UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

EL UNIVERSO ES INFINITAMENTE SUGESTIVO. Y nos afanamos en darle una
significación: sacar a cada objeto de su oscuridad, de su estado
mudo y cerrado a una existencia abierta y social. La realidad de la
vida humana se vuelve, entonces, lenguaje: forma. Pero la vida está
siempre delimitada por el tiempo, en tanto fugaz es histórica. Y, en
tanto histórica, su lenguaje posee formas de uso: límites formales. Julio
Universidad de Guadalajara
Cortázar concebía la vida y la expresión escrita de esa vida como una
Rector General: Marco Antonio Cortés Guardado batalla fraternal, cuyo resultado es el cuento mismo. Vida viviente a
Vicerrector Ejecutivo: Miguel Ángel Navarro Navarro
Secretario General: José Alfredo Peña Ramos
la vez que sintetizada. Fugacidad y permanencia. En tanto es social,
Rector del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño: Mario Alberto Orozco Abundis el cuento se compromete con la condición humana general desde el
Secretario de Vinculación y Difusión Cultural: Ángel Igor Lozada Rivera Melo
ángulo específico de la vida de los personajes.
Luvina
Directora: Silvia Eugenia Castillero < scastillero@luvina.com.mx >
Editor: José Israel Carranza < jicarranza@luvina.com.mx >
En esta ocasión Luvina entrega a sus lectores un repertorio de
Coeditor: Víctor Ortiz Partida < vortiz@luvina.com.mx > cuentos provenientes de diversas latitudes. Mundos éstos contrastados,
Corrección: Sofía Rodríguez Benítez < srodriguez@luvina.com.mx > contrastantes unos con los otros. Todos, sin embargo, contienen en su
Administración: Patricia León Patrón < pleon@luvina.com.mx >
Diseño: Peggy Espinosa
interior una materia trabajada que logra el salto de la dispersión hacia
Viñetas: Diana Mata el sentido. Una trama (la diversidad en tensión) que se nos impone de
Consejo editorial: Luis Vicente de Aguinaga, Carlos Beltrán, Jorge Esquinca, Verónica Grossi, José Homero, Josu Landa,
Baudelio Lara, Pablo Montoya, Laura Emilia Pacheco, León Plascencia Ñol, Jesús Rábago, Laura Solórzano, Carlos
un solo golpe: síntesis significativa, acompañada de intensidad. Porque
Vargas Pons, Jorge Zepeda Patterson. cada ficción transmite su misterio y su drama. Policial, científica,
Consejo consultivo: Luis Armenta Malpica, José Balza, Adolfo Castañón, Gonzalo Celorio, Eduardo Chirinos,
Luis Cortés Bargalló, Antonio Deltoro, François-Michel Durazzo, José María Espinasa, Hugo Gutiérrez Vega,
poética, fantástica, de amor, cada ficción es un conglomerado de

Christina Lembrecht, Tedi López Mills, Luis Medina Gutiérrez, Eugenio Montejo,
Jaime Moreno Villarreal, José Miguel Oviedo, Luis Panini, Felipe Ponce, Vicente Quirarte, Daniel Sada,
acciones y hábitos que el lector de Luvina
tendrá que experimentar.
Sergio Téllez-Pon, Julio Trujillo, Minerva Margarita Villarreal, Carmen Villoro, Miguel Ángel Zapata.
PROGRAMA LUVINA JOVEN (talleres de lectura y creación literaria en el nivel Conjunto de cuentos armado con la conciencia del potencial del
de educación media superior): Sofía Rodríguez Benítez < ljoven@luvina.com.mx >
cuento contemporáneo y del amplísimo espectro en que es capaz de
Luvina, revista trimestral (verano de 2010) expresarse: desde la estructura lineal clásica hasta el hibridismo que
Editora responsable: Silvia Eugenia Castillero. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo del Título: 04-2006- entrelaza la poesía o el ensayo dentro de la narración, o los fragmentos
112713455400-102. Número de certificado de licitud del título: 10984. Número de certificado de licitud
del contenido: 7630. ISSN: 1665-1340. LUVINA es una revista indizada en el Sistema de Información Cultural de CONACULTA
de un mismo cuento cuya crisis es su propia materia. Lo que Alberto
y en el Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España Chimal llama cuento mutante: forma capaz de encabalgarse consigo
y Portugal (Latindex). Año de la primera publicación: 1996.
D. R. © Universidad de Guadalajara
misma. El caos que impone un canon de renovación, que toca el estado
Domicilio: Av. Hidalgo 919, Sector Hidalgo, Guadalajara, Jalisco, México, C. P. 44100. Teléfonos: (33) 3827-2105 oral naciente de la literatura, así como el estado onírico desde donde
y (33) 3134-2222, ext. 1735.
Impresión: Editorial Pandora, S. A. de C. V., Caña 3657, col. La Nogalera, Guadalajara, Jalisco, C.P. 46170.
provienen las imágenes improbables: las que renuevan incesantemente
Se terminó de imprimir el 31 de mayo de 2010. todo arte.
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L u vin a / vera n o / 2010
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25 ☛ El artista del amor ● ALONSO CUETO (Lima. Caracas. Es autora del libro Las escamas del dragón (Páginas de Espuma. ciaca con Partitura para mujer muerta (Mondadori. otros poemas (bid & co. En 2009 obtuvo el Premio Sor Juan Inés de la Cruz con la novela La muerte me da (Tusquets. Habrá una vez. En 2008 obtuvo el Premio Herralde con la novela PABLO MONTOYA (Barrancabermeja. 2008). 2009). Madrid. México. 1954). Lima. de próxima publicación CRISTINA RIVERA GARZA (Matamoros. En 2002 obtuvo en Venezuela el Premio 92 ☛ El amanecer de Rothko (Cuento en seis villanelles narra- de la Bienal Latinoamericana de Literatura José Rafael Pocaterra por el libro tivas. Los presentes poemas pertenecen al libro Amor feliz y ACHY OBEJAS (La Habana. 2007). 70 ☛ La chica del UHF ● Índice PATRICIA ESTEBAN ERLÉS (Zaragoza. Editor. ADRIÁN CURIEL RIVERA (Ciudad de México. 77 ☛ Una ADVERTENCIA Y TRES MENSAJES EN EL MISMO CORREO ● ANA CLAVEL (Ciudad de México. 1967). Gato Gris. 41 ☛ Amim o la caída ● ANA MARÍA SHUA (Buenos Aires. 1953). en Bogotá. Valladolid. 1962). 1964). Barcelona. 1963).. Antología de cuento joven norteamericano (Alfaguara. Su primera novela es La frase Las otras vidas (Páginas de Espuma.] ● LUIS JORGE BOONE (Monclova. Madrid. En 1996 recibió el Premio 108 ☛ Kimberle ● Nobel de Literatura. 1977). Su último libro fue la colec. 1956). Bolivia. que reúne sus VICENTE ALFONSO (Torreón. 2009). Acaba de aparecer su nuevo libro. En 2009 obtuvo el Premio Nacional de EDUARDO MOGA (Barcelona. Su libro más reciente es la novela Ruins (Akashic. 1923). negra (Era. libro Cuentos anómalos. ocho cartas de póker y algunas líneas sueltas) ● de cuentos Los que se quedan . 2009). 1969). Su libro más reciente es La venganza del silencio 90 ☛ Prácticas corporativas ● (Planeta. 2005). Es el compilador y traductor del libro Los vivos y los muertos (Alfaguara. Azul ruso (Páginas de Espuma. 1951). Barcelona. 2002). 2010). Obtuvo el Premio Nacional de Novela Poli- cuentos completos. Buenos Aires. 50 ☛ Los otros ● 101 ☛ El vecino de mis vecinos ● EDMUNDO PAZ SOLDÁN (Cochabamba. 85 ☛ Gabriela. Recientemente publicó el libro Que 99 ☛ Epidemia ● tengas una vida interesante (Emecé. 1961). Uno de sus libros más recientes es A la sombra de los deseos en flor: ensayos sobre la fuerza metamórfica del deseo (uacm / Fósforo. Barcelona. Su título más reciente es la no- vela A bocajarro (Conaculta. 1977). México. México. 2009). 1961). México. que será publicado por Panamericana Editorial. 2010). 2008). Su último poemario es Seis sextinas soeces (El Ensayo Carlos Echánove Trujillo con el libro Lados B. 2006). 2008). los puentes de ● 125 ☛ Parece una tontería ● CLARA OBLIGADO (Buenos Aires. EL ESCRIBIENTE Y yo ● ción de cuentos Cicatrices (Páramo Editores. Nueva York. 2008). 1972). Madrid. El presente cuento pertenece al Casi nunca (Anagrama. 58 ☛ Diosas ● 122 ☛ [He encontrado algún alivio. Ensayos laterales. 1954). 67 ☛ M ADISON . 1941-2010). 8 ☛ ESO VA A estallar ● 81 ☛ E L ENCARGO ● DANIEL SADA (Mexicali. 1950). México. 55 ☛ P OEMAS ● WISLAWA SZYMBORSKA (Kórkin. Polonia. CAROLA AIKIN (Madrid. 31 ☛ Vigilia ● OLIVERIO COELHO (Buenos Aires. 1977). 2010). 22 ☛ Soliloquios ● ESTHER SELIGSON (Ciudad de México. 2009). 2008). Uno de sus libros más recientes es AGUSTÍN GOENAGA (Ciudad de México. Su novela más reciente es JUAN FERNANDO MERINO (Cali. Madrid. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 4 5 . 1984)..

JIS Nudo Borromeo y otros poemas perdidos y encontrados (Lustra Editores. 1968). 2008). 1963). según Rose Mary Espinosa ● ÁNGEL OLGOSO (Granada. 2007) fue finalista en el Premio Herralde de Novela 2007. Escocia. Barcelona. Su novela Recursos humanos (Anagra- 150 ☛ U N FALSO gemelo ● ma.radio. 1957). Su libro más reciente es LUIS ENRIQUE GUTIÉRREZ ORTIZ MONASTERIO (LEGOM) (Guadalajara.5 floppies y Sensacional de maricones.mx Lunes. Entre sus últimos libros se encuentra Indio desnudo (Mondadori. Mucho cerdo sabroso. 2008). ● Un montaje exiguo ● M IJAIL L AMAS 237 L e c t u r a s ● Novelas en tres líneas ● MARIO SZICHMAN 240 185 ☛ Tierra serás ● E n t r e v i s t a ● «Los chistes son un componente secreto de la poesía»: Fabio Morábito ● GUSTAVO MADE (Mendoza. 1976). Guanajuato. Entre su obra más reciente está el poemario (Guadalajara. Barcelona. Letras al Aire LIZ LOCHHEAD (Lanarkshire. La brújula hechizada (UNAM / El Equilibrista. Ha expuesto su obra en el Museo de las 164 ☛ Versión de Eduardo ● Artes. 2003). 1954). Su libro más reciente es De oscuro latir (Univer. 2009).luvina. ● P Á R A M O ● 177 ☛ Sitiado por huracanes ● C i n e ● No sólo de cortos ● HUGO HERNÁNDEZ VALDIVIA 225 FEDERICO VITE (Apan.mx 197 ☛ Canción de Salomón ● Luvina.3 F M 2003). 1975). Navarro (Huelva. 21:00 h (quincenal) Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 6 7 . 1941). la tira que aparece a diario en el periódico Milenio . criaturas y perras. Ha publicado los libros Sepa la bola . 220 ☛ Manifiesto del cuento mutante ● ALBERTO CHIMAL (Toluca. Paso sin ver . Plástica 162 ☛ La conspiración de los gemelos ● ☛ JIS El arte de ver monos en todas partes ● I RODOLFO HINOSTROZA (Lima. ANTONIO LÓPEZ ORTEGA (Punta Cardón.com. 1968). 1947). JULIO PAREDES (Bogotá. Las chicas del 3. w w w. Bogotá. 2009) obtuvo el Premio Caza de Letras 2008. Entre sus libros más recientes está El pez volador (Páginas de Espuma. Madrid. México. Su libro más reciente es la novela La sima (Seix Barral. 1976). 2008). JOSÉ MARÍA MERINO (La Coruña. 1957). (Tropo Editores. 209 ☛ Fisiología del cuento ● ARTURO VALLEJO (Ciudad de México. Acaba de aparecer su compilación Los líque. Recientemente publicó el libro de cuentos Habla de lo que sabes (Jus. Uno de sus últimos libros es The Radio Universidad de Guadalajara Colour of Black and White: Poems 1984-2003 (Polygon.132 ☛ CUENTOS para dormir infantas (o la verdadera 199 ☛ E L C OLECCIONISTA DE P IEL ● historia de la prima hermafrodita) ● MAURICIO MONTIEL FIGUEIRAS (Guadalajara. Fichero telegráfico ● JORGE ESQUINCA 245 189 ☛ Lección inaugural de la E SCUELA P ERIPATÉTICA ● Hipólito G. Zaragoza. Buenos Aires. 104. Caracas. 2009). Mendoza que realizó con Trino. 2009). 2009). 1970). México. 2010). 215 ☛ Pavura ● ANTONIO ORTUÑO (Guadalajara. 1961). www. Entre sus obras teatrales destacan De bestias. entre otros espacios. México. 1973). el Instituto Cultural Cabañas y el Museo Carrillo Gil.udg. cabras ● ANTONIO DELTORO 244 V i s i t a c i o n e s ● Bonobos. Venezuela. ANDRÉS VARGAS REYNOSO 235 nes del sueño. ● Línea de fuga ● C HRISTIAN B ARRAGÁN 229 ● Ecos en la ausencia ● J ORGE LUIS H ERRERA 232 183 ☛ La pequeña OLIGARQUÍA de los vivos ● ● La caricia del fantasma. 1941). L i b r o s ● Cochecito ● VÍCTOR CABRERA 227 sidad Autónoma de Guanajuato. Uno de sus libros más recientes es la novela 156 ☛ L A BOTELLA ● Los esclavos (Almadía. Edimburgo. Es autor de Subterráneos privados (El Corregi. 2008). 1961). ÉDGAR VELASCO 242 dor. la colección completa de El Santos contra la Tetona Lima. y los cuatro volúmenes de Otro día. Oaxaca. Uno de sus últimos libros es la novela Cinco tardes con Simenon (Norma. GENEY BELTRÁN FÉLIX (Culiacán. islas. Con la novela No tengo tiempo (Al- 146 ☛ Círculos ● faguara. F a v o r e s r e c i b i d o s ● Luna. 1997). Relatos 1980-1995.

aunque sean precisos.. Estos jóvenes hundimiento. pero eso sí que es todo un lío. Una que —cual si fuera una treta— está alejada de la civilización. digamos. y lo hace muy bien. Sólo hay un camino angosto de tierra por DANIEL SADA el que pueden circular vehículos de todo tipo. a placer. Lo angustia. tendido en la hamaca. Fulano de Tal distraer y desprevenir. Observa con desgana desde la terraza. Uno es sólo chofer y por tal razón es experto en mecánica automotriz. De ocurrir la interrupción ¿cómo reaccionar? Si Fulano de Tal Prisca. Quedan los vericuetos: lo improbable. Sólo un ruido estentóreo. Queda el cielo: otro problema. La casa playera. Abstinencia contra sí. o lo que se entienda por eso. pero hay ligeros cambios más como tanteo y aprendizaje. Prudencia. pueblos. La primera tiene 24 años y la otra 25. El dúo restante lo a los del servicio que no lo molestaran. asimismo. la susodicha escucha una radionovela hasta allá: en su cuarto blancuzco (hay que gritarle). engañoso. útil para Al contrario. alguien que me diga «¿Qué se le El servicio está conformado por cuatro personas. se llama Fidel. Fulano de Tal no ha comido ni bebido durante seis horas. Bueno. lo ambiguo. El engorro es saber por dónde habrá de aparecer. la del retaque allá? ¿Sí? sazón? En esos momentos.. ¿algo vendrá? Queda. nada No es difícil apreciar que las cosas se repiten. componen dos hombres. gentío. quizás se divierta con Todo lo demás del mundo es pedante o repipi. entonces. transitable. el otro nexo: el mar.. Parsimoniosamente. Ojalá que no venga nadie del servicio. Lo inverosímil es creíble mientras desemboque en un «hasta aquí» ESO VA plausible. Y de nuevo lo que se dijo de otro modo: que más bien no importan. una emulsión que capture todo mar.. Una mujer llamada ofrece?». aquí cabe hacer una Hay fiesta en el cuarto de Avelina. por lo que no hay ningún desconcierto del patrón (Fulano de estado de Baja California Sur. ALLÍ ESTÁ. El otro es un milusos: arregla hasta Ya está oscureciendo. la exageración. tan indispensables ya alcanzaron los 30 años.. El alboroto (lejano) es estrecho e enmienda: la casa está a unos setenta kilómetros de La Paz. Lo que pasa es que se le olvidó ordenarle para la cocina. ¿Había busca a su cocinera. la facundia. la capital del inofensivo. misma que es muy ducha experimentar un encantamiento. Todavía no es hora de dormir. pero los límites siempre se rompen. esto que parece ilimitado. A estallar Algo vendrá: una verdad global y laxante. Se oyen los gritos de la gente del servicio. Tal). El chofer es mayor que el milusos por diferencia de nueve días. Y. que además de lavar y planchar se encarga de la limpieza de decidió acostarse en esa suerte de trampa tropical fue porque deseaba la casa. Pobre. bueno es que siempre amenaza con desvanecerse. Terminó la pequeña historia del lo imposible. contemplando el hundimiento del sol en el Tal vez un día de éstos se forme una red. La cotidianidad es inconsistente. pacífico y guango. sin mayor problema. Pretexto la radionovela. tras abandonar su despatarre en la hamaca. aun cuando tenga sospechas de lo peor. Es la única conexión terrestre. aun cuando el azar quiere que ningún empleado doméstico venga a la terraza a ver y tienda a ser normal. que peca de tranquilo y que no se atreve a gritarle a su cocinera. o reiterada. al igual que otra llamada Avelina. ciudades. El hambre ya es rugiente y ¿dónde aquella. Una disciplina antojadiza. Por esa vía irregular se va hacia las sociedades y sus variaciones mundanas: ranchos.. se llama Néstor Rito. preguntar qué. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 8 9 . incluso insuficiente.

a veces dormir casi el triple: unas 18 horas de sueño contra seis horas de lo otro. La sustancia del presente: ¿qué me asalta?. Pareciera que por lo alejado de la casa playera la camioneta se acercara a un artilugio macabro.... Baja California Sur. pues. estilo rústico: en llena de dulzura. Mmm.. eso sí. muchísimo —no importa a quién ni cómo— y tenía que esconderse.. ni una pizca de culpa. Hacerse una torta de jamón con queso y aguacate. En uno duermen Prisca y menos que el de superar las horas de vigilia. eso no. de inmediato que le encantaba usar cola de caballo y lucir tatuajes en sus Remedio: la asimilación de manías. Los cuerpos se juntaban a fuerzas: roces y aplastes que aquí sucede con este señor va en sentido inverso a la desesperanza. ¿Será mejor? La juventud se impone. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 10 11 .. bueno. Casa amueblada... Tiene que haber por lo menos mil conceptos no tan contundentes. por ende. Camino hacia lo sabroso. ¡Claro! hubiera querido mínimo una docena. también con unas dos o tres rajas de chile Cierto que Fulano de Tal necesitaba empleados del servicio doméstico. jalapeño.. ¿Optimismo? No. El punto. Aprieto delicioso. Lo óptimo de esta vez. una relajación interminable. la estricta oportunidad.. excitantes. ¡parecía y parece ser lo adecuado! Tentación. que por ser tardías son débiles. se veía Vida en contra. bien podría ser sinónimo Ya toca que se hable con mayor detenimiento acerca de la compra de la de la palabra «enemistad». ni internet ni celulares. como él.. demasiado Seguir... pero tenía que actuar con rapidez y sólo consiguió a estos cuatro que... más bien. Aspiración. estaban dispuestos a jugársela. imaginar que se vive como en una isla? ¿Qué garantía de escondite? ¡Vaya candor! Del pasado: nada. casa playera. ¿o no? puesto que para él lo otro (la vigilia) —dicho sea— ya no vale la pena.. viaje de seis ilusos hacia la supuesta felicidad de allá. poco a poco: aunque vida parsimoniosa. mal que bien. O para ser más exactos: Avelina y en el otro Fidel y Néstor Rito.Como a unos cincuenta metros de la casa playera se encuentran los dos Dormir ¿cuántas horas? El deseo supremo de Fulano de Tal es ni más ni cuartos blancuzcos de la gente del servicio. Había robado Todo alejamiento es sinónimo de valentía. y luego: ¿hacia dónde voy? Cualquier noción de futuro descoyunta. La operación fue en un tristrás y se efectuó en Los Cabos. El dueño: un gringo estrafalario al que. Pues hasta allí acudió Fulano de Tal para especificar lo vendría para compartir con Fulano de Tal ese aislamiento... hay cambalache. como de otro mundo y. Para qué los recuerdos inútiles. sí. el escondite ¿dónde? No podría ser cualquier lugar. interrumpir. grandiosa. así ¿Por qué alejarse hacia el sur de la península de Baja California? ¿Para que. Hace unos tres meses Fulano de Tal compró la casa playera. un escritorio. casi inaccesible. Lo increíble es que en La Paz había una pequeña agencia de colocación. Luego: prescindible. La que juró ser fiel. Como esta gente es joven. Bolsa de trabajo (apenas): una oficina. a causa del montón de maletas de ¿Alguien podría creer que Fulano de Tal llegue a cansarse de sí mismo? Lo los empleados. Para qué las enmiendas. y ya. durante el traslado brincador.. o. refrigerador hay algo que sea fácil de.. un retrato de alguien Sin embargo. aquella mujer. serio. No hay teléfono en la casa playera. selección al vapor. aunque. La felicidad no es más que una mengua brazos musculosos y poco velludos. Ese agrado. vislumbrar la comodidad. Lo mejor es regresar a la cocina para ver si en el enigmática. que necesitaba: y: la repercusión: contrataciones sin contrato. se impuso. somete y más tarde se hace Entonces lo obvio: la compra de una camioneta último modelo. su promesa. La que importante.

que no podía dejar sin siquiera un placer (¿rancio?) a quienes fueran futuros empleados domésticos.Van creciendo las obediencias. Tanta maña para ser agradable a los demás. El amor gozoso. ¡créanlo! más aún porque cuál comida.. lo que casi ni se siente. unos repelentes. en la casa no hay aire acondicionado. ja. Así que pasa hartas horas viendo la televisión en su modo!: aguante más aguante. interesantísima. ¿tacos?. beber y seguir rascándose. Fulano de Tal había matado por lo menos a unas diez personas (retroceso borrascoso). Si lo que se otros empleados usted puede imaginar lo que quiera. durante esas doce horas de Un cálculo que significa mucho. ja. al fin. ¿dónde. que anhela experimentar una vida parásita. Quizás Casa amueblada. Tiempo hecho a cercén. Tanta capacidad para escabullirse. Mientras tanto.. Avelina no tiene por qué hacer gala de con suavidad. A saber desde cuánto tiempo atrás ha sido una prolijidad estratégica. macilentas. Tregua cualquier asunto urgente y hasta comprometedor. ja. Cada quien cumple con un guión cuya ¿Cuántas ideas pueden envolverse con desesperación? práctica diaria no es complicada. ja. Sí. cuarto. mismas que deberían ser cada vez más redondas y Oh seductor sin igual. ¿qué más? Algún caldo. Pudo haberlo hecho en el gran camastro Ni para qué esforzarse en el arte culinario. Consecuencia: el triunfo del sueño.. lo de mañana). pero está disponible para Lo corrupto asedia: mancha efusiva de la memoria. Pongamos un caso: el chofer va a La Paz cada tercer día. lo mismo la tierra y el mar. los más caros. El siguiente día fue de de una empresa líder. El gringo estrafalario supo a buen tiempo extraordinarias revelaciones. sólo ventiladores de techo cuyas hélices miden poco más de un metro. Y aquella mujer. Fulano de Tal no es pretencioso de su recámara. Fue sorprendente. La misma que dijo que encontraría al Fulano de Tal en donde estuviese. ja. sobre todo tras detectar Tanta destreza para hacer amigos y después traicionarlos.. A eso es a lo que se expone un Fulano de Tal Tanta persuasión. los más incomparables. En los dos cuartos blancuzcos de allá hay dos televisores. Fulano de Tal le agarró gusto a las rascazones. se dijo. identifica como «el pasado» tuvo de pronto un estiramiento. Virulencia de abultamientos. Goteo dilatado. de ésos que perforan la piel ensalada. ja. ja. hamaca servirán para descubrir lo más oculto? Algo debe quebrarse y sonar como si fuera una explosión. ja. Muchos ayes. Ah. Y de una vez hablemos de disminuciones. ¿En el fin del mundo?. El chofer tuvo la encomienda de ir a La Paz a comprar habilidades. al cabo. cuál bebida. ¡trae encargos puntuales!. sino hasta mucho después ¡Ni ingenio al respecto. ja. Ay. o mejor dicho: divisiones tras divisiones cuya resulta es el desánimo. ja. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 12 13 . Fulano de Tal era como un pulpo al que le nacían a diario más y más tentáculos. ja. de acuerdo al gusto de un gringo estrafalario. Escoger al tanteo lo sexual que escala peldaños mostrará. pero prefirió lo caricioso de la brisa.. alguna que lo picaron una docena de zancudos. ¿Cuántas horas de mecimiento en la frágiles. Sí. ja. ja. ja. ja. El castigo fue en el comer. la erisipela de ronchas sin cuenta.. Digamos que la hamaca ya estaba allí. además de robar tres bancos y la caja fuerte Comer y rascarse. Cierto día Fulano de Tal durmió doce horas (récord. una brutalidad constreñida a una forma de nudo corredizo. a ver? El amor No es exagerado pensar que el cielo atesora algunos tejidos que jamás molesto. ja. Ja. alguna carnita picosa. su promesa. por lo cual ¿tortas?. ahora no pasa de ser más que una migaja. Una partícula que cae y nadie la nota. ja. ¡Corrupto insólito! ¡Modelo de modelos! Tantas completo rascadero. De las labores de los que semeja un retruco de rayos (lo de ayer. desde luego) en la hamaca.

recoge piedras. ja. pero siempre a favor del se le compren medicinas ni que se le lleve al hospital.. ja.. mismo que no es nada exigente. Mejor quemarla. áspero. Ese lado. pero ya a estas alturas es asunto nimio. Preguntas.. ¿Qué pasa con el señor? No hace nada. pero mucho más allá está la prisa. Están encuerados y ufanos. Abulia. que Los recuerdos son cada vez más fragmentarios. saber. Dilucidación bien morbosa. que no se oiga festivo (por lo común). ¡oh!. elocuente. ja.. y sin ninguna escala. pero. Más cuando por el ojo de la cerradura. Matar. Sin embargo. Retirada penosa de Fulano de Tal (con el debido tiento.. mejor las cenizas ¿verdad? jadeos parecen aclararse. ver a la gente morir hasta ahora.. pues ya ustedes se pueden imaginar lo que pasa. ese revuelo. Descubrimiento: desde acá se oyen unos gemidos en uno de los cuartos La cara de la muerte es mustia. que.. o no verla.. vivir —sobre todo cuando se vive más de la cuenta— es un hasta en sueños... desde luego. ja.. teniendo como muestra un recorte final. en cambio el mal siempre trae como arrufo un enredo y un Volcán de placeres que ha sido fruto ¿de la ociosidad? O es que a lo mejor atareo. es de 12 horas. Tanto Prisca como Fidel le han dicho que debe trae a la memoria. enmierda.. Testigos voladores: las gaviotas y los pelícanos. ja. De manera ecuánime también es ardoroso. con timidez: un merequetengue sexual entre los empleados Lo bello a puños.. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 14 15 . ja. ja. ja..... ja. ja. Porque eso de ver sangre y luego tiesura.. de los empleados. ja. Todavía Fulano de Tal no ha roto el récord del tiempo de sueño. Bocas abiertas definitiva. mmm.. Asir el polvo para dejarlo caer lentamente...ja. ja. conjeturas. hay un querer que de verdad ha nacido. Lo malo del bien es que es muy uniforme. Un torbellino una modificación. el de La Paz. Ahora se quiere impregnar de algo parecido a la santidad. ja. ja. ja. por respeto. Ver nada más un solo gesto en cada cara como si fuese proceso de olvido. ja. que es un espectáculo incomparable. se sabe. y se ensucia.. la urgencia sin repercusión. ahora se presenta (un pecado más: la curiosidad). lo visto apenas. A Fulano de Tal ya le aburre andar matando gente. debe ser demasiado secreta como para que sea digna de ¿sí? Conforme se va dando el acercamiento cauteloso de Fulano de Tal los contemplarse durante buen rato. ja. ja. Lo anterior fue clivoso. ¡Veámoslo!. insistir para bien o para mal. ja. ja.. Lo actual es contrario. ja. ja. ja. sangriento (a veces). ja. ja. eso no.. después de Sí. ja. ja. Los empleados domésticos se han vuelto igual de perezosos que su ja. ja. porque no ha ordenado que Insistir. incitativo. vaguedad. ja. observar el cielo estrellado.. si se le despierto en la noche. ja. ja.. acá no producen siquiera un destello consecuente. a fin de ascender al cielo. ja. peor. brizna. Rareza. no tiene ningún altibajo necesario. ja.. Este singular corrupto y sin igual asesino quiere estar que jamás halla trabas. Esa tierra domésticos. en tal sentido. patrón. ¿Siempre? Tal vez aquí venga a cuento una pregunta Obsesión. entretenimiento. Si hay alguna belleza en su expresión blancuzcos: por lo que. sí que lo es. guijarros. es una blancura que hasta cierto punto puede ser caprichosa. Como no hay horarios. y sigue peor. ja.. Duerme todo el día y por las noches ¡¿qué?! ¿Estará enfermo? No... lo si la tiene. A veces Fulano de Tal camina por la orilla de la playa. Más allá. ningún paso de sus botas). que en las dos simple: ¿qué hacer durante el tiempo de vigilia? últimas semanas se han vuelto muy sexuales. corrugado. todo lo que se ha dicho sobre él. alguna concha... Más adelante daremos un dato Pero ya quiere portarse como cualquier gente que se porta bien. ja. ¿sublime? una máscara. porque si no. eso como suposición.. Fulano de Tal alcanza a ver que Prisca tiene encima a Néstor Rito. digamos. Ahora bien. qué obsesión tan baldía. Lasitud. ir. algún cuarzo..

.. y suele confundir al más ducho.. Millones de pesos depositados en el banco. También el mar está lleno de monstruos. La película de una vida sui géneris. quizás ostentosa. ¡y puta! bancarias. Quisiera acostarme inventa sus menús. No es raro que de vez en cuando el mar y la tierra sean fétidos. Llovió. La circunstancia del aislamiento que están Es craso el desamparo. Furia mayúscula. Últimos días. Bueno. amén de Fulano de Tal tiene flojera de ordenar que si aquellos van para allá o que si corrupto. Se necesita mucho nervio para alcanzar convertido en una profesión. su duración. Portarse lo más mal que se pueda se ha Purificarse es como desmandarse. Sopló demasiado aire. Mejor no. no han encontrado armas. El miedo es gemelo del sueño. a bien de saberse un mandón peculiar. Néstor Rito con Prisca. ni blancas ni de fuego. Inversión tan cínica como fructífera. Es común que los corruptos se asocien: secta con valladares por en el jardín trasero. Ir.Villanía que ataca: el viento. saber. Si uno roba mil pesos es ladrón. con que nos demos unos cuantos besos en la boca y. creo que será suficiente. ya es expansiva y pareja. Y he aquí esta filosofía: El miedo exagera y es inverso. Ésa es la noción radiante del éxito. imaginar la maraña de cuatro cuerpos encuerados.. un buen abrazo. que encuentra molde.. doquier. ¡Qué loco! Fidel va a La Paz a cambiar cheques ¡claro!. y más aún el aislamiento. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 16 17 . en las recámaras. ¡rentable! la más entera limpieza. En los últimos días los empleados platican demasiado. Sea que la perversión se ramificó y aún es imparable. La lejanía. reflexionan. Pareciera que un milagro ocurrirá. en sus cuartos blancuzcos. su astucia.. Cuando se vive lejos del mundanal ruido las Otra vez los gemidos allá.. Una cantidad incomprensible. El mundo pide exageraciones. Ciertos días se va a pescar. Estoy aburrido. empleadas. pero si uno mata a cien personas indeseable se clarifica y llega a gustar. pero es joven. hacen ademanes en la cocina. Sería un milagro que aquella mujer maravillosa llegara por el monte o por el mar el día menos pensado. El oleaje fue una exhibición Por más que los empleados descubren objetos insólitos en la casa playera.. autosuficiente ¿cómo? vienen para acá. también escurre sin acentuar nada. lo cual es lamentable. siquiera una grisura. La holganza es un remate. nomás por henchirse muy a las vivas. Preferible es dormir lo más posible a sabiendas que el cuerpo está amenazado por mil alteraciones. De modo que Fulano de Tal ya puede sería una impostura arrolladora. ¡Ojo!: un asesino. Oh deseo. Ella es la más joven de mis dos arma y desarma zapas. pesos es un zorro ejemplar. Tampoco dinero en efectivo. o un extracto Digamos que los empleados hacen su trabajo sin recibir órdenes. Como se ve. Fulano de Tal sobornó (pacto fácil) a autoridades gubernamentales y Prisca no es bonita. Lo si uno mata a una persona es asesino. Los antojos cunden. tal vez.. Ríen. además de podar plantas: son tareas casi inútiles. que es tan lineal. Cogérmela hasta el hartazgo. casi todas las tardes en la orilla del mar. es algo que se viviendo esas cinco personas se ha vuelto demasiado superficial. acaso virtuosa: la propensión hacia la maldad suprema. el calor. La imaginación es poderosa creencias se dislocan. sin embargo. Prisca barre y trapea sin tanta urgencia. O un despojo. de otra manera el escepticismo. y comprar abarrotes. ¡Qué conformista! Pero es que sólo hay que imaginar que Fulano de Tal ya no quiere tener la más ínfima ilusión de nada. Avelina de algo totalmente desconocido.. Es como una molienda de gente exitosa. a Fulano de Tal apenas lo molestan con frases cortas. No se puede vivir tan es héroe. o una solemnidad. ¿cómo fue que Fulano de Tal logró escabullirse? Su independencia. pero si uno roba millones de prevenidamente.

La armonía cotidiana es como una plasta resbaladiza. un deslumbramiento que no puede por los cuatro tenía que derivar en la divergencia de destinos: ¿sí?: cuando narrarse con lujo de detalles. pues a ver cómo lo arreglaban. pero más cercana que La Paz. no podía. con mayor frecuencia el chofer se ausenta de la casa playera. Tarda en volver. El ex dueño. Lo que pueda suceder. Para qué preguntar acerca en el mar.. tenía ganas de un siguiente. Inutilidad culminante Tanta hipótesis restrictiva. a fin de cuentas. acercarse a los dos cuartos blancuzcos.. a conveniencia. iba la del Fulano de Tal. o cuál propagación definitiva. contemplando el hundimiento del sol (fea. Preguntar en Palacio de horas continuas: allí: en la guala. había que traer tanques de una ciudad llamada «Constitución» Fulano de Tal.. Temor tal 11 de la noche del día anterior y terminó a las 18 horas del día siguiente: contacto: Fulano de Tal pensó que ¡nunca! Entonces. o en realidad Día al garete que se convirtió en un decurso inusitado. ¡qué horror! La demasiada somnolencia es un estuche de sorpresas. benigna. conocida por ellos al dedillo. gas y agua potable. Llegó el día del trasunto acelerado.. como es de llegaran a una localidad equis.. avanzaba por la casa sabiéndose un dechado de informaciones un acuerdo muy remachado con personas del Gobierno ¡¿sepa?!. electricidad. porque se despertó y.. Porque tratos con el Gobierno fue una mezcla de apitos y buena cantidad de brincos leves.Como Fulano de Tal se ha olvidado de sus empleados (qué le van a Desentenderse.. orondo y alto. cualquier desperfecto ¡créanlo!. pero antes de cualquier chasco. tras mirar su reloj ¡¡¡¿¿¿qué???!!!: su fiesta ¡ni modo!. o ¿con esenciales. Si tener señor había roto el récord de su período de sueño (ruptura de sobra): 19 problemas con agua y luz. Al llegar encontró pura oscuridad o pura inexpresión: ergo: ningún gemido placentero o siquiera sibarita. hermosa. que se pega sin querer. Hasta ahora no ha habido nada irregular. bueno. ir a Constitución. No. En pleno mediodía se parecía redonda la desaparición. las dudas. La casa playera se transformó en una cárcel. cual debe.. Mentira. Ustedes vivir cómodos aquí. los grados de inseguridad. ¡y nada! Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 18 19 . muy fea). Acierto inusitado. Tanto demérito. Detrás de la camioneta minutos. Empecemos por lo más inequívoco: la ausencia de aquellos entes tan Sin embargo. mismo que culminó en cosa de diez Traigamos a cuento el recuerdo de aquella llegada. ya cuenta con un preámbulo absolutamente aparatoso. Es que —como si se tratara de un juego de niños— el chofer huyó del gringo estrafalario. gritó con gran potencia. como si ordenara algo trascendental. Fulano de Tal optó por que cualquier día. En lo relativo al gas. Entonces. que esa vez. tendido en la hamaca. Lo planeado desde dos semanas antes suscitó la muestra de la adquisición. Cómo no pensar en libérrimos. en la camioneta llevándose a los tres empleados domésticos. de cómo era eso de que la casa playera contara con los servicios referidos considerando el supuesto aislamiento. Lastre. A veces regresa hasta el día Alguna vez a Fulano de Tal se le antojó ir a la ciudad. pero. Distensión dada al fastidio. preocupar sus continuos cuchicheos). Dicho espectáculo ahora era más suyo que nunca. viajaba con el retaque de todos sus empleados. O ya había suponerse. descarrío. Había empezado su transposición a las Gobierno por gente que trabajar en solución de agua y luz... aunque. debido a que el no era tanta esa sensación de lejanía. El inmueble cuenta con servicios quiénes?. como drenaje. ¡Vaya trisca!.

Su escozor iba creciendo. Vencerse por completo. Unos derrapes.Han de haber ido a una fiesta. Decisión: la inmovilidad. todo el peso de la culpa. Meros destellos. ¿o De pronto unos ruidos.. Dormido. ya casi sin comida. ¿o quedarse en la casa?. ¡Tip!: el ruido cadencioso de la marea. tendido en aquella ¿Rebrillo azul agresivo? hamaca.. que es un monstruo todoterreno. Los subterfugios de la supervivencia. Hartazgo acuciante.. Y las tres últimas opciones: ¿caminar por el desierto sudcaliforniano?. a expensas de la inanición. Tuvo que hacerlo.. y anhelo. Luego de cuatro días de inopia. Dispersión.. Sé que mañana estaré más preparado. ¡ahora no! Después. y con gotas (casi irreales) de aguardo Mientras tanto comía tortas de jamón. Entregarse a las autoridades. estaba indefenso. ni mínimo.... Una pésima obra de teatro. no tienes escapatoria!». Creyó con presunción que si los empleados se Morir soñando (je). ya sin ningún soborno.. Si la retirada a pie la hiciera por la noche de todos modos el día llegaría y a saber si Fulano de Tal aún conservaba la suficiente fuerza para seguir. ¡No!. ya se había apoderado de él. Un acopio de perversiones que se diluyen. Fulano de Tal las olas bañaron por completo su cuello.. ¿con muerte debía ser tierna y quizás acompasada. Unos cuasirrechinidos de llantas. o más bien. y cuando «¡Entrégate.. vigilante. habían ausentado era porque vendrían con una muy agradable sorpresa. Es necesario decir que luego de 24 horas de soledad aún Fulano de Tal fue optimista. boato? Preferible aventurarse. ¿cuál? Caída en cuenta: su vida había sido rumbosa. Tal posibilidad tenía la garantía de la aparición de alguien. de soledad macabra devino el convencimiento más desamparado: ¡se está acabando todo! Hombre sin Una aparición que no es. ahora sí que con Amenaza terrena. Despierto.. Ir a ver el redor de atrás. Una palanca apócrifa. sin camioneta. Unas diez patrullas rodeaban la casa y una voz estentórea ordenó: Y se dirigió a la playa y trató de avanzar sobre las aguas. ahogarse en el mar? Levantarse. complicadamente. tendido en la hamaca. No dudo que regresen muy de madrugada. empleados. No se dobló. Luego de 48 horas ya no fue tan ingenuo: fue atiborrándose de horror. por fortuna. Espectáculo metálico. Lo vislumbrado desde que vio por primera vez.. solo. como lucha.. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 20 21 . Seleccionar un método de vida que empezara en la noche.. La extrapolación de un solo color.. La Se lo llevarían a una cárcel: ¡qué suerte! Viviría largo tiempo allí. el hundimiento del sol en el mar. Un avance ¡Qué privilegio! ● de ¿cuarenta kilómetros?. Quedarse en la casa.. ¡Dale!. El sol y el desierto. Esos plomos.. Caminar por el desierto. mortadela y queso manchego. Hay que considerar que estos pensamientos de inmolación los tuvo cuando el hambre.

extraviado el coraje. inventarme Could consist in certain moments. The Beauty of the Husband los ajenos— y andar náufrago recogiendo escombro de un barco no abordado Y CADA CUAL con sus recuerdos. di en qué puño cupo. volví por puro cansancio de tejerme esperas. mustio. islas y sirenas. Dime de qué colores fue el amor. de pronto da lo propósito. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 22 23 . triste ESTHER SELIGSON poeta autoexiliado —como Pessoa y tantos otros— en el destierro de su propia alma. un intacto sabor irreductible prescrito.Soliloquios «No encontrarás nuevos países / no descubrirás nuevos mares. no vine aquí para reencuentros. las despreciables rutinas. lo que se olvida. no obstante hay ecos que diría el poeta. qué sílaba encerró su embrujo y cómo. vaga reminiscencia como borde de una herida. turbado. Si me preguntan diré que da lo mismo. tantas veces. vivas. se repetía a sí mismo Cavafis acosado por las nimiedades. la inercia a flor de piel.. los sueños. anhelo sin no quiero oír. de haberse extenuado el ímpetu. sus cicatrices. cualquier tiempo es tiempo lugar preciso.. la opacidad de la Luz. Un recuerdo mellado podrece en cualquiera de los abismos donde una mañana de olorosa lluvia. los miedos. salvo por el cansancio. inquieto. expuesto. cuántas dime arrinconamos Toda locura es relativa para mañana la ocasión. ni sabe qué a veces. el oráculo en desuso. nada más a Gina Yo regresé a Ítaca por mi voluntad aunque ahí nadie hubiese llorado If only one’s whole life mi ausencia. sólo la infancia tiene un renueva en sus cimientos roído. no quiero saber. Hay imágenes que atraviesan los años y por sí mismas se evocan. no se trata sin embargo de pasar inadvertido: de pronto persisten. y más lejos sólo el vacío. piel ahíta tejiéndose fugacidad aturullada y pude permanecer en cualquier parte como si fuese finalmente Ítaca. cada cual con sus muertos al hombro. Bendito Más artero aún el olvido cava trincheras donde envidioso en la el tiempo y su deterioro. ráfaga. y no por amargura huraña sus pesadillas colgadas al filo de un amanecer sin luz. cómo empezó a arder haces de leña si fuese finalmente Ítaca. mismo. prefiero no estar. relecturas. fagocitó. las sombras del amor. simplemente se trata de soledad tan con nadie tan silencioso. frescas. y aunque no fuese sincera tal vez debí pedir perdón Nada ni nadie promete eternidad que por fortuna no existe. y la boca del imprevista estómago Y cada uno en el día a día aguarda grave. sin razón o lógica: dolientes. volví para no perderme en recuerdos —los propios y ANNE CARSON. escindido cansancio. lo que caduca. cada cual tan o por estar a la vuelta de todas las cosas. saldo. el amor que fue que sería que estuvo pérdida siendo. deseos sin extinguir las voces de su anhelo. se abisma la memoria. arribarás a la misma ciudad». arcilla vil memoria hubo hecho su labor de zapa. el fuego extinto.. algún debe o haber. con qué dedo lo tocamos. el niño que fue.. su hambre. / Dondequiera que vayas. así muchos somos del desasosiego los turbios hijos sin causa. ningún corazón se dondequiera se proyectan y a cualquier hora. acedo. sacras: un atardecer soleado. de buenas a primeras reventó Toda locura es relativa y pude permanecer en cualquier parte como ampolla. suspicaz. su dolor.

ruido. La soledad no pregunta. macetas ver el brillo de la madera) y pone un disco de boleros. una urgencia de partir la habita. Las patitas tocan un fugitivo que sigue su cauce sin atar cabos. Mira su traje azul en la ruidosa grisura. una ca- Entre la distancia y la lejanía el desencanto como refugio. ❙◆❙ Llega al edificio en San Isidro. deshila el cañamazo que une las horas. una indescifrable desolación antigua espiral de humo en la cabeza. sed de ya no-ser. le enfría la sangre. los picos se mueven. Un microbús se acerca. ● Se viste. limpia la mesa (aprieta el trapo hasta el asombro. Hay un ruido de piedras sucias. los ojos brillan. va hacia la puerta. veraz. La oficina tiene paneles claros. Se intermedio. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 24 25 . huésped perenne de raíces rotas. Termina su taza de café. nada hay Juan sonríe.. larga es ya mi porción como Juan se levanta con un ruido de pesadillas en la cabeza. Por el corredor avanzan ejércitos de secretarias uniformadas de gris. a reconciliar mi duelo del amor Hambre de Luz. la nasta de flores blancas.. me resisto a cambiar de tema. una taza de café. la escritura a mano. y empiezan a bailar alrededor de los trozos de pan. hecho de pequeños r uidos en la casa. Recoge los restos del desayuno. un árbol que se lleva a cuestas y es El desayuno es un melancólico orden sobre la mesa desteñida: morada y es errancia dos panes con queso. máscara. Tiene parches de plomo. de la por el viento y una pátina de tristeza —se diría al rojo vivo— que me cuculí. un caño roto). También pululan vendedores con maletines. el desapego radiante centro de nada. demasiadas palabras. un ritmo quebradizo mira al espejo: ojos de halcón. ruido sin tregua. atrofia. diluye sus texturas. leer y releer vigilia insomne. un plátano. El microbús da un C IUDAD DE M ÉXICO . Algunos gorriones aterrizan cerca intemperie navío. nuevo bajo el sol. a fuerza de tanto velo. añoranzas de un edén inexistente a su alrededor. Sale a la soleada terraza de losetas blancas (un balde de ropa. es su propia respuesta. travesía incierta la realidad tambor ansioso. una ajeno a la paciencia de estar. intermitente. y aunque de poco valga protestar me El artista indigno color de uva prieta. a suavizar mi enojo. De pronto Se ha consumido mi tiempo a medio camino entre una nada barrida Juan oye como a la distancia el sonido agudo. piel color tierra. El mundo cambia en cada rincón posible. inhóspito paraje Una miga de pan. maduraron los preparativos de viaje. El dolor se diluye en el agua.. Juan se sube. escrupulosa. pestañas de gato. sudario. recubre pétrea con finos trazos de lodo y humo. Hay un silencio r utinario.. cascarón impropio. mensajeros flacos y taciturnos. ninguna propiedad en mano pues dueños de qué en un mundo de miseria —vivir devasta—. yogurt.Difícil dar con la palabra justa. Llega rápida- una peladura de naranja espiralada pendiente de no sé qué espacio mente al lavatorio. soliloquio metáfora de un universo quebrado. ENERO DE 2010 bufido ronco y las llantas se detienen. un soplo de viento. Cultivé lo transitorio. de quebrar el manto de realidad ALONSO CUETO que me asfixia amorfo cristal opaco. ventana- les con soportes de aluminio.

Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 26 27 . No sé cómo Una pausa rápida. Es la una. Ya te lo he dicho muchas atención. Una cascada de pasos viene del corredor. vamos. Su piel canela se —Sí. una pausa larga. Ambos terminan su plato. El pelo en cerquillo de Karen se mueve y tiembla. tragos preferidos. abajo. pude haber vivido antes sin conocerte. Y sufre. te invito a almorzar. Los labios le tiemblan. Sus ojos marrones —¿A almorzar? brillan de lástima. obeso y compulsivo que emite órdenes —No. —Karen. Juan. Yo te quiero. Sonríe con tanta gracia. una voz suave y corazón? dulce. No puedo dejar de pensar en ti. Mueve la cabeza hacia la ventana. De pronto Juan comenta lo bien que Ella habla con sílabas tan claras. Ha estado trabajando Ella pide una pasta primavera y una copa de vino. ❙◆❙ clada con el ruido de una voz en la radio. hacen el lomo salteado allí. estilizados. No es posible. Pero de todos los rasgos de su cara son sus ojos los que llaman la atención. Hablan sobre una serie de temas cotidianos: el trabajo. Tiene listos los estados financieros. en mis sueños. —Karen. Está en un —Ay. lomo y puré de en eso toda la semana. piensa Juan. al amanecer. Lo siento. a otras secretarias porque ella tiene que soportar las neurosis de su jefe. de ojos marrones. el clima.ejecutivos de pelo corto. Una luz cristalina. Tiene una sonrisa cortés y. En El Danubio Azul. papa amarilla. Ambos comparten una porción de crema volteada. sí. pues. Karen. Ojos largos. Mien- Los envía a la gerencia. pelo negro y lacio hasta —¿Me aceptarías? —dice Juan—. sí? ¿Por qué? ¿Qué pasa? —Hola. pero sólo como amigo. —De verdad. —Tú tienes la culpa en parte. ¿Puedo aspirar a un lugar en tu los hombros. Queda libre. Es una muchacha tan agradable. Por las noches. mientras trabajo. Y sufre. —Todo bien. Los imprime. recipiente lleno de agua. color almendra. Pero de todos los rasgos de su cara son sus ojos los que llaman la —No. La gente de la oficina la aprecia más que des. si quieres —dice Karen. mi vida es muy solitaria. Juan? —¿Yo? —Bien. —¿De verdad? —Bueno. tras van escarbando del mismo plato. Levanta de. Sentado en su escritorio. Hay una rosa de plástico presidiendo el centro de la mesa. Me parece que no entien- agradable. ¿Y tú? —Sí. Es una muchacha tan veces. Es una joven sencilla. Juan. color almendra. mez. —Entonces no tengo esperanzas. —Aló —dice ella. —No te preocupes. mientras respira). Lo siento mucho. Está bien. Llama a Karen. Ojos largos. Él. los Él duda. estilizados. Un rato después están sentados frente a frente en El Danubio Azul. ¿puedes? Dime que sí. Hay una pausa. hace las sumas del día. aquí en la esquina nomás. —Lo siento —dice ella. piensa Juan. Eres mi presente y mi futuro. —¿No es posible? el señor Uris (un organismo bajo. algunas veces. Karen es la secretaria del gerente de ventas y trabaja en el piso de —Entiendo —contesta. Unas lámparas antiguas flotan cerca. él se anima. aclara. —¿Ah. la verdad. licadamente su vaso para tomar agua. —¿Qué tal. Eres insoportable.

Vamos. una voz como pocas veces puede oír —Es que pienso mucho en ti. —No importa. Nos podemos —Sí.. Estos rubros no están bien detallados. Dime. ¿Qué te pasa? —Nada. Su pelo rubio y largo está amarrado con un lazo ne. Esa noche abre la puerta y se enfrenta a la oscuridad de su sala. Es una practicante que acaba de entrar. de verdad. recomendada. Bueno. Juan le recomienda algunos libros. la falda estrecha. si quieres. —Bueno. no. Estoy muy solo. El telé- gro.. Se sienta. Tiene allí el teléfono del anexo de Susy. nales de cebolla. un gordo canoso. Susy —le dice Juan. con un mandil ensangrentado. Susy está linda. pienso en ti todo el tiempo —dice Juan.❙◆❙ Llevo siempre conmigo la luz de tus ojos. He visto unas poses nuevas en una revista. ¿me aceptarías? ¿Guardarías un sentimiento por mí en tu corazón? Juan vuelve a la oficina. —Hola. Gracias. problema. Es Denise. —No digas eso. ❙◆❙ Se sientan en la última mesa. balance financiero. ¿Me entiendes? —Hola. ❙◆❙ —No.. cor. una rubia de ojos verdes y —¿Por qué hablas así? sonrisa traviesa. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 28 29 . la soledad. No hay nadie. —Mira. los zapatos ágiles de taco la hacen fono está junto a un sillón y a una lámpara. no seas idiota. El gerente le pide algunas precisiones sobre el Susy lo observa. De una vez. un silencio. —Dime. pero como amigo. le dice. En una esquina. ¿Por qué? —Pero no quiero incomodarte. un timbre. Claro. A Susy le gusta echarle grandes lonjas adicio- Están en una tienda grande. —No sé cómo decirte esto. Juan. lo siento. —Dos butifarras y dos cervezas —dice Juan. ta una enorme lonja de carne. por favor. nunca… Comen las butifarras. —¿Qué te parece si vamos a comer? —Pero es verdad. Y eso. —Es algo personal. Hablan de sus estudios. —Ay. un hombre en sus condiciones.. —¿Podrías ir a tomar lonche conmigo? ¿Ahorita? —¿Quieres salir a otro lugar? Podemos ir a bailar. con sillones. bueno. Sus ojos descienden en un gesto grave.. montón de errores de tus padres? Dime. A las —Siempre tan idiota. ¿Naciste así o eres el resultado de un cinco de la tarde. Un timbre. oye. Pero como diversión nomás. —Es que soy muy infeliz. Juan se sirve un café de la máquina. La blusa azul. Yo nunca. acostar. —No creo. para divertirnos un rato. —¿No te molestarías? —Ya. no quise llamarte idiota. Juan. Susy. —¿Nada? —Me pasa que estoy en una cárcel de la que sólo tú tienes la llave. o sea. Su mesa está rociada de cebollas crudas. dándole un billete. —Bacán —contesta Denise—. —¿Tienes algún problema? ¿Estás tomando tus pastillas? —¿Puedo pedirte algo? —No. el sonido de tu voz. oye. —Bueno. Después si quieres —¿Otra vez? vamos a mi casa.. yo te quiero. es el —Sí. —Bueno. parecer una modelo. —¿Qué? Hay una voz sensual al otro lado. Susy. Vamos a estar tranquilos.

La voz de Feliciano va doblándose en pliegues cálidos trabajar. o mejor dicho.. ni más ni menos. una. Denise. ella levanta un bocado de chorizo y le echa mayonesa. de tantas noches. Más horas. tres. Es más. Un diablo disfrazado de cuervo. De ser un ocioso irrecuperable que dormía seis horas. no trabajaba o no odiaba. —Denise. cial iniciado contra el criminal llegó a su fin. ejemplo—. ocho horas. Juan pide la cuenta y una nos siete horas de sueño. ocho horas netas. Ahora bien. Al final del mes. víctima y por eso mismo se declaraba inocente —no había cometido el Alguien que diga «Eres la luz de mis ojos».. Qué mal que estás. atravesados por ráfagas de pelo rojo. jubilado que al parecer había confundido a mi padre con su potencial claración de amor que les permita seguir. Luego lo ANTES DE ACOSTARME contaba las horas. pasé a ser un Allá está el mar. Mi apariencia. engulle lentamente. precisaba por lo me- La comida está. oye. estaba bastante desmejorada. si hablo de mi padre ¿por qué no puedo hablar de mi madre.. A lo mejor esas luces son de algún barco que se aleja para ocioso atormentado por la desidia. Pero esto no viene al caso. La luz irradia el agua. oye. pagó su delito: prisión perpetua. Piden parrillada. muy bien. de lo que deducía que dormiría siete te ordenas un poquito. ocho horas desde que conciliaba el sueño hasta el despertar y no desde que se ❙◆❙ acostaba y buscaba posición y se aislaba de los ruidos. Recién pagos. de quien sólo tengo imágenes lejanas? Lo Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 30 31 . Un trabajador que odiaba —a su patrón. Después me dediqué a que un hombre sufra tanto ● buscar trabajo. Una frase. mis horas de sueño. tanto»). Un trabajador. seis con quince si les sustraía los cuarenta y cin- loco que una cabra. Mi caso a lo largo de los años varió según mis penurias económicas. digo ni siquiera seis horas quince— eran suficientes para alguien que —Perdón. y el cronograma se reinicia. miraba el reloj. para oír una de. un loco —repite con dulzura—.. por segunda botella de vino. A la medianoche. El proceso judi- en el aire. El culpable. ni antes ni después de la muerte de papá. según me comentaron algunos maliciosos en las colas. Tardé meses en recomponerme de la pérdida. Luego viene Lucho Gatica. cinco. Juan se acerca a la ventana y ve las luces del fondo. él recibe los crimen que quería cometer—. Una declaración. Cuando él termina su declaración («Te amo tanto. las ojeras grandes. sigo igual. las cuatro. Tanto. No hay un trabajo en el entonces pude realmente llorar y desapenarme. seis horas —no cuervo.❙◆❙ Juan cuenta los billetes y baja las escaleras. papas fritas y vino tinto. El asesinato de mi padre determinó mi necesidad de Prende la radio. él también se irá. puntuales.. dos. A lo mejor. por lo tanto cuatro y siete eran once. divertida. Denise es una amiga de tantos años. por lo cual sumé quince minutos a siempre. de piernas gruesas. Van a un restaurante de carnes. seis. Hasta risa das. algún día. la palidez pronunciada. La estructura de luces del Vigilia taxi lo espera. co minutos promedio que me demandaba encontrar posición en la cama Denise saca un cigarrillo. pequeña. Así era incluso antes de que papá muriese. ¿fumas? —pregunta ella. en cambio.. un odontólogo Sabe que ellas aceptan salir con él para escucharlo. Sus anteojos negros le dan un aspecto de y aislarme de los ruidos que hacía mi amo. Come a ver si y once menos siete eran cuatro. como siempre. esto es. Luego Bola de Nieve. siete. Pelirroja. A decir verdad yo nunca noté nada. Ella lo observa con sus anteojos marrones. —Tú eres un rayado. cuatro. OLIVERIO COELHO Por fin ella se sienta.

Justamente. de cada almuerzo y cena. De transfería la responsabilidad del accidente a mi negligencia. Para no ofender a mi dadivoso patrón. me extorsiona con la excusa de que él me quiere envenenar. en aquel tiempo.. fidelidad a él que a ella. Repasé el aviso y me resultó un buen augurio eso de «artistas abste. Buena visión. Usted es un Si ocurre algo raro. un año atrás más o menos. sus viajes por Europa. Yo no le inspiraba sospechas y cuando traía de regreso a su En infinidad de ocasiones le confirmé que no hablaba casi con nadie mujer tenía para conmigo ciertas confesiones halagadoras. En cuanto llegábamos al edificio olvidaba mi comprobé que ésa era una de sus preguntas predilectas: siempre creía monstruosidad y me preguntaba si su marido no me parecía sospechoso. Ocurrió de este modo. y me intimidad de mis patrones. Al principio tomé esto como una indiscreción amistosa. me preguntaba por los pormenores del paseo. ¿Cómo se sentiría usted si nosotros habláramos de sus in. ocurrencia tan extravagante como provechosa.. a cada frase mía. Me eligieron entre preguntaba si nos había visto alguien.cierto es que sólo en un trabajo fui aceptado sin temores y sin discrimi. Antonieta fingía no escucharme y cambiaba hablaba de su pasado de atleta. que creía deberle más un buen augurio eso de «artistas abstenerse».. En este barrio los rumores corren en el consorcio y. «Si mi —Así que usted es el nuevo empleado. ella disentía y me tildaba de pelafustán y usurero. como si todo fuera una excusa para obtener alguna con- quería envenenar. Para aflojarme la memoria me ofrecía una buena propina. era ciega y pretendía pasar por vidente.. sus gruesas infide- de tema para abordar otra de sus sospechas recurrentes: su marido la lidades. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 32 33 . Espero que tenga suerte. ya que por momentos Adolfo me parecía el más Justamente. y mientras más intentaba persua- una gran cantidad de postulantes y ese mismo día empecé mi trabajo en dirla de que nadie había reparado en el contratiempo.. sacar de paseo a Antonieta. Hasta El señor Adolfo. y yo. que cuando no estaba a su lado hablaba con alguien. el portero del edificio me abordó pedía por favor que le dijera que nadie nos miraba. Me llevaba al y que si alguna vez lo hacía no me atrevía a revelar bajo ninguna excusa la comedor mientras Antonieta descansaba las piernas en el cuarto. según me dijo y según pude comprobar. sea discreto. en un rincón del palier y no se ahorró comentarios: acto seguido. Yo asentía a todo y. en creer que le mentía. Fíjese cómo hablan de Adolfo y de mí. marido se enterara del dinero que usted me saca. Así era siempre. más se empeñaba la casa de Adolfo y Antonieta Voisin. Durante meses repitió con ciertas omisiones o agre- Antonieta se unió a mí y me preguntó con quién hablaba. A primera vista me llamó la atención la ausencia de abreviatu. a ver si An. lléveme de vuelta a casa». lo más ajeno a mí cuerdo de los dos... mi tarea de lazarillo. secretamente me otorgaba una propina para que probara la comida antes nación. Repasé el aviso y me resultó que ella había empleado durante la última caminata. de sus propias torpezas. Perdía la calma. Había algo más: Antonieta para caminar. Artistas abs.. En cuanto me encomendaron la pri. y él.. Tenga discreción —me dijo que quería escuchar. actividades. Luego. por lo cual ella atribuía lo decepcionante de las res- una vez—. Con los días gados la misma escena. hacia su mujer. Tal era mi temor a mentirle que siempre le confirmaba lo contrario a lo —No se le ocurra hablar de nosotros. si supiera que usted ninguno aguanta más de una semana —apretó el índice contra la sien—. Un lunes. pues fidencia de mi parte. lo cual dificultaba notablemente tenerse». pasando? ¿Usted qué piensa?». y si daba un paso en falso o rozaba una pared nerse». le contaba todo. Por favor. Todos me llaman.. en cualquier situación de vecindad. Ahí viene. en aquel tiempo. en general. no tenían ya trato verbal.. casi solidaria. Tranquilidad. lo más ajeno a mí era un artista. incluyendo lo del envenenamiento.. llámeme. Enseguida modo que me puse en marcha hacia el lugar indicado. Tenía una percepción y un dominio sorprendente ras. tonieta se da cuenta. Ahora vaya. se aferraba más a mi brazo y me mera tarea. por su parte. puestas a mi carácter impuro y desvirtuado por el comunismo que intuía timidades? Por favor. me rogaba que le reprodujera con exactitud las palabras de abreviaturas. se mostraba siempre conforme con mis dicen que tenemos un hijo cautivo. ¿qué le andará era un artista. A primera vista me llamó la atención la ausencia puesto que entre ellos. monstruo. mi trabajo en la familia Voisin no consistía sólo en pasear el diario el siguiente aviso: «Se busca joven sin experiencia con facilidad a la señora Antonieta por la Avenida de Mayo. Poco a poco las exigencias de Adolfo se hicieron más precisas. decía «Pobrecita mi Antonieta. Pocos prejuicios. leí en Ahora bien. espantosamente rápido.

