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3.

Israel: el problema del Estado nacional y el conflicto del Orient~ Próximo

El Estado de Israel se proclamó el 15 de mayo de 1948. En esta fecha se suele situar el comienzo del conflicto del Oriente Próximo. También es habitual que la opinión pública hable de una lucha que dura ya más de treinta años y pretenda entender los aconteci- mientos del Próximo Oriente por la cronología de las guerras en- tre los Estados árabes e Israel de 1948/49, 1956, 1967 y 1973. Pero esta forma de valorar la cuestión, que parte del acto de crea-

Est ado de Israel, lleva a entender el conflicto-árabe-israelí

como si se tratase de un conflicto entre Estados nacionales, entre adversarios iguales, el cual podría solucionarse mediante un com- promiso territorial o incluso mediante el elemento remediador del tiempo. Esta esperanza, lo mismo que la analogía de la rivalidad entre Estados nacionales, oculta necesariamente el carácter espe- cial de las disputas entre árabes y judíos en torno al antiguo pro- tectorado británico de Palestina, disputas que datan de antes de la creación del Estado judío en mayo de 1948. Este hecho no supuso realmente más que un cambio de forma en un conflicto cuyas condiciones se fijaron ya antes de la fundación del Estado y cuyas repercusiones se dejarán sentir más allá del presente 1

ción del

I.

CONDICIONES

DE

LA

CREACION

DEL

ESTADO

NACIONAL

JUDIO

EN

PALESTINA

El conflicto de Palestina empezó hace más de ochenta años, cuan- do se planteó la reivindicación sionista, es decir, nacionaljudía, de Palestina y se emprendió una colonización organizada del país por inmigrantes judíos. Los sionistas pretendían crear allí un Estado que «debe ser tan judío como Inglaterra es inglesa»', según pala- bras del después presidente de Israel y antes presidente durante muchos años de la Organización Sionista Mundial, Chaim Weitz- mahn. Sin detenernos en la legitimidad de semejante pretensión, mo- tivada entonces por la discriminación, represión y persecución de los judíos en Europa oriental , sobre todo en la fase final del si- glo xrx, parece conveniente , a fin de comprender mejor el conflicto

145

especiales condiciones

de las

Próximo Oriente,

del

con-

y

ocuparse

Pales-

Estado nacional

de semejante

la creación

secuencias de

en

la

peculiar,

tal Estado

de crear

propósito

tina. El

porque

ya

era

su independencia nacional

debía alcanzar

judía que

población

en

Más

estatal.

hallaba en el lug .r de la pretendida fundación

él no

se

soberanía

la

erigirse

debía

donde

Palestina

país de

aún:

na-

el

en

por hombres de

Habitado

otra

ya habitado.

estaba

judía

cional

atributos

religiosa,

filiación

cultura

lengua,

no

y otra

que

otra

judía que

nacionalidad

la

contraponían a

responder

podían

y se

los árabes que

Por consiguiente,

el país.

pretendía establecer en

se

obstá-

un principio

a constituir desde

iban

Palestina

vivían

un

en

un Estado judío en virtud de

a la pretensión sionista de

culo

crear

el lugar.

presencia física

en

mera

su

Pales-

judía

soberanía

la

de establecer la relación de

El proyecto sionista

en

allí con

los judíos asentados

cambió también

tina

ya

la preten-

de

consecuencia

árabes mayoritarios.

La

los

respecto a

nacional judío seria que la

un Estado

en este país

de crear

sión

los

de

Ninguno

minoría.

quedaría

existente

árabe

población

en

mayoría arrai-

y mucho menos

el lugar,

establecidos

una

en

grupos

población

la

país,

el

siglos

muchos

hacía

desde

gada

como

en

a semejante

someterse voluntariamente

de Palestina, podía

árabe

la población in-

Palestina,

aun cuando,

Y menos

proyecto.

como en

creación de

la

como premisa de

que apropiarse,

tenia

migrante

del

fundación

materiales

la

condiciones

de las

mayoría,

para

una

terri-

del

suelo,

sobre todo, del Estado nacional.

trataba,

Se

Estado nacional judío.

