacia la sombra de esta roca. el alma de un solo horn- 'bre puede parecer una reunión de sombras gloriosas». corre y solloza. se viesen obligadas a elegir como isla el alma de un hombre para reposar y reencarnarse. 267 . somos ¡nocentes!» El mar irrumpe en aludes. As!. Se ha derramado el perfume. Empolvé mi cpra. Agarrando con sus pezuñas los tiernos intelectos Como el flujo de la ola marina 22. hartas de la nulidad de los hombres. de Marx y Darwin. tan avanzado en tantos aspectos. evidentemente. En una carta al poeta Ivanov. ¿Dónde están los jueces? ¿Dónde las leyes? 6. Se zambullen como somormujos. Cual hormigas.a n u t r i a 22 A n í b a l : ¡Salve. Sí. ¡Qué choque! ¡Qué lección! Y se oye gemir: «¡C ielos. Se trata. 23. satiriza ferozmente. Dos viejecitos barbudos Escuchando todo. a quienes Khlebni­ kov. recordemos que Khlebnikov le escribe: «M e parece a veces como si las almas de los muertos impor­ tantes estuvieran condenadas a errar por este mundo y.a vela E l a l m a d e l h i j o d e i. la voz se ha difundido Que KarI y Charles 23 tienen toda la culpa A ellos hay que incusar. Aquí llegan viejos y jóvenes.

Abandonadas las cadenas de los pueblos humeantes Volaba como un fantasma al trono. Aunque a veces allí se encierra La nada absoluta. Una manada de elefantes conduje entre las nieves. pálido el rostro. tomemos una piedra. ¡No! Por más que los mercaderes romanos Se reunían en el Hades en turba acicalada. Muertos de saciedad. Y del número de páginas y de encuadernaciones. Llevaba largos bucles el hijo del desierto— . Cultivé largo tiempo la libertad del sur Mas no logré contar el número de adversidades. El nacimiento decreta distinta muerte. ¡Vamos. Balanza sobre el libro — balance de cuentas. Prematuramente segado por el fiero deber— Se enredaron los cabellos en la cerca. Con tenazas aplastando los errores. con velada Cortesía amenacemos al hombre de los libros! Sí. Dando a la presa el derecho a bambolearse (Que pueda cantar con mordiscos de hierro En las cárceles de hombres más útiles) Nos han aferrado en una trampa con sus pezuñas. con gran deleite Iniciaré esta vieja guerra. Sólo sirven para conturbar. Y como peces el cuerpo de la fe. Es oscura la doctrina de Karl: Iba yo a la guerra en tierra romana Tenazmente avanzando. pereza y peste. Pero yo ante el libro me descubro. Esas tenazas pueden hundir el cráneo. De la razón no quedará ni el recuerdo. Aunque muchas veces se hería mi ánimo Y se abatió sobre mi cuerpo el rostro del hermano Cruelmente derribado por una lanza. 268 . como en un arca. No por la mirada autoritaria de la patria.

según hablan los sabios— Creer en tan inestable doctrina— Ardemos aquí en alquitrán de mercaderes. Obediente a la palabra «m uere». Como una ardilla vivía entre el follaje. Con blancos guantes de pelo. Nos hallamos en él. Esto fue. 269 . pues. Hundidos hasta el pecho en los barriles. Y el camino que allí lleva es largo y recto. sentido en-ello--------- Apuramos vodka silenciosos. Que mi oscuro antecesor. Era bueno y bravio pero no inteligente.Sofocado por los alquitranes del desierto. De aceite y grasa a los carniceros romanos. Oculto en la bruma de los tiempos. Con la mano suspendido de las ramasi Con un lóbrego designio en las pupilas. causa de la guerra: Aquellos demasiado. Y el compañero ceñido de gloria explica A la multitud de vecinos y vecinas El amanecer de nuestros sueños y ansias. Vestidos con insólitas camisas. Los escudos y las armaduras. Nos la traen los guardianes A escondidas. demasiado gordos. en sigilo. silenciosos. Mediante ágiles mensajeros. Secundando las inauditas calumnias. De alimento amargo e infame. temblorosos De turbar las potencias subterráneas. Excesos y contagios encaman Con su cuerpo luciente y oleoso. Avezados desde la infancia. No percibiendo ningún. Y el camino que aquí allega es ancho y recto Y a las potencias de nuestro mundo Ya no sirven las ilegales órdenes. Olvidados los deleites guerreadores.

créelo. Hablaba de sombras. hongos. Con ojos oscurecidos contemplaba El flujo de las estrellas subiendo a los encinares— . en fin. su danza Y bostezando saldremos al encuentro de los antepasados. preocúpate de ellos. A n í b a l : Son pues caminos de alto valor. Han rechazado lo que está vivo Y helos aquí. eh! Contemplaremos. riendo. Ellos no merecen peroratas. no! ¡Eh. Hombres así los derribaba yo con la sola Amenaza de mis miradas tenebrosas. 270 . Usando la mano para pescar. ¡No es tan feo nuestro mundo. E s c i p i ó n : Mi sabio Aníbal. ¿Crees en esas tonterías? ¡Dios mío. Sobre el dandy romano. apareciendo. Si me ha creado y a ti te ha creado! Haber plasmado dos o tres alegres pulgas No es. caminar y correr. sitiando Roma Golpeándote las mejillas Matabas menos mosquitos De cuantos ahora nos miran desde arriba. tan grave falta. hueso o defecto. Comía pintadas mariposas. Una causa. En el confiado desierto de la noche Manchas de constelaciones y mundos. sírveles. ¡de la sombra! ¡Cuántas estrellas allá. lejos! Escucha. No obstante. menos pústulas Se posan y más pobres. Era enteramente bobalicón Nuestro abuelo de la mano vellosa. ¡Oh gloria! Detente y vuela. tienes razón. Tienen los hombres como los monos. dos Llevan fuegos de carbón Desde una nueva verdad con dos pezuñas. babosas.

Este cráneo. De cuantas brillan como estrellas en la oscuridad. Narran el curso de los astros Y la estructura de las abejas. 24. 271 . de todos los confines. 26. alrededor. Pugachev: Cosaco del Don. se pasó a los polacos y fue decapitado en 1663. Los Pecheneques llenaron con vino Trincando a mi salud. Traje al país de los padres Llanto de muertos y exequias. durante el viaje Hasta la aldea cercana. solía prevenir al enemigo durante la ba­ talla con el grito: «¡Caigo sobre vosotros!» 25. que desdeña los placeres. Escucha. acaudilló una sangrienta sublevación campesina (1742-1775). No seas con ellos tan severo. que ignora la palabra miedo. Según cuentan las crónicas. Mira. Príncipe de Kiev (siglo x). Y lo que todos aplauden No vale mucho (la mente está cautiva) Cuando así. S b y a t o s l a v : 24 Y de nuevo. P u g a c h e v : 25 Un ejército de intrépidos Reuní. Gritaré: «¡C aigo sobre vosotros!» Qué desgracia: una cinta dorada Ha ceñido el contorno de mi cabeza. en la mejilla púnica Tú no has matado tantos mosquitos Como estrellas ahora brillan lejos. muerto y decapitado por los pechene­ ques. relumbran las estrellas. Lleva en la mano una empuñadura de lanza. alguien se acerca. volando a veros. Esta frente. Samko: Coronel ucraniano que tras la unión de Ucrania y Ru­ sia (1654). Y lo que la gente silba. Mi reloj se adelantaba al de los astros. S a m k o : 26 Víctima fui de encontrados juicios. Como dos cantores que.

corceles míos . Se le con­ sidera precursor del protestantismo. Heresiarca checo (1369-1415). L o m o n o s o v : 28 Con la mano tendida Volé adonde radica la inteligencia. adversario de Biron. Volynsky (1669-1740). Michail Lomonosov (1711-1765). Es más remota que el universo La turbia mirada (presa de achaques). poeta. Copérnico es sin duda un pobre diablo. R a z i n : 29 Aniquilé con mis hordas el recuerdo de la risa.-. Aplastad. A n í b a l : S í . Santa — dije yo— sencillez. Razin: Legendario rebelde cosaco del siglo xvn. 30. Torné escarlata el mar negro Y a que el mundo para el placer no fue creado Y la risa es inseparable del lamento. luego favorito de la em­ peratriz. aplastad. 27. Pensé: esta abuelita tiene muchos Nietecitos buenos y simpáticos Pensé que el mundo no está hecho para el arado. Ordenado sacerdote en 1400. Caí por culpa de las estrellas. E sto discurría volando hacia aquí. 28. estuvo casi siempre en lucha contra el papado. fue ardiente nacionalista. el aventurero alemán. J an H u s : 27 Sí. Pero la gente está en la hora cotidiana. Se me acercó encorvada Una viejecita colma de dolencias. La balanza inclinó hacia mí Su platillo de perdición. C o p é r n i c o : El destino de batallar le parece al guerrero Radiante y también lo mejor. 29. sí. Por su influencia fue decapitado. hace tiempo ardíamos también. — Las calabazas de las enemigas testas. ministro durante el reinado de Anna lvan- novna. tienes razón. filólogo y erudito ruso. 272 . Por no querer retractarse murió en la hoguera con gran entereza. V o l y n s k i : 30 Sabréis que habrán nuevos Biron Y nuevos funerales como los míos.

Mi corazón no osa objetar. Éste y aquese van en tropel. sin vida. Entre furibundos libraros Se yergue como un peñón el audaz Khlebnikov. Imponderables. el diluvio Arrastre aquí todos los espectros? C lam or de lo s e s p ír it u s : Estáis en una isla. . Todos llegan aquí mudos Vestidos con un morrión de estrellas. Así. ¡Oh coronas nunca vistas. de los Karl. el uno y e l otro. Como marineros que fenecen. ¿no veis mi desgracia? 13 . No discuto. sombríos. Pues sólo he combatido con las nubes Guiado de la mano del destino.. .. Posan el pie sobre la isla ¿E s posible que. A n í b a l : Uno y d o s . Intercambiando palabras Cerebros confortan a cerebros. habéis subido al alma Con un gesto altanero. os saludo! Socorredme. Isla de cimero espíritu estelar.. Se hallan cansados... en tropel. V oz D EL INTERIO R DEL ALM A: ¡Oh eminentes espíritus. Se llama Khlebnikov... Vestimos todos de blanco lino Para la victoria o para la tumba. Tan sólo su área emerge Del mar de nulidad que la rodea. Curvando el yelmo estelar. M u l t i t u d e s : Nuestros juramentos y promesas La crueldad ha lavado con calumnias. Sus orillas hospitalariamente La isla a vosotros abrirá. Oh inauditas cadenas! Sobre la isla y sobre tierra firme.

D. es. además de contribuir a las ilustraciones del fascículo. 274 . 1836). Galitzia es una región al sur de Polonia y oeste ruso. Campo. En Noc v Galicii (La noche de Galitzia). Soy. ¿adonde vas? Cuervo. me parece. daos cuenta. el aparente zaum que Khlebnikov pone en boca de brujas y rusalkas (espíritus de muchachitas ahogadas). arado. Sakharov. (San Petersburgo. con la marca editorial «Primera revista de los futuristas ru­ sos» y la etiqueta «G ileja»." tegorías del tiempo y del espacio. Kruchenych. con un veinticinco por ciento de bosques y su zona sur corresponde a la meseta de los Cárpatos. en donde la suave ironía de Khlebnikov se une a su soberano desprecio por las ca. en el que Khlebnikov ofrecía deliciosos cuadritos «paganos». El año 1914. confirmando así la presencia de un «m ito khlebnikoviano» ya — operante-y activo en-el ámbito de sus camaradas y «discípulos». cuervo. Bur­ liuk publica. para su editorial petroburguesa' «E uy». una cita casi literal de un libro del folklorista I. «dibujó» la caligra­ fía khlebnikoviana a través de una espontánea identificación con el orna-- mentalismo gráfico de los copistas medievales. pariente vuestro. (Consejo) LA N O C H E D E G A L I T Z I A ' R u s a l k a : Desde los maderos de una vieja almadía Contemplo las hierbas del fondo En los sillones de la blanca arenisca Iré a sentarme solitaria. Mas en el mundo. en realidad. el mismo en que Khlebnikov se había disociado de la excesiva tolerancia de los colegas budetlianos. sometiendo todos los trazos gráficos a micrometamorfosis vegetales y animales. Este último libro iba acompañado de un suplemento litografiado con el título de Dereviannye idoly (ídolos de madera). de una gran riqueza hidrográfica. las dos recopilaciones de líricas (algunas inéditas) Riav! (¡R uge!) e Izbornik stichov (Poesías escogidas). respecto al futurismo oc­ cidental que llevó a Rusia a Marinetti para «imponer al noble cuello de Asia el yugo de Europa». estamos solos. El pintor Filonov. resucitando personajes y mitos del folklore eslavo. Arado. Skazania russkogo narda (Leyendas del pueblo ruso). Es una región rica en leyendas. vio la publicación de cuatro recopilaciones de sus obras. campo del oso salvaje. ¿olisqueas el huésped? 1.

dynza! Las r u sa lk a s lleva n en la m ano el l ib r o de S akh aro v y cantan leyénd o lo : Entre cerezas y guindas Relampaguea nuestra imagen pecadora. ¡lo ia colkL - ¡Dynza. ryndo. la. Ruachado. pinco. dynza. Pac. ¡Morirás. ryndo. Que se abrace también a ese tronco el blanco esqueleto de la oveja y a la zampoña se alargue mostrando los incisivos. Pero el arroyo nos acaricia. pinco. Pinco. A veces nos atraviesa los ojos el arpón del pescador. Oprischkis: campesinos gutzuls de los Cárpatos (Opriszeni u Oprischeni es una población en la Bucovina. L O S O P R I S C H KIS 2 ENTIERTtAN A L C O M P A Ñ E R O : 2. so no. distrito de Sereth). pac. Sono. ¡Zun-zam! ¡zun-zan! L a s r u s a l k a s c a n t a n : la io colk ¡Cho ia pacco! ¡Pie paco! pie paco. 275 . sob. Se rebela­ ron contra los señores polacos y austríacos. (Se va) C a nto d e la s b r u ja s : ¡La-la s o v ! ¡li-li s o b ! Zun-zan sob lele. pac. el aullido de la rusalka ebria. ¡Sob lele! la. sono. mi señor! C a b a l l e r o : Este maldito frío. nos lleva entre las orillas. Confusión y chillidos por doquier: no me conviene quedarme.

276 . R usalka : ¿Quién transporta su mesnada? ¡Ánimo. ia colk. minogamo. Pie.— ¡Agarrad fuerte la víbora!— y un canto de pez en la boca y por detrás no tiene piel. ¡No existe sonrisa más franca! Y tú eres horrendo fantasma. pac. pinco! L as b r u ja s se d is p e r s a n en bandada com o g ru llas y se van v o l a n d o : Sagadam magadam vykadam Cuch. allí sobre la roca salvaje. ¡Kopacamo. ia colk. io. adivina! RuSALKAS: io. E s más encarnada que una rosa perruna. paca io. La hechicera tiene las pestañas negras mas lleva en la mano una culebra muerta. Vive en la montaña con la Gran Hechicera. segura de sus pasos rapaces y con el arco de los imperiosos ojos. cuch. cuch. «¡M agnífico cuchillo!» — era el grito de guerra. pinco. ia colk. ia colk. cuch. los han visto hace poco en el crepúsculo de la noche oscura. no son desatinos. Crueles los ahogados: Sus rostros vela la sombra. ella mira fijamente y en la cintura lleva un hacha. compañera. io. como un arco. pacu. Es verdad. M u je r e s g a l it z ia n a s q u e c o n v e r s a n : Mirad. por ahí pasa el muchacho con su negro jubón. Pie. pac. ya no estás entre los vivos. pinco.

y sustituir en los tribunales y en otros centros los discursos. Dar a todas las ideas del globo terrestre (hay tan po­ cas). ya sea junto a reconocidos maestros de la escue­ la simbolista (indicando y aceptando de ese modo el propio y definitivo reintegro en las filas de la literatura «oficial»). u-2. 277 . numeración quinaria. u. Tam. Baraban futuristov» («H a aferrado. II. Esta última cir­ cunstancia es también la prueba de aquella tendencia «individual». figuran algunos elementos que permiten considerarlo como el último y decisivo producto del cubofuturismo ruso. publicado en San Petersburgo en diciembre de 1915. usando el lenguaje de la vista. se hallaba presente. Es posible que. en que los residuos cubo- futuristas gilejanos. conio a los edificios de las calles. ya sea junto a los colegas de otros grupos de inspiración futurista (síntoma dé la caducidad cada vez mayor del concepto de «escuela» y del contenido de aquel «nosotros» afirmado violentamente en « L a Bofetada»). en menoscabo y más allá de los valores del «grup o» que afloraba siempre con mayor insistencia (sobre todo allí donde figuraban individualidades artísticas sobresalientes como la de Maiakovski o Khlebnikov) en las tertulias — aunque tal vez sería más justo decir ex-tertulias— cubofutu- ristas. núcleo de la formación más amplia de las fuer­ zas «de izquierda» que después de la revolución se reunieron en torno al Lef maiakovskiano) y que las vicisitudes de la guerra contribuían a dividir. En efecto. Otelo. 1. sin embargo. PR O PU E ST A S1 (Fragmentos) i. un número particular y hablar e intercambiarse los pensamientos. e-4. tras la «escisión» ya definitiva de Livsic y Khlebni­ kov. Dar a los números los nombres de las cinco vocales: a. que sólo son inútiles imitaciones. En el almanaque «Vzal. en su interior ya se habían creado nuevas y minúsculas subalianzas (entre ellas el círculo de Maiakovski con los futuros teóricos de la escuela formalista. Catalogar con números los discursos de Cicerón. a los miembros de lo que había sido el más sólido y aguerrido estandarte de la vanguardia del período prebélico. i. o.■ bor de los futuristas»). Demóstenes. por una pizarrita en la que se indique el número del discurso. «H a aferrado» contenía más de dos tercios escritos por Maiakovski y sobre s i mismo. i-5. Aparecido después de una serie de publicaciones más o menos colectivas. a-1. e. ja-0. o-3. incluso físicamente. las Propuestas de Klebnikov sean algunas de las páginas más premonitorias y extraordinarias. aunque fueran juzgadas una locura en el momento de su publicación. Catón.

Ésta es la primera lengua auténticamente universal. por ejemplo: las guerras entre generaciones del globo terrestre. en la forma 317 d + e y/ — 1 . Introducir en los asuntos de los nacimientos el mis­ mo orden y reglamentación que hoy existen en el homicidio: ejércitos de nacimientos. vil. Llevar. ix. En las guerras normales usar armas soporíferas (balas soporíferas). Designar el año 1915 como el primer año de una nueva era: designar los años por medio de cifras geométricas: a + b J — 1. de donde e < 3 1 7 . armaduras medievales blancas. De igual modo. hechos y gestos (desplazamiento de diversos tre­ nes sobre una misma vía). x. y en par­ te. x iii. limitación en el número. m . una isla desierta particular. Nos sería posible evitar los desastres ferroviarios si el movimiento de los trenes se limitase únicamente al espacio. El oído está cansado. los estados suscitarán nuestra admi­ ración mereciendo el respeto. xi. Profundizar el arte de mezclar las razas y cultivar otras nuevas para las necesidades del globo terrestre. vi. en lugar de vestidos. para los ininterrumpidos conflictos entre los belicosos de todos los países. usada en los códigos de las leyes. las guerras de las trincheras del tiempo. xii. Las lenguas quedarán para el arte y se verán libres del humillante fardo. Dividir la humanidad en inventores y los demás (no importa cuáles). Banda de ojos videntes. Reservar. iv. la vía férrea del estado exige un horario de su tráfico. la vía. confeccionadas con la tela que hoy se emplea para cuellecitos y pecheras. Introducir por todas partes en lugar del concepto de espacio el concepto de tiempo. Cambiar en las guerras el viento de la peste en vien­ to del sueño. y 278 . por ejemplo Islandia (una muerte espléndida). En ese caso. Trasformación del derecho a la vivienda: derecho a ser propietario de una vivienda en una ciudad no definida. v iii. v.

el segundo.317 en 24 horas. xix.derecho. incluso cruda. invisibles a la vista. xx. pro­ mulgando que la superficie de cualquier propiedad territorial personal no puede ser inferior a la superficie del globo terrestre. x xn i. a almorzar y a instalarse en las ori­ llas: será el alimento del futuro. xxv. xxi. xiv. Ver en las capitales una acumulación de polvo re­ tenido en las nudosidades de las ondas estancadas según el principio del disco sonoro (croquis de Kundt). de cambiar de lugar (derecho a la vivienda sin definición de espacio). Contar que la cifra media de los latidos es igual a 365. Que la navegación aérea sea el primer paso de la humanidad y el don de la palabra chispeante. Construir las casas en forma de cuadrículas metáli­ cas en las que se pueda insertar cajas de vidrio móviles. xv. y vivir para ver. xvm . 279 . por la cual el globo terrestre pertenece a esas gentes armadas. xvi. La humanidad que vuela no puede limitar sus derechos de propiedad a un lugar preciso. Calcular toda forma de trabajo en función a los latidos del corazón — la uni­ dad monetaria del futuro. Propagar la cultura lacustre de criaturas comestibles. Poner punto final a la gran guerra con el primer vuelo a la luna. xxii. Fundar la casta de los geógonos y del superestado. cuya suma está repartida por igual entre todos los seres vivos. x v ii. a continuación. Utilizar la misma unidad para los intercambios co­ merciales internacionales. Proyectar un arte de despertar fácil después de los sueños. xxiv. Realizar el cambio de los diferentes aspectos del tra­ bajo por el cambio de los latidos del corazón. La gente vendría a bañarse. para que cada lago se vuelva una marmita de sopa de coles dispuesta para ser comida. Introducir al mono en la familia del hombre y con­ cederle ciertos derechos civiles. Renovar el régimen de la propiedad territorial. Obligar a las sociedades de gentes armadas a discu­ tir la opinión de los futurianos.

En el Canal de la Mancha se podría elevar un monumento marino ñ Guríet-el-Ain. Dividir la vida mundial de los conocimientos en gobiernos especializados en conseguir cualquier objetivo cien­ tífico (ejemplo: la lucha dirigida contra el gobierno de los es­ pacios). Erigir monumentos corriendo y viajando en las platafor­ mas de los trenes. x x v iii. en el Nilo que en Delhi. aquel persa que acabó su vida en la hoguera. ¿acaso el hombre del Mississipi. La lengua del rayo tomada como vehículo de la verdad científica. por ejemplo. observadores celestes del Estado. xxvi. un monumento que emergería del mar y que serviría de alcándara para las gaviotas al paso de un navio lleno de ingleses. ejecutados por distrac­ ción. cuando el del Volga ríe? 280 . Formar un gobierno mundial encargado de cons­ truir monumentos para embellecer el globo terrestre. lo mismo en el Sena que en Tokio. Adornar el Mont-blanc con un busto de Haiawatha. y realizar. En la plaza central de Washington se podría elevar un mo­ numento a los primeros mártires de la ciencia. llora. los An­ des con el de Burliuk. en ese trabajo. una obra de tornero. los chinos Hi y H o. ¿se hallan vinculados sus deseos?. xxix. Tomar como principio de base del monumento el hecho de que el lugar de nacimiento del individuo y el de la erección del monumento deben hallarse situados en puntos diferentes del eje terrestre. Adaptar la radio a la retransmisión de las confe­ rencias de la Universidad Central en los institutos rurales. un gobierno que se dedicaría al siguiente estudio: ¿hay un lazo directo entre las personas que viven en los extremos opuestos del eje terrestre?. Cualquier instituto situado al pie de una verde colina recibirá las últimas noticias científicas. x x v ii. Despertar en las chimeneas de las fábricas el deseo de entonar himnos matinales al Sol naciente. Habría. los peñascos nevados de Nicaragua con otra de Krucenych. y el maestro de escuela será el catalejo auditivo de todo el pueblo atento.

ansioso. más tarde. Por otra parte. 281 . ” Día de la Lib ertad "». — Y cuando. xxxi. Existe una versión algo más larga del poema. El globo terráqueo estaba Soberbiamente atrapado por la garra dél loco. Lanzándole secamente al cielo: «¡M uere. “ El vagabundo encantado” . tal vez. El título del ciclo es explicado en diversos escritos del autor: hay que atrapar a las guerras en la ratonera. “ Vzial” . El manuscrito lleva la referencia de Khlebnikov: «Están reunidos los ver­ sos publicados en "Centrifugadora 2” . Tener bien presente todas las ventajas de una fron­ tera marítima común. a todo el género humano Y me puse a leer poemas. “ 4 pájaros” . Allí. Que las leyes de la vida cotidiana sean reemplaza­ das por las igualaciones del destino. (Se trata del diario de un día publicando lo falso de la libertad. “ Vremennik” . te lo ruego!». 1. Rompí. “ Sin musas” . Amar la fusión de las fronteras marítimas de Asia: he aquí el nuevo mandamiento. sobre nosotros hay un segundo mar: el cielo. Ordené al cuervo ser el ala. “ El error de la muer­ te” . El ciclo La guerra en la ratonera comprende 22 poemas. donde la caballería de los siglos labraba Los campos hirsutos de auroras blancas. 25 de mayo de 1917). pero el ciclo antiguerra es. escritos de 1915 a 1917. LA G U E R R A E N LA R A TO N ER A ' ¿O s acordáis? Ordené a los cepillos De los limpiabotas separar a la Osa Menor De las suelas de mis zapatos. Le arrojé un ochavo al universo. Hice un picadillo con las palabras viejas. me obstiné. hacer de Asia una isla espiritual común. “ Peta” . poner bozales a las matanzas. como una caja de cerillas. Para mejor reír y por más tiempo. xxx. y luego. lo más acabado de su obra. que Khlebnikov agrupó juntos. “ El guerrero rojo” . El procedimiento le era familiar.

317: investigaciones de los números claves por Khlebni­ kov. Y olvidaré el amable reino de los que tienen veintidós años. 365. abolir la vuelta del ciclo de las guerras. ¡Cómo! También yo. exactamente 365. Se encolerice y pregunte: «A sí. Yo. 3. Obra maestra y prototipo de la poesía épica. Aunque no sea más que un conejo temeroso y montaraz.! No puedo sufrir el no tener palabras para cantar a la elegida de mi corazón. que me traiciona. Quería romper el tiempo (365).317 latidos . Y no el rey del Estado del Tiempo. en veinticuatro horas. que escribí tantos cantos Que formarían un puente hasta la plateada luna. Y o. Libre de las sandeces de las edades avanzadas. Hoy soy prisionero de los viejos venenosos. De los padres de familia (vicio social de las edades avanzadas). Yo. arrullado por los mejores silbos de los pájaros — ¡Vosotros. que colmo mis días de ensueño También yo tomaré un fusil (es grande y estúpido. es­ crita por un poeta desconocido hacia 1189.3 Y haré que un cráneo salpique. nutrido por las mejores albas de Rusia. ofendido con los hombres por ser como son. ¡No! ¡N o . Crónica de las huestes de Igor: primera obra literaria rusa. 2. Más pesado que la escritura) Y marcharé al paso por los caminos Galopando. cima de deleites. ¿quién soy ?» Crearemos la Crónica de las huestes de Igor 2 O algo del mismo género.. 282 . Yo. consumido. Como me llaman los hombres. cisnes.— ¡Seguidme! ¡Nada hay que temer! Y cuando el globo terráqueo. mirlos y cigüeñas sois testigos!— Yo.. y de este modo.

suben las. segadora de tallos. Se desploman las Briansk. ¡más allá del Niemen! 4. ¡Pues. ¡más impudicia en el trabajo! «¡Adolescentes muertos! ¡Adolescentes m uertos!» Chapotea por las plazas el gemido de las ciudades.» Nosotros. ¡Comprendedlo. Yo fui Danubio. Como Polonia. devoro el cuerpo de un muchacho!» Allí dirá la madre: «Y o di mis hijos. Y el silencio era el único consejo de los campos. Las acciones de las fábricas de Briansk y las de los pozos de petróleo propiedad de Mantacheff. ¿E s cierto que los jóvenes se han abaratado? ¿Menos caros que la tierra. que una carretada de carbón? Tú. nos es necesario! Las trompetas no tocaron a rebato por el sacrificio: «Queridos compañeros. charlatán de sobremesa.M antashev .4 Ya no hay joven.. 283 . Los ojos de un bello salvador! ¡A por él. Y los lejanos chopos balanceaban sombras. vos fuisteis Viena. a por él! ¡Allí donde está mudo! En aquel prado verde. a las alas del cuervo. mujer de blanco. estabais inspirada. Esperabais no sé qué confusas señas. que un tonel de agua. de vuestro poder no me hallo fuera. los amados han partido.» Ah. Los pueblos se lanzaron sumisos.prefiero. nos es caro. razonamos bien los actos. algo callabais. Canta el cruel arabesco del allanamiento.Fuisteis severa. en mis refugios. doctos ancianos. comprendedlo. La de músculos bronceados. ya no está nuestro Joven rey de ojos negros. a nado. Vos ignorabais algo. Donde el lobo aulló en la sangre: «¡E h ..

con el codo Las trenzas. pues. Con pesantez avanza y guarda el misterio profundo En tus enfundadas orejas de peceño.» 5 ¡No has hollado mi continente! Sé. inaudito y estrictamente nuevo Sordo atalaje del mundial entierro. en verdad existe. Buda o Alá gritarán: ¡Eh. Desenredaba su poderosa cabellera Y los mosquitos de las vidas inútiles Trataban en vano de picarla. Comprended. No alcanzarán los bosques de Siberia a daros muletas bastantes. Gritémosle audaces. Que de cadáveres expurga sus cabellos. iza! 5. O bien. detrás del Niemen. hermanas del cuervo vespertino. ¡No. la vergüenza existe. Típico de los menús de los grandes restaurantes rusos y de los de las mesas nobles. hacia un lado. que en cualquier momento. audaces como antaño: «¡M am ut desvergonzado. 284 . amigos! Vayamos majestuosos a la Gigante Guerra.¡Detrás del Niemen plomizo y frío! ¡Detrás del Niemen. Filete troceado y en salsa. haced venir de las islas Fidji Negros y siniestros profesores. Los asesinos. Creo. hombres. Y durante años. por descuido. cuantos tengáis fe! Rocé. sollozando bajo las olas. Yacían como un montón de tablas. oh. Y el puente arañó con su zarpa Al infante que. La muerte cardando con su peine. instruiros en la ciencia De consumir un brazo humano. afronta nuestras lanzas! Degustas varones “a la Stroganoff” . huía en la sombra.

Blanca carroza fúnebre. horda de elefantes! Colguemos remisos coronas al tigre. primer escriba de la tierra rusa. 285 . como si fueran ansarones. amigos de la unidad. Cortés. Somos muchos. Obligaremos. Que mi razón se mantenga firme. ¡Sus graznidos nos fastidian!. Los adolescentes proféticos se apartarán de los viejos estúpidos Y fundarán el Estado universal De los ciudadanos de una misma edad. La boca la pintará Hokusai Y las cejas de la muchacha. Américo. 10 no es nada. Contra la jeta del universo. Y de los cadáveres idolátricos de Pushkin Haremos cañones de sueño. Y marcharemos junto a delgados y blancos galgos. Traje negro y estrechas perneras. a. blanca carroza fúnebre. Para que no nos muerda a los jóvenes. Somos muchos proboscídeos. Armados con látigos. Glorificaremos los incisivos muertos y la lucha a muerte.tórtolas-a acarrear balas de cañón. Pondremos un bozal al universo. Le susurras al gatito: «¡N o me muerdas! Cuando yo muera te dará las alas. ¡A mí. Retorceremos el cuello a los idiomas.» ¡Retumbar de pasos. M urillo. Cabalguemos unidos los Mismos y los Mismos. Colón! Los peones se han movido y ya veo el mate. las . Más sabios que el lobo. y colorearemos Los finos ranúnculos con sangre de la mano Quebrada contra los colmillos del universo. al menos como un fusil de pedernal: He tomado por blanco un ciervo hirsuto.

Anillos y silbidos. La rama de rocío de la galaxia. marchando con ella. E s tan leporino este otoño Que el ojo no alcanza a trazar la frontera Éntre el tímido otoño y el temor de la liebre. Sobre la vida pastoral de los primeros tiempos. Por doquier hojas y tallos. Que por los números domabas — Y. tuteándole al cielo. en toda la tierra Soberano por siempre jamás! Que en el vano las vírgenes canten Con el son de la antigua cruzada.La libertad viene desnuda. saltaba— Al fascinado reptil de anillos de envidia y rabia. El habitante del amarillo otoño. del adepto del Sol la epopeya. Del pueblo autocrático. 286 . Desde la cima hasta el dique. Batiremos. nosotros. Te obligaron a descifrar con lucidez creciente Los escaramujos de los soles cual si fueran un canto. Con el puño el escudo inflexible ¡Sea el pueblo. Tú. Lanzando flores al corazón. Charlaremos. Y el ojo se detiene ciego y asombrado: ¿E s el pelaje del otoño o el de la liebre? Tú. guerreros. altanero. Danza y contracciones de la serpiente cautiva. cuya razón manaba. Cual un alba cascada. que quietamente horadaste con fina barrena El cráneo engendrado por el padre Y en el orificio plantaste. Hábil y astuto en su amarillo color. Y nosotros. obedeciendo. muertos.

7 He muerto. he muerto y la sangre ha corrido 6. tendida a las estrellas. Se abrió la rama de rocíos de los negros cielos. que llevo todo el globo terráqueo En el meñique de la diestra 6 — Mi sortija de encantos inauditos— . Así yo grito. De La guerra en la ratonera existe una versión más larga traducida al francés por Yvan Mignot. Yo. rota por la tormenta. Alusión al anillo prestado a Khlebnikov cuando lo coronaron presidente del globo terráqueo. grito a grito. ¡Bienaventurado el globo terráqueo Cuando brilla en el meñique de mi mano! E l viento — un canto ¿De quién? ¿A qué? La impaciencia de la espada Por convertirse en globo . núm. Y sobre mi gritar petrificado El cuervo sagrado y salvaje Plantará su nido y crecerán los hijos del cuervo. 287 . Tú has resplandecido en mitad de las tinieblas. ¡Trepará el caracol de los siglos! Bienaventurada la libélula. que penetró el bosque de la medianoche. («Action Poétique». Juego de palabras que podríamos comparar a: «L a im­ paciencia de la espada por convertirse en espiga». Cuando se esconde bajo el reverso De una hoja de árbol. 7. Mientras por la mano. con el fin de conseguir una publicidad escandalosa. semejante a un jarro. París. En ese cráneo. El cuarteto que sigue corresponde al final de Lúgubre. En el texto es la espada (metch) que quiere ser el globo de niño (miatch). uniendo estrofas de dife­ rentes momentos. Te digo: ¡T ú!.— Un traje de visita ciertamente elegante. 63. 1975). Y las estrellas pagan el tributo de éxtasis A él. Así se ve claramente este modo de Khlebnikov de confeccionar los poemas.

Y en las horas azules Se arropaba con crenchas de cobre. C A R IC IA S De senos entre la hierba. Y los pinos golpeaban el broquel Con sus ramas susurrantes. Contemplaba la férrea lejanía.1 1. En el original juega con el sonido «ge. 288 . Parece datar de 1915. Y las trenzas Crespaban. la cresta de las cruentas cruces. distinto. junto al árbol. creman sus cobreños chorros. Me la bebí a plena boca. Era. crispándola. Estaba en pie. me creman las crenchas de cobre . Entornados los ojos de las viejas. Cuando en las horas azules . de nuevo os contemplo Con otra mirada. Y su mirada es una choza Donde voltean la rueca Dos madrastras hilanderas. entera. la de un guerrero.Sobre la coraza en amplio reguero. Y ahora Me encrispan. Crispan. Volví en mí. aliento de ardientes sequías.

Estado. Pensad: cada tajo fue en un tiempo Buena y honesta madera. 289 19 . huid a galope y escondeos en las cavernas. Pero entretanto. (El quorum no se consiguió nunca). Ése es el lejano porvenir. Un olmo frondoso. París. artistas. Jóvenes. revolucionarios. Y en las profundidades del mar Si halláis en algún lugar un Estado. Chicago. Hay en ella seis sonidos: Mucha comodidad y frescura. Khlebnikov. En señal de gratitud. 1. madres. MANIFIESTO DE LOS PRESIDENTES DEL GLOBO TERRÁQUEO' (fragmento) Por donde hayamos pasado. ■estaba fechado en marzo de 1917. ____________ Eres una excelente palabra sin amen- Aza. El tajo sólo tiene de malo Que sobre él se cortan las cabezas. Londres. Cambiarán sus nombres por los nuestros. Muchachas. Desmayaos al oír la palabra «fronteras»: Huelen a cadáver. escrito primero en prosa. lleva la fecha del 21 de abril de 1917. Llevaos a vuestros hijos Apenas un Estado surja en algún lugar. Pero nosotros les perdonaremos su necedad. etc. sabios. Actualmente. era el primero de los 317 presi­ dentes del globo terráqueo. fundador de «E l Estado del Tiempo» llamado si sustituir a los «Estados del Espacio». De igual forma tú. y cuantos no soportáis el olor de los muertos. El texto.

Un bizcocho dulce que se os funde en la boca. Iniciamos conversaciones con los Estados pretéritos: Sí sois tan magníficos. Por parte de la gente.? ¿Dice bien el Señor Globo Terráqueo (Hágase su voluntad) _ De alentar el canibalismo comunitario Dentro de sus propios límites? ¿Y no es un gran servilismo.Creciste en el bosque de las palabras: Cenicero. Mas. ¿Quién de entre nosotros levantará un dedo Para prolongar su sueño Bajo la manta del «para siempre»? 290 .... ¿Y si el bizcocho se pusiera a saltar como una navaja y dijera: « ¡M am á!»? ¿Y si lo espolvorearan de nosotros Como con un veneno. cerilla. oh Estados. los hombres..? Si los Estados son malos. en nombre de la humanidad entera. ¿Por qué os gusta hablar de vosotros mismos Y obligáis a vuestros lacayos a que hablen de vosotros? ¿D e qué sirve ese alimento de dioses? ¿Por qué nosotros. Estados de los espacios! Lleváis ya tres años Fingiendo creer que la humanidad No es sino un pastelillo. crujimos entre vuestras man­ díbulas Entre los colmillos y los molares? ■Escuchad. Defender a su supremo D evorador. en su calidad de comidos. colilla. Igual entre iguales. ¿por qué se nutre de seres humanos? ¿Por qué el país se convirtió en ogro Y la patria en su esposa? ¡Eh! ¡Escuchad! Aquí nosotros..

Nuestra respuesta a las guerras: la ratonera. La jábega-de las generaciones y su medida. (Carta a Petnikov. ¿Quién saltó primero sobre el lomo del destino sal­ vaje? Sólo nosotros. 8 .) Los brazos fatigados. (Somos los le­ ñadores del bosque de los números. Galopamos. Los pueblos como rayos. Hombre y sonido. ofrezcamos a su mano polvorienta un ramo de florecillas azules. El rayo de la humanidad. Nuestros golpes de remo. Este viajero de los siglos está cansado. 9. No necesitamos silla. que vamos mon­ tados. Los futuros bucles de las lenguas y el horror de su sim­ plicidad. Z como igualdad del án­ gulo de caída al ángulo reflejado. V como rotación de un punto móvil alrededor de un punto inmóvil. T E S IS PARA UN D ISCU R SO 1 Toman la palabra: K h l e b n i k o v y P e t n i k o v . Las maravillosas cascadas del número. Definición del Destino como ratón. Las leyes de la máquina del tiempo. Los rayos de Khlebnikov. el destino zumba bajo nuestra mano. 6 . La brazada de las ecuaciones del hado. El cerco de las lenguas. 2 . El cuadro preciso de los nacimientos. 7. 1. El secreto de la humanidad. ¿Quién ha tenido la espada? Nosotros. Suicidio de los estados. Somos la medida del tiempo.) 1 0 . 4. Somos los cazadores bronceados por el sol que han colgado de su cintura una ratonera en la que tiembla el Desti­ no con sus ojitos negros aterrorizados. 291 . 1 . 5. Los tirantes del tiempo. Los rayos de mi nombre. 3. Abril de 1917. Un nudo corredizo en la gruesa pierna de la Guerra. hermosa sonrisa de los siglos.

Ed. Su genealogía. la hija-hermana se desnuda en las palabras. En revancha te lanzaremos ” El dardo envenenado de la tristeza. París. 13. Reparamos la oscilante cons­ telación del sol y hacemos sonar nuestros martillos. 12. El rayo del mundo. Sobre el helio. Canturreamos: está loca. fue cosa tuya Habernos creado mortales. Temed el no confiar en nosotros. Los amigos. 1965). RECH AZO 3 Me es más grato Contemplar las estrellas Que firmar una condena. FU E CO SA T U Y A 1 Dios. CUANDO LA S A STA S D E L C IE R V O 2 Cuando las astas del ciervo se elevan sobre la maleza Parecen un árbol muerto. 2. Escrito en 1919. Los cono­ cidos. 3. Leamos nuestros versos. Contemplando vuestro tiempo desde lo alto de la piedra del futuro. Sobre el glóbulo de sangre. Hemos llegado a vosotros desde el futuro. El mundo como poema. 292 . desde la lejanía de los siglos. El arco está presto. Cuando de nuestro corazón. 1 1 . Podría ser de 1919. Discusión. D IO S. Seghers. Del libro La poésie russe (Elsa Triolet. - 1. Gloria al sol naciente.

