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get “m0!| LEV VIGOTSKY ruso Lev Vigotsky (1896- |, quien desarrollé sus més importantes invest- > nes en el In ologia de Mosed desde 1924 . Teoria de h nal de sus dis, En este ibro el autor onaliza, ds a forma critica y pormenorizada, los vinculos que unen el = * I ere eo) rrarén ales emociones que los sers vvor 4 as emociones fen general, y el hombre en particular, mat toma como referencia los planteamientos de dos grandes filésofos: Spinoza y, sobre todo, Descartes, a quien rebate mn de las posiones. El resultado es un completo jones humanos desde los presupuestos de la psicologta explic T eoria de las emociones constituye usa de las obras ESTUDIO HISTORICO-PSICOLOGICO sobre el estudio del desarro- cos, cuturales y soc 0 fe herromienta simbélico 10 para los psicolingti publicado por e es Akal. ais iONES SEMOCI EORIA DE. er LEV VIGOTSKY Ma RAG TEORI{A DE LAS EMOCIONES Estudio histérico-psicolégico ‘Traduceién: Judith Viaplana (© Ediciones Atal, .A..2008 BIBLIOGRAFIA. Unersuchung, Bam- berg, 1921 BaD EA. wh deacepale mechanism fr he expesion of ag wth al reference to the sympathetic nervous systems, Amer. Physiol 84 ca sil M,, «ls emotion more than a’chapterheading?», en Feeling and Emotions, ester, 1928, pp. 17-23. * . * Brenan, F Pychologle won empirichen Stondpunten. Leip 11 BRETT, 8, llconeal evclopinent ofthe history of emotions» en Feeling and Emotions, Noreestr, 1928, p: 388-396, ry, Amer. J, Psychol. 39 (1927) Fear, Hunger and evdaffective med ‘Lange theory», Arch. Neurol. Psychiat. 6 (1921), Duncan K., «Emotion as a dynamic background, en Feeting and Emati 1928, pp. 150-160. fo.ates, G., «Sensory disturbances from cerebral les 38», Brain . Philos, Review & and modem theories of emotio real "extase, Pars, 1928. ie Monkeys and Apes, Nueva York, 1916. shenden Psychologie, Miinchen, 1922. i», Reviewed in Neuro lebens, Leipzig, 257 Lovee, G., Mediziniche Psychol Makaiton, G., «Contribution rénaline», . 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Asi, segin la expresién de J. W. Goethe, cieras ideas maduran en determinadas épo- cas a semejenza de los frutos que caen simulténeamente en distintos buertos «algnoro ~dice Lange-si una teorfa de las emociones parecida a ésta ha sido expuesia alguna vez; en ningtn caso se encuentra referencia alguna en Ia psicologia cientitica. Quiz Spinoza es el més cerceno a nuestra concepcidn debido a que no supedita Is expresién fisica de las fenémenos al mismo nivel y otorga el primer lugar al hech com (1896). Lange tiene en cuenta la conocida definicién de de éste para la accin, que favorecen dicha capacidad o Ia pudiendo favorecero no la consciencia de esos estados». (Spinoza) cia que existe entre esa teorfa y la de los evolucionistas, en particular lade ‘Ch. Darwin y lade H. Spencer, asf como «una especie de reaccién antiin- glesa enel pensamiento de Lange» (segin Ia obra de C. G. Lange, 1896). En efecto, Lange reprocha a Darwin, y en general a los adeptos de la teorfa evolucionista, el hecho de haber falseado la cuesti afectivo, de haber dado mayor preponderancia al punto d co que al mecanicista y fisiolégico. Al respecto, dice lo siguiente: 5 mente fisiol6gica y como consec la que habian accédido los, objetivo, si fendmenos ‘comprender mejor la esencia de la te le las emociones, el hecho que acabamos de sei in extremada- ird como punto de pi aclarar el cardcter a ta. Desde un punto de vista neg lo que fueron los ancestros ideo! cista de las emocione: samiento filos6fico y teorfa y con cuales es: «Prefiere remitirse ~dice Dumas respecto de Lange~ a los mecani- y duda de que él es su lejano disc des- alegrfa y la tristeza en fendmenos motrices y psfqui- Sustancias ilusorias de fuerzas vagamente a segiin la tradicin que representan N, Malebranche y Spinoza (segun la obra de C. G. Lange, 1896). E. TITCHENER constata: «Serfa del todo inexacto-y para James y Lange no serfa ese un gran cumplido- suponer que esta teorfa representa algo completamente nuevo» (| /0, no sOlo explica per- icos de rgani- no que muestra con qué orientaciones del pen- fico estd emparentada espiritualmente dicha den que refuerza ‘como. fo sin abuelos, y a oponer su estudio a todas las investiga- ciones sobre las emociones de cardcter puramente descriptivo, sea~en las novelas, en las obras clisicas de la filosofia oen los cursos de Psicalogia-. Segén James es una literatura meramente descriptiva que, desde Descartes hasta nuestros dias representa la parte més