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CIUDAD Y TERRITORIO

EN LOS ANDES
Contribuciones a la historia
del urbanismo prehispánico

José Canziani Amico

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ
Centro de Investigación de la Arquitectura y la Ciudad - CIAC

La edición de la presente publicación ha contado con el auspicio del
CONSORCIO DE UNIVERSIDADES FRANCÓFONAS DE BÉLGICA

CIUDAD Y TERRITORIO EN LOS ANDES
contribuciones a la historia del urbanismo prehispánico

© José Canziani Amico

© Pontificia Universidad Católica del Perú
Centro de Investigación de la Arquitectura y la Ciudad - CIAC
Av. Universitaria, cuadra 18, San Miguel
& 626-2000
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parcialmente, sin permiso expreso de los editores.

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Depósito Legal: ...........
ISBN: 9972-42-.........

Impreso en el Perú - Printed in Peru

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN
Premisas teóricas y metodológicas 11

1
LOS ANDES CENTRALES
Geografía, medio ambiente, formaciones sociales y asentamientos
humanos en el territorio 17

Geografía y medio ambiente
Los Andes Centrales en cuanto área cultural
Los Andes Centrales: su secuencia cronológica y cultural
Formaciones sociales y formas de asentamiento en los Andes Centrales

2
LOS ORÍGENES
De los cazadores recolectores al desarrollo de las formaciones aldeanas 31

Introducción
El Paijanénse
Los cazadores recolectores de las punas
Los cazadores recolectores de los valles interandinos
Otras evidencias
La transición de las sociedades cazadoras recolectoras a las aldeanas

3
EL GERMEN DE LO URBANO
El proceso de neolitización, los primeros asentamientos aldeanos y el temprano
surgimiento de la arquitectura pública monumental 47

Introducción
Los tempranos asentamientos aldeanos de la Costa
Los asentamientos aldeanos y el surgimiento de la arquitectura pública en la costa
El proceso de neolitización y las transformaciones en la forma de asentamiento

4 EL URBANISMO TEMPRANO Los templos y centros ceremoniales del Formativo y el inicio de las modificaciones territoriales 79 Introducción La Costa y Sierra Norte Los valles de Lambayeque Los valles de Trujillo El valle bajo del Santa La Sierra Norte Los valles de Casma y Nepeña Chavín de Huántar Los valles de Lima y la Costa Central Paracas en Chincha y los valles de la Costa Sur Central Otros asentamientos Paracas en el litoral al Sur de la península 5 LAS PRIMERAS CIUDADES Del centro ceremonial al surgimiento de los centros urbano teocráticos 161 Introducción Los desarrollos urbanos Gallinazo y Moche en la Costa Norte Gallinazo y su modelo de asentamiento en el valle de Virú Moche La ciudad Moche de las Huacas del Sol y la Luna La ocupación Moche en el valle de Chicama La expansión Moche a los valles sureños La ocupación Moche en el valle de Virú La ocupación Moche en el valle del Santa La ocupación Moche en el valle de Nepeña El valle de Nepeña y los límites sureños de Moche La ocupación Moche en los valles norteños Las transformaciones del modelo de asentamiento durante la fase Moche V Breves conclusiones acerca del urbanismo de la sociedad Moche (pendiente) La sociedad Lima y el urbanismo en la Costa Central Cerro Trinidad y otros sitios Lima en Chancay La ocupación Lima en el valle del Chillón La ocupación Lima en el valle del Rimac La ocupación Lima en el valle medio del Rimac: Cajamarquilla y Vista Alegre Evidencias de la ocupación Lima en Pachacamac y en el valle de Lurín El valle de Chincha y los asentamientos de la época Carmen y Estrella Algunos asentamientos Carmen en el valle de Pisco La sociedad Nasca y la cuestión de sus posibles formas de urbanismo .

6 LA PRIMERA FORMACION IMPERIAL ANDINA Wari: la planificación urbana como política de Estado 293 Introducción Los antecedentes La capital Wari en la cuenca de Ayacucho El modelo de ciudades planificadas La ciudad de Pikillacta La ciudad de Viracochapampa Otras posibles ciudades y centros urbanos Wari en valles interandinos Cerro Baúl: un enclave Wari en territorio moqueguano Las posibles incidencias de la influencia Wari en el urbanismo costeño Posibles influencias en el urbanismo norteño: de los sitios Moche V al Chimú Temprano 7 ESTADOS Y SEÑORIOS TARDÍOS Ciudades costeñas y poblados rurales altoandinos: Modos de vida y formas de asentamiento diferenciados 327 Introducción El urbanismo Lambayeque La fase Chimú-Lambayeque El urbanismo Chimú El canal de la Cumbre Asentamientos y centros administrativos rurales Otras ciudades Chimú Chancay y sus centros urbanos Rimac o Ichma Pachacamac Arquitectura y Urbanismo Chincha El patrón de asentamiento durante el Período Chincha Los Centros Urbanos Asentamientos intermedios y menores Los sitios habitacionales Los complejos administrativos Los cementerios El sistema de caminos Otros Reinos y Señoríos Etnicos Cajamarca Chachapoya Patrones de asentamiento en la Sierra Central y Sur Central Los Xauxas y Huancas en la cuenca del Mantaro (Junín) los Chanka del sur del Mantaro y del Pampas (Huancavelica y Ayacucho) Los Inka del Cusco. los Canchis y los Canas . los Quechua de Andahuaylas.

las kanchas (de diverso tipo y función). Moquegua y Tacna: Churajón. Mollo y Chiribaya. las kallanka. el ushnu. Los reinos altiplánicos: Qollas. Pachacamac. Tambo Colorado (Pisco) y Paredones (Nazca).Arequipa. Asentamientos Inka en Ecuador: Quito. Pisac. Riobamba y Tomebamba Establecimientos Inka en la región del Cusco: Chinchero. La Centinela de Tambo de Mora Asentamientos inka provinciales en el norte de Chile y el noroeste de Argentina La andenería inka: el paisaje modelado y la integración de los asentamientos 9 REFLEXIONES FINALES BIBLIOGRAFIA E INDEX 485 . los sistemas de depósitos o qollqa. etc. Vilcas Huamán (Ayacucho) En el Altiplano: Chucuito (Puno). Cochabamba e Inkallaqta (Bolivia) Establecimientos Inka en la costa: Inkawasi (Cañete). Ollantaytambo y Macchu Picchu Algunos sitios Inka de los Andes Centrales: Huaytará (Huancavelica). Presencia e intervenciones inka en ciudades costeñas: Túcume. Pacajes y Lupaca 8 EL IMPERIO INKA La integración macroregional andina y el apogeo de la planificación territorial 411 Introducción El Qhapaqñan: el sistema vial y la red de ciudades y establecimientos inka El Urbanismo Inka Los patrones y componentes arquitectónicos del urbanismo inka: las plazas.

bién subrayar las marcadas diferencias y contras- nuidades y cambios. ya que me permitió “Asentamientos Humanos y Formaciones Socia. entre otros. así como las conti. tener una visión directa de la problemática de un les en la Costa Norte del Antiguo Perú”. asentamiento y arquitectura en el valle de Chincha Pacatnamú. se caracterizaron por presentar fenómeno urbano en este territorio a lo largo de soluciones y realidades bastante distintas entre sí. como de los 90. mica urbana del sitio de Moche. el proyecto gador asociado. me proponían aproximación a lo singular. textos sociales y ámbitos territoriales. que presenta de forma con. sin dejar de lado por esto la valoración de permitiera ofrecer un panorama de lo que fue la la singularidad de los procesos regionales y la ne. Mas bien fue nidas en el libro recientemente publicado. llos urbanos que florecieron luego con los estados desarrollaba simultáneamente exploraciones y es- Lambayeque y Chimú. la idea era con. para in. como bajo de mayor aliento. manteniendo la regiones. blemática de la costa norte se dio al poco tiempo Este proyecto personal comenzó a tomar cuer- al recibir la generosa invitación de Santiago Uceda po a mediados de los noventa. el templo mayor de los Moche. . tal como me sugerían algunos amigos ante nas de las interpretaciones sobre el proceso soste. ordenaba en una suerte de hoja de ruta que debía corporarme al equipo del proyecto como investi. pero que al mismo el reto de lograr una visión más global y unitaria tiempo pudiera correlacionar estas distintas expe- del fenómeno de asentamiento en los Andes Cen. el rápido agotamiento de la edición. tudios sobre manejo del territorio. que no por esto perdiera los estudios desarrollados personalmente en otras de vista el enfoque regional. mismo. mo tiempo relacionarla con el estudio de la diná- gunda parte que tratara de los notables desarro. seguía madurando pero no tenía cuándo arrancar. Y hablando de recorridos. no obstante su sistente la evolución del proceso de desarrollo del contemporaneidad. y otras regiones de la costa sur. los nuevos hallazgos y datos estas experiencias paralelas. tes existentes entre procesos que. a lo largo de diferentes épocas. de recorrer. pero tam- examinar las características. de manera creciente enriquecían pero también apuntalarla con una revisión revisada del también renovaban y ponían en discusión algu. tanto mi participación en la docencia. patrones de bles de las ciudades de Chanchán. proponiéndome y Ricardo Morales. me llevaron tanto a que aportaban los proyectos arqueológicos que se descartar el coronar el estudio de la “columna de desarrollaron a partir de fines de los 80 e inicios prueba” con una segunda parte del libro. escribiendo apuntes y notas que yecto Arqueológico Huaca de la Luna. Túcume. como son los casos nota. en distintos con- La ocasión de seguir profundizando en la pro. Pienso que estas tinuar en la lectura de la excepcional “columna de visiones simultáneas y cruzadas me han permiti- prueba” que constituye la costa norte del Perú para do apreciar similitudes y equivalencias. 1. Por otra madurando en mi la necesidad de lograr un tra- parte. Mientras tanto. los temas a tratar. Estas visiones e inquietudes que provenían de Mientras tanto. que con. Es decir. Esta experiencia fue y sigue sien. La Luna. riencias en una visión amplia y contrastada. y al mis- tenía pendiente el propósito de escribir una se. monumento tan emblemático como la Huaca de cluía con el estudio de los asentamientos Moche. que trales. además de la costa norte. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 11 INTRODUCCIÓN LUEGO DE LA PUBLICACIÓN en 1989 de mi libro do para mi muy importante. todas sus épocas. directores del flamante pro. evolución del urbanismo en los Andes Centrales cesidad de compararlos o contrastarlos entre sí.

tro rico y vasto patrimonio monumental. Finalmente. contribuyendo a los esfuer- formaciones sociales presentes. reto de encontrar respuestas a esta problemática y des Centrales. como de las tad de nuestra población. urba- rentes épocas y períodos históricos. A lo largo de los años de docencia que he de- Una de las motivaciones centrales de este tra. Esta motivación se nutre de varias tico tendón de Aquiles y. poráneo. en cuan- en cuanto al tiempo disponible. y valoración de una identidad cultural que cons- to de la unidad como de la notable diversidad del tituye el nervio para lograr un desarrollo territo- proceso. al. que puede contribuir a recuperar y renovar las das de investigación y docencia sobre el tema. que adquieren cada vez mayor impor- realiza en cada capítulo un recorrido por el terri. lo que me dio la oca. problemática contemporánea y que pueden apor- tante compañero de ruta. diente Bibliografía y el Index. tanto de las situación de pobreza en la que vive más de la mi- premisas teóricas y metodológicas. principalmente en la Universidad . ya timos 6 años. región por región y de norte a sur. a la problemática de nuestro desarrollo contem- conforme la recuperación y la rehabilitación avan. al poco tiempo. graves problemas que se advierten en la construc- guo Perú en sus distintas expresiones regionales. que corresponde al variado escena. dos de la importancia del examen histórico del la dedicación al libro necesariamente se resintió proceso de desarrollo urbano y territorial. incidencia en la problemática contemporánea y dad por un largo tiempo. como lo señala su título. formas de desarrollo urbano. tagonizado por las sociedades andinas. ha sido contribuir prehispánica. la frac. como nacional. El primero urgente e impostergable necesidad de resolver la corresponde a la introducción. si bien es fruto de más de dos déca. tancia en el desarrollo económico tanto regional torio andino. Luego. su relación con el zos dirigidos a su investigación. se desarrolla la correspon. se cultural. com- rio donde se desarrolló el proceso civilizatorio prometen necesariamente la revaloración de nues- andino. ción de nuestra identidad nacional. este trabajo las múltiples fuentes bibliográficas que se me iban se ha propuesto explorar y profundizar en el com- abriendo en el camino de la investigación. a modo de beca— Centrales y su rol en el proceso civilizatorio pro- la que me permitió finalmente disponer del tiem. reseñando las nístico y paisajístico. conservación y espacio territorial y el manejo de sus recursos. vertientes que tienen que ver con aspectos tanto tura más prosaica y dolorosa de la otra pierna! De teóricos y académicos. Los capítulos del 2 al 8. Aspectos que tienen especial rele- como los casos más representativos de sus formas vancia en el desarrollo de circuitos de turismo de asentamiento y arquitectura.12 JOSÉ CANZIANI hasta que en el 2000 —cuando transitábamos al conocimiento de la historia del urbanismo hacia el “nuevo milenio”— sufrí la rotura del mí. La lectura histórica del de- investigación que he desarrollado durante los úl. Fue de plejo y controversial tema del origen y evolución alguna manera esta sorpresiva “fractura histórica” del fenómeno urbano en el Área de los Andes —y la obligada convalecencia. rial armónico y sostenible. abordan las dife. tar a la formulación de propuestas orientadas al El presente libro es producto de un trabajo de desarrollo territorial. así como reevaluar el rol de las formas de jo del territorio que realizaron las sociedades que asentamiento urbano con relación al manejo del habitaron los Andes Centrales desde los primeros medio ambiente y el desarrollo del medio rural. El formas de manejo racional y sostenible de nues- libro se propone ofrecer una visión de conjunto tro complejo espacio territorial y sus recursos na- de las diferentes formas de asentamiento y mane. turales. como de otros que tienen modo que quedé reducido a una severa inmovili. territorial y el rol que en ello le corresponde a las tada redacción del texto que tenía en mente. así puesta en valor. Hoy está cada vez más claro que no es posible sentando de manera documentada el excepcional lograr el desarrollo de nuestro país sin superar los patrimonio urbanístico y arquitectónico del anti. permitiéndome recuperar mi vida normal. en especial con la temática general del desarrollo sión oportuna para iniciar la tantas veces proyec. Para lo cual. prehispánico. frente a la Está compuesto por ocho capítulos. cazadores recolectores hasta el imperio Inka. pre. de la búsqueda de soluciones a la misma. sarrollado sobre temas de arquitectura bajo. Creemos que parte del características singulares del territorio de los An. pero también en la recuperación de manera de ofrecer una visión comparativa tan. sarrollo territorial es de especial importancia. pero yo para esto to nos proporciona una serie de elementos que ya había vuelto a andar y la marcha del libro se pueden servir de fuente de reflexión frente a la convirtió durante estos últimos años en un cons. ternando el resto del tiempo con la consulta de En cuanto a los aspectos teóricos. somos concientes y estamos convenci- zaban. En cuanto po para empezar a echar a andar el libro.

Personalmente. INTRODUCCIÓN 13 Nacional de Ingeniería (UNI) y en la Universi. de circulación restringida. me permitió reno- matizar esta vasta información y establecer la ar. no han recibido la atención merecida y cuyos En muchos casos. con la cual compartía generosamente sus conoci- mir su validación. especial con el arquitecto Williams tuve ocasión tesis interpretativas y explicativas de la arquitec. pero también de Arqueología. también he podido sentir en ellos las tores tener una imagen más precisa y completa de dificultades y la desorientación frente a una bi. De esta manera. mí un excepcional viaje virtual. esforzados levantamientos de planos se publican mación especializada. lizadas durante mis viajes. sometiéndolas a los mismos mientos e inteligentes aproximaciones a temas de criterios de prueba y rigor que nos hemos impues. hemos hecho un im. de las poblaciones que nos antecedieron en su dos se incorporan en este libro— la necesidad de construcción. a ve. el fenómeno urbano y el manejo del territo. o depositada en El privilegio de integrar la Comisión de Arqui- viejas ediciones de los trabajos de los pioneros tectura y Urbanismo del Instituto Nacional de de la in. De cierta manera ha constituido para Además del manejo de los temas de mi espe. temas aquí tratados desde el momento que co- vulgación de nivel universitario. el vés de ella. así como fotos aéreas y de otras fuentes. son testimonio sus múltiples trabajos y aportes. el arquitecto Santiago Agurto. que al igual tiones planteadas por mis estudiantes. Hoy cuando ya no nos acompaña. más de Soy por cierto tributario de arquitectos que ini- 500 libros y artículos han sido consultados. Estas incluyen fotografías rea. esperamos permitan a los lec- go. bro. a tra. gación ha sido para mi sumamente importante y cializados de difícil acceso. pero historia de la arquitectura peruana con la arqueo- mayormente para encontrar conceptos e ideas que logía. var una vieja relación de amistad y respeto. arquitectura y urbanismo. yen también mapas. se iniciaron hace unos 20 años cuando aceptó rio. a discusión crítica las hipótesis planteadas por Recuerdo con aprecio su fina ironía y la modestia otros investigadores. como Emilio Harth Terré cuyos trabajos han sido sustantivos para construir este trabajo. bliografía muy amplia y difícil de alcanzar. En este mismo proceso. Agradecimientos ples fuentes bibliográficas que enriquecieron mis conocimientos iniciales. del análisis de complejos arqueológicos espectaculares paisajes que caracterizan los diver- y de los desarrollos territoriales regionales que sos territorios de nuestro país. que permita acceder a los tigadores que han contribuido sustancialmente en alcances y resultados de esta investigación y. a través del tiempo fueron objeto de estudio de mis investigaciones y las distintas épocas que constituyen la historia en estos últimos años —algunos de cuyos resulta. De esta manera. y po- ticulación de datos de diferente naturaleza que. Por Este largo proceso de análisis me ha permiti- esta razón. del presente. Cultura del 2003 al 2005. Se inclu- cimientos gracias a las diversas preguntas y cues. de lo cual suman más de 500. tanto del pasado como to con las propias. dispersa en publicaciones frecuentemente sin los créditos correspondientes. estimulante. me parece imprescindible destacar su papel pio- portante esfuerzo para incorporar al texto del libro nero en la integración científica e interdisciplinaria la mayor cantidad de ilustraciones posible. Desde el punto de vista como el arquitecto Carlos Williams y luego con metodológico la investigación se propuso siste. recorriendo los cialidad. En en su conjunto. la realización de este trabajo. otro de los motivos para emprender do tener una nueva y más amplia visión de los este trabajo ha sido el desarrollar un texto de di. he enriquecido mis cono. como una manera de asu. Como se podrá apreciar. con personalidades vestigación arqueológica. Historia. reconocemos la importan- banismo. campo en diferentes lugares o sitios arqueológicos. planos y gráficos. ciaron y fueron pioneros de la integración de la ces sólo para recabar algunos datos puntuales. destinado a in. hemos también puesto generosamente asesorar mi tesis de revalidación. cia de los múltiples aportes y datos de otros inves- y al público en general. lo que pueden alcanzar a describir los textos. a un cúmulo de informaciones que se proceso de aprendizaje derivado de esta investi- encuentran dispersas en múltiples estudios espe. me permitió revisar y estudiar múlti. las que entre la arquitectura y la arqueología. ampliar la información. me permitieron construir hipó. der compartir sus experimentadas opiniones. Sin embar. con miras a proporcio- nar una visión global de los temas propuestos en este trabajo. que las fotografías. de retomar nuestras reflexiones y discusiones que tura. esto obligó al acopio de infor. mencé la investigación y la redacción de este li- vestigadores y estudiantes de Arquitectura y Ur. dad Católica (PUCP). visitas y trabajos de .

las realizadas para recibir el apoyo. Debo agradecer también sus te de consulta. mantener el curso y ha recuperarlo cuando este tra común afición por las motocicletas! decaía. como por su amable e inteligente amis. esta investigación. tanto por sus de un equipo de profesores cuya calidad constantes y valiosos aportes a la arqueología personal y profesional ha contribuido a enrique- andina. cer mis conocimientos y a establecer recíprocas tad. igualmente a San. agradecer a muchos amigos y colegas. Urbanismo y Artes (INIFAUA) de la UNI. cuya se ha proyectado a través de los nuevos derroteros colaboración me permitió organizar los abiertos por el Proyecto Arqueológico de la Huaca materiales de este tra. a . y ejemplo de pasión y persistencia en la investiga. La vieja Universidad Católica. Jefe del De- trabajos en Inkawasi en Cañete —cuando lo co. le agra. terés en lograr mi participación en los espacios de bre arqueología y en especial sobre el urbanismo investigación generados por el Centro de Investi- Inka. y más recientemente por la teóricos que me brindó desde mis exploraciones Dumbarton Oaks. su cálida y entu. ces con el libro. De Herde. De John Hyslop guardo siempre un perma. sino también su personalidad un gestiones con el Fondo Editorial de la PUCP. bliográficas que no estaban a mi alcance. debo truida a lo largo de estos años teniendo como cen. su in- nocí— las largas y múltiples conversaciones so. no menos importante. recientemente creada Facultad de Arquitectura rrollar en el valle de Chincha. tos organizados por la Universidad Nacional de cencia post 68. en especial sobre cibido de los amigos del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y en especial de Virginia García. viejo amigo florentino. algunos de cuyos y Urbanismo de la Pontificia Uni. proyecto editorial del mismo. Sin embargo.bajo en un primer tramo de La Luna. la que dio lugar a los cuales hemos tenido la oportunidad de alter- mi primera colaboración en el encendido ensayo nar sobre la problemática Moche durante los even- de “Los Orígenes de la Ciudad” en plena eferves. profundizar mi labor docente y formar parte ginas nos deja un enorme vacío. amistad con Elías Mujica. María Rostworowski que implicaba los largos derroteros seguidos en fueron para mi no sólo una imprescindible fuen. Y en general mi dezco haberme iniciado en el apasionante mundo agradecimiento a todos los “mochicólogos” con de la investigación científica. libro es de alguna forma también una expresión. así como su entusiasmo por el sión de mis primeros trabajos. técnicas para el registro fotográfico de los sitios Su perseverancia en el seguimiento de mis avan- con globos o cometas.mitido repentina desaparición mientras escribo estas pá. Su Católica del Perú (PUCP). su generoso apoyo y difu. del cual este Investiga. su permanente búsqueda de innovaciones gación de la Arquitectura y de la Ciudad (CIAC). me ha per. ño. relaciones de colaboración y amistad. construida a lo largo Agradezco el apoyo del Instituto de de los comunes proyectos editoriales. Apoyo que me permitió el impulso tamiento del período Arcaico. por interme- ción. cuya colaboración sería largo men- en la Huaca de la Luna. La convocatoria de los al Dr. A la Dra. sarrollo que ofrecen los valles del Moche norte- A Sergio Staino. sien- agradecemos con afecto. En especial nente recuerdo. final para concluir la diagramación y avanzar la tiago Uceda por sus comentarios y sugerencias en edición del presente libro. como el de Jequetepeque. sin olvidar por cierto la amistad cons. Rosa Fung mi do el coordinador del programa para arquitectu- agradecimiento por sus valiosos comentarios y ra del convenio PUCP-CIUF el arquitecto Andre aportes que me ayudaron especialmente en el tra.versidad resultados se han incorporado en este libro. su trato amical y su permanente curiosidad dio del CIAC. el Museo Larco y la Pontificia iniciales el Dr.ción de la Facultad de Arquitectura. A Luis Jaime Castillo por cionar. Mi agradecimiento debe extenderse de la investigación. partamento de Arquitectura y Urbanismo. en esta suerte de “navegación en solitario” Los trabajos de la Dra. el tratamiento de la temática de los cazadores A propósito de la búsqueda de las fuentes bi- recolectores. Craig Morris. del Consejo Interuniversitario de por nuestros trabajos ha sido un estimulo que la Comunidad Francesa de Bélgica (CIUF). Luis Guillermo Lumbreras. me han ayudado a siasta personalidad y. arqueólogos tro los trabajos de investigación y puesta en valor y arquitectos. quien aseguró el apoyo del arquitectos Frederick Cooper y Pedro Belaunde Museo de Historia Natural de Nueva York a las para incorporarme a la plana docente de la investigaciones que tuve la oportunidad de desa. quiero destacar el apoyo re- las discusiones sobre lo Moche. Sigo siendo deudor de la generosa Trujillo y el proyecto Arqueológico de la Huacas aproximación a la arqueología y sus postulados del Sol y La Luna. nues. en los que se entremezclan sus agradezco al amigo Pedro Belaunde.14 JOSÉ CANZIANI muchos de los cuales son ponderados en nuestro las fases tardías y las hipótesis alternativas de de- trabajo.

por su eficiencia y extraordinaria rapidez en y luego de su incorporación. antes de integrarse al Fondo Editorial to. cuyo trabajo en equipo ha superado los pulcro y minucioso acompañó los pasos iniciales retos planteados por la edición del libro. INTRODUCCIÓN 15 cargo de la bien organizada Biblioteca del Institu. donde felizmente se ubicar y poner a mi disposición obras que de otra ha reencontrado con el libro asegurando la conti- forma seguramente me hubieran sido inalcanzables. Agradecimiento que Debo agradecer a Aída Nagata su compromiso hago extensivo a todos los demás integrantes del con el proyecto editorial de este libro. . nuidad de un buen trabajo. de edición. Su trabajo Fondo.

16 JOSÉ CANZIANI .

miento. mas si consideramos lo em. y las piedras dichas. Y por lo que es juzgamos lo que fue. en el manejo y transformación del terri- queología como ciencia social. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 17 1 ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIO DE LA EDIFICACIÓN SOCIAL Lo que ay que ver desto son los cimientos de los edificios y las paredes y cercas de los adoratorios. es decir “por lo que es juzgamos lo que fue” en palabras de Cieza. mítica se plasma Estos postulados fueron aplicados tiempo después en la arquitectura y en la propia forma de asenta- por Childe en su proposición pionera de la ar. de los procesos civilizatorios adquiere una impor- Marx y Engels establecieron una corresponden. la división del trabajo y las formas de organi- habitan en civitas o ciudades. riable fundamental que se asociaba a la aparición La construcción de la civilización. es. permite explorar desde estas ver- que de antiguo el término civilización deriva de tientes los procesos de especialización producti- la raíz latina civilitas. (Cieza de León 1984: 253). Por lo tanto la tarea que tenemos por de- Si postulamos que la arquitectura y la forma lante no es solamente reconstruir la identidad de asentamiento humano en el territorio. tanto y constructivo. la edifica- de las formaciones sociales clasistas y el Estado. un papel clave vidades humanas —manifestando así la forma de lo desempeña el estudio de la arquitectura y. y el templo con sus gradas. debemos construir una serie de inferencias que nos permitan aproximarnos a propuestas reconstructivas de sus características originales. ción social. 1 EN EL CONOCIMIENTO e interpretación de la histo. y todos los más de los depósitos derribados: en fin fue lo que no es. económica. tancia medular el análisis de la arquitectura pú- cia entre los diferentes estadios de la evolución blica y de los asentamientos urbanos. ma físicamente un conjunto significativo de acti- ria universal de las civilizaciones. en este caso refiriéndose a la ciudad Inka de Vilcashuamán. las comunidades urbanas que va. sintomatología de este tipo de procesos sociales. organización social y los modos de vida— enton- pecialmente. cial relevancia que asumen en el desarrollo de los En esta perspectiva. sino especialmente su condición de continente de 1 La parte final de la aguda observación del cronista Cieza de León (1984: 253) a propósito de las ciudades y monumentos que observa ya arruinados. consti. en el estudio En el análisis de las formaciones precapitalistas. nos propone un componente fundamental del quehacer arqueológico y en especial de la historiografía de la arquitectura y el urbanismo. por la espe- social y sus respectivas formas de asentamiento. procesos en cuestión. física. Por lo tanto su análisis funcional. de la edificación arquitectónica. tico de primer nivel de los procesos civilizatorios. Bajo esta perspectiva. herramienta de gran valor para examinar la gencia del urbanismo como un elemento diagnós. material. aunque desbaratado y lleno de heruazales. . del urbanismo. formal meno urbano para identificar este proceso. la ciudad constituía una va. zación social. sociales. 1. incorporan ellos mismos la calidad de productos blemático que ha sido para la humanidad el fenó. tuyen una expresión privilegiada en las que se plas. como a partir de lo existente. donde debemos tanto deducir el grado de destrucción o alteración que estos han sufrido a partir de su condición actual —es decir lo que Cieza enuncia como “fue lo que no es”— y al mismo tiempo. Tanto la arquitectura como los asentamientos Esto no es novedad. Existe consenso por ces el análisis de estos testimonios representará una parte de los estudiosos del tema en asumir la emer. torio. cultural.

18 JOSÉ CANZIANI

actividades sociales, y de la representación social adoptaron los asentamientos y el examen arqueo-
que esta entrañó. Mediante este tipo de análisis la lógico de sus componentes, permitirá aproximar-
lectura de la arquitectura podrá expresar la edifi- nos a la reconstrucción histórica de las formaciones
cación social y tendrá un papel fundamental en la sociales que les dieron origen y entender un aspec-
reconstrucción histórica de los procesos sociales. to crucial, como es el urbanismo, para el estudio
Pero, por otra parte, enfrentamos el reto ma- del proceso civilizatorio en los Andes Centrales.
yor de reconstruir, recomponer, la identidad de la Uno de los objetivos centrales de esta investi-
población de nuestro país con su invalorable gación ha sido definir un panorama general del
patrimonio edificado, ya sea este arquitectónico, origen, evolución y desarrollo del fenómeno ur-
urbanístico o territorial y paisajístico. En cuanto bano en los Andes Centrales durante la época
consideramos que este es un requisito indispen- prehispánica. Para la consecución de este propó-
sable para garantizar su conservación y puesta en sito se ha identificado, en cada una de las épocas
valor. Por esto, sostenemos también que la recu- del desarrollo histórico-cultural en los Andes Cen-
peración de este invalorable patrimonio debe cons- trales, casos representativos que ilustren el desa-
tituirse en una imprescindible herramienta de rrollo del fenómeno urbano y sus expresiones ar-
desarrollo y en una fuente permanente de reflexio- quitectónicas más significativas.
nes acerca de nuestro futuro como país. A partir de este enfoque, se analiza la inciden-
Limitar los complejos procesos sociales con- cia de los aspectos económicos, sociales y cultura-
centrándonos en el examen de las evidencias mate- les, en el nivel de desarrollo del fenómeno urbano
riales y artefactuales, puede proporcionar una vi- y las formas específicas que este asumió a través
sión parcial o inclusive degradada de la realidad del tiempo. Paralelamente, se examina la unidad
social. Este es especialmente el caso, por ejemplo, y la diversidad que se aprecia históricamente en el
de las formaciones que no exhiben destacadas rea- proceso de desarrollo urbano en el Área Central
lizaciones culturales o arquitectónicas, como los Andina, con el propósito de analizar comparati-
cazadores recolectores, y cuyo equipamiento ma- vamente las manifestaciones del fenómeno de re-
yormente lítico puede aparentar una visión rudi- gión a región, y explicar en cada caso las particu-
mentaria y primitiva de los mismos. Mientras que laridades de su evolución.
si incorporamos la dimensión espacial, asociando Las premisas metodológicas de este trabajo
los contextos materiales a su modo de vida, y éste mantienen una línea de continuidad, aunque con
con sus correspondientes formas de asentamiento mayor énfasis descriptivo, con los postulados de-
y el manejo territorial de sus recursos, tendremos sarrollados en ensayos anteriores, donde hemos
una visión radicalmente distinta o por lo menos sostenido la importancia fundamental que tiene,
de mayor profundidad y valoración de los proce- en el análisis científico del fenómeno de asenta-
sos sociales que se desarrollaban en ese entonces. miento humano en el territorio, establecer la rela-
El planteamiento central de nuestro trabajo pro- ción de correspondencia recíproca existente entre
pone que el surgimiento y evolución del fenóme- la formación económico social y su correspondien-
no urbano, y en especial de la ciudad, constituye te forma de asentamiento (Staino y Canziani 1984,
una de las claves principales para el estudio del pro- Canziani 1989). Esta correspondencia de carác-
ceso civilizatorio. Donde el examen de la evolución ter teórico corresponde en términos generales a
del fenómeno urbano constituye una herramienta entidades o categorías abstractas. Sin embargo, así
imprescindible para el análisis y definición de las como las formaciones económico sociales se pre-
particulares características que asume, en una región sentan en la realidad de una manera concreta y
determinada, el proceso civilizatorio en cuestión. específica, que se define y manifiesta en un deter-
Esto, a nivel universal, se debe a que el proce- minado modo de vida, de la misma manera la for-
so de desarrollo de formaciones sociales complejas, ma de asentamiento, en cuanto categoría abstrac-
y especialmente de aquellas que alcanzaron una ta, se expresa de forma singular en un determina-
organización estatal, tuvo como correlato el sur- do modelo o patrón de asentamiento.
gimiento y desarrollo de centros urbanos y poste- De esta propuesta resulta que así como en tér-
riormente de ciudades. En los centros urbanos y minos teóricos y generales establecemos las rela-
ciudades se concentra el desarrollo de las más ciones de correspondencia entre distintas forma-
importantes actividades económicas y sociales, ciones sociales y sus correspondientes formas de
particularmente de aquellas de carácter especiali- asentamiento, al nivel de los procedimientos ana-
zado. Por esta razón, el estudio de la forma que líticos, debemos establecer la relación dialéctica

1. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 19

de correspondencia entre los modos de vida y su nósticos que nos pueden permitir inferir su pre-
concreción en específicos modelos o patrones de sencia o ausencia. En este caso, utilizando los
asentamiento (ver Cuadro 1).2 indicadores y las herramientas analíticas que nos
A lo largo de este trabajo examinaremos un proporciona la arquitectura y el urbanismo.
conjunto de aspectos arquitectónicos y urbanísti-
cos que consideramos diagnósticos y fundamen-
tales para interpretar las características que asume De los antecedentes
en los Andes Centrales el proceso civilizatorio. Se historiográficos
ha sostenido con razón que si bien este proceso
presenta singularidades y una identidad unitaria, Sin bien se dispone de una bibliografía relativa-
que en términos generales permiten caracterizarlo mente amplia de estudios referidos al desarrollo
como ‘andino’, también es necesario advertir que de los procesos civilizatorios y su relación con la
manifiesta una notable diversidad, como una evolución de las formaciones urbanas, estos están
marcada desigualdad en sus desarrollos de región mayormente concentrados en el examen de lo
a región y en el devenir de una época a otra, lo acontecido en el Viejo Mundo y, en especial, en el
cual significa que este proceso no fue lineal ni caso del Cercano Oriente (Egipto y Mesopo-
continuo. tamia). Esta región cuenta con una amplia biblio-
Bajo estas premisas, debemos notar una ad- grafía que va desde los trabajos pioneros de Childe
vertencia cautelar: tanto el ‘Estado’ como su (1936, 1942) y Frankfort (1954), a estudios más
correlato urbanístico, la ‘Ciudad’, no son, como recientes como los de Adams (1972), Manzanilla
muchas veces se supone equivocadamente, orga- (1986) y Redman (1985).
nismos únicos, creados por la humanidad en los Existen limitados estudios que examinan esta
inicios de la civilización y enriquecidos en el cur- problemática en otras regiones donde se desarro-
so de los siglos. Por el contrario constituyen una llaron procesos civilizatorios originarios (India,
serie de entidades diferentes, históricamente limi- China, Mesoamérica), así como existen trabajos
tadas y determinadas por causas y circunstancias de debate teórico con referencias comparativas a
específicas (Staino y Canziani 1984). distintas regiones (Service 1984). Sin embargo,
Si asumimos la concepción del Estado, como constatamos que en el caso de los Andes Centra-
la forma de organización política que regula las les este tipo de trabajos es muy escaso.
relaciones sociales, con el ejercicio del poder por Para el antiguo Perú, tenemos estudios que
parte de una clase social dominante, lo que aquí provienen mayormente del campo de la arqueo-
nos interesa no es tanto la ‘evolución’ del Estado logía. Algunos con limitaciones teóricas y ya
en sí mismo, sino el cómo y el porqué se dan las desactualizados en cuanto a documentación em-
condiciones sociales que hicieron y hacen posible pírica (Rowe 1963; Schaedel 1966, 1972), otros
su existencia, y cuales serían los elementos diag- con importantes aportes en cuanto a la evolución
de los patrones de asentamiento en ciertos valles

CATEGORÍAS TEÓRICAS CATEGORÍAS EMPÍRICAS

SOCIEDAD FORMACIÓN ECONÓMICO SOCIAL MODO DE VIDA

ASENTAMIENTO FORMA DE ASENTAMIENTO PATRÓN DE ASENTAMIENTO

Cuadro 1

2
Para graficar estas relaciones de correspondencia, podemos utilizar como ejemplo la formación económico social de los
cazadores recolectores, a la cual en términos generales corresponde como forma de asentamiento el establecimiento provisional o
momentáneo, y el nomadismo o la trashumancia territorial. Mientras que, de manera concreta, esta formación social de cazadores
recolectores se manifiesta en múltiples y diversos modos de vida, desde los Innuit o esquimales del Ártico, a los Selk’ nam, Yámana
y Alacaluf del extremo austral de América (Chapman 1998), pasando por las comunidades nativas de la Amazonia, o de los
bosquimanos del Kalahari en África, los Semang y Sakai de las selvas de Malasia, etc. si nos desplazamos a otros continentes (Forde
1966). Donde se puede comprobar como cada unos de estos modos de vida bastante distintos entre sí, a su vez manifiestan su
singularidad en patrones de asentamiento con características propias que los hacen diferentes.

20 JOSÉ CANZIANI

de la costa, entre los que destacan los de Willey LOS ANDES CENTRALES3
(1953) en Virú y Wilson (1988) en el Santa. Al- Geografía y medio ambiente
gunas importantes contribuciones teóricas rela-
cionadas con el examen de esta problemática se El área de los Andes Centrales, en cuanto a geo-
encuentran en Lumbreras (1981). En este pano- grafía y características medioambientales, consti-
rama, que evidencia la ausencia de una visión te- tuye una de las áreas mundiales con mayor diver-
mática de conjunto, desde el campo de la arqui- sidad climática y biológica. Esto se debe, en pri-
tectura y el urbanismo, disponemos de una pri- mer lugar, a la presencia de la cordillera de los
mera aproximación general al tema de las Andes la que asciende desde el nivel del mar, en el
formaciones urbanas en América en el clásico es- litoral de la costa del Océano Pacífico, hasta lle-
tudio sobre las ciudades precolombinas de Hardoy gar al nivel de las montañas de nieves perpetuas,
(1964); y de tan sólo una importante síntesis so- con nevados como el Huascarán cuya cumbre al-
bre la arquitectura y el urbanismo en el antiguo canza los 6,768 msnm, para luego descender nue-
Perú en el trabajo publicado por Williams (1981) vamente hacia las planicies de las selvas tropicales
hace más de veinte años. de la cuenca amazónica. De modo que el sólo fac-
El autor, en colaboración con Sergio Staino, tor altitud en un área que se encuentra en una
publicó un ensayo acerca de los orígenes de la ciu- zona tropical, genera múltiples y distintos pisos
dad y su rol en el proceso civilizatorio, en el que ecológicos, con las consiguientes variaciones
se examinaba comparativamente los casos de climáticas, topográficas e hidrográficas. Por otro
Sumer, Egipto y el Antiguo Perú (Staino y lado, el litoral marino de nuestras costas al Océa-
Canziani 1984). Posteriormente, publicó un es- no Pacífico se ve afectado por el fenómeno de
tudio centrado en el examen de las formas de asen- enfriamiento de sus aguas por la corriente de
tamiento en la costa norte, relacionado con la evo- Humboldt y el afloramiento de aguas frías prove-
lución de las formaciones sociales en dicha región, nientes de las profundas fosas marinas. De esta
durante los períodos tempranos de la época manera, el mar actúa como un condicionante que
prehispánica (Canziani 1989). A continuación, altera sustancialmente las características climáticas
ha publicado una serie de artículos en revistas es- de nuestras regiones costeras.
pecializadas acerca de este tema, con referencia a En los territorios de la cordillera de los Andes
determinados valles y épocas (Canziani 1992a, Centrales se desarrollan una serie de valles, algunos
1993, 2000, 2003a, 2003b), al manejo del espa- corren transversales a esta como los valles costeños,
cio territorial en el área andina y en determinadas descendiendo desde sus flancos occidentales hacia
regiones de esta (Canziani 1991, 1995, 2002), o la costa, generando verdes oasis en esta zona desér-
centrados en los monumentos que integran com- tica. Otros se desarrollan al interior, limitados por
plejos urbanos (Canziani 1987, 1992a, 1992b, los pliegues y flancos de las estribaciones de la
2000, 2003a, 2004). cordillera, formando los denominados valles
En estas dos últimas décadas en nuestro país interandinos, que se localizan mayormente en las
se han desarrollado muchos proyectos arqueoló- zonas quechua, si bien algunos sectores de su tra-
gicos, centrados tanto en el análisis de complejos yecto pueden también ubicarse en la zonas corres-
urbanos como de los monumentos arquitectóni- pondientes a las denominadas yungas orientales.
cos que los integran. En muchos casos, los resul- La presencia de la corriente fría de Humboldt
tados de estas investigaciones han enriquecido y frente a las costas peruanas y la riqueza de nu-
alterado sustancialmente la información preexis- trientes que esta genera, favorece la existencia de
tente, basada muchas veces en el examen superfi- altas concentraciones de plancton, que constituyen
cial de los sitios. Justamente, uno de los propósi- la base de una vasta cadena trófica que se caracte-
tos de este trabajo ha sido revisar esta vasta bi- riza por una impresionante diversidad de especies
bliografía dispersa y especializada, sistematizar y y una alta densidad de la biomasa marina, consti-
articular la información documental pertinente, tuida por centenares de especies de peces, moluscos,
y divulgar sus nuevos alcances. crustáceos, así como aves y mamíferos marinos.

3
Desde la antropología y la arqueología se ha reconocido en el Área Andina de Sur América distintas áreas de integración
económico-social. Entre estas, el Área de los Andes Centrales corresponde a los territorios que van desde el desierto de Sechura y
la sierra de Piura por el norte, hasta el nudo de Vilcanota y Arequipa por el sur (Lumbreras 1981).

generando una serie de fenóme- nos que determinan sus condiciones desérticas. 1. Pero la corriente fría de Humboldt también desempeña un papel clave con relación a las condi- ciones climáticas. Esta extraordinaria riqueza de recursos marinos Fig. 1. . especialmente en el caso de las regiones costeras. fundamental en la economía de nuestro país— desempeñó un papel de enorme relevancia en cuanto fuente privilegiada de recursos alimenticios y productivos desde los tiempos de los primeros pobladores del litoral y a todo lo largo de las dis- tintas épocas del proceso civilizatorio andino. Mapa geográfico de los paisajes de los Andes Centra- les (redibujado de Troll 1958). Paisaje de litoral marino en la caleta de Jihuay. 2. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 21 Fig. Atiquipa —que hasta el día de hoy tiene una importancia (foto: Canziani).

Según Pulgar Vidal (1996). donde frías del mar. Estas precipitaciones son más frecuentes en zonas próxi- mas al litoral y algo más elevadas o con Fig. incrementando cerro Cahuamarca.300 y 3. Paisaje de bosques de lomas y acumulación de niebla. aves como palomas. hoy en día su frágil ecología está a punto de desaparecer debido a la persistencia de la deforestación y el sobre pasto- reo iniciados en época colonial. Paisaje de dunas en el desierto cerca de la playa Gramadal. barreras Huarmey (foto: Canziani). Yunga. mientras que por debajo de las nubes y en proximidad del suelo las temperaturas son bastante más bajas. se forman gran- que se ubican entre los 200 a 600 metros de altura. En nuestro caso. ya que las hojas y ramas de las plantas se convierten en elementos que multipli- Fig. Este fenómeno se produce porque por ción de este fenómeno la vegetación desempeña encima de la niebla está despejado y el sol calienta un papel crucial. el venado. de lo que deriva sus predominantes características desérticas. la . en un área propia de zonas lluviosas y de se dan gracias a estas garúas. des extensiones de lomas que incluyen el desarrollo provocando el fenómeno conocido como inversión de áreas de bosques. donde dan origen a un fenómeno muy especial y único de la costa peruana: las lomas. Este hecho.500 msnm. de cerros. formando bancos bajos de niebla las condiciones son más propicias. el zorro. Atiquipa (foto: Canziani). a las quebradas y valles interandinos que se localizan entre los 2.000 msnm. las a la propia condensación de la humedad contenida grandes masas de aire húmedo transportadas por en las nubes. Se no obstante que estos territorios se encuentren en trata de la formación de pastos y vegetación latitudes próximas a la línea ecuatorial y. como también a ciertas zonas bajas y cálidas de los valles de las vertientes orientales entre los 500 y 2. halcones y gavilanes.300 msnm. De esta manera se inhibe la precipita- ción de lluvias en las zonas costeras.500 a 4. producen ligeras precipi- taciones de lluvia fina conocida como garúa. Sin embargo. En algunos casos. en el territorio de los Andes Centrales tienen lugar ocho regiones naturales a las que asigna los nombres que asumen en la toponimia indígena: Chala. corresponde a las regiones del litoral costero. Quechua. 3. 4. Estas lomas con su abundante vegetación dan vida a una abundante fauna. pericos. por lo arbustiva en zonas normalmente desérticas y que tanto. a las estribaciones cordilleranas entre los 3. notablemente la precipitación del agua. al entrar estas en contacto con la los vientos alisios entran en contacto con las aguas superficie fría de los suelos. estas nubosidades típicas y persis- tentes en las regiones costeras durante el invierno (de junio a setiembre). Suni o Jalca. hizo de las lomas una zona especialmente rica en recursos y por lo tanto un lugar particularmente frecuentado por el hombre desde los tiempos de los primeros cazadores y recolectores. además de disminuir su evaporación y favorecer su acu- mulación infiltrándola entre sus raíces. pero también debido bosques húmedos tropicales. entre la que se en- cuentran mamíferos como el guanaco. en el can el fenómeno de condensación. Sin embargo. al territorio de las zonas altas y cálidas de los valles occidentales. además de caracoles de tierra y muchos insectos.22 JOSÉ CANZIANI el aire. En el desarrollo y reproduc- térmica.

7. la atenuación de la corriente de Humboldt y la proximidad de las aguas cálidas del mar tropical al norte. Perú. otros estudiosos de nuestra geografía proponen la presencia. ra una breve descripción de las características que dio ambientales existentes en los Andes Centrales distinguen estas tres grandes regiones transversa- entre las regiones del norte. generen amplios abanicos aluviales formando ex- que atraviesan regiones del norte. Sin embargo. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 23 Puna. Estas condi- en sendos cortes transversales tanto por Troll ciones generan que los valles de los ríos que des- (1958) para los Andes en Sur América. Pulgar Vidal (1996) en cinco perfiles transversales. alcanzan una gran elevación y se desarrollan a una sentan en estas distintas latitudes fueron graficadas relativa distancia del litoral marino. que se pre. como con las del sur. sino a muchas más subdivisiones ecológicas o ecorregiones (Brack 1986. A continuación resumimos de forma some- tacan las marcadas diferencias territoriales y me.500 msnm.000 y 6. centro y sur del tensas planicies sedimentarias. y la Omagua. correspon- diente a los bosques húmedos y tropicales de nues- tra Amazonía.500 y 4. Al respecto. Brack y Mendiola 2000). Paisaje de planicies de puna en Qonococha. orográficas y climáticas. per- Fig. lo cual con el pro- gresivo desarrollo de la irrigación artificial. les que atraviesan los Andes Centrales. a las zonas de glaciales y nieves eternas entre los 4. como por cienden desde el flanco occidental de los Andes. o su eventual descenso hacia el sur con el desencadenamiento de eventuales fenómenos de El Niño. Paisaje de valle de zona quechua en los alrededores del Cusco (foto: Canziani). Paisaje de zona de yunga oriental en el encañonamiento del mitirá su conversión en las mayores extensiones río Marañón en la localidad de Balsas. . al fondo los nevados de la Cordillera Blanca (foto: Canziani). no sola- mente de las ocho regiones ya señaladas —que corresponderían mayormente a un corte transver- sal en las regiones centrales de este territorio— Fig. derivada de la amplitud de las cuencas de los valles. algunos estudios geográficos des. a los territorios altoandinos y altiplánicos entre 3. provocan lluvias en las zonas de costa Fig. sirviendo de sustento tamentos de Cajamarca y Amazonas (foto: Canziani). Por otra parte. o Selva Baja. lo que deriva en los caudales generosos en sus ríos.768 msnm. con aquellas del centro. 1. Estas condiciones propicias al desarrollo agrícola se verán también favorecidas por una mayor humedad. 5. 6. así como por la mayor incidencia del régimen de lluvias. a los flancos orientales de los Andes. la Rupa- rupa o Ceja de Selva. a los poderosos procesos civilizatorios que tendrán sede en esta región. la Janca. en el límite entre los depar- agrícolas de la costa peruana. ricos en pastos natu- rales. Las diferentes condiciones En el caso de la región norte. las cordilleras no geográficas.

Pulgar Vidal 1996. menor extensión de sus respectivas cuencas deriva ta. que propician el desarrollo de extensos bosques En el caso de la región central. la escasa altura de las montañas de las algo más moderados. para el desarrollo de valles agrícolas de mediana rición del piso ecológico de puna. que tanta im. generando las condiciones cordilleras del norte también derivan en la desapa. sentan marcadas cadenas montañosas y alcanzan terránea. aun cuando puedan corresponder al mis. entre los valles interandinos. como todo en las del sur. y Troll 1958). En contrapartida se presentan el Callejón de Huaylas o el del Mantaro. La distancia más próxima de la norte. . y entre estos y las mo piso altitudinal. la sierra y las regiones de la vertiente amazónica.24 JOSÉ CANZIANI Fig. La altitud zonas conocidas como páramo. extensión. centro y sur del Perú (redibujado en base a Brack y Mendiola 2000. los Andes pre- secos y el incremento del acuífero de la napa sub. Cortes transversales es- quemáticos en las regiones del norte. mientras que la —tanto biológicas como humanas— entre la cos. 8. deriva en la reducción de la extensión de transversalidad los conos aluviales de sus valles. En las correspondientes regiones de sie- portancia tiene en las regiones del centro y sobre rra se generan amplios valles interandinos. los pasos de montaña son cordillera occidental con relación al litoral de la relativamente bajos facilitando las relaciones de costa. En las zonas de sierra de las regiones del su mayor altitud. con condiciones de las cordilleras y de los respectivos pasos de medio ambientales bastante distintas a las de la montaña dificultan relativamente la comunicación puna. por lo general en la presencia de ríos con caudales Así mismo.

1. Mayor- mente las zonas de cultivo se limitan a algunos valles oasis como los de Ica y Nazca. situaciones de sequía son frecuentes con regíme- nes de lluvias irregulares y más escasas. que se desarrollan mayormente en terri. por las razones antes expuestas. tienen además la singu. y donde se originan ríos peque- ños. De otro lado. sien- do común que aun en época de lluvias sus aguas no lleguen a desembocar al mar perdiéndose en el desierto. . ción de sus particulares recursos. Fig. mente encajonados o con ríos que transcurren en En el caso de la región sur de los Andes Cen. cada una de estas sociedades cuentes sequías. Purin). nario paisajístico y medio ambiental. en el marco de rante. Sus regiones cos. 11. Esto llevó históricamente al establecimiento e inclusive áridos. especial- mente en la vertiente occidental. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 25 regiones costeras. Por lo tanto. Como vere- torios de punas relativamente secas y sujetas a fre. que. La interacción sociedad – medioambiente y teñas se caracterizan por el desarrollo de extensos las modificaciones territoriales tablazos desérticos y la presencia de una cordille- ra marítima paralela al litoral. interactuó de una manera específica con su medio. laridad de desarrollarse al pie de la cordillera y relativamente alejados del litoral. Fig. como de suelos adecuados para el cultivo. Los valles de ciones sociales que se desarrollaron históricamente esta región costeña son relativamente pequeños y en las diferentes regiones de los Andes Centrales. Campos agrícolas y canales de irrigación en el Valle medio de Chincha (foto: Canziani). ya que se de diferentes tradiciones culturales regionales. estas regiones costeras pre- sentan severas limitaciones al desarrollo agrícola. si bien muchos de ellos son relativa- de los pisos ecológicos de puna. tanto como consecuencia de la escasez de agua. Acueductos subterráneos en la localidad de Cantalloc. Los valles interan- altoandinas asociadas a la cordillera de los Andes dinos propios de zonas quechua o yunga están se desarrollan grandes planicies elevadas propias presentes. donde el rol de la ganadería es preponde. cuentan con cuencas hidrográficas de limitada es necesario ubicarlas en su correspondiente esce- extensión. Por otra parte. en las zonas altoandinas de esta región sur es do. así como el de los cultivos andinos de altura. cuyo escaso caudal se ve reducido aún más por procesos de evaporación e infiltración. 10. donde es común el Para la cabal comprensión de las distintas forma- desarrollo de vegetación de lomas. benefician de las lluvias generadas por los vientos alisios del sur este que transportan masas de aire Fig. 9. Hoyas de cultivo en la localidad de Chilca (foto: Canziani). en estas regiones húmedo desde la Amazonia. mientras que los que se desarro. desarrollando especiales formas de manejo para minante el piso ecológico correspondiente a la hacer posible en ellas la producción y la explota- puna. mos más adelante. lo que dificulta o impide el trales se acentúan las condiciones de aridez y las aprovechamiento de sus aguas para fines agrícolas. de distintos modos de vida y a la conformación llan hacia el oriente son más húmedos. profundos cañones. Nazca (foto: S. sus propias estrategias de desarrollo económico y Los territorios de puna hacia el occidente son secos social.