Seghers. dondequiera maldito por las gentes. Nunca. aunque siempre afluían de nuevo tranquilamente. 2. (1919-1921) LO S P IO JO S M E R O G A B A N 1 Los piojos me rogaban inútilmente mientras trepaban cada mañana por mis vestidos y cada amanecer los ejecutaba escuchando sus crujidos. Que ver los fusiles Que matan a quienes Desean mi muerte. U N A V EZ M Á S 2 Una vez más. Ed. «Nosotros los futuriános». Hundí las estacas. una vez más Soy para vosotros 1. un ladrón. Hice todo ello como un miserable. Rusia. 1965). Por eso no seré nunca. Un gobernante. 293 . Del libro La poésie russe (Elsa Triolet. los ejes. yo te he donado mi blanco cerebro divino: soy yo. Me es más grato Escuchar la voz de las flores Murmurando: « ¡E s é l!» Cuando cruzo el jardín. Podría ser de 1919. en el alma del pueblo y levanté sobre pilotes una casa. soy Khlebnikov. París.

Una estrella. Aún no habéis comprendido que mi verbo Es dios. Y los arrecifes se reirán De vosotros Como vosotros os reisteis De mí! (1919-1921) D E L SIL E N C IO H A R É U NA N A V A JA 1 Del silencio haré una navaja. 2. París. Seghers. esclavo de los malditos. aullando en su jaula. Como el rayo busca un campanario. y en los bancos de arena! ¡Ay de vosotros también que tomasteis Erróneo el ángulo del corazón hacia mí: Os despedazaréis en las rocas. Ed. ¡Ay del marino que toma Erróneo el ángulo para su navio! Y se estrella: ¡Se destrozará contra las rocas. Posiblemente de 1919. Arrendaré a las palabras divinos alcázares. arrancaré a los vocablos mechones de cabello. 294 . E L PO R V E N IR 2 Si el viento acudiera a besar Le contaría que la sangre ha coagulado 1. Que cada una de las mías Sea un diente que os escupe Razin: ¡Tom a!. Del libro La poésie russe (Elsn Triolet. 1965). ordeno: Aspirarán tan sólo a la imagen.

«E n primavera — profirió el destino— El potro ensillado os devorará como flores. Y el ceño obscurecerá con su ala de grajo. Ed.» . De! libro La poésie russe (Elsa Triolet. Buscando la senda de la nube. Y con las dos perlas de plomo de mis ojos Preguntaría: ¿cuál es su nombre? Y habría más llantos Que en la semana días carnivacíos. Eran magníficos pelajes. 1. Seghers. Es la caballería de las vírgenes vengadoras Que volaba. negros y dorados.-------- (1919-1921) E L A LIM E N T O D E L PALO M O 1 Bebisteis el entibiado aliento del palomo Y. Adherida a los cabellos blancos. En los ojos se inflamaron rascacielos. Y detrás del matorral de brazos alzados Galopa y galopa el corcel blanco. Las alas palpitantes. 1965). Brillantes labios de nieve bermeja Roían cadáveres lejanos. Ocultando con el crepúsculo de sus ceños Los espejos matutinos de los mares. París. La constelación que vigila con rabia. que vuela fundiéndose bajo las armas. que curvó el pico entre vuestros labios pintados. ¿erais vos su paloma? ¡Es difícil! Una bandada de oropéndolas sobrevoló El cuerpo como un triángulo de alba. Nevosos. Para él. Serán magníficos pelajes. 295 . entre risas. le llamasteis insolente. Cayeron tan bajo como el canto de los zares.

el título fue corregido des­ pués por Khlebnikov. ¡Como un pan recién salido del horno. Blanca y sana— ¡Y de ojos azules y reidores. llegada inminente de los rojos a Ucrania). Regresó volando.. De cejas negras. Sin techa. Detrás de esa paja resplandeciente. ¡Escucha. escucha. El amo paraba a veces el caballo 1. Era rolliza. el poema debió escribirlo en 1920. Titulado al principio Nochebuena (Gogol). (1919-1921) N O C H E EN V ÍSPE R A D E L O S SO V IE T S 1 (Fragmenta) Llegó de nuevo otra anciana. Cuando joven. la picara! ¡Y de cantarína. señora. Junto a los suyos en desgracia. Como el viento cuando el tiempo es de oro. como una tarta! Era una niña preciosa. Y las patas purpúreas del palomo Se hundieron en su cabello. otoño. helado de. Según el contenido (marcha de los blancos.. Ni un pájaro del bosque. Quizás el vuelo lanzado desde la colina Tenía su conocido estremecimiento. 296 . Rolliza y blanca.! Garganta como la suya. Las chocheces de esta pobre vieja! Mí abuela.

El amo se presenta donde la campesina Y le da un cachorro: «¡E h . ¡Si es sierva del amo. Noche. Toda la santa noche.Y le regalaba un rublo de plata. o una hija. sin color. 297 . tan pequeño. De cejas pobladas y salientes 2. junto a la puerta ¡Gime y llora! Tiembla toda ella. quiérele. Para él serás como una madre. Todos duermen. preciosa! Aquí tienes un hijo. ¡era un cielo! Por cada diente de leche. El cachorrín.» ¿Y qué podía hacer la pobre muchacha? De pie. ¡un martirio! La pobre lloraba. es madre del perrillo! — ¿O acaso es trineo ajeno? El amo era severo.2 «Mímale. Criarás el perro al am o.. Costumbre rusa de hacer un regalo a la nodriza en estas oca­ siones. Ella llora y amamanta al cachorrillo como a su hijito. ¡Qué jauría tenía! Terminada la estación de la liebre. el amo un rublo le daba . ¡críamelo con tu leche! Será para ti como otro hijo que Dios te hubiera dado. de franca apariencia. Los rubios cabellos lavaba con lágrimas.» Para el amo los perros eran un gozo. Para la campesina. A él le gustaban con locura los perros. le corren las lágrimas Como una oveja a la que hubieran señalado el cuello con un cuchillo.

¡una gran calamidad! Ni hablar de eso: ¡No volveremos a comer en la antesala con los cerdos del amo! 298 . se me cortaba la respiración. ¡Pobrecito amo! ¡Que ya has tenido el cielo en la tierra! Su látigo zumbaba. lo nuestro no era vida! Te digo la verdad: Cuando éramos del amo Vivíamos como bestias. ¡Qué zurriagazo le soltaba Al siervo en los hocicos! ¡Sí. así era entonces. Se me helaba la sangre. no como seres humanos. Iba a esconderme en la leñera o bajo el tejado. shu! Se retorcía como una sierpe. Brusco.» Y de pronto. ¡Lo mismo que las vacas! ¿Y dicen que los amos quieren Imponer otra vez la servidumbre? ¿E s eso cierto. ¡shu. Para que ¿mparentaran con perros. señora! ¿N o es cosa del demonio? ¡Con perrillos les estropeaban el pecho a las mujeres! Se los hacían criar como sus hijos. Del mejor linaje. ¡Con el señor. Escúchalo bien. os arrancaré la piel. señora? Será una calamidad. con el látigo. Y auténtica sangre de príncipes. De rizo de plata. En cuanto yo lo oía. Un verdadero hacendado. el amo. enojadizo. Silbaba como una serpiente: «Sin protestas. niña.

Banderas del Nevsky nocturno: la revolu­ ción de octubre. ¡Estira del bigote a la constelación de Acuario. y de «m ir»: a la vez «universo» y «paz». en ruso. Según su costumbre. Enfermo de sublime llaga. 2. Cuando el propio dios semeja una cadena.2 Ahí van en desfile los creócratas. en Khar- kov. Lobatchevsky (1792-1856): gran matemático ruso. 299 . te arrastrabas hacia el rey Y besabas su boca. Un día. Como un mendigo.Fechado el 22 de mayo de 1920. Una variante apareció en la revista « L e í» (núm. Descerrajando los halos del crepúsculo. ¿Dónde está. conforme (derivado del nombre de la divinidad eslava Lada). ¡a por ellos! Se burlaban de ti los indigentes. Donde relucen cadenas de pobreza. El poema filosófico más importante de Khlebnikov. 1. LADOMIR 1 (Fragmentos) Los castillos del mundial mercantilismo. Ladomir es el mundo futuro y radiante. siervo de ricos. Reducirás a cenizas. 1923). Primera edición litografiada en 1920. escritos e inclu­ so publicados anees. Palmea el hombro a la de los Perros! Y que el espacio de Lobachevsky Vuele desde las banderas de la nocturna Nevsky . Khlebnikov inserta poemas separados. Con tu cámara de tortura en las estrellas. creador de la geometría no euclidiana. De «Lado»: hermoso. Empuña la detonante pólvora: Haz que estalle el palacio. tu cuchillo? Servidor de los ricos. con expresión de maligno arrobo. 2. Agotado en viejos combates.

Adelante. reyes de la venta. Adelante. Atronando los valles con sus zuecos. o bien «obrócratas» nos parece menos eufónica aún que «creócratas». Vuela. 3. forzados de la tierra.4 -— De los truncados ídolos. O s quedaron los ojos — llorad pues. Cuando el propio dios semeja una cadena. posesión. con lo que se intenta reflejar mejor al «obrero». Con el Labomundo ondeando en el mástil. Cambiaron el «aristo» por el « c re o » / Colectividad soberana de Ladomir. Y el rayo sollozará. Como Perun flotan por el Dnieper . los ídolos paganos (de ma­ dera) fueron precipitados al Dnieper. presas del hambre. Por sus eternas carreras de siervo. en lugar de «creación». en «tvor». Tú trabajas en el polvo Y el astuto se lleva la cosecha. una sola letra basta para transformar «dvor». Con motivo del bautismo de Rusia. Adelante. Allí. para salud del mundo. Colmemos de sol los verbos. En ruso. raíz de crear. como «creador». 4. Y no habrá a quién venderle El saco atiborrado de oro. constelación humana. Y funde las humanas lenguas En un único idioma de mortales. los tronos. Pero la palabra «obrerócratas». 300 . Perun: divinidad suprema del panteón eslavo. siervo de ricos. ¿Dónde está. domi­ nio. forzados de Ja tierra. libertad de hambruna. Alarmadas las capitales se encabritan. En la mayoría de las traduc­ ciones a otras lenguas se juega con la palabra «obra». tu cuchillo? Adelante. Y a vosotros. Más y más lejos en los vastos espacios.

¡Para siempre jamás. allí y acá! Todo a todos. 301 . Y el M ississipi dirá «to d o». Seguías por su olor. Y en los cielos — escritura de verdugo. Alza el arco por encima de la nube. Cayó la G E de Germania. estallido de tronada. al enemigo. Donde el Volga dirá «a-». Y la E R R E de los rusos ha caído Y veo en la bruma la E L E De los fuegos de la noche de San Juan. Y el cráneo inteligente de Haiwatha Embellecerá la cima del Mont-blanc— Su tierra jamás fue culpable. Del Humanistán formará parte. Sobre el violín del universo. El Yang-tse-kiang enunciará «-no». El viejo Danubio proferirá «e l» Y las aguas del Ganges dirán «m undo». Mientras alguien con estulticia beata Contemplaba los incendios de la tierra. « ¡A m í!» te azuzó el cielo Y sonaban con furor las trompas. Y marca en negro el nombre De los bomberos de ese incendio lúcido. siempre y por doquier— ¡Nuestro reclamo sobrevolará la estrella! El idioma del amor recorre el mundo Y el Cantar de los Cantares clama en el cielo. La deidad fluvial Diseñará las zonas de verdor.Se encaminan los vivos — van A tomar los tronos por asalto. Recuerda la hora del temporal nocturno. Y de nuevo.

Y tú. siervo. Con una canción. en razón de los chamizos. ¿hasta cuándo? Hasta que no te veas liberado Por un cataclismo terrestre. Donde la púrpura carne del combate Humeaba aún por tanto tiroteo Marcha la libertad Inmarcesible. barranco » . que el timón del dios Acaba de quebrar en el viraje. El tiempo se hará coraza Sobre el pecho del trabajo. Amargo pan. El mes Ai. ¡Y dicen que los dioses son misericordiosos. Desde el mes de Ai a las semanas de «Juerga. 5. O sea: «desde el mes de enero hasta finales de diciembre». Y al número. La Libertad avanza incontenible Como fogaje del alma humana. Ella. Los rascacielos se ahogan en el humo De la explosión divina Y las volutas grises Envuelven el palacio de la venta y el lucro. ¿Y qué dijo el dueño del centeno? — Gracias. la ciudad. con la mujer.. barranco». antiguo nombre eslavo del mes de mayo. Se detuvo tranquila. Atabas gavilla tras gavilla. masticas un mendrugo enmohecido.. «Juega. primer mes del año en Irán. 302 . apenas conturbada Por el ansia su boca caballuna. Que no hay trabajo sin descanso! Hasta la puesta del sol. 3 Todo el año es para nosotros época de fatigas. de alegre veneno Colma las copas de independencia. Blandiendo el estandarte su audaz mano.

Será la reyerta final Entre el esclavo famélico y el rublo. raudo y valeroso. Supo. exige Los bienes que te fueron prometidos. Los jóvenes que juraron Demoler las lenguas — Su nombre habéis adivinado— Marchan coronados de flores. en ella ver la ondina. No con tiza. tú. 303 . habiendo extraído la raíz del no-uno mismo. Campanas de cristal de las capitales. Derribados los bastiones del tráfico. A encender la hoguera inicial Del cambio de la existencia terrena. Pasarás.Se transmitirán las riendas del poder. Amando el camino del errante. Que tiemble el cielo en sus cimientos Ante la reciedumbre de su paso. Apuntala la constelación Y siembra de rejas el valle. con amor dibuja Los planos de cuanto ha de ser. Como una hormiga recorre el cielo Explora sus grietas Y. sagaz. E l comercio barrido de la faz de la tierra. Y el destino en vuelo a tu cabecera Hará doblar a la prudente espiga. Te construyes cobijo con las masas de luz. Gloria a la amistad de la espiga Y al martillo en la mano del obrero. Tomó una fila de números a guisa de bordón Y . vagabundo azul. Y vistiendo con insolencia una" piel de cordero.

de blanco. El Danubio donde. 304 . El Corán y el Evangelio Y los libros de los mongoles De tapas de seda. Con la ceniza de las estepas. se sostienen sobre el agua. El Nilo amarillo donde se reza al sol. Los grandes ríos de torrente azul: El Volga donde :de_noche se canta a Razin. Y el Ganges donde los hombres morenos son los árboles del espíritu. 2. Y tú. los hombres blancos Con camisas blancas. Kharkov. EL LIBRO ÜNICO 1 Veía los oscuros Vedas. donde los yanquis Tienen por pantalón el cielo estrellado. es de seda. Y la señal Donde el lector ha detenido la mirada. Mississippi. El kizák 2 olorífero Lo mismo que hacen Los kalmucos a cada amanecer. El Yang-Ise-Kiang donde se halla el espeso limo de los hombres. 1. El Zambeze donde los hombres son más negros que una bota. El Obi impetuoso donde el dios es azotado Y colocado con los ojos vueltos hacia un lado Cuando se come carne. 1920. Que encienden una hoguera Las viudas blancas se han ocultado tras una nube de humo Para acelerar la llegada Del libro único Cuyas páginas son amplios mares Que agitan sus alas de mariposa azul. Kizák: estiérol seco que sirve de combustible en forma de tableta y del que se desprende un olor nauseabundo.

Todo ese follaje. Mi nombre. allá a lo lejos. Estás demasiado distraído y tu mirada es perezosa Como si esas cordilleras y esos anchos mares ¡Fuesen lecciones de catecismo! Este libro único Pronto. En sus páginas salta la ballena Y el águila. La palabra se forma a partir de estos sonidos o puntos ini­ 1.Y el Temza donde está el tedioso gris. si se reemplazan granos de palabras por sonidos. El género humano es el lector del libro Y la cubierta lleva la inscripción del creador. el azul pla­ teado de un bosquecillo de abedules. Sé más atento. muy pronto lo leerás. abetos de frío tornasol azul oscuro. está en la palma de la mano. LA CR EA CIO N V E R B A L ' (Fragmentos) Un bosque: robles. el que crecerá. en letras azules. senos de los mares. la hermosa alegría roja de las piñas. El bosque futuro. Se posa sobre las olas marinas. Mas tú lees con indolencia. plegando el ángulo de la página. Para reposar en el nido del pigargo. Texto de 1920. esos troncos. De igual modo la creación verbal nos enseña que la poli­ semia de la palabra depende de los sonidos primarios del alfa­ beto. abetos y pinos. Es parte de un conjunto de textos «teóricos» que Khlebnikov también ha querido reunir bajo el título El libro de los preceptos. esas ramas infinitamente va­ riadas nacen de un puñado de semillas casi idénticas. 305 20 .

palabra ya existente. El caso es que no hay libros de cuentas que señalen los gastos en razón humana. Canales y Puertos especializados en el campo de la lengua. Supongamos dos valles contiguos- separados por una muralla rocosa. por ello. en unidades de base o «verdades alfabéticas».3 es de­ cir. 2. La lengua debe ser desmembrada en su tota­ lidad. Químico ruso que clasificó los ele­ mentos por su peso atómico. un simple cambio de consonante dentro de la. 306 . pero en vez de utilizarlas. una nueva lengua universal. es decir. de los estratos sordos y mudos del lenguaje. El viajero tiene dos posibi­ lidades: o hacer saltar la muralla o dar un gran rodeo. tampoco hay ingenieros de Caminos. los granos de la lengua. alcanzar las cimas del pensamiento químico. Mendeleev (1834-1905). entonces se podría fundar. Con el hidrógeno y el oxígeno podéis fácilmente llenar de agua las profundidades desecadas del mar y los cauces agosta­ dos de los ríos. lo que permitirá elaborar. ¿Quién emprendería el viaje Moscú-Kiev pasando por Nueva York? ¿E s posible encontrar un solo lugar de la lengua libresca moderna exento de este tipo de peregrinaciones? Si ocurriera que las leyes de los cuerpos simples del alfa­ beto fueran comunes a todas las familias de lenguas. en el ámbito de los sonidos-materia. y el nuevo sembrador de lenguas tiene en su palma los veintiocho sonidos del alfabeto. 3. en vista del tiempo qué conceden a la reflexión. para toda la gran familia de los pueblos. Muchas veces. . Los políticos deberían reflexionar en el perjuicio que puede causar una frase mal construida. el espíritu de la lengua deja pasar la pa­ labra concreta. algo muy similar a las leyes de Mendeleev 2 o de Moseley . Inventor del espectrosco­ pio de rayos X . las pérdidas en razón universal. La creación verbal es el estallido de los silencios de la lengua. complicadas y frágiles y au­ mentan. la gente re­ curre a expresiones descriptivas. Físico inglés. Moseley (1887-1923). cíales. formar el tren de palabras- espejo Nueva York-Moscú.

el vocablo «ziry» significa estrellas y ojos. El primer significado que se revela a la luz de las tinieblas es el siguiente: una superficie que aumenta y donde se apoya una fuerza en movimiento. un lugar. a imagen de la jabalina que golpea la coraza. Sin embargo. una simple casualidad. es un hecho cotidiano. Si nos encontramos muy cerca de ese sol. Tomemos las dos palabras siguientes: «ladja» (= b a rq u illa ) v «ladon» (= p a lm a ). Imaginemos que contiene simultáneamente una razón noc­ turna estrellada y una razón diurna solar. en una palabra empleada. Esa palabra. reemplazamos un sonido por otro. Si. escapa a los fantasmas del entorno cotidiano y sustituye la cegadora claridad engañosa por las tinieblas estrelladas. uno de los significados posibles y más próximos al individuo. habremos atravesado un camino que nos permita fran­ quear los valles de la lengua. Así. pues. Tal vez «zien» era un instrumento de vidrio reflejando un emplazamiento. 307 . como la rota­ ción de la tierra se distingue de la rotación cotidiana del sol alrededor de la tierra. la palabra enro­ llada en sí misma se distingue de la palabra viva. el investigador del cielo sabe que el sol no es más que otro polvo idéntico al de las estrellas. La palabra enrollada en sí misma. como desaparecen durante el día todos los astros de la noche estrellada. la palabra se divide en dos: la palabra pura y la usual. y como los ingenieros de las vías de comunicación. no indica el ojo humano. Una vez erradicado de la lengua habitual. dado que tal o cual significado corriente de la palabra esconde los otros sentidos. el sol no se distingue en absoluto de las otras estrellas. habremos abierto una vía a lo largo de las crestas del silencio verbal. «L a lengua calva» cubre sus claros de jóvenes brotes. «zeñ» re­ presenta el ojo y la tierra. el nuestro. ni la tierra habitada por el hombre. sino algo tercero que permanecía sumergido en el sentido usual de la palabra.

list dereva (hoja de árbol). las lenguas son como una es­ pecie de tigres en un parque zoológico de provincia: una vez se les ha lanzado un número suficiente de exclamaciones de asombro. Los «N uestros». Podemos decir que la lengua habitual es la sombra de las grandes leyes de la palabra pura sobre una superficie desigual. Tendremos pues: ljamka (tirante. lyjy - 4. observa que el arma interpreta el papel de un diccionario com­ plementario para los que hablan otra lengua. más o menos como una voz familiar. amenazadores. paleta. semejantes a pálidas apariciones nocturnas. lopast’ (pala. Hubo un tiempo en que las lenguas unían a los hombres. De pronto se oyen pasos. Retrocedamos a la Edad de Piedra: noche. Premio Nobel de Física en 1902. mino que las lenguas. La lengua unía.. De acuerdo con la ley universal de Lorentz . Lorentz. Si se profundiza se. Así como los adornos de guerra destinados a impresionar a los miembros del otro clan tribal. Principal autor de la teoría electrónica de la materia. todos agarran las armas esperando. correa). un diccionario de bolsillo. Por el contrario. el arma es señal de miedo. la noche cotidiana permite distinguir las débiles signi­ ficaciones de las palabras.4 un cuerpo se achata trasversalmente en relación a la presión ejercida en su superficie. Pero un nombre familiar resuena en la sombra y en se­ guida se hace la luz: son los «nuestros». Así. trabajo con ayuda de martillos negros de piedra. in­ móviles. los tigres cambian sus impresiones del día: — ¿A ti qué te parece? — Gano dos rublos por día. — ¡Pues vale la pena! Podemos creer que la ciencia sigue fatalmente el mismo ca. los «nuestros» grita la sombra en todos los tonos de la lengua uni­ versal. Esta ley es igualmente el sentido y el contenido del cuerpo simple « L » . Hendrik Antoon (1853-1928). 308 . lóbulo). fuego de campa­ mento.

