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Bioquímico-Física de la Emisión Aural (IV)

Modelo Cinético Simple para el “Parasitismo Psico-Bioenergético” o “Vampirismo Aural”

Índice

I

1

Introducción. Nociones básicas

II

Modelo Cinético “Báthory-Schreiber” para el “Vampirismo Aural”

II.1

Formulación del Proceso: Ley Diferencial de Velocidad

II.2

Ley Integral de Velocidad: Orden Cinético y Ecuación Temporal de Evolución

III

2

Factores modulantes del Mecanismo Cinético Elemental: Modelo de Colisiones Fotónicas Frontales con Estado Transicional

Determinante. Ecuación de “Arrhenius-Báthory- Schreiber”, sus parámetros y variables.

Significado Psico-Bioenergético

IV

Algunas simulaciones o ejemplos numérico- gráficos

IV.1

Según el “Método Diferencial”

IV.2

Según el “Método Integral-Temporal”

3

V

Conexiones entre el “Parasitismo/Vampirismo Aural” con el “Método Báthory” y el arcano Ritual Sumo de Sangre o Magia “Roja”

Sumerio, el Urush-Daur

VI

Conclusiones y Reflexiones a través de Citas

VII

Dedicatoria y Agradecimientos

VIII

Bibliografía y Referencias

4

_________________________

I

Introducción. Nociones básicas

En

el

contexto

de

nuestra

Teoría

de

la

Emisión

Biofotónica Débil Humana en la banda de los colores visibles identificada como el Campo Aural que rodea al cuerpo físico de cada persona (lean o revisen [2-4]), fundamentada en el

importante

descubrimiento

experimental

de

los

Drs.

Kobayashi, Kikuchi y Okamura acerca del primer fenómeno [1],

definimos “Parasitismo Bioenergético o Vampirsimo Aural” como sigue: Proceso particular de superposición o interferencia entre dos campos ondulatorios biofotónicos- electromagnéticos o aurales tales que uno de ellos al que

5

denominamos “Aura Receptora (R)”– absorbe, “drena” o consume prácticamente por entero el contenido psico- bioenergético/informacional de la otra (“Aura Donante”, D), regenerando y elevando masivamente sus propios niveles de energía-información a expensas de la segunda (información

cual

cantidad

de

orden,

“entropía

negativa”

o

neguentropía” en

el

sentido

establecido

por

la

Teoría

Matemático-Cibernética de la Información y la magnífica y

pionera

obra

“¿Qué

es

la

Vida?”,

original del

genial

físico cuántico y biofísico teórico Erwin Schrödinger, [5]).

Así pues, se considera que al final del proceso el “Campo Aural D” queda reducido a “estado de absorción total” o “emisión aparente negra”, o al menos “gris en extremo

oscura”,

equivalente

psicofisiológicamente

al

estado

comatoso, terminal y/o incluso la misma muerte, mientras que

el

“Campo

Aural

R”

de

su

“depredador

psico-

bioenergético” se beneficia con un fuerte ascenso tanto de

su frecuencia promedio como potencia o amplitud media de

oscilación (consulten Fig.1):

denominamos “Aura Receptora (R)”– absorbe, “drena” o consume prácticamente por entero el contenido p sico- bioenergético/informacional

(Fig.1: Correlación entres los distintos estados psicofisiológicos o psicosomáticos – predominantes,

6

temporales o permanentes-promedio y las frecuencias o colores del aura)

II

Modelo Cinético “Báthory-Schreiber”para el “Vampirismo Aural”

Para

nuestro modelo

general,

si

cualquier tipo

de

interacción profunda y “duradera” entre un par de auras o

campos biofotónicos ondulantes ha

de

ejercer un

efecto

notable – mucho más el radical que acabamos de caracterizar

someramente – esta superposición ha de ser máxima, frontal,

cercana

y

reiterada. Por

ejemplo,

la

de

los

tejidos

cromatóforos de

la

ropa

los centros anatómicos

de

emisión preponderantes

de

con la emisión

biofotónica humana

(vean [2]), o la relación interpersonal de parejas sexuales

“estables”, de una “Musa con su autor”, etc

...

(repasen

o

examinen [3,4].

Los entrecomillados que

enmarcan los

calificativos “duradera” y “estables” indican en periodo

relativo de tiempo

“muy grande”

respecto a

los ciclos

circadianos o bio-ritmos metabólicos basales diarios que

7

constituyen el soporte y origen biomolecular de la Emisión Biofotónica Humana, [1].

II.1

Formulación del Proceso: Ley Diferencial de Velocidad

Por

esta

razón,

el

“mecanismo

fundamental” de

la

“Cinética del Vampirismo Aural” debe ser un

“choque

frontal efectivo” entre pares de fotones, uno de ellos procedente o integrante del “Campo Aural Donante” y el otro del “Campo Aural Receptor”: Por esta razón, sin más que aplicar un razonamiento mecánico-estadístico elemental,

la “velocidad de vampirización aural” V habrá de resultar directamente proporcionada al producto de las

“concentraciones locales de fotones-onda de ambas clases o perfiles vibratorios en la región de solapamiento aural” o

– lo que es lo mismo en términos físicos – del producto de sus en principio diferentes potencias o intensidades de

emisión correspondientes.

Simbólica y matemáticamente:

El Proceso

Fotón R + Fotón D = Fotón R * + IR (calor)

8

(Ec. 1)

Recordemos:

No existe

“fotón Donante” al

final

de

la

transferencia: Su Campo Aural Se “extingue” o “irradia en negro (en verdad, no emite nada)”: Toda su energía es

cedida en parte a los fotones del Receptor y otra variable fracción se disipa, generando calor (en forma de radiación

infrarroja (IR)

del medio

o incremento

del

“ruido

de

fondo”,

haciendo así

crecer

la

entropía

o desorden

molecular ambiental en mayor medida de lo que suba el nivel

de

orden

o

“neguentropía”

 

del

“vampiro psico-

bionergético”, de

forma

que

se

cumpla

el

férreo

e

inevitable “Segundo Principio de la Termodinámica”.

Ley Diferencial de Velocidad

V = K V I R I D (Ec. 2)

Donde:

V

=

Velocidad de

Transferencia o “Vampirización

Aural” (Unidades SI: w/s o w/s cm 2 ; w = vatios).

9

K V = Constante Cinética o Ritmo Cinético del Proceso de

“Vampirismo

Aural”,

específica

para

cada

“Par

Aural”

bajo

unas

condiciones de

contorno dadas

(Unidades SI: w -1 s -1 = Hz/w, o Hz cm 2 /w; 1 Hz = Hertzio).

I R = Intensidad o Potencia Promedio del Campo Aural del Receptor (Unidades SI: w).

I D = Intensidad o Potencia Promedio del Campo Aural del Donante (Unidades SI: w).

(Nota: O unidades adecuadas por escalamiento equivalentes, como fotones/s cm 2 , fotones/s 2 cm 2

...

etc)

Puesto

que suponemos

en

nuestro modelo simplificado el

“choque eficaz

entre fotones

frontal,

directo

o

por

superposición máxima”, los coeficientes exponenciales de las intensidades son los dos idénticos a la unidad, se trata

de un “mecanismo cinético elemental”. Esto se halla

plenamente justificado porque sencillamente

otras

interacciones

menos

“profundas,

estadísticamente

significativas-persistentes o directas”, o más

“indirectas, esporádicas o menos estrechas” no producen

efectos

de orden

mensurable o

detectable en un sentido

psicosomático o psicofisiológico, lo cual es obvio por mera

lógica racional unida a la observación.