Para

el

levantada

torio

consagrar

el

se

que

en

ocuparlo

había

israelí,

territorio

posterior

suelo

que

este

como

hombres

colonización

la

sólo

con judíos.

Pues

inmediatamente

con

pudiera

Palestina

de

suelo

que el

nacional garantizaba

del

grupo

de

israelí habitado

en un territorio

transformarse

na-

por personas

podría

judía

nacionalidad

la

lograra,

Si

judía.

cionalidad

se

no

poder

estatal

este

poder

el

se

pero

manos,

entonces

en sus

tener

las

suelo

al

aferradas

seguir

al

en entredicho

veda

y otra

vez

una

el

mera presencia

nacionalidad árabe

de

su

con

y negar

personas

Estado.

del

judío

carácter

pretendido

prin-

desde

suelo

del

y colonización

La

un

pues,

eran,

compra

ju-

Estado nacional

de

creación

la

uri

condiciones para

las

cipio,

se determinaba ya la forma

este modo

de

en Palestina. Pero

dío

en

suelo

al

vincular

había

conflicto :

el

a transcurrir

iba

co-

que

que

fellagas,

los

árabe,

campesina

la población

de

judíos,

lonos

vez

en

pudiera

suelo

impedir

había

tiempo ,

mismo

al

ese

que

que

y,

sobre

consiguió,

árabes.

Esto

los

de nuevo

comprado

se

por

ser

de

la

organización sionista

la

haciendo

todo,

compra

para

que

prohibiera

Leisrael

Kayemeth

(KKL),

el

Keren

tierras,

expresamen-

de

el

Desde

adquirido.

el suelo

momento

judíos enajenar

a los

te

146

su adquisición seda propiedad nacional. Esta reglamentación, que todavía mantiene su validez jurídica en el actual Estado de Israel, no debe confundirse con una medida de socialización encaminada a estatalizar la tierra . Se trata más bien de una nacionalización en el sentido originario de la palabra, en tanto en cuanto que estas tierras sólo pueden ser reclamadas y colonizadas por un grupo na- cional de la población, el judío. El agrónomo y sociólogo Abraham Granovsky, (Granott), corresponsable de la política de asentamien- tos en la primera fase de la colonización, puso de manifiesto que la propiedad privada de la tierra implicaba, por tanto, <<grandes pe- ligros para toda la colonización, desde el punto de vist a nacio nal, puesto que Israél no tiene ning!lna seguridad de que el suelo permanezca en manos judías y no se vuelva a vender a no

suelo nacional>> 3 Pero,

Eso queda excluido de una colonización en

para los árabes, estas normas de nac:ionalización tienen carácter de exclusión, pues «en este proceso no puede reconocer la socia-

lización el grupo étnico que no pertenece a la societ as» '.

Estas

normas equivalen, tanto en el pasado como en el presente, a medios para transformar en territorio judío las tierras de los árabes pa:

lestinos primero compradas, luego conquistadas en la «guerra de independencia» de 1948 j 49 y más tarde confiscadas por el Estado de Israel. De las manifestaciones del destacado sionista y antiguo director del fondo de tierras, el KKL, Menájem Usshiskin, se de-

duce que también las tierras compradas en la época del mandato británico, esto es, antes de 1947, por las instituciones sionistas en Palestina se consideraban únicamente como un medio para la

creación de un Estado nacional judío.

posibilidades de adquirir tierras: «Por la fuerza, esto es, por la conquista bélica, o dicho en otros términos, robándo selas a sus propietarios ; por compra forzosa, es decir, por incautación de la propiedad del suelo recurriendo a la fuerza del Estado; y, final- mente, por compra con el consentimiento del propietario . ¿Cu ál de estas posibilidades está a nuestro alcance? El primer camino no es viable, carecemos de poder suficiente para ello . Esto significa que debemos tomar el segundo y el tercer cam i n o >. · ' . Ante s de la

fundación del Estado de Israel, hasta el año 1947, la organización

1 734 000 du n am, o el 6,6 por

sionista había adquirido solamente

ciento del suelo palestino ' . Todavía hoy siguen vigentes en el E stad o de I srael leyes que prohíben la enajenación, transferencia o labranza por no judíos de las tierras que jurídicamente pertenecen al KKL o son «tierras esta- tales». Además de los estatutos del Fondo Nacional, ex iste una «Ley constitucional sobre la propiedad del suelo», una «Ley sobre la propiedad del suelo en Israel» y una «Ley de administración territorial de Israel» del 19 y 15 de julio de 1960, respectivamente.

En su opinión , hay tres

147

Estas leyes se aplican a casi el 92 por ciento de la superficie del

país, es decir

riores a la guerra de junio de 1967 7 Para que un grupo de la población, definido como predominan- te, conserve la propiedad del suelo no bastaba, sin embargo, con la prohibición meramente formal de transferirla. Para que el suelo palestino se convirtiera en territorio nacional judfo hubo que to-

mar otras medidas. Hubo que establecer sobre todo una vipcula- ción real entre los colonos judíos y la tierra. El pionero teórico de la apropiación sionista del suelo, el sociólogo y economista Franz Oppenheimer, propuso garantizar la «colonización con campesinos que trabajasen ellos mismos la tierra y el derecho estatal de pro- piedad» •. En sus memorias escribe lo siguiente: «Theodor Herzl y el congreso sionista de Basilea decidieron, a instigación mía, con- quistar Tierra Santa con la única arma con que puede ganarse realmente una nación : el arado» •. Este era, pues, el profundo sentido político del trabajo agrícola: · era sobre todo un medio político de adquirir tierras. Pues una actividad agraria que atara a los hombres a la tierra asegurándoles el sustento constituiría un

verdadero lazo en CQntraste con la

reclamación puramente formal .

Otro responsable de la ocupación de tierras en Pales~ina, Adolf BOhm, saca del principio de la colonización agraria una conclusión que ha sido hasta hoy el hilo conductor de la política sionista del sudo en Israel y en las zonas ocupadas en 1967: cEn toda la historia se pone de manifiesto que sólo el pueblo que la cultiva realmente es el que posee permanentemente la tierra y el que de- termina su carácter. No es el propietario de la tierra el que la nacio- naliza, sino el que la trabaja o. 10 Por eso, «la gran obra nacional

sólo podrá lograrse cuando los judfos estén efectivamente arraiga-

18 000 km 2 de los 20 255 según las fronteras ante-

dos

Pero la prohibición de vender y el cultivo de la tierra tampoco bastaban para nacioqalizar el suelo con vistas .a la creación de un Estado judío mientras siguiera all! instalada una población árabe considerable. El incentivo económico del beneficio y la rentabili- dad de la producción mueve cada vez más a emplear una fuerza de trabajo barata. Esta la constituía y constituye en Palestina o

Israel el trabajo asalariado árabe . La consecuencia de una ex-

plotación orientada abiertamente al beneficio habría sido que los árabes privados de sus tierras por la ocupación judía habrían vuelto como jornaleros y deshecho así la pretendida estructura homogénea de la población judía en la correspondiente zona de colonización. Por eso, tal como dispusieron los planificadores del asentamiento, «el primer mandamiento de la colonización agraria tenía que ser la exclusión del trabajo asalariado, puesto que el judío sólo ' puede enraizarse en la tierra trabajándola con sus propias manos» 11

en el

suelo» 11

e

"l

148

Por tanto,

a fin

de evitar que

las

consecuencias del

trabajo

asa-

lariado en

tuviesen

nacional,

nista determinó

do

condición para el

suelo estatal

esta

orden a

la

agricultura,

que haría

el

volver

proceso

a

los árabes

al

terruño,

Estado

en

efectos negativos el departamento de

en

que

las tierras del

se

cultivo

convirtió en

norma

la

se

rompe una

obtención

de

de creación del

de

colonización

la organización

trabajo

sio-

se

prohibiera por principio

el

JtKL.

Más tarde, en

el Estado

de

y

las tierras del una norma casi

otra

vez

por

la

UL

asalaria-

de Israel, esta

y del denominado

constitucional, aunque

en

presión económica

beneficios.

En

la

butzim

primera

tuvieron

de la

y

los

fase preestatal

que recurrir

manera

al

de

trabajo

la

colonización

en formas

en

los colonos

les

sio-

nistas

organizarse

personal que

la

permitía

ltib-

más eficaz

que

colectivas. Los

moshavim,

trabajan

político

forma colectiva,

renun·

de sus

la tierra

sus

ciando

tierras, tienen un

prescindiendo

miembros,

estimulados

a

la propiedad privada o

y

gran

sentido

incluso

de

tanto

en

a

plena disposición

de posesión

de

de:

algunos

de

han

las ideas

socialistas

el

servicios.

en

el pasado como

otros

presente se

visto

mediante créditos

y

Resumiendo

las

condiciones

de creación del

Estado nacional

ju-

dío

en

una

Palestina

poblada

por

árabes,

dada

la

inexistencia

hasta

1948 de

un poder

estatal judío,

fueron necesarias medidas

económicas que

en realidad

tuvieron

escasa importancia

económica

ya

que

su

función fue

más

bien

la

de

crear

un

Estado:

compra

de

tierras

y

cultivo

de las

Mismas

a

fin de

vincular

al

judío

al

suelo

en

su

calidad

de

futuro

ciudadano

del

Estado

nacional,

limitar

su movilidad

e

impedir la vuelta

de los

árabes como joma·

!eros.

De

ahí

el

predominio

de las

formas colectivas

de

asenta·

miento en · las

posesiones sionistas de

Palestina.

 
 

En

el ámbito

industrial,

la

diversificación de

la

economía

de

Palestina,

junto

con las

diferencias

nacionales

como

condición

de

la

creación

del

Estado

nacional,

fue acompañada

sobre

todo

de

la

fundación

de

la

central

sindical

sionista,

la Histadrut. Como

ésta

sólo

aceptaba

a

trabajadores judíos,

cosa

que

Zvi

Sussman

cali·

fica

de

«discrirpinación

institucional» u,

y

los

anteponía

a

los

árabes,

se

ejerció

una

presión

sobre

los

empresarios judíos, para

que

en

lugar

de

los

salarios

más

altos

que

estaban

obligados

a

pagar,

importasen

más

máquinas

de

las

que

hubiesen

sido

necesa·

rias

en

caso

de

haber

recurrido

a

la

fuerza

de trabajo

árabe

más

barata

14 • La consecuencia

fue

que los

obreros

judíos

pasaron

a

constituir

la

mano

de

obra

cualificada

y

los

árabes

la

no

cualifi-

cada.

Así

pues,

el

mercado

de

trabajo

se

desarrolló

de

tal

manera

que

el

elemento

social

fue

inseparable

del

nacional.

Los

conflictos

nacionales

provocaron

conflictos

sociales,

y

viceversa.

Fueron

sobre

todo

las

organizaciones

obreras

sionistas,

los

lla·

149

esa nacionaliza-

los que impulsaron

de izquierda,

sionistas

mados

ideo-

contradecía abiertamente con su

la economía, que se

ción de

de stacado

subrayada

contradicción

logía socialista. Esa

un

por

es

la pri-

que recuerda cómo tras

obrero

del sionismo

representante

demás socialistas de

a los

que explicar

guerra mundial, tuvo

mera

d socialismo sionista:

«Tuve que

Commonwealth

la

países de

los

Palestina),

socialismo judío se aceptase a

(en

el

amigos sobre el hecho de

mis

discutir con

árabe

ningún

defender

tuve que

no

que

las plantaciones

que vigilásemos

de

sindicato, la Histadrut ;

mi

en

trabajadores i!.rabes

los

para evitar

tra-

fruteras

encontrasen

que

de que

tomates árabes;

en los

de que echásemos gasolina

bajo ;

árabes

huevos

y destruyésemos los

a las mujeres judías

atacásemos

fondos

los

alborozados

que saludásemos

de

comprado ;

que habían

tierras

de

comprador

Hankin

enviaba

[un

judíos que

nacionales

terratenientes

de los

tierra

comprar la

a Beirut para

sionistas]

au-

que estuviese

· de

los fellagas . árabes;

ella a

de

expulsar

sentes y

prohibido

a los árabes,

permitido comprar miles de

dunam

pero

fácil

era nada

árabe

No

judío

solo

dunam

vender

ex-

un

a

un

.

15

todo esto»

plicar

también

calificado

colonización, que puede ser

de

Este

proceso

la población

de

de ocupación, puesto que

a

un grupo

sU:stit:~yó

nacional, puede considerarse

un Estado

de crear

fin

el

otro

con

en 1948 .

Israel

Este

de

del Estado

creación

la

concluido

con

como

sería

palestinoE

árabes

de los

y expulsión

desplazamiento

de

pasado

aunque aceptable

vista moral,

de

desde

de lamentar

post

un punto

los

siempre

consumado,

históricamente

hecho

festum

que

como

perjuicios

daños y

los

indemnizados por

sido

hubieran

afectados

las

al

reconocido

aceptación hubiesen

sufridos

con-

menos

su

y con

si

Pues

injusticia

de

secuencias

tamaña

statu

nuevo

como un

quo .

al-

interrumpen

a un fin

llegan

procesos históricos

los

y ·no

o se

demi!.s

todo lo

futuro,

en el

se . continúan

al

presente

o no

canzan

puede juzgarse desde la perspectiva del

statu quo.

ha-

no puede

la ocupación sionista

o de

Israel

de

el caso

En

his-

evolución

de la

semejante conclusión

de

embargo,

sin

blarse,

Israel

Estado nacional judío .

del

formación

a la

condujo

tórica que

por las

su nacimiento,

de

originario

conflicto

librarse del

no puede

ciuda-

de

el Estado

se considera

siguientes : Israel

sus

no

razones

él,

viven

y árabes

judíos

Estado de los

el

es decir,

danos,

en

que

judío,

pueblo

judíos, del

los

de

Estado

el

Estado judío,

el

sino

sionistas,

país.

el

Los

no vive

mayoría

inmensa

en

su

en

que

«de

objetivo

persiguieron el

siempre

moderados,

más

los

incluso

inma-

tendencia

masiva

judía

colonización

establecer

una

con

una

del

científico

director

antiguo

el

afirma

ampliación»,

a la

nente

de

Judía

Agencia

la

de

económica

planificación

departamento de

150

Palestina".

A

ello

se

suma

otro

factor

que hace

obligatoria

la

ocupación de

tierras en

Israel :

pese a la creación del Estado israelí,

el Estado judío, con

su

minoría árabe

de un

17

por

100,

aproxima-

damente,

carece

de fronteras

fijas,

de

un territorio

definido,

en

una

región

que

tiene un

carácter

marcadamente

árabe .

La

minoría

árabe de

Israel

forma parte

de una

mayoría regional

que

señala

claramente el

carácter minoritario

de Israel

como Estado judío

en

este entorno.

Esto

hace

que dicha

minoría

sea cada

vez

más

opri-

mida

en

Israel,

opresión

que

se

traduce directamente

en discrimi-

nación , puesto

que

un Estado nacional como Israel no

sólo

acentúa

su

carácter

judío

como

razón

de

ser en

la

conciencia

de

sus

ciu-

dadanos, sino que

nista

cretas.

también

decir,

con

práctica,

es

debe garantizarlo

medidas

legales

y

con

una política

administrativas

sio-

con·

 

Los

privilegios

constitucionales

de

los

inmigrantes

judíos

y

de

la

población judía

como tal

significan

de

por sí

una discriminación

de

tural

como

cial

los ciudadanos

del principio

se

se

árabes

de

y

suponen un

la

ley

de

los

rechazo estruc-

tal

trato diferen-

declaración

ciudadanos,

Isr:~el

de igualdad ante

presupone en

una democracia burguesa. El

la

contraposición entre

la

introduce mediante

de independencia, en

la que

se

garantiza

17

la

igualdad

de todos,

cualquiera

que

sea su

origen,

religión

y sexo "

y la «Ley

de

Re-

torno,. ,

que

ha adquirido

el

rango

de constitución. Por

eso

ha

sido

calificada

con razón

como

el

Derecho

sionista

del Estado de

Is-

rael ".

El postulado

de

la

igualdad incluido

en la

declaración

de

independencia

pasa a

segundo

término tras

el

contenido

preferen-

cial de la

«Ley

de

Retorno»,

válida

solamente para

los judíos,

y

se

reduce

asf jurídicamente a

una

declaración

de intenciones

políticas

susceptible

de

ser

impugnada

20 • Tampoco

servida

de nada

mejorar

las condiciones

de

vida

de la

población

árabe

de

Israel

con respec-

to

a

su situación

social originaria,

ya

que

no

podría

resistir

la

comparación con

la

superior

posición

de

los

ciudadanos

judíos

o

con

los

medios

a

ellos

destinados.

Al

contrario:

cuanto

mejor

sea

la

situación relativa de

la

población

árabe, tanto

más

estará

 

en

condiciones

de

reconocer, por

su

educación

y

formación,

la

dife-

rencia

absoluta

que

la

separa

por

principio

de

los

judíos

en

el

Estado

sionista.

 

Pero

no

se

trata sólo

de esto.

La

lucha

de

ambas

nacionalidades

dentro del

Estado

de

Israel

y

en

toda Palestina

prosigue

también

porque

la

mayoda

dominante

de

los

judíos

en

el

entorno

árabe,

prescindiendo

del

postulado

ideológico

del

«re.torno»

sionista

y

de

los

conflictos

que

de

él

se

derivan ,

no

puede

dejar

de temer

que

el

aumento

de

la

población árabe,

en virtud

de

su

tasa

de

natali-

dad más

elevada,

pase

a

convertirla

biológicamente,

de

forma

na-

tural,

en

mayoría,

en

contra

de

lo

que

se

ha

propuesto

o

se

pro-

fren·

el sionismo

decir, programáticamente,

pone políticamente,

es

aquellas

todo

sucede sobre

de Palestina. Esto

árabes

los

en

te

a

colonias

viven en

de Israel

los árabes

en las que la tierra .

Estado

del

partes

un principio

informe en

En

y trabajan

aisladas

secre-

un

del· país,

en el norte

Interior

del

ministerio

del

el delegado

to,

la población

crecimiento natural de

«el

afirma que

Konig,

Israel

anual , mientras

ciento

5,9

asciende al

Israel

de

árabe

que

por

plan-

Este problema

ciento .

1,5 por

al

sólo llega

judía

la

de

el

se

la

especialmente

parte norte

en términos

preocupantes

en

tea

muy

En la

árabe .

la población

de

vive una

país, donde

gran parte

del

250

000

ascendía

la población árabe

1975,

de

segunda mitad

a unas

por distritos

estudio

a 289 000 . Del

judía

la población

personas, y

árabe supone

población

la

occidental

en Galilea

se -desprende que

de Yisrael

distrito

población total. En el

de la

67 por ciento

el

la tasa

sigue

Si

total

la población

de

ciento

48 por

asciende al

más

supondrá en 1978

los árabes

proporción de

la

de crecimiento,

21

hecho de

El

distrito»

del

población

la

ciento de

51 por

del

que

y constituya

aisladas

colonias

la población árabe viva allí en

mayo-

amenaza para el Estado judío porque

rías regionales representa una

tierra, aunque

pertenecen

la

poseen todavía

los árabes

esas zonas

de-

del

director

Ra'anan Weitz,

de Israel.

al Estado

formalmente

Mundial,

Sionista

Organización

la

de

de colonización

partamento

«existe

consiguiente,

de que, por

sobre el hecho

atención

la

llama

integrante

.forme

Galilea

de que

parte

peligro

verdadero

no

un del país» ".

diferencia entre

ninguna

no existe,

los planificadores

Para

pues,

ejemplo,

1967. Así,

ocupadas

y las

israelí

Galilea

la

por

en

zonas

Galilea central,

judía

colonia

inauguró

cuando

en

nueva

una

se

Dir

de

árabe

aldea

la

de

en las proximidades

llamada Zalmon,

sub-

del sector norte

armadas

fuerzas

las

de

el comandante

Jana,

compararlo con

«al

este asentamiento

de

importancia

la

rayó

una

21

línea»

primera

avanzadilla de

Estado

creación de

la

de

habla

desde

todo

Sobre

un

se

que

Israel

ocupada por

Jordania

de la

la orilla occidental

palestino

en

Israel el

existe

Gaza,

de

temor

franja

la

1967,

desde

a

en

y en

israelíes,

ofiCialmente ciudadanos

Galilea, aunque

de

árabes

que los

lado,

palestino .

Por

Estado

otro

fusión con ese

puedan pedir

su

supondría

Israel

de

dentro

árabes

los

de

equiparación

plena

la

garanti-

le

origen,

fuera

cualquiera

israelí,

a cada

se

su

que

que

semejante

estatal . Pero

vida

la

ilimitada en

participación

la

zaría

diferencia-

actual

la

de

israelí,

ciudadano

del

concepción

vez

en

Estado

de

a Israel,

y no judíos,. :.,:ansformarla

entre judíos

ción

un

Israel

binacional.

Estado

y sionista,

judío

exclusivamente

un

en

ciuda-

de

Estado

el

sino

judíos,

los

de

Estado

no sería

sus

un

ya

y jurídico,

estatal

orden

el

las consecuencias

todas

danos,

para

con

que

todavía

hoy sigue

privilegiando a' los judíos, por

ejemplo,

con

la

mencionada

«Ley

de

Retorno» y con otras

medidas

encubiertas·,

y discriminando

de

 

este

modo

a los

áraqes.

 

Para

contrarrestar

la

posibilidad de

que

los

árabes

superen

en

número a

los judíos en

Galilea,

con todas

sus

consecuencias

polí-

ticas ,

las

autoridades israelíes, junto

con

la ejecutiva

de

la

orga-

nización sionista, Agencia

Judía,

se

ven

obligadas

24

a

proseguir

la

ocupación de

tierras

para

asegurar

el

Estado

judío

en

el

llamado

núcleo

de

Israel.

Con

la

confiscación

de

las

«tierras

árabes»,

esto

es,

de

las

tierras

que

son

propiedad

privada

de

los

árabes,

se

pretende

sobre todo

dividir

las zonas

homogéneas

de colonización

árabe

mediante la

instalación

de

asentamientos judíos.

Esta «judai-

zación»

de Galilea, como

se

llama

en Israel

a la

ocupación irtterior

de

tierras, refuerza

la conciencia

de

los árabes de

Israel

en el

sen-

tido de

que

no

son ciudadanos

del

Estado,

sino

más

bien foras-

teros

en su

propia tierra. La

resistencia

de

la población árabe a

estas confiscaciones llevó el

30 de

marzo

de

1976

a huelgas

gene-

ralizadas

y boicots

que las

autoridades

israelíes~

reprimieron

san-

grientamente.

La

fecha,

conocida

desde

entonces

como

el

«Día

del

SuelO >>,

marcó

un

hito

para

los

árabes

de Israel,

que hasta

ese

momento reivindicaban

el reconocimiento pleno

como ciudadanos

israelíes:

desde

entonces

se

conciben sobre

todo

como

palestinos.

. La continuación del

conflicto en

su forma

originaria

como

ocu-

pación

de tierras

se

agudizó

tras

la

guerra

de

junio

de

1967 .

La

conquista del

resto

de Palestina,

es

decir,

la

orilla occidental

(Cis-

jordania), enfrentó

al

Estado

de Israel

con

zonas

donde

las co-

lonias

árabes

tenían

un carácter

homogéneo.

Aunque

los

 

corres~

pondientes

gobiernos

israelíes

aseguraron

públicamente

que,

en

caso

de

una

solución

pacífica,

devolverían

las

zonas

y sólo

las

retendrían

como

garantía,

se

inició inmediatamente

la

ocupación

de

las

tierras .

Desde

el

punto

de

vista

de

la

estrategia de

asenta-

mientos,

la

acción

estuvo

centrada

en

las

zonas

habitadas

por

ios

árabes

a

fin

de

aislar

topográficamente

a la

población pales-

tina

de

los

Estados árabes.

Ese

muro de

asentamientos

judíos de

tipo

agrícola

fue

introducido

y practicado

masivamente

hasta

1977

por

el

partido

laborista

en

la

cuenca

del Jordán

y

en

la

zona

de

Gaza.

Su

sentido

más

profundo

es

impedir

la

creación

de

un

Es'

tado

palestino independiente

que

podría

convertirse

·en

un

Estado

soberano

si

los

distritos

esencialmente

árabes del

eje

norte-sur

de

la

margen

occidental,

a lo

largo

de

las

ciudades

de

Yenin,

Nablus,

Jerusalén,

Belén

y Hebrón,

no

estuvieran

rodeados

de

asentamien-

tos

judíos.

Si

la

política de

asentamientos

de

los

partidos

laboristas

sionis-

tas

de izquierda

iba,

por

tanto,

encaminada

a

impedir,

mediante

este

aislamiento

de

los

árabes,

una

soberanía

palestina -en

la

mar-

153

todavía la

dejar abierta

de Gaza

franja

la

gen occidental

y a

y en

de

sionismo

el

(«Plan Allón» ),

la administración jordana

vuelta de

de que

Beguin, parte

el gobierno de

derechas, representado por

franja de

la

oeste del Jordán

1967 al

las zonas ocupadas en

y en

legitima-

por razones de

pueblo judío

pertenecen ·al

Gaza también

Esta

inalienables.

consiguiente,

ción bíblico-histórica

son

por

y,

y di-

derecho imaginario

pretensión sionista,· que · se . remite · a

un

restar importancia

vino SQbre

la

n.ecesariamente . que

úerra, tiene

de

inmigración masiva

la

a 1~ r~n~~ .concretas

que

~

.Ue~aron

al

persecución y

a la

exter-

y especialmente.

judíps ·en Piilestina,

el nacionalsocia-

judías .europeas

las

múrio ·de

por

~omunidádes

ideo-

reivindicación

a la legitimación sionista o a

la

De cara

listno.

consideradas

pueden

Palestina,

lógica· de

estas

ser

no

personas

en Israel

otros judíos, representan

junto con

como fugitivos .que,

los sionistas

nacionalidad inélependiente. Para

carece

una nueva

a la

el derecho

de sentido, basarse

e incluso

de importa