LOS MUISCAS

Erika Johanna Guevara R.
Mito de creación: Mito de Bague

En el principio sólo existía Bague, la Madre Abuela. Entonces
Bague gritó, y aparecieron los dioses, la luz, las plantas, los
animales y los muiscas. Luego los dioses llenaron una olla con
semillas y piedras, y sembraron luceros en el espacio. Tomaron
las migajas que habían quedado en la olla y las lanzaron muy
lejos, y ese fue el origen de las estrellas. Sin embargo, todo
estaba quieto, nada se movía. Entonces los dioses fueron a
visitar a Bague, y le contaron su pesar porque nada se movía, ni
crecía, ni sonaba. La Madre Abuela preparó una bebida que los
dioses tomaron hasta quedar dormidos. Comenzaron a soñar y a
tener visiones, y en sus sueños todo se movía, las aves cantaban,
las cascadas hacían ruido y los hombres se afanaban en sus
labores cotidianas. Cuando los dioses despertaron, la luz se
esparció por el universo, y todo tuvo movimiento, como en sus
sueños.
Ubicación geográfica:

Los muiscas, también llamados chibchas, son un
pueblo indígena de probable procedencia centroamericana
que ha habitado el altiplano cundiboyacense y el sur del
departamento de Santander, en el corazón de la
actual República de Colombia, desde aproximadamente
el siglo VI d.C. Buena parte de la población actual de
la Cordillera Oriental de Colombia, es resultado del mestizaje
entre los muiscas y otros pueblos, principalmente españoles.
A los muiscas se los ha llamado también chibchas, pero
aunque esa denominación no es incorrecta, tampoco es
precisa, pues chibchas son en realidad todos los grupos
pertenecientes a la familia lingüística chibchense, como
los u'wa, los motilones-barí o los kogui, entre otros.
Agricultura:

• Su economía, se desarrolló óptimamente gracias al
aprovechamiento de las laderas y sistemas de
cultivo, canales de desagüe y riego. Tenían una
agricultura bien desarrollada, cultivaban maíz,
papa, quinua, maní, frijol, coca y algodón.
• La caza era abundante: faisanes, codornices,
conejos, pavas, tórtolas, paloma torcaz, muchas
otras aves, venados, puercos monteses y armadillos.
Con el algodón, se identifican como grandes
tejedores de textiles o mantas.
Estructura socio-política:

Un aspecto importante fue su estructura socio-
política. Su estado fue gobernado por poderosos
caciques llamados el Zipa y el Zaque, secundados por
otros de menor jerarquía, los Usaques, especie de
consejeros; los sacerdotes, los guerreros y el pueblo
compuesto por agricultores, alfareros, orfebres,
tejedores y comerciantes.
• El zaque era el gobernante del Zacazgo, al Norte, y su
sede de gobierno era Hunza, hoy Tunja. El zipa era el
gobernante del Zipazgo, al Sur, en la Sabana de Bogotá, y
su sede de gobierno era Funza.
• Ni el zipa ni el zaque ejercían un poder absoluto ni un
control rígido o estricto sobre los cacicazgos a los que les
debían su poder, por lo que no se les puede considerar
reyes. Sin embargo, estas posiciones de poder eran de gran
honor y estaban rodeadas de un ceremonial bastante
elaborado.
• Los tronos de los gobernantes muiscas eran hereditarios,
pero no seguían una línea paterna. Se designaba como
sucesor a un sobrino, hijo de la hermana mayor o de mayor
edad del gobernante.
Sexualidad:

Existía total libertad sexual antes del matrimonio y éste
poco tenía que ver con la virginidad; por el contrario, la
virginidad para la mujer muisca era una verdadera
desgracia; «Reparaban muy poco en no hallar doncellas a
sus mujeres y en algunas era motivo de aborrecerlas, si
las hallaban con integridad: porque decían eran mujeres
desgraciadas pues no hubo quien hiciera caso de ellas».
La poligamia era común entre la sociedad muisca. Los
hombres podían tener el número de tygüi (esposas) que
fueran capaces de mantener. En la sociedad muisca
existía la prostitución y las prostitutas eran
llamadas Chihizapquaza.
Economía:

Nuestros pueblos Muiscas en la región de la sabana
cundiboyasense se caracterizaron como alfareros y es la
alfarería una de las manifestaciones culturales que nos
permite situarlos en el tiempo, basados en los análisis
practicados a las vasijas de cerámica y se puede apreciar
que la época de la alfarería está ubicada entre el año 310
hasta el 1.305, lo cual permite establecer que los Muiscas
ocuparon estos territorios alrededor de doce siglos antes
de la llegada de los españoles.
Los alfareros elaboraban la cerámica para uso ritual y
ofrendatario, además de enormes vasijas para procesar la
sal, ollas jarras y cuencos de uso doméstico. Sobresalen la
cerámica de tipo ceremonial, adornada con figuras
zoomorfas como la rana, la serpiente, y figuras
antropomorfas que quizás representaban a los caciques.
• Oro: El oro era importado y llegó a ser tan abundante que fue el
principal material para la artesanía muisca común (orfebrería). A la
llegada de los españoles, en la Sabana de Bogotá se veían campanillas de
oro colgando de los árboles. El uso de este metal dentro del territorio de
la confederación muisca, unido a la tradición de la coronación
del Zipa en la Laguna de Guatavita, contribuyeron para la creación del
mito de El Dorado.
• Esmeraldas: Aún hoy Colombia es el primer productor mundial de
esmeraldas, que son tenidas entre las más preciadas del planeta. Los
principales yacimientos de estas piedras preciosas se encuentran en el
departamento de Boyacá, y especialmente en el municipio de Muzo.
Junto con el oro, las esmeraldas eran ofrendadas a los dioses en las
lagunas sagradas.
• Cobre: En los combates y en las fiestas los muiscas usaban
máscaras de cobre muy bien elaboradas, y que en el
intercambio comercial con otros pueblos también usaban
pequeños "tejuelos" de cobre.
• Carbón: Tanto vegetal como mineral. Hoy todavía se
siguen explotando minas de carbón, por ejemplo
en Zipaquirá, y Samacá. En este producto Colombia es una
de las principales reservas mundiales.
• Sal: Extraída de las minas de Nemocón, Zipaquirá y Tausa,
también llegó a ser uno de los principales bienes de
intercambio con otros pueblos.
• De manera muy especial hay que mencionar la
producción textil, pues las mantas de algodón muiscas
eran usadas también para el pago de tributos a las
autoridades indígenas, y en el intercambio comercial
externo.
Religión:

• Los muiscas eran politeístas. Sus divinidades
representaban diversas fuerzas de la naturaleza. Sus
principales dioses fueron Chiminichagua, principio
creador o fuerza suprema, Xué, el sol, Chía, la luna,
Bachue, la madre de la humanidad y diosa de las
legumbres, Cuchaviva el arco iris, Chibchacun, dios
general, Chaquen, dios de los corredores y Bochica,
héroe civilizador.
• Las lagunas eran consideradas lugares sagrados; allí
celebraban ceremonias religiosas de gran esplendor,
durante las cuales arrojaban al agua, tunjos
elaborados en tumbaga.
Ofrendas y sacrificios:

• Ofrendas con tunjos:
Las ofrendas brindadas a los dioses por los muiscas
consistían principalmente en tunjos de oro, plata y cobre
con formas antropomorfas o de animales como serpientes,
ranas, lagartijas, mosquitos, hormigas, gusanos, tigrillos,
monos, mariposas y aves, entre otros. Además de
diademas, brazaletes, vasos y casquetes, a los que
muchas veces les adicionaban esmeraldas.
• Sacrificios de animales:
Los animales usados para los sacrificios eran
principalmente aves. La sangre era derramada sobre el
suelo del templo atando todas las cabezas de las aves y
dejándolas colgadas.
• Sacrificios humanos:
Los sacrificios humanos se daban bajo dos condiciones:
La primera era que si en guerra contra algún pueblo enemigo capturaban
a un muchacho por cuyo aspecto se presumiera que era virgen. A éste lo
llevaban luego a un templo donde era sacrificado en medio de
aclamaciones y cánticos.
La segunda condición bajo la que se permitían los sacrificios humanos
era que el sacrificado fuera uno de los muchachos a los que llamaban
moxas, o mojas. Cada cacique tenía un moxa, y algunos dos. Estos eran
jóvenes comprados a treinta leguas del territorio muisca, en un lugar
llamado "Casa del Sol". Se compraban siempre en edades de 7 a 8 años,
a precios muy altos, pues se creía que podían hablar con el Sol y recibir
sus respuestas. Eran tenidos en gran veneración, y siempre se les
cargaba en hombros. Cuando llegaban a la pubertad, eran sacrificados y
su sangre ofrecida a los dioses, pero si habían tenido relaciones
sexuales, se los dejaba libres, pues se pensaba que su sangre ya no valía
para nada.
En ambos casos, el modo de sacrificio era el siguiente:
Antes del amanecer, se conducía al joven a la cima de
una montaña mirando hacia el Oriente. Llegados al
puesto de sacrificio, se iniciaba una ceremonia en la
que se cantaban himnos a los dioses.
Al joven se lo tendía en una manta sobre el suelo, y allí
era degollado con un cuchillo de caña. La sangre era
recogida en una totuma y luego untada en unas piedras
sagradas en las que debían dar los primeros rayos del
Sol. El cuerpo del difunto era enterrado algunas veces
en cuevas o sepulturas, pero otras veces era dejado a la
intemperie para que se lo "comiera" el Sol.
Ritos funerarios y Festividades:

• Ritos funerarios: Unas veces se secaban los cuerpos de los
difuntos a fuego lento sobre fogones; otras, eran enterrados
dentro de templos o bohíos; y otros eran enterrados
directamente en los campos, envueltos en una manta, y sobre
su sepultura se sembraba un árbol.
El duelo continuaba seis días con encuentros familiares, en
medio de cantos a la memoria del difunto, música, coca, chicha
y bollos de maíz
• Festividades: Las festividades muiscas estaban asociadas
principalmente al ciclo agrícola y al ciclo de la vida.
• Fiestas de la siembra y de la cosecha.
• Fiestas de los caciques.
• Fiestas de la construcción de cercados.
• Fiestas de la inauguración de cercados.
Ceremonia de El Dorado:

• La ceremonia muisca de El Dorado, o Eldorado, tenía lugar
en la Laguna Sagrada de Guatavita. En dicha ceremonia, el
Psihipqua (heredero del trono) tomaba posesión del trono
del Zipazgo, con lo que adquiría la dignidad de Zipa.
• Cuando llegaba el Psihipqua, lo desnudaban completamente,
le untaban en todo el cuerpo aceite de trementina y lo
espolvoreaban con oro en polvo, de tal manera que su
cuerpo quedaba totalmente dorado. Luego se subía en la
balsa, en la cual iba de pie, y a sus pies ponían un gran
montón de tunjos de oro (figurillas que representaban a los
dioses) y esmeraldas, como ofrendas para los dioses.
• Entonce el Psihipqua hacía su ofrecimiento a los dioses,
arrojando todo el oro y las esmeraldas a la laguna, y los
Uzaques que iban con él hacían lo mismo con sus
ofrecimientos. Después, el Psihipqua se sumergía en el agua
para que el oro en polvo se desprendiera también como
ofrecimiento a los dioses.
Bibliografía y cibergrafía:

• Estudio sobre los Muiscas. Obra Original de José Rozo Gauta
• www.colombia.com ›Colombia Info› Historia de Colombia
• www.galeon.com/culturasamerica/Muiscas.htm
• muiscaspuebloindigena.blogspot.com/.../los-muiscas-muyska-
persona-gente-1-o.html

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