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UNIVERSIDAD NACIONAL JORGE BASADRE

GROHMANN

FACULTAD DE EDUCACIÓN

ESPECIALIDAD LENGUA LITERATURA Y GESTION


EDUCATIVA

“Tirso de Molina”

Profesor : Manuel Morales Pacheco

Nombres : Nancy Vanesa Morales Avendaño 2006-29416

Lily Ayca Cazorla 2006-29424

Marisol LLayque Salgado 2006-29403

TACNA-PERÚ

2008

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INTRODUCCIÓN

Dotado de una sólida preparación humanista y teológica, la obra de Fray


Gabriel Téllez, más conocido como Tirso de Molina, nos manifiesta su honda
visión y poder evocador de lo histórico, eruditamente concebido, y, en más
estrecha conexión con lo novelesco.

Si Lope, en su fabuloso intimismo autobiográfico, fue dejando en su obra la


escenificación de su propia vida sentimental y física, Tirso sólo nos dará dos notas
ciertas sobre sí mismo: que su patria fue Madrid y que fue desgraciado. Para
reemplazar esta parquedad autobiográfica, Tirso de Molina dispone de una
elevada capacidad de observación y sumado a su preparación cultural y con su
personal visión del mundo que le rodea le garantizan su calidad literaria.

En su ejecución teatral se hallan compendiadas, en mayor o menor


extensión, todas sus cualidades y potencialidad de teólogo y de poeta, de
historiador y novelista, asimismo, de una vena de crítica burlona y satírica.

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CAPITULO I
TIRSO DE MOLINA

1. BIOGRAFÍA

TIRSO DE MOLINA (seudónimo de fray Gabriel Téllez), nació en Madrid, el


24 de marzo de 1583, en el seno de una familia humilde, aunque, por su apellido,
se ha especulado el hecho de que fuera bastardo del duque de Osuna. Se sabe
poco de su infancia y adolescencia. Es posible que estudiara en el Colegio
Imperial de la Compañía de Jesús, situado en la madrileña calle de Toledo.

Fue discípulo de Lope de Vega, a quien conoció como estudiante en Alcalá


de Henares.

El 4 de noviembre de 1600 ingresa en la Orden de la Merced de Madrid,


situado en el lugar donde actualmente se encuentra la plaza que lleva el nombre
del dramaturgo, tomando los hábitos el 21 de enero de 1601 en el monasterio de
San Antolín de Guadalajara.

Tras realizar el noviciado en Guadalajara, profesó durante 1601. Pasó por


varios conventos de su orden, en los que recibió, al parecer, la profunda formación
humanística y teológica que luego reflejó en su teatro.

Hacia 1610 era ya un dramaturgo conocido. Entre este año y 1615 residió
en Madrid y Toledo, dedicado a la lectura, la escritura y la enseñanza. En este
último año fue elegido para una misión en Santo Domingo, isla en la que
permaneció hasta 1618. A su vuelta, prosiguió su peregrinar por varios conventos
hasta que se estableció en la Merced de Madrid. De nuevo se dedicó a la vida

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literaria de la corte, tanto en el teatro como en las academias, así como a la
organización de la orden.

Tras ser censurado por la Junta de Reformación del Conde-Duque en 1625,


hubo de trasladarse a Sevilla. Poco después, fue elegido comendador del
convento de Trujillo (1627-29). 1627 es también el año de la publicación de la
Primera parte de sus comedias, a la que siguió, poco después, El burlador de
Sevilla y convidado de piedra, obra que le ha dado gran fama y que supone la
primera aparición dramática de Don Juan Tenorio. Para ello, parece haberse
basado Tirso en una leyenda sevillana.

En 1632 fue nombrado Cronista de la Orden, lo que le movió escribir su


Historia General de la Orden de la Merced, publicada en 1639. En 1634 había
aparecido la Tercera parte de sus comedias, y en 1635 las partes Segunda y
Cuarta, así como la miscelánea Deleitar aprovechando. En 1636, publicó la Quinta
parte de sus comedias.

Pasó los últimos años de su vida en Soria. En 1648 cayó enfermo en el


convento de Almazán, donde murió y recibió cristiana sepultura.

2. OBRAS LITERARIAS

Sólo han llegado a la posteridad, unas sesenta piezas dramáticas suyas,


fue uno de los dramaturgos más prolíficos del Siglo de Oro.

