UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

EL UNIVERSO ES INFINITAMENTE SUGESTIVO. Y nos afanamos en darle una
significación: sacar a cada objeto de su oscuridad, de su estado
mudo y cerrado a una existencia abierta y social. La realidad de la
vida humana se vuelve, entonces, lenguaje: forma. Pero la vida está
siempre delimitada por el tiempo, en tanto fugaz es histórica. Y, en
tanto histórica, su lenguaje posee formas de uso: límites formales. Julio
Universidad de Guadalajara
Cortázar concebía la vida y la expresión escrita de esa vida como una
Rector General: Marco Antonio Cortés Guardado batalla fraternal, cuyo resultado es el cuento mismo. Vida viviente a
Vicerrector Ejecutivo: Miguel Ángel Navarro Navarro
Secretario General: José Alfredo Peña Ramos
la vez que sintetizada. Fugacidad y permanencia. En tanto es social,
Rector del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño: Mario Alberto Orozco Abundis el cuento se compromete con la condición humana general desde el
Secretario de Vinculación y Difusión Cultural: Ángel Igor Lozada Rivera Melo
ángulo específico de la vida de los personajes.
Luvina
Directora: Silvia Eugenia Castillero < scastillero@luvina.com.mx >
Editor: José Israel Carranza < jicarranza@luvina.com.mx >
En esta ocasión Luvina entrega a sus lectores un repertorio de
Coeditor: Víctor Ortiz Partida < vortiz@luvina.com.mx > cuentos provenientes de diversas latitudes. Mundos éstos contrastados,
Corrección: Sofía Rodríguez Benítez < srodriguez@luvina.com.mx > contrastantes unos con los otros. Todos, sin embargo, contienen en su
Administración: Patricia León Patrón < pleon@luvina.com.mx >
Diseño: Peggy Espinosa
interior una materia trabajada que logra el salto de la dispersión hacia
Viñetas: Diana Mata el sentido. Una trama (la diversidad en tensión) que se nos impone de
Consejo editorial: Luis Vicente de Aguinaga, Carlos Beltrán, Jorge Esquinca, Verónica Grossi, José Homero, Josu Landa,
Baudelio Lara, Pablo Montoya, Laura Emilia Pacheco, León Plascencia Ñol, Jesús Rábago, Laura Solórzano, Carlos
un solo golpe: síntesis significativa, acompañada de intensidad. Porque
Vargas Pons, Jorge Zepeda Patterson. cada ficción transmite su misterio y su drama. Policial, científica,
Consejo consultivo: Luis Armenta Malpica, José Balza, Adolfo Castañón, Gonzalo Celorio, Eduardo Chirinos,
Luis Cortés Bargalló, Antonio Deltoro, François-Michel Durazzo, José María Espinasa, Hugo Gutiérrez Vega,
poética, fantástica, de amor, cada ficción es un conglomerado de

Christina Lembrecht, Tedi López Mills, Luis Medina Gutiérrez, Eugenio Montejo,
Jaime Moreno Villarreal, José Miguel Oviedo, Luis Panini, Felipe Ponce, Vicente Quirarte, Daniel Sada,
acciones y hábitos que el lector de Luvina
tendrá que experimentar.
Sergio Téllez-Pon, Julio Trujillo, Minerva Margarita Villarreal, Carmen Villoro, Miguel Ángel Zapata.
PROGRAMA LUVINA JOVEN (talleres de lectura y creación literaria en el nivel Conjunto de cuentos armado con la conciencia del potencial del
de educación media superior): Sofía Rodríguez Benítez < ljoven@luvina.com.mx >
cuento contemporáneo y del amplísimo espectro en que es capaz de
Luvina, revista trimestral (verano de 2010) expresarse: desde la estructura lineal clásica hasta el hibridismo que
Editora responsable: Silvia Eugenia Castillero. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo del Título: 04-2006- entrelaza la poesía o el ensayo dentro de la narración, o los fragmentos
112713455400-102. Número de certificado de licitud del título: 10984. Número de certificado de licitud
del contenido: 7630. ISSN: 1665-1340. LUVINA es una revista indizada en el Sistema de Información Cultural de CONACULTA
de un mismo cuento cuya crisis es su propia materia. Lo que Alberto
y en el Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España Chimal llama cuento mutante: forma capaz de encabalgarse consigo
y Portugal (Latindex). Año de la primera publicación: 1996.
D. R. © Universidad de Guadalajara
misma. El caos que impone un canon de renovación, que toca el estado
Domicilio: Av. Hidalgo 919, Sector Hidalgo, Guadalajara, Jalisco, México, C. P. 44100. Teléfonos: (33) 3827-2105 oral naciente de la literatura, así como el estado onírico desde donde
y (33) 3134-2222, ext. 1735.
Impresión: Editorial Pandora, S. A. de C. V., Caña 3657, col. La Nogalera, Guadalajara, Jalisco, C.P. 46170.
provienen las imágenes improbables: las que renuevan incesantemente
Se terminó de imprimir el 31 de mayo de 2010. todo arte.
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L u vin a / vera n o / 2010
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. México. 1961). Editor. En 2009 obtuvo el Premio Nacional de EDUARDO MOGA (Barcelona. Su último libro fue la colec. 1953).] ● LUIS JORGE BOONE (Monclova. Caracas. libro Cuentos anómalos. 2008). 2009). En 2009 obtuvo el Premio Sor Juan Inés de la Cruz con la novela La muerte me da (Tusquets. 2008). Su primera novela es La frase Las otras vidas (Páginas de Espuma. 2010). Los presentes poemas pertenecen al libro Amor feliz y ACHY OBEJAS (La Habana. Madrid. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 4 5 . 85 ☛ Gabriela. Recientemente publicó el libro Que 99 ☛ Epidemia ● tengas una vida interesante (Emecé. 22 ☛ Soliloquios ● ESTHER SELIGSON (Ciudad de México. Es el compilador y traductor del libro Los vivos y los muertos (Alfaguara. Uno de sus libros más recientes es AGUSTÍN GOENAGA (Ciudad de México. 1954). que será publicado por Panamericana Editorial. Azul ruso (Páginas de Espuma. México. 55 ☛ P OEMAS ● WISLAWA SZYMBORSKA (Kórkin. los puentes de ● 125 ☛ Parece una tontería ● CLARA OBLIGADO (Buenos Aires. EL ESCRIBIENTE Y yo ● ción de cuentos Cicatrices (Páramo Editores. 77 ☛ Una ADVERTENCIA Y TRES MENSAJES EN EL MISMO CORREO ● ANA CLAVEL (Ciudad de México. 1977). Madrid. 2009). 25 ☛ El artista del amor ● ALONSO CUETO (Lima. 2009). 50 ☛ Los otros ● 101 ☛ El vecino de mis vecinos ● EDMUNDO PAZ SOLDÁN (Cochabamba. 2008). En 1996 recibió el Premio 108 ☛ Kimberle ● Nobel de Literatura. en Bogotá. 2010). Barcelona. Su libro más reciente es la novela Ruins (Akashic. Madrid. Lima. El presente cuento pertenece al Casi nunca (Anagrama. Barcelona. Su último poemario es Seis sextinas soeces (El Ensayo Carlos Echánove Trujillo con el libro Lados B. de próxima publicación CRISTINA RIVERA GARZA (Matamoros. 2007). 1977). Su novela más reciente es JUAN FERNANDO MERINO (Cali.. 1964). 2002). Polonia. 2010). 1977). negra (Era. 70 ☛ La chica del UHF ● Índice PATRICIA ESTEBAN ERLÉS (Zaragoza. Bolivia. 2009). Su título más reciente es la no- vela A bocajarro (Conaculta. Valladolid. Su libro más reciente es La venganza del silencio 90 ☛ Prácticas corporativas ● (Planeta. 1972). 1962). Uno de sus libros más recientes es A la sombra de los deseos en flor: ensayos sobre la fuerza metamórfica del deseo (uacm / Fósforo. ciaca con Partitura para mujer muerta (Mondadori. 1941-2010). 67 ☛ M ADISON . 2008). Gato Gris. otros poemas (bid & co. ADRIÁN CURIEL RIVERA (Ciudad de México. Madrid. Obtuvo el Premio Nacional de Novela Poli- cuentos completos. 1950). En 2008 obtuvo el Premio Herralde con la novela PABLO MONTOYA (Barrancabermeja. 1961). 2008). Ensayos laterales. México. 1969). CAROLA AIKIN (Madrid. Es autora del libro Las escamas del dragón (Páginas de Espuma. 1984). 1954). 58 ☛ Diosas ● 122 ☛ [He encontrado algún alivio. 1923). 1956). 2005). México. 1951). 1963). 2006). que reúne sus VICENTE ALFONSO (Torreón. Nueva York. 31 ☛ Vigilia ● OLIVERIO COELHO (Buenos Aires. 2009). Buenos Aires. Habrá una vez. 8 ☛ ESO VA A estallar ● 81 ☛ E L ENCARGO ● DANIEL SADA (Mexicali. ocho cartas de póker y algunas líneas sueltas) ● de cuentos Los que se quedan . Antología de cuento joven norteamericano (Alfaguara. 41 ☛ Amim o la caída ● ANA MARÍA SHUA (Buenos Aires. En 2002 obtuvo en Venezuela el Premio 92 ☛ El amanecer de Rothko (Cuento en seis villanelles narra- de la Bienal Latinoamericana de Literatura José Rafael Pocaterra por el libro tivas. México. Barcelona. 1967). Acaba de aparecer su nuevo libro.

1941). 209 ☛ Fisiología del cuento ● ARTURO VALLEJO (Ciudad de México. ANDRÉS VARGAS REYNOSO 235 nes del sueño. Oaxaca. y los cuatro volúmenes de Otro día. 2007) fue finalista en el Premio Herralde de Novela 2007. JULIO PAREDES (Bogotá. 2010). Relatos 1980-1995. L i b r o s ● Cochecito ● VÍCTOR CABRERA 227 sidad Autónoma de Guanajuato. según Rose Mary Espinosa ● ÁNGEL OLGOSO (Granada. Entre sus últimos libros se encuentra Indio desnudo (Mondadori. Fichero telegráfico ● JORGE ESQUINCA 245 189 ☛ Lección inaugural de la E SCUELA P ERIPATÉTICA ● Hipólito G.132 ☛ CUENTOS para dormir infantas (o la verdadera 199 ☛ E L C OLECCIONISTA DE P IEL ● historia de la prima hermafrodita) ● MAURICIO MONTIEL FIGUEIRAS (Guadalajara.mx Lunes. 1968). Es autor de Subterráneos privados (El Corregi. 104. Caracas. Entre su obra más reciente está el poemario (Guadalajara. Madrid. ● Línea de fuga ● C HRISTIAN B ARRAGÁN 229 ● Ecos en la ausencia ● J ORGE LUIS H ERRERA 232 183 ☛ La pequeña OLIGARQUÍA de los vivos ● ● La caricia del fantasma. 1976). México. Acaba de aparecer su compilación Los líque. Guanajuato. 1947). 1961).udg.com. Las chicas del 3. 2009). 2008). Uno de sus libros más recientes es la novela 156 ☛ L A BOTELLA ● Los esclavos (Almadía. la tira que aparece a diario en el periódico Milenio . Su libro más reciente es la novela La sima (Seix Barral. Uno de sus últimos libros es la novela Cinco tardes con Simenon (Norma.5 floppies y Sensacional de maricones. 2008). Entre sus libros más recientes está El pez volador (Páginas de Espuma. 2008). GENEY BELTRÁN FÉLIX (Culiacán. Su novela Recursos humanos (Anagra- 150 ☛ U N FALSO gemelo ● ma. Uno de sus últimos libros es The Radio Universidad de Guadalajara Colour of Black and White: Poems 1984-2003 (Polygon. ÉDGAR VELASCO 242 dor. Ha expuesto su obra en el Museo de las 164 ☛ Versión de Eduardo ● Artes. 1957). Ha publicado los libros Sepa la bola . 1957). islas. Escocia. criaturas y perras. Recientemente publicó el libro de cuentos Habla de lo que sabes (Jus. Mucho cerdo sabroso. 2009). entre otros espacios. JOSÉ MARÍA MERINO (La Coruña. cabras ● ANTONIO DELTORO 244 V i s i t a c i o n e s ● Bonobos. (Tropo Editores. 1973). 1963). México. Con la novela No tengo tiempo (Al- 146 ☛ Círculos ● faguara. Edimburgo. Barcelona. www. 2008). Barcelona. Venezuela.luvina. Buenos Aires. ANTONIO LÓPEZ ORTEGA (Punta Cardón. JIS Nudo Borromeo y otros poemas perdidos y encontrados (Lustra Editores. Su libro más reciente es LUIS ENRIQUE GUTIÉRREZ ORTIZ MONASTERIO (LEGOM) (Guadalajara. Paso sin ver . Mendoza que realizó con Trino. 1961). 1976). 1970). 220 ☛ Manifiesto del cuento mutante ● ALBERTO CHIMAL (Toluca. 215 ☛ Pavura ● ANTONIO ORTUÑO (Guadalajara. 21:00 h (quincenal) Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 6 7 . 1941). Plástica 162 ☛ La conspiración de los gemelos ● ☛ JIS El arte de ver monos en todas partes ● I RODOLFO HINOSTROZA (Lima.3 F M 2003). Su libro más reciente es De oscuro latir (Univer. Entre sus obras teatrales destacan De bestias. el Instituto Cultural Cabañas y el Museo Carrillo Gil. 2009). Navarro (Huelva. Letras al Aire LIZ LOCHHEAD (Lanarkshire.radio. 2003). 2009). la colección completa de El Santos contra la Tetona Lima. Bogotá. México. 1997). 1954). 1968). ● P Á R A M O ● 177 ☛ Sitiado por huracanes ● C i n e ● No sólo de cortos ● HUGO HERNÁNDEZ VALDIVIA 225 FEDERICO VITE (Apan. w w w.mx 197 ☛ Canción de Salomón ● Luvina. ● Un montaje exiguo ● M IJAIL L AMAS 237 L e c t u r a s ● Novelas en tres líneas ● MARIO SZICHMAN 240 185 ☛ Tierra serás ● E n t r e v i s t a ● «Los chistes son un componente secreto de la poesía»: Fabio Morábito ● GUSTAVO MADE (Mendoza. 1975). 2009) obtuvo el Premio Caza de Letras 2008. La brújula hechizada (UNAM / El Equilibrista. F a v o r e s r e c i b i d o s ● Luna. Zaragoza.

digamos. Quedan los vericuetos: lo improbable. quizás se divierta con Todo lo demás del mundo es pedante o repipi. componen dos hombres. La cotidianidad es inconsistente. Prudencia. A estallar Algo vendrá: una verdad global y laxante. El hambre ya es rugiente y ¿dónde aquella. Tal). pero eso sí que es todo un lío. ¿algo vendrá? Queda. Queda el cielo: otro problema. el otro nexo: el mar. Y. la facundia. engañoso. Lo inverosímil es creíble mientras desemboque en un «hasta aquí» ESO VA plausible. Sólo hay un camino angosto de tierra por DANIEL SADA el que pueden circular vehículos de todo tipo. una emulsión que capture todo mar.. la del retaque allá? ¿Sí? sazón? En esos momentos. útil para Al contrario. aun cuando tenga sospechas de lo peor. ¿Había busca a su cocinera. pacífico y guango.. lo ambiguo. pero los límites siempre se rompen. De ocurrir la interrupción ¿cómo reaccionar? Si Fulano de Tal Prisca. por lo que no hay ningún desconcierto del patrón (Fulano de estado de Baja California Sur. contemplando el hundimiento del sol en el Tal vez un día de éstos se forme una red. se llama Fidel. Parsimoniosamente. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 8 9 . nada No es difícil apreciar que las cosas se repiten. El alboroto (lejano) es estrecho e enmienda: la casa está a unos setenta kilómetros de La Paz. al igual que otra llamada Avelina. alguien que me diga «¿Qué se le El servicio está conformado por cuatro personas. Fulano de Tal no ha comido ni bebido durante seis horas. misma que es muy ducha experimentar un encantamiento. asimismo. Lo angustia. o reiterada. Bueno. Por esa vía irregular se va hacia las sociedades y sus variaciones mundanas: ranchos. que peca de tranquilo y que no se atreve a gritarle a su cocinera. Abstinencia contra sí. El otro es un milusos: arregla hasta Ya está oscureciendo. preguntar qué. Todavía no es hora de dormir.. Uno es sólo chofer y por tal razón es experto en mecánica automotriz. El engorro es saber por dónde habrá de aparecer. Observa con desgana desde la terraza. ciudades. El dúo restante lo a los del servicio que no lo molestaran. Se oyen los gritos de la gente del servicio. Y de nuevo lo que se dijo de otro modo: que más bien no importan. aunque sean precisos. aquí cabe hacer una Hay fiesta en el cuarto de Avelina. Fulano de Tal distraer y desprevenir. tras abandonar su despatarre en la hamaca.. a placer. Pobre. que además de lavar y planchar se encarga de la limpieza de decidió acostarse en esa suerte de trampa tropical fue porque deseaba la casa. La casa playera. aun cuando el azar quiere que ningún empleado doméstico venga a la terraza a ver y tienda a ser normal. ALLÍ ESTÁ. Lo que pasa es que se le olvidó ordenarle para la cocina. sin mayor problema. la capital del inofensivo. Es la única conexión terrestre. Una mujer llamada ofrece?». Ojalá que no venga nadie del servicio.. Estos jóvenes hundimiento. esto que parece ilimitado. El chofer es mayor que el milusos por diferencia de nueve días. La primera tiene 24 años y la otra 25. entonces. Terminó la pequeña historia del lo imposible. Una que —cual si fuera una treta— está alejada de la civilización. se llama Néstor Rito. tendido en la hamaca. la susodicha escucha una radionovela hasta allá: en su cuarto blancuzco (hay que gritarle). Una disciplina antojadiza. pero hay ligeros cambios más como tanteo y aprendizaje. y lo hace muy bien.. Sólo un ruido estentóreo. o lo que se entienda por eso. gentío. tan indispensables ya alcanzaron los 30 años. pueblos. incluso insuficiente. bueno es que siempre amenaza con desvanecerse. Pretexto la radionovela. transitable. la exageración.

a causa del montón de maletas de ¿Alguien podría creer que Fulano de Tal llegue a cansarse de sí mismo? Lo los empleados.. O para ser más exactos: Avelina y en el otro Fidel y Néstor Rito. ¿Será mejor? La juventud se impone. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 10 11 . mal que bien. interrumpir. poco a poco: aunque vida parsimoniosa. jalapeño. Luego: prescindible. Bolsa de trabajo (apenas): una oficina. la estricta oportunidad. selección al vapor. Camino hacia lo sabroso. por ende.. ni internet ni celulares. ¡Claro! hubiera querido mínimo una docena. sí. como él. así ¿Por qué alejarse hacia el sur de la península de Baja California? ¿Para que. de inmediato que le encantaba usar cola de caballo y lucir tatuajes en sus Remedio: la asimilación de manías. bien podría ser sinónimo Ya toca que se hable con mayor detenimiento acerca de la compra de la de la palabra «enemistad». casi inaccesible. No hay teléfono en la casa playera. o. La felicidad no es más que una mengua brazos musculosos y poco velludos.. Aprieto delicioso. un retrato de alguien Sin embargo. se impuso. Lo increíble es que en La Paz había una pequeña agencia de colocación. Mmm. que necesitaba: y: la repercusión: contrataciones sin contrato. estilo rústico: en llena de dulzura. Lo mejor es regresar a la cocina para ver si en el enigmática. La sustancia del presente: ¿qué me asalta?. El punto. ¿o no? puesto que para él lo otro (la vigilia) —dicho sea— ya no vale la pena. que por ser tardías son débiles. grandiosa. Había robado Todo alejamiento es sinónimo de valentía. también con unas dos o tres rajas de chile Cierto que Fulano de Tal necesitaba empleados del servicio doméstico. refrigerador hay algo que sea fácil de. hay cambalache. serio. Lo óptimo de esta vez.. su promesa. el escondite ¿dónde? No podría ser cualquier lugar. Pues hasta allí acudió Fulano de Tal para especificar lo vendría para compartir con Fulano de Tal ese aislamiento... como de otro mundo y. demasiado Seguir.. imaginar que se vive como en una isla? ¿Qué garantía de escondite? ¡Vaya candor! Del pasado: nada. El dueño: un gringo estrafalario al que. Para qué las enmiendas. eso no. a veces dormir casi el triple: unas 18 horas de sueño contra seis horas de lo otro. Pareciera que por lo alejado de la casa playera la camioneta se acercara a un artilugio macabro.. aunque. pero tenía que actuar con rapidez y sólo consiguió a estos cuatro que.. ni una pizca de culpa. excitantes. Baja California Sur. y ya. Casa amueblada. Para qué los recuerdos inútiles. somete y más tarde se hace Entonces lo obvio: la compra de una camioneta último modelo.. pues... aquella mujer. Como esta gente es joven. Ese agrado. viaje de seis ilusos hacia la supuesta felicidad de allá. Hacerse una torta de jamón con queso y aguacate. Hace unos tres meses Fulano de Tal compró la casa playera... estaban dispuestos a jugársela. bueno.. una relajación interminable. casa playera. La que importante. muchísimo —no importa a quién ni cómo— y tenía que esconderse.. Aspiración. La que juró ser fiel.... Los cuerpos se juntaban a fuerzas: roces y aplastes que aquí sucede con este señor va en sentido inverso a la desesperanza. durante el traslado brincador. un escritorio. vislumbrar la comodidad. y luego: ¿hacia dónde voy? Cualquier noción de futuro descoyunta. ¡parecía y parece ser lo adecuado! Tentación. La operación fue en un tristrás y se efectuó en Los Cabos. se veía Vida en contra. Tiene que haber por lo menos mil conceptos no tan contundentes. ¿Optimismo? No.Como a unos cincuenta metros de la casa playera se encuentran los dos Dormir ¿cuántas horas? El deseo supremo de Fulano de Tal es ni más ni cuartos blancuzcos de la gente del servicio. eso sí. más bien.. En uno duermen Prisca y menos que el de superar las horas de vigilia.

Quizás Casa amueblada. además de robar tres bancos y la caja fuerte Comer y rascarse. Fulano de Tal no es pretencioso de su recámara. ja. Y aquella mujer. beber y seguir rascándose. sobre todo tras detectar Tanta destreza para hacer amigos y después traicionarlos. Virulencia de abultamientos. La misma que dijo que encontraría al Fulano de Tal en donde estuviese. ja. Avelina no tiene por qué hacer gala de con suavidad. los más incomparables. a ver? El amor No es exagerado pensar que el cielo atesora algunos tejidos que jamás molesto. Tanta maña para ser agradable a los demás. Pongamos un caso: el chofer va a La Paz cada tercer día. Ja. Digamos que la hamaca ya estaba allí. al fin. ja.. de acuerdo al gusto de un gringo estrafalario. Sí. Tregua cualquier asunto urgente y hasta comprometedor. ja. Muchos ayes. al cabo. Ah. en la casa no hay aire acondicionado. Consecuencia: el triunfo del sueño. su promesa. Cierto día Fulano de Tal durmió doce horas (récord. los más caros. A saber desde cuánto tiempo atrás ha sido una prolijidad estratégica.Van creciendo las obediencias. ¿qué más? Algún caldo. El castigo fue en el comer. Así que pasa hartas horas viendo la televisión en su modo!: aguante más aguante. ¿tacos?... Escoger al tanteo lo sexual que escala peldaños mostrará. ja.. de ésos que perforan la piel ensalada. ja. interesantísima. pero está disponible para Lo corrupto asedia: mancha efusiva de la memoria. mismas que deberían ser cada vez más redondas y Oh seductor sin igual. alguna carnita picosa. ¿En el fin del mundo?. la erisipela de ronchas sin cuenta. Tanta capacidad para escabullirse. A eso es a lo que se expone un Fulano de Tal Tanta persuasión. El siguiente día fue de de una empresa líder. Ay. hamaca servirán para descubrir lo más oculto? Algo debe quebrarse y sonar como si fuera una explosión. por lo cual ¿tortas?. ja. Si lo que se otros empleados usted puede imaginar lo que quiera. unos repelentes. sino hasta mucho después ¡Ni ingenio al respecto. ¿dónde. desde luego) en la hamaca. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 12 13 . Una partícula que cae y nadie la nota. ja.. que anhela experimentar una vida parásita. ¡Corrupto insólito! ¡Modelo de modelos! Tantas completo rascadero. Sí. ja. ¡trae encargos puntuales!. durante esas doce horas de Un cálculo que significa mucho. El amor gozoso. ja. lo que casi ni se siente.. Fulano de Tal había matado por lo menos a unas diez personas (retroceso borrascoso). una brutalidad constreñida a una forma de nudo corredizo. macilentas. lo de mañana). lo mismo la tierra y el mar. cuál bebida. Mientras tanto. se dijo. pero prefirió lo caricioso de la brisa. ja. que no podía dejar sin siquiera un placer (¿rancio?) a quienes fueran futuros empleados domésticos. ¿Cuántas horas de mecimiento en la frágiles. De las labores de los que semeja un retruco de rayos (lo de ayer. Fulano de Tal le agarró gusto a las rascazones. ja. Fulano de Tal era como un pulpo al que le nacían a diario más y más tentáculos. ja. Fue sorprendente. Cada quien cumple con un guión cuya ¿Cuántas ideas pueden envolverse con desesperación? práctica diaria no es complicada. identifica como «el pasado» tuvo de pronto un estiramiento. El gringo estrafalario supo a buen tiempo extraordinarias revelaciones. ja. ja. sólo ventiladores de techo cuyas hélices miden poco más de un metro. Goteo dilatado. ahora no pasa de ser más que una migaja. En los dos cuartos blancuzcos de allá hay dos televisores. cuarto. El chofer tuvo la encomienda de ir a La Paz a comprar habilidades. ja. alguna que lo picaron una docena de zancudos. Pudo haberlo hecho en el gran camastro Ni para qué esforzarse en el arte culinario. Tiempo hecho a cercén. ja. ¡créanlo! más aún porque cuál comida. Y de una vez hablemos de disminuciones. o mejor dicho: divisiones tras divisiones cuya resulta es el desánimo.

a fin de ascender al cielo. ¿Qué pasa con el señor? No hace nada... ahora se presenta (un pecado más: la curiosidad). Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 14 15 . porque si no. Retirada penosa de Fulano de Tal (con el debido tiento. ja.. mmm. ja. ¿Siempre? Tal vez aquí venga a cuento una pregunta Obsesión. ja. qué obsesión tan baldía. mejor las cenizas ¿verdad? jadeos parecen aclararse. conjeturas. ja. Ese lado.. pero siempre a favor del se le compren medicinas ni que se le lleve al hospital. que en las dos simple: ¿qué hacer durante el tiempo de vigilia? últimas semanas se han vuelto muy sexuales. Descubrimiento: desde acá se oyen unos gemidos en uno de los cuartos La cara de la muerte es mustia. ja.. es de 12 horas. Un torbellino una modificación. es una blancura que hasta cierto punto puede ser caprichosa.. y sin ninguna escala. Dilucidación bien morbosa. enmierda. ja.. algún cuarzo. desde luego.. A veces Fulano de Tal camina por la orilla de la playa. brizna. mismo que no es nada exigente. ja. que no se oiga festivo (por lo común).. porque no ha ordenado que Insistir. alguna concha. ja.. Más adelante daremos un dato Pero ya quiere portarse como cualquier gente que se porta bien.. De manera ecuánime también es ardoroso. o no verla. lo si la tiene. Tanto Prisca como Fidel le han dicho que debe trae a la memoria. de los empleados. corrugado.. ja.. Están encuerados y ufanos. todo lo que se ha dicho sobre él. ja. vaguedad. Ahora bien. sí que lo es. Esa tierra domésticos. Mejor quemarla.. se sabe. ja. ver a la gente morir hasta ahora. ja. que Los recuerdos son cada vez más fragmentarios. que.. pero. Este singular corrupto y sin igual asesino quiere estar que jamás halla trabas.. el de La Paz. sangriento (a veces).. ja. que es un espectáculo incomparable... después de Sí. ¿sublime? una máscara.. patrón. Abulia. pero ya a estas alturas es asunto nimio..ja. ja. peor. ¡oh!. observar el cielo estrellado. Lasitud. Lo malo del bien es que es muy uniforme.. Rareza. Más allá. por respeto. guijarros. ir. Porque eso de ver sangre y luego tiesura.. ja. Lo actual es contrario. con timidez: un merequetengue sexual entre los empleados Lo bello a puños. entretenimiento. áspero. ja. ja. ja... pues ya ustedes se pueden imaginar lo que pasa.. insistir para bien o para mal. la urgencia sin repercusión. Si hay alguna belleza en su expresión blancuzcos: por lo que. debe ser demasiado secreta como para que sea digna de ¿sí? Conforme se va dando el acercamiento cauteloso de Fulano de Tal los contemplarse durante buen rato. ja. vivir —sobre todo cuando se vive más de la cuenta— es un hasta en sueños. Todavía Fulano de Tal no ha roto el récord del tiempo de sueño. Como no hay horarios. y se ensucia. Preguntas.. Testigos voladores: las gaviotas y los pelícanos. ja.. Los empleados domésticos se han vuelto igual de perezosos que su ja. ese revuelo.. ja. pero mucho más allá está la prisa. lo visto apenas. ningún paso de sus botas). ja. Lo anterior fue clivoso. ja. saber. ja. acá no producen siquiera un destello consecuente. ja. ja. Asir el polvo para dejarlo caer lentamente.. hay un querer que de verdad ha nacido. no tiene ningún altibajo necesario. recoge piedras. digamos. Más cuando por el ojo de la cerradura. Matar. ja. teniendo como muestra un recorte final. si se le despierto en la noche. Duerme todo el día y por las noches ¡¿qué?! ¿Estará enfermo? No.. eso no. eso como suposición. Ver nada más un solo gesto en cada cara como si fuese proceso de olvido. Bocas abiertas definitiva. en tal sentido. y sigue peor. ja. ¡Veámoslo!. Sin embargo.. ja. A Fulano de Tal ya le aburre andar matando gente.. ja. ja. ja. ja. Fulano de Tal alcanza a ver que Prisca tiene encima a Néstor Rito. elocuente. incitativo. ja. en cambio el mal siempre trae como arrufo un enredo y un Volcán de placeres que ha sido fruto ¿de la ociosidad? O es que a lo mejor atareo.. Ahora se quiere impregnar de algo parecido a la santidad. ja.

además de podar plantas: son tareas casi inútiles. quizás ostentosa. Néstor Rito con Prisca. Estoy aburrido. Es como una molienda de gente exitosa. ni blancas ni de fuego. Y he aquí esta filosofía: El miedo exagera y es inverso. que es tan lineal. de otra manera el escepticismo. O un despojo... pero si uno roba millones de prevenidamente. Sería un milagro que aquella mujer maravillosa llegara por el monte o por el mar el día menos pensado. Ríen. o un extracto Digamos que los empleados hacen su trabajo sin recibir órdenes.. De modo que Fulano de Tal ya puede sería una impostura arrolladora. El oleaje fue una exhibición Por más que los empleados descubren objetos insólitos en la casa playera. nomás por henchirse muy a las vivas. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 16 17 . Tampoco dinero en efectivo. no han encontrado armas. siquiera una grisura. un buen abrazo. tal vez. doquier. La circunstancia del aislamiento que están Es craso el desamparo.. autosuficiente ¿cómo? vienen para acá. pero es joven. ¡Qué conformista! Pero es que sólo hay que imaginar que Fulano de Tal ya no quiere tener la más ínfima ilusión de nada. ¡y puta! bancarias. Ir. Fulano de Tal sobornó (pacto fácil) a autoridades gubernamentales y Prisca no es bonita. Portarse lo más mal que se pueda se ha Purificarse es como desmandarse. No se puede vivir tan es héroe. No es raro que de vez en cuando el mar y la tierra sean fétidos.. pesos es un zorro ejemplar. ¡Ojo!: un asesino. La lejanía. Oh deseo. Ciertos días se va a pescar. amén de Fulano de Tal tiene flojera de ordenar que si aquellos van para allá o que si corrupto. La imaginación es poderosa creencias se dislocan. Es común que los corruptos se asocien: secta con valladares por en el jardín trasero. Millones de pesos depositados en el banco. también escurre sin acentuar nada... Una cantidad incomprensible. ¡Qué loco! Fidel va a La Paz a cambiar cheques ¡claro!. lo cual es lamentable. Pareciera que un milagro ocurrirá. su astucia. Inversión tan cínica como fructífera. y comprar abarrotes. hacen ademanes en la cocina. Como se ve. en las recámaras. y suele confundir al más ducho. Lo si uno mata a una persona es asesino. o una solemnidad. Furia mayúscula. a bien de saberse un mandón peculiar. Sopló demasiado aire. El mundo pide exageraciones.Villanía que ataca: el viento. El miedo es gemelo del sueño.. su duración. reflexionan. Bueno. Avelina de algo totalmente desconocido. el calor. La holganza es un remate. Ella es la más joven de mis dos arma y desarma zapas. En los últimos días los empleados platican demasiado. en sus cuartos blancuzcos. Sea que la perversión se ramificó y aún es imparable. acaso virtuosa: la propensión hacia la maldad suprema. También el mar está lleno de monstruos. Se necesita mucho nervio para alcanzar convertido en una profesión. Preferible es dormir lo más posible a sabiendas que el cuerpo está amenazado por mil alteraciones. con que nos demos unos cuantos besos en la boca y. Cuando se vive lejos del mundanal ruido las Otra vez los gemidos allá. a Fulano de Tal apenas lo molestan con frases cortas. sin embargo. Cogérmela hasta el hartazgo. imaginar la maraña de cuatro cuerpos encuerados. empleadas. saber. Mejor no. es algo que se viviendo esas cinco personas se ha vuelto demasiado superficial. La película de una vida sui géneris.. ya es expansiva y pareja. Quisiera acostarme inventa sus menús. ¿cómo fue que Fulano de Tal logró escabullirse? Su independencia. pero si uno mata a cien personas indeseable se clarifica y llega a gustar. casi todas las tardes en la orilla del mar. Si uno roba mil pesos es ladrón. creo que será suficiente. Los antojos cunden. Ésa es la noción radiante del éxito. Llovió. Prisca barre y trapea sin tanta urgencia. Últimos días. que encuentra molde.. y más aún el aislamiento. ¡rentable! la más entera limpieza.

Como Fulano de Tal se ha olvidado de sus empleados (qué le van a Desentenderse. tras mirar su reloj ¡¡¡¿¿¿qué???!!!: su fiesta ¡ni modo!. mismo que culminó en cosa de diez Traigamos a cuento el recuerdo de aquella llegada.. como es de llegaran a una localidad equis.. No. o cuál propagación definitiva. viajaba con el retaque de todos sus empleados. Porque tratos con el Gobierno fue una mezcla de apitos y buena cantidad de brincos leves. pero. descarrío. que se pega sin querer. avanzaba por la casa sabiéndose un dechado de informaciones un acuerdo muy remachado con personas del Gobierno ¡¿sepa?!. Si tener señor había roto el récord de su período de sueño (ruptura de sobra): 19 problemas con agua y luz. porque se despertó y. ¡y nada! Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 18 19 .. hermosa. Lo que pueda suceder. Cómo no pensar en libérrimos. con mayor frecuencia el chofer se ausenta de la casa playera. contemplando el hundimiento del sol (fea. Dicho espectáculo ahora era más suyo que nunca... un deslumbramiento que no puede por los cuatro tenía que derivar en la divergencia de destinos: ¿sí?: cuando narrarse con lujo de detalles. o ¿con esenciales. a conveniencia. Inutilidad culminante Tanta hipótesis restrictiva. Había empezado su transposición a las Gobierno por gente que trabajar en solución de agua y luz. benigna. o en realidad Día al garete que se convirtió en un decurso inusitado. El inmueble cuenta con servicios quiénes?. Fulano de Tal optó por que cualquier día. pero más cercana que La Paz. En lo relativo al gas. como si ordenara algo trascendental. a fin de cuentas. Lo planeado desde dos semanas antes suscitó la muestra de la adquisición. Acierto inusitado. Temor tal 11 de la noche del día anterior y terminó a las 18 horas del día siguiente: contacto: Fulano de Tal pensó que ¡nunca! Entonces. La armonía cotidiana es como una plasta resbaladiza.. ir a Constitución.. Al llegar encontró pura oscuridad o pura inexpresión: ergo: ningún gemido placentero o siquiera sibarita. acercarse a los dos cuartos blancuzcos. debido a que el no era tanta esa sensación de lejanía. La casa playera se transformó en una cárcel. cual debe. pero antes de cualquier chasco. Preguntar en Palacio de horas continuas: allí: en la guala. preocupar sus continuos cuchicheos). Llegó el día del trasunto acelerado. muy fea). Entonces. iba la del Fulano de Tal. en la camioneta llevándose a los tres empleados domésticos. Hasta ahora no ha habido nada irregular. Tarda en volver. bueno. había que traer tanques de una ciudad llamada «Constitución» Fulano de Tal. Ustedes vivir cómodos aquí. gritó con gran potencia. tendido en la hamaca. cualquier desperfecto ¡créanlo!. gas y agua potable. Distensión dada al fastidio. que esa vez. ¡qué horror! La demasiada somnolencia es un estuche de sorpresas. tenía ganas de un siguiente. electricidad. como drenaje. conocida por ellos al dedillo. pues a ver cómo lo arreglaban. A veces regresa hasta el día Alguna vez a Fulano de Tal se le antojó ir a la ciudad. El ex dueño.. Tanto demérito. Mentira. de cómo era eso de que la casa playera contara con los servicios referidos considerando el supuesto aislamiento. no podía. orondo y alto. En pleno mediodía se parecía redonda la desaparición. ya cuenta con un preámbulo absolutamente aparatoso. Es que —como si se tratara de un juego de niños— el chofer huyó del gringo estrafalario. aunque. Empecemos por lo más inequívoco: la ausencia de aquellos entes tan Sin embargo. Para qué preguntar acerca en el mar.. O ya había suponerse. ¡Vaya trisca!. los grados de inseguridad. Detrás de la camioneta minutos. Lastre. las dudas..

. Un avance ¡Qué privilegio! ● de ¿cuarenta kilómetros?. como lucha. La Se lo llevarían a una cárcel: ¡qué suerte! Viviría largo tiempo allí.. todo el peso de la culpa. Unos derrapes. Tuvo que hacerlo... Meros destellos.. Seleccionar un método de vida que empezara en la noche. y con gotas (casi irreales) de aguardo Mientras tanto comía tortas de jamón. Decisión: la inmovilidad. ahogarse en el mar? Levantarse.Han de haber ido a una fiesta. Tal posibilidad tenía la garantía de la aparición de alguien. no tienes escapatoria!». Entregarse a las autoridades. No dudo que regresen muy de madrugada. estaba indefenso. empleados. La extrapolación de un solo color. Dormido. Luego de cuatro días de inopia. Y las tres últimas opciones: ¿caminar por el desierto sudcaliforniano?. el hundimiento del sol en el mar. Creyó con presunción que si los empleados se Morir soñando (je). tendido en aquella ¿Rebrillo azul agresivo? hamaca. Una palanca apócrifa. habían ausentado era porque vendrían con una muy agradable sorpresa. ¡ahora no! Después.. tendido en la hamaca. Los subterfugios de la supervivencia. Lo vislumbrado desde que vio por primera vez. Hartazgo acuciante. vigilante. Quedarse en la casa. Vencerse por completo. Unas diez patrullas rodeaban la casa y una voz estentórea ordenó: Y se dirigió a la playa y trató de avanzar sobre las aguas. complicadamente. mortadela y queso manchego.. ni mínimo. Caminar por el desierto. Despierto. Unos cuasirrechinidos de llantas. El sol y el desierto.. y cuando «¡Entrégate. Dispersión. Espectáculo metálico. Esos plomos. ya casi sin comida. de soledad macabra devino el convencimiento más desamparado: ¡se está acabando todo! Hombre sin Una aparición que no es. por fortuna. Hay que considerar que estos pensamientos de inmolación los tuvo cuando el hambre. ya se había apoderado de él. ¡Dale!... Un acopio de perversiones que se diluyen.. ¡Tip!: el ruido cadencioso de la marea.. ¿o quedarse en la casa?. ¡No!. Es necesario decir que luego de 24 horas de soledad aún Fulano de Tal fue optimista. Su escozor iba creciendo. Luego de 48 horas ya no fue tan ingenuo: fue atiborrándose de horror. Sé que mañana estaré más preparado. ¿con muerte debía ser tierna y quizás acompasada. ya sin ningún soborno. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 20 21 . Una pésima obra de teatro... No se dobló. y anhelo. ¿o De pronto unos ruidos. que es un monstruo todoterreno. solo. Si la retirada a pie la hiciera por la noche de todos modos el día llegaría y a saber si Fulano de Tal aún conservaba la suficiente fuerza para seguir. boato? Preferible aventurarse... a expensas de la inanición. Ir a ver el redor de atrás. ¿cuál? Caída en cuenta: su vida había sido rumbosa. sin camioneta.. o más bien. ahora sí que con Amenaza terrena. Fulano de Tal las olas bañaron por completo su cuello..

salvo por el cansancio. cada cual con sus muertos al hombro. vaga reminiscencia como borde de una herida. algún debe o haber. anhelo sin no quiero oír.. Hay imágenes que atraviesan los años y por sí mismas se evocan. con qué dedo lo tocamos. no obstante hay ecos que diría el poeta. expuesto. The Beauty of the Husband los ajenos— y andar náufrago recogiendo escombro de un barco no abordado Y CADA CUAL con sus recuerdos. acedo. sin razón o lógica: dolientes. lo que se olvida. inventarme Could consist in certain moments. Dime de qué colores fue el amor.. y no por amargura huraña sus pesadillas colgadas al filo de un amanecer sin luz. di en qué puño cupo. el oráculo en desuso. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 22 23 .Soliloquios «No encontrarás nuevos países / no descubrirás nuevos mares. Bendito Más artero aún el olvido cava trincheras donde envidioso en la el tiempo y su deterioro. volví por puro cansancio de tejerme esperas. / Dondequiera que vayas. y aunque no fuese sincera tal vez debí pedir perdón Nada ni nadie promete eternidad que por fortuna no existe. lo que caduca. se repetía a sí mismo Cavafis acosado por las nimiedades. los sueños.. saldo. sacras: un atardecer soleado. de haberse extenuado el ímpetu. tantas veces. mustio. turbado. de buenas a primeras reventó Toda locura es relativa y pude permanecer en cualquier parte como ampolla. islas y sirenas. frescas. cada cual tan o por estar a la vuelta de todas las cosas. simplemente se trata de soledad tan con nadie tan silencioso. su dolor. arribarás a la misma ciudad». triste ESTHER SELIGSON poeta autoexiliado —como Pessoa y tantos otros— en el destierro de su propia alma. ráfaga. vivas. inquieto. deseos sin extinguir las voces de su anhelo. volví para no perderme en recuerdos —los propios y ANNE CARSON. no quiero saber. arcilla vil memoria hubo hecho su labor de zapa. nada más a Gina Yo regresé a Ítaca por mi voluntad aunque ahí nadie hubiese llorado If only one’s whole life mi ausencia. escindido cansancio. las sombras del amor. la opacidad de la Luz. cómo empezó a arder haces de leña si fuese finalmente Ítaca. extraviado el coraje. no se trata sin embargo de pasar inadvertido: de pronto persisten. ni sabe qué a veces. de pronto da lo propósito. el fuego extinto. fagocitó. así muchos somos del desasosiego los turbios hijos sin causa. cualquier tiempo es tiempo lugar preciso. suspicaz. sus cicatrices. las despreciables rutinas. relecturas. prefiero no estar. su hambre. ningún corazón se dondequiera se proyectan y a cualquier hora. un intacto sabor irreductible prescrito. Si me preguntan diré que da lo mismo. sólo la infancia tiene un renueva en sus cimientos roído.. no vine aquí para reencuentros. qué sílaba encerró su embrujo y cómo. piel ahíta tejiéndose fugacidad aturullada y pude permanecer en cualquier parte como si fuese finalmente Ítaca. el amor que fue que sería que estuvo pérdida siendo. el niño que fue. cuántas dime arrinconamos Toda locura es relativa para mañana la ocasión. la inercia a flor de piel. Un recuerdo mellado podrece en cualquiera de los abismos donde una mañana de olorosa lluvia. mismo. y la boca del imprevista estómago Y cada uno en el día a día aguarda grave. los miedos. y más lejos sólo el vacío. se abisma la memoria.

va hacia la puerta. También pululan vendedores con maletines. ENERO DE 2010 bufido ronco y las llantas se detienen. una ca- Entre la distancia y la lejanía el desencanto como refugio. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 24 25 . limpia la mesa (aprieta el trapo hasta el asombro. un ritmo quebradizo mira al espejo: ojos de halcón. deshila el cañamazo que une las horas. intermitente. Recoge los restos del desayuno. le enfría la sangre. larga es ya mi porción como Juan se levanta con un ruido de pesadillas en la cabeza. añoranzas de un edén inexistente a su alrededor. una taza de café. una urgencia de partir la habita. pestañas de gato. y empiezan a bailar alrededor de los trozos de pan. leer y releer vigilia insomne. macetas ver el brillo de la madera) y pone un disco de boleros. Llega rápida- una peladura de naranja espiralada pendiente de no sé qué espacio mente al lavatorio. ninguna propiedad en mano pues dueños de qué en un mundo de miseria —vivir devasta—. Mira su traje azul en la ruidosa grisura.. una ajeno a la paciencia de estar. una indescifrable desolación antigua espiral de humo en la cabeza.. Hay un ruido de piedras sucias. Cultivé lo transitorio. diluye sus texturas. un plátano. Juan se sube. el desapego radiante centro de nada. nuevo bajo el sol. los ojos brillan. mensajeros flacos y taciturnos.. ventana- les con soportes de aluminio. a fuerza de tanto velo. ruido sin tregua. a suavizar mi enojo. Termina su taza de café. Sale a la soleada terraza de losetas blancas (un balde de ropa. maduraron los preparativos de viaje. hecho de pequeños r uidos en la casa. yogurt. recubre pétrea con finos trazos de lodo y humo. me resisto a cambiar de tema. de la por el viento y una pátina de tristeza —se diría al rojo vivo— que me cuculí. piel color tierra. atrofia. De pronto Se ha consumido mi tiempo a medio camino entre una nada barrida Juan oye como a la distancia el sonido agudo. El microbús da un C IUDAD DE M ÉXICO . ruido.Difícil dar con la palabra justa. Hay un silencio r utinario. Las patitas tocan un fugitivo que sigue su cauce sin atar cabos. los picos se mueven. Tiene parches de plomo. El mundo cambia en cada rincón posible. demasiadas palabras. nada hay Juan sonríe. Se intermedio. la nasta de flores blancas. un caño roto). un árbol que se lleva a cuestas y es El desayuno es un melancólico orden sobre la mesa desteñida: morada y es errancia dos panes con queso. El dolor se diluye en el agua. travesía incierta la realidad tambor ansioso. huésped perenne de raíces rotas.. a reconciliar mi duelo del amor Hambre de Luz. máscara. la escritura a mano. soliloquio metáfora de un universo quebrado. Algunos gorriones aterrizan cerca intemperie navío. La soledad no pregunta. Por el corredor avanzan ejércitos de secretarias uniformadas de gris. es su propia respuesta. de quebrar el manto de realidad ALONSO CUETO que me asfixia amorfo cristal opaco. ❙◆❙ Llega al edificio en San Isidro. Un microbús se acerca. inhóspito paraje Una miga de pan. un soplo de viento. escrupulosa. sed de ya no-ser. y aunque de poco valga protestar me El artista indigno color de uva prieta. cascarón impropio. ● Se viste. sudario. veraz. La oficina tiene paneles claros.

Tiene listos los estados financieros. en mis sueños. La gente de la oficina la aprecia más que des. piensa Juan. recipiente lleno de agua. —Todo bien. Karen es la secretaria del gerente de ventas y trabaja en el piso de —Entiendo —contesta. lomo y puré de en eso toda la semana. Pero de todos los rasgos de su cara son sus ojos los que llaman la atención. Y sufre. Ambos terminan su plato. Karen. Juan. Es una muchacha tan veces. Juan. Los labios le tiemblan. mi vida es muy solitaria. ¿Puedo aspirar a un lugar en tu los hombros. papa amarilla. mientras trabajo. estilizados. Juan? —¿Yo? —Bien. Y sufre. obeso y compulsivo que emite órdenes —No. Queda libre. hace las sumas del día. ¿Y tú? —Sí. Hay una rosa de plástico presidiendo el centro de la mesa. de ojos marrones. algunas veces. una pausa larga. pues. Su piel canela se —Sí. Hay una pausa. pero sólo como amigo. Eres insoportable. Yo te quiero. al amanecer. hacen el lomo salteado allí. estilizados. aclara. a otras secretarias porque ella tiene que soportar las neurosis de su jefe. Sonríe con tanta gracia. Una luz cristalina. color almendra. pude haber vivido antes sin conocerte. Una cascada de pasos viene del corredor. No es posible. Pero de todos los rasgos de su cara son sus ojos los que llaman la —No. tras van escarbando del mismo plato. Es la una. sí. —Aló —dice ella. —No te preocupes. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 26 27 . —¿Qué tal. aquí en la esquina nomás. tragos preferidos. Está bien. El pelo en cerquillo de Karen se mueve y tiembla. Tiene una sonrisa cortés y. Él. Por las noches. Es una muchacha tan agradable. —¿Ah. Llama a Karen. piensa Juan. la verdad. —Karen. color almendra. Ojos largos. te invito a almorzar. una voz suave y corazón? dulce. En El Danubio Azul. No puedo dejar de pensar en ti. Ojos largos. Mueve la cabeza hacia la ventana. Lo siento. abajo. mez. —Lo siento —dice ella. si quieres —dice Karen. Mien- Los envía a la gerencia. Lo siento mucho. Sus ojos marrones —¿A almorzar? brillan de lástima. —¿No es posible? el señor Uris (un organismo bajo. —Karen. los Él duda. Ha estado trabajando Ella pide una pasta primavera y una copa de vino. Unas lámparas antiguas flotan cerca. él se anima. —Entonces no tengo esperanzas. —Tú tienes la culpa en parte. Me parece que no entien- agradable. ❙◆❙ clada con el ruido de una voz en la radio. Está en un —Ay. sí? ¿Por qué? ¿Qué pasa? —Hola. licadamente su vaso para tomar agua. pelo negro y lacio hasta —¿Me aceptarías? —dice Juan—. —De verdad. Es una joven sencilla. Sentado en su escritorio. vamos. Un rato después están sentados frente a frente en El Danubio Azul. mientras respira). De pronto Juan comenta lo bien que Ella habla con sílabas tan claras. Eres mi presente y mi futuro. el clima. Ya te lo he dicho muchas atención.ejecutivos de pelo corto. Ambos comparten una porción de crema volteada. Levanta de. ¿puedes? Dime que sí. Los imprime. —¿De verdad? —Bueno. Hablan sobre una serie de temas cotidianos: el trabajo. No sé cómo Una pausa rápida.

—Ay. es el —Sí. Sus ojos descienden en un gesto grave. —¿Qué? Hay una voz sensual al otro lado. Vamos. Estoy muy solo. con un mandil ensangrentado.. —Mira. —Bueno. Tiene allí el teléfono del anexo de Susy. Yo nunca. Dime.. le dice.. A las —Siempre tan idiota. —Dos butifarras y dos cervezas —dice Juan. la soledad. —Es algo personal. un hombre en sus condiciones. Estos rubros no están bien detallados. Esa noche abre la puerta y se enfrenta a la oscuridad de su sala. —No sé cómo decirte esto. acostar. Es una practicante que acaba de entrar. —Bacán —contesta Denise—. ¿Qué te pasa? —Nada. Susy. Es Denise. Bueno. balance financiero. una rubia de ojos verdes y —¿Por qué hablas así? sonrisa traviesa. el sonido de tu voz. —Es que soy muy infeliz. —¿No te molestarías? —Ya. ¿Por qué? —Pero no quiero incomodarte. —Hola. la falda estrecha. recomendada. Hablan de sus estudios. montón de errores de tus padres? Dime. para divertirnos un rato.❙◆❙ Llevo siempre conmigo la luz de tus ojos. nunca… Comen las butifarras. Y eso. nales de cebolla. Su pelo rubio y largo está amarrado con un lazo ne. Pero como diversión nomás. ta una enorme lonja de carne. bueno. En una esquina. los zapatos ágiles de taco la hacen fono está junto a un sillón y a una lámpara. Después si quieres —¿Otra vez? vamos a mi casa. oye. —¿Podrías ir a tomar lonche conmigo? ¿Ahorita? —¿Quieres salir a otro lugar? Podemos ir a bailar. pero como amigo. Vamos a estar tranquilos. ¿Naciste así o eres el resultado de un cinco de la tarde. El telé- gro. ❙◆❙ —No. Juan. lo siento. Su mesa está rociada de cebollas crudas. una voz como pocas veces puede oír —Es que pienso mucho en ti. un timbre. La blusa azul. Gracias. —Bueno. Un timbre. Juan. ¿Me entiendes? —Hola.. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 28 29 . —¿Qué te parece si vamos a comer? —Pero es verdad. De una vez.. —Dime. —Bueno. un silencio. —No digas eso. Susy —le dice Juan. con sillones. —No creo. —¿Nada? —Me pasa que estoy en una cárcel de la que sólo tú tienes la llave. oye. cor. Se sienta. problema. Claro. por favor. —No importa. dándole un billete. o sea. yo te quiero. A Susy le gusta echarle grandes lonjas adicio- Están en una tienda grande. un gordo canoso. Juan se sirve un café de la máquina. parecer una modelo. ¿me aceptarías? ¿Guardarías un sentimiento por mí en tu corazón? Juan vuelve a la oficina. No hay nadie. pienso en ti todo el tiempo —dice Juan. —¿Tienes algún problema? ¿Estás tomando tus pastillas? —¿Puedo pedirte algo? —No. El gerente le pide algunas precisiones sobre el Susy lo observa. Nos podemos —Sí. no. no quise llamarte idiota. He visto unas poses nuevas en una revista. Juan le recomienda algunos libros. de verdad. ❙◆❙ Se sientan en la última mesa. Susy. si quieres. no seas idiota. Susy está linda..

ni más ni menos. ejemplo—. Luego viene Lucho Gatica. Una declaración. engulle lentamente. de piernas gruesas. las ojeras grandes. Tanto. Pelirroja. ocho horas desde que conciliaba el sueño hasta el despertar y no desde que se ❙◆❙ acostaba y buscaba posición y se aislaba de los ruidos. mis horas de sueño. Mi caso a lo largo de los años varió según mis penurias económicas. Al final del mes. estaba bastante desmejorada.. él recibe los crimen que quería cometer—. Ahora bien. un odontólogo Sabe que ellas aceptan salir con él para escucharlo. precisaba por lo me- La comida está. pasé a ser un Allá está el mar. no trabajaba o no odiaba. Un diablo disfrazado de cuervo. El asesinato de mi padre determinó mi necesidad de Prende la radio.. Recién pagos. sigo igual. co minutos promedio que me demandaba encontrar posición en la cama Denise saca un cigarrillo. A la medianoche. seis. Juan pide la cuenta y una nos siete horas de sueño. No hay un trabajo en el entonces pude realmente llorar y desapenarme. atravesados por ráfagas de pelo rojo. Una frase. Qué mal que estás. seis con quince si les sustraía los cuarenta y cin- loco que una cabra. Un trabajador que odiaba —a su patrón. cinco. Denise es una amiga de tantos años. una. cuatro. ella levanta un bocado de chorizo y le echa mayonesa. él también se irá. Van a un restaurante de carnes. Ella lo observa con sus anteojos marrones. La voz de Feliciano va doblándose en pliegues cálidos trabajar. muy bien. dos. A lo mejor. si hablo de mi padre ¿por qué no puedo hablar de mi madre. De ser un ocioso irrecuperable que dormía seis horas. El culpable. por lo cual sumé quince minutos a siempre. OLIVERIO COELHO Por fin ella se sienta. miraba el reloj. divertida. siete. papas fritas y vino tinto. esto es. para oír una de. ni antes ni después de la muerte de papá. pequeña.. oye.❙◆❙ Juan cuenta los billetes y baja las escaleras. un loco —repite con dulzura—. de quien sólo tengo imágenes lejanas? Lo Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 30 31 . como siempre. oye. pagó su delito: prisión perpetua. Un trabajador. cial iniciado contra el criminal llegó a su fin. por segunda botella de vino... Después me dediqué a que un hombre sufra tanto ● buscar trabajo. Luego Bola de Nieve. puntuales. ¿fumas? —pregunta ella. Denise. Así era incluso antes de que papá muriese. —Tú eres un rayado. las cuatro. según me comentaron algunos maliciosos en las colas. tanto»). tres. ocho horas netas. jubilado que al parecer había confundido a mi padre con su potencial claración de amor que les permita seguir. o mejor dicho. la palidez pronunciada. por lo tanto cuatro y siete eran once. Come a ver si y once menos siete eran cuatro. La estructura de luces del Vigilia taxi lo espera. y el cronograma se reinicia. A lo mejor esas luces son de algún barco que se aleja para ocioso atormentado por la desidia. Cuando él termina su declaración («Te amo tanto. seis horas —no cuervo. Hasta risa das. víctima y por eso mismo se declaraba inocente —no había cometido el Alguien que diga «Eres la luz de mis ojos». La luz irradia el agua. Mi apariencia. algún día. Tardé meses en recomponerme de la pérdida. digo ni siquiera seis horas quince— eran suficientes para alguien que —Perdón. ocho horas. Luego lo ANTES DE ACOSTARME contaba las horas. de tantas noches. Es más. A decir verdad yo nunca noté nada. Sus anteojos negros le dan un aspecto de y aislarme de los ruidos que hacía mi amo. El proceso judi- en el aire. Juan se acerca a la ventana y ve las luces del fondo.. Pero esto no viene al caso. en cambio. de lo que deducía que dormiría siete te ordenas un poquito. —Denise. Más horas. Piden parrillada.

y mientras más intentaba persua- una gran cantidad de postulantes y ese mismo día empecé mi trabajo en dirla de que nadie había reparado en el contratiempo. Para aflojarme la memoria me ofrecía una buena propina. fidelidad a él que a ella. mi trabajo en la familia Voisin no consistía sólo en pasear el diario el siguiente aviso: «Se busca joven sin experiencia con facilidad a la señora Antonieta por la Avenida de Mayo. Yo no le inspiraba sospechas y cuando traía de regreso a su En infinidad de ocasiones le confirmé que no hablaba casi con nadie mujer tenía para conmigo ciertas confesiones halagadoras. ¿qué le andará era un artista. Luego. me rogaba que le reprodujera con exactitud las palabras de abreviaturas.. de cada almuerzo y cena.. decía «Pobrecita mi Antonieta. de sus propias torpezas.. Me eligieron entre preguntaba si nos había visto alguien. incluyendo lo del envenenamiento. Con los días gados la misma escena. como si todo fuera una excusa para obtener alguna con- quería envenenar. Antonieta fingía no escucharme y cambiaba hablaba de su pasado de atleta. que cuando no estaba a su lado hablaba con alguien. a cada frase mía. leí en Ahora bien. secretamente me otorgaba una propina para que probara la comida antes nación.. pues fidencia de mi parte.. Enseguida modo que me puse en marcha hacia el lugar indicado.. Durante meses repitió con ciertas omisiones o agre- Antonieta se unió a mí y me preguntó con quién hablaba. Me llevaba al y que si alguna vez lo hacía no me atrevía a revelar bajo ninguna excusa la comedor mientras Antonieta descansaba las piernas en el cuarto.. tonieta se da cuenta. mi tarea de lazarillo. lo cual dificultaba notablemente tenerse». Poco a poco las exigencias de Adolfo se hicieron más precisas. A primera vista me llamó la atención la ausencia de abreviatu. marido se enterara del dinero que usted me saca.. sus viajes por Europa. Justamente. Tenga discreción —me dijo que quería escuchar. monstruo. ella disentía y me tildaba de pelafustán y usurero. un año atrás más o menos. Ahora vaya.. lo más ajeno a mí era un artista. me extorsiona con la excusa de que él me quiere envenenar. sacar de paseo a Antonieta. Espero que tenga suerte. casi solidaria. si supiera que usted ninguno aguanta más de una semana —apretó el índice contra la sien—. sea discreto. «Si mi —Así que usted es el nuevo empleado. que creía deberle más un buen augurio eso de «artistas abstenerse».cierto es que sólo en un trabajo fui aceptado sin temores y sin discrimi. llámeme. Así era siempre. En este barrio los rumores corren en el consorcio y. actividades. Un lunes. Yo asentía a todo y. era ciega y pretendía pasar por vidente. En cuanto me encomendaron la pri. Pocos prejuicios. puestas a mi carácter impuro y desvirtuado por el comunismo que intuía timidades? Por favor. pasando? ¿Usted qué piensa?». Tal era mi temor a mentirle que siempre le confirmaba lo contrario a lo —No se le ocurra hablar de nosotros. en aquel tiempo. me preguntaba por los pormenores del paseo. más se empeñaba la casa de Adolfo y Antonieta Voisin. Por favor. Tranquilidad. y él. Al principio tomé esto como una indiscreción amistosa. lléveme de vuelta a casa». sus gruesas infide- de tema para abordar otra de sus sospechas recurrentes: su marido la lidades. Perdía la calma. espantosamente rápido.. Repasé el aviso y me resultó que ella había empleado durante la última caminata. el portero del edificio me abordó pedía por favor que le dijera que nadie nos miraba. Tenía una percepción y un dominio sorprendente ras. lo más ajeno a mí cuerdo de los dos. en general. Usted es un Si ocurre algo raro. y yo. y me intimidad de mis patrones. Había algo más: Antonieta para caminar.. Buena visión. no tenían ya trato verbal. en cualquier situación de vecindad. A primera vista me llamó la atención la ausencia puesto que entre ellos. le contaba todo. ¿Cómo se sentiría usted si nosotros habláramos de sus in. ya que por momentos Adolfo me parecía el más Justamente. en creer que le mentía. Hasta El señor Adolfo. En cuanto llegábamos al edificio olvidaba mi comprobé que ésa era una de sus preguntas predilectas: siempre creía monstruosidad y me preguntaba si su marido no me parecía sospechoso.. Todos me llaman. se mostraba siempre conforme con mis dicen que tenemos un hijo cautivo. en aquel tiempo. se aferraba más a mi brazo y me mera tarea. ocurrencia tan extravagante como provechosa. y si daba un paso en falso o rozaba una pared nerse». Para no ofender a mi dadivoso patrón. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 32 33 . a ver si An. Ocurrió de este modo. en un rincón del palier y no se ahorró comentarios: acto seguido. Artistas abs. por su parte. según me dijo y según pude comprobar. por lo cual ella atribuía lo decepcionante de las res- una vez—. Fíjese cómo hablan de Adolfo y de mí. hacia su mujer. Ahí viene. De transfería la responsabilidad del accidente a mi negligencia. Repasé el aviso y me resultó un buen augurio eso de «artistas abste.

Eran tantos que dentro de poco yo también voy a necesitar a alguien que me escuche. recorriendo con la mirada advertir lo contraproducente de su conducta. que eso era lo que durante mucho tiempo me arengaba Adolfo. «Dígame a quién preocupación de que Antonieta enloqueciera si él seguía permitiéndole llama. empezó a gimotear y me el ambiente que en lo oscuro se asemejaba a la llanura que tanto me tomó por los hombros. la idea de morir hablando solo. sentenció todavía más irritada... nunca había percibido en él. me quedaba inmóvil. Cierta vez. ble solo y no pueda saberlo nunca. No sé por qué se me ocurrió un nombre y no otra cosa. sola. Adolfo perseveró y ofreció duplicarme sentimental que lo había antecedido. era un salón-biblioteca imponente. Entonces tenía Por favor. no. un amante remoto. los pasos de Adolfo en el corredor. cierto día me refirió la Él se sintió espantosamente intrigado e intranquilo. cibía los gritos de Antonieta.. ¿no? Ahora sí se intenté persuadirla de mi lealtad. morir solo. y por que nadie transitaba desde hacía años. confiándome. y yo. y corría hacia un Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 34 35 . Desde niño. en cuero. debe ser que uno no se da cuenta. «¿No será algún trastorno de la vejez?». «Es apremiante —estas palabras utilizó— que usted se mude pronunciaba su nombre. Sus manos eran frías y huesudas. «Venga. Ese día —¡hace cién entonces tomé conciencia de lo amplia que era la casa: cantidad de tiempo ya.. después de represen- había estado esperando. natas y no salir más de su cuarto. Le expliqué que no me importaba el dinero. dete- so. oreja sobre la puerta. la señora Anto.. e intentó echarse a correr. encantado. niéndose y apoyando la oreja contra la puerta o las paredes del cuarto Cuando se recompuso. por favor. ¿Qué me dice? Lo sorprendo.. ¿no cree?». ¿O pensaría en voz alta? Y apenas junto al cuarto de Antonieta. yo suerte chocó contra un puesto de diarios.. que escuchaba todo detrás de la puerta. todo ha cambiado tanto!— regresamos en taxi.. perdió el equilibrio y pude al. «Desde ahora usted no prueba más mis va a quedar. cuando íbamos al campo y mi la impresión de que otra vez estaba hablando solo. usted es joven. y mi única tarea en la casa consistió en grandes. con un pudor malicioso que «¿Qué dice? ¿Qué dice? Vamos. nicomio. «Estoy muy solo. porque yo nunca podría enloquecer. me interrogó a solas. Mi padre en un ma- nieta dijo tener la premonición de que su marido y yo conspirábamos. según lo dispuso su espo. Lo más opresivo residía en la presencia de los libros. escuche».le contestaba que no sabía. ventanas selladas.. con un trapo húmedo. ¿O va a dejar que nos volvamos. Se lo transmití a Adolfo y él lo aprobó Por compromiso acepté... En vano si alguien la escuchara.. Adolfo. y yo. sólo podría perder la razón. en lugar de desconfiar. Agradecí y enumeré una serie de razones falsas que me que ese Adolfo al que invocaba era otro. un nombre. ya es tarde para los celos. Por mejor decir perder la razón. El incidente dio sus frutos. Por las noches. y él. y el señor Voisin. al especulaba con esto. Mi cuarto. ella me expresó el deseo de abandonar las cami. Él entonces perdió la compostura. empezó a sospechar con nosotros». pre.. que ese mismo hablar solo. cuando el silencio de la calle era íntegro. Y mi temor no es infundado. le confirmaba la sospecha. Le dije que hablar sola. cuando caminábamos por la calle Florida. tar muchas veces la misma escena decidí inventarle que ella pronunciaba Antonieta. mi madre en el campo. Adolfo. Al día siguiente mudé mis pocas pertenencias a lo de Adolfo. blasfemaba tan rá. una esponja y un cepillo de cerdas blandas. canzarla antes de que cruzara la calle. comidas». con gravedad.. también ante mi habitación. ovalada y un sofá cama. Re- pido y con tanta furia que se atoraba en su propio odio. no sea así. Durante un tiempo Antonieta permaneció Tardé en acostumbrarme a la soledad que imponen los ambientes en cama con la cabeza vendada. Yo oía cómo apoyaba cuidadosamente la gado porque no tenía en qué gastarlo. mamá me sentaba sobre sus rodillas. Me parecían tan misteriosos los objetos que había ahí. me propuso alguna vez al verme salir. con una mesa de roble cabeza contra un quiosco. un sosias impedían aceptar el ofrecimiento. soy viejo. en voz baja. y francamente nunca percibí más que alaridos. quizá yo ha- día yo me quedaba ahí y que dispondría de una cama en la biblioteca. tiene que entenderla». hable». ¿También yo hablaba solo? Lo más terrible de se ruborizó y me gritó que no le importaban mis excusas. Me dijo que yo era para él como un hijo. no dejaba de hablar. con entusiasmo. Ella blasfemaba. corredores detenidos en penumbras entrar a su maltrecha mujer. por momentos los creía humanos y me sentía vigilado. hasta entonces Al día siguiente el señor Voisin incorporó el hábito de detenerse había ahorrado los seis meses de sueldo que puntualmente me habían pa. pensaba. el sueldo. como forradas refería Adolfo.. el más cercano al de primera vez me reprendió al enterarse de que su señora se había dado la Antonieta. de su mujer. y todavía peor. Retrocedí espantado. empezó a atormentarme la idea de guntaba él. míreme.. no me gusta la palabra. que nunca quise mentir. a contrapelo de su inmovilidad. hablando como ya que pasábamos mucho tiempo juntos después de los paseos. per- suministrarle alimentos y limpiarle el cuerpo. al ver cuartos vacíos. mis padres murieron hablando sin ser escuchados.

Y así como se había tomado el hábito de vigilarme igual que a veces me contenté con oírlo. que hacía rato no llegaba a explicarme: ¿por qué evitaban verse? Se retra- dados. yo salía lleno de insolencia al corredor. tullido y hablando ante un joven contratado por lo espiaba. y a quien ló. que siempre era breve. mi condición me confería ante mis amos un poder insuperable. Debía referirle todo lo que ella había dicho por la tarde. de muebles oscuros y lustrosos. alpinista. me respon- Me refiero a que las formas de su pasado eran irreconciliables. y él. sus piernas el sexo flojo. decidí preguntarle por un misterio Durante el día ocurrían cosas menos extrañas. A esa que me retirara formulaba su pregunta predilecta: «¿Usted piensa que misma hora. no. Noté que las preguntas lo debilitaban: la incapacidad de controlarlas y una escoba. al fin y al cabo la postración de Antonieta era su cuarto. Tenía la impresión de que che. que moriría delante de mí. al salir. yo me reclinaba sobre la puerta para espiarlo. ¿Qué más podía querer gicamente obligaría a alojarse en una habitación contigua. Antes de retiraba a su habitación yo recobraba la calma y podía dormir. preguntar. le hacía preguntas entre indis- nicas tenían una coherencia interna pero eran incompatibles entre sí. comenzó a intrigarme su pasado: comenzó a mortificarme el de los ambientes clausurados? deseo de una verdad. desnudo. Cuan. me reclamaba una opinión. Pronto llegué a la conclusión de que sus cró. haya sido bailarina me permitía semejante falta de respeto. saberse espiado por mí lo reconfortaba. Pensar eso rebaja mi la boca cuando se detenía a contemplar el modo en que oscilaba entre desasosiego y la horrorosa situación en que me encuentro. y cuando él se encerraba en lo que era capaz Adolfo. Pero el hecho de habitar aquella becada en el Bolshoi y en París. a fuerza de soportar tanta él a vigilar a los demás si respiraba el frío de los corredores y la presencia insensatez. comprobé que el A lo mejor no exageré mis sospechas. podía estar preparándome un destino equivalente. Me imaginé nuados sobre una alfombra. No. Pero el hecho de habitar aquella para interrogarme acerca de su esposa. además. con una mezcla de vergüenza y furia. No podía dejar que alguien me reem. Es inad. los pasos ate- su mujer.. porque él me interrumpía y empezaba a hablar de sí mismo. do yo finalizaba la crónica. casa penumbrosa me daba derecho a za. A veces yo hacía man. propia. En efecto. De no- tarme preocupante y sugestiva mi ignorancia. Ciertos hechos son irremediables. día que era un impertinente.espejo y buscaba mi imagen. lo que yo había tomado por tos era una risa escabrosa que le vibraba en Y cuando algo es irremediable se vuelve necesario. cedí a la fino hilo que lo ataba a la existencia? tentación y espié a través de la cerradura. Quizás en lo que sucedió des. Recién cuando a media noche Adolfo se pasado de estanciero y de otras frivolidades menos indecorosas. cada día. cretas y maliciosas.. un ambiente amplio y sin luz. no podía si no someterme a la visión de su intimidad? ¿Que más le quedaba sino el consentir más la obra de Adolfo. desde mi llegada y a lo largo de mi estadía había estado espe- Adolfo. Nunca hasta entonces me había preguntado por la Mi comportamiento cambió radicalmente. qué sabía yo de tas. Sabía que cautivo en la biblioteca. de un lado a otro. de su Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 36 37 . y pués yo tenga alguna responsabilidad. placer de ser espiado al final de su vida? Ante la idea de que en realidad plazara. a quien le diría que yo era su pobre hijo demente. largo como una lombriz. rando que me tomara aquella libertad tan obvia. Y desde que me lo pregunté empezó a resul. pronunciando «Pobre mi Antonieta». Lo cierto es que tomé mis recaudos para protegerme del comporta- miento sospechoso de Adolfo. que me retirara. después de que Adolfo efectuara sus maniobras detrás de las puer- el anonimato los hacía más peligrosos. profesora de tenis. a avanzar sobre mi amo. ¿No era obvio que nos sacrificaba cada noche para afirmar el me estuviera utilizando para satisfacer alguna perversidad senil. La conciencia que tenía de identidad de mis amos. instructora casa penumbrosa me daba derecho a preguntar. Desde entonces. a avanzar sobre mi amo. Las primeras obra suya. él. pagaba cuentas o limpiaba ligeramente la casa con un plumero jo. tejedora y manicura. la tos ronca sonando a cada rato. A la hora de la cena siempre me llamaba a su cuarto. los ojos húmedos y fijos. Antonieta dejaba de hablar en voz alta y pasaba a Antonieta morirá hablando sola?». Debía cuidarme. actriz de teatro. a lo largo de su vida. andaba por el cuarto. parecía empujarlo hacia una humillación que no podía reconocer como escuchándola o aseándola. de polo. Cada tarde se atribuía ¿Acaso no sufría como un habitante más? ¿No tenía tanto derecho como un destino distinto y después de un tiempo. que era la última vez que misible que una misma persona. mientras. Caminaba. Cierta vez. se reconfortaba meneando la cabe. El resto del tiempo permanecía junto a la señora Voisin. en lugar de responderle que los susurros de entresueño.

de una vez por todas. y yo le voy a dar. junto a Antonieta. que Adolfo me había prometido hacer un testa. a pesar de los padecimientos morales que me aqueja. Mis estadías junto a la anciana eran cada vez más y en pantuflas. Contaba las horas. usted ve. ante eso que me parecía tan inminente con la presencia de mi amo. Verlo caminar por el cuarto amplio y apre. miedo. no le dije. Sufrí cada vez con más frecuencia la necesidad de tortu. Y mientras más lizado por el horror ante eso que me parecía tan inminente y que en ese luchaba por no ceder. hacía oscilar su sexo tan particular. y él lo sabía. Creo que le llevaba algunos víveres. a la hora en que Adolfo solía detenerse detrás de nuestras contentarme con escucharlo. dejé de escuchar los pasos.. Yo escuchaba. del destino que me había traído hasta ahí y había bió. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 38 39 .. desnudo. Nada deseaba más intensa- mente que deshacerme de ella y quedarme solo. y la dejó encerrada bajo llave. que quiera y sea libre. el desenlace de los hechos se ban durante el día. ya no podía Por la noche. Yo mismo. Entonces mi amo. ella existiera. veces. como esperando a que algo interrumpiera esa rutina dolo. Sólo quería vivir para que cayera la noche. Para evitar escenas tétricas y conser. pasó de su esposa.. Un mes atrás. el único testigo. Tenía derecho a vengarme de Poco después Adolfo se mudó al cuarto contiguo al mío. Varias veces. Salí impulsado por Durante todo el día esperaba. siempre de la misma forma. Y recién cuando esta tentación inaudita me abrumó. y me deleitaba pensar que esos sonidos va a explotar. ra. Presumí que mi amo hender el instante en que la sonrisa se deslizaba en su cara cuando. ba.. Comencé a odiarla.. le comentaba que tenía cier. me acerqué premeditadamente a la puerta del ella—. no pude resistir la idea de volver al ojo de la cerradu. Noche a noche. quedé azorado. me entretenían los pasos lentos y va a librar de mí tan fácilmente. precipitó. pero enseguida se desdecía y empezaba a tas actitudes sospechosas: deambulaba por la casa todo el día —lo cual reírse y a agitar su miembro. pasos.. él solía volver al cuarto donde había que la envenenara. Desde luego que no creía en las patrañas de la vieja y le manifestaba. arrumbado a su mujer. él se va a morir primero. le aconsejaba morir rápido. y me preguntaba qué sentido tenía ahora un amo... creo. Yo también tengo dinero.. apoyado mento a mi favor si la envenenaba. apoyado en la puerta. con había dejado la rutina de espiarnos y había decidido entrar en la habitación un movimiento leve de caderas. —Ve. paralizado por el horror var la dignidad.. sí. por la noche. más importancia cobraba en mi vida esa incursión momento tomaba la forma de un lamentable exceso. a medida que ella hablaba mi odio aumentaba y el sueño de llegar a poseer y que en ese momento tomaba la forma esa totalidad que suponía en Adolfo me impacientaba. hablaba solo y a Cuando ella me preguntaba por su marido. le voy a dar dinero para que usted haga lo eran lo único que quedaba de Antonieta. puertas. Y sólo yo escucha- nocturna. escuché ruidos y movimientos anómalos. Sólo yo. arrastraba a Antonieta del brazo. en la puerta. era cierto—. apoyado en el bastón. me dije. para- a ser una necesidad que le devolvía sentido a mi vida. por la casa. para aterrorizarla más. Sonaron gritos. y observé en el corredor cómo Adolfo. ejercer sobre ella mi pequeña venganza. No sé cómo explicarlo.. voy a vivir para hacerlo sufrir. creo.. usted no tiene clase ni manos para matar a alguien que ha cenado con Ingrid Bergman. que pregonaba un fin monstruoso. que parecía calmo a pesar de la situación. me ordenaba algo. y por la noche. Estaba decidido a derrotar a Antonieta. No se fondo. Sólo se resistió cuando él abrió la puerta mi ansiedad: todo mi drama especulativo parecía irremediable mientras del fondo e intentó introducirla en un cuarto al que yo nunca tuve acceso. No falta mucho.. la empujó con rarla. Incluso pensé que su presencia exageraba fuerzas para protestar en voz baja. Yo no sabía qué hacer: ya no podía espiarlo. a que llegara la oca. Escuchaba rumores. Él lo sabía. Sonaron gritos. una curiosidad morbosa. duros como el tictac de un reloj. cómo aceptarlo. Usted espere. Durante el día se paseaba transformado mi vida diurna en una mezcla de desesperación y ruido. lo sabía. de un lamentable exceso. Todo cam- su presencia. y hablaba. Yo escuchaba. desnudo sión. calculo —tal vez sean dos—. rosa. Ella apenas conservaba insufribles. me ofrecía dinero para Hasta hace poco. No ponga esa cara.. empecé a un bastón que yo nunca antes había visto. ¿Por qué lo hacía? Luchaba por no ceder a la tentación. no le tengo Quince días atrás. es un monstruo —contestaba siempre durante el día.

Ya no un delantal blanco que colgaba de un gancho en la habitación. que lo afeitara y le cortara el o la caída pelo y las uñas. Los soportar su extravagancia. y de noche deambulaba por su cuarto. Los médicos de la clínica decían que el Clostridium no siempre se más de lo que podía haber supuesto. que estaba siempre por la cerradura: todo estaba oscuro.. sin duda.. una. y en cambio Supongo que tarde o temprano deberé forzar la puerta o huir. greso. las enfermeras y los enfermeros se enormes parecen espejos dentro de otro espejo. Me pre. y hacía cálculos. De hecho. nes en el hueso modificaron. Él me había privado de todo.. La última vez gemía. me ordenaba que permaneciera a su lado. abrir y cerrar una puerta. que el vecino del departamento de abajo subió asustado. cinco. que había empezado la diarrea. además. La primera vez escuché pa. y golpeaba las paredes con el bastón.. Lo más terrible residía en que no podía espiarlo porque de día él A esa edad no hay caídas sin importancia. cortarle las uñas. todos los médicos. Intenté entrar. disfrazada de tos. la diarrea se volvió pa- qué? ● vorosa. a partir tras. Con la punta del bastón raspaba mi puerta. se reía y su estómago liso se hinchaba y sus ojos ANA MARÍA SHUA se llenaban de un brillo que me asustaba. En la radiografía se veía con nitidez el fémur astillado. De pronto creo que hay ponían guantes de goma antes de tocar a la señora Meme y se cubrían con alguien escondido y reviso los rincones y corroboro mi soledad. les decía a los hijos. y la barba no le crecía. el 40 por ciento de la población hospitalaria lo tiene. Con su color verde negruzco manchaba Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 40 41 . mientras. Sí. dos. contaba las horas que me logo explicó después que estaba roto en ocho trozos grandes y muchos quedaban de sueño. Entonces pensaba que debía huir. carne y frutas. Dejé de escuchar a operación. La metáfora de la bomba era correcta: el hueso Necesitaba dormir ocho horas. «Fue como una A veces él salía al pasillo y yo oía su respiración dificultosa.. como todos los viejitos. comiéndome las uñas. interminable. hay nadie. la flora intestinal y le dieron vía sos arrastrándose. lla. Meme no se había roto la cadera. Ella hubiera podido salvarme. El traumató- rante cuánto tiempo. Lucía y Juan Pablo no se ponían de acuerdo acerca del momento en Pero ya era tarde. que salió muy bien. fragmentos pequeños. ya que casi no le quedaban pelos ni uñas. por la tarde. su risa bomba».. Cuando se insta- laba en la cama. ¿Y ahora Después de la operación. dijo el médico. Habría preferido tenerlo a mi lado. pero la puerta parecía clausurada. sino la rodi- anteriormente el de Antonieta. Camino otra vez. igual yo no podía dormir. contagia: es una bacteria que vive en el intestino de muchas personas. La señora Meme estuvo internada cinco días Adolfo. incluso de Antonieta. pero al amanecer Adolfo entraba en mi había estallado. Cayó con la pierna flexionada sobre la prótesis que reemplazaba su Entonces yo pensaba que lo odiaba profundamente y que podía dar cual. pegado a la computadora. algo estaba por suceder. casi raspando el piso. era temprano y no entró en mi cuarto. Mien. Camino de un lado a otro y los ambientes del diagnóstico. pensaba. participando en un con- caminar por el pasillo. constante. articulación artrósica. Pero Juan Pablo. Lo oí esperando al traumatólogo. averiguó por internet que sólo el cinco por gunté qué habría ahí. Amim Entonces yo lo alimentaba con amor: le cortaba en trozos su comida pre- ferida. no él. cuarto y me despertaba con su risa. seis. luego no los percibí más. Y ante semejante equívoco ni siquiera podía poseer a Adolfo y tenía que limitarme a un simulacro doméstico. tres. a quien entonces yo creía haber apreciado más de lo que suponía. me digo. cuatro. Lucía pensaba que fue en esos días cuando se contagió el Clostridium Lo busqué durante horas para curar mi sufrimiento: su ausencia me dolía difficile. que estaba de viaje. antibióticos tan fuertes que recibió la señora Meme para evitar infeccio- Varias veces fui hasta la puerta del fondo. Espié libre a la proliferación del Clostridium. detenerse en el fondo. no sé du. Pero la señora circulaba a gusto por toda la casa. justo el día antes. Y Adolfo siguió andando de un lado a otro y cada vez que me cruzaba se reía a carcajadas y pronunciaba cosas inentendibles. ciento de la población normal vive con el Clostridium puesto. la casa permanece vacía. Lucía decía que había sido antes de la Hace dos días la espera terminó. ella.. La rodilla golpeó contra el suelo con tanta fuerza quier cosa por deshacerme de él y de sus ruidos. muy oscuro y silencioso.. Me pedía. Algo ocurrió.

La señora Meme tenía ahora un a su casa en Columbia. Y con eso justificaba su resistencia. No tuvo que bajar la voz. «Ese reflejo defensivo es típico del abdomen agudo». le dijo Soledad. La señora dieron unas fundas de plástico descartables que hicieron el trabajo más Meme volvió de la anestesia muy desorientada y ya nunca recuperó del sencillo. porfió Lucía. provocado. Las mentos. y la expresión gente de Hematología le aconsejó que se niegue». Su voz alta y desafinada llenaba Un día después la hemorragia se había detenido pero el vientre de la la casa con canciones de moda en su juventud. le daba importancia. gasto que no fuera indispensable. la diarrea se detuvo y Juan Pablo se volvió metió venir para la siguiente operación. El hombre llegó con negativo de la vida. Juan Pablo llamaba por teléfono desde Maryland dos veces por día y pro- contando desde la operación. que se desesperaba porque el respirador no Al principio perdía mucho tiempo fregándola en el baño. y él era mucho. Maryland. en un movimiento involuntario. Lucía vio llorar a su madre. Explicó que había decidido dejar la hilachas. dar órdenes. Recién al otro día le esos largos días de angustia empezaron los primeros síntomas. Peritonitis. Hablar de la siguiente operación no era desalentador: en la salita de te- la rubita de la noche. dijo el doctor Lerner dirigiéndose a todos los presentes en tono decir. El médico de cabecera convocó a mezquinaba hasta los besos. A las tres de la madrugada el gran cirujano les dio una explica. que trabajaba con él en la sala de operaciones. pasa muchas veces». un poco mamá de su propia madre. demasiado poco. divertirse. pensaba Lucía. Lucía se había resignado a ocupar hijas y su marido. Lucía iba y venía con la chata. enferma estaba hinchado y doloroso. no entendía nada y pensó que la jerga ingenieril era la el papel de protectora. trajín de enfermeras. «Le hacía sombra. que estaba con una de sus Después de la muerte de su padre. por su infancia huérfana. «La plata sirve para estar tranquila». pasiva pero tozuda. «Vamos a tener que sacarle sangre». por primera vez desde la caída. rapia intensiva sonaba como una garantía de supervivencia. que cuando era chapita y dos tornillos que se veían con mucha definición en las radiogra. el tracto digestivo de la señora Meme. más de lo anunciado. «Casi no necesito mucha importancia. viajar. todo su control sobre la realidad. la señora Meme tendió los para lo bueno como para lo malo. había tiempo de llamar a la enfermera. Mientras su marido disfrutaba de to- El colon estaba perforado. en cambio. Había una sola persona en el mundo capaz de hacer reír a la señora Meme Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 42 43 . única manera que tenía el hombre de expresar su incertidumbre. pero enseguida se arrepentía). Entonces la enfermera le mostró la chata y Lucía vio siempre un poco excedida de peso. se despertó con el meses. pero finalmente la proveyó el prepago. pero le daba asco verla así. prótesis en su lugar. Allí terapia intensiva eran individuales y dejaban quedarse a los parientes. al dinero. que dormía al lado de su madre. pero también le Meme dormía sin audífonos. pero sobre todo un poco. porque la señora personalidad extrovertida. Lucía recordaba a su madre. tiene los brazos llenos de derrames. Tenía un curioso sentido un gran cirujano especializado en gastroenterología. ostentar. Sin embargo. que por momentos se le deshacía en El traumatólogo estaba contento. El marido de Lucía había trotado por toda la ciudad para conseguir destino había decidido unir más de lo previsto. Hasta la toda su vida bajo la sombra protectora de su marido. una laguna de sangre. desdi- su hijo. Esa misma noche la operaron dos los usos posibles del dinero. «Qué importancia tiene» era una de sus frases preferidas. chada. tanto Cuando se acercó para palpar el abdomen. otra vez. brazos hacia adelante. está La señora Meme era una mujer orgullosa y tímida. lo único que la señora Meme quería ción muy complicada acerca de las modificaciones que había realizado en del dinero era saber que lo tenía. le iba a reconectar el intestino. «Es difícil encontrarle las venas. «Está perdiendo mu. estaba sin duda bien empleada: el papá de Lucía y Juan Pablo. Al tercer día. pensaba Lucía por mo- bérsela dejado al personal de la clínica. No Al día siguiente. incluso cuando era joven. que había vivido harta de que la pinchen. solía tocarla». la protegía. Lucía. hasta la comida. Lucía adoraba a su padre. En se amontonaba la suciedad y era difícil de sacar. ya tan mayor. que incluían lucir. la dejaba hablar. a cualquier didáctico. «No lo vamos a permitir». y hasta derrochar. Su médico dijo que nos podemos negar. en la clínica las habitaciones de chatas eran de plástico y casi todas tenían una rajadura en el medio. Su madre. un poco indiferente. dijo Lucía con firmeza. en cuanto se recuperara un poco. Reconstruyó el hueso y lo sostuvo armado con una «Otra vez ella y yo. un poco descuidada en su forma de los enormes cuajarones negros de los coágulos asomando como islas en vestir. fuerte y alegre. en Terapia Intensiva.los camisones y las sábanas. tal vez. también médico. ano contra natura y el gran cirujano le había asegurado que en un par de Esa noche Lucía. dijo la enfermera. juntas y solas». Podría ha. adolescente se llevaba muy mal con su mamá: dos personas a las que el fías. «Son las hemorroides». dos veces hubo que cambiar el colchón. Por suerte (o todo lo contrario. la maldita chapa. con su cha sangre».

Lucía no sabía si comentárselo a su hermano. el mundo?». dijo do a algo muy divertido que nadie más podía ver o escuchar. en comparación con la espontaneidad que Fue en esa época. famosas galletitas de manteca. protestaba. Luis era más buen mozo». sido su vida con un marido menos brillante. «vos no podés estar acá». Sólo cuando ella misma fue madre. Una vez confundió al marido de Lucía y se alarmó: parecía lógico que con tanta internación no supiese en qué día estaba. Luis». dijo. que ya había cumplido los sesenta). y ella. ¿Cómo hubiera tan orgullosa. Dos la que no lo mencionara. siempre un pobre diablo». Otras veces estaba como siempre. las relaciones con su madre. sólo mirándose por ñora Meme empezó a hablar de Luis. y después miraba a Lucía o alguna de sus nietas y hacía descubierto con horror. En esos días podía Hacía un año que no veía a los hijos de Juan Pablo. «Pobre Luis. dida en una niebla espesa de la que salían de pronto algunos recuerdos que se lo merecía. pero después pensó que esa respuesta extrema había sido una de las decidió que para la tercera operación se venía por un mes entero con señales de que la mente de su madre se perdía por caminos extraños. Pero cuando Juan Pablo da. supo que era mejor advertírselo antes de que llegara. a costa de una acusación mucho más grave. creyó entender. Más de una vez Lucía había visto la de semana. le retrucaba su hijo. hora de la merienda. Todos los días venía una enfermera que mandaba el prepago escena con una mezcla de culpa y de celos. distraídas. Para Lucía fue como una bofeta. la miró con perfecta lucidez y le dijo: «Gra- mayor de sus nietas. nítidos. «¿Acaso hacía falta más gente en cias. Pero enseguida recordó sus nombres y los convidó con sus echaba de pronto a reír de una manera extemporánea. estaba embarazada. ¿Son hija le conmovía las entrañas. no sienten igual con respecto a todos sus hijos. la entraba y salía de su niebla. La señora Meme. charlando con Lucía. Un día. Yo me agarraba de la mesa cada vez que venía una contrac- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 44 45 . se los quedó mirando muy pequeña. había por un momento. «El día en que estabas por nacer. no la kinesióloga de la clínica. Tenía largos períodos de lucidez y cida. pero se parientes?». Y la madre se callaba. dentro con más crueldad de lo que es capaz la mayoría. Ella y su hermano. Parecía quedarse pensando poquito. Las madres. Cambiar la bolsa que llevaba pegada al ano podía dejar de reconocer la existencia de esa otra mujer que se asomaba contra natura era una tarea desagradable que la señora Meme. que nada en una habitación de la clínica. como no los tratan de la misma manera. «Mamá. No se puede decir que la señora «¿Y si te volvés a caer?». «Las que más le gustaban a papá». «Qué parecidos entre ellos. «No soy un bebé». De a poco iba recobrando el uso de su pierna rota. Ya casi no había una visita en Lucía consultó con Juan Pablo y decidieron no sacarla de su casa. contestó la señora Meme. que había muerto siendo ella todos en su casa. a la Lucía. volvería a caminar.a carcajadas: era su hijo Juan Pablo. Lucía le contó que su hija casada. en que se la veía como per. me tomé un mujeres se turnaban para cuidarla. que tanto quería a su padre. dijo la señora Meme. cuando ya había salido de Terapia Intensiva pero seguía inter. Los médicos ba de la excesiva preocupación de Lucía. cuando la se- traía Juan Pablo. Lucía. le explicó Lucía. A Antes de salir de la clínica fue necesario reorganizar la vida de la an. no Una tarde. pero ya me di cuenta. estaban satisfechos. tanto más condescendiente que vieja. Ya no podría quedarse sola en Tenían conversaciones largas y cómodas en que la señora Meme se queja- su casa. culpable: la caída había sido un error terrible. nales y por lo tanto más perturbadoras: «Lo que más me gustaba de Luis La confusión de la señora Meme empezó con las fechas y al principio eran los dientes». se perdonó un Al principio eran frases sueltas. pero fuera del lugar que les correspondía. Pero sabía que los chicos tenían razón. aprendió pronto a hacer por sí misma y no quería delegar. se sirvió el té en el platito sin La llegada de Juan Pablo pareció despertar una catarata de recuerdos darse cuenta de que no estaba la taza. «Qué lindos chicos». entre la segunda operación y la tercera. siempre la encontraba bien. Cuando entraron confundir a Lucía con su propia madre. «Por una vez que me sólo algunos momentos. Su madre echaba la cabeza para ayudar a bañarla y a hacer los ejercicios que le había recomendado hacia atrás y le brillaban los ojos. rezongaba. le dijo muy seria. un comentario perfectamente normal pero que nadie entendía. no muchos todavía. «es mi marido». menos frondoso? Durante La esposa del portero ayudaba también cuando alguna de las dos mujeres años la hija se había sentido culpable por el tono de malestar que tenían tenía que salir: no se puede tener a la gente encerrada todo el tiempo. que perturbaban profundamente a sus hijos. «Y también a Luis». «Andate. pensaba su madre: cuando él llamaba por teléfono. ven- estuviera siempre fuera de la realidad. como respondien. Juan Pablo le costaba aceptar lo que Lucía le contaba sobre la mente de ciana (una palabra terrible. una de lunes a jueves y la otra los fines café con Luis. siempre por un momento a los ojos opacos de la señora Meme. caí me ponen presa». es ningún Luis». directamente del aeropuerto. y la abrazaba con una entrega infantil y confiada que a la asombrada. A veces decía cosas más perso- quizás no habían tenido la misma madre. toda su familia.

mismo que ella. «Mamá nunca fue romántica». le dijo. contó a Lucía. Ni una contradictorias. déjenla así. Lucía y Juan Pablo dieron vuelta la Meme. ni la servilleta de la señora Meme. había llegado. ya no podía seguir haciéndose el burro y se volvió bastón. La asociación de cier- El neurólogo miró la resonancia magnética. que venía fallada de fábrica». Es decir. siempre peligrosa para la gente mayor. y Mamá no está tan mal. Hacía más de treinta años que se la antestesia. fotos. él estaba asustadísimo». Por teléfono. Su mamá. dijo Lucía. «Por supuesto. Antes de volverse a Maryland. estaban tomando el té en la confitería Las Violetas. a ocultarle por un tiempo lo que pasaba. como buen argentino. que antes cionando a Luis. cuando la señora Meme mencionaba a Luis. Lu-is. ni una foto. jamás le mencionaba al Amim. incluso. Ahora. Ahora se daba cuenta de que muchas eran imposibles. Fíjense el nombre que eligió: Luis. «Mamá nunca fue romántica». ción de serle infiel a su marido cuando se produjo el desplazamiento de mo peor cuando se quedó mirando a Juan Pablo con desaforada ternura. Es decir.. Es muy común. les dijo. no la molesten más». Como los vio tan angustiados. fantasías quizás muy vívidas en su momento. Y los míos». «¿Estabas mal con papá?». pero incluso si el neurólogo la está llevando bien. Lucía. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 46 47 . un diario íntimo en clave. una acusación (la que ella se estaba haciendo a sí misma). papeles. se tuvo que aceptar. Usar el apodo era mucho menos perturbador que La tercera operación resultó menos cruenta de lo que habían pensado. esquela. «No era tu papá. Amantes imaginarios. «No tuvo un bar. ni la servilleta de un bar. desde lejos. en el fondo de un placard. el nombre. tan evidente. Entre ellos. Deseos reprimidos durante toda la vida. Unos meses después la señora Meme desapareció. muy caro. incluso casa y miraron papel por papel sin encontrar absolutamente nada. por primera vez en su vida. lo confirmaba. que había estado esperando encontrar lo levantó para ir al baño y cuando volvió a la mesa su madre ya no estaba. dijo Lucía. Pero fue muchísi. empezaron a llamarlo «el Amim» por que no la curaba pero hacía más lento su avance. que desde lejos había negado la condición Después de una semana de internación. En cambio. Un amante imaginario. Era yo. preguntó Lucía. se diver- ¿Quién era Luis? ¿Quién había sido? Con la excusa de buscar el cer. que trabajaba con gente de la tercera edad. Juan Pablo quiso consultar a un psicoanalista muy conocido. ni una flor prensada dentro de un libro. «No tiene sentido que la vea». ni una foto. pre- visible. empezaron a ha- cerle algunas preguntas. pronunció el nombre de tas anécdotas con fechas de sucesos familiares. «AMante-IMaginario». había una caja «¿Tenía plata en la cartera?». «Sos tan parecido a tu papá». como le Sin embargo. Y su hermano Estaba con ella. tenía sus episodios de ausencia. la señora Meme pudo volver a su casa. Lucía lo sintió como con recuerdos de su padre. suerte en la vida». Es decir. «Tal vez un psiquiatra. tía muchísimo contándole las historias del Amim que inventaba la señora tificado de defunción de su padre. toncito con sus datos. «¿Vieron que los chiquitos tienen a veces amigos imaginarios? A los viejos les puede pa- sar lo mismo. que dejaron su huella. Plata. recuperar el uso había ido del país y seguía doliendo. que Juan Pablo descifró enseguida. como el nacimiento de la enfermedad. sin palabras. taciones. después de escucharlos. ni una flor prensada den. de su esfínter le hizo tan bien que hasta parecía estar mejor de la cabeza. en inglés “es Lu”. muy débil pero caminando con mental de su mamá. su libido hacia su primer bebé». todo era más sencillo. quiso saber Juan Pablo. invi. le dijo una tarde a Lucía. Claro. Sobre todo. celular. con montones de cartas. Por las dudas un car- hasta los menúes de las fiestas en las que había estado. En cambio Lucía. seguía men. Pero Juan Pablo.. A pesar de los efectos de a su casa con un nudo en la garganta. contestó Ni una esquela. la hija mayor. Enseguida cambiaba de tema y no había manera de hacerla volver sobre la cuestión. Lucía ni siquiera podía echarle la culpa a las mujeres que la cuidaban. «¿Qué hacía Luis?». documentos. quiso hacerles una caricia de despedida. contestó la señora Meme. tro de un libro. preguntó Juan Pablo. recomendó una medicación Lucía. Ella tuvo la sensa- ción. que todavía era incipiente.

Un mediodía la llamaron del Juzgado. que todo el mundo hiciera todas las denuncias. que su madre estaba enferma (trató de exagerar Maryland. Construcción vieja y barata. que entraba madre joven. floreado. linda. A cada rato llamaba a su her. pero la vio in- nada. Si la señora Meme estaba en condi. un muchacho Desde lejos. Lucía revisaba el dormitorio. Usaba colorete. «No tiene sentido». Le habían chicos. No soy Luis. —Usted es Luis —dijo su marido. con voz rota—. que no veía razones para intervenir. Lucía pensó que podía ser la misma persona que sucio. Aparentemente no sabía No era muy grande. preguntó. se dio exagerando) y se ofreció a traer certificado médico si fuera necesario. Al día dosas en los paliers. usted debe ser la nena». acariciándola montar guardia al lado del teléfono. antes todavía que a su madre. para darle ideas. sol de frente. para calmarla. sabía cómo hacer para encontrar a sus familiares hasta que vio el aviso. entre sollozos. blanco. Era una mujer joven. Lucía llamó antes por teléfo- su situación y recién en ese momento se dio cuenta de que no estaba no. lanzó un pequeño grito. todavía con mucho pelo miedo. que los el lento fracaso de toda una vida. pero también con esperanza (quizás sabía algo más sobre su ma. todos los días a la ciudad para su triste trabajo. Juan Pablo estaba de acuerdo. los que alguna vez fue tan moderno y ahora era patéticamente viejo y documentos y el celular. paredes con ese antiguo revestimiento en relieve siguiente llamó una señora diciendo que había encontrado la cartera. estaba arriesgando su traba. En ese momento apareció la señora Meme. como si se hubieran recompensa. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 48 49 . peinada con cola Era un edificio arruinado. todos los días la página de policiales y se turnaba con su familia para Le puso el brazo sobre los hombros y la apretó contra él. y aunque la voz masculina que la atendió no sonaba cascada. El policía. paso atrás. Pasen por aquí que yo les hago un papel. «¿Y por qué no hizo la denuncia?». en los canales oficiales. una cartonera.. «¿Cómo se hace para que salga en los diarios. Junto con la cartera. Tenía puestas unas «¿Voy para allá?». joven. como si asomara a sus ojos hombre dio el teléfono y la dirección. No podía hablar. «Quiero en la tele?». como diez departamentitos por piso. Lucía se dio cuenta de sandalias blancas y un vestido nuevo. una asistente —Shhh. fue una foto de su fuera con su marido. tantos viajes eran una locura. Con Les abrió la puerta un viejo de tez morena. Juan Pablo le aconsejó que primero que vio Lucía. Tranquila. en un marco. Retrocedió jo. aconsejó amablemente una chica policía muy eficiente. Yo soy Jorge —les dijo. cuenta de que se trataba de un hombre muy viejo cuando le dijo «Ah. Para estar más tranquilos. explosiones de los fuegos artificiales. como se acaricia y se calma a un perrito asustado por las ciones de recordar algo. le dijo.. van a la —No. Un palomar: de caballo. órdenes o instrucciones. como preguntó. le contestó la mujer.. pintado los ojos y parecía más vieja que nunca y más feliz. piden que notifiquen a la comisa. pero el viejito consiguió atraparla en un abrazo cariñoso. robado la cartera. Y enseguida tosió un poco y se corrigió. le aceptaron la denuncia. ya está. Y. preguntó Lucía. y estuvo a punto de escapar hacia empezaron a pasarlo por la tele. cerca de la estación Once. A mí comisaría donde hicieron la denuncia. sobre una repisa. desconfiada. sin duda no serían los números de celular. «Vaya a llorarle a la secretaria del juzgado». preguntó.. pobre y limpio. Pero cuando ella miento burocrático. Ya está. bal- Esa noche no tuvieron ninguna noticia de la señora Meme. al verlos. Con mucha calma. Lucía y su marido preferían ir con un policía. le dio las cosas sin pedir un centavo pero aceptó muy contenta la mediatamente y no podía sacarle los ojos de encima. desde explicó. nunca me quiso tanto ● ría de la zona y ellos les destacan un agente». Juan Pablo se desesperaba. «no cambia nada». entrecerrados por el entregó el cartoncito con los datos. Su marido la tomó de la mano. aceptó encontrarse con ella en un café. había otras fotos de otras personas. acompañe un policía. se había perdido y estaba en la casa de un señor que no Lucía miró la escena con lágrimas en los ojos. se mantenía discretamente un mana para pedirle noticias. Era un departamentito de dos ambientes. le decir. y lo dre). la hija». «Si Una sombra de tristeza dolorosa oscureció la cara del hombre.». le quedado pegados a los ojos risueños de su madre. una foto que no conocía. le dijeron en la comisaría. está todo bien. se tapó la cara con las manos como Recién una semana después salió el aviso del juzgado en los diarios y tratando de que no la reconocieran. «Por desaparición de persona hay que esperar hasta que pasen las A esta altura no importaba perder unas horas más en el procedi- cuarenta y ocho horas». son los de la secretaria le explicó que su madre no estaba secuestrada. se había que no podía. la billetera vacía y los documentos. le había robado la cartera y ahora quería un extra por devolverla. «El los miró con una expresión de desesperanza.

preguntó. decía su papá. ¿Mamá se habría dado cuenta de ello? Papá se levantó de la mesa y se soldados que caían. Papá no es papá. Al. Igual. No tengo idea. Búscate una mejor excusa y charlamos. K. Fran escuchó los golpes como si fueran el anuncio temprano para que se hiciera cargo de los hornos en la panadería. Escuchaba a sus papás. Alguien lo de los mapas adecuados. la garganta. después. Cómo puedes tener un resfrío con este de hielo sobre la mesa y regresó a su silla. las sílabas mordidas. Esta tarde saldré temprano. él que era derecho. Había escuchado hasta cansarse el relato de la grandes trancos. fingiendo tener he notado. Las palabras lentas. A ver si lo puedes poner en vereda. y saltó de la mesa y se dirigió corriendo abierta y en la madrugada hizo mucho frío. como una máscara de plastilina que de ciencia ficción. con ventana abierta o cerrada. anoche dormí con la ventana acabara de ser estrujada. ¿Qué diablos le pasa esta vez? Yo escritores. O EDMUNDO PAZ SOLDÁN acaso había comenzado a creer de verdad en su resfrío. papá hacía el crucigrama. las ojeras sus ejércitos de plomo. Miró a Fran. con ese tono incrédulo que usaba ante cualquier plan de su marido. se malcría. cabizbajo. Escondió a sus soldados mesa. En serio. Seguro con tus soldados. Tis. Tanto trabajo cambia a la la nariz congestionada para que no lo enviaran al colegio.. susurró Fran. Voy. Gritó. Ta. dijo su mujer sin verlo. Por eso aprovechó el menor día los haré desaparecer. cuatro letras. Sentado en la mesa. Todos los hijos son ingratos. para que algún Acababa de llegar de la oficina. se Hubo otras preguntas. Parece que me la tendrán que sacar. El ralo bigote. Papá era él. y era la libertad estar agobiado por la vida. Le había tomado que delataban las noches de póker. Fran tuvo la intuición. Todavía en gente. reemplazaba. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 50 51 . consintiéndolos desde pequeños. No es el mismo. generales que vacilaban. papi. alguien aparentaba decir sus palabras con el mismo tono no había ido al colegio pretextando un resfrío. Mamá se sentó a la vecino. la batalla de las Termópilas. hubo otros gruñidos. La sopa de pollo la sentía insípida. y en ese momento Fran notó algo raro. no se había sacado la corbata. cómo el abuelo lo hacía levantarse del cuarto de Fran. Creí que habías ido ya la anterior semana. Cuando lo llamó su papá.. Sus lentes gruesos y su piel descuidada —archipiélagos a la memoria de Ph. Algún tu hermano cuando llegó a la adolescencia. agarrándose del reborde. A tu levanto las manos. es otro. Se armó de valor incendiaban villorrios. y trataba de imitar su inimitable mirada sin lustre. Para eso los criamos. No me refería a eso. esa luminosa habitación. La respuesta fue un gruñido. Escritor norteamericano un segundo un rostro de horror. ¿Qué? Papá. abrió la ventana y. Hace mucho que no es el mismo. Escuchó los ladridos de Springsteen. Se puso rápidamente unos jeans sobre el pantalón del Decía que hubiera querido criar así a sus hijos. Él tiró una ser villeta al suelo y subió las escaleras a tiene todo. de plomo bajo la cama. pero su mujer se lo pijama. y éste vio por calor. pero no los escuchaba. del comedor se movía con parsimonia. ya no estás en edad. Había estado encerrado allí toda la mañana. no es motivo. que se estaba dejando crecer las patillas y tenía una expresión algo anacrónica. en sus pijamas azules y perderse en su mundo de juegos de estrategia. el malhumorado bóxer del había impedido. Fran estaba ahí. el minutero permanecía inmóvil Los otros como una espada en desuso. Den. descuido para mandarse a mudar.. no sé de a su cuarto. Suspiró: hubiese querido quedarse en en que había agarrado el pan.. Yo también lo rato. primero. acompañado por el crujido de la madera. con la mano izquierda. mirándolo de reojo. Tocó la puerta adolescencia sacrificada de papá. mamá. dijo ella. de manchas negras en el cuello y las manos— la hacían ver más vieja de lo que era. Pero cuando uno siguió comiendo. Cómo te fue en el trabajo. Me sigue doliendo. Ella edad trabajaba a partir de las cinco de la mañana. La nariz. Voy al dentista. Eso también decía pijamas el jovencito. pero no por mucho para terminar la frase. Intentó ignorar los gritos. y a lo lejos las campanadas de la iglesia. Quizás era la forma llamándolo a gritos a almorzar. Papá y mamá se miraron. Papá puso una cubeta todo. debió bajar. pero no estaba. Papá FRAN SE ENCONTRABA en su habitación cuando escuchó a su mamá partió el pan. El segundero en el reloj dejó caer al jardín. de algo siniestro. Me duele día levanten vuelo. y sin embargo no era él. Mamá. Papá. de guitarrista de banda de rock en los cincuenta. y unos meses informarse de los pormenores de la batalla y proveerse la certeza. tirado en el piso con Continuó con la sopa. columnas en formación que dirigió a la cocina. continuar recreando.

pasando un trapo al estadio todos los domingos. le dio un vaso de limonada con de Eric. De por ahí es un clon. tan poco dado en que agarraba el periódico y pasaba las páginas. El sol se había instalado en el corazón del cielo momento para bromas. No volvería a verlo sutiles diferencias entre su papá y el que creía un impostor: la forma más. a contarles todo. El chofer escuchaba película de Schwarzenegger? No se hagan la burla. hielo y desapareció rumbo a la cocina. Tu papá parece el mismo de siempre. el ángulo en que caía un mechón de los primeros soldaditos de plomo. Eran diez cuadras. Quizás el impostor lo había asesinado y había tirado el cadáver esperen. acordaron ir juntos a casa la mamá de Fran. Mucha televisión. Como si fuera coser y cantar. entretiempo comían sándwiches de carne con chorrellana. qué palabrita. robará la casa y la matará. prefiero el dolor. Está hablando en metáforas. Se acercaron de Joaquín. ¿Y aquella vez. ¿Qué? Los soldaditos de plomo debían cobrar vida. un día de éstos le daría pan con vidrio molido. ¿No han visto esa mala FRAN DESEABA que el micro avanzara más rápido. Llegaron y entraron con sigilo por habían reunido casi todos los sábados por la tarde. Tienes que dejar la bayer. Daba pasos inquietos de un lado a otro. lo amordazamos y llamamos a la policía.ESPERÓ A ERIC y Joaquín a la salida del colegio. de la iglesia. viendo Tom descubierto que les fascinaba el fútbol en tapitas. asiento delantero y lo miraban de reojo. y durante dos años se y Jerr y? La primera y la última. Quizás tu papá declaró contra la mafia. en la sala de juegos el jardín. Fueron corriendo a la parada. Mi papá es fuerte. Y qué vida la tuya. lluviosa semana. Era cierto. estrujaba las se dijo Fran. sabía dónde estaba el de su papi. plazuela donde solían encontrarse en los recreos. colegiales de mala traza. se acercó a su marido. ¿De dónde salía tanta gente? Sus amigos charlaban en el imaginar tonterías. Está allí adentro con un extraño. El papá de Fran leía el periódico su casa. a duras penas aguantó las nada raro. Bajo un jacarandá que Joaquín sugirió entrar por la puerta de la cocina. con tal de sobornarlo para que fuera pelo negro sobre la frente. hecho acompañarlo de regreso a casa. Springsteen lo estaba poniendo más ner vioso aún. a ver mediocres partidos de fútbol. dijo Fran. Al final. Acaso había una explicación más práctica: a los once años. No debía sin sonrisas. Acaso cada uno. Fran volvió a obser var al extraño que hacía el crucigrama del sentado en el sofá de la sala. traumática. hace mucho que no va al gimnasio. a su modo. No te entiendo. se conser va bien. que usaba lentes con montura de carey y tenía los incisivos salidos. comenzó a enumerar las al río con una piedra maciza amarrada a los pies. Yo me voy. Así que tres. Springsteen volvió a la carga con sus ladridos. al colegio esa primera. Se preguntó cómo siendo los tres tan diferentes y caía como una plomada sobre la ciudad de calles vacías a la hora habían terminado de mejores amigos. Después de una breve discusión. En ese momento apareció volverían. dijo Fran. Con él fue de niño Eric permanecía escéptico. dijo Eric. si quieren quédense ustedes. el rostro incapaz de contener la se le pueden ocurrir a Joaquín. hace por los amigos. en el quiosco de la qué manera de ladrar. Amordazamos. Eric dijo esas cosas sólo tu papá no es tu papá. y lo metieron en un programa de protección de testigos. dijo Eric. como cuando declamaba en las clases de literatura. Había que música clásica y paraba en cada esquina. dijo Joaquín. Eric sugirió que podía ir corriendo a su casa y traer un El que no siente de vez en cuando que sus papás no son sus papás. que revólver. a jugarlo sobre una frazada gris que Eric había robado de a la ventana del costado derecho. No es manos sin descanso. Esperen. la manera en que a muestras de cariño. papá era tan hosco. Logró que la duda se instalara en Joaquín. lo que ocurría. les contó. En el por los vidrios de los anteojos. el bus se iba llenando de hacer algo. dijo de cambiarte la camisa del pijama. sería más rápido. Fran. dijo Joaquín. dijo Joaquín. No veo periódico y recordó con nostalgia a su papá. Pasó un minuto. aceptaron terminaba de encontrarse en el mundillo adolescente del colegio. lágrimas. Acaso lo creían un ser patético Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 52 . Fran volvió dolor y la nada. no de la siesta. secretarias ordenarles que marcharan hacia la sala y atacaran al extraño. Te olvidaste ver tanta televisión. Las cosas que uno de seres que jugaban a ser hombres a base de violencia y morbo sexual. Todos tenemos que desconocerlos a veces. los tres habían Saben que no tomo ni cer veza. moviendo la cabeza y entre bromas. El tono de Eric era de falsa solemnidad. ¿No que no creías? Entre el levante la mano. no se llevaban bien. se volvieron a escuchar las campanas Fran a Eric. No había sido siempre así. Esos días no Parece un juego. como si nada hubiera ocurrido. Quién sabe. de pronto. agitado. Irían en micro. podría gente: oficinistas gesticulantes. encuentre los siete errores. dijo. Fue él el que le regaló doblaba una pierna sobre la otra. Mi mamá corre peligro. y trajeron a un actor para que lo reemplace. Tendrás eso en tu conciencia. Te pasa por proliferación de pecas. dijo Eric. pero igual Eric. A lo lejos. le dijo a una cuadra y media. Ni se te ocurra moverte. dijo Fran con algo de orgullo. Lo atacamos entre los dejaba llover flores sin cesar.

—quizá un encuentro frente a frente como creía recordar que lo hacía. los pasillos superior izquierdo era negro. de la cuenta. percibía el golpeteo apurado de unos pasos en el pavimento de la calle. comprendió todo. Nos bajamos en la próxima esquina. Fran se dio la vuelta y corrió hacia la puerta trasera. O al lugar al que se una hoja de un hombro a otro habían fugado todos los que estaban en la ciudad antes de que llegaran hace tres años los otros. trató Se sorprenderían de ganar unos segundos mientras discurría su próxima movida. Ahora sí. a los oficinistas. Fran Me gustaría preguntarles notó que Joaquín se levantaba dando primero un paso hacia adelante si no recuerdan con el pie derecho. y por eso. unos impostores. como recordaba que lo hacía. Dio unos pasos vacilantes. micro se hallaba todavía en movimiento. Debía seguir corriendo ● Hubo algo perdido y encontrado. Ese alguna vez en una puerta giratoria. ello. de pronto. que la casualidad juega con ellos. Ambos están convencidos si tenía los ojos para verla. Eric y Joaquín eran otros. Es hermosa esa seguridad. estaba seguro de que. señales. mostrándole sus dientes amarillentos. creía sentir que lo seguían. mamá no. Ellos no habían sentido lo que él a la hora del almuerzo. las escaleras. al ver que detrás de la cara tranquila de papá se escondía una cara de horror. un molar en el lado Pero ¿qué decir de las calles. después WISLAWA SZYMBORSKA AMOR A PRIMERA VISTA de todo. No volteó la cabeza para mirar si era así. y que la máscara caía apenas un segundo para revelarle a él la verdad. conocía no tenía todos los dientes amarillentos. Hubo signos. golpeándose contra el pavimento. En la ventana se apoyaban las montañas en el oeste. timbre de voz no era el de Eric. El micro se detuvo. luego comenzó a correr antes y que conteniendo la risa de que la gente descendiera del micro. pero qué hacer si no eran comprensibles. la aguardaba un fin atroz. que los acercaba y alejaba. Eric se levantó de su asiento. gracias a un puente que le habían puesto en los que hace tiempo podrían haberse cruzado? hacía un par de años. Cruzó un puente. Una ligera diferencia. Imaginan que como antes no se conocían Y todo su escepticismo había sido una actuación. dijo Eric abriendo la boca más pero la inseguridad es más hermosa. pero aun se apartaba a un lado. Con la respiración acezante. de que los ha unido un sentimiento repentino. a los colegiales en torno suyo. lo veía todos los días en el colegio. No sabía dónde se hallaba ese lugar. si seguían demorándose. La rutina de la realidad era tan fuerte que a veces era imposible pero conozco su respuesta.y sólo le estaban siguiendo la corriente. pero la suficiente o algún «lo siento» para su oído aguzado. el para convertirse en su destino. La había visto. pero estaba seguro de que o incluso el último martes? existía. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 54 55 . Por eso Eric había querido ir solo a traer el revólver. trastornos en el orden de las cosas. a las secretarias. Joaquín hizo lo propio. ¿Vienes o qué?. Porque el Eric que no había sucedido nada entre ellos. Y Fran. así siguió corriendo. preguntó Eric. No podía estar equivocado. notar cambios leves. Se aferró al reborde metálico del asiento delantero. Fran No recuerdan. Momentos antes no se había dado cuenta de o el sonido de «se ha equivocado» en el teléfono—. como su papá. teñidas de un resplandor entre púrpura y una casualidad no del todo preparada anaranjado. saltó y cayó pesadamente. Sentía que lo seguían. Sospechó con pavor que todos eran otros. se dijo que debía llegar al lugar al que habían llevado a todos los que ¿No habrá revoloteado estaban en la ciudad antes de que llegaran los otros. y no con el izquierdo. Miró al de saber que ya hace mucho tiempo chofer. Le dolía todo el cuerpo. y por eso se había salvado. Fran se incorporó que se interponía en su camino a duras penas. Era difícil culparlos.

qué se recordaría. Hubo picaportes y timbres ¡parece una conspiración a espaldas de la humanidad! en los que un tacto se sobrepuso a otro tacto. Espléndidos bebés nacen sin su ayuda. Es insultante. de nada. si pudiera cundir su ejemplo. Todo principio no es más que una continuación. útil? VERSIONES DE GERARDO BELTRÁN ¿Qué saca el mundo de dos personas Y A BEL M URCIA S ORIANO que no ven el mundo? Encumbrados hacia sí mismos sin mérito alguno. Un amor feliz. Un amor feliz. la luz llega desde ninguna parte. Mirad qué felices: ¡si disimularan aunque fuera un poco. Nunca podría poblar la tierra. desaparecido inmediatamente después de despertar. serio. aparentemente comprensible. como si de un escándalo en las altas esferas de la Vida se tratara. pero seguros de que así tenía que ocurrir. Resulta incluso difícil prever qué sucedería Maletas. quién querría permanecer en el círculo. Con esa creencia les será más llevadero vivir. ¿Es normal. si fingieran aflicción para animar a los amigos! Escuchad cómo ríen. muy frecuente. una junto a otra. Que la gente que no conoce un amor feliz AMOR FELIZ afirme que no existe un amor feliz en ningún sitio. ¿Viola principios cuidadosamente almacenados. en una consigna. derriba de su cima a la moral? Viola y derriba. que digamos. Quizá una cierta noche el mismo sueño Qué podrían hacer religiones. no es. ¿Como premio de qué?. poesías. ¿Es necesario? y el libro de los acontecimientos El tacto y el sentido común nos obligan a callar al respecto se encuentra siempre abierto a la mitad. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 56 57 . Y esas ceremonias suyas. en los matorrales de la infancia. esas celebraciones.Quién sabe si alguna pelota Qué lenguaje utilizan. qué se abandonaría. sus rebuscadas obligaciones de unos para con otros. dos al azar entre un millón. y también morir. ¿Por qué cae precisamente sobre ellos y no cae sobre otros? ¿Ofende eso a la justicia? Así es.

me es imposible pensar en ella como un personaje forma torcida. Estaban convenci- Diosas das de que ese hombre había salvado sus vidas. máticos ases con que pensaba justificar una vida de trabajo. Sin duda. Nadie ha lleva dentro un anarquista esperando saltarse la ley. la señora Helkia. cerebro de todo Cirujano se oculta una vena de locura: sólo un pertur- una noche de despedidas o de encuentros. asistir a juntas y echarse la culpa de los errores sin la fuente más directa de información de la que he dispuesto a lo largo de su jefe. Que Él nos ha permitido atisbar a lo largo de hermosura. tenía problemas para establecer identidades. llevaba tres días de interpelaciones comerciales. también como todos. Lo cierto es que. Al hablar de sí mismas en pasado. no me propongo juzgar a Tadeuz Balthazar. Después —y la mirada se les ensombrecía levemente al decirlo. reclamó su ración de sangre y carne. Ahora entiendo que tal hecho es ejército de barbies. por estándares zaban a formarse patrones absurdos. Eran un nadas a ser admiradas por su belleza. Mis Cuando mis notas habían saturado inútilmente dos libretas y empe. El tono de sus relatos se debatía en. todo abogado secundario en este particular. Los motivos de la mente —aun de las más brillantes y lúci- vello corporal. me dijeron. sucesivas y me dije que era suficiente: todo coincidía. Es llamarse boca u ojos—. Todo policía es un terrorista disfrazado. Adivinaron mis pensamientos. Debo conformarme con imaginarla huyendo deprisa. primeros trabajos fueron guiados por banales medidas. no tuvieran ya nada que ver con ellas. todo esto lo hizo al mismo tiempo. y. «Dudo legítimamente que un oficinista pueda amar su trabajo: de niño cos. archivar memorandos al ritmo pa- La desaparición de la viuda Balthazar. Como si de los errores que la Humanidad ha cometido a lo largo de su existencia hablaran de un libro que han cerrado y nunca más piensan abrir. bado puede dedicar sus horas más laboriosas a rasgarle a un ser humano Muchas otras mujeres hablaron. vivió su pro. No son una prueba de mis apetencias. el profuso tificador. tuvo ciertas perversiones. como todos. aunque afirmaban que en su tiempo habían entendido el gesto— se volvía un poco frío. talladas con el filo de un punzón ardiente: el que labra las los siglos en sueños y mitos —un mito no es sino un sueño colectivo más exigentes fantasías sexuales. pia forma de violencia. solía prodigarles mayores afectos y caricias cuando recién se ponían en sus manos. nadie sueña con contestar teléfonos. Como si las jorobas. fue devoto de la belleza. sacándolas del pozo de la ignominia y elevándolas al pedestal de la admiración social y del éxito. sible llegar a menos que se ame lo que éstos entrañan. Sólo Balthazar. los enig- todos los hombres. Sobra en la búsqueda de conocimiento. no tuve Ahora que ha muerto. No me arrepiento: la adolescencia es una etapa de carencias Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 58 59 . Como acceso a testimonio alguno de sus últimas pacientes. la gordura inabarcable. sino en accidentes violentos. que sólo ciertas mujeres estaban desti- los expedientes. Aunque sea de una lificarse de confiable. como todos. La luz una bestia salvaje que busca enterrar su raciocinio. como en el resto de las investigaciones que se mueven alrededor de la obra del doctor Tadeuz Balthazar. decenas de rubias perfectas encarnando un ideal de una aberración de Dios. mientras las interrogaba y comparaba con las fotografías de »Solía pensar. y las miraba como un glotón mira un plato vacío. Si bien reconozco que su testimonio no podía ca. Pero. la piel y las entrañas. como muy po. todo deportista es entrado ni salido de su departamento en las últimas dos semanas. Conocía su don: era perfecta. LUIS JORGE BOONE Me costaba imaginar que habían sido criaturas horrendas. Entre los pliegues del nunca se enciende. facciones enormes o apenas insinuadas —ridículas líneas que no podían »Me muevo entre los márgenes de una Ciencia poco explorada. usaban la »Cuento estas cosas para exorcizar de mi trabajo cualquier halo san- tercera persona. igual que un cazador que descubre desconcertado que ha dejado un bosque hundido en el silencio para Bernardo Esquinca para siempre. tre la pena y la complacencia. decir que. las deformaciones de nacimiento o producidas lógico que cometa excesos. la constitución famélica de los esqueletos andantes. me ha dejado tológico que se producen. que se presenta en la vigilia— el verdadero rostro de la Perfección. las das— son oscuros. como todos. Pero hay oficios —mejor: destinos— a los que imagino impo- de mis investigaciones.

si revisara mis libretas. me habló sobre un juego sexual que tenía con Balthazar. No sabía. la continuidad de su magnífica de suicidas y locos?». los cuales atravesaba con alfileres sobre las paredes de su rujano grabadas durante las inter venciones. Lástima que sólo se dieron cuenta de ello días después de Después de las entrevistas yo disecaba mis horas pensando en qué que desaparecieron de manos de la custodia policiaca. me refirió pia búsqueda impulsa. fotocopias de expedientes. qué podría sucederle si alguna vez recibía un tajo. vez lo había perdonado. No sólo fueron los acostum- A mis dudas sobre su vida como soltera contestó narrándome cómo el brados bocetos y las frases canallescas con que pretenden ilustrar lo niño Tadeuz había reunido una colección de mariposas con más de cien macabro. ciones de las instituciones de seguridad y multiplicó absurdos operati- cismo al referirme que cada nueva paciente se convertía sin excepción vos que buscaban redes de trata de blancas en prostíbulos y hospitales en la amante de Balthazar. Pero un par de cajas que era. na ayudaba a un hermano de su madre en la granja que éste administraba. Enterrar en lugares ocultos un rato—. Quizá algún arqueólogo del futuro encuentre los das superficiales con una navaja. torcida. Casi todo se había tantas operaciones había requerido la señora Helkia para ser la belleza vuelto cenizas. cintas con los apuntes del ci- especímenes. archivadoras se salvaron en parte de las llamas. inmanente a la nueva estructura fisiológica que busco producir. la integridad de su cuerpo. debido acatamiento hacia la creación divina y de respeto hacia la naturaleza a lo intricando de las fechas y a lo distante de las universidades donde humana. dijo. Las autoridades calificaron el hallazgo de distintas formas. del doctor. A los diez. Otras sufrieron ataques de ansiedad tan profundos que pués— de que Tadeuz había pedido ayudar en el sacrificio de cerdos. justamente el día que encontraron empa. «No muy fuerte». La ausencia de cuerpos en los restos del ca dio respuesta satisfactoria a una sola. eran sagradas. ¿Estare. »Algunas pacientes han muerto en la plancha por la agresividad de las a media hora de la ciudad. opacando la importancia de un descubrimiento alucinante. Lo Otra vez. piel. acaparó las aten- Pero me admiraba la manera como idolatraba a su marido. a la multiplicidad de ramas de la medicina de lado sueños románticos. Su estoi. podría confirmar que en realidad nun. Solían objeto científico que debería exhibirse como prueba del conocimiento escarificarse antes del coito. Incluido el mismo Tadeuz Balthazar. Todas poco Creo que. «lo necesario para que entendiera que no debía volver a hacerlo». Sin importar si debe transgredir un transitorio. me contó ella. Las puertas prohibidas habrán de convertirse. La señora Helkia casi nunca respondía de forma directa a mis preguntas. como si hiciera falta Nada había más importante que la labor de recuperación de los registros verbalizar lo que sus ojos gritaban al mundo. obra y gracia del sensacionalismo como las instantáneas de una mente ladas sobre su pequeña cama a dos palomas pequeñas. me formidables. de un carnaval de monstruos y agónicas aberraciones fisioló- Cuando le pregunté sobre las credenciales médicas de su esposo gicas. a las habilidades que deseaba dominar—. La única vez que Helkia propuso cam- restos y alucine la existencia de una antigua y desconocida raza de seres biar papeles. Del único que no desertó fue del que tuvo cuando los fines de sema- caminar las generaciones por venir. sus padres le prohibieron salieron a la luz desligados de su trama experimental. aclaró. de un matadero donde se violaban las más elementales líneas de —cuyo proceso de autentificación demoraba ya casi seis meses. cuando su padre lo obligaba relativo “bien común”. ¿De qué pozo de repugnancia provenía para deber tanta leal. El amor en sus ojos al confesarme que cada clandestinos. sin que viniera a cuento —mi grabadora llevaba apagada un más triste fue deshacerme de los cuerpos. a —para ayudarlo a madurar— a tomar distintos trabajos después de cla- base de violar nuestros propios prejuicios. sótano de la avenida Larrea. Estudiarse. Tadeuz se puso como loco y la golpeó. »Me ha asaltado la duda de si las psicosis serán una característica Tadeuz le confesó que él nunca había visto su propia sangre. O.que se cura con el tiempo y que toda gran carrera debe superar. a ser una raza el inminente cirujano. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 60 61 . tad? Los medios sacaron todo de contexto. y arrojándose a los abismos a los que su pro. habitación a la edad de nueve años. por mediación de la evolución dirigida. dejando solía declarar haber estudiado. Nadie en su casa se enteró —hasta meses des- intervenciones. Era un gran hombre. Para mos destinados. revelándose por continuar con su pasatiempo. que le interesaban. más bien. sino que se colaron fotografías. derivaron en depresiones con tendencias autodestructivas o paranoia. serias y nulamente científicas. un episodio de la adolescencia de Tadeuz. en el sendero que habrán de ses. arrasado por un incendio. él solía producirle a ella heri- del hombre.

. Ablación de orejas. Cultivo profuso de suave vello facial. ¿Qué gran composi. prótesis de garras.. los documentos gráficos no la Sangre del Otro? Debe uno perderse en ese laberinto. semejan a veces máticamente con cada mujer a la que he intervenido. Cabeza límites entre el cielo y la tierra.una de las patologías tras este fenómeno de nuestro siglo es la dis- reivindicar a Tadeuz Balthazar como el gran cirujano que fue. distinguir el camino a la floración del Cuerpo que debe marcar el filo Uno de los periódicos —no el mejor— logró filtrar ciertos documentos del Escalpelo. Espejo. Sustitución de dentadura por la de un carnívoro. Especialistas hablan de una inquietante semejanza con las espejos que son la repulsión y el Deseo. en la imperfección? ¿Cómo buscar la forma perfecta si uno no está dispuesto a mancharse de Sangre? ¿De Si bien no se ha logrado recuperar ningún cuerpo. un Seno con el fin de moldearlo. de tan extraños. ¿Cómo rasgar fue la mejor. Gritos.. En una de las libretas.. Se describe a continua- en un sentimiento superior. huérfanas y drogadictas. inmigrantes ilegales.. antes y después de bizarros desfiladeros.] compulsión entrañaban. con el grado de dificultad que cuchillos de cocina. los golpes del Martillo quebrando el Hueso. prótesis en los tor no interpretó sus propias sonatas la primera vez? ¿Qué gran científi.. Me sorprende pensar que una misma materia ha cifrado mi Némesis y mi salvación. sin haber sentido antes su realidad más detrás del sensacionalismo y la oportunidad del escándalo. y sólo en contadas —pero siempre necesarias— ocasiones durante los procesos de reconstrucción y recuperación. sin haber paladeado el latido más hondo de su Carne? ¿Cómo postulado que motivó el trabajo de este prominente hombre de ciencia. Las amé. Entre la imaginación de los hombres y de leona. para renacer y enriquecer con ellos su investigación tan parcial. Pero he de ir más allá. «La terrible»..] otro tipo de adicción al quirófano no sobrevivían mucho tiempo en las condiciones precarias y atroces en surge al considerar la apariencia como el centro de la vida. Sekhmet. Adelgazamien- su realidad». Yo aún confío en que mentes despiertas sabrán reconocer....] Casos de sujetos que han realizado extirpaciones con pacientes de acuerdo con sus carencias. Golpes y zarpazos sobre una Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 62 63 .. costados del hueso frontal. cada Cirugía. Los reflejos en el vidrio hacen perder la visión constantemente. que han desfigurado a sus víctimas [. to de los ojos. es mentira que hubieran tenido lugar secuestros para demás [.. sin que un mundo azorado dirigió dentro de la mente del doctor: ahondarse antes en la deformidad. violenta que busca el sometimiento ajeno». Mi corazón pronto junto a lo escrito en las etiquetas que los acompañaban: buscó nuevas musas. Ciertas personalidades inmaduras con tendencia neurótica —según dicen algunos. en esa casa de dejan lugar a dudas. Va siendo hora de una relación de idolatría [. El doctor seleccionaba a sus desaparecerla [.] la presión de la sociedad que pondera la apa- de carroña humana a dignos sujetos de experimentación. Adecuación superficial de los rasgos. sentir un ansia total por abastecer de individuos los procedimientos. a una organización más elevada de la Carne. Variante de la psicosis que orienta la disconformidad hacia los Por otro lado. Símbolo de la fuerza y la ira. Fue el primer vistazo a una estancia superior. He tenido relaciones siste... se establece las que las sumían sus «caprichosos experimentos». La relación del Cirujano con el paciente ción el contenido de algunos de estos documentos que han podido recuperarse.] No tolerar la fealdad en los demás. De cómodos moralistas. Pero a todo caos debe sobreponerse la sensatez. Extirpación de uñas. y no como morfofobia. La imagen está co no somete a sucesivas pruebas su más elevada teoría? tomada desde el ojo de buey de una puerta metálica. Amputación del puente nasal.. hasta que ambos se confunden intenciones de ciertas prácticas de los científicos nazis. han dejado la nunca estarán conformes con su apariencia y no alcanzarán la felicidad baja escala social en la que se arrastraban para inmolarse en aras de un que atribuyen a la belleza [. Estas mujeres riencia física. el verdadero auténtica. No es labor de legos juzgar a la mente eminente.. Sostengo que el La introducción a la opinión pública del trabajo del doctor Balthazar no impulso erótico es indivisible de la Práctica Quirúrgica. Va siendo hora de «. Alargamiento de los maxilares.] Trastorno Dismorfofóbico Corporal en bien más alto. «El juramento me parece un enorme estorbo.] El único objetivo del sujeto es conseguir poner en perspectiva el sufrimiento de algunos individuos ascendidos belleza y perfección [. psicosis que consiste en el rechazo hacia partes del cuerpo el loco adicto a practicar cirugías innecesarias y crueles en mujeres que que se perciben poco agraciadas [. en todo caso. va.. Diosa de la venganza.] gabundas— son ahora próceres anónimas y. son propensas a desarrollar pretensiones exageradas o poco realistas [. el médico señala: Tal fue el veredicto de mentes pequeñas. se parece a la del Asesino con su víctima. con una apretada caligrafía.. Yo entiendo que los caminos de Dios. He de borrar 1.

eternamente embarazada. al hombre de ciencia y al artista los unía un la imagen— nueve pechos.C. La mujer siempre de espaldas. ha derivado por derroteros insólitos? Si exceptuamos a los científicos del respeto a los seres humanos porque buscan el beneficio concreto y 6. Sin etiqueta. noble?». sellados con sutura quirúrgica. Se levanta. Un párpado cerrado en medio de su frente. Fotografía de una mujer a la que se le han implantado en el indisoluble —la raíz común de ambas palabras era evidente. Se cubre el rostro con las Los nombres de Nut («La del vientre estrellado») y Tueris («La gran- manos. La mujer sección —es decir. Sin etiqueta.C. material de todos nosotros. Cometeré la imprudencia de hacer un comentario al margen: me pa- rece una pena que ciertos estudiosos distraídos confundan ciertas apor- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 64 65 . Desaparece del campo de visión de la cámara. La primera: beneficiar a la humanidad? ¿O fueron quizá sanguinarios carniceros que perfil derecho de una mujer morena. Sus rasgos parecen normales. Alas se arrastran por un piso sucio. dos hileras de dientes afilados se abren contra cola de cocodrilo). hacia el final de su erudita y amena disertación. lenguaje común. la grabación se interrumpa. Coyolxahuqui. Diosa de la tierra y la fertilidad. en el no menos han desaparecido. tatuajes simulando cascabeles. un ojo se mueve con desesperación sobre su órbita. pensando en la descomposición y degradación que hace de la cómo referirse a su memoria: ¿se trató de sabios que incurrieron en la tierra fértil en primer lugar. En La fábrica del cuerpo. el doc- tor aventura: «Esto nos pone frente a una vieja pregunta. el tronco y las extremidades de una mujer están esparcidas sobre la Herófilo (335-280 a. Plumas blancas. En toda su cara. ¿no podrán solicitar la misma excepción los jer desnuda de espaldas. cuando la práctica de las artes y las ciencias era 7.) hicieron avanzar cama. bonizadas cuyo documento original fue destruido por el fuego. 3. Fotografía. En la antigüedad. La cámara asciende. Zoom out: tubos y elec. Cada vez era menos probable que las parte superior del hueso frontal. Cuernos de vaca implantados en la los diseños eran más complejos. Una mu. la causa del rechazo que recibieron en su época.pared acojinada. Al mirar hacia atrás deberíamos contemplar como un paraíso perdido esa época donde el raciocinio y la manía podían complementarse en la búsqueda de fines trascendentales. Gritos. ¿Estas flechas apuntan los derroteros futuros del doctor Balthazar? Cada vez 2. a saber. Los labios vaginales artistas. Cuando costumbres ancestrales. Coatlicue. cuya advocación material es la belleza. so pretexto de que la búsqueda de la belleza lo abre. importante plano moral y espiritual?». «La desmem. La imagen es borrosa. por ejemplo. Antes de que de». Tonantzin: nuestra (to-) madre (nãn-) venerada (-tzin). patas de león. Sin etiqueta. Zoom in sobre una mano: un dedo se mueve. crueldad impelidos por su invencible deseo de adquirir conocimiento y Dos fotografías rotuladas con el mismo número de caso clínico. La segunda: perfil izquierdo de una justificaban su sevicia con el falso pretexto de perseguir un fin altruista y calavera descarnada. pero también se trata del método que les permitió extender las fronteras del conocimiento. considerablemente la ciencia anatómica con sus contribuciones. 4. La vivi- trodos mantienen comunicadas a la distancia las partes del cuerpo. un mismo abdomen y el área del plexo cerca de —no se aprecia el cuerpo completo en vocablo griego: technos—. y una misma cualidad espiritual: la bús- queda de la verdad. en diversas representaciones encarna la González Crussí refleja esta ambivalencia al reflexionar: «No se sabe dualidad vida-muerte. La cámara que ningún ser humano puede transgredir. Hathor. cuyo trabajo también beneficia a la comunidad. Luego. cabeza de hipopótamo. Luego se enfoca en la boca de una joven justificado poner barreras al artista. «Templo de Horus». «La que se pinta el rostro con figuras de cascabeles». el brada». La médico y ensayista Francisco González Crussí relata cómo los griegos cabeza. la metafísica. Mastectomía radical. La sábana es retirada. ¿Puede un artista contravenir continúa ascendiendo. si está 5.) y Erasístrato (325-250 a. su libro sobre la historia de la anatomía. alcanzan a leerse en etiquetas semicar- la ventana. si es o no apropiado señalar límites de tez trigueña. Una cama cubierta por una sábana blanca. pacientes sobrevivieran durante periodos largos de tiempo. la disección de cuerpos vivos de seres humanos— fue está con vida.

El Primer Congreso de Cirugía Recreativa y Métodos de Neoconstrucción Biológica anunciado para el siguiente verano dará mucho de qué hablar. de un bohemio y.taciones de Herófilo con las de su colega más joven Erasístrato. en ese abiertas y prevenidas. humildes eslabones en esta cadena preeminente. salen del las transnacionales y las agrupaciones médicas no cejen hasta modificar cine. Es la amante de imperecedera: entes divinos. Tampoco puede despedirse de sus hijos. su advocación más haberse unido a un fotógrafo de fama internacional. el nuevo cuerpo de la belleza. más ágil. cuando él la abraza en la habitación del nosotros ● hotel en Tanzania. les gusta el nuevo final de Los ductos y servicios se desprenderán— son el principal acicate para que puentes de Madison y. hermosos y terribles. aceptó ser la esposa de un hombre bueno y acompañarlo a una intención. pero son labor. un soldado para casarse con él. visita que deberá llegar la semana entrante. dejó Italia y siguió a mayor número de intervenciones. a veces suficientes para desear una vida juntos. pero viejos fármacos y las nuevas sustancias requeridas para el éxito de las todo el mundo sabe lo que es la fuerza de la pasión. se pierde en la distancia. y con ese material puedo continuar mi comienza el viaje. sólo me queda esperar la respuesta del comité organizador. Como siem. habrá. empujada por un fuego incontenible. más próximo. ésos sí. como cuenta la película. pero ¿qué mortal no se arredra ante las visiones eco de una juventud aletargada. con su dosis de romanticismo intacta. le hace conocer en dos días más gente que la que le ha lugar que le corresponde. detenida ante el semáforo. Conoce a su amante desde hace días. los intervenciones —no está de más decirlo: las ganancias que de estos pro. A veces sus pensamientos son difíciles de comprender. que ahora es para maravillarse del deslizamiento del bisturí sobre las formas frágiles un granjero. Un abis- mo separa al visionario del peón. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 66 67 . la percepción actual. que Balthazar era un perfec. ¿Quién puede juzgar cuál es el El amante apoya la mano en su rodilla. No da explicaciones. sentada en el asiento del copiloto. Se siente culpable. sabrán darle otro enfoque a una obra que no ha instante tenso bajo la lluvia. entonces. el bibliotecas. y un 11 por granja en los Estados Unidos. antes momento en que el genio queda satisfecho consigo mismo? Este primer de coger el avión en Nueva York él le regala ropa para el viaje. los representantes de ciertas compañías farmacéuticas transnacionales me convencieron de donarles estos papeles para sus fines de investigación y desarrollo. El mercado actuando a favor del progreso. la mujer Saqué una copia de todo. ciento no parece tener justificación. En la platea. Luego. más En lugar de seguir con su marido. Dentro de no mucho tiempo el mundo cono. y ella. elegante. del profeta? Las estadísticas indican que cada nuevo proyecto necesitaba Hace años. ella flota. espectadores lanzan un suspiro de alivio. ¿Abrir la carne durante horas sólo Vuelve la cabeza y observa cómo ese soldado. La escrito está destinado a abrir una de las sesiones de trabajo del congreso mujer siente que ha cambiado de piel y ahora es otra: más joven. Cada quien tendrá. Con los eventos que han tenido lugar en los últimos meses. El genio ilimitado y la simple pericia no MADISON. Dormir velada por el tul del mosquitero. Mientras conoce la ciudad. los nuevos usos para tiempo de dejar una carta. Los nuevos procedimientos quirúrgicos. costó poco corromper la estructura que resguarda nuestra justicia. No se trata de una mujer cualquiera. Como no llevan maletas. Era un héroe norteamericano. sin cionista. CLARA OBLIGADO pre sucede. que caminarán entre un artista. Más allá de las cámaras. También. la mujer baja del encontrado aún sus interlocutores más sagaces. De sus mesas de trabajo se despren- derán otros acercamientos al trabajo de Balthazar. Alrededor del 67 por ciento de las operaciones eran de primera dilación. el 22 por ciento para corregir resultados fallidos. Nadie puede sentirse el legatario verídico de la sabi- duría balthazariana. Ahora sólo es cuestión coche familiar y se sube al de su amante. Se siente satisfecha de cerá el nuevo rostro. pero no de las entrañas? ¿Mirar los fluidos desbordarse hasta rebasar los límites demasiado: ¿quién habría podido resistirse al llamado de la pasión? de sus torrentes y mancharnos? No lo sé. pueden cohabitar. los puentes de No tengo ya en mi poder las dos cajas con su contenido. él hace entrevistas. ni tiene de tiempo. presentado su marido en años de convivencia. Nuevas mentes. donde le nacieron dos hijos. ha sabido despertar en ella el dudo si seguir leyendo.

Piensa qué hubiera pasado con ella si hubiera elegido un en su estado de congelación. mientras el teléfono suena. «Era un buen hombre». algo se ha quebrado Madison. No de que es viuda. vadear ríos que revientan en cascadas. y la nombre. siente que en lugar del antiguo animal se ha topado tiempo al hotel para que su amante no le pregunte dónde ha estado. su vida verdadera. plegado sobre sí mismo. En los raros qué. parece que tuviera que arrancarse de las entrañas madre.despertarse con el rugir del león. campos de vides. sí. viajar sin dirección fija. exclaman. Tiene alguna Lo imagina en esa vida donde nada cambia. aquella mañana lluviosa. Esa noche duerme mal. «ese muchacho debe de tener la edad de mi hijo». si se hubiera afincado allí. siente sola cuando su amante. pavorosas. De pronto la mujer siente que su vida. Hace tiempo que es además su secretaria. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 68 69 . Está nerviosa durante todo como si fuera una mosca ● el viaje. cobijarse de tormentas también. Le muestra Una mañana se despierta con una corazonada. que los hijos escriben a su la hace sufrir y su amante le recomienda que no piense en ello. Ya no le gustan tanto los viajes y se hijos. La mujer despliega el papel donde navega miran como si fuera una heroína. Piensa también en esos la muerte. entrevistando a un pastor de renos que ha descubierto. donde la guerra había sembrado destrucción hay ahora villas hermosas. en algún hotel perdido. abuela muy de tanto en tanto y que parece que están bien. dice. con su propio dolor. Casi no la reconoce su madre. a un hombre. «Querida mamá». Es una cría. ella una mujer casi joven. Mi hermano y yo nos preguntamos cómo en un hombre tan sencillo organizando las entrevistas. Aprovecha que él tiene una reunión importante para tomar un autobús hasta su pueblo. ser una hembra ansiosa que espera aire de riqueza. dura varias semanas. se sientan frente a encontrar el mejor encuadre. aunque no sería reticente con alguien más joven. una sola frase: «Te querré hasta la muerte». escribe a sus hijos. pero sale de la aventura sintiéndose mal. ternura. Por la tarde. está. su madre es ahora una anciana. piensa. «Por lo de tu esposo». tiene que No te guardamos rencor. Al cabo de un tiempo ha visto madre suelta: «Hija. Así se entera momentos de descanso. en esa casa que dejó hace siglos para seguir entre la nieve eterna. que lo conociste bien. Le cuenta. la cría de mamut. preguntarle cómo «En realidad». preparar con manjares deconocidos una frente. Cuando el dilema la punza trata de espantarlo. sólo queremos hablarte de nuestro padre. A veces se pregunta si ha acertado al bajarse del coche en mujer se conmueve. «Cómo has cambiado». a causa de los compromisos de él. miles de caras. Por fin la cena para dos. dejarla en el hotel ordenando fotografías. más lujosas y la fama de su amante la precede. Vuelve hijos que le parecen extraños. Los separan quince años que lo imagina sobre la mesa de siempre con su carpeta de ganchillo. «Estás muy guapa». dice. el cuerpo de él sigue despertándole a los sillones de flores. Luego. casi viejo. Ordenando sus papeles encontramos este sobre con tu romántico!». como un niño con miedo. No obstante. Piensa ahora que puede volver a casa de su madre. repasar las imágenes de las fotografías una y otra vez. Prefiere no responder. podía caber tanta pasión. Desea. Todo ha cambiado. Pero nadie lo coge. Otras. hasta cuando por fin se calman. te lo enviamos». «ya somos mayores. cada vez asiste a recepciones cubitos de hielo. Esto la que terminó con esa vida. Un día recibe una carta. lo siento mucho». se cogen las manos y se miran sin saber qué decirse. cuando él cuenta en público su historia. Ella se soprende y le pregunta por veinte países. es de sus dentro del corazón de la mujer. A partir de entonces Un día él le comunica que tiene que hacer un reportaje en Roma. que podrá hablar con alguien de su pasado. No dice nada de lo que siente y regresa a al hotel enferma. aprovechando que su amante no está. no vuelve a visitar a su el baño y vomitar. el cuerpo de un mamut. «¡Qué una respuesta. y permanece. Tú. alguien capaz de sacrificarlo todo. podrás darnos todos admiran la inteligencia de esta unión apasionada. a veces durante semanas. que. Están ahora en el una foto. desplegada sobre esa mesa. Desea también conversar con su marido. está norte de Rusia. junto ahora se notan. cómo desea. le dice. cientos de atardeceres. Es una sensación helada que la hace encerrarse en Aunque se quedan varios meses en Roma. le dicen. Él es ya un hombre pide una comunicación con su antigua casa y. en la misma postura en la que se topó con marido del pueblo. A veces recuerda los abrazos del amante bajo los puentes de Como el hielo bajo el que se ocultaba el animal. hablar oportunidad y la aprovecha. nos gustaría verte. le dice brasas. con sus hijos. asomarse a la tienda para descubrir amaneceres como hacerse daño. pero se abrazan hasta la brama. La sueña con él. la chimenea encendida y los visillos descorridos. Ha adelgazado y le sienta bien. la invita a entrar en casa. aunque su madre no sabe qué tipo de enfermedad fue recibe respuesta y lo achaca a los constantes cambios de domicilio. repasando su contabilidad.

Antonio Puñales sacó el paquete de pan de molde y una potente foco de luz blanca. bajo el todos los días. aceitoso del atún en escabeche le dio náuseas y el sándwich entero le Eran tan pequeñas. el otro celeste. dentro de una bolsa de unos grandes almacenes. con los gestos maquinales del que saliva y se dirigió al taller con los ojos vidriosos del insomne que sigue arrastra una misma rutina. los monstruitos se cobran al doble». y casi vomitó el desayuno sobre la mesa del despacho de su jefe cuando. puestas. Y ya casi estaba a punto de colocar sin duda formaba parte del ajuar infantil que las niñas nunca estrenarían. Marcelo Limón. una Era la hora en que Antonio Puñales tomaba el mando del televisor y pul- mujer sin duda. se dejó caer en el viejo pupilas y peinaba con colonia el remolino oscuro de sus cabellos tiesos. ❙❖❙ ERAN TAN PEQUEÑAS. colgó el abrigo en el solitario perchero de la entrada y descolgó había podido reanimar después del parto. al presentarle un borrador del presupuesto para que diera el visto bueno. Se detuvo junto a ella y contempló el sudario lata redonda de conserva de uno de los armarios de la cocina. pareció un cadáver más. La sombra que había oscurecido el rostro pelirrojo de nio Puñales en el vagón de metro. como cada noche. Después. PATRICIA ESTEBAN ERLÉS Incluso aquellos trajes de muñeca les quedaban grandes. uno rosa. la loncha amarillenta de pan sobre las dos rodajas de tomate cuando las Tiró de la manta con los ojos cerrados. tragó casi en un solo movimiento. con sus etiquetas aún hasta las tantas documentales de animales salvajes. Las horas empeza- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 70 71 . «Deben estar listas para las doce». había dejado en saba mecánicamente el segundo botón. segu- La chica del UHF ramente comprados. vio allí. da igual que ocupen un solo ataúd. la bata de cuadros rojos y verdes que solía ponerse para estar por casa. Comprendió que Una de las gemelas aún se chupaba el pulgar. o la madre de la madre. sofá de skay que el anterior inquilino había abandonado allí al mudarse. Antonio Puñales no contestó. les se sintió un profanador de acuarios mientras les aplicaba el fijador de Después marchó al salón y. fluorescente de tanatorio. hacia con mantequilla de cada noche. «Que no. Eso fue lo primero que pensó Antonio Puñales cuan- do por fin se atrevió a retirar la sabanita rosada que cubría sus dos cuer. con las prendas que alguien. No pudo probar bocado a mediodía. El olor en atreverse a mirarlas. le dijo su jefe. quizás la madre. Marcelo Limón se limitó a negar con la cabeza sin levantar sus ojos mezquinos del papel y le ordenó que multiplicara por dos el coste total. que tenía por costumbre emitir sobre la mesa dos vestidos mullidos de angelote. comenzó a prepararse el sándwich de atún viendo de día los mismos horrores que le acompañan por la noche. temiendo ya el mínimo bulto de aquellos dos bebés enredados en dió la tostadora y dejó que se calentara mientras buscaba un tomate y un abrazo vegetal. Desplegó estatal desahuciada por los espectadores. Ya en su desangelado a un par de siamesas sin nombre y unidas por el tórax a las que no se piso. de vuelta a casa. pensando que en realidad toda su vida olía la sensación de que estaban soñando algo tan agradable en su anterior a formol y estaba iluminada a medias por el parpadeo mortecino de un mundo líquido que no les había apetecido despertarse. Todavía tardó un rato en abrirlos. la otra sonreía con los no iba a comérselo y lo cubrió con un trozo de papel de aluminio antes ojos entrecerrados y la carita apoyada en el hombro de su hermana. que no. tan juntas y redondas como las cabezas de las siamesas. Tenía que intentar vestirlas también. Absorto. y Antonio Puña. y siguiendo el orden exacto de la camilla infantil que estaba colocada ya en el centro de la sala. con la idea de que sirvie- ran para identificar a cada niña durante los primeros meses de vida. Idénticos pero en distinto color. como el resto de su ropa. Había que preparar para el entierro aquellas dos niñas que no habían llegado a respirar. Daba de meterlo en el frigorífico. Puñales. bajo la que se adivinaba la silueta falsa de mariposa de dieron el aviso se hizo más intensa. EL RECUERDO de las siamesas persistió durante horas y acompañó a Anto- pos enmarañados. inmóvil en el centro del plato. Pensó que la pieza de tela afelpada aún olía a nuevo y el envase de margarina en la nevera. Encen- rosa. Allá donde miraba veía Puñales en cuanto entró por la puerta de la funeraria aquella mañana y le la mantita de cuna. para sintonizar una vieja cadena la funeraria.

se decía él. había atendido en el tanatorio a lo largo de los últimos años y que ahora Pero Antonio Puñales no prestaba atención. Marcelo Limón. dijo. problema. y Anto. señor. —Hola. sufría tanto por —Me llamo Antonio. restaurar cabezas de plástico en la academia. no fue por enfermedad degenerativa en un bello rostro de mujer consumido por la aquella negrura de cuenca de calavera. Antonio Puñales. que hacían que ❙❖❙ a él. a la que ya se había acostumbra- quimio. fue surgiendo líquida. alargado y estrecho como un ataúd. devolviéndole al desierto su eternidad de papel en blanco. Que los niños no le vean así». hacía tiempo que —Pues yo soy Tuula. abatido frente que en la pantalla cruzaban sin prisas la suntuosa superficie desértica al televisor. Los dos erizos se perdieron a lo lejos y la estepa helada se adueñó de AL PRINCIPIO Antonio Puñales parpadeó. película del Oeste y de pronto has aparecido ahí. miedo de mercurio lastrando cada paso. «Pero qué va. Se lamentaba de que todo regresaba de ultratumba. un tipo nervudo. sin hacer caso a la pareja de erizos negros Eran tan pequeñas. bajo una de esas sábanas de hospital que dejan al descubierto los pies. que él siguió mirando. se entonces. Durante un buen rato no pasó nada. y ése era su principal potencial como técnico en pompas fúnebres no podía figurarse lo des.. Trabajar con muertos no era bocado de gusto. el mejor artista funerario de la ciudad. bitación. marido los ojos y la nariz en el mismo lugar donde los tenía esta mañana. La de un maxilar destrozado por herida de bala o borrar las huellas de una oscuridad se adueñó de la pantalla y. Contra todo pronóstico. ensayar la reconstrucción el desierto del Gobi era engullido por una nebulosa de interferencias. «me temo que trevista. le entraran escalofríos. a pocos centímetros de su sofá. sin entender muy bien qué ha- toda la imagen. do. esperando una res- como el veterinario vocacional que gasea mascotas en la perrera. a quien llegaría a odiar con una rabia aguda y profunda de Puñales. un par de pies descalzos. cuando tan feliz le hacía No se percató de que justo entonces. «si los muertos no me dejan tranquilo. dido sobre la camilla. si Puñales se sobresaltó. Recordó sus tiempos de estudiante. como un mar resacoso. repitió una vez más aquella noche. hasta que escuchó el sonido de una suave voz femenina. tonio Puñales. allí. nadie había estado allí para avisarle que cada día iba a sentirse castellano y le sonreía afable con la cabeza ladeada. mire de ponerle a mi proveniente del interior del aparato. de color gris ballena». que barría las tenues huellas de un came. la imagen de una chica con el pelo verde sótano. mirándole con los ojos muy abiertos. estaba viendo una padecía de insomnio crónico y ya ni se molestaba en acostarse en su ha. Tan pequeñas. del Gobi. estudiando con ojos de experto disecador sus rasgos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 72 73 . mente que quizás la intrusa era una de cientos de clientas a las que él llo pretérito. dibujándole un personaje mágico. de muerto. «como si un adulto se hubiera propuesto divertir a un niño bisturí. «Además». De hecho. se dijo Antonio de comadreja. ello que apenas lograba conciliar el sueño. el bulto de un cadáver ten. al otro lado. por eso podía poner la mano en el fuego y afirmar que nun- graciado que llegaría a sentirse por culpa de su trabajo. una chica pez con enormes ojos abo- nio Puñales lamentaba que nadie le hubiera avisado del miedo atroz y la vedados. La verdad es que el día en puesta a atormentarle vía satélite. puesta. decir palabra. y en una fracción de segundo le pasó por la silbido de un viento fantasmal. se quejaba para sus adentros.. arrebujándose en su vieja bata de cuadros. masculló ahora Anto. Qué cosa tan rara ha pasado. los muertos son otra cosa». que su jefe iba a ser alguien tan despreciable como el dueño de aunque quisiera sería imposible olvidar un rostro como éste». adivinando al fondo de aquel igual que en un espejo mágico. de tanto encontrársela cada día en las pupilas yertas de sus clientes. Porque la la funeraria Os Sea Leve. «Para qué». ¿quién eres? antes de coger el coche. Antonio Puñales no sabía olvidar a un cadáver. se echó hacia atrás en el ta. sólo de verlos. cómodamente instalada en una mecedora y dis- había cambiado mucho en los últimos años. viéndose a sí mismo atravesar la puerta de su taller con ese sino porque un segundo después. cía una muchacha ahí adentro.ron a deslizarse firmes hacia la madrugada mientras Antonio Puñales y me tiran de la manga del pijama cada vez que intento cerrar los ojos». Pero enseguida descartó tal posibili- que enmarcó un diploma lleno de sellos que certificaba su extraordinario dad. Cómo iba a saber ca antes había visto a aquella chica de cabellera verdosa. o cuando recibió la primera llamada citándole para una en. Ni siquiera se escuchaba la voz en off del documentalis. y An. no se oyó nada que no fuera el sofá replegando las piernas. hipnotizado y sin pena que iban a agarrotarle los dedos cada vez que una viuda inconso. la hermosa alienígena hablaba un perfecto Nadie. no señor. nio Puñales. lable le suplicara entre sollozos «Por favor. Era. con ojos desconocida tenía una cara ciertamente irrepetible. Por instinto.

Me gusta ver a esa gente que lleva la ropa cubierta lunes. un pueblo abandonado al norte de ahora su vida tenía un sentido. Le gustaba el collar de vértebras Tuula.. ese destino caprichoso figuras en la nieve. mientras calculaba el precio del billete encontró un gorro forrado de piel de oso que le resultaba muy familiar de avión a Helsinki y del largo viaje en trineo que debería hacer después. a cocinar pastelitos de arroz y salmón y a tejer jerseys que hasta les había hecho de traductor para que pudieran entenderse. boreal de hacía dos veranos. Tuula y su sonrisa boreal. sobresaliendo en la nieve. a quién se le ocurre vivir un siglo. tanto cuidado paliativo y tanta gaita. por eso me gustan los cuadros de tu bata». ni Tuula ni Antonio Puñales contaban con lo que sucedió esa mañana —Sí. zarse de una simple patada el muñeco de nieve más sonriente. y comprendió acompañado con un guía sami. al trabajo en el vagón de metro. Desde que Tuula apareció expresara en perfecto finés. Pero desde luego. melosa. de cualquier modo.». en apariencia tan triste y nublada como todas las mañanas de westerns las 24 horas. en términos positivos.. Afuera soplaba un viento enloquecido y todo —Te esperaré. y a Antonio Puñales le gus- A TUULA le sorprendió que aquel chico pelirrojo de la bata escocesa se taba planteárselo así. como hacen. la vida de Antonio Puñales no fue un poco más feliz. para llegar al pueblo de Tuula. y le alegró mucho poder hablar con alguien todo era más bello. mucho más luminoso. para que no se le crisparan los nervios cada vez que el cetrino Marcelo Limón entraba en las pompas fúnebres con sus eternas hojas de estadísticas en la mano. Tuula era tos sueltos de sus largas conversaciones de madrugada para sentir que la última habitante de Runäehiemi. pero su padre no apareció. es que desde la cabaña sólo sintonizo un canal donde ponen de lunes. la chica verdirrubia que hablaba castellano. de lana. de bacalao que había heredado de su madre. de polvo. como incen- diados. Tuula era feliz. lo que más le gustaba en el mundo. lo que realmente tenía previsto separarles así. a pocos pasos del río helado. en definitiva. su collar de huesos de bacalao y sus jerseys blancos como la nieve. de camino después de diez semanas de negrura abisal pudo aventurarse al exterior. Finlandia. También que un enorme Realmente.. la culpa es de los médicos. siempre blancos. Era aficionada a hacer de una simple interferencia de señales televisivas. ay. Antonio Puñales pensaba en ella. «Aquí Por lo demás. blancos. despotricando de la poca gente que se Le bastaba recordar fragmentos muere en estos tiempos. que salen en las películas de John Ford. estaba tan oscuro que Tuula se limitó a esperar pacientemente asoma. desde que su padre saliera a pescar salmones la primera noche —Iré a verte. Tuula con que aquello era la muerte. porque había decidido vida tenía un sentido. Le bastaba recordar fragmen- después de llevar tanto tiempo sola en su cabaña de madera. el amor.. ninguno de los dos hubiera podido imaginar por entonces reno blanco se acercara a la cabaña cada amanecer y olisqueara el cristal que el mismo destino que había decidido ponerlos en contacto a partir de la ventana como para darle los buenos días. no existe otro color. Antonio Puñales ya de madrugada para sentir que ahora su no pensaba tanto en el pavor que le daban los muertos mientras tallaba sus narices o dulcificaba el rictus de sus cejas. esos cielos rojos y rosas. Solía sonreír por casi todo. decirle ella. Cuando rita de pez bondadoso y su pelo con reflejos verde manzana. los cactus y.❙❖❙ conocer a Tuula. Y es que lículas del Oeste. sobre todo. igual que puede destro- encantaba a Tuula. «. Cada día de trabajo era un día menos en la cuenta atrás. en su ca- da al cristal helado de la ventana. era ver viejas pe. Mentiría quien dijese que.si es que los hospitales están llenos de abue. a partir de su primera noche con la fin- landesa. ahorrar todo el dinero que pudiese para viajar cuanto antes a Finlandia y Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 74 75 . Por las mañanas procuraba marchar al trabajo con la cabeza bien llena de nieve y de viento polar. las personas que son realmente felices. coño. sueltos de sus largas conversaciones los de cien años. solía dad de que hubiera alguien cerca para verlo. sin necesi.

mucho cuando descubría tus inasistencias. que ya llevaba puesta su es extraña experiencia. A partir de ahora te ayudará con el pelo de los fiambres —le dijo Marcelo Limón al presentársela—. TAL Y COMO había prometido. que falta le hace. no lo hago. y aunque puedo abrir drugada. después de unos cuantos allá. Seguía sonriendo. Aquella maña- na estuvo trabajando incansablemente. llevaba el pelo corto como una monjita y tenía cara de mis planes. a pesar de que hacía mucho tiempo que aquel español que hablaba perdías por no asistir a clases. Sólo uso las que conducen a la cocina y hocico en el cristal. Tuula continuó esperando noche tras no. Buenos días aquellos. La verdad es que aunque no para que volvieran. y tres mensajes ñales. por cierto. al po. Samuel. pero las vacaciones de este como si fueran clientes vivos de su peluquería a los que deseara mimar año se sumaron a las de años anteriores. No regreses. por podría decirse incluso que le gustaban. y las con un beso. quedando de esa amistad. Pu. donde. Una ma. ¿recuerdas?. Tal vez por esa razón. Dile tú dónde puede dejar sus cosas. Marcelo Limón salió del taller y los dejó a solas. Samuel. Dulce Limón le dio las gracias con voz de azúcar y sonrió al pasar a su lado. ◗1 dejando en el aire un ligero aroma a jabón de almendras. Saludó con Habitar la casa de otro un frío movimiento de cabeza a Dulce Limón. Tuula jugueteó pensativa con una de las vértebras a tu dormitorio. Trataba las cabezas de los muertos con una deferencia exquisita. no vuelvas. Antonio Puñales se descubrió reconociendo que Dulce Limón no las oportunidades que te han brindado para que permanezcas en Liver- se parecía en nada a su padre. ¿Acaso no me dijiste la última vez que llamaste por teléfono todas días. No temía a los muertos. pero supo que no le quedaba más remedio. y él se sentía a salvo en el taller lo tanto. bata impoluta de peluquera. mara y. pool? La razón que argumentas para rechazarlas me parece insustancial. y Antonio Puñales se sorprendió Querido Samuel: varias veces mirándola maniobrar con sus tijeras y la plancha alisadora. No dudaba en masajearles el cuero cabelludo con sus me hubieras presionado yo me habría ofrecido a quedarme en tu casa. Ahora te escribo por lo que va sus raíces muertas. porque ya no era tan feliz. de vez en cuando. y además olía como los ángeles. Quédate por cuando la tenía cerca. La pobre doña Carmen se mortificaba con tanta gracia el finés ya no aparecía nunca en la pantalla del televisor. ANA CLAVEL dable como él. somos amigos. al comedor. que además seguro que era tan desagra. cuerdas cuánto luché yo también por obtenerla?) está por terminar y. Ahora es distinto. pensaba. ¿Que te has dado cuenta de que amas a Lorena? No regreses. Tenía pensado irme de vacaciones a la playa o tomar ese corazón. —Ésta de aquí es Dulce. tu regreso es inminente. pero siempre la calmabas A veces reponían Centauros del desierto o La diligencia en la televisión. parados frente a en el mismo correo frente. el reno blanco no se acercó hasta la ventana para estampar su todas las puertas. como acunándolos. ❙❖❙ te lo pide tu buen amigo Luis. Tu beca de especialización en Inglaterra (¿re- nerles los rulos. ¿Te acuerdas? En esa época yo sólo tenía acceso a tu recá- noches boreales se le hacían un poco más llevaderas. espejo que hay en toda la casa. dedos regordetes y hasta les aplicaba mascarillas especiales para hidratar A fin de cuentas. qué cosa es el las mañanas a la hora del desayuno y en las madrugadas al regresar de olvido ● tus parrandas. está el único pero quizás algo menos que antes. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 76 77 . Así practica Una ADVERTENCIA para cuando abra su propio negocio y de paso deja un poco presentable al personal. y le indicó con un gesto el armario en el JOSÉ LUIS CUEVAS que podía colocar el maletín de los peines y sus secadores de pelo. A Antonio Puñales no le hizo ninguna gracia tener que compartir su espacio con la hija del jefe. También les cantaba bajito. Cuando me cambié a tu casa no me importó echar por tierra varios de Dulce era morena. ¿no? Yo iba a tu casa a pasarte los apuntes que che. curso de fotografía que te había comentado. Creo que cuando vivía tu madre hacías lo mismo: por de bacalao del collar de su madre y comprendió. al fin. Pero. el que presentaba por ti los exámenes de geometría analítica y análisis químico.

de modo que tu pas? Perdón. noche tras noche antes de dormir. Sé que bastará un dato comedor. Sólo que que me invitabas a oírlo prefería inventarte cualquier excusa e irme a ninguna me convenció por completo. Es por eso que Sin embargo me parece que no estoy cumpliendo con la finalidad ahora yo también evito los espejos. perdón. Pero no creas que de repente haya Roído por conjeturas idiotas que no me conducían a ningún lugar comprendido el error de mis apreciaciones. ¿Las causas? No quiero saberlas del todo. que fue tan sencillo. Ya en serio.. es probable que no lo todo. sin embargo. También la de deportes.. aquel disco de colección eso que mi barba chayotera —como tú acostumbrabas llamarla— está con portada de muchachas desnudas que no podías conseguir por ningún tupida y ya me explico que tú tampoco te afeitaras. A mí el tal Hendrix (a pesar de que tú repetías que era el mejor la cuestión de los espejos no me dejaba en paz (creo que hasta llegué a requintista del mundo) nunca me agradó mucho que digamos. Después de puntuales a la hora convenida para la fiesta de hoy. y cada vez comentártelo en el mensaje anterior). De cualquier forma. este hecho me obligó a cambiar mi forma de vestir. hay otras de las que no estoy completamente seguro y por estar más presentable. Pero debido a que lado. En serio. la primera vez que lo escuché a a la basura. me gusta. perdón. El buen Luis ha cambiado. perdón (las que faltan para mil. Como ves. según tu costumbre. Luchita sigue viniendo una vez por semana como cuando es- Samuel: tabas aquí. han dado cuenta de mis esfuerzos y hasta me coquetean. Sin embargo. Conociéndote. Me imagino que a pesar del frío y del engorro del curso de especia- lización la has de estar pasando muy bien. de este correo porque. ¿no crees que es mejor que alguien las aproveche? Pero no creas concluya y que. Era como si lo hubiese escu. tengo un color de latin lover que nada tendría que El buen Luis ha cambiado. (con sus crudas realidades por las mañanas) para entenderlo. Es más. Y ésa es otra buena razón para que te quedes definitivamente. meterlo en un frasco vacío y arrojarlo de conocer el disco a fondo. a preocuparme están ocurriendo. Hoy. ¿Recuerdas mi cuer- gundo mensaje. probable que ya no lo reconozcas. La primera vez que me atreví a ir al club estaba nervioso. ¿Ha cambiado tu envidiable color bronceado? Dicen que allá hay albercas con aire acondicionado y luz de playa artificial. No es broma. po enclenque y debilucho? Pues he subido varios kilos. formulé varias hipótesis. lo conozcas demasiado. La respuesta vino después por sí sola. A nadie le chado. no te lo envíe. aunque te he platicado algunas de las cosas que Es más. tanto que es envidiarle al tuyo. Aprovecha las oportunidades que mencionaste y. Al paso que voy mucho me temo que tampoco podré terminar este se. temiendo que de un momento a otro me descubrieran. complétalas tú). gracias al club y a tu condo- minio de Cuernavaca. ¿Las frecuentas? Yo. Ya era justo que no me tomaran sólo como el «amigo de Samuel». no hay otro en toda la casa. si ropa me sienta a la perfección. Y he tomado tus te interesan. por favor. Lo bueno es que las chicas de la compañía se prefiero confirmar antes mis sospechas. ◗2 La casa la mantengo en las mismas condiciones en que tú la tenías antes de marcharte. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 78 79 . tanto que es probable que ya Porque salvo el que cubre de extremo a extremo una de las paredes del no lo reconozcas. gusta verse a primera hora en un estado tan deprimente. no regreses. y eso de bajar cada mediodía semi- para que te convenzas de ello. perdón. obvio. es seguro. O quizá lo conozcas demasiado. mi casa. O quizá ¿La estás pasando bien allá? Pero qué pregunta. Pero hay algo por lo que debo pedirte disculpas. solas pude precisar sin ningún trabajo cuáles transportaciones de tono. ¿Las discul. Es por te regalé cuando cumpliste los veintiuno? Sí. ¿Recuerdas ese disco de Jimi Hendrix que dormido con riesgo de resbalar no me ha hecho ninguna gracia. por lo menos en seguida de levantarme. no ha habido gran cambio después de tu partida. si tus amiguitas del club llegan raquetas y hecho uso de la membresía que tienes en el club. aquí. Quizá te sorprenda si te digo que llevo más o menos la vida que hacías ¿Sabes? Al principio no entendía cómo te las arreglabas sin espejos. Bastó llevar una vida nocturna arreglos musicales y armonías continuaban. sino que tengo la sensación resolví coger el asunto por la cola. no sucedió así.

ni siquiera puedo culpar al correo. pisó el acelerador y el taxi se hundió en la oscuridad. que no comprendo es cómo pude dejar que en mis mensajes anteriores el buen Luis aflorara y te pidiese que «por favor» no regresaras. ya basta. Sería lamentable. encapuchados. Mira. Cuando Cristóbal prendió el carro. Despoblado de ornamentos. del pasacintas. Ondular. Pesado el hijueputa. Ella las palmas. Lo de dientes. Hoy te comprendo. Diga que va de parte nuestra y no tendrá problemas. Antes sólo la conocía por referencias tuyas. Te envío los tres porque repetir los dos anteriores con todos los datos que ahora sé y que entonces desconocía es —tú mejor que nadie lo sabe— bochornoso para quienes odiamos el género epistolar. Los añadiré a PABLO MONTOYA éste que apuradamente escribo. Allá en Betania. De nuevo. hay adueñado sino porque conoces a Lorena y dices amarla. exclamó Jesús con una sonrisa portentosa no tuvo la culpa. te hablaría por telé- fono para terminar con todo esto. se echó la bendición. Los dos subalternos afirmaron con la cabeza. grave crisis enterarse de la existencia de dos Samueles ● Había pocas horas para efectuar el trabajo: sólo las que iban de la medianoche hasta el amanecer. pero precisa. entre nosotros. Dice que estuvo una temporada en a la carretera que conduce a Itagüí. El radio se veía exhausto pero aún sonaba en las emisoras. cruces psicodélicas y corazones sangrientos. Uno tas otras cosas. ¿Recuerdas la última vez que me enviaste un correo? Entonces me dijiste que lo que te impedía quedarte en Liverpool eran tus deseos de volver a ✹ ver a Lorena. como el tiempo apremia —y las ganas también— sólo podré referirte a grandes rasgos lo que sucedió. quisieran. Poco antes habían salido del bosque de eucaliptos aledaño Venía dispuesta a hacer las paces. miró la misericordia de los corazones rojos. de María Auxiliadora y de frases desprendidas de los Evangelios. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 80 81 . Cristóbal prendió un cigarrillo y ofreció el paquete a quienes aquí. Ahora era un altar con estrellas fulgurantes. al igual que con los discos y tan. Ninguno aceptó. Le causaría una espacio suficiente. Que tu rompimiento con ella había sido una locura. Mira. Si no fuera porque conozco tus gritos de la misma manera que empiezo a acostumbrarme a los míos. Cristóbal se encomendaba a él todos los días con fervor. comprendo que quisieras salvar el orgullo. El chevette era viejo cuando Cristóbal lo compró. coja y desafinada. no tanto por las propiedades de que me he del occidente de Medellín propician. No quiero llegar tarde a mi boda.◗3 Los mensajes anteriores debieron llegarte la semana pasada. Una vez más. Pero EL ENCARGO como no los mandé. a esta casa y conmigo. hagas. con su chevette amarillo. Eres un maldito mentiroso. Bueno. es decir. Jesús estaba descubierto y fue el único la playa —como se lo recomendaste para sus nervios— antes de venir que habló. por entre las subidas y bajadas que las montañas Hazme caso y no vengas. bastó que la viera para reconocerla y saber lo que pasó de ellos se frotó las manos con aceleración y varias veces se escupió sobre entre ustedes. pronto fue atiborrado de imágenes de Cristo. Pero la temperatura estaba fresca y en el cielo titilaba un prodigio de estrellas. El golpe del bulto en la maleta fue seco. y al poner los casetes la música tardaba un poco en emerger. flotaba en el aire el rastro de los mente el día que escribía el mensaje anterior llegó con las demás chicas. No lo Cristóbal tenía que llevarlo hacia el otro extremo de la ciudad. sentenció Jesús.

marihuana. para Betania. concluyeron con seguridad. dijo el militar.Fue en el paso por la iglesia de La América que Cristóbal escuchó el Los dos hombres se perdieron por un momento del horizonte de la visión. dijo la muerte. le provocó tomarse otro aguardiente. maniobrara una inmensa arma invisible. A esa hora de la madrugada. las trompetas de un mariachi gritaron con ímpetu sordo las ventanillas del chevette. Hablaron de los años pasados corridos. Tiene que estar uno muy desocupado para meterse ahora agregó. Las estrellas se habían ocultado poco antes sacudidas del viento y los latigazos del agua. Ahora los truenos traspasaban Mientras cruzaban Belencito. Sucedido el abrazo. Al dar la primera bocanada se asustó por el golpe de la los años sin verse. que habían sido Evocaron aventuras surcadas de mujeres. su cama. mientras iba desempañando Hace días que estamos copados. por unos resplandores que provenían del sur. La música se cuando comentó que por los lados de Santa Rosa de Lima no había tanta desvaneció y quedó suspendido en la atmósfera el vaivén desacompasado congestión. Tenía un temblor en las manos. ¿Qué las anécdotas y supieron encontrar la calidez de la antigua cotidianidad pasa. compadre?. le alzaba la mano desde la otra Cristóbal cambió el casete y puso el de vallenatos. Cristóbal frunció el con el dulce abrigo el vidrio delantero. dijo que se trataba de una diligencia. y propuso al otro que lo acompañara. Un hombre espigado y cubierto con un impermeable sirvió las copas. brillantes y negras. y subió el volumen de la música. no demoraron en precipitarse maleta que se cerró. El portero par de copas más. La historia de un guerrillero y un paramilitar. Tenía una metralleta y en el casco una linterna. Se aparcó el taxi y la música empezó a sonar. Todos parecían ensimismados viendo desde las mesas caer cuando. La lluvia. dijo el viejo que atendía tras el mostrador. El nuevo Cristóbal invitó a un par de aguardientes en una para arriba. dijo. El alcohol del Socorro tenía más probabilidades para que lo atendieran. se largó para Urrao y allí le había sobrevenido también una suerte El hombre levantó los hombros. De inmediato. se despertó la nostalgia. Lléveselo si quiere y ábrale un hueco debajo de turnaba en las porterías de varias unidades residenciales de El Poblado. pero ante el aguacero desatado aceptó parar. La paz siempre tiene su precio. como si alguien desde arriba pero el alma estaba por fin protegida de tanta incertidumbre y aceleración. Los dos Cristóbal se hicieron un solo hombre en los Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 82 83 . mientras se secaba la lo miró cómplice y fue cuando relató su conversión. que tenemos que seguir compartida. Entraron a la de que nuevamente transitaban calles y casas en medio de la quietud de Salzamentaria Uribe. tocayo suyo. El cielo se nos va a venir encima. Su voz fue pedregosa se aproximó. contaba su historia. El tocayo hubiera dicho afónicas en el pasacintas. respondió el otro. Adentro había varios hombres que escuchaban las madrugadas. la lluvia. apoyó la frente contra la culata de la En ésas estaba. Cristóbal dijo que iba sonrió y dijo que no había problema. Parecía la mamá de las morcillas que se extendían. por esas faldas. Tomó de la cajetilla uno orilla de la calle. silbido. cierto!. se había tornado no feliz pero sí llevadero. Trabaron un saludo de sorpresa porque eran muchos de los cigarrillos. tal vez por el reconocimiento que no. dijo. Luego regresó a su silla. cuando el taxi metralleta y volvió a mirar con indolencia el rencor del aguacero. se encaró con el taxista y le susurró al de conversión. Los relámpagos iluminaban de vez en cuando una intemperie de arbustos y casuchas que aguantaban las En Betania se desgajó la lluvia. a tales alturas. Rieron con las extravagancias de algunos de sus amigos ya fundidos con parecía suceder en un universo distante. que tenía húmedos los pies. Desintegrada la ceño con impaciencia. ¡Qué locura. habían trabajado para una banda de narcotraficantes. Y ustedes para dónde van. exclamó la vendedora. Aún falta para que amanezca. Existían obstáculos económicos. Cristóbal. maldita sea. Cristóbal se acercó y. Enseguida vio el rostro incómodo de su amigo. El viejo frenó de repente. banda. Arremetía a través de ráfagas intermitentes. El primero uno que estaba armado. empezaron a sentir frío. Ayer nomás alguien como usted estaba en las mismas y por del limpiaparabrisas. Un viejo compadre. me lo llevo para la casa o qué. especificando lo de los horarios de trabajo. Un solo limpiaparabrisas se movía con un ruido quejumbroso. Eran pocas palabras cabeza con las manos. en la cacerola. Ante la insistencia de su tocayo. no amainaba. Laboraba desde hacía dos años en la vigilancia privada y se oído: Es problema suyo. exclamó el segundo Cristóbal. Cristóbal sonrió y le Subieron por una carretera llena de huecos. Pronunció el —güevón. afuera. Nada. Entonces. grandes amigos y que al final de la canción se destrozaban en una cantina. allá lo desembalaron. Cristóbal dijo a su tocayo que esperara y se bajó. Explicó que en Betania no había espacio y que por los lados caseta cercana. A Cristóbal. en Manrique. cocaína y asesinatos. exclamó Cristóbal mientras prendía el carro. Comieron morcilla y papas que acompañaron con un llenas. encontré a Dios y ahora Él me habita— para decir que su mundo nombre de Jesús y se alivió la prevención. Todas están favoreció el hambre.

una calma súbita mermaba los torrentes de la lluvia. No todavía estaba suspendido en los dedos y ardía como un brasero diminuto sólo se han desvanecido las personas. mo- el tocayo. El bulto el ruido. el sol ponía una apenas horas o días o siglos. bolsos. Otro bombazo se produjo y estalló una de las gorriones. sino también los árboles. Ninguno de los dos conocía las vías sin pavimentar que formaban el ventisquero de Santa Rosa de Lima. cuerpo de Cristóbal se derrumbó y sus ojos crecieron hasta paralizarse Hora punta para el silencio. Fumaron durante un rato y sopesaron las posibilidades contonean como gigantes vertiginosos. con rapidez. Las pertenen- en un gesto impertérrito. Abordaron EL ESCRIBIENTE Y yo de nuevo el taxi y. Ya no alcanzaba el tiempo para cavar una fosa así tuvieran salvo la mujer parada en la acera. Da miedo el caos de objetos es- del taxi sólo estaba el gato. Pero en la maleta Da miedo la ciudad vacía de gente. llamó varias veces el otro. Con lentitud. Nadie. No ha quedado nadie que tenían. Tras ella. abandonó el taxi ● fuerte y hermosa y compacta. La risa de Jesús se le interponía techo de la ciudad. Parece una estatua ventanillas del carro. y los remolinos de eco chocaban entre sí no era muy pesado. de Itagüí. que parecen irse disolviendo unas en otras. Durante un tramo largo no vieron a nadie. día de mercado. lo acomodó al lado de unos arbustos. en una calle moño tirante. El no bailan sobre sus goznes. hasta que todo paró. carteras. documentos. entre el revuelto de periódicos desbocaba el taxi. Este cias de los desaparecidos yacen agolpadas en las escaleras del metro último había podido protegerse detrás del taxi. A Cristóbal no le sonaba la idea de dejar el encargo tirado en manos cuelgan las bolsas de la compra. un disparo sonó y su eco cortó el resuello del taxista. con ojos prietos. calle abajo. Una mujer paquete y. como un tobogán enloquecido. El cigarrillo del taxista de donde la mujer acababa de salir hoy lunes. que pasaba al otro lado del río. descendió. Cristóbal luego intentó parapetarse en ese pequeño kiosco mientras estallaba cuadró el carro en la orilla de la avenida del río y abrió la maleta. junto a la boca de metro. La música también se había difuminado. A sus pies. hay un montón de zapatos. además. se enrumbaron hacia el otro barrio. los en medio de la llovizna. se había un barranco. el vestido algo desordenado. y revistas. para lo incomprensible. la calle se interrumpió. todo el ruido. después de patinar en la calle empantanada. el pago aún no se había realizado. El y contra todos y le levantaban las faldas y liberaban su cabello del rumor del metro. Ni siquiera tengo linterna. Gabriela. La Gran Avenida es un cementerio de autos. maletines. o A lo lejos. Sólo caía una garúa que dejaba un vaho en los vidrios del carro. Abajo. Salieron del chevette y tos tiradas. se pierden en el cielo. llaves. De sus dos palas. Antes de cerrar la puerta y arrojar las llaves por Quizá fue por puro instinto que la mujer chilló a la vez que aullaban una alcantarilla. las palomas. sus ojos recorren despacio el cualquier parte y tomar el camino a Itagüí. CAROLA AIKIN La geografía era extraña y la lluvia la tornaba aún más inhóspita. destellos de los ojos. ¡tan- comprobaron que más allá del rayo de luz que desplegaban las farolas tas. en el oriente. autobuses. recordó la música y los cigarrillos. en las formaciones rosáceas a cada instante y. La mujer está muy pálida. apresuró sus pasos. Apresuraron los aguardientes y pagaron. En algún pedazo de tiempo ella salía. el quiosco donde ha buscado refugio hace apenas minutos. Al portero se le ocurrió lo de la pala. surgió el amanecer. tantas llaves! En el aire rosa ululan los edificios: se estiran. los edificios ya De súbito. De pronto. lo sacudían en el aire colapsado de gritos y sombreros. Afuera. repuso triste parcidos. Y otros más sonaron en la noche mientras Cristóbal con escote floreado en uve. rompiendo Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 84 85 . Más tarde. Es plena hora punta en la Gran Avenida. Compadre. Cauteloso. Una mujer que se agacha. estela translúcida de amarillos sobre las cimas de las montañas. Tomó los casetes y el las ondas sonoras. Se lanzó al carro y pisó el acelerador con fuerza.

que fue el ruido harto de tanto ruido lo que estalló. un país seguro con fronteras delimitadas a base de monto- tas. de prendas y zapatos. Joyas. hículos y cuerpos. aparta con rabia. avenida. ¿Y las llaves? ¡Tantas llaves! La mujer respira hondo. Toma. los sitúa en llegar a esto en una mañana de lunes. paraguas allá. razón. Y menos ahora. y se desprendiese por los bordes. aprieta su cin. que están acostumbradas las bolsas del mercado sobre su cabeza. sucios. imponentes como Lentamente. la nuca destapada. Conoce bien montañas con paso firme. hoy. pero ¿y los relojes? ¿Es que nadie lleva. Sólo quedamos nosotros. Le explicaré que rizonte. Es bonito el escote floreado Se marcha cargada con sus bolsas. sucios de sueños. duros. Me rodea sin embargo un ¿Es que esperan que ella se ocupe de todo hasta que les dé la gana continente salvaje. la rebeca puesta de cualquier en uve. Ni una sola vez se ha vuelto a mirarme. Con qué delicadeza los examina. uno a uno. Tanta gente. Pienso con rabia en de volver? Da miedo. la pone encima de las compras. No imaginó que se podía apilan sobre la acera. ¿a quién le importa lo que piense una fregona? La mujer ríe. Maletines bre? Reprimo la risa muy a duras penas. Respira fuerte. una figura esbelta. le digo. y tengo miedo. conder. me Esto no es forma. se pregunta. Y ahora Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 86 87 . incrustan sus antenas en el cielo. He comenzado a sentirme débil. pero Gabriela se ha levantado furibunda a recoger sus después incluso podrán clasificarse por nombres. tura. Carteras todas juntas. Parece una diosa dormida al fi- piedra. blusas. En el pequeño cerco que Gabriela ordenó me siento en de coches. no estoy dispuesta a aguantar prepotentes. Gabriela camina por la que ocupan otros. envueltos por la bruma. en el atasco permanente de ve- abanico a su alrededor. se orde. Mire. que acorrala a las montañas. Todos zapatos impares y absurdos. ¿Es que han marchado desnudos? nes de periódicos. anillos. No es forma ni hay dere. las grúas que ya no chirriarán. ¿Por qué?. Quiero acariciarle la mano. La Al fondo de la Gran Avenida brilla hoy la puerta de la ciudad. la autopista fantasmagórica. se alisa la ropa. No piensa. con su vencedor en lo alto. los secretos que nadie se molesta en es. me hacen sentir solo. me digo. y deleito mis ojos con el contoneo enrarecido. ¿Cómo «nosotros»? ¿Quién se cree que es usted y cómo sabe mi nom- na el pelo. lo redondea. Estoy cansado. ¿y por qué no yo? Y las azoteas de los edificios. Odio las multitudes. abrigos. los ojos peles. el otro sosteniendo el equipaje. Complementos. Yo la he convocado: le hice salir del metro para antiguas donde nadie existe ya. los cabellos sueltos y castaños. la dobla. Se dirige a las como si no hubiesen dormido o comido o trabajado allí. los zapatos que se monolitos. El vestido se adhiere a su cuerpo. Llora ante la avenida regada cansado. corba. Tiembla. Sabe dejarlos como si no hubiesen pasado por allí. No debe pensar. carteles publicitarios. Es una de de sus nalgas fuertes. irónicos. se extienden los suburbios. tranquilizarla. lo que encuentra a su paso. Un cielo de papel. de cuando tienen por delante un trayecto largo y cansino: un brazo en deseos ahogados en cubos de agua con lejía.la extraña quietud que emana de la súbita inmovilidad de la materia. medias. nal de una batalla. inexplorado. Ha colocado esas mujeres que hablan mientras trabajan. No se podía. ba relojes? No debe pensar. Pa. dice. pulseras. Ya no coge el horizonte en el ho. comprobar que aún le late el co- silente. casas de mil plantas. ¿Quién es usted? Sus lágrimas caen sobre mi camisa cho. quitando la rebeca. los rastros. Da miedo la ciudad vacía. Decir su nombre: Gabriela. toma el aire No podrá ir muy lejos. Olerla. Todos idos. chupetes. Hay hasta carritos Gabriela: yo había cambiado el mundo para tenerla conmigo. le oigo decir a la mujer. Yo he de bebé con sonajeros. deposita sus bolsas. Toda una inspiración. Igual que en esas fotos descrito a Gabriela. mojan mis muñecas. Pareciera que el cielo se hubiese achicado unas cuantas tallas nada importa. No piensa. pequeña. cosas. tan pequeña. musculosas. violáceo. Ha reacomodado las sagradas bolsas junto al semáforo. Gabriela. las grúas. No se podía seguir así. Gran Avenida. erguido e indómito sobre un caballo de La mujer se ha echado en la acera. pisoteando todo sudor. que todo estallara. No las limpiaduras. otro país. Avanza con seguridad. Murmura. Se está arremangada. No le intereso yo. le intereso. Cómo deseo acostarme a su lado. Ella sabe de los espacios la cadera. Más allá. en la lucha por llegar cada quien a su destino. aquí. los pechos asomados y blancos y el correr de las manos tras el manera sobre los hombros. luminoso. Comienza a organizar la calle. como hacen los indígenas a dialogar con los pasillos interminables. susurro en su oído. Ella grita. de pronto muy se tapa la cara con las manos.

No quedan villosa orquesta. conmigo. Él no nos ha dejado ninguna otra opción. Debí la tomé por fregona. las comas. le exijo que me diga cómo se llama su amante. ¿Será posible? Increpa con furia. somos tres. haberme disfrazado de personaje que sufre el Gabriela está conmigo. como siempre. A veces no con él ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 88 89 . lo que importa es que hoy Gabriela está conmigo y chas preguntas. Sólo al final hay un punto y antes del punto su nombre y blema es la comida. «La noche era una trol. quejiquea a golpe de fuerza bruta. con una especie de instinto animal. no vuelvas con eso. La humedad empaña mis ojos. intento borrar cabeza? Decido buscarla y salgo y corro. le encanta bailar. Y él. Ella asegura que las necesidades creó. Esto me violenta un poco. No. A menudo me repito: haber sido más cauto. Es bailarina. porque él no tiene nombre. Gabriela ha organizado una buena despensa. Me preocupa vidrio. El aire transporta olores metálicos. llos. dice. los rastros que él deja en su vientre. ¿Dónde estará Gabriela con sus bolsas en la Me echo junto a Gabriela. le he dicho repetidamente. Se me ha abalanza. Ella pregunta por el todo exquisitamente ordenado. el otro está aquí. tener una vida normal. No noto ella. Qué plácida se la ve. Estoy perdido. un escribien- do cual pantera y me araña el pecho y grita: ¡Hay alguien más! ¡Otro te. el mío. plantas ni animales. una villa con jardines. No oculta su relación con él. por el momento. Después de hacer el amor se ha quedado Estoy tranquilo. verdadero duelo entre nosotros. eso es. una mara- parece haber desistido de su idea de irse a las montañas. Cuando vuelvo está acostada y desnuda y aguas azuladas que tintinean como campanillas de iglesia antes de sudorosa. usted se llama Sebastián. Y me hombre!. le hago cerrar los ojos. El afán por sobrevivir juntos me habría aguaceros y ella me pide que la deje tranquila un rato. No puedo dar crédito. Sí. Ella dormida. es mía y no de él. No paro de repetirme que. necesito refugiarme en su calor. Pero de nuevo miento y con un bastante la credibilidad del texto. en el sonido de las campanas. Sólo que no siempre. Está con nosotros. sólo que no me pude aguantar. pero no sé nada. y no sólo sabe que me llamo Gabriela. algo hilo de voz le pregunto ¿Sabe usted adónde fue? Ella se echa a llorar desenfrenada. parece aceptar el desastre con buen ánimo. está muy lejos. también dice que avergüenzo. Todo se ha salido de mi con. El cielo descarga unas ese sonido de campanas. mejor dicho. Ha pedido un gran teatro. se escuchan cada vez más alto. siempre hoy. demasiado. perdido. Pero la tengo conmigo. las campanas escribir de nuevo? Creo que si lo hicieras podríamos salir de aquí. Avanzo hembra de tobillos rosados». Luego. básicas están cubiertas. Me levanto afli- mi cuerpo. hemos descubierto en la segunda planta de tres! Y sí. tocar el suelo. portal. He tenido que refugiarme en un so. escribo sobre su piel. He optado por resto del mundo. Hace días que Gabriela y yo estamos juntos. Es un narrador sin nombre. la escasez de agua. Ahora.estoy terriblemente solo en este pandemónium creado por mi propia baila. las caricias. la falta de electricidad. ¡Somos Hoy. Pareciera que la Sebastián. Sólo oigo entrar y salir el aire y el sonido metálico de esas gido de su cama. Sebastián. a mojarme y a correr y a sacar afuera la desesperación que me causa Inesperadamente se ha puesto a llover. unos grandes almacenes un ordenador que funciona con baterías. en el Gabriela me ha ido dictando el nuevo orden de la ciudad y yo he repiquetear de las letras. Ella me hace mu. Ahora empieza el mos el tiempo contado. Él entra y sale de este escenario techado en escrito con suma obediencia cada una de sus palabras. venga y dale con lo mismo. me dice en un susurro. suceda yo encontré la mejor suite de la ciudad para los dos. También quizá la estructura. No importa qué le diga a Gabriela cuando la ciudad. sin poder retener la ira tomo a Gabriela por los cabe- encuentre. Entonces salgo llevado a su lecho. sobre todo porque vaya a enterarse de que Pienso que quizá me apresuré en revelarle su nombre. era bailarina. en la lluvia. Él no la para Gabriela nada de eso importa. pavos reales. Tene. Dudo de todo. El pro. Mi Gabriela. La lista es inmensa. ¿por qué no intentas ciudad estuviese encerrada en un gran vaso de vidrio. Me asomo a mirar con impotencia la destartalada diabólicas campanas. desesperación. Gabriela me ha abandonado en el fin del mundo. fuentes. Sólo espero no hacer con Gabriela lo mismo que hace él. Pero en mis brazos. lo que suceda. Pero no lo sabe Llego por fin hasta ella. A veces caen grandes mismo estentóreo destino. Y así debí decirle a Gabriela. Y todo. no acabe de soportar el problema del tiempo.

el vicepresidente de monopolísticos que se ocultan en el fondo de este asunto. el cliente siempre tiene la razón ● resolviendo acto seguido acudir personalmente a la cabina para hacer valer sus derechos de cliente digital. mientras que sus nacionales están autorizados. planeaba colocar las primeras piedras motivos están solos en el mundo pero cuentan con el apoyo solidario de una prometedora compañía análoga. Si escarbamos un poco sobre la pátina del expediente. al levantar la sesión. no aparece por ningún sitio. ya que «hasta en las peores profesiones debe guardarse implorando un escarmiento benigno. como ella misma manifestó en el juzgado antes de tendrá oportunidad de cobrar aquella vieja deuda oscura porque. al fin y describir la forma en que su interlocutor había montado en cólera al cabo. y se presta oído En Herámburo. al constituir Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 90 91 . El fluctuoso cuerpo deliberante portátil rojo. El magistrado que integraba el tribunal del segundo día. compuesto un día por cinco magistrados y al día por los auriculaespías encargados de radar la frecuencia y espacio de siguiente por uno. No se sabe a ciencia cierta si con de un teléfono. que por supuesto ya fue archivado. El líder de Herámburo fue informado de «la traición» que conoció la causa. loable y el presidente de Arúmbaro. decíamos. lo que dificultará un poco la tarea. sin embargo. Hay que tomar en cuenta que en Herámburo la pornofonomía activa se persigue con severidad. el vicepresidente. hará que su arruinado verdugo repte por los suelos beso negro. móvil o convencional. a título ADRIÁN CURIEL RIVERA personal. en una era presidente de la empresa. fue la mejor de las buenas voluntades o de las malicias. En el calabozo. país vecino de jurisdicciones y fronteras tan onerosa meta de satisfacer la demanda sexual de los que por distintos lunares como las de Herámburo. descubriremos los recelos e intereses y fronteras cambian como las fases de la luna. Resulta que una próspera compañía que se ha propuesto la humanitaria. cosa que es comprensible puesto que en Herámburo no esperanza de que los vientos de las ganancias mercantiles cambien de hay códigos. quiso destacar. magistrado este último que a la sazón era también el cobertura de la competencia. Las circunstancias que rodean el caso no dejan de ser nebulosas. una sentencia de cadena perpetua. en señal de amistad. el prisionero mantiene viva la código alguno. país oriental de reciente creación cuyas jurisdicciones a otras versiones extrajudiciales. pues un beso negro no se pide ni por teléfono». «el mal gusto del condenado. una valiosa fuente de empleos y un incentivo imponderable para el Prácticas crecimiento del producto nacional bruto. y las empresas a los estados. Entonces se invertirán los papeles y un poco de ética». teniendo la la versión más difundida. llevado al banquillo de los acusados por hacer una llamada obscena a le obsequió al cándido vicepresidente caído en desgracia un teléfono una telefonista de la propia compañía. por no decir que apuntó en una hoja de papel que rumbo: los accionistas de Arúmbaro «fusionarán» a los de Herámburo. Según a él lo incorporarán a los nuevos puestos directivos y. de Herámburo y del Tribunal Único de Justicia. dictó. a sobrellevar con resignación corporativas casi alegre la pornofonomía pasiva. en que las telecomunicaciones han sustituido la voluntad popular de haciendo caso omiso de que la pena que imponía no estaba prevista en Rousseau. la operaria se había negado a practicar un sartén por el mango. espoleados más bien.

El amanecer Una lámpara de pie a su derecha. donde se encuentran desperdigadas todas las prendas. a un ritmo regular. Una lámpara encendida. La luz que emite la ventana de la habitación alumbra apenas una calle solitaria bordeada de encinos Lo hace metódicamente. (Cuento en seis villanelles* narrativas. de Rothko Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. Si éste fuera el pájaro que visitó la ventana de una novela de DeLillo. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 92 93 .» from M. ♥ Hay una mujer también. ♣ seguramente estaría gorgoreando las palabras «mundos imposibles». el hombre se desliza con cierta lentitud desde los pies de la cama. la espalda contra la pared. villanella «ballad. As a poetic form. como si reaccionara ante las palabras que no ocho cartas de póker y algunas líneas sueltas) puede escuchar del otro lado del vidrio. Hay un pájaro que canta de noche. La noche oscura. five 3-lined stanzas and a final quatrain. El pájaro inclina el cuello. I : L O QUE EL PÁJARO OBSERVA A TRAVÉS DE LA VENTANA : Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande.L. © 2010 Douglas Harper. usually of pastoral or lyric nature. sin levantar la vista. Sobre las piernas cruzadas en forma de flor de loto sostiene un libro que lee Qué raro. CRISTINA RIVERA GARZA El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. villanus (see villain). with only two rhymes throughout. from It. of villanello «rustic. Poco a poco. El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. tan oscura. en voz alta. Caminar: un pie delante del otro. pero ella está sentada sobre las almohadas de la II : L O QUE OBSERVA EL PASEANTE NOCTURNO : cama. Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande.. ♦ El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar.» from fem. from Fr. Online Etymology Dictionary. Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. rural song. hacia el clóset. * VILLANELLE: 1586. en cuya parte baja se abre de par en par el equipaje. Un pájaro que canta de noche. El abrir y cerrar de los párpados.

DE AHÍ . Un par de niños juegan con bolas de nieve. aunque la risa no puede atravesar el cristal. It is your life. otro siglo incluso. la conminaría a continuar. Los brazos caídos a los costados del cuerpo. atormentado. murmuraría en un tono cada vez más bajo. de espaldas a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. a veces. es huir. EN OTRO LUGAR : This is urgent. you want to tear yourself out. sin embargo. cerraría el libro entonces. Un hombre de tiempo atrás. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. un golpe seco. Alguien que no sabe. cerraría el libro entonces.♠ ♣ III : LO QUE LA MUJER OBSERVA CUANDO CIERRA EL LIBRO Y NO DICE YA NADA MÁS: La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la voz. The last chance of freedom. desaparecen pronto. entonces. Ríen. la conminaría a continuar. de espaldas a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. y él. VI : LO QUE EL HOMBRE OBSERVA DESDE LA CAMA (RETROSPECTIVA): Los ojos abiertos. voz. Y afuera. a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la El pájaro escucharía el eco: You want to get out. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. am the outside. deteniendo el dedo índice sobre This is urgent. cerraría el libro entonces. de espaldas V : L O QUE EL AUTOR DEL POEMA OBSERVA DESDE LA VENTANA DE SU ESTUDIO LEJOS a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. nevaría. Empequeñecido por el tamaño del mueble. un golpe seco. Si la mujer leyera el poema elegido al azar. la lectura en voz alta. eso es obvio por los gestos de los rostros. El pájaro lo mira con curiosidad desde la intrincada rama de un encino. cerraría el libro entonces. desde el sillón. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la La frente inmóvil. Piensa. Los ojos abiertos. Los ojos abiertos. I voz. This is urgent. Sus cuerpos dejan marcas sobre la nieve que. La mujer seguramente imagina un sombrero sobre esa cabeza de cabellos cortos y rubios. desde el sillón. desde el sillón. ahora mismo volvería a posar la vista sobre sus luchando contra un cansancio infinito. esto también con toda seguridad. las hojas en movimiento. un golpe seco. Los ojos abiertos. de nueva cuenta. y él. Los ojos abiertos. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la IV : L O QUE EL HOMBRE OBSERVA DENTRO DE SU CABEZA : voz. Wrenching your way through. desde el sillón. y él. luchando contra un cansancio infinito. luchando contra un cansancio infinito. de espaldas This is urgent. Leer. que se trata de un hombre luchando contra un cansancio infinito. un golpe seco. la conminaría a continuar. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. el hombre parece más agotado de lo que está. tartamudeando. avergonzada. la conminaría a continuar. letras y emprendería. continuaría. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. I am snow. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 94 95 . Tabula rasa. y él.

Las manchas del labial sobre las orillas de las almohadas. tabula rasa hecha de nieve. tabula rasa hecha de nieve. La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se ♥ derrama. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. se pregunta sobre sus sueños. cavilando. todavía con delicadeza. Hay un pájaro que canta de noche. su mano derecha sobre el hombro de la mujer. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. El techo. Negro sobre negro. tabula rasa hecha de nieve. finalmente cierra los ojos. escena de los dos. Negro sobre negro. El techo. Impresionismo. Nadie ha estado ahí. Nadie escuchó en ese lugar los sonidos de las palabras que lo hicieron Qué raro. Nadie ha estado ahí. Un hilillo de saliva sobre el mentón. Nadie evitó mirar atrás: el rostro bajo el sudario de la nieve. cavilando. sin grieta alguna. Iridiscente. Los pies. como el pájaro antes sobre la Negro sobre negro. Se han borrado ya las arrugas que su cuerpo hizo brotar en la tela del sillón. Los árboles adquieren forma. Sopesar significa levantar algo como para tantear la importancia que tiene o para reconocerlo. Nadie. en el centro de todo. Nadie ha estado ahí. sin grieta alguna. bajo las mantas grises.♦ Cuando se inclina sobre la cabeza de ella. El omóplato es una quimera óptica. VIII : L O QUE NADIE VE : Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 96 97 . Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. sin grieta alguna. habitación. VII : L O QUE EL HOMBRE OBSERVA DESDE LA CAMA ( PROSPECTIVA ): Los cabellos: jirones en forma de signos de interrogación. tabula rasa hecha de nieve. sin grieta alguna. forman escarpadas montañas pequeñísimas. El techo. Las rodillas. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la Nadie ha estado ahí. El hombre. Gorgorea: Mundos imposibles. ♠ VIII : LO QUE NADIE VE: Es un amanecer estupendo. sonreír al incorporarse lentamente. Esto: un cuerpo que se aproxima a través de mucho tiempo. cavilando. cavilando. Respirar es un movimiento. como si tuviera más años o más peso. Negro sobre negro. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación Las caderas. El techo.

Era mediodía cuando lo encontramos. en el centro de todo. nosotros comenzábamos a abandonar la esperanza del VIII : LO QUE NADIE VE: regreso. Y no era por el tiempo. El médico a bordo advirtió que la decisión podía ser peligrosa. sin oportunidad de cumplir la El proceso de impregnación. Cuando nos acercamos nos dio lástima verlo al garete. en el centro de todo. por si acaso después obteníamos más elementos que permitieran aclarar la identidad de aquel sujeto o al menos la causa de su muerte. se asienta poco a poco el color rojo. Flotando así. sin coronas de flores. Era inevitable. no más. aletear significa mover frecuentemente las alas sin echar a volar. llevaba un pantalón de tela blanca sucio y roto. lo había escaldado. todavía con delicadeza. en diferenciados. medio del océano como un nido de sargazos. La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se Epidemia derrama. al que conforman dos cuadrados claramente DE LEJOS se veía como una mancha flotando en el agua verdosa. Aletear también significa cobrar ambas manos y una alpargata en el pie izquierdo. en el centro de todo. VICENTE ALFONSO La multitud trepidante de las hojas. Los troncos. todavía con delicadeza. —Usted cumpla con su tarea —ordenó el capitán. que es regresar al polvo. Eso nos contagiaba de una preocupación oscura que en el rigor de las noches se parecía mucho al miedo. Así como el barco dejaba atrás una estela de espuma blanquecina que se perdía en el agua. Llevábamos casi siete semanas sin tocar tierra. En el rectángulo de la ventana. Allí comenzó la discusión. el vuelo.Una rama es una rama. guantes en El pájaro emprende. el capitán dio la orden de recuperar los restos y guardarlos en un barril. sin lápida. Se trata de un momento apenas. No era ni la sombra del La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se cadáver recio que debió ser días antes: el sol lo había lamido. era imposible determinar su origen: los días en el agua salada habían hinchado el cuerpo y nos fue difícil reconocer desde la borda el contorno de lo que podía haber sido un tatuaje en su espalda. sino por los rumores que llegaban La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se cada vez con más fuerza: se decía que en tierra se había desatado derrama. Dicho de un ave. el mar derrama. una epidemia. boca aliento ● abajo. No estaba totalmente ♣ desvestido. todavía con delicadeza. pues no podíamos descartar que el cuerpo incubara males contagiosos. VIII : L O QUE NADIE VE : Dicho de un hombre significa mover los brazos a modo de alas. de repente. que las víctimas se contaban ya por miles. Sin embargo. pues ahora era sólo un bulto de carne corrupta. vocación de los muertos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 98 99 .

el método y la disciplina fueron sus manos enguantadas las que nos revelaron su verdadera para llevar a cabo la indagación meticulosa de tus vecinos. la borda de cualquier otro barco ● Lo más importante es la supervivencia. pero han enseñado la importancia de la secuencia. Sin que mediara una palabra nos dividimos: una parte de la tripulación. Le repito: es peligroso —insistió el duos que usurpan tu aire y tu espacio dentro de un elevador atestado. capitán. algunos comenzaron la tarea de rescatar Íntimamente. El vecino —Mi tarea es también asesorarle. le aseguro que ahora yo longitud de tus coordenadas exactas. respiraban aire salado mientras con largos travesaños No me refiero por supuesto a los vecinos de oficina. ¡Olviden el barril: Nada más crucial cuando habitas una ciudad tan impredecible y ries- quiero ver a ese hombre tendido en la cubierta! gosa como Nueva York que conocer minuciosamente a tus vecinos. —¡Muévanse. Lo único que gana es ponernos en sino a esos vecinos: los habitantes del mismo piso en el edificio que riesgo a los demás. —Entienda. Eso sí: nadie se movía. personas que te rodean podría ser al peor de tus errores. miraba desafiante al capitán. capitán. Mis expe- Las súplicas del médico manoteando en el agua se oían cada vez riencias fallidas en edificios de varias ciudades de Estados Unidos y menos. tu rincón mínimo en el mundo: voy a cumplir con el mío. La expresión del capitán se endureció aún más. es un riesgo innecesario —insistió el médico. Ya no podemos salvarlo. menos de la mitad. sino porque entendimos JUAN FERNANDO MERINO que izar al muerto podía ser peligroso si en verdad había sido víctima de la epidemia. Confiar en las olía a zozobra. pues ya lo hizo. a los cuerpos que te rodean en el autobús o el subway o a los indivi- —No sea idiota. —Bien. el resto exploraba detalles nunca vistos sobre el piso de cubierta. Cuando Nueva York es tu ciudad y tus coordenadas se inscriben Así lo hicimos. Esta vez no voy a fallar. acercaban el cuerpo descompuesto. manoteaba en medio de un en los parámetros mencionados no queda más opción que conocer miedo verdoso como el agua mientras los demás hombres extendían rigurosamente a tus compañeros de piso y determinar el grado de el cuerpo putrefacto sobre los tablones salados de cubierta. cuerdas. en un pueblo de Chile que en aquel entonces no tenía edificios me La parte izquierda del rostro estaba mordisqueada por los peces. El médico se ahogaba. ocupas: aquellos desconocidos que comparten contigo la latitud y la —¡Cállese! Usted ya cumplió con su deber. Suban el cuerpo. O será tal vez que nos concentramos en examinar al muerto. los únicos que escuchan tus sollozos o risotadas detrás de las paredes —¡Es una estupidez! o por entre las rendijas de los ventanales que dan al patio interior: El capitán no contestó. sólo lanzó un golpe seco al estómago del los únicos que podrían activar la llave de gas en la cocina una de médico. médico—. que cayó pesado y aturdido sobre la cubierta. Con mayor razón cuando el destino te ha llevado a vivir la carroña flotante: practicaban con parsimonia los nudos en las en el tercio inferior de Manhattan y a comienzos del nuevo siglo. oteaba el húmedo infinito o cruzaba gestos silenciosos y cómplices. historia: fue fácil reconocer que también era un médico arrojado por Lo más importante es la disciplina. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 100 101 . Algunos de los que fisgoneábamos comenzamos a alejarnos no sólo por temor a que su de mis vecinos ira estallara como un cristal contra el suelo. fábrica o aula. en el rescate del cadáver. carajo! —gritó el capitán—. Retardando las acciones. El viento riesgo que corres y las precauciones que debes asumir. aquellas madrugadas en que se queda entreabierta la puerta de tu —Tiren a este idiota al agua —ordenó a quienes no participábamos apartamento.

debería pensar que se trata las necesidades humanas— vigilando la sala-comedor-alcoba de la ac- de un guiño del destino. o empresaria o ma. En Casi desdeñable. O por el suizo de la bicicleta. cuatro meses y cinco días para ser precisos. Tiene de jugo Tropicana que Emilio el de la minitienda de la esquina me deja que ser así: resulta muy sospechoso que un vecino te demuestre tanta junto a la puerta los martes y los viernes. veinte allá.. de junio incluso me dio la espalda en el elevador? También podría em. secretos que dos los martes de tres y media a cuatro y media recibe en el dormitorio no tienen importancia fuera del recinto en que ocurren.. En vano. lo pienso Domino’s. roles y accesorios sexuales? teatro off-off-Broadway que siempre me dice hello. o eso parece). algunas ni mismos.. pretextos para aplazar la tarea: el jueves a mitad del día me despidie- ron del trabajo. ¿Qué es un despido más las porciones de los cuatro dormitorios que se alcanzan a divisar desde o menos en el gran esquema de las cosas? Poco. ya lo está: desconfía de la amabilidad ajena cuando Ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto. ¿Por la veterana actriz de de vodka y que luego intercambien ropas. O de fusión-electro-pop- Journal. De mi ex primera parte de la misión es lo poco útil que resulta la observación jefe. por el cabrón del 7-D que to. los jefes se jubilan. Nueve años. o a un tercio. Tantas horas en vela. Los trabajos van y mi ángulo. va a tratar de envenenar la pizza a domicilio de seguimiento.. De aquella oficina en el Upper West Side a la que no ✱ ✱✱ había faltado un solo día laboral en los últimos diez años. como éstas. traiciones a sí a mujeres que no llegan a la mitad de su edad. a introducir cristal molido en las botellas de Coca-Cola o mejor y decido cambiar de prioridades. y posponer un solo día la tarea de seguimiento. Ni la más mínima pista que me Por supuesto que hubiera querido investigar en primera instancia indique cuál de ellos tarde o temprano se va a colar en mi apartamento al viejo lujurioso del 7-D. de una indicación patente de que no puedo triz veterana. la clave para asegurar tu supervivencia. De protegerme de de plantas y bonsáis del 7-B. para comer un bocado. los horarios y las coartadas de emergencia. ✱ ✱✱ cordialidad cuando te has quedado solo y con el ánimo por el piso. O de lo que sea. Al contrario. directa de otros ocupantes de un edificio. el sofá-cama de la suscriptora del Wall Street Journal. el ajedrecista búlgaro. caribe. sin estirar las piernas al sol y tan sólo para descubrir nimiedades avenida al perro lanudo (y mal peinado).. del 7-E y el dominicano barbado de quién sabe qué piso y qué edificio nejadora de dineros ajenos. el para dejar abierto el gas. Una de las pocas conclusiones útiles de esta pleada y eso fue justamente lo que repitió el jefe de mi jefe. tristezas. Dicen los periódicos y las Han pasado seis días desde que me vi obligado a conocer íntimamen- emisoras de radio que la mitad de la ciudad se está quedando desem. Después de tres días segui- me tiempo a vaciar los cajones y borrar del computador los mensajes dos de sus noches —con breves intervalos para dormir diez minutos y las fotos que nadie más debería ver. acercar o vaciar el balde con que una cosa afecte la otra. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 102 103 . en todo caso con suscripción al Wall Street estén tratando de formar un grupo de rock. coitos interruptus o desastrosos. Porque la verdad es que me tiene sin cuidado que cambio la indagación minuciosa del vecindario podría ser tu tabla de el lituano del 7-E y la novia del empleado del MTA que alquila el 7-J salvación.. ensayen posiciones eróticas múltiples mientras el pobre funcionario se Entonces. la vecina franco-canadiense por la joven analista financiera del 7-H (o ejecutiva. los despide alguien más o se suicidan. comiendo alimentos extraídos de latas o ya pezar por la viuda polaca que cinco veces al día saca a pasear por la fríos. Si no estaba escrito. Enterarme de pequeñas miserias personales. tal o cual vecino y de ese otro no tanto. Empezar por la actriz. te a mis vecinos. la información servible que he recopilado es muy limitada. banalidades. de vez en cuando ¡No es para eso que me desvelo! ¡Desde luego que no! Tampoco me esboza una sonrisa y una vez me deseó que tuviera un buen día? ¿O interesa que el senegalés del quinto piso. Ya no me quedan te duele hasta el alma. ¡Nadie! Pero no voy a permitir aquí. la coleccionista ni el menor aporte a la misión de ponerme a salvo. vienen. el Financial Times y Business Week) que nunca me saluda. ¿Y qué me importa apartamento de la izquierda inmediata? ¿El segundo de la derecha? que la pareja serbia del 7-M consuma algunas noches botella y media (el contiguo está desocupado. ¿por cuál de los vecinos empezar la pesquisa? ¿Por el gana el pan diario con el sudor de la monotonía. Pero siquiera a la edad legal. ¡Si son malísimos! Y además no tienen en su jamás me mira más arriba del botón medio de la camisa y una mañana repertorio ni una canción original. Pero antes de concretar la metodología. Lo cual no justifica en absoluto que me hayan despedido sin dar.

(los bebés. No me importa que sea casi un albergue de ínfima categoría. la novia del no había dos. que hace más ruido que ✱ ✱✱ yo y hasta más altas horas. así que no empiezo. menos aún las flores para sus muertos. A pesar del comienzo Si Ud. los niños menores de 11 y los inválidos están prohibidos en Cierro sus comillas. Ni siquiera voy Que es un solo vecino. Desde una doce apartamentos. Si la observación visual y directa de mis vecinos resultó deficiente. Tantas horas de observación exhaustiva y ni siquiera he logrado ✱ ✱✱ aclarar quién escribió aquella nota miserable que un amanecer hace doce días apareció clavada contra mi puerta. to electrónico resultó nefasto. Es por ello que tengo alquilado desde hace día y medio un cuarto de hotel en otro condado. Espero que aquello no despierte las sospechas de los detectives. La desazón de fondo. romancespunto. que abundan en esta zona. empleo o desempleo. Ni el olor de sus árboles y arbustos. Es indispensable pasar a otra etapa de mis investigaciones. lo más lejos posible de Union Square. bomberos y po- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 104 105 . de la máquina de escribir después de las diez y media y no vación por internet reuní los nombres con que aparecen mis vecinos deja de hacer ruidos guturales al amanecer. O vecina. Al menos no se encuentra demasiado cerca de ninguno de los cementerios. fuera de Manhattan. a insultarlos. De salir del edi- moderna y tecnológica. ficio y del vecindario antes de que las cosas se compliquen aún más. No me gustan los cementerios. un cuarto sin ventanas en los confines más desangelados entre Brooklyn y Queens. La dificultad es que puede ser cualquiera de ellos y son funcionario de Metro Transit Authority. En la primera hora y cuarto de la nueva etapa de obser- noche. la fase tecnológica fue aún menos fructífera. algunos con dos y unos pocos con tres ocupantes cuenta privada y confidencial de internet que sólo los dos conocen. es que al salir tan precipitadamente del apartamento me calcé un mocasín marrón en el pie izquierdo y un zapato negro de cordones negros en el derecho. De eso me aseguré desde un principio. Es un olor que siempre me pone nervioso. Más Me he visto en la obligación de hacer un paréntesis. estas unidades habitacionales). etcéterapuntonet. no reduce el volumen de la música después de las ocho de la prometedor. Menos la franco-canadiense. El piso Séptimo merece estudio. Siento vergüenza ajena de sólo pensar en las estupideces que descubrí sobre mis vecinos en googlepunto. Cualquiera de ellos pudo haber dejado la nota infame. el error grave que no me deja dormir. En este momento no confío ni en ti. ¿El nombre del hotelucho? No. empezar a burlarme. En las páginas que siguen no voy a escribir el nombre ni el barrio ni la ubicación aproximada. No sabría por dónde ¡Grupo de vecinos! ¡Eso es falso! Con seguridad que no es un grupo. el posterior seguimien- consideración y respeto. Detrás de esa nota había uno pero a revelar la ridiculez de los mensajes que le envía Rita. Lo grave es que en la sala de mi apartamento quedaron juntos y solos un mocasín derecho y un cuero izquierdo. a Kolicius el lituano. Lo cual a su vez GRUPO DE VECINOS RESPONSABLES resulta poca cosa si se compara con las banalidades con que me topé al entrar a sus cuentas de correo electrónico.com. Sin embargo. nos veremos obligados en el listado de arrendamiento del edificio y los respectivos sitios de a acusarlo ante el supervisor del edificio. ATENTAMENTE librodecara.

Un mo. una oración. Sin vuelta de hoja. no lo voy a negar. del alcohol. Tenía los ojos clavados a la inercia. Lo siento. ¡No! Nada de eso. aquella noche Pero volvamos al día D. sí. O hábito. Por culpa del agotamiento después de tantos me invitó a entrar a su apartamento. No había duda: la vecina Porque la pillé in fraganti. aprovechando mi ausencia Pero llegado a este punto de mi misión. talgia no tienen absolutamente nada que ver. Había que decidirlo esa misma tarde ● banda. vecinos cometió un error garrafal y entonces no me quedó más reme. bamos muy tarde y muy ebrios de sendas fiestas (o sea. mi apartamento. Sólo que llegados a ese punto. por supuesto que era ella.. Hélène y yo coincidimos una no- ¡Fue allí cuando la pillé in fraganti! Una mujer joven y rubia que che en la cama (en realidad el suelo) como coinciden tantas personas llevaba de la traílla un gato persa con la pelambre recientemente pe. como he podido consta- nólogo sin sentido. Después de agrupar en el re. había olvidado por completo. entre la vecina ¿La vecina del 7-E? del 7-E y yo el asunto no tenía otra solución posible. cartones vacíos. nuestros cuerpos se encontraron y se encajaron. mi persona el vecino que pretendía hacerme mal. nun- Ocurrió más o menos así: una tarde que tuve que bajar al sótano a ca he estado en el Caribe) ni a la nota que introduje con dos alfileres arrojar mi basura y mis desperdicios —que llevaban tres días y medio en su buzón de correos.. y mis pocas pertenencias un conjuro envenenado. por mi culpa. a mirarme. no lo sé. ¡Lo juro! Había suspendido la vigilancia directa de mis vecinos. No recuerdo bien lo que se dijo. Con o contra mi voluntad. quizás incluso llano lo que alcancé a recoger. del desastre. en este edificio. Quizás sólo de horas. lícita o ilícitamente. Ni dio que pasar a la acción. pero antes de separarnos nos dimos un beso ✱ ✱✱ en la boca. sarlo. Ahora el episodio se me cáscaras de huevo y cortezas de fruta. De verdad que Hélène. repente lo vi claro: lo que esta mujer hacía. Después ella nunca volvió a invitarme. tres de la madrugada. los impulsos o las carencias que sean. era ella. Son ya semanas. La del 7-E. Pero todo se complicó cuando uno de los Fue un beso. Pero todo pasa. pero por la razón. a la una. hacía gestos extraños y mascullaba algo. nuevas bolsas. De tar durante estos días de observación y vigilancia. Acabarme. debo confe- y salieron rodando escalera abajo latas de aluminio. con voluntad y deseo o por pura luqueada excepto por la cabeza y la cola. volví corriendo a mi piso en busca de un año desde que pasó aquello. ella de una En parte por culpa mía. biera bajado hasta el sótano). la vecina trasnochadora que se lanzaba a cantar. ¿Tendría por fuerza que haber pasado así? No lo sé. Y casi nunca se besan. O de sus escombros. dos. La rubia alta y esbelta del de días. en Sólo entonces recordé que una noche congelada. claro que era ella. por última vez: lo siento. Poco más. una letanía. hasta que sea un tanatorio. De modo que era ella del 7-E estaba lanzando contra mi puerta. Tal vez no. Hundirme más. al igual que me sucedió en Saint Louis. O menos. Avanzaba. entre tema Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 106 107 . Sí. la franco-canadiense aspirante a compositora y flautista de una Su estufa de gas o la mía. La electrónica-cibernética no iba tan bien. los sentimientos y la nos- temporal (que debería haberse prolongado diez u once minutos si hu. A veces por confusiones de la noche o zancadillas altura de la mirilla. cuando regresá- Alburquerque y en Vilcún. Tuvimos o fingimos los orgasmos. Es tan sólo una coincidencia más. ¡Hélène! El caso es que esta vez. Una maldición por Las cosas salieron mal. aunque con Mis labios lo recordarán hasta que todo lo demás sea el pasado. pero sobre fiesta con amigos o conocidos y yo de una libación larga y solitaria). apartamentos del séptimo piso. Era sólo cuestión Sí. siquiera respondió a la postal de Aruba (comprada en un quiosco. De verdad que lo siento. antiguas baladas irlandesas en lengua gaélica. Lo repito estrofas. todo por el cansancio. Me dolió muchísimo. 7-E. O ocasionales reincidencias. sí. acumulándose— se rompió la bolsa de plástico por su propio peso La verdad es que en su momento aquello me dolió.licías que a estas horas estarán revisando todos y cada uno de los y tema de rock ácido. a saludarme. o meses. tampoco tan mal. da igual. era un conjuro. días y tantas noches de desvelo. las cosas no salieron como había planeado.

Me había criado en ese pueblo y siem- que entonces eso nos deja con el porqué. cada año. se aplacaba y eso nos permitía es- Y sí. Más bien es algo que alguien debiera hacer. Per- día cortarse las venas. o acostarse sobre los rieles del tren en las afueras donadas de momento. Una vez que el todo lo que ocurre es que yo necesito que alguien me pare. ¿Me oyes? psicópata secuestraba a la muchacha.. era suave y algo tropical. claro que la oía. Después. al mismo cretino que le vendía cocaína. con la ventana abierta para que mi gato. En honor a la verdad. esperando el autobús o en el Bluebird el fin de —Alguien me tiene que parar —dijo Kimberle.. Bueno. transmitiendo un sonido como un uuuch que me Puede parecer perverso decir esto pero. OK. se sumió en la defensa amarrada con cinta adhesiva. su rostro era angular. Todos estaban seguros de haberla visto en los predios o en la librería. No podía concentrarse en las clases o en su trabajo en el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 108 109 . ¿qué más da? Quizá pre había sido así: esperábamos con anticipación el alivio. ella en su carro y yo en mi apartamento de —Hellooo? planta baja. la lucha por los derechos civiles. entre los restos delicados de la cosecha del año anterior. como si ella fuera tan descuidada y vulgar). pudiera —Te oigo. bastante inestable también. nes y su muerte se considerara un simple accidente. por el contrario. borrosas sus palabras.. afligida con la clase de soledad que se siente Kimberle en las tripas como una náusea crónica que nunca acaba de salir. que se descoloridos y rasgados para cuando llegara la primavera y un granjero. que se hubiera echado a al preparar su campo de maíz para la siembra. Y era otoño —un tiempo magnífico pero.. La había arreglado de modo que no se Dejé mi VW Golf en casa y tomé un taxi hasta el bar de mala muerte en podía abrir más de unas pulgadas —era todo lo que Brian Eno necesi- que se encontraba. yo andaba la depresión. te oigo —le dije por fin—. Brian Eno. Acto seguido. que ya estarían del pueblo (después admitió que eso nunca hubiera funcionado. pero claro pistas que nos llevaran al culpable. Como la muchacha siempre era blanca y corriente. En fin. Lo que pasaba era que su novia la yota Corolla antiquísimo y desbaratado que ahora andaba inestable. pero eso significaba que nunca estaba cerrada por completo. había un florecimiento de volantes en los postes y murales de anuncios (nunca en los árboles) en que se veía a una muchacha de sonrisa sencilla y se ofrecía recompensa por cual- quier información. Ella tenía el pelo rubio y lacio. me preocupaba por las dos. amiga tatuada. y preocuparnos menos cuando salíamos a hacer jogging al amanecer. la oía perfectamente bien. a mitad de precio. esperábamos por obligaba a alejar el celular del oído—. Kimberle se había quedado en la calle y vivía en el carro —un To. Ambas éramos cortesía de la generación anterior— respiró aliviado cuando agarré a mi muchachas varoniles. descubriera a la muchacha correr. o sencillamente podía volarse los sesos con Cuando Kimberle se mudó conmigo en noviembre. y se le movía como un todo. aterrada todo el tiempo de que sus pies se enredaran en los listo. ¿Dónde estás? entrar y salir cuando quisiera. quizá no es que me esa desaparición no horrorizadas ni despavoridas ni para buscar nuevas tengan que parar. una Glock 19— que podía comprar en davía no se había producido —el carnicero se había retrasado— y yo Wal-Mart o. hubiera levantado al primer temblor del riel. con cabellos que dos. la muerte anual to- una pistola polímera —digamos. era la única cara pálida en todo el lugar. Kimberle y yo éramos presas fáciles. Me estaba pidiendo cuchar con menos desasosiego los pasos detrás de nosotros en el parqueo que no la dejara suicidarse. Todavía no había elegido el método —po. una estación peligrosa para muchachas de edad universitaria como nosotras. La respiración hacía semana anterior. pero que sin duda se había criado con la A mi entender. sonrosadas y tristes. había en ella algo familiar. mirábamos con culpa los volantes. con sombras cinemá- Era lo único que se me ocurría y que guardaba cierto sentido para las ticas. El individuo taba—. con había descubierto in fraganti y la había dejado. en nuestro pueblo del me- ACHY OBEJAS dio oeste de Estados Unidos. la lancé en su carro y me la llevé para la casa. Era como si en estas fechas se produ- jera una desaparición anual —alguien se esfumaba del dormitorio o no llegaba a la biblioteca. ni de la puerta —un negro que debía de haber sido adolescente en la era de siquiera en lo más crudo del invierno. terminaban en un carnaval de rizos). (Yo.

libros ni un alma. Varios días después me que incluían novelas de Dennis Cooper. Se inclinó. que había estado sa todavía saltaba por los campos yermos. sería pronto. y. también. estaba bastante apartada y. la frazada los libros. Fui al futón y miré alrededor y debajo diantes del Tercer Mundo con becas que ni siquiera cubrían el costo de de la almohada. que yo le había dado la espalda. pero convencido de que Kimberle (ahora con cuatro y gimoteando. la había que recién tienen el corazón partido) cuando noté que Native Son había echado. como su clien- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 110 111 . No boté mis y todo cupo en un solo viaje del Toyota. donde las habían desaparecido. y algunos volúmenes firmados por sus autores. no había reemplazado nada no era así. Kimberle descubrió que el dueño del edificio. agotada. La otra de memorias de viajes por la Cuba del siglo XIX . algunas camisetas (todas negras) de festivales de música femenina. que por necesidad produce una fotocopia. su iBook estropeado (con la pantalla Supongo que debía haber estado mucho más preocupada por Kimberle. que cumplía mi deber con traerla a casa y brindarle un Como Kimberle nunca me había visitado después de que yo me había sándwich de jamón cereza-ahumado. apilando todas sus pertenencias en la acera. dada la amenaza del suicidio que con tanta audacia había anunciado. Y evité todos los sen- inestimables. mantuve atenta por si veía a cualquier hombre cincuentón con cara de Con la excepción de Orlando. incluso las rutas de jardines cuidados entre los edificios —Éstos nunca salen del librero. un incidente en el bosque en que un blanco cincuentón. Pensé.restaurante. confundiendo órdenes simples. Las sábanas estaban dobladas cuidadosamente. entre ellas Native Son de Richard Wright. me lo dices y te conseguiré una copia comercial o Porque la tienda de carnes ahumadas. en el futón y modo que pronto se encontró en la oficina de empleo (donde su insis. Pero Cuando traje a Kimberle a vivir conmigo. recalqué mucho lo de los libros. rajada aunque todavía funcionando). de —Vale —susurró con desinterés. que nos maravilló por su falta de ortografía). Orlando de Virginia Woolf. miraba los acres de maíz. La verdad es que me preocupaba mucho más el maniaco cuya pre- cidas que amigas—. nunca se sacan del celofán —dije—. al llegar a su casa al amanecer. cuando me dijo que necesitaba que la parara. empujé mi ropa a un lado del No que no creyera que ella estaba en peligro. Una vez hubo Langston Hughes y Ben Carruthers de Cuba libre de Nicolás Guillén. ni siquiera Brian Eno. a conocer después en circunstancias muy diferentes. cumplí mi horario de trabajo. ahora un terreno de tallos con puntas primeras ediciones. Es que clóset y le expliqué mi sistema de ordenar compactos. aunque para mí eran bistec machacado que fuera a entrar en la tienda. ninguno valía mucho. Hice hincapié en el librero de carro. Días después. porque sí lo creía. Cuando iba al trabajo en el coleccionando desde mi primer cheque. y una edición limitada de la traducción por diera alguna idea anticipada sobre lo que el hombre haría. Si quieres leer uno. Mario Szichman e Isabel Miller. no oculté mis cintos ni apagué el piloto del horno. rechazando la comida con la determinación típica de los meses de atraso en el alquiler) nunca lo llevaría a los tribunales. Sólo le habían dejado una raqueta de tenis con las mallas rotas. ¿Había estado alguien en el estudio aparte de nosotras dos? No. dotada de una flexibilidad que yo llegaría al fin se dio por vencida). Me puse a pensar de sus viejos estudios de teoría marxista (uno con una nota entre páginas sobre el dilema: ¿cómo preguntarle a una suicida si te está engañando? que decía: «COMUNISM IS DEAD!». fascinantes por sus resultó ser miembro del club universitario de taecuandó y le desbarató la comentarios racistas. En la tienda de carnes ahumadas abría el Dreams de Sapphire. Le di el futón de la sala para que maquinitas de afeitar. buscando pistas. vacié una gaveta de mi cómoda. Asistí a mis clases. una copia rarísima de periódico e iba directo al reportaje policiaco en busca de algo que me The Cook and the Carpenter. el dormitorio de estu. entendí que necesitaba bajo en un negocio de ahumar carnes que quedaba en un pueblo cercano que la cuidara hasta que se recuperara. éramos más bien cono. se envueltos todos en Saran Wrap. para nuestra sorpresa. de la universidad. (le prometí que jamás nos faltaría la carne) y le enseñé mis libros. cetrino y vil. Había también un puñado de libros acercó a un par de muchachas e intentó agarrar a una de ellas. que andaba cazando. cara a patadas antes que el tipo lograra escapar. mis horas de tra. durmiera. de hecho. mucho humo y olores fuertes. por entero consciente de que no tenía derecho Kimberle no llevaba en mi apartamento más de un día o dos (llorando alguno a hacerlo. puso las manos detrás de la cabeza. Supuse que ella lo habría bajado en algún momento en registrado los residentes del International House. ladrándoles a los clientes. ido de la casa de mis padres —para ser sincera. imaginaba. que. La musculatura de sus extremidades tencia en salir afuera a fumar le costó el lugar en la cola tantas veces que tatuadas era elegante y relajada. American como lanzas. deros pastoriles.

tela era bastante especializada, no había mucho tránsito pedestre y yo intentaba coger aire cuando me di vuelta y vi a Kimberle. El Santoku
pasaba horas sola. (Vendíamos carne para gourmets —entre otras de bi- había dejado su mano derecha y estaba encajado en los nudillos de su
sonte, avestruz y cocodrilo— sobre todo por teléfono e internet, aunque izquierda. La sangre apenas fluía entre sus dedos pero corría con rapidez
lo que más se vendía era una especie de salchicha alemana, tan común alrededor de la pila de pulpo, que ahora parecía herida y viva.
por aquí como los perros calientes Oscar Mayer). Después de proce- Llevé a Kimberle al hospital, en donde le cosieron la piel. En el viaje
sar las órdenes, preparar los paquetes para el correo, llenar las vidrie- de regreso a casa apoyaba la mano, ahora brillante e hinchada como un
ras, hacer café y agregarle algunas virutas al ahumador, no tenía mucho anfibio aposemático, sobre el tablero de instrumentos del carro. Viaja-
que hacer más que estudiar mientras evitaba dar demasiada importancia mos en silencio. Llevaba la cabeza inclinada y los ojos cerrados, amena-
a los ruidos procedentes de afuera que parecían pasos furtivos en el cés- zando con salirse por el parabrisas.
ped, o a las sombras que hacían pensar en cuerpos agachados debajo del Cuando llegamos a casa, las pirámides de cebolla y ají estaban intactas
alero de la ventana, esperando que yo levantara el marco y expusiera el pero el pulpo había desaparecido. Las huellas de las patas de Brian Eno
cuello para ser estrangulada. iban directas a la ventana. Kimberle se colocó inestablemente bajo la luz,
su cara en las sombras.
Una tarde, regresé a casa y me encontré a Kimberle con mi cuchillo —¿Qué pasó con Native Son, con Orlando? —pregunté, sentándome
Santoku ante unas pequeñas pirámides que había hecho en la meseta de en el futón.
la cocina: la primera de aros de cebolla, la segunda de ají verde en lascas Se encogió de hombros.
y la tercera de tentáculos resbalosos de pulpo. Brian Eno estaba de pie —¿Te los llevaste?
en el piso, sus paticas y su vientre de tres colores estirándose hacia el Giró lentamente sobre el talón de su bota, arrastrando el otro pie a
paraíso prometido fuera de su alcance. su alrededor.
—La cena —anunció Kimberle cuando entré en el apartamento. —Kimberle...
Me quité las botas a patadas, me quité la bufanda de alrededor del —Me duele —dijo—, de verdad que me duele. —Su piel se había
cuello y dejé que el abrigo cayera de mi cuerpo, comentando todo el puesto roja, azulada. Entonces se lanzó a mi regazo, hecha un mar de
tiempo sobre el psicópata y su evidente desinterés este año. lágrimas.
—Quizá por fin murió —dijo Kimberle y encendió la llama bajo
el wok. Una semana después, Native Son y Orlando seguían faltando, pero Kim-
—Sí, eso pensé cuando teníamos quince años, porque aquella vez berle y yo no habíamos podido hablar del asunto. Nuestros horarios no
le tomó hasta enero, ¿te acuerdas? Pero entonces me di cuenta que coincidían y mi mamá, viuda y sola al otro lado del pueblo (confundida
tenía que ser más de uno. por mi decisión de vivir lejos de ella, pero mostrando tolerancia), había
—¿Piensas que tiene cómplices? —preguntó Kimberle mien- ido a visitar a unos parientes en Miami, dejándome a cargo de su gato
tras un zarcillo de humo escapaba del wok. —hermano de Brian Eno—, un equilibrista atrevido al que había dado
—O un copión —continué —. Quizá más de uno. Ésa es el nombre de Alfredo Codona, como el trapecista mexicano que había
mi teoría. matado a su ex esposa y después se había suicidado.
Fue en ese momento que noté que Sapphire se inclinaba Esto complicaba mi vida un poco más de lo usual y me sentía hecha
de una manera rara en el librero. Orlando, de Woolf, ya no es- leña después de vérmelas con Alfredo, preso por el momento en su casa,
taba a su lado, dándole apoyo. De haberme puesto a pensar cuyas frustraciones lo llevaban a tumbar sillas, romper marcos y regar
cuál hubiera sido mi reacción en cualquier otro momento, revistas y todo tipo de adorno a diestra y siniestra. Sentía como que tenía
hubiera dicho qué rabia. Pero al ver los libros colocados que reconstruir la casa de mi mamá cada noche mientras ella estaba de
en una forma que parecían arreglados a propósito, como viaje.
en un retablo de decoración interior, sentía como si me Una vez, llegué a mi apartamento tan cansada que fui directo a la
hubieran dado un golpetazo en el estómago. Todavía bañadera; acabé de desnudarme cuando el agua caliente pellizcaba mis

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rodillas. Ajusté la temperatura y me dejé hundir, soplando burbujas rui- Parecía deslumbrada y satisfecha, su hombro junto a Kimberle mientras
dosas. Emergí sin ni siquiera levantar los párpados. Usé los dedos de los acariciaba mi vientre con suavidad. En ese momento me di cuenta de
pies para cerrar la pila y entré en un estado semisonámbulo del cual ni que, a pesar de haber estado juntas en las más íntimas maniobras, Kim-
mi madre ni Alfredo Codona podían sacarme, Native Son y Orlando esta- berle y yo no nos habíamos besado y apenas tocado.
ban milagrosamente en su lugar de nuevo y Kimberle... Kimberle... reía. —Dale, banana boat queen —propuso Kimberly con una mueca astuta
—¿Cómo...? mientras me pasaba una cachada. ¿Banana boat queen? Y pensé: ¿De dón-
Me levanté de un tirón; el agua salpicó la ropa que había tirado en de sacaba eso? ¿De dónde coño sacaba que tenía permiso para eso? La
el piso. Oí abrir la puerta del refrigerador y después voces tenebrosas. muchacha entre nosotras se erizó.
Saqué el tapón y tomé una toalla para cubrirme pero, cuando abrí la Entonces Kimberle rió.
puerta, me asustó la oscuridad de la sala. Oí el crujir del futón, una ri- —No te preocupes —le dijo a nuestra invitada—. Puedo hacer lo
sita de complicidad y el maullido ansioso de Brian Eno del otro lado de que me dé la gana; ésta y yo nos conocemos hace mil años.
la ventana, inesperadamente cerrada. Para mi sorpresa, Kimberle había
traído a alguien a la casa. No me gustaba para nada la idea de que se acos- En realidad no sé cuándo conocí a Kimberle. Siempre había estado pre-
tara con alguien en mi sala, pero no habíamos hablado de eso —me había sente, a partir del momento que llegamos de Cuba, refugiados agradeci-
imaginado que con ella, una supuesta suicida, no habría necesidad de esa dos pero confundidos. El suyo era un mundo solitario y misterioso. De
charla. Ahora me veía desnuda y mojada, mirando a Kimberle sobre su eso me di cuenta por primera vez en mi tercer año de secundaria, cuando
amante, tan ágil como el verdadero Alfredo Codona en la cuerda floja. regresaba de la escuela un anochecer de invierno. Kimberle detuvo su
Afuera, Brian Eno maullaba golpeando ligeramente con sus paticas Toyota a mi lado y preguntó si quería botella. En cuanto me monté me
sobre el vidrio. Me encogí de hombros, como si ella pudiera entender, ofreció un cigarro. Dije que no.
pero todo lo que logré fue que chillara aún con más fuerza; llovía afuera. —Un hábito repugnante de todos modos. ¿Quieres ver algo?
Me aseguré la toalla y comencé a atravesar la habitación en el mayor si- —¿Qué?
lencio posible. Pero cuando intenté abrir la ventana, sentí una mano en Sin decir palabra, Kimberle dirigió el Toyota hacia las afueras del
el tobillo. Su calor subió por mi pierna, infundió mi vientre y se trabó en pueblo, más allá del último bar de mala muerte, de los pequeños cen-
mi garganta. Miré y vi el brazo de Kimberle, sus tatuajes palpitando. En tros comerciales y de los parques de tráilers, más allá de la entrada a la
lugar de hacer que me soltara, me incliné para abrir sus dedos y ahí me carretera, hasta que se metió por un caminito de grava con campos de
encontré con ella cara a cara. Sus labios relucían, y debajo de su barbi- maíz en pleno florecimiento a ambos lados. Había un olor salobre, a tie-
lla se veía una curva lechosa con el pezón excitado... ella se movió para rra mojada mezclada con nicotina. El Toyota se revolvía en la grava pero
acomodarme como si fuera la cosa más natural del mundo. No sé cómo Kimberle, doblada sobre el timón, tenía una expresión bien decidida.
o por qué, sólo que mi boca ansiosa se abrió al pecho extraño, probando —¿Estás lista?—preguntó.
su sabor mezclado con el ligero olor a tabaco de la saliva de Kimberle. —¿Lista... para qué? —repuse, mis dedos aferrados al cinturón de
Fue luego, cuando Kimberle y yo descansábamos a cado lado de la seguridad que llevaba sobre mi hombro.
muchacha, que la reconocí como vendedora de una librería del pueblo. —Para esto —susurró.
Entonces apagó las luces del carro. Hundió el pie en el acelerador y
nos lanzó por un túnel negro, los neumáticos escupiendo piedras mien-
Para mi sorpresa, Kimberle había traído a tras el carro bailaba de un lado a otro, siguiendo el proyector misterioso
que la luna proporcionaba ... por un instante, quedamos suspendidas en
alguien a la casa. No me gustaba para nada la el aire y el tiempo. Mi vida no pasó frente a mis ojos como tal vez hubiera
idea de que se acostara con alguien en mi sala, esperado; en lugar de ello, vi imágenes de gente desesperada en un mar
sin orillas; multitudes ante el rostro del Che, vagando por la Quinta Ave-
pero no habíamos hablado de eso... nida o el Támesis o las costas del Bósforo; espejos, mercurio y agua; un

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retrato de mi familia en La Habana de años atrás; mi madre con su pelo —Kimberle, tienes que parar —dije. Vacilé conteniendo la emoción—.
enredado, mi padre inclinando su sombrero en Nueva Orleáns o Galves- Ah... me tienes que devolver mis libros. ¿Me entiendes?
ton; las sombras de aves del paraíso contra una pared de mampostería; Tenía la cabeza enterrada bajo la almohada en el futón, la luz brillante
un sepulcro profundo y acuoso, después otro paso más largo, y un rastro de la madrugada cubría su hombro desnudo. Con la sábana a medio ca-
de huesos. En ese momento, la plata lunar grabó los filos de los tallos del mino por su espalda, parecía un ángel sin cabeza.
maíz, convirtiéndolos en espectros con capas negras... —Kimberle, ¿me estás prestando atención? —Hubo un movimiento
—¡Nos matamos!— grité. imperceptible, una contracción nerviosa—. Tú... oye, estoy hablando
Minutos después, el Toyota dio un frenazo mientras ambas jadeába- contigo.
mos desorientadas. Una nube de humo nos rodeó; apestaba a podredum- Se irguió, los ojos nublados.
bre y gasolina. Abrí la puerta de un empujón y me arrastré afuera, donde —¿Por qué piensas que me los llevé yo?
inmediatamente vomité. —¿Qué...? ¿En serio?
Kimberle gateó por el asiento, prácticamente encima de mí. Sus bra- —Pudo haber sido la muchacha de la librería, o la profesora.
zos me sostuvieron. Después del ménage, la muchacha de la librería había llamado para
—¿Estás bien? —preguntó, respirando con fuerza. invitarme a cenar, pero no acepté. Y la profesora había pasado dos veces
—Dios mío —exclamé, mi corazón como un tambor—. ¡Eso fue por casa, una vez con flores para mí, otra con una primera edición de
increíble! Mental Radio de Upton Sinclair. A pesar de lo tentadora —lo dolorosa-
mente tentadora— que era esa rareza de 1930, había dicho que no.
No había pasado una semana de la cita con la muchacha de la librería —Le diré a Kimberle que estuviste aquí —anuncié, mordiéndome
cuando Kimberle trajo a la casa a otra mujer, esta vez una profesora de el labio.
estudios de Europa occidental que había andado con un cubano durante —No vine a ver a Kimberle —había respondido la profesora, sus de-
un semestre en Bucarest. En lugar de esperar a que me topara con ellas, dos estirando mis rizos, cosa que me había sacado de quicio.
habían ido directamente a mi cuarto, envueltas en frazadas y tan desnu- Kimberle me miraba ahora, esperando respuesta.
das como recién nacidas. Iba a protestar —desconcertada por su intrepi- —Los libros habían desaparecidos antes de lo de la muchacha de la
dez— pero casi al momento me sedujo el calor sedoso de la piel a ambos librería y la profesora —insistí.
lados de mí. Segundos después, sentí algo duro y frío contra mi vientre y —Oh.
vi a Kimberle con un arnés y una salchicha alemana colocada en ella. La —Tenemos que hablar de eso también —tragué. Tenía la boca seca.
profesora suspiraba mientras yo guiaba el punto de la carne. Me lamía y Bajó la cabeza de nuevo.
mordía mi barbilla mientras Kimberle empujaba pulgada a pulgada sito- —¿Ahora? —preguntó, su voz distante y débil, como si fuera la últi-
fílica dentro de ella. En un momento, Kimberle se apoyó en mí en busca ma comunicación de una nave hundiéndose.
de equilibrio, su boca rozando la mía. Traté de alcanzarla pero se volvió. —Ahora.
Le acaricié la oreja, pero sacudió la cabeza, rechazándome. Saltó del futón: el fibrocartílago de los huesos de su cadera tenía un
Después —la profesora entre nosotras— nos estiramos suntuosa- aspecto puro. Tembló.
mente, el cuarto con fragancia de ajo, pimienta y sudor. —Ya —anunció, dirigiéndose al baño.
—Tremendo sandwichito cubano que tenemos aquí —comentó Kim- Me deje caer en el futón, oí su orina caer en la taza y el agua de la pila
berle, pasándome la hierba para lo que ahora parecía como la cachada correr. Exploré el librero con la vista, imaginando dónde hubiera puesto
obligatoria después de templar acompañada por el comentario un tanto Mental Radio. Silencio.
racista. La profesora se puso tensa. Igual que la muchacha de la librería, Entonces:
le daba la espalda a Kimberle. En vez de frotar mi vientre, colocó la ca- —¿Kimberle?... Kimberle, ¿estás bien? —Corrí al baño y agarré el
beza en mi hombro y se durmió felizmente. pomo de la puerta—. Kimberle, déjame entrar, por favor —le rogué,
imaginándola colgada del techo; las venas lanzando una cascada roja a la

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ella podía traer a casa alguna muchacha a quien atendíamos con propio placer. carajo. De buenas a primera.. nos esperaba en la cama. El Toyo. hueles. pasos ajenos. embarazada.. del cuarto cuando sentí algo suave y blando Dios mío. la tela metálica del piso y me disponía a salir del cuarto cuando sentí algo suave y blan- inclinada sobre la bañadera. En un momento. —Esto va a estar buenísimo. en que ella se la metería en la boca y. Kimberle me desplomándose. buscarla. Una noche a finales de enero —nuestro psicópata todavía suelto. un hilo de sangre. Tomé mi ropa vertía en vapor mientras contemplaba la ventana abierta. Kimberle conducía mi mano dentro de la mujer... y muy debajo de mi pie. Cualquier en la oscuridad. ta se sacudió. hasta que la cerradura se dobló y la puerta abrió—. pero estaba atenta a su tarea. ¡estás riquísima! Me llevó a mi cuarto. sollozar y saqué la mano. y lo puse en marcha atrás..bañadera. Cuando intenté arrancar mi VW para zarpazos. —Hola —dijo la mujer en una voz ronca. los colmillos expuestos y salvajes.. el cual co- bró vida como en burla. haciendo jogging. Cerré los ojos para evitar las sombras que se agitaban en la ventana sin da de carnes ahumadas.. mientras que yo me aferraba al timón con tanta fuerza había hecho sentir tan cabronamente viva. nada.. Afuera. que apenas se movía mientras nos rogaba que nos besáramos. aterrorizada. —No sé. —Pero allí no había nada. pero ya no me importaba. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 118 119 . nuestra creciente pericia acrobática. quien me lo acercaba a de ella. me sentía turbada y confundida. jer embarazada. Tomé mi ropa del piso y me disponía a salir —Te tengo una sorpresa —dijo. una y otra vez. las paredes gimoteaban. Kimberle. lo.. un búho. dientes ta. rellenándolo con pasas y peras. Llevó la sába- na a sus amplios pechos. em- pujándome hacia la cama mientras me quitaba el suéter. comprada justamente para el momento —Lo necesito. mis dedos medían lo que parecía un cráneo fetal. ay. Podía ver sus areolas gigantes y negras a través de los hilos de la tela. En cuestión de minutos. comprendí que quería besar a Kimberle. Dentro de la mu- —Kimberle. podía oír ramas que se rompían. casi los campos de maíz y la carretera en donde. el motor gimió y murió. una ofrenda sangrienta de Brian Eno. yo. coño.. logré arrancar- frenar de inmediato a fin de evitar un pisicorre que iba de paso. cortinas.. el corazón me saltaba en el pecho. ni huellas en la nieve. necesito verlas. cocinando venado que traía de la tien. juntas: leyendo... o haciendo ham. yo . Cuando llegué a la tienda de que tenía los nudillos blancos. Me incliné y descubrí un ratón de campo a medio Salí corriendo del edificio y miré a todas partes. en donde una mujer claramente ansiosa. Lo conduje fuera del pueblo.. Temblando burguesas de bisonte ahumado con cebollas Vidalia y tomillo. su vientre como si fuera a explotar. me aseguré de que pasáramos el mayor tiempo posible hombre. me di cuenta de que American Dreams faltaba del librero.. me subí a la litera que mi jefe tenía allí para cuando trasnochaba trabajando con carnes delicadas. más allá de los centros comerciales. Volví hacia Kimberle. pero no había rastro comer. que por favor nos besáramos para complacerla. te lo prometo —susurró Kimberly. de bebé. aún sin víctimas— regresé a casa del trabajo oliendo a mezquite y encontré a Kimberle esperándome. La frazada rasguñó mi piel. —Entonces le entré a patadas a la puer. o esa pistola polímera. la mujer comenzó a Kimberle. sólo para tener que Monté en el VW y.. apenas mi aliento que el frío con. —Vaya. y sólo por mi noche. la defensa atada con la cinta adhesiva cambió de lugar. emanaba a carne acre y a Después de eso.. después de un rato dándole cranque. carnes ahumadas. años antes. Tomé las llaves del Toyota.. do debajo de mi pie. ayudándome a quitarme el abrigo—.

To- — No me sorprende. trabado. Mi vida tal como era —mi madre viuda. Podía oír el crujido de los pasos de Kimberle en la nieve. —Pasaba la vista de mí al camino. se podía ver la cosecha nos. ve.. qué se tuvo que joder todo... Ella intentó ayudarme con el mío. Native Son. atrapados en su azul y cobre como —¿No te. yo con un ruido sordo. mí ● Asentí. yo no voy a... que ahora queda- —No sé. ¿nunca se te ha ocurrido pensar en nosotras? —¿Nosotras? No hay ningún nosotras..... su voz rajada mientras extendía las manos en- —Pero. ahora abajo.. ¿Qué pasó con El carro se había volcado.. Llamé a Kimberle y le pedí que me viniera a bus. imposible de contener— quemaba mi ser.? —pregunté sin aliento.. el dolor en el pecho tan enorme que parecía más se negó a arrancar... el es- Kimberle se sorprendió tanto que de momento perdió el control del fuerzo de sus movimientos. cerré los —¿Por qué no? ojos. lo de anoche.. sacudiéndo- me a los ojos. —No mires —pidió. menos segura. la Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 120 121 .. y se deslizaron por el techo.. —¿Cómo coño se te puede haber ocurrido eso? Kimberle sacudió la cabeza y salpicó una constelación sangrienta en —Nada. ¿estás bien. Cuando el Toyota entró en la calzada. Oí su gemido de asombro y estrangulación y carro. —Ay. —Quiero hacer un pastel con un hombre. Quitó cada fragmento de —¿Con. tante. exasperada: —¡Pues claro! —¿Pues claro qué?. Se fue para su casa. —Estás.. No mires. evitando mirar. pedazos de lengua. lo que hizo a su cuerpo caer hacer algo diferente de vez en cuando? Eh.. pero se había lo tendría en cuenta. y él. nada más. monté antes de que Kimberle aterrizamos en un laberinto de tallos puntiagudos de maíz sazonados por pudiera parquear.. —Déjame salir y dar la vuelta —dijo. vernos tocándo. mira. Vi sus pero sólo por razones perversas: dedos buscando dientes. Orlando y tu amiga? American Dreams resbalaron de debajo de los asientos.. pensé que podíamos. Apretó el freno antes de que quedáramos más allá del asfalto. Kimberle.. y después —Oye. después lograron tracción y cogieron camino—. cada ordinaria. Dimos dos vueltas en el aire y car. discúlpame. camino. después patinó y volvió al entonces el ruido junto a mi ventanilla... una nieve fuliginosa. qué. ¿qué haría yo? sangrentadas para cubrir mis ojos—. davía estaban envueltos en el celofán.. pero me viró la cara de nuevo. ban sobre nuestras cabezas. Sobre su hombro. anual... por Dios. Hubo un momento de silencio. ¿Había algo que yo quería hacer? En cuanto lo dijo. la cinta adhesiva se rajó y el frente del Toyota se desplomó. ¿No quieres el parabrisas. Era —Mira.? Mira. hubo una tormenta de hielo y mi carro una vez tienda de carnes ahumadas. Le dije que la llevaría pero no quiso. —pidió. Me incliné hacia ella. — Kimberle. —Los neumáticos del Toyota giraron en el hielo por un ins. mi pasaporte cubano. con un hombre? cristal del marco y se deslizó hacia fuera. si tú quisieras hacer algo. la cosa era divertirnos. Golpeó el vidrio de la ventana con el pie. No entiendo por capullos de mariposas monarcas. Pero era demasiado tarde. —¿Qué te imaginas? —el tipo iba querer vernos. de calma. —Comencé a llorar con un hipo sua- Recosté la cabeza en la ventanilla que el hielo hacía borrosa. cerosa y blanca salvo por las areolas negras y el sexo carnoso.. Abrí su cinturón de seguridad.A la mañana siguiente. sabía lo que era. su boca un lío de rojo. —OK. corriente.. pero la resistencia fue catalítica: el carro describió un arco en el aire y giró en doble ocho mientras los neumáticos traseros golpeaban otra vez la carre- tera. nos una vez más. En unos segundos. hacer algo diferente. y sus ojos muertos nos reflejaban a Kimberle y a curva rumbo al pueblo ahora un poco más resbaladiza.. que resbaló en el borde de la carretera. Mi cabeza pulsaba...

Tiendo a las ventanas. que duelen. aunque un grano de verdad. si no lo hago. el adverbio—. ni una línea—. hasta el hartazgo. sino tránsito. [He encontrado algún alivio. a las EDUARDO MOGA úlceras que son también claraboyas. La conciencia —prohijada por el pensamiento: por el [Me sorprende haber encadenado estos párrafos (¿son párrafos?). para abandonar los párpados. paradójicamente como una fronda torturada por águila y fantasmas. una zona espermática en la que hormiguean divertículos y consecuencia de un deliberado alejamiento del yo. una asamblea de huesos taciturnos. Todo queda atrás. y entregarse al mundo supone renunciar a ella —o amordazarla—. aunque se resiste. boca abajo: así no cedo a la tentación de mirarlo a cada momento]. con una sonrisa mar atribulado [versículo 228]. mirar a mi alrededor y no percibir y moléculas. como el amor de Llull. no obstante. enarbolando una voluntad sin psique. como vegetal. en la conciencia. una voluntad de árbol como el yo. [No cesa el rumor del ordenador. Dentro de poco saldré a comer. esta ignorancia. llameara. no obstante: aún estoy varado sepa que son ciertas? Tengo hambre]. Pero. limpio como un parto. nada. como si deflagrase un gran depósito de duele algo—. ¿Es esto la realidad? ¿No apropiadas para los débiles mentales. me corrompida. como si todo se aplacase nunca deja de pensar en sí: cuando algo me duele —y siempre me y. desposeído de carne pero abrazado a feroz.. como sugirió el [Tengo la sensación de que el poema me empuja. la mejor forma de este despacho sembrado de pasos. cuando escribo —y siempre lo hago. erecto hacia el no. que se ofrece a la mirada arrastra el vértigo de no saber.. de diluirme. sin orillas. esta disolución. Quizá la sanación definitiva de que eso sea bueno. cuando sueño —y nunca dejo de soñar—. Debo devolverlo a la realidad: a pertinente de un adverbio que es ya un cultismo]. Ha sido un lenitivo eficaz. sin lo escrito pienso en mí. los libros a los que huyo. maridaje bioquímico que nos hace bípedos y hablantes— es un mármol Creía atravesar un periodo de sequía. y ya no estoy seguro psiquiatra. ¿Fabulo? ¿Concibo? ¿Vomito? En todo llueven los fragmentos del reloj que soy [de nuevo lo he dejado en la mesa. atravesado por bronces. reparar en la inevitabilidad de la piel y lo sombrío de la piel]. un largo sorbo de agua me turbaba: escribir es mi única justificación. meteoros. o vertiginosamente otro. Pensar es tener pies. o me haya abandonado a la en un cartel publicitario: «Paradójicamente [me sorprendió el uso deriva regocijada de la polisemia. Tiendo a los huecos que hay en mí. que es un ano. las manos deshabitadas. Sea como fuere. Me empuja. Y lo sobrevuelo. Ayer lo vi enunciado —anunciado— consentido una excesiva abstracción. La conciencia coloniza al yo. que acumulan luz como si rezumaran luz. para apresar las nubes que veo alejarse. Es la una y veinticinco. pienso en mí. a esta cápsula derramadamente ayudarse a uno mismo es ayudar a los otros». pienso en mí. Sigue pareciéndome sola. —de nuevo. Luce un una frase extraída de alguna de las flatulencias pseudomísticas. no me resultan balsámicas. inflexible la carne. sol flaco. Tomarme unas vacaciones de mí mismo. Siento la dobladura cervical: la tensión a la que me obliga el gesto de escribir. abismado en la huida. Deshacerme delimita el mundo: lo vallan mis He encontrado algún alivio en no pensar en mí. Quizá le haya provenga de ayudar a los demás. [No es verdad: uno omóplatos y mi cobardía. que pinta sin esmero los tejados. que duele. ¿Es el ruido del yo?]. que me carcome. lacerante como el yo. pero encierra lo es el poema? ¿No lo es afirmar cosas que no comprendo. o resignación. de Paulo Coelho. Pensar es sostener este lápiz.] Tengo hambre. aunque no redacte y sin quien escribe. o de voluntario silencio. No he llegado a él. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 122 123 .

el alcohólico. le preguntó una vez cierta pundonorosa poetisa. de desarticulación del lenguaje poético —es decir. Sin embargo. ni dónde lo he leído). Recuerdo el cuadro satírico recogido por Bioy Casares en De jardines ajenos: ¿A Ud. El cuento continúa con las llamadas del pastelero a la casa de aque- lla pareja que acaba de perder a un hijo. ¿qué? ¿La electromúsica?. que nunca recordaba con exactitud. Y la oscuridad. but without any sign of respuesta del fin del arte. la polipoesía y un burbujeante etcétera de nuevas formas parted as his last breath was puffed through his throat and exhaled gently through the clenched teeth. El cuento lo escribió Carver. desaparecer en el silencio: a sobrevivir en él. O sobre la banalidad de los seres humanos y la fragilidad del mal. también la holopoesía y la infopoesía lo serán. aunque yo quiera negarme. es RAYMOND CARVER. Toda angustia es luminosa. Good Thing» decir. que vino a cenar a casa. Quizá es Regreso al yo. una manifestación obsoleta de Cierro el libro de cuentos y me levanto del sillón para ir hacia el cuarto la eterna duda entre el sonido y el sentido. ¿He salido alguna vez de él? ¿Salimos de él alguna vez. dentro de de Isabel. Luego Adolfo AGUSTÍN GOENAGA la calificó de brotada. la holopoesía. La levanto en brazos y la Experimento el fervor de la anulación. (Tampoco yo recuerdo ahora quién escribió el relato. «A Small. demasiado pequeña para tener miedo. cuando morimos? y por lo tanto le pertenece. Hace apenas unos meses eran su hogar. abiertos y mira el techo. Ella parece dormir boca arriba. Me sorprende que no tenga miedo. porque yo Parece no escribo: corrijo. ni cómo se titulaba. His lips ciberpoesía. Debo haberlo leído diez o quince veces y siempre la figura del Y la botella de agua recién abierta. manchada de discretas pastelero se vuelve el centro de todo. pero en realidad tiene los ojos no muchas décadas. en el sentido contrario a la creación. closed. Él. O sobre la fragilidad de los seres humanos. and he howled until he had no more air in his Yo pensaba en la poesía fonética. No hace ningún ruido. me planteó la pregunta sin The boy looked at them. His face seemed to relax and soften then. del lenguaje. No se trata de eso. Para desembarazarse riqueo sobre la fragilidad de la naturaleza humana y de su tendencia hacia de la literatura hace falta la literatura.Bel me preguntó en nuestro último encuentro: ¿te sientas y fluye? (Fluye. Then his mouth opened. se preguntaba: tras la música recognition. ni sabía quién había formulado. Por supuesto ondula a causa de las vibraciones que produce la mano que escribe ● que no. Todo fervor es intelectual. adivinó Cortázar. aunque para los más rabiosos guardianes de la actualidad acaso sólo I. del mal. respondía. volviéndose a preguntar. melómano. Me he aprendido el cuento de memoria. en realidad. alumbrar es una negación). Un cuento que leí hace tiempo describía a un letraherido que construía su discurso con constantes citas o referencias literarias. la videopoesía. del pensamiento—. se entretiene con las reemplazadas por algo hoy inimaginable]. representen una lírica declinante. Todavía no amanece. Imitaré a esta agua que cuando el pan sale del horno y la tetera silba en la estufa. Y el silencio. la lungs. Es una historia sobre la banalidad fluorescencias por este sol indeciso. le una tontería brota?. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 124 125 . Aspiro a la maldad y de lo banales que resultan sus acciones a la mañana siguiente. traigo conmigo a la habitación. Anoche Jordi. Entonces se trata de otro llo- El poema me afirma. La luz de la lámpara la hace pestañear. Ella es todavía el mundo. También estos poemas que escribo lo son. formas de sus manos o las sombras de las cosas que caminan en la oscu- ridad. Aún está demasiado cerca de todo incluso cuando olvidamos. his eyes scrunched atonal.

con los ojos fijos en sus padres. La novela está detenida. a comer algo. Regresa caminando a su casa. Cuando uno le da la vuelta resulta terrible. deforme. Si tan sólo pudiéramos suponer tiene miedo. Siente la vantarla en brazos. haya existido. Su madre estaba ahí hace un el cráneo fuera la cáscara de una nuez. El pecho apenas se mueve. No. Me necesita. No fue un golpe estremecedor. dormida. como si supiera lo que está pasando y cáscara de la nuez. Sólo regresa contesta. Nadie sabe qué hay dentro de la momento. Esto es estar Debería escribir el otro lado del cuento. limpia los para aullar de dolor y miedo y lanza todo el aire de sus pulmones hasta rasguños con desinfectante y él se queda dormido en el sillón. Los mento. No puede mirarlo. El niño despierta gritando del sueño. Ellos quieren volverse locos. salió el cuerpo dando vueltas por encima del coche hasta el otro lado a darse un baño y descansar unos minutos. incluso está el niño que despertó gritando. Carver es. pero él no una sola cara del tapiz. Es dema- la casi sonrisa. los persigue para que recojan el pastel que mandaron hacer antes chocar contra el niño. no puedo escribir así de un niño. Mientras tanto el pastelero de la calle. Él cae al suelo y se levanta. por respeto a los mejor es cosa de tiempo. como si el sujeto se le hubiera lo que vio en esos días. Después vendrá la imagen del hospital. Siento el impulso de despertarla y le. No. Lo levantan en peso. Pero todo eso sigue siendo cómo está y luego cómo fue. Pero es que despertó gritando. me tranquilizan. pero sabe que es un hombre gi- No hay nada sobre el vacío encerrado en el silencio del niño. Sería horrible poner estas imágenes en su cabeza. Las seco con la planta del pie. La ficción no maldice. pero el sosiego. lo saca de la casa y lo mete a un automóvil. La dejo entre hebilla helada del cinturón contra su espalda. en la cama. Apuro el paso. la desesperación. a propósito mirara hacia otro lado. qué pensó cuando cayó al piso. no al revés. Es el coágulo que comienza a formarse en el cerebro. ni vaticina. dido en el sillón y siente cómo un hombre se acuesta encima. la ficción es ficción. No puedo escribir así de un niño. no le salen lágrimas. Primero es el golpe. pero ahora se ha ido. Que descanse. acostado en una cama de hospital. Duerme. abrazándolo como una orquídea. Tal vez Carver escribió el cuento y creyó que debía esconder las costu. paso si se desliza hacia la orilla. la escena no fue espectacular.no Kant. en el Entra un poco de luz por la ventana. No existe. lleva cargando. como si alguien me desprendiera el muere ya no tiene cuerpo y él ha sentido cada parte. Escuchó su voz. Por eso cerré el libro y fui a buscar a Isabel. O. el eunuco. A veces veo que se adormece y la llamo sin pensarlo. Hay algo mezquino en tipo mientras estaba encima. Acomodo un poco el edredón para que bloquee su llamar pero la voz se detiene en el camino y regresa a sus pulmones. Hace mucho tiempo que no escribo algo automóvil. Él vería a su madre conduciendo el algunas ideas para ese relato. Enciendo la computadora y comienzo a escribir. le dice al oído. con los ojos inyectados. Derramo algunas gotas Me siento culpable. el cuerpo se va perdiendo poco a poco. que su padre piensa en estas cosas me abandonaría también. Pero el niño despertó gritando y se murió. Tal vez Carver no lo hizo por pudor hacia el niño. apretándole el cerebro. En realidad el carro redujo bastante la velocidad antes de llama. Ella juega trasero. Mis miedos son ridículos. Las siguientes imágenes en el lienzo está el llanto de los padres. si le hubieran metido una bola gigante de algodón. como si gante. Apenas la intuición de llegar Quiero ver que Isabel esté bien. El niño se muere en la historia. Me vendrá bien. como quedaría solo de nuevo. no padres de aquel niño van y vienen del hospital a su casa. Su amigo le pregunta del accidente. es el automóvil que no alcanza a frenar y manda al niño contra el pavi- ras. Sí. Si supiera Isabel está bien. No puede llorar. extiende su abrazo. La idea de pronto me emociona muerto. No sé qué haría si algo le sucediera. Empieza a llorar. Supongo que a siado pequeña para irse. Me sentaré en el escritorio y esbozaré a algún lugar parecido a una cárcel. Bajo a la cocina a preparar café. Nada más. ros se vuelven para asegurarse que no haya nadie escondido en el asiento y luego se muere. Le duele mucho la cabeza. el hombre lo Me sirvo una taza de café y me encamino de regreso a la habitación. cuando salen del cine y en los semáfo- algunos días en coma. Intenta las sábanas revueltas. todo lo que hizo el diafragma igual que una calcomanía mal pegada. Aunque no de café en la escalera. pero se limitó a describir la mano del sujeto que tira de su mandíbula. Pero hay que abrir la nuez para ver Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 126 127 . Pero él no puede estar muerto. Se muere después de todos les pasa en algún momento. El tipo la conducta de los que rodeaban al niño. Qué sueños puede tener un niño con un coágulo metido también ahí adentro. quedarse hueco por dentro. Me Cuando abre la boca descubre que ya no puede volver a cerrarla. niño. breve. La madre le dice algo. Despierta gritando. Sí. o tal vez se trata de cribió el cuento al revés. No puede respirar. el dolor de perder relato sólo pueden ser las de un sujeto monstruoso acostándose sobre el un hijo. Cuando uno se y abre un hueco en mi estómago. A lo ello. Él está ten- Isabel se ha quedado dormida. Miro a Isabel que sigue rrón que me he puesto para dormir. bueno. con el calcetín ma. el revés del bordado. No hay nada sobre su muerte. Pero padres.

lloraba un poco pero no mucho. Me queda claro que les extraña la petición. Vamos. como la leyenda de aquellos A mí también me sorprende. que siente. También los padres del niño del cuento esperaban eso. ¿Yo soy el pastelero entonces? Sí. Él todavía estaba muchas horas seguidas. Me dice que va a estar bien. sólo que en vez de au. ¡Es mi Debe haber sonado varias veces. ni siquiera. Debe de seguir dormida. El teléfono sonó hace un par de horas. Nos acompañaron al antes. porque no podría volver a escribir. Hay que ser salvaje una o dos veces hasta ahora. Hay que ser salvaje. Había tenido una pesadilla y no y llamé a mis padres. —¿Puedo verlo? tintas. Pero hay dos versiones del cuento de Carver. El niño no muere gritando. compañía. Me levanto y me da un abrazo. despertó gritando. con algunos cambios menores aquí y allá. No. —Dicen que es probable que no despierte. le dio forma al sentimentalismo de borracho de Carver y luego lo Ambos levantan la vista. Es como editar —Sí. que despertaría de del resto. Lish era un editor salvaje. Aquí pareciera ser lo mismo. su Él se sienta junto a su mujer y ella inclina la cabeza sobre su cuerpo. Laura está deshecha en un sofá del área para visitantes. —Está estable pero inconsciente. Calmé a Isabel y volví a —. En el baño me acordé del cuento. En cuanto pensando estas cosas me matarían. «El baño» lo Su hijo está dormido. Se asoman algunos cañones de barba sentido al cuento. es como si un editor hubiera —Íbamos por un café. Pienso en Isabel. Me acerco y le doy un abrazo.. voz detrás de la línea telefónica. por supuesto. que su Hay que ser salvaje. Temen que se quede así. o por lo menos el relato termina Ellos son buenas personas. Sobre todo si Carver le había rogado que no lo Me conducen por el pasillo y luego entramos a una habitación. que todo el tiempo me preguntan por Ana y se les nota en la un momento a otro. Desde hace un par de meses dejaron de preguntar. que los doctores ven posibilida- tomóvil fueron unas escaleras. pero no se levanta. para hacer algo así. Me quedo sentado junto a ella. En la segunda versión no. Sí. Se acerca Rodri- hubiera metido mano. pero no. En puede quedar con él mientras estamos fuera. Hay que carecer de toda empatía. dormirla. quedaron como bolsas del supermercado mojadas. Serían las cinco o seis de la —¿Cómo? mañana. cerebro estuvo apagado.. Lloró cuando la —¿Cómo está? cambiamos de brazos. Porque Lish sí le cambiaba el go. pero las enfermeras dicen que ninguna se hecho algunos cambios. En la segunda versión cara que por dentro desean que les responda que todavía no sé nada. Es como el lúcido. o cuatro días que estuvo en coma. La figura del pastelero resulta una ellos no preguntan. pensé que no era grave pero se texto de Carver. No sé qué decir. No me despertó el timbre del teléfono sino el llanto de Isabel. en su cara. despertó gritando contra sus padres. ¿Cuál estamos viviendo? Si Laura y su marido supieran que estoy principio. editor salvaje que perseguía a Carver (¿o Carver lo perseguía a él?) le No sé qué más decir.. dres. está inconsciente. durante los primeros días después que Ana se fue. a diferencia ellos se repetían que el niño sólo estaba dormido. una se muere el niño y en la otra no.qué hay adentro. en algunos cuentos las cosas fueron dis. Sólo ha sido un fuerte golpe. enfundó en el traje de caballero minimalista. Bajamos cuando oímos el golpe. está muerto. que por piedad no lo hiciera. o también eso quedó fuera. Estaba asustado. lo habré visto gatos bonsái que hacían crecer en botellas cuadradas. Los padres del niño apenas hablan. Despojó el cuento que la policía la encontró en una zanja o que se fue con alguien más. Si consiguiera entender lo que vio el niño en esos tres hiciera. y en vez de pastelero voy yo a hacerles des de que mejore. Ellos despiertan temprano. Me metí a la regadera mientras esperaba que se hiciera de día —Fue por agua. Me dirán que no vio nada. Se sorprendieron de que la llevara tan temprano. Acabo de dejar a Isabel con mis pa. Su marido habla con unas enfermeras. Ahora ya no preguntan malo. Jamás he jugado con el niño. «El baño».. Seguro Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 128 129 . Son buenos amigos. titula entonces. Espero que su hijo no tenga nada dejó de amamantar a Isabel dejó también la casa. No. Ella se quita el pelo de la cara cuando me ve llegar II . como si ese desmayó después. Laura tenía la voz llorosa. la vida de una persona. No puedo imaginarme lo Conduzco hacia el Hospital Civil. sufrimiento parece de cartón. Ya no pueden dormir quiso despertarme. clavó los ojos en ellos y gritó hasta que sus pulmones III . de cualquier rastro de humanidad. El hijo de mis amigos se cayó de las hijo! escaleras de su casa. También por ella.

Además hay algo hermoso en la escena. Lo haré en cuanto regresen. Es el sujeto tendido sobre él en el sillón. Laura se sienta en la orilla de la cama y yo teo en el cine y veo los rostros de la gente. le dolía. Me levanto otra vez de la silla y lo miro de cerca. Así tendría que seguir el cuento. Ya ves lo que dijo el nadie lo sabe. aca. Y después no es el desconocido. ducir el grito. Los calcetines resbalaron en la madera y se golpeó la cabeza. algo mirando ahora. mientras el niño escucha todo pero en su mente cuando ella está dormida? Pero la imagen es insustituible. Había un poco de sangre en bería anotar todo esto antes de que lo olvide. asiento trasero. Nunca lo abrazará ninguna amante. Tal vez cuando sentarme. no quiero ocupar el lugar de Laura en la orilla de la cama. abertura en el cráneo. en el —Vete por un café. dentro del cráneo. si la ficción dejara de —Cayó de las escaleras porque tuvo una pesadilla y no quiso des. Sé que debería decir algo. sin decir nada. Si lo cuento quizá no nos dará miedo en adelante. No digo nada. ¿Y si Isabel del cuarto. Voy hacia allá y me siento. preguntar cómo está Isabel. No sé si deba acercarme. De todos modos no tendría sentido. no podría. no puede oírnos. El coágulo se está formando en el cerebro y —No deberías hablar así.olvidaron ya el café. El muchacho se va a levantar de un momento a otro con un a Laura. mostrar simpatía. No enfrente de él. Su cuerpo se ha convertido en una mortaja. me dijo que tenía miedo. y se des. habría que dejarla sugerida automóvil. El niño Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 130 131 . Casi no llo. como si volviera de la muerte nada más para decirnos tiempo hace que está llorando. es- mirándolo. Tal vez antes podría haberlo escrito. es como si estuviera muerto. se ha soltado a llorar. encerrado en un cadáver. mayó. El doctor dijo que puede escuchar si se le habla. No te preocupes. Desaparece por el pasillo. guna amante. jugando una broma a todos. Es el viaje en el Una frase así no podría quedar en el cuento. no puede moverse. no. es el sujeto que lo lleva en las piernas. demoníaca. que le describe cada golpe contra los ricio sus cabellos por encima y la conduzco hacia la puerta. que había tenido una pesadilla. Jamás creerán Ahí está el niño. Hay vea que sí puedo ponerme en los zapatos de alguien más. De- Cuando escuchamos el ruido salimos a ver. Pero él no se mueve. meterme en el una silla en una esquina. El Me matarían si alguna vez leyeran eso. Punto. sino su propia madre que le repite la Ella se levanta sin alzar la cabeza. una letanía incomprensible. una y otra vez. Sin embargo es cierto. Rodrigo ojos. Tal al niño una vez más y desaparece también por el pasillo. de las cosas que nacen de la cama. escuchando la voz de su madre mientras conduce y pronuncia apenas. le está creciendo doctor. Las enfermeras marcan ahí sus rondines. no ahora. De un momento a otro se levantará gritando. hasta quedar inconsciente. Hay un cuaderno colgando al pie de la cama con una pluma pertarme. ser ficción. no lloraba. que su madre la historia de su muerte. boca arriba. Me pregunto qué estará viendo detrás de sus venda que envuelve su cabeza. bolsillo del pantalón. de un niño que no ha existido nunca. roja. escuchando de labios de que esté hablando de otro niño. Para qué tomar las notas si nunca doctor dice que también se rompió varias costillas. A lo mejor se está saliendo el vacío por la No se me ocurre nada qué decir. Miro irrepetible. Pongo la mano sobre su nuca. Debería llamar a mi cráneo y ver lo que ellos ven. sin decir nada. El niño duerme en la cama. a un costado. puede oírnos. historia de su accidente al oído. Me quedo de pie. hasta llegar adonde está ahora. estas ideas. pensarán que estoy escribiendo sobre ellos. Parece que rodó desde arriba. yo lo miraré mientras no están. Si se despierta les avisaré enseguida. como nunca lo abrazará nin- —No. aguantándose el llanto. no mueve permanezco de pie. Entonces tengo que saber qué es lo que vio. Pero no puedo. Laura mira escalones. Debería anotar Él no responde. No sé cuánto grito terrorífico. Oye al padre armar el ataúd fuera apenas aparece en el cuento de Carver. Podría escribirlas antes de que lleguen ellos y guardarme la hoja en el raba. No. qué es lo que está hombros. La madre habla en la orilla lo leyera? ¿Si viera de lo que es capaz su padre. Sí. que es todo lo que tememos que sea. Tra- conmovedor en cómo el hijo se ha convertido en un pedazo de madera. cupiendo contra sus padres y morirá entonces. Tenía la cabeza abierta y el brazo doblado debajo de su cuerpo. un músculo. y después morirá de manera menos debería sentarme en la orilla de la cama y pasarle el brazo por los definitiva. no podía. y le repite al oído que eso es la muerte. Sé que por lo que sí. cubre un ojo y la oreja derecha. Podría terminar el cuento los escalones. Creo que por eso casi escribiré el relato. Lo abraza por dentro. que no es nadie real. como cuando vol- se queda afuera del cuarto. Una segunda cabeza. con una tiene el rostro impávido. A lo mejor tiene abierto el ojo debajo de la venda y nos está —Puedes hablarle. sobre el niño de Carver. pero no ahora. atada a un pedazo de hilo. Intento sonreír al menos. Nadie se dará cuenta si arranco una de las hojas del cuader- —Cuando bajé respiró un par de veces y abrió los ojos. Busco dónde vez Ana regrese si por fin publico algo que valga la pena. que no soy un cerdo egoísta ● madre.

cansado de Dios. tanto otro fulgor que duerme en mí. y adentro DOS: La propuesta fue muy sencilla. actor y universo de para Alejandra mi furia representación están totalmente dislocadas en este texto. aprendiz de comediante o luciérnago escribe cuatro: uno desempleado. y esto es importante para el juego escénico. DOS: Todo era el hambre. con tanta vibración de hombre en el espinazo. vista parcialmente de dama isabelina. Es peligrosa para el alma. y si así fuera. Queda prohibido representar esta obra en secundarias abiertas con como le sucedió a Tiresias. tal vez de ave. sagrados días del parto. está bien. DOS: Y vio Dios que era bueno.. otro al Dios CAPÍTULO ÚNICO que hay en mí en lo sagrado de los meses.. UNO: Pero no llovía. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 132 133 . Dios no quiera que (o la verdadera historia de parezca mujer o travestido. ponte en mi caso.y así. UNO: En el principio todo era hambre. Fragmento Elegante. el que quiera comer que mate a otro. sintió algo parecido al miedo. tres adjetivos importantes para su atrezzo. Narrador en este caso es sinónimo profundo de histrión. CUENTOS para Y APUNTES PARA LA REPRESENTACIÓN dormir infantas Es probable que cualquiera de los personajes. «No escribas diez poemas a la vez» UNO: Pero el hombre. a mis ojos. NARRADORES: UNO DOS. y si te queda tiempo no escribas La escena está dada el último. una canción del alto medioevo aconseja a las muchachas no brincar con las piernas ADVERTENCIA muy abiertas. UNO: El hambre viene del miedo. así parece fácil andar por ahí creando universos. mucho peor que figure como uno de esos la prima hermafrodita) tristes remedos de machembra que ahora abundan en el televisor. Prevéngase el lector de ciertas interpolaciones entre los narradores de LEGOM la obra. tan llena de hombre. GONZALO ROJAS DOS: Algo en las vísceras que se parece al miedo. Si usted comienza a leerla y no la entiende ARZOBISPO ASHBY cuando piensa que debería entenderla. otro a mis axilas de perra. donde con frecuencia UNO se apropia del discurso de DOS y viceversa. a tan UNO: Así parece fácil. pero no ambos. No escribas diez poemas a la vez parece decirme la lectora pero nunca lo será de diletante. para evitar que les crezca un pene. UNO: Era miedo. DOS: El hambre se parece al miedo. . por favor ciérrela y aleje inmediatamente su estulticia de ella. pobre y masculino. Las relaciones unívocas entre personaje. computación e inglés. no tronaban los relámpagos. DOS: Todo comenzó cuando un dios violento y asesino propuso a las especies comer y ser comidas. estoy tan triste.

UNO: La mierda con el primer amor de mierda. a la prima no. Mierda. nunca pude escucharlo. UNO: Ésta es su historia. de un hombre que sufría por su prima hermafrodita. UNO: ¿Trabajo? DOS: Contaba buenos chistes. Dios mío. según dicen. UNO: Durante la madrugada más fría del invierno. más allá del hambre. distinto. UNO: De todos modos casi nunca pasaba. pensé que era por este DOS: Ya derrotado. Era eso. alrededor. todos amábamos en el trabajo. Gracias. UNO: Casi nunca. Venían de todos los pueblos de DOS: Todo era llegar de madrugada. DOS: Estás equivocado. sólo lo veía mientras nos revisaba UNO: No nos pagaban. Primero el izquierdo. DOS: No. UNO: Pero por estar ahí no nos pagaban. camioneta. Te digo. DOS: Gracias. pero nos cuida. DOS: A veces pasaba una camioneta. En estos tiempos escasea. eres UNO: Yo no sé por qué nunca me escogió. Lo suponía más UNO: Pero era joven. No te levantaba si lo veías a los ojos. DOS: ¿Estás seguro? DOS: Si lo veías a los ojos era seguro que jamás te llevaría en la UNO: Cargaba con la foto de su prima en la cartera. Una pequeña seña. UNO: No sé. UNO: Lo conocí muy joven. DOS: Supongo que de trabajo. Casi una mueca. DOS: Si lo mirabas a los ojos no te escogía.. UNO: De jornalero. UNO: Un tipazo. DOS: Claro que no. el derecho DOS: Parece que eso no lo solucionó muy bien. UNO: Ni siquiera teníamos horario fijo. DOS: Desde el interior de su cabina climatizada hacía una pequeña seña. UNO: Conocías gente. DOS: Que los tiene todos sidosos. Dios nos cuida de DOS: O de su puta. DOS: También a la prima había perdido. ¿Recuerdas? después. UNO: Era la seña. Nos tienes como a los africanos. UNO: El hombre de la camioneta nos miraba sin bajar el cristal. DOS: Llegar al pie de la carretera y brincar. Joven y lo había perdido todo. DOS: No nos pagaban. ¿verdad? Se dice el pan. Eso es UNO: Y bárbaros muertos de hambre. con. Dios mío. Mierda. te levantaba si no lo veías a los ojos. DOS: Pero el primer amor. Podemos perderlo todo en la vida. UNO: Cómo no hacerlo. menos del hambre. Maravillosa. Señor.UNO: Pero teníamos hambre. las manos sobre el aliento. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 134 135 . UNO: Entonces lo conocí. DOS: Decididos a llevar el pan a sus casas. observador. UNO: Siempre sabes lo que es distinto. de jornalero o de su puta. DOS: Fuimos compañeros de trabajo. UNO: Se dice así. por permitirme no ser como ese hombre que DOS: Pues yo estoy mejor enterado. Desde el cristal de su cuatro por cuatro. pequeño defecto que aún tengo en la pierna. luego muchos brinquitos sobre el izquierdo y el frío. entonces era eso? Yo pensé. Pero el primer amor. Parece. DOS: ¿La recuerdas? DOS: El primer amor no se pierde. Menos autoritario. DOS: Supongamos. perdón. lentamente. con UNO: Había un hombre. Gente interesante.. UNO: Mierda. todo. DOS: Un hombre enamorado de su prima hermafrodita. DOS: Era un buen hombre. UNO: Te doy gracias. llevar el pan a sus casas. que sólo mejor que el dios de los africanos. UNO: Sobre un pie y sobre otro. preferentemente en el invierno. UNO: Podemos perderlo todo. que ésta es tan sólo la historia DOS: Pero pasaba. DOS: Pero se le puede considerar empleo. DOS: Y se llevaba a alguno. DOS: Podría decirse la tortilla. UNO: ¿Ah. DOS: No se pierde. Eran cientos de hombres fuertes y decididos.

y para UNO: Sí. UNO: Yo.. ésta es su historia. Yo. Siempre habrá animales más pequeños. aunque tengas el clítoris DOS: ¿Eran maricones? de veinte centímetros déjame verte tus cosas. sientan su ano. pero amé con una por eso se dice llevar el pan a la casa. DOS: Bien tiesos todos. DOS: Pues entonces es muy diferente el tono a como lo dices tú. DOS: Pinches chinos. enamorado de ella. UNO: El asunto es que un animalito se come a otro animalito. tocándose como hombre o mujer. UNO: Y no es maricón. UNO: No. en esos hombres decididos a dar el culo con tal de que salvar mi hombría. La veía en la regadera DOS: Estábamos en los hombres decididos. claro. DOS: Digo que no. creo que hablan de mujeres que se tocan. pasión de negros a mi prima hermafrodita. Pero es lo mismo. DOS: Qué es esa mamada de no verlo a los ojos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 136 137 . yo pude haber tenido un mejor destino. Y nuestras mujeres. llevarse una tortilla. me salen tetas pero UNO: O un pan. yo. DOS: No la levanten para que nos escoja. Aflojen. DOS: No levanten la mirada. UNO: Sí. Sufría por ella.. al borde de la carretera. tengo novias. suéltense un poco. un hombre que se va de puta o jornalero para que sus hijos puedan DOS: Eso era una tolocha. Si no se muere. échale la culpa a los chinos. imbécil? DOS: ¿Recuerdas a aquel hombre que tenía una prima hermafrodita? UNO: Se confunde con esas señoras. DOS: Eso no es un clítoris.UNO: Pero se confunde con esas señoras. Que se vea esa derrota. DOS: Casi imperceptible. le digo mi prima y yo realmente estaba sus hijos coman y caguen. perdón. DOS: ¿Qué dices. DOS: ¿De qué estás hablando? DOS: Se paraba con nosotros junto a la carretera y nos decía: UNO: De mujeres. DOS: ¿Se fue? ¿Se fue? ¿A quién se llevó? UNO: A los del otro pueblo. UNO: Si lo ves a los ojos no te levanta. Y sufría. prima. DOS: ¿Los chinos? UNO: No son chinos. a mitad del invierno. hombros adentro. sería el que está en la camioneta. Dios es una mierda. le digo prima por cariño. UNO: Puta madre. sólo parecen. UNO: Claro. Unas a otras. No. Si no fuera por ella mi vida sería muy diferente. DOS: ¿Y cómo sabes que te levanta si no puedes ver la seña? UNO: Era una seña sutil. Un animalote se come a un animalito. Un día le dije. de entrada yo oro. Porque UNO: La regla son siete milímetros. UNO: Tampoco hermafrodita. están acabando con nuestras fuentes de empleo. Dios piensa en todo. Digo DOS: Una tortilla o un pan a la boca es un hombre que vale su culo en yo. UNO: Por eso mi prima decía soy la hermafrodita. UNO: Ya se fue. aflojen todo. Por lástima lo vamos a ganar ahora. claro. También puede formarse.

decían. Mañana sale. no recuerdo a nadie que haya vuelto. los regresaba? Porque es DOS: Lo prendes dos veces. UNO: O con tu prima hermafrodita. No somos nada. Te jalas un cartón de cervezas y te pones a posible que eso de jornalero o puta fuera sólo uno de esos trucos ver el beisbol. UNO: No es curioso. aunque casi siempre hablaba del agarrados de la mano por todas partes. Y ya en la camioneta. no somos ni madres. cerca del penal. prendes el DOS: ¿Recuerdas a alguien que haya ido? televisor. DOS: Pero ya me la has contado muchas veces. Así nadie le da trabajo a nadie. Como a papel de revista. Por eso DOS: Ahora que lo dices no. y ella tuvo una vida decente. Está mal. muchas que lleva veinte años en un hoyo sin recibir visitas conyugales. he hecho algo. Dios piensa en todo. UNO: Está bien cabrón. Todo lo que un DOS: Mi padre decía eso. DOS: Esa historia me gusta más que la de la prima hermafrodita. a fornicar con los presos que liberaban. Ya sabes. basureros y me decía: cuando tengamos un hijo. Vivíamos DOS: Puta madre. más o menos. ves a tu mujer con cierto UNO: Por eso nunca nos llevaba. Qué dicen: no somos nada. amigos. Tenía cierto olorcillo. te pones unas buenas babuchas. curioso.. ¿A usted no? obligada. cariño. UNO: Pues no. claro que lo recuerdo. DOS: Pero no era su padre. la santa. Mañana sale éste DOS: Ahora que tampoco había muchas fuentes de empleo. DOS: Ni madres. O una plantita. supongo que tuve una madre. venéreas. Tuve una mujer. Es fácil decir eso cuando te huele la papaya a DOS: Muchachos. UNO: ¿Otra vez? DOS: ¿Y crees que haya vuelto? ¿Qué crees. Ella sabía todo.UNO: Un movimiento muy lento del dedo. más que eso. Demasiado cerca. Es fácil. Siempre hay un animal más UNO: A mí me hubiera gustado eso. DOS: De todos modos. lávate tus cosas. las mujeres. entonces es necesario que regrese en DOS: Eso dicen. con un clítoris nada pequeño. De DOS: Y de preferencia con el pan. Llegas a tu casa. enfermedades cantinas de Tijuana. Mejor haríamos hablando UNO: ¿Orgullosos de comer? de otras mujeres... Yo sí creo en el amor. no conozco a nadie que haya llegado tan lejos. acaso sin el camaradas. UNO: Claro. ya sabes. puta madre. su madre. Así no se puede. DOS: No podía llenar una solicitud de empleo sin mencionar a la prima. y la tenían bien informada. DOS: No. prendes el DOS: A la altura de los ojos. Tenía ese olor de papel e imprenta.. UNO: Así. para que no te lo vaya a desgarrar. UNO: A eso te referías. Algo en la vida. DOS: Por eso te lo digo. volteas y los chiquitines juegan con el perro. DOS: Está cabrón. televisor. fuera de lo común. un momento dado. pero más podrido. DOS: Algo de lo que se sintieran orgullosos tus hijos. camaradas. una historia de ésas. algo con publicitarios. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 138 139 . UNO: Y fue entonces cuando nos dijo. Si un hombre se va de jornalero o puta UNO: ¿Perdón? para llevar el pan a sus hijos. Cuando tengamos UNO: Muy apesadumbrado. Andábamos DOS: Supongo que fue entonces. UNO: Entonces no está mal que se haya enamorado de su prima. se vio UNO: A mí lo que me late son las hermafroditas. difusamente. revista pornográfica. los guardias UNO: Les daba asco. Báñate. También que mi madre andaría de perra por las hombre debe saber de sus semejantes. Entonces dices. DOS: Sí. Sé todo sobre la vida. todos modos. UNO: Es verdad. Le oportunidades de ser algo en la vida. Ella escarbaba en los asunto. Siempre vio a mi hermana con buenos ojos. ponte algo bonito y UNO: ¿Algo en la vida? que se quite fácil. la querían mucho. pero nunca. mi vida. Y tiene desgarramientos. Mi madre. nunca antes vi un clítoris tan grande y tan UNO: ¿Eso hacía? hermoso. UNO: Y ya en la camioneta. un hijo. DOS: Algo para presumir con tus amigos. UNO: Y para que regrese es necesario que se haya ido.

Puta madre. mi padre DOS: ¿Dices? nunca entendió por qué la vieja se metía a jugar con los presos. El milagro de la vida. toda la tarde. les revisaba bien las partes. tenemos pedazos de información. de la fermentación? UNO: Como todos. UNO: Un hombre se sienta sobre la barriga de una mujer y se toquetea UNO: Eso no lo sabría tu padre. le DOS: Por ejemplo. encruza. DOS: Enorme. en una cabra. no. y podían haber ido por las cervezas porque todavía estaban camino a le ponía un collar de flores al reo. Puede pensar. UNO: Así es. DOS: Claro. si quiere. Lo suyo eran las enfermedades. pero no.. El milagro de la vida. que siempre debió sonreír con los ojos cerrados. Después lo traía a la casa y nos lo ser el milagro de la vida. Algunos manuales lo UNO: Rugosa al paladar y al tacto.. Dice que soy una costra. sabroso. Siempre. en el. ¿Es necesario que toquemos lo de mi UNO: Pues si tu tío José se encontraba en esos momentos acomodándose madre o mejor volvemos con el tipo aquel? en el vientre de tu madre o. y luego qué. la vamos poniendo en orden. Razonable tonelaje. DOS: Las cervezas. DOS: Así es. ayuda a meterse el puño en el. pero no mucho. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 140 141 . con el puño.. UNO: Gran mujer. DOS: Pues es algo que tampoco se explicaba mi padre. DOS: Eso suena interesante. pues. Sólo cuando él se toquetea. estaba llorando. vestida de jagüayana. UNO: Eso no explica lo de tu hermana. tal vez.. De todos modos pasan con los perros. otros. Por qué hacía Lo estuve esperando toda la mañana bajo el sol. presentaba como el Tío José. tampoco se lo podía explicar. dijiste. mi madre. y de perro el muy canalla. Sin DOS: Algo afeitada. DOS: ¿Siempre? UNO: Siempre durante la primera parte de la fermentación. que somos. al volver. Eran cuando apenas. UNO: Platícanos de ella. ¿Sabes eso hombres pobres. por qué no. cuando apenas los estaban. DOS: ¿Entonces? DOS: Mi madre era. DOS: Entonces no siempre. Nada lo casa. no te burles. Ponía un disco eras de ésos. ni siquiera los pedazos eran confiables. En ocasiones eran tres tíos José por DOS: Permíteme apuntar. o ya sabes. sabemos. Yo que creí que tú las enfermedades. UNO: ¿Quién? UNO: Sí. llaman atravesamiento. Motivación es lo importante. ustedes no UNO: Mi madre se paraba en la puerta del penal. UNO: Eso no explica lo de tu hermana.. y me dice que soy una costra entendemos.UNO: ¿Tu madre? UNO: La recoge con las uñas y después el hombre. UNO: ¿Y entonces? DOS: Ese tipo no me quiere. en este caso tu madre. Ya no eran presos. En dos cabras. Son las cosas del amor.. Los metía al cuarto. las cervezas. DOS: Con los recién liberados se metía a darle a la fermentada. Creemos que sí. UNO: Exacto. Estuve en la cola eso la vieja. seamos sinceros. grandes perros que a veces muerden. Mi madre era. lo traté como a un hombre libre. Después la mujer.. de otro es imposible que fueran por las cervezas cuando apenas. ya sabes. Es algo bello lo que viejo de Leo Dan y nos mandaba a la vinatería por unas cervezas.. Si era hija de un tío José y tú UNO: Ya no. DOS: Bueno. Me dice que soy una costra. Eso es lo más interesante que has dicho en semana. ya sabes. pero siempre es amor. DOS: El Tío José. Estos tenían algo de dinero. el Tío José. amor no levanta la fermentada. Ella para la segunda parte toma la leche de la vida con sus uñas. ya sabes. Lo traje a tantas cosas a nuestro alrededor y no entendemos nada.

Las cárcel tienen programas federales. De ellos estoy hablando. Ropa. DOS: A mí no me molestaría comer todos los días. nada. UNO: ¿Climatizada? Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 142 143 . Por qué será. andar en la vida metiéndote el puño con la ayuda de un exconvicto. no me molestaría. Desde los campos haberlo sabido. mi viejo. pero no. Imagino que optimista. después de eso nada. Eso es terrible. Todo esto será para Eso es bien importante. Disculpa que dejemos ahora lo de mi madre. la traición no se explica con DOS: Ojalá se te quite lo idiota. DOS: Sí. DOS: Y que para comer te pongan un babero. DOS: A mí me gustan los peluches. No me UNO: ¿En la cárcel? molestaría estar comiendo todo el día. siempre andar sobreviviendo en basureros y mojando su padre le decía. Podrían hacer pan. ¿Recuerdas a ese hombre? UNO: De eso estoy hablando. claro que en la cárcel. Y no soy maricón. DOS: No. Son muy simpáticos. Lo que billete premiado. hubiera matado al primo ese que se oían los gemidos del hombre y entre ellos el viento los repetía. buenas calificaciones. por ejemplo. Espero que se te quite lo idiota. DOS: Y dejes de expulsar por el culo lo que apenas estás masticando. era el orgullo de su padre. no digo que la gran ropa. DOS: Ah. DOS: Perdón. cuando seas mayor todo esto será tuyo. tanto quería para pasarse una buena temporada en el fresco. perdón. los terrenos. ¿por qué será que hacen esos muñecos de mano y te ensarten un catéter por el culo. las putas. Los patos y los tigritos con la cara culera. Ni tiene remedio. A mí no me molesta. no. Totalmente imbécil. ¿Para qué son los peluchitos esos? UNO: No me lo vas a creer. pero de qué sirve el trabajo. UNO: ¿Eso explicará la conducta de tu madre? UNO: Ojalá se te quite lo idiota. De ti. Desde ahí controlaba todas sus posesiones. UNO: No me refería a eso. Te dan trabajo. DOS: Su casa era grande. Ojalá se te quite lo idiota. estaba optimista. Mejor que hicieran panes. pobre. pero sí la indispensable. Puedes mentir. de ninguna manera. Sentado todo el día en una silla rodante. te amarren la cuchara a la Pensándolo bien. Pero en verde.DOS: ¿Cómo iba a saberlo? Los abuelos de sus abuelos tuvieron un DOS: Imbécil. UNO: Es para darles trabajo. pero traicionar no. Yo no entiendo eso. perdón. UNO: Si no tienes una camioneta con cabina climatizada ni te hagas ilusiones. en la cima de un cerro. DOS: No me estás atendiendo. perras para perpetuar la pobreza. Había sido un buen muchacho. era eso. UNO: Es una desgracia. vacas. Esos patos. Muñecos de peluche. UNO: Además nunca los regresaba. UNO: Sabes a lo que me refiero. Pero ahora estaba idiota. Puedes UNO: Ojalá se te quite lo idiota. Tenía un hijo idiota. de ninguna forma. destinado a los imperios. peluche? UNO: Pues aun así lo prefiero a esto. los jornaleros. Él ni se imaginaba que en la Cuando seas mayor. DOS: Pensándolo bien. creo que un reintegro. Te enseñan a escribir. Nada. pero hay gente que los pone en el tablero de su cabina climatizada. desde el balcón de la casa en la punta del cerro. huesos sanos. algo tenía mal con la digestión. Vivir pegado a una silla. con un tubo pegado. a recitar. Era horrible y pura mierda. Y lloraba. iba comiendo inmediatamente le salía por el culo.

pero hablaba de la prima con nostalgia. UNO: Eso no puede ser. no traen DOS: Ojalá. Parece que ya vamos llegando a algo. hijo. el amor. UNO: De joven. en las secundarias los muchachos no UNO: Tú debiste hablar con él. pero con las clases es peor. ya eres mayor. Hay mujeres y niños. Mi padre. Así pasa. tu padre. dinero. Dos: Eso parece. DOS: Estamos de acuerdo. hoy en día. DOS: Creo que mi padre se le sentó a la prima en la panza. Sólo estaba bromeando. UNO: Ojalá se te quite lo pendeja. DOS: Te lo digo de verdad. DOS: Dónde está. DOS: Y el gobierno les tira comida en paracaídas. Chingado. ni siquiera has ido a la DOS: Son conclusiones que sacas. UNO: Es algo que tiene que ver con la lucha de clases. DOS: Sí. Perfectamente. UNO: Ojalá. UNO: ¿No habrá sido de un navajazo? UNO: Mi padre. DOS: Nadie lo pone en duda. UNO: Mi padre sabía de negocios. más accesibles para sus bolsillos. DOS: Ojalá. Tuve una. suena razonable. Si me dices rentar a mi mamá a los presos UNO: Ojalá se te quite lo pendeja. DOS: Tú la conoces. UNO: Entonces debería pensarse en productos más económicos para DOS: O le clavó el cuchillo en la panza y la dejó con un tubo desde la pervertir a la juventud. pero arriesgar el patrimonio frente a una UNO: Entonces alguna vez estuviste con él en sus campos. claro. vida. no sé en qué estaría pensando tu padre. si te acercas te asaltan. cochino amor. DOS: Sí. estado leyendo tus revistas? DOS: Ella le metió el clítoris por el culo.] ● UNO: Como a los indios. secundaria. UNO: ¿Cómo fue que el hijo se quedó idiota? DOS: Entonces ése era el asunto. garganta hasta el culo. DOS: No es importante entonces. DOS: Ojalá se te quite lo pendeja. Te entiendo. DOS: No lo tomes así. tienes treinta años y no se ve que UNO: Así lo dices. DOS: Tú. UNO: El amor. claro. tienen dinero de los fondos federales. DOS: El tipo que estaba enamorado de su prima con tolocha me contó la UNO: Un hombre enamorado de su prima hermafrodita. historia.DOS: Se entiende. DOS: Te digo que es sólo probable. UNO: Y volviste. con esos chamacos. UNO: Sí. eso? UNO: Mi padre la amaba. UNO: Tenía una prima. UNO: ¿Si te digo que la dejé en la escena del crimen creerías que he UNO: Y ella. pero ahora no la recuerdo.. UNO: Mi padre decía que es mejor andar vendiendo heroína en las DOS: Si no fuera por mi prima hermafrodita. UNO: Él me decía. es que decían. DOS: Eso parece difícil. secundaria como te pedí desde hace meses. [. liberados. Es imposible hacer negocio UNO: Y por las noches los jornaleros escucharán en la distancia. Andan armados. Sufría mucho.. UNO: Supongo. DOS: Sí. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 144 145 . Seriamente. UNO: Mientras yo bajaba la vista tú ibas por el pan para tus hijos. Preguntarle si la ahorcó como traen ya para su leche. Ése es un mito. UNO: Eso. algo habría hecho con mi secundarias a morirse de hambre. vayas a hacer algo decente con tu vida. DOS: Es probable. una clase que se pelea con la otra. DOS: Tu padre. tú tuviste una navaja. UNO: No lo recuerdo. una prima con tolocha. De muchos navajazos en el vientre. También los DOS: ¿Dices que la ahorcó? renos luchan. DOS: Sufría. UNO: Una noche le pidió que se pusiera de panza. ¿Sabes algo de DOS: Es algo que no debe permitirse. Son unas fieras.

Bajó. La medicación le hace soñar mucho. noche era incapaz de distinguirlo desde la ventana. le dio vueltas en su imaginación a las diversas posibilidades: sábana para atrapar a la mariposa. Iba recuperando poco a poco el sentido de la realidad. que mediría cuatro metros de largo y que trastero. quieta. y el soñador vio su gigantesco cuerpo alejarse y desaparecer súbitamente en un claro de la espesura. propia de la vigilia: «Un surus». sin advertir al parecer su presencia. invisible? ¿Orgánico. entró en la casa y buscó una dormido. El eco de un golpe lo despertaba. El tamaño del rostro producía espanto. enredado en un rosal. infausto. había imaginado unos seres extraterrestres descomunal: tendría casi sesenta centímetros de extremo a extremo de en forma de enormes pulgas a quienes denominó cúmices. a la soltado las alas del enorme insecto. pero no sabía a qué ser atribuírselo. logró envolverla en ella y tomó la determinación de encerrarla. También se le cada ala. salvo por el leve poso desasosegante parecía contemplarlo con la misma curiosidad que él a ella. con traza humana pero Cuando la dimensión de su cuerpo era la de un gato grande. como si hubiese cruzado alguna abertura invisible en el espacio. con enorme esfuerzo. extendió de nuevo la sábana y. sino una mariposa Intentando alcanzar el sueño. y sus alas gigantesco. Abrió el ventanal. le resultó muy dificultoso. dormido otra vez. se sentó. pero la mariposa no se El incidente lo desasosegaba tanto que ya no pudo conseguir quedarse iba. ¿Cómo es un surus? ¿Antropomorfo. con las ropas del todo teñidas por él. Era una Se quedó dormido. que dejan en él. cerró a sus espaldas la puerta del trastero y despertó. reptiloide. Advirtió que. y desde su gran cabeza al despertar recuerde los sueños. y de nuevo se apoderó de él un gran temor. al parecer de varón. cuando escuchó cierta agitación de hojas y ramajes en un extremo del jardín. escala del enorme cuerpo. el gigante salió de su desvanecimiento. a su lado. incorporando al sueño una de sus elucubraciones de la vigilia. se frotó los ojos y. donde se encontraba el vestido. envuelto en una nube del polvillo negruzco anaranjado que habían y ancho mango de lo que tenía aspecto de red para cazar mariposas. se levantó. haciéndose cada vez más grande. pero es raro que mariposa negra y naranja con lunares blancos. Círculos De repente. parecía desvanecido por el golpe. con un suave vibrar de alas. y al acercarse descubrió un cuerpo. envolviéndola con la tela. y cuando empezaba a amanecer se asomó de nuevo a la ventana: junto a la casa había un bulto tirado. inorgánico? ¿Hecho solamente de energía? lo consiguió fue con ella a la sala y la dejó libre. se dijo. La mariposa se quedó posada sobre la mesita. ocurrió otro nombre: surus. Su terror ante el hallazgo iba creciendo. pero en la oscuridad completa de la Pero en pocos momentos comprendió que la mariposa estaba creciendo. Algo enorme había caído en la explanada que hay detrás de su casa. por lo descomunal de los rasgos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 146 147 . aviforme? Antes de quedarse Invadido por una curiosidad urgente. había un largo Al fin. echó a correr hacia el monte. se acercó con precaución y comprobó que se trataba de un cuerpo aunque sacarla de la casa y bajar al piso de abajo. ocupaban el centro de la sala. para facilitar su marcha. y cuando ¿visible. sujetando el mango JOSÉ MARÍA MERINO de la red. un sabor agrio. Pero en esta ocasión soñó tan claramente que parecía materia real. que le pareció el de un gran pájaro. Pero enseguida comprobó que no era un pájaro.

atenazado Se echó en una de las dos tumbonas. —Pero Pedro. con la sensación jubilosa de haber podido abandonar el círculo opresivo. pero no era capaz de abrirlos del todo. un punto del que sólo podía despegarse mediante un esfuerzo concentrado y repentino o con la ayuda de Mónica. y comprendió que todavía estaba sujeto añadida el claroscuro del amanecer. le pidió la llave del trastero. y —¿Otra vez? dentro del cuarto se oía un alboroto. —¿Pedro. Y debe de haberse quedado encerrado alguno de los gatos. estamos despiertos. la luz del cuarto de baño aclarando levemente el pasillo. y la luz lechosa difuminaba el pequeño jardín con un aire también de sueño. se hizo un zumo de naranja para tomarse sus pastillas y salió —Mónica. En el amanecer había un frescor grato. Sin días se hacían más acuciosos. por favor. hacían arrugarse las imágenes como en las redes del sueño. porque no te imaginas el barullo que hay allí dentro. El suelo. no me mires así. se volvió al sentirlo entrar. —¿Es que está cerrado con llave? —preguntó él. que era inadvertidamente hasta que lo despertó la voz de Mónica: la última frontera del sueño. —Que no me podía despertar —dijo él. —Me parece que estoy despierto. por favor. estaba cubierto de polvillo negruzco anaranjado. Sentía el olor de la mañana estival. por favor». ni de mover ninguno de sus miembros. Por favor. no consiguió moverse. Bajó apresuradamente. Mónica hubo terminado también su desayuno. bebió a pequeños sorbos el café. más seguros. También ahora Mónica se despertó y lo zarandeó suavemente. cerró los ojos. Cuando ayúdame a despertarme. oía el jolgorio de los pájaros. pausadamente las tostadas. te pasa algo? —Pues sí. nervios alterados por la sensación de horror ante aquella enorme mariposa que no dejaba de crecer.La experiencia soñada había sido tan intensa como si la hubiese vivido los ramajes. Mónica. Y mover los labios para hablar me cuesta un trabajo grandísimo. una y otra vez. y los trances quirúrgicos de la intervención que lo esperaba dentro de pocos Decidió olvidarse de los surus. A través de sus párpados entreabiertos vislumbraba algo ya reseco y perdido. sintiendo que esta del sol naciente sobre las hierbas y las rocas. —¿Se había quedado dentro algún gato? ¿Han hecho destrozos? Él se levantó. estás despierto. dormida Él se levantó sin decir nada. de la casa. entraron en la casa. el firme volumen de vez estaba a punto de no conseguir despertar ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 148 149 . ni abrir los ojos. mientras se disponía a levantarse. —Pobre Pedro —musitó ella con voz soñolienta. que estaba te imaginas cuánta angustia se siente. Contempló el resplandor —Por favor. en el pequeño vestíbulo en el que se abría la puerta del trastero. pidió. farfullando con mucho trabajo su nombre: «Mónica. emborronaban con una sombra embargo. se quedó dormido por una parálisis que había experimentado en otras ocasiones. de trastos caídos. pero no consigo moverme. de cristales rotos. antes de volver el cuerpo para el otro lado y quedarse dormida de nuevo. y permaneció durante un rato estupefacto. guardando en el lavaplatos la vajilla del desayuno. que la falta de total claridad hacía más corpulentos. Mónica —reclamó él de nuevo con terror. todavía con los disposición perfecta de las plantas con sus flores. —¿Pero te has quedado dormido? En otras ocasiones había logrado llamar la atención de Mónica. un eco de aleteos. No Subió otra vez con prisa y entró en la cocina. despiértame. comió a su lado. la siguió. la realmente.

LUEGO DE LEER la primera carta, el hombre se quedó mirando el nombre
UN FALSO y la dirección de Anna Stesse en la parte superior del sobre. Solo en su

gemelo cuarto, se preguntaba de qué necesidad se trataba (por qué tenía la mujer
que escribir eso):
«Mi hermana melliza salió esta mañana muy temprano. Me dijo que
GENEY BELTRÁN FÉLIX iba a recorrer varios lugares durante el día y que no regresaría hasta bien
tarde. Me levanté con flojera a atender a la niña. Le cambié el pañal, le di
el biberón, la vestí. Hacia las diez, luego del desayuno, salimos al parque.
Pasé por la Sucursal de Correos a depositar la carta de ayer, que tu ante-
cesor, no tú, recibirá, y cuando regresamos la pequeña estaba dormida.
La pasé de la carriola a su cuna y me puse a escribir en el comedor.
»Me he sentido ya bien desde hace dos meses, pero no creo buscar
«ELEGÍ TU NOMBRE porque me dije: Esta persona, Anna, sabrá entender trabajo en un buen tiempo. Mi hermana me entiende y me ha dicho que
aunque sea sólo por hoy tus palabras». Y no se disculpaba esta mujer no me preocupe, todo saldrá bien. Me parece que ella cada vez mira a la
por irrumpir con páginas no pedidas ante los ojos de un destinatario niña con mayor tibieza. Recuerdo cuando nació», y entonces le narraba
fortuito: «Me importa poco o nada que me leas, mañana buscaré otro al nombre fantasmal tomado del directorio telefónico con qué solidez le
nombre en el directorio telefónico y así cada día habré de ir desatando llegaban los dos días que Emma, parturienta, pasó en el hospital, y lan-
ésta mi ansia de cifrar en una hoja fragmentos de la médula que están de zaba nombres o apellidos de —¿qué serían?— quizá doctores, parientes
más en mí». (o amigos), con natural conocimiento, sin aclararle entre comas (ni entre
Ya en su cama después de haber cenado una pieza de pan y una taza de paréntesis) esa información habitual de «Macedo, el ginecólogo», o «el
leche, el hombre dedujo que daba lo mismo que fuera él o el individuo Gordo Felisberto (el vecino)».
solicitado por el sobre blanco en la parte inferior derecha quien leyera la No pocas veces llegó el hombre a sentir el impulso de buscarla. ¿Por
botella al mar. Él encarnaría todos los nombres que ella pudiese elegir de qué no atreverse a ir a la dirección de Anna Stesse? Podría ayudarle en
ese libro en el que, por lo demás, nunca se habría de encontrar el suyo algo, tal vez sólo el llegar y saludarla fuese para ella la gratificación espe-
propio. rada por tantas cartas enviadas a gente desconocida, nombres huecos del
Los días siguientes, ya con una interesada inquietud por reunir nuevas directorio telefónico, decirle:
confesiones de Anna Stesse, puso el hombre un exclusivo celo en retener ¿Anna Stesse?,
y violar cualquier carta que trajera el nombre de ella, y así fue cono- mucho gusto, leí su carta, estoy muy inquieto por su historia, ¿me invita a
ciendo la historia como ninguno de los destinatarios elegidos (siempre tomar un cafecito?,
distintos) podría haberla conocido. muchas gracias, ¿ella es la niña?,
A la mujer parecía no importarle escoger cada día un nombre diferen- ¿y el papá quién es?, no me lo ha mencionado, ¿fue en otra carta?,
te: iba más bien construyendo su historia sin recapitular ni resumir los ah, bueno —y todo parecía dibujarse en su mirada (y ya las cartas
sucesos narrados el día previo, la semana anterior. Diseminaba su auto- se estaban convirtiendo, sin que él lo advirtiese, en mucho más que un
biografía en personas que habrían de leer ¿con estupefacción? un pedazo sordo entretenimiento) con la fugacidad de las imágenes probables de
desmembrado de su vida, como si para ella fijar un mismo (y definitivo) futuro que sin existir transitan por la retina del presente y engolfan las
lector fuera menos importante que llanamente escribir y desvestirse ante espaldas del recuerdo con un mar de cosas que nunca tuvieron lugar.
la sola negrura del bolígrafo, o tal vez —llegó a pensar el hombre duran-
te los primeros días— estaba multiplicando sus destinatarios para divisar
que por lo menos uno de entre veinte o cuarenta se determinase a llegar
a su casa (y preguntarle Qué pasó antes, qué ha pasado después).

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LAS CARTAS SIGUIENTES empezaban del mismo modo: esta mañana pasó de padecer por lo visto algo serio, y desde entonces pasaba casi todo
esto y lo otro, la niña tenía tos y me desvelé atendiéndola, mi hermana el tiempo aislada en el depa, cuidaba de la niña, preparaba la comida,
me dijo no vendré a comer, y ya para el momento en que todo parecía tan escribía, y debido a las alusiones irregulares e incompletas el hombre no
cotidiano la mujer aprovechaba para esbozar una remembranza, «como podría decir qué tipo de enfermedad era ésa, si bien lograba entender
el día, éramos pequeñas, que llegamos a vivir a la Ciudad, yo me extravié que Anna no tendría necesidad de escribir Sufrí de esto o de lo otro pues
en el aeropuerto y cuando mi padre me encontró Emma me veía con ojos ella, que lo padeció, conocía muy bien de qué se trataba y aclararlo sería
de rechazo», o también «aquella vez, en primero de prepa, cuando des- tan superfluo como decirse a sí misma «me llamo Anna Stesse», y a final
pués de la clase de química Óscar invitó a mi hermana al cine y mi padre, de cuentas su lector casual y cambiante ignoraba tantas cosas que una
distraído, le dijo Ve, y al regresar a la tarde ya casi noche del sábado ella más (se decía el hombre) no importaba o acaso para ella ese espectro
feliz me presumió de besos y caricias oscuras que yo no conocía, me sentí azaroso invocado del directorio era un solo pretexto para fingir el otro
humillada»... Con el paso de los días el hombre comenzó a imaginarse término del hilo de la confidencia e irse convenciendo a sí misma de
a las mujeres como si fueran conocidas suyas de mucho tiempo, cada que, debido a tanta abnegación y dolencia suyas en el pasado, el futuro
mañana llegaba a su escritorio en la Oficina Postal pensando Y ahora qué le debía una compensación... Aunque él a veces no podía alejar de sí la
sucedió o me contará, siempre atento a la aparición en la cascada de sobres sospecha de que la enfermedad de Anna quizá no habría existido nunca,
de la carta con el nombre de Anna Stesse en la esquina del remitente. y recelaba que la melliza habría estado inventando, mediante menciones
Casi todos los días su espera era retribuida con la letra ya tan fácil de jamás cabales de este grave mal, una metáfora física de su sentimiento de
identificar, la A inicial de Anna se elevaba como una catedral famélica dependencia ante Emma.
—las dos enes de tanta cercanía parecían transformarse en una eme muy
amplia.
«CADA VEZ QUE miro hacia el pasado me digo Por qué no le respondí esto,
o Debí haberle abierto las piernas a, o Qué tonta fui al dejar que, y si en las
LUEGO DE VARIAS cartas había logrado entender que la niña, de poco cartas anteriores, que tú jamás leerás», leía él la más reciente, dirigida
menos de un año y nombre no aludido, era hija de Emma, quien traba- a un tipo de nombre Daniel Abigeo Gamal, «me he reprimido de lanzar
jaba mucho, salía siempre temprano y regresaba ya de noche a la casa: se esta clase de invectivas al pasado, es porque no sabía, y hasta estas últi-
trataba de una exitosa repretransante de laboratorios médicos que con mas mañanas he venido intuyéndolo, que de un golpe todas esas cosas se
los meses se había —según Anna— desapegado (qué cosa) con mucha pueden trastocar».
frialdad de su hija. Y esa difidencia, que las páginas de los días previos habían ido gestan-
De la rutina de la melliza también discernía el hombre que la escri- do en el hombre, quedó confirmada en las nuevas palabras, con las que
tura de una carta diaria se había convertido en una suerte de hábito libe- anunciaba Anna Stesse (sin precisarlo) su paso siguiente, la justificación
rador o introspectivo, un tiempo abierto en el que Anna partía del llanto de tantas cartas entregadas a gente inalcanzable, al viento de los (¿tanto
de la niña, el paseo por el parque, el pago en la Sucursal de Correos, las así?) nombres sin carne: «en este momento la repulsiva, la aberrante me
compras en el mercado, para perseguir después una memoria en la que llama desde la cuna, y sé que he venido escribiendo para reunir las prue-
Emma estaba siempre a su lado: la llegada, procedentes del extranjero bas que me dan la razón: el desagravio, su hora, está llegando: ¡es ya! ¡Es
en orfandad materna, para radicar en la Ciudad, sus años de escuela, los hoy, hoy! ¿Me entiendes?».
amoríos seguidos y volubles de la otra y la no explicada soledad propia, El hombre no pudo sostener más el papel en su mano (un temblor
la ausencia definitiva del padre (un tal Gelarzio Stesse), cuando ambas agrietaba su frialdad de siempre). Había venido siendo usado ¿como
habían ya empezado a trabajar, hasta el día en que Emma dio a luz, y cómplice para una venganza? Era... ¡se trataba de una niña! ¿Cómo pro-
esto coincidió con la enfermedad de Anna y su abandono (forzoso al tegerla? ¡Ya era tarde!
principio y después resignado) de su empleo en un banco, donde habría Se había ya levantado de la cama: se acomodó los zapatos mientras
trabajado durante ¿qué?, quizá cuatro o cinco años como cajera antes revisaba la dirección anotada bajo el nombre de Anna en tantos sobres.

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ESA CALLE, Constitución, habría de estar a unas veinte o treinta —qui- Impávido, el tipo se le acercó y le dijo, en un tono de confianza:
zá más— cuadras de su casa (tenía que ir y buscar a esa gente). ¡Cómo —No, Gloria Villarreal, y no tenemos hijos.
no se dio cuenta! Detrás de tantos recuerdos y pormenores se hallaba El clasificador de correspondencia sacó de un bolsillo de su pantalón
la búsqueda de una indulgencia para ésa su resolución. Ahora tenía la el último sobre y se lo mostró.
respuesta a su inicial pregunta de hacía ya cosa de dos meses, sobre Qué El otro lo revisó. Parecía decirse, Eh, qué curioso, y con calma su voz
necesidad tiene Anna de contarme estas cosas... Su silencio (el silencio de este de nuevo le llegaba a nuestro héroe como un burdo homenaje a su aisla-
nadie múltiple que él había sido) la había hecho creer justificada para su miento, su incapacidad para hablar y saber de gente real y no fantasmas:
retaliación final. —Pues no, señor. Ésta es la dirección, pero nosotros vivimos aquí
Cuando llegó a la dirección, en taxi, unos quince minutos más tarde, desde hace 20 años. Y nadie en esta calle tiene este nombre, que yo
dudó entre tocar directamente a la puerta de las Stesse o interrogar antes sepa... Anna Stesse —y lo repitió como si quisiera aprendérselo de me-
a un vecino. El rumbo se veía calmo. La casa tenía un jardín pequeño moria o por lo menos despojarse de cualquier perplejidad—: Anna Stes-
que las luces de la calle delataban bien cuidado, y de la puerta exterior, se, bueno. ¿Por qué no la busca en el directorio telefónico? —y apenas
de rejas blancas, partía un camino rodeado de césped que terminaba en el señor le hubo extendido de regreso el sobre a través de las rejas, él se
la entrada a la casa, a unos cinco metros y a cuya izquierda se veían unos dio la vuelta, con la cabeza baja, y sin responderle (a ese desconocido
ventanales cubiertos desde dentro por cortinas de tono claro. Al lado de que lo miraba escrutándolo) dirigió los pasos hacia su casa mientras en
la puerta exterior se veía un timbre. su mente, asediada por astillas y luces súbitas, sólo se repetían palabras
Oprimió el botón. sueltas:
Una luz se encendió. A través de las cortinas el movimiento de una —...niña, una bebé, cómo era...
sombra. Se vio la silueta de un hombre que entreabría la puerta interior,
estiraba la cabeza y le gritaba, apenas cortés:
—¿Qué se le ofrece? ¿No se le hace que ya es un poco tarde? A LA MAÑANA SIGUIENTE, apenas hubo llegado a la Oficina Postal asaltó
Desde la reja el hombre gritó, maleado ante la intuición de su error: el segundo volumen de la guía de teléfonos. Lo abrió con violencia, ¡y de
—¡Las hermanas Stesse! ¿No viven aquí? ¡Stesse! Sterne pasaba a Steven! No se hallaba registrado el apellido Stesse; con
El hombre de unos 55 años, de rostro arrugado y cabello escaso, la sensación de un bloque de hielo derritiéndose en la espalda, silencioso
terminó por salir al jardín y, a unos tres metros, se quedó mirando al caminó a su escritorio.
extraño antes de decir: Se sentó (la mirada inencontrable), y con un fiel resquicio de espe-
—No. Aquí vivo yo, con mi esposa —y para entonces nuestro héroe ranza fueron sus ojos, llenos de ansiosas conjeturas, poco a poco asen-
ya ciertamente balbuceaba: tándose sobre los paquetes de cartas por clasificar: quizá —se dijo—,
—¿Anna? ¿Emma Stesse, la bebé? quizá ese último párrafo de Anna Stesse habría sido una broma o locura
pasajera, tal vez lo aguardaba un nuevo sobre con el nombre de la melliza
y la dirección falsa, ¡no importa!, ahora la mujer habría reanudado su
ronda de destinatarios con alguna historia diferente y Emma y la bebé no
habrían nunca existido, o bien podría ser que Anna Stesse hubiese sido
un pseudónimo y a partir de hoy ella sin duda usaría su nombre real o
cualquier otra nueva máscara de tinta para contarle a él (su cómplice de
ojos siempre ajenos) sus fabulaciones de mujer solitaria enclaustrada en
falsos espejos a quien él jamás encontraría en dirección alguna porque
ella no deseaba hablarle ni conocerlo: sólo imaginarse que alguien —un
falso gemelo— podría leerla en esta Aciaga Ciudad numerosa en nom-
bres y sin embargo vacía de rostros ●

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pero Había un fuerte olor a desinfectante. el traje de dos piezas y los zapatos nuevos. Le echó un vistazo Isabel entendió que en el gesto había un guiño cómplice. el muchacho que actuaba de botones se le adelantó como también la altura de los techos. también en silencio comprendiera cosas de antemano. Bastante finalmente. atentos al movimiento un territorio sin dueño. inmediato. pensó Isabel. por encima del mostrador. de sus piernas y nalgas entre los pliegues de la falda. El al cuarto y tuvo la impresión inmediata de encontrarse en un hombre. veía transparente y fresca. se miró en el espejo y se pasó una mano por el pelo. la cama y el piso estaban limpios. que el encargado protagonistas. presentándose sirvió agua de la jarra que había en la mesa de noche. con un bigote grueso y muy oscuro. sabría que tanto blanco intenso que las cubría no parecía pintura sino cal. El tono la tarde. como si llevara muchas horas de viaje sin descanso. y la especie se acercaba a la entrada del ascensor. no había nada más en las paredes. mientras subía hasta la habitación en el un leve gusto en la lengua. con un gesto en la cara copiado del otro. la alimentaba el hecho de haber llegado a pie. como el nombre como los otros datos trazados por ella en el libro de la que pondrían en los muros de una casa deshabitada. Echó Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 156 157 . Agradeció no tener que cruzarse con nadie más en de la recepción se la entregaba con una sonrisita. las líneas de sus labios gruesos. como solía pensar. se descalzó y en un vaso se cuando se registró por primera y única vez. pero había olvidado por completo esta parquedad. de dos Después de pagar por adelantado la tarifa de una noche. Sería una de las maneras que tendrían para matar el tiempo y medir la naturaleza furtiva de estos encuentros pasajeros. pues había logrado llegar. o. Estaba ahí. la juventud aún patente en la moldura del cuerpo. en este hotel en particular y a esa hora de la puerta del baño. de idear el posible carácter de los innumerables recibió la llave y vio. un sabor raro que la hizo pensar tercer piso. en un gesto casi imperceptible. guardada mucho tiempo bajo la sombra. las razones ocultas para reproducción de un paisaje campesino. una hora antes de que apareciera F. ni para protegerse del frío. Mientras A primera vista. Imaginó que a la suspicacia en la mirada de los hombres estaba pensado para cubrirse. respiró profundo. la mirada fija en la caja de felpudo blanco que cubría parte del piso se veía suave y adentro. pues quizás los desconcertaba su aspecto. Se sentó en el borde de la cama. Se trataría JULIO PAREDES de una sospecha previsible. con un maletín que LA BOTELLA apenas si remedaba un equipaje y el aroma de un perfume que probablemente ninguno de los dos habría olido antes. recién teñido de un marrón suave y con uno que otro resplandor Pasó la mano sobre la colcha de hilo. No le importó entonces la sensación de encontrarse en los dos le quitaba los ojos de encima. El agua se también sin compañía. colgada a un lado de este registro solitario. quería hacerle ver espacio de una desnudez irreal. Isabel supuso que ninguno de nuevo. una rápida inclinación de cabeza. donde se veía un espejo. en madera húmeda. De hacia la calle. pero al final de cada sorbo le quedaba Se sintió incómoda y. como si él experimentó al final de aquella otra tarde. Nada extraño que abajo empezaran ya a pronosticar cuánto tiempo pasaría antes de que apareciera su acompañante anónimo. un cobertor barato que no dorado. A excepción de la pequeña que adivinaba el secreto de su presencia. probable que fueran los mismos hombres de hace cinco años. que el cuarto de la vez anterior tenía una ventana que daba Apretó la llave en la mano y dio las gracias en voz baja. que siempre mostraban un raro brillo natural. Isabel o tres horas. En apariencia se trataba de una muestra de cordialidad. Por simple experiencia. y cuando abrió la puerta y entró. acompañada de el corredor. Recordó registro eran falsos. un desamparo físico que en una carrerita hasta el ascensor y le sostuvo la puerta para que no se correspondía con la felicidad y los estremecimientos que siguiera.

como si otra vez le subieran lágrimas mezcladas Se tendió en la cama. en la que un triciclo de colores. cuatro. Las fundas de las almohadas despedían con arena. como querer aprovisionarse de un escudo que no se desgastara Caminó hasta la única ventana en la habitación y que daba a con facilidad. significaba ralentizar el avance de que. una coraza como la que llevaban las criaturas la parte trasera del edificio. un registro pormenorizado de las señales que dejaban —¿Me podría enviar una cubeta. como azar cinco años atrás. acercándose a su oreja. Marcó el par de números que la comunicaban con el mismo aroma a desinfectante que bailaba en el aire de todo recepción. Allí al hotel lo rodeaban las paredes fantásticas para proteger el corazón y a la que no corroían. por favor. entrando furtivo como ella. sin énfasis pero encantadora. Una imagen de sí misma que terminó por sumisión simple de una mujer que llevara sola varios años. no lo confesara nunca. observara los encantos de un mundo desaparecido. no. sin promesas embusteras sobre el hora de la tarde le provocaron una repentina melancolía. de la oficina hasta el hotel. Al final se había decidido por los falsos balcones cuántas le faltaban aún para llegar al momento más agudo. por favor? los cuerpos. regadas alrededor. ni mucho menos. tónica no. Sintió el sudor en la y artículos de otro naufragio que sólo hasta ese instante tenía la frente. Fue playa. el en hierro forjado que adornaban la fachada. después de años de sacudidas. En cruces ideales. Cuando.. señora. ¿Algo más? sola en esta cama? Se preguntó también si ya para ese momento —¿Tienen agua tónica? sabrían que no existía ningún acompañante. con la del resto de alguna cosa sabía que entrelazarse a F. Tuvo la tentación de empezar a ventana. Aún no sabía muy bien cuál sería la ceremonia que pensaba llevar a cabo ahí Entonces. felicitó a Isabel por la elección y comentó que tenía un beber del pico de la botella. Isabel aún tenía la certeza de que. señora. sin ninguna razón obvia. una de las esquinas habían acomodado un jardín sobre una cama Así F. pero la idea le nubló la mirada y los encanto natural y sencillo.. manera liviana de hablar. Ignoraba medio del ruido. intercalaba sonrisas cariñosas y La combinación de las cosas y la escasa luz que bajaba a esa entonaba palabras sin trucos. Un consentimiento a la cabeza era la del recorrido que haría en solitario desde la inmediato que no fue el resultado. a veces. la sorprendieron de nuevo la serenidad y la naturalidad dentro. como si porvenir de los dos. ojos le ardieron. ¿Conocerían alguna otra mujer que se haya tendido —Sí. de ladrillos y tierra. ¿Cuántas cabezas y caras se habían acomodado ahí? —¿Tienen hielo? Los dos hombres en el primer piso sin duda tendrían una cuenta —Sí. entró al cuarto y se asomó también por la benéfica de todos sus otros días. ningún hombre —No. un temblor (✷) que la obligó a frotarse los brazos con fuerza. mientras buscaba una calle silenciosa en todos los anteriores. F. nada más complicado que eso. los forzosos estragos de los días. con una acacia joven y varias materas con mientras estuvo con ella. pues comparar. —¿Necesita vasos? Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 158 159 . Quizás la certeza se la transmitió su voz. —Dos botellitas. señora. la acorralaba sin aviso y sin tregua. Recordó haber escogido el hotel al cuando quedó a merced de este nuevo arrebato y que. como un semejante a la suya. Vio además. en esa punto desde donde iniciaba el retorno a la sobriedad controlada y otra oportunidad. experimentó en silencio una conmoción florecitas de colores. señora. Sería la cuarta en las últimas tres semanas. el cuarto. en sus sucias de otras construcciones y descubrió un patio abajo. un mar lanzaba a la misma cualquier desdicha inesperada. esa objeto incongruente y caprichoso para los propósitos del hotel.otra mirada alrededor y tuvo un estremecimiento. desde la noche oportunidad de presenciar. exacta. Durante los últimos días la única imagen que le llegaba con las que respondió al llamado de F. mejor cuatro. apoyado de medio lado contra una pared. los objetos Buscó entre el maletín y sacó la botella. —¿Soda? —Soda sí.

de nuevo. un rincón. como queriendo fundirse. estiró los ninguna vergüenza. todos la culparían del desastre. Cuando abrió para apagada. De llegar a suceder algo semejante. Recordó la emoción creciente que le había dejado la Se acomodó otra vez en la cama y mientras servía el primer proximidad del placer animado por F. se encontró de nuevo con la sonrisa en el piso. pero por unos segundos ser el único ser vivo alojado en el hotel. Justificarían su pérdida por la continua equivocación emocional de abrirle paso a estas furias sin cordura. siempre posible. ésta de buscar aquel feliz estremecimiento? Rellenó el vaso con un trago largo y cerró los ojos. de no seguir por universos paralelos. gracias. el calor en el pecho.. Así como los inesperados silencios en esta ciudad. dedos y palpó el piso. más tibio. —No. levantado en la mitad de uno de más tiempo las pautas de su incongruente juego sentimental. empezarían a sorprendió el silencio alrededor. ni agua tónica.. como en pose dramática. los sectores más ruidosos. la confianza de los amigos. curvando los brazos y las piernas. seguía considerando un rincón impreciso. que la oscuridad parecía incrementar. cuando avanzara la noche. velada. bajo una luz inventada entre las sombras y un inaudito no haberse cruzado nunca más con F. ¿Habría otra mejor manera que como cuando F. aprovechándose del creciente desfallecimiento de su cuerpo. creyó en una mujer sola una tácita oportunidad sexual. Decidió dejar la luz y respirar con fuerza un aire nuevo. como si tuvieran que lidiar con los caprichos rancios de una donde la calma era absoluta. varios. La En unas horas. absoluta certeza si con el trago que acababa de servir. pues impulsos fantásticos ● éste era un hotel donde cualquiera podría forzar la puerta. mirando hacia si transcurrieran en zonas de otros mundos. Hacer una parada. cada vez más cerca de desistir. como un dique resquebrajado: la tranquilidad familiar. pero no la encontró. descompuestos y desorganizados. llevársela lejos. La volvió a asustar no saber con maliciosa del hombre joven. Buscó la botella. que periódicamente inundaban todo alrededor. cualquier postura y ademán. la estabilidad laboral. Con extrema lentitud. ya sin hielo pues el número de sus escarceos sentimentales era limitado.. entrar y maltratarla. No podía considerarse una experta. tomada en la sala de su casa. como cuando bajaba del carro para estirar las piernas y los brazos No se dio cuenta en qué momento oscureció. la cabeza echada hacia atrás. Se trataba de un velo encima que ocultaba y distorsionaba a propósito la firmeza acontecimiento de una realidad apabullante. al lado de la cama. al cuarto de un —Ya se las llevan. Un cuerpo que podía adoptar sin podía concluir si era falso o verdadero. Sin embargo. que decidió regalarle a F. se arropó con la colcha de hilo. hotelucho para buscar el abrazo improbable de un fantasma. ahí sobre la extensión completa de la cama. el temblor en las piernas. Le habría gustado aclararle a esa otra voz. nada más. como su fuera una ciudad que en su interior contuviera esta especie de hermano mayor. seducción callada. vaciaba el contenido de la botella. Influencias lunáticas que enrarecían Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 160 161 . Tanteó con la punta de los dedos el cuello de la botella recibir el pedido y pagar. pero del que no y la suavidad de su cuerpo. Parecía increíble que Bogotá buscarla. la del hombre con el bigote grueso. se aferró a ella. que lo único que ella se había propuesto para esa (✷) tarde era detenerse un momento. el delicioso avance de una trago recordó con una sonrisa la fotografía en blanco y negro. Algunos más furiosos que otros. el mundo razonable y la llevaban. Por la quietud y pero entendía desde hacía tiempo que los hombres identificaban el silencio del cuarto. Isabel sabía que podía de esas heroínas que entraban y salían del mundo a fuerza de agregar a esa particular simultaneidad otra capa sombría. Un como si todo no hubiera sido otra cosa que el acercamiento a un montaje que hacía pensar en la instantánea de una estatua vacío.

gobernaban el mundo bajo diferentes identidades: siete rostros disfra- que el mellizo lo delatará mucho antes. le dio la ansiada respuesta: «¿Qué importa». simultáneo y pacífico. por. asegurado en la Administración Pública. El sistema marchó estupendamente bien: cotidianamente el Emir revisaba informes sobre sus prisioneros. sin quererlo». el inventor del Sistema Pérsico. al de Jefe de Estado. fastidiado. el turalmente malvado? ¿Eran todos los hombres real. vagamente rumano. El Emir El Fasher. traidores? ¿Se podía confiar absolutamente en alguien? La asamblea De allí en adelante. sí». «¿Es seguro eso?». «que el hombre sea bueno o corrompido por naturaleza? Lo que usted Hacia 2019. sea tentado por la traición». un golpe de Estado blanco. África del Sur. encabezada por su Primer Ministro. y pronto el Parla- estériles: nadie pudo decirle a ciencia cierta al soberano sino que Alá mento Europeo pudo decretar la unificación del Viejo Continente. en su totalidad. óvulo. pero le repito que para eso tienen que ser mellizos univitelinos. y pronto todos los países árabes se unieron bajo un solo Gobierno. donde podía aspirar a los más tos petroleros del Golfo Pérsico. adivinar sus intenciones. vista la eficacia del sistema. contra su vida. tenía seis y encierra al otro en prisión donde médicos y psicólogos chequeen sus hermanos gemelos —eran séptuples— y que eran ellos los que ahora reacciones las 24 horas del día. controlado las 24 horas por personal médico especializado. mellizos presidiendo a cada uno de los países de la Unión. jugan. La conspiración «Sí. acababa de descubrir una conspiración altos rangos. para que tengan idénticas reacciones». dijo a poco todo el mundo se convirtió al Sistema P. Por otro lado. acondicionada en los sótanos del palacio. a los filósofos educados en las grandes admirables resultados. y los conminó a Aparato de Estado. se encerró en su palacio. su ministro no podrá traicionarlo. Europa y Groenlandia. repuso Enescu. compuesto. para impedirle que administrativas: América Latina y Antártida. que «A los mellizos. repuso el Poco después corrió por el mundo entero un atroz rumor. Al año siguiente. puso a la cabeza de cada uno de los siete gobiernos a un mellizo. naturalmente. y los colegios coránicos. América del Norte y Ártico. «Si su majestad toma a uno de los mellizos como Primer Ministro. y el otro vibrando de temor. las cosas se sucedieron muy rápidamente: la convocada por el Emir se encerró durante varias semanas tratando de democrática Unión Europea desgarrada por el terrorismo y las luchas hallar una respuesta. con era el único ser absolutamente confiable. trial-militares y administrativos fueron confiados a los mellizos. Asia. «pero tienen que ser del mismo hasta entonces había sido privado de los máximos poderes. continuamente convulsionado por movimientos ex- tiempo su primo hermano. Al cabo de un mes juramentaba el nuevo gabinete. pues sólo así tienen reacciones idénticas». Después de hacer rodar su cabeza. «Cómo así?». simplemente. Convocó a los viejos el sistema —que desde entonces se conoció como Sistema Pérsico—. un solo y totalitario espíritu ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 162 163 . Australia e «A nadie se le puede controlar completamente». menos. pero sus encarnizadas discusiones se revelaron de las minorías étnicas se adhirió al Sistema Pérsico. zados por la cirugía plástica. el aventurero Otakar Enescu. Islas. dijo pensativo el Emir. y bajo la tidumbre. el planeta se había dividido en siete grandes regiones necesita es. y es que. presidencia del mellizo Giuliano Cavenetia. tenerlo bajo total control. o potencialmente del Emir Ben Kassala. Sólo así se pudo realizar el sueño del Panislamismo. y la de tremistas y conspiraciones palaciegas. dejándolo librado a la incer. con imanes. repuso el soberano. Todos los aparatos indus- Fue un aventurero. revelarle la verdadera naturaleza de la traición. que era al mismo El mundo árabe. a los sabios eruditos. comenzó poco a poco a adoptar sus coaligados. pues se logró la estabilización del Ejército y del universidades occidentales. y así podía conocer íntimamente los estados de ánimo de sus ministros. quien. de los gemelos nacidos del mismo óvulo. Emir. África Islámica. a meditar. Otakar Enescu. ¿Era el hombre na. en una prisión do- rada. e impedir toda traición. Y poco do ajedrez con el Emir. de uno de los califa. por hermanos mellizos univitelinos: uno de ellos vibrando de RODOLFO HINOSTROZA emoción en el estrado. toda pareja de hermanos mellizos tenía su porvenir Todo comenzó con una traición.

He vuelto a esos espacios para piquete para que hiciera un arco preciso y se llevara la mayoría de los reconocer nuestras andanzas y no he logrado calzar mis recuerdos. desafío llegar a lo más hondo para saber si las botas respondían. y era siempre un do y a mí nos gustaba siempre lo mismo: la pesca. Nosotros en la zanja. A Eduar- con botas de caucho que nos cubrían hasta las rodillas. «Éstas los álbumes para coleccionar barajitas. Campo Carabobo sería una cuadrícula perfecta. allí teníamos los jardines de todas las ca- sas. Al cabo de los días. Ha debido de ser entre quinto y sex- presas. ese tejido de pureza. veces hasta con mascarillas (invento de Eduardo). quien disponía de una lancha rápida en el mismo muelle desde lo que cuenta. Nos Más allá de las imágenes de la niñez. esgri- en cualquier zanja para verlos evolucionar en una pecera improvisada. transparente. mundo y Eduardo y yo éramos de los aventajados del curso. A la par de las clases. de hierba mala y agua estancada. Y ya entrados en bachillerato. cuando comenzamos a sentir que cambiábamos de intereses. Adi- acumulada. nos bañábamos en la piscina. hubiera preferido preservar las viven. ANTONIO LÓPEZ ORTEGA todo para nosotros. gracias Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 164 165 . Pienso ahora en el tiempo transcurrido en las zanjas. al menos durante que me he arrepentido del viaje. En muy poco tiempo. donde de Eduardo veíamos cine. sin que supiéramos. para nosotros un dragón dormido. entre brotes to grado. el me las trajo papá de Holanda». y a la mañana siguiente cata siempre vestido en uniforme caqui y con libros amarrados contra las ranitas nadando en la pecera. de más arrastre o cómo girar la mano en el momento de lanzar la bola con escasas diez hectáreas o incluso menos. y entonces era cómo tensar las cañas de pescar para lograr Visto desde el aire. Nos metíamos cionalmente. La mirada del niño. y siento que allí está el núcleo de todo. gravitaba en el fondo. pero al minuto amor por el conocimiento fue el mismo: la biología (con iguanas que sabíamos que era mentira. y nuestras madres casi nos cogían con pinzas. y a ella nos aplicábamos con me ha resultado de una dimensión pequeña cuando para nosotros era la esmero y pasión. Esa libertad de los inicios. Nuestra historia común. estamos con renacuajos. Todo debía tener una razón. en todo. el que viajaban los obreros de perforación. escuchábamos conciertos. que son muchas. matemáticas y Rondón en biología) nos cambiaban las perspectivas del Lagunillas era en ese entonces un paraíso. Los pescábamos muchos pertenecía a un país desconocido. Sencilla- mente llegábamos a casa a fin de tarde. Ocurría. Allí teníamos el dique. la física (con péndulos colgando de un hilo) y la química Era siempre un milagro descubrir a las ranitas saliendo de la envoltura (mezclando traviesamente sodio con agua en las pocetas del colegio). Tres maestros inolvidables (Lugo en castellano. Eduardo y yo. o más precisamente a cias intactas. contestando po Carabobo. Todo mezclado y a la vez. que eran nuestros patios de juego. las más de las veces. donde vivía la nómina ejecutiva de la compañía. sin filtro ni carbón. suponemos. Todo pines. con la inmundicia donde el uno iba en auxilio del otro. pues lo veíamos salir con los pies empapados. tres años seguidos. y a el pecho. cada quien para su casa. el fútbol. infinitud. Reyes en desde siempre y por siempre. Nuestras preguntas sin parar. mía unos valores y terminaba convirtiéndose en un código de conducta. Entrábamos en las zanjas con mallas. cuando el conocimiento se nos abría como un territorio por conquis- el origen de la amistad más duradera. mi mente lo res- despedíamos de tarde. pensando en que era mejor echarnos completos en una lavadora antes de subir a los cuartos. siempre. disecábamos). el conocimiento lo vertíamos casas eran especies de palafitos y estábamos a escasos metros del lago. lo sé. reproducíamos el mismo hábitat de la zanja. y nos podíamos perder desde las mañanas sin que los hogares se inmutaran. estuvo siempre en- tre Eduardo y yo. insaciable. allí teníamos el club social. Me temo que recreo la estampa de una foto de fin de curso. Se la debemos a Juan Andrés. y que para En el recuerdo más remoto. sin distorsiones de tiempos cercanos. para asegurar bien las donde posábamos como ángeles. jugábamos fútbol y hasta aprendimos boliche. lo engrandece todo. que difícilmente otros compartían. porque es finalmente su padre. como una malla que nos recogía de cualquier caída. nunca conocí tal coincidencia de miras en todo. tar. vueltos unos harapos. Y la verdad es La pesca en el lago fue uno de los grandes capítulos. decía el gordo Sánchez.Versión que retenía el impulso del lago. y más específicamente Cam. la música. sin importar las circunstancias. Nuestras rutinas eran exclusivas.

de mejillas levemente coloradas. Retengo una imagen. creía yo. Algo del padre. amontonados inolvidable. Tenía no importa si cierta o falsa. Se le daba bien la cocina. La madre era Beatriz. sobre todo dulces. Pero ese enunciado de pájaro o relámpago. sólo quedaba una especie de depresión. sin niero Fuentes. quedaba en nimo y bajo cualquier mañana soleada. Puedo recordar la cava llena de pescados. también podía ser relámpago cuando se mo. Adicio- mas de remolque. Llegaba Desde tercer grado. Su casa era más juego. sólo nos quedaba un carrete mente afable. en nuestro flanco derecho. y concebido por ingenieros holandeses para evitar que el lago inundara los en cierto momento alguno de los dos mencionaba algún tropiezo —un suelos deprimidos por la extracción. una mujer real- prueba. dique alargado y hecho con rocas traídas piezas y herramientas. lo cual nos permitía disponer de toda la planta. Pienso que la corvina adiestró no sólo nuestros múscu. Los tirones podían llegar a ser fuertes. estaban Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 166 167 . llegué que siempre me pareció más musical que memorístico. con un equilibrio sutil entre acidez y azúcar. Llegamos puente sólo significó para muchos de nosotros postrarse ante una prin- a sostener torneos en los que. Esto otra de la misma familia. cesa: Jeannette de Las Delicias. «Es la más alta que y de las torres y llegábamos al centro del lago. rodeado de mente prohibido ir. casi faros. «relámpago o cúspide son palabras esdrújulas». que en el recuerdo siempre es una niña. dicho en un salón mí. el otro no podía tardar más de dos segundos en hallar Yo podía pasar el día entero en casa de Eduardo. o quizás desde antes. da. ni veíamos el dolor serpenteando. la piscina del club. venía de un país extraño —Guayana Francesa— y parecía ningún reborde metálico. y todo maestra Lugo nos enseñaba el arte de la acentuación. Bueno es recordar que Lagunillas tornillo que no encajara o una instrucción mal seguida— para que el toda. y por otro lado el relámpago también sabía ser corría un río muerto. Eran dos las hermanas de Eduardo: Jeannette. «Pájaro». o él en la mía. Campo Carabobo. ensimismado. con una faldita floreada. Eduardo. La Jeannette al cine. que comíamos salidos del horno cubierta nosotros tirábamos como posesos. Yo me quedaba quién sabe si una cierta ascendencia francesa. decía siempre a pensar. al. se me antojaba como una fórmula Las Delicias. nos alejábamos del dique calibrara la del otro en silencio o con pocas palabras. Al final. Las grúas grande. gravitaba en sus tobillos. Y el muro. Belleza extraña en medio del petróleo. Cada quien operaba desde su esfera. de la dura faena. más petróleo que agua. Eduardo en un círculo. y yo en otro contiguo. pero eran sus ojos estriados. y cariñosa en extremo. como si en ese solo acto se y se derretían en la boca. con cajas abiertas y bloques de los ríos de Trujillo. con los años. de un gris gatuno. o a un cumpleaños. uno en cada mano sujetos por la cola. la resistencia a dejarse sacar. confrontación. y más de una vez. nos fuera la vida. era en verdad un muro de contención. La casa de los Fuentes. El conocimiento se convertía rápidamente en cuando no había expediciones o aventuras riesgosas. los que podían paralizar al más indiferente. grandes. estuve con Eduardo. Abajo en el lago No olvido su limonada. sin que eso significara todo cor vinas con cañas laboriosas y carnadas muy frescas. Con el tiempo. cruzar ese pájaro cuando su luz quebradiza venía acompañada de canto. en sus mismos pies desnudos cuando corría alrededor de obvias. con un jardín trasero poblado de árboles. Mi madre los recibe con alegría y no deja de alabarme. nalmente. con un método era miradas o comentarios. nette Fuentes. que caía sobre sus hombros. al que teníamos expresa- canzaban alturas desproporcionadas. y arriba en tampoco unos ponquecitos con pasas. por ejemplo— al sentir que eran menos en sus brazos. insertando el anzuelo a todo lo largo El padre de Eduardo. llegamos a estar todos enamorados. ondulado. formaba parte de esa otro sugiriera soluciones o atajos. curiosa. y las torres que armábamos con lego. oriunda de Barquisimeto. por lo demás. un conjunto de residencias exclusivas que era apéndice de mágica: el pájaro. Nos cuidábamos de que el engarce fuera perfecto. un dique de construcción. labra acentuada. como gran trofeo del día. pero la mía era eleva- que hacíamos con mecano llegaron a ser sofisticadas.al impulso de dos motores fuera de borda. la mía estaba más cerca del muro. moldeando todos nuestros actos. y Silvia. Allí pescábamos sobre has hecho». decía Eduardo de una de mis torres. la obra ya terminada en cada círculo. Cuando nos parábamos sobre el muro y veíamos hacia el sur. belleza que fijaba otros horizontes. De Jean- unos tras otros y salpicados de hielo en escarcha. tipo palafito. incluso en travesura. instrucciones al pie de la letra. para que cada quien podíamos ver cómo las aguas del lago. de varias platafor. y para llegar allí se atravesaba un puente bajo el cual vía de una rama a otra. Seguíamos aprobación o crítica. con Ciudad Ojeda y otras ciudades lacustres. y un cabello castaño. con las graves —árbol o áspid. nos ponían a año. que nos servía de merienda. en la que llego a casa con dos ejemplares un rostro lozano. con manjares diversos. conocido en Campo Carabobo como el inge- de un camarón. pues la corvina era astuta y advertía a tiempo tener allá algunos familiares porque se ausentaba al menos una vez al cualquier engañifa. también nuestras mentes fueron luego otra cosa. los. deshilachado. si alguno de los dos pronunciaba una pa.

en el medio de sus propios vestidos. Las guardias proporcionada.muy por encima de Campo Carabobo. Allí construiríamos nuestro fin de mundo: con ví. al gordo sólo le interesaba resguardar por Eduardo nos colocaba en una situación incómoda. En los momentos más críticos. A mi padre lo transferían. y yo no hacía otra cosa que mirar a Jeannette a los tardes sucesivas. cajas de herramientas. sin cómplice. Iba establecer guaridas. pero vete de aquí. y en algún mo- cas. los torneos de squash. Pues casa. Eduardo y yo callamos. quedara clavado en esas unos siete metros de diferencia entre lago y campo. sabiendo de goma contra la pared. Beatriz volvió a preparar otra merienda de despedida. Tal variedad de dulces y postres sólo buscaba un horizonte cada vez más remoto. lago. En el club descubrimos una can. esta cha a la que de niños no teníamos acceso —la de squash—. Ella me evitaba y se volvía. que besarnos una noche. Nos besamos en ese espacio estrecho. y dos días antes del estuvo la raíz. hasta altas horas de la noche. por favor». inédita. en esos árboles. con catorce años ambos. Las casas en los árboles. de lo que vino después. «La comida es lo primero». las aguas llegaban hasta las inmediaciones de El sus dientes muy blancos. Quién sabe si en ese alejamiento fiesta de despedida. Para nosotros nunca estuvo clara esta situación. golpeábamos la pelota ojos. mayoritariamente. Comenzaba a percibir que los llegamos a sentir bajo la piel. brevísimo. que convertía. subíamos con que Eduardo lo advertía con pesar. roto pues todavía creo ver a Jeannette mordiendo un ponquecito de pasas con el dique en un punto. cuchado al ingeniero Fuentes decir que en un ensayo de simulación. desplegó en mesones y manteles bordados con expectativa. en el borde que había despertado a un monstruo. con alegría. en esas casas. llegué a tomarle la mano y acariciarla. fue encontrarme a Jeannette convertida en una adolescente muy bien do oceánico en el que pescaríamos corvinas para siempre. Buscábamos quedar exhaustos. hasta allí me llevó Jeannette. más tristeza que celebración. casi perturbadora. inmovilizado veres. pero con el tiempo la eventual rotura del muro Al año siguiente. Todavía que el propio muro deshecho y con cadáveres flotantes. gruñía en su defensa cuando lo se quedaba sin compañero de juego. El abrazo que me dio Eduardo al de la agonía física. her- propio de la separación. no cabe duda. Las recibía Beatriz. máscaras (las mismas de los renacuajos) y chapaletas. fue como decirme: «Te quiero mucho. las caminatas por el muro. Temiendo la despedida. tan dolorosa como inexplicable. todavía la sujeto en un mar de complicidades mayores. mi piel queda Menito. a quien ya sensualidad le raptaba el cuerpo. Recuerdo la fragancia. y durante vez con menos gente. mos en juego incesante. Eduardo los víveres. colchonetas y atalayas para divisar el con sus mismas señales. para una posición eje. convocando a todos los amigos de Campo Carabobo y Las Delicias. el aroma. besos sucesivos. Si me preguntan por más interesados en las niñas que en las torres. pero más de una vez el gordo Sánchez. pero Jeannette ganaba reprendíamos por no seguir el manual de salvamento. como un pez salido del agua. temporalmente. un verdadero pretendiente. una cierta era el tiempo que mediaba para el viaje. Cada vez que Jeannette muerde. se nos durmió en pleno ejercicio mos de niños. Y Beatriz lo logró. mi padre asintió a dejarme disfrutar las vacaciones se prestaba para todas las fantasías. en un jardín con bancos. nos sumergimos la sujeto entre mis labios. Si de verdad pienso en roturas. viaje. la maestra Lugo organizó una mano. nos concentramos en compartir humedad. y por largos seis meses. apenada. Jeannette metió la lengua en mi boca. ¿Estaríamos o no en el momento de en casa de los Fuentes. La novedad mayor. temiendo un horror mayor en un punto. mento. el aire quieto. pero Eduardo era también el pasado. no me interesaban tanto como antes. pues era preferible experimentar ese vértigo que el final fue una señal extraña. a buscar a Eduardo. aunque Lagunillas fuese para ese entonces una merienda inolvidable. al unísono. Los días transcurrieron. En aquellos tiempos se hablaba de un efecto: que mi corazón. latas. Mostrar mayor interés por Jeannette que gante para que todos subiéramos. No nos pudimos saludar como lo hacía- se le dificultaba subir por las ramas. Las noticias de Eduardo en Caracas me sorprendieron. reflejo de la nueva vida en Caracas. En la escuela. creo. entre telas diversas. que no mi paladar. Estábamos en primer año de bachillerato. desde la distancia. para cutiva. en campeonatos interminables. No se trataba de negar la edad de Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 168 169 . la madre de Eduardo. Su belleza era la misma de antes. nos dio por armar casas en los árboles y cambios eran enteramente míos. caras. en la piscina. Veíamos televisión entre nosotros. Llegar a Lagunillas un año después de mi parti- la fractura? ¿Serviría treparse al árbol más alto? Bajo este impulso. y creo cuando nos daban noticias de una inundación inminente. cuando traje la noticia de el significado de la palabra clóset diré que es besos. y me erizo. como seres del sexo opuesto. mientras Eduardo dormía. tan sólo nos miramos de arriba a abajo para reconocernos de simulación: más que dar voz de alarma a la vista de la primera ola gi. fue mi mudanza a Cara. marcada con el arco exacto de sus dientes. que da no me mostraba un paisaje diferente. que nunca terminábamos de avistar. y o jugar como nunca. siento que la primera que tuvimos en el cine. y recuerdo haber es. pero un trazo grueso de nos las turnábamos. previendo un mun.

en el puro e instantáneo de otra manera. a la larga. en otra instancia. más que aplicado. pero nos ayudaba saber que nuestra promoción era de apenas once es- centes. aunque en el fondo hubiera un territorio la amistad con tres amigos que. pero en esos tiempos la amabilidad de su carácter debió de ha. Quizás ello explique por qué a Eduardo lo inscribieron en un liceo caraqueño exclu- sivo. Una leyenda negra admite que el ca. La carrera rácter de Fuentes se agrió. po. entre nieblas. y debo admitir que les y hasta trotes vespertinos que nos despejaban la mente. Fue una época en la que el padre viajaba mucho. Yo tomaba una carrera que nadie transitaba —Física pura. Yo lo sabía en un punto de la ciudad y él me sabía en otro. en general. en como mucho. Al menos así lo recuerdo. estaban destinados a dormir y sufrir juntos. por el otro. sin más. la competencia era un hecho que todos comen- pre transfirió a Eduardo como su único hijo varón. El transcurrir de la carrera le reservaba a Eduardo un más que traducía en un seguimiento semanal de las calificaciones. Lo natural es que hubiera coincidido conmigo. Tenía otras maneras. nos hubiera reunido presente. siempre lo he pensado. que antes. y un Lo curioso era identificarnos en el remate de estudios juntos. me contaba alguna vez. sino de identificar cómo nos relacionábamos con ella siendo adoles. Miraba fijamente. fue lo único digno segundo lugar: una posición que siempre lo hizo infeliz. El rigor que siem. Yo no quería aparecer yo compartíamos cafetín. lideraba un grupo de Francia. vive más bien por impulsos. aunque en el fondo hubiera un nuestros grupos. decían los legos— y él también. Pero a los tres meses. yo entraba en tercer año de bachillerato. No terminaba el primer año sin que supiéramos que Luis Alfonso y él Para colmo. como para dotar de expresión a los inexpresivos científicos— fue una sorpresa inolvidable. En poco tiempo. tudiantes y que a lo largo de toda la carrera los miembros de este grupo echamos al cesto lo que no nos interesa. de pocos alumnos y con fama de exigente. pelo un entonces un carrito de segunda mano. porque sólo atinábamos a vernos y sonreír. con poca vida social. especie de maribo un año más de la cuenta. con la sola excepción de Jeannette. Felizmente. la universidad nos reunió cuando menos lo esperábamos. me bajó de Sartenejas. de estar a la altura de las circunstancias. intereses y ambientes distaban de ser los mismos. Tenía en ese adaptarme a la gran urbe no fue cosa fácil. que en Lagunillas se tábamos. y se desvelaba por tener las mejores notas. han resultado entrañables. o casi. mientras Eduardo llegaba derrotado por los trasnochos. Descubrirnos el primer día de clases en la primera materia —una electiva que llamaban Lenguaje Uno. poco largo y quizás una jerga que nadie entendía. Y el adolescente. territorio común que palpitaba. ausentándose por largos períodos.oro. pero esa especie de aparta- miento sólo trajo a la larga separación y no pocas dosis de dolor. que la combinación de tareas duras con el fue para él un desafío. común que palpitaba. En esos años cultivé el puro e instantáneo presente. Tratando de afirmarnos. y más de una vez. de estudios en transferido para una posición doble: por un lado. sesiones de estudio bajo los árbo- como un provinciano ante mis amigos caraqueños. en el colegio al que todos los de Lagunillas llegába- mos por convenio suscrito con la compañía. Estudiaba y estu- encomendaban la tarea amarga de cerrar operaciones de producción en diaba. Eduardo y ne la memoria corta. Los suyos. eran los más destacados de la promoción. el pelo menos ensortijado. No sabíamos cómo actuar. pero presente. Fuentes siempre fue tan amable como geniecillo al natural. Era más flaco la Guayana Francesa. se presentaba a las pruebas sin repasar una línea. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 170 171 . le taba muy serio. que le quedó en sus años postreros. en sus rutinas. reconociéndonos ya como adultos. el manejo de una batallada huelga sindical lo retuvo en Para. una espada de acero que debía doblar a su antojo. biblioteca. aunque a veces no se supiera qué miraba. El Eduardo que yo redescubría después de unos años me resul- ingenieros expertos en extracción de fosas bituminosas. seguían todos Eduardo en Caracas se explicaba porque al ingeniero Fuentes lo habían igual. sin una gota de sol en el rostro. En poco tiem- ber sido pisoteada por unos cuantos envalentonados. los obstáculos eran prueba superada. riguroso. Lo curioso era identificarnos en el presente. para su infortunio. Para el momento de su llegada. tie. reconocimiento de la geografía patrimonial creó un cóctel explosivo. Pero Luis Alfonso.

Las he enhebrado observatorio. Beatriz se secaba las lágrimas si en aquel momento de nueva separación morimos del todo para entrar con un pañuelo. pero su padre adelantaba en secreto —ignoramos si presente. Estaba en una doctorado. del sentido. La noticia de mi abandono —dejaba la carrera entre problemas fa. Eduardo hizo vida En este punto debo hacer la salvedad de que todo lo que sigue puede profesional nada menos que en Stanford. prevalece una nota oscura. diligente. cuando ocurre el primer o único evento trágico. en Montpellier. Eduardo repitió la borraría a mí mismo. lo que nos sostiene. La vida académica versiones a la mano. que nunca podré borrar porque de hacerlo me y Beatriz aseguraban tener la mejor nuera del mundo. buen amigo al final de la ruta. Sin embargo. En el encuentro del supermercado. Descubría que para él los problemas reales para premiarlo o castigarlo— los trámites de inscripción para seguir un eran siempre los suyos. aclarando o desmintiendo. la caza. la tesis de un co- volví a ver. Me hubiera gustado tener a Eduardo a mi lado. y le ofreció como prueba máxima de amor dos hermo- lado. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 172 173 . pero por tudiar de corrido. Ciertamente. Son imágenes casaron en una ceremonia familiar. asegurando concentración total. septiembre. por personas interpuestas. algunas de los propios familiares. al menos no físicamente. Es allí. mas no de materia. pero lo que dejan. lo que nutre la conciencia. Beatriz me mostraba una cierto de su paradero no sé si su testimonio sería de ayuda. Es como si nunca rescatarlo de la memoria para también rescatarme a mí. yo me alejaba de la escena. y en ese re. hermosa hasta donde he podido ver las fotos. como estaba ante un profesional que ya tenía estatura de maestro. noticias de la oficina. y todo parecía indicar que la vida últimos momentos que recuerdo haciendo vida con mi gran amigo de corría como un torrente vigoroso. prevalece para beneficio de los otros. De mane- resaba era la pesca. el mismo mes de su ingreso en la Universidad de Montpellier. Fue su compañera de estudios. y la imagen me genera un senti. infundadas o infancia. amor puro. Eduardo se graduó de físico con honores. parecía estar más informado miliares y dudas vocacionales— no pareció afectarlo demasiado. Seguía en que la presa de sus días finales pudo haber sido él mismo. Las voces nobles hablan de que Eduardo las ingería para poder es- miento doble: por un lado. sin saber ra que Eduardo dio un salto de geografía. Fueron los lo suyo. Hablan de una mujer de han hecho. Luis Alfonso. de cambio. pero incluso contando ahora con el dato sas hijas. sigo tirando de las corvinas con él. tener una presa en la mira del rifle. devoción. momentos de ruptura para mí. pero Eduardo se que vino después es difícil no pensar que allí estuviera la raíz del mal. lo que le da haber compartido con él todos esos años. Sólo tengo foto de cartera con dos nietecitas enteramente rubias. las el otro extrañeza. con los padres de ambos. nació en compañía de del alma. en los que necesité mucha compañía. pero según lo o memoria. Se do renacuajos con él. No lo Cobra entonces realce la especie de las anfetaminas. Es así y no sé explicarlo de otra manera. en encuentros diversos. es como si faltaran informantes. y al poco tiempo su asistente. sin interrupción. De Montpellier. donde comienzan las versiones sobre el uso de estimulantes o anfeta- lejanía. lo que en verdad murió fue mi presencia en lo hondo de su sentimiento La estampa que nos refieren es de dicha. otras de amigos para Eduardo no era más que una caminata diaria entre el claustro y el comunes. quieto. Nazco con escena al cabo de unos años y se volvió a graduar con honores: Fuentes Eduardo cada vez que lo evoco. maravillada corrido siempre está Eduardo como un elemento fundador: sigo pescan. y Fuentes que vienen en mi auxilio. Creo que la noción de compartir. agregando o descontando capas. Veo su rostro en la no. Los viajes a Caracas escasearon. otras más de compañeros de universidad. que muchos de nosotros. Me pregunto si supiéramos lo que realmente aconteció. es en el capítulo estadounidense. una vez conversando con la bella Jeannette. Eduardo estuvo es lo que sabemos. En mo. Me pregunto si lo que hago ahora es sin embargo. otra vez topándo. buscando especializaciones. adosado a un pupitre. Chantal. pero a la vez lejos. Me pregunto viajó para abrazar al hijo con toga y birrete. y lo que supe después siempre fue mienzo de adicción que después se hizo incontrolable. Estrella ascendente en el campo de la astrofísica. alejaba de una escena mayor: la del mundo y sus seres partícipes. y en parte también muero. de debilidades del cuerpo o que nada de lo que hacemos lo hacemos a solas. firme y decidida. pensé— porque lo único que le inte. desmiente la especie con el rigor que Eduardo. desconocida. minas. ya establecidos del ingeniero Fuentes. y azarosos. El mes del acto de graduación en Sartenejas. Chantal le besaba los ojos y la frente. Las personas desaparecen. y nunca los de sus semejantes. y hasta el viejo contendor con unos cuantos años. la funcionalidad del Norte se fue imponiendo contra viejos hábitos y me con una afligida Beatriz en un supermercado. Busco siempre la carne Provenza. sufrimiento. su futura esposa. sofisticados el espacio interestelar. de realización. mueren. donde pasaba horas y horas midiendo con instrumentos con el tiempo. fue zanja —la zanja de los renacuajos. de saber no tan nobles hablan de otras necesidades. debo decirlo. eso mentos difíciles. Mi padre traía noticias rutinas. Chantal siempre estuvo a su ser enteramente especulativo. en una fase más cercana al recuerdo.

para ahorrarme la desventura de Chantal y preservar la lozanía de su gilia. socavándote la carne? Veo astros en el telescopio y sólo veo el rostro de debemos verlo intentando abrir la de Chantal. un dolor impacto inusitado. un epitafio. a Chantal contra el parabrisas. y ni siquiera hacia la muerte. solo frente a la lluvia. mirando al cielo. Puede entenderse que sea una carta desmembrada. un dolor que es el grueso de los días. innecesario. Están tratando de destrancarla. Sangrar y Está solo Eduardo. proyecta rostro. Eduardo recuerda haber salido forzando su puerta y ahora contra ti. No se trata de no estar con es el único que se mantiene en vigilia. hombro contra hombro. pero en verdad golpea porque Chantal es ya un con psiquiatras. Un impacto inusitado. no respire más bajo tu regazo? ¿Puedes entender que tus hijas niñas desamparadas lloran para que nadie las escuche. Parecía una carta espejo. y mantenerme en agonía perpetua. en la hasta la una de la madrugada. mientras las desprenda de ti. y en fos inconexos. Da voces. lento y venerado suplicio: un torniquete. reflexivo. cada vez que puedo. buscando cualquier calle. grita. sino hacia la disolución. porque de la lluvia. Sangrar con los ojos abier- tos. pide cargo. con un poste o una base de puente. que ya tendría auxilio. pues nada vendrá del cielo. vuelto con el tiempo un testimonio final. Le debo este ritual. en la que han departido nunca supe cómo o por qué contestarle. o no crecen sin la madre. Sólo un párrafo final. desfigurado.irremisible. pero por única respuesta obtiene los picotazos incesantes un sentido. que le parte la existencia en dos pedazos irreconciliables. que nunca podré. solo frente a la lluvia. creo que me hundo. unos clavos entrando lentos en las palmas de mis manos. es el que me atrevo a transcribir. Que más bien me mantengan en el umbral. me describía el el delantero Chantal comienza a acurrucarse contra la ventanilla. de puente. Ésa es la imagen que Eduardo rescata al des. Ésta es la imagen terminal que más ha querido fomentar no tolero las imágenes que me ofrece. unas laceraciones. llueve sin parar. Nunca le contesté. No dirijo tesis. de ahora en adelante. huyo de los postes. A su manera. me niega. casi de- cos. bajo la lluvia. con tanta sangre derramada que me obligaba a saltar las líneas solo Eduardo. y la lluvia moja la cabeza de Chantal: agua y sangre se mezclan hasta bajar ¿Cuándo se hace ciego el dolor? ¿Cuándo el cuerpo ya no lo expele y se vuelve por el cuello. Tiene el filo del vidrio bajo el cuello y su Lo sigo leyendo cada vez que puedo para extraerle la savia que todavía cabeza oscila hacia afuera. agitadas. Vienen de una cena con colegas universitarios. salvo luz cegadora. No habíamos tenido contacto desde mi fuga universitaria y que sigue. más impulso que otra cosa. le debo esta agonía. Un ella. y es el único que se mantiene en vi. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 174 175 . y camina bajo la lluvia. sean seres prescindibles? ¿Puedes entender que tu vida sea una verdadera conde- na? Quisiera sangrar. Es otoño tardío. proyecta a Chantal contra el parabrisas. no acepto investigaciones a mi gollada. Que no me lleven al borde. con charcos en los que yo era el pretexto para que él pudiera reflejar su dolor. desangrado. Sólo autobuses públi- cuerpo inerte. Chantal y Eduardo atraviesan la ciudad de noche. La toma finalmente entre los brazos. No quiero manejar. Golpea. ¿Puedes entender que la carne amada se Eduardo: Chantal muerta entre sus brazos. sino de reproducir siquiera un ápice de su dolor. Necesito un suplicio. opto por ensamblar la de Eduardo. Sangrar y a diferencia de Chantal no apagarse en el sangramiento. lentamente. recibo para mi extrañeza una carta Y de las muchas versiones que me han narrado. La calle está mojada. Me hundo. golpea sin parar. debería apagarse. Las niñas lloran. si acaso. Mi mente se apaga. creo. y no esperar nada a cambio. con un poste o una base que no se extingue con los días. nublando la visibilidad. Dos meses después del accidente. Huyo de la lluvia. Está accidente. Chantal. su descorazo- bordes. estar al frente de un volante. de párra- asiento trasero vienen las niñas dormidas. De manera que esa carta se me ha días un frío invernal. sesiones diarias. Las palabras de Eduardo hablarán mejor que las mías: pertar con el volante oprimiéndole el pecho. Las niñas crecen bien. En el namiento. Caen dardos sobre el parabrisas. y viene haciendo desde hace pensaba que nunca más lo tendríamos.

Muévete. —Aquí —contesté sin mirarlo. y en el relato Trae una hoja. LOS MOTIVOS que llevaron a mi padre al hundimiento fueron tres: el país. en un café de París. güevón? Una hoja y un lapicero. la lluvia golpeaba con fuerza el techo. dijo. Traía una lata de cerveza en la diestra. insalvable: nadie entendía por qué se hablaba de condena. y voz del conductor presagiando el inicio de una goleada. «Bebeto coloca el su historia podía resumirse a un oficio de traductora. ¿Oíste. pueden trocar el amor en un hecho de —¿Quieres escribir una carta? —preguntó llevando sus labios al bote sangre. Volvía poco a Caracas. la lluvia. el televisor iluminaba mi ros- ésta que concluye debe sus últimas aristas a Jeannette. recordando los besos en el clóset. opacó la Me la volví a encontrar. sus pantalones sé en qué punto de la conversación. hijo —se puso en pie y obstaculizó las imágenes del televisor—. Convenía ocultar el desenlace. Noticias de avances y retrocesos se siguieron durante dos o tres años hasta que la historia se esfumó del tiempo. mos. pero la lluvia y el televisor eran buenos motivos atormentada. después de muchos años. el alcohol y el recuerdo de mi abuelo. Ándale —aún no abría los ojos. Papá mantuvo el cuerpo rígido. esperando el movimiento de Bebeto en la panta- lla. meses después. chino. de presidio. queriendo larga —estampada con palmeras soleadas y mulatas bailando ritmos an- compartir con un amigo de niñez lo que estaba convenido fuese un se. ¿Qué haces? nunca fueron. Su cabello largo. diario de anfetaminas que Chantal siempre quiso evitar. es cosa importante. cabrón. pero sí disparo hecho qué marca de shorts usaban los brasileños. le suspendieron la cátedra y los fueros universi- tarios. Lo hacía con no poco dolor. Sitiado por ejemplo. cestrales— conservaba únicamente dos botones. la invención de una mente Tuve la idea de huir. inflexión es en el accidente en sí. en manos de médicos confiables. aun con su pro. concluía. —Mira. Y En aquella estancia grisácea del cuarto. Y sangre hubo esa noche. de los mismos familiares. tras reñida por huracanes discusión en Stanford. el carro y las niñas. su barba cerrada me hizo pensar en la posibili- como datos ciertos la noche. lo cual real- mente me hizo creer en los poderes mágicos de la cerveza—. sin esa blandura característica de los castigados por el alcohol. la bella Jeannette. Eduardo estuvo en un sanatorio. de un hombre fuera de borda. Donde hay una dad de ser hijo de un pirata. aun enterradas. sepul- tarlo. Esto último es de su invención. y dos hijos varones. creto de familia bien guardado. A Eduardo le retiraron la licencia de conducir y. situación de abstinencia forzada. No brazo del sillón. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 176 177 . El relato del accidente se fue desmoronando con los días porque había hechos conexos que debilitaban la especie. Las niñas vieron a la madre morir. No tener noticias de él. y enfoqué mi atención en descubrir pia muerte. exigían la custodia de las niñas en tribunales franceses. con esposo francés balón en el punto penal». acampanados presumían manchas de licores baratos y la camisa de manga retomó la confianza y se abrió. cerró los ojos. más que acabados bajo el hundimiento de Eduardo. tro esa tarde dominical. trastocado de Eduardo sólo el llanto de amor pudo haber sido real ● —Orita —respondí. y sin tirar ninguna gota de cerveza se acabó la bebida—. sobre el asiento de Chantal y también de aluminio. y más en Se desplomó en el sillón. de los amigos. disuelta bajo la lluvia. salen a flote tarde o temprano. con un choque y un degollamiento que —A ver. Los impulsos de un adicto. sacar a Eduardo de circulación. era ya como la muerte misma. Con la mano que tenía libre sujetó el ver a los padres. Del relato de Eduardo sólo podían darse cubría parte de la frente. No hubo corte sangrante en el cuello. tan sólo de vacaciones. Los padres de Chantal. Fuentes y su esposa Beatriz viajaron para tratar de remendar lo FEDERICO VITE que ya era una situación extrema. pues un diagnóstico de insania incurable podía mitigarle la pena. por el propio Eduardo al abdomen. Pero las historias. para Papá entró de golpe a la casa. hundida desde los tiempos de Montpellier en un caldo para estar en casa.

neurótica y profun. —Es que ya no puedo. con la peor de las caras. Eso no. Y siento que nunca he dicho frases tan damente enigmática. sólo esa vez. después sujetó la barbilla con el pulgar e índice para emu. —Papá.. Fui a la mesa: le acaricié la frente. viéndome desde sus ojos vidriosos. Cálmate. Se guarecían de la lluvia bajo un tenderete. No te preocupes. se estabilizó un poco. en ese momento necesitaba decir algo importante. chamaco. quería ser así. el llanto. Giré la cabeza: descubrí a mi padre con el cuchillo en la mano. ¿Qué pongo? logrado que alguien controle su llanto con mis palabras. la fecha! —gritó apretando los párpados para evitar Papá. cia mí. Arreció la lluvia. cálmate —rogué. su mano con mi mano. —¿Qué haces. Quiero —Es que siempre estoy solo y ahora tú quieres morirte. agudo. Afuera estaban Coqui y Güero.. Yo quiero decir. Mi abuela platicaba nes de verano—. escribí. pero el reflejo tante. Frente a él. sí. Papá? No agarres cosas filosas. voy a ganar más dinero boleando zapatos. siempre llorábamos mientras él informaba de su pasado. regresa. luego estampó su firma: caligrafía grande. tembloroso. la nave. al sentir el mango de madera lisa imaginé que yo era el capitán de lar filósofos de pensamientos trágicos—. Y corrí hacia la calle. y el ruido de su ebriedad de que alguien controle su llanto con mis nueva cuenta evitó que oyera el grito del locutor al caer el tercer golazo palabras. tiendes. nunca he derecho brasileño al golpear el balón—. hacía conmigo. hijo. que he peleado con varios niños porque se burlaban de mi mechón de pelo blanco. con una vecina. Ten —extendió el cuchillo ha- de la camisa. Besó mi frente. Asentí con la cabeza. como él lo pero autoritarias. yo. Sentí cómo —Discúlpame. No te creo nada. Abuela gritó: Puse los ojos en el monitor porque sabía la continuación de la escena: —Regresa. eso es. hijo! —¡No! —por fin abrió los ojos—. No. alcohol en el cuarto. a sentir el contundente olor del la. Fui a regañadientes por mi cuaderno. hijo. —Siéntate —dijo. Escuché que abría cajones. Regresó al sillón exigiendo que pusiera mi nombre en el do- cumento. Quiero pedir. Bueno. —Dime. perdóname. Papá —el locutor hablaba de la contundencia del extremo Y siento que nunca he dicho frases tan llenas de sabiduría. de la otra colgaba el arma. —No te creo.chingá —arrojó el bote contra el sillón y dio un par de palmadas breves.. supe que no —Primero te voy a regalar una frase: Es importante ser agradable. —¿Y luego? —vi el televisor para hacerme fuerte. Con una mano se cubría el rostro. Gracias a Dios anotaron un gol. Una orfandad terrible lo hundía en sus palabras: —Dios. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 178 179 . —¡Que no. —¡La fecha. hijo. pero esta vez cambió la rutina. ¿Dónde llevas el cuchillo cebollero. pero es más importante ser agradable. creo que yo soy el que estorba. decir. de sus hijo del diablo? viajes por Estados Unidos. abrió la boca para soltar un quejido corto. en- pedir que no se culpe a nadie de mi muerte. de Bebeto. llorar.. pero es más agradable ser importante —limpió su rostro con la manga —Creo que no puedo. nos miramos durante minutos: ojos enrojecidos los de ambos. Papá —respondí. Te lo prometo. Ayúdame. eso no. anota: Yo quiero de mis ojos en la hoja de metal me desnudó: yo era como mi padre. y anoté: Nada más te veo en las vacacio. Voy a ir más seguido a la escue- chila y regresé. Escuché sus gemidos. Papá. tiraba platos. Es agradable ser impor. llenas de sabiduría. me seguían con la mirada. mis ojos en sus ojos. para evitar el con. nunca he logrado —Bien —se dirigió trastabillado a la cocina. hijo —se desplomó en el comedor. Saqué un lapicero de mi mo. —Vamos a estar bien. tagio de la tristeza.

anda. Regresé a casa completamente mojado. pedazo de —¿No lo quieres. preocupa que tú seas igual. —No es posible que le des tantas ideas a tu hijo.. suavizó mi mano. evidenciados como amantes. —Va a llover muy fuerte. Me duele. Sentí el frío del cuchillo rozando mi ba una y otra vez el dinero que había sacado de su alcancía en forma de cuello. Salí a la esquina en silencio. Frunció el ceño mientras mi abuela contaba su dinero bajo el resplandor —Me duele —decía Papá apretando su pecho—. vamente. vete a dar una vuelta. cabrón! —vociferó —Sí.. sólo estudio. al descubrirme en el umbral de la puerta movió la cabeza negati. vestido con una bermuda Cada palabra resonaba en mi pecho. Creí en buenos presagios: mi esa chingadera. debes estudiar. Enjugaba sus ojos con el dorso de la mano. Ahí. pelea. el agua del arroyo y la lluvia fina mojando algo. ñando mi cuello. car con tu abuela. tiempo tristes. otra vez el miedo nació. Pensé en cuál era la única manera de evitar el apareaban los perros bajo la lluvia fina. —Hijo. Desde la azotea vi las nubes encima de la bahía y pensé que mi Papá era más o menos así. —No vuelvas a hacer esto.. blanca y enfure. No sé. despidieron la transmi. Estuvimos callados viendo cómo se de nueva cuenta la calle. Tú sabes. —Pues llegó y me dijo que escribiera. voy Y Papá seguía llorando. Tira Y a lo lejos vi un grupo de luciérnagas. Sé bueno conmigo. todo solo el pobre. Me rabiosa. hijo. Mamita.. hijo —balbuceó. —Vamos a estar mejor. El —¡Ahhh! —dijo Güero abriendo la boca mientras contemplaba los camino hacia el arroyo nunca estuvo tan vacío y enlodado. mis pensamientos. Papá dormía en su hamaca. Vengo de trabajar y tú. —Voy a ser futbolista. Voy a ir a la escuela más seguido. Y no le di ninguna idea. dre nuestro. mi respiración. El sonido del movimientos rítmicos de los canes en pleno apareo. —Te quiero. Apreté el Los perros gemían. No futbol ni nada. mucho tiempo. —dije una y otra vez—: Pa. ma vez no me pediría ayuda. Tú sabes que casi no nos vemos. «Una demostración espectacular de Bebeto». que si lo haces me muero. un puerto sitiado por huracanes. pero no sé cómo quitarle tanta tristeza de encima. a mí. —¿Cómo estuvo. intentaba reírme de Escuchábamos los grillos.. hijo. Mamita. el mundo. era la imagen de un hombre sin tesoro. rumbo a un tenderete. Sentí la brisa anunciando más lluvia. Las dejé a solas. Mira. hijo? —preguntó Mamá. Regresé a casa. Ella. Ni lo había visto en meses. el miedo. Oí los pájaros graznando lejos. sufrimiento. Estás volviendo Me ardió el cuello. vida estaría llena de lucecitas. No. ¡Mírate. mis pisadas.. se despegaron. agua martillando las piedras me hizo pensar en una tempestad. ellos eran magníficos para eso. uno huyó en dirección contraria: el macho a un lote baldío y la hembra —Padre nuestro que estás en el cielo. Corrí. a traer más dinero —dije con seriedad y acaricié su frente. pero no se me ocurrió ninguna respuesta. Mamá. escuché pisadas y apareció mi padre con un cigarro encendido. Vamos a estar mejor. Mi abuela conta- allá en la corona de las palmeras. sar en la moneda que cae cuando uno pierde un volado. Sonrió cuando me vio bajo el lavadero. regañó a mi madre. Las mujeres no queremos hombres todo el Mamá me dio una gran bofetada. con sus mejillas blancas de princesa europea. Grité con todas mis fuerzas el nombre de Papá. Mi madre. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 180 181 . Aún sentía el frío del metal ara. del televisor. mamá fumaba. El bombeo acelerado de mi corazón era un tambor anunciando cerdo para comprar una máquina de coser. donde un tipo con lentes hablaba del hermoso programa Ahora tengo la impresión de que veía fantasmas en ese momento. familiar que nos esperaba. perdidos. estuvo recargada en mi hombro por sión del partido. ¡Tírala! —el tintineo de la hoja del cuchillo me hizo pen. Mamá? hombre que tengo. a Papá. me dijo que la próxi. Quiero plati- —Si no estoy loco. me dijo que es- cida. loquito a este niño. ¡Carajo! Pero la pendeja soy yo. cada cuchillo: cortaba el aire. Mi abuela entró a casa. cribiera. Así nomás. con Güero y Coqui. La lluvia enturbiando todo. —¿Por qué ibas a matarte? —preguntó Coqui.

hijo. hijo. Pico». «Tu padre se regresó al Norte». a dejar que la brisa salobre lim- mirada. De pronto. cubriera la superficie entera del mar. a varios pasos pude cerciorarme de lo singular de la visión: aquel mar era dor y al posar sus ojos en aquellas letras enmudeció por completo. en el horizonte. sólo cuando estuve Esperamos a Mamá toda la tarde. Eso es todo». Pico. una maraña estuvo semanas. No recuerdo. Papá. De nada. dijo esponjosidad de cadáveres desnudos. a final de cuentas. eres igual que él. cuando alcancé el suave promontorio donde muere el le cerré la escotilla. ella desnudó la hoja frente al come. intuí un mar desacostumbradamente silencioso. A decir verdad. sólo aquel sobre. mar adentro avanzó elevándose poco a poco. pinos del pueblo hasta los riscos puntiagudos del espigón. esa prieta con alguien. —No me acuerdo qué te dije —comenzó a llorar cuando la fuerza del La pequeña viento hablaba de una tormenta—. De nueva cuenta se sustentaba pesadamente en el aire. Como me ocupa —Aunque no bebas te quiero. todos los latinos se parecen. la ausencia Guardó el sobre color beige en el mandil. mientras país. como una delirante guirnalda de burbujas Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 182 183 . nubes o les pidiera licencia para reflejarse en el agua. —¿Si me emborracho me vas a querer? Cuatro días hace que llegué a la costa por cierto asunto. Así una apiñadísima masa de cuerpos inertes mecida por la marea. Pero el cielo no estaba cenas. me gusta el alcohol. la naturaleza compacta del agua a lo lejos. Nunca tuvi. Mi padre se mató. norte. encarado al mar. para ver una camino. como una espuma vehemente que se moviera tres ● con un frenesí un tanto pueril. de salpicaduras en el ribete de la playa. Según salvaba los doscientos metros que separan tendía palabra alguna de esa carta. ÁNGEL OLGOSO do—. el silencio estéril. dijo. Papá? —Naciste de mí. todo conspiraba para imaginarme Movió el dedo índice de izquierda a derecha para indicarme que no en. —Querías que te matara porque tú no podías. Escribo: Odio este adensó dispuesta a acometer la playa. pie de parásitos mi alma. Cuando abrí los ojos pensé que Mamá seguía viendo al felino y las cubierto. Ahora pienso que molestarme. ¿sabías? —¿Me odias. opresivo horizonte. continuaba hasta perderse de vista apretando el matamoscas y atacó sin piedad a los insectos. Te veo y veo a mi padre. como es invierno. «Mira. y bajó la playa muy despacio y con la cabeza vacía. excepto unas migajas sueltas color rosa vinagre que punteaban el tragedias que desataba. sólo las tardes. No sé nada. —No te creo. ya en la sala. Acerté a pensar que esa luz cargada de tristeza. En el cenit de su impulso. no parecía sino que una especie de toldo infi- mi nombre: cinco letras. de color ceroso y abullonado por una amalgama de pólipos u hongos. a recorrer la —Te quiero —dijo mientras aventaba el humo del cigarro. advertí con claridad que su cresta se pienso en los motivos que llevaron a mi padre al hundimiento: fueron componía de personas vivas. hay cosas complicadas. el Un mes después llegó una carta que mi abuela no pudo descifrar. nomás aprendí a poner el promontorio de la orilla. OLIGARQUÍA de los vivos —No sé —dijo con la pausa necesaria de quien se sabe arrincona. Dormí arrullado por los diálogos de aquellas misteriosas es. que acompañaría la sopa de fideos. afirmó antes de preparar la salsa nito. Levanté la mirada y comprobé que ese tumultuario aluvión. una tímida ola que comenzó a pronunciarse mos el cadáver. «Lo confundieron no. cuando uno bebe se aclaran los malos pensamientos. Ni siquiera intentó abrirlo. sombrío de tan película en la que un gato negro presagiaba la muerte violenta de una pajizo. Ayer. en la costa de otro país. Tomé un poco de leche. —La vida no es fácil. dedico las horas de la mañana a pasear desde los últimos Se recargó en la pileta. nadie suele Su llanto fondeó mi descenso por las escaleras. humana tan entrelazada que no permitía ver el agua por intersticio algu- Abuela me contó que Papá estuvo en una balacera. Su puño golpeó la pileta. nunca conocí a mi abuelo. Y. se dilató en los flancos y se Veo la bahía oscurecida por las nubes grisáceas. —Yo menos. como si la luz del sol luchara sin ímpetu para abrirse paso entre las muchacha.

Lleva una maleta pequeña atada con un desnudos flotando arracimados en el agua. muertos ya e indistinguibles del resto de despojos. —Dónde. ajenas por completo a la playa final. llamada. —Detrás de aquellas rocas. Luego. camina el hombre. se tenacidad desplegada cedía. de un armadillo inabarcable. fue creciendo lentamente alentada por la premiosa resaca. A fin de cuentas. proceso que parecía incubarse a sí mismo sin descanso. bocas que mostra- ban tesón o desdén. a su agónico —Diecisiete. una nueva ola despuntó al fondo. —Por dónde. donde sin cesar. palidez amarillenta de los cuerpos. ese festón horizontal de humanos vivos que. meciéndose morosamente. sin precipitarse nunca. entre la GUSTAVO MADE cinta pedregosa de la orilla y la superficie grávida de cuerpos. Por ahí no pasa. eran el mar mismo. la la evidencia de un pensamiento tan elemental: no se trataba de cadáveres camisa abierta sin cuello. la que comienza. la suplantada extensión acuática quizá se percibiera como la mole escamosa —Allí no hay nada. color badana. y volví a ver esa onda colectiva. al vasto mar de los muertos ● —Quince. resignado y definitivo. como obedeciendo a una —La mía sí. al tapiz de pieles. desde la superficie hasta los confines de las profundidades campo. Tierra serás que eran cabezas embestidoras. pero no pasa por allí. casi con arrogancia. esa voluta donde bullían protuberancias tersas y peludas. Aquí no hay nadie. Encuentra allí a una el agua. amarillos intensos se convierten en y reintegrarse a los demás. también por qué razón las gaviotas sobrevolaban. De hecho. frente al litoral. Mientras tanto. por lo que veo. bardenas áridas de extrañas formaciones. elásticos. Se para frente a ella. a la miríada de prójimos. en las alturas. eran el turbión alimentado con el acúmulo de cien generaciones. no —¿Y eso no es acaso la vía? se distinguía ninguna embarcación. con una exhalación más sorda que bronca. con una engañosa vocación de eternidad. desencuentro con la tierra. Lo he visto desde el tren. a la extinción de su breve reinado. Allí queda- ban. con un roce viscoso. en la distancia. aquel mar incierto y pútrido. que se sostenían victoriosos arriba por un instante antes de derrumbarse. rectángulos que chocan o se ponen en paralelo. y mortecino. de espeso reflujo. y el perfume del aire no traía el menor —Sí. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 184 185 . cientos de torsos jóvenes. sucia. Nada podía su luz velada contra el mórbido resplandor que despedía la —Por donde yo vivo. ador- mecidos para siempre en el placentario vaivén de un regazo ilimitado. Es extraño que esté sola en medio del sus moléculas. —De dónde vienes —le pregunta. ojos en alegre desafío. a medida C OLORES QUE SUBEN y bajan. constituían cada una de chica joven. bonita. abisales. el rompiente donde se engolfan todos nuestros antepasados. Tardé en aceptar De traje negro. con su opacidad —El tren no pasa por ahí. extremidades que braceaban al unísono. Poco después. pierden y reaparecen más allá. el sol hacía vano alarde de fuerza. deslizándose sobre la base de difuntos. indicio de sal o de yodo. inició la infatigable fuga hacia delante. Comprendí —Vivo aquí. nacían nuevas olas formadas por concentraciones de criaturas de —¿Cuántos años tienes? fugacísima existencia. antes de sumergirse y volver a emerger tiernos sobre la tierra roja. para no turbar un vericuetos. las figuras vivas eran ganadas por una melan. cereal que verdea en paños desparejos. por ganar el rompeolas. que se desplomaban contra las piedras de la playa con un blando golpeteo rastros arados que se cruzan y redondean en el capricho del monte de rodamiento. eran sus corrientes. ajado y lleno de arrugas. toscos la saturación animal de pellejos biliosos e hinchados. a la deriva. de ese piélago silencioso y cárnico. a oscuros calizos sobre los bordes donde terminan los cultivos. frío —No hay ninguna casa en kilómetros. hay una paleta desprolija de brotes colía irreversible antes de morir. a su veloz —¿Qué? regreso. el múltiple cabeceo se debilitaba. hasta donde alcanzaba la vista. se esforzaban ciegamente. esos cuerpos innumerables eran viejo cinturón y un sombrero en la otra mano.

—¿Es tu padre? —No. niña. —¿Y no te bañas? —¿Y no hay ningún otro? —Sí. —Sí. peñascos que desde lejos parecen rebaños inmóviles. —Vas a bañarte. —¿Alguien más? —Mi abuelo murió hace tiempo. Pero ¿qué me toca? —¿Y la última vez? —No soy yo. es la vara. —¿Le pesa? En una altura cercana se ve una fortificación derruida. está erguido. A veces llega del campo. en la —¡Unos zapatos! tristeza que cae sobre el campo. —¿Qué sabes de eso? —Vamos allá. —¿Es usted cura? —Para qué. desde el corazón lejano del atardecer. El manantial —Y ahora también blasfemas. —¡Un bonito vestido! El sol declina. el medio de ellas hay un hermoso carnero de pelaje castaño.. —Los cuatro Evangelios. o dos. —¿Te acaricia? —Me mandan afuera. —Poco. Detrás de las —Entonces está vacía. —¿Conoces hombre? —El de mi madre. ¿No te han enseñado a no mentir? —¿Está allí ahora? —Cumplo trece. —Si sabes leer. deseas tanto. —Con mi madre. —Lo que tanto querías. —¿Llevas algo debajo? —Un poco. Pero rezo siempre. casi —¿Y qué hay dentro? dorado. hay —¿La maleta? No.—Sanguijuela. Mira altivo. —No. —Mentir es pecado. ¿Con quién vives? La niña ha tomado la vara y ahora trepa rápido. siempre. no me mire. un violáceo persistente. —No. inquisidores. Para lucir tu vestido nuevo. —¿Es agua limpia? —Los cuatro Evangelios y el Eclesiastés. y la luz y la tarde. los cuernos en espiral. —¿Qué? —No lo levante. los ojos amarillos. Lo juro. —Claro. —No. En —Está llena. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 186 187 . ¿Qué lleva en la maleta? —¿Tiene sed? —Mi Biblia. y en cambio se acerca y se vuelca —Sí. —¿Entre las rocas? —No miento. —Para mí. Y más. —Un arroyo. —¿Sabes leer? —Tu vestido es muy corto. —¿Cuánto? —Qué es ese ruido. —Un mes. —Lo que tú. —Hace mucho que no. —Me da vergüenza.. las patas delanteras apoyadas sobre una roca. primeras rocas encuentran una veintena de cabras dispersas.

¿Se atreverá a pronunciar salieron langostas y se les dio poder. Tengo cosas para ti.. escindida de la Academia. muy a su pesar.m. Se han elegido para esta primera clase los jardines del Parque Anaxi- —«. tiene lugar la lección inaugural de una —Sólo sangre. —Todo. permanece no obstante fiel a las ense- dio media vuelta y empezó a caminar monte abajo ● ñanzas fundamentales de su maestro y ahí está. Cuidado con el musgo. Bajo la sombra de unos árboles no clasificados aún en las Botánicas —¿Qué es ese ruido? que por esos días se preparan. —Déjame ver tu frente. —¿No te animas por ahí? de la ESCUELA —Yo paso siempre. a las 11:22 a. —Imbécil. preguntándose si se va- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 188 189 . animen. —Suba por aquí. de grama oronda. incondicionales: —¡Te daré lo que tú quieras. editor de la obra moral completa del maestro. pero —Es el Apocalipsis. te has caído.. Del humo taller en manos del encargado. barbas muy discreto... mandro sólo por el mayor cuidado que presenta su césped. me has trabado el pie! HIPÓLITO G. —Creo que me he quebrado las costillas. en silencio puntos de la doctrina aristotélica. ¿qué dice? —¡No los dejes! Teofrasto de Lesbos. hay alimañas! Asisten desde el comienzo los discípulos más aventajados. y del pozo subió humo como de un gran horno. estrena túnica y un recortado de —«Oí detrás una gran voz. como el poder que tienen los unas palabritas sobre lógica? Tal vez unos tragos de licor de nardos lo escorpiones de la tierra». una variedad —Me arde el pecho. HIPÓLITO TAINE —Esta niebla me empapa. y porque por ellos atraviesan los jóvenes que van cami- —Claro que no es el Eclesiastés.. todo lo que quieras! Eudemo de Rodas.. que produce filosofía y poemas. —¿Qué es lo que dices? Eso no es el Eclesiastés. que no ha tenido más remedio que dejar por unas horas el abismo. Miró por última vez. PERIPATÉTICA —¡Maldita. No puedo respirar. Pocos. por si alguno que otro se quisiera matricular.. todo lo que quieras.. ¿No te das cuenta que ya tengo de ti lo que quiero? Tanto insistió Aristóteles durante los pasados días para que estuviera pre- Es la trompeta del tercer ángel que suena: «Se abrió el pozo del sente hoy. Un día de primavera en Atenas. como de trompeta. —¡El costado.. —¿Cómo ayudarte? Se puede considerar al hombre como un animal —¡Sácame de este pozo! de especie superior.y cayó del cielo una gran estrella ardiendo». —¿Dónde está mi vestido? poco más o menos como los gusanos de seda —Por favor. no a la Academia.. —Tengo frío. Lección inaugural —Usted adelante. me duele! —Tropezaste con la vara. no hay marca que te salve. —No te alejes. «Ensayo sobre las fábulas de La Fontaine» (1853) —No hay ningunos zapatos. Su flamante director. —Pero tu maleta está vacía. nueva escuela filosófica. NAVARRO —No he sido yo. —¡Sácame. Ayúdame. que ha sido tremendamente crítico con algunos La niña ya no escuchó más nada. producen sus capullos y las abejas sus colmenas. Aristóteles.». —¡Pero qué has hecho! —Oh.

permanecen a el tiempo y la filosofía. Sí es cierto en acompañado de su muy bello y jovencísimo discípulo Zenón. llegó a afirmar tes y comprobado el mínimo quórum necesario. si bien para no pecar Discípulos en sentido estricto. un fragmento horario inmejo- pequeño capital entre los pliegues de la túnica (una de las monedas es. pero ahora. Considerados como definitivos ya los capítulos que se ocupan biografías. en forma de material altamente inflamable: el desaparecido librito explosiva información sobre los macedonios. descubiertos por Platón Entre las 10:58. de título provisional Los sabido. jocosa y consumadamente falsa). que no pudo siquiera disimular su regusto mientras guardaba tan dice en la primera línea. Ahora. («Las desavenencias entre guirse una cosecha de diecinueve minutos. ¿no? además. te bueno: conserva como pocos las gotas de rocío hasta bien entrada la temente a Teofrasto a largar de sus proyectos. y las 11:17. sólo se ha hecho tiempo. rable para inaugurar. Un aprovechado. le sirven para componer más tarde magníficas y muy adobadas caracteres. matriculados de antemano.m. asiste a esta clase inaugural de Por descontado que seguirá el de Lesbos en sus trece en esta nueva chiripa (por casualidad). en fase poco menos que correctora. a convertir mañana. de versos de Protágoras. se puede decir que no ha dormido ni tres horas. llegando a conse- tres dracmas por cada uno de los pergaminos. sentados en la hierba. deciden guardar cinco el vendedor al desprenderse sin pena de los rollos). son incompatibles con la función de ese intelecto. Tras ellos. un consumado especialista en la silencio. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 190 191 . La noche anterior ha trabajado datos que obtiene Aristoxeno de esa penetrante observación. seis rollos numerados. se le ve verdadera- mente envejecido. Hasta las cejas de postsocrático. sentados en la hierba. ringorrangosamente como Del ombligo del mundo y sus alrededores. los dos boicotear la clase. el cínico Crates. con bártu- desde la primera clase de impertinente trae preparada una disertación los preparados para tomar notas si fuese menester. querido amigo Teo». Los primero. a las 11:22 a. ni el muy cuidado recorte de barbas ni el atuendo consiguen disimular en algo los estragos que sobre su persona han dejado Discretos. comedidos. Contra la doctrina del la redacción de la que va a ser primera biografía oficial (autorizada) de intelecto activo. haciendo uso de una falsa. sin embargo. ese minutos de silencio. como es intensamente en la redacción de su última obra. al aire libre. son también Estratón menor sobre las heridas y cicatrices ajenas.lorará en su justa medida el madrugón que se ha pegado para llegar el observación de la decadencia de las grandes figuras del pensamiento. sobre todo los ilegales. pero ha pagado con gusto Tarento se ha unido al grupo. Está de moda el chismorreo pre y tarde las parrafadas que quiere dedicar al descontento. Discretos. la espera de la primera disertación en De la apenas disimulada lentitud de reflejos del viejo maestro se per- cata sobre todo Aristoxeno de Tarento. a magnificarlos. contados los asisten- filosofía y poesía vienen de antiguo. comedidos. de proponérselo. una especie de prólogo a una de Lampsaco y Dicearco de Mesina. sa. del fanfarrón y el inoportuno. Podrían cambio que para esta clase primera trae ex profeso una enorme sorpre. tan enormemente solicitadas que no dan abasto los talleres del vanidoso. Teofrasto de Lesbos. como se Platón. rebatiendo algunos puntos que quedaron en suspenso cuando sede de la nueva escuela cuando paseaba en un descanso de su trabajo. aún pertenecían todos al personal de la Academia. Aristoxeno de Tarento. para la concentración. ¿Será necesario señalar que tanto Aristóteles como los demás presen- tes sospechan que Teofrasto de Lesbos acaricia de cerca y en secreto la dirección de esta nueva escuela? La lógica se impone. porque se ha encontrado de sopetón con la escuela. El maestro jamás suelta prenda de su edad. estuvo corrigiendo hasta bien de copistas. ha pensado objetar que el error y el olvido Pitágoras. y dar así comienzo. Constatan que el césped del Parque Anaximandro es quizá excesivamen- Es la presencia del editor Eudemo de Rodas la que anima inconscien. permanecen investigación mayor en la que ya también trabaja y que pretende intitular a la espera de la primera disertación en silencio.. en labores de espionaje para la Academia. cuando el biógrafo Aristoxeno de De más sabe Teofrasto que no lo valen. momento exacto en que llegó al lugar de la cita hace unos días en el último rincón de su caverna. lo que aún no es más que vaga y deshilachada inspiración. infusiones de anacardos. incluso en trabajos muy avanzados. por ejemplo. dos minutos antes de las once.

¿y la lección para cuándo? nuestra mirada como poemas recién TEOFRASTO DE LESBOS (sin disimular el enfado por la ofensa del maestro. Poco bricolaje u ortopedia necesitan estos tras los discípulos y el maestro. continúa): Un firmamento de ombligos es lo que se nos viene rolla los pergaminos del poemario de Protágoras): Para ser ésta una encima. y la mayoría de las ve- sobre los ojos recorre en semicírculo el espacio del parque que queda ces. a «tutti plan». (Con la mano haciendo visera y alargado. sin tanto titubeo. Su único verso. quizá mejor—. una perla azul.. Son. toda clase y condición. aro diminuto. el pensador: hay que dejar en un aparte el imposible. uno de ellos cae sobre la cabeza del editor todos perdidos los veo también. en exceso entreverada de nubes y de claros. cuartetos y sextetos. pretende sugerir el poema entero. algunas jovencitas pasean ombligos de última generación para convencernos por completo: un la furiosa moda de las túnicas sesgadas. paridos. más o menos estrecho que leemos en la mañana del parque. manera. coño. ombligos con propietario —con propietaria. miro. Ya reparamos por otro lado. seductor in- TEOFRASTO DE LESBOS (como al descuido. Son ahora estos dos y a la vez. muchísimos ombligos. cluso. el equivocado formando en otras ocasiones triunviratos.. pues el editor de Rodas se levanta del sitio. CRATES (en un susurro): ¡Brillante trenzado! DICEARCO DE MESINA (interrumpiendo): ¿Escuela políglota tenemos? TEOFRASTO DE LESBOS (cerrando la mirada a convergente): Por de pron- TEOFRASTO DE LESBOS (contrariado. como en el teatro: TEOFRASTO DE LESBOS (un ojo puesto en Estratón y el otro en el maestro.. y como no podía ser de otra ARISTOXENO DE TARENTO (a Dicearco): Demasiada interrupción. maestro. Ombligos al aire a veces emparejados. Muchísimos. a ombligos acompañados de una empapada de las nalgas y recolecta los pergaminos esparcidos por el franja más o menos generosa de cintura. esta primavera una consecuencia inesperada que se hace agradecer apenas lo piensa muchos. ¿Demasiados ombligos quizá?. maestro. TEOFRASTO DE LESBOS (comenzando a arrepentirse de su ingeniosa bur- atravesando la mañana como peligrosos guiños anónimos. ESTRATÓN DE LAMPSACO: ¡Hmm! nos. para fijar la idea de una vez por todas. pero en algunos tipos de deporte. Poco duchos aún en las técnicas narrativas. demonios. En efecto. ombligos-rúbrica.. Son ahora estos ombligos los que exigen ARISTÓTELES (aprovechando el guiño): Muchos ombligos ciertamente. atadijo de poemas que pretendíamos leer (tira por los aires los rollos tos. a ombligos que añaden a su césped) (y levantando la voz): ¡Repito!: un pequeño arete. enrolla y desen. mientras habla. octe. hasta chaparrones de ellos simultáneos de poemas de Protágoras. Un firmamento de ombligos es lo que esta primavera se nos viene encima. éste lo recoge con una sonrisa).! ombligos que pudiesen circular sin dueño. senos. a ma): ¡Coño. yo diría. Teofrasto. toman la palabra por tur. ¡Qué más la. que dejan ver ombligos. coño.. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 192 193 . se separa la túnica quisiéramos! Me refiero. remiro. Son. om- bligos-firma.. ¿excesivos ombligos tal ombligos los que exigen nuestra mirada como poemas recién pari- vez? Chí lo sá! Mejor sería no levantar la vista del espantoso poemario dos. forzando un estrabismo divergente de cierto atractivo. Teofrasto se abanica el sofoco con los pergaminos abiertos EUDEMO DE RODAS (leyendo los versos de Protágoras que le cayeron enci- como paipáis). es claro. pues. hace sin embargo como si no hubiese to atender a tantísimo ombligo reclamando la atención trae consigo oído): Veo. muy a las claras resaltado. lo que se dice vulgarmente arrebuja. por tanto. lo consigue.. pues una abundancia olímpica hace pensar enseguida en ellos durante las jornadas más limpias y calmas del invierno. Lo que no deja de ser una suerte mayúscula se ven muchos ombligos al aire. por su cuenta y riesgo. ombligos como aquel que dice con nombre y apellidos. un abalorio eterna condición de andrógino una oblicua cinta de piel con el género de cristal. que ha dudado en voz alta de su introducción): En ella estamos. nonetos y dodecaptanos. contemplo y admiro. ¿y qué deporte más sano y recomendable parece que es ahora cuando aquella tímida vanguardia se reproduce que el de mirar ombligos ajenos? de manera osada e incontrolable. Eudemo de Rodas.. Más que nunca entonces andamos rodeados de ombligos de primavera bastante loca. No me refiero por supuesto a ombligos exentos. cosenos. más o menos redondo.

se escriben con uve. chis. por más que una lógica aplastante haga sobre lógica. por más que se adorne con aretes. EUDEMO DE RODAS (sin mirar al auditorio): Las verrugas. apenas unas palabritas la fecha. El deporte más común magnitud de mi primera tesis: la lógica suele ser casi siempre. palabras sin embargo menos útiles tales como apsiquia. no deja Algunos murmullos y tímidas risas llegan a las orejas de Eudemo de de ser otra cosa que una muy camuflada cicatriz. suponer que las verrugas podrían escribirse con be. no te olvides al final de pasarme esos papeles. extremidades lizados lo interrumpen. las verru- dinaria de la Academia durante el curso pasado. y en esto abundan todos los diccionarios hasta de la que toma un par de tragos). fui corrector de per- heridas ajenas. Adviértase que el ombligo.. empobrecedor. en varios talleres para idéntico menester. que templación. son el maestro y el resto de discí- miles de jugosas y prometedoras cicatrices ajenas invitando a su con. bragadura o ca- mente): La lógica. (Un chaparrón de carcajadas). Rodas. sin embargo. meras combinaciones de sustantivos y adjetivos los registran. Si hay alguien hoy en el parque sin ningún compromiso atravesada del maestro Aristóteles. Se cruzan entonces Teofrasto y Eudemo de Rodas. comienza final. Los comentarios que pueda cosechar su conferencia.. Teo.. por mi parte. un ejemplo peregrino perverso.TEOFRASTO DE LESBOS (enfilado. en poco adelgaza la ciemos: no es lo mismo mirar que mirarse. excrecencias anatómicas de importancia relativa. pulos y oyentes quienes deben comportarse al atender a su discurso. de forma gratuita. pero en el fondo uno baraja otras sospechas. perlas o tatuajes. menores del individuo. O sea. habiendo como hay en derredor de la nueva escuela. por si hubiese que tirar más tarde requetegastadas por el uso y el abuso —y dejad.. (Más risas). por poner tan sólo ejemplos que comienzan con a. antes al contrario. be y ce. sin atender a nada): Ahora bien. montaña a veces. gas. que no te hace que los dos se saluden en silencio. Una casualidad ARISTÓTELES (suspirando claramente. Yo mis- EUDEMO DE RODAS (tomando asiento en el césped que han secado las mo. antes de lanzarme a la peligrosa aventura de editar (y muestra con posaderas de Teofrasto de Lesbos): Muy buena disertación sobre las un guiño los rollos con los versos de Protágoras). le importan un comino. con el mismo rango de privilegio que ostentan como si leyese en ellos lo que tiene que declamar. Por gaminos durante años —¿o fueron lustros?—. respecto: las verrugas. no se sabe muy bien por qué. Uno se engaña y reconforta a ratos suponiendo que quizá la lógica sólo es aplastante en la misma Ciertamente los murmullos pueden confundirse con el rumor del medida en que las sequías son casi siempre pertinaces. para verlo. me ca- de mirarse uno su propio ombligo es ejercicio obviamente onanista. así que no me caben dudas al y levanta a modo de saludo una generosa petaca de licor de nardos. decía. de tan leves. (Se levanta. habitan. guiñándose mutuamente. se echa al coleto otro par de lingotazos). (Rumor de voces. suele ser a menudo riocinesis. como es lógico. hijo mío. romanos—. quizá ya escuchadas por ustedes en alguna clase extraor. Ya aparezcan de vez en cuando EUDEMO DE RODAS (continúa como si nada): Nadie discutirá a estas alturas sequías imaginativas. o incipientes viento entre las hojas. las verrugas otra vez! rollos últimos de los diccionarios.) de continuidad para con la escuela. (Risas). ése es Eudemo. además de en la epidermis. diferen. cede el lugar para algo es Eudemo el editor más grande de Atenas y de más de la mitad de orador al próximo a intervenir. que impar- que no atiende). según puede constatar el perspicaz que podría estudiarse a fondo de manera psicoanalítica (llegado el día) observador Aristoxeno de Tarento): Continúa. es decir. situado en los primeros. Pongamos. cada uno a su manera. Aguanta estoicamente una mirada del Peloponeso. dejad que vengan los de esa falta de respeto. breve caverna con escaso misterio en su interior en ocasiones. una cosa verdaderamente aplastante. en los ZENÓN (en un susurro a su maestro Crates): ¡Hostias. poco más que un último bigote posado en la nuca. (murmullos genera. Mirarse el ombligo propio es no tiene ninguna necesidad de hacer méritos en este primer día de clase una soberana pérdida de tiempo. y me empleé a fondo mi parte (sonríe con descaro Eudemo de Rodas mirando al maestro. detenga el rumor del viento entre las hojas. Eudemo y Aristoxeno las calvicies. terca y aplastante. Mirarse el ombligo viene a ser entonces lo mismo te. tenue y censurable: las verrugas. Eudemo que respirar por la herida. cuando cierta lógica podría haberlas EUDEMO DE RODAS (sin levantar la mirada de los rollos de Protágoras. lógicas matemáticas o calvas que en justicia son que el redondelito de la be sujeta mucho mejor el contenido que se Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 194 195 . De poco sirve la coexistencia de excepciones.

pide disculpas a una chica con ombligo Cerró los ojos por completo en forma de verruga que escuchaba su disertación. insistan en apellidar a las verrugas como papilomas. ¿no es verdad. observa uno las verrugas mientras constata otras realidades: la inci- piente calvicie. ESTRATÓN DE LAMPSACO (carraspeando previamente): Ya se sabe: la lógica de la superstición explica de manera muy clara que por cada verruga (Parecía hasta cierto punto eliminada aparecen luego siete nuevas. Bastará entonces una simple operación de multiplicar para comenzar de relajarse de tener confianza absoluta en a alarmarse: seis por siete cuarenta y dos. seis berrugas con be. a leche agria de su ombligo ligrosas tropas macedonias podrían tomar el parque. con cuarenta y dos verrugas nos aboca a una lógica aún mayor: no Lo acarició detrás de la oreja somos nosotros los que debemos ir al dermatólogo. la superficie de su cuerpo.. y concluye): Se esperando que no oliera su miedo. (Tira los pergaminos. la lógica aplastante de que alguna V ERSIÓN DE U NA P ÉREZ R UIZ vez había que terminar ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 196 197 . ¿qué es? cierta lógica permite suponer la intención de pasarse más tarde o más ¿Miel? Olfateó un rastro de jabón temprano por donde el especialista de la dermis y epidermis. Acaban de recordar que pe. dijo. vacías de contenido. a la desesperada): Una piel tan contento como un cerdo hozando trufas. ¿o eso eran las canas? convencido con el absoluto de rosas EUDEMO DE RODAS (agradeciendo a Estratón con una sonrisa verdadera): Jus. inquilino supersticioso de nuestra cabeza quien nos desanima con sus ¿Las hierbas en su cabello? ¿Sal? Lamió advertencias: «Las verrugas ni tocarlas». no procede de etimología alguna. el que debería venir a estudiarnos a nosotros. Quizá por esta misma razón los estu. LIZ LOCHHEAD diosos de la materia. supone alberga la verruga.. sucedáneas perdidas. los grumos de queso entre los dedos de los pies quier momento. Es tan aplastante Canción la lógica que hace imaginar berrugas con be que esa misma presión es la que termina por reventar la forma de la letra. Pues nada. Urgen a Eudemo con los ojos. a falta de una. sino de la lógica. que ahí estaba él sobre ella. generando entonces verrugas venidas muy a menos. se comprenderá pues. Así lo expresan a los ahí reunidos. Ella trató to. los discípulos dermatólogos de Galeno. el olor a sangre seca de varias pequeñas heridas el tufo a pescado en su entrepierna). una manera sencilla y discreta de regalarles un par de bes invertidas.. DICEARCO DE MESINA (interrumpiendo. La uve de la verruga. es el dermatólogo con el ajo de su pulgar cocinero. hasta convertirla de Salomón en uve. ahora sí): ¿Escuela policlínica te- nemos? EUDEMO DE RODAS (a palabras necias. al parecer EUDEMO DE RODAS (apurando el argumento. la pertinaz sequía. químico en su axila. se levanta para irse también. el lecho de un río entre sus pechos. no atina a responder. Todos se levantan. nunca pensar en el vaho Crates y Zenón aprovechan para levantarse. en cual. Es el en el hueco de su clavícula. pillado en el comienzo de una siesta. pongamos por caso. hace como si no hubiese oído nada): Pero vayamos más lejos con el ejemplo: si uno contabiliza en Hueles bien. la ciudad. maestro? las caras secreciones de gato de algalia excitado de tener fe en el almizcle de sus puntos pulsátiles Aristóteles.

The herbs of her hair? Salt? He licked —Apesta a azufre —dijo la mujer que habló desde un teléfono pú- a river-bed between her breasts. de cerrojos oxidados que quiso abrir con la llave de la curiosidad. O del morbo. afectadas— a mediados de la década anterior. con que el Coleccionista de Piel in the hollow of her collarbone. Honey? He nuzzled a soap-trace Ésa fue la tarjeta olfativa. ruido de televisión. not unconvinced by the chemical sólo se oyen risas. mi hijo lo vio una attar of roses at her armpit. Es insoportable. Eso. No contesta. Ahí está as happy as a hog rooting for truffles. la voz entrecortada por el tráfico vespertino—. Ése. Y sabemos de dónde viene: del R. Ya lo comprobamos. semeja el edificio: un elefante que hubiera decidido agonizar entre viejas Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 198 199 . parte de una época arrumbada en un archivero the dried blood smell of many small wounds the stink of fish at her crotch). intangible. She tried vez fumando droga en las escaleras. admite al dar un volantazo para permanecer en su carril. recuerda Silva mientras recorre una avenida que luce bañada en You sangre bajo el atardecer. sujeto atrincherado en vivienda— the curds of cheese between the toes se le antojó anacrónica. No there he was above her apparently En su mente se empieza a perfilar con nitidez toda la escena. una construcción de cin- co pisos cuya fachada parece mimetizarse con el ocaso que se desploma She banged shut her eyes sobre calles y tejados con la pesadez de un paquidermo. Silva acudió al llamado difundido por never think of the whiff of la radio policial por dos razones: no estaba en servicio y la clave usada sourmilk from her navel por el despachador en turno —209. blico. EL COLECCIONISTA DE Piel MAURICIO MONTIEL FIGUEIRAS S ONG OF S OLOMON Azufre. El tipo que vive ahí (He’d seemed lleva tres días encerrado a piedra y lodo. ¿No es así como to relax have absolute faith in huelen los muertos? the expensive secretions of teased civet to Si la memoria no le falla —vaya modo de aceptar que los recuerdos trust the musk at her pulse spots son inestables como las nubes—. justo eso and hoped he would not smell her fear. no abre la puerta. el edificio de departamentos: un decrépito sobreviviente del terremoto She caressed him behind the ear que devastó varias zonas de la ciudad —el centro fue una de las más with the garlic of her cooking-thumb. era el olor del que se quejaban los vecinos que smell nice he said cinco años atrás solicitaron la intervención urgente de la policía en un what is it? edificio de departamentos del centro de la ciudad. se presentó ante el mundo. Es un vicioso. A lo mejor se murió.

el Guiados por la mujer que no para de refunfuñar entre dientes. Mientras su compañero lo cubre. Es agentes piden a la mujer que se aparte. la autora de la llamada. la mitad inferior de la cara cubierta por un pañuelo sucio—. los tres policías comienzan a agente más joven llama a la puerta tres subir las escaleras hundidas en una penumbra oleaginosa. el hueso reventando en astillas fosforescentes. y hoy se puso peor.. contrahechos. pero no tarda en reintegrarse a las tinieblas. alejándose a toda prisa olor emana en oleadas regulares del interior del departamento. obligándolos a llevarse una mano a la boca y la nariz. flanqueados por puertas que se abren revelando figuras que se asoman para esfumarse con rapidez y rematados por vitrales por los que se escurre la sustancia del crepúsculo. los —¿Qué hace aquí. Pero por un objeto negro. un 209. siente escozor en los ojos. Debajo de la letra hay una mirilla bloqueada desde dentro un enturbiamiento de la mirada y una súbita lentitud en el andar. Con las rumbo al siguiente renglón de la agenda. De un sitio impreciso se desprende el llanto de un bebé.. ces. la R metálica que cuelga de cabeza en la juvenil de bancos. aunque creo que nos las arreglaremos. ¿De acuerdo? Con las facciones descompuestas. un contagio que se traduce en fico egipcio. la sinuosidad del graffiti que puede vis- lumbrarse en los muros. más intenso. Silva los imita. el más joven se lanza a patear la puerta. se dice Silva. conciliador—. las dentelladas al aire. La gente que camina ante el in. para observarlo con extrañeza. No se preocupen. facciones descompuestas. pero su puño no flaquea al aporrear la R torcida. Al cabo de un minuto de silencio puntuado por risas apagadas. Le responde el sonido amortiguado pero inconfundible de risas que Como una presencia azul. cada vez veces. puerta frente a la que los cuatro se detienen hace pensar en un jeroglí- mueble absorbe su tristeza sin advertirlo. serpentea como si quisiera remedar los diseños vagamente art déco que adornan el barandal. En el cuarto piso el olor ya es un bozal que provoca arcadas a los dos agentes.vitrinas pobladas de maniquíes que contemplan con añoranza el fulgor Sujeta por un solo tornillo. un vagido que remite a un ciervo atrapado en un cepo en el corazón de un bosque. que termina cediendo con un —Andaba cerca —ataja Silva— y quise darme una vuelta por si algo crujido óseo: el chasquido de la pata que se rompe cuando el ciervo aban- se ofrecía. extiende hasta el vestíbulo iluminado por focos tartamudos donde Silva se —Policía. En un rellano de la escalera una sombra gorda se separa de sus compañeras y repta pegada a la pared. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 200 201 . Nomás le pido que nos deje trabajar. Llevamos tres días aguantando esta pestilencia. seguidas de aplausos y el rumor de voces catódicas. todavía no hay. sabemos qué hacer. Así no se puede vivir. En cada piso se repite el mismo panorama: co- rredores alumbrados por una suerte de grasa de bajo voltaje. dona el cepo para desangrarse entre los inmensos árboles de la noche. constatando que el el momento pasa y el peatón recupera el lustre. Incluso ahorramos tiempo si la cosa se pone fea. Es su asunto. el olor baja por el cubo de las escaleras y se estallan. El olor. —Se agradece la mano extra —dice el segundo agente. en efecto. —¿Qué les dije? —dice la mujer. Silva imagina el forcejeo de la criatura. bares y restaurantes. el agente más joven llama a la puerta tres ve- Azufre. Cinta aislante. ustedes continúen. Es por aquí. algo so- bre vecinos que uno nunca acaba de conocer. abra ahora mismo —al tono del segundo agente se filtra un topa con dos agentes que interrumpen su charla con una mujer de rasgos timbre nervioso. detective? —pregunta el agente más joven—. la piel que se desgarra.

A ver qué dicen los del laboratorio. se dice. por la puerta que Silva cierra con cautela para luego dirigirse al policía na trampa. Silva parpadea y su —relámpago y rubí. coleccionista. le corresponde. Un círculo sublime. ¿Me oye? las únicas pruebas de que no es un sedimento. Bienvenidos al imperio de la podredumbre.. Anda.. Yo trataré. al no obtener respuesta. se acerca al hombre de la butaca. —Inhala profundamente—. La droga. el murmullo viene el olor. Silva se agacha y le pasa los dedos frente a los del televisor. revisa el departa- atento a las risas que surgen de la pantalla en ráfagas periódicas. Ojalá pueda sacarle algo. a la mente cuando alguien dice la palabra rostro—.. la meticulosidad reque- —Está ido. y el olor. un cadáver atado al mun- Las pupilas dilatadas del hombre se desvían casi imperceptiblemente do por el flujo catódico. a ver si localizas de dónde parecen obedecer un orden premeditado. las paredes llenas de vocablos y nombres que co. Bienvenidos. la visión de manos que eriza el vello del cuerpo. recuerda haber pensado Silva. entre los cerros de basura. Rabelais y Ruanda—. un verdadero saco de —No sé. Aunque confirma sus sospechas. Extrae de un bolsillo los guantes de látex que presidida por una butaca colocada en el centro de un círculo trazado con suele llevar consigo y al cabo de ponérselos toma uno de los frascos. carajo? —insiste el policía joven. imagina los dientes que roen la piel con lentitud. —¿Qué es esto? —lo ataja el agente. más joven: Los despojos orgánicos e inorgánicos acumulados en montículos que —Encárgate de dar una buena revisada. y enton. No puede ni hablar. Una colección de piel. el agente más joven—. pin. en carne viva. ¿me oíste?. rida para guardar cada jirón de uno mismo en la urna improvisada que mento. un triángulo cutáneo cuya irregularidad delata que fue arranca- que visitó el taller del pintor en Pisa. Bienvenidos corredor. Con un leve mareo descubre que el papiro es en realidad piel perfección que recibió el papa Benedicto XI de manos de un cortesano humana. vista. el mensaje de destaparlo. y las risas pregrabadas de los sitcoms. escritos con una caligrafía que evoca dibujos primitivos zo de papiro.. sin un solo titubeo. es de una neutralidad colgar de un gancho. parálisis de roca. pode. y brazos amoratados. aun el burdo bosquejo de algo similar a de cristal de distintos tamaños alineados sobre el piso que centellean a la una galaxia que se adivina en el cielo raso de la estancia principal. que es más bien la primera imagen que viene —¿Qué es. Y entonces alza la mirada para toparse con unas pupilas che vicioso. habituada ya a la penumbra del departamento. movido por la náusea—. casi geométrico. No sé —contesta Silva. que en todo ese lapso ha mantenido su —Policía —dice. el olfato mento y yo me ocupo del vecino incómodo. indefinidos —un rostro. registra los envases amo y señor de la pocilga: todo. do con los dientes. Curioso que la droga despierte el afán Sentado en la butaca que hace las veces de trono desvencijado se en. cerrando el envase y regresándolo huesos que no obstante mantiene la espalda erguida. niebla donde despuntan carcajadas mecánicas. recuerda haberse dicho Silva. Púdrete si quieres. pero no pudras a los demás. antes que nada el olor. pero no creo que haya el televisor que perfora las sombras con un brillo espasmódico. venciendo una nueva arcada. sin despegarse el pañuelo de la cara—. la respiración acompasada y el pestañeo ocasional son Los vecinos se han quejado de la peste que sale de aquí. no deja de provocarle un escalofrío: —¿Estás ahí? ¿Dónde estás? ¿Adentro o afuera? —susurra. deambulan alrededor del aparato y se detienen en algún ojos. como si fueran la instalación buye a crear la impresión de una tumba hermética. donde la mujer se deshace en una retahíla de insultos ahogados a la guarida de la bestia que ha preferido hibernar para no caer en ningu. como su rostro. que lo estudian desde el fondo de un túnel de vidrio licuado mientras el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 202 203 . el oído que preocuparse. al manantial de la fetidez primera. la mirada fija en a su lugar—.. Su voz. sí. el dolor disuelto en una ces una explosión de carcajadas vuelve a reclamar todo su interés. levanta las mangas de la camisa que parece punto encima de la antena. al museógrafo del organismo humano que todos traemos cuentra el soberano de ese reino de detritos: un hombre de edad y rostro dentro. quizá un trozo de cuero apergaminado. ajeno al hedor del que pende —más débil pero innegable— el aroma a En cuanto el agente entra en una de las habitaciones posteriores Silva crack. ¿Qué bles. a la fuente de la que brota El segundo agente la interrumpe y asiéndola del brazo la conduce al todo el azufre del mundo. tiza roja en el suelo. luz del televisor. las ventanas selladas con cinta aislante para impedir una mínima es esta mierda? fuga de oscuridad. que examina —hay restos de una etiqueta de mayonesa— para luego El círculo de Giotto. exacto. una cripta faraónica de un artista conceptual. Entre los dedos agita un frasco con algo que de golpe remite a un peda- mienzan con R.. a sí mismo desde hace varios días. este tipo se colecciona roso. de alimañas que circulan a sus anchas entre la basura y los escasos mue. contri. ¿no ven? —dice la mujer desde el umbral del departa.

acaba de conocer. porta. Mejor deberían clavar corazones en sus em- palizadas. ¿Cómo. sin apuros. Pero no im- sueño. un porcentaje de la incógnita del setenta y cin- un nuevo estallido de carcajadas surge del televisor. catalogar y reportar: ése es nuestro trabajo. No fue fácil admitirlo: primero pensé que me equi- vocaba. ¿sabes?. dice: únicamente el veinticinco por ciento del universo y que lo demás es si- —Es la policía. no reproducirse. el intento de son. sombras sobre sombras. ¿Entiende lo que le digo? Soy el detective. Pero ya vienen. Los vecinos se han quejado de usted. corazones que todavía sangren y palpiten. Lleva tres días metido en este basurero que apesta en todo el edifi. por eso estamos lencio. La voz del hombre co por ciento. y se hizo la luz: los muertos Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 204 205 . un recuerdo de este mundo que uno nunca estaremos aquí. es el lugar. Los he extrañado.. a una cuarta parte en un abrir y cerrar de ojos? ¿Quiénes habitan el res- risa atornillado a su rostro—. por eso he preferido vivir despierto. Observar. Ellos temen que nosotros les arrebatemos su cuarta parte es ahora el jadeo del ciervo que expira en el bosque—. barrios.olor a azufre se intensifica. y para defenderla se pasan la vida haciendo ciudades. que la falta de sueño me la estaba cobrando. juras que vas a enloquecer. creyendo que así ahuyentarán las tinieblas. Puedo sentirlos. Parecen felices. cara? —murmura el hombre. nada. piensa Silva. Perímetros. Para esperar la señal. ¿sabes? —ataja el hombre. Para oír la risa de los muertos —el hombre apunta al televisor con un dedo carcomido—. No sé de qué habla. por eso he preferido comérmelas y guardarlas. Ellos de- leemos las manos. Esa voz. Vendrán pronto. Si me muevo se olvidan de mí. Ése es el quid de la cuestión. cambios de pulsaciones eléctricas? Incapaz de elevar sus palabras por Con la energía oscura pasa lo mismo. pobrecita. Fuera del perímetro. Silva escucha que una voz lo llama por su nombre. en el corazón. esa voz. un sombrero de peregrino. llevarme aunque sea un trozo de este cuerpo cuando vengan a recoger. No importa que hayas desobedecido y te to? —El hombre suelta un cloqueo metálico—. Obedecemos órdenes: no involucrarse. ¿dónde estás? En ese momento para él no hay más voz que la que se desliza con la sinuosidad de una boa entre las carcajadas catódicas. Me dijeron que los esperara aquí. diálogos en un idioma desconocido que semejan más bien inter. ¿verdad?. les dicen. Pero una noche distinguí la risa de una mujer con la que me acosté durante algunos me- ses y que murió en un picadero. todo. suena —Claro que lo sabes. ¿Por qué. Muy pronto. Al principio es difícil y luego te vas haciendo a la idea. Como desde el fondo de un pozo. Están por llegar. —La sonrisa se desvanece cuando Somos los observadores. piensa. La cosa es aprender a hayas involucrado: eres un peregrino como yo y entre peregrinos no nos diferenciar entre ellos y nosotros. pese a ser tan neutra. Quiero ben hacerse las preguntas mientras nosotros nos mantenemos al margen. Hay quienes hasta construyen empalizadas donde clavan cabezas. por eso estamos y me. tra el mareo que empieza a invadirlo—. te aquí. manzanas. ¿sabes?. Tengo ganas de verlos. créemelo. Éste —¿Quería una cogulla. vamos a proteger nuestros perímetros. esbozando una mueca que pretende ser —Será mejor que se levante —Silva sacude la cabeza.. ¿Quién eres?. una más. no allá arriba. —No se puede prever qué encuentros nos estarían destinados si es- tuviéramos menos dispuestos a dormir. preguntas. Como a los vecinos. Un souvenir. sin darme cuenta? ¿Cómo es posible que mi universo se haya reducido —A mí no me engañas. señor. Cuando te enteras que se conoce encima del balbuceo. sólo que no quieres aceptarlo —el hombre tan familiar? ¿Por qué evoca transmisiones oídas entre la estática del devuelve la mirada a la pantalla como si buscara apoyo—. luchando con- sonrisa. ¿Entiendes lo que te digo? Dentro del perímetro. el único cirio en medio de la penumbra que amenaza con devorarlo. Pero las tinieblas las traen aquí abajo. he podido vivir rodeado de tres cuartas partes de oscuridad cio. calles.

otro rango.. usted era el que lo interrogaba. —Pues no.. Pero do—. Y terrible. eso sí. dijo? —¿A dónde? —la pregunta de Silva es un rasguño en el aire vicia. Pronto. ver. Por favor. A mí me ayudó su risa. su estancia es indefinida porque su responsabilidad yo pero no él? es enorme. como dijo la señora? madrugada para reír hasta reventar? —El hombre se interrumpe para Nuestra salvación es la muerte. Está bien —Silva se pasa una mano por la frente—. El intruso es harina de otro —¿Cómo? —el mareo ronda otra vez a Silva—. No me muevas. Qué pa- —el hombre se muerde los labios—. yo que usted. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 206 207 . Al menos a mí no. no oí más que la televisión y lo que usted decía. Hay que aprender a reírse con los muer. De otro modo no podría. —Pues sí. —Está bien. ¿Qué le hora. Ése es el ciencia para hablar con las piedras. Ya me voy. aquellos que no la habían grabado pero que se lograban colar olor? a los mismos programas: una fiesta en grande. Nuestra salvación es la muerte.. pero tú seguirás aquí hasta que te llamen. La peste. ¿Volver a dónde? olvídalo. te lo juro. A lo mejor alcanzaste a oír. No hallé más que basura. El televisor es de nuevo el foco de su atención. aunque no lo parte del setenta y cinco por ciento. Yo me ocupo de lo demás. voy. Éste es el lugar. ¿Te imaginas? —Así que basura —dice Silva. y se sorprende de lo seco que suenan Por un lado estaba la gente que había muerto al cabo de grabar su risa. Hay que llamar una ambulancia. Está desnutrido y desvaría. pero no ésta —el hombre cambia de hospital. pasándosela de lujo. Pronto. por favor.. —¿Detective? Estoy hablándole desde hace rato. El problema es que no sabes cuándo te llamarán. ¿no? —el agente señala el He visto demasiadas cosas y sé de qué hablo. ¿Oyes cómo se divierten? También son —No lo sé —dice Silva—.. ¿No sabemos de dónde viene el y por otro.. pero no ésta. tenemos que sacarlo de aquí. Aquí me quedo quieto. Ellos me darán la señal cuando llegue la —Ah. Y le dicen la caja idiota. ¿le dijo algo? —el agente mira a Silva con interés—.. Pero se acabó el tiempo. es la droga.. Cuando vengan a recogerme. Aquí van a venir a recogerme. Se aclara la garganta—. ¿No será que el tipo ya se ¿Quién iba a decir que los muertos se reunirían en los reestrenos de está muriendo. que ha recuperado su parálisis mineral. Para volver.. ahí están. Mi trabajo terminó y ya me televisor—. A nadie le gustaría ser intruso. golpe a un tono de súplica—. atender una ola de aplausos—. Y luego las risas... —Cosas sin sentido. Por eso no me debo mover. Estoy trabajado y cargado y quiero descansar.seguían en contacto con los vivos gracias a la televisión.. Pero te das cuenta. El perímetro que me tocó.. la verdad —dice el agente—.. ¿te encargas de eso? El tipo necesita un tos. trato: para el peregrino no hay prórrogas. No importa. así que te falta mucho por Hay que aprender a reírse con los muertos. sus palabras. ¿Oíste que hablaba costal. salvo el deseo de quedarme? —Pues no. —¿Qué podría atraerme en esta tierra. No son visibles como nosotros pero veo. ¡Hey! ¿Me oye? La voz del policía joven es la soga a la que Silva se aferra para dejar bruscamente una negrura horadada por los ojos del hombre de la butaca.

después de apoyar el Así que se puso a leer libros y revistas y a ver películas para saber brazo en uno de sus costados. con un pincel impregnado de color rojo. BUENA UBICACIÓN . La identidad del faraón reducida a un par de credenciales y unos cuantos papeles y disuelta en el Princesa abre las cortinas de su habitación: codo. deci- alineados en el corredor. eres más importante de lo que suponía. mucho antes de llegar al No te fijes en las apariencias. COMEDOR . BOCA ARRIBA La irrupción de los paramédicos en el departamento transformado en sepulcro por decreto del faraón que lo habitaba. —Nunca conocerás al hombre —murmura el Coleccionista de Piel—. Silva recuerda ahora el colofón del episodio ocurrido cinco años atrás. ajenos? ¿Qué recuerdos le pertenecen? Un recuerdo de este mundo que uno nunca acaba de conocer ● Emocionada. En cuanto el agente abandona el departamento para buscar a su com- pañero. mentón. El remedo de galaxia dibujado por una mano casi infantil en el cielo raso del departamento. verde— que transformaría su Entonces Giotto. Y jamás. I. tomó una hoja de vida. Como los vecinos alineados en el corredor. la consolaron. Princesa había decidido guardarse para su príncipe. departamentos. ventanal. Atravesando calles convertidas por el ocaso en arterias que surcan otras urbes. neciente al hombre cuyo cadáver nadie reclamó. La camilla donde fue colocado lo que quedaba del faraón que expiraría a bordo de la ambulancia. La colección de frascos que se desechó en cuanto el laborato. Desde pequeña. Ve una puerta entreabierta al ARTURO VALLEJO otro lado de la estancia y enfila hacia ella. y La butaca apostada en el centro de un círculo de tiza roja. piensa. nube: eso Su nombre comenzaba con R. DOS RECÁMARAS ALFOMBRADAS CON CLÓSET . palma. CON ELEVA - de un implante mnemónico. papel y. se convertirá al instante en un hermoso príncipe que la camilla. se llama ensoñación. Princesa no podía esperar. El proverbio lo sorprende porque ignora su origen. te hará feliz por siempre. activado por un programador de recuerdos DOR . sin decir una palabra. gente. trazó a pulso un círculo tan perfecto que cómo era que se daba ese beso. edificios. Silva se dirige al televisor y lo apaga. viscoso. SALA . La mirada de los vecinos Cuando la princesa encontró un sapo suficientemente verde y feo. gente. pero algo se interpone en su camino: una garra en carne viva que salta de la butaca y se le hunde en el antebrazo. Por más que te esfuerces. que era un hombre muy gentil. ¿Por qué no lo hice antes. ZOTEHUELA . COCINA EQUIPADA . rio confirmó que el contenido era piel arrancada con los dientes. con un solo hospital. dió no dejarlo escapar. otros mundos. Princesa y Sapo se casaron y él la llevó a vivir a la torre más alta de su Eres más redondo que la O de Giotto. una voz similar a una pulsación eléctrica que formula su despedida. piensa Silva. sus padres. ¿En qué rincón BIEN ILUMINADO . apodo otorgado en el cuerpo de policía. Su nombre o su apellido. todos los allí presentes quedaron llenos de asombro. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 208 209 . eones antes de enterarme de empalizadas y muertos que ríen? Fisiología del cuento Una súbita presión en la vejiga lo distrae. La evaporación del olor a azufre a las pocas horas de la salida de beso. le dijeron los reyes. autos. gente. EN TERCER PISO . soñaba con ese beso —húmedo. perte. ojo. de la memoria habrá permanecido oculto? ¿Es suyo ese dato o se trata BAÑO CON CANCEL . nunca lo conocerás. o lo que es igual: castillo. en la que se alternaban el asco y el asombro.

que le pareció una fresa. El partido está por comenzar. . Princesa le da un furtivo beso en la mejilla a Sapo. se lo metía entero a minente.. la llevó a la cama. Su lengua acarició el glande. Y no sólo chupaba abrió la bragueta de Sapo. sudor. ALEJAMIENTO Princesa sabía que debía ser paciente. Succionó una y otra vez. el glande pro. la puso boca arriba y la penetró. ojos. Y cuando estuvo lista. Suavemente. Princesa lo mira a él. Ella se quita el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 210 211 . Suenan los enseres de cocina de los vecinos mientras lavan los trastes. apretándolos fuerte. la levantaba. la llevaba la boca. Tomó su pene y lo abarcó con las cinco yemas el glande y agarraba el pene con la mano. Cuando la niña (no hay caperuza. se- men. de la piel flácida. Sapo bajó la cara: su mirada daba hacia el infinito. El gato de la abuela le grita enton- enciende. pechos. la textura. la ponía boca arriba y la penetraba. La metió y sacó rítmicamente. II . ni roja ni de ningún otro color) llega a casa de su abuela (que no estaba enferma). desordenadamente. Suena un programa de televisión allá. estancia. la recibe un lobo disfrazado Pues en el interior de Sapo vivía un príncipe. Se arrodilló y hasta en el estacionamiento. Cuenta Robert Darnton que los campesinos franceses contaban esta ver- Sapo sentado en el sofá. Por eso Princesa siguió preparándose con libros y revistas y películas. Muslos. Pone la mano en Princesa abrió de nuevo los ojos y miró el mentón de Sapo. sexo. la levantó. Prin. recordó Intentaba besar a Sapo en la cocina. dos manos. Inclinadamente. el cuello y el estómago. titubean- cesa probó el líquido preseminal que salió por la uretra. en la sala. lunares. ces: «¡Cochina.. con un camisón. meter. el lobo le ordena que se quite la ropa. sacar. lubricar. fuera un ser humano. concentradamente.. en la .y esperó. Así que Princesa esperó. se entiende). Cogió la base del pene y subió y bajó.y esperó. Sincronizó el movimiento de las a la cama. Sintió el calor. Le supo amargo. Lo acarició hacia arriba y hacia abajo. Y succionó. Eso fue todo. Suena el tráfico afuera. temente. ¿Dolorosamente? Y subió y bajó. pues sabía bien por sus lecturas de cada mano. Entonces. Después miró hacia el mentón otra vez... Acercó sus labios hasta la punta y se la metió a Y cada vez Sapo la tomaba por los hombros. quien le da a comer la sangre y la carne de la anciana haciéndola pasar por vino y carne de algún animal (un animal que no Sapo toma el control remoto de la televisión: apunta. acariciar. sobre el bulto de su pene. lo que había aprendido en libros y revistas y películas.. Dentro y fuera del auto. has comido la carne y bebido la sangre de tu abuela!». Pero no estaba mal... Voltea para ver el resultado. pezones. cerveza y sión alrededor del hogar: Princesa. Y uno no puede menos que preguntarse por qué la niña sigue comiendo. apresuradamente. pelo. nalgas. Miró después su pantalón. cuando llegó el momento del beso.. manos. mirar el techo: eso se llama Y esperó. en el patiecillo de lavado. distraídamente.. .y esperó.. Sapo mira televisión. Cuando termina. presiona POWER .. que ésa no era la práctica favorita de los príncipes. extraer. Sapo la tomó por los hombros.. Cerró los la boca.. a su lado: plato con chicharrones. Esperando salir.

na- Sirena estaba aburrida de tomar. La lengua Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 212 213 . besar. Sintió la punta en su vagina y cómo estaban decoradas con una calcomanía en forma de ballena. UNA CALCOMANÍA EN FORMA DE BALLENA Él metió un dedo en medio de los muslos y lo hizo girar hasta que ella se mojó completamente. TRANSGRESIÓN nifalda hasta sus nalgas. ÑOS DE MÁRMOL . TERRAZA AGRADABLE. Dos. abrir. meter. Dos. temblar. No las necesitará más. Flexionar. Se pintó los labios. PISOS DE MADERA DE BAMBÚ. METROS CUADRADOS: 107. Poco a poco. Un. Era la mano de Príncipe que acarició y apretó. respirar. y todas sus prendas van a parar DOS NIVELES . voltear. BA- al fuego. que no hay princesas para todos: Fernando Pessoa tir un bulto en medio de su región pélvica. CASI NUEVO. apagar. Al Para los demás era una persona extraña y pensativa. Sus lenguas trazaron círculos una alrededor de la otra. Se peinó el cabello. abrazarse. Una vez a la semana Sirena se metía a la tina. un repuesto de desodorante y un Un. ¿sobar? Se puso una minifalda. VISTA PANORÁMICA. Como todas las sirenas.delantal. Alguien que Eso también se llama sexo. cubiertas de un vello delgado como durazno. Decidida a enamorarlo. Discutían. ACABADOS DE ALTA CALIDAD. El vientre de él pegaba una y otra vez contra sus había enamorado de un príncipe de la tierra seca. cerrar. primero. y lo quema en la chimenea. En su memoria. Sirena se miró al espejo. Ella abrió la bragueta. Príncipe entró y salió. acariciar y tallar peces. Prometida retozaba. Prometida tiró el contenido hacia el estaba más lejos. poco a poco el himen se fue desgarrando. Se vegando dentro de ella. se sumergía en el agua y Sentada frente a Príncipe. Sirena se agachó Era la más joven de la casa. necían a mundos diferentes. Ella podía sen- Hay tantos elfos. Se quita el corpiño. Cerró los ojos. RECÁMARAS: 3. Tres. Príncipe rodeó su cintura. lamer. Prometida tomó su bolsa y se alejó de este cuento. su amado. La niña se mete desnuda a la cama. Tres. Para terminar. el océano cada vez levantó una copa de vino. rostro de Príncipe. tomó su pene húmedo y jugó con él. Cuando estaba suficientemente limpia y fresca Príncipe se desnu- Y así fue que Sirena había decidido salvar a Príncipe. Sirena había conocido a Príncipe cuando estaba atrapado en una terrible tormenta. como peces. los objetos personales de Sirena ocuparon un lugar en el castillo: algunos cambios de ropa. Sirena se arqueó. Sigue la falda. Príncipe llevó a Sirena a su castillo. El dolor en sus pies cedía. Sirena sintió que algo le tocaba la pierna y subía por dentro de la mi- III . y lo tira también. COCINA INTEGRAL. BAÑOS: 2. Sirena estaba que escurría. champú. guardó sus botas mineras en el armario. Sirena amaba a Príncipe profundamente. IV . sus botas mineras contra el piso y se puso de rodillas. encontró la imagen de alguien más. luego. blanco. mil cuchillos en las plantas de sus pies. con la punta le acarició el paladar y los dientes. entraba. acarició sus piernas de nuevo. Las calcetas. pero sabía que perte. Sirena se puso zapatos de tacón. Cuando Sobar. poco rato ya lo tenía muy adentro. 2 ELEVADORES. dejaba ver sus piernas. daba y se zambullía. Príncipe apre- tó el pene contra las nalgas de ella y buscó una entrada. quiso gritar y no pudo. Alguien que no se veía mal. sacar. encender. La ropa interior. con el lobo. presionar. Con cada paso. la sirenita tenía que enterrar un cuchillo en el corazón de la ropa interior. estaba Prometida. Tomaba a Sirena de la cintura y la besaba. nalgas. Príncipe volteó a Sirena: subió la falda y bajó Para salvarse. Él la quería tanto como podía. Mordió el cuello de ella. tallar. Un hilo de sangre bajó por sus piernas.

siem- murmurar el nombre Prometida. olas de mar al romper. corporal a mi relevo. a dejar de ser. decenas de aeropuertos. Como espuma en el mar. la línea convulsionaba y eyaculaba. al cederle la consola. Sirena sintió que se moría. Escapaban de su garganta sonidos secos. la poseo furiosamente cada vez que me lo recuerda. Me irrita la poca solem- Al igual que las entradas y las salidas. Me enfada que vea las cosas de ese modo tan simplón. sin contar con que mi propia trinchera depen- ficarse a sí misma. de duda. incluso. Cierro mi turno a la hora precisa y entrego el control del escáner Mientras tanto. de ciertos hombres. Hay. re- cuchillo en el corazón de Príncipe. Estaban ambos todavía dentro del agua. en repetidas embestidas hacia delante y hacia atrás. Lo que Sirena abre los ojos. En ese justo momento Sirena sintió que el pene de Príncipe se la silla. para salvarse. ella mordía. No es por ese lapso de titubeo (previsto) que temo. mientras levantaba la pelvis para dejar que él entrara lo más posible y luego se retirara. de de tres guardas diferentes (cada turno se prolonga por ocho horas) y que los fines de semana se hace cargo de las instalaciones una empresa Príncipe duerme plácidamente entre sus sábanas. in- descifrables. bles para mí. ANTONIO ORTUÑO Lo soltaba. el muy negligente saluda a grandes Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 214 215 . El lugar junto a él está de seguridad distinta. Cierro el turno a la hora precisa. de seguridad que atendemos en el aeropuerto se cierra al tránsito de pa- sajeros. Afuera. Sirena levantaba las piernas y rodeaba con ellas el cuello de Príncipe. para después volver. No. al menos por unas horas. Príncipe siguió dormido. Sirena escuchó a Príncipe que debe ingresar al sistema para comprobar su identidad. lo exprimía. con la otra le amasaba los pechos. TRANSFIGURACIÓN ne. podrá comprobar el desastroso efecto de la inspección de seguridad sobre la lozanía de los miembros masculinos. me atenaza es el miedo a ceder mi parcela de observación. arrastrado por una curiosidad temblorosa. el glande no tardaba en estar dentro. el escáner. pellizcaba sus pezones. ¿Que sean otros los que esperen la llegada? No. con sus propios turnos y métodos. los principios y los finales están nidad con que pulsa en la máquina principal las claves que probarán sobrevalorados ● su identidad. ella apretando el pene. si la desazón me hace despertar en mitad de la noche. Mientras me marcho y él toma en su poder los registros. Se detendrá admirando las formas de ciertas mu- jeres o. la sirenita decidió sacri. antes de que amaneciera. Así permanecían minutos enteros: él pinchando el clítoris. Ella parece compren- Sirena decidió desaparecer para siempre. Mientras me retiro. Sirena por fin podía emitir un profundo gemido. sus testículos se veían Pavura oscuros. Con una mano él le acariciaba las nalgas. Jalaba el pene. el encargado de tutelar la puerta del país. lo dejo entregado al tecleo de las claves kilométricas Una de esas noches. pre.de Príncipe la penetraba. Entonces la punta se acercaba a su vagina. A través del agua ella podía ver cómo crecía la erección. Ella bajaba la mano para tocarlos. Sabía que. el ruido de los autos al pasar se asemejaba al que hacen las ¿Que sean otros los que esperen? Jamás. descubrirá quién se ha injertado metales o inyectado silicones en la car- V . cuerda que hay cientos. miles de líneas de seguridad iguales a la mía en Incapaz de asesinar al hombre que amaba. tenía que enterrar un Mi esposa. No es imposible que lo propicie. una suerte de aprensión. confiero el control del escáner cor- poral a mi relevo. derlo. incomprensi- vacío. entre el meter y sacar.

extendido una antes y otra después. A mi esposa. a veces. del mal. lágrimas y vómito por medio. Imagino que bilitado como instructor de los custodios novatos.voces a los guardas de las líneas vecinas. un patriota. Aún así prestigio se asiente de modo incuestionable. concibo posible que la matrona de cabellos nevados transporte tros de casa. me han ha- que se deslice a través de nuestra línea de seguridad aérea. Cumplo ahora un el niño de brazos que portean dos padres risueños puede haber sido turno de ocho horas. para gran júbilo de la empresa. contagio mi angustia inquisidora a quien sea que me anteceda ramos de ellos: aquel fue incapaz de cursar estudios superiores. ción de que sea mi línea la de más lento avance entre todos los controles Experimento un malestar indefinido. ángulos insólitos en que las cámaras deban ser inclinadas para obtener pues cada línea reemplaza a su controlador cada ocho horas. pero en distintos panoramas de lo que se escaquea a la mirada. nos destruirá. Lo acompaño durante la primera hora de labor. una mañana impávida o hastiada no. en realidad. adopto la de un planeador tendones y músculos. nada más sospechoso vos sepa que debería evitarse a cualquier costo. asesoro otra ha abortado los descuidos de todo un equipo de hockey. al modo de persuadirla de que la tardanza es normal. lo le que no he prodigado mis energías en las entrañas de otra. morales. los peores miserables del temo. uno que espera la señal de un colega. y los fines atiborrado de algún líquido corrosivo y pernicioso que envenene la at. planeta querrán buscarme. y nadie re. la prestancia la intoxica. Alguien. a un par de kilóme- mósfera. Lo he le esté siendo infiel que debo revolcarme con ella cada noche y mostrar- orillado a teclear con diligencia y apuro sus claves de identidad. una vez que ese que un reloj despertador o el vibrador eléctrico de una pareja. Me creen. Espero lo peor: he conseguido que mi empresa retraso. pérfido. perpetuo sin embargo: un zum. o el gobierno) para conocer los resortes de su voluntad. atesoro la ambi- términos no coincidentes (la mano derecha debe vigilar a la izquierda). Nunca he descubierto. me dedique a preparar materiales un despiadado cualquiera. De tanto Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 216 217 . No es infrecuente que. Los obligamos a Me ha dado por presentarme a trabajar una hora antes de lo nece. la que cualquiera que desee contrabandear armas o explosi- cruzan por el alcance visual de mi aparato. que es sea una carnada para los mayores bagres del río que he perdido la cla- más la gente que se mata. un sistema horror incontestable. hosco. en cambio. para actuar. darán por pensar que eludirme garantizará che. entien- contemple? Nunca. alistar los reflejos. doy por sentado que el turista ticas para enfrentar lo inminente. Antes de que el supervisor alcance nuestra posi. Para justificar el pretenda infiltrarnos. religiosos. Ella ríe. la poseo ferozmente. un infame que el puesto más allá de la hora establecida). he convencido de omitir las cortesías y chanzas para con los colegas. igual. les ofrecemos espacios de queja No puede. para charlar con los reclutas e indicarles las mejores tác- un supositorio nuclear metido en el ano. una aduana más formi. entre los equipajes y seres que insalvable. sucede a diario. visuales o escritos que puedan resultar útiles para novicios. la caracterización de agotar a mi mujer por las noches. no hay Me he acostumbrado a esperar a que mi relevo entre en funciones. de desmenuzar con el escáner corporal las carnes y entrañas de todo lo Los supervisores han terminado por entender mi lealtad. que no son sus compañeros. fuerza los controles por ello. para poner en marcha una maniobra de he concebido y presentado. Les aplicamos cues- dable que la que custodio. apenas logro de ojos sulfurados y pantalones cortos es. ridad mental: no sé ya si el chico que me releva es el mismo de siempre. tionarios-trampa y pruebas simuladas. penetrará el cerco. Soy yo quien debe encararlo. digo a mi mujer que he decidido caminar a casa para fortalecer comparta mi postura. Mi mujer recuerda que hace años el éxito de sus planes. Porque. sus pobres secretos y nos apode- sario. no debe ser que otros resistan lo que me corresponde a (falsos solicitantes comprensivos los invitan a hablar mal de la empresa mí. confesar. de semana acudo a las instalaciones de la empresa. amenazador. Me provoca tal entusiasmo la idea de que mi línea que ningún aeroplano es desviado o tomado por malandrines. Aconsejo segundas revisiones de bolsos y bolsillos. en las carreteras. Permanezco a su lado las primeras cierro los ojos. en la cama. Dejo mi rutina diaria. aquella en la línea. Toma las cosas de un modo tan cínico que Lo miro cetrino. No: que no sean otros los que esperen. Es. Teme a tal grado que final de mi turno. También mente camuflado. en algún momento. apenas. intelectuales y físicos de los solicitantes. den que soy un profesional. de seguridad del aeropuerto y del país: la que represente un obstáculo bido de cabeza. Analizamos los antecedentes raciales. los que tan sólo espero a que mi mujer venga a buscarme. dos horas de su turno y convenzo a los supervisores que me cercan de ¿Que otros esperen a que el rostro señalado. Ella me invita a comprobárselo de horrores. añadido de seguridad que nos permitirá saber de antemano si alguno ción y sospeche de mis intenciones (es del todo anómalo permanecer en de los voluntarios que solicitan empleo es. familiares. me retiro.

Noches Recorro el país. la demencia infinita está ahí. cientos de colegas peligro que represento. hermano. El amanecer se acerca. Su pecho da un brinco cuando enciendo la luz y descubre a todos que el enemigo. He conseguido un arma y la oculto tas inermes. pronto decidimos que debe permanecer en casa (hemos comprado una permercado. del capitán. Si dormimos durante la guardia. teléfonos coloridos. cadenas. de pasajeros.pisarlos y comprimirlos. en dónde habremos de golpear si es que vamos a defender hasta para la soledad del éxodo en la buena calidad de los aparatos electróni- el final las atalayas que nos han sido delegadas. Uno de los más exaltados. me revela. cuando se me escolta a un cuarto cerrado y se me empuja y escu- comentada por un par de diarios y un show televisivo) propiciara que pe. Por eso mos a levantar esta patria. manera encendida: estamos hartos y tememos que los colegas que han gozo cuando soy detenido y maltratado. hermano. volun- En otoño. afuera. pretende colarse a nuestras entrañas. parece digno de acompañarme a mi habitación. Y aunque bastaría con identificarme y mostrar conmovidos me palmotean la espalda y me arrastran al bar del hotel. y que tenemos visitas. y pide Espérenlo. que olfateen cada culo que pase frente a sus morros como si. Mi salario ha mejorado. puestas y consejos descienden sobre sus cabezas como un maná precio. me promete. de las líneas de seguridad en cada aeropuerto que visito. fantasea. entrará a nuestra casa. metálico y haga saltar las alarmas. Mi mujer me acompa. cuando soy orillado a desnu- ocupado provisionalmente nuestros puestos no hayan estado a la altura darme. esperen siempre la llegada del miedo. mientras me arrellano con mi mujer y nos tocamos. seleccionando qué líquidos prohibidos. hebillas. tantes deberé portar en el equipaje para ser más seguramente detenido. el mal. Mi esposa me acompaña en mis expediciones. pero prar un traje azul y una corbata de origen vagamente italiano en el su. debo confesarlo. concebir y ejecutar la seguridad aeroportuaria del país debe ser mejor necesariamente. en un principio. hago saltar los controles de seguridad. entre calcetines o camisetas para ver si la descubren. Temo a los apetitos desmesurados de mi amigo. Me distraigo. parpadeamos siquiera. en ranuras que se marcan de fila. a Subo tanto la voz que no sé si he resultado comprensible. Y se instalará entre noso- No sólo pasamos la mejor noche de nuestra vida desde la Univer. todo el día en la habitación del hotel. hallazgos en cuanto a obstaculización del tránsito. Jamás. Bramo de Disfruto. Siembro claridades y cosecho ovaciones. He encontrado un cierto consuelo sión. Se ha bebido la mitad del minibar. todo lo que sea nuestros repugnantes enemigos acudieran en tropel ante nuestras puer. volver a casa y encontrar a mi mujer ocupada Hermano. ésas. cuando mis documentos personales no son tomados por verda- en frentes y comisuras el temor de que nuestra reunión (que ha sido deros. mesmerismo y dominio psicológico del agresor. que mis pro. a despojarme de zapatos y calzoncillos frente a los compañeros de la responsabilidad. Por pagada y considerada de lo que ha sido por mi vieja empresa. me dice golpeándome una y otra vez el hombro. qué objetos punzocor- que mis gritos han despertado la simpatía de los asistentes. aplicarles a los pasajeros que lleguen a sus líneas de seguridad. la empresa me comisiona para asistir a una convención taria o no. en espera de mi regreso. cos que me acompañan: agendas animadas. mero guarda de aeropuerto: ahora seré el consejero y supervisor de to- mos con los experimentos que puedan sugerírseles a los novatos para dos. Decenas. prefiero demorarme y perfeccionar empresa multimillonaria (fue oficial en el ejército y sabe lo que hace) me su inspección. Mi esposa no ha dormido recorro el mapa entero. conseguimos que se conviertan en sabuesos nuinamente patriota como nosotros. Resaltan en las ojeras. cada día más volcánicas. me ofrece empleo. que es raro toparse con una pareja tan ge. penúltimo comisionado que toma la palabra en la clausura. la credencial que me acredita como asesor en seguridad para que todos Hago doscientos brindis. que deje en claro hacia dónde es necesario que camine nuestra profe. repro- ña a la capital (dormitamos once horas en un autobús) y permanece ductores de películas y canciones. ocultara entre sus circunvoluciones el Apocalipsis. Que no sean otros que lo llamemos el capitán. exploración. sino que el colega. Insulto y empujo al negligente que me franquea el paso sin reparar en el so. Dice además que mi claridad para irritados. puedo com. hermano. tros el miedo y no volveremos a dormir. muestro a contratistas y capacitadores mis flamantes abrasadoras. nacional de guardas de aeropuerto. si to estamos los tres cómodamente juntos en la alfombra. funcionario de una los controles se abrieran a mi paso. Soy el Que no sean otros los que esperen. los que esperen ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 218 219 . Dice. con el capitán. Dedico las cinco noches de víspera a afilar una ponencia propiedad rural con alberca y caballos) para atender las necesidades. va. sí. Temo. pron. recuerdo un minuto. el hermano. sidad. No un las noches. pero veo veces. Procuro dejarme encima anillos.

que son todavía las bases de la discu. a contar tanto como el de cualquiera de los cuentos aislados. Hasta hoy. El cuento sigue vivo porque no se ha quedado aún sin creador utiliza las reglas del cuento clásico al modo del siglo XIX o si prefiere un solo lector (evidentemente) y porque su forma no se ha agotado. a la vez. las que completaron la fama de J. Los primeros pasos para utilizar este potencial expresivo se dieron duran- te el siglo XX. la forma del cuento individual. a sus condiciones siempre distintas. mediante imágenes: las historias escritas tampoco recobrarán jamás su antigua posición de privilegio. brevedad ya no puede perderse. puede llegar EL CUENTO es antiguo pero no es una idea fija. puede ser más que la cuido. cuando comenzaron a inventarse cada una de sus partes —cada cuento— puede. sin atención a su efecto como conjunto) Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 220 221 . unificada –más novelesca– de La muerte y difundirse las primeras historias. en cambio. fica: se adapta.1 1 El entrelacement se utiliza. Y ahora el cuento conserva esa brevedad al menos en teoría. como tampoco podría el cuento volver a ser homogeneizando sus mundos narrados y a veces llegando a convertirlos en oral ni a publicarse como se publicaba en el siglo XIX. por ejemplo. como segmentos de un todo escriben y quienes lo leen. sin embargo. actual en la Edad Media: el entrelacement (entrelazamiento). serie de textos de un mismo autor. Scott Fitzgerald. la aproximación: las colecciones de cuentos se estarían convirtiendo en novelas. en las capas quetas («novelas-en-cuentos». en las antologías académicas y en los archivos de un blog: en todos los casos la acumulación de 1 los textos individuales. plemente en introducir referencias o ecos de una historia en otra: intentar Hubo un tiempo en el que los cuentos —los más remotos antepasados de lo unificarlas todas en un solo mundo narrado que las abarque y en el que se que hoy llamamos «cuento»— no se escribían siquiera: se memorizaban y se pueda hallar —o inferir— cierta consistencia. o desaparezca por indiferencia o por des. de reunión. Más aún. Pero todo esto implica un cambio en nuestra relación con las historias ALBERTO CHIMAL breves. «cuentovelas») que sugieren una fusión o una profundas del cerebro— vestigios de sus antepasados animales. leerse aisladamente. son una posibilidad de lectura distinta que trasciende. que reúnen simplemente una prensa —las que dieron de comer a Edgar Allan Poe y a F. la impresión producida por el conjunto. sin afectarla. A estos de Arturo de Thomas Malory). al escribir una por una sus historias. O en el XX. transformaron el género pero no lo inventaron. mayor. que La diferencia entre una novela y un libro de en el ciclo de la Vulgata artúrica.ligar y unificar los materiales de diversas dad que lo define más claramente del tiempo anterior no sólo a la novela sino gundo carece de una trama única y. Salinger en los años sesenta— pasó y no Manifiesto va a volver. en efecto. quienes lo Los cuentos como parte de un conjunto. El cuento no es breve para distinguirse de la novela. los libros de cuentos eran muchas veces reuniones de esas his- torias ya aparecidas en otros sitios. cuentos trabajado de este modo es que el se. parte de lo que ocurre ahora con esa forma. uno solo. o decaiga de manera irrecuperable. del mismo modo en que proyectos narrativos se les ponen a veces eti- el cuerpo humano aún conserva —en el pelo que no lo abriga. aunque la brevedad haya perdido su sentido inicial. sobre todo. D. el de los orígenes del lenguaje. sino para aprenderse y repetirse más fácilmente: heredó la cuali. de una técnica que proviene de los orígenes de la novela LAS PRECEPTIVAS y teorías del siglo XIX. No importa si. también. La gran época de las historias individuales difundidas por medio de la caóticas de cuentos (las más convencionales. repetían de viva voz. El medio no importa y ocurri- rá lo mismo en los libros impresos que en los electrónicos. como se dice. una idea ob. de colec- ción. La imagen más popular del cuento publicado es. Ahora lo más probable es que el primer encuentro de cualquiera con un cuento sea en un libro o en otro tipo de serie. el Pero todavía no. Lo adaptan. No es exactamente que el cuento se lea menos: de hecho todo se del cuento mutante lee menos y la época se expresa. la redacción más a la escritura. la mayoría de los ejemplos disponibles 2 se valen. ya conocidas —incluso— por quienes las buscaban y las revisitaban. El cuento cambia: se modi. Antes. procedencias que lo forman (y que inspiraron. para es extensa. suma de las partes. Por supuesto. sobre todo. El todo. que será percibida como tal. He aquí cualquier otra forma o técnica. Habrá un momento en el que lo maten. que consiste sim- sión sobre el cuento actual. Para aclarar más la distinción entre las que podríamos llamar colecciones soleta.

que de hecho es lo más que la literatura puede lograr). que tiene división binaria y tajante más utilizada (cuento/novela). Claramente delimitados. Lo que se revela es un campo: un mapa de las posibilidades de una co- do en descripciones. seleccionando qué ideas se Poco o ningún Alto grado de destacan en el texto.y las «colecciones-novela». lección extensa de segmentos narrativos. que reconcentra la percepción del lector en elementos explicitados por el propio texto. de minificción pueden controlar el eco. símbolos a partir de den situarse y diferenciarse. representación. la idea de las «colecciones ordenadas»: aquellas que tienden a sugerir un solo mundo ficcional pero no recurren al entrelazamiento. en el que diferentes obras pue- lazamiento se da en cambio por medio de temas. cuyos capítulos Las colecciones mutantes sugieren 2 El cierre perceptivo que Edgar Allan Poe llamaba son divisiones de una única historia— y de la homogeneidad del mundo na. considerar este tipo de colec. Los grandes autores del mundo narrado más elevados «realista» sin necesidad de abandonarla. se intensifica también el que podríamos llamar efecto de eco. el efecto de COLECCIONES «NOVELA» cio donde las ideas y el lenguaje pueden eco nos proyecta hacia afuera de ella. se puede considerar el entrelazamiento entre los más allá de lo escrito que sólo puede llegar mientras las palabras escuchadas diferentes segmentos del texto —que sería. un espacio no físico sino conceptual que «unidad de efecto» es un caso particular de este rrado. En él no sólo pueden compararse las diferentes los cuales se crean variaciones. sino que es posible percibir acercamientos de la agotan en la tarea de reforzar una representación (o en la sugerencia de una novela al cuento (y no al revés) e incluso descartar la jerarquía convencional. Ade. y el entre. en constante transformación: un espa- En la minificción.2 colecciones nuevas y más aún en las novelas convencionales. además. Diferentes textos «híbridos». tiene desventajas: no sólo sugiere una especie COLECCIONES MUTANTES de «progresión» o gradación lineal del cuento a la novela (imposible. evidentemente. ancla. con más ventaja. En este nuevo esquema se puede suprimir la categoría de las «colecciones-novela» y adoptar. lo menos encauzarlo por un camino particular COLECCIONES CAÓTICAS NOVELAS ciones permite modificar el esquema de asociaciones. prefieren conservar la variabilidad de las colecciones de historias breves. 3 COLECCIONES ORDENADAS LAS PODEMOS llamar colecciones mutantes: aquellas que en vez de acercarse a Segmentos homogéneos no entrelazados la forma convencional de la ilusión novelesca. pueden apreciarse lugar en toda narración breve: el vislumbre de implicaciones y asociaciones más claramente: Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 222 223 . Entre ellas no se crea la impresión de un «mundo común». o por A la vez. En cambio. notable en estas o leídas siguen aún en la conciencia del lector. Se puede incluso intentar un esquema: agrupa a las historias y que se encuentra eco. ideas. con toda su solidez y su fuerza mimética. sino parece implicar que el entrelazamiento es inseparable de la homogeneidad (o incluso la unicidad) de los mundos narra- dos. es posible considerar otra posibilidad: las colecciones Segmentos heterogéneos Segmentos homogéneos de historias en las que hay entrelazamiento pero no homogeneidad de los no entrelazados entrelazados mundos narrados. Esta división. por el contrario. o difícilmente categorizables por medio de la más. orientaciones de las colecciones convencionales —o las variaciones entre li- tos producen más fácilmente resonancias intertextuales porque éstas no se bros de un mismo autor—. fijo. los diferentes cuen. sin embargo. Segmentos heterogéneos entrelazados de medirse con precisión). una lectura ingenua podría llegar hasta la conclusión de que ambos son COLECCIONES CAÓTICAS NOVELAS lo mismo. a partir Entrelazamiento y homogeneidad tener primacía sobre la representación de lo poco que nos dice. caracterizaciones y cronología consistentes. entrelazamiento y nula entrelazamiento mostrado previamente y sugerir con él homogeneidad de los y plena homogeneidad no un movimiento sino un campo: un mapa de las posibilidades de una co- mundos narrados del mundo narrado lección de segmentos narrativos.

y una serie doble —poemas y cuentos— entrelazada alrededor de muy precisas influencias de la literatura del fin de siècle. Franz Kafka 17. Italo Calvino a. 14. Si una noche de invierno un 26. Breves entrevistas con hombres 4. Juan Rulfo repulsivos. Caza de conejos. Raymond Haruki Murakami Carver 4 COLECCIONES como Caza de conejos. Ana María Shua 3. 9. Antología de la literatura Emiliano González 1. Guy Julio Cortázar (antología). La feria. Shiki Nagaoka. A. Milorad Pavi Hans Christian Andersen a. que otros ejemplos de literatura experimental o vanguardista de la segunda mitad del siglo XX. Cuentos (primera colección). La sueñera. Cuentos de San Petersburgo. Creía que mi padre era Dios 5. Casares y S. James Joyce a. Hombres sin mujeres. El negro artificial y otros relatos. Hemingway callarte. El Llano en llamas. Narraciones extraordinarias. Virginia Woolf viajero. Ludwig Tieck et al. Las ciudades invisibles. COLECCIONES MUTANTES Segmentos heterogéneos entrelazados 17 21 19 COLECCIONES 20 20a NOVELAS 26a CAÓTICAS 23 25a 22 16a Segmentos Segmentos 2a 4 15a 16 13a 8 5 11a homogéneos 10 27 9 25 heterogéneos 26 11 15 entrelazados no entrelazados 1 24 6 3 18 12 2 13 7 14 COLECCIONES ORDENADAS Segmentos homogéneos no entrelazados Ejemplos: 11. como en las historias literarias. La sueñera o Los sueños de la Bella Durmiente proponen estructuras y tratamientos inusitados: las tres mencionadas. res- pectivamente. éste es uno de los caminos que todavía queda por explorar para la narrativa breve. Edgar Flannery O’Connor Vila-Matas Allan Poe 13. Enrique a. Juan José 21. Anton 16. a veces excluyentes— sobre una sola premisa fantástica. Enrique Vila-Matas Edgar Allan Poe 12. significa que el terreno del cuento mutante sigue siendo poco explorado: entre otros. Ocampo portátil. incluso. son: una serie de variaciones —a veces contradictorias. ¿Quieres hacer el favor de 27. Paul Auster de Maupassant a. Mario Bellatin 7. Borges. J. por favor?. La metamorfosis. Sauce ciego. mujer dormida. son textos menos conoci- dos. David Foster Wallace Nikolai Gogol 15. Diccionario jázaro. Ficciones. La señora del perrito. Mi confabulario. Putas asesinas. Cuentos completos. Puede intentar ese viaje el narrador que no esté interesado exclusivamente en reaccionar y acomodarse a los prejui- cios actuales: las «muertes del cuento» que aparecen con frecuencia ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 224 . Jorge Luis Borges 19. a. Los sueños de la Bella Durmiente. L. Historias de cronopios y de famas. Flores. Arreola 22. Juan José Arreola 23. Phantasus. Julio Cortázar 25. Bioy 20. fantástica. un conjunto de minificcio- nes que toman como pretexto y lazo de unión la lógica de los sueños. Su relativo aislamiento en el mapa. a. Roberto Bolaño 8. una nariz de 6. La literatura nazi en América. Además. Último round. El mal de Montano. Dublineses. Cuentos del día y la noche. Orlando. 24. Italo ficción. Ernest 18. Mario Bellatin Chejov Calvino a. Historia abreviada de la literatura 2. Mario Levrero Roberto Bolaño 10.

2010. Huesos y dibujo JIS sobre libretita Moleskine El arte de ver monos en todas partes .W Huesitos.

. Hasta aquí todo parece asunto de cuerdos. Lápiz de color sobre papel Un ojo pequeño es una o y un ojo saltón de conejo es el 0. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 II III . Las tragedias son crueles cuando se inmiscuye un pequeño ciervo dibujado.. quizá los políticos son simpáticos cuando se convierten en monos y los niños juegan con sus perros.Hacer un esquema de mis diferentes cuadernitos (o lugares). Una esponja amarilla es Bob Esponja y la Señora Pots es una tetera.

tiernos y amorosos cuando el humano que los observa les confiere algo de su humanidad. tiernos y amorosos desde su propia animalidad. El padre de la etología añoraba un mundo donde los animales resultaran simpáticos. «El perro Snoopy conduce a la última frontera metafísica de neurosis de adaptación fracasada». un conejo resulta gracioso con un sombrero de copa y un feroz oso implica ternura si se le agrega un ramo de flores en la «mano» derecha. W0188C Lápiz de color sobre papel Pendientes 1 Lápiz de color sobre papel Konrad Lorenz explica que los animales se tornan cordiales. Un mono es simpático cuando se rasca (actividad que en los humanos resultaría algo bochornosa). dice Umberto Eco. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 IV V . algunos rasgos o actitudes.

Diamanda Galás Tinta sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 VI VII .

Oxas cules Lápiz de color sobre papel Organizando peleas de perros y Oxas makai Intervención a fotografía con tinta Oxas balof Oxas patui Lápiz de color Lápiz de color sobre papel sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 VIII IX .

por la radio. J. al mismo tiempo. por eso en mono lo gracioso aumenta sus posibilidades. Greimas para ejemplificar que la «Los hijos de las parejas en las que ahora inmensa mayoría de los chistes consisten en se fomentan las minusvalías cacográficas oposiciones isotópicas: «El chiste considerado nacerían con igados en lugar de hígados. el artista encuentra los isotopía del discurso visual: altera en sus monos que no vemos y algunas veces y sin líneas los modos de observar la naturaleza pudor alguno los exhibe en diarios. Sobre el hombro de mi nana Intervención a fotografía con tinta Como aquella vez «Le chien du commissaire aboie» (El perro La mente de un monero con lápiz. dice de un término conectador». incluyendo diputados y el hambre en África. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 X XI . El chiste consiste Juan José Millás. en alteraciones lingüísticas. Lo mismo para los moneros. lo que dispararía el gasto camuflar. revistas o de las cosas o las cosas de la naturaleza. variaciones que se aparenta en lugar de bilis. como género literario eleva al nivel de la No sabemos cómo funcionan los igados. Hasta aquí seguimos cuerdos. conciencia las variaciones de las isotopías pero lo más probable es que segreguen vilis del discurso. por la presencia hospitalario para sacarlos adelante». El mono es la pero en dibujitos. tinta o Tinta sobre papel del comisario ladra) es la frase utilizada un programa de diseño es un diccionario: por A.

Tejo Bejuco 11 Tinta sobre papel Mátalas callando 12 Tinta sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 XII XIII .

Qué Tinta y lápiz encontramos monos: un algo dibujado que nos explica gusto encontrar un mono en una bolsa de papas de color sobre mucho del mono que somos. Las descalzas. Vida del artista corteza del árbol. o en el Cuadernito rojo de chistes incomprensibles. Archivo de ideas. Tejo Bejuco.. «Qué empresa fácil no pensar en un tigre. Músicas que necesito. Mini bitácora para la plano: dos ojos saltones aquí (00). Entonces Mejor así Vemos formas en las nubes y normalmente es de artistas ordenar la monería universal.». Hongo. JIS no puede cerrar los ojos debido a la muchedumbre de monos suspendidos de sus globos oculares. Lista de precios. Manitas la avenida un perro pensando en el peón aislado de penas. Pendientes de neta. cruza siendo. Para los fragmento sobre el cual el cuadro vaga sin intervenir». las patitas colgando del disco de Pixies arriba del montón de colegas. que un solo que se queja y la ardilla del tronco que JIS levantó caballero es el que los acomete!». Otro día. el siguientes libretas de JIS: Continuidad vaga. Es de cuerdos encontrar monos en todos lados. la preocupación de la araña del baño cuando mono del día. la voluntad que Édgar olvidó Kenya. Detrás de la moneda de Borges está Dios. ya las acciones de cada mono conciernen sólo al diván. «Un cuadro es Jis organiza el caos animado en cuadernitos. el detonador de monos disfrazado de juguete que robó a un niño la semana DOLORES GARNICA pasada. una sonrisa en la mochilita. foros o blogs. Escrito para después sólo hay que unir las manchas de color en cualquier del mono. South Park los encierra en Imaginolandia y papel y terminamos en círculos y cuadrados. un ejército de tapaderas de champú y gente conga. El primer dama. Lista de propuestas de nombres para DJs cantando poemas de Lorca. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 XIV XV . la rodilla «¡Non fuyades. Lo que viene oso bañado en lágrimas con flores en la mano. Suena el timbre y es un / revistas / mascotas / grupos de rock. Emblemas y logotipos. por aquí en la borrachera del domingo. cobardes y viles criaturas. diario. Querido decía Pierre Bonnard. para encontrarle más monos. casi ordinaria. El famoso libro de los pleitos de JIS y se enciende la regadera. Oxas manois. Reciba una colección de manchas de color que se unen para las flores del oso y regístrelo por tema en una de las formar un plano y finalmente forman el objeto.. Borges sólo veía al zahir. Temas. Llave de paso. En ocasiones. Vago narwilli. El mono está allí siempre. La lección de hoy es la sensatez de la mirada monera. casi normal. Ahora se nos cae la piel fritas.

Tejo Bejuco mu
Tinta sobre papel

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XVI

225

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un truculento y deshonesto espectáculo,
habría que buscar comparaciones en otras
conflagraciones). En sus cuentos es posible
apreciar la contundencia de su punch, el
buen provecho que puede sacarse de la
No sólo de cortos estrategia en corto, y vale la pena regresar
sobre sus procedimientos, en particular
sobre los que ponía en práctica para los
● HUGO HERNÁNDEZ VALDIVIA finales. Por lo general, el argentino nacido
en Bruselas se mandaba en la última frase
un upper cut fulminante, capaz incluso de
desmentir o darle un giro sustancial a lo
antes expuesto. Los ejemplos abundan,
pero sirvan a modo de ilustración
Así como a menudo se hace un símil entre «Continuidad de los parques», en donde
la novela y el largometraje, se ha hecho el las ficciones se unen, o «La noche boca
correspondiente entre el cuento y el corto. arriba», en donde las peores sospechas se
El símil surge de la extensión: en páginas confirman para el narrador.
y metros, la novela y el largo avanzan Ahora bien, aun cuando el corto cuenta
empujados por un aliento que precisa de con poco tiempo (los hay de menos de
paciencia para lanzarse a historias que un minuto), es fácil constatar que en ellos
acumulan numerosos episodios y que, también se puede detectar, como en los
por lo general, reservan más de un giro largos, el afán por concebir relatos en tres
de tuerca. El corto, como el cuento, no actos. Es posible ubicar en una buena
renuncia a los giros, mas ha de resolver en cantidad de ellos dos puntos argumentales
pocas páginas o minutos tramas que en (plot points) o eventos que cambian el
ocasiones apenas llegan a serlo. curso de los acontecimientos (que bien
Es sano y conveniente, por lo pronto, pueden calificarse de «giros de tueca») y
recuperar este nexo que se establece casi que sirven como frontera a los actos: en
en automático, que es un lugar común. El libro del guión, nos recuerda Syd Field,
Y es que, no por manidos y manoseados, maestro del manual de guión (que no del
los lugares comunes dejan de apuntar a guión), que la aparición del primer punto
razones frecuentemente atendibles. Y más si marca el final del primer acto y el principio
tomamos en cuenta otro símil, el que Julio del segundo; el segundo punto se ubica en
Cortázar ubicó entre el corto y el boxeo. la frontera del segundo acto y del tercero.
Comentaba el argentino que, mientras la Y aquí es donde la estrategia cortazariana
novela apostaba por una estrategia de largo prueba sus virtudes, pues es muy frecuente
alcance, algo así como a ganar la pelea que el segundo punto argumental esté
por puntos, el cuento había de lanzarse al prácticamente al final del corto; incluso
knock out (claro que, ahora que el boxeo es cuando sólo es perceptible un punto

226 227

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argumental, como se puede constatar en atractivo suplementario de Cecilia Toussaint ha hecho creer que no sólo de cortos vive el mi cabeza el eco de uno publicado el
muchas «minipelículas», éste se localiza en uno de los roles protagónicos), pero ya hombre de cine. Y esto es un cuento... ● año pasado en el Periódico de Poesía de
sobre el final. De esta manera se multiplica en su primer largo, Dama de noche (1993), la UNAM, un juego, o mejor, un ingenioso
la fuerza de lo expuesto y se despide al se empezaban a malograr las promesas juguete verbal fundado en las similitudes
espectador con material para seguir en el (con todo y la presencia de la Toussaint sonoras y semánticas de algunas palabras
corto cuando éste ya concluyó. en el elenco); el camino ha sido tortuoso y tópicos literarios y editoriales con la jerga
El cortometraje pone a prueba la en adelante, pues en Francisca (2002) y La tecnologizante de la época. A caballo entre
capacidad narrativa de un realizador, su última y nos vamos (2009) hay muy poco la escritura automática, el cadáver exquisito
destreza técnica; y en corto es donde mejor positivo que consignar. y los muñecos de cuerda del Tío Gamboín,
se aprecian estas virtudes. No es extraño, Acaso por la dinámica comercial Cochecito el poema, para decirlo francamente, no es
así, que sea la prueba que un debutante del cine, que ha acostumbrado a sus sino una divertida lista de ocurrencias y
debe «pasar» para aspirar al paraíso soñado consumidores a productos de alrededor hallazgos fonéticos que alude de pasada
del largometraje. Y aquí cabe hacer notar de dos horas, el cortometraje es pronto ● VÍCTOR CABRERA al espíritu fragmentario y atomizante de la
lo que, a mi juicio, es un mal del oficio. Por abandonado por los cineastas. Con algunas era del messenger, el Facebook, el iPod y lo
razones de economía monetaria y narrativa, excepciones (principalmente en festivales), que algunos ociosos han dado en llamar la
los jóvenes que estudian en escuelas de sólo en paquete sobrevive, como sucede literatura wiki: «times new riman / bislexia
cine se van ejercitando en corto, y un corto en las películas «temáticas» al estilo de / miss lexia / Pita Amor Cortés / [...] iLunes
también es su «tesis». Y no pocas veces París, te amo (Paris, je t’aime, 2006) y 11’ / [...] iPoe / ouliPod / sintaxis driver / [...]
asistimos a la proyección de cortometrajes 09” 01 (2002). Justo es comentar que estas Cuando, hace algunos meses, la editora dealers que no me maten».
sólidos, redondos; y a menudo somos cintas representan la vuelta al corto de universitaria Carmina Estrada me pidió Debo decir que en cierto momento
testigos de debuts prometedores. Pero cineastas que ya han tenido experiencias que le sugiriera a alguna poeta joven con llegué a temer que toda la propuesta
para estos jóvenes cineastas el corto sabe en el largo, y que no es raro atestiguar un libro inédito que pudiera dar título al poética de la autora se redujera a este
a poco, y no es más que una estación en el que sus aportaciones a estos títulos siguiente volumen de las Ediciones de tipo de artificios verbales sin demasiada
camino a la meta del largo, adonde apuntan son discretas, por decir lo menos (por Punto de Partida, entre los tres o cuatro profundidad, tan socorridos por cierta
todos sus empeños. Y no faltan los que lo ejemplo, el segmento que realizó el egipcio nombres que mencioné estaba el de poesía juvenil destinada principal y casi
consiguen, y abundan aquellos que dejan Youssef Chahine para la segunda). Ahí es Xitlalitl Rodríguez Mendoza —Sisi, como la exclusivamente a suscitar el asombro
ver que saben manejarse en corto pero no posible constatar que la destreza técnica llamamos afectuosamente. Confieso que instantáneo, más que de un lector, de un
tienen el aliento para sostener un largo. desarrollada en el largo no necesariamente había leído apenas tres o cuatro poemas escucha ideal: tintineos, ruiditos como de...
Pero se empeñan, porque acaso creen que si garantiza un buen producto en corto. de ella desperdigados en el ciberespacio, mucho pop y pocas nueces. Lo que encontré
no hacen largos no hacen cine. Una lástima. Sirva este pequeño regreso al lugar aunque sabía que acababa de concluir en las páginas de Datsun fue, en cambio, algo
A modo de ejemplo, es conveniente citar a común para concluir con una constatación: su periodo como becaria del programa extraño y distinto: un curioso artefacto que
Carlos Salces, quien entregó un puñado de es muy poco probable que el cine nos Jóvenes Creadores del Fonca, lo que me evoca las cajas-rompecabezas Himitsu-Bako,
cortos extraordinarios (como En el espejo entregue (para seguir con el símil anotado hizo sospechar que tenía un libro nuevo esos caprichosos enigmas de marquetería
del cielo y Las olas del tiempo) y después al inicio) un Jorge Luis Borges. Un autor que en espera de publicación. Fuera de estos japonesa cerrados herméticamente y cuya
dio el salto al largo, con Zurdo (2003), cinta de principio a fin construyera su filmografía detalles y del origen tapatío de su autora, apertura exige de nosotros constancia e
que fue un fracaso y luego de la cual no con cortometrajes sería casi inimaginable, cuya simpatía había podido constatar en imaginación, los movimientos precisos para
ha vuelto a filmar. No muy distante es la pues si hay escritores que pueden vivir del algunos encuentros fortuitos con amigos desentrañar su constreñido misterio, que no
experiencia de Eva López Sánchez, cuyo cuento, un cineasta difícilmente alcanzaría mutuos, nada sabía de ella. es otro que el del vacío que contienen.
corto Objetos perdidos (1992) ponía en la continuidad sólo con cortos: la industria De entre aquellos poemas cibernéticos Detrás de la sencillez aparente, del
evidencia virtudes atendibles (y que tenía el se ha encargado de limitar el oficio, y nos que recordaba vagamente, resonaba en engañoso candor de este pequeño objeto

se convierte entelequia llamada tradición para hacerlos en el universo asimétrico. condenado a la incomprensión reflexión ociosa. al salir. bromas y vaciladas («Un. en cuyo interior se sueños que nos perturban pero que el divertimento. La etiqueta de uno Ediciones de Punto de Partida. especie de cajón quisiéramos seguir «viendo». pequeños ensayos disfrazados de sin bluffear y apuesta su resto sabiendo que. 228 229 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● motorizado llamado Datsun. en prosa. reposa una su protagonista. Elvis y el añorado Batimóvil de Adam West. los niños son perversos polimorfos. UNAM / por la ironía —ese rifle de la inteligencia—. poemas bien templado. una breve alhaja anómala. de todo hay en esta botica cuyos en realidad. un señalar con dedo flamígero: «¡¡¡Eso no es que al contrario es cada día más joven. una más de una de esas cejas. el poeta José propuestos por Luis Ignacio Helguera en tres por mí / que estoy leyendo esto»): época comenzaron por hacer exclamar Homero (Veracruz. Datsun nos una lámina con nombre. Declara él mismo en el prólogo: «Nada más Fondo de Cultura Económica. que verso su naturaleza poética. un ejemplar tocado por la paradójica de sus evidencias primigenias. en Datsun juega sus cartas la mera pirotecnia verbal o sonora. siguiendo puntualmente las de éste (del volumen y de la sección que lo las múltiples formas del desvarío. este e importante: devolvernos —con esa Al final. Si de sastre (cajuela desastre) donde caben esas películas que «soñamos». evade instrucciones. Peligrosamente lindante con la alguien capaz de sentir «el indicio de un Como aquéllos. como la de volumen de ensayos como anuncia el y El café de nadie de Arqueles Vela. dos mejores remedios contra la excesiva el abismo del sinsentido. como la de aquellos estos dos polos la disertación.. no envejece sino automovilística japonesa. una novela escrita belleza del exceso. es en realidad. México. Datsun es en los primeros párrafos de esta reseña). vehículo es una pieza única de desenfado perversidad que en él sospecharía «el brujo el Tío Venancio —oficio: salt(e)ador de ● CHRISTIAN BARRAGÁN y extravagancia equiparables con los que de Viena»— al demorado hastío de ciertas trenes— mira pasar el paisaje de su absurda otrora exhibieron el psicodélico Rolls tardes de la infancia en que el crecimiento vida ferroviaria en las líneas de un imposible Royce de Lennon. como sostuvo frascos ambarinos. y atendemos a las definiciones y los límites chistes. abarcando entre gracia y la rareza de las líneas de modelos La segunda parte es la puerta trasera bella imperfección. desde el absurdo relato en un muro. humo. un graffiti. el Cadillac dorado de y el aprendizaje resultaban particularmente guión cinematográfico que alguien le sopla. siempre en a la imposibilidad de nombrar.. el otro no de apariencia infantil— que confieren al trasviste en planta o en niña para evidenciar dice nada. de la novísima poesía mexicana. La primera sección —la enfrenta con ese otro vasto sinsentido que en un rollo de papel higiénico». una esquela. el humor y una sensibilidad infantiloide Freud. voluntad. ridículo desde su nombre: solemnidad poética se exhiben en sendos ● Datsun. el Datsun de Sisi resulta banalidad y la cursilería. Datsun hará que se alce Éste es el testimonio con que un grupo de que se funda el poema y por la que transita metafórico con cada pedaleo. de precipitarse en Datsun resulta un antihéroe tragicómico. «Apuntador» es una joya de reúne diversos textos que oscilan entre por una pieza que evoca sin nostalgia la realidad. hay mucho que ganar ● riesgo de desbocarse. Sin duda. superficiales y apela a algo más profundo cierre el paréntesis»). esto es: la criatura que habita estas páginas se de su abuso: «Muertes absurdas». al adoptar que el lector. Poemas en verso. Incluso Línea de sombra. Ensayos sobre Sergio Pitol. prepare y se tome una sopa nombra) uno de los títulos más entrañables el sentido aparente y las significaciones de su propia medicina («Por favor. puerta del conductor— está conformada conocemos bajo el sospechoso nombre de en un poema. francamente encantador. y. advierte de antemano de las consecuencias —en el sentido literal del término. Es este detalle el en aire» finge un abolengo zen. acá. No es.. Niño freak medio lerdo y piscina azul azulejo invita a ahogarse en la lo sabe y corre el riesgo: dueña de un ánimo voluntad discursiva que va más allá de medio loco. de una la crónica y los apuntes. 2009. Línea de fuga Modelo 2010 de tres puertas. . Si. desde la puerta del copiloto. un lago la ceja de más de un custodio de esa de la vitalidad de una narrativa que. sin embargo.. el desvalido poema. una y en última instancia a la incomunicación. subtítulo. el diario y clásicos de nuestra modernidad literaria que abre el maletero. Aquí.] abordan a Sergio Pitol. un testimonio. «Todas las grandes novelas de nuestra así lo reconoce su compilador. que potencia la atmósfera incoherente en ondulante vestido se infla de un aire poesía!!!». pero temperada grotesco.. Línea de sombra. de Xitlalitl Rodríguez Mendoza. Hay una permanencia las improbables peripecias de un niño con anodina que no desvela hasta su último propositivos de nuestro tiempo levantan asegurada. 1965).. hay que decirlo. del ingenios poéticos (incluido aquel descrito al lector: “¡Esto no es una novela!”».. un como la oweniana Novela como nube guarda «La cajita feliz». más allá. Xitlalitl Rodríguez nueve autores [. el prólogo de su famosa Antología. dolorosos.. También grato para un escritor que descubrir que sus un poema en prosa narrativo que relata una «Lista de palabras favoritas» bastante muchos de los poemas más aventurados y lectores son jóvenes. declaró alguna vez Lezama Lima. demostración y asentimiento un nombre igualmente improbable. como no es otro que el de la antigua compañía que cuando «sube al aire. pero dentro trae un recado para libro ese raro y precario equilibrio y hacen su condición de outsider. dos.

La pregunta. para mí. es que se puede decir García Abreu (1984).. Vicente Alfonso respecto al ensayo en la actualidad. pero al mismo tiempo por los autores congregados. han comenzado a madurar. mas no — tienen de la vida y obra de Pitol. inaudita melodía indeclinable juventud del maestro». siguiendo esta vía latente en (1978). no es ajeno a la palabra «fuga». Homero en el mismo sentido pretérito. es un ensayo —en justifica si es necesario ensayar o basta con sino para crear una nueva. ● Línea de sombra. como ensayos) y la apreciación que sobre inducen paralelepípedos conformados una sola voz diversos géneros. incluso. compone una abreva de las fuentes populares (doxa) sus lectores». pero también México. Karla Olvera (1981). inaudita». implicaría necesariamente interna que genera su artífice sobre la torno a la figura del ensayo y el ensayista: obra como la práctica misma de la escritura. tags). Édgar Valencia (1975) y Alejandro El alcance de dicha falta no se limita al donde confluyen a un mismo tiempo señal Línea de sombra. salida precipitada. la vida y no se asumen como ensayos. de la permanencia de la no posean las cualidades necesarias para Al respecto. absolutamente. del cual conocer. de los escritores.. si no para recrearlas en versiones modernas Es innegable que el volumen acierta en bien todos (re)toman elementos propios de —en este sentido. Ensayos sobre Sergio Pitol. Y acaso ¿no estamos nuevamente —sin que la sentencia represente ninguna juventud. forma de creación. La la presencia de la vida y obra de Sergio Pitol encaminado a tender hilos entre las diversas etiquetar con tags. cuando su artífice esencialmente: el halago y la afrenta—. El error también reside una remasterización de dos actos. reuniendo en con la obra y sus lectores. a la juventud. Mostrar tanto sea visto como proyecto múltiple el tag. es una deviene la verdadera acción emprendida lecturas que autores contemporáneos un entimema».). sin embargo. «huida». [.. En otros momentos recurrirá. Y con esto no se quiere decir. para componer una melodía Sabe que significa de manera corriente Homero (comp... diría que a merced de la el ejercicio empecinado en conformar una la crónica para establecer un dialogo propios de la crónica o el diario pretendidos sincronicidad y la dispersión de cabos que forma inédita de nombrar. ni que ésta «[el] tag configurado en remembranza de la metáforas poseen la capacidad para madurez de los autores reunidos en torno a no cumpla su cometido de reconocer al nube —enjambre. que los trabajos incluidos nueva pregunta: ¿qué se entiende por tag? entre «la remembranza de la nube» y la mismo tiempo. . 2009. Rafael Toriz narrador mexicano —que tampoco está en se asemeja». trasponer la confesión. Declaración que da pie a una de sombra. la memoria o. el autor ofrece su acepción: informidad del «enjambre».. modo que el ensayo deviene enjambre suyo. que es un tipo de composición musical que la madurez de un escritor y la juventud de siguiendo esta certeza. el mayor cuerpo de sus propósitos y falla en la concepción de la escritura de él. la célebre novela la crónica. el pie de un solo gesto? Evidentemente sí. también el momento en que se encuentran ninguno de los escritos contenidos. pero no la fuga durante el siglo XX y aun sobre los de Joseph Conrad: «. ya que «abordarlo». desista de desarrollar fuga.. Desconocer. donde Línea obra del autor. el que debe ocupar el ensayo en la Antúnez (1984). es la imagen que convocar y hacer converger lo plural en un él: Magali Velasco Vargas (1975). melodía inaudita para acercarse a Pitol. encuentra su mejor ámbito: Línea de sombra. en la música y en la literatura. algunos apenas lo indica certeramente.la línea de sombra foto) es un ensayo. un fraseo Sergio Pitol. Marco discusión—. trazo sin atraer la dispersión. Así lo aclara Homero a la mexicano: no saber cuándo un texto (como entre la forma y el contenido conciliados en de Pitol es la persistencia más depurada de luz de La línea de sombra. ¿redescubrir?.] la línea de sombra significa.. Fondo Editorial Tierra Adentro. Y así. lector atento de la obra de escapados diríase de esa etapa luminosa de implica «tomar un ritmo antiguo. De ese modo se explica la lo abordan sus autores. sino como ensayista no propondría hilos de lectura Y es ahí. una acción creciente en el medio literario ante la clásica —y polémica— relación osadía como un acto sincero— que la obra de la obra de Pitol. ancestral. pero.. (1983). etiqueta? ello. Elisa Corona Aguilar (1981). es testimonio.. por José Homero. a un ningún modo. Es ese espacio. Un homenaje de la traspié del subtítulo. de igual manera. la remembranza. sin embargo. La queda abierta: ¿el ensayo es un tag? ¿Una es la búsqueda de la forma misma. de José la inconsciencia. En cuanto a Línea de sombra. precisamente. de sino tags». Lo que hay es simulación ensayo y crítica literaria en la última los escritos. pues ambas narrativa de Sergio Pitol y del proceso de estar presentes en la muestra. sino que representa y tema. «Enmendemos: quien sea capaz de través de una forma igualmente original. ensayar un medio a través dichos escritos manifiesta (textos que por las redes de asociación espontánea. el apunte o configuración de la colección (con textos «Actualmente. la década en México es completamente dejarse en claro que el trabajo emprendido cita y el préstamo... 230 231 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● Y al hacerlo nos confían un secreto: la e involuntariamente. reside en la ambigüedad Homero aclara su percepción en presencia inolvidable de Sergio Pitol: su ¿encontrarlo?.. diría yo. Ignacio permite entrever el trabajo de José Homero y «temas» como expresiones del tag. sino señalar la posibilidad que indistintamente. a los términos «señales» también. de actualidad y que todavía no reclama como Sánchez Prado (1979). el sino un canto de múltiples voces. un estilo. al parecer inadvertida en el origen del libro. Y por según Homero— el escenario desde donde incertidumbre que habita el volumen. días que corren en nuestra lengua ● señala que estos jóvenes. debe a través de la copia. que un ensayo Homero. No un coro. Entrañaría.

] En la vida. el nombre del tercer ante su entorno y frente al hecho poético. asimismo se vale de ajeno. «Bordón» es el título de la segunda explorador que va bien preparado a una «Dactilares». un fragmento de la canción «Signos» de el área galáctica de un monouniverso. por sitios o emociones tan particulares y expresar sus impresiones y reflexiones. podemos decir que todas poseen un en el beisbol como motivo generador.. Siempre hay penuria. A continuación destacaré mundo beisbolístico se convierte en el eje Este rezo a solas.. pues en algunos lectura. que está inserto. espacios (1958). los poemas.]». sin embargo. que destaca épico. en ningún tiempo solo. aluden a la forma e inciden en los infecciosos. como el dividido el libro («Acápite». No latimos en la costilla del los «elementos concretos» sobre los que María Panero (1948). su Esta sombría danza columpiada. y evocan. Si utilizamos este Conyugal ha de barrerse [. Jamás inauguramos o personajes particulares que conforman Rivas (1924-1998) y el español Leopoldo la matatena. remitiendo al lector a Soda Stereo. algunas situaciones. puede resultar útil poner atención algunos elementos que podrían orientar su del discurso y. mexicano Víctor Hugo Piña Williams por su fuerza expresiva: «Francamente no al mundo «exterior» y luego lo aprehende . encontrar otras formas de tenga una disposición más activa frente a paréntesis y comienzan con minúscula. que señala el contenido Adentro de la caseta donde el romance / tradición literaria que lo precede y en la motivos y a distintas actitudes frente a la del texto que encabeza». remembranzas o presencias del sentido del tacto. Sólo una aorta ingenua reposa el significado general de los poemas. éstos remiten a los después del título. también sirven como referencias concepto como punto de partida. adopta una postura crítica poesía. pensamiento y del raciocinio. quien y de sus correspondientes epígrafes entabla tono críptico. autor desarrolla una serie de ingeniosos DANIEL TÉLLEZ de ellos el autor da claves que orientan la «Acápite».. 232 233 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● representaciones de situaciones. doloroso. Ecos en la ausencia experiencias más abstractas y universales. se vale de casi cualquier motivo para una relación intertextual con diferentes específicas. con un aliento lúdico. a través puntos de partida del autor. temporales o espaciales. es preciso darnos cuenta de que los acápites otorgan apartado. una personales como una huella digital. incluido apenas / Un compás separado adentro / establece vínculos comunicativos con la de las secciones. Téllez dialoga consigo mismo. dictaban los crecidos: no hay hambre Resalta la fascinación que Téllez Estos diálogos impregnan el significado del de quitar el hipo los fraternos son tan manifiesta hacia la experimentación en poema. éstos son. es decir. tras la lectura de la realidad. lleno poemas de esta sección poseen cierto aire y son utilizados como vehículos de la peruano Reynaldo Jiménez (1959). lo que incita a que el lector los poemas de este apartado están entre llena en un parque lleno / Un parque es lenguaje y. aunque esto Cielo del perezoso es el título del más títulos no se limitan a la función fáctica. así. por ejemplo. los apartado. siempre un diamante / Unas colchonetas asir su realidad. escaló su tiempo. tienen un carácter simbólico pistas sobre el motivo de los poemas. a aquello perteneciente a los dedos o a permiten cincelar parte de su original visión que orienta la mirada del lector hacia que son abordados por medio de formas una impresión dactilar que. donde el yo primero se sitúa frente subjetividad primigenia. podemos «Dactilares».]». Vale la pena subrayar el casa en un parque» es un buen ejemplo Daniel Téllez. remite al adjetivo digital. aunque. Se arriesgado. el especie de recuerdo fijo. especial en los títulos. autores y visiones de la realidad y la poesía. «Una reciente poemario publicado por el escritor sino que se mueven dentro de un universo como del libro. «Acertijos» y «Lifestyle»). Respecto a los epígrafes y a los nombres término acápite: «texto breve. «Bordón». ejemplo en «(quedarse en cuadro)».. que en ocasiones aparentan ser aspecto que adquiere relevancia si en la terraza / Un desierto en la antesala A través de este libro. [. variadas como una postal. evitando así. quien nuevamente pone de simbólico. un destino fatal. sección. revisamos otra de las acepciones del Un infierno / Florido Un punto expandido poética. El Para aproximarse a Cielo del perezoso sello particular. Así. valiéndose de un hecho de conocer y/o reconocer. significa «desde el principio». ● JORGE LUIS HERRERA la sintaxis y su espíritu vanguardista y motivos y los tonos. por ello muchos se tornan hecho de que los supuestos títulos de de ello: «Una casa en un parque / Una casa manifiesto su afán por experimentar con el enigmáticos. el nombre del primer poemas que parecieran surgidos del decodificación del texto. es posible encontrar. significados o elementos formales.. la banda argentina de rock charada frena la alteración del destino. el de añoranza y resignación. El libreto cerebral así lo quiso. tradición literaria. escrito en prosa fragmentos de un diálogo inagotable. y evoca imágenes y recuerdos que le remarcarlo. donde el ejercicio poético se centra expedición. una tonada o global de los poemas. lo cual marca la pauta tanto de la sección no implica que carezcan de emoción. Una pero se transmutan. podría sugerir el Las emociones subjetivas son los Cada una de las secciones del poemario una crónica. Los Los motivos tienen un carácter simbólico entre los poetas están. pero partiendo siempre de la En cuanto a las partes en que está palpa fondo [. además. el nicaragüense Carlos Martínez hubo consanguíneos. surgida en los años ochenta del siglo XX..

contundente y lúdica. despierta mi / en baboseos / así se tasa la atalaya pía fantasma. Rose Mary Espinosa reiteración de elementos e imágenes como «esfínteres metálicos». vale la pena hacer un breve base en esa urgencia de reconocimiento a los enigmas que propone. que incluye albures. con el yo lírico reta al lector a acertar frente Por último. el lector inmediatas y leemos la cuarta de forros. A Es necesario remarcar que Daniel Téllez la historia: la mujer narradora se refiere. / en misa dominical de 9 am. los paisajes montañosos o «robocopulación» o «la raja mecánica». / en una biósfera robótica / anverso al rematan la capilla que son de tributo / y «Lifestyle» es la única sección ornamento y el puño [. hecho que queda en efecto. el lenguaje la edición se ajustó a las necesidades del historia. la bruma. Para usualmente ● muerte o a la desatención. críptica. la autora no permite saber.. diseño amigable y original y por su cuidado afán maquiavélico que muestran los que El espíritu de «Acertijos» lo marcan el editorial. y sugiere un comentario sobre el objeto-libro. sino por la de originales términos e imágenes como: caracteriza por ser rica. constantemente envuelta en dedillo / dotar de hermosura cuanto mira.]». imaginarios o reales. o bien habla de sí misma. A través de éstos.]». un velo imprescindible para . / Señor. de su de Porfirio Díaz. Salta a la vista el hecho de que se saben dueños de sus personajes y su tono. y termina con el trayecto en / acopla una entelequia darwiniana de saber que. Rose Mary Espinosa con ellas retornó nuestro garbo postremo conformada por un solo poema (de Los poemas de Cielo del perezoso se del miedo / último nos gusta recordarlo / cuatro páginas). pero seguro que cuando lo logre —suponemos debido a tantas pistas— no poemas que precede. que continuación un fragmento de este poema: rehúye a la escritura fácil.. indica el espíritu lúdico. concienzudo y dinámico.. una región de la sierra sur tecnopagana) / su software adulterado Cielo del perezoso. ejemplificarlo transcribo un segmento de El desenvolvimiento de la narración «Diferencial»: «El onanista cazador sabe al ● Cielo del perezoso.. el erotismo. que incluye expresiones y palabras chocante. la curiosidad. tomado de una canción de Soda calabozo / avivado por la tecnoevolución perezoso no encontrará fácilmente la nos encontraremos con la efervescencia Stereo. la existe entre ellos una secuencia temporal. Por ello el lector debe cuerpo. epígrafe. de popular. los tópicos y. según de rocosas / peñas les citan / peñas que venida.. México. fingimientos / ascenso armónico láser de el libro demanda atención y exige un rezo montamos en el tren de las suposiciones «Acertijos» es el cuarto apartado. al sitio en el que habita (o comienza su viaje en Magdalena Yodocono «la mujer indemniza / (extremosamente de manifiesto en todas sus obras. incluida habitó). taladra descripción y análisis de un estilo de vida variado. 2009. será capaz de disfrutar de sus bondades. la que nadie se ocupa». intrincada. pues tangible. la ironía. contrario a lo que dice el título. Conaculta. Bonobos / onírica. / Señor. Éste se centra en la distinguen por tener un lenguaje rico y ● ANDRÉS VARGAS REYNOSO filigrana senda / no digas autopista. por aguijón de las muchachas. El yo la añoranza. juegos de propio libro y no al revés. «Dactilares» describe / Ora seráfico diferencial de mujer / ora como arquetipos / del registro informático los periplos. con ese tipográficos y accidentes gramaticales..]».. si aquella ausencia responde a la palabras y frases en doble sentido. sensaciones y actividades.. quien evoca paisajes. en general. existe pero existió. de Daniel Téllez. «ciborg-fausto». El inflexión posthumana / […] / Yo Stelare yo solitario. entre aquellas manos del título. del buena percha / ora catar un mapamundi pródigo de mi Narciso / [. 234 235 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● a través de la palabra. y Con la primera frase de su novela Mi no sólo indicada por el orden en el que fenómeno.. lúbrico. el juego. / Me acuso que culturiza la braveza del cuerpo / sentimientos. la cotidianidad. Los poemas sexualidad y la sensualidad canalizadas presentes el dolor. Si nos automóvil rumbo a la Ciudad de México. ese cuerpo que alguna vez estuvo de Oaxaca. parece coquetear con el intríngulis de un ojo de agua. Oración colecta. interesante. Sin embargo. de «Dactilares» están correlacionados y a través de internet y la tecnología.. si en algún momento podrá diálogo por medio de algunos cambios Cielo del perezoso destaca también por su sentir de nuevo. Quien narra irreverente e incluso sicalíptico de los hombruno / espejo de las esposas que soy poemario. el constante movimiento del yo lírico. como ocurre entrada. Oración de buena prensa [. / como a pudor y añoranza / cada vez más común en el siglo XXI: la tanto «cultas» como «populares». lugares. lírico reflexiona e ironiza en torno a ese sorpresa. Están corea invariablemente [.] / proposición yo lírico. y se pregunta. despeja máquina / comportados androides del ejemplo en el texto titulado «Yodocono»: en nosotros la pretensión de la venida / de “living large” / ciñendo su mole biomórfico La caricia del «avispamos por el día once una tríada Cristo. el humor. confina de ginecodroide / ideal / de uso gracia para ingresar al cielo que ofrece este de una historia de ausencias. para ello recurre a la creación muestra una visión de la realidad que se cuerpo en tus manos: «Vivo en una casa de aparecen los textos en el libro.

2009. Rose Mary Espinosa le confiere a acariciar no son la misma cosa: lo primero marionetas. y De la infancia. y la necesidad de una escritora modesta plaquette en un tiraje de 500 su obra un carácter de mero erotismo. ya más adentrados en la tarea de responder a esas y otras preguntas y para que su poesía anterior a ese libro sus manos sobre ella. conforme avanzamos en hallar diversos significados para un mismo esquiva y la obra del autor argentino. El mejor ejemplo aflora cuando la una confusión de espacios. una título. México. de A diferencia de las dos obras referidas. cuál de ambos verbos domina sentimiento. del mexicano pase y retrasando el clímax de la llegada de a la vivacidad (valga el término) de la Mario González Suárez. fluye con la densidad de un jazz ● Mi cuerpo en tus manos. 236 237 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● dibujar el carácter de histeria contenida en un sofá. Terracota. Rose —ya desde entonces «libro de culto»— se «desaparecido». Es nuestro de ojos vivaces que hurga y rasca hasta someros comentarios sobre la personalidad un artista y su modelo. la mar de atractiva y tan curiosa como la Un montaje exiguo opuesta se funden para dar contexto a Quien diga que la esencia de un libro no autora. en donde dos su amante. aquel placer inacabado. búsqueda muy definida de la comunión entonación vibrante que se percibe por primigenio. todas referentes al carácter maraña de hilos que le coartan la vida. es simple montar la espiral de ese lejano 1997 que «la travesía mística el primer avistamiento de la imagen que su ritmo. un acercamiento deber descubrir. osa continuar el ejercicio la realidad. ahora que ha obra. Inclusive. La narración de Rose Mary bien en soledad ● mística en particular. La tensión sexual la historia. una mujer ejemplares. aunque no inmediato. título y cuarta de forros) sugiere manera como va librando al corsario de la invasor? ¿Quién en realidad está muerto? muchas cosas. Once años tuvieron entre el artista y el objeto a plasmar ambos que. en actitud fantasma. erótico del asunto. con otras mujeres provocando en ella un parece asomar cada tanto. podemos observar el la autora es sorprendente. nos remite a dos obras de manos en el vértice de su cuerpo. en nos toca sólo a nosotros. puede conocerse por la portada. El cuadernillo cuenta con dos nada más erótico que la relación entre contiene cierta dosis de cariño. de dotando de vida a sus personajes. o bien dispuesta a recetarse. si todo aquello ocurre en sueños. amados o necesitados? La soterrada de Viel Temperley se develara que observa cómo quien antes posaba a preguntarnos. compartiendo. Es en ese carnalidad y deja de lado. con una pasado y en las que conocemos. personal. se dirigen a esa urgencia que proviene de la costumbre que pasar para que esa personalidad juega como catarsis para la narradora un mismo fin. tanto que por honestidad a toda una literatura de cuerpo decapitado de una mujer sentada momentos podemos sentirnos hermanados pseudomística que recorre el continente . el A pesar de ello. una casa de cuyos puede ir borrando la frase de su diccionario princesa para montar una obra de guiñol ● M IJAIL LAMAS interiores es imposible. desde narradora. oscuro y sutilmente engañoso. con el dios cristiano. precisamente ponernos a pensar y gozar Lo que en 1997 parecía una figura sentimiento dicotómico. con esa el texto. la osadía nos lleva de ser queridos. o en ese mundo alterno que Mary Espinosa hace el trabajo rudo. quién es aquél en cuyas manos instante cuando se devela la personalidad En 1997 se publicó en México el Hospital en gran medida. y aun apasionada relación de amor entre dos —o latinoamericana en general y la poesía antes mejor utilizado el término— durante así resulta fresco. Tocar y de ambos personajes representados por las británico de Héctor Viel Temperley. donde la experiencia la construcción de tiempos y palabras. Inclusive. y obra como gancho la misma manera como una escritora va Mi cuerpo en tus manos apuesta por la para el lector curioso que desea saber. juego erótico entre dos amantes con fines la eterna navegación en la mente de la Cuando Eduardo Milán afirma en distintos: amor y dominio. de placer y celo. Desde el reposó (o se alteró) ese cuerpo. una mujer dulce y soñadora. ahora se nos muestra las revisitaciones que la narradora hace al Espinosa. a quien cuesta trabajo no ver en como una poesía con rostro. ella narradora. aunque opuestos. de Julio de paciente espera. bien mujer sale en busca de una marioneta de en los tres casos. respectivamente. ¿Quién es en realidad el (portada. mundos paralelos pero de significación misma y sin pudor. mientras que lo segundo como Rose Mary Espinosa. La conjunción de elementos con la marioneta de un pirata y detalla la desembarazarse. que es editara en México. de Rose Mary Espinosa. lo subjetivo. con las piernas abiertas y las con las palpitaciones y el deseo de la mujer de la narradora. Mi cuerpo en tus manos es una obra para con esta novela que se disfruta como una nebulosa que revolucionaría la poesía Una dualidad tangible que se toca —nunca lectores exigentes consigo mismos. ¿Los fantasmas pueden ser escritos por Ernesto Lumbreras y Eduardo ciertas sensaciones. o si bien la autora se refiere a tocados o acariciados? ¿Sienten en ellos Milán. El ambiente aparentemente imaginería similar: Casa tomada. y es frío y maquinal. a pesar de la bruma y de espiritual es indisoluble del cuerpo. aparentemente lejano en donde conviven la lectura. aparentemente. dejando que el tiempo inoperante en la realidad se contrapone Cortázar. los lectores. La sencillez con la que se expresa de Temperley es una buena lección de acompaña la portada.

tan lleno de no conocen el mar. da cuenta por la poesía culta apegada estrictamente Estas características que he comentado Es interesante observar cómo los de ello y trasciende el hemisferio sur. y fragmentos de poemas. Esa divinidad. estadios repite metros». ya que desligados de su primer para su propia concepción de la poesía. Aldus. de Héctor Viel Temperley. Más allá de una planificación madre me arrojó. solo / ante tu fuego». ni la ciencia del mundo. que le otorga contundencia. Jaime Sabines la donde. atrofia necesito regresar al hombre. y podemos ver. resulta original. De tal mundo. le pido / que manera que a los parajes rurales y marinos poemas escritos durante y después de la cocinas frías y bajo un sol de nieve. o «Soy el hombre que Es Hospital Británico el libro que asegurar lo mismo de los poemas. es una especie de sensacionismo candorosamente extraña. de jinetes y regatas. pero que algunos hasta aquí corresponden esencialmente comentarios que existen sobre Hospital hay cierta crítica que se esfuerza en elevar poetas del siglo XX incorporan a su poesía a sus libros publicados entre 1956 y 1982. como Viel Temperley. se traslada ese halo bíblico. entre «Al que me ame. pero que es propio del del ritmo. las muchachas que dispersarse de manera más caótica. del canto. / porque tengo malos extática del poema y apuntalan con su Hinostroza y Raúl Zurita. Salva a ● Poesía completa. atrofia también ojo del poder. para mencionar poesía popular y que fue poco apreciado recuerdo de cama / por el asma en la cama.. suelo / como cuando buscaba / gateando «He decidido no morir en cama / por muchas contexto vienen a incorporarse a la trama la influencia de poetas como Rodolfo mis soldados»). 2008. éste maravillada ante la obra de Dios que es quiere ser aguada / para beber tus lluvias / catapulta a nivel latinoamericano a Héctor es un libro de altibajos. la pampa argentina y sus permite desplegar su trance doloroso sin Hay fragmentos en que la tensión el crítico uruguayo no conocía el trabajo personajes: el cholo. donde esté. Tu Rostro vehemencia. pero a la preceptiva poética.» estructura conservadora el corpus del libro. La obra de Viel es el vehículo efectivo para el encuentro con en la página a la que la poesía tradicional caprichosa). de ahí el montaje arbitrario de los muy oscura en un plato de tropa. este libro representa una muy identificables como el abuso de la piscina y balneario.. lo que hay es atrofia. la asonancia machacona: finalmente una poesía que en un impulso al modo del naturalismo franciscano. no abandona del todo la cadencia de manera atenta los poemas en sí. Tu Rostro ruegue por mi alma y por mi vida / que pida de la Argentina. torre de la infancia. . así como de otros países enfermedad. a través del registradas del todo por el pensamiento de ruptura. por ejemplo. de eminentemente conservador: es el libro de «Alguien me odió ante el sol al que mi creativo logra trascender su propio registro ahí que las sensaciones parecen no ser un enfermo.. que es me toque la muchacha. también encontramos poemas como una conversación entre colmenas con a Dios por éste que ha vencido». Placencia: a la ciudad como el doble negativo. arrobamiento místico que el yo poético de personal y que es sustituido por fragmentos este fragmento la recomposición del ritmo México. poesía territorial y adánica. Británico se han centrado en el montaje algunos atisbos de desarticulación del —en México. tal vez poética eminentemente conservadora y cuerpo. pero sin su de Sudamérica. Necesito estar a oscuras. estos textos en la poesía de Sudamérica existe un muy la rima asonante («Yo no grito tu nombre / no es raro encontrar cierta poesía de la adquieren una nueva dimensión en difundido impulso de experimentación cuando sueño / que he perdido las botas / convalecencia que adelanta lo que será su comunión con los poemas más actuales y ruptura que resulta ya tradicional o que muero. Me gustaría terminar con lo siguiente: endecasílabo y que utiliza recurrentemente A pesar de esta vitalidad del yo lírico. pero sin los alcances monumentales que se ya publicados. / Mira mi somete. alteración en su estructura y contenido. / mira mi cuerpo acentual del verso medido que le da porque el montaje es lo que realmente católica que a una poesía vanguardista. recurso identificado con la cosas importantes. Por eso es común de prosa poética donde la reiteración le del verso final. a dos de los más importantes. cueva a la que vuelvo / siempre / a sentarme identidad a su poesía. dada su vinculación temática. ni el padecimiento y la descomposición ● página. que en vez de repetir Viel Temperley persigue. No quiero que extrañamiento de la condición anómala del y pasan directamente de la epidermis a la en la organización del discurso. mística se apoya de manera recurrente en la anterior del poeta argentino. No rudimentario. no podría poesía de ánimo deportista y militar. y Crawl (1982) hay una ruptura con la de los fragmentos que suelen repetirse proceder sudamericano: esto ha sucedido En el yo lírico de estos poemas el cuerpo forma rígida de la disposición del poema y ordenarse de manera aparentemente con Hospital Británico. pero no se han comentado Temperley nos enfrenta más a una visión la divinidad: «Señor mira mi cuerpo. se expresa en la naturaleza anomalía en la linealidad de un discurso enumeración. que son incorporados y como sombra verde y negra con balidos La de Viel Temperley es una poesía encuentran en la obra de Raúl Zurita y su ordenados aquí en prosa. Sin embargo. 238 239 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● escrita a la usanza de. si bien en Carta de marear (1976) estructural del libro (las fechas y títulos discurso como verdaderos prodigios de ese utiliza magistralmente.». es evidente que encontrar lo rural. el Hospital Británico: del libro. / Ahora las busco sólo / por el obra más comentada. melódico en un solo momento. con recurrencias Dios mismo. el guardafaunas. muy ceñida al heptasílabo y al relación con la geografía chilena. muchos de ellos vértigo en la llanura del verano. pero sin mayor muy cerca de mi aliento y mi revólver. que El yo lírico se vuelve fragmentado en fórmula surrealista muy identificada con la esa rigidez del metro y hasta en ocasiones son el símbolo de la pureza que se opone la conmoción de estar quedando fuera del poesía de Breton: «Tu Rostro como sangre con un aire al padre Alfredo R. que ya se había vuelto una marca quiero ser tocado por los sueños».. de con la piel de su pecho». ni el rufián.

Camille Plateel. la señora Vouin. En Francia. estuvieran dictadas por la timidez. era dura. Como parte de su investigación. y su respuesta «La señorita Fournier. en 1924. y el Fénéon cambió totalmente el estilo de esos aplaudidas con entusiasmo en la Alemania poeta Stephan Mallarmé dijo: «Los únicos faits-divers. esos textos de los Pissarro (padre e hijo). Lines para The New York Review of Books. André Breton dijo de Fénéon tras La respuesta de Fénéon parece salida de falleció el domingo. el frenólogo ministerio de Defensa encontraron una un ladrón. anodino. El fiscal trató de acorralar asesinaron: amor». si podía encontrarse sobrenadando. que publicó en talento. uno de los numerosos proyectos que relacionada con las muchas máscaras que LA RESURRECCIÓN DE UN GENIO «El señor Scheid. rindieron homenaje a su ventana de su oficina. Tripleval y Balzac se preguntaba en La piel de zapa dedicara a explotar la población china. como sus Novelas en tres líneas. de Dunquerque. esas breves historias se relacionó con el «peligro amarillo». de Toulouse. y Maurice Denis. de París. Fue también revistieron las actividades de Fénéon. que fue dijo en la introducción al libro que «en la del puntillista Georges Seurat. la primera traducción al imposible verificar si el acusado estaba Dupuis vino para recogerla. en Fénéon también fue marchand de arte Según Fénéon. el señor el año 1906. oriundo de Levallois. sino por por Jean Paulhan. en la calle. y lo admire y amé. Antes que supuesta conquista de Occidente por parte Defensa. Se lo considera el descubridor con sobrenombres. curada para siempre de tuberculosis. en su seco humor. Fénéon se encargara de la columna de de los asiáticos. agasajó a pudiera competir con estos tres renglones: una editorial. francés de James Joyce (Dédale). Luc Santé. 240 241 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● Uno de sus escasos artículos firmados directa y. promotor de artistas del calibre de Signac. posesión de esos detonadores fue ambigua. se llevó a cabo ayer. colocó una bomba en el restaurante del insípido. donde padre de Fénéon acababa de fallecer. albacea del escritor. que había retornado de Lourdes cuya inmortalidad quedó asegurada con de Gourmont. sus Novelas en tres líneas. de Pailles. y resbalosa». el contenido era y chinos. en su crueldad». La respuesta está en Félix Fénéon Surrealistas como Guillaume Apollinaire a Fénéon preguntándole si no hubiera sido «Vital Frérote. que creía en las bondades de la acción textos fueron publicados por Fénéon en . un ejemplo: «El funeral Novelas en tres líneas Fénéon entrevistó a tres gigantes de su Hotel Foyot. fecha reciente por la editorial The New York lo entendí completamente. Éditions de la Sirène. y acertó». de 75 años. razones políticas: Fénéon era un anarquista Alrededor de mil 220 de esos breves «son La Comedia Humana de Fénéon» ● Lautrec. son sus artículos». Septeuil. el periódico Le Matin. un misterioso escritor parisino y Alfred Jarry. el océano de las literaturas. bocha seguía rodando. decidió apuntarle influyentes revistas que circularon en anonimato. se ahorcaron: neurastenia. e incluso creó hallados por su padre. Bonnard. asesinado por tiempo: el novelista Jules Verne. se arrojó al apareció. ● MARIO SZICHMAN raciales sobre la criminalidad que fueron Sus amigos no creyeron la acusación. mínimos textos. y conoció y frecuentó o fueron encubiertas por pseudónimos. le Fénéon emprendió en su vida. Eugène «Ayer. una de las más tareas más famosas se concretaron en el líneas han sido redescubiertas es casi tan cada uno de los disparos. de Evreux pagó por la ceremonia fúnebre». Mientras la Review of Books. quien tradujo Novels in Three a algunos de los escritores y pintores más inclusive muchas de sus cartas las firmaba compañera de Fénéon durante medio siglo. y que fueron divulgadas en asombrado por él. «también debe sufrió un ataque al corazón. Como el «Eugène Perichot. un libro que en la galería Bernheim-Jeune. durante su muerte: «Aunque lo conocí y quedé algunas de sus Novelas de tres líneas: «Si es «Cuando jugaba a las bochas. él se iba alejando de Esos exquisitos. guardó esos textos en un álbum. Tras errar editor de la Revue Blanche. bizantina como sencilla y epigramática a su suegra. Su caparazón una ventana». trabajaba en el ministerio de son denominadas faits-divers. Ambos lo Sena una joven desde el Puente de las Artes». nunca tan fácil arrojar detonadores a la calle desde André. luego que uno de sus compañeros faits-divers en Le Matin. los detonadores habían sido desempleo». Vuillard. son Tal vez la incomprensión de Breton está esta vida». Por error». En la oficina de Fénéon en el del gendarme Refeveuille. la del destino. así como el simbolista Rémy mucho más fácil arrojar esos objetos por la de Nancy. especialmente japoneses en 1894. en su ternura. dijo que era más probable que Occidente se ante el fiscal que le exigió que explicara la y la señora Septeuil. nazi y en la Italia fascista— y el gran detonadores que carga Fénéon consigo He aquí algunas de las novelas creadas geógrafo y teórico anarquista Élisée Reclus. dijo al fiscal. diciendo la verdad. y fue un Es posible que esas precauciones no descubierto tras el fallecimiento de ambos precisión del lenguaje. La ciudad Césare Lombroso —responsable de teorías ampolla con mercurio y 11 detonadores. Sus La razón por la cual las Novelas de tres disparó tres balazos a su esposa. Llegó a ser sometido a proceso. por una de esas casualidades Le Matin. ser fácil encontrarlos en la calle». fue su producción. cáncer. una lavadora de platos (1861-1944). a las cuatro de la tarde. Pero otros suponen que por Fénéon: Reclus se burló de esas ideas conspirativas y Fénéon era un activista. era la señora Lemartrier en su hogar. famosos. Francia (1893-1903). en vez de guardarlos. de Sucy.

Corren todos. la historia. ya estoy aquí. compromisos. Empecé a escribir una historia que de la trama. la poesía y el En realidad no quería hacer una novela. Es decir. años no me abandonó la historia. con calma. los encontré bastante rápido. En la novela ocurre que dos pasatiempos: memorizar los nombres historia de carácter no infantil y que hacerla? uno debe tenerse más fe. Lo que tuve que cambiar «Los chistes son ¿Cómo te fue en esta primera incursión en el ¿Cuál era el principal tema que buscabas abordar? mucho fue lo que ocurría entre ellos. uno centrada en la relación entre una mujer Muchas veces estuve a punto de tirar la quedando en el camino para dejar la tras otro. por fin. dije: las posibilidades narrativas que tenían. porque muchos nudos o está Eurídice. Al contrario: las vicisitudes concretas de la trama. Para el escritor. descubriendo los vericuetos ensayo. una mujer madura que recién No estaba interesado particularmente en primera o tercera persona. necesario para decantar lo que hacen. Con eso. que pude. o casi dos un significado distinto. Me obligó a quitar muchas cosas. Quería hacer quehaceres. luego situaciones quedan como suspendidos. Los cosa que le ocurriera a un personaje casi quince. narrativo. Hasta llegar a su ineludible hecho fue lo que me impulsó a seguir escritores que quizá no se den el tiempo Entonces. tuve primero que vencer Supongo que en virtud de esta prisa aspiré a que la novela tuviera esta novela. En estos tiempos acelerados. También se empezó a extender poco a poco. primera novela de un Quizá a eso se deba que hay tanta Creo que sí. En quince la poesía. una en el erotismo. Morábito esquivaba esa posibilidad. los chistes y la muerte escribiendo la historia. ¿Cuáles fueron esos problemas? renunciar. Ha sido un trabajo largo. ¿quedó plasmada la huella destino: Emilio. buscando llegar a tiempo —o al sobre todo al tratarse de una historia quince años a un texto? una serie de excesos que se fueron menos no tan tarde. ¿cómo darle de escenas y diálogos inútiles. Cuando Los personajes han pasado por todas otros ramales de la historia provean la . y quizá por eso un componente género? En realidad todo surgió de una cosa fue tan difícil la hechura. 242 243 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● (Alejandría. Siempre regresaba a chistes me llevaron al sexo. tiene Emilio. sobre con los cuentos. el tiempo pasa en mis propios tabúes. terminarla. un pequeño con una memoria prodigiosa y Rápidamente se convirtió en una considerando el tiempo que te llevó modificando. Escribí la novela como hago autor que ya ha dado sobradas muestras de ¿Por qué aventurarse con una novela? literatura mediocre publicada. hasta poesía como los chistes suponen un uso En los tiempos actuales todo mundo corre. 2009). y se da el lujo de escribir. anómalo del lenguaje. perdió a su hijo y que encuentra en Emilio en escribir una novela. Creo que es preciso una historia que se pudiera leer de publicar sus libros. quería que cada Fabio Morábito escrito a lo largo de muchos años. todo en la novela. Creo que los hacer una caja de resonancia múltiple. me llevaron a la poesía. madura y un niño de doce años. Pero los personajes siempre fueron más uno de sus cuentos. sin saber a dónde va su oficio literario en el cuento. Y también manera. espaciado. hay muchos diez. Y corrigiendo muchísimo: La novela presenta la historia de Emilio. De todo tipo. Pero no quería ¿El ritmo requirió un trabajo particular? Corre el peatón para alcanzar el camión. toreando el Tenía muchas trabas de tipo psicológico. Una toalla porque sentía que no podía historia como yo aspiraba. Siendo una relación centrada largo para adquirir cierta perspectiva. a despojarla lo más posible Corren los automovilistas. donde el ritmo hace pensar que se trata de bueno. plagados de citas. un poco más de un panteón y buscar chistes. pintaba para ser un cuento para niños. A para llegar a salvo a la siguiente esquina. sobre todo de cuentista. ¿Hubo cambios en la historia original. o menos ésos. sobre todo a la hora velocidad de lectura. corrigiendo. al final. pero muy dejar descansar los textos un tiempo un solo tirón. Eso creaba la necesidad de ● ÉDGAR VELASCO problemas que me planteaba la historia. corrigiendo. y es mejor que queden así para que la reencarnación de éste. Siempre me importó. Corren los días. chistes son un componente secreto de Y eso me creó dificultades para armar la alternado con otros libros. a la muerte. quince. del cuentista? (Anagrama. Fabio Morábito se toma su tiempo intenso. quitando. Para mi temperamento todos. Quité tráfico. que no hubiera secreto de la poesía»: Fue muy trabajoso. El tono y la forma constitutiva. Cinco. Desde probar con un narrador de paciencia. 1955) construye una trama vi que ya estaba en una novela. otro ritmo y los años se acumulan. buscando relación que llega a tener para los con esa historia. Corren los autores. Es un libro que he bastante banal: el instrumento que actos en seco. rebotara en los demás de alguna él buscando la solución a muchos a los nombres de los muertos. el detector de chistes. en la medida en que tanto la trama. Pero no: es una novela. y ese de escribir y publicar. comprobar nada.

además de ser luna —una mujer. la verdad simétrica del verso. es un ● JORGE ESQUINCA muchacha. niña de la mano. se llama la luna?». pensaba que debía de llamarse «Las islas más viejas son las más Fichero telegráfico género y otro ● Isabel. sin atreverme a decir las manera sucesiva. que recogió 3. ante la más viejas son las más verdes». Hermandad súbita iba hacia este último cuando a mitad del fuerza de ciclones y tsunamis. Tenía mi dormitorio al final. con vista a la ciudad. y que. Cinco secciones 2. como redonda y repetitiva es Esto también lo oí en un programa negros. Ésta fue la hipótesis los casos. y mi siento como una salvación. a condición luna. claro. une lo viejo a lo vecina sin pensar le contestó: «La luna se verde en lo superlativo. extiende por el mar: en él también la lava Un samurái vive en un palomar de Nueva perpendiculares a mi paso. llama Luna». El sitio enorme. Fondos blancos o repeticiones. aquí medio del océano Pacífico surgieron desde fotogramas que recrea el espectador. de pero no. le hubiera propinado pone en contacto con una verdad: «Las islas toda una clase. los y allá. Después del filme zen con el western metafísico. Cinco tal manera que nunca he intentado saber películas de Jim Jarmusch. y mi se fueron poblando de flora y de fauna donde sucede el pensamiento es también estudio al principio del mismo. Lo inventar estas imágenes. preguntó la niña. los un conjunto de cuartos distribuidos. hija de una amiga. ¿Una misma 1. «¿CÓMO SE LLAMA LA LUNA? Oigo en un programa televisivo algo que monzón»: ¿nubes que aparecían como búsqueda? «Todo adquiere la condición LA LUNA SE LLAMA LUNA» me llena de júbilo: «Las islas más viejas cabras por las cumbres? ● de un símbolo aparente». Una noche traídas de los continentes lejanos por la una pantalla de cine. Y lugar por la carretera al Desierto de los que. cabras la niña: la niña supo al momento que en ese colonicen de semillas traídas de muy lejos. En el mejor de Hace ya muchísimos años. LAS CABRAS DEL contenido. como más recientes. Rectángulos de tinta sobre los que la Luna. jardín me encontré a una vecina con una me doy cuenta de que es un verso que se William Blake es un pistolero del wild west. y de su boca brotó un —agrego yo— de que sean de origen sencillo octosílabo que le dio la mano al de volcánico. a la India y a se cala una tipografía. Laura o María. Un formato que recuerda ● ANTONIO DELTORO mi oído como un notario. esmeralda que se recorta sobre el mar y. Víctor Cabrera cierra los ojos para una luna blanca muy grande: «¿Cómo lomo inhóspito como base de la vida. y la muchacha verdes» es una traducción del inglés en un contestándole: «La luna se llama Luna». estaban viendo se va cubriendo de hierbas. que no se deja nombrar con otro televisivo. O quizás. Pocas veces se diseña un caso correspondían el nombre familiar y el libro para establecer un diálogo con su cósmico. en otra ocasión —estudiaba endecasílabo con acento en quinta y me Favores recibidos ciencias políticas—. pero anidó en mi oído de permanente: ninguna página es igual. En el cuento no es posible: y yo mi camino. poniendo su Jersey. los Himalayas. Después siguieron en silencio. para que el viento y las olas las Luna. Wide Screen. islas. que dice. «LOS HERALDOS DE LAS NUBES. creo que es la mayor diferencia entre un ella—. Entre las dos hicieron un poema: dos de alguna manera. vivía en un son las más verdes». pero esa noche. La programa de divulgación científica. «Si una palabra cambiara el mundo». a lo largo de un jardín alargado y el fondo del mar volcanes que poco a poco derroteros posibles de cada historia. Los otros escenarios. vino la poesía. formado por la edad relativa de las islas hawaianas: en las apariencias. Una palabra puede . «LAS ISLAS MÁS VIEJAS SON LAS MÁS VERDES» a qué se refería eso de «las cabras del en el libro de Víctor Cabrera. estableció el azoro de aquello que aparece detrás de Leones. Este breve poema. la niña erupción todo mejora con el tiempo: las pendientes y esperar a que se ajusten preguntaba por el nombre propio de la luna islas más despobladas y estériles son las más adelante. Eso es lo que aprendí y que. está lleno de MONZÓN» una pantalla de cine. El movimiento es nombre. después de comprobarse. Visitaciones espalda limpia para seguir avanzando. me da un sentido Litane. Bonobos. 244 245 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● solución. que después de una En la novela puedes dejar cuentas octosílabos y una verdad poética. Se refería. el descubrimiento de tienes que resolver todo y dejar la buenas noches. la penetración de una mirada.

Los caballos se arrojan por la el alfabeto que calzará los gritos». Cómo emanciparse de un imantación. Se comienza por el apellido o linaje perdido. Los monta de quien ha visto al pulpo agazaparse. blanco o se desvía. Giros en un eje móvil. «Vine a América porque me . No se Wittgenstein. se oscurecen. Aterrizajes en la línea fronteriza. Del pánico a la carcajada. de Teresa. Caracoleos. Montado en el pura sangre lepra de la santidad. pastiches. hundiendo raíces. con borda. Disueltos en el éxtasis hallará aquí un manual de instrucciones. Desde el la historia patria. deriva En todo caso: un híbrido: este libro. Dispara. El abierto disparo. Lo que importa es el alimentándose de un cielo otro. pasajes. Cada pezuña se encaja y marca. La fusta y la carrera a contraviento. su abre de un solo golpe de gong todas las vocación de abismo. escritura que deviene trayectoria. Cómo sabotear un palacio por la denuncia. El toro de Minos. la velocidad de la bala. Habría dijeron que acá había mucha plata». registros del habla rescatados en la polvareda. Del cuchitril a los regios aposentos. que se contempla en el espejo de su propia Un linaje perdido. 246 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● hacer que un mundo nazca: Fiat. ¿Cabeza humana extensión de la órbita que genera. Y la Dueña de África: «cómo te llamas cuando dejas de leer». evocativo es el juego de la insolencia Pecios. Y certidumbre que pasma. Con la serenidad Julián Herbert se tira con ellos. Lucifer. Salidas de emergencia que desembocan en el precipicio doméstico. como en aquella versión de El aro. Ahí. Marcas. ¿Los amansa? El centauro es aquí en el tibio mar de una boca ● centella. Puntos de tensión que «purificándolo de toda ficción». Fotografías como la huella o la Cada quien en lo suyo: Eduardo Padilla concreción de algo que está siendo cifrado (Serpens Kaput) escribe su propio obituario por la escritura. ¿Hay ahí Pastilla camaleón. Como quien en este libro de Alejandro Tarrab. Da en el plegaria ramificándose. Ortuño (Ilécebra) talla esculturas de hielo con un bisturí. Apunta. Dice. Escritura de imágenes-vórtice. Para ver a través. San Francisco en Atlixco: una voluntad de consunción. El fuego alternativamente se iluminan. a pelo. El que desmenuzar la andadura teológica insuperable arte del camuflaje. Ángel delirio. Relincho. dínamo generador de una averiguación esencial. Cruzas de lo nimio con lo arcano. Una y cuerpo de bestia? Así lo vio Dante. El sueño de un domador lomo escamoso de Godzilla contempla la de caballos. De la historia personal a un corazón? Mejor aún: su néctar. La familia como recámaras de la realidad. «Es de hierro y de hule del poema. en ruinas. Una ejemplar vocación de abismo. Un pulso que desconoce la Minoica. Y la teledirigida.