10

II.2

Ley Integral de Velocidad: Orden Cinético y Ecuación Temporal de Evolución

En general como es natural las intensidades medias de los dos Campos Aurales implicados se mostrarán distintas,

pero podemos prescindir de ese detalle en nuestro formalismo

por

dos

causas muy sólidas:

1)

Al

“Receptor o

Vampiro

Psico-Bioenergético” no le interesa “fagocitar” el aura de una persona demasiado “potente” o demasiado “débil” en relación a la suya propia en el “momento” de su acción, porque en la primera opción “saturará su patrón ondulatorio

predominante” en indeseable medida (pretende “alimentarse

psico-bioenergéticamente”,

no

cambiar

“de

golpe”

su

perfil psicosomático o estado anímico), y en la segunda no

le aportará suficiente “nutrición/regeneración”; 2) Aun

cuando se dé el caso de que sí busque “transferir/asimilar ciertos rasgos psicobiológicos de su Donante, modificando o “mejorando/rejuveneciendo o revitalizando” los suyos – en la variante del “Vampirismo/Parasitismo Aural” que

denotamos

precisamente por motivos obvios a nuestros

lectores “Método Báthory”(ver [6 y 7]) y discutiremos en un capítulo posterior aparte –, tampoco ello importa en

términos de formulación, debido a que entonces el “exceso” de concentración de fotones sin “consumirse mutuamente en el choque directo frontal en proporción 1:1”permanecerá

evidentemente invariante durante el proceso, y por tanto se

11

podrá “integrar en la constante cinética K V ”, análogamente al “reactivo excedente” en una reacción química.

Por consiguiente, de modo genérico podemos escribir en cuanto a los “choques fotónicos efectivos”:

I R =

I D

= I

(Ec. 3)

Ahora bien,

la definición variacional o diferencial de

“Velocidad de Vampirización Aural” es por ende, de manera

patente:

V = dI/dt = dI * /dt

(Signo “negativo” pues es palmario que la intensidad, concentración o potencia de ambos campos aurales con sus

respectivas pautas iniciales disminuye en el tiempo t por

consumo mutuo a pares iguales; Observen que para la potencia

del campo aural Receptor en su estado “excitado”, más energético o “realimentado” final, I * , dicho signo sí es “positivo”)

(Ec. 4)

12

Teniendo presente (3) e igualando (2) y (4):

dI/dt = K V I 2

Reagrupando variables:

dI/I 2 = K V dt

Resolviendo la

integral elemental

equivalentes, resulta:

y

eliminando signos

(1/I 1/I 0 ) = K V t

Sin más que reordenar:

Ley Integral de Velocidad o Ecuación de Evolución Temporal “Intensidad vs. Tiempo”

1/I = 1/I 0 + K V t

Siendo:

(Ec. 5)

13

I

= Intensidad Media

Efectiva o

Superpuesta en

sus

Estados, “Modos” o Perfiles Originales entre ambos

Campos Aurales

(SI, w).

en cada instante de la superposición

I 0 = Intensidad Media Efectiva Máxima

Superpuesta de

los mismos inicialmente (a t = 0, o comienzo exacto de

la interacción) (SI, w).

t = Tiempo de Transferencia o Interacción (SI, s)

Expresión bien conocida para una Cinética de Segundo Orden.

Periodo de Semivida o Semi-Extinción del Campo Aural Donante, T(½)

Definición

Periodo para el cual la Intensidad, Amplitud o Potencia del Campo Aural Donante decae a la mitad

Condición Matemática

I = I 0 /2

14

(Ec. 6)

Valor Estimado

Su cálculo es tan sencillo como reemplazar (6) en (5):

2/I 0 = 1/I 0 + K V T(½)

Operando términos semejantes:

1/I 0 = K V T(½)

Y, finalmente, despejando:

T(½) = 1/(K V I 0 )

(Ec. 7)

“El Periodo de Semivida del Campo Aural del Donante es

inversamente proporcional al producto de la Constante o

Ritmo Cinético y la Intensidad Promedio inicial de tal

Campo”

15

Como es evidente a la Razón – que diría el Maestro Platón – a mayor ritmo del proceso o frecuencia media de choques fotónicos eficaces (que es lo que mide K V ), inferior tiempo habrá de transcurrir para que la amplitud o potencia del “campo fagocitado” se vea “consumida” hasta el 50% de su

magnitud primitiva; Por otro lado, se muestra por entero

patente también que cuanto más elevada sea esta última, más

dilatado tendrá que ser el periodo temporal preciso para ser

consumido a

la

mitad

de

dicha intensidad

original,

cualquier otra fracción de esta.

o

a

Periodo de “Extinción Efectiva” o “Cuasi-Extinción Terminal” del “Campo Aural Donante”, TE

Condición Empírica Aproximada

Tiempo necesario para que la Intensidad o Potencia del Campo Aural Donante se reduzca un 95% (subsista únicamente un 5% de la misma)

Condición Matemática

I = 0.05 I 0

(Ec. 8)

16

Imponiéndola sobre (5):

20/I 0 = 1/I 0 + K V TE

Y, de inmediato:

TE = 19/(K V I 0 ) = 19 T(½)

(Ec. 9)

“El Periodo Efectivo de Extinción Estimado para el Campo Aural del Donante ha de ser siempre 19 veces más duradero que el Tiempo de Semivida del mismo campo “vaciado” por el mismo Receptor y en las mismas condiciones”

Una

conclusión

analítica

perfectamente

razonable

y

predecible asimismo para

esta Cinética,

puesto

que

(5)

indica

con rotundidad

que

la

pendiente

o

velocidad de

“extinción” o decaimiento

de la intensidad en función del

tiempo I(t), no su versión linealizada 1/I(t) que es la

usada habitualmente por comodidad , va disminuyendo cada

vez largo sea el intervalo de interacción/observación.

más lentamente hasta tornarse

asintótica cuanto más

17

III

Factores modulantes del Mecanismo Cinético Elemental: Modelo de Colisiones Fotónicas Frontales con Estado Transicional Determinante. Ecuación de “Arrhenius-Báthory- Schreiber”, sus parámetros y variables. Significado Psico-Bioenergético

Los procesos cinéticos de mecanismo elemental (choques efectivos únicos frontales) o bien los constituidos por una serie finita de ellos se pueden estudiar mediante un par de modelos teóricos conceptuales simplificados que

además, cuando se cumplen ciertas condiciones mayoritarias o bastante usuales se muestran complementarios y coherentes entre sí. Esto es lo que se hace al analizar la velocidad de las reacciones químicas – catalizadas o no - , cambios

físico-químicos

de

fase,

y

las

procesos

de

emisión

espontánea

y reacciones

de transmutación

nuclear,

entre

otros. Los citados modelos son conocidos por “Modelo de

Colisiones” y “Modelo del Estado de Transición o Paso Determinante”.

Ciñéndonos

a

nuestro

marco

temático de referencia,

el

primero de ellos implica que la velocidad del proceso de

“Vampirismo Aural” aumentará en directa proporción al nº

promedio de choques frontales directos entre biofotones

emitidos por los dos campos aurales interesados: Según este sencillísimo principio básico, todos los demás factores,

18

parámetros,

condiciones o variantes

que contribuyan a

incrementar tal cantidad de colisiones frontales eficaces

hará subir la celeridad del proceso o podremos estimarlo cual “acelerante” del mismo; Y, al contrario, cualquier “cosa” que induzca una mengua en el nº medio de colisiones

eficaces actuará a modo de un “reductor” de esa velocidad.