14. Este proceso tiene la singularidad de caracteri- zarse desde sus inicios no sólo por la amplia do- mesticación de plantas y animales.4 Entre los paisajes culturales ligados al desarrollo de zonas de producción. . Tendales para el secado de pescado formando sistemas de terrazas en los promontorios de Punta Mulatos en la caleta de Ancón producción agrícola. destacando los valores naturales presentes en el paisaje. a partir de la revolución neolítica y el desarrollo inicial de la Fig. comprende bajo el concepto de Paisajes Culturales una diversidad de obras que combinan el trabajo del hombre y la naturaleza. podemos mencionar en- tre los principales los que se desarrollaron en la Fig. se constata la iniciación de (foto: Canziani). 12. dieron como re- sultado el despliegue de un extraordinario y va- riado corpus de Paisajes Culturales. colas generados mediante el despliegue de grandes En el territorio del Antiguo Perú. Tanto la extraordinaria diversidad geográfica y climática de los medios ambientales y Fig. con el propósito de acondicionarlo para servir de base a distintos procesos productivos ligados principal- mente a la agricultura. En un paisaje cultural se manifiesta de forma singular la interacción entre la sociedad y su ambiente natural. Terrazas de cultivo asociadas a sistemas de riego en las lomas costa desértica. como la necesidad de adecuarlos a las exigencias de diversos tipos de producción. Reconstrucción hipo- tética del manejo del territorio de lomas en Atiquipa (Canziani 2002). 4 El Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO. sino que para- lelamente va acompañado también por la “domesticación” del territorio en cuanto medio de producción. para superar o atenuar las condiciones negativas o las limitaciones que estos presentaban por naturaleza al desarrollo de estas actividades productivas. un proceso paralelo de modificación de las origina- les características naturales del territorio. 13. y su conservación contribuye a la biodiversidad y a la sostenibilidad del desarrollo territorial. Entre estos destacan los valles agrí- de Atiquipa (foto: Canziani).26 JOSÉ CANZIANI ecosistemas que caracterizan el territorio del Perú.

Cusco (foto: Canziani). 16. como también sistemas de camellones o waru waru. o se desarrollaron complejas formas de regadío que aprovecharon las aguas subterráneas. mediante el manejo de puquios y la construcción de galerías filtrantes. para posi- Fig. o los tendales para el secado de pes- con el agua capturada de la niebla por los bosques. así como las lagunas y wachaques para el manejo Por otra parte. de for- ma consecuente. presentes en distintos puntos del litoral. Estas diferentes modificaciones territoriales. Sistema de andenes agrícolas asociados a riego en la locali. lo que permitió generar suelos con menor gradiente y así mejorar la retención del agua de lluvia y disminuir la erosión. donde se agudizan las condiciones de aridez y son escasas Fig. favorecer las condiciones de pastura de camélidos. los valles oasis donde se aplicaron sistemas de hoyas de cultivo. Sin em- bargo. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 27 Fig.Terrazas agrícolas de formación lenta en la localidad de Picol. 1. Mujica). 15. Mientras que en las zonas de puna. de fuerte pendiente. al igual que el ma. especialmente en la costa sur. al igual que el despliegue de bofedales.ticas paisajísticas. nejo de los bosques de neblina en las zonas de lomas y el desarrollo de terrazas de cultivo irrigadas de la totora. y hoy de vacunos y ovinos. Sistema de cultivo en camellones. para pro- piciar así el desarrollo de la vegetación y. sistemas de irrigación artificial. tienen en común la supera- . Yauyos (foto: Canziani). bilitar el desarrollo de cultivos de secano en laderas dad de Laraos. se desarrollaron extensos sistemas de andenes agrícolas. caracterís. por encima de su diversidad funcional. se desarrollaron sistemas de qochas. 17. frente a los constantes riesgos de sequías. cado. conocidos también como las fuentes de agua superficial. waru waru en el altiplano puneño (foto: E. extensión y niveles de comple- jidad comprometidos. para lograr el desarrollo agrícola en una altitud que se encuentra en el límite de las posibi- lidades biológicas. y donde además los cultivos se encuentran expuestos a las frecuentes heladas y a la crítica alternancia de períodos de duras sequías o severas inundaciones. y las notables ventajas de asegurar y controlar el desarrollo de los cultivos mediante la irrigación artificial. generados mayormente mediante sistemas relati- vamente simples de riego o inundación de exten- siones ubicadas en zonas de punas secas. en la sierra y valles interandinos destacan las terrazas de formación lenta. asociados a obras de canalización para posibilitar su riego.

cronológica y cultural bilidad de estos procesos. ya que además resumen e incorporan área cultural los aportes de distintos investigadores de la ar- queología andina que trataron esta problemática.) para En este sentido. sur. en un área histórico cultural. inclusive. histórica y la correspondiente secuencia de perío- peración de su identidad cultural. por encima de base de sus investigaciones y de la secuencia sus diferencias regionales. conservación e. referente relevante para las comunidades que los En el caso de los Andes Centrales existen dis- generaron o heredaron en cuanto se refiere a la tintos planteamientos para definir su evolución constitución. comportaron el apro. dos culturales. senta una definida impronta de unidad e integra- ficaciones territoriales tuvieron y aún tienen como ción en el marco de una notable diversidad. (1962) —establecida fundamentalmente sobre la cia que sus desarrollos culturales. la recu. Arequipa. comprendiendo los desiertos costeros del importante patrimonio tecnológico. vechamiento o mejoramiento de las condiciones especialmente en el campo de la agricultura. sino también constituyen un punas de Bolivia (Lumbreras 1981). en el caso de los Andes Centrales. con habrían comprometido una tecnología vasta y com. se entiende que esta- mos frente a lo que se define como área cultural. se les denomina área Centro Sur y correspon- tos de producción social de escala territorial. un límite norte en el desierto de Sechura y la sie- pleja que se caracterizaba por el despliegue de espe. en cuanto son las mayormente aceptadas por los estudiosos de Los Andes Centrales en cuanto la materia. proceso. Bofedales para la pastura de camélidos en las punas secas de Aguada Blanca. En el presente texto asumimos dos propuestas como las principales. y al sur el nudo de Vilcanota y ciales formas de organización social de la producción. corpore todas aquellas esferas relacionadas con el modo de vida y la evolución histórica de las for- ción de las limitaciones territoriales (climáticas. de suelos. comparten histórica. Si bien las modificaciones territoriales fueron El Área de los Andes Centrales comprenden gran realizadas con herramientas relativamente sencillas. parte del territorio de lo que es ahora el Perú. estratigráfica obtenida en excavaciones arqueoló- mente una serie de rasgos que definen una identi. 18. con el desa- tar las condiciones negativas. pre- Por lo tanto. rrollo de determinadas técnicas de producción. Sin embargo. En la mayoría de los casos se puede relación particular que instauran las sociedades percibir que estas modificaciones. Arequipa (foto: Canziani). aspecto común el propósito de generar. sos- tienen que es preferible asumir una caracteriza- ción histórica de este término. se puede plantear que estas modi. funcional al extremo sur del Perú y del norte de Chile. los den al altiplano de la región circumlacustre del paisajes culturales representan no solamente un Titicaca. Este positivas o favorables presentes en el medio natural. si no que mas bien in- Fig. etc. Corrientemente se ha entendido como área cultural un territorio donde se registran determi- nadas tradiciones estilísticas en el repertorio de su cultura material. que no esté por lo tanto referido exclusivamente a los aspectos es- trictamente ”culturales”. se apre. mejorar o ampliar las condiciones productivas del medio na- tural. topográficas. Cuando en un conjunto de regiones localizadas En el caso de la secuencia propuesta por Rowe en un determinado territorio geográfico. maciones económico sociales.28 JOSÉ CANZIANI la que se pueden observar tanto continuidades como procesos de cambio. con su medio ambiente específico. A las regiones que se encuentran más al En cuanto trascendentes medios e instrumen. estudiosos de esta problemática como Lumbreras (1981). gicas en el valle de Ica— se privilegia los dad. permitir o favorecer el desarrollo de las actividades se debe percibir una unidad que es producto de la productivas. además de enfren. hidrográficas. y las desarrollo territorial. y donde además se aprecia una evolución en aspectos relacionados con la vigencia de determinados ras- . garantizando a su vez la reproducción de Los Andes Centrales: su secuencia las condiciones de base que aseguran la sosteni. rra de Piura.

tenemos la secuencia propuesta por existen límites ni barreras precisas que marquen Lumbreras (1981). que comprende tanto a las ponde a la época caracterizada por el fenómeno sociedades de cazadores y recolectores como a la Chavín y el surgimiento de las “altas culturas”. que privilegia el distinto nivel definidamente el inicio o fin de un período. de. LÍTICO PRECERÁMICO 5000 – 1800 a. Entre estos “horizontes” se del imperio del Tawantinsuyo (ver Cuadro 2). el período de los Estados estilísticos generados primero por el fenómeno Regionales Tardíos. le sucede un Período Inicial. re. por ejemplo en su aplicación de corresponde a la temprana época de los región a región. corres- período Precerámico. Evidentemente estas dos propuestas de secuen- gionales. así como tienen ventajas también pueden tener En este caso. De este modo. y finalmente por cia de distintos estados y señoríos. le suceden un período en los distintos niveles y formas de desarrollo. por lo tanto. 1. TEMPRANOS TEMPRANO 600 – 1000 d. le sucede el período procesos no son necesariamente lineares ni Arcaico correspondiente a la aparición de las homogéneos. ÉPOCA WARI HORIZONTE MEDIO ESTADOS REGIONALES Y 1000 – 1450 d. se propone un posteriores (Formativo Medio y Superior).C. se definen dos períodos mos procesos y eventos históricos.C. cerámica (Formativo Inferior) y que. Por de desarrollo y características de las lo tanto. se propone un período Lítico. período de los Desarrollos Regionales Tempranos. época de otra. luego se establecen tres Horizontes. cráticos.C. que se inicia con la aparición de la mente de aquellos que se aprecian en la produc. miento de las formaciones regionales y la presen- meno Wari (Horizonte Medio). especial. ARQUITECTURA Y URBANISMO COMO TESTIMONIOS 29 gos culturales y los cambios estilísticos. correspondiente al desarrollo (Horizonte Tardío).C. es preciso señalar que estas herramientas formaciones sociales presentes en cada época. comunidades aldeanas precerámicas de los primeros ya que están sujetos a una serie de desigualdades agricultores.C. dan dos períodos en que prevalecen los rasgos re.C. caracterizado por el surgimiento de distintas for- ferido a la época en que aparece inicialmente la maciones regionales y la presencia de estados teo- cerámica. ros agricultores. De esta manera. ÉPOCA INKA HORIZONTE TARDÍO Cuadro 2 . radas como herramientas útiles a la definición y dio y luego un período Intermedio Tardío entre comprensión de lo que distingue y separa una los Horizontes Medio y Tardío (ver Cuadro 2). caracterizado por el resurgi- Chavín (Horizonte Temprano). en las fases ción cerámica. para concluir la expansión Inka con el imperio del Tawantinsuyo con la Época Inka. un primer período Intermedio nas secuenciales. para la que se propone el finidos sobre la base de la difusión y presencia en desarrollo de una primera formación de carácter el área de los Andes Centrales de los rasgos imperial en el área andina. la Época Wari. Estas colum- “intermedios”. que sus limitaciones. SECUENCIA CRONOLÓGICO CULTURAL CRONOLOGÍA LUMBRERAS (1981) ROWE (1962) 10000 – 5000 a.C. FORMATIVO HORIZONTE TEMPRANO DESARROLLOS REGIONALES INTERMEDIO 500 – 700 a. donde se aprecia que los cazadores recolectores. el época de las comunidades aldeanas de los prime. Formativo. cia cronológico cultural están referidas a los mis- andino. Aclarando que en este sentido no Así mismo. al cesar las influencias de carácter pan. INTERMEDIO TARDÍO SEÑORÍOS TARDÍOS 1450 – 1532 d. deben ser conside- Temprano entre los Horizontes Temprano y Me. ARCAICO PERÍODO INICIAL 1800 – 500 a. luego por el fenó.

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disponibles en cada medio específico.1 dores en el manejo y apropiación de los recursos Sin embargo. a Centrales. y por último. cias de esta época.C. Algunos autores utilizan al definir este proceso el término “adaptación”. hueso. nos presentan Nos parece necesario aquí subrayar la impor- una realidad bastante distinta. mos frente a grupos humanos que se desplazaban no son ajenos a la manifestación de determinadas incesantemente a lo largo de un amplio territorio tradiciones culturales. siguiendo una supuesta migración estacional que estos tempranos pobladores dieron lugar a de los animales entre regiones bastante lejanas.000 a. los cazadores recolectores nos medio ambiental y la variedad de recursos pre- han sido presentados frecuentemente como seres sentes en las diferentes regiones de los Andes totalmente supeditados a la fauna silvestre y. que reducen estos prime. miento. Este sesgo en el tratamiento del período de los cazadores recolectores también ha sido advertido críticamente por Uceda (1987: 14-7). aislando estos instrumentos del análisis de sus asociaciones contextuales. de sus poblaciones. asumimos inconscientemente tuyen una clara expresión de los niveles de cono- que la condición de “salvajismo” derivaría de esta cimiento desarrollados por estos primeros pobla- suerte de simbiosis con la animalidad. como es el caso de pendientes de lo que la naturaleza buenamente les las puntas de proyectil. . en el marco general del análisis 1. totalmente de. distintos modos de vida. que se desprende del estudio de las nuevas eviden- nales desde el área cordillerana a las lomas coste. estaría. al enfrentar la diversidad De esta manera. un conocimiento y un manejo complejo de la di- dores recolectores. las recientes investigaciones de. lo que ha derivado en más de un craso error de interpretación. acerca de los recolectores y caza. nómeno. Estos distintos modos de vida. fuego y sus múltiples aplicaciones. se ha Pero quizás uno de los aspectos más notables llegado a plantear largos desplazamientos estacio. lo que les sarrolladas en las últimas décadas en el área de los permitió garantizar el sustento y la reproducción Andes Centrales. oscureciendo así el hecho funda- mental de que son los hombres y mujeres los agentes principales en la interacción que establecen con el medio y sus recursos. están provistos de un mente una serie de imágenes ampliamente difun. madera y ros pobladores de los Andes a la condición de fibras vegetales. bagaje tecnológico que comprende una amplia didas en la bibliografía. Según esta visión algo simplista. consti- partir de esta idea. corresponde a la apreciación de ñas. el que nos parece inapropiado ya que propone una suerte de dependencia pasiva de esta sociedades con relación a las condiciones ecológicas. Inclusive. al igual que la equivocada tendencia evolucionista de considerar los artefactos toscos o rudimentarios como “an- tiguos” y los más elaborados como más “recientes”. conocen la utilización del proveía. generalmente nos vienen a la versidad medioambiental.2 LOS ORÍGENES De los cazadores recolectores al desarrollo de las formaciones aldeanas CUANDO SE HACE referencia a la época de los caza. en persecución de la fauna salvaje. forma y técnica de elaboración. y que como tales son los protagonistas centrales de los constantes cambios que genera la evolución social.2 dores superiores del período Lítico. tema central que nos interesa: la forma de asenta- nen -no obstante su limitado nivel de desarrollo. Estos nuevos datos tancia teórica y metodológica que presenta este fe- permiten sostener que alrededor del 10. Y es que. gama de instrumentos de piedra. especialmente en cuanto se refiere al se registra la presencia de grupos humanos que tie. 2. muchas veces sofisticados en su grupos sumamente primitivos.

La for. Mapa de ubicación de los princi- pales sitios del período Lítico. Los que -examinados en el conjunto de sus plejidad de las que posteriormente le sucederán– interrelaciones. con características de diferentes regiones. En especial. configurar re- ofrece por esta misma razón. con características específicas en los dis- nos de los elementos fundamentales que regulan tintos ámbitos regionales y a lo largo de la el desarrollo y evolución del fenómeno de asenta.permiten. rrollo de distintos modos de vida. particulares formas mientas y otros restos materiales de la actividad (modelos o patrones) de asen. en distintos sitios distintos modos de vida.32 JOSÉ CANZIANI de una determinada formación económico amplia documentación que nos proporcionan los social. tanto de la sierra como de específicas y singulares. miento humano en el territorio desde sus prime. De esta manera. podemos aproximarnos al examen trabajos arqueológicos desarrollados en las úl- empírico que esta asume en la concreción de timas décadas. a su vez. herra- de manera consecuente. evolución temporal (Bate 1982). Conforme se estos distintos modos de vida corresponderán. se ha constatado la existencia de culturas relevante señalar que se puede comprobar que a materiales bastante diferenciadas. rales. es decir la ma- emerge claramente de los datos y la relativamente Fig. 1. De esta manera. profundiza el estudio de los utensilios. se establecen las condi- del espacio territorial. nos parece la costa.tamiento y manejo social de estos grupos. una serie de aspectos constructivamente procesos productivos gene- cuyo estudio nos permite la comprensión de algu. podremos empezar a valorar ros inicios. 1 Pampas de Paiján 2 Quirihuac 3 Ochiputur 4 Casma 5 Ancón 6 Chivateros 7 Guitarrero 8 Lauricocha 9 Pachamachay 10 Telarmachay 11 Pikimachay .mación social de ciones que permiten que estos datos nos apro- los cazadores recolectores ximen a la definición de distintos procesos de tra- –relativamente simple frente a la creciente com. bajo. cómo y cuanto estas diferencias al nivel de los La presencia de distintos modos de vida entre procesos productivos están expresando el desa- los cazadores recolectores del área central andina.

cuando muchas quebradas se vuelven se realizaban. que se caracterizan forma de medialuna que se detectan en la excava- por ser alargadas y pedunculadas. la Becerra existencia de importantes sitios que documentan 1994). que se identifican como campa- mayores extensiones cubiertas con pastos y bos. rihuac. talleres y canteras. Los sitios del primer ques naturales. racterizan el modo de vida. de Con fechados que se remontan inclusive al estructuras simples en forma de medialuna desti- 13. Fig. los vestigios de ocupación que en ella se encontraban. . 2. Los investigadores que han abordado el es- chos autores sostienen la posibilidad de que el tudio del paijanense. en rela. se supone el desarrollo de paravientos en los campamentos. dato sumamente interesante. lo que podría explicar en parte la presencia de un medio aparen- temente más húmedo en estos hábitat (Chauchat 1988: 58-60). se ha documentado el aprovechamiento ján. tefactos líticos y corresponden a lugares de asen- También se plantea la posibilidad de que esta tamiento temporal de las bandas. definen las características y función activas con la presencia de cursos de agua. a diferencia de lo que acontece en otros medios con condiciones climáticas bastante más El Paijanénse severas. lados entre sí. tran ubicados a campo abierto. 2. han observado la presencia ambiente haya sido algo más húmedo que el ac. Abrigo de Quirihuac en el valle de Moche (Foto: Paul Ossa). de- bemos suponer que muchos de los sitios hoy regis- trados se habrían localizado por lo menos unos 10 km. es decir. tipo están asociados a una amplia variedad de ar- trado una mayor densidad y verdor. condiciones del medio en que este se encuentra. se dan de estos sitios. Es evidente que en manera directa la forma de asentamiento con las el estudio y comprensión de los aspectos que ca. sumergiendo parte de la franja costera y. como en el sitio de Qui- ra se registró científicamente su presencia -en Pai. mientras tanto. Este es un primer ción con las singulares condiciones medio am. esta cultura deriva del lugar donde por vez prime. se registran en la costa nadas a proteger de la molesta sensación de frío peruana desde Lambayeque hasta Ica. En casos excepcionales. De acuerdo a esta hipótesis. ya que relaciona de bientales en las que actuaron. Estas poblaciones se identifican por la podría haber sido una de las causas que generara forma especial que asumen en la elaboración de las concentraciones de artefactos con límites en puntas líticas de gran tamaño. (como las cuevas) no habrían tenido mayor im- portancia. pero sintomática- como Paijanense o tradición Paiján. mente en cuanto sitios que ofrecían un buen re- Se supone que las condiciones climáticas de fugio y protección frente a la acción del sol abra- los territorios de la Costa Norte no debieron ser sador propio de la Costa Norte. LOS ORÍGENES 33 nera particular en que estos grupos humanos Prácticamente la totalidad de los sitios de ocu- desarrollaron sus actividades y formas de organi. pación correspondientes al paijanénse se encuen- zación a lo largo del tiempo y del espacio.y se le reconoce de ciertos abrigos rocosos. época haya coincidido con el inicio de una fase de los últimos dos están asociados a la extracción de deglaciación que habría elevado progresivamente el nivel del mar. al norte del valle de Chicama. La posible existencia de este tipo de es- la presencia y actividad de bandas de recolectores tructuras elaboradas. y las zonas de lomas habrían regis. mu. los abrigos naturales de asentamiento y de manejo del territorio. esta locali- zación ubicaría muchos sitios en una zona ecoló- gica propia del pie de monte andino. El nombre de ción de algunos campamentos (Uceda 1987: 21). un rol fundamental le Este caso nos revela como en un medio con un corresponde al análisis de las particulares formas clima benigno y templado. aunque que genera la acción del viento (Gálvez y con mayor énfasis en la Costa Norte y Central. espacialmente articu- tual y quizás similar a las condiciones que se pre. con materiales perecederos. mentos. muy distintas de las actuales. cazadores. En algunos casos. de distintos tipos de sitios.000 antes del presente. Sin embargo. Tanto su localización como las evi- sentan en este territorio durante eventos como dencias de las diferentes actividades que en estos “El Niño”. más alejados del litoral de lo que hoy se en- cuentran. Si esto fuera así. por lo tanto.

en distintos ám.mentos destinados a la bitos territoriales. eran luego trasladados a los talleres asociados a los donde sin embargo son escasas las puntas de pro- campamentos. fueron descartadas. producidas. yectil. gente se encontraba circulando. se ha podido comprobar el ma. 3. piedras y a las distintas fases de producción de los final –a partir de las “pre formas”– de dos tipos de artefactos líticos (Chauchat 1988: 52-3). En algunos casos. mientras que en los campamentos es de extracción de las rocas utilizadas como materia esperar que sean mucho más abundantes prima (Uceda 1992).llados por el selección de las materias primas preferidas o más grupo. se advierte la presencia “pre-formas”. por lo tanto. etc. en el marco de los tintos tipos de rocas. los arqueólogos denominan “unifaces”. Fases de elaboración de una punta de Paiján (según Chauchat) y secuencia de la articulación espacial del correspon- diente proceso productivo (Canziani). aquellos instru. fección de los artefactos denominados bifaciales o En los campamentos. podría ción de estos instrumentos. ubicados con una relativa pro. de determinados recursos. perforadores. además de la evidencia tipos de artefactos (Becerra y Gálvez 1996). tan frecuentes en los talleres donde eran borar. si se tado en Casma. raederas. destaca la presencia de una serie de trabajo especializado destinado a la fogones distribuidos en el espacio utilizado por la confección banda durante su asentamiento momentáneo. así como una prudente proyectil– la realización de alguna de las fases decisión para evitar la presencia de lascas y otros subsiguientes de su proceso de elaboración en el afilados descartes de la talla donde el grueso de la mismo sitio de la cantera. que las piezas que se hallan en estos talleres corres- ponden a aquellas que presentaron fallas o que se rompieron en el proceso de elaboración y que. (1992). gentes de Paiján: las puntas de proyectil y lo que tracción por parte de las gentes de Paiján de ma. preparación de alimentos y a la transformación nejo simultáneo de diferentes canteras con dis. de actividades relacionadas con la elaboración de En los talleres. tales teria prima para la elaboración de distintos arte.3 Esto es algo totalmente lógico. . se observa que esto no ser explicado por la necesaria concentración que excluye –especialmente en el caso de las puntas de esta actividad implicaba. Así mismo. como bien señalan Chauchat et al. se utilizaron herramientas líticas piensa que este tipo de instrumentos se “con- en forma de cuña. instrumentos líticos y seguramente de otros im- ximidad a los campamentos y asociados a estos en plementos orgánicos de los cuales no han que- cuanto parte de un mismo sitio. como cuchillos. de la banda presente en el campamento. Estos materiales pre-elaborados de una gran variedad de instrumentos líticos. instrumentos básicos en el equipamiento de las Las canteras son sitios donde se aprecia la ex. especialmente elaboradas para sumen” en el desarrollo de la caza o la resolver la particular dificultad que presentaba la pesca. como se ha documen. donde se les terminaba de ela. lo que estaría indicando la procesos de trabajo desarro. Es 3. con relación al grueso bloques o “núcleos” adecuados para la produc. El re- factos líticos. Si bien la actividad principal está lativo aislamiento de las gentes que realizaban en destinada principalmente a la obtención de los el taller este trabajo lítico. adecuadas para la elaboración de los distintos En los campamentos. se desarrolló el dado rastros. cual es el caso de la con. Es interesante notar.34 JOSÉ CANZIANI Fig.

permiten reconstruir el desarrollo espacial de esta actividad. la cremación parcial de los cuerpos. “lomas”. habrían es. Mientras mientras que los que son superficiales y no están a que los abundantes y variados restos de peces do- asociados a este tipo de restos orgánicos. a su vez. huesos fragmentados. Fig. espinas de recolección en las zonas con una ecología de pescado y otros elementos orgánicos. al igual que la presencia de vértebras de pescado perforadas y cuentas de hueso. lo que es de gran interés dado que podrían estar indi- cando el procesamiento en estos sitios de deter- minados recursos vegetales para su consumo. En estos casos se ha documentado el desarrollo de ciertas prácticas funerarias que habrían implicado la posible presencia de petates como envoltorio. como podría ser el caso de la molienda de las se- millas de algarroba para obtener su harina (Uceda 1987: 21-22). e inclusive en el ám- bito de los propios campamentos. por cierto. No podemos dejar de mencionar las extraor- dinarias y relativamente frecuentes evidencias de enterramientos humanos que han sido hallados en asociación con campamentos paijanenses. nos indica su sistemática tres. Dricot 1979). Este es el caso de los procesos de trabajo relacionados con la elaboración de los ins- trumentos líticos que. Se reporta también en los campamentos la presencia de batanes y piedras de moler. permiten inferir reconstructivamente aspectos sustanciales de su modo de vida. poco exploradas del modo de vida de estos .). que habrían sido parte de co- llares u otros elementos de adorno corporal. Chau- chat y Lacombe 1984. desde las canteras donde se extrajo la materia prima. distintos espacios ecológicos donde estos recursos es posible inferir la función que estos cumplían se localizaban y las formas de apropiación desa- (Medina 1992). Estos datos nos introducen a aspectos superestructu- rales y a otras dimensiones menos tangibles y. restos quemados de caracoles terres. nos permite reconducirnos a los forma de los fogones y los restos asociados a estos. 5. 2. 4. vegetales. de donde con seguridad también se ex- tado destinados a la preparación de alimentos. LOS ORÍGENES 35 primigenios pobladores (Chauchat 1988. menta la forma de consumo final de una serie de recursos relacionados con la subsistencia pero interesante notar que. a los talleres donde se realizó la elabora- ción final de los artefactos. El análisis de los procesos de trabajo desarro- llados por las gentes de Paiján y la articulación del conjunto de datos recuperados. noche. donde se docu- menta su empleo o “consumo” en el desarrollo de determinados procesos productivos. Plano del campamento base de Cerro Ochiputur (Medina 1992). En los campamentos paijanenses de la una cierta profundidad y que contienen. como se ha visto. habrían cumentan el manejo de distintos recursos ma- cumplido una función destinada a proporcionar calor y luz a la gente del campamento durante la Fig. terrestres (scutalus sp. traían leña y otros recursos naturales. la recurrente presencia de caracoles de carbón. Así aquellos que son excavados a rrolladas. Mapa del valle de Moche y ubicación del campamento base El proceso de elaboración de alimentos docu- de Cerro Ochiputur (Medina 1992). además costa norte. a partir del examen de la esto.

Central.8). El hecho de que en muchos de los campamen- tos se registre la presencia y consumo de una am- plia y variada gama de recursos. y están constituidos mayormente por y frecuentemente a lo largo del tiempo.m.s. Los cazadores recolectores de las punas sando claramente que durante el breve período de ocupación de este tipo de sitios se explotaron de Bastante diferente a la realidad que nos presentan manera combinada y simultánea –mediante la los datos de la Costa Norte y Central peruana. reptiles y tran en la proximidad de las zonas con determi- crustáceos. forma de campamentos secundarios– se encuen- los restos de pequeños vertebrados. principales sitios de la Sierra Central se encuen- tos de integrantes de la banda a lo largo de un te. de menor altitud y por lo tanto con un clima bas- riada gama de recursos durante una o más tempo. y revelan el paso o la pre- tánea de una serie de recursos de los bosques y sencia momentánea de parte del grupo para su zonas arbustivas presentes en los cauces y már. una hipótesis que debemos pon- formadas en sus desembocaduras. mientras que otros sitios –bajo la durante el período Precerámico. rinos. así como de los ríos y albuferas Finalmente. lo que se cuevas y abrigos rocosos. como es el caso de muchos va- radas. la pesca y la caza– una diversidad de la que se perfila para los sitios de esta época en las recursos. captura o recolección. interrumpido quizás por breves mentado de forma excepcional. más aún si gama de recursos distintos– es que estos pequeños establecemos un análogo nivel de desarrollo res. nado tipo de recursos.n. Foto y Plano de Enterramientos Paiján (Chauchat 1988: fig. grupos pudieran haber generado ciertos niveles pecto a otros sitios donde este proceso se ha docu. En este sentido. están indicando la explotación simul. Como han señalado al- manifestaría en la relativa densidad de los depósi.36 JOSÉ CANZIANI Figs. tante más benigno. de los que trataremos más adelante. que encontrándose cuevas o abrigos relativamen- Evidentemente. los desplazamiento simultáneo desde los campamen. apropiación. del aprovechamiento combinado y simultáneo de tigios vegetales. como es el caso desplazamientos en un territorio bien conocido de Guitarrero y de algunos abrigos de la Sierra de unos 30 km. si bien llama la atención la ausencia de los ubicación de lo que se conoce como campamento moluscos que serán tan populares posteriormente base o principal. puede llamar la atención tos arqueológicos encontrados en estos lugares. no podemos descartar a priori la diferentes ecosistemas. para cuya obtención fue necesario el regiones altoandinas o de puna. pers. con niveles de especializa- posible presencia en sitios paijanenses de algunas ción que permitían la apropiación de una amplia especies en proceso de domesticación. de diámetro (Uceda: com. derar para el paijanense –dada la documentación Dada la dificultad de conservación de los ves.500 supone que ciertas zonas fueron visitadas repetida m. gunos investigadores. genes de los valles. implicaron necesariamente una acertada lles interandinos. se gicos que se ubican entre los 3. tran localizados preferentemente en pisos ecoló- rritorio relativamente amplio. estos no presenten una mayor . 6a y 6b. las estrategias desarrolladas te más amplios y localizados en pisos ecológicos por las gentes de Paiján para el manejo de una va. 2. nos está expre. de sedentarismo. 2003).500 a 4. Por otra parte. es recolección. Para empezar.

Pachamachay. con ubicación de Campamento Base. con énfasis en el manejo diversifica- do de recursos. y la articulación “horizontal” del espacio territorial (Canziani). Cuchimachay (Lima). los sitios localizados en la puna de bandas de cazadores dedicados a la caza de ca- se encontraban en una región donde se concen. aquellos pro. presente en la toponimia de muchos de los abrigos rocosos. así como de venados y de otros mamí- traba una gran cantidad de recursos y en especial. aunque se sostiene que para el caso de Fig. canteras y sitios provisionales.terandinos. talleres. La recurrente terminación quechua machay. lo que incluía también la las grandes manadas de camélidos silvestres como recolec. Una explicación plausible es que. 4. Uchcumachay. dan cuenta de la presencia ferencia de estos. de plantas de estos medios. Valle costeño hipotético. ocupación durante el período de los cazadores re. con De esta manera.miento de ciertos recursos propios Telarmachay. mélidos.4 Acomachay. 7. de estos re. áreas aledañas como Lauricocha (Huánuco) o colectores. peces y la recolección estudio de sitios en el área de las punas de Junín. Pintura rupestre de Lauricocha representando una caza de vicuña. plantas de las regiones altoandinas. .pios de entornos lacustres. 2. El manejo nicoe). que se sustentaban en los abundantes pas. el aprovecha. a di. aves. las evidencias reunidas con el la captura de ranas. significa precisa- mente “cueva”. por lo que se convierte en un excelente indicador para conocer las características de estos sitios y los atributos asig- nados a estos tradicionalmente por parte de las poblaciones locales. LOS ORÍGENES 37 Fig. tubérculos y raíces de la vicuña (Lama vicugna) y el guanaco (Lama gua. 8. feros menores.cursos estaba complementado con tos naturales propios de la puna. y de otros sitios en de los valles in.ción de frutos. Esto no excluye como Panalauca.

. que estuvo regulado por los cambios climáticos de En la zona de puna estudiada por John Rick. en todo caso. 9. han ser. con un emplazamiento estratégico con rela- bles en cuanto a la disponibilidad de caza. así como las lluvias y tem- bién que estas gozaran de una creciente pestades de nieve y granizo. tios. Esto es especial- la caza. como sería el caso de En esta singular estrategia de manejo de los re- Telarmachay y de los demás sitios presentes en la cursos. en los alrededores de la cueva de Pachamachay Fig. ción a los recursos explotados y con determinadas vido de sustento al planteamiento de hipótesis condiciones favorables. miento de las manadas y el aprovechamiento de sencia (Rick 1988). estas condiciones favora. frecuentes las heladas. donde además encuentra restos de estructuras a modo de rudimentarias viviendas. mentos base”. 1985. con énfasis en el manejo diversificado de recursos. y la articulación “vertical” del espacio territorial (Canziani). para bandas numéricamente pequeñas y con un limitado nivel de desarrollo organizativo. drásticos entre el día y la noche. Inclusive. a menos que se tratase de si. la permanencia de las bandas por largas temporadas. Esta hipó- tesis se sustenta también en la asunción que. al igual que son tido tanto el desarrollo de las bandas. lo que supone el desplazamien. 1). habría permi. acompañando el movi. los diversos recursos disponibles en las distintas tios ubicados en los límites de la puna y mucho temporadas. sionales” o apostaderos de caza para la realización to de estas a lo largo de un territorio determinado. 38 JOSÉ CANZIANI la puna central estos no tendrían una mayor pre. desplazándose hacia “campamentos provi- estas poblaciones. respaldado también por las evidencias en las capas de ocu- pación del sitio de Pachamachay. especialmente gracias a la presencia de mente importante si consideramos que estas son grandes manadas de vicuñas y su permanencia en regiones donde los cambios de temperatura son estas zonas durante casi todo el año. es preferible una estrategia especializada en la apropiación de ciertos recursos. dado que representaban 1997: fig. más próximos a los valles. que una amplia y diversificada que implicaría una alta inversión en largos y dificultosos desplazamientos (Rick 1988: 40). de esta u otras faenas ligadas a la recolección. Lavallée cuevas y abrigos rocosos. Rick propone la tesis del sedentarismo o. un rol fundamental desempeñaban las cuenca del Shaka (Lavallée et al. con ubicación de Campamento Base y sitios provisionales. se constituían en “campa- que proponen el desarrollo de cierto grado de se. 5. Reconstrucción hipotética de zona de puna y cabeceras de valle interandino. la traba el grueso de la banda y a partir de los cuales mayoría de los estudiosos coinciden en asumir la estas organizaban las partidas de caza y recolec- existencia de un modo de vida trashumante para ción. un importante refugio para las bandas frente a las La abundante disponibilidad de animales para agresivas condiciones climáticas. En todo caso. Algunos de estos si- estabilidad. como tam. los ciclos estacionales. al advertir que los recursos de caza en la puna estaban garantizados todo el año. es decir lugares donde se concen- 5 dentarismo entre estos grupos.

en las pro. 1985). Panorámica del abrigo de Telarmachay (Lavallée et al. Como es lógico. presenta un amplio universo de artefactos. y un tercer tipo de sitios posi- blemente ligados a una ocupación eventual du- rante la caza. Esto se des- prende cuando se verifica que el campamento base (tipo 1). estos tres tipos de sitios rales (tipo 2) se distribuyen alrededor del campa. Tal es el caso de la distribución espacial del desarrollo de distintos procesos pro- Fig. o a lo largo de los machay. los ximidades de las zonas donde se registra la mayor campamentos provi. relativamente próximos al campamento base y a para facilitar así su traslado al campa. donde se ha documentado en distin- tas fases la colocación de postes alineados y la construcción de muretes en la boca de la cueva. además de este tipo de sitio se ha podido registrar la pre- sencia de otros dos tipos: los campamentos tem- porales. relacionados aparentemente con el desarrollo de la caza. a una distancia de 5 a 8 km.tefactos líticos tats preferidos por las manadas de estos camélidos. 1988). 1. funcionalmente asociados con la caza o el Por último. Pero es en el si- tio de Telarmachay –-gracias al desarrollo de una minuciosa y extensiva excavación de cada una de las capas de ocupación de los sucesivos pisos de este abrigo– donde se nos presentan una serie de datos relevantes. LOS ORÍGENES 39 identificada como un campamento base.. Modelo de asentamiento en sitios de Puna con distribución ductivos dentro el refugio. se encuentra en una posición territorial trayectos entre estos (Rick 1983: fig. que estaría expresando Fig. conformando pequeños espacios donde se insta- laron fogones (Rick 1983. los del tercer tipo (tipo 3) se localizan descuartizamiento de las presas de gran tamaño. es decir. un sistema o modelo de asentamiento.ticos. 30). exhiben puntualmente ar. presentan densidades marcadamente mento base. y la extraordina- ria documentación por medio del análisis del . diferentes en cuanto se refiere a la presencia de relacionándose directamente con las zonas que artefactos lí. es interesante notar que así como los campamentos base representan el lugar donde se concentra el grueso de la banda y consti- tuyen el centro desde donde esta despliega sus ac- tividades de apropiación de los recursos en un de- terminado entorno territorial. 10.mento base. Tal es el caso de Pa- chamachay. que constituyen los hábi.sionales o esporádicos densidad de riachuelos. representado por el sitio de Pacha. 11. vientos y fogones en su interior. 2.20). Lo interesante del caso es que la distri- bución de estos tres tipos de sitios responde a un patrón bastante definido. Significativamente. los que aparentemente estaban diri- gidos a la generación de espacios que brindaran un habitat más confortable. estos sitios también se convierten en el centro donde se desa- rrollan y concentran una serie de procesos pro- ductivos. mientras tanto los campamentos tempo. los de carácter temporal. como simple refugio o lugar de descanso entre lugares de desplazamiento de los cazadores. se han observado evi- dencias de los esfuerzos destinados a la modificación de las características naturales de es- tos refugios. la presencia de para- de Campamentos Base y sitios provisionales (Rick 1988: fig. también se presentarían las condiciones más propicias para observa que mientras el campamento base desarrollar la caza de vicuñas. A este propósito. central. En algunos casos.

son la alpaca (lama paco) y la llama (lama glama). 1985). machay. conformando una cerca de los 4. entre otras. no sería necesariamente un campamento taban una superficie relativamente limpia de frag. Estas singulares condiciones habrían pro- ría a vicuñas. Según Danièle Lavallée (1997) el abrigo de De igual manera se definieron áreas asociadas a Telarmachay. Fig. 1985).) con una posición es- suerte de primitivas viviendas. de un largo proceso evolutivo que habría conducido de la caza indiscriminada a la domesticación de los camélidos alrededor del 3. revelaría que la bradas de las partes bajas hacia las alturas de la mayor parte de los animales cazados corresponde. material óseo. mientras que posteriormente se habrían ido afirmando pa- trones de caza que se concentraban de preferencia en los animales machos y maduros. protegiendo las hembras y juveniles. como animales cazados. plia gama de recursos y como zona de confluencia larmachay y su comportamiento en las diferentes de las rutas que ascienden desde los valles y que- capas de ocupación del refugio.n. un importante sitio que presenta una cadas por concentraciones de piedras que cueva amplia de más de cien metros cuadrados. mental. una es- trategia destinada originalmente a garantizar la conservación y reproducción de las manadas. correspondiente a ducido paulatinamente hacia la generación de dos uno de los niveles del abrigo de Telarmachay (Lavallée et al. base.40 JOSÉ CANZIANI Fig.n. .C. acompañada por el creciente manejo y conoci- Fig. viento. en Telarmachay el sistemático re- gistro de los fragmentos óseos y artefactos líticos depositados en las distintas capas del piso del abrigo. 8 000 – 6 000 a.m. como son la confección de de- terminados artefactos líticos. a señalaban el apuntalamiento de postes. que presen.500 a.000 m. coincidentemente. por medio de un para- miento de los hábitos de las manadas. De esta manera. estaban demar.s.) se habría efectuado la caza indiscrimi- nada de los individuos de las manadas. habría con.s. (Lavallée et al. Foto del piso de uno de los niveles de ocupación del abrigo de Telarmachay (Lavallée et al. Pero lo más interesante sería que el examen de estos datos y su evolución a lo largo del tiempo. cesos productivos. el destazado de los nuevas especies de camélidos domésticos.m. 12. no obstante su relevancia docu- fogones en el interior del refugio. (Telarmachay se ubica didas a modo de paravientos. de un refugio que incorporaba fogones. tratégica con relación a la apropiación de una am- El análisis sistemático del material óseo de Te.500 m. el curtido de las pieles o la pre. 1985). paración y consumo de alimentos. 14. desti. permitiría sostener la hipótesis de que en las épocas tempranas del sitio (aprox. 1985). Croquis de la delimitación espacial. Este rol posiblemente lo desempeñó Cuchi- mentos y que. 13. de los 4. En efecto. ha permitido inferir el desarrollo y distri- bución espacial de una serie de actividades y pro. puna. Corte estratigráfico del abrigo de Telarmachay (Lavallée et al.C. una altitud relativamente moderada por debajo nados aparentemente al soporte de pieles ten.

que no obstante su carácter secundario (Lavallée et al. Al mencionar el caso de Pikimachay. para luego convertirse en uno de habita. se plantearía un que revelaría desplazamientos estacionales. a unos 2. habría correspondido a un lugar de primera im- planteada para esta zona. es preci- so advertir que estos sitios son bastante distantes entre sí. posible- mente durante gran parte del año. en su condición de lugares de habitación y men de las características ecológicas de las diferen- de procesos productivos asociados a la caza. Es interesante notar el señalamiento de aquellos localizados en las partes altas de los valles que alrededor de Cuchimachay. 16. tes zonas. Modelo de asentamiento en sitios de Ayacucho con manejo estacional de recursos (McNeish 1978). talleres de elabo- ración de artefactos líticos. Si bien los de- pósitos arqueológicos han sido seriamente alterados por la cercana población de San Pedro de Cajas. Fig. cuya validez –y de paso los fechados propuestos (entre 20. estudiado por el altas y la puna. entre los forman en el territorio una suerte de arco de no 3. de radio que corona las quebradas En el caso de Guitarrero. de altitud. de altitud. a partir de las truir el despliegue espacial de una serie de activi- dades y procesos productivos (Lavallée 1997).000 a. cuyos vestigios posibilitan recons- equipo de Thomas Lynch (1980). LOS ORÍGENES 41 piciado una larga y densa ocupación. donde se ha sugerido el portancia para las faenas de caza y procesamiento posible desarrollo de un régimen de trashumancia de las presas. Principales tipos de herramientas líticas de ción con mayor densidad y frecuencia de ocupa.000 m. En este cuadro.000 y 11. .se mientras otros corresponderían a emplaza- habría dado desde los campamentos ubicados en mientos temporales de caza. no en- traremos en mérito a la discusión de los posibles artefactos líticos más tempranos. Este movimiento mento base. 2. 15. En el contexto de este espacio regional. a canteras y a talleres las partes bajas.800 m. evidenciando la impor- tancia que tuvo en el sitio el curtido de pieles. Telarmachay ción. más de 10 km. tendríamos otros como Telarma- estacional -que estaría sustentado más en un exa- chay. que en la propia evidencia empírica. Interesa aquí más bien mencionar la propuesta Fig. estos sitios y en las punas que circundan a estos. 1985).300 a 4. hasta de talla.)– han sido seriamente cuestionados por entendidos en la materia (Rick 1988: 12-17). donde Cuchimachay desempeñaba el rol central propio de un campamento base. estudia- do por el equipo dirigido por MacNeish. donde además de Cu- de la apropiación de los distintos recursos dispo- chimachay que habría operado como campa- nibles en la cuenca ayacuchana.C. se ha podido comprobar la presencia de abundantes desechos de fauna. Los cazadores recolectores de los valles interandinos Para el estudio de sitios de cazadores recolectores en ecologías propias de valles interandinos. se cuenta con dos casos bastante representativos: Pi- kimachay en la cuenca de Ayacucho y Guitarrero en el Callejón de Huaylas. en pos modelo de asentamiento. Sin embargo. tanto geográficamente como en las evi- dencias de su cultura material. Telarmachay habría sido tempranamente un sitio de ocupación tem- poral. entre los que destaca el número de raspadores.

pleo de paravientos o procesos productivos. por lo que se le consi. así como evidencias del con- cadas sobre los 4. ullucu (Ullucus tuberosus).turales existentes. Entre los artefactos. se contempla también una posible tras- humancia a lo largo de la cuenca del Callejón de Huaylas. los hipotéticos movimientos es. tencia de artefactos de madera. 17.) y la lú- un trayecto relativamente corto de unos 10 a 30 cuma (Pouteria lucuma). Foto de la Cueva de Guitarrero (Lynch 1980). han recuperado herramientas líticas enfundadas zadas por un clima progresivamente más seco y con piel de venado asegurada con cuerdas. una estrategia que contempla el manejo estacional de los recursos de distintos pisos ecológicos. En todo caso. cuero y fibras ve. Sin embargo. ají (Ca- manejo de los recursos botánicos. ha sido el zamiento longitudinal siguiendo el valle del Santa registro de la existencia de determinado tipo de hacia las punas ubicadas al Sur representaría un cultígenos que corresponden a todas luces a espe- recorrido de unos 100 km.) o la provisión de fibras vegetales y la producción de Quishqui Puncu (3. aparentemente llevadas al interior bastante diferentes entre sí. como de la exis. tal como se ha tos en la actividad cotidiana de la recolección. ya que en el primer de la cueva para ser utilizadas como lechos. que podrían haber sido cazadores locales. Fig. una caso el desplazamiento transversal hacia el Oeste.580 m.jorar la protección tancia y utilidad desempeñada por las bolsas o ces- frente al medio ambiente. palos utilizados como barrenos locali.zación del sitio de Guitarrero. dantes pastos naturales. el despla. así como restos de conte- utilizado los abrigos na. baste pensar en la impor- de otros recursos para me. caracteri. de altitud. para desplazarse río abajo hacia las zonas más bajas de la cuenca. gran cantidad de plantas silvestres empleadas para desde sitios como Guitarrero (2. algo más tarde. ya que en el sólo las técnicas y materiales empleados para su caso de Quishqui Puncu se da testimonio de que elaboración.. talleres y canteras. Esto significaría que en el dera menos factible.) hasta las punas ubi. como nedores de mate. o la documentado en algunos refugios de puna. tejidos y cuerdas. vulgaris). a modo templado.040 m. como es el que corresponde a la de enmangado.000 m. De esta ma. se luego en el marco del desarrollo de las primeras . mientras que en el segundo caso. calabaza (Lagenaria siceraria). como es el caso del frijol (Phaseolus nera. del getales que normalmente no se han conservado en maíz (Zea mays). significarían sumo de frutos como el pacay (Inga sp. de los mates en cuanto recipientes. sino también la utilización de dife- también existían sitios a campo abierto. que van desde aquellos de altura propios de la puna. donde rentes artefactos en el desarrollo de determinados no sería de descartar el em. marco de la economía propia de sociedades de ca- En cuanto a los hallazgos arqueológicos de zadores recolectores –al igual que se ha verificado Guitarrero.) y. no solamente se habrían partes de cestos o bolsas. en zonas dominantemente de puna y con abun. cies vegetales.. generándose de este modo un des- plazamiento transversal a la dirección de este.42 JOSÉ CANZIANI importantes evidencias recuperadas en este abrigo -además de otros sitios que incluyen campa- mentos al aire libre. Sin embargo. uno de los km. pallar (Phaseolus lunatus). En el para encender fuego. Entre los restos orgánicos se identificaron va- tacionales en esta región implicarían estrategias rias gramíneas. males– se habría procesado también el lento trán- mente conservados gracias a las extraordinarias sito hacia la domesticación de una serie de espe- condiciones de sequedad de este sitio. las excavaciones en Guitarrero han permiti. fragmentos de cuerdas y de manejo de este territorio por parte de los tejidos de fibras vegetales. para la puna con la domesticación de ciertos ani- nados con los materiales orgánicos excepcional. cies domesticadas. oca (Oxalis do recuperar excelentes evidencias tanto del tuberosus). Estos hallazgos documentan no es el caso de la cueva de Guitarrero. son del mayor interés aquellos relacio. zapallo (Cucurbita spp. que tanta importancia tendrán los demás sitios estudiados. hallazgos más destacados en este sitio.se propone para los cazadores recolectores de esta zona. que habría implicado un movimiento estacional desde las nacientes del río Santa. psicum chinense). hasta aquellos presentes en las planicies aluviales del valle del Santa.

ni las posibles finali- dades de carácter ritual y propiciatorio que po- drían haber tenido con relación a la abundancia de animales y el éxito de la caza. mayormente camélidos. en ciertas pinturas rupestres se puede apreciar claramente a grupos de caza- dores ahuyentando a las manadas de vicuñas. Artefactos de la Cueva de Guitarrero (Lynch 1980). . tancia.7 Estas notables evi- pinturas están relacionadas con la representación dencias arqueológicas revisten una gran impor- de los animales cazados. 2. si no también porque en el 6. si bien esta no deja mayores rastros y son sumamente escasas las evidencias materiales en las que se plasma su existencia. Sin embargo. con el tratamiento del tema de la muerte y del cul- Estas evidencias pueden ser de gran utilidad al to de los ancestros.ninguna actividad parece haber tenido tanta importancia eco- nómica como para justificar la suma enorme de conocimientos técnicos. quinua (Chenopodium quinoa) y Cañihua (Che. En este sentido. si bien no se pudo definir ción de los enterramientos en el caso de la cultura si ya se trataba de especies domésticas. quizás hacia un paso o desfiladero. Es interesante notar que gran parte de estas una amplia gama de ofrendas. “. cional. un importante elemento de identidad sociedades agrícolas. En este sentido. habiéndose sugerido también que po- este mismo proceso. y su asociación con ciertos elementos que evidencian el desarrollo incipiente de determina- dos rituales en el ámbito funerario. 1992: 19). 1992). Estos aspectos nos sugieren el papel no menos importante que desempeñaban los elementos ideológicos en la esfera superestructural de estas sociedades. Nótese como elemento característico que se precisa una jornada completa para hacer un máximo de tres puntas.en el contexto Paijanense –tal como lo conocemos. En la documentación de cultural. chay (Lavallée et al. más allá de su evidente valor fun- Fig. Este es el caso de Telarma- repertorio de arte rupestre. han hallado sendos enterramientos asociados a nas. Paiján. Se trata pues de una “sobre-inversión” clara en vista de una actividad cuyo valor reside en su prestigio o interés sociocultural más que en sus resultados económicos. que tanta complejidad alcanzó brindar información no solamente sobre el tipo de en el mundo andino. aunque estos últimos no sean necesariamente despreciables (Chauchat et al. adiestramiento y trabajo necesario para la talla de tal cantidad de estas grandes puntas.. no solamente porque estarían señalando la y también en ciertos casos de la propia caza como construcción inicial del complejo ritual asociado actividad. en el abrigo de drían haber incorporado aspectos relacionados 6 Pachamachay se identificó el consumo de los granos andinos de con el prestigio social (Chauchat et al. este tipo de lectura no agota otras interpretaciones re- lacionadas con el posible significado de posesión territorial por parte de las bandas instaladas en una región determinada. Otras evidencias es de destacar que en algunos abrigos de puna se ha documentado también una especial disposi- Existe también para esta época un importante ción de los difuntos. 18. asociado con los abri. 1985: 313-322). las propias puntas de Paiján -elaboradas con una forma bastante especial y desplegando una sofisti- cada tecnología.es muy probable que hayan re- presentado.. Evidentemente. LOS ORÍGENES 43 animales cazados. donde se gos naturales localizados en las regiones alto andi. Hemos también señalado la especial disposi- nopodium pallidicaule). de las cuales cada una se puede romper al primer intento de uso. donde los ani- males son emboscadas por otros cazadores que los enfrentan con sus armas. si no también sobre el género de armas y técnicas desplegadas en el desarrollo de la caza.

no es demasiado claro y presenta aun mu- paijanenses. a mancia. cambio sustancial con relación a las antiguas Donde estos distintos modos de vida. las ción muy especial. y de 18 colgantes de hueso pulidos y perforados en un extremo. así como en los campamentos de los grupos tura. la creciente estabili- puna de la Sierra Central y de algunos valles inte. mente. el nomadismo o la trashu. en última formas de asentamiento. estuvo asociado a una serie de ofrendas consistentes en una bola de ocre rojo. instrumentos de hueso y otros elementos que parecen co- rresponder a un ajuar estrechamente relacionado con la actividad del curtido de las pieles. en el marco general de la esto no debería de excluir la creciente incorpora- formación social de los cazadores recolectores. cabe la posibilidad de que se hayan formación de cazadores recolectores corresponde. en términos singulares. en términos generales. aparentemente manifestarían su se agreguen a la comprensión del complejo con. correspondiente al enterramiento de un neonato. y de los cuales la limitada investigación delos” (o patrones) de asentamiento y de manejo arqueológica desarrollada no habría aun encon- del territorio. tanto en la manera en que en estas junto de actividades que se desarrollan y manifies. que transitaron de recolectoras a las aldeanas la condición de cazadores recolectores a la de ga- naderos y pastores. En primer lugar. que representan la concreción particular el abastecimiento de subsistencias. Es pues significativo que estas diferencias apreciadas entre las diferentes re- evidencias de arte rupestre como de los primeros giones. las regiones de te del área norteña y central. se pueden un régimen de vida mayormente trashumante.44 JOSÉ CANZIANI tema que nos ocupa. Finalmente. como también en las distintas formas que asumirá en estas el fenómeno de asentamiento. tengan lugar y altoandinas. se puede desta. miento del ganado y el aprovechamiento de los pacio territorial. especialmente entre aquellas costeñas y las rituales funerarios documentados. que corresponde a una mujer adulta. un conjunto de 11 artefactos líticos tallados. Sin embargo. es decir. su expre. no se habría producido un diciones específicas de su existencia material. pastores. Otro caso. aparentemente mantuvieron A modo de sumario de este período. con la construcción de viviendas dispersas. como los corresponderá. el consiguiente tránsito hacia la formación aldea- 7. a los distintos modos de vida a su vez les modo de establecimientos estancieros. lo cual no deja de tener una connota. ción en muchos de los abrigos naturales que antes En segundo lugar y en cuanto a la forma de fueron el refugio de las bandas de cazadores. continuidad. que hasta el día de hoy se asocian a poblaciones de sión en la materialización de diferentes “mo. especialmen- dientes a la Costa Norte y Central. estuvo asociado con la ofrenda de un collar com- puesto por 99 cuentas de piedra calcárea blanca en forma de discos. La transición de las sociedades cazadoras Las sociedades altoandinas. que corresponden al período que se co- como refugio por los cazadores recolectores de la noce como Arcaico o Precerámico con agricul- puna. es relevante destacar que es. li- destacar algunos aspectos relevantes con relación gado al desplazamiento que imponía el movi- a las formas de asentamiento y de manejo del es. el capitulo de la progresiva transi- tos enterramientos están asociados y se realizan en ción de las sociedades cazadoras recolectoras los mismos lugares de asentamiento. al no haberse registrado instancia representan la expresión social del desa. dado también asentamientos a campo abierto. y que posiblemente empleó en vida este personaje. se procesará la neolitización y el tránsito hacia el tan en los asentamientos más tempranos. chos vacíos de información. Sintomática- que asumen estas formaciones sociales en las con. docu- responden a las singulares características de sus mentándose mas bien la continuidad de ocupa- respectivos ámbitos regionales. en este caso. En cuanto a las regiones costeras. desarrollo de nuevas formaciones sociales. Sin asentamiento se refiere. que asentamientos aldeanos para estas fases. Uno de estos enterramientos. dad y mayor permanencia de los campamentos y randinos. se ción de algunos cultivos. en el hacia el desarrollo de las sociedades sedentarias y mismo suelo de los abrigos rocosos utilizados aldeanas. interesa señalar que si a la embargo. ni descartar cierto rol expresan en los Andes Centrales distintos modos que aún habrían tenido la caza y la recolección en de vida. al examinar brevemente los casos correspon. hasta el momento vestigios arqueológicos de rrollo de procesos productivos diferenciados. tal como hemos podido comprobar trado los rastros. mejores territorios de pastura. evidentemente car el hecho de que. .