Según su propio testimonio, sin duda alguna algo exagerado, habría escrito
en 1634 unas trescientas o cuatrocientas. La atribución de algunas presenta, sin
embargo, todos los ingredientes del más intrincado de los rompecabezas
bibliográficos. La obra dramática de Tirso de Molina se caracteriza por la enorme
complicación de sus argumentos, que a veces se hacen harto difíciles de seguir,
como en el caso de Don Gil de las calzas verdes; posee, sin embargo, el secreto
de la intriga y sabe cómo interesar al espectador. Sus personajes poseen una
profundidad psicológica mayor que en otros dramaturgos de la época y sus

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caracteres femeninos destacan a menudo en sus obras, como por ejemplo la reina
María de Molina en La prudencia en la mujer. Otras veces suelen ser
increíblemente enredadores e intrigantes (el prototipo de éstos sería, por ejemplo,
la Marta de Marta la piadosa), de manera que siempre saben salirse con la suya y
tienen salidas para las situaciones más apuradas, lo que atestigua el ingenio del
fraile mercedario.

Destacó sobre todo en la comedia: Marta la Piadosa, Por el sótano y el


torno, Don Gil de las calzas verdes, La villana de Vallecas, y en la comedia
palatina: El castigo del penseque, El amor médico y sobre todo El vergonzoso en
Palacio. Cultivó también las obras religiosas, tanto autos sacramentales (El
colmenero divino, Los hermanos parecidos, No le arriendo la ganancia) como los
dramas hagiográficos (Santo y sastre, la trilogía La santa Juana); bíblicos (La
mejor espigadora, sobre la historia de Ruth, La vida y muerte de Herodes.
Escribió además dos misceláneas, Los cigarrales de Toledo (1621) y Deleitar
aprovechando (1635), donde tienen cabida la novela cortesana, las piezas
dramáticas y los poemas de distinta temática.

El estilo de sus obras es abiertamente conceptista, muy jugador del


vocablo, y en sus últimas obras algo culterano, pero siempre sobre fondo
conceptista.

Dramática:

 Santa Juana
 No le arriendo la ganancia
 La mujer que manda en casa
 La mejor espigadora
 La vida y muerte de Herodes
 La dama del Olivar
 Todo es dar en una cosa
 Amazonas en las Indias
 La lealtad contra la envidia

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 El cobarde más valiente
 La prudencia en la mujer
 El colmenero divino
 El laberinto de Creta
 El vergonzoso en palacio
 Marta la piadosa
 Don Gil de las calzas verdes
 La gallega Mari-Hernández
 La villana de Vallecas
 Desde Toledo a Madrid
 Por el sótano y el torno
 El amor medico
 El castigo del penseque
 Los Amantes de Teruel
 Próspera Fortuna de don Álvaro de Luna y adversa de Ruy López
Dávalos
 Adversa fortuna de don Álvaro de Luna

Prosa

 Los cigarrales de Toledo


 Historia de la Orden de la Merced
 Deleitar aprovechando

3. IMPORTANCIA LITERARIA

 En “El condenado”, Tirso de Molina trata el tema de la arrogancia del


hombre frente a la gracia divina y la importancia del libre albedrío.

 Tirso también emplea mucha ironía en sus obras. Representa al hombre


como alguien tímido y a las mujeres como si fueran poderosas aunque al

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principio el lector piensa lo opuesto. Las mujeres, a despecho de las
restricciones de la sociedad, se encuentran en papeles activos.

 Introdujo al personaje de Don Juan Tenorio, el personaje principal de “El


Burlador de Sevilla”, quien rompe las normas de la sociedad y vive de su
propia manera sin preocuparse por el papel que debe tener un hombre
honrado de la aristocracia.

4. COMEDIA DE TIRSO DE MOLINA

Como autor dramático, Tirso es autor de una obra amplia, aunque desigual
en el resultado. Su teatro se mueve dentro del tipo de comedia creado por Lope
de Vega, defendiéndolo frente a los ataques de los preceptistas.

Por más que sólo hayan llegado a la posteridad, unas sesenta piezas
dramáticas suyas, fue uno de los dramaturgos más prolíficos del Siglo de Oro.

Según su propio testimonio en el prólogo a la Tercera Parte, sin duda


alguna algo exagerado, habría escrito en 1634 unas trescientas o cuatrocientas.

Para Tirso, el teatro tiene una finalidad principalmente lúdica. Para ello,
pondrá en juego numerosos recursos dramáticos y una temática variada que va
desde la comedia urbana al drama bíblico, pasando por las comedias de santos.
Su afán por entretener lo lleva a mezclar elementos profanos y sagrados en las
obras de tema religioso.