aburrida de lapsicologta. Adems, al estudiarla se percibe que la clasificacign de las {emociones propuesta porlos psicélogoses, en una aplastante mayoria de «as08, una simple ficcién, o bien carece de importancia Si por lo visto James noes proclive a ver una relacidn de parentesco entre la teorfa de la pasiones de Spinoza y la teorfa organicista de las emociones que ha desarrllado, otros lo hacen en su lugar. Ya no nos referimos a los testimonios de autoridad mencionados antes, como los de Lange, Dumas y Titchener, autores que refleren sus afirmaciones tanto ala teo de Lange. Ambas teorias consti. yen una sola, al menos si consideramos su contenido principial, el cial 5 l Gnico que nos interesa cuando se trata de explicar le génesis de una rgencias que aparecen entre ellas se refiere smos fisiolgicos ms suiles que determinan la nes. Sobre ese punto centraremos posterior- ‘mente nuestro andlisisc Para acabar con el examen de nuestra tes spinoziana de los afectos se suele camparar con la teorfa de nes de James y de Lange, s6lo citar la investigacién bien documentada ¥y convincente de G. Sergi, cuyos resultados utilizaremos mas adelante, Al estudiar el nacimiento de Ja teorfa organicista de las emociones, Sergi detiene Ia mirada sobre un punto erftico de esta teorfa, precisa sobre la reduccién (que aparece de manera inevitable en el desa- ico de esta doctrina) de la emocién a la sensaci6n vaga, indife- je un estado orgénico general. Y se revela que no hay ‘emociones, sino tan s6lo sensaciones. Seguin Sergi, ese en su criterio, va a parar la teorfa organicista, asusta a ado a recurrir ala teorfa spinozia- verdadero origen de segin la cual punto que se ve ot de paso que, por lo que respecta las emociones, Ser fos que hemos cit fizar esas conclusiones y nos baseremo’ en ellas para cuastiones esenciales relativas al problema fundamental de nuestra i Por ahora, esa circunstancia s6lo nos: lamedi- ? nes. Al examinarlos globalmente © evitable advertir que representan ‘una opinién anclada con bastante tverza en la psicologfa contempord- "ea y que, conforme al proverbio francés, cuanto més cambia esta opi- nin en sus diferentes enunciados, mds sigue siendo la misma. Incluso si dicha opinién s6lo fuera, a falta de un examen més atento, un error 0 deberfamos, no obstante, comenzar nuestro estudio por sto que la polémica que se despliega ante nuestros ojos en doctrina de James y de Lange nos conduce directam ‘iicleo del problema que nos interesa. Ahi se encuentra, segin la nign mas generalizada, algo vital para la suerte de la psicologfa de ‘emociones, pero también algo que esté en relacién directa con la teoria de las pasiones de Spinoza. Aun cuando esta relacién se presenta a la opinion general desfigurada, no impide que tras ella se oculten aunque no sea més que un prejuicio~ nexos objetivos entre la teoria de Spinoza lucha y Ia reestructuracién que se p 1s mds fundamentales de la empezar por el lo que representa su relaciGn con las ideas de Lange y de James sobre la naturaleza de las emociones humans, Captruto 2 Para empezar serfa conveniente estudiar detenidamente el contenido de a teoria tanto de James como de Lange y ver qué aciertos y qué erro. res se encontraron a partir del examen riguroso, en términos de pensar tmiento te6rico y préctico, al cual fueron sometidas desde su formula. cin, y que ha continuado hasta nuestros dias. Es cierto que la teorts empfrica creada hace més de medio siglo se ha mantenido hasta la actu ibidas desde distintas posi- aye hasta la fecha un centro vo, una especie de eje alrededor del cual se produce en este momento un viraje decisivo en el estudio psicol6gico d: miento humano, En apariencie, se drama cientfico cuya intriga 85 pasado. Asistimos a la elucidacién de Ia condena hist6rica definitiva de esta teoria, mientras se decide la suerte de toda una corriente de pensa- rmiento psicol6gico que no s6lo fue capital para la psicologia en el pasa- 4o, sino que esté directamente unida a la determinacién de las orienta- y condicionan de una manera puede provocar por s{ mismo». ramos resumir el significado general de los hechos descu- biertos por Cannon, deberfamos aceptar que éste describe la accién dina. ‘mégena de una excitacién emocional como un elemento fundamental, Aquf, Cannon le va a la zaga a Ch. Sherrington, quien, més enérgica, ‘mente que nadie, seial6 ese aspecto de los procesos emocionales, «Las «emociones ~dice-nos dominan desde el principio de la vida y la intensi- dad creciente de la emocién se vuelve un estfmulo imperioso pars la eje- cucién de un movimiento intenso. Cada modificacién corporal que apa rece en los érganos intemnos ~interrupcién de los procesos digestivos (de ‘anera que se libera una reserva de energia que puede ser utilizada por ‘otros érganos), circulacién de la sangre de los érganos internos, cuya actividad esté disminvida, hacia los Srganos que intervienen directa n el esfuerzo muscular (pulmones, coraz6s para fortalecer al organismo durante el enorme gasto de © ado por el miedo, el delor ola fur Desde periodo de gran miento aparece de repente y idad, Enel momentoenque a . y el sentimiento de fuerza se fusionanliberando la energiaalmacenada, ¢ ignorada hasta ese momento, y haciendo cobrarconsciencia de sensaciones ‘novidables de una posible victoria le,no podemos eludiel pro- al de nuestro estudio ~presente en cada una de nuestras la teoria de las pasiones de Spinoza. Lo dnico que, Is twas un examen superficial, podriahac’ reer que nos hemos apartado de la solucién del problema que nos ocups es el camino inusual y singular ue hemos elegido para nuestro estu de lanaturaleza de dicho probl ria de las pasiones de Spinoza nea sea, en lo esencial y en I luz de la neuropsicologiacontempors- sma media, un reexamen del estado actual del problema de la neturaleza de las emociones ala luz dela teoria de las pasiones de Spinoza; de manera que esti plenamentejustificado lode nvesto estudio lea correspondiente de Spinoza, y que GRUgMRYE cl punto de partie de su tora de las pasiones, Si se recuer inde bién una prueba experimen James-Lange. Asi es como se interpretaron esa principio. ¥, efectivamente, tras un examen superficial, puede parecer que esta teorfa encuentra en la investigaciones experimentales de Cannon su plena jstfi ciones orga resultaron ser un hecho completamente real, sino que actualmente ‘nos parecen mucho més profundas, més globalizadora -ambio general de la vitalidad~, Pero ahora, si queremos permanecer feles al espiritu de Ia investi- ‘aci6n critica que orienta constantemente nuestro pensamien teamos la pregunta siguien rica que confina en un cf upre- 16 Cantruro 3 Alexaminar més atentamente cl hecho que acabamos de deseribir advertimos e emociones, contiene conclusiones que no te en su favor. Para descubrirlas debemos pasar soluto de ese fenémeno aun examen relativo. En sf,ese estructurade las emociones , porel oto, en su sig 50 la teorfa clésca de las emociones, contra Ia que se alzaron Lange y ‘James, consideraba la manifestaciGn corporal de las emociones como parte integrate de cualquier proceso emocional. La nueva teorfa empezé a con siderar esas reacciones como la fuente de las emociones. Como: al ‘cardter paradjico de l nueva teorfa con relacin a la clAsica cor ‘que 6st proponta como causa de as emociones lo que con anterioridad se tonosélo locomprendieron perfectamen- 1 ls propias autores de la nueva teora, sino gue lo cglocaron en el centro de su construccin como idea principal y dominant. fa do como punto central que separ lade las emociones. «En este icos que acompaiian la emocisn de la relacién entre la emocisn como concomitantes nunca ha sido planteada con suficiente clardad: ES curioso dice Lange-que esa relacién nunca haya sido precisada de alguna manera, pero, por mi parte, no conozco ningin estudio cuyo objetivo sea aclarar su naturaleza particular. Sea lo que fuere, se puede decir que la psicolog{a cientfica comparte las ideas corrientesy adi ue las emociones provocun y determinan sus expresiones fisicas: 'o se pregunta que son en sf mismas para disponer del cuerpo con tal Poder» (ibid). Lange critica la teorfaclésica de las emociones que afirma: «las emociones son entiades, sustancias, fuerzas, demonios que se apo- dleran del hombre y determinan en él manifestaciones lsicas y mentales> id.) Lange expresa en dos puntos fundamentales la inconsistencia de imiento seguide cto pura. ico... Tadavia se admite que la emocién verdadera, deraalegrfa, la verdadera tristeza, es lo que acontece en el alma, mientras nes fisicas son epifenémenos, siempre presentes, es ‘0, pero que no tienen nada de esencial entre si (ibid) Lateoria tradi nal le parece tan superficial como las hipétesis metafisicas en general aciendo caso o c.? Poco importasi no sp én incluso sin comprenderla, En efecto, nos hemos acostumbrado a tranquilizarnos de esta manera, Para Lange, el segundo punto de ataque contra esta teorfa es emit riento su claridad, y

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