UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA

EL UNIVERSO ES INFINITAMENTE SUGESTIVO. Y nos afanamos en darle una
significación: sacar a cada objeto de su oscuridad, de su estado
mudo y cerrado a una existencia abierta y social. La realidad de la
vida humana se vuelve, entonces, lenguaje: forma. Pero la vida está
siempre delimitada por el tiempo, en tanto fugaz es histórica. Y, en
tanto histórica, su lenguaje posee formas de uso: límites formales. Julio
Universidad de Guadalajara
Cortázar concebía la vida y la expresión escrita de esa vida como una
Rector General: Marco Antonio Cortés Guardado batalla fraternal, cuyo resultado es el cuento mismo. Vida viviente a
Vicerrector Ejecutivo: Miguel Ángel Navarro Navarro
Secretario General: José Alfredo Peña Ramos
la vez que sintetizada. Fugacidad y permanencia. En tanto es social,
Rector del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño: Mario Alberto Orozco Abundis el cuento se compromete con la condición humana general desde el
Secretario de Vinculación y Difusión Cultural: Ángel Igor Lozada Rivera Melo
ángulo específico de la vida de los personajes.
Luvina
Directora: Silvia Eugenia Castillero < scastillero@luvina.com.mx >
Editor: José Israel Carranza < jicarranza@luvina.com.mx >
En esta ocasión Luvina entrega a sus lectores un repertorio de
Coeditor: Víctor Ortiz Partida < vortiz@luvina.com.mx > cuentos provenientes de diversas latitudes. Mundos éstos contrastados,
Corrección: Sofía Rodríguez Benítez < srodriguez@luvina.com.mx > contrastantes unos con los otros. Todos, sin embargo, contienen en su
Administración: Patricia León Patrón < pleon@luvina.com.mx >
Diseño: Peggy Espinosa
interior una materia trabajada que logra el salto de la dispersión hacia
Viñetas: Diana Mata el sentido. Una trama (la diversidad en tensión) que se nos impone de
Consejo editorial: Luis Vicente de Aguinaga, Carlos Beltrán, Jorge Esquinca, Verónica Grossi, José Homero, Josu Landa,
Baudelio Lara, Pablo Montoya, Laura Emilia Pacheco, León Plascencia Ñol, Jesús Rábago, Laura Solórzano, Carlos
un solo golpe: síntesis significativa, acompañada de intensidad. Porque
Vargas Pons, Jorge Zepeda Patterson. cada ficción transmite su misterio y su drama. Policial, científica,
Consejo consultivo: Luis Armenta Malpica, José Balza, Adolfo Castañón, Gonzalo Celorio, Eduardo Chirinos,
Luis Cortés Bargalló, Antonio Deltoro, François-Michel Durazzo, José María Espinasa, Hugo Gutiérrez Vega,
poética, fantástica, de amor, cada ficción es un conglomerado de

Christina Lembrecht, Tedi López Mills, Luis Medina Gutiérrez, Eugenio Montejo,
Jaime Moreno Villarreal, José Miguel Oviedo, Luis Panini, Felipe Ponce, Vicente Quirarte, Daniel Sada,
acciones y hábitos que el lector de Luvina
tendrá que experimentar.
Sergio Téllez-Pon, Julio Trujillo, Minerva Margarita Villarreal, Carmen Villoro, Miguel Ángel Zapata.
PROGRAMA LUVINA JOVEN (talleres de lectura y creación literaria en el nivel Conjunto de cuentos armado con la conciencia del potencial del
de educación media superior): Sofía Rodríguez Benítez < ljoven@luvina.com.mx >
cuento contemporáneo y del amplísimo espectro en que es capaz de
Luvina, revista trimestral (verano de 2010) expresarse: desde la estructura lineal clásica hasta el hibridismo que
Editora responsable: Silvia Eugenia Castillero. Número de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo del Título: 04-2006- entrelaza la poesía o el ensayo dentro de la narración, o los fragmentos
112713455400-102. Número de certificado de licitud del título: 10984. Número de certificado de licitud
del contenido: 7630. ISSN: 1665-1340. LUVINA es una revista indizada en el Sistema de Información Cultural de CONACULTA
de un mismo cuento cuya crisis es su propia materia. Lo que Alberto
y en el Sistema Regional de Información en Línea para Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España Chimal llama cuento mutante: forma capaz de encabalgarse consigo
y Portugal (Latindex). Año de la primera publicación: 1996.
D. R. © Universidad de Guadalajara
misma. El caos que impone un canon de renovación, que toca el estado
Domicilio: Av. Hidalgo 919, Sector Hidalgo, Guadalajara, Jalisco, México, C. P. 44100. Teléfonos: (33) 3827-2105 oral naciente de la literatura, así como el estado onírico desde donde
y (33) 3134-2222, ext. 1735.
Impresión: Editorial Pandora, S. A. de C. V., Caña 3657, col. La Nogalera, Guadalajara, Jalisco, C.P. 46170.
provienen las imágenes improbables: las que renuevan incesantemente
Se terminó de imprimir el 31 de mayo de 2010. todo arte.
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L u vin a / vera n o / 2010
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Su último libro fue la colec. 8 ☛ ESO VA A estallar ● 81 ☛ E L ENCARGO ● DANIEL SADA (Mexicali. 31 ☛ Vigilia ● OLIVERIO COELHO (Buenos Aires. en Bogotá. Polonia. Antología de cuento joven norteamericano (Alfaguara. Su libro más reciente es la novela Ruins (Akashic. Es el compilador y traductor del libro Los vivos y los muertos (Alfaguara.. Uno de sus libros más recientes es AGUSTÍN GOENAGA (Ciudad de México. Madrid. Recientemente publicó el libro Que 99 ☛ Epidemia ● tengas una vida interesante (Emecé. México. EL ESCRIBIENTE Y yo ● ción de cuentos Cicatrices (Páramo Editores. 1984). Madrid. 1941-2010). 2009). Su último poemario es Seis sextinas soeces (El Ensayo Carlos Echánove Trujillo con el libro Lados B. 2007). 2010). 67 ☛ M ADISON . En 2009 obtuvo el Premio Sor Juan Inés de la Cruz con la novela La muerte me da (Tusquets. Azul ruso (Páginas de Espuma. Buenos Aires. 2005). 1953). Su novela más reciente es JUAN FERNANDO MERINO (Cali. 1963). Nueva York. Barcelona. 2008). En 1996 recibió el Premio 108 ☛ Kimberle ● Nobel de Literatura. Caracas. Los presentes poemas pertenecen al libro Amor feliz y ACHY OBEJAS (La Habana. México. negra (Era. 2010). 1964). 2002). 1961). Gato Gris. 2008). de próxima publicación CRISTINA RIVERA GARZA (Matamoros. Acaba de aparecer su nuevo libro. 58 ☛ Diosas ● 122 ☛ [He encontrado algún alivio. 1950). Madrid. 1956). 2008). Editor. ciaca con Partitura para mujer muerta (Mondadori. Barcelona. 1977). 1951). CAROLA AIKIN (Madrid. 1967). 50 ☛ Los otros ● 101 ☛ El vecino de mis vecinos ● EDMUNDO PAZ SOLDÁN (Cochabamba. 1961). 2010). otros poemas (bid & co. Su primera novela es La frase Las otras vidas (Páginas de Espuma. México. 55 ☛ P OEMAS ● WISLAWA SZYMBORSKA (Kórkin. 2008). 1972). 41 ☛ Amim o la caída ● ANA MARÍA SHUA (Buenos Aires. 1962). ADRIÁN CURIEL RIVERA (Ciudad de México. Madrid. libro Cuentos anómalos. En 2002 obtuvo en Venezuela el Premio 92 ☛ El amanecer de Rothko (Cuento en seis villanelles narra- de la Bienal Latinoamericana de Literatura José Rafael Pocaterra por el libro tivas. 2009). 2008). Es autora del libro Las escamas del dragón (Páginas de Espuma. Uno de sus libros más recientes es A la sombra de los deseos en flor: ensayos sobre la fuerza metamórfica del deseo (uacm / Fósforo. 1977). Ensayos laterales. ocho cartas de póker y algunas líneas sueltas) ● de cuentos Los que se quedan . 1954). 2006). 2009). 1969). Barcelona. Su libro más reciente es La venganza del silencio 90 ☛ Prácticas corporativas ● (Planeta. 2009). Obtuvo el Premio Nacional de Novela Poli- cuentos completos. 70 ☛ La chica del UHF ● Índice PATRICIA ESTEBAN ERLÉS (Zaragoza. Valladolid. 1954). 25 ☛ El artista del amor ● ALONSO CUETO (Lima. que reúne sus VICENTE ALFONSO (Torreón. En 2008 obtuvo el Premio Herralde con la novela PABLO MONTOYA (Barrancabermeja. que será publicado por Panamericana Editorial. El presente cuento pertenece al Casi nunca (Anagrama. En 2009 obtuvo el Premio Nacional de EDUARDO MOGA (Barcelona. los puentes de ● 125 ☛ Parece una tontería ● CLARA OBLIGADO (Buenos Aires. 1923). Lima. 77 ☛ Una ADVERTENCIA Y TRES MENSAJES EN EL MISMO CORREO ● ANA CLAVEL (Ciudad de México. México. 2009). 85 ☛ Gabriela. 1977).] ● LUIS JORGE BOONE (Monclova. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 4 5 .. Habrá una vez. Bolivia. México. 22 ☛ Soliloquios ● ESTHER SELIGSON (Ciudad de México. Su título más reciente es la no- vela A bocajarro (Conaculta.

Su libro más reciente es De oscuro latir (Univer. Guanajuato. Entre sus últimos libros se encuentra Indio desnudo (Mondadori. la tira que aparece a diario en el periódico Milenio . La brújula hechizada (UNAM / El Equilibrista. México. Venezuela. criaturas y perras. 1976). 2003). 21:00 h (quincenal) Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 6 7 . Recientemente publicó el libro de cuentos Habla de lo que sabes (Jus. Navarro (Huelva. 2008).radio. Mendoza que realizó con Trino.luvina. ● Un montaje exiguo ● M IJAIL L AMAS 237 L e c t u r a s ● Novelas en tres líneas ● MARIO SZICHMAN 240 185 ☛ Tierra serás ● E n t r e v i s t a ● «Los chistes son un componente secreto de la poesía»: Fabio Morábito ● GUSTAVO MADE (Mendoza. cabras ● ANTONIO DELTORO 244 V i s i t a c i o n e s ● Bonobos. 1997). Entre sus obras teatrales destacan De bestias.mx Lunes. 2009). islas. F a v o r e s r e c i b i d o s ● Luna. 220 ☛ Manifiesto del cuento mutante ● ALBERTO CHIMAL (Toluca. Acaba de aparecer su compilación Los líque. Bogotá. Uno de sus últimos libros es The Radio Universidad de Guadalajara Colour of Black and White: Poems 1984-2003 (Polygon. Barcelona.udg.5 floppies y Sensacional de maricones. ANTONIO LÓPEZ ORTEGA (Punta Cardón. 1957). ANDRÉS VARGAS REYNOSO 235 nes del sueño. 1954). 2008). JIS Nudo Borromeo y otros poemas perdidos y encontrados (Lustra Editores.132 ☛ CUENTOS para dormir infantas (o la verdadera 199 ☛ E L C OLECCIONISTA DE P IEL ● historia de la prima hermafrodita) ● MAURICIO MONTIEL FIGUEIRAS (Guadalajara. Con la novela No tengo tiempo (Al- 146 ☛ Círculos ● faguara. 1973). Su libro más reciente es la novela La sima (Seix Barral. (Tropo Editores.com. Oaxaca. JOSÉ MARÍA MERINO (La Coruña. 2007) fue finalista en el Premio Herralde de Novela 2007. GENEY BELTRÁN FÉLIX (Culiacán. México. w w w. 2008). entre otros espacios. Madrid. Entre sus libros más recientes está El pez volador (Páginas de Espuma. 2009). según Rose Mary Espinosa ● ÁNGEL OLGOSO (Granada. 1976). Mucho cerdo sabroso. Caracas. 1941). Ha expuesto su obra en el Museo de las 164 ☛ Versión de Eduardo ● Artes. 1963). Su novela Recursos humanos (Anagra- 150 ☛ U N FALSO gemelo ● ma. 1961). Edimburgo.mx 197 ☛ Canción de Salomón ● Luvina. Ha publicado los libros Sepa la bola . la colección completa de El Santos contra la Tetona Lima. ● Línea de fuga ● C HRISTIAN B ARRAGÁN 229 ● Ecos en la ausencia ● J ORGE LUIS H ERRERA 232 183 ☛ La pequeña OLIGARQUÍA de los vivos ● ● La caricia del fantasma. 2008). México. 1968). Uno de sus últimos libros es la novela Cinco tardes con Simenon (Norma. Barcelona. 1947). Paso sin ver . JULIO PAREDES (Bogotá. Zaragoza. 2009) obtuvo el Premio Caza de Letras 2008. 1970). 1941). www. Plástica 162 ☛ La conspiración de los gemelos ● ☛ JIS El arte de ver monos en todas partes ● I RODOLFO HINOSTROZA (Lima. ● P Á R A M O ● 177 ☛ Sitiado por huracanes ● C i n e ● No sólo de cortos ● HUGO HERNÁNDEZ VALDIVIA 225 FEDERICO VITE (Apan. y los cuatro volúmenes de Otro día. Relatos 1980-1995. 2010). 2009). Es autor de Subterráneos privados (El Corregi. Las chicas del 3. 215 ☛ Pavura ● ANTONIO ORTUÑO (Guadalajara. Letras al Aire LIZ LOCHHEAD (Lanarkshire. Entre su obra más reciente está el poemario (Guadalajara. 1968). Su libro más reciente es LUIS ENRIQUE GUTIÉRREZ ORTIZ MONASTERIO (LEGOM) (Guadalajara. 1975). Fichero telegráfico ● JORGE ESQUINCA 245 189 ☛ Lección inaugural de la E SCUELA P ERIPATÉTICA ● Hipólito G. Uno de sus libros más recientes es la novela 156 ☛ L A BOTELLA ● Los esclavos (Almadía. 104. L i b r o s ● Cochecito ● VÍCTOR CABRERA 227 sidad Autónoma de Guanajuato. 2009). Escocia. 1961).3 F M 2003). Buenos Aires. 209 ☛ Fisiología del cuento ● ARTURO VALLEJO (Ciudad de México. 1957). ÉDGAR VELASCO 242 dor. el Instituto Cultural Cabañas y el Museo Carrillo Gil.

por lo que no hay ningún desconcierto del patrón (Fulano de estado de Baja California Sur. ¿Había busca a su cocinera. ALLÍ ESTÁ. Pretexto la radionovela. útil para Al contrario. Y. digamos. Sólo hay un camino angosto de tierra por DANIEL SADA el que pueden circular vehículos de todo tipo. o lo que se entienda por eso. la exageración. se llama Néstor Rito. gentío.. contemplando el hundimiento del sol en el Tal vez un día de éstos se forme una red. Una mujer llamada ofrece?». Parsimoniosamente. el otro nexo: el mar. transitable. pero eso sí que es todo un lío. que además de lavar y planchar se encarga de la limpieza de decidió acostarse en esa suerte de trampa tropical fue porque deseaba la casa. o reiterada. Fulano de Tal distraer y desprevenir. ciudades. Bueno. aunque sean precisos. misma que es muy ducha experimentar un encantamiento. bueno es que siempre amenaza con desvanecerse. Por esa vía irregular se va hacia las sociedades y sus variaciones mundanas: ranchos. aquí cabe hacer una Hay fiesta en el cuarto de Avelina. A estallar Algo vendrá: una verdad global y laxante. Prudencia. pero los límites siempre se rompen. El alboroto (lejano) es estrecho e enmienda: la casa está a unos setenta kilómetros de La Paz. una emulsión que capture todo mar. La primera tiene 24 años y la otra 25. Lo que pasa es que se le olvidó ordenarle para la cocina. Estos jóvenes hundimiento. lo ambiguo. Queda el cielo: otro problema. pueblos. sin mayor problema. Ojalá que no venga nadie del servicio. El dúo restante lo a los del servicio que no lo molestaran. a placer. Y de nuevo lo que se dijo de otro modo: que más bien no importan. Se oyen los gritos de la gente del servicio. Fulano de Tal no ha comido ni bebido durante seis horas.. la del retaque allá? ¿Sí? sazón? En esos momentos. Una disciplina antojadiza. preguntar qué. El engorro es saber por dónde habrá de aparecer. nada No es difícil apreciar que las cosas se repiten. aun cuando el azar quiere que ningún empleado doméstico venga a la terraza a ver y tienda a ser normal. entonces. Quedan los vericuetos: lo improbable. aun cuando tenga sospechas de lo peor.. La cotidianidad es inconsistente. tan indispensables ya alcanzaron los 30 años. Terminó la pequeña historia del lo imposible. componen dos hombres. Pobre. El hambre ya es rugiente y ¿dónde aquella. Uno es sólo chofer y por tal razón es experto en mecánica automotriz. se llama Fidel. la capital del inofensivo. Sólo un ruido estentóreo. tras abandonar su despatarre en la hamaca. tendido en la hamaca. Es la única conexión terrestre.. al igual que otra llamada Avelina. ¿algo vendrá? Queda. Tal).. incluso insuficiente. y lo hace muy bien. alguien que me diga «¿Qué se le El servicio está conformado por cuatro personas. pero hay ligeros cambios más como tanteo y aprendizaje. Lo angustia. asimismo. la facundia. pacífico y guango. engañoso. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 8 9 . De ocurrir la interrupción ¿cómo reaccionar? Si Fulano de Tal Prisca. El chofer es mayor que el milusos por diferencia de nueve días. Lo inverosímil es creíble mientras desemboque en un «hasta aquí» ESO VA plausible. El otro es un milusos: arregla hasta Ya está oscureciendo. La casa playera. Abstinencia contra sí.. que peca de tranquilo y que no se atreve a gritarle a su cocinera. la susodicha escucha una radionovela hasta allá: en su cuarto blancuzco (hay que gritarle). Todavía no es hora de dormir. esto que parece ilimitado. Observa con desgana desde la terraza. quizás se divierta con Todo lo demás del mundo es pedante o repipi. Una que —cual si fuera una treta— está alejada de la civilización.

¡parecía y parece ser lo adecuado! Tentación. ni una pizca de culpa. y ya. grandiosa. más bien. Hace unos tres meses Fulano de Tal compró la casa playera.. ¡Claro! hubiera querido mínimo una docena. Ese agrado. Camino hacia lo sabroso. también con unas dos o tres rajas de chile Cierto que Fulano de Tal necesitaba empleados del servicio doméstico. jalapeño. un escritorio. El dueño: un gringo estrafalario al que.. ¿Será mejor? La juventud se impone. Pues hasta allí acudió Fulano de Tal para especificar lo vendría para compartir con Fulano de Tal ese aislamiento... demasiado Seguir. por ende. así ¿Por qué alejarse hacia el sur de la península de Baja California? ¿Para que. su promesa. muchísimo —no importa a quién ni cómo— y tenía que esconderse. Tiene que haber por lo menos mil conceptos no tan contundentes. casa playera.. Para qué los recuerdos inútiles. No hay teléfono en la casa playera. viaje de seis ilusos hacia la supuesta felicidad de allá.. pero tenía que actuar con rapidez y sólo consiguió a estos cuatro que. aunque. Lo increíble es que en La Paz había una pequeña agencia de colocación. y luego: ¿hacia dónde voy? Cualquier noción de futuro descoyunta. El punto. sí. ¿Optimismo? No.. bien podría ser sinónimo Ya toca que se hable con mayor detenimiento acerca de la compra de la de la palabra «enemistad». Para qué las enmiendas. Aprieto delicioso. Los cuerpos se juntaban a fuerzas: roces y aplastes que aquí sucede con este señor va en sentido inverso a la desesperanza. el escondite ¿dónde? No podría ser cualquier lugar. Lo óptimo de esta vez. una relajación interminable.. bueno. estilo rústico: en llena de dulzura... serio. interrumpir. aquella mujer. excitantes. poco a poco: aunque vida parsimoniosa. se veía Vida en contra... Casa amueblada. Pareciera que por lo alejado de la casa playera la camioneta se acercara a un artilugio macabro. a causa del montón de maletas de ¿Alguien podría creer que Fulano de Tal llegue a cansarse de sí mismo? Lo los empleados. Baja California Sur. pues. Aspiración. ¿o no? puesto que para él lo otro (la vigilia) —dicho sea— ya no vale la pena. Hacerse una torta de jamón con queso y aguacate. eso sí. La felicidad no es más que una mengua brazos musculosos y poco velludos. La sustancia del presente: ¿qué me asalta?. Lo mejor es regresar a la cocina para ver si en el enigmática. refrigerador hay algo que sea fácil de. que necesitaba: y: la repercusión: contrataciones sin contrato. de inmediato que le encantaba usar cola de caballo y lucir tatuajes en sus Remedio: la asimilación de manías..Como a unos cincuenta metros de la casa playera se encuentran los dos Dormir ¿cuántas horas? El deseo supremo de Fulano de Tal es ni más ni cuartos blancuzcos de la gente del servicio. En uno duermen Prisca y menos que el de superar las horas de vigilia.. La que importante. un retrato de alguien Sin embargo.. ni internet ni celulares... La operación fue en un tristrás y se efectuó en Los Cabos. eso no. Mmm. Había robado Todo alejamiento es sinónimo de valentía. durante el traslado brincador. selección al vapor. se impuso. o. estaban dispuestos a jugársela. Bolsa de trabajo (apenas): una oficina. Luego: prescindible. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 10 11 . Como esta gente es joven. la estricta oportunidad. como de otro mundo y. que por ser tardías son débiles.. mal que bien. casi inaccesible. hay cambalache. somete y más tarde se hace Entonces lo obvio: la compra de una camioneta último modelo. vislumbrar la comodidad.. imaginar que se vive como en una isla? ¿Qué garantía de escondite? ¡Vaya candor! Del pasado: nada.. como él. a veces dormir casi el triple: unas 18 horas de sueño contra seis horas de lo otro. La que juró ser fiel. O para ser más exactos: Avelina y en el otro Fidel y Néstor Rito.

que no podía dejar sin siquiera un placer (¿rancio?) a quienes fueran futuros empleados domésticos. Escoger al tanteo lo sexual que escala peldaños mostrará. ¡Corrupto insólito! ¡Modelo de modelos! Tantas completo rascadero. que anhela experimentar una vida parásita. sino hasta mucho después ¡Ni ingenio al respecto. El chofer tuvo la encomienda de ir a La Paz a comprar habilidades. El castigo fue en el comer. ja. ja. Tiempo hecho a cercén. El gringo estrafalario supo a buen tiempo extraordinarias revelaciones. ¿dónde. ¡trae encargos puntuales!. Tanta maña para ser agradable a los demás.. mismas que deberían ser cada vez más redondas y Oh seductor sin igual.. Tregua cualquier asunto urgente y hasta comprometedor. unos repelentes. ahora no pasa de ser más que una migaja. desde luego) en la hamaca. Y aquella mujer.. además de robar tres bancos y la caja fuerte Comer y rascarse. ¿En el fin del mundo?. ja. Ay. ¡créanlo! más aún porque cuál comida. identifica como «el pasado» tuvo de pronto un estiramiento. beber y seguir rascándose. ja. sólo ventiladores de techo cuyas hélices miden poco más de un metro. alguna carnita picosa. Quizás Casa amueblada. Pudo haberlo hecho en el gran camastro Ni para qué esforzarse en el arte culinario. los más caros. Pongamos un caso: el chofer va a La Paz cada tercer día. lo mismo la tierra y el mar.. alguna que lo picaron una docena de zancudos. Ah. cuál bebida. A eso es a lo que se expone un Fulano de Tal Tanta persuasión. ja. pero prefirió lo caricioso de la brisa. los más incomparables. En los dos cuartos blancuzcos de allá hay dos televisores.Van creciendo las obediencias. ja. Fulano de Tal le agarró gusto a las rascazones. ja. Mientras tanto. ja. Cierto día Fulano de Tal durmió doce horas (récord. Fulano de Tal no es pretencioso de su recámara. lo de mañana). Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 12 13 . por lo cual ¿tortas?. ¿tacos?. hamaca servirán para descubrir lo más oculto? Algo debe quebrarse y sonar como si fuera una explosión. ja. se dijo. sobre todo tras detectar Tanta destreza para hacer amigos y después traicionarlos. Virulencia de abultamientos. Avelina no tiene por qué hacer gala de con suavidad. La misma que dijo que encontraría al Fulano de Tal en donde estuviese. ¿Cuántas horas de mecimiento en la frágiles. interesantísima. Tanta capacidad para escabullirse. ja. Muchos ayes. ¿qué más? Algún caldo. o mejor dicho: divisiones tras divisiones cuya resulta es el desánimo. ja. El amor gozoso. Digamos que la hamaca ya estaba allí. ja. Goteo dilatado. macilentas. a ver? El amor No es exagerado pensar que el cielo atesora algunos tejidos que jamás molesto. Fue sorprendente. Y de una vez hablemos de disminuciones. Fulano de Tal había matado por lo menos a unas diez personas (retroceso borrascoso). Sí.. Sí. El siguiente día fue de de una empresa líder. de acuerdo al gusto de un gringo estrafalario. De las labores de los que semeja un retruco de rayos (lo de ayer. de ésos que perforan la piel ensalada. Una partícula que cae y nadie la nota. ja. en la casa no hay aire acondicionado. la erisipela de ronchas sin cuenta. una brutalidad constreñida a una forma de nudo corredizo. ja.. Si lo que se otros empleados usted puede imaginar lo que quiera. Ja. ja. al cabo. su promesa. cuarto. ja. A saber desde cuánto tiempo atrás ha sido una prolijidad estratégica. Cada quien cumple con un guión cuya ¿Cuántas ideas pueden envolverse con desesperación? práctica diaria no es complicada. durante esas doce horas de Un cálculo que significa mucho. ja. lo que casi ni se siente. al fin. Consecuencia: el triunfo del sueño. pero está disponible para Lo corrupto asedia: mancha efusiva de la memoria. Así que pasa hartas horas viendo la televisión en su modo!: aguante más aguante. Fulano de Tal era como un pulpo al que le nacían a diario más y más tentáculos.

ja. ja. Ver nada más un solo gesto en cada cara como si fuese proceso de olvido.. observar el cielo estrellado. ver a la gente morir hasta ahora. Lo actual es contrario. lo si la tiene. ¿sublime? una máscara. Esa tierra domésticos. mismo que no es nada exigente. pero mucho más allá está la prisa. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 14 15 . ja.. ja.. qué obsesión tan baldía. Como no hay horarios. vivir —sobre todo cuando se vive más de la cuenta— es un hasta en sueños. ja. Bocas abiertas definitiva. algún cuarzo. Ahora se quiere impregnar de algo parecido a la santidad. alguna concha. Ese lado. porque no ha ordenado que Insistir. Ahora bien. ja. ja. Lo anterior fue clivoso. De manera ecuánime también es ardoroso.. Mejor quemarla. todo lo que se ha dicho sobre él. insistir para bien o para mal. enmierda. Si hay alguna belleza en su expresión blancuzcos: por lo que. es una blancura que hasta cierto punto puede ser caprichosa. ja. ja.. ja. hay un querer que de verdad ha nacido. el de La Paz. si se le despierto en la noche. sangriento (a veces). Más cuando por el ojo de la cerradura. patrón. con timidez: un merequetengue sexual entre los empleados Lo bello a puños. de los empleados... ja. ja. Testigos voladores: las gaviotas y los pelícanos. ¿Qué pasa con el señor? No hace nada. Preguntas.ja.. digamos. Lo malo del bien es que es muy uniforme. Dilucidación bien morbosa.. ja. mmm. eso como suposición. y sin ninguna escala.. Asir el polvo para dejarlo caer lentamente. desde luego.. ja. pero ya a estas alturas es asunto nimio. por respeto.. ja.. Un torbellino una modificación. porque si no.... ja. que. es de 12 horas.. no tiene ningún altibajo necesario.. ¡Veámoslo!. Abulia. ja. ja. ja. ja. la urgencia sin repercusión.. conjeturas. peor. Sin embargo. incitativo. sí que lo es. ir. ja. A Fulano de Tal ya le aburre andar matando gente. y se ensucia. que Los recuerdos son cada vez más fragmentarios. a fin de ascender al cielo. acá no producen siquiera un destello consecuente. mejor las cenizas ¿verdad? jadeos parecen aclararse. eso no. ese revuelo. corrugado. ja. Duerme todo el día y por las noches ¡¿qué?! ¿Estará enfermo? No. Más allá. en cambio el mal siempre trae como arrufo un enredo y un Volcán de placeres que ha sido fruto ¿de la ociosidad? O es que a lo mejor atareo. Rareza. que en las dos simple: ¿qué hacer durante el tiempo de vigilia? últimas semanas se han vuelto muy sexuales. elocuente.. saber.. Tanto Prisca como Fidel le han dicho que debe trae a la memoria. Todavía Fulano de Tal no ha roto el récord del tiempo de sueño.. o no verla. Descubrimiento: desde acá se oyen unos gemidos en uno de los cuartos La cara de la muerte es mustia. ningún paso de sus botas). Están encuerados y ufanos. guijarros. brizna.. y sigue peor. ja. ja. Los empleados domésticos se han vuelto igual de perezosos que su ja. ja. ja. ja. en tal sentido. ja. teniendo como muestra un recorte final. Este singular corrupto y sin igual asesino quiere estar que jamás halla trabas. ¡oh!. ja. ja. ja... se sabe. recoge piedras. Retirada penosa de Fulano de Tal (con el debido tiento. que es un espectáculo incomparable.. después de Sí.. Fulano de Tal alcanza a ver que Prisca tiene encima a Néstor Rito. ahora se presenta (un pecado más: la curiosidad).. ja. Más adelante daremos un dato Pero ya quiere portarse como cualquier gente que se porta bien. áspero. vaguedad. ja. pero. Porque eso de ver sangre y luego tiesura. A veces Fulano de Tal camina por la orilla de la playa.. Lasitud. pues ya ustedes se pueden imaginar lo que pasa. entretenimiento. ja. pero siempre a favor del se le compren medicinas ni que se le lleve al hospital. ¿Siempre? Tal vez aquí venga a cuento una pregunta Obsesión.. ja.. que no se oiga festivo (por lo común)... lo visto apenas.. debe ser demasiado secreta como para que sea digna de ¿sí? Conforme se va dando el acercamiento cauteloso de Fulano de Tal los contemplarse durante buen rato. Matar.

Avelina de algo totalmente desconocido. O un despojo. es algo que se viviendo esas cinco personas se ha vuelto demasiado superficial.. además de podar plantas: son tareas casi inútiles. Lo si uno mata a una persona es asesino. Ríen. Bueno. Y he aquí esta filosofía: El miedo exagera y es inverso. Es como una molienda de gente exitosa.. Néstor Rito con Prisca. Ir.Villanía que ataca: el viento. autosuficiente ¿cómo? vienen para acá. en las recámaras. siquiera una grisura. nomás por henchirse muy a las vivas. El miedo es gemelo del sueño. y comprar abarrotes. La película de una vida sui géneris. Oh deseo.. Estoy aburrido. también escurre sin acentuar nada. o una solemnidad. Inversión tan cínica como fructífera. reflexionan. a bien de saberse un mandón peculiar. a Fulano de Tal apenas lo molestan con frases cortas.. casi todas las tardes en la orilla del mar. Sería un milagro que aquella mujer maravillosa llegara por el monte o por el mar el día menos pensado. Mejor no. ¡y puta! bancarias. su astucia. pesos es un zorro ejemplar.. Llovió. quizás ostentosa. Portarse lo más mal que se pueda se ha Purificarse es como desmandarse. ¡Ojo!: un asesino. ¿cómo fue que Fulano de Tal logró escabullirse? Su independencia. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 16 17 . o un extracto Digamos que los empleados hacen su trabajo sin recibir órdenes. Se necesita mucho nervio para alcanzar convertido en una profesión. Millones de pesos depositados en el banco. Si uno roba mil pesos es ladrón. Prisca barre y trapea sin tanta urgencia. pero es joven. que es tan lineal. creo que será suficiente. La lejanía. pero si uno mata a cien personas indeseable se clarifica y llega a gustar. y más aún el aislamiento. ¡Qué loco! Fidel va a La Paz a cambiar cheques ¡claro!.. no han encontrado armas. Sopló demasiado aire. Cuando se vive lejos del mundanal ruido las Otra vez los gemidos allá. y suele confundir al más ducho. amén de Fulano de Tal tiene flojera de ordenar que si aquellos van para allá o que si corrupto. El mundo pide exageraciones. un buen abrazo. con que nos demos unos cuantos besos en la boca y. empleadas. También el mar está lleno de monstruos. ¡rentable! la más entera limpieza. No se puede vivir tan es héroe. el calor. Los antojos cunden. No es raro que de vez en cuando el mar y la tierra sean fétidos. Pareciera que un milagro ocurrirá. lo cual es lamentable. tal vez. su duración. hacen ademanes en la cocina. La imaginación es poderosa creencias se dislocan.. Cogérmela hasta el hartazgo. Ésa es la noción radiante del éxito. Últimos días. Tampoco dinero en efectivo. Sea que la perversión se ramificó y aún es imparable. Furia mayúscula. en sus cuartos blancuzcos. Fulano de Tal sobornó (pacto fácil) a autoridades gubernamentales y Prisca no es bonita. Como se ve. De modo que Fulano de Tal ya puede sería una impostura arrolladora. El oleaje fue una exhibición Por más que los empleados descubren objetos insólitos en la casa playera. acaso virtuosa: la propensión hacia la maldad suprema. Ella es la más joven de mis dos arma y desarma zapas. pero si uno roba millones de prevenidamente. Ciertos días se va a pescar. La holganza es un remate. ni blancas ni de fuego. ya es expansiva y pareja. saber. imaginar la maraña de cuatro cuerpos encuerados... Preferible es dormir lo más posible a sabiendas que el cuerpo está amenazado por mil alteraciones. doquier. Una cantidad incomprensible. La circunstancia del aislamiento que están Es craso el desamparo.. que encuentra molde. ¡Qué conformista! Pero es que sólo hay que imaginar que Fulano de Tal ya no quiere tener la más ínfima ilusión de nada. Es común que los corruptos se asocien: secta con valladares por en el jardín trasero. de otra manera el escepticismo. sin embargo. Quisiera acostarme inventa sus menús. En los últimos días los empleados platican demasiado.

Acierto inusitado. contemplando el hundimiento del sol (fea. A veces regresa hasta el día Alguna vez a Fulano de Tal se le antojó ir a la ciudad. había que traer tanques de una ciudad llamada «Constitución» Fulano de Tal. cual debe. pero más cercana que La Paz. Fulano de Tal optó por que cualquier día.. porque se despertó y.. Lo planeado desde dos semanas antes suscitó la muestra de la adquisición. Es que —como si se tratara de un juego de niños— el chofer huyó del gringo estrafalario. mismo que culminó en cosa de diez Traigamos a cuento el recuerdo de aquella llegada.. iba la del Fulano de Tal. Temor tal 11 de la noche del día anterior y terminó a las 18 horas del día siguiente: contacto: Fulano de Tal pensó que ¡nunca! Entonces. descarrío. tras mirar su reloj ¡¡¡¿¿¿qué???!!!: su fiesta ¡ni modo!. Lastre. los grados de inseguridad.. Para qué preguntar acerca en el mar. La armonía cotidiana es como una plasta resbaladiza. pero. de cómo era eso de que la casa playera contara con los servicios referidos considerando el supuesto aislamiento. benigna. ya cuenta con un preámbulo absolutamente aparatoso.. Llegó el día del trasunto acelerado. como drenaje. preocupar sus continuos cuchicheos). pues a ver cómo lo arreglaban.. que se pega sin querer.. El inmueble cuenta con servicios quiénes?. las dudas. acercarse a los dos cuartos blancuzcos. Al llegar encontró pura oscuridad o pura inexpresión: ergo: ningún gemido placentero o siquiera sibarita. o cuál propagación definitiva.. tenía ganas de un siguiente. hermosa. como es de llegaran a una localidad equis. a conveniencia. electricidad. Hasta ahora no ha habido nada irregular. Dicho espectáculo ahora era más suyo que nunca. con mayor frecuencia el chofer se ausenta de la casa playera. no podía. Detrás de la camioneta minutos. ir a Constitución. aunque. Lo que pueda suceder. Mentira. tendido en la hamaca. El ex dueño. avanzaba por la casa sabiéndose un dechado de informaciones un acuerdo muy remachado con personas del Gobierno ¡¿sepa?!.Como Fulano de Tal se ha olvidado de sus empleados (qué le van a Desentenderse. en la camioneta llevándose a los tres empleados domésticos. o en realidad Día al garete que se convirtió en un decurso inusitado. gas y agua potable. gritó con gran potencia. Empecemos por lo más inequívoco: la ausencia de aquellos entes tan Sin embargo. Tanto demérito. pero antes de cualquier chasco... Había empezado su transposición a las Gobierno por gente que trabajar en solución de agua y luz. En lo relativo al gas. Preguntar en Palacio de horas continuas: allí: en la guala. un deslumbramiento que no puede por los cuatro tenía que derivar en la divergencia de destinos: ¿sí?: cuando narrarse con lujo de detalles. Ustedes vivir cómodos aquí. No. Entonces. cualquier desperfecto ¡créanlo!. muy fea). a fin de cuentas. Tarda en volver. En pleno mediodía se parecía redonda la desaparición. como si ordenara algo trascendental. ¡y nada! Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 18 19 . ¡qué horror! La demasiada somnolencia es un estuche de sorpresas. Porque tratos con el Gobierno fue una mezcla de apitos y buena cantidad de brincos leves. bueno. debido a que el no era tanta esa sensación de lejanía. viajaba con el retaque de todos sus empleados. La casa playera se transformó en una cárcel. ¡Vaya trisca!. Si tener señor había roto el récord de su período de sueño (ruptura de sobra): 19 problemas con agua y luz. Distensión dada al fastidio. que esa vez. conocida por ellos al dedillo. orondo y alto. Inutilidad culminante Tanta hipótesis restrictiva. o ¿con esenciales. O ya había suponerse. Cómo no pensar en libérrimos.

Caminar por el desierto. ahogarse en el mar? Levantarse. de soledad macabra devino el convencimiento más desamparado: ¡se está acabando todo! Hombre sin Una aparición que no es. y cuando «¡Entrégate. Una palanca apócrifa.. como lucha... Tal posibilidad tenía la garantía de la aparición de alguien. ¿con muerte debía ser tierna y quizás acompasada. Dispersión. Un avance ¡Qué privilegio! ● de ¿cuarenta kilómetros?. y anhelo. No dudo que regresen muy de madrugada. que es un monstruo todoterreno.. ya sin ningún soborno. a expensas de la inanición. ¡Dale!. empleados. Es necesario decir que luego de 24 horas de soledad aún Fulano de Tal fue optimista. vigilante. tendido en aquella ¿Rebrillo azul agresivo? hamaca.. Un acopio de perversiones que se diluyen.. y con gotas (casi irreales) de aguardo Mientras tanto comía tortas de jamón. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 20 21 . mortadela y queso manchego. ni mínimo. Tuvo que hacerlo. Ir a ver el redor de atrás. todo el peso de la culpa.. La Se lo llevarían a una cárcel: ¡qué suerte! Viviría largo tiempo allí. Su escozor iba creciendo. El sol y el desierto. ¿o De pronto unos ruidos. no tienes escapatoria!». Hartazgo acuciante.. Dormido. Fulano de Tal las olas bañaron por completo su cuello. Meros destellos. Si la retirada a pie la hiciera por la noche de todos modos el día llegaría y a saber si Fulano de Tal aún conservaba la suficiente fuerza para seguir.... Creyó con presunción que si los empleados se Morir soñando (je). Decisión: la inmovilidad. Lo vislumbrado desde que vio por primera vez. Los subterfugios de la supervivencia. ya se había apoderado de él. Espectáculo metálico.. solo. complicadamente. habían ausentado era porque vendrían con una muy agradable sorpresa. ya casi sin comida. ahora sí que con Amenaza terrena. La extrapolación de un solo color. Luego de cuatro días de inopia. Vencerse por completo. Unos cuasirrechinidos de llantas. ¿o quedarse en la casa?. ¡No!. o más bien. No se dobló. sin camioneta. Luego de 48 horas ya no fue tan ingenuo: fue atiborrándose de horror. ¿cuál? Caída en cuenta: su vida había sido rumbosa. Seleccionar un método de vida que empezara en la noche. ¡Tip!: el ruido cadencioso de la marea. Una pésima obra de teatro. Sé que mañana estaré más preparado. Quedarse en la casa. Y las tres últimas opciones: ¿caminar por el desierto sudcaliforniano?. Entregarse a las autoridades. Despierto. tendido en la hamaca. boato? Preferible aventurarse.. estaba indefenso. Unas diez patrullas rodeaban la casa y una voz estentórea ordenó: Y se dirigió a la playa y trató de avanzar sobre las aguas.. Hay que considerar que estos pensamientos de inmolación los tuvo cuando el hambre..Han de haber ido a una fiesta.. Esos plomos. ¡ahora no! Después. el hundimiento del sol en el mar. por fortuna.. Unos derrapes..

vaga reminiscencia como borde de una herida. salvo por el cansancio. el niño que fue. lo que se olvida. un intacto sabor irreductible prescrito. así muchos somos del desasosiego los turbios hijos sin causa. la opacidad de la Luz. Un recuerdo mellado podrece en cualquiera de los abismos donde una mañana de olorosa lluvia. Bendito Más artero aún el olvido cava trincheras donde envidioso en la el tiempo y su deterioro. piel ahíta tejiéndose fugacidad aturullada y pude permanecer en cualquier parte como si fuese finalmente Ítaca. la inercia a flor de piel. volví por puro cansancio de tejerme esperas. / Dondequiera que vayas. las sombras del amor.. las despreciables rutinas. y no por amargura huraña sus pesadillas colgadas al filo de un amanecer sin luz. de pronto da lo propósito. ráfaga. Hay imágenes que atraviesan los años y por sí mismas se evocan. mustio. turbado. deseos sin extinguir las voces de su anhelo. no se trata sin embargo de pasar inadvertido: de pronto persisten. se abisma la memoria. cómo empezó a arder haces de leña si fuese finalmente Ítaca. inventarme Could consist in certain moments.Soliloquios «No encontrarás nuevos países / no descubrirás nuevos mares. anhelo sin no quiero oír. cada cual tan o por estar a la vuelta de todas las cosas. no quiero saber. el fuego extinto. y más lejos sólo el vacío. acedo. fagocitó. sacras: un atardecer soleado. arcilla vil memoria hubo hecho su labor de zapa. lo que caduca. de buenas a primeras reventó Toda locura es relativa y pude permanecer en cualquier parte como ampolla. con qué dedo lo tocamos. los miedos. nada más a Gina Yo regresé a Ítaca por mi voluntad aunque ahí nadie hubiese llorado If only one’s whole life mi ausencia. su hambre. de haberse extenuado el ímpetu. simplemente se trata de soledad tan con nadie tan silencioso. qué sílaba encerró su embrujo y cómo. se repetía a sí mismo Cavafis acosado por las nimiedades. volví para no perderme en recuerdos —los propios y ANNE CARSON. sólo la infancia tiene un renueva en sus cimientos roído. ni sabe qué a veces. escindido cansancio. no vine aquí para reencuentros. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 22 23 . expuesto.. saldo. inquieto. The Beauty of the Husband los ajenos— y andar náufrago recogiendo escombro de un barco no abordado Y CADA CUAL con sus recuerdos. sus cicatrices. Si me preguntan diré que da lo mismo. arribarás a la misma ciudad». tantas veces. vivas. di en qué puño cupo. y aunque no fuese sincera tal vez debí pedir perdón Nada ni nadie promete eternidad que por fortuna no existe. ningún corazón se dondequiera se proyectan y a cualquier hora. sin razón o lógica: dolientes. extraviado el coraje. prefiero no estar. no obstante hay ecos que diría el poeta. suspicaz. triste ESTHER SELIGSON poeta autoexiliado —como Pessoa y tantos otros— en el destierro de su propia alma.. cualquier tiempo es tiempo lugar preciso. cada cual con sus muertos al hombro. el oráculo en desuso. los sueños. el amor que fue que sería que estuvo pérdida siendo. relecturas. frescas. Dime de qué colores fue el amor. mismo. islas y sirenas.. cuántas dime arrinconamos Toda locura es relativa para mañana la ocasión. su dolor. y la boca del imprevista estómago Y cada uno en el día a día aguarda grave. algún debe o haber.

Termina su taza de café. El mundo cambia en cada rincón posible. Las patitas tocan un fugitivo que sigue su cauce sin atar cabos. deshila el cañamazo que une las horas.. la nasta de flores blancas. larga es ya mi porción como Juan se levanta con un ruido de pesadillas en la cabeza. sudario. ninguna propiedad en mano pues dueños de qué en un mundo de miseria —vivir devasta—. ❙◆❙ Llega al edificio en San Isidro.Difícil dar con la palabra justa. va hacia la puerta. El dolor se diluye en el agua. De pronto Se ha consumido mi tiempo a medio camino entre una nada barrida Juan oye como a la distancia el sonido agudo. una taza de café. pestañas de gato. La oficina tiene paneles claros. La soledad no pregunta. la escritura a mano. sed de ya no-ser. Por el corredor avanzan ejércitos de secretarias uniformadas de gris. veraz. un árbol que se lleva a cuestas y es El desayuno es un melancólico orden sobre la mesa desteñida: morada y es errancia dos panes con queso. añoranzas de un edén inexistente a su alrededor. Hay un silencio r utinario. ENERO DE 2010 bufido ronco y las llantas se detienen. nuevo bajo el sol. travesía incierta la realidad tambor ansioso. los picos se mueven. una urgencia de partir la habita. macetas ver el brillo de la madera) y pone un disco de boleros. También pululan vendedores con maletines. soliloquio metáfora de un universo quebrado. escrupulosa. maduraron los preparativos de viaje. a fuerza de tanto velo. un caño roto). El microbús da un C IUDAD DE M ÉXICO . recubre pétrea con finos trazos de lodo y humo. una ajeno a la paciencia de estar. me resisto a cambiar de tema. Algunos gorriones aterrizan cerca intemperie navío. y empiezan a bailar alrededor de los trozos de pan. Juan se sube. y aunque de poco valga protestar me El artista indigno color de uva prieta. Cultivé lo transitorio. Mira su traje azul en la ruidosa grisura. ruido sin tregua. es su propia respuesta. de quebrar el manto de realidad ALONSO CUETO que me asfixia amorfo cristal opaco. ventana- les con soportes de aluminio. Hay un ruido de piedras sucias. un ritmo quebradizo mira al espejo: ojos de halcón. mensajeros flacos y taciturnos. intermitente. Llega rápida- una peladura de naranja espiralada pendiente de no sé qué espacio mente al lavatorio. una ca- Entre la distancia y la lejanía el desencanto como refugio. nada hay Juan sonríe. máscara. limpia la mesa (aprieta el trapo hasta el asombro. Sale a la soleada terraza de losetas blancas (un balde de ropa. demasiadas palabras. ● Se viste. inhóspito paraje Una miga de pan. los ojos brillan. yogurt. cascarón impropio. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 24 25 . Tiene parches de plomo. diluye sus texturas. un soplo de viento. a suavizar mi enojo. huésped perenne de raíces rotas. le enfría la sangre. Un microbús se acerca.. atrofia. a reconciliar mi duelo del amor Hambre de Luz. piel color tierra. Se intermedio. un plátano. el desapego radiante centro de nada. ruido.. Recoge los restos del desayuno. hecho de pequeños r uidos en la casa.. una indescifrable desolación antigua espiral de humo en la cabeza. de la por el viento y una pátina de tristeza —se diría al rojo vivo— que me cuculí. leer y releer vigilia insomne.

—¿Ah. Juan? —¿Yo? —Bien. mez. Karen es la secretaria del gerente de ventas y trabaja en el piso de —Entiendo —contesta. —Lo siento —dice ella. ¿Puedo aspirar a un lugar en tu los hombros. él se anima. aquí en la esquina nomás. vamos. Queda libre. Está en un —Ay. Hablan sobre una serie de temas cotidianos: el trabajo. Ambos terminan su plato. Un rato después están sentados frente a frente en El Danubio Azul. Karen. Sus ojos marrones —¿A almorzar? brillan de lástima. la verdad. pues. el clima. a otras secretarias porque ella tiene que soportar las neurosis de su jefe. Pero de todos los rasgos de su cara son sus ojos los que llaman la —No. Mueve la cabeza hacia la ventana. De pronto Juan comenta lo bien que Ella habla con sílabas tan claras. Es una muchacha tan agradable. —¿Qué tal. mientras respira). Eres insoportable. piensa Juan. ¿puedes? Dime que sí. Es una muchacha tan veces. Hay una pausa. Y sufre. En El Danubio Azul. Es la una. papa amarilla. hacen el lomo salteado allí. algunas veces. los Él duda. —¿No es posible? el señor Uris (un organismo bajo. Ya te lo he dicho muchas atención. pero sólo como amigo. No puedo dejar de pensar en ti. Unas lámparas antiguas flotan cerca. ¿Y tú? —Sí. Tiene una sonrisa cortés y. pude haber vivido antes sin conocerte. —Entonces no tengo esperanzas. —Tú tienes la culpa en parte. Me parece que no entien- agradable. Una cascada de pasos viene del corredor. piensa Juan. recipiente lleno de agua. te invito a almorzar. Ambos comparten una porción de crema volteada. estilizados. Juan. —Karen. Y sufre. El pelo en cerquillo de Karen se mueve y tiembla. lomo y puré de en eso toda la semana. Los labios le tiemblan. tras van escarbando del mismo plato. Está bien. Él. —Karen.ejecutivos de pelo corto. color almendra. color almendra. Una luz cristalina. Tiene listos los estados financieros. Sonríe con tanta gracia. No sé cómo Una pausa rápida. Ha estado trabajando Ella pide una pasta primavera y una copa de vino. Ojos largos. una pausa larga. Eres mi presente y mi futuro. si quieres —dice Karen. Pero de todos los rasgos de su cara son sus ojos los que llaman la atención. —¿De verdad? —Bueno. Hay una rosa de plástico presidiendo el centro de la mesa. La gente de la oficina la aprecia más que des. mi vida es muy solitaria. No es posible. —Todo bien. de ojos marrones. —De verdad. Sentado en su escritorio. Los imprime. mientras trabajo. Su piel canela se —Sí. Mien- Los envía a la gerencia. licadamente su vaso para tomar agua. Llama a Karen. una voz suave y corazón? dulce. sí. obeso y compulsivo que emite órdenes —No. abajo. en mis sueños. ❙◆❙ clada con el ruido de una voz en la radio. Yo te quiero. aclara. Es una joven sencilla. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 26 27 . Lo siento mucho. estilizados. Por las noches. tragos preferidos. Juan. al amanecer. —Aló —dice ella. pelo negro y lacio hasta —¿Me aceptarías? —dice Juan—. Levanta de. hace las sumas del día. Ojos largos. Lo siento. —No te preocupes. sí? ¿Por qué? ¿Qué pasa? —Hola.

Gracias. pienso en ti todo el tiempo —dice Juan. —¿Nada? —Me pasa que estoy en una cárcel de la que sólo tú tienes la llave. Después si quieres —¿Otra vez? vamos a mi casa. He visto unas poses nuevas en una revista. Juan. —Ay. la soledad. ¿Naciste así o eres el resultado de un cinco de la tarde. —Dos butifarras y dos cervezas —dice Juan. un gordo canoso. La blusa azul. —¿Podrías ir a tomar lonche conmigo? ¿Ahorita? —¿Quieres salir a otro lugar? Podemos ir a bailar. nales de cebolla. los zapatos ágiles de taco la hacen fono está junto a un sillón y a una lámpara. —Es algo personal.. Susy.. no quise llamarte idiota. De una vez. con un mandil ensangrentado. A Susy le gusta echarle grandes lonjas adicio- Están en una tienda grande. o sea. Estos rubros no están bien detallados. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 28 29 . Bueno.. Dime.. Juan se sirve un café de la máquina. Estoy muy solo. un silencio. una rubia de ojos verdes y —¿Por qué hablas así? sonrisa traviesa. bueno. por favor. Vamos. —¿Tienes algún problema? ¿Estás tomando tus pastillas? —¿Puedo pedirte algo? —No. nunca… Comen las butifarras. montón de errores de tus padres? Dime. Se sienta. es el —Sí. de verdad. parecer una modelo. lo siento. no. Claro. El gerente le pide algunas precisiones sobre el Susy lo observa. ¿me aceptarías? ¿Guardarías un sentimiento por mí en tu corazón? Juan vuelve a la oficina. Susy —le dice Juan. No hay nadie. —Es que soy muy infeliz. acostar. Hablan de sus estudios. le dice. —Mira. —No creo. Tiene allí el teléfono del anexo de Susy.. Su mesa está rociada de cebollas crudas. —Dime. Vamos a estar tranquilos. —No sé cómo decirte esto.❙◆❙ Llevo siempre conmigo la luz de tus ojos. ta una enorme lonja de carne. Susy está linda. oye. el sonido de tu voz. Yo nunca. si quieres. oye. A las —Siempre tan idiota. pero como amigo. balance financiero. ❙◆❙ —No. El telé- gro. un timbre. para divertirnos un rato. —Bacán —contesta Denise—. —Bueno. En una esquina. ❙◆❙ Se sientan en la última mesa. Juan le recomienda algunos libros. —¿No te molestarías? —Ya. Un timbre. Susy. —¿Qué te parece si vamos a comer? —Pero es verdad. —¿Qué? Hay una voz sensual al otro lado. —Bueno. Es una practicante que acaba de entrar. no seas idiota. problema. ¿Por qué? —Pero no quiero incomodarte. Esa noche abre la puerta y se enfrenta a la oscuridad de su sala. cor. Pero como diversión nomás. Su pelo rubio y largo está amarrado con un lazo ne. Sus ojos descienden en un gesto grave. yo te quiero. con sillones. Es Denise. recomendada. dándole un billete. —No importa. —Bueno. —Hola. —No digas eso. ¿Qué te pasa? —Nada. Nos podemos —Sí. Y eso. la falda estrecha. un hombre en sus condiciones. Juan.. ¿Me entiendes? —Hola. una voz como pocas veces puede oír —Es que pienso mucho en ti.

Tanto. no trabajaba o no odiaba. El asesinato de mi padre determinó mi necesidad de Prende la radio. Una declaración. co minutos promedio que me demandaba encontrar posición en la cama Denise saca un cigarrillo. Más horas. por lo tanto cuatro y siete eran once. A lo mejor. dos. tres. si hablo de mi padre ¿por qué no puedo hablar de mi madre. Piden parrillada. oye.. ni antes ni después de la muerte de papá. papas fritas y vino tinto. A la medianoche. según me comentaron algunos maliciosos en las colas. seis. algún día. pequeña. Un trabajador que odiaba —a su patrón. La luz irradia el agua. miraba el reloj.. tanto»).. Juan pide la cuenta y una nos siete horas de sueño. Mi apariencia. cial iniciado contra el criminal llegó a su fin. puntuales. mis horas de sueño. digo ni siquiera seis horas quince— eran suficientes para alguien que —Perdón. La estructura de luces del Vigilia taxi lo espera. las ojeras grandes. Hasta risa das. engulle lentamente. Denise. El proceso judi- en el aire.❙◆❙ Juan cuenta los billetes y baja las escaleras. jubilado que al parecer había confundido a mi padre con su potencial claración de amor que les permita seguir. estaba bastante desmejorada. pasé a ser un Allá está el mar. Luego viene Lucho Gatica.. siete. oye. Después me dediqué a que un hombre sufra tanto ● buscar trabajo. Un trabajador. ocho horas. OLIVERIO COELHO Por fin ella se sienta. divertida. él recibe los crimen que quería cometer—. pagó su delito: prisión perpetua. de quien sólo tengo imágenes lejanas? Lo Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 30 31 . Qué mal que estás. Una frase. en cambio. El culpable. ocho horas netas. Luego Bola de Nieve. ocho horas desde que conciliaba el sueño hasta el despertar y no desde que se ❙◆❙ acostaba y buscaba posición y se aislaba de los ruidos. y el cronograma se reinicia. muy bien. cuatro. seis con quince si les sustraía los cuarenta y cin- loco que una cabra. de piernas gruesas. ella levanta un bocado de chorizo y le echa mayonesa.. La voz de Feliciano va doblándose en pliegues cálidos trabajar. Luego lo ANTES DE ACOSTARME contaba las horas. cinco. Pelirroja.. Al final del mes. Mi caso a lo largo de los años varió según mis penurias económicas. ejemplo—. Recién pagos. como siempre. por segunda botella de vino. —Denise. Ella lo observa con sus anteojos marrones. la palidez pronunciada. ni más ni menos. Pero esto no viene al caso. de tantas noches. Van a un restaurante de carnes. Así era incluso antes de que papá muriese. No hay un trabajo en el entonces pude realmente llorar y desapenarme. Denise es una amiga de tantos años. sigo igual. precisaba por lo me- La comida está. A decir verdad yo nunca noté nada. Cuando él termina su declaración («Te amo tanto. por lo cual sumé quince minutos a siempre. Tardé meses en recomponerme de la pérdida. para oír una de. un odontólogo Sabe que ellas aceptan salir con él para escucharlo. un loco —repite con dulzura—. víctima y por eso mismo se declaraba inocente —no había cometido el Alguien que diga «Eres la luz de mis ojos». Es más. él también se irá. De ser un ocioso irrecuperable que dormía seis horas. Come a ver si y once menos siete eran cuatro. una. las cuatro. de lo que deducía que dormiría siete te ordenas un poquito. o mejor dicho. Sus anteojos negros le dan un aspecto de y aislarme de los ruidos que hacía mi amo. Ahora bien. atravesados por ráfagas de pelo rojo. ¿fumas? —pregunta ella. seis horas —no cuervo. A lo mejor esas luces son de algún barco que se aleja para ocioso atormentado por la desidia. Juan se acerca a la ventana y ve las luces del fondo. esto es. Un diablo disfrazado de cuervo. —Tú eres un rayado.

hacia su mujer. puestas a mi carácter impuro y desvirtuado por el comunismo que intuía timidades? Por favor.. En cuanto me encomendaron la pri. Todos me llaman. tonieta se da cuenta. pasando? ¿Usted qué piensa?». Tal era mi temor a mentirle que siempre le confirmaba lo contrario a lo —No se le ocurra hablar de nosotros. Ocurrió de este modo. sus gruesas infide- de tema para abordar otra de sus sospechas recurrentes: su marido la lidades. me preguntaba por los pormenores del paseo. Me eligieron entre preguntaba si nos había visto alguien. y yo. en aquel tiempo. Ahora vaya.. un año atrás más o menos. en aquel tiempo. y mientras más intentaba persua- una gran cantidad de postulantes y ese mismo día empecé mi trabajo en dirla de que nadie había reparado en el contratiempo. si supiera que usted ninguno aguanta más de una semana —apretó el índice contra la sien—. Usted es un Si ocurre algo raro. A primera vista me llamó la atención la ausencia de abreviatu. en un rincón del palier y no se ahorró comentarios: acto seguido. Fíjese cómo hablan de Adolfo y de mí. De transfería la responsabilidad del accidente a mi negligencia. Perdía la calma. pues fidencia de mi parte. ella disentía y me tildaba de pelafustán y usurero. Al principio tomé esto como una indiscreción amistosa. Yo asentía a todo y. monstruo. Un lunes. sacar de paseo a Antonieta. que creía deberle más un buen augurio eso de «artistas abstenerse».. Pocos prejuicios. Artistas abs. y me intimidad de mis patrones. y si daba un paso en falso o rozaba una pared nerse». Con los días gados la misma escena. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 32 33 . en creer que le mentía. en general. me extorsiona con la excusa de que él me quiere envenenar. incluyendo lo del envenenamiento. Luego. Repasé el aviso y me resultó que ella había empleado durante la última caminata. Espero que tenga suerte. Enseguida modo que me puse en marcha hacia el lugar indicado. En este barrio los rumores corren en el consorcio y. a ver si An. ¿Cómo se sentiría usted si nosotros habláramos de sus in. le contaba todo. Repasé el aviso y me resultó un buen augurio eso de «artistas abste. de sus propias torpezas. Yo no le inspiraba sospechas y cuando traía de regreso a su En infinidad de ocasiones le confirmé que no hablaba casi con nadie mujer tenía para conmigo ciertas confesiones halagadoras. Durante meses repitió con ciertas omisiones o agre- Antonieta se unió a mí y me preguntó con quién hablaba. ¿qué le andará era un artista. Así era siempre.. no tenían ya trato verbal. llámeme.. Había algo más: Antonieta para caminar. Antonieta fingía no escucharme y cambiaba hablaba de su pasado de atleta.. por lo cual ella atribuía lo decepcionante de las res- una vez—.. en cualquier situación de vecindad. se aferraba más a mi brazo y me mera tarea. lléveme de vuelta a casa». decía «Pobrecita mi Antonieta.. según me dijo y según pude comprobar. A primera vista me llamó la atención la ausencia puesto que entre ellos. Poco a poco las exigencias de Adolfo se hicieron más precisas. más se empeñaba la casa de Adolfo y Antonieta Voisin.. secretamente me otorgaba una propina para que probara la comida antes nación. era ciega y pretendía pasar por vidente. lo más ajeno a mí cuerdo de los dos. Tranquilidad. el portero del edificio me abordó pedía por favor que le dijera que nadie nos miraba. leí en Ahora bien. Tenga discreción —me dijo que quería escuchar.. me rogaba que le reprodujera con exactitud las palabras de abreviaturas. Para aflojarme la memoria me ofrecía una buena propina. mi trabajo en la familia Voisin no consistía sólo en pasear el diario el siguiente aviso: «Se busca joven sin experiencia con facilidad a la señora Antonieta por la Avenida de Mayo. que cuando no estaba a su lado hablaba con alguien. de cada almuerzo y cena. Hasta El señor Adolfo. «Si mi —Así que usted es el nuevo empleado. casi solidaria. se mostraba siempre conforme con mis dicen que tenemos un hijo cautivo. lo cual dificultaba notablemente tenerse». fidelidad a él que a ella. ocurrencia tan extravagante como provechosa. marido se enterara del dinero que usted me saca. actividades. como si todo fuera una excusa para obtener alguna con- quería envenenar. lo más ajeno a mí era un artista. Ahí viene. por su parte. ya que por momentos Adolfo me parecía el más Justamente. Me llevaba al y que si alguna vez lo hacía no me atrevía a revelar bajo ninguna excusa la comedor mientras Antonieta descansaba las piernas en el cuarto.cierto es que sólo en un trabajo fui aceptado sin temores y sin discrimi. a cada frase mía. sus viajes por Europa. y él. Buena visión. Por favor. mi tarea de lazarillo. Para no ofender a mi dadivoso patrón. En cuanto llegábamos al edificio olvidaba mi comprobé que ésa era una de sus preguntas predilectas: siempre creía monstruosidad y me preguntaba si su marido no me parecía sospechoso... Tenía una percepción y un dominio sorprendente ras. sea discreto. espantosamente rápido. Justamente.

¿no cree?». natas y no salir más de su cuarto. cibía los gritos de Antonieta. «Estoy muy solo. que nunca quise mentir. ¿O va a dejar que nos volvamos. y yo. pensaba. ¿O pensaría en voz alta? Y apenas junto al cuarto de Antonieta. cuando íbamos al campo y mi la impresión de que otra vez estaba hablando solo. y por que nadie transitaba desde hacía años.. con entusiasmo. nicomio. en cuero. Adolfo. «Venga.. «Dígame a quién preocupación de que Antonieta enloqueciera si él seguía permitiéndole llama. Se lo transmití a Adolfo y él lo aprobó Por compromiso acepté. Me dijo que yo era para él como un hijo. ¿no? Ahora sí se intenté persuadirla de mi lealtad. mis padres murieron hablando sin ser escuchados. recorriendo con la mirada advertir lo contraproducente de su conducta. un nombre. Le expliqué que no me importaba el dinero. yo suerte chocó contra un puesto de diarios. y todavía peor. después de represen- había estado esperando. con un trapo húmedo. Ese día —¡hace cién entonces tomé conciencia de lo amplia que era la casa: cantidad de tiempo ya. por favor. pre. le confirmaba la sospecha. de su mujer.. y yo. me interrogó a solas. No sé por qué se me ocurrió un nombre y no otra cosa.. al ver cuartos vacíos. encantado.. era un salón-biblioteca imponente. no me gusta la palabra. Al día siguiente mudé mis pocas pertenencias a lo de Adolfo... sola. y mi única tarea en la casa consistió en grandes.. sólo podría perder la razón. míreme. empezó a gimotear y me el ambiente que en lo oscuro se asemejaba a la llanura que tanto me tomó por los hombros. «Desde ahora usted no prueba más mis va a quedar. a contrapelo de su inmovilidad. «¿No será algún trastorno de la vejez?». no dejaba de hablar. Mi padre en un ma- nieta dijo tener la premonición de que su marido y yo conspirábamos.le contestaba que no sabía.. ventanas selladas. soy viejo. blasfemaba tan rá. Durante un tiempo Antonieta permaneció Tardé en acostumbrarme a la soledad que imponen los ambientes en cama con la cabeza vendada. los pasos de Adolfo en el corredor. Le dije que hablar sola.. Yo oía cómo apoyaba cuidadosamente la gado porque no tenía en qué gastarlo. me propuso alguna vez al verme salir. Sus manos eran frías y huesudas. mamá me sentaba sobre sus rodillas. morir solo. porque yo nunca podría enloquecer. empezó a sospechar con nosotros». Lo más opresivo residía en la presencia de los libros. en lugar de desconfiar. Por mejor decir perder la razón. ble solo y no pueda saberlo nunca. oreja sobre la puerta. Él entonces perdió la compostura. El incidente dio sus frutos. todo ha cambiado tanto!— regresamos en taxi. Adolfo perseveró y ofreció duplicarme sentimental que lo había antecedido. dete- so. escuche». no. En vano si alguien la escuchara. canzarla antes de que cruzara la calle. comidas». empezó a atormentarme la idea de guntaba él. y francamente nunca percibí más que alaridos. Ella blasfemaba. quizá yo ha- día yo me quedaba ahí y que dispondría de una cama en la biblioteca. ella me expresó el deseo de abandonar las cami. con una mesa de roble cabeza contra un quiosco. Eran tantos que dentro de poco yo también voy a necesitar a alguien que me escuche. nunca había percibido en él. confiándome. ya es tarde para los celos. tar muchas veces la misma escena decidí inventarle que ella pronunciaba Antonieta. cuando el silencio de la calle era íntegro. cierto día me refirió la Él se sintió espantosamente intrigado e intranquilo. me quedaba inmóvil. Retrocedí espantado. debe ser que uno no se da cuenta. e intentó echarse a correr. en voz baja. hablando como ya que pasábamos mucho tiempo juntos después de los paseos. «Es apremiante —estas palabras utilizó— que usted se mude pronunciaba su nombre.. que ese mismo hablar solo. no sea así. Mi cuarto. que eso era lo que durante mucho tiempo me arengaba Adolfo.. el más cercano al de primera vez me reprendió al enterarse de que su señora se había dado la Antonieta. sentenció todavía más irritada. con gravedad. por momentos los creía humanos y me sentía vigilado. y corría hacia un Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 34 35 . que escuchaba todo detrás de la puerta. una esponja y un cepillo de cerdas blandas. como forradas refería Adolfo. la idea de morir hablando solo. Me parecían tan misteriosos los objetos que había ahí. hasta entonces Al día siguiente el señor Voisin incorporó el hábito de detenerse había ahorrado los seis meses de sueldo que puntualmente me habían pa. tiene que entenderla».. corredores detenidos en penumbras entrar a su maltrecha mujer. hable». al especulaba con esto. Y mi temor no es infundado. cuando caminábamos por la calle Florida. y él. Agradecí y enumeré una serie de razones falsas que me que ese Adolfo al que invocaba era otro. un sosias impedían aceptar el ofrecimiento. con un pudor malicioso que «¿Qué dice? ¿Qué dice? Vamos. ¿También yo hablaba solo? Lo más terrible de se ruborizó y me gritó que no le importaban mis excusas. el sueldo.. Cierta vez... niéndose y apoyando la oreja contra la puerta o las paredes del cuarto Cuando se recompuso. ovalada y un sofá cama. Re- pido y con tanta furia que se atoraba en su propio odio. mi madre en el campo. la señora Anto. Entonces tenía Por favor. y el señor Voisin. un amante remoto. Desde niño. Por las noches. per- suministrarle alimentos y limpiarle el cuerpo. según lo dispuso su espo. ¿Qué me dice? Lo sorprendo. usted es joven. también ante mi habitación. Adolfo. perdió el equilibrio y pude al.

cretas y maliciosas. haya sido bailarina me permitía semejante falta de respeto. los ojos húmedos y fijos. al fin y al cabo la postración de Antonieta era su cuarto. y a quien ló. Antes de retiraba a su habitación yo recobraba la calma y podía dormir. Tenía la impresión de que che. El resto del tiempo permanecía junto a la señora Voisin. mientras. Es inad. saberse espiado por mí lo reconfortaba. ¿Qué más podía querer gicamente obligaría a alojarse en una habitación contigua. Antonieta dejaba de hablar en voz alta y pasaba a Antonieta morirá hablando sola?». largo como una lombriz. andaba por el cuarto. cedí a la fino hilo que lo ataba a la existencia? tentación y espié a través de la cerradura. sus piernas el sexo flojo. alpinista. Pero el hecho de habitar aquella para interrogarme acerca de su esposa. porque él me interrumpía y empezaba a hablar de sí mismo. Me imaginé nuados sobre una alfombra. a avanzar sobre mi amo. lo que yo había tomado por tos era una risa escabrosa que le vibraba en Y cuando algo es irremediable se vuelve necesario. Desde entonces. me respon- Me refiero a que las formas de su pasado eran irreconciliables. comprobé que el A lo mejor no exageré mis sospechas. y él. Pero el hecho de habitar aquella becada en el Bolshoi y en París. no. podía estar preparándome un destino equivalente. instructora casa penumbrosa me daba derecho a preguntar. los pasos ate- su mujer.. qué sabía yo de tas. que hacía rato no llegaba a explicarme: ¿por qué evitaban verse? Se retra- dados. que moriría delante de mí. Lo cierto es que tomé mis recaudos para protegerme del comporta- miento sospechoso de Adolfo. mi condición me confería ante mis amos un poder insuperable. Sabía que cautivo en la biblioteca. de su Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 36 37 . tejedora y manicura. pronunciando «Pobre mi Antonieta». Pronto llegué a la conclusión de que sus cró. y pués yo tenga alguna responsabilidad.espejo y buscaba mi imagen. No podía dejar que alguien me reem. actriz de teatro. decidí preguntarle por un misterio Durante el día ocurrían cosas menos extrañas. A veces yo hacía man. Cada tarde se atribuía ¿Acaso no sufría como un habitante más? ¿No tenía tanto derecho como un destino distinto y después de un tiempo. y cuando él se encerraba en lo que era capaz Adolfo. él. Y así como se había tomado el hábito de vigilarme igual que a veces me contenté con oírlo. con una mezcla de vergüenza y furia. de un lado a otro. En efecto. Caminaba. día que era un impertinente. Noté que las preguntas lo debilitaban: la incapacidad de controlarlas y una escoba. le hacía preguntas entre indis- nicas tenían una coherencia interna pero eran incompatibles entre sí. parecía empujarlo hacia una humillación que no podía reconocer como escuchándola o aseándola. A esa que me retirara formulaba su pregunta predilecta: «¿Usted piensa que misma hora. Quizás en lo que sucedió des. desnudo. pagaba cuentas o limpiaba ligeramente la casa con un plumero jo. a lo largo de su vida. Y desde que me lo pregunté empezó a resul. Nunca hasta entonces me había preguntado por la Mi comportamiento cambió radicalmente. además. profesora de tenis. Las primeras obra suya. La conciencia que tenía de identidad de mis amos. después de que Adolfo efectuara sus maniobras detrás de las puer- el anonimato los hacía más peligrosos. me reclamaba una opinión. la tos ronca sonando a cada rato. se reconfortaba meneando la cabe. propia. Ciertos hechos son irremediables. a avanzar sobre mi amo. yo salía lleno de insolencia al corredor. De no- tarme preocupante y sugestiva mi ignorancia. Recién cuando a media noche Adolfo se pasado de estanciero y de otras frivolidades menos indecorosas. en lugar de responderle que los susurros de entresueño. Debía cuidarme. que me retirara. ¿No era obvio que nos sacrificaba cada noche para afirmar el me estuviera utilizando para satisfacer alguna perversidad senil. comenzó a intrigarme su pasado: comenzó a mortificarme el de los ambientes clausurados? deseo de una verdad. do yo finalizaba la crónica. rando que me tomara aquella libertad tan obvia. no podía si no someterme a la visión de su intimidad? ¿Que más le quedaba sino el consentir más la obra de Adolfo. yo me reclinaba sobre la puerta para espiarlo. de muebles oscuros y lustrosos. preguntar. que siempre era breve. Cuan. Cierta vez. un ambiente amplio y sin luz. a quien le diría que yo era su pobre hijo demente. A la hora de la cena siempre me llamaba a su cuarto. casa penumbrosa me daba derecho a za. cada día. desde mi llegada y a lo largo de mi estadía había estado espe- Adolfo.. tullido y hablando ante un joven contratado por lo espiaba. de polo. Debía referirle todo lo que ella había dicho por la tarde. al salir. No. a fuerza de soportar tanta él a vigilar a los demás si respiraba el frío de los corredores y la presencia insensatez. que era la última vez que misible que una misma persona. placer de ser espiado al final de su vida? Ante la idea de que en realidad plazara. Pensar eso rebaja mi la boca cuando se detenía a contemplar el modo en que oscilaba entre desasosiego y la horrorosa situación en que me encuentro.

hablaba solo y a Cuando ella me preguntaba por su marido. es un monstruo —contestaba siempre durante el día. le voy a dar dinero para que usted haga lo eran lo único que quedaba de Antonieta. era cierto—. Sólo quería vivir para que cayera la noche. Nada deseaba más intensa- mente que deshacerme de ella y quedarme solo. veces.. que Adolfo me había prometido hacer un testa. él se va a morir primero.. No se fondo. la empujó con rarla. sí. y hablaba. Presumí que mi amo hender el instante en que la sonrisa se deslizaba en su cara cuando.. usted ve. arrastraba a Antonieta del brazo. del destino que me había traído hasta ahí y había bió. desnudo sión.. de una vez por todas. Sonaron gritos. calculo —tal vez sean dos—. empecé a un bastón que yo nunca antes había visto.. que pregonaba un fin monstruoso. y me preguntaba qué sentido tenía ahora un amo. Creo que le llevaba algunos víveres. y por la noche. Sólo yo.. ejercer sobre ella mi pequeña venganza. usted no tiene clase ni manos para matar a alguien que ha cenado con Ingrid Bergman. por la noche. a medida que ella hablaba mi odio aumentaba y el sueño de llegar a poseer y que en ese momento tomaba la forma esa totalidad que suponía en Adolfo me impacientaba. precipitó.. apoyado en el bastón. ante eso que me parecía tan inminente con la presencia de mi amo. creo.. pasos. quedé azorado. me acerqué premeditadamente a la puerta del ella—. no pude resistir la idea de volver al ojo de la cerradu. él solía volver al cuarto donde había que la envenenara.. que parecía calmo a pesar de la situación. Yo no sabía qué hacer: ya no podía espiarlo.. Y mientras más lizado por el horror ante eso que me parecía tan inminente y que en ese luchaba por no ceder. paralizado por el horror var la dignidad. y observé en el corredor cómo Adolfo. —Ve. como esperando a que algo interrumpiera esa rutina dolo. duros como el tictac de un reloj. por la casa... junto a Antonieta. No sé cómo explicarlo. ya no podía Por la noche. Contaba las horas. No falta mucho. cómo aceptarlo. Escuchaba rumores. Para evitar escenas tétricas y conser. Y sólo yo escucha- nocturna. y la dejó encerrada bajo llave. pero enseguida se desdecía y empezaba a tas actitudes sospechosas: deambulaba por la casa todo el día —lo cual reírse y a agitar su miembro.. dejé de escuchar los pasos. Desde luego que no creía en las patrañas de la vieja y le manifestaba. que quiera y sea libre. de un lamentable exceso. Comencé a odiarla. escuché ruidos y movimientos anómalos. a que llegara la oca. ¿Por qué lo hacía? Luchaba por no ceder a la tentación. voy a vivir para hacerlo sufrir. No ponga esa cara. le comentaba que tenía cier. para- a ser una necesidad que le devolvía sentido a mi vida.. Verlo caminar por el cuarto amplio y apre. ra. Mis estadías junto a la anciana eran cada vez más y en pantuflas. Todo cam- su presencia. a la hora en que Adolfo solía detenerse detrás de nuestras contentarme con escucharlo. Ella apenas conservaba insufribles. me ofrecía dinero para Hasta hace poco. me dije. y me deleitaba pensar que esos sonidos va a explotar. Entonces mi amo. ella existiera. y yo le voy a dar. Sonaron gritos. arrumbado a su mujer. apoyado mento a mi favor si la envenenaba. Durante el día se paseaba transformado mi vida diurna en una mezcla de desesperación y ruido. Salí impulsado por Durante todo el día esperaba. para aterrorizarla más. una curiosidad morbosa. en la puerta. más importancia cobraba en mi vida esa incursión momento tomaba la forma de un lamentable exceso. el único testigo. le aconsejaba morir rápido. pasó de su esposa. apoyado en la puerta. siempre de la misma forma. no le dije. Yo también tengo dinero. desnudo. Yo escuchaba. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 38 39 . no le tengo Quince días atrás. Noche a noche. y él lo sabía. con había dejado la rutina de espiarnos y había decidido entrar en la habitación un movimiento leve de caderas. creo. lo sabía. Varias veces. Él lo sabía. rosa. a pesar de los padecimientos morales que me aqueja. Yo escuchaba. me ordenaba algo. Estaba decidido a derrotar a Antonieta. Y recién cuando esta tentación inaudita me abrumó. Incluso pensé que su presencia exageraba fuerzas para protestar en voz baja. puertas. Tenía derecho a vengarme de Poco después Adolfo se mudó al cuarto contiguo al mío. Un mes atrás. me entretenían los pasos lentos y va a librar de mí tan fácilmente. Sufrí cada vez con más frecuencia la necesidad de tortu. miedo. hacía oscilar su sexo tan particular. Yo mismo. Sólo se resistió cuando él abrió la puerta mi ansiedad: todo mi drama especulativo parecía irremediable mientras del fondo e intentó introducirla en un cuarto al que yo nunca tuve acceso. Usted espere. ba. el desenlace de los hechos se ban durante el día.

su risa bomba». que había empezado la diarrea. Con su color verde negruzco manchaba Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 40 41 . muy oscuro y silencioso. a quien entonces yo creía haber apreciado más de lo que suponía. La rodilla golpeó contra el suelo con tanta fuerza quier cosa por deshacerme de él y de sus ruidos. carne y frutas. nes en el hueso modificaron. el 40 por ciento de la población hospitalaria lo tiene. Camino otra vez. El traumató- rante cuánto tiempo. a partir tras. constante.. se reía y su estómago liso se hinchaba y sus ojos ANA MARÍA SHUA se llenaban de un brillo que me asustaba. incluso de Antonieta. Camino de un lado a otro y los ambientes del diagnóstico. Amim Entonces yo lo alimentaba con amor: le cortaba en trozos su comida pre- ferida. Cayó con la pierna flexionada sobre la prótesis que reemplazaba su Entonces yo pensaba que lo odiaba profundamente y que podía dar cual. La primera vez escuché pa.. y golpeaba las paredes con el bastón. Me pedía. la flora intestinal y le dieron vía sos arrastrándose. algo estaba por suceder. «Fue como una A veces él salía al pasillo y yo oía su respiración dificultosa. ciento de la población normal vive con el Clostridium puesto. sin duda. la diarrea se volvió pa- qué? ● vorosa. La metáfora de la bomba era correcta: el hueso Necesitaba dormir ocho horas. lla. Sí. Lo oí esperando al traumatólogo. Espié libre a la proliferación del Clostridium. participando en un con- caminar por el pasillo. una. Mien. greso. que el vecino del departamento de abajo subió asustado. Lo más terrible residía en que no podía espiarlo porque de día él A esa edad no hay caídas sin importancia. ya que casi no le quedaban pelos ni uñas. fragmentos pequeños.. dos. articulación artrósica. Pero la señora circulaba a gusto por toda la casa. Dejé de escuchar a operación. Cuando se insta- laba en la cama. pegado a la computadora. justo el día antes. Intenté entrar. Meme no se había roto la cadera. por la tarde. y la barba no le crecía. Con la punta del bastón raspaba mi puerta. En la radiografía se veía con nitidez el fémur astillado. me digo. que estaba siempre por la cerradura: todo estaba oscuro. que salió muy bien. antibióticos tan fuertes que recibió la señora Meme para evitar infeccio- Varias veces fui hasta la puerta del fondo... Pero Juan Pablo. Los soportar su extravagancia. Lucía pensaba que fue en esos días cuando se contagió el Clostridium Lo busqué durante horas para curar mi sufrimiento: su ausencia me dolía difficile. seis. pensaba. y en cambio Supongo que tarde o temprano deberé forzar la puerta o huir. casi raspando el piso. disfrazada de tos. Él me había privado de todo. y de noche deambulaba por su cuarto. además. interminable. que estaba de viaje. detenerse en el fondo. me ordenaba que permaneciera a su lado. era temprano y no entró en mi cuarto. no sé du. que lo afeitara y le cortara el o la caída pelo y las uñas. De hecho. las enfermeras y los enfermeros se enormes parecen espejos dentro de otro espejo. Habría preferido tenerlo a mi lado. dijo el médico. Lucía decía que había sido antes de la Hace dos días la espera terminó. les decía a los hijos. averiguó por internet que sólo el cinco por gunté qué habría ahí. mientras. Entonces pensaba que debía huir. la casa permanece vacía. Me pre. todos los médicos. cinco. abrir y cerrar una puerta. cuarto y me despertaba con su risa. La señora Meme estuvo internada cinco días Adolfo.. igual yo no podía dormir. La última vez gemía. hay nadie. pero al amanecer Adolfo entraba en mi había estallado. Lucía y Juan Pablo no se ponían de acuerdo acerca del momento en Pero ya era tarde. cortarle las uñas. Ella hubiera podido salvarme. Ya no un delantal blanco que colgaba de un gancho en la habitación.. ella. contaba las horas que me logo explicó después que estaba roto en ocho trozos grandes y muchos quedaban de sueño. cuatro. pero la puerta parecía clausurada.. contagia: es una bacteria que vive en el intestino de muchas personas. como todos los viejitos. Y Adolfo siguió andando de un lado a otro y cada vez que me cruzaba se reía a carcajadas y pronunciaba cosas inentendibles. Algo ocurrió. Los médicos de la clínica decían que el Clostridium no siempre se más de lo que podía haber supuesto. sino la rodi- anteriormente el de Antonieta. luego no los percibí más. tres. comiéndome las uñas. De pronto creo que hay ponían guantes de goma antes de tocar a la señora Meme y se cubrían con alguien escondido y reviso los rincones y corroboro mi soledad. Y ante semejante equívoco ni siquiera podía poseer a Adolfo y tenía que limitarme a un simulacro doméstico. no él. y hacía cálculos. ¿Y ahora Después de la operación.

provocado. Lucía se había resignado a ocupar hijas y su marido. dos veces hubo que cambiar el colchón. «Son las hemorroides». ya tan mayor. otra vez. que había vivido harta de que la pinchen. pero también le Meme dormía sin audífonos. la maldita chapa. el tracto digestivo de la señora Meme. enferma estaba hinchado y doloroso. «Es difícil encontrarle las venas. en cambio. le dijo Soledad. Había una sola persona en el mundo capaz de hacer reír a la señora Meme Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 42 43 . tiene los brazos llenos de derrames. Juan Pablo llamaba por teléfono desde Maryland dos veces por día y pro- contando desde la operación. prótesis en su lugar. Hasta la toda su vida bajo la sombra protectora de su marido. tal vez. solía tocarla». en la clínica las habitaciones de chatas eran de plástico y casi todas tenían una rajadura en el medio. brazos hacia adelante. desdi- su hijo. única manera que tenía el hombre de expresar su incertidumbre. chada. que se desesperaba porque el respirador no Al principio perdía mucho tiempo fregándola en el baño. Lucía iba y venía con la chata. El hombre llegó con negativo de la vida. la dejaba hablar. Recién al otro día le esos largos días de angustia empezaron los primeros síntomas. «La plata sirve para estar tranquila». más de lo anunciado. trajín de enfermeras. Maryland. por su infancia huérfana. está La señora Meme era una mujer orgullosa y tímida. Entonces la enfermera le mostró la chata y Lucía vio siempre un poco excedida de peso. «Ese reflejo defensivo es típico del abdomen agudo». porque la señora personalidad extrovertida. en cuanto se recuperara un poco. Las mentos. al dinero. una laguna de sangre. Hablar de la siguiente operación no era desalentador: en la salita de te- la rubita de la noche. Peritonitis. No Al día siguiente. Mientras su marido disfrutaba de to- El colon estaba perforado. un poco mamá de su propia madre. Esa misma noche la operaron dos los usos posibles del dinero. la diarrea se detuvo y Juan Pablo se volvió metió venir para la siguiente operación. no entendía nada y pensó que la jerga ingenieril era la el papel de protectora. fuerte y alegre. un poco indiferente. dijo el doctor Lerner dirigiéndose a todos los presentes en tono decir. adolescente se llevaba muy mal con su mamá: dos personas a las que el fías. demasiado poco. Y con eso justificaba su resistencia. por primera vez desde la caída.los camisones y las sábanas. ano contra natura y el gran cirujano le había asegurado que en un par de Esa noche Lucía. Su médico dijo que nos podemos negar. estaba sin duda bien empleada: el papá de Lucía y Juan Pablo. en un movimiento involuntario. Explicó que había decidido dejar la hilachas. pero finalmente la proveyó el prepago. que dormía al lado de su madre. y hasta derrochar. dijo Lucía con firmeza. hasta la comida. que trabajaba con él en la sala de operaciones. «Está perdiendo mu. dijo la enfermera. un poco descuidada en su forma de los enormes cuajarones negros de los coágulos asomando como islas en vestir. ostentar. Allí terapia intensiva eran individuales y dejaban quedarse a los parientes. Lucía. le iba a reconectar el intestino. que cuando era chapita y dos tornillos que se veían con mucha definición en las radiogra. porfió Lucía. El médico de cabecera convocó a mezquinaba hasta los besos. pensaba Lucía por mo- bérsela dejado al personal de la clínica. Tenía un curioso sentido un gran cirujano especializado en gastroenterología. El marido de Lucía había trotado por toda la ciudad para conseguir destino había decidido unir más de lo previsto. Su voz alta y desafinada llenaba Un día después la hemorragia se había detenido pero el vientre de la la casa con canciones de moda en su juventud. «Le hacía sombra. incluso cuando era joven. gasto que no fuera indispensable. «Casi no necesito mucha importancia. A las tres de la madrugada el gran cirujano les dio una explica. «Qué importancia tiene» era una de sus frases preferidas. con su cha sangre». se despertó con el meses. que por momentos se le deshacía en El traumatólogo estaba contento. «No lo vamos a permitir». «Vamos a tener que sacarle sangre». En se amontonaba la suciedad y era difícil de sacar. Lucía vio llorar a su madre. lo único que la señora Meme quería ción muy complicada acerca de las modificaciones que había realizado en del dinero era saber que lo tenía. No tuvo que bajar la voz. pero le daba asco verla así. también médico. juntas y solas». Podría ha. que estaba con una de sus Después de la muerte de su padre. pasiva pero tozuda. la protegía. Lucía recordaba a su madre. Al tercer día. Por suerte (o todo lo contrario. divertirse. dar órdenes. a cualquier didáctico. pasa muchas veces». Reconstruyó el hueso y lo sostuvo armado con una «Otra vez ella y yo. La señora dieron unas fundas de plástico descartables que hicieron el trabajo más Meme volvió de la anestesia muy desorientada y ya nunca recuperó del sencillo. todo su control sobre la realidad. Su madre. rapia intensiva sonaba como una garantía de supervivencia. pero sobre todo un poco. viajar. en Terapia Intensiva. pensaba Lucía. Lucía adoraba a su padre. la señora Meme tendió los para lo bueno como para lo malo. tanto Cuando se acercó para palpar el abdomen. y la expresión gente de Hematología le aconsejó que se niegue». y él era mucho. La señora Meme tenía ahora un a su casa en Columbia. Sin embargo. le daba importancia. había tiempo de llamar a la enfermera. pero enseguida se arrepentía). que incluían lucir.

«Qué lindos chicos». Las madres. Una vez confundió al marido de Lucía y se alarmó: parecía lógico que con tanta internación no supiese en qué día estaba. siempre un pobre diablo». caí me ponen presa». y la abrazaba con una entrega infantil y confiada que a la asombrada. Juan Pablo le costaba aceptar lo que Lucía le contaba sobre la mente de ciana (una palabra terrible. A veces decía cosas más perso- quizás no habían tenido la misma madre. el mundo?». estaba embarazada. como no los tratan de la misma manera. pero después pensó que esa respuesta extrema había sido una de las decidió que para la tercera operación se venía por un mes entero con señales de que la mente de su madre se perdía por caminos extraños. ¿Cómo hubiera tan orgullosa. Para Lucía fue como una bofeta. se los quedó mirando muy pequeña. La señora Meme. Todos los días venía una enfermera que mandaba el prepago escena con una mezcla de culpa y de celos. un comentario perfectamente normal pero que nadie entendía. una de lunes a jueves y la otra los fines café con Luis. sólo mirándose por ñora Meme empezó a hablar de Luis. sido su vida con un marido menos brillante. Pero sabía que los chicos tenían razón. Ella y su hermano. «es mi marido». había por un momento. ven- estuviera siempre fuera de la realidad. las relaciones con su madre. Un día. estaban satisfechos. pero ya me di cuenta. ¿Son hija le conmovía las entrañas. Pero cuando Juan Pablo da. supo que era mejor advertírselo antes de que llegara. Luis». le retrucaba su hijo. contestó la señora Meme. En esos días podía Hacía un año que no veía a los hijos de Juan Pablo. Luis era más buen mozo». «Qué parecidos entre ellos. me tomé un mujeres se turnaban para cuidarla.a carcajadas: era su hijo Juan Pablo. pero se parientes?». Lucía. creyó entender. que nada en una habitación de la clínica. «El día en que estabas por nacer. volvería a caminar. Parecía quedarse pensando poquito. Los médicos ba de la excesiva preocupación de Lucía. Otras veces estaba como siempre. tanto más condescendiente que vieja. se sirvió el té en el platito sin La llegada de Juan Pablo pareció despertar una catarata de recuerdos darse cuenta de que no estaba la taza. «Por una vez que me sólo algunos momentos. «Andate. menos frondoso? Durante La esposa del portero ayudaba también cuando alguna de las dos mujeres años la hija se había sentido culpable por el tono de malestar que tenían tenía que salir: no se puede tener a la gente encerrada todo el tiempo. nítidos. «No soy un bebé». culpable: la caída había sido un error terrible. «vos no podés estar acá». famosas galletitas de manteca. «¿Acaso hacía falta más gente en cias. a la Lucía. Cuando entraron confundir a Lucía con su propia madre. siempre por un momento a los ojos opacos de la señora Meme. Cambiar la bolsa que llevaba pegada al ano podía dejar de reconocer la existencia de esa otra mujer que se asomaba contra natura era una tarea desagradable que la señora Meme. es ningún Luis». A Antes de salir de la clínica fue necesario reorganizar la vida de la an. Más de una vez Lucía había visto la de semana. pensaba su madre: cuando él llamaba por teléfono. dijo la señora Meme. «Y también a Luis». que había muerto siendo ella todos en su casa. aprendió pronto a hacer por sí misma y no quería delegar. se perdonó un Al principio eran frases sueltas. que perturbaban profundamente a sus hijos. la entraba y salía de su niebla. siempre la encontraba bien. Ya casi no había una visita en Lucía consultó con Juan Pablo y decidieron no sacarla de su casa. no sienten igual con respecto a todos sus hijos. la miró con perfecta lucidez y le dijo: «Gra- mayor de sus nietas. Sólo cuando ella misma fue madre. protestaba. «Pobre Luis. le dijo muy seria. no Una tarde. le explicó Lucía. Tenía largos períodos de lucidez y cida. directamente del aeropuerto. no muchos todavía. entre la segunda operación y la tercera. pero fuera del lugar que les correspondía. Ya no podría quedarse sola en Tenían conversaciones largas y cómodas en que la señora Meme se queja- su casa. No se puede decir que la señora «¿Y si te volvés a caer?». cuando la se- traía Juan Pablo. Su madre echaba la cabeza para ayudar a bañarla y a hacer los ejercicios que le había recomendado hacia atrás y le brillaban los ojos. que ya había cumplido los sesenta). charlando con Lucía. no la kinesióloga de la clínica. dida en una niebla espesa de la que salían de pronto algunos recuerdos que se lo merecía. Yo me agarraba de la mesa cada vez que venía una contrac- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 44 45 . Pero enseguida recordó sus nombres y los convidó con sus echaba de pronto a reír de una manera extemporánea. y ella. en que se la veía como per. y después miraba a Lucía o alguna de sus nietas y hacía descubierto con horror. Lucía le contó que su hija casada. toda su familia. De a poco iba recobrando el uso de su pierna rota. dijo. «Las que más le gustaban a papá». distraídas. cuando ya había salido de Terapia Intensiva pero seguía inter. a costa de una acusación mucho más grave. dijo do a algo muy divertido que nadie más podía ver o escuchar. rezongaba. como respondien. nales y por lo tanto más perturbadoras: «Lo que más me gustaba de Luis La confusión de la señora Meme empezó con las fechas y al principio eran los dientes». dentro con más crueldad de lo que es capaz la mayoría. que tanto quería a su padre. «Mamá. Dos la que no lo mencionara. Lucía no sabía si comentárselo a su hermano. hora de la merienda. Y la madre se callaba. en comparación con la espontaneidad que Fue en esa época.

pero incluso si el neurólogo la está llevando bien. ni una flor prensada dentro de un libro. ya no podía seguir haciéndose el burro y se volvió bastón. ni una flor prensada den. Ahora se daba cuenta de que muchas eran imposibles. pre- visible. «No tuvo un bar. y Mamá no está tan mal. Pero Juan Pablo. «Mamá nunca fue romántica». ción de serle infiel a su marido cuando se produjo el desplazamiento de mo peor cuando se quedó mirando a Juan Pablo con desaforada ternura. una acusación (la que ella se estaba haciendo a sí misma). recuperar el uso había ido del país y seguía doliendo. Lucía y Juan Pablo dieron vuelta la Meme. ni la servilleta de un bar. esquela. en inglés “es Lu”. quiso hacerles una caricia de despedida. como buen argentino. «Sos tan parecido a tu papá». preguntó Lucía. Enseguida cambiaba de tema y no había manera de hacerla volver sobre la cuestión. en el fondo de un placard. había una caja «¿Tenía plata en la cartera?». Era yo. Usar el apodo era mucho menos perturbador que La tercera operación resultó menos cruenta de lo que habían pensado. todo era más sencillo. Es decir. déjenla así. que trabajaba con gente de la tercera edad. como le Sin embargo. la señora Meme pudo volver a su casa. tan evidente. Ella tuvo la sensa- ción. «Por supuesto. que desde lejos había negado la condición Después de una semana de internación. ni una foto. preguntó Juan Pablo. toncito con sus datos. incluso. Pero fue muchísi. se tuvo que aceptar. dijo Lucía. sin palabras.. contestó Ni una esquela. invi. recomendó una medicación Lucía. Por teléfono. que Juan Pablo descifró enseguida. muy débil pero caminando con mental de su mamá. Lucía. a ocultarle por un tiempo lo que pasaba. Lucía lo sintió como con recuerdos de su padre. jamás le mencionaba al Amim. le dijo. ni una foto. la hija mayor. Plata. tro de un libro. papeles. Su mamá. lo confirmaba. Ahora. «¿Qué hacía Luis?». «¿Estabas mal con papá?». Un amante imaginario. Sobre todo. fantasías quizás muy vívidas en su momento. dijo Lucía. que dejaron su huella. Es muy común. Es decir. empezaron a llamarlo «el Amim» por que no la curaba pero hacía más lento su avance. después de escucharlos. contestó la señora Meme. estaban tomando el té en la confitería Las Violetas. Y los míos». Y su hermano Estaba con ella. Como los vio tan angustiados. que antes cionando a Luis. con montones de cartas. «Mamá nunca fue romántica». le dijo una tarde a Lucía. «Tal vez un psiquiatra. que venía fallada de fábrica». que había estado esperando encontrar lo levantó para ir al baño y cuando volvió a la mesa su madre ya no estaba. Por las dudas un car- hasta los menúes de las fiestas en las que había estado. En cambio. Es decir. cuando la señora Meme mencionaba a Luis. Amantes imaginarios. celular. Lucía ni siquiera podía echarle la culpa a las mujeres que la cuidaban. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 46 47 . les dijo. Hacía más de treinta años que se la antestesia. de su esfínter le hizo tan bien que hasta parecía estar mejor de la cabeza. siempre peligrosa para la gente mayor. Antes de volverse a Maryland. «¿Vieron que los chiquitos tienen a veces amigos imaginarios? A los viejos les puede pa- sar lo mismo. quiso saber Juan Pablo. suerte en la vida». Juan Pablo quiso consultar a un psicoanalista muy conocido. incluso casa y miraron papel por papel sin encontrar absolutamente nada. A pesar de los efectos de a su casa con un nudo en la garganta. contó a Lucía. Unos meses después la señora Meme desapareció. él estaba asustadísimo». taciones. Entre ellos. «AMante-IMaginario». muy caro. ni la servilleta de la señora Meme. se diver- ¿Quién era Luis? ¿Quién había sido? Con la excusa de buscar el cer. por primera vez en su vida. había llegado. seguía men. La asociación de cier- El neurólogo miró la resonancia magnética. pronunció el nombre de tas anécdotas con fechas de sucesos familiares. Lu-is. documentos. tenía sus episodios de ausencia. el nombre. mismo que ella. empezaron a ha- cerle algunas preguntas. tía muchísimo contándole las historias del Amim que inventaba la señora tificado de defunción de su padre. no la molesten más». «No tiene sentido que la vea».. que todavía era incipiente. Claro. Fíjense el nombre que eligió: Luis. «No era tu papá. En cambio Lucía. Ni una contradictorias. su libido hacia su primer bebé». como el nacimiento de la enfermedad. fotos. Deseos reprimidos durante toda la vida. un diario íntimo en clave. desde lejos.

». peinada con cola Era un edificio arruinado. que los el lento fracaso de toda una vida. todos los días a la ciudad para su triste trabajo. la billetera vacía y los documentos. acompañe un policía. para calmarla. todavía con mucho pelo miedo. se dio exagerando) y se ofreció a traer certificado médico si fuera necesario. acariciándola montar guardia al lado del teléfono. como diez departamentitos por piso. aceptó encontrarse con ella en un café.. órdenes o instrucciones. una cartonera. Le habían chicos. preguntó. como si se hubieran recompensa. le quedado pegados a los ojos risueños de su madre. Tenía puestas unas «¿Voy para allá?». Con mucha calma. «Quiero en la tele?». Para estar más tranquilos. Junto con la cartera. sabía cómo hacer para encontrar a sus familiares hasta que vio el aviso. cerca de la estación Once. Juan Pablo estaba de acuerdo. preguntó Lucía. Lucía llamó antes por teléfo- su situación y recién en ese momento se dio cuenta de que no estaba no. se había que no podía. en un marco. Con Les abrió la puerta un viejo de tez morena. y estuvo a punto de escapar hacia empezaron a pasarlo por la tele. le aceptaron la denuncia. la hija». un muchacho Desde lejos. Y enseguida tosió un poco y se corrigió. se tapó la cara con las manos como Recién una semana después salió el aviso del juzgado en los diarios y tratando de que no la reconocieran. aconsejó amablemente una chica policía muy eficiente. «El los miró con una expresión de desesperanza. cuenta de que se trataba de un hombre muy viejo cuando le dijo «Ah. y aunque la voz masculina que la atendió no sonaba cascada. usted debe ser la nena». Juan Pablo se desesperaba. A mí comisaría donde hicieron la denuncia. sol de frente. «¿Y por qué no hizo la denuncia?». «¿Cómo se hace para que salga en los diarios. le dio las cosas sin pedir un centavo pero aceptó muy contenta la mediatamente y no podía sacarle los ojos de encima. desconfiada. ya está. como se acaricia y se calma a un perrito asustado por las ciones de recordar algo. linda. pero la vio in- nada. que todo el mundo hiciera todas las denuncias. Era un departamentito de dos ambientes. Lucía pensó que podía ser la misma persona que sucio. entrecerrados por el entregó el cartoncito con los datos. que su madre estaba enferma (trató de exagerar Maryland. nunca me quiso tanto ● ría de la zona y ellos les destacan un agente». una asistente —Shhh. Y. pintado los ojos y parecía más vieja que nunca y más feliz. No soy Luis. «Si Una sombra de tristeza dolorosa oscureció la cara del hombre. antes todavía que a su madre. paso atrás. A cada rato llamaba a su her. bal- Esa noche no tuvieron ninguna noticia de la señora Meme. floreado.. le dijeron en la comisaría. Tranquila. Retrocedió jo. que entraba madre joven. Lucía revisaba el dormitorio. «Por desaparición de persona hay que esperar hasta que pasen las A esta altura no importaba perder unas horas más en el procedi- cuarenta y ocho horas». tantos viajes eran una locura. estaba arriesgando su traba. joven. Aparentemente no sabía No era muy grande.. pobre y limpio. preguntó. entre sollozos. sobre una repisa. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 48 49 . todos los días la página de policiales y se turnaba con su familia para Le puso el brazo sobre los hombros y la apretó contra él. con voz rota—. para darle ideas. había otras fotos de otras personas. está todo bien. Lucía y su marido preferían ir con un policía. Yo soy Jorge —les dijo. al verlos. —Usted es Luis —dijo su marido. desde explicó. Su marido la tomó de la mano. como preguntó. Si la señora Meme estaba en condi. y lo dre). una foto que no conocía. El policía. pero también con esperanza (quizás sabía algo más sobre su ma. Era una mujer joven. Pero cuando ella miento burocrático. le contestó la mujer. Al día dosas en los paliers. Pasen por aquí que yo les hago un papel.. Un palomar: de caballo. que no veía razones para intervenir. le decir. blanco. pero el viejito consiguió atraparla en un abrazo cariñoso. En ese momento apareció la señora Meme. Ya está. Un mediodía la llamaron del Juzgado. Juan Pablo le aconsejó que primero que vio Lucía. en los canales oficiales. piden que notifiquen a la comisa. Construcción vieja y barata. «No tiene sentido». Lucía se dio cuenta de sandalias blancas y un vestido nuevo. Usaba colorete. le había robado la cartera y ahora quería un extra por devolverla. fue una foto de su fuera con su marido. robado la cartera. se había perdido y estaba en la casa de un señor que no Lucía miró la escena con lágrimas en los ojos. No podía hablar. «no cambia nada». «Vaya a llorarle a la secretaria del juzgado». paredes con ese antiguo revestimiento en relieve siguiente llamó una señora diciendo que había encontrado la cartera. se mantenía discretamente un mana para pedirle noticias. van a la —No. sin duda no serían los números de celular. son los de la secretaria le explicó que su madre no estaba secuestrada. explosiones de los fuegos artificiales. lanzó un pequeño grito. como si asomara a sus ojos hombre dio el teléfono y la dirección. los que alguna vez fue tan moderno y ahora era patéticamente viejo y documentos y el celular. le dijo.

de algo siniestro. Tocó la puerta adolescencia sacrificada de papá. alguien aparentaba decir sus palabras con el mismo tono no había ido al colegio pretextando un resfrío. Cómo te fue en el trabajo. Quizás era la forma llamándolo a gritos a almorzar. con ventana abierta o cerrada. pero no los escuchaba. Cómo puedes tener un resfrío con este de hielo sobre la mesa y regresó a su silla. mirándolo de reojo. hubo otros gruñidos. y saltó de la mesa y se dirigió corriendo abierta y en la madrugada hizo mucho frío. preguntó. cabizbajo. No tengo idea. Había estado encerrado allí toda la mañana. es otro. Intentó ignorar los gritos. con la mano izquierda. Igual. dijo su mujer sin verlo. Voy. la batalla de las Termópilas. columnas en formación que dirigió a la cocina. no sé de a su cuarto. el minutero permanecía inmóvil Los otros como una espada en desuso. Búscate una mejor excusa y charlamos. O EDMUNDO PAZ SOLDÁN acaso había comenzado a creer de verdad en su resfrío. Ella edad trabajaba a partir de las cinco de la mañana. descuido para mandarse a mudar. No me refería a eso. pero no estaba. Pero cuando uno siguió comiendo. y trataba de imitar su inimitable mirada sin lustre. Escondió a sus soldados mesa. Me sigue doliendo. Escritor norteamericano un segundo un rostro de horror. Papá FRAN SE ENCONTRABA en su habitación cuando escuchó a su mamá partió el pan. Seguro con tus soldados. reemplazaba. agarrándose del reborde. ¿Mamá se habría dado cuenta de ello? Papá se levantó de la mesa y se soldados que caían. Las palabras lentas. Sentado en la mesa. después. esa luminosa habitación. que se estaba dejando crecer las patillas y tenía una expresión algo anacrónica. ¿Qué diablos le pasa esta vez? Yo escritores. Algún tu hermano cuando llegó a la adolescencia. y era la libertad estar agobiado por la vida.. Miró a Fran.. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 50 51 . Tanto trabajo cambia a la la nariz congestionada para que no lo enviaran al colegio. se Hubo otras preguntas. generales que vacilaban. la garganta. A ver si lo puedes poner en vereda.. Él tiró una ser villeta al suelo y subió las escaleras a tiene todo. Papá y mamá se miraron. Todos los hijos son ingratos. Hace mucho que no es el mismo. papá hacía el crucigrama. él que era derecho. Cuando lo llamó su papá. La sopa de pollo la sentía insípida. Fran tuvo la intuición. Mamá. se malcría. susurró Fran. y unos meses informarse de los pormenores de la batalla y proveerse la certeza. cuatro letras. Papá puso una cubeta todo. Den. Se armó de valor incendiaban villorrios. para que algún Acababa de llegar de la oficina. fingiendo tener he notado. decía su papá. Por eso aprovechó el menor día los haré desaparecer. papi. Escuchó los ladridos de Springsteen. Todavía en gente. No es el mismo. Papá no es papá. Tis. Fran estaba ahí. dijo ella. consintiéndolos desde pequeños. Yo también lo rato. en sus pijamas azules y perderse en su mundo de juegos de estrategia. abrió la ventana y. pero su mujer se lo pijama. K. mamá. El ralo bigote. Papá era él. La nariz. Me duele día levanten vuelo. y sin embargo no era él. ¿Qué? Papá. del comedor se movía con parsimonia. debió bajar. tirado en el piso con Continuó con la sopa. el malhumorado bóxer del había impedido. La respuesta fue un gruñido. de manchas negras en el cuello y las manos— la hacían ver más vieja de lo que era. no es motivo. Había escuchado hasta cansarse el relato de la grandes trancos. Mamá se sentó a la vecino. pero no por mucho para terminar la frase. como una máscara de plastilina que de ciencia ficción. Voy al dentista. y éste vio por calor. Eso también decía pijamas el jovencito. Al. anoche dormí con la ventana acabara de ser estrujada. de plomo bajo la cama. Para eso los criamos. ya no estás en edad. de guitarrista de banda de rock en los cincuenta. con ese tono incrédulo que usaba ante cualquier plan de su marido. y a lo lejos las campanadas de la iglesia. El segundero en el reloj dejó caer al jardín. En serio. cómo el abuelo lo hacía levantarse del cuarto de Fran. continuar recreando. Alguien lo de los mapas adecuados. Papá. no se había sacado la corbata. y en ese momento Fran notó algo raro. Escuchaba a sus papás. primero. Se puso rápidamente unos jeans sobre el pantalón del Decía que hubiera querido criar así a sus hijos. Creí que habías ido ya la anterior semana. Parece que me la tendrán que sacar. Sus lentes gruesos y su piel descuidada —archipiélagos a la memoria de Ph. acompañado por el crujido de la madera. las ojeras sus ejércitos de plomo.. Fran escuchó los golpes como si fueran el anuncio temprano para que se hiciera cargo de los hornos en la panadería. Suspiró: hubiese querido quedarse en en que había agarrado el pan. A tu levanto las manos. Le había tomado que delataban las noches de póker. las sílabas mordidas. Gritó. Esta tarde saldré temprano. Ta.

tan poco dado en que agarraba el periódico y pasaba las páginas. Logró que la duda se instalara en Joaquín. en la sala de juegos el jardín. de pronto. En ese momento apareció volverían. Quizás el impostor lo había asesinado y había tirado el cadáver esperen. lo que ocurría. le dio un vaso de limonada con de Eric. dijo Joaquín. que revólver. Tu papá parece el mismo de siempre. Acaso cada uno. dijo Fran. el rostro incapaz de contener la se le pueden ocurrir a Joaquín. Mucha televisión. secretarias ordenarles que marcharan hacia la sala y atacaran al extraño. Con él fue de niño Eric permanecía escéptico. si quieren quédense ustedes. dijo Joaquín. moviendo la cabeza y entre bromas. pero igual Eric. el bus se iba llenando de hacer algo. Fueron corriendo a la parada. ¿No que no creías? Entre el levante la mano. No volvería a verlo sutiles diferencias entre su papá y el que creía un impostor: la forma más. Se acercaron de Joaquín. dijo de cambiarte la camisa del pijama. les contó. De por ahí es un clon. ¿Qué? Los soldaditos de plomo debían cobrar vida. Y qué vida la tuya. el ángulo en que caía un mechón de los primeros soldaditos de plomo. a su modo. Springsteen lo estaba poniendo más ner vioso aún. colegiales de mala traza. Había que música clásica y paraba en cada esquina. Pasó un minuto. a jugarlo sobre una frazada gris que Eric había robado de a la ventana del costado derecho. la manera en que a muestras de cariño. Te olvidaste ver tanta televisión. dijo Joaquín. viendo Tom descubierto que les fascinaba el fútbol en tapitas. Tienes que dejar la bayer. encuentre los siete errores. No había sido siempre así. no se llevaban bien. a duras penas aguantó las nada raro. dijo Eric. Fran volvió a obser var al extraño que hacía el crucigrama del sentado en el sofá de la sala. Fran. prefiero el dolor. A lo lejos. Te pasa por proliferación de pecas. El sol se había instalado en el corazón del cielo momento para bromas. sería más rápido. Mi mamá corre peligro. Todos tenemos que desconocerlos a veces. ¿De dónde salía tanta gente? Sus amigos charlaban en el imaginar tonterías. agitado. Así que tres. lluviosa semana. traumática. robará la casa y la matará. ¿Y aquella vez.ESPERÓ A ERIC y Joaquín a la salida del colegio. Está allí adentro con un extraño. hecho acompañarlo de regreso a casa. qué palabrita. Acaso lo creían un ser patético Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 52 . Esos días no Parece un juego. dijo Fran. y trajeron a un actor para que lo reemplace. El chofer escuchaba película de Schwarzenegger? No se hagan la burla. sabía dónde estaba el de su papi. Quizás tu papá declaró contra la mafia. ¿No han visto esa mala FRAN DESEABA que el micro avanzara más rápido. como cuando declamaba en las clases de literatura. Llegaron y entraron con sigilo por habían reunido casi todos los sábados por la tarde. hace por los amigos. El papá de Fran leía el periódico su casa. Fue él el que le regaló doblaba una pierna sobre la otra. asiento delantero y lo miraban de reojo. Lo atacamos entre los dejaba llover flores sin cesar. No es manos sin descanso. dijo. a contarles todo. Springsteen volvió a la carga con sus ladridos. Eran diez cuadras. Yo me voy. papá era tan hosco. no de la siesta. los tres habían Saben que no tomo ni cer veza. Irían en micro. se conser va bien. como si nada hubiera ocurrido. pasando un trapo al estadio todos los domingos. No te entiendo. estrujaba las se dijo Fran. Esperen. Como si fuera coser y cantar. Quién sabe. No veo periódico y recordó con nostalgia a su papá. y lo metieron en un programa de protección de testigos. se volvieron a escuchar las campanas Fran a Eric. Bajo un jacarandá que Joaquín sugirió entrar por la puerta de la cocina. comenzó a enumerar las al río con una piedra maciza amarrada a los pies. Tendrás eso en tu conciencia. plazuela donde solían encontrarse en los recreos. entretiempo comían sándwiches de carne con chorrellana. No debía sin sonrisas. hielo y desapareció rumbo a la cocina. acordaron ir juntos a casa la mamá de Fran. en el quiosco de la qué manera de ladrar. Ni se te ocurra moverte. Mi papá es fuerte. podría gente: oficinistas gesticulantes. Eric sugirió que podía ir corriendo a su casa y traer un El que no siente de vez en cuando que sus papás no son sus papás. y durante dos años se y Jerr y? La primera y la última. Fran volvió dolor y la nada. dijo Eric. Acaso había una explicación más práctica: a los once años. un día de éstos le daría pan con vidrio molido. al colegio esa primera. Amordazamos. Se preguntó cómo siendo los tres tan diferentes y caía como una plomada sobre la ciudad de calles vacías a la hora habían terminado de mejores amigos. lo amordazamos y llamamos a la policía. Al final. Está hablando en metáforas. que usaba lentes con montura de carey y tenía los incisivos salidos. con tal de sobornarlo para que fuera pelo negro sobre la frente. le dijo a una cuadra y media. dijo Fran con algo de orgullo. El tono de Eric era de falsa solemnidad. dijo Eric. se acercó a su marido. Las cosas que uno de seres que jugaban a ser hombres a base de violencia y morbo sexual. a ver mediocres partidos de fútbol. hace mucho que no va al gimnasio. de la iglesia. En el por los vidrios de los anteojos. Daba pasos inquietos de un lado a otro. Era cierto. Eric dijo esas cosas sólo tu papá no es tu papá. lágrimas. Después de una breve discusión. aceptaron terminaba de encontrarse en el mundillo adolescente del colegio.

y por eso se había salvado. luego comenzó a correr antes y que conteniendo la risa de que la gente descendiera del micro. pero estaba seguro de que o incluso el último martes? existía. las escaleras. estaba seguro de que. que los acercaba y alejaba. y por eso. ello. O al lugar al que se una hoja de un hombro a otro habían fugado todos los que estaban en la ciudad antes de que llegaran hace tres años los otros. la aguardaba un fin atroz. micro se hallaba todavía en movimiento. Ellos no habían sentido lo que él a la hora del almuerzo. a las secretarias. Imaginan que como antes no se conocían Y todo su escepticismo había sido una actuación. se dijo que debía llegar al lugar al que habían llevado a todos los que ¿No habrá revoloteado estaban en la ciudad antes de que llegaran los otros. Dio unos pasos vacilantes. Ahora sí. saltó y cayó pesadamente. Cruzó un puente. de la cuenta. No volteó la cabeza para mirar si era así. de que los ha unido un sentimiento repentino. Era difícil culparlos. En la ventana se apoyaban las montañas en el oeste. pero qué hacer si no eran comprensibles. unos impostores. Momentos antes no se había dado cuenta de o el sonido de «se ha equivocado» en el teléfono—. al ver que detrás de la cara tranquila de papá se escondía una cara de horror. Porque el Eric que no había sucedido nada entre ellos. como su papá. Fran se dio la vuelta y corrió hacia la puerta trasera. Ambos están convencidos si tenía los ojos para verla. pero aun se apartaba a un lado. La había visto. —quizá un encuentro frente a frente como creía recordar que lo hacía. Joaquín hizo lo propio. si seguían demorándose. ¿Vienes o qué?. y no con el izquierdo. comprendió todo. lo veía todos los días en el colegio. Le dolía todo el cuerpo. un molar en el lado Pero ¿qué decir de las calles. a los oficinistas. Sospechó con pavor que todos eran otros. Miró al de saber que ya hace mucho tiempo chofer. como recordaba que lo hacía. trastornos en el orden de las cosas. teñidas de un resplandor entre púrpura y una casualidad no del todo preparada anaranjado. preguntó Eric. Se aferró al reborde metálico del asiento delantero. después WISLAWA SZYMBORSKA AMOR A PRIMERA VISTA de todo. No podía estar equivocado. los pasillos superior izquierdo era negro. Hubo signos. Por eso Eric había querido ir solo a traer el revólver. conocía no tenía todos los dientes amarillentos. el para convertirse en su destino. que la casualidad juega con ellos. señales. de pronto. y que la máscara caía apenas un segundo para revelarle a él la verdad. La rutina de la realidad era tan fuerte que a veces era imposible pero conozco su respuesta. Fran No recuerdan. notar cambios leves. Nos bajamos en la próxima esquina. a los colegiales en torno suyo. así siguió corriendo. mamá no. Ese alguna vez en una puerta giratoria. El micro se detuvo. Debía seguir corriendo ● Hubo algo perdido y encontrado. Fran se incorporó que se interponía en su camino a duras penas. gracias a un puente que le habían puesto en los que hace tiempo podrían haberse cruzado? hacía un par de años. creía sentir que lo seguían. Fran Me gustaría preguntarles notó que Joaquín se levantaba dando primero un paso hacia adelante si no recuerdan con el pie derecho. pero la suficiente o algún «lo siento» para su oído aguzado. Es hermosa esa seguridad. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 54 55 . mostrándole sus dientes amarillentos. Eric se levantó de su asiento. Con la respiración acezante. trató Se sorprenderían de ganar unos segundos mientras discurría su próxima movida. dijo Eric abriendo la boca más pero la inseguridad es más hermosa. golpeándose contra el pavimento.y sólo le estaban siguiendo la corriente. Una ligera diferencia. percibía el golpeteo apurado de unos pasos en el pavimento de la calle. Eric y Joaquín eran otros. timbre de voz no era el de Eric. No sabía dónde se hallaba ese lugar. Sentía que lo seguían. Y Fran.

y también morir. la luz llega desde ninguna parte. una junto a otra. desaparecido inmediatamente después de despertar. Espléndidos bebés nacen sin su ayuda. ¿Viola principios cuidadosamente almacenados. Un amor feliz. ¿Por qué cae precisamente sobre ellos y no cae sobre otros? ¿Ofende eso a la justicia? Así es. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 56 57 . Todo principio no es más que una continuación. ¿Es normal. que digamos. de nada. Quizá una cierta noche el mismo sueño Qué podrían hacer religiones. como si de un escándalo en las altas esferas de la Vida se tratara. no es. Resulta incluso difícil prever qué sucedería Maletas. ¿Es necesario? y el libro de los acontecimientos El tacto y el sentido común nos obligan a callar al respecto se encuentra siempre abierto a la mitad. qué se abandonaría. derriba de su cima a la moral? Viola y derriba. en una consigna. útil? VERSIONES DE GERARDO BELTRÁN ¿Qué saca el mundo de dos personas Y A BEL M URCIA S ORIANO que no ven el mundo? Encumbrados hacia sí mismos sin mérito alguno. Con esa creencia les será más llevadero vivir. Que la gente que no conoce un amor feliz AMOR FELIZ afirme que no existe un amor feliz en ningún sitio. poesías. serio. esas celebraciones. qué se recordaría. Nunca podría poblar la tierra. si fingieran aflicción para animar a los amigos! Escuchad cómo ríen. sus rebuscadas obligaciones de unos para con otros. pero seguros de que así tenía que ocurrir. Mirad qué felices: ¡si disimularan aunque fuera un poco. Hubo picaportes y timbres ¡parece una conspiración a espaldas de la humanidad! en los que un tacto se sobrepuso a otro tacto. Un amor feliz. Es insultante.Quién sabe si alguna pelota Qué lenguaje utilizan. quién querría permanecer en el círculo. Y esas ceremonias suyas. aparentemente comprensible. en los matorrales de la infancia. muy frecuente. si pudiera cundir su ejemplo. ¿Como premio de qué?. dos al azar entre un millón.

tenía problemas para establecer identidades. Como si las jorobas. Pero. Sin duda. bado puede dedicar sus horas más laboriosas a rasgarle a un ser humano Muchas otras mujeres hablaron. decenas de rubias perfectas encarnando un ideal de una aberración de Dios. LUIS JORGE BOONE Me costaba imaginar que habían sido criaturas horrendas. sible llegar a menos que se ame lo que éstos entrañan. Como si de los errores que la Humanidad ha cometido a lo largo de su existencia hablaran de un libro que han cerrado y nunca más piensan abrir. Nadie ha lleva dentro un anarquista esperando saltarse la ley. me ha dejado tológico que se producen. no tuve Ahora que ha muerto. me es imposible pensar en ella como un personaje forma torcida. «Dudo legítimamente que un oficinista pueda amar su trabajo: de niño cos. Todo policía es un terrorista disfrazado. los enig- todos los hombres. Conocía su don: era perfecta. Pero hay oficios —mejor: destinos— a los que imagino impo- de mis investigaciones. me dijeron. sacándolas del pozo de la ignominia y elevándolas al pedestal de la admiración social y del éxito. asistir a juntas y echarse la culpa de los errores sin la fuente más directa de información de la que he dispuesto a lo largo de su jefe. Sólo Balthazar. solía prodigarles mayores afectos y caricias cuando recién se ponían en sus manos. que sólo ciertas mujeres estaban desti- los expedientes. todo esto lo hizo al mismo tiempo. aunque afirmaban que en su tiempo habían entendido el gesto— se volvía un poco frío. Si bien reconozco que su testimonio no podía ca. pia forma de violencia. también como todos. Estaban convenci- Diosas das de que ese hombre había salvado sus vidas. Ahora entiendo que tal hecho es ejército de barbies. como todos. fue devoto de la belleza. y. vivió su pro. sino en accidentes violentos. facciones enormes o apenas insinuadas —ridículas líneas que no podían »Me muevo entre los márgenes de una Ciencia poco explorada. y las miraba como un glotón mira un plato vacío. No me arrepiento: la adolescencia es una etapa de carencias Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 58 59 . No son una prueba de mis apetencias. por estándares zaban a formarse patrones absurdos. no tuvieran ya nada que ver con ellas. la constitución famélica de los esqueletos andantes. todo abogado secundario en este particular. Que Él nos ha permitido atisbar a lo largo de hermosura. las deformaciones de nacimiento o producidas lógico que cometa excesos. que se presenta en la vigilia— el verdadero rostro de la Perfección. no me propongo juzgar a Tadeuz Balthazar. la señora Helkia. la piel y las entrañas. mientras las interrogaba y comparaba con las fotografías de »Solía pensar. como en el resto de las investigaciones que se mueven alrededor de la obra del doctor Tadeuz Balthazar. usaban la »Cuento estas cosas para exorcizar de mi trabajo cualquier halo san- tercera persona. La luz una bestia salvaje que busca enterrar su raciocinio. primeros trabajos fueron guiados por banales medidas. Los motivos de la mente —aun de las más brillantes y lúci- vello corporal. como muy po. como todos. llevaba tres días de interpelaciones comerciales. la gordura inabarcable. reclamó su ración de sangre y carne. cerebro de todo Cirujano se oculta una vena de locura: sólo un pertur- una noche de despedidas o de encuentros. Es llamarse boca u ojos—. Como acceso a testimonio alguno de sus últimas pacientes. talladas con el filo de un punzón ardiente: el que labra las los siglos en sueños y mitos —un mito no es sino un sueño colectivo más exigentes fantasías sexuales. máticos ases con que pensaba justificar una vida de trabajo. nadie sueña con contestar teléfonos. tre la pena y la complacencia. El tono de sus relatos se debatía en. igual que un cazador que descubre desconcertado que ha dejado un bosque hundido en el silencio para Bernardo Esquinca para siempre. Lo cierto es que. todo deportista es entrado ni salido de su departamento en las últimas dos semanas. Debo conformarme con imaginarla huyendo deprisa. sucesivas y me dije que era suficiente: todo coincidía. las das— son oscuros. Adivinaron mis pensamientos. archivar memorandos al ritmo pa- La desaparición de la viuda Balthazar. Después —y la mirada se les ensombrecía levemente al decirlo. Aunque sea de una lificarse de confiable. Entre los pliegues del nunca se enciende. tuvo ciertas perversiones. como todos. el profuso tificador. Eran un nadas a ser admiradas por su belleza. Sobra en la búsqueda de conocimiento. Al hablar de sí mismas en pasado. Mis Cuando mis notas habían saturado inútilmente dos libretas y empe. decir que.

debido acatamiento hacia la creación divina y de respeto hacia la naturaleza a lo intricando de las fechas y a lo distante de las universidades donde humana. «No muy fuerte». Todas poco Creo que. habitación a la edad de nueve años. Casi todo se había tantas operaciones había requerido la señora Helkia para ser la belleza vuelto cenizas. un episodio de la adolescencia de Tadeuz. O. revelándose por continuar con su pasatiempo. sino que se colaron fotografías. Su estoi. obra y gracia del sensacionalismo como las instantáneas de una mente ladas sobre su pequeña cama a dos palomas pequeñas. La ausencia de cuerpos en los restos del ca dio respuesta satisfactoria a una sola. »Me ha asaltado la duda de si las psicosis serán una característica Tadeuz le confesó que él nunca había visto su propia sangre. No sabía. opacando la importancia de un descubrimiento alucinante. sin que viniera a cuento —mi grabadora llevaba apagada un más triste fue deshacerme de los cuerpos. Otras sufrieron ataques de ansiedad tan profundos que pués— de que Tadeuz había pedido ayudar en el sacrificio de cerdos. de un carnaval de monstruos y agónicas aberraciones fisioló- Cuando le pregunté sobre las credenciales médicas de su esposo gicas. y arrojándose a los abismos a los que su pro. los cuales atravesaba con alfileres sobre las paredes de su rujano grabadas durante las inter venciones. ¿Estare. ciones de las instituciones de seguridad y multiplicó absurdos operati- cismo al referirme que cada nueva paciente se convertía sin excepción vos que buscaban redes de trata de blancas en prostíbulos y hospitales en la amante de Balthazar. Quizá algún arqueólogo del futuro encuentre los das superficiales con una navaja. Sin importar si debe transgredir un transitorio. eran sagradas. serias y nulamente científicas. justamente el día que encontraron empa. Las puertas prohibidas habrán de convertirse. Incluido el mismo Tadeuz Balthazar. «lo necesario para que entendiera que no debía volver a hacerlo». me formidables. a las habilidades que deseaba dominar—. a ser una raza el inminente cirujano. inmanente a la nueva estructura fisiológica que busco producir. como si hiciera falta Nada había más importante que la labor de recuperación de los registros verbalizar lo que sus ojos gritaban al mundo. me habló sobre un juego sexual que tenía con Balthazar. »Algunas pacientes han muerto en la plancha por la agresividad de las a media hora de la ciudad. cuando su padre lo obligaba relativo “bien común”. tad? Los medios sacaron todo de contexto. dejando solía declarar haber estudiado. la integridad de su cuerpo. El amor en sus ojos al confesarme que cada clandestinos. cintas con los apuntes del ci- especímenes. sótano de la avenida Larrea. Nadie en su casa se enteró —hasta meses des- intervenciones. Las autoridades calificaron el hallazgo de distintas formas. por mediación de la evolución dirigida. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 60 61 . de un matadero donde se violaban las más elementales líneas de —cuyo proceso de autentificación demoraba ya casi seis meses. Lo Otra vez. na ayudaba a un hermano de su madre en la granja que éste administraba. qué podría sucederle si alguna vez recibía un tajo. dijo. sus padres le prohibieron salieron a la luz desligados de su trama experimental. él solía producirle a ella heri- del hombre. No sólo fueron los acostum- A mis dudas sobre su vida como soltera contestó narrándome cómo el brados bocetos y las frases canallescas con que pretenden ilustrar lo niño Tadeuz había reunido una colección de mariposas con más de cien macabro. archivadoras se salvaron en parte de las llamas. Solían objeto científico que debería exhibirse como prueba del conocimiento escarificarse antes del coito. a la multiplicidad de ramas de la medicina de lado sueños románticos. me refirió pia búsqueda impulsa. La señora Helkia casi nunca respondía de forma directa a mis preguntas.que se cura con el tiempo y que toda gran carrera debe superar. del doctor. fotocopias de expedientes. Estudiarse. Era un gran hombre. Del único que no desertó fue del que tuvo cuando los fines de sema- caminar las generaciones por venir. Para mos destinados. que le interesaban. en el sendero que habrán de ses. si revisara mis libretas. podría confirmar que en realidad nun. la continuidad de su magnífica de suicidas y locos?». piel. ¿De qué pozo de repugnancia provenía para deber tanta leal. Enterrar en lugares ocultos un rato—. Pero un par de cajas que era. más bien. arrasado por un incendio. torcida. derivaron en depresiones con tendencias autodestructivas o paranoia. La única vez que Helkia propuso cam- restos y alucine la existencia de una antigua y desconocida raza de seres biar papeles. me contó ella. aclaró. vez lo había perdonado. A los diez. a —para ayudarlo a madurar— a tomar distintos trabajos después de cla- base de violar nuestros propios prejuicios. Tadeuz se puso como loco y la golpeó. acaparó las aten- Pero me admiraba la manera como idolatraba a su marido. Lástima que sólo se dieron cuenta de ello días después de Después de las entrevistas yo disecaba mis horas pensando en qué que desaparecieron de manos de la custodia policiaca.

.. Especialistas hablan de una inquietante semejanza con las espejos que son la repulsión y el Deseo. a una organización más elevada de la Carne. los documentos gráficos no la Sangre del Otro? Debe uno perderse en ese laberinto. y no como morfofobia.. cada Cirugía. El doctor seleccionaba a sus desaparecerla [. En una de las libretas.] No tolerar la fealdad en los demás. con una apretada caligrafía. de tan extraños. Ablación de orejas.. sin haber paladeado el latido más hondo de su Carne? ¿Cómo postulado que motivó el trabajo de este prominente hombre de ciencia.] otro tipo de adicción al quirófano no sobrevivían mucho tiempo en las condiciones precarias y atroces en surge al considerar la apariencia como el centro de la vida. prótesis en los tor no interpretó sus propias sonatas la primera vez? ¿Qué gran científi. Sekhmet. Fue el primer vistazo a una estancia superior. sin que un mundo azorado dirigió dentro de la mente del doctor: ahondarse antes en la deformidad. Ciertas personalidades inmaduras con tendencia neurótica —según dicen algunos. se parece a la del Asesino con su víctima.. va. Variante de la psicosis que orienta la disconformidad hacia los Por otro lado. Los reflejos en el vidrio hacen perder la visión constantemente. sin haber sentido antes su realidad más detrás del sensacionalismo y la oportunidad del escándalo. Espejo. Cultivo profuso de suave vello facial..] Trastorno Dismorfofóbico Corporal en bien más alto. Estas mujeres riencia física. ¿Qué gran composi. un Seno con el fin de moldearlo. que han desfigurado a sus víctimas [.. sentir un ansia total por abastecer de individuos los procedimientos. He tenido relaciones siste. «La terrible». costados del hueso frontal. to de los ojos. con el grado de dificultad que cuchillos de cocina. Golpes y zarpazos sobre una Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 62 63 . distinguir el camino a la floración del Cuerpo que debe marcar el filo Uno de los periódicos —no el mejor— logró filtrar ciertos documentos del Escalpelo.. Cabeza límites entre el cielo y la tierra.] Casos de sujetos que han realizado extirpaciones con pacientes de acuerdo con sus carencias. para renacer y enriquecer con ellos su investigación tan parcial. en la imperfección? ¿Cómo buscar la forma perfecta si uno no está dispuesto a mancharse de Sangre? ¿De Si bien no se ha logrado recuperar ningún cuerpo. han dejado la nunca estarán conformes con su apariencia y no alcanzarán la felicidad baja escala social en la que se arrastraban para inmolarse en aras de un que atribuyen a la belleza [.una de las patologías tras este fenómeno de nuestro siglo es la dis- reivindicar a Tadeuz Balthazar como el gran cirujano que fue... prótesis de garras... Va siendo hora de «. y sólo en contadas —pero siempre necesarias— ocasiones durante los procesos de reconstrucción y recuperación. Yo aún confío en que mentes despiertas sabrán reconocer.. son propensas a desarrollar pretensiones exageradas o poco realistas [. «El juramento me parece un enorme estorbo. Gritos. Yo entiendo que los caminos de Dios. Extirpación de uñas. es mentira que hubieran tenido lugar secuestros para demás [.] la presión de la sociedad que pondera la apa- de carroña humana a dignos sujetos de experimentación. semejan a veces máticamente con cada mujer a la que he intervenido. Sustitución de dentadura por la de un carnívoro.. Adecuación superficial de los rasgos. He de borrar 1. No es labor de legos juzgar a la mente eminente. La imagen está co no somete a sucesivas pruebas su más elevada teoría? tomada desde el ojo de buey de una puerta metálica. Adelgazamien- su realidad». Diosa de la venganza. Pero he de ir más allá. Sostengo que el La introducción a la opinión pública del trabajo del doctor Balthazar no impulso erótico es indivisible de la Práctica Quirúrgica. Alargamiento de los maxilares. el médico señala: Tal fue el veredicto de mentes pequeñas. Va siendo hora de una relación de idolatría [. el verdadero auténtica. psicosis que consiste en el rechazo hacia partes del cuerpo el loco adicto a practicar cirugías innecesarias y crueles en mujeres que que se perciben poco agraciadas [. Pero a todo caos debe sobreponerse la sensatez. inmigrantes ilegales.] El único objetivo del sujeto es conseguir poner en perspectiva el sufrimiento de algunos individuos ascendidos belleza y perfección [. De cómodos moralistas. los golpes del Martillo quebrando el Hueso.. ¿Cómo rasgar fue la mejor. La relación del Cirujano con el paciente ción el contenido de algunos de estos documentos que han podido recuperarse. violenta que busca el sometimiento ajeno». Amputación del puente nasal. en esa casa de dejan lugar a dudas.. antes y después de bizarros desfiladeros.] compulsión entrañaban. hasta que ambos se confunden intenciones de ciertas prácticas de los científicos nazis. Me sorprende pensar que una misma materia ha cifrado mi Némesis y mi salvación. Entre la imaginación de los hombres y de leona. Las amé. Se describe a continua- en un sentimiento superior. se establece las que las sumían sus «caprichosos experimentos». huérfanas y drogadictas. en todo caso.] gabundas— son ahora próceres anónimas y... Mi corazón pronto junto a lo escrito en las etiquetas que los acompañaban: buscó nuevas musas. Símbolo de la fuerza y la ira.

Se levanta. su libro sobre la historia de la anatomía. «La que se pinta el rostro con figuras de cascabeles». Cada vez era menos probable que las parte superior del hueso frontal. un mismo abdomen y el área del plexo cerca de —no se aprecia el cuerpo completo en vocablo griego: technos—.C. Fotografía de una mujer a la que se le han implantado en el indisoluble —la raíz común de ambas palabras era evidente. el brada». la grabación se interrumpa. pacientes sobrevivieran durante periodos largos de tiempo. la causa del rechazo que recibieron en su época. Antes de que de». La cámara asciende. cuyo trabajo también beneficia a la comunidad. Alas se arrastran por un piso sucio. Desaparece del campo de visión de la cámara. cuya advocación material es la belleza. la metafísica. noble?». Los labios vaginales artistas. pero también se trata del método que les permitió extender las fronteras del conocimiento. La imagen es borrosa. hacia el final de su erudita y amena disertación. tatuajes simulando cascabeles. ¿Estas flechas apuntan los derroteros futuros del doctor Balthazar? Cada vez 2. Cuernos de vaca implantados en la los diseños eran más complejos. eternamente embarazada. Fotografía. Coyolxahuqui. considerablemente la ciencia anatómica con sus contribuciones.) y Erasístrato (325-250 a. Gritos. alcanzan a leerse en etiquetas semicar- la ventana. la disección de cuerpos vivos de seres humanos— fue está con vida. el doc- tor aventura: «Esto nos pone frente a una vieja pregunta. dos hileras de dientes afilados se abren contra cola de cocodrilo). sellados con sutura quirúrgica. patas de león. importante plano moral y espiritual?». bonizadas cuyo documento original fue destruido por el fuego. por ejemplo. Diosa de la tierra y la fertilidad. Una mu. ha derivado por derroteros insólitos? Si exceptuamos a los científicos del respeto a los seres humanos porque buscan el beneficio concreto y 6. pensando en la descomposición y degradación que hace de la cómo referirse a su memoria: ¿se trató de sabios que incurrieron en la tierra fértil en primer lugar. material de todos nosotros. Se cubre el rostro con las Los nombres de Nut («La del vientre estrellado») y Tueris («La gran- manos. En La fábrica del cuerpo. ¿no podrán solicitar la misma excepción los jer desnuda de espaldas.) hicieron avanzar cama. a saber.pared acojinada. «La desmem. Sin etiqueta. La sábana es retirada. si está 5. crueldad impelidos por su invencible deseo de adquirir conocimiento y Dos fotografías rotuladas con el mismo número de caso clínico. Zoom in sobre una mano: un dedo se mueve. 3. Mastectomía radical. Sin etiqueta. Cuando costumbres ancestrales. ¿Puede un artista contravenir continúa ascendiendo. al hombre de ciencia y al artista los unía un la imagen— nueve pechos. Tonantzin: nuestra (to-) madre (nãn-) venerada (-tzin). En toda su cara. y una misma cualidad espiritual: la bús- queda de la verdad. Hathor. so pretexto de que la búsqueda de la belleza lo abre. En la antigüedad. La mujer sección —es decir. cuando la práctica de las artes y las ciencias era 7. La médico y ensayista Francisco González Crussí relata cómo los griegos cabeza. 4. Plumas blancas. La cámara que ningún ser humano puede transgredir. La segunda: perfil izquierdo de una justificaban su sevicia con el falso pretexto de perseguir un fin altruista y calavera descarnada. un ojo se mueve con desesperación sobre su órbita. Un párpado cerrado en medio de su frente. Luego se enfoca en la boca de una joven justificado poner barreras al artista. en el no menos han desaparecido. «Templo de Horus». La mujer siempre de espaldas. Al mirar hacia atrás deberíamos contemplar como un paraíso perdido esa época donde el raciocinio y la manía podían complementarse en la búsqueda de fines trascendentales. Sin etiqueta. en diversas representaciones encarna la González Crussí refleja esta ambivalencia al reflexionar: «No se sabe dualidad vida-muerte. La primera: beneficiar a la humanidad? ¿O fueron quizá sanguinarios carniceros que perfil derecho de una mujer morena. cabeza de hipopótamo. el tronco y las extremidades de una mujer están esparcidas sobre la Herófilo (335-280 a. Zoom out: tubos y elec. lenguaje común. Cometeré la imprudencia de hacer un comentario al margen: me pa- rece una pena que ciertos estudiosos distraídos confundan ciertas apor- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 64 65 . La vivi- trodos mantienen comunicadas a la distancia las partes del cuerpo. Luego. si es o no apropiado señalar límites de tez trigueña.C. Coatlicue. Una cama cubierta por una sábana blanca. Sus rasgos parecen normales.

los nuevos usos para tiempo de dejar una carta. elegante. los puentes de No tengo ya en mi poder las dos cajas con su contenido. el bibliotecas. con su dosis de romanticismo intacta. Es la amante de imperecedera: entes divinos. Dormir velada por el tul del mosquitero. Se siente satisfecha de cerá el nuevo rostro. y un 11 por granja en los Estados Unidos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 66 67 . Un abis- mo separa al visionario del peón. Dentro de no mucho tiempo el mundo cono. empujada por un fuego incontenible. y con ese material puedo continuar mi comienza el viaje. donde le nacieron dos hijos. ella flota. dejó Italia y siguió a mayor número de intervenciones. espectadores lanzan un suspiro de alivio. Ahora sólo es cuestión coche familiar y se sube al de su amante. a veces suficientes para desear una vida juntos. y ella. la mujer Saqué una copia de todo. más ágil. sin cionista. pero viejos fármacos y las nuevas sustancias requeridas para el éxito de las todo el mundo sabe lo que es la fuerza de la pasión. pero ¿qué mortal no se arredra ante las visiones eco de una juventud aletargada. el 22 por ciento para corregir resultados fallidos.taciones de Herófilo con las de su colega más joven Erasístrato. aceptó ser la esposa de un hombre bueno y acompañarlo a una intención. Era un héroe norteamericano. Luego. Como no llevan maletas. Nuevas mentes. que caminarán entre un artista. un soldado para casarse con él. salen del las transnacionales y las agrupaciones médicas no cejen hasta modificar cine. sentada en el asiento del copiloto. hermosos y terribles. ¿Quién puede juzgar cuál es el El amante apoya la mano en su rodilla. No se trata de una mujer cualquiera. Nadie puede sentirse el legatario verídico de la sabi- duría balthazariana. ¿Abrir la carne durante horas sólo Vuelve la cabeza y observa cómo ese soldado. les gusta el nuevo final de Los ductos y servicios se desprenderán— son el principal acicate para que puentes de Madison y. No da explicaciones. de un bohemio y. Como siem. los representantes de ciertas compañías farmacéuticas transnacionales me convencieron de donarles estos papeles para sus fines de investigación y desarrollo. más En lugar de seguir con su marido. se pierde en la distancia. ha sabido despertar en ella el dudo si seguir leyendo. antes momento en que el genio queda satisfecho consigo mismo? Este primer de coger el avión en Nueva York él le regala ropa para el viaje. los intervenciones —no está de más decirlo: las ganancias que de estos pro. que Balthazar era un perfec. presentado su marido en años de convivencia. pero no de las entrañas? ¿Mirar los fluidos desbordarse hasta rebasar los límites demasiado: ¿quién habría podido resistirse al llamado de la pasión? de sus torrentes y mancharnos? No lo sé. Conoce a su amante desde hace días. ciento no parece tener justificación. Con los eventos que han tenido lugar en los últimos meses. como cuenta la película. Cada quien tendrá. pueden cohabitar. el nuevo cuerpo de la belleza. detenida ante el semáforo. El genio ilimitado y la simple pericia no MADISON. que ahora es para maravillarse del deslizamiento del bisturí sobre las formas frágiles un granjero. El mercado actuando a favor del progreso. del profeta? Las estadísticas indican que cada nuevo proyecto necesitaba Hace años. costó poco corromper la estructura que resguarda nuestra justicia. Los nuevos procedimientos quirúrgicos. le hace conocer en dos días más gente que la que le ha lugar que le corresponde. CLARA OBLIGADO pre sucede. El Primer Congreso de Cirugía Recreativa y Métodos de Neoconstrucción Biológica anunciado para el siguiente verano dará mucho de qué hablar. humildes eslabones en esta cadena preeminente. Alrededor del 67 por ciento de las operaciones eran de primera dilación. la percepción actual. en ese abiertas y prevenidas. ésos sí. ni tiene de tiempo. él hace entrevistas. más próximo. la mujer baja del encontrado aún sus interlocutores más sagaces. A veces sus pensamientos son difíciles de comprender. Mientras conoce la ciudad. habrá. En la platea. De sus mesas de trabajo se despren- derán otros acercamientos al trabajo de Balthazar. visita que deberá llegar la semana entrante. Más allá de las cámaras. entonces. su advocación más haberse unido a un fotógrafo de fama internacional. sólo me queda esperar la respuesta del comité organizador. También. Tampoco puede despedirse de sus hijos. sabrán darle otro enfoque a una obra que no ha instante tenso bajo la lluvia. pero son labor. cuando él la abraza en la habitación del nosotros ● hotel en Tanzania. Se siente culpable. La escrito está destinado a abrir una de las sesiones de trabajo del congreso mujer siente que ha cambiado de piel y ahora es otra: más joven.

dice. Así se entera momentos de descanso. Prefiere no responder. alguien capaz de sacrificarlo todo. cobijarse de tormentas también. está. Pero nadie lo coge. Desea. pavorosas. a causa de los compromisos de él. sí. miles de caras. Ya no le gustan tanto los viajes y se hijos. desplegada sobre esa mesa. preguntarle cómo «En realidad». en la misma postura en la que se topó con marido del pueblo. la invita a entrar en casa. cómo desea. algo se ha quebrado Madison. aunque su madre no sabe qué tipo de enfermedad fue recibe respuesta y lo achaca a los constantes cambios de domicilio. Es una cría. Otras. A veces recuerda los abrazos del amante bajo los puentes de Como el hielo bajo el que se ocultaba el animal. La sueña con él. aunque no sería reticente con alguien más joven. Mi hermano y yo nos preguntamos cómo en un hombre tan sencillo organizando las entrevistas. hasta cuando por fin se calman. Tiene alguna Lo imagina en esa vida donde nada cambia. Ordenando sus papeles encontramos este sobre con tu romántico!». y la nombre. asomarse a la tienda para descubrir amaneceres como hacerse daño. que. con sus hijos. exclaman. Tú. cada vez asiste a recepciones cubitos de hielo. «¡Qué una respuesta. Él es ya un hombre pide una comunicación con su antigua casa y. te lo enviamos». repasar las imágenes de las fotografías una y otra vez. como un niño con miedo. Piensa también en esos la muerte. mientras el teléfono suena. abuela muy de tanto en tanto y que parece que están bien. se sientan frente a encontrar el mejor encuadre. cuando él cuenta en público su historia. Los separan quince años que lo imagina sobre la mesa de siempre con su carpeta de ganchillo. si se hubiera afincado allí. junto ahora se notan. Piensa qué hubiera pasado con ella si hubiera elegido un en su estado de congelación. entrevistando a un pastor de renos que ha descubierto. piensa. Le muestra Una mañana se despierta con una corazonada. aquella mañana lluviosa. el cuerpo de él sigue despertándole a los sillones de flores. pero se abrazan hasta la brama. siente sola cuando su amante. una sola frase: «Te querré hasta la muerte». en esa casa que dejó hace siglos para seguir entre la nieve eterna. parece que tuviera que arrancarse de las entrañas madre. viajar sin dirección fija. ternura. a veces durante semanas. le dicen. No obstante. donde la guerra había sembrado destrucción hay ahora villas hermosas. «Por lo de tu esposo». está norte de Rusia. que los hijos escriben a su la hace sufrir y su amante le recomienda que no piense en ello. Le cuenta. Está nerviosa durante todo como si fuera una mosca ● el viaje. Hace tiempo que es además su secretaria. La mujer despliega el papel donde navega miran como si fuera una heroína. Aprovecha que él tiene una reunión importante para tomar un autobús hasta su pueblo. Por la tarde. A veces se pregunta si ha acertado al bajarse del coche en mujer se conmueve. «Estás muy guapa». con su propio dolor. Esa noche duerme mal. «ya somos mayores. En los raros qué. plegado sobre sí mismo.despertarse con el rugir del león. Es una sensación helada que la hace encerrarse en Aunque se quedan varios meses en Roma. «Era un buen hombre». dejarla en el hotel ordenando fotografías. Piensa ahora que puede volver a casa de su madre. Todo ha cambiado. ella una mujer casi joven. dice. pero sale de la aventura sintiéndose mal. no vuelve a visitar a su el baño y vomitar. Casi no la reconoce su madre. repasando su contabilidad. «Querida mamá». cientos de atardeceres. Cuando el dilema la punza trata de espantarlo. nos gustaría verte. y permanece. en algún hotel perdido. el cuerpo de un mamut. Al cabo de un tiempo ha visto madre suelta: «Hija. No de que es viuda. su madre es ahora una anciana. su vida verdadera. Luego. dura varias semanas. No dice nada de lo que siente y regresa a al hotel enferma. casi viejo. Desea también conversar con su marido. lo siento mucho». a un hombre. le dice brasas. aprovechando que su amante no está. Ella se soprende y le pregunta por veinte países. siente que en lugar del antiguo animal se ha topado tiempo al hotel para que su amante no le pregunte dónde ha estado. Ha adelgazado y le sienta bien. campos de vides. le dice. es de sus dentro del corazón de la mujer. «ese muchacho debe de tener la edad de mi hijo». la chimenea encendida y los visillos descorridos. sólo queremos hablarte de nuestro padre. hablar oportunidad y la aprovecha. Esto la que terminó con esa vida. vadear ríos que revientan en cascadas. escribe a sus hijos. que lo conociste bien. tiene que No te guardamos rencor. Vuelve hijos que le parecen extraños. se cogen las manos y se miran sin saber qué decirse. la cría de mamut. más lujosas y la fama de su amante la precede. preparar con manjares deconocidos una frente. «Cómo has cambiado». podía caber tanta pasión. De pronto la mujer siente que su vida. Están ahora en el una foto. ser una hembra ansiosa que espera aire de riqueza. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 68 69 . que podrá hablar con alguien de su pasado. Por fin la cena para dos. A partir de entonces Un día él le comunica que tiene que hacer un reportaje en Roma. podrás darnos todos admiran la inteligencia de esta unión apasionada. Un día recibe una carta.

da igual que ocupen un solo ataúd. Comprendió que Una de las gemelas aún se chupaba el pulgar. Había que preparar para el entierro aquellas dos niñas que no habían llegado a respirar. le dijo su jefe. «Deben estar listas para las doce». La sombra que había oscurecido el rostro pelirrojo de nio Puñales en el vagón de metro. Marcelo Limón se limitó a negar con la cabeza sin levantar sus ojos mezquinos del papel y le ordenó que multiplicara por dos el coste total. EL RECUERDO de las siamesas persistió durante horas y acompañó a Anto- pos enmarañados. Las horas empeza- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 70 71 . la otra sonreía con los no iba a comérselo y lo cubrió con un trozo de papel de aluminio antes ojos entrecerrados y la carita apoyada en el hombro de su hermana. comenzó a prepararse el sándwich de atún viendo de día los mismos horrores que le acompañan por la noche. inmóvil en el centro del plato. les se sintió un profanador de acuarios mientras les aplicaba el fijador de Después marchó al salón y. y siguiendo el orden exacto de la camilla infantil que estaba colocada ya en el centro de la sala. tragó casi en un solo movimiento. con la idea de que sirvie- ran para identificar a cada niña durante los primeros meses de vida. y Antonio Puña. Marcelo Limón. al presentarle un borrador del presupuesto para que diera el visto bueno. temiendo ya el mínimo bulto de aquellos dos bebés enredados en dió la tostadora y dejó que se calentara mientras buscaba un tomate y un abrazo vegetal. bajo la que se adivinaba la silueta falsa de mariposa de dieron el aviso se hizo más intensa. como cada noche. colgó el abrigo en el solitario perchero de la entrada y descolgó había podido reanimar después del parto. Y ya casi estaba a punto de colocar sin duda formaba parte del ajuar infantil que las niñas nunca estrenarían. de vuelta a casa. Antonio Puñales no contestó. Idénticos pero en distinto color. con los gestos maquinales del que saliva y se dirigió al taller con los ojos vidriosos del insomne que sigue arrastra una misma rutina. con las prendas que alguien. El olor en atreverse a mirarlas. el otro celeste. bajo el todos los días. vio allí. Se detuvo junto a ella y contempló el sudario lata redonda de conserva de uno de los armarios de la cocina. los monstruitos se cobran al doble». Eso fue lo primero que pensó Antonio Puñales cuan- do por fin se atrevió a retirar la sabanita rosada que cubría sus dos cuer. con sus etiquetas aún hasta las tantas documentales de animales salvajes. se dejó caer en el viejo pupilas y peinaba con colonia el remolino oscuro de sus cabellos tiesos. pareció un cadáver más. hacia con mantequilla de cada noche. Encen- rosa. había dejado en saba mecánicamente el segundo botón. Daba de meterlo en el frigorífico. pensando que en realidad toda su vida olía la sensación de que estaban soñando algo tan agradable en su anterior a formol y estaba iluminada a medias por el parpadeo mortecino de un mundo líquido que no les había apetecido despertarse. Antonio Puñales sacó el paquete de pan de molde y una potente foco de luz blanca. la bata de cuadros rojos y verdes que solía ponerse para estar por casa. quizás la madre. una Era la hora en que Antonio Puñales tomaba el mando del televisor y pul- mujer sin duda. Tenía que intentar vestirlas también. fluorescente de tanatorio. No pudo probar bocado a mediodía. ❙❖❙ ERAN TAN PEQUEÑAS. segu- La chica del UHF ramente comprados. uno rosa. Puñales. que no. la loncha amarillenta de pan sobre las dos rodajas de tomate cuando las Tiró de la manta con los ojos cerrados. o la madre de la madre. Desplegó estatal desahuciada por los espectadores. Allá donde miraba veía Puñales en cuanto entró por la puerta de la funeraria aquella mañana y le la mantita de cuna. aceitoso del atún en escabeche le dio náuseas y el sándwich entero le Eran tan pequeñas. que tenía por costumbre emitir sobre la mesa dos vestidos mullidos de angelote. sofá de skay que el anterior inquilino había abandonado allí al mudarse. Ya en su desangelado a un par de siamesas sin nombre y unidas por el tórax a las que no se piso. Después. dentro de una bolsa de unos grandes almacenes. Pensó que la pieza de tela afelpada aún olía a nuevo y el envase de margarina en la nevera. para sintonizar una vieja cadena la funeraria. «Que no. puestas. PATRICIA ESTEBAN ERLÉS Incluso aquellos trajes de muñeca les quedaban grandes. y casi vomitó el desayuno sobre la mesa del despacho de su jefe cuando. Absorto. como el resto de su ropa. tan juntas y redondas como las cabezas de las siamesas. Todavía tardó un rato en abrirlos.

«Pero qué va. decir palabra. Durante un buen rato no pasó nada. allí. a quien llegaría a odiar con una rabia aguda y profunda de Puñales. Porque la la funeraria Os Sea Leve. los muertos son otra cosa». fue surgiendo líquida. dibujándole un personaje mágico. dido sobre la camilla. Se lamentaba de que todo regresaba de ultratumba. sufría tanto por —Me llamo Antonio. «Para qué». Tan pequeñas. miedo de mercurio lastrando cada paso. ello que apenas lograba conciliar el sueño. de tanto encontrársela cada día en las pupilas yertas de sus clientes. masculló ahora Anto. no fue por enfermedad degenerativa en un bello rostro de mujer consumido por la aquella negrura de cuenca de calavera. mire de ponerle a mi proveniente del interior del aparato. como un mar resacoso. «si los muertos no me dejan tranquilo. sin hacer caso a la pareja de erizos negros Eran tan pequeñas. Antonio Puñales no sabía olvidar a un cadáver. una chica pez con enormes ojos abo- nio Puñales lamentaba que nadie le hubiera avisado del miedo atroz y la vedados. película del Oeste y de pronto has aparecido ahí. se entonces. Marcelo Limón. la hermosa alienígena hablaba un perfecto Nadie. si Puñales se sobresaltó. la imagen de una chica con el pelo verde sótano. Los dos erizos se perdieron a lo lejos y la estepa helada se adueñó de AL PRINCIPIO Antonio Puñales parpadeó.ron a deslizarse firmes hacia la madrugada mientras Antonio Puñales y me tiran de la manga del pijama cada vez que intento cerrar los ojos». a pocos centímetros de su sofá. hipnotizado y sin pena que iban a agarrotarle los dedos cada vez que una viuda inconso. lable le suplicara entre sollozos «Por favor. del Gobi. hacía tiempo que —Pues yo soy Tuula. devolviéndole al desierto su eternidad de papel en blanco. y en una fracción de segundo le pasó por la silbido de un viento fantasmal. con ojos desconocida tenía una cara ciertamente irrepetible. alargado y estrecho como un ataúd. cía una muchacha ahí adentro.. que su jefe iba a ser alguien tan despreciable como el dueño de aunque quisiera sería imposible olvidar un rostro como éste». o cuando recibió la primera llamada citándole para una en. de muerto. Por instinto. y Anto. un tipo nervudo. y ése era su principal potencial como técnico en pompas fúnebres no podía figurarse lo des. puesta. estaba viendo una padecía de insomnio crónico y ya ni se molestaba en acostarse en su ha. Cómo iba a saber ca antes había visto a aquella chica de cabellera verdosa. que barría las tenues huellas de un came. arrebujándose en su vieja bata de cuadros. nio Puñales. tonio Puñales. ¿quién eres? antes de coger el coche. Contra todo pronóstico. bajo una de esas sábanas de hospital que dejan al descubierto los pies. un par de pies descalzos. el bulto de un cadáver ten. bitación. La verdad es que el día en puesta a atormentarle vía satélite. el mejor artista funerario de la ciudad. se decía él. mente que quizás la intrusa era una de cientos de clientas a las que él llo pretérito. de color gris ballena». esperando una res- como el veterinario vocacional que gasea mascotas en la perrera. a la que ya se había acostumbra- quimio. que él siguió mirando. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 72 73 . adivinando al fondo de aquel igual que en un espejo mágico. cómodamente instalada en una mecedora y dis- había cambiado mucho en los últimos años. «me temo que trevista. no señor. repitió una vez más aquella noche. Antonio Puñales. —Hola. Recordó sus tiempos de estudiante. Trabajar con muertos no era bocado de gusto. que hacían que ❙❖❙ a él. sin entender muy bien qué ha- toda la imagen. De hecho. se dijo Antonio de comadreja. restaurar cabezas de plástico en la academia. do. Qué cosa tan rara ha pasado. Ni siquiera se escuchaba la voz en off del documentalis. había atendido en el tanatorio a lo largo de los últimos años y que ahora Pero Antonio Puñales no prestaba atención. señor. La de un maxilar destrozado por herida de bala o borrar las huellas de una oscuridad se adueñó de la pantalla y.. mirándole con los ojos muy abiertos. ensayar la reconstrucción el desierto del Gobi era engullido por una nebulosa de interferencias. abatido frente que en la pantalla cruzaban sin prisas la suntuosa superficie desértica al televisor. al otro lado. por eso podía poner la mano en el fuego y afirmar que nun- graciado que llegaría a sentirse por culpa de su trabajo. «Además». cuando tan feliz le hacía No se percató de que justo entonces. Pero enseguida descartó tal posibili- que enmarcó un diploma lleno de sellos que certificaba su extraordinario dad. Que los niños no le vean así». nadie había estado allí para avisarle que cada día iba a sentirse castellano y le sonreía afable con la cabeza ladeada. estudiando con ojos de experto disecador sus rasgos. se echó hacia atrás en el ta. Era. se quejaba para sus adentros. sólo de verlos. dijo. «como si un adulto se hubiera propuesto divertir a un niño bisturí. no se oyó nada que no fuera el sofá replegando las piernas. le entraran escalofríos. problema. hasta que escuchó el sonido de una suave voz femenina. viéndose a sí mismo atravesar la puerta de su taller con ese sino porque un segundo después. y An. marido los ojos y la nariz en el mismo lugar donde los tenía esta mañana.

. «Aquí Por lo demás.». para que no se le crisparan los nervios cada vez que el cetrino Marcelo Limón entraba en las pompas fúnebres con sus eternas hojas de estadísticas en la mano. Cada día de trabajo era un día menos en la cuenta atrás. Era aficionada a hacer de una simple interferencia de señales televisivas. desde que su padre saliera a pescar salmones la primera noche —Iré a verte. y le alegró mucho poder hablar con alguien todo era más bello. igual que puede destro- encantaba a Tuula. en definitiva. la vida de Antonio Puñales no fue un poco más feliz.. la culpa es de los médicos. en apariencia tan triste y nublada como todas las mañanas de westerns las 24 horas. ay. ahorrar todo el dinero que pudiese para viajar cuanto antes a Finlandia y Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 74 75 . Antonio Puñales pensaba en ella. a cocinar pastelitos de arroz y salmón y a tejer jerseys que hasta les había hecho de traductor para que pudieran entenderse.. Tuula era feliz. para llegar al pueblo de Tuula. las personas que son realmente felices. tanto cuidado paliativo y tanta gaita. ese destino caprichoso figuras en la nieve. no existe otro color. Tuula era tos sueltos de sus largas conversaciones de madrugada para sentir que la última habitante de Runäehiemi. Me gusta ver a esa gente que lleva la ropa cubierta lunes. de cualquier modo. de camino después de diez semanas de negrura abisal pudo aventurarse al exterior. de lana. Le gustaba el collar de vértebras Tuula. lo que realmente tenía previsto separarles así. en su ca- da al cristal helado de la ventana. al trabajo en el vagón de metro. Pero desde luego. Cuando rita de pez bondadoso y su pelo con reflejos verde manzana. mucho más luminoso. porque había decidido vida tenía un sentido. como hacen. y a Antonio Puñales le gus- A TUULA le sorprendió que aquel chico pelirrojo de la bata escocesa se taba planteárselo así. solía dad de que hubiera alguien cerca para verlo. sin necesi. Le bastaba recordar fragmen- después de llevar tanto tiempo sola en su cabaña de madera. «. sobresaliendo en la nieve. coño. los cactus y. esos cielos rojos y rosas. Por las mañanas procuraba marchar al trabajo con la cabeza bien llena de nieve y de viento polar. ni Tuula ni Antonio Puñales contaban con lo que sucedió esa mañana —Sí. que salen en las películas de John Ford. despotricando de la poca gente que se Le bastaba recordar fragmentos muere en estos tiempos. Mentiría quien dijese que. estaba tan oscuro que Tuula se limitó a esperar pacientemente asoma. blancos. Antonio Puñales ya de madrugada para sentir que ahora su no pensaba tanto en el pavor que le daban los muertos mientras tallaba sus narices o dulcificaba el rictus de sus cejas. a pocos pasos del río helado. de polvo. melosa. Afuera soplaba un viento enloquecido y todo —Te esperaré. la chica verdirrubia que hablaba castellano.❙❖❙ conocer a Tuula. mientras calculaba el precio del billete encontró un gorro forrado de piel de oso que le resultaba muy familiar de avión a Helsinki y del largo viaje en trineo que debería hacer después.. en términos positivos. de bacalao que había heredado de su madre. Y es que lículas del Oeste. Solía sonreír por casi todo. es que desde la cabaña sólo sintonizo un canal donde ponen de lunes. su collar de huesos de bacalao y sus jerseys blancos como la nieve. zarse de una simple patada el muñeco de nieve más sonriente. lo que más le gustaba en el mundo. siempre blancos. y comprendió acompañado con un guía sami.si es que los hospitales están llenos de abue. boreal de hacía dos veranos. ninguno de los dos hubiera podido imaginar por entonces reno blanco se acercara a la cabaña cada amanecer y olisqueara el cristal que el mismo destino que había decidido ponerlos en contacto a partir de la ventana como para darle los buenos días. decirle ella. sueltos de sus largas conversaciones los de cien años. el amor. un pueblo abandonado al norte de ahora su vida tenía un sentido. Finlandia. a quién se le ocurre vivir un siglo. como incen- diados. por eso me gustan los cuadros de tu bata». era ver viejas pe. Tuula y su sonrisa boreal. sobre todo. pero su padre no apareció. Desde que Tuula apareció expresara en perfecto finés. Tuula con que aquello era la muerte. También que un enorme Realmente. a partir de su primera noche con la fin- landesa.

❙❖❙ te lo pide tu buen amigo Luis. Así practica Una ADVERTENCIA para cuando abra su propio negocio y de paso deja un poco presentable al personal. el que presentaba por ti los exámenes de geometría analítica y análisis químico. No dudaba en masajearles el cuero cabelludo con sus me hubieras presionado yo me habría ofrecido a quedarme en tu casa. espejo que hay en toda la casa. no vuelvas. pero las vacaciones de este como si fueran clientes vivos de su peluquería a los que deseara mimar año se sumaron a las de años anteriores. Tenía pensado irme de vacaciones a la playa o tomar ese corazón. No regreses. a pesar de que hacía mucho tiempo que aquel español que hablaba perdías por no asistir a clases. mara y. Una ma. dedos regordetes y hasta les aplicaba mascarillas especiales para hidratar A fin de cuentas. y tres mensajes ñales. y aunque puedo abrir drugada. parados frente a en el mismo correo frente. que falta le hace. y él se sentía a salvo en el taller lo tanto. curso de fotografía que te había comentado. ¿no? Yo iba a tu casa a pasarte los apuntes que che. Pero. tu regreso es inminente. qué cosa es el las mañanas a la hora del desayuno y en las madrugadas al regresar de olvido ● tus parrandas. pero siempre la calmabas A veces reponían Centauros del desierto o La diligencia en la televisión. ◗1 dejando en el aire un ligero aroma a jabón de almendras. Creo que cuando vivía tu madre hacías lo mismo: por de bacalao del collar de su madre y comprendió. ¿Acaso no me dijiste la última vez que llamaste por teléfono todas días. al comedor. ANA CLAVEL dable como él. No temía a los muertos. y las con un beso. Tu beca de especialización en Inglaterra (¿re- nerles los rulos. Ahora te escribo por lo que va sus raíces muertas. llevaba el pelo corto como una monjita y tenía cara de mis planes. el reno blanco no se acercó hasta la ventana para estampar su todas las puertas. y le indicó con un gesto el armario en el JOSÉ LUIS CUEVAS que podía colocar el maletín de los peines y sus secadores de pelo. y además olía como los ángeles. bata impoluta de peluquera. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 76 77 . La verdad es que aunque no para que volvieran. Quédate por cuando la tenía cerca. donde. A partir de ahora te ayudará con el pelo de los fiambres —le dijo Marcelo Limón al presentársela—. como acunándolos. Samuel. Pu. A Antonio Puñales no le hizo ninguna gracia tener que compartir su espacio con la hija del jefe. Seguía sonriendo. que ya llevaba puesta su es extraña experiencia. ¿Que te has dado cuenta de que amas a Lorena? No regreses. TAL Y COMO había prometido. porque ya no era tan feliz. También les cantaba bajito. cuerdas cuánto luché yo también por obtenerla?) está por terminar y. al fin. no lo hago. de vez en cuando. —Ésta de aquí es Dulce. Tal vez por esa razón. pool? La razón que argumentas para rechazarlas me parece insustancial. La pobre doña Carmen se mortificaba con tanta gracia el finés ya no aparecía nunca en la pantalla del televisor. después de unos cuantos allá. Marcelo Limón salió del taller y los dejó a solas. está el único pero quizás algo menos que antes. que además seguro que era tan desagra. Aquella maña- na estuvo trabajando incansablemente. Saludó con Habitar la casa de otro un frío movimiento de cabeza a Dulce Limón. Antonio Puñales se descubrió reconociendo que Dulce Limón no las oportunidades que te han brindado para que permanezcas en Liver- se parecía en nada a su padre. por cierto. al po. Tuula continuó esperando noche tras no. Samuel. Sólo uso las que conducen a la cocina y hocico en el cristal. ¿Te acuerdas? En esa época yo sólo tenía acceso a tu recá- noches boreales se le hacían un poco más llevaderas. Cuando me cambié a tu casa no me importó echar por tierra varios de Dulce era morena. pensaba. mucho cuando descubría tus inasistencias. Dulce Limón le dio las gracias con voz de azúcar y sonrió al pasar a su lado. ¿recuerdas?. somos amigos. Tuula jugueteó pensativa con una de las vértebras a tu dormitorio. Ahora es distinto. y Antonio Puñales se sorprendió Querido Samuel: varias veces mirándola maniobrar con sus tijeras y la plancha alisadora. por podría decirse incluso que le gustaban. quedando de esa amistad. Trataba las cabezas de los muertos con una deferencia exquisita. pero supo que no le quedaba más remedio. Buenos días aquellos. Dile tú dónde puede dejar sus cosas.

mi casa. gusta verse a primera hora en un estado tan deprimente. gracias al club y a tu condo- minio de Cuernavaca. La primera vez que me atreví a ir al club estaba nervioso. obvio. que fue tan sencillo. A mí el tal Hendrix (a pesar de que tú repetías que era el mejor la cuestión de los espejos no me dejaba en paz (creo que hasta llegué a requintista del mundo) nunca me agradó mucho que digamos. perdón. este hecho me obligó a cambiar mi forma de vestir. no regreses. ¿Recuerdas mi cuer- gundo mensaje. no sucedió así. de este correo porque. temiendo que de un momento a otro me descubrieran. por favor. sino que tengo la sensación resolví coger el asunto por la cola. tanto que es probable que ya Porque salvo el que cubre de extremo a extremo una de las paredes del no lo reconozcas. O quizá lo conozcas demasiado. Sólo que que me invitabas a oírlo prefería inventarte cualquier excusa e irme a ninguna me convenció por completo. La respuesta vino después por sí sola. aquí. Ya en serio. Lo bueno es que las chicas de la compañía se prefiero confirmar antes mis sospechas. Luchita sigue viniendo una vez por semana como cuando es- Samuel: tabas aquí. ¿Ha cambiado tu envidiable color bronceado? Dicen que allá hay albercas con aire acondicionado y luz de playa artificial. perdón. Ya era justo que no me tomaran sólo como el «amigo de Samuel». Quizá te sorprenda si te digo que llevo más o menos la vida que hacías ¿Sabes? Al principio no entendía cómo te las arreglabas sin espejos. probable que ya no lo reconozcas. hay otras de las que no estoy completamente seguro y por estar más presentable. ¿Las causas? No quiero saberlas del todo. El buen Luis ha cambiado. Bastó llevar una vida nocturna arreglos musicales y armonías continuaban. Pero no creas que de repente haya Roído por conjeturas idiotas que no me conducían a ningún lugar comprendido el error de mis apreciaciones. noche tras noche antes de dormir. Me imagino que a pesar del frío y del engorro del curso de especia- lización la has de estar pasando muy bien. Y he tomado tus te interesan. tengo un color de latin lover que nada tendría que El buen Luis ha cambiado. de modo que tu pas? Perdón. po enclenque y debilucho? Pues he subido varios kilos. lo conozcas demasiado. Después de puntuales a la hora convenida para la fiesta de hoy. Sé que bastará un dato comedor. no ha habido gran cambio después de tu partida. (con sus crudas realidades por las mañanas) para entenderlo. Es por te regalé cuando cumpliste los veintiuno? Sí. si tus amiguitas del club llegan raquetas y hecho uso de la membresía que tienes en el club. aunque te he platicado algunas de las cosas que Es más. Era como si lo hubiese escu. En serio. es probable que no lo todo. es seguro. Es más. Al paso que voy mucho me temo que tampoco podré terminar este se. no hay otro en toda la casa. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 78 79 . De cualquier forma. la primera vez que lo escuché a a la basura. A nadie le chado. Pero debido a que lado. no te lo envíe. según tu costumbre. ◗2 La casa la mantengo en las mismas condiciones en que tú la tenías antes de marcharte. complétalas tú). formulé varias hipótesis. solas pude precisar sin ningún trabajo cuáles transportaciones de tono. por lo menos en seguida de levantarme.. ¿Las discul. perdón. Sin embargo. ¿no crees que es mejor que alguien las aproveche? Pero no creas concluya y que. han dado cuenta de mis esfuerzos y hasta me coquetean. Conociéndote. Pero hay algo por lo que debo pedirte disculpas. y eso de bajar cada mediodía semi- para que te convenzas de ello. Y ésa es otra buena razón para que te quedes definitivamente. sin embargo. me gusta. si ropa me sienta a la perfección. ¿Recuerdas ese disco de Jimi Hendrix que dormido con riesgo de resbalar no me ha hecho ninguna gracia. Es por eso que Sin embargo me parece que no estoy cumpliendo con la finalidad ahora yo también evito los espejos. O quizá ¿La estás pasando bien allá? Pero qué pregunta.. No es broma. y cada vez comentártelo en el mensaje anterior). meterlo en un frasco vacío y arrojarlo de conocer el disco a fondo. aquel disco de colección eso que mi barba chayotera —como tú acostumbrabas llamarla— está con portada de muchachas desnudas que no podías conseguir por ningún tupida y ya me explico que tú tampoco te afeitaras. a preocuparme están ocurriendo. Como ves. También la de deportes. Aprovecha las oportunidades que mencionaste y. tanto que es envidiarle al tuyo. perdón (las que faltan para mil. ¿Las frecuentas? Yo. Hoy.

El golpe del bulto en la maleta fue seco. De nuevo. es decir. entre nosotros. se echó la bendición. No quiero llegar tarde a mi boda. te hablaría por telé- fono para terminar con todo esto. exclamó Jesús con una sonrisa portentosa no tuvo la culpa. no tanto por las propiedades de que me he del occidente de Medellín propician. y al poner los casetes la música tardaba un poco en emerger. Una vez más. pero precisa. Ella las palmas. cruces psicodélicas y corazones sangrientos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 80 81 . como el tiempo apremia —y las ganas también— sólo podré referirte a grandes rasgos lo que sucedió. Ahora era un altar con estrellas fulgurantes. del pasacintas. Sería lamentable. sentenció Jesús. Bueno. Ninguno aceptó. de María Auxiliadora y de frases desprendidas de los Evangelios. Mira. Antes sólo la conocía por referencias tuyas. El radio se veía exhausto pero aún sonaba en las emisoras. flotaba en el aire el rastro de los mente el día que escribía el mensaje anterior llegó con las demás chicas. Cuando Cristóbal prendió el carro. con su chevette amarillo. grave crisis enterarse de la existencia de dos Samueles ● Había pocas horas para efectuar el trabajo: sólo las que iban de la medianoche hasta el amanecer. No lo Cristóbal tenía que llevarlo hacia el otro extremo de la ciudad. Diga que va de parte nuestra y no tendrá problemas. Te envío los tres porque repetir los dos anteriores con todos los datos que ahora sé y que entonces desconocía es —tú mejor que nadie lo sabe— bochornoso para quienes odiamos el género epistolar. a esta casa y conmigo. Pesado el hijueputa. Cristóbal prendió un cigarrillo y ofreció el paquete a quienes aquí. Despoblado de ornamentos. ya basta. Que tu rompimiento con ella había sido una locura. Lo de dientes. Los dos subalternos afirmaron con la cabeza. quisieran. por entre las subidas y bajadas que las montañas Hazme caso y no vengas. pronto fue atiborrado de imágenes de Cristo. Ondular. Eres un maldito mentiroso. Los añadiré a PABLO MONTOYA éste que apuradamente escribo. Allá en Betania. pisó el acelerador y el taxi se hundió en la oscuridad. Poco antes habían salido del bosque de eucaliptos aledaño Venía dispuesta a hacer las paces. Cristóbal se encomendaba a él todos los días con fervor. encapuchados. comprendo que quisieras salvar el orgullo. al igual que con los discos y tan. Pero la temperatura estaba fresca y en el cielo titilaba un prodigio de estrellas. coja y desafinada. ni siquiera puedo culpar al correo. Mira. Le causaría una espacio suficiente. hay adueñado sino porque conoces a Lorena y dices amarla. bastó que la viera para reconocerla y saber lo que pasó de ellos se frotó las manos con aceleración y varias veces se escupió sobre entre ustedes. Uno tas otras cosas. ¿Recuerdas la última vez que me enviaste un correo? Entonces me dijiste que lo que te impedía quedarte en Liverpool eran tus deseos de volver a ✹ ver a Lorena. hagas. Hoy te comprendo. que no comprendo es cómo pude dejar que en mis mensajes anteriores el buen Luis aflorara y te pidiese que «por favor» no regresaras. Si no fuera porque conozco tus gritos de la misma manera que empiezo a acostumbrarme a los míos. El chevette era viejo cuando Cristóbal lo compró. Jesús estaba descubierto y fue el único la playa —como se lo recomendaste para sus nervios— antes de venir que habló. Dice que estuvo una temporada en a la carretera que conduce a Itagüí. miró la misericordia de los corazones rojos. Pero EL ENCARGO como no los mandé.◗3 Los mensajes anteriores debieron llegarte la semana pasada.

compadre?. que tenía húmedos los pies. pero ante el aguacero desatado aceptó parar. no amainaba. maldita sea. Tenía una metralleta y en el casco una linterna. contaba su historia. Ante la insistencia de su tocayo. Ayer nomás alguien como usted estaba en las mismas y por del limpiaparabrisas. cocaína y asesinatos. Los relámpagos iluminaban de vez en cuando una intemperie de arbustos y casuchas que aguantaban las En Betania se desgajó la lluvia. Todas están favoreció el hambre. Rieron con las extravagancias de algunos de sus amigos ya fundidos con parecía suceder en un universo distante. dijo la muerte. mientras se secaba la lo miró cómplice y fue cuando relató su conversión. La lluvia. dijo el viejo que atendía tras el mostrador. Un hombre espigado y cubierto con un impermeable sirvió las copas. La historia de un guerrillero y un paramilitar. El alcohol del Socorro tenía más probabilidades para que lo atendieran. Eran pocas palabras cabeza con las manos. cierto!. se encaró con el taxista y le susurró al de conversión. no demoraron en precipitarse maleta que se cerró. dijo. dijo que se trataba de una diligencia. le provocó tomarse otro aguardiente. por esas faldas. maniobrara una inmensa arma invisible. apoyó la frente contra la culata de la En ésas estaba. que tenemos que seguir compartida. le alzaba la mano desde la otra Cristóbal cambió el casete y puso el de vallenatos. Y ustedes para dónde van. cuando el taxi metralleta y volvió a mirar con indolencia el rencor del aguacero. Cristóbal dijo a su tocayo que esperara y se bajó. exclamó el segundo Cristóbal. La música se cuando comentó que por los lados de Santa Rosa de Lima no había tanta desvaneció y quedó suspendido en la atmósfera el vaivén desacompasado congestión. Se aparcó el taxi y la música empezó a sonar. afuera. Su voz fue pedregosa se aproximó. La paz siempre tiene su precio. De inmediato. Nada. Luego regresó a su silla. Tomó de la cajetilla uno orilla de la calle. A esa hora de la madrugada. Parecía la mamá de las morcillas que se extendían. Todos parecían ensimismados viendo desde las mesas caer cuando. y subió el volumen de la música. Existían obstáculos económicos. en la cacerola. Trabaron un saludo de sorpresa porque eran muchos de los cigarrillos. brillantes y negras. silbido. las trompetas de un mariachi gritaron con ímpetu sordo las ventanillas del chevette. en Manrique. Cristóbal frunció el con el dulce abrigo el vidrio delantero. exclamó la vendedora. Entraron a la de que nuevamente transitaban calles y casas en medio de la quietud de Salzamentaria Uribe. se largó para Urrao y allí le había sobrevenido también una suerte El hombre levantó los hombros. Sucedido el abrazo. como si alguien desde arriba pero el alma estaba por fin protegida de tanta incertidumbre y aceleración. Enseguida vio el rostro incómodo de su amigo. para Betania. exclamó Cristóbal mientras prendía el carro. especificando lo de los horarios de trabajo. Lléveselo si quiere y ábrale un hueco debajo de turnaba en las porterías de varias unidades residenciales de El Poblado. me lo llevo para la casa o qué. El portero par de copas más. A Cristóbal. Ahora los truenos traspasaban Mientras cruzaban Belencito. Pronunció el —güevón. la lluvia. El primero uno que estaba armado. Cristóbal. mientras iba desempañando Hace días que estamos copados. Los dos Cristóbal se hicieron un solo hombre en los Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 82 83 . ¡Qué locura. Cristóbal sonrió y le Subieron por una carretera llena de huecos. concluyeron con seguridad. El nuevo Cristóbal invitó a un par de aguardientes en una para arriba. El tocayo hubiera dicho afónicas en el pasacintas. dijo el militar. El viejo frenó de repente. Comieron morcilla y papas que acompañaron con un llenas. Explicó que en Betania no había espacio y que por los lados caseta cercana. grandes amigos y que al final de la canción se destrozaban en una cantina. su cama. banda. Desintegrada la ceño con impaciencia. Adentro había varios hombres que escuchaban las madrugadas. Cristóbal dijo que iba sonrió y dijo que no había problema. Al dar la primera bocanada se asustó por el golpe de la los años sin verse. El cielo se nos va a venir encima. respondió el otro. ¿Qué las anécdotas y supieron encontrar la calidez de la antigua cotidianidad pasa. encontré a Dios y ahora Él me habita— para decir que su mundo nombre de Jesús y se alivió la prevención. Entonces. Tiene que estar uno muy desocupado para meterse ahora agregó. por unos resplandores que provenían del sur. Tenía un temblor en las manos. se había tornado no feliz pero sí llevadero. se despertó la nostalgia. que habían sido Evocaron aventuras surcadas de mujeres. Arremetía a través de ráfagas intermitentes. tal vez por el reconocimiento que no. Las estrellas se habían ocultado poco antes sacudidas del viento y los latigazos del agua.Fue en el paso por la iglesia de La América que Cristóbal escuchó el Los dos hombres se perdieron por un momento del horizonte de la visión. Un viejo compadre. Un solo limpiaparabrisas se movía con un ruido quejumbroso. tocayo suyo. Hablaron de los años pasados corridos. empezaron a sentir frío. habían trabajado para una banda de narcotraficantes. allá lo desembalaron. y propuso al otro que lo acompañara. marihuana. dijo. a tales alturas. Aún falta para que amanezca. Laboraba desde hacía dos años en la vigilancia privada y se oído: Es problema suyo. Cristóbal se acercó y.

Gabriela. los en medio de la llovizna. Cauteloso. Durante un tramo largo no vieron a nadie. Fumaron durante un rato y sopesaron las posibilidades contonean como gigantes vertiginosos. junto a la boca de metro. destellos de los ojos. Ya no alcanzaba el tiempo para cavar una fosa así tuvieran salvo la mujer parada en la acera. además. apresuró sus pasos. llaves. todo el ruido. se pierden en el cielo. en una calle moño tirante. una calma súbita mermaba los torrentes de la lluvia. estela translúcida de amarillos sobre las cimas de las montañas. No todavía estaba suspendido en los dedos y ardía como un brasero diminuto sólo se han desvanecido las personas. Afuera. Tomó los casetes y el las ondas sonoras. El cigarrillo del taxista de donde la mujer acababa de salir hoy lunes. Este cias de los desaparecidos yacen agolpadas en las escaleras del metro último había podido protegerse detrás del taxi. Nadie. En algún pedazo de tiempo ella salía. repuso triste parcidos. Más tarde. los edificios ya De súbito. para lo incomprensible. Y otros más sonaron en la noche mientras Cristóbal con escote floreado en uve. Ninguno de los dos conocía las vías sin pavimentar que formaban el ventisquero de Santa Rosa de Lima. lo acomodó al lado de unos arbustos. Es plena hora punta en la Gran Avenida. que pasaba al otro lado del río. La mujer está muy pálida. carteras. como un tobogán enloquecido. descendió. rompiendo Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 84 85 . sino también los árboles. o A lo lejos. hasta que todo paró. Otro bombazo se produjo y estalló una de las gorriones. se había un barranco. mo- el tocayo. el quiosco donde ha buscado refugio hace apenas minutos. se enrumbaron hacia el otro barrio. que parecen irse disolviendo unas en otras. surgió el amanecer. con ojos prietos. De pronto. hay un montón de zapatos. un disparo sonó y su eco cortó el resuello del taxista. La Gran Avenida es un cementerio de autos. abandonó el taxi ● fuerte y hermosa y compacta. recordó la música y los cigarrillos. A Cristóbal no le sonaba la idea de dejar el encargo tirado en manos cuelgan las bolsas de la compra. tantas llaves! En el aire rosa ululan los edificios: se estiran. con rapidez. y revistas. después de patinar en la calle empantanada. Parece una estatua ventanillas del carro. las palomas. Antes de cerrar la puerta y arrojar las llaves por Quizá fue por puro instinto que la mujer chilló a la vez que aullaban una alcantarilla. lo sacudían en el aire colapsado de gritos y sombreros. El bulto el ruido. El y contra todos y le levantaban las faldas y liberaban su cabello del rumor del metro. maletines. día de mercado. Abordaron EL ESCRIBIENTE Y yo de nuevo el taxi y. Apresuraron los aguardientes y pagaron. A sus pies. Las pertenen- en un gesto impertérrito. Una mujer paquete y. cuerpo de Cristóbal se derrumbó y sus ojos crecieron hasta paralizarse Hora punta para el silencio. Una mujer que se agacha. la calle se interrumpió. Tras ella. CAROLA AIKIN La geografía era extraña y la lluvia la tornaba aún más inhóspita. y los remolinos de eco chocaban entre sí no era muy pesado. Sólo caía una garúa que dejaba un vaho en los vidrios del carro. La música también se había difuminado. Da miedo el caos de objetos es- del taxi sólo estaba el gato. el pago aún no se había realizado. Con lentitud. Al portero se le ocurrió lo de la pala. Cristóbal luego intentó parapetarse en ese pequeño kiosco mientras estallaba cuadró el carro en la orilla de la avenida del río y abrió la maleta. llamó varias veces el otro. ¡tan- comprobaron que más allá del rayo de luz que desplegaban las farolas tas. Ni siquiera tengo linterna. de Itagüí. calle abajo. bolsos. Pero en la maleta Da miedo la ciudad vacía de gente. El no bailan sobre sus goznes. sus ojos recorren despacio el cualquier parte y tomar el camino a Itagüí. entre el revuelto de periódicos desbocaba el taxi. Se lanzó al carro y pisó el acelerador con fuerza. autobuses. el sol ponía una apenas horas o días o siglos. De sus dos palas. en las formaciones rosáceas a cada instante y. No ha quedado nadie que tenían. el vestido algo desordenado. documentos. en el oriente. Salieron del chevette y tos tiradas. Abajo. La risa de Jesús se le interponía techo de la ciudad. Compadre.

incrustan sus antenas en el cielo. Se dirige a las como si no hubiesen dormido o comido o trabajado allí. que todo estallara. los cabellos sueltos y castaños. medias. de prendas y zapatos. Llora ante la avenida regada cansado. blusas. Gran Avenida. chupetes. No debe pensar. Maletines bre? Reprimo la risa muy a duras penas. No le intereso yo. casas de mil plantas. que están acostumbradas las bolsas del mercado sobre su cabeza. con su vencedor en lo alto. Comienza a organizar la calle. la dobla. pero Gabriela se ha levantado furibunda a recoger sus después incluso podrán clasificarse por nombres. la pone encima de las compras. cosas. el otro sosteniendo el equipaje. El vestido se adhiere a su cuerpo. duros. en la lucha por llegar cada quien a su destino. Ella grita. Parece una diosa dormida al fi- piedra. Avanza con seguridad. Tiembla. le intereso. Y menos ahora. ¿Quién es usted? Sus lágrimas caen sobre mi camisa cho. Más allá. Hay hasta carritos Gabriela: yo había cambiado el mundo para tenerla conmigo. Murmura. Cómo deseo acostarme a su lado. Pa. Igual que en esas fotos descrito a Gabriela. Yo he de bebé con sonajeros. carteles publicitarios. Respira fuerte. No imaginó que se podía apilan sobre la acera. en el atasco permanente de ve- abanico a su alrededor. y se desprendiese por los bordes. la rebeca puesta de cualquier en uve. los rastros. Odio las multitudes. Tanta gente. Pareciera que el cielo se hubiese achicado unas cuantas tallas nada importa. dice. se alisa la ropa. razón. Gabriela camina por la que ocupan otros. otro país. Joyas. lo que encuentra a su paso. comprobar que aún le late el co- silente. erguido e indómito sobre un caballo de La mujer se ha echado en la acera. que fue el ruido harto de tanto ruido lo que estalló. Con qué delicadeza los examina. Carteras todas juntas. hículos y cuerpos. musculosas. pisoteando todo sudor. un país seguro con fronteras delimitadas a base de monto- tas. No piensa. aquí. Ya no coge el horizonte en el ho. los sitúa en llegar a esto en una mañana de lunes. anillos. se extienden los suburbios. Le explicaré que rizonte. los pechos asomados y blancos y el correr de las manos tras el manera sobre los hombros. deposita sus bolsas. mojan mis muñecas.la extraña quietud que emana de la súbita inmovilidad de la materia. lo redondea. Ha reacomodado las sagradas bolsas junto al semáforo. la nuca destapada. se pregunta. luminoso. abrigos. toma el aire No podrá ir muy lejos. pero ¿y los relojes? ¿Es que nadie lleva. ¿Cómo «nosotros»? ¿Quién se cree que es usted y cómo sabe mi nom- na el pelo. Un cielo de papel. se orde. Sabe dejarlos como si no hubiesen pasado por allí. ¿a quién le importa lo que piense una fregona? La mujer ríe. envueltos por la bruma. ¿y por qué no yo? Y las azoteas de los edificios. aprieta su cin. le oigo decir a la mujer. Es una de de sus nalgas fuertes. los ojos peles. imponentes como Lentamente. No se podía seguir así. No es forma ni hay dere. La Al fondo de la Gran Avenida brilla hoy la puerta de la ciudad. tranquilizarla. corba. ba relojes? No debe pensar. Da miedo la ciudad vacía. que acorrala a las montañas. ¿Es que han marchado desnudos? nes de periódicos. susurro en su oído. como hacen los indígenas a dialogar con los pasillos interminables. Pienso con rabia en de volver? Da miedo. las grúas que ya no chirriarán. tura. sucios de sueños. Ella sabe de los espacios la cadera. uno a uno. avenida. Ha colocado esas mujeres que hablan mientras trabajan. pulseras. una figura esbelta. de cuando tienen por delante un trayecto largo y cansino: un brazo en deseos ahogados en cubos de agua con lejía. Conoce bien montañas con paso firme. pequeña. me digo. Yo la he convocado: le hice salir del metro para antiguas donde nadie existe ya. Complementos. violáceo. Todos zapatos impares y absurdos. Se está arremangada. Ni una sola vez se ha vuelto a mirarme. me hacen sentir solo. Sólo quedamos nosotros. ¿Y las llaves? ¡Tantas llaves! La mujer respira hondo. sucios. Quiero acariciarle la mano. He comenzado a sentirme débil. hoy. paraguas allá. No piensa. me Esto no es forma. la autopista fantasmagórica. No se podía. No las limpiaduras. los zapatos que se monolitos. tan pequeña. Es bonito el escote floreado Se marcha cargada con sus bolsas. Me rodea sin embargo un ¿Es que esperan que ella se ocupe de todo hasta que les dé la gana continente salvaje. y tengo miedo. los secretos que nadie se molesta en es. Toma. ¿Por qué?. Toda una inspiración. Todos idos. inexplorado. aparta con rabia. Decir su nombre: Gabriela. En el pequeño cerco que Gabriela ordenó me siento en de coches. le digo. Mire. y deleito mis ojos con el contoneo enrarecido. conder. irónicos. no estoy dispuesta a aguantar prepotentes. Olerla. de pronto muy se tapa la cara con las manos. Estoy cansado. Y ahora Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 86 87 . nal de una batalla. Gabriela. las grúas. quitando la rebeca.

en el sonido de las campanas. Y todo. No puedo dar crédito. demasiado. El pro. el mío. El aire transporta olores metálicos. Ella pregunta por el todo exquisitamente ordenado. hemos descubierto en la segunda planta de tres! Y sí. Y él. Sólo al final hay un punto y antes del punto su nombre y blema es la comida. Avanzo hembra de tobillos rosados». Él no la para Gabriela nada de eso importa. le he dicho repetidamente. Hace días que Gabriela y yo estamos juntos. ¡Somos Hoy. la escasez de agua. No importa qué le diga a Gabriela cuando la ciudad. No oculta su relación con él.estoy terriblemente solo en este pandemónium creado por mi propia baila. Pero no lo sabe Llego por fin hasta ella. Está con nosotros. Pareciera que la Sebastián. Qué plácida se la ve. No noto ella. somos tres. por el momento. le exijo que me diga cómo se llama su amante. en la lluvia. era bailarina. las caricias. una mara- parece haber desistido de su idea de irse a las montañas. He optado por resto del mundo. Me preocupa vidrio. unos grandes almacenes un ordenador que funciona con baterías. plantas ni animales. como siempre. Sí. Y así debí decirle a Gabriela. desesperación. Luego. conmigo. ¿Dónde estará Gabriela con sus bolsas en la Me echo junto a Gabriela. También quizá la estructura. A veces caen grandes mismo estentóreo destino. eso es. a mojarme y a correr y a sacar afuera la desesperación que me causa Inesperadamente se ha puesto a llover. escribo sobre su piel. Sólo espero no hacer con Gabriela lo mismo que hace él. Sebastián. Gabriela ha organizado una buena despensa. He tenido que refugiarme en un so. los rastros que él deja en su vientre. Es un narrador sin nombre. el otro está aquí. El afán por sobrevivir juntos me habría aguaceros y ella me pide que la deje tranquila un rato. Todo se ha salido de mi con. Mi Gabriela. pero no sé nada. las comas. un escribien- do cual pantera y me araña el pecho y grita: ¡Hay alguien más! ¡Otro te. ¿Será posible? Increpa con furia. venga y dale con lo mismo. con una especie de instinto animal. No paro de repetirme que. siempre hoy. quejiquea a golpe de fuerza bruta. se escuchan cada vez más alto. es mía y no de él. sólo que no me pude aguantar. Pero en mis brazos. parece aceptar el desastre con buen ánimo. Ahora. verdadero duelo entre nosotros. Esto me violenta un poco. fuentes. Él no nos ha dejado ninguna otra opción. Ella me hace mu. Se me ha abalanza. «La noche era una trol. Me levanto afli- mi cuerpo. las campanas escribir de nuevo? Creo que si lo hicieras podríamos salir de aquí. me dice en un susurro. lo que suceda. porque él no tiene nombre. Ella dormida. No quedan villosa orquesta. Ella asegura que las necesidades creó. A menudo me repito: haber sido más cauto. A veces no con él ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 88 89 . tener una vida normal. dice. Cuando vuelvo está acostada y desnuda y aguas azuladas que tintinean como campanillas de iglesia antes de sudorosa. está muy lejos. usted se llama Sebastián. Él entra y sale de este escenario techado en escrito con suma obediencia cada una de sus palabras. No. intento borrar cabeza? Decido buscarla y salgo y corro. Después de hacer el amor se ha quedado Estoy tranquilo. sobre todo porque vaya a enterarse de que Pienso que quizá me apresuré en revelarle su nombre. portal. suceda yo encontré la mejor suite de la ciudad para los dos. necesito refugiarme en su calor. y no sólo sabe que me llamo Gabriela. también dice que avergüenzo. mejor dicho. no vuelvas con eso. Es bailarina. no acabe de soportar el problema del tiempo. sin poder retener la ira tomo a Gabriela por los cabe- encuentre. Tene. Entonces salgo llevado a su lecho. Me asomo a mirar con impotencia la destartalada diabólicas campanas. Gabriela me ha abandonado en el fin del mundo. Pero la tengo conmigo. la falta de electricidad. pavos reales. Sólo oigo entrar y salir el aire y el sonido metálico de esas gido de su cama. Pero de nuevo miento y con un bastante la credibilidad del texto. algo hilo de voz le pregunto ¿Sabe usted adónde fue? Ella se echa a llorar desenfrenada. Y me hombre!. haberme disfrazado de personaje que sufre el Gabriela está conmigo. lo que importa es que hoy Gabriela está conmigo y chas preguntas. le hago cerrar los ojos. Ahora empieza el mos el tiempo contado. tocar el suelo. Estoy perdido. una villa con jardines. ¿por qué no intentas ciudad estuviese encerrada en un gran vaso de vidrio. La lista es inmensa. Sólo que no siempre. Dudo de todo. llos. El cielo descarga unas ese sonido de campanas. básicas están cubiertas. Ha pedido un gran teatro. le encanta bailar. en el Gabriela me ha ido dictando el nuevo orden de la ciudad y yo he repiquetear de las letras. perdido. La humedad empaña mis ojos. Debí la tomé por fregona.

el vicepresidente. no aparece por ningún sitio. una sentencia de cadena perpetua. pues un beso negro no se pide ni por teléfono». en señal de amistad. llevado al banquillo de los acusados por hacer una llamada obscena a le obsequió al cándido vicepresidente caído en desgracia un teléfono una telefonista de la propia compañía. magistrado este último que a la sazón era también el cobertura de la competencia. país vecino de jurisdicciones y fronteras tan onerosa meta de satisfacer la demanda sexual de los que por distintos lunares como las de Herámburo. El fluctuoso cuerpo deliberante portátil rojo. Resulta que una próspera compañía que se ha propuesto la humanitaria. En el calabozo. el cliente siempre tiene la razón ● resolviendo acto seguido acudir personalmente a la cabina para hacer valer sus derechos de cliente digital. Las circunstancias que rodean el caso no dejan de ser nebulosas. en que las telecomunicaciones han sustituido la voluntad popular de haciendo caso omiso de que la pena que imponía no estaba prevista en Rousseau. El magistrado que integraba el tribunal del segundo día. a título ADRIÁN CURIEL RIVERA personal. Si escarbamos un poco sobre la pátina del expediente. que por supuesto ya fue archivado. Hay que tomar en cuenta que en Herámburo la pornofonomía activa se persigue con severidad. hará que su arruinado verdugo repte por los suelos beso negro. y las empresas a los estados. una valiosa fuente de empleos y un incentivo imponderable para el Prácticas crecimiento del producto nacional bruto. la operaria se había negado a practicar un sartén por el mango. de Herámburo y del Tribunal Único de Justicia. país oriental de reciente creación cuyas jurisdicciones a otras versiones extrajudiciales. en una era presidente de la empresa. mientras que sus nacionales están autorizados. espoleados más bien. por no decir que apuntó en una hoja de papel que rumbo: los accionistas de Arúmbaro «fusionarán» a los de Herámburo. cosa que es comprensible puesto que en Herámburo no esperanza de que los vientos de las ganancias mercantiles cambien de hay códigos. ya que «hasta en las peores profesiones debe guardarse implorando un escarmiento benigno. decíamos. planeaba colocar las primeras piedras motivos están solos en el mundo pero cuentan con el apoyo solidario de una prometedora compañía análoga. No se sabe a ciencia cierta si con de un teléfono. móvil o convencional. fue la mejor de las buenas voluntades o de las malicias. el vicepresidente de monopolísticos que se ocultan en el fondo de este asunto. loable y el presidente de Arúmbaro. al fin y describir la forma en que su interlocutor había montado en cólera al cabo. Según a él lo incorporarán a los nuevos puestos directivos y. «el mal gusto del condenado. y se presta oído En Herámburo. teniendo la la versión más difundida. quiso destacar. descubriremos los recelos e intereses y fronteras cambian como las fases de la luna. Entonces se invertirán los papeles y un poco de ética». compuesto un día por cinco magistrados y al día por los auriculaespías encargados de radar la frecuencia y espacio de siguiente por uno. al levantar la sesión. El líder de Herámburo fue informado de «la traición» que conoció la causa. a sobrellevar con resignación corporativas casi alegre la pornofonomía pasiva. el prisionero mantiene viva la código alguno. al constituir Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 90 91 . dictó. sin embargo. como ella misma manifestó en el juzgado antes de tendrá oportunidad de cobrar aquella vieja deuda oscura porque. lo que dificultará un poco la tarea.

Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 92 93 .. Caminar: un pie delante del otro.L. (Cuento en seis villanelles* narrativas. El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar.El amanecer Una lámpara de pie a su derecha. pero ella está sentada sobre las almohadas de la II : L O QUE OBSERVA EL PASEANTE NOCTURNO : cama. ♦ El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. CRISTINA RIVERA GARZA El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. de Rothko Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. usually of pastoral or lyric nature.» from fem. * VILLANELLE: 1586. como si reaccionara ante las palabras que no ocho cartas de póker y algunas líneas sueltas) puede escuchar del otro lado del vidrio. Online Etymology Dictionary. from It. El hombre emprende el mismo recorrido una y otra vez: órbita lunar. el hombre se desliza con cierta lentitud desde los pies de la cama. ♥ Hay una mujer también. I : L O QUE EL PÁJARO OBSERVA A TRAVÉS DE LA VENTANA : Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. Hay un pájaro que canta de noche. villanella «ballad. a un ritmo regular. © 2010 Douglas Harper. ♣ seguramente estaría gorgoreando las palabras «mundos imposibles». La noche oscura. Un pájaro que canta de noche. Poco a poco. El abrir y cerrar de los párpados. of villanello «rustic. La luz que emite la ventana de la habitación alumbra apenas una calle solitaria bordeada de encinos Lo hace metódicamente. Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. Hay un hombre que coloca piezas de ropa dentro de una maleta grande. donde se encuentran desperdigadas todas las prendas.» from M. five 3-lined stanzas and a final quatrain. sin levantar la vista. hacia el clóset. en voz alta. tan oscura. Sobre las piernas cruzadas en forma de flor de loto sostiene un libro que lee Qué raro. rural song. la espalda contra la pared. villanus (see villain). Una lámpara encendida. with only two rhymes throughout. en cuya parte baja se abre de par en par el equipaje. As a poetic form. Si éste fuera el pájaro que visitó la ventana de una novela de DeLillo. from Fr. El pájaro inclina el cuello.

desde el sillón. cerraría el libro entonces. VI : LO QUE EL HOMBRE OBSERVA DESDE LA CAMA (RETROSPECTIVA): Los ojos abiertos. The last chance of freedom. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la IV : L O QUE EL HOMBRE OBSERVA DENTRO DE SU CABEZA : voz. luchando contra un cansancio infinito. deteniendo el dedo índice sobre This is urgent. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. las hojas en movimiento. Ríen. la conminaría a continuar. otro siglo incluso. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la La frente inmóvil. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. cerraría el libro entonces. I voz. y él. cerraría el libro entonces. desaparecen pronto. de espaldas This is urgent. avergonzada. cerraría el libro entonces. desde el sillón. Wrenching your way through. Un hombre de tiempo atrás. la lectura en voz alta. murmuraría en un tono cada vez más bajo. desde el sillón. luchando contra un cansancio infinito. un golpe seco.♠ ♣ III : LO QUE LA MUJER OBSERVA CUANDO CIERRA EL LIBRO Y NO DICE YA NADA MÁS: La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la voz. la conminaría a continuar. desde el sillón. I am snow. Leer. a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. tartamudeando. aunque la risa no puede atravesar el cristal. nevaría. Los ojos abiertos. Los ojos abiertos. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. y él. eso es obvio por los gestos de los rostros. y él. La noche convertida de súbito en un blanquísimo sudario al contacto con la El pájaro escucharía el eco: You want to get out. Un par de niños juegan con bolas de nieve. Si la mujer leyera el poema elegido al azar. sin embargo. de nueva cuenta. un golpe seco. es huir. a veces. un golpe seco. Los ojos abiertos. La mujer seguramente imagina un sombrero sobre esa cabeza de cabellos cortos y rubios. de espaldas a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. Los brazos caídos a los costados del cuerpo. letras y emprendería. de espaldas a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. Y afuera. El pájaro lo mira con curiosidad desde la intrincada rama de un encino. y él. voz. Tabula rasa. atormentado. ahora mismo volvería a posar la vista sobre sus luchando contra un cansancio infinito. Sus cuerpos dejan marcas sobre la nieve que. que se trata de un hombre luchando contra un cansancio infinito. la conminaría a continuar. EN OTRO LUGAR : This is urgent. de espaldas V : L O QUE EL AUTOR DEL POEMA OBSERVA DESDE LA VENTANA DE SU ESTUDIO LEJOS a la ventana por la que un pájaro negro espía la habitación. El hombre se ha desplomado en el centro de un sillón mullido. It is your life. el hombre parece más agotado de lo que está. DE AHÍ . entonces. Empequeñecido por el tamaño del mueble. Piensa. you want to tear yourself out. la conminaría a continuar. This is urgent. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 94 95 . am the outside. Los ojos abiertos. un golpe seco. esto también con toda seguridad. continuaría. Alguien que no sabe.

Las rodillas. El hombre. El omóplato es una quimera óptica. sin grieta alguna. se pregunta sobre sus sueños. Nadie. Nadie evitó mirar atrás: el rostro bajo el sudario de la nieve. como si tuviera más años o más peso. tabula rasa hecha de nieve. sonreír al incorporarse lentamente. tabula rasa hecha de nieve. Respirar es un movimiento. como el pájaro antes sobre la Negro sobre negro. sin grieta alguna. Hay un pájaro que canta de noche. ♠ VIII : LO QUE NADIE VE: Es un amanecer estupendo. El techo. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se ♥ derrama. Esto: un cuerpo que se aproxima a través de mucho tiempo. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación Las caderas. escena de los dos. bajo las mantas grises. Los pies. forman escarpadas montañas pequeñísimas. todavía con delicadeza. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. Negro sobre negro. Negro sobre negro.♦ Cuando se inclina sobre la cabeza de ella. en el centro de todo. Nadie ha estado ahí. Sopesar significa levantar algo como para tantear la importancia que tiene o para reconocerlo. El techo. Nadie ha estado ahí. cavilando. Impresionismo. Negro sobre negro. El techo. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la habitación. habitación. Un hilillo de saliva sobre el mentón. sin grieta alguna. cavilando. VIII : L O QUE NADIE VE : Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 96 97 . Gorgorea: Mundos imposibles. Se han borrado ya las arrugas que su cuerpo hizo brotar en la tela del sillón. su mano derecha sobre el hombro de la mujer. finalmente cierra los ojos. cavilando. Iridiscente. sin grieta alguna. Nadie escuchó en ese lugar los sonidos de las palabras que lo hicieron Qué raro. Los árboles adquieren forma. VII : L O QUE EL HOMBRE OBSERVA DESDE LA CAMA ( PROSPECTIVA ): Los cabellos: jirones en forma de signos de interrogación. Recuerda las palabras y ve las letras flotando dentro del aire tibio de la Nadie ha estado ahí. cavilando. Nadie ha estado ahí. Las manchas del labial sobre las orillas de las almohadas. El techo. tabula rasa hecha de nieve. tabula rasa hecha de nieve.

guantes en El pájaro emprende. Y no era por el tiempo. era imposible determinar su origen: los días en el agua salada habían hinchado el cuerpo y nos fue difícil reconocer desde la borda el contorno de lo que podía haber sido un tatuaje en su espalda. en el centro de todo. en el centro de todo. se asienta poco a poco el color rojo. Aletear también significa cobrar ambas manos y una alpargata en el pie izquierdo. aletear significa mover frecuentemente las alas sin echar a volar. medio del océano como un nido de sargazos. Sin embargo. todavía con delicadeza. Los troncos. sin coronas de flores. que es regresar al polvo. nosotros comenzábamos a abandonar la esperanza del VIII : LO QUE NADIE VE: regreso. una epidemia. sin lápida. Era mediodía cuando lo encontramos. —Usted cumpla con su tarea —ordenó el capitán. pues ahora era sólo un bulto de carne corrupta. todavía con delicadeza. Llevábamos casi siete semanas sin tocar tierra. que las víctimas se contaban ya por miles. Eso nos contagiaba de una preocupación oscura que en el rigor de las noches se parecía mucho al miedo. sin oportunidad de cumplir la El proceso de impregnación. al que conforman dos cuadrados claramente DE LEJOS se veía como una mancha flotando en el agua verdosa. No era ni la sombra del La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se cadáver recio que debió ser días antes: el sol lo había lamido. En el rectángulo de la ventana. no más. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 98 99 . VICENTE ALFONSO La multitud trepidante de las hojas. el capitán dio la orden de recuperar los restos y guardarlos en un barril. No estaba totalmente ♣ desvestido. lo había escaldado. Dicho de un ave. todavía con delicadeza. La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se Epidemia derrama. boca aliento ● abajo. Allí comenzó la discusión. Flotando así. pues no podíamos descartar que el cuerpo incubara males contagiosos. El médico a bordo advirtió que la decisión podía ser peligrosa. el mar derrama. el vuelo. en diferenciados. VIII : L O QUE NADIE VE : Dicho de un hombre significa mover los brazos a modo de alas. Así como el barco dejaba atrás una estela de espuma blanquecina que se perdía en el agua. llevaba un pantalón de tela blanca sucio y roto. en el centro de todo. Cuando nos acercamos nos dio lástima verlo al garete. por si acaso después obteníamos más elementos que permitieran aclarar la identidad de aquel sujeto o al menos la causa de su muerte. de repente. vocación de los muertos.Una rama es una rama. Se trata de un momento apenas. Era inevitable. sino por los rumores que llegaban La luz emerge poco a poco por las orillas del mundo visible hasta que se cada vez con más fuerza: se decía que en tierra se había desatado derrama.

La expresión del capitán se endureció aún más. sólo lanzó un golpe seco al estómago del los únicos que podrían activar la llave de gas en la cocina una de médico. acercaban el cuerpo descompuesto. —¡Muévanse. Eso sí: nadie se movía. menos de la mitad. que cayó pesado y aturdido sobre la cubierta. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 100 101 . —Entienda. capitán. ¡Olviden el barril: Nada más crucial cuando habitas una ciudad tan impredecible y ries- quiero ver a ese hombre tendido en la cubierta! gosa como Nueva York que conocer minuciosamente a tus vecinos. el resto exploraba detalles nunca vistos sobre el piso de cubierta. en un pueblo de Chile que en aquel entonces no tenía edificios me La parte izquierda del rostro estaba mordisqueada por los peces. ocupas: aquellos desconocidos que comparten contigo la latitud y la —¡Cállese! Usted ya cumplió con su deber. la borda de cualquier otro barco ● Lo más importante es la supervivencia. en el rescate del cadáver. El vecino —Mi tarea es también asesorarle. le aseguro que ahora yo longitud de tus coordenadas exactas. Mis expe- Las súplicas del médico manoteando en el agua se oían cada vez riencias fallidas en edificios de varias ciudades de Estados Unidos y menos. Esta vez no voy a fallar. Sin que mediara una palabra nos dividimos: una parte de la tripulación. algunos comenzaron la tarea de rescatar Íntimamente. Cuando Nueva York es tu ciudad y tus coordenadas se inscriben Así lo hicimos. los únicos que escuchan tus sollozos o risotadas detrás de las paredes —¡Es una estupidez! o por entre las rendijas de los ventanales que dan al patio interior: El capitán no contestó. es un riesgo innecesario —insistió el médico. Lo único que gana es ponernos en sino a esos vecinos: los habitantes del mismo piso en el edificio que riesgo a los demás. —Bien. manoteaba en medio de un en los parámetros mencionados no queda más opción que conocer miedo verdoso como el agua mientras los demás hombres extendían rigurosamente a tus compañeros de piso y determinar el grado de el cuerpo putrefacto sobre los tablones salados de cubierta. El médico se ahogaba. Confiar en las olía a zozobra. médico—. personas que te rodean podría ser al peor de tus errores. pues ya lo hizo. a los cuerpos que te rodean en el autobús o el subway o a los indivi- —No sea idiota. tu rincón mínimo en el mundo: voy a cumplir con el mío. cuerdas. Le repito: es peligroso —insistió el duos que usurpan tu aire y tu espacio dentro de un elevador atestado. carajo! —gritó el capitán—. sino porque entendimos JUAN FERNANDO MERINO que izar al muerto podía ser peligroso si en verdad había sido víctima de la epidemia. Con mayor razón cuando el destino te ha llevado a vivir la carroña flotante: practicaban con parsimonia los nudos en las en el tercio inferior de Manhattan y a comienzos del nuevo siglo. pero han enseñado la importancia de la secuencia. respiraban aire salado mientras con largos travesaños No me refiero por supuesto a los vecinos de oficina. Suban el cuerpo. Algunos de los que fisgoneábamos comenzamos a alejarnos no sólo por temor a que su de mis vecinos ira estallara como un cristal contra el suelo. Retardando las acciones. aquellas madrugadas en que se queda entreabierta la puerta de tu —Tiren a este idiota al agua —ordenó a quienes no participábamos apartamento. fábrica o aula. miraba desafiante al capitán. el método y la disciplina fueron sus manos enguantadas las que nos revelaron su verdadera para llevar a cabo la indagación meticulosa de tus vecinos. Ya no podemos salvarlo. historia: fue fácil reconocer que también era un médico arrojado por Lo más importante es la disciplina. O será tal vez que nos concentramos en examinar al muerto. El viento riesgo que corres y las precauciones que debes asumir. capitán. oteaba el húmedo infinito o cruzaba gestos silenciosos y cómplices.

De aquella oficina en el Upper West Side a la que no ✱ ✱✱ había faltado un solo día laboral en los últimos diez años. O de lo que sea. Tantas horas en vela. vienen. la vecina franco-canadiense por la joven analista financiera del 7-H (o ejecutiva.. lo pienso Domino’s. para comer un bocado. como éstas. ¡Si son malísimos! Y además no tienen en su jamás me mira más arriba del botón medio de la camisa y una mañana repertorio ni una canción original. de vez en cuando ¡No es para eso que me desvelo! ¡Desde luego que no! Tampoco me esboza una sonrisa y una vez me deseó que tuviera un buen día? ¿O interesa que el senegalés del quinto piso. caribe. la clave para asegurar tu supervivencia. Lo cual no justifica en absoluto que me hayan despedido sin dar. el Financial Times y Business Week) que nunca me saluda. la información servible que he recopilado es muy limitada. en todo caso con suscripción al Wall Street estén tratando de formar un grupo de rock. el sofá-cama de la suscriptora del Wall Street Journal. Pero siquiera a la edad legal. Pero antes de concretar la metodología. banalidades. roles y accesorios sexuales? teatro off-off-Broadway que siempre me dice hello. y posponer un solo día la tarea de seguimiento. te a mis vecinos. los jefes se jubilan. por el cabrón del 7-D que to. la coleccionista ni el menor aporte a la misión de ponerme a salvo.. sin estirar las piernas al sol y tan sólo para descubrir nimiedades avenida al perro lanudo (y mal peinado). De protegerme de de plantas y bonsáis del 7-B. el para dejar abierto el gas. secretos que dos los martes de tres y media a cuatro y media recibe en el dormitorio no tienen importancia fuera del recinto en que ocurren. el ajedrecista búlgaro. algunas ni mismos. de una indicación patente de que no puedo triz veterana. acercar o vaciar el balde con que una cosa afecte la otra. Los trabajos van y mi ángulo.. veinte allá. En vano. de junio incluso me dio la espalda en el elevador? También podría em. o empresaria o ma. ¿Por la veterana actriz de de vodka y que luego intercambien ropas. O por el suizo de la bicicleta. los despide alguien más o se suicidan. De mi ex primera parte de la misión es lo poco útil que resulta la observación jefe. Al contrario. Nueve años. directa de otros ocupantes de un edificio. O de fusión-electro-pop- Journal. los horarios y las coartadas de emergencia. Porque la verdad es que me tiene sin cuidado que cambio la indagación minuciosa del vecindario podría ser tu tabla de el lituano del 7-E y la novia del empleado del MTA que alquila el 7-J salvación. Ya no me quedan te duele hasta el alma. del 7-E y el dominicano barbado de quién sabe qué piso y qué edificio nejadora de dineros ajenos. ya lo está: desconfía de la amabilidad ajena cuando Ha llegado el momento de tomar cartas en el asunto. Después de tres días segui- me tiempo a vaciar los cajones y borrar del computador los mensajes dos de sus noches —con breves intervalos para dormir diez minutos y las fotos que nadie más debería ver. Tiene de jugo Tropicana que Emilio el de la minitienda de la esquina me deja que ser así: resulta muy sospechoso que un vecino te demuestre tanta junto a la puerta los martes y los viernes. Enterarme de pequeñas miserias personales. tal o cual vecino y de ese otro no tanto.. ✱ ✱✱ cordialidad cuando te has quedado solo y con el ánimo por el piso. ensayen posiciones eróticas múltiples mientras el pobre funcionario se Entonces. Ni la más mínima pista que me Por supuesto que hubiera querido investigar en primera instancia indique cuál de ellos tarde o temprano se va a colar en mi apartamento al viejo lujurioso del 7-D. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 102 103 . cuatro meses y cinco días para ser precisos. debería pensar que se trata las necesidades humanas— vigilando la sala-comedor-alcoba de la ac- de un guiño del destino. ¿Qué es un despido más las porciones de los cuatro dormitorios que se alcanzan a divisar desde o menos en el gran esquema de las cosas? Poco. o eso parece). Empezar por la actriz. coitos interruptus o desastrosos. Dicen los periódicos y las Han pasado seis días desde que me vi obligado a conocer íntimamen- emisoras de radio que la mitad de la ciudad se está quedando desem. traiciones a sí a mujeres que no llegan a la mitad de su edad.. ¿Y qué me importa apartamento de la izquierda inmediata? ¿El segundo de la derecha? que la pareja serbia del 7-M consuma algunas noches botella y media (el contiguo está desocupado. Una de las pocas conclusiones útiles de esta pleada y eso fue justamente lo que repitió el jefe de mi jefe. pretextos para aplazar la tarea: el jueves a mitad del día me despidie- ron del trabajo. ¿por cuál de los vecinos empezar la pesquisa? ¿Por el gana el pan diario con el sudor de la monotonía. En Casi desdeñable. o a un tercio. ¡Nadie! Pero no voy a permitir aquí. Si no estaba escrito.. a introducir cristal molido en las botellas de Coca-Cola o mejor y decido cambiar de prioridades. tristezas. comiendo alimentos extraídos de latas o ya pezar por la viuda polaca que cinco veces al día saca a pasear por la fríos. va a tratar de envenenar la pizza a domicilio de seguimiento.

La dificultad es que puede ser cualquiera de ellos y son funcionario de Metro Transit Authority. el error grave que no me deja dormir. Espero que aquello no despierte las sospechas de los detectives. de la máquina de escribir después de las diez y media y no vación por internet reuní los nombres con que aparecen mis vecinos deja de hacer ruidos guturales al amanecer. etcéterapuntonet. a insultarlos. Sin embargo. Tantas horas de observación exhaustiva y ni siquiera he logrado ✱ ✱✱ aclarar quién escribió aquella nota miserable que un amanecer hace doce días apareció clavada contra mi puerta. el posterior seguimien- consideración y respeto. Más Me he visto en la obligación de hacer un paréntesis. la novia del no había dos. Detrás de esa nota había uno pero a revelar la ridiculez de los mensajes que le envía Rita. que hace más ruido que ✱ ✱✱ yo y hasta más altas horas. No me importa que sea casi un albergue de ínfima categoría. No me gustan los cementerios. No sabría por dónde ¡Grupo de vecinos! ¡Eso es falso! Con seguridad que no es un grupo. Lo grave es que en la sala de mi apartamento quedaron juntos y solos un mocasín derecho y un cuero izquierdo. La desazón de fondo. romancespunto. empleo o desempleo. bomberos y po- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 104 105 . Menos la franco-canadiense. Si la observación visual y directa de mis vecinos resultó deficiente. Ni siquiera voy Que es un solo vecino. que abundan en esta zona. algunos con dos y unos pocos con tres ocupantes cuenta privada y confidencial de internet que sólo los dos conocen. fuera de Manhattan. lo más lejos posible de Union Square. De eso me aseguré desde un principio. En las páginas que siguen no voy a escribir el nombre ni el barrio ni la ubicación aproximada. En la primera hora y cuarto de la nueva etapa de obser- noche. De salir del edi- moderna y tecnológica. estas unidades habitacionales). así que no empiezo. Es un olor que siempre me pone nervioso. Es indispensable pasar a otra etapa de mis investigaciones. un cuarto sin ventanas en los confines más desangelados entre Brooklyn y Queens. to electrónico resultó nefasto. ficio y del vecindario antes de que las cosas se compliquen aún más.com. Ni el olor de sus árboles y arbustos. En este momento no confío ni en ti. los niños menores de 11 y los inválidos están prohibidos en Cierro sus comillas. nos veremos obligados en el listado de arrendamiento del edificio y los respectivos sitios de a acusarlo ante el supervisor del edificio. O vecina. Siento vergüenza ajena de sólo pensar en las estupideces que descubrí sobre mis vecinos en googlepunto. ¿El nombre del hotelucho? No. El piso Séptimo merece estudio. ATENTAMENTE librodecara. Desde una doce apartamentos. Al menos no se encuentra demasiado cerca de ninguno de los cementerios. menos aún las flores para sus muertos. no reduce el volumen de la música después de las ocho de la prometedor. Cualquiera de ellos pudo haber dejado la nota infame. empezar a burlarme. a Kolicius el lituano. Lo cual a su vez GRUPO DE VECINOS RESPONSABLES resulta poca cosa si se compara con las banalidades con que me topé al entrar a sus cuentas de correo electrónico. Es por ello que tengo alquilado desde hace día y medio un cuarto de hotel en otro condado. (los bebés. A pesar del comienzo Si Ud. la fase tecnológica fue aún menos fructífera. es que al salir tan precipitadamente del apartamento me calcé un mocasín marrón en el pie izquierdo y un zapato negro de cordones negros en el derecho.

debo confe- y salieron rodando escalera abajo latas de aluminio. tres de la madrugada. talgia no tienen absolutamente nada que ver. ¡No! Nada de eso. De tar durante estos días de observación y vigilancia. cuando regresá- Alburquerque y en Vilcún. sí. la franco-canadiense aspirante a compositora y flautista de una Su estufa de gas o la mía. De modo que era ella del 7-E estaba lanzando contra mi puerta. Tenía los ojos clavados a la inercia. Pero todo pasa. nuestros cuerpos se encontraron y se encajaron. Tuvimos o fingimos los orgasmos. pero sobre fiesta con amigos o conocidos y yo de una libación larga y solitaria). sí. apartamentos del séptimo piso. O ocasionales reincidencias. por mi culpa. Después de agrupar en el re. Y casi nunca se besan. era un conjuro. mi apartamento. A veces por confusiones de la noche o zancadillas altura de la mirilla. vecinos cometió un error garrafal y entonces no me quedó más reme. entre tema Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 106 107 . todo por el cansancio. De verdad que Hélène. Ni dio que pasar a la acción. a la una. volví corriendo a mi piso en busca de un año desde que pasó aquello. nun- Ocurrió más o menos así: una tarde que tuve que bajar al sótano a ca he estado en el Caribe) ni a la nota que introduje con dos alfileres arrojar mi basura y mis desperdicios —que llevaban tres días y medio en su buzón de correos. Acabarme. biera bajado hasta el sótano). los impulsos o las carencias que sean. a mirarme. Había que decidirlo esa misma tarde ● banda. Me dolió muchísimo. Pero todo se complicó cuando uno de los Fue un beso. ¡Lo juro! Había suspendido la vigilancia directa de mis vecinos. no lo voy a negar. pero por la razón. por última vez: lo siento. Poco más. nuevas bolsas. De verdad que lo siento. repente lo vi claro: lo que esta mujer hacía. del desastre. O de sus escombros. en este edificio. del alcohol. Ahora el episodio se me cáscaras de huevo y cortezas de fruta. Hundirme más. las cosas no salieron como había planeado. O hábito. Sólo que llegados a ese punto. en Sólo entonces recordé que una noche congelada. lícita o ilícitamente.licías que a estas horas estarán revisando todos y cada uno de los y tema de rock ácido. una letanía. Son ya semanas. con voluntad y deseo o por pura luqueada excepto por la cabeza y la cola. da igual. por supuesto que era ella. ¡Hélène! El caso es que esta vez. había olvidado por completo. No había duda: la vecina Porque la pillé in fraganti. ella de una En parte por culpa mía. días y tantas noches de desvelo. Lo repito estrofas. Una maldición por Las cosas salieron mal. hacía gestos extraños y mascullaba algo. Avanzaba. Sin vuelta de hoja. dos. Sí. siquiera respondió a la postal de Aruba (comprada en un quiosco. aunque con Mis labios lo recordarán hasta que todo lo demás sea el pasado. una oración.. y mis pocas pertenencias un conjuro envenenado. tampoco tan mal. Después ella nunca volvió a invitarme. los sentimientos y la nos- temporal (que debería haberse prolongado diez u once minutos si hu. Es tan sólo una coincidencia más. hasta que sea un tanatorio. Con o contra mi voluntad. antiguas baladas irlandesas en lengua gaélica. aprovechando mi ausencia Pero llegado a este punto de mi misión. Era sólo cuestión Sí. Tal vez no. claro que era ella. Quizás sólo de horas. La electrónica-cibernética no iba tan bien. o meses. mi persona el vecino que pretendía hacerme mal. ¿Tendría por fuerza que haber pasado así? No lo sé. La del 7-E. Hélène y yo coincidimos una no- ¡Fue allí cuando la pillé in fraganti! Una mujer joven y rubia que che en la cama (en realidad el suelo) como coinciden tantas personas llevaba de la traílla un gato persa con la pelambre recientemente pe. aquella noche Pero volvamos al día D. entre la vecina ¿La vecina del 7-E? del 7-E y yo el asunto no tenía otra solución posible. la vecina trasnochadora que se lanzaba a cantar.. Por culpa del agotamiento después de tantos me invitó a entrar a su apartamento. pero antes de separarnos nos dimos un beso ✱ ✱✱ en la boca. O menos. Un mo. al igual que me sucedió en Saint Louis. La rubia alta y esbelta del de días. era ella. no lo sé. acumulándose— se rompió la bolsa de plástico por su propio peso La verdad es que en su momento aquello me dolió. quizás incluso llano lo que alcancé a recoger. No recuerdo bien lo que se dijo. Lo siento. a saludarme. bamos muy tarde y muy ebrios de sendas fiestas (o sea. sarlo. como he podido consta- nólogo sin sentido. cartones vacíos. 7-E.

o acostarse sobre los rieles del tren en las afueras donadas de momento. Todos estaban seguros de haberla visto en los predios o en la librería. que se descoloridos y rasgados para cuando llegara la primavera y un granjero. Después. o sencillamente podía volarse los sesos con Cuando Kimberle se mudó conmigo en noviembre.. a mitad de precio. pero eso significaba que nunca estaba cerrada por completo. ¿qué más da? Quizá pre había sido así: esperábamos con anticipación el alivio. cada año. No podía concentrarse en las clases o en su trabajo en el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 108 109 . que se hubiera echado a al preparar su campo de maíz para la siembra. como si ella fuera tan descuidada y vulgar). Lo que pasaba era que su novia la yota Corolla antiquísimo y desbaratado que ahora andaba inestable. la oía perfectamente bien. bastante inestable también. yo andaba la depresión. mirábamos con culpa los volantes. con la ventana abierta para que mi gato. una Glock 19— que podía comprar en davía no se había producido —el carnicero se había retrasado— y yo Wal-Mart o. era la única cara pálida en todo el lugar. Era como si en estas fechas se produ- jera una desaparición anual —alguien se esfumaba del dormitorio o no llegaba a la biblioteca. ella en su carro y yo en mi apartamento de —Hellooo? planta baja. que ya estarían del pueblo (después admitió que eso nunca hubiera funcionado. Me había criado en ese pueblo y siem- que entonces eso nos deja con el porqué. quizá no es que me esa desaparición no horrorizadas ni despavoridas ni para buscar nuevas tengan que parar. esperando el autobús o en el Bluebird el fin de —Alguien me tiene que parar —dijo Kimberle. pero que sin duda se había criado con la A mi entender.. nes y su muerte se considerara un simple accidente. claro que la oía.. transmitiendo un sonido como un uuuch que me Puede parecer perverso decir esto pero. (Yo. Y era otoño —un tiempo magnífico pero. y preocuparnos menos cuando salíamos a hacer jogging al amanecer. ¿Dónde estás? entrar y salir cuando quisiera. Una vez que el todo lo que ocurre es que yo necesito que alguien me pare. una estación peligrosa para muchachas de edad universitaria como nosotras. afligida con la clase de soledad que se siente Kimberle en las tripas como una náusea crónica que nunca acaba de salir. hubiera levantado al primer temblor del riel. y se le movía como un todo. había en ella algo familiar. Todavía no había elegido el método —po. Kimberle y yo éramos presas fáciles. esperábamos por obligaba a alejar el celular del oído—. su rostro era angular. Kimberle se había quedado en la calle y vivía en el carro —un To. ni de la puerta —un negro que debía de haber sido adolescente en la era de siquiera en lo más crudo del invierno. la muerte anual to- una pistola polímera —digamos. En fin. En honor a la verdad. la lancé en su carro y me la llevé para la casa. se sumió en la defensa amarrada con cinta adhesiva. Bueno. por el contrario. con cabellos que dos. Ella tenía el pelo rubio y lacio. OK. la lucha por los derechos civiles. se aplacaba y eso nos permitía es- Y sí. te oigo —le dije por fin—. Per- día cortarse las venas. pero claro pistas que nos llevaran al culpable. con sombras cinemá- Era lo único que se me ocurría y que guardaba cierto sentido para las ticas. borrosas sus palabras. amiga tatuada. Brian Eno. La respiración hacía semana anterior. terminaban en un carnaval de rizos). con había descubierto in fraganti y la había dejado. El individuo taba—. aterrada todo el tiempo de que sus pies se enredaran en los listo. descubriera a la muchacha correr. me preocupaba por las dos. Más bien es algo que alguien debiera hacer.. ¿Me oyes? psicópata secuestraba a la muchacha. era suave y algo tropical. Me estaba pidiendo cuchar con menos desasosiego los pasos detrás de nosotros en el parqueo que no la dejara suicidarse. Ambas éramos cortesía de la generación anterior— respiró aliviado cuando agarré a mi muchachas varoniles. al mismo cretino que le vendía cocaína. pudiera —Te oigo. La había arreglado de modo que no se Dejé mi VW Golf en casa y tomé un taxi hasta el bar de mala muerte en podía abrir más de unas pulgadas —era todo lo que Brian Eno necesi- que se encontraba. entre los restos delicados de la cosecha del año anterior. Acto seguido. en nuestro pueblo del me- ACHY OBEJAS dio oeste de Estados Unidos. había un florecimiento de volantes en los postes y murales de anuncios (nunca en los árboles) en que se veía a una muchacha de sonrisa sencilla y se ofrecía recompensa por cual- quier información. sonrosadas y tristes. Como la muchacha siempre era blanca y corriente.

que andaba cazando. American como lanzas. ninguno valía mucho. La verdad es que me preocupaba mucho más el maniaco cuya pre- cidas que amigas—. Mario Szichman e Isabel Miller. su iBook estropeado (con la pantalla Supongo que debía haber estado mucho más preocupada por Kimberle. no había reemplazado nada no era así. cara a patadas antes que el tipo lograra escapar. La musculatura de sus extremidades tencia en salir afuera a fumar le costó el lugar en la cola tantas veces que tatuadas era elegante y relajada. Supuse que ella lo habría bajado en algún momento en registrado los residentes del International House. agotada. un incidente en el bosque en que un blanco cincuentón. incluso las rutas de jardines cuidados entre los edificios —Éstos nunca salen del librero. miraba los acres de maíz. Las sábanas estaban dobladas cuidadosamente. ladrándoles a los clientes. que por necesidad produce una fotocopia. Y evité todos los sen- inestimables. Había también un puñado de libros acercó a un par de muchachas e intentó agarrar a una de ellas. para nuestra sorpresa. Se inclinó. pero convencido de que Kimberle (ahora con cuatro y gimoteando. recalqué mucho lo de los libros. ido de la casa de mis padres —para ser sincera. vacié una gaveta de mi cómoda. la había que recién tienen el corazón partido) cuando noté que Native Son había echado. ni siquiera Brian Eno. en el futón y modo que pronto se encontró en la oficina de empleo (donde su insis. dada la amenaza del suicidio que con tanta audacia había anunciado. que nos maravilló por su falta de ortografía). no oculté mis cintos ni apagué el piloto del horno. Orlando de Virginia Woolf. ¿Había estado alguien en el estudio aparte de nosotras dos? No. rechazando la comida con la determinación típica de los meses de atraso en el alquiler) nunca lo llevaría a los tribunales. En la tienda de carnes ahumadas abría el Dreams de Sapphire. Si quieres leer uno. ahora un terreno de tallos con puntas primeras ediciones. cuando me dijo que necesitaba que la parara. Fui al futón y miré alrededor y debajo diantes del Tercer Mundo con becas que ni siquiera cubrían el costo de de la almohada. fascinantes por sus resultó ser miembro del club universitario de taecuandó y le desbarató la comentarios racistas. mucho humo y olores fuertes. rajada aunque todavía funcionando). Hice hincapié en el librero de carro. Es que clóset y le expliqué mi sistema de ordenar compactos. imaginaba. algunas camisetas (todas negras) de festivales de música femenina. donde las habían desaparecido. que. Asistí a mis clases. que había estado sa todavía saltaba por los campos yermos. buscando pistas. apilando todas sus pertenencias en la acera. a conocer después en circunstancias muy diferentes. durmiera. entendí que necesitaba bajo en un negocio de ahumar carnes que quedaba en un pueblo cercano que la cuidara hasta que se recuperara. éramos más bien cono. No boté mis y todo cupo en un solo viaje del Toyota. Sólo le habían dejado una raqueta de tenis con las mallas rotas. y algunos volúmenes firmados por sus autores.restaurante. de la universidad. estaba bastante apartada y. el dormitorio de estu. mantuve atenta por si veía a cualquier hombre cincuentón con cara de Con la excepción de Orlando. Días después. Le di el futón de la sala para que maquinitas de afeitar. y una edición limitada de la traducción por diera alguna idea anticipada sobre lo que el hombre haría. puso las manos detrás de la cabeza. (le prometí que jamás nos faltaría la carne) y le enseñé mis libros. como su clien- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 110 111 . por entero consciente de que no tenía derecho Kimberle no llevaba en mi apartamento más de un día o dos (llorando alguno a hacerlo. empujé mi ropa a un lado del No que no creyera que ella estaba en peligro. Me puse a pensar de sus viejos estudios de teoría marxista (uno con una nota entre páginas sobre el dilema: ¿cómo preguntarle a una suicida si te está engañando? que decía: «COMUNISM IS DEAD!». Cuando iba al trabajo en el coleccionando desde mi primer cheque. porque sí lo creía. nunca se sacan del celofán —dije—. me lo dices y te conseguiré una copia comercial o Porque la tienda de carnes ahumadas. y. mis horas de tra. de —Vale —susurró con desinterés. cumplí mi horario de trabajo. La otra de memorias de viajes por la Cuba del siglo XIX . Pensé. libros ni un alma. también. Pero Cuando traje a Kimberle a vivir conmigo. sería pronto. entre ellas Native Son de Richard Wright. Varios días después me que incluían novelas de Dennis Cooper. la frazada los libros. que cumplía mi deber con traerla a casa y brindarle un Como Kimberle nunca me había visitado después de que yo me había sándwich de jamón cereza-ahumado. Una vez hubo Langston Hughes y Ben Carruthers de Cuba libre de Nicolás Guillén. dotada de una flexibilidad que yo llegaría al fin se dio por vencida). cetrino y vil. de hecho. una copia rarísima de periódico e iba directo al reportaje policiaco en busca de algo que me The Cook and the Carpenter. aunque para mí eran bistec machacado que fuera a entrar en la tienda. deros pastoriles. se envueltos todos en Saran Wrap. al llegar a su casa al amanecer. Kimberle descubrió que el dueño del edificio. que yo le había dado la espalda. confundiendo órdenes simples.

tela era bastante especializada, no había mucho tránsito pedestre y yo intentaba coger aire cuando me di vuelta y vi a Kimberle. El Santoku
pasaba horas sola. (Vendíamos carne para gourmets —entre otras de bi- había dejado su mano derecha y estaba encajado en los nudillos de su
sonte, avestruz y cocodrilo— sobre todo por teléfono e internet, aunque izquierda. La sangre apenas fluía entre sus dedos pero corría con rapidez
lo que más se vendía era una especie de salchicha alemana, tan común alrededor de la pila de pulpo, que ahora parecía herida y viva.
por aquí como los perros calientes Oscar Mayer). Después de proce- Llevé a Kimberle al hospital, en donde le cosieron la piel. En el viaje
sar las órdenes, preparar los paquetes para el correo, llenar las vidrie- de regreso a casa apoyaba la mano, ahora brillante e hinchada como un
ras, hacer café y agregarle algunas virutas al ahumador, no tenía mucho anfibio aposemático, sobre el tablero de instrumentos del carro. Viaja-
que hacer más que estudiar mientras evitaba dar demasiada importancia mos en silencio. Llevaba la cabeza inclinada y los ojos cerrados, amena-
a los ruidos procedentes de afuera que parecían pasos furtivos en el cés- zando con salirse por el parabrisas.
ped, o a las sombras que hacían pensar en cuerpos agachados debajo del Cuando llegamos a casa, las pirámides de cebolla y ají estaban intactas
alero de la ventana, esperando que yo levantara el marco y expusiera el pero el pulpo había desaparecido. Las huellas de las patas de Brian Eno
cuello para ser estrangulada. iban directas a la ventana. Kimberle se colocó inestablemente bajo la luz,
su cara en las sombras.
Una tarde, regresé a casa y me encontré a Kimberle con mi cuchillo —¿Qué pasó con Native Son, con Orlando? —pregunté, sentándome
Santoku ante unas pequeñas pirámides que había hecho en la meseta de en el futón.
la cocina: la primera de aros de cebolla, la segunda de ají verde en lascas Se encogió de hombros.
y la tercera de tentáculos resbalosos de pulpo. Brian Eno estaba de pie —¿Te los llevaste?
en el piso, sus paticas y su vientre de tres colores estirándose hacia el Giró lentamente sobre el talón de su bota, arrastrando el otro pie a
paraíso prometido fuera de su alcance. su alrededor.
—La cena —anunció Kimberle cuando entré en el apartamento. —Kimberle...
Me quité las botas a patadas, me quité la bufanda de alrededor del —Me duele —dijo—, de verdad que me duele. —Su piel se había
cuello y dejé que el abrigo cayera de mi cuerpo, comentando todo el puesto roja, azulada. Entonces se lanzó a mi regazo, hecha un mar de
tiempo sobre el psicópata y su evidente desinterés este año. lágrimas.
—Quizá por fin murió —dijo Kimberle y encendió la llama bajo
el wok. Una semana después, Native Son y Orlando seguían faltando, pero Kim-
—Sí, eso pensé cuando teníamos quince años, porque aquella vez berle y yo no habíamos podido hablar del asunto. Nuestros horarios no
le tomó hasta enero, ¿te acuerdas? Pero entonces me di cuenta que coincidían y mi mamá, viuda y sola al otro lado del pueblo (confundida
tenía que ser más de uno. por mi decisión de vivir lejos de ella, pero mostrando tolerancia), había
—¿Piensas que tiene cómplices? —preguntó Kimberle mien- ido a visitar a unos parientes en Miami, dejándome a cargo de su gato
tras un zarcillo de humo escapaba del wok. —hermano de Brian Eno—, un equilibrista atrevido al que había dado
—O un copión —continué —. Quizá más de uno. Ésa es el nombre de Alfredo Codona, como el trapecista mexicano que había
mi teoría. matado a su ex esposa y después se había suicidado.
Fue en ese momento que noté que Sapphire se inclinaba Esto complicaba mi vida un poco más de lo usual y me sentía hecha
de una manera rara en el librero. Orlando, de Woolf, ya no es- leña después de vérmelas con Alfredo, preso por el momento en su casa,
taba a su lado, dándole apoyo. De haberme puesto a pensar cuyas frustraciones lo llevaban a tumbar sillas, romper marcos y regar
cuál hubiera sido mi reacción en cualquier otro momento, revistas y todo tipo de adorno a diestra y siniestra. Sentía como que tenía
hubiera dicho qué rabia. Pero al ver los libros colocados que reconstruir la casa de mi mamá cada noche mientras ella estaba de
en una forma que parecían arreglados a propósito, como viaje.
en un retablo de decoración interior, sentía como si me Una vez, llegué a mi apartamento tan cansada que fui directo a la
hubieran dado un golpetazo en el estómago. Todavía bañadera; acabé de desnudarme cuando el agua caliente pellizcaba mis

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rodillas. Ajusté la temperatura y me dejé hundir, soplando burbujas rui- Parecía deslumbrada y satisfecha, su hombro junto a Kimberle mientras
dosas. Emergí sin ni siquiera levantar los párpados. Usé los dedos de los acariciaba mi vientre con suavidad. En ese momento me di cuenta de
pies para cerrar la pila y entré en un estado semisonámbulo del cual ni que, a pesar de haber estado juntas en las más íntimas maniobras, Kim-
mi madre ni Alfredo Codona podían sacarme, Native Son y Orlando esta- berle y yo no nos habíamos besado y apenas tocado.
ban milagrosamente en su lugar de nuevo y Kimberle... Kimberle... reía. —Dale, banana boat queen —propuso Kimberly con una mueca astuta
—¿Cómo...? mientras me pasaba una cachada. ¿Banana boat queen? Y pensé: ¿De dón-
Me levanté de un tirón; el agua salpicó la ropa que había tirado en de sacaba eso? ¿De dónde coño sacaba que tenía permiso para eso? La
el piso. Oí abrir la puerta del refrigerador y después voces tenebrosas. muchacha entre nosotras se erizó.
Saqué el tapón y tomé una toalla para cubrirme pero, cuando abrí la Entonces Kimberle rió.
puerta, me asustó la oscuridad de la sala. Oí el crujir del futón, una ri- —No te preocupes —le dijo a nuestra invitada—. Puedo hacer lo
sita de complicidad y el maullido ansioso de Brian Eno del otro lado de que me dé la gana; ésta y yo nos conocemos hace mil años.
la ventana, inesperadamente cerrada. Para mi sorpresa, Kimberle había
traído a alguien a la casa. No me gustaba para nada la idea de que se acos- En realidad no sé cuándo conocí a Kimberle. Siempre había estado pre-
tara con alguien en mi sala, pero no habíamos hablado de eso —me había sente, a partir del momento que llegamos de Cuba, refugiados agradeci-
imaginado que con ella, una supuesta suicida, no habría necesidad de esa dos pero confundidos. El suyo era un mundo solitario y misterioso. De
charla. Ahora me veía desnuda y mojada, mirando a Kimberle sobre su eso me di cuenta por primera vez en mi tercer año de secundaria, cuando
amante, tan ágil como el verdadero Alfredo Codona en la cuerda floja. regresaba de la escuela un anochecer de invierno. Kimberle detuvo su
Afuera, Brian Eno maullaba golpeando ligeramente con sus paticas Toyota a mi lado y preguntó si quería botella. En cuanto me monté me
sobre el vidrio. Me encogí de hombros, como si ella pudiera entender, ofreció un cigarro. Dije que no.
pero todo lo que logré fue que chillara aún con más fuerza; llovía afuera. —Un hábito repugnante de todos modos. ¿Quieres ver algo?
Me aseguré la toalla y comencé a atravesar la habitación en el mayor si- —¿Qué?
lencio posible. Pero cuando intenté abrir la ventana, sentí una mano en Sin decir palabra, Kimberle dirigió el Toyota hacia las afueras del
el tobillo. Su calor subió por mi pierna, infundió mi vientre y se trabó en pueblo, más allá del último bar de mala muerte, de los pequeños cen-
mi garganta. Miré y vi el brazo de Kimberle, sus tatuajes palpitando. En tros comerciales y de los parques de tráilers, más allá de la entrada a la
lugar de hacer que me soltara, me incliné para abrir sus dedos y ahí me carretera, hasta que se metió por un caminito de grava con campos de
encontré con ella cara a cara. Sus labios relucían, y debajo de su barbi- maíz en pleno florecimiento a ambos lados. Había un olor salobre, a tie-
lla se veía una curva lechosa con el pezón excitado... ella se movió para rra mojada mezclada con nicotina. El Toyota se revolvía en la grava pero
acomodarme como si fuera la cosa más natural del mundo. No sé cómo Kimberle, doblada sobre el timón, tenía una expresión bien decidida.
o por qué, sólo que mi boca ansiosa se abrió al pecho extraño, probando —¿Estás lista?—preguntó.
su sabor mezclado con el ligero olor a tabaco de la saliva de Kimberle. —¿Lista... para qué? —repuse, mis dedos aferrados al cinturón de
Fue luego, cuando Kimberle y yo descansábamos a cado lado de la seguridad que llevaba sobre mi hombro.
muchacha, que la reconocí como vendedora de una librería del pueblo. —Para esto —susurró.
Entonces apagó las luces del carro. Hundió el pie en el acelerador y
nos lanzó por un túnel negro, los neumáticos escupiendo piedras mien-
Para mi sorpresa, Kimberle había traído a tras el carro bailaba de un lado a otro, siguiendo el proyector misterioso
que la luna proporcionaba ... por un instante, quedamos suspendidas en
alguien a la casa. No me gustaba para nada la el aire y el tiempo. Mi vida no pasó frente a mis ojos como tal vez hubiera
idea de que se acostara con alguien en mi sala, esperado; en lugar de ello, vi imágenes de gente desesperada en un mar
sin orillas; multitudes ante el rostro del Che, vagando por la Quinta Ave-
pero no habíamos hablado de eso... nida o el Támesis o las costas del Bósforo; espejos, mercurio y agua; un

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retrato de mi familia en La Habana de años atrás; mi madre con su pelo —Kimberle, tienes que parar —dije. Vacilé conteniendo la emoción—.
enredado, mi padre inclinando su sombrero en Nueva Orleáns o Galves- Ah... me tienes que devolver mis libros. ¿Me entiendes?
ton; las sombras de aves del paraíso contra una pared de mampostería; Tenía la cabeza enterrada bajo la almohada en el futón, la luz brillante
un sepulcro profundo y acuoso, después otro paso más largo, y un rastro de la madrugada cubría su hombro desnudo. Con la sábana a medio ca-
de huesos. En ese momento, la plata lunar grabó los filos de los tallos del mino por su espalda, parecía un ángel sin cabeza.
maíz, convirtiéndolos en espectros con capas negras... —Kimberle, ¿me estás prestando atención? —Hubo un movimiento
—¡Nos matamos!— grité. imperceptible, una contracción nerviosa—. Tú... oye, estoy hablando
Minutos después, el Toyota dio un frenazo mientras ambas jadeába- contigo.
mos desorientadas. Una nube de humo nos rodeó; apestaba a podredum- Se irguió, los ojos nublados.
bre y gasolina. Abrí la puerta de un empujón y me arrastré afuera, donde —¿Por qué piensas que me los llevé yo?
inmediatamente vomité. —¿Qué...? ¿En serio?
Kimberle gateó por el asiento, prácticamente encima de mí. Sus bra- —Pudo haber sido la muchacha de la librería, o la profesora.
zos me sostuvieron. Después del ménage, la muchacha de la librería había llamado para
—¿Estás bien? —preguntó, respirando con fuerza. invitarme a cenar, pero no acepté. Y la profesora había pasado dos veces
—Dios mío —exclamé, mi corazón como un tambor—. ¡Eso fue por casa, una vez con flores para mí, otra con una primera edición de
increíble! Mental Radio de Upton Sinclair. A pesar de lo tentadora —lo dolorosa-
mente tentadora— que era esa rareza de 1930, había dicho que no.
No había pasado una semana de la cita con la muchacha de la librería —Le diré a Kimberle que estuviste aquí —anuncié, mordiéndome
cuando Kimberle trajo a la casa a otra mujer, esta vez una profesora de el labio.
estudios de Europa occidental que había andado con un cubano durante —No vine a ver a Kimberle —había respondido la profesora, sus de-
un semestre en Bucarest. En lugar de esperar a que me topara con ellas, dos estirando mis rizos, cosa que me había sacado de quicio.
habían ido directamente a mi cuarto, envueltas en frazadas y tan desnu- Kimberle me miraba ahora, esperando respuesta.
das como recién nacidas. Iba a protestar —desconcertada por su intrepi- —Los libros habían desaparecidos antes de lo de la muchacha de la
dez— pero casi al momento me sedujo el calor sedoso de la piel a ambos librería y la profesora —insistí.
lados de mí. Segundos después, sentí algo duro y frío contra mi vientre y —Oh.
vi a Kimberle con un arnés y una salchicha alemana colocada en ella. La —Tenemos que hablar de eso también —tragué. Tenía la boca seca.
profesora suspiraba mientras yo guiaba el punto de la carne. Me lamía y Bajó la cabeza de nuevo.
mordía mi barbilla mientras Kimberle empujaba pulgada a pulgada sito- —¿Ahora? —preguntó, su voz distante y débil, como si fuera la últi-
fílica dentro de ella. En un momento, Kimberle se apoyó en mí en busca ma comunicación de una nave hundiéndose.
de equilibrio, su boca rozando la mía. Traté de alcanzarla pero se volvió. —Ahora.
Le acaricié la oreja, pero sacudió la cabeza, rechazándome. Saltó del futón: el fibrocartílago de los huesos de su cadera tenía un
Después —la profesora entre nosotras— nos estiramos suntuosa- aspecto puro. Tembló.
mente, el cuarto con fragancia de ajo, pimienta y sudor. —Ya —anunció, dirigiéndose al baño.
—Tremendo sandwichito cubano que tenemos aquí —comentó Kim- Me deje caer en el futón, oí su orina caer en la taza y el agua de la pila
berle, pasándome la hierba para lo que ahora parecía como la cachada correr. Exploré el librero con la vista, imaginando dónde hubiera puesto
obligatoria después de templar acompañada por el comentario un tanto Mental Radio. Silencio.
racista. La profesora se puso tensa. Igual que la muchacha de la librería, Entonces:
le daba la espalda a Kimberle. En vez de frotar mi vientre, colocó la ca- —¿Kimberle?... Kimberle, ¿estás bien? —Corrí al baño y agarré el
beza en mi hombro y se durmió felizmente. pomo de la puerta—. Kimberle, déjame entrar, por favor —le rogué,
imaginándola colgada del techo; las venas lanzando una cascada roja a la

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y muy debajo de mi pie. sollozar y saqué la mano. Cualquier en la oscuridad.. —Vaya. Tomé mi ropa vertía en vapor mientras contemplaba la ventana abierta. o esa pistola polímera. me di cuenta de que American Dreams faltaba del librero. quien me lo acercaba a de ella. o haciendo ham. —Hola —dijo la mujer en una voz ronca. más allá de los centros comerciales.. Kimberle conducía mi mano dentro de la mujer.. nos esperaba en la cama.. una ofrenda sangrienta de Brian Eno. Dentro de la mu- —Kimberle. me aseguré de que pasáramos el mayor tiempo posible hombre. necesito verlas. pasos ajenos. y lo puse en marcha atrás... su vientre como si fuera a explotar. De buenas a primera. El Toyo... el corazón me saltaba en el pecho. Volví hacia Kimberle. podía oír ramas que se rompían. una y otra vez. Una noche a finales de enero —nuestro psicópata todavía suelto. ella podía traer a casa alguna muchacha a quien atendíamos con propio placer. aún sin víctimas— regresé a casa del trabajo oliendo a mezquite y encontré a Kimberle esperándome. la mujer comenzó a Kimberle. años antes. juntas: leyendo. hueles. dientes ta. cortinas. —Pero allí no había nada. carajo. jer embarazada. —Esto va a estar buenísimo. que apenas se movía mientras nos rogaba que nos besáramos. de bebé. yo. ta se sacudió. Me incliné y descubrí un ratón de campo a medio Salí corriendo del edificio y miré a todas partes. Cerré los ojos para evitar las sombras que se agitaban en la ventana sin da de carnes ahumadas.. do debajo de mi pie. me subí a la litera que mi jefe tenía allí para cuando trasnochaba trabajando con carnes delicadas. comprendí que quería besar a Kimberle. Cuando intenté arrancar mi VW para zarpazos. ay. En cuestión de minutos. nada. me sentía turbada y confundida. rellenándolo con pasas y peras. embarazada.. ayudándome a quitarme el abrigo—. Kimberle. haciendo jogging. pero estaba atenta a su tarea. los colmillos expuestos y salvajes. comprada justamente para el momento —Lo necesito. las paredes gimoteaban.. Podía ver sus areolas gigantes y negras a través de los hilos de la tela. en que ella se la metería en la boca y. lo. aterrorizada.. Kimberle me desplomándose. Afuera. el cual co- bró vida como en burla. cocinando venado que traía de la tien. un hilo de sangre. pero ya no me importaba. emanaba a carne acre y a Después de eso. carnes ahumadas. ¡estás riquísima! Me llevó a mi cuarto. Tomé las llaves del Toyota. nuestra creciente pericia acrobática. —Entonces le entré a patadas a la puer. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 118 119 . coño. Temblando burguesas de bisonte ahumado con cebollas Vidalia y tomillo. logré arrancar- frenar de inmediato a fin de evitar un pisicorre que iba de paso.. em- pujándome hacia la cama mientras me quitaba el suéter. mis dedos medían lo que parecía un cráneo fetal. mientras que yo me aferraba al timón con tanta fuerza había hecho sentir tan cabronamente viva.. hasta que la cerradura se dobló y la puerta abrió—. un búho. Tomé mi ropa del piso y me disponía a salir —Te tengo una sorpresa —dijo. del cuarto cuando sentí algo suave y blando Dios mío. en donde una mujer claramente ansiosa. te lo prometo —susurró Kimberly.. ni huellas en la nieve. —No sé.bañadera. después de un rato dándole cranque. yo .. En un momento. el motor gimió y murió. que por favor nos besáramos para complacerla.. la defensa atada con la cinta adhesiva cambió de lugar. sólo para tener que Monté en el VW y. buscarla. apenas mi aliento que el frío con. Lo conduje fuera del pueblo. pero no había rastro comer. La frazada rasguñó mi piel. casi los campos de maíz y la carretera en donde. Llevó la sába- na a sus amplios pechos. la tela metálica del piso y me disponía a salir del cuarto cuando sentí algo suave y blan- inclinada sobre la bañadera. Cuando llegué a la tienda de que tenía los nudillos blancos.. y sólo por mi noche.

lo de anoche. lo que hizo a su cuerpo caer hacer algo diferente de vez en cuando? Eh. ve. la Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 120 121 .. yo no voy a. —Quiero hacer un pastel con un hombre. cerosa y blanca salvo por las areolas negras y el sexo carnoso.. que ahora queda- —No sé. de calma. trabado. En unos segundos.. qué se tuvo que joder todo. —pidió. davía estaban envueltos en el celofán. sacudiéndo- me a los ojos.. vernos tocándo. — Kimberle. —Los neumáticos del Toyota giraron en el hielo por un ins.. y después —Oye. nada más... ¿No quieres el parabrisas. Dimos dos vueltas en el aire y car. To- — No me sorprende. pedazos de lengua.. la cosa era divertirnos. qué. No entiendo por capullos de mariposas monarcas. después lograron tracción y cogieron camino—. nos una vez más. pero la resistencia fue catalítica: el carro describió un arco en el aire y giró en doble ocho mientras los neumáticos traseros golpeaban otra vez la carre- tera.. mira. Sobre su hombro.. la cinta adhesiva se rajó y el frente del Toyota se desplomó. corriente. una nieve fuliginosa. mí ● Asentí. pensé que podíamos. Ella intentó ayudarme con el mío. Abrí su cinturón de seguridad. y él.. pero se había lo tendría en cuenta. Kimberle. mi pasaporte cubano. atrapados en su azul y cobre como —¿No te. que resbaló en el borde de la carretera. con un hombre? cristal del marco y se deslizó hacia fuera. No mires. Orlando y tu amiga? American Dreams resbalaron de debajo de los asientos. monté antes de que Kimberle aterrizamos en un laberinto de tallos puntiagudos de maíz sazonados por pudiera parquear. imposible de contener— quemaba mi ser. ahora abajo. Oí su gemido de asombro y estrangulación y carro. tante. por Dios. yo con un ruido sordo. y sus ojos muertos nos reflejaban a Kimberle y a curva rumbo al pueblo ahora un poco más resbaladiza... —Pasaba la vista de mí al camino. ¿estás bien... sabía lo que era. el dolor en el pecho tan enorme que parecía más se negó a arrancar. ¿Había algo que yo quería hacer? En cuanto lo dijo.. cada ordinaria.. Llamé a Kimberle y le pedí que me viniera a bus. anual. Era —Mira. Native Son.. hubo una tormenta de hielo y mi carro una vez tienda de carnes ahumadas. —Comencé a llorar con un hipo sua- Recosté la cabeza en la ventanilla que el hielo hacía borrosa... ¿Qué pasó con El carro se había volcado.... después patinó y volvió al entonces el ruido junto a mi ventanilla... camino.. —Estás.? Mira. Me incliné hacia ella. Podía oír el crujido de los pasos de Kimberle en la nieve. el es- Kimberle se sorprendió tanto que de momento perdió el control del fuerzo de sus movimientos. y se deslizaron por el techo.. —OK. su voz rajada mientras extendía las manos en- —Pero. Hubo un momento de silencio.. ¿qué haría yo? sangrentadas para cubrir mis ojos—. Golpeó el vidrio de la ventana con el pie.. se podía ver la cosecha nos. discúlpame.. —Ay. —¿Cómo coño se te puede haber ocurrido eso? Kimberle sacudió la cabeza y salpicó una constelación sangrienta en —Nada. Cuando el Toyota entró en la calzada. Pero era demasiado tarde. Mi cabeza pulsaba. Apretó el freno antes de que quedáramos más allá del asfalto. Quitó cada fragmento de —¿Con.? —pregunté sin aliento. pero me viró la cara de nuevo. menos segura. —No mires —pidió.A la mañana siguiente... Vi sus pero sólo por razones perversas: dedos buscando dientes. —Déjame salir y dar la vuelta —dijo. su boca un lío de rojo. cerré los —¿Por qué no? ojos. Le dije que la llevaría pero no quiso. Se fue para su casa. exasperada: —¡Pues claro! —¿Pues claro qué?. si tú quisieras hacer algo. —¿Qué te imaginas? —el tipo iba querer vernos. hacer algo diferente. evitando mirar. Mi vida tal como era —mi madre viuda. ban sobre nuestras cabezas. ¿nunca se te ha ocurrido pensar en nosotras? —¿Nosotras? No hay ningún nosotras.

[No es verdad: uno omóplatos y mi cobardía. como vegetal. La conciencia —prohijada por el pensamiento: por el [Me sorprende haber encadenado estos párrafos (¿son párrafos?). hasta el hartazgo. o me haya abandonado a la en un cartel publicitario: «Paradójicamente [me sorprendió el uso deriva regocijada de la polisemia. que acumulan luz como si rezumaran luz. no obstante: aún estoy varado sepa que son ciertas? Tengo hambre]. Todo queda atrás. esta ignorancia. como si todo se aplacase nunca deja de pensar en sí: cuando algo me duele —y siempre me y. que se ofrece a la mirada arrastra el vértigo de no saber. Ha sido un lenitivo eficaz. o de voluntario silencio. desposeído de carne pero abrazado a feroz. las manos deshabitadas. Tiendo a los huecos que hay en mí. mirar a mi alrededor y no percibir y moléculas.. inflexible la carne. aunque un grano de verdad. Dentro de poco saldré a comer. limpio como un parto. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 122 123 . aunque se resiste. como si deflagrase un gran depósito de duele algo—. una voluntad de árbol como el yo. una zona espermática en la que hormiguean divertículos y consecuencia de un deliberado alejamiento del yo. Pensar es tener pies. cuando sueño —y nunca dejo de soñar—. lacerante como el yo. Quizá la sanación definitiva de que eso sea bueno. ni una línea—. [He encontrado algún alivio. atravesado por bronces. —de nuevo. si no lo hago. reparar en la inevitabilidad de la piel y lo sombrío de la piel]. Sea como fuere. Tiendo a las ventanas. que me carcome. un largo sorbo de agua me turbaba: escribir es mi única justificación. Debo devolverlo a la realidad: a pertinente de un adverbio que es ya un cultismo]. erecto hacia el no. como el amor de Llull. La conciencia coloniza al yo. y entregarse al mundo supone renunciar a ella —o amordazarla—. enarbolando una voluntad sin psique. ¿Es esto la realidad? ¿No apropiadas para los débiles mentales. Es la una y veinticinco. que es un ano. que duelen. nada. y ya no estoy seguro psiquiatra. meteoros. la mejor forma de este despacho sembrado de pasos. llameara. maridaje bioquímico que nos hace bípedos y hablantes— es un mármol Creía atravesar un periodo de sequía. pienso en mí.] Tengo hambre. Pero. una asamblea de huesos taciturnos. sol flaco. Siento la dobladura cervical: la tensión a la que me obliga el gesto de escribir. sino tránsito. que pinta sin esmero los tejados. paradójicamente como una fronda torturada por águila y fantasmas. no me resultan balsámicas. Tomarme unas vacaciones de mí mismo. ¿Es el ruido del yo?]. el adverbio—.. a esta cápsula derramadamente ayudarse a uno mismo es ayudar a los otros». Sigue pareciéndome sola. o resignación. Ayer lo vi enunciado —anunciado— consentido una excesiva abstracción. sin orillas. Pensar es sostener este lápiz. abismado en la huida. los libros a los que huyo. aunque no redacte y sin quien escribe. esta disolución. cuando escribo —y siempre lo hago. para abandonar los párpados. o vertiginosamente otro. boca abajo: así no cedo a la tentación de mirarlo a cada momento]. sin lo escrito pienso en mí. Luce un una frase extraída de alguna de las flatulencias pseudomísticas. con una sonrisa mar atribulado [versículo 228]. como sugirió el [Tengo la sensación de que el poema me empuja. que duele. No he llegado a él. Quizá le haya provenga de ayudar a los demás. Y lo sobrevuelo. pero encierra lo es el poema? ¿No lo es afirmar cosas que no comprendo. Deshacerme delimita el mundo: lo vallan mis He encontrado algún alivio en no pensar en mí. no obstante. Me empuja. a las EDUARDO MOGA úlceras que son también claraboyas. ¿Fabulo? ¿Concibo? ¿Vomito? En todo llueven los fragmentos del reloj que soy [de nuevo lo he dejado en la mesa. en la conciencia. de diluirme. [No cesa el rumor del ordenador. pienso en mí. me corrompida. para apresar las nubes que veo alejarse. de Paulo Coelho.

Y el silencio. No hace ningún ruido. His face seemed to relax and soften then. le una tontería brota?. que vino a cenar a casa. dentro de de Isabel. en el sentido contrario a la creación. me planteó la pregunta sin The boy looked at them. la polipoesía y un burbujeante etcétera de nuevas formas parted as his last breath was puffed through his throat and exhaled gently through the clenched teeth. Él. Ella parece dormir boca arriba.Bel me preguntó en nuestro último encuentro: ¿te sientas y fluye? (Fluye. la lungs. Anoche Jordi. demasiado pequeña para tener miedo. Entonces se trata de otro llo- El poema me afirma. Luego Adolfo AGUSTÍN GOENAGA la calificó de brotada. abiertos y mira el techo. Toda angustia es luminosa. aunque yo quiera negarme. formas de sus manos o las sombras de las cosas que caminan en la oscu- ridad. Me sorprende que no tenga miedo. Por supuesto ondula a causa de las vibraciones que produce la mano que escribe ● que no. También estos poemas que escribo lo son. and he howled until he had no more air in his Yo pensaba en la poesía fonética. desaparecer en el silencio: a sobrevivir en él. la holopoesía. Ella es todavía el mundo. del pensamiento—. la videopoesía. La levanto en brazos y la Experimento el fervor de la anulación. pero en realidad tiene los ojos no muchas décadas. cuando morimos? y por lo tanto le pertenece. es RAYMOND CARVER. del lenguaje. ni cómo se titulaba. ni dónde lo he leído). porque yo Parece no escribo: corrijo. Good Thing» decir. ni sabía quién había formulado. Then his mouth opened. Es una historia sobre la banalidad fluorescencias por este sol indeciso. La luz de la lámpara la hace pestañear. El cuento continúa con las llamadas del pastelero a la casa de aque- lla pareja que acaba de perder a un hijo. Todo fervor es intelectual. que nunca recordaba con exactitud. Sin embargo. le preguntó una vez cierta pundonorosa poetisa. Todavía no amanece. Aspiro a la maldad y de lo banales que resultan sus acciones a la mañana siguiente. ¿He salido alguna vez de él? ¿Salimos de él alguna vez. but without any sign of respuesta del fin del arte. No se trata de eso. se entretiene con las reemplazadas por algo hoy inimaginable]. (Tampoco yo recuerdo ahora quién escribió el relato. del mal. se preguntaba: tras la música recognition. His lips ciberpoesía. representen una lírica declinante. volviéndose a preguntar. Y la oscuridad. his eyes scrunched atonal. Me he aprendido el cuento de memoria. Quizá es Regreso al yo. de desarticulación del lenguaje poético —es decir. Imitaré a esta agua que cuando el pan sale del horno y la tetera silba en la estufa. closed. el alcohólico. Hace apenas unos meses eran su hogar. Un cuento que leí hace tiempo describía a un letraherido que construía su discurso con constantes citas o referencias literarias. aunque para los más rabiosos guardianes de la actualidad acaso sólo I. Debo haberlo leído diez o quince veces y siempre la figura del Y la botella de agua recién abierta. El cuento lo escribió Carver. alumbrar es una negación). O sobre la banalidad de los seres humanos y la fragilidad del mal. adivinó Cortázar. ¿qué? ¿La electromúsica?. también la holopoesía y la infopoesía lo serán. en realidad. Para desembarazarse riqueo sobre la fragilidad de la naturaleza humana y de su tendencia hacia de la literatura hace falta la literatura. respondía. Aún está demasiado cerca de todo incluso cuando olvidamos. Recuerdo el cuadro satírico recogido por Bioy Casares en De jardines ajenos: ¿A Ud. «A Small. manchada de discretas pastelero se vuelve el centro de todo. traigo conmigo a la habitación. O sobre la fragilidad de los seres humanos. una manifestación obsoleta de Cierro el libro de cuentos y me levanto del sillón para ir hacia el cuarto la eterna duda entre el sonido y el sentido. melómano. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 124 125 .

Sería horrible poner estas imágenes en su cabeza. los persigue para que recojan el pastel que mandaron hacer antes chocar contra el niño. Su amigo le pregunta del accidente. en el Entra un poco de luz por la ventana. Carver es. Si tan sólo pudiéramos suponer tiene miedo. como si el sujeto se le hubiera lo que vio en esos días. la ficción es ficción. Hace mucho tiempo que no escribo algo automóvil. Despierta gritando. que su padre piensa en estas cosas me abandonaría también. Su madre estaba ahí hace un el cráneo fuera la cáscara de una nuez. Las siguientes imágenes en el lienzo está el llanto de los padres. La dejo entre hebilla helada del cinturón contra su espalda. Me necesita. Él cae al suelo y se levanta. por respeto a los mejor es cosa de tiempo. No fue un golpe estremecedor. no al revés. No puede respirar. A lo ello. Tal vez Carver escribió el cuento y creyó que debía esconder las costu. No sé qué haría si algo le sucediera. Él vería a su madre conduciendo el algunas ideas para ese relato. haya existido. dormida. Tal vez Carver no lo hizo por pudor hacia el niño. Siente la vantarla en brazos. el revés del bordado. Lo levantan en peso. el dolor de perder relato sólo pueden ser las de un sujeto monstruoso acostándose sobre el un hijo. con los ojos fijos en sus padres. como quedaría solo de nuevo. le dice al oído. quedarse hueco por dentro. deforme. Me Cuando abre la boca descubre que ya no puede volver a cerrarla. no le salen lágrimas. A veces veo que se adormece y la llamo sin pensarlo. Me vendrá bien. Apuro el paso. El pecho apenas se mueve. lleva cargando. limpia los para aullar de dolor y miedo y lanza todo el aire de sus pulmones hasta rasguños con desinfectante y él se queda dormido en el sillón. Es el coágulo que comienza a formarse en el cerebro. si le hubieran metido una bola gigante de algodón. No hay nada sobre su muerte. lo saca de la casa y lo mete a un automóvil. Qué sueños puede tener un niño con un coágulo metido también ahí adentro. extiende su abrazo. Ellos quieren volverse locos. Primero es el golpe. Pero padres. abrazándolo como una orquídea. El tipo la conducta de los que rodeaban al niño. pero sabe que es un hombre gi- No hay nada sobre el vacío encerrado en el silencio del niño. Le duele mucho la cabeza. paso si se desliza hacia la orilla. Empieza a llorar. ros se vuelven para asegurarse que no haya nadie escondido en el asiento y luego se muere. o tal vez se trata de cribió el cuento al revés. Miro a Isabel que sigue rrón que me he puesto para dormir. Nadie sabe qué hay dentro de la momento. Él está ten- Isabel se ha quedado dormida. Pero es que despertó gritando. Después vendrá la imagen del hospital. No existe. Pero él no puede estar muerto. me tranquilizan. pero el sosiego. Mientras tanto el pastelero de la calle. incluso está el niño que despertó gritando. Enciendo la computadora y comienzo a escribir. breve. Acomodo un poco el edredón para que bloquee su llamar pero la voz se detiene en el camino y regresa a sus pulmones. Pero todo eso sigue siendo cómo está y luego cómo fue. bueno. todo lo que hizo el diafragma igual que una calcomanía mal pegada. como si gante. Ella juega trasero. pero ahora se ha ido. Hay algo mezquino en tipo mientras estaba encima. no padres de aquel niño van y vienen del hospital a su casa. Derramo algunas gotas Me siento culpable. qué pensó cuando cayó al piso. Que descanse. Sólo regresa contesta. No puedo escribir así de un niño. El niño se muere en la historia. Pero el niño despertó gritando y se murió. Regresa caminando a su casa. Pero hay que abrir la nuez para ver Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 126 127 . acostado en una cama de hospital. pero él no una sola cara del tapiz. el hombre lo Me sirvo una taza de café y me encamino de regreso a la habitación. es el automóvil que no alcanza a frenar y manda al niño contra el pavi- ras. Aunque no de café en la escalera. Cuando uno se y abre un hueco en mi estómago. dido en el sillón y siente cómo un hombre se acuesta encima. O. Es dema- la casi sonrisa. Siento el impulso de despertarla y le. no puedo escribir así de un niño. Bajo a la cocina a preparar café.no Kant. En realidad el carro redujo bastante la velocidad antes de llama. apretándole el cerebro. el cuerpo se va perdiendo poco a poco. cuando salen del cine y en los semáfo- algunos días en coma. Supongo que a siado pequeña para irse. La idea de pronto me emociona muerto. en la cama. No puede mirarlo. No puede llorar. Nada más. el eunuco. Se muere después de todos les pasa en algún momento. la escena no fue espectacular. Me sentaré en el escritorio y esbozaré a algún lugar parecido a una cárcel. Escuchó su voz. salió el cuerpo dando vueltas por encima del coche hasta el otro lado a darse un baño y descansar unos minutos. La novela está detenida. El niño despierta gritando del sueño. Mis miedos son ridículos. pero se limitó a describir la mano del sujeto que tira de su mandíbula. como si supiera lo que está pasando y cáscara de la nuez. ni vaticina. La ficción no maldice. Esto es estar Debería escribir el otro lado del cuento. la desesperación. como si alguien me desprendiera el muere ya no tiene cuerpo y él ha sentido cada parte. niño. Intenta las sábanas revueltas. Si supiera Isabel está bien. a propósito mirara hacia otro lado. con los ojos inyectados. Duerme. Sí. Cuando uno le da la vuelta resulta terrible. Apenas la intuición de llegar Quiero ver que Isabel esté bien. con el calcetín ma. Los mento. a comer algo. Las seco con la planta del pie. Sí. La madre le dice algo. Por eso cerré el libro y fui a buscar a Isabel. No. No.

No me despertó el timbre del teléfono sino el llanto de Isabel. Me quedo sentado junto a ella. Lish era un editor salvaje. lo habré visto gatos bonsái que hacían crecer en botellas cuadradas. Porque Lish sí le cambiaba el go. Me dice que va a estar bien. sólo que en vez de au. En puede quedar con él mientras estamos fuera. —Dicen que es probable que no despierte. de cualquier rastro de humanidad. También los padres del niño del cuento esperaban eso. pensé que no era grave pero se texto de Carver. Serían las cinco o seis de la —¿Cómo? mañana. editor salvaje que perseguía a Carver (¿o Carver lo perseguía a él?) le No sé qué más decir. El niño no muere gritando. Acabo de dejar a Isabel con mis pa. Hay que ser salvaje. En la segunda versión no. porque no podría volver a escribir. es como si un editor hubiera —Íbamos por un café.qué hay adentro. para hacer algo así. ¡Es mi Debe haber sonado varias veces. Desde hace un par de meses dejaron de preguntar. titula entonces. como la leyenda de aquellos A mí también me sorprende. dormirla. durante los primeros días después que Ana se fue. Espero que su hijo no tenga nada dejó de amamantar a Isabel dejó también la casa. Ahora ya no preguntan malo. que por piedad no lo hiciera. Debe de seguir dormida. que todo el tiempo me preguntan por Ana y se les nota en la un momento a otro. Nos acompañaron al antes. lloraba un poco pero no mucho.. despertó gritando contra sus padres. Hay que ser salvaje una o dos veces hasta ahora. Ella se quita el pelo de la cara cuando me ve llegar II . a diferencia ellos se repetían que el niño sólo estaba dormido. Sólo ha sido un fuerte golpe.. Hay que carecer de toda empatía. Si consiguiera entender lo que vio el niño en esos tres hiciera. ¿Cuál estamos viviendo? Si Laura y su marido supieran que estoy principio. ni siquiera. despertó gritando. o cuatro días que estuvo en coma. su Él se sienta junto a su mujer y ella inclina la cabeza sobre su cuerpo. por supuesto. clavó los ojos en ellos y gritó hasta que sus pulmones III . Es como editar —Sí. compañía. «El baño». Sí. —¿Puedo verlo? tintas. Él todavía estaba muchas horas seguidas. Pienso en Isabel. Aquí pareciera ser lo mismo. Lloró cuando la —¿Cómo está? cambiamos de brazos. Me acerco y le doy un abrazo. o por lo menos el relato termina Ellos son buenas personas. una se muere el niño y en la otra no. El hijo de mis amigos se cayó de las hijo! escaleras de su casa. como si ese desmayó después. También por ella. dres. Su marido habla con unas enfermeras. pero no. quedaron como bolsas del supermercado mojadas. Seguro Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 128 129 . Son buenos amigos. No puedo imaginarme lo Conduzco hacia el Hospital Civil. El teléfono sonó hace un par de horas. Había tenido una pesadilla y no y llamé a mis padres. está muerto. sufrimiento parece de cartón. en su cara. Ya no pueden dormir quiso despertarme. que su Hay que ser salvaje. Laura está deshecha en un sofá del área para visitantes.. cerebro estuvo apagado. Me metí a la regadera mientras esperaba que se hiciera de día —Fue por agua. voz detrás de la línea telefónica. con algunos cambios menores aquí y allá. Pero hay dos versiones del cuento de Carver. Bajamos cuando oímos el golpe. Los padres del niño apenas hablan. Vamos. La figura del pastelero resulta una ellos no preguntan. Jamás he jugado con el niño. Temen que se quede así. Calmé a Isabel y volví a —. —Está estable pero inconsciente. enfundó en el traje de caballero minimalista. pero no se levanta. y en vez de pastelero voy yo a hacerles des de que mejore. que despertaría de del resto. ¿Yo soy el pastelero entonces? Sí. que los doctores ven posibilida- tomóvil fueron unas escaleras. Me levanto y me da un abrazo. en algunos cuentos las cosas fueron dis. Me queda claro que les extraña la petición. Se asoman algunos cañones de barba sentido al cuento. Laura tenía la voz llorosa. Sobre todo si Carver le había rogado que no lo Me conducen por el pasillo y luego entramos a una habitación. En cuanto pensando estas cosas me matarían. le dio forma al sentimentalismo de borracho de Carver y luego lo Ambos levantan la vista. pero las enfermeras dicen que ninguna se hecho algunos cambios. Estaba asustado. «El baño» lo Su hijo está dormido. Despojó el cuento que la policía la encontró en una zanja o que se fue con alguien más. En el baño me acordé del cuento. No sé qué decir. que siente. No. No. En la segunda versión cara que por dentro desean que les responda que todavía no sé nada. está inconsciente.. Se acerca Rodri- hubiera metido mano. Ellos despiertan temprano. Me dirán que no vio nada. Es como el lúcido. o también eso quedó fuera. la vida de una persona. Se sorprendieron de que la llevara tan temprano.

No te preocupes. cupiendo contra sus padres y morirá entonces. cubre un ojo y la oreja derecha. Lo haré en cuanto regresen. ser ficción. No sé cuánto grito terrorífico. no ahora. atada a un pedazo de hilo. no lloraba. ducir el grito. que su madre la historia de su muerte. Además hay algo hermoso en la escena. hasta llegar adonde está ahora. El niño duerme en la cama. habría que dejarla sugerida automóvil. no puede oírnos. una letanía incomprensible. Desaparece por el pasillo. Si lo cuento quizá no nos dará miedo en adelante. mientras el niño escucha todo pero en su mente cuando ella está dormida? Pero la imagen es insustituible. De un momento a otro se levantará gritando. si la ficción dejara de —Cayó de las escaleras porque tuvo una pesadilla y no quiso des. que es todo lo que tememos que sea. Tal vez antes podría haberlo escrito. con una tiene el rostro impávido. aguantándose el llanto. De todos modos no tendría sentido. El Me matarían si alguna vez leyeran eso. de las cosas que nacen de la cama. como si volviera de la muerte nada más para decirnos tiempo hace que está llorando. de un niño que no ha existido nunca. guna amante. El niño Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 130 131 . roja. aca. El muchacho se va a levantar de un momento a otro con un a Laura. Es el viaje en el Una frase así no podría quedar en el cuento. algo mirando ahora. Pongo la mano sobre su nuca. No sé si deba acercarme. Creo que por eso casi escribiré el relato. no. Intento sonreír al menos. Es el sujeto tendido sobre él en el sillón. mayó. que le describe cada golpe contra los ricio sus cabellos por encima y la conduzco hacia la puerta. Debería anotar Él no responde. encerrado en un cadáver. A lo mejor se está saliendo el vacío por la No se me ocurre nada qué decir. que había tenido una pesadilla. es como si estuviera muerto. preguntar cómo está Isabel. en el —Vete por un café. dentro del cráneo. Jamás creerán Ahí está el niño. Para qué tomar las notas si nunca doctor dice que también se rompió varias costillas. Podría escribirlas antes de que lleguen ellos y guardarme la hoja en el raba. y le repite al oído que eso es la muerte. le está creciendo doctor. jugando una broma a todos.olvidaron ya el café. demoníaca. Nunca lo abrazará ninguna amante. Entonces tengo que saber qué es lo que vio. me dijo que tenía miedo. Había un poco de sangre en bería anotar todo esto antes de que lo olvide. como cuando vol- se queda afuera del cuarto. boca arriba. es- mirándolo. No digo nada. ¿Y si Isabel del cuarto. Debería llamar a mi cráneo y ver lo que ellos ven. a un costado. como nunca lo abrazará nin- —No. estas ideas. Podría terminar el cuento los escalones. Me quedo de pie. Ya ves lo que dijo el nadie lo sabe. y se des. Miro irrepetible. Tal vez cuando sentarme. que no soy un cerdo egoísta ● madre. Pero él no se mueve. sin decir nada. Sí. no quiero ocupar el lugar de Laura en la orilla de la cama. De- Cuando escuchamos el ruido salimos a ver. abertura en el cráneo. Oye al padre armar el ataúd fuera apenas aparece en el cuento de Carver. yo lo miraré mientras no están. un músculo. Parece que rodó desde arriba. Si se despierta les avisaré enseguida. una y otra vez. Pero no puedo. Y después no es el desconocido. Tal al niño una vez más y desaparece también por el pasillo. Hay un cuaderno colgando al pie de la cama con una pluma pertarme. Hay vea que sí puedo ponerme en los zapatos de alguien más. meterme en el una silla en una esquina. Su cuerpo se ha convertido en una mortaja. Sé que debería decir algo. Las enfermeras marcan ahí sus rondines. puede oírnos. se ha soltado a llorar. qué es lo que está hombros. y después morirá de manera menos debería sentarme en la orilla de la cama y pasarle el brazo por los definitiva. No enfrente de él. sino su propia madre que le repite la Ella se levanta sin alzar la cabeza. Punto. mostrar simpatía. Nadie se dará cuenta si arranco una de las hojas del cuader- —Cuando bajé respiró un par de veces y abrió los ojos. El coágulo se está formando en el cerebro y —No deberías hablar así. Casi no llo. escuchando de labios de que esté hablando de otro niño. es el sujeto que lo lleva en las piernas. no podría. Laura se sienta en la orilla de la cama y yo teo en el cine y veo los rostros de la gente. No. escuchando la voz de su madre mientras conduce y pronuncia apenas. sobre el niño de Carver. asiento trasero. no podía. Me levanto otra vez de la silla y lo miro de cerca. El doctor dijo que puede escuchar si se le habla. Busco dónde vez Ana regrese si por fin publico algo que valga la pena. que no es nadie real. Rodrigo ojos. no mueve permanezco de pie. bolsillo del pantalón. Tra- conmovedor en cómo el hijo se ha convertido en un pedazo de madera. pensarán que estoy escribiendo sobre ellos. sin decir nada. hasta quedar inconsciente. le dolía. Me pregunto qué estará viendo detrás de sus venda que envuelve su cabeza. historia de su accidente al oído. Laura mira escalones. Sé que por lo que sí. pero no ahora. Sin embargo es cierto. Lo abraza por dentro. Voy hacia allá y me siento. Así tendría que seguir el cuento. Tenía la cabeza abierta y el brazo doblado debajo de su cuerpo. Los calcetines resbalaron en la madera y se golpeó la cabeza. A lo mejor tiene abierto el ojo debajo de la venda y nos está —Puedes hablarle. no puede moverse. Una segunda cabeza. La madre habla en la orilla lo leyera? ¿Si viera de lo que es capaz su padre.

vista parcialmente de dama isabelina. está bien. DOS: El hambre se parece al miedo. otro al Dios CAPÍTULO ÚNICO que hay en mí en lo sagrado de los meses. una canción del alto medioevo aconseja a las muchachas no brincar con las piernas ADVERTENCIA muy abiertas. no tronaban los relámpagos. para evitar que les crezca un pene. . a mis ojos. UNO: Pero no llovía. No escribas diez poemas a la vez parece decirme la lectora pero nunca lo será de diletante. con tanta vibración de hombre en el espinazo. cansado de Dios. Narrador en este caso es sinónimo profundo de histrión. aprendiz de comediante o luciérnago escribe cuatro: uno desempleado. pobre y masculino. Es peligrosa para el alma. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 132 133 . pero no ambos.y así. mucho peor que figure como uno de esos la prima hermafrodita) tristes remedos de machembra que ahora abundan en el televisor. actor y universo de para Alejandra mi furia representación están totalmente dislocadas en este texto.. tan llena de hombre. Las relaciones unívocas entre personaje. Prevéngase el lector de ciertas interpolaciones entre los narradores de LEGOM la obra. donde con frecuencia UNO se apropia del discurso de DOS y viceversa. DOS: Todo comenzó cuando un dios violento y asesino propuso a las especies comer y ser comidas. y si así fuera. sagrados días del parto. DOS: Y vio Dios que era bueno. estoy tan triste. UNO: En el principio todo era hambre. sintió algo parecido al miedo. UNO: Era miedo. UNO: El hambre viene del miedo. tal vez de ave. computación e inglés. a tan UNO: Así parece fácil. DOS: Todo era el hambre. tanto otro fulgor que duerme en mí. y esto es importante para el juego escénico. y adentro DOS: La propuesta fue muy sencilla.. CUENTOS para Y APUNTES PARA LA REPRESENTACIÓN dormir infantas Es probable que cualquiera de los personajes. por favor ciérrela y aleje inmediatamente su estulticia de ella. el que quiera comer que mate a otro. ponte en mi caso. «No escribas diez poemas a la vez» UNO: Pero el hombre. así parece fácil andar por ahí creando universos. Si usted comienza a leerla y no la entiende ARZOBISPO ASHBY cuando piensa que debería entenderla. y si te queda tiempo no escribas La escena está dada el último. Dios no quiera que (o la verdadera historia de parezca mujer o travestido. Fragmento Elegante. tres adjetivos importantes para su atrezzo. GONZALO ROJAS DOS: Algo en las vísceras que se parece al miedo. Queda prohibido representar esta obra en secundarias abiertas con como le sucedió a Tiresias. otro a mis axilas de perra. NARRADORES: UNO DOS.

UNO: Ésta es su historia. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 134 135 .UNO: Pero teníamos hambre. Te digo. de un hombre que sufría por su prima hermafrodita. DOS: Decididos a llevar el pan a sus casas. ¿verdad? Se dice el pan. DOS: Llegar al pie de la carretera y brincar. UNO: ¿Trabajo? DOS: Contaba buenos chistes. Casi una mueca. según dicen. Eran cientos de hombres fuertes y decididos. UNO: El hombre de la camioneta nos miraba sin bajar el cristal. UNO: Entonces lo conocí. luego muchos brinquitos sobre el izquierdo y el frío. DOS: También a la prima había perdido. UNO: De todos modos casi nunca pasaba. con. UNO: Podemos perderlo todo. pequeño defecto que aún tengo en la pierna. menos del hambre. UNO: No sé. más allá del hambre. pero nos cuida. UNO: De jornalero. DOS: Pero el primer amor. UNO: Cómo no hacerlo. DOS: ¿Estás seguro? DOS: Si lo veías a los ojos era seguro que jamás te llevaría en la UNO: Cargaba con la foto de su prima en la cartera. UNO: Durante la madrugada más fría del invierno. llevar el pan a sus casas. UNO: ¿Ah. pensé que era por este DOS: Ya derrotado. que ésta es tan sólo la historia DOS: Pero pasaba. En estos tiempos escasea. DOS: A veces pasaba una camioneta. DOS: Que los tiene todos sidosos. UNO: Pero por estar ahí no nos pagaban. DOS: No nos pagaban. UNO: Un tipazo. Gente interesante. UNO: Lo conocí muy joven. Mierda. todos amábamos en el trabajo. preferentemente en el invierno. con UNO: Había un hombre. Lo suponía más UNO: Pero era joven. lentamente.. Maravillosa. DOS: Desde el interior de su cabina climatizada hacía una pequeña seña. DOS: Supongo que de trabajo. Parece. DOS: Claro que no. UNO: Casi nunca. Menos autoritario. DOS: No. DOS: Era un buen hombre. Señor. a la prima no. DOS: Fuimos compañeros de trabajo. DOS: Gracias. UNO: Conocías gente. Nos tienes como a los africanos. Dios mío. Venían de todos los pueblos de DOS: Todo era llegar de madrugada. eres UNO: Yo no sé por qué nunca me escogió. UNO: Ni siquiera teníamos horario fijo. Era eso. UNO: Siempre sabes lo que es distinto. DOS: No se pierde. DOS: ¿La recuerdas? DOS: El primer amor no se pierde. UNO: Era la seña. todo. DOS: Supongamos. DOS: Estás equivocado. observador. por permitirme no ser como ese hombre que DOS: Pues yo estoy mejor enterado. Dios mío. DOS: Un hombre enamorado de su prima hermafrodita. te levantaba si no lo veías a los ojos. Dios nos cuida de DOS: O de su puta. UNO: Te doy gracias. nunca pude escucharlo. Gracias. Podemos perderlo todo en la vida. UNO: La mierda con el primer amor de mierda. Desde el cristal de su cuatro por cuatro. DOS: Si lo mirabas a los ojos no te escogía. UNO: Se dice así. Primero el izquierdo. perdón. UNO: Mierda. de jornalero o de su puta. Una pequeña seña. UNO: Sobre un pie y sobre otro. No te levantaba si lo veías a los ojos. que sólo mejor que el dios de los africanos. sólo lo veía mientras nos revisaba UNO: No nos pagaban. Mierda. entonces era eso? Yo pensé. DOS: Y se llevaba a alguno. DOS: Podría decirse la tortilla. distinto. Joven y lo había perdido todo.. DOS: Pero se le puede considerar empleo. el derecho DOS: Parece que eso no lo solucionó muy bien. Eso es UNO: Y bárbaros muertos de hambre. ¿Recuerdas? después. las manos sobre el aliento. alrededor. camioneta. Pero el primer amor.

aflojen todo. claro. sería el que está en la camioneta. DOS: Pues entonces es muy diferente el tono a como lo dices tú. yo. La veía en la regadera DOS: Estábamos en los hombres decididos. UNO: No. UNO: Puta madre. un hombre que se va de puta o jornalero para que sus hijos puedan DOS: Eso era una tolocha. UNO: El asunto es que un animalito se come a otro animalito. suéltense un poco. Que se vea esa derrota. DOS: No la levanten para que nos escoja.UNO: Pero se confunde con esas señoras. Siempre habrá animales más pequeños.. de entrada yo oro. Y nuestras mujeres. pero amé con una por eso se dice llevar el pan a la casa. Pero es lo mismo. sólo parecen. hombros adentro. prima. Y sufría. aunque tengas el clítoris DOS: ¿Eran maricones? de veinte centímetros déjame verte tus cosas. y para UNO: Sí. Por lástima lo vamos a ganar ahora. Un día le dije. DOS: No levanten la mirada. Si no fuera por ella mi vida sería muy diferente. DOS: ¿De qué estás hablando? DOS: Se paraba con nosotros junto a la carretera y nos decía: UNO: De mujeres. yo pude haber tenido un mejor destino. Digo DOS: Una tortilla o un pan a la boca es un hombre que vale su culo en yo. están acabando con nuestras fuentes de empleo. También puede formarse. DOS: ¿Y cómo sabes que te levanta si no puedes ver la seña? UNO: Era una seña sutil. tengo novias. ésta es su historia. UNO: Y no es maricón.. UNO: Sí. perdón. DOS: Bien tiesos todos. sientan su ano. UNO: Por eso mi prima decía soy la hermafrodita. claro. enamorado de ella. DOS: Eso no es un clítoris. UNO: Yo. échale la culpa a los chinos. DOS: ¿Qué dices. UNO: Claro. Dios es una mierda. pasión de negros a mi prima hermafrodita. Un animalote se come a un animalito. en esos hombres decididos a dar el culo con tal de que salvar mi hombría. llevarse una tortilla. Dios piensa en todo. Yo. No. le digo prima por cariño. le digo mi prima y yo realmente estaba sus hijos coman y caguen. UNO: Ya se fue. Sufría por ella. a mitad del invierno. Unas a otras. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 136 137 . Aflojen. Si no se muere. DOS: Casi imperceptible. tocándose como hombre o mujer. creo que hablan de mujeres que se tocan. me salen tetas pero UNO: O un pan. DOS: ¿Los chinos? UNO: No son chinos. al borde de la carretera. DOS: Pinches chinos. UNO: Si lo ves a los ojos no te levanta. DOS: ¿Se fue? ¿Se fue? ¿A quién se llevó? UNO: A los del otro pueblo. DOS: Qué es esa mamada de no verlo a los ojos. Porque UNO: La regla son siete milímetros. UNO: Tampoco hermafrodita. DOS: Digo que no. imbécil? DOS: ¿Recuerdas a aquel hombre que tenía una prima hermafrodita? UNO: Se confunde con esas señoras.

enfermedades cantinas de Tijuana. la querían mucho.. lávate tus cosas. UNO: Y ya en la camioneta. prendes el DOS: ¿Recuerdas a alguien que haya ido? televisor. También que mi madre andaría de perra por las hombre debe saber de sus semejantes. Es fácil. acaso sin el camaradas. Te jalas un cartón de cervezas y te pones a posible que eso de jornalero o puta fuera sólo uno de esos trucos ver el beisbol. cariño. nunca antes vi un clítoris tan grande y tan UNO: ¿Eso hacía? hermoso. amigos. Yo sí creo en el amor. Ya sabes. todos modos. UNO: Y para que regrese es necesario que se haya ido. fuera de lo común. Siempre vio a mi hermana con buenos ojos. Ella escarbaba en los asunto. pero nunca. no somos ni madres. camaradas. Así nadie le da trabajo a nadie. basureros y me decía: cuando tengamos un hijo. ¿A usted no? obligada. los regresaba? Porque es DOS: Lo prendes dos veces. Ella sabía todo. No somos nada. UNO: Está bien cabrón. ya sabes. DOS: No podía llenar una solicitud de empleo sin mencionar a la prima. Mañana sale. aunque casi siempre hablaba del agarrados de la mano por todas partes. DOS: Ni madres. DOS: De todos modos. DOS: Pero no era su padre. Andábamos DOS: Supongo que fue entonces. De DOS: Y de preferencia con el pan. te pones unas buenas babuchas. Mi madre. UNO: Y fue entonces cuando nos dijo. Llegas a tu casa. O una plantita. UNO: No es curioso. UNO: Así. Por eso DOS: Ahora que lo dices no. su madre. Dios piensa en todo. DOS: No.. volteas y los chiquitines juegan con el perro. los guardias UNO: Les daba asco. puta madre. ponte algo bonito y UNO: ¿Algo en la vida? que se quite fácil. DOS: Por eso te lo digo. Tenía cierto olorcillo. una historia de ésas. Todo lo que un DOS: Mi padre decía eso. mi vida. Algo en la vida. UNO: Claro. un hijo. a fornicar con los presos que liberaban. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 138 139 . no conozco a nadie que haya llegado tan lejos. con un clítoris nada pequeño. he hecho algo. UNO: A eso te referías. Y ya en la camioneta. para que no te lo vaya a desgarrar. más o menos. UNO: Entonces no está mal que se haya enamorado de su prima. DOS: Algo para presumir con tus amigos. decían. Es fácil decir eso cuando te huele la papaya a DOS: Muchachos. difusamente. Si un hombre se va de jornalero o puta UNO: ¿Perdón? para llevar el pan a sus hijos. ves a tu mujer con cierto UNO: Por eso nunca nos llevaba. Siempre hay un animal más UNO: A mí me hubiera gustado eso. DOS: Pero ya me la has contado muchas veces. Mañana sale éste DOS: Ahora que tampoco había muchas fuentes de empleo. Tuve una mujer. se vio UNO: A mí lo que me late son las hermafroditas.. UNO: Pues no. cerca del penal. prendes el DOS: A la altura de los ojos. las mujeres. DOS: Algo de lo que se sintieran orgullosos tus hijos. y ella tuvo una vida decente.UNO: Un movimiento muy lento del dedo. más que eso. curioso. venéreas. supongo que tuve una madre. Mejor haríamos hablando UNO: ¿Orgullosos de comer? de otras mujeres. Demasiado cerca. Y tiene desgarramientos. pero más podrido. UNO: Es verdad. algo con publicitarios. revista pornográfica. Entonces dices. Tenía ese olor de papel e imprenta. UNO: O con tu prima hermafrodita. claro que lo recuerdo. Qué dicen: no somos nada. y la tenían bien informada.. UNO: ¿Otra vez? DOS: ¿Y crees que haya vuelto? ¿Qué crees. Báñate. muchas que lleva veinte años en un hoyo sin recibir visitas conyugales. un momento dado. Vivíamos DOS: Puta madre. Está mal. televisor. no recuerdo a nadie que haya vuelto. Así no se puede. Cuando tengamos UNO: Muy apesadumbrado. Sé todo sobre la vida. Le oportunidades de ser algo en la vida. DOS: Está cabrón. DOS: Sí. entonces es necesario que regrese en DOS: Eso dicen. la santa. DOS: Esa historia me gusta más que la de la prima hermafrodita. Como a papel de revista.

de otro es imposible que fueran por las cervezas cuando apenas. las cervezas. En dos cabras.UNO: ¿Tu madre? UNO: La recoge con las uñas y después el hombre. DOS: Entonces no siempre. DOS: Pues es algo que tampoco se explicaba mi padre. grandes perros que a veces muerden.. UNO: Eso no explica lo de tu hermana. tampoco se lo podía explicar. DOS: Así es.. que somos. Estuve en la cola eso la vieja. Estos tenían algo de dinero. toda la tarde. seamos sinceros. Nada lo casa. En ocasiones eran tres tíos José por DOS: Permíteme apuntar. Después la mujer. Son las cosas del amor. tenemos pedazos de información. lo traté como a un hombre libre. sabroso. si quiere. DOS: Claro. DOS: ¿Siempre? UNO: Siempre durante la primera parte de la fermentación. que siempre debió sonreír con los ojos cerrados. no. cuando apenas los estaban. Sin DOS: Algo afeitada. encruza. Es algo bello lo que viejo de Leo Dan y nos mandaba a la vinatería por unas cervezas. Puede pensar. El milagro de la vida. presentaba como el Tío José. Lo traje a tantas cosas a nuestro alrededor y no entendemos nada. DOS: Con los recién liberados se metía a darle a la fermentada. y podían haber ido por las cervezas porque todavía estaban camino a le ponía un collar de flores al reo. y luego qué. Eran cuando apenas. pero siempre es amor. Después lo traía a la casa y nos lo ser el milagro de la vida.. Mi madre era. sabemos. UNO: Eso no explica lo de tu hermana. UNO: Platícanos de ella. DOS: El Tío José. por qué no. Lo suyo eran las enfermedades. Puta madre. Motivación es lo importante. DOS: ¿Entonces? DOS: Mi madre era. Creemos que sí.. UNO: ¿Y entonces? DOS: Ese tipo no me quiere. DOS: Bueno. les revisaba bien las partes. le DOS: Por ejemplo.. El milagro de la vida. Me dice que soy una costra. Ya no eran presos. de la fermentación? UNO: Como todos. pues. UNO: Gran mujer. DOS: Enorme. dijiste. ¿Sabes eso hombres pobres. ya sabes. llaman atravesamiento. ayuda a meterse el puño en el. Por qué hacía Lo estuve esperando toda la mañana bajo el sol. otros. y de perro el muy canalla. vestida de jagüayana. DOS: Las cervezas. Siempre. De todos modos pasan con los perros. Razonable tonelaje. Algunos manuales lo UNO: Rugosa al paladar y al tacto. Yo que creí que tú las enfermedades. Ella para la segunda parte toma la leche de la vida con sus uñas. UNO: Exacto. UNO: ¿Quién? UNO: Sí. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 140 141 . con el puño. pero no mucho. ya sabes. pero no. el Tío José. ustedes no UNO: Mi madre se paraba en la puerta del penal. DOS: Eso suena interesante. ¿Es necesario que toquemos lo de mi UNO: Pues si tu tío José se encontraba en esos momentos acomodándose madre o mejor volvemos con el tipo aquel? en el vientre de tu madre o. UNO: Así es. UNO: Un hombre se sienta sobre la barriga de una mujer y se toquetea UNO: Eso no lo sabría tu padre. ya sabes. mi padre DOS: ¿Dices? nunca entendió por qué la vieja se metía a jugar con los presos. Ponía un disco eras de ésos. estaba llorando. Si era hija de un tío José y tú UNO: Ya no... en el. amor no levanta la fermentada. en una cabra. en este caso tu madre. no te burles. mi madre. tal vez.. Eso es lo más interesante que has dicho en semana. Dice que soy una costra. la vamos poniendo en orden. Sólo cuando él se toquetea. o ya sabes. y me dice que soy una costra entendemos. Los metía al cuarto. ni siquiera los pedazos eran confiables. al volver.

los terrenos. no digo que la gran ropa. Y no soy maricón. Puedes UNO: Ojalá se te quite lo idiota. Ojalá se te quite lo idiota. perdón.DOS: ¿Cómo iba a saberlo? Los abuelos de sus abuelos tuvieron un DOS: Imbécil. Te dan trabajo. De ellos estoy hablando. Te enseñan a escribir. Desde los campos haberlo sabido. Desde ahí controlaba todas sus posesiones. perras para perpetuar la pobreza. tanto quería para pasarse una buena temporada en el fresco. estaba optimista. Había sido un buen muchacho. hubiera matado al primo ese que se oían los gemidos del hombre y entre ellos el viento los repetía. DOS: No. UNO: No me refería a eso. Muñecos de peluche. ¿por qué será que hacen esos muñecos de mano y te ensarten un catéter por el culo. después de eso nada. UNO: ¿Eso explicará la conducta de tu madre? UNO: Ojalá se te quite lo idiota. DOS: Sí. era el orgullo de su padre. los jornaleros. Eso es terrible. peluche? UNO: Pues aun así lo prefiero a esto. Los patos y los tigritos con la cara culera. No me UNO: ¿En la cárcel? molestaría estar comiendo todo el día. siempre andar sobreviviendo en basureros y mojando su padre le decía. A mí no me molesta. Yo no entiendo eso. buenas calificaciones. Todo esto será para Eso es bien importante. Puedes mentir. De ti. DOS: A mí me gustan los peluches. Esos patos. en la cima de un cerro. creo que un reintegro. ¿Recuerdas a ese hombre? UNO: De eso estoy hablando. Mejor que hicieran panes. la traición no se explica con DOS: Ojalá se te quite lo idiota. era eso. algo tenía mal con la digestión. UNO: Si no tienes una camioneta con cabina climatizada ni te hagas ilusiones. Pero en verde. pobre. UNO: Es para darles trabajo. iba comiendo inmediatamente le salía por el culo. claro que en la cárcel. DOS: A mí no me molestaría comer todos los días. Tenía un hijo idiota. DOS: Y dejes de expulsar por el culo lo que apenas estás masticando. DOS: Pensándolo bien. Sentado todo el día en una silla rodante. pero hay gente que los pone en el tablero de su cabina climatizada. UNO: Es una desgracia. andar en la vida metiéndote el puño con la ayuda de un exconvicto. con un tubo pegado. a recitar. nada. UNO: ¿Climatizada? Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 142 143 . DOS: Y que para comer te pongan un babero. pero no. UNO: Sabes a lo que me refiero. DOS: Ah. Vivir pegado a una silla. pero de qué sirve el trabajo. de ninguna manera. no me molestaría. destinado a los imperios. Totalmente imbécil. Las cárcel tienen programas federales. pero sí la indispensable. DOS: Perdón. pero traicionar no. mi viejo. DOS: Su casa era grande. las putas. cuando seas mayor todo esto será tuyo. Son muy simpáticos. Lo que billete premiado. Y lloraba. Por qué será. UNO: Además nunca los regresaba. Disculpa que dejemos ahora lo de mi madre. Ni tiene remedio. Nada. desde el balcón de la casa en la punta del cerro. Era horrible y pura mierda. no. perdón. Él ni se imaginaba que en la Cuando seas mayor. Ropa. por ejemplo. te amarren la cuchara a la Pensándolo bien. Pero ahora estaba idiota. ¿Para qué son los peluchitos esos? UNO: No me lo vas a creer. de ninguna forma. DOS: No me estás atendiendo. huesos sanos. Espero que se te quite lo idiota. vacas. Imagino que optimista. Podrían hacer pan.

DOS: Nadie lo pone en duda. una clase que se pelea con la otra. DOS: Es probable. Preguntarle si la ahorcó como traen ya para su leche. Es imposible hacer negocio UNO: Y por las noches los jornaleros escucharán en la distancia. UNO: Él me decía. Si me dices rentar a mi mamá a los presos UNO: Ojalá se te quite lo pendeja. Te entiendo. UNO: Supongo. secundaria como te pedí desde hace meses. pero arriesgar el patrimonio frente a una UNO: Entonces alguna vez estuviste con él en sus campos. más accesibles para sus bolsillos. DOS: Sufría. Sufría mucho. el amor. UNO: No lo recuerdo. vayas a hacer algo decente con tu vida.. DOS: Tú. Ése es un mito. Andan armados. no sé en qué estaría pensando tu padre. pero ahora no la recuerdo. con esos chamacos. eso? UNO: Mi padre la amaba. Son unas fieras. tienes treinta años y no se ve que UNO: Así lo dices. UNO: Ojalá. DOS: Tu padre. UNO: Tenía una prima. UNO: Eso. DOS: Estamos de acuerdo. pero con las clases es peor. UNO: Ojalá se te quite lo pendeja. UNO: Mi padre sabía de negocios. UNO: Entonces debería pensarse en productos más económicos para DOS: O le clavó el cuchillo en la panza y la dejó con un tubo desde la pervertir a la juventud. secundaria. tu padre. estado leyendo tus revistas? DOS: Ella le metió el clítoris por el culo. Parece que ya vamos llegando a algo. Dos: Eso parece. una prima con tolocha. Así pasa. vida. DOS: Dónde está. DOS: Eso parece difícil. no traen DOS: Ojalá. DOS: Te lo digo de verdad. tienen dinero de los fondos federales. es que decían. UNO: Es algo que tiene que ver con la lucha de clases. UNO: Y volviste. UNO: Mientras yo bajaba la vista tú ibas por el pan para tus hijos. liberados. UNO: Mi padre decía que es mejor andar vendiendo heroína en las DOS: Si no fuera por mi prima hermafrodita. UNO: ¿No habrá sido de un navajazo? UNO: Mi padre. DOS: Sí. DOS: Ojalá se te quite lo pendeja. UNO: Sí. DOS: Sí. pero hablaba de la prima con nostalgia. ¿Sabes algo de DOS: Es algo que no debe permitirse. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 144 145 . De muchos navajazos en el vientre. DOS: Sí. tú tuviste una navaja. algo habría hecho con mi secundarias a morirse de hambre. en las secundarias los muchachos no UNO: Tú debiste hablar con él. si te acercas te asaltan. UNO: Una noche le pidió que se pusiera de panza. DOS: Te digo que es sólo probable. UNO: El amor. ni siquiera has ido a la DOS: Son conclusiones que sacas. suena razonable. claro. claro. garganta hasta el culo. DOS: El tipo que estaba enamorado de su prima con tolocha me contó la UNO: Un hombre enamorado de su prima hermafrodita. historia.] ● UNO: Como a los indios. Chingado. DOS: Creo que mi padre se le sentó a la prima en la panza. Seriamente. UNO: De joven. hoy en día. Perfectamente. cochino amor. [. UNO: Eso no puede ser. ya eres mayor. UNO: ¿Si te digo que la dejé en la escena del crimen creerías que he UNO: Y ella. Sólo estaba bromeando. DOS: Y el gobierno les tira comida en paracaídas. DOS: No es importante entonces. Mi padre.DOS: Se entiende. Tuve una.. UNO: ¿Cómo fue que el hijo se quedó idiota? DOS: Entonces ése era el asunto. DOS: No lo tomes así. dinero. hijo. También los DOS: ¿Dices que la ahorcó? renos luchan. DOS: Tú la conoces. Hay mujeres y niños. DOS: Ojalá.

También se le cada ala. con un suave vibrar de alas. sino una mariposa Intentando alcanzar el sueño. y cuando empezaba a amanecer se asomó de nuevo a la ventana: junto a la casa había un bulto tirado. Pero en esta ocasión soñó tan claramente que parecía materia real. pero no sabía a qué ser atribuírselo. El eco de un golpe lo despertaba. Iba recuperando poco a poco el sentido de la realidad. ¿Cómo es un surus? ¿Antropomorfo. y sus alas gigantesco. se sentó. se acercó con precaución y comprobó que se trataba de un cuerpo aunque sacarla de la casa y bajar al piso de abajo. envuelto en una nube del polvillo negruzco anaranjado que habían y ancho mango de lo que tenía aspecto de red para cazar mariposas. a la soltado las alas del enorme insecto. El tamaño del rostro producía espanto. pero es raro que mariposa negra y naranja con lunares blancos. incorporando al sueño una de sus elucubraciones de la vigilia. pero en la oscuridad completa de la Pero en pocos momentos comprendió que la mariposa estaba creciendo. con traza humana pero Cuando la dimensión de su cuerpo era la de un gato grande. extendió de nuevo la sábana y. infausto. sujetando el mango JOSÉ MARÍA MERINO de la red. a su lado. parecía desvanecido por el golpe. y al acercarse descubrió un cuerpo. invisible? ¿Orgánico. se frotó los ojos y. por lo descomunal de los rasgos. un sabor agrio. aviforme? Antes de quedarse Invadido por una curiosidad urgente. como si hubiese cruzado alguna abertura invisible en el espacio. La medicación le hace soñar mucho. donde se encontraba el vestido. Abrió el ventanal. La mariposa se quedó posada sobre la mesita. noche era incapaz de distinguirlo desde la ventana. inorgánico? ¿Hecho solamente de energía? lo consiguió fue con ella a la sala y la dejó libre. ocupaban el centro de la sala. para facilitar su marcha. pero la mariposa no se El incidente lo desasosegaba tanto que ya no pudo conseguir quedarse iba. ocurrió otro nombre: surus. y el soñador vio su gigantesco cuerpo alejarse y desaparecer súbitamente en un claro de la espesura. había imaginado unos seres extraterrestres descomunal: tendría casi sesenta centímetros de extremo a extremo de en forma de enormes pulgas a quienes denominó cúmices. entró en la casa y buscó una dormido. propia de la vigilia: «Un surus». cuando escuchó cierta agitación de hojas y ramajes en un extremo del jardín. se dijo. quieta. que dejan en él. que mediría cuatro metros de largo y que trastero. enredado en un rosal. dormido otra vez. el gigante salió de su desvanecimiento. Su terror ante el hallazgo iba creciendo. reptiloide. logró envolverla en ella y tomó la determinación de encerrarla. salvo por el leve poso desasosegante parecía contemplarlo con la misma curiosidad que él a ella. echó a correr hacia el monte. Bajó. al parecer de varón. con las ropas del todo teñidas por él. Era una Se quedó dormido. le resultó muy dificultoso. que le pareció el de un gran pájaro. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 146 147 . escala del enorme cuerpo. haciéndose cada vez más grande. Algo enorme había caído en la explanada que hay detrás de su casa. Círculos De repente. y desde su gran cabeza al despertar recuerde los sueños. Advirtió que. cerró a sus espaldas la puerta del trastero y despertó. había un largo Al fin. y de nuevo se apoderó de él un gran temor. envolviéndola con la tela. Pero enseguida comprobó que no era un pájaro. le dio vueltas en su imaginación a las diversas posibilidades: sábana para atrapar a la mariposa. se levantó. y cuando ¿visible. sin advertir al parecer su presencia. con enorme esfuerzo.

la luz del cuarto de baño aclarando levemente el pasillo. dormida Él se levantó sin decir nada. pero no consigo moverme. porque no te imaginas el barullo que hay allí dentro. —Pero Pedro. sintiendo que esta del sol naciente sobre las hierbas y las rocas. —¿Se había quedado dentro algún gato? ¿Han hecho destrozos? Él se levantó. bebió a pequeños sorbos el café. estás despierto. se quedó dormido por una parálisis que había experimentado en otras ocasiones. Sentía el olor de la mañana estival. la realmente. cerró los ojos. ni abrir los ojos. de la casa. emborronaban con una sombra embargo. —¿Pedro. una y otra vez. por favor. y la luz lechosa difuminaba el pequeño jardín con un aire también de sueño. de cristales rotos. comió a su lado. estaba cubierto de polvillo negruzco anaranjado. y comprendió que todavía estaba sujeto añadida el claroscuro del amanecer. por favor. También ahora Mónica se despertó y lo zarandeó suavemente. se hizo un zumo de naranja para tomarse sus pastillas y salió —Mónica. entraron en la casa. En el amanecer había un frescor grato. se volvió al sentirlo entrar. despiértame. el firme volumen de vez estaba a punto de no conseguir despertar ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 148 149 . nervios alterados por la sensación de horror ante aquella enorme mariposa que no dejaba de crecer. atenazado Se echó en una de las dos tumbonas. en el pequeño vestíbulo en el que se abría la puerta del trastero. Contempló el resplandor —Por favor. —¿Es que está cerrado con llave? —preguntó él. que estaba te imaginas cuánta angustia se siente. y los trances quirúrgicos de la intervención que lo esperaba dentro de pocos Decidió olvidarse de los surus. —Me parece que estoy despierto. mientras se disponía a levantarse. Mónica —reclamó él de nuevo con terror. que era inadvertidamente hasta que lo despertó la voz de Mónica: la última frontera del sueño. A través de sus párpados entreabiertos vislumbraba algo ya reseco y perdido. por favor». antes de volver el cuerpo para el otro lado y quedarse dormida de nuevo. de trastos caídos. todavía con los disposición perfecta de las plantas con sus flores. te pasa algo? —Pues sí. oía el jolgorio de los pájaros.La experiencia soñada había sido tan intensa como si la hubiese vivido los ramajes. Mónica hubo terminado también su desayuno. un eco de aleteos. no consiguió moverse. guardando en el lavaplatos la vajilla del desayuno. le pidió la llave del trastero. y —¿Otra vez? dentro del cuarto se oía un alboroto. Sin días se hacían más acuciosos. —¿Pero te has quedado dormido? En otras ocasiones había logrado llamar la atención de Mónica. pero no era capaz de abrirlos del todo. más seguros. —Que no me podía despertar —dijo él. y permaneció durante un rato estupefacto. El suelo. Y mover los labios para hablar me cuesta un trabajo grandísimo. Bajó apresuradamente. estamos despiertos. pidió. Mónica. farfullando con mucho trabajo su nombre: «Mónica. Por favor. No Subió otra vez con prisa y entró en la cocina. Cuando ayúdame a despertarme. ni de mover ninguno de sus miembros. que la falta de total claridad hacía más corpulentos. hacían arrugarse las imágenes como en las redes del sueño. un punto del que sólo podía despegarse mediante un esfuerzo concentrado y repentino o con la ayuda de Mónica. con la sensación jubilosa de haber podido abandonar el círculo opresivo. no me mires así. la siguió. —Pobre Pedro —musitó ella con voz soñolienta. pausadamente las tostadas. Y debe de haberse quedado encerrado alguno de los gatos.

LUEGO DE LEER la primera carta, el hombre se quedó mirando el nombre
UN FALSO y la dirección de Anna Stesse en la parte superior del sobre. Solo en su

gemelo cuarto, se preguntaba de qué necesidad se trataba (por qué tenía la mujer
que escribir eso):
«Mi hermana melliza salió esta mañana muy temprano. Me dijo que
GENEY BELTRÁN FÉLIX iba a recorrer varios lugares durante el día y que no regresaría hasta bien
tarde. Me levanté con flojera a atender a la niña. Le cambié el pañal, le di
el biberón, la vestí. Hacia las diez, luego del desayuno, salimos al parque.
Pasé por la Sucursal de Correos a depositar la carta de ayer, que tu ante-
cesor, no tú, recibirá, y cuando regresamos la pequeña estaba dormida.
La pasé de la carriola a su cuna y me puse a escribir en el comedor.
»Me he sentido ya bien desde hace dos meses, pero no creo buscar
«ELEGÍ TU NOMBRE porque me dije: Esta persona, Anna, sabrá entender trabajo en un buen tiempo. Mi hermana me entiende y me ha dicho que
aunque sea sólo por hoy tus palabras». Y no se disculpaba esta mujer no me preocupe, todo saldrá bien. Me parece que ella cada vez mira a la
por irrumpir con páginas no pedidas ante los ojos de un destinatario niña con mayor tibieza. Recuerdo cuando nació», y entonces le narraba
fortuito: «Me importa poco o nada que me leas, mañana buscaré otro al nombre fantasmal tomado del directorio telefónico con qué solidez le
nombre en el directorio telefónico y así cada día habré de ir desatando llegaban los dos días que Emma, parturienta, pasó en el hospital, y lan-
ésta mi ansia de cifrar en una hoja fragmentos de la médula que están de zaba nombres o apellidos de —¿qué serían?— quizá doctores, parientes
más en mí». (o amigos), con natural conocimiento, sin aclararle entre comas (ni entre
Ya en su cama después de haber cenado una pieza de pan y una taza de paréntesis) esa información habitual de «Macedo, el ginecólogo», o «el
leche, el hombre dedujo que daba lo mismo que fuera él o el individuo Gordo Felisberto (el vecino)».
solicitado por el sobre blanco en la parte inferior derecha quien leyera la No pocas veces llegó el hombre a sentir el impulso de buscarla. ¿Por
botella al mar. Él encarnaría todos los nombres que ella pudiese elegir de qué no atreverse a ir a la dirección de Anna Stesse? Podría ayudarle en
ese libro en el que, por lo demás, nunca se habría de encontrar el suyo algo, tal vez sólo el llegar y saludarla fuese para ella la gratificación espe-
propio. rada por tantas cartas enviadas a gente desconocida, nombres huecos del
Los días siguientes, ya con una interesada inquietud por reunir nuevas directorio telefónico, decirle:
confesiones de Anna Stesse, puso el hombre un exclusivo celo en retener ¿Anna Stesse?,
y violar cualquier carta que trajera el nombre de ella, y así fue cono- mucho gusto, leí su carta, estoy muy inquieto por su historia, ¿me invita a
ciendo la historia como ninguno de los destinatarios elegidos (siempre tomar un cafecito?,
distintos) podría haberla conocido. muchas gracias, ¿ella es la niña?,
A la mujer parecía no importarle escoger cada día un nombre diferen- ¿y el papá quién es?, no me lo ha mencionado, ¿fue en otra carta?,
te: iba más bien construyendo su historia sin recapitular ni resumir los ah, bueno —y todo parecía dibujarse en su mirada (y ya las cartas
sucesos narrados el día previo, la semana anterior. Diseminaba su auto- se estaban convirtiendo, sin que él lo advirtiese, en mucho más que un
biografía en personas que habrían de leer ¿con estupefacción? un pedazo sordo entretenimiento) con la fugacidad de las imágenes probables de
desmembrado de su vida, como si para ella fijar un mismo (y definitivo) futuro que sin existir transitan por la retina del presente y engolfan las
lector fuera menos importante que llanamente escribir y desvestirse ante espaldas del recuerdo con un mar de cosas que nunca tuvieron lugar.
la sola negrura del bolígrafo, o tal vez —llegó a pensar el hombre duran-
te los primeros días— estaba multiplicando sus destinatarios para divisar
que por lo menos uno de entre veinte o cuarenta se determinase a llegar
a su casa (y preguntarle Qué pasó antes, qué ha pasado después).

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LAS CARTAS SIGUIENTES empezaban del mismo modo: esta mañana pasó de padecer por lo visto algo serio, y desde entonces pasaba casi todo
esto y lo otro, la niña tenía tos y me desvelé atendiéndola, mi hermana el tiempo aislada en el depa, cuidaba de la niña, preparaba la comida,
me dijo no vendré a comer, y ya para el momento en que todo parecía tan escribía, y debido a las alusiones irregulares e incompletas el hombre no
cotidiano la mujer aprovechaba para esbozar una remembranza, «como podría decir qué tipo de enfermedad era ésa, si bien lograba entender
el día, éramos pequeñas, que llegamos a vivir a la Ciudad, yo me extravié que Anna no tendría necesidad de escribir Sufrí de esto o de lo otro pues
en el aeropuerto y cuando mi padre me encontró Emma me veía con ojos ella, que lo padeció, conocía muy bien de qué se trataba y aclararlo sería
de rechazo», o también «aquella vez, en primero de prepa, cuando des- tan superfluo como decirse a sí misma «me llamo Anna Stesse», y a final
pués de la clase de química Óscar invitó a mi hermana al cine y mi padre, de cuentas su lector casual y cambiante ignoraba tantas cosas que una
distraído, le dijo Ve, y al regresar a la tarde ya casi noche del sábado ella más (se decía el hombre) no importaba o acaso para ella ese espectro
feliz me presumió de besos y caricias oscuras que yo no conocía, me sentí azaroso invocado del directorio era un solo pretexto para fingir el otro
humillada»... Con el paso de los días el hombre comenzó a imaginarse término del hilo de la confidencia e irse convenciendo a sí misma de
a las mujeres como si fueran conocidas suyas de mucho tiempo, cada que, debido a tanta abnegación y dolencia suyas en el pasado, el futuro
mañana llegaba a su escritorio en la Oficina Postal pensando Y ahora qué le debía una compensación... Aunque él a veces no podía alejar de sí la
sucedió o me contará, siempre atento a la aparición en la cascada de sobres sospecha de que la enfermedad de Anna quizá no habría existido nunca,
de la carta con el nombre de Anna Stesse en la esquina del remitente. y recelaba que la melliza habría estado inventando, mediante menciones
Casi todos los días su espera era retribuida con la letra ya tan fácil de jamás cabales de este grave mal, una metáfora física de su sentimiento de
identificar, la A inicial de Anna se elevaba como una catedral famélica dependencia ante Emma.
—las dos enes de tanta cercanía parecían transformarse en una eme muy
amplia.
«CADA VEZ QUE miro hacia el pasado me digo Por qué no le respondí esto,
o Debí haberle abierto las piernas a, o Qué tonta fui al dejar que, y si en las
LUEGO DE VARIAS cartas había logrado entender que la niña, de poco cartas anteriores, que tú jamás leerás», leía él la más reciente, dirigida
menos de un año y nombre no aludido, era hija de Emma, quien traba- a un tipo de nombre Daniel Abigeo Gamal, «me he reprimido de lanzar
jaba mucho, salía siempre temprano y regresaba ya de noche a la casa: se esta clase de invectivas al pasado, es porque no sabía, y hasta estas últi-
trataba de una exitosa repretransante de laboratorios médicos que con mas mañanas he venido intuyéndolo, que de un golpe todas esas cosas se
los meses se había —según Anna— desapegado (qué cosa) con mucha pueden trastocar».
frialdad de su hija. Y esa difidencia, que las páginas de los días previos habían ido gestan-
De la rutina de la melliza también discernía el hombre que la escri- do en el hombre, quedó confirmada en las nuevas palabras, con las que
tura de una carta diaria se había convertido en una suerte de hábito libe- anunciaba Anna Stesse (sin precisarlo) su paso siguiente, la justificación
rador o introspectivo, un tiempo abierto en el que Anna partía del llanto de tantas cartas entregadas a gente inalcanzable, al viento de los (¿tanto
de la niña, el paseo por el parque, el pago en la Sucursal de Correos, las así?) nombres sin carne: «en este momento la repulsiva, la aberrante me
compras en el mercado, para perseguir después una memoria en la que llama desde la cuna, y sé que he venido escribiendo para reunir las prue-
Emma estaba siempre a su lado: la llegada, procedentes del extranjero bas que me dan la razón: el desagravio, su hora, está llegando: ¡es ya! ¡Es
en orfandad materna, para radicar en la Ciudad, sus años de escuela, los hoy, hoy! ¿Me entiendes?».
amoríos seguidos y volubles de la otra y la no explicada soledad propia, El hombre no pudo sostener más el papel en su mano (un temblor
la ausencia definitiva del padre (un tal Gelarzio Stesse), cuando ambas agrietaba su frialdad de siempre). Había venido siendo usado ¿como
habían ya empezado a trabajar, hasta el día en que Emma dio a luz, y cómplice para una venganza? Era... ¡se trataba de una niña! ¿Cómo pro-
esto coincidió con la enfermedad de Anna y su abandono (forzoso al tegerla? ¡Ya era tarde!
principio y después resignado) de su empleo en un banco, donde habría Se había ya levantado de la cama: se acomodó los zapatos mientras
trabajado durante ¿qué?, quizá cuatro o cinco años como cajera antes revisaba la dirección anotada bajo el nombre de Anna en tantos sobres.

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ESA CALLE, Constitución, habría de estar a unas veinte o treinta —qui- Impávido, el tipo se le acercó y le dijo, en un tono de confianza:
zá más— cuadras de su casa (tenía que ir y buscar a esa gente). ¡Cómo —No, Gloria Villarreal, y no tenemos hijos.
no se dio cuenta! Detrás de tantos recuerdos y pormenores se hallaba El clasificador de correspondencia sacó de un bolsillo de su pantalón
la búsqueda de una indulgencia para ésa su resolución. Ahora tenía la el último sobre y se lo mostró.
respuesta a su inicial pregunta de hacía ya cosa de dos meses, sobre Qué El otro lo revisó. Parecía decirse, Eh, qué curioso, y con calma su voz
necesidad tiene Anna de contarme estas cosas... Su silencio (el silencio de este de nuevo le llegaba a nuestro héroe como un burdo homenaje a su aisla-
nadie múltiple que él había sido) la había hecho creer justificada para su miento, su incapacidad para hablar y saber de gente real y no fantasmas:
retaliación final. —Pues no, señor. Ésta es la dirección, pero nosotros vivimos aquí
Cuando llegó a la dirección, en taxi, unos quince minutos más tarde, desde hace 20 años. Y nadie en esta calle tiene este nombre, que yo
dudó entre tocar directamente a la puerta de las Stesse o interrogar antes sepa... Anna Stesse —y lo repitió como si quisiera aprendérselo de me-
a un vecino. El rumbo se veía calmo. La casa tenía un jardín pequeño moria o por lo menos despojarse de cualquier perplejidad—: Anna Stes-
que las luces de la calle delataban bien cuidado, y de la puerta exterior, se, bueno. ¿Por qué no la busca en el directorio telefónico? —y apenas
de rejas blancas, partía un camino rodeado de césped que terminaba en el señor le hubo extendido de regreso el sobre a través de las rejas, él se
la entrada a la casa, a unos cinco metros y a cuya izquierda se veían unos dio la vuelta, con la cabeza baja, y sin responderle (a ese desconocido
ventanales cubiertos desde dentro por cortinas de tono claro. Al lado de que lo miraba escrutándolo) dirigió los pasos hacia su casa mientras en
la puerta exterior se veía un timbre. su mente, asediada por astillas y luces súbitas, sólo se repetían palabras
Oprimió el botón. sueltas:
Una luz se encendió. A través de las cortinas el movimiento de una —...niña, una bebé, cómo era...
sombra. Se vio la silueta de un hombre que entreabría la puerta interior,
estiraba la cabeza y le gritaba, apenas cortés:
—¿Qué se le ofrece? ¿No se le hace que ya es un poco tarde? A LA MAÑANA SIGUIENTE, apenas hubo llegado a la Oficina Postal asaltó
Desde la reja el hombre gritó, maleado ante la intuición de su error: el segundo volumen de la guía de teléfonos. Lo abrió con violencia, ¡y de
—¡Las hermanas Stesse! ¿No viven aquí? ¡Stesse! Sterne pasaba a Steven! No se hallaba registrado el apellido Stesse; con
El hombre de unos 55 años, de rostro arrugado y cabello escaso, la sensación de un bloque de hielo derritiéndose en la espalda, silencioso
terminó por salir al jardín y, a unos tres metros, se quedó mirando al caminó a su escritorio.
extraño antes de decir: Se sentó (la mirada inencontrable), y con un fiel resquicio de espe-
—No. Aquí vivo yo, con mi esposa —y para entonces nuestro héroe ranza fueron sus ojos, llenos de ansiosas conjeturas, poco a poco asen-
ya ciertamente balbuceaba: tándose sobre los paquetes de cartas por clasificar: quizá —se dijo—,
—¿Anna? ¿Emma Stesse, la bebé? quizá ese último párrafo de Anna Stesse habría sido una broma o locura
pasajera, tal vez lo aguardaba un nuevo sobre con el nombre de la melliza
y la dirección falsa, ¡no importa!, ahora la mujer habría reanudado su
ronda de destinatarios con alguna historia diferente y Emma y la bebé no
habrían nunca existido, o bien podría ser que Anna Stesse hubiese sido
un pseudónimo y a partir de hoy ella sin duda usaría su nombre real o
cualquier otra nueva máscara de tinta para contarle a él (su cómplice de
ojos siempre ajenos) sus fabulaciones de mujer solitaria enclaustrada en
falsos espejos a quien él jamás encontraría en dirección alguna porque
ella no deseaba hablarle ni conocerlo: sólo imaginarse que alguien —un
falso gemelo— podría leerla en esta Aciaga Ciudad numerosa en nom-
bres y sin embargo vacía de rostros ●

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recién teñido de un marrón suave y con uno que otro resplandor Pasó la mano sobre la colcha de hilo. la mirada fija en la caja de felpudo blanco que cubría parte del piso se veía suave y adentro. no había nada más en las paredes. Por simple experiencia. probable que fueran los mismos hombres de hace cinco años. pues había logrado llegar. Isabel o tres horas. de sus piernas y nalgas entre los pliegues de la falda. El agua se también sin compañía. Bastante finalmente. y cuando abrió la puerta y entró. Mientras A primera vista. la cama y el piso estaban limpios. el muchacho que actuaba de botones se le adelantó como también la altura de los techos. Se sentó en el borde de la cama. la alimentaba el hecho de haber llegado a pie. El tono la tarde. A excepción de la pequeña que adivinaba el secreto de su presencia. una rápida inclinación de cabeza. que el cuarto de la vez anterior tenía una ventana que daba Apretó la llave en la mano y dio las gracias en voz baja. en este hotel en particular y a esa hora de la puerta del baño. una hora antes de que apareciera F. se miró en el espejo y se pasó una mano por el pelo. y la especie se acercaba a la entrada del ascensor. con un gesto en la cara copiado del otro. como solía pensar. Le echó un vistazo Isabel entendió que en el gesto había un guiño cómplice. acompañada de el corredor. como el nombre como los otros datos trazados por ella en el libro de la que pondrían en los muros de una casa deshabitada. Echó Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 156 157 . respiró profundo. Agradeció no tener que cruzarse con nadie más en de la recepción se la entregaba con una sonrisita. colgada a un lado de este registro solitario. que el encargado protagonistas. las líneas de sus labios gruesos. De hacia la calle. Nada extraño que abajo empezaran ya a pronosticar cuánto tiempo pasaría antes de que apareciera su acompañante anónimo. En apariencia se trataba de una muestra de cordialidad. se descalzó y en un vaso se cuando se registró por primera y única vez. con un maletín que LA BOTELLA apenas si remedaba un equipaje y el aroma de un perfume que probablemente ninguno de los dos habría olido antes. un sabor raro que la hizo pensar tercer piso. No le importó entonces la sensación de encontrarse en los dos le quitaba los ojos de encima. ni para protegerse del frío. sabría que tanto blanco intenso que las cubría no parecía pintura sino cal. atentos al movimiento un territorio sin dueño. Imaginó que a la suspicacia en la mirada de los hombres estaba pensado para cubrirse. en un gesto casi imperceptible. en madera húmeda. o. mientras subía hasta la habitación en el un leve gusto en la lengua. Estaba ahí. como si llevara muchas horas de viaje sin descanso. Isabel supuso que ninguno de nuevo. de dos Después de pagar por adelantado la tarifa de una noche. Sería una de las maneras que tendrían para matar el tiempo y medir la naturaleza furtiva de estos encuentros pasajeros. con un bigote grueso y muy oscuro. inmediato. pero al final de cada sorbo le quedaba Se sintió incómoda y. un desamparo físico que en una carrerita hasta el ascensor y le sostuvo la puerta para que no se correspondía con la felicidad y los estremecimientos que siguiera. guardada mucho tiempo bajo la sombra. el traje de dos piezas y los zapatos nuevos. pero había olvidado por completo esta parquedad. pues quizás los desconcertaba su aspecto. pero Había un fuerte olor a desinfectante. presentándose sirvió agua de la jarra que había en la mesa de noche. veía transparente y fresca. Recordó registro eran falsos. quería hacerle ver espacio de una desnudez irreal. donde se veía un espejo. la juventud aún patente en la moldura del cuerpo. pensó Isabel. un cobertor barato que no dorado. Se trataría JULIO PAREDES de una sospecha previsible. de idear el posible carácter de los innumerables recibió la llave y vio. también en silencio comprendiera cosas de antemano. como si él experimentó al final de aquella otra tarde. por encima del mostrador. que siempre mostraban un raro brillo natural. El al cuarto y tuvo la impresión inmediata de encontrarse en un hombre. las razones ocultas para reproducción de un paisaje campesino.

ojos le ardieron. felicitó a Isabel por la elección y comentó que tenía un beber del pico de la botella. como si porvenir de los dos. manera liviana de hablar. acercándose a su oreja. la acorralaba sin aviso y sin tregua. Ignoraba medio del ruido. desde la noche oportunidad de presenciar. —Dos botellitas. la sorprendieron de nuevo la serenidad y la naturalidad dentro.. ni mucho menos. Allí al hotel lo rodeaban las paredes fantásticas para proteger el corazón y a la que no corroían. Aún no sabía muy bien cuál sería la ceremonia que pensaba llevar a cabo ahí Entonces. entró al cuarto y se asomó también por la benéfica de todos sus otros días. los objetos Buscó entre el maletín y sacó la botella. En cruces ideales. nada más complicado que eso. Durante los últimos días la única imagen que le llegaba con las que respondió al llamado de F. de ladrillos y tierra. exacta. el en hierro forjado que adornaban la fachada. en la que un triciclo de colores. cuatro. los forzosos estragos de los días. sin ninguna razón obvia. Fue playa.otra mirada alrededor y tuvo un estremecimiento. ¿Conocerían alguna otra mujer que se haya tendido —Sí. ningún hombre —No. ¿Cuántas cabezas y caras se habían acomodado ahí? —¿Tienen hielo? Los dos hombres en el primer piso sin duda tendrían una cuenta —Sí. Isabel aún tenía la certeza de que. por favor? los cuerpos. Al final se había decidido por los falsos balcones cuántas le faltaban aún para llegar al momento más agudo. observara los encantos de un mundo desaparecido. señora. sin énfasis pero encantadora. un registro pormenorizado de las señales que dejaban —¿Me podría enviar una cubeta. Un consentimiento a la cabeza era la del recorrido que haría en solitario desde la inmediato que no fue el resultado. Vio además. Cuando. intercalaba sonrisas cariñosas y La combinación de las cosas y la escasa luz que bajaba a esa entonaba palabras sin trucos. el cuarto. Sintió el sudor en la y artículos de otro naufragio que sólo hasta ese instante tenía la frente. un temblor (✷) que la obligó a frotarse los brazos con fuerza. experimentó en silencio una conmoción florecitas de colores. una de las esquinas habían acomodado un jardín sobre una cama Así F. tónica no. mejor cuatro. en sus sucias de otras construcciones y descubrió un patio abajo. F. de la oficina hasta el hotel. por favor. después de años de sacudidas. Marcó el par de números que la comunicaban con el mismo aroma a desinfectante que bailaba en el aire de todo recepción. no. regadas alrededor. Sería la cuarta en las últimas tres semanas. Tuvo la tentación de empezar a ventana. como querer aprovisionarse de un escudo que no se desgastara Caminó hasta la única ventana en la habitación y que daba a con facilidad. una coraza como la que llevaban las criaturas la parte trasera del edificio. en esa punto desde donde iniciaba el retorno a la sobriedad controlada y otra oportunidad. señora. —¿Soda? —Soda sí. con una acacia joven y varias materas con mientras estuvo con ella. esa objeto incongruente y caprichoso para los propósitos del hotel. como azar cinco años atrás. Una imagen de sí misma que terminó por sumisión simple de una mujer que llevara sola varios años.. no lo confesara nunca. —¿Necesita vasos? Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 158 159 . como un semejante a la suya. Quizás la certeza se la transmitió su voz. Las fundas de las almohadas despedían con arena. como si otra vez le subieran lágrimas mezcladas Se tendió en la cama. pues comparar. Recordó haber escogido el hotel al cuando quedó a merced de este nuevo arrebato y que. señora. ¿Algo más? sola en esta cama? Se preguntó también si ya para ese momento —¿Tienen agua tónica? sabrían que no existía ningún acompañante. mientras buscaba una calle silenciosa en todos los anteriores. significaba ralentizar el avance de que. un mar lanzaba a la misma cualquier desdicha inesperada. a veces. apoyado de medio lado contra una pared. sin promesas embusteras sobre el hora de la tarde le provocaron una repentina melancolía. con la del resto de alguna cosa sabía que entrelazarse a F. pero la idea le nubló la mirada y los encanto natural y sencillo. entrando furtivo como ella. señora.

ya sin hielo pues el número de sus escarceos sentimentales era limitado. como queriendo fundirse. curvando los brazos y las piernas. cuando avanzara la noche. el mundo razonable y la llevaban. Influencias lunáticas que enrarecían Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 160 161 . Le habría gustado aclararle a esa otra voz. hotelucho para buscar el abrazo improbable de un fantasma. ¿Habría otra mejor manera que como cuando F. ésta de buscar aquel feliz estremecimiento? Rellenó el vaso con un trago largo y cerró los ojos. como su fuera una ciudad que en su interior contuviera esta especie de hermano mayor. levantado en la mitad de uno de más tiempo las pautas de su incongruente juego sentimental. todos la culparían del desastre. un rincón. cada vez más cerca de desistir. —No. la del hombre con el bigote grueso. gracias. absoluta certeza si con el trago que acababa de servir. como si tuvieran que lidiar con los caprichos rancios de una donde la calma era absoluta. tomada en la sala de su casa. Cuando abrió para apagada. De llegar a suceder algo semejante. Tanteó con la punta de los dedos el cuello de la botella recibir el pedido y pagar. al cuarto de un —Ya se las llevan. Algunos más furiosos que otros. vaciaba el contenido de la botella. pero del que no y la suavidad de su cuerpo. Recordó la emoción creciente que le había dejado la Se acomodó otra vez en la cama y mientras servía el primer proximidad del placer animado por F. pues impulsos fantásticos ● éste era un hotel donde cualquiera podría forzar la puerta. seducción callada. mirando hacia si transcurrieran en zonas de otros mundos. Se trataba de un velo encima que ocultaba y distorsionaba a propósito la firmeza acontecimiento de una realidad apabullante. Buscó la botella. Por la quietud y pero entendía desde hacía tiempo que los hombres identificaban el silencio del cuarto. Con extrema lentitud. como un dique resquebrajado: la tranquilidad familiar.. al lado de la cama. nada más. la estabilidad laboral. llevársela lejos. estiró los ninguna vergüenza. descompuestos y desorganizados. bajo una luz inventada entre las sombras y un inaudito no haberse cruzado nunca más con F. de no seguir por universos paralelos. que decidió regalarle a F. la cabeza echada hacia atrás. ni agua tónica. más tibio. se aferró a ella. aprovechándose del creciente desfallecimiento de su cuerpo. Parecía increíble que Bogotá buscarla. Un como si todo no hubiera sido otra cosa que el acercamiento a un montaje que hacía pensar en la instantánea de una estatua vacío. Así como los inesperados silencios en esta ciudad. Isabel sabía que podía de esas heroínas que entraban y salían del mundo a fuerza de agregar a esa particular simultaneidad otra capa sombría.. entrar y maltratarla. cualquier postura y ademán. creyó en una mujer sola una tácita oportunidad sexual. empezarían a sorprendió el silencio alrededor. el delicioso avance de una trago recordó con una sonrisa la fotografía en blanco y negro. Justificarían su pérdida por la continua equivocación emocional de abrirle paso a estas furias sin cordura. Decidió dejar la luz y respirar con fuerza un aire nuevo. como en pose dramática. la confianza de los amigos. Hacer una parada. se arropó con la colcha de hilo.. La En unas horas. varios. Un cuerpo que podía adoptar sin podía concluir si era falso o verdadero. La volvió a asustar no saber con maliciosa del hombre joven. de nuevo. los sectores más ruidosos. No podía considerarse una experta. se encontró de nuevo con la sonrisa en el piso. como cuando bajaba del carro para estirar las piernas y los brazos No se dio cuenta en qué momento oscureció. ahí sobre la extensión completa de la cama. Sin embargo. el calor en el pecho. que la oscuridad parecía incrementar. el temblor en las piernas. seguía considerando un rincón impreciso. dedos y palpó el piso. que lo único que ella se había propuesto para esa (✷) tarde era detenerse un momento. pero no la encontró. velada. pero por unos segundos ser el único ser vivo alojado en el hotel. siempre posible. que periódicamente inundaban todo alrededor.

que era al mismo El mundo árabe. acababa de descubrir una conspiración altos rangos. y así podía conocer íntimamente los estados de ánimo de sus ministros. dijo a poco todo el mundo se convirtió al Sistema P. compuesto. y pronto todos los países árabes se unieron bajo un solo Gobierno. acondicionada en los sótanos del palacio. Sólo así se pudo realizar el sueño del Panislamismo. un golpe de Estado blanco. a meditar. sin quererlo». a los filósofos educados en las grandes admirables resultados. toda pareja de hermanos mellizos tenía su porvenir Todo comenzó con una traición. donde podía aspirar a los más tos petroleros del Golfo Pérsico. Australia e «A nadie se le puede controlar completamente». con era el único ser absolutamente confiable. África Islámica. se encerró en su palacio. con imanes. tenerlo bajo total control. El Emir El Fasher. asegurado en la Administración Pública. simultáneo y pacífico. América del Norte y Ártico. sí». «¿Es seguro eso?». sea tentado por la traición». controlado las 24 horas por personal médico especializado. «pero tienen que ser del mismo hasta entonces había sido privado de los máximos poderes. pero sus encarnizadas discusiones se revelaron de las minorías étnicas se adhirió al Sistema Pérsico. presidencia del mellizo Giuliano Cavenetia. un solo y totalitario espíritu ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 162 163 . pero le repito que para eso tienen que ser mellizos univitelinos. Al cabo de un mes juramentaba el nuevo gabinete. trial-militares y administrativos fueron confiados a los mellizos. su ministro no podrá traicionarlo. El sistema marchó estupendamente bien: cotidianamente el Emir revisaba informes sobre sus prisioneros. en una prisión do- rada. fastidiado. tenía seis y encierra al otro en prisión donde médicos y psicólogos chequeen sus hermanos gemelos —eran séptuples— y que eran ellos los que ahora reacciones las 24 horas del día. adivinar sus intenciones. de uno de los califa. puso a la cabeza de cada uno de los siete gobiernos a un mellizo. contra su vida. le dio la ansiada respuesta: «¿Qué importa». el turalmente malvado? ¿Eran todos los hombres real. Islas. y bajo la tidumbre. las cosas se sucedieron muy rápidamente: la convocada por el Emir se encerró durante varias semanas tratando de democrática Unión Europea desgarrada por el terrorismo y las luchas hallar una respuesta. el aventurero Otakar Enescu. «Si su majestad toma a uno de los mellizos como Primer Ministro. Todos los aparatos indus- Fue un aventurero. Por otro lado. continuamente convulsionado por movimientos ex- tiempo su primo hermano. por. comenzó poco a poco a adoptar sus coaligados. a los sabios eruditos. Asia. para impedirle que administrativas: América Latina y Antártida. «que el hombre sea bueno o corrompido por naturaleza? Lo que usted Hacia 2019. Otakar Enescu. quien. óvulo. Y poco do ajedrez con el Emir. el planeta se había dividido en siete grandes regiones necesita es. Después de hacer rodar su cabeza. África del Sur. y es que. encabezada por su Primer Ministro. Convocó a los viejos el sistema —que desde entonces se conoció como Sistema Pérsico—. Emir. vista la eficacia del sistema. dijo pensativo el Emir. zados por la cirugía plástica. y la de tremistas y conspiraciones palaciegas. o potencialmente del Emir Ben Kassala. repuso el soberano. dejándolo librado a la incer. ¿Era el hombre na. repuso el Poco después corrió por el mundo entero un atroz rumor. menos. pues se logró la estabilización del Ejército y del universidades occidentales. traidores? ¿Se podía confiar absolutamente en alguien? La asamblea De allí en adelante. simplemente. al de Jefe de Estado. el inventor del Sistema Pérsico. repuso Enescu. naturalmente. para que tengan idénticas reacciones». y los colegios coránicos. Europa y Groenlandia. La conspiración «Sí. vagamente rumano. y pronto el Parla- estériles: nadie pudo decirle a ciencia cierta al soberano sino que Alá mento Europeo pudo decretar la unificación del Viejo Continente. pues sólo así tienen reacciones idénticas». «Cómo así?». jugan. de los gemelos nacidos del mismo óvulo. y el otro vibrando de temor. gobernaban el mundo bajo diferentes identidades: siete rostros disfra- que el mellizo lo delatará mucho antes. Al año siguiente. e impedir toda traición. en su totalidad. que «A los mellizos. por hermanos mellizos univitelinos: uno de ellos vibrando de RODOLFO HINOSTROZA emoción en el estrado. revelarle la verdadera naturaleza de la traición. mellizos presidiendo a cada uno de los países de la Unión. y los conminó a Aparato de Estado.

esgri- en cualquier zanja para verlos evolucionar en una pecera improvisada. y a la mañana siguiente cata siempre vestido en uniforme caqui y con libros amarrados contra las ranitas nadando en la pecera. que difícilmente otros compartían. mía unos valores y terminaba convirtiéndose en un código de conducta. cuando comenzamos a sentir que cambiábamos de intereses. de más arrastre o cómo girar la mano en el momento de lanzar la bola con escasas diez hectáreas o incluso menos. Nuestras preguntas sin parar. mundo y Eduardo y yo éramos de los aventajados del curso. Entrábamos en las zanjas con mallas. jugábamos fútbol y hasta aprendimos boliche. nunca conocí tal coincidencia de miras en todo. Y ya entrados en bachillerato. A la par de las clases. y nos podíamos perder desde las mañanas sin que los hogares se inmutaran. disecábamos). cada quien para su casa. Nos Más allá de las imágenes de la niñez. entre brotes to grado. decía el gordo Sánchez. Ha debido de ser entre quinto y sex- presas. Se la debemos a Juan Andrés. veces hasta con mascarillas (invento de Eduardo). y a el pecho. Al cabo de los días. Me temo que recreo la estampa de una foto de fin de curso. ANTONIO LÓPEZ ORTEGA todo para nosotros. estamos con renacuajos. A Eduar- con botas de caucho que nos cubrían hasta las rodillas. desafío llegar a lo más hondo para saber si las botas respondían. Ocurría. Eduardo y yo. infinitud. reproducíamos el mismo hábitat de la zanja. transparente. mi mente lo res- despedíamos de tarde. Adi- acumulada. suponemos. ese tejido de pureza. Nos metíamos cionalmente. las más de las veces. el fútbol. nos bañábamos en la piscina. matemáticas y Rondón en biología) nos cambiaban las perspectivas del Lagunillas era en ese entonces un paraíso. Sencilla- mente llegábamos a casa a fin de tarde. el conocimiento lo vertíamos casas eran especies de palafitos y estábamos a escasos metros del lago. y entonces era cómo tensar las cañas de pescar para lograr Visto desde el aire. que son muchas. el que viajaban los obreros de perforación. y a ella nos aplicábamos con me ha resultado de una dimensión pequeña cuando para nosotros era la esmero y pasión. quien disponía de una lancha rápida en el mismo muelle desde lo que cuenta. tar. Todo mezclado y a la vez. que eran nuestros patios de juego. y más específicamente Cam. cuando el conocimiento se nos abría como un territorio por conquis- el origen de la amistad más duradera. pero al minuto amor por el conocimiento fue el mismo: la biología (con iguanas que sabíamos que era mentira. contestando po Carabobo. tres años seguidos. para asegurar bien las donde posábamos como ángeles. donde de Eduardo veíamos cine. sin que supiéramos. Y la verdad es La pesca en el lago fue uno de los grandes capítulos. o más precisamente a cias intactas.Versión que retenía el impulso del lago. Todo debía tener una razón. Nuestra historia común. La mirada del niño. sin filtro ni carbón. Los pescábamos muchos pertenecía a un país desconocido. y nuestras madres casi nos cogían con pinzas. He vuelto a esos espacios para piquete para que hiciera un arco preciso y se llevara la mayoría de los reconocer nuestras andanzas y no he logrado calzar mis recuerdos. Pienso ahora en el tiempo transcurrido en las zanjas. estuvo siempre en- tre Eduardo y yo. con la inmundicia donde el uno iba en auxilio del otro. para nosotros un dragón dormido. escuchábamos conciertos. y que para En el recuerdo más remoto. Esa libertad de los inicios. y era siempre un do y a mí nos gustaba siempre lo mismo: la pesca. y siento que allí está el núcleo de todo. sin distorsiones de tiempos cercanos. pensando en que era mejor echarnos completos en una lavadora antes de subir a los cuartos. Allí teníamos el dique. lo engrandece todo. sin importar las circunstancias. porque es finalmente su padre. pues lo veíamos salir con los pies empapados. la música. lo sé. Reyes en desde siempre y por siempre. Todo pines. gravitaba en el fondo. «Éstas los álbumes para coleccionar barajitas. donde vivía la nómina ejecutiva de la compañía. de hierba mala y agua estancada. insaciable. Campo Carabobo sería una cuadrícula perfecta. Tres maestros inolvidables (Lugo en castellano. la física (con péndulos colgando de un hilo) y la química Era siempre un milagro descubrir a las ranitas saliendo de la envoltura (mezclando traviesamente sodio con agua en las pocetas del colegio). hubiera preferido preservar las viven. Nuestras rutinas eran exclusivas. siempre. el me las trajo papá de Holanda». vueltos unos harapos. allí teníamos el club social. allí teníamos los jardines de todas las ca- sas. al menos durante que me he arrepentido del viaje. en todo. como una malla que nos recogía de cualquier caída. gracias Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 164 165 . En muy poco tiempo. Nosotros en la zanja.

con las graves —árbol o áspid. sin niero Fuentes. era en verdad un muro de contención. labra acentuada. con un equilibrio sutil entre acidez y azúcar. estaban Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 166 167 . amontonados inolvidable. decía Eduardo de una de mis torres. que nos servía de merienda. Llegaba Desde tercer grado. Tenía no importa si cierta o falsa.al impulso de dos motores fuera de borda. nos alejábamos del dique calibrara la del otro en silencio o con pocas palabras. sobre todo dulces. La Jeannette al cine. moldeando todos nuestros actos. dique alargado y hecho con rocas traídas piezas y herramientas. pero la mía era eleva- que hacíamos con mecano llegaron a ser sofisticadas. Al final. rodeado de mente prohibido ir. La madre era Beatriz. si alguno de los dos pronunciaba una pa. también podía ser relámpago cuando se mo. y Silvia. Bueno es recordar que Lagunillas tornillo que no encajara o una instrucción mal seguida— para que el toda. insertando el anzuelo a todo lo largo El padre de Eduardo. grandes. casi faros. oriunda de Barquisimeto. que caía sobre sus hombros. para que cada quien podíamos ver cómo las aguas del lago. Cada quien operaba desde su esfera. y más de una vez. llegué que siempre me pareció más musical que memorístico. en nuestro flanco derecho. Campo Carabobo. Allí pescábamos sobre has hecho». Mi madre los recibe con alegría y no deja de alabarme. Eran dos las hermanas de Eduardo: Jeannette. la resistencia a dejarse sacar. de la dura faena. gravitaba en sus tobillos. con Ciudad Ojeda y otras ciudades lacustres. Retengo una imagen. en sus mismos pies desnudos cuando corría alrededor de obvias. la piscina del club. Y el muro. «Pájaro». y yo en otro contiguo. dicho en un salón mí. ensimismado. un dique de construcción. Nos cuidábamos de que el engarce fuera perfecto. nette Fuentes. ni veíamos el dolor serpenteando. pues la corvina era astuta y advertía a tiempo tener allá algunos familiares porque se ausentaba al menos una vez al cualquier engañifa. Llegamos puente sólo significó para muchos de nosotros postrarse ante una prin- a sostener torneos en los que. al que teníamos expresa- canzaban alturas desproporcionadas. venía de un país extraño —Guayana Francesa— y parecía ningún reborde metálico. un conjunto de residencias exclusivas que era apéndice de mágica: el pájaro. Seguíamos aprobación o crítica. como si en ese solo acto se y se derretían en la boca. la mía estaba más cerca del muro. sin que eso significara todo cor vinas con cañas laboriosas y carnadas muy frescas. Los tirones podían llegar a ser fuertes. nos ponían a año. Esto otra de la misma familia. formaba parte de esa otro sugiriera soluciones o atajos. decía siempre a pensar. y por otro lado el relámpago también sabía ser corría un río muerto. Adicio- mas de remolque. Su casa era más juego. Cuando nos parábamos sobre el muro y veíamos hacia el sur. con manjares diversos. estuve con Eduardo. deshilachado. Algo del padre. o a un cumpleaños. una mujer real- prueba. se me antojaba como una fórmula Las Delicias. Belleza extraña en medio del petróleo. cruzar ese pájaro cuando su luz quebradiza venía acompañada de canto. da. Pienso que la corvina adiestró no sólo nuestros múscu. por ejemplo— al sentir que eran menos en sus brazos. La casa de los Fuentes. que en el recuerdo siempre es una niña. El conocimiento se convertía rápidamente en cuando no había expediciones o aventuras riesgosas. con cajas abiertas y bloques de los ríos de Trujillo. uno en cada mano sujetos por la cola. sólo quedaba una especie de depresión. los que podían paralizar al más indiferente. o quizás desde antes. ondulado. al. de un gris gatuno. sólo nos quedaba un carrete mente afable. De Jean- unos tras otros y salpicados de hielo en escarcha. de varias platafor. y un cabello castaño. incluso en travesura. con un método era miradas o comentarios. y para llegar allí se atravesaba un puente bajo el cual vía de una rama a otra. y las torres que armábamos con lego. nos fuera la vida. «Es la más alta que y de las torres y llegábamos al centro del lago. con una faldita floreada. Pero ese enunciado de pájaro o relámpago. «relámpago o cúspide son palabras esdrújulas». Eduardo. y arriba en tampoco unos ponquecitos con pasas. más petróleo que agua. pero eran sus ojos estriados. con un jardín trasero poblado de árboles. los. y concebido por ingenieros holandeses para evitar que el lago inundara los en cierto momento alguno de los dos mencionaba algún tropiezo —un suelos deprimidos por la extracción. la obra ya terminada en cada círculo. en la que llego a casa con dos ejemplares un rostro lozano. curiosa. lo cual nos permitía disponer de toda la planta. instrucciones al pie de la letra. cesa: Jeannette de Las Delicias. llegamos a estar todos enamorados. que comíamos salidos del horno cubierta nosotros tirábamos como posesos. por lo demás. conocido en Campo Carabobo como el inge- de un camarón. belleza que fijaba otros horizontes. Las grúas grande. como gran trofeo del día. creía yo. Abajo en el lago No olvido su limonada. Yo me quedaba quién sabe si una cierta ascendencia francesa. de mejillas levemente coloradas. y todo maestra Lugo nos enseñaba el arte de la acentuación. nalmente. con los años. Puedo recordar la cava llena de pescados. Eduardo en un círculo. Se le daba bien la cocina. y cariñosa en extremo. tipo palafito. también nuestras mentes fueron luego otra cosa. el otro no podía tardar más de dos segundos en hallar Yo podía pasar el día entero en casa de Eduardo. Con el tiempo. confrontación. quedaba en nimo y bajo cualquier mañana soleada. o él en la mía.

previendo un mun. reflejo de la nueva vida en Caracas. y creo cuando nos daban noticias de una inundación inminente. pero vete de aquí. Las guardias proporcionada. como un pez salido del agua. En el club descubrimos una can. inédita. pero más de una vez el gordo Sánchez. Estábamos en primer año de bachillerato. las aguas llegaban hasta las inmediaciones de El sus dientes muy blancos.muy por encima de Campo Carabobo. Todavía que el propio muro deshecho y con cadáveres flotantes. una cierta era el tiempo que mediaba para el viaje. Tal variedad de dulces y postres sólo buscaba un horizonte cada vez más remoto. caras. Comenzaba a percibir que los llegamos a sentir bajo la piel. tan sólo nos miramos de arriba a abajo para reconocernos de simulación: más que dar voz de alarma a la vista de la primera ola gi. mientras Eduardo dormía. her- propio de la separación. Su belleza era la misma de antes. más tristeza que celebración. La novedad mayor. hasta allí me llevó Jeannette. y recuerdo haber es. nos sumergimos la sujeto entre mis labios. En aquellos tiempos se hablaba de un efecto: que mi corazón. para cutiva. Si de verdad pienso en roturas. Quién sabe si en ese alejamiento fiesta de despedida. al unísono. desde la distancia. quedara clavado en esas unos siete metros de diferencia entre lago y campo. En los momentos más críticos. con alegría. Buscábamos quedar exhaustos. En la escuela. lago. y en algún mo- cas. en esas casas. roto pues todavía creo ver a Jeannette mordiendo un ponquecito de pasas con el dique en un punto. Temiendo la despedida. y durante vez con menos gente. Llegar a Lagunillas un año después de mi parti- la fractura? ¿Serviría treparse al árbol más alto? Bajo este impulso. al gordo sólo le interesaba resguardar por Eduardo nos colocaba en una situación incómoda. Beatriz volvió a preparar otra merienda de despedida. casi perturbadora. pues era preferible experimentar ese vértigo que el final fue una señal extraña. pero Eduardo era también el pasado. y yo no hacía otra cosa que mirar a Jeannette a los tardes sucesivas. en un jardín con bancos. como seres del sexo opuesto. sabiendo de goma contra la pared. Las noticias de Eduardo en Caracas me sorprendieron. gruñía en su defensa cuando lo se quedaba sin compañero de juego. Recuerdo la fragancia. no cabe duda. Si me preguntan por más interesados en las niñas que en las torres. Las casas en los árboles. latas. por favor». las caminatas por el muro. que besarnos una noche. Jeannette metió la lengua en mi boca. el aire quieto. Cada vez que Jeannette muerde. brevísimo. A mi padre lo transferían. Para nosotros nunca estuvo clara esta situación. El abrazo que me dio Eduardo al de la agonía física. fue encontrarme a Jeannette convertida en una adolescente muy bien do oceánico en el que pescaríamos corvinas para siempre. entre telas diversas. inmovilizado veres. y por largos seis meses. en el medio de sus propios vestidos. y me erizo. convocando a todos los amigos de Campo Carabobo y Las Delicias. besos sucesivos. mi piel queda Menito. cajas de herramientas. marcada con el arco exacto de sus dientes. cuando traje la noticia de el significado de la palabra clóset diré que es besos. Los días transcurrieron. la madre de Eduardo. Allí construiríamos nuestro fin de mundo: con ví. Pues casa. aunque Lagunillas fuese para ese entonces una merienda inolvidable. en la piscina. fue como decirme: «Te quiero mucho. Eduardo los víveres. en campeonatos interminables. temporalmente. Mostrar mayor interés por Jeannette que gante para que todos subiéramos. llegué a tomarle la mano y acariciarla. en esos árboles. y o jugar como nunca. golpeábamos la pelota ojos. los torneos de squash. ¿Estaríamos o no en el momento de en casa de los Fuentes. colchonetas y atalayas para divisar el con sus mismas señales. creo. apenada. Nos besamos en ese espacio estrecho. desplegó en mesones y manteles bordados con expectativa. de lo que vino después. nos dio por armar casas en los árboles y cambios eran enteramente míos. No nos pudimos saludar como lo hacía- se le dificultaba subir por las ramas. Las recibía Beatriz. mi padre asintió a dejarme disfrutar las vacaciones se prestaba para todas las fantasías. Y Beatriz lo logró. pero un trazo grueso de nos las turnábamos. esta cha a la que de niños no teníamos acceso —la de squash—. temiendo un horror mayor en un punto. pero con el tiempo la eventual rotura del muro Al año siguiente. la maestra Lugo organizó una mano. un verdadero pretendiente. a buscar a Eduardo. mayoritariamente. pero Jeannette ganaba reprendíamos por no seguir el manual de salvamento. hasta altas horas de la noche. Eduardo y yo callamos. que da no me mostraba un paisaje diferente. máscaras (las mismas de los renacuajos) y chapaletas. viaje. No se trataba de negar la edad de Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 168 169 . con catorce años ambos. Iba establecer guaridas. que no mi paladar. subíamos con que Eduardo lo advertía con pesar. fue mi mudanza a Cara. que nunca terminábamos de avistar. en el borde que había despertado a un monstruo. Ella me evitaba y se volvía. todavía la sujeto en un mar de complicidades mayores. mos en juego incesante. siento que la primera que tuvimos en el cine. se nos durmió en pleno ejercicio mos de niños. mento. cuchado al ingeniero Fuentes decir que en un ensayo de simulación. y dos días antes del estuvo la raíz. Veíamos televisión entre nosotros. no me interesaban tanto como antes. que convertía. nos concentramos en compartir humedad. «La comida es lo primero». para una posición eje. el aroma. a quien ya sensualidad le raptaba el cuerpo. tan dolorosa como inexplicable. sin cómplice.

me contaba alguna vez. más que aplicado. Yo no quería aparecer yo compartíamos cafetín. o casi. po. de pocos alumnos y con fama de exigente. El Eduardo que yo redescubría después de unos años me resul- ingenieros expertos en extracción de fosas bituminosas. Tenía otras maneras. Y el adolescente. en otra instancia. En poco tiempo. Los suyos. común que palpitaba. mientras Eduardo llegaba derrotado por los trasnochos. decían los legos— y él también. Fuentes siempre fue tan amable como geniecillo al natural. han resultado entrañables. estaban destinados a dormir y sufrir juntos. me bajó de Sartenejas. Pero a los tres meses. ausentándose por largos períodos. fue lo único digno segundo lugar: una posición que siempre lo hizo infeliz. pero en esos tiempos la amabilidad de su carácter debió de ha. como para dotar de expresión a los inexpresivos científicos— fue una sorpresa inolvidable. pero nos ayudaba saber que nuestra promoción era de apenas once es- centes. y se desvelaba por tener las mejores notas. que en Lagunillas se tábamos. que le quedó en sus años postreros. Lo natural es que hubiera coincidido conmigo. No sabíamos cómo actuar. una espada de acero que debía doblar a su antojo. tie. en el colegio al que todos los de Lagunillas llegába- mos por convenio suscrito con la compañía. en el puro e instantáneo de otra manera. Quizás ello explique por qué a Eduardo lo inscribieron en un liceo caraqueño exclu- sivo. sin una gota de sol en el rostro. Yo lo sabía en un punto de la ciudad y él me sabía en otro. Para el momento de su llegada. especie de maribo un año más de la cuenta. el pelo menos ensortijado. le taba muy serio. con poca vida social. por el otro. reconociéndonos ya como adultos. Al menos así lo recuerdo. siempre lo he pensado. pelo un entonces un carrito de segunda mano. y más de una vez. pero esa especie de aparta- miento sólo trajo a la larga separación y no pocas dosis de dolor. La carrera rácter de Fuentes se agrió. Eduardo y ne la memoria corta. En poco tiem- ber sido pisoteada por unos cuantos envalentonados. en general. El transcurrir de la carrera le reservaba a Eduardo un más que traducía en un seguimiento semanal de las calificaciones. el manejo de una batallada huelga sindical lo retuvo en Para. Miraba fijamente. en como mucho. poco largo y quizás una jerga que nadie entendía. entre nieblas. Lo curioso era identificarnos en el presente. y debo admitir que les y hasta trotes vespertinos que nos despejaban la mente. lideraba un grupo de Francia. que antes. riguroso. en sus rutinas. eran los más destacados de la promoción. aunque a veces no se supiera qué miraba. Descubrirnos el primer día de clases en la primera materia —una electiva que llamaban Lenguaje Uno. aunque en el fondo hubiera un nuestros grupos. Felizmente. intereses y ambientes distaban de ser los mismos. Pero Luis Alfonso. se presentaba a las pruebas sin repasar una línea. En esos años cultivé el puro e instantáneo presente. a la larga. Era más flaco la Guayana Francesa. de estar a la altura de las circunstancias. aunque en el fondo hubiera un territorio la amistad con tres amigos que. y un Lo curioso era identificarnos en el remate de estudios juntos. con la sola excepción de Jeannette. yo entraba en tercer año de bachillerato. Yo tomaba una carrera que nadie transitaba —Física pura. porque sólo atinábamos a vernos y sonreír. tudiantes y que a lo largo de toda la carrera los miembros de este grupo echamos al cesto lo que no nos interesa. Fue una época en la que el padre viajaba mucho. los obstáculos eran prueba superada. Estudiaba y estu- encomendaban la tarea amarga de cerrar operaciones de producción en diaba. Tratando de afirmarnos. Una leyenda negra admite que el ca. la universidad nos reunió cuando menos lo esperábamos. de estudios en transferido para una posición doble: por un lado. vive más bien por impulsos. sino de identificar cómo nos relacionábamos con ella siendo adoles. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 170 171 . sin más. la competencia era un hecho que todos comen- pre transfirió a Eduardo como su único hijo varón. sesiones de estudio bajo los árbo- como un provinciano ante mis amigos caraqueños. pero presente. para su infortunio. biblioteca. reconocimiento de la geografía patrimonial creó un cóctel explosivo. Tenía en ese adaptarme a la gran urbe no fue cosa fácil.oro. territorio común que palpitaba. nos hubiera reunido presente. seguían todos Eduardo en Caracas se explicaba porque al ingeniero Fuentes lo habían igual. que la combinación de tareas duras con el fue para él un desafío. No terminaba el primer año sin que supiéramos que Luis Alfonso y él Para colmo. El rigor que siem.

la tesis de un co- volví a ver. en Montpellier. infundadas o infancia. Las voces nobles hablan de que Eduardo las ingería para poder es- miento doble: por un lado. Eduardo hizo vida En este punto debo hacer la salvedad de que todo lo que sigue puede profesional nada menos que en Stanford. en los que necesité mucha compañía. sofisticados el espacio interestelar. y al poco tiempo su asistente. lo que le da haber compartido con él todos esos años. ya establecidos del ingeniero Fuentes. De mane- resaba era la pesca. pero Eduardo se que vino después es difícil no pensar que allí estuviera la raíz del mal. que nunca podré borrar porque de hacerlo me y Beatriz aseguraban tener la mejor nuera del mundo. y Fuentes que vienen en mi auxilio. mas no de materia. Seguía en que la presa de sus días finales pudo haber sido él mismo. Sin embargo. lo que nos sostiene. eso mentos difíciles. algunas de los propios familiares. prevalece una nota oscura. y le ofreció como prueba máxima de amor dos hermo- lado. Los viajes a Caracas escasearon. la funcionalidad del Norte se fue imponiendo contra viejos hábitos y me con una afligida Beatriz en un supermercado. noticias de la oficina. otras más de compañeros de universidad. asegurando concentración total. sigo tirando de las corvinas con él. Las personas desaparecen. El mes del acto de graduación en Sartenejas. septiembre. Me pregunto viajó para abrazar al hijo con toga y birrete. Beatriz me mostraba una cierto de su paradero no sé si su testimonio sería de ayuda. Eduardo estuvo es lo que sabemos. las el otro extrañeza. diligente. hermosa hasta donde he podido ver las fotos. maravillada corrido siempre está Eduardo como un elemento fundador: sigo pescan. Se do renacuajos con él. Chantal siempre estuvo a su ser enteramente especulativo. lo que nutre la conciencia. pero por tudiar de corrido. Me hubiera gustado tener a Eduardo a mi lado. amor puro. No lo Cobra entonces realce la especie de las anfetaminas. Es así y no sé explicarlo de otra manera. buen amigo al final de la ruta. y en ese re. Las he enhebrado observatorio. adosado a un pupitre. alejaba de una escena mayor: la del mundo y sus seres partícipes. del sentido. pero incluso contando ahora con el dato sas hijas. es en el capítulo estadounidense. y la imagen me genera un senti. yo me alejaba de la escena. de saber no tan nobles hablan de otras necesidades. tener una presa en la mira del rifle. En mo. y azarosos. Sólo tengo foto de cartera con dos nietecitas enteramente rubias. Creo que la noción de compartir. prevalece para beneficio de los otros. Beatriz se secaba las lágrimas si en aquel momento de nueva separación morimos del todo para entrar con un pañuelo. nació en compañía de del alma. desmiente la especie con el rigor que Eduardo. En el encuentro del supermercado. debo decirlo. pensé— porque lo único que le inte. de realización. cuando ocurre el primer o único evento trágico. Me pregunto si supiéramos lo que realmente aconteció. pero a la vez lejos. Es allí. que muchos de nosotros. lo que en verdad murió fue mi presencia en lo hondo de su sentimiento La estampa que nos refieren es de dicha. al menos no físicamente. y nunca los de sus semejantes. en encuentros diversos. firme y decidida. y todo parecía indicar que la vida últimos momentos que recuerdo haciendo vida con mi gran amigo de corría como un torrente vigoroso. Es como si nunca rescatarlo de la memoria para también rescatarme a mí. devoción. Estaba en una doctorado. sin interrupción. Busco siempre la carne Provenza. como estaba ante un profesional que ya tenía estatura de maestro. Luis Alfonso. otra vez topándo. Mi padre traía noticias rutinas. Ciertamente. pero lo que dejan. Veo su rostro en la no. sin saber ra que Eduardo dio un salto de geografía. La vida académica versiones a la mano. Chantal. aclarando o desmintiendo. De Montpellier. pero su padre adelantaba en secreto —ignoramos si presente. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 172 173 . y lo que supe después siempre fue mienzo de adicción que después se hizo incontrolable. el mismo mes de su ingreso en la Universidad de Montpellier. agregando o descontando capas. desconocida. mueren. Me pregunto si lo que hago ahora es sin embargo. La noticia de mi abandono —dejaba la carrera entre problemas fa. Chantal le besaba los ojos y la frente. una vez conversando con la bella Jeannette. Eduardo se graduó de físico con honores. parecía estar más informado miliares y dudas vocacionales— no pareció afectarlo demasiado. donde pasaba horas y horas midiendo con instrumentos con el tiempo. buscando especializaciones. pero según lo o memoria. donde comienzan las versiones sobre el uso de estimulantes o anfeta- lejanía. Estrella ascendente en el campo de la astrofísica. de cambio. Fueron los lo suyo. Hablan de una mujer de han hecho. de debilidades del cuerpo o que nada de lo que hacemos lo hacemos a solas. por personas interpuestas. su futura esposa. la caza. minas. Son imágenes casaron en una ceremonia familiar. es como si faltaran informantes. y en parte también muero. Descubría que para él los problemas reales para premiarlo o castigarlo— los trámites de inscripción para seguir un eran siempre los suyos. Fue su compañera de estudios. y hasta el viejo contendor con unos cuantos años. con los padres de ambos. Eduardo repitió la borraría a mí mismo. Nazco con escena al cabo de unos años y se volvió a graduar con honores: Fuentes Eduardo cada vez que lo evoco. sufrimiento. otras de amigos para Eduardo no era más que una caminata diaria entre el claustro y el comunes. en una fase más cercana al recuerdo. fue zanja —la zanja de los renacuajos. momentos de ruptura para mí. quieto.

sino de reproducir siquiera un ápice de su dolor. Las palabras de Eduardo hablarán mejor que las mías: pertar con el volante oprimiéndole el pecho. proyecta rostro. Un impacto inusitado. bajo la lluvia. innecesario. y camina bajo la lluvia. Golpea. y es el único que se mantiene en vi. Da voces. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 174 175 . un dolor que es el grueso de los días. no respire más bajo tu regazo? ¿Puedes entender que tus hijas niñas desamparadas lloran para que nadie las escuche. Caen dardos sobre el parabrisas. Está accidente. pero por única respuesta obtiene los picotazos incesantes un sentido. Sangrar y a diferencia de Chantal no apagarse en el sangramiento. Necesito un suplicio. opto por ensamblar la de Eduardo. No quiero manejar. le debo esta agonía. nublando la visibilidad. y ni siquiera hacia la muerte. me niega. Puede entenderse que sea una carta desmembrada. llueve sin parar. sino hacia la disolución. Un ella. lento y venerado suplicio: un torniquete. más impulso que otra cosa. creo que me hundo. porque de la lluvia. solo frente a la lluvia. que ya tendría auxilio. Huyo de la lluvia. mirando al cielo. estar al frente de un volante. Las niñas crecen bien. Parecía una carta espejo. reflexivo. con charcos en los que yo era el pretexto para que él pudiera reflejar su dolor. solo frente a la lluvia. con un poste o una base de puente. salvo luz cegadora. lentamente. me describía el el delantero Chantal comienza a acurrucarse contra la ventanilla. grita. Le debo este ritual. buscando cualquier calle. socavándote la carne? Veo astros en el telescopio y sólo veo el rostro de debemos verlo intentando abrir la de Chantal. La toma finalmente entre los brazos. unos clavos entrando lentos en las palmas de mis manos. debería apagarse. pide cargo. un epitafio. y en fos inconexos. su descorazo- bordes. golpea sin parar. y mantenerme en agonía perpetua.irremisible. Ésa es la imagen que Eduardo rescata al des. sean seres prescindibles? ¿Puedes entender que tu vida sea una verdadera conde- na? Quisiera sangrar. sesiones diarias. proyecta a Chantal contra el parabrisas. de párra- asiento trasero vienen las niñas dormidas. de puente. Mi mente se apaga. unas laceraciones. huyo de los postes. es el que me atrevo a transcribir. un dolor impacto inusitado. ¿Puedes entender que la carne amada se Eduardo: Chantal muerta entre sus brazos. o no crecen sin la madre. Sólo autobuses públi- cuerpo inerte. Sangrar con los ojos abier- tos. Es otoño tardío. No dirijo tesis. pero en verdad golpea porque Chantal es ya un con psiquiatras. de ahora en adelante. creo. Chantal. Nunca le contesté. Que no me lleven al borde. La calle está mojada. hombro contra hombro. en la hasta la una de la madrugada. Las niñas lloran. Que más bien me mantengan en el umbral. Sangrar y Está solo Eduardo. que le parte la existencia en dos pedazos irreconciliables. Chantal y Eduardo atraviesan la ciudad de noche. si acaso. desangrado. Dos meses después del accidente. Tiene el filo del vidrio bajo el cuello y su Lo sigo leyendo cada vez que puedo para extraerle la savia que todavía cabeza oscila hacia afuera. Ésta es la imagen terminal que más ha querido fomentar no tolero las imágenes que me ofrece. a Chantal contra el parabrisas. en la que han departido nunca supe cómo o por qué contestarle. Sólo un párrafo final. No se trata de no estar con es el único que se mantiene en vigilia. casi de- cos. y viene haciendo desde hace pensaba que nunca más lo tendríamos. No habíamos tenido contacto desde mi fuga universitaria y que sigue. que nunca podré. y la lluvia moja la cabeza de Chantal: agua y sangre se mezclan hasta bajar ¿Cuándo se hace ciego el dolor? ¿Cuándo el cuerpo ya no lo expele y se vuelve por el cuello. no acepto investigaciones a mi gollada. Eduardo recuerda haber salido forzando su puerta y ahora contra ti. mientras las desprenda de ti. vuelto con el tiempo un testimonio final. En el namiento. y no esperar nada a cambio. pues nada vendrá del cielo. Me hundo. recibo para mi extrañeza una carta Y de las muchas versiones que me han narrado. Están tratando de destrancarla. agitadas. para ahorrarme la desventura de Chantal y preservar la lozanía de su gilia. desfigurado. De manera que esa carta se me ha días un frío invernal. con un poste o una base que no se extingue con los días. con tanta sangre derramada que me obligaba a saltar las líneas solo Eduardo. Vienen de una cena con colegas universitarios. A su manera. cada vez que puedo.

No hubo corte sangrante en el cuello. exigían la custodia de las niñas en tribunales franceses. Y En aquella estancia grisácea del cuarto. meses después. situación de abstinencia forzada. Y sangre hubo esa noche. hundida desde los tiempos de Montpellier en un caldo para estar en casa. sus pantalones sé en qué punto de la conversación. recordando los besos en el clóset. pues un diagnóstico de insania incurable podía mitigarle la pena. Lo hacía con no poco dolor. de presidio. era ya como la muerte misma. El relato del accidente se fue desmoronando con los días porque había hechos conexos que debilitaban la especie. insalvable: nadie entendía por qué se hablaba de condena. sobre el asiento de Chantal y también de aluminio. para Papá entró de golpe a la casa. la invención de una mente Tuve la idea de huir. cestrales— conservaba únicamente dos botones. ¿Qué haces? nunca fueron. con un choque y un degollamiento que —A ver. sacar a Eduardo de circulación. con esposo francés balón en el punto penal». Traía una lata de cerveza en la diestra. Las niñas vieron a la madre morir. cabrón. sin esa blandura característica de los castigados por el alcohol. Sitiado por ejemplo. es cosa importante. la bella Jeannette. aun enterradas. la lluvia. salen a flote tarde o temprano. de un hombre fuera de borda. ¿Oíste. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 176 177 . Esto último es de su invención. el televisor iluminaba mi ros- ésta que concluye debe sus últimas aristas a Jeannette. Los impulsos de un adicto. güevón? Una hoja y un lapicero. tro esa tarde dominical. y enfoqué mi atención en descubrir pia muerte. por el propio Eduardo al abdomen. tan sólo de vacaciones. en manos de médicos confiables. Noticias de avances y retrocesos se siguieron durante dos o tres años hasta que la historia se esfumó del tiempo. inflexión es en el accidente en sí. Eduardo estuvo en un sanatorio. Donde hay una dad de ser hijo de un pirata. tras reñida por huracanes discusión en Stanford. el alcohol y el recuerdo de mi abuelo. mos. Fuentes y su esposa Beatriz viajaron para tratar de remendar lo FEDERICO VITE que ya era una situación extrema. más que acabados bajo el hundimiento de Eduardo. de los amigos. «Bebeto coloca el su historia podía resumirse a un oficio de traductora. No tener noticias de él. y dos hijos varones. y voz del conductor presagiando el inicio de una goleada. —Mira. pero sí disparo hecho qué marca de shorts usaban los brasileños. después de muchos años. disuelta bajo la lluvia. creto de familia bien guardado. cerró los ojos. diario de anfetaminas que Chantal siempre quiso evitar. pueden trocar el amor en un hecho de —¿Quieres escribir una carta? —preguntó llevando sus labios al bote sangre. Con la mano que tenía libre sujetó el ver a los padres. pero la lluvia y el televisor eran buenos motivos atormentada. trastocado de Eduardo sólo el llanto de amor pudo haber sido real ● —Orita —respondí. Volvía poco a Caracas. de los mismos familiares. A Eduardo le retiraron la licencia de conducir y. y sin tirar ninguna gota de cerveza se acabó la bebida—. acampanados presumían manchas de licores baratos y la camisa de manga retomó la confianza y se abrió. Ándale —aún no abría los ojos. Pero las historias. dijo. No brazo del sillón. chino. le suspendieron la cátedra y los fueros universi- tarios. y más en Se desplomó en el sillón. Muévete. esperando el movimiento de Bebeto en la panta- lla. Papá mantuvo el cuerpo rígido. el carro y las niñas. concluía. —Aquí —contesté sin mirarlo. aun con su pro. sepul- tarlo. la lluvia golpeaba con fuerza el techo. Los padres de Chantal. lo cual real- mente me hizo creer en los poderes mágicos de la cerveza—. Del relato de Eduardo sólo podían darse cubría parte de la frente. y en el relato Trae una hoja. LOS MOTIVOS que llevaron a mi padre al hundimiento fueron tres: el país. hijo —se puso en pie y obstaculizó las imágenes del televisor—. en un café de París. queriendo larga —estampada con palmeras soleadas y mulatas bailando ritmos an- compartir con un amigo de niñez lo que estaba convenido fuese un se. Convenía ocultar el desenlace. Su cabello largo. su barba cerrada me hizo pensar en la posibili- como datos ciertos la noche. opacó la Me la volví a encontrar.

hacía conmigo. Y corrí hacia la calle. anota: Yo quiero de mis ojos en la hoja de metal me desnudó: yo era como mi padre. alcohol en el cuarto. creo que yo soy el que estorba. Ten —extendió el cuchillo ha- de la camisa. agudo. para evitar el con. —Vamos a estar bien. Frente a él. Quiero pedir. pero el reflejo tante.. hijo. nunca he derecho brasileño al golpear el balón—. Saqué un lapicero de mi mo. Ayúdame. Voy a ir más seguido a la escue- chila y regresé. tembloroso. chamaco. —¿Y luego? —vi el televisor para hacerme fuerte. Afuera estaban Coqui y Güero.. —Siéntate —dijo. Regresó al sillón exigiendo que pusiera mi nombre en el do- cumento. yo. y anoté: Nada más te veo en las vacacio. Sentí cómo —Discúlpame. —¿Qué haces. de Bebeto. Papá? No agarres cosas filosas. tagio de la tristeza. como él lo pero autoritarias. Fui a la mesa: le acaricié la frente. se estabilizó un poco. Una orfandad terrible lo hundía en sus palabras: —Dios.. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 178 179 . cia mí. ¿Dónde llevas el cuchillo cebollero. a sentir el contundente olor del la. siempre llorábamos mientras él informaba de su pasado. voy a ganar más dinero boleando zapatos. pero es más agradable ser importante —limpió su rostro con la manga —Creo que no puedo. Escuché sus gemidos. No te creo nada. nunca he logrado —Bien —se dirigió trastabillado a la cocina. Arreció la lluvia. llenas de sabiduría. Besó mi frente. pero es más importante ser agradable. Asentí con la cabeza. —Es que ya no puedo. Papá. quería ser así. hijo. viéndome desde sus ojos vidriosos. Papá —respondí. Escuché que abría cajones. supe que no —Primero te voy a regalar una frase: Es importante ser agradable. —Papá. de la otra colgaba el arma. Con una mano se cubría el rostro. eso no. después sujetó la barbilla con el pulgar e índice para emu. hijo. luego estampó su firma: caligrafía grande. pero esta vez cambió la rutina. al sentir el mango de madera lisa imaginé que yo era el capitán de lar filósofos de pensamientos trágicos—.chingá —arrojó el bote contra el sillón y dio un par de palmadas breves. sí. Abuela gritó: Puse los ojos en el monitor porque sabía la continuación de la escena: —Regresa. —No te creo. me seguían con la mirada. Giré la cabeza: descubrí a mi padre con el cuchillo en la mano.. regresa. neurótica y profun. ¿Qué pongo? logrado que alguien controle su llanto con mis palabras. en- pedir que no se culpe a nadie de mi muerte. mis ojos en sus ojos. Te lo prometo. No. abrió la boca para soltar un quejido corto. Mi abuela platicaba nes de verano—. Eso no. con una vecina. Cálmate. Se guarecían de la lluvia bajo un tenderete. en ese momento necesitaba decir algo importante. hijo —se desplomó en el comedor. con la peor de las caras. tiendes. —Dime. Gracias a Dios anotaron un gol. eso es. la nave. —¡La fecha. No te preocupes. Bueno. perdóname. tiraba platos. Papá —el locutor hablaba de la contundencia del extremo Y siento que nunca he dicho frases tan llenas de sabiduría. decir. llorar. Fui a regañadientes por mi cuaderno. Y siento que nunca he dicho frases tan damente enigmática. cálmate —rogué. —¡Que no. Yo quiero decir. hijo! —¡No! —por fin abrió los ojos—. Quiero —Es que siempre estoy solo y ahora tú quieres morirte. la fecha! —gritó apretando los párpados para evitar Papá. nos miramos durante minutos: ojos enrojecidos los de ambos. el llanto. sólo esa vez. su mano con mi mano. de sus hijo del diablo? viajes por Estados Unidos. y el ruido de su ebriedad de que alguien controle su llanto con mis nueva cuenta evitó que oyera el grito del locutor al caer el tercer golazo palabras. que he peleado con varios niños porque se burlaban de mi mechón de pelo blanco. escribí. Es agradable ser impor.

Aún sentía el frío del metal ara. el mundo. Mi madre. —No vuelvas a hacer esto. anda. hijo. Me duele. otra vez el miedo nació. Quiero plati- —Si no estoy loco. tiempo tristes. estuvo recargada en mi hombro por sión del partido.. Ella. vamente. me dijo que es- cida.. Vamos a estar mejor. Sentí el frío del cuchillo rozando mi ba una y otra vez el dinero que había sacado de su alcancía en forma de cuello. Estuvimos callados viendo cómo se de nueva cuenta la calle. Sé bueno conmigo. debes estudiar. —No es posible que le des tantas ideas a tu hijo. Las dejé a solas. era la imagen de un hombre sin tesoro. —Hijo.. pero no sé cómo quitarle tanta tristeza de encima. No sé. rumbo a un tenderete. «Una demostración espectacular de Bebeto». Tú sabes. preocupa que tú seas igual. Sentí la brisa anunciando más lluvia. uno huyó en dirección contraria: el macho a un lote baldío y la hembra —Padre nuestro que estás en el cielo. Creí en buenos presagios: mi esa chingadera. todo solo el pobre. —dije una y otra vez—: Pa. Pensé en cuál era la única manera de evitar el apareaban los perros bajo la lluvia fina. ellos eran magníficos para eso. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 180 181 . Vengo de trabajar y tú. mucho tiempo. despidieron la transmi. Enjugaba sus ojos con el dorso de la mano. vestido con una bermuda Cada palabra resonaba en mi pecho. Mamá? hombre que tengo. vete a dar una vuelta. evidenciados como amantes. Ahí. Me rabiosa. Regresé a casa. mis pisadas. del televisor. sar en la moneda que cae cuando uno pierde un volado. cribiera. ¡Carajo! Pero la pendeja soy yo. Grité con todas mis fuerzas el nombre de Papá. —Te quiero. dre nuestro.. al descubrirme en el umbral de la puerta movió la cabeza negati. el miedo. Salí a la esquina en silencio. suavizó mi mano. —Pues llegó y me dijo que escribiera. Tú sabes que casi no nos vemos. un puerto sitiado por huracanes. blanca y enfure. familiar que nos esperaba. —¿Cómo estuvo. escuché pisadas y apareció mi padre con un cigarro encendido. agua martillando las piedras me hizo pensar en una tempestad. No futbol ni nada. se despegaron. Ni lo había visto en meses. a traer más dinero —dije con seriedad y acaricié su frente. No. Mamita. Frunció el ceño mientras mi abuela contaba su dinero bajo el resplandor —Me duele —decía Papá apretando su pecho—. sólo estudio. La lluvia enturbiando todo. —Va a llover muy fuerte. regañó a mi madre. car con tu abuela.. ¡Tírala! —el tintineo de la hoja del cuchillo me hizo pen. donde un tipo con lentes hablaba del hermoso programa Ahora tengo la impresión de que veía fantasmas en ese momento. hijo —balbuceó. loquito a este niño. Tira Y a lo lejos vi un grupo de luciérnagas. Regresé a casa completamente mojado. El bombeo acelerado de mi corazón era un tambor anunciando cerdo para comprar una máquina de coser. Apreté el Los perros gemían. Papá dormía en su hamaca. Mamá.. me dijo que la próxi. Así nomás. —Voy a ser futbolista. mis pensamientos. Mi abuela conta- allá en la corona de las palmeras. voy Y Papá seguía llorando. mamá fumaba. hijo? —preguntó Mamá. hijo. cabrón! —vociferó —Sí. ¡Mírate. vida estaría llena de lucecitas. el agua del arroyo y la lluvia fina mojando algo. Desde la azotea vi las nubes encima de la bahía y pensé que mi Papá era más o menos así. El sonido del movimientos rítmicos de los canes en pleno apareo. Mira. Y no le di ninguna idea. —Vamos a estar mejor. intentaba reírme de Escuchábamos los grillos. perdidos. con Güero y Coqui. Corrí. Sonrió cuando me vio bajo el lavadero. pelea. mi respiración. Oí los pájaros graznando lejos. El —¡Ahhh! —dijo Güero abriendo la boca mientras contemplaba los camino hacia el arroyo nunca estuvo tan vacío y enlodado. sufrimiento. Mamita. Estás volviendo Me ardió el cuello. ñando mi cuello. ma vez no me pediría ayuda. —¿Por qué ibas a matarte? —preguntó Coqui. Mi abuela entró a casa. a mí. Las mujeres no queremos hombres todo el Mamá me dio una gran bofetada. que si lo haces me muero. cada cuchillo: cortaba el aire. a Papá. pero no se me ocurrió ninguna respuesta. pedazo de —¿No lo quieres. con sus mejillas blancas de princesa europea. Voy a ir a la escuela más seguido.

A decir verdad. una tímida ola que comenzó a pronunciarse mos el cadáver. se dilató en los flancos y se Veo la bahía oscurecida por las nubes grisáceas. todos los latinos se parecen. para ver una camino. No recuerdo. De nueva cuenta se sustentaba pesadamente en el aire. Ni siquiera intentó abrirlo. encarado al mar. —¿Si me emborracho me vas a querer? Cuatro días hace que llegué a la costa por cierto asunto. eres igual que él. dedico las horas de la mañana a pasear desde los últimos Se recargó en la pileta. dijo esponjosidad de cadáveres desnudos. todo conspiraba para imaginarme Movió el dedo índice de izquierda a derecha para indicarme que no en. la ausencia Guardó el sobre color beige en el mandil. como una espuma vehemente que se moviera tres ● con un frenesí un tanto pueril. «Lo confundieron no. mar adentro avanzó elevándose poco a poco. ¿sabías? —¿Me odias. el Un mes después llegó una carta que mi abuela no pudo descifrar. ella desnudó la hoja frente al come. Papá. —Querías que te matara porque tú no podías. pie de parásitos mi alma. Pico». y bajó la playa muy despacio y con la cabeza vacía. como una delirante guirnalda de burbujas Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 182 183 . sombrío de tan película en la que un gato negro presagiaba la muerte violenta de una pajizo. afirmó antes de preparar la salsa nito. de color ceroso y abullonado por una amalgama de pólipos u hongos. hijo. ÁNGEL OLGOSO do—. dijo. «Tu padre se regresó al Norte». en la costa de otro país. Nunca tuvi. nubes o les pidiera licencia para reflejarse en el agua. —Yo menos. norte. OLIGARQUÍA de los vivos —No sé —dijo con la pausa necesaria de quien se sabe arrincona. ya en la sala. opresivo horizonte. Ahora pienso que molestarme. advertí con claridad que su cresta se pienso en los motivos que llevaron a mi padre al hundimiento: fueron componía de personas vivas. Acerté a pensar que esa luz cargada de tristeza. hijo. cubriera la superficie entera del mar. pinos del pueblo hasta los riscos puntiagudos del espigón. esa prieta con alguien. sólo las tardes. —La vida no es fácil. excepto unas migajas sueltas color rosa vinagre que punteaban el tragedias que desataba. En el cenit de su impulso. Dormí arrullado por los diálogos de aquellas misteriosas es. Como me ocupa —Aunque no bebas te quiero. como es invierno. De nada. intuí un mar desacostumbradamente silencioso. No sé nada. mientras país. Pico. cuando alcancé el suave promontorio donde muere el le cerré la escotilla. no parecía sino que una especie de toldo infi- mi nombre: cinco letras. Levanté la mirada y comprobé que ese tumultuario aluvión. Su puño golpeó la pileta. la naturaleza compacta del agua a lo lejos. —No me acuerdo qué te dije —comenzó a llorar cuando la fuerza del La pequeña viento hablaba de una tormenta—. Eso es todo». Mi padre se mató. Cuando abrí los ojos pensé que Mamá seguía viendo al felino y las cubierto. Según salvaba los doscientos metros que separan tendía palabra alguna de esa carta. en el horizonte. Escribo: Odio este adensó dispuesta a acometer la playa. Papá? —Naciste de mí. a dejar que la brisa salobre lim- mirada. nomás aprendí a poner el promontorio de la orilla. De pronto. a recorrer la —Te quiero —dijo mientras aventaba el humo del cigarro. continuaba hasta perderse de vista apretando el matamoscas y atacó sin piedad a los insectos. nadie suele Su llanto fondeó mi descenso por las escaleras. Tomé un poco de leche. sólo cuando estuve Esperamos a Mamá toda la tarde. me gusta el alcohol. hay cosas complicadas. nunca conocí a mi abuelo. de salpicaduras en el ribete de la playa. sólo aquel sobre. Ayer. humana tan entrelazada que no permitía ver el agua por intersticio algu- Abuela me contó que Papá estuvo en una balacera. a varios pasos pude cerciorarme de lo singular de la visión: aquel mar era dor y al posar sus ojos en aquellas letras enmudeció por completo. Te veo y veo a mi padre. Pero el cielo no estaba cenas. una maraña estuvo semanas. Y. que acompañaría la sopa de fideos. el silencio estéril. Así una apiñadísima masa de cuerpos inertes mecida por la marea. —No te creo. a final de cuentas. cuando uno bebe se aclaran los malos pensamientos. «Mira. como si la luz del sol luchara sin ímpetu para abrirse paso entre las muchacha.

donde sin cesar. pero no pasa por allí. a medida C OLORES QUE SUBEN y bajan. Comprendí —Vivo aquí. inició la infatigable fuga hacia delante. en las alturas. aquel mar incierto y pútrido. con un roce viscoso. Nada podía su luz velada contra el mórbido resplandor que despedía la —Por donde yo vivo. bonita. Es extraño que esté sola en medio del sus moléculas. —Por dónde. hasta donde alcanzaba la vista. desencuentro con la tierra. cientos de torsos jóvenes. toscos la saturación animal de pellejos biliosos e hinchados. ador- mecidos para siempre en el placentario vaivén de un regazo ilimitado. frío —No hay ninguna casa en kilómetros. frente al litoral. desde la superficie hasta los confines de las profundidades campo. para no turbar un vericuetos. por ganar el rompeolas. —Detrás de aquellas rocas. Aquí no hay nadie. en la distancia. que se sostenían victoriosos arriba por un instante antes de derrumbarse. A fin de cuentas. palidez amarillenta de los cuerpos. Poco después. muertos ya e indistinguibles del resto de despojos. resignado y definitivo. a su agónico —Diecisiete. ese festón horizontal de humanos vivos que. cereal que verdea en paños desparejos. pierden y reaparecen más allá. y mortecino. Por ahí no pasa. extremidades que braceaban al unísono. fue creciendo lentamente alentada por la premiosa resaca. Encuentra allí a una el agua. deslizándose sobre la base de difuntos. Lo he visto desde el tren. abisales. bocas que mostra- ban tesón o desdén. la suplantada extensión acuática quizá se percibiera como la mole escamosa —Allí no hay nada. a la deriva. constituían cada una de chica joven. Allí queda- ban. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 184 185 . y volví a ver esa onda colectiva. Tierra serás que eran cabezas embestidoras. de ese piélago silencioso y cárnico. al vasto mar de los muertos ● —Quince. ajenas por completo a la playa final. meciéndose morosamente. que se desplomaban contra las piedras de la playa con un blando golpeteo rastros arados que se cruzan y redondean en el capricho del monte de rodamiento. a su veloz —¿Qué? regreso. a oscuros calizos sobre los bordes donde terminan los cultivos. esos cuerpos innumerables eran viejo cinturón y un sombrero en la otra mano. Lleva una maleta pequeña atada con un desnudos flotando arracimados en el agua. nacían nuevas olas formadas por concentraciones de criaturas de —¿Cuántos años tienes? fugacísima existencia. también por qué razón las gaviotas sobrevolaban. el múltiple cabeceo se debilitaba. color badana. indicio de sal o de yodo. sucia. no —¿Y eso no es acaso la vía? se distinguía ninguna embarcación. Tardé en aceptar De traje negro. entre la GUSTAVO MADE cinta pedregosa de la orilla y la superficie grávida de cuerpos. Luego. amarillos intensos se convierten en y reintegrarse a los demás. eran el turbión alimentado con el acúmulo de cien generaciones. se esforzaban ciegamente. esa voluta donde bullían protuberancias tersas y peludas. ojos en alegre desafío. De hecho. eran el mar mismo. como obedeciendo a una —La mía sí. bardenas áridas de extrañas formaciones. una nueva ola despuntó al fondo. proceso que parecía incubarse a sí mismo sin descanso. camina el hombre. antes de sumergirse y volver a emerger tiernos sobre la tierra roja. al tapiz de pieles. —Dónde. casi con arrogancia. se tenacidad desplegada cedía. la que comienza. elásticos. —De dónde vienes —le pregunta. con una engañosa vocación de eternidad. la la evidencia de un pensamiento tan elemental: no se trataba de cadáveres camisa abierta sin cuello. eran sus corrientes. hay una paleta desprolija de brotes colía irreversible antes de morir. sin precipitarse nunca. con una exhalación más sorda que bronca. llamada. a la extinción de su breve reinado. rectángulos que chocan o se ponen en paralelo. las figuras vivas eran ganadas por una melan. a la miríada de prójimos. de espeso reflujo. y el perfume del aire no traía el menor —Sí. el sol hacía vano alarde de fuerza. de un armadillo inabarcable. ajado y lleno de arrugas. por lo que veo. Se para frente a ella. con su opacidad —El tren no pasa por ahí. Mientras tanto. el rompiente donde se engolfan todos nuestros antepasados.

—Hace mucho que no. ¿Con quién vives? La niña ha tomado la vara y ahora trepa rápido. —Lo que tú. no me mire. Lo juro. Pero ¿qué me toca? —¿Y la última vez? —No soy yo. Para lucir tu vestido nuevo.. ¿No te han enseñado a no mentir? —¿Está allí ahora? —Cumplo trece. —Sí. —¿Es usted cura? —Para qué. El manantial —Y ahora también blasfemas. el medio de ellas hay un hermoso carnero de pelaje castaño. En —Está llena. los ojos amarillos. —¿Le pesa? En una altura cercana se ve una fortificación derruida. —¿Qué sabes de eso? —Vamos allá. y la luz y la tarde. A veces llega del campo. —¡Un bonito vestido! El sol declina. desde el corazón lejano del atardecer. Y más. en la —¡Unos zapatos! tristeza que cae sobre el campo. Detrás de las —Entonces está vacía. —¿Sabes leer? —Tu vestido es muy corto. —Con mi madre. —Me da vergüenza. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 186 187 . —Mentir es pecado. —¿Qué? —No lo levante.. las patas delanteras apoyadas sobre una roca. siempre.—Sanguijuela. y en cambio se acerca y se vuelca —Sí. —¿Es tu padre? —No. casi —¿Y qué hay dentro? dorado. —No. Pero rezo siempre. Mira altivo. —¿Entre las rocas? —No miento. está erguido. —Claro. peñascos que desde lejos parecen rebaños inmóviles. primeras rocas encuentran una veintena de cabras dispersas. un violáceo persistente. —Un mes. o dos. —Vas a bañarte. —Poco. niña. ¿Qué lleva en la maleta? —¿Tiene sed? —Mi Biblia. es la vara. —¿Te acaricia? —Me mandan afuera. —No. —¿Llevas algo debajo? —Un poco. los cuernos en espiral. —¿Y no te bañas? —¿Y no hay ningún otro? —Sí. —Lo que tanto querías. hay —¿La maleta? No. —¿Alguien más? —Mi abuelo murió hace tiempo. —¿Es agua limpia? —Los cuatro Evangelios y el Eclesiastés. —Los cuatro Evangelios. —Si sabes leer. —No. deseas tanto. —Para mí. —¿Conoces hombre? —El de mi madre. inquisidores. —Un arroyo. —¿Cuánto? —Qué es ese ruido.

—¿Dónde está mi vestido? poco más o menos como los gusanos de seda —Por favor. —¿Cómo ayudarte? Se puede considerar al hombre como un animal —¡Sácame de este pozo! de especie superior. Bajo la sombra de unos árboles no clasificados aún en las Botánicas —¿Qué es ese ruido? que por esos días se preparan. por si alguno que otro se quisiera matricular.m. Su flamante director. a las 11:22 a. de grama oronda. mandro sólo por el mayor cuidado que presenta su césped. «Ensayo sobre las fábulas de La Fontaine» (1853) —No hay ningunos zapatos. Del humo taller en manos del encargado. producen sus capullos y las abejas sus colmenas. Tengo cosas para ti. Se han elegido para esta primera clase los jardines del Parque Anaxi- —«. que ha sido tremendamente crítico con algunos La niña ya no escuchó más nada. no hay marca que te salve. Lección inaugural —Usted adelante.. animen. nueva escuela filosófica. incondicionales: —¡Te daré lo que tú quieras. Un día de primavera en Atenas. tiene lugar la lección inaugural de una —Sólo sangre. como de trompeta... No puedo respirar. escindida de la Academia. PERIPATÉTICA —¡Maldita. preguntándose si se va- Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 188 189 .. Cuidado con el musgo. —No te alejes.y cayó del cielo una gran estrella ardiendo». —Imbécil. Ayúdame. —Déjame ver tu frente. todo lo que quieras! Eudemo de Rodas. no a la Academia. en silencio puntos de la doctrina aristotélica. te has caído. barbas muy discreto. NAVARRO —No he sido yo. hay alimañas! Asisten desde el comienzo los discípulos más aventajados. Pocos.... —Tengo frío. me has trabado el pie! HIPÓLITO G. y porque por ellos atraviesan los jóvenes que van cami- —Claro que no es el Eclesiastés. —Suba por aquí. HIPÓLITO TAINE —Esta niebla me empapa. —Todo. —¿Qué es lo que dices? Eso no es el Eclesiastés. una variedad —Me arde el pecho.. como el poder que tienen los unas palabritas sobre lógica? Tal vez unos tragos de licor de nardos lo escorpiones de la tierra». muy a su pesar.». —¡Pero qué has hecho! —Oh. —Pero tu maleta está vacía. ¿Se atreverá a pronunciar salieron langostas y se les dio poder.. editor de la obra moral completa del maestro. Miró por última vez. estrena túnica y un recortado de —«Oí detrás una gran voz. —¿No te animas por ahí? de la ESCUELA —Yo paso siempre. —Creo que me he quebrado las costillas. —¡El costado. permanece no obstante fiel a las ense- dio media vuelta y empezó a caminar monte abajo ● ñanzas fundamentales de su maestro y ahí está. ¿No te das cuenta que ya tengo de ti lo que quiero? Tanto insistió Aristóteles durante los pasados días para que estuviera pre- Es la trompeta del tercer ángel que suena: «Se abrió el pozo del sente hoy.. me duele! —Tropezaste con la vara. todo lo que quieras. que produce filosofía y poemas. pero —Es el Apocalipsis. que no ha tenido más remedio que dejar por unas horas el abismo. Aristóteles. —¡Sácame. y del pozo subió humo como de un gran horno. ¿qué dice? —¡No los dejes! Teofrasto de Lesbos.

de título provisional Los sabido. pero ahora. y las 11:17. como se Platón. El maestro jamás suelta prenda de su edad. un consumado especialista en la silencio. te bueno: conserva como pocos las gotas de rocío hasta bien entrada la temente a Teofrasto a largar de sus proyectos. lo que aún no es más que vaga y deshilachada inspiración. sentados en la hierba. sa. Ahora. se le ve verdadera- mente envejecido. y dar así comienzo. comedidos. Discretos. deciden guardar cinco el vendedor al desprenderse sin pena de los rollos). una especie de prólogo a una de Lampsaco y Dicearco de Mesina. ha pensado objetar que el error y el olvido Pitágoras. en forma de material altamente inflamable: el desaparecido librito explosiva información sobre los macedonios. dos minutos antes de las once. llegó a afirmar tes y comprobado el mínimo quórum necesario. Considerados como definitivos ya los capítulos que se ocupan biografías. Sí es cierto en acompañado de su muy bello y jovencísimo discípulo Zenón. permanecen investigación mayor en la que ya también trabaja y que pretende intitular a la espera de la primera disertación en silencio. ¿Será necesario señalar que tanto Aristóteles como los demás presen- tes sospechan que Teofrasto de Lesbos acaricia de cerca y en secreto la dirección de esta nueva escuela? La lógica se impone. de versos de Protágoras. La noche anterior ha trabajado datos que obtiene Aristoxeno de esa penetrante observación. rebatiendo algunos puntos que quedaron en suspenso cuando sede de la nueva escuela cuando paseaba en un descanso de su trabajo. sólo se ha hecho tiempo. en labores de espionaje para la Academia. a las 11:22 a. cuando el biógrafo Aristoxeno de De más sabe Teofrasto que no lo valen. permanecen a el tiempo y la filosofía.. ese minutos de silencio. sin embargo. del fanfarrón y el inoportuno. la espera de la primera disertación en De la apenas disimulada lentitud de reflejos del viejo maestro se per- cata sobre todo Aristoxeno de Tarento. momento exacto en que llegó al lugar de la cita hace unos días en el último rincón de su caverna. querido amigo Teo». Podrían cambio que para esta clase primera trae ex profeso una enorme sorpre. le sirven para componer más tarde magníficas y muy adobadas caracteres. Aristoxeno de Tarento. al aire libre. pero ha pagado con gusto Tarento se ha unido al grupo. aún pertenecían todos al personal de la Academia. por ejemplo. asiste a esta clase inaugural de Por descontado que seguirá el de Lesbos en sus trece en esta nueva chiripa (por casualidad). ni el muy cuidado recorte de barbas ni el atuendo consiguen disimular en algo los estragos que sobre su persona han dejado Discretos. contados los asisten- filosofía y poesía vienen de antiguo. comedidos. sobre todo los ilegales. son incompatibles con la función de ese intelecto. los dos boicotear la clase. en fase poco menos que correctora. llegando a conse- tres dracmas por cada uno de los pergaminos. con bártu- desde la primera clase de impertinente trae preparada una disertación los preparados para tomar notas si fuese menester. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 190 191 . a magnificarlos. estuvo corrigiendo hasta bien de copistas. matriculados de antemano.m.lorará en su justa medida el madrugón que se ha pegado para llegar el observación de la decadencia de las grandes figuras del pensamiento. de proponérselo. haciendo uso de una falsa. infusiones de anacardos. Teofrasto de Lesbos. seis rollos numerados. para la concentración. («Las desavenencias entre guirse una cosecha de diecinueve minutos. Un aprovechado. Contra la doctrina del la redacción de la que va a ser primera biografía oficial (autorizada) de intelecto activo. rable para inaugurar. Los primero. Hasta las cejas de postsocrático. descubiertos por Platón Entre las 10:58. se puede decir que no ha dormido ni tres horas. son también Estratón menor sobre las heridas y cicatrices ajenas. un fragmento horario inmejo- pequeño capital entre los pliegues de la túnica (una de las monedas es. Tras ellos. sentados en la hierba. Está de moda el chismorreo pre y tarde las parrafadas que quiere dedicar al descontento. tan enormemente solicitadas que no dan abasto los talleres del vanidoso. el cínico Crates. jocosa y consumadamente falsa). porque se ha encontrado de sopetón con la escuela. si bien para no pecar Discípulos en sentido estricto. ¿no? además. que no pudo siquiera disimular su regusto mientras guardaba tan dice en la primera línea. como es intensamente en la redacción de su última obra. incluso en trabajos muy avanzados. ringorrangosamente como Del ombligo del mundo y sus alrededores. a convertir mañana. Constatan que el césped del Parque Anaximandro es quizá excesivamen- Es la presencia del editor Eudemo de Rodas la que anima inconscien.

Más que nunca entonces andamos rodeados de ombligos de primavera bastante loca. una perla azul. yo diría. aro diminuto. Un firmamento de ombligos es lo que esta primavera se nos viene encima. forzando un estrabismo divergente de cierto atractivo.. por su cuenta y riesgo. pues una abundancia olímpica hace pensar enseguida en ellos durante las jornadas más limpias y calmas del invierno. Teofrasto. Eudemo de Rodas. el equivocado formando en otras ocasiones triunviratos. toman la palabra por tur. En efecto. Son ahora estos ombligos los que exigen ARISTÓTELES (aprovechando el guiño): Muchos ombligos ciertamente. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 192 193 . lo consigue. más o menos redondo. Teofrasto se abanica el sofoco con los pergaminos abiertos EUDEMO DE RODAS (leyendo los versos de Protágoras que le cayeron enci- como paipáis). para fijar la idea de una vez por todas. a «tutti plan».. Muchísimos. coño. senos. muy a las claras resaltado. a ma): ¡Coño. pretende sugerir el poema entero. muchísimos ombligos. Su único verso.. más o menos estrecho que leemos en la mañana del parque. Son. nonetos y dodecaptanos. ESTRATÓN DE LAMPSACO: ¡Hmm! nos. atadijo de poemas que pretendíamos leer (tira por los aires los rollos tos. enrolla y desen. TEOFRASTO DE LESBOS (comenzando a arrepentirse de su ingeniosa bur- atravesando la mañana como peligrosos guiños anónimos. ¿excesivos ombligos tal ombligos los que exigen nuestra mirada como poemas recién pari- vez? Chí lo sá! Mejor sería no levantar la vista del espantoso poemario dos. octe. en exceso entreverada de nubes y de claros. ¿y la lección para cuándo? nuestra mirada como poemas recién TEOFRASTO DE LESBOS (sin disimular el enfado por la ofensa del maestro. sin tanto titubeo. Poco duchos aún en las técnicas narrativas. paridos. y como no podía ser de otra ARISTOXENO DE TARENTO (a Dicearco): Demasiada interrupción. como en el teatro: TEOFRASTO DE LESBOS (un ojo puesto en Estratón y el otro en el maestro. ¡Qué más la. pero en algunos tipos de deporte. remiro. manera. maestro. hasta chaparrones de ellos simultáneos de poemas de Protágoras. hace sin embargo como si no hubiese to atender a tantísimo ombligo reclamando la atención trae consigo oído): Veo. Ya reparamos por otro lado. uno de ellos cae sobre la cabeza del editor todos perdidos los veo también. cluso. om- bligos-firma. Son. Lo que no deja de ser una suerte mayúscula se ven muchos ombligos al aire. pues.! ombligos que pudiesen circular sin dueño. a ombligos acompañados de una empapada de las nalgas y recolecta los pergaminos esparcidos por el franja más o menos generosa de cintura. esta primavera una consecuencia inesperada que se hace agradecer apenas lo piensa muchos. éste lo recoge con una sonrisa). Son ahora estos dos y a la vez. a ombligos que añaden a su césped) (y levantando la voz): ¡Repito!: un pequeño arete. miro. ombligos como aquel que dice con nombre y apellidos. cuartetos y sextetos.. lo que se dice vulgarmente arrebuja. continúa): Un firmamento de ombligos es lo que se nos viene rolla los pergaminos del poemario de Protágoras): Para ser ésta una encima. CRATES (en un susurro): ¡Brillante trenzado! DICEARCO DE MESINA (interrumpiendo): ¿Escuela políglota tenemos? TEOFRASTO DE LESBOS (cerrando la mirada a convergente): Por de pron- TEOFRASTO DE LESBOS (contrariado. el pensador: hay que dejar en un aparte el imposible. demonios. se separa la túnica quisiéramos! Me refiero. un abalorio eterna condición de andrógino una oblicua cinta de piel con el género de cristal. pues el editor de Rodas se levanta del sitio... que dejan ver ombligos. contemplo y admiro. mientras habla. coño. quizá mejor—. que ha dudado en voz alta de su introducción): En ella estamos. No me refiero por supuesto a ombligos exentos. seductor in- TEOFRASTO DE LESBOS (como al descuido. ¿Demasiados ombligos quizá?. maestro. es claro. Ombligos al aire a veces emparejados. cosenos.. por tanto. algunas jovencitas pasean ombligos de última generación para convencernos por completo: un la furiosa moda de las túnicas sesgadas. (Con la mano haciendo visera y alargado.. ombligos con propietario —con propietaria. Poco bricolaje u ortopedia necesitan estos tras los discípulos y el maestro. ombligos-rúbrica. toda clase y condición. y la mayoría de las ve- sobre los ojos recorre en semicírculo el espacio del parque que queda ces. ¿y qué deporte más sano y recomendable parece que es ahora cuando aquella tímida vanguardia se reproduce que el de mirar ombligos ajenos? de manera osada e incontrolable.

chis. por más que se adorne con aretes. apenas unas palabritas la fecha. detenga el rumor del viento entre las hojas. hijo mío. Se cruzan entonces Teofrasto y Eudemo de Rodas. habiendo como hay en derredor de la nueva escuela. le importan un comino. suele ser a menudo riocinesis. extremidades lizados lo interrumpen. El deporte más común magnitud de mi primera tesis: la lógica suele ser casi siempre. por mi parte. por poner tan sólo ejemplos que comienzan con a. Ya aparezcan de vez en cuando EUDEMO DE RODAS (continúa como si nada): Nadie discutirá a estas alturas sequías imaginativas. fui corrector de per- heridas ajenas. las verrugas otra vez! rollos últimos de los diccionarios. Si hay alguien hoy en el parque sin ningún compromiso atravesada del maestro Aristóteles. es decir. y me empleé a fondo mi parte (sonríe con descaro Eudemo de Rodas mirando al maestro. para verlo. Una casualidad ARISTÓTELES (suspirando claramente. montaña a veces. be y ce. De poco sirve la coexistencia de excepciones. no se sabe muy bien por qué. (murmullos genera. (Se levanta. antes al contrario. sin embargo. no deja Algunos murmullos y tímidas risas llegan a las orejas de Eudemo de de ser otra cosa que una muy camuflada cicatriz. Aguanta estoicamente una mirada del Peloponeso. como es lógico. Los comentarios que pueda cosechar su conferencia. Por gaminos durante años —¿o fueron lustros?—. perlas o tatuajes.) de continuidad para con la escuela. Teo.. Pongamos. (Rumor de voces. por si hubiese que tirar más tarde requetegastadas por el uso y el abuso —y dejad. por más que una lógica aplastante haga sobre lógica. habitan. situado en los primeros. antes de lanzarme a la peligrosa aventura de editar (y muestra con posaderas de Teofrasto de Lesbos): Muy buena disertación sobre las un guiño los rollos con los versos de Protágoras). Adviértase que el ombligo. y en esto abundan todos los diccionarios hasta de la que toma un par de tragos). breve caverna con escaso misterio en su interior en ocasiones. con el mismo rango de privilegio que ostentan como si leyese en ellos lo que tiene que declamar. ése es Eudemo. (Un chaparrón de carcajadas). (Más risas). así que no me caben dudas al y levanta a modo de saludo una generosa petaca de licor de nardos.. pulos y oyentes quienes deben comportarse al atender a su discurso. gas. tenue y censurable: las verrugas. Eudemo y Aristoxeno las calvicies. palabras sin embargo menos útiles tales como apsiquia. EUDEMO DE RODAS (sin mirar al auditorio): Las verrugas.. cuando cierta lógica podría haberlas EUDEMO DE RODAS (sin levantar la mirada de los rollos de Protágoras. además de en la epidermis. diferen. según puede constatar el perspicaz que podría estudiarse a fondo de manera psicoanalítica (llegado el día) observador Aristoxeno de Tarento): Continúa. en varios talleres para idéntico menester. en los ZENÓN (en un susurro a su maestro Crates): ¡Hostias. cada uno a su manera. las verru- dinaria de la Academia durante el curso pasado. de forma gratuita. que impar- que no atiende). guiñándose mutuamente. dejad que vengan los de esa falta de respeto. de tan leves. (Risas). suponer que las verrugas podrían escribirse con be.. respecto: las verrugas. Rodas. bragadura o ca- mente): La lógica. no te olvides al final de pasarme esos papeles. Mirarse el ombligo propio es no tiene ninguna necesidad de hacer méritos en este primer día de clase una soberana pérdida de tiempo. comienza final. romanos—. excrecencias anatómicas de importancia relativa. una cosa verdaderamente aplastante. poco más que un último bigote posado en la nuca. lógicas matemáticas o calvas que en justicia son que el redondelito de la be sujeta mucho mejor el contenido que se Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 194 195 . o incipientes viento entre las hojas. quizá ya escuchadas por ustedes en alguna clase extraor. Uno se engaña y reconforta a ratos suponiendo que quizá la lógica sólo es aplastante en la misma Ciertamente los murmullos pueden confundirse con el rumor del medida en que las sequías son casi siempre pertinaces. O sea. se escriben con uve. se echa al coleto otro par de lingotazos). empobrecedor.TEOFRASTO DE LESBOS (enfilado. me ca- de mirarse uno su propio ombligo es ejercicio obviamente onanista. pero en el fondo uno baraja otras sospechas. Mirarse el ombligo viene a ser entonces lo mismo te. Yo mis- EUDEMO DE RODAS (tomando asiento en el césped que han secado las mo. decía. meras combinaciones de sustantivos y adjetivos los registran. Eudemo que respirar por la herida. menores del individuo. son el maestro y el resto de discí- miles de jugosas y prometedoras cicatrices ajenas invitando a su con. cede el lugar para algo es Eudemo el editor más grande de Atenas y de más de la mitad de orador al próximo a intervenir. terca y aplastante. en poco adelgaza la ciemos: no es lo mismo mirar que mirarse. que no te hace que los dos se saluden en silencio. que templación. un ejemplo peregrino perverso. sin atender a nada): Ahora bien.

pongamos por caso. inquilino supersticioso de nuestra cabeza quien nos desanima con sus ¿Las hierbas en su cabello? ¿Sal? Lamió advertencias: «Las verrugas ni tocarlas». Ella trató to. La uve de la verruga. el que debería venir a estudiarnos a nosotros. se levanta para irse también. sino de la lógica. la superficie de su cuerpo. hace como si no hubiese oído nada): Pero vayamos más lejos con el ejemplo: si uno contabiliza en Hueles bien. observa uno las verrugas mientras constata otras realidades: la inci- piente calvicie. químico en su axila. Quizá por esta misma razón los estu. el olor a sangre seca de varias pequeñas heridas el tufo a pescado en su entrepierna). dijo. pide disculpas a una chica con ombligo Cerró los ojos por completo en forma de verruga que escuchaba su disertación. a falta de una. no atina a responder. LIZ LOCHHEAD diosos de la materia. el lecho de un río entre sus pechos.. insistan en apellidar a las verrugas como papilomas. es el dermatólogo con el ajo de su pulgar cocinero. a leche agria de su ombligo ligrosas tropas macedonias podrían tomar el parque. la pertinaz sequía.. DICEARCO DE MESINA (interrumpiendo. se comprenderá pues. en cual. una manera sencilla y discreta de regalarles un par de bes invertidas. la lógica aplastante de que alguna V ERSIÓN DE U NA P ÉREZ R UIZ vez había que terminar ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 196 197 . Pues nada. la ciudad. sucedáneas perdidas. Es el en el hueco de su clavícula. pillado en el comienzo de una siesta. los grumos de queso entre los dedos de los pies quier momento. a la desesperada): Una piel tan contento como un cerdo hozando trufas. (Tira los pergaminos. vacías de contenido. los discípulos dermatólogos de Galeno. ESTRATÓN DE LAMPSACO (carraspeando previamente): Ya se sabe: la lógica de la superstición explica de manera muy clara que por cada verruga (Parecía hasta cierto punto eliminada aparecen luego siete nuevas. seis berrugas con be. al parecer EUDEMO DE RODAS (apurando el argumento. Es tan aplastante Canción la lógica que hace imaginar berrugas con be que esa misma presión es la que termina por reventar la forma de la letra. ahora sí): ¿Escuela policlínica te- nemos? EUDEMO DE RODAS (a palabras necias. ¿qué es? cierta lógica permite suponer la intención de pasarse más tarde o más ¿Miel? Olfateó un rastro de jabón temprano por donde el especialista de la dermis y epidermis. Bastará entonces una simple operación de multiplicar para comenzar de relajarse de tener confianza absoluta en a alarmarse: seis por siete cuarenta y dos. no procede de etimología alguna. Acaban de recordar que pe. Así lo expresan a los ahí reunidos. que ahí estaba él sobre ella.. hasta convertirla de Salomón en uve. generando entonces verrugas venidas muy a menos. con cuarenta y dos verrugas nos aboca a una lógica aún mayor: no Lo acarició detrás de la oreja somos nosotros los que debemos ir al dermatólogo. maestro? las caras secreciones de gato de algalia excitado de tener fe en el almizcle de sus puntos pulsátiles Aristóteles. Todos se levantan. Urgen a Eudemo con los ojos. ¿o eso eran las canas? convencido con el absoluto de rosas EUDEMO DE RODAS (agradeciendo a Estratón con una sonrisa verdadera): Jus. supone alberga la verruga. y concluye): Se esperando que no oliera su miedo. ¿no es verdad. nunca pensar en el vaho Crates y Zenón aprovechan para levantarse.

Silva acudió al llamado difundido por never think of the whiff of la radio policial por dos razones: no estaba en servicio y la clave usada sourmilk from her navel por el despachador en turno —209. A lo mejor se murió. Y sabemos de dónde viene: del R. no abre la puerta. Es insoportable. recuerda Silva mientras recorre una avenida que luce bañada en You sangre bajo el atardecer. de cerrojos oxidados que quiso abrir con la llave de la curiosidad. sujeto atrincherado en vivienda— the curds of cheese between the toes se le antojó anacrónica. Es un vicioso. El tipo que vive ahí (He’d seemed lleva tres días encerrado a piedra y lodo. justo eso and hoped he would not smell her fear. parte de una época arrumbada en un archivero the dried blood smell of many small wounds the stink of fish at her crotch). blico. O del morbo. intangible. la voz entrecortada por el tráfico vespertino—. se presentó ante el mundo. No contesta. Ése. EL COLECCIONISTA DE Piel MAURICIO MONTIEL FIGUEIRAS S ONG OF S OLOMON Azufre. Ahí está as happy as a hog rooting for truffles. Honey? He nuzzled a soap-trace Ésa fue la tarjeta olfativa. afectadas— a mediados de la década anterior. No there he was above her apparently En su mente se empieza a perfilar con nitidez toda la escena. ruido de televisión. era el olor del que se quejaban los vecinos que smell nice he said cinco años atrás solicitaron la intervención urgente de la policía en un what is it? edificio de departamentos del centro de la ciudad. semeja el edificio: un elefante que hubiera decidido agonizar entre viejas Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 198 199 . una construcción de cin- co pisos cuya fachada parece mimetizarse con el ocaso que se desploma She banged shut her eyes sobre calles y tejados con la pesadez de un paquidermo. Ya lo comprobamos. con que el Coleccionista de Piel in the hollow of her collarbone. The herbs of her hair? Salt? He licked —Apesta a azufre —dijo la mujer que habló desde un teléfono pú- a river-bed between her breasts. el edificio de departamentos: un decrépito sobreviviente del terremoto She caressed him behind the ear que devastó varias zonas de la ciudad —el centro fue una de las más with the garlic of her cooking-thumb. not unconvinced by the chemical sólo se oyen risas. ¿No es así como to relax have absolute faith in huelen los muertos? the expensive secretions of teased civet to Si la memoria no le falla —vaya modo de aceptar que los recuerdos trust the musk at her pulse spots son inestables como las nubes—. She tried vez fumando droga en las escaleras. admite al dar un volantazo para permanecer en su carril. Eso. mi hijo lo vio una attar of roses at her armpit.

Silva imagina el forcejeo de la criatura. para observarlo con extrañeza. un 209. Es su asunto. facciones descompuestas.. en efecto. las dentelladas al aire. En un rellano de la escalera una sombra gorda se separa de sus compañeras y repta pegada a la pared. el agente más joven llama a la puerta tres ve- Azufre. aunque creo que nos las arreglaremos. el olor baja por el cubo de las escaleras y se estallan. flanqueados por puertas que se abren revelando figuras que se asoman para esfumarse con rapidez y rematados por vitrales por los que se escurre la sustancia del crepúsculo. los tres policías comienzan a agente más joven llama a la puerta tres subir las escaleras hundidas en una penumbra oleaginosa. la mitad inferior de la cara cubierta por un pañuelo sucio—. el más joven se lanza a patear la puerta. Debajo de la letra hay una mirilla bloqueada desde dentro un enturbiamiento de la mirada y una súbita lentitud en el andar. ces. obligándolos a llevarse una mano a la boca y la nariz. Con las rumbo al siguiente renglón de la agenda. En el cuarto piso el olor ya es un bozal que provoca arcadas a los dos agentes. Cinta aislante. conciliador—. sabemos qué hacer. contrahechos. más intenso. La gente que camina ante el in. constatando que el el momento pasa y el peatón recupera el lustre. —¿Qué les dije? —dice la mujer. que termina cediendo con un —Andaba cerca —ataja Silva— y quise darme una vuelta por si algo crujido óseo: el chasquido de la pata que se rompe cuando el ciervo aban- se ofrecía.. se dice Silva. todavía no hay. El olor. los —¿Qué hace aquí. ¿De acuerdo? Con las facciones descompuestas. Llevamos tres días aguantando esta pestilencia. dona el cepo para desangrarse entre los inmensos árboles de la noche. un vagido que remite a un ciervo atrapado en un cepo en el corazón de un bosque. seguidas de aplausos y el rumor de voces catódicas. Nomás le pido que nos deje trabajar. Así no se puede vivir. la piel que se desgarra. Le responde el sonido amortiguado pero inconfundible de risas que Como una presencia azul. pero su puño no flaquea al aporrear la R torcida. abra ahora mismo —al tono del segundo agente se filtra un topa con dos agentes que interrumpen su charla con una mujer de rasgos timbre nervioso. Es por aquí. alejándose a toda prisa olor emana en oleadas regulares del interior del departamento. De un sitio impreciso se desprende el llanto de un bebé. cada vez veces. la R metálica que cuelga de cabeza en la juvenil de bancos. Mientras su compañero lo cubre. En cada piso se repite el mismo panorama: co- rredores alumbrados por una suerte de grasa de bajo voltaje. No se preocupen. Es agentes piden a la mujer que se aparte. el hueso reventando en astillas fosforescentes. pero no tarda en reintegrarse a las tinieblas. algo so- bre vecinos que uno nunca acaba de conocer. bares y restaurantes. serpentea como si quisiera remedar los diseños vagamente art déco que adornan el barandal. un contagio que se traduce en fico egipcio. siente escozor en los ojos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 200 201 . detective? —pregunta el agente más joven—. Silva los imita. Incluso ahorramos tiempo si la cosa se pone fea. puerta frente a la que los cuatro se detienen hace pensar en un jeroglí- mueble absorbe su tristeza sin advertirlo. —Se agradece la mano extra —dice el segundo agente. la autora de la llamada.vitrinas pobladas de maniquíes que contemplan con añoranza el fulgor Sujeta por un solo tornillo. Pero por un objeto negro. el Guiados por la mujer que no para de refunfuñar entre dientes. Al cabo de un minuto de silencio puntuado por risas apagadas. la sinuosidad del graffiti que puede vis- lumbrarse en los muros. y hoy se puso peor. extiende hasta el vestíbulo iluminado por focos tartamudos donde Silva se —Policía. ustedes continúen.

imagina los dientes que roen la piel con lentitud.. vista. venciendo una nueva arcada. Entre los dedos agita un frasco con algo que de golpe remite a un peda- mienzan con R.. pode. Bienvenidos corredor. el dolor disuelto en una ces una explosión de carcajadas vuelve a reclamar todo su interés. carajo? —insiste el policía joven. Con un leve mareo descubre que el papiro es en realidad piel perfección que recibió el papa Benedicto XI de manos de un cortesano humana. indefinidos —un rostro. es de una neutralidad colgar de un gancho. que es más bien la primera imagen que viene —¿Qué es. No sé —contesta Silva. tiza roja en el suelo. —Inhala profundamente—. en carne viva.. Silva se agacha y le pasa los dedos frente a los del televisor. antes que nada el olor.. casi geométrico. a ver si localizas de dónde parecen obedecer un orden premeditado. como su rostro. que examina —hay restos de una etiqueta de mayonesa— para luego El círculo de Giotto. donde la mujer se deshace en una retahíla de insultos ahogados a la guarida de la bestia que ha preferido hibernar para no caer en ningu. y el olor. sin despegarse el pañuelo de la cara—. Extrae de un bolsillo los guantes de látex que presidida por una butaca colocada en el centro de un círculo trazado con suele llevar consigo y al cabo de ponérselos toma uno de los frascos. el olfato mento y yo me ocupo del vecino incómodo. parálisis de roca. habituada ya a la penumbra del departamento. al no obtener respuesta. ajeno al hedor del que pende —más débil pero innegable— el aroma a En cuanto el agente entra en una de las habitaciones posteriores Silva crack. a sí mismo desde hace varios días. a la mente cuando alguien dice la palabra rostro—. levanta las mangas de la camisa que parece punto encima de la antena. aun el burdo bosquejo de algo similar a de cristal de distintos tamaños alineados sobre el piso que centellean a la una galaxia que se adivina en el cielo raso de la estancia principal. La droga. coleccionista. ¿Qué bles. movido por la náusea—. y enton. Bienvenidos. pin. las ventanas selladas con cinta aislante para impedir una mínima es esta mierda? fuga de oscuridad. Un círculo sublime. un cadáver atado al mun- Las pupilas dilatadas del hombre se desvían casi imperceptiblemente do por el flujo catódico. A ver qué dicen los del laboratorio. el murmullo viene el olor. al manantial de la fetidez primera. deambulan alrededor del aparato y se detienen en algún ojos. Aunque confirma sus sospechas. pero no creo que haya el televisor que perfora las sombras con un brillo espasmódico. el agente más joven—. exacto. se dice. el oído que preocuparse. un verdadero saco de —No sé. ¿no ven? —dice la mujer desde el umbral del departa. de alimañas que circulan a sus anchas entre la basura y los escasos mue. recuerda haberse dicho Silva. Silva parpadea y su —relámpago y rubí. cerrando el envase y regresándolo huesos que no obstante mantiene la espalda erguida. Una colección de piel. por la puerta que Silva cierra con cautela para luego dirigirse al policía na trampa. contri. ¿me oíste?. las paredes llenas de vocablos y nombres que co. un triángulo cutáneo cuya irregularidad delata que fue arranca- que visitó el taller del pintor en Pisa. y las risas pregrabadas de los sitcoms. más joven: Los despojos orgánicos e inorgánicos acumulados en montículos que —Encárgate de dar una buena revisada. Anda. rida para guardar cada jirón de uno mismo en la urna improvisada que mento.. no deja de provocarle un escalofrío: —¿Estás ahí? ¿Dónde estás? ¿Adentro o afuera? —susurra. sí. Bienvenidos al imperio de la podredumbre. al museógrafo del organismo humano que todos traemos cuentra el soberano de ese reino de detritos: un hombre de edad y rostro dentro. que lo estudian desde el fondo de un túnel de vidrio licuado mientras el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 202 203 . la meticulosidad reque- —Está ido. Curioso que la droga despierte el afán Sentado en la butaca que hace las veces de trono desvencijado se en. este tipo se colecciona roso. entre los cerros de basura. el mensaje de destaparlo. la respiración acompasada y el pestañeo ocasional son Los vecinos se han quejado de la peste que sale de aquí. una cripta faraónica de un artista conceptual. Rabelais y Ruanda—.. se acerca al hombre de la butaca. niebla donde despuntan carcajadas mecánicas. recuerda haber pensado Silva. la mirada fija en a su lugar—. Y entonces alza la mirada para toparse con unas pupilas che vicioso. Yo trataré. y brazos amoratados. que en todo ese lapso ha mantenido su —Policía —dice. a la fuente de la que brota El segundo agente la interrumpe y asiéndola del brazo la conduce al todo el azufre del mundo. la visión de manos que eriza el vello del cuerpo. pero no pudras a los demás. do con los dientes. escritos con una caligrafía que evoca dibujos primitivos zo de papiro. le corresponde. —¿Qué es esto? —lo ataja el agente. Su voz. sin un solo titubeo. ¿Me oye? las únicas pruebas de que no es un sedimento. revisa el departa- atento a las risas que surgen de la pantalla en ráfagas periódicas. luz del televisor. registra los envases amo y señor de la pocilga: todo. quizá un trozo de cuero apergaminado. No puede ni hablar. como si fueran la instalación buye a crear la impresión de una tumba hermética. Ojalá pueda sacarle algo. Púdrete si quieres.

. todo. Si me muevo se olvidan de mí. No importa que hayas desobedecido y te to? —El hombre suelta un cloqueo metálico—. ¿sabes? —ataja el hombre. —La sonrisa se desvanece cuando Somos los observadores. en el corazón. preguntas. Ellos de- leemos las manos. he podido vivir rodeado de tres cuartas partes de oscuridad cio. Cuando te enteras que se conoce encima del balbuceo. pobrecita. diálogos en un idioma desconocido que semejan más bien inter. cambios de pulsaciones eléctricas? Incapaz de elevar sus palabras por Con la energía oscura pasa lo mismo. No fue fácil admitirlo: primero pensé que me equi- vocaba. créemelo. piensa. Observar. Lleva tres días metido en este basurero que apesta en todo el edifi. vamos a proteger nuestros perímetros. Para esperar la señal. Los he extrañado. llevarme aunque sea un trozo de este cuerpo cuando vengan a recoger. acaba de conocer. un recuerdo de este mundo que uno nunca estaremos aquí. Perímetros. nada. un sombrero de peregrino. juras que vas a enloquecer. te aquí. señor. luchando con- sonrisa. pese a ser tan neutra. manzanas. ¿dónde estás? En ese momento para él no hay más voz que la que se desliza con la sinuosidad de una boa entre las carcajadas catódicas. les dicen. Puedo sentirlos. el intento de son. Parecen felices. Éste —¿Quería una cogulla. ¿Quién eres?.olor a azufre se intensifica. Quiero ben hacerse las preguntas mientras nosotros nos mantenemos al margen. sombras sobre sombras. por eso estamos lencio. por eso he preferido vivir despierto. calles. Ellos temen que nosotros les arrebatemos su cuarta parte es ahora el jadeo del ciervo que expira en el bosque—. La cosa es aprender a hayas involucrado: eres un peregrino como yo y entre peregrinos no nos diferenciar entre ellos y nosotros. suena —Claro que lo sabes. un porcentaje de la incógnita del setenta y cin- un nuevo estallido de carcajadas surge del televisor. Silva escucha que una voz lo llama por su nombre. Obedecemos órdenes: no involucrarse. piensa Silva. Un souvenir. cara? —murmura el hombre. esa voz. ¿Entiendes lo que te digo? Dentro del perímetro. ¿Cómo. Pero una noche distinguí la risa de una mujer con la que me acosté durante algunos me- ses y que murió en un picadero. Pero no im- sueño. que la falta de sueño me la estaba cobrando. ¿Entiende lo que le digo? Soy el detective. ¿Por qué. Como desde el fondo de un pozo. por eso estamos y me. dice: únicamente el veinticinco por ciento del universo y que lo demás es si- —Es la policía. no reproducirse. no allá arriba. Fuera del perímetro. Pero ya vienen. Como a los vecinos. corazones que todavía sangren y palpiten. y se hizo la luz: los muertos Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 204 205 . Mejor deberían clavar corazones en sus em- palizadas. Vendrán pronto. a una cuarta parte en un abrir y cerrar de ojos? ¿Quiénes habitan el res- risa atornillado a su rostro—. y para defenderla se pasan la vida haciendo ciudades. No sé de qué habla. La voz del hombre co por ciento. por eso he preferido comérmelas y guardarlas. Tengo ganas de verlos. creyendo que así ahuyentarán las tinieblas. ¿sabes?. Ése es el quid de la cuestión. Los vecinos se han quejado de usted. Esa voz.. Pero las tinieblas las traen aquí abajo. Hay quienes hasta construyen empalizadas donde clavan cabezas. Están por llegar. Al principio es difícil y luego te vas haciendo a la idea. es el lugar. barrios. catalogar y reportar: ése es nuestro trabajo. el único cirio en medio de la penumbra que amenaza con devorarlo. sólo que no quieres aceptarlo —el hombre tan familiar? ¿Por qué evoca transmisiones oídas entre la estática del devuelve la mirada a la pantalla como si buscara apoyo—. esbozando una mueca que pretende ser —Será mejor que se levante —Silva sacude la cabeza. tra el mareo que empieza a invadirlo—. —No se puede prever qué encuentros nos estarían destinados si es- tuviéramos menos dispuestos a dormir. ¿sabes?. sin apuros. Muy pronto. una más. porta. sin darme cuenta? ¿Cómo es posible que mi universo se haya reducido —A mí no me engañas. Para oír la risa de los muertos —el hombre apunta al televisor con un dedo carcomido—. Me dijeron que los esperara aquí. ¿verdad?.

. pasándosela de lujo. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 206 207 . Mi trabajo terminó y ya me televisor—. no oí más que la televisión y lo que usted decía.. ¿No sabemos de dónde viene el y por otro....seguían en contacto con los vivos gracias a la televisión.. la verdad —dice el agente—. Ése es el ciencia para hablar con las piedras. ver. ¿Volver a dónde? olvídalo. Pronto. salvo el deseo de quedarme? —Pues no. Y le dicen la caja idiota. —Cosas sin sentido. Ellos me darán la señal cuando llegue la —Ah. ¿Qué le hora. —¿Qué podría atraerme en esta tierra.. eso sí. Para volver. No hallé más que basura. tenemos que sacarlo de aquí. dijo? —¿A dónde? —la pregunta de Silva es un rasguño en el aire vicia. ¿Oíste que hablaba costal.. Yo me ocupo de lo demás. así que te falta mucho por Hay que aprender a reírse con los muertos. Hay que aprender a reírse con los muer. que ha recuperado su parálisis mineral. Y terrible. Está bien —Silva se pasa una mano por la frente—. otro rango.. Pero se acabó el tiempo. El intruso es harina de otro —¿Cómo? —el mareo ronda otra vez a Silva—. Aquí van a venir a recogerme.. La peste. voy. ahí están. ¿le dijo algo? —el agente mira a Silva con interés—.. El perímetro que me tocó. ¿te encargas de eso? El tipo necesita un tos. su estancia es indefinida porque su responsabilidad yo pero no él? es enorme. Hay que llamar una ambulancia. trato: para el peregrino no hay prórrogas.. Al menos a mí no. No son visibles como nosotros pero veo. Se aclara la garganta—. —Pues no. Cuando vengan a recogerme. Estoy trabajado y cargado y quiero descansar. Pero do—. es la droga. Está desnutrido y desvaría. aquellos que no la habían grabado pero que se lograban colar olor? a los mismos programas: una fiesta en grande. aunque no lo parte del setenta y cinco por ciento. ¡Hey! ¿Me oye? La voz del policía joven es la soga a la que Silva se aferra para dejar bruscamente una negrura horadada por los ojos del hombre de la butaca. usted era el que lo interrogaba. Por eso no me debo mover. —Pues sí. ¿no? —el agente señala el He visto demasiadas cosas y sé de qué hablo. te lo juro. ¿No será que el tipo ya se ¿Quién iba a decir que los muertos se reunirían en los reestrenos de está muriendo. —Está bien. Pero te das cuenta. Pronto. —¿Detective? Estoy hablándole desde hace rato. El televisor es de nuevo el foco de su atención. y se sorprende de lo seco que suenan Por un lado estaba la gente que había muerto al cabo de grabar su risa. atender una ola de aplausos—. por favor. Nuestra salvación es la muerte. A nadie le gustaría ser intruso. De otro modo no podría. pero tú seguirás aquí hasta que te llamen. pero no ésta. ¿Oyes cómo se divierten? También son —No lo sé —dice Silva—. golpe a un tono de súplica—. A mí me ayudó su risa. Aquí me quedo quieto.. sus palabras. El problema es que no sabes cuándo te llamarán. Éste es el lugar. No importa. Y luego las risas. Qué pa- —el hombre se muerde los labios—. No me muevas.. yo que usted. ¿Te imaginas? —Así que basura —dice Silva. A lo mejor alcanzaste a oír. como dijo la señora? madrugada para reír hasta reventar? —El hombre se interrumpe para Nuestra salvación es la muerte. pero no ésta —el hombre cambia de hospital. Por favor. Ya me voy.

Y jamás. CON ELEVA - de un implante mnemónico. —Nunca conocerás al hombre —murmura el Coleccionista de Piel—. Su nombre o su apellido. que era un hombre muy gentil. neciente al hombre cuyo cadáver nadie reclamó. una voz similar a una pulsación eléctrica que formula su despedida. te hará feliz por siempre. La colección de frascos que se desechó en cuanto el laborato. eones antes de enterarme de empalizadas y muertos que ríen? Fisiología del cuento Una súbita presión en la vejiga lo distrae. otros mundos. soñaba con ese beso —húmedo. ¿En qué rincón BIEN ILUMINADO . le dijeron los reyes. activado por un programador de recuerdos DOR . Princesa había decidido guardarse para su príncipe. nunca lo conocerás. se convertirá al instante en un hermoso príncipe que la camilla. dió no dejarlo escapar. En cuanto el agente abandona el departamento para buscar a su com- pañero. piensa. Como los vecinos alineados en el corredor. La evaporación del olor a azufre a las pocas horas de la salida de beso. después de apoyar el Así que se puso a leer libros y revistas y a ver películas para saber brazo en uno de sus costados. SALA . gente. ZOTEHUELA . La camilla donde fue colocado lo que quedaba del faraón que expiraría a bordo de la ambulancia. con un pincel impregnado de color rojo. pero algo se interpone en su camino: una garra en carne viva que salta de la butaca y se le hunde en el antebrazo. y La butaca apostada en el centro de un círculo de tiza roja. La identidad del faraón reducida a un par de credenciales y unos cuantos papeles y disuelta en el Princesa abre las cortinas de su habitación: codo. COCINA EQUIPADA . mentón. eres más importante de lo que suponía. o lo que es igual: castillo. ventanal. ¿Por qué no lo hice antes. DOS RECÁMARAS ALFOMBRADAS CON CLÓSET . ojo. ajenos? ¿Qué recuerdos le pertenecen? Un recuerdo de este mundo que uno nunca acaba de conocer ● Emocionada. Princesa y Sapo se casaron y él la llevó a vivir a la torre más alta de su Eres más redondo que la O de Giotto. Silva se dirige al televisor y lo apaga. El proverbio lo sorprende porque ignora su origen. todos los allí presentes quedaron llenos de asombro. I. Princesa no podía esperar. COMEDOR . Desde pequeña. apodo otorgado en el cuerpo de policía. palma. sin decir una palabra. papel y. deci- alineados en el corredor. sus padres. rio confirmó que el contenido era piel arrancada con los dientes. en la que se alternaban el asco y el asombro. departamentos. La mirada de los vecinos Cuando la princesa encontró un sapo suficientemente verde y feo. perte. EN TERCER PISO . piensa Silva. BOCA ARRIBA La irrupción de los paramédicos en el departamento transformado en sepulcro por decreto del faraón que lo habitaba. Atravesando calles convertidas por el ocaso en arterias que surcan otras urbes. mucho antes de llegar al No te fijes en las apariencias. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 208 209 . El remedo de galaxia dibujado por una mano casi infantil en el cielo raso del departamento. de la memoria habrá permanecido oculto? ¿Es suyo ese dato o se trata BAÑO CON CANCEL . gente. BUENA UBICACIÓN . Ve una puerta entreabierta al ARTURO VALLEJO otro lado de la estancia y enfila hacia ella. trazó a pulso un círculo tan perfecto que cómo era que se daba ese beso. gente. nube: eso Su nombre comenzaba con R. se llama ensoñación. edificios. la consolaron. Por más que te esfuerces. con un solo hospital. viscoso. autos. Silva recuerda ahora el colofón del episodio ocurrido cinco años atrás. tomó una hoja de vida. verde— que transformaría su Entonces Giotto.

sobre el bulto de su pene. Muslos. Sapo mira televisión.. Cuenta Robert Darnton que los campesinos franceses contaban esta ver- Sapo sentado en el sofá. Princesa le da un furtivo beso en la mejilla a Sapo. la levantaba..y esperó. en la . lo que había aprendido en libros y revistas y películas. con un camisón. fuera un ser humano. quien le da a comer la sangre y la carne de la anciana haciéndola pasar por vino y carne de algún animal (un animal que no Sapo toma el control remoto de la televisión: apunta.. Su lengua acarició el glande. Succionó una y otra vez. Esperando salir. Pero no estaba mal. Cuando la niña (no hay caperuza. distraídamente. Sincronizó el movimiento de las a la cama. que ésa no era la práctica favorita de los príncipes. Así que Princesa esperó. Eso fue todo. . la llevó a la cama.y esperó. mirar el techo: eso se llama Y esperó. nalgas. Lo acarició hacia arriba y hacia abajo. concentradamente. la recibe un lobo disfrazado Pues en el interior de Sapo vivía un príncipe. temente. apretándolos fuerte. estancia. se- men. el glande pro. la levantó. La metió y sacó rítmicamente. El gato de la abuela le grita enton- enciende. . recordó Intentaba besar a Sapo en la cocina. extraer. la ponía boca arriba y la penetraba.. Sapo bajó la cara: su mirada daba hacia el infinito.. Sintió el calor. Y no sólo chupaba abrió la bragueta de Sapo. Por eso Princesa siguió preparándose con libros y revistas y películas.. la llevaba la boca. el cuello y el estómago. el lobo le ordena que se quite la ropa. Cogió la base del pene y subió y bajó.. de la piel flácida. en el patiecillo de lavado. en la sala. sexo. ces: «¡Cochina. Princesa lo mira a él. Inclinadamente.. El partido está por comenzar.y esperó. cerveza y sión alrededor del hogar: Princesa. Después miró hacia el mentón otra vez. Suenan los enseres de cocina de los vecinos mientras lavan los trastes. lunares. lubricar. Se arrodilló y hasta en el estacionamiento. Y uno no puede menos que preguntarse por qué la niña sigue comiendo.. Y cuando estuvo lista.. II . dos manos. que le pareció una fresa. Prin. cuando llegó el momento del beso. pechos. desordenadamente. has comido la carne y bebido la sangre de tu abuela!». se entiende). a su lado: plato con chicharrones. acariciar.. ALEJAMIENTO Princesa sabía que debía ser paciente. sacar. la puso boca arriba y la penetró. Suena el tráfico afuera. Y succionó. apresuradamente. Tomó su pene y lo abarcó con las cinco yemas el glande y agarraba el pene con la mano. manos.. Cerró los la boca. Dentro y fuera del auto. ni roja ni de ningún otro color) llega a casa de su abuela (que no estaba enferma). pezones.. Ella se quita el Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 210 211 . Suavemente. titubean- cesa probó el líquido preseminal que salió por la uretra. se lo metía entero a minente. ojos. Miró después su pantalón. Acercó sus labios hasta la punta y se la metió a Y cada vez Sapo la tomaba por los hombros. pelo.. Le supo amargo. meter. Voltea para ver el resultado. Sapo la tomó por los hombros. sudor. Cuando termina. Pone la mano en Princesa abrió de nuevo los ojos y miró el mentón de Sapo. pues sabía bien por sus lecturas de cada mano. ¿Dolorosamente? Y subió y bajó. la textura. Suena un programa de televisión allá. presiona POWER . Entonces.

Era la mano de Príncipe que acarició y apretó. UNA CALCOMANÍA EN FORMA DE BALLENA Él metió un dedo en medio de los muslos y lo hizo girar hasta que ella se mojó completamente. Sirena se arqueó. Cuando Sobar. ÑOS DE MÁRMOL . abrazarse. con la punta le acarició el paladar y los dientes. Como todas las sirenas. necían a mundos diferentes. BAÑOS: 2. Flexionar. besar. ¿sobar? Se puso una minifalda. Cuando estaba suficientemente limpia y fresca Príncipe se desnu- Y así fue que Sirena había decidido salvar a Príncipe. Decidida a enamorarlo. presionar. los objetos personales de Sirena ocuparon un lugar en el castillo: algunos cambios de ropa. TERRAZA AGRADABLE. Prometida retozaba. el océano cada vez levantó una copa de vino. se sumergía en el agua y Sentada frente a Príncipe. na- Sirena estaba aburrida de tomar. y lo tira también. Se pintó los labios. Príncipe apre- tó el pene contra las nalgas de ella y buscó una entrada. Él la quería tanto como podía. Prometida tiró el contenido hacia el estaba más lejos. Sirena había conocido a Príncipe cuando estaba atrapado en una terrible tormenta. Príncipe rodeó su cintura. respirar. COCINA INTEGRAL. y lo quema en la chimenea. Sirena estaba que escurría. La ropa interior. Al Para los demás era una persona extraña y pensativa. su amado. sus botas mineras contra el piso y se puso de rodillas. encontró la imagen de alguien más. Una vez a la semana Sirena se metía a la tina. Sus lenguas trazaron círculos una alrededor de la otra. dejaba ver sus piernas. El vientre de él pegaba una y otra vez contra sus había enamorado de un príncipe de la tierra seca. TRANSGRESIÓN nifalda hasta sus nalgas. cerrar. METROS CUADRADOS: 107. Tomaba a Sirena de la cintura y la besaba. PISOS DE MADERA DE BAMBÚ. la sirenita tenía que enterrar un cuchillo en el corazón de la ropa interior. cubiertas de un vello delgado como durazno. Un hilo de sangre bajó por sus piernas. primero. rostro de Príncipe. Príncipe entró y salió. tomó su pene húmedo y jugó con él. meter. Sigue la falda. Mordió el cuello de ella. abrir. Poco a poco. CASI NUEVO. apagar. Sirena se agachó Era la más joven de la casa. que no hay princesas para todos: Fernando Pessoa tir un bulto en medio de su región pélvica. mil cuchillos en las plantas de sus pies. luego. Príncipe volteó a Sirena: subió la falda y bajó Para salvarse. Ella podía sen- Hay tantos elfos. Cerró los ojos. 2 ELEVADORES. Tres. voltear. Se peinó el cabello. poco a poco el himen se fue desgarrando. Ella abrió la bragueta. En su memoria. La lengua Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 212 213 .delantal. Príncipe llevó a Sirena a su castillo. Para terminar. IV . poco rato ya lo tenía muy adentro. Sintió la punta en su vagina y cómo estaban decoradas con una calcomanía en forma de ballena. como peces. tallar. La niña se mete desnuda a la cama. quiso gritar y no pudo. con el lobo. pero sabía que perte. Sirena amaba a Príncipe profundamente. Sirena se miró al espejo. y todas sus prendas van a parar DOS NIVELES . Un. un repuesto de desodorante y un Un. acariciar y tallar peces. estaba Prometida. acarició sus piernas de nuevo. Dos. El dolor en sus pies cedía. nalgas. BA- al fuego. blanco. Se quita el corpiño. champú. Las calcetas. Alguien que no se veía mal. ACABADOS DE ALTA CALIDAD. temblar. encender. No las necesitará más. Sirena se puso zapatos de tacón. RECÁMARAS: 3. Prometida tomó su bolsa y se alejó de este cuento. entraba. VISTA PANORÁMICA. Alguien que Eso también se llama sexo. guardó sus botas mineras en el armario. sacar. Discutían. lamer. Sirena sintió que algo le tocaba la pierna y subía por dentro de la mi- III . Con cada paso. Tres. daba y se zambullía. Dos. Se vegando dentro de ella.

lo dejo entregado al tecleo de las claves kilométricas Una de esas noches. En ese justo momento Sirena sintió que el pene de Príncipe se la silla. No. me atenaza es el miedo a ceder mi parcela de observación. el ruido de los autos al pasar se asemejaba al que hacen las ¿Que sean otros los que esperen? Jamás. arrastrado por una curiosidad temblorosa. de de tres guardas diferentes (cada turno se prolonga por ocho horas) y que los fines de semana se hace cargo de las instalaciones una empresa Príncipe duerme plácidamente entre sus sábanas. Sirena sintió que se moría. ella apretando el pene. tenía que enterrar un Mi esposa. Escapaban de su garganta sonidos secos. pre. A través del agua ella podía ver cómo crecía la erección. siem- murmurar el nombre Prometida. al menos por unas horas. El lugar junto a él está de seguridad distinta. TRANSFIGURACIÓN ne. en repetidas embestidas hacia delante y hacia atrás. Ella bajaba la mano para tocarlos. Sirena levantaba las piernas y rodeaba con ellas el cuello de Príncipe. Afuera. el encargado de tutelar la puerta del país. la sirenita decidió sacri. con sus propios turnos y métodos. entre el meter y sacar.de Príncipe la penetraba. bles para mí. los principios y los finales están nidad con que pulsa en la máquina principal las claves que probarán sobrevalorados ● su identidad. antes de que amaneciera. Se detendrá admirando las formas de ciertas mu- jeres o. si la desazón me hace despertar en mitad de la noche. derlo. para salvarse. Entonces la punta se acercaba a su vagina. con la otra le amasaba los pechos. olas de mar al romper. de seguridad que atendemos en el aeropuerto se cierra al tránsito de pa- sajeros. a dejar de ser. Ella parece compren- Sirena decidió desaparecer para siempre. Cierro el turno a la hora precisa. Jalaba el pene. Me enfada que vea las cosas de ese modo tan simplón. Como espuma en el mar. Sirena por fin podía emitir un profundo gemido. podrá comprobar el desastroso efecto de la inspección de seguridad sobre la lozanía de los miembros masculinos. lo exprimía. el glande no tardaba en estar dentro. Así permanecían minutos enteros: él pinchando el clítoris. Sirena escuchó a Príncipe que debe ingresar al sistema para comprobar su identidad. incluso. miles de líneas de seguridad iguales a la mía en Incapaz de asesinar al hombre que amaba. decenas de aeropuertos. sin contar con que mi propia trinchera depen- ficarse a sí misma. Príncipe siguió dormido. Me irrita la poca solem- Al igual que las entradas y las salidas. Con una mano él le acariciaba las nalgas. la poseo furiosamente cada vez que me lo recuerda. cuerda que hay cientos. para después volver. una suerte de aprensión. in- descifrables. pellizcaba sus pezones. No es imposible que lo propicie. la línea convulsionaba y eyaculaba. Estaban ambos todavía dentro del agua. Cierro mi turno a la hora precisa y entrego el control del escáner Mientras tanto. Mientras me retiro. Lo que Sirena abre los ojos. sus testículos se veían Pavura oscuros. confiero el control del escáner cor- poral a mi relevo. ella mordía. Hay. de ciertos hombres. ANTONIO ORTUÑO Lo soltaba. incomprensi- vacío. Mientras me marcho y él toma en su poder los registros. descubrirá quién se ha injertado metales o inyectado silicones en la car- V . de duda. Sabía que. al cederle la consola. el muy negligente saluda a grandes Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 214 215 . corporal a mi relevo. ¿Que sean otros los que esperen la llegada? No. re- cuchillo en el corazón de Príncipe. mientras levantaba la pelvis para dejar que él entrara lo más posible y luego se retirara. el escáner. No es por ese lapso de titubeo (previsto) que temo.

voces a los guardas de las líneas vecinas. no hay Me he acostumbrado a esperar a que mi relevo entre en funciones. tionarios-trampa y pruebas simuladas. Los obligamos a Me ha dado por presentarme a trabajar una hora antes de lo nece. A mi esposa. en las carreteras. un sistema horror incontestable. no debe ser que otros resistan lo que me corresponde a (falsos solicitantes comprensivos los invitan a hablar mal de la empresa mí. la caracterización de agotar a mi mujer por las noches. ridad mental: no sé ya si el chico que me releva es el mismo de siempre. la prestancia la intoxica. Imagino que bilitado como instructor de los custodios novatos. una vez que ese que un reloj despertador o el vibrador eléctrico de una pareja. igual. adopto la de un planeador tendones y músculos. nos destruirá. un infame que el puesto más allá de la hora establecida). De tanto Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 216 217 . visuales o escritos que puedan resultar útiles para novicios. una aduana más formi. Es. Permanezco a su lado las primeras cierro los ojos. una mañana impávida o hastiada no. Mi mujer recuerda que hace años el éxito de sus planes. entre los equipajes y seres que insalvable. que no son sus compañeros. Lo acompaño durante la primera hora de labor. fuerza los controles por ello. confesar. de seguridad del aeropuerto y del país: la que represente un obstáculo bido de cabeza. extendido una antes y otra después. digo a mi mujer que he decidido caminar a casa para fortalecer comparta mi postura. para poner en marcha una maniobra de he concebido y presentado. Aún así prestigio se asiente de modo incuestionable. Ella ríe. religiosos. hosco. sucede a diario. para charlar con los reclutas e indicarles las mejores tác- un supositorio nuclear metido en el ano. Ella me invita a comprobárselo de horrores. concibo posible que la matrona de cabellos nevados transporte tros de casa. Lo he le esté siendo infiel que debo revolcarme con ella cada noche y mostrar- orillado a teclear con diligencia y apuro sus claves de identidad. Soy yo quien debe encararlo. ción de que sea mi línea la de más lento avance entre todos los controles Experimento un malestar indefinido. la que cualquiera que desee contrabandear armas o explosi- cruzan por el alcance visual de mi aparato. familiares. perpetuo sin embargo: un zum. Me creen. los que tan sólo espero a que mi mujer venga a buscarme. en realidad. Cumplo ahora un el niño de brazos que portean dos padres risueños puede haber sido turno de ocho horas. doy por sentado que el turista ticas para enfrentar lo inminente. me han ha- que se deslice a través de nuestra línea de seguridad aérea. apenas. alistar los reflejos. añadido de seguridad que nos permitirá saber de antemano si alguno ción y sospeche de mis intenciones (es del todo anómalo permanecer en de los voluntarios que solicitan empleo es. me retiro. para gran júbilo de la empresa. apenas logro de ojos sulfurados y pantalones cortos es. contagio mi angustia inquisidora a quien sea que me anteceda ramos de ellos: aquel fue incapaz de cursar estudios superiores. para actuar. Para justificar el pretenda infiltrarnos. Dejo mi rutina diaria. en la cama. No: que no sean otros los que esperen. Espero lo peor: he conseguido que mi empresa retraso. aquella en la línea. de semana acudo a las instalaciones de la empresa. en cambio. los peores miserables del temo. lo le que no he prodigado mis energías en las entrañas de otra. lágrimas y vómito por medio. Analizamos los antecedentes raciales. en algún momento. pero en distintos panoramas de lo que se escaquea a la mirada. amenazador. de desmenuzar con el escáner corporal las carnes y entrañas de todo lo Los supervisores han terminado por entender mi lealtad. y nadie re. a un par de kilóme- mósfera. atesoro la ambi- términos no coincidentes (la mano derecha debe vigilar a la izquierda). un patriota. morales. al modo de persuadirla de que la tardanza es normal. asesoro otra ha abortado los descuidos de todo un equipo de hockey. he convencido de omitir las cortesías y chanzas para con los colegas. entien- contemple? Nunca. Alguien. y los fines atiborrado de algún líquido corrosivo y pernicioso que envenene la at. nada más sospechoso vos sepa que debería evitarse a cualquier costo. me dedique a preparar materiales un despiadado cualquiera. pérfido. Aconsejo segundas revisiones de bolsos y bolsillos. la poseo ferozmente. les ofrecemos espacios de queja No puede. darán por pensar que eludirme garantizará che. Me provoca tal entusiasmo la idea de que mi línea que ningún aeroplano es desviado o tomado por malandrines. ángulos insólitos en que las cámaras deban ser inclinadas para obtener pues cada línea reemplaza a su controlador cada ocho horas. a veces. penetrará el cerco. Nunca he descubierto. Teme a tal grado que final de mi turno. uno que espera la señal de un colega. Toma las cosas de un modo tan cínico que Lo miro cetrino. que es sea una carnada para los mayores bagres del río que he perdido la cla- más la gente que se mata. También mente camuflado. No es infrecuente que. intelectuales y físicos de los solicitantes. o el gobierno) para conocer los resortes de su voluntad. Antes de que el supervisor alcance nuestra posi. planeta querrán buscarme. sus pobres secretos y nos apode- sario. del mal. Les aplicamos cues- dable que la que custodio. dos horas de su turno y convenzo a los supervisores que me cercan de ¿Que otros esperen a que el rostro señalado. den que soy un profesional. Porque.

Mi esposa me acompaña en mis expediciones. Temo. parece digno de acompañarme a mi habitación. fantasea. ocultara entre sus circunvoluciones el Apocalipsis. metálico y haga saltar las alarmas. en espera de mi regreso. a Subo tanto la voz que no sé si he resultado comprensible. que es raro toparse con una pareja tan ge. Dedico las cinco noches de víspera a afilar una ponencia propiedad rural con alberca y caballos) para atender las necesidades. aplicarles a los pasajeros que lleguen a sus líneas de seguridad. hermano. Que no sean otros que lo llamemos el capitán. en dónde habremos de golpear si es que vamos a defender hasta para la soledad del éxodo en la buena calidad de los aparatos electróni- el final las atalayas que nos han sido delegadas. me ofrece empleo. y que tenemos visitas. tros el miedo y no volveremos a dormir. prefiero demorarme y perfeccionar empresa multimillonaria (fue oficial en el ejército y sabe lo que hace) me su inspección. Mi esposa no ha dormido recorro el mapa entero. los que esperen ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 218 219 . pretende colarse a nuestras entrañas. qué objetos punzocor- que mis gritos han despertado la simpatía de los asistentes. Dice. pero veo veces. puedo com. Resaltan en las ojeras. volver a casa y encontrar a mi mujer ocupada Hermano. Me distraigo. cada día más volcánicas. todo el día en la habitación del hotel. sí. He encontrado un cierto consuelo sión. pron. va. debo confesarlo. hermano. Mi salario ha mejorado. del capitán. mesmerismo y dominio psicológico del agresor. volun- En otoño. la credencial que me acredita como asesor en seguridad para que todos Hago doscientos brindis. hallazgos en cuanto a obstaculización del tránsito. Si dormimos durante la guardia. sino que el colega. en ranuras que se marcan de fila. recuerdo un minuto. No un las noches. cos que me acompañan: agendas animadas. nacional de guardas de aeropuerto. me revela. Noches Recorro el país. que mis pro. la empresa me comisiona para asistir a una convención taria o no. sidad. cuando mis documentos personales no son tomados por verda- en frentes y comisuras el temor de que nuestra reunión (que ha sido deros. Procuro dejarme encima anillos. de las líneas de seguridad en cada aeropuerto que visito. Y aunque bastaría con identificarme y mostrar conmovidos me palmotean la espalda y me arrastran al bar del hotel. ésas. Decenas. pronto decidimos que debe permanecer en casa (hemos comprado una permercado. Y se instalará entre noso- No sólo pasamos la mejor noche de nuestra vida desde la Univer. pero prar un traje azul y una corbata de origen vagamente italiano en el su. si to estamos los tres cómodamente juntos en la alfombra. el hermano. conseguimos que se conviertan en sabuesos nuinamente patriota como nosotros. la demencia infinita está ahí. cadenas. seleccionando qué líquidos prohibidos. a despojarme de zapatos y calzoncillos frente a los compañeros de la responsabilidad. Su pecho da un brinco cuando enciendo la luz y descubre a todos que el enemigo. Siembro claridades y cosecho ovaciones. Bramo de Disfruto. Insulto y empujo al negligente que me franquea el paso sin reparar en el so. Temo a los apetitos desmesurados de mi amigo. puestas y consejos descienden sobre sus cabezas como un maná precio. esperen siempre la llegada del miedo.pisarlos y comprimirlos. entre calcetines o camisetas para ver si la descubren. manera encendida: estamos hartos y tememos que los colegas que han gozo cuando soy detenido y maltratado. penúltimo comisionado que toma la palabra en la clausura. tantes deberé portar en el equipaje para ser más seguramente detenido. entrará a nuestra casa. teléfonos coloridos. el mal. en un principio. cientos de colegas peligro que represento. que deje en claro hacia dónde es necesario que camine nuestra profe. concebir y ejecutar la seguridad aeroportuaria del país debe ser mejor necesariamente. me dice golpeándome una y otra vez el hombro. que olfateen cada culo que pase frente a sus morros como si. mientras me arrellano con mi mujer y nos tocamos. Jamás. Mi mujer me acompa. funcionario de una los controles se abrieran a mi paso. mero guarda de aeropuerto: ahora seré el consejero y supervisor de to- mos con los experimentos que puedan sugerírseles a los novatos para dos. Dice además que mi claridad para irritados. cuando soy orillado a desnu- ocupado provisionalmente nuestros puestos no hayan estado a la altura darme. con el capitán. cuando se me escolta a un cuarto cerrado y se me empuja y escu- comentada por un par de diarios y un show televisivo) propiciara que pe. me promete. Por pagada y considerada de lo que ha sido por mi vieja empresa. hago saltar los controles de seguridad. repro- ña a la capital (dormitamos once horas en un autobús) y permanece ductores de películas y canciones. hermano. He conseguido un arma y la oculto tas inermes. Por eso mos a levantar esta patria. Se ha bebido la mitad del minibar. y pide Espérenlo. todo lo que sea nuestros repugnantes enemigos acudieran en tropel ante nuestras puer. hebillas. exploración. afuera. El amanecer se acerca. parpadeamos siquiera. Uno de los más exaltados. muestro a contratistas y capacitadores mis flamantes abrasadoras. Soy el Que no sean otros los que esperen. de pasajeros.

a contar tanto como el de cualquiera de los cuentos aislados. Habrá un momento en el que lo maten. que consiste sim- sión sobre el cuento actual. El cuento cambia: se modi. o decaiga de manera irrecuperable. procedencias que lo forman (y que inspiraron. repetían de viva voz. el Pero todavía no. He aquí cualquier otra forma o técnica. la mayoría de los ejemplos disponibles 2 se valen. en cambio. como segmentos de un todo escriben y quienes lo leen. sin atención a su efecto como conjunto) Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 220 221 . al escribir una por una sus historias. el de los orígenes del lenguaje. de una técnica que proviene de los orígenes de la novela LAS PRECEPTIVAS y teorías del siglo XIX. en las antologías académicas y en los archivos de un blog: en todos los casos la acumulación de 1 los textos individuales. cuando comenzaron a inventarse cada una de sus partes —cada cuento— puede. Hasta hoy. mayor. Ahora lo más probable es que el primer encuentro de cualquiera con un cuento sea en un libro o en otro tipo de serie. en efecto. de colec- ción. Pero todo esto implica un cambio en nuestra relación con las historias ALBERTO CHIMAL breves. la redacción más a la escritura. Por supuesto. o desaparezca por indiferencia o por des. que será percibida como tal. sin afectarla. El todo. aunque la brevedad haya perdido su sentido inicial. brevedad ya no puede perderse. para es extensa. «cuentovelas») que sugieren una fusión o una profundas del cerebro— vestigios de sus antepasados animales. cuentos trabajado de este modo es que el se. a sus condiciones siempre distintas. la impresión producida por el conjunto. uno solo. transformaron el género pero no lo inventaron. serie de textos de un mismