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1 eat do Stat Chase str al raat de as ence fecitos pee may bon easierrse uno dolor bor do tees tooenci de adc, Bate ox ano de ae arose ues en eldnd noe ayaden a tmaneneroe al la om el (hando." Ciiistiaw Seance Moxon “Aut ett wn iro ave orcs ol alla hacia un cones, ‘Ss eonciadadange, Chso eae gran olidad para groin Giza yam vnsoscomocasetss, y después preset 12 Sltesa de oo elo do modo tal ae lo comprende xn ‘Snider elector pomedio” VIRGINIA KIRKUS. ‘tei eo revuiado de ue taajo muy aro eae cente "\CLYDE KLUCRHOHN, New Yor Herald Tribu, [actor Chate hace #4 exposicn en wba oto pla y encia, l cool mantiene el iets dl eer Iego, 60 ‘hondo tote tomas de exepeona iflentd. Mis an —¥ fato crus trunlo~, a anleeon Neca y Ta forma do pe etary roventar ln beahon mince adseces de desc, tues for cours con eldad” LINDSAY ROGERS, Sotrday Review. raul ortiz guillin raul ortiz — guillin EL ESTUDIO DE LA HUMANIDAD por STUART CHASE CCasndo en 1948 ea ob wo I la, Chrisie ‘Simcs Mei lec come "a de oe bos mae imports de a cna, No turds en converse em ‘ut ob elise en el ampo de scenes cas, Eh esta nueva dic el Inorencott wet aio que abate oe mss amplioe spectos do conde mune Ie elcones abr, los problemas macale, encvees de Ia opinisn pli decices plies § condi ee. lye un ese de lx progr ‘on cenlicory te explin sa alae a lector comin Gran pe det material de la pasigion. primera dca se obeavo de anpliospogiarias de investiga ‘lesurolindor en nachos expos, low que fee posble pln gc «los premperos de goer. Hsefor {ise tll una canter todavia mis teresa alten ta a tima coatend,eundo les hombres de Gracia 1 s0tislogon se dedicton a profendin en es ead Tin 1938 preparS uaa tevin del Ir, coo a ayn AeBdqued de S Buooe, presidente des oi fa de Investigacion Soc Aplioda, de Je Univer ded de Cola “ea genera cece cl setior Chase eae pslogo ss auensecia, exo gus, con los lens aos, iba, eptalo eas pital, et a ea To cero como ‘uendo se escbis In primers ediién, y express une eid me sgerse todavia” | STUART CHASE Tene pretigo mi por babii pa poe esac nligien © ierines Ives eras y comple. Hostee bent © dadependine te olla, te tele ceeeablenen ene mts GEE eodoccay dee comnsiocn on Ion cndn ‘Sie comarca de sco (oe Bio La For Lint, pode dase gobo de Fackln "Roos aoe a adminis. Jl Nuevo To" Mis des pruners de dios tennps enna gua like de Coe sb Breoey tune endo cle us lector coma be econo 2 sche de Cue eoade» ever capo fe Sinz ite acs en Note Humps, secs acl Imo de Teva de Manche 7 en Strath se Rio condor pico tinlado y <0 ed Cla se inorporé as fian dr pte, ea Domo pre 20 well on toe x oven em pre SSDI lice « tect stead de os tegocon de tm peoone, Conenss exaBie whe oma sete aro de inde conuioe Jean exec como contador en sobs Tin Tage of We, Your sy" Woy Te Hy Ti Mey Wha the Mey Coming Pm, Toners Trad y The Bony of dudes, Ea Te ray of Wen, oer of Woy, Ga Sra Ting y Bow I Agee! cases pests de Soci. ‘éoy ices do oe ue ends redo tines os cooticon Elaplio compo dessa vsti Zoom obae que Hern por clo Mg Denaray adr Pes, So Thing Wo Kreing yi ond Lt Line Sr Hin ben setae «tan doen de ‘lien y Metin a do endo en cance Bale "I cefor Chae vive en Rediog, Conc outs inevioe soenecte et eo nonce de ‘ontnie MANUALES UTEHA + NUMERO 335/a-b-c Soeciéa 14 CIENGIAS SOCIALES UDIO DE LA HUMANIDAD EL ESTUDIO DE LA HUMANIDAD Por STUART CHASE Con eb asesoramiento de Edmund de 8. Brunner ‘TaanucciSn aL ESPASOL POR ANDRES M. MATEO Doctor en Filorofin Pratena RDIGION EN ESPANOL EL ESTUDIO DE LA HUMANIDAD Esta obra es la traduccién al espatiol, debidamente autori ‘zada, de la segunda edicién de la obra originalments pu- blicada en idioma inglés, en 1963, por Harper @ Row, Publishers, Incorporated, New York y Evanston, EEUU. ‘con el titulo de ‘THE PROPER STUDY OF MANKIND AS INQUIRY INTO THE SCIENCE OF MUMAW RELATIONS Gormica @ 1948, 156 ron Sroner Cast Daaronon Resstri0s, @ 1966, rom Ursus (ra moore itt, shatonaanrea) Join Wott Ciena Tol Mose TB D8 Guth leit el deta eins Seite Gti er ples Se Teas Sa IMPRESO EN MEXICO PRINTED IN MEXICO ‘Taller: Grifices Toledo, S.A. calle Positendavia, 7, Msi, D. ‘De hecho, existe una cadens que va sa solucién de continuidad de Ia fies y In quimica a 1a bilogia.y 2'ta antropelogia, y por tanto a las clncias sociales inteloctuales, cadena gue no puede quebrarze en ine in slain. Mase Peascx Atguien ha ics que es mis fel destuie un Stomo ‘gue un prejucio, Gorbon Atzyorr TExtsmos deseabriendo las cons verdaderas en orden Javerso, Io cial quiere decir que extmoe aprendiondo 4 dominar la Naturales antes que a dominarnos y con twolarnoe & nowoton mismoe Ravacono Fostex, ees PROLOGO Cuando pensé por vez primera en eseribir este libro, ‘poco después de la segunda Guerra Mundial, me parecia tun plan sumamente ambicioso, y dudé mucho antes de ponerme a escribir las primeras liness. Tedavia me parece ambicioso y, por muchos motives, ha sido la tarea més diffe que he desarrellado. EL interfs que toda la vida me inspiraron las ciencias sociales me habia preparado para csta obra, hasta cierto ‘punto, pero mi especialidad haba sido la economia, mis bien que las ciencias de la conducts. Como contador pro- fesional —-que fue a Jo primero que me dediqué después dle terminar mis estudios superiores— tuve que aprender a Ihacerme cargo a fondo y en poco tiempo de una situacién nueva, y responsabilizarme de los resultados, Esto es algo aque tenen en comin los periodistas y los contadores. ‘Un grupo de cientifices sociales me hablé de la mina de materiales frescos que s© habfan acumulado durante la ‘guerra, y me invit6 a que hiciese investigaciones sabre ellos, Se necesitaban muchos, precisamente en aquellos momen- tos, materiales nuevos, porque todo «! mundo estaba preocu- ppado por loe problemas de Ia posguerra, sobre todo por Jog atémicos. Las advertencias y toques de atencién de los fisicos atSmicos habfan colocado estos problemas en el mismo nivel que los de los eientificos sociales. ¢ Pero serian los cientificos eapaces de enfrentarse con cllos? El valor vin va PROLOGO intelectual de la fisica era indiseutible, zpero dénde estaba su equivalente en el estudio de las relaciones humanas? To dejé todo y comencé Ia exploracién. Tuve algunos orientadores expertos, entre los cuales descollaron Donal ‘Young, del Gonsejo de Investigacién de Ciencias Sociales, y Charles Dollard, de la Carnegie Corporation, y a irs vés de ellos me leg la ayuda de muchos estudiovos, Me proporcionaron todo género de ayuda (aungue ine tenia que entender personalmente con el editor) y xe facili taxon numerosos contactos y sugerencias, Visité programas de investigacién, laboratotios, orga: rnismos gubemamentales y universidades, entrevistendome ‘con muchas personas conspicuas y con estudiantes. Lei nt ‘merosisimas monografias, tomé notes sin cuento y, con la ayuda de Young y Dollard, envié un euestionario a todos Jos grupos importantes de cientficas sociales de la nacién enters. La pregunta de “Si se Ie diesen diez millones de délares para investigacién zeémo los emplearia?” me pro porciond datos interesantes sobre lo que deberia. hacer. ‘Mi primera tarea foe reunir los trabajos que se hablan Aesarroliado durante Ia guetra: pruebas de aptitud para Pilots, “studios de fea” en el Pacifica, andlisis de gr pos, sondeos de opiniones, levados a cabo entre soldados y consumidores racionades, téenicas de control de precios, ctcétera, Después de Pearl Harbor, lot cientificos sociales salieron de su torre de marfil de’las universidades y se pusieron a trabajar por su patria, De repente, se encon fraroa con recursos superiores a los que hasia entonces tuvieran a su disposicién, para investigacién y aparatos. Un socidlogo a quien visité en el Pentigono estaba con sultando Ia opinién de todo el ejfreito, 0 sea, de once millones de hombres, para su investigacién. Se habia 10- turado un nuevo terreno, y logrado resultados notables, como voremot mis tarde, PROLOGO os Pero fuera de estas actividades, desarrolladas bajo presién de aquellos momentos critices, zhacia dénde iban Jas ciencias sociales? gBn qué logros notables del pasado podian basarse sus investigadores? Seria posible sefialar algunas de las barreras para el progreso y contestar a ala os interrogantes pendientes? {Se estaba empleando como era debido el método cientifico, por ejemplo, en el campo. de Ia fisica? ;Bra la ciencia social verdaderam: ciencia 0 se redueia a una exposicién académica sobre problemas sociales? ‘A medida que pasaban lot meses, me iba sintiendo més y més animado. Empecé a advertir que se estaba poniendo un cimiento de verdad, que se vishumbraban algunas. so- Iuciones a mis preguntas y que se obtendrian més. Segiin me dijo un miembro de la facultad de Filosofia de An Hioch, no hay otro camino més que éste, Sélo la ciencis puede aprender a controlar lo que ella misita ha creado, La buena voluntad, la intuicién y el sentido comin pue- den valer, pero no’ son suficientes. Mi libro vio la luz en el otoiio de 1948, y fue bien recibido, en general. Muchos especialistas se sintieron tan sorprendidos y alentades como yo al oir hablar de act vidades que no entraban propiamente en su campo. Esti maron conveniente colocar estos eampos en cierto plano de perspectiva, aunque fuese incomplete el Angulo visual desde el que se los examinaba, Era cierto que ningin ser hhumano podia eaptarlos de una sola mirada, pero se ereyé provedente presentar ejemplos concretos de Io que se habla hecho en los distintos departamentos e indicar las lagunas que necesitaban ser cubiertas. Los ‘eriticos expecializados sefialaron certeramente algunas omisiones y deficiencias tée- nicas en el libro, pero no con dematiada severidad. La ‘mayor parte de los leetores parecieron caer en Ia cuenta de que era una musstra, no una enciclopedia, x PROLOGO La revsiém presente sigue siendo una muestra, He in- tentado aprovechar Ins dstintas sugerencias y encase se me han hecho y poner al dia el tema. Tal como ha ‘quedado el libro ahora, es nuevo en casi una tercera parte, Cconsistente principalmente en hallasgos de investigaciGn realzados después de su primera edicién, Otia terra pat- te es material del original, extensamente compilado, ¥ el resto sigue csencialments tal como ee escrbié, Se ha amn- pliado el indice para inclu en él los tomas y nombres huevos. Aungue s© ha modifcado el ritmo de actividades de la segunda Guerra Mundial, Ja tendencia, tan intere- sante en 1948, quiz lo sea mis ain en nuestos dias, al concentrarse los eientificos sociales en las artes de In pac. ‘Como antes slo he selecsfonado los eaios que me ere0 capacitado para estudiar y que me interesaron de manera especial. He suprimido muchos ejemplos exeelentes. Como fn las cieneias naturales y en Tos invents, los hallazgos antiguas dan lugar a nucras investigaciones y despiertan igualiene un mayor tres Bl sinbolo dea cela gues aplica, en uno de los primeros eapitalos, ake ciencias na- turales en los descubrimientos atémices, y a. lat ciencias soriales en los estudios demogréficos, cuadrasfa a east to- dg los temas desrollados en este libro. Aun en ef t13- ado de esas escals de musstra he tenido que prescindir 4e muchos peldafios, cada uno do les cuales representa ‘quicd Ia obra de Ia vida entera de un hombre brillane Me hago earzo de que no se ha valorado como mereciera, 6 ae ha supeimido completamente la mencién de la obra esarrllada por prestigiososinvestgadores. Quiza en al- sgn Hbro posterior pueda ocuparme do ellos. ‘En esta edicién ho tenido por aseior aun cientifico de competencia tnica y de gran experiencia: Edmund de SS, Brunner, oficialmente profesor de Sociologia Rural, per- teneciente a Ia Facultad del Colegio de Maestros 'y de PROLOGO xt Columbia, ha enviado numecosos grupos de cientificos y planeado ‘muchos estudios a través do la Oficina de Ine vestgaciéa Social Aplicada (Bureau of Applied Social Research). Pas6 el afio 1959-1954 visitando las univers dades de Sudifrica y dando consejos a su profesorado de ciencias sociales. Me ha amado la atencién respecto. a un gran volumen de valioo trabajo y ha redactado para rai algunas relaciones sobre el mismo, amén de leer todo si original y hacerme algunas eriticas y sugerenciss. Nax turalmente, no es responsable de poses erfores ni de mis conclusionss generales, Mi exposa ha pasado horas sin evento investigand, leyenda tos originales y repasando las pruchas y ane ha brindado muchas ideas tiles. También tuve la suerte de Aisponer de los servicios de dos veeinas mas, que me ay dlazon en Ia labor mecanogrifica 'y seesetarial: Lola Don- nell y Chuistine Loring Estoy también reconocido a muchos distinguidos cien- tices que fueron tolerantes y pacientes con tni ignorancia y me aclararon las dificultades, cuando emprendi Et. £5 Tub DE LA aLUAEANIDAD, yal revue, Sruanr Cuase, Redding, Connecticut Octubre, 1955 Al preparar esta segunda edicién, sélo tengo tiempo para introducir unos cuantos cambios, por ejemplo, para corregir un anacronismo tan paladino como el de que, en los Estados Unidos, no se ha elegide jamés a un eat Sco para Presidente: ¢ra cierto cuando lo eri, pero ya no 4o es Para dar cuenta de las obras excelentes publicadas des de 1955 se necesitaria otro libro. Siento, por ejemplo, pro- x PROLOGO, fondamnente no incluie lat obras siguiontes: AYfluent So- Guly, de Galbraith, World Peace through World Law, de Grenville Clark y Louis B. Sohn, y The Two Cultures and the Sciantific Revolution, de G. P. Snow. De los libros zmios que utiliz, el Gime, American Credos, amplia y do- ‘eamenta los capitulos XVI y XVIII de ests obra, sin 1odificar sus conclusiones. La obra de Snow se relaciona y encaja de manera es- ppecial con nuestro tema, porque, ademas de eiclarecer la Cistinci6n entre ciencias paras y aplicadas, subraya la ne- cesidad de maridar Ja ciencia y Jos lamados temas hu- ‘manisticos o culturales, combinacién que inevitablemente produce la ciencia social, y su utilizacién en servicio de la ‘umanidad. No hago gran hincapié en la distineién entre ciencias sociales puras y aplicadas, porque se establece en un plano Ciferente del de las ciencias fisicas. Los estudios sociales necesitan una nueva teorfa, no eabe dudas pero requieren ‘muchos ms conocimientos, en el volumen aplicado, que las cieneinsfisicas, EI retraso cultural nos priva de muchas reformas que se nocesitan urgentemente, y el rezago se hhace mayor, como observamos al estudiar Middletown y Ja obra. de Ogburn sobre ls proporeién de los inventos, a ‘eada afio que pasa y con cada arma nueva del arsenal auelear. “En este libro no hemos pretendido hacer siquiera una lista de todos los estudiosos de prestigio consagrados al ‘ema; algunos de lot més antiguos, eomo Mayo, Cluckhohn, Stouffer y el mismo Ogburn, han pasado a segundo lugar, al salir a escena hombres mis jévenes. Los psicéloges, di- cho sea en su elogio, han tenido que enfrentarse con los grandes problemas de la paz y del desarme, indicando las ‘numerosas formas en que sus eonclusiones pueden aplicar- se a Ia soluciém de los graves problemas politicos, PROLOGO a ‘Tres son los principales que tiene hoy planteados el mundo, y ninguno de ellos puede resolverse sin Ia ayuda. de los ciemificos sociales. Helos aqui, por su orden: 1. La carrera de armamentos, consecuencia inevitable de la guerra nuclear, a menos que se Ia frene. p21 olin demngritica, yen nina relacién con 3. La disminucién del espacio para vivir, reflejada on Ja Megal6polis, en el exsanchamiento de las ciudades, en la contaminacién del aire y del agua, y en el agotamiento de Jos recursos naturales. Los tres peoblemas son consecuencia de la tecnologia, ‘que crece desmesuradamente. La explosién demogratica ce particulanmente desastrosa en el Mundo Hambriento. El principio marsista de que el rico se hace mis rico y el ppobre se empobrece més en determinada sociedad ha que- dado refutado por los hechos, como veremos. Pero aumenta l abismo que se abre entre las sociedades de alts y baja fenergfa, como ha demortrado Barbara Ward, Ia. brillante economista inglesa En general, estimo que, con los tiltimos afios, no se ha anticuado este libro, sino todo lo contraric. Al volverlo a leer cuidadosamente me he convencido de que, capitulo tras capftulo, ests tan en lo cierto y expresa una realidad ‘ain més urgente que cuando se escrbié, Me produce satisfaceién el que shor pueda llegar a un piiblico mis fextenso, sobre todo entre lot estudiantes, y contribuir a le exploracién vital de la parte menos conocida de la Natu- zalera, el hombre. Seuane Crease, Redding, Connecticut Septiembre, 1962 i INDICE 1 Bs Ia ence sal wn cla? 1 2. esas cen 1“ 3. Varidaden dela iosin wc. u 4 Dolores de crecimiento = 3. Dieinave proslemay # i 6, En busca de aviadores sees . + 68 1. Bl eenepto de eat vos. a ' 8 El mundo de George Adama = % i «! 9 Valores comunes de Ja. humanidad .... 108, 10, BI sbismo eur verseresvesscsss 335 | th Rema em el Gserty ooo 135 12. Los cenfieos extdian la raza =. ast 15. Leyes del cambio social Sm 1 Bn lo ms mcd de Midletowa vovsvcsscsscss 187 15, Forma de tatar a lor homer» aor 16. Gaur y romeo dels husgns «. m 1, La cena do las eneusiag wovevscos coe 2 118, Beas del soo de a opin 29 18, Bsa conomin ua cencn? yess. oessees a 20. Alnor intent econbnicos 20 21. Dimenonor mare + -- Laan $22, Relonmando a los teidieres sissies att 25. Bt comportement de los grupos, 920 xv XVI INDICE i apituto Pagina | 24 Nous sobre el comportamiento politico .... 341 25. Cémo sprendemor soeessevsessseessevens 358 | 26. Lae cienciar de 1a comunieaciba 366 27. Enel mismo planeta . : 383, 2B. Hissin una cincia del hombee 399 Ismice auvanisico =. 409 i CAPITULO PRIMERO BS LA CIENCIA SOCIAL UNA CIENCIA? Bn 1733, Alexander Pope dijo en un poema famoro, | que “el estudio propio de la humanidad, es el hombre” No muchos le dieron-la raza, ¥ algunos siguen todavia nnegindosela. Ms de dos sigloe después, en 1954, vn eo- mité del Congreso norteamericano crtied severamente a Jas grandes fundaciones que financian la investigaeién | para las ciencias sociales, Puedo estudiarse, afirmé el co- mité, cientficamente la Naturaleza, pero no la naturaleza humana, Este libro se pronuneia a favor de Alexander Pope. Ein él trataremos de demostrar que, aunque la conducta, hue mana sea acaso més dificil de estudiar, el magtodo cienti- fico es aplicable tanto al hombre coma sa mundo, Ahora sabemos mucho més sobre las relaciones humanas en la industria, en las comunidades, familias, grupos de convi= veneia y seres humanos sometides a presiones, que lo que los médicos de 1800 sabfan, por ejemplo, del cuerpo del ; hhombre. En realidad, esto se remonta a hace 300 afios por lo menos, mucho antes de que Pope excribiese «1 Essay on Man (Ensayo sobre el Hombre). Un grpo de ‘maestros y cicntificos oflebres se reunia semanalmente en las habitaciones de Sir William Petty, en Oxford, Petty EL esudio des bumaided 1 f i 2 EL ESTUDIO DE LA HUMANIDAD habia sido sucesivamente grumete, agrimensor, médico, pro- fesor de misica, miembro del Parlamento, estadista y eco- nomista politica; en una-palabra: descendiente enérgico e los polifacéticos hombres de la época isabelina. Entre fos que asistian a su mesa, estaban Robert Boyle, Christo- pher Wren, el obispo Wilkins, el astrénomo Ward y, pos- tetiormente, el fisico Hooke. Cuando tn sociedad empecs fa celebrar reuniones exporidicas en Londres, el rey 20° licit6 ser recibido como miembro, También Isaac Newton se incorpor6 al grupo. ‘Se pusieron el nombre de “Colegio Invisible”, y disen- tian dal seco escolasticismo de Oxford y Cambridge. Si- guiendo a Galileo y a Francis Bacon, preferfan menos abs- {racciones, menos minucias légicas y mis observacion y experimentacién para descubsie los secretos de la Natu raleza, A veces, un miembro realizaba un experimento ante cl grupo, y luego se sentaban, ante unas copas de vino, a diteutir sus consecuencias, Sin embargo, s6lo estaban a 50 afios de Jos tiempos en que un quimico de la Sorbona de Paris hubo de acatar las ensefianzas de Aristétles bajo ypena de muerte. Poco después de hacerse el rey miembro Gel grupo, el Colegio Invisible recibié el nombre de So- iedad Real. “Hosta nuestros dias, ha insistido en la experimenta- cién y en la observacién de primera mano, en lugar de Jas demostraciones exclusivamente logicas y de las espe- cculaciones no confirmadas. 'Al poco tiempo, Sir William Petty publics un estudio sobre [a teorfa dela poblacién, y luego su obra excep- ional, Political Arithmetick, John Graunt, otro miembro de Ia sociedad, realizS un anilisis mimucioso de los in- dices de mortalidad durante la peste de Londres, Halley, cl astrénomo a quien debe su nombre el cometa, prepard Ia primera tabla de duracién probable de la vida y fue ‘ GES LA CIENCIA SOCIAL UNA CIENCIA? 5S 1 padre de Ja cencia actuarial y de los principios de Ios eguron La Socindad Real publicd st tabla en 1693, Como se ve, estos grandes precursoes del método cien- tifico, minque interesados principalmente en la astvono- rola, gravitaci6n, quimica y navegacién, no_desdefaron In investigacion de las estaditcas sociales. Puseron en movimiento las. ciencias modemas que tratan del horsbre 7'de su conducia, asl como Tae que estudian la energa, el ‘spacio y la matctia. Ts importante tener esto presente, porque las ciencias snnurales han progresado xépidamente desde su tiempo, Sendo la. fisgn del tomo su logre supremo, Después de haber descubierto el seereto de la energin tihima de la Naturalesa, gpodré el hombre averiguar Ja manera. de controlala? He agué la tarea que expera hoy al cientifico social, El éxito del Proyeeto Manhattan en ia produccion dle una explosién atGmiea esth obligando a los cientficos fociales & conquistar su mayoria de edad, Desde otro. punto de vista, In energia atémica no es sino ef fundamento de una serie de problemas que as Ciencias naturales han plantcado a la humanidad. Desde el primer telar movido por evergia eléctica, que empexé {2 mermar los medion de vida de los tejedores rurales, la teenologia ha estado acabando con costumbres trasnocha- ds, a lo largo de los sglos, Muchas de muestras ingui tudes y calamidades, dew la amenaza de los proyectiles teleguiados hasta las huelgas y la proporeién de los di- vores, pueden scr consideradas como consecuencias de Ja soldei6n satisfactoria de los. problemas téenices. Ea cuanto ets inventos salieron del laboratorio para incor- porarse al mundo cotiiano, crearon una eategotia de pro- ‘blemas sociales, Henry Ford nos proporcioné el Modelo ‘T, convertido en el robot de la fabricacién'en serie y de Jos embotllamientos de a circlacién. 4 EL ESTUDIO DE LA HUMANIDAD La tarea de las ciencias sociales aplicadas es reparar algunas de las dislocaciones de la tecnologia, para con- servar a la sociedad a flote, Pedsfamos salirnos del mundo fa fucrza de inventos, y ya lo han previsto numerosos li- bros de fantasia, como el titulado First and Last Men, de Olaf Stapleden, y On the Beach. Sets METODOS PARA RESOLVER 105 PROBLEMAS ‘Antes de explayarnas hablando de los eientificos so- ciales, nevesitamos aquilatar el sentido de la palabra “cieneia", rigidamente interpretada, Esencialmente, es un ‘método para obtener conocimniento de Ins cosas y resolver Joe problemas. A Jo largo de las edades, la humanidad hha elaborado numerosas maneras de enfrentarse a los in- terrogantes e incertidumbres que la han rodeado conti- ‘nuamente, Podemos sefialar seis métodos, por lo menos: 1, Bl meso lo sobrensturl 2 BL eouso a Ix attriad teena: cuanto mis atin, 3 Ta niin, 4 Bt send com. 3 a igen pure BT iodo eetten, Estos procedmientos no ae excluyen entre si, naturale mente, sino que muchas veces se yuxtaponen y comple. rentan, Cualguiera de ellos puede ser til durant al gin dempo; algunos pueden ser desstone. Sélo el timo Proporciona on cauéal acumulado de suber seguro. lies Bl sentido comin y la Iégica caben en el Iaboraterio, Jo mismo que Ia inten, que es un voeablo mis 0 me- not significado dela combinacién semiconiciente de 4 | GES LA CIENCIA SOCIAL UNA CIENCIA? = § muchas observaciones pequefias, Bjemplo de intuicién adiestrada es Ia carrera qe emprende un buen “outliel der” hacia el cuadro al oir el golpe del “bat”. La fuga hacia lo sobrenatural es el tinioo método que mustros cspecialistas téenicos han desechado tolalmente; sin em- bargo, para los hombres primitives la magia pado haber sido un barrunto intento tosco de ciencia, como indicé Sir James Fraser en The Golden Bough For tanto, et fatima Ta analoyia entre los conceptos mi sco y cientiieg del mundo, Amber dan por supuesto quel Suess de los hechos es perfetamente regular y sequrm, Paso {gue est dsterminadn por leyer inmutsbles cuyo campliniato puede predecise y caleulare eon exactitd; los clementoe de ‘apricho, oportunidad y aceidente se descartan del curso de a naturales... E] defecto fatal de Ia masin no esti en Ia spe icin genceal que hace de una serie de miccios deteminada por Ia ly, to en su idea totalmente crrada de In naturalena de Is Jejes particuares que gobleman era exe Eddington ha mostrado en un famoso pasaje de Space, Time and Gravitation las limitaciones del sentido comin, iQué disparate, asegura, es pensar que [a mesa en que tuno escribe es un eonjunto de electrones que se mueven aa velocidades inconcebibles en espacios proporcionalmente tan vacios como los que hay entre los planetas del sistema solar! | Qué absurdo creer que este aire sutil ejerce sobre cada pulgada cuadrada de nuestro cuerpo una presién igual a un peso de 6,350 kilogramos! | Qué dislate, pen- sar que la luz que vemos a través de la lente de este telescopio salié de su estrella hace 50,000 afios! EL sentido comin nos dice que el mundo es plano, que el Sol gira en tomo de Ia Tierra, que los cuerpos pesados siempre caen con mas velocidad que los ligeros, ‘que los barcos hechos de hierro se van a bundir. El hom: bre préctico, paradigma del sentido comin, fue definido | 6 EL ESTUDIO DE LA HUMANIDAD tuna vez por Disraeli como “el que repite los errores de sus antepasados”. Sin embargo, un téenieo sin sentido comin es la calamidad de un laboraterio, ‘Los griegos y los egipcios atsbaron el método cent fico; pero hasta el gran Pitgoras, que establecié Ia na- turaleza de Ia prueba, se adentré'a la aventura por las nebulosidades de la magia de los nimeros, y el gran Aris- eles, padre de la légica, perpetué muchos errores que pudieran haberse dilucidado con unas cuantas observacio- nes sencills, como, por ejemplo, el mtimero de los dientes de un caballo 2QUE cosa ts “cimnctA”? BI método cientlico no nce indica oémo deben com- portarse as eos, sino emo suceden y se comportan, de hecho. Hoy se aplica universalmente a los problemas re- lacionados con la materia y la energia y, de cuando en cuando, a muchos otros, como veremos. Bs el nico méto- do descubierto hasta ahora que leve al conocimiento per manent, por lo menos mientras se logra una mayor Apro~ ximacién a la realidad, Puede describise la realizacién