). así como con las zonas bajas de los va- janénse.). lo limitado de las investiga- vestigaciones desarrolladas en los valles de Casma ciones no permite por el momento conocer cuales (Uceda 1992) y Huarmey (Bonavia 1996) darían fueron las características de este tipo de asenta- cuenta de sitios con fechados entre el 6. el marisqueo y una incipiente horticultu- abundantes recursos marinos del litoral. mucho más tarde. zapallo (Cucurbita sp. de lomas. nuevos recursos para la elaboración de utensilios y si no también la creciente presencia de plantas cul- nuevos instrumentos de producción.). basurales asociados a los sitios.000 a. maní (Arachis hypogaea). ají (Capsicum sp. . palta (Persea americana) y. Los principales cultígenos presentes en los sitios de este período son el frijol (Phaseolus vulgaris). el al- godón (Gossypium barbadense) y el maíz (Zea mays).C. tivadas. Algunas in. calabaza (Lagenaria siceraria).000 y mientos. sujetas a periódicas inundaciones y que en su presencia de puntas de proyectil y el desarrollo de momento fueron apropiadas para el cultivo sin re- una nueva industria lítica. Sin embargo. pallar (Phaseolus lu- natus). frutos como pacae (Inga Feuillei ). sin olvi. que presentan la ocupación de grupos estrechamente con el litoral marino. que parece estar más querir de riego. como son los moluscos. se vería soportada fundamentalmente por la orientada hacia las actividades propias de la reco- creciente orientación hacia la extracción de los lección. 8. destacando la ausencia o limitación en la lles. canavalia (Canavalia ensiformis). mas allá de su ubicación que se relaciona 5. donde no sólo se 8 tígenos que tendrán un rol particular tanto en encuentran las evidencias del consumo de este complementar las subsistencias. 2. achira (Canna sp. como en proveer tipo de recursos marinos. Testimonio de estas actividades son los dar la creciente incorporación de una serie de cul. ra. LOS ORÍGENES 45 na. ciertas áreas que ya no manejan las tradiciones propias del pai.

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berg 1988). en este caso asociado a la sociedades de está época. que Centrales el proceso definido universalmente anticipará el sorprendente e inédito desarrollo de como neolitización.ríos y luego de aldeas. desarrollo de la arquitectura pública –en nocimientos e instrumentos de producción.ceso con giones el tránsito gradual de campamentos cada relación a las regiones costeñas y las al- . que datan del bios fue distinta de región a región. que vería el temprano recursos allí presentes.sentes (Lanning 1964: cipiente horticultura. dependencia no pueden ser asumidos como as. Las primeras fases de esta época. en función de los recursos que las comunidades de las regiones costeñas de manejados. Una primera gran asentamiento. establecimiento de case. muchas veces a partir de este núcleo original de pectos aislados unos de otros. la naturaleza de estos cam.C. tanto. la temprana sedenta- también Precerámico con agricultura (Lumbreras rización estaría asociada al desarrollo de asenta- 1981). que por su estrecha inter. dieron paso a la índole aparentemente ce. 1964: 73. las mía que dependía fuertemente de la pesca y ex- técnicas desple. se inicia en el área de los Andes miento en estos de una arquitectura pública. y el cuanto centro de identificación y articulación surgimiento de nuevas formas de organización de las comunidades pastoriles– que antecedería a social.ción agrícola o del pastoreo. combinada con la productivos. ración de nuevas formas de asentamiento. En las primeras. los primeros asentamientos aldeanos y el surgimiento de la arquitectura pública monumental DURANTE EL PERÍODO DENOMINADO Arcaico o toandinas. Aparentemente. Mientras que implicaron la creciente incorporación y do.rización de estas. con el económicos y sociales.C. mentados por la investigación arqueológica. e inclusive en 5000 al 2500 a. el desarrollo de nuevos co. Bonnier y Rozem. el nivel de desarrollo y participación estos tiempos estaban ya orientadas a una econo- de la produc. los datos disponibles permiten suponer renciado. han sido escasamente docu- el ámbito local de los distintos valles y cuencas. que comprende los milenios que van del mientos aldeanos y luego al progresivo surgi- 5000 al 1800 a.1 En cuanto a la forma de 64. donde un cre- ciente proceso de sedentarización se expresa con Los tempranos asentamientos aldeanos la proliferación de los primeros asentamientos de de la Costa tipo aldeano.3 EL GERMEN DE LO URBANO El proceso de neolitización. Todo este conjunto de profundos cambios la paulatina sedenta. para ciertas regiones altoandinas se nos mesticación de plantas y animales por parte de las propone un proceso. espe- cialmente en las regiones costeñas.remonial (Lanning afirmación de nuevos modos de vida y a la gene. se estaría registrando en estas re- diferencia es observable en este pro. Sin asumiendo el proceso un carácter desigual y dife. Fung 1988: 67). el despliegue de nuevas presencia de poblaciones aún trashumantes o formas de manejo del espacio territorial y de los semi-nómades. embargo.gadas en los diferentes procesos tracción de recursos marinos. y las formas de organización recolección en las lomas y el desarrollo de una in- social del trabajo pre. Se trata del desarrollo de un complejos con edificaciones monumentales pre- conjunto de transformaciones trascendentales vios al conocimiento de la cerámica.

ausencia del algodón ha sido asumida por la arqueología andina como un indicador diag- nóstico de esta época de grandes cambios correspondiente al Precerámico Tardío. así como de Un caso clásico de este tipo de asentamientos quebradas aluviales y afloramientos de agua que es el Chilca y el de La Paloma en la Costa Cen. donde sus pobla. En Chilca.5 a 3 m. sino que también no se perciben los profundos cambios económicos. tral. Se conoce también a este período como Precerámico pre-algodón (Lumbreras 1981) ya que no solamente está ausente este cultivo y es de algún modo aún limitado el rol de la horticultura en las subsistencias. Mapa de ubicación de los principales sitios del período Precerámico. corresponden a los conchales y basurales asociados a estos sitios. chozas de planta circular de unos 2. la presencia .48 JOSÉ CANZIANI vez más prolongados. sociales y en la forma de asentamiento que se advierten en los sitios asociados a la presencia del algodón. hacia el establecimiento de Pero estos también se encontraban ubicados en aldeas con una ocupación más estable y de mayor proximidad de zonas de lomas. de Fig. contraban agrupadas de una forma bastante com- dores se abastecían de los abundantes y variados pacta y las que han sido documentadas arqueoló- recursos marinos que han sido documentados en gicamente (Donnan 1964). las estructuras de vivienda se en- vamente próximos al litoral. 19. Se trata de asentamientos localizados relati. 1 Huaca Prieta 2 Alto Salaverry 3 Salinas de Chao 4 Las Aldas 5 Culebras 6 Los Gavilanes 7 Aspero 8 Caral 9 El Paraíso 10 Asia 11 Otuma 12 San Nicolás 13 La Esmeralda 14 Huacaloma 15 La Galgada 16 Piruru 17 Huaricoto 18 Kotosh. 1. recolección de sus diversos recursos. que aseguraban la permanencia. Por esta razón. permitían el cultivo de algunas plantas. .

diámetro. . Aparente- mente los fogones y las demás actividades relacio- nadas con la preparación de los alimentos se ha- brían desarrollado al exterior de estas viviendas. EL GERMEN DE LO URBANO 49 Fig. se han registrado batanes y ma (Engel 1980). Al parecer fueron estruc- turas con los pisos ligeramente excavados por de- bajo del nivel del terreno. Plano de la excavación de una vivienda de Chilca (Engel 1980: 25). a modo de se dispuso los cuerpos extendidos y envueltos en durmientes que permitían para asegurar su base y petates de totora. En recursos agrícolas con fines alimenticios o pro- algunos casos. mientras que la cobertura se realizó mediante pe- tates de totora tejida. como el que estaría revelando que en el asentamiento se sauce (Salix chilensis) y el huarango (Prosopis juli. además de cañas. Tanto en Chilca como en La Paloma se costillares de ballena dispuestos horizontalmente registraron múltiples enterramientos. 20. El único ingreso estaba conformado por haces de totora entretejida en forma de herradura. 21. en la construcción se incluyeron ductivos. lo que se incrementaba con el constante arrojo al exterior de la vivienda de las conchas y otros desperdicios. para lo cual en el perímetro interior de la choza. Fig. desarrollaba el procesamiento de determinados flora o Acacia macracantha?). lo ramas de árboles propios de la costa. y que quizás también servían de poyo de asiento para sus habitantes (Engel 1988). sepultándolos con algunas soportar la presión de la basura acumulada en su exterior. Reconstrucción hipotética de vivienda de aldea de La Palo- En este sentido. cuya armazón fue hecha de troncos y manos de moler asociados con las viviendas. 3.

Este incremento poblacional -notable.3 dón o Precerámico Tardío (2500 . Lejos del equívoco que con- sidera la arquitectura pública con relación a su capacidad de albergar una determinada cantidad de personas (público). sino en la pesca y extracción de recursos marinos. se hallaron redes bastante bien conservadas que mostraban diferentes tipos de mallas. En Huaca Prieta. etc. de las sociedades costeñas de esta época. de procesos productivos. Estos nuevos niveles en ciones compactas de chozas de vivienda de carac. no Evidentemente este tipo de redes. en es. durabilidad y capacidad de pesca. dando lugar a los testimonios más tem. el desarrollo de una horticultura incipiente. visión de importantes insumos para la elabora- pranos de cementerios (ibid. político. pueden Además de la notable presencia del maíz (Zea ilustrar el notable incremento poblacional que se mays) entre las nuevas plantas cultivadas y su as- estaría verificando con relación a épocas ante. mancomunado para su operación. con aglomera. Con el surgimiento de la arquitectura pública se constituye una nueva clase de arquitectura que abarca una amplia gama de funciones. no solamente debieron maciones sociales. De otro lado.mentario. tejiéndose distintos tipos de mallas ade- En el desarrollo de las fases siguientes.trumento de producción hasta ese comprometiendo las distintas esferas de las for.C. el énfasis de multiplicar la capacidad de pesca. En el caso de la costa.). los que conducirán a un incipiente divisiones sociales estarían determinadas exclusi. la producción y en el desarrollo social y cultural rinos. patente en la creciente extensión y densidad de ductivos desplegados por el grueso de la los asentamientos aldeanos y. y su co. los cambios se aceleran drásticamente un ins. otras fibras vegetales en la producción de los tex- ración de un gran número de sitios aldeanos que tiles. del algodón no sólo sustituirá progresivamente a toras. independientemente de las dimensiones físicas que estas requieran para su realización. el ca- rácter de esta está definido sustancialmente por la calidad de las funciones especializadas que contiene. ción de instrumentos y el desarrollo de una serie Este tipo de asentamientos. Todo este vamente por cuestiones de sexo y edad. surgimiento y creciente importan.ción social en el seno de las ciedades sustancialmente igualitarias. Se Los asentamientos aldeanos y el desarrollaron así redes cada vez más eficientes. organiza.50 JOSÉ CANZIANI ofrendas bajo el piso de las viviendas. complejo proceso se mani. 1985). estarían expresando la presencia de so. sean estas de tipo ceremonial. De otra parte. asumirá en ellos la arquitectura pública. si no que tendrá repercusiones revoluciona- han sido documentados arqueológicamente a lo rias al incorporar su resistente fibra en la confec- largo de la Costa. ción de redes y sedales para el desarrollo de la pesca.lidad de excedentes de la pesca habría requerido a 2. cendente participación en el complemento de la riores. la cantidad de uni.2 menterios y enterramientos hallados. administrativo. con el comunidad. como en to de las especies cultivadas y una creciente áreas de las aldeas especialmente destinadas a esta importancia de estas en la alimentación y la pro- función. se vería confirmado también por la prolife. el desarrollo económico estarán acompañados terísticas similares y los contextos arqueológicos por la aparición de nuevas formas de asociados. En este sentido. que obstante tratarse de un período de una menor du. productivo. la domesticación y cultivo del mente favorecido por la sedentarización. 3. entonces rudi. así como discos de piedra horadados al centro que servían de pesos (Bird et al. la arquitectura pública se di- ferencia claramente de la arquitectura doméstica que resuelve las funciones habitacionales y las actividades propias de núcleos familiares. La fibra y el mantenimiento de las viejas prácticas recolec. una mayor disponibi.caron una crucial innovación respecto a ración.pecial. en cuanto actividad principal en la eco- nomía de las sociedades costeñas del período. militar.fiesta de manera rrespondiente participación en los procesos pro. las que tenían como flotadores mates especialmente seleccionados por su forma esférica. así como la densidad de los ce. Esta función se expresa tanto en la forma arquitectónica como en la propia producción constructiva.). rol especialmente importante en el incremento de tada por la extracción intensiva de recursos ma. durante el cuadas a los distintos tipos de especies presentes período conocido como Precerámico con algo. se ve también requerir formas especiales de trabajo progresivamente acompañado por un incremen. Por arquitectura pública. dieta alimenticia. surgimiento de la arquitectura pública tanto por su tamaño. signifi. cuyo cuello estaba obturado con una co- ronta de maíz. consideramos todas aquellas edificaciones cuya función está referida a actividades de carácter especializado.sería el algodón (Gossipyum barbadense) desempeñará un resultado de la provechosa integración represen. donde las comunidades. en los diversos ámbitos del litoral marítimo. por ejemplo.1800 a.cia que dades de vivienda. y se define científicamente mediante el análisis arqueológico de sus contextos y asociaciones.ción social. . proceso de diferencia.

3. EL GERMEN DE LO URBANO 51

Fig. 22. Valle costeño hipotético, con ubicación de aldeas y Centros Ceremoniales, con énfasis en el manejo diversificado de recursos, marisqueo y
pesca, agricultura incipiente, y recolección, la articulación “horizontal” del espacio territorial entre sitios del litoral y del valle medio o alto (Can-
ziani).

su vez de técnicas de almacenamiento y conserva-
ción (tales como el tradicional secado y salado
aún en vigencia en las caletas de nuestro litoral) y,
a su vez, de nuevas formas de administración co-
munal que regularan la distribución y el consumo
de estos alimentos. Como se puede apreciar, sólo
con relación a este proceso productivo entre
tantos otros, existe una concatenada y estrecha
interdependencia entre las innovaciones en el
ámbito de los recursos que se incorporan como
materias primas; el despliegue de nuevas técnicas
e instrumentos de producción; la ampliación en
la escala de apropiación de los recursos naturales y
la disponibilidad de excedentes; la mejora e incre-
mento en el aprovisionamiento de subsistencias;
sus repercusiones en el consecuente crecimiento
poblacional y, por último, en el surgimiento y
afirmación de nuevas formas de trabajo y de orga-
nización social.
No es pues casual que la arquitectura pública
surja en este período, ya que constituye una no-
table expresión de los profundos cambios que se
procesan en las esferas económica y social. Este
nuevo tipo de edificaciones que se desarrollarán Fig. 23. Mapa de ubicación de los principales sitios precerámicos de
en los asentamientos, encuentran su explicación la Costa Norte (Canziani 1989).

52 JOSÉ CANZIANI

en una creciente división del trabajo en el seno de
las comunidades, y especialmente en la aparición
de determinados niveles de especialización rela-
cionados con la existencia y desarrollo de nuevos
medios de producción, en el marco de la activa-
ción de un proceso de cambios revolucionarios de
las relaciones sociales de producción (Lumbreras
1987, Canziani 1989: 52-59).
Fig. 25. Corte de trinchera N – S excavada por Junius Bird en 1946
Las excavaciones desarrolladas a mediados de (Bird et al. 1985).
los años 40 por Junius Bird en el sitio de Huaca
Prieta, en el valle de Chicama, ilustraron por pri- estructuras semi-subterraneas, compuestas por
mera vez la sorprendente riqueza de los vestigios uno o dos pequeños recintos, que fueron identifi-
correspondientes al Precerámico Tardío, permi- cadas como viviendas y que posteriormente ha-
tiendo inferir la presencia de sociedades con un brían sido reutilizadas para una función funeraria
marcado sedentarismo y formas de organización (Bird et al. 1985). En un trabajo anterior (Canzia-
cada vez más complejas, que además del cultivo o ni 1989: 42-44), hacíamos una breve mención
recolección de nuevas plantas y frutales como el sosteniendo que los grandes muros registrados en
algodón, la achira (Canna edulis), lúcuma, gua- las excavaciones de Huaca Prieta posiblemente
yaba (Psidium guaba), y la ciruela del fraile (Bun- fueron construidos con la participación manco-
chosia armeniaca); muestran un intenso aprove- munada de sus pobladores y que se podría supo-
chamiento de los recursos marinos y el empleo de ner que estos ya correspondían a algún tipo de ar-
redes de pesca elaboradas con la resistente fibra quitectura pública, mas aun cuando se los ligaba a
del algodón. Con la misma fibra se desarrollaron los hallazgos que presentan una decoración y tra-
tejidos con complejos y sofisticados motivos de- tamiento extraordinarios.
corativos, que representan aves de presa, ser- En esta dirección, un reciente trabajo de Te-
pientes, cangrejos y otros seres marinos de elabo- llembach (1997: 167-170) propone la interesante
rado diseño; así como mates burilados con hipótesis, en el sentido de que el montículo y los
representaciones zoomorfas y antropomorfas,
que en conjunto parecen revelar tanto la pre- Fig. 26. Foto de la trinchera N – S excavada por Junius Bird en 1946
sencia de una extraordinaria y naciente mitología, (Bird et al. 1985)
como el florecimiento de una singular concep-
ción estética (Bird 1948, 1963; Bird et al. 1985).
Huaca Prieta constituye un montículo de
aproximadamente 125 m. de largo por 50 de an-
cho y unos 12 m. de alto, que sería producto de la
sucesiva y prolongada acumulación de
desechos por parte de sus ocupantes a lo largo de
los siglos. En el perímetro del montículo, las
excavaciones arqueológicas revelaron la
existencia de grandes muros de contención de
cantos rodados construi- dos en etapas sucesivas.
Sobre la cima se hallaron

Fig. 24. Foto panorámica de Huaca Prieta.

3. EL GERMEN DE LO URBANO 53

Fig. 29. Redes de Huaca Prieta con mates como flotadores y pesos
de piedra (Bird et al. 1985).

posible carácter público monumental debió estar
estrechamente ligada a la presencia de un asenta-
miento de tipo aldeano. En esta dirección, se
puede apuntar la consistente acumulación de de-
sechos del consumo de alimentos proveniente de
contextos aparentemente “domésticos” y, sobre
Fig. 27. Textiles de Huaca Prieta (Bird et al. 1985). todo, la recurrente y estrecha asociación que re-
vela la arquitectura pública con los diferentes
asentamientos aldeanos del período estudiados en
grandes muros de contención de Huaca Prieta distintas regiones de la costa peruana.
constituían plataformas de alguna forma de arqui- Otro posible asentamiento de carácter al-
tectura monumental; donde los textiles decorados deano se registró en el sitio de Huaca Negra, o
y otras extraordinarias evidencias corresponderían Huaca Prieta de Guañape, ubicado en una zona
a ofrendas de carácter ritual. Para sustentar esta del litoral adecuada para la pesca y en un área de
propuesta, se basa tanto en la interpretación de las la desembocadura del valle de Virú, donde la hu-
asociaciones estratigráficas, como en establecer
medad natural habría permitido desarrollar algún
una serie de analogías con otros hallazgos signifi- tipo de cultivo en hoyas sin necesidad de riego.
cativos en distintos conjuntos de arquitectura mo- En este caso, se registraron dentro de la misma
numental de los períodos tempranos. En este sen- zona tres montículos, bastante más bajos que
tido, se sostiene que las viviendas aparentemente Huaca Prieta pero igualmente amplios, con con-
no serían tales, si no mas bien “casas funerarias” chales y acumulación de desechos correspon-
algo más tardías y, por lo tanto, intrusivas a la ocu- dientes a una ocupación precerámica. En uno de
pación precerámica del montículo. los montículos excavado por Strong y Evans en
Evidentemente, mas allá de la discusión de si 1946 y luego por Bird, se hallaron restos de vi-
las estructuras semisubterráneas de Huaca Prieta viendas que habrían sido también de tipo semi-
constituyen o no viviendas, esta edificación de subterráneo. Los cuartos estaban en algunos casos
conectados entre sí, medían en promedio 3 x 4
Fig. 28. Mates labrados de Huaca Prieta (Bird et al. 1985). m. y fueron construidos con delgados muros de
contención hechos de barro y salitre. Esta dife-
rencia en la técnica constructiva con relación a
Huaca Prieta, se explicaría por la notable ausencia
de cantos rodados en los alrededores del sitio. No
se registraron aquí estructuras que pudieran in-
dicar la presencia de algún tipo de arquitectura
pública (Willey 1953: 38-42).
En el sitio de Alto Salaverry, localizado en el
extremo sur este del valle de Moche y a unos 3 km.
de Punta Salaverry y del mar, se registró un asen-
tamiento aldeano relativamente amplio, en el cual

54 JOSÉ CANZIANI

Fig. 30. Alto Salaverry. Plano
general del sitio (Pozorszki y
Pozorszki 1977).

se identificó claramente, además de las edificacio- que fue revestido con piedras y enlucido con mor-
nes de vivienda, a dos estructuras correspondien- tero fino al igual que los muros, muestra en el
tes a arquitectura pública (Pozorski y Pozorski centro una perforación revestida de piedras. En el
1977). Las unidades de vivienda se encuentran en lado sur de la estructura se desarrolló un segundo
suelos cubiertos por basurales, son de planta irre- muro de contención con trazo circular y concén-
gular y están compuestas por uno o más cuartos trico que exhibía también una pequeña escalinata.
semienterrados dentro de los cuales se dispusieron Este pozo circular sería el primer antecedente
algunos fogones. Existe una primera estructura de una forma arquitectónica que maduraría du-
(E) que se diferencia drásticamente de las anterio- rante este tiempo, para luego alcanzar una gran re-
res y que se caracteriza por presentar plataformas, levancia al ser incorporada al diseño espacial de
amplios recintos y cuartos, dispuestos en el marco importantes complejos ceremoniales del período
de un trazo rectilíneo con un ordenamiento cuasi
ortogonal. La forma de esta estructura y sus carac- Fig. 31. Alto Salaverry. Plano de la estructura “E” (Pozorszki y Po-
terísticas constructivas, sugieren alguna función zorszki 1977).
de carácter público -quizás relacionada con activi-
dades de tipo comunal- lo que no se contradice
con el hallazgo de desechos en algunos de los cuar-
tos y plataformas de dicha edificación.4
Una segunda evidencia de arquitectura pú-
blica en Alto Salaverry, se encuentra relativa-
mente aislada con relación al grueso del asenta-
miento y corresponde a un pozo circular de 9 m.
de diámetro y 1.80 m. de profundidad. Esta es-
tructura está conformada por un muro de conten-
ción construido con piedras irregulares, dis-
puestas con la cara plana hacia el paramento, y
presenta dos escalinatas contrapuestas. El piso,

4. Algunos investigadores que limitan su comprensión de la arquitectura pública, definiéndola simplemente por negación
-es decir como toda aquella que no es doméstica- entran en serias dudas y cuestionamientos cuando en una estructura de apa-
rentemente carácter público, encuentran contextos de basura o asociación con la preparación de alimentos (mal entendidos
como atributo universal de lo “doméstico”). Esta visión esquemática y reduccionista no permite percibir que en una serie de es-
tructuras públicas es común y corriente la preparación, consumo u ofrenda de alimentos, sin responder por esto a función do-
méstica alguna.

miento se ubica en una zona desértica asociada a una antigua playa fósil. Foto aérea oblicua de las Salinas de Chao con evidencias de la playa Fósil (SAN en Kosok 1965: fig.). ya que su propia forma estaría di- señada para instrumentar como herramienta en el desarrollo de esta función especializada. 5. como veremos en el siguiente capítu- lo. 3. así tam- bién su especial raigambre en muchos sitios del va- lle del Santa. 5). constituye un espectacular testimonio de los drásticos eventos de levantamiento tectónico acontecidos en el litoral. hasta que ésta se desecó provocando el abandono de los sitios (Alva 1986:49-50). Chavín de Huantar. Las escalinatas contrapuestas forman un eje. El asenta- y Pozorszki 1977). aspecto este de primera im- portancia para el desarrollo de las actividades productivas y. en primer lugar. Colocando una estela u otro elemento vertical se podría haber registrado la cambiante orientación de la sombra proyectada por el sol naciente a lo largo del año y la posición de sus correspondientes solsticios. el que usualmente estará alineado con el del complejo ceremonial en el cual está inscrito. Plano del pozo circular hundido (Pozorszki flanco norte del cerro Coscomba. Alto Salaverry. pers. 6. EL GERMEN DE LO URBANO 55 Formativo. lo que haría que este tipo de estructura asuma la condición de instrumento de producción. o registrar desde el punto de observación central la posición de salida u ocaso de ciertos astros con relación al muro circular. con asentamientos alineados sobre el antiguo acantilado generado por la erosión del mar. Lo interesante del caso es que para esta especial forma arquitectónica se ha sugerido no solamente una función ceremonial. Los pozos circulares más elaborados presentan un sofisticado diseño en sus escalinatas contrapuestas.6 cuya presencia durante la ocupación del sitio explicaría su relación con la Fig. De esta forma. Se ha sugerido la hipó- tesis de que esta forma habría servido para la observación y registro del movimiento de los astros celestes (Lumbreras com. un sitio locali- zado al sur oeste del valle bajo de Chao y al pie del Fig. el pozo circular habría sido un instru- mento fundamental para generar un calendario dirigido a la predicción de los cambios climáticos. . mientras que las alfardas (?) que limitan lateralmente las escalinatas lo son por radios que se proyectan desde este mismo centro. de aquellas relacionadas con la agricultura. respondió a la extracción de recursos marinos en el paisaje de la antigua bahía. 32. La impronta de la playa fósil en lo que hoy es la Pampa de Las Salinas de Chao. observándose que el trazo de los escalones corresponden a segmentos de arco delineados desde el centro del círculo. La prospección arqueológica de la zona ha permitido establecer que el patrón de ocupación. sino un posible uso as- tronómico de la misma. 33. Kunturwasi.5 Pozos ceremoniales también han sido docu- mentados en Las Salinas de Chao. tal como se puede apreciar en sitios de primer nivel de esta época posterior como Las Aldas.

34. Re- construcción isométrica de los complejos B y C (Alva 1986). Este pozo adicionalmente presenta dos presentan algunas plataformas con brazos late. que posiblemente corresponda a cionan la sensación de que estas sean hundidas. concéntricos a la estruc- Fig. muros de trazo circular.56 JOSÉ CANZIANI Fig. construidos mediante terrazas pero ligeramente desalineado con el eje central de ascendentes y adosadas a la ladera del cerro. Plano general del sitio (Alva 1986). donde el pozo se ubica frente al templete de los templetes. Este es el caso “A”. rales definiendo atrios u otros espacios arquitec- Pero en el caso de Las Salinas de Chao. se presenta un como se aprecia en la unidad “B”. así como el circulares no aparecen aislados en el asentamiento desarrollo de escalinatas empotradas. pozos circulares. los pozos tónicos con planta en forma de “U”. o de los propios avance significativo en cuanto se refiere al planea. las etapas finales del Precerámico. explotación de los recursos marinos allí presentes. la incorporación de plazas rectangulares habitacional (Alva 1986). . que este. tal como se observa en la unidad miento de la arquitectura pública. 35. enmarcadas por un poyo perimetral que propor- En este sitio. organizadas sino asociados a una serie de templetes y a una a lo largo de los ejes de simetría de estas edifica- densa trama de estructuras de aparente carácter ciones. Salinas de Chao. Salinas de Chao.

Las plataformas mostraban esquinas Se supone que este sistema de depósito redondeadas y sobre ellas existían cuartos o permitió almacenar las cosechas de maíz conser- cámaras de planta cuadrangular que presentaban vándolas protegidas de la acción de insectos. 1988). en el En todo caso. irregular y de sección troncocónica. norte. Re- construcción isométrica del complejo A (Alva 1986).mentales orientada hacia el antes de sellar el hoyo cubriéndolo con arena. los campos las plantas enteras. mientras tanto otros norte del valle y relativamente protegido de la ac- como los nichos y los ductos subterráneos e inclu. 36. uti. en un lugar desértico a poco más de 2 km. litoral. tura. pobladores del valle bajo de Huarmey durante el mente al período Formativo (Fung 1988: 88-89). 3. Estos hoyos de forma antecedente de la arquitectura pública desarro. estaban sur y en la parte baja del valle del mismo nombre. a las cuales hojas del maíz para revestir las pa. roe- ductos revestidos de piedra bajo sus pisos. Fung tendríamos algunos importantes sitios del pe. que está localizado al una profundidad de hasta 1. que le confieren un aspecto sobreelevado la influencia y difusión de ciertos rasgos propios (Alva 1986: 56-62). Es interesante notar que alre- sive. como Tradición Mito (Lanning 1967. no es de descartar que en asociación sitio se registraron por lo menos 47 hoyos directa- con la ocupación precerámica ya haya existido un mente cavados en la arena. vación de las cosechas de maíz. reves. tales como las El sitio está ubicado en una posición estraté- plataformas escalonadas y la escalinata central son gica. por parte de los tectura ceremonial. ríodo Precerámico representados por Las Aldas Los Gavilanes. si no mas bien a un sistema aparen- consistente ocupación precerámica del sitio. dores y otras plagas. mientras que en presión de arquitectura monumental. sentan variaciones en sus dimensiones y alcanzan En el sitio de Culebras.75 m.nados proporciones monu. Culebras y Los Gavilanes (Huarmey). de la arquitectura pública alto andina.redes de los se accedía por medio de una escalinata de depósitos y cubrir los granos almace. permiten in. que correspondería mayor. En este caso el sitio probable. Precerámico Tardío. al de clara filiación costeña. Según Bonavia (1982). que pre- llada posteriormente. Salinas de Chao. Algunos de estos rasgos. ción del viento.mente las mazorcas fueron se registró el desarrollo de amplias separadas de las plantas para su plataformas con muros de contención de piedra almacenamiento en los hoyos.ferir que se transportó desde deano que habría integrado una importante ex. existen evidencias de una tipo aldeano. cional pues no corresponde a un asentamiento de En el caso de Las Aldas. constituye un sitio excep- (Casma). pueden remitirse a dedor de los hoyos se halló una cantidad conside- .lizándose las decorados con nichos rectangulares. Los restos botánicos recuperados. pero temente destinado al almacenamiento y conser- no está del todo clara su correlación con la arqui. conocida Más al sur en la región de Casma y Huarmey. EL GERMEN DE LO URBANO 57 Fig. se identificó un extenso asentamiento al. las esquinas redondeadas.tidos con piedras irregulares colocadas sobre las laderas y cima de un cerro que domina el en seco.

En el caso de Huaca de Los Idolos. formas de las fases más tempranas fueron sucesi- El complejo de Aspero se ubica también en vamente rellenados. de lado. además de otros la organización arquitectónica de los recintos montículos menores y evidencias de una densa construidos sobre una plataforma de volumen ocupación habitacional. Foto aérea oblicua del litoral y valle bajo de Supe. En el valle de Supe existen dos importantes si- tios precerámicos. donde se construyó una plataforma sobre la roca madre con un recinto de unos 4. Es de destacar por su especial significación. una serie de recursos. el lando su particular naturaleza constructiva manejo de caravanas de llamas en el transporte de (Feldman 1980. 1985). Aspero.5 m. Al extremo derecho se aprecia la ubicación del sitio precerámico de Aspero (SAN en Burger 1995: fig. que ha sido objeto de estudios a lo largo de varias Fig. Es importante destacar que en el sitio de Los Gavilanes no está ausente la arquitectura pública. mientras que en Caral (conocido ante- riormente como Chupacigarro). Huaca de Los Idolos y Huaca de Los uso temprano de estos camélidos y el importante Sacrificios. en cuyo piso se dispuso de un fogón posi- blemente asociado a alguna actividad ritual. un Supe Puerto. 37. ampliando considerable- mente el radio de acción de las comunidades con relación a su espacio territorial. 38. lo que da cuenta del montículos. obteniéndose así plataformas proximidad del océano en la margen norte del más elevadas donde se construyeron nuevas edifi- valle bajo de Supe y en proximidad de la bahía de caciones.58 JOSÉ CANZIANI rable de estiércol de llama. Plano general del sitio (Feldman 1980: fig. En el frente principal del mon- Fig. el en el que destaca la presencia de por lo menos 7 examen de uno de estos niveles. . En este caso. Uno de ellos es el de Aspero. se trata de un pequeño edificio loca- lizado en la parte alta de una de las colinas al su- reste del sitio. 9). que en la construcción de la plataforma se empleara un particular sistema de construcción mediante bolsas de relleno tejidas con fibra de junco y cargadas de piedras cono- cidas como shicras (ibid: 60-66). Se trata de un sitio bastante extenso montículo con una base de 30 por 50 m. en estos montículos se registró una seguido recientemente una serie de excavaciones secuencia de remodelaciones en las cuales los arqueológicas que documentan a nivel preliminar cuartos y recintos construidos sobre las plata- datos de gran trascendencia. a los exámenes de superficie desarrollados anteriormente le han En efecto. 5). décadas. ya desde estos tiempos. La presencia de huellas y restos de postes permite in- ferir que pudo estar techada. fueron objeto de excavaciones reve- rol que desempeño. Dos de los principales troncopiramidal. permite apreciar montículos monumentales.

mientras que el quitectónico. 41. bolsas de junco rellenas con piedras. Aspero.cubriéndolas luego con una capa de ripio ramentos interiores lucían nichos. orientado hacia el Este.1 x 4. lo que unido a y piedras pequeñas.). recinto. 20 y 21). posiblemente se bandas horizontales en relieve. Es de notar que en la capa in- accedía lateralmente y mediante una serie de pa. mente en su ubicación espacial y tratamiento ar- lonamiento en su parte superior. donde pisos.4 la particularidad de que estas fueron dispuestas en m. Ofrendas de figurinas de barro no cocido y plato tallado de madera (Feld- man 1980). Corte con evidencias de una secuencia de superpo- siciones en la cámara central del Huaca de los Ídolos (Feldman 1980). EL GERMEN DE LO URBANO 59 Fig. Este recinto en su desarrollaba una amplia escalinata que permitía momento también fue rellenado y sellado bajo 5 ascender al nivel superior de la plataforma. ferior de los rellenos se utilizó la modalidad de las sajes a algunos recintos laterales y a lo que se su. Fig. para finalmente definir una otros rasgos permite suponer ciertas vinculaciones capa de piso. Aspero. paramento del muro que daba hacia el acceso a la cámara presentaba un friso obtenido mediante tículo. la capa inferior del relleno –lo que denotaría que Es importante destacar que esta cámara central con este procedimiento se dio inició al relleno del presentaba un único vano de acceso y que sus pa. observándose pone constituía una cámara principal (5. aparentemente para construir nuevamente se encontraba un gran acceso que daba a un gran estructuras algo similares a la anterior (Feldman recinto rectangular (16 x 11 m. 3. desde el cual se 1980: figs. 40.dentro del mismo recinto se ha- Fig.) dispuesta en una posición central. Adicionalmente la cámara Remarcando la especial importancia ritual de estaba dividida por un muro bajo y delgado con esta estructura central -que se manifiesta clara- un angosto vano al centro que presentaba un esca. . 39. con la tradición Mito. Aspero. Reconstrucción hipotética de Huaca de los Ídolos (redibujada de Feldman 1980 por Canziani).

Caral. Las recientes investigaciones desarrolla- hechas de barro blanco no cocido. que los personajes de status más elevado. El “Templo del Anfiteatro”. el primero co. una al Bajo uno de los pisos de Huaca de Los Sacrifi. aparentemente servía de acceso al templo. céntricas. conchas edificaciones piramidales de carácter monumen- de abanico. 32 conjuntos arquitectónicos. la pre. 42. con escalinatas contrapuestas alineadas caso de conchas de mullu (Spondylus). en aparente calidad de ofrendas. denominada “Templo del Anfiteatro”. El patio circular pre- color y cuentas de piedra. fuente de madera tallada parcialmente quemada y En el sitio sobresalen dos edificaciones monu- un gran número de palillos tallados. Williams 1981. mas si se día a un neonato con la cabeza adornada con más considera que comparten explícitamente algunos de 500 cuentas de concha y envuelto en un fardo atributos formales. presenta un espacio central. culares que. Esta estructura circular se conecta haber simbolizado elementos de prestigio entre hacia el noreste con una plataforma alargada.60 JOSÉ CANZIANI llaron más de una docena de figurinas rotas lle medio. anteriormente conocido como Chupaciga. textiles. Foto aérea del sitio (SAN). patio circular hundido de 29 m. ornamentos plumarios. asociados a rellenos y bajo los pisos se ha. que da acceso a una terraza desértica desde la que se domina el va. norte denominada “Templo Mayor” y otra al sur cios se hallaron dos enterramientos. 1985). si no tam. tículo piramidal enmarcado dentro de un gran re- rro (Kosok 1965. De la misma das en el sitio dan cuenta de la existencia de unos manera. se presentan en finalmente sobre el enterramiento fue depositado posición contrapuesta al igual que la dirección de un mortero de piedra de cuatro patas colocado sus ejes de orientación. plumas de con el eje de la edificación. gran grandes patios circulares hundidos. Este cinto rectangular. además de mentales con montículos piramidales que inte- semillas de algodón y hojas de achira. Estos hallazgos estarían re. cual es el terior. mien- Otro importante sitio en el valle de Supe es tras que se integra hacia el suroeste con un mon- Caral. mas allá del envoltorio de tejido de algo. De otro lado. boca abajo (ibid: 81). La desta- rrespondía al de un adulto que no poseía ofrenda cada presencia de estas dos edificaciones en alguna. una tal (Shady 1997). estarían indicando no senta plataformas escalonadas y banquetas con- solamente el intercambio a distancia. ambos extremos del sitio podría responder a una dón y estera. cual es el caso de los patios cir- con dos textiles que presentaban bandas de color. del litoral y está emplazado sobre queado por dos recintos laterales. organización dual del asentamiento. . se ubica en el ex- velando ciertas diferencias de status entre los tremo sur del complejo y presenta un imponente miembros de la comunidad. de diámetro in- sencia de determinados bienes exóticos. Mientras que el segundo correspon. identificándose 6 llaron. La construcción piramidal complejo se localiza en la margen izquierda del va. otro recinto en cuyo centro se halló un fogón ce- Fig. coincidentemente. cuyos muros de piedra muestran evi- bién la demanda de bienes de carácter suntuario dencias de enlucidos de barro pintados de blanco destinados a los rituales o que también podrían y amarillo. a modo de atrio flan- lle a unos 25 km.

Aquí también se tran dos escalinatas que conducen a las plata. Dado que no se reportan que encierra un muro circular al centro del cual se aun excavaciones en estos montículos. culares hundidos. Kosok realizó una breve visita al lugar a fines de los años ’40. señala que los recintos de este sector no habrían tículo alargado y de mayor tamaño.7 Siguiendo el eje del templo se encuen. Al tual”. ciones asociadas a la icineración o disposición de lar presenta un sistema de escalinatas contrapues.7 m. Si bien se reporta la presencia de diversos sec- En el sector al norte del complejo se encuentra tores residenciales (ibid: 41) la información pro- el denominado “Templo Mayor”. el patio circu. Entre otros detalles observó la existencia de un gran monolito o huanca. cuando se interior) adosado en este caso al sur de un mon. porcionada por la propia investigadora permite bién aquí de una estructura circular con un patio discutir la atribución de un carácter habitacional hundido de menor tamaño (19 m. En diferentes sectores de esta mento central de los recintos más importantes de edificación se pudieron observar superposiciones estas construcciones ceremoniales (ibid: 54-55). ofrendas. existente entre los dos montículos con patios cir- ción (ibid: 27-33). Plano general del sitio (Shady). 3. pero señala que este elemento estaba ubicado cerca del centro del patio circular del montículo sur (Templo del Anfiteatro) del complejo (Kosok 1965: 221). las plataformas del montículo. pectos de carácter funcional o mas bien de índole ciones con la arquitectura de la tradición Mito temporal. lo que evidencia rela. que presenta sido ajenos a la tradición de “enterramiento ri- en la parte superior un atrio con planta en “U”. en la que llamaron la atención las singulares estructuras con pozos circulares. sible conocer si estas diferencias responden a as- terráneos de ventilación. arquitectónicas. de diámetro del sector “A” excavado. reportó la presencia de una gran huanca de 1. Se trata de un recinto cuadrangular cadamente piramidal. remonial cerca del cual se encontraba una ta y una escalinata conecta los distintos niveles de huanca. . formas más elevadas del montículo donde se de alto en el atrio de la edificación. lo que permite aprecian restos de algunos recintos distribuidos advertir el uso recurrente de estas en cuanto ele- simétricamente. EL GERMEN DE LO URBANO 61 Fig. 43. al apreciarse sucesivos rellenos y remodela- igual que en el montículo anterior. se observa la presencia de por lo En la esquina noreste del recinto que enmarca menos 4 montículos de regular tamaño. lo cual incluye la presencia dentro de 7. no es po- registró un fogón ceremonial con dos ductos sub. que examinaremos más adelante. se excavó una pequeña estructura diferencian de los anteriores porque asumen una que presentaba un diseño arquitectónico singular planta cuadrangular y un volumen de forma mar- (ibid: 33). que en algunos casos implicaron Tanto al este como al oeste de extenso espacio hasta cinco eventos de enterramiento y construc. Se trata tam. Luego de que el sitio fuera identificado mediante el examen de las aerofotografías de la época. Caral. Estos se el montículo. Este es el caso.

45. Caral. los rellenos de las fases tardías de bolsas de relleno curvadas. lo que amerita una Fig. presencia de pequeñas plataformas de aparente tuales. Otros datos relevantes serían la pre. 46. ya que la sola di- mensión reducida de los recintos no es elemento suficiente para calificar a estas estructuras como Fig.62 JOSÉ CANZIANI Fig. además de otros rasgos. así como la sencia en el centro de los recintos de fogones ri. pintura en los paramentos y pisos. Reconstrucción del “Templo del Anfiteatro” en base a una foto aérea oblicua (El Comercio). . Plano del “Templo del Anfiteatro” (Shady). Evidentemente muchas de las eviden- cias señaladas estarían apuntando hacia una fun- ción distinta a la residencial. Caral. 44. Conjunto de flautas hechas con huesos de pelícano con decoraciones incisas (Shady). investigación más exhaustiva. Caral. la aplicación de decoración mural y de o shicras. entre los cuales se carácter ritual cuyos rellenos están constituidos menciona la presencia de recintos con esquinas por shicras.

Bolsas de relleno o Schicras utilizadas en la renova- ción de la arquitectura (Shady). no está basada en excavaciones es- tratigráficas si no en apreciaciones formales. espe. Pero sobre esta problemática temprano en la Costa Central– es aún algo irre- discutiremos mas adelante. por lo que por su importancia y extensión es de obligada que tampoco se podría interpretar estas eviden. km. es decir. del montículo ceremonial que se lo- caliza en proximidad del litoral. forma de planeamiento. como él . 47. En cuanto a la forma de construcción. Se trata de El Paraíso. mas aun cuando se advierte que (Lanning 1967: 70-71. ingresando ya a la Costa Central. En la comarca de Lima se encuentra un sitio ción de alimentos en calidad de ofrendas. Este es el caso de Bandurria en el valle de Huaura. Es bieron desempeñar un rol central dentro de esta sobre la base de estas características estilísticas.5 dientes al Arcaico o Precerámico Tardío. Fung 1988: 77-79). tios. término “ciudad” para denominar este tipo de si. Williams (1981: 406-407). proximidad de la desembocadura del mismo a 4. que también estarían sujetos a una secuencia de Fig. el lado cribe su arquitectura pública como un complejo norte del complejo queda abierto hacia el valle. 1985: 84). que presenta cinco o seis montículos piramidales. ción de planta en “U”: Esta conformación en “U” ticas que aquí obviamente aun no están –de la que El Paraíso sería el antecedente más presentes. EL GERMEN DE LO URBANO 63 mismo señala. zona humedecida por las crecientes del río. grandes brazos laterales. cias como “domésticas”.2). De esta manera. sitio al relieve de los cerros. a partir de cuyas estri- Otro importante sitio en el valle de Supe es baciones se proyectan hacia el noreste los dos Piedra Parada. fig. los mayores de los cuales configuran una disposi- fican como tales reúnen otro tipo de caracterís. al igual que en los si- tios de Supe. 28. los eventos de relleno están asociados a la disposi. al mientras que hacia el sur se encuentran al pie de cual se adosa la estructura de un pozo circular sin los cerros los montículos de los templos que de- mayor integración con la edificación principal. de diámetro y unos 3 m. del mar. existen también aldeas asociadas con arquitectura pública. en parte quizás por el amoldamiento del capítulo. un amplio complejo que se encuentra en la Las investigaciones preliminares desarrolladas margen izquierda del valle bajo del Chillón. sarrollo de actividades agrícolas en una amplia nismo en la Costa de los Andes Centrales. 3. plan. de altura. Sobre el mon- tículo se halló una huanca (Williams 1981: 383-384). al finalizar este gular. donde el área habitacional se encuentra a unos 250 m. aquí también se reporta el empleo de las bolsas de relleno o shi- cras (Feldman 1980: 98-107. Sin también la explotación de los recursos asociados embargo. los montículos estarían inte- grados a las zonas de ocupación habitacional “habitaciones”. El complejo presenta una serie de montículos. eventos de relleno y superposición arquitectó- nica. en una posición estratégica tean nuevas y extraordinarias evidencias acerca de que habría permitido a su población tanto el de- la temprana manifestación de un incipiente urba. Al norte del valle de Chancay se encuentra el sitio de Río Seco. Parece que aquí. ya que los asentamientos urbanos que cali. referencia para el período. como cialmente en la región Norte y Nor Central. así mismo se halló en el sitio una figu- rina antropomorfa de barro no cocido (Fung 1988: fig. se presentan plataformas con re- cintos interconectados con una cámara central. 3. opinamos que es inapropiado utilizar el con el vecino litoral marítimo. que el mismo autor propone a Piedra Parada Los dos grandes brazos encierran una enorme como uno de los sitios tempranos dentro de una plaza rectangular que habría alcanzado una ex- secuencia de evolución hipotética que. En este caso. con recintos rectangulares con subdivisiones. Caral. des. al igual que en otros sitios correspon. Mas al sur. dos de los cuales tienen unos 10 a 15 m. y en en Caral.

Plano del edificio excavado y restaurado por Engel (Engel) ciones asociadas con las actividades desarrolladas en los templos (Lanning 1967: 70-71). es decir en el lado cerrado de la plaza. tensión de más de 500 m. si coincidiría con el del templo. de lado. en especial el brazo el derecho que haber correspondido a la organización de un con- mide más de 500 m. antes de que este fuera objeto de excavaciones y de una restauración por parte de Engel (1967). roeste y unos 170 m. En el interior del complejo en “U”. se . Si la organización cuentran evidencias de una densa trama de es. aunque la altura sea tan sólo trazos todavía se perciben. Paraíso. Se ha destacado el contorno de los edificios prin- cipales y las plazas. espacial de este sector fue más temprana o en todo tructuras que pudieron corresponder a habita. se encuentra un mon- tículo cuadrangular de unos 60 m. esta edifi- cación revela la presencia de recintos definidos por muros. Si bien no ha sido excavada. El volumen del templo se aprecia en el borde inferior de la foto. 48. Sobre la superficie de estos se en. Rasgos similares se apreciaban super- ficialmente en el montículo que se emplaza en el extremo suroeste del complejo y al interior de una quebrada lateral al valle. pero dado que no han sido excavadas no sería de descartar que pudieran cubrir otras fun. Foto aérea del complejo en “U” de El Paraíso (SAN). cuyos su parte más ancha. ligera- mente desplazado hacia el este con relación al eje de la plaza. Observando con deteni- miento las antiguas aerofotografías de 1944. Estos montículos algo desplazada con relación a la del conjunto de- podrían estar entre las edificaciones más extensas finido por los grandes brazos en “U”. de ancho. en junto menor conformado por una plaza. de largo por unos 150 m. y cuyo eje en este caso de unos 3 m.64 JOSÉ CANZIANI Fig. 49. Fig. podría del período. en su eje noreste – su. puede suponer que la ubicación de este templo. Paraíso. caso contemporánea con la del resto del con- ciones.

). En todo caso. (Argopecten purpuratus). en las excavaciones desarrolladas en puntas de proyectil hechas de obsidiana. suerte de atrio en forma de “U”. Este es el caso del sitio de Asia. lo que no ex- cuadrangular. este presenta plataformas escalonadas sitio de Cahuachi. plantas. ha bería de responder. planteó la sugerente hi- drangular de unos 12 m.bién evidencian mentos invernales. abrió pequeños montículos de conchales. que por los sitios de Kotosh. respectivamente. es una cuestión que el desarrollo de excava. toral. de lado. así como del consumo de algunos frutos y la arquitectura pública en esta región. con rastros de haber sido en. con una horticultura en las zonas inunda- centró en la última fase. donde las lomas también edificación por medio de algunas escalinatas podrían haber sido frecuentadas y alojado campa- auxiliares. Al igual que los hallazgos de Junius Bird en el sitio terios. Casavilca y San Nicolás pró. de gentes que se estarían movilizando interconectada por medio de corredores a una desde los pisos altoandinos asociados con la caza y serie de recintos. así como una notable co- vieron como plataformas de base para erigir los lección de cuchillos y puntas de obsidiana. Precerámico. presenta dos gruesos muros que se sugerido por la consistente presencia de las proyectan hacia el noroeste. a inicios de los 60.). en el valle de Nazca. 3. quincha. Aquí también se hallaron evidencias de llares. el área excavada expuso estructuras de vi- asentadas con barro. asociadas con restos de calabaza. al observar las claras diferen- escalinata que permite ascender a un gran vano cias existentes entre estos sitios y los ubicados en que da acceso a una cámara central de forma cua. que tam. lo- lo que se sabe provienen de canteras ubicadas en calizados en el Alto Huallaga. Esta cámara central se encontraba cionales. esta óptica. denominado La Esmeralda. por lo menos en cuanto se refiere a aquella de carácter monumental Otros sitios de la Costa Sur En la Costa Sur Central. disponiendo las caras planas viendas hechas con postes y una suerte de hacia el paramento. a mediados de los años 40. la costa Central y Norte. con al centro una Lannig (op. mismo rasgos. EL GERMEN DE LO URBANO 65 junto.cit. . el descu- nínsula de Paracas. encerrando una puntas de proyectil (Isla 1990). a los cuales también se la provisión de la obsidiana. ya que al centro se halla una depresión propio de cazadores recolectores. por mucho mayor tiempo un modo de vida ción Mito. El cuerpo central de la bles de los valles. Wayrajirca y Shillacoto. resulta sintomá- remodelaciones aparentemente asociadas con las tico que en ninguno de los casos documentados distintas fases del edificio. y con la persistencia de la caza. edificación. Este recinto pótesis de que en la Costa Sur habría persistido presenta ciertos rasgos relacionados con la tradi. se documentó por la serranía de Huancavelica y Ayacucho (Lanning primera vez la presencia de edificaciones que pre- 1967: 72-73). mientos permanentes serían campamentos esta- ción cónica. pa- lucidos. una aldea de Huaca Prieta abrieron un panorama inédito ubicada en el valle bajo de Asia. pero en este caso con la particula.cit. hasta el litoral y los accedía desde distintos frentes de la valles de la Costa Sur. un nuevo e importante capitulo en el conoci- más de algunos fragmentos de textiles de algodón miento del período y el temprano surgimiento de y redes. brimiento de sitios precerámicos en la vertiente ximos a las desembocaduras de los ríos Ica y Naz. Estos recintos de las fases sucesivas. sido recientemente identificado en los niveles in- En cuanto al templo excavado por Engel feriores y por debajo de la ocupación Nasca del (op. En ridad de que sobre cada una de sus cuatros es. sitios como Otuma. ya que la excavación se con. muchos de los sitios mas que asenta- quinas presenta lo que parecen ser fogones de sec. Un nuevo sitio que corresponde a estos ciones en los distintos componentes del sitio de. cluiría el limitado cultivo de algunas plantas. cuy (Cavia porcellus) y conchas de abanico recintos rellenados con bolsas de piedra y que sir. se encuentra una notoria abundancia de En efecto. donde ade. En este con muros construidos con bloques de piedras caso. se caracterizan por presentar Universidad de Tokio. La Tradición Mito nos sitios correspondientes mayormente a asenta- mientos con estructuras habitacionales y cemen. al sur de la pe. en esta región tengamos noticia de la existencia de arquitectura pública. oriental de los Andes por parte de la Misión de la ca. en una secuencia de hallazgos parecen sugerir un modo de vida en el 5 o 6 superposiciones arquitectónicas que no han que se combinaba la pesca y recolección en el li- sido bien definidas. Mientras que en acerca de la complejidad que encerraba el período la Costa Sur. se han reportado algu.

66 JOSÉ CANZIANI Fig. las edifica- ciones correspondientes a las fases tempranas del sentaban un elaborado diseño arquitectónico y período denominado “Mito”. planteando una versión temprana estos de una compleja secuencia de superposi. como hemos ya visto. unos 2. que se definió lo gulares edificados sobre plataformas Las cámaras que se conoce como “Tradición Mito”. De otro lado. han extendido el ámbito regional donde pudo desa- rrollarse y madurar este particular tipo de arqui- tectura. ceremoniales de 6 a 7 m. de lado se caracterizan mente. examinar la difusión de esta tradición en estas regiones y la incorporación de algunos de sus rasgos en la arquitectura monu- mental costeña. Plano general del sitio (Izumi y Terada?). otras investigaciones desarrolladas en si. plejos ceremoniales. Huaricoto y Piruru. Reconstruc- ción hipotética de la superposi- ción de estructuras: el “Templo de los Nichitos” y el “Templo de la Manos Cruzadas” (Onu- ki?). Es sobre la base de las peculiares caracte.. tios como La Galgada. de la organización del espacio ritual en los com- ciones. por presentar los siguientes rasgos principales: un Fig.n.s. En el sitio destacan una serie de rasgos relevantes que se replicaban en dos grandes montículos. formando parte y el otro al sur. . Principales sitios Precerámicos de la Sierra afiliados a la tra- De los sitios excavados en el Alto Huallaga. Los montículos están con- rísticas que presenta esta arquitectura pública de formados por un conjunto de recintos cuadran- aparente carácter ceremonial. 52 – Kotosh. 50. destaca la ocupación prece- rámica de Kotosh y. Posterior. Fig. las investigaciones desarro- llados en la Costa Nor Central y Norte permiten. 51 – Kotosh.000 m.m. a dición Mito (Reelaborado de Bonnier por Canziani). localizados uno al norte los edificios de las distintas fases. en particular.

ción. que debieron sumar 23 en decorados con cenefas horizontales e inclusive total. el enterramiento miento. denominadas el “Templo de con el piso más bajo. su cabecera a más de 2 m. Izumi y Terada 1972: 5).y el otro en diagonal.5 m. Este recinto cua- edificios más antiguos. un rebajo del sencia de grandes nichos que se desarrollaban lado interior de la cabecera de los muros. Fig. para luego rellenarlos con piedras y sellar fi. finalmente. mente conservado. y presentaba en frente de las banquetas presentan nichos de dife. zontal a 1 m. sobre el que se presentaban sus paramentos. encontrándose los muros completos hasta mentos de los recintos y sus elementos decora. En el interior del re- edificaba el nuevo recinto. cuente. con la particularidad. que mide in- exterior. se realizó cubriendo con arena los para. se presenta un fogón ventilado por zadas”. tivos. de altura del piso. al que se le superpone el de Los Nichitos (derecha) (¿?). al centro de este espacio de Los Nichitos” y el “Templo de las Manos Cru- menor nivel. niveles inferiores.ciones fueron rellenadas y selladas. como las céle. (Matsuzawa 1972: 176. que se encuentran en los drangular de unos 6. mientras que otros nichos que estos recintos estuvieron techados con una más pequeños se ubicaban sobre una cenefa hori- cobertura soportada por vigas. es que luego de un determi. . de la esquina noreste del recinto. en este caso.5 m. de lado en el interior. uno en el eje de la puerta –como es más fre- generando así nuevas y más elevadas plataformas. La más tardía de estas edificaciones es el uno o más ductos subterráneos conectados con el “Templo de Los Nichitos” (ER-11). hacia el sur y los rasgos típicos de la arquitectura teriormente sobre estas. En este caso. presenta también un único acceso orientado rrados por las edificaciones que se construían pos. EL GERMEN DE LO URBANO 67 único acceso. neos. de nado período de funcionamiento. mientras que otros más pe- ventilación. 3. fueron en su momento ente. los paramentos interiores e inclusive el teriormente unos 7. estas contar con dos ductos de ventilación subterrá- edifica. En el paramento interior del muro parcial- elementos escultóricos de barro. Reconstruc- ción isométrica del templo de las Manos Cruzadas. a partir de la cinto se presentan grandes nichos que llegan construcción inicial del fogón y de sus ductos de hasta el nivel del piso. de lado. muchas veces directamente sobre el El “Templo de Los Nichitos” fue construido emplazamiento de las ante. la grada del desnivel entre los dos pisos una serie rente forma y tamaño. se generó una secuencia de recinto más temprano denominado “Templo de superposiciones arquitectónicas en la que los Las Manos Cruzadas” (UR-22). y una profundidad ción arquitectónica. 53 – Kotosh.riores. El fogón central Otro de los aspectos relevantes de esta tradi. tenía un diámetro de 40 cm. los paramentos pueden ser de pequeños nichos. de 60 cm. se pudo reconstruir la pre- bres “manos cruzadas”. lo que permitió reconstruir el sistema de cober- nalmente este relleno con un piso de tura y conocer la extraordinaria decoración que nivelación de arcilla roja. pasando por debajo sobre las que se levantaron nuevas edificaciones. de altura sobre el piso. De esta luego de ser rellenada y sellada la estructura de un manera. que fue denominado “enterramiento del total de la estructura permitió su mejor conserva- templo”. revela desde la base del muro. del período Mito. Este proceso de enterra. un piso a dos niveles conformado Este es precisamente el caso de dos de las prin- por una banqueta perimetral que se interrumpe cipales edificaciones expuestas por las excava- frente al acceso y enmarca el espacio cuadrangular ciones en Kotosh.

con la particularidad de en. Mientras tanto. em. tenían de 80 a tectónicas no se reducían a los recintos si no que 100 cm. se ge- de estos nichos pequeños. 20 y 26 / dría suponerse desempeñaron un papel comple. Los muros del recinto. al como al exterior. A este propósito. 24). tuvieron la orientación de sus portadas modelaciones y superposiciones que afectaron a hacia el norte. que accesos orientados en la misma dirección. taforma. que po. es decir contrapuesta a las de los los recintos principales ubicados en la plataforma templos de mayor importancia. no fueron necesariamente simul- su momento “Los Nichitos” y “Las Manos Cru. Estos recintos. escalinatas. presentaban vestigios de haber cual se le superpuso en la misma ubicación una sido enlucidos finamente con arcilla de color ma.68 JOSÉ CANZIANI Fig. como fueron en de nivel medio. neraba un nuevo nivel en la correspondiente pla- mente en el muro opuesto a la portada de acceso. du- Es de destacar que tanto el Templo de Las rante la época de actividad del templo de Manos Cruzadas como el de Los Nichitos. dispuestos simétrica. En las distintas fases. remodelación (ER-19). se realizaba mediante dieron estar asociados durante un cierto período de tiempo. con dos recintos (ER-27 o “Templo Blanco” tuvieron asociados durante sus respectivas fases y 28). es. que amplió las dimen- rrón amarillento. este estuvo asociado plazados sobre una plataforma de nivel medio. la conexión entre recintos de la plataforma inferior. en actividad. primero al templo de “Las Manos . donde se Cuando el templo de “Los Nichitos” estuvo generaba la grada interior para apoyo de la estruc. por lo que las superposiciones arqui- chos de piedra asentada con barro. Los muros. Cuando se que sobresalía de 15 a 20 cm. por lo que estos recintos y sus respectivas plataformas en los pudo darse el caso de que algunos de estos pu- niveles medio e inferior. se encontraba asociado a un recinto tura de la cobertura. comprometieron también a estos componentes. tanto al interior complementario localizado al norte (ER-23). 54 – Kotosh. de espesor. siempre localizados al norte y con los de actividad con otros recintos similares. lo que estaba acompañado de la cons- se realizó el extraordinario hallazgo de dos pares trucción o adosamiento de nuevos muros de de brazos entrecruzados en alto relieve que fueron contención y de remodelaciones en los pasajes y modelados en barro. Foto de la cá- mara con las manos cruzadas. Por debajo de dos procedía a la remodelación de los recintos. he. queños se disponen sobre una cenefa horizontal una serie de corredores y escalinatas. cenefas y nichos (¿?). táneas a las intervenciones que tenían lugar en los zadas”. y los fueron construidos sobre una plataforma de nivel que tam.bién fueron objeto de remodelaciones inferior con relación a aquella donde se erigieron con la su. siones del recinto anterior.perposición de nuevos recintos (ER- los recintos principales. se ha observado que las re- mentario. “Las Manos Cruzadas”. grosarse hacia la cabecera de los muros.

en menor grado. sugerirían la presencia de una sociedad con restos faunísticos señalaría que además de cuy un nivel de organización relativamente complejo. en referentes de boración más rudimentaria y ciertas analogías identificación y veneración para las comunidades con las evidencias tempranas de otros sitios que que participaban del culto. estarían expresando una función ceremonial res. cuña). fueron depositados en los nichos y pisos de los re- Es importante señalar que bajo el templo de cintos. no permite plantear claras inferencias en ofrendas y actividades rituales relacionadas con el cuanto al régimen de subsistencias de la pobla- fuego. pequeñas. con sus co- inferiores. . circundante y. en el que se aprecia la superposición de estructu- ras de las distintas fases (¿?). Por otra parte. económica con cierto nivel de desarrollo de las ac- cuente enterramiento de las estructuras de ca. EL GERMEN DE LO URBANO 69 Cruzadas” y luego al de “Los Nichitos” (Bonnier de huesos de cuy y camélidos quemados. frutos o tubérculos y pe- existencia de un recinto enterrado aun más an. Bon. De otro lado. 3. tividades agrícolas y ganaderas (Izumi y Terada rácter público.sugerirían una base Las periódicas remodelaciones y el conse. Corte estra- tigráfico. construcciones -que presuponen la necesaria dis- nier 1997: 140-3). la presencia central mente domésticos (posiblemente guanaco y vi- de los fogones con sus elaborados sistemas de ven. la reiteración y persistencia a lo largo del antigüedad del sitio y la relativa humedad que ca- tiempo de los cánones arquitectónicos estable. el análisis de los cidos. queñas vasijas. ponibilidad de excedentes. comparten la tradición Mito. 55 – Kotosh.tentes en pisos que condujeron así a la conformación de dos mon- presentaban el típico desnivel cuadrangular con tículos prominentes con plataformas escalonadas. para el aparente desarrollo de tosh. lo que puede ser explicado por la tosh. 304). fogón central. Se tuirse en importantes hitos visuales en el paisaje supone que estas estructuras. al igual que figurinas de barro represen- “Las Manos Cruzadas” se identificó también la tando seres humanos. Refuerzan esta interpretación los hallazgos Fig. y. no se han hallado vesti- arquitectónicas de las edificaciones Mito de Ko. en cuanto tales. así como el despliegue de nichos y de caza aun desempeñaba un rol importante (Wing otros elementos decorativos al interior de estos. en algunos niveles La secuencia de remodelaciones. 1972). por su ela. La evidente complejidad de la organización sentar evidencias de las fases iniciales del período social y los niveles de inversión destinados a estas Mito en el sitio de Kotosh (Fung 1988: 74. la configura. a camélidos no necesaria- ción espacial de los recintos. La aparente ausencia de estructuras habitacio- tringida a un reducido número de miembros de la nales asociadas al período Mito en el sitio de Ko- comunidad. (Cavia porcellus) posiblemente doméstico. gios de plantas. racteriza a la zona. que 1997). En este sentido. lo que en conjunto permite suponer que la tilación. consis. se identificaron estructuras más rrespondientes superposiciones arquitectónicas. asociados a los mismos contextos tiguo que no fue excavado (Izumi y Terada 1972: arquitectónicos. pero en este caso no estaban de modo que sus volúmenes debieron de consti- presentes muros que definieran el re. el donde debieron definirse determinados niveles mayor porcentaje de estos corresponde a cérvidos de especialización. Sin embargo.cinto. así como las propias características 1972: 306). pudieran repre.

no se encuen- lladas en la década de los ’80. cias de una plataforma asociada a la ocupación sible evolución y surgimiento de la tradición ar. 1986). tículos genera un eje de ordenamiento Norte - . Esta disposición de los mon- cerámicos del sitio se hallaron evidencias de fo.n. ge- propios de la vertiente oriental de los Andes o neradas por el sello de los fogones con capas de ar- “ceja de selva”. donde en la úl. al Sur del primero. al igual que en Ko- (Bonnier 1988: 44-46). Los pisos fueron hechos con arcilla formas y recintos asociados con funciones de apa. no se puede dejar de considerar la localiza. El sitio presenta un configuración postes de aliso. toral del Pacífico. En los niveles pre. en la margen izquierda de un es- como rectangulares. rectangular. Asociados a alimenticio habitual de estos recursos. debe de advertirse que los gones enmarcados por pisos a desnivel de forma contextos de los hallazgos corresponden a plata. Marañón. lascas de ción geográfica del sitio y el rol especial que pudo cuarzo y conchas de moluscos de la costa. por lo que la evidencia amarillento. a unos 2. aparentemente también en Piruru. ubicado en el Alto Marañon y en la nueva estructura con fogón (Burger y Salazar margen derecha del río Tantamayo (3.n. para luego proceder a la construcción de una Piruru.m.s. esta ubicación es ciertamente especial. precerámica del sitio. La estructura de época Mito tiene la particula. Mas presentes en Kotosh.s. un piedra. xiones que debió de articular tempranamente tura de quincha realizada con un armazón de estas regiones. así como en Piruru. el mayor al Norte de unos es Huaricoto. de lado se encuentra unos 10 m. Lo interesante del caso es bien. tanto por ridad no solamente de introducir en el sitio los su equidistancia y relativa accesibilidad hacia el li- rasgos característicos de esta tradición. reforzada con barro y enlucida claramente monumental y. mientras que el menor de llejón de Huaylas y en la margen derecha del río unos 20 a 25 m. tosh. e inclusive y el fogón central. bocadura en el mar.m). que presen. 40 a 45 m.s. afluente del rió Santa a unos 80 km. limitados por muros de trecho valle formado por el río Tablachaca. roja y posteriormente enlucidos con una de color rente carácter ceremonial. Dado que el río Tablachaca recen haber sido a cielo abierto (Bonnier 1997). que sirvió de sobrecimiento a una estruc. realizando estas estructuras truido y con ductos de ventilación. en algunos casos bien cons. Santa. de su desem- sentes y los espacios alrededor de los fogones pa. que habrían requerido del manejo de tradición Mito de unos 9 m. m. que pudieron ser de venado o camélido. sugerirían la presencia donde la mayoría presenta un piso a un solo nivel de pequeñas comunidades rurales. si no tam. coto. ubicado en la parte central del Ca. Pre-Mito.n. Fragmentos de arcilla con improntas podría estar fuertemente condicionada por el tipo de cañas hallados sobre el piso sugieren que al- de ofrendas y actividades rituales desarrolladas y gunos fogones pudieron haber estado enmar- no necesariamente corresponder con el consumo cados por un cerco hecho de quincha. Además en estas ción Mito (Burger y Salazar 1985. las características bastante más modestas y que las cuatro primeras fases corresponderían a algo rústicas de las estructuras halladas en Huari- estructuras de un período anterior.800 1980). de lado. Tal parece ser provincia de Pallasca y la propia cuenca del Alto el caso de la construcción del recinto. y quitectónica Mito. de central con relación a una posible red de cone- altura. En todo caso. se definieron cinco tran los rasgos complejos y las características mo- fases de ocupación precerámica.m.70 JOSÉ CANZIANI ción. con recintos tanto circulares 1. en otros para llevar a cabo los rituales afiliados a la tradi- apenas delineado y sin ductos. grupos familiares. con un ordenamiento dual con dos mon- Otro sitio relacionado con la tradición Mito tículos de gran tamaño. En las excavaciones desarro. es claro que en este caso. mientras que en otros casos estos están au. forma un corredor natural en dirección noreste. numentales que presentan sitios como Kotosh y tima se identificó una estructura asimilable a la La Galgada. representa en sus niveles precerámicos Si bien en Huaricoto se encontraron eviden- un importante sitio para la comprensión de la po.100 m. La posición del sitio es en este sentido taba un grueso muro de piedra de unos 50 cm. Existen alto andinas con aquellos de los bosques húmedos también aquí evidencias de superposiciones. los que tener en cuanto punto intermedio de un corredor aparentemente fueron parte de ofrendas rituales natural que conecta los territorios de las punas “sacrificadas” al fuego de los fogones. De otro los pisos y fogones se hallaron huesos calcinados lado. como hacia las serranías de la bién nuevas técnicas constructivas.750 m. estructuras se observa una notable variedad de El complejo de La Galgada se localiza a unos formas y rasgos. cilla. de lado con fogón especialistas y formas de trabajo corporativo para central y con los característicos pisos a desnivel la organización de los eventos constructivos.

3. EL GERMEN DE LO URBANO 71

Fig. 56 – Plano general de
La Galgada (Grieder et al.).

Sur, sin bien ambos montículos están organi- lizado, donde no solamente la vigencia de los
zados en un eje Este–Oeste, con sus respectivas edificios estaba sometida a un aparente ciclo ca-
escalinatas y frentes principales orientados hacia lendárico –cuya finalización implicaba el enterra-
el Oeste. miento, y el inicio de uno nuevo la regeneración
En ambos montículos las excavaciones regis- de la arquitectura- si no que también el espacio ri-
traron una compleja secuencia de superposi- tual de los seres vivos, asociado a las recintos en
ciones arquitectónicas (Grieder et al. 1988). De funcionamiento, estaba conectado con el de la
manera similar a lo expuesto para Kotosh, en este muerte y el culto a los ancestros, alojados dentro
caso los recintos con los rasgos típicos de la tradi- de las cámaras ahora sepultas (Grieder 1997).
ción Mito, también fueron construidos sobre pla- El montículo Norte, habría estado asociado
taformas y después de un cierto período de fun- en su frente Oeste con una plaza circular de unos
cionamiento, sometidos al desmontaje de sus 18 m. de diámetro, encerrada por un muro cir-
techos y rellenados, para volver a construir nuevas cular de unos 2.5 m. de ancho. Este muro estaba
cámaras sobre las anteriores, elevando así hecho con cantos rodados y mortero de barro,
sucesi- vamente el nivel de las plataformas. Sin por lo que se presume que corresponde a las fases
embargo, en el caso de La Galgada, se da la tempranas del sitio, al igual que restos de pe-
particularidad de que muchos de los recintos queñas cámaras construidas con este mismo ma-
enterrados fueron reutilizados como cámaras terial. Las cámaras rituales de este período no ten-
sepulcrales, para lo cual se construyeron pilares drían desniveles en el piso y si lo presentaban,
y rústicos muros de piedra que soportaron enmarcando con una grada el fogón, esta era de
techos con vigas de piedra, disponiéndose escasa altura, como se observa en el caso de la cá-
estrechas galerías de acceso desde el nivel de las mara F-12:B-2, que medía 2.30 por 2.85 m. y es-
plataformas y recintos que estaban en ese taba provista de un ducto de ventilación subte-
momento en actividad. Esto revelaría una rráneo que pasaba bajo la puerta, así como de
compleja concepción simbólica del espacio sacra-

72 JOSÉ CANZIANI

Fig. 57 – La Galgada: Corte es-
tratigráfico del Montículo
Norte (Grieder et al.).

nichos sobre paramentos llanos sobre los que se de cámaras construidas con piedras
aplicó enlucido y pintura blanca. Otra cámara de canteadas. Estas, además del clásico fogón
esta misma época (I-11:B-8), medía unos 3.80 m. central, presentan una banqueta perimetral
de lado y presentaba nichos ligeramente trapezoi- que se interrumpe frente al umbral de la
dales. Todos estos recintos, al igual que la ma- puerta, que también pre- senta una grada para
yoría de los que se les superpondrán posterior- descender al nivel del piso donde se ubica el
mente, presentan una planta subrectangular, con fogón. Los nichos se disponen con sus bases
los muros ligeramente curvados hacia el exterior y alineadas sobre una suerte de zó- calo,
las esquinas redondeadas, mientras que las generado por el adelgazamiento de la parte
puertas y los ductos de ventilación que pasan bajo superior del paramento interior de las cámaras, o
ellas se orientan tanto al Oeste como al Norte enmarcadas en una franja horizontal recesada que
(Grieder et al. 1988: 24-32). da forma a una cenefa horizontal. Para esta época
Las fases posteriores al 2200 a.C. en el mon- se aprecia una organización espacial de los re-
tículo Norte, están representadas por la presencia cintos, a partir de la disposición de una gran cá-
mara central (9 x 12 m.) orientada al Oeste y con
Fig. 58 – La Galgada: Reconstrucción del desmontaje de una cáma-
el piso ligeramente más bajo que un atrio a cielo
ra para su enterramiento y conversión en una cripta funeraria (Grie- abierto que se ubica frente a esta. Las cámaras la-
der et al.). terales, de menor tamaño, se disponen sobre pla-
taformas más elevadas en la parte posterior de la
cámara central y en los lados al Norte y Sur de
esta, perfilándose así una configuración que se
aproxima a la forma en “U”. Finalmente, durante
los inicios del Período Formativo, está conforma-
ción con planta en “U” será cada vez más evi-
dente, cuando en la parte superior del montículo

Fig. 59 – La Galgada: Superposición de arquitectura de distintas fa-
ses en el plano del Montículo Norte (Grieder et al.).

3. EL GERMEN DE LO URBANO 73

Fig. 60 – La Galgada: Reconstrucción isométrica de las estructuras Fig. 61 – La Galgada. Detalle de Frontis con esquina redondeada y
sobre el Montículo Norte (Grieder et al.). cenefa nichada (Grieder et al.).

la cámara central será sustituida por un atrio a doméstico en la proximidad de los montículos.
cielo abierto, rodeado por una banqueta y plata- Estas estructuras tienen planta oval y muros bajos
formas más elevadas en tres de sus lados. En el de piedra, con pisos que presentan acumula-
centro de este atrio se ubicará un gran fogón ven- ciones de basura y algunos posibles fogones, tanto
tilado siempre por ductos subterráneos, como úl- al interior como al exterior de las viviendas. Apa-
timo vestigio de la vigencia de una larga tradición rentemente no se detectó evidencias de alguna
frente a las innovaciones formales que se afirman otra actividad que no fuera la estrictamente do-
con fuerza, quizás por el creciente prestigio de las méstica y no se dispone de información acerca del
emergentes tradiciones arquitectónicas costeñas. tipo de consumo de subsistencias que se
Las plataformas de los montículos fueron asociaba a estas (ibid: 19-22).
construidas con gruesos muros de contención Sin embargo, de la excavación desarrollada en
que, al igual que las cámaras, tuvieron la particu- las estructuras de los montículos y de los hallazgos
laridad de presentar las esquinas redondeadas. asociados con las tumbas, se reunió una conside-
Estos muros de contención de las plataformas y rable información que da cuenta de un amplio y
las grandes escalinatas de acceso, muestran tam- variado manejo de recursos vegetales y de plantas
bién una secuencia de remodelaciones y superpo- cultivadas. Entre estos, el de fibras de especies sil-
siciones que se correlacionan con los eventos
constructivos que tienen lugar sobre la plata- Fig. 62 – La Galgada. Detalle de Frontis con cornisa con ménsulas
forma superior (op.cit. 44-50). El volumen mo- (Grieder et al.).
numental de estas edificaciones con sus plata-
formas escalonadas, posiblemente pintadas y
decoradas con cornisas y frisos, al igual que el des-
pliegue de las grandes escalinatas en el eje de los
montículos, debieron de proyectar una impresio-
nante visión del conjunto.
Dado que las excavaciones arqueológicas se
centraron en las estructuras monumentales, no se
tiene una idea general sobre que otro tipo de es-
tructuras se encontraban en sus alrededores. Sin
embargo, algunas excavaciones puntuales expu-
sieron la presencia de algunos recintos de carácter

En cuanto a las especies cultivadas. 64 – La Galgada: Tumba de personajes de alto status (Grieder et al. algunas posiblemente recolectadas en la misma zona como Puya. Si bien se puede presumir nado.74 JOSÉ CANZIANI vestres. . se ha señalado que todas con las ofrendas funerarias de las tumbas. así como vorables. ají. po. Fig.). empleados para elaborar cuerdas. que fueron ampliamente empleadas para tejer petates. Aparentemente la mayoría de ción (ibid: 125-151). estas evidencias se vincula con las actividades ce- En un medio ecológico árido. al igual que cuerdas.). además de los mates am- pliamente empleados en múltiples formas de Fig.drían haber sido traídas desde pisos ecológicos más bajos o desde la propia costa. sólo se registraron algunos cuernos de ve- ción para su cultivo. como es el que remoniales que tenían lugar en los montículos y caracteriza a la zona. como parte del ajuar funerario de los tura monumental de La Galgada. cestos y canastos que revelan una excelente ma. mas aún si se considera el bagaje tecno. 63 – La Galgada. restos de camélidos. y frutos como la ci- ruela del fraile. guayaba y palta. De constructores que realizaron la notable arquitec. zapallo. nos proporcionan una idea general de la Llama la atención el escaso reporte de restos composición de la dieta alimentaria de la pobla. canavalia. tanto de semillas como de fibras en crudo. hilos o cintas y utilizarlas en el tejido de bolsas.nufactura. tampoco se doras evidencias de algunos elementos exóticos puede descartar la factibilidad del desarrollo de como conchas de moluscos provenientes del li- tempranos sistemas de irrigación artificial en una toral del Pacífico. de fauna en el sitio. De otro lado.). otras como la totora (¿?). Sin embargo. existe un amplio registro de la presencia de algodón. lo que hace presumir su cultivo y procesamiento en la zona. la abundante presencia de pallar. existen revela- portados al sitio desde otros lugares. incluyendo algunos fragmentos zona que presenta condiciones relativamente fa. lúcuma. montículo norte a inicios del Formativo (Grieder et al. Tillandsia o el carrizo? (Typha sp. frijol. otro lado. de los ecuatoriales Strombus y Spondylus. hilos y ela. mientras que es notoria la total ausencia de que algunos de estos recursos hallan sido trans. de plumas de color que presumiblemente proven- lógico del que dan prueba los experimentados drían de la vertiente oriental de los Andes. Isometría reconstructiva de la fase final del contenedores. En este estas plantas requieren necesariamente de irriga. entre otros.borados textiles confeccionados con su fibra. sentido.

las características de los entierros lo que se refiere al surgimiento de la arquitectura precerámicos de La Galgada y su especial disposi. Sobre cual se desarrollaría el proceso civilizatorio. las interrelaciones existentes entre los tectura monumental. en los rización se procesa con un fuerte componente ba- que destaca el surgimiento de una extraordinaria sado en la explotación de los variados y abundan- arquitectura pública.). lamente. Sería difícil aquí entrar en mérito a todas estas propuestas y discutirlas. el enterramiento de estos nes favorables o por la aplicación de exitosas estra- personajes dentro de las edificaciones más repre. debió tener una profunda connota. no es ajena la presencia condiciones de privilegio. ha demostrado ferir la presencia de determinados personajes o li. En el caso de los sitios de la Costa Central y Nor Los casos más representativos de los asentamien. se registraron ciados a lo que se conoce como revolución neolíti- objetos de piedra trabajados como adornos o ca (Childe 1982. Lo que nos interesa. es abor- dar desde sus fases iniciales lo que Lumbreras (1981: 173) define como “sintomatología del fe- Fig. en el poblaciones agrícolas. Redman 1990). nómeno urbano” y su estrecha relación con el pro- ceso de intensos y profundos cambios sociales aso- entierros hallados en las cámaras. 3. haremos obligada referencia a algunas de las más impor- tantes de estas. Estableciendo. por sí solo la base económica principal sobre la percusiones en la forma de asentamiento. parale- ción dentro de las cámaras funerarias de la arqui. EL GERMEN DE LO URBANO 75 esta importante problemática. de la misma manera El proceso de neolitización y las que la arquitectura pública no es por sí sola expre- transformaciones en la forma de sión de la presencia de especialistas. Sin embargo. este no es un terial documental para discutir la problemática componente exclusivo y menos aún constituiría del proceso de neolitización en los Andes y sus re. dado que el tema es relevante para la compren- sión del inicio del fenómeno urbano y del proceso civilizatorio en los Andes Centrales. prestigio. En este sentido. la profusión y elaborada ca. inclusive. ser un fenómeno no necesariamente exclusivo de najes familiares que gozaban de cierto status. desarrollan asentamientos sedentarios de tipo al- ción social y simbólica. dores recolectores –bajo determinadas condicio- plejas. por sí sólo. se verían de cierta de arquitectura pública (Childe 1982: 92. con una notable inversión en sus instala- quienes tenían en la comunidad estas especiales ciones y donde. se han planteado una serie de hipótesis interpretativas y se mantie- ne abierto un amplio debate sobre las mismas. sin embargo. es evidente que el fenómeno de sedenta- tos precerámicos que hemos examinado. Por lo tanto. pública y sus implicancias. tegias de explotación de los recursos naturales– sentativas. Forde forma sacralizados al ser incorporados al aura de 1966. ofrecen un abundante ma. Central. tablecer que no es el mero sedentarismo. indicador clave de la neolitización. cambios en la forma de asentamiento y las trans- lidad de las ofrendas –algunas de las cuales formaciones que se verifican en el seno de las for- manifiestan claramente su condición de bienes de maciones sociales durante este período. tes recursos marinos. o exclusiva del asentamiento fenómeno urbano (Lumbreras 1981: 169-173). Por otra parte. en primer lugar. 65 – La Galgada. tal . el indicador que nos señale la existencia de un proceso de neolitización. al emplearse en ellas recursos exóticos El sedentarismo. podemos es- sus monumentos más emblemáticos. es cuentas de collares y pendientes. Existe una gran cantidad de marco de un proceso de diferenciación social que casos que muestran como comunidades de caza- ya prelude el surgimiento de las sociedades com. en la medida que expon- gamos nuestra propia interpretación. algunos de los preciso examinar los acelerados cambios que se cuales incorporaban piedras semipreciosas como manifiestan en la forma de asentamiento. Choy 1979). ya que los ancestros de deano. asumido muchas veces como provenientes de tierras lejanas– nos permiten in. a partir la turquesa (ibid: 200). del proceso de sedentarización y especialmente en Finalmente. Diseño proveniente de un textil correspon- diente a una bolsa (Grieder et al.

para inferir el desarrollo de estos instrumentos. De otro lado. Feldman 1980. mentación referida al manejo de estos recursos y tigadores (Moseley 1975. se tura. serpientes y seres marinos. que habría operado luego como cataliza. su cultivo. diferencias con el que se da en las regiones altoan. la notable importancia que esta adquiere durante La domesticación y la creciente incorporación el Precerámico Tardío. debieron también estar (1967: 78-79. como los documentados en Los Gavi- piente. agrícolas. lanes (Bonavia 1982). infiere un proceso de creciente especialización en ción. nos proporciona uno de de plantas cultivadas al desarrollo de una inci. infiere tanto de su especial concepción arquitec- mentarios anzuelos. el desarrollo de su construcción. se establece una integración entre la explotación los tempranos sistemas de depósito de productos de los recursos marítimos y una agricultura inci. en términos generales. en los que se plasma el desarrollo de iconos co- dor de un paulatino proceso de sedentarización. si no mas bien el cómo se hace. cuando existe por ejemplo una radical di. además de requerir de la das en estos procesos productivos. En conducción y oficio debieron acceder solamente este sentido. A este propósito. Proceso que en este caso aparentemente no el ámbito de la organización social.76 JOSÉ CANZIANI como ha sido sostenido por Moseley y otros inves. Esta especiali- habría implicado en un primer momento el se. donde la base productiva de la neolitización rrollados para la explotación de los recursos ma- está asociada al desarrollo de la ganadería y el pas. Del examen de los procesos productivos desa- dinas. y mas aún si pen- nuevos conocimientos e instrumentos de produc. Por lo tanto. cializado y entre estas las de carácter ceremonial. sino mas bien la continuidad del régi. o las aparentes funciones tario. ya que del manejo de de las particulares características técnicas de su estos nuevos instrumentos se desprenden inferen. rrespondientes a seres míticos supranaturales con dando paso a la aparición de las formaciones al. 94-95). . y capturarlos con redes como tónica y de su complejo planeamiento. también en este aspecto. en este aspecto debe aplicarse la pranas constituyen la expresión de la construc- vieja proposición que sugiere examinar no tanto ción de complejas tradiciones religiosas. de registro astronómico de las plazas circulares sarios para el desarrollo de los procesos hundidas (Lumbreras 1987). se cepción artística debieron estar limitados a un constata la creciente incorporación y desarrollo de número reducido de personas. pública. podemos su- En el caso costeño. neración de la base técnica que las haga viables. Sobre la base de este modo textil que exhiben vestigios como los recuperados de vida. la creciente dis. si la arquitectura técnicas de conservación y almacenamiento. que no excluye por esto la caza ni la recolec. como en la no solamente algunos importantes elementos composición de la dieta alimentaria de la pobla. ministración de los bienes generados. ble importancia de los recursos marinos (Moseley A este creciente proceso de especialización no 1975). fue ajena la propia arquitectura pública. samos que estas manifestaciones artísticas tem- ción. hemos asociados al desarrollo de nuevos conocimientos e constatado como en estos asentamientos iniciales instrumentos de producción. el propio acerca del surgimiento previo de la arquitectura arte textil nos revela complejos cánones estéticos. así como las halladas en Huaca Prieta. así como la necesaria experi. producción. para posteriormente asumir el rol principal no también evidencias de que. 1985). se han presentado sugerentes hipótesis en Huaca Prieta y La Galgada. los mejores indicadores para leer el emergente piente agricultura. en el manejo de los recursos poner que el manejo técnico y la elaborada con- marinos como en el de las plantas cultivadas. Esto se ferencia entre arponear peces o pescarlos con rudi. A su vez. rinos y la agricultura incipiente. la que asume un esencial rol complemen. proceso de especialización social. A este propósito. la propia arquitectura pública asume la condición Este proceso. tanto en el abastecimiento de insumos nece. organización de formas especiales de trabajo para ponibilidad de excedentes. sarrollo de diversas actividades de carácter espe- les para la organización de la producción y la ad. si ción. que la diferencian claramente de la cias acerca de las formas de trabajo comprometi. no basta argumentar sobre la innega. presenta de instrumento de producción. a cuya que se hace. a los que se integra una incipiente agricul. los iniciados en el culto. atributos de aves. al pública se caracteriza por servir de soporte al de- igual que la solución de los requerimientos socia. manufacturas y en especial en el destacado arte men de trashumancia. el desarrollo inicial de técnicas de riego a partir de la más equilibrada tesis de Lanning y manejo de los suelos. así como de la ge- toreo. en el desarrollo económico (Canziani 1989). zación es evidente también en el desarrollo de las dentarismo. Por deanas (Bonnier y Rozemberg 1988). lo tanto. arquitectura doméstica. en algunos casos. nos proporcionan productivos relacionados con la pesca.

sociedades precerámicas no sólo generaron Evidentemente. viejos modos de vida en muchas regiones de la vaciones en las técnicas e instrumentos de costa sur y sierra sur de los Andes Centrales. A este propósito. 1985). habría gene. manifiesto tanto en el flujo de mienza a adquirir un peso creciente. Este es el caso de las formas de las comunidades. Este proceso de diferenciación ganización de las comunidades. en el surgimiento y filan en esta época (Fung 1988. percusiones en el consecuente crecimiento tilos de las tradiciones arquitectónicas que se per. donde las diferencias de rrollo y a la imposición de determinados modelos status tienen origen en otros aspectos circunstan. medidas que permitan regular el consumo de los La creciente especialización. Hemos introducido la problemática del De otro lado. cimientos en los cuales se fundaban las relaciones rado una incipiente diferenciación social dentro sociales preexistentes. 1994). La comunidades que combinan una economía de ex- notoria relación de las comunidades con un “es. que se movi. tal como lo lación definida y excluyente sobre los medios e sugieren ciertos enterramientos complejos en La instrumentos de producción (Staino y Canziani Galgada y Aspero. en este paradigmas de la neolitización el desarrollo de la caso. como de otros aspectos cultu. sostenien. EL GERMEN DE LO URBANO 77 Es mas. no necesariamente tangibles. comunidades resolver la administración de los ex- resan amplias regiones. to. habría para un nuevo ciclo de cultivo. no representa el elemento causal de esta di. por último. derivada del ma. como tampoco explica la supuesta surgimiento de sociedades complejas. blecer normas socialmente aceptadas y sanciona- cial del trabajo en el seno de estas comunidades. en el aprovisionamiento de subsistencias. requiere de lizan con ellos. y que pudo expresarse en de. que además desarrollaron una extraordinaria ar- mente. colas por parte de una comunidad. cuando se requiere establecer el diferir y actividad social apunta hacia la presencia de regular su consumo. como en la simple disponibilidad de exce. excedentes entre una cosecha y otra. ciertos recursos. 3. planteadas y sus implicancias. si consideramos que las tradiciones re. y que estas tradiciones arquitectó. Es conocido que el manejo de los recursos agrí- rales. las notables desigualdades que surgimiento de la arquitectura pública. también esta esfera de la cedentes. mas aun tratándose del ferenciación. manufactura de cerámica. la ampliación en la escala de apropia. quitectura monumental. globales. como también especialmente a las co- evidencias de un creciente nivel de intercambios y munidades en las que la producción agrícola co- de interrelaciones. la mejora e incremento . Williams afirmación de nuevas formas de trabajo y de orga- 1981. Estos aspectos incidirán en la forma de or- ofrendas. sus re- ligiosas se manifiestan a traves de los rasgos y es. sino que inte. per- producción. La abundancia de excedentes. además de re- nejo de los nuevos instrumentos de producción y servar una parte de estos para asegurar la simiente las exigencias de los procesos productivos. como en el inci- social piente proceso de diferenciación social que se pro- –visto además en la perspectiva del surgimiento cesa en su interior (Lumbreras 1987. En el caso de la nibilidad de excedentes. a partir del privilegio de uno u otro aspec. Finalmente. de las sociedades complejas que dan paso a la civi. 1999. La expe- emergencia de una “autoridad corporativa” y el riencia de los Andes Centrales constituye un caso surgimiento de una arquitectura pública que inédito a nivel universal. Esto está referido tanto a las gentes con ciertos niveles de especialización. se aprecian en el proceso de neolitización. de propiedad. espe- do que durante este proceso se verifica una conca. formas complejas de organización social. tracción de recursos marítimos con una incipiente pacio exterior” se ve corroborada también por las agricultura. nización social. queremos señalar un aspecto re- lización andina– sería sustancialmente distinto a levante que puede tener algunas connotaciones la “estratificación” propuesta para las llamadas je. Esto implica esta- significado un acelerado proceso de división so. se planteó como uno de los dentes. donde se demuestra que tempranamente revela rasgos monumentales. dades agrícolas establecen con el territorio una re- sesión de ciertos bienes de prestigio. mediante la generación de mecanismos ideo- La participación diferenciada de determinados lógicos e institucionales que remueven los viejos miembros de esta en la producción. si no plejidad que no puede ser abordado unilateral. miten contrastar (por negación) las hipótesis ción de los recursos naturales y la creciente dispo. especialmente cuando las comuni- terminadas diferencias de status y de acceso o po. con relación a la actual problemática del desa- faturas o cacicazgos. se le plantea a las nicas no se limitan al ámbito local. y la relativa suntuosidad de sus 1984). poblacional y. das. cialmente con la aparente perpetuación de los tenada y estrecha interdependencia entre las inno. este es un tema de gran com. mundo en general. En la prehistoria europea o del viejo ciales.

mientras se man. Allí donde se afirmó la neolitización. con la naria abundancia de los recursos marítimos. ción. por ejemplo. no obstante la extraordi. y especialmente la inexistencia de aquella de las que históricamente expresarán un desarrollo carácter monumental en estas regiones. donde el pro- La escasa relevancia de la arquitectura pública ceso de neolitización fue más intenso y acelerado. se rente ausencia de agricultura. rol del fenómeno urbano será cada vez más signi- tendría el énfasis en una economía mayormente ficativo. esta aparición de sociedades complejas y se dio inicio a región presenta un proceso de neolitización algo las transformaciones agrícolas que condujeron a marginal. es a sostenido en esta dirección. que se explicaría a partir de una apa. los extraordinarios centros ceremoniales que ca- zado históricamente en el proceso de neolitiza. ya que permite posterior período Formativo serán el escenario correlacionar su surgimiento –como expresión privilegiado de un proceso civilizatorio. o por el desarrollo desarrollarán patrones de asentamiento donde el de una limitada horticultura. donde el embrionaria del devenir del fenómeno urbano urbanismo tendrá desarrollos emblemáticos con con la intensidad y el nivel de desarrollo alcan. racterizarán a esta época. Por esta razón serán las regiones nor cen- recolectora. modificar sustancialmente el paisaje territorial. y las que durante el nuestro criterio muy significativa.78 JOSÉ CANZIANI costa sur. tral y norte de los Andes Centrales. .

están relaciona- sión de los rasgos estilísticos asociados al apogeo dos con la generación y despliegue de del fenómeno Chavín (Bischof 1996). sión de una arquitectura de carácter monumental tal como se ob. además de la afirmación de nuevas relaciones sociales de producción.serva o infiere en los casos de en la mayoría de los valles y cuencas de las regiones Cumbemayo en la cuenca de Cajamarca. tecnologías de irrigación artificial. y el la conformación de los valles agrícolas. Moche del Perú. Santa bién a los valles de la Costa Sur Central. hemos preferido utilizar el aldeanos que registran un considerable incremento término “Formativo”. los tanto costeras como altoandinas del norte y centro valles de Jequetepeque (Eling 1987). asegurando las subsistencias sin depender de la provisión natural de recursos. Nos referimos a la transformación Inicial. de tempranos sistemas de canalización y riego. ya que se encuentra estrechamente aso. su adaptación a climas y suelos distintos de los originarios. Lumbreras 1987). de las características naturales de los valles. En términos territoriales. Este proceso do extensos complejos ceremoniales de gran enver. en el caso de los valles costeros. para ferido al tiempo que va desde la introducción de generar en ellos zonas de producción que llevarán a la cerámica al inicio de la influencia Chavín. lo constituye el surgimiento y difu. así como cambios sus- que de él hace Lumbreras. . asumiendo la interpretación en su número y extensión. En este proceso convergen de forma interdependiente la domesticación de plantas y animales. que aproximadamente va ciado a la consistente presencia de asentamientos del 1800 al 500 a.C. 4. Pero es evi. (Billman 1999).das aislado. comprende la modificación de los suelos del gadura y alto nivel de planeamiento.1 existen claras evidencias que señalan so señalar que otros investigadores que otorgan el inicio de uno de los procesos más trascendentes mayor peso a los aspectos “culturales”. estas transformaciones territoriales. trumentos fundamentales para el desarrollo de ción de RoweVéase (1962) y Lanning (1967). 1 Se entiende por Revolución Neolítica un proceso combinado en el que se transita hacia el desarrollo inicial de una economía en la que prima la capacidad social de reproducir las plantas y animales. que implicarán la paulatina modificación del pai- do por dividir el período en dos fases: el Período saje natural. Virú (Willey 1953). la generación de los correspondientes instrumentos y medios de producción. Estos (Wilson 1988). como consecuencia de la afirmación y el propio término ha sido objeto de discusión de lo que se ha definido como Revolución (Lumbreras 1969. co. aun cuando son tanciales en su forma de organización espacial. impresionantes templos se presentan conforman. Los ins- Horizonte Temprano. Este proceso Con seguridad el aspecto más sobresaliente de está bastante bien documentado con el desarrollo este período. laterales. 1981). Sin embargo. Neolítica. y Chincha (Canziani 1992. entendido fundamentalmente como el re. reconocibles ciertas indefiniciones en su manejo A su vez. más evidente rresponde al tiempo en que se manifiesta la difu. generando tierras agrícolas que son progresivamente incorporadas a la producción. han opta. que de acuerdo a la defini. EL URBANISMO TEMPRANO 79 4 EL URBANISMO TEMPRANO Los templos y centros ceremoniales del Formativo y las modificaciones iniciales del territorio AL ABORDAR ESTA ÉPOCA. este proceso comporta sustanciales modi- ficaciones en el paisaje natural (Childe 1982. piso de los valles o la habilitación de aquellos dente también que este fenómeno no se presenta que se ubican en algunas de sus quebra. Canziani y Del Aguila 1994). es preci. aunque este fenómeno se proyecta tam.

territorio de los valles desde la orilla del litoral Fig. dándonos a entender que el grueso de la poblacional. 4 Udima. 3 Pacopampa. población del valle depende y está comprometida es uno de los mejores indicadores del progreso con la producción agrícola. 66. 19 Cardal. si bien también una concentración algo sión de los asentamientos aldeanos. Mapa de ubicación de los principales sitios del período For- mativo. se aprecia que la gran mayoría de los mento del número de sitios en los distintos valles. 24 Chuchio. lo concentración de los asentamientos en la parte baja que se hubiera reflejado en una progresiva disper- del valle. 8 Huacaloma. ocupando el menor se da en la parte media alta del mismo. donde se han registrado testimonios de los pri- norama en la distribución y localización de los meros canales de irrigación (Canziani 1992). asentamientos (70%) se concentra en el cuello del se puede inferir un notable incremento valle. 22 Paracas. En sitios de ocupación. 11 Punkurí. 12 Cerro Blanco. Partida. en este caso asociado a la exitosa afirma- zona que ofrece las mejores condiciones hídricas ción de la nueva economía agrícola. Aparentemente este proceso sería —en térmi- gación con una tecnología relativamente simple nos arqueológicos— relativamente rápido y por (Willey 1953). 5 Purulén. 25 Cerrillos. se aprecia una alta sito lento y gradual hacia la economía agrícola. En algunos casos.80 JOSÉ CANZIANI Este fenómeno está asociado a un nuevo pa. 18 La Florida. que como sostenía Childe (1982). 17 Garagay. 23Carhua. En otros casos bastante diferen. 15 Las Aldas. negaría que se hubiera producido un trán- tes. . 13 Sechín Alto. Soto. 26 Animas Altas. Cerro Sechín. 9 Cupisnique. 10 Caballo Muerto. de estas evidencias que registran el au- de Virú. como es el todo caso. 14 Moxeke. concentrándose en la social. 27 Jauranga. 6 Montegrande. y topográficas para establecer un sistema de irri. 21 Chongos. 2 Morro Eten. 20 Santa Rosa. 1 Huaca Lucía. como es el de Chincha. 16 Chavín de Huantar. lo tanto. 7 Kunturwasi.

para lo cual la creciente dispo- 1981: 133-152). fig. donde además el inicio del período Formativo y es utilizada por de los sitios aldeanos —muchas veces difíciles de consenso como un indicador fundamental en este localizar o poco estudiados— sobresalen las mo. 1). 3). posiblemente Ancón unos 10 km al norte del valle de Chillón. es decir a un habitat radicalmente dis- valles. ya sea dentro de los valles o inclusive a corporación adicional de nuevos cultígenos y es. 1. la cola en este tipo de obras públicas. El Chuchio y Carhua a decenas de kilómetros de Paracas o del valle de Ica. Además de sus obvias repercusio- tructivas. permitiendo además una serie de importantes avances tecnológicos. EL URBANISMO TEMPRANO 81 hasta alcanzar la parte media y alta de estos. produciéndose así un fenómeno en cadena que conduciría a la paulatina ocupa- ción del territorio de los valles. Aun en casos como el de Chincha. de almacenamiento e inclusive en los ductivos asegurados por la nueva economía agrí. decenas de kilómetros de estos. donde no habría mayores anteceden- Virú. innovación en cuanto se refiere a los patrones ali- tiguan la generosa inversión de los excedentes pro.C. entre otros. la in- se hace evidente que asistimos a la afirmación de troducción de la cerámica (ca. que ates. desde las zonas próximas al mar hacia el interior de los mismos. tes acerca de la presencia de camélidos. comienzan a ser introducidos en la bien. Dentro de este mismo proceso. Este es el caso de la localización de sitios que.) marca nuevos patrones de asentamiento. 1800 a.4 ya que gracias a la cerámica tación de estos a distintos pisos ecológicos. 3 Ver al respecto los cambios verificados en Cajamarca con relación a los patrones de subsistencia entre el período Huacaloma (alta incidencia de la caza de venados) y el período Layzón (creciente importancia de las llamas) (M. hacia un desarrollo en el cual en un deter. como son aquellos relacionados con el manejo de puede ser utilizada para almacenar agua u otros los recursos agrícolas. al sur del valle de Casma. debie- mesticación. 5 Una importante evidencia a este propósito y para tiempos aun más tempranos. en este proceso.2 Más central y sur. sentido. 4. debió tener también impor- ciente dominio sobre la naturaleza por parte de tantes implicancias en los patrones de asentamien- las poblaciones de las regiones involucradas. conservación. su empleo como vajilla para el consumo de estos.4) por su parte. ser un factor nada despreciable. miento poblacional.3 y desde minado momento es notorio que el grueso de la donde son aparentemente trasladados y adapta- población aparece asentada en aldeas agrícolas. donde se documentó el empleo de hatos de llamas para el transporte de las cosechas de maíz a los depósitos localizados en los márgenes desérticos del valle de Huarmey (Bonavia 1982). que novedoso e importante equipamiento técnico. ShimadaShimada 1985: fig. rimientos del manejo de ciertos recursos. donde tinto del originario. el arte textil. por determinadas circunstancias o por los reque- Los avances registrados en el proceso de do. las evidencias apuntan en casos como el de sierra norte. en zonas absolu- pecialmente las evidencias de la difusión y adap. . En cuanto se refiere a las manufacturas. La afirmación y propagación de este nes en la salubridad y mejora alimenticia. 5 tro de domesticación se ubicaría entre la sierra 2 Moseley (1975: 119) sostiene. por ejemplo. Williams (1981: 375-380. la proporciona el sitio precerámico de Los Gavilanes (ver Cap. que dos a la vida en los territorios de las regiones se concentran en las partes medias y altas de los costeras. con la extensión de los cultivos ya ran establecerse relativamente lejanos de fuentes conocidos durante el Precerámico Tardío. dan dispusieron de facilidades para almacenar y trans- una idea aproximada de la intensa propagación portar hasta allí los recursos vitales para la subsis- de recursos y conocimientos que se da entre dis. la líquidos. cuyo aparente cen. tamente desérticas. de agua. la in. estos cambios sustantivos en los procesos de preparación de alimentos e inclusive patrones de asentamiento vienen aparejados con de bebidas como la chicha. aplica una tesis en la que el crecimiento vegetativo de la población generaría la progresiva subdivisión de las aldeas localizadas en el litoral. La cerámica representa una importante numentales construcciones piramidales. nibilidad de la llama como animal de carga debió los camélidos como la llama. tencia de sus ocupantes y el desarrollo de sus di- tintas regiones durante esta época (Lumbreras versas actividades. en to. cerámica modifica y mejora sustancialmente los Paralelamente. Efectivamente. menticios. granos o alimentos procesados para su metalurgia. funerarios (Lanning 1967: 80). 4 Como lo atestiguan casos como el de Las Aldas unos 20 km. debieron redundar en la calidad de vida y el creci- revela en toda su amplitud el ejercicio de un cre. los cambios aparentemente no son tan radicales. mayor o menor grado. la cerámica. y el desarrollo de las técnicas cons. que la agricultura de irrigación sería una respuesta dada por parte de una “autoridad corporativa” a sus nuevos requerimientos de poder que le habrían sido negados por la economía marítima.

es importante señalar aquí las innova- sociales de cierto status o estará relacionada con ciones en el campo de la tecnología de la cons- actividades rituales. lo que indica que determi- bién desplegar nuevas tecnologías y recursos esté. Valle hipotético con el inicio de la transformación agrícola mediante el desarrollo de sistemas de irrigación en el cuello del valle (Canziani). te empleados en las construcciones del mundo Algo similar acontece con los textiles. Cajamarca (Kato 1994). A su vez la cerámica. estilizada de elementos de la naturaleza y. tar los monumentos arquitectónicos más repre- mente será de uso reservado para los grupos sentativos. de los dioses y seres mitológicos sobrena. prácticamente calidad de sus materiales. canteadas y labradas. para extraer desde allí . permitiendo no solamente riales constructivos la presencia de piedras una intensificación de la producción. aunque algunas de estas desconocida durante el Precerámico. de estas sociedades. a las obras de construcción. representará en yormente trabajados con la técnica del laminado los Andes Centrales un medio extraordinario para y repujado. nadas canteras fueron seleccionadas por el tipo y ticos. donde andino— se registran importantes avances. ma- de una amplia gama de formas. ya que tanto en el manejo de la piedra recurrentemente a ofrendas o en calidad de ajuar como en el del barro —los materiales mayormen- funerario. encontrándose asociada trucción. Esta vajilla fina que manifiesta Aun cuando examinaremos este aspecto al tra- una gran variedad de estilos decorativos. como son los hallados en Chongoyape. más allá de los requeri. queños utensilios o adornos de cobre y la apari- mientos funcionales que dan lugar al desarrollo ción de extraordinarios ornamentos de oro. donde formaban parte de un extraordinario ajuar mente. sino tam. constituyendo con los tex. aparente. 1976) y reciente- tiles el soporte privilegiado para la representación mente en Kunturwasi. la expresión artística. En las la innovación representada por la introducción edificaciones de piedra se aprecia entre los mate- del telar se impone. se encontraran relativamente lejanas con relación senta importantes avances con la presencia de pe. En cuanto a la metalurgia. 67. especial.82 JOSÉ CANZIANI Fig. Lambayeque (Lechtman et al. también pre. funerario de personajes sepultados en las tumbas turales que poblaban el universo ritual y religioso halladas en este templo.

