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Geronto19gla,

vnutrición

del adulto mayor

Dr. Luis Miguel Gutiérrez Robledo

Director General, Inst i tuto de Geriat r ía Institutos Nacionales de S a lud , México, D . F .

Dr. Pablo Picardi Marassa

Profesor-Investigador. Departamento de S a lud . Universidad Iberoamericana, Ciudad de México

Dra. Sara Gloria Aguilar Navarro

I n vestigadora, Departamento de Geria t ría.

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutri c ión

" Salvador Zubirán ", México , D . F .

Dr. José Alberto Ávila Funes

Jefe del Departamento de Geriatría. Instituto Na c ional de Cien c ia s Médicas y Nutrición " S a lvador Zubir á n " , México , D. F .

Dr. Jesús Menéndez Jirnénez

Vi c edirector de As i sten c ia Médic a

Centro de Investigaciones sobre Longevidad , Envejecimiento y Salud (CITED La Habana , Cub a

MCS Ana Bertha Pér e z-Lizaur, NC

Directora del Departamento de Salud Universidad Iberoamericana, Ciudad de Mé x i c o

MÉXICO . BOGOTÁ. BUENOS AlRES • CARACAS. GUATEMALA. MADRID • NUEVA YORK SAN JUAN • SANTIAGO. SAO PAULO • AUCKLAND • LONDRES. MILÁN • MONTR E AL NUEVA DELHI • SAN FRANCISCO. SINGAPUR. ST oLOUIS • SIDNEY. TORONTO

Director editorial: Javier de León Fraga

Editor sponsor: Gabriel Arturo Romero Hemández

Corrección de estilo: Penélope Martínez

Herrera

Supervisor de edición: H é ctor F . Guerrero AguiJar

Supervisor

de producción: José Luis González Huerta

NOTA

La medicina es una ciencia en constante desarrollo. Conforme surjan nuevos conocimientos, se re -

los

cuadros de dosificación medicamentosa sean precisos y acordes con lo establecido en la fecha de

publicación . Sin embargo , ante los posibles errores humanos y cambios en la medicina, ni los edito-

garantizan que la de errores u omi -

siones,

fuentes de datos, por ejemplo, y de manera particular, habrá que consultar la hoja informativa que se adjunta con cada medicamento, para tener certeza de que la i nformación de esta obra es precisa y no se han introducido cambios en la dosis recomendada o en las contraindicaciones para su adminis- tración . Esto es de particular importancia con respecto a fármacos nuevos o de uso no frecuente. También deberá consultarse a los laboratorios para recabar información sobre los valores normales .

querirán cambios de la terapéutica. El (los) autor(es) y los editores se han esforzado para que

res ni cualquier otra persona que haya participado en la preparación de la obra información contenida en ella sea precisa o completa, tampoco son responsables

ni de los resultados que con dicha información se obtengan . Convendría recurrir a otras

GERONTOLOGÍA Y NUTRICIÓN DEL ADULTO MAYOR

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Educación

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C . P. 0l376, México, D. F .

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ISBN : 978 - 607 -1 5-0350 -3

3456789012

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The McGraw'HiII Companies

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Printed in Mexico In Impr es ione s e n Off set Max S . A . d e C . v .

:~.= ~~

Sara Gloria Aguilar Navarro Especialista en Medicina Interna y Geriatría. Investigadora del Departamento de Geriatría. Maestría en Ciencias Médicas

Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición

" Salvador Zubír án " , México , D . F .

Heliodoro Alemán Mateo Investigador Titular " B "

Departamento de Nutrición y Metabolismo , Coordinación de Nutrición Centro de Investigación en Alimentación

y Desarrollo, A . c. Hermosillo, Sonora

Humberto Arencibia Pérez Médico especialista en Geriatría y Gerontología Especialista en Administración de Salud

Master en Envejecimiento

Centro de Investigaciones sobre Longevidad ,

Envejecimiento y Salud (CITED)

y Salud

José Alberto Ávila Funes Jefe del Departamento de Geriatría, Especialista en Medicina Interna y Geriatría, Maestría en Ciencias Medicas, Instituto Nacional de Ciencias Médicas

y Nutrición "Salvador Zubír á n ', México, D . F .

PascaIe Barberger-Gateau Docteur en Médecine Docteur d ' Etat en B í ologie Hurnaine (Ep í dém í olog í e) Inserm, U593 , Université Victor Segalen Bordeaux, France

Ivonne Becerra Laparra Jefe del Departamento de Geriatría. Especialista en Medicina Interna y Geriatría Hospital Médica Sur, México, D.F .

Colaboradores

Niurka Cascudo BarraI Médico especialista en Gerontología y Geriatría Especialista en Medicina Familiar Master en Longevidad Satisfactoria Centro de Investigaciones sobre Longevidad , Envejecimiento y Salud (CITED)

Rocío Cervantes Gaytán Coordinadora del Servicio de Rehabilita ción,

Instituto Nacional de Cien c ias Médicas y Nutric ión

" Salvador Zub í rá n ", México , D . F .

Laura Isabel Cruz Ángeles Maestra en Ciencia. Consultora privada

Concepción Díaz de León Vázquez Licenciada en Nutrición. Consultora privada

Luis Miguel Gutiérrez Robledo Director General del Instituto de Geriatría Institutos Nacionales de Salud, México , D . F .

Sofía Hernández Rodríguez de León Especialista en Medicina del Deporte y Actividad Física Universidad Nacional Autónoma de México

Susana Hierrezuelo Cortina Médico especialista en Gerontología y Geriatría. Especialista en Medicina Física y Rehabilitación. Master en Salud Pública y Envejecimiento Centro de Investigaciones sobre Longevidad , Envejecimiento y Salud (CITED)

Raquel Huerta Huerta Profesor investigador Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco

_iv

Colaboradores

Departamento de Atención a la Salud, Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochirnilco

Lucero Kazue Kameyama Fernández Especialista en Medicina Interna y Geriatría. Instituto Nacional de Geriatría Institutos Na cionales de Salud, México, D . F .

Mary Blanca López Pérez Psi c óloga Clínica Master en Gerontología Médica y Social Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud (CITED)

Tania Méndez Amador

Li c enciada en Defectología

Master en Psicología de la Salud Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud (CITED)

JesúsMenéndezJnnénez

Médico especialista en Gerontología y Geriatría Master en Salud Pública y Envejecimiento

Alberto MUnenza Alvarado Médico Internista, Neurólogo, Neurofisiólogo Instituto Nacional de Cienc ias Médicas y Nutrición "Salvador Zubírán", México, D . F .

Mariano Montaña Álvarez Especialista en Medicina Interna y Geriatría

Instituto Nacional de Cienc ias Médicas y Nutrición

" Salvador Zubir á n ', México, D.F .

Magali Ojeda Hernández Médico espec ialista en Gerontología y Geriatría. Especialista en Medicina Familiar Centro de Investigaciones sobre Longevidad, Envejecimiento y Salud (CITED)

Hélene Payette, PhD Professeure titulaire

Fa c ulté de Médecine et des S c iences de la Sant é ,

Université de Sherbrooke Chercheure

Centre

Centre de Santé et des Services Sociaux Institut Universitaire de Gériatrie de Sherbrooke

de Recherche sur le Vieillissement

Caria Pederzini Villarreal Profesora-Investigadora, Departamento de Economía Universidad Iberoamericana, Ciudad de México

Ana Bertha P é rez-Lízaur, NC Directora del Departamento de Salud Universidad Iberoamericana, Ciudad de México

Víctor Manuel Pérez Valera Profesor-Investigador, Departamento de Derecho Universidad Iberoamericana, Ciudad de Mé x ico

Pablo Picardi Marassa Profesor-Investigador, Departamento de Salud Universidad Iberoamericana, Ciudad de México

Roberto Reyes Guerrero Coordinador de la Clínica de Estomatología Geriátrica, Clínica de Evaluación Geriátrica, adscrito al Servicio de Estomatología, In stituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición " Salvador Zubirá n " , México , D . F .

José Alberto Rivera Márquez Doctor en Epiderniología y Salud Poblacional. Profesor-Investigador Titular, Departamento de Atención a la Salud Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochirn ilco

Lilliams Rodríguez Rivera Médico especialista en Gerontolog í a y Geriatría Especialista en Medicina Familiar Master en Salud Pública y Envejecimiento Centro de Investigaciones sobre Longevidad , En v ejecimiento y Salud (CITED )

Óscar Rosas Carrasco Especialista en Medicina Interna y Geriatría Maestría en Ciencias Médicas Instituto de Geriatría Institutos Nacionales de Salud , México , D.F .

Araceli Trejo Contreras Jefe del Departamento de Nutrición y Dietética Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugí a , México, D . F .

Colaboradores

v_

María del Consuelo Velázquez Alva Profesora-Investigadora. Departamento de Atención a la Salud Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochirnilco

I

Contenido

Presentación

ix

9. Manejo de síntomas psicológicos

Introducción

xi

y conductuales asociados a demencia Mariano Montaña Álvarez

108

Unidad 1: Aspectos demográficos

y sociales del adulto mayor 1

1 . Maltrato en el adulto mayor

3

Mary Blanca López Pérez

2. Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores 17 Magali Ojeda Hernández

3. Envejecimiento demográfico en México. Principales causas y características 35 CarIa Pederzini Vil/arreal

4. Inseguridad alimentaria en los adultos

mayores 46

José Alberto Rivera Márquez,

Concepción Díaz de León Vázquez

5. Calidad de vida en el adulto mayor 55

Óscar Rosas Carrasco

Unidad 2: Aspectos psicológicos

y cognitivos del adulto mayor 63

6 . Síndrome confusional agudo Niurka Cascudo Barral

65

Unidad 3: Evaluación diagnóstica y rehabilitación del adulto mayor 121

10 . Cuidadores 123 Tania Méndez Amador 11 . Evaluación geriátrica Jesús Menéndez Jiménez

12. Rehabilitación geriátrica

Susana Hierrezuelo Cortina 13 . Incontinencia urinaria

Lil/iams Rodríguez Rivera 14 . Inflama c ión y nutrición:

140

156

165

su relación con la composición corporal en el anciano frágil 182 Luis Miguel Gutiérrez Robledo

15. Uso apropiado de medicamentos

en elanciano

Sara Gloria Aguilar Navarro,

189

16. Síndrome de fragilidad en el adulto mayor 198 José Alberto Ávila Funes

7.

Depresión en la tercera edad 91 Pablo Picardi Marassa

1 7 . Constipación en el anciano Lucero Kameyama

20 7

8 . Trastornos del sueño 99 Pablo Picardi Marassa

18.

Enfermedad de Parkinson Alberto Mimenza Alvarado

218

viii

Con t en i d o

_

Unidad 4: Nutriología del adulto mayor 227

19. Repercusiones de salud bucal en la nutrición del a nc iano 229 Roberto Reyes Guerrero

20. Aspectos prácticos de la alimentación y la nutri c ión del adulto mayor 241

Ana Bertha P é rez -Lizaur,

Laura Isabel Cruz Ángeles 21 . Cambios en la composi c ión corporal y técn i cas pa r a su e v aluac i ón en el adulto m ayo r 262 Heliodoro Alemán Mateo

22. Nutrición del adulto mayor 2 7 2 Heliodoro Alemán Mateo J Raquel Huerta Huerta

23. Nutr i ción y función en el adulto mayo r 2 82 Hélene Payette

24. N utri c ión y n e u r oprotecc i ón 294 Pascale Barberger-Gateau

25. D e s nut rición en los adulto s ma y or e s 3 01 Heliodoro Alemán Mateo

26. La n ut rición en e n f e rm edades

ne u r od e g enerati v as 311 Araceli Trejo Contreras

27. Sí nd r o m e m e ta b ó l ic o y n u tr i c ión 317 Sara Ivonne Becerra Laparra

2 8. P ar ámetros antrop o mét ric os del adulto

326

m a y o r María del Consuelo Velázquez Alva

Unidad 5: Actividad física y salud del adulto mayor 339

29. El impacto de la actividad física en el adulto mayor 341 Sofía Hernández Rodríguez de León

Unidad 6: Tanatología y el final de la vida en el adulto mayor 353

30. Acompañamiento integral del enfermo terminal 355 Víctor Manuel Pérez Valera

31. Aspectos espirituales y religiosos del duelo 362 Víctor M. Pérez Valera

32. El desafio de la eutanasia 371 Víctor Manuel Pérez Valera

Unidad 7: Gerencia de instituciones que brindan servicio al adulto mayor 385

3 3. Geren ci a de i nstituciones sociales para

387

pe r sonas mayores Humberto Arencibia Pérez

Ín dice alfa bét ic o

39 5

El creciente envejecimiento de la población en México nos muestra que gran parte de los adultos mayores se encuentra en una situación desfavorable, con serios problemas de salud, trastornos nutricio s y deficien - cia de nutrimentos (desnutrición y anemia), así como de excesos (sobrepeso y obesidad) y enfermedades crónicas degenerativas (depresión, diabetes, cáncer, hipertensión). Actualmente los servicios de salud y segu - ridad social no alcanzan a cubrir la totalidad de la de- manda debido a problemas de presupuesto y a la falta de personal con conocimientos en el campo de la ge- rontología y nutrición del adulto mayor. La Universidad Iberoamericana, Ciudad de Méxi- co, consciente de su responsabilidad social y de las ne- cesidades de atención y de servicios de calidad en salud que requieren los adultos mayores, desarrolla desde hace varios años diversas investigaciones sobre esta pro - blemática. Su programa de formación y capacitación para profesionales que trabajan con los adultos mayo - res, mediante diferentes cursos y talleres impartidos por especialistas nacionales o extranjeros, es altamen - te demandado por quienes trabajan en esta área. En diciembre de 2008, en conjunto con el Departa- mento de Geriatría del Instituto Nacional de Ciencias

Presentación

Médicas y Nutrición "Salvador Zubírán", la Universidad Iberoamericana organizó un curso titulado Efectos de la

nutrición sobre la salud del adulto mayor, en el que par-

ticiparon académicos e investigadores de México, Ca- nadá y Francia, y cuyas ponencias forman parte de las páginas de este libro . Los temas desarrollados en cada uno de los capítu- los son producto de las investigaciones y los conoci- mientos adquiridos en la práctica profesional de sus autores, en los que se muestra una gran calidad y serie- dad académicas que los convierten en aportes impor - tantes al campo de la gerontología y de la nutriología del adulto mayor. Estamos seguros de que esta obra será una herra- mienta básica en la formación académica y humana de gerontólogos, geriatras, nutriólogos, psicólogos y todo aquel profesional de la salud que trabaja con el adulto mayor, ya que permite ampliar los conocimientos so- bre el mismo y sus necesidades de atención integral.

