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Ensayo Sobre El Consumo Responsable

Al pasar de los años nos vamos sumergiendo cada vez más en el mundo del consumismo, un

mundo en el que las compras compulsivas e innecesarias se vuelven el pan de cada día, siendo

estas compras provocadas principalmente por la publicidad que nos agobia y que desde el siglo

pasado se ha convertido en un imán de compradores. Lamentablemente, estamos dejando de lado

la verdadera esencia del consumo que es satisfacer necesidades presentes o futuras mediante un

gasto racionalizado de bienes y, nos estamos volcando por el lado del consumismo al dejarnos

seducir por la acción compulsiva del gasto desmedido; y es que, cada año se producen más y más

bienes y servicios que pretenden facilitar la vida del hombre, pero estos nuevos productos que

salen al mercado están pensados para que atraigan el interés del cliente a tal punto de crear una

nueva necesidad, la cual no es una necesidad sino un deseo producido por el producto y la

publicidad que emplean a la hora de venderlo, esto con el fin de estimular el consumo y como

consecuencia alimentar más las arcas del capitalista. Pero la publicidad no es la única que

provoca el deseo de compra en el vendedor sino también el diseño del producto en sí, ya que

entre más atractivo sea este a la vista, mas fácil es que genera esa necesidad de adquirirlo en el

comprador.

Además, se ha venido instaurando un nuevo mecanismo para impulsar el consumismo y este es

la Obsolescencia Programada de los diversos artículos que se producen, esta consiste en darle

un lapso de vida útil a los bienes con el fin de que el consumidor se vea obligado a comprar

nuevamente el mismo producto o alguno similar. A través de la historia se han visto casos donde

las grandes empresas hacen lo posible por reducir la vida útil de sus productos, como lo fue con

el caso de Phoebus, un monopolio de empresas que se aliaron para reducir la calidad de las

bombillas, las cuales llegaron a durar 2.500 horas y terminaron produciendo unas con una vida

útil más reducida, de 1.000 horas; esto dio el primer paso para que las empresas dejarán de

producir productos de alta calidad y durabilidad y empezaran a producir bienes más frágiles que

dejaran de funcionar a corto y mediano plazo. La Obsolescencia Programada sigue vigente hoy

en día, y es que las corporaciones con fines de no estancar sus ventas, producen bienes que

tienen un “reloj” que determina en qué momento deja de funcionar para que el consumidor se

vea obligado a hacer una nueva compra.

La Obsolescencia Programada junto con la publicidad y la alta producción de bienes de diversos

tipos, colores y diseños; son los que influyen en la construcción de una sociedad consumista, que

en busca tener los ultimo y estar a la moda se vuelven compradores compulsivos y ayudándole el

hecho de estar sumergido en un mundo capitalista que lo único que busca es obtener un

beneficio, aunque este tenga que pasar por encima de lo ético, lo ecológico y lo social.

Por eso, la sociedad debe de transformar su pensamiento a la hora de consumir; ahí es donde

entra en juego el Consumo Responsable, el hombre debe de tomar decisiones a la hora de

comprar, pensando en que es lo que realmente necesita, dejando a un lado los deseos; debe tener

buenos hábitos de consumo que se adapten a sus necesidades reales. El consumo Responsable

está ligado a diversos aspectos como el impacto que pueda tener cierto producto sobre el medio

ambiente y la sociedad y si este producto cuenta con una buena relación calidad-precio; son

diversos los aspectos que influyen en la toma de una decisión de compra en un consumidor

responsable, pero estos aspectos siempre van ligados a los ámbito ético, ecológico y solidario.