Según esto, podemos desarrollar

nuestro

modelo

a

nivel

cualitativo de forma sintética mediante esta Tabla:

Factor Modulante de la

 

Relación de Proporcionalidad

Velocidad del Proceso

o Efecto Producido

 

“Ruido de Fondo en su misma zona

 

Directamente Proporcionales: A

 

espectral (luz visible ambiental) y el IR cercano (calor irradiado

mayor intensidad lumínica exterior y actividad metabólica basal

en el entorno inmediato de las

localizada generadora de la

 

zonas corporales más activas metabólicamente de forma específica por la mayor

radiación visible interna, mayor emisión biofotónica humana: La “dosis de luz” externa e interna

concentración de moléculas precursoras y fluoróforas

son “sinérgicas”: Por ejemplo, más potente en torno a mejillas,

 

generadoras de la Emisión

ojos, garganta, frente, nuca,

Biofotónica Humana) = Intensidad

manos, área genital, plexo

Luminosa en Banda Visible e IR

solar

...

(coincide con los

Externa

“chacras tradicionales”); Y también el “pico máximo de

luminosidad biofotónica entre las 14:00 y las 16:00 h. y su “valle mínimo” de las 3:00 a las 4:00 h. por la madrugada, (ver [1])

Volumen/Sección de Solapamiento o

 

Directamente

Proporcionales:

En

“contacto” Aural

este proceso concreto y otros ya estudiados (consulten [2,3,4], la

suponemos

máxima,

directa

o

“frontal”

Naturaleza o Identidad específicas de los Perfiles Aurales

 

Inversamente Proporcionales: A superior “Potencia de

 

Interactivos = “Potencia de

Activación”, inferior velocidad

Activación” (Potencia Mínima

del proceso, ya que la primera

necesaria para que el proceso se

cuantifica la “dificultad/coste”

produzca en efecto

de su “mecanismo o camino

espontáneamente, sea “favorable

cinético”(examinen [4])

energéticamente o no”, revisen

19

 

[4])

(Tabla 1)

El último “factor modulante” nos “lleva de lleno” hacia

el

“Modelo

del Estado

Transicional”,

o

del

“Paso

Determinante”.

 

Los

“estados

de

tránsito” entre

dos

modos

o

estados

ondulatorios aurales

“más

estables”

conllevan

una

inestabilidad o excitación máxima de los niveles de energía del sistema, siempre más altos que los iniciales y finales, independientemente de si el proceso de superposición es

“exergónico” (superposición globalmente “destructiva”,

potencia o amplitud media final más pequeña que la inicial)

o

“endergónico”

(superposición

globalmente

“constructiva”,

cuando acontece

lo

contrario).

(Lean

o

repasen de nuevo [4]). Al igual que ocurre con los estados

intermedios en cualquier cambio de fase, reacción química o

nuclear.

 

En

nuestro

“escenario”,

esta

situación

general

se

particulariza de este modo genérico a su vez dentro de su

“tipo”:

20

(Fig. 2) Eje Horizontal: Tiempo del Proceso o Avance del mismo (Unidades arbitrarias) Eje Vertical: Energía

(Fig. 2)

Eje Horizontal: Tiempo del Proceso o Avance del mismo (Unidades arbitrarias)

Eje Vertical: Energía Total o Potencia-Intensidad del Sistema “Aura D + Aura R” (Unidades arbitrarias)

Valor de intensidad “b” para t=0 (extremo izquierdo sobre el eje vertical): Nivel de Potencia o Amplitud del Estado Inicial “X”=“Fotón R + Fotón D”, (revisen Ec.1)

Valor de intensidad “c” para el tiempo final del proceso:

Nivel de Potencia-Amplitud del Estado Final “Y”=“Fotón R * + calor (IR)”, (revisen Ec.1)

Valor de intensidad máxima o “pico” de la gráfica “a” y su tiempo correspondiente: Estado de Transición Inestable/Paso Determinante Activad del Proceso

(Superposición o Interferencia transitoria del “Campo Aural R + Campo Aural D”); Lo que Químico-Física se llama

“Complejo Activado”.

21

Observen que aquí hemos representado la curva general para

el

proceso

suponiendo

implícitamente

que

este

es

“exergónico” (vean que el nivel final posee menos potencia o amplitud que el inicial), aunque en modesta cantidad: Esta “ligera” diferencia de potencia o intensidad del Sistema entre su Estado Final –“Excitado” o más energético del Aura Receptora (R * )junto al “exánime o extinto” o en

“emisión cero-negra total” del Aura Donante

,

y

su

Estado Inicial – cada Campo Aura todavía independientes, cada uno con su propio patrón ondulatorio medio

preponderante (R+D)

, potencia que el Aura “vampírica” o Receptora no ha logrado

mide

la

fracción de energía

o

extraer de la Donante, simplemente a causa de que dicha

parte se transforma “irreversible e irrecuperablemente” en

calor

o

energía

disipada,

habitualmente

en

forma

de

radiación infrarroja (IR) de “fondo”. Al fin y al cabo,

sea como fuere, el “Segundo Principio de la Termodinámica”

ha de verificarse.

A su vez, la diferencia entre la “cima” del Estado de Tránsito (solapamiento pleno de ambos campos aurales) y el Estado Inicial mide la “Potencia de Activación” que precisa el Sistema, como mínimo, para superar ese “paso determinante de mayor dificultad cinética” (en nuestro ejemplo, el único paso elemental que hay, pero el concepto y

mecanística fundamental no varía si admitimos

n

etapas

igualmente

“simples”

o

elementales con

otros tantos

“choques frontales eficaces”; Pues en tal caso uno de ellos ha de ser forzosamente “más trabajoso y por ende lento” que todos los demás, en mayor o menor medida: Pues bien, ese paso sería el “determinante/estado de “Complejo Activado/Transición más inestable y altamente energético”,

22

porque como el proceso cinético requiere la secuencia de todos sus pasos ordenadamente, la velocidad promedio de todo ese mecanismo o “camino” jamás puede llegar a ser mayor que la de su etapa más lenta (“Efecto Embudo”: La

velocidad de flujo de salida de un líquido desde un embudo

al recipiente que colocamos debajo nunca puede rebasar la

que presenta a su boca, más estrecha, por más ancho que sea

el embudo más “arriba”).

Ecuación de “Arrhenius-Báthory-Schreiber”

En los Sistemas Físico-Químicos o Radioquímicos (nucleares),

cuando un proceso cualquiera

cumple este

“doble modelo

simplificado, válido para reacciones o cambios con

n

‘pasos elementales’ tal cual se ha descrito, se verifica

asimismo una famosa ecuación

o

relación, deducible para

ellos teóricamente a partir

de

la

Termodinámica y

la

Mecánica Estadística Clásica de Boltzmann, además de por

completo comprobada en rigor de manera experimental.

Puesto que nosotros consideramos “campos aurales personales a escala ‘débil’ frente a la sensibilidad del ojo humano, pero en todo caso macroscópica”, dicho tratamiento para el

“aspecto-partícula” de

los fotones

será correcto

y

adecuado, por la misma razón que también lo es la

formulación “clásico-maxwelliana” de sus ondas electromagnéticas asociadas ...