. damentalmente la solución de una serie de retos bes se disponían en diversas formas de aparejo. así también en ciertos elementos arqui. además de aquellos operarios y artistas Si bien. En el consecuente proceso de culos piramidales. Además de las sobresalientes técnicas construc- les. Tello (1956) en los templos de de los templos. que concierne fun- tos tipos de adobes. EL URBANISMO TEMPRANO 83 bloques de grandes dimensiones y notable peso. Efectivamente. Pero suelven los aspectos críticos para la reproducción el barro también fue utilizado magistralmente para del sistema económico y social. estos tipos de ado. mientos sociales. a sorprendentes representaciones escultóricas con ción escultórica en relieve en sus caras. se sustenta una emer- de contención de las plataformas o los muros gente diferenciación social que tiene como prota- portantes de las edificaciones. enclavado en el núcleo cen. tales como columnas.nes monumentales. bajo la forma de estelas. como se verá.ceso de especialización les.cionales y formales hablan tratamiento de formas escultóricas tridimensiona. tectónicos que componían portadas monumenta. Cerro Blanco y Punkurí en los valles de cornisas. tales como las descubiertas por estos se destinaban al acabado de los paramentos el Dr. mantenimiento y admi- Fig. planteados simultáneamente por la afirmación de para resolver tanto el relleno de los colosales vo. las cabezas que debió involucrar clavas. de este tipo de edificaciones. los obeliscos. A su vez. Casma y Nepeña. e inclusive para gonistas centrales a aquellos especialistas que re- conformar extraordinarias columnas y pilares. Julio C. o en tivas que se despliegan para erigir las otros componentes que constituían hitos o rasgos edificacio. claramente de un pro. con el características fun. de especialización productiva. cuando imágenes de bulto. o esculturas sobrecogedoras como el célebre también a quienes se desempeñaban como arqui- “Lanzón” de Chavín. Mapa de distribución de sitios del Formativo superior en el valle de Virú (redibujado de Willey 1953 en Canziani 1989). la nueva economía agrícola y los nuevos requeri- lúmenes masivos de las plataformas de los montí. relieves figurativos o para dar vida También se trabajaron bloques aplicando decora. tectos y planificadores de estas imponentes obras tral de las galerías subterráneas del Viejo Templo. públicas. el período Formativo representa incorporación del barro en cuanto material cons. como son las huancas. 4. oficios y artes comprometidas con los distintos ña. las propias relevantes de la arquitectura ceremonial. rácter público de estas regiones. el manejo de la piedra especializados en el desempeño de una serie de no es ajeno a la arquitectura monumental coste. acabado y decoración un papel privilegiado en las edificaciones de ca. modelar frisos. la con- ducción del desarrollo. zócalos o Moxeke. la En resumen. 68. evidentemente el barro tuvo desde esta época rubros de la construcción. como son. una época en la que se inicia un intenso proceso tructivo se presenta dando forma inicial a distin. la construcción de los muros división social del trabajo. pilares y dinteles.

en la cual interactuarían transversalmente Cupisnique y Pacopampa / Cajamarca. ni la densidad en esta transición la diversidad de situaciones. se aprecia el proceso en la perspectiva de su rácter estatal. asimétrica que se sustentaban en la autoridad y el Sin embargo. plantean pírica recopilada para el período Formativo. teniendo como centro a Chavín. asu- coincidentemente la manifiesta concentración de miendo la existencia de una relación dialéctica de los sectores socia. ya que debieron de manifestarse de la posterior época de los Desarrollos Regionales distintos ensayos de diferente tipo y grado. Una probable zona de integración comprendería la costa y sierra norte. es preciso advertir que el proceso breras 1987.7 para establecer así una aproximación al otro lado. que abría jugado un papel articulador entre la zona central y meridional (Ver gráfico). tar como correlato el desencadenamiento y desa- nos generales. Para este propósito. Frankfort (1951) y Redman (1990) para los casos de Egipto y Sumer. no debió de tener un curso de evo- futura evolución.les crecientemente correspondencia recíproca entre las comprometidos con la espe.84 JOSÉ CANZIANI nistración de los sistemas de irrigación. . De esto último rrido de norte a sur. 6 Ver a este propósito Childe (1982).6 Los distintos dente que el proceso que conducirá al surgimiento tipos de centros urbanos. desarrollo de las actividades rituales que asegura. civilizatorios. Blanton et al. sarrollándose de acuerdo al bagaje histórico de nes sociales de un incipiente carácter estatal. la planifi. Dentro de este esquema. Piggot (1966) para el valle del Indo. proponemos abordar en las secciones siguientes quitectura pública. El área de los Andes Centrales. no especialmente de las relaciones de reciprocidad fue ajena a esta ley general del desarrollo histórico. Los estudios de los distintos procesos civiliza. formaciones cialización productiva en una nueva clase de sociales de carácter estatal y el urbanismo. si par ticipante en la ejecución de estas. con la indudable presencia de lución lineal. sus o extensión física alcanzada por los tempranos características particulares y aparentes niveles de centros urbanos que ejercerán la progresiva atrac. como desde Chavín. al igual que en los demás casos se- ejercicio del poder por parte de este sector social ñalados como centros originarios de procesos que asumiría un dominio de tipo teocrático (Lum. procediendo en un reco- requiere para su funcionamiento. y sus propias particularidades y especificidades. podría plantearse la existencia de una zona de integración surcentral. 7 Examinando las características procesales que en los Andes Centrales asume el tránsito de la forma de vida neolítica a la formación urbana y el estado. Vaillant (1980). la Costa Norcentral (Casma y Nepeña) y Central (Ancón y Lima). en cada región o en las denominadas áreas de inte- das desarrolladas en este tipo de edificaciones. la de estructuras domésticas que conforman inclu- convocatoria y organización de la fuerza de trabajo sive barrios o determinados sectores urbanos. manifiestan sus cualidades urbanas rrollo del fenómeno urbano. desarrollo. De gración. una zona meridional de integración comprometería la región circumlacustre del Titicaca. 1994). de constante avance gradual y as- los estados teocráticos que dominarán la escena cendente. es factible suponer que ya durante el tándose a las particulares condiciones locales y de- Formativo se produjera la aparición de formacio. no es ajeno a este fenómeno el relativo surgimiento del fenómeno urbano que muestre peso de la gravitación poblacional. Una zona de integración central relacionaría la vertiente oriental de los Andes (Kotosh-Mito). presentaremos de ción de otros sectores sociales involucrados en la manera resumida los casos más relevantes y los producción especializada o en proporcionar los aspectos más destacados sobre esta problemática diferentes servicios que la propia entidad urbana en las distintas regiones. recibiendo influencias tanto de la región del Guayas (Ecuador) por el curso del Marañón. nos con la concentración inusitada y magnífica de ar. y Lumbreras (1981) para los Andes Centrales. si examinamos la evidencia em- torios a nivel universal. que corresponde y está ínti. que surgen como de las entidades de carácter estatal deberá presen- expresión de estos diferentes procesos. (1997) para Mesoamérica. en térmi. En este sentido. los testimonios y la problemática documentados mamente asociada con las actividades especializa. Mucho más al sur. Lumbreras (1981: 169-96) propone la existencia de áreas o zonas de integración. en el marco de ban el sustento ideológico del sistema en sí. que dio lugar a la formación de entidades de ca- tos. en torno a Paracas y su relación con la serranía de Ayacucho y el Mantaro. Por lo tanto. es evi- asentamientos: los centros urbanos. la bien estos gravitan en torno al núcleo central calendarización de las actividades agrícolas y el constituido por las edificaciones públicas. Si además de estos argumen. cada región. se desprende también la creciente concentración cación y construcción de las obras públicas. ajus- Tempranos.

Si bien las exca- Chavín y la costa nor central. debió de facilitar una mar y en un medio correspondiente a bosque seco fluida relación transversal que habría incluido las arbustivo. a unos 50 km del de la zona de Cajamarca. como también fuertes in. EL URBANISMO TEMPRANO 85 Fig. El sitio de Huaca Lucía se loca- accesibilidad desde y hacia los valles interandinos liza en el valle del río La Leche. sobresalen agua debieron favorecer notablemente la afirma. presenta una especial técnica constr uctiva fluencias de lo que acontece más al sur entre (Shimada et al. Centro y Sur (redibujado de Lumbreras 1981). la amplitud de los Entre los sitios con arquitectura monumental es- valles costeños y la mayor abundancia del recurso tudiados en la región de Lambayeque. De otro lado. conocer un importante centro ceremonial del nuación. 4. revelen una estrecha relación entre la Formativo. 1982: 109-210). en el complejo de Batán Grande. con una arquitectura monumental que costa y sierra norteñas. han dado a tectónicos de los monumentos reseñados a conti. montículos que comprende el sitio. la relativa de Jequetepeque. Purulén y Montegrande en el valle ción de la agricultura. Las regiones orientales del curso superior del río Ma. 69. Mapa de los Andes Centrales con las posibles Zo- nas de Integración del Norte. excavaciones en el sector norte de uno de los tres rañón. La Costa y Sierra Norte Los valles de Lambayeque En la región norte del Perú. vaciones estuvieron restringidas a lo que aparen- . No es pues casual que los patrones arqui. Huaca Lucía.

disponiendo en este a 8 m de alto. que ascendía 5 m has.50 y 4 m mostrando en de ancho con 23 escalones. Se observaron también una serie de evidencias flanqueado por banquetas que se ubicaban que señalaban que la edificación estuvo sujeta a simétricamente a ambos lados de unas mochetas una serie de remodelaciones. las que implicaron que demarcaban el umbral del vano. El he- columnas. destinada a recibir las vigas que constituían la es- mente dicho) con planta en “U” abierta hacia el tructura del techo. la sección superior una suerte de capitel cuadran- ta alcanzar el nivel de la plataforma superior. tura rojiza. Mapa de ubicación de los principales sitios forma- tivos de la Costa y Sierra Nor- te (redibujado de Canziani temente correspondía al atrio de un templo. con un volumen conformado por caso los adobes con el vértice hacia el centro de la al menos dos plataformas escalonadas que pre. sentaban las características esquinas redondeadas. orientado en dirección norte–noreste. que con discos de los mismos adobes cónicos utiliza- habría tenido una planta de 240 por 170 m y de 5 dos para construir los muros. columna y sus bases hacia la superficie del fuste. 70. gular que presentaba una acanaladura que estuvo de se accedía a una estructura (el atrio propia. Dentro de el enterramiento sucesivo de sus plataformas me- este recinto se encontraba una impresionante co.86 JOSÉ CANZIANI Fig. que mostraba un fino enlucido y rastros de pin- El atrio. diante el relleno con arena fina y la aplicación de lumnata formada por una serie ordenada de 24 sellos con capas de arcilla (ibid: 133-137).20 m de cho de que este sector del montículo hubiera sido . Se estima que estas columnas alcanza- exhibía una gran escalinata empotrada de 16 m ron una altura entre los 3. Estas columnas que tenían 1. se ha diámetro estaban sorprendentemente elaboradas podido estimar las dimensiones del edificio. norte y con un vano de acceso en el lado sur. don.

que en algunos casos es flanqueada por plataformas laterales. a llo axial. Reconstrucción hipotética (Canziani en forma de “U”. Sobre las plataformas existen evidencias de muros formando recintos abier- objeto de serias destrucciones mediante el movi. Mas al sur. Huaca Lucía. 71a y b. en forma de “U”. con escali- natas empotradas alineadas con el eje principal de los montículos. la sección de un dentro de un planeamiento de marcado desarro. como es el caso de la estruc. pre- sentaba sobre una doble plataforma escalonada una plataforma superior con esquinas redondea- das frente a la cual se ubicaba un patio hundido. disco muestra la singular disposición radial de los adobes cónicos. tos por un lado. 1982). a más de 50 km del litoral y a unos 400 msnm. 72. quincha y otros ma- Zaña a escasos kilómetros del litoral y está com- puesto por 15 montículos que presentan una orientación y configuración similar entre sí. Las plataformas tienen planta rec- 1989) y planta del Atrio (Shimada et al. El montículo excavado por Alva (1985. cierta cantidad de población que se alojaba en El complejo de Purulén. En primer plano. asociados con una secuencia de remodelaciones Aparentemente estos sitios estuvieron asocia- de las edificaciones ubicadas sobre el nivel de la dos al desarrollo de un manejo agrícola con siste- plataforma superior. Este esquema replica sobre la plataforma princi- pal la configuración típica del planeamiento de los montículos que —como también se aprecia Fig. al centro. se han dado a conocer una serie de sitios con estructu- ras de tipo público correspondientes al período For- mativo y que se localizan tanto en terrazas aluviales o en quebradas laterales al valle (Ravines 1982. tangular y presentan escalinatas empotradas dispues- tas en el eje de las mismas. cons- tr uidas con materiales perecederos en los alrededores de los montículos y que contaban con depósitos subterráneos revestidos con barro. en el valle medio del río Jequetepe- que y en la zona entre Montegrande y Tembladera. Sus volúmenes se desarrollan sobre la base de una o dos plataformas de planta rectangular. Este dato es relevante para el examen de la dinámica poblacional y el modo de vida de los sectores so- ciales que se concentran en torno a la arquitectura monumental. indicarían que do valiosa información. Huellas de postes miento de maquinaria pesada. se localiza en el bajo estructuras hechas con postes. 1988). Se reporta también para el sitio la presencia de una gran cantidad de estructuras de vivienda. 4. . en ciertas zonas de los edificios existían estructuras tigadores percibir si estos enterramientos estaban que estaban techadas. 1982. y existen indicios que concentraban tura del atrio. EL URBANISMO TEMPRANO 87 mismo eje una segunda escalinata y una cámara subterránea con hornacinas en sus paramentos. Se trata de edificaciones consti- tuidas por plataformas bajas que generalmente pre- sentan frente a ellas una suerte de vestíbulo o plaza hundida. frente a los cuales. Columnas elaboradas con adobes cónicos en este caso— se enfrentan con plazas hundidas. quizás ha destrui. en las plataformas y en los vestíbulos. Huaca Lucía. por lo gene- ral. mas de riego.). se desarrolla un patio o plaza hundida. que impidió a los inves. (Shimada et al. Tellenbach 1986). La plataforma superior presentaba en el la derecha segmentos de dos capiteles caídos. configurando un planeamiento Figs.

El sitio. quincha de carrizo y enlucidos de barro. ca a estas estructuras menores como “casas”. se asentó de otras estructuras menores que se emplazan con distante un kilómetro de los campos de cultivo relativo orden en los alrededores de las plataformas en un terreno eriazo de pendiente pronunciada. y que podría sugerir una connota- bien éstas tienen la particularidad de presentar una ción aldeana para el grueso del asentamiento que planta trapezoidal que se ensancha conforme in. mayormente de forma . siendo los rellenos de Montegrande uno de los principales sitios las plataformas de cascajo. en las laderas de una quebrada lateral pación de materiales orgánicos en la construcción de la margen derecha del valle medio. estas plataformas presentan en el eje central término con evidentes implicancias habitacionales de sus fachadas sendas escalinatas empotradas. apreciándose tan sólo los res. ron hechos de troncos de algarrobo.88 JOSÉ CANZIANI Fig. En el caso relativamente abundante en esta zona ecológica. gones de gran tamaño. se cons. se dispone alrededor de las plataformas. Nos refe- Las excavaciones arqueológicas desarrolladas rimos a un serie de recintos de planta cuadrangu- en área expusieron la presencia de tres plataformas lar o rectangular. Esta formativos del valle de Jequetepeque. del frente norte de la Huaca Grande. teriales perecederos. es de resaltar la notable partici- km del mar. que se principales de planta rectangular. afectado por diferencia podría tener una explicación tanto en el impacto de la construcción de la represa de una opción cultural local. Compartiendo los cánones arquitectónicos de Tellenbach (ibid) denomina de forma genéri- la arquitectura monumental del período en la re. Tellenbach (1986). servado sus improntas en los pisos y en los ci- mas. Sobre las bargo. 73. piedras y tierra. piedras y mortero de barro. no fueron elaboradas con adobes cónicos sino con tro de las viviendas (Ravines 1985: 145). que presentan las esquinas redondeadas. turas menores fueron resueltos con tramas de tricamente a ambos lados de la escalinata central. como en la relativa dis- Gallito Ciego a inicios de los años 80. Las plataformas y las edificaciones sobre estas tos de sus cimientos y los fogones ubicados al cen. un gión. una especie das desarrolladas sobre terrazamientos. y a los lados de las plazas y explanadas. se documentó Otros componentes constructivos de estas estruc- la presencia de hornacinas. fue objeto tancia de los suelos donde se podría disponer de de excavaciones intensivas conducidas por barro para elaborar adobes. Las platafor. entre los rasgos recurrentemente documen- plataformas y dispuestos con simetría. Purulén. mirando hacia el valle. se puede suponer que fue- enfrentan a pequeñas plazas hundidas o a explana. se mientos de los muros. Si bien de los postes solamente se ha con- sur. tiene relevancia la presencia de fo- que estuvieron aparentemente techados. tados por las excavaciones dentro de estos estruc- truyeron recintos con las esquinas redondeadas y turas menores. cuyo eje mayor caracterizan porqué sus muros están mayormente se desarrolla en sentido transversal a la pendiente constituidos por hileras de postes de madera ali- y con sus frontis principales orientados hacia el neados. aparentemente techados. Sin em- gresan en el cuerpo de las plataformas. Reconstruc- ción isométrica de uno de los templos principales (Alva 1987). es decir. localizado a unos 52 En todo caso. si o domésticas. distribuidas simé.

A nuestro parecer. Del total de 18 sitios registrados en el valle asociados Para introducirnos a la problemática que presen. La introduc- turas menores alrededor de las plataformas. y pudieron —al igual que los anteriores sitios del currido y las limitaciones propias de las prospec. distintas fases del período Guañape. difícilmente puede ser detectada en superficie al encontrarse ocultos bajo depósitos aluviales posteriores o haber sido afectados por las labores agrícolas desarrolladas en estos suelos. estos rasgos como la dis. para la cual se conoce ape- ellas de actividades complementarias a aquellas de nas un sitio próximo al litoral. detectado mediante aparente carácter ceremonial que tenían lugar en excavaciones 8 y que representa una reocupación las edificaciones principales. No obstante el tiempo trans. cada al estudio de los patrones de asentamiento De los sitios ubicados en el valle bajo. precerámico localizados en este tipo de zona— ciones de superficie (Willey 1999). con el período Guañape. Estas características especiales. 14 se encuentran en el tan los valles de la región durante esta época. tal como se señala en diversos estudios dedicados al análisis de los patrones de asentamiento (Willey 1953. este notable aprovechar tanto la explotación de los recursos marinos como desarrollar una agricultura sin rie- 8 Es preciso advertir que la existencia de muchos sitios tempranos. En cuanto a las fases Guañape Medio y Tardío. del valle. dedi. el For- ticas. constituye una encuentran en proximidad del litoral (V-71 y 100) obligada referencia. como ca de la evolución de los patrones de asentamien- el que los fogones estén construidos con revesti. pone en cuestión que estos des Centrales. Willey (1953). Montegrande. fogones estuvieran asociados a actividades domés. sobre todo a partir de la introducción de la mecanización. del montículo precerámico conocido como Huaca Negra o Huaca Prieta de Guañape (ver Cap. especialmente de aquellos que se encuentran en la parte baja y en el piso de los valles. EL URBANISMO TEMPRANO 89 Fig. ción inicial de la cerámica corresponde a la fase drían estar mas bien sugiriendo el desarrollo en Guañape Temprano. 74. En el caso del período que nos ocupa. Los valles de Trujillo estas según Willey (1953: 43) corresponderían fundamentalmente a la vigencia de los estilos cerámicos asociados a Cupisnique y a El valle de Virú Chavín. po. dos se prehispánicos en el valle de Virú. Canziani 1993). 4. mativo en el valle de Virú está definido por las tribución relativamente ordenada de estas estruc. to en este valle. cuadrangular que se disponen al centro de estos trabajo nos presenta un análisis fundamental acer- ambientes. . Re- construcción isométrica (Tellenbach 1986). es decir al Formativo Medio. Wilson 1988. la valle bajo y 4 en el sector medio y en el cuello obra pionera de Gordon R. 3). con interesantes referencias com- miento de piedras y cuidadosamente acabados con parativas respecto a la región y al área de los An- enlucidos de barro.

contención de piedra. munidades que poblaron estos sitios tenían en la En algunas de estas aldeas. con un promedio de 25 a 30 que alcanzaban unos 50 cm de alto. esta riego en esta zona del valle. cida como Templo de Las Llamas. asentada la aldea y en una posición central con rior del cuello del valle (V-14 y 180) pueden ser relación a las viviendas que se ubican a su alrededor representativos de asentamientos del período que. go en las hoyas húmedas que se presentan entre las dunas ubicadas en la franja del litoral. 309. 127. corresponderían a restos de los cimientos sobre 85. por su propia localización. Al menos dos sitios ubicados al inte. 202 y 203) del período Puerto Moorin temprano (Willey 1953: 76). Dada la relativa lejanía del mar de parecido por completo.90 JOSÉ CANZIANI Fig. 311) fue detectada también gracias al desa- rrollo de excavaciones en proximidad del cauce del río y otra importante agrupación (V-83. mediante hoyas de cultivo en zonas humedecidas Estas plataformas se localizan en una posición por el afloramiento de la napa freática (Canziani prominente. Se trata de la edificación cono- de la producción agrícola y los asentamientos di. 75. me. 306. Los muros de piedra de 40 a 50 cm de alto de una edificación construida mayormente con . serían sólo explicables Si bien en las excavaciones desarrolladas en los con el desarrollo de actividades agrícolas median. 84. Se supone viviendas que tienen de uno a seis cuartos cada que estas estructuras corresponden a los cimientos una. 302. radas entre sí y se disponen sin un orden aparente. 128) se encuentra al sur del valle. Fig. se encontraría asociada a la presencia de la princi- cia adquiría en los períodos inmediatamente pal estructura pública documentada en el valle subsecuentes. un recinto de rectamente asociados con esta actividad. en la cima de la colina en la que está 1989: 83). al concentrarse en ella la mayor parte para este período. se puede inferir que las co. que tanta trascenden. como es el caso de V- agricultura su principal fuente de sustento. montículos bajos del sitio V-71 se hallaron evi- te la implementación inicial de algún sistema de dencias de una aparente ocupación doméstica. planta rectangular de unos 16 x 19 m construido Las aldeas con restos superficiales presentan con muros de piedra de 65 a 80 cm de espesor y un patrón disperso. en las los cuales se habrían dispuesto adobes o estructuras laderas que se encuentran al pie del Cerro de materiales perecederos cuyos rastros han desa- Compositán. Aldeas aglutinadas (V-144. como también para edificios de carácter ceremonial o comunal. y en las partes más bajas (Willey 1953: 48-55). 76. Aldea dispersa V-83 del período Guañape (Willey 1953: 49). 83. Una concentración de sitios (V-171. que pudieron servir de base gue de pequeños canales de regadío. 272. Las casas están algo sepa- estas agrupaciones. se aprecia estructuras de posible función públi- diante el desarrollo de cultivos en las zonas de ca constituidas por plataformas con muros de inundación del cauce del río o gracias al desplie.

Una gran parte de estas estruc- ción. turas públicas están representadas por el registro ción. es. piramidales se verifica mayormente en la cabecera . Durante el Formativo Superior. Los muros de piedra presentan un acabado bastante rústico en sus pa- ramentos. está consti- concentradas se podría explicar en el contexto del tuido por la creciente presencia de estructuras de establecimiento de un nuevo modo de produc. Fig. así como estas condu- cementerios— estaría reflejando el más notable cían el desarrollo y administración de las obras crecimiento poblacional registrado en la historia públicas comprometidas con los sistemas de irri- prehispánica del valle. como parte de las dio alto. En este sentido. A estos factores debieron los sitios en la parte media alta correspondiente al agregarse también otros directamente derivados cuello del valle. estrategias desarrolladas para el control de la po- viendas concentradas. La localización de estos montículos producción a una numerosa población (ibid. carácter público. se obligado a un uso cada vez más racional del suelo. el extraordinario incremento la concentración en los patrones aldeanos pudo en el número de sitios correspondientes a este también ser estimulada. gación. aparentemente sacrifi- cadas como parte de algún ritual ofrendatorio. Estas condiciones habrían permitido y a la vez también conocido en la región como Salinar. donde además del incremento de la pobla. ción sin afectar por esto las tierras que presenta- gar destaca la concentración de cerca del 70% de ban aptitudes agrícolas. muestran un novedoso patrón con vi.). de modo de albergar la mayor cantidad de pobla- lución del patrón de asentamiento. en cuestión y relacionado con la emergencia del La aparición de este nuevo patrón de aldeas fenómeno urbano en el valle de Virú. o inclusive producto de período —con cerca de 57 sitios de ocupación la creciente intervención de las emergentes enti- habitacional. la irrigación artificial y otras técnicas pro. fortificaciones y toriales. aprecia una serie de cambios relevantes en la evo. de 14 montículos piramidales que por lo general pias de una agricultura intensiva permiten que un presentan plantas rectangulares y plataformas es- territorio relativamente limitado soporte con su calonadas. dades urbanas en el manejo de los recursos terri- tes a montículos ceremoniales. 77. blación y facilitar la convocatoria de su impres- sentando una disposición irregular. Templo de las Llamas V-71 (Strong y Evans 1952). tienen una cindible fuerza de trabajo (Canziani 1989: 97-98). actividad agrícola. que si bien continúan pre. además de otros 19 correspondien. mien- tras que las trincheras excavadas por Strong y Evans (1952) a lo largo de los ejes del edificio pusieron al descubierto dos enterramientos de lla- mas al pie del muro Oeste. EL URBANISMO TEMPRANO 91 adobes cónicos ya que se encontró evidencias de estos en el ingreso del recinto. 4. mayor densidad de ocupación al registrarse un Otro de los aspectos trascendentes en la modi- mayor número de viviendas en un área menor que ficación del patrón de asentamiento en el período las aldeas de tipo disperso. Muchas de las aldeas. ción y disposición de las aldeas. por lo que se puede pensar que estos. al igual que la parte superior de los muros. turas y el desarrollo de los procesos de transfor- ciones para la derivación de canales sin necesidad mación que están íntimamente asociadas con la de obras de gran envergadura. estuvie- ron terminados con un enlucido de barro. Al interior del re- cinto se encontraban los restos de una plataforma de piedra adosada al centro del muro Norte. Finalmente. conformado por un estre- cho pasaje en el que se desarrolla una escalinata con gradas de piedra y barro. donde ducción dentro de las aldeas de ciertas manufac- se privilegia la zona que ofrece las mejores condi. que en el valle de Virú corresponde al período Puerto Moorin. la pro- desarrollada mediante irrigación artificial. Esta marcada concentración en del desarrollo general de los procesos productivos este sector del valle reflejaría según Willey (1953: y en particular con las formas de participación de 391-392) la afirmación de una economía agrícola las comunidades en las labores agrícolas. la tendencia hacia Por otra parte. El edi- ficio está orientado de Este a Oeste y presenta un ingreso hacia el Este. quizás intervenían también en la localiza- pecialmente las que se localizan en el sector me. En primer lu.

que dominan la parte baja del valle. vamente. el desarrollo de obras públicas y la cons- trucción a gran escala de arquitectura monumen- Fig. Dos de Moche. dentro de El valle de Moche los tipos de arquitectura pública presentes en el valle de Virú durante este período. al habérselos es. que. mientras que en otros casos algunos de estos señalando las necesidades defensivas de este sector de ubican en una posición central y equidistante del valle que presenta amplios espacios abiertos y con relación a diversas agrupaciones de sitios. espe- en la parte baja del valle. se ha planteado algunas hipótesis explicativas. La evolución del patrón de asentamiento en el valle tado por la presencia de reductos fortificados. tor. como con entre sí (Willey 1953: 392). Sobre la razón de la presencia de estas estructu- ción de asentamientos y de población en este sec. con el Cupisnique definido por Larco en el valle de Chicama (Mujica 1984: 13) . es más desprotegido. Efecti- rallados que se desarrollan amoldándose a la to. un 83% han sido registrado en el tablecido sobre dos puntos difícilmente accesibles sector medio del valle de Moche (Billman 1999). 1989: 92. Sitios formativos del valle de Moche durante el período Guañape medio (Billman 1999). por lo tanto. se reporta que de los 214 sitios corres- pografía de la cumbre de estos cerros. es en de los más importantes de estos están localizados algo similar a lo registrado en el de Virú. La ubica. artificial. como también en las dimensiones y características constructivas de cuanto expresión de los posibles conflictos genera- estos montículos. época Moche. está represen. 99-100). durante el período Formativo. de contar con asentamientos bastante dispersos nen que ver tanto con la localización. 9 Algunos estudiosos del tema plantean la correspondencia del Guañape Medio y Tardío. se puede suponer la existencia dos por la afirmación del poder ejercido por parte de diferencias de carácter funcional y de orden de una emergente clase dominante (Canziani jerárquico entre estos (Willey 1953: fig. Canziani 1989: 87-90). uno en la cumbre del cialmente en la tendencia a presentar una alta con- cerro Bitín (V-80) y el otro sobre el cerro del Piño centración de los sitios tempranos en el sector (V-132) y están conformados por recintos amu. con la introducción de la irrigación que limitan el valle hacia el sur. correspondiente al cuello del valle. ras. pondientes a los distintos períodos anteriores a la ción de estos sitios es estratégica.92 JOSÉ CANZIANI del valle. que tie. 82. además Sobre la base de una serie de parámetros. presidiendo Es también durante el período Cupisnique o una zona donde se ubican algunos sitios aldeanos Guañape 9 que en el valle se producen importan- en las cercanías del río y en las faldas de los cerros tes cambios. Otro aspecto sumamente novedoso. medio. coincidiendo con la mayor concentra. 78. definido en Virú.

declinaría la cons. existe evidencia del con. Sin embargo. durante el período Salinar correspondiente al Formativo Superior. Fig. y Oeste unos 240 m y 175 m de Norte a Sur y posee agrícolas que podrían haber sido producidos prin. prove. Mientras la mayoría de Medio lo sería el complejo de Caballo Muerto. como ma parte del Complejo Caballo Muerto. central (Pozorski 1976: fig. sería durante las fases Guañape Medio y Tardío que la irrigación se En los valles de Trujillo la edificación más repre- expandiría proyectándose hacia el valle bajo sentativa del período Formativo y de la arquitec- (Moseley y Deeds 1982). mientras que durante el Guañape y 1 km de Este a Oeste. Si bien se supone que ya durante Guañape El complejo de Caballo Muerto y Huaca de Los Temprano se habría introducido la irrigación ar. se encuentra algo aislada en una posición 142-143). mente todo el conjunto sobre la base de una armó- Adicionalmente. se sugie. En efec- Durante el Guañape Tardío. durante el período Salinar la 1976). . El monumento tiene en su eje principal Este nientes de sitios del litoral como Gramalote. en los sitios del cuello del valle nica secuencia de plazas y patios a distintos nive- como Caballo Muerto. población se concentra en 8 agrupaciones de si- tios habitacionales. la locali. Caña Huaca y Huaca Huatape. sobresale en el valle de Moche el sitio de Cerro Arena. Para esta época pudo darse una ampliación de la irri- gación hacia la margen sur del valle bajo. que si bien presenta evidencias de una ar- quitectura monumental relativamente modesta. 4. los sitios de Puente Serrano y Huaca Los Chinos la Huaca de Los Reyes que ocupa el área más ex- constituirían centros secundarios (Billman 1999: tensa. Plano general del complejo (Pozorski miento. al igual que se sugiere una cierta autonomía entre las co- munidades de las diferentes agr upaciones poblacionales (Ibid: 146). EL URBANISMO TEMPRANO 93 tal. tura Cupisnique corresponde con seguridad a la zación que presentan 3 conjuntos monumentales denominada Huaca de Los Reyes. constituye el recurrente motivo de fondo. como en las dis- que durante el posterior período Salinar aparen. Al finalizar esta época. Este sitio for- de este período en la parte alta de este sector. do en la parte media del valle de Moche a unos 20 indicaría que las zonas cultivadas podrían haber km del litoral. la presen- cia de múltiples estructuras con variaciones mar- cadas en sus características formales y constructi- vas. lo que indicaría que este sitio bien pudo desempeñar un rol predominante en el territorio del valle. Como veremos más adelante. manifestarían tanto diferencias funcionales como de orden social entre sus ocupante. re un intercambio de productos marinos. en todos los cuales la planta en forma de «U» sumo de venados y de llamas (Pozorski 1982). 79. Caballo Muerto. Reyes tificial en el valle medio. En efecto. con una clara tendencia a la localización de estos en lugares con características defensivas. mientras eamiento general del conjunto. Aparecen por vez primera también en el valle de Moche sitios de tipo fortificado. sin embargo habría concentrado una notable po- blación. Para Guañape Temprano el principal mo. que está integrado por 8 montícu- estado limitadas a las tierras irrigables próximas los que en algunos casos asumen una planta en al río. to. les. En cuanto a las subsistencias. ubica- Caballo Muerto. y los montículos se concentra al Sur del Complejo. Estos montículos se distribuyen numento estaría representado por la Huaca en una extensión de más de 2 km de Norte a Sur Menocucho. 1). tintas secciones y edificios que se disponen simé- temente se abandona esta tradición y se verifican ulteriores modificaciones en el patrón de asenta. forma de “U”. la planta en “U” está presente tanto en el plan- trucción de arquitectura monumental. un elaborado planeamiento que organiza espacial- cipalmente en los campos del cuello del valle.

que formaban los brazos laterales de sus atrios. tricamente respecto al eje principal. Mientras que la primera plaza (I) es que los emparenta estrechamente con lo que se abierta y está simplemente demarcada por el ali. de los cua- los nichos o paneles presentes en los muros de los les se conservaban parte de las patas con garras y recintos que formaban los brazos laterales de los las colas enroscadas con terminación en forma de serpientes (Pozorski 1976. . es decir. Es de destacar cio donde debió de encontrarse el lugar central que estos frisos presentan un tratamiento artístico del culto.tos de los pies y piernas y en la plaza superior presentan esquinas redondeadas. enmarcadas por las edifica. Es igualmente interesante notar que erguidos. los muros frontales de los recintos ca que estos espacios debieron de estar techados.10 algunos casos de la banda que les ceñía la A lo largo del eje principal se organiza una se. Watanabe 1979). mediante una sucesión de representan cabezas con colmillos entre- plataformas que culminan en la cúspide del edifi. El motivo Este a Oeste o con relación a ejes transversales de representado reiteradamente es el de personajes Norte a Sur. III) se caracterizan por ser hundidas. finamente enlucidas y que posiblemente fue- cuadrangulares y pilastras ordenadas en hileras — ron pintadas. se registraron grandes nichos interior del conjunto. las siguientes (II y En el caso del frontis de la segunda plataforma. laterales (C y C’). sentando cabezas felínicas hechas de piedra y ba- lizaba a través de columnatas de gruesos pilares rro. 10 Este constituye uno de los rasgos característicos compartidos por los monumentos arquitectónicos formativos de la Sierra y Costa Norte y de la Costa Nor Central. conoce como estilo Chavín. cuencia de 3 plazas cuadrangulares. El acceso a los atrios tenían grandes figuras escultóricas de bulto. Plano general (Pozorski 1976). neamiento de cantos rodados. de los cuales lamentablemente tan sólo los frentes de las plataformas que ascienden hacia se conserva res. 80. repre- frontales. dispuestos simétricamente a ambos lados que con- ciones presentes en sus lados. cruzados y atributos de serpientes.94 JOSÉ CANZIANI Fig. Los pilares lucían en los frentes que daban a las presentaban restos de representaciones escultóricas plazas decoraciones en alto relieve. y se desarrollan al escalinata central. las que redu. en cuanto cuyo frente Este da a la plaza II y presenta una están delimitadas por poyos. Huaca de Los Reyes. como al de los edificios laterales. al igual que de felinos erguidos en posición lateral. se rea. orientado de atrios con planta en “U”. cintura con colgantes en forma de serpientes. Casi todos estos personajes están dispuestos cen progresivamente sus dimensiones espaciales y con los pies apoyados sobre pedestales o restringen su acceso conforme se asciende a los flanqueados por relieves con diseños que niveles más elevados. En dos de los pequeños templos que conformaban atrios hipóstilos— lo que indi. desde Cajamarca y Lambayeque hasta Casma.

Fig. Huaca de Los Reyes. Reconstrucción hipotética (Canziani 1989). Este es el caso de la escalinata que asciende de la plaza II al atrio que da ingreso a la plaza III sobre la segunda plataforma. Inclusive muchos de los frisos de barro. 81. En la cima de la plataforma su- perior (F) se observó que las estructuras de la últi- ma época fueron construidas luego de rellenar recintos de una época anterior. asociados a los cuales se halló evidencias de postes cubiertos por haces de cañas recubiertas con mortero de barro. EL URBANISMO TEMPRANO 95 Fig. muestran también evidencias de superposición en sus res- pectivos basamentos con representaciones escultóricas y los pies de los personajes asociados a sus correspondientes pisos. Foto de detalle de relieves de dos fases distintas superpues- tos en la base de un pilar (Pozorski 1976 en Morris y Von Hagen 1998). Se ha señalado que este edificio habría sido construido en distintas fases y al respecto existen una serie de importantes evidencias que dan tes- timonio de superposiciones arquitectónicas. 4. . de lo que se deduce que formaban parte de co- lumnas para el soporte de algún tipo de cobertura. bajo la cual se encontró el desarrollo casi completo de una escalinata de una fase precedente. Huaca de de Los Re- yes. en los que se apre- cian evidentes cambios estilísticos (Pozorski 1976). 82.

la dificultad radica en que toda esta tamaño con aparejos cuidadosamente concerta- área habría sido cubierta por depósitos aluviales dos. 84. a unos 7. Estructura B-1 de aparente función pública Esta localización parece que estuvo asociada al (Mujica 1975). De la misma manera. lo que compli. Mien- cronológicamente se desarrolló entre fines del tras que las estructuras pequeñas. Fig. Sin . Sin embar- go. rústicas y de plan- Cupisnique y el inicio de Gallinazo y Moche.5 km del mar. así como paramentos enlucidos y pisos de que alcanzan hasta 4 m de espesor. y se localiza en las (Mujica 1975.96 JOSÉ CANZIANI embargo. si bien todas las En el examen de este magnifico monumento. es de notar que en la distribución espa- cial de estas se observa un patrón altamente dis- perso. laderas y sobre promontorios rocosos que se pro- yectan desde los cerros próximos hacia el valle. Sin embargo. Huaca de Los Reyes. constituye una posición estratégica que ofrece un acceso directo a pasos naturales de las rutas que se dirigen hacia el valle de Virú y el sur. 1984. llaman a considerar la posible búsqueda de una zona relativamente pro- tegida con fines defensivos. Cerro Arena corresponde a una sola ocupa- ción y comprende una extensión de unas 200 ha donde se localizan unas 2. las peculiares características del lugar elegido para el asentamiento. como del Complejo de Caballo Muerto en con. en el otro tenemos ocupación doméstica temprana en las laderas de aquellas que tienen un área notablemente mayor. y cuyas plantas ortogonales manifiestan ciertos ni- Cerro Arena veles de planificación en su diseño. se aprecia que en ciertos sectores y especialmente en la zona central del sitio. facilidades de almacenamiento y extensos correspondientes al período Salinar. de la que resulta una baja densidad en la ocupación del suelo. grado de compleji- 1976 en Morris y Von Hagen 1998). Foto de una cabeza escultórica de llama la atención de los investigadores la notable felino. En todo estructuras pequeñas. Apa. 1982). si en un extremo tenemos ras menores asociadas a los montículos. al registrarse en ellos una mayor aglutina- ción de las estructuras (Mujica 1975. muchos ambientes con una distribución compleja. estas últimas estructuras presentan varias banquetas fina- Se trata de uno de los sitios más sobresalientes y mente enlucidas. tamaños. existen diferencias marcadas que van desde las junto. presentan muros con bloques de piedra de mayor rentemente. Brennan 1978. que habrían dispuesto de techos bien elaborados. barro muy bien ejecutados. Efectivamente. se presentan algunos niveles de agrega- ción. El ta oval contaron con limitadas facilidades y habrían sitio se ubica en la margen sur del valle bajo de tenido simples techos cónicos cubiertos con paja Moche. Al mismo tiempo. Cerro Arena. dad y diferencias de acabado que estas exhiben (Mujica 1984). La gran mayoría de las estructuras de Cerro Arena corresponden a una función habitacional y sus muros de piedra comparten una similar téc- nica constructiva de mampostería. A su vez. 83. con escasos ambientes y plan- caso. los cerros aledaños al complejo (ibid: 249). estructuras se conformaron con muros de piedra. ca la percepción de la presencia de otras estructu.000 estructuras. manejo del riego y de los campos de cultivo que se desarrollaban en este sector de la margen sur. se ha señalado la existencia de evidencias de tas de forma oval o irregular. Brennan 1978). en las inmediaciones del sitio. alojada en un gran nicho del frontis del templo (Pozorski variedad de formas. se extraña una mayor información acerca construidas de forma rústica hasta aquellas que de los contextos asociados al asentamiento. Así mismo. Fig.

a cumplido una aparente función ceremonial partir de estos datos. habría una tercera compuesta por es. fueron retirados de sus ambientes (Mujica 1975). Otro dato importante es que se diversifican notablemente los tipos de sitios. las que podrían explicar la súbita destrucción y el tructuras. Arena. Así mismo. el abandono de las activida- (Mujica 1975). tructuras que tendrían un regular tamaño y tam- bién buenos acabados. Con seguridad el aspecto más saltante . cubriendo así vasijas y cantidad de ambientes. ca. sobre la cima registrados 24 se ubican asociados al litoral y sólo de uno de los promontorios que se localiza en una 12 al interior del valle. texto inestable que habría caracterizado a esta épo- ban parte de una elite. estarían señalando documenta un importante componente. pero en las cuales no se El valle bajo del Santa registra evidencias de actividad doméstica. es que durante esta época el grueso de la población estaba asentada al interior del valle del Santa y tenía su sustento en el desa- rrollo de la agricultura con irrigación artificial. Estructura C-4 de posible función doméstica (Mujica 1975). de posible carácter co. De esta manera. por lo que se presume que podrían haber respondido a A diferencia de la localización de los sitios duran- alguna función pública. 8 a complejos cívico ceremoniales y 1 a cementerio (ibid: 100). si bien no es de excluir que algunas de estas estructuras estén asociadas a alguna función pública. como Es de destacar que entre estas dos clases de es. Deducir. La ma- yoría de los sitios habitacionales son aglutinados y presentan conjuntos de cuartos de trazo algo ortogonal. durante el período Forma- posición central y elevada del sitio. es de destacar que en el conjunto ferentes maneras de resolver las correspondientes de la cerámica asociada a la ocupación del sitio se edificaciones residenciales. planeamiento elaborado otros enseres domésticos que en su momento no y mejores acabados— habrían servido de residen. Finalmente. de Cerro Arena presenta evidencias de la quema y mientras que algunas otras —con mayor área y desplome de sus techos. Cajamarca (Mujica 1984). biera de extrañarse situaciones conflictivas. Sintomáticamente este úl. cia a algunos sectores de la población con dife. 4. donde de los 36 sitios munal (Brennan 1978). ya que de los 54 registrados 24 corresponden a sitios habitacio- nales. En todo caso. 85. te el período Precerámico. EL URBANISMO TEMPRANO 97 Estas evidencias. se construyó tivo de los 54 sitios identificados todos menos una serie de plataformas escalonadas. de desplazamientos poblacionales de carácter fo- nentes o algo más elevados con relación al resto. abandono definitivo de Cerro Arena. se le agrega que la mayoría de las estructuras sume habrían albergado al grueso de la población. La aparente inexistencia en el valle de entida- timo tipo de estructuras se localiza en zonas des políticas centralizadas y la posible presencia centrales del asentamiento. des extractivas de los recursos marítimos o su de- sarrollo por parte de las mismas comunidades asentadas al interior del valle parece poco verosí- Fig. que posiblemente forma. y por lo tanto se podría suponer que este tipo de sitios no ha sido detectado o ha desaparecido por la deposición de material aluvial y las labores agrícolas desarrolladas por siglos en la parte baja del valle y en proximidad de la que debió ser la línea de playa en ese entonces. te. que expresan claramente di. la mente relacionado con la vecina serranía de mayoría de las estructuras —que presentan mo. 21 a fortificaciones. generando uno se encuentran en el sector medio y alto del una edificación de corte piramidal que habría valle bajo del Santa (Wilson 1988). el aspecto más contundente que trasciende de los datos recopilados. podemos percibir algunos indicios acerca del con- rentes niveles de status. y en lugares promi. ráneo. estrecha- marcadas diferencias sociales. darían lugar a un cuadro en el que no de- transmitiendo una posición de dominio. mil. Si a este dato relevan- destas dimensiones y acabados rústicos— se pre.

La densidad y localización de los sitios for- tificados en los sectores del valle y su estrecha aso- ciación con los sitios de habitación. ge- neralmente los accesos son indirectos o laberín- ticos. donde inclusive se presentan en mayor número que los asentamientos habitacionales. permite hipotetizar que estos estuvieron dirigidos mas que Fig. Fig. 86. manifiesto énfasis orientado a la erección de estas ral. Por lo gene. estas fortificaciones fueron construidas en imponentes edificaciones militares —en cuanto puntos elevados y cuyas condiciones obra pública topográficas los hacen fácilmente defendibles. a resolver conflictos entre las comunidades del va- lle a enfrentar incursiones de oblaciones externas al mismo (ibid: 104-110.98 JOSÉ CANZIANI asentamientos habitacionales. en este caso en particular.41). Se caracterizan por estar ubi- cadas en la cumbre de cerros o aprovechando los puntos escarpados de estos. desarrollan murallas de piedras y rocas de 1 a 2 m de grosor y de 2 a 4 m de alto. Se puede su- del patrón de asentamiento en el valle es la presen. Estructura fortificada 45 (Wilson 1988: fig. Las fortificaciones presentan una arquitectura impresionante y a primera vista revelan sus marca- dos rasgos defensivos.Sitios Formativos en el valle bajo del Santa (Wilson 1988: fig. . apreciándose una especial concentración en una zona central con relación a los sectores ocupados en el valle. poner. 323-324). 166). presentan parapetos y baluartes en las esquinas o flancos de los recintos fortificados. en los exteriores se aprecian fosos secos asociados a murallas que impiden o dificul- tan la aproximación de los atacantes y facilitan la acción defensiva de los ocupantes de la fortifica- ción. que el cia y gran número de fortificaciones. 87. representativa— asumiría también un singular rol Se encuentran distribuidas en estrecha de identificación simbólica y expresión de poder relación con los en el ámbito de sus respectivas comunidades. contienen en su interior estructuras que pudieron cumplir también funciones ceremoniales o residenciales.

mien- manifiesta una impresionante inversión social. res restricciones al respecto. si se les compara con los rígidos cánones arquitectóni- cos que revelan otros complejos ceremoniales de la época en la región. Estructura fortificada 52 (Wilson 1988: fig. bien pudo residir en eje contrapuesto al anterior (Wilson 1988: fig. los sitios con arquitectura cívi- co ceremonial están construidos tanto con ado- bes cónicos como con piedra y están representa- dos por sitios que presentan desde simples plata- formas hasta complejos que integran además de plataformas. En todo caso. lo que habría permitido do Salinar en el valle bajo del Santa. a dife. que no encuentra parangón en cular hundido de menores dimensiones y con el los demás valles de la región. 4. Evidentemente la realidad del Valle bajo del complejo ceremonial del valle (SVP-CAY-5). tras que sobre una plataforma de menor altura Una de las explicaciones a este especial énfasis en (C) se desarrollan algunos recintos y un patio cir- las fortificaciones. centros cívico ceremoniales. en Santa. en especial por dedor de un atrio con escalinata. durante este el desarrollo de una agricultura intensiva. Uno de los principa- siones desde los valles vecinos. 44). con relación a la temprana presencia de la el cual se aprecia por una parte una plataforma guerra y los enfrentamientos bélicos. De otro lado. es de notar que en el valle del Santa estos elementos arquitec- tónicos muchas veces son integrados o combina- dos dentro de un ordenamiento sui generis. obligan- do a sus pobladores a desarrollar estos impresio- Fig. con relación al patrón de asentamiento precedente. Este es el caso del principal . 88. 162). recintos de distinto tipo y plazas. Estas condiciones es. destinadas al saqueo de sus de Huaca Yolanda (Ibid: fig. EL URBANISMO TEMPRANO 99 Fig. despierta más (A) con recintos dispuesto en planta en “U” alre- de una interrogante por resolver. presenta una cosechas o a la apropiación de las tierras. o inclusive desde les centros ceremoniales del período. patios circulares hundidos. que se asocia en la destacada magnitud que asume en este valle la un mismo eje con una plaza y un patio circular presencia de una arquitectura militar en la cual se hundido con escalinatas contrapuestas (B). período. 89. nantes sistemas defensivos. Muchos de los antiguos sitios fortificados man- pecialmente favorables para el desarrollo de la tienen su ocupación al igual que en el caso de los agricultura de riego bien pudieron incitar incur. Complejo ceremonial SVP-CAY-5 (Wilson 1988: fig. el complejo la serranía de la zona. la permanente y generosa dotación de agua que En cuanto a la posterior ocupación del perío- ofrece el valle del Santa.51). no se aprecian mayores modificaciones rencia de los valles vecinos que presentan mayo. 52).

en la misma cuenca y de Kuntur Wasi y Cerro de otros montículos que se disponen a ambos la- Blanco. que dio término a la función ceremo- rrespondería al período Huacaloma Temprano y nial del sitio para dar paso a una ocupación está asociada a construcciones en las que resulta habitacional. además es el caso de los sitios de Layzón y Huacaloma.C.5 m de alto. del montículo central conocido como Huacaloma.). 1500-1000 a. con o sin fogón. además de observarse manifiesta una aparente continuidad con relación evidencias de continuas superposiciones. que serie de sitios con arquitectura monumental del finalmente dan forma a una pirámide con plata- período Formativo. tales como pequeños recintos se encontraban sobre las plataformas del templo. en las cabeceras de la cuenca del valle jo podría haber tenido una disposición con plan- del Jequetepeque. En la cuenca de Cajamarca. orientado parentado con el Guañape Temprano de la Costa hacia el noroeste. se ubicó un ingreso nado Layzón (500-250 a. Si bien a las tradiciones de la arquitectura monumental durante esta primera ocupación se habrían levan- más tempranas del valle. uno de los cuales exhibía peque- zas con recintos y un patio circular hundido. lateral de 1. Este reste y de 5 a 7. trucción.) (Matsumoto 1994). La mayoría de los sitios corres.C. Sin embargo.0 m de alto que daba acceso a una galería con escalinata que permitía Huacaloma ascender internamente hacia las plataformas superiores de la edificación. Sitios Formativos de Cajamarca (Redibujado de Matsumoto 1994: fig.2 m y 2. además del célebre registrándose en la historia de esta nueva edifica- acueducto de Cumbemayo. . tado algunas plataformas bajas. no ha sido posible rescatar alguna notable la presencia de rasgos emparentados con información acerca de las posibles estructuras que la tradición Mito. co. se encuentran una ción hasta 3 superposiciones arquitectónicas. es durante el Huacaloma Tardío que se procede a la construc- ción de la arquitectura monumental de una pirá- La Sierra Norte mide con plataformas. centro de la más baja se ubicaba una gran rrespondiente al Cupisnique de la Costa Norte y escali. a unos tura monumental habría sufrido una violenta des- 2.700 msnm. 1985. Las edificaciones preceden- tes son cubiertas con estratos de tierra amarilla. ponden a la ocupación de los períodos formativos Matsumoto 1994). permite suponer que todo el comple- de los Andes. 1982b. Debido a que El conjunto arqueológico de encuentra ubicado durante la fase Layzón la arquitec- en el mismo fondo del valle de Cajamarca.100 JOSÉ CANZIANI conformación sobre la base de plataformas. se desarrollaban 4 terrazas y al Norte.C. 2). La presencia. En el frente principal del edificio.nata que tenía 10 m de ancho. que se encuentran en el flanco occidental dos de éste. frente del lado noreste. sobre la base de los numerosos frag- Fig. así como al período transicional denomi. terra. y Huacaloma Tardío (1000-500 a. em. Huacaloma Temprano (ca. ta en forma de “U” (Terada 1982a. que ños nichos en sus muros. En el Chavín.). La primera ocupación del sitio co. la mayor parte de los cuales formas escalonadas que alcanza 109 m en direc- han sido investigados durante las dos últimas déca. ción noreste-suroeste y 119 m de noroeste a su- das por la Misión de la Universidad de Tokio. 90.

Mientras que la plataforma superior ubicada contiene en la parte central un fogón limitado al Este fue afectada a raíz de la posterior por una estructura con forma de “U”. temas de desague destinados aparentemente al Las plataformas tienen unos 70 m de largo y en. En las plataformas su- periores se ha podido observar que sobre la base de la roca natural labrada se levantaron muros de contención hechos con bloques canteados de tufo (75 x 35 x 45 cm) dispuestos en un aparejo con- certado. en el caso del sitio de Layzón se mantuvo con diseños de felinos y serpientes. Seki 1994). Las tres plataformas infe. rios puntos de estas plataformas se detectaron sis- ma al talud de los desniveles que las delimitan. El sitio está ubicado plataforma principal o superior tuvo una planta unos 9 km al sur de la ciudad de Cajamarca y se cuadrangu. tural del cerro compuesta por afloramientos de mientras que otra plataforma similar de planta tufo. como también verticalmente para dar for.lar de 40 m de lado con las esquinas localiza sobre la cima de un cerro a unos 3. se puede infe. Agua Tapada y Cerro Ronquillo. tacar. Es de des. drenaje de las plataformas en caso de lluvia (ver tre 10 a 20 m de ancho. también con esquinas redon. Durante el rir que estas edificaciones estuvieron embelleci. centró sobre las dos plataformas superiores del sitio donde se erigieron nuevos muros de contención. es decir unos 250 m de altitud con rela. en la esquina noroeste dos estructuras o platafor- taformas inferiores fueron labradas en la roca na. 11). Reconstrucción del edificio de la fase mente severas alteraciones de la arquitectura mo- Huacaloma tardío (Matsumoto 1994: fig.tura circular con muros ción al fondo de la cuenca concéntricos de unos 10 m de diámetro y al lado La primera ocupación del sitio corresponde. que la base del paramento de roca labrada que se encuentra al lado de la primera escalinata presenta diseños grabados. 12).deadas que ciada. Layzón utilizando piedras canteadas de arenisca asenta- dos con mortero de barro. En la esquina noroeste ría al Huacaloma Tardío. el vie- El sitio de Layzón destaca entre otros sitios simi. donde se desarrollan 6 de la siguiente plataforma. 92. en el nivel inferior. La y Pineda 1983. remodelación del templo durante la ocupación del Adicionalmente. que está fundada básicamente en el hallazgo de una se localizan sobre la cumbre de los cerros que ro. 4.6 m de diámetro. Corisolgona. 91. riores presentan escalinatas también labradas en la roca y se alinean a lo largo del eje central del Fig. tanto horizontalmente definiendo el piso de circular se ubicaba en la esquina suroeste. se ha podido apreciar que las pla. que es la menos pronun. Aparentemente. desarrollaba una estruc. jo eje Oeste Este habría sido substituido por uno lares. En va- estas. Huacaloma. Planta y reconstrucción hipotética (Terada y Onuki monumento orientado de Oeste a Este. mas circulares contiguas de 15. como Kolguitín. período Layzón. Sobre esta plataforma se msnm. Layzón. de esta un fogón circular. A diferencia de Huacaloma y otros sitios del período Huacaloma Tardío. . EL URBANISMO TEMPRANO 101 o que tipo de estructuras pudieron haberse desa- rrollado sobre las plataformas ya que estas fueron seriamente afectadas durante la ocupación Layzón (Seki 1994: 145-148). la siguiente plataforma presenta período Layzón. por un tiempo la función ceremonial. escalinata central adosada en el frente Sur de la dean y dominan la cuenca de Cajamarca (Williams plataforma superior (Ibid: 154). No se ha podido establecer si existieron .forma rectangular ladera Oeste del cerro. se plataformas escalonadas que descienden hacia la definió una pequeña plata. 1985). numental preexistente sino también el abandono de la función ceremonial que en estos se desarro- mentos de pintura mural y de relieves pintados llaba. la construcción se 1994: 181). donde la posterior ocupación del período Layzón implicó no sola- Fig.200 redondeadas. además de la destrucción parcial das con este tipo de decoración mural (Matsumoto de las plataformas inferiores. Santa orientado de Sur a Norte. Terada y Onuki 1985: fig. aunque esta suposición Apolonia.

4 m de alto. tro de la plataforma principal. en la cuenca alta del que a ambos lados de la escalinata y al pie de los Jequetepeque. 2. Al lado sureste de esta se encontraba otra se desarrolló una segunda escalinata que tiene el plataforma baja con patios hundidos a ambos la- mismo eje y también 11 m de ancho con un largo dos. semejante.5 x similitudes con Janabarriu de Chavín. Kato 1994: 222-223). presen. evidencias de una serie de estructuras. se encontraba una do de 3. fue hallado in El conjunto arquitectónico de Kuntur Wasi situ formando la última grada de una de estas es- tiene una orientación noreste suroeste y presenta calinatas (ibid: fig. imagen de la divinidad del jaguar. a 2. que pudieron haber cumplido una fun- ta un gran muro de contención con al centro. Vista pa- norámica del sitio y de las te- rrazas escalonadas sobre las cuales se levanta el templo (Canziani). una de estas plataformas. La plataforma principal ten. Es interesante notar que registraría la destrucción y abandono del sitio un monolito. se observó la tempranas del sitio corresponderían al Huacaloma existencia de dos canaletas de 35 cm destinadas al Tardío (fase Idolo). Este m de ancho y 6 m de alto. . que se supone debió de patio hundido habría presentado lateralmente dos tener unos 20 peldaños. enfrentado al patio hundido y al cen- contenida por 3 muros que forman un escalona. Finalmente. Siguiendo el eje princi.102 JOSÉ CANZIANI Kuntur Wasi de 12 m y 8. al que le bien con el Cupisnique de Jequetepeque y ciertas seguía un patio hundido cuadrangular de 23. trabajos anteriores. 15). habiéndose detectado en una plataforma superior o principal asentada so. aparentemente es en la fase desague de la plataforma (ibid: 203-205).5 de Para ascender a la cima de la plataforma principal ancho. Si bien las fases más muros laterales que la contienen. una escalinata de 11 (Carrión Cachot 1948. desarrollados en este mismo bre una plataforma inferior. 23 m de lado y 1 m de profundidad que presenta en la fase correspondiente al período Layzón se escalinatas en sus 4 lados. 93. y ción similar como parte de las otras escalinatas en el mismo eje del templo. cu. Kuntur Wasi. En primer la que la cerámica de esta fase no tiene mayor lugar. otros 2 monolitos grabados con un diseño rior de 140 m de frente y 41 m de ancho. En este caso se ha esti- mado la existencia de unos 32 peldaños. Esta plataforma infe. sobre esta primera plataforma se encontraron del templo.300 msnm. sobre las que se observaron eviden- vestigios de un patio hundido cuadrangular.1 m de alto respectivamente. plataforma central de 24.9 y 2. Se seña. en la que se construye y da forma a Sobre la plataforma principal se encontraron la arquitectura monumental del templo. sector. grabado en su lado frontal con la (Kato 1994). mientras Se ubica en el cerro La Copa. cias de patios hundidos menores y vestigios de un yos muros estaban construidos con grandes lajas atrio con pilares en lo que debió ser el frontis de de granito blanco. plataformas enfrentadas en un eje transversal al pal. la escalinata principal conducía a un sector correlato con la cuenca de Cajamarca sino más flanqueado por dos plataformas bajas.5 m de largo y 15. En el probable caso de que las estructuras Fig.4. Kunturwasi. Continuando por el eje dría unos 145 m de ancho y 170 m de largo y está del templo.

corresponde a una serie de tumbas asociadas con ofrendas excepcionales de adornos de oro. es interesante resaltar que a la es. Fig. Un hallazgo extraordinario durante las inves- tigaciones desarrolladas en Kuntur Wasi. el eje del templo con representación de ser supranatural (Canziani). se registró un patio circular hundido de 15. registradas sobre la plataforma principal hubie.6 m de diámetro y 2. Kunturwasi. piedras talladas. El rico ajuar funerario que acompaña a 4 de estos entierros —3 hombres y una mujer de edades relativamente avanzadas— . 1). para lo cual se cubrió con una enorme cantidad de rellenos las estructuras de la fase Idolo. que presentaba escalinatas contrapues- tas en este mismo eje. EL URBANISMO TEMPRANO 103 Fig. cuentas de mullu (Spondylus) y de piedras semipreciosas.1 m de pro- fundidad. cerá- mica. alto status. 94. Recons- trucción isométrica del edifi- cio de la fase Kuntur wasi (Kato 1994). su- giere que el paramento de este patio circular pre- sentaba este tipo de acabado (ibid: 205-212). palda de la plataforma central y alineado con el eje general del templo.tes en el flanco opuesto del eje. 95. de lo las actividades rituales desarrolladas en el que resulta la reconstrucción de un planeamiento general con planta en forma de “U” (ibid: fig. Siete de estos enterramientos fueron depositados al emprender la construcción de la plataforma central de la fase Kuntur Wasi. conchas de caracolas de Strombus grabadas. Elemento escultórico en piedra dispuesto en Por último. que correspondían a los antiguos patio hundido y plataforma central y que sirvieron de especial repositorio para las tum- bas. (ibid: 213-220). 4. así como otros objetos de prestigio. Kunturwasi. El hallazgo de fragmentos de enlucido con restos de pintura policroma. permite suponer que se trataría de personajes de ran estado dispuestas con un ordenamiento simé. se supone que estas tendrían sus o por sus especiales prerrogativas relacionadas con equivalen. ya sea por su propia condición social trico.

. cual es el atrio de la plataforma central correspondiente a la fase Idolo. con un rostro tallado con rasgos chavinoides cuyos diseños corresponderían al período (Onuki y Kato 1988). es decir Hua. Cajamarca. estos artefactos constituían parte de un excepcional ajuar funerario de personajes de alto status. también aquí. mentar el abastecimiento de agua de la cuenca de dad de cuentas de lapislázuli. el abra hasta llegar a un sistema de reservorios. así como pequeños túneles terraplenada en dirección norte-sur.104 JOSÉ CANZIANI dencias se puede inferir que. de 2. mo. 96.650 m desciende desde Se hallaron también evidencias de tumbas asocia. tiene unos 850 que esta tumba corresponde a un personaje sacri. es decir hacia la vertiente del Pacífico. como vasijas de cerámica y una gran canti. nental (3. Pectoral de oro hallado como parte del ajuar de estos y que naturalmente fluirían hacia la cuenca funerario de personajes de elite enterrados en el templo (fuente ?). lleva a suponer toma y es el más impresionante.5 km al noreste de Kuntur Wasi se encuentra Existen zonas con un trazo zigzagueante que el sitio de Cerro Blanco. m de longitud y se caracteriza por estar finamente ficado en el marco de un ritual fundacional. tuvo lugar al iniciar la construcción del nuevo Las dimensiones de la sección del canal van de 35 edificio (ibid: 220). Kunturwasi. Se ha sugerido que una serie de sitios de esta época esta- 11 Es status jerárquico de los ocupantes de las tumbas de Kuntur Wasi. Este tiene su origen en las faldas de los cerros conocidos como Cumbe a una altitud de 3. un ajuar funerario relativamente sencillo en el cual A lo largo de su desarrollo el canal presenta 3 estaban excluidos los objetos de oro y cerámica. el canal de Cumbemayo está chas de Spondylus. das a ofrendas similares a las observadas en Kuntur Además de su importante función. Un segundo tramo.do a una serie de estructuras de aparente collares y pectorales. sería corroborado también por la especial ubicación de estos enterramientos en la arquitectura ceremonial. se registra aislada y al centro y por ende. hacia la vertiente oriental del Amazo- de un recinto de una plataforma secundaria. Huacaloma Tardío y Layzón. Mientras que el tercer tra- caloma Temprano. que perforan grandes rocas que se interponían en ciones registraron la existencia de los restos de una el trayecto del canal. La ocu. de más edificación compuesta por 4 plataformas. e inclusive las propias una plaqueta cuadrangular de concha de Spondylus paredes del canal presentan relieves labrados. Entre estos elementos destaca carácter ceremonial.275 msnm parecen responder a la necesidad de aminorar la también sobre la cima de un cerro que ha sido velocidad del caudal. hasta alcanzar el abra de la divisoria conti- definidas en la cuenca de Cajamarca. que labrado en la roca volcánica que aflora en el sitio. en la roca y ha sido excavado en la ladera de los pación registraría 3 fases correspondientes a las cerros. De este conjunto de evi. que al parecer hacían parte de asocia. Formativo. a 50 cm de ancho y de 30 a 65 cm de profundi- dad y se desarrolla en gran parte al centro de un Cerro Blanco andén. de no ser porque esta extraordinaria obra templo. del Jequetepeque. El primer tramo parte de la El conjunto de estos elementos.600 m va desde el término del canal labrado mente con escalinatas en el frente norte. la única tumba que tiene hidráulica las deriva hacia la cuenca de Cajamarca una forma distinta. con el propósito aparente de hallar la pen- diente adecuada o superar zonas accidentadas.11 De otro lado. con una longitud de 5. al incre- Wasi. turquesa y de con. El canal tiene un recorrido de 9.150 msnm).555 msnm captando las aguas que discurren Fig. emplazado a 2. posible.100 metros y corresponde a un personaje fornido que presenta concluye en unos reservorios al pie del Cerro Santa una perforación en el cráneo y estaba asociado a Apolonia a 2. tramos diferenciados. Las excava. El canal de Cumbemayo Al Oeste de la ciudad de Cajamarca se encuentra una de las más notables evidencias de sistemas tempranos de irrigación: el célebre canal de Cumbemayo.800 msnm (Petersen 1969). y nas. A 1.

sociedades complejas. remoniales y la crisis del sistema religioso que los licas como la del canal de Cumbemayo permiten sustentaba y que permitía la integración de la po- inferir una creciente importancia de la economía blación. una mayor profundidad en el análisis sin arries- bas halladas en Kuntur Wasi y Cerro Blanco. esta. por ejemplo. es preciso advertir que estas tendencias en la composición de las subsistencias podrían haber sido acentuadas por el cambio de función del sitio de Huacaloma de ceremonial a habitacional. mientras que la evolución de los patrones de asentamiento — introducción de la ganadería de camélidos y su donde se vin. 4. esta distancia aminoraría en el Huacaloma Tardío. bios en el modo de vida. sitios habitacionales contemporáneos— impide el impresionante ajuar funerario asociado a las tum. Foto de detalle del ca- nal tallado en la roca (Burger 1995: fig.cule los sitios de aparente consumo alimenticio habría sido un fenómeno función pública.12 De otro lado. no queda muy claro el evento mativo (Williams y Pineda 1983). Matsumoto 1994). sos de destrucción por parte de sus ocupantes. tud y calidad alcanzadas por la arquitectura mo- Hualanga Orco. en esta región se registra 1994. Sin embargo. todos ellos con vestigios correspondientes al For. con relativamente tardío en comparación a lo que acon. como consecuencia de profundos cam- agrícola en la región. numental en la región. . De esta manera. rían manifestando un proceso acelerado de dife- ciado al trayecto del canal. Sin ciadas con el funcionamiento de los centros ce- embargo. como indica. Sin embargo. la ausen- hasta bien entrado el Formativo una importante cia de mayores datos y especialmente de contribución de la caza del venado en el aprovi. para luego revertirse dramáticamente en el período Layzón. gar planteamientos especulativos. promotoras de la magni- larían los conjuntos ceremoniales de Layzón. Sin embargo. rían concatenados a lo largo de un eje ritual aso. Agua Tapada y Santa Apolonia. las características y contextos que presentan los tece más al sur (Seki 1994: 158). 101). Esta tendencia es totalmente plausible si se supone que los camélidos domésticos fueron introducidos a la región desde la sierra central. aquellos relacionados con la problemática de la sionamiento de las subsistencias. cuando gran parte de los centros ce- Los datos disponibles acerca del manejo de los remoniales son abandonados o sujetos a proce- recursos y las formas de organización social. 12 De acuerdo a los datos de Huacaloma. la presencia de importantes obras hidráu. pre. donde decaería sustancialmente el consumo de cérvidos y sería mayoritario el de camélidos (M. de Layzón. EL URBANISMO TEMPRANO 105 Fig. en los períodos tempranos se tendría un alto consumo de cérvidos y escaso de camélidos. Se sentes durante esta época en la cuenca de Cajamarca puede suponer la disgregación de las elites aso- son aún bastante fragmentarios y preliminares. relacionados con la afir- dor del desarrollo desigual que el proceso presenta mación de una economía agro pecuaria (Seki en los Andes Centrales. desde renciación social que expresaría la presencia de las obras de derivación del Cumbemayo se articu. ShimadaShimada 1985). si se diera el caso. Canal de Cumbe- mayo. 97. De otro lado. de que el consumo de cérvidos estuviera asociado a fines rituales durante las fases tempranas.

zona es ampliamente reconocida. administración de riego demasiado complejo. como son los de Casma y a 3 m de largo dispuestos horizontalmente. ha llamado la tan evidencias de talla. En cuanto a las columnas y cornisas o cursos marinos. bagaje tecnológico disponible. Los valles de Casma y Nepeña taformas escalonadas. ran invertir notables recursos en la erección de trapuestas de 4 m de ancho en sus lados al Este y estos colosales complejos. alcanzadas por muchos de estos. La gran cantidad de complejos de Huantar. la más temprana de las Se trata de un sitio bastante representativo del cuales (AB) se relacionaría con la cerámica Formativo de la sierra nor peruana. ubicado en la provincia de rior al Chavín clásico. maciones de carácter estatal. ceremoniales. Se señala (Silva Santisteban Es innegable que en la Costa Nor-Central.140 msnm y corresponde a una es- tructura de tipo piramidal conformada por 3 pla. Se señala que el paramento de los muros el surgimiento y desarrollo de una compleja es- de la plaza estaba construido con grandes piedras tructura social. sepa. poner que en este fenómeno regional intervinie- tal. canales de el territorio y las inusitadas dimensiones colosales drenaje. Fung (op. manifiestan el surgimiento de las primeras for- rencias sobre el sitio. . que tendría una extensión de unos 120 tores de índole geográfico.) plantea 6 fases.106 JOSÉ CANZIANI Pacopampa En lo que respecta a la secuencia del sitio. El sitio está emplazado sobre la cima de un cerro a 2. a modo de ortostatos. sin el requerimiento ñas o pachillas.cit. unos 200 km Torrecitas-Chavín. igualmente la presencia de atención de los estudiosos de la arquitectura mo- monolitos tallados fue reportada en 1939 por numental temprana y de los procesos iniciales que Rafael Larco Hoyle. cuya variedad y abundancia en la dinteles. sino también sustentar Oeste. cual es el caso de la presencia de pla. y tente en las extraordinarias características de su separadas entre sí de 1 a 2 m por un espacio en el consistente urbanismo temprano. su alto grado de concentración en zas rectangulares hundidas. columnas y cornisas líticas que presen. que se manifiesta de manera pa- dispuestas verticalmente. Entre estos. De otro lado. La plaza generar la disponibilidad de ingentes cantidades cuadrangular sobre la tercera plataforma tendría de excedentes productivos. Chota. histórico. debieron de reforzarse notablemente con la inte- minar de la existencia de superposiciones arqui. Las piedras artificial. las excavaciones en de grandes obras públicas de canalización y que. que presenta la portada del Templo Nuevo de este y sur. para la implementación de un sistema de irrigación res que miden de 50 a 80 cm de largo. Es posible su- que se dispusieron piedras en posición horizon. tal vestidas con lajas de piedra. que no sólo permitie- poco más de 30 m de lado y dos escalinatas con. quien dio las primeras refe. perficie de la tercera plataforma. que se encuentran dispersos sobre la su. con el frente principal orien- tado hacia el Este. gración de una provechosa explotación de los re- tectónicas. un estilo que se supone ante- al norte de Cajamarca. con la difusión e intercambio no sola- Chavín de Huantar (ibid: 139-140). tanto como para la tercera plataforma superior del templo. Estas favorables condiciones económicas distintas y estarían señalando una evidencia preli. está constituido por grandes bloques de 2 pequeños de la región. durante esta época la región relacionado con estructuras asociadas a la plaza debió constituir el centro de articulación de una cuadrangular hundida. el área de estructuras sobre la tercera plataforma al mismo tiempo. mente de valiosos recursos sino de tecnologías. escalinatas. Mientras que el muro Este de la plataforma ran favorablemente la conjunción de diversos fac- superior. Sechín presentaran las condiciones más idóneas rados por hiladas horizontales de piedras meno. Las limitadas excavaciones desarrolladas por Se puede inferir de esta realidad. los 1985. y social. Rosas y Shady 1970) que ocupa un área de valles de la región de Casma presentan una reali- cerca de 600 por 200 m y tendría una serie de dad única y destacada durante el período históri- rasgos arquitectónicos que lo vinculan con Chavín co que nos ocupa. de un modo semejante al serie de interrelaciones entre las regiones al norte. no obligara a un sistema de reveló la presencia de dos canaletas de drenaje re. podrían haberse Por otra parte. cuyo desarrollo fuera factible a partir del de los muros están acuñadas por piedras peque. Es interesante notar como el que exigirían valles de mayores propor- que estas dos canaletas corresponden a dos fases ciones. económico m y una altura de 3 m en las partes mejor conser. que la imple- Rosa Fung (1976) se concentraron en la plaza mentación de la economía agrícola fue en la re- cuadrangular hundida y un recinto ubicados sobre gión extraordinariamente exitosa. el que los valles relativamente vadas.

. Esta situa. tran localizados en la parte media de los valles de hicieron que aflorara en Casma el más notable Casma y Sechín. 98. Sitios Formativos de Casma (Pozorski y Pozorski 1987). centro de articulación de diferentes tradiciones dado que los sitios principales están instalados en regionales. cuyo complejo tesis de distintas tradiciones arquitectónicas. igual que en el desarrollo de los patrones y mate. tierras productivas de estos valles. 4. Este tipo de sitios. Una excepción mental. especial es la del sitio de Las Aldas. Esta proceso de desarrollo de esos tiempos. ligados al litoral. EL URBANISMO TEMPRANO 107 Fig. SMonumentos arqueológicos de los valles de Sechín y Casma según Tello (1956: fig. al ceremonial se encuentra localizado en el litoral. que nos muestra una extraordinaria sín. en cuanto agricultura en la economía de estas sociedades. que unidas a la existencia La gran mayoría de los complejos se encuen- de un favorable substrato histórico en la región. se puede percibir claramente también la zona más amplia y que concentra las mejores en la variedad formal de su arquitectura monu. entre 15 a 20 km del litoral. 2). temente de la función ceremonial o habitacional Fig. conocimientos e ideas. independien- riales constructivos de sus edificaciones. ubicación confirma también la importancia de la ción especial de los valles de Casma. 99.

en posición Las Aldas alineada con el eje central y desplazada hacia el sur de esta. definiendo así una secuencia ascendente de atrios con planta en forma de “U” y escalinatas centrales. estos pozos ceremoniales hundidos presentan de manera recurrente dos escalinatas contrapuestas —alineadas con el eje principal de los complejos —cuyos lados son convergentes hacia el centro del circulo. donde es abundante y recu. Al marinos y de las vecinas lomas. guiente plaza es de planta rectangular y aparente- rrente la evidencia del consumo de productos mente ha sido simplemente nivelada y delimitada marinos. De esta manera. (Fung 1972. El montículo del templo ha sido cons- truido aprovechando la existencia de un promon- torio natural que ha sido incorporando a su volu- men. Es notable la presencia en esta plaza. permite una buena aproximación a los ras- gos principales que caracterizan la arquitectura monumental casmeña de este período. Se ha advertido también que.13 Le sigue el y aparentemente alejada de fuentes de desarrollo de una tercera plaza. la los ubicados en Punta El Huaro y en la bahía de cúspide del templo culmina asomándose dramá- Tortugas— ilustran la existencia de una serie de ticamente sobre un brusco acantilado que se ele- asentamientos asociados al manejo de los recursos va sobre el mar y domina el paisaje del litoral. relativamente buenas condiciones de conser- vación del templo y el hecho de que no haya sido mayormente disturbado por ocupaciones poste- riores. también en este aprovisio. 18 m de diámetro que presenta dos escalinatas cha proximidad del litoral marino. Plano de Las Aldas (Pozorski y Pozorski 1987). unos 20 km al contrapuestas con la clásica forma definida en suroeste del valle de Casma. y que dependie. de un pozo circular hundido de unos Este importante sitio formativo se ubica en estre. se desa- ron para su subsistencia de las fuentes de agua de rrolla la secuencia de las 4 plazas limitadas por el los valles y del intercambio o abastecimiento de alineamiento de dos ejes paralelos separados unos los productos agrícolas que en ellos se producían. parecen replicar en menor escala los rasgos dominantes de su arqui- tectura. 70 m entre sí. Las plataformas escalonadas pre- sentan a su vez plataformas laterales. lo que produce la relaciones se encuentran también en los sitios asen. El sitio presenta caso con un muro perimétrico. pero con la pre- una extensa área con densos basurales y vestigios sencia de dos accesos alineados con el eje del com- de ocupación que corresponden tanto al plejo.namiento de agua. Las Fig. en una zona desértica otros sitios del Precerámico final. continuando presenta las características fi. sin plaza de planta cuadrangular. El templo presenta un definido ordenamiento axial que alinea 4 plazas consecutivas y culmina en el montículo piramidal —que se encuentra al sur oeste del complejo— a lo largo de más de 400 m. generando plataformas escalonadas mediante el desarrollo de muros de contención y rellenos constructivos. pie de la pirámide y en dirección nor este. . 100. con sus plataformas en forma de “U”. testimonio de estas un grueso bordo sobreelevado.108 JOSÉ CANZIANI que tuvieran —como aparentemente es el caso de miten el ascenso hasta la cima. al igual que la ante- embargo la edificación central del templo rior. finalmente se delinea una cuarta y última período Precerámico como al Formativo. sensación de que este espacio es “hundido”. En contrapartida. Un primer gran patio tiene planta y posiblemente también de otros como cerámica cuadrangular y está rodeado por sus 4 lados por y textiles. nales correspondientes a esta última ocupación. Tanto al Este como al Oeste del templo se en- cuentran otros montículos menores que. que per- 13 Como se ha visto en el capítulo anterior. Pozorski y Pozorski 1987) por un simple muro o alineamiento de piedras. la si- tados en los valles.

in- clusive. Las Aldas. constituyéndose en un hito dominante en esta maban al templo (Fung 1972: 32). una planta cuadrangular de unos 53 m de lado tas fases de ocupación y claras evidencias de con las esquinas redondeadas y se estima que de- superposiciones arquitectónicas. luego de que el templo tuviera un lar- go tiempo de funcionamiento (ibid. EL URBANISMO TEMPRANO 109 sas de junco rellenas de piedras y cascajo (shicras). como es el caso de Las Aldas. La planta de la plataforma principal. La estratigrafía también revelaría que el pozo ceremonial e. Bischof 1985). Se puede suponer cipal se ubica en el flanco norte y al pie de las que este constituía una suerte de camino ceremo. acerca de su función y el arte de su pintura mural cia de plazas. Adicionalmente. 101. Tello en 1937 (Tello 1956) y de las diferentes hi- pótesis e interpretaciones que se han planteado con los dos ejes paralelos que delimitan la secuen. Este es el caso de bió de tener poco más de 4 m de alto. La plataforma presenta Se han establecido para este complejo distin. se proyecta por más de un kilóme. llegando desde el valle. trazadas desde el mismo centro del círculo. laderas del Cerro Laguna que se eleva 265 msnm nial para quienes. Vista ha- cia el norte del templo en la que se aprecia la secuencia de plazas (Canziani). 102. deli- Fig. mientras que las gradas de trazo curvilíneo corresponden a secciones de arco. 4. . que lo enmarcan y resaltan aun más la sensación de espacio “hundido”. que permitieron establecer altura algo mayor (Samaniego. estos datos —unidos a las asociaciones estratigráficas— permitirían suponer que estas es- tructuras corresponderían al final del Precerámico o a la primera fase con cerámica. mente. se aproxi. inferior izquierda de la fotografía (Canziani). Vista panorámica del litoral marino desde la Este es un sitio bastante conocido arqueológica- plataforma superior del templo. desarrollar otras estructuras que le otorgaban una rales del montículo. del lado Sur de la plataforma se debieron taforma inferior y en una de las plataformas late. y grabados escultóricos en piedra. zona del valle de Sechín. Vergara y que fueron construidas con la técnica de las bol. Las Aldas.) Cerro Sechín Fig. las plazas corresponderían a una interven- ción tardía. cuyo talud se aprecia en la esquina mente. tro hacia el noreste el trazo de un camino que se La plataforma correspondiente al edificio prin- orienta hacia el valle de Casma. pueden también desarrollarse muros concéntricos al círculo. Posible- las excavaciones desarrolladas en la primera pla. a partir de su descubrimiento por Julio C.

presenta un vano en su . que en ese entonces alcanzaba unos 34 m de Fig. Aparentemente existían en la parte sur de la plataforma estructuras dispuestas en un nivel más elevado ya que la cámara central. enlucido en barro e importantes evidencias de La edificación más antigua correspondería a acabado con pintura y decoraciones con pintura un conjunto de estructuras dispuestas con una mural.110 JOSÉ CANZIANI Fig. Plano de Cerro Sechín (Samaniego et al. Este es el caso del recinto central y de los planta en forma de “U” y construidas con adobes laterales que exhiben un acabado rosado al exterior cónicos sobre una pequeña plataforma escalona- da. al estar dividida por una profunda ra- nura que marca físicamente el eje central de todo el conjunto. Plano del edificio temprano de Cerro Sechín (Maldonado lado. 104. corresponde a una mitía ascender hacia una terraza y a otras estruc- de las fases finales de la edificación ya que existen turas lamentablemente destruidas. El elemento central de esta composición. Estas estructuras. a la cual lateralmente se adosaron recintos cuyos frentes presentaban pilastras. ade- más del acceso central. 4). 1985). una serie de evidencias de superposiciones con Estos edificios de adobe presentan un fino relación a edificios anteriores. lo 1992: fig. definen un atrio al que se accedía mediante una escalinata ubicada en el eje central del frontis de la plataforma. constituye una cámara de planta cuadrangular y esquinas redondeadas. que per- bloques de piedras grabadas. que se disponen a manera de brazos laterales. 103. mitada por un muro de contención revestido por lado Oeste que conduce a una escalinata. Llama la atención que esta escalinata presente un desarrollo bipartito.

y Importantes y reveladoras evidencias de pos. y azul plomizo al interior. para culminar fi- pintado de rosado. EL URBANISMO TEMPRANO 111 Fig. Fuchs 1997). especialmente. los pilares. con las garras en tono naranja rojizo y blan. Además del crecimiento vertical de la plataforma principal esta se exten- dió progresivamente horizontalmente en todos sus frentes. un blo- que constructivo de adobes cónicos correspondiente a un sello de época posterior (Canziani). Otras importantes evidencias nalmente con el revestimiento lítico de la misma del acabado del templo se encontraron en uno de (Maldonado 1992. al estar aparentemente asociadas con el ascenso a los distintos niveles que alcanzaron su- cesivamente los respectivos pisos superiores en la plataforma principal. Si bien la configuración en “U” de las es- . con el hallazgo de 4 escalinatas rentes épocas (Canziani). remata a ambos flancos de esta con dos altos teriores remodelaciones con diversas superpo- siciones arquitectónicas se observan con la pre. 106. cuyo frente tiene un motivo inciso en Efectivamente. 4. en una de las últimas fases del bajo relieve y pintado sobre el enlucido. mientras que a ambos tructuras dispuestas sobre la plataforma parece que lados del acceso a la cámara central se encuentra se mantuvo durante las distintas fases. Vista del edificio temprano de Cerro Sechín. ya que durante las posteriores sólido. con la templo. aumentando sustancialmente el área de la misma. la que fue revestida con un muro de cabeza en un aparente rito de sacrificio. rrentemente las escalinatas centrales del templo. que presentaba origi- la entrada y que fueron pintados directamente nalmente pilares y ambientes parcialmente abier- sobre el enlucido de arcilla amarillenta en negro tos en la fachada. representando dos principal tuvo un tratamiento diferenciado con felinos dispuestos simétricamente mirando hacia relación al primer edificio. Fig. se procedió a una ulterior ampliación de representación de un personaje que es arrojado la plataforma. Escalinatas superpuestas en el frontis de Cerro Sechín. superpuestas —todas con la junta demarcando el eje central— cada una de las cuales debió corres- ponder a las distintas fases de renovación y fun- cionamiento en la historia de la edificación cere- monial. 105. donde se aprecia la esquina curvada de la cámara central con evidencias de pintura mural y a la derecha. al igual lítico compuesto por piedras grabadas. donde se ubicaron recu- la edificación (ibid: 173-178). sencia de rellenos constructivos de adobes cónicos cada una correspondiente a los sucesivos niveles alcanzados por la plataforma del templo en la secuencia de remodelaciones de dife- y. fases la tendencia habría sido la de resaltar el ca- co en las uñas. Los moti- que la representación de peces en el frente de las vos representados confluyen hacia la portada cen- plataformas correspondientes a la tercera fase de tral en el frontis Norte. el frontis la evidencia de pintura mural. mientras que el resto del muro fue rácter macizo de la plataforma.

mientras que en los del Casma (Moxeke. en otros monolitos verticales dos plataformas cuadrangulares de esquinas redon- se representan guerreros de perfil. templo (Fuchs 1997). 2. aparentemente libre de edificios. Justamente. Fig. con unos 160 por 170 m de lado y unos 30 m de alto. Estos dos mo- parece representar un estandarte que encabezaba el desfile de los numentos están alineados y comparten un mis- guerreros (Tello 1956: fig. extremidades mutiladas. definidos por brazos laterales. fig. de distancia entre sí. especialmente encuentra al centro del frente sur de la platafor. 57). de unos 80 m de lado y de 3 m de profundidad.14 Entre los dos montículos principales se genera un vasto espacio. Quizás el hallazgo más 14 Estos ejes son consistentes en su orientación. Este y Oeste. se desarrolló un pasaje perimétrico que separaba. En este extenso espa- cio central. que pudieran haber correspondido guerreros asociado al sacrificio de los vencidos. En los dos extre- Fig. a lo largo de los cuales se alinean una serie de montículos y edificaciones menores que se disponen frente a frente a unos 600 m. a unos 18 km del mar. La Cantina) es de 41º NE. En el frontis principal del lado noreste. la Este importante sitio se localiza en una amplia plataforma principal de plataformas laterales con quebrada lateral de la margen derecha del valle de Casma. que está demarcado lateralmente por dos ejes paralelos al eje central. deadas que se dispusieron a ambos lados en su do en dirección a la portada central. ma y que daba acceso a una galería subterránea. canzar finalmente la portada central de acceso al como si se tratara de una especie de reservorio. 107b.500 m de longitud y que. Si bien no se conocen mayores cabezas. al desarrollo de plazas u otras estructuras típicas Resulta revelador que este desfile de guerreros se de los complejos casmeños. mo eje orientado 41º noreste que alcanza más de 1. 2). se aprecian vestigios de grandes plazas cuadrangulares (Tello 1956: 49-53. Taukachi. si se considera las observaciones hechas por el Dr. no sería de descartar inicie a partir de las jambas de una portada que se que estas también se hubieran dado. a su vez. para permitir la circulación en los Moxeke frentes de los lados Sur.112 JOSÉ CANZIANI monolitos verticales grabados con el diseño de una esquinas rectangulares y escalinatas centrales y de suerte de estandarte. ral una planta en “U” (Samaniego. Pozorski y Pozorski 1989: fig. . conformando en el conjunto gene- entre estos otros bloques tienen grabados repre. Tello (1956: 104) al describir el sitio y notar al como si se plasmara un desfile real que quizás se Norte de este una extensa explanada. las plataformas generan sucesivos entrantes o atrios. 53). donde nota la presencia de una depresión galería para dirigirse en direcciones opuestas y al. a su vez. en cuyo eje central se observó la existencia de una serie de escalinatas. El montículo de Moxeke se ubica al suroeste y es el mayor en volumen. todos desfilan. que parecen datos sobre la existencia de otras estructuras en el representar en conjunto el desfile victorioso de sector Norte. a modo de iniciaba con la salida de los guerreros desde esta plaza. Sechín Bajo) de 32º NE. 107 a. Presenta una planta rectangular con esquinas redondeadas y una se- cuencia de plataformas escalonadas. 1). Vergara y Bis- sentando cuerpos humanos seccionados así como chof 1985: fig. Monolito del frontis de tículos monumentales: la Huaca de Moxeke al Cerro Sechín ubicado en el flanco de la portada de acceso y que suroeste y la Huaca “A” al noreste. constituye el centro del marcado ordenamiento axial que pre- senta el complejo en todo su conjunto. siendo dominante en los complejos del valle de Sechín (Sechín Alto. intercalados extremo Norte. Monolito del frontis de Cerro Sechín representando un mos del asentamiento destacan dos grandes mon- guerrero (Tello 1956: fig.

antropomorfas de gran tamaño alojadas en gigan. blanco y negro (Tello 1956: 60-64). espectacular reportado por el equipo dirigido por namente enlucidas con barro y pintadas con rojo. el Dr. Plano general de Moxeke (Pozorski y Pozorski 1987). Sobre la línea de los cultivos relativamente recientes. las que estaban de los adobes cónicos. EL URBANISMO TEMPRANO 113 Fig. exis- tescos nichos. 108. ner que las fases más tempranas de la edificación Fig. fueron las esculturas azul. Tello. 109. que han desdibujado las plazas. De acuerdo a lo reportado intercaladas con paneles decorados con relieves. por las excavaciones del Dr. se puede supo- Tanto los relieves como las esculturas fueron fi. en el nivel de la tercera plataforma ten evidencias tanto del empleo de la piedra como de la esquina norte del montículo. Tello. se aprecia el volumen de la Huaca ‘A’ (Canziani). Julio C. . 4. Vista panorámica hacia el norte del complejo desde la pirámide de Moxeke. En cuanto a los materiales constructivos.

El Dr. Adicional- mente la plaza hundida ubicada al noreste pre- senta el adosamiento de una plataforma baja en la cual se hallaron evidencias de que en ella se en- contraba inscrito un pozo circular hundido. 113. La Huaca “A” se localiza en el otro extremo del sitio. 25). y denso.114 JOSÉ CANZIANI Fig. 27). Plano de la pirámide de Moxeke (Tello 1956: fig. 111. caban el sucesivo relleno y sello de las estructuras que culminaban su vigencia. las que aparente- mente estaban asociadas al empleo de piedras y al revestimiento del edificio con bloques megalíticos (ibid: 56-64. Fig. con relación a los ejes longitudinal y transversal de la plataforma. desde las respectivas plazas hundidas. 112. 66). para sobre estas eri- El planeamiento de la arquitectura que se en- gir las nuevas estructuras que conformarían una cuentra sobre la plataforma es bastante complejo versión renovada de la edificación monumental. tiene 135 por 120 m de lado y unos 12 m de alto y. La pirámide de Moxeke. 3). A lo largo del eje longitudinal de la plataforma “A” —que coincide con el eje principal del sitio— se ubican los frontis princi- pales. de la pirámide de Moxeke. Tello al pie de uno de los grandes ídolos por lo tanto. 110. En este caso —como en la escalinata cen- tral y el vestíbulo— Tello observó claramente que los ídolos fueron cubiertos intencionalmente con el agregado de nuevas estructuras. fig. . 1995: figs.300 m. se le adosan sendas plazas cuadrangulares hundidas. Moxeke (Burguer 1995: figs. en sus lados de los extremos al suroeste y noreste. de planta cuasi cuadrangular. Fig. fueron construidas con adobes cónicos y que a una de estas se asociaría el acabado de la tercera plata- forma con los grandes ídolos y la decoración polí- croma. Distribución de los ídolos escultóricos en la esquina no. El ídolo (III) del frontis de la pirámide de Moxeke (Burguer roeste del frontis de la pirámide de Moxeke (Tello 1956: fig. 25). hacia el interior de la quebrada y a unos 1. Julio C. Fig. que están orientados de forma contrapues- ta mirando hacia las plazas hundidas. no sería ajena a la difundida tradición (IV) expuesto por sus excavaciones en el frontis de la pirámide de de las superposiciones arquitectónicas. El acceso a estos atrios. desarrollándose a partir de un esquema planificado de simetría bipartita y contrapuesta. que impli. Su platafor- ma.

especialmente las de grandes dimensiones. se organizan dos atrios contra- puestos (al noroeste y sureste) con sus respectivas series de cámaras que repiten básicamente la mis- ma forma de disposición en “U” (Pozorski y Pozorski 1987: 30-45. la base de los paramentos exteriores de los recintos tran flanqueadas por otras cámaras de rasgos si. Al centro se encuentra un gran patio rodeado de banquetas. estuvieron techadas como corresponde a las están afiliadas a esta tradición.dad de que aparentemente no presentan las clási. 114. . expresando un fuerte parentesco con las que caracterizan a la tradición Mito. Una reconstrucción puede ayudarnos a establecer hipotéticamente cuales recintos pudieron estar Fig. En milares pero de menor tamaño. 4. las que. Las excavaciones desarrolladas en la Huaca A. En los acabados de las estructuras se aplicó final- Fig. cuanto al sistema constructivo. EL URBANISMO TEMPRANO 115 los respectivos brazos laterales de estas composi- ciones en forma de “U”. 4). en cuya agrega. Vista desde el suroes- te de la Huaca “A” con la plaza hundida en primer plano (Canziani). Cabe preguntarse si estas cámaras. 115. Plano de la Huaca ’A’ de Moxeke (Pozorski y Pozorski techados y cuales constituyeron espacios libres o 1987). Este patrón rro. 38 presentan esquinas redondeadas (ibid. se resolvía mediante largas escalinatas centrales. A registraron en los atrios de los frontis noreste y partir de estos atrios contrapuestos. se ingresaba a suroeste la existencia de banquetas y de frisos deco- amplias cámaras o recintos que presentan esquinas rativos en relieve que se conservaban tan sólo en redondeadas y nichos. lleva a suponer que estos también fueron utiliza- dente de los niveles de los recintos que conforman dos en la construcción de los muros de los recintos. a partir del cual y ordenándose simétricamente a lo largo de un eje transversal. centrales (Pozorski y Pozorski 1994: fig.cas banquetas interiores ni el fogón central. 1989: fig. De las 46 cámaras con nichos y cenefas. áreas de circulación. con la salve. a su vez. 5). 8). aparentemente la ción se percibe recurrentemente un ordenamiento plataforma fue hecha con piedra y mortero de ba- que define plantas en forma de “U”. se encuen. sin embargo la presencia de adobes cónicos es remarcado por la progresiva elevación ascen. Pozorski y Pozorski 1989: Fig.

las actividades desarrolladas en los edificios pú- gular variante de emplazar a los dos edificios prin. Huaca A sirvieran para fines de almacenamiento tras que otros sectores revelarían una ocupación (Pozorski y Pozorski 2000). Esta impresionante visión por cierto debió contribuir a legitimar. constituiría uno de los casos más gulares.116 JOSÉ CANZIANI mente un fino enlucido de barro y pintura blanca A presenta rasgos formales muy especiales. localizadas a lo largo del eje del sitio. señalando la temprana presencia de una forma- mientras que la especial configuración de la Huaca ción de carácter estatal. o quizás —como se ha sugerido recien- pre dentro de un esquema de simetría bilateral temente— pudiera la primera haber concentrado (Ibid 1989: fig. se puede advertir que el manejo del lenguaje arquitectónico y urbanístico es bidireccional. sus estructuras son más pequeñas e irre. cuya configuración formal. estamentos cum. con el característico orde. donde se podría estar manifestando la configuración de una especial diferenciación y complementariedad. una organización social compleja y quitectura monumental. especializadas. Esta diferenciación se pudo manifestar namiento con un recinto o cámara central con tanto en el ámbito de las actividades ceremonia- esquinas redondeadas. presentando además la sin. intrincado ordenamiento simétrico. las actividades ceremoniales. ante sí mismas. Estas edificaciones pare. . 15 En casos tan sobresalientes como Moxeke. des segregadas a personajes de menor rango. ya que pre. morfológicas y funcionales apreciadas en las edi- niza espacialmente el asentamiento. cuya configuración es jerarquizada.). rácter menor.16 En todo caso. blicos de mayor jerarquía (ibid. La relevante presencia de una midal. y de planeamiento axial propio de los complejos por lo tanto quizás supeditados funcionalmente a casmeños de la época. el doméstica de bajo status y se caracterizan porque planeamiento complejo con ejes de simetría con- se concentran aisladamente de la arquitectura trapuestos y desarrollo modular que exhibe la pública. 16 El ordenamiento dual de Moxeke Pampa de las Llamas. un denso despliegue de cámaras dispuestas en un Los montículos y edificaciones menores ali. materializado en el ordenamiento urbano que se afirma en el paisaje y la naturaleza indómita del valle. el enorme poder ejercido por las clases dominantes. y constructivamente presentan cimientos tempranos y extraordinarios de planificación in- de piedra que posiblemente servían de base a es. mientras la segunda cen estar asociadas a otras de aparente carácter pudiera haber respondido a determinadas funcio- residencial y de cierto nivel de status. De la diferencias cipales a los extremos del eje principal que orga. serie de elementos gos decorativos podrían estar señalando una fun. les desarrolladas en la pirámide de Moxeke y en la terales formando un atrio con planta en “U”. como es el caso de las Huacas del Sol y la Luna para Moche. entre las actividades ceremoniales y seculares desplegadas por parte de la elite urbana. nes de carácter político administrativo. a veces con dos brazos la. entre sí. A partir de neados a ambos flancos del eje central del sitio. tegral en el diseño arquitectónico. acabados y ras. Es decir no solamente la edificación piramidal estuvo diseñada para la exaltación de los rituales que sobre esta se desarrollaban y lograr un sobrecogedor impacto entre quienes eran convocados a asistir a estos desde las plazas y otros espacios públicos. aparentemente también tuvieron una función de se puede deducir que los respectivos edificios de- carácter público y presentan construcciones so. en guración elabora de manera magistral el modelo cuanto espacios de tratativa o acopio de bienes. en cuanto debieron asumirse portadoras de una cosmología capaz de imponer un orden social. con a los muros y pisos (Pozorski y Pozorski 1989: 20).pliendo diferentes actividades tenemos por una parte una construcción pira. la constatación de esta diversidad arquitectónica. tructuras de quincha u otros materiales perecede. una de cuyas sedes privi- legiadas debió ser evidentemente Moxeke. y que culminaba a una considerable distancia en la imponente mole de la Huaca A. ficaciones públicas de Moxeke. siem. Huaca “A”. De otro lado las edificaciones públicas de ca- ros (Pozorski y Pozorski 1987: 36-38). En este contrapunto dual. con la presencia de diferentes radicalmente distinta. plasmado en la espectacular perspectiva urbana de las enormes plazas alineadas y flanqueadas por los montículos y edificios públicos. bieron responder a funciones bastante distintas bre plataformas bajas. también podemos colocarnos virtualmente en la posición de quienes desde lo alto de la pirámide oficiaban los rituales y contemplaban el orden establecido. Mien.15 A su vez. representaría así un temprano antecedente de la organización que se hipotetiza para asentamientos urbanos más tardíos. Huaca A. novedosos como los aquí reseñados podrían estar ción predominantemente política ceremonial. planteán- sentan orientación y características constructivas dose la posibilidad de que las estructuras de la similares a la arquitectura pública menor. 6 y 7). se puede deducir estos dos edificios exhiben una impresionante ar. En Moxeke se puede advertir un magnífico podrían estar indicando el desarrollo de activida- ordenamiento urbanístico cuya compleja confi.

de lo que re. trarse bastante erosionada. . su planta cubre un área de 250 tras que las partes altas y el núcleo central están por 300 m con unos 35 m de alto. tempranas de la edificación (Tello 1956: 79-83. muestra claras eviden. Foto aérea (Servicio Aerofotográfico Nacional).500 m y está presidido por una mo. constituidos por estructuras de adobes cónicos sulta un volumen colosal de aproximadamente que. podrían corresponder a las fases 1’350. se presume. cuyo eje principal cuales se debió de acceder mediante amplias esca- supera los 1. Las plataformas que se encuentran en su numental pirámide. con gigantescos bloques de piedra canteada. Sechín Alto. 116. mien- Efectivamente. no obstante encon. frontis principal orientado hacia el noreste y a los sente en los valles de Casma. cuya envergadura la hace la base muestran paramentos megalíticos construidos mayor construida en el Perú y América del Sur. EL URBANISMO TEMPRANO 117 Sechín Alto cias de plataformas escalonadas y la sucesión de una serie de atrios dispuestos en forma de “U” en el Se trata del complejo de mayor envergadura pre. Fig. Pozorski y Pozorski 1987). 4. Fung y Williams 1977. Está pirámide.000 m3. linatas.

que se ubica en proximidad de Sechín de esta por un corredor. Este es el caso de Taukachi- En la parte posterior de la pirámide y separada Konkán. ordenamiento general del conjunto parecen repli- velan también una disposición con planta en “U”. Recientes trabajos en el sector de Taukachi. como por montículos menores o delimitadas por plata. que aparen- ma de “U”. Sechín Alto. este grupo de estructuras (Taukachi). A semejanza del planteamiento dual de Moxeke. un conjunto de plazas lonada con plataformas laterales más elevadas lo que comprenden un área de unos 1. pirámide secundaria con plataformas dispuestas en “U” y dos pozos ceremoniales que se encuen- tran frente a esta (Ibid: 116-118). finalmente. una plataforma posterior separada formas laterales y pequeñas estructuras piramidales de la principal por un estrecho corredor. como otro transversal orien- Fig. la ter- . m de diámetro (Fung y Williams 1977: 114-116). similar al de la Huaca A en Moxeke. evidencias de plazas y pozos ceremoniales hundi- des pozos circulares hundidos que van de 50 a 80 dos alineados a lo largo del eje principal del sitio. car muchas de las características de Sechín Alto. Tanto su orientación como el sobre la cual se erigieron tres estructuras que re. Detalle de los rellenos constructivos elabora. Alto en una quebrada lateral de la margen dere- ma alargada de planta rectangular (250 x 50 m). al oeste del complejo. Sin em- persistencia de los patrones arquitectónicos y urba. Sechín Alto. revelan que el montículo ma- yor estuvo divido en tres secciones: la primera al este habría presentado una plazoleta o gran patio. cha del río Sechín. se en. Existen otros complejos no menos importantes al otro extremo del sitio se encuentra otro núcleo que sería extenso detallar. y que ilustran tanto la importante de edificaciones (Konkán). Dentro de las plazas y alineados a lo temente correspondieron al núcleo de las edifica- largo del mismo eje central del complejo. Sechín Alto. como también la como es el caso de esta última agrupación que parece ordenarse siguiendo tanto un eje lateral. se encuentra una platafor. la segunda con un atrio con columnatas que da- ban acceso a cámaras con nichos y columnas dis- puestas con un planteamiento en “U”. Sechín Alto. que se encuentran flanqueadas los distintos niveles. bargo se advierten también algunas variantes. variabilidad e inusitada riqueza formal que cada Fig. Frente a que replican o componen configuraciones en for. 118. a lo largo del cual se ordena una dos con adobes cónicos (Canziani). 119. ciones principales del complejo. paralelo al principal.118 JOSÉ CANZIANI Fig.100 m por que genera una disposición con atrios en “U” en 400 m de ancho. Paramentos líticos elaborados con grandes bloques de piedra canteada en el frontis de la pirámide (Canziani). uno de estos conjuntos despliega en su plantea- miento específico. tado al sureste. 117. Frente a la pirámide principal se desarrollan. a lo La pirámide principal tiene una estructura esca- largo del eje central del sitio. Plano general (Pozorski y Pozorski 1987). mientras que el frontis de estas cámaras hacia la plazoleta también estaba flanqueado por una columnata. También presenta. nísticos de la región de Casma. se encuentran cuentran las evidencias de por lo menos tres gran.

reúnen excepcionales 17 Sobre la base de estas evidencias. de lo que podría resultar un ámbito íntegra- mente público para la edificación. 17 escalonadas y ascendentes de Este a Oeste en la Sechín Bajo presenta una pirámide con el ca. se ha propuesto que este sector del complejo operaba como un “palacio residencial”. La Cantina presenta una plataforma principal ubi. . de Casma. posiblemente para el almacena- miento y la recepción de visitantes. bién en “U” alrededor de un espacio central y que en la margen izquierda de la parte media del valle presentarían evidencias de acabados menos cui. que cons- incrementan sus dimensiones conforme se distan. a la cual se le adosa una plataforma baja en la parte poste. cual se observan restos de recintos y de patios racterístico escalonamiento de plataformas dis. Plano general (Pozorski y Pozorski 2000). que expresan una evidente diferenciación funcional. El complejo tiene del valle. Algo plejos del valle de Casma. . sin embargo debemos asumirla con cautela ya que la simple preparación de alimentos no es necesaria evidencia “domestica” o residencial y bien podría tratarse de ambientes dedicados a actividades de servicio de las desarrolladas en los ambientes principales. tituye la zona agrícola más extensa e importante cian de la plataforma principal. Taukachi . con una orientación Este -Oeste y una dados y de la preparación de alimentos (Pozorski pirámide de planta rectangular con plataformas y Pozorski 2000: fig. si bien no alcanzan la particularidad de encontrase al centro de un lejanamente las colosales dimensiones de los com- gran recinto amurallado que lo circunscribe. hundidos. Cerro Blanco y Punkurí en Nepeña cada en el extremo suroeste del complejo. En el valle de Nepeña. valle de Casma. Estos dos sitios. frente a la cual se presenta halla inscrito un pozo ceremonial. mientras que adosada a la esquina su- puestas con planta en “U” y con la recurrente roeste se halla una plataforma baja en la cual se orientación 32º noreste. 4. 120. se encuentran dos notables sitios tado 41º hacia el noreste —al igual que Moxeke— formativos: Cerro Blanco y Punkurí que se loca- se suceden tres plazas cuadrangulares que lizan en el llano aluvial del valle medio. cera sección al oeste con ambientes dispuestos tam. EL URBANISMO TEMPRANO 119 Fig. diferente se nos presenta el complejo de Pallka. mientras que a lo largo del eje principal orien. unos 30 km al norte del rior. con una zona dedicada a actividades públicas. mientras la sección al oeste habría estado destinada a funciones residenciales y a actividades domésticas (Pozorski y Pozorski 2000).Konkán. 6). Por cierto la hipótesis es muy sugerente. una extensa plaza y dos pozos ceremoniales.

mientras que la cabecera de los muros al igual que cios de los años 30 por Julio C. Cerro Blanco.teriormente dio lugar a los lizadas las incisiones. treza y pleno dominio de los temas representados Tello. Fig. . luego los muros recibieron un enlucido brazo del lado sureste tiene mayores dimensiones. de ancho. Para la construcción de los muros se empleó roeste. blanco y negro (Ibid). y con un tratamiento escalonado sirvieron para la tal. de baja altura plejos ceremoniales y su arquitectura monumen. Aparentemente el planteamiento podría piedra canteada y guijarros unidos con mortero haber sido asimétrico. naranja. ya que es notable que el de barro. 1997: fig. me- diante la elaborada decoración con relieves de sus elementos arquitectónicos. Tello y fue poste. lo que pos. que revelan una gran des- trabajos desarrollados por el equipo del Dr. con el cuerpo central ubicado al su. je. con unos 200 m de largo y 190 m corporeidad de la divinidad (Bischof 1997). Cerro Blanco. Las incisiones que delinean los Este montículo hoy en día se encuentra separado relieves fueron ejecutadas sobre una capa adicio- del resto del complejo por el paso de una carrete. Cerro Blanco. 121. rojo oscu- Fig. los relieves fueron pin- tados de forma policroma con rosado. Plano y cortes del atrio lateral (Bischof ro. fauces o pluma- otros destacados investigadores. Con esta finalidad. Relieves modelados en barro con la imagen del ser supranatural representado en los muros interiores y exterio- res del atrio lateral (Bischof 1997: fig. que no solamente representa- ba seres míticos y motivos con el clásico estilo de Chavín. 123. 14). Los de las sorprendentes características de estos com. El complejo pre. relativamente pequeña con relación a la extensión del sitio corresponde a un pequeño atrio lateral que se abre en dirección a la plaza central del complejo. nal de enlucido. de barro marrón. relieves buscó de expresar las fauces y la compleja cia el noreste. los paramentos de los muros posteriores incorpo- riormente objeto de estudios y de la atención de raron motivos referidos a garras. diante relieves con los atributos que corresponde- rían a la mandíbula superior de este ser mítico evidencias que permiten enriquecer la apreciación con rasgos propios de un caimán o lagarto. muros centrales y laterales del atrio. en el frontis del atrio se dispuso en una posición cen- Fig. por parte de sus artífices. de esta manera la arquitectura del atrio y sus senta una planta con forma en “U” orientada ha. Cerro Blanco ocupa un sitial importante en representación por ambas caras del rostro del ser. Lo extraordinario del área expuesta por las excavaciones es que pusie- ron a la luz un sofisticado arte mural acabado con pintura policroma. Una vez rea- relieves. 7). 15). sino que este tratamiento se enmarca en la clara intención de “zoomorfizar” el atrio.120 JOSÉ CANZIANI El área excavada. utilizando una técnica de excisión ra y fue en él que se descubrieron de notable plasticidad muy similar a la que carac- casualmente evidencias de estructuras con teriza a la cerámica de estilo Chavín. la arqueología peruana ya que fue excavado a ini. 122. Plano general del complejo y ubicación del tral una pequeña plataforma baja decorada me- atrio excavado por Tello (Bishof 1997: fig.