. por momentos los creía humanos y me sentía vigilado.. dete- so. le confirmaba la sospecha.. ventanas selladas. ¿O pensaría en voz alta? Y apenas junto al cuarto de Antonieta. los pasos de Adolfo en el corredor. Me dijo que yo era para él como un hijo. me interrogó a solas.. Eran tantos que dentro de poco yo también voy a necesitar a alguien que me escuche. mi madre en el campo. ¿no? Ahora sí se intenté persuadirla de mi lealtad. con entusiasmo. una esponja y un cepillo de cerdas blandas. y mi única tarea en la casa consistió en grandes. Entonces tenía Por favor. tar muchas veces la misma escena decidí inventarle que ella pronunciaba Antonieta. ¿Qué me dice? Lo sorprendo.. «Estoy muy solo. hasta entonces Al día siguiente el señor Voisin incorporó el hábito de detenerse había ahorrado los seis meses de sueldo que puntualmente me habían pa. Retrocedí espantado. mamá me sentaba sobre sus rodillas. Él entonces perdió la compostura. corredores detenidos en penumbras entrar a su maltrecha mujer.. ble solo y no pueda saberlo nunca. míreme. Lo más opresivo residía en la presencia de los libros. mis padres murieron hablando sin ser escuchados. porque yo nunca podría enloquecer. cuando caminábamos por la calle Florida.. era un salón-biblioteca imponente. cuando íbamos al campo y mi la impresión de que otra vez estaba hablando solo. confiándome. sólo podría perder la razón. en lugar de desconfiar. El incidente dio sus frutos. Re- pido y con tanta furia que se atoraba en su propio odio. Mi cuarto. nunca había percibido en él. cuando el silencio de la calle era íntegro. que ese mismo hablar solo. Adolfo perseveró y ofreció duplicarme sentimental que lo había antecedido. por favor. me quedaba inmóvil. en voz baja. oreja sobre la puerta. empezó a gimotear y me el ambiente que en lo oscuro se asemejaba a la llanura que tanto me tomó por los hombros. ¿También yo hablaba solo? Lo más terrible de se ruborizó y me gritó que no le importaban mis excusas. con un trapo húmedo. No sé por qué se me ocurrió un nombre y no otra cosa. el sueldo. perdió el equilibrio y pude al.. Mi padre en un ma- nieta dijo tener la premonición de que su marido y yo conspirábamos. con gravedad. pensaba. comidas».. e intentó echarse a correr. hable». «Venga. todo ha cambiado tanto!— regresamos en taxi. per- suministrarle alimentos y limpiarle el cuerpo. morir solo. natas y no salir más de su cuarto. que nunca quise mentir. Durante un tiempo Antonieta permaneció Tardé en acostumbrarme a la soledad que imponen los ambientes en cama con la cabeza vendada. después de represen- había estado esperando. cibía los gritos de Antonieta. en cuero. soy viejo. también ante mi habitación. un sosias impedían aceptar el ofrecimiento. a contrapelo de su inmovilidad. Le dije que hablar sola. Ese día —¡hace cién entonces tomé conciencia de lo amplia que era la casa: cantidad de tiempo ya. y por que nadie transitaba desde hacía años. no sea así. y corría hacia un Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 34 35 . Por mejor decir perder la razón. ovalada y un sofá cama. Se lo transmití a Adolfo y él lo aprobó Por compromiso acepté. debe ser que uno no se da cuenta.. Cierta vez. y francamente nunca percibí más que alaridos. según lo dispuso su espo.le contestaba que no sabía. «¿No será algún trastorno de la vejez?». Y mi temor no es infundado. un nombre. yo suerte chocó contra un puesto de diarios. Desde niño. En vano si alguien la escuchara. y yo. un amante remoto. de su mujer. y él. que eso era lo que durante mucho tiempo me arengaba Adolfo. con una mesa de roble cabeza contra un quiosco. sola.. escuche». como forradas refería Adolfo. niéndose y apoyando la oreja contra la puerta o las paredes del cuarto Cuando se recompuso.. y todavía peor. Le expliqué que no me importaba el dinero. y yo. Adolfo. «Dígame a quién preocupación de que Antonieta enloqueciera si él seguía permitiéndole llama. encantado. ¿no cree?». con un pudor malicioso que «¿Qué dice? ¿Qué dice? Vamos. Sus manos eran frías y huesudas. la señora Anto.. empezó a sospechar con nosotros». ya es tarde para los celos. hablando como ya que pasábamos mucho tiempo juntos después de los paseos. no dejaba de hablar. usted es joven. canzarla antes de que cruzara la calle. no. Por las noches. Me parecían tan misteriosos los objetos que había ahí. Agradecí y enumeré una serie de razones falsas que me que ese Adolfo al que invocaba era otro. la idea de morir hablando solo. no me gusta la palabra. el más cercano al de primera vez me reprendió al enterarse de que su señora se había dado la Antonieta. «Es apremiante —estas palabras utilizó— que usted se mude pronunciaba su nombre. tiene que entenderla». Ella blasfemaba. pre. ¿O va a dejar que nos volvamos. Adolfo. empezó a atormentarme la idea de guntaba él. blasfemaba tan rá. recorriendo con la mirada advertir lo contraproducente de su conducta. «Desde ahora usted no prueba más mis va a quedar. me propuso alguna vez al verme salir.. y el señor Voisin... ella me expresó el deseo de abandonar las cami. cierto día me refirió la Él se sintió espantosamente intrigado e intranquilo. al especulaba con esto. quizá yo ha- día yo me quedaba ahí y que dispondría de una cama en la biblioteca. sentenció todavía más irritada. al ver cuartos vacíos. Al día siguiente mudé mis pocas pertenencias a lo de Adolfo. que escuchaba todo detrás de la puerta. Yo oía cómo apoyaba cuidadosamente la gado porque no tenía en qué gastarlo. nicomio.

profesora de tenis. lo que yo había tomado por tos era una risa escabrosa que le vibraba en Y cuando algo es irremediable se vuelve necesario. ¿Qué más podía querer gicamente obligaría a alojarse en una habitación contigua. Pero el hecho de habitar aquella becada en el Bolshoi y en París. yo salía lleno de insolencia al corredor. Caminaba. rando que me tomara aquella libertad tan obvia. Debía referirle todo lo que ella había dicho por la tarde. Cuan. los ojos húmedos y fijos. a avanzar sobre mi amo. Recién cuando a media noche Adolfo se pasado de estanciero y de otras frivolidades menos indecorosas. de polo. de muebles oscuros y lustrosos. propia. En efecto. además. pronunciando «Pobre mi Antonieta». y pués yo tenga alguna responsabilidad. A esa que me retirara formulaba su pregunta predilecta: «¿Usted piensa que misma hora. instructora casa penumbrosa me daba derecho a preguntar. me respon- Me refiero a que las formas de su pasado eran irreconciliables. ¿No era obvio que nos sacrificaba cada noche para afirmar el me estuviera utilizando para satisfacer alguna perversidad senil. Cada tarde se atribuía ¿Acaso no sufría como un habitante más? ¿No tenía tanto derecho como un destino distinto y después de un tiempo. y él. pagaba cuentas o limpiaba ligeramente la casa con un plumero jo. a avanzar sobre mi amo. Desde entonces. un ambiente amplio y sin luz. parecía empujarlo hacia una humillación que no podía reconocer como escuchándola o aseándola. y a quien ló. de su Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 36 37 . Y desde que me lo pregunté empezó a resul. a quien le diría que yo era su pobre hijo demente. tullido y hablando ante un joven contratado por lo espiaba. Pero el hecho de habitar aquella para interrogarme acerca de su esposa. le hacía preguntas entre indis- nicas tenían una coherencia interna pero eran incompatibles entre sí. cada día. No. comprobé que el A lo mejor no exageré mis sospechas. desde mi llegada y a lo largo de mi estadía había estado espe- Adolfo. que siempre era breve. Y así como se había tomado el hábito de vigilarme igual que a veces me contenté con oírlo. De no- tarme preocupante y sugestiva mi ignorancia. mientras. qué sabía yo de tas. Cierta vez. Pensar eso rebaja mi la boca cuando se detenía a contemplar el modo en que oscilaba entre desasosiego y la horrorosa situación en que me encuentro. después de que Adolfo efectuara sus maniobras detrás de las puer- el anonimato los hacía más peligrosos. andaba por el cuarto. actriz de teatro. al fin y al cabo la postración de Antonieta era su cuarto.. que hacía rato no llegaba a explicarme: ¿por qué evitaban verse? Se retra- dados. Es inad. cedí a la fino hilo que lo ataba a la existencia? tentación y espié a través de la cerradura. Sabía que cautivo en la biblioteca. El resto del tiempo permanecía junto a la señora Voisin. largo como una lombriz. que me retirara. saberse espiado por mí lo reconfortaba. Pronto llegué a la conclusión de que sus cró. placer de ser espiado al final de su vida? Ante la idea de que en realidad plazara. en lugar de responderle que los susurros de entresueño. a fuerza de soportar tanta él a vigilar a los demás si respiraba el frío de los corredores y la presencia insensatez. Las primeras obra suya. Nunca hasta entonces me había preguntado por la Mi comportamiento cambió radicalmente. Ciertos hechos son irremediables. tejedora y manicura. sus piernas el sexo flojo. do yo finalizaba la crónica. no. día que era un impertinente. Lo cierto es que tomé mis recaudos para protegerme del comporta- miento sospechoso de Adolfo. con una mezcla de vergüenza y furia. haya sido bailarina me permitía semejante falta de respeto. se reconfortaba meneando la cabe. yo me reclinaba sobre la puerta para espiarlo. Quizás en lo que sucedió des. y cuando él se encerraba en lo que era capaz Adolfo. Tenía la impresión de que che. Me imaginé nuados sobre una alfombra. no podía si no someterme a la visión de su intimidad? ¿Que más le quedaba sino el consentir más la obra de Adolfo. A veces yo hacía man. mi condición me confería ante mis amos un poder insuperable. preguntar. Noté que las preguntas lo debilitaban: la incapacidad de controlarlas y una escoba. me reclamaba una opinión. al salir. comenzó a intrigarme su pasado: comenzó a mortificarme el de los ambientes clausurados? deseo de una verdad. que era la última vez que misible que una misma persona. Debía cuidarme. podía estar preparándome un destino equivalente. Antonieta dejaba de hablar en voz alta y pasaba a Antonieta morirá hablando sola?». alpinista. a lo largo de su vida. desnudo. la tos ronca sonando a cada rato. decidí preguntarle por un misterio Durante el día ocurrían cosas menos extrañas. La conciencia que tenía de identidad de mis amos.espejo y buscaba mi imagen. casa penumbrosa me daba derecho a za. No podía dejar que alguien me reem. Antes de retiraba a su habitación yo recobraba la calma y podía dormir. los pasos ate- su mujer. de un lado a otro. él. cretas y maliciosas.. A la hora de la cena siempre me llamaba a su cuarto. porque él me interrumpía y empezaba a hablar de sí mismo. que moriría delante de mí.

ella existiera. él solía volver al cuarto donde había que la envenenara.. No sé cómo explicarlo. a medida que ella hablaba mi odio aumentaba y el sueño de llegar a poseer y que en ese momento tomaba la forma esa totalidad que suponía en Adolfo me impacientaba.. por la noche. ¿Por qué lo hacía? Luchaba por no ceder a la tentación. puertas. Un mes atrás.. Mis estadías junto a la anciana eran cada vez más y en pantuflas. empecé a un bastón que yo nunca antes había visto. miedo. junto a Antonieta. le voy a dar dinero para que usted haga lo eran lo único que quedaba de Antonieta. le aconsejaba morir rápido. en la puerta. para aterrorizarla más. él se va a morir primero. escuché ruidos y movimientos anómalos. rosa. ba.. Ella apenas conservaba insufribles. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 38 39 . una curiosidad morbosa. siempre de la misma forma. por la casa. que pregonaba un fin monstruoso.. usted ve. Usted espere. Salí impulsado por Durante todo el día esperaba. de un lamentable exceso. no le dije. como esperando a que algo interrumpiera esa rutina dolo. Creo que le llevaba algunos víveres. ante eso que me parecía tan inminente con la presencia de mi amo. el desenlace de los hechos se ban durante el día. no le tengo Quince días atrás. Desde luego que no creía en las patrañas de la vieja y le manifestaba. Sólo yo. Y recién cuando esta tentación inaudita me abrumó. a pesar de los padecimientos morales que me aqueja. creo. ya no podía Por la noche. para- a ser una necesidad que le devolvía sentido a mi vida. y yo le voy a dar. precipitó. duros como el tictac de un reloj.. y por la noche. me ofrecía dinero para Hasta hace poco. apoyado mento a mi favor si la envenenaba. Sufrí cada vez con más frecuencia la necesidad de tortu. que quiera y sea libre. Entonces mi amo. no pude resistir la idea de volver al ojo de la cerradu... Escuchaba rumores. arrastraba a Antonieta del brazo. le comentaba que tenía cier. Para evitar escenas tétricas y conser. Sólo se resistió cuando él abrió la puerta mi ansiedad: todo mi drama especulativo parecía irremediable mientras del fondo e intentó introducirla en un cuarto al que yo nunca tuve acceso. hablaba solo y a Cuando ella me preguntaba por su marido. ejercer sobre ella mi pequeña venganza. y la dejó encerrada bajo llave. calculo —tal vez sean dos—. me ordenaba algo. a la hora en que Adolfo solía detenerse detrás de nuestras contentarme con escucharlo. voy a vivir para hacerlo sufrir. con había dejado la rutina de espiarnos y había decidido entrar en la habitación un movimiento leve de caderas. Noche a noche.. usted no tiene clase ni manos para matar a alguien que ha cenado con Ingrid Bergman. desnudo sión. Yo también tengo dinero. me dije. Nada deseaba más intensa- mente que deshacerme de ella y quedarme solo. Incluso pensé que su presencia exageraba fuerzas para protestar en voz baja. hacía oscilar su sexo tan particular. creo. sí. paralizado por el horror var la dignidad. —Ve. No se fondo.. que Adolfo me había prometido hacer un testa. Verlo caminar por el cuarto amplio y apre. es un monstruo —contestaba siempre durante el día. que parecía calmo a pesar de la situación. a que llegara la oca. arrumbado a su mujer. Durante el día se paseaba transformado mi vida diurna en una mezcla de desesperación y ruido. Yo escuchaba. y hablaba. Yo no sabía qué hacer: ya no podía espiarlo. No ponga esa cara. y él lo sabía. Él lo sabía. Varias veces. cómo aceptarlo. No falta mucho. Y mientras más lizado por el horror ante eso que me parecía tan inminente y que en ese luchaba por no ceder. desnudo. Estaba decidido a derrotar a Antonieta. más importancia cobraba en mi vida esa incursión momento tomaba la forma de un lamentable exceso. y me preguntaba qué sentido tenía ahora un amo. y me deleitaba pensar que esos sonidos va a explotar. Yo escuchaba. quedé azorado. dejé de escuchar los pasos. pasos. Todo cam- su presencia. ra. me acerqué premeditadamente a la puerta del ella—. apoyado en el bastón. pero enseguida se desdecía y empezaba a tas actitudes sospechosas: deambulaba por la casa todo el día —lo cual reírse y a agitar su miembro. Comencé a odiarla. Tenía derecho a vengarme de Poco después Adolfo se mudó al cuarto contiguo al mío. Sonaron gritos. Sólo quería vivir para que cayera la noche. Sonaron gritos. Yo mismo. me entretenían los pasos lentos y va a librar de mí tan fácilmente. apoyado en la puerta.. veces. Contaba las horas. de una vez por todas. Presumí que mi amo hender el instante en que la sonrisa se deslizaba en su cara cuando. pasó de su esposa.. Y sólo yo escucha- nocturna.. y observé en el corredor cómo Adolfo. era cierto—. del destino que me había traído hasta ahí y había bió. la empujó con rarla. lo sabía. el único testigo..

La metáfora de la bomba era correcta: el hueso Necesitaba dormir ocho horas. Él me había privado de todo. nes en el hueso modificaron. Ella hubiera podido salvarme. casi raspando el piso. Lucía y Juan Pablo no se ponían de acuerdo acerca del momento en Pero ya era tarde. y de noche deambulaba por su cuarto. les decía a los hijos. Y Adolfo siguió andando de un lado a otro y cada vez que me cruzaba se reía a carcajadas y pronunciaba cosas inentendibles. que lo afeitara y le cortara el o la caída pelo y las uñas. la flora intestinal y le dieron vía sos arrastrándose. Cayó con la pierna flexionada sobre la prótesis que reemplazaba su Entonces yo pensaba que lo odiaba profundamente y que podía dar cual.. dijo el médico. La señora Meme estuvo internada cinco días Adolfo. y la barba no le crecía. ¿Y ahora Después de la operación. pensaba. Los médicos de la clínica decían que el Clostridium no siempre se más de lo que podía haber supuesto. que estaba de viaje. carne y frutas. Me pre. que salió muy bien. Cuando se insta- laba en la cama. fragmentos pequeños. la diarrea se volvió pa- qué? ● vorosa. Entonces pensaba que debía huir. abrir y cerrar una puerta. cuatro. cuarto y me despertaba con su risa. dos. una. sin duda. Me pedía. seis. cortarle las uñas. muy oscuro y silencioso. cinco.. comiéndome las uñas. Los soportar su extravagancia. su risa bomba». además. como todos los viejitos. Espié libre a la proliferación del Clostridium. Meme no se había roto la cadera. era temprano y no entró en mi cuarto. que estaba siempre por la cerradura: todo estaba oscuro. algo estaba por suceder. Camino otra vez. De pronto creo que hay ponían guantes de goma antes de tocar a la señora Meme y se cubrían con alguien escondido y reviso los rincones y corroboro mi soledad. interminable. averiguó por internet que sólo el cinco por gunté qué habría ahí.. a partir tras. a quien entonces yo creía haber apreciado más de lo que suponía. La última vez gemía. que había empezado la diarrea. luego no los percibí más. antibióticos tan fuertes que recibió la señora Meme para evitar infeccio- Varias veces fui hasta la puerta del fondo. Con su color verde negruzco manchaba Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 40 41 . Lo oí esperando al traumatólogo. justo el día antes.. Lucía pensaba que fue en esos días cuando se contagió el Clostridium Lo busqué durante horas para curar mi sufrimiento: su ausencia me dolía difficile. y golpeaba las paredes con el bastón. Camino de un lado a otro y los ambientes del diagnóstico. Sí. ella. articulación artrósica. que el vecino del departamento de abajo subió asustado. Con la punta del bastón raspaba mi puerta. se reía y su estómago liso se hinchaba y sus ojos ANA MARÍA SHUA se llenaban de un brillo que me asustaba. pero al amanecer Adolfo entraba en mi había estallado. Dejé de escuchar a operación.. Intenté entrar. El traumató- rante cuánto tiempo. no él. todos los médicos. disfrazada de tos. Lo más terrible residía en que no podía espiarlo porque de día él A esa edad no hay caídas sin importancia. incluso de Antonieta. De hecho. tres. La primera vez escuché pa. el 40 por ciento de la población hospitalaria lo tiene.. contaba las horas que me logo explicó después que estaba roto en ocho trozos grandes y muchos quedaban de sueño. Lucía decía que había sido antes de la Hace dos días la espera terminó. sino la rodi- anteriormente el de Antonieta. La rodilla golpeó contra el suelo con tanta fuerza quier cosa por deshacerme de él y de sus ruidos. Ya no un delantal blanco que colgaba de un gancho en la habitación. la casa permanece vacía. y hacía cálculos. me ordenaba que permaneciera a su lado. Algo ocurrió. Pero la señora circulaba a gusto por toda la casa. constante. no sé du. Pero Juan Pablo... ciento de la población normal vive con el Clostridium puesto. Mien. pegado a la computadora. greso. lla. ya que casi no le quedaban pelos ni uñas. contagia: es una bacteria que vive en el intestino de muchas personas. pero la puerta parecía clausurada. participando en un con- caminar por el pasillo. y en cambio Supongo que tarde o temprano deberé forzar la puerta o huir. detenerse en el fondo. Y ante semejante equívoco ni siquiera podía poseer a Adolfo y tenía que limitarme a un simulacro doméstico. «Fue como una A veces él salía al pasillo y yo oía su respiración dificultosa. mientras. En la radiografía se veía con nitidez el fémur astillado. las enfermeras y los enfermeros se enormes parecen espejos dentro de otro espejo. hay nadie. por la tarde. Amim Entonces yo lo alimentaba con amor: le cortaba en trozos su comida pre- ferida. igual yo no podía dormir. me digo. Habría preferido tenerlo a mi lado.

más de lo anunciado. «Son las hemorroides». Hablar de la siguiente operación no era desalentador: en la salita de te- la rubita de la noche. enferma estaba hinchado y doloroso. en un movimiento involuntario. en cambio. pasa muchas veces». El marido de Lucía había trotado por toda la ciudad para conseguir destino había decidido unir más de lo previsto. pero sobre todo un poco. pensaba Lucía por mo- bérsela dejado al personal de la clínica. dijo el doctor Lerner dirigiéndose a todos los presentes en tono decir. Y con eso justificaba su resistencia. No tuvo que bajar la voz. Lucía adoraba a su padre. que se desesperaba porque el respirador no Al principio perdía mucho tiempo fregándola en el baño. Mientras su marido disfrutaba de to- El colon estaba perforado. Recién al otro día le esos largos días de angustia empezaron los primeros síntomas. una laguna de sangre. dijo Lucía con firmeza. incluso cuando era joven. Lucía iba y venía con la chata. brazos hacia adelante. la diarrea se detuvo y Juan Pablo se volvió metió venir para la siguiente operación. «Qué importancia tiene» era una de sus frases preferidas. ostentar. y él era mucho. A las tres de la madrugada el gran cirujano les dio una explica. la dejaba hablar. otra vez. que cuando era chapita y dos tornillos que se veían con mucha definición en las radiogra. viajar. Maryland. estaba sin duda bien empleada: el papá de Lucía y Juan Pablo. La señora Meme tenía ahora un a su casa en Columbia. fuerte y alegre.los camisones y las sábanas. por primera vez desde la caída. ya tan mayor. En se amontonaba la suciedad y era difícil de sacar. El hombre llegó con negativo de la vida. le dijo Soledad. Peritonitis. desdi- su hijo. gasto que no fuera indispensable. pero le daba asco verla así. prótesis en su lugar. pero finalmente la proveyó el prepago. solía tocarla». La señora dieron unas fundas de plástico descartables que hicieron el trabajo más Meme volvió de la anestesia muy desorientada y ya nunca recuperó del sencillo. Su madre. dos veces hubo que cambiar el colchón. provocado. que estaba con una de sus Después de la muerte de su padre. rapia intensiva sonaba como una garantía de supervivencia. y la expresión gente de Hematología le aconsejó que se niegue». trajín de enfermeras. porque la señora personalidad extrovertida. en Terapia Intensiva. un poco mamá de su propia madre. por su infancia huérfana. «La plata sirve para estar tranquila». Podría ha. que dormía al lado de su madre. la protegía. que trabajaba con él en la sala de operaciones. dijo la enfermera. Las mentos. Sin embargo. pensaba Lucía. tal vez. tanto Cuando se acercó para palpar el abdomen. única manera que tenía el hombre de expresar su incertidumbre. el tracto digestivo de la señora Meme. Entonces la enfermera le mostró la chata y Lucía vio siempre un poco excedida de peso. Lucía. se despertó con el meses. también médico. con su cha sangre». le daba importancia. Tenía un curioso sentido un gran cirujano especializado en gastroenterología. que por momentos se le deshacía en El traumatólogo estaba contento. pero también le Meme dormía sin audífonos. pasiva pero tozuda. «Está perdiendo mu. hasta la comida. chada. que incluían lucir. un poco indiferente. y hasta derrochar. en la clínica las habitaciones de chatas eran de plástico y casi todas tenían una rajadura en el medio. Lucía se había resignado a ocupar hijas y su marido. «Casi no necesito mucha importancia. Su voz alta y desafinada llenaba Un día después la hemorragia se había detenido pero el vientre de la la casa con canciones de moda en su juventud. pero enseguida se arrepentía). divertirse. había tiempo de llamar a la enfermera. El médico de cabecera convocó a mezquinaba hasta los besos. Allí terapia intensiva eran individuales y dejaban quedarse a los parientes. a cualquier didáctico. lo único que la señora Meme quería ción muy complicada acerca de las modificaciones que había realizado en del dinero era saber que lo tenía. Lucía recordaba a su madre. la señora Meme tendió los para lo bueno como para lo malo. porfió Lucía. «Es difícil encontrarle las venas. un poco descuidada en su forma de los enormes cuajarones negros de los coágulos asomando como islas en vestir. «Vamos a tener que sacarle sangre». no entendía nada y pensó que la jerga ingenieril era la el papel de protectora. Explicó que había decidido dejar la hilachas. ano contra natura y el gran cirujano le había asegurado que en un par de Esa noche Lucía. «No lo vamos a permitir». Lucía vio llorar a su madre. dar órdenes. Su médico dijo que nos podemos negar. tiene los brazos llenos de derrames. adolescente se llevaba muy mal con su mamá: dos personas a las que el fías. Por suerte (o todo lo contrario. que había vivido harta de que la pinchen. está La señora Meme era una mujer orgullosa y tímida. demasiado poco. Hasta la toda su vida bajo la sombra protectora de su marido. Esa misma noche la operaron dos los usos posibles del dinero. «Ese reflejo defensivo es típico del abdomen agudo». le iba a reconectar el intestino. la maldita chapa. No Al día siguiente. «Le hacía sombra. Había una sola persona en el mundo capaz de hacer reír a la señora Meme Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 42 43 . todo su control sobre la realidad. Reconstruyó el hueso y lo sostuvo armado con una «Otra vez ella y yo. al dinero. Juan Pablo llamaba por teléfono desde Maryland dos veces por día y pro- contando desde la operación. juntas y solas». Al tercer día. en cuanto se recuperara un poco.

pensaba su madre: cuando él llamaba por teléfono. sólo mirándose por ñora Meme empezó a hablar de Luis. Pero enseguida recordó sus nombres y los convidó con sus echaba de pronto a reír de una manera extemporánea. Dos la que no lo mencionara. Otras veces estaba como siempre. Lucía. que había muerto siendo ella todos en su casa. «No soy un bebé». aprendió pronto a hacer por sí misma y no quería delegar. Lucía le contó que su hija casada. dentro con más crueldad de lo que es capaz la mayoría. Juan Pablo le costaba aceptar lo que Lucía le contaba sobre la mente de ciana (una palabra terrible. y después miraba a Lucía o alguna de sus nietas y hacía descubierto con horror. A Antes de salir de la clínica fue necesario reorganizar la vida de la an. que ya había cumplido los sesenta). supo que era mejor advertírselo antes de que llegara. pero ya me di cuenta. le dijo muy seria. De a poco iba recobrando el uso de su pierna rota. siempre la encontraba bien. «El día en que estabas por nacer. entre la segunda operación y la tercera. cuando la se- traía Juan Pablo. «Qué parecidos entre ellos. y ella. cuando ya había salido de Terapia Intensiva pero seguía inter. no Una tarde. se los quedó mirando muy pequeña. le explicó Lucía. «Pobre Luis. creyó entender. la entraba y salía de su niebla. le retrucaba su hijo. Lucía no sabía si comentárselo a su hermano. se sirvió el té en el platito sin La llegada de Juan Pablo pareció despertar una catarata de recuerdos darse cuenta de que no estaba la taza. «es mi marido». Pero cuando Juan Pablo da. en comparación con la espontaneidad que Fue en esa época. Su madre echaba la cabeza para ayudar a bañarla y a hacer los ejercicios que le había recomendado hacia atrás y le brillaban los ojos. que tanto quería a su padre. caí me ponen presa». había por un momento. Los médicos ba de la excesiva preocupación de Lucía. Sólo cuando ella misma fue madre. «Mamá. Las madres. y la abrazaba con una entrega infantil y confiada que a la asombrada. en que se la veía como per. Parecía quedarse pensando poquito. un comentario perfectamente normal pero que nadie entendía. tanto más condescendiente que vieja. Un día. charlando con Lucía. Yo me agarraba de la mesa cada vez que venía una contrac- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 44 45 . hora de la merienda. toda su familia. distraídas. ¿Cómo hubiera tan orgullosa. menos frondoso? Durante La esposa del portero ayudaba también cuando alguna de las dos mujeres años la hija se había sentido culpable por el tono de malestar que tenían tenía que salir: no se puede tener a la gente encerrada todo el tiempo. dijo la señora Meme. «Las que más le gustaban a papá». Luis». el mundo?». me tomé un mujeres se turnaban para cuidarla. Una vez confundió al marido de Lucía y se alarmó: parecía lógico que con tanta internación no supiese en qué día estaba. «Por una vez que me sólo algunos momentos. sido su vida con un marido menos brillante. «vos no podés estar acá». Ella y su hermano. pero después pensó que esa respuesta extrema había sido una de las decidió que para la tercera operación se venía por un mes entero con señales de que la mente de su madre se perdía por caminos extraños. A veces decía cosas más perso- quizás no habían tenido la misma madre. Y la madre se callaba. que nada en una habitación de la clínica. rezongaba. dida en una niebla espesa de la que salían de pronto algunos recuerdos que se lo merecía. La señora Meme. Todos los días venía una enfermera que mandaba el prepago escena con una mezcla de culpa y de celos. Luis era más buen mozo». Ya casi no había una visita en Lucía consultó con Juan Pablo y decidieron no sacarla de su casa. a costa de una acusación mucho más grave. no la kinesióloga de la clínica. pero fuera del lugar que les correspondía. Tenía largos períodos de lucidez y cida.a carcajadas: era su hijo Juan Pablo. No se puede decir que la señora «¿Y si te volvés a caer?». se perdonó un Al principio eran frases sueltas. directamente del aeropuerto. protestaba. nítidos. «Andate. «¿Acaso hacía falta más gente en cias. siempre por un momento a los ojos opacos de la señora Meme. a la Lucía. Más de una vez Lucía había visto la de semana. «Qué lindos chicos». no sienten igual con respecto a todos sus hijos. famosas galletitas de manteca. estaban satisfechos. como no los tratan de la misma manera. culpable: la caída había sido un error terrible. no muchos todavía. pero se parientes?». ¿Son hija le conmovía las entrañas. que perturbaban profundamente a sus hijos. dijo. nales y por lo tanto más perturbadoras: «Lo que más me gustaba de Luis La confusión de la señora Meme empezó con las fechas y al principio eran los dientes». Cambiar la bolsa que llevaba pegada al ano podía dejar de reconocer la existencia de esa otra mujer que se asomaba contra natura era una tarea desagradable que la señora Meme. la miró con perfecta lucidez y le dijo: «Gra- mayor de sus nietas. las relaciones con su madre. es ningún Luis». En esos días podía Hacía un año que no veía a los hijos de Juan Pablo. Pero sabía que los chicos tenían razón. Para Lucía fue como una bofeta. Ya no podría quedarse sola en Tenían conversaciones largas y cómodas en que la señora Meme se queja- su casa. como respondien. volvería a caminar. «Y también a Luis». ven- estuviera siempre fuera de la realidad. contestó la señora Meme. dijo do a algo muy divertido que nadie más podía ver o escuchar. siempre un pobre diablo». una de lunes a jueves y la otra los fines café con Luis. Cuando entraron confundir a Lucía con su propia madre. estaba embarazada.

«Mamá nunca fue romántica». de su esfínter le hizo tan bien que hasta parecía estar mejor de la cabeza. un diario íntimo en clave. déjenla así. en el fondo de un placard. «No tiene sentido que la vea». «AMante-IMaginario». ni una foto. ni la servilleta de un bar. fantasías quizás muy vívidas en su momento. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 46 47 . mismo que ella. la hija mayor. recomendó una medicación Lucía. Lucía ni siquiera podía echarle la culpa a las mujeres que la cuidaban. seguía men. «¿Estabas mal con papá?». Ahora. Claro. Su mamá. que trabajaba con gente de la tercera edad. Pero Juan Pablo. quiso hacerles una caricia de despedida. la señora Meme pudo volver a su casa. en inglés “es Lu”. pronunció el nombre de tas anécdotas con fechas de sucesos familiares. Antes de volverse a Maryland. toncito con sus datos. le dijo una tarde a Lucía. había una caja «¿Tenía plata en la cartera?». Por teléfono. no la molesten más». que todavía era incipiente. «¿Qué hacía Luis?». empezaron a llamarlo «el Amim» por que no la curaba pero hacía más lento su avance. había llegado. «Por supuesto. «¿Vieron que los chiquitos tienen a veces amigos imaginarios? A los viejos les puede pa- sar lo mismo. contó a Lucía. ni una flor prensada den. preguntó Juan Pablo. tía muchísimo contándole las historias del Amim que inventaba la señora tificado de defunción de su padre. Amantes imaginarios. una acusación (la que ella se estaba haciendo a sí misma). «Tal vez un psiquiatra. Un amante imaginario. que dejaron su huella. tenía sus episodios de ausencia. A pesar de los efectos de a su casa con un nudo en la garganta. después de escucharlos. Lucía. incluso casa y miraron papel por papel sin encontrar absolutamente nada. Hacía más de treinta años que se la antestesia. En cambio. Y su hermano Estaba con ella. Ni una contradictorias. documentos. Deseos reprimidos durante toda la vida. celular. ni una flor prensada dentro de un libro. que había estado esperando encontrar lo levantó para ir al baño y cuando volvió a la mesa su madre ya no estaba. pre- visible. Lucía y Juan Pablo dieron vuelta la Meme. Por las dudas un car- hasta los menúes de las fiestas en las que había estado. ya no podía seguir haciéndose el burro y se volvió bastón. recuperar el uso había ido del país y seguía doliendo. dijo Lucía. su libido hacia su primer bebé». que venía fallada de fábrica». «No tuvo un bar. les dijo. tan evidente. Y los míos». quiso saber Juan Pablo. Era yo. incluso. contestó Ni una esquela. a ocultarle por un tiempo lo que pasaba. Es decir. ni una foto. Es decir. Lu-is.. ni la servilleta de la señora Meme. fotos. que desde lejos había negado la condición Después de una semana de internación. él estaba asustadísimo». preguntó Lucía. como el nacimiento de la enfermedad. Juan Pablo quiso consultar a un psicoanalista muy conocido. Ahora se daba cuenta de que muchas eran imposibles. desde lejos. con montones de cartas. Entre ellos. suerte en la vida». y Mamá no está tan mal. como buen argentino. pero incluso si el neurólogo la está llevando bien. «Mamá nunca fue romántica». el nombre. dijo Lucía. Usar el apodo era mucho menos perturbador que La tercera operación resultó menos cruenta de lo que habían pensado. Es decir. como le Sin embargo. sin palabras. por primera vez en su vida. empezaron a ha- cerle algunas preguntas. Sobre todo. Lucía lo sintió como con recuerdos de su padre. todo era más sencillo. lo confirmaba. estaban tomando el té en la confitería Las Violetas. Enseguida cambiaba de tema y no había manera de hacerla volver sobre la cuestión. se tuvo que aceptar. Plata. Pero fue muchísi. muy débil pero caminando con mental de su mamá. que antes cionando a Luis. contestó la señora Meme.. le dijo. muy caro. En cambio Lucía. Fíjense el nombre que eligió: Luis. «No era tu papá. invi. Unos meses después la señora Meme desapareció. Como los vio tan angustiados. ción de serle infiel a su marido cuando se produjo el desplazamiento de mo peor cuando se quedó mirando a Juan Pablo con desaforada ternura. esquela. Es muy común. que Juan Pablo descifró enseguida. taciones. jamás le mencionaba al Amim. tro de un libro. La asociación de cier- El neurólogo miró la resonancia magnética. se diver- ¿Quién era Luis? ¿Quién había sido? Con la excusa de buscar el cer. cuando la señora Meme mencionaba a Luis. papeles. siempre peligrosa para la gente mayor. «Sos tan parecido a tu papá». Ella tuvo la sensa- ción.

A cada rato llamaba a su her. la billetera vacía y los documentos. antes todavía que a su madre. le dijo. Juan Pablo estaba de acuerdo. Lucía y su marido preferían ir con un policía. los que alguna vez fue tan moderno y ahora era patéticamente viejo y documentos y el celular. «No tiene sentido». «Vaya a llorarle a la secretaria del juzgado». Un mediodía la llamaron del Juzgado. usted debe ser la nena». Junto con la cartera. acariciándola montar guardia al lado del teléfono. entrecerrados por el entregó el cartoncito con los datos. había otras fotos de otras personas. Pero cuando ella miento burocrático. como diez departamentitos por piso. Yo soy Jorge —les dijo. Era una mujer joven. Para estar más tranquilos. como preguntó. Aparentemente no sabía No era muy grande. Al día dosas en los paliers. sabía cómo hacer para encontrar a sus familiares hasta que vio el aviso. bal- Esa noche no tuvieron ninguna noticia de la señora Meme... blanco. Usaba colorete. pintado los ojos y parecía más vieja que nunca y más feliz. Si la señora Meme estaba en condi. preguntó. «¿Cómo se hace para que salga en los diarios. ya está. pobre y limpio. preguntó. «El los miró con una expresión de desesperanza. paso atrás. Lucía pensó que podía ser la misma persona que sucio. todos los días la página de policiales y se turnaba con su familia para Le puso el brazo sobre los hombros y la apretó contra él. Le habían chicos. Construcción vieja y barata. Lucía revisaba el dormitorio. desde explicó. floreado. robado la cartera. Pasen por aquí que yo les hago un papel. órdenes o instrucciones. que todo el mundo hiciera todas las denuncias. son los de la secretaria le explicó que su madre no estaba secuestrada. joven. se había perdido y estaba en la casa de un señor que no Lucía miró la escena con lágrimas en los ojos. le aceptaron la denuncia. Lucía se dio cuenta de sandalias blancas y un vestido nuevo. al verlos. sobre una repisa. que su madre estaba enferma (trató de exagerar Maryland. le dio las cosas sin pedir un centavo pero aceptó muy contenta la mediatamente y no podía sacarle los ojos de encima. con voz rota—. van a la —No. linda.. El policía. como si asomara a sus ojos hombre dio el teléfono y la dirección. la hija». «no cambia nada». «Si Una sombra de tristeza dolorosa oscureció la cara del hombre. No soy Luis. le había robado la cartera y ahora quería un extra por devolverla. preguntó Lucía. paredes con ese antiguo revestimiento en relieve siguiente llamó una señora diciendo que había encontrado la cartera. y aunque la voz masculina que la atendió no sonaba cascada. y lo dre). una asistente —Shhh. fue una foto de su fuera con su marido. Con Les abrió la puerta un viejo de tez morena. Lucía llamó antes por teléfo- su situación y recién en ese momento se dio cuenta de que no estaba no. que los el lento fracaso de toda una vida. una cartonera. le quedado pegados a los ojos risueños de su madre. «Por desaparición de persona hay que esperar hasta que pasen las A esta altura no importaba perder unas horas más en el procedi- cuarenta y ocho horas». y estuvo a punto de escapar hacia empezaron a pasarlo por la tele. peinada con cola Era un edificio arruinado. Un palomar: de caballo. todavía con mucho pelo miedo. que no veía razones para intervenir. se dio exagerando) y se ofreció a traer certificado médico si fuera necesario. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 48 49 . un muchacho Desde lejos. le decir. está todo bien. cerca de la estación Once. una foto que no conocía. explosiones de los fuegos artificiales. entre sollozos. En ese momento apareció la señora Meme. No podía hablar. Su marido la tomó de la mano.». aconsejó amablemente una chica policía muy eficiente. A mí comisaría donde hicieron la denuncia. se tapó la cara con las manos como Recién una semana después salió el aviso del juzgado en los diarios y tratando de que no la reconocieran.. sol de frente. para calmarla. Juan Pablo le aconsejó que primero que vio Lucía. Tranquila. como si se hubieran recompensa. Con mucha calma. Juan Pablo se desesperaba. sin duda no serían los números de celular. cuenta de que se trataba de un hombre muy viejo cuando le dijo «Ah. «Quiero en la tele?». como se acaricia y se calma a un perrito asustado por las ciones de recordar algo. aceptó encontrarse con ella en un café. en un marco. para darle ideas. nunca me quiso tanto ● ría de la zona y ellos les destacan un agente». todos los días a la ciudad para su triste trabajo. pero el viejito consiguió atraparla en un abrazo cariñoso. Y. le dijeron en la comisaría. Y enseguida tosió un poco y se corrigió. estaba arriesgando su traba. acompañe un policía. Era un departamentito de dos ambientes. tantos viajes eran una locura. pero también con esperanza (quizás sabía algo más sobre su ma. Ya está. —Usted es Luis —dijo su marido. que entraba madre joven. le contestó la mujer. Retrocedió jo. se mantenía discretamente un mana para pedirle noticias. lanzó un pequeño grito. se había que no podía. pero la vio in- nada. Tenía puestas unas «¿Voy para allá?». desconfiada. piden que notifiquen a la comisa. en los canales oficiales. «¿Y por qué no hizo la denuncia?».

Ta. No tengo idea. debió bajar. dijo ella. Cómo te fue en el trabajo. Suspiró: hubiese querido quedarse en en que había agarrado el pan. descuido para mandarse a mudar. para que algún Acababa de llegar de la oficina. columnas en formación que dirigió a la cocina. acompañado por el crujido de la madera. K. Me sigue doliendo. pero su mujer se lo pijama. con ese tono incrédulo que usaba ante cualquier plan de su marido. ya no estás en edad. Creí que habías ido ya la anterior semana.. es otro. Al. pero no los escuchaba. reemplazaba. No me refería a eso. Todos los hijos son ingratos. Él tiró una ser villeta al suelo y subió las escaleras a tiene todo. Había escuchado hasta cansarse el relato de la grandes trancos.. que se estaba dejando crecer las patillas y tenía una expresión algo anacrónica. cabizbajo. y era la libertad estar agobiado por la vida. y unos meses informarse de los pormenores de la batalla y proveerse la certeza. anoche dormí con la ventana acabara de ser estrujada. de guitarrista de banda de rock en los cincuenta. y éste vio por calor. decía su papá. después. Intentó ignorar los gritos. Parece que me la tendrán que sacar. pero no por mucho para terminar la frase. Voy. él que era derecho. Se armó de valor incendiaban villorrios. ¿Qué? Papá. se Hubo otras preguntas. cómo el abuelo lo hacía levantarse del cuarto de Fran. y sin embargo no era él. la garganta. Eso también decía pijamas el jovencito. Hace mucho que no es el mismo. Igual. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 50 51 . generales que vacilaban. el minutero permanecía inmóvil Los otros como una espada en desuso. Pero cuando uno siguió comiendo. A tu levanto las manos. Ella edad trabajaba a partir de las cinco de la mañana. Para eso los criamos. Había estado encerrado allí toda la mañana. Búscate una mejor excusa y charlamos. Se puso rápidamente unos jeans sobre el pantalón del Decía que hubiera querido criar así a sus hijos. de manchas negras en el cuello y las manos— la hacían ver más vieja de lo que era. Fran tuvo la intuición. fingiendo tener he notado. La sopa de pollo la sentía insípida. Miró a Fran. El ralo bigote. como una máscara de plastilina que de ciencia ficción. Alguien lo de los mapas adecuados. Papá no es papá. ¿Mamá se habría dado cuenta de ello? Papá se levantó de la mesa y se soldados que caían. las ojeras sus ejércitos de plomo. no sé de a su cuarto. esa luminosa habitación. Por eso aprovechó el menor día los haré desaparecer. El segundero en el reloj dejó caer al jardín. La respuesta fue un gruñido. En serio. y en ese momento Fran notó algo raro. de plomo bajo la cama. Yo también lo rato. Me duele día levanten vuelo. continuar recreando. Cómo puedes tener un resfrío con este de hielo sobre la mesa y regresó a su silla. hubo otros gruñidos. no se había sacado la corbata. Gritó. la batalla de las Termópilas. ¿Qué diablos le pasa esta vez? Yo escritores. abrió la ventana y. en sus pijamas azules y perderse en su mundo de juegos de estrategia. preguntó. Fran escuchó los golpes como si fueran el anuncio temprano para que se hiciera cargo de los hornos en la panadería. Escuchó los ladridos de Springsteen. mamá. de algo siniestro. Papá FRAN SE ENCONTRABA en su habitación cuando escuchó a su mamá partió el pan. Cuando lo llamó su papá. Sus lentes gruesos y su piel descuidada —archipiélagos a la memoria de Ph. A ver si lo puedes poner en vereda. Escritor norteamericano un segundo un rostro de horror. Mamá se sentó a la vecino. Mamá. Seguro con tus soldados. Esta tarde saldré temprano. tirado en el piso con Continuó con la sopa. las sílabas mordidas. Quizás era la forma llamándolo a gritos a almorzar. dijo su mujer sin verlo. mirándolo de reojo. del comedor se movía con parsimonia. con ventana abierta o cerrada. alguien aparentaba decir sus palabras con el mismo tono no había ido al colegio pretextando un resfrío. Tocó la puerta adolescencia sacrificada de papá. agarrándose del reborde.. primero. No es el mismo. O EDMUNDO PAZ SOLDÁN acaso había comenzado a creer de verdad en su resfrío. Papá puso una cubeta todo. papá hacía el crucigrama. el malhumorado bóxer del había impedido.. pero no estaba. Algún tu hermano cuando llegó a la adolescencia. Den. consintiéndolos desde pequeños. Fran estaba ahí. Escondió a sus soldados mesa. Tis. La nariz. Papá y mamá se miraron. se malcría. cuatro letras. Escuchaba a sus papás. Las palabras lentas. y a lo lejos las campanadas de la iglesia. Tanto trabajo cambia a la la nariz congestionada para que no lo enviaran al colegio. papi. con la mano izquierda. susurró Fran. y trataba de imitar su inimitable mirada sin lustre. Todavía en gente. Sentado en la mesa. no es motivo. Papá era él. Papá. Voy al dentista. y saltó de la mesa y se dirigió corriendo abierta y en la madrugada hizo mucho frío. Le había tomado que delataban las noches de póker.

el bus se iba llenando de hacer algo. Esperen. le dijo a una cuadra y media. asiento delantero y lo miraban de reojo.ESPERÓ A ERIC y Joaquín a la salida del colegio. se conser va bien. Había que música clásica y paraba en cada esquina. Daba pasos inquietos de un lado a otro. de la iglesia. dijo Joaquín. Como si fuera coser y cantar. Se acercaron de Joaquín. No debía sin sonrisas. Irían en micro. ¿De dónde salía tanta gente? Sus amigos charlaban en el imaginar tonterías. Acaso lo creían un ser patético Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 52 . Springsteen volvió a la carga con sus ladridos. ¿Qué? Los soldaditos de plomo debían cobrar vida. moviendo la cabeza y entre bromas. Está allí adentro con un extraño. encuentre los siete errores. Fue él el que le regaló doblaba una pierna sobre la otra. y trajeron a un actor para que lo reemplace. Llegaron y entraron con sigilo por habían reunido casi todos los sábados por la tarde. Springsteen lo estaba poniendo más ner vioso aún. como si nada hubiera ocurrido. Lo atacamos entre los dejaba llover flores sin cesar. Amordazamos. al colegio esa primera. dijo Eric. En ese momento apareció volverían. no se llevaban bien. Ni se te ocurra moverte. papá era tan hosco. entretiempo comían sándwiches de carne con chorrellana. dijo. El papá de Fran leía el periódico su casa. Fueron corriendo a la parada. Está hablando en metáforas. un día de éstos le daría pan con vidrio molido. ¿Y aquella vez. ¿No que no creías? Entre el levante la mano. se acercó a su marido. El tono de Eric era de falsa solemnidad. Y qué vida la tuya. ¿No han visto esa mala FRAN DESEABA que el micro avanzara más rápido. El chofer escuchaba película de Schwarzenegger? No se hagan la burla. Yo me voy. tan poco dado en que agarraba el periódico y pasaba las páginas. hace mucho que no va al gimnasio. qué palabrita. A lo lejos. comenzó a enumerar las al río con una piedra maciza amarrada a los pies. se volvieron a escuchar las campanas Fran a Eric. que usaba lentes con montura de carey y tenía los incisivos salidos. Las cosas que uno de seres que jugaban a ser hombres a base de violencia y morbo sexual. viendo Tom descubierto que les fascinaba el fútbol en tapitas. Al final. De por ahí es un clon. hecho acompañarlo de regreso a casa. el ángulo en que caía un mechón de los primeros soldaditos de plomo. no de la siesta. en la sala de juegos el jardín. y lo metieron en un programa de protección de testigos. dijo de cambiarte la camisa del pijama. Tienes que dejar la bayer. pasando un trapo al estadio todos los domingos. dijo Fran. como cuando declamaba en las clases de literatura. le dio un vaso de limonada con de Eric. colegiales de mala traza. con tal de sobornarlo para que fuera pelo negro sobre la frente. Te olvidaste ver tanta televisión. Quién sabe. a ver mediocres partidos de fútbol. Eric sugirió que podía ir corriendo a su casa y traer un El que no siente de vez en cuando que sus papás no son sus papás. Todos tenemos que desconocerlos a veces. Quizás el impostor lo había asesinado y había tirado el cadáver esperen. podría gente: oficinistas gesticulantes. en el quiosco de la qué manera de ladrar. si quieren quédense ustedes. a duras penas aguantó las nada raro. lo amordazamos y llamamos a la policía. robará la casa y la matará. el rostro incapaz de contener la se le pueden ocurrir a Joaquín. acordaron ir juntos a casa la mamá de Fran. dijo Joaquín. Fran volvió a obser var al extraño que hacía el crucigrama del sentado en el sofá de la sala. plazuela donde solían encontrarse en los recreos. les contó. dijo Joaquín. Con él fue de niño Eric permanecía escéptico. No es manos sin descanso. dijo Fran con algo de orgullo. Te pasa por proliferación de pecas. dijo Eric. No volvería a verlo sutiles diferencias entre su papá y el que creía un impostor: la forma más. Esos días no Parece un juego. Mucha televisión. Eric dijo esas cosas sólo tu papá no es tu papá. dijo Eric. pero igual Eric. Bajo un jacarandá que Joaquín sugirió entrar por la puerta de la cocina. Tendrás eso en tu conciencia. la manera en que a muestras de cariño. hace por los amigos. que revólver. agitado. Mi papá es fuerte. y durante dos años se y Jerr y? La primera y la última. lluviosa semana. Fran volvió dolor y la nada. Así que tres. a su modo. Después de una breve discusión. dijo Fran. Acaso cada uno. hielo y desapareció rumbo a la cocina. Eran diez cuadras. traumática. En el por los vidrios de los anteojos. No te entiendo. No había sido siempre así. lo que ocurría. a jugarlo sobre una frazada gris que Eric había robado de a la ventana del costado derecho. de pronto. prefiero el dolor. los tres habían Saben que no tomo ni cer veza. a contarles todo. lágrimas. No veo periódico y recordó con nostalgia a su papá. Pasó un minuto. estrujaba las se dijo Fran. Acaso había una explicación más práctica: a los once años. Logró que la duda se instalara en Joaquín. Era cierto. Se preguntó cómo siendo los tres tan diferentes y caía como una plomada sobre la ciudad de calles vacías a la hora habían terminado de mejores amigos. sería más rápido. Fran. El sol se había instalado en el corazón del cielo momento para bromas. Mi mamá corre peligro. secretarias ordenarles que marcharan hacia la sala y atacaran al extraño. sabía dónde estaba el de su papi. Tu papá parece el mismo de siempre. aceptaron terminaba de encontrarse en el mundillo adolescente del colegio. Quizás tu papá declaró contra la mafia.

las escaleras.y sólo le estaban siguiendo la corriente. Sospechó con pavor que todos eran otros. conocía no tenía todos los dientes amarillentos. Sentía que lo seguían. los pasillos superior izquierdo era negro. a los colegiales en torno suyo. Nos bajamos en la próxima esquina. Es hermosa esa seguridad. ello. En la ventana se apoyaban las montañas en el oeste. lo veía todos los días en el colegio. saltó y cayó pesadamente. comprendió todo. a las secretarias. el para convertirse en su destino. Joaquín hizo lo propio. que los acercaba y alejaba. —quizá un encuentro frente a frente como creía recordar que lo hacía. Ambos están convencidos si tenía los ojos para verla. No podía estar equivocado. percibía el golpeteo apurado de unos pasos en el pavimento de la calle. Era difícil culparlos. a los oficinistas. La rutina de la realidad era tan fuerte que a veces era imposible pero conozco su respuesta. No volteó la cabeza para mirar si era así. Ellos no habían sentido lo que él a la hora del almuerzo. Con la respiración acezante. se dijo que debía llegar al lugar al que habían llevado a todos los que ¿No habrá revoloteado estaban en la ciudad antes de que llegaran los otros. de que los ha unido un sentimiento repentino. Hubo signos. como su papá. y por eso se había salvado. Porque el Eric que no había sucedido nada entre ellos. timbre de voz no era el de Eric. teñidas de un resplandor entre púrpura y una casualidad no del todo preparada anaranjado. y no con el izquierdo. Eric se levantó de su asiento. luego comenzó a correr antes y que conteniendo la risa de que la gente descendiera del micro. ¿Vienes o qué?. y que la máscara caía apenas un segundo para revelarle a él la verdad. creía sentir que lo seguían. Miró al de saber que ya hace mucho tiempo chofer. dijo Eric abriendo la boca más pero la inseguridad es más hermosa. después WISLAWA SZYMBORSKA AMOR A PRIMERA VISTA de todo. un molar en el lado Pero ¿qué decir de las calles. si seguían demorándose. Ahora sí. Momentos antes no se había dado cuenta de o el sonido de «se ha equivocado» en el teléfono—. Se aferró al reborde metálico del asiento delantero. al ver que detrás de la cara tranquila de papá se escondía una cara de horror. y por eso. Fran se dio la vuelta y corrió hacia la puerta trasera. la aguardaba un fin atroz. Una ligera diferencia. como recordaba que lo hacía. gracias a un puente que le habían puesto en los que hace tiempo podrían haberse cruzado? hacía un par de años. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 54 55 . trastornos en el orden de las cosas. Por eso Eric había querido ir solo a traer el revólver. Cruzó un puente. golpeándose contra el pavimento. de pronto. Dio unos pasos vacilantes. micro se hallaba todavía en movimiento. pero estaba seguro de que o incluso el último martes? existía. O al lugar al que se una hoja de un hombro a otro habían fugado todos los que estaban en la ciudad antes de que llegaran hace tres años los otros. estaba seguro de que. unos impostores. preguntó Eric. Debía seguir corriendo ● Hubo algo perdido y encontrado. Imaginan que como antes no se conocían Y todo su escepticismo había sido una actuación. que la casualidad juega con ellos. señales. mamá no. así siguió corriendo. de la cuenta. No sabía dónde se hallaba ese lugar. Fran se incorporó que se interponía en su camino a duras penas. La había visto. pero aun se apartaba a un lado. Eric y Joaquín eran otros. Fran No recuerdan. mostrándole sus dientes amarillentos. Le dolía todo el cuerpo. pero la suficiente o algún «lo siento» para su oído aguzado. notar cambios leves. Y Fran. pero qué hacer si no eran comprensibles. El micro se detuvo. trató Se sorprenderían de ganar unos segundos mientras discurría su próxima movida. Fran Me gustaría preguntarles notó que Joaquín se levantaba dando primero un paso hacia adelante si no recuerdan con el pie derecho. Ese alguna vez en una puerta giratoria.

si pudiera cundir su ejemplo. en una consigna. muy frecuente. ¿Es necesario? y el libro de los acontecimientos El tacto y el sentido común nos obligan a callar al respecto se encuentra siempre abierto a la mitad. ¿Viola principios cuidadosamente almacenados. sus rebuscadas obligaciones de unos para con otros. Un amor feliz. esas celebraciones. Nunca podría poblar la tierra. derriba de su cima a la moral? Viola y derriba. quién querría permanecer en el círculo. serio. Quizá una cierta noche el mismo sueño Qué podrían hacer religiones. que digamos. Que la gente que no conoce un amor feliz AMOR FELIZ afirme que no existe un amor feliz en ningún sitio. y también morir. aparentemente comprensible. Y esas ceremonias suyas. Con esa creencia les será más llevadero vivir. desaparecido inmediatamente después de despertar. como si de un escándalo en las altas esferas de la Vida se tratara. Mirad qué felices: ¡si disimularan aunque fuera un poco. dos al azar entre un millón. Hubo picaportes y timbres ¡parece una conspiración a espaldas de la humanidad! en los que un tacto se sobrepuso a otro tacto. qué se abandonaría. la luz llega desde ninguna parte.Quién sabe si alguna pelota Qué lenguaje utilizan. Un amor feliz. útil? VERSIONES DE GERARDO BELTRÁN ¿Qué saca el mundo de dos personas Y A BEL M URCIA S ORIANO que no ven el mundo? Encumbrados hacia sí mismos sin mérito alguno. Espléndidos bebés nacen sin su ayuda. Resulta incluso difícil prever qué sucedería Maletas. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 56 57 . poesías. no es. si fingieran aflicción para animar a los amigos! Escuchad cómo ríen. qué se recordaría. ¿Como premio de qué?. ¿Por qué cae precisamente sobre ellos y no cae sobre otros? ¿Ofende eso a la justicia? Así es. Todo principio no es más que una continuación. de nada. en los matorrales de la infancia. pero seguros de que así tenía que ocurrir. ¿Es normal. una junto a otra. Es insultante.

mientras las interrogaba y comparaba con las fotografías de »Solía pensar. Es llamarse boca u ojos—. llevaba tres días de interpelaciones comerciales. Pero. Debo conformarme con imaginarla huyendo deprisa. que sólo ciertas mujeres estaban desti- los expedientes. LUIS JORGE BOONE Me costaba imaginar que habían sido criaturas horrendas. facciones enormes o apenas insinuadas —ridículas líneas que no podían »Me muevo entre los márgenes de una Ciencia poco explorada. Mis Cuando mis notas habían saturado inútilmente dos libretas y empe. No son una prueba de mis apetencias. me es imposible pensar en ella como un personaje forma torcida. las deformaciones de nacimiento o producidas lógico que cometa excesos. bado puede dedicar sus horas más laboriosas a rasgarle a un ser humano Muchas otras mujeres hablaron. reclamó su ración de sangre y carne. Ahora entiendo que tal hecho es ejército de barbies. Si bien reconozco que su testimonio no podía ca. Pero hay oficios —mejor: destinos— a los que imagino impo- de mis investigaciones. archivar memorandos al ritmo pa- La desaparición de la viuda Balthazar. decir que. El tono de sus relatos se debatía en. todo abogado secundario en este particular. la constitución famélica de los esqueletos andantes. Que Él nos ha permitido atisbar a lo largo de hermosura. tenía problemas para establecer identidades. la gordura inabarcable. por estándares zaban a formarse patrones absurdos. Entre los pliegues del nunca se enciende. me ha dejado tológico que se producen. como todos. Estaban convenci- Diosas das de que ese hombre había salvado sus vidas. sucesivas y me dije que era suficiente: todo coincidía. Aunque sea de una lificarse de confiable. Lo cierto es que. sino en accidentes violentos. cerebro de todo Cirujano se oculta una vena de locura: sólo un pertur- una noche de despedidas o de encuentros. el profuso tificador. Eran un nadas a ser admiradas por su belleza. y las miraba como un glotón mira un plato vacío. la piel y las entrañas. Adivinaron mis pensamientos. como todos. las das— son oscuros. la señora Helkia. los enig- todos los hombres. no tuve Ahora que ha muerto. como todos. Sólo Balthazar. no tuvieran ya nada que ver con ellas. sacándolas del pozo de la ignominia y elevándolas al pedestal de la admiración social y del éxito. Sin duda. Como si las jorobas. no me propongo juzgar a Tadeuz Balthazar. solía prodigarles mayores afectos y caricias cuando recién se ponían en sus manos. Sobra en la búsqueda de conocimiento. No me arrepiento: la adolescencia es una etapa de carencias Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 58 59 . Como acceso a testimonio alguno de sus últimas pacientes. tre la pena y la complacencia. como muy po. «Dudo legítimamente que un oficinista pueda amar su trabajo: de niño cos. La luz una bestia salvaje que busca enterrar su raciocinio. máticos ases con que pensaba justificar una vida de trabajo. y. asistir a juntas y echarse la culpa de los errores sin la fuente más directa de información de la que he dispuesto a lo largo de su jefe. talladas con el filo de un punzón ardiente: el que labra las los siglos en sueños y mitos —un mito no es sino un sueño colectivo más exigentes fantasías sexuales. Al hablar de sí mismas en pasado. sible llegar a menos que se ame lo que éstos entrañan. tuvo ciertas perversiones. Nadie ha lleva dentro un anarquista esperando saltarse la ley. vivió su pro. Como si de los errores que la Humanidad ha cometido a lo largo de su existencia hablaran de un libro que han cerrado y nunca más piensan abrir. también como todos. nadie sueña con contestar teléfonos. usaban la »Cuento estas cosas para exorcizar de mi trabajo cualquier halo san- tercera persona. que se presenta en la vigilia— el verdadero rostro de la Perfección. Todo policía es un terrorista disfrazado. todo esto lo hizo al mismo tiempo. fue devoto de la belleza. como en el resto de las investigaciones que se mueven alrededor de la obra del doctor Tadeuz Balthazar. todo deportista es entrado ni salido de su departamento en las últimas dos semanas. aunque afirmaban que en su tiempo habían entendido el gesto— se volvía un poco frío. Los motivos de la mente —aun de las más brillantes y lúci- vello corporal. primeros trabajos fueron guiados por banales medidas. decenas de rubias perfectas encarnando un ideal de una aberración de Dios. igual que un cazador que descubre desconcertado que ha dejado un bosque hundido en el silencio para Bernardo Esquinca para siempre. Después —y la mirada se les ensombrecía levemente al decirlo. me dijeron. Conocía su don: era perfecta. pia forma de violencia.

me contó ella. Todas poco Creo que. si revisara mis libretas. a las habilidades que deseaba dominar—. me formidables. tad? Los medios sacaron todo de contexto. obra y gracia del sensacionalismo como las instantáneas de una mente ladas sobre su pequeña cama a dos palomas pequeñas. un episodio de la adolescencia de Tadeuz. la integridad de su cuerpo. aclaró. dijo. No sabía. acaparó las aten- Pero me admiraba la manera como idolatraba a su marido. Solían objeto científico que debería exhibirse como prueba del conocimiento escarificarse antes del coito. sin que viniera a cuento —mi grabadora llevaba apagada un más triste fue deshacerme de los cuerpos. Las puertas prohibidas habrán de convertirse. La ausencia de cuerpos en los restos del ca dio respuesta satisfactoria a una sola. justamente el día que encontraron empa. La única vez que Helkia propuso cam- restos y alucine la existencia de una antigua y desconocida raza de seres biar papeles. torcida. en el sendero que habrán de ses. ciones de las instituciones de seguridad y multiplicó absurdos operati- cismo al referirme que cada nueva paciente se convertía sin excepción vos que buscaban redes de trata de blancas en prostíbulos y hospitales en la amante de Balthazar. La señora Helkia casi nunca respondía de forma directa a mis preguntas. »Algunas pacientes han muerto en la plancha por la agresividad de las a media hora de la ciudad. Lo Otra vez. opacando la importancia de un descubrimiento alucinante. la continuidad de su magnífica de suicidas y locos?». O. por mediación de la evolución dirigida. podría confirmar que en realidad nun. Incluido el mismo Tadeuz Balthazar. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 60 61 . sus padres le prohibieron salieron a la luz desligados de su trama experimental. cuando su padre lo obligaba relativo “bien común”. a —para ayudarlo a madurar— a tomar distintos trabajos después de cla- base de violar nuestros propios prejuicios. Sin importar si debe transgredir un transitorio. de un carnaval de monstruos y agónicas aberraciones fisioló- Cuando le pregunté sobre las credenciales médicas de su esposo gicas. Era un gran hombre. cintas con los apuntes del ci- especímenes. No sólo fueron los acostum- A mis dudas sobre su vida como soltera contestó narrándome cómo el brados bocetos y las frases canallescas con que pretenden ilustrar lo niño Tadeuz había reunido una colección de mariposas con más de cien macabro. dejando solía declarar haber estudiado. Estudiarse. derivaron en depresiones con tendencias autodestructivas o paranoia. que le interesaban. inmanente a la nueva estructura fisiológica que busco producir. del doctor. habitación a la edad de nueve años. me habló sobre un juego sexual que tenía con Balthazar. los cuales atravesaba con alfileres sobre las paredes de su rujano grabadas durante las inter venciones. qué podría sucederle si alguna vez recibía un tajo. A los diez. archivadoras se salvaron en parte de las llamas. sino que se colaron fotografías.que se cura con el tiempo y que toda gran carrera debe superar. más bien. a ser una raza el inminente cirujano. vez lo había perdonado. revelándose por continuar con su pasatiempo. Las autoridades calificaron el hallazgo de distintas formas. me refirió pia búsqueda impulsa. serias y nulamente científicas. na ayudaba a un hermano de su madre en la granja que éste administraba. eran sagradas. y arrojándose a los abismos a los que su pro. Quizá algún arqueólogo del futuro encuentre los das superficiales con una navaja. arrasado por un incendio. Enterrar en lugares ocultos un rato—. sótano de la avenida Larrea. como si hiciera falta Nada había más importante que la labor de recuperación de los registros verbalizar lo que sus ojos gritaban al mundo. Lástima que sólo se dieron cuenta de ello días después de Después de las entrevistas yo disecaba mis horas pensando en qué que desaparecieron de manos de la custodia policiaca. »Me ha asaltado la duda de si las psicosis serán una característica Tadeuz le confesó que él nunca había visto su propia sangre. «lo necesario para que entendiera que no debía volver a hacerlo». Para mos destinados. «No muy fuerte». fotocopias de expedientes. Tadeuz se puso como loco y la golpeó. piel. Otras sufrieron ataques de ansiedad tan profundos que pués— de que Tadeuz había pedido ayudar en el sacrificio de cerdos. Pero un par de cajas que era. El amor en sus ojos al confesarme que cada clandestinos. él solía producirle a ella heri- del hombre. Del único que no desertó fue del que tuvo cuando los fines de sema- caminar las generaciones por venir. Nadie en su casa se enteró —hasta meses des- intervenciones. Casi todo se había tantas operaciones había requerido la señora Helkia para ser la belleza vuelto cenizas. ¿Estare. ¿De qué pozo de repugnancia provenía para deber tanta leal. Su estoi. de un matadero donde se violaban las más elementales líneas de —cuyo proceso de autentificación demoraba ya casi seis meses. a la multiplicidad de ramas de la medicina de lado sueños románticos. debido acatamiento hacia la creación divina y de respeto hacia la naturaleza a lo intricando de las fechas y a lo distante de las universidades donde humana.

Alargamiento de los maxilares... que han desfigurado a sus víctimas [. hasta que ambos se confunden intenciones de ciertas prácticas de los científicos nazis. sin haber paladeado el latido más hondo de su Carne? ¿Cómo postulado que motivó el trabajo de este prominente hombre de ciencia. en esa casa de dejan lugar a dudas. cada Cirugía. Las amé. «El juramento me parece un enorme estorbo.. Pero a todo caos debe sobreponerse la sensatez...] otro tipo de adicción al quirófano no sobrevivían mucho tiempo en las condiciones precarias y atroces en surge al considerar la apariencia como el centro de la vida. ¿Qué gran composi. Yo aún confío en que mentes despiertas sabrán reconocer. psicosis que consiste en el rechazo hacia partes del cuerpo el loco adicto a practicar cirugías innecesarias y crueles en mujeres que que se perciben poco agraciadas [. Fue el primer vistazo a una estancia superior.] gabundas— son ahora próceres anónimas y. En una de las libretas. violenta que busca el sometimiento ajeno». el verdadero auténtica.] compulsión entrañaban. Estas mujeres riencia física.. «La terrible».. Los reflejos en el vidrio hacen perder la visión constantemente. para renacer y enriquecer con ellos su investigación tan parcial.. He tenido relaciones siste. Va siendo hora de una relación de idolatría [.una de las patologías tras este fenómeno de nuestro siglo es la dis- reivindicar a Tadeuz Balthazar como el gran cirujano que fue. con una apretada caligrafía. inmigrantes ilegales. El doctor seleccionaba a sus desaparecerla [. prótesis de garras. Espejo. con el grado de dificultad que cuchillos de cocina. Pero he de ir más allá. Gritos. Entre la imaginación de los hombres y de leona. se establece las que las sumían sus «caprichosos experimentos». son propensas a desarrollar pretensiones exageradas o poco realistas [..] la presión de la sociedad que pondera la apa- de carroña humana a dignos sujetos de experimentación. los golpes del Martillo quebrando el Hueso. en todo caso. sin haber sentido antes su realidad más detrás del sensacionalismo y la oportunidad del escándalo... Extirpación de uñas. La imagen está co no somete a sucesivas pruebas su más elevada teoría? tomada desde el ojo de buey de una puerta metálica.. Ablación de orejas. Cabeza límites entre el cielo y la tierra. Golpes y zarpazos sobre una Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 62 63 . distinguir el camino a la floración del Cuerpo que debe marcar el filo Uno de los periódicos —no el mejor— logró filtrar ciertos documentos del Escalpelo. de tan extraños. to de los ojos. costados del hueso frontal. han dejado la nunca estarán conformes con su apariencia y no alcanzarán la felicidad baja escala social en la que se arrastraban para inmolarse en aras de un que atribuyen a la belleza [. Yo entiendo que los caminos de Dios. La relación del Cirujano con el paciente ción el contenido de algunos de estos documentos que han podido recuperarse. los documentos gráficos no la Sangre del Otro? Debe uno perderse en ese laberinto. Mi corazón pronto junto a lo escrito en las etiquetas que los acompañaban: buscó nuevas musas. Especialistas hablan de una inquietante semejanza con las espejos que son la repulsión y el Deseo. es mentira que hubieran tenido lugar secuestros para demás [. y sólo en contadas —pero siempre necesarias— ocasiones durante los procesos de reconstrucción y recuperación.. Ciertas personalidades inmaduras con tendencia neurótica —según dicen algunos. Adecuación superficial de los rasgos. Diosa de la venganza. sin que un mundo azorado dirigió dentro de la mente del doctor: ahondarse antes en la deformidad. Me sorprende pensar que una misma materia ha cifrado mi Némesis y mi salvación. se parece a la del Asesino con su víctima. semejan a veces máticamente con cada mujer a la que he intervenido.] No tolerar la fealdad en los demás. No es labor de legos juzgar a la mente eminente.. Sekhmet. Adelgazamien- su realidad». Símbolo de la fuerza y la ira.. Se describe a continua- en un sentimiento superior.. Sostengo que el La introducción a la opinión pública del trabajo del doctor Balthazar no impulso erótico es indivisible de la Práctica Quirúrgica. Variante de la psicosis que orienta la disconformidad hacia los Por otro lado. Amputación del puente nasal. sentir un ansia total por abastecer de individuos los procedimientos.] Casos de sujetos que han realizado extirpaciones con pacientes de acuerdo con sus carencias. Va siendo hora de «. antes y después de bizarros desfiladeros. a una organización más elevada de la Carne.] Trastorno Dismorfofóbico Corporal en bien más alto. un Seno con el fin de moldearlo. va. De cómodos moralistas.. prótesis en los tor no interpretó sus propias sonatas la primera vez? ¿Qué gran científi..] El único objetivo del sujeto es conseguir poner en perspectiva el sufrimiento de algunos individuos ascendidos belleza y perfección [. y no como morfofobia. en la imperfección? ¿Cómo buscar la forma perfecta si uno no está dispuesto a mancharse de Sangre? ¿De Si bien no se ha logrado recuperar ningún cuerpo. huérfanas y drogadictas. Sustitución de dentadura por la de un carnívoro. el médico señala: Tal fue el veredicto de mentes pequeñas. He de borrar 1. Cultivo profuso de suave vello facial. ¿Cómo rasgar fue la mejor.

La mujer siempre de espaldas. Plumas blancas. material de todos nosotros. Cuernos de vaca implantados en la los diseños eran más complejos. cuya advocación material es la belleza. lenguaje común.) hicieron avanzar cama. La sábana es retirada. La cámara asciende. Luego se enfoca en la boca de una joven justificado poner barreras al artista. Una cama cubierta por una sábana blanca. ¿Estas flechas apuntan los derroteros futuros del doctor Balthazar? Cada vez 2. La segunda: perfil izquierdo de una justificaban su sevicia con el falso pretexto de perseguir un fin altruista y calavera descarnada. cabeza de hipopótamo. La cámara que ningún ser humano puede transgredir. ¿no podrán solicitar la misma excepción los jer desnuda de espaldas. «Templo de Horus».) y Erasístrato (325-250 a. Cada vez era menos probable que las parte superior del hueso frontal. Sin etiqueta. la grabación se interrumpa. Los labios vaginales artistas. La mujer sección —es decir. La primera: beneficiar a la humanidad? ¿O fueron quizá sanguinarios carniceros que perfil derecho de una mujer morena. ¿Puede un artista contravenir continúa ascendiendo. Gritos. 3. importante plano moral y espiritual?». Cuando costumbres ancestrales. Alas se arrastran por un piso sucio. en diversas representaciones encarna la González Crussí refleja esta ambivalencia al reflexionar: «No se sabe dualidad vida-muerte. Zoom out: tubos y elec. la metafísica. sellados con sutura quirúrgica. Se levanta. Fotografía de una mujer a la que se le han implantado en el indisoluble —la raíz común de ambas palabras era evidente. Fotografía. «La desmem. bonizadas cuyo documento original fue destruido por el fuego. si es o no apropiado señalar límites de tez trigueña. hacia el final de su erudita y amena disertación. Zoom in sobre una mano: un dedo se mueve. y una misma cualidad espiritual: la bús- queda de la verdad. un mismo abdomen y el área del plexo cerca de —no se aprecia el cuerpo completo en vocablo griego: technos—. crueldad impelidos por su invencible deseo de adquirir conocimiento y Dos fotografías rotuladas con el mismo número de caso clínico. La vivi- trodos mantienen comunicadas a la distancia las partes del cuerpo. Coyolxahuqui. la causa del rechazo que recibieron en su época. pero también se trata del método que les permitió extender las fronteras del conocimiento. cuyo trabajo también beneficia a la comunidad. En toda su cara. por ejemplo. Se cubre el rostro con las Los nombres de Nut («La del vientre estrellado») y Tueris («La gran- manos. Un párpado cerrado en medio de su frente. patas de león. Mastectomía radical. noble?». pensando en la descomposición y degradación que hace de la cómo referirse a su memoria: ¿se trató de sabios que incurrieron en la tierra fértil en primer lugar. considerablemente la ciencia anatómica con sus contribuciones.C. so pretexto de que la búsqueda de la belleza lo abre. en el no menos han desaparecido. el doc- tor aventura: «Esto nos pone frente a una vieja pregunta. tatuajes simulando cascabeles. si está 5. Sin etiqueta. Antes de que de». Diosa de la tierra y la fertilidad. pacientes sobrevivieran durante periodos largos de tiempo. al hombre de ciencia y al artista los unía un la imagen— nueve pechos.C. Hathor. Coatlicue. En la antigüedad. el tronco y las extremidades de una mujer están esparcidas sobre la Herófilo (335-280 a. el brada». dos hileras de dientes afilados se abren contra cola de cocodrilo). a saber. Cometeré la imprudencia de hacer un comentario al margen: me pa- rece una pena que ciertos estudiosos distraídos confundan ciertas apor- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 64 65 . La médico y ensayista Francisco González Crussí relata cómo los griegos cabeza. 4. un ojo se mueve con desesperación sobre su órbita. Luego. «La que se pinta el rostro con figuras de cascabeles». cuando la práctica de las artes y las ciencias era 7. la disección de cuerpos vivos de seres humanos— fue está con vida. La imagen es borrosa. eternamente embarazada. Una mu. En La fábrica del cuerpo. Al mirar hacia atrás deberíamos contemplar como un paraíso perdido esa época donde el raciocinio y la manía podían complementarse en la búsqueda de fines trascendentales. Desaparece del campo de visión de la cámara. su libro sobre la historia de la anatomía.pared acojinada. Tonantzin: nuestra (to-) madre (nãn-) venerada (-tzin). Sus rasgos parecen normales. alcanzan a leerse en etiquetas semicar- la ventana. Sin etiqueta. ha derivado por derroteros insólitos? Si exceptuamos a los científicos del respeto a los seres humanos porque buscan el beneficio concreto y 6.

A veces sus pensamientos son difíciles de comprender. que Balthazar era un perfec. su advocación más haberse unido a un fotógrafo de fama internacional. y con ese material puedo continuar mi comienza el viaje. costó poco corromper la estructura que resguarda nuestra justicia. CLARA OBLIGADO pre sucede. ciento no parece tener justificación. del profeta? Las estadísticas indican que cada nuevo proyecto necesitaba Hace años. pero viejos fármacos y las nuevas sustancias requeridas para el éxito de las todo el mundo sabe lo que es la fuerza de la pasión. los nuevos usos para tiempo de dejar una carta. detenida ante el semáforo. y ella. con su dosis de romanticismo intacta. los representantes de ciertas compañías farmacéuticas transnacionales me convencieron de donarles estos papeles para sus fines de investigación y desarrollo. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 66 67 . los intervenciones —no está de más decirlo: las ganancias que de estos pro. espectadores lanzan un suspiro de alivio. en ese abiertas y prevenidas. donde le nacieron dos hijos. se pierde en la distancia. hermosos y terribles. dejó Italia y siguió a mayor número de intervenciones. que caminarán entre un artista. humildes eslabones en esta cadena preeminente.taciones de Herófilo con las de su colega más joven Erasístrato. un soldado para casarse con él. Cada quien tendrá. Con los eventos que han tenido lugar en los últimos meses. como cuenta la película. En la platea. pero son labor. de un bohemio y. Alrededor del 67 por ciento de las operaciones eran de primera dilación. pero no de las entrañas? ¿Mirar los fluidos desbordarse hasta rebasar los límites demasiado: ¿quién habría podido resistirse al llamado de la pasión? de sus torrentes y mancharnos? No lo sé. el bibliotecas. De sus mesas de trabajo se despren- derán otros acercamientos al trabajo de Balthazar. No da explicaciones. Un abis- mo separa al visionario del peón. Dentro de no mucho tiempo el mundo cono. Se siente satisfecha de cerá el nuevo rostro. sólo me queda esperar la respuesta del comité organizador. Como siem. más ágil. ¿Quién puede juzgar cuál es el El amante apoya la mano en su rodilla. que ahora es para maravillarse del deslizamiento del bisturí sobre las formas frágiles un granjero. ni tiene de tiempo. habrá. Se siente culpable. pueden cohabitar. presentado su marido en años de convivencia. aceptó ser la esposa de un hombre bueno y acompañarlo a una intención. Los nuevos procedimientos quirúrgicos. les gusta el nuevo final de Los ductos y servicios se desprenderán— son el principal acicate para que puentes de Madison y. El Primer Congreso de Cirugía Recreativa y Métodos de Neoconstrucción Biológica anunciado para el siguiente verano dará mucho de qué hablar. Como no llevan maletas. Más allá de las cámaras. antes momento en que el genio queda satisfecho consigo mismo? Este primer de coger el avión en Nueva York él le regala ropa para el viaje. ha sabido despertar en ella el dudo si seguir leyendo. él hace entrevistas. Conoce a su amante desde hace días. sabrán darle otro enfoque a una obra que no ha instante tenso bajo la lluvia. le hace conocer en dos días más gente que la que le ha lugar que le corresponde. más En lugar de seguir con su marido. pero ¿qué mortal no se arredra ante las visiones eco de una juventud aletargada. Ahora sólo es cuestión coche familiar y se sube al de su amante. Nuevas mentes. más próximo. Dormir velada por el tul del mosquitero. y un 11 por granja en los Estados Unidos. la percepción actual. ésos sí. sentada en el asiento del copiloto. También. el 22 por ciento para corregir resultados fallidos. salen del las transnacionales y las agrupaciones médicas no cejen hasta modificar cine. el nuevo cuerpo de la belleza. elegante. El genio ilimitado y la simple pericia no MADISON. Era un héroe norteamericano. Luego. ¿Abrir la carne durante horas sólo Vuelve la cabeza y observa cómo ese soldado. la mujer baja del encontrado aún sus interlocutores más sagaces. los puentes de No tengo ya en mi poder las dos cajas con su contenido. Nadie puede sentirse el legatario verídico de la sabi- duría balthazariana. Tampoco puede despedirse de sus hijos. visita que deberá llegar la semana entrante. El mercado actuando a favor del progreso. a veces suficientes para desear una vida juntos. La escrito está destinado a abrir una de las sesiones de trabajo del congreso mujer siente que ha cambiado de piel y ahora es otra: más joven. ella flota. sin cionista. empujada por un fuego incontenible. No se trata de una mujer cualquiera. entonces. cuando él la abraza en la habitación del nosotros ● hotel en Tanzania. Mientras conoce la ciudad. Es la amante de imperecedera: entes divinos. la mujer Saqué una copia de todo.

Hace tiempo que es además su secretaria. aunque su madre no sabe qué tipo de enfermedad fue recibe respuesta y lo achaca a los constantes cambios de domicilio. Es una sensación helada que la hace encerrarse en Aunque se quedan varios meses en Roma. Ordenando sus papeles encontramos este sobre con tu romántico!». podrás darnos todos admiran la inteligencia de esta unión apasionada. cientos de atardeceres. pero se abrazan hasta la brama. La sueña con él. escribe a sus hijos. A veces se pregunta si ha acertado al bajarse del coche en mujer se conmueve. Casi no la reconoce su madre. siente sola cuando su amante. casi viejo. Le muestra Una mañana se despierta con una corazonada. No de que es viuda. Ha adelgazado y le sienta bien. entrevistando a un pastor de renos que ha descubierto. «¡Qué una respuesta. su madre es ahora una anciana. que podrá hablar con alguien de su pasado. como un niño con miedo. «ya somos mayores. está. en esa casa que dejó hace siglos para seguir entre la nieve eterna. cada vez asiste a recepciones cubitos de hielo. Aprovecha que él tiene una reunión importante para tomar un autobús hasta su pueblo. Los separan quince años que lo imagina sobre la mesa de siempre con su carpeta de ganchillo. desplegada sobre esa mesa. Piensa ahora que puede volver a casa de su madre. en la misma postura en la que se topó con marido del pueblo. Ya no le gustan tanto los viajes y se hijos. «ese muchacho debe de tener la edad de mi hijo». Todo ha cambiado. Desea. Desea también conversar con su marido. Por la tarde. que. aunque no sería reticente con alguien más joven. lo siento mucho». algo se ha quebrado Madison. A partir de entonces Un día él le comunica que tiene que hacer un reportaje en Roma. «Por lo de tu esposo». la chimenea encendida y los visillos descorridos. la cría de mamut. pavorosas. el cuerpo de él sigue despertándole a los sillones de flores. viajar sin dirección fija. dice. se sientan frente a encontrar el mejor encuadre. mientras el teléfono suena. exclaman. que lo conociste bien. es de sus dentro del corazón de la mujer. tiene que No te guardamos rencor. Están ahora en el una foto. le dicen. siente que en lugar del antiguo animal se ha topado tiempo al hotel para que su amante no le pregunte dónde ha estado. preguntarle cómo «En realidad». De pronto la mujer siente que su vida. Otras.despertarse con el rugir del león. repasar las imágenes de las fotografías una y otra vez. está norte de Rusia. Ella se soprende y le pregunta por veinte países. no vuelve a visitar a su el baño y vomitar. Luego. a veces durante semanas. le dice. y la nombre. junto ahora se notan. plegado sobre sí mismo. te lo enviamos». se cogen las manos y se miran sin saber qué decirse. con su propio dolor. aquella mañana lluviosa. Pero nadie lo coge. Tiene alguna Lo imagina en esa vida donde nada cambia. Esa noche duerme mal. A veces recuerda los abrazos del amante bajo los puentes de Como el hielo bajo el que se ocultaba el animal. podía caber tanta pasión. pero sale de la aventura sintiéndose mal. Es una cría. Le cuenta. «Cómo has cambiado». miles de caras. la invita a entrar en casa. ternura. que los hijos escriben a su la hace sufrir y su amante le recomienda que no piense en ello. cuando él cuenta en público su historia. piensa. Piensa también en esos la muerte. cómo desea. abuela muy de tanto en tanto y que parece que están bien. Cuando el dilema la punza trata de espantarlo. a causa de los compromisos de él. En los raros qué. su vida verdadera. y permanece. sólo queremos hablarte de nuestro padre. parece que tuviera que arrancarse de las entrañas madre. a un hombre. cobijarse de tormentas también. vadear ríos que revientan en cascadas. repasando su contabilidad. con sus hijos. hasta cuando por fin se calman. dejarla en el hotel ordenando fotografías. dura varias semanas. Por fin la cena para dos. el cuerpo de un mamut. «Querida mamá». más lujosas y la fama de su amante la precede. nos gustaría verte. «Era un buen hombre». dice. asomarse a la tienda para descubrir amaneceres como hacerse daño. Así se entera momentos de descanso. «Estás muy guapa». Tú. en algún hotel perdido. Prefiere no responder. Vuelve hijos que le parecen extraños. ella una mujer casi joven. Piensa qué hubiera pasado con ella si hubiera elegido un en su estado de congelación. alguien capaz de sacrificarlo todo. No obstante. preparar con manjares deconocidos una frente. Él es ya un hombre pide una comunicación con su antigua casa y. si se hubiera afincado allí. Al cabo de un tiempo ha visto madre suelta: «Hija. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 68 69 . sí. Esto la que terminó con esa vida. Está nerviosa durante todo como si fuera una mosca ● el viaje. ser una hembra ansiosa que espera aire de riqueza. le dice brasas. La mujer despliega el papel donde navega miran como si fuera una heroína. una sola frase: «Te querré hasta la muerte». campos de vides. aprovechando que su amante no está. hablar oportunidad y la aprovecha. No dice nada de lo que siente y regresa a al hotel enferma. donde la guerra había sembrado destrucción hay ahora villas hermosas. Mi hermano y yo nos preguntamos cómo en un hombre tan sencillo organizando las entrevistas. Un día recibe una carta.

Marcelo Limón. como el resto de su ropa. bajo la que se adivinaba la silueta falsa de mariposa de dieron el aviso se hizo más intensa. Tenía que intentar vestirlas también. Antonio Puñales no contestó. Allá donde miraba veía Puñales en cuanto entró por la puerta de la funeraria aquella mañana y le la mantita de cuna. Después. con la idea de que sirvie- ran para identificar a cada niña durante los primeros meses de vida. dentro de una bolsa de unos grandes almacenes. Absorto. tragó casi en un solo movimiento. vio allí. El olor en atreverse a mirarlas. una Era la hora en que Antonio Puñales tomaba el mando del televisor y pul- mujer sin duda. Ya en su desangelado a un par de siamesas sin nombre y unidas por el tórax a las que no se piso. fluorescente de tanatorio. pareció un cadáver más. que tenía por costumbre emitir sobre la mesa dos vestidos mullidos de angelote. puestas. con las prendas que alguien. Encen- rosa. No pudo probar bocado a mediodía. había dejado en saba mecánicamente el segundo botón. como cada noche. y Antonio Puña. Comprendió que Una de las gemelas aún se chupaba el pulgar. bajo el todos los días. Daba de meterlo en el frigorífico. y casi vomitó el desayuno sobre la mesa del despacho de su jefe cuando. «Que no. se dejó caer en el viejo pupilas y peinaba con colonia el remolino oscuro de sus cabellos tiesos. la bata de cuadros rojos y verdes que solía ponerse para estar por casa. hacia con mantequilla de cada noche. La sombra que había oscurecido el rostro pelirrojo de nio Puñales en el vagón de metro. Marcelo Limón se limitó a negar con la cabeza sin levantar sus ojos mezquinos del papel y le ordenó que multiplicara por dos el coste total. Pensó que la pieza de tela afelpada aún olía a nuevo y el envase de margarina en la nevera. PATRICIA ESTEBAN ERLÉS Incluso aquellos trajes de muñeca les quedaban grandes. sofá de skay que el anterior inquilino había abandonado allí al mudarse. con sus etiquetas aún hasta las tantas documentales de animales salvajes. con los gestos maquinales del que saliva y se dirigió al taller con los ojos vidriosos del insomne que sigue arrastra una misma rutina. el otro celeste. Y ya casi estaba a punto de colocar sin duda formaba parte del ajuar infantil que las niñas nunca estrenarían. o la madre de la madre. segu- La chica del UHF ramente comprados. «Deben estar listas para las doce». Había que preparar para el entierro aquellas dos niñas que no habían llegado a respirar. la otra sonreía con los no iba a comérselo y lo cubrió con un trozo de papel de aluminio antes ojos entrecerrados y la carita apoyada en el hombro de su hermana. Puñales. comenzó a prepararse el sándwich de atún viendo de día los mismos horrores que le acompañan por la noche. le dijo su jefe. temiendo ya el mínimo bulto de aquellos dos bebés enredados en dió la tostadora y dejó que se calentara mientras buscaba un tomate y un abrazo vegetal. pensando que en realidad toda su vida olía la sensación de que estaban soñando algo tan agradable en su anterior a formol y estaba iluminada a medias por el parpadeo mortecino de un mundo líquido que no les había apetecido despertarse. da igual que ocupen un solo ataúd. Idénticos pero en distinto color. Desplegó estatal desahuciada por los espectadores. inmóvil en el centro del plato. que no. al presentarle un borrador del presupuesto para que diera el visto bueno. y siguiendo el orden exacto de la camilla infantil que estaba colocada ya en el centro de la sala. uno rosa. colgó el abrigo en el solitario perchero de la entrada y descolgó había podido reanimar después del parto. Antonio Puñales sacó el paquete de pan de molde y una potente foco de luz blanca. de vuelta a casa. aceitoso del atún en escabeche le dio náuseas y el sándwich entero le Eran tan pequeñas. los monstruitos se cobran al doble». ❙❖❙ ERAN TAN PEQUEÑAS. quizás la madre. para sintonizar una vieja cadena la funeraria. les se sintió un profanador de acuarios mientras les aplicaba el fijador de Después marchó al salón y. EL RECUERDO de las siamesas persistió durante horas y acompañó a Anto- pos enmarañados. Se detuvo junto a ella y contempló el sudario lata redonda de conserva de uno de los armarios de la cocina. tan juntas y redondas como las cabezas de las siamesas. Eso fue lo primero que pensó Antonio Puñales cuan- do por fin se atrevió a retirar la sabanita rosada que cubría sus dos cuer. la loncha amarillenta de pan sobre las dos rodajas de tomate cuando las Tiró de la manta con los ojos cerrados. Las horas empeza- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 70 71 . Todavía tardó un rato en abrirlos.

mirándole con los ojos muy abiertos. y ése era su principal potencial como técnico en pompas fúnebres no podía figurarse lo des. Los dos erizos se perdieron a lo lejos y la estepa helada se adueñó de AL PRINCIPIO Antonio Puñales parpadeó. sólo de verlos. hacía tiempo que —Pues yo soy Tuula.ron a deslizarse firmes hacia la madrugada mientras Antonio Puñales y me tiran de la manga del pijama cada vez que intento cerrar los ojos». restaurar cabezas de plástico en la academia. «me temo que trevista. no se oyó nada que no fuera el sofá replegando las piernas. la imagen de una chica con el pelo verde sótano. sin hacer caso a la pareja de erizos negros Eran tan pequeñas. ¿quién eres? antes de coger el coche. y Anto. que su jefe iba a ser alguien tan despreciable como el dueño de aunque quisiera sería imposible olvidar un rostro como éste». se quejaba para sus adentros. «Para qué». Antonio Puñales. esperando una res- como el veterinario vocacional que gasea mascotas en la perrera. los muertos son otra cosa». nio Puñales. Por instinto. «si los muertos no me dejan tranquilo. un tipo nervudo. si Puñales se sobresaltó. Que los niños no le vean así». do. se dijo Antonio de comadreja. a la que ya se había acostumbra- quimio. dibujándole un personaje mágico. —Hola. Era. del Gobi. decir palabra. alargado y estrecho como un ataúd. un par de pies descalzos. se echó hacia atrás en el ta. problema. masculló ahora Anto. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 72 73 . a quien llegaría a odiar con una rabia aguda y profunda de Puñales. señor. adivinando al fondo de aquel igual que en un espejo mágico. como un mar resacoso. mente que quizás la intrusa era una de cientos de clientas a las que él llo pretérito. cómodamente instalada en una mecedora y dis- había cambiado mucho en los últimos años. Ni siquiera se escuchaba la voz en off del documentalis. sufría tanto por —Me llamo Antonio. fue surgiendo líquida. «como si un adulto se hubiera propuesto divertir a un niño bisturí. estudiando con ojos de experto disecador sus rasgos. ello que apenas lograba conciliar el sueño. hasta que escuchó el sonido de una suave voz femenina. de color gris ballena». la hermosa alienígena hablaba un perfecto Nadie. se entonces. a pocos centímetros de su sofá. con ojos desconocida tenía una cara ciertamente irrepetible. Marcelo Limón. Contra todo pronóstico. Durante un buen rato no pasó nada. bajo una de esas sábanas de hospital que dejan al descubierto los pies. Tan pequeñas. Cómo iba a saber ca antes había visto a aquella chica de cabellera verdosa. abatido frente que en la pantalla cruzaban sin prisas la suntuosa superficie desértica al televisor. hipnotizado y sin pena que iban a agarrotarle los dedos cada vez que una viuda inconso. el bulto de un cadáver ten. «Además». no señor. que él siguió mirando. marido los ojos y la nariz en el mismo lugar donde los tenía esta mañana.. La de un maxilar destrozado por herida de bala o borrar las huellas de una oscuridad se adueñó de la pantalla y. «Pero qué va. Recordó sus tiempos de estudiante. mire de ponerle a mi proveniente del interior del aparato. dido sobre la camilla. Trabajar con muertos no era bocado de gusto. tonio Puñales. miedo de mercurio lastrando cada paso. Pero enseguida descartó tal posibili- que enmarcó un diploma lleno de sellos que certificaba su extraordinario dad. o cuando recibió la primera llamada citándole para una en. Se lamentaba de que todo regresaba de ultratumba. se decía él. le entraran escalofríos. de muerto. el mejor artista funerario de la ciudad. que barría las tenues huellas de un came. La verdad es que el día en puesta a atormentarle vía satélite. De hecho. que hacían que ❙❖❙ a él. por eso podía poner la mano en el fuego y afirmar que nun- graciado que llegaría a sentirse por culpa de su trabajo. no fue por enfermedad degenerativa en un bello rostro de mujer consumido por la aquella negrura de cuenca de calavera. de tanto encontrársela cada día en las pupilas yertas de sus clientes. y en una fracción de segundo le pasó por la silbido de un viento fantasmal. película del Oeste y de pronto has aparecido ahí. nadie había estado allí para avisarle que cada día iba a sentirse castellano y le sonreía afable con la cabeza ladeada.. arrebujándose en su vieja bata de cuadros. repitió una vez más aquella noche. Antonio Puñales no sabía olvidar a un cadáver. allí. al otro lado. puesta. bitación. había atendido en el tanatorio a lo largo de los últimos años y que ahora Pero Antonio Puñales no prestaba atención. ensayar la reconstrucción el desierto del Gobi era engullido por una nebulosa de interferencias. lable le suplicara entre sollozos «Por favor. estaba viendo una padecía de insomnio crónico y ya ni se molestaba en acostarse en su ha. devolviéndole al desierto su eternidad de papel en blanco. sin entender muy bien qué ha- toda la imagen. una chica pez con enormes ojos abo- nio Puñales lamentaba que nadie le hubiera avisado del miedo atroz y la vedados. cía una muchacha ahí adentro. cuando tan feliz le hacía No se percató de que justo entonces. Porque la la funeraria Os Sea Leve. dijo. y An. Qué cosa tan rara ha pasado. viéndose a sí mismo atravesar la puerta de su taller con ese sino porque un segundo después.

la chica verdirrubia que hablaba castellano. Solía sonreír por casi todo. el amor. Y es que lículas del Oeste. la vida de Antonio Puñales no fue un poco más feliz. un pueblo abandonado al norte de ahora su vida tenía un sentido. «. que salen en las películas de John Ford. Era aficionada a hacer de una simple interferencia de señales televisivas. de bacalao que había heredado de su madre. ese destino caprichoso figuras en la nieve. solía dad de que hubiera alguien cerca para verlo.. ahorrar todo el dinero que pudiese para viajar cuanto antes a Finlandia y Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 74 75 . desde que su padre saliera a pescar salmones la primera noche —Iré a verte. en términos positivos. de camino después de diez semanas de negrura abisal pudo aventurarse al exterior. Antonio Puñales pensaba en ella. Tuula con que aquello era la muerte. mientras calculaba el precio del billete encontró un gorro forrado de piel de oso que le resultaba muy familiar de avión a Helsinki y del largo viaje en trineo que debería hacer después. de cualquier modo. sueltos de sus largas conversaciones los de cien años. Tuula era tos sueltos de sus largas conversaciones de madrugada para sentir que la última habitante de Runäehiemi.❙❖❙ conocer a Tuula. no existe otro color. Cuando rita de pez bondadoso y su pelo con reflejos verde manzana. igual que puede destro- encantaba a Tuula. sobre todo. la culpa es de los médicos. sin necesi. era ver viejas pe. al trabajo en el vagón de metro. Tuula y su sonrisa boreal. «Aquí Por lo demás. Le gustaba el collar de vértebras Tuula. para que no se le crisparan los nervios cada vez que el cetrino Marcelo Limón entraba en las pompas fúnebres con sus eternas hojas de estadísticas en la mano.. ni Tuula ni Antonio Puñales contaban con lo que sucedió esa mañana —Sí. blancos. decirle ella. siempre blancos. ay. los cactus y. y le alegró mucho poder hablar con alguien todo era más bello. a quién se le ocurre vivir un siglo. es que desde la cabaña sólo sintonizo un canal donde ponen de lunes. esos cielos rojos y rosas. melosa. Afuera soplaba un viento enloquecido y todo —Te esperaré. coño. y a Antonio Puñales le gus- A TUULA le sorprendió que aquel chico pelirrojo de la bata escocesa se taba planteárselo así.. a pocos pasos del río helado. Desde que Tuula apareció expresara en perfecto finés. boreal de hacía dos veranos. de polvo. pero su padre no apareció.. en definitiva. como incen- diados. Me gusta ver a esa gente que lleva la ropa cubierta lunes.si es que los hospitales están llenos de abue. sobresaliendo en la nieve. a partir de su primera noche con la fin- landesa. para llegar al pueblo de Tuula. Pero desde luego. Le bastaba recordar fragmen- después de llevar tanto tiempo sola en su cabaña de madera. Tuula era feliz. en su ca- da al cristal helado de la ventana. de lana. lo que realmente tenía previsto separarles así. en apariencia tan triste y nublada como todas las mañanas de westerns las 24 horas. Finlandia. despotricando de la poca gente que se Le bastaba recordar fragmentos muere en estos tiempos. estaba tan oscuro que Tuula se limitó a esperar pacientemente asoma. como hacen. También que un enorme Realmente. zarse de una simple patada el muñeco de nieve más sonriente. lo que más le gustaba en el mundo. las personas que son realmente felices.». Por las mañanas procuraba marchar al trabajo con la cabeza bien llena de nieve y de viento polar. mucho más luminoso. por eso me gustan los cuadros de tu bata». Mentiría quien dijese que. a cocinar pastelitos de arroz y salmón y a tejer jerseys que hasta les había hecho de traductor para que pudieran entenderse. su collar de huesos de bacalao y sus jerseys blancos como la nieve. tanto cuidado paliativo y tanta gaita. y comprendió acompañado con un guía sami. ninguno de los dos hubiera podido imaginar por entonces reno blanco se acercara a la cabaña cada amanecer y olisqueara el cristal que el mismo destino que había decidido ponerlos en contacto a partir de la ventana como para darle los buenos días. porque había decidido vida tenía un sentido. Antonio Puñales ya de madrugada para sentir que ahora su no pensaba tanto en el pavor que le daban los muertos mientras tallaba sus narices o dulcificaba el rictus de sus cejas. Cada día de trabajo era un día menos en la cuenta atrás.

❙❖❙ te lo pide tu buen amigo Luis. —Ésta de aquí es Dulce. Tal vez por esa razón. Marcelo Limón salió del taller y los dejó a solas. Dulce Limón le dio las gracias con voz de azúcar y sonrió al pasar a su lado. por cierto. y él se sentía a salvo en el taller lo tanto. y además olía como los ángeles. pero supo que no le quedaba más remedio. mucho cuando descubría tus inasistencias. Ahora es distinto. TAL Y COMO había prometido. al fin. ¿recuerdas?. de vez en cuando. Seguía sonriendo. cuerdas cuánto luché yo también por obtenerla?) está por terminar y. bata impoluta de peluquera. Creo que cuando vivía tu madre hacías lo mismo: por de bacalao del collar de su madre y comprendió. porque ya no era tan feliz. No temía a los muertos. somos amigos. La pobre doña Carmen se mortificaba con tanta gracia el finés ya no aparecía nunca en la pantalla del televisor. y las con un beso. Cuando me cambié a tu casa no me importó echar por tierra varios de Dulce era morena. A Antonio Puñales no le hizo ninguna gracia tener que compartir su espacio con la hija del jefe. mara y. no lo hago. Ahora te escribo por lo que va sus raíces muertas. Antonio Puñales se descubrió reconociendo que Dulce Limón no las oportunidades que te han brindado para que permanezcas en Liver- se parecía en nada a su padre. parados frente a en el mismo correo frente. Así practica Una ADVERTENCIA para cuando abra su propio negocio y de paso deja un poco presentable al personal. Aquella maña- na estuvo trabajando incansablemente. Sólo uso las que conducen a la cocina y hocico en el cristal. Dile tú dónde puede dejar sus cosas. qué cosa es el las mañanas a la hora del desayuno y en las madrugadas al regresar de olvido ● tus parrandas. a pesar de que hacía mucho tiempo que aquel español que hablaba perdías por no asistir a clases. Tenía pensado irme de vacaciones a la playa o tomar ese corazón. pero siempre la calmabas A veces reponían Centauros del desierto o La diligencia en la televisión. A partir de ahora te ayudará con el pelo de los fiambres —le dijo Marcelo Limón al presentársela—. Samuel. pool? La razón que argumentas para rechazarlas me parece insustancial. que falta le hace. Trataba las cabezas de los muertos con una deferencia exquisita. por podría decirse incluso que le gustaban. que ya llevaba puesta su es extraña experiencia. ¿Te acuerdas? En esa época yo sólo tenía acceso a tu recá- noches boreales se le hacían un poco más llevaderas. ¿Que te has dado cuenta de que amas a Lorena? No regreses. y aunque puedo abrir drugada. ¿Acaso no me dijiste la última vez que llamaste por teléfono todas días. espejo que hay en toda la casa. Pu. está el único pero quizás algo menos que antes. Una ma. y tres mensajes ñales. quedando de esa amistad. No regreses. Samuel. Tuula jugueteó pensativa con una de las vértebras a tu dormitorio. el que presentaba por ti los exámenes de geometría analítica y análisis químico. dedos regordetes y hasta les aplicaba mascarillas especiales para hidratar A fin de cuentas. Quédate por cuando la tenía cerca. También les cantaba bajito. pensaba. ANA CLAVEL dable como él. La verdad es que aunque no para que volvieran. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 76 77 . Buenos días aquellos. ¿no? Yo iba a tu casa a pasarte los apuntes que che. Tuula continuó esperando noche tras no. No dudaba en masajearles el cuero cabelludo con sus me hubieras presionado yo me habría ofrecido a quedarme en tu casa. donde. Saludó con Habitar la casa de otro un frío movimiento de cabeza a Dulce Limón. al po. que además seguro que era tan desagra. después de unos cuantos allá. al comedor. ◗1 dejando en el aire un ligero aroma a jabón de almendras. llevaba el pelo corto como una monjita y tenía cara de mis planes. el reno blanco no se acercó hasta la ventana para estampar su todas las puertas. Tu beca de especialización en Inglaterra (¿re- nerles los rulos. pero las vacaciones de este como si fueran clientes vivos de su peluquería a los que deseara mimar año se sumaron a las de años anteriores. no vuelvas. y Antonio Puñales se sorprendió Querido Samuel: varias veces mirándola maniobrar con sus tijeras y la plancha alisadora. tu regreso es inminente. como acunándolos. y le indicó con un gesto el armario en el JOSÉ LUIS CUEVAS que podía colocar el maletín de los peines y sus secadores de pelo. Pero. curso de fotografía que te había comentado.

Sólo que que me invitabas a oírlo prefería inventarte cualquier excusa e irme a ninguna me convenció por completo. y cada vez comentártelo en el mensaje anterior). no te lo envíe.. Quizá te sorprenda si te digo que llevo más o menos la vida que hacías ¿Sabes? Al principio no entendía cómo te las arreglabas sin espejos. tengo un color de latin lover que nada tendría que El buen Luis ha cambiado. No es broma. han dado cuenta de mis esfuerzos y hasta me coquetean. ¿Recuerdas mi cuer- gundo mensaje. Sé que bastará un dato comedor. Después de puntuales a la hora convenida para la fiesta de hoy. Lo bueno es que las chicas de la compañía se prefiero confirmar antes mis sospechas. ¿Las discul. A nadie le chado. aquel disco de colección eso que mi barba chayotera —como tú acostumbrabas llamarla— está con portada de muchachas desnudas que no podías conseguir por ningún tupida y ya me explico que tú tampoco te afeitaras.. tanto que es envidiarle al tuyo. complétalas tú). de este correo porque. A mí el tal Hendrix (a pesar de que tú repetías que era el mejor la cuestión de los espejos no me dejaba en paz (creo que hasta llegué a requintista del mundo) nunca me agradó mucho que digamos. probable que ya no lo reconozcas. perdón. tanto que es probable que ya Porque salvo el que cubre de extremo a extremo una de las paredes del no lo reconozcas. La primera vez que me atreví a ir al club estaba nervioso. po enclenque y debilucho? Pues he subido varios kilos. Al paso que voy mucho me temo que tampoco podré terminar este se. Es por eso que Sin embargo me parece que no estoy cumpliendo con la finalidad ahora yo también evito los espejos. noche tras noche antes de dormir. ¿Las frecuentas? Yo. no sucedió así. Era como si lo hubiese escu. ◗2 La casa la mantengo en las mismas condiciones en que tú la tenías antes de marcharte. formulé varias hipótesis. Luchita sigue viniendo una vez por semana como cuando es- Samuel: tabas aquí. Pero debido a que lado. este hecho me obligó a cambiar mi forma de vestir. lo conozcas demasiado. por favor. me gusta. sin embargo. Aprovecha las oportunidades que mencionaste y. mi casa. Sin embargo. O quizá lo conozcas demasiado. En serio. la primera vez que lo escuché a a la basura. Pero hay algo por lo que debo pedirte disculpas. Ya era justo que no me tomaran sólo como el «amigo de Samuel». perdón. ¿Las causas? No quiero saberlas del todo. no hay otro en toda la casa. si ropa me sienta a la perfección. Pero no creas que de repente haya Roído por conjeturas idiotas que no me conducían a ningún lugar comprendido el error de mis apreciaciones. gracias al club y a tu condo- minio de Cuernavaca. hay otras de las que no estoy completamente seguro y por estar más presentable. La respuesta vino después por sí sola. Es por te regalé cuando cumpliste los veintiuno? Sí. Y ésa es otra buena razón para que te quedes definitivamente. no regreses. O quizá ¿La estás pasando bien allá? Pero qué pregunta. que fue tan sencillo. temiendo que de un momento a otro me descubrieran. También la de deportes. meterlo en un frasco vacío y arrojarlo de conocer el disco a fondo. aunque te he platicado algunas de las cosas que Es más. según tu costumbre. obvio. Conociéndote. Y he tomado tus te interesan. perdón. por lo menos en seguida de levantarme. El buen Luis ha cambiado. de modo que tu pas? Perdón. si tus amiguitas del club llegan raquetas y hecho uso de la membresía que tienes en el club. Ya en serio. aquí. a preocuparme están ocurriendo. ¿no crees que es mejor que alguien las aproveche? Pero no creas concluya y que. Como ves. ¿Ha cambiado tu envidiable color bronceado? Dicen que allá hay albercas con aire acondicionado y luz de playa artificial. gusta verse a primera hora en un estado tan deprimente. Hoy. sino que tengo la sensación resolví coger el asunto por la cola. es seguro. y eso de bajar cada mediodía semi- para que te convenzas de ello. Bastó llevar una vida nocturna arreglos musicales y armonías continuaban. Es más. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 78 79 . ¿Recuerdas ese disco de Jimi Hendrix que dormido con riesgo de resbalar no me ha hecho ninguna gracia. (con sus crudas realidades por las mañanas) para entenderlo. es probable que no lo todo. solas pude precisar sin ningún trabajo cuáles transportaciones de tono. no ha habido gran cambio después de tu partida. Me imagino que a pesar del frío y del engorro del curso de especia- lización la has de estar pasando muy bien. perdón (las que faltan para mil. De cualquier forma.

Los añadiré a PABLO MONTOYA éste que apuradamente escribo. Despoblado de ornamentos. hay adueñado sino porque conoces a Lorena y dices amarla. Si no fuera porque conozco tus gritos de la misma manera que empiezo a acostumbrarme a los míos. que no comprendo es cómo pude dejar que en mis mensajes anteriores el buen Luis aflorara y te pidiese que «por favor» no regresaras. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 80 81 . Pero EL ENCARGO como no los mandé. Pero la temperatura estaba fresca y en el cielo titilaba un prodigio de estrellas. De nuevo. Allá en Betania. Cristóbal prendió un cigarrillo y ofreció el paquete a quienes aquí. pisó el acelerador y el taxi se hundió en la oscuridad. cruces psicodélicas y corazones sangrientos. bastó que la viera para reconocerla y saber lo que pasó de ellos se frotó las manos con aceleración y varias veces se escupió sobre entre ustedes. Eres un maldito mentiroso. a esta casa y conmigo. encapuchados. quisieran. Antes sólo la conocía por referencias tuyas. Diga que va de parte nuestra y no tendrá problemas.◗3 Los mensajes anteriores debieron llegarte la semana pasada. como el tiempo apremia —y las ganas también— sólo podré referirte a grandes rasgos lo que sucedió. Pesado el hijueputa. Jesús estaba descubierto y fue el único la playa —como se lo recomendaste para sus nervios— antes de venir que habló. pronto fue atiborrado de imágenes de Cristo. Dice que estuvo una temporada en a la carretera que conduce a Itagüí. Ninguno aceptó. Los dos subalternos afirmaron con la cabeza. hagas. del pasacintas. El chevette era viejo cuando Cristóbal lo compró. Cuando Cristóbal prendió el carro. ¿Recuerdas la última vez que me enviaste un correo? Entonces me dijiste que lo que te impedía quedarte en Liverpool eran tus deseos de volver a ✹ ver a Lorena. flotaba en el aire el rastro de los mente el día que escribía el mensaje anterior llegó con las demás chicas. y al poner los casetes la música tardaba un poco en emerger. Ella las palmas. es decir. te hablaría por telé- fono para terminar con todo esto. Lo de dientes. Poco antes habían salido del bosque de eucaliptos aledaño Venía dispuesta a hacer las paces. El radio se veía exhausto pero aún sonaba en las emisoras. Mira. con su chevette amarillo. ni siquiera puedo culpar al correo. miró la misericordia de los corazones rojos. grave crisis enterarse de la existencia de dos Samueles ● Había pocas horas para efectuar el trabajo: sólo las que iban de la medianoche hasta el amanecer. ya basta. Una vez más. Te envío los tres porque repetir los dos anteriores con todos los datos que ahora sé y que entonces desconocía es —tú mejor que nadie lo sabe— bochornoso para quienes odiamos el género epistolar. Sería lamentable. por entre las subidas y bajadas que las montañas Hazme caso y no vengas. No lo Cristóbal tenía que llevarlo hacia el otro extremo de la ciudad. Bueno. Que tu rompimiento con ella había sido una locura. El golpe del bulto en la maleta fue seco. comprendo que quisieras salvar el orgullo. no tanto por las propiedades de que me he del occidente de Medellín propician. Ondular. sentenció Jesús. Ahora era un altar con estrellas fulgurantes. Hoy te comprendo. pero precisa. Cristóbal se encomendaba a él todos los días con fervor. No quiero llegar tarde a mi boda. se echó la bendición. de María Auxiliadora y de frases desprendidas de los Evangelios. entre nosotros. Uno tas otras cosas. Le causaría una espacio suficiente. Mira. exclamó Jesús con una sonrisa portentosa no tuvo la culpa. al igual que con los discos y tan. coja y desafinada.

cierto!. no demoraron en precipitarse maleta que se cerró. se encaró con el taxista y le susurró al de conversión. para Betania. en Manrique. Y ustedes para dónde van. Cristóbal sonrió y le Subieron por una carretera llena de huecos. su cama. Tomó de la cajetilla uno orilla de la calle. Explicó que en Betania no había espacio y que por los lados caseta cercana. Entonces. Hablaron de los años pasados corridos.Fue en el paso por la iglesia de La América que Cristóbal escuchó el Los dos hombres se perdieron por un momento del horizonte de la visión. exclamó el segundo Cristóbal. Todos parecían ensimismados viendo desde las mesas caer cuando. A esa hora de la madrugada. maniobrara una inmensa arma invisible. Pronunció el —güevón. me lo llevo para la casa o qué. El primero uno que estaba armado. El cielo se nos va a venir encima. ¡Qué locura. La paz siempre tiene su precio. Cristóbal dijo que iba sonrió y dijo que no había problema. tal vez por el reconocimiento que no. la lluvia. silbido. Desintegrada la ceño con impaciencia. Se aparcó el taxi y la música empezó a sonar. exclamó la vendedora. Cristóbal. se había tornado no feliz pero sí llevadero. El nuevo Cristóbal invitó a un par de aguardientes en una para arriba. Rieron con las extravagancias de algunos de sus amigos ya fundidos con parecía suceder en un universo distante. La música se cuando comentó que por los lados de Santa Rosa de Lima no había tanta desvaneció y quedó suspendido en la atmósfera el vaivén desacompasado congestión. Tiene que estar uno muy desocupado para meterse ahora agregó. El viejo frenó de repente. Sucedido el abrazo. apoyó la frente contra la culata de la En ésas estaba. por esas faldas. como si alguien desde arriba pero el alma estaba por fin protegida de tanta incertidumbre y aceleración. Todas están favoreció el hambre. mientras se secaba la lo miró cómplice y fue cuando relató su conversión. dijo. grandes amigos y que al final de la canción se destrozaban en una cantina. Ahora los truenos traspasaban Mientras cruzaban Belencito. que habían sido Evocaron aventuras surcadas de mujeres. Eran pocas palabras cabeza con las manos. a tales alturas. encontré a Dios y ahora Él me habita— para decir que su mundo nombre de Jesús y se alivió la prevención. le alzaba la mano desde la otra Cristóbal cambió el casete y puso el de vallenatos. De inmediato. compadre?. allá lo desembalaron. El tocayo hubiera dicho afónicas en el pasacintas. Tenía una metralleta y en el casco una linterna. Al dar la primera bocanada se asustó por el golpe de la los años sin verse. Su voz fue pedregosa se aproximó. y propuso al otro que lo acompañara. dijo. Un solo limpiaparabrisas se movía con un ruido quejumbroso. Cristóbal frunció el con el dulce abrigo el vidrio delantero. dijo el militar. Aún falta para que amanezca. especificando lo de los horarios de trabajo. Trabaron un saludo de sorpresa porque eran muchos de los cigarrillos. mientras iba desempañando Hace días que estamos copados. ¿Qué las anécdotas y supieron encontrar la calidez de la antigua cotidianidad pasa. Cristóbal dijo a su tocayo que esperara y se bajó. le provocó tomarse otro aguardiente. Comieron morcilla y papas que acompañaron con un llenas. Enseguida vio el rostro incómodo de su amigo. empezaron a sentir frío. maldita sea. Los relámpagos iluminaban de vez en cuando una intemperie de arbustos y casuchas que aguantaban las En Betania se desgajó la lluvia. banda. marihuana. Arremetía a través de ráfagas intermitentes. Cristóbal se acercó y. El portero par de copas más. Un hombre espigado y cubierto con un impermeable sirvió las copas. dijo la muerte. dijo que se trataba de una diligencia. Existían obstáculos económicos. las trompetas de un mariachi gritaron con ímpetu sordo las ventanillas del chevette. dijo el viejo que atendía tras el mostrador. Los dos Cristóbal se hicieron un solo hombre en los Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 82 83 . contaba su historia. se largó para Urrao y allí le había sobrevenido también una suerte El hombre levantó los hombros. Lléveselo si quiere y ábrale un hueco debajo de turnaba en las porterías de varias unidades residenciales de El Poblado. se despertó la nostalgia. A Cristóbal. La historia de un guerrillero y un paramilitar. Un viejo compadre. exclamó Cristóbal mientras prendía el carro. cuando el taxi metralleta y volvió a mirar con indolencia el rencor del aguacero. habían trabajado para una banda de narcotraficantes. y subió el volumen de la música. pero ante el aguacero desatado aceptó parar. en la cacerola. Ante la insistencia de su tocayo. tocayo suyo. brillantes y negras. Tenía un temblor en las manos. cocaína y asesinatos. que tenemos que seguir compartida. Luego regresó a su silla. afuera. Adentro había varios hombres que escuchaban las madrugadas. Ayer nomás alguien como usted estaba en las mismas y por del limpiaparabrisas. Las estrellas se habían ocultado poco antes sacudidas del viento y los latigazos del agua. que tenía húmedos los pies. Nada. respondió el otro. por unos resplandores que provenían del sur. Parecía la mamá de las morcillas que se extendían. concluyeron con seguridad. El alcohol del Socorro tenía más probabilidades para que lo atendieran. no amainaba. Entraron a la de que nuevamente transitaban calles y casas en medio de la quietud de Salzamentaria Uribe. Laboraba desde hacía dos años en la vigilancia privada y se oído: Es problema suyo. La lluvia.

Y otros más sonaron en la noche mientras Cristóbal con escote floreado en uve. De sus dos palas. Pero en la maleta Da miedo la ciudad vacía de gente. documentos. Es plena hora punta en la Gran Avenida. se pierden en el cielo. Con lentitud. junto a la boca de metro. tantas llaves! En el aire rosa ululan los edificios: se estiran. No todavía estaba suspendido en los dedos y ardía como un brasero diminuto sólo se han desvanecido las personas. con ojos prietos. el sol ponía una apenas horas o días o siglos. en una calle moño tirante. autobuses. Una mujer paquete y. para lo incomprensible. con rapidez. Tomó los casetes y el las ondas sonoras. lo sacudían en el aire colapsado de gritos y sombreros. bolsos. Las pertenen- en un gesto impertérrito. el vestido algo desordenado. Antes de cerrar la puerta y arrojar las llaves por Quizá fue por puro instinto que la mujer chilló a la vez que aullaban una alcantarilla. en el oriente. A sus pies. después de patinar en la calle empantanada. en las formaciones rosáceas a cada instante y. La risa de Jesús se le interponía techo de la ciudad. se enrumbaron hacia el otro barrio. La Gran Avenida es un cementerio de autos. De pronto. Afuera. El cigarrillo del taxista de donde la mujer acababa de salir hoy lunes. Compadre. carteras. Al portero se le ocurrió lo de la pala. se había un barranco. mo- el tocayo. llamó varias veces el otro. Otro bombazo se produjo y estalló una de las gorriones. los en medio de la llovizna. Salieron del chevette y tos tiradas. La mujer está muy pálida. Una mujer que se agacha. todo el ruido. que parecen irse disolviendo unas en otras. las palomas. destellos de los ojos. Cauteloso. sus ojos recorren despacio el cualquier parte y tomar el camino a Itagüí. El bulto el ruido. Ni siquiera tengo linterna. Abajo. abandonó el taxi ● fuerte y hermosa y compacta. cuerpo de Cristóbal se derrumbó y sus ojos crecieron hasta paralizarse Hora punta para el silencio. Abordaron EL ESCRIBIENTE Y yo de nuevo el taxi y. Fumaron durante un rato y sopesaron las posibilidades contonean como gigantes vertiginosos. Parece una estatua ventanillas del carro. una calma súbita mermaba los torrentes de la lluvia. lo acomodó al lado de unos arbustos. Ninguno de los dos conocía las vías sin pavimentar que formaban el ventisquero de Santa Rosa de Lima. apresuró sus pasos. como un tobogán enloquecido. descendió. Sólo caía una garúa que dejaba un vaho en los vidrios del carro. hasta que todo paró. de Itagüí. El y contra todos y le levantaban las faldas y liberaban su cabello del rumor del metro. CAROLA AIKIN La geografía era extraña y la lluvia la tornaba aún más inhóspita. Cristóbal luego intentó parapetarse en ese pequeño kiosco mientras estallaba cuadró el carro en la orilla de la avenida del río y abrió la maleta. y los remolinos de eco chocaban entre sí no era muy pesado. ¡tan- comprobaron que más allá del rayo de luz que desplegaban las farolas tas. surgió el amanecer. A Cristóbal no le sonaba la idea de dejar el encargo tirado en manos cuelgan las bolsas de la compra. El no bailan sobre sus goznes. la calle se interrumpió. llaves. Nadie. sino también los árboles. estela translúcida de amarillos sobre las cimas de las montañas. Da miedo el caos de objetos es- del taxi sólo estaba el gato. Tras ella. día de mercado. el pago aún no se había realizado. el quiosco donde ha buscado refugio hace apenas minutos. Apresuraron los aguardientes y pagaron. Se lanzó al carro y pisó el acelerador con fuerza. recordó la música y los cigarrillos. La música también se había difuminado. Este cias de los desaparecidos yacen agolpadas en las escaleras del metro último había podido protegerse detrás del taxi. y revistas. Ya no alcanzaba el tiempo para cavar una fosa así tuvieran salvo la mujer parada en la acera. entre el revuelto de periódicos desbocaba el taxi. un disparo sonó y su eco cortó el resuello del taxista. Durante un tramo largo no vieron a nadie. Gabriela. además. Más tarde. los edificios ya De súbito. que pasaba al otro lado del río. rompiendo Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 84 85 . maletines. hay un montón de zapatos. calle abajo. repuso triste parcidos. o A lo lejos. En algún pedazo de tiempo ella salía. No ha quedado nadie que tenían.

aquí.la extraña quietud que emana de la súbita inmovilidad de la materia. Gabriela camina por la que ocupan otros. Joyas. Ha colocado esas mujeres que hablan mientras trabajan. casas de mil plantas. se alisa la ropa. que todo estallara. Avanza con seguridad. Gran Avenida. dice. Cómo deseo acostarme a su lado. No piensa. que fue el ruido harto de tanto ruido lo que estalló. ¿Cómo «nosotros»? ¿Quién se cree que es usted y cómo sabe mi nom- na el pelo. chupetes. me hacen sentir solo. que están acostumbradas las bolsas del mercado sobre su cabeza. Y menos ahora. imponentes como Lentamente. Es una de de sus nalgas fuertes. Igual que en esas fotos descrito a Gabriela. Todos zapatos impares y absurdos. una figura esbelta. corba. Quiero acariciarle la mano. se orde. Sólo quedamos nosotros. Tiembla. duros. Respira fuerte. ¿Y las llaves? ¡Tantas llaves! La mujer respira hondo. le digo. Decir su nombre: Gabriela. Ella sabe de los espacios la cadera. No las limpiaduras. Maletines bre? Reprimo la risa muy a duras penas. otro país. un país seguro con fronteras delimitadas a base de monto- tas. en la lucha por llegar cada quien a su destino. Llora ante la avenida regada cansado. Se está arremangada. de pronto muy se tapa la cara con las manos. los pechos asomados y blancos y el correr de las manos tras el manera sobre los hombros. Pa. y tengo miedo. que acorrala a las montañas. carteles publicitarios. anillos. susurro en su oído. sucios de sueños. Complementos. los rastros. lo que encuentra a su paso. tranquilizarla. pero ¿y los relojes? ¿Es que nadie lleva. Mire. toma el aire No podrá ir muy lejos. pequeña. envueltos por la bruma. los zapatos que se monolitos. aprieta su cin. el otro sosteniendo el equipaje. Ni una sola vez se ha vuelto a mirarme. ¿Quién es usted? Sus lágrimas caen sobre mi camisa cho. razón. ba relojes? No debe pensar. ¿a quién le importa lo que piense una fregona? La mujer ríe. no estoy dispuesta a aguantar prepotentes. aparta con rabia. se extienden los suburbios. hoy. inexplorado. Y ahora Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 86 87 . paraguas allá. quitando la rebeca. Un cielo de papel. ¿Por qué?. los ojos peles. Da miedo la ciudad vacía. me Esto no es forma. Sabe dejarlos como si no hubiesen pasado por allí. Tanta gente. Se dirige a las como si no hubiesen dormido o comido o trabajado allí. los cabellos sueltos y castaños. No es forma ni hay dere. conder. y deleito mis ojos con el contoneo enrarecido. uno a uno. Ella grita. sucios. Le explicaré que rizonte. He comenzado a sentirme débil. No debe pensar. medias. Ya no coge el horizonte en el ho. avenida. Carteras todas juntas. la rebeca puesta de cualquier en uve. y se desprendiese por los bordes. irónicos. Toda una inspiración. Yo he de bebé con sonajeros. incrustan sus antenas en el cielo. le oigo decir a la mujer. Todos idos. Parece una diosa dormida al fi- piedra. El vestido se adhiere a su cuerpo. luminoso. En el pequeño cerco que Gabriela ordenó me siento en de coches. abrigos. le intereso. me digo. Comienza a organizar la calle. las grúas. las grúas que ya no chirriarán. tura. como hacen los indígenas a dialogar con los pasillos interminables. musculosas. cosas. pulseras. Con qué delicadeza los examina. blusas. Yo la he convocado: le hice salir del metro para antiguas donde nadie existe ya. de prendas y zapatos. No se podía. tan pequeña. Pienso con rabia en de volver? Da miedo. con su vencedor en lo alto. La Al fondo de la Gran Avenida brilla hoy la puerta de la ciudad. la pone encima de las compras. No piensa. violáceo. Hay hasta carritos Gabriela: yo había cambiado el mundo para tenerla conmigo. se pregunta. los sitúa en llegar a esto en una mañana de lunes. mojan mis muñecas. Olerla. de cuando tienen por delante un trayecto largo y cansino: un brazo en deseos ahogados en cubos de agua con lejía. No le intereso yo. No imaginó que se podía apilan sobre la acera. Ha reacomodado las sagradas bolsas junto al semáforo. la nuca destapada. hículos y cuerpos. pisoteando todo sudor. Estoy cansado. Odio las multitudes. No se podía seguir así. Toma. nal de una batalla. lo redondea. ¿y por qué no yo? Y las azoteas de los edificios. Pareciera que el cielo se hubiese achicado unas cuantas tallas nada importa. erguido e indómito sobre un caballo de La mujer se ha echado en la acera. Es bonito el escote floreado Se marcha cargada con sus bolsas. pero Gabriela se ha levantado furibunda a recoger sus después incluso podrán clasificarse por nombres. ¿Es que han marchado desnudos? nes de periódicos. Gabriela. Conoce bien montañas con paso firme. los secretos que nadie se molesta en es. en el atasco permanente de ve- abanico a su alrededor. la autopista fantasmagórica. Murmura. deposita sus bolsas. comprobar que aún le late el co- silente. Más allá. Me rodea sin embargo un ¿Es que esperan que ella se ocupe de todo hasta que les dé la gana continente salvaje. la dobla.

Se me ha abalanza. Cuando vuelvo está acostada y desnuda y aguas azuladas que tintinean como campanillas de iglesia antes de sudorosa. Él no nos ha dejado ninguna otra opción. en el Gabriela me ha ido dictando el nuevo orden de la ciudad y yo he repiquetear de las letras. escribo sobre su piel. Ella asegura que las necesidades creó. le hago cerrar los ojos. no acabe de soportar el problema del tiempo. básicas están cubiertas. A veces caen grandes mismo estentóreo destino. La humedad empaña mis ojos. suceda yo encontré la mejor suite de la ciudad para los dos. venga y dale con lo mismo. una villa con jardines. Gabriela me ha abandonado en el fin del mundo. tocar el suelo. Y así debí decirle a Gabriela. las caricias. se escuchan cada vez más alto. en el sonido de las campanas. hemos descubierto en la segunda planta de tres! Y sí. a mojarme y a correr y a sacar afuera la desesperación que me causa Inesperadamente se ha puesto a llover. He optado por resto del mundo. sólo que no me pude aguantar. Pero de nuevo miento y con un bastante la credibilidad del texto. Esto me violenta un poco. llos. No quedan villosa orquesta. No paro de repetirme que. Sólo espero no hacer con Gabriela lo mismo que hace él. Ella me hace mu. siempre hoy. Todo se ha salido de mi con. también dice que avergüenzo. fuentes. Debí la tomé por fregona. el mío. como siempre. No oculta su relación con él. «La noche era una trol. no vuelvas con eso. pero no sé nada. lo que suceda. Gabriela ha organizado una buena despensa. una mara- parece haber desistido de su idea de irse a las montañas. Y él. A veces no con él ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 88 89 . haberme disfrazado de personaje que sufre el Gabriela está conmigo. He tenido que refugiarme en un so. dice. la falta de electricidad. El aire transporta olores metálicos. me dice en un susurro. A menudo me repito: haber sido más cauto. Y todo. portal. usted se llama Sebastián. en la lluvia. Ha pedido un gran teatro. demasiado. No importa qué le diga a Gabriela cuando la ciudad. Tene. Sólo al final hay un punto y antes del punto su nombre y blema es la comida. Ella pregunta por el todo exquisitamente ordenado. quejiquea a golpe de fuerza bruta. Entonces salgo llevado a su lecho. No noto ella. Es bailarina. parece aceptar el desastre con buen ánimo. Avanzo hembra de tobillos rosados». Él entra y sale de este escenario techado en escrito con suma obediencia cada una de sus palabras. Qué plácida se la ve. es mía y no de él. un escribien- do cual pantera y me araña el pecho y grita: ¡Hay alguien más! ¡Otro te. necesito refugiarme en su calor. conmigo. Pero la tengo conmigo. Me levanto afli- mi cuerpo. sobre todo porque vaya a enterarse de que Pienso que quizá me apresuré en revelarle su nombre. El afán por sobrevivir juntos me habría aguaceros y ella me pide que la deje tranquila un rato. unos grandes almacenes un ordenador que funciona con baterías. ¿Será posible? Increpa con furia. ¡Somos Hoy. sin poder retener la ira tomo a Gabriela por los cabe- encuentre. ¿por qué no intentas ciudad estuviese encerrada en un gran vaso de vidrio. Dudo de todo. Sebastián. Es un narrador sin nombre. Estoy perdido. le he dicho repetidamente. perdido. Sólo oigo entrar y salir el aire y el sonido metálico de esas gido de su cama. algo hilo de voz le pregunto ¿Sabe usted adónde fue? Ella se echa a llorar desenfrenada. Me asomo a mirar con impotencia la destartalada diabólicas campanas. No puedo dar crédito. los rastros que él deja en su vientre. tener una vida normal. le exijo que me diga cómo se llama su amante. Hace días que Gabriela y yo estamos juntos. Mi Gabriela. y no sólo sabe que me llamo Gabriela. mejor dicho. verdadero duelo entre nosotros. intento borrar cabeza? Decido buscarla y salgo y corro. Pero en mis brazos. Ahora empieza el mos el tiempo contado. Luego. las campanas escribir de nuevo? Creo que si lo hicieras podríamos salir de aquí. No. porque él no tiene nombre. Ella dormida. está muy lejos. El pro. Pero no lo sabe Llego por fin hasta ella. por el momento.estoy terriblemente solo en este pandemónium creado por mi propia baila. con una especie de instinto animal. Me preocupa vidrio. También quizá la estructura. desesperación. eso es. Él no la para Gabriela nada de eso importa. Está con nosotros. lo que importa es que hoy Gabriela está conmigo y chas preguntas. ¿Dónde estará Gabriela con sus bolsas en la Me echo junto a Gabriela. la escasez de agua. era bailarina. La lista es inmensa. Después de hacer el amor se ha quedado Estoy tranquilo. somos tres. plantas ni animales. le encanta bailar. pavos reales. Sólo que no siempre. Y me hombre!. El cielo descarga unas ese sonido de campanas. el otro está aquí. Ahora. Sí. las comas. Pareciera que la Sebastián.

sin embargo. el prisionero mantiene viva la código alguno. El magistrado que integraba el tribunal del segundo día. en una era presidente de la empresa. por no decir que apuntó en una hoja de papel que rumbo: los accionistas de Arúmbaro «fusionarán» a los de Herámburo. una valiosa fuente de empleos y un incentivo imponderable para el Prácticas crecimiento del producto nacional bruto. compuesto un día por cinco magistrados y al día por los auriculaespías encargados de radar la frecuencia y espacio de siguiente por uno. hará que su arruinado verdugo repte por los suelos beso negro. teniendo la la versión más difundida. como ella misma manifestó en el juzgado antes de tendrá oportunidad de cobrar aquella vieja deuda oscura porque. No se sabe a ciencia cierta si con de un teléfono. en que las telecomunicaciones han sustituido la voluntad popular de haciendo caso omiso de que la pena que imponía no estaba prevista en Rousseau. espoleados más bien. el vicepresidente de monopolísticos que se ocultan en el fondo de este asunto. país vecino de jurisdicciones y fronteras tan onerosa meta de satisfacer la demanda sexual de los que por distintos lunares como las de Herámburo. decíamos. el cliente siempre tiene la razón ● resolviendo acto seguido acudir personalmente a la cabina para hacer valer sus derechos de cliente digital. en señal de amistad. Hay que tomar en cuenta que en Herámburo la pornofonomía activa se persigue con severidad. móvil o convencional. y se presta oído En Herámburo. planeaba colocar las primeras piedras motivos están solos en el mundo pero cuentan con el apoyo solidario de una prometedora compañía análoga. quiso destacar. loable y el presidente de Arúmbaro. Entonces se invertirán los papeles y un poco de ética». y las empresas a los estados. magistrado este último que a la sazón era también el cobertura de la competencia. al fin y describir la forma en que su interlocutor había montado en cólera al cabo. descubriremos los recelos e intereses y fronteras cambian como las fases de la luna. Las circunstancias que rodean el caso no dejan de ser nebulosas. Según a él lo incorporarán a los nuevos puestos directivos y. mientras que sus nacionales están autorizados. El fluctuoso cuerpo deliberante portátil rojo. al constituir Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 90 91 . dictó. no aparece por ningún sitio. fue la mejor de las buenas voluntades o de las malicias. de Herámburo y del Tribunal Único de Justicia. «el mal gusto del condenado. el vicepresidente. El líder de Herámburo fue informado de «la traición» que conoció la causa. En el calabozo. ya que «hasta en las peores profesiones debe guardarse implorando un escarmiento benigno. a sobrellevar con resignación corporativas casi alegre la pornofonomía pasiva. cosa que es comprensible puesto que en Herámburo no esperanza de que los vientos de las ganancias mercantiles cambien de hay códigos. la operaria se había negado a practicar un sartén por el mango. llevado al banquillo de los acusados por hacer una llamada obscena a le obsequió al cándido vicepresidente caído en desgracia un teléfono una telefonista de la propia compañía. lo que dificultará un poco la tarea. una sentencia de cadena perpetua. país oriental de reciente creación cuyas jurisdicciones a otras versiones extrajudiciales. Resulta que una próspera compañía que se ha propuesto la humanitaria. que por supuesto ya fue archivado. a título ADRIÁN CURIEL RIVERA personal. Si escarbamos un poco sobre la pátina del expediente. pues un beso negro no se pide ni por teléfono». al levantar la sesión.

Un pájaro que canta de noche. © 2010 Douglas Harper. de Rothko Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 92 93 . Si éste fuera el pájaro que visitó la ventana de una novela de DeLillo. I : L O QUE EL PÁJARO OBSERVA A TRAVÉS DE LA VENTANA : Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande.El amanecer Una lámpara de pie a su derecha. como si reaccionara ante las palabras que no ocho cartas de póker y algunas líneas sueltas) puede escuchar del otro lado del vidrio. El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. As a poetic form. en voz alta. Sobre las piernas cruzadas en forma de flor de loto sostiene un libro que lee Qué raro. Poco a poco.» from M. Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. ♣ seguramente estaría gorgoreando las palabras «mundos imposibles». Una lámpara encendida. rural song. La noche oscura. * VILLANELLE: 1586. (Cuento en seis villanelles* narrativas. el hombre se desliza con cierta lentitud desde los pies de la cama. ♦ El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. donde se encuentran desperdigadas todas las prendas. usually of pastoral or lyric nature. pero ella está sentada sobre las almohadas de la II : L O QUE OBSERVA EL PASEANTE NOCTURNO : cama. villanella «ballad.. CRISTINA RIVERA GARZA El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. ♥ Hay una mujer también. Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. sin levantar la vista. El abrir y cerrar de los párpados. with only two rhymes throughout. villanus (see villain). five 3-lined stanzas and a final quatrain. en cuya parte baja se abre de par en par el equipaje. El pájaro inclina el cuello. El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. La luz que emite la ventana de la habitación alumbra apenas una calle solitaria bordeada de encinos Lo hace metódicamente. Hay un pájaro que canta de noche. of villanello «rustic. from Fr.L. Caminar: un pie delante del otro. a un ritmo regular. hacia el clóset.» from fem. Online Etymology Dictionary. from It. tan oscura. la espalda contra la pared.

desde el sillón. de espaldas This is urgent. nevaría. It is your life. cerraría el libro entonces. a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. que se trata de un hombre luchando contra un cansancio infinito. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la El pájaro escucharía el eco: You want to get out. Wrenching your way through. La mujer seguramente imagina un sombrero sobre esa cabeza de cabellos cortos y rubios. de nueva cuenta. a veces. es huir. otro siglo incluso. cerraría el libro entonces. de espaldas a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. un golpe seco. un golpe seco. luchando contra un cansancio infinito. luchando contra un cansancio infinito. de espaldas V : L O QUE EL AUTOR DEL POEMA OBSERVA DESDE LA VENTANA DE SU ESTUDIO LEJOS a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. Un par de niños juegan con bolas de nieve. EN OTRO LUGAR : This is urgent. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. cerraría el libro entonces. y él. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la IV : L O QUE EL HOMBRE OBSERVA DENTRO DE SU CABEZA : voz. Y afuera. un golpe seco. VI : LO QUE EL HOMBRE OBSERVA DESDE LA CAMA (RETROSPECTIVA): Los ojos abiertos.♠ ♣ III : LO QUE LA MUJER OBSERVA CUANDO CIERRA EL LIBRO Y NO DICE YA NADA MÁS: La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la voz. letras y emprendería. la conminaría a continuar. tartamudeando. Alguien que no sabe. This is urgent. desaparecen pronto. The last chance of freedom. eso es obvio por los gestos de los rostros. la lectura en voz alta. you want to tear yourself out. deteniendo el dedo índice sobre This is urgent. Piensa. y él. Ríen. cerraría el libro entonces. un golpe seco. el hombre parece más agotado de lo que está. Sus cuerpos dejan marcas sobre la nieve que. murmuraría en un tono cada vez más bajo. Los brazos caídos a los costados del cuerpo. y él. esto también con toda seguridad. Los ojos abiertos. continuaría. El pájaro lo mira con curiosidad desde la intrincada rama de un encino. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la La frente inmóvil. Si la mujer leyera el poema elegido al azar. desde el sillón. avergonzada. Tabula rasa. Los ojos abiertos. Los ojos abiertos. am the outside. entonces. la conminaría a continuar. I voz. las hojas en movimiento. Los ojos abiertos. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. voz. de espaldas a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 94 95 . Un hombre de tiempo atrás. la conminaría a continuar. Empequeñecido por el tamaño del mueble. ahora mismo volvería a posar la vista sobre sus luchando contra un cansancio infinito. aunque la risa no puede atravesar el cristal. sin embargo. I am snow. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. desde el sillón. atormentado. DE AHÍ . la conminaría a continuar. Leer. y él. desde el sillón.

cavilando. VII : L O QUE EL HOMBRE OBSERVA DESDE LA CAMA ( PROSPECTIVA ): Los cabellos: jirones en forma de signos de interrogación. Gorgorea: Mundos imposibles. sin grieta alguna. El hombre. sin grieta alguna. Esto: un cuerpo que se aproxima a través de mucho tiempo. bajo las mantas grises. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. todavía con delicadeza. Negro sobre negro. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. habitación. Iridiscente. cavilando.♦ Cuando se inclina sobre la cabeza de ella. El techo. El techo. sin grieta alguna. El techo. Nadie ha estado ahí. ♠ VIII : LO QUE NADIE VE: Es un amanecer estupendo. El techo. tabula rasa hecha de nieve. tabula rasa hecha de nieve. como el pájaro antes sobre la Negro sobre negro. VIII : L O QUE NADIE VE : Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 96 97 . tabula rasa hecha de nieve. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. se pregunta sobre sus sueños. La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se ♥ derrama. finalmente cierra los ojos. Sopesar significa levantar algo como para tantear la importancia que tiene o para reconocerlo. Nadie evitó mirar atrás: el rostro bajo el sudario de la nieve. Las rodillas. Nadie escuchó en ese lugar los sonidos de las palabras que lo hicieron Qué raro. tabula rasa hecha de nieve. escena de los dos. forman escarpadas montañas pequeñísimas. Nadie. en el centro de todo. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación Las caderas. Se han borrado ya las arrugas que su cuerpo hizo brotar en la tela del sillón. Respirar es un movimiento. Impresionismo. Nadie ha estado ahí. Un hilillo de saliva sobre el mentón. sonreír al incorporarse lentamente. Hay un pájaro que canta de noche. Negro sobre negro. sin grieta alguna. cavilando. Negro sobre negro. Los árboles adquieren forma. Las manchas del labial sobre las orillas de las almohadas. como si tuviera más años o más peso. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la Nadie ha estado ahí. su mano derecha sobre el hombro de la mujer. cavilando. Nadie ha estado ahí. El omóplato es una quimera óptica. Los pies.

VIII : L O QUE NADIE VE : Dicho de un hombre significa mover los brazos a modo de alas. Era inevitable. por si acaso después obteníamos más elementos que permitieran aclarar la identidad de aquel sujeto o al menos la causa de su muerte. Así como el barco dejaba atrás una estela de espuma blanquecina que se perdía en el agua. Se trata de un momento apenas. Dicho de un ave. Sin embargo. vocación de los muertos. —Usted cumpla con su tarea —ordenó el capitán. El médico a bordo advirtió que la decisión podía ser peligrosa. No era ni la sombra del La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se cadáver recio que debió ser días antes: el sol lo había lamido. Eso nos contagiaba de una preocupación oscura que en el rigor de las noches se parecía mucho al miedo. al que conforman dos cuadrados claramente DE LEJOS se veía como una mancha flotando en el agua verdosa. sin oportunidad de cumplir la El proceso de impregnación. todavía con delicadeza. Allí comenzó la discusión. de repente. No estaba totalmente ♣ desvestido. VICENTE ALFONSO La multitud trepidante de las hojas. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 98 99 . medio del océano como un nido de sargazos. era imposible determinar su origen: los días en el agua salada habían hinchado el cuerpo y nos fue difícil reconocer desde la borda el contorno de lo que podía haber sido un tatuaje en su espalda. En el rectángulo de la ventana. lo había escaldado. pues no podíamos descartar que el cuerpo incubara males contagiosos. Flotando así. en diferenciados. el capitán dio la orden de recuperar los restos y guardarlos en un barril. aletear significa mover frecuentemente las alas sin echar a volar. que las víctimas se contaban ya por miles. sin lápida. se asienta poco a poco el color rojo. una epidemia. todavía con delicadeza. pues ahora era sólo un bulto de carne corrupta.Una rama es una rama. en el centro de todo. La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se Epidemia derrama. el mar derrama. Los troncos. Cuando nos acercamos nos dio lástima verlo al garete. en el centro de todo. sino por los rumores que llegaban La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se cada vez con más fuerza: se decía que en tierra se había desatado derrama. sin coronas de flores. Llevábamos casi siete semanas sin tocar tierra. que es regresar al polvo. boca aliento ● abajo. Era mediodía cuando lo encontramos. el vuelo. no más. Aletear también significa cobrar ambas manos y una alpargata en el pie izquierdo. llevaba un pantalón de tela blanca sucio y roto. nosotros comenzábamos a abandonar la esperanza del VIII : LO QUE NADIE VE: regreso. todavía con delicadeza. en el centro de todo. Y no era por el tiempo. guantes en El pájaro emprende.

sólo lanzó un golpe seco al estómago del los únicos que podrían activar la llave de gas en la cocina una de médico. es un riesgo innecesario —insistió el médico. Eso sí: nadie se movía. capitán. —¡Muévanse. miraba desafiante al capitán. algunos comenzaron la tarea de rescatar Íntimamente. Cuando Nueva York es tu ciudad y tus coordenadas se inscriben Así lo hicimos. aquellas madrugadas en que se queda entreabierta la puerta de tu —Tiren a este idiota al agua —ordenó a quienes no participábamos apartamento. cuerdas. que cayó pesado y aturdido sobre la cubierta. manoteaba en medio de un en los parámetros mencionados no queda más opción que conocer miedo verdoso como el agua mientras los demás hombres extendían rigurosamente a tus compañeros de piso y determinar el grado de el cuerpo putrefacto sobre los tablones salados de cubierta. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 100 101 . oteaba el húmedo infinito o cruzaba gestos silenciosos y cómplices. Lo único que gana es ponernos en sino a esos vecinos: los habitantes del mismo piso en el edificio que riesgo a los demás. en un pueblo de Chile que en aquel entonces no tenía edificios me La parte izquierda del rostro estaba mordisqueada por los peces. capitán. O será tal vez que nos concentramos en examinar al muerto. el método y la disciplina fueron sus manos enguantadas las que nos revelaron su verdadera para llevar a cabo la indagación meticulosa de tus vecinos. pero han enseñado la importancia de la secuencia. personas que te rodean podría ser al peor de tus errores. —Bien. Mis expe- Las súplicas del médico manoteando en el agua se oían cada vez riencias fallidas en edificios de varias ciudades de Estados Unidos y menos. en el rescate del cadáver. —Entienda. El viento riesgo que corres y las precauciones que debes asumir. acercaban el cuerpo descompuesto. El médico se ahogaba. médico—. los únicos que escuchan tus sollozos o risotadas detrás de las paredes —¡Es una estupidez! o por entre las rendijas de los ventanales que dan al patio interior: El capitán no contestó. carajo! —gritó el capitán—. Suban el cuerpo. La expresión del capitán se endureció aún más. tu rincón mínimo en el mundo: voy a cumplir con el mío. sino porque entendimos JUAN FERNANDO MERINO que izar al muerto podía ser peligroso si en verdad había sido víctima de la epidemia. Algunos de los que fisgoneábamos comenzamos a alejarnos no sólo por temor a que su de mis vecinos ira estallara como un cristal contra el suelo. le aseguro que ahora yo longitud de tus coordenadas exactas. a los cuerpos que te rodean en el autobús o el subway o a los indivi- —No sea idiota. pues ya lo hizo. la borda de cualquier otro barco ● Lo más importante es la supervivencia. El vecino —Mi tarea es también asesorarle. el resto exploraba detalles nunca vistos sobre el piso de cubierta. ocupas: aquellos desconocidos que comparten contigo la latitud y la —¡Cállese! Usted ya cumplió con su deber. Sin que mediara una palabra nos dividimos: una parte de la tripulación. Con mayor razón cuando el destino te ha llevado a vivir la carroña flotante: practicaban con parsimonia los nudos en las en el tercio inferior de Manhattan y a comienzos del nuevo siglo. menos de la mitad. Retardando las acciones. fábrica o aula. historia: fue fácil reconocer que también era un médico arrojado por Lo más importante es la disciplina. Le repito: es peligroso —insistió el duos que usurpan tu aire y tu espacio dentro de un elevador atestado. respiraban aire salado mientras con largos travesaños No me refiero por supuesto a los vecinos de oficina. Ya no podemos salvarlo. ¡Olviden el barril: Nada más crucial cuando habitas una ciudad tan impredecible y ries- quiero ver a ese hombre tendido en la cubierta! gosa como Nueva York que conocer minuciosamente a tus vecinos. Esta vez no voy a fallar. Confiar en las olía a zozobra.

roles y accesorios sexuales? teatro off-off-Broadway que siempre me dice hello. Los trabajos van y mi ángulo.. o a un tercio. acercar o vaciar el balde con que una cosa afecte la otra.. ¡Nadie! Pero no voy a permitir aquí. Tiene de jugo Tropicana que Emilio el de la minitienda de la esquina me deja que ser así: resulta muy sospechoso que un vecino te demuestre tanta junto a la puerta los martes y los viernes. la coleccionista ni el menor aporte a la misión de ponerme a salvo. como éstas. coitos interruptus o desastrosos. Después de tres días segui- me tiempo a vaciar los cajones y borrar del computador los mensajes dos de sus noches —con breves intervalos para dormir diez minutos y las fotos que nadie más debería ver. banalidades. ¿Por la veterana actriz de de vodka y que luego intercambien ropas. ¿por cuál de los vecinos empezar la pesquisa? ¿Por el gana el pan diario con el sudor de la monotonía. tristezas. ¿Y qué me importa apartamento de la izquierda inmediata? ¿El segundo de la derecha? que la pareja serbia del 7-M consuma algunas noches botella y media (el contiguo está desocupado. la clave para asegurar tu supervivencia. el para dejar abierto el gas. en todo caso con suscripción al Wall Street estén tratando de formar un grupo de rock. comiendo alimentos extraídos de latas o ya pezar por la viuda polaca que cinco veces al día saca a pasear por la fríos. O por el suizo de la bicicleta. Lo cual no justifica en absoluto que me hayan despedido sin dar. Una de las pocas conclusiones útiles de esta pleada y eso fue justamente lo que repitió el jefe de mi jefe. En vano. sin estirar las piernas al sol y tan sólo para descubrir nimiedades avenida al perro lanudo (y mal peinado). Tantas horas en vela.. Ni la más mínima pista que me Por supuesto que hubiera querido investigar en primera instancia indique cuál de ellos tarde o temprano se va a colar en mi apartamento al viejo lujurioso del 7-D. Ya no me quedan te duele hasta el alma. y posponer un solo día la tarea de seguimiento. O de fusión-electro-pop- Journal.. ¡Si son malísimos! Y además no tienen en su jamás me mira más arriba del botón medio de la camisa y una mañana repertorio ni una canción original. va a tratar de envenenar la pizza a domicilio de seguimiento. Pero antes de concretar la metodología. De mi ex primera parte de la misión es lo poco útil que resulta la observación jefe. debería pensar que se trata las necesidades humanas— vigilando la sala-comedor-alcoba de la ac- de un guiño del destino.. De protegerme de de plantas y bonsáis del 7-B. el sofá-cama de la suscriptora del Wall Street Journal. directa de otros ocupantes de un edificio. ✱ ✱✱ cordialidad cuando te has quedado solo y con el ánimo por el piso. los jefes se jubilan. algunas ni mismos. o eso parece). De aquella oficina en el Upper West Side a la que no ✱ ✱✱ había faltado un solo día laboral en los últimos diez años. de una indicación patente de que no puedo triz veterana. caribe. En Casi desdeñable. de junio incluso me dio la espalda en el elevador? También podría em. el Financial Times y Business Week) que nunca me saluda. secretos que dos los martes de tres y media a cuatro y media recibe en el dormitorio no tienen importancia fuera del recinto en que ocurren. Dicen los periódicos y las Han pasado seis días desde que me vi obligado a conocer íntimamen- emisoras de radio que la mitad de la ciudad se está quedando desem.. ¿Qué es un despido más las porciones de los cuatro dormitorios que se alcanzan a divisar desde o menos en el gran esquema de las cosas? Poco. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 102 103 . Enterarme de pequeñas miserias personales. para comer un bocado. a introducir cristal molido en las botellas de Coca-Cola o mejor y decido cambiar de prioridades. Al contrario. traiciones a sí a mujeres que no llegan a la mitad de su edad. del 7-E y el dominicano barbado de quién sabe qué piso y qué edificio nejadora de dineros ajenos. Pero siquiera a la edad legal. te a mis vecinos. por el cabrón del 7-D que to. Empezar por la actriz. O de lo que sea. la vecina franco-canadiense por la joven analista financiera del 7-H (o ejecutiva. Si no estaba escrito. tal o cual vecino y de ese otro no tanto. pretextos para aplazar la tarea: el jueves a mitad del día me despidie- ron del trabajo. los despide alguien más o se suicidan. Porque la verdad es que me tiene sin cuidado que cambio la indagación minuciosa del vecindario podría ser tu tabla de el lituano del 7-E y la novia del empleado del MTA que alquila el 7-J salvación. ensayen posiciones eróticas múltiples mientras el pobre funcionario se Entonces. vienen. la información servible que he recopilado es muy limitada. veinte allá. o empresaria o ma. lo pienso Domino’s. Nueve años. cuatro meses y cinco días para ser precisos. los horarios y las coartadas de emergencia. el ajedrecista búlgaro. de vez en cuando ¡No es para eso que me desvelo! ¡Desde luego que no! Tampoco me esboza una sonrisa y una vez me deseó que tuviera un buen día? ¿O interesa que el senegalés del quinto piso. ya lo está: desconfía de la amabilidad ajena cuando Ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto.

Es por ello que tengo alquilado desde hace día y medio un cuarto de hotel en otro condado. menos aún las flores para sus muertos. nos veremos obligados en el listado de arrendamiento del edificio y los respectivos sitios de a acusarlo ante el supervisor del edificio. En la primera hora y cuarto de la nueva etapa de obser- noche. que hace más ruido que ✱ ✱✱ yo y hasta más altas horas. No me gustan los cementerios. Tantas horas de observación exhaustiva y ni siquiera he logrado ✱ ✱✱ aclarar quién escribió aquella nota miserable que un amanecer hace doce días apareció clavada contra mi puerta. que abundan en esta zona. no reduce el volumen de la música después de las ocho de la prometedor. fuera de Manhattan. En este momento no confío ni en ti. Es indispensable pasar a otra etapa de mis investigaciones. Es un olor que siempre me pone nervioso. Al menos no se encuentra demasiado cerca de ninguno de los cementerios. O vecina. Desde una doce apartamentos. a insultarlos. to electrónico resultó nefasto. de la máquina de escribir después de las diez y media y no vación por internet reuní los nombres con que aparecen mis vecinos deja de hacer ruidos guturales al amanecer. Ni el olor de sus árboles y arbustos. es que al salir tan precipitadamente del apartamento me calcé un mocasín marrón en el pie izquierdo y un zapato negro de cordones negros en el derecho. ¿El nombre del hotelucho? No. empleo o desempleo. la fase tecnológica fue aún menos fructífera. Siento vergüenza ajena de sólo pensar en las estupideces que descubrí sobre mis vecinos en googlepunto. el error grave que no me deja dormir. Cualquiera de ellos pudo haber dejado la nota infame. La dificultad es que puede ser cualquiera de ellos y son funcionario de Metro Transit Authority. A pesar del comienzo Si Ud. En las páginas que siguen no voy a escribir el nombre ni el barrio ni la ubicación aproximada. ATENTAMENTE librodecara. Lo cual a su vez GRUPO DE VECINOS RESPONSABLES resulta poca cosa si se compara con las banalidades con que me topé al entrar a sus cuentas de correo electrónico. Detrás de esa nota había uno pero a revelar la ridiculez de los mensajes que le envía Rita. No sabría por dónde ¡Grupo de vecinos! ¡Eso es falso! Con seguridad que no es un grupo. De salir del edi- moderna y tecnológica. lo más lejos posible de Union Square. Menos la franco-canadiense. No me importa que sea casi un albergue de ínfima categoría. estas unidades habitacionales). Lo grave es que en la sala de mi apartamento quedaron juntos y solos un mocasín derecho y un cuero izquierdo. Sin embargo. algunos con dos y unos pocos con tres ocupantes cuenta privada y confidencial de internet que sólo los dos conocen. a Kolicius el lituano. un cuarto sin ventanas en los confines más desangelados entre Brooklyn y Queens. Ni siquiera voy Que es un solo vecino. así que no empiezo. (los bebés. El piso Séptimo merece estudio. De eso me aseguré desde un principio. Si la observación visual y directa de mis vecinos resultó deficiente. etcéterapuntonet. Más Me he visto en la obligación de hacer un paréntesis. empezar a burlarme. el posterior seguimien- consideración y respeto. romancespunto. La desazón de fondo. bomberos y po- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 104 105 . los niños menores de 11 y los inválidos están prohibidos en Cierro sus comillas. la novia del no había dos. Espero que aquello no despierte las sospechas de los detectives.com. ficio y del vecindario antes de que las cosas se compliquen aún más.

antiguas baladas irlandesas en lengua gaélica. Hundirme más. Avanzaba. cartones vacíos. claro que era ella. da igual. a la una. y mis pocas pertenencias un conjuro envenenado. debo confe- y salieron rodando escalera abajo latas de aluminio. lícita o ilícitamente. Es tan sólo una coincidencia más. Ni dio que pasar a la acción. a saludarme.licías que a estas horas estarán revisando todos y cada uno de los y tema de rock ácido. Un mo. sí. O hábito. al igual que me sucedió en Saint Louis. Pero todo pasa. nuevas bolsas. Tenía los ojos clavados a la inercia.. ella de una En parte por culpa mía. No recuerdo bien lo que se dijo. talgia no tienen absolutamente nada que ver. Por culpa del agotamiento después de tantos me invitó a entrar a su apartamento. Pero todo se complicó cuando uno de los Fue un beso. biera bajado hasta el sótano). todo por el cansancio. Sí. del alcohol. mi apartamento. del desastre. en este edificio. Lo siento. vecinos cometió un error garrafal y entonces no me quedó más reme. De tar durante estos días de observación y vigilancia. por supuesto que era ella. volví corriendo a mi piso en busca de un año desde que pasó aquello. Lo repito estrofas. una letanía. Sólo que llegados a ese punto. pero sobre fiesta con amigos o conocidos y yo de una libación larga y solitaria). Tuvimos o fingimos los orgasmos. sarlo. Con o contra mi voluntad. quizás incluso llano lo que alcancé a recoger. Hélène y yo coincidimos una no- ¡Fue allí cuando la pillé in fraganti! Una mujer joven y rubia que che en la cama (en realidad el suelo) como coinciden tantas personas llevaba de la traílla un gato persa con la pelambre recientemente pe. O ocasionales reincidencias. repente lo vi claro: lo que esta mujer hacía. la franco-canadiense aspirante a compositora y flautista de una Su estufa de gas o la mía. Quizás sólo de horas. Había que decidirlo esa misma tarde ● banda. ¿Tendría por fuerza que haber pasado así? No lo sé.. apartamentos del séptimo piso. tres de la madrugada. Una maldición por Las cosas salieron mal. Poco más. no lo sé. cuando regresá- Alburquerque y en Vilcún. entre tema Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 106 107 . Tal vez no. Ahora el episodio se me cáscaras de huevo y cortezas de fruta. ¡Lo juro! Había suspendido la vigilancia directa de mis vecinos. Son ya semanas. Me dolió muchísimo. pero por la razón. hacía gestos extraños y mascullaba algo. era ella. Después ella nunca volvió a invitarme. en Sólo entonces recordé que una noche congelada. días y tantas noches de desvelo. por última vez: lo siento. una oración. La electrónica-cibernética no iba tan bien. como he podido consta- nólogo sin sentido. la vecina trasnochadora que se lanzaba a cantar. O menos. De verdad que Hélène. Y casi nunca se besan. Sin vuelta de hoja. Acabarme. era un conjuro. había olvidado por completo. acumulándose— se rompió la bolsa de plástico por su propio peso La verdad es que en su momento aquello me dolió. aquella noche Pero volvamos al día D. con voluntad y deseo o por pura luqueada excepto por la cabeza y la cola. sí. mi persona el vecino que pretendía hacerme mal. De modo que era ella del 7-E estaba lanzando contra mi puerta. No había duda: la vecina Porque la pillé in fraganti. los impulsos o las carencias que sean. pero antes de separarnos nos dimos un beso ✱ ✱✱ en la boca. a mirarme. ¡Hélène! El caso es que esta vez. La del 7-E. aunque con Mis labios lo recordarán hasta que todo lo demás sea el pasado. O de sus escombros. dos. hasta que sea un tanatorio. Era sólo cuestión Sí. aprovechando mi ausencia Pero llegado a este punto de mi misión. entre la vecina ¿La vecina del 7-E? del 7-E y yo el asunto no tenía otra solución posible. De verdad que lo siento. o meses. ¡No! Nada de eso. las cosas no salieron como había planeado. no lo voy a negar. A veces por confusiones de la noche o zancadillas altura de la mirilla. los sentimientos y la nos- temporal (que debería haberse prolongado diez u once minutos si hu. tampoco tan mal. Después de agrupar en el re. bamos muy tarde y muy ebrios de sendas fiestas (o sea. La rubia alta y esbelta del de días. siquiera respondió a la postal de Aruba (comprada en un quiosco. nun- Ocurrió más o menos así: una tarde que tuve que bajar al sótano a ca he estado en el Caribe) ni a la nota que introduje con dos alfileres arrojar mi basura y mis desperdicios —que llevaban tres días y medio en su buzón de correos. por mi culpa. nuestros cuerpos se encontraron y se encajaron. 7-E.

nes y su muerte se considerara un simple accidente. Lo que pasaba era que su novia la yota Corolla antiquísimo y desbaratado que ahora andaba inestable. ¿Dónde estás? entrar y salir cuando quisiera. esperando el autobús o en el Bluebird el fin de —Alguien me tiene que parar —dijo Kimberle. que se descoloridos y rasgados para cuando llegara la primavera y un granjero. con cabellos que dos. una Glock 19— que podía comprar en davía no se había producido —el carnicero se había retrasado— y yo Wal-Mart o. Bueno. Ambas éramos cortesía de la generación anterior— respiró aliviado cuando agarré a mi muchachas varoniles. con sombras cinemá- Era lo único que se me ocurría y que guardaba cierto sentido para las ticas. la lucha por los derechos civiles. con la ventana abierta para que mi gato. la oía perfectamente bien. la lancé en su carro y me la llevé para la casa... Como la muchacha siempre era blanca y corriente. (Yo. descubriera a la muchacha correr. quizá no es que me esa desaparición no horrorizadas ni despavoridas ni para buscar nuevas tengan que parar. por el contrario. Era como si en estas fechas se produ- jera una desaparición anual —alguien se esfumaba del dormitorio o no llegaba a la biblioteca. El individuo taba—. Me había criado en ese pueblo y siem- que entonces eso nos deja con el porqué. ella en su carro y yo en mi apartamento de —Hellooo? planta baja. ¿Me oyes? psicópata secuestraba a la muchacha. La había arreglado de modo que no se Dejé mi VW Golf en casa y tomé un taxi hasta el bar de mala muerte en podía abrir más de unas pulgadas —era todo lo que Brian Eno necesi- que se encontraba. te oigo —le dije por fin—. Brian Eno. era la única cara pálida en todo el lugar. me preocupaba por las dos. había en ella algo familiar. Per- día cortarse las venas. Kimberle y yo éramos presas fáciles. pero eso significaba que nunca estaba cerrada por completo. entre los restos delicados de la cosecha del año anterior. esperábamos por obligaba a alejar el celular del oído—. en nuestro pueblo del me- ACHY OBEJAS dio oeste de Estados Unidos. terminaban en un carnaval de rizos). Y era otoño —un tiempo magnífico pero. se sumió en la defensa amarrada con cinta adhesiva. sonrosadas y tristes. su rostro era angular. Me estaba pidiendo cuchar con menos desasosiego los pasos detrás de nosotros en el parqueo que no la dejara suicidarse. Una vez que el todo lo que ocurre es que yo necesito que alguien me pare. Todavía no había elegido el método —po. Acto seguido. OK. claro que la oía. la muerte anual to- una pistola polímera —digamos. Todos estaban seguros de haberla visto en los predios o en la librería. aterrada todo el tiempo de que sus pies se enredaran en los listo. que se hubiera echado a al preparar su campo de maíz para la siembra. bastante inestable también. o sencillamente podía volarse los sesos con Cuando Kimberle se mudó conmigo en noviembre. con había descubierto in fraganti y la había dejado.. al mismo cretino que le vendía cocaína. como si ella fuera tan descuidada y vulgar). y preocuparnos menos cuando salíamos a hacer jogging al amanecer. transmitiendo un sonido como un uuuch que me Puede parecer perverso decir esto pero. pudiera —Te oigo. o acostarse sobre los rieles del tren en las afueras donadas de momento. y se le movía como un todo. En fin. En honor a la verdad. borrosas sus palabras. Kimberle se había quedado en la calle y vivía en el carro —un To. una estación peligrosa para muchachas de edad universitaria como nosotras. Más bien es algo que alguien debiera hacer. yo andaba la depresión. mirábamos con culpa los volantes. pero que sin duda se había criado con la A mi entender. se aplacaba y eso nos permitía es- Y sí. era suave y algo tropical. afligida con la clase de soledad que se siente Kimberle en las tripas como una náusea crónica que nunca acaba de salir. hubiera levantado al primer temblor del riel. pero claro pistas que nos llevaran al culpable. No podía concentrarse en las clases o en su trabajo en el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 108 109 .. cada año. ¿qué más da? Quizá pre había sido así: esperábamos con anticipación el alivio. a mitad de precio. amiga tatuada. La respiración hacía semana anterior. ni de la puerta —un negro que debía de haber sido adolescente en la era de siquiera en lo más crudo del invierno. que ya estarían del pueblo (después admitió que eso nunca hubiera funcionado. había un florecimiento de volantes en los postes y murales de anuncios (nunca en los árboles) en que se veía a una muchacha de sonrisa sencilla y se ofrecía recompensa por cual- quier información. Ella tenía el pelo rubio y lacio. Después.

(le prometí que jamás nos faltaría la carne) y le enseñé mis libros. Kimberle descubrió que el dueño del edificio. Me puse a pensar de sus viejos estudios de teoría marxista (uno con una nota entre páginas sobre el dilema: ¿cómo preguntarle a una suicida si te está engañando? que decía: «COMUNISM IS DEAD!». ladrándoles a los clientes. sería pronto. Le di el futón de la sala para que maquinitas de afeitar. ¿Había estado alguien en el estudio aparte de nosotras dos? No. aunque para mí eran bistec machacado que fuera a entrar en la tienda. Y evité todos los sen- inestimables. ahora un terreno de tallos con puntas primeras ediciones. Si quieres leer uno. en el futón y modo que pronto se encontró en la oficina de empleo (donde su insis. dotada de una flexibilidad que yo llegaría al fin se dio por vencida). que. libros ni un alma. algunas camisetas (todas negras) de festivales de música femenina. La musculatura de sus extremidades tencia en salir afuera a fumar le costó el lugar en la cola tantas veces que tatuadas era elegante y relajada. La otra de memorias de viajes por la Cuba del siglo XIX . agotada. entre ellas Native Son de Richard Wright. Fui al futón y miré alrededor y debajo diantes del Tercer Mundo con becas que ni siquiera cubrían el costo de de la almohada. que por necesidad produce una fotocopia. rechazando la comida con la determinación típica de los meses de atraso en el alquiler) nunca lo llevaría a los tribunales. la había que recién tienen el corazón partido) cuando noté que Native Son había echado. empujé mi ropa a un lado del No que no creyera que ella estaba en peligro. que yo le había dado la espalda. de hecho. American como lanzas. y algunos volúmenes firmados por sus autores. me lo dices y te conseguiré una copia comercial o Porque la tienda de carnes ahumadas. el dormitorio de estu. vacié una gaveta de mi cómoda. ni siquiera Brian Eno. recalqué mucho lo de los libros. Se inclinó. ido de la casa de mis padres —para ser sincera. cetrino y vil. confundiendo órdenes simples. porque sí lo creía. Varios días después me que incluían novelas de Dennis Cooper. éramos más bien cono. y una edición limitada de la traducción por diera alguna idea anticipada sobre lo que el hombre haría. Supuse que ella lo habría bajado en algún momento en registrado los residentes del International House. su iBook estropeado (con la pantalla Supongo que debía haber estado mucho más preocupada por Kimberle. Pero Cuando traje a Kimberle a vivir conmigo. cuando me dijo que necesitaba que la parara. estaba bastante apartada y. entendí que necesitaba bajo en un negocio de ahumar carnes que quedaba en un pueblo cercano que la cuidara hasta que se recuperara. para nuestra sorpresa. que había estado sa todavía saltaba por los campos yermos. mantuve atenta por si veía a cualquier hombre cincuentón con cara de Con la excepción de Orlando. cara a patadas antes que el tipo lograra escapar. y. Días después. la frazada los libros. Mario Szichman e Isabel Miller. pero convencido de que Kimberle (ahora con cuatro y gimoteando. que nos maravilló por su falta de ortografía). como su clien- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 110 111 . En la tienda de carnes ahumadas abría el Dreams de Sapphire. imaginaba. Orlando de Virginia Woolf. al llegar a su casa al amanecer. mis horas de tra. se envueltos todos en Saran Wrap. puso las manos detrás de la cabeza. No boté mis y todo cupo en un solo viaje del Toyota. donde las habían desaparecido. no oculté mis cintos ni apagué el piloto del horno. Hice hincapié en el librero de carro. miraba los acres de maíz. nunca se sacan del celofán —dije—. La verdad es que me preocupaba mucho más el maniaco cuya pre- cidas que amigas—.restaurante. no había reemplazado nada no era así. Asistí a mis clases. Había también un puñado de libros acercó a un par de muchachas e intentó agarrar a una de ellas. Las sábanas estaban dobladas cuidadosamente. dada la amenaza del suicidio que con tanta audacia había anunciado. Una vez hubo Langston Hughes y Ben Carruthers de Cuba libre de Nicolás Guillén. también. un incidente en el bosque en que un blanco cincuentón. deros pastoriles. apilando todas sus pertenencias en la acera. buscando pistas. por entero consciente de que no tenía derecho Kimberle no llevaba en mi apartamento más de un día o dos (llorando alguno a hacerlo. Es que clóset y le expliqué mi sistema de ordenar compactos. de —Vale —susurró con desinterés. Cuando iba al trabajo en el coleccionando desde mi primer cheque. Pensé. a conocer después en circunstancias muy diferentes. de la universidad. rajada aunque todavía funcionando). una copia rarísima de periódico e iba directo al reportaje policiaco en busca de algo que me The Cook and the Carpenter. que andaba cazando. Sólo le habían dejado una raqueta de tenis con las mallas rotas. fascinantes por sus resultó ser miembro del club universitario de taecuandó y le desbarató la comentarios racistas. mucho humo y olores fuertes. cumplí mi horario de trabajo. ninguno valía mucho. que cumplía mi deber con traerla a casa y brindarle un Como Kimberle nunca me había visitado después de que yo me había sándwich de jamón cereza-ahumado. durmiera. incluso las rutas de jardines cuidados entre los edificios —Éstos nunca salen del librero.

tela era bastante especializada, no había mucho tránsito pedestre y yo intentaba coger aire cuando me di vuelta y vi a Kimberle. El Santoku
pasaba horas sola. (Vendíamos carne para gourmets —entre otras de bi- había dejado su mano derecha y estaba encajado en los nudillos de su
sonte, avestruz y cocodrilo— sobre todo por teléfono e internet, aunque izquierda. La sangre apenas fluía entre sus dedos pero corría con rapidez
lo que más se vendía era una especie de salchicha alemana, tan común alrededor de la pila de pulpo, que ahora parecía herida y viva.
por aquí como los perros calientes Oscar Mayer). Después de proce- Llevé a Kimberle al hospital, en donde le cosieron la piel. En el viaje
sar las órdenes, preparar los paquetes para el correo, llenar las vidrie- de regreso a casa apoyaba la mano, ahora brillante e hinchada como un
ras, hacer café y agregarle algunas virutas al ahumador, no tenía mucho anfibio aposemático, sobre el tablero de instrumentos del carro. Viaja-
que hacer más que estudiar mientras evitaba dar demasiada importancia mos en silencio. Llevaba la cabeza inclinada y los ojos cerrados, amena-
a los ruidos procedentes de afuera que parecían pasos furtivos en el cés- zando con salirse por el parabrisas.
ped, o a las sombras que hacían pensar en cuerpos agachados debajo del Cuando llegamos a casa, las pirámides de cebolla y ají estaban intactas
alero de la ventana, esperando que yo levantara el marco y expusiera el pero el pulpo había desaparecido. Las huellas de las patas de Brian Eno
cuello para ser estrangulada. iban directas a la ventana. Kimberle se colocó inestablemente bajo la luz,
su cara en las sombras.
Una tarde, regresé a casa y me encontré a Kimberle con mi cuchillo —¿Qué pasó con Native Son, con Orlando? —pregunté, sentándome
Santoku ante unas pequeñas pirámides que había hecho en la meseta de en el futón.
la cocina: la primera de aros de cebolla, la segunda de ají verde en lascas Se encogió de hombros.
y la tercera de tentáculos resbalosos de pulpo. Brian Eno estaba de pie —¿Te los llevaste?
en el piso, sus paticas y su vientre de tres colores estirándose hacia el Giró lentamente sobre el talón de su bota, arrastrando el otro pie a
paraíso prometido fuera de su alcance. su alrededor.
—La cena —anunció Kimberle cuando entré en el apartamento. —Kimberle...
Me quité las botas a patadas, me quité la bufanda de alrededor del —Me duele —dijo—, de verdad que me duele. —Su piel se había
cuello y dejé que el abrigo cayera de mi cuerpo, comentando todo el puesto roja, azulada. Entonces se lanzó a mi regazo, hecha un mar de
tiempo sobre el psicópata y su evidente desinterés este año. lágrimas.
—Quizá por fin murió —dijo Kimberle y encendió la llama bajo
el wok. Una semana después, Native Son y Orlando seguían faltando, pero Kim-
—Sí, eso pensé cuando teníamos quince años, porque aquella vez berle y yo no habíamos podido hablar del asunto. Nuestros horarios no
le tomó hasta enero, ¿te acuerdas? Pero entonces me di cuenta que coincidían y mi mamá, viuda y sola al otro lado del pueblo (confundida
tenía que ser más de uno. por mi decisión de vivir lejos de ella, pero mostrando tolerancia), había
—¿Piensas que tiene cómplices? —preguntó Kimberle mien- ido a visitar a unos parientes en Miami, dejándome a cargo de su gato
tras un zarcillo de humo escapaba del wok. —hermano de Brian Eno—, un equilibrista atrevido al que había dado
—O un copión —continué —. Quizá más de uno. Ésa es el nombre de Alfredo Codona, como el trapecista mexicano que había
mi teoría. matado a su ex esposa y después se había suicidado.
Fue en ese momento que noté que Sapphire se inclinaba Esto complicaba mi vida un poco más de lo usual y me sentía hecha
de una manera rara en el librero. Orlando, de Woolf, ya no es- leña después de vérmelas con Alfredo, preso por el momento en su casa,
taba a su lado, dándole apoyo. De haberme puesto a pensar cuyas frustraciones lo llevaban a tumbar sillas, romper marcos y regar
cuál hubiera sido mi reacción en cualquier otro momento, revistas y todo tipo de adorno a diestra y siniestra. Sentía como que tenía
hubiera dicho qué rabia. Pero al ver los libros colocados que reconstruir la casa de mi mamá cada noche mientras ella estaba de
en una forma que parecían arreglados a propósito, como viaje.
en un retablo de decoración interior, sentía como si me Una vez, llegué a mi apartamento tan cansada que fui directo a la
hubieran dado un golpetazo en el estómago. Todavía bañadera; acabé de desnudarme cuando el agua caliente pellizcaba mis

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rodillas. Ajusté la temperatura y me dejé hundir, soplando burbujas rui- Parecía deslumbrada y satisfecha, su hombro junto a Kimberle mientras
dosas. Emergí sin ni siquiera levantar los párpados. Usé los dedos de los acariciaba mi vientre con suavidad. En ese momento me di cuenta de
pies para cerrar la pila y entré en un estado semisonámbulo del cual ni que, a pesar de haber estado juntas en las más íntimas maniobras, Kim-
mi madre ni Alfredo Codona podían sacarme, Native Son y Orlando esta- berle y yo no nos habíamos besado y apenas tocado.
ban milagrosamente en su lugar de nuevo y Kimberle... Kimberle... reía. —Dale, banana boat queen —propuso Kimberly con una mueca astuta
—¿Cómo...? mientras me pasaba una cachada. ¿Banana boat queen? Y pensé: ¿De dón-
Me levanté de un tirón; el agua salpicó la ropa que había tirado en de sacaba eso? ¿De dónde coño sacaba que tenía permiso para eso? La
el piso. Oí abrir la puerta del refrigerador y después voces tenebrosas. muchacha entre nosotras se erizó.
Saqué el tapón y tomé una toalla para cubrirme pero, cuando abrí la Entonces Kimberle rió.
puerta, me asustó la oscuridad de la sala. Oí el crujir del futón, una ri- —No te preocupes —le dijo a nuestra invitada—. Puedo hacer lo
sita de complicidad y el maullido ansioso de Brian Eno del otro lado de que me dé la gana; ésta y yo nos conocemos hace mil años.
la ventana, inesperadamente cerrada. Para mi sorpresa, Kimberle había
traído a alguien a la casa. No me gustaba para nada la idea de que se acos- En realidad no sé cuándo conocí a Kimberle. Siempre había estado pre-
tara con alguien en mi sala, pero no habíamos hablado de eso —me había sente, a partir del momento que llegamos de Cuba, refugiados agradeci-
imaginado que con ella, una supuesta suicida, no habría necesidad de esa dos pero confundidos. El suyo era un mundo solitario y misterioso. De
charla. Ahora me veía desnuda y mojada, mirando a Kimberle sobre su eso me di cuenta por primera vez en mi tercer año de secundaria, cuando
amante, tan ágil como el verdadero Alfredo Codona en la cuerda floja. regresaba de la escuela un anochecer de invierno. Kimberle detuvo su
Afuera, Brian Eno maullaba golpeando ligeramente con sus paticas Toyota a mi lado y preguntó si quería botella. En cuanto me monté me
sobre el vidrio. Me encogí de hombros, como si ella pudiera entender, ofreció un cigarro. Dije que no.
pero todo lo que logré fue que chillara aún con más fuerza; llovía afuera. —Un hábito repugnante de todos modos. ¿Quieres ver algo?
Me aseguré la toalla y comencé a atravesar la habitación en el mayor si- —¿Qué?
lencio posible. Pero cuando intenté abrir la ventana, sentí una mano en Sin decir palabra, Kimberle dirigió el Toyota hacia las afueras del
el tobillo. Su calor subió por mi pierna, infundió mi vientre y se trabó en pueblo, más allá del último bar de mala muerte, de los pequeños cen-
mi garganta. Miré y vi el brazo de Kimberle, sus tatuajes palpitando. En tros comerciales y de los parques de tráilers, más allá de la entrada a la
lugar de hacer que me soltara, me incliné para abrir sus dedos y ahí me carretera, hasta que se metió por un caminito de grava con campos de
encontré con ella cara a cara. Sus labios relucían, y debajo de su barbi- maíz en pleno florecimiento a ambos lados. Había un olor salobre, a tie-
lla se veía una curva lechosa con el pezón excitado... ella se movió para rra mojada mezclada con nicotina. El Toyota se revolvía en la grava pero
acomodarme como si fuera la cosa más natural del mundo. No sé cómo Kimberle, doblada sobre el timón, tenía una expresión bien decidida.
o por qué, sólo que mi boca ansiosa se abrió al pecho extraño, probando —¿Estás lista?—preguntó.
su sabor mezclado con el ligero olor a tabaco de la saliva de Kimberle. —¿Lista... para qué? —repuse, mis dedos aferrados al cinturón de
Fue luego, cuando Kimberle y yo descansábamos a cado lado de la seguridad que llevaba sobre mi hombro.
muchacha, que la reconocí como vendedora de una librería del pueblo. —Para esto —susurró.
Entonces apagó las luces del carro. Hundió el pie en el acelerador y
nos lanzó por un túnel negro, los neumáticos escupiendo piedras mien-
Para mi sorpresa, Kimberle había traído a tras el carro bailaba de un lado a otro, siguiendo el proyector misterioso
que la luna proporcionaba ... por un instante, quedamos suspendidas en
alguien a la casa. No me gustaba para nada la el aire y el tiempo. Mi vida no pasó frente a mis ojos como tal vez hubiera
idea de que se acostara con alguien en mi sala, esperado; en lugar de ello, vi imágenes de gente desesperada en un mar
sin orillas; multitudes ante el rostro del Che, vagando por la Quinta Ave-
pero no habíamos hablado de eso... nida o el Támesis o las costas del Bósforo; espejos, mercurio y agua; un

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retrato de mi familia en La Habana de años atrás; mi madre con su pelo —Kimberle, tienes que parar —dije. Vacilé conteniendo la emoción—.
enredado, mi padre inclinando su sombrero en Nueva Orleáns o Galves- Ah... me tienes que devolver mis libros. ¿Me entiendes?
ton; las sombras de aves del paraíso contra una pared de mampostería; Tenía la cabeza enterrada bajo la almohada en el futón, la luz brillante
un sepulcro profundo y acuoso, después otro paso más largo, y un rastro de la madrugada cubría su hombro desnudo. Con la sábana a medio ca-
de huesos. En ese momento, la plata lunar grabó los filos de los tallos del mino por su espalda, parecía un ángel sin cabeza.
maíz, convirtiéndolos en espectros con capas negras... —Kimberle, ¿me estás prestando atención? —Hubo un movimiento
—¡Nos matamos!— grité. imperceptible, una contracción nerviosa—. Tú... oye, estoy hablando
Minutos después, el Toyota dio un frenazo mientras ambas jadeába- contigo.
mos desorientadas. Una nube de humo nos rodeó; apestaba a podredum- Se irguió, los ojos nublados.
bre y gasolina. Abrí la puerta de un empujón y me arrastré afuera, donde —¿Por qué piensas que me los llevé yo?
inmediatamente vomité. —¿Qué...? ¿En serio?
Kimberle gateó por el asiento, prácticamente encima de mí. Sus bra- —Pudo haber sido la muchacha de la librería, o la profesora.
zos me sostuvieron. Después del ménage, la muchacha de la librería había llamado para
—¿Estás bien? —preguntó, respirando con fuerza. invitarme a cenar, pero no acepté. Y la profesora había pasado dos veces
—Dios mío —exclamé, mi corazón como un tambor—. ¡Eso fue por casa, una vez con flores para mí, otra con una primera edición de
increíble! Mental Radio de Upton Sinclair. A pesar de lo tentadora —lo dolorosa-
mente tentadora— que era esa rareza de 1930, había dicho que no.
No había pasado una semana de la cita con la muchacha de la librería —Le diré a Kimberle que estuviste aquí —anuncié, mordiéndome
cuando Kimberle trajo a la casa a otra mujer, esta vez una profesora de el labio.
estudios de Europa occidental que había andado con un cubano durante —No vine a ver a Kimberle —había respondido la profesora, sus de-
un semestre en Bucarest. En lugar de esperar a que me topara con ellas, dos estirando mis rizos, cosa que me había sacado de quicio.
habían ido directamente a mi cuarto, envueltas en frazadas y tan desnu- Kimberle me miraba ahora, esperando respuesta.
das como recién nacidas. Iba a protestar —desconcertada por su intrepi- —Los libros habían desaparecidos antes de lo de la muchacha de la
dez— pero casi al momento me sedujo el calor sedoso de la piel a ambos librería y la profesora —insistí.
lados de mí. Segundos después, sentí algo duro y frío contra mi vientre y —Oh.
vi a Kimberle con un arnés y una salchicha alemana colocada en ella. La —Tenemos que hablar de eso también —tragué. Tenía la boca seca.
profesora suspiraba mientras yo guiaba el punto de la carne. Me lamía y Bajó la cabeza de nuevo.
mordía mi barbilla mientras Kimberle empujaba pulgada a pulgada sito- —¿Ahora? —preguntó, su voz distante y débil, como si fuera la últi-
fílica dentro de ella. En un momento, Kimberle se apoyó en mí en busca ma comunicación de una nave hundiéndose.
de equilibrio, su boca rozando la mía. Traté de alcanzarla pero se volvió. —Ahora.
Le acaricié la oreja, pero sacudió la cabeza, rechazándome. Saltó del futón: el fibrocartílago de los huesos de su cadera tenía un
Después —la profesora entre nosotras— nos estiramos suntuosa- aspecto puro. Tembló.
mente, el cuarto con fragancia de ajo, pimienta y sudor. —Ya —anunció, dirigiéndose al baño.
—Tremendo sandwichito cubano que tenemos aquí —comentó Kim- Me deje caer en el futón, oí su orina caer en la taza y el agua de la pila
berle, pasándome la hierba para lo que ahora parecía como la cachada correr. Exploré el librero con la vista, imaginando dónde hubiera puesto
obligatoria después de templar acompañada por el comentario un tanto Mental Radio. Silencio.
racista. La profesora se puso tensa. Igual que la muchacha de la librería, Entonces:
le daba la espalda a Kimberle. En vez de frotar mi vientre, colocó la ca- —¿Kimberle?... Kimberle, ¿estás bien? —Corrí al baño y agarré el
beza en mi hombro y se durmió felizmente. pomo de la puerta—. Kimberle, déjame entrar, por favor —le rogué,
imaginándola colgada del techo; las venas lanzando una cascada roja a la

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rellenándolo con pasas y peras.. me aseguré de que pasáramos el mayor tiempo posible hombre. ayudándome a quitarme el abrigo—. buscarla. o haciendo ham. haciendo jogging. ¡estás riquísima! Me llevó a mi cuarto. mientras que yo me aferraba al timón con tanta fuerza había hecho sentir tan cabronamente viva. el motor gimió y murió. la mujer comenzó a Kimberle. un búho. y sólo por mi noche. Podía ver sus areolas gigantes y negras a través de los hilos de la tela. y muy debajo de mi pie. nos esperaba en la cama. me subí a la litera que mi jefe tenía allí para cuando trasnochaba trabajando con carnes delicadas. y lo puse en marcha atrás... carnes ahumadas. o esa pistola polímera. comprada justamente para el momento —Lo necesito. El Toyo. Lo conduje fuera del pueblo. embarazada.. —Esto va a estar buenísimo. casi los campos de maíz y la carretera en donde. Kimberle. después de un rato dándole cranque. comprendí que quería besar a Kimberle. carajo. me sentía turbada y confundida. la defensa atada con la cinta adhesiva cambió de lugar. do debajo de mi pie. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 118 119 . em- pujándome hacia la cama mientras me quitaba el suéter. una y otra vez. En un momento. la tela metálica del piso y me disponía a salir del cuarto cuando sentí algo suave y blan- inclinada sobre la bañadera. ay. Una noche a finales de enero —nuestro psicópata todavía suelto. —Entonces le entré a patadas a la puer. —Pero allí no había nada. pasos ajenos. Llevó la sába- na a sus amplios pechos. cocinando venado que traía de la tien. ta se sacudió.. lo. que apenas se movía mientras nos rogaba que nos besáramos. yo. me di cuenta de que American Dreams faltaba del librero. una ofrenda sangrienta de Brian Eno. Kimberle me desplomándose.. yo . Temblando burguesas de bisonte ahumado con cebollas Vidalia y tomillo. en que ella se la metería en la boca y. quien me lo acercaba a de ella. —Hola —dijo la mujer en una voz ronca. La frazada rasguñó mi piel.. apenas mi aliento que el frío con. aterrorizada.... coño. te lo prometo —susurró Kimberly. hueles. —Vaya. Dentro de la mu- —Kimberle.. Tomé mi ropa vertía en vapor mientras contemplaba la ventana abierta. podía oír ramas que se rompían. mis dedos medían lo que parecía un cráneo fetal. sólo para tener que Monté en el VW y. de bebé. las paredes gimoteaban. necesito verlas.. —No sé. Cualquier en la oscuridad. en donde una mujer claramente ansiosa.bañadera. Tomé mi ropa del piso y me disponía a salir —Te tengo una sorpresa —dijo. sollozar y saqué la mano. Me incliné y descubrí un ratón de campo a medio Salí corriendo del edificio y miré a todas partes. ni huellas en la nieve. pero estaba atenta a su tarea. del cuarto cuando sentí algo suave y blando Dios mío. logré arrancar- frenar de inmediato a fin de evitar un pisicorre que iba de paso. De buenas a primera. En cuestión de minutos. nuestra creciente pericia acrobática. aún sin víctimas— regresé a casa del trabajo oliendo a mezquite y encontré a Kimberle esperándome.. años antes.. Volví hacia Kimberle.. más allá de los centros comerciales. los colmillos expuestos y salvajes. Kimberle conducía mi mano dentro de la mujer. nada. Cerré los ojos para evitar las sombras que se agitaban en la ventana sin da de carnes ahumadas. dientes ta. Afuera. hasta que la cerradura se dobló y la puerta abrió—. su vientre como si fuera a explotar. pero no había rastro comer. Tomé las llaves del Toyota. emanaba a carne acre y a Después de eso. Cuando llegué a la tienda de que tenía los nudillos blancos. ella podía traer a casa alguna muchacha a quien atendíamos con propio placer. cortinas. el corazón me saltaba en el pecho. que por favor nos besáramos para complacerla. juntas: leyendo. pero ya no me importaba. un hilo de sangre.. Cuando intenté arrancar mi VW para zarpazos. el cual co- bró vida como en burla.. jer embarazada..

? —pregunté sin aliento. Ella intentó ayudarme con el mío. y él. To- — No me sorprende. qué se tuvo que joder todo. Me incliné hacia ella.. la Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 120 121 . ¿nunca se te ha ocurrido pensar en nosotras? —¿Nosotras? No hay ningún nosotras. cada ordinaria. ban sobre nuestras cabezas. —Pasaba la vista de mí al camino. exasperada: —¡Pues claro! —¿Pues claro qué?. camino.. sabía lo que era. — Kimberle... y después —Oye. lo de anoche. Quitó cada fragmento de —¿Con. pensé que podíamos. trabado. Era —Mira. cerosa y blanca salvo por las areolas negras y el sexo carnoso. después patinó y volvió al entonces el ruido junto a mi ventanilla. Cuando el Toyota entró en la calzada. —Ay. —Estás. Mi vida tal como era —mi madre viuda. su boca un lío de rojo.. su voz rajada mientras extendía las manos en- —Pero. que resbaló en el borde de la carretera. monté antes de que Kimberle aterrizamos en un laberinto de tallos puntiagudos de maíz sazonados por pudiera parquear. atrapados en su azul y cobre como —¿No te. menos segura. Podía oír el crujido de los pasos de Kimberle en la nieve. Hubo un momento de silencio. —Los neumáticos del Toyota giraron en el hielo por un ins. Kimberle. Mi cabeza pulsaba. pedazos de lengua. Abrí su cinturón de seguridad.A la mañana siguiente..... ¿Había algo que yo quería hacer? En cuanto lo dijo. —No mires —pidió. yo con un ruido sordo. —OK. qué. pero me viró la cara de nuevo. ¿Qué pasó con El carro se había volcado.. nada más. anual.. vernos tocándo. con un hombre? cristal del marco y se deslizó hacia fuera... mí ● Asentí. ¿No quieres el parabrisas. Llamé a Kimberle y le pedí que me viniera a bus. tante... Vi sus pero sólo por razones perversas: dedos buscando dientes. Se fue para su casa. y se deslizaron por el techo. corriente.. discúlpame.. lo que hizo a su cuerpo caer hacer algo diferente de vez en cuando? Eh. —¿Qué te imaginas? —el tipo iba querer vernos.. sacudiéndo- me a los ojos.. hubo una tormenta de hielo y mi carro una vez tienda de carnes ahumadas. Native Son. una nieve fuliginosa. pero se había lo tendría en cuenta.. davía estaban envueltos en el celofán.. —Comencé a llorar con un hipo sua- Recosté la cabeza en la ventanilla que el hielo hacía borrosa. se podía ver la cosecha nos. cerré los —¿Por qué no? ojos.. Oí su gemido de asombro y estrangulación y carro.. No entiendo por capullos de mariposas monarcas. yo no voy a.. que ahora queda- —No sé. de calma. evitando mirar.. —Déjame salir y dar la vuelta —dijo. ahora abajo. mi pasaporte cubano.. la cosa era divertirnos. Le dije que la llevaría pero no quiso. Apretó el freno antes de que quedáramos más allá del asfalto. nos una vez más. Dimos dos vueltas en el aire y car. ve. el dolor en el pecho tan enorme que parecía más se negó a arrancar.. y sus ojos muertos nos reflejaban a Kimberle y a curva rumbo al pueblo ahora un poco más resbaladiza... Sobre su hombro. —¿Cómo coño se te puede haber ocurrido eso? Kimberle sacudió la cabeza y salpicó una constelación sangrienta en —Nada. después lograron tracción y cogieron camino—. —Quiero hacer un pastel con un hombre.... ¿estás bien. No mires. Pero era demasiado tarde. En unos segundos. Orlando y tu amiga? American Dreams resbalaron de debajo de los asientos. imposible de contener— quemaba mi ser. hacer algo diferente. por Dios. pero la resistencia fue catalítica: el carro describió un arco en el aire y giró en doble ocho mientras los neumáticos traseros golpeaban otra vez la carre- tera. si tú quisieras hacer algo. Golpeó el vidrio de la ventana con el pie. ¿qué haría yo? sangrentadas para cubrir mis ojos—. —pidió. la cinta adhesiva se rajó y el frente del Toyota se desplomó.? Mira. el es- Kimberle se sorprendió tanto que de momento perdió el control del fuerzo de sus movimientos. mira.

me corrompida. Sigue pareciéndome sola. con una sonrisa mar atribulado [versículo 228]. sin lo escrito pienso en mí. Tiendo a las ventanas. o vertiginosamente otro. Debo devolverlo a la realidad: a pertinente de un adverbio que es ya un cultismo]. y ya no estoy seguro psiquiatra. que pinta sin esmero los tejados. Pensar es tener pies. cuando escribo —y siempre lo hago. aunque se resiste.] Tengo hambre. sol flaco. en la conciencia. Dentro de poco saldré a comer. o me haya abandonado a la en un cartel publicitario: «Paradójicamente [me sorprendió el uso deriva regocijada de la polisemia. abismado en la huida. de Paulo Coelho. que duele. nada. desposeído de carne pero abrazado a feroz. paradójicamente como una fronda torturada por águila y fantasmas. Quizá la sanación definitiva de que eso sea bueno. Tomarme unas vacaciones de mí mismo. aunque no redacte y sin quien escribe. una voluntad de árbol como el yo. sino tránsito. enarbolando una voluntad sin psique. que duelen. Ayer lo vi enunciado —anunciado— consentido una excesiva abstracción. atravesado por bronces. sin orillas. que se ofrece a la mirada arrastra el vértigo de no saber.. no obstante: aún estoy varado sepa que son ciertas? Tengo hambre]. como vegetal. La conciencia —prohijada por el pensamiento: por el [Me sorprende haber encadenado estos párrafos (¿son párrafos?). Tiendo a los huecos que hay en mí. Sea como fuere. los libros a los que huyo. Pensar es sostener este lápiz. y entregarse al mundo supone renunciar a ella —o amordazarla—. que es un ano. Todo queda atrás. esta disolución. Es la una y veinticinco. de diluirme. una asamblea de huesos taciturnos. como si deflagrase un gran depósito de duele algo—. el adverbio—. llameara. si no lo hago. ¿Fabulo? ¿Concibo? ¿Vomito? En todo llueven los fragmentos del reloj que soy [de nuevo lo he dejado en la mesa. aunque un grano de verdad. Ha sido un lenitivo eficaz. hasta el hartazgo. las manos deshabitadas. que me carcome. no me resultan balsámicas. para abandonar los párpados. Pero. Siento la dobladura cervical: la tensión a la que me obliga el gesto de escribir. —de nuevo. que acumulan luz como si rezumaran luz. Quizá le haya provenga de ayudar a los demás. como el amor de Llull. pero encierra lo es el poema? ¿No lo es afirmar cosas que no comprendo. maridaje bioquímico que nos hace bípedos y hablantes— es un mármol Creía atravesar un periodo de sequía. limpio como un parto. ¿Es el ruido del yo?]. meteoros. reparar en la inevitabilidad de la piel y lo sombrío de la piel]. o de voluntario silencio. boca abajo: así no cedo a la tentación de mirarlo a cada momento]. [He encontrado algún alivio. Luce un una frase extraída de alguna de las flatulencias pseudomísticas. a esta cápsula derramadamente ayudarse a uno mismo es ayudar a los otros». cuando sueño —y nunca dejo de soñar—. esta ignorancia. pienso en mí. No he llegado a él. la mejor forma de este despacho sembrado de pasos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 122 123 . [No cesa el rumor del ordenador. La conciencia coloniza al yo. a las EDUARDO MOGA úlceras que son también claraboyas. no obstante. erecto hacia el no. ni una línea—. como sugirió el [Tengo la sensación de que el poema me empuja. Y lo sobrevuelo. una zona espermática en la que hormiguean divertículos y consecuencia de un deliberado alejamiento del yo. Me empuja.. Deshacerme delimita el mundo: lo vallan mis He encontrado algún alivio en no pensar en mí. inflexible la carne. ¿Es esto la realidad? ¿No apropiadas para los débiles mentales. mirar a mi alrededor y no percibir y moléculas. o resignación. como si todo se aplacase nunca deja de pensar en sí: cuando algo me duele —y siempre me y. para apresar las nubes que veo alejarse. lacerante como el yo. pienso en mí. [No es verdad: uno omóplatos y mi cobardía. un largo sorbo de agua me turbaba: escribir es mi única justificación.

Anoche Jordi. se preguntaba: tras la música recognition. Por supuesto ondula a causa de las vibraciones que produce la mano que escribe ● que no. Then his mouth opened. del lenguaje. alumbrar es una negación). El cuento lo escribió Carver. también la holopoesía y la infopoesía lo serán. Toda angustia es luminosa. his eyes scrunched atonal. Para desembarazarse riqueo sobre la fragilidad de la naturaleza humana y de su tendencia hacia de la literatura hace falta la literatura. Quizá es Regreso al yo. Me he aprendido el cuento de memoria. Me sorprende que no tenga miedo. una manifestación obsoleta de Cierro el libro de cuentos y me levanto del sillón para ir hacia el cuarto la eterna duda entre el sonido y el sentido. ¿He salido alguna vez de él? ¿Salimos de él alguna vez. ni cómo se titulaba. desaparecer en el silencio: a sobrevivir en él. volviéndose a preguntar. abiertos y mira el techo. adivinó Cortázar. His face seemed to relax and soften then. respondía. cuando morimos? y por lo tanto le pertenece. Hace apenas unos meses eran su hogar. la lungs. «A Small. dentro de de Isabel. le una tontería brota?. O sobre la fragilidad de los seres humanos. Luego Adolfo AGUSTÍN GOENAGA la calificó de brotada. la polipoesía y un burbujeante etcétera de nuevas formas parted as his last breath was puffed through his throat and exhaled gently through the clenched teeth. Él. Todo fervor es intelectual. His lips ciberpoesía. Aspiro a la maldad y de lo banales que resultan sus acciones a la mañana siguiente. Todavía no amanece. ni sabía quién había formulado. (Tampoco yo recuerdo ahora quién escribió el relato. demasiado pequeña para tener miedo. and he howled until he had no more air in his Yo pensaba en la poesía fonética. Y el silencio. del pensamiento—. Es una historia sobre la banalidad fluorescencias por este sol indeciso.Bel me preguntó en nuestro último encuentro: ¿te sientas y fluye? (Fluye. me planteó la pregunta sin The boy looked at them. en el sentido contrario a la creación. O sobre la banalidad de los seres humanos y la fragilidad del mal. Ella es todavía el mundo. manchada de discretas pastelero se vuelve el centro de todo. No se trata de eso. del mal. representen una lírica declinante. closed. aunque yo quiera negarme. en realidad. También estos poemas que escribo lo son. formas de sus manos o las sombras de las cosas que caminan en la oscu- ridad. Recuerdo el cuadro satírico recogido por Bioy Casares en De jardines ajenos: ¿A Ud. porque yo Parece no escribo: corrijo. el alcohólico. La luz de la lámpara la hace pestañear. melómano. Un cuento que leí hace tiempo describía a un letraherido que construía su discurso con constantes citas o referencias literarias. Imitaré a esta agua que cuando el pan sale del horno y la tetera silba en la estufa. Debo haberlo leído diez o quince veces y siempre la figura del Y la botella de agua recién abierta. de desarticulación del lenguaje poético —es decir. Y la oscuridad. pero en realidad tiene los ojos no muchas décadas. Sin embargo. ¿qué? ¿La electromúsica?. que nunca recordaba con exactitud. aunque para los más rabiosos guardianes de la actualidad acaso sólo I. Aún está demasiado cerca de todo incluso cuando olvidamos. Ella parece dormir boca arriba. la holopoesía. traigo conmigo a la habitación. le preguntó una vez cierta pundonorosa poetisa. La levanto en brazos y la Experimento el fervor de la anulación. que vino a cenar a casa. Entonces se trata de otro llo- El poema me afirma. se entretiene con las reemplazadas por algo hoy inimaginable]. Good Thing» decir. ni dónde lo he leído). es RAYMOND CARVER. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 124 125 . No hace ningún ruido. El cuento continúa con las llamadas del pastelero a la casa de aque- lla pareja que acaba de perder a un hijo. la videopoesía. but without any sign of respuesta del fin del arte.

Él vería a su madre conduciendo el algunas ideas para ese relato. Primero es el golpe. No. Enciendo la computadora y comienzo a escribir. Sería horrible poner estas imágenes en su cabeza. lo saca de la casa y lo mete a un automóvil. todo lo que hizo el diafragma igual que una calcomanía mal pegada. lleva cargando. No puede llorar. Cuando uno se y abre un hueco en mi estómago. Nada más. que su padre piensa en estas cosas me abandonaría también. con el calcetín ma. Pero el niño despertó gritando y se murió. Mis miedos son ridículos. abrazándolo como una orquídea. Me sentaré en el escritorio y esbozaré a algún lugar parecido a una cárcel. dormida. el hombre lo Me sirvo una taza de café y me encamino de regreso a la habitación. Me Cuando abre la boca descubre que ya no puede volver a cerrarla. no le salen lágrimas. deforme. La idea de pronto me emociona muerto. El pecho apenas se mueve. Ella juega trasero. No fue un golpe estremecedor. qué pensó cuando cayó al piso. No puede mirarlo. es el automóvil que no alcanza a frenar y manda al niño contra el pavi- ras. si le hubieran metido una bola gigante de algodón. La dejo entre hebilla helada del cinturón contra su espalda. Regresa caminando a su casa. a comer algo. acostado en una cama de hospital. me tranquilizan. Su madre estaba ahí hace un el cráneo fuera la cáscara de una nuez. no padres de aquel niño van y vienen del hospital a su casa. salió el cuerpo dando vueltas por encima del coche hasta el otro lado a darse un baño y descansar unos minutos. Lo levantan en peso. paso si se desliza hacia la orilla. Si supiera Isabel está bien. como si gante. Pero todo eso sigue siendo cómo está y luego cómo fue. bueno. Apenas la intuición de llegar Quiero ver que Isabel esté bien. Pero él no puede estar muerto. no al revés. Apuro el paso. el cuerpo se va perdiendo poco a poco. en la cama. Se muere después de todos les pasa en algún momento. extiende su abrazo. como si supiera lo que está pasando y cáscara de la nuez. a propósito mirara hacia otro lado. Siento el impulso de despertarla y le. la ficción es ficción. Su amigo le pregunta del accidente. el eunuco. Nadie sabe qué hay dentro de la momento. El niño se muere en la historia. Sí. pero el sosiego. Tal vez Carver escribió el cuento y creyó que debía esconder las costu. Sólo regresa contesta. La ficción no maldice. Hay algo mezquino en tipo mientras estaba encima. Mientras tanto el pastelero de la calle. En realidad el carro redujo bastante la velocidad antes de llama. No puedo escribir así de un niño. con los ojos inyectados. Hace mucho tiempo que no escribo algo automóvil. los persigue para que recojan el pastel que mandaron hacer antes chocar contra el niño. El niño despierta gritando del sueño. Aunque no de café en la escalera. Cuando uno le da la vuelta resulta terrible. Derramo algunas gotas Me siento culpable. el dolor de perder relato sólo pueden ser las de un sujeto monstruoso acostándose sobre el un hijo. Él está ten- Isabel se ha quedado dormida. La madre le dice algo. incluso está el niño que despertó gritando. No. haya existido. no puedo escribir así de un niño. Empieza a llorar. Esto es estar Debería escribir el otro lado del cuento. niño. Los mento.no Kant. Las siguientes imágenes en el lienzo está el llanto de los padres. le dice al oído. Me necesita. Pero es que despertó gritando. El tipo la conducta de los que rodeaban al niño. pero él no una sola cara del tapiz. por respeto a los mejor es cosa de tiempo. pero se limitó a describir la mano del sujeto que tira de su mandíbula. Siente la vantarla en brazos. Supongo que a siado pequeña para irse. con los ojos fijos en sus padres. quedarse hueco por dentro. ros se vuelven para asegurarse que no haya nadie escondido en el asiento y luego se muere. Si tan sólo pudiéramos suponer tiene miedo. Pero hay que abrir la nuez para ver Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 126 127 . Le duele mucho la cabeza. la desesperación. como si el sujeto se le hubiera lo que vio en esos días. Es el coágulo que comienza a formarse en el cerebro. Él cae al suelo y se levanta. No hay nada sobre su muerte. Después vendrá la imagen del hospital. Sí. Las seco con la planta del pie. pero ahora se ha ido. Bajo a la cocina a preparar café. limpia los para aullar de dolor y miedo y lanza todo el aire de sus pulmones hasta rasguños con desinfectante y él se queda dormido en el sillón. breve. Carver es. pero sabe que es un hombre gi- No hay nada sobre el vacío encerrado en el silencio del niño. O. Duerme. Acomodo un poco el edredón para que bloquee su llamar pero la voz se detiene en el camino y regresa a sus pulmones. No existe. Intenta las sábanas revueltas. la escena no fue espectacular. No sé qué haría si algo le sucediera. en el Entra un poco de luz por la ventana. el revés del bordado. Escuchó su voz. Es dema- la casi sonrisa. Pero padres. o tal vez se trata de cribió el cuento al revés. Por eso cerré el libro y fui a buscar a Isabel. ni vaticina. Despierta gritando. No puede respirar. A veces veo que se adormece y la llamo sin pensarlo. Qué sueños puede tener un niño con un coágulo metido también ahí adentro. cuando salen del cine y en los semáfo- algunos días en coma. La novela está detenida. A lo ello. Miro a Isabel que sigue rrón que me he puesto para dormir. dido en el sillón y siente cómo un hombre se acuesta encima. Que descanse. Ellos quieren volverse locos. apretándole el cerebro. como quedaría solo de nuevo. Tal vez Carver no lo hizo por pudor hacia el niño. como si alguien me desprendiera el muere ya no tiene cuerpo y él ha sentido cada parte. Me vendrá bien.

En cuanto pensando estas cosas me matarían. No. durante los primeros días después que Ana se fue. Seguro Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 128 129 . Me queda claro que les extraña la petición.. —Está estable pero inconsciente. Despojó el cuento que la policía la encontró en una zanja o que se fue con alguien más. Me acerco y le doy un abrazo. «El baño» lo Su hijo está dormido. Calmé a Isabel y volví a —. o también eso quedó fuera. En la segunda versión no. pero no. —Dicen que es probable que no despierte. Espero que su hijo no tenga nada dejó de amamantar a Isabel dejó también la casa. No puedo imaginarme lo Conduzco hacia el Hospital Civil.. En puede quedar con él mientras estamos fuera. Es como editar —Sí. Lish era un editor salvaje. lloraba un poco pero no mucho. o cuatro días que estuvo en coma. editor salvaje que perseguía a Carver (¿o Carver lo perseguía a él?) le No sé qué más decir. de cualquier rastro de humanidad. enfundó en el traje de caballero minimalista. Laura tenía la voz llorosa. compañía. Hay que ser salvaje una o dos veces hasta ahora. sólo que en vez de au. está muerto. lo habré visto gatos bonsái que hacían crecer en botellas cuadradas. La figura del pastelero resulta una ellos no preguntan. —¿Puedo verlo? tintas. titula entonces. una se muere el niño y en la otra no. Ahora ya no preguntan malo. Acabo de dejar a Isabel con mis pa. Vamos. por supuesto. No me despertó el timbre del teléfono sino el llanto de Isabel. Jamás he jugado con el niño. Ellos despiertan temprano. despertó gritando contra sus padres. o por lo menos el relato termina Ellos son buenas personas. Me levanto y me da un abrazo. que su Hay que ser salvaje. Me quedo sentado junto a ella. En el baño me acordé del cuento. que despertaría de del resto. Se acerca Rodri- hubiera metido mano. Bajamos cuando oímos el golpe. la vida de una persona. cerebro estuvo apagado. También por ella. sufrimiento parece de cartón. para hacer algo así. Él todavía estaba muchas horas seguidas. Su marido habla con unas enfermeras. dres. No sé qué decir. Ya no pueden dormir quiso despertarme. Se sorprendieron de que la llevara tan temprano. pero las enfermeras dicen que ninguna se hecho algunos cambios. en algunos cuentos las cosas fueron dis. como si ese desmayó después. como la leyenda de aquellos A mí también me sorprende. Serían las cinco o seis de la —¿Cómo? mañana. Sólo ha sido un fuerte golpe. Pienso en Isabel. «El baño». Estaba asustado. También los padres del niño del cuento esperaban eso. ¡Es mi Debe haber sonado varias veces. con algunos cambios menores aquí y allá. en su cara. pensé que no era grave pero se texto de Carver. ¿Cuál estamos viviendo? Si Laura y su marido supieran que estoy principio. es como si un editor hubiera —Íbamos por un café. Sobre todo si Carver le había rogado que no lo Me conducen por el pasillo y luego entramos a una habitación. Me metí a la regadera mientras esperaba que se hiciera de día —Fue por agua. quedaron como bolsas del supermercado mojadas. Hay que carecer de toda empatía. ni siquiera.. Se asoman algunos cañones de barba sentido al cuento. Sí. Hay que ser salvaje. dormirla. que los doctores ven posibilida- tomóvil fueron unas escaleras. que por piedad no lo hiciera. Si consiguiera entender lo que vio el niño en esos tres hiciera. Me dice que va a estar bien. a diferencia ellos se repetían que el niño sólo estaba dormido. ¿Yo soy el pastelero entonces? Sí. Porque Lish sí le cambiaba el go. Había tenido una pesadilla y no y llamé a mis padres. pero no se levanta. porque no podría volver a escribir. Pero hay dos versiones del cuento de Carver. Son buenos amigos. Temen que se quede así. está inconsciente.qué hay adentro. No.. Es como el lúcido. Lloró cuando la —¿Cómo está? cambiamos de brazos. despertó gritando. El niño no muere gritando. El hijo de mis amigos se cayó de las hijo! escaleras de su casa. En la segunda versión cara que por dentro desean que les responda que todavía no sé nada. Laura está deshecha en un sofá del área para visitantes. Nos acompañaron al antes. que siente. voz detrás de la línea telefónica. Aquí pareciera ser lo mismo. Debe de seguir dormida. que todo el tiempo me preguntan por Ana y se les nota en la un momento a otro. Ella se quita el pelo de la cara cuando me ve llegar II . Me dirán que no vio nada. su Él se sienta junto a su mujer y ella inclina la cabeza sobre su cuerpo. y en vez de pastelero voy yo a hacerles des de que mejore. clavó los ojos en ellos y gritó hasta que sus pulmones III . Desde hace un par de meses dejaron de preguntar. le dio forma al sentimentalismo de borracho de Carver y luego lo Ambos levantan la vista. Los padres del niño apenas hablan. El teléfono sonó hace un par de horas.

Tenía la cabeza abierta y el brazo doblado debajo de su cuerpo. puede oírnos. no puede oírnos. le está creciendo doctor. jugando una broma a todos. y se des.olvidaron ya el café. No sé si deba acercarme. sin decir nada. un músculo. Intento sonreír al menos. El doctor dijo que puede escuchar si se le habla. que es todo lo que tememos que sea. Tra- conmovedor en cómo el hijo se ha convertido en un pedazo de madera. que no soy un cerdo egoísta ● madre. de un niño que no ha existido nunca. es- mirándolo. a un costado. Y después no es el desconocido. qué es lo que está hombros. ducir el grito. en el —Vete por un café. como si volviera de la muerte nada más para decirnos tiempo hace que está llorando. Casi no llo. una y otra vez. Podría escribirlas antes de que lleguen ellos y guardarme la hoja en el raba. sin decir nada. cupiendo contra sus padres y morirá entonces. es como si estuviera muerto. Pero él no se mueve. Miro irrepetible. Tal vez antes podría haberlo escrito. Ya ves lo que dijo el nadie lo sabe. que había tenido una pesadilla. no puede moverse. se ha soltado a llorar. De un momento a otro se levantará gritando. no ahora. Pero no puedo. Así tendría que seguir el cuento. Es el sujeto tendido sobre él en el sillón. y le repite al oído que eso es la muerte. estas ideas. Hay vea que sí puedo ponerme en los zapatos de alguien más. hasta llegar adonde está ahora. Debería llamar a mi cráneo y ver lo que ellos ven. como nunca lo abrazará nin- —No. abertura en el cráneo. Tal vez cuando sentarme. Jamás creerán Ahí está el niño. encerrado en un cadáver. escuchando la voz de su madre mientras conduce y pronuncia apenas. escuchando de labios de que esté hablando de otro niño. historia de su accidente al oído. hasta quedar inconsciente. sobre el niño de Carver. Sin embargo es cierto. aca. le dolía. Busco dónde vez Ana regrese si por fin publico algo que valga la pena. No te preocupes. Si lo cuento quizá no nos dará miedo en adelante. Tal al niño una vez más y desaparece también por el pasillo. No enfrente de él. ser ficción. roja. mayó. no mueve permanezco de pie. De todos modos no tendría sentido. algo mirando ahora. dentro del cráneo. Laura mira escalones. no quiero ocupar el lugar de Laura en la orilla de la cama. Me pregunto qué estará viendo detrás de sus venda que envuelve su cabeza. sino su propia madre que le repite la Ella se levanta sin alzar la cabeza. habría que dejarla sugerida automóvil. Lo haré en cuanto regresen. Laura se sienta en la orilla de la cama y yo teo en el cine y veo los rostros de la gente. Nunca lo abrazará ninguna amante. es el sujeto que lo lleva en las piernas. no podía. preguntar cómo está Isabel. Me quedo de pie. atada a un pedazo de hilo. Debería anotar Él no responde. Lo abraza por dentro. bolsillo del pantalón. Rodrigo ojos. meterme en el una silla en una esquina. que su madre la historia de su muerte. me dijo que tenía miedo. como cuando vol- se queda afuera del cuarto. Las enfermeras marcan ahí sus rondines. El niño duerme en la cama. Oye al padre armar el ataúd fuera apenas aparece en el cuento de Carver. Parece que rodó desde arriba. Había un poco de sangre en bería anotar todo esto antes de que lo olvide. A lo mejor se está saliendo el vacío por la No se me ocurre nada qué decir. si la ficción dejara de —Cayó de las escaleras porque tuvo una pesadilla y no quiso des. asiento trasero. Sí. No. El Me matarían si alguna vez leyeran eso. ¿Y si Isabel del cuarto. Si se despierta les avisaré enseguida. que no es nadie real. Voy hacia allá y me siento. Nadie se dará cuenta si arranco una de las hojas del cuader- —Cuando bajé respiró un par de veces y abrió los ojos. pero no ahora. A lo mejor tiene abierto el ojo debajo de la venda y nos está —Puedes hablarle. No digo nada. El muchacho se va a levantar de un momento a otro con un a Laura. mostrar simpatía. Punto. no. Podría terminar el cuento los escalones. Para qué tomar las notas si nunca doctor dice que también se rompió varias costillas. Los calcetines resbalaron en la madera y se golpeó la cabeza. boca arriba. cubre un ojo y la oreja derecha. que le describe cada golpe contra los ricio sus cabellos por encima y la conduzco hacia la puerta. pensarán que estoy escribiendo sobre ellos. yo lo miraré mientras no están. Es el viaje en el Una frase así no podría quedar en el cuento. Sé que debería decir algo. aguantándose el llanto. Creo que por eso casi escribiré el relato. y después morirá de manera menos debería sentarme en la orilla de la cama y pasarle el brazo por los definitiva. Su cuerpo se ha convertido en una mortaja. guna amante. Entonces tengo que saber qué es lo que vio. demoníaca. Me levanto otra vez de la silla y lo miro de cerca. mientras el niño escucha todo pero en su mente cuando ella está dormida? Pero la imagen es insustituible. El niño Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 130 131 . de las cosas que nacen de la cama. La madre habla en la orilla lo leyera? ¿Si viera de lo que es capaz su padre. con una tiene el rostro impávido. Pongo la mano sobre su nuca. Hay un cuaderno colgando al pie de la cama con una pluma pertarme. No sé cuánto grito terrorífico. Además hay algo hermoso en la escena. una letanía incomprensible. no lloraba. Sé que por lo que sí. De- Cuando escuchamos el ruido salimos a ver. Una segunda cabeza. El coágulo se está formando en el cerebro y —No deberías hablar así. no podría. Desaparece por el pasillo.

Las relaciones unívocas entre personaje. ponte en mi caso. tanto otro fulgor que duerme en mí. UNO: En el principio todo era hambre. «No escribas diez poemas a la vez» UNO: Pero el hombre. otro al Dios CAPÍTULO ÚNICO que hay en mí en lo sagrado de los meses. donde con frecuencia UNO se apropia del discurso de DOS y viceversa. DOS: Todo comenzó cuando un dios violento y asesino propuso a las especies comer y ser comidas. Queda prohibido representar esta obra en secundarias abiertas con como le sucedió a Tiresias. a mis ojos. No escribas diez poemas a la vez parece decirme la lectora pero nunca lo será de diletante. UNO: Era miedo. y si te queda tiempo no escribas La escena está dada el último. tal vez de ave. GONZALO ROJAS DOS: Algo en las vísceras que se parece al miedo. actor y universo de para Alejandra mi furia representación están totalmente dislocadas en este texto. cansado de Dios. con tanta vibración de hombre en el espinazo. computación e inglés. Fragmento Elegante. DOS: El hambre se parece al miedo. pero no ambos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 132 133 . tan llena de hombre. vista parcialmente de dama isabelina. UNO: El hambre viene del miedo. DOS: Y vio Dios que era bueno. por favor ciérrela y aleje inmediatamente su estulticia de ella. tres adjetivos importantes para su atrezzo. DOS: Todo era el hambre. Dios no quiera que (o la verdadera historia de parezca mujer o travestido. Prevéngase el lector de ciertas interpolaciones entre los narradores de LEGOM la obra. aprendiz de comediante o luciérnago escribe cuatro: uno desempleado. pobre y masculino. así parece fácil andar por ahí creando universos. y si así fuera. el que quiera comer que mate a otro. y adentro DOS: La propuesta fue muy sencilla. Si usted comienza a leerla y no la entiende ARZOBISPO ASHBY cuando piensa que debería entenderla. otro a mis axilas de perra. sagrados días del parto..y así. sintió algo parecido al miedo. y esto es importante para el juego escénico. está bien. una canción del alto medioevo aconseja a las muchachas no brincar con las piernas ADVERTENCIA muy abiertas. no tronaban los relámpagos. mucho peor que figure como uno de esos la prima hermafrodita) tristes remedos de machembra que ahora abundan en el televisor. estoy tan triste. NARRADORES: UNO DOS. Narrador en este caso es sinónimo profundo de histrión. . para evitar que les crezca un pene. Es peligrosa para el alma. CUENTOS para Y APUNTES PARA LA REPRESENTACIÓN dormir infantas Es probable que cualquiera de los personajes. a tan UNO: Así parece fácil.. UNO: Pero no llovía.

Podemos perderlo todo en la vida. preferentemente en el invierno. UNO: Ésta es su historia. UNO: Sobre un pie y sobre otro. DOS: Fuimos compañeros de trabajo. de jornalero o de su puta. UNO: Se dice así. DOS: Era un buen hombre. Maravillosa. UNO: Ni siquiera teníamos horario fijo. pensé que era por este DOS: Ya derrotado. DOS: Supongo que de trabajo. el derecho DOS: Parece que eso no lo solucionó muy bien. pequeño defecto que aún tengo en la pierna. ¿verdad? Se dice el pan. pero nos cuida. las manos sobre el aliento. Eso es UNO: Y bárbaros muertos de hambre. camioneta. todo. UNO: ¿Trabajo? DOS: Contaba buenos chistes. DOS: Si lo mirabas a los ojos no te escogía.UNO: Pero teníamos hambre. Gracias. No te levantaba si lo veías a los ojos. Gente interesante. DOS: Pero el primer amor. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 134 135 . DOS: Claro que no. que ésta es tan sólo la historia DOS: Pero pasaba. Desde el cristal de su cuatro por cuatro. todos amábamos en el trabajo. Dios mío. UNO: El hombre de la camioneta nos miraba sin bajar el cristal. luego muchos brinquitos sobre el izquierdo y el frío. DOS: A veces pasaba una camioneta. DOS: Supongamos. eres UNO: Yo no sé por qué nunca me escogió. En estos tiempos escasea. ¿Recuerdas? después. Mierda. Joven y lo había perdido todo.. Lo suponía más UNO: Pero era joven. UNO: Cómo no hacerlo. a la prima no. Mierda. de un hombre que sufría por su prima hermafrodita. Parece. llevar el pan a sus casas. DOS: ¿Estás seguro? DOS: Si lo veías a los ojos era seguro que jamás te llevaría en la UNO: Cargaba con la foto de su prima en la cartera. con. con UNO: Había un hombre. distinto. UNO: Era la seña. Venían de todos los pueblos de DOS: Todo era llegar de madrugada. Dios mío. Señor. DOS: No se pierde. DOS: Pero se le puede considerar empleo. que sólo mejor que el dios de los africanos. UNO: Lo conocí muy joven. UNO: Un tipazo. perdón. menos del hambre. Primero el izquierdo. DOS: Gracias. Pero el primer amor. DOS: ¿La recuerdas? DOS: El primer amor no se pierde. UNO: De jornalero. alrededor. DOS: Decididos a llevar el pan a sus casas. UNO: De todos modos casi nunca pasaba. DOS: Llegar al pie de la carretera y brincar. más allá del hambre. DOS: Que los tiene todos sidosos. observador. Nos tienes como a los africanos. UNO: Te doy gracias. nunca pude escucharlo. UNO: No sé.. UNO: ¿Ah. DOS: Estás equivocado. DOS: Podría decirse la tortilla. DOS: Desde el interior de su cabina climatizada hacía una pequeña seña. según dicen. UNO: Durante la madrugada más fría del invierno. UNO: Mierda. UNO: Pero por estar ahí no nos pagaban. UNO: Conocías gente. Dios nos cuida de DOS: O de su puta. Era eso. UNO: Casi nunca. UNO: Podemos perderlo todo. Menos autoritario. entonces era eso? Yo pensé. sólo lo veía mientras nos revisaba UNO: No nos pagaban. lentamente. Te digo. Eran cientos de hombres fuertes y decididos. DOS: Y se llevaba a alguno. por permitirme no ser como ese hombre que DOS: Pues yo estoy mejor enterado. DOS: No nos pagaban. UNO: La mierda con el primer amor de mierda. DOS: Un hombre enamorado de su prima hermafrodita. DOS: No. UNO: Siempre sabes lo que es distinto. Una pequeña seña. te levantaba si no lo veías a los ojos. UNO: Entonces lo conocí. DOS: También a la prima había perdido. Casi una mueca.

No. yo. Digo DOS: Una tortilla o un pan a la boca es un hombre que vale su culo en yo. creo que hablan de mujeres que se tocan. UNO: Ya se fue. DOS: Eso no es un clítoris. imbécil? DOS: ¿Recuerdas a aquel hombre que tenía una prima hermafrodita? UNO: Se confunde con esas señoras. sientan su ano. suéltense un poco. en esos hombres decididos a dar el culo con tal de que salvar mi hombría. y para UNO: Sí. Por lástima lo vamos a ganar ahora. perdón. pero amé con una por eso se dice llevar el pan a la casa. Dios piensa en todo. DOS: No la levanten para que nos escoja. sería el que está en la camioneta. Y nuestras mujeres. Siempre habrá animales más pequeños. Que se vea esa derrota. UNO: Y no es maricón. prima. Si no fuera por ella mi vida sería muy diferente. DOS: ¿De qué estás hablando? DOS: Se paraba con nosotros junto a la carretera y nos decía: UNO: De mujeres. UNO: Yo. claro. Unas a otras.UNO: Pero se confunde con esas señoras. UNO: El asunto es que un animalito se come a otro animalito. están acabando con nuestras fuentes de empleo. Pero es lo mismo. sólo parecen. Porque UNO: La regla son siete milímetros. al borde de la carretera. ésta es su historia. UNO: Por eso mi prima decía soy la hermafrodita. UNO: Sí. a mitad del invierno. Yo. Aflojen. DOS: Casi imperceptible. También puede formarse. DOS: No levanten la mirada. tocándose como hombre o mujer. enamorado de ella.. DOS: Pues entonces es muy diferente el tono a como lo dices tú.. le digo prima por cariño. aflojen todo. UNO: Puta madre. Un día le dije. pasión de negros a mi prima hermafrodita. un hombre que se va de puta o jornalero para que sus hijos puedan DOS: Eso era una tolocha. DOS: Pinches chinos. échale la culpa a los chinos. UNO: Si lo ves a los ojos no te levanta. Un animalote se come a un animalito. Sufría por ella. Y sufría. le digo mi prima y yo realmente estaba sus hijos coman y caguen. DOS: Digo que no. DOS: Bien tiesos todos. llevarse una tortilla. Si no se muere. DOS: ¿Qué dices. claro. UNO: Tampoco hermafrodita. UNO: Claro. tengo novias. DOS: Qué es esa mamada de no verlo a los ojos. de entrada yo oro. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 136 137 . hombros adentro. aunque tengas el clítoris DOS: ¿Eran maricones? de veinte centímetros déjame verte tus cosas. UNO: No. me salen tetas pero UNO: O un pan. La veía en la regadera DOS: Estábamos en los hombres decididos. DOS: ¿Los chinos? UNO: No son chinos. DOS: ¿Se fue? ¿Se fue? ¿A quién se llevó? UNO: A los del otro pueblo. DOS: ¿Y cómo sabes que te levanta si no puedes ver la seña? UNO: Era una seña sutil. yo pude haber tenido un mejor destino. Dios es una mierda.

UNO: Está bien cabrón.. DOS: Esa historia me gusta más que la de la prima hermafrodita. Ella escarbaba en los asunto. acaso sin el camaradas.. supongo que tuve una madre. un hijo. Y ya en la camioneta. Mañana sale éste DOS: Ahora que tampoco había muchas fuentes de empleo. Tenía ese olor de papel e imprenta. UNO: O con tu prima hermafrodita. DOS: Algo para presumir con tus amigos. Es fácil. DOS: Ni madres. Cuando tengamos UNO: Muy apesadumbrado. cerca del penal. Mañana sale. más o menos. No somos nada. Algo en la vida.UNO: Un movimiento muy lento del dedo. decían. DOS: Pero ya me la has contado muchas veces. Tenía cierto olorcillo. DOS: No. Mi madre. la santa. ponte algo bonito y UNO: ¿Algo en la vida? que se quite fácil. Siempre hay un animal más UNO: A mí me hubiera gustado eso. amigos. aunque casi siempre hablaba del agarrados de la mano por todas partes. curioso. DOS: No podía llenar una solicitud de empleo sin mencionar a la prima. Vivíamos DOS: Puta madre. DOS: Algo de lo que se sintieran orgullosos tus hijos. Y tiene desgarramientos. DOS: Pero no era su padre. O una plantita. Ya sabes. UNO: No es curioso. UNO: Entonces no está mal que se haya enamorado de su prima. Báñate. con un clítoris nada pequeño.. De DOS: Y de preferencia con el pan. ¿A usted no? obligada. DOS: Sí. Por eso DOS: Ahora que lo dices no. prendes el DOS: A la altura de los ojos. Como a papel de revista. camaradas. televisor. fuera de lo común. Si un hombre se va de jornalero o puta UNO: ¿Perdón? para llevar el pan a sus hijos. a fornicar con los presos que liberaban. no conozco a nadie que haya llegado tan lejos.. cariño. DOS: Está cabrón. Mejor haríamos hablando UNO: ¿Orgullosos de comer? de otras mujeres. prendes el DOS: ¿Recuerdas a alguien que haya ido? televisor. Así nadie le da trabajo a nadie. te pones unas buenas babuchas. UNO: A eso te referías. he hecho algo. enfermedades cantinas de Tijuana. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 138 139 . UNO: Pues no. su madre. Andábamos DOS: Supongo que fue entonces. un momento dado. claro que lo recuerdo. ves a tu mujer con cierto UNO: Por eso nunca nos llevaba. algo con publicitarios. entonces es necesario que regrese en DOS: Eso dicen. Entonces dices. Así no se puede. para que no te lo vaya a desgarrar. UNO: Es verdad. y la tenían bien informada. Ella sabía todo. Yo sí creo en el amor. venéreas. puta madre. y ella tuvo una vida decente. los regresaba? Porque es DOS: Lo prendes dos veces. muchas que lleva veinte años en un hoyo sin recibir visitas conyugales. revista pornográfica. la querían mucho. no recuerdo a nadie que haya vuelto. nunca antes vi un clítoris tan grande y tan UNO: ¿Eso hacía? hermoso. las mujeres. se vio UNO: A mí lo que me late son las hermafroditas. UNO: ¿Otra vez? DOS: ¿Y crees que haya vuelto? ¿Qué crees. UNO: Y fue entonces cuando nos dijo. Llegas a tu casa. volteas y los chiquitines juegan con el perro. UNO: Así. DOS: De todos modos. UNO: Y ya en la camioneta. Qué dicen: no somos nada. Dios piensa en todo. más que eso. UNO: Claro. Te jalas un cartón de cervezas y te pones a posible que eso de jornalero o puta fuera sólo uno de esos trucos ver el beisbol. pero más podrido. no somos ni madres. mi vida. Todo lo que un DOS: Mi padre decía eso. Es fácil decir eso cuando te huele la papaya a DOS: Muchachos. todos modos. Tuve una mujer. Está mal. UNO: Y para que regrese es necesario que se haya ido. lávate tus cosas. pero nunca. basureros y me decía: cuando tengamos un hijo. ya sabes. Le oportunidades de ser algo en la vida. También que mi madre andaría de perra por las hombre debe saber de sus semejantes. DOS: Por eso te lo digo. difusamente. Siempre vio a mi hermana con buenos ojos. Sé todo sobre la vida. una historia de ésas. los guardias UNO: Les daba asco. Demasiado cerca.

encruza. y de perro el muy canalla. por qué no. Nada lo casa. DOS: El Tío José. DOS: Claro. pero siempre es amor. Yo que creí que tú las enfermedades. presentaba como el Tío José. UNO: Exacto. ya sabes. Estuve en la cola eso la vieja.. El milagro de la vida.. Lo traje a tantas cosas a nuestro alrededor y no entendemos nada. tenemos pedazos de información. grandes perros que a veces muerden. Eso es lo más interesante que has dicho en semana. y luego qué. tal vez. las cervezas. DOS: Pues es algo que tampoco se explicaba mi padre. el Tío José. DOS: Entonces no siempre. llaman atravesamiento. la vamos poniendo en orden. ya sabes. Después lo traía a la casa y nos lo ser el milagro de la vida. Puta madre. UNO: Así es. Dice que soy una costra. DOS: Eso suena interesante. en el. UNO: Gran mujer. y me dice que soy una costra entendemos. Sin DOS: Algo afeitada. DOS: Las cervezas. dijiste. mi padre DOS: ¿Dices? nunca entendió por qué la vieja se metía a jugar con los presos. En ocasiones eran tres tíos José por DOS: Permíteme apuntar. DOS: Así es.. DOS: Con los recién liberados se metía a darle a la fermentada. pero no mucho. UNO: Eso no explica lo de tu hermana. en este caso tu madre. lo traté como a un hombre libre. estaba llorando. DOS: ¿Siempre? UNO: Siempre durante la primera parte de la fermentación. al volver. De todos modos pasan con los perros.. de la fermentación? UNO: Como todos. Razonable tonelaje. DOS: Bueno. Si era hija de un tío José y tú UNO: Ya no. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 140 141 . Estos tenían algo de dinero. que somos. pero no. mi madre. DOS: ¿Entonces? DOS: Mi madre era. Eran cuando apenas. de otro es imposible que fueran por las cervezas cuando apenas. Son las cosas del amor. le DOS: Por ejemplo. Ponía un disco eras de ésos. les revisaba bien las partes. no. vestida de jagüayana. Ya no eran presos. Por qué hacía Lo estuve esperando toda la mañana bajo el sol. Creemos que sí. Puede pensar. UNO: ¿Quién? UNO: Sí. ustedes no UNO: Mi madre se paraba en la puerta del penal. Siempre. UNO: Platícanos de ella.. Sólo cuando él se toquetea. Me dice que soy una costra. El milagro de la vida. que siempre debió sonreír con los ojos cerrados. UNO: Un hombre se sienta sobre la barriga de una mujer y se toquetea UNO: Eso no lo sabría tu padre. ¿Es necesario que toquemos lo de mi UNO: Pues si tu tío José se encontraba en esos momentos acomodándose madre o mejor volvemos con el tipo aquel? en el vientre de tu madre o. otros.UNO: ¿Tu madre? UNO: La recoge con las uñas y después el hombre. sabroso. DOS: Enorme. no te burles. Mi madre era. toda la tarde. ni siquiera los pedazos eran confiables.. o ya sabes. con el puño. Los metía al cuarto. UNO: Eso no explica lo de tu hermana. UNO: ¿Y entonces? DOS: Ese tipo no me quiere. Algunos manuales lo UNO: Rugosa al paladar y al tacto. En dos cabras. Es algo bello lo que viejo de Leo Dan y nos mandaba a la vinatería por unas cervezas. ¿Sabes eso hombres pobres. seamos sinceros. y podían haber ido por las cervezas porque todavía estaban camino a le ponía un collar de flores al reo. sabemos. cuando apenas los estaban. Lo suyo eran las enfermedades. ayuda a meterse el puño en el. ya sabes.. amor no levanta la fermentada. tampoco se lo podía explicar. si quiere. pues. Ella para la segunda parte toma la leche de la vida con sus uñas. en una cabra. Motivación es lo importante. Después la mujer..

algo tenía mal con la digestión. Y no soy maricón. Ojalá se te quite lo idiota. Los patos y los tigritos con la cara culera. Pero ahora estaba idiota. Ropa. pero no. con un tubo pegado. UNO: Sabes a lo que me refiero. Desde los campos haberlo sabido. DOS: A mí me gustan los peluches. pero hay gente que los pone en el tablero de su cabina climatizada. Sentado todo el día en una silla rodante. UNO: Si no tienes una camioneta con cabina climatizada ni te hagas ilusiones. Totalmente imbécil. Él ni se imaginaba que en la Cuando seas mayor. DOS: Ah.DOS: ¿Cómo iba a saberlo? Los abuelos de sus abuelos tuvieron un DOS: Imbécil. los terrenos. Tenía un hijo idiota. Te enseñan a escribir. de ninguna manera. Las cárcel tienen programas federales. pero de qué sirve el trabajo. de ninguna forma. DOS: No. Pero en verde. iba comiendo inmediatamente le salía por el culo. No me UNO: ¿En la cárcel? molestaría estar comiendo todo el día. andar en la vida metiéndote el puño con la ayuda de un exconvicto. te amarren la cuchara a la Pensándolo bien. pero traicionar no. Yo no entiendo eso. pobre. DOS: Y dejes de expulsar por el culo lo que apenas estás masticando. buenas calificaciones. creo que un reintegro. a recitar. ¿Recuerdas a ese hombre? UNO: De eso estoy hablando. era el orgullo de su padre. las putas. Desde ahí controlaba todas sus posesiones. UNO: ¿Climatizada? Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 142 143 . no me molestaría. Ni tiene remedio. hubiera matado al primo ese que se oían los gemidos del hombre y entre ellos el viento los repetía. Y lloraba. Había sido un buen muchacho. después de eso nada. destinado a los imperios. Te dan trabajo. Todo esto será para Eso es bien importante. Eso es terrible. Nada. A mí no me molesta. siempre andar sobreviviendo en basureros y mojando su padre le decía. DOS: No me estás atendiendo. UNO: Además nunca los regresaba. Imagino que optimista. DOS: Y que para comer te pongan un babero. era eso. la traición no se explica con DOS: Ojalá se te quite lo idiota. Vivir pegado a una silla. los jornaleros. en la cima de un cerro. ¿Para qué son los peluchitos esos? UNO: No me lo vas a creer. UNO: No me refería a eso. ¿por qué será que hacen esos muñecos de mano y te ensarten un catéter por el culo. Esos patos. perdón. DOS: Su casa era grande. desde el balcón de la casa en la punta del cerro. por ejemplo. Era horrible y pura mierda. UNO: Es una desgracia. nada. pero sí la indispensable. DOS: Sí. Muñecos de peluche. claro que en la cárcel. perdón. De ti. Puedes UNO: Ojalá se te quite lo idiota. De ellos estoy hablando. DOS: A mí no me molestaría comer todos los días. peluche? UNO: Pues aun así lo prefiero a esto. tanto quería para pasarse una buena temporada en el fresco. vacas. Mejor que hicieran panes. Disculpa que dejemos ahora lo de mi madre. cuando seas mayor todo esto será tuyo. Podrían hacer pan. huesos sanos. Puedes mentir. UNO: Es para darles trabajo. Espero que se te quite lo idiota. Son muy simpáticos. DOS: Pensándolo bien. Lo que billete premiado. UNO: ¿Eso explicará la conducta de tu madre? UNO: Ojalá se te quite lo idiota. estaba optimista. mi viejo. Por qué será. DOS: Perdón. no digo que la gran ropa. perras para perpetuar la pobreza. no.

También los DOS: ¿Dices que la ahorcó? renos luchan. Ése es un mito. UNO: Eso no puede ser. cochino amor. dinero. UNO: Él me decía. garganta hasta el culo. pero arriesgar el patrimonio frente a una UNO: Entonces alguna vez estuviste con él en sus campos. UNO: ¿Si te digo que la dejé en la escena del crimen creerías que he UNO: Y ella. tienen dinero de los fondos federales. De muchos navajazos en el vientre. Tuve una. DOS: Nadie lo pone en duda. Es imposible hacer negocio UNO: Y por las noches los jornaleros escucharán en la distancia. UNO: De joven. Sólo estaba bromeando. UNO: Una noche le pidió que se pusiera de panza. tienes treinta años y no se ve que UNO: Así lo dices. Mi padre. UNO: Sí. UNO: Es algo que tiene que ver con la lucha de clases. hijo. no traen DOS: Ojalá. DOS: No es importante entonces. Así pasa. DOS: Eso parece difícil. DOS: Sí. con esos chamacos. DOS: Creo que mi padre se le sentó a la prima en la panza. claro. UNO: Y volviste. UNO: Entonces debería pensarse en productos más económicos para DOS: O le clavó el cuchillo en la panza y la dejó con un tubo desde la pervertir a la juventud. es que decían. claro. DOS: Tú. DOS: Tú la conoces. si te acercas te asaltan. el amor. UNO: Tenía una prima. ¿Sabes algo de DOS: Es algo que no debe permitirse.. en las secundarias los muchachos no UNO: Tú debiste hablar con él. pero hablaba de la prima con nostalgia. pero con las clases es peor. DOS: Tu padre. DOS: Y el gobierno les tira comida en paracaídas. ni siquiera has ido a la DOS: Son conclusiones que sacas. liberados. UNO: Eso. Sufría mucho. no sé en qué estaría pensando tu padre. UNO: No lo recuerdo.. UNO: Ojalá se te quite lo pendeja. ya eres mayor. vida. tu padre. suena razonable. pero ahora no la recuerdo. UNO: ¿Cómo fue que el hijo se quedó idiota? DOS: Entonces ése era el asunto. DOS: Ojalá.] ● UNO: Como a los indios. Seriamente. eso? UNO: Mi padre la amaba. algo habría hecho con mi secundarias a morirse de hambre. DOS: Es probable. estado leyendo tus revistas? DOS: Ella le metió el clítoris por el culo. una prima con tolocha. UNO: Supongo. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 144 145 . Dos: Eso parece. Si me dices rentar a mi mamá a los presos UNO: Ojalá se te quite lo pendeja. una clase que se pelea con la otra. Perfectamente. secundaria. DOS: Sí. DOS: Sufría. Parece que ya vamos llegando a algo. DOS: El tipo que estaba enamorado de su prima con tolocha me contó la UNO: Un hombre enamorado de su prima hermafrodita. DOS: No lo tomes así. UNO: ¿No habrá sido de un navajazo? UNO: Mi padre. vayas a hacer algo decente con tu vida. Te entiendo. DOS: Estamos de acuerdo. [. Son unas fieras. DOS: Ojalá se te quite lo pendeja. secundaria como te pedí desde hace meses. hoy en día. tú tuviste una navaja. DOS: Sí.DOS: Se entiende. Chingado. UNO: El amor. DOS: Dónde está. UNO: Ojalá. historia. UNO: Mi padre sabía de negocios. Andan armados. Preguntarle si la ahorcó como traen ya para su leche. más accesibles para sus bolsillos. UNO: Mi padre decía que es mejor andar vendiendo heroína en las DOS: Si no fuera por mi prima hermafrodita. DOS: Te digo que es sólo probable. DOS: Te lo digo de verdad. UNO: Mientras yo bajaba la vista tú ibas por el pan para tus hijos. Hay mujeres y niños.

por lo descomunal de los rasgos. Círculos De repente. había imaginado unos seres extraterrestres descomunal: tendría casi sesenta centímetros de extremo a extremo de en forma de enormes pulgas a quienes denominó cúmices. que mediría cuatro metros de largo y que trastero. incorporando al sueño una de sus elucubraciones de la vigilia. Algo enorme había caído en la explanada que hay detrás de su casa. se levantó. se dijo. La medicación le hace soñar mucho. reptiloide. Bajó. parecía desvanecido por el golpe. donde se encontraba el vestido. sino una mariposa Intentando alcanzar el sueño. con traza humana pero Cuando la dimensión de su cuerpo era la de un gato grande. que le pareció el de un gran pájaro. y cuando ¿visible. invisible? ¿Orgánico. Iba recuperando poco a poco el sentido de la realidad. escala del enorme cuerpo. al parecer de varón. cerró a sus espaldas la puerta del trastero y despertó. También se le cada ala. enredado en un rosal. pero no sabía a qué ser atribuírselo. envolviéndola con la tela. propia de la vigilia: «Un surus». y desde su gran cabeza al despertar recuerde los sueños. y el soñador vio su gigantesco cuerpo alejarse y desaparecer súbitamente en un claro de la espesura. cuando escuchó cierta agitación de hojas y ramajes en un extremo del jardín. El eco de un golpe lo despertaba. con las ropas del todo teñidas por él. pero la mariposa no se El incidente lo desasosegaba tanto que ya no pudo conseguir quedarse iba. ocupaban el centro de la sala. pero en la oscuridad completa de la Pero en pocos momentos comprendió que la mariposa estaba creciendo. para facilitar su marcha. Advirtió que. que dejan en él. a su lado. entró en la casa y buscó una dormido. se frotó los ojos y. le dio vueltas en su imaginación a las diversas posibilidades: sábana para atrapar a la mariposa. con un suave vibrar de alas. y al acercarse descubrió un cuerpo. infausto. Su terror ante el hallazgo iba creciendo. había un largo Al fin. Pero enseguida comprobó que no era un pájaro. haciéndose cada vez más grande. y de nuevo se apoderó de él un gran temor. inorgánico? ¿Hecho solamente de energía? lo consiguió fue con ella a la sala y la dejó libre. pero es raro que mariposa negra y naranja con lunares blancos. ¿Cómo es un surus? ¿Antropomorfo. se sentó. se acercó con precaución y comprobó que se trataba de un cuerpo aunque sacarla de la casa y bajar al piso de abajo. ocurrió otro nombre: surus. noche era incapaz de distinguirlo desde la ventana. y sus alas gigantesco. un sabor agrio. Abrió el ventanal. a la soltado las alas del enorme insecto. Era una Se quedó dormido. dormido otra vez. aviforme? Antes de quedarse Invadido por una curiosidad urgente. Pero en esta ocasión soñó tan claramente que parecía materia real. como si hubiese cruzado alguna abertura invisible en el espacio. extendió de nuevo la sábana y. echó a correr hacia el monte. salvo por el leve poso desasosegante parecía contemplarlo con la misma curiosidad que él a ella. sin advertir al parecer su presencia. y cuando empezaba a amanecer se asomó de nuevo a la ventana: junto a la casa había un bulto tirado. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 146 147 . quieta. envuelto en una nube del polvillo negruzco anaranjado que habían y ancho mango de lo que tenía aspecto de red para cazar mariposas. La mariposa se quedó posada sobre la mesita. el gigante salió de su desvanecimiento. le resultó muy dificultoso. El tamaño del rostro producía espanto. con enorme esfuerzo. sujetando el mango JOSÉ MARÍA MERINO de la red. logró envolverla en ella y tomó la determinación de encerrarla.

cerró los ojos. por favor». En el amanecer había un frescor grato. —Que no me podía despertar —dijo él. —¿Pero te has quedado dormido? En otras ocasiones había logrado llamar la atención de Mónica. el firme volumen de vez estaba a punto de no conseguir despertar ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 148 149 . dormida Él se levantó sin decir nada. un eco de aleteos. nervios alterados por la sensación de horror ante aquella enorme mariposa que no dejaba de crecer. estamos despiertos. que estaba te imaginas cuánta angustia se siente. Contempló el resplandor —Por favor. —¿Se había quedado dentro algún gato? ¿Han hecho destrozos? Él se levantó. de cristales rotos. ni de mover ninguno de sus miembros. A través de sus párpados entreabiertos vislumbraba algo ya reseco y perdido. pausadamente las tostadas. más seguros. emborronaban con una sombra embargo. se hizo un zumo de naranja para tomarse sus pastillas y salió —Mónica. le pidió la llave del trastero. un punto del que sólo podía despegarse mediante un esfuerzo concentrado y repentino o con la ayuda de Mónica. la siguió. todavía con los disposición perfecta de las plantas con sus flores. Y debe de haberse quedado encerrado alguno de los gatos. con la sensación jubilosa de haber podido abandonar el círculo opresivo. se volvió al sentirlo entrar. porque no te imaginas el barullo que hay allí dentro. pero no era capaz de abrirlos del todo. y permaneció durante un rato estupefacto. farfullando con mucho trabajo su nombre: «Mónica. se quedó dormido por una parálisis que había experimentado en otras ocasiones. Bajó apresuradamente. Y mover los labios para hablar me cuesta un trabajo grandísimo. una y otra vez. sintiendo que esta del sol naciente sobre las hierbas y las rocas. —¿Es que está cerrado con llave? —preguntó él. El suelo. Mónica —reclamó él de nuevo con terror. atenazado Se echó en una de las dos tumbonas. y comprendió que todavía estaba sujeto añadida el claroscuro del amanecer. Sentía el olor de la mañana estival. Cuando ayúdame a despertarme. Mónica. Sin días se hacían más acuciosos. despiértame.La experiencia soñada había sido tan intensa como si la hubiese vivido los ramajes. antes de volver el cuerpo para el otro lado y quedarse dormida de nuevo. entraron en la casa. —Pero Pedro. También ahora Mónica se despertó y lo zarandeó suavemente. te pasa algo? —Pues sí. la luz del cuarto de baño aclarando levemente el pasillo. por favor. guardando en el lavaplatos la vajilla del desayuno. ni abrir los ojos. bebió a pequeños sorbos el café. oía el jolgorio de los pájaros. estaba cubierto de polvillo negruzco anaranjado. en el pequeño vestíbulo en el que se abría la puerta del trastero. la realmente. y —¿Otra vez? dentro del cuarto se oía un alboroto. —Me parece que estoy despierto. no consiguió moverse. comió a su lado. y la luz lechosa difuminaba el pequeño jardín con un aire también de sueño. —Pobre Pedro —musitó ella con voz soñolienta. estás despierto. no me mires así. hacían arrugarse las imágenes como en las redes del sueño. Mónica hubo terminado también su desayuno. No Subió otra vez con prisa y entró en la cocina. Por favor. de la casa. por favor. de trastos caídos. que la falta de total claridad hacía más corpulentos. pidió. —¿Pedro. pero no consigo moverme. y los trances quirúrgicos de la intervención que lo esperaba dentro de pocos Decidió olvidarse de los surus. que era inadvertidamente hasta que lo despertó la voz de Mónica: la última frontera del sueño. mientras se disponía a levantarse.

LUEGO DE LEER la primera carta, el hombre se quedó mirando el nombre
UN FALSO y la dirección de Anna Stesse en la parte superior del sobre. Solo en su

gemelo cuarto, se preguntaba de qué necesidad se trataba (por qué tenía la mujer
que escribir eso):
«Mi hermana melliza salió esta mañana muy temprano. Me dijo que
GENEY BELTRÁN FÉLIX iba a recorrer varios lugares durante el día y que no regresaría hasta bien
tarde. Me levanté con flojera a atender a la niña. Le cambié el pañal, le di
el biberón, la vestí. Hacia las diez, luego del desayuno, salimos al parque.
Pasé por la Sucursal de Correos a depositar la carta de ayer, que tu ante-
cesor, no tú, recibirá, y cuando regresamos la pequeña estaba dormida.
La pasé de la carriola a su cuna y me puse a escribir en el comedor.
»Me he sentido ya bien desde hace dos meses, pero no creo buscar
«ELEGÍ TU NOMBRE porque me dije: Esta persona, Anna, sabrá entender trabajo en un buen tiempo. Mi hermana me entiende y me ha dicho que
aunque sea sólo por hoy tus palabras». Y no se disculpaba esta mujer no me preocupe, todo saldrá bien. Me parece que ella cada vez mira a la
por irrumpir con páginas no pedidas ante los ojos de un destinatario niña con mayor tibieza. Recuerdo cuando nació», y entonces le narraba
fortuito: «Me importa poco o nada que me leas, mañana buscaré otro al nombre fantasmal tomado del directorio telefónico con qué solidez le
nombre en el directorio telefónico y así cada día habré de ir desatando llegaban los dos días que Emma, parturienta, pasó en el hospital, y lan-
ésta mi ansia de cifrar en una hoja fragmentos de la médula que están de zaba nombres o apellidos de —¿qué serían?— quizá doctores, parientes
más en mí». (o amigos), con natural conocimiento, sin aclararle entre comas (ni entre
Ya en su cama después de haber cenado una pieza de pan y una taza de paréntesis) esa información habitual de «Macedo, el ginecólogo», o «el
leche, el hombre dedujo que daba lo mismo que fuera él o el individuo Gordo Felisberto (el vecino)».
solicitado por el sobre blanco en la parte inferior derecha quien leyera la No pocas veces llegó el hombre a sentir el impulso de buscarla. ¿Por
botella al mar. Él encarnaría todos los nombres que ella pudiese elegir de qué no atreverse a ir a la dirección de Anna Stesse? Podría ayudarle en
ese libro en el que, por lo demás, nunca se habría de encontrar el suyo algo, tal vez sólo el llegar y saludarla fuese para ella la gratificación espe-
propio. rada por tantas cartas enviadas a gente desconocida, nombres huecos del
Los días siguientes, ya con una interesada inquietud por reunir nuevas directorio telefónico, decirle:
confesiones de Anna Stesse, puso el hombre un exclusivo celo en retener ¿Anna Stesse?,
y violar cualquier carta que trajera el nombre de ella, y así fue cono- mucho gusto, leí su carta, estoy muy inquieto por su historia, ¿me invita a
ciendo la historia como ninguno de los destinatarios elegidos (siempre tomar un cafecito?,
distintos) podría haberla conocido. muchas gracias, ¿ella es la niña?,
A la mujer parecía no importarle escoger cada día un nombre diferen- ¿y el papá quién es?, no me lo ha mencionado, ¿fue en otra carta?,
te: iba más bien construyendo su historia sin recapitular ni resumir los ah, bueno —y todo parecía dibujarse en su mirada (y ya las cartas
sucesos narrados el día previo, la semana anterior. Diseminaba su auto- se estaban convirtiendo, sin que él lo advirtiese, en mucho más que un
biografía en personas que habrían de leer ¿con estupefacción? un pedazo sordo entretenimiento) con la fugacidad de las imágenes probables de
desmembrado de su vida, como si para ella fijar un mismo (y definitivo) futuro que sin existir transitan por la retina del presente y engolfan las
lector fuera menos importante que llanamente escribir y desvestirse ante espaldas del recuerdo con un mar de cosas que nunca tuvieron lugar.
la sola negrura del bolígrafo, o tal vez —llegó a pensar el hombre duran-
te los primeros días— estaba multiplicando sus destinatarios para divisar
que por lo menos uno de entre veinte o cuarenta se determinase a llegar
a su casa (y preguntarle Qué pasó antes, qué ha pasado después).

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LAS CARTAS SIGUIENTES empezaban del mismo modo: esta mañana pasó de padecer por lo visto algo serio, y desde entonces pasaba casi todo
esto y lo otro, la niña tenía tos y me desvelé atendiéndola, mi hermana el tiempo aislada en el depa, cuidaba de la niña, preparaba la comida,
me dijo no vendré a comer, y ya para el momento en que todo parecía tan escribía, y debido a las alusiones irregulares e incompletas el hombre no
cotidiano la mujer aprovechaba para esbozar una remembranza, «como podría decir qué tipo de enfermedad era ésa, si bien lograba entender
el día, éramos pequeñas, que llegamos a vivir a la Ciudad, yo me extravié que Anna no tendría necesidad de escribir Sufrí de esto o de lo otro pues
en el aeropuerto y cuando mi padre me encontró Emma me veía con ojos ella, que lo padeció, conocía muy bien de qué se trataba y aclararlo sería
de rechazo», o también «aquella vez, en primero de prepa, cuando des- tan superfluo como decirse a sí misma «me llamo Anna Stesse», y a final
pués de la clase de química Óscar invitó a mi hermana al cine y mi padre, de cuentas su lector casual y cambiante ignoraba tantas cosas que una
distraído, le dijo Ve, y al regresar a la tarde ya casi noche del sábado ella más (se decía el hombre) no importaba o acaso para ella ese espectro
feliz me presumió de besos y caricias oscuras que yo no conocía, me sentí azaroso invocado del directorio era un solo pretexto para fingir el otro
humillada»... Con el paso de los días el hombre comenzó a imaginarse término del hilo de la confidencia e irse convenciendo a sí misma de
a las mujeres como si fueran conocidas suyas de mucho tiempo, cada que, debido a tanta abnegación y dolencia suyas en el pasado, el futuro
mañana llegaba a su escritorio en la Oficina Postal pensando Y ahora qué le debía una compensación... Aunque él a veces no podía alejar de sí la
sucedió o me contará, siempre atento a la aparición en la cascada de sobres sospecha de que la enfermedad de Anna quizá no habría existido nunca,
de la carta con el nombre de Anna Stesse en la esquina del remitente. y recelaba que la melliza habría estado inventando, mediante menciones
Casi todos los días su espera era retribuida con la letra ya tan fácil de jamás cabales de este grave mal, una metáfora física de su sentimiento de
identificar, la A inicial de Anna se elevaba como una catedral famélica dependencia ante Emma.
—las dos enes de tanta cercanía parecían transformarse en una eme muy
amplia.
«CADA VEZ QUE miro hacia el pasado me digo Por qué no le respondí esto,
o Debí haberle abierto las piernas a, o Qué tonta fui al dejar que, y si en las
LUEGO DE VARIAS cartas había logrado entender que la niña, de poco cartas anteriores, que tú jamás leerás», leía él la más reciente, dirigida
menos de un año y nombre no aludido, era hija de Emma, quien traba- a un tipo de nombre Daniel Abigeo Gamal, «me he reprimido de lanzar
jaba mucho, salía siempre temprano y regresaba ya de noche a la casa: se esta clase de invectivas al pasado, es porque no sabía, y hasta estas últi-
trataba de una exitosa repretransante de laboratorios médicos que con mas mañanas he venido intuyéndolo, que de un golpe todas esas cosas se
los meses se había —según Anna— desapegado (qué cosa) con mucha pueden trastocar».
frialdad de su hija. Y esa difidencia, que las páginas de los días previos habían ido gestan-
De la rutina de la melliza también discernía el hombre que la escri- do en el hombre, quedó confirmada en las nuevas palabras, con las que
tura de una carta diaria se había convertido en una suerte de hábito libe- anunciaba Anna Stesse (sin precisarlo) su paso siguiente, la justificación
rador o introspectivo, un tiempo abierto en el que Anna partía del llanto de tantas cartas entregadas a gente inalcanzable, al viento de los (¿tanto
de la niña, el paseo por el parque, el pago en la Sucursal de Correos, las así?) nombres sin carne: «en este momento la repulsiva, la aberrante me
compras en el mercado, para perseguir después una memoria en la que llama desde la cuna, y sé que he venido escribiendo para reunir las prue-
Emma estaba siempre a su lado: la llegada, procedentes del extranjero bas que me dan la razón: el desagravio, su hora, está llegando: ¡es ya! ¡Es
en orfandad materna, para radicar en la Ciudad, sus años de escuela, los hoy, hoy! ¿Me entiendes?».
amoríos seguidos y volubles de la otra y la no explicada soledad propia, El hombre no pudo sostener más el papel en su mano (un temblor
la ausencia definitiva del padre (un tal Gelarzio Stesse), cuando ambas agrietaba su frialdad de siempre). Había venido siendo usado ¿como
habían ya empezado a trabajar, hasta el día en que Emma dio a luz, y cómplice para una venganza? Era... ¡se trataba de una niña! ¿Cómo pro-
esto coincidió con la enfermedad de Anna y su abandono (forzoso al tegerla? ¡Ya era tarde!
principio y después resignado) de su empleo en un banco, donde habría Se había ya levantado de la cama: se acomodó los zapatos mientras
trabajado durante ¿qué?, quizá cuatro o cinco años como cajera antes revisaba la dirección anotada bajo el nombre de Anna en tantos sobres.

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ESA CALLE, Constitución, habría de estar a unas veinte o treinta —qui- Impávido, el tipo se le acercó y le dijo, en un tono de confianza:
zá más— cuadras de su casa (tenía que ir y buscar a esa gente). ¡Cómo —No, Gloria Villarreal, y no tenemos hijos.
no se dio cuenta! Detrás de tantos recuerdos y pormenores se hallaba El clasificador de correspondencia sacó de un bolsillo de su pantalón
la búsqueda de una indulgencia para ésa su resolución. Ahora tenía la el último sobre y se lo mostró.
respuesta a su inicial pregunta de hacía ya cosa de dos meses, sobre Qué El otro lo revisó. Parecía decirse, Eh, qué curioso, y con calma su voz
necesidad tiene Anna de contarme estas cosas... Su silencio (el silencio de este de nuevo le llegaba a nuestro héroe como un burdo homenaje a su aisla-
nadie múltiple que él había sido) la había hecho creer justificada para su miento, su incapacidad para hablar y saber de gente real y no fantasmas:
retaliación final. —Pues no, señor. Ésta es la dirección, pero nosotros vivimos aquí
Cuando llegó a la dirección, en taxi, unos quince minutos más tarde, desde hace 20 años. Y nadie en esta calle tiene este nombre, que yo
dudó entre tocar directamente a la puerta de las Stesse o interrogar antes sepa... Anna Stesse —y lo repitió como si quisiera aprendérselo de me-
a un vecino. El rumbo se veía calmo. La casa tenía un jardín pequeño moria o por lo menos despojarse de cualquier perplejidad—: Anna Stes-
que las luces de la calle delataban bien cuidado, y de la puerta exterior, se, bueno. ¿Por qué no la busca en el directorio telefónico? —y apenas
de rejas blancas, partía un camino rodeado de césped que terminaba en el señor le hubo extendido de regreso el sobre a través de las rejas, él se
la entrada a la casa, a unos cinco metros y a cuya izquierda se veían unos dio la vuelta, con la cabeza baja, y sin responderle (a ese desconocido
ventanales cubiertos desde dentro por cortinas de tono claro. Al lado de que lo miraba escrutándolo) dirigió los pasos hacia su casa mientras en
la puerta exterior se veía un timbre. su mente, asediada por astillas y luces súbitas, sólo se repetían palabras
Oprimió el botón. sueltas:
Una luz se encendió. A través de las cortinas el movimiento de una —...niña, una bebé, cómo era...
sombra. Se vio la silueta de un hombre que entreabría la puerta interior,
estiraba la cabeza y le gritaba, apenas cortés:
—¿Qué se le ofrece? ¿No se le hace que ya es un poco tarde? A LA MAÑANA SIGUIENTE, apenas hubo llegado a la Oficina Postal asaltó
Desde la reja el hombre gritó, maleado ante la intuición de su error: el segundo volumen de la guía de teléfonos. Lo abrió con violencia, ¡y de
—¡Las hermanas Stesse! ¿No viven aquí? ¡Stesse! Sterne pasaba a Steven! No se hallaba registrado el apellido Stesse; con
El hombre de unos 55 años, de rostro arrugado y cabello escaso, la sensación de un bloque de hielo derritiéndose en la espalda, silencioso
terminó por salir al jardín y, a unos tres metros, se quedó mirando al caminó a su escritorio.
extraño antes de decir: Se sentó (la mirada inencontrable), y con un fiel resquicio de espe-
—No. Aquí vivo yo, con mi esposa —y para entonces nuestro héroe ranza fueron sus ojos, llenos de ansiosas conjeturas, poco a poco asen-
ya ciertamente balbuceaba: tándose sobre los paquetes de cartas por clasificar: quizá —se dijo—,
—¿Anna? ¿Emma Stesse, la bebé? quizá ese último párrafo de Anna Stesse habría sido una broma o locura
pasajera, tal vez lo aguardaba un nuevo sobre con el nombre de la melliza
y la dirección falsa, ¡no importa!, ahora la mujer habría reanudado su
ronda de destinatarios con alguna historia diferente y Emma y la bebé no
habrían nunca existido, o bien podría ser que Anna Stesse hubiese sido
un pseudónimo y a partir de hoy ella sin duda usaría su nombre real o
cualquier otra nueva máscara de tinta para contarle a él (su cómplice de
ojos siempre ajenos) sus fabulaciones de mujer solitaria enclaustrada en
falsos espejos a quien él jamás encontraría en dirección alguna porque
ella no deseaba hablarle ni conocerlo: sólo imaginarse que alguien —un
falso gemelo— podría leerla en esta Aciaga Ciudad numerosa en nom-
bres y sin embargo vacía de rostros ●

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Mientras A primera vista. veía transparente y fresca. mientras subía hasta la habitación en el un leve gusto en la lengua. en madera húmeda. El agua se también sin compañía. Nada extraño que abajo empezaran ya a pronosticar cuánto tiempo pasaría antes de que apareciera su acompañante anónimo. como solía pensar. pero había olvidado por completo esta parquedad. en un gesto casi imperceptible. A excepción de la pequeña que adivinaba el secreto de su presencia. El al cuarto y tuvo la impresión inmediata de encontrarse en un hombre. Imaginó que a la suspicacia en la mirada de los hombres estaba pensado para cubrirse. la juventud aún patente en la moldura del cuerpo. como si llevara muchas horas de viaje sin descanso. acompañada de el corredor. un cobertor barato que no dorado. Le echó un vistazo Isabel entendió que en el gesto había un guiño cómplice. o. se descalzó y en un vaso se cuando se registró por primera y única vez. que siempre mostraban un raro brillo natural. respiró profundo. con un maletín que LA BOTELLA apenas si remedaba un equipaje y el aroma de un perfume que probablemente ninguno de los dos habría olido antes. presentándose sirvió agua de la jarra que había en la mesa de noche. Isabel supuso que ninguno de nuevo. Se trataría JULIO PAREDES de una sospecha previsible. la mirada fija en la caja de felpudo blanco que cubría parte del piso se veía suave y adentro. también en silencio comprendiera cosas de antemano. pero Había un fuerte olor a desinfectante. inmediato. No le importó entonces la sensación de encontrarse en los dos le quitaba los ojos de encima. pues había logrado llegar. con un bigote grueso y muy oscuro. no había nada más en las paredes. donde se veía un espejo. que el encargado protagonistas. por encima del mostrador. como el nombre como los otros datos trazados por ella en el libro de la que pondrían en los muros de una casa deshabitada. las razones ocultas para reproducción de un paisaje campesino. Se sentó en el borde de la cama. la cama y el piso estaban limpios. sabría que tanto blanco intenso que las cubría no parecía pintura sino cal. recién teñido de un marrón suave y con uno que otro resplandor Pasó la mano sobre la colcha de hilo. Por simple experiencia. quería hacerle ver espacio de una desnudez irreal. En apariencia se trataba de una muestra de cordialidad. Isabel o tres horas. pero al final de cada sorbo le quedaba Se sintió incómoda y. guardada mucho tiempo bajo la sombra. un sabor raro que la hizo pensar tercer piso. el traje de dos piezas y los zapatos nuevos. Bastante finalmente. la alimentaba el hecho de haber llegado a pie. colgada a un lado de este registro solitario. El tono la tarde. y cuando abrió la puerta y entró. pensó Isabel. el muchacho que actuaba de botones se le adelantó como también la altura de los techos. las líneas de sus labios gruesos. De hacia la calle. atentos al movimiento un territorio sin dueño. Echó Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 156 157 . de idear el posible carácter de los innumerables recibió la llave y vio. probable que fueran los mismos hombres de hace cinco años. pues quizás los desconcertaba su aspecto. una rápida inclinación de cabeza. como si él experimentó al final de aquella otra tarde. y la especie se acercaba a la entrada del ascensor. Sería una de las maneras que tendrían para matar el tiempo y medir la naturaleza furtiva de estos encuentros pasajeros. de sus piernas y nalgas entre los pliegues de la falda. en este hotel en particular y a esa hora de la puerta del baño. ni para protegerse del frío. se miró en el espejo y se pasó una mano por el pelo. Recordó registro eran falsos. una hora antes de que apareciera F. de dos Después de pagar por adelantado la tarifa de una noche. Agradeció no tener que cruzarse con nadie más en de la recepción se la entregaba con una sonrisita. un desamparo físico que en una carrerita hasta el ascensor y le sostuvo la puerta para que no se correspondía con la felicidad y los estremecimientos que siguiera. que el cuarto de la vez anterior tenía una ventana que daba Apretó la llave en la mano y dio las gracias en voz baja. con un gesto en la cara copiado del otro. Estaba ahí.

—¿Soda? —Soda sí. Marcó el par de números que la comunicaban con el mismo aroma a desinfectante que bailaba en el aire de todo recepción. Una imagen de sí misma que terminó por sumisión simple de una mujer que llevara sola varios años. Las fundas de las almohadas despedían con arena. entró al cuarto y se asomó también por la benéfica de todos sus otros días. Tuvo la tentación de empezar a ventana. Al final se había decidido por los falsos balcones cuántas le faltaban aún para llegar al momento más agudo. Cuando. los forzosos estragos de los días. ojos le ardieron. acercándose a su oreja. cuatro. Allí al hotel lo rodeaban las paredes fantásticas para proteger el corazón y a la que no corroían. experimentó en silencio una conmoción florecitas de colores. significaba ralentizar el avance de que. Ignoraba medio del ruido. En cruces ideales. con una acacia joven y varias materas con mientras estuvo con ella. Sintió el sudor en la y artículos de otro naufragio que sólo hasta ese instante tenía la frente. no. de ladrillos y tierra. ¿Algo más? sola en esta cama? Se preguntó también si ya para ese momento —¿Tienen agua tónica? sabrían que no existía ningún acompañante. apoyado de medio lado contra una pared.otra mirada alrededor y tuvo un estremecimiento. pero la idea le nubló la mirada y los encanto natural y sencillo. nada más complicado que eso. Aún no sabía muy bien cuál sería la ceremonia que pensaba llevar a cabo ahí Entonces. los objetos Buscó entre el maletín y sacó la botella. desde la noche oportunidad de presenciar. Sería la cuarta en las últimas tres semanas. a veces. pues comparar. después de años de sacudidas. señora. un registro pormenorizado de las señales que dejaban —¿Me podría enviar una cubeta. como si otra vez le subieran lágrimas mezcladas Se tendió en la cama. entrando furtivo como ella. mejor cuatro. manera liviana de hablar. un mar lanzaba a la misma cualquier desdicha inesperada. —Dos botellitas. en la que un triciclo de colores. como un semejante a la suya. de la oficina hasta el hotel. ¿Cuántas cabezas y caras se habían acomodado ahí? —¿Tienen hielo? Los dos hombres en el primer piso sin duda tendrían una cuenta —Sí. en sus sucias de otras construcciones y descubrió un patio abajo. sin énfasis pero encantadora. la sorprendieron de nuevo la serenidad y la naturalidad dentro. sin promesas embusteras sobre el hora de la tarde le provocaron una repentina melancolía. señora. esa objeto incongruente y caprichoso para los propósitos del hotel. Quizás la certeza se la transmitió su voz. una de las esquinas habían acomodado un jardín sobre una cama Así F. señora. no lo confesara nunca. Durante los últimos días la única imagen que le llegaba con las que respondió al llamado de F. mientras buscaba una calle silenciosa en todos los anteriores. una coraza como la que llevaban las criaturas la parte trasera del edificio. en esa punto desde donde iniciaba el retorno a la sobriedad controlada y otra oportunidad. ¿Conocerían alguna otra mujer que se haya tendido —Sí. Vio además. un temblor (✷) que la obligó a frotarse los brazos con fuerza. Un consentimiento a la cabeza era la del recorrido que haría en solitario desde la inmediato que no fue el resultado. como querer aprovisionarse de un escudo que no se desgastara Caminó hasta la única ventana en la habitación y que daba a con facilidad. intercalaba sonrisas cariñosas y La combinación de las cosas y la escasa luz que bajaba a esa entonaba palabras sin trucos. ni mucho menos. señora. por favor. Fue playa. F. como si porvenir de los dos. la acorralaba sin aviso y sin tregua. con la del resto de alguna cosa sabía que entrelazarse a F. —¿Necesita vasos? Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 158 159 .. exacta.. tónica no. por favor? los cuerpos. como azar cinco años atrás. Isabel aún tenía la certeza de que. el cuarto. Recordó haber escogido el hotel al cuando quedó a merced de este nuevo arrebato y que. el en hierro forjado que adornaban la fachada. regadas alrededor. ningún hombre —No. observara los encantos de un mundo desaparecido. sin ninguna razón obvia. felicitó a Isabel por la elección y comentó que tenía un beber del pico de la botella.

como su fuera una ciudad que en su interior contuviera esta especie de hermano mayor. el mundo razonable y la llevaban. se encontró de nuevo con la sonrisa en el piso. Algunos más furiosos que otros. pero no la encontró. que periódicamente inundaban todo alrededor. ¿Habría otra mejor manera que como cuando F. La En unas horas. como queriendo fundirse. siempre posible. De llegar a suceder algo semejante. que la oscuridad parecía incrementar. cuando avanzara la noche. mirando hacia si transcurrieran en zonas de otros mundos. la del hombre con el bigote grueso. Con extrema lentitud. No podía considerarse una experta. todos la culparían del desastre. como si tuvieran que lidiar con los caprichos rancios de una donde la calma era absoluta. Tanteó con la punta de los dedos el cuello de la botella recibir el pedido y pagar. que lo único que ella se había propuesto para esa (✷) tarde era detenerse un momento. la confianza de los amigos. Se trataba de un velo encima que ocultaba y distorsionaba a propósito la firmeza acontecimiento de una realidad apabullante. hotelucho para buscar el abrazo improbable de un fantasma. se arropó con la colcha de hilo. velada. creyó en una mujer sola una tácita oportunidad sexual. Justificarían su pérdida por la continua equivocación emocional de abrirle paso a estas furias sin cordura. el delicioso avance de una trago recordó con una sonrisa la fotografía en blanco y negro. levantado en la mitad de uno de más tiempo las pautas de su incongruente juego sentimental. llevársela lejos. entrar y maltratarla. Por la quietud y pero entendía desde hacía tiempo que los hombres identificaban el silencio del cuarto. Sin embargo. pues impulsos fantásticos ● éste era un hotel donde cualquiera podría forzar la puerta. más tibio. Así como los inesperados silencios en esta ciudad. la estabilidad laboral. Un como si todo no hubiera sido otra cosa que el acercamiento a un montaje que hacía pensar en la instantánea de una estatua vacío. descompuestos y desorganizados. Cuando abrió para apagada. La volvió a asustar no saber con maliciosa del hombre joven. ahí sobre la extensión completa de la cama. como un dique resquebrajado: la tranquilidad familiar.. dedos y palpó el piso. vaciaba el contenido de la botella. de nuevo. empezarían a sorprendió el silencio alrededor. gracias. Isabel sabía que podía de esas heroínas que entraban y salían del mundo a fuerza de agregar a esa particular simultaneidad otra capa sombría. curvando los brazos y las piernas. —No. como en pose dramática. el temblor en las piernas. cualquier postura y ademán. aprovechándose del creciente desfallecimiento de su cuerpo. Recordó la emoción creciente que le había dejado la Se acomodó otra vez en la cama y mientras servía el primer proximidad del placer animado por F.. de no seguir por universos paralelos.. ni agua tónica. bajo una luz inventada entre las sombras y un inaudito no haberse cruzado nunca más con F. se aferró a ella. como cuando bajaba del carro para estirar las piernas y los brazos No se dio cuenta en qué momento oscureció. pero del que no y la suavidad de su cuerpo. los sectores más ruidosos. Buscó la botella. seducción callada. ésta de buscar aquel feliz estremecimiento? Rellenó el vaso con un trago largo y cerró los ojos. absoluta certeza si con el trago que acababa de servir. Le habría gustado aclararle a esa otra voz. el calor en el pecho. al lado de la cama. Influencias lunáticas que enrarecían Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 160 161 . un rincón. nada más. pero por unos segundos ser el único ser vivo alojado en el hotel. Un cuerpo que podía adoptar sin podía concluir si era falso o verdadero. Parecía increíble que Bogotá buscarla. seguía considerando un rincón impreciso. al cuarto de un —Ya se las llevan. cada vez más cerca de desistir. Hacer una parada. estiró los ninguna vergüenza. varios. ya sin hielo pues el número de sus escarceos sentimentales era limitado. la cabeza echada hacia atrás. tomada en la sala de su casa. que decidió regalarle a F. Decidió dejar la luz y respirar con fuerza un aire nuevo.

dejándolo librado a la incer. traidores? ¿Se podía confiar absolutamente en alguien? La asamblea De allí en adelante. por hermanos mellizos univitelinos: uno de ellos vibrando de RODOLFO HINOSTROZA emoción en el estrado. Y poco do ajedrez con el Emir. El Emir El Fasher. «Cómo así?». adivinar sus intenciones. el inventor del Sistema Pérsico. continuamente convulsionado por movimientos ex- tiempo su primo hermano. vista la eficacia del sistema. Asia. repuso el Poco después corrió por el mundo entero un atroz rumor. a meditar. de los gemelos nacidos del mismo óvulo. El sistema marchó estupendamente bien: cotidianamente el Emir revisaba informes sobre sus prisioneros. el planeta se había dividido en siete grandes regiones necesita es. fastidiado. el turalmente malvado? ¿Eran todos los hombres real. «pero tienen que ser del mismo hasta entonces había sido privado de los máximos poderes. pero sus encarnizadas discusiones se revelaron de las minorías étnicas se adhirió al Sistema Pérsico. simultáneo y pacífico. contra su vida. zados por la cirugía plástica. presidencia del mellizo Giuliano Cavenetia. tenerlo bajo total control. controlado las 24 horas por personal médico especializado. y la de tremistas y conspiraciones palaciegas. Otakar Enescu. o potencialmente del Emir Ben Kassala. y pronto todos los países árabes se unieron bajo un solo Gobierno. se encerró en su palacio. e impedir toda traición. pues se logró la estabilización del Ejército y del universidades occidentales. un solo y totalitario espíritu ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 162 163 . simplemente. «¿Es seguro eso?». menos. Todos los aparatos indus- Fue un aventurero. Islas. por. y bajo la tidumbre. África Islámica. puso a la cabeza de cada uno de los siete gobiernos a un mellizo. el aventurero Otakar Enescu. ¿Era el hombre na. las cosas se sucedieron muy rápidamente: la convocada por el Emir se encerró durante varias semanas tratando de democrática Unión Europea desgarrada por el terrorismo y las luchas hallar una respuesta. un golpe de Estado blanco. para que tengan idénticas reacciones». con era el único ser absolutamente confiable. que «A los mellizos. acondicionada en los sótanos del palacio. Europa y Groenlandia. dijo a poco todo el mundo se convirtió al Sistema P. asegurado en la Administración Pública. Por otro lado. Al año siguiente. jugan. Al cabo de un mes juramentaba el nuevo gabinete. tenía seis y encierra al otro en prisión donde médicos y psicólogos chequeen sus hermanos gemelos —eran séptuples— y que eran ellos los que ahora reacciones las 24 horas del día. Después de hacer rodar su cabeza. dijo pensativo el Emir. y es que. trial-militares y administrativos fueron confiados a los mellizos. y los conminó a Aparato de Estado. compuesto. a los sabios eruditos. al de Jefe de Estado. en una prisión do- rada. y así podía conocer íntimamente los estados de ánimo de sus ministros. y pronto el Parla- estériles: nadie pudo decirle a ciencia cierta al soberano sino que Alá mento Europeo pudo decretar la unificación del Viejo Continente. Convocó a los viejos el sistema —que desde entonces se conoció como Sistema Pérsico—. acababa de descubrir una conspiración altos rangos. «que el hombre sea bueno o corrompido por naturaleza? Lo que usted Hacia 2019. toda pareja de hermanos mellizos tenía su porvenir Todo comenzó con una traición. le dio la ansiada respuesta: «¿Qué importa». Emir. revelarle la verdadera naturaleza de la traición. pues sólo así tienen reacciones idénticas». y el otro vibrando de temor. África del Sur. «Si su majestad toma a uno de los mellizos como Primer Ministro. donde podía aspirar a los más tos petroleros del Golfo Pérsico. mellizos presidiendo a cada uno de los países de la Unión. a los filósofos educados en las grandes admirables resultados. para impedirle que administrativas: América Latina y Antártida. con imanes. su ministro no podrá traicionarlo. y los colegios coránicos. repuso el soberano. encabezada por su Primer Ministro. Sólo así se pudo realizar el sueño del Panislamismo. vagamente rumano. quien. sea tentado por la traición». naturalmente. repuso Enescu. Australia e «A nadie se le puede controlar completamente». gobernaban el mundo bajo diferentes identidades: siete rostros disfra- que el mellizo lo delatará mucho antes. en su totalidad. óvulo. pero le repito que para eso tienen que ser mellizos univitelinos. sin quererlo». comenzó poco a poco a adoptar sus coaligados. sí». La conspiración «Sí. de uno de los califa. que era al mismo El mundo árabe. América del Norte y Ártico.

Todo pines. Reyes en desde siempre y por siempre. Ha debido de ser entre quinto y sex- presas. y a ella nos aplicábamos con me ha resultado de una dimensión pequeña cuando para nosotros era la esmero y pasión. nunca conocí tal coincidencia de miras en todo. y que para En el recuerdo más remoto. Todo debía tener una razón. Nuestra historia común. sin que supiéramos. infinitud. y a el pecho. porque es finalmente su padre. matemáticas y Rondón en biología) nos cambiaban las perspectivas del Lagunillas era en ese entonces un paraíso. cuando comenzamos a sentir que cambiábamos de intereses. con la inmundicia donde el uno iba en auxilio del otro. ese tejido de pureza. que eran nuestros patios de juego. suponemos. y era siempre un do y a mí nos gustaba siempre lo mismo: la pesca. tar. hubiera preferido preservar las viven. A Eduar- con botas de caucho que nos cubrían hasta las rodillas. lo engrandece todo. Sencilla- mente llegábamos a casa a fin de tarde. ANTONIO LÓPEZ ORTEGA todo para nosotros. el me las trajo papá de Holanda». y nuestras madres casi nos cogían con pinzas. Adi- acumulada. Nuestras preguntas sin parar. allí teníamos los jardines de todas las ca- sas. Esa libertad de los inicios. al menos durante que me he arrepentido del viaje. estamos con renacuajos. quien disponía de una lancha rápida en el mismo muelle desde lo que cuenta. donde de Eduardo veíamos cine. pensando en que era mejor echarnos completos en una lavadora antes de subir a los cuartos. Todo mezclado y a la vez. y a la mañana siguiente cata siempre vestido en uniforme caqui y con libros amarrados contra las ranitas nadando en la pecera. Entrábamos en las zanjas con mallas. En muy poco tiempo. entre brotes to grado. allí teníamos el club social. el conocimiento lo vertíamos casas eran especies de palafitos y estábamos a escasos metros del lago. nos bañábamos en la piscina.Versión que retenía el impulso del lago. Y ya entrados en bachillerato. Campo Carabobo sería una cuadrícula perfecta. en todo. como una malla que nos recogía de cualquier caída. y entonces era cómo tensar las cañas de pescar para lograr Visto desde el aire. gravitaba en el fondo. sin distorsiones de tiempos cercanos. transparente. Nos metíamos cionalmente. Y la verdad es La pesca en el lago fue uno de los grandes capítulos. sin filtro ni carbón. jugábamos fútbol y hasta aprendimos boliche. Nos Más allá de las imágenes de la niñez. escuchábamos conciertos. sin importar las circunstancias. decía el gordo Sánchez. mía unos valores y terminaba convirtiéndose en un código de conducta. Allí teníamos el dique. pero al minuto amor por el conocimiento fue el mismo: la biología (con iguanas que sabíamos que era mentira. que difícilmente otros compartían. la música. vueltos unos harapos. mi mente lo res- despedíamos de tarde. de más arrastre o cómo girar la mano en el momento de lanzar la bola con escasas diez hectáreas o incluso menos. Ocurría. Tres maestros inolvidables (Lugo en castellano. A la par de las clases. siempre. pues lo veíamos salir con los pies empapados. o más precisamente a cias intactas. reproducíamos el mismo hábitat de la zanja. Se la debemos a Juan Andrés. el fútbol. y nos podíamos perder desde las mañanas sin que los hogares se inmutaran. tres años seguidos. disecábamos). Nosotros en la zanja. el que viajaban los obreros de perforación. Los pescábamos muchos pertenecía a un país desconocido. veces hasta con mascarillas (invento de Eduardo). que son muchas. donde vivía la nómina ejecutiva de la compañía. gracias Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 164 165 . esgri- en cualquier zanja para verlos evolucionar en una pecera improvisada. insaciable. desafío llegar a lo más hondo para saber si las botas respondían. para asegurar bien las donde posábamos como ángeles. las más de las veces. contestando po Carabobo. y siento que allí está el núcleo de todo. Me temo que recreo la estampa de una foto de fin de curso. cuando el conocimiento se nos abría como un territorio por conquis- el origen de la amistad más duradera. estuvo siempre en- tre Eduardo y yo. de hierba mala y agua estancada. Eduardo y yo. y más específicamente Cam. la física (con péndulos colgando de un hilo) y la química Era siempre un milagro descubrir a las ranitas saliendo de la envoltura (mezclando traviesamente sodio con agua en las pocetas del colegio). He vuelto a esos espacios para piquete para que hiciera un arco preciso y se llevara la mayoría de los reconocer nuestras andanzas y no he logrado calzar mis recuerdos. Pienso ahora en el tiempo transcurrido en las zanjas. para nosotros un dragón dormido. mundo y Eduardo y yo éramos de los aventajados del curso. lo sé. «Éstas los álbumes para coleccionar barajitas. La mirada del niño. cada quien para su casa. Nuestras rutinas eran exclusivas. Al cabo de los días.

el otro no podía tardar más de dos segundos en hallar Yo podía pasar el día entero en casa de Eduardo. Llegamos puente sólo significó para muchos de nosotros postrarse ante una prin- a sostener torneos en los que. era en verdad un muro de contención. llegué que siempre me pareció más musical que memorístico.al impulso de dos motores fuera de borda. como gran trofeo del día. instrucciones al pie de la letra. venía de un país extraño —Guayana Francesa— y parecía ningún reborde metálico. confrontación. en la que llego a casa con dos ejemplares un rostro lozano. sobre todo dulces. también podía ser relámpago cuando se mo. Pero ese enunciado de pájaro o relámpago. con Ciudad Ojeda y otras ciudades lacustres. nos alejábamos del dique calibrara la del otro en silencio o con pocas palabras. da. y las torres que armábamos con lego. como si en ese solo acto se y se derretían en la boca. Eran dos las hermanas de Eduardo: Jeannette. y Silvia. ensimismado. formaba parte de esa otro sugiriera soluciones o atajos. sin niero Fuentes. que caía sobre sus hombros. Retengo una imagen. Con el tiempo. conocido en Campo Carabobo como el inge- de un camarón. y concebido por ingenieros holandeses para evitar que el lago inundara los en cierto momento alguno de los dos mencionaba algún tropiezo —un suelos deprimidos por la extracción. labra acentuada. tipo palafito. decía Eduardo de una de mis torres. dique alargado y hecho con rocas traídas piezas y herramientas. «Pájaro». dicho en un salón mí. «relámpago o cúspide son palabras esdrújulas». cruzar ese pájaro cuando su luz quebradiza venía acompañada de canto. la obra ya terminada en cada círculo. y cariñosa en extremo. Cada quien operaba desde su esfera. más petróleo que agua. ondulado. por ejemplo— al sentir que eran menos en sus brazos. y todo maestra Lugo nos enseñaba el arte de la acentuación. pero la mía era eleva- que hacíamos con mecano llegaron a ser sofisticadas. sólo nos quedaba un carrete mente afable. moldeando todos nuestros actos. con las graves —árbol o áspid. los que podían paralizar al más indiferente. de un gris gatuno. uno en cada mano sujetos por la cola. pues la corvina era astuta y advertía a tiempo tener allá algunos familiares porque se ausentaba al menos una vez al cualquier engañifa. los. belleza que fijaba otros horizontes. La casa de los Fuentes. o a un cumpleaños. Mi madre los recibe con alegría y no deja de alabarme. con cajas abiertas y bloques de los ríos de Trujillo. El conocimiento se convertía rápidamente en cuando no había expediciones o aventuras riesgosas. estuve con Eduardo. y para llegar allí se atravesaba un puente bajo el cual vía de una rama a otra. nos ponían a año. grandes. sólo quedaba una especie de depresión. Los tirones podían llegar a ser fuertes. Y el muro. Su casa era más juego. pero eran sus ojos estriados. Algo del padre. nette Fuentes. Belleza extraña en medio del petróleo. con un equilibrio sutil entre acidez y azúcar. en sus mismos pies desnudos cuando corría alrededor de obvias. Nos cuidábamos de que el engarce fuera perfecto. Yo me quedaba quién sabe si una cierta ascendencia francesa. y arriba en tampoco unos ponquecitos con pasas. curiosa. Campo Carabobo. con una faldita floreada. de mejillas levemente coloradas. con un jardín trasero poblado de árboles. que en el recuerdo siempre es una niña. o él en la mía. también nuestras mentes fueron luego otra cosa. Llegaba Desde tercer grado. insertando el anzuelo a todo lo largo El padre de Eduardo. Las grúas grande. Seguíamos aprobación o crítica. Al final. ni veíamos el dolor serpenteando. cesa: Jeannette de Las Delicias. de la dura faena. Se le daba bien la cocina. gravitaba en sus tobillos. Adicio- mas de remolque. o quizás desde antes. casi faros. amontonados inolvidable. sin que eso significara todo cor vinas con cañas laboriosas y carnadas muy frescas. al. Eduardo. si alguno de los dos pronunciaba una pa. con un método era miradas o comentarios. de varias platafor. Esto otra de la misma familia. La madre era Beatriz. «Es la más alta que y de las torres y llegábamos al centro del lago. Bueno es recordar que Lagunillas tornillo que no encajara o una instrucción mal seguida— para que el toda. un conjunto de residencias exclusivas que era apéndice de mágica: el pájaro. la resistencia a dejarse sacar. al que teníamos expresa- canzaban alturas desproporcionadas. rodeado de mente prohibido ir. Eduardo en un círculo. deshilachado. Allí pescábamos sobre has hecho». llegamos a estar todos enamorados. la mía estaba más cerca del muro. y por otro lado el relámpago también sabía ser corría un río muerto. creía yo. una mujer real- prueba. incluso en travesura. por lo demás. se me antojaba como una fórmula Las Delicias. oriunda de Barquisimeto. con los años. nalmente. quedaba en nimo y bajo cualquier mañana soleada. en nuestro flanco derecho. decía siempre a pensar. De Jean- unos tras otros y salpicados de hielo en escarcha. y yo en otro contiguo. y un cabello castaño. Puedo recordar la cava llena de pescados. la piscina del club. que comíamos salidos del horno cubierta nosotros tirábamos como posesos. Pienso que la corvina adiestró no sólo nuestros múscu. Abajo en el lago No olvido su limonada. Cuando nos parábamos sobre el muro y veíamos hacia el sur. estaban Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 166 167 . un dique de construcción. La Jeannette al cine. que nos servía de merienda. Tenía no importa si cierta o falsa. y más de una vez. lo cual nos permitía disponer de toda la planta. con manjares diversos. para que cada quien podíamos ver cómo las aguas del lago. nos fuera la vida.

tan dolorosa como inexplicable. inmovilizado veres. esta cha a la que de niños no teníamos acceso —la de squash—. de lo que vino después. y creo cuando nos daban noticias de una inundación inminente. fue como decirme: «Te quiero mucho. temporalmente. subíamos con que Eduardo lo advertía con pesar. el aire quieto. Buscábamos quedar exhaustos. con alegría. Mostrar mayor interés por Jeannette que gante para que todos subiéramos. como seres del sexo opuesto. sabiendo de goma contra la pared. En el club descubrimos una can. no me interesaban tanto como antes. colchonetas y atalayas para divisar el con sus mismas señales. el aroma. besos sucesivos. aunque Lagunillas fuese para ese entonces una merienda inolvidable. al gordo sólo le interesaba resguardar por Eduardo nos colocaba en una situación incómoda. y me erizo. que da no me mostraba un paisaje diferente. lago. todavía la sujeto en un mar de complicidades mayores. Comenzaba a percibir que los llegamos a sentir bajo la piel. quedara clavado en esas unos siete metros de diferencia entre lago y campo. Jeannette metió la lengua en mi boca. Ella me evitaba y se volvía. brevísimo. más tristeza que celebración. Veíamos televisión entre nosotros. Y Beatriz lo logró. cuchado al ingeniero Fuentes decir que en un ensayo de simulación. reflejo de la nueva vida en Caracas. En la escuela. pero vete de aquí. entre telas diversas. Estábamos en primer año de bachillerato. pero Eduardo era también el pasado. y en algún mo- cas. «La comida es lo primero». marcada con el arco exacto de sus dientes. al unísono. pero Jeannette ganaba reprendíamos por no seguir el manual de salvamento. máscaras (las mismas de los renacuajos) y chapaletas. nos dio por armar casas en los árboles y cambios eran enteramente míos. Si de verdad pienso en roturas. Iba establecer guaridas. Las recibía Beatriz. desde la distancia. a quien ya sensualidad le raptaba el cuerpo. Las noticias de Eduardo en Caracas me sorprendieron. Nos besamos en ese espacio estrecho. pero con el tiempo la eventual rotura del muro Al año siguiente. y o jugar como nunca. para una posición eje. No se trataba de negar la edad de Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 168 169 . apenada. por favor». Cada vez que Jeannette muerde. Eduardo y yo callamos. cajas de herramientas. en esas casas. que besarnos una noche. fue mi mudanza a Cara. las caminatas por el muro. A mi padre lo transferían. las aguas llegaban hasta las inmediaciones de El sus dientes muy blancos. No nos pudimos saludar como lo hacía- se le dificultaba subir por las ramas. hasta allí me llevó Jeannette. viaje. golpeábamos la pelota ojos. en el medio de sus propios vestidos. ¿Estaríamos o no en el momento de en casa de los Fuentes. mento. Para nosotros nunca estuvo clara esta situación. Quién sabe si en ese alejamiento fiesta de despedida. en campeonatos interminables. caras. como un pez salido del agua. Todavía que el propio muro deshecho y con cadáveres flotantes. pero un trazo grueso de nos las turnábamos. mientras Eduardo dormía. Las guardias proporcionada. cuando traje la noticia de el significado de la palabra clóset diré que es besos. nos sumergimos la sujeto entre mis labios. siento que la primera que tuvimos en el cine. her- propio de la separación. Eduardo los víveres. Pues casa. Llegar a Lagunillas un año después de mi parti- la fractura? ¿Serviría treparse al árbol más alto? Bajo este impulso. creo. la maestra Lugo organizó una mano. en la piscina. que nunca terminábamos de avistar. En aquellos tiempos se hablaba de un efecto: que mi corazón. Su belleza era la misma de antes. tan sólo nos miramos de arriba a abajo para reconocernos de simulación: más que dar voz de alarma a la vista de la primera ola gi. en el borde que había despertado a un monstruo. roto pues todavía creo ver a Jeannette mordiendo un ponquecito de pasas con el dique en un punto. desplegó en mesones y manteles bordados con expectativa. en esos árboles. fue encontrarme a Jeannette convertida en una adolescente muy bien do oceánico en el que pescaríamos corvinas para siempre. un verdadero pretendiente. que convertía. una cierta era el tiempo que mediaba para el viaje. y durante vez con menos gente. y por largos seis meses. los torneos de squash. y dos días antes del estuvo la raíz. Beatriz volvió a preparar otra merienda de despedida. con catorce años ambos. hasta altas horas de la noche. para cutiva. que no mi paladar. no cabe duda. previendo un mun. Si me preguntan por más interesados en las niñas que en las torres. El abrazo que me dio Eduardo al de la agonía física. Los días transcurrieron. mayoritariamente. pero más de una vez el gordo Sánchez. mos en juego incesante. llegué a tomarle la mano y acariciarla. pues era preferible experimentar ese vértigo que el final fue una señal extraña. casi perturbadora. se nos durmió en pleno ejercicio mos de niños. Allí construiríamos nuestro fin de mundo: con ví. Las casas en los árboles. En los momentos más críticos. inédita. Recuerdo la fragancia. nos concentramos en compartir humedad.muy por encima de Campo Carabobo. Temiendo la despedida. en un jardín con bancos. y recuerdo haber es. convocando a todos los amigos de Campo Carabobo y Las Delicias. temiendo un horror mayor en un punto. y yo no hacía otra cosa que mirar a Jeannette a los tardes sucesivas. sin cómplice. a buscar a Eduardo. gruñía en su defensa cuando lo se quedaba sin compañero de juego. Tal variedad de dulces y postres sólo buscaba un horizonte cada vez más remoto. la madre de Eduardo. mi padre asintió a dejarme disfrutar las vacaciones se prestaba para todas las fantasías. mi piel queda Menito. latas. La novedad mayor.

de estudios en transferido para una posición doble: por un lado. más que aplicado.oro. mientras Eduardo llegaba derrotado por los trasnochos. decían los legos— y él también. El rigor que siem. y debo admitir que les y hasta trotes vespertinos que nos despejaban la mente. común que palpitaba. en como mucho. Lo natural es que hubiera coincidido conmigo. Pero a los tres meses. o casi. Yo tomaba una carrera que nadie transitaba —Física pura. de pocos alumnos y con fama de exigente. El Eduardo que yo redescubría después de unos años me resul- ingenieros expertos en extracción de fosas bituminosas. lideraba un grupo de Francia. Tratando de afirmarnos. Pero Luis Alfonso. han resultado entrañables. entre nieblas. siempre lo he pensado. La carrera rácter de Fuentes se agrió. Y el adolescente. a la larga. territorio común que palpitaba. pero presente. en general. Al menos así lo recuerdo. me contaba alguna vez. que le quedó en sus años postreros. Yo no quería aparecer yo compartíamos cafetín. me bajó de Sartenejas. pero esa especie de aparta- miento sólo trajo a la larga separación y no pocas dosis de dolor. nos hubiera reunido presente. Para el momento de su llegada. poco largo y quizás una jerga que nadie entendía. para su infortunio. yo entraba en tercer año de bachillerato. sin más. con la sola excepción de Jeannette. porque sólo atinábamos a vernos y sonreír. con poca vida social. sin una gota de sol en el rostro. vive más bien por impulsos. la competencia era un hecho que todos comen- pre transfirió a Eduardo como su único hijo varón. Miraba fijamente. po. eran los más destacados de la promoción. en el puro e instantáneo de otra manera. tie. No terminaba el primer año sin que supiéramos que Luis Alfonso y él Para colmo. intereses y ambientes distaban de ser los mismos. Lo curioso era identificarnos en el presente. Yo lo sabía en un punto de la ciudad y él me sabía en otro. sesiones de estudio bajo los árbo- como un provinciano ante mis amigos caraqueños. Tenía otras maneras. estaban destinados a dormir y sufrir juntos. el pelo menos ensortijado. El transcurrir de la carrera le reservaba a Eduardo un más que traducía en un seguimiento semanal de las calificaciones. Eduardo y ne la memoria corta. que en Lagunillas se tábamos. que antes. Era más flaco la Guayana Francesa. y se desvelaba por tener las mejores notas. pero en esos tiempos la amabilidad de su carácter debió de ha. biblioteca. En poco tiem- ber sido pisoteada por unos cuantos envalentonados. Tenía en ese adaptarme a la gran urbe no fue cosa fácil. como para dotar de expresión a los inexpresivos científicos— fue una sorpresa inolvidable. de estar a la altura de las circunstancias. por el otro. especie de maribo un año más de la cuenta. Fuentes siempre fue tan amable como geniecillo al natural. aunque a veces no se supiera qué miraba. una espada de acero que debía doblar a su antojo. el manejo de una batallada huelga sindical lo retuvo en Para. sino de identificar cómo nos relacionábamos con ella siendo adoles. pelo un entonces un carrito de segunda mano. Fue una época en la que el padre viajaba mucho. No sabíamos cómo actuar. Quizás ello explique por qué a Eduardo lo inscribieron en un liceo caraqueño exclu- sivo. en sus rutinas. se presentaba a las pruebas sin repasar una línea. tudiantes y que a lo largo de toda la carrera los miembros de este grupo echamos al cesto lo que no nos interesa. y más de una vez. En esos años cultivé el puro e instantáneo presente. Estudiaba y estu- encomendaban la tarea amarga de cerrar operaciones de producción en diaba. le taba muy serio. Descubrirnos el primer día de clases en la primera materia —una electiva que llamaban Lenguaje Uno. en el colegio al que todos los de Lagunillas llegába- mos por convenio suscrito con la compañía. reconociéndonos ya como adultos. en otra instancia. seguían todos Eduardo en Caracas se explicaba porque al ingeniero Fuentes lo habían igual. y un Lo curioso era identificarnos en el remate de estudios juntos. reconocimiento de la geografía patrimonial creó un cóctel explosivo. los obstáculos eran prueba superada. En poco tiempo. fue lo único digno segundo lugar: una posición que siempre lo hizo infeliz. Una leyenda negra admite que el ca. aunque en el fondo hubiera un territorio la amistad con tres amigos que. pero nos ayudaba saber que nuestra promoción era de apenas once es- centes. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 170 171 . ausentándose por largos períodos. Felizmente. riguroso. Los suyos. aunque en el fondo hubiera un nuestros grupos. que la combinación de tareas duras con el fue para él un desafío. la universidad nos reunió cuando menos lo esperábamos.

pero Eduardo se que vino después es difícil no pensar que allí estuviera la raíz del mal. pero su padre adelantaba en secreto —ignoramos si presente. su futura esposa. parecía estar más informado miliares y dudas vocacionales— no pareció afectarlo demasiado. Sólo tengo foto de cartera con dos nietecitas enteramente rubias. Me hubiera gustado tener a Eduardo a mi lado. Beatriz se secaba las lágrimas si en aquel momento de nueva separación morimos del todo para entrar con un pañuelo. Es como si nunca rescatarlo de la memoria para también rescatarme a mí. donde comienzan las versiones sobre el uso de estimulantes o anfeta- lejanía. lo que nutre la conciencia. asegurando concentración total. Mi padre traía noticias rutinas. De mane- resaba era la pesca. pero a la vez lejos. Las he enhebrado observatorio. lo que le da haber compartido con él todos esos años. de saber no tan nobles hablan de otras necesidades. y le ofreció como prueba máxima de amor dos hermo- lado. otra vez topándo. debo decirlo. maravillada corrido siempre está Eduardo como un elemento fundador: sigo pescan. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 172 173 . la funcionalidad del Norte se fue imponiendo contra viejos hábitos y me con una afligida Beatriz en un supermercado. mueren. donde pasaba horas y horas midiendo con instrumentos con el tiempo. amor puro. algunas de los propios familiares. en Montpellier. es como si faltaran informantes. que nunca podré borrar porque de hacerlo me y Beatriz aseguraban tener la mejor nuera del mundo. Me pregunto si supiéramos lo que realmente aconteció. y nunca los de sus semejantes. tener una presa en la mira del rifle. sofisticados el espacio interestelar. eso mentos difíciles. Fueron los lo suyo. De Montpellier. sin interrupción. buen amigo al final de la ruta. de debilidades del cuerpo o que nada de lo que hacemos lo hacemos a solas. y hasta el viejo contendor con unos cuantos años. Eduardo repitió la borraría a mí mismo. y Fuentes que vienen en mi auxilio. Descubría que para él los problemas reales para premiarlo o castigarlo— los trámites de inscripción para seguir un eran siempre los suyos. de cambio. quieto. momentos de ruptura para mí. sufrimiento. Veo su rostro en la no. Me pregunto viajó para abrazar al hijo con toga y birrete. en encuentros diversos. yo me alejaba de la escena. las el otro extrañeza. Me pregunto si lo que hago ahora es sin embargo. otras de amigos para Eduardo no era más que una caminata diaria entre el claustro y el comunes. No lo Cobra entonces realce la especie de las anfetaminas. Nazco con escena al cabo de unos años y se volvió a graduar con honores: Fuentes Eduardo cada vez que lo evoco. Sin embargo. y en parte también muero. que muchos de nosotros. sin saber ra que Eduardo dio un salto de geografía. adosado a un pupitre. lo que nos sostiene. La vida académica versiones a la mano. el mismo mes de su ingreso en la Universidad de Montpellier. pero incluso contando ahora con el dato sas hijas. minas. pensé— porque lo único que le inte. Beatriz me mostraba una cierto de su paradero no sé si su testimonio sería de ayuda. Creo que la noción de compartir. devoción. aclarando o desmintiendo. en los que necesité mucha compañía. Ciertamente. nació en compañía de del alma. desmiente la especie con el rigor que Eduardo. buscando especializaciones. pero lo que dejan. firme y decidida. Eduardo estuvo es lo que sabemos. Es así y no sé explicarlo de otra manera. la tesis de un co- volví a ver. Estrella ascendente en el campo de la astrofísica. sigo tirando de las corvinas con él. noticias de la oficina. y la imagen me genera un senti. Fue su compañera de estudios. con los padres de ambos. prevalece para beneficio de los otros. Estaba en una doctorado. hermosa hasta donde he podido ver las fotos. desconocida. El mes del acto de graduación en Sartenejas. en una fase más cercana al recuerdo. la caza. mas no de materia. y al poco tiempo su asistente. prevalece una nota oscura. lo que en verdad murió fue mi presencia en lo hondo de su sentimiento La estampa que nos refieren es de dicha. una vez conversando con la bella Jeannette. Son imágenes casaron en una ceremonia familiar. por personas interpuestas. Hablan de una mujer de han hecho. y lo que supe después siempre fue mienzo de adicción que después se hizo incontrolable. septiembre. Las personas desaparecen. En el encuentro del supermercado. Eduardo se graduó de físico con honores. Chantal le besaba los ojos y la frente. Las voces nobles hablan de que Eduardo las ingería para poder es- miento doble: por un lado. otras más de compañeros de universidad. Eduardo hizo vida En este punto debo hacer la salvedad de que todo lo que sigue puede profesional nada menos que en Stanford. ya establecidos del ingeniero Fuentes. Se do renacuajos con él. y en ese re. pero según lo o memoria. fue zanja —la zanja de los renacuajos. Chantal. de realización. infundadas o infancia. y azarosos. diligente. Chantal siempre estuvo a su ser enteramente especulativo. Es allí. alejaba de una escena mayor: la del mundo y sus seres partícipes. pero por tudiar de corrido. agregando o descontando capas. Los viajes a Caracas escasearon. del sentido. Busco siempre la carne Provenza. es en el capítulo estadounidense. como estaba ante un profesional que ya tenía estatura de maestro. Luis Alfonso. La noticia de mi abandono —dejaba la carrera entre problemas fa. al menos no físicamente. cuando ocurre el primer o único evento trágico. En mo. y todo parecía indicar que la vida últimos momentos que recuerdo haciendo vida con mi gran amigo de corría como un torrente vigoroso. Seguía en que la presa de sus días finales pudo haber sido él mismo.

buscando cualquier calle. mirando al cielo. me niega. o no crecen sin la madre. unas laceraciones. en la que han departido nunca supe cómo o por qué contestarle. No quiero manejar. si acaso. un epitafio. con un poste o una base que no se extingue con los días. Huyo de la lluvia. Están tratando de destrancarla. con un poste o una base de puente. me describía el el delantero Chantal comienza a acurrucarse contra la ventanilla. porque de la lluvia. más impulso que otra cosa. mientras las desprenda de ti. Golpea. Un impacto inusitado. Es otoño tardío. Eduardo recuerda haber salido forzando su puerta y ahora contra ti. huyo de los postes. de párra- asiento trasero vienen las niñas dormidas. Sangrar y Está solo Eduardo. que ya tendría auxilio. con tanta sangre derramada que me obligaba a saltar las líneas solo Eduardo. Le debo este ritual. a Chantal contra el parabrisas. y camina bajo la lluvia. Un ella. Mi mente se apaga. lentamente.irremisible. A su manera. unos clavos entrando lentos en las palmas de mis manos. en la hasta la una de la madrugada. y es el único que se mantiene en vi. estar al frente de un volante. creo. nublando la visibilidad. que nunca podré. sesiones diarias. llueve sin parar. lento y venerado suplicio: un torniquete. No habíamos tenido contacto desde mi fuga universitaria y que sigue. De manera que esa carta se me ha días un frío invernal. Sangrar y a diferencia de Chantal no apagarse en el sangramiento. pide cargo. Está accidente. No dirijo tesis. Da voces. solo frente a la lluvia. y ni siquiera hacia la muerte. debería apagarse. le debo esta agonía. Sólo un párrafo final. y mantenerme en agonía perpetua. golpea sin parar. ¿Puedes entender que la carne amada se Eduardo: Chantal muerta entre sus brazos. proyecta a Chantal contra el parabrisas. sino hacia la disolución. que le parte la existencia en dos pedazos irreconciliables. desangrado. vuelto con el tiempo un testimonio final. Nunca le contesté. Caen dardos sobre el parabrisas. pero por única respuesta obtiene los picotazos incesantes un sentido. no respire más bajo tu regazo? ¿Puedes entender que tus hijas niñas desamparadas lloran para que nadie las escuche. La calle está mojada. Las niñas lloran. Chantal. Sangrar con los ojos abier- tos. de ahora en adelante. creo que me hundo. Las niñas crecen bien. innecesario. con charcos en los que yo era el pretexto para que él pudiera reflejar su dolor. Que más bien me mantengan en el umbral. hombro contra hombro. de puente. grita. agitadas. y no esperar nada a cambio. sean seres prescindibles? ¿Puedes entender que tu vida sea una verdadera conde- na? Quisiera sangrar. y en fos inconexos. pero en verdad golpea porque Chantal es ya un con psiquiatras. pues nada vendrá del cielo. un dolor que es el grueso de los días. En el namiento. bajo la lluvia. salvo luz cegadora. No se trata de no estar con es el único que se mantiene en vigilia. Dos meses después del accidente. La toma finalmente entre los brazos. casi de- cos. Puede entenderse que sea una carta desmembrada. solo frente a la lluvia. no acepto investigaciones a mi gollada. un dolor impacto inusitado. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 174 175 . Sólo autobuses públi- cuerpo inerte. Ésta es la imagen terminal que más ha querido fomentar no tolero las imágenes que me ofrece. Tiene el filo del vidrio bajo el cuello y su Lo sigo leyendo cada vez que puedo para extraerle la savia que todavía cabeza oscila hacia afuera. opto por ensamblar la de Eduardo. Necesito un suplicio. y viene haciendo desde hace pensaba que nunca más lo tendríamos. proyecta rostro. Me hundo. desfigurado. Vienen de una cena con colegas universitarios. reflexivo. es el que me atrevo a transcribir. Parecía una carta espejo. Que no me lleven al borde. sino de reproducir siquiera un ápice de su dolor. Ésa es la imagen que Eduardo rescata al des. y la lluvia moja la cabeza de Chantal: agua y sangre se mezclan hasta bajar ¿Cuándo se hace ciego el dolor? ¿Cuándo el cuerpo ya no lo expele y se vuelve por el cuello. recibo para mi extrañeza una carta Y de las muchas versiones que me han narrado. cada vez que puedo. socavándote la carne? Veo astros en el telescopio y sólo veo el rostro de debemos verlo intentando abrir la de Chantal. Las palabras de Eduardo hablarán mejor que las mías: pertar con el volante oprimiéndole el pecho. Chantal y Eduardo atraviesan la ciudad de noche. su descorazo- bordes. para ahorrarme la desventura de Chantal y preservar la lozanía de su gilia.

de los amigos. pero la lluvia y el televisor eran buenos motivos atormentada. pueden trocar el amor en un hecho de —¿Quieres escribir una carta? —preguntó llevando sus labios al bote sangre. El relato del accidente se fue desmoronando con los días porque había hechos conexos que debilitaban la especie. acampanados presumían manchas de licores baratos y la camisa de manga retomó la confianza y se abrió. era ya como la muerte misma. el alcohol y el recuerdo de mi abuelo. la lluvia. con un choque y un degollamiento que —A ver. Los impulsos de un adicto. y más en Se desplomó en el sillón. Convenía ocultar el desenlace. —Mira. en manos de médicos confiables. «Bebeto coloca el su historia podía resumirse a un oficio de traductora. situación de abstinencia forzada. A Eduardo le retiraron la licencia de conducir y. opacó la Me la volví a encontrar. el televisor iluminaba mi ros- ésta que concluye debe sus últimas aristas a Jeannette. de un hombre fuera de borda. diario de anfetaminas que Chantal siempre quiso evitar. y sin tirar ninguna gota de cerveza se acabó la bebida—. trastocado de Eduardo sólo el llanto de amor pudo haber sido real ● —Orita —respondí. para Papá entró de golpe a la casa. Muévete. el carro y las niñas. Con la mano que tenía libre sujetó el ver a los padres. le suspendieron la cátedra y los fueros universi- tarios. Del relato de Eduardo sólo podían darse cubría parte de la frente. de los mismos familiares. ¿Oíste. No tener noticias de él. exigían la custodia de las niñas en tribunales franceses. Las niñas vieron a la madre morir. aun con su pro. la lluvia golpeaba con fuerza el techo. es cosa importante. cabrón. sacar a Eduardo de circulación. cerró los ojos. disuelta bajo la lluvia. mos. con esposo francés balón en el punto penal». pues un diagnóstico de insania incurable podía mitigarle la pena. Noticias de avances y retrocesos se siguieron durante dos o tres años hasta que la historia se esfumó del tiempo. tras reñida por huracanes discusión en Stanford. esperando el movimiento de Bebeto en la panta- lla. tan sólo de vacaciones. creto de familia bien guardado. y enfoqué mi atención en descubrir pia muerte. —Aquí —contesté sin mirarlo. y dos hijos varones. ¿Qué haces? nunca fueron. Lo hacía con no poco dolor. y en el relato Trae una hoja. insalvable: nadie entendía por qué se hablaba de condena. lo cual real- mente me hizo creer en los poderes mágicos de la cerveza—. No hubo corte sangrante en el cuello. Pero las historias. sus pantalones sé en qué punto de la conversación. salen a flote tarde o temprano. Esto último es de su invención. sin esa blandura característica de los castigados por el alcohol. y voz del conductor presagiando el inicio de una goleada. No brazo del sillón. Sitiado por ejemplo. en un café de París. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 176 177 . concluía. Traía una lata de cerveza en la diestra. Papá mantuvo el cuerpo rígido. pero sí disparo hecho qué marca de shorts usaban los brasileños. sepul- tarlo. la invención de una mente Tuve la idea de huir. por el propio Eduardo al abdomen. Volvía poco a Caracas. Y En aquella estancia grisácea del cuarto. aun enterradas. Ándale —aún no abría los ojos. más que acabados bajo el hundimiento de Eduardo. Donde hay una dad de ser hijo de un pirata. chino. Su cabello largo. queriendo larga —estampada con palmeras soleadas y mulatas bailando ritmos an- compartir con un amigo de niñez lo que estaba convenido fuese un se. meses después. su barba cerrada me hizo pensar en la posibili- como datos ciertos la noche. hundida desde los tiempos de Montpellier en un caldo para estar en casa. recordando los besos en el clóset. inflexión es en el accidente en sí. la bella Jeannette. cestrales— conservaba únicamente dos botones. dijo. güevón? Una hoja y un lapicero. sobre el asiento de Chantal y también de aluminio. hijo —se puso en pie y obstaculizó las imágenes del televisor—. Fuentes y su esposa Beatriz viajaron para tratar de remendar lo FEDERICO VITE que ya era una situación extrema. Los padres de Chantal. LOS MOTIVOS que llevaron a mi padre al hundimiento fueron tres: el país. Eduardo estuvo en un sanatorio. tro esa tarde dominical. después de muchos años. de presidio. Y sangre hubo esa noche.

hijo! —¡No! —por fin abrió los ojos—. en- pedir que no se culpe a nadie de mi muerte. sí. hijo —se desplomó en el comedor. la nave. agudo. Te lo prometo. Fui a la mesa: le acaricié la frente. llorar. abrió la boca para soltar un quejido corto. Sentí cómo —Discúlpame. Fui a regañadientes por mi cuaderno. —No te creo. Quiero pedir. pero esta vez cambió la rutina. Quiero —Es que siempre estoy solo y ahora tú quieres morirte. —¡Que no. No te creo nada. luego estampó su firma: caligrafía grande. Es agradable ser impor. Papá —respondí.. mis ojos en sus ojos. Asentí con la cabeza.chingá —arrojó el bote contra el sillón y dio un par de palmadas breves. con la peor de las caras. eso es. Papá? No agarres cosas filosas. —Dime. supe que no —Primero te voy a regalar una frase: Es importante ser agradable. Abuela gritó: Puse los ojos en el monitor porque sabía la continuación de la escena: —Regresa. llenas de sabiduría. para evitar el con. pero es más agradable ser importante —limpió su rostro con la manga —Creo que no puedo. Ayúdame. la fecha! —gritó apretando los párpados para evitar Papá. me seguían con la mirada. tiendes.. —Papá. Papá. quería ser así. —¡La fecha. de la otra colgaba el arma. y el ruido de su ebriedad de que alguien controle su llanto con mis nueva cuenta evitó que oyera el grito del locutor al caer el tercer golazo palabras. Papá —el locutor hablaba de la contundencia del extremo Y siento que nunca he dicho frases tan llenas de sabiduría. No. decir. Voy a ir más seguido a la escue- chila y regresé. cia mí. hijo. Cálmate.. Frente a él. a sentir el contundente olor del la. Ten —extendió el cuchillo ha- de la camisa. Afuera estaban Coqui y Güero. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 178 179 . Se guarecían de la lluvia bajo un tenderete. con una vecina. Una orfandad terrible lo hundía en sus palabras: —Dios. se estabilizó un poco. el llanto. No te preocupes. nos miramos durante minutos: ojos enrojecidos los de ambos. pero es más importante ser agradable. Saqué un lapicero de mi mo. neurótica y profun. Gracias a Dios anotaron un gol. pero el reflejo tante. de Bebeto. hijo. Escuché que abría cajones. —¿Qué haces. eso no. hijo. voy a ganar más dinero boleando zapatos. su mano con mi mano. Escuché sus gemidos. —Es que ya no puedo. ¿Dónde llevas el cuchillo cebollero. cálmate —rogué. yo. —¿Y luego? —vi el televisor para hacerme fuerte. nunca he derecho brasileño al golpear el balón—. anota: Yo quiero de mis ojos en la hoja de metal me desnudó: yo era como mi padre. chamaco. en ese momento necesitaba decir algo importante. escribí. tembloroso. de sus hijo del diablo? viajes por Estados Unidos. como él lo pero autoritarias. que he peleado con varios niños porque se burlaban de mi mechón de pelo blanco. siempre llorábamos mientras él informaba de su pasado. sólo esa vez. al sentir el mango de madera lisa imaginé que yo era el capitán de lar filósofos de pensamientos trágicos—. Y corrí hacia la calle. Arreció la lluvia. —Vamos a estar bien. regresa. —Siéntate —dijo. perdóname. Y siento que nunca he dicho frases tan damente enigmática. alcohol en el cuarto. Eso no.. nunca he logrado —Bien —se dirigió trastabillado a la cocina. y anoté: Nada más te veo en las vacacio. hacía conmigo. Bueno. después sujetó la barbilla con el pulgar e índice para emu. creo que yo soy el que estorba. tagio de la tristeza. Regresó al sillón exigiendo que pusiera mi nombre en el do- cumento. viéndome desde sus ojos vidriosos. ¿Qué pongo? logrado que alguien controle su llanto con mis palabras. Besó mi frente. Mi abuela platicaba nes de verano—. Yo quiero decir. tiraba platos. Con una mano se cubría el rostro. Giré la cabeza: descubrí a mi padre con el cuchillo en la mano.

Sentí el frío del cuchillo rozando mi ba una y otra vez el dinero que había sacado de su alcancía en forma de cuello. Estuvimos callados viendo cómo se de nueva cuenta la calle. estuvo recargada en mi hombro por sión del partido. ellos eran magníficos para eso. Ahí. mamá fumaba. sar en la moneda que cae cuando uno pierde un volado. Ella. con Güero y Coqui. mucho tiempo. Tira Y a lo lejos vi un grupo de luciérnagas. —Te quiero. vete a dar una vuelta. tiempo tristes. uno huyó en dirección contraria: el macho a un lote baldío y la hembra —Padre nuestro que estás en el cielo. mis pensamientos. sufrimiento. con sus mejillas blancas de princesa europea. del televisor. agua martillando las piedras me hizo pensar en una tempestad. rumbo a un tenderete. Frunció el ceño mientras mi abuela contaba su dinero bajo el resplandor —Me duele —decía Papá apretando su pecho—.. Regresé a casa. pero no se me ocurrió ninguna respuesta. Mamá. el agua del arroyo y la lluvia fina mojando algo. dre nuestro. Mi abuela entró a casa. Tú sabes que casi no nos vemos. Mira. Aún sentía el frío del metal ara. ¡Mírate. No futbol ni nada. Desde la azotea vi las nubes encima de la bahía y pensé que mi Papá era más o menos así. perdidos. El sonido del movimientos rítmicos de los canes en pleno apareo. Pensé en cuál era la única manera de evitar el apareaban los perros bajo la lluvia fina. preocupa que tú seas igual. Así nomás. Apreté el Los perros gemían. hijo. ¡Tírala! —el tintineo de la hoja del cuchillo me hizo pen. cribiera. Tú sabes. —dije una y otra vez—: Pa. me dijo que es- cida.. evidenciados como amantes. Oí los pájaros graznando lejos. No. a Papá. loquito a este niño. donde un tipo con lentes hablaba del hermoso programa Ahora tengo la impresión de que veía fantasmas en ese momento. Y no le di ninguna idea. Corrí. Salí a la esquina en silencio. Grité con todas mis fuerzas el nombre de Papá. El bombeo acelerado de mi corazón era un tambor anunciando cerdo para comprar una máquina de coser. —¿Cómo estuvo. Sentí la brisa anunciando más lluvia. vamente. Ni lo había visto en meses. el mundo. regañó a mi madre. anda. un puerto sitiado por huracanes. car con tu abuela. escuché pisadas y apareció mi padre con un cigarro encendido. Las dejé a solas. me dijo que la próxi. hijo. blanca y enfure. Mamita. Estás volviendo Me ardió el cuello.. intentaba reírme de Escuchábamos los grillos. ñando mi cuello. vida estaría llena de lucecitas. voy Y Papá seguía llorando. —Voy a ser futbolista. a mí. suavizó mi mano. sólo estudio. pero no sé cómo quitarle tanta tristeza de encima. Papá dormía en su hamaca. todo solo el pobre. Me duele. debes estudiar. cabrón! —vociferó —Sí. se despegaron. —Vamos a estar mejor. pedazo de —¿No lo quieres. el miedo. «Una demostración espectacular de Bebeto». otra vez el miedo nació. a traer más dinero —dije con seriedad y acaricié su frente. La lluvia enturbiando todo. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 180 181 . mis pisadas. —No vuelvas a hacer esto. al descubrirme en el umbral de la puerta movió la cabeza negati. —No es posible que le des tantas ideas a tu hijo. El —¡Ahhh! —dijo Güero abriendo la boca mientras contemplaba los camino hacia el arroyo nunca estuvo tan vacío y enlodado. ¡Carajo! Pero la pendeja soy yo. mi respiración.. —Va a llover muy fuerte. hijo —balbuceó. Vengo de trabajar y tú. Regresé a casa completamente mojado. familiar que nos esperaba. Me rabiosa. Sonrió cuando me vio bajo el lavadero. Mi madre. Sé bueno conmigo.. Mi abuela conta- allá en la corona de las palmeras. Mamá? hombre que tengo. Mamita. —Hijo. ma vez no me pediría ayuda. que si lo haces me muero. No sé. Creí en buenos presagios: mi esa chingadera. despidieron la transmi. Quiero plati- —Si no estoy loco.. era la imagen de un hombre sin tesoro. Voy a ir a la escuela más seguido. Las mujeres no queremos hombres todo el Mamá me dio una gran bofetada. Enjugaba sus ojos con el dorso de la mano. pelea. cada cuchillo: cortaba el aire. —Pues llegó y me dijo que escribiera. vestido con una bermuda Cada palabra resonaba en mi pecho. hijo? —preguntó Mamá. Vamos a estar mejor. —¿Por qué ibas a matarte? —preguntó Coqui.

de salpicaduras en el ribete de la playa. Así una apiñadísima masa de cuerpos inertes mecida por la marea. como es invierno. excepto unas migajas sueltas color rosa vinagre que punteaban el tragedias que desataba. De nada. sólo cuando estuve Esperamos a Mamá toda la tarde. Dormí arrullado por los diálogos de aquellas misteriosas es. como una espuma vehemente que se moviera tres ● con un frenesí un tanto pueril. Mi padre se mató. el silencio estéril. No recuerdo. ya en la sala. No sé nada. Levanté la mirada y comprobé que ese tumultuario aluvión. mientras país. ÁNGEL OLGOSO do—. afirmó antes de preparar la salsa nito. continuaba hasta perderse de vista apretando el matamoscas y atacó sin piedad a los insectos. Ayer. hay cosas complicadas. se dilató en los flancos y se Veo la bahía oscurecida por las nubes grisáceas. Escribo: Odio este adensó dispuesta a acometer la playa. hijo. En el cenit de su impulso. —Yo menos. De nueva cuenta se sustentaba pesadamente en el aire. cubriera la superficie entera del mar. Su puño golpeó la pileta. Pico. Nunca tuvi. el Un mes después llegó una carta que mi abuela no pudo descifrar. encarado al mar. Papá. Pero el cielo no estaba cenas. a varios pasos pude cerciorarme de lo singular de la visión: aquel mar era dor y al posar sus ojos en aquellas letras enmudeció por completo. —No me acuerdo qué te dije —comenzó a llorar cuando la fuerza del La pequeña viento hablaba de una tormenta—. pie de parásitos mi alma. Eso es todo». Cuando abrí los ojos pensé que Mamá seguía viendo al felino y las cubierto. que acompañaría la sopa de fideos. Pico». sombrío de tan película en la que un gato negro presagiaba la muerte violenta de una pajizo. humana tan entrelazada que no permitía ver el agua por intersticio algu- Abuela me contó que Papá estuvo en una balacera. como una delirante guirnalda de burbujas Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 182 183 . pinos del pueblo hasta los riscos puntiagudos del espigón. OLIGARQUÍA de los vivos —No sé —dijo con la pausa necesaria de quien se sabe arrincona. la naturaleza compacta del agua a lo lejos. Papá? —Naciste de mí. ¿sabías? —¿Me odias. cuando alcancé el suave promontorio donde muere el le cerré la escotilla. Ni siquiera intentó abrirlo. en la costa de otro país. sólo aquel sobre. esa prieta con alguien. una tímida ola que comenzó a pronunciarse mos el cadáver. Y. todo conspiraba para imaginarme Movió el dedo índice de izquierda a derecha para indicarme que no en. dijo. Acerté a pensar que esa luz cargada de tristeza. —Querías que te matara porque tú no podías. —¿Si me emborracho me vas a querer? Cuatro días hace que llegué a la costa por cierto asunto. de color ceroso y abullonado por una amalgama de pólipos u hongos. A decir verdad. dedico las horas de la mañana a pasear desde los últimos Se recargó en la pileta. Tomé un poco de leche. nubes o les pidiera licencia para reflejarse en el agua. nadie suele Su llanto fondeó mi descenso por las escaleras. mar adentro avanzó elevándose poco a poco. ella desnudó la hoja frente al come. nunca conocí a mi abuelo. Te veo y veo a mi padre. para ver una camino. —La vida no es fácil. nomás aprendí a poner el promontorio de la orilla. no parecía sino que una especie de toldo infi- mi nombre: cinco letras. todos los latinos se parecen. como si la luz del sol luchara sin ímpetu para abrirse paso entre las muchacha. a dejar que la brisa salobre lim- mirada. la ausencia Guardó el sobre color beige en el mandil. Como me ocupa —Aunque no bebas te quiero. a final de cuentas. —No te creo. norte. una maraña estuvo semanas. intuí un mar desacostumbradamente silencioso. hijo. sólo las tardes. me gusta el alcohol. «Tu padre se regresó al Norte». dijo esponjosidad de cadáveres desnudos. Según salvaba los doscientos metros que separan tendía palabra alguna de esa carta. opresivo horizonte. «Mira. «Lo confundieron no. y bajó la playa muy despacio y con la cabeza vacía. en el horizonte. eres igual que él. a recorrer la —Te quiero —dijo mientras aventaba el humo del cigarro. Ahora pienso que molestarme. advertí con claridad que su cresta se pienso en los motivos que llevaron a mi padre al hundimiento: fueron componía de personas vivas. De pronto. cuando uno bebe se aclaran los malos pensamientos.

y el perfume del aire no traía el menor —Sí. una nueva ola despuntó al fondo. Comprendí —Vivo aquí. desde la superficie hasta los confines de las profundidades campo. —Detrás de aquellas rocas. color badana. al tapiz de pieles. el sol hacía vano alarde de fuerza. hay una paleta desprolija de brotes colía irreversible antes de morir. de espeso reflujo. pero no pasa por allí. las figuras vivas eran ganadas por una melan. fue creciendo lentamente alentada por la premiosa resaca. por ganar el rompeolas. bardenas áridas de extrañas formaciones. entre la GUSTAVO MADE cinta pedregosa de la orilla y la superficie grávida de cuerpos. también por qué razón las gaviotas sobrevolaban. frente al litoral. aquel mar incierto y pútrido. De hecho. —De dónde vienes —le pregunta. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 184 185 . con su opacidad —El tren no pasa por ahí. desencuentro con la tierra. ajenas por completo a la playa final. nacían nuevas olas formadas por concentraciones de criaturas de —¿Cuántos años tienes? fugacísima existencia. ojos en alegre desafío. toscos la saturación animal de pellejos biliosos e hinchados. Allí queda- ban. Es extraño que esté sola en medio del sus moléculas. a su veloz —¿Qué? regreso. Tardé en aceptar De traje negro. con una exhalación más sorda que bronca. donde sin cesar. ese festón horizontal de humanos vivos que. cientos de torsos jóvenes. resignado y definitivo. en la distancia. elásticos. extremidades que braceaban al unísono. a la miríada de prójimos. Por ahí no pasa. meciéndose morosamente. deslizándose sobre la base de difuntos. esos cuerpos innumerables eran viejo cinturón y un sombrero en la otra mano. Nada podía su luz velada contra el mórbido resplandor que despedía la —Por donde yo vivo. al vasto mar de los muertos ● —Quince. a medida C OLORES QUE SUBEN y bajan. Mientras tanto. en las alturas. —Por dónde. hasta donde alcanzaba la vista. la la evidencia de un pensamiento tan elemental: no se trataba de cadáveres camisa abierta sin cuello. Lleva una maleta pequeña atada con un desnudos flotando arracimados en el agua. cereal que verdea en paños desparejos. llamada. inició la infatigable fuga hacia delante. para no turbar un vericuetos. constituían cada una de chica joven. Encuentra allí a una el agua. —Dónde. A fin de cuentas. Lo he visto desde el tren. se esforzaban ciegamente. el múltiple cabeceo se debilitaba. con un roce viscoso. eran el mar mismo. casi con arrogancia. la suplantada extensión acuática quizá se percibiera como la mole escamosa —Allí no hay nada. a su agónico —Diecisiete. camina el hombre. bocas que mostra- ban tesón o desdén. sucia. a la deriva. ajado y lleno de arrugas. ador- mecidos para siempre en el placentario vaivén de un regazo ilimitado. que se sostenían victoriosos arriba por un instante antes de derrumbarse. a oscuros calizos sobre los bordes donde terminan los cultivos. eran el turbión alimentado con el acúmulo de cien generaciones. Se para frente a ella. Tierra serás que eran cabezas embestidoras. la que comienza. y mortecino. por lo que veo. antes de sumergirse y volver a emerger tiernos sobre la tierra roja. esa voluta donde bullían protuberancias tersas y peludas. y volví a ver esa onda colectiva. con una engañosa vocación de eternidad. se tenacidad desplegada cedía. el rompiente donde se engolfan todos nuestros antepasados. a la extinción de su breve reinado. eran sus corrientes. muertos ya e indistinguibles del resto de despojos. Luego. bonita. palidez amarillenta de los cuerpos. Aquí no hay nadie. sin precipitarse nunca. abisales. como obedeciendo a una —La mía sí. de ese piélago silencioso y cárnico. proceso que parecía incubarse a sí mismo sin descanso. pierden y reaparecen más allá. indicio de sal o de yodo. de un armadillo inabarcable. no —¿Y eso no es acaso la vía? se distinguía ninguna embarcación. Poco después. frío —No hay ninguna casa en kilómetros. que se desplomaban contra las piedras de la playa con un blando golpeteo rastros arados que se cruzan y redondean en el capricho del monte de rodamiento. rectángulos que chocan o se ponen en paralelo. amarillos intensos se convierten en y reintegrarse a los demás.

—Me da vergüenza. desde el corazón lejano del atardecer. —Lo que tanto querías. —Si sabes leer. —Vas a bañarte. A veces llega del campo. —¿Es agua limpia? —Los cuatro Evangelios y el Eclesiastés. Pero rezo siempre. —Para mí.. deseas tanto. está erguido. ¿No te han enseñado a no mentir? —¿Está allí ahora? —Cumplo trece. —No. o dos. y en cambio se acerca y se vuelca —Sí. —¿Es tu padre? —No. siempre. —Un mes. ¿Qué lleva en la maleta? —¿Tiene sed? —Mi Biblia. y la luz y la tarde. Lo juro. —¿Entre las rocas? —No miento. —¿Cuánto? —Qué es ese ruido. un violáceo persistente. —¿Le pesa? En una altura cercana se ve una fortificación derruida. —¡Un bonito vestido! El sol declina. —¿Conoces hombre? —El de mi madre. primeras rocas encuentran una veintena de cabras dispersas. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 186 187 . niña. —¿Es usted cura? —Para qué. —¿Qué? —No lo levante. Y más. —Poco. Para lucir tu vestido nuevo. el medio de ellas hay un hermoso carnero de pelaje castaño. —Lo que tú. —No. —¿Alguien más? —Mi abuelo murió hace tiempo. Pero ¿qué me toca? —¿Y la última vez? —No soy yo. Detrás de las —Entonces está vacía. inquisidores. —¿Sabes leer? —Tu vestido es muy corto. —¿Y no te bañas? —¿Y no hay ningún otro? —Sí. —Hace mucho que no. —Claro. —Un arroyo. —¿Te acaricia? —Me mandan afuera. ¿Con quién vives? La niña ha tomado la vara y ahora trepa rápido. El manantial —Y ahora también blasfemas. En —Está llena. —¿Llevas algo debajo? —Un poco. casi —¿Y qué hay dentro? dorado. los ojos amarillos. —No. —Mentir es pecado.. —Sí. —Los cuatro Evangelios. es la vara. en la —¡Unos zapatos! tristeza que cae sobre el campo. peñascos que desde lejos parecen rebaños inmóviles. no me mire. las patas delanteras apoyadas sobre una roca. —¿Qué sabes de eso? —Vamos allá. los cuernos en espiral.—Sanguijuela. —Con mi madre. hay —¿La maleta? No. Mira altivo.

editor de la obra moral completa del maestro.».. me duele! —Tropezaste con la vara. —Pero tu maleta está vacía.y cayó del cielo una gran estrella ardiendo». Se han elegido para esta primera clase los jardines del Parque Anaxi- —«.. y porque por ellos atraviesan los jóvenes que van cami- —Claro que no es el Eclesiastés. todo lo que quieras. una variedad —Me arde el pecho. HIPÓLITO TAINE —Esta niebla me empapa. que ha sido tremendamente crítico con algunos La niña ya no escuchó más nada. —¡Pero qué has hecho! —Oh. animen. Bajo la sombra de unos árboles no clasificados aún en las Botánicas —¿Qué es ese ruido? que por esos días se preparan. —Suba por aquí. —Creo que me he quebrado las costillas. de grama oronda. preguntándose si se va- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 188 189 .. muy a su pesar.. —¿Cómo ayudarte? Se puede considerar al hombre como un animal —¡Sácame de este pozo! de especie superior. Cuidado con el musgo. —No te alejes. No puedo respirar. —¡El costado. barbas muy discreto. estrena túnica y un recortado de —«Oí detrás una gran voz. Su flamante director. a las 11:22 a. NAVARRO —No he sido yo.m. ¿qué dice? —¡No los dejes! Teofrasto de Lesbos. ¿Se atreverá a pronunciar salieron langostas y se les dio poder.. Ayúdame. producen sus capullos y las abejas sus colmenas. mandro sólo por el mayor cuidado que presenta su césped. —Déjame ver tu frente. Tengo cosas para ti. no hay marca que te salve. —¿No te animas por ahí? de la ESCUELA —Yo paso siempre. —Imbécil. —Tengo frío. por si alguno que otro se quisiera matricular. no a la Academia. y del pozo subió humo como de un gran horno. como el poder que tienen los unas palabritas sobre lógica? Tal vez unos tragos de licor de nardos lo escorpiones de la tierra». Aristóteles. ¿No te das cuenta que ya tengo de ti lo que quiero? Tanto insistió Aristóteles durante los pasados días para que estuviera pre- Es la trompeta del tercer ángel que suena: «Se abrió el pozo del sente hoy. Un día de primavera en Atenas. incondicionales: —¡Te daré lo que tú quieras. Miró por última vez. todo lo que quieras! Eudemo de Rodas.. permanece no obstante fiel a las ense- dio media vuelta y empezó a caminar monte abajo ● ñanzas fundamentales de su maestro y ahí está. —¡Sácame. PERIPATÉTICA —¡Maldita.. te has caído. hay alimañas! Asisten desde el comienzo los discípulos más aventajados. nueva escuela filosófica. pero —Es el Apocalipsis. que no ha tenido más remedio que dejar por unas horas el abismo. tiene lugar la lección inaugural de una —Sólo sangre. que produce filosofía y poemas. —¿Dónde está mi vestido? poco más o menos como los gusanos de seda —Por favor. escindida de la Academia.... en silencio puntos de la doctrina aristotélica. como de trompeta. Pocos. Lección inaugural —Usted adelante. —Todo. me has trabado el pie! HIPÓLITO G. «Ensayo sobre las fábulas de La Fontaine» (1853) —No hay ningunos zapatos. —¿Qué es lo que dices? Eso no es el Eclesiastés. Del humo taller en manos del encargado.

Ahora. de título provisional Los sabido. se le ve verdadera- mente envejecido. rebatiendo algunos puntos que quedaron en suspenso cuando sede de la nueva escuela cuando paseaba en un descanso de su trabajo. Contra la doctrina del la redacción de la que va a ser primera biografía oficial (autorizada) de intelecto activo. con bártu- desde la primera clase de impertinente trae preparada una disertación los preparados para tomar notas si fuese menester. sólo se ha hecho tiempo. son también Estratón menor sobre las heridas y cicatrices ajenas. matriculados de antemano. tan enormemente solicitadas que no dan abasto los talleres del vanidoso. permanecen a el tiempo y la filosofía. Un aprovechado. descubiertos por Platón Entre las 10:58. sobre todo los ilegales. contados los asisten- filosofía y poesía vienen de antiguo. La noche anterior ha trabajado datos que obtiene Aristoxeno de esa penetrante observación. de proponérselo. momento exacto en que llegó al lugar de la cita hace unos días en el último rincón de su caverna. ¿no? además. por ejemplo. Considerados como definitivos ya los capítulos que se ocupan biografías. Discretos. y las 11:17. seis rollos numerados. Teofrasto de Lesbos. sentados en la hierba. infusiones de anacardos. de versos de Protágoras. que no pudo siquiera disimular su regusto mientras guardaba tan dice en la primera línea. son incompatibles con la función de ese intelecto. le sirven para componer más tarde magníficas y muy adobadas caracteres. llegó a afirmar tes y comprobado el mínimo quórum necesario. ese minutos de silencio. en labores de espionaje para la Academia. se puede decir que no ha dormido ni tres horas. ringorrangosamente como Del ombligo del mundo y sus alrededores. incluso en trabajos muy avanzados. para la concentración. un consumado especialista en la silencio. lo que aún no es más que vaga y deshilachada inspiración. querido amigo Teo». cuando el biógrafo Aristoxeno de De más sabe Teofrasto que no lo valen. Constatan que el césped del Parque Anaximandro es quizá excesivamen- Es la presencia del editor Eudemo de Rodas la que anima inconscien. haciendo uso de una falsa. Podrían cambio que para esta clase primera trae ex profeso una enorme sorpre. del fanfarrón y el inoportuno. Está de moda el chismorreo pre y tarde las parrafadas que quiere dedicar al descontento. comedidos. El maestro jamás suelta prenda de su edad. ni el muy cuidado recorte de barbas ni el atuendo consiguen disimular en algo los estragos que sobre su persona han dejado Discretos. dos minutos antes de las once. ha pensado objetar que el error y el olvido Pitágoras. sa. ¿Será necesario señalar que tanto Aristóteles como los demás presen- tes sospechan que Teofrasto de Lesbos acaricia de cerca y en secreto la dirección de esta nueva escuela? La lógica se impone. y dar así comienzo. el cínico Crates. como es intensamente en la redacción de su última obra. Tras ellos. pero ahora. aún pertenecían todos al personal de la Academia. una especie de prólogo a una de Lampsaco y Dicearco de Mesina. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 190 191 . pero ha pagado con gusto Tarento se ha unido al grupo. sentados en la hierba. sin embargo.. («Las desavenencias entre guirse una cosecha de diecinueve minutos.lorará en su justa medida el madrugón que se ha pegado para llegar el observación de la decadencia de las grandes figuras del pensamiento.m. Aristoxeno de Tarento. como se Platón. a las 11:22 a. en forma de material altamente inflamable: el desaparecido librito explosiva información sobre los macedonios. a convertir mañana. llegando a conse- tres dracmas por cada uno de los pergaminos. los dos boicotear la clase. si bien para no pecar Discípulos en sentido estricto. rable para inaugurar. al aire libre. permanecen investigación mayor en la que ya también trabaja y que pretende intitular a la espera de la primera disertación en silencio. jocosa y consumadamente falsa). a magnificarlos. Los primero. Hasta las cejas de postsocrático. Sí es cierto en acompañado de su muy bello y jovencísimo discípulo Zenón. un fragmento horario inmejo- pequeño capital entre los pliegues de la túnica (una de las monedas es. la espera de la primera disertación en De la apenas disimulada lentitud de reflejos del viejo maestro se per- cata sobre todo Aristoxeno de Tarento. estuvo corrigiendo hasta bien de copistas. deciden guardar cinco el vendedor al desprenderse sin pena de los rollos). porque se ha encontrado de sopetón con la escuela. en fase poco menos que correctora. te bueno: conserva como pocos las gotas de rocío hasta bien entrada la temente a Teofrasto a largar de sus proyectos. asiste a esta clase inaugural de Por descontado que seguirá el de Lesbos en sus trece en esta nueva chiripa (por casualidad). comedidos.

paridos.. miro. algunas jovencitas pasean ombligos de última generación para convencernos por completo: un la furiosa moda de las túnicas sesgadas. Un firmamento de ombligos es lo que esta primavera se nos viene encima. ¿Demasiados ombligos quizá?. a ma): ¡Coño. que ha dudado en voz alta de su introducción): En ella estamos.. Son. Son ahora estos ombligos los que exigen ARISTÓTELES (aprovechando el guiño): Muchos ombligos ciertamente.. pues una abundancia olímpica hace pensar enseguida en ellos durante las jornadas más limpias y calmas del invierno. más o menos redondo. En efecto. enrolla y desen. atadijo de poemas que pretendíamos leer (tira por los aires los rollos tos. un abalorio eterna condición de andrógino una oblicua cinta de piel con el género de cristal. remiro. nonetos y dodecaptanos. aro diminuto. om- bligos-firma. pero en algunos tipos de deporte. mientras habla. Lo que no deja de ser una suerte mayúscula se ven muchos ombligos al aire. TEOFRASTO DE LESBOS (comenzando a arrepentirse de su ingeniosa bur- atravesando la mañana como peligrosos guiños anónimos. es claro. ombligos con propietario —con propietaria. uno de ellos cae sobre la cabeza del editor todos perdidos los veo también. Poco bricolaje u ortopedia necesitan estos tras los discípulos y el maestro. esta primavera una consecuencia inesperada que se hace agradecer apenas lo piensa muchos. Su único verso. cosenos. (Con la mano haciendo visera y alargado. seductor in- TEOFRASTO DE LESBOS (como al descuido. ESTRATÓN DE LAMPSACO: ¡Hmm! nos. Son ahora estos dos y a la vez. senos. éste lo recoge con una sonrisa). el pensador: hay que dejar en un aparte el imposible. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 192 193 . a ombligos que añaden a su césped) (y levantando la voz): ¡Repito!: un pequeño arete. se separa la túnica quisiéramos! Me refiero.. por su cuenta y riesgo. yo diría. Muchísimos. ombligos-rúbrica. demonios. como en el teatro: TEOFRASTO DE LESBOS (un ojo puesto en Estratón y el otro en el maestro. Eudemo de Rodas.! ombligos que pudiesen circular sin dueño.. Ya reparamos por otro lado. a ombligos acompañados de una empapada de las nalgas y recolecta los pergaminos esparcidos por el franja más o menos generosa de cintura. ombligos como aquel que dice con nombre y apellidos. toman la palabra por tur. Teofrasto. a «tutti plan». muy a las claras resaltado.. Son. por tanto. ¿excesivos ombligos tal ombligos los que exigen nuestra mirada como poemas recién pari- vez? Chí lo sá! Mejor sería no levantar la vista del espantoso poemario dos. que dejan ver ombligos. ¡Qué más la. más o menos estrecho que leemos en la mañana del parque. una perla azul. ¿y qué deporte más sano y recomendable parece que es ahora cuando aquella tímida vanguardia se reproduce que el de mirar ombligos ajenos? de manera osada e incontrolable. cluso. CRATES (en un susurro): ¡Brillante trenzado! DICEARCO DE MESINA (interrumpiendo): ¿Escuela políglota tenemos? TEOFRASTO DE LESBOS (cerrando la mirada a convergente): Por de pron- TEOFRASTO DE LESBOS (contrariado. pretende sugerir el poema entero. No me refiero por supuesto a ombligos exentos. continúa): Un firmamento de ombligos es lo que se nos viene rolla los pergaminos del poemario de Protágoras): Para ser ésta una encima. en exceso entreverada de nubes y de claros. y como no podía ser de otra ARISTOXENO DE TARENTO (a Dicearco): Demasiada interrupción. ¿y la lección para cuándo? nuestra mirada como poemas recién TEOFRASTO DE LESBOS (sin disimular el enfado por la ofensa del maestro. quizá mejor—. octe. muchísimos ombligos. lo consigue. Teofrasto se abanica el sofoco con los pergaminos abiertos EUDEMO DE RODAS (leyendo los versos de Protágoras que le cayeron enci- como paipáis). Ombligos al aire a veces emparejados. pues. toda clase y condición. cuartetos y sextetos.. maestro. pues el editor de Rodas se levanta del sitio. hace sin embargo como si no hubiese to atender a tantísimo ombligo reclamando la atención trae consigo oído): Veo. coño. lo que se dice vulgarmente arrebuja. manera. para fijar la idea de una vez por todas. forzando un estrabismo divergente de cierto atractivo. contemplo y admiro. coño. el equivocado formando en otras ocasiones triunviratos.. maestro. y la mayoría de las ve- sobre los ojos recorre en semicírculo el espacio del parque que queda ces. Más que nunca entonces andamos rodeados de ombligos de primavera bastante loca. Poco duchos aún en las técnicas narrativas. sin tanto titubeo. hasta chaparrones de ellos simultáneos de poemas de Protágoras.

Uno se engaña y reconforta a ratos suponiendo que quizá la lógica sólo es aplastante en la misma Ciertamente los murmullos pueden confundirse con el rumor del medida en que las sequías son casi siempre pertinaces. empobrecedor.) de continuidad para con la escuela. terca y aplastante. (Se levanta. como es lógico. extremidades lizados lo interrumpen. (Risas). Si hay alguien hoy en el parque sin ningún compromiso atravesada del maestro Aristóteles. (murmullos genera. Eudemo y Aristoxeno las calvicies. y me empleé a fondo mi parte (sonríe con descaro Eudemo de Rodas mirando al maestro. guiñándose mutuamente. según puede constatar el perspicaz que podría estudiarse a fondo de manera psicoanalítica (llegado el día) observador Aristoxeno de Tarento): Continúa. que impar- que no atiende). por si hubiese que tirar más tarde requetegastadas por el uso y el abuso —y dejad. perlas o tatuajes. no deja Algunos murmullos y tímidas risas llegan a las orejas de Eudemo de de ser otra cosa que una muy camuflada cicatriz. además de en la epidermis.. por más que una lógica aplastante haga sobre lógica. antes al contrario. suele ser a menudo riocinesis. (Rumor de voces. meras combinaciones de sustantivos y adjetivos los registran. De poco sirve la coexistencia de excepciones. El deporte más común magnitud de mi primera tesis: la lógica suele ser casi siempre. sin embargo. así que no me caben dudas al y levanta a modo de saludo una generosa petaca de licor de nardos. una cosa verdaderamente aplastante. excrecencias anatómicas de importancia relativa. de tan leves. ése es Eudemo..TEOFRASTO DE LESBOS (enfilado. en varios talleres para idéntico menester. Por gaminos durante años —¿o fueron lustros?—. por más que se adorne con aretes.. Ya aparezcan de vez en cuando EUDEMO DE RODAS (continúa como si nada): Nadie discutirá a estas alturas sequías imaginativas. Mirarse el ombligo propio es no tiene ninguna necesidad de hacer méritos en este primer día de clase una soberana pérdida de tiempo. para verlo. Mirarse el ombligo viene a ser entonces lo mismo te. be y ce. por mi parte. o incipientes viento entre las hojas. suponer que las verrugas podrían escribirse con be. Yo mis- EUDEMO DE RODAS (tomando asiento en el césped que han secado las mo. es decir.. chis. gas. son el maestro y el resto de discí- miles de jugosas y prometedoras cicatrices ajenas invitando a su con. menores del individuo. en los ZENÓN (en un susurro a su maestro Crates): ¡Hostias. (Un chaparrón de carcajadas). un ejemplo peregrino perverso. detenga el rumor del viento entre las hojas. Los comentarios que pueda cosechar su conferencia. Se cruzan entonces Teofrasto y Eudemo de Rodas. romanos—. palabras sin embargo menos útiles tales como apsiquia. le importan un comino. habitan. lógicas matemáticas o calvas que en justicia son que el redondelito de la be sujeta mucho mejor el contenido que se Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 194 195 . situado en los primeros. tenue y censurable: las verrugas. se echa al coleto otro par de lingotazos). Pongamos. O sea. con el mismo rango de privilegio que ostentan como si leyese en ellos lo que tiene que declamar. en poco adelgaza la ciemos: no es lo mismo mirar que mirarse. Aguanta estoicamente una mirada del Peloponeso. Eudemo que respirar por la herida. dejad que vengan los de esa falta de respeto. no te olvides al final de pasarme esos papeles. quizá ya escuchadas por ustedes en alguna clase extraor. Rodas. sin atender a nada): Ahora bien. habiendo como hay en derredor de la nueva escuela. decía. Adviértase que el ombligo. fui corrector de per- heridas ajenas. cada uno a su manera. comienza final. cuando cierta lógica podría haberlas EUDEMO DE RODAS (sin levantar la mirada de los rollos de Protágoras. apenas unas palabritas la fecha. pero en el fondo uno baraja otras sospechas. diferen. hijo mío. que no te hace que los dos se saluden en silencio. las verrugas otra vez! rollos últimos de los diccionarios. EUDEMO DE RODAS (sin mirar al auditorio): Las verrugas. bragadura o ca- mente): La lógica. pulos y oyentes quienes deben comportarse al atender a su discurso. poco más que un último bigote posado en la nuca. por poner tan sólo ejemplos que comienzan con a. no se sabe muy bien por qué. (Más risas). montaña a veces. Una casualidad ARISTÓTELES (suspirando claramente. de forma gratuita. cede el lugar para algo es Eudemo el editor más grande de Atenas y de más de la mitad de orador al próximo a intervenir. las verru- dinaria de la Academia durante el curso pasado. breve caverna con escaso misterio en su interior en ocasiones. me ca- de mirarse uno su propio ombligo es ejercicio obviamente onanista. antes de lanzarme a la peligrosa aventura de editar (y muestra con posaderas de Teofrasto de Lesbos): Muy buena disertación sobre las un guiño los rollos con los versos de Protágoras). y en esto abundan todos los diccionarios hasta de la que toma un par de tragos). respecto: las verrugas. Teo. se escriben con uve. que templación.

dijo. Así lo expresan a los ahí reunidos. el lecho de un río entre sus pechos. a la desesperada): Una piel tan contento como un cerdo hozando trufas. una manera sencilla y discreta de regalarles un par de bes invertidas. La uve de la verruga. los grumos de queso entre los dedos de los pies quier momento. nunca pensar en el vaho Crates y Zenón aprovechan para levantarse. Todos se levantan. Es el en el hueco de su clavícula. sino de la lógica. que ahí estaba él sobre ella. Acaban de recordar que pe. pide disculpas a una chica con ombligo Cerró los ojos por completo en forma de verruga que escuchaba su disertación. ahora sí): ¿Escuela policlínica te- nemos? EUDEMO DE RODAS (a palabras necias. Urgen a Eudemo con los ojos. observa uno las verrugas mientras constata otras realidades: la inci- piente calvicie. Quizá por esta misma razón los estu. el olor a sangre seca de varias pequeñas heridas el tufo a pescado en su entrepierna). con cuarenta y dos verrugas nos aboca a una lógica aún mayor: no Lo acarició detrás de la oreja somos nosotros los que debemos ir al dermatólogo. se levanta para irse también. ¿o eso eran las canas? convencido con el absoluto de rosas EUDEMO DE RODAS (agradeciendo a Estratón con una sonrisa verdadera): Jus. Bastará entonces una simple operación de multiplicar para comenzar de relajarse de tener confianza absoluta en a alarmarse: seis por siete cuarenta y dos. Es tan aplastante Canción la lógica que hace imaginar berrugas con be que esa misma presión es la que termina por reventar la forma de la letra. químico en su axila. al parecer EUDEMO DE RODAS (apurando el argumento. no atina a responder.. y concluye): Se esperando que no oliera su miedo. la pertinaz sequía.. a leche agria de su ombligo ligrosas tropas macedonias podrían tomar el parque. a falta de una. insistan en apellidar a las verrugas como papilomas.. hace como si no hubiese oído nada): Pero vayamos más lejos con el ejemplo: si uno contabiliza en Hueles bien. inquilino supersticioso de nuestra cabeza quien nos desanima con sus ¿Las hierbas en su cabello? ¿Sal? Lamió advertencias: «Las verrugas ni tocarlas». Ella trató to. ¿no es verdad. en cual. sucedáneas perdidas. no procede de etimología alguna. los discípulos dermatólogos de Galeno. es el dermatólogo con el ajo de su pulgar cocinero. la lógica aplastante de que alguna V ERSIÓN DE U NA P ÉREZ R UIZ vez había que terminar ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 196 197 . la ciudad. seis berrugas con be. la superficie de su cuerpo. LIZ LOCHHEAD diosos de la materia. ESTRATÓN DE LAMPSACO (carraspeando previamente): Ya se sabe: la lógica de la superstición explica de manera muy clara que por cada verruga (Parecía hasta cierto punto eliminada aparecen luego siete nuevas. generando entonces verrugas venidas muy a menos. maestro? las caras secreciones de gato de algalia excitado de tener fe en el almizcle de sus puntos pulsátiles Aristóteles. DICEARCO DE MESINA (interrumpiendo. el que debería venir a estudiarnos a nosotros. pongamos por caso. vacías de contenido. ¿qué es? cierta lógica permite suponer la intención de pasarse más tarde o más ¿Miel? Olfateó un rastro de jabón temprano por donde el especialista de la dermis y epidermis. Pues nada. hasta convertirla de Salomón en uve. supone alberga la verruga. pillado en el comienzo de una siesta. se comprenderá pues. (Tira los pergaminos.

Ahí está as happy as a hog rooting for truffles. era el olor del que se quejaban los vecinos que smell nice he said cinco años atrás solicitaron la intervención urgente de la policía en un what is it? edificio de departamentos del centro de la ciudad. mi hijo lo vio una attar of roses at her armpit. Silva acudió al llamado difundido por never think of the whiff of la radio policial por dos razones: no estaba en servicio y la clave usada sourmilk from her navel por el despachador en turno —209. justo eso and hoped he would not smell her fear. O del morbo. No contesta. El tipo que vive ahí (He’d seemed lleva tres días encerrado a piedra y lodo. de cerrojos oxidados que quiso abrir con la llave de la curiosidad. A lo mejor se murió. intangible. semeja el edificio: un elefante que hubiera decidido agonizar entre viejas Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 198 199 . una construcción de cin- co pisos cuya fachada parece mimetizarse con el ocaso que se desploma She banged shut her eyes sobre calles y tejados con la pesadez de un paquidermo. parte de una época arrumbada en un archivero the dried blood smell of many small wounds the stink of fish at her crotch). Es insoportable. con que el Coleccionista de Piel in the hollow of her collarbone. no abre la puerta. EL COLECCIONISTA DE Piel MAURICIO MONTIEL FIGUEIRAS S ONG OF S OLOMON Azufre. sujeto atrincherado en vivienda— the curds of cheese between the toes se le antojó anacrónica. recuerda Silva mientras recorre una avenida que luce bañada en You sangre bajo el atardecer. se presentó ante el mundo. ¿No es así como to relax have absolute faith in huelen los muertos? the expensive secretions of teased civet to Si la memoria no le falla —vaya modo de aceptar que los recuerdos trust the musk at her pulse spots son inestables como las nubes—. la voz entrecortada por el tráfico vespertino—. admite al dar un volantazo para permanecer en su carril. Eso. The herbs of her hair? Salt? He licked —Apesta a azufre —dijo la mujer que habló desde un teléfono pú- a river-bed between her breasts. afectadas— a mediados de la década anterior. Ése. She tried vez fumando droga en las escaleras. No there he was above her apparently En su mente se empieza a perfilar con nitidez toda la escena. el edificio de departamentos: un decrépito sobreviviente del terremoto She caressed him behind the ear que devastó varias zonas de la ciudad —el centro fue una de las más with the garlic of her cooking-thumb. Ya lo comprobamos. Es un vicioso. Y sabemos de dónde viene: del R. ruido de televisión. not unconvinced by the chemical sólo se oyen risas. Honey? He nuzzled a soap-trace Ésa fue la tarjeta olfativa. blico.

la sinuosidad del graffiti que puede vis- lumbrarse en los muros. Incluso ahorramos tiempo si la cosa se pone fea. la mitad inferior de la cara cubierta por un pañuelo sucio—. Le responde el sonido amortiguado pero inconfundible de risas que Como una presencia azul. dona el cepo para desangrarse entre los inmensos árboles de la noche. el hueso reventando en astillas fosforescentes. —¿Qué les dije? —dice la mujer. Al cabo de un minuto de silencio puntuado por risas apagadas. De un sitio impreciso se desprende el llanto de un bebé. extiende hasta el vestíbulo iluminado por focos tartamudos donde Silva se —Policía. el agente más joven llama a la puerta tres ve- Azufre. Pero por un objeto negro. los tres policías comienzan a agente más joven llama a la puerta tres subir las escaleras hundidas en una penumbra oleaginosa. Mientras su compañero lo cubre. Llevamos tres días aguantando esta pestilencia. En el cuarto piso el olor ya es un bozal que provoca arcadas a los dos agentes. la piel que se desgarra. Así no se puede vivir. cada vez veces. ustedes continúen. para observarlo con extrañeza. detective? —pregunta el agente más joven—. facciones descompuestas. Debajo de la letra hay una mirilla bloqueada desde dentro un enturbiamiento de la mirada y una súbita lentitud en el andar. alejándose a toda prisa olor emana en oleadas regulares del interior del departamento. puerta frente a la que los cuatro se detienen hace pensar en un jeroglí- mueble absorbe su tristeza sin advertirlo. El olor. Silva los imita. En un rellano de la escalera una sombra gorda se separa de sus compañeras y repta pegada a la pared. un 209. constatando que el el momento pasa y el peatón recupera el lustre. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 200 201 . la autora de la llamada. la R metálica que cuelga de cabeza en la juvenil de bancos. sabemos qué hacer. ¿De acuerdo? Con las facciones descompuestas. Es agentes piden a la mujer que se aparte. se dice Silva. Es por aquí. los —¿Qué hace aquí. más intenso. flanqueados por puertas que se abren revelando figuras que se asoman para esfumarse con rapidez y rematados por vitrales por los que se escurre la sustancia del crepúsculo.vitrinas pobladas de maniquíes que contemplan con añoranza el fulgor Sujeta por un solo tornillo. y hoy se puso peor. contrahechos.. el Guiados por la mujer que no para de refunfuñar entre dientes. ces. seguidas de aplausos y el rumor de voces catódicas. todavía no hay. que termina cediendo con un —Andaba cerca —ataja Silva— y quise darme una vuelta por si algo crujido óseo: el chasquido de la pata que se rompe cuando el ciervo aban- se ofrecía. un contagio que se traduce en fico egipcio. bares y restaurantes. aunque creo que nos las arreglaremos. el olor baja por el cubo de las escaleras y se estallan.. abra ahora mismo —al tono del segundo agente se filtra un topa con dos agentes que interrumpen su charla con una mujer de rasgos timbre nervioso. Con las rumbo al siguiente renglón de la agenda. No se preocupen. conciliador—. el más joven se lanza a patear la puerta. Es su asunto. En cada piso se repite el mismo panorama: co- rredores alumbrados por una suerte de grasa de bajo voltaje. siente escozor en los ojos. obligándolos a llevarse una mano a la boca y la nariz. pero no tarda en reintegrarse a las tinieblas. en efecto. pero su puño no flaquea al aporrear la R torcida. —Se agradece la mano extra —dice el segundo agente. Nomás le pido que nos deje trabajar. algo so- bre vecinos que uno nunca acaba de conocer. Silva imagina el forcejeo de la criatura. serpentea como si quisiera remedar los diseños vagamente art déco que adornan el barandal. las dentelladas al aire. Cinta aislante. un vagido que remite a un ciervo atrapado en un cepo en el corazón de un bosque. La gente que camina ante el in.

Anda. el murmullo viene el olor. las ventanas selladas con cinta aislante para impedir una mínima es esta mierda? fuga de oscuridad. la mirada fija en a su lugar—. el mensaje de destaparlo. sí. pero no creo que haya el televisor que perfora las sombras con un brillo espasmódico. que lo estudian desde el fondo de un túnel de vidrio licuado mientras el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 202 203 . al museógrafo del organismo humano que todos traemos cuentra el soberano de ese reino de detritos: un hombre de edad y rostro dentro. tiza roja en el suelo. —¿Qué es esto? —lo ataja el agente. Y entonces alza la mirada para toparse con unas pupilas che vicioso. el agente más joven—. A ver qué dicen los del laboratorio. venciendo una nueva arcada. el dolor disuelto en una ces una explosión de carcajadas vuelve a reclamar todo su interés. la respiración acompasada y el pestañeo ocasional son Los vecinos se han quejado de la peste que sale de aquí. ajeno al hedor del que pende —más débil pero innegable— el aroma a En cuanto el agente entra en una de las habitaciones posteriores Silva crack.. Entre los dedos agita un frasco con algo que de golpe remite a un peda- mienzan con R. parálisis de roca. a ver si localizas de dónde parecen obedecer un orden premeditado. escritos con una caligrafía que evoca dibujos primitivos zo de papiro. Extrae de un bolsillo los guantes de látex que presidida por una butaca colocada en el centro de un círculo trazado con suele llevar consigo y al cabo de ponérselos toma uno de los frascos. este tipo se colecciona roso. a la fuente de la que brota El segundo agente la interrumpe y asiéndola del brazo la conduce al todo el azufre del mundo.. que en todo ese lapso ha mantenido su —Policía —dice. al manantial de la fetidez primera. niebla donde despuntan carcajadas mecánicas. Bienvenidos. quizá un trozo de cuero apergaminado. La droga. en carne viva. Silva se agacha y le pasa los dedos frente a los del televisor. Rabelais y Ruanda—. Una colección de piel. Un círculo sublime. rida para guardar cada jirón de uno mismo en la urna improvisada que mento. se dice. como si fueran la instalación buye a crear la impresión de una tumba hermética. y las risas pregrabadas de los sitcoms. la visión de manos que eriza el vello del cuerpo.. levanta las mangas de la camisa que parece punto encima de la antena. ¿no ven? —dice la mujer desde el umbral del departa. Púdrete si quieres. recuerda haberse dicho Silva. exacto. donde la mujer se deshace en una retahíla de insultos ahogados a la guarida de la bestia que ha preferido hibernar para no caer en ningu. que examina —hay restos de una etiqueta de mayonesa— para luego El círculo de Giotto. pin. antes que nada el olor. Curioso que la droga despierte el afán Sentado en la butaca que hace las veces de trono desvencijado se en. contri. aun el burdo bosquejo de algo similar a de cristal de distintos tamaños alineados sobre el piso que centellean a la una galaxia que se adivina en el cielo raso de la estancia principal.. —Inhala profundamente—. indefinidos —un rostro. las paredes llenas de vocablos y nombres que co. revisa el departa- atento a las risas que surgen de la pantalla en ráfagas periódicas. deambulan alrededor del aparato y se detienen en algún ojos. entre los cerros de basura. como su rostro. y el olor. a sí mismo desde hace varios días. ¿Qué bles. vista. Aunque confirma sus sospechas. registra los envases amo y señor de la pocilga: todo.. al no obtener respuesta. ¿me oíste?. Su voz. carajo? —insiste el policía joven. se acerca al hombre de la butaca. más joven: Los despojos orgánicos e inorgánicos acumulados en montículos que —Encárgate de dar una buena revisada. a la mente cuando alguien dice la palabra rostro—.. Bienvenidos al imperio de la podredumbre. el oído que preocuparse. Silva parpadea y su —relámpago y rubí. y brazos amoratados. pode. recuerda haber pensado Silva. Ojalá pueda sacarle algo. cerrando el envase y regresándolo huesos que no obstante mantiene la espalda erguida. le corresponde. no deja de provocarle un escalofrío: —¿Estás ahí? ¿Dónde estás? ¿Adentro o afuera? —susurra. sin un solo titubeo. Con un leve mareo descubre que el papiro es en realidad piel perfección que recibió el papa Benedicto XI de manos de un cortesano humana. es de una neutralidad colgar de un gancho. un triángulo cutáneo cuya irregularidad delata que fue arranca- que visitó el taller del pintor en Pisa. sin despegarse el pañuelo de la cara—. coleccionista. un cadáver atado al mun- Las pupilas dilatadas del hombre se desvían casi imperceptiblemente do por el flujo catódico. movido por la náusea—. imagina los dientes que roen la piel con lentitud. la meticulosidad reque- —Está ido. No sé —contesta Silva. Yo trataré. do con los dientes. que es más bien la primera imagen que viene —¿Qué es. de alimañas que circulan a sus anchas entre la basura y los escasos mue. Bienvenidos corredor. por la puerta que Silva cierra con cautela para luego dirigirse al policía na trampa. luz del televisor. pero no pudras a los demás. casi geométrico. habituada ya a la penumbra del departamento. y enton. un verdadero saco de —No sé. una cripta faraónica de un artista conceptual. el olfato mento y yo me ocupo del vecino incómodo. ¿Me oye? las únicas pruebas de que no es un sedimento. No puede ni hablar.

esbozando una mueca que pretende ser —Será mejor que se levante —Silva sacude la cabeza. un recuerdo de este mundo que uno nunca estaremos aquí. piensa Silva. Ése es el quid de la cuestión. ¿Quién eres?. manzanas. Vendrán pronto. luchando con- sonrisa. ¿Entiende lo que le digo? Soy el detective. —La sonrisa se desvanece cuando Somos los observadores. Si me muevo se olvidan de mí. La voz del hombre co por ciento.olor a azufre se intensifica. créemelo. Perímetros. Al principio es difícil y luego te vas haciendo a la idea. ¿sabes?. es el lugar. Parecen felices. Los vecinos se han quejado de usted. Tengo ganas de verlos. Éste —¿Quería una cogulla. Lleva tres días metido en este basurero que apesta en todo el edifi. el único cirio en medio de la penumbra que amenaza con devorarlo. ¿Por qué. Están por llegar. vamos a proteger nuestros perímetros. cara? —murmura el hombre.. creyendo que así ahuyentarán las tinieblas. ¿dónde estás? En ese momento para él no hay más voz que la que se desliza con la sinuosidad de una boa entre las carcajadas catódicas. Me dijeron que los esperara aquí. Silva escucha que una voz lo llama por su nombre. les dicen. Un souvenir. barrios. ¿sabes?. preguntas. porta. Muy pronto. cambios de pulsaciones eléctricas? Incapaz de elevar sus palabras por Con la energía oscura pasa lo mismo. Quiero ben hacerse las preguntas mientras nosotros nos mantenemos al margen. ¿Entiendes lo que te digo? Dentro del perímetro. sin apuros. he podido vivir rodeado de tres cuartas partes de oscuridad cio. esa voz. Cuando te enteras que se conoce encima del balbuceo. no reproducirse. Pero las tinieblas las traen aquí abajo. un porcentaje de la incógnita del setenta y cin- un nuevo estallido de carcajadas surge del televisor. Como a los vecinos. Como desde el fondo de un pozo. no allá arriba. No sé de qué habla. nada. una más. La cosa es aprender a hayas involucrado: eres un peregrino como yo y entre peregrinos no nos diferenciar entre ellos y nosotros. corazones que todavía sangren y palpiten. Obedecemos órdenes: no involucrarse. por eso estamos y me. piensa. tra el mareo que empieza a invadirlo—. Pero ya vienen. diálogos en un idioma desconocido que semejan más bien inter. suena —Claro que lo sabes. Pero no im- sueño. Mejor deberían clavar corazones en sus em- palizadas. el intento de son.. Pero una noche distinguí la risa de una mujer con la que me acosté durante algunos me- ses y que murió en un picadero. a una cuarta parte en un abrir y cerrar de ojos? ¿Quiénes habitan el res- risa atornillado a su rostro—. calles. Los he extrañado. Esa voz. acaba de conocer. Puedo sentirlos. Observar. ¿sabes? —ataja el hombre. señor. te aquí. pobrecita. un sombrero de peregrino. todo. Para oír la risa de los muertos —el hombre apunta al televisor con un dedo carcomido—. —No se puede prever qué encuentros nos estarían destinados si es- tuviéramos menos dispuestos a dormir. juras que vas a enloquecer. sin darme cuenta? ¿Cómo es posible que mi universo se haya reducido —A mí no me engañas. y para defenderla se pasan la vida haciendo ciudades. catalogar y reportar: ése es nuestro trabajo. que la falta de sueño me la estaba cobrando. ¿Cómo. pese a ser tan neutra. Para esperar la señal. sombras sobre sombras. por eso he preferido vivir despierto. dice: únicamente el veinticinco por ciento del universo y que lo demás es si- —Es la policía. Fuera del perímetro. No fue fácil admitirlo: primero pensé que me equi- vocaba. por eso he preferido comérmelas y guardarlas. y se hizo la luz: los muertos Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 204 205 . Hay quienes hasta construyen empalizadas donde clavan cabezas. ¿verdad?. Ellos temen que nosotros les arrebatemos su cuarta parte es ahora el jadeo del ciervo que expira en el bosque—. llevarme aunque sea un trozo de este cuerpo cuando vengan a recoger. sólo que no quieres aceptarlo —el hombre tan familiar? ¿Por qué evoca transmisiones oídas entre la estática del devuelve la mirada a la pantalla como si buscara apoyo—. Ellos de- leemos las manos. por eso estamos lencio. No importa que hayas desobedecido y te to? —El hombre suelta un cloqueo metálico—. en el corazón.

. —Cosas sin sentido.. trato: para el peregrino no hay prórrogas. no oí más que la televisión y lo que usted decía. ahí están. Por favor. ¿Oíste que hablaba costal. —¿Qué podría atraerme en esta tierra. El perímetro que me tocó. —Pues sí. Qué pa- —el hombre se muerde los labios—. pero no ésta.. Aquí van a venir a recogerme. ¿le dijo algo? —el agente mira a Silva con interés—. Al menos a mí no. —Pues no. aunque no lo parte del setenta y cinco por ciento. golpe a un tono de súplica—. ¿No sabemos de dónde viene el y por otro. A mí me ayudó su risa. A nadie le gustaría ser intruso. Pero se acabó el tiempo. La peste.. la verdad —dice el agente—.. pero tú seguirás aquí hasta que te llamen. como dijo la señora? madrugada para reír hasta reventar? —El hombre se interrumpe para Nuestra salvación es la muerte. por favor. es la droga. ¿Oyes cómo se divierten? También son —No lo sé —dice Silva—. ¿no? —el agente señala el He visto demasiadas cosas y sé de qué hablo. Pero do—. Y le dicen la caja idiota.. Por eso no me debo mover. El televisor es de nuevo el foco de su atención. ¡Hey! ¿Me oye? La voz del policía joven es la soga a la que Silva se aferra para dejar bruscamente una negrura horadada por los ojos del hombre de la butaca.. otro rango. voy. que ha recuperado su parálisis mineral. Pero te das cuenta. dijo? —¿A dónde? —la pregunta de Silva es un rasguño en el aire vicia. Yo me ocupo de lo demás. yo que usted. te lo juro. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 206 207 . ¿No será que el tipo ya se ¿Quién iba a decir que los muertos se reunirían en los reestrenos de está muriendo. No hallé más que basura. El intruso es harina de otro —¿Cómo? —el mareo ronda otra vez a Silva—. Se aclara la garganta—.. Y luego las risas.. Estoy trabajado y cargado y quiero descansar. su estancia es indefinida porque su responsabilidad yo pero no él? es enorme.. Ellos me darán la señal cuando llegue la —Ah. Cuando vengan a recogerme. tenemos que sacarlo de aquí. Nuestra salvación es la muerte. —¿Detective? Estoy hablándole desde hace rato. usted era el que lo interrogaba. pasándosela de lujo. ver. ¿te encargas de eso? El tipo necesita un tos. Mi trabajo terminó y ya me televisor—. Hay que aprender a reírse con los muer. eso sí. Está bien —Silva se pasa una mano por la frente—. sus palabras. atender una ola de aplausos—. Ya me voy. —Está bien. ¿Volver a dónde? olvídalo.seguían en contacto con los vivos gracias a la televisión.... Está desnutrido y desvaría. No son visibles como nosotros pero veo. De otro modo no podría. Pronto. Aquí me quedo quieto. Pronto. A lo mejor alcanzaste a oír. Hay que llamar una ambulancia. Y terrible. El problema es que no sabes cuándo te llamarán. ¿Te imaginas? —Así que basura —dice Silva. así que te falta mucho por Hay que aprender a reírse con los muertos. ¿Qué le hora. No importa. pero no ésta —el hombre cambia de hospital. aquellos que no la habían grabado pero que se lograban colar olor? a los mismos programas: una fiesta en grande. Ése es el ciencia para hablar con las piedras. Para volver. Éste es el lugar.. y se sorprende de lo seco que suenan Por un lado estaba la gente que había muerto al cabo de grabar su risa. No me muevas. salvo el deseo de quedarme? —Pues no.

Desde pequeña. eones antes de enterarme de empalizadas y muertos que ríen? Fisiología del cuento Una súbita presión en la vejiga lo distrae. sus padres. deci- alineados en el corredor. o lo que es igual: castillo. Princesa no podía esperar. BUENA UBICACIÓN . se llama ensoñación. Por más que te esfuerces. COMEDOR . COCINA EQUIPADA . gente. En cuanto el agente abandona el departamento para buscar a su com- pañero. la consolaron. gente. dió no dejarlo escapar. palma. Silva recuerda ahora el colofón del episodio ocurrido cinco años atrás. La mirada de los vecinos Cuando la princesa encontró un sapo suficientemente verde y feo. todos los allí presentes quedaron llenos de asombro. SALA . papel y. ajenos? ¿Qué recuerdos le pertenecen? Un recuerdo de este mundo que uno nunca acaba de conocer ● Emocionada. I. Princesa había decidido guardarse para su príncipe. Atravesando calles convertidas por el ocaso en arterias que surcan otras urbes. le dijeron los reyes. trazó a pulso un círculo tan perfecto que cómo era que se daba ese beso. pero algo se interpone en su camino: una garra en carne viva que salta de la butaca y se le hunde en el antebrazo. ¿Por qué no lo hice antes. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 208 209 . y La butaca apostada en el centro de un círculo de tiza roja. Su nombre o su apellido. Silva se dirige al televisor y lo apaga. El proverbio lo sorprende porque ignora su origen. La evaporación del olor a azufre a las pocas horas de la salida de beso. neciente al hombre cuyo cadáver nadie reclamó. apodo otorgado en el cuerpo de policía. eres más importante de lo que suponía. mucho antes de llegar al No te fijes en las apariencias. nube: eso Su nombre comenzaba con R. te hará feliz por siempre. viscoso. después de apoyar el Así que se puso a leer libros y revistas y a ver películas para saber brazo en uno de sus costados. autos. Como los vecinos alineados en el corredor. El remedo de galaxia dibujado por una mano casi infantil en el cielo raso del departamento. La camilla donde fue colocado lo que quedaba del faraón que expiraría a bordo de la ambulancia. DOS RECÁMARAS ALFOMBRADAS CON CLÓSET . rio confirmó que el contenido era piel arrancada con los dientes. La colección de frascos que se desechó en cuanto el laborato. en la que se alternaban el asco y el asombro. —Nunca conocerás al hombre —murmura el Coleccionista de Piel—. piensa Silva. mentón. se convertirá al instante en un hermoso príncipe que la camilla. que era un hombre muy gentil. tomó una hoja de vida. de la memoria habrá permanecido oculto? ¿Es suyo ese dato o se trata BAÑO CON CANCEL . sin decir una palabra. verde— que transformaría su Entonces Giotto. ¿En qué rincón BIEN ILUMINADO . con un pincel impregnado de color rojo. Ve una puerta entreabierta al ARTURO VALLEJO otro lado de la estancia y enfila hacia ella. otros mundos. edificios. activado por un programador de recuerdos DOR . CON ELEVA - de un implante mnemónico. BOCA ARRIBA La irrupción de los paramédicos en el departamento transformado en sepulcro por decreto del faraón que lo habitaba. Y jamás. departamentos. piensa. gente. una voz similar a una pulsación eléctrica que formula su despedida. nunca lo conocerás. perte. ZOTEHUELA . con un solo hospital. La identidad del faraón reducida a un par de credenciales y unos cuantos papeles y disuelta en el Princesa abre las cortinas de su habitación: codo. ojo. soñaba con ese beso —húmedo. EN TERCER PISO . Princesa y Sapo se casaron y él la llevó a vivir a la torre más alta de su Eres más redondo que la O de Giotto. ventanal.

la puso boca arriba y la penetró. extraer. la llevó a la cama.. . Así que Princesa esperó. en la sala. pelo. pezones. Sintió el calor. pechos. Princesa lo mira a él. Suena el tráfico afuera. fuera un ser humano. ni roja ni de ningún otro color) llega a casa de su abuela (que no estaba enferma). Entonces. La metió y sacó rítmicamente. Tomó su pene y lo abarcó con las cinco yemas el glande y agarraba el pene con la mano. Sapo mira televisión. El partido está por comenzar. Cuenta Robert Darnton que los campesinos franceses contaban esta ver- Sapo sentado en el sofá. concentradamente. Y uno no puede menos que preguntarse por qué la niña sigue comiendo. la ponía boca arriba y la penetraba. Suavemente. nalgas. Su lengua acarició el glande.. Eso fue todo. Por eso Princesa siguió preparándose con libros y revistas y películas. Suenan los enseres de cocina de los vecinos mientras lavan los trastes. Cogió la base del pene y subió y bajó. ALEJAMIENTO Princesa sabía que debía ser paciente. . apresuradamente.. meter. apretándolos fuerte.. Dentro y fuera del auto. el cuello y el estómago. lubricar. has comido la carne y bebido la sangre de tu abuela!». que ésa no era la práctica favorita de los príncipes. dos manos. manos. cerveza y sión alrededor del hogar: Princesa. Sapo la tomó por los hombros. a su lado: plato con chicharrones. ojos. distraídamente. titubean- cesa probó el líquido preseminal que salió por la uretra.. Pone la mano en Princesa abrió de nuevo los ojos y miró el mentón de Sapo. Lo acarició hacia arriba y hacia abajo. presiona POWER . Pero no estaba mal. se- men. El gato de la abuela le grita enton- enciende. Acercó sus labios hasta la punta y se la metió a Y cada vez Sapo la tomaba por los hombros.. Miró después su pantalón. que le pareció una fresa. Prin. Esperando salir. sacar. sobre el bulto de su pene. en la . estancia. mirar el techo: eso se llama Y esperó. Voltea para ver el resultado. Después miró hacia el mentón otra vez... en el patiecillo de lavado. quien le da a comer la sangre y la carne de la anciana haciéndola pasar por vino y carne de algún animal (un animal que no Sapo toma el control remoto de la televisión: apunta.. temente. la llevaba la boca. II . la textura. Ella se quita el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 210 211 . Y no sólo chupaba abrió la bragueta de Sapo. se entiende). la levantó. ¿Dolorosamente? Y subió y bajó. lunares. recordó Intentaba besar a Sapo en la cocina. la levantaba.y esperó. Y succionó.. Sapo bajó la cara: su mirada daba hacia el infinito. Suena un programa de televisión allá. se lo metía entero a minente. Inclinadamente.. Se arrodilló y hasta en el estacionamiento. lo que había aprendido en libros y revistas y películas. el glande pro. Cuando la niña (no hay caperuza. Le supo amargo. Cuando termina. cuando llegó el momento del beso. la recibe un lobo disfrazado Pues en el interior de Sapo vivía un príncipe.y esperó.y esperó. desordenadamente. Muslos. Succionó una y otra vez. Princesa le da un furtivo beso en la mejilla a Sapo. Y cuando estuvo lista. el lobo le ordena que se quite la ropa.. sexo. de la piel flácida. sudor. acariciar. pues sabía bien por sus lecturas de cada mano. con un camisón. Cerró los la boca. Sincronizó el movimiento de las a la cama. ces: «¡Cochina...

¿sobar? Se puso una minifalda. temblar. Tres. Era la mano de Príncipe que acarició y apretó. poco rato ya lo tenía muy adentro. poco a poco el himen se fue desgarrando. Él la quería tanto como podía. 2 ELEVADORES. Con cada paso. la sirenita tenía que enterrar un cuchillo en el corazón de la ropa interior. primero. Discutían. Tres. mil cuchillos en las plantas de sus pies. Flexionar. y lo quema en la chimenea. Se peinó el cabello. Sigue la falda. los objetos personales de Sirena ocuparon un lugar en el castillo: algunos cambios de ropa. blanco. La lengua Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 212 213 . Las calcetas. En su memoria. daba y se zambullía. abrazarse. IV . Dos. Prometida retozaba. con el lobo. Sirena sintió que algo le tocaba la pierna y subía por dentro de la mi- III . Sintió la punta en su vagina y cómo estaban decoradas con una calcomanía en forma de ballena. Sirena se agachó Era la más joven de la casa. No las necesitará más. Cuando estaba suficientemente limpia y fresca Príncipe se desnu- Y así fue que Sirena había decidido salvar a Príncipe. entraba. Sirena estaba que escurría. apagar. necían a mundos diferentes. ÑOS DE MÁRMOL . UNA CALCOMANÍA EN FORMA DE BALLENA Él metió un dedo en medio de los muslos y lo hizo girar hasta que ella se mojó completamente. estaba Prometida. sus botas mineras contra el piso y se puso de rodillas. quiso gritar y no pudo. PISOS DE MADERA DE BAMBÚ. cerrar. Poco a poco. Para terminar. luego. meter. RECÁMARAS: 3. Se quita el corpiño. BA- al fuego. encender. y lo tira también. Decidida a enamorarlo. Cuando Sobar. La ropa interior. se sumergía en el agua y Sentada frente a Príncipe. na- Sirena estaba aburrida de tomar. Sirena se puso zapatos de tacón. Un hilo de sangre bajó por sus piernas. Ella podía sen- Hay tantos elfos. voltear. su amado. un repuesto de desodorante y un Un. Se pintó los labios. dejaba ver sus piernas. Príncipe rodeó su cintura. rostro de Príncipe. Cerró los ojos. besar. Se vegando dentro de ella. Príncipe volteó a Sirena: subió la falda y bajó Para salvarse. Alguien que Eso también se llama sexo. cubiertas de un vello delgado como durazno. Sirena se miró al espejo. Príncipe entró y salió. Sirena había conocido a Príncipe cuando estaba atrapado en una terrible tormenta. sacar. Ella abrió la bragueta. Sirena amaba a Príncipe profundamente. presionar. El dolor en sus pies cedía. Dos. pero sabía que perte. METROS CUADRADOS: 107. tomó su pene húmedo y jugó con él. como peces. abrir. Alguien que no se veía mal. encontró la imagen de alguien más. Príncipe apre- tó el pene contra las nalgas de ella y buscó una entrada. ACABADOS DE ALTA CALIDAD. el océano cada vez levantó una copa de vino. Sirena se arqueó. acariciar y tallar peces. Sus lenguas trazaron círculos una alrededor de la otra. lamer. champú. COCINA INTEGRAL. Una vez a la semana Sirena se metía a la tina. BAÑOS: 2. Tomaba a Sirena de la cintura y la besaba. CASI NUEVO. respirar. Prometida tomó su bolsa y se alejó de este cuento. y todas sus prendas van a parar DOS NIVELES . TERRAZA AGRADABLE. Como todas las sirenas. tallar. Al Para los demás era una persona extraña y pensativa. El vientre de él pegaba una y otra vez contra sus había enamorado de un príncipe de la tierra seca. La niña se mete desnuda a la cama. Príncipe llevó a Sirena a su castillo. TRANSGRESIÓN nifalda hasta sus nalgas. nalgas. Mordió el cuello de ella. guardó sus botas mineras en el armario. Un.delantal. con la punta le acarició el paladar y los dientes. que no hay princesas para todos: Fernando Pessoa tir un bulto en medio de su región pélvica. Prometida tiró el contenido hacia el estaba más lejos. acarició sus piernas de nuevo. VISTA PANORÁMICA.

Afuera. entre el meter y sacar. me atenaza es el miedo a ceder mi parcela de observación. en repetidas embestidas hacia delante y hacia atrás. Entonces la punta se acercaba a su vagina. Me irrita la poca solem- Al igual que las entradas y las salidas. decenas de aeropuertos. Mientras me marcho y él toma en su poder los registros. descubrirá quién se ha injertado metales o inyectado silicones en la car- V . Como espuma en el mar. lo exprimía. Así permanecían minutos enteros: él pinchando el clítoris. Sirena levantaba las piernas y rodeaba con ellas el cuello de Príncipe. tenía que enterrar un Mi esposa. confiero el control del escáner cor- poral a mi relevo.de Príncipe la penetraba. los principios y los finales están nidad con que pulsa en la máquina principal las claves que probarán sobrevalorados ● su identidad. si la desazón me hace despertar en mitad de la noche. de duda. la sirenita decidió sacri. lo dejo entregado al tecleo de las claves kilométricas Una de esas noches. No es imposible que lo propicie. El lugar junto a él está de seguridad distinta. corporal a mi relevo. sus testículos se veían Pavura oscuros. sin contar con que mi propia trinchera depen- ficarse a sí misma. con sus propios turnos y métodos. Hay. siem- murmurar el nombre Prometida. de ciertos hombres. Sirena por fin podía emitir un profundo gemido. una suerte de aprensión. Sabía que. el glande no tardaba en estar dentro. para después volver. Estaban ambos todavía dentro del agua. podrá comprobar el desastroso efecto de la inspección de seguridad sobre la lozanía de los miembros masculinos. pre. de de tres guardas diferentes (cada turno se prolonga por ocho horas) y que los fines de semana se hace cargo de las instalaciones una empresa Príncipe duerme plácidamente entre sus sábanas. al menos por unas horas. derlo. ¿Que sean otros los que esperen la llegada? No. la línea convulsionaba y eyaculaba. Cierro mi turno a la hora precisa y entrego el control del escáner Mientras tanto. el ruido de los autos al pasar se asemejaba al que hacen las ¿Que sean otros los que esperen? Jamás. Me enfada que vea las cosas de ese modo tan simplón. arrastrado por una curiosidad temblorosa. Sirena escuchó a Príncipe que debe ingresar al sistema para comprobar su identidad. re- cuchillo en el corazón de Príncipe. in- descifrables. Sirena sintió que se moría. Con una mano él le acariciaba las nalgas. No. En ese justo momento Sirena sintió que el pene de Príncipe se la silla. para salvarse. ANTONIO ORTUÑO Lo soltaba. Se detendrá admirando las formas de ciertas mu- jeres o. mientras levantaba la pelvis para dejar que él entrara lo más posible y luego se retirara. miles de líneas de seguridad iguales a la mía en Incapaz de asesinar al hombre que amaba. pellizcaba sus pezones. a dejar de ser. incluso. A través del agua ella podía ver cómo crecía la erección. Mientras me retiro. con la otra le amasaba los pechos. Príncipe siguió dormido. antes de que amaneciera. cuerda que hay cientos. al cederle la consola. incomprensi- vacío. ella apretando el pene. Escapaban de su garganta sonidos secos. Lo que Sirena abre los ojos. Ella parece compren- Sirena decidió desaparecer para siempre. bles para mí. la poseo furiosamente cada vez que me lo recuerda. el escáner. Jalaba el pene. de seguridad que atendemos en el aeropuerto se cierra al tránsito de pa- sajeros. olas de mar al romper. Ella bajaba la mano para tocarlos. No es por ese lapso de titubeo (previsto) que temo. el muy negligente saluda a grandes Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 214 215 . Cierro el turno a la hora precisa. ella mordía. el encargado de tutelar la puerta del país. TRANSFIGURACIÓN ne.

en cambio. perpetuo sin embargo: un zum. pérfido. tionarios-trampa y pruebas simuladas. la prestancia la intoxica. Para justificar el pretenda infiltrarnos. Me creen. y nadie re. me dedique a preparar materiales un despiadado cualquiera. visuales o escritos que puedan resultar útiles para novicios. del mal. para actuar. Teme a tal grado que final de mi turno. para gran júbilo de la empresa. De tanto Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 216 217 . No: que no sean otros los que esperen. También mente camuflado. familiares. ridad mental: no sé ya si el chico que me releva es el mismo de siempre. pero en distintos panoramas de lo que se escaquea a la mirada. les ofrecemos espacios de queja No puede. confesar. nos destruirá. asesoro otra ha abortado los descuidos de todo un equipo de hockey. a veces. Analizamos los antecedentes raciales. Lo he le esté siendo infiel que debo revolcarme con ella cada noche y mostrar- orillado a teclear con diligencia y apuro sus claves de identidad. No es infrecuente que. Ella ríe. entre los equipajes y seres que insalvable. que es sea una carnada para los mayores bagres del río que he perdido la cla- más la gente que se mata. Les aplicamos cues- dable que la que custodio. Aconsejo segundas revisiones de bolsos y bolsillos. ángulos insólitos en que las cámaras deban ser inclinadas para obtener pues cada línea reemplaza a su controlador cada ocho horas. Aún así prestigio se asiente de modo incuestionable.voces a los guardas de las líneas vecinas. planeta querrán buscarme. intelectuales y físicos de los solicitantes. para poner en marcha una maniobra de he concebido y presentado. uno que espera la señal de un colega. Cumplo ahora un el niño de brazos que portean dos padres risueños puede haber sido turno de ocho horas. Nunca he descubierto. en algún momento. Antes de que el supervisor alcance nuestra posi. extendido una antes y otra después. Mi mujer recuerda que hace años el éxito de sus planes. apenas logro de ojos sulfurados y pantalones cortos es. Ella me invita a comprobárselo de horrores. en realidad. que no son sus compañeros. doy por sentado que el turista ticas para enfrentar lo inminente. adopto la de un planeador tendones y músculos. sus pobres secretos y nos apode- sario. a un par de kilóme- mósfera. Imagino que bilitado como instructor de los custodios novatos. morales. no debe ser que otros resistan lo que me corresponde a (falsos solicitantes comprensivos los invitan a hablar mal de la empresa mí. den que soy un profesional. un patriota. nada más sospechoso vos sepa que debería evitarse a cualquier costo. la que cualquiera que desee contrabandear armas o explosi- cruzan por el alcance visual de mi aparato. Espero lo peor: he conseguido que mi empresa retraso. darán por pensar que eludirme garantizará che. la poseo ferozmente. me han ha- que se deslice a través de nuestra línea de seguridad aérea. ción de que sea mi línea la de más lento avance entre todos los controles Experimento un malestar indefinido. un infame que el puesto más allá de la hora establecida). Alguien. Porque. hosco. dos horas de su turno y convenzo a los supervisores que me cercan de ¿Que otros esperen a que el rostro señalado. contagio mi angustia inquisidora a quien sea que me anteceda ramos de ellos: aquel fue incapaz de cursar estudios superiores. religiosos. lo le que no he prodigado mis energías en las entrañas de otra. Lo acompaño durante la primera hora de labor. una mañana impávida o hastiada no. Los obligamos a Me ha dado por presentarme a trabajar una hora antes de lo nece. atesoro la ambi- términos no coincidentes (la mano derecha debe vigilar a la izquierda). apenas. lágrimas y vómito por medio. una vez que ese que un reloj despertador o el vibrador eléctrico de una pareja. igual. A mi esposa. alistar los reflejos. una aduana más formi. para charlar con los reclutas e indicarles las mejores tác- un supositorio nuclear metido en el ano. en la cama. fuerza los controles por ello. un sistema horror incontestable. Toma las cosas de un modo tan cínico que Lo miro cetrino. amenazador. no hay Me he acostumbrado a esperar a que mi relevo entre en funciones. entien- contemple? Nunca. de seguridad del aeropuerto y del país: la que represente un obstáculo bido de cabeza. la caracterización de agotar a mi mujer por las noches. he convencido de omitir las cortesías y chanzas para con los colegas. Es. o el gobierno) para conocer los resortes de su voluntad. Dejo mi rutina diaria. de desmenuzar con el escáner corporal las carnes y entrañas de todo lo Los supervisores han terminado por entender mi lealtad. añadido de seguridad que nos permitirá saber de antemano si alguno ción y sospeche de mis intenciones (es del todo anómalo permanecer en de los voluntarios que solicitan empleo es. los peores miserables del temo. los que tan sólo espero a que mi mujer venga a buscarme. y los fines atiborrado de algún líquido corrosivo y pernicioso que envenene la at. al modo de persuadirla de que la tardanza es normal. en las carreteras. Me provoca tal entusiasmo la idea de que mi línea que ningún aeroplano es desviado o tomado por malandrines. concibo posible que la matrona de cabellos nevados transporte tros de casa. sucede a diario. de semana acudo a las instalaciones de la empresa. digo a mi mujer que he decidido caminar a casa para fortalecer comparta mi postura. Soy yo quien debe encararlo. me retiro. penetrará el cerco. Permanezco a su lado las primeras cierro los ojos. aquella en la línea.

Decenas. Temo. si to estamos los tres cómodamente juntos en la alfombra. puedo com. Mi mujer me acompa. y pide Espérenlo. cadenas. recuerdo un minuto. la empresa me comisiona para asistir a una convención taria o no. mesmerismo y dominio psicológico del agresor. ésas. fantasea. Que no sean otros que lo llamemos el capitán. Mi esposa no ha dormido recorro el mapa entero. me ofrece empleo. pero veo veces. pretende colarse a nuestras entrañas. muestro a contratistas y capacitadores mis flamantes abrasadoras. todo lo que sea nuestros repugnantes enemigos acudieran en tropel ante nuestras puer. hebillas. de pasajeros. Dice. la credencial que me acredita como asesor en seguridad para que todos Hago doscientos brindis. parpadeamos siquiera. manera encendida: estamos hartos y tememos que los colegas que han gozo cuando soy detenido y maltratado. Mi esposa me acompaña en mis expediciones. Se ha bebido la mitad del minibar. el mal. todo el día en la habitación del hotel. Dice además que mi claridad para irritados. mientras me arrellano con mi mujer y nos tocamos.pisarlos y comprimirlos. Mi salario ha mejorado. sidad. cientos de colegas peligro que represento. en ranuras que se marcan de fila. me revela. hago saltar los controles de seguridad. cuando se me escolta a un cuarto cerrado y se me empuja y escu- comentada por un par de diarios y un show televisivo) propiciara que pe. cada día más volcánicas. hermano. pronto decidimos que debe permanecer en casa (hemos comprado una permercado. entrará a nuestra casa. que mis pro. penúltimo comisionado que toma la palabra en la clausura. hermano. en un principio. hallazgos en cuanto a obstaculización del tránsito. tros el miedo y no volveremos a dormir. esperen siempre la llegada del miedo. seleccionando qué líquidos prohibidos. debo confesarlo. me dice golpeándome una y otra vez el hombro. He conseguido un arma y la oculto tas inermes. me promete. que deje en claro hacia dónde es necesario que camine nuestra profe. cos que me acompañan: agendas animadas. en espera de mi regreso. Y se instalará entre noso- No sólo pasamos la mejor noche de nuestra vida desde la Univer. metálico y haga saltar las alarmas. el hermano. exploración. pron. Su pecho da un brinco cuando enciendo la luz y descubre a todos que el enemigo. mero guarda de aeropuerto: ahora seré el consejero y supervisor de to- mos con los experimentos que puedan sugerírseles a los novatos para dos. ocultara entre sus circunvoluciones el Apocalipsis. Procuro dejarme encima anillos. Por eso mos a levantar esta patria. nacional de guardas de aeropuerto. Jamás. que es raro toparse con una pareja tan ge. sí. El amanecer se acerca. Soy el Que no sean otros los que esperen. Noches Recorro el país. la demencia infinita está ahí. en dónde habremos de golpear si es que vamos a defender hasta para la soledad del éxodo en la buena calidad de los aparatos electróni- el final las atalayas que nos han sido delegadas. pero prar un traje azul y una corbata de origen vagamente italiano en el su. repro- ña a la capital (dormitamos once horas en un autobús) y permanece ductores de películas y canciones. afuera. del capitán. va. los que esperen ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 218 219 . He encontrado un cierto consuelo sión. a despojarme de zapatos y calzoncillos frente a los compañeros de la responsabilidad. Me distraigo. que olfateen cada culo que pase frente a sus morros como si. cuando mis documentos personales no son tomados por verda- en frentes y comisuras el temor de que nuestra reunión (que ha sido deros. Por pagada y considerada de lo que ha sido por mi vieja empresa. entre calcetines o camisetas para ver si la descubren. funcionario de una los controles se abrieran a mi paso. puestas y consejos descienden sobre sus cabezas como un maná precio. concebir y ejecutar la seguridad aeroportuaria del país debe ser mejor necesariamente. sino que el colega. con el capitán. de las líneas de seguridad en cada aeropuerto que visito. Si dormimos durante la guardia. volver a casa y encontrar a mi mujer ocupada Hermano. parece digno de acompañarme a mi habitación. No un las noches. Insulto y empujo al negligente que me franquea el paso sin reparar en el so. Dedico las cinco noches de víspera a afilar una ponencia propiedad rural con alberca y caballos) para atender las necesidades. Bramo de Disfruto. Siembro claridades y cosecho ovaciones. a Subo tanto la voz que no sé si he resultado comprensible. conseguimos que se conviertan en sabuesos nuinamente patriota como nosotros. hermano. teléfonos coloridos. Y aunque bastaría con identificarme y mostrar conmovidos me palmotean la espalda y me arrastran al bar del hotel. tantes deberé portar en el equipaje para ser más seguramente detenido. volun- En otoño. Uno de los más exaltados. aplicarles a los pasajeros que lleguen a sus líneas de seguridad. Resaltan en las ojeras. y que tenemos visitas. Temo a los apetitos desmesurados de mi amigo. qué objetos punzocor- que mis gritos han despertado la simpatía de los asistentes. cuando soy orillado a desnu- ocupado provisionalmente nuestros puestos no hayan estado a la altura darme. prefiero demorarme y perfeccionar empresa multimillonaria (fue oficial en el ejército y sabe lo que hace) me su inspección.

Scott Fitzgerald. procedencias que lo forman (y que inspiraron. que La diferencia entre una novela y un libro de en el ciclo de la Vulgata artúrica.ligar y unificar los materiales de diversas dad que lo define más claramente del tiempo anterior no sólo a la novela sino gundo carece de una trama única y. que reúnen simplemente una prensa —las que dieron de comer a Edgar Allan Poe y a F. la mayoría de los ejemplos disponibles 2 se valen. La gran época de las historias individuales difundidas por medio de la caóticas de cuentos (las más convencionales. sobre todo. las que completaron la fama de J. sin embargo. mayor. No es exactamente que el cuento se lea menos: de hecho todo se del cuento mutante lee menos y la época se expresa. cuando comenzaron a inventarse cada una de sus partes —cada cuento— puede. fica: se adapta. actual en la Edad Media: el entrelacement (entrelazamiento). Lo adaptan. la aproximación: las colecciones de cuentos se estarían convirtiendo en novelas. por ejemplo. o decaiga de manera irrecuperable. cuentos trabajado de este modo es que el se. la forma del cuento individual. la redacción más a la escritura. Habrá un momento en el que lo maten. Pero todo esto implica un cambio en nuestra relación con las historias ALBERTO CHIMAL breves. una idea ob. el de los orígenes del lenguaje. como se dice. Los primeros pasos para utilizar este potencial expresivo se dieron duran- te el siglo XX. leerse aisladamente. Salinger en los años sesenta— pasó y no Manifiesto va a volver. Y ahora el cuento conserva esa brevedad al menos en teoría. que consiste sim- sión sobre el cuento actual. en efecto. como segmentos de un todo escriben y quienes lo leen. sobre todo. que será percibida como tal. del mismo modo en que proyectos narrativos se les ponen a veces eti- el cuerpo humano aún conserva —en el pelo que no lo abriga. al escribir una por una sus historias. son una posibilidad de lectura distinta que trasciende. para es extensa. repetían de viva voz. quienes lo Los cuentos como parte de un conjunto. de reunión. sin atención a su efecto como conjunto) Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 220 221 . Para aclarar más la distinción entre las que podríamos llamar colecciones soleta. suma de las partes. a contar tanto como el de cualquiera de los cuentos aislados. mediante imágenes: las historias escritas tampoco recobrarán jamás su antigua posición de privilegio. el Pero todavía no. de colec- ción. la impresión producida por el conjunto.1 1 El entrelacement se utiliza. ya conocidas —incluso— por quienes las buscaban y las revisitaban. los libros de cuentos eran muchas veces reuniones de esas his- torias ya aparecidas en otros sitios. unificada –más novelesca– de La muerte y difundirse las primeras historias. Antes. El cuento sigue vivo porque no se ha quedado aún sin creador utiliza las reglas del cuento clásico al modo del siglo XIX o si prefiere un solo lector (evidentemente) y porque su forma no se ha agotado. Hasta hoy. O en el XX. puede ser más que la cuido. en cambio. uno solo. D. Ahora lo más probable es que el primer encuentro de cualquiera con un cuento sea en un libro o en otro tipo de serie. serie de textos de un mismo autor. en las antologías académicas y en los archivos de un blog: en todos los casos la acumulación de 1 los textos individuales. plemente en introducir referencias o ecos de una historia en otra: intentar Hubo un tiempo en el que los cuentos —los más remotos antepasados de lo unificarlas todas en un solo mundo narrado que las abarque y en el que se que hoy llamamos «cuento»— no se escribían siquiera: se memorizaban y se pueda hallar —o inferir— cierta consistencia. La imagen más popular del cuento publicado es. No importa si. brevedad ya no puede perderse. de una técnica que proviene de los orígenes de la novela LAS PRECEPTIVAS y teorías del siglo XIX. El medio no importa y ocurri- rá lo mismo en los libros impresos que en los electrónicos. en las capas quetas («novelas-en-cuentos». El todo. «cuentovelas») que sugieren una fusión o una profundas del cerebro— vestigios de sus antepasados animales. He aquí cualquier otra forma o técnica. Por supuesto. a sus condiciones siempre distintas. aunque la brevedad haya perdido su sentido inicial. parte de lo que ocurre ahora con esa forma. El cuento no es breve para distinguirse de la novela. a la vez. puede llegar EL CUENTO es antiguo pero no es una idea fija. El cuento cambia: se modi. como tampoco podría el cuento volver a ser homogeneizando sus mundos narrados y a veces llegando a convertirlos en oral ni a publicarse como se publicaba en el siglo XIX. que son todavía las bases de la discu. Más aún. A estos de Arturo de Thomas Malory). también. transformaron el género pero no lo inventaron. sino para aprenderse y repetirse más fácilmente: heredó la cuali. sin afectarla. o desaparezca por indiferencia o por des.

ideas. que tiene división binaria y tajante más utilizada (cuento/novela). lección extensa de segmentos narrativos. Diferentes textos «híbridos». símbolos a partir de den situarse y diferenciarse. de minificción pueden controlar el eco. tiene desventajas: no sólo sugiere una especie COLECCIONES MUTANTES de «progresión» o gradación lineal del cuento a la novela (imposible. en constante transformación: un espa- En la minificción. con más ventaja. una lectura ingenua podría llegar hasta la conclusión de que ambos son COLECCIONES CAÓTICAS NOVELAS lo mismo.2 colecciones nuevas y más aún en las novelas convencionales. caracterizaciones y cronología consistentes. se intensifica también el que podríamos llamar efecto de eco. Claramente delimitados. además. seleccionando qué ideas se Poco o ningún Alto grado de destacan en el texto. o difícilmente categorizables por medio de la más. los diferentes cuen. En cambio. un espacio no físico sino conceptual que «unidad de efecto» es un caso particular de este rrado. se puede considerar el entrelazamiento entre los más allá de lo escrito que sólo puede llegar mientras las palabras escuchadas diferentes segmentos del texto —que sería. sino que es posible percibir acercamientos de la agotan en la tarea de reforzar una representación (o en la sugerencia de una novela al cuento (y no al revés) e incluso descartar la jerarquía convencional. con toda su solidez y su fuerza mimética. la idea de las «colecciones ordenadas»: aquellas que tienden a sugerir un solo mundo ficcional pero no recurren al entrelazamiento. 3 COLECCIONES ORDENADAS LAS PODEMOS llamar colecciones mutantes: aquellas que en vez de acercarse a Segmentos homogéneos no entrelazados la forma convencional de la ilusión novelesca. Se puede incluso intentar un esquema: agrupa a las historias y que se encuentra eco. por el contrario. lo menos encauzarlo por un camino particular COLECCIONES CAÓTICAS NOVELAS ciones permite modificar el esquema de asociaciones. evidentemente. que reconcentra la percepción del lector en elementos explicitados por el propio texto. considerar este tipo de colec. representación. ancla. Ade. sin embargo. En él no sólo pueden compararse las diferentes los cuales se crean variaciones. Segmentos heterogéneos entrelazados de medirse con precisión). cuyos capítulos Las colecciones mutantes sugieren 2 El cierre perceptivo que Edgar Allan Poe llamaba son divisiones de una única historia— y de la homogeneidad del mundo na. en el que diferentes obras pue- lazamiento se da en cambio por medio de temas. entrelazamiento y nula entrelazamiento mostrado previamente y sugerir con él homogeneidad de los y plena homogeneidad no un movimiento sino un campo: un mapa de las posibilidades de una co- mundos narrados del mundo narrado lección de segmentos narrativos.y las «colecciones-novela». prefieren conservar la variabilidad de las colecciones de historias breves. notable en estas o leídas siguen aún en la conciencia del lector. En este nuevo esquema se puede suprimir la categoría de las «colecciones-novela» y adoptar. pueden apreciarse lugar en toda narración breve: el vislumbre de implicaciones y asociaciones más claramente: Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 222 223 . o por A la vez. que de hecho es lo más que la literatura puede lograr). sino parece implicar que el entrelazamiento es inseparable de la homogeneidad (o incluso la unicidad) de los mundos narra- dos. a partir Entrelazamiento y homogeneidad tener primacía sobre la representación de lo poco que nos dice. el efecto de COLECCIONES «NOVELA» cio donde las ideas y el lenguaje pueden eco nos proyecta hacia afuera de ella. Lo que se revela es un campo: un mapa de las posibilidades de una co- do en descripciones. es posible considerar otra posibilidad: las colecciones Segmentos heterogéneos Segmentos homogéneos de historias en las que hay entrelazamiento pero no homogeneidad de los no entrelazados entrelazados mundos narrados. fijo. Entre ellas no se crea la impresión de un «mundo común». Esta división. Los grandes autores del mundo narrado más elevados «realista» sin necesidad de abandonarla. y el entre. orientaciones de las colecciones convencionales —o las variaciones entre li- tos producen más fácilmente resonancias intertextuales porque éstas no se bros de un mismo autor—.

Mario Bellatin Chejov Calvino a. a. Edgar Flannery O’Connor Vila-Matas Allan Poe 13. Hombres sin mujeres. Ocampo portátil. Roberto Bolaño 8. J. Diccionario jázaro. El negro artificial y otros relatos. Los sueños de la Bella Durmiente. Mario Bellatin 7. Narraciones extraordinarias. COLECCIONES MUTANTES Segmentos heterogéneos entrelazados 17 21 19 COLECCIONES 20 20a NOVELAS 26a CAÓTICAS 23 25a 22 16a Segmentos Segmentos 2a 4 15a 16 13a 8 5 11a homogéneos 10 27 9 25 heterogéneos 26 11 15 entrelazados no entrelazados 1 24 6 3 18 12 2 13 7 14 COLECCIONES ORDENADAS Segmentos homogéneos no entrelazados Ejemplos: 11. Antología de la literatura Emiliano González 1. Creía que mi padre era Dios 5. Paul Auster de Maupassant a. Breves entrevistas con hombres 4. El mal de Montano. Ficciones. 14. Phantasus. La sueñera. por favor?. Flores. Sauce ciego. Hemingway callarte. mujer dormida. La metamorfosis. Si una noche de invierno un 26. 24. Putas asesinas. Juan José 21. Borges. James Joyce a. 9. ¿Quieres hacer el favor de 27. Raymond Haruki Murakami Carver 4 COLECCIONES como Caza de conejos. son: una serie de variaciones —a veces contradictorias. a. Casares y S. éste es uno de los caminos que todavía queda por explorar para la narrativa breve. a veces excluyentes— sobre una sola premisa fantástica. Orlando. Cuentos completos. incluso. Historia abreviada de la literatura 2. Caza de conejos. Su relativo aislamiento en el mapa. Bioy 20. Historias de cronopios y de famas. Ludwig Tieck et al. Italo Calvino a. y una serie doble —poemas y cuentos— entrelazada alrededor de muy precisas influencias de la literatura del fin de siècle. significa que el terreno del cuento mutante sigue siendo poco explorado: entre otros. Italo ficción. Anton 16. La feria. La señora del perrito. Cuentos de San Petersburgo. Mi confabulario. A. fantástica. Jorge Luis Borges 19. Franz Kafka 17. Guy Julio Cortázar (antología). Cuentos del día y la noche. Shiki Nagaoka. Julio Cortázar 25. Arreola 22. res- pectivamente. David Foster Wallace Nikolai Gogol 15. Juan José Arreola 23. El Llano en llamas. Cuentos (primera colección). L. que otros ejemplos de literatura experimental o vanguardista de la segunda mitad del siglo XX. Puede intentar ese viaje el narrador que no esté interesado exclusivamente en reaccionar y acomodarse a los prejui- cios actuales: las «muertes del cuento» que aparecen con frecuencia ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 224 . Las ciudades invisibles. Mario Levrero Roberto Bolaño 10. La literatura nazi en América. una nariz de 6. Ernest 18. Último round. Enrique a. Además. Milorad Pavi Hans Christian Andersen a. Virginia Woolf viajero. Enrique Vila-Matas Edgar Allan Poe 12. Juan Rulfo repulsivos. un conjunto de minificcio- nes que toman como pretexto y lazo de unión la lógica de los sueños. son textos menos conoci- dos. Dublineses. como en las historias literarias. Ana María Shua 3. La sueñera o Los sueños de la Bella Durmiente proponen estructuras y tratamientos inusitados: las tres mencionadas.

Huesos y dibujo JIS sobre libretita Moleskine El arte de ver monos en todas partes .W Huesitos. 2010.

Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 II III .. Las tragedias son crueles cuando se inmiscuye un pequeño ciervo dibujado. Lápiz de color sobre papel Un ojo pequeño es una o y un ojo saltón de conejo es el 0.. Una esponja amarilla es Bob Esponja y la Señora Pots es una tetera.Hacer un esquema de mis diferentes cuadernitos (o lugares). quizá los políticos son simpáticos cuando se convierten en monos y los niños juegan con sus perros. Hasta aquí todo parece asunto de cuerdos.

dice Umberto Eco. tiernos y amorosos cuando el humano que los observa les confiere algo de su humanidad. tiernos y amorosos desde su propia animalidad. un conejo resulta gracioso con un sombrero de copa y un feroz oso implica ternura si se le agrega un ramo de flores en la «mano» derecha. «El perro Snoopy conduce a la última frontera metafísica de neurosis de adaptación fracasada». Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 IV V . W0188C Lápiz de color sobre papel Pendientes 1 Lápiz de color sobre papel Konrad Lorenz explica que los animales se tornan cordiales. El padre de la etología añoraba un mundo donde los animales resultaran simpáticos. Un mono es simpático cuando se rasca (actividad que en los humanos resultaría algo bochornosa). algunos rasgos o actitudes.

Diamanda Galás Tinta sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 VI VII .

Oxas cules Lápiz de color sobre papel Organizando peleas de perros y Oxas makai Intervención a fotografía con tinta Oxas balof Oxas patui Lápiz de color Lápiz de color sobre papel sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 VIII IX .

por la presencia hospitalario para sacarlos adelante». revistas o de las cosas o las cosas de la naturaleza. El chiste consiste Juan José Millás. Sobre el hombro de mi nana Intervención a fotografía con tinta Como aquella vez «Le chien du commissaire aboie» (El perro La mente de un monero con lápiz. Hasta aquí seguimos cuerdos. Lo mismo para los moneros. por eso en mono lo gracioso aumenta sus posibilidades. por la radio. como género literario eleva al nivel de la No sabemos cómo funcionan los igados. incluyendo diputados y el hambre en África. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 X XI . el artista encuentra los isotopía del discurso visual: altera en sus monos que no vemos y algunas veces y sin líneas los modos de observar la naturaleza pudor alguno los exhibe en diarios. conciencia las variaciones de las isotopías pero lo más probable es que segreguen vilis del discurso. lo que dispararía el gasto camuflar. Greimas para ejemplificar que la «Los hijos de las parejas en las que ahora inmensa mayoría de los chistes consisten en se fomentan las minusvalías cacográficas oposiciones isotópicas: «El chiste considerado nacerían con igados en lugar de hígados. J. tinta o Tinta sobre papel del comisario ladra) es la frase utilizada un programa de diseño es un diccionario: por A. en alteraciones lingüísticas. El mono es la pero en dibujitos. al mismo tiempo. variaciones que se aparenta en lugar de bilis. dice de un término conectador».

Tejo Bejuco 11 Tinta sobre papel Mátalas callando 12 Tinta sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 XII XIII .

La lección de hoy es la sensatez de la mirada monera. cobardes y viles criaturas. «Qué empresa fácil no pensar en un tigre. Lo que viene oso bañado en lágrimas con flores en la mano. Lista de propuestas de nombres para DJs cantando poemas de Lorca. Vida del artista corteza del árbol. o en el Cuadernito rojo de chistes incomprensibles. Tejo Bejuco. Es de cuerdos encontrar monos en todos lados. Vago narwilli. El primer dama. ya las acciones de cada mono conciernen sólo al diván.. foros o blogs. Detrás de la moneda de Borges está Dios. Hongo. casi normal. un ejército de tapaderas de champú y gente conga. «Un cuadro es Jis organiza el caos animado en cuadernitos. Otro día. Borges sólo veía al zahir. Mini bitácora para la plano: dos ojos saltones aquí (00). cruza siendo. Oxas manois. diario. Lista de precios. Temas. para encontrarle más monos. Suena el timbre y es un / revistas / mascotas / grupos de rock. Querido decía Pierre Bonnard. El famoso libro de los pleitos de JIS y se enciende la regadera. la preocupación de la araña del baño cuando mono del día. Escrito para después sólo hay que unir las manchas de color en cualquier del mono. Llave de paso. las patitas colgando del disco de Pixies arriba del montón de colegas.. Qué Tinta y lápiz encontramos monos: un algo dibujado que nos explica gusto encontrar un mono en una bolsa de papas de color sobre mucho del mono que somos. una sonrisa en la mochilita.». JIS no puede cerrar los ojos debido a la muchedumbre de monos suspendidos de sus globos oculares. Músicas que necesito. Reciba una colección de manchas de color que se unen para las flores del oso y regístrelo por tema en una de las formar un plano y finalmente forman el objeto. Las descalzas. En ocasiones. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 XIV XV . Entonces Mejor así Vemos formas en las nubes y normalmente es de artistas ordenar la monería universal. el siguientes libretas de JIS: Continuidad vaga. la rodilla «¡Non fuyades. Ahora se nos cae la piel fritas. El mono está allí siempre. por aquí en la borrachera del domingo. casi ordinaria. Archivo de ideas. South Park los encierra en Imaginolandia y papel y terminamos en círculos y cuadrados. Manitas la avenida un perro pensando en el peón aislado de penas. Para los fragmento sobre el cual el cuadro vaga sin intervenir». que un solo que se queja y la ardilla del tronco que JIS levantó caballero es el que los acomete!». la voluntad que Édgar olvidó Kenya. Emblemas y logotipos. el detonador de monos disfrazado de juguete que robó a un niño la semana DOLORES GARNICA pasada. Pendientes de neta.

Tejo Bejuco mu
Tinta sobre papel

Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0
XVI

225

● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ●

un truculento y deshonesto espectáculo,
habría que buscar comparaciones en otras
conflagraciones). En sus cuentos es posible
apreciar la contundencia de su punch, el
buen provecho que puede sacarse de la
No sólo de cortos estrategia en corto, y vale la pena regresar
sobre sus procedimientos, en particular
sobre los que ponía en práctica para los
● HUGO HERNÁNDEZ VALDIVIA finales. Por lo general, el argentino nacido
en Bruselas se mandaba en la última frase
un upper cut fulminante, capaz incluso de
desmentir o darle un giro sustancial a lo
antes expuesto. Los ejemplos abundan,
pero sirvan a modo de ilustración
Así como a menudo se hace un símil entre «Continuidad de los parques», en donde
la novela y el largometraje, se ha hecho el las ficciones se unen, o «La noche boca
correspondiente entre el cuento y el corto. arriba», en donde las peores sospechas se
El símil surge de la extensión: en páginas confirman para el narrador.
y metros, la novela y el largo avanzan Ahora bien, aun cuando el corto cuenta
empujados por un aliento que precisa de con poco tiempo (los hay de menos de
paciencia para lanzarse a historias que un minuto), es fácil constatar que en ellos
acumulan numerosos episodios y que, también se puede detectar, como en los
por lo general, reservan más de un giro largos, el afán por concebir relatos en tres
de tuerca. El corto, como el cuento, no actos. Es posible ubicar en una buena
renuncia a los giros, mas ha de resolver en cantidad de ellos dos puntos argumentales
pocas páginas o minutos tramas que en (plot points) o eventos que cambian el
ocasiones apenas llegan a serlo. curso de los acontecimientos (que bien
Es sano y conveniente, por lo pronto, pueden calificarse de «giros de tueca») y
recuperar este nexo que se establece casi que sirven como frontera a los actos: en
en automático, que es un lugar común. El libro del guión, nos recuerda Syd Field,
Y es que, no por manidos y manoseados, maestro del manual de guión (que no del
los lugares comunes dejan de apuntar a guión), que la aparición del primer punto
razones frecuentemente atendibles. Y más si marca el final del primer acto y el principio
tomamos en cuenta otro símil, el que Julio del segundo; el segundo punto se ubica en
Cortázar ubicó entre el corto y el boxeo. la frontera del segundo acto y del tercero.
Comentaba el argentino que, mientras la Y aquí es donde la estrategia cortazariana
novela apostaba por una estrategia de largo prueba sus virtudes, pues es muy frecuente
alcance, algo así como a ganar la pelea que el segundo punto argumental esté
por puntos, el cuento había de lanzarse al prácticamente al final del corto; incluso
knock out (claro que, ahora que el boxeo es cuando sólo es perceptible un punto

226 227

● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ●

argumental, como se puede constatar en atractivo suplementario de Cecilia Toussaint ha hecho creer que no sólo de cortos vive el mi cabeza el eco de uno publicado el
muchas «minipelículas», éste se localiza en uno de los roles protagónicos), pero ya hombre de cine. Y esto es un cuento... ● año pasado en el Periódico de Poesía de
sobre el final. De esta manera se multiplica en su primer largo, Dama de noche (1993), la UNAM, un juego, o mejor, un ingenioso
la fuerza de lo expuesto y se despide al se empezaban a malograr las promesas juguete verbal fundado en las similitudes
espectador con material para seguir en el (con todo y la presencia de la Toussaint sonoras y semánticas de algunas palabras
corto cuando éste ya concluyó. en el elenco); el camino ha sido tortuoso y tópicos literarios y editoriales con la jerga
El cortometraje pone a prueba la en adelante, pues en Francisca (2002) y La tecnologizante de la época. A caballo entre
capacidad narrativa de un realizador, su última y nos vamos (2009) hay muy poco la escritura automática, el cadáver exquisito
destreza técnica; y en corto es donde mejor positivo que consignar. y los muñecos de cuerda del Tío Gamboín,
se aprecian estas virtudes. No es extraño, Acaso por la dinámica comercial Cochecito el poema, para decirlo francamente, no es
así, que sea la prueba que un debutante del cine, que ha acostumbrado a sus sino una divertida lista de ocurrencias y
debe «pasar» para aspirar al paraíso soñado consumidores a productos de alrededor hallazgos fonéticos que alude de pasada
del largometraje. Y aquí cabe hacer notar de dos horas, el cortometraje es pronto ● VÍCTOR CABRERA al espíritu fragmentario y atomizante de la
lo que, a mi juicio, es un mal del oficio. Por abandonado por los cineastas. Con algunas era del messenger, el Facebook, el iPod y lo
razones de economía monetaria y narrativa, excepciones (principalmente en festivales), que algunos ociosos han dado en llamar la
los jóvenes que estudian en escuelas de sólo en paquete sobrevive, como sucede literatura wiki: «times new riman / bislexia
cine se van ejercitando en corto, y un corto en las películas «temáticas» al estilo de / miss lexia / Pita Amor Cortés / [...] iLunes
también es su «tesis». Y no pocas veces París, te amo (Paris, je t’aime, 2006) y 11’ / [...] iPoe / ouliPod / sintaxis driver / [...]
asistimos a la proyección de cortometrajes 09” 01 (2002). Justo es comentar que estas Cuando, hace algunos meses, la editora dealers que no me maten».
sólidos, redondos; y a menudo somos cintas representan la vuelta al corto de universitaria Carmina Estrada me pidió Debo decir que en cierto momento
testigos de debuts prometedores. Pero cineastas que ya han tenido experiencias que le sugiriera a alguna poeta joven con llegué a temer que toda la propuesta
para estos jóvenes cineastas el corto sabe en el largo, y que no es raro atestiguar un libro inédito que pudiera dar título al poética de la autora se redujera a este
a poco, y no es más que una estación en el que sus aportaciones a estos títulos siguiente volumen de las Ediciones de tipo de artificios verbales sin demasiada
camino a la meta del largo, adonde apuntan son discretas, por decir lo menos (por Punto de Partida, entre los tres o cuatro profundidad, tan socorridos por cierta
todos sus empeños. Y no faltan los que lo ejemplo, el segmento que realizó el egipcio nombres que mencioné estaba el de poesía juvenil destinada principal y casi
consiguen, y abundan aquellos que dejan Youssef Chahine para la segunda). Ahí es Xitlalitl Rodríguez Mendoza —Sisi, como la exclusivamente a suscitar el asombro
ver que saben manejarse en corto pero no posible constatar que la destreza técnica llamamos afectuosamente. Confieso que instantáneo, más que de un lector, de un
tienen el aliento para sostener un largo. desarrollada en el largo no necesariamente había leído apenas tres o cuatro poemas escucha ideal: tintineos, ruiditos como de...
Pero se empeñan, porque acaso creen que si garantiza un buen producto en corto. de ella desperdigados en el ciberespacio, mucho pop y pocas nueces. Lo que encontré
no hacen largos no hacen cine. Una lástima. Sirva este pequeño regreso al lugar aunque sabía que acababa de concluir en las páginas de Datsun fue, en cambio, algo
A modo de ejemplo, es conveniente citar a común para concluir con una constatación: su periodo como becaria del programa extraño y distinto: un curioso artefacto que
Carlos Salces, quien entregó un puñado de es muy poco probable que el cine nos Jóvenes Creadores del Fonca, lo que me evoca las cajas-rompecabezas Himitsu-Bako,
cortos extraordinarios (como En el espejo entregue (para seguir con el símil anotado hizo sospechar que tenía un libro nuevo esos caprichosos enigmas de marquetería
del cielo y Las olas del tiempo) y después al inicio) un Jorge Luis Borges. Un autor que en espera de publicación. Fuera de estos japonesa cerrados herméticamente y cuya
dio el salto al largo, con Zurdo (2003), cinta de principio a fin construyera su filmografía detalles y del origen tapatío de su autora, apertura exige de nosotros constancia e
que fue un fracaso y luego de la cual no con cortometrajes sería casi inimaginable, cuya simpatía había podido constatar en imaginación, los movimientos precisos para
ha vuelto a filmar. No muy distante es la pues si hay escritores que pueden vivir del algunos encuentros fortuitos con amigos desentrañar su constreñido misterio, que no
experiencia de Eva López Sánchez, cuyo cuento, un cineasta difícilmente alcanzaría mutuos, nada sabía de ella. es otro que el del vacío que contienen.
corto Objetos perdidos (1992) ponía en la continuidad sólo con cortos: la industria De entre aquellos poemas cibernéticos Detrás de la sencillez aparente, del
evidencia virtudes atendibles (y que tenía el se ha encargado de limitar el oficio, y nos que recordaba vagamente, resonaba en engañoso candor de este pequeño objeto

en cuyo interior se sueños que nos perturban pero que el divertimento. Si. de una la crónica y los apuntes.. Datsun nos una lámina con nombre. subtítulo. Peligrosamente lindante con la alguien capaz de sentir «el indicio de un Como aquéllos. Incluso Línea de sombra. Hay una permanencia las improbables peripecias de un niño con anodina que no desvela hasta su último propositivos de nuestro tiempo levantan asegurada. pero temperada grotesco. declaró alguna vez Lezama Lima. desde la puerta del copiloto. como la de aquellos estos dos polos la disertación. Datsun es en los primeros párrafos de esta reseña). al salir. hay mucho que ganar ● riesgo de desbocarse. La etiqueta de uno Ediciones de Punto de Partida. dos mejores remedios contra la excesiva el abismo del sinsentido. un graffiti. siempre en a la imposibilidad de nombrar. una esquela.. este e importante: devolvernos —con esa Al final.. y. un ejemplar tocado por la paradójica de sus evidencias primigenias. También grato para un escritor que descubrir que sus un poema en prosa narrativo que relata una «Lista de palabras favoritas» bastante muchos de los poemas más aventurados y lectores son jóvenes. demostración y asentimiento un nombre igualmente improbable. como sostuvo frascos ambarinos. superficiales y apela a algo más profundo cierre el paréntesis»). . del ingenios poéticos (incluido aquel descrito al lector: “¡Esto no es una novela!”». dolorosos. se convierte entelequia llamada tradición para hacerlos en el universo asimétrico. francamente encantador. México. una breve alhaja anómala. siguiendo puntualmente las de éste (del volumen y de la sección que lo las múltiples formas del desvarío. dos. el prólogo de su famosa Antología. 2009. el Cadillac dorado de y el aprendizaje resultaban particularmente guión cinematográfico que alguien le sopla. que verso su naturaleza poética. bromas y vaciladas («Un.. en prosa. sin embargo. un señalar con dedo flamígero: «¡¡¡Eso no es que al contrario es cada día más joven. al adoptar que el lector. un testimonio. Declara él mismo en el prólogo: «Nada más Fondo de Cultura Económica. 1965). un lago la ceja de más de un custodio de esa de la vitalidad de una narrativa que. Xitlalitl Rodríguez nueve autores [. Si de sastre (cajuela desastre) donde caben esas películas que «soñamos». condenado a la incomprensión reflexión ociosa. de la novísima poesía mexicana. puerta del conductor— está conformada conocemos bajo el sospechoso nombre de en un poema. «Apuntador» es una joya de reúne diversos textos que oscilan entre por una pieza que evoca sin nostalgia la realidad. el otro no de apariencia infantil— que confieren al trasviste en planta o en niña para evidenciar dice nada. acá. y atendemos a las definiciones y los límites chistes.] abordan a Sergio Pitol. una novela escrita belleza del exceso. de Xitlalitl Rodríguez Mendoza. Poemas en verso. que potencia la atmósfera incoherente en ondulante vestido se infla de un aire poesía!!!». evade instrucciones... Línea de sombra. pero dentro trae un recado para libro ese raro y precario equilibrio y hacen su condición de outsider. La primera sección —la enfrenta con ese otro vasto sinsentido que en un rollo de papel higiénico». Ensayos sobre Sergio Pitol. Niño freak medio lerdo y piscina azul azulejo invita a ahogarse en la lo sabe y corre el riesgo: dueña de un ánimo voluntad discursiva que va más allá de medio loco. de precipitarse en Datsun resulta un antihéroe tragicómico. UNAM / por la ironía —ese rifle de la inteligencia—. ridículo desde su nombre: solemnidad poética se exhiben en sendos ● Datsun. pequeños ensayos disfrazados de sin bluffear y apuesta su resto sabiendo que. Aquí. Elvis y el añorado Batimóvil de Adam West. advierte de antemano de las consecuencias —en el sentido literal del término. el humor y una sensibilidad infantiloide Freud.. una y en última instancia a la incomunicación. el desvalido poema. el poeta José propuestos por Luis Ignacio Helguera en tres por mí / que estoy leyendo esto»): época comenzaron por hacer exclamar Homero (Veracruz. los niños son perversos polimorfos. No es. desde el absurdo relato en un muro. no envejece sino automovilística japonesa. más allá. 228 229 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● motorizado llamado Datsun. reposa una su protagonista. en Datsun juega sus cartas la mera pirotecnia verbal o sonora. prepare y se tome una sopa nombra) uno de los títulos más entrañables el sentido aparente y las significaciones de su propia medicina («Por favor. vehículo es una pieza única de desenfado perversidad que en él sospecharía «el brujo el Tío Venancio —oficio: salt(e)ador de ● CHRISTIAN BARRAGÁN y extravagancia equiparables con los que de Viena»— al demorado hastío de ciertas trenes— mira pasar el paisaje de su absurda otrora exhibieron el psicodélico Rolls tardes de la infancia en que el crecimiento vida ferroviaria en las líneas de un imposible Royce de Lennon. «Todas las grandes novelas de nuestra así lo reconoce su compilador. un como la oweniana Novela como nube guarda «La cajita feliz». abarcando entre gracia y la rareza de las líneas de modelos La segunda parte es la puerta trasera bella imperfección. Es este detalle el en aire» finge un abolengo zen. Línea de fuga Modelo 2010 de tres puertas. esto es: la criatura que habita estas páginas se de su abuso: «Muertes absurdas». es en realidad. el diario y clásicos de nuestra modernidad literaria que abre el maletero. el Datsun de Sisi resulta banalidad y la cursilería. voluntad. una más de una de esas cejas. poemas bien templado. Datsun hará que se alce Éste es el testimonio con que un grupo de que se funda el poema y por la que transita metafórico con cada pedaleo. como la de volumen de ensayos como anuncia el y El café de nadie de Arqueles Vela. especie de cajón quisiéramos seguir «viendo». Sin duda. como no es otro que el de la antigua compañía que cuando «sube al aire. humo. de todo hay en esta botica cuyos en realidad. hay que decirlo..

pero. ensayar un medio a través dichos escritos manifiesta (textos que por las redes de asociación espontánea. inaudita». a un ningún modo. Homero en el mismo sentido pretérito. No un coro. es que se puede decir García Abreu (1984). el apunte o configuración de la colección (con textos «Actualmente. que un ensayo Homero. como ensayos) y la apreciación que sobre inducen paralelepípedos conformados una sola voz diversos géneros.la línea de sombra foto) es un ensayo. precisamente. diría yo. pero al mismo tiempo por los autores congregados. En cuanto a Línea de sombra. el que debe ocupar el ensayo en la Antúnez (1984). también el momento en que se encuentran ninguno de los escritos contenidos. tags). la remembranza. el sino un canto de múltiples voces. la década en México es completamente dejarse en claro que el trabajo emprendido cita y el préstamo. días que corren en nuestra lengua ● señala que estos jóvenes. 230 231 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● Y al hacerlo nos confían un secreto: la e involuntariamente. El error también reside una remasterización de dos actos. Marco discusión—. Un homenaje de la traspié del subtítulo. En otros momentos recurrirá. Édgar Valencia (1975) y Alejandro El alcance de dicha falta no se limita al donde confluyen a un mismo tiempo señal Línea de sombra. en la música y en la literatura. un fraseo Sergio Pitol. incluso. no es ajeno a la palabra «fuga». La pregunta. al parecer inadvertida en el origen del libro. donde Línea obra del autor. «Enmendemos: quien sea capaz de través de una forma igualmente original. Desconocer. etiqueta? ello.. algunos apenas lo indica certeramente. compone una abreva de las fuentes populares (doxa) sus lectores». De ese modo se explica la lo abordan sus autores. melodía inaudita para acercarse a Pitol. han comenzado a madurar. el pie de un solo gesto? Evidentemente sí. modo que el ensayo deviene enjambre suyo. sino como ensayista no propondría hilos de lectura Y es ahí. de los escritores. trazo sin atraer la dispersión. sin embargo. pues ambas narrativa de Sergio Pitol y del proceso de estar presentes en la muestra. Y con esto no se quiere decir. de la permanencia de la no posean las cualidades necesarias para Al respecto. una acción creciente en el medio literario ante la clásica —y polémica— relación osadía como un acto sincero— que la obra de la obra de Pitol. desista de desarrollar fuga.. es la imagen que convocar y hacer converger lo plural en un él: Magali Velasco Vargas (1975). para mí. siguiendo esta vía latente en (1978). pero también México. reside en la ambigüedad Homero aclara su percepción en presencia inolvidable de Sergio Pitol: su ¿encontrarlo?.. de igual manera. la célebre novela la crónica. Rafael Toriz narrador mexicano —que tampoco está en se asemeja». reuniendo en con la obra y sus lectores. a la juventud.. es testimonio. Entrañaría. que los trabajos incluidos nueva pregunta: ¿qué se entiende por tag? entre «la remembranza de la nube» y la mismo tiempo. La queda abierta: ¿el ensayo es un tag? ¿Una es la búsqueda de la forma misma. de José la inconsciencia. implicaría necesariamente interna que genera su artífice sobre la torno a la figura del ensayo y el ensayista: obra como la práctica misma de la escritura. es un ensayo —en justifica si es necesario ensayar o basta con sino para crear una nueva. es una deviene la verdadera acción emprendida lecturas que autores contemporáneos un entimema». Elisa Corona Aguilar (1981). trasponer la confesión. de actualidad y que todavía no reclama como Sánchez Prado (1979). la memoria o. si no para recrearlas en versiones modernas Es innegable que el volumen acierta en bien todos (re)toman elementos propios de —en este sentido. salida precipitada. de sino tags». Y acaso ¿no estamos nuevamente —sin que la sentencia represente ninguna juventud. cuando su artífice esencialmente: el halago y la afrenta—. Y por según Homero— el escenario desde donde incertidumbre que habita el volumen.. encuentra su mejor ámbito: Línea de sombra. ¿redescubrir?... del cual conocer. a los términos «señales» también. Así lo aclara Homero a la mexicano: no saber cuándo un texto (como entre la forma y el contenido conciliados en de Pitol es la persistencia más depurada de luz de La línea de sombra. por José Homero. lector atento de la obra de escapados diríase de esa etapa luminosa de implica «tomar un ritmo antiguo. sino que representa y tema. sin embargo. mas no — tienen de la vida y obra de Pitol. el autor ofrece su acepción: informidad del «enjambre». Karla Olvera (1981). Lo que hay es simulación ensayo y crítica literaria en la última los escritos. 2009. ancestral. sino señalar la posibilidad que indistintamente. Vicente Alfonso respecto al ensayo en la actualidad. Es ese espacio. La la presencia de la vida y obra de Sergio Pitol encaminado a tender hilos entre las diversas etiquetar con tags.. «huida». forma de creación. un estilo. inaudita melodía indeclinable juventud del maestro».. Ensayos sobre Sergio Pitol.. pero no la fuga durante el siglo XX y aun sobre los de Joseph Conrad: «. Y así. Fondo Editorial Tierra Adentro.. ● Línea de sombra. absolutamente.] la línea de sombra significa. la vida y no se asumen como ensayos. (1983). ya que «abordarlo». el mayor cuerpo de sus propósitos y falla en la concepción de la escritura de él. debe a través de la copia. Mostrar tanto sea visto como proyecto múltiple el tag.).. que es un tipo de composición musical que la madurez de un escritor y la juventud de siguiendo esta certeza.. Declaración que da pie a una de sombra. diría que a merced de la el ejercicio empecinado en conformar una la crónica para establecer un dialogo propios de la crónica o el diario pretendidos sincronicidad y la dispersión de cabos que forma inédita de nombrar. ni que ésta «[el] tag configurado en remembranza de la metáforas poseen la capacidad para madurez de los autores reunidos en torno a no cumpla su cometido de reconocer al nube —enjambre. . para componer una melodía Sabe que significa de manera corriente Homero (comp. Ignacio permite entrever el trabajo de José Homero y «temas» como expresiones del tag. [.

232 233 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● representaciones de situaciones. sección. lo que incita a que el lector los poemas de este apartado están entre llena en un parque lleno / Un parque es lenguaje y. [.. Así. asimismo se vale de ajeno. variadas como una postal. espacios (1958).]». «Bordón». los apartado. la banda argentina de rock charada frena la alteración del destino. el nicaragüense Carlos Martínez hubo consanguíneos. el nombre del tercer ante su entorno y frente al hecho poético. por sitios o emociones tan particulares y expresar sus impresiones y reflexiones. el de añoranza y resignación. Una pero se transmutan. una tonada o global de los poemas. surgida en los años ochenta del siglo XX. Sólo una aorta ingenua reposa el significado general de los poemas. y evocan. aunque. que destaca épico. Vale la pena subrayar el casa en un parque» es un buen ejemplo Daniel Téllez. «Una reciente poemario publicado por el escritor sino que se mueven dentro de un universo como del libro. puede resultar útil poner atención algunos elementos que podrían orientar su del discurso y. además. éstos son. lleno poemas de esta sección poseen cierto aire y son utilizados como vehículos de la peruano Reynaldo Jiménez (1959).] En la vida. incluido apenas / Un compás separado adentro / establece vínculos comunicativos con la de las secciones. siempre un diamante / Unas colchonetas asir su realidad. El Para aproximarse a Cielo del perezoso sello particular. «Bordón» es el título de la segunda explorador que va bien preparado a una «Dactilares». en ningún tiempo solo. es decir. pero partiendo siempre de la En cuanto a las partes en que está palpa fondo [. Ecos en la ausencia experiencias más abstractas y universales. El libreto cerebral así lo quiso. encontrar otras formas de tenga una disposición más activa frente a paréntesis y comienzan con minúscula.. significados o elementos formales. tienen un carácter simbólico pistas sobre el motivo de los poemas. se vale de casi cualquier motivo para una relación intertextual con diferentes específicas. quien y de sus correspondientes epígrafes entabla tono críptico. por ejemplo. como el dividido el libro («Acápite». tras la lectura de la realidad. por ello muchos se tornan hecho de que los supuestos títulos de de ello: «Una casa en un parque / Una casa manifiesto su afán por experimentar con el enigmáticos. «Acertijos» y «Lifestyle»). podemos «Dactilares». a través puntos de partida del autor. especial en los títulos. Jamás inauguramos o personajes particulares que conforman Rivas (1924-1998) y el español Leopoldo la matatena. un destino fatal. es preciso darnos cuenta de que los acápites otorgan apartado. Si utilizamos este Conyugal ha de barrerse [. que en ocasiones aparentan ser aspecto que adquiere relevancia si en la terraza / Un desierto en la antesala A través de este libro. un fragmento de la canción «Signos» de el área galáctica de un monouniverso. Siempre hay penuria. remembranzas o presencias del sentido del tacto. sin embargo. remite al adjetivo digital. lo cual marca la pauta tanto de la sección no implica que carezcan de emoción.. a aquello perteneciente a los dedos o a permiten cincelar parte de su original visión que orienta la mirada del lector hacia que son abordados por medio de formas una impresión dactilar que. el especie de recuerdo fijo. que señala el contenido Adentro de la caseta donde el romance / tradición literaria que lo precede y en la motivos y a distintas actitudes frente a la del texto que encabeza». pues en algunos lectura. también sirven como referencias concepto como punto de partida. el nombre del primer poemas que parecieran surgidos del decodificación del texto. aluden a la forma e inciden en los infecciosos. ● JORGE LUIS HERRERA la sintaxis y su espíritu vanguardista y motivos y los tonos. autores y visiones de la realidad y la poesía. autor desarrolla una serie de ingeniosos DANIEL TÉLLEZ de ellos el autor da claves que orientan la «Acápite». podemos decir que todas poseen un en el beisbol como motivo generador. Los Los motivos tienen un carácter simbólico entre los poetas están. es posible encontrar. ejemplo en «(quedarse en cuadro)». A continuación destacaré mundo beisbolístico se convierte en el eje Este rezo a solas. podría sugerir el Las emociones subjetivas son los Cada una de las secciones del poemario una crónica. dictaban los crecidos: no hay hambre Resalta la fascinación que Téllez Estos diálogos impregnan el significado del de quitar el hipo los fraternos son tan manifiesta hacia la experimentación en poema. pensamiento y del raciocinio.. Se arriesgado. que está inserto. escaló su tiempo. Téllez dialoga consigo mismo. tradición literaria. aunque esto Cielo del perezoso es el título del más títulos no se limitan a la función fáctica. quien nuevamente pone de simbólico. Respecto a los epígrafes y a los nombres término acápite: «texto breve. doloroso. los poemas. remitiendo al lector a Soda Stereo. su Esta sombría danza columpiada. algunas situaciones. evitando así. donde el ejercicio poético se centra expedición. donde el yo primero se sitúa frente subjetividad primigenia. No latimos en la costilla del los «elementos concretos» sobre los que María Panero (1948). con un aliento lúdico. escrito en prosa fragmentos de un diálogo inagotable.]». valiéndose de un hecho de conocer y/o reconocer. temporales o espaciales.. adopta una postura crítica poesía. revisamos otra de las acepciones del Un infierno / Florido Un punto expandido poética. significa «desde el principio». y evoca imágenes y recuerdos que le remarcarlo.. así. mexicano Víctor Hugo Piña Williams por su fuerza expresiva: «Francamente no al mundo «exterior» y luego lo aprehende . una personales como una huella digital. éstos remiten a los después del título.

entre aquellas manos del título. el humor. el erotismo. vale la pena hacer un breve base en esa urgencia de reconocimiento a los enigmas que propone.. pues tangible. el lenguaje la edición se ajustó a las necesidades del historia. según de rocosas / peñas les citan / peñas que venida. sino por la de originales términos e imágenes como: caracteriza por ser rica. incluida habitó). Quien narra irreverente e incluso sicalíptico de los hombruno / espejo de las esposas que soy poemario. Rose Mary Espinosa con ellas retornó nuestro garbo postremo conformada por un solo poema (de Los poemas de Cielo del perezoso se del miedo / último nos gusta recordarlo / cuatro páginas). si aquella ausencia responde a la palabras y frases en doble sentido. ejemplificarlo transcribo un segmento de El desenvolvimiento de la narración «Diferencial»: «El onanista cazador sabe al ● Cielo del perezoso.. que incluye albures. El yo la añoranza. Los poemas sexualidad y la sensualidad canalizadas presentes el dolor. lugares. contrario a lo que dice el título. Éste se centra en la distinguen por tener un lenguaje rico y ● ANDRÉS VARGAS REYNOSO filigrana senda / no digas autopista. será capaz de disfrutar de sus bondades. la bruma.. críptica. constantemente envuelta en dedillo / dotar de hermosura cuanto mira. / en misa dominical de 9 am. despierta mi / en baboseos / así se tasa la atalaya pía fantasma. la existe entre ellos una secuencia temporal. el juego. lúbrico. Rose Mary Espinosa reiteración de elementos e imágenes como «esfínteres metálicos». interesante. una región de la sierra sur tecnopagana) / su software adulterado Cielo del perezoso. los paisajes montañosos o «robocopulación» o «la raja mecánica». Oración de buena prensa [. Conaculta. al sitio en el que habita (o comienza su viaje en Magdalena Yodocono «la mujer indemniza / (extremosamente de manifiesto en todas sus obras. Están corea invariablemente [. A Es necesario remarcar que Daniel Téllez la historia: la mujer narradora se refiere. / como a pudor y añoranza / cada vez más común en el siglo XXI: la tanto «cultas» como «populares». confina de ginecodroide / ideal / de uso gracia para ingresar al cielo que ofrece este de una historia de ausencias. Salta a la vista el hecho de que se saben dueños de sus personajes y su tono. concienzudo y dinámico. / Señor. Por ello el lector debe cuerpo.]». la ironía. Oración colecta. diseño amigable y original y por su cuidado afán maquiavélico que muestran los que El espíritu de «Acertijos» lo marcan el editorial.]». con ese tipográficos y accidentes gramaticales. / en una biósfera robótica / anverso al rematan la capilla que son de tributo / y «Lifestyle» es la única sección ornamento y el puño [. de Daniel Téllez. como ocurre entrada. de «Dactilares» están correlacionados y a través de internet y la tecnología. un velo imprescindible para . de popular.. la curiosidad. los tópicos y. Si nos automóvil rumbo a la Ciudad de México. y termina con el trayecto en / acopla una entelequia darwiniana de saber que. del buena percha / ora catar un mapamundi pródigo de mi Narciso / [. despeja máquina / comportados androides del ejemplo en el texto titulado «Yodocono»: en nosotros la pretensión de la venida / de “living large” / ciñendo su mole biomórfico La caricia del «avispamos por el día once una tríada Cristo. Para usualmente ● muerte o a la desatención.. y se pregunta. con el yo lírico reta al lector a acertar frente Por último. intrincada. existe pero existió. A través de éstos. pero seguro que cuando lo logre —suponemos debido a tantas pistas— no poemas que precede. taladra descripción y análisis de un estilo de vida variado. contundente y lúdica. 234 235 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● a través de la palabra. lírico reflexiona e ironiza en torno a ese sorpresa. el lector inmediatas y leemos la cuarta de forros. para ello recurre a la creación muestra una visión de la realidad que se cuerpo en tus manos: «Vivo en una casa de aparecen los textos en el libro.. Sin embargo. El inflexión posthumana / […] / Yo Stelare yo solitario. la autora no permite saber. tomado de una canción de Soda calabozo / avivado por la tecnoevolución perezoso no encontrará fácilmente la nos encontraremos con la efervescencia Stereo. por aguijón de las muchachas. o bien habla de sí misma. que incluye expresiones y palabras chocante.] / proposición yo lírico. en general. fingimientos / ascenso armónico láser de el libro demanda atención y exige un rezo montamos en el tren de las suposiciones «Acertijos» es el cuarto apartado. quien evoca paisajes. la que nadie se ocupa». y sugiere un comentario sobre el objeto-libro. sensaciones y actividades. ese cuerpo que alguna vez estuvo de Oaxaca. y Con la primera frase de su novela Mi no sólo indicada por el orden en el que fenómeno. parece coquetear con el intríngulis de un ojo de agua. que continuación un fragmento de este poema: rehúye a la escritura fácil. de su de Porfirio Díaz. imaginarios o reales.. el constante movimiento del yo lírico... Bonobos / onírica. «Dactilares» describe / Ora seráfico diferencial de mujer / ora como arquetipos / del registro informático los periplos. indica el espíritu lúdico. la cotidianidad. epígrafe. / Señor. 2009. hecho que queda en efecto.]». si en algún momento podrá diálogo por medio de algunos cambios Cielo del perezoso destaca también por su sentir de nuevo. juegos de propio libro y no al revés. / Me acuso que culturiza la braveza del cuerpo / sentimientos.. «ciborg-fausto». México.

erótico del asunto. 236 237 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● dibujar el carácter de histeria contenida en un sofá. Es nuestro de ojos vivaces que hurga y rasca hasta someros comentarios sobre la personalidad un artista y su modelo. tanto que por honestidad a toda una literatura de cuerpo decapitado de una mujer sentada momentos podemos sentirnos hermanados pseudomística que recorre el continente . si todo aquello ocurre en sueños. de dotando de vida a sus personajes. Inclusive. Rose Mary Espinosa le confiere a acariciar no son la misma cosa: lo primero marionetas. aunque no inmediato. y obra como gancho la misma manera como una escritora va Mi cuerpo en tus manos apuesta por la para el lector curioso que desea saber. donde la experiencia la construcción de tiempos y palabras. mientras que lo segundo como Rose Mary Espinosa. oscuro y sutilmente engañoso. podemos observar el la autora es sorprendente. una título. Inclusive. del mexicano pase y retrasando el clímax de la llegada de a la vivacidad (valga el término) de la Mario González Suárez. en donde dos su amante. Terracota. ella narradora. México. ahora que ha obra. bien mujer sale en busca de una marioneta de en los tres casos. conforme avanzamos en hallar diversos significados para un mismo esquiva y la obra del autor argentino. ahora se nos muestra las revisitaciones que la narradora hace al Espinosa. y De la infancia. o bien dispuesta a recetarse. lo subjetivo. La narración de Rose Mary bien en soledad ● mística en particular. amados o necesitados? La soterrada de Viel Temperley se develara que observa cómo quien antes posaba a preguntarnos. ¿Los fantasmas pueden ser escritos por Ernesto Lumbreras y Eduardo ciertas sensaciones. una casa de cuyos puede ir borrando la frase de su diccionario princesa para montar una obra de guiñol ● M IJAIL LAMAS interiores es imposible. título y cuarta de forros) sugiere manera como va librando al corsario de la invasor? ¿Quién en realidad está muerto? muchas cosas. dejando que el tiempo inoperante en la realidad se contrapone Cortázar. aunque opuestos. o si bien la autora se refiere a tocados o acariciados? ¿Sienten en ellos Milán. 2009. o en ese mundo alterno que Mary Espinosa hace el trabajo rudo. precisamente ponernos a pensar y gozar Lo que en 1997 parecía una figura sentimiento dicotómico. a quien cuesta trabajo no ver en como una poesía con rostro. el A pesar de ello. de Rose Mary Espinosa. Rose —ya desde entonces «libro de culto»— se «desaparecido». se dirigen a esa urgencia que proviene de la costumbre que pasar para que esa personalidad juega como catarsis para la narradora un mismo fin. en nos toca sólo a nosotros. un acercamiento deber descubrir. fluye con la densidad de un jazz ● Mi cuerpo en tus manos. juego erótico entre dos amantes con fines la eterna navegación en la mente de la Cuando Eduardo Milán afirma en distintos: amor y dominio. Tocar y de ambos personajes representados por las británico de Héctor Viel Temperley. y aun apasionada relación de amor entre dos —o latinoamericana en general y la poesía antes mejor utilizado el término— durante así resulta fresco. de Julio de paciente espera. puede conocerse por la portada. una mujer ejemplares. todas referentes al carácter maraña de hilos que le coartan la vida. quién es aquél en cuyas manos instante cuando se devela la personalidad En 1997 se publicó en México el Hospital en gran medida. los lectores. y la necesidad de una escritora modesta plaquette en un tiraje de 500 su obra un carácter de mero erotismo. Mi cuerpo en tus manos es una obra para con esta novela que se disfruta como una nebulosa que revolucionaría la poesía Una dualidad tangible que se toca —nunca lectores exigentes consigo mismos. mundos paralelos pero de significación misma y sin pudor. osa continuar el ejercicio la realidad. con una pasado y en las que conocemos. cuál de ambos verbos domina sentimiento. El cuadernillo cuenta con dos nada más erótico que la relación entre contiene cierta dosis de cariño. El ambiente aparentemente imaginería similar: Casa tomada. a pesar de la bruma y de espiritual es indisoluble del cuerpo. de placer y celo. con el dios cristiano. compartiendo. El mejor ejemplo aflora cuando la una confusión de espacios. aparentemente lejano en donde conviven la lectura. la osadía nos lleva de ser queridos. ya más adentrados en la tarea de responder a esas y otras preguntas y para que su poesía anterior a ese libro sus manos sobre ella. con esa el texto. desde narradora. La sencillez con la que se expresa de Temperley es una buena lección de acompaña la portada. Once años tuvieron entre el artista y el objeto a plasmar ambos que. búsqueda muy definida de la comunión entonación vibrante que se percibe por primigenio. una mujer dulce y soñadora. respectivamente. con las piernas abiertas y las con las palpitaciones y el deseo de la mujer de la narradora. es simple montar la espiral de ese lejano 1997 que «la travesía mística el primer avistamiento de la imagen que su ritmo. con otras mujeres provocando en ella un parece asomar cada tanto. y es frío y maquinal. Desde el reposó (o se alteró) ese cuerpo. La conjunción de elementos con la marioneta de un pirata y detalla la desembarazarse. nos remite a dos obras de manos en el vértice de su cuerpo. la mar de atractiva y tan curiosa como la Un montaje exiguo opuesta se funden para dar contexto a Quien diga que la esencia de un libro no autora. ¿Quién es en realidad el (portada. aquel placer inacabado. Es en ese carnalidad y deja de lado. de A diferencia de las dos obras referidas. personal. que es editara en México. La tensión sexual la historia. en actitud fantasma. aparentemente.

2008. para mencionar poesía popular y que fue poco apreciado recuerdo de cama / por el asma en la cama. pero que algunos hasta aquí corresponden esencialmente comentarios que existen sobre Hospital hay cierta crítica que se esfuerza en elevar poetas del siglo XX incorporan a su poesía a sus libros publicados entre 1956 y 1982. con recurrencias Dios mismo. de jinetes y regatas. cueva a la que vuelvo / siempre / a sentarme identidad a su poesía. estos textos en la poesía de Sudamérica existe un muy la rima asonante («Yo no grito tu nombre / no es raro encontrar cierta poesía de la adquieren una nueva dimensión en difundido impulso de experimentación cuando sueño / que he perdido las botas / convalecencia que adelanta lo que será su comunión con los poemas más actuales y ruptura que resulta ya tradicional o que muero. y Crawl (1982) hay una ruptura con la de los fragmentos que suelen repetirse proceder sudamericano: esto ha sucedido En el yo lírico de estos poemas el cuerpo forma rígida de la disposición del poema y ordenarse de manera aparentemente con Hospital Británico. es evidente que encontrar lo rural. no abandona del todo la cadencia de manera atenta los poemas en sí. donde esté. que ya se había vuelto una marca quiero ser tocado por los sueños». Por eso es común de prosa poética donde la reiteración le del verso final. . no podría poesía de ánimo deportista y militar. Salva a ● Poesía completa. o «Soy el hombre que Es Hospital Británico el libro que asegurar lo mismo de los poemas. que le otorga contundencia. este libro representa una muy identificables como el abuso de la piscina y balneario. ni la ciencia del mundo. arrobamiento místico que el yo poético de personal y que es sustituido por fragmentos este fragmento la recomposición del ritmo México. lo que hay es atrofia. / Mira mi somete. que en vez de repetir Viel Temperley persigue. Me gustaría terminar con lo siguiente: endecasílabo y que utiliza recurrentemente A pesar de esta vitalidad del yo lírico. Necesito estar a oscuras. / mira mi cuerpo acentual del verso medido que le da porque el montaje es lo que realmente católica que a una poesía vanguardista. / Ahora las busco sólo / por el obra más comentada. / porque tengo malos extática del poema y apuntalan con su Hinostroza y Raúl Zurita. como Viel Temperley.. pero que es propio del del ritmo. por ejemplo.. Placencia: a la ciudad como el doble negativo. melódico en un solo momento. poesía territorial y adánica. el guardafaunas. que El yo lírico se vuelve fragmentado en fórmula surrealista muy identificada con la esa rigidez del metro y hasta en ocasiones son el símbolo de la pureza que se opone la conmoción de estar quedando fuera del poesía de Breton: «Tu Rostro como sangre con un aire al padre Alfredo R. las muchachas que dispersarse de manera más caótica. de ahí el montaje arbitrario de los muy oscura en un plato de tropa. pero sin su de Sudamérica. Tu Rostro vehemencia. Aldus. pero no se han comentado Temperley nos enfrenta más a una visión la divinidad: «Señor mira mi cuerpo. atrofia necesito regresar al hombre. así como de otros países enfermedad. No quiero que extrañamiento de la condición anómala del y pasan directamente de la epidermis a la en la organización del discurso. de con la piel de su pecho». solo / ante tu fuego». suelo / como cuando buscaba / gateando «He decidido no morir en cama / por muchas contexto vienen a incorporarse a la trama la influencia de poetas como Rodolfo mis soldados»).. Británico se han centrado en el montaje algunos atisbos de desarticulación del —en México.» estructura conservadora el corpus del libro. éste maravillada ante la obra de Dios que es quiere ser aguada / para beber tus lluvias / catapulta a nivel latinoamericano a Héctor es un libro de altibajos. la asonancia machacona: finalmente una poesía que en un impulso al modo del naturalismo franciscano.. muchos de ellos vértigo en la llanura del verano. No rudimentario. tan lleno de no conocen el mar. que son incorporados y como sombra verde y negra con balidos La de Viel Temperley es una poesía encuentran en la obra de Raúl Zurita y su ordenados aquí en prosa. pero sin mayor muy cerca de mi aliento y mi revólver. Esa divinidad. Más allá de una planificación madre me arrojó. ni el padecimiento y la descomposición ● página. que es me toque la muchacha. entre «Al que me ame. pero a la preceptiva poética. recurso identificado con la cosas importantes. pero sin los alcances monumentales que se ya publicados. y fragmentos de poemas. resulta original. da cuenta por la poesía culta apegada estrictamente Estas características que he comentado Es interesante observar cómo los de ello y trasciende el hemisferio sur. muy ceñida al heptasílabo y al relación con la geografía chilena. torre de la infancia. 238 239 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● escrita a la usanza de. mística se apoya de manera recurrente en la anterior del poeta argentino. ni el rufián. Sin embargo. la pampa argentina y sus permite desplegar su trance doloroso sin Hay fragmentos en que la tensión el crítico uruguayo no conocía el trabajo personajes: el cholo. de eminentemente conservador: es el libro de «Alguien me odió ante el sol al que mi creativo logra trascender su propio registro ahí que las sensaciones parecen no ser un enfermo. Jaime Sabines la donde. del canto. también encontramos poemas como una conversación entre colmenas con a Dios por éste que ha vencido». ya que desligados de su primer para su propia concepción de la poesía. Tu Rostro ruegue por mi alma y por mi vida / que pida de la Argentina. a través del registradas del todo por el pensamiento de ruptura. de Héctor Viel Temperley. estadios repite metros». es una especie de sensacionismo candorosamente extraña. atrofia también ojo del poder. alteración en su estructura y contenido. a dos de los más importantes. De tal mundo.». se expresa en la naturaleza anomalía en la linealidad de un discurso enumeración. La obra de Viel es el vehículo efectivo para el encuentro con en la página a la que la poesía tradicional caprichosa). tal vez poética eminentemente conservadora y cuerpo. el Hospital Británico: del libro. si bien en Carta de marear (1976) estructural del libro (las fechas y títulos discurso como verdaderos prodigios de ese utiliza magistralmente. dada su vinculación temática. y podemos ver. se traslada ese halo bíblico. le pido / que manera que a los parajes rurales y marinos poemas escritos durante y después de la cocinas frías y bajo un sol de nieve.

le Fénéon emprendió en su vida. que fue dijo en la introducción al libro que «en la del puntillista Georges Seurat. los detonadores habían sido desempleo». albacea del escritor. de Sucy. rindieron homenaje a su ventana de su oficina. En la oficina de Fénéon en el del gendarme Refeveuille. uno de los numerosos proyectos que relacionada con las muchas máscaras que LA RESURRECCIÓN DE UN GENIO «El señor Scheid. asesinado por tiempo: el novelista Jules Verne. sus Novelas en tres líneas. agasajó a pudiera competir con estos tres renglones: una editorial. una lavadora de platos (1861-1944). en vez de guardarlos. Luc Santé. El fiscal trató de acorralar asesinaron: amor». dijo al fiscal. en su seco humor. de 75 años. Fue también revistieron las actividades de Fénéon. un libro que en la galería Bernheim-Jeune. Se lo considera el descubridor con sobrenombres. que creía en las bondades de la acción textos fueron publicados por Fénéon en . famosos. la del destino. Su caparazón una ventana». Éditions de la Sirène. 240 241 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● Uno de sus escasos artículos firmados directa y. Fénéon se encargara de la columna de de los asiáticos. mínimos textos. en su crueldad». un ejemplo: «El funeral Novelas en tres líneas Fénéon entrevistó a tres gigantes de su Hotel Foyot. especialmente japoneses en 1894. estuvieran dictadas por la timidez. quien tradujo Novels in Three a algunos de los escritores y pintores más inclusive muchas de sus cartas las firmaba compañera de Fénéon durante medio siglo. era la señora Lemartrier en su hogar. de Toulouse. fecha reciente por la editorial The New York lo entendí completamente. Camille Plateel. La ciudad Césare Lombroso —responsable de teorías ampolla con mercurio y 11 detonadores. Como parte de su investigación. dijo que era más probable que Occidente se ante el fiscal que le exigió que explicara la y la señora Septeuil. por una de esas casualidades Le Matin. promotor de artistas del calibre de Signac. en la calle. sino por por Jean Paulhan. ● MARIO SZICHMAN raciales sobre la criminalidad que fueron Sus amigos no creyeron la acusación. nazi y en la Italia fascista— y el gran detonadores que carga Fénéon consigo He aquí algunas de las novelas creadas geógrafo y teórico anarquista Élisée Reclus. curada para siempre de tuberculosis. francés de James Joyce (Dédale). Septeuil. y conoció y frecuentó o fueron encubiertas por pseudónimos. la primera traducción al imposible verificar si el acusado estaba Dupuis vino para recogerla. luego que uno de sus compañeros faits-divers en Le Matin. el océano de las literaturas. un misterioso escritor parisino y Alfred Jarry. esos textos de los Pissarro (padre e hijo). Tras errar editor de la Revue Blanche. una de las más tareas más famosas se concretaron en el líneas han sido redescubiertas es casi tan cada uno de los disparos. en Fénéon también fue marchand de arte Según Fénéon. él se iba alejando de Esos exquisitos. colocó una bomba en el restaurante del insípido. el periódico Le Matin. André Breton dijo de Fénéon tras La respuesta de Fénéon parece salida de falleció el domingo. Vuillard. La respuesta está en Félix Fénéon Surrealistas como Guillaume Apollinaire a Fénéon preguntándole si no hubiera sido «Vital Frérote. Como el «Eugène Perichot. anodino. trabajaba en el ministerio de son denominadas faits-divers. el frenólogo ministerio de Defensa encontraron una un ladrón. «también debe sufrió un ataque al corazón. diciendo la verdad. y resbalosa». posesión de esos detonadores fue ambigua. e incluso creó hallados por su padre. se llevó a cabo ayer. y acertó». en su ternura. bocha seguía rodando. de Evreux pagó por la ceremonia fúnebre». se ahorcaron: neurastenia. el señor el año 1906. Ambos lo Sena una joven desde el Puente de las Artes». y lo admire y amé. y su respuesta «La señorita Fournier. que publicó en talento. oriundo de Levallois. de Dunquerque. Antes que supuesta conquista de Occidente por parte Defensa. ser fácil encontrarlos en la calle». la señora Vouin. a las cuatro de la tarde. son Tal vez la incomprensión de Breton está esta vida». bizantina como sencilla y epigramática a su suegra. era dura. Mientras la Review of Books. Por error». y Maurice Denis. y que fueron divulgadas en asombrado por él. Francia (1893-1903). como sus Novelas en tres líneas. Lines para The New York Review of Books. cáncer. si podía encontrarse sobrenadando. y el Fénéon cambió totalmente el estilo de esos aplaudidas con entusiasmo en la Alemania poeta Stephan Mallarmé dijo: «Los únicos faits-divers. en 1924. En Francia. decidió apuntarle influyentes revistas que circularon en anonimato. guardó esos textos en un álbum. Eugène «Ayer. Llegó a ser sometido a proceso. fue su producción. Bonnard. donde padre de Fénéon acababa de fallecer. de París. el contenido era y chinos. nunca tan fácil arrojar detonadores a la calle desde André. de Pailles. se arrojó al apareció. durante su muerte: «Aunque lo conocí y quedé algunas de sus Novelas de tres líneas: «Si es «Cuando jugaba a las bochas. esas breves historias se relacionó con el «peligro amarillo». y fue un Es posible que esas precauciones no descubierto tras el fallecimiento de ambos precisión del lenguaje. Pero otros suponen que por Fénéon: Reclus se burló de esas ideas conspirativas y Fénéon era un activista. Sus La razón por la cual las Novelas de tres disparó tres balazos a su esposa. razones políticas: Fénéon era un anarquista Alrededor de mil 220 de esos breves «son La Comedia Humana de Fénéon» ● Lautrec. Tripleval y Balzac se preguntaba en La piel de zapa dedicara a explotar la población china. así como el simbolista Rémy mucho más fácil arrojar esos objetos por la de Nancy. que había retornado de Lourdes cuya inmortalidad quedó asegurada con de Gourmont. son sus artículos».

corrigiendo. ¿quedó plasmada la huella destino: Emilio. quitando. Cinco. madura y un niño de doce años. en la medida en que tanto la trama. y ese de escribir y publicar. Siendo una relación centrada largo para adquirir cierta perspectiva. Y también manera. terminarla. y es mejor que queden así para que la reencarnación de éste. ¿Hubo cambios en la historia original. anómalo del lenguaje. Siempre me importó. otro ritmo y los años se acumulan. compromisos. Pero los personajes siempre fueron más uno de sus cuentos. Ha sido un trabajo largo. luego situaciones quedan como suspendidos. a despojarla lo más posible Corren los automovilistas. narrativo. descubriendo los vericuetos ensayo. primera novela de un Quizá a eso se deba que hay tanta Creo que sí. ya estoy aquí. me llevaron a la poesía. tiene Emilio. donde el ritmo hace pensar que se trata de bueno. ¿cómo darle de escenas y diálogos inútiles. pero muy dejar descansar los textos un tiempo un solo tirón. dije: las posibilidades narrativas que tenían. Lo que tuve que cambiar «Los chistes son ¿Cómo te fue en esta primera incursión en el ¿Cuál era el principal tema que buscabas abordar? mucho fue lo que ocurría entre ellos. El tono y la forma constitutiva. el detector de chistes. Para mi temperamento todos. comprobar nada. chistes son un componente secreto de Y eso me creó dificultades para armar la alternado con otros libros. buscando relación que llega a tener para los con esa historia. al final. Eso creaba la necesidad de ● ÉDGAR VELASCO problemas que me planteaba la historia. y se da el lujo de escribir. uno centrada en la relación entre una mujer Muchas veces estuve a punto de tirar la quedando en el camino para dejar la tras otro. espaciado. De todo tipo. Morábito esquivaba esa posibilidad. corrigiendo. Siempre regresaba a chistes me llevaron al sexo. años no me abandonó la historia. Fabio Morábito se toma su tiempo intenso. una mujer madura que recién No estaba interesado particularmente en primera o tercera persona. sobre con los cuentos. Pero no: es una novela. buscando llegar a tiempo —o al sobre todo al tratarse de una historia quince años a un texto? una serie de excesos que se fueron menos no tan tarde. 1955) construye una trama vi que ya estaba en una novela. Me obligó a quitar muchas cosas. quería que cada Fabio Morábito escrito a lo largo de muchos años. toreando el Tenía muchas trabas de tipo psicológico. un poco más de un panteón y buscar chistes. Corren todos. En quince la poesía. porque muchos nudos o está Eurídice. sin saber a dónde va su oficio literario en el cuento. A para llegar a salvo a la siguiente esquina. por fin. que pude. quince. Creo que los hacer una caja de resonancia múltiple. con calma. ¿Cuáles fueron esos problemas? renunciar. pintaba para ser un cuento para niños. sobre todo a la hora velocidad de lectura. Y corrigiendo muchísimo: La novela presenta la historia de Emilio. Quité tráfico. Es decir. En estos tiempos acelerados. Creo que es preciso una historia que se pudiera leer de publicar sus libros. todo en la novela. los chistes y la muerte escribiendo la historia. Pero no quería ¿El ritmo requirió un trabajo particular? Corre el peatón para alcanzar el camión. sobre todo de cuentista. del cuentista? (Anagrama. Hasta llegar a su ineludible hecho fue lo que me impulsó a seguir escritores que quizá no se den el tiempo Entonces. hay muchos diez. tuve primero que vencer Supongo que en virtud de esta prisa aspiré a que la novela tuviera esta novela. En la novela ocurre que dos pasatiempos: memorizar los nombres historia de carácter no infantil y que hacerla? uno debe tenerse más fe. perdió a su hijo y que encuentra en Emilio en escribir una novela. 242 243 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● (Alejandría. Corren los autores. Escribí la novela como hago autor que ya ha dado sobradas muestras de ¿Por qué aventurarse con una novela? literatura mediocre publicada. a la muerte. la poesía y el En realidad no quería hacer una novela. Para el escritor. Cuando Los personajes han pasado por todas otros ramales de la historia provean la . un pequeño con una memoria prodigiosa y Rápidamente se convirtió en una considerando el tiempo que te llevó modificando. los encontré bastante rápido. Quería hacer quehaceres. y quizá por eso un componente género? En realidad todo surgió de una cosa fue tan difícil la hechura. Es un libro que he bastante banal: el instrumento que actos en seco. Corren los días. Desde probar con un narrador de paciencia. que no hubiera secreto de la poesía»: Fue muy trabajoso. Con eso. o casi dos un significado distinto. Empecé a escribir una historia que de la trama. rebotara en los demás de alguna él buscando la solución a muchos a los nombres de los muertos. la historia. También se empezó a extender poco a poco. hasta poesía como los chistes suponen un uso En los tiempos actuales todo mundo corre. 2009). o menos ésos. Al contrario: las vicisitudes concretas de la trama. plagados de citas. Una toalla porque sentía que no podía historia como yo aspiraba. el tiempo pasa en mis propios tabúes. una en el erotismo. necesario para decantar lo que hacen. Los cosa que le ocurriera a un personaje casi quince.

y que. a lo largo de un jardín alargado y el fondo del mar volcanes que poco a poco derroteros posibles de cada historia. los y allá. O quizás. los Himalayas. a la India y a se cala una tipografía. Los otros escenarios. Laura o María. formado por la edad relativa de las islas hawaianas: en las apariencias. la verdad simétrica del verso. llama Luna». Entre las dos hicieron un poema: dos de alguna manera. creo que es la mayor diferencia entre un ella—. Después siguieron en silencio. es un ● JORGE ESQUINCA muchacha. el descubrimiento de tienes que resolver todo y dejar la buenas noches. jardín me encontré a una vecina con una me doy cuenta de que es un verso que se William Blake es un pistolero del wild west. como redonda y repetitiva es Esto también lo oí en un programa negros. estableció el azoro de aquello que aparece detrás de Leones. Se refería. y la muchacha verdes» es una traducción del inglés en un contestándole: «La luna se llama Luna». Después del filme zen con el western metafísico. vino la poesía. Este breve poema. los un conjunto de cuartos distribuidos. Un formato que recuerda ● ANTONIO DELTORO mi oído como un notario. Lo inventar estas imágenes. después de comprobarse. El sitio enorme. Fondos blancos o repeticiones. «LAS ISLAS MÁS VIEJAS SON LAS MÁS VERDES» a qué se refería eso de «las cabras del en el libro de Víctor Cabrera. sin atreverme a decir las manera sucesiva. que recogió 3. extiende por el mar: en él también la lava Un samurái vive en un palomar de Nueva perpendiculares a mi paso. aquí medio del océano Pacífico surgieron desde fotogramas que recrea el espectador. ¿Una misma 1. y de su boca brotó un —agrego yo— de que sean de origen sencillo octosílabo que le dio la mano al de volcánico. cabras la niña: la niña supo al momento que en ese colonicen de semillas traídas de muy lejos. Hermandad súbita iba hacia este último cuando a mitad del fuerza de ciclones y tsunamis. Visitaciones espalda limpia para seguir avanzando. de pero no. Bonobos. además de ser luna —una mujer. Cinco tal manera que nunca he intentado saber películas de Jim Jarmusch. la niña erupción todo mejora con el tiempo: las pendientes y esperar a que se ajusten preguntaba por el nombre propio de la luna islas más despobladas y estériles son las más adelante. que no se deja nombrar con otro televisivo. Rectángulos de tinta sobre los que la Luna. En el mejor de Hace ya muchísimos años. con vista a la ciudad. pensaba que debía de llamarse «Las islas más viejas son las más Fichero telegráfico género y otro ● Isabel. En el cuento no es posible: y yo mi camino. Tenía mi dormitorio al final. la penetración de una mirada. «LOS HERALDOS DE LAS NUBES. como más recientes. ante la más viejas son las más verdes». claro. Una noche traídas de los continentes lejanos por la una pantalla de cine. esmeralda que se recorta sobre el mar y. que después de una En la novela puedes dejar cuentas octosílabos y una verdad poética. para que el viento y las olas las Luna. La programa de divulgación científica. 244 245 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● solución. Wide Screen. niña de la mano. estaban viendo se va cubriendo de hierbas. poniendo su Jersey. «¿CÓMO SE LLAMA LA LUNA? Oigo en un programa televisivo algo que monzón»: ¿nubes que aparecían como búsqueda? «Todo adquiere la condición LA LUNA SE LLAMA LUNA» me llena de júbilo: «Las islas más viejas cabras por las cumbres? ● de un símbolo aparente». y mi siento como una salvación. le hubiera propinado pone en contacto con una verdad: «Las islas toda una clase. Y lugar por la carretera al Desierto de los que. Víctor Cabrera cierra los ojos para una luna blanca muy grande: «¿Cómo lomo inhóspito como base de la vida. y mi se fueron poblando de flora y de fauna donde sucede el pensamiento es también estudio al principio del mismo. hija de una amiga. me da un sentido Litane. en otra ocasión —estudiaba endecasílabo con acento en quinta y me Favores recibidos ciencias políticas—. Pocas veces se diseña un caso correspondían el nombre familiar y el libro para establecer un diálogo con su cósmico. que dice. preguntó la niña. está lleno de MONZÓN» una pantalla de cine. El movimiento es nombre. se llama la luna?». islas. une lo viejo a lo vecina sin pensar le contestó: «La luna se verde en lo superlativo. pero anidó en mi oído de permanente: ninguna página es igual. «Si una palabra cambiara el mundo». Una palabra puede . vivía en un son las más verdes». Ésta fue la hipótesis los casos. pero esa noche. a condición luna. Eso es lo que aprendí y que. LAS CABRAS DEL contenido. Cinco secciones 2.

evocativo es el juego de la insolencia Pecios. se oscurecen. ¿Hay ahí Pastilla camaleón. La fusta y la carrera a contraviento. Da en el plegaria ramificándose. Cómo emanciparse de un imantación. San Francisco en Atlixco: una voluntad de consunción. Del cuchitril a los regios aposentos. El toro de Minos. El sueño de un domador lomo escamoso de Godzilla contempla la de caballos. «Es de hierro y de hule del poema. Fotografías como la huella o la Cada quien en lo suyo: Eduardo Padilla concreción de algo que está siendo cifrado (Serpens Kaput) escribe su propio obituario por la escritura. Ahí. pastiches. escritura que deviene trayectoria. Del pánico a la carcajada. El que desmenuzar la andadura teológica insuperable arte del camuflaje. Escritura de imágenes-vórtice. Lucifer. Y la Dueña de África: «cómo te llamas cuando dejas de leer». Ortuño (Ilécebra) talla esculturas de hielo con un bisturí. Caracoleos. Como quien en este libro de Alejandro Tarrab. ¿Cabeza humana extensión de la órbita que genera. que se contempla en el espejo de su propia Un linaje perdido. en ruinas. 246 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● hacer que un mundo nazca: Fiat. Dice. El fuego alternativamente se iluminan. La familia como recámaras de la realidad. Los monta de quien ha visto al pulpo agazaparse. hundiendo raíces. Ángel delirio. Aterrizajes en la línea fronteriza. Giros en un eje móvil. Un pulso que desconoce la Minoica. Habría dijeron que acá había mucha plata». Cruzas de lo nimio con lo arcano. Una y cuerpo de bestia? Así lo vio Dante. Disueltos en el éxtasis hallará aquí un manual de instrucciones. Con la serenidad Julián Herbert se tira con ellos. Una ejemplar vocación de abismo. No se Wittgenstein. Salidas de emergencia que desembocan en el precipicio doméstico. Apunta. Puntos de tensión que «purificándolo de toda ficción». deriva En todo caso: un híbrido: este libro. Cada pezuña se encaja y marca. Los caballos se arrojan por la el alfabeto que calzará los gritos». a pelo. De la historia personal a un corazón? Mejor aún: su néctar. Cómo sabotear un palacio por la denuncia. dínamo generador de una averiguación esencial. Para ver a través. como en aquella versión de El aro. «Vine a América porque me . con borda. su abre de un solo golpe de gong todas las vocación de abismo. Se comienza por el apellido o linaje perdido. la velocidad de la bala. Lo que importa es el alimentándose de un cielo otro. Desde el la historia patria. El abierto disparo. de Teresa. Y certidumbre que pasma. ¿Los amansa? El centauro es aquí en el tibio mar de una boca ● centella. Dispara. Y la teledirigida. blanco o se desvía. Marcas. Montado en el pura sangre lepra de la santidad. pasajes. Relincho. registros del habla rescatados en la polvareda.

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