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Omraam Mikhaél Aivanhoy La risa del sabio Coleccién Izvor EDICIONES PROSVETA Omraam Mikhaél Aivanhov La risa del sabio 1° edicién Ny ss Coleccién Izvor N.° 243 EDICIONES PROSVETA Del mismo autor: Traducciones del francés Coleccion Izvor 201- Hacia una civilizacion solar 202- El hombre a la conquista de su destino 203- Una educacién que comienza antes del nacimiento 204- El yoga de la nutricién 205- La energia sexual o el Dragén alado 206- Una filosofia de lo Universal 207- {Qué es un maestro espiritual? 208- El egregor de la paloma o el reino de la paz 209- Navidad y Pascua en la tradicién inicidtica 210- El arbol de la ciencia del bien y del mal 211- La libertad, conquista del espiritu 212- La luz, espiritu vivo 213- Naturaleza humana y naturaleza divina 214- La galvanoplastia espiritual y el futuro de la humanidad 215- La verdadera ensefianza de Cristo 216- Los secretos del libro de la naturaleza 217- Nueva luz sobre los Evangelios 218- El lenguaje de las figuras geométricas 219- Centros y cuerpos sutiles 220- El zodiaco, clave del hombre y del universo 221- El trabajo alquimico o la busqueda de la perfeccion 222- La vida psiquica: elementos y estructuras 223- Creacion artistica y creacion espiritual 224- Poderes del pensamiento 225- Armonia y salud 226- El libro de la Magia divina 227- Reglas de oro para la vida cotidiana 228- Mirada al mas alla 229- La via del silencio 230- La Ciudad celeste. (Comentarios del Apocalipsis) 231- Las semillas de la felicidad 233- Un futuro para la juventud 234- La verdad, fruto de la sabiduria y del amor 235- En espiritu y en verdad 236- Del hombre a Dios 237- La Balanza césmica 238- La fe que mueve montaiias 239- El amor mas grande que la fe 240- {Qué es ser un hijo de Dios? 241- La piedra filosofal 243- La risa del sabio El lector comprenderd mejor ciertos aspectos de los textos del maestro Omraam Mikhaél Aivanhov presentados en este volumen, si tiene en cuenta que se trata de una Ensenanza estrictamente oral. EL SABIO VIVE EN LA ESPERANZA En el transcurso de un dia nos encontramos con diferentes personas, y es interesante, incluso a veces divertido, observar como opinan sobre los acontecimientos o sobre la vida en general. Mientras algunas no hacen mas que abrumarse por lo que va mal y que, segun su opinién, conti- nuara yendo mal, o incluso atin peor, otras solo se fijan y retienen lo que es bueno, alentador, y con- tintan avanzado, exclamando: «jQué hermosa es la vida!» De las primeras se dice que son pesi- mistas y de las segundas optimistas. Para el pesimista, en el afio sdlo hay dias nublados y Iluviosos, con muy poca luz, y admi- te reconocerlo, algunos rayos de sol. Para el opti- mista, por el contrario, sélo hay dias soleados entremezclados con algunas Iluvias beneficiosas. Si le proponéis un proyecto al pesimista, inme- diatamente vera una montafia de obstaculos que se opondran a su realizacion. El optimista, por el contrario, acepta cualquier nuevo proyecto con entusiasmo, vence las objeciones que se le pre- sentan y ve de inmediato el proyecto realizado 10 La risa del sabio para satisfaccién de todos. El pesimista se siente siempre acechado por la enfermedad: ante la menor indisposicién, piensa en el hospital e incluso en el cementerio; evidentemente, ya ha escrito su testamento y esta dispuesto a reunir a sus amigos para decirles el ultimo adids. El opti- mista siempre se siente bien, y si cae enfermo, esta seguro de curarse rapidamente. Y como el mundo va mal, y Ja gente es mal- vada y todos los buenos proyectos estan mas 0 menos condenados al fracaso, e] pesimista llega a la conclusién que no vale la pena actuar ni traba- jar para los demas. Se conforma con resolver sus propios asuntos, abandonando a Jos humanos a su triste suerte. Y jqué satisfaccion para él compro- bar que las preocupaciones, las dificultades o las desgracias que habia previsto se producen real- mente! El pesimismo engendra por tanto egois- mo, incluso dureza, pero también pereza. En efecto, convencido de que no se puede hacer nada para mejorar la situacién, el pesimista se vuelve perezoso, excepto cuando se trata