además de estar asociado a un mortero decorado con el estilo clásico de Chavín. un strombus. El atrio. dos spondylus. . La un entierro frente al ídolo felínico18 habría for- Fig. 4. La escalinata entre la segunda y remodelaciones asociadas a superposiciones arqui- tercera plataformas se caracterizaba por tener una tectónicas (Vega Centeno 1999). 19-20). 124. Vega Centeno 1999: 6). cual si fuera un fiero custodio del del Dr. 20). que formas que formaban parte un atrio de unos 25 debieron encontrase sobre las plataformas más ele- m de largo (Larco 2001: fig. ingreso a los sectores más sacros del templo. li. presentaba en su eje central escali. Punkurí. correspondía a un individuo de sexo femenino. Plano y corte del atrio del templo (Larco 2001: fig. garras levantadas. evidenciando la intención amenazante del de planta cuadrangular en el cual las excavaciones ídolo felínico. En el marco de planta trapezoidal y por hallarse en ella una gran esta lectura. lación a la escalinata restringe el paso sin impe- dió cronológicamente. en una posición central con re- te de Cerro Blanco al que aparentemente antece. Se trata de un montículo dirlo. mitado lateralmente por muros inclinados a modo Recientes estudios del sitio han permitido de “rampas”. vadas (Tello 1967). cuyos huesos se encontraban cubiertos con pigmento rojo. Tello definieron la presencia de tres plata. se puede suponer que el hallazgo de cabeza de felino modelada en barro y pintada. caracoles terrestres y huesos de cuy y ave (Tello 1967: 68. 18 El enterramiento excavado por Tello en 1933. EL URBANISMO TEMPRANO 121 Punkurí disposición de la cabeza hecha en bulto. y que estaba adornado con una gran cantidad de cuentas de turquesa. al igual que los dos bloques inferiores donde se han re- Este sitio se ubica igualmente en el piso del valle presentado las extremidades anteriores con las medio de Nepeña y a poco más de 5 km al nores. establecer por lo menos 3 grandes secuencias de natas de acceso.

y proyectándolas a la escala de la planta de la edificación en las fotos aéreas disponibles. se evidencia que fueron acabadas aplicándoles un lores. los que fueron pintados con diversos co. sin yección a ambos lados de dos machones genera- embargo algunos estudiosos presentan argumen.122 JOSÉ CANZIANI a inicios del período subsiguiente (Fung y Pimentel 1973). Algunos de los paramentos de los muros algunas partes de las murallas. ban un obligado recorrido laberíntico. mientras que la pro- Este monumento no está claramente fechado. en la zona cen- tral se desarrollan dos amurallamientos circula- res. presenta características extraordinarias y una inserción espectacular en el paisaje desértico. cada uno compuesto por dos murallas tam- bién concéntricas. En el caso tos para ubicarlo a fines del Formativo. Las tres murallas exteriores presen- tan en planta un trazo concéntrico de forma oval. En el caso de la primera mitaban el acceso. En el Chankillo caso de los 5 accesos de la primera muralla. Igualmente. Los muros son de piedra y mor- mado parte de un ritual ofrendatorio en el mo. tiene en el eje longitudinal norte-sur unos 320 m y alcanzaría unos 280 m en la parte más ancha del ovalo. caracterizado por la presencia de promontorios rocosos cuyas elevaciones domi- nan la margen izquierda del valle de Casma. a partir de las mediciones registradas para las portadas y el grosor de las murallas por Fung y Pimentel (1973: fig. delados. que corresponde al sector sur del mismo. Este del atrio se hallaron evidencias de un pórtico Otro aspecto extraordinario de Chankillo lo lateral. o inclusive de los 4 accesos de la segunda muralla. 125. Felino escultórico modelado en barro en la esca- linata central del templo (Larco 2001: fig. donde los para- estuvieron decorados con relieves incisos y mo. Este nota- ble grosor habría sido logrado de una forma sin- gular. da de pequeñas cuñas de piedra o pachillas. Los amurallamientos de esta excepcional edi- ficación se desarrollan alrededor de una de estas elevaciones. para luego proceder a rellenar los dos es- Fig. La primera y segunda muralla son las de ma- yor grosor y superan los 6 m de ancho. La primera muralla externa. Pero estos truidas con adobes plano convexos. En taforma. habiéndose dispuesto los bloques mento de levantar la segunda plataforma. con la ayu- las estructuras que hacían parte de la primera pla. unos 20 km al sureste de su desembocadura en el mar. que selló con la cara plana hacia el paramento.19 Adicionalmente. mientras que hacia el sur se ubica un recinto de planta rectangular subdividi- do por muros de trazo ortogonal. De otro lado. . 22). a los el ancho de las murallas y presentan techos elabo- que se le habrían superpuesto estructuras cons. pacios de separación entre los muros con piedras sueltas y cascajo. cuyo vano estaba flanqueado por dos co. se antepuso un muro de cierre. tero de barro. al construir tres muros paralelos separados entre sí. constituye sus especiales sistemas de acceso para lumnas levantadas sobre muretes bajos que deli. cabe destacar que en el frente enlucido de barro y pintura amarilla (ibid: 74). rados con vigas labradas de algarrobo. accesos no son directos ya que fueron hábilmente restringidos mediante diferentes soluciones. El sitio. la construcción como de la segunda muralla —las de mayor espe- de las estructuras se habría realizado sobre la base sor— los accesos forman galerías que atraviesan de adobes cónicos en las fases tempranas. el recorrido 19 Esta dimensiones aproximadas las hemos establecido tentativamente. 2). que encierra todo el complejo. trasponer las murallas. Punkurí. mentos se conservaron protegidos de la erosión.

que el cierre. la nota- de las portadas de acceso. que terminaban enfrentadas nuevamente a la lumino- sidad de los muros de cierre. 4. Estas cajuelas se encuentran al Este del sitio —como los enigmá- se disponen a ambos lados de las jambas de las ticos 13 torreones de difícil asignación funcio- portadas y se supone que pudieron haber servido nal— no descartarían la posibilidad de que el com- para asegurar algún sistema de cierre de las mismas. cesariamente desde el exterior de las murallas. . Chankillo y su posición estratégica dan cuenta del tral se resolvía mediante escalinatas y pasajes con término “fortaleza” con el cual se conoce popular- un trazo en forma de ‘Z’.20 La tercera muralla era de me. de la galería se prolongó mediante el agregado de dispuestas en el paramento exterior de las mura- dos machones a los cuales se les antepuso un muro llas plantearía la interrogante sobre el hecho de en forma de ‘C’. y al variar sus formas de recorrido laberíntico de muralla a muralla. Este efecto debió ser acentuado al encontrarse los accesos en posiciones desfasadas. 20 Hay que destacar que además de los recorridos laberínticos. o pequeños nichos en las que se aloja un vástago así como la proximidad de otras edificaciones que de piedra vertical (ibid: Fotos 2-5). plejo tuviera una función de índole ceremonial. se explotó los sucesivos e intensos contrastes lumínicos entre los soleados paramentos exteriores. mientras que Los evidentes atributos defensivos de el acceso a las murallas circulares del sector cen. la extraordinaria ca- Un detalle interesante documentado en algunas lidad de su planeamiento y construcción. debía de realizarse ne- nor grosor y altura y se superaba mediante 3 co. 126. las oscuras galerías techadas de los accesos. Sin embargo. Chankillo. el hecho de que estas se encuentren quizás combinada con la de carácter defensivo. es la presencia de cajuelas ble cantidad de recursos invertida en su erección. Sin embargo. Foto aérea oblicua (Bridges 1991: 90). aumentando la sensación de desconcierto y temor de quienes se atrevieran a transponerlos. EL URBANISMO TEMPRANO 123 Fig. mente al sitio. en este caso. rredores que contenían escalinatas.

valles de La Libertad y Lambayeque.180 msnm en el Callejón de extraordinario complejo arqueológico. se puede acce- debate que ha eslabonado por décadas la temáti. De otro lado. los valles altoandinos de la región Nor sitio de tanta relevancia constituye una clave cen- Central y Norte que conducen a la cuenca de tral para el esclarecimiento de su problemática y Cajamarca y. evidentemente no puede explicar el Chavín de Huántar tiene una localización muy esplendor monumental de este especial. portando en largos peregrinajes los dones y ofrendas a sus dioses y. a las de los ríos Fortaleza. a través de esta vía. téc- nicas y estilos desde diferentes y lejanas regiones. con la recia vitalidad de los pastores llakuash de las punas altoandinas. por su intermediación. se convirtió en Fig. la Amazonía. términos correspondientes a esa época) las regio- mental. de la Amazonía por la cadena Central y Oriental. en este punto neurálgico de los Andes Centrales. que pudo muy bien tener como protagonistas a una serie de lejanos centros ceremoniales. el Alto Huallaga y la centro propulsor. a la Costa Norte y a los no menos enigmática realidad. Como nes en el Callejón de Conchucos (Burger 1995: 190). el estudio de un cuenca del Marañón y. desde allí. cuya modesta capacidad productiva aspectos más relevantes. tal como ha sido sugerido a propósito de los materiales hallados en la galería de Las Ofrendas. mático de la arqueología andina y un referente Sin embargo. e igualmente los Andes Centrales. el dominio técnico y conocimiento astronómico de las sociedades costeñas.124 JOSÉ CANZIANI Chavín de Huántar Conchucos. de los orígenes de la civi. 127. Dada la extensa bibliografía dispo.cendentes influencias durante el Formativo. un estrecho valle separado de la Costa por dos importantes cadenas montañosas. consecuencia de ello. En este sentido. cruzando Chavín de Huántar es el centro de un extenso hacia el Oeste las dos cordilleras. pecial que puede dar a entender su localización nible sobre este importante complejo monumen. Chavín constituye un punto estra- obligado para los estudiosos del período Forma. Eviden- desempeñado por Chavín en este proceso. no solamente fue el centro de irradiación de tras. representa un sitio emble. por cierto polémica. como posiblemente las gentes que de ellas prove- nían. a los sacerdotes y oficiantes que operaban en sus templos. Por lo tanto. nos limitaremos aquí a tratar algunos de sus Conchucos. innegablemente tuvo en este su principal nes orientales de Huánuco. es verosímil que muchos de estos contactos e intercambios —documentados en una gran variedad de productos exóticos de carácter suntuario y de sofisticada elaboración— se gene- raran en una amplia esfera de interacción. Pativilca y Huaura lización en los Andes y el rol preponderante que dan acceso hacia los valles de Lima. temente esto hace de Chavín un ámbito muy es- breras 1989). der a las cuencas de los valles de Casma o. tanto de la costa como de la propia sierra. más al ca. puntual en un estrecho valle. sur. Chavín de Huántar. tam- bién fue el centro donde confluyeron ideas. como es el de tal. Como bien dice Lumbreras (1989: 22- 23). la Cor- Chavín de Huántar. ubicado a 3. tégico que representa un “nudo de caminos” que tivo. (Lum. en cuanto es el centro de un fenómeno que conducen y articulan con relativa facilidad (en los si bien no puede restringirse al complejo monu. Chavín de Huántar tendría un rol especialmen- te significativo en el Área de Integración Central . enclavado en el corazón de dillera Blanca y la Cordillera Negra. en Chavín se amalgaman las conquistas de los antiguos agricultores de la vertiente oriental. Chavín de Huántar y sitios asociados en sus inmediacio- el principal oráculo de su tiempo.

especialmente. EL URBANISMO TEMPRANO 125 Fig. . etc. (Lumbreras 1981) con estrechas relaciones con los bién un carácter único e inigualable. 4. 128. 2). siguiendo el eje principal del edificio. no solamente valles costeños de Casma. en cuyo atrio se ins- ganización espacial y en la propia arquitectura. Estas rela. la arquitectura de Chavín al igual que por galerías subterráneas. las edificaciones más antiguas como hemos visto con la presencia e intercambio del complejo de Chavín de Huántar corresponden de recursos exóticos y. plazas circulares y cuadrangulares hundidas. innegablemente revela tam. Las plata- tran estrechas afinidades con la arquitectura mo. específico (Lumbre. cribe una plaza circular hundida de 21 m de diá- donde muchos de los rasgos. de produc. el despliegue espacial de terrazas. encuen. formas masivas que conforman el cuerpo central numental presente en estas otras regiones. ciones y contactos están bien documentados. sino por Lima. conectadas mediante escalinatas que demarcan los ejes de la organización espacial. la decoración de los paramentos con motivos escultóricos y relieves. Aparentemente. el ordenamiento axial y el manejo de la planta en “U”. recursos técnicos y metro con escalinatas contrapuestas y alineadas formales presentes en Chavín de Huántar. la conformación de atrios con portadas integradas por columnatas y dinteles. por cuanto no —y no por esto de menor peso— con la Costa presenta claros antecedentes ni términos de norte y los valles de la cuenca de Cajamarca. La más importante se su arte escultórico. en “U” abierta hacia el Este.21 Sin y los brazos laterales están recorridas internamente embargo. al igual que contactos de mayor distancia proceso creativo propio y original. al comparación directa fuera de su contexto igual que con Paracas en la Costa Sur. Pero también conjunto de estructuras que presentan una planta estas relaciones e influencias se perciben en la or. un tos elaborados como la cerámica. aloja dentro del cuerpo central y está alineada con 21 Entre estos podríamos citar el desarrollo de plataformas piramidales.ras 1989: 91-114). al sector que se denomina “Templo Viejo”. sin olvidar los de la vertiente oriental de los sus singulares atributos que manifiesta un Andes. Supe y la comarca de por su sobresaliente y refinada ejecución. Plano general (Redibujado de Lumbreras 1971: fig. Chavín de Huántar.

Estos trabajos permitieron a Lumbreras establecer que la plaza circular y la pla- Fig. Ade- do a la secuencia de la litoescultura propuesta por más se excavaron y definieron las características John Rowe (1967). 12). modificadas para servir de instrumentos de viento conocidos como pututo y que. antropomorfos. Chavín de Huántar. Rick han documentado en esta galería un conjunto de caracolas de Strombus. . exhiben decoración grabada en sus superficies. representaciones de felinos y de personajes tal llamada “Lanzón” de Chavín. verbal 2001). En su interior se en. el eje principal del templo. cialmente de “Las Caracolas”. car la plaza circular. 130. 22 Recientes excavaciones conducidas por J. depositados en esta galería. mentos fueron revestidos con lápidas talladas con cuentra enclavada la celebre escultura monumen. Este conjunto de artefactos . algunos desfilando tocando tación de un ser supranatural de rasgos fieros que pututos o sosteniendo en sus manos el cactus del correspondería a una época temprana. y par- por Lumbreras (1989) en el atrio del Templo Vie. ciadas.22 al Sur. Recons- trucción hipotética del centro ceremonial visto desde el este. cuyos para. con la represen. ubicadas jo documentaron las características excepcionales dentro de la terraza que se construyó para enmar- de la arquitectura de la plaza circular. Plano del Atrio del Viejo Templo taforma que la enmarca. de conocido efecto alucinógeno. en algunos casos. aparentemente representaron el elemento central de una ofrenda ritual que debió de tener una connotación muy especial (Rick com. Fig. 129. así como las galerías aso- (Lumbreras 1989: fig. Detalle de la escalinata oeste de la plaza cir- cular en el Atrio del Viejo Templo (Canziani). San Pedro. al Norte. de acuer. 131. de Huántar. de Huántar. Las excavaciones conducidas de la galería de “Las Ofrendas”.126 JOSÉ CANZIANI Fig. constituirían una remodelación más tar- día del atrio del Templo Viejo.

esta secuencia ha sido revisada y puesta en discusión por el equipo de investigadores dirigido por John Rick (Rick et al. Recientemente. (Rowe 1967. Rick et al. Este organización dual del espacio del templo.6 m en el del lado Sur. Rowe (1962. como otros en dirección la plataforma del Templo Nuevo. presenta dos columnas coincide en apreciar que el llamado Templo Nue. zócalo de la plataforma— a las galerías interiores bre la evolución y desarrollo urbanístico del com. de nuevas secciones a las plataformas originales Esta daba acceso —mediante un sistema de esca- en los distintos eventos de remodelación. da en sus lados Norte y Sur por las plataformas F con una altura que se estima en unos 12 a 15 m y E. lo que en el que se reitera la disposición de la planta en evidencia el marcado significado simbólico de la “U” y el ordenamiento axial (Rowe 1967). escalinata. linatas y pasajes incorporados a una suerte de gran Si bien se postulan una serie de hipótesis so. transformándola así rado con piedras blancas de arenisca. Lumbreras 1989. que se distor- 23 La existencia de superposiciones arquitectónicas fue inicialmente advertida por el Dr. a la que se accede similar.9 y está definido por una primera terraza. EL URBANISMO TEMPRANO 127 Fig. m en el frente Este y 72. la particularidad de que estas superposiciones se Sobre la segunda terraza se desarrolla lo que realizan tanto en sentido vertical. Chavín de Huántar. que labrados finamente con motivos de aves rapaces habría tomado forma mediante el agregado de por antropomorfas. plejo monumental. 1998). la mayoría de investigadores además de sus escalinatas. La Portada de Las Falcónidas. en la ejecución de la Portada de Las vamente se adosaron a la plataforma original del Falcónidas también de dividió el lado sur. Al igual que en el caso de la gran lo menos dos grandes ampliaciones que progresi. delimita. 1998). La pla- nuevo atrio es mucho más amplio que el anterior taforma del Templo Nuevo alcanzó en su base 70.23 En el caso de Chavín de Huántar destaca en dos distintos tonos de piedra. y en la que se inscribe una plaza cuadrangu. nuevo eje principal y que está materialmente di- quitectónicas desde las fases más tempranas del vidida por este en dos mitades que se elaboraron sitio. lar hundida de unos 50 m de lado con escalinatas Rick et al. del lado norte en el cuerpo central de un renovado planteamiento realizado con piedras calcáreas oscuras. abren una serie de perspectivas sobre el por medio de una gran escalinata alineada con el desarrollo y secuencia de las superposiciones ar. 132. elabo- brazo Sur del Templo Viejo. Julio C Tello (1960). Hacia el Oeste se desa. luego fueron sistematizadas en una interesante propuesta por John H. como en el del Viejo Templo. pero principal. del Templo Nuevo. al eje de sus cuatro lados. Vista del frontis del Templo Nuevo en el cual se aprecia los adosamientos al brazo sur del Viejo Templo de las sucesivas ampliaciones constructivas (Canziani). Este señalamiento. parece haber sido una pequeña plaza hundida que mente en el sentido horizontal. el desarrollo de un rrolla una segunda terraza más elevada y al pie de rígido planteamiento simétrico. (1998: 194) señalan en este caso. 1967) quien las relacionó con la secuencia planteada para la evolución estilística de las piedras labradas. cilíndricas monolíticas y un gran dintel que fueron vo surge a partir de un nuevo planeamiento. 4. con el adosamiento se encuentra frente a la Portada de las Falcónidas. .

a menos que fue. con una portada principal en su frente Norte.24 mediante la construcción de muros de conten- Los recientes trabajos del equipo conducido ción paralelos que formaron pasajes. los empujes laterales de los voluminosos rellenos ra parte de la remodelación posterior del mismo constructivos que contienen. Por otra parte. den- que plantea Lumbreras y que habría luego servi. Chavín de Huántar. tro de los rellenos de las plataformas se planificó do. se señala que la edificación original podría haber tenido la confi- guración de una plataforma de planta cuasi cua- drangular. . 24 Esta configuración en “U” del Templo Nuevo donde la plataforma (E) al sureste es exenta. mediante su proyección al Este. lo que (Rowe 1967). a una cierta distancia un brazo al hace de este monumento un caso bastante distin- sureste (E). Las plataformas de Chavín fueron plo Nuevo. tienen la virtud de Fig. cubiertos con por Rick. Queda poco clara la posición de la terraza al tan un marcado talud con el propósito de resistir Este del atrio del Viejo Templo. dar solución a los problemas estructurales plan- plejo a partir de un posible esquema original que teados por las propias características constructi- no excluye la asimetría. como brazo la generación de una intrincada red de galerías. Garagay y Cardal en la comarca de Lima). Este último brazo se incorporaría lue.). Norte del nuevo atrio del Templo Nuevo. es bastante semejante a la organización de muchos complejos costeños de la época (tales como Cerro Blanco en Nepeña. con la mucho más precisos y detallados de los edificios posterior disposición de los rellenos constructi- de Chavín. como también en ras (1989: 26-28) sugiere la evolución del com. de 39. cuyos paramentos presen- él. Lumbre. correspondien- te a la esquina noreste del brazo sur del Viejo Tem- plo. es decir que se dispone libre de adosamientos con relación al cuerpo central o a las terrazas asociadas a este. ofrece una promisoria veta de investigación. Plano de planta.4 m en el lado Norte y 34. elevación y corte de ofrecer un análisis más fino de la secuencia evolu- la Portada de las Falcónidas en el eje central del Templo Nuevo tiva del complejo en sus fases tempranas. quedaron incorporadas dentro de las plata- de adosamientos observables en las juntas de los formas asumiendo la condición de “subterráneas”. lo que noreste (D) y. to con relación a obras semejantes desarrolladas go al desarrollo del planteamiento en “U” del Tem.128 JOSÉ CANZIANI paramentos exteriores. Huacoy. 133.7 m en el Este. Bajo este concepto. como en el interior de las galerías. Estas interesantes hi- pótesis. en el cual al Viejo Templo vas de las plataformas y frente a las condiciones se le habría agregado una plataforma en el lado ambientales locales de relativa humedad. La técnica constructiva de las plataformas de sionaría tan sólo ante la eventualidad de reutilizar Chavín de Huántar. de modo tal que la planta en “U” y la orientación dominante hacia el Este del Templo Viejo podrían haber sido resultantes de una evolución posterior. dirigidos al levantamiento de planos grandes vigas o losas de piedra y que luego. correspondiente a la denominada Galería de la Escalinata (ibid. Bajo esta hipótesis. podría representar la edificación más antigua del complejo. singulares en su concepción. al igual que al examen de la secuencia vos. desempeñando el rol de brazo sur del construidas mediante muros de contención de nuevo atrio y de la plaza cuadrangular inscrita en grandes dimensiones. Sin embargo. reviste una serie de aspectos estructuras preexistentes. Es espe- cialmente interesante la hipótesis propuesta en el sentido de que la sección (NEA). que convalidan en gran parte las propues- tas anteriormente establecidas. se su- giere que las estructuras más antiguas podrían no haber conformado necesariamente una planta en “U” e inclusive haber tenido una orientación di- rigida hacia el Norte. en la Costa. les ha permitido plantear una revisión de la secuencia asumida tradicionalmente.

se desprende de los tores que han examinado el monumento señalan hallazgos en las galerías de Las Ofrendas y de Las genéricamente que estos están constituidos por Caracolas. . En algunos casos. 134. ciertas galerías y sus cá- sido dispuestos desordenadamente. funciones diversificadas en el contexto de las temente para controlar el nivel de humedad en el actividades ri- volumen de las plataformas. mente que los materiales han sido dispuestos lamente. estas rales de tal magnitud que los muros de conten. Parale. estas de agua se hubieran generado empujes late. lo que permite sostener que en los sistema de ventilación. Por el contrario. estas galerías estuvieron complementadas concertadamente en este tipo de estructuras. Sin embargo. Estas galerías. lo que sería maras laterales pudieron también servir como depósitos de distinto tipo de bienes o como luga- res de enterramiento. 4. 1998). Chavín de Huántar. da como resultante la mezcla aleatoria de los ma- te. los au. ño mediano han sido empleadas como elemento tiendo así airear estos espacios interiores y reducir constructivo. pudiera infiltrarse en las galerías y en los propios Las galerías de los templos de Chavín de rellenos constructivos. Esta estrategia combinada Huántar aparentemente cumplieron de ventilación y drenaje. significativamente la incidencia de la humedad a la vez que se les incorporaba los morteros de en el cuerpo de las plataformas. Se con una compleja red de ductos de ventilación aprecia así que piedras seleccionadas por su tama- que las conectaban entre sí y con el exterior. si bien en estas se trataba de adobes. en otros como repositorio de ofrendas con el consiguiente riesgo de colapso del edificio. disponiéndolas en hiladas sucesivas. sirvieron para alojar la principal imagen del ción no hubieran estado en condiciones de resistir. Plano general con indicación de la posible secuencia de evo- lución a partir de un edificio (NEA) aún más temprano que el Viejo Templo de plan- ta en U (Rick et al. una obser. ya que de saturarse tuales que en ellos tenían lugar. Además de otras funciones rituales a piedras y barro o tierra. además de las diversas funciones propio de la acción de “vaciar” un relleno y que que cumplieron y que examinaremos más adelan. estuvo diseñada aparen. culto. permi. tal como En cuanto a los rellenos constructivos. las que solamente debieron de acceder un limita- vación detenida permite advertir que estos no han do número de iniciados. rellenos constructivos de Chavín se empleó una formas se diseñó un complejo sistema de ductos técnica similar a la empleada en las pirámides cos- de drenaje cuya función era eliminar el agua que teñas. permitieron aligerar la masa estructural de los teriales. como es el de la galería del Lanzón. EL URBANISMO TEMPRANO 129 Fig. en el interior de las plata. en el caso de los rellenos rellenos y por lo tanto la presión lateral ejercida constructivos de las plataformas se observa clara- por estos sobre los muros de contención. rituales de diverso tipo y naturaleza. Además de este barro y tierra.

3 y 4). en primer plano. Chavín de Huántar. Espe. con las caras planas y pulidas y que estos no estaban destinados a tener una pre- los ángulos corta. más bien. Esta alternancia modular en el apa. incorporó en sus paramentos representaciones rejo genera una textura y ritmo que contribuye a escultóricas llamadas “cabezas clavas”. debieron ser dispusieron en un apare.jo de hiladas posteriormente enchapados con lápidas o cubier- horizontales que presentan una al. cómo es el caso del gran zócalo asocia- seguida de otra de mayor altura o. alternando dos hiladas delgadas figs. más do a la portada de Las Falcónidas (Rowe 1967: frecuentemente. las que es- enaltecer las calidades propias de los paramentos taban dispuestas horizontalmente siguiendo un finamente labrados (Lumbreras 1989: 25). Estos se sentación “cara vista” sino. predispuesto en cialmente en la sección inferior del Templo Nuevo. de lo que se infiere piedra labrados. con una hilada delgada adosadas. módulo de distribución regular. 135.dos a escuadra.ternancia tos por estructuras arquitectónicas que le fueron regular en su grosor. Vista (arriba izquierda) del sis- tema de relleno constructivo de tipo estructural de las pla- taformas. Los paramentos exteriores de las es notable el contraste que presenta el acabado plataformas fueron realizados con bloques de rústico de sus paramentos. . Nótese en la parte inferior del paramento la salida de un ducto de ventilación o drena- je (Canziani). La sección superior de las plataformas con una alta. muro de contención de silla- res labrados con el clásico apa- rejo Chavín de ritmo alterno.130 JOSÉ CANZIANI Fig.

vieron ocupados por una importante población bien pudieron ser par te de una red de contemporánea a los templos de Chavín (Lum. Chavín de Huántar y que debieron ser convoca- mentación de viviendas modernas. por esta ferior finamente decoradas con relieves tallados. Julio C. que se presume que comprendieron edificios públi- presentaban tanto el canto como la superficie in. res. Rímac y cuenca del río Mosna en los que se registra la pre. se han puesto das a prestar su imprescindible fuerza de trabajo. Repre- sentación desplegada de las imágenes de las aves supranaturales labradas en la superficie de las columnas líticas enfrentadas en la Porta- da de las Falcónidas (Rowe 1967: figs. conjunto de valles —antes de su progresiva des- . nial de esa especial naturaleza desplegaba. de Huántar. y la ficativo en las estrategias de manejo territorial. 8 y 9). asentamientos de relativa importancia. EL URBANISMO TEMPRANO 131 Fig. y como Estos datos permiten suponer que existieron parte del remate superior de las plataformas se en el ámbito local como regional algunos desarrollaba una cornisa formada por grandes blo. lo De otro lado. Este es el caso de los trabajos efectuados por el Dr. Huántar desplegó una marcada atracción y la con- bierta por el moderno poblado de Chavín de vocatoria de peregrinos desde las regiones aleda- Huántar. donde se documentó de manera prelimi. galerías subterráneas. asentamientos destinados al soporte de su movili- breras 1989: 18-19. Burger 1995). zación. inclusive. Tello y su equipo. debieron de tener un rol específico y signi- En cuanto a la posible extensión del sitio. ca. en su operación y mantenimiento. así como fragmentos de cerámi. ñas. nivel local e incluso regional. así como al predecible desarrollo de las Finalmente. Los valles de Lima y la Costa Central nar la existencia de muchos sitios locales relacio- nados estrechamente con la cultura Chavín. estu. 136. desde aquellos aspectos vinculados con la proyec- tectura pública de menores dimensiones. Lurín. en cuanto ques de piedra labrada dispuestas en voladizo. algunos de estos sitios como otros aún por barrio y Ura-barrio distantes 1 km ente sí. a la luz múltiples evidencias de edificaciones. si el oráculo de Chavín de que testimonia que gran parte del área hoy cu. razón. al realizarse las zonas relativamente próximas al complejo de excavaciones para la realización de obras de ci. Sobre estas. tanto en las construcciones monumentales como tos de murallas. Burger 1995: 159-164). hasta el que aparentemente estaba comunicado con el aquellos comprometidos con aspectos producti- sector ceremonial en la margen sur mediante un vos. existen una serie de evidencias actividades rituales de pasaje previas al ingreso al poco exploradas que relacionan al complejo de espacio sagrado del templo (Lumbreras com. Este 1960. otros En la comarca de Lima destaca un área nuclear a mayor distancia eslabonados a lo largo de la conformada por los valles del Chillón. pers. existencia de sectores residenciales o con arqui. el acceso a los recursos naturales presentes y puente de piedra constituido por grandes losas las vitales relaciones con la población asentada en monolíticas. en los sectores conocidos como Hana. Chavín de Huántar con su espacio territorial a 2000). cuyos conos aluviales se entrecruzan gene- sencia de elementos arquitectónicos o escultóricos rando una amplia extensión de tierras aptas para afiliados claramente al arte lítico de Chavín (Tello el desarrollo de la agricultura de irrigación. Efectivamente. cos o arquitectura monumental y que. reconocer en las rutas naturales de acceso al sitio. basurales e. 4. ción y convocatoria ritual que un centro ceremo- noce que hubo un sector al norte del río Wacheqsa. el ordenamiento del aparejo. se reco.

caracterizan a los templos en ‘U’ de los valles de puede agregarse el de Chancay. Expondremos a conti- zona. rodeando el emplazamiento del sitio. formados por el Chillón. raíso. Otro conjunto de valles se da en la zona dos como un componente destacado. Si bien no disponemos de las medidas de los montículos que conforman el complejo. el de Cañete Entre los principales complejos en ‘U¨ de los puede adscribirse a importantes valles de la región valles de Lima. de la zona nor central. como los de Chincha. Chillón. La plataforma central presenta en el frente supe- . no excluye de las más importantes unidades de producción que ciertos complejos de esta última zona tam- agrícola de la costa peruana. y tiene la particularidad de mi- rar hacia los cerros que limitan este sector del va- lle. por cierto. así como asimi- za. Mala y norte (ibid. algunas de estas pue- den ser reconstruidas a partir de las fotografías aéreas del SAN 1944. El montículo principal exhibe algunos de los atributos típicos de los templos en ‘U’ de la co- marca de Lima. separadas entre sí por vas. mientras que en los valles de gunos de estos complejos. De otro lado. Mina Perdida. aún más al sur. complejo es de 37º noreste (algo similar a Garagay con 32º noreste). la arquitectura monumen. a modo de alas. se pueden percibir también y Manchay Bajo en el de Lurín. Cueva en el Chillón. de investigación realizados en ellos. Supe y Huaura. unos 30 km más Lima. donde se aprecia que el montículo central tiene un largo de unos 300 m y un ancho de unos 150 m. Parka. A este conjunto de bién compartan rasgos muy similares a los que valles. a su vez. Garagay y San Anto- ficas. como el de Chilca. Constituiría el complejo con planta en ‘U’ más Fig. se puede estimar que la gran plaza encerrada dentro de la planta en ‘U’ tenía la considerable amplitud de 300 por 500 m equivalente a unas 15 Ha (Patterson 1985). dría considerarse el complejo precerámico de Pa- Es notable apreciar que estas unidades geográ. de zona a to en el valle de Chancay. mente dominante el patrón de los grandes templos en ‘U’ y sus singulares atributos (Williams 1985). conformado por los valles de Fortale. Pativilca. cuyo temprano antecedente po- sur central.). Huacoy. Presenta en la parte central una plataforma cuadrangular más elevada con forma de pirámide trunca. mientras que. Chocas y Pampa de de los valles y. ñalaría que esta zona nor central. y el de San Jacin- en los rasgos formales que comparten. lo que se- nor central. Rímac y Lurín. o que incorporen patios circulares hundi- al norte. a partir de los trabajos Chancay.132 JOSÉ CANZIANI trucción en las últimas décadas a raíz del compul. Esto. los complejos monumentales del período nuación las características más destacadas de al- Formativo. no excluye existen pequeños valles poco explorados para el las influencias que provendrían de Casma y la costa período en cuestión. Cardal tos llanos desérticos. se señala que se tiene una altura de unos 17 m en la parte central más elevada. Pativilca. La Florida en los valles de Fortaleza. a 2. La orientación del pales complejos con planta en “U” (Redibujado de Williams 1980). es definitiva. Asia. Rímac y Lurín. Pisco e Ica. Se localiza en la parte media del valle del Rímac y tal además de presentar una menor escala. Así. 137. mani. mientras que los brazos late- rales alcanzarían unos 500 m de largo y unos 3 a 4 m de altura. generadas por la integración o proximidad nio en el Rímac. destacan La Florida. Mapa de la Costa Central con la ubicación de los princi- grande del valle del Rímac. se ubica en su margen derecha. festaría una abierta diversidad de patrones (Vega- sivo crecimiento urbano de Lima— constituía una Centeno et al. De esta manera. Al sur de esta región la las influencias que le llegan del sur. Supe y Huaura.5 km del río y a unos 12 km de su desembocadura en el mar. flanqueada a ambos lados por plataformas ligeramente más bajas. 1998).

Mientras que. En este corte se aprecia claramente una . rior una marcada depresión. la escalinata. 1985: fig. mientras que el muro de cie- rre presentaría un gran vano o portada central de Fig. EL URBANISMO TEMPRANO 133 Fig. el vestíbulo y la portada de acceso a este. 139. quitectónicos. adosamientos horizontales. Reconstrucción isométrica de Huaca La Florida (Patterson acceso desde la plaza. que responde a la secuencia de superposiciones verticales y de existencia de un atrio cuadrangular.cit: fig. 3). que responderían tan- cedía mediante una amplia escalinata que se ori. hecho con cantos rodados y mide hacia la plaza. es decir el atrio sobre la pirámide. al cual se ac. relleno constructivo. Todos estos elementos ar. lugar en el complejo ceremonial. se ordenan siguiendo el eje principal del com- plejo. Foto aérea de inicios de los años ’40 del complejo de La Florida (Ser vicio Aerofotográfico Nacional).4). Es así como se drangular y se genera con el desarrollo de gruesos observa en la base del corte el desarrollo de un muros. to al propio proceso constructivo como a la se- ginaba en el vestíbulo ubicado en la base de la cuencia de remodelaciones que habrían tenido pirámide. 4. ilustra la estratigrafía de un corte ubicado en la base de las estructuras correspondientes a la plataforma central y el ala noroeste. Este vestíbulo tiene también planta cua. desde los extremos de las alas del montículo principal. se proyectan en ángulo recto los largos brazos que limitan los lados de la plaza. 138. que se proyectan desde la base de la pirá. Patterson (op.

Las te- en el examen de la superposición de pisos —en rrazas escalonadas revelaron hoyos con ofrendas y un área de actividad que en algún momento fun. De esta forma. Huaca La Florida. A sobre el cuerpo central. escalonadas que lo enmarcan. versal. excavación reveló importantes características de su forma y acabado. con la notable presencia de cascajo. alineadas en un eje trans- adosando en el curso de la ampliación de los vo. mitieron documentar importantes características ción para la posterior construcción de muros de de la arquitectura del complejo. A semejanza de La Florida. el montículo prin- cipal presenta un cuerpo central. Es el caso del atrio contención que presentan un acentuado talud. Otra particulari- dad de Garagay es la presencia de un patio circular . los que de- cionó adosada a la base del montículo— se halla.134 JOSÉ CANZIANI hundido que se ubica en la plaza. se desarrollaba un los volúmenes de las plataformas. El ordenamiento de la planta en ‘U’ del complejo fue aparentemente asimétrico. 4). que sirvieron para muro que delimitaba el atrio presentaba dos esca- contener los sucesivos rellenos que se fueron linatas contrapuestas. evidencias de la instalación de postes. con dos alas laterales más bajas y angostas. Corte estratigráfico en la base del ala drangular dispuesto sobre el cuerpo central. mientras que el ros de similares características. El eje de orientación del complejo es de 32º noreste. Garagay. 140. Igualmente. y cuya norte y la plataforma central (Patterson 1985: fig. Es importante notar que te desde el atrio a la cima de la pirámide. ya que el bra- zo noroeste tendría 260 m de largo.5 km del río y a 6 km del mar. patio hundido cuadrangular rodeado de terrazas bién que posteriormente se agregaron otros mu. Isometría del atrio y diseño parcial de los relie- ves que lo decoraban (Ravines e Isbell 1975). con los brazos bastante más cortos y con volúmenes bastante diferentes. Garagay También se ubica en la margen derecha del valle del Rímac. 40 cm de espesor. Este relleno habría operado Las excavaciones desarrolladas en el sitio per- como una plataforma de nivelación y cimenta. 115 m de- ancho máximo y 9 m de altura. a unos 90 m de distancia y frente al montículo del brazo sureste. habrían servido para la disposición de hacia el norte y orientado hacia la plaza. 40 m de ancho máximo y 6 m de altura. que fue sellado con una capa de arcilla de frisos y relieves policromos (Ravines e Isbell 1975). tiene 140 m de largo. Se observa tam. Dentro los rellenos de piedras y ripio que constituyeron del atrio y al centro de este. Fig. bieron sostener techos que servían de protección ron evidencias de ocupación asociadas a la pre- sencia de estructuras elaboradas con quincha. que tenía una planta cua- su vez. la plaza principal tendría a lo largo del eje del com- plejo solamente unos 250 m mientras que a lo ancho alcanzaría unos 450 m. También aquí se proyectan desde la base del montículo principal los apéndices que delimitaron un área a modo de vestíbulo en la zona central del frontis de la pirá- mide. en forma de pirá- mide trunca cuadrangular más elevado. que se encuentra separado del montículo principal. a unos 2. con el acceso abierto de barro. El montículo principal en este caso alcanza 385 m de largo. 141. 155 m de ancho y 23 m de alto en la parte central. que debieron permitir acceder lateralmen- lúmenes preexistentes. mientras que el del lado sureste. estos muros hechos de piedra con mortero drangular de 24 m de lado. una ancha escalinata conecta- ba el acceso desde el vestíbulo hacia un atrio cua- Fig.

45 m de ancho y alcanza un altura máxima de barro y los rellenos constructivos con piedras de 12 m. para vados complejos en ‘U’ del valle de Lurín. se aprecia en algunos sectores un tra. Se localiza en una ladera al pie de las Al norte de la plaza. mortero de barro y cascajo. . A diferencia de La Florida y Garagay el sueltas cascajo y barro dispuestos en capas alternas. La construcción de es- tas plataformas fue realizada en base a piedras irre- gulares. estribaciones de los cerros que limitan el valle en ban los paramentos del atrio. 12). unos 70 m de ancho y una altura de unos 15 m. En el caso de Cardal. 142. parte más elevada está notoriamente desplazada tamiento escalonado de los volúmenes. al que luego se le se ubica sobre la margen izquierda del valle bajo a superpuso otro en una aparente remodelación unos 13 km del mar y a menos de un kilómetro posterior. con una queños adobes hemiesféricos. en la época de su ocupación esta habría sido delados en barro (ibid). por lo tanto. pero en este caso se ha comprobado que este espacio estuvo compuesto de varios arre- glos y estructuras especiales. ya que en este caso la plataformas. mediante la construcción de muros bajos de contención y la disposición de Se trata de uno de los principales y mejor conser. EL URBANISMO TEMPRANO 135 para los frisos y relieves policromos que adorna. el complejo se orienta En cuanto a las características constructivas. 50 m de ancho y 8 m de altura. con unos 100 m de largo. Mapa del valle de Lurín con la ubicación de los principa. El sitio luego ser sellados con un piso. descartarían la hipótesis de Williams (1980) que proponía que estos espacios estuvieran dedicados al cultivo. inmediatamen- te frente al cuerpo central y los brazos oriental y occidental. volumetría los rasgos marcados de estos. inclusive. se dispusieron simétricamente 25 Las evidencias de estructuras presentes en la plaza. que tiene la notable parti- cularidad de ser el más voluminoso del conjunto. muros decorados con relieves policromos e. Si bien hoy en día los montículos del con motivos correspondientes a seres supranatu. 4. En el caso de las pirámide elevada al centro. sitio se encuentran rodeados por campos de culti- rales con rasgos zoomorfos y antropomorfos mo.. central se encuentra unido en su esquina sur este con el brazo oriental. de las escalinatas laterales. constituyendo una suerte de “chacras sagradas”. Una plaza central de Fig. el relleno sucesivo del área rísticas de los complejos en ‘U’ de la región de con la consiguiente superposición de nuevos pi. no corres- mediante la construcción de muros de contención ponde al eje del atrio y del complejo. una zona eriaza.25 del río. planta rectangular y algo elevada con relación al les complejos del período Formativo (Burger y Salazar 1992: fig. La planta en ‘U’ del complejo encierra una amplia plaza. ubicada bastante por encima de Es importante notar que las excavaciones en las tierras que habrían estado bajo riego en ese el atrio revelaron la existencia de por lo menos 3 entonces. logrado hacia la esquina sur este y. contribuyendo así y que comprometieron el desmontaje parcial de al mejor conocimiento de las peculiares caracte- los muros del atrio. el brazo occidental está separado de la plataforma central por una abertura de 75 m. siendo algo menor en sus dimensiones. Burger sos. Mientras tanto. 1993). en el extremo de la planta en ‘U’ del complejo. con unos 240 m de largo. asociadas dos en el sitio han puesto al descubierto algunos con sendas remodelaciones de este espacio ritual de sus rasgos más destacados. cuerpo central de Cardal no presenta en su Para las fases tardías se añade la presencia de pe. Para nivelar este espacio se conformó Cardal una terraza. Los trabajos arqueológicos desarrolla- fases de superposición arquitectónica. rellenos compuestos por piedras de campo. Este cuerpo de piedra de escasa altura (Ibid: 258-259. Lima (Burger y Salazar Burger 1992. formando paneles este sector. vo. como las propias características estratigráficas de sus suelos y la ausencia de restos de canales. 17º nor este y el cuerpo central mide 130 m de los muros fueron realizados con piedra y mortero largo. nivel del terreno se dispuso al sur. fig. 1).

Cardal. mediante una formas cuadrangulares y. la presencia de una corni- Si bien se han señalado similitudes y diferen. algo más al norte. el brazo occidental con un volumen nota. en sentido contra. debemos atrio (ibid. Coincidentemente también de Cardal no presenta evidencias de decoración este último complejo presenta. otros espacios rituales. ni pisos escalonados y su tratamiento es puesto. anteponiéndose cesivos de relleno. En este caso se constató procesos su- presenta en Garagay o La Florida. presentaba simétricamente frisos en al pie de la plataforma central y sobre la plataforma relieve con evidencias de pintura roja y blanca. El muro del frontis del atrio estaba antecedido rresponderían a las fases tardías del complejo. al oriental.). el interior del atrio en la margen opuesta. mirando hacia Cardal. a ambos lados del vano de acce- igual que otros pozos circulares que se dispusieron so central. recintos cuadrangulares. dos amplia y empinada escalinata de 6. sa sobresaliente y redondeada. uno de los cuales estaría hacia el acceso central. y como la arquitectura que comprometieron el recinto del elemento de transición entre la plaza y el atrio atrio. oriental (Burger y Salazar Burger 1992. fig.5 m de ancho. y a ambos lados de un posible camino ceremonial. como se observó anteriormente en el templo de po central— se orienta mirando hacia el río y se Cerro Blanco de Nepeña. Este sería otro caso notable asociado a la evidente depresión en que la arquitectura formativa de los espacios correspondiente a un gran atrio en el brazo sagrados recibió un tratamiento zoomorfizado. tal —que supera en altura y volumen al propio cuer. “opone” al complejo de Manchay Bajo.5). formando bandas horizontales representando fau- Nos parece relevante apreciar que. por lo tanto. destacando además de las 3 es- blemente mayor. existencia de una serie de superposiciones arqui- bulo cuadrangular. el rellano de su frontis y la escalinata central sobre la pirámide. en este caso se . orientado hacia el río y el centro calinatas que debieron conducir hacia la cima y del valle y. reside en la rastros de estructuras correspondientes al vestí. 2). 143. Aparentemente.: 131). mural. asociados con la renovación de a la escalinata central que conduce al atrio. fig. Una marcada semejanza con los advertir que en este caso notoriamente no existen demás complejos en ‘U’ estudiados. Estas intervenciones co. al por un rellano y. que tanta relevancia formal tectónicas.136 JOSÉ CANZIANI Fig. que remataban en labios abiertos transversales (ibid. 2). ubicado A diferencia de Garagay. Plano gene- ral del templo en U (Burger y Salazar 1992: fig. esta pirámide exhibir los atributos de un ser supranatural. que recorría el re- cias de Cardal con relación a los complejos en ‘U’ mate superior de los muros que delimitaban el de los valles del Rímac y Chillón (ibid. bastante austero. mente desde el nivel de la plaza. accedía al atrio de la plataforma central directa- dos patios circulares hundidos inscritos en plata. así como ces con dientes entrecr uzados y colmillos en el complejo de Cardal se pueden percibir ejes protuberantes.

fig. La ampliación en área de este tipo de excavaciones rior asociada al atrio tardío. especial importancia tiene el ha- llazgo en las inmediaciones del lado sur del mon- tículo central. sin asumir éste como una consecuencia lógica de la regeneración del templo. 51). o como espacios libres. venados y aves. 3). En todo caso cabe señalar que. Cardal. Corte estratigráfico en el eje del atrio.no fue enterrada ritualmente” y este argumento se trae a colación para reforzar la idea de “.: 127. Estas presentan muros bajos de piedra. lo que se abandona no es la tradición de “enterrarlo ritualmente” sino al templo como tal. es decir en la parte posterior del complejo. lo que hace presumir que se trataría de estructuras domésticas. complejo. a modo de patios. Algunas de estas estructuras pudieron funcionar como vivien- das. EL URBANISMO TEMPRANO 137 Fig. así como de ollas llanas y fragmentos de figurinas. 134).una gran desarticulación en la organización social que se produjo a fines del Período Inicial” (Burger y Salazar Burger 1992: 130. al finalizar su larga historia. otras para facilitar el almacenamiento.. fig.26 Este proceso de suce- sivas remodelaciones arquitectónicas también ca- racterizó al complejo de Mina Perdida. a modo de quincha. dos intermedias con y el examen de otros posibles sectores anexos al el atrio medio y una escalinata en un nivel infe.. con el registro de las superposiciones arquitectóni- cas (Burger y Salazar 1992: fig. De esta manera se ha documentado la productivas asociadas a las unidades domésticas. para desarrollar la preparación de los alimentos y otras actividades 26 Resulta pertinente notar que ciertos estudiosos se han centrado en la concepción del “enterramiento ritual”. En Cardal. sin que esto excluya la posibi- Fig. que pudieron ser complementa- dos con construcciones elaboradas con materia- les perecederos. pescados. mamíferos marinos. Esta diferente concepción –que puede parecer intrascendente a primera vista- se percibe en toda su magnitud cuando se llama la atención de que la construcción final de Cardal (el templo tardío) “. tal como se puede observar en el corte del montículo cen- tral. Vista de las excavaciones con la exposición de las lidad de la presencia de un mayor número de escalinatas superpuestas que conducían hacia el atrio (Burger 1995: remodelaciones arquitectónicas de fases más tem. pranas (ibid.. Cardal. de construcciones rústicas asociadas a la deposición de basura que contenía restos de mariscos. . existencia de 4 escalinatas superpuestas. en la expresión última de sus recurrentes renovaciones. 144. la supe. podrían profundizar aún más el cono- rior aparentemente relacionada con un atrio de una fase temprana..3). de acceso. en cuanto actividad sustancial y determinante en estos singulares eventos de remodelación (Uceda y Canziani 1998). 4. 145. en la zona correspondiente al atrio y que per- mite constatar una secuencia de rellenos construc- tivos y de escalinatas superpuestas.

la incorporación de recursos marinos en el consumo de las subsistencias. ción agrícola en distintas zonas ecológicas.. Una re- veladora muestra. la proporciona el acucioso y metódico trabajo de rescate desarro- llado en las excavaciones de las ladrilleras de Huachipa. existente entre comunidades de agricultores y pes- lles la presencia de sitios formativos correspon. Silva 1992) articulación y complementariedad “horizontal” han planteado la dificultad de detectar en los va. aquellos del valle margen opuesta del valle.la multitud de asentamientos pequeños y medianos que son la base de la economía estatal. que están ubicados en la parte media de estos y relativamente alejados del litoral. complejos (Burger 1993: 95-6. exhiben la concentración de los complejos en ‘U’ en un un amplio consumo de productos agrícolas prove- sector del valle bajo y su aparente contempora. Cocayalta. distintos autores tiempos prehispánicos tardíos. los pobladores que estuvieron estrechamente vin. . una llanura aluvial en la margen dere- cha del Rímac y a unos 25 km del litoral. cadores en el territorio de los valles de la Costa dientes a asentamientos aldeanos. torno a esta problemática. y a partir de los cuales se puede inferir la presencia de entidades políticas. a partir de la recurrente asociación de los materiales cerámicos registrados en ellos. en este sentido. 146. ligados al desarrollo de la produc- en mérito a las hipótesis que plantean la corres. estamos obligados a ampliar nuestro espectro de evidencias a las manifestaciones de acelerados y profundos cambios que se advierten durante el período en los Andes Centrales. sin embargo en este caso deberíamos esforzarnos por entender que la problemática que se nos presenta está referida mas bien al incipiente proceso de formación de la organización estatal y.una capital con su propio territorio. No entraremos aquí chaupi yunga. tales como sitios administrativos de nivel inferior. rowski (1989) documentando la existencia. en ción estatal... algunos de estos rasgos podrían expresar la plena y definida presencia de una organización estatal. el laboreo agrícola y la reciente expansión urbana..138 JOSÉ CANZIANI esta realidad puede estar obliterada a causa tanto del posible empleo de materiales perecederos en este tipo de asentamientos. sitios formativos ubicados En el caso del valle de Lurín llama la atención en el litoral. al hacerlo. Pucará y Checta en cimiento de las características y modo de vida de el Chillón. lo presenta Rostwo- tad de adscribirlos a la presencia de una organiza. Evidentemente. Así entre Cardal y Mina Perdida media truir un patrón de intercambio y articulación en- una distancia de 5 km mientras que Manchay Bajo tre los asentamientos relacionados con la explota- se encuentra frente y a la vista de Cardal. en los tres valles de la comarca de Lima existe el registro de sitios tanto monu- mentales como no. y de Malpaso. Ravines e Isbell 1975.la ausencia de artefactos que hubieran servido de indicadores de jerarquías.. 1998).” (Burger 1993: 100). Estos datos permiten recons- neidad. Reconstrucción hipotética del atrio correspondiente al Templo Medio (Burger y Salazar 1992: fig. . Central peruana. De otro lado. 1995: 72) 1995). a poco más de 1 km de bajo y los demás ubicados en el valle medio o distancia (Burger 1992: 99). nientes de los valles. Estos mecanismos de articula- 27 Al respecto se señalan una serie de aspectos inexistentes: “. si bien algunos revelan importantes evidencias de Fig. Chillaco y Palma en el de culados con las actividades desplegabas en estos Lurín. a más de 50 km del mar (Burguer 1993. especialmente en sus regiones Norte y Central. Tal es el caso de Huanchipuquio. como Ancón y Curayacu. Lo que permitió a Palacios (1988) registrar en la zona la consistente presencia de asentamientos aldeanos e inclusive plantear su evidente relación con la edificación del cercano complejo en ‘U’ de San Antonio.27 A este propósito. en la ción de los recursos marinos. Sin embargo. Un pondencia de estos complejos con la presencia de marco sugerente para ahondar la investigación en distintas organizaciones comunales y la dificul. Por otra parte. como por la ocurren- cia de posteriores depósitos aluviales. . entre 60 a 80 km del mar (Silva 1992. 5).. de una aparente (Burger 1995.

con el desarrollo inicial de sistemas de ria andina. pensamos que es preferible para su mejor comprensión considerar que este en su integridad corresponde al período Formativo. en la que se debieron constituirse en un elemento dinamizador extreman las condicio. Este problema es aún más notorio en el caso lleza de los artefactos de su cultura material. a más preliminares desarrollados en Chincha de 10 km del litoral. Florida. siguiendo la secuencia establecida por Rowe. tan ne. los estudios ‘U’ que se localizan en el valle de Chancay.nes de aridez de la costa de la convocatoria y movilización social. establecién- dose en zonas estratégicas de estos territorios. toriales que se sucedieron históricamente en éste Evidentemente. estos estudios muestran una serie de zan 350 m en el del lado norte y 450 m en el del aspectos novedosos acerca de esta cultura. sino también de su más (Williams 1980. son el desarrollo de poblados de aparente carácter tio han observado la presencia de un vestíbulo rural. de esta cultura especial- irrigación artificial. similar al que exhiben La dificaciones territoriales ligadas al desarrollo de la irrigación artificial y la afirmación de la econo- mía agrícola (Canziani 1992). 1981). imprescindible para la operación de vida. Sin embargo. Trabajos preliminares desarrollados en el si. Así mismo. así como la evidencia de trascendentes mo- abierto hacia la plaza. como también algu- terminados niveles de especialización productiva. nas zonas con una posible ocupación doméstica pudieron tener sus tempranos antecedentes du. si bien los fechados al respecto siguen siendo discutibles (Paul 1991). como la propia problemática encontrar respuestas a estas y otras interrogantes de los patrones de asentamiento. es muy poco lo que se debieron jugar un importante rol integrador y de conoce acer. 28 Muchos estudiosos. 4. con el comprometidas con la producción agrícola o de desarrollo de investigaciones acerca de los patro- las que correspondían a la propia erección de los nes de asentamiento y las transformaciones terri- centros ceremoniales. dad social como de los aspectos relativos a la vida naria arquitectura monumental.ca de su formación social y modo cohesión social. tante cultura formativa 28 que. que desarrollaron tempranamente en de estos mecanismos de articulación. ofrecer una aproximación que con las limitadas investigaciones desarrolladas proporcione una visión integral sobre esta impor- hasta la fecha sobre el Formativo en la Costa Cen. adscriben cronológicamente el período Cavernas al Horizonte Temprano y el Necrópolis con las primeras fases del Intermedio Temprano. más allá de la be- tral. al igual que los valles oasis de esta región. EL URBANISMO TEMPRANO 139 ción y complementariedad. 1981). con la presencia de impre- central alcanza unos 350 m de largo por 150 m sionantes complejos con arquitectura monumen- de ancho. El cuerpo del montículo destacada expresión. media de los valles. . San Jacinto y de otros importantes complejos en En esta dirección. culo central y en proximidad del extremo oeste Nos parece plausible suponer que en este sis.do arte textil. busca establecer los pasos necesarios para complejos en ‘U’. Además. mientras que los brazos laterales alcan. Pero aun si se corrobora que el fenómeno Paracas presenta este desfase temporal. que supusieron de. con relación a los procesos que se desarrollaron en la Costa Norte y Central. mente conocida por su impresionante y remoniales desplegadas en los complejos en ‘U’ sofistica. Garagay y Huacoy. tema de articulación. tanto Hace por lo menos unos 2500 años la cultura por su posición intermedia entre el litoral y la parte Paracas floreció en la Costa Sur Central del Perú. peruana. las actividades ce. como sur. cesaria para la realización de las obras públicas El Proyecto Arqueológico Chincha. los complejos en ‘U’ —ubi- cados preponderantemente en la parte baja de los Paracas en los valles de la Costa Sur Central valles hubieran tenido un papel clave. no se condice y. si bien en algunos introduzca tanto al conocimiento de su compleji- de ellos se constata la presencia de una extraordi. la riqueza y magnitud de los valle. por las características que asume el proceso y la formación social presente (Lumbreras 1969. El complejo de San Jacinto permiten señalar con claridad que en este valle es el mayor de todos y presenta una enorme plaza se concentró. como por su localización cen. tal. de esta manera. llegando a constituirse en una de las culturas tral respecto a las áreas agrícolas habilitadas en ese prehispánicas de mayor trascendencia en la histo- entonces. del brazo sur (Carrión 1998). Este es el caso de cotidiana de sus habitantes.mente la mayor cantidad principal cuadrangular que alcanza 550 m de lado de asentamientos corres- y cuya superficie fue aparentemente nivelada pondientes a esta cultura. en la parte posterior del complejo tras el montí- rante esta época. nos de los valles al norte de Lima. no sola.

147. por citar tan sólo algunos aspectos que se pueden inferir a partir del examen de sus restos materiales. podemos que explicarían el paralelo desarrollo de una inferir la presencia de una sociedad que habría creciente especialización productiva y el logrado dominar un medio sumamente complejo surgimiento de una impresionante arquitectura y desarrollar una economía ampliamente monumental. Si articulamos estos datos con el marcado cre. conchas de Spondylus. la planificación y construcción de los complejos monumentales. Mapa de la Costa Sur con la ubicación de los princi- pales sitios del Formativo (Redibujado de Wallace). a través del manejo combinado de cimiento poblacional que se habría producido en los recursos agrícolas y marinos. si no que también trasciende de la evidencia del tráfico de recursos exóticos como la obsidiana. a partir de la prolifera. La sociedad el valle durante esta época. pieles de vicuña. . excedentaria. plumas de aves amazónicas (Tello y Mejía 1979). Paracas habría generado así las condiciones de base ción de sitios con ocupación Paracas.140 JOSÉ CANZIANI Fig. el aparente manejo de conocimientos de hidráulica para el desarrollo de la irrigación artificial. 29 29 Esta especialización productiva no solamente se expresa con el florecimiento de las ricas tradiciones del arte textil y la cerámica.

En el caso península del mismo nombre y las intensas de Necrópolis. la cerámica se hace mas fina y Tello definir la existencia de dos fases sucesivas: la monocroma. En el caso de Caver. supuestamente. más antigua que denominó Paracas Cavernas y la mientras los célebres mantos del período Necró- más reciente como Paracas Necrópolis (Tello polis30 revelan un extraordinario arte textil. En am- su decoración incisa. las tumbas correspondían a gran- excavaciones desarrolladas entre los años 1925 y des cámaras o recintos funerarios donde se depo- 1930 en sus necrópolis. hacen la pieza. la cerámica se caracteriza por personajes míticos o seres supranaturales. bos casos. las diferencias en cuanto a la calidad de croma post cocción. especialmente cuando se considera a Topará un fenómeno distinto e inclusive una formación social diferente que. las tumbas eran excavadas en pozos profundos tralmente con intensos colores. Núcleos habitacio- nales y necrópolis Paracas en la falda norte de Cerro Colo- rado en la península de Paracas (Tello y Mejía 1979: fig. habría introducido desde el norte de la región la arquitectura monumental en el valle de Chincha (Silverman 1991. 81). Tello y Mejía 1979). representando en forma de bota. 1986). también ha contribuido a dificultar nuestra comprensión de lo Paracas. sitaron los fardos. es decir después de horneada los fardos y las ofrendas asociadas a ellos. 30 Posteriormente. finos lienzos de algodón y lana bordados magis- nas. 4. investigadores norteamericanos identificaron una cultura que denominaron como “Topará” (Lanning 1967). la aplicación de pintura poli. Wallace 1985. desarrollándose piezas escultóricas. mientras que los textiles son distintos rangos sociales. pensar que los enterramientos correspondieron a ración “negativa”. permitieron a Julio C. EL URBANISMO TEMPRANO 141 El descubrimiento del sitio de Paracas en la relativamente sobrios en su decoración. como también por el empleo de la deco. Fig. . con 1959. 148. Si bien esto significó un aporte apreciable —con el planteamiento de una secuencia fina de distintas fases en sus estilos cerámicos— al corresponder esta cultura en gran parte con lo que Tello definió como Necrópolis.

racterizando los distintos componentes arquitec. pers. 1987). Posiblemente este patrón de ubicación. el sector central entre este río y el Matagente. a partir del desarrollo de la agricultura de riego (Lumbreras com. contrastados con la presencia de notables comple- jos monumentales en el valle de Chincha. haya respon. 149.nos propios de esta zona. Esta orientación dominante es in- corporada al trazo de cada una de las Fig. ca. el sofisticado ajuar y status de los personajes enterrados en el santuario. es que los complejos res- ponden a un ordenamiento recurrente que los organiza a lo largo de precisos ejes que corren de Este a Oeste. fueran denominados por Tello como Núcleos Habitacionales (Tello y Mejía 1959). donde se encontraban sus principales centros poblados y habían desarrollado una sólida base económica ampliamente excedentaria. Estos asentamientos se encuentran localizados forman. Tello y su equipo reportaron en el sitio la presencia de una serie de estructuras arquitectónicas de características bastante sencillas y aparentemente de función doméstica 31 —algunas de ellas reutilizadas por las gentes Necrópolis como recintos funerarios— y que.do núcleos a lo largo del valle bajo y en proximidad del litoral. Contradiciendo la apreciación de algunos investigadores. que presenta una marcada concen.tónicos que estas presentan. que dife- rencian lo Paracas Cavernas de lo Paracas Necró- 31 No es casual que los sitios de Wari Kayan y Arena Blanca o Cabezas Largas. así como a la existencia de alguna forma de organización política del es- pacio territorial que desconocemos. complejos. ocupando tanto el sector al norte del río Chico. así como el sector que se encuentra al sur de este último río. Los Complejos Piramidales del valle de Chincha En la parte baja del valle de Chincha se registran una serie de grandes edificaciones y complejos compuestos por montículos piramidales.tración por sectores en el valle bajo. no correspondían a una arqui- tectura pública de tipo monumental (Tello y Mejia Xespe 1979). permi- te plantear la hipótesis de que estos personajes de elite provendrían de este valle y del de Pisco. Tumbas Paracas del período Cavernas (arriba) y del perío- edificacio. Estos datos. como también la virtual ausencia de posibilidades de producción agrícola en el área de la península. .dido al manejo de los recursos agrícolas y mari.142 JOSÉ CANZIANI Las investigaciones del Dr. Lo que si es del todo evidente al examinar es- tos sitios arqueológicos. en todo caso.nes piramidales que integran los do Necrópolis (abajo) (Tello y Mejía 1979).

no podrá ser del todo resuelta mientras no se realicen excavaciones estratigráficas en los sitios mencionados. pero en otros es sumamente escasa para. la problemática relacionada con la evolución de esta tradición arquitectónica y la ubicación cronológica de sus principales expresiones. la cerámica de superficie puede en algunos casos ser consistente con determinado período de ocupación (Cavernas en Huaca Santa Rosa y La Cumbe). Dibujo de Canziani 1992). como es el caso de tectura una notable continuidad. 32 Fig. como también plejo San Pablo con Huaca Partida (PV. 25 y 26) o del Com- cepción y ordenamiento general. en las características de los materiales y técnicas a partir de lo cual se presume también que estos constructivas desplegadas en ellos. las Huacas Soto (PV.57. serían más tardíos. estos complejos y sus mental se aprecian más claramente en algunos edificaciones monumentales expresan en su arqui. 150. tanto en la con. Huaca Partida). es decir Necrópolis o Topará. 32 Además de la mejor conservación. constituir un diagnóstico confiable (Huaca Alvarado. De otro lado. 4. Mapa de ubicación de los sitios del período For- mativo en el valle de Chincha (Proyecto Arqueológico Chincha. considerándolas como dos socie. por sí sola. polis (Topará). complejos mejor conservados. que podría ser un factor circunstancial. presumiblemente Necrópolis o Topará (como Soto) no excluyen entre los escasos tiestos de superficie la presencia de cerámica Cavernas. además algunos sitios.09). EL URBANISMO TEMPRANO 143 Fig. . Las características de esta arquitectura monu- dades y culturas distintas. Plano general del com- plejo Soto (Canziani 1992).57. Huaca Limay. Evidentemente.24. mientras que las edificaciones piramidales que podrían ser más tempranas (Cavernas) —además de que aparentemente no confor- maron complejos— combinan el empleo de los adobes con el de cantos rodados y de “terrones” de barro. estos complejos presentan generalmente adobes en forma de “grano de maíz” o de “cuña” moldeados a mano con formas y aparejos relativamente regulares (Canziani 1992). 151.

57-26 se tifican a esta singular tradición arquitectónica del encuentra desplazado algo mas de 100 m al norte período Formativo. ya que nos permitirá conocer relativo buen estado de conservación. planta rectangular y la orientación dominante. edificación tiene unos 200 m de largo por unos jo comparten una planta rectangular cuyo eje 70 m de ancho.57-26 es longitudinal. un examen detallado de edificacio. Mapa del complejo San Pablo. alcanzando el eje longitudinal en dirección Este- Huaca Alvarado (PV. revela que estas complejo también presentan la característica comparten los rasgos sustanciales de esta tradi. Huaca Partida (PV. se trata del complejo Soto y del com. a pesar de la gran distancia que los la que más claramente presenta los rasgos que iden- separa. . a excepción de la mente aislados de otras edificaciones monumen. buen estado de conservación.57-9) que ofrece aún una tales y. alcanzando en la cúspide al Oeste mayor coincide con el del ordenamiento general. ra de este tipo de monumentos. desarrollo urbano alcanzados por la sociedad tículos alineados en un eje de orientación Este. si bien el nes presumiblemente más tempranas (Cavernas). La arquitectura de los montículos piramidales 24 y 26. una altura de cerca de 15 m. marnos a los niveles de complejidad social y de El Complejo Soto registra tres grandes mon. de esta manera. Dado que aún no se han realizado excavaciones Los Complejos Soto y San Pablo arqueológicas en estos sitios. lo que de el modo de vida y el grado de especialización pro- paso permite apreciar algunas de las características ductiva de sus habitantes y. aproxi- que definen su arquitectura monumental. La ción arquitectónica. aparentemente compartieron el mismo eje Dentro del complejo Soto. La Cumbe (PV.57. (Canziani 1992: fig. Esto se debe en gran parte a su tancia en el futuro. saltantes de esta forma de planeamiento.57-87).57.300 m. en el que destaca Huaca Partida (9). al igual En el caso del Complejo San Pablo se mantie. xx). Este tipo de examen será de suma impor- plejo San Pablo. no estamos por el momento en condiciones de establecer —tal como En el sector Sur del valle bajo y al Sur del río Mata. ordenamiento aquí es algo más amplio y extenso. 152. El montículo. existen dos grandes complejos que muestran arquitectura monumental se concentraron otro con mayor claridad este singular ordenamiento tipo de estructuras.57-10). la Huaca PV. suponemos— si es que en los alrededores de la gente. no se percibe que ellos hayan impresionante visión de lo que fue la arquitectu- conformado complejos.57-103). Los montículos de este 02) y Huaca Limay (PV. que los demás. Paracas.144 JOSÉ CANZIANI Sin embargo. ticas. mientras que el montículo PV. realizados ín- Fig. Oeste más de 1. si bien es de notar que estos mayoría de montículos no se encuentran en un montículos piramidales se encuentran aparente. por lo tanto. La planta rectangular de la de este eje. ubicados a ambos extremos del comple- jo. tanto públicas como domés- urbanístico. Todos los montículos de este comple. Oeste que alcanza una distancia de cerca de 1 km Es interesante notar que los montículos PV. tal es el caso de Huaca Santa Rosa (PV. está conformado por nen a grandes rasgos las características más volúmenes masivos de corte troncopiramidal.

que comparten lada. al igual que la función aparentemente cere. Fig. corrido axial atraviesa la serie de patios hundidos. para llegar al sector Oeste correspondiente ficación alcanza su punto más alto. taformas una serie de patios hundidos de planta que replantean en pequeña escala esta misma di- cuadrangular.tida en el complejo San Pablo con tura. 20 m en la parte más alta (Canziani 1992: 94) Las características de la arquitectura de esta así como otras edi. Este re- zación axial se torna compleja al contener las pla. Foto aérea oblicua de la Huaca Soto (26) vista desde el norte (Canziani).ficaciones de la misma época edificación y la secuencia ascendente antes seña. xx). Perspectiva reconstructiva del complejo Soto. EL URBANISMO TEMPRANO 145 Fig. 75 a 85 m de ancho y unos Oeste de cada patio es la más alta. recurrentemente los atributos ar. monial a la que debió estar destinada. si bien recurrentemente la ubicada al lado 270 m de lar.quitectónicos de esta tradición. Paracas en el valle. caracterís. rreno. 153. nos llevan a mediante el despliegue de una particular técnica plantear el posible desarrollo de un tránsito ritual constructiva que detallaremos más adelante. al lugar más elevado y sacro del templo. mientras que al Este y Oeste están defi. encontrarse el atrio muy próximo al nivel del te- formas ascendentes de Este a Oeste. Huaca Par. hipótesis interpretativa se vería reforzada por las mo nivel. 154. . donde la edi. Los lados que limitan al Norte y rección y secuencia ascendente. Esta Sur estos patios aparentemente presentan el mis. desde el extremo ubicado al Este.go. Esta organi. tegramente con pequeños adobes hechos a mano. 4. en que debió de La volumetría exhibe una secuencia de plata.ticas del todo similares que exhibe la nidos por plataformas transversales de mayor al. con las Huacas 26 y 25 vistas desde el sureste (Canziani 1992: fig.

Foto aérea oblicua de la Huaca Partida (9) vista des- de el norte (Canziani).tudes con la reportada en el valle de Chincha. dicional de la época.146 JOSÉ CANZIANI Fig. 156. durante ésta misma época en la costa central también manifiesta el partido arquitectónico tra- estaba en plena vigencia la tradición de los tem. Esta temprana tradición arquitectónica de la de un detenido examen. 1986) en el sentido que esta tradición arquitectónica correspon. hemos examinado con mayor detenimiento otros montículos menos conservados que se encuentran en el valle y que corresponden a la misma época Paracas y posiblemente a sus fases tempranas conocidas como Cavernas. aunque no necesariamente los iniciales. 1992). bar que esta gigantesca Huaca —si bien está afec- dentes fuera de la región ya que. Croquis del plano general de Huaca Santa Rosa (87) quitectónicos bastante similares a los que caracte. como hemos vis. que se impone en el ordenamiento de los centros La Huaca Santa Rosa muestra la típica planta urbano teocráticos de la costa central durante las rectangular orientada Este-Oeste. tada por un avanzado proceso de destrucción— to. que se ubica en una posi- ción central con relación al valle bajo y donde se registraron en superficie abundantes materiales culturales del período Paracas Cavernas. impulsada por los paracas. Luego 33 Estos datos desvirtúan el planteamiento de Wallace (1985. hemos podido compro- cultura Paracas aparentemente no tendría antece. Quizás la información más notable es la que nos proporciona la Huaca Santa Rosa (PV. De otro lado. rentemente más tempranos del valle y. Conociendo mejor los rasgos más destacados de esta tradición arquitectónica de la costa sur. lo que representa un dato plos en forma de «U» (Williams 1985). bastante significativo dado que este monumento podría tomar cuerpo la posibilidad de que esta constituye uno de los montículos piramidales apa- tradición sureña. rededor de 430 m de largo y de 140 a 170 m de donde se afirmaron patrones urbanísticos y ar- Fig. el viera alguna influencia en el proceso de cambios que presenta las dimensiones más grandiosas. . 155.33 Mas bien. rizaron a Paracas (Canziani 1987.dería a Topará y sería introducida desde valles al Norte de Chincha como Cañete. se encuentran en los sitios aparentemente afiliados a Paracas Cavernas. a la vez.57-87). tu. Los antecedentes tempranos de esta tradición. no se conocen casos publicados de arquitectura monumental formativa en el valle de Cañete y sus posibles simili. que alcanza al- primeras fases del período Intermedio Temprano. y en su posterior evolución mantendría los rasgos característicos observados en los complejos aparentemente más tardíos (Necrópolis o Topará). (Canziani).

57-10) ficial de mayor envergadura construido en el va- lle durante la época prehispánica. diciones que exhibe hoy este grandioso monumen- servan aún los paramentos enlucidos de los gran. con una altura en la parte más alta de unos especiales señalarían al sitio como el lugar ideal 25 m. Vista desde el sur del sector central de Huaca Santa Rosa (87) hoy cubierta por construcciones modernas (Canziani). si díos del valle y a la excavación de las tumbas aso- consideramos que en ella también es recurrente la ciadas a estos. Estas condiciones mostrar una cerámica de un estilo muy distinto al Fig. algunas de las cuales con. dedica- en su núcleo interior las primeras evidencias del do mayormente a investigar los monumentos tar- surgimiento de esta tradición arquitectónica. Considerando que se trata del montículo arti. Uhle. encontró que las Huacas Alvarado práctica de sucesivas remodelaciones y y Santa Rosa presentaban la particularidad de superposiciones constructivas. La misma vista des- de el sur del sector central de Huaca Santa Rosa (87) en una antigua fotografía de Max Uhle tomada a inicios del si- glo pasado (Kroeber 1942). 4. para concentrar futuras investigaciones acerca de tema constructivo en base a adobes pequeños. En algunos cortes se puede observar su sis. cultura Paracas en el valle. Huaca Alvarado (PV. EL URBANISMO TEMPRANO 147 Fig. y por rrones de barro e inclusive cantos rodados en los absurdo que parezca. te. . mucho después se conocería como Paracas. presumi. y tomando en La primera referencia científica a la cultura que cuenta que corresponde a una de las fases más tem. se debe pranas de Paracas identificadas en este. esta cerro más— ilustra suficientemente el penoso tra- huaca debió de constituirse con certeza en una tamiento que padecen muchos de los más impor- suerte de Templo Mayor durante la vigencia de la tantes monumentos de nuestro país. Lamentablemente. 158. a Max Uhle quien en 1900 realizó trabajos ar- mos que esta grandiosa edificación debe contener queológicos en el valle de Chincha. 157. ésta Huaca está hoy mayor- rellenos. to Paracas y la ignorancia inadvertida de quienes des muros de contención. Las con- plataformas originales. Se aprecian también evidencias claras del mente ocupada por construcciones que correspon- escalonamiento ascendente hacia el Oeste de sus den al moderno poblado de Santa Rosa. Por su ubicación central se asientan sobre él —como si se tratara de un y las colosales dimensiones de su volumen. ancho. la problemática Paracas.

El montículo está construido con adobes en forma de cuña y terrones. con el eje desplazado hacia el borde Sur siones correspondientes a patios hundidos sobre del complejo y que debió alcanzar unos 220 m de la plataforma (el principal con unos 45 m de lado largo por unos 70 m de ancho. Estos datos han conducido a aso- En su descripción de la Huaca Alvarado. reocupada tardíamente. el propio Uhle notó que los re- presentaba rasgos concordantes con los llenos con los que estaba construida la plataforma patrones arquitectónicos de la época Paracas en estaban hechos con cantos rodados. Huaca Alvarado (10 ). Tal es el caso de algunos cortes en su esquina Nor Oeste. y la existencia de depre- Oeste. en tectónicos relacionados con la orientación Este- las aerofotos de 1942 se observa que correspon. asociado a cementerios tardíos. nos llevaron a plantear la posibi- otra cuadrangular y baja al Este. Estos rellenos cons- tructivos corresponden a plataformas superpuestas y están asociadas a una serie de paramentos que se . hecha ya no de tapia sino en a Uhle a suponer que esta edificación correspon- base a pequeños adobes. Si bien unidos a la presencia de cerámica temprana en actualmente este sector Oeste se encuentra seria.148 JOSÉ CANZIANI adosan sucesivamente. a modo de brazos de una ‘U’. Esta plataforma y una profundidad de 3 m con relación a la terraza alargada y elevada al Oeste estuvo conectada con en que se ubica). forma de apéndices alargados. propios de la época Chincha-Inka. Oeste. Evidencias en el flanco norte de está ubicado sobre el acantilado que limita el Norte adosamientos de muros elaborados con terrones de barro que mues. cons- truidos con hiladas sucesivas de terrones de barro y adobes en forma de cuña. y que sobre algu- nas de sus terrazas presente recintos de tapial y de las épocas tardías. El monumento Fig. donde se observa una secuencia de rellenos. Estos paramentos exhiben la repetida aplicación de varias capas de un fino enlucido de barro (Canziani 1992: 98-99). el valle de Chincha. al igual que una arquitectu. que se proyecta- ban hacia el Este. unos 100 m de Norte a Sur y de 6 a 8 m de altura. el desarrollo de terrazas escalonadas y as- día a una plataforma elevada de orientación Este cendentes hacia el Oeste. 159.57-03) Se trata de un gran montículo de planta rectan- gular en forma de plataforma cuasi cuadrangular que mide 180 m de Este a Oeste y 150 m de Nor- te a Sur. La Cumbe (PV. 160. El hecho de que el sitio estuviera tran múltiples aplicaciones de enlucido (Canziani). do en las crónicas como uno de los hijos del ídolo vilización muy antigua. ciertos rasgos arqui- mente afectado por construcciones modernas. como he- mos visto. lo que hace pensar que Sin embargo. superficie y. especialmente. las fotos aéreas revelan que esta platafor- ma cuadrangular presentaba dos montículos. Estos datos. ascendentes hacia el Oeste. a menos que pudiera tratarse de los restos corres- pondientes al recinto de un atrio que. Uhle (1924). se ubica recurrentemente al Este de las edificaciones de esta tradición. Recientemente hemos hallado —en algunos cor- A su vez. de altura en su angosto Chincha-Inka en el valle de Chincha. que aun se con. adobes. conformado por varias terrazas escalona- das. de Pachacamac. llevó ra muy diferente. extremo Oeste”. lidad de que se tratara de una edificación del serva y que tiene unos 115 m de Este a Oeste por período Formativo. del valle bajo. concluyó diera al santuario de Chinchay Camac considera- que estos restos debían de corresponder a una ci. Uhle ciar en la literatura arqueológica a la Cumbe como (1924: 81) señalaba que el montículo un sitio exclusivamente afiliado al período alcanzaba “unos 18 m. En algunos sectores se aprecian superposiciones arquitectónicas. en Fig. Croquis de La Cumbe (3) (Canziani).

Es preciso señalar que en estos mis- suponer que el grueso de la edificación correspon. la orientación Este-Oeste y la pre.57-63) y Pampa del más interesantes provienen de la Huaca PV. es interesante notar que los cá. de carácter monumental como la observada en el dos Chincha y Chincha-Inka.57- Gentil (PV. tal como la que se ha re.57-59). con remodelaciones es notoria la ausencia de una arquitectura pública menores y bastante posteriores durante los perío. Vista aérea oblicua con en primer plano las plata- formas escalonada de La Cumbe (3) en las que destaca. banquetas y pisos. Estos montículos se encuentran mento de los rellenos constr uctivos de La consistentemente asociados a materiales cultura- Cumbe— una considerable deposición de cerá. Pero quizás los datos (PV. posteriormente cubiertos por rellenos constructi- gistrado en los márgenes al Sur del valle medio. aislada o formando pequeños complejos y. mentos Paracas toria del valle.57-64). la arquitectura Paracas con las difundidas tradicio- tro ceremonial Paracas en el sector Norte del valle nes andinas de la arquitectura ceremonial tempra- bajo. vos destinados a la reedificación de estos mismos Estos montículos relativamente pequeños y de elementos en el marco de distintos eventos de escasa altura. 161. sino también que La Cumbe ha- bría sido —con su impresionante volumen y es. bles edificaciones piramidales fueron asumidos e Este es el caso de un corte profundo en la incorporados a una arquitectura de aparente fun. lo que las características constructivas que exhiben. Estos datos permiten rácter rural. hacia el Oeste. 25 del complejo Soto donde. el principal patio hundido. Este estaría confirmando esta hipótesis. pero de una escala menor y a veces te una secuencia de muros. mos sectores y en casi toda la extensión del valle de a esta época temprana. Huaca Partida. ha sido posible registrar una secuencia de por lo mente asumen un marcado desarrollo ascendente menos 5 o 6 remodelaciones sucesivas que modi- . nal producido por el trazo de un canal moderno. delaciones y consecuentes superposiciones arqui- nones arquitectónicos impuestos por estas nota. valle bajo (Canziani 1992). asociada a poblados de aparente ca- ser la base de la edificación. en al- ción en los rellenos constructivos de lo que debió gunos casos. Al fondo se aprecia el complejo tardío de La Cen- tinela de Tambo de Mora (1) (Canziani). sencia de patios hundidos. les Paracas Cavernas. Un aspecto sumamente interesante y que relaciona tratégico emplazamiento— el más destacado cen. si bien no necesaria. está referido a la observación de la existencia valle por la Huaca Santa Rosa. Chococota (PV. presentan la tradicional plan. tes que se ubican estratigráficamente en el basa. Este importante hallazgo podría estar indican- do no solamente que este santuario y sus dioses Las remodelaciones arquitectónicas en los monu- tendrían profundas y tempranas raíces en la his. EL URBANISMO TEMPRANO 149 Fig. lo que se refleja también es mica del clásico estilo Paracas Cavernas. solamente superado en jerarquía dentro del na. en muchos de estos edificios de una serie de remo- De otro lado. al igual que la tipo de arquitectura pública se encuentra a veces observación de los típicos aparejos de esta tradi. donde se puede apreciar claramen- ción pública. 4. al centro. en un corte diago- ta rectangular. como los de Cerro del Gentil remodelación del edificio. tectónicas. rústica en sus acabados.

Evidencias de superposiciones arquitectónicas en el corte ubicado en el sector Este del montículo (Canziani 1992: fig.13). 9). servan en grandes rasgos la disposición de los ele- ros. Lo que se puede apreciar del atrio –que estuvieron enlucidos y pintados de al observar que las sucesivas remodelaciones con- blanco– se les adosó interiormente nuevos mu. Plano de planta de la plataforma Este de la Huaca 25 con evidencias de superposiciones arquitectónicas. mentos arquitectónicos y la distribución espacial taformas. dos. 8). Fig. Huaca Partida (9). ficaron las características originales de lo que apa. Estas intervenciones paulatinamente fueron restringiendo el espacio original del patio Fig. correspondientes a la secuencia de remodelaciones de un patio hundido (Canziani 1992: fig. a los muros perimétricos del patio arquitectónico original. . 162. 163. se alojó en el una escalinata destinada a superar la dife- rencia de nivel generada. banquetas y posteriormente rellenos de pla.150 JOSÉ CANZIANI Fig. Reconstrucción hipotética de la secuencia de y al mismo tiempo modificando las formas de superposiciones arquitectónicas en el patio hundido de la platafor- acceso y circulación asociadas a éste. cuando éste espacio fue re- llenado para dar forma a una plataforma. 164. caso de un vano que daba acceso a un ambiente con banqueta y que. Como es el ma Este de la Huaca 25 (Canziani 1992: fig. Es importante notar que en los casos señala- rentemente constituía el atrio de esta edificación. aparentemente se busca mantener el partido En este caso.

ya que son colocados en posición vertical sobre una capa de mortero de barro sin aplicar éste en los intersticios entre los adobes. 4. La disposición de es- tos adobes en el aparejo de los rellenos es bastante singular. 165. Una técnica similar se observa en la terminación de las plataformas. para lue- go disponer una nueva capa de mortero y una nueva hilada horizontal de adobes y así sucesiva- mente. Típico aparejo cons- tructivo propio de la tradición Paracas en el lado norte de la Huaca 25 del Complejo Soto (Canziani). que será posible profundizar solamen- te al abordar la excavación arqueológica de estos monumentos. con la disposición horizontal de los adobes y con las bases definiendo la superficie de los paramentos que. al tener una base irregular de forma elíptica y un típico adel- gazamiento hacia el vértice. Reconstrucción de la forma de elaboración de los adobes empleados en la arquitectura monumental Paracas (Canziani 1992: fig. Materiales y técnicas constructivas El material constructivo dominante en las edifi- caciones del período Paracas es el adobe de pe- queñas dimensiones hecho a mano y que presen- ta una característica forma de cuña.16). este es un aspecto sujeto a un ma- yor estudio. permite suponer una constante en los aspectos funciona- les y en la concepción arquitectónica primigenia. 166. hasta alcanzar la altura deseada en el relle- no de las plataformas. . en algunas ocasiones pre- sentan también evidencias de pintura blanca de acabado final. Estos mismos adobes se emplearon para la erec- ción de muros mediante la técnica de «doble cara». que son selladas superiormente con un piso siempre de barro. disponiendo los adobes en posición horizontal. luego del enlucido. En todo caso. Este hecho. con las bases hacia ambos paramentos y rellenan- do el interior con una mezcla de barro y de terro- nes del mismo material. Fig. EL URBANISMO TEMPRANO 151 de los distintos ambientes. Fig.

En el primero. cuyos materiales constructivos y asociacio- Este el caso del sitio Pampa del Gentil (PV. 1986) dado que. 34 En estos sitios se ha documentado la presencia de algunos montículos pequeños. aparentemente afiliados a Paracas Caver- nas. unidos a la ausencia o presencia En la parte media alta del valle de Chincha. 35 y desde donde se dominan los campos de cultivo Dado que este tipo de poblados no está pre- del piso del valle y transcurren los más sente en el valle bajo. se concentraría la arqui- planificado. mientras que la cerámica de superficie señalaría una continuidad de ocupación durante las fases finales del Formativo (Necrópolis o Topará). sería más bien en los complejos piramidales del valle bajo donde se encontraría la expresión inicial del surgimiento del urbanismo en el valle (Canziani 1992: 113-116). hasta las fases iniciales de los Desarrollos Regionales (fase Carmen). nes cerámicas los afilian al período Paracas. 35 Anteriormente. si bien se constatación permitiría plantear una hipótesis de aprecia una tendencia a establecer patrones de tra. ríos. En contrapartida. conformado por pequeñas continua durante varios períodos. Estos elementos. sitios de habitación relacionados con los produc- Estos extensos poblados revelan una notable tores agrícolas de estos sectores. sobre las dominan desde puntos estratégicos los campos de terrazas naturales que limitan las márgenes del valle cultivo del piso del valle. nos Fig. hemos discutido críticamente el planteamiento de que este tipo de asentamientos pudiera corresponder a un “desarrollo temprano del urbanismo” propio de la Costa Sur (Rowe 1963. mientras que el asentamiento de la superposiciones arqui. en el valle medio la pobla- además de las características antes señaladas.rísticas propias de un asentamiento el medio.152 JOSÉ CANZIANI Los Poblados de carácter rural llevan a suponer su aparente carácter doméstico. sino que parecen ser producto de tectura pública monumental representada por los una progresiva agregación de estructuras en las grandes montículos piramidales y sus extensos que se advierte también la existencia de complejos. Wallace 1971. Esta 64) y de PV. Foto aérea oblicua del sitio Pampa del Gentil (64) visto desde el nor te (Canziani).57. trabajo acerca de la posible existencia de dos for- zo ortogonal.57-140. no se puede encontrar las mas de ocupación del espacio entre el valle bajo y caracte. producto de población rural podría presentar un patrón de una aparente ocupación distribución disperso. . Estos se aparente carácter rural de estos asentamientos que localizan en una posición estratégica. más bien en una gran cantidad de sitios que se bles viviendas con cimientos de piedra y que pu. En estos poblados. caracterizan por constituir pequeños montículos dieron ser construidas con paredes de quincha. es posible suponer que los elevados canales de riego.tectónicas. a nuestro entender.34 unidades familiares a modo de estancias o case- La forma y dimensiones de estas estructuras. se ha puntual de una arquitectura pública de posible re gistrado la existencia de una serie de función especializada. nos conducen a plantear el asentamientos de aparente carácter rural. 167. deben de rastrearse concentración de pequeñas estructuras de posi. bajos.

pliegue de estrategias adecuadas para el manejo de un recurso escaso como el agua. 169. para iniciar sistemas de irrigación. Las características extraordinarias de estas no- tables obras públicas y de los sistemas de campos de cultivo. Foto aérea oblicua del sitio 142. Foto aérea oblicua del sitio 140 visto desde el oeste gentes de la cultura Paracas y. son de una riqueza tal que. En este último existencia de formas complejas de organización caso. la complejidad del in- Fig. del des- (Canziani). Los sistemas agrícolas desa- logrado durante la exploración del valle. . EL URBANISMO TEMPRANO 153 que nos permite sostener que por lo menos desde este período —hace unos 2500 años— había ya empezado el largo proceso que condujo a la con- formación inicial del valle agrícola en el sector me- dio del valle de Chincha. pequeñas estructuras que absolvieran localmente Las evidencias documentadas con relación a la esta función. en especial. relativamente árido como es el de Chincha ción. habría sido resuelta in. asociados directamente con la conformación de un importante valle agrícola campos de cultivo abandonados. con la consecuente mo- dificación del paisaje territorial y la generación de una importante zona de producción. en la que se aprecia los canales superiores y los siste- mas de campos de cultivo (Canziani). que hicieron posible su ejecución. mante- de los complejos de aparente función ceremonial nimiento y administración por parte de las socie- ubicados en el valle bajo. dades que ocuparon el valle tempranamente tegrando a los poblados rurales del valle medio (Canziani y del Aguila 1994). constituyen un invalorable testimonio del avanzado desarrollo agrícola alcanzado por las Fig. siva modificación de las condiciones naturales de dientes a canales que formaban parte de antiguos un valle desértico de la costa peruana. época Paracas en el valle de Chincha. a modo de “capillas”. 4. favorecido por la disponibilidad natural de (ONERN 1970). De otro lado. ubicado en una quebrada lateral al cauce del río. aún en el nivel preliminar de nues- Sistemas de irrigación y cultivo tros estudios. 168. lo los asentamientos rurales. en un valle ción rural privilegiaría un patrón de concentra. la extensión de les culturales del período Paracas Necrópolis. ya nos proponen una nueva visión de esta sociedad mayormente conocida por su es- Finalmente. Estas evidencias y la exitosa afirmación de una economía basada están relacionadas consistentemente con materia. ha sido rrollados tempranamente testimonian la progre- el registro de una serie de evidencias correspon. De otro lado. en su explotación. un novedoso e impactante hallazgo pléndido arte textil. la presencia de mesetas y tabladas en los márgenes del valle que este tipo de infraestructura permite suponer la limitan los campos bajo cultivo. es sugerente suponer que la relativa lejanía social.

170.como dos tradiciones distintas. en especial. Si bien se sostiene que la arquitectura de las dos fases de ocupación temprana tendría Asentamientos Paracas en los valles de Pisco e Ica. desde los niveles gene. 36 mente es bastante limitada la información dispo. nos conducen a a funciones domésticas. la espacios vacíos a modo de canchas. ubicado en la margen izquierda y sobre unas arquitectura monumental Paracas. se observan pequeños montículos y recintos ta índole. construidos tanto con pequeños adobes como con ductivo. El valle de Ica ha tenido un rol muy impor- nible acerca de las características que presentan tante en la definición de la tradición Paracas a los asentamientos y la arquitectura presente en raíz de los abundantes sitios y cementerios Fig. Los muros de es- cialización. ellos. lo que dificulta la posibilidad de establecer tura monumental asociada a este. ría factible discernir diferencias de detalle en aque- tos tres valles al sur de Chincha. de la arquitec. por su emer. En el si- En especial las características y atributos de la tio. En el valle medio de Pisco. en especial. gral. nos remiten al laderas áridas por encima de los campos de culti- desarrollo de actividades especializadas de distin. 36 La evidencia en cuestión lleva a plantear claramente la existencia de una superposición cultural. cimiento de esta sociedad. el sitio de Chongos presentaría interesantes aquellos particulares relacionados con las formas evidencias de una superposición en sus ocupacio- de vida cotidiana. se- Muchos sitios Paracas han sido reportados en es. tanto en las técnicas cons- tructivas como en la organización del espacio. constituyen en comparativamente similitudes y diferencias de conjunto un insospechado testimonio que nos valle a valle. vo. tanto de carácter ceremonial como pro. a unos 15 km del rales de la organización económica y social hasta mar. poder y organización alcanzados por tas construcciones son bajos. Cerrillos. ner que correspondían a las bases de estructuras gente clase dirigente de base urbana. donde supuestamente la segunda sería intrusiva desde el norte de la región.154 JOSÉ CANZIANI cipiente urbanismo y. a nivel regional. si bien Peters (1988) no descarta una posible coexistencia “horizontal” entre las gentes de Paracas (Cavernas) y Topará (Necrópolis) entendidas -siguiendo los discutibles planteamientos de Lanning y Wallace. llas zonas que han sido excavadas (Peters 1988). . La enorme cantidad de trabajo invertida cantos rodados. de quincha. del fenómeno Paracas. lo que lleva a supo- la sociedad Paracas y. Recons- trucción del edificio con pla- taformas escalonadas conecta- das mediante escalinatas y Corte en el que se aprecia el registro de las superposiciones arquitectónicas correspon- dientes a distintas fases (Wallace). con miras a lograr una visión inte- permitirá aproximarnos científicamente al cono. por su asociación con la tener una idea aproximada de los niveles de espe. presencia de grandes basurales. otros presentan persistencia de determinadas concepciones arqui. Algunos recintos parecen definir en la construcción de sus notables volúmenes. un estrecho parecido. nes del período Cavernas y Necrópolis. subdivisiones interiores y parecen estar asociados tectónicas a lo largo del tiempo. pero lamentable.

planteando la presencia de entidades políticas unificadoras en Ica que habrían ejercido su autoridad central a partir de sitios como Animas Altas. 2003). ni montí. En contraste a lo que se verifica en Callango. Si conside.). con una ex- los observados en este valle. de extensión y co- constatar que entre los asentamientos Paracas de rresponderían a sitios de habitación. pers. con sus posibles implicancias en los términos de las formaciones sociales. se enlucidos cuidadosamente con arcilla. Chiquerillo. que se interconec. Parapetos propone la confirmación de una posible unifica- bajos delimitaban las terrazas. apuntarían más bien a pensar que este centro se 37 Pareciera que la concentración de estudios arqueológicos sobre lo Paracas en el valle de Ica —donde destaca su corpus cerámico. . dispuestas tan. So- hechos con adobes en forma de terrón. que se localiza en las laderas de la margen algunas elevaciones de tierra donde se observan izquierda del extremo norte del valle. montículos —que de acuerdo al plano publicado nado por Wallace a partir de sus primeros trabajos presentan una orientación Este Oeste— fueron desarrollados en él hace más de cuarenta años. de habitación tendrían continuidad en su ocupa- plejidad de los registrados en Chincha. en este caso se señala que las evidencias umbrales elevados (Wallace com.ha conducido a muchos investigadores a traducir la innegable importancia de este componente de la cultura material. Sobre el flanco norte de estilísticas de la cerámica durante esta fase. generada por sucesivos eventos de remo. mientras que surgen nuevas formas Las terrazas se realizaron mediante muros de con. construidos con pequeños adobes moldeados a cuando sus excavaciones contribuyeron a aportar manos en forma de “grano de maíz” y “redon- materiales asociados con las fases más tempranas dos”.37 tensión de unas 60 Ha y donde se reporta la pre- Entre los sitios del valle medio de Ica. Sin em- planta cuadrangular. la siciones. donde se los cimientos de estructuras hechas con pequeños inicia el despliegue de las mejores tierras de este adobes y abundantes deshechos de ocupación. Dawson (1964) propusieron a partir de la homo- to en posición posiblemente central como lateral geneidad presente en las manifestaciones en sus diferentes niveles. Los oasis agrícola. En una de las fases se registraron muros ciar ciertas diferencias jerárquicas ente estos. llevándolos a sobredimensionar los niveles de organiza- ción social existentes. ficación monumental se caracteriza por presentar La fase 9 de Ocucaje representarían un mo- terrazas escalonadas. medio de Ica. en la que Animas Bajas culos piramidales comparables en envergadura con constituiría el sitio más importante. el único donde se aprecia el desarrollo de asentamientos Paracas conformados por grandes complejos. ción política en el valle que Menzel. en las que se percibe notables influen. distinto nivel (Massey 1991: 320-321. Son sitios relativamente pequeños Rowe y Dawson 1964). que por décadas han sido objeto de la De los trabajos de prospección desarrollados acción depredadora de los huaqueros. En contra partida. Sobre la cima de estas plataformas se defi- de Paracas.2. bios en las técnicas y materiales constructivos. destaca sencia de siete montículos de planta rectangular y Cerrillos. y cuyo las terrazas escalonadas se levantaron cámaras de centro debería de ubicarse en Ocucaje. La edi. en el valle bajo de Ica resulta que los sitios mente en mérito de los estudios arqueológicos que tempranos Paracas (Ocucaje fases 3 – 4) se con- se plantearon el ordenamiento de una secuencia centrarían al norte del sector de Callango y estratigráfica y estilística de su cerámica (Menzel. 4. donde se evidencia una secuencia de superpo.ramos que la formación estatal va aparejada desde sus inicios con el desarrollo del urbanismo. ocupación en el sector de Ocucaje durante esta delación arquitectónica que abarcarían un perío. suponemos que la principal expresión de esta forma de organización social debería de haber tenido lugar en este último valle (Canziani 1992. 1993). Estos sitios este valle no se encuentran complejos con la com. mientras que también se observó el (Wallace 1962). Sin embargo. cuyo desarrollo incorpora la mento de crecimiento regional en el valle bajo y pendiente de la ladera donde se asentó el edificio. ción durante la fase 8. igualmente bre la base de estos patrones de asentamiento. cuyas puertas presentaban bargo. asentamientos mucho más simples. de arquitectura monumental y se registran cam- tención de piedras de campo y rellenos de cascajo. Rowe y taban entre sí mediante escalinatas. que revelan el despliegue de una formidable arquitectura pública monumental. fase sería comparativamente menor y con do de ocupación desde el 800 al 200 a.C. y especial. cuyos paramentos y pisos fueron acabados con Surgirían complejos más extensos y se podría apre- arcilla. nieron por medio de muros una serie de recintos cias de Chavín provenientes desde el norte y corredores. EL URBANISMO TEMPRANO 155 tempranos. 8. es notable que ocupan menos de 1 Ha. esto parece haber conducido a sub valuar la relevancia del valle de Chincha. El sitio ha venido siendo reexami. desarrollo de rampas para conectar ambientes a El sitio presenta una compleja estratigrafía. considerados como “capitales” regionales (Massey 1991). fig.

mediante el aprovechamiento de la napa freática relati- vamente superficial presente en estas pampas. nibilidad de agua. manejo de la napa freática superficial por medio midad de estructuras de depósito. se puede apreciar que estos se concentran Norte de los montículos se encuentran muros que en aquellas zonas del valle de Ica que presentan definen recintos y estrechos corredores. Fig. recónditos oasis en los áridos llanos entre los valles de Ica y Pisco (Soldi 1982: 49-66). En el sitio hacer un examen comparativo como el propuesto. con detalles de los aquí reseñados. inclusive. la comunica- Otro caso de arquitectura monumental en el ción entre los sitios del valle medio de Ica y los de valle bajo de Ica. Sobre el lado recursos.156 JOSÉ CANZIANI encontrara en el sector de Callango y que podría tiene que su arquitectura asemejaría en la forma a haber sido el sitio conocido como Animas Altas la de los montículos piramidales de Chincha (Massey 1991: 323). ya sea mediante el riego o el Algunos montículos están asociados y en proxi. que del valle. cuyas largo. que en algunas de estas hoyas se hubiese iniciado su manejo con fines agrícolas. el extremo Sur sería el de más de 50 km por uno de los desiertos más más elevado. la Bahía de la Independencia. habría representado una fatigante travesía da con adobe. El jalonamiento de sitios Paracas hileras de cubículos cuadrangulares. Karwa.4). cuyos inhóspitos parajes transcurren en gran rían dos terrazas escalonadas descendentes. Ica. áridos del mundo.3. parte por encima de los 500 msnm. podrían haber servido como puntos de escala en estas tempranas travesías por el desierto. En el extremo Este del sitio se encuentra un evidencias son abundantes en los sitios al interior pequeño montículo en cuyos muros interiores. revelaría tanto el aprovechamien- una plaza rectangular rodeada por estructuras con to de pequeños oasis para el cultivo como la exis- recintos y otras con dos o tres hileras de depósitos tencia de una ruta natural hacia el mar como fuen- semisubterráneos. Amara (Cook 1999). Se sos. sumamente escueta y no proporciona mayores plejo del valle de Ica durante este período. habría evidencia de que estaban decorados con figuras facilitado la comunicación con la región de Naz- incisas que presentan 12 versiones distintas de la ca al Sur y con el valle de Pisco hacia el Norte. De otro lado. En cuanto a la distribución espacial de los asen- res que comparten una orientación Norte-Sur. como Chuchio y que presenta una estructura rectangular construi. donde se observa la presencia de re. mientras que hacia el Norte se desarrolla. en su relación con el manejo de los la parte más elevada hacia el Norte. 38 Las hoyas de Villacurí y de Lanchas. 1991: figs. . mientras depósitos aluviales fértiles asociados con la dispo- que del lado Sur enfrentan a pequeños patios. 171. lo que nos impide una extensión aproximada de 100 Ha. 8. Relie- ves murales representando se- res supranaturales y entre ellos al denominado “ser oculado” (Massey 1991: fig. con tamientos.3). 8. (Cook 1999). sería el sitio más grande y com. que alcanzan de 50 a 60 m de te de abastecimiento de recursos marítimos. se registraría en el sitio D-12. Animas Altas. Se puede suponer. en la parte más baja del valle hasta su desembo- El sector Norte del sitio está dominado por cadura en el mar.38 representación de personajes con atributos mientras que el acceso hacia la costa desértica al felínicos o de lo que se identifica también como Sur de la Bahía de la Independencia podría haber el ser oculado cuyo estilo correspondería al Paracas utilizado rutas alternas a traves de las Lomas de Cavernas (Massey 1983. se halló la notable valle de Ica que transcurre de Norte a Sur. destaca la presencia de 13 montículos rectangula. formadas por del cultivo en hoyas. la orientación del río y del formaban una planta en “U”. Sin embargo. En este caso. si bien la descripción alcanzada es Animas Altas. 8. a través del extenso Tablazo de cintos.

lo que habría posibilitado tanto la vital provisión de sus subsistencias. Algunos de estos que presentan restos visibles de habitaciones sub- (tal es el caso de Disco Verde. propio del proceso destinado a su secado y salado para su conservación. en el marco de un intercambio de mayor escala.39 supondría que fueron una en las hoyadas que hasta el día de hoy se aprecian. como la articulación de la distribu- ción de los productos marinos para su consumo dentro de los mismos valles o inclusive. terráneas o semisubterráneas. 172. como lación a la explotación de una gran variedad de la proximidad de afloramientos de agua salobre recursos marinos. lo que señalaría el consumo compulsivo de estos moluscos. 4. y 40 km al Sur de Paracas y entre 50 y 45 km al hía de Paracas. Arena Blanca o Cabezas Largas. en una zona absolutamente (Tello y Mejía 1979). La ubicación estratégica de estos sitios con re- siderado la existencia de ciertas facilidades. ca incisa y policroma del estilo Cavernas y con la De otro lado. (o Carhua) que se encuentran frente a la Bahía de asociados a las célebres necrópolis de la península la Independencia. de Paracas. hacia las regiones altoandinas de Ayacucho y Huancavelica. . EL URBANISMO TEMPRANO 157 Otros asentamientos Paracas en el litoral al Sur De otro lado. existen otros sitios paracas desértica. para lo cual 1979: 92). Carhua.la lana de camélidos para la industria textil y la obsidiana frecuentemente empleada por los paracas. Se trata de sitios constituidos estos sitios se observaron montículos con acumu- por montículos con conchales y restos de ocupa. lación de grandes basurales con conchas marinas. Tello. fuente muy importante de aprovisionamiento para Fig. asociados a cerámi- brían reportado cerámica de fases pre-Cavernas. inclusive en los sitios del litoral. Foto aérea del sitio visto desde el oeste (Bridges 1991: 52 39 En el sitio de Chuchio se puede apreciar montículos formados cuasi exclusivamente por enormes acumulaciones de conchas de macha (Mesodesma donacium). ción aparentemente doméstica. Wari Kayan. en algunos casos su ubicación podría haber con. Este dato apunta a señalar la actividad intensamente especializada de estos pescadores y sus estrechos nexos con el grueso de la población asentada en los valles. prácticamente libres de ceniza o cualquier otro material de deshecho. desde donde proviene –es preciso recordarlo. Oeste del valle medio de Ica. como son Puerto Nuevo. En la superficie de tilla y Disco Verde. la localización y contextos de estos presencia de enterramientos de fardos funerarios asentamientos establecen su estrecha relación con similares a los de la península (Tello y Mejía Xesspe la apropiación de recursos marinos. reportaron la presencia de extensos sitios ubicados al Sur de la península Además de los destacados sitios de Cerro Colora. localizados respectivamente a más de 30 jalonando prácticamente todo el litoral de la ba. La Pun. Entre estos destacan Chuchio y Karwa do. la exploraciones del equipo con- de la península ducido por el Dr. Puerto Nuevo) ha.

el sitio de Karwa ha sido señala. subterráneas excavadas sobre una plataforma na- porte de los productos del mar. como se puede comprobar del manejo de sus fibras. sitios de esta naturaleza reporten en el futuro la una técnica que es de uso común en las construc- existencia de algún tipo de arquitectura pública. al igual que de su representación relativamente frecuen- te en la decoración de sus textiles (Tello 1959: fig. que presenta un gran muro de contención construido con cantos rodados dispuestos en hiladas horizontales (Canziani). donde el do como fuente de proveniencia de impresionan. nen del fondo de playa. corta- sido poco estudiados. en el sitio de Chuchio pudi- los del valle de Ica. pre- similares a los de las necrópolis de Paracas (ibid). alimentos agrí. contención. cueros y otros elementos incorporados en las ofrendas funerarias de las necrópolis. neraria. aprove- vajilla fina del estilo Cavernas y enterramientos chando en parte el relieve natural del terreno. Sin em- nido un papel imprescindible. Chuchio. do verticalmente unos 100 m sobre el mar.40 bargo. un sivamente a la función habitacional de los pesca. estado de conservación. que fue construido mediante la disposición de los mentablemente extraídos por excavaciones clan. ciones de este tipo de sitios. Esta inusitada inversión constructiva. tal como se puede suponer a partir de la percep. posiblemente destinadas a una función fu- su propia y vital dotación de agua. Este muro de dores. la. por lo tanto su acarreo Fig. no solamente para el trans. dos de 30 a 40 cm de diámetro.158 JOSÉ CANZIANI los sitios al norte de la península. Vista de una plataforma al borde de un acantilado que domina el mar. Estas fueron acabadas interiormente con colas y otros productos manufacturados. Para esto debió articularse un mos apreciar la presencia de pequeñas cámaras sistema de intercambio. no sería de extrañar que tándolos con una mezcla de algas y tierra salitrosa. para lo muros de contención hechos de bloques de caliche cual el manejo de hatos de llamas pudo haber te. . 173. En este sector. terreno de alto riesgo. como la presencia de tada Este Oeste de unos 40 m de largo. 40 Los camélidos sudamericanos no fueron ajenos a los Paracas. gran muro de contención hecho de cantos roda- dores que debieron ser sus más numerosos mora. posiblemente asen- destinas. que forma una larga plataforma orien- ron importantes vestigios. nos pareció más extraordinario apreciar al Si bien estos sitios del litoral hasta la fecha han Sur del sitio y sobre un elevado acantilado. así como para En este sentido. Peters 1991: 280). en un ción del especial ordenamiento que presentan al. 68. cantos en hiladas horizontales. senta en el tramo próximo al abismo su mejor Posteriormente. no parecen limitarse exclu. muro alcanza unos 4 m de alto. se ve magnificada al obser- gunos de los montículos que conforman estos varse que los cantos rodados empleados en su cons- asentamientos y la propia calidad extraordinaria trucción son ajenos al terreno del sitio y provie- de ciertos hallazgos. y techadas con vigas de piedra y troncos. Tello y Mejía 1979. Por lo tanto. ya que desde su descubrimiento reporta. sino también para tural. se puede apreciar tes textiles pintados con motivos chavinoides.

lo numental. las recientes investigaciones extremo Oeste remata directamente sobre el abis. . vienen demostrando la pre- pública. la presencia Paracas en Nazca y valle de Palpa. de los Paracas. cuyo 1991). especialmente en lo poblaciones Paracas asentadas en el valle. un universo prolífico en recursos pero dencia de insospechado vigor al sur de la región también la inquietante morada de muchos de los de Ica. quizá relacionada con el establecimiento sencia de asentamientos con población Paracas. en gran parte de brusco ascenso. Esta novedosa información les permitiría seres supranaturales que animaron la cosmovisión postular también que los geoglifos más tempranos. con excavaciones arqueológicas en el sitio paisaje marino. corresponderían a las tempranas más al sur parece atenuarse. 4. mo. Los materiales afiliados a esta tradición que implicó —estimando el considerable peso de se han reportado limitadamente en los valles de la los cantos— contar con el esfuerzo de una o más región y es bastante somera la información acerca personas para el transporte de cada uno de estos. EL URBANISMO TEMPRANO 159 hasta la obra representó varios cientos de metros que se refiere a la presencia de arquitectura mo- de recorrido. de un adoratorio destinado al ejercicio de algún cuya cultura material constituye una notable evi- culto al mar. llevarían a pensar en una función de Jauranga (Palpa). unida al espectacular dominio que ofrece del 1999). Sin embargo. emprendidas por Reindel e Isla (Reindel et al. trazados en las faldas de las laderas que limitan el Finalmente. de los posibles asentamientos asociados (Silverman La ubicación dramática de esta plataforma.

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