Consecuentemente, cumplirán la Mecánica Estadística de

Boltzmann

– un número inmenso de fotones-corpúsculos

chocando

entre

sí,

algo

muy

similar

a

una cantidad

comparable de átomos y/o moléculas haciendo lo propio a una

23

temperatura o “energía térmica de fondo” dada, que es lo que hizo el insigne químico-físico Svante Arrhenius al demostrar y corroborar luego en el laboratorio su célebre ecuación, a saber:

Ecuación de Arrhenius

K

= A

e (-Ea/RT)

(Ec. 10)

Simbolizando en ella:

K = Constante Cinética de la Reacción o Proceso (igual

significado

que

en

nuestra

“modalidad

aural-

electromagnética”

 

o,

por

mejor

precisar,

“biofotónica”).

A = Factor de Frecuencia (determina la probabilidad o

frecuencia

relativa

media

de

choques

eficaces,

específica

de

obviamente).

cada

mezcla de reactivos

o reacción,

24

E a = Energía de Activación (en J/mol, SI).

R = Constante Universal de los Gases “Ideales” = 8,3143 J K -1 mol -1 , SI).

T = Temperatura Absoluta del Sistema en equilibrio con su medio entorno próximo (K, SI).

“Nuestra versión”

de

la

relación sería

idéntica si

tratásemos

a

los

fotones como

“haces macroscópicos de

corpúsculos” o “bolitas en colisión”, pero sabemos que al

emitirse o propagarse es mucho más apropiado y real utilizar

“aspecto onda macroscópico.

su

electromagnética” a ese

mismo nivel

Así pues, hemos de cambiar “energía térmica de fondo”,

directamente proporcionada a RT, por “Intensidad o Potencia

Media de Ruido de Fondo” (luminosa “visible externa” + IR

cercano

“sobre-irradiado”),

así

como

“Energía

de

Activación” por “Potencia o Intensidad de Activación” (en

este último caso es prácticamente lo mismo en términos de concepto; Más aún, al dividir la una por la otra, entonces

se vuelve exactamente lo mismo).

Denominando I N

a la primera (de “Noise = Ruido”, en

inglés), e I a

a la segunda, tenemos que:

K V = A BS

e (-Ia/IN)

25

(Ec. 11)

En donde A BS = “Factor de Frecuencia Báthory-Schreiber”o “Factor de Absorbancia Vampírico-Aural” = Relacionado directamente con la Probabilidad o frecuencia relativa del “choque efectivo frontal” entre fotones = Equivalente por “dualidad” a escala macroscópica a un factor específico de

cada “Par D/R Aural”, pero en todo caso directamente proporcional al volumen o “sección de solapamiento real” entre los campos o contornos aurales; De hecho, máximo en nuestros ejemplos, tal factor se mostraría inferior pero no demasiado lejano al equivalente para “probabilidad 1”: Es más, en esas condiciones, su diferencia con el de la unidad o 100% de probabilidades estimaría bastante bien la fracción o porcentaje de “energía disipada en forma de calor (IR) u otras pérdidas”, la cual provoca que la potencia final de “R * ”no sea igual a la suma de intensidades de “R + D”, sino menor.

Puesto que las dos intensidades del exponente se pueden medir directamente desde las gráficas simuladas, o bien de los registros espectroscópicos finos ultrasensibles como los empleados por los expertos nipones reseñados – separando y filtrando para luego “aislar o depurar” electrónicamente ambas señales - , podemos utilizar (11) para determinar las

Constantes Cinéticas K V de estos procesos, ajustando además

26

el parámetro A BS por regresión lineal

...

: Sin más que tomar

logaritmos una vez más, ahora sobre (11), tal y como se

procede

de

ordinario

con

su

“forma

químico-

física/corpuscular igualmente macroscópica”.

O sea:

LnK V = LnA BS (I a /I N )

Reordenando:

(I a /I N ) = LnA BS - LnK V

(Ec. 12)

Obteniendo con (12) la ecuación de regresión en cuestión, cuya pendiente decreciente será variablemente cercana a 1 y la extrapolación de su ordenada en el origen nos dará el

valor

del

“Factor

de Frecuencia o

Absorbancia ‘Aural-

Vampírica'”, buscado, así como su ajuste de interpolación

el valor estimado de K V .

27

Adicionalmente, es posible

emplearla para

una

vez

conocidos los dos parámetros anteriores – estimar otro, que

podíamos definir cual “Nivel de Pérdidas Disipativas” o

“Tasa del Nivel de Ruido de Fondo”, N, siendo:

I N = k N N

(Ec. 13)

En

esta expresión,

k N indicaría sencillamente

una nueva

constante de proporcionalidad, análoga a

“R”

o

la

Constante de Bolzmann k B , del mismo modo que “N”

es

el

“equivalente

ondulatorio”

al

electromagnético/informacional “corpuscular/termodinámico clásico

“temperatura absoluta”, T.

Es más, comparando (10) con (11) es patente que:

E (Energía Térmica de “fondo ambiental”) = k B T

28

I N (Intensidad del “ruido de fondo ambiental”) = k N N

(Ecs. 14)

Fíjense – además – que del mismo modo que las reacciones

químicas

en

general

“aceleran” cuando

asciende la

temperatura del medio, la Emisión Biofotónica Débil Humana

también sube a sus mayores picos de intensidad si la

luminosidad

externa

y/o

la

irrigación

vascular/ritmo

metabólico (descarga IR) se incrementa (mucho más elevada al

mediodía-principios de la tarde que de noche, en estado de

vigilia que dormidos

):

Esto es, si lo hace el “ruido de

fondo total”

...

Natural, está asociada al Ciclo Circadiano

“Maestro” (vean [1]).

Esta segunda aplicación parte

también del paso

a

escala

semilogarítmica en (11), reformulando:

LnK V = LnA BS (I a /I N )

29

(Ec. 15)

Pero en esta eventualidad sustituimos (14) en (15):

LnK V = LnA BS (I a /k N N)

Y, disponiendo de otra manera más adecuada los factores del segundo término de la derecha:

LnK V = LnA BS (I a /k N ) 1/N

(Ec. 16)

Otra función o regresión lineal, cuya ordenada en el origen

vuelve

a estimarnos

tras

cambiar al antilogaritmo

la

Constante de Absorción Aural o Factor de Frecuencia del

proceso, así como su pendiente la razón o cociente entre la

Potencia de Activación y la Constante del Ruido de Fondo, de

suerte que si conocemos por otros métodos una de ellas, podemos calcular la otra; O bien, si ambas, el Nivel o Tasa de Ruido de Fondo por sí misma, claro.

30

IV

Algunas simulaciones o ejemplos numérico- gráficos

IV.1

Según el “Método Diferencial”

Caso-Tipo 1.1

Supuesto 1.1: Un “vampiro psicoemocional, bioenergético,

psicosomático o aural” de campo “R” extrae intensidades

medias del campo aural de su Donante “D” a ritmos o

velocidades de decaimiento cuyas pendientes negativas se

miden usando las técnicas refinadas por los equipos

Kobayashi,

Kikuchi y

Okamura: Los

resultados de estas

celeridades, junto a sus respectivos valores actuales en

cada punto de medida de las potencias o intensidades de los

haces de ondas aurales solapados en cada momento entre ambos

individuos en condiciones frontales óptimas (una sesión

31

ritual de “magia sado-maso sexual en el cual “R” es el

“Amo/a” y “D” el “Sumiso/a”, evidentemente), se han

reflejado en la siguiente tabla:

Velocidades de Decaimiento V =(-dI/dt), en cientos de fotones (hectofotones, Hf) por segundo cada segundo y cm

2

0.0002

0.00005

0.0000055

0.00000005

Intensidades Efectivas Solapadas, I, en Hf/cm 2 s)

66

33

11

1

Serie

A

B

C

D

ordenada de

mediciones

(Tabla 2)

Hemos de adoptar el siguiente “protocolo” o “algoritmo”

(serie de operaciones):

Ley o Ecuación a ajustar

32

V = Kv I x (Ec. 17)

Se

trata

de utilizar

(2)

con

varios pares

de

puntos

sucesivos, en cualquier orden, aproximando en cada caso un valor para el exponente x a determinar y Kv; Luego estimar los valores de ese exponente indeterminado y la constante

promediando.

Así pues, tomando A y B:

0.0002 = Kv 66 x 0.00005 = Kv 33 x

Dividiendo ambas

igualdades,

con

el

constante multiplicadora común:

fin

de

eliminar la

4 = (66/33) x ; 4 = 2 x ; x = 2

(En efecto, como estaba previsto)

33

Llevando este resultado a cualquiera de las dos identidades:

0.2 = Kv 66 2 ; Kv = 0.0002/66 2 ; Kv = 4.59 x 10 -8 cm 2 /Hf

Si

repetimos la

secuencia para

más parejas

de

datos

y

después calculamos las medias, estimaremos las cifras con mayor precisión o menor error, pero en este ejemplo “o supuesto ideal” no va a cambiar apenas nada. Por tanto,

dejémoslo ya.

Ley Diferencial de Velocidad de “Vampirización Aural”

ajustada para este Caso-Tipo 1.1

V 1 = 4.59 x 10 -8 I 2

(Ec. 18)

34

Cambiando a una escala más manejable:

V 1 = 4.59 I 2

(Kv = 4.59 cm 2 /dmf; 1dmf = una diezmilésima de fotones)

(Ec. 19)

Su Gráfica

35

(Fig. 3) Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas Superpuestas (en diez milésimas de fotones emitidos por cm

(Fig. 3)

Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas Superpuestas (en diezmilésimas de fotones emitidos por cm 2 y segundo, o si prefieren, dmf/cm 2 s)

Eje Vertical: Velocidad de Decaimiento del “Aura Donante”, o “Velocidad de Vampirismo Aural” (en diezmilésimas de fotones absorbidas por cada cm 2 y segundo cada segundo, o dmf/cm 2 s 2 )

36

Resumiendo: Lo que ya dedujimos en la teoría, la “Ley de

Oro” del Parasitismo/vampirismo Psico-Bioenergético:

“Mientras más ‘suculento’ sea el ‘manjar’, más rápido

se ‘devora’” ...

Cálculo Estimativo del Factor de Absorbancia Aural, suponiendo medible o promediable significativa y directamente la Potencia o Intensidad de Activación y la de Ruido de Fondo por análisis gráfico

Partimos de los resultados previos y de estos dos añadidos:

I a = Pico Máximo Registrado durante la Superposición

Transitoria Valor Inicial de Intensidad de Solapamiento = 100 (media del dato medido) 66 (ver Tabla 2) = 34 Hf/cm 2 s

I N = 5% del Pico Máximo = 5 Hf/cm 2 s (estimación analítica directa)

Trasladando estas magnitudes y cifras a (12):

(34/5) = LnA BS Ln4.59

37

(La proporción relativa o cociente entre intensidades de la

izquierda da igual

en

unas

unidades o

sus múltiplos

submúltiplos decimales: La razón entre ellas no varía

...

)

o

Aislando ahora lo que ignoramos:

LnA BS = Ln4.59 + (34/5); Ln(A BS /4.59) = 6.8;

A BS /4.59 = e A BS = 4.59 x e

6.8

;

6.8

;

A BS = 4121.12 cm 2 /dmf = 4.12 x 10 8 cm 2 /Df (1 Df = Decafotón, o 10 fotones)

Escalamiento del Ruido de Fondo

Con el imprescindible y palmario propósito de cuantificar el

Nivel de Ruido de Fondo visible exterior + sobre-descarga

infrarroja ligada al proceso es preciso “escalarla de

acuerdo a un patrón-calibrado lineal, al igual que se hizo hace siglos con la termometría (medida de la temperatura).

38

Para ello, basta seguir con meticulosa atención el mismo

protocolo original genuino de las experiencias de Kobayashi,

Kikuchi

y

Okamura:

Imaginemos que,

en nuestro

supuesto

ejemplo, la medición de la intensidad o potencia de emisión

del

ruido

de

fondo

obtenida durante este

“experimento

mental”(como los llamaba el Maestro Albert Einstein) se

realizó en condiciones controladas de iluminación visible en

su

entorno análogas

a

las

dispuestas

por

los

audaces

y

vanguardistas investigadores japoneses, así como no menos

cuidadosos detectores de excesos de radiaciones infrarrojas

provenientes de

la

“zona

de superposición”

entre

los

cuerpos/auras de Donante

y

Receptor;

Todo

ello

algo

complejo,

sin

duda,

pero

al

alcance

de

la logística

de

laboratorio y tecnología instrumental actual; Supongamos

que, gracias a ellas, determinamos con estricto rigor que

ese 5% de la intensidad máxima de activación se captó bajo

condiciones y

en

un

momento

de

los ciclos circadianos

vinculados que suponen “irradiación media” (por ejemplo a las 10:00 h de la mañana y sometidos a unos 400 lux de intensidad lumínica del entorno constante, tal cual operaron nuestros “artistas científicos” del Sol Naciente); Puesto que esas mismas series de ensayos demuestran que sobre las

15:30 a 16:00 h de la tarde el pico máximo promedia el doble

de potencia de emisión que en torno a la primera hora o fase

del ciclo, podemos colegir que el nivel de ruido de fondo a

la misma cantidad de iluminación visible exterior crecerá en

ese intervalo la misma tasa proporcional, dado que procede

de

la “conversión

residual en

calor”

de

parte

de

la

energía intercambiada en el proceso

...;

O si su pendiente de

variación cambia (que no es muy probable), reajustarla a

través de coeficientes de corrección estimados o correlación

no-lineal (seguramente en el peor de los casos polinómica

“suave”);

Y así sucesivamente, corroborando y fijando

39

nuestro

“patrón de

escalamiento” con nuevas mediciones

directas de intensidades a diferentes horas o etapas del ciclo. Algo un poco o quizás un tanto más engorroso, pero

por

entero

al

alcance

de cualquier

recién

graduado en

Ciencias Naturales y Experimentales en general.

En nuestra simulación numérica simplificada, basta emplear una simple proporción directa o “regla de tres simple”, una vez que convengamos qué número asignar al “Máximo de

Escala de Ruido de Fondo” y cuál al Mínimo (registrado

entre las 3:30 y 4:00 de la madrugada con idénticos sujetos

y bajo las mismas y controladas condiciones).

Así

se

deducirá

su

Escala Particular o

Relativa de

“Temperatura

Aural-Electromagnética/Informacional”

“Tasa de Nivel de Ruido de Fondo”,

equivalente a

o

las

escalas termométricas singulares o relativas al uso (º C,

ºF, ºR

...

);

Si repetimos estas series de experimentos con un

número estadísticamente significativo de “parejas

aurales”, podrá interpolarse, extrapolarse y en definitiva

establecerse una “escala absoluta del mismo”, análoga a la

“escala Kelvin” en Termometría.

Pero para este sencillo ejemplo simulado nos vale quedarnos con el “calibrado relativo” para cada caso. Nuestro fin aquí y ahora no es la exactitud, sino ilustrar los conceptos teóricos analizados y estudiados.

Así pues, tomemos una escala de 0 a 100 “Grados de Nivel de

Ruido (ºN)”, considerando

“1”

como

el

asociado a

la

intensidad mínima de

“exceso

IR” irradiada

en

este

proceso, medida a la media madrugada y “100” la emitida

entre las tres y media y las cuatro de la tarde conservando

40

idénticos los restantes actores, variables, factores y

condiciones del medio entorno.

Hemos obtenido por ende – tres “puntos fijos” en

“nuestra “Escala Calibrada de Niveles de Ruido de Fondo”,

a saber:

N (Tasa o Nivel de Ruido de Fondo, en ºN)

1

50

100

Intensidades de Ruido de Fondo (en Hf/cm 2 s)

0.1

5

10

(Tabla 3)

Y de ella se pueden inferir (extrapolar o interpolar) todos

los demás, evidentemente.

Cálculo aproximado de la “Constante del Ruido de Fondo”

Es

obvio

que

utilizando

nuestra

“recta

o

escala

de

calibrado” que acabamos de plasmar en forma de Tabla de valores (Tabla 3), se estima en el acto su pendiente media

supuesta uniforme –, sin más que aplicar (14). O sea:

41

k N = 1/0.1 = 50/5 = 100/10 = ... = Cte. = 10 Hf/cm 2 s ºN

Su significado físico es algo parecido a la “capacidad

calorífica”(o, generalizado a una escala universal, a la

Constante de Boltzmann),

pero

en

términos

electromagnético/ondulatorios, por supuesto.

Variación de la Constante o Ritmo Cinético del Proceso en función del “Nivel o Tasa de Ruido de Fondo”

Una

vez conocidas

todas

las

constantes y parámetros

específicos del Proceso analizado o modelado, es posible

“visualizar cuantitativamente” cómo se alteraría su ritmo

o constante cinética fundamental para diversos niveles o

“grados” de “Ruido de Fondo”, según (16).

En

efecto,

aplicando tal

particulares:

ecuación

con

nuestros datos

LnK V = 19.84 (34/10) 1/N

Es decir:

42

LnK V1 = 19.84 (3.4) 1/N

(Ec. 20)

Función o correlación lineal ajustada a la que corresponde la gráfica:

43

(Fig. 4) Eje Horizontal: Inversa del Nivel de Ruido de Fondo (ºN ) Eje Vertical: Constante

(Fig. 4)

Eje Horizontal: Inversa del Nivel de Ruido de Fondo (ºN -1 ) Eje Vertical: Constante Cinética a escala logarítmica natural, LnKv (Kv en cm 2 /Df)

44

Hasta aquí lo que se puede inferir a través del Método

Diferencial. Propongamos otros dos ejemplos

o

simulaciones del

mismo

proceso básico con el fin de comparar los resultados.

Caso-Tipo 2.1

Supuesto 2.1: Un “vampiro psicoemocional, bioenergético,

psicosomático o aural” de campo “R” extrae intensidades

medias del campo aural de su Donante “D” a ritmos o

velocidades de decaimiento cuyas pendientes negativas se

miden usando

las

técnicas

refinadas por

los equipos

Kobayashi,

Kikuchi y

Okamura:

Los

resultados de estas

celeridades, junto a sus respectivos valores actuales en

cada punto de medida de las potencias o intensidades de los

haces de ondas aurales solapados en cada momento entre ambos

individuos en condiciones frontales óptimas (una sesión

ritual de “magia sado-maso sexual en el cual “R” es el

“Amo/a” y “D” el “Sumiso/a”, evidentemente), se han

reflejado en la siguiente tabla:

45

Velocidades de Decaimiento V =(-dI/dt), en cientos de fotones (hectofotones, Hf) por segundo cada segundo y cm

2

0.00125

0.00059

0.000056

0.000007

Intensidades Efectivas Solapadas, I, en Hf/cm 2 s)

80

55

17

6

Serie

A

B

C

D

ordenada de

mediciones

(Tabla 4)

Repitiendo el procedimiento ya desglosado:

  • 0.00125 = Kv 80 x

  • 0.00059 = Kv 55 x

0.00125/0.00059 = (80/55) x

46

2.12 = 1.45 x

Tomando logaritmos (por ejemplo, decimales, es indiferente)

Log2.12 = x log1.45 x = log2.12/log1.45

x = 2.02 2

Por tanto:

Kv 2 = 0.00125/80 2 = 0.00059/55 2 = 0.000056/17 2 = 0.000007/6 2

47

Kv 2 = 1.95 x 10 -7 cm 2 /Hf cm 2 /dmf

= 19.5

Ley Diferencial de Velocidad de “Vampirización Aural”

ajustada para este Caso-Tipo 2.1

V 2 = 19.5 I 2

O, gráficamente:

(Ec. 21)

48

(Fig. 5) Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas Superpuestas (en diez milésimas de fotones emitidos por cm

(Fig. 5)

Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas Superpuestas (en diezmilésimas de fotones emitidos por cm 2 y segundo, o si prefieren, dmf/cm 2 s)

Eje Vertical: Velocidad de Decaimiento del “Aura Donante”, o “Velocidad de Vampirismo Aural” (en diezmilésimas de fotones absorbidas por cada cm 2 y segundo cada segundo, o dmf/cm 2 s 2 )

49

Cálculo Estimativo del Factor de Absorbancia Aural, suponiendo medible o promediable significativa y

directamente la Potencia o Intensidad de Activación y la de

Ruido de Fondo por análisis gráfico

I a = Pico Máximo Registrado durante la Superposición Transitoria Valor Inicial de Intensidad de Solapamiento = 120 (media del dato medido) 80 (ver Tabla 4) = 40 Hf/cm 2 s

I N = 4.5% del Pico Máximo = 5.4 Hf/cm 2 s (estimación analítica directa)

Particularizando en (12):

(40/5.4) = LnA BS Ln19.5; LnA BS = Ln19.5 + (40/5.4); Ln(A BS /19.5) = 7.41;

A BS /19.5 = e A BS = 19.5 x e

7.41

;

7.41

;

50

A BS = 32222 cm 2 /dmf = 3.22 x 10 9 cm 2 /Df

Calibrado del Ruido de Fondo

(Suponiendo que la medida se realizó bajo iguales

condiciones y a

la misma hora que en el caso previo)

N (Tasa o Nivel de Ruido de

1

50

100

Fondo, en ºN)

Intensidades de Ruido de Fondo (en Hf/cm 2 s)

0.103

5.4

10.8

(Tabla 5)

Cálculo aproximado de la “Constante del Ruido de Fondo”

Es

patente

que

usando

nuestra

“recta

o

escala

de

calibrado” que acabamos de presentar en forma de Tabla de

valores

(Tabla

5),

se aproxima

enseguida

su pendiente

promediosupuesta constante , empleando (14).

51

Esto es:

k N = 1/0.103 50/5.4

100/10.8

Cte. 9.41

... Hf/cm 2 s ºN (promediando)

Variación de la Constante o Ritmo Cinético del Proceso en función del “Nivel o Tasa de Ruido de Fondo”

Reemplazando en (16) nuestros los valores de este segundo ejemplo:

LnK V = 21.89 (40/9.41) 1/N

O bien:

LnK V1 = 21.89 (4.26) 1/N

52

(Ec. 22)

Siendo su gráfica o ajuste lineal:

(Ec. 22) Siendo su gráfica o ajuste lineal: (Fig. 6) Eje Horizontal: Inversa del Nivel de

(Fig. 6)

Eje Horizontal: Inversa del Nivel de Ruido de Fondo (ºN -1 )

53

Eje Vertical: Constante Cinética a escala logarítmica natural, LnKv (Kv en cm 2 /Df)

Y, para finalizar, modelando un tercer caso semejante a los dos anteriore:

Caso-Tipo 3.1

Supuesto 3.1: Un “vampiro psicoemocional, bioenergético,

psicosomático o aural” de campo “R” extrae intensidades

medias del campo aural de su Donante “D” a ritmos o

velocidades de decaimiento cuyas pendientes negativas se

miden usando

las

técnicas

refinadas por

los equipos

Kobayashi,

Kikuchi y

Okamura:

Los

resultados de estas

celeridades, junto a sus respectivos valores actuales en

cada punto de medida de las potencias o intensidades de los

haces de ondas aurales solapados en cada momento entre ambos

individuos en condiciones frontales óptimas (una sesión

ritual de “magia sado-maso sexual en el cual “R” es el

“Amo/a” y “D” el “Sumiso/a”, evidentemente), se han

reflejado en la siguiente tabla:

54

Velocidades de Decaimiento V =(-dI/dt), en cientos de fotones (hectofotones, Hf) por segundo cada segundo y cm

2

0.00066

0.00029

0.000064

0.000001

Intensidades Efectivas Solapadas, I, en Hf/cm 2 s)

48

32

15

2

Serie

A

B

C

D

ordenada de

mediciones

(Tabla 6)

Reiterando la serie ordenada de operaciones:

  • 0.00066 = Kv 48 x

  • 0.00029 = Kv 32 x

55

0.000066/0.00029 = (48/32) x

2.28 = 1.5 x

Tomando, como antes, logaritmos:

Log2.28 = x log1.5 x = log2.28/log1.5

x = 2.03 2

De lo cual:

56

Kv 3 = 0.00066/48 2 = 0.00029/32 2 = 0.00064/15 2 = 0.000001/2 2

Kv 3 = 2.85 x 10 -7 cm 2 /Hf cm 2 /dmf

= 28.5

Ley Diferencial de Velocidad de “Vampirización Aural”

ajustada para este Caso-Tipo 3.1

V 3 = 28.5 I 2

O, gráficamente:

(Ec. 23)

57

(Fig. 7) Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas Superpuestas (en diez milésimas de fotones emitidos por cm

(Fig. 7)

Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas Superpuestas (en diezmilésimas de fotones emitidos por cm 2 y segundo, o si prefieren, dmf/cm 2 s)

Eje Vertical: Velocidad de Decaimiento del “Aura Donante”, o “Velocidad de Vampirismo Aural” (en diezmilésimas de fotones absorbidas por cada cm 2 y segundo cada segundo, o dmf/cm 2 s 2 )

58

Cálculo Estimativo del Factor de Absorbancia Aural, suponiendo medible o promediable significativa y

directamente la Potencia o Intensidad de Activación y la de

Ruido de Fondo por análisis gráfico

I a = Pico Máximo Registrado durante la Superposición Transitoria Valor Inicial de Intensidad de Solapamiento = 85 (media del dato medido) 48 (ver Tabla 6) = 37 Hf/cm 2 s

I N = 6% del Pico Máximo = 5.1 Hf/cm 2 s (estimación analítica directa)

Llevando sobre (12):

(37/5.1) = LnA BS Ln28.5; LnA BS = Ln28.5 + (37/5.1); Ln(A BS /28.5) = 7.25;

A BS /28.5 = e A BS = 28.5 x e

7.25

;

7.25

;

59

A BS = 40131 cm 2 /dmf = 4 x 10 9 cm 2 /Df

Calibrado del Ruido de Fondo

(Admitiendo que la medida se llevó a cabo bajo las mismas

condiciones y a la misma hora que en los dos casos precedentes)

N (Tasa o Nivel de Ruido de

1

50

100

Fondo, en ºN)

Intensidades de Ruido de Fondo (en Hf/cm 2 s)

0.12

6

12

(Tabla 7)

Cálculo estimado de la “Constante del Ruido de Fondo”

Exactamente como hicimos en los dos ejemplos anteriores:

60

k N = 1/0.12 = 50/6 = 100/12 =

...

= Cte. = 8.33 Hf/cm 2 s ºN

Variación de la Constante o Ritmo Cinético del Proceso en función del “Nivel o Tasa de Ruido de Fondo”

Introduciendo

ejemplo:

en

(16)

“los

números”

de

este

tercer

LnK V = 22.11 (37/8.33) 1/N

Es decir:

LnK V3 = 22.11 (4.44) 1/N

Graficándola:

(Ec. 24)

61

(Fig. 8) Eje Horizontal: Inversa del Nivel de Ruido de Fondo (ºN ) Eje Vertical: Constante

(Fig. 8)

Eje Horizontal: Inversa del Nivel de Ruido de Fondo (ºN -1 ) Eje Vertical: Constante Cinética a escala logarítmica natural, LnKv (Kv en cm 2 /Df)

Comparación de los tres Casos-Tipo analizados por el “Método Diferencial”

62

Por sus Ecuaciones Diferenciales de “Velocidad de Vampirismo Aural”

Por sus Ecuaciones Diferenciales de “Velocidad de Vampirismo Aural” (Fig. 9) Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas

(Fig. 9)

Eje Horizontal: Intensidades Aurales Efectivas Superpuestas (en diezmilésimas de fotones emitidos por cm 2 y segundo, o si prefieren, dmf/cm 2 s)

Eje Vertical: Velocidad de Decaimiento del “Aura Donante”, o “Velocidad de Vampirismo Aural” (en diezmilésimas de

63

fotones absorbidas por cada cm 2 y segundo cada segundo, o dmf/cm 2 s 2 )

Curva Azul: Caso-Tipo 3.1 (Kv = 28.5 cm 2 /dmf) Curva Verde: Caso-Tipo 2.1 (Kv = 19.5 cm 2 /dmf) Curva Roja: Caso-Tipo 1.1 (Kv = 4.59 cm 2 /dmf)

Interpretación Psico-Bioenergética

Es palmario que mientras más elevada sea la Constante o

Ritmo Cinético del proceso Kv menos intensidad inicial de

solapamiento o superposición aural efectiva hará falta para

conseguir una misma velocidad para el proceso de

“decaimiento o consunción” del campo biofotónico o psico-

bioenergético del Donante por parte del “Vampiro” o

Receptor; Y viceversa.

En este sentido, dicha Constante, específica para cada “Par

Aural”, cuantificaría la “afinidad/complementariedad

propia” como “Perfil Sumiso/Donante” y patrón

“Dominante/Receptor” de cada pareja de campos aurales o

personas implicadas en la “operación de transferencia”

bajo unas condiciones ambientales o de contorno definidas: A

superior “afinidad”, más alto el valor de tal Constante

Kv.

La imagen es nítida y rotunda al respecto: No requiere de

mayores comentarios.

64

Mediante sus “Ecuaciones de Arrhenius-Báthory-Schreiber” linealizadas (variación de las Constantes Cinéticas con el

Inverso del Grado o Nivel de Ruido Relativo, a escala

semilogarítmica)

Mediante sus “Ecuaciones de Arrhenius - Báthory - Schreiber” linealizadas (variación de las Constantes Cinéticas con

(Fig. 10) Eje Horizontal: Inversa del Nivel de Ruido de Fondo (ºN -1 )

65

Eje Vertical: Constante Cinética a escala logarítmica natural, LnKv (Kv en cm 2 /Df)

Curva Azul: Caso-Tipo 3.1

(I a = 37 Hf/cm 2 s; k N = 8.33 Hf/cm 2 s ºN; LnA BS = 22.11)

Curva Verde: Caso-Tipo 2.1

(Ia = 40 Hf/cm 2 s; k N = 9.41 Hf/cm 2 s ºN; LnA BS = 21.89)

Curva Roja: Caso-Tipo 1.1

(Ia = 34 Hf/cm 2 s;

k N = 10

Hf/cm 2 s ºN; LnA BS = 19.84)

Interpretación Psico-Bioenergética

Es

evidente que

superior afinidad, ritmo

 

o celeridad

específica

“parásito

aural/hospedador

o

receptor

66

donante”(Kv) no implica siempre mayor “capacidad bruta

o neta de absorción máxima” o “drenaje” del primero sobre

el segundo

(A BS ): Se puede disponer de una “alta

afinidad” pero

a

la

vez

menor “amplitud o potencia

receptora y/o

donadora”,

lo

opuesto,

o

cualquier

combinación de ambos pares de rasgos independientes: De modo

que

el

orden

entre

las curvas

de

velocidad diferencial

(Fig.9) y las de dependencia de ese mismo Ritmo del Proceso

con la inversa del Grado o Nivel de Ruido no ha de coincidir

en general.

Es

como

si

comparamos

el

“gusto/atracción/afinidad

personal” por un tipo de alimento y/o receta para cocinarlo

con el hambre o capacidad gástrica puntual para nutrirse de él: Podemos poseer una tremenda predilección o “afinidad específica” por los chuletones o entrecots poco hechos al

carbón, pero si acabamos de sufrir un cólico nefrítico es

poco probable que nos atiborremos de ellos; Por otra parte,

aun la inmensa mayoría de personas “veganas estrictas” se los comerían ávidamente si llevan muchas semanas desnutridos

a causa de un ominoso y fatal accidente cruelmente aislador

(de

hecho,

incluso

algunos

entre

ellos

se

tornarían

antropófagos y llegarían antes a consumir buenas tajadas de

los muslos congelados o frescos y crudos de sus compañeros

de tragedia fallecidos o recién fallecidos

...);

Hay sobrada

documentación

tanto

meramente

“periodística”

como

antropológica sobre ello, en extremo célebre y estrictamente comprobada: Y no solo reciente, sino desde las más remotas

“auroras homínidas” del Paleolítico).

También le afecta la “dificultad” concreta del “mecanismo

o secuencia de pasos del proceso”: Cuanto más crece esta o

67

la “Intensidad de Activación” (I a ), más grande es la

pendiente y

más rápidamente asciende dicha velocidad o

afinidad específica al subir el Nivel de Ruido de Fondo

(iluminación externa en banda visible + sobredosis de IR

generada por la “aniquilación progresiva” del Campo Aural

Donante): Si ambos parámetros son “grandes”, “la afinidad

o ritmo

cinético” parte

de

un

valor

alto

y

se

alza

precipitadamente

con

el

Nivel

de

Ruido”; Cuando

la

Absorbancia Máxima es elevada pero la Potencia de Activación

pequeña, ocurre lo mismo

pero

mucho

más

pausada

o

lentamente; En la opción de bajas Absorciones Máximas y

fuertes pendientes

o activaciones,

el proceso

parte

de

niveles modestos pero se acelera con prontitud al exponerlo

a crecientes grados de ruido ambiental; Bajo condiciones de

menguadas capacidades

“absorbentes/drenadoras”

pero

asimismo “disminuidas barreras de activación” el proceso

“arrancará con minúscula afinidad o velocidad específica”

pero la incrementará de forma “vertiginosa” a medida que

la transferencia en sí misma avance – irradiando más y más

IR – y a la par la “fase circadiana” fluya desde su

mínimo nocturno “o de eclipse profundo” a su

máximo

“esplendor de mediodía-primera tarde”

;

Y

así

sucesivamente según se conjugan los factores.

De esta manera por ejemplo – apreciamos aquí (Fig. 10), que si bien en los inicios del Proceso o interacción – la línea recta del Caso-Tipo con mayor afinidad específica (azul) se mantiene “por encima” de los demás en el mismo

orden

que

sus respectivas

Constantes Cinéticas en

los

ejemplos determinados utilizados (“azul” sobre “verde” y “verde” sobre “rojo”), a medida que transcurren ¡las primeras unidades nada más de “inversos de tasa o grado de ruido”!, entre ella y la siguiente hay “dos o tres puntos

68

de

corte” sucesivos

1/N=1.625 (N=0.62º) ,1/N=2

sobre

1/N=1.33...

(N=0.46º),

(N=0.5º)...,

mientras ambas

“combinaciones de factores parcialmente antagónicos” van cambiando la relación entre ellas en sentidos contrarios, alternativamente: Pero de todas formas – la “roja” se conserva “debajo” en todo momento; Sin embargo, de hecho, más adelante, el parámetro de la pendiente de activación impera con claridad sobre los demás, haciendo que la línea “roja” se alce o “impere” encima de la “verde” y esta

última sobre la “azul”, puesto que – tras el Punto de

Cruce

Intersistémico” ligeramente

más

“centrado”

(a

1/N=2.25, N=0.444

...)

–, esta es precisamente la relación

ya permanente entre las tres funciones lineales.

No obstante, hay que decir que el interés de esta discusión analítica es más bien teórico-conceptual que práctico: Si nos fijamos, estas “inversiones totales o parciales” en los órdenes habituales entre las curvas o líneas respecto al que sostienen los valores “habituales” de sus Constantes

Cinéticas

tan

sólo

acontecen de

ordinario

para valores

excepcionalmente diminutos o inferiores a la unidad de N (o

considerablemente “voluminosos” de su inverso). O sea, en

condiciones del entorno muy próximo o “infinitesimal”del

“Punto de Eclipse o Mínimo Absoluto de la emisión

biofotónica humana, o condiciones ambientales/circadianas

equivalentes a las de la “plena madrugada”); En verdad, el

“rango práctico de trabajo” para el Nivel de Ruido de

Fondo se limita en la escala horizontal de nuestras gráficas

al intervalo comprendido entre 1/N=0 (N tiende a

“infinito”, o “inmenso” en términos relativos) e 1/N=1

(N=1).

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Teniendo

ello

en

cuenta,

el

gráfico

comparativo más

“realista y funcional” es este otro:

Teniendo ello en cuenta , el gráfico comparativo más “realista y funcional” es este otro :

(Fig. 11)

Eje Horizontal: Inversa del Nivel de Ruido de Fondo (ºN -1 ) Eje Vertical: Constante Cinética a escala logarítmica natural, LnKv (Kv en cm 2 /Df)

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Curva Azul: Caso-Tipo 3.1

(I a = 37 Hf/cm 2 s; k N = 8.33 Hf/cm 2 s ºN; LnA BS = 22.11)

Curva Verde: