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Exp. N°: 00255201503001JR PE 01

Sumilla: presentan amicus curiae

SEÑOR PRESIDENTE DE LA SALA SEGUNDA SALA DE APELACIONES DE LA CORTE SUPERIOR DE JUSTICIA DE LIMA SUR

María del Mar Pérez Aguilera, abogada de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, en el recurso de apelación interpuesto contra la resolución número veintiséis del 1° J. ESPEC. PENAL SEDE Villa María del Triunfo, por la defensa de los sindicalistas Elvis Jhon Zavala Panduro, Carlos Minaya Panamá, Anthony Marck Ilasaca Zuasnabar, Hilmer José López Pajares, Daniel Armando Flores Ruesta, Carlos Asunción López Ramírez, Carlos Jordano López Castillo, condenados por el delito de disturbios, en agravio de Servicios Industriales Pesqueros Sociedad Anónima, ante usted respetuosamente comparezco y me presento en calidad de amicus curiae, en base a los argumentos que paso a exponer :

I. Sobre la institución del amicus curiae y su admisibilidad en cualquier etapa procesal.

1. A través de la figura del amicus curiae terceros ajenos a un proceso pueden ofrecer argumentos jurídicos que contribuyen a la defensa del interés general 1 . Esta institución jurídica tiene anclaje internacional en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y ha sido expresamente acogida en la jurisprudencia de la Corte Suprema 2 .

2. La Corte Interamericana ha establecido que el amicus curiae puede ser presentado “en cualquier momento antes de la deliberación de la sentencia correspondiente” 3 , implicando también la facultad de intervenir en la etapa oral del proceso 4 .

1 Ver Corte Interamericana de Derechos Humanos y Faúndez Ledesma, citados por Defensoría del Pueblo, en El amicus curiae: ¿qué es y para qué sirve? Jurisprudencia y labor de la Defensoría del Pueblo, pág. 19.

2 Sala Especial de la Corte Suprema para el Caso Fujimori, Resolución del 1 de agosto del 2008, F.J. 3, tercer párrafo.

3 Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Kimel Vs. Argentina, p. 16.

4 Defensoría del Pueblo, informe cit. pág. 44.

3. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos interviene como amicus curiae en el presente caso en atención a la condición de defensores de los derechos humanos que tienen los sindicalistas condenados, siendo así que su protección reviste un interés social imperativo, según argumentamos más adelante en el presente informe.

II.Antecedentes del caso.

4. La condena materia de apelación se relaciona con una protesta que los estibadores del terminal pesquero de Villa María del Triunfo realizaron el 15 de octubre del 2014, en rechazo a las brutales prácticas desarrolladas por los titulares de la empresa propietaria del terminal pesquero, denominada Servicios Insdustriales Pesqueros Sociedad Anónima.

5. La protesta consistió en impedir el ingreso al terminal durante un corto periodo de tiempo, y en ningún momento involucró daños a la propiedad ni a las personas, según consta en el expediente de referencia.

III. Arbitrariedad de la condena.

6. Consideramos que el fallo judicial no es ajustado a derecho,

pues el tipo de disturbios requiere que se produzcan daños materiales o personales. La propia sentencia condenatoria reconoce que estos elementos objetivos del tipo no concurrieron , y condena a los trabajadores por considerar que utilizaron “el lenguaje con la finalidad de intimidar” (FJ. 6 de la Sentecia). Con ello la Sentencia cuestionada incurre en una violación manifiesta del principio de legalidad.

7. Los trabajadores que realizaron una acción de protesta contra

prácticas antisindicales no estaban cometiendo un delito, sino ejerciendo un derecho fundamental. Tanto a nivel interamericano como a nivel de Naciones Unidas se reconoce el derecho a la protesta, y se establece que la protesta social es un instrumento válido para la defensa de los derechos humanos.

8. Sobre la materia, la CIDH “destaca que la protesta pública es

una de las formas de ejercicio del derecho de reunión y libertad de

expresión que reviste un interés social fundamental para garantizar el buen funcionamiento del sistema democrático” 5 .

9. A nivel de Naciones Unidas se ha establecido que en el ejercicio del derecho a la protesta deben admitirse las perturbaciones de actividades comerciales, y la interrupción del tránsito vehicular y peatonal, cuando ello sea necesario para garantizar la esencia de este derecho.

Las reuniones son un uso tan legítimo del espacio público como las actividades comerciales o el tránsito de vehículos y peatones (…) Debe tolerarse cierto nivel de perturbación de la vida cotidiana a causa de las concentraciones, como la perturbación del tráfico y las molestias o incluso los perjuicios para las actividades comerciales, a fin de que no se prive al derecho de su esencial6 .

IV. Los sindicalistas como defensores de derechos humanos.

10. Los dirigentes sindicales sentenciados son defensores de los

derechos humanos, de conformidad con la Declaración de Naciones Unidas sobre el derecho y el deber de los individuos, los grupos y las instituciones de promover y proteger los derechos y las libertades fundamentales universalmente reconocidos.

11. Por su parte, la CIDH define a los defensores de los derechos

humanos como “toda persona que de cualquier modo promueva o procure la realización de los derechos humanos y las libertades fundamentales reconocidos a nivel internacional7 .

12. Cabe mencionar que la libertad sindical y el derecho al trabajo

decente son derechos humanos reconocidos en los sistemas

interamericano y universal de derechos humanos:

5 CIDH, Segundo informe sobre la Situación de las Defensoras y Defensores de los Derechos Humanos en las Américas, párr. 106.

6 Informe conjunto del Relator Especial sobre los derechos a la libertad de reunión pacífica y de asociación y el Relator Especial sobre las ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias acerca de la gestión adecuada de las manifestaciones.

7 CIDH, Informe sobre la Situación de las Defensoras y Defensores de los Derechos Humanos en las Américas , párr. 13.

La libertad sindical se reconoce en el art. 16 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, art. 8 del Protocolo de San Salvador, art. 22 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y art. 8 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

El derecho al trabajo decente se protege en el art. 26 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos, art. 7 del Protocolo de San Salvador y los arts. 6 y 7 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

13. El Estado está obligado a proteger a los defensores de derechos

humanos de manera especialmente fuerte, dada su importancia para el resto de la sociedad. Según la CIDH estos constituyen una “ pieza irremplazable para la construcción de una sociedad democrática, sólida y duradera y por ello cuando se impide a una persona la defensa de los derechos humanos, se afecta directamente al resto de la sociedad 8 ”.

14. Por lo tanto los sindicalistas cuya condena es materia de revisión

son defensores de derechos humanos conforme al Derecho Internacional, y el Estado tiene obligaciones de especial protección

para con ellos.

V.Obligaciones de los operadores de justicia frente a la criminalización de los defensores de derechos humanos.

15. La CIDH señala que “la criminalización de las defensoras y defensores a través del uso indebido del derecho penal consiste en la manipulación del poder punitivo del Estado por parte de actores estatales y no estatales con el objetivo de controlar, castigar o impedir el ejercicio del derecho a defender los derechos humanos” 9 .

16. El caso materia de análisis es un claro ejemplo de criminalización

de los defensores de los derechos humanos, pues la empresa Servicios Industriales Pesqueros Sociedad Anónima, el Ministerio Público y la jueza de primera instancia han impulsado indebidamente un proceso penal, quebrantado de manera burda el principio de legalidad, con la finalidad de castigar a un grupo de trabajadores que demandaron el respeto a la libertad sindical dentro del terminal pesquero de Villa María del Triunfo, e instalar el temor en el resto de los trabajadores para evitar que se sindicalicen en el futuro.

8 CIDH, Informe “Criminalización de defensoras y defensores de derechos humanos” párr.

22.

9 CIDH, Informe cit. supra, párr. 12.

17. En el contexto de la criminalización de la protesta social la obligación estatal de proteger a los defensores de derechos humanos se expresa en obligaciones concretas a cargo de los operadores de justicia, entre las que podemos destacar las siguientes 10 :

i.

“Considerar (…) si el acusado tiene la calidad de defensor o defensora de derechos humanos, así como el contexto de los hechos, lo cual permitiría identificar si la denuncia fue empleada como un mecanismo para obstaculizar la labor de las defensoras o defensores”.

ii.

“(Actuar) con la mayor rigurosidad en adecuar la conducta de la persona incriminada al tipo penal relevante, de forma tal que no se incurra en la penalización de las actividades legítimas de las defensoras y los defensores (…)”.

iii.

Garantizar un pronunciamiento final sin dilaciones indebidas.

Por tanto, solicito a usted señor juez tener presentes estos argumentos a la hora de resolver.

Lima, 21 de agosto del 2017

10 CIDH, Informe cit. supra, párr. 287