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En Asturias nadie se puede sentir forastero.

Nos gusta compartir la sidra con los visitantes, sufrir el orbayu, que
nadie se muere por calarse, y convivir en una tierra que es de
todos, sin exclusiones, sin fronteras, sin referndum, en la que todo
el mundo se entiende, que no sabe lo que son los conflictos
territoriales, ni los privilegios.
Unir tiene mucho ms mrito que separar.

Unir es crecer, separar es empequeecer. En Asturias siempre


estuvimos a favor de unir, en contra de dividir. Nos esforzamos para
evitar que el Pajares nos separara del resto de Espaa. Desde
Jovellanos hasta nuestros das, el afn de los asturianos fue luchar
contra el aislacionismo. No nos gustan las fronteras. Estamos en
contra de levantar muros artificiales. Las relaciones tejidas por
tantas generaciones no merecen quedar rotas por la voluntad de
una minora.

Despus de cientos de aos de trabajo compartido, algunos


quieren deshacer el puzzle que se empez a construir en
Covadonga para disear un mapa nuevo. No les vamos a dejar.
Por mucho ruido que hagan son una simple ancdota en el camino
recorrido por la comunidad formada por 46 millones de espaoles.

Toda Espaa le debe mucho a Benidorm y los espaoles


deberamos de presumir de un tener un destino turstico que es
ambicionado por el mundo entero.

Sois unos afortunados con el doble rol de asturianos y


benidormenses. Asturianos de nacimiento, residencia y oficio, y
benidormenses de descanso, veraneo y ocio. Una combinacin muy
acertada que me permite llegar al final.