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Comunicado – Se cumplen 11 años del asesinato

del periodista y humorista Jaime Garzón


 
Agosto 13 de 2010.
El 13 de agosto de 1999 – hace 11 años – fue asesinado en Bogotá Jaime Garzón, reconocido periodista
y humorista que trabajaba para el noticiero CM& y la emisora Radionet. Su crimen, que al parecer fue
ordenado por paramilitares en alianza con algunos agentes del Estado, aún continúa impune.
La Fundación para la Libertad de Prensa conmemora esta lamentable fecha para el periodismo
colombiano y envía un mensaje de solidaridad a la familia y allegados de Garzón.
Hace un llamado a la Fiscalía para que continúe con la investigación y que sean encontrados y
castigados los responsables de este magnicidio que enlutó al país. Para la FLIP es preocupante que 11
años después del homicidio aún no estén condenadas todas las personas que participaron en este
hecho.
Como lo ha manifestado en otras ocasiones, la FLIP ve con preocupación la impunidad que impera en
los casos de asesinatos de periodistas en Colombia, cuyo número asciende a 136 casos por razones de
oficio en los últimos 33 años (la cifra más alta en Latinoamérica), según cifras de la FLIP.
La FLIP continuará haciendo seguimiento al proceso judicial del caso Garzón con miras a exigir al Estado
la pronta condena de los asesinos.

 
La investigación
Hasta hoy, el único condenado ha sido el jefe máximo jefe de las Autodefensas Unidas de Colombia
(AUC), Carlos Castaño, desaparecido desde abril de 2004. El fallo – que lo condenó a 38 años de cárcel
- se produjo luego de su presunta muerte.
Actualmente se encuentra detenido José Miguel Narváez, ex subdirector del Departamento
Administrativo de Seguridad (DAS) sobre quien pesa una medida de aseguramiento. Según la Fiscalía,
la responsabilidad de Narváez como presunto autor intelectual se ha podido establecer luego de los
testimonios que varios ex jefes paramilitares han rendido en las audiencias de la ley de Justicia y Paz, a
la que acuden los ex miembros de las AUC.
Narváez también se encuentra vinculado a la investigación por el caso de las interceptaciones y
seguimientos ilegales por parte del DAS contra opositores, magistrados y periodistas.
Por varios años, la investigación judicial estuvo marcada por un sinnúmero de irregularidades. Durante
el proceso estuvieron detenidos Juan Pablo Ortiz y Edilberto Sierra Ayala como sospechosos de ser los
autores materiales del homicidio. Sin embargo, en marzo de 2004 fueron absueltos al considerarse que
se trató de un montaje hecho por terceros con el propósito de desviar la investigación.
Ortiz y Sierra habían sido judicializados por la versión de una testigo falsa. Según un concepto del
Instituto Nacional de Medicinal Legal y Ciencias Forenses, la mujer dio una descripción física muy
detallada de los sicarios, algo imposible de lograr desde el lugar donde dijo haber presenciado los
hechos, a dos calles de distancia. Por esta razón se desestimó la veracidad de la versión que implicaba a
estas personas. Sin embargo, es inexplicable que el testimonio se anulara sólo cinco años después del
crimen.
Varios investigadores independientes han manifestado que detrás de este montaje con testigos falsos
habrían miembros del DAS, debido a la presunta participación de algunos de sus funcionarios en el
crimen.