Sabía que: V2 R deviene R v 1 -----. C2 en donde v = rapidez del cuerpo y c = rapidez de la luz. y no obstante sueña con «otro» mundo (un mundo más allá). loug (prado). con una velocidad superior a la luz. Distribuido sobre la superficie transversal. Podemos intentar.(esquíes). «aquí abajo». Por todas partes el rayo-fuerza del movimiento va dirigido según una línea transversal ensanchada en relación al rayo de superficie. medir.>— . Este rayo-fuerza puede ser el peso del marino. el hombre vive al ritmo de la luz. del esquia­ dor. la longitud de onda del bien y del mal. torbellino). la lengua es tan razonable. el peso del barco sobre el pecho del sirgador o el trayecto recorrido por la gota de agua hasta la superficie lateral del charco. lapa (pata) louja livnja (charco de agua de lluvia). aluna velocidad lími­ te de 300. desde hace mucho tiempo. tan sabia como la naturaleza. lodka (barca). con ayuda de la lengua.000 km. el rayo de báscu­ la se aligera y ya no es atraído hacia abajo. lejanka (lecho). Evidentemente. He aquí dos columnas donde la lengua desvela la naturaleza luminosa de los modos de comportamiento y presenta al indi- 309 . La sabiduría de la lengua es anterior a la sabiduría de las ciencias. A veces sirve para resolver problemas abstractos. ¿Conoce la lengua la oscilación transversal del rayo? (Rayo. el fuego se propaga a través del comportamiento de los modos. es decir. La naturaleza luminosa del mundo está. por ejemplo. hasta obtener un equilibrio entre el rayo-fuerza y las fuerzas contrarias. y sólo aprendemos a leer a partir del momento en que la ciencia progresa. significada por la sabiduría de la lengua. El «Y o » del mundo coincide con la vida de la luz.

(término anticuado) . masa ( tiélo-tucha) sombra (tien’ ) pudrir (en el sentido de una apagarse (para el fuego) descomposición de los cuerpos) ( tukhnut’ ) ( tukhnut’ ) resucitar (vosskressat’ ) pedernal . sladost’ ) soja. syn. golosina sol (solntsé) (dulce) (solodka. detrás consumirse (tlec’ ) cuerpos (tiémien’.viduo como un fenómeno luminoso. torpeza helar (miorznyt’ ) ( mierzosst’ ) vergüenza (stvd) frío. siémia) solntsé) tinieblas nocturnas.(kressalo) asunto. hijo. (so'ía.alma (diélo-ducha) día . sol (siiat’. tiélo) diablos.(dien’ ) juventud. como parte integrante del mundo de la luz: «E l otro mundo» (toe sviet) « Principio de la relatividad» cuerpos... intenso. persona dotada (molodosst’-molodietz) rayo (molnia) terrible (groznyi) tormenta (groza) malta (regaliz). tyl. semilla. demonios (tcherti) color negro (tchornyi) abominación. familia resplandecer. gran helada (stuja) 310 .

__estas. calentar (goriet’. arder. la naturaleza luminosa del hombre y por consiguiente la naturaleza luminosa del mundo moral. pena {gorié) (gorst’ ) pecado (griekh) crisol. 311 . si conocemos el término «dvorianié» (gentes de corte. rabia (iarost’ ) llama viva (iarkoié plamia) sincero (isskrennyi) chispa (isskra) santo (sviato'i) luz o mundo (sviet) malo (zloí) ceniza (brasa apagada) (zola) Si la luz es uno de los aspectos del rayo._dos colum- nas muestran. par­ tiendo del hecho simple de que el «pecado» comienza en la extremidad negra y ardiente de la luz.soltero (kholostoi) frío (kholod) vivir (jít’ ) quemar (jetch’ ) horno cuero (pietch’) infierno (pieklo) ardientes. Un paso más y tendremos la oportunidad de elaborar la ecuación de los problemas abstractos de la moralidad. Ya sean dos palabras como «D vor» y «T vor» (corte y creación). Los diablos negros. fogosos (pylkyi) llama (plamia) pesar. en calidad de cumbre de su doc­ trina de rayo. las divinidades de los fuegos ardientes donde van errantes las almas de los condenados ¿no son las ondas de la luz caliente invisible? El ejemplo muestra a las claras que la lingüística o cono­ cimiento de la lengua precede a las ciencias naturales y procu­ ra medir el mundo moral. mientras que el bien se anuncia en su extremidad fría y clara. griet’ ) furor. en un relampagueo.

el inmortal. uno de rápidos y el otro rápido.. observarán que basta reemplazar la letra P por la letra N . o sea.. Nravda (verimoral) o Nravitielstvo (morogobierno).. labrador de la paz). Noietz (el quejoso). el motivo generador del vocablo. El gobierno que se esfuerza sobre todo por gustar. Sniepr y Sniestr. Gniestr. nombrar inmediatamente y de manera concreta al individuo que trabaja el tiempo como el agricultor la tierra. Snit- sa): por ejemplo: he soñado un sueño (mnié snilsia sniestr). por cambio de P en N. 312 . O bien: si es la palabra «Ziem liérob» (trabajador de la tierra). El término «K niaz’» (príncipe) da derecho a ela­ borar «M niaz’» (el piensarey) y Lniaz’ y Dniaz’. Moietz (el que lava). podemos pues recrear «Y o ». que quiere decir muerte rápida. tam­ bién tenemos esa palabra tan bella. Con los nombres de los ríos Dnieper y Dniester. el Voliestr popular. entonces podemos elaborar «Vriemipapakhar’». de los términos «sueño» y «soñar» (Son. El sonido se parece al sonido. Igualmente se pueden formar las palabras Nravitiel’ (mo- ral-dirigente/dirigusto) y Nravitielstvo. o bien Ogniepr y Ogniestr. Al voca­ blo «V iervié» se pueden añadir «M iervié» y «M iervyi». «Niémiervvi» significará entonces el que no muere. para pasdr del ám­ bito definido por el verbo «P ravit’» (gobernar) al ámbito defi­ nido por el verbo «N ravitsa» (gustar). Junto a Boietz (el combatiente) podemos fabricar Poietz ~ (el cantante). Mniepr y Mniestr. el mo­ ribundo. m i» y la palabra «en m í». el espíritu rápido de la conciencia individual y el espíritu que franquea los obstáculos « P R » . dos to­ rrentes. es posible crear:. del mismo modo se puede formar: Voliestr. es de­ cir. debería llamarse «N ravitelsvo» (dirigustante). Nravo (derecho-moral). Hay la palabra «yo. «Vrié- miearob» (labrador del tiempo. Tomemos las palabras siguientes: M iropakhar’ (labrador del mundo. «Zvatch» es el que llama («Z oviot»). los nobles) podemos forjar Ja palabra «Tvorianié» (los creado­ res de la vida). trabajador del tiempo).

.el agua y el final de la palabra. «ziémiéssa» (las tierras. resultado de un descuido involuntario del tipó­ grafo y. el que vierte. Tomemos la palabra «liebied’» (cisne).) La creación verbal es el enemigo jurado de una petrifica­ ción libresca de la lengua y el simple hecho de que la lengua siga ampliándose hasta ahora.. — Esta tarde por encima del bosque voló una pareja de «cisnálidos». 313 . como el agua. Pensad por un momento en el sentimiento de profunda libertad con relación a lo real que les proporciona a veces una simple errata de imprenta. La palabra «britva» (navaja para afeitar) permite formar «m ritva» (el arma de muerte). se trata de una es­ critura sonora. «ziémianin». «ied ’» recuerda el color negro y el vo­ cablo «Tcherniad*» (denominación de cierta raza de patos). en los campos. «Vérimoral». se despliegan sobre la superficie del lago. las cosas de la tierra). de «tiémien’» (tinieblas nocturnas): y viceversa: «ziémiéna». Del mismo modo se pueden componer «N iebiedi» (de la palabra «niebo» = el cielo) y «N iebiajeskii» (adjetivo formado a par­ tir de «niebiedi»). «V erigustar». corresponde «tié- mietz» (especialista de las tinieblas nocturnas).. junto a los bos­ ques y ríos. creando a cada instante palabras que mueren en seguida o se ven cotejadas con la inmortalidad.» A la palabra «ziemetz» (especialista de la tierra en la Ru­ sia revolucionaria). se trata de una creación sinódica que puede resultar una ayuda bien reci­ bida por el escritor ( . El verbo «lit*» (verter) da «L ieb a». las largas alas. A la palabra «V iétiér» (vien­ to) corresponde el término «Piétier» de la palabra «P iet’» (cantar. una insignificante falta de máquina. todo reunido toma sentido. el habitante de las tierras. — «E s el suave canto del v ien to . de «ziem lia» (la tierra). cantando). le otorga el poder de reivindicar su derecho a vivir dentro mismo de la letra.. El largo cuello del cisne recuerda el movimien­ to del agua que cae en forma de lluvia. de repente.

gravemente enfermo. si sólo queda la palabra «so l». L a le n g u a tra n sm e n ta l Las palabras de la lengua habitual. jamás podrá resplandecer en el cielo y calentar la tierra. Ocupa el mismo lugar y trabaja dentro de la palabra. agoniza. con toda since­ ridad. se convertirá en una bola de nieve en el puño crispado del espacio universal. de repoblarlo de palabras en vías de desaparición o simplemente inexistentes. Reemplazado por un juguete verbal. La creación verbal no destruye las leyes de la lengua. la niña que juega con su muñeca puede derra­ mar auténticas lágrimas cuando su pobre juguete de trapo. La palabra nueva no sólo exige que se la cite sino que ade­ más debe encontrarse orientada hacia el objeto citado. es decir. Asimismo. a nivel de discurso oral_y~ escrito. y ésta se helará. el astro tranquilo y resplandeciente acepta de buen grado el caso dativo y geni­ tivo que se le endosa a su intendente-suplente en el terreno del lenguaje. elemental. celebrar una boda con dos muñecos de trapo exactamen- 314 . de la más hermosa estrella que existe en el mundo. utiliza la declinación interna. Pero esta identidad no es más que aparente y muy artifi­ cial: si la autenticidad desaparece. Es seguro que esas palabras se usarán como en los primeros días de la creación. evidentemente. Sí el hombre moderno llena los ríos empobrecidos criando viveros de peces. también puede. asimismo. El niño juega y puede imaginarse sin la menor dificultad que su silla es un caballo de carne y hueso: la silla reemplaza efectivamente el caballo. dicho término. la más majestuosa entre todas. la palabra corta «so l» hace el papel de sustituto en el campo convencional de la conversación. la creación de palabras es perfectamente ima­ ginable con el propósito de repoblar con vida nueva el manan­ tial agotado de la lengua. tienen un sentido que comprendemos en el acto.

¡tchi bréo zof se comprueba que esos términos no pertenecen a ninguna lengua determinada. existente. no adecuados para jugar a las muñecas. esos trapos viven y ac­ túan como auténticas personas de carne y hueso. Por lengua transmental se entien­ de una lengua que se halla fuera de los límites del espíritu. muñecas de sol. Todos los individuos que hablan la misma lengua partici­ pan en este juego. La palabra es. algo inasequible pero así y todo. Todo el tiempo que dura el juego. es igualmente cierto que trapos verbales equivalentes no nos dan por fuerza. Comparemos la palabra «zaumny» (lengua transmental) y las 315 . es decir. lengua como un juego de muñecas. tan numerosas como cosas hay nominables. y en el mejor de los casos. esas libres com­ binaciones verbales. una muñeca sonora. Se trata. simplemente un montón de trapos sonoros a su disposición. dry byl chtchel. por ejemplo: bobéobi. sólo de trapos y como trapos ya significan algo. mientras dura el juego humano. Pero como no son di­ rectamente significativos en el terreno de lo consciente. aunque pretendan decir algo. este juego de la voz fuera de las palabras se llama lengua transmental. ¡mantcht! mantch. pues. Pero si combinamos esos distintos sonidos de acuerdo con un orden perfectamente libre. Los otros también tienen sus muñecas so­ noras. por tanto. Las consonantes y las vocales fueron las cuerdas instru­ mentales de este juego de muñecas sonoras. estirar de las orejas y de los bigotes al astro espléndido. Si la muñeca sonora «so l» nos permite. Pero la lengua se ha fabricado a partir de un número re­ ducido de unidades alfabéticas fundamentales. De ahí ese modo de aprender 1?. dotados de rostros cha­ tos y totalmente estúpidos. Y el diccionario un montón de juguetes. con su cora­ zón y sus pasiones. de muñecas de trapo de sonoridades. con nuestros míseros dedos mortales y todos nues­ tros casos dativos (lo que jamás consentiría el verdadero sol).te iguales. es decir.

Tomemos las palabras «Tchacha» y «Tchoboty»: se com­ prueba que ambas están regidas por el sonido «T ch ». un poco como si al proceder de todas las direcciones se dirigie­ sen a un solo y mismo punto del espíritu. tchan (cuba) tchelnok (bote. tchan = cuba. al tomar «T ch» como denomi­ nador común. en los dos casos.) reparamos que todos los demás soni­ dos se aniquilan mutuamente. Pero hay un medio de hacer sensata la lengua transmental. más precisos de los que se confieran a la razón (El buen sentido). observamos que significan un cuerpo inscrito en otro cuerpo: Tch = envoltura. lan­ cha) tchrep. 2 ) Las palabras que tienen en común una misma conso­ nante inicial se encuentran reunidas por un mismo concepto. tchekhol (fun­ da). tchulok = la media. etc. tchutchelo (espantapájaros. todas esas palabras tienen un punto común. ma­ niquí). el volumen de 316 . en el ámbito de la conciencia. a pesar de todo. De este modo.palabras «Zarietché» (lugar que se encuentra más allá del río) y «Zadonchtchina» (más allá del Don). tchara (corte). se vuelve juego a partir de un alfabeto’deh que nos damos cuenta: actualmente nos hallamos en el um­ bral de este arte nuevo. ya se trate de «tchulok» o de «tchacha». los derechos específicos que goza en la realidad de la vida. Al comparar todas esas palabras que empiezan por «T ch». tchakhotka (tisis). Tomemos la palabra «Tchachka» (la taza): ignoramos qué significado tiene para la palabra cada sonido particular en su conjunto. el calcetín. tcherep = el cráneo. La lengua transmental se organiza según dos premisas: 1) La consonante inicial de la palabra simple influye en toda la palabra y dirige todos los otros sentidos. tchacha. redacte­ mos una lista de términos en «T ch »: tchulok. El solo hecho de que en los exorcismos y fórmulas mágicas la lengua transmental sea todopoderosa y descarte la lengua de la razón (sin llegar al espíritu) demuestra el poder particular que ejerce. Pero si tomamos todas las palabras que empiezan por «T ch» (Tchacha. la lengua transmental cesa de ser transmental.

vikhr’ (torbellino. « L » indica el paso de un cuerpo tendido a lo largo de un eje móvil. «C H » indica la reunión de superficies una vez borradas las fronteras que las deslindan. Si «T ch» tuviera el mismo valor en todas las lenguas se re­ solvería la cuestión de la lengua universal futura todo el calza­ do se llamaría Tche-piernas. De ahí las palabras: viouga (tempestad). todas las tazas y recipientes. o sea la copa de las aguas del futuro. la palabra Khata (habitación campesina de Ucrania) existe también en egipcio. khram (templo). Si comparamos las palabras khata. Por ejemplo la superficie de un charco y la gota de lluvia. «M » indica una unidad de tamaño que se divide en partes in­ finitamente pequeñas. khijina (choza). Sólo ella puede unir a los hombres. así «tchara» (copa. De ese modo. puesto que se trata de una copa. mientras que las. en que el segundo se mueve hacia el pri­ mero. 317 . lenguas «inteligen­ tes» (fuera del espíritu) los separan. «T ch» no es únicamente un sonido. De ese modo la lengua transmental aparece como una lengua universal en estado embrionario. ráfaga). khranilichtche (de­ posito) comprobamos que todas señalan una línea fronteriza entre dos puntos. en un cuerpo que ocupa dos dimen­ siones transversales en relación con el eje móvil. copa medieval) que quiere decir también sortilegio hechizando al hechizado. «V » indica la rotación de un punto alrededor de otro punto inmóvil. de ahí «Tchaiat’» ( = alimentar una esperanza). es decir. vorot (las puertas). etc. inseparable del cuerpo de la lengua. ese término significa r o t a c i ó n . la banda. ¡nada más sencillo! En rodo caso. « K » indica un punto estático que atrae toda una red de puntos móviles. pequeña granja). Tche-agua. khoutot (alquería. la pala. el agua.un cuerpo (las piernas o el agua) llena el vacío de otro cuerpo que le sirve entonces de envoltura exterior. En las lenguas indo-euro- peas. vol (el buey). «T ch» es un nombre.

lie- janka (lecho). por ejemplo. — Bo = la razón. se comprueba que sus flechas de señalación van en todas direcciones y confieren a las palabras sentidos opuestos: — Vyiyi (salir). Sin embargo. en la barca del poder popular. Así. isskust- vo liota (el arte del vuelo aéreo). lyji (esquíes). en efecto. como un nombre de pleno derecho. lapa (pata). lasty (aletas. a ese movimiento le corresponde el mo­ vimiento que empuja la Rusia de la Duma (zarista) al poder soviético. ladia (barca. prolivat’ (derramar) lit’ (volver a tom ar). — Svoe = el género. Voiti (entrar).. lopukh (bardana). E l cuerpo que cae se inmoviliza al apoyarse en una super­ ficie lo suficientemente ancha. palmeras). loutch (rayo). Tomemos como ejemplo el pescador en su barca: su peso se reparte por toda la superficie de la barca y se hace menos pesado cuanto más ancha es la superficie. lopast’ (pala). 318 . en el ajedrez). una plataforma incomparablemente más ancha. list (hoja). By = el deseo. log (guardia). O e Y . con relación a las consonantes. constituida por los que asumen las funciones directivas (el pes­ cador o el estado). liépestok (pétalo). puesto que bajo el nuevo régimen el peso del poder se apoya . las vocales permanecen desconocidas. ladon’ (palma). liamka (cincha). bandeja). Svoj = lo particular. cada consonante encubre una imagen cualquiera y apa­ rece. El pescador se vuelve ligero: podemos pues determinar « L » como el signo de una disminución de la fuerza provocada por el aumento del campo de aplicación de la fuerza. En lo que respecta a las vocales si se toma.El alfabeto reconocido Tomemos las palabras en « L » lodka (barca.. el libre arbitrio. la torre.sobre . En el orden social.

