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PROFESIÓN DOCENTE Docencia Nº 15 Diciembre 2001 LOS PROFESORES COMO INTELECTUALES TRANSFORMATIVOS

Contrariamente a muchos movimientos de re- conocimiento de que la actual crisis educativa tie-

Los profesores forma educativa del pasado, el llamamiento actual


al cambio educativo representa al mismo tiempo
una amenaza y un desafío para los profesores de la
escuela pública, en una medida realmente desco-
ne mucho que ver con la tendencia progresiva a la
reducción del papel de los profesores en todos los
niveles educativos es un prerrequisito teórico nece-
sario para que los docentes se organicen con efica-

N
como intelectuales nocida hasta ahora en la historia de nuestra nación.
La amenaza está representada por una serie de re-
formas educativas que muestran escasa confianza
cia y dejen oír colectivamente su voz en el actual
debate. Además, este reconocimiento deberá luchar
a brazo partido no sólo con la pérdida creciente de
1
transformativos
en la habilidad de los profesores de la escuela pú- poder entre los profesores en lo que se refiere a las
S IÓ E blica para ejercer el liderazgo intelectual y moral a condiciones básicas de su trabajo, sino también con
E T
R OF E N favor de la juventud de nuestra nación. Por ejem- una percepción pública cambiante de su papel como
P OC plo, muchas de las recomendaciones surgidas en el profesionales de la reflexión.
D Henry A. Giroux debate actual, o bien ignoran el papel que desem- Desearía hacer una pequeña aportación teórica
peñan los profesores en la formación de los estu-
diantes como ciudadanos críticos y activos, o bien
sugieren reformas que no tienen en cuenta la inte-
“Si creemos que el papel de la enseñanza no puede reducirse al simple adies- ligencia, el punto de vista y la experiencia que pue-
dan aportar los profesores al debate en cuestión.
tramiento en las habilidades prácticas sino que, por el contrario, implica la Allí donde los profesores entran de hecho en el de-
educación de una clase de intelectuales vital para el desarrollo de una socie- bate, son objeto de reformas educativas que los re-
dad libre, entonces la categoría de intelectual sirve para relacionar el objetivo ducen a la categoría de técnicos superiores encarga-
dos de llevar a cabo dictámenes y objetivos decidi-
de la educación de los profesores, de la instrucción pública y del dos por expertos totalmente ajenos a las realidades
perfeccionamiento de los docentes con los principios mismos nece- cotidianas de la vida del aula3 . El mensaje implíci-
sarios para desarrollar una ordenación y una sociedad democráti- to en esta práctica parece ser el de que los profeso-
res no cuentan cuando se trata de examinar
cas”. Es posible que esta cita extraída del mismo artículo que pre- críticamente la naturaleza y el proceso de la refor-
sentamos a continuación, sea la mejor manera de presentar a su ma educativa.
El clima político no parece favorable para los pro-
autor, profesor e investigador en la Escuela de Educación de la Uni- fesores en este momento. En todo caso, éstos tienen
versidad de Miami de Ohio, exponente de la pedagogía crítica, co- ante sí el reto de entablar un debate público con sus
rriente surgida con fuerza en la década de los setenta en Gran Bre- críticos, así como la oportunidad de comprometerse a este debate y al desafío que el mismo origina exa-
haciendo la autocrítica necesaria con respecto a la minando dos problemas importantes que necesi-
taña y Estados Unidos y a la que, en su obra, compromete “con los naturaleza y la finalidad de la preparación del profe- tan de un cierto análisis para mejorar la calidad del
imperativos de potenciar el papel de los estudiantes y de transfor- sorado, los programas de perfeccionamiento del pro- «trabajo de profesor», que incluye tanto las tareas
mar el orden social en general en beneficio de una democracia más fesorado y las formas dominantes de la enseñanza administrativas y algunos compromisos opciona-
en el aula. Por otra parte, el debate ofrece a los profe- les como la instrucción en el aula. En primer lugar,
justa y equitativa. Para Giroux, el tema central es el desarrollo de sores la oportunidad de organizarse colectivamente opino que es necesario examinar las fuerzas ideoló-
un lenguaje que a los educadores y a otros les permita develar y para mejorar las condiciones de su trabajo y para gicas y materiales que han contribuido a lo que
comprender el nexo existente entre instrucción escolar, relaciones demostrar a la opinión pública el papel central que podríamos llamar la proletarización del trabajo del
debe reservarse a los profesores en cualquier intento profesor, es decir, la tendencia a reducir a los profe-
sociales en sentido amplio que informan dicha instrucción escolar, viable de reforma de la escuela pública. sores a la categoría de técnicos especializados den-
y las necesidades y competencias producto de la historia que los Para que los profesores y otras personas relacio- tro de la burocracia escolar, con la consiguiente fun-
nadas con la escuela se comprometan en este deba- ción de gestionar y cumplimentar programas
estudiantes llevan a la escuela”2 . El artículo, extraído de la obra que se indica te es necesario desarrollar una perspectiva teórica curriculares en lugar de desarrollar o asimilar
a pie de página, plantea un rol docente asumido como un profesional reflexi- que redefina la naturaleza de la crisis educativa y críticamente los currículos para ajustarse a preocu-
vo, un intelectual capaz de hacerse cargo de una pedagogía contextuada so- que al mismo tiempo proporcione la base para un paciones pedagógicas específicas. En segundo lugar,
punto de vista alternativo sobre la formación y el está la necesidad de defender las escuelas como ins-
cial y políticamente que se plantea como un objetivo explícito de su práctica la trabajo de los profesores. En pocas palabras, el re- tituciones esenciales para el mantenimiento y el
transformación social. Ello reafirma la idea en la que insistimos en este núme- desarrollo de una democracia crítica y también para
ro de Docencia: el docente no es neutral frente a la realidad, está llamado a 3 Para una crítica más detallada de las reformas, véase Aronowitz defender a los profesores como intelectuales
y Giroux, Education Under Siege; véanse también los incisivos transformativos que combinan la reflexión y la prác-
reflexionar y a dar sentido a la reflexión que se realiza en escuelas y liceos, en comentarios sobre la naturaleza impositiva de los diversos in- tica académica con el fin de educar a los estudian-
formes en Chasles A. Tesconi, Jr., «Additive Reforms and the
una perspectiva de cambio educativo y social. Retreat from Purpose», Educational Studies 15, (primavera de tes para que sean ciudadanos reflexivos y activos.
1984), 1-11; Terence E. Deal, «Searching for the Wizard: The En lo que resta del ensayo trataré de desarrollar es-
Quest for Excellence in Education», Issues in Education 2 (vera- tos puntos, examinando finalmente sus
1 En “ Los Profesores como Intelectuales: Hacia una pedagogía crítica del aprendizaje”. Henry A. Giroux. Editorial Paidós, (1997) Reproducida con la autorización de la no de 1984), 56-57; Svi Shapiro «Choosing Our Educational
Editorial. Se encuentra en las Bibliotecas Pedagógicas del Colegio de Profesores. Legacy: Disempowerment or Emancipation?» Issues in Education implicaciones para ofrecer una visión alternativa del
2 Op. Cit., p. 13. 2 (verano de 1984), 11-22. trabajo de los profesores.

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PROFESIÓN DOCENTE Docencia Nº 15 Diciembre 2001 LOS PROFESORES COMO INTELECTUALES TRANSFORMATIVOS

Contrariamente a muchos movimientos de re- conocimiento de que la actual crisis educativa tie-

Los profesores forma educativa del pasado, el llamamiento actual


al cambio educativo representa al mismo tiempo
una amenaza y un desafío para los profesores de la
escuela pública, en una medida realmente desco-
ne mucho que ver con la tendencia progresiva a la
reducción del papel de los profesores en todos los
niveles educativos es un prerrequisito teórico nece-
sario para que los docentes se organicen con efica-

N
como intelectuales nocida hasta ahora en la historia de nuestra nación.
La amenaza está representada por una serie de re-
formas educativas que muestran escasa confianza
cia y dejen oír colectivamente su voz en el actual
debate. Además, este reconocimiento deberá luchar
a brazo partido no sólo con la pérdida creciente de
1
transformativos
en la habilidad de los profesores de la escuela pú- poder entre los profesores en lo que se refiere a las
S IÓ E blica para ejercer el liderazgo intelectual y moral a condiciones básicas de su trabajo, sino también con
E T
R OF E N favor de la juventud de nuestra nación. Por ejem- una percepción pública cambiante de su papel como
P OC plo, muchas de las recomendaciones surgidas en el profesionales de la reflexión.
D Henry A. Giroux debate actual, o bien ignoran el papel que desem- Desearía hacer una pequeña aportación teórica
peñan los profesores en la formación de los estu-
diantes como ciudadanos críticos y activos, o bien
sugieren reformas que no tienen en cuenta la inte-
“Si creemos que el papel de la enseñanza no puede reducirse al simple adies- ligencia, el punto de vista y la experiencia que pue-
dan aportar los profesores al debate en cuestión.
tramiento en las habilidades prácticas sino que, por el contrario, implica la Allí donde los profesores entran de hecho en el de-
educación de una clase de intelectuales vital para el desarrollo de una socie- bate, son objeto de reformas educativas que los re-
dad libre, entonces la categoría de intelectual sirve para relacionar el objetivo ducen a la categoría de técnicos superiores encarga-
dos de llevar a cabo dictámenes y objetivos decidi-
de la educación de los profesores, de la instrucción pública y del dos por expertos totalmente ajenos a las realidades
perfeccionamiento de los docentes con los principios mismos nece- cotidianas de la vida del aula3 . El mensaje implíci-
sarios para desarrollar una ordenación y una sociedad democráti- to en esta práctica parece ser el de que los profeso-
res no cuentan cuando se trata de examinar
cas”. Es posible que esta cita extraída del mismo artículo que pre- críticamente la naturaleza y el proceso de la refor-
sentamos a continuación, sea la mejor manera de presentar a su ma educativa.
El clima político no parece favorable para los pro-
autor, profesor e investigador en la Escuela de Educación de la Uni- fesores en este momento. En todo caso, éstos tienen
versidad de Miami de Ohio, exponente de la pedagogía crítica, co- ante sí el reto de entablar un debate público con sus
rriente surgida con fuerza en la década de los setenta en Gran Bre- críticos, así como la oportunidad de comprometerse a este debate y al desafío que el mismo origina exa-
haciendo la autocrítica necesaria con respecto a la minando dos problemas importantes que necesi-
taña y Estados Unidos y a la que, en su obra, compromete “con los naturaleza y la finalidad de la preparación del profe- tan de un cierto análisis para mejorar la calidad del
imperativos de potenciar el papel de los estudiantes y de transfor- sorado, los programas de perfeccionamiento del pro- «trabajo de profesor», que incluye tanto las tareas
mar el orden social en general en beneficio de una democracia más fesorado y las formas dominantes de la enseñanza administrativas y algunos compromisos opciona-
en el aula. Por otra parte, el debate ofrece a los profe- les como la instrucción en el aula. En primer lugar,
justa y equitativa. Para Giroux, el tema central es el desarrollo de sores la oportunidad de organizarse colectivamente opino que es necesario examinar las fuerzas ideoló-
un lenguaje que a los educadores y a otros les permita develar y para mejorar las condiciones de su trabajo y para gicas y materiales que han contribuido a lo que
comprender el nexo existente entre instrucción escolar, relaciones demostrar a la opinión pública el papel central que podríamos llamar la proletarización del trabajo del
debe reservarse a los profesores en cualquier intento profesor, es decir, la tendencia a reducir a los profe-
sociales en sentido amplio que informan dicha instrucción escolar, viable de reforma de la escuela pública. sores a la categoría de técnicos especializados den-
y las necesidades y competencias producto de la historia que los Para que los profesores y otras personas relacio- tro de la burocracia escolar, con la consiguiente fun-
nadas con la escuela se comprometan en este deba- ción de gestionar y cumplimentar programas
estudiantes llevan a la escuela”2 . El artículo, extraído de la obra que se indica te es necesario desarrollar una perspectiva teórica curriculares en lugar de desarrollar o asimilar
a pie de página, plantea un rol docente asumido como un profesional reflexi- que redefina la naturaleza de la crisis educativa y críticamente los currículos para ajustarse a preocu-
vo, un intelectual capaz de hacerse cargo de una pedagogía contextuada so- que al mismo tiempo proporcione la base para un paciones pedagógicas específicas. En segundo lugar,
punto de vista alternativo sobre la formación y el está la necesidad de defender las escuelas como ins-
cial y políticamente que se plantea como un objetivo explícito de su práctica la trabajo de los profesores. En pocas palabras, el re- tituciones esenciales para el mantenimiento y el
transformación social. Ello reafirma la idea en la que insistimos en este núme- desarrollo de una democracia crítica y también para
ro de Docencia: el docente no es neutral frente a la realidad, está llamado a 3 Para una crítica más detallada de las reformas, véase Aronowitz defender a los profesores como intelectuales
y Giroux, Education Under Siege; véanse también los incisivos transformativos que combinan la reflexión y la prác-
reflexionar y a dar sentido a la reflexión que se realiza en escuelas y liceos, en comentarios sobre la naturaleza impositiva de los diversos in- tica académica con el fin de educar a los estudian-
formes en Chasles A. Tesconi, Jr., «Additive Reforms and the
una perspectiva de cambio educativo y social. Retreat from Purpose», Educational Studies 15, (primavera de tes para que sean ciudadanos reflexivos y activos.
1984), 1-11; Terence E. Deal, «Searching for the Wizard: The En lo que resta del ensayo trataré de desarrollar es-
Quest for Excellence in Education», Issues in Education 2 (vera- tos puntos, examinando finalmente sus
1 En “ Los Profesores como Intelectuales: Hacia una pedagogía crítica del aprendizaje”. Henry A. Giroux. Editorial Paidós, (1997) Reproducida con la autorización de la no de 1984), 56-57; Svi Shapiro «Choosing Our Educational
Editorial. Se encuentra en las Bibliotecas Pedagógicas del Colegio de Profesores. Legacy: Disempowerment or Emancipation?» Issues in Education implicaciones para ofrecer una visión alternativa del
2 Op. Cit., p. 13. 2 (verano de 1984), 11-22. trabajo de los profesores.

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PROFESIÓN DOCENTE Docencia Nº 15 Diciembre 2001 LOS PROFESORES COMO INTELECTUALES TRANSFORMATIVOS

lum a su propio ritmo y tal vez tomen parte en activida-


Devaluación des de aprendizaje variadas o estandarizadas, pero, en
todo caso, lo que tienen que dominar es de un alcance
y deshabilitación limitado (por ejemplo, un cuerpo de conocimientos de
contenido profesional y las habilidades de enseñanza) y
del trabajo de profesor está plenamente determinado de antemano por otros, a
menudo basándose en la investigación sobre la efectivi-
Una de las amenazas más importantes a que tie- dad de los enseñantes. El futuro es contemplado ante
nen que hacer frente los futuros y los actuales pro- todo como un receptor pasivo de este conocimiento pro-
fesores de la escuela pública es el creciente desarro- fesional y apenas interviene en la determinación de la
llo de ideologías instrumentales que sustancia y orientación de su progra-
acentúan el enfoque tecnocrático ma de preparación6.
tanto de la formación del profesora- Los problemas derivados de este
do como de la pedagogía del aula. El
Una de las ame- enfoque aparecen claramente enun-
actual énfasis en los factores nazas más impor- ciados en la afirmación de John
instrumentales y pragmáticos de la tantes a que tie- Dewey acerca de que los programas
vida escolar se basa esencialmente en de adiestramiento de los profesores
una serie de importantes postulados nen que hacer que sólo acentúan la habilidad re-
pedagógicos. Entre ellos hay que in- frente los futuros y sultan de hecho contraproducentes tribución específica del tiempo. Al examinar uno curriculares de este tipo constituyen pedagogías de
cluir: la llamada a separar la concep- los actuales profe- tanto para la naturaleza de la ense- de esos programas, Jesse Goodman plantea algunas gestión porque las cuestiones centrales referentes
ción de la ejecución; la estandariza- ñanza como para los estudiantes7. cuestiones importantes acerca de los descalificadores al aprendizaje se reducen a un problema de gestión,
ción del conocimiento escolar con sores de la escue- En lugar de aprender a reflexionar silencios que presentan. Escribe el autor citado: que podríamos enunciar así: «¿Cómo asignar los
vistas a una mejor gestión y control la pública es el sobre los principios que estructuran No se cuestionaban en modo alguno sentimientos, recursos (profesores, estudiantes y materiales) para
del mismo; y la devaluación del tra- creciente desarro- la vida y la práctica del aula, a los postulados o definiciones en este debate. Por ejemplo, la conseguir que se gradúe el mayor número posible
bajo crítico e intelectual por parte de futuros profesores se les enseñan «necesidad» de las recompensas y los castigos externos de estudiantes dentro de un espacio de tiempo de-
profesores y estudiantes en razón de llo de ideologías metodologías que parecen negar la para «conseguir que los chicos aprendiesen» era algo terminado?»10 El postulado teórico subyacente que
la primacía de las consideraciones instr umen tales necesidad misma del pensamiento que se daba por sentado; las implicaciones educativas y guía este tipo de pedagogía es que la conducta de
prácticas4 . que acentúan el crítico. Lo decisivo aquí es el hecho éticas ni siquiera se mencionaban. Tampoco se mostra- los profesores necesita ser controlada y convertida
Este tipo de racionalidad instru- de que los programas de educación ba preocupación por estimular o acrecentar el deseo in- en algo coherente y predecible a través de diferen-
mental encuentra una de sus expre- enfoque tecno- del profesorado a menudo pierden trínseco del niño de aprender. Definiciones de chicos tes escuelas y poblaciones estudiantiles.
siones más poderosas en la forma- crático tanto de la de vista la necesidad de educar a los buenos como «chicos tranquilos», de trabajo en el cua- Lo que es evidente en este enfoque es que orga-
ción de los futuros profesores. Está formación del pro- estudiantes para que examinen la derno escolar como «lectura», de tiempo dedicado a los niza la vida escolar en torno a expertos en currículos,
documentado a la perfección el he- naturaleza subyacente de los proble- deberes como «aprendizaje» y de conseguir llegar al fi- en instrucciones y en evaluación, a los cuales se asig-
cho de que los programas para la for- fesorado como de mas escolares. Es más, estos progra- nal de la materia cumpliendo el horario como «la meta na de hecho la tarea de pensar, mientras que los
mación de profesores en los Estados la pedagogía del mas necesitan sustituir el lenguaje de la enseñanza», todas ellas pasaron sin discusión al- profesores se ven reducidos a la categoría de sim-
Unidos han estado dominados des- aula. de la gestión y la eficacia por un guna. Tampoco se investigaron los sentimientos de ur- ples ejecutores de esos pensamientos. El efecto es
de hace tiempo por una orientación análisis crítico de las condiciones gencia y de posible culpabilidad por no atenerse a los que no sólo se descalifica a los profesores y se les
conductista y por el énfasis en el do- menos obvias que estructuran las horarios señalados. La auténtica preocupación en este aparta de los procesos de deliberación y reflexión,
minio de áreas de asignaturas y métodos de ense- prácticas ideológicas y materiales de la instrucción debate era que todos «participasen»8. sino que, además, la naturaleza del aprendizaje y la
ñanza5 . Las implicaciones de este enfoque, tal como escolar. Así pues, las racionalidades tecnocrática e ins- pedagogía del aula se convierten en procesos ruti-
las señala acertadamente Zeichner, son: En lugar de aprender a plantear cuestiones acer- trumental actúan dentro del campo mismo de la narios. No será necesario decir que los principios
Bajo esta orientación de la formación de los profe- ca del principio subyacente a los diferentes méto- enseñanza y desempeñan un papel cada vez más subyacentes a las pedagogías gestionarias están en
sores se esconde una metáfora de «producción», una dos pedagógicos, a las técnicas de investigación y a importante en la reducción de la autonomía del desacuerdo con la premisa de que los profesores
visión de la enseñanza como una «ciencia aplicada» y las teorías educativas, los estudiantes se entretienen profesor con respecto al desarrollo y planificación deberían participar activamente en la puesta a punto
una visión del profesor como, ante todo, un «ejecutor» a menudo en el aprendizaje del «cómo enseñar», de los currículos y en el enjuiciamiento y aplica- de los materiales curriculares adecuados para los
de las leyes y principios del aprendizaje efectivo. Los con «qué libros» hacerlo, o en el dominio de la mejor ción de la instrucción escolar. Esto se pone en evi- contextos culturales y sociales en los que enseñan.
futuros profesores tal vez avancen a través del currícu- manera de transmitir un cuerpo dado de conoci- dencia sobre todo en la proliferación de lo que se Más concretamente, la reducción de las opciones
mientos. Por ejemplo, los seminarios obligatorios ha dado en llamar materiales curriculares «a prue- curriculares a un formato inspirado en la «vuelta a
de prácticas de campo a menudo se reducen a que ba del profesor»9 . La base racional subyacente en lo básico» y la introducción de pedagogías basadas
4 Un comentario excepcional sobre la necesidad de educar a los
algunos estudiantes compartan entre sí las técnicas muchos de esos materiales reserva a los profesores en obstáculos y deberes actúan a partir del postula-
profesores para ser intelectuales es el de John Dewey, «The
Relations of Theory and Practice», en John Dewey, The Middle utilizadas para manipular y controlar la disciplina el papel de simples ejecutores de procedimientos do teórico erróneo de que todos los estudiantes
Works, 1899-1924, comp. Por JoAnn Boydston, Carbondale, del aula, para organizar las actividades de una jor- de contenido predeterminado e instruccionales. El pueden aprender utilizando los mismos materiales,
Ill., Southern Illinois University Press, 1977 (Publicado por nada, y para aprender a trabajar dentro de una dis- método y el objetivo de esos materiales es legitimar las mismas técnicas de impartir instrucciones en el
primera vez en 1904). Véase también Israel Scheffler,
«University Scholarship and the Education of Teachers», lo que yo suelo llamar pedagogías basadas en la ges-
Teachers College Record 70 (1968), 1-12; Giroux, Ideology Culture, tión. Es decir, el conocimiento se fracciona en par-
and the Process of Schooling. 6 Kenneth M. Zeichner, «Alternative Paradigms on Teacher tes discontinuas, se estandariza para facilitar su ges- 8 Jesse Goodman, «Reflection on Teacher Education: A case Study
5 Véase, por ejemplo, Herbert Kliebard, «The Question of Teacher Education», Journal of Teacher Education 34 (mayo-junio de and Theoretical Analysis» Interchange 15 (1985), 15.
Education», en D. McCarty, comp., New Perspectives on Teacher 1983, 4. tión y consumo, y se mide a través de formas 9 Apple, Education And Power (trad. Cast.: Educación y poder, Bar-
Education, San Francisco, Jossey-Bass, 1973. 7 Dewey, «Relation of Theory to Practice». predefinidas de evaluación. Los enfoques celona, Paidos, 1987).

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PROFESIÓN DOCENTE Docencia Nº 15 Diciembre 2001 LOS PROFESORES COMO INTELECTUALES TRANSFORMATIVOS

lum a su propio ritmo y tal vez tomen parte en activida-


Devaluación des de aprendizaje variadas o estandarizadas, pero, en
todo caso, lo que tienen que dominar es de un alcance
y deshabilitación limitado (por ejemplo, un cuerpo de conocimientos de
contenido profesional y las habilidades de enseñanza) y
del trabajo de profesor está plenamente determinado de antemano por otros, a
menudo basándose en la investigación sobre la efectivi-
Una de las amenazas más importantes a que tie- dad de los enseñantes. El futuro es contemplado ante
nen que hacer frente los futuros y los actuales pro- todo como un receptor pasivo de este conocimiento pro-
fesores de la escuela pública es el creciente desarro- fesional y apenas interviene en la determinación de la
llo de ideologías instrumentales que sustancia y orientación de su progra-
acentúan el enfoque tecnocrático ma de preparación6.
tanto de la formación del profesora- Los problemas derivados de este
do como de la pedagogía del aula. El
Una de las ame- enfoque aparecen claramente enun-
actual énfasis en los factores nazas más impor- ciados en la afirmación de John
instrumentales y pragmáticos de la tantes a que tie- Dewey acerca de que los programas
vida escolar se basa esencialmente en de adiestramiento de los profesores
una serie de importantes postulados nen que hacer que sólo acentúan la habilidad re-
pedagógicos. Entre ellos hay que in- frente los futuros y sultan de hecho contraproducentes tribución específica del tiempo. Al examinar uno curriculares de este tipo constituyen pedagogías de
cluir: la llamada a separar la concep- los actuales profe- tanto para la naturaleza de la ense- de esos programas, Jesse Goodman plantea algunas gestión porque las cuestiones centrales referentes
ción de la ejecución; la estandariza- ñanza como para los estudiantes7. cuestiones importantes acerca de los descalificadores al aprendizaje se reducen a un problema de gestión,
ción del conocimiento escolar con sores de la escue- En lugar de aprender a reflexionar silencios que presentan. Escribe el autor citado: que podríamos enunciar así: «¿Cómo asignar los
vistas a una mejor gestión y control la pública es el sobre los principios que estructuran No se cuestionaban en modo alguno sentimientos, recursos (profesores, estudiantes y materiales) para
del mismo; y la devaluación del tra- creciente desarro- la vida y la práctica del aula, a los postulados o definiciones en este debate. Por ejemplo, la conseguir que se gradúe el mayor número posible
bajo crítico e intelectual por parte de futuros profesores se les enseñan «necesidad» de las recompensas y los castigos externos de estudiantes dentro de un espacio de tiempo de-
profesores y estudiantes en razón de llo de ideologías metodologías que parecen negar la para «conseguir que los chicos aprendiesen» era algo terminado?»10 El postulado teórico subyacente que
la primacía de las consideraciones instr umen tales necesidad misma del pensamiento que se daba por sentado; las implicaciones educativas y guía este tipo de pedagogía es que la conducta de
prácticas4 . que acentúan el crítico. Lo decisivo aquí es el hecho éticas ni siquiera se mencionaban. Tampoco se mostra- los profesores necesita ser controlada y convertida
Este tipo de racionalidad instru- de que los programas de educación ba preocupación por estimular o acrecentar el deseo in- en algo coherente y predecible a través de diferen-
mental encuentra una de sus expre- enfoque tecno- del profesorado a menudo pierden trínseco del niño de aprender. Definiciones de chicos tes escuelas y poblaciones estudiantiles.
siones más poderosas en la forma- crático tanto de la de vista la necesidad de educar a los buenos como «chicos tranquilos», de trabajo en el cua- Lo que es evidente en este enfoque es que orga-
ción de los futuros profesores. Está formación del pro- estudiantes para que examinen la derno escolar como «lectura», de tiempo dedicado a los niza la vida escolar en torno a expertos en currículos,
documentado a la perfección el he- naturaleza subyacente de los proble- deberes como «aprendizaje» y de conseguir llegar al fi- en instrucciones y en evaluación, a los cuales se asig-
cho de que los programas para la for- fesorado como de mas escolares. Es más, estos progra- nal de la materia cumpliendo el horario como «la meta na de hecho la tarea de pensar, mientras que los
mación de profesores en los Estados la pedagogía del mas necesitan sustituir el lenguaje de la enseñanza», todas ellas pasaron sin discusión al- profesores se ven reducidos a la categoría de sim-
Unidos han estado dominados des- aula. de la gestión y la eficacia por un guna. Tampoco se investigaron los sentimientos de ur- ples ejecutores de esos pensamientos. El efecto es
de hace tiempo por una orientación análisis crítico de las condiciones gencia y de posible culpabilidad por no atenerse a los que no sólo se descalifica a los profesores y se les
conductista y por el énfasis en el do- menos obvias que estructuran las horarios señalados. La auténtica preocupación en este aparta de los procesos de deliberación y reflexión,
minio de áreas de asignaturas y métodos de ense- prácticas ideológicas y materiales de la instrucción debate era que todos «participasen»8. sino que, además, la naturaleza del aprendizaje y la
ñanza5 . Las implicaciones de este enfoque, tal como escolar. Así pues, las racionalidades tecnocrática e ins- pedagogía del aula se convierten en procesos ruti-
las señala acertadamente Zeichner, son: En lugar de aprender a plantear cuestiones acer- trumental actúan dentro del campo mismo de la narios. No será necesario decir que los principios
Bajo esta orientación de la formación de los profe- ca del principio subyacente a los diferentes méto- enseñanza y desempeñan un papel cada vez más subyacentes a las pedagogías gestionarias están en
sores se esconde una metáfora de «producción», una dos pedagógicos, a las técnicas de investigación y a importante en la reducción de la autonomía del desacuerdo con la premisa de que los profesores
visión de la enseñanza como una «ciencia aplicada» y las teorías educativas, los estudiantes se entretienen profesor con respecto al desarrollo y planificación deberían participar activamente en la puesta a punto
una visión del profesor como, ante todo, un «ejecutor» a menudo en el aprendizaje del «cómo enseñar», de los currículos y en el enjuiciamiento y aplica- de los materiales curriculares adecuados para los
de las leyes y principios del aprendizaje efectivo. Los con «qué libros» hacerlo, o en el dominio de la mejor ción de la instrucción escolar. Esto se pone en evi- contextos culturales y sociales en los que enseñan.
futuros profesores tal vez avancen a través del currícu- manera de transmitir un cuerpo dado de conoci- dencia sobre todo en la proliferación de lo que se Más concretamente, la reducción de las opciones
mientos. Por ejemplo, los seminarios obligatorios ha dado en llamar materiales curriculares «a prue- curriculares a un formato inspirado en la «vuelta a
de prácticas de campo a menudo se reducen a que ba del profesor»9 . La base racional subyacente en lo básico» y la introducción de pedagogías basadas
4 Un comentario excepcional sobre la necesidad de educar a los
algunos estudiantes compartan entre sí las técnicas muchos de esos materiales reserva a los profesores en obstáculos y deberes actúan a partir del postula-
profesores para ser intelectuales es el de John Dewey, «The
Relations of Theory and Practice», en John Dewey, The Middle utilizadas para manipular y controlar la disciplina el papel de simples ejecutores de procedimientos do teórico erróneo de que todos los estudiantes
Works, 1899-1924, comp. Por JoAnn Boydston, Carbondale, del aula, para organizar las actividades de una jor- de contenido predeterminado e instruccionales. El pueden aprender utilizando los mismos materiales,
Ill., Southern Illinois University Press, 1977 (Publicado por nada, y para aprender a trabajar dentro de una dis- método y el objetivo de esos materiales es legitimar las mismas técnicas de impartir instrucciones en el
primera vez en 1904). Véase también Israel Scheffler,
«University Scholarship and the Education of Teachers», lo que yo suelo llamar pedagogías basadas en la ges-
Teachers College Record 70 (1968), 1-12; Giroux, Ideology Culture, tión. Es decir, el conocimiento se fracciona en par-
and the Process of Schooling. 6 Kenneth M. Zeichner, «Alternative Paradigms on Teacher tes discontinuas, se estandariza para facilitar su ges- 8 Jesse Goodman, «Reflection on Teacher Education: A case Study
5 Véase, por ejemplo, Herbert Kliebard, «The Question of Teacher Education», Journal of Teacher Education 34 (mayo-junio de and Theoretical Analysis» Interchange 15 (1985), 15.
Education», en D. McCarty, comp., New Perspectives on Teacher 1983, 4. tión y consumo, y se mide a través de formas 9 Apple, Education And Power (trad. Cast.: Educación y poder, Bar-
Education, San Francisco, Jossey-Bass, 1973. 7 Dewey, «Relation of Theory to Practice». predefinidas de evaluación. Los enfoques celona, Paidos, 1987).

62 63
PROFESIÓN DOCENTE Docencia Nº 15 Diciembre 2001 LOS PROFESORES COMO INTELECTUALES TRANSFORMATIVOS

ción. Hay que insistir en la idea de que los profeso- plo, en las exigencias de los grupos religiosos de
res deben ejercer activamente la responsabilidad de derechas, que tratan de imponer la oración en la
plantear cuestiones serias acerca de lo que ellos escuela, de retirar determinados libros de las biblio-
mismos enseñan, sobre la forma en que deben en- tecas escolares y de incluir algunas enseñanzas reli-
señarlo y sobre los objetivos generales que persi- giosas en los currículos científicos. Naturalmente,
guen. Esto significa que los profesores tienen que también presentan sus propias demandas las femi-
desempeñar un papel responsable en la configura- nistas, los ecologistas, las minorías y otros grupos
ción de los objetivos y las condiciones de la ense- de interés que creen que las escuelas deberían ense-
ñanza escolar. Semejante tarea resulta imposible ñar estudios femeninos, cursos sobre el entorno o
dentro de una división del trabajo en la que los pro- historia de los negros. En pocas palabras, las escue-
fesores tienen escasa influencia sobre las condicio- las no son lugares neutrales, y consiguientemente
nes ideológicas y económicas de su trabajo. Este tampoco los profesores pueden adoptar una postu-
punto tiene una dimensión normativa y política que ra neutral.
parece especialmente relevante para los profesores.
Si creemos que el papel de la enseñanza no puede
reducirse al simple adiestramiento en las habilida-
des prácticas sino que, por el contrario, implica la
educación de una clase de intelectuales vital para el
desarrollo de una sociedad libre, entonces la cate-
goría de intelectual sirve para relacionar el objetivo
de la educación de los profesores, de la instrucción
legitimación de diversos intereses políticos, econó- pública y del perfeccionamiento de los docentes con
aula y las mismas modalidades de evaluación. La micos y sociales a través de las pedagogías que ellos los principios mismos necesarios para desarrollar
idea de que los estudiantes presentan diferentes his- mismos aprueban y utilizan. una ordenación y una sociedad democráticas.
torias y encarnan diferentes experiencias, prácticas Al contemplar a los profesores como intelectua- Personalmente he sostenido que el hecho de ver
lingüísticas, culturas y talentos no alcanza ninguna les, podemos aclarar la importante idea de que toda a los profesores como intelectuales nos capacita para
importancia estratégica dentro de la lógica y del al- actividad humana implica alguna forma de pensa- empezar a repensar y reformar las tradiciones y con-
cance explicativo de la teoría pedagógica gestionaria. miento. Ninguna actividad, por rutinaria que haya diciones que hasta ahora han impedido que los pro-
llegado a ser, puede prescindir del funcionamiento fesores asuman todo su potencial como académi-
de la mente hasta una cierta medida. Este es un pro- cos y profesionales activos y reflexivos. Creo que es
importante no sólo ver a los profesores como inte-
Los profesores blema crucial, porque al sostener que el uso de la
mente es un componente general de toda actividad lectuales, sino también contextualizar en términos
políticos y normativos las funciones sociales con-
como intelectuales humana, exaltamos la capacidad humana de inte-
grar pensamiento y práctica, y al ha- cretas que realizan los docentes. De esta manera,
podemos ser más específicos acerca de las diferen-
transformativos cer esto ponemos de relieve el núcleo
de lo que significa contemplar a los tes relaciones que entablan los profesores tanto con
Al contemplar a profesores como profesionales reflexi- su trabajo como con la sociedad dominante.
A continuación trataré de defender los profesores vos de la enseñanza. Dentro de este Un punto de partida para plantear la cuestión
la idea de que una manera de repensar discurso, puede verse a los profesores de la función social de los profesores como intelec-
como intelec-
y reestructurar la naturaleza del traba- como algo más que «ejecutores tuales es ver las escuelas como lugares económicos,
jo docente es la de contemplar a los tuales, pode- profesionalmente equipados para ha- culturales y sociales inseparablemente ligados a los
profesores como intelectuales mos aclarar la cer realidad efectiva cualquiera de las temas del poder y el control. Esto quiere decir que
transformativos. La categoría de inte- metas que se les señale. Más bien (de- las escuelas no se limitan simplemente a transmitir
lectual resulta útil desde diversos pun-
importante idea
berían) contemplarse como hombres de manera objetiva un conjunto común de valores En el sentido más amplio, los profesores como
tos de vista. En primer lugar, ofrece una de que toda ac- y mujeres libres con una especial de- y conocimientos. Por el contrario, las escuelas son intelectuales han de contemplarse en función de
base teórica para examinar el trabajo tividad huma- dicación a los valores de la inteligen- lugares que representan formas de conocimiento, los intereses ideológicos y políticos que estructuran
de los docentes como una forma de cia y al encarecimiento de la capaci- usos lingüísticos, relaciones sociales y valores que la naturaleza del discurso, las relaciones sociales de
tarea intelectual, por oposición a una
na implica al-
dad crítica de los jóvenes11». implican selecciones y exclusiones particulares a aula y los valores que ellos mismos legitiman en su
definición del mismo en términos pu- guna forma de La visión de los profesores como partir de la cultura general. Como tales, las escuelas enseñanza. Con esta perspectiva en la mente, quie-
ramente instrumentales o técnicos. En pensamiento. intelectuales proporciona, además, sirven para introducir y legitimar formas particula- ro extraer la conclusión de que, si los profesores han
segundo lugar, aclara los tipos de con- una fuerte crítica teórica de las ideo- res de vida social. Más que instituciones objetivas de educar a los estudiantes para ser ciudadanos ac-
diciones ideológicas y prácticas nece- logías tecnocráticas e instrumentales alejadas de la dinámica de la política y el poder, las tivos y críticos, deberían convertirse ellos mismos
sarias para que los profesores actúen como intelec- subyacentes a una teoría educativa que separa la escuelas son de hecho esferas debatidas que encar- en intelectuales transformativos.
tuales. En tercer lugar, contribuye a aclarar el papel conceptualización, la planificación y el diseño de nan y expresan una cierta lucha sobre qué formas Un componente central de la categoría de inte-
que desempeñan los profesores en la producción y los currículos de los procesos de aplicación y ejecu- de autoridad, tipos de conocimientos, regulación lectual transformativo es la necesidad de conseguir
moral e interpretaciones del pasado y del futuro que lo pedagógico sea más político y lo político más
10 Patrick Shanon, «Mastery Learning in Reading and the Con- deberían ser legitimadas y transmitidas a los estu- pedagógico. Hacer lo pedagógico más político sig-
trol of Teachers», Language Arts 61 (septiembre de 1984), 488. 11 Scheffler, “University Scholarship”, pág. 11. diantes. Esta lucha es del todo evidente, por ejem- nifica insertar la instrucción escolar directamente

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PROFESIÓN DOCENTE Docencia Nº 15 Diciembre 2001 LOS PROFESORES COMO INTELECTUALES TRANSFORMATIVOS

ción. Hay que insistir en la idea de que los profeso- plo, en las exigencias de los grupos religiosos de
res deben ejercer activamente la responsabilidad de derechas, que tratan de imponer la oración en la
plantear cuestiones serias acerca de lo que ellos escuela, de retirar determinados libros de las biblio-
mismos enseñan, sobre la forma en que deben en- tecas escolares y de incluir algunas enseñanzas reli-
señarlo y sobre los objetivos generales que persi- giosas en los currículos científicos. Naturalmente,
guen. Esto significa que los profesores tienen que también presentan sus propias demandas las femi-
desempeñar un papel responsable en la configura- nistas, los ecologistas, las minorías y otros grupos
ción de los objetivos y las condiciones de la ense- de interés que creen que las escuelas deberían ense-
ñanza escolar. Semejante tarea resulta imposible ñar estudios femeninos, cursos sobre el entorno o
dentro de una división del trabajo en la que los pro- historia de los negros. En pocas palabras, las escue-
fesores tienen escasa influencia sobre las condicio- las no son lugares neutrales, y consiguientemente
nes ideológicas y económicas de su trabajo. Este tampoco los profesores pueden adoptar una postu-
punto tiene una dimensión normativa y política que ra neutral.
parece especialmente relevante para los profesores.
Si creemos que el papel de la enseñanza no puede
reducirse al simple adiestramiento en las habilida-
des prácticas sino que, por el contrario, implica la
educación de una clase de intelectuales vital para el
desarrollo de una sociedad libre, entonces la cate-
goría de intelectual sirve para relacionar el objetivo
de la educación de los profesores, de la instrucción
legitimación de diversos intereses políticos, econó- pública y del perfeccionamiento de los docentes con
aula y las mismas modalidades de evaluación. La micos y sociales a través de las pedagogías que ellos los principios mismos necesarios para desarrollar
idea de que los estudiantes presentan diferentes his- mismos aprueban y utilizan. una ordenación y una sociedad democráticas.
torias y encarnan diferentes experiencias, prácticas Al contemplar a los profesores como intelectua- Personalmente he sostenido que el hecho de ver
lingüísticas, culturas y talentos no alcanza ninguna les, podemos aclarar la importante idea de que toda a los profesores como intelectuales nos capacita para
importancia estratégica dentro de la lógica y del al- actividad humana implica alguna forma de pensa- empezar a repensar y reformar las tradiciones y con-
cance explicativo de la teoría pedagógica gestionaria. miento. Ninguna actividad, por rutinaria que haya diciones que hasta ahora han impedido que los pro-
llegado a ser, puede prescindir del funcionamiento fesores asuman todo su potencial como académi-
de la mente hasta una cierta medida. Este es un pro- cos y profesionales activos y reflexivos. Creo que es
importante no sólo ver a los profesores como inte-
Los profesores blema crucial, porque al sostener que el uso de la
mente es un componente general de toda actividad lectuales, sino también contextualizar en términos
políticos y normativos las funciones sociales con-
como intelectuales humana, exaltamos la capacidad humana de inte-
grar pensamiento y práctica, y al ha- cretas que realizan los docentes. De esta manera,
podemos ser más específicos acerca de las diferen-
transformativos cer esto ponemos de relieve el núcleo
de lo que significa contemplar a los tes relaciones que entablan los profesores tanto con
Al contemplar a profesores como profesionales reflexi- su trabajo como con la sociedad dominante.
A continuación trataré de defender los profesores vos de la enseñanza. Dentro de este Un punto de partida para plantear la cuestión
la idea de que una manera de repensar discurso, puede verse a los profesores de la función social de los profesores como intelec-
como intelec-
y reestructurar la naturaleza del traba- como algo más que «ejecutores tuales es ver las escuelas como lugares económicos,
jo docente es la de contemplar a los tuales, pode- profesionalmente equipados para ha- culturales y sociales inseparablemente ligados a los
profesores como intelectuales mos aclarar la cer realidad efectiva cualquiera de las temas del poder y el control. Esto quiere decir que
transformativos. La categoría de inte- metas que se les señale. Más bien (de- las escuelas no se limitan simplemente a transmitir
lectual resulta útil desde diversos pun-
importante idea
berían) contemplarse como hombres de manera objetiva un conjunto común de valores En el sentido más amplio, los profesores como
tos de vista. En primer lugar, ofrece una de que toda ac- y mujeres libres con una especial de- y conocimientos. Por el contrario, las escuelas son intelectuales han de contemplarse en función de
base teórica para examinar el trabajo tividad huma- dicación a los valores de la inteligen- lugares que representan formas de conocimiento, los intereses ideológicos y políticos que estructuran
de los docentes como una forma de cia y al encarecimiento de la capaci- usos lingüísticos, relaciones sociales y valores que la naturaleza del discurso, las relaciones sociales de
tarea intelectual, por oposición a una
na implica al-
dad crítica de los jóvenes11». implican selecciones y exclusiones particulares a aula y los valores que ellos mismos legitiman en su
definición del mismo en términos pu- guna forma de La visión de los profesores como partir de la cultura general. Como tales, las escuelas enseñanza. Con esta perspectiva en la mente, quie-
ramente instrumentales o técnicos. En pensamiento. intelectuales proporciona, además, sirven para introducir y legitimar formas particula- ro extraer la conclusión de que, si los profesores han
segundo lugar, aclara los tipos de con- una fuerte crítica teórica de las ideo- res de vida social. Más que instituciones objetivas de educar a los estudiantes para ser ciudadanos ac-
diciones ideológicas y prácticas nece- logías tecnocráticas e instrumentales alejadas de la dinámica de la política y el poder, las tivos y críticos, deberían convertirse ellos mismos
sarias para que los profesores actúen como intelec- subyacentes a una teoría educativa que separa la escuelas son de hecho esferas debatidas que encar- en intelectuales transformativos.
tuales. En tercer lugar, contribuye a aclarar el papel conceptualización, la planificación y el diseño de nan y expresan una cierta lucha sobre qué formas Un componente central de la categoría de inte-
que desempeñan los profesores en la producción y los currículos de los procesos de aplicación y ejecu- de autoridad, tipos de conocimientos, regulación lectual transformativo es la necesidad de conseguir
moral e interpretaciones del pasado y del futuro que lo pedagógico sea más político y lo político más
10 Patrick Shanon, «Mastery Learning in Reading and the Con- deberían ser legitimadas y transmitidas a los estu- pedagógico. Hacer lo pedagógico más político sig-
trol of Teachers», Language Arts 61 (septiembre de 1984), 488. 11 Scheffler, “University Scholarship”, pág. 11. diantes. Esta lucha es del todo evidente, por ejem- nifica insertar la instrucción escolar directamente

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PROFESIÓN DOCENTE Docencia Nº 15 Diciembre 2001 LOS DOCENTES Y LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ

en la esfera política, al demostrarse que dicha ins-


trucción representa una lucha para determinar el
significado y al mismo tiempo una lucha en torno
a las relaciones de poder. Dentro de esta perspecti-
va, la reflexión y la acción críticas se convierten en
Los docentes
parte de un proyecto social fundamental para ayu-
dar a los estudiantes a desarrollar una fe profunda y
duradera en la lucha para superar las injusticias eco-
y la construcción
de la paz
nómicas, políticas y sociales y para humanizarse más
a fondo ellos mismos como parte de esa lucha. En
este sentido, el conocimiento y el poder están
inextricablemente ligados a la presuposición de que
escoger la vida, reconocer la necesidad de mejorar
su carácter democrático y cualitativo para todas las
personas, equivale a comprender las condiciones
previas necesarias para luchar por ello.
Hacer lo político más pedagógico significa ser-
virse de formas de pedagogía que encarnen intere-
ses políticos de naturaleza liberadora; es decir, ser- La brutalidad de los atentados sufridos por el pue-
virse de formas de pedagogía que traten los estu- blo de Estados Unidos y las posteriores acciones de
diantes como sujetos críticos, hacer problemático
el conocimiento, recurrir al diálogo crítico y afir-
mativo, y apoyar la lucha por un mundo cuali-
tativamente mejor para todas las personas. En par-
Participa guerra iniciadas contra Afganistán por el gobierno
de ese país, apoyadas por el gobierno británico y
con la complacencia de muchos otros gobiernos (no
te, esto sugiere que los intelectuales transformativos
toman en serio la necesidad de conceder a los estu-
diantes voz y voto en sus experiencias de aprendi-
en la así, necesariamente, de sus pueblos), nos ha lleva-
do, como equipo editor de Docencia, a hacer un alto
zaje. Ello implica, además, que hay que desarrollar
un lenguaje propio atento a los problemas experi-
mentados en el nivel de la vida diaria, particular-
mente en la medida en que están relacionados con
revista en nuestras labores habituales, para reflexionar so-
bre lo que está aconteciendo, intentando, al mismo
las experiencias conectadas con la práctica del aula. tiempo, entregar a nuestros lectores elementos que
Como tal, el punto de partida pedagógico para este contribuyan a su propia reflexión en relación con el
tipo de intelectuales no es el estudiante aislado, sino
los individuos y grupos en sus múltiples contextos rol que debemos desempeñar profesores y profeso-
culturales, de clase social, raciales, históricos y sexua- ras en esta situación.
les, juntamente con la particularidad de sus diver-
sos problemas, esperanzas y sueños. Tú también Sabemos que no somos los únicos en esta tarea;
Los intelectuales transformativos necesitan de-
puedes participar que inmediatamente después de producidos los pri-
sarrollar un discurso que conjugue el lenguaje de la
meros acontecimientos, en muchas escuelas, liceos
crítica con el de la posibilidad, de forma que los
educadores sociales reconozcan que tienen la posi-
de Revista Docencia. e instituciones de educación superior, los docen-
bilidad de introducir algunos cambios. En este sen-
tido los intelectuales en cuestión tienen que pro-
tes, con sus alumnos y alumnas, conversaron acer-
nunciarse contra algunas injusticias económicas, po-
Envía ca de lo ocurrido. Sabemos, también, por desgra-
líticas y sociales, tanto dentro como fuera de las tus colaboraciones cia, que en muchos otros lugares el tema no se tra-
escuelas. Paralelamente, han de esforzarse por crear
las condiciones que proporcionen a los estudiantes e inquietudes a: tó y que, en algunos establecimientos, se hizo sólo
la oportunidad de convertirse en ciudadanos con el ante la insistencia de los estudiantes. No tenemos
conocimiento y el valor adecuados para luchar con
el fin de que la desesperanza resulte poco convin- Moneda 2394, Santiago, claro cuál ha sido la profundidad de las primeras
cente y la esperanza algo práctico. Por difícil que
al Fax: 699 28 71, o al reflexiones, ni si a esas habrán seguido otras, ha-
pueda parecer esta tarea a los educadores sociales,
ciéndose cargo de un conflicto que, a los tres me-
es una lucha en la que merece la pena comprome-
terse. Comportarse de otro modo equivaldría a ne-
correo-e: ses del atentado, parece recién estar iniciándose y
gar a los educadores sociales la oportunidad de asu- docencia@colegiodeprofesores.cl del cual nos llegan cotidianamente noticias.
mir el papel de intelectuales transformativos.

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