La obra dramática de Tirso de Molina se caracteriza por la enorme


complicación de sus argumentos, que a veces se hacen harto difíciles de seguir,
como en el caso de Don Gil de las calzas verdes; posee, sin embargo, sabe cómo
interesar al espectador.

Sus personajes poseen una profundidad psicológica mayor que en otros


dramaturgos de la época y sus caracteres femeninos destacan a menudo en sus

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obras, como por ejemplo la reina María de Molina en La prudencia en la mujer.
Otras veces suelen ser increíblemente enredadores e intrigantes (el prototipo de
éstos sería, por ejemplo, la Marta de Marta la piadosa), de manera que siempre
saben salirse con la suya y tienen salidas para las situaciones más apuradas, lo
que atestigua el ingenio del fraile mercedario.

Sin embargo, lo más conocido del teatro de Tirso son sus comedias
urbanas, llamadas también a veces de carácter o de costumbres, en las que, a
partir de una trama amorosa, a ser posible múltiple, se crea una intriga que
mantiene el interés del público. Es el caso de Don Gil de las calzas verdes y Marta
la piadosa, Por el sótano y el torno, entre muchas otras; De estas comedias se ha
destacado la agudeza del autor para pintar ambientes y caracteres.

Cultivó también las obras religiosas, tanto autos sacramentales (El colmenero
divino, Los hermanos parecidos, No le arriendo la ganancia) como los dramas
hagiográficos (Santo y sastre, la trilogía La santa Juana); bíblicos (La mejor
espigadora, sobre la historia de Ruth, La vida y muerte de Herodes.

Escribió además dos misceláneas, Los cigarrales de Toledo (1621) y Deleitar


aprovechando (1635), donde tienen cabida la novela cortesana, las piezas
dramáticas y los poemas de distinta temática.

El estilo de sus obras es abiertamente conceptista, muy jugador del vocablo, y en


sus últimas obras algo culterano, pero siempre sobre fondo conceptista.

5. CARACTERÍSTICAS DE SU OBRA :

a. Su finura Psicológica en la representación de sus personajes.


b. Combina lo culto y lo popular, y una gran rapidez dramática que destaca
entre cuestiones incidentales que tenían gran éxito entre el público de la
época.
c. Su agudo ingenio para satirizar.
d. Las obras teatrales de Tirso suelen agruparse en comedias de enredo, de
costumbres y de carácter.

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e. Sus obras presentan una gran claridad expositiva.

CAPITULO II
EL BURLADOR DE SEVILLA

1. RESUMEN:

Las primeras escenas se desarrollan en Nápoles, donde don Juan Tenorio


finge ser el duque don Octavio, el cual era novio de la duquesa Isabela. Don Juan
entra al palacio y a la habitación de la duquesa protegiéndose con la oscuridad.
Una vez dentro, la duquesa le confunde con don Octavio y pasa lo que tenía que
pasar.

Después se da cuenta de su error y va con el rey de Nápoles y don Pedro


Tenorio, embajador de España, tío de don Juan. Cuando la duquesa y el rey se
retiran, don Juan le confiesa su crimen a su tío, pero el tío se apiada de él y le
deja huir por un balcón.

Don Pedro va con el rey de Nápoles y le cuenta que el culpable del


horrendo crimen escapó a pesar de la guardia y su vigilancia y le hecha la culpa al
duque Octavio. El rey, al oír estas palabras, ordena inmediatamente la
aprehensión del duque Octavio y luego lo manda prisión.
Una vez en prisión, Octavio es ayudado por don Pedro para escapar y huir a
España.

Mientras tanto, don Juan, al tratar de escapar, se embarca y se dirige a


España, pero una fuerte tormenta hace naufragar el barco, don Juan cae al agua y

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llega inconsciente a una playa. Ahí es ayudado por Catalinón, que era uno de los
ayudantes de don Juan.
Una pescadora, Tisbea, se ofrece para atender a don Juan, que recobra el sentido
en sus brazos. Entonces Tisbea se lleva a don Juan y a Catalinón a su cabaña.
Don Juan, viendo una oportunidad, le jura matrimonio a Tisbea, la cual se le
entrega sin peros. Después de una noche amorosa, don Juan huye junto con su
lacayo, robándose dos yeguas de Tisbea.

En Sevilla, el marqués de la Mota estaba por cortejar a su prima, doña Ana,


hija de don Gonzalo. De la Mota era muy amigo de don Juan, por lo que le cuenta
de su amor por Doña Ana. Doña Ana tenía deseos de ver al de la Mota, y le
manda una carta en la que le cita en su casa aquella noche, pero esa carta llega a
manos de don Juan y este la lee. Don Juan va con de la Mota y le dice de la carta
y su mensaje, solo que con una pequeña alteración: la hora de la cita.
Don Juan toma prestada una capa del marqués y se dirige a casa de doña Ana,
poniendo como excusa que va a buscar un perro, y esta lo recibe y se le entrega.
Doña Ana se percata de su error y comienza a gritar. Sus gritos llegan a oídos de
su padre y este se presenta. Al ver a don Juan, lo reta y desenfunda su espada,
don Juan hace lo mismo y pelean. Don Gonzalo es asesinado por don Juan, y el
victorioso tramposo huye. En su escapada, don Juan se encuentra con de la Mota
y le regresa su capa prestada, posteriormente desaparece. Don Diego Tenorio,
padre de don Juan, cree que el marqués es el culpable, ignorando sus súplicas
clamando inocencia. Don Juan le promete a su padre irse a Lebrija, ya que fue
desterrado, pero en el camino conoce a Aminta, que se iba a casar con Batricio.
Don Juan convence a los dos de que el es el verdadero amor de Aminta y anula la
boda, haciendo que Aminta se le entregue completa y apasionadamente al rufián
truhán de don Juan Tenorio.

Luego regresa a Sevilla donde se encuentra con la tumba de Don Gonzalo


y se burla del difunto, invitándole a cenar. Sin embargo, la estatua de éste llega a
la cita (El convidado de piedra) cuando realmente nadie esperaba que un alma
fuera hacer cosa semejante. Luego, el mismo Don Gonzalo convida a Don Juan y
a su lacayo Catalinón a cenar a su capilla y Don Juan acepta la invitación
acudiendo al día siguiente, y allí el Convidado, Don Gonzalo de Ulloa se venga y

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lo mata sin darle tiempo para el perdón de los pecados de su “Tan largo me lo
fiáis”. Famosa frase del Burlador que significa que la muerte y el castigo de Dios
están muy lejanos y que por el momento no le preocupa la salvación de su alma.

Tras esto se recupera la honra de todas aquellas mujeres que habían sido
deshonradas; y puesto que no hay causa de deshonra, a todas las mujeres que el
engañó todas se casen con quien se iba a engañar.

Al fin, la muerte no permite que don Juan confesarse y lo lleva al infierno; el


burlador burla a la justicia humana pero no puede burlar a la justicia divina.

2. ANALISIS DEL PERSONAJE DON JUAN TENORIO

Don Juan Tenorio es un caballero cobarde, libertino, ocioso y criminal,


capaz de mentir, de jurar en falso, de cometer abusos, de profanar una sepultura y
de asesinar

Cree en la justicia divina ("no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no
se pague") pero que confía en que podrá arrepentirse y ser perdonado antes de
comparecer ante Dios (¡Qué largo me lo fiáis!). Pero la muerte se lo lleva antes de
tiempo y no le permite arrepentirse. Tirso de Molina quiere mostrar es que hay
consecuencias por cada acción inmoral en la vida.

Con este personaje hay un claro ejemplo del honor torcido Los hombres lo
respetan porque es mujeriego y es fuerte, pero las acciones que hace él traen la
deshonra a las mujeres de los mismos hombres (Se dice que la obra de Tirso fue
un guiño dedicado a los caballeros de la época, cuya profanación de la honra de
las mujeres era mundialmente elogiada.)

Las cosas que le importan en la vida son el honor propio y la seducción de


las mujeres. Está en conflicto con todas las personas de la obra, incluso su
compañero y criado, Catalinón. Por ser un hombre que vive en el momento sin
preocuparse de las consecuencias de sus acciones en el futuro.

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3. IMPORTANCIA DE LA COMEDIA

El Burlador de Sevilla es la principal fuente de una tradición literaria


internacional, la del mito de don Juan, a la que pertenecen numerosas obras de
gran altura, a menudo extraordinarias, desde la España del siglo XVII hasta la
Inglaterra de nuestros días. En efecto, con la figura de don Juan creó Tirso en El
Burlador de Sevilla el carácter literario que ha tenido mayor resonancia en la
literatura universal, pues desde entonces no ha habido pueblo ni época en la. que
no se tratara de darle una nueva forma y expresión a este carácter. En España
reaparece el personaje en el siglo XVIII en la comedia No hay plazo que no se
cumpla ni deuda que no se pague o El convidado de piedra, de Antonio Zamora; y
en el siglo XIX en Don Juan Tenorio (1844), de José Zorrilla. Con la particularidad
de que estas tres comedias españolas sobre el mismo personaje resolvieron de
una manera distinta el problema teológico, pues mientras Tirso condena al
burlador y Zorrilla to salva, redimido por el amor de Doña Inés, Zamora deja
incierto su destino.

La influencia del tema y del carácter de Don Juan fue extraordinaria en el


siglo XIX con el modernismo y el postmodernismo, en el que fue tratado por los
principales escritores (Unamuno, Maeztu, Jacinto Grau, Azorín, etc.) en la novela,
el ensayo y el teatro.

En las literaturas extranjeras fue también notable su influjo tanto en el


drama como en los otros géneros literarios. En el drama y poesía merecen
destacarse por su interés: en Francia, Le festin de Pierre, de Moliére (1622–1673),
el Don Juan puesto en verso por Tomás Corneille (16251709), y Don Juan de
Mañara de Alejandro Dumas (1802–1870), padre; en Inglaterra, Don Juan de lord
Byron (1788–1824); en Italia, El disoluto de Goldoni (1707–1793) y el libreto de Da
Ponte utilizado por Mozart (1756–1793) en su ópera Don Giovanni; en Portugal, el
poema La muerte de Don Juan (1874), de Guerra Junqueiro (1850–1923); y más
modernamente, Bernard Shaw con su Don Juan en el infierno.

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Don Juan, mito eterno, ha venido a convertirse -cualesquiera que sean sus
grados- en símbolo viviente de la seducción amorosa masculina, de la agresividad
sexual, del conquistador irresistible, del hombre audaz y disoluto que convierte el
placer el fin de todas sus acciones.

ANALISIS DE LOS VERSOS

CATALINÓN:

¡Válgame la Cananea, 7a
y qué salado es el mar! 8b
Aquí puede bien nadar 7b
el que salvarse desea, 8a
que allá dentro es desatino 8c
donde la muerte se fragua.8d
Donde Dios juntó tanta agua d8

RIMA ASONANTE

TISBEA:

Si vuestra alteza, señor,a7


de don Juan Tenorio no hace 8b
justicia, a Dios y a los hombres,8c
mientras viva he de quejarme. 8d
Derrotado le echó el mar,7e
díle vida y hospedaje,7f
y pagóme esta amistad 7g
con mentirme y engañarme 7d

con nombre de mi marido. 8h


¿no juntara tanto vino? 8i

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RIMA ASONANTE

JUAN:

Al fin, Aminta celosa,8a


o quizá desesperada 8b
de verse de mí olvidada, 8b
y de ajeno dueño esposa,8b
esta carta me escribió 7c
y yo prometí gozar 7d
lo que el alma prometió. 7c
1880
Esto pasa de esta suerte,8d
dad a vuestra vida un medio,8c
que le daré sin remedio, 8c
a quien lo impida la muerte. 8d

RIMA CONSONANTE

JUAN:

Larga esta venganza ha sido; 8a


si es que vos la habéis de hacer, 7b
importa no estar dormido.8c
Que si a la muerte aguardáis 7d
la venganza, la esperanza 8e
agora es bien que perdáis, 7d
pues vuestro enojo, y venganza, 8e
tan largo me lo fiáis. 6d

RIMA ASONANTE

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Los versos de “El burlador de Sevilla” son de arte menor, especialmente
octosílabos, heptasílabos o hexasílabos en rima asonante su mayoría.

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BIBLIOGRAFIA

• http://www.astrolabio.net/opine/articulos/mito_juan.htm
• http://www.class.uh.edu/classes/SPAN6335_Olivares/group2/jornada
%203%20escena%209.htm#Jornada%203%20Escena%209
• http://es.wikipedia.org/wiki/El_burlador_de_Sevilla

• http://www.lllf.uam.es/~fmarcos/informes/BNArgentina/catalogo/tirsomol.htm
• http://es.wikipedia.org/wiki/Tirso_de_Molina
• http://www.correodelmaestro.com/anteriores/2002/junio/artistas73.htm

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