El gran éxodo de los pueblos en 376 estuvo precedido 317 X 11 años antes por el éxodo de las poblaciones hindúes en 3111 (era de Kali-Iuga). las oscilaciones de las cuerdas instrumentales. que son el origen de las guerras y de los latidos del corazón humano. de acuerdo con un orden sonoro específico. Estos distintos pueblos poseen cada uno su propio concep­ to de la belleza sonora. el estudio más minucioso nos da un in­ tervalo de tiempo equivalente a 317 años entre las diferentes vibraciones y sacudidas de la cuerda. fueron fundados conforme a un intervalo de 317 años multiplicados por 6 . en 1871. la gama china. tuvo lu­ gar 317 años multiplicados por 2 después de la gran guerra entre China y Japón en 1281. en 1915. La lucha por la supremacía de los mares entre isla y con­ tinente.a humanidad en su conjunto como una cuerda instrumental. 319 . y el imperio romano en el 31. La divinidad que presidió las órdenes sonoras fue el núme­ ro. en tiempos de Kubilai-Khan. Examinemos el pasado. la gama helénica. La guerra ruso-japonesa de 1905 acaeció 317 años después de la guerra anglo-española de 1588. Para delimitar con la precisión requerida este intervalo de tiempo. La gama del futuriano. entre Inglaterra y Alemania. reunió las oscilaciones esenciales de la humanidad. Si se imagina á 1. concepto que reúne según un orden muy personal. se comprueba que el código napo­ leónico. entra en vigor 317 años multiplicados por 4 después del código justiniano que data de 533. CO N CEPCIÓ N M A TEM Á TIC A D E LA H IST O R IA La gama del futuriano Conocemos ya varias gamas: la gama hindú. o sea. Dos grandes imperios: el imperio germánico. se recomienda estudiar unos puntos semejantes de la cuerda.

tantos pasos como días hay en 317 años. para evaluar las oscilaciones de los conti­ nentes. el sonido U. los años. es decir. como cuerdas lisas que son. En Alemania y Francia durante la Edad Media. para encontrar la medida exacta del día basta tomar la oscilación de esta misma cuerda A para constatar que acontece 365 veces en relación al ritmo medio del órgano car­ díaco masculino. La gama está com­ puesta del siguiente modo: 317 días. en cierto modo. Este intervalo de 317 años no es pues ni una ilusión ni un delirio forjado totalmente por una imaginación enfermiza. lo que. 237 segundos. Según el código militar alemán. y si se supone que a un latido corres­ ponde un año. o dicho de otro modo. Si se toma un período de tiempo igual a 133 años multi­ plicados por 225. los días. una oscilación de la cuer­ da A ~ E sta cuerda es. 24 horas. se trata de una realidad tangible. la cuerda A no corresponde. el soni­ do U efectúa 432 vibraciones al segundo. las re­ voluciones de la tierra y los ciclos solares. la oscilación de la cuerda A y la vibración del sonido menor del alfabeto. no obstante. El órgano cardíaco femenino registra por término medio un número de latidos idénticos. En 24 horas. nada cambia. lo mismo que el año. el paso de un soldado de infantería o el equivalente a un solo latido del corazón. pues. Si se. un período de tiempo igual a 317 años para evaluar las oscilaciones de las cuerdas instru­ 320 . un soldado de infantería debe hacer 80 o 81 pasos en un minuto. es decir. que nos hace penetrar en el reino del arte sonoro del futuro. el eje del arte sonoro. recorrerá un espacio de tiempo equivalente a un solo latido de la cuerda de la humanidad. 365 pasos multiplicados por 317. los latidos del corazón. toma como ritmo medio del órgano cardíaco masculino 70 latidos por minuto. idénticos según la medida del tiempo. es decir. los pasos. Esta gama reúne en una sola serie sonora las guerras. De acuerdo con las investigaciones de Chtcherba. hará. Si se divide en 317 partes la medida temporal del paso del soldado de infantería se obtienen 424 vibraciones al segundo.

transforman a los hombres en divinidades todopoderosas. cosas infinitamente pequeñas. de un código jurídico e incluso de profetas. ai. otro igual a los años de 317 días para la vida de la memoria y las emociones experimentadas en 24 horas. de mirada ansiosa y penetrante. ellos retroce­ den en seguida. Esos espejos acercan a la mesa de escribir el rostro lejano de la estrella. armado de sus espejos. la que determina los pasos y lati­ dos del corazón. mentales de las guerras. a 2. ai. será posible dirigir los movimientos de los rayos.. la tercera es el propio eje del mundo sonoro. tú emites. . Imaginemos ahora un joven de ojos profundos. Esta sucesión de tiempo en descenso constituye la gama del futuriano. Pulsa la segunda.. 237 segundos.» Pasmados de no poder acceder a tal poder Una vez estudiados los rayos gigantes de los destinos de la 321 21 . Supongamos que la onda luminosa esté poblada de criatu­ ras dotadas de razón. un dios todopoderoso? Si la onda luminosa tiene sus profetas. Pulsa la primera cuerda cuya resonancia va a pro­ vocar las grandes mutaciones de la humanidad de 317 años en 317 años. a„. y respecto al universo constituido por una sola onda luminosa del rayo. proclamarán la om­ nipotencia del sabio y lo colmarán de alabanzas: «T ú expiras y mueves los océanos. confieren dimensiones asequibles a la vista. ¿Quizás entonces harán. Se obtiene el retrato del futuriano-tipo. antes invisibles. unidas entre ellas según el siguiente principio: a„ X 365 o 317 veces inferior a a „ — 1. 1 /8 0 ’ y 1 /7 0 ° de minuto y 1/439° y 1 /4 2 6 ° de segundo. Bajo sus dedos. del sabio encargado de la fuga de ondas. lleva y toca una especie de balalaika de tres cuerdas. a „ — 1 . El futuriano toca: los sortilegios de las cuerdas le parece que van a poder reemplazar d odio entre los países y las poblaciones. tendremos ante nosotros la cadena del tiempo. el fu- türiano de la «balalaika». provistas de un gobierno. Cuando la ciencia haya medido las ondas luminosas. La sombra fantasmal de la humani­ dad se estremece vinculada a las cuerdas del instrumento. las haya estudiado a la luz de los números.

en definitiva. el pueblo habi­ tando la onda luminosa del rayo y el sabio. Esta ley manifiesta que el rayo. 365 años multiplicados por 3 antes de él. y no obstante. a prestar­ les la estructura mental del rayo y a establecer las dimensiones espaciales y temporales. cuyas on­ das luminosas llevan a su cima el año de nacimiento de los grandes hombres al mismo destino. capaz de modificar a voluntad la trayec­ toria. es de­ cir. E s muy curioso ver pueblos completamente diferentes. las domi­ nará el sabio. dueño de los mo­ vimientos luminosos. cuyas ondas se hallan pobladas de humanos y cuya única pulsación dura siglos. enumeradas por siglos. De momento nos limitamos simplemente a ha­ cer resaltar la regularidad de los destinos humanos. de una obra futura. el pensamiento humano confía apli­ carles procedimientos de dominio por espejos idénticos. que ya anunciaba al país de los yoghis este mismo prin­ cipio de la rotación de la tierra alrededor del sol. sólo tiene una pulsación en 365 años. el punto culminante d e l. el hombre es un relámpago. Entonces se puede pensar que las vibracio­ nes. como lo son las ondas infinitamente reducidas de la luz. nacido en 1571. a la vez. de hecho. en 476. se trata de una visión del porvenir. que el género humano posee su relámpago gigante e igualmente el globo terrestre.humanidad. En tal caso el hombre será. si Kepler. de nuestro rayo gigante. que dedicó su vida a demostrar que la tierra gira alrededor del sol fue. vinculados por leyes exactas. es­ pera edificar un poder constituido por dos cristales dobles cón­ cavos y convexos. No debemos olvidar que. Aria- bhatta. pensamiento europeo durante varios siglos. nació el «m aestro del pensamiento hindú». Todo esto tiende a hacer pasar el poder legislativo a la mesa del sabio y a reemplazar el árbol desarraigado del dere­ cho romano milenario por las ecuaciones y las leyes numéri­ cas propias de la ciencia de los movimientos del rayo. por tanto. que se ignoran entre sí. Por ejemplo: hay una ley que preside el nacimiento de indi­ viduos parecidos. Por supuesto. En tiempos de Copérnico se tenían nociones muy vagas so­ 322 .

que no expresa ninguna estima por China. de J. Veamos sus fechas de nacimiento: 525 a. Ahora.. que en tal o tal año nacerá tal o cual individuo. su famoso «¡V am os. provisto de una misión igual que Aríabhatta. 323 . En efecto. En el mismo orden de ideas. y Racine en 1639: en este caso preciso. antes que John Stuart Mili. los fundadores del clasicismo: Confucio en 551 "a" de J. Imaginemos un instante la sonrisa desdeñosa de Francia. el nacimiento de un Kepler. en 1804.C . Estos poetas griegos. ya está bien!».C .bre la India. 365 años multiplicados por 6 antes que él. 6 pul­ saciones del destino. Hafiz. Igualmente predicen el porvenir por medio del frío cálculo mental y no vociferando como los pro­ fetas de la antigüedad. actualmente el maravilloso descubrimiento de la onda luminosa del rayo de nacimiento nos permite predecir. y si los hombres no fueran rayos ligados mutua­ mente según una lógica imprescriptible. como los rayos X a través de los múscu­ los para efectuar la radioscopia de los huesos. Todos estos datos demuestran el carácter superficial de las nociones de Estado y de pueblo. Del mismo modo Aristóteles. formalmente.. «alguien». Tomemos a los pensadores: Fichte en 1762 y Platón en 428. del arte del razonamiento. de acuer­ do con un intervalo temporal regular. el cielo estrellado.. Firdussi. árabes y persas forman parte de esos seres que sólo surgen una sola y única vez en toda la historia de sus res­ pectivos pueblos. o sea 365 años multiplicados por 6 . aquel ilustre lógico de la antigua Grecia que intentó fijar las leyes de la razón jus­ ta. de J. Obtenemos cuatro puntos del tiempo separados entre ellos por una oleada de una duración igual a 365 años. Las leyes exactas atraviesan los estados sin fijarse. se puede citar a Esquilo. Maho- ma (el libro de versículos del Corán). cuyo destino será semejante al destino del individuo nacido 365 años antes que él. años 935 y 1300.C . 571 d. nació en el año 384. liberan a la hu­ manidad de sus jirones de estados y le proporcionan un nuevo tejido. sería verdaderamente milagroso. es decir. Francia y la antiquísima China se hallan ligadas conforme a un intervalo de seis.

. el individuo como tal. y que dos puntos m y n son iguales si.. c. lleva en él el sello de ese mismo cálculo. Ese modo de pensar encubría la ope­ ración sustracción. empezamos a concebir el tiempo como una operación abstracta de división a la luz de las condi­ ciones terrestres. para las guerras U = 365 — 48: 317 años. se decía: dos puntos a y b son iguales entre ellos si a . Un estudio exacto del tiempo lleva a un desdoblamiento de la humanidad. es decir. en que se asimilará la muerte como un baño pro­ visional en las aguas del no ser. o sea- 365 + 48. hasta ahora se deducía la naturaleza de tal o cual punto del tiempo según la naturaleza del punto más cercano. La creación de estados son múltiplos de 413 (años). antes ca­ racterística de los dioses ya se efectúa por el autoanálisis. puesto que la reunión de propiedades. d. se obtiene una cifra redonda. Francia se constituyó 486 años después de Roma en 753. b. o sea 413 años des­ pués que Inglaterra en 449. E s realmente extraordinario constatar que el mismo individuo. 324 . rotas. así Rusia se constituyó en 862. y este autoanálisis no es nada más que la humanidad con fe en la humanidad. U = 365 años. el mundo de unidades de mag­ nitud intermitentes.b se acerca lo más posible a cero. Este concepto del tiempo reúne asombrosamente la natu­ raleza de las cifras.. Ahí está lo que modifica nuestra relación con la muerte: nos hallamos en el umbral de un nuevo mundo en el que será posible tener una idea exacta del día y hora de nuestro nuevo nacimiento. . etc. La nueva relación al tiempo lleva a primer plano la operación división. dividiendo m-n por « . es decir: que dos puntos alejados uno del otro pueden ser idénticos mu­ cho más fácilmente que dos puntos cercanos. Del mismo modo se producen mutaciones en nuestra asi­ milación del tiempo: ya sea un tiempo considerado como una serie de puntos a. t. Según la ley de los nacimientos.

Esas tablas de las leyes del futuro se extienden sobre nosotros como una noche muy oscura y. 317 pares. Los huesos son 48 multiplicados por 5 = 240. 325 . Que el hombre dedique sus ratos libres a leer los jeroglíficos de las constelaciones. Uno de los posibles caminos para llegar es la gama del futuriano. Comprender la voluntad de las estrellas es desenrollar ante nosotros el pergamino de la verdadera libertad. cuyos distintos puntos se hallan. o sea 634. Si Petrarca escribió 317 sonetos a Laura y si el número de navios de una flota es muchas veces de unos 318. ¿no es hacer una operación de divi­ sión liberarnos de las alambradas de los gobiernos entre las estrellas eternas y la oreja de la humanidad? Que el poder de las estrellas sea un poder sin hilo. y la superficie del glóbulo rojo es igual a la superficie del globo terrestre dividida por 365 elevado a la décima potencia. Más se descubren los rayos del destino y más vivamente desa­ parecen las nociones de pueblos y Estados diferentes y. I. II. Los cristales y las lentillas que modifican los rayos del destino son el patrimonio futuro de la humanidad. el cuer­ po humano contiene 317 múscuios multiplicados por 2. penetrando en las pulsaciones cardíacas. enlazados entre sí. I II. por el otro. lógicamente. la humanidad permanece una e indivisible. en definitiva. tocando el cielo por un extremo y. Debemos desdoblarnos: ser y sabio que ordena a los rayos y los pueblos que habitan las on­ das luminosas del rayo sometido a la voluntad del sabio.

pitz. patsu». del que no puede dar cuenta un razonamien­ to sensato. I. M. Por otra parte. Su extraña sabiduría se descompone en verdades incluidas en sonidos claros: Ch. patz. nos percatamos que se resuelven en un cortejo de sílabas precisas. lo mismo que el letrero de una calle. pero un letrero es un letrero y todavía no ha llegado a verso. Admitamos sinceramente que ahora no los comprendemos. Publicado por primera vez en 1933. 326 . Fragmento sin fecha (quizá de 1920). Así. A P R O P O SIT O D E V E R SO S ' Dicen que los versos deben ser comprensibles. de verdades universales pasando como una ráfaga de viento por las oscuras puertas de nuestra alma.. Los pola­ cos y checos no entienden el latín y.». magadam. Se les atribuye el poder de man­ dar sobre el bien y el mal y de dirigir el corazón de los sen­ sibles. donde se escribe con letra clara e inteligible: «V en dem os. y que aparecen como una lengua transmental (zaum) del habla popular. I. un poder todopode­ roso y una influencia directa en el destino del hombre. Son la omnipotente copa encantada. V. si se toma la lengua sagrada del paganismo y todos esos «Chagadam. el verbo mágico de las fórmulas y conjuros se niega a ser juzgado por el buen sentido prosaico habitual. sin embargo. Muchos pueblos poseen oraciones escritas en lengua inin­ teligible incluso para los fieles. Si en nuestro mundo interior uno separa el go­ bierno de la razón y el pueblo impetuoso de los sentimientos. vygadam. diremos que las fórmulas mágicas y la lengua transmental se dirigen al pueblo de los sentimientos por encima del gobierno. esos sortilegios de hechicero.. Pero no hay duda de que esos cortejos sonoros son una serie. T. Además. la antigua lengua eslava es letra muerta. se atribuye a esas palabras incom­ prensibles. D. si tomamos las fórmulas y conjuros propios de la lengua denominada mágica. Es comprensible. ¿Creen que los hindúes comprenden los Vedas? También para un ruso. una oración escrita en latín posee un efecto tan señalador como un letrero.

Así. el punto culminante del poder popular en la vida de la palabra y de la razón. que toda obra incom­ prensible sea extraordinaria. un procedimiento jus­ tificado pero raras veces empleado. y las fórmulas mágicas. puesto que llegó a ser una célebre sabia a partir de un simple impulso dado a la niña por la insólita tapicería. Sabemos por las Memorias de Sophie K ovalevski 2 que su afición por las matemáticas la debía a la original tapicería que recubría las paredes de su habitación infantil: eran páginas arrancadas de las obras de su tío sobre álgebra adelantada. ___ _______ _________ _____ Los versos pueden ser comprensibles o incomprensibles. tuvieron una influencia decisiva en su destino.» La voz de la razón suprema. lo que sí deben tener es calidad. incluso ininteligible. los grados de potencia. Y recordemos que el mundo de los números es un terreno ex­ traño para la mayoría de la humanidad femenina. como los signos algebraicos en la ta­ picería de la habitación de la niña y la influencia que ejercie­ ron en su destino. demuestran que no se le puede exigir a una palabra: «Sé comprensible como un letrero. pero sea como fuere. Pero. Simplemente. Sophie Kovalevski es uno de los raros mortales que pe­ netró en ese mundo. la ex­ plicación de los factores y todos esos caracteres mágicos de los totales y las deducciones? Por supuesto que no. que no se debe re­ 2. o bien. 327 . corresponde a esos granos. Los ejemplos citados. ¿Les parece que la tierra comprende la índole de los granos que el labrador siembra? No. pues.y que son una clara llamada lanzada a las tinieblas de nuestro mundo interno. y no obs­ tante. siguen siendo sortilegios y nada pier­ den en potencia. sin embargo. Sophie Kovalevski (1850-1891) fue una célebre matemática. siempre deja caer algunos granos en la tierra arable del espí- píritu y sigue por caminos insólitos hasta abrirse paso. No pretendo indicar. los sortilegios de la palabra incomprensible. podía com­ prender los signos de igualdad. pero el trigo otoñal. ¿una niña de siete años. y ser fervientes. al brotar de la tie­ rra.

3 o bien. Por el contrario Shakespeare. con el pretexto de que es ininteligible para una categoría determinada de lectores. 328 . nos obliga a pensar que para celebrar la máquina y el trabajo hay que estar fuera de la fábrica y no dentro. comprendido como una separación má­ xima entre la cuerda instrumental del pensamiento y el eje de la vida real del creador. en el futuro del globo terrestre. descendiente de reyes. el creador. distanciamiento con respecto a su eje cotidiano? La obra ¿no es una forma de escapar del yo? La obra es pariente de la evasión. chazar una obra. en el universo de una vida sensible particu­ larmente afinada. como G astev . conservan las canciones de gesta de Vladimir y sus héroes. lo mismo que Goethe. celebra la pobreza. 3. y como una evasión de sí mismo. en el universo de los valores humanos. conoció una gran popularidad en su momento. Lord Byron a los piratas. La inspiración nunca ha sido fiel al origen real del creador. de las extrañas visiones científicas. hijo de un mo­ desto burgués. Los caballeros de la Edad Media cantan a los ariscos pastores. Dicen que sólo los tra­ bajadores al pie del cañón son capaces de alabar el trabajo. E igualmente. al evadirse de la fábrica. Gastev: uno de los primeros poetas proletarios. unido a la fábrica por su trabajo. de la región de Petchersk. que jamás conocie­ ron la guerra. juzgado por robo. Los tundras. El trabajo creador. ¿E s cierto? La naturaleza de la obra ¿no se halla precisamente en un distanciamiento con respecto a sí mismo. se evadirá en el universo de las representaciones científicas. habla el lenguaje de los reyes. Su libro Poe­ sía de la fuerza obrera (1918). ¡o sea hay que hacer cubrir a la palabra el mayor número de kilómetros de imáge­ nes y pensamientos en el menor tiempo posible! Si uno parte de sí. mientras que en el Dnieper hace ya tiempo que las olvidaron. faltará el espacio para evadirse. y Buda. al hacer desviar al máximo la cuerda de su espíritu. y toda la obra de ambos está dedicada a la vida de la corte.

Se ha posado sobre la elevada cresta Del diluvio de oro. agita el puño. para invitados? ¿Quién es? Ocupado en servir de puntal a la puerta. Publicado en 1921. Una mariposa de oro. ¿Qué quiere de la «nodriza rusa»? De pie. Pinos negros reclinados sobre el mar. Cerezas en los rayos de oro del ocaso. Ardía la cinta de su gorra. De la ola de oro: Es el rostro. ¡De tu choza golpeó el batiente! La vieja dudad está. Pequeño cerezo balbuciendo «sí». mi chiquirritína. pájaros negros en Jos pinos: Son las pestañas. nadie aparece. Nadie responde. El dios de la guerra y la desgracia con él. ¿Quién es.» ¿E s hor?. G O L P E D E E ST A D O EN V LA D IV O ST O K ' (Fragmento) Llegó un poco ebrio. a medianoche? Sólo un ruido que golpea. Sol blanco Resplandor blanco Fardo de la luna negra: Son los ojos. fuego amarillo. la ciudad está muerta y marchita: ¡Mariposa azul en los rayos dorados! Pinos negros bajo la nieve. desierta. 329 . ante la puerta. La ola de oro del diluvio de oro 1. La marioneta de las guerras y alguien más le seguían. «Querer jugar Contigo.

una flor azul celeste... En salpicaduras de oro.. 330 . 1.. datado en 13 de septiembre de 1921. Junto a las conchas del mar. —- Yo. Es que soy como tú. Y moldeamos la arcilla de los actos. ¿Acaso no somos gente libre en una tierra libre?.Comienza a burbujear centenares de salpicaduras. . Ha brincado al borde Del abismo de oro. C R IA T U R A ' ¡Criatura! Si los ojos se han cansado de ensancharse. nos ha parecido más lógico el traslado al «tú». salpicaduras de oro Sobre la arena marina. Si quieres seremos hermano y hermana.. Por no ser conveniente. juro Llevar muy alta la flor de tu vida. Lo sé. . eres preciosa. Nosotros hacemos las leyes. Por todos inamable. el de los ojos azules. En el original se halla dirigido en la forma «us­ ted». Y me siento tan bien. para la versión... y tan de repente. Aparecido en la antología Poesías (1923). he caído de una nube. Sobre la cresta de oro de los mares De la ola burbujeante: Es el rostro. A burbujear y a derramarse en hilos de oro. Es el mar azul que aprende junto al oro A subir y a bajar. en rizos de oro Del mar de oro.. las leyes no hay que temerlas. Si aceptas el nombre «fraternal».. Me han sometido a muchos males. Siempre insociable.. Para fundirse.

inacabado. Servirte. Lo que está allí grabado. Es medianoche.Cuando hablas de Sotchi Y se ensanchan los tiernos ojos. Y no temeremos los nombres terribles. 2. En vano tala el leñador. Yo. la misa matutina. Escrito en octubre-noviembre de 1921. simplemente. Beber los arroyos azules de la pureza. 1.. donde los más míseros vivían entre la tibieza de las inmundicias. De pronto creo para siempre.. 331 . Escaparemos a muchas palabras inútiles. Como el peludo pope de larga melena. Q U É A G R A D A BLE 1 ¡Qué agradable contemplar A una pequeña ondina sin aliento Llegada gateando del bosque Borrar cuidadosamente Con pasta de pan blanco La ley de la gravitación universal! LA LAV A N D ERA z (Fragmentos) El Campo Caliente 3 4 La ciudad entera está bajo la nieve. Este frag­ mento debía formar parte de una gran epopeya de la revolución: Castillo de A. Aparecido en «G usanos». 3. que he dudado tanto tiempo y de tantas cosas. del que existe tan sólo un lacónico esbozo y algunos capítulos. Escrito en 1921-1922. Prado o campo caliente: basurero de San Petersburgo.

Cual una bandada de gaviotas marinas El costillar de una ballena muerta. de nombre infame y criminal. Sólo humea el estiércol. ¡Un hermanito cálido! ¡Basta! ¡Basta! A los cuchillos. Salvador. chancrosa. Pelliza. calzado y hermano Con quien dormir soñando lado a lado. Reíd en las calles Mientras duerme la muchacha honesta. De la miseria. Vosotras. — ¡Hay que iniciarla! 5 Vosotras. A los adolescentes de las podridas ciudades Robándoles la vida por largos años. ¡de luchar A cuchillo contra el proyectil Ha llegado la hora! Hay que iniciar Con ahínco La férrea acción. Un siglo de avena de las manadas de caballos De las cuadras de los ricos. que abríais generosamente Vuestra interioridad enferma.Hielo crujiente. mujeres. Sirviendo incorruptibles a la libertad. Volad cual jabardillo de pájaros 332 . Sólo humea el estiércol. Podabais las ramas de la aristocracia Y desnudabais el esqueleto de la riqueza. Para la miseria el Salvador. Salvó aquí al pordiosero: Le dio abrigo y tapaorejas.

. saltando Buscabais señores.! 7 Zar. por el senderuelo. Fuera del hospital. ¡lanza un disparo! ¡La frente aguarda. fuera del hospital. Trotad ante el espejo. que cortáis las ramas de la nobleza. piefnecitas. qué linda. ------ ¡Oh. labios. Por la Nevsky. Baratilleras. ¡Oh. Meteos en las villas. Vosotras. Vestios pellizas y sedas de ropavejero Y lencería blanca como la nieve. Qué graciosas! ¡Por el alfombrado. Y arrojad las prendas que huelen a sudor Y a semen de hombres. Alusión al domingo sangriento (9 de enero de 1905). revendedoras. en el que una muchedumbre desarmada fue fusilada ante el palacio. oh mis pequeños labios Y las ventas nocturnas! ¡Oh. vuestra majestad! Hemos salido. 333 . ¡Dónde están pues las balas? 3 3. Podredumbre.. muchachitas sin importancia.Por las calles de la capital. mis piernecitas. ay. Como pulguitas. qué linda! Pues la tempestad ha borrado E l rastro de los ricos. 6 Eh.

— ¡Plata e hileras de cirios. 334 . Balas.Marchamos. La sociedad refinada del ghetto. Con nosotros. ¿Dónde se reparan dioses? Limpian las ruedas. 8 ¡Dios! ¿Dicen que tienes tu Estado Mayor allí arriba. y de viejas: Y todo como antes. ¿dónde reparan al dios? Caldereros. Smolny: institución para las señoritas de la nobleza. todas las solteras del Campo Caliente. Bombas. ¡te dan el retiro! — ¡El retiro! — ¡Aquí reparan la divinidad! ■■Eh. Y de gente obesa llevando al dios sobre la panza. 4. Engastado en relicarios de plata. brillad! Y rodarlo de curvados muros. Balaron en los Campos Calientes. ponen remiendos. ¿habéis oído el retumbar Resonante del trueno? ¿Dónde se repara a dios? El estiércol del caballo Que nos salvó deshelando nuestra ropa. vidrieros. El Smolny 4 del mundo criminal. en el cielo? Hoy te jubilas. carpinteros De la oscura calleja. ¡Hoy no hay necios! El día de hoy es fiel para quien Llega impulsado de amor Desde la ciudad podrida. Gentes. Hay que emplazarlo en su sitio.

Ojos contemporáneos. De ojerosas miradas Y manos condenadas. mercado de besos. señorita. De los cadavéricos mares se obraron estos leones Da zarpa airada. Bonitas golfillas. señorita. Sombreros — ¡no me pegues.Lo ciñen las tablas de un mar difunto. Y los grises cadáveres de los peldaños Conducían a los palacios Cubiertos de piedra taraceada. austera. La piedra lisa. como el pecho de una mujer Por las ballenas del corsé — y las gargantas de las pl Flamean cual collar nocturno. Arrugan un billete de veinticinco rublos Los príncipes por media hora. mamá! ¡Eclipse de sol. Semejante a la palabra «n o».. lindos hociquillos. Se torna de pronto en airosos rizos Y cae sobre la piedra cual nevasca.. Tablas muertas. Caza de sombras femeninas. Nubes de polvillo de nieve. Más aérea que el encaje. está asustada? . Aquí vivían los zares. acerados alfileres! Pendientes que valen una hacienda. 19 He aquí Nevsky. Mercado de ocasión del amor. tiene miedo? Estigma de purulencia: ¿Qué pasa. Donde se petrifica un beso de mujer. Bigotillos pelirrojos: ¿Qué ocurre.

Gente obrera. humildes. dos disparos. dos ojos: Una vigilaba a la otra. innumerables muertos que costó V» construcción de la nueva capital. Amé hace largo tiempo. reanimaos. amenazando a la tormenta con un tiento de hierro. al cauce de la ola libre 5. gentes. aprendiz de obrera.11 ¡Escuchad. Ocultas por completo en las trincheras. yo. ¡Yo. Dos ciudades trocadas en tiradores Apuntan a quemarropa Los fusiles del odio. obrero. En esa ciudad.-’ Palacio paraíso De nobles y zares. escuchad'. 336 . gente de! Campo Caliente!. Colmando de huesos Las pozas palustres Y los agujeros zurcidos de estameña Descubrieron el Campo Caliente. Cuyos ojos. ¡Escuchad. Pues vive aquí la joven Libertad. Os regalo hoy la Libertad! ¡Gentes! ¡Gentes! ¡Ya no habrá Más penares ni penuria! ¡No más penas ni penuria! 14 El tricornio alemán. joven rusa. Dos ciudades. Nuestra bella promesa. sobre las marismas. Construyó la ciudad blanca con el cadáver de los mares. Alusión a Pedro 1 y a lo.

Cuéntanos una historieta. aullido de contagio.» 337 22 . Voz a la cual atiendo— Pisoteo de multitudes. se apretujaban.¿En qué sueña usted? Pestañas ajenas. Vuela el hierro fundido. ¿Por qué se encorvó profundamente H asta la tierra? ¿Y una esquela blanca En sus redes punzantes. ¿Por qué se agitaba locamente. Detrás de los palacios semimuertos Herméticamente enfundados de tinieblas vespertinas Discurre el camino. conociendo tus cuentos. Marcharemos sesgando por el campamento de las sombras. Nos susurra: «Q ué pesado eres. ¡Qué desierta esta calle! Desértico desierto. el dentado ángulo del muro Ganó una ancha esquina de cielo azul. Que nosotros. Caminaban. A una fantasmal sombra reducido. El árbol de los jardines? El árbol de los jardines. donde las hojas se estremecían como un sinfín de años. ventanas apagadas. La he ofendido. el kremlin de sus ramas? Y una hoja solitaria y amarilla Golpeando el suelo (de plano). ¡Basta de mala cara! Los vi ayer.

Dormimos en hoyos de nieve entre el frío acerbo. Acaudalados de la aurora— ¡Todos. violinistas del dolor de muelas. Glotones del año pasado. pensadores con la panza. escritores del cuchillo! ¡Nosotros. Cantores del hambre. Somos zares nocturnos en el furgón De las inmundicias palaciegas. 27 Aquí los mendigos. Nosotros. Nosotros. Sabios del mendrugo. Profetas de los calzones sucios. enamorados de las agujetas.26 ¡Nosotros. Del sudor y del hollín. Pródigos del oro de las hojas otoñales. ricachones de los amarillos ducados del árbol: Nosotros. Nuestra ciudad — segunda capital— edificada en el estercolero. 338 . Borrachos de la víspera. Explanadores de las comidas de ayer— Hijos de dios. Nosotros. Amantes de la cañería de desagüe. Nosotros. Contables de las chovas. Mercaderes de la risa. Pintores del tizne. enamorados del resfriado. Sabios del pan negro. mercaderes de celestes ojos negros. de los cuervos. Sacerdotes de la carcajada. todos nosotros somos zares hoy! Diletantes del estómago.

Pero vosotros os habéis dormido en el seno del señor. 28 ¡Viejos hermanos. Es un pillo que merodea: El grito «¡a b a jo !». con excremento caliente. Nosotros — zares de la carreta— Viviremos. Padres. Viejo ateo. dormís en el seno del señor. 29 ¿Fue hace -tiempo? Doblados. Si no danzo Yo. 339 . La danza de las tijeras de sastre. bufón sangrante. Ardiendo sin llama.Nuestros palacios. Y vosotros. Dormimos en el secular estercolero de caballo. viejos hermanos! ¡Casamenteros de la postrer hora! El pecho se oprime y duele. Reluciendo. por el peso de la amargura. zares. madres y niños. Y nosotros con nuestras muchachas. ¿Quién mira desde el cielo — lo ves? Es una pelea de las idiotas de nieve Con escobones. El viento dispersó los andrajos— van. viejos hermanos. Caigo en el lazo de mi propio chiste.

mirad — vengo a vosotros a lo largo del Sinvat. 340 . . Por la áurea boca de Zaratustra juremos— Persia será país soviético. . ¡Así habla el profeta! i. Este curioso poema forma parte del ciclo iraní (1921).. Soy Guchedar-makh. Los nombres y palabras empleados están basados en la cosmogonía de los Guebres adoradores del fuego. Soy Kchatara-vairia -— la tierra prometida. Por los cabellos de Guriet-el-Ain juremos. Camarada? De ohs y ahs sopa. Soy Acha-valista — la mejor justicia... Soy Guchedar-makh — el profeta Del presente siglo y sostengo en mi mano Franchokereti (el mundo futuro). Añadidle: — ¡Eh! — ¡Hi! — ¡Uf! PER SA S.. Hoy.ÍO ¿Q ué cueces. Soy Vogu-Mano — el buen pensamiento. Guriet-el-Ain: poetisa persa en tiempo de Nasr- Ed-Dine-chach (siglo xix). Son — Matia y Matian.. Sinvat: el puente de viento que lleva al otro mundo. si una joven y un adolescente se besan en los labios. Luchó por la libertad de las mujeres y fue enterrada viva. M IR A D ' Persas. los primeros alzados De los sepulcros de piedra del pasado. Sobre mí — el puente de los vientos. Khlebnikov la cita a menudo en sus poemas como símbolo de la libertad.

Gol-Mullah: sacerdote de las flores. no se sabe por qué. pesar la amenaza de su vello blanco. Desnudos los brazos. 2.. 1. — . Los negros cabellos caían. impetuosos. Pelliza en desorden. El pecho moreno de oro... La piel de cordero le cubría.. Búfalo furioso... ¡Tchokh pul! Tchokh chai! 2 ¡La resaca tornóse insoportable! El diluvio del comercio y del mercado subió en exceso. El pastor de las montañas lo consideraría como suyo.. compuesto en 1921. sobre los hombros. río negro. verdaderamente denomina­ do Gol-Mullah... Es el comienzo de un gran poema inacabado.. como el empuje de la muche­ dumbre Brotan sus gemidos y gritos de furor. Mirada salvaje divinamente sombría. pasa el sacerdote de las flores. Es muy posible que Khlebnikov. por su curiosa pre­ sencia y su interés por las costumbres de todo país nuevo fuese bien acogido entre los pastores persas y. desnudas las piernas bajo una austera piel de cordero. El búfalo salvaje le diría: «Hermano mío.. como una cascada.» Viento divinó se alzó de pronto de las Montañas nevadas para posarse en las calles repletas. describiendo fantásticamente su viaje a Persia. follaje dorado.. Sobre los oscuros brazos del profeta. Sin cortar en decenas de años Los cabellos colgaban... LA T R O M PETA D E G O L-M U LLA H ' 1 ¡Eh! ¡Eh! Es el profeta de las montañas: Como el resoplido de la ballena.. 341 .... ¡Mucho dinero! ¡Muchas crtsas! (turco). Sacerdote salvaje de las flores. áureo como una bellota Pierr 5s desnudas.' quizás.. Haciendo...

Saúl a ti Para tu estrella. Cuando volaba por encima del mundo. 342 . Tchok profetas han Cantado tu gloria. La cola del caballo no habría renegado de su espesor. — ¡Nuestro! — cantaron las flores. 2 ¡Eh! ¡Eh! ¡Los profetas Bajan raudos De las montañas nevadas Al encuentro De su hijo Khlebnikov Felices de verlo! Saúl. Más o menos: todo va bien. — ¡Nuestro! — dijeron los sacerdotes de las cumbres. Su vello es más poderoso que una montaña de plata. Por encima de la montaña y el valle. Salud. Por la torpe primavera 3. Cubre sus manos un vello blanco. El toro de bronce se acostó sobre el bastón del profeta Y en sus ojos vive el fuego solar.Sobre la boca oscura. Heno negro de las inspiraciones nocturnas. Perdido por el cisne de la noche. Almiares de trigo negro. pluma de cisne. adam 3 De la fe del Norte. Almiares de mediasnoches estrelladas. Las rutas de los vuelos de las aves llegadas de lejanas monta­ ñas nevadas caían sobre los desnudos hombros. hombre (turco).

piso de hierro.. «N o ». amigos. Como un encaje suave y sedoso El mar está tejido de una espuma calada. El cerebro ensangrentado.. cubierto por el paño de las alas mutiladas.... De las ramas de los endrinos. Cielo azul. gritaron los roncos graznidos de los cuervos del mar. «N o ».. sagaces mínimos soles— Campanilleo de ramas.» Sólo el oro iraní no dijo: «M ío. Las rotas alas blancas. Cual traína austera Tras una presa matutina lanzándose hacia oriente Después de aprehender la luna Entre los hilos de la red.. Sólo la doncella de Irán no dijo: « M ío . Con mi pestaña fatigada apagué el incendio azul. dicen las nubes de las noches.La tinta dorada se ha derramado Sobre el mantel de los prados. En el siglo pasado 343 . Montañas blancas montañas. caí. — ¡Nuestro! — cantaron encinares y florestas Con centenares de ojos. Ojo verde. El viejo lobo de mar Llevaba el libro de Kropotkine «L a conquista del pan»....» 3 En un vuelo de bandido. El «K ursk» con un ruido sordo bogaba hacia vosotros. Y a los dioses de los montes Grité: «¡Salvadm e. salvadme. camaradas. salvadm e!» Y. Al pie de las albas nieves Y de jardines bermejos.

Razin ahogó Una virgen en el mar. Los jardines bermejos son mi sangre. Y en la caza estelar Soy un corcel estelar. ¿Q ué haría yo? ¿Lo contrario? ¡La salvaría! Veremos. El navio cortaviento Atravesaba la boca del golfo. su ala susurra Detrás de mis hombros. Las mariposas les cubren las piernas. — Siéntate. hallemos Un fuego mas vivo Para avivar la pipa marina? Sus ojos enviándome besos — Yo soy la conquista del cielo— . ¿Tal vez. ¿N o hay nadie En las grutas de las rocas? ¿Acaso no viven allá los dioses? Leí en un cuento Que en las cavernas viven los dioses. Soy lo opuesto a un Razin. 344 . Soy lo contrario a un Razin.Se buscaba fuego para encender el tabaco. Todos esos mares Son manchas azules sin medida. En la caza de lo vulgar Los destinos me acarician Y de nuevo. mas yo soy el gentil dios del verbo. Sobre el «K ursk» he bogado al encuentro del destino. El tiempo no gusta de mordiscos Y no abrirá la boca antes de tiempo. por aquí cerca. Y que. Él saqueó y quemó. tras la desgracia. mis alas. Gol-mullah. Te haré cruzar. Las montañas blancas. A través de Kropotkine en los días de ayer. como ojitos muy azules.

Querrier-el-Avn. En los pastos del mundo Sobre la llanura silenciosa. Montañas sombrías. el provecho. a los que el viento del Caspio ha bronceado. Triunfal. como ovejas de las montañas. De la frente azul Vertientes de cabellos silíceos. Hombres de piel roja. como ovejas de las montañas. 345 . se adelanta el canto marino. calle. Sobre los labios se calla. Pensamientos nevados. se apacientan en las ciudades. El pastor de las torturas humanas se mantiene algo más lejos. Los ojos del castigo Fueron'cazadós 'por "el viento. viento ¿qué esperas? 6 El pastor de los ojos se mantiene a distancia ¡Los ojos azules de los dioses bogaban por el cielo! La sierra de las blancas montañas. al fin. cuerpos de gigante. Ríos blancos. cantamos por la libertad Glorificando el ateísmo y la licencia. pues.» Hola.5 «N osotros. los ojos turbados. Ejecutada durante la represión contra la secta chiita disidente de iMirza Bab bajo el reinado de Nasir al-Din ( 1848-L896). Torturas ocultas por la rama nevosa del agavanzo. Que el que se venda. El canto de la brisa marina. La misma Tahiré 4 •4. En esta hora. El disco de la tierra está gastado. Reflexiones nevadas Del cerebro de piedra. El viento es el pastor de los ojos divinos. pues. Aquel cuyo juramento al mar es sólo engaño.

7 ' Multitud de estrechas calles. vamos. volviendo la cabeza. preguntó a los verdugos: « ¿ E s todo?» «¡H undid también el acero En el pecho del am ado!» Las montañas nevadas son su cuerpo muerto. Viento de torturas. sólo un chai! Vamos. ¡Huevos de cuervos! ¡Un chai. ¡Supliciado estoy por las piedras! ¡Los látigos adoquinados Me han fustigado los ojos! ¡El cielo no perdonará! La bala de las miradas inquisidoras Me han atravesado mil veces. 346 . Los negros ollares de los montes Aspiran ávidamente El olor de Razin El viento proveniente del mar. Me anticipo. ¡Los látigos enguijarrados Me han taladrado los hombros! Sólo una torre de piedras azules sobre el puente Tenía para mí una mirada de madona. Los muros grises azotaban El mercado vespertino.Ha tendido sobre sí los extremos de la cuerda. Después. sólo un chai! ¡Un chai.

junto a la mezquita. Helado de loto.. Como vino embotellado.. araña. habas y hogaza. Ti ser bienvenir. Una voz se alza de la oscura calle: «N o hablar russ. de la nieve y de la escarcha... Brillan los ojos del gentío desgranando cuentas de rosario... Bebidas heladas en los cántaros. conchas de huevos rojos...8 Bucles de lujo azul Los salvajes hijos del rey del pantano. Lumbre en las lucernas de arcilla.» 9 . Han cubierto de manteca el oro de un techo Para alimentar a los gorriones de los ojos (Manteca de ubre de vaca de los cielos blancos. Sombras salvajes de las noches. Se llevan al toro sobre parihuelas.. Cabeza blanca sobre vidrio oscuro.. Y yacimientos de ánforas azules. ..) Hogueras... como cráneos. Aquí descarga el cielo azul... camiradas. Los niños cuecen las sonrisas de sus grandes ojos En los hornos de sus oscuras pestañas Y las ofrecen con un ristoeo a los transeúntes. Y en semiglobos negros. Los guerreros kurdos y sus peinados. Gallinas verdes.. 5.. Cabeza de toro muerto junto al muro. Como canteras de lapislázuli Cuya piedra está llena de azul..' Azules de ternura. Un niño lisiado ha tendido Sus brazos de hilo hacia quienes pasan. 347 . Guerreros cubiertos con chales...

Recht. reja de muerte. ¡Silencio. encanto fiero del encanto negro.--------------. perezosamente. La visera de la nivea Tuberculosis forma una mancha blanca junto a sombras negras. he ahí al santo de los santos! Mujeres camino de oriente. levantando su velo. Sobre los globos desnudos de los cráneos. pues. Los rojos saltos de los gatos. El juego de palabras es que todo hombre es. Soy el sílex del chisquero. descansa! Duérmete sobre mi seno. 10 Medianoche. O jos de terror animal. Son los hijos del diablo que han saltado en los jardines. Doble verdor de ojos sepulcrales. Irritan a los perros:. 348 . Las mujeres intocables. ¿Quién destapa la botella? Yo. Adam. Llamaban a los hombres: «¡V en. cabezas rasuradas Con el mechón negro a un lado (nube negra de humo) Miramos fijamente roda la noche.-------- ¡Guau. el primer y único hombre. en turco es hombre.» 11 País donde todos los hombres son adam .Pasan mujeres negras.6 ¡Haz surgir a la luz las raíces del paraíso celeste! 6. guau! ¡Ah-ah! ¡Ah-ah! Responden perezosos. Barrotes blancos descendidos sobre sombras negras. Tragaluz de prisión negro y enrejado. Bajo el velo Que salva del miedo.-------------.

¡Sé hombre! ¡No te avergüences! ¡Descansa. A los perros. chira. ¡Y ya no tengo hambre! ¡Cuervos graznadores. 349 . a los visionarios. Ai. Los khans con ropa interior blanca van A pescar salmones. bala. En turco.Donde el dinero es «p u l » . El fonema /c h / está definido así en los textos «lingüísticos» de Khlebnikov: «fusión de planos. En este país 7. Encontré y guisé Tres bolsas de huevas. El mar propone una comida De peces dormidos Sobre el mantel de la orilla. aquí no hay nadie. Con una sutil red en la mano. dinero. «P ul». chai. tiéndete! Salvo el mar. 8 Donde la luna silenciosa Recibió el nombre más sonoro. ¡En este país me encuentro! 12 La primavera ofrece al mar Un collar de siluros muertos: Toda la ribera tapizada de cadáveres. subid al cielo! El mar cantaba «Requiem. superficie máxima en los límites mínimos de un solo». 8. Donde todo empieza con ch: chach. chai. a los profetas Y a mí. domine» e «in memoriam!» A los perros podridos. en ruso. 7 Donde en el desfiladero montañoso Sobre la cascada rugiente.

tjt . Y un perro aguarda no lejos. Los bosques inmaculados forman una mancha roja. profeta! El árbol será tu estandarte: Los.Por Pentecostés el tiempo pide prestada A la sangre su tinta encarnada — préstamo amistoso— - Cuando. Y el bosque púrpura Reemplaza al verde. en la desgracia...... 9. 14 Un león hirsuto con ojos conocidos 9 Amenazaba a alguien. Los hombres no te ofrecerán seda ¡O h!. guardián del ocaso. Buscamos. Almorcé huevas y pescaditos. Tímidos y tranquilos Son los grandes perros.. El mantel arenoso es amplio . Hoy seré el invitado del mar. Escudo de arm as de Persia. En este país los perros no ladran Si en la noche se camina sobre ellos. Uno a otro nos miramos.. Y la tinta de oro de la primavera Se derrama en el ocaso.. vello bermejo. 350 . Roemos.. ¡Qué bueno! ¡No es mejor cuando te invitan los humanos! Por detrás de la empalizada: «U rus dervich. dedos ensangrentados del estío se imprimen en las hojas verdes Cuando tomo por estandarte la tierra rosa inmaculada. dervich urus!» Decenas de veces me gritó un muchacho.

derviche ruso! ¡Ah! ¡Zaratustra. cuando. rascaban las plantas de los pies a su hijo: Él reía a carcajadas. sí. «¡N o hablar russ. Contemplando ávidamente la lontananza. ¿pir qué? ¡Is malo! Señor. Esforzándose en tocar con el pie la cara de los criados. aspirando con deleite su perfume. Muy cerca. O cavan apaciblemente con la azada Un bancal de coles. eso es. Mirando las lejanas cumbres azules. Entre los azulejos verdes! 15 El khan de blanca túnica Olía la flor púrpura. La escalinata ante las montañas de tapices y de fusiles Es más alta que la tumba de los antepasados. Blanco y descalzo. is malo! Hablar bla bla no vale la pena. virgen demasiado madura (Cierto. ¡Entre los azulejos verdes. embriagándose. le gusta la confitura azucarada) Se tendía tiernamente sobre el hombro leonino. da Tantos dedos y tanto (cincuenta años) El Asia es rusa. despreocupados. También vestía simple túnica Por el jardín los khans se pasean. ah! ¡Qué bueno!» Y el sahib. Los adoquines se agrupan en círculo. Rusia es la primera. «Bévotvu viéviat» La curruca inicia su canto. Y el sol. sí. señor. olía la flor‘ púrpura.Con su cimatarra. ¡Tolstoi es grande. El valle es liso como un mantel 351 .

Como las mallas de una red. Cual centenas de frentes féricas Se arremolinan. Temen los niños armenios. luchando por abrirse camino. siéntate!» 352 . ¿Dibujo o árbol? Fundido a las raíces. Las ramas pequeñas y mayores Y la multitud de adolescentes. La hilera de negros cerezos tentadores engancha los ojos de los hambrientos. chorreaba dejando gotear una humedad silvestre Bajo el chubasco lento de los siglos. agotado. El tronco (más ancho que un caballo de través) agitándose. Y las hojas. Elevaba por encima de sí. E l chaparrón del árbol revertía En los raigones y la tierra implantándose en la carne subte­ rránea. formaban una trama cerrada. «¡N iño. Como granizo de ramas goteando hacia las raíces. la sombría nube verde de sus hojas y tallos. Las raíces de la higuera (H e dormido) Y desaparecen en la tierra. Cráneos de hombres. Cual un inmenso rehoyo de árbol Se abre el libro de cuentas de los siglos. aquí tienes tu cena. Allá. Ensillados. 16 Madera muerta sobre bastones. He dormido ¡jquí.El suelo del desfiladero barrido a fondo: Ni una mota de polvo caería en el ojo. se agitan. blancos caballos pacían en un prado. la ch’a-yeh-xane del desierto. las casas forman una mancha blanca. toman las viejas manos de la madre. chantres de cuando no existe. Los árboles se hallan rodeados por coronas de adoquines.

Desde lo alto del cielo negro las estrellas con su mirada penetran en el alma. En seguida me dormí. silenciosos. enrollo mi pluma y me pongo a escribir nuevos cantos. iba a pie. Como un hilo.» Cubiertos del lujo de futuros disparos. Me despierto.G ritó un guerrero huido del ejército ruso. ¡Cuántos espectros! La larga aguja del puercoespín reluce en los rayos de Ai. Dos días enteros me alimenté con moras del bosque. No es un refugio nocturno. extendidos sus brazos con valentía. reflexionan «R uss no saber. Pensativos. Un zorro ladra tras los matorrales. la rodilla doblada sobre su cabeza. Leones negros. canta la curruca! 17 Espectros negros de monstruos. De puntillas. subió otra bailarina. Su fusil y algunas espigas sirven de almohada al hombre fati­ gado. Cuelgan fusiles del hombro. Y en esos días no tenía «p u l». El vestido de encaje es negro. cerezas y arroz. como una epopeya viviente. Mi fusil y mis manuscritos me acompañan. Su pecho cruzado por una amplia coraza de cargadores. Fuman. Una danzarina traviesa saltó al árbol. «¡Bevotvu vieviat». Donde la bifurcación de los caminos perpendiculares. miro sobre mí: Una docena de guerreros en cuclillas. Té. me rodean. Y el brazo plegado. visiones nocturnas. 353 23 . Está echada en medio del camino. sino una viviente epopeya del lago Onega. Estoy muy cansado.

se echó a reír: — Sé quién eres. — ¿E l pastor de las flores? — Sí. sí. Kardash: guerrero en turco. Gol-mullah. Vuela un cormorán. — ¿Agua negra? No — dijo Ali-Mahomet mirándome. Me alimentaron. ¡Te llevamos lo mismo! ¡Siéntate! Gritaban a cual más los kirjim. me subió al rostro.n. Colorado. Me dej. Vamos de Enzeli a Kazián.. 354 .«V am os». el aire bonachón. pues? — Gol-mullah. ¡Camarada Gol-mullah! ¡Siéntate. Avanzamos sobre el espejo del golfo. me guiaron. El silbido del agua negra. 19 — Tenemos una barca. dieron de fumar a mi boca hambrienta.>n partir. Me instalo junto a un anciano. por la mañana me devolvieron el fusil. Rio. 18 — Siéntate. borboteante. Y el rumor de los remos. te llevaremos! ¿N o tienes dinero? No importa. — ¿Quién. canta a menudo a Turquía. Un kardash 10 me entregó un pedazo de queso Con mirada de piedad. ¿Acaso doy suerte? ¿P or qué me llevan de buen grado? Nada es más honroso en Persia 10. Y. rema. Junto a una nube de amuras y de monstruos dentados con— cuerpos de hierro. milagro.

triste duda. 355 . Con necesidad de sí. A D O LE SC E N T E SO L IT A R IO 1 Adolescente solitario Salí en la noche profunda Cubierto hasta el suelo De lacios cabellos. Que vimos a la derecha. En torno se alzaba la noche Y se sentía la soledad ________ Con precisión de amigos. para hacer el loco: Ay A la luna pálida. Tesorero de la tinta de oro de la primavera El primer día del mes de A i. Marcho ahora Los cabellos flameantes Y en lugar del Yo ¡Se ha alzado el Nosotros! Vete.que ser Gol-mullah. Ai. 1. Lleva ley y honor. El campo de Khlebnikov llameaba Y mi yo exaltado resplandecía en la sombra. 11. Luna y mes están etimológicamente emparentados. Encendí mis cabellos." Gritar. los árboles Y todo fue más alegre. Arrojé trozos de anillos. Escrito hacia 1922. Cada día me tiendo sobre la arena Para dormir. Nombre popular ruso del mes de mayo. Encendí los campos. Dejar correr su sangre hacia el verano Y sus cabellos de oro hacia la primavera.

Que había que sembrar ojos. Y arropado en la voluntad de la luna.que. la sacudí sobre el mundo. Escrito hacia 1922. nadie podía verme. devanando la madeja de la bruja. Como el guerrero de la verdad. Como el vespertino errante con su abrigo de sueño. Caminaba ciego mientras El viento de la libertad me impulsaba Y golpeaba con su lluvia oblicua. ¡Que el sembrador de ojos debía llegar! A Q U Í VAG ABA H E C H IZ A D O Aquí vagaba hechizado Aquí vagaba asediado 1. 356 . Y durante ese tiempo la frente ensortijada Del toro subterráneo de las cavernas sombrías Masticaba y comía hombres ensangrentados Entre el humo de amenazas obscenas. H IST R IÓ N S O L IT A R IO ' Y mientras sobre Tsárskoie Sélo Resbalaban el canto y las lágrimas de Achmátova Yo. ¡Mirad! ¡Es la frente ensortijada por la que antes quemaron a las'masas! Y con espanto Comprendí . Como un cadáver somnoliento me arrastraba por el desierto Donde agonizaba la imposibilidad: Histrión fatigado' Avanzando pese a los obstáculos. Y arranqué la cabeza de toro con mi carne y poderosos huesos Y la colgué del muro. Saltaba en mi pesadilla sobre los abismos De roca en roca.

Al resplandor del estelar refugio nocturno. Yo era la única grieta Por donde el futuro Caía en el cubo Rusia. Sobre él sendero estelar. Luego. sí! Como perro salvaje Recorro la pista sagrada Entre los viejos mares gigantes. Por la tempestad los copos se elevan Y sin ruido flotan los espíritus. Vuestra hambruna exige pitanza: he aquí mi pecho. me desplomo como Kutchuni Bajo los embates de Erm ak . 1. ¡Oh espléndido tabique negro! A TO D O S 1 Cartas — vengadoras. Mi lamento está presto. Ermak: general cosaco enviado por los comerciantes Stroganov.2 Es la apetencia de las lanzas que horadan. Vuestra hambre exige la riqueza del alimento. Lo que me consumía y torturaba — ¡será. Para la cesta de lágrimas del mañana. Nadie se alzaba durante las noches. 357 . Y con el elegante sombrero de la peste.Por la jauría de perros de las palabras impresas Que soñaban con morder mi cadera de azur. Mi propia embriaguez Era la gárgola para el mañana. conquistó el khanat de Siberia en 1581-1582. Mayo-junio de 1922. Atravesado por lanzas de bocas ayunas. Publicado en 1927. Me han traspasado las lanzas Del hambre del espíritu. 2.

en la vendedora de las avenidas! ¿Por qué dejé escapar ese hatillo de páginas? ¿Por qué fui ese extravagante inoportuno? No es la travesura de los pastores transidos Sino el incendio de los manuscritos. por instigación de Boris Godunov. el rostro del tiempo estaba pintado con palabras sobre las viejas telas del Corán. ¡Ah. Por doquier. De ese modo se produce cierta ruptura en la vieja ocupa­ 3. En Uglitch. fue asesinado el zarevitch Dimitri.Expurgan el manuscrito. no es la palabra sino el número preciso. de los Vedas. El toque que el artista al pintar el rostro del tiempo posa sobre la tela. Aquí. en 1591. Aproximadamente de 1922. Para nosotros la dote de esos tres años terribles: El saldo de un centenar de cantos. las cizallas— Están en todas partes: hacha que ya no corta Y caritas de gusanos degollados. 358 . por doquier ese maldito Uglitch . de la retribución venidera.3 LAS T A B LA S D E L D E ST IN O 1 (Fragmento) La doctrina del bien y del mal. Así. del Evangelio y otras doctrinas. eran deseos de hablar del tiempo sin poseer la medida. 1. y así se halla un nuevo acercamiento a la obra de los predecesores. de Ahrimán y de Ormuz. algún modelo. reconocer las perlas ornando los lisos rostros Por mí amados. Por todas partes los cuerpos degollados de los zarevitchs. en !as leyes puras del tiempo. hijo de Iván el Terrible. El recorrido de los rostros que tan bien os conocen. es igualmente un gran rostro esbozado por el pincel del número. utilizando el cubo como color.

la base se convierte en doses y treses «duros». los bloques inmensos de la base donde se posaba para descansar el. no puede ser superior a. los números pares e impares más pequeños. Ese pasado se volvió de pronto transparente. parecen ecua­ ciones del espacio invertidas. mientras que el exponente vive de la vida com­ 359 . ave rapaz de la poten­ cia. Al rechazar el galimatías de las palabras. volando sobre ellas. o sea. las montañas. semejantes a un árbol. Al descubrir el significado del par y del impar en el tiempo. decidí que la fe es el árbol que crece del grano de la Superstición entre comillas. Por primera vez hallé el trazo repetido de los sucesos cada 35 días. Examiné a fondo las potencias y desa­ rrollo de los tiempos hallados y los apliqué al pasado de la humanidad. pero no más. tres. cual un animalito aterrorizado. Los que quisieran despreciar las leyes puras del tiempo y a la vez juzgar correctamente. con flores y pájaros. a la inversa. Comprendí que la reduplicación por sí misma de los doses y los treses es la verdadera naturaleza del tiempo y al recordar la vieja creencia eslava del «p ar e im par». sencillas como la raíz de un tronco. se parecerían a los antiguos autó­ cratas que azotaban el mar por haber destruido sus naves. Por el espacio el tiempo parecía el exponente rocoso de la potencia. el cronopintor tiene en sus manos un modelo preciso. temblaba el arcaico des­ tino. y lá simple ley del tiempo lo cubrió por completo con su sombra. 243 días. tuve la sensación de tener entre manos una ratonera en la que dentro. donde la enorme parte de la base está coronada por la unidad.ción del cronopintor. flexibles y vivaces/ con la vida compleja de las ramas de sus potencias donde se concen­ tran el cerebro y el alma viva de las ecuaciones. mientras que la basé vive sin límite. Las simples ecuaciones del tiempo. Pensé que son dos movimientos inversos en un solo espació de cálculo. las ramas. el dos y el tres. Hu­ biera sido mejor haber aprendido las leyes de la navegación. Comprendí que el tiempo está construido sobre las potencias de dos y de tres. Las veía realmente. e igual que tron­ cos delgados de árboles. el pájaro de la consciencia para el espacio.

esas dimensiones pasaban de una a otra.La ciudad de tres con sus torres y campanarios zumbaba abiertamente desde el abismo del tiempo. siguiendo. n son los miembros móviles del proyectil. emergía el polinomio ar­ monioso de los tres con sus torres y campanarios. La cifra es la copa en la que se puede escanciar el líquido de cualquier dimensión. de cada señal del tiempo. su armazón. simplemente he tomado dimen­ siones vivas. Donde antes se en­ contraban las estepas perdidas del tiempo.-Los tiran­ tes numéricos de las inmensidades del tiempo parecían. por una parte. esforzándome por desembarazarlas totalmente del ropaje de las las doctrinas existentes. Si en la célebre leyenda de Kiteg.pleja del juego libre de las dimensiones. en tanto que las dimensiones m . La ciudad armoniosa de torres numéricas había reemplazado las huellas anteriores del tiempo. mantener un extraño parentesco con los tirantes del espacio. aquí. 360 . dfe cada lago del tiempo. las palancas.1. donde el nú­ mero de miembros es igual a la base. mientras que la ecuación es el aparato que forma una hilera de dimensiones en la que los números duros son los pernos inmóviles de la ecuación. el número conocido de todos 365 = 3 5 + 3'1 + 3 3 + 3 2 + >' + 3? 4. Serié tales como 1 053 = 33+J + 3 3>2 + 31+i. donde el exponente de la potencia mayor es un doblé 3 y donde los otros exponentes decrecen de una unidad. las ruedas. los volantes de la ecuación. de pronto han cre­ cido armoniosos polinomios construidos sobre el dos y el tres y mi consciencia se asemeja a la consciencia de un viajero ante quien se alzan de pronto. Yo no inventé estás leyes. o bien. la ciudad se sumergió en un lago perdido en medio de bosques. las torres y muros almenados de una ciudad desconocida. una especie de ciudad de Kiteg. la antigua relación del año respecto al día. he tratado de ver según que ley. en su movimiento. y por otra. un recorrido inverso. . uno tras otro. tales series eviden­ ciaban. un nuevo sentido a la antigua leyenda de la ciudad de Kiteg. y he cons­ truido las ecuaciones apoyándome en la experiencia.

de lo que amena­ zaban en nombre de retribución sale la fuérza simple v cruel de esta ecuáción. Si e l. el suceso de orientación A y el suceso de orientación inverso — A. Dicho tirante del tiempo reúne él suceso y el antisuceso en el tiempo. comparaba mentalmente los números de la ecua­ ción incluyendo dimensiones duras al esqueleto del cuerpo. del hierro y de la muerte a las siluetas espectrales del tirante de 3 días. y las ecuaciones del tiempo parecían. tirante del volumen es A3. el reflejo espejado de las ecuaciones del espacio. A su parte viva. ese tirante es muy original. para dos puntos inversos en el tiempo el tirante y + 3a o 3" + 3n. Pues la ley de Moisés y todo el Corán se imbrican perfectamente en la sólida fuerza de esta ecuación. ocultan en su lenguaje seco «á mí mé per­ tenece la venganza y yo soy quien otorgará la retribución». el Jehová amenazador e inflexible de los antiguos. Mas ¡cuánta tinta se economiza! ¡Cómo descansa el tintero! De ello resulta el desarrollo progresivo de los siglos. En la ecuación distinguía la musculatura y el hueso. se. formados por la enorme base dél cuerpo y un cráneo minúsculo. el hueso de la ecuación. pero el exponente será siempre tres. Allí. n. de pronto. A puede crecer hasta lo infinito. y las dimensiones m. o de forma más simple 3n. un cerebro que corona el cuerpo. Las ecuaciones del espacio se asemejan a los animales fósiles desaparecidos. -lá base dura es tres y el ex­ ponente la n creciendo infinitamente ¿no es el curso inverso del cálculo? De lo que hablaban las viejas doctrinas. 361 . como. Se le pue­ de teñir del color de la sangre. a los músculos y carne del cuerpo que ponen en movimiento los animales fantásticos. A veces. Tres es la dimensión dura.

Publicado e n . 3) Lengua estelar. 6) Escritura sonora. su fe y sus. Está esculpida en los bloques multicolores de la palabra de diferente construcción.piedrecita de palabras del mismo tamaño. La supernarración o transnarración está formada por fragmentos independientes. cada uno responde independientemente del vecino. 1922. A sí aparece una nueva categoría de trabajo en el campo de la obra discursiva. 5) Descomposición de. según una nota de Khlebnikov. escritos de 1920 a 1922. Se-les ha dejado la libertad de conciencia. A la pregunta moscovita: ¿cuál es tu creen­ cia?. la palabra. La unidad de construcción. de veta dife­ rente. las lenguas poéticas siguientes: 1) Escritura del sonido: lengua de los pájaros. teniendo cada uno su dios. Zanguezi fue representado en el Teatro del Museo de la Cul­ tura Material de Pétrogrado en 1923. La unidad es una. 2) Lengua de los dioses (semejante a las ondinas de La Noche de G d itú a). el manto y el vestido. los ojos. siendo él cuerpo de piedra blanca. Utiliza. Tatline. la piedra de la supernarración e s. EÍ relato es una arquitectura de palabras: la arquitectura formada por los «relatos» es la supernarración. Lo que sirve de bloque al artista no es la palabra sino el relato en primer grado. 7) Lengua de­ mente.la narración en primer grado. con una escenografía del pintor constructivista V. estatu­ tos particulares.. de piedra negra. Z A N G U E Z I1 (Fragmentos) In tro d u cció n La narración está construida a partir de palabras conside­ radas como unidades de construcción del conjunto. Conjunto de textos muy distintos. 4) Lengua zaum o transmental: plano del pensamien­ to. 362 . de piedra azul. 1. Se parece a una escultura de bloques multicolores.

parece fraternizar con él y protegerle en su reposo. Las almohadas de liqúe­ nes plateados están húmedas de rocío. Las raíces trenzan nudos por donde surgen las cantoneras de los libros rocosos del lector subterráneo. lo une a una roca principal.E l ju e g o . Como un bastón junto a un muro. por debajo de las raíces aparece la plataforma negra de las hojas de la roca principal. ¡Tiorti edigredi! 363 . sssii. Una plataforma de derrumbes del monte que le cubre la cima como un sombrero de paja. de c a r ta s de la s su p e r fic ie s del vocablo Montañas. Sobre el calvero se alza un peñasco vertical y escabroso. Hay cerca un gran abeto que agita con ímpetu las ondas azules de sus agujas y oculta parte del peñasco. adonde acude cada mañana y recita sus cantos. Aquí y allá. encaramado en un avellano): Cri-ti- ti-ti-tii. P la n o I PÁJAROS El lugano: (desde lo alto del abeto hinchando su pechuga plateada): ¡Pit pait tvitchan! ¡Pit pait tvitchan! ¡Pit pait tvit- chan! El verderón: (tranquilo. El moscón: ¡Vier-vior. linda con los abruptos decli­ ves de las vetas rocosas cubiertas de un bosque de coniferas. se oculta en el gran abeto). semejante a una aguja bajo una lente de aumento. Esta plataforma es el lugar predilecto de Zanguezi. tsi. fsi. L as piedras negras se alzan vivas entre los troncos como sombríos cuerpos de gigantes que parten hacia la guerra. Se oye zumbar el pinar. Desde allí lanza sus prédicas a los hombres o al bosque. virú siék-siék! ¡Ver-ver virú sek-sek- sek! El paro: ¡Tiorti edigredi! (tras echar una ojeada a los hom­ bres. tsi. Es el camino de la noche que llora.

El arrendajo: ¡Piú. monótona La tapicería de la vida humana! ¡Desde las ventanas el «n o» transparenta! Ya he borrado mi halo azul. golpeo en el vidrio del hombre. El. 2 . El verderón: (meciéndose sobre la rama): Tsi-tsi-tsi-sssii. las alas están ajadas. Se han vuelto traslúcidas y ásperas. piale! La golondrina: ¡Tsivit! ¡Tsivit! La curruca de cabeza negra: ¡Biebot eú-veviat! E l 'cuclillo: ¡Cu-cú! ¡Cu-cú! (Se mece en la copa de un árbol). polen se fue. Los números eternos embaten allá abajo. Con grito de retorno al país natal llaman al número Al regreso. revoloteando. P l a n o VI Z a n g u ez i : Y o.° p a s e a n t e : Ha querido tornarse mariposa. como rúbrica de cautivo En los austeros cristales del destino. Cansado. Dejaré la escritura de mis alas Por las ventanas sombrías. dibujos en punteado. Son los saludos matutinos de los pájaros al sol. piak. en la cúspide dé las olas eternamente agitadas de la pineda): ¡Priñ! ¡Ptsiriep-ptsirieb! ¡Ptsirieb! ¡Tsesesé! El verderón: Tsy-tsy-sy-ssy (se balancea en una caña). Silencio. hablas de un pi­ caro. Mi tormenta de ala a zu l'— frescor primero. entre los números. Entré en la-estancia de la vida humana. piú! ¡Piak. ¡Qué triste. El lugano verde: (errante solitario sobre el verde mar. Pasa u n muchacho cazador de pájaros llevando una jaula. 364 . m ariposa que.

excava las orillas. 365 . L o s c r e y e n t e s : ¡Cántanos tus canciones que espontáneas sur­ gen! ¡Cuéntanos de Él! Lee algo en lengua zaum. los barrancos. por lo que el pasaje tendría otro sentido. ¡El es­ pacio retumba a través del Alfabeto! ¡Habla! P lano X X La pena y e l r e ír 3 Zanguezi se aleja.cr pa sea n te: ¡Queridos amigos! N o es una m ariposa. las capitales se resecan como galletas — el agua de los hombres se ha evaporado. Entonces. A la terraza llega el Reír saltando como un cabritillo.. frívola. es femenina en caste­ llano. lleva un solo pendiente y va vestido con una camisa blanca. Conocemos EL — in­ terrupción por una amplia superficie del punto que cae perpendicularmente. E R — punto de intersección cortante. Las montañas están desiertas. gordo. «L a risa».3 . traspasando la superficie transversal. quiebra. ¡Habla de nuestra época terrible con palabras del Alfabeto! ¡Mejor oír el choque de las largas lanzas del Alfabeto. El pantalón negro tiene una pernera azul y una dorada. Libélula: inconstante. 3. llevando a la Pena de la m ano. Tiene los ojos reidores 2. buena mu­ jer. rompe las murallas. Por ello hemos creído que «el reír» guardaba la ¡dea original. E R — traza.. comb sería correcto traducir. que no ver la guerra de los hombres! ¡El combate j» de los enemigos: ER y E L ... espantosas sus lanzas! Terroríficos sus rostros: espacio salvaje y tiernamente atezado. ¡es una libélula! 2 . las polillas de la guerra civil devoran la piel de los países.. KA y PE ! ¡Espantosos son sus amenazadores yelmos emplumados. La cabeza descubierta. Mariposa en ruso es babotchka. los sables del Alfabeto. diminutivo de baba.

aparte su sombrero negro de anchas alas cubriéndole el rostro. La Pena va vestida de blanco. Soy como un valle donde fluye la aflicción universal. al privado de pan. E l R e ír En los montes de la razón. sirena de un agua de otra parte. Pupilas de difuntos ¿por qué agitáis las alas de la necesidad? Soy pez cogido en sus nasas. viento.Hinchados dé grasa. Soy un buen gordo. 366 . maldiciéndole. me aprieto las sienes con las manos. Mi risa sabe florecer como la fuerza cruel del cuchillo. fuerte y reidor y creo en lo que es mío. ¡cualquier tabla miserable es para mí triste princesa! Así viviré nostálgica. Y canto. La golondrina cantaba dulcemente los países sin nostalgia. L a P en a Yo soy la Pena. la frivolidad retozó ligeramente como una gamuza. deshazme las trenzas! H e hundido las garfas en mi cuerpo. — ¡Oh. Sigo mi ruta al ritmo del gentío. Mi risa sabe florecer como el arco iris metálico del cuchillo.

tú. como la línea que. 367 . nuca que. estoy seco en caso de mal tiempo. con una coma. se aparta de las diversiones. estiro los hilos de la sonrisa donde tú y yo estamos. Con una fuerte risotada. Atada como la santa a la rueda. Arrojo en él hogar de mi razón azul las pilas de leña de la risa. Como el lienzo bajo un techo puntiagudo estoy seco bajo el granizo del llanto. hago valsar mi único pendiente. Y tú y yo somos dos errores. Yo.Mi mano poderosa sobre mi cadera. sin embargo. y te ofrezco mis flores. eres aquélla a la que el verdugo llevaba la copa de las torturas a medianoche. tendido hacia los ojos de los cielos. quema los templos de la aflicción! La risa marca pliegues en mi nuca. ¡Ahúmate en las hogueras de los templos paganos. Tú eres como el canalón manando la lluvia de los cielos nocturnos. soy el loco y el otro yo. en las praderas de la sonrisa nocturna. no obstante. hago temblar el suelo con mis herraduras. Tú eras aquélla a quien el verdugo extirpa el espíritu con sus tenazas. Tú. demuestro que alguien se esconde detrás del telón. a ti sonríe la telaraña del suplicio. Y como el lienzo bajo un techo plano. tus brazos enlazaron. y descalzo la razón y enseño los dedos del sudor. el demonio de los ojos hinchados de grasa. el suplicio te ha roto las articulaciones. que tus labios besaron. Yo.

los destinos son generosos. bromee o no. la golpearía y. Yo. Tú eres la retenida de las aguas de estrellas. Cada uno tiene su meta. le birlé al cielo un diccionario barato de chistes: . la virgen de la aflicción universal: Te diviertes con tu destino: cuanto más triste estás más se burla de ti el cielo. la vencería. confiésalo! Sin embargo. . ----- Enlazando las rodillas de la pena universal. Tu alma es un tapiz espeso donde se posan las piernas de las estrellas. tu tierno beso es una prenda de amor. pequeña. cuando a veces tú te vuelves. río de mí y del destino. yo me arrojaría contra ella. hasta el polichinela. al final. mi esclava obediente. ¡es realmente mala. Yo me retuerzo de risa. Y no podré evitar comer la ceniza. Pero muchos temen tus ojos extraños. tú lloras. el pararrayos de la cólera universal. Y. Tú tiendes eternamente hacia mí y yo.Yo soy la risa. 368 . ayer. vuelo hacia tu país. como la espiga de trigo inclinas tu suave falta. Tú harás reír eternamente lamentándote sobre todos: tú no tendrás más que la burla de la santa mano.

Nadie puede imaginar lo que la vida os reserva. Dos colinas en el tiempo. y quien es profeta— el juego del número y las demoras de los números forman un mismo cortejo de saltacabrillas. ¡Ah. Id juntos como dos ágiles ratones. No diré ni acá ni allá a las tumbas de los discípulos. si de nuevo el telón se levantase a lo lejos. la guardo a mis juramentos como cuentas de boticario.. restallan fúnebres.. amigos de lá desgracia. Y los huesos suenan en mi mano con su ruido loco.. y corto la respiración de beleño muerto y el ja ja salvaje de la risa. muerta no pudo separar de mí sus miradas.. Y a quien le suda la frente. los depósitos en las bolsas nocturnas del tesoro público constantes y sonantes. fullero. criminales. hijos míos. Vigilante de la exactitud. Distribuí a los hombres acciones sobre las tumbas y les he coronado de envidia. Me pondré mi cráneo y mi armadura blanca y apareceré en lo alto como la invivencia. más lejos que los ojos del sincipucio. y la Pena bajase sus pestañas sobre los Kitej de ojos descompuestos! Marchad.E n A n c ia n o Los nuevos rublos de los descendientes no pueden ocultar nada a la mirada divina. marchad. pena y risa.. . y quien es soberbio.. Idos juntos. 369 24 .. Favoritos de voluptuosidades.. Llevo conmigo tijeras.

tengo piedad. mis pestañas son la jábega de las lágrimas. Pena. quien disipe el vacío de la vida. Pero todo está desierto y no serás tú quien recoja las flores de tu propia tumba. H e visto en el cieno los verdaderos ojos de la pena. Soy el bandido de la palabra impetuosa. pararrayos donde la tormenta masculla sus reniegos de llamas. De niña me gustaban las croquetas y los alegres pardillos. la primavera al claro son de su charloteo rompe con flores rojo oscuro el zarzal de invierno. E l R eír Soy el reír. ¡mis frases son una maza sobre el Volga! El lavabo de tu aflicción me esparce sobre las manos largos hilillos de agua. hacia el puerto. soy de otra parte. Me parece solamente ver ese rictus de los dientes podridos en la cara de abajo. L a P en a ¡Oscuridad — aflicción inteligente! Las almas permanecen en mí por centenas. Son agradables a los ojos de quienes pasean. la tempestad vuela. Tú. donde el verso nostálgico 370 . Bailo la Kchéssinskaia delante de las tumbas y en el palacio de las meditaciones soy Pototska delante del silencio de Guirei. eres la cuenca antigua para el torrente de las aguas y. llevada en su migración altiva.

""" Sobre el camino de cráneos. sin temer la resaca se fatigue de salmodiar sus tristes quejas sobre los esclavos.busca una comida de carroña. Por la voluntad insolente del adversario... como la antigua voz del túmulo. tortugas! Descubre tus hombros y ese cabello de metal en la mano me amenazará como una espada. conocido de ella.. nuestras palabras! ¡El Reír volando a lo lejano no es excusable en absoluto! ¡Somos el pedernal. Ruido contra ruido como grito de ortiga. El ala de una mariposa azul sobre la piedra me ha cernido los ojos con una negra lágrima. Y que el espacio de tus camisas. yo. quien se inflama! muchedumbre reidora. haré salir tu espada de la vaina. ¡os arrastraréis.. Como oleadas de tierra negra que tu trenza se despeine... nuestras'camisasr'' ". tú la que avivas. una raya de fino cobre. que se curve en mi pecho. ¡Arrojemos nuestros vestidos. verás el duelo de la hoja sobre las cabezas. E l R e ír ¡Entonces reuniremos nuestras voluntades. 371 .

de pronto curvos. par e impar! Son los relámpagos de metal que. en la manga. ¡Qué triste noticia! ¡Qué mala noticia! H a dejado unas palabras: « ¡L a navaja. se ha degollado con una navaja de afeitar. empieza! ¡A rendir cuentas y por descuido. ¡somos culpables! ¡Empieza. Yo mismo he puesto a mi vida el punto final. (E l Reír cae muerto.) P a s a je a legre D os desconocidos leen el periódico. Las chispas vuelan en hoguera. Nadie las ha contado y los golpes se suceden a los golpes. El tiempo no pasa en vano. como el ligero mes de Ai. atravesará la escama del pescado. Las chispas vuelan en incendio. eliges tu ración de suerte! Que los puños hundiendo la manga en los yelmos se vistan con una oscura red de alambre. una espuma roja. Una ranura-hábil igual a las picaduras como de abejas. es para mi garganta!» Una ancha hoja metálica de carrizo 372 . ¡Hora y cráneo. vamos. contradicen — ¡estrecho el estrecho sendero sobre el abismo! Sobre las nieves de tu blusa los escaramujos florecerán rojos. y al lado. ¡Ah! Por la vida se pierde la vida. ¿Cóm o? ¡Zanguezi ha muerto! Y además.

Fue empujado. vista la destrucción de los manuscritos. ya no e stá. 373 .. por infames vándalos de gran barbilla con un par de gruesos labios hocicudos. sólo fue una broma pesada.ha segado las aguas de su vida.. Zanguezi está vivo. Z an g u e zi (entra)-.

.... 37 Poetas soviéticos (1917-1930). Schnitzer ...... Khlebnikov ...... por T y n i a n o v .. Maiakovski 111 Ivan Bunin: Memorias (fragmento)........ 39 Otra nota autobiográfica.................. Tynianov .............. por J ............... .. P r i g e n t .... 121 La estaca del futuro..... Schnitzer ...... Indice I PA R T E : SO B R E K H L E B N IK O V .. ..... 185 B i b l i o g r a f í a .. 182 Tres poemas comentados. 159 El signo del mono... 99 Notas sobre Khlebnikov. . 23 Cronología..... 125 El campo de Khlebnikov.. Kulbin. por I. por V.. por J .......... 95 Sobre Khlebnikov......... . 4 9 Velimir Khlebnikov sin « Y » ...... 25 Biografía........... por Russkiy Yazyk .. . por L.. L.. por G ........... Lentini . .... por I. Khlebnikov .... .... ...... por Y...... Ivanov . prólogo de Russkiy Y a c y k ... . . ...... 107 Elegía fúnebré por Khlebnikov.. por L..... 4 5 Acerca de Khlebnikov......... 65 Sobre Khlebnikov......... .... por V..................... .. ....... ....... por C........ por N....... 7 Nota sobre la traducción... por V.... ..................... . ............ por V. Muñiz .. ' por M..... 43 Carta a N.. Vinokur ... por V... .. Khlebnikov ................. Mígnot ....... 5 Introducción......173 Una aclaración sobre el ritmo de Khlebnikov..... 195 375 ... Stepánov .... L e n t i n i ..... Bunin .......... L e n t i n i .. 31 Biografía-Formulario.... por J ...

.. 212 I y E (1912) ....212 Corrialeteando (1912) . . .. ........ 274 Propuestas (1915) . 249 Los hijos de la Nutria (1913) .......... 201 Las espesuras ( 1 9 0 6 ) ........ . 292 Los piojos me rogaban (1 9 1 9 ?) . .... 292 Rechazo ( 1 9 1 9 ) . ... .. ................... 230 Oh.228 Mirada al año 1917 (1912) . 202 Exorcismo con risa (1910) ... .... .. .... .. . 292 Cuando las astas del ciervo (1919) . ....... . . ..................... .......... ... . 288 Manifiesto de los Presidentes del Globo Terráqueo (1917) ........ . ... ............... . ..................... . .... ......... ..... 281 Caricias (1915) ....... 291 Dios. .......... .. . ............... ..... ....... .... ....... ........ .......... ..... ..... ... " ....... 224 Juego en el infierno ( 1 9 1 2 ) .... .. .... .. .... .. 245 Idos al diablo (1913) .. fue cosa tuya (1919) .. ... 213 El canto de las tinieblas ( 1 9 1 2 ) .... .210 Bobéobi ( 1 9 1 2 ) ....... .. 247 Palindromo (1913) ...... 231 Los siete (1913) ........................................ 201 La tentación del pecador ( 1 9 0 8 ) ..... ..II PA R TE: TEXTO S 200 El alma fría como el hielo ( 1 9 0 6 ) ...... ....... dostoyescritura (1913) . ..... 239 El cazador Usa-Gali (1913) ............ .... ..................................... .. .... ... ..... 225 De qué modo ( 1 9 1 2 ) .. 235 Madame Lenin (1913) .. 204 La cigüeña ( 1 9 1 0 ) ...... .... ............. ..... 277 La guerra en la ratonera ( 1 9 1 5 ) .. ........ ........ ........................ 293 376 ...................... ... ....... 251 La noche de Galitzia (1914) .......... ................ . El maestro y el discípulo ( 1 9 1 3 ) . ______ 235. ..... .... ... 289 Tesis para un discurso (19-17) .. 293 Una vez más (1919) ............ .. ...... 230 Números (1913) .......... .. ........205 Bofetada al gusto público ( 1 9 1 2 ) .... ....... ....... ... ...... ........... 231 Lúgubre (1913) ... ....

........ 340 La trompeta de Gol-Mullah (1921) ........ . .. ..Del silencio haré una navaja (1 9 1 9 ?) .. ........... .. .......... ................ ................. 295 Noche en víspera de los s o v i e t s ......... ... ......341 Adolescente solitario (1922) ... 331 La lavandera ( 1 9 2 1 ) . . .. .......... .... .............................................................. 296 Ladomir ( 1 9 2 0 ) ..... mirad ( 1 9 2 1 ) .......... ... .. .. ....... 356 A todos ( 1 9 2 2 ) ...... . ........ . 294 El porvenir ( 1 9 1 9 ) .... ..... 304 La creación verbal ( 1 9 2 0 ) .............. ............... ........ ............ 331 Persas........ .. ..... . ...... 329 Criatura ( 1 9 2 1 ) ..... .... 330 Qué agradable ( 1 9 2 1 ) . 305 Concepción matemática de lahistoria ...... .. 355 Histrión solitario (1922) .. ...... 35& Zanguezi (1922) . .......... .. 319 A propósito de versos ( 1 9 2 0 ) .......... 294 El alimento del palomo ( 1 9 1 9 ) .. 356 Aquí vagaba hechizado (1922) ........... 299 El libro único (1920) ................................ ........................ ...... ................................................................... 326 Golpe de estado en Vladivostok (1921) ... 357 Las tablas del destino (1922) ...... .. ........... ........ .................. ............... ... ..... 362 377 ... . ... .. .. .......