Dr. Pablo Picardi Marassa

M. C . Ana Bertha Pérez-Lizaur, N C .

La relevancia de la nutrición en el proceso de desarro- llo no se discute, su participación como modulador del proceso de envejecimiento y su amplia repercusión en la enfermedad geriátrica es también ampliamente reconocida en la actualidad. La fragilidad, uno de los temas torales de la geriatría moderna, no podría en-

tenderse sin tener en consideración la influencia

estado de nutrición, tanto en su determinismo como en sus desenlaces. El proceso de envejecimiento es uno de esos temas que ponen en evidencia que la especialización en me- dicina ha seguido un rumbo que artificialmente con- duce a su segmentaci ón por aparatos y sistemas, por órganos y enfermedades. En esta tendencia reduccio- nista se ha evidenciado lo inconveniente, para propós i- tos de la atención médica , del fraccionamiento excesivo y de la abstracc ión del todo para concentrarse en la par - te . Del desarrollo del conocimiento geriátrico y geron- tológico surge un nuevo enfoque del trabajo clínico que aspira a un abordaje global del individuo enfermo. El fe- nómeno del envejecimiento es ejemplar a este respecto, pues el abordaje diagnóstico y terapéutico eficaz del adulto mayor es imposible sin una visión holística y glo- balizadora que reconozca la diversidad de los estados de salud posibles, la multicausalidad de sus orígenes y la ne- cesaria intervención interdisciplinaria en su atención. La sola extrapolación de la visión convencional de las enfermedades del adulto a la condición del adulto mayor , no es suficiente, de modo que se han identifica - do hoy afecciones específicamente geriátricas. La nutri - ción juega un rol preponderante en el determinismo de esta etapa de la vida , pero para comprender su influen- cia , y aprovecharla para un abordaje preventivo y tera- péutico eficaz, se impone la necesidad del abordaje

del

~

.

.

Introducción

sistemático y global que caracteriza al trabajo geriátrico y gerontológico. Dada la complejidad que entraña el tema, y las múl- tiples VÍas fisiológicas involucradas, tiene sentido consi- derar una estrategia de análisis que aborde el conjunto de manera simultánea. Infortunadamente, es evidente que la información disponible es aún parcelar e incom - pleta, a pesar de que la influencia de la nutrición es de- terminante de los desenlaces de la enfermedad. Su descuido no sólo perturba al paciente y su entorno, sino que se aso c ia con una mayor morbimortalidad y prolon - gación de la estancia hospitalaria, amén de un significa- tivo deterioro funcional. Es improbable que lleguemos a encontrar una cau - sa única que explique el proceso de envejecer, sin em- bargo , podemos avanzar en la comprensión de cómo múltiples factores individuales y ambientales influyen su curso y sus desenlaces. Si continuamos avanzando en la comprensión de los mecanismos íntimos que lo pro - ducen podremos aproximarnos a la búsqueda , basada en evidencia, de abordajes que permitan modulado y limitar sus consecuencias negativas . La nutrición y sus perturbaciones son elementos c lave a este respecto. Más aún, dadas las consecuencias funcionales y sobre la cog - nición ya demostradas a las que conduce la perturba - ción del estado nutricio, se hace necesario avanzar en la prevención, sin duda también a través de estrategias de intervención en múltiples niveles que reconocen tam- bién los múltiples niveles de afectación. Este texto ha sido planeado para quienes hacen fren- te cotidianamente a la problemática del adulto mayor, pero no se limita a ellos , porque evidentemente, es un texto de consulta para alumnos de l icenc iatura, para los especialistas en nutrición y los médicos generales, y aun

xii

Introducción

para otros miembros del personal paramédico interesa- do en temas geriátricos. Una contribución muy signifi- cativa del libro es el hecho de que aporta la visión geriátrica a la interacción de la nutrición con el proceso de envejecimiento y a su rol preponderante en la géne- sis de problemas tales como la fragilidad . Finalmente , unas palabras de agradecimiento para todos los autores. No sólo tuvieron la generosidad de contribuir con su tiempo y esfuerzo al desarrollo del en- cuentro que da origen a este texto , sino que han aporta- do una versión escrita, y muchos de ellos han colaborado

a la revisión de dichas aportaciones. Este texto está des- tinado a diseminar el conocimiento de esta zona común que comparten la nutrición y la gerontología , que espe- ramos habrá de contribuir a mejorar la atención de los adultos mayores.

Dr. en C. M. Luis Miguel Gutiérrez Robledo

Director Instituto de Geriatría Institutos Nacionales de Salud de México

Aspectos demográficos y sociales del adulto mayor

Maltrato en el adulto mayor

% Introducc i ón

Mary Blanca López Pérez

En la actualidad, la identificación del maltrato al adulto mayor cobra auge a nivel mundial y existe mayor homo- geneidad al abordar este tema. No obstante, el abuso y maltrato en la vejez sigue siendo característico de esta etapa . La literatura existente señala que los distinto s usos de definiciones, métodos y medidas para determi- nar la magnitud y frecuencia del maltrato a personas an c ianas provocan que los resultados de los estudios no puedan ser comparables, y que las dificultades que pre - senta tratar este tópico hagan dudar de la validez de las investigaciones. Lo cierto es que, cualquiera que sea la concepción de la que se parta , el denominador común es el daño a la integridad de la persona . Los esfuerzos por dar luz al tema han sido ingen - tes ¡ van desde la creación de la Red Inte r nacional de Prevención del Maltrato al Adulto Mayor (1997), múl - tiples declaraciones en contra del maltrato (Hong Kong , 1989 [primera referencia internacional al respecto] ¡ Canadá, 2002¡ Chile , 2003¡ Cuba, 2004 , y reciente- mente Argentina, julio de 2007) , hasta la promulgación del 15 de junio como " Día de la toma de conciencia del abuso y maltrato en la vejez ", cuyo objetivo es reflexio - nar en todos los espacios posibles acerca del abuso , el maltrato y la negligencia hacia los adultos mayores , haciendo hincapié en la necesidad de dimensionar la magnitud del problema , así como en las políticas de prevención y acciones necesarias y adecuadas para lo - grar este objetivo.

Contenido

• Introducc i ón

• Definiciones y tipos de maltrato

• Contextos donde se produce el maltrato

• Maltrato estructural

- Características de los ancianos con riesgo de maltrato

- Teorías que explican el maltrato

- Principios básicos para la prevención

_4

Unidad 1 Aspectos demográficos y sociales del adulto mayor

Son también parte de los objetivos:

• Combatir el " viejismo " , desafiando los estereotipos negativos y los mitos que acompañan y marginan a las personas mayores y al proceso del envejecimiento.

• Promover el reconocimiento de los derechos huma- nos de las personas mayores y de que se tome con-

c iencia

además de que se asesoren para lograr utilizarlos ple-

namente.

• Estimular e incrementar sus capacidades para defen- derse de situaciones abusivas y poder denunciadas

de los recursos que ya poseen Y merecen,

sin autodiscrirninarse

y con igualdad de derechos.

• El telón ha comenzado a descorrerse, lo que permite no sólo abordar el tema que compete, sino llegar a sus raíces para al menos atenuar sus consecuencias.

Los datos demográficos relacionados con el incremento de los adultos mayores alertan sobre la urgencia de este tema . En Cuba, 16.4% de la población tiene hoy 60 años o más, lo que en números absolutos representa 1 . 8 mi- llones de adultos mayores. Se encuentra entre los 25 países con esperanza de v ida de 77 años o más. Para 2025 será el país con la población más envejecida de América Latina y en 2050 será uno de los más envejeci- dos del mundo. Según las predicciones mundiales para 2025, las personas de 60 años o mayores aumentarán a más del doble, de 542 millones (en 1995) a cerca de 1 200 millones. A medida que la gente vive más y requiere mayor asistencia en la edad adulta , el problema del maltrato a los ancianos tiende a intensificarse. Así , aunque esta pr á ctica se presenta en la actualidad con mucho auge , su reconocimiento se remonta a las comunidade s humanas más primitivas. Varían los escenarios, se in- cluyen nuevos tipos y formas de identificarlo, se hace dependiente de la v í ctima o del agresor y se adoptan medidas de prevención y tratamiento . No obstante, si- gue siendo una realidad que precisa ser conocida. Según la definición de la organización Acción con- tra el Maltrato de los Ancianos en Reino Unido , adopta- da por la Red Internacional para la Prevención del Maltrato Al adulto Mayor , " el maltrato de los an c ianos consiste en realizar un acto único o reiterado o dejar de

tomar determinadas medidas necesarias, en el contexto de cualquier relación en la que existen expectativas de confianza, y que provo c an daño o angustia a una perso - namayor ". Al existir una visión más amplia del tema , cada au - tor lo define de manera diferente, sin embargo , la ma- yoría coincide en que produce daños y angustia a las persona s mayores.

% Definiciones y tipos de maltrato

• Maltrato físico: causar dolor o lesiones, ejercer c oer - ción física o restringir la libertad de movimientos mediante la fuerza o el uso de drogas. Algunos auto - res incluyen en este tipo al maltrato sexual.

• Maltrato psíquico o emocional: infligir sufrimiento psíquico .

• Económico o material: explotar a una persona ma- yor o hacer uso de sus fondos o recursos en forma ilícita o indebida.

• Negligencia: negarse a cumplir con la obligación de

atender a una persona

mayor.

Más recientemente se ha incluido el abandono como un nuevo tipo de maltrato . Éste se refiere al desamparo de un anciano por una persona que había asumido la res- ponsabilidad de proporcionarle cuidados , o bien , por la persona a cargo de su custodia ( tutor legal). También está el maltrato estructural o societario, referido a la

falta de políticas sociales y de salud adecuadas, mal ejer- cicio e incumplimiento de las leyes existentes, y presen-

c ia de normas sociales, comunitarias y c ulturales que

desvaloran la imagen del adulto may or , mismas que re-

sultan en perjuicio de su persona y se expresan social- mente como discriminación, marginalidad y exclusión social .

% Contextos donde se produce el maltrato

La familia , que por siempre con s tituir á la célula bá s ic a de la sociedad , es una de las institu c iones que más

modificaciones ha sufrido en los últimos años a diferen- tes niveles: en la imagen, los aspectos legales, las relacio - nes de pareja, las relaciones entre padres e hijos y entre diferentes generaciones, en la dinámica familiar, la rup- tura e independencia de sus miembros y en los diferen- tes papeles que asume cada individuo. Estos cambios conllevan una modificación del mo- delo tradicional con nuevas particularidades en la orga- nización y patrones de la familia actual, en la que no deben perderse valores positivos como: sentimientos de cohesión, reciprocidad, solidaridad, convivencia bajo el mismo techo y el respeto al anciano. De no cum - plirse éstos, aumenta la vulnerabilidad del viejo para ser desplazado, maltratado y que al final termine siendo asumido por una institución. Se han identificado varios indicadores de maltrato en los ancianos que se atribuyen a los miembros de la familia¡ éstos son:

Físico: lesiones sin explicación, marcas de dedos, quemaduras en lugares poco frecuentes, falta de ad- ministración de medicamentos indicados. Psicológíco: depresión , ansiedad , amenazas de ins- titucionalización.

• Negligencia: vestimenta inadecuada, lesiones en mal estado, falta de administración de medicamentos indicados.

• Otros: como la presencia persistente del familiar cuando se entrevista al anciano .

% Maltrato institucional

Se dice que aunque es una realidad menor, se denuncia en ocasiones la falta de vigilancia y medios de inspec- ción en estos centros, a menudo atendidos por personal insuficiente y mal calificado con alto índice de ausentis- mo ¡ cambio frecuente de personal¡ mala relación entre sus integrantes¡ comunicación escasa entre residentes- personal-visitantes y directivos¡ dificultades o demoras en el acceso allugar¡ sistema administrativo deficiente¡ historias clínicas y registros insuficientes¡ servicio mé- dico , enfermería y de cuidadores deficiente¡ falta de un sistema formal de quejas , así como un alto índice de éstas ¡

Capítulo

1

Maltrato en el adulto mayor

5_

incidentes frecuentes de preocupación¡ conductas agre- sivas , secretas, inusuales e impredecibles.

% Maltrato estructural

Se produce en la sociedad en su conjunto , in cluyendo a las propias instituciones. Ejemplos de este tipo de mal - trato serían la " falta de respeto " de la sociedad en gene - ral hacia las personas mayores , o la escasez de recurso s económicos destinados por el estado a satisfacer las ne- cesidades de las personas mayores y sus familias.

Características de los ancianos con riesgo de maltrato

• Padecer impedimento físico o discapacidad.

• Situación de pobreza.

• No tener hijos.

• Vivir solo.

• Sufrir aislamiento social.

• Desplazamiento.

• Persona de edad con patologías físicas y mentales asociadas o que padece mala s alud mental debido al uso indebido de medicamentos, alcohol o drogas.

En cuanto al riesgo entre el cuidador y e l anciano " s e aluden las razones siguientes:

• Cambios inesperados en el estilo de v i da y en las as - pira c iones o expectativas sociales, personales y labo - rales del cuidador.

• Cuidadores que cohabitan en solitario con el enfermo (por razón de soltería, víudez, divorcio , etcétera).

• Mujeres en edad madura con el fenómeno de la me- nopausia, con o sin nido vacío , que ven reducidas sus expectativas sociofamiliares y de autorrealiza- ción ante la situación de tener que cuidar ya sea a uno o ambos progenitores , a sus suegros o a todos ellos.

• Cuidadores que arrastran alguna enfermedad somá ti- ca de carácter crónico.

• Cuidadores con algún problema psiquiátrico : tra s - torno de personalidad, depresión , neurosi s, psic osis.