de explicar todos los motivos que tiene de ser pesimista. Entonces si, jsu lengua es de una actividad! E incluso, bastante a menudo, el pesimista escribe. Cudntos libros tienen como autores a personas que sentian la necesidad de recalcar que el mundo esta condenado al mal, que la existen- cia es absurda, que nada vale la pena. Pero, Dios mio, si el bien no debe triunfar nunca, si nada El sabio vive en la esperanza il tiene sentido, si nada vale la pena, gpor qué hacer incluso el esfuerzo de hablar y de escribir? Esto carece de légica. Lo légico seria quedarse calla- do. En efecto, ,qué necesidad tienen estos auto- res de oscurecer con nubarrones la cabeza y el corazon de todos los que les leeran? Evidentemente, la medicina ha constatado la influencia que ejerce el estado de animo de los humanos en el estado del organismo: los pesi- mistas a menudo tienen el higado o el estomago enfermos. Pero no debemos confundir las causas con las consecuencias. En realidad, estos trastor- nos del higado y del estomago son causados por ciertos habitos mentales completamente nocivos, que las personas han alimentado durante mucho tiempo de su existencia, 0 incluso provienen de una existencia anterior, y ahora, este mal funcio- namiento de su aparato digestivo se refleja en su estado de animo. El psiquismo influye constante- mente en el fisico, y viceversa.! éY cual es el origen del pesimismo en los humanos? Algunos diran que es su lucidez. jDe ninguna manera! Son sus ambiciones, sus deseos desmesurados que no han conseguido realizar. Entonces, decepcion tras decepcién, acaban teniendo una opinién desengafiada sobre el mundo. A menudo vemos manifestarse el pesi- mismo en las viejas naciones. Fueron construidas basadas en grandes proyectos que creian poder 12 La risa del sabio realizar facilmente. Algunos éxitos les hizo creer que no sdlo podrian dominar a los paises vecinos, sino también extender su influencia hasta lugares lejanos. jHe ahi el error! Desean comerse el mundo entero, pero primero deberian preguntar- se si seran capaces de digerirlo; e incluso aunque se obtengan al principio algunos éxitos, poco a poco aparecen las dificultades, los callejones sin salida, las derrotas, las pérdidas. Entonces, {como se puede ver el futuro con una perspectiva favorable?... Mientras que las naciones jovenes que todavia no han pasado por estas experiencias, estan }le- nas de esperanza, creen que tendran éxito alli dénde los otros han fracasado. Evidentemente pueden tener éxito, pero con la condicién de comportarse con sabiduria y moderacién; de otro modo, terminaran igual que los demas, desilusio- nados y pesimistas. Porque las naciones son como los individuos, estan regidas por las mis- mas leyes. Aquellos que alimentan ambiciones que les sobrepasan, se precipitan hacia el fracaso, y estos fracasos terminaran coloreando con tonos oscuros toda su vision del mundo. Ya sean nacio- nes o individuos, para muchos la existencia puede definirse como un paso del optimismo al pesimismo. Para aquél que es joven, parece que todas las esperanzas le son permitidas, numerosas puertas El sabio vive en la esperanza 13 estan ahi abiertas, y si una se cierra todavia que- dan otras. Pero poco a poco, una tras otra, todas las puertas se cierran, y entonces, rostros que se habian visto sonrientes y confiados en la vida terminan convirtiéndose en mascaras: la mirada se ensombrece, los rasgos se endurecen, y la comisura de la boca se ve surcada de arrugas de amargura. Pues si, la juventud hace proyectos y la vejez hace el balance. Un balance que no siempre es bueno. El Maestro Peter Deunov decia: «Si los huma- nos caen en el pesimismo, es porque no saben qué direccién dar a su movimiento.» ;De qué clase de direccién se trata? Para simplificar, se puede decir que existen dos direcciones: hacia arriba, el mundo espiritual, y hacia abajo, el mundo material. E] mundo material y el mundo espiritual nos ofrecen sus riquezas; en ambos casos, no son faciles de adquirir, pero las dificul- tades no se viven de igual manera cuando se bus- can unas u otras. Aquél que se concentra en los logros materia- les, posesiones, dinero, poder y no consigue sus fines, sufre amargamente con sus fracasos como si lo hubiera perdido todo. Mientras que aquél que alberga necesidades espirituales, se siente siempre sostenido. Con sus aspiraciones a una vida superior, teje incesantemente lazos con el mundo divino, y estos lazos producen en é1 vibra- 14 La risa del sabio ciones secretas. Aunque no logre realizar com- pletamente sus aspiraciones, estas vibraciones que siente en su ser profundo le protegen contra el desanimo. Solo hay un caso en el que tenéis derecho a ser pesimistas y es cuando planedis realizar un acto malvado. Ahi, conviene prever el riesgo que corréis si fracasdis, jy mejor asi! Fracasar es lo mejor que puede entonces sucederos ya que os evita complicaciones.? Pero cuando se trata de un buen proyecto, de un proyecto generoso, aunque os encontréis con dificultades para realizarlo, debéis ser optimistas y mantener la conviccién de que acabaréis triunfando. Ya lo veis, esta cuestion del optimismo y del pesimismo va mucho mas lejos de lo que se pien- sa a primera vista. Sdlo aquél que busca los bie- nes espirituales puede ser verdaderamente opti- mista; aquél que busca los bienes materiales, incluso aunque comience siendo optimista, un dia u otro debera abandonar sus ilusiones y caera en el pesimismo. Por esto, repito, los pesimistas a menudo son grandes ambiciosos decepciona- dos. Sus ambiciones eran pesos con los que se sobrecargaban porque no conocian el verdadero camino a seguir, el camino hacia lo alto. Y ,qué hacer ante los fracasos cuando ya se han gastado todas las energias en pura pérdida? Optimismo y pesimismo no deben por lo tanto ser Unicamente considerados como cuestiones de El sabio vive en la esperanza IS temperamento, ya que implican una verdadera filosofia. El pesimista se concentra en las cosas pequefias de la tierra, mientras que el optimista abre su alma a las vastas extensiones del cielo. En una Escuela iniciatica, nunca deberian haber pesimistas. Asi pues, sabed que si sois pesimis- tas, es porque interiormente todavia no habéis tomado la orientacién correcta, vuestros pies todavia no se han encaminado por la senda de la ciencia espiritual, porque ya en el umbral de esta ciencia, hubierais discernido que el verdadero futuro del ser humano es la luz, la belleza, la ale- gria, la expansién de su alma. En el camino evi- dentemente encontraréis dificultades, chocaréis contra obstaculos, pero precisamente para supe- rarlos no debéis perder de vista el objetivo, sino alegraros de antemano de esta felicidad que os espera. Sdlo la conciencia de nuestra predestinacién divina nos permite conservar la esperanza. De lo contrario, evidentemente, ante el espectaculo del mundo, cada cual tiene buenos motivos para ser pesimista, sentirse desorientado, angustiado, abrumado. Entonces, {qué se puede hacer? Unos consultaran a psicdlogos, psicoanalistas... Otros iran a preguntar a astrélogos, médiums, clarivi- dentes, como se hace cada vez mas en la actuali- dad con el fin de tranquilizarse. Esto prueba que no han comprendido dénde y como deben buscar las verdaderas certezas, las razones verdaderas 16 La risa del sabio para confiar en el futuro. No niego que existan personas capaces de des- cifrar el futuro, pero son raras.3 Y aunque os informen sobre los acontecimientos que se pro- duciran, seréis vosotros sin embargo quienes deberéis encontrar la forma de actuar para no desperdiciar vuestras oportunidades y afrontar las pruebas. Entonces, en vez de ir a preguntar a unos y a otros sobre vuestro futuro, es mas sen- sato que os ocupéis de construir en vosotros mis- mos algo sdlido que os permita utilizar, para vuestra evolucién, todo lo que os suceda, tanto las tristezas como las alegrias, los fracasos como los éxitos. jHe conocido en mi vida a tantos clarividen- tes, y sobre todo a tantas clarividentes! La prime- ra de la que me acuerdo, la conoci cuando debia tener nueve afios. En aquella época habia muchos gitanos en Bulgaria, y las mujeres echaban la buenaventura. Un dia, en la calle, pasé cerca de una de ellas y me par. Me dijo que yo tenia muchos enemigos. jEs increible, a los nueve afios! Sorprendido le pregunté: «Pero por qué? équé he hecho?» Ella afiadié que también tenia muchos amigos. Después miré mi mano y decla- ré que veia a una nifia, bonita pero gorda, corpu- Jenta, que me amaba. Ahi sorprendido le pregun- té: «, Verdaderamente, es tan gorda?» Entonces me contd que, aquella misma mafiana, se habia caido de su burro y que esto le impedia ver bien. El sabio vive en la esperanza 17 Después tendio su mano para que le diera algu- nas monedas. Los Bulgaros, por su parte, tratan de leer el futuro en el poso del café. Todavia me acuerdo de una mujer en Varna a quien todos sus vecinos invitaban a tomar café para que después exami- nara el fondo de su taza. Haced como ella y jjamas moriréis de sed! Y cuando lIlegué a Paris jcuantas clarividentes vinieron a verme! Sobre todo durante la guerra, cuando el mundo entero se preguntaba cuando y cémo iba a terminar esta tragedia. Algunas me hacian preguntas respecto a la exactitud de sus predicciones. Y les respondia: «Si no esta segura de lo que dice, 4cémo puede estar segura de lo que yo le diré?» Ahora, evidentemente, dejo que cada uno haga lo que crea oportuno. Los videntes y los astrologos son la mayoria de las veces lo bastan- te habiles para predecir principalmente éxitos, el amor, la fortuna, la salud, de lo contrario, nadie iria a consultarles; ni que decir tiene que, en un momento u otro, algo bueno termina sucediendo, incluso aunque no sea duradero. Asi pues, aque- llos que necesitan recurrir a estas practicas para sentirse tranquilos sobre su suerte, que lo hagan si esto les va bien, pero estoy obligado a deciros que el Unico método eficaz para conservar la confianza, consiste en avanzar con la conciencia de este futuro de luz y alegria que Dios ha pre- 18 La risa del sabio visto para sus hijos. Seguin una opinion generalmente extendida, el pesimismo seria una forma de sabiduria: cuando se sabe que el mal puede surgir en cualquier momento y no importa donde, nos mantenemos alerta, tomamos precauciones. Pues bien, no, esta vision tan negativa no es en absoluto sabia, y es incluso nociva para la psique: concentrarse en el mal, en todas partes y permanentemente, tiene como consecuencia no verlo cuando se produce realmente, y paraliza las fuerzas vivas que per- mitirian reaccionar. Entonces, ,dénde se halla ahi la sabiduria? gla lucidez? La sabiduria, la verdadera sabiduria es otra cosa completamente diferente, y gqué dice ella? En el libro de los Proverbios se presenta asi: « Yo, la Sabiduria, cuando el Eterno dispuso los cie- los, estaba alli... Cuando puso limites al mar... Cuando planté los cimientos de la tierra, yo tra- bajaba junto a él y todos los dias le deleitaba, retozando sin cesar en su presencia...» Asi habla la Sabiduria. Ella que ha sondeado los designios de Dios porque participé con El en la creacién del mundo, ve el futuro con confianza, con unos colores magnificos, luminosos. Y no sdlo no esta triste, sino que incluso esta alegre, feliz, ya que retoza junto a Dios. El sabio sabe que la predestinacion del hom- bre es regresar un dia a su patria celestial. En el El sabio vive en la esperanza 19 camino que conduce a esta patria, evidentemente se encontrard con el mal en todas sus formas, sufrira, dudara de los demas y de si mismo, se desanimara. Pero incluso en los peores momentos no se entristecerd, porque en su corazdn, en su alma permanece grabada esta verdad de que Dios lo creé a su imagen, y que esta imagen de Dios contiene en potencia todas las riquezas, todas las victorias.4 El pesimista no es pues el hijo de la sabiduria, sino de la mayor ignorancia. Ciertamente, no se trata de oponerse al pesimista con la pretension de que todo va bien, ya que seria ridiculo: no todo va bien, e incluso muchas cosas van muy mal. Pero el optimismo es un punto de vista filo- sofico basado en el conocimiento de Dios, del universo y del ser humano. Asi pues, no es el tér- mino optimismo el que deberia emplearse: teniendo en cuenta el uso que se hace del mismo en la vida diaria, demasiado a menudo se le con- funde con ingenuidad y ligereza, que no tienen nada de filosdfico. El optimismo del que os hablo, es en realidad Ia esperanza, es decir la cer- teza de que el futuro siempre puede ser mejor. Aunque el presente no sea muy bueno, los pode- res de la vida y del bien son tan fuertes que siem- pre pueden triunfar sobre el mal, desde el momento en que el ser humano decide asociarse a ellos. Alguien dira: «Pero qué esperanza puedo 20 La risa del sabio tener? Todo lo que emprendo fracasa, jmi futuro esta interceptado!» Esto depende evidentemente de la consideracién que tengdis de vuestro futu- ro. Si sdlo veis este futuro como éxito material, social, 0 como una novela amorosa digna de cuentos de hadas, quiz4s efectivamente que ahi os estara cerrado. Pero vuestro futuro como hijo de Dios, como hija de Dios, esta completamente abierto ante vosotros. Los dias no se parecen entre si. gNo habéis visto hoy el sol? Majfiana bri- \lara de nuevo. Nada esta definitivamente cerra- do para aquellos que saben en qué basar su espe- ranza. La verdadera sabiduria no tiene nada que ver con una concepcién pesimista de la vida; la ver- dadera sabiduria esta en la esperanza. En su Primera epistola a los Corintios san Pablo escri- bia: «Hablamos de una sabiduria de Dios, miste- riosa, escondida, destinada por Dios desde antes de los siglos para gloria nuestra. Mas bien, como esta escrito, anunciamos: lo que ni el ojo vio, ni el oido oy6, ni el corazon del hombre Ilego, lo que Dios preparo para los que le aman.» En realidad, solo os falta una cosa: la decision. Todavia estdis divididos, aceptais en vosotros la bifurcacién: al mismo tiempo que decis haber elegido la vida espiritual, continudis viviendo como cualquiera, deseosos de aseguraros la segu- ridad y los éxitos materiales. Porque nunca se sabe, os decis, lo que reserva el futuro, y vuestros El sabio vive en la esperanza 21 pensamientos y vuestro tiempo son absorbidos por estas preocupaciones. Aquél que conoce su camino y su objetivo, no se carga con estos pesos, porque siempre tiene ante sus ojos la riqueza de su Padre celestial, que le dara todo lo que necesita. Diréis: «Pero de todos modos, debemos anti- ciparnos al futuro y hacer reservas, asegurarnos en previsién de malos dias». Dada la forma en que nos preparamos para los malos dias, jes seguro qué vendran! En realidad tenemos ya, en un banco, unas arcas de dénde podemos tomar. Este banco, alimentado por el mismo Dios, se halla en nuestro interior: en nuestra voluntad, en nuestro corazon, en nuestro intelecto, en nuestra alma y en nuestro espiritu. Os lo ruego, decidios a explotar por lo menos uno de estos tesoros que os han sido confiados. En la tierra se encuentra un cierto numero de verdaderos optimistas: son los jardineros, los agricultores. En efecto, plantan en la tierra semi- llas, pepitas que, a primera vista, no representan gran cosa. Esperan y esperan... y un dia aparecen campos de trigo, de maiz, grandes vergeles de arboles frutales. ;Cuantas veces he atraido vues- tra atenciOn acerca de las correspondencias que existen entre la agricultura y la vida espiritual! Semillas, pepitas, todo lo que se siembra 0 se planta termina creciendo y dando frutos. Y lo mismo sucede con nuestros pensamientos, nues- 22 La risa del sabio tros sentimientos, nuestros deseos... El Maestro Peter Deunov, en Bulgaria, nos pedia que jamas echaramos los huesos de la fruta que habiamos comido: los huesos de los meloco- tones, de las ciruelas, de los albaricoques, sino que los plantaramos. Y os aconsejo que hagais lo mismo. Responderéis que no tenéis un jardin para hacerlo. Plantadlos donde podais, no impor- ta. Lo esencial es que toméis conciencia de que una semilla es una criatura que necesita dar a luz al germen vivo que lleva en ella; sufre de guardar aprisionada bajo la cascara esta semilla que pere- cera a falta de un terreno favorable, cuando sdlo pide seguir viviendo. Evidentemente, no todas las semillas planta- das en la tierra daran Arboles; pero el objetivo principal de este ejercicio es el de volveros cada vez mas conscientes de que tenéis también otras semillas que debéis plantar: ideas, pensamientos, sentimientos. Cuando produzcan frutos, no sdlo viviréis en la abundancia, sino que podréis ali- mentar a muchas criaturas. Esforzaos por tanto en cultivar esta conciencia expandida que es el verdadero optimismo, la esperanza. El sabio vive en la esperanza 23 Notas 1, Armonia y salud, Col. Izvor n° 225, cap. VIII: «Cémo Ile~ gar a ser infatigable». 2. El amor mas grande que la fe, Col. Izvor n° 239, cap. III: «La duda saludable». 3. Mirada al mas alld, Col. Izvor n° 228, cap. V: «Hay que consultar a los clarividentes?» 4. Las fuentes inalterables de la alegria, Col. Izvor n° 242, cap. I: «Dios, origen y final de nuestro viaje». Ul COMO CUIDA UN PASTOR DE SUS OVEJAS El ladron que se desliza entre una multitud buscando lo que puede robar, es casi un clarivi- dente. Como si tuviera antenas, siente quienes son las personas vigilantes, las que se mantie- nen despiertas, y las que estan medio dormidas. éY cual es su indicador? La luz. Porque del hombre despierto emana una especie de clari- dad, y no sera por tanto a él a quien el ladrén intentara atracar. Busca a aquél que dormita con los ojos abiertos, y se apodera de su maletin o de su bolso sin que el otro se de cuenta, porque esta sumergido en ta oscuridad. De la misma manera, las entidades maléficas del mundo invi- sible no atacan a quien ellas sienten que tiene luz, porque saben que seran inmediatamente descubiertas y rechazadas. Jess decia: «Si el duefio de la casa supiese a qué hora iba a venir el ladron, no dejaria que le horadasen su casa.» Este versiculo nos habla de una de jas mayores cualidades que puede adquirir el hombre: Ja vigilancia. Puesto que no sabe a qué hora vendra el ladron (y el ladrén 28 La risa del sabio representa todas las circunstancias en las que somos amenazados internamente de perder algo valioso), jamas debemos relajar nuestra aten- cién. Asi pues, os diré que no es tanto la inteli- gencia o la bondad o la devocién lo que un Maestro espiritual tiene en cuenta en aquél que quiere convertirse en su discipulo, sino la vigi- lancia. Porque si permanece vigilante, evitara los peligros que jalonaran su camino. Mientras que la falta de vigilancia le hard perder poco a poco lo que acaba de ganar con dificultad. Etimologicamente, la palabra vigilancia per- tenece a la misma familia que las palabras «velar», «vela», «despierto». Estar despierto significa no dormir. ,Y qué es lo que no debe dormir en nosotros? La conciencia. Nuestro cuerpo necesita dormir y no debemos privarle de ello. No dormir es una cosa, tener la con- ciencia despierta es otra. Se puede muy bien no dormir y tener una conciencia somnolienta, asi como se puede dormir manteniendo su concien- cia despierta.! Porque la conciencia es como una lampara, y en los seres muy evolucionados esta lampara no se apaga nunca. Bien sea fisica o psiquicamente, la vigilan- cia, la atencion son indispensables. {No ponéis atenciOn? Haréis un gesto torpe, chocaréis con un obstaculo, os caeréis... Ni vuestro saber, ni vuestra fortuna, ni vuestras virtudes os protege- ran. Cudntas personas destacadas han muerto en Como cuida un pastor de sus ovejas 29 accidentes provocados por su falta de atencion, mientras que los malhechores, como estaban atentos, logran a menudo salirse de apuros. Se puede incluso decir que el malhechor se carac- teriza por su vigilancia. Precisamente porque se siente en peligro. Consciente de haber infringi- do las leyes, sabe que puede ser buscado y vive constantemente al acecho por miedo de ser des- cubierto o de dejar rastros que permitirian dete- nerlo. No dejéis la vigilancia para los malhe- chores, imaginando que vuestra inocencia os atraera automaticamente la protecci6n divina. Si sois descuidados, nada ni nadie os protegera. El Maestro Peter Deunov decia un dia: «;Por qué existe el lobo? Para que el pastor aprenda la vigilancia. Si ve que le falta una oveja, el pastor debe buscar el lugar por dénde ha entrado el lobo. Si encuentra una brecha en una pared, debe taponarla de inmediato. Si no encuentra ninguna brecha, debe preguntarse si el lobo no habra podido saltar por encima de la cerca. El buen pastor se asegura que no haya ninguna bre- cha en las paredes de su redil y que la cerca es lo suficientemente alta para proteger su rebafio de cualquier ataque de los lobos.» Suceda lo que suceda al ser humano durante su vida, la naturaleza sdlo tiene en cuenta su educacion. A cada uno de nosotros se nos ha confiado un redil, y debemos velar para que no 30 La risa del sabio hayan agujeros en las paredes y construir una cerca suficientemente alta. Pensdis: «Rediles, ovejas, lobos... gAcaso esto nos concierne ver- daderamente?» Si, pero no lo sabéis porque todavia no habéis profundizado lo suficiente el lenguaje de los simbolos. El lobo que amenaza vuestro redil es un sim- bolo del diablo, esta entidad que representa a todos los espiritus tenebrosos y maléficos que merodean alrededor del hombre, acechando la menor flaqueza para abalanzarse sobre él. Protegerse del lobo significa mantener una aten- cién sostenida, la conciencia siempre despierta. Todos sois unos pastores: el redil es vuestro organismo, las ovejas son vuestras células, y también tenéis perros guardianes, las entidades luminosas que os protegen. En realidad, la llegada del lobo no es solo debida a la falta de vigilancia del pastor que sois: puede incluso que vosotros mismos le hayais abierto la puerta o bien haydis derribado vuestras cercas, es decir debilitado vuestras defensas. ;Decis que ya sois vigilantes? Sin embargo, sois visitados por pensamientos y sen- timientos que os arrebatan vuestros dnimos, vuestra confianza y vuestra alegria. En efecto, porque sois vigilantes de la misma manera que lo era Nastradine Hodja. Una hermosa tarde de verano, Nastradine Hodja, montado en su asno, regresaba de la ciu- Como cuida un pastor de sus ovejas 31 dad a dénde habia ido a comprar algunos sacos de trigo. Hacia calor y se dijo que una pequefia siesta le iria muy bien. La idea de tumbarse sobre una espesa hierba le gustaba tanto, que olvidé algunos rumores que circulaban a propo- sito de ladrones que recorrian la region. Atéd su burro a un Arbol para que no se escapara y se durmié. Cuando se desperté, el asno habia de- saparecido, sdlo quedaba la cuerda atada al tronco del arbol. Entonces, se dijo: «Si no soy Nastradine Hodja, he ganado una cuerda. Pero si soy realmente Nastradine Hodja, he perdido a mi borrico.» Entonces, vosotros también, si mientras vuestra conciencia esté dormida, vie- nen a arrebataros lo que os pertenece, sdlo os queda filosofar como Nastradine Hodja. Lo que adormece a la vigilancia, es la atrac- cion, el gusto por los placeres. En efecto, {c6mo estar vigilante cuando solo se tienen ganas de abandonarse a lo que es placentero? Los place- res son como una humedad que moja las alas de vuestra alma y le impiden volar. Y cuando vues- tra alma ya no puede volar, cualquier «lobo» puede atraparos. Nada se produce por casualidad. El lobo es el simbolo de las fuerzas hostiles y destructivas que siempre aparecen alli dénde, por falta de vigilancia, una infraccién ha sido cometida. Si cometéis una infraccién en el plano afectivo, en el terreno del corazén, el lobo aparecera en 32 La risa del sabio forma de egoismo, de celos, de dureza, de deseo de venganza. Si cometéis una infraccion en el terreno del intelecto, el lobo aparecera como falta de discernimiento, de sabiduria, de razon. Y si la cometéis en el ambito de Ja voluntad, el lobo aparecera como pereza, torpeza, fracaso. &Y como comprender ahora lo que significa la cerca? Una cerca es un limite, una barrera y por tanto también una proteccion. Este es el papel que juega la piel para el cuerpo fisico, y en el plano espiritual esta proteccién es asegu- rada por el aura. El aura es la verdadera cerca que nos protege contra los lobos, y es la que debemos cerrar bien y elevar lo mas alto posi- ble. ,Como? Mediante el trabajo del corazén y del intelecto. El corazon mantiene firmemente cerrada la cerca, y tapona los agujeros para que podamos resistir a los choques; porque e] amor trabaja de una manera especial reforzando las células y haciéndolas capaces de afrontar la enfermedad y la desgracia. En cuanto al intelec- to, iluminado por la sabiduria, alza un muro de luz que los espiritus malhechores que pululan en las regiones inferiores no pueden franquear. El mago, antes de comenzar su trabajo, dibu- ja un circulo a su alrededor para protegerse de las entidades tenebrosas. Este circulo es tam- bién una especie de cerca. Diréis que no tiene ni altura ni grosor. Es cierto, pero con su amor y su sabiduria, el mago da a este circulo tanta altura Como cuida un pastor de sus ovejas 33 y tanto grosor que esta protegido como en una fortaleza inexpugnable. Ahora comprenderéis porqué es tan impor- tante trabajar sobre vuestra aura con el amor y la sabiduria, para que nada malo pueda alcanza- ros. Ya os lo he dicho antes, el aura es una piel, es vuestra piel espiritual. Y asi como es desea- ble que vuestra piel fisica sea fina y suave, tam- bién lo es que vuestra piel espiritual sea espe- sa.2 Hay personas que no dejan de quejarse de la manera en que se les ha mirado, hablado, trata- do; son tan sensibles que se diria que tienen el cuerpo Ileno de llagas. Si les decis: «{,Cémo van las cosas?» dandoles una palmada amistosa en la espalda, su aura se crispa, porque es muy del- gada, y esto es signo de que no tienen mucho amor. Mientras que las personas que tienen un aura muy ancha, podéis decirles lo que querais, no les molesta, no se ofenden, porque tienen mucho amor. Asi pues, si sois tan sensibles a las criticas y a las ofensas, no tratéis de justifica- ros, sencillamente es que no poseéis bastante amor para llenar las brechas y construir gruesas paredes con el fin de impedirles el paso a las corrientes negativas. En cuanto a la sabiduria, os indica el camino hacia arriba, porque no es abajo, a ras de tierra, donde se adquiere un correcto conocimiento de las cosas. Aquél que quiere ver lo que sucede en 34 La risa del sabio el valle, debe subir hasta una cima; una vez arri- ba, no solo ve, sino que también esta protegido, los enemigos no pueden alcanzarle. Y, un dia, logra reunirse con Aquél a quien los Salmos lla- man el Altisimo; entonces, incluso en medio de la tempestad, algo en él es capaz de permanecer ahi, en las alturas dénde nada puede perjudicar- le. El espesor corresponde al sentimiento, por- que el sentimiento, el calor trabaja para redon- dear y ampliar las cosas; mientras que la sabi- duria, la juz las arrastra hacia arriba. Actualmente son los pesares y las dificultades las que hacen reflexionar a los humanos y mos- trarse mas sabios. Pero este periodo pasara, y un dia sera la alegria y el gozo lo que acompafiaran a la sabiduria. E! pastor que no infringe las leyes mantiene a los lobos a distancia: tienen miedo de é1 porque sienten que es muy fuerte. Y esta fuerza se comunica a las ovejas, que se vuelven audaces, se unen para impedir que entren. Se dice que las ovejas son temerosas. No, es un error; son teme- rosas si su duefio se ha debilitado viviendo en el desorden y la desarmonia. Lo que os digo aqui es ante todo cierto para el cuerpo fisico. Cuando el ser humano no vive una vida inspirada por la sabiduria y el amor, sus ovejas, es decir las células de todos sus Como cuida un pastor de sus ovejas 35 érganos sufren las consecuencias: ya no tienen la misma vitalidad, se puede incluso decir que estan desanimadas; entonces, cuando aparece la enfermedad, son incapaces de combatirla. El general que quiere comunicar a sus hombres el impulso necesario para que sean capaces de rechazar al enemigo, debe por su parte dar prue- bas de integridad, de fuerza de espiritu. Si se abandona, los soldados haran como él. En todos los ambitos, se repite la misma ley. Cada uno de vosotros debe convertirse en un pastor vigilante y proteger sus ovejas, no solo comprobando cada dia que no hay ninguna bre- cha en la cerca, sino también reforzando esta cerca y poniendo perros guardianes. Desde el instante en que sentis una cierta irritacién, ner- viosismo, desdnimo, inspeccionad vuestra cerca: debe haber una brecha. Si un lobo pasa por alli, y forzosamente pasara en un momento u otro, entrara y devorara algunas de vuestras ovejas. Alguien viene y me dice: «No sé por qué, pero me siento raro, todo me cansa, me irrita, y no siento placer por nada.» Pues bien, para mi esta claro: ha dejado que se formaran algunos agujeros en su aura y sus energias se van por estos agujeros. Ahora debe ocuparse de taparlos. Haced este experimento durante al menos una semana: vigilad vuestros pensamientos y