_6

Unidad 1 Aspectos demográficos y sociales del adulto mayor

o

Cuidadores con alguna forma de narcohábito (alco- holismo, drogas, ps í cof á rmacos).

o

Personas solitarias ( hijos únicos, solteros) con nulo o escaso soporte familiar , social o de ambos tipos para descarga de su rol de cuidador.

o

Cuidadores con una escasa red de apoyo sociosa- nitario .

o

Cuidadores con otras obligaciones y responsabili- dades (paternofil í ales, conyugales, laborales y do- mésticas).

o

Pobre nivel de relaciones entre cuidador y anciano .

o

Cuidador con antecedentes de maltrato en su infan- cia o juventud , ya sea por parte del enfermo como del otro progenitor .

o

Sujetos con penuria económica.

o

Cuidadores que comienzan a manifestar sentimien - tos de frustración, ira , desesperanza, cansancio psí- cofísico , cambio a una relación de indiferencia, baja auto estima, soledad o manifestaciones psiquiátricas de ansiedad , hipocondr í a , dependencia a ps í cof á r- maco s, trastornos del ritmo sueño-vigilia , consumo etílico elevado.

o

Cuando el ambiente familiar donde se administran los cuidados tiene una carga importante de estrés.

Teorías que explican el maltrato

Algunas teorías tratan de explicar el fenómeno del mal- trato, aunque en muchas ocasiones se entremezclan en la base de un solo tipo. Así, se describe la:

Teoría del deterioro: cuanto mayor es el grado de de - terioro ya sea físico o mental del anciano (o la combina - ción de ambos), se presenta más vulnerable para sufrir maltrato. Es decir, la imposibilidad del anciano de ga- rantizar su auto cuidado , y por tanto mantenerse depen- diente, lo condi c iona para el maltrato. Teoría de la psicopatología del abusador: define el rol del maltratante como único factor en el abuso y mal - trato, dado por trastornos de personalidad, retraso men- tal , esquizofrenia u otras patologías mentales que los hacen más abusivo s e incapaces de poder establecer re- laciones afectivas con el an c iano.

Teoría de la violencia como dinámica

tiene que la violencia tiene un patrón de comporta- miento aprendido, se transmite de una generación a

otra y esto hace que se vaya perpetuando . El maltratan- te asegura: " a mí me golpearon, pero aprendí"; en tal

la respuesta será

que aprendió la violencia como patrón que muestra en cada una de sus actitudes . Teoría de actitudes sociales negativas hacia el ancia- no: las percepciones estereotipadas y las actitudes ne- gativas hacia los adultos mayores favorecen un ambiente propicio para victimar al an c iano y deshumanizarlo sin siquiera sentir algún remordimiento. Se hizo men c ión a que estas teorías pueden mez-

c larse y estar presentes en un tipo de maltrato , dado que

caso, ante la pregunta " ¿qué aprendió i ",

familiar: sos-

el c uidador del anciano puede provenir de un med i o vio -

lento , cuidar a un anciano dependiente y ser portador de patología mental. Cuando estas combinaciones se en- cuentran presentes, el maltrato está garantizado.

Principios básicos para la prevención

o

El maltrato es un fenómeno complejo, difícil de diag- nosticar, multicausal y pluridimensional.

o

No aceptar que la violencia familiar es un asunto pri- vado.

o

El maltrato es independiente de la edad , el sexo y la posición económica.

o

Afecta a todos los estratos de la sociedad .

o

La persona mayor maltratada recibe más de un tipo de maltrato y será maltratada más de una vez.

o

Sin intervención, el maltrato casi siempre empeora .

o

El maltrato raramente es un hecho aislado .

o

Sólo se puede detectar una situación de maltrato si se busca activamente.

o

Todo ciudadano tiene la obligación ética y legal de notificar a las autoridades los casos de sospecha de maltrato .

o

Los profesionales de la salud tienen especial obliga - ción de identificar y actuar en los casos con sospecha de maltrato .

o

Mientras exista un solo caso de un mayor maltratado , debe ponerse en mar c ha la estrategia correspondiente.

I

Capítulo 1 Maltrato en el adulto mayor

Anciano

I Estado mental

I Riesgo de maltrato

1

I Explorar estado mental Entrevista: familiar, comunidad

/

Deterioro

I ¿Desea permanecer en su domicilio?

I

I

1

Soporte en

domicilio

Médico de famil i a Enfermera Psicólogo Trabajadora social

\

I

I

No

1

Cambio de

ambiente

¡

Otro familiar Centro de día Hogar de ancianos

I

I ¿Puede el familiar atenderlo?

I

I

1

\

No

1

Médico de familia

Intervención legal

Enfermera

Familia sustituta

Psicólogo Trabajadora social

Institucionalización

Intervención

Educativa preventiva

Grupo de orientac i ón familiar

7_

_8

Unidad 1 Aspectos demogr áfi cosy so cialesde l adu lt o mayo r

Instrumentos de Evaluación

Preguntas a l cu i dador para valorar su i nte r acc i ón con e l anc i ano

¿ Le oc asi on a mu c h o t ra b aj o c u i d a r a

¿Es un t ra b ajo cansad o o fr u st ran t e para usted? ¿Recibe ayuda d e alguien en el cuidado? ¿De quién? ¿Tiene en ocasiones dificultades p ara hacer lo mejor para él o el l a? ¿Cuál es el mejor camino para manejar la sit u ación cuando esto oc u rre? ¿Sería útil para u s t ed la ayuda de a l guien para propor - cionar los cuidados? ¿Cuál considera que sería la mejor ayuda para usted?

?

Cu e stionario para la detección de sospecha de mal - t r at o en el anciano de la American Medic a l A ss o c is -

ü on (A MA )

1. ¿ Alg ui en en c asa le ha h ec ho da ñ o a l guna v e z?

2 . ¿Alguien l e ha tocado alguna vez sin su consentimiento?

3. ¿ A l gu ie n le ha obli g ado al g u n a vez a h a cer cosas que no que ría?

4 . ¿Al guien ha tomado cosas suyas sin preguntar le?

5 . ¿ Alg uien l e h a amenazado a l gu na v e z?

6 . ¿ Ha firmado a l gu n a vez d ocumentos que no entend í a?

7. ¿Ti ene mi ed o d e al g uien en c a sa?

8. ¿Está solo muchas veces o mucho tiempo?

9 . ¿Alguien n o le ha ayudado a cuidarse cuando lo neces itaba?

Nota : ante una sola respuesta pos i tiva al cuestionario debe considerarse sospecha de maltrato .

Observar:

• Si el anciano se muestra reacio o con miedo a brindar información .

Cu e s t i o nario diri g ido al a d ul to mayor para la d e- tec c ión de posi b l e maltrato"

Maltrato f ísico

1 . ¿Tiene miedo de alguien en casa?

2 . ¿Ha sido tratado bruscamente?

3. ¿Le exigen hacer las cosas más rápido de lo que puede?

Maltrato ps icológico

No

1 . ¿ S e siente solo en su casa, aun estando acompañado?

2 . ¿Le permiten relac i onarse con otras personas?

3 . ¿Le dedican tiempo para escuchar sus criterios?

4 . ¿Toman su opin ión en cuenta en las decisiones familiares?

Maltrato financ i ero-material

1 . ¿Utilizan su dinero inadecuadamente sin su consentimiento?

2 . ¿Ha tenido que firmar algún papel sin tener claro de qué se trata?

3 . ¿Compa rte su casa con personas no familiares, en contra de su deseo?

N eg ligencia

1. ¿Se queda usted solo y con miedo por mucho tiempo?

2 . ¿Carece de anteojos, aparato para oír, den tadura , aun necesitándolos?

3 . ¿Se preocupan po r e l cuidado de su persona?

Con una sola respuesta positiva debe considerarse posible maltrato. *Elaborado por Ms C Mary Blanca López Pérez ; ClTED,2005 .

• Actitud del mismo con respecto de su familia.

• Estado de higiene en general: vestuario , uñas, cabe - llo, etcétera.

Capítulo 1 Ma l trato en el adulto mayor

9_

Pac i ente GLG, mascul i no de 85 años, d e r aza blanca , de escolaridad primar i a , j ub i lado, so l tero, no constituyó hoga r f am i l i ar ni tuvo hij os . Es cuidado po r u na persona no familiar que habita en l a misma vivienda . Ha v i v i do desde siempre en u n ed i fic i o de departamentos, con b uenas relaciones vec i nales.

Antecedentes patológicos personales

• Card i opat í a isquémica .

• Anemia mega l oblástica .

• Fractura de cadera.

• Depresión .

• Referencia de olvidos .

Evaluación psicológica

• Esfera cogn it iva : deterioro cogn i tivo moderado .

• Esfera afectiva : t r astorno adaptativo depres i vo .

Se comprueba que la cu i dadora le propina bo f etada s, sacudidas, gr i tos e in su l tos verbales . Que la misma se e n cuentra muy alterada y que sus explicac i ones son co n trad i cto ri as .

Evaluación social

• Carece de redes de apoyo familiar (convive c on per - sonas no famil i ares) .

• Disfunc i ón con conviviente . Confinado a silla de ruedas . Aislamiento soc i al .

• Lo restringen en si ll a de ruedas fuera de la casa has - ta altas horas de la noche, pide agua y no se la dan,

al anciano es a gritos . Se observa su-

el tratamiento

cio y con deter i oro de hábitos higiénicos .

• La cuidadora expresa sentirse agotada y muy estre- sada con el cuidado del an c iano, que éste presenta problemas psiquiátricos desde larga fecha, y que la pensión por jubilación del anciano no alcanza para cubri r todos los gastos .

Evaluación funcional

Dependien t e par a todas l a s Ac ti v i dades de l a Vida D i a ri a I nst r umentadas ( AVD - I) , y de l as bás i cas ( AVD - B ) pa r a bañarse, vest i rse e i r al baño .

Evaluación biomédica

• Caídas .

• Anemia .

• Cardiopatía isquémica descompensada .

• Polifarmacia .

Sufrió caída en su hogar (se ignora cómo) ; cuando fue observado por la persona con la que convive, sangra - ba por ambos oídos . Fue conducido a un hospital, donde se le diagnosticó fractura de la base del cráneo y clavícula derecha . Luego de esa caída sufrió otras que le produjeron fract u ra del tercio pro x imal del fé- mur y costales .

Medicamentos que consume

• H i droclorotiaz i da .

• D i go xi na .

• N i trosorbide.

• Complejo B .

Haloper i dol Amitriptil i na

.

.

_10

~7

Unidad 1 Aspe ctos demográfi cos

y sociales del adulto mayor

~Cu-~stionario para profesionales

Del caso presentado responda las siguientes proposiciones (marque con una X la respuesta correcta; puede marcar más de una opción cuando lo considere necesario):

1. dent i f i q u e un a condic i ón que favorece

I

5.

Indique un factor de riesgo para maltrato entre

l

a vul n erab i lidad del anciano.

la cu i dadora y el anciano .

a)

_

Tener menos

de 60 años

b)

_

Vivir con familiares

e)

_

No tener deterioro funcional

d)

_

Presentar déficit cognitivo

2. ¿Qué t i pos de malt r ato se ponen de man ifi esto ?

a) _

_

_

_

d)

c)

b)

F í sico Psicológ i co Negligencia Abandono

3. M a rque la de fi n i c i ón que corresponda con uno de l os tipos d e maltrato encontrados .

a) _ Cuidadora sin enfermedad psiquiátr i ca

b) Se siente cómoda con la atención anciano

c) Expresa sentimientos de cansancio psi- cofísico

al

_

_

d) Se muestra atenta con el anciano

_

6 . Las fracturas recib i das por el anc i ano se pue- den deber a :

a) _

Aislamiento soc i a l

b) _

Negligencia

c) _

Polifarmacia

d) _

Barreras

7. El maltrato estructural está dado por :

a) Físico : le causan dolor, ejercen coerción f í sica y restringen su libertad de movi -

_

 

m i entos ; le prop i nan golpes das.

y sacudi -

b) Ps i cológico : lo m i man , lo acar i c i an, le br i ndan afec t o .

_

 

c) Negligencia: cumplen con las obligacio- nes pertinentes al anciano .

_

8

d) Abandono : desamparado por la persona que había asumido la responsabilidad de proporcionar l e cuidados .

_

4 . Seña l e lo s factores de r i esgo d e l anc i ano para

s

u fri r maltrato .

a)

_

No padecer i mpedimento f í sico

b)

_

Tener h ij os

e)

_

V i vir so l o

d)

_

Presentar patología mental

a) _ Ausencia de instituciones hosp i talarias

b) Concepción pos i tiva de la ve j ez

c) Recursos económicos escasos

d) Rechazo del cuidador

_

_

_

. Ident i f i que l os s í ntomas de agotamiento cu i dador.

del

a) Cuidador con escasa red de apoyo socio- sanitario

b) Cuidador que comienza a manifestar sentimientos de frustración

c) Cuidador con baja escolaridad

d) Trastorno del r i tmo sueño-vigil i a

_

_

_

_

9 . Seleccione las posibles acciones de i nterven - ción ante este cuidador que ejerce maltrato .

Cap ítulo

1

Ma ltrat o e n e l adult o mayo r

1 1 _

10. Seleccione las acciones de intervención para este anciano maltratado.

a) Decirle al cuidador que evite el maltrato

b) Iniciarle un proceso lega l

_

_

a) E nviar al anciano a una i nst i tución

b) _

_

Cambio de cu i dador

c) Br i nda r le atenc i ón psicológica

_

c) _

Fam i l i a sustituta

d) Desv i ncu l ar a l cuidador de l a atención del anciano

_

d ) _

Br i ndar at e nc i ón ps i cológ i ca

Del caso presentado responda las siguientes proposiciones marca r más d e una opción cuando lo considere necesario) :

(marque con una X la respuesta correcta; puede

1 . ¿Qué tipos de malt r ato ha pod i do i dentif i ca r ?

4 . La cu i dadora maltrata al anciano por :

a) _

Físico

a) _

Buena persona

b) _

Ps i cológico

b) _

Agotamiento

c) _

Negligenc i a

c) Por enfermedad mental

_

d) _

Abandono

d) Carencia de apoyo

_

2 . Seña l e la defin i ción correcta de uno de los mal- tratos .

a) F ísico: le caus a n dolor, ej er c e n coerción física y restringen su lib ertad de movi- mientos ; le prop i nan golpes y sacudidas

b) Ps i cológ i co : lo miman, l o acar i c i an , l e br i ndan afecto

c) Negl i genc i a : cump l en con las obl i gac i o- nes pert i nentes al anciano

d) Abandono : desamparado por la persona que había asumido la r esponsabilidad de proporcionarle cuidados

_

_

_

_

3 . ¿A qué puede atr i buir las fracturas de l anciano?

a) _

Osteoporosis

b) _

Caídas

c) _

Soledad

d) _

Negligenc i a

5 . Identifique los factores de r i esgo para que e l anciano sea maltratado .

a) P adecer impedimento físico

b) No tener hijos

c) Tener una economía solvente

d) Ser cu i dado por familiares

_

_

_

_

6 . Qué factores de agotamiento tiene el cuidador .

a) _ Se distrae con frecuencia

b) _ Cuenta con ayuda comun i taria

c) _ Neces i dades económicas satisfechas

d ) _

Obstinac ión

7 . La carencia de redes de apoyo es :

a) Un factor favorable al anciano

b) Un factor de riesgo para maltrato

c) Una condición para ser maltratado

d ) _

_

_

_

Un apoyo al cu i dador

_12

Unidad 1 Aspec t os demogr á f i cos y soc i ales de l adulto mayo r

8 . El estrés del cuidador es un factor de riesgo para :

a) Cuidar bien al anciano

b) Agotamiento del cuid ado r

e ) _

d) _

_

_

Autoatenderse adecu a damen t e

Retira r se del c u id a do

9 . ¿Con cuál tipo

de maltrato

se identifican

la

vestimenta inapropiada y las lesiones en mal e s tado?

a) _

Negligencia

b) _

Ps i cológico

e)

_

F í si co

d)

_

E co n ómico

1 0 . De las s i guientes, señale cuál sería la opción más adecuada para el anciano.

a)

_

Institucionalizarlo

b)

_

Decirle que coope r e

e)

_

Cam b iar al c u i dad o r

d)

_

Familia susti tu ta

Para p ro f es ional es

Pre g unta 1. Identifique una condición que favore- c e la vulne r abilidad del anciano .

a) Tener menos de {iJ años ( Incorrecto : la v ul - ne rabili d a d se f i ja a part i r de los 80 a ñ os )

b) Vivir con familiares (In c o rrec t o : p u ede se r un fact o r p r o tec to r)

e ) _

_

_

No tener deterioro funcional (Incor r ect o:

po rq u e el a ncian o e s in d e pend i ente y e ll o n o fav o rece la vul nerab i lidad )

Presenta r défic i t co gnitivo ( Co rrect o : e l

défi ci t cogn i t i vo f a v o r ece la v u lne r ab ili-

d

d) _

ad )

Pregun ta 2 .

¿Qué tipos de maltrato se ponen de

ma n ifiest o ?

a ) _

b) _

e ) _

p r op i nan go l pes , bo -

f et a d as, s acud i das , r estringen su li be r- t ad de m o vi mie n tos , e t céte r a )

Psicológico ( Correcto : le gritan , lo in s ul- tan , l o a í slan , le niegan asis t en ci a v i tal )

Negligencia ( Correcto : déf i cit de aten - c i ó n, ca í das s i n explicac i ón )

F í s ic o (Corr ec t o : l e

d) _

Abandono ( Correcto : l o r estr i ngen en s ill a de ruedas fuera de la casa hasta altas horas de la noche ; care - ce de h i giene personal )

Pregunta 3 . Marque la definición que corres - ponda con alguno de los tipos de maltrato encontrados .

a) _ F í sico : le causan dolor, restringen su l i bertad de movim i entos , le prop i - nan golpes, sacudidas ( Correcto: lo señalado corresponde con la defini - c i ón de maltrato f í sico)

b) _

P sicológico : lo miman, lo acarician, le br i ndan afecto (I ncorrecto : l a de- fini ción de m alt ra to ps i cológico es todo lo contrar i o )

e ) _

Neg li gencia : cumplen con las obl i- ga c iones pertinentes al anciano ( In - correcto: la definición de negligenc i a es todo lo contrario)

d)

Abandono : desamparado por parte de la persona qu e hab í a asumido la

_

responsab i l i dad de propo r c i ona rle c u i - dados (Correcto : corresponde con la de- finición de abandono)

Pregunta 4. Señale los factores de riesgo del an- ciano para sufrir maltrato .

a) _ No p ade c e r i mp ed im ent o f í s ico (Incorrec- to : lo contrario sería el factor de riesgo para sufrir maltrato)

b)

_

T ener h ijo s (Incorrecto : lo contrario ser í a el factor de riesgo para sufrir maltrato)

c ) _

Viv i r solo (Correcto: es un factor de ries- go para sufrir maltrato)

d ) _

Pre s entar pat ol og í a mental (Correcto: es un factor de riesgo para sufrir maltrato)

Pregunta 5. Indique un factor de riesgo para mal- trato entre la cuidadora y el anciano.

a)

_

Cui dad ora sin e n fe r me dad psi qui átrica (Incorrecto : no es un factor de riesgo)

b)

_

S e sien t e cómoda con la a t ención al an-

 

ci a no ( I ncorrecto :

no es un factor

de

riesgo)

e)

_

E xpr esa se n t imien tos d e c a ns a ncio ps ico- físico (Correcto: es uno de los factores de riesgo entre el anciano y el cuidado r)

d)

_

Se m u estra atenta con el anc i ano (I nco - rrecto : no es un factor de r iesgo )

Pregunta 6 . las fracturas recibidas por el anciano se pueden deber a:

a ) _

A i slam i e n t o soc ial (Correcto : puede se r un riesgo para sufrir fractura, por falta de atención y observación)

b)

_

Negl i gen cia (Correcto: puede represen - tar riesgo de fractura por dejar solo al anciano en silla de ruedas durante largas horas)

e)

_

Po l i farm acia (Correcto : la interac c ión d e varios medicamentos puede produci r caídas en el anciano y éstas generar fracturas)

d)

_

Barr e r a s (Incorrecto: aunque pueden producir ca í das , no están presentes en el caso c i tado )

Capítulo

1

Maltrato en el adulto mayor

13 _

Pregunta 7. El maltrato estructural está dado por:

a)

_ Ausencia de inst i tuciones hosp i ta l a ri as (Correcto : está contenida en la concep- c i ón de ma l trato estructura l)

b)

_

Concepción pos i tiva de la v ejez ( I n co- rr ecto: no está contenida e n la concep- ción de maltrato estructura l)

e)

_

R ecursos económicos esca s os ( Correcto :

 

está contenida en la concepc i ón de ma l - trato estructural)

d)

_

Rechazo d e cui d ador (Incorrecto : no está contenida en la concepción de ma l trato estructural)

Pregunta 8 . Identifique l os síntomas de agotamien- to del cuidador .

a) _ Cuidadores con escasa red de apoyo so - ciosanit a rio (Correcto : l a ause nci a de re - des hace que el cuidador asuma si n des- canso la atenc i ón del enfermo y , en con- sec u enc i a , se agot a)

b) Cuidadores que comienzan a manifestar sentimien t os de frustración ( Cor r ecto : se describe como s í ntoma de ago t am i ento )

c) Cuidador con baja escolar i dad ( I n cor r ec - to : no tiene relación con e l a gota mi e nt o de l c uidador )

d) Trastorno de l ritmo sueño - vigi li a (C o r r e c - to : se desc r ibe c omo síntoma de agot a - miento del cuidador)

_

_

_

P r egunta 9 . Seleccione las posibles acciones de in - tervención ante este cuidador que maltrata .

a) Decir l e al cui d ador que ponga de su par - te (Incorrecto : esto no ayuda ni al cu i da - dor, ni al anciano)

b) I nicia rl e un proceso

i mplí c ito dentro de las acc i ones ante el

legal ( Co rr ec t o : está

_

_

e ) _

anciano ma l tratado por el cu i dado r )

Br i ndarle atenc i ón psicológica ( Co rr ecto :

por tener la c uidadora antecedentes de t r as t orno menta l)

d) _ D esvincu l arlo de la atención del anciano ( Correcto : es una de l as acc i ones que se puede asumi r)

_ 1 4

Un i dad 1 Aspecto s d e m o grá f i cos

y soc i a l e s del a du lt o ma yo r

Pregunta 10. Seleccione las acciones de i nterven - ción para este anciano maltratado .

a)

_

Enviar al anciano a una institución de c ró- nicos ( Correcto : es una de l as acc i o n e s que se puede a sumir , deb i do a l es t ado de sa l ud de l anc i ano )

b)

_

Cambio de cuidador ( Cor r ecto : s e r e - sue l ve tanto e l agotamiento del cu i da- dor como el maltrato al anc i ano )

e)

_

Familia sustituta ( Correcto: es un a de l as acc i ones que se puede as umir, aunque debe eva l ua r s e l a i nst i tuc i o n al i z a c ión)

d)

_

Br i ndar atención psicológica ( Co rr ec t o :

se puede asum ir esta acc i ón )

Pa r a c ui dadores

P r eg un t a 1.

¿Qué tipos de maltrato

i dentificar?

ha podido

a) _ Físico ( Correcto: l e prop i nan golpes, bo - fetadas, sacud i das, le restr i nge n l a li ber - tad de mov i m i entos , e t cétera )

b) Psicológ i co ( Cor r ec t o: l e gr it a n, l o in su l- ta n, l o a í s l an , l e niegan as i stenc ia vit a l)

c) Negl i gencia ( Correcto : déf ic i t de at e n- c i ón , ca í das s in expl i cac i ón )

d) Aba n dono ( Correcto: lo r estr i nge n e n silla de ruedas fuera de la casa has t a al- tas horas de l a n oche ; carece de h i g i ene pe r so n a l)

_

_

_

Pregunta 2.

Señale la def i n i c i ón

de l os maltratos .

correc t a de u no

a)

_

Físico: le causan dolor , restringen su li- bertad de movimientos , le prop i nan gol - pes y sacudidas ( Correcto : l o señala do co rr espo n de co n l a def ini c i ó n de maltra- t o fí s i co )

b)

_

P sicológico : lo miman, l o acarician , le br i n - dan afecto ( Incorrecto : la defin ici ó n de maltrato psicológico es todo lo cont r ar i o )

e)

_

Negligencia : cumplen con l as ob li gacio- nes pertinentes al anc i ano ( Inco rr ecto : la

defin i ción de negligencia es todo l o con- t r ario)

d) _ Abandono : desamparado por la persona que hab í a asumido la responsabilidad de proporcionarle cuidados ( Correcto :

cor r esponde con l a defin i c i ó n de ab an- do n o )

Pregunta 3 . ¿A qué pueden atribuirse las fracturas del anc i ano?

a)

_

A i slamiento socia l ( Correcto : p u e d e ser un r i esgo pa r a su f r i r f ract ura, por f a l t a de atenc i ón y obse r vac i ó n)

b)

_

Negligenc i a (Correcto: puede ser ri es - go de fractura por dejar so l o a l a n c ia no en s i l l a de ru edas du r ante l argas ho r as )

e)

_

Polifarmac i a ( Correcto: la in teracc i ón de var i os med i camentos puede prod u c ir c a í das y fr act uras e n e l a n c iano)

d)

_

Barre r as (I nco r recto : a u n que p u ede n

p r od u c ir ca í da s, n o está n p re s e n tes e n

e l caso expuesto )

Pregun t a 4 . La c uidadora maltrata al anc i ano po r:

a)

_

Buena persona (Inc o rr ecto : s i l o fu e ra n o ma ltr a t ar í a a l anc i ano )

b)

_

Agotamiento ( Correcto: p u ede se r un a cond i c i ón para ejercer malt ra to )

e)

_

Enfermedad mental ( Cor r ec t o : puede ser una cond i c i ón para que se produzc a e l m a l t r a to)

d)

_

Carenc i a de apoyo ( Co rr ec to: pu ede s e r una cond i c i ón para q u e se pr od uzca e l

m altrato )

P r egunta 5 . Identifique los factores de ri esgo para que e l ancia n o sea malt r atado .

a)

_

No padecer i mped i mento fí s i co (Inc o - r recto : l o cont r a r io se rí a e l fa cto r d e riesgo pa ra su f r ir m al trato )

b)

_

Tener hijos ( Inco r recto : lo co ntrari o s e rí a

 

el

f actor de riesgo para sufr ir maltrato )

e)

_

Vivir solo ( Correcto: es un facto r de ri es - go p ara s ufrir ma lt rato )

d) _

Presentar p a tología menta l (Correcto : es un factor de riesgo para sufrir maltrato)

Pregunta 6. Indique los factores de agotamiento del cuidador.

a ) _

S e d i s t r ae con fr e c uenc i a (Incorrecto:

ésta es una condición para evitar el ago- tamiento)

b ) _

Cuenta con a yu d a co mun i tar i a (Incorrec - to: ésta es una condic i ón para evitar el agotamiento )

e)

_

Ne ces i dades económ i cas sat i s f e c has (I ncorrecto : ésta es una cond i c i ón para evitar e l agotam i ento)

d ) _

Ob s t i na ció n (Correcto: es una condición que favorece el agotamiento)

Pregunta 7 . La carenc i a de redes de apoyo es :

a ) _

b) _

e ) _

d) _

U n f a c tor favorable

rrecto : la carenc i a de redes de apoyo es un factor que puede favorecer el

maltrato )

a l anc i ano ( Inco-

U n factor de riesgo para malt r ato (Co- rrecto : favorece el maltrato )

Una cond ici ón para ser maltratado ( Co -

rrecto :

es una cond i c i ón

para prop i -

c i arlo )

U n apoyo al c u i da d or (Incorrecto : cuan- to más amplias sean las redes de apo-

yo , más se benefic i an el anc i ano cuidador )

y su

Pregunta 8 . El estrés del cuidador es un factor de riesgo para:

a) _

C uid ar bie n al anc i ano (Incorrecto: el es-

trés es un factor que favorece la mala atenc i ón)

Bibliografía

D aichman L . N atu raleza y d i m ensiones

d el a bu so y ma l t r ato en la

vejez. Conferen c ia pronuncia d a en Co n greso L a ti n oame- ricano . Santiago de Chile , 200 1 .

Capítulo

1

Ma l trato en e l adu lto mayor

1 5 _

b)

_

A gotam i ento de l cui d a d or (Correcto : e l estrés favorece el agotamiento)

e)

_

A utoaten d erse a d ec uad a m ente (Incorrec- to: en la persona estresada está compro - met i da su capacidad para auto-atender- se )

d)

_

Ret i rarse del cu i dado ( Incor r ecto: por - que más i mportante que r etirarse de l cuidado es mejorar su estado para con- t i nuar la atención )

Pregu n ta 9 . ¿Con cuál tipo de maltrato se identifi- can la vest i menta inapropiada y las lesiones en mal estado?

a)

_

N e gl ige n c i a ( Correcto: está definido para este tipo de maltrato )

b)

_

P s i cológico (Incorrecto: no está defi n ido para este tipo de maltrato )

e)

_

F í sico ( Incorrecto: no está def i n i do para este ti po de maltra t o )

d)

_

E conómico ( Incorrecto : n o est á def i n i do para este tipo de maltrato )

P r egunta 1 0 . Señale la opción que sería más ade- cuada para el anciano .

a) Inst i tu ci onal i zarlo ( Incorrecto : no es l a opc i ón que más beneficia a l anciano , aunque pudiera ser una a l ternativa )

b) Decirle que coopere (I ncor r ecto : ¿cómo puede cooperar s i son in dependientes de su vo l untad todas l a li m i tac i ones que presenta? )

e ) _

_

_

Ca m b i ar al cu i dado r ( Correcto : pudie r a se r una solu ci ón )

Fam i lia sustituta ( Correcto: pud i era ser una solución, ya que siempre tuvo bue- nas relaciones con sus vec in os )

d)

_

Lowick) . Maltrato en la vejez. Orientac iones

genera l es para su

Santiago de

inves tiga c ión y un estudio local exploratorio .

Chile , 1999; pág 25 .

_16

Unidad 1 Aspectos demográficos

y sociales del adulto mayor

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Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

Magali Ojeda Hernández

"Con frecuencia es menos costoso prevenir enfermedades que tratarlas"

OMS,2002

% Introducción

El Plan de Acción Internacional de Envejecimiento de Madrid 2002, definió como una de sus tres áreas priori- tarias la mejora de la salud y el bienestar de las personas mayores. En él se define claramente: "La creciente necesi- dad de asistencia y tratamiento de una población que en- vejece exige políticas adecuadas. La falta de ese tipo de políticas puede ocasionar aumentos importantes de los cos- tos. Las políticas que propician la salud durante toda la vida, incluidas las de promoción de la salud y la prevención

de las enfermedades, la tecnología de asistencia, los cuida- dos para la rehabilitación, cuando estén indicados, los servi- cios de salud mental, la promoción de los modos de vida

reducir los ni-

veles de discapacidad asociados con la vejez y permitir ob-

tener economías presupuestarias." La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha

trabajado desde 1999 en los conceptos de envejecimien-

optimización de las

oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin

saludables y los entornos propicios, pueden

to activo, definido como" el proceso de

Contenido

• Introducción

• La promoción de la salud en las personas adultas mayores

- Actividad física

- Estado nutricional

- Tabaquismo

• Medicina preventiva en personas mayores

• Examen periódico de salud

- Pesquisaje de condiciones geriátricas

- Asesoramiento y consejería

• Inmunizaciones

• Conclusiones

_18

Unidad 1 Aspectos demográficos y sociales del adulto mayor

de mejorar la calidad de vida a medida que las personas en- vejecen" (http://www.who.int/ageing/publications/ac- tive/en/index.htmlB). El concepto promueve: "un acercamiento al fenómeno del envejecimiento que tenga en cuenta el ciclo vital reconoce que las personas mayo- res no son un grupo homogéneo y que la diversidad del individuo tiende a aumentar con la edad. Las interven- ciones que crean ambientes de ayuda y que fomentan opciones saludables son importantes en todas las etapas de la vida':

Es indudable que el concepto es innovador e inte- gral. Éste último se basa en varios aspectos: en la parti- cipación de los sujetos tanto en el proceso propiamente

y en la búsqueda de la participación, la funcionalidad y la autonomía como objetivo. Reconoce la interrelación

e interdependencia de factores culturales, asociados al

género, a la genética, a los servicios sociales y de salud, que hacen posible el diseño de estrategias individuales y

colectivas. El enfoque de ciclo de vida le da una conno- tación especial porque reconoce la continuidad de los procesos de desarrollo y de envejecimiento, junto al im- pacto que en la vejez tiene el proceso salud y enferme-

dad presente desde el inicio de la vida

concepto es claro cuando expresa que las " opciones sa- ludables son importantes en todas las etapas de la vida " ,

y por ello también esto es válido para la vejez, aun inclu - yendo edades extremas. Las intervenciones e inversiones en promoción de la salud y en la llamada medicina preventiva han de- mostrado tener un impacto claro en la salud de las per - sonas mayores y deben tener una prioridad clara en las estrategias de salud pública o intervención clínica, aunque las mismas no tengan que ser necesariamente una extrapolación de lo que se hace a otras etapas de la vida . El envejecimiento activo como estrategia de pro- moción trata de ampliar la esperanza de vida saludable y la calidad de vida para todas las personas a medida que envejecen. Sólo 2% de los países tienen metas de pro- moción en personas mayores de 60 años; esto debe cambiar, y si bien es sabido que mientras más temprano se haga será mejor, no debe obviarse que nunca es tarde para empezar.

misma. El

% La promoción de la salud en las personas adultas mayores

Los países asistentes

a la Asamblea Mundial del Enveje-

cimiento en Madrid 2002, reconocieron en su Plan de Acción Internacional sobre Envejecimiento: "Las activi- dades de promoción de la salud y el acceso universal de las personas de edad a los servicios de salud durante toda la vida son el pilar del envejecimiento con salud. Una perspec- tiva que tenga en cuenta la vida entera supone reconocer que las actividades dirigidas al fomento de la salud y a la prevención de las enfermedades deben concentrarse en mantener la independencia, prevenir y demorar la apari- ción de enfermedades y discapacidades y proporcionar atención médica, y mejorar el funcionamiento y la cali- dad de vida de las personas de edad que ya sufren disca-

pacida des. " La mayoría de los países con un desarrollo impor - tante de su salud pública y el total de las organizacio- nes científicas y entidades sanitarias especializadas en la atención a las personas adultas mayores poseen ob- jetivos concretos asociados a políticas de promoción de salud porque es indudable que las necesidades y las características particulares de las personas adultas ma- yores hacen necesario elaborar estrategias dirigidas a este grupo poblacional. Sin embargo, todavía debe avanzarse más, pues por ejemplo , el programa Medi- care, en Estados Unidos, sólo cubre 10 servicios pre- ventivos . Tres de ellos son de inmunización (contra neumonía neumocócica, influenza y hepatitis B) Y los siete restantes consisten en pruebas de tamizaje para diversos cánceres, osteoporosis y glaucoma. Se ha re -

debería am-

pliar sus servicios preventivos habituales y abarcar la

el

comendado la necesidad de que Medicare

vacunación de refuerzo contra la difteria y el tétanos;

tamízaje de la agudeza visual, problemas auditivos, de- presión y perfil de lípidos en suero , así como el asesora- miento para abandonar el hábito de fumar, prevenir lesiones por accidentes automovilísticos y observar una

dieta saludable. En este grupo de población los niveles de interven- ción de la promoción de salud también se desarrollan

Capítulo 2

Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

19

en la sociedad, los grupos especiales de población y los individuos . Aunque los llamados estilos de vida saludables son

varios , por razones de espacio el presente

capítulo se fo -

caliza en tres , que por mucho son básicos en su impacto sobre la salud y el bienestar en la vejez: actividad física, nutrición y el cese del tabaquismo. Todos ellos tienen en

común:

o

Un efecto transversal importante en numerosas cau- sas de morbilidad, fragilidad , discapacidad y mortali- dad .

o

Un cúmulo de evidencias importantes que demues- tran que su modificación logra efectos concretos y mesurables.

o

Modificación importante en cualquier etapa del ciclo de vida y evidencias de que ese efecto se mantiene aun a edades avanzadas.

A pesar de las evidencias anteriores no se logran todavia los niveles de impacto deseados sobre ellos en todas las edades, y en particular en los adultos mayores (AM).

Actividad física

Está demostrado que la actividad física moderada y sis- temática puede retrasar el declive funcional y reducir el riesgo de enfermedades crónicas tanto en mayores sa- nos como enfermos. Se ha insistido incluso que el im- pacto de la actividad física en individuos mayores es mucho más evidente que en edades más jóvenes, por- que los primeros están más expuestos a desarrollar problemas asociados a la inactividad . Los beneficios que podrían obtenerse de un ejercicio físico razonable tienen importancia considerablemente mayor que los potenciales efectos adversos . De hecho, no sólo es efi- caz, sino que también ha demostrado ser eficiente, como señaló un informe de los Centros de Control de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos en 1999: las inversiones de un dólar para promover la actividad físi- ca moderada proporcionan ahorros de 3.20 dólares en gastos médicos. Las evidencias permitieron resumir en el Reporte del Cirujano General de los Estados Unidos de 1996 , so- bre Actividad Física y Salud , que una adecuada actividad

física es capaz de reducir desde el riesgo de morir hasta un mayor bienestar psicológico y social. A pesar de los años y las evidencias, todavia no se logran los niveles deseados de actividad física . Existen barreras que impiden el desenvolvimiento adecuado de programas al respecto en las personas mayores, mismas que la OPS ha clasificado como:

o

Impedimentos estructurales. Asociados a falta de polí- ticas y programas , así como de presión social o comu- nitaria en la promoción de la actividad física . Ausencia de un enfoque integral hacia la promoción de la salud en las personas adultas mayores.

o

Impedimentos de investigación e información. Aunque se carece de investigación sobre la actividad física en los adultos mayores en los países en desarrollo, es más importante que los resultados de la investigación que existen a nivel internacional no se traducen en pautas para la práctica local. El mercadeo y la comu- nicación social sobre la actividad física y el envejeci- miento no se utilizan de manera eficaz.

o

Impedimentos en la atención primaria de salud y siste- mas médicos. Los médicos raramente prescriben actividad física a pacientes mayores, no reciben edu - cación sobre cómo hacerlo y refieren que durante la consulta no tienen tiempo para ello. Estudios afirman que sólo 50% de los médicos de atención primaria cuestionan acerca de la actividad física. Además, 30% de las personas mayores sedentarias reciben como consejo mejorar su actividad física , a pesar de que

85% de ellas refiere que tomarían ese consejo

si lo re-

cibieran de su médico.

o

Impedimentos comunitarios. Falta de ámbitos seguros

y

establecimientos para la actividad física , y además,

carencia de personal capacitado para promover, diri- gir y apoyar la actividad física.

o

Impedimentos de los individuos. Existe temor a lesio- narse o a agravar alguna enfermedad crónica. Hay falta de apoyo familiar y comunitario, carencia de asesoría y de intervenciones nutricionales apropia- das , además de muchas barreras culturales asociadas

al género.

Mejorar los indicadores de práctica de actividad física para todas las edades, pero especialmente en las personas

_20

Unidad 1 Aspectos demográficos y sociales del adulto mayor

mayores, debería ser una meta estratégica para los siste- mas de salud . En Internet existen numerosas herramien- tas en español que pueden ser utilizadas libremente para

l a recomendación y seguimiento de programas de acti-

vidad física para personas mayores (INA: http://www. nia.nih.gov /Espanol/Publicaciones / ej ercicio.htm; CITED: http://www.sld.cu/sitios/gericuba/; CDC:

http: / /win.niddk.nih.gov / publications/personas _ ma- yors.htrn).

Estado nutricional

Es probablemente el estilo de vida que peor evolución ha tenido en décadas; in c luso las generaciones actuales de AM han sufrido ambos extremos de la mala nutrición:

por defecto en las edades tempranas de la vida y el sobre- peso, así como la obesidad en la adultez y vejez . La mayoría de las personas incluidas en el estudio de Salud, bienestar y envejecimiento (SABE) estaban malnutridas por exceso o por defecto . A pesar de los ob- jetivos propuestos de disminuir la prevalencia de obesi- dad de 26 a 20% para el año 2000, según el estudio NHANES en Estados Unidos ha habido un incremento importante de la obesidad en las personas mayores. En- tre finales del decenio de 1980 y el año 2000, la obesi - dad entre hombres de 65 a 74 años aumentó de 24 a 33%, y en mujeres de 26 a 38%. En las personas mayores la nutrición incorrecta puede deberse a una serie de factores como pueden ser acceso limitado a los alimentos, problemas socioecon ó- micos , falta de conocimiento e información sobre nutri -

c ión , incorrecta elección de los alimentos (por ejemplo ,

que sean ricos en grasas), enfermedades y uso de medi - camentos, pérdida de dientes, aislamiento social y discapacidades cognitivas o f í sicas que inhiban la pro - pia capacidad para comprar a limentos y prepararlos, situaciones de emergen cia y f a lta de actividad física . El consumo excesivo de energia aumenta el riesgo de su- frir obesidad , enfermedades crónicas y discapacidades a

medida que la persona envejece.

E x iste una intr í n s e c a rela c ión entre actividad f í sica

y nutrición. La mayoría de los expertos reconoce la ne- cesidad de integrar las estrategias de promoción para

ambos aspectos, muy en especial en las personas mayo - res. Está claro que ambos temas enfrentan tipos simi- lares de barrera e impedimentos para producir los

cambios necesarios. Las recomendaciones nutricionales en personas mayores no se alejan de las que tienen el resto de las per- sonas adultas, aunque necesidades especiales pueden estar determinadas por el estado de salud y de la fun-

c ionalidad individual. En Internet existen numerosas

herramientas en español que pueden ser utilizadas li- bremente para la recomendación y seguimiento de programas de actividad física para personas mayores (INA:http: //www.nia.nih.gov/ Espanol/Publicaciones / ejercicio.htm; CITED : http :// www.sld.cu/ sitios / geri- cuba /; CDC: http: //win.niddk. nih.gov / publications / personas _ mayors.htrn).

Tabaquismo

El consumo de tabaco es el factor de riesgo modificable más importante , también en ancianos. Es , de hecho , la causa de muerte prematura evitable más importante en muchos p a íses. Al menos 20% de todas las muertes que se producen en el mundo tienen relación con el taba- quismo , y los individuos que mueren por causas asocia - das al tabaco pierden en promedio 15 años de esperanza de vida. Fumar no sólo aumenta el riesgo de enfermedades como cáncer de pulmón , sino que también está relacio- nado negativamente con factores que pueden llevar a importantes pérdidas de la capacidad funcional . Por ejemplo, acelera la tasa de reducción de la densidad ósea, de la fuerza muscular y de la función respirato- ria; asimismo , tiene efectos acumulativos y de larga duración . El riesgo de contraer al menos una de las enferme- dades asociadas con el hábito de fumar aumenta con la

duración y la cantidad de la exposición

al humo del ta-

baco. El riesgo de accidente vascular cerebral se reduce de s pué s de do s a ño s de a b s tenerse de fumar , y des- pués de c inco años llega a ser igual que para l as per so - nas que nunca han fumado. Por lo que respecta a otras enfermedades, como cá ncer de pulmón y la enfermedad

C

apítulo

2

Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

21_

obs t r u ctiva de las vías respiratorias, dejar de fumar re- duce el riesgo, pero muy lentamente. Los fu m adores adultos mayores enfrentan riesgos más altos que los adultos jóvenes, al tener un mayor tiempo de exposición que por lo general se refleja en deterioro funcional y enfermedades relacionadas con el tabaq u ismo. La mayo r ía de los hombres en América La t i n a y el Caribe f um aron (70% según SABE) y 25% conti n úa haciéndolo. En Estados Unidos existe una ten-

dencia

cons t an t e a la dis m i n ución, que va desde 41 % a

menos de 10% en la actualidad. La com b inación de estrategias colec t ivas e indivi- duales, de salud pú bl ica, econó m icas y sociales proba -

b lemen t e ha n cont ri buid o al éxito en algunos países. Sin em b argo, t odavía se est á muy lejos de las posibilidades re al es del camb io necesario. Para búsquedas de estrate- gias específi cas pu e de consu ltarse CDC: http://www. cdc.gov / spanish/ prevencion/ tabaquismo.htrnl.

% Medicina prevent i va en pers o n a s mayores

Existe numerosa evidencia acumulada acerca del papel de la medicina preventiva en todas las edades y su impacto en la vejez. Es indudable que las interven- ciones preventivas en cualquier momento del ciclo de vida impactan en la salud durante la vejez, pero debe quedar claro que las intervenciones en este último pe- riodo son tota l mente válidas y efectivas sobre la espe- ranza de vida, en especial en salud. Existen reservas en el incremento de la esperanza de vida en este grupo de edad. En un análisis de la car- ga de morta l idad en la población mayor en América Lati n a y el Cari b e en busca de la brecha entre la edad de 60 y 85 años (años de vida perdidos o años de vida por ganar), comparando las décadas de 1980 y 1990, demos- tró que existen todavía entre seis y nueve años de vida potencialmente acumulables por reducción de la mor - talidad en estas edades. Pero la esperanza de vida adolece como indicador de la capacidad de cualificar el bienestar o la salud con que viven las personas. La necesidad de un indicador

de la sa -

lud pública . Conceptos como esperanza de vida en salud, saludable, libre de discapacidad o esperanza de vida activa, entre otros, reflejan este esfuerzo y con fre- cuencia son usados como sinónimos. La esperanza de vida saludable es un conjunto de indicadores que combinan la esperanza de vida con conceptos de salud , estableciendo los años que se vi - ven con determinado estado de salud. Por ende, se pueden calcular tanto tipos de esperanza de vida salu- dable como conceptos de salud existen. Quizá el indi- cador que más se utiliza es la esperanza de vida libre de díscapacidad, que considera la cantidad de años funcionalmente activos que puede vivir una persona, y los año s con presencia de discapacidad como años perdidos. La OMS ha proporcionado un medio continuo útil , que va de la enfermedad asintomática a la enferme- dad y la minusvalía , pasando por el daño y la discapa - cidad . Los esfuerzos preventivos para las personas adultas mayores pueden dirigir s e hacia varios puntos de ese aspecto¡ es posible que intenten prevenir la enfer- medad , pero también puede diseñarse para reducir lo más posible sus consecuencias por medio de la inte - rrupción del avance hacia la discapa cidad . En la actualidad las personas de 60 años de edad y más constituyen poco más de la tercera parte de los pa- cientes que examina el médico de atención primaria

que permita evaluado ha sido interés constante

(AP), recayendo precisamente en los prestadores de sa- lud a nivel primario la responsabilidad de resolver 90% de los problemas de salud crecientes que este segmento poblacional presenta. En el adulto mayor se aplican los tres tipos c lási - cos de prevención, sólo con algunas variantes en su expresión:

• Prevención primaria. Modifica los factores de riesgo para prevenir la presencia de enfermedades, donde se adopta alguna acción específica para hacer que la per- sona sea más resistente o que el ambiente sea menos nocivo .

• Prevención secundaria. Tiene e l objeti v o de detectar y retardar la enfermedad presente al igual que su s

_22

Unid ad 1 Aspe c tos demográficos y sociales del adulto mayor

efectos mediante la detección temprana y el trata- mien t o adecuado.

o Prevención terciaria. Trata y minimiza las complicacio- nes de una enfermedad una vez que ésta se presenta.

¿Qué permiten los servicios preventivos mayores?

en las personas

o

Alcanzar y conservar un nivel óptimo de salud.

o

Identificar a los individuos en riesgo.

o

Detectar factores de riesgo, enfermedades crónicas y disfunciones, aun en etapas sub clínicas, que permi- tan realizar intervenciones de salud que eviten la apa- rición al máximo de posible incapacidad.

o

Evaluar la magnitud de la enfermedad y de la disfun- ción.

o

Seleccionar racionalmente el tratamiento y otras in- tervenciones de salud tomando en cuenta no sólo la entidad, sino las capacidades funcionales presentes y futuras de estos individuos.

¿Por qué necesita un enfoque especial la prevención en las personas mayores?

o

Suelen tener varias patologías al mismo tiempo, aun- que algunas se encuentren en estado latente .

o

Un síntoma puede expresarse lejos del órgano lesio- nado.

o

La presentación atípica de enfermedad es mucho más común y los cuadros clínicos pueden estar en- mascarados.

o

Cualquier queja o anomalía suele deberse a enferme- dad y no a un cambio normal .

o

La enfermedad suele expresarse de manera temprana ante un daño a veces leve.

o

Si no se le cuestiona sobre determinados síntomas, la persona puede no referidos por considerados nor- males para su edad.

o

La función o la capacidad funcional es el mejor indi- cador del estado de salud de los AM.

¿Qué elementos deben ser tomados en cuenta en una medicina preventiva para adultos mayores?

o

Debe ser individualizada.

o

Centrada no sólo en la enfermedad; también debe cubrir la fragilidad, los accidentes y los problemas psicosociales.

o

En este grupo se considera que la prevención secun-

daria y terciaria son más importantes. Sin embargo,la

evidencia demuestra

que la prevención primaria tam -

bién es muy útil .

o

Los problemas son complejos y puede determinar acciones en varios escalones preventivos o en un es- calón diferente al que se indica en otras edades.

o

Problemas de salud usualmente relacionados con otros problemas sociales, económicos o emociona- les, entre otros; es decir, un problema puede tener varias lecturas.

o

Las medidas sanitarias por sí solas no suelen ser efi- cientes en la consecución de una medicina preventiva eficaz, sino que se acompañan de medidas de carácter social, de empoderamiento, político y económico.

o

La acción del ciclo de vida y los factores a los que el adulto mayor fue sometido durante el mismo (emba-

razo, niñez , adultez joven) deben ser tomados en cuenta .

o

Las acciones de salud pública deben estar dirigidas a fortalecer la capacidad funcional del mayor y contri- buir a un envejecimiento digno.

En este capítulo se hará énfasis en tres componentes bá- sicos de la medicina preventiva en AM:

o

Examen periódico de salud.

o

Asesoramiento y consejería.

o

Inmunizaciones.

% Examen perió d ico d e s alud

La mayoría de las autoridades sanitarias recomienda un examen periódico de salud a las personas mayores su- puestamente sanas al menos una vez al año . La Acade- mia Americana de Medicina Familiar, el Grupo de Tarea sobre Servicios Preventivos de Estados Unidos y la OPS/OMS han hecho recomendaciones sobre los as- pectos que deben incluirse en este examen.

Examen clínico

Dentro de esta evaluación las autoridades coinciden en recomendar un examen clínico que tome en cuenta un grupo de aspectos que pueden ser de vital importancia

C

apítulo

2

Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

23_

a estas edades. El examen clí n ico necesita el tiempo

apropiado para realizarse y de b en revisar se, además de

la eval u ación clínica tradiciona l , algunos aspectos esen-

ciales en las personas mayores . La mayoría de estos aspectos especiales son descri- tos y recomendados en el segu n do acápite de este exa- men periódico (Pesqu í saje de enfermedades crónicas no transmisibles [ECNT] y factores de ri esgo) o en el tercero (Pesq u isaje de condiciones geriátr i cas). Sin em- bargo, existen otros que deben ser tomados en cuenta durante la evaluación clínica, entre ellos:

Autopercepción de su salud

• Uso de medicamentos¡ automedicación¡ reacciones adversas a medicamentos¡ abandono terapéutico.

• Presencia de dolor.

• Trastornos del sueño.

• Signos de abuso y maltrato .

• Apoyo familiar y social.

• Estado nutricional (peso, talla, determinación de !MC).

• Búsqueda de soplos carotídeos e hipotensión ortos- tática.

• Estado de los pies.

P e s qui saj e de e n f erme dades c r ón i c as n o t r a ns m is ible s (ECN T ) y sus fa cto res de riesgo

Los AM s u fren, más que cualquier otro gr u po etáreo, de una mayor prevalencia de ECNT, mayor presencia de pluripatología y la presentación "a t í pica" de estas enfer- medades. Esto, sumado a que los pacientes no refieren usualmente estos problemas de forma espontánea, hace importante la búsqueda activa de estas entidades. A continuación se mencionan las principales ECNT so- bre las que se recomienda inquirir en el pesquisaje de salud a estas edades.

Tensión arterial. El estudio SABE encontró una prevalen- cia de hipertensión arterial en la población de adultos mayores de América Latina de 46% de la muestra, lo cual se traduciría en cerca de 48 millones de ancianos hipertensos en la región, dos tercios de ellos mujeres. Sin embargo, este mismo estudio demostró que 40% de

los hipertensos encuestados en ciudades no habían tenido una consulta de atención primaria en los últimos 12 meses. La mayoría de las autoridades sanitarias recomien- dan que la tensión arterial sea evaluada al menos una vez al año durante el examen periódico de salud en per- sonas mayores sin antecedentes de hipertensión arte- rial . Los criterios para el diagnóstico de hipertensión arterial son los mismos del adulto joven. La hipertensión arterial sistólica aislada (tensión arterial sistólica mayor de 140 mmHg con tensión días- tólica normal) es factor de riesgo vascular y conlleva te- rapéutica antihipertensiva. Glucemia. La diabetes, sobre todo la de tipo 2 (que pue- de calificarse como enfermedad, síndrome o factor de riesgo), se manifiesta de manera oligosintomática, tiene curso crónico, coexiste de forma habitual con muchas otras enfermedades incidentes , potenciándose mutua- mente sobre varios órganos y sistemas, teniendo severas repercusiones sobre su funcionamiento . Su atención requiere trabajo en equipo de varias disciplinas y de di- ferentes niveles asistenciales (desde los agudos a los de larga duración) y su evolución está influida en particular por factores sociales. Los adultos mayores con diabetes corren un riesgo especialmente alto de enfermar, de sufrir enfermedad vascular cerebral, lesiones visuales, enfermedad renal, amputación de miembros, depresión, polifarmacia y aceleración del declive funcional . Si bien la diabetes parece afectar a las personas sin importar su estatus so- cioeconómico y educación, las personas de áreas pobres y menor nivel académico se ven más afectadas. La diabetes tipo 2 es una enfermedad que puede prevenirse o demorarse en su inicio y los individuos con alto riesgo o en situación de riesgo pueden ser identifi- cados con facilidad. Las intervenciones de tipo preven- tivo que se dirijan al cambio de estilo de vida (baja de peso , incremento de actividad física, etcétera) conllevan beneficios importantes en la salud global de la pobla- ción. El buen control glucémico (pre y posprandial), aun con pequeños cambios en la HbA1c, representa menor incidencia de complicaciones, incluso en edades avanzadas.

_24

Unidad 1 Aspectos demográficos y sociales del adulto mayor

Las intervenciones posibles se pueden resumir

en:

• Los individuos con alto riesgo de desarrollo de dia - betes deben tomar conciencia de los grandes benefi- cios que se pueden obtener con la pérdida de peso, incluso modesta, y el ejercicio físico (evidencia A).

• El tamizaje de diabetes debe hacerse en hombres y mujeres 2:: 45 años, especialmente aquellos con IMe 2:: 25 kg / rrr '. También considerar a sujetos con !Me 2:: 25, más jóvenes y con factores de riesgo adicionales (evidencia B) .

• En aquellos con normoglucemia es razonable un tiempo de tres años de intervalo entre cada tamizaje (evidencia e).

• Una glucemia en ayunas y una prueba de tolerancia oral a la glucosa son apropiados como método de ta- mizaje. Una prueba positiva debe ser confirmada en días posteriores.

• El paciente con "prediabetes" (trastorno de regula- ción a la glucosa) debe ser aconsejado sobre activi- dad física y pérdida de peso (eviden c ia A) .

• El seguimiento y consejo son importantes para el éxi- to (evidencia B) .

• Debe prestarse

especial atención al tratamiento apro-

piado de otros factores de riesgo cardiovascular (ta - baco , hipertensión , dislipidemia) (evidencia A) .

• Debe evaluarse al meno s anualmente el estado de los pies , la retina y la función renal en pacientes dia- béticos.

Hiperlipidemia. El riesgo absoluto de coronariopatí a au- menta con la edad , llegando a ser la primera causa de muerte en AM en varios lugares. Se estima que la pre- sencia de hipercolesterolemia incrementaría 30 a 60 % la probabilidad de padecer enfermedad coronaria entre los adultos mayores de 65 a 75 años, aunque en los ma- yores de 80 años no se ha demostrado asociación. Ade- más, el riesgo relativo de la hipercolesterolemia es menor en los adultos mayores en relación con los adul- tos de mediana edad. Sin embargo , el número total de individuos (riesgo absoluto /beneficio absoluto) que se beneficiaría a corto plazo de la reducción de los nivele s de colesterol es mayor entre aquellos de alto riesgo , donde evidentemente se in c luyen los AM.

Sin descuidar los estilos de vida saludables, en la población general la prevención primaria con terapia farmacoló gíca puede disminuir 30 % el riesgo relativo de padecer enfermedad coronaria y mortalidad por esta causa . En la prevención secundaria (o en pacientes con diabetes) el tratamiento debe ser más estricto , debién- dose actuar a partir de niveles de colesterol total de 200 mg /lOO mI y de colesterol LDL por arriba de l30 , según el National Cholesterol Education Program (NeEP) de Estados Unidos . Las recomendaciones para tamizaje contemplan a varones y mujeres asintomáticos mayores de 35 y 45 años , respectivamente. No hay límite de edad para ini- ciarlo, aunque se debe considerar que si antes los valo- res fueron normales, la probabilidad de incremento es escasa después de los 65 años . Deben tener el tamizaje todos los que padecen enfermedad coronaria. Si bien hay muchas evidencias acerca de que la re - ducción del colesterol en adultos conlleva una regresión de ateroesclerosis, disminución de eventos coronarios y mortalidad , la aplicabilidad de esta recomendación a los adultos mayores muy mayores ( " viejos -viejos" ) es con- troversial y su cumplimiento debe ser individualizado según el estado de fragilidad y discapacidad parti c ulares. El inicio del tratamiento en adultos mayores requiere que el paciente tenga un pronóstico de vida activa del número de años necesarios para que se produzca el efecto beneficioso de éste, como mínimo. Este valor es difícil de determinar en la práctica clínica, excepto para los casos en que la presencia de importantes incapacida- des funcionales o mentales desaconseja el tratamiento de la hipercolesterolemia. Debe considerarse, además , que valores de coleste- rol totales muy bajos (menores de 140 mg /lOO ml) en pacientes muy ancianos se han asociado a mayor morta- lidad por neoplasias en mujeres, y mayor mortalidad por otras causas en ambos sexos. Cáncer de mama en mujeres. Aunque la mayoría de las muer - tes por cáncer de mama ocurren en mujeres adultas ma- yores, sólo 27 % de las mujeres dijo haberse realizado una mamografía en los últimos dos años en SABE . Las autoridades sanitarias basada s en la evidencia co - inciden en recomendar la realización de una mamografía

Capítulo 2

Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

25 _

al menos una vez cada dos años, sobre todo en mujeres menores de 70 años , si no hay antecedentes de cáncer de mama, y si éstos existen, hacerla anualmente. No hay evidencias a favor o en contra del examen físico de mama o el auto examen. Éstos no sustituyen el valor de la mamografía, pero en ausencia de posibili-

mortalidad de este tipo de cáncer en la era que inició este examen auxiliar (hacia 1986), pero de hecho, para los hombres entre 60 y 79 años las tasas de mortalidad fueron más bajas que nunca desde 1950. Recientemente, un panel sobre el tema propuso no desarrollar pesquisaje activo en individuos mayores de

dad de mamografía pueden ser de utilidad en mujeres

75

años . El razonamiento del resultado positivo pue -

mayores .

de introducir más efectos negativos en el paciente desde

Cáncer de próstata. Descrito como " el cáncer más edad- dependiente" es una de las neoplasias malignas más fre- cuentes en el varón . Asimismo, 8 7 .6% de las defun c iones por este cáncer se registran en la población mayor de 65 años y constituye una de las primeras causas de tumores malignos. Sin embargo , sólo 3% de los varones muere por cáncer de próstata debido a su lento crecimiento, y

el punto de vista emocional que beneficios terapéuticos concretos. Cáncer de colon. Constituye una de las primeras causas de muerte por cáncer en la región y su presentación también está relacionada con la edad: su incidencia au-

menta a partir de los 65 años y 50% de casos se produce en adultos mayores de 70 años. Si bien este tipo de cán-

se

han descrito supervivencias (en su forma localizada)

cer se puede iniciar como carcinoma de novo, la mayo -

a

lo s cinco y 10 años, sin intervención terapéutica, de 98

ría se produce a partir de pólipos adenomatosos.

y

8 7 % , respectiv amente .

La USPSTF recomienda la pesquisa

en mayores de

El pesquisaje de este cáncer se basa en el tacto rec -

50

años asintomáticos sin otros factores de riesgo para

tal y el antígeno p r ostático específico (PSA). Sin embar-

go, la United States Preventive Services Task Force (USPSTF) concluye que no hay suficientes evidencias

para recomendar a favor o en contra los pesquisajes de rutina (como antígeno prostático de superficie [PSAJ y

el examen dígítal rectal) para reducir el riesgo de de -

sarrollar cáncer de próstata . Si bien los métodos son eficaces para la detección , no han demostrado serlo para

mejorar los resultados de salud debido a la lenta evolu- ción que s uele tener esta patología, las complicaciones

de las maniobras diagnósticas invasivas y la gran canti-

dad de falsos positivos y negativos, sobre todo en adul-

tos mayores. Las recomendaciones

cana de Cáncer implican la realización de un tacto rectal

y un PSA anual a partir de los 50 años de edad, siem -

pre y cuando la expectativa de vida sea superior a 10 años . Mencionan que se debe iniciar a los 45 años en situaciones de mayor riesgo , como ser de raza negra o tene r familiares de primer grado jóvenes con antecedente

de cáncer de próstata. Asimismo, refieren que si luego de

tres repeticiones el PSA está por debajo de 2.5 ng / lOO

rnl , el intervalo de pesquisa puede ser cada dos año s.

A favor del PSA se reporta una disminu ción en la

que hace la Sociedad Ameri -

la detección temprana

métodos que se consideran aceptables (sangre oculta en heces anual o sigmoidoscopia flexible o enema baritado cada cinco años, o colonos copia cada 10 años). La Aso - ciación Americana de Cáncer recomienda de manera explícita e l uso de la sangre oculta en heces más colo- noscopia, mientras las otras organizaciones refieren que la dec isión de hacer una u otra prueba debe basarse en las preferencias del pa c iente, s u estado f u n c iona l , co-

morbilidades , riesgos del procedimiento y estructura local .

del cáncer de colon (A), usando

Pesquisaje de condiciones geriátricas

En 19 7 9 , la OMS de c laró: "En el proceso de evaluación

de una persona de edad que acude a los servicios sociales o de salud, esfundamental identificar sus problemas en tér- minos funcionales. Dichos problemas tendrán que definirse esencialmente en relación con las actividades exigidas por

el ambiente

nismos causantes del problema, para poder establecer la terapia:' El uso de la f u nción como herramienta básica en la definición de la s a lud de las personas mayores ha sido

] es esencial, además, identificar los meca-

_26

U n i dad 1 Aspectos demog rá ficos y soc i ales del adu l to mayor

ampliamente v alidado, al igual que el m é todo recomen- dado para la evaluación integral de la persona mayor, la llam a da " e v alu ación geri á tr i ca ' : Ambos aspectos son vis- tos e n otras á reas de esta obra; aqu í sólo revisaremos cómo usar esta herramienta en función de la med i cina preventiva en las personas mayores . La evaluación geriátrica, definida como "una eva- luación multidimensional, usualmente multidisciplinaria, en la cual son descubiertos, descritos y explicados, si es posi- ble, los múltiples problemas de las personas mayores, y se catalogan los recursos y las fuerzas de los mismos, se evalúa la necesidad de servicios y se desarrolla un plan de cuidados

coordinados

blemas de la persona': Ésta puede tener tantes en medicina preventiva, a saber :

para concentrar las intervenciones en los pro-

objetivos impor-

o

Detectar la disfun c ión y l a entidad que la pro v oca de manera temprana , in c luso en etapas sub clíni-

c

a s, que pe r mitan realizar intervenciones de salud

que eviten a l m áx imo po s ible la aparición de i nca- pa c idad.

o

Evaluar la magnitud de l a enfermedad y la disfunción .

o

Seleccionar racionalmente el tratamiento y otras i n-

tervenciones de s a l ud , tomando en cuenta no sólo la ent i dad sino la s capa cidades fun c ionales presentes y

utura s de e s to s i nd ivi duos .

f

o

E

va lu a r las ne ce s idades de fu ente s de apoyo que ten-

dr á n esto s p acientes en l a comunidad.

o

Conocer el efecto que tendrían estas intervenciones en política de salud.

o

Emitir pronósticos de salud.

Dos grande s inconvenientes se le han señalado para su uso dentro de un set de evaluación preventiva de la sa- lud : el tiempo necesario para su intervención y la

compleji dad de algunas herramientas y procesos que pueden hacer nece s arios esfuerzos multidisciplinarios.

La geriatría ha trabajado

tas que venzan esto s escollos, para la evaluación geriá-

trica en el pesquisaje de salud. Instituciones como la Academia Americana de Medicina Familiar ( www . aafp . org/ afp200021S/ 1089 . html) y la OPS han reco-

mendado

detección de problemas geriátricos o de trastornos de la función , o ambos , y a partir de ahí, el uso de herra- mientas más complejas para refinar y profundizar el

d i agnós tico . Se puede desarrollar un tamizaje rápido de las c on - diciones del paciente, para lo cual pueden funcionar v a - rias herramientas, como las presentadas en los cuadros 2-1 y 2-2 . Se recomienda, sobre todo en caso de que se considere necesario profundizar en el pesquisa j e o en el diagnóstico ( o ambos ) de las más importantes , la aplica- ción de un grupo de herramientas de fácil uso y de a lto

n i vel de sensibilidad, y la especificidad en la búsqueda de condiciones geriátricas.

evaluaciones rápidas que permitan ya sea la

en la búsqueda de herramien-

Cuadro 2 - 1 . Tamiza j e rápid o

de las cond i c i ones ge r i á tr i cas '

Pr obl e ma

V

isió n

Acc i ó n

D

1 . Pregunte : " ¿Tiene d i ficultad para ver la televisión ,

os acc i on es :

Res ultado positivo

Respuesta af i rmativa e incapacidad para leer

 

l

de la v i da

d i aria a causa

> 20/40 en

eer o eje cutar c ualquier act i vida d de su vi st a?"

carta de Sne l len

. E n caso a f i r ma t ivo,

2

con

ev alú e al paci ente

e l uso d e co rrec ci ón

con

un a c a rta de Snel l en

óptic a

Audici ó n

Sus u rr e en forma a l terna en ambos oídos :

No responde

" ¿ M e e sc ucha usted ?"

C

a pítulo 2 Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

27_

Cu ad ro 2-1 . T am i za j e ráp i do de l as cond i c io nes geriátr i cas ' ( continuac ió n )

Problema

Acción

Resultado positivo

Movi l idad

de

Tome el tiempo

l u ego de

pedir al suje t o : " L evántese

de la si l la,

Incapaz d e com p letar

pie r nas

camine 5 m rápi d ame n te, dé la vuelta y vuelva a sen t arse"

la

tarea en 15 seg u n d os

 

o

menos

Incontinencia

Dos partes:

 

Respuesta afirmativa a

urinaria

1.

Pregunte:

"En el último

año, ¿alguna vez se ha mojado

al

las dos preguntas

perder involuntariamente

orina?"

2.

En caso afirmativo, pregunte: "¿Ha perdido

involuntaria mente

 

orina en al menos seis días diferentes?"

 

Nutrición,

Dos partes:

 

Respuesta afirmativa o

pérdida de

1

. Pregunte: "¿ H a perdido

involunta r ia

mente 5 kg o más en los

peso < 45 kg

peso

últimos seis mes e s?

2.

Pese al paciente

 

Memoria

Mencione

tres objetos :

árbol , perro y avión. Al cabo de un minuto

Incapaz de recordar los

pida que recuerde los tres objetos mencionados

 

tres objetos

Depresión

Pregunte : "¿Se siente usted triste o deprimido?"

Respuesta afirmativa

Incapacidad

Se i s preguntas: ¿Es usted capaz de:

Respuesta negativa

física

1.

ejecutar accion e s pesadas como andar en bicicleta o caminar

a

cualquiera

de l as

rápidamente?

 

preguntas .

2. realizar tareas pesa d as en el hogar como lavar ventanas, pisos o

paredes?

3. salir de compras?

4. ir a lugares a donde tenga que tomar algún medio de

transporte?

5 . bañarse solo, en tina o regadera?

6 . vest i rse sin ayuda alguna?

1 Mod i ficado a part ir de Moore AA, Su A l , " S c reening for c om m on p r oblems i n ambu l atory elderly : cl i n i cal conf i rmat io n of a screen instrument." Am J Med , 1996 ;1 00 : 440-5 . En : " 10-minute screener fo r ger i atr i c condit i ons" , pág 137 de Reuben D, et al. Geriatrics at your fingert i ps. Ed

1998 / 99 . Amer i can Geriatrics So c iety . Belle Mead , NJ: E x cerpt a Medica , Inc , 1998 .

Cu ad ro 2 - 2 . Escala Geriátri c a de Evaluación Funcional (EGEF)

Inst ru cc i ones :

d ef ina cada apartad o

por la resp u e st a

del

paciente ;

s i éste no

coo p e r a

utilice la opinión

del cuidador res p onsab l e.

Ante la d uda e n t r e apar t ados,

marque e l in fe r ior.

 
 

o S-Perfectamente

continente

O

4 - Ha perdido ocasionalmente

el contro l

de

la m i cción

Continencia

O

3-lncontinencia

urinaria, con limitaciones en su vida cotidiana

O

2-lncontinencia

urinaria que le impide realizar su vida cotidiana

O

1 - Doble incontinencia

(urinaria y fecal) con pérdida de autonomía

28

Unidad 1 Aspectos demográficos y sociales del adulto mayor

Cuadro 2-2 . Escala Geriátrica de E v aluación Func i onal (EGEF) (continuación)

 

o

S-Se moviliza sin limitaciones tanto dentro como fuera del hogar

O

4 - Alguna limitación en la movilidad, en particular

con transporte público

Movilidad

O

3-Dificultades de movilidad que limitan satisfacer su vida cotidiana

O

2-Para movilizarse depende de la ayuda de otra persona

O

1-Se encuentra totalmente confinado a la cama o sillón

o

S-No refiere trastornos del equilibrio

 

O

4-Refiere trastorno del equilibrio, pero no afecta su vida cotidiana

Equilibrio

O

3-Trastornos del equilibrio, con caídas y limitación de la autonomía

O

2-Trastornos del equilibrio lo hacen dependiente de su vida cotidiana

O

1-La falta de equilibrio lo mantiene totalmente incapacitado

o

S-Tiene visión normal (aunque para ello use lentes)

 

O

4 - Refiere dificultad para ver pero esto no lo limita en su vida cotidiana

Visión

O

3-Dificultad para ver, que limita sus actividades cotidianas

O

2-Problemas de la visión, le obligan a depender de otra persona

O

1-Ciego o totalmente incapacitado por la falta de visión

o

S-Tiene audición normal (aunque para ello use prótesis auditiva)

O

4-Refiere dificultad para oír pero esto no limita su vida cotidiana

Audición

O

3-Dificultad para oír, con algunas limitaciones en la comunicación

O

2-Severos problemas de audición, que le limitan la comunicación

O

1-Sordo o aislado por la falta de audición

 

o

S-No toma medicamentos

(no considerar suplementos vitamínicos)

O

4-Usa menos de 3 de forma habitual

 

Uso de medicamentos

O

3-Usa

de 3 a S por más de un mes o indicados

por varios médicos

O

2-Usa más de 6 medicamentos

O

1-Se automedica o no lleva control de los medicamentos que toma

o

S-No refiere trastornos del sueño

 

O

4 - Trastornos

ocasionales del sueño; no tiene necesidad de somníferos

Sueño

O

3-Debe usar somníferos para lograr el sueño que lo satisfaga

O

2-Pese al uso de psicofármacos mantiene trastornos del sueño

O

1 -Trastornos severos del sueño que le impiden realizar su vida diaria

o

S-Se mantiene usualmente con buen estado de ánimo

O

4-Trastornos emocionales

ocasionales que supera sin ayuda

Estado emocional

O

3-Trastornos emocionales

le obligan

al uso de psicofármacos

O

2-Mantiene limitación por trastornos emocionales aun con tratamiento

O

1 - Los trastornos emocionales l o incapacitan; intento o idea suicida

o

S-Buena memoria. Niega trastornos de la misma

 

O

4-Refiere problemas de memoria, pero no limitan sus actividades diarias

Memoria

O

3-Trastornos

evidentes de memoria, que limitan actividades de su vida

O

2-Trastornos de memoria le hacen dependiente parte del tiempo

O

1-La pérdida de memoria lo mantiene totalmente incapaz y dependiente

Capítulo 2 Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

29

Cuadro 2-2. Escala Geriátrica de Evaluación Funcional (EGEF) (continua c ión)

 

o S-Cuenta con el apoyo familiar que demandan

O

4 - Existe apoyo familiar, pero tiene limitaciones

sus necesidades en alguna ocasión

Situación familiar

O

3 - EI

apoyo

familiar

está restringido a situaciones de crisis

O

2-EI

apoyo

familiar

es escaso e inseguro, incl uso

en crisis

O

1-Ausencia o abandono familiar total

O

S-Buena relación

social . Apoyo total por vecinos

social . Tiene apoyo limitado

o amigos, o ambos

O

4-Buena relación

de vecinos o amigos

Situación social

O

3 - Relación social limitada.

El apoyo se limita a crisis

O

2-Relación social limitada. Ausencia de apoyo de vecinos o amigos, o de ambos

O

1-Ausencia de relaciones sociales y de apoyo por vecinos o amigos

O

S - Niega problemas económicos

O

4 - Sus ingresos cubren sus necesidades básicas, pero no otras

Situación económica

O

3-Tiene ocasionalmente dificultad para cubrir necesidades básicas

O

2-Tiene habitualmente dificultad para cubrir necesidades básicas

O

1-Depende económicamente de la asistencia social

O

S - Es independiente,

activo y está satisfecho

de la vida que lleva

O

4 - lndependiente,

alguna limitación funcional para sentirse satisfecho

Estado funcional global

O

3 - Tiene limitaciones en su vida diaria, lo que exige la ayuda de otros

O

2-Depende

en su vida diaria de los cuidados

de otra persona

O

1-Está totalmente incapacitado; exige cuidados constantes

AVD, actividades

vestirse, ir al baño, movilizarse, la continencia y la alimentación; como actividades instrumentadas (AIVD), hablar por teléfono, movilizarse fuera del hogar, hacer compras, prepararse los alimentos, hacer tareas hogareñas o manuales, tomar sus medicinas y manejar su dinero.

de la vida diaria. Se consideran como actividades básicas (ABVD) las más elementales, bañarse,

Asesoramiento y consejería

La consejería es una herramienta útil en el trabajo pre - ventivo en todas las edades, pero particularmente tam - bién lo es en personas mayores¡ desafortunadamente su uso no está tan extendido como se recomienda y se ne- cesita. Las autoridades sanitarias y de seguridad social no respaldan con tiempo y recursos financieros esta ac-

tividad, y los médicos y personal

do la preparación necesaria para ello. Además, las personas mayores probablemente ne- cesiten, por varias razones ya descritas, mayor cantidad de tiempo para este esfuerzo. Estudios demuestran que las personas de edad son pesimistas sobre su capacidad para abandonar el tabaco, teniendo menos tendencia a

de salud no han recibi -

dejar de fumar, aunque cuando lo hacen generalmente tienen más éxito.

Especialmente asociado al manejo de las enfer- medades crónicas, han surgido numerosas experien- cias de autocuidado que han brindado evidencias importantes de mejoramiento en el manejo de las mis- mas y de sus factores de riesgo por parte de los pa- cientes. En las recomendaciones para la mejora de la cali - dad de vida, como evitar las caídas (cuadro 2-3), tras - tornos cognitivos (cuadro 2 - 4), nutrición (cuadro

2 - 5), actividad física (cuadro 2-6), cuidados de los

pies (cuadro 2-7) o golpe de calor (cuadro 2-8), se han

desarrollado y están disponibles numerosas herra- mientas para la consejería en personas mayores .

_30

Uni d ad 1 Aspectos demográficos

y soci ales

del adulto mayor

Cuadro 2-3 . C a í da s : es p o s i b le e vi tar í a s

 
 

L

a s caídas r epresentan un p r oblema de salud

que se incrementa

con l a ed a d . E sto se de be a qu e con e l p aso d e

los años se produ c en

Empero, cuidándose y manteniendo una vida activa y ágil, e s p osibl e prevenir

cambios

e n la vista, los oídos, la forta l eza

de l o s múscu l o s ,

la coordin a ción las caídas.

y los r efle jo s .

Mens a jes

1. Retire los objetos

con que pueda tropezar

(pape-

les, libros,

ropa, zapatos)

de las escaleras

y los

lugares por donde

bras pequeñas

de doble cara para fi jarlas.

las alfom-

del piso o uti l ice una c i nta adhesiva

usted camine . Quite

2 . Mantenga

las cosas que usted usa en lugares que

pueda alcanzar con facilidad, sin necesidad

birse en un banco .

de su-

3 . Instale barras de apoyo a cada lado del inodoro, bañera o ducha .

4

la

. Use una a l fombra

de c aucho

en l a bañera y en e l

piso de la ducha . Instale barandas en las esca l e- ras .

5 . Mejore la iluminación

de su hogar . P onga interrup-

tores de luces nocturnas cerca de l a cama .

6 . Use zapatos

que le den buen apoyo

al caminar

y

que sean cómodos .

7 . Mantenga e l teléfono

cerca de la cama .

8 . Coma b i en : rico, variado

y sano . Los alimentos

ri-

cos en calcio son excelentes

eso tome leche, yogur, sardina en aceite, espinaca, y expóngase al sol en las mañanas .

para los huesos, por

9 . Hágase un examen de la vista y de la audición

una

vez al año. E x am i ne sus huesos una vez a l año .

10. Tome ún i camente los medicamentos co l e indique .

que e l médi-

Cuadro 2-4 . Mantenga su mem o ria

Se ha demostrado

que el cerebro

se beneficia

con la actividad .

Las personas con mayor nivel académico

y

actividad mental están más protegidas

del deterioro

cognitivo. Todos p e nsamos qu e con e l envej e cimien to

la

memoria se p i erde y aparecen los olvidos, pero esto no es cie r to. Entrene para evitarlo.

Mensajes

1 . O r g anizars e

y segu i r ciertas r u t in as d i ar i a s l e b e n e -

4 . E j ercite

conocim i e n tos

básicos como e l abeceda -

f

i

ci a rá a l t ene r

qu e

reco r d a r o b j e to s

y c ir c unsta n -

r

i o y la s tablas de mu l ti p l icar.

c

i as vi t al es .

5 . Use la ma n o n o dominante

para r eal i zar activ i da-

2 . Use una agen d a

c on ca le n dar i o

p ara r ecordar

des rutinarias .

3

sus act i vidades m á s i mpo r tantes . Cuando respon- da una llamada, trate de reconocer a l a persona que

le habla. Rep i ta l os nombres de las personas q u e ha

co n oci d o re c ientemente

s

y t r ate de h a ce r u n

r

u na pe lícu l a y e x p l i q u e

l a t ram a a qu i e n no la ha y a

y de los lugare s qu e h a v i-

n ot i cias .

M i re

i t a do .

. Lea d i ar i ame nte

esumen

me nt a l

el p e r i ódi co

de las pr i nc i pales

6 . Lea en voz a l ta.

7

. Al pagar

en el supermercado,

o cuando

vaya al

b a nco, saque la cuenta antes de llegar a la caja .

1

8

9

. E v ite s i tuaciones

. Aprenda

de estrés y ansiedad.

algo nue v o que atraiga su interés (pintu -

ra , a r mar rompecabezas, música) .

y la motivación son necesarios para apren -

der y recordar . I ntente escrib i r su h i stori a, redacte

0 . E l i n ter és

Capítulo 2 Promoción de la salud y medicina preventiva en las personas adultas mayores

31

Cuadro 2-5 . Nutri c i ó n

consumo de alimentos sanos y

naturales en cantidad adecuada, contribuyen a mejorar su salud y tener un peso adecuado para prolongar los

años activos .

La alimentación y nutrición sana, mediante una dieta equilibrada con base en el

Mensajes

1 . Coma porciones de tamaño moderado.

7

. Beba un mínimo de 2 L de líquido

por día (agua ,

2 . Consuma diariamente en todas las comidas verdu-

azucaradas o ricas

 

ras y frutas de la estación . Utilice condimentos

na -

té, jugos). Evite las bebidas en calorías .

 

turales , como ajo, cebo l la o chile (aji),

8 . Disfrute

el r i tual

de cada com i da

y coma

sin

3

. Realice de cuatro

a seis comidas

diarias . Ev i te

los

apuro y en compañía .

Transmita sus tradicio -

ayunos prolongados y comer en exceso fuera las comidas. 4 . Incluya lácteos y sus derivados en su alimentación ;

de

nes alimentarias

sanas a su núcleo

familia r

y

social .

9 . Seleccione una dieta balanceada ;

evite la comi-

prefiera sobre todo los bajos en grasas .

5

de azúcar. 6 . Elija aceite crudo (de oliva) y evite la grasa de ori- gen animal (manteca, mantequilla) .

. Utilice

la sal con moderación

y lim i te

el consumo

da chatarra y sujetarse a regímenes estrictos .

10

. Cu i de su dentic i ón odontólogo .

y realice visitas periódicas

a l

Cuadro 2-6 . L a activi d ad física da vida

La actividad física es uno de los pilares más importantes a cualquier edad,

si bien es especialmente

benéfica

para las personas mayores. Existen importantes

evidencias científicas de que es un medio para prolongar

la vida

y mejorar su calidad, además de mantenerse independientes y funcionales .

Mensajes

1. Haga agradable

su programa

de actividad

f í sica ;

elija la que le guste. La caminata

nería o un programa su elección.

diaria, baile , jardi-

ser

de ejercicio físico pueden

2. Inco rpore 30 min de actividad física en su rutina diaria ; hágala parte de su vida .

3 . Utilice ropa y calzado cómodos cio . No necesita nada especial

4. Antes de comenzar cualquier

para realizar ejerc i - para hacerlo .

rutina de ejerci c io

físico se recomienda hacerse una evaluación mé - dica .

5 . El programa

de ejercicio debe comenzar de mane -

ra gradual y progres i va y con precalentamiento

3 a 5 min con ejerc i cios

de estiram i ento.

de

6. Su programa de ejerc i cio físico debe comenzar de acuerdo a su capacidad individual . No se preocu-

7

pe : poco a poco . Haga social esta

esta capacidad aumentará .

actividad;

mot ívese

a real i zarla e n

grupos , con familiares o amigos . Será más fác i l ayudarse mutuamente.

8. Realice actividad física en condiciones agradables de temperatura .

9

. Beba agua antes y después

de practicar

cua l qu i er

10

tipo de acti v idad física . No realice ejercic i o físico

después de haber comido .

físi -

co sea efectivo . Si lo requiere, busque ayuda para tener un programa individualizado.

. No hace falta sentir dolor para que el ejercicio

_32

Unidad 1 Aspectos demográficos

Cua d ro 2-7. Tener pies san os da seguridad

L os p i e s so n un indi c a d or del es t ado

envej ecen

s eguridad.

con e l resto del organi s mo

Me n sajes

y sociales del adulto mayor

d e s alud de las personas

y no se cuidan como es debido. Tener pies sanos

mayores. Muchas veces

se olvida que los pies garantiza autonomía y

1 . Lávese los pies todos l os días con agua tibia y jabón;

6

. Realice ejercicio saludable para los pies caminan -

séquelos meticulosamente con una toal l a suave.

 

do sobre lugares seguros como

el pasto , la arena

2 . Ventile los espacios

entre los

dedos y debajo

de

y las a l fombras .

los mismos .

7.

E

l agua tibia es buena para r emojar l os pies cuan -

3 . Use medias de tamaño adecuado,

de a l godón

o

do éstos están cansados

y adolor i dos . Use una cre-

 

lana, sin ligas elásticas o apretadas y cámbie l as

 

ma hidratante aplicando suaves masajes en la zona

diariamente.

del talón para hidratarlo y ev i tar la dureza .

4.

Use z apatos cómodos .

Alterne el uso de los mis-

8

. Si los dedos de los pies

están muy pegados, colo-

mos . Elijas las puntas redondas, suelas antidesli-

que algodón o lana entre ellos para evitar el roce .

zantes, tacón de 1 a 2 cm, de base ancha .

9

. Tenga pendiente

l os cambios de coloración , de

5

. Para cortarse las uñas de los pies primero sumerja

forma y consistencia de las uñas . V i site con f r e-

 

los pies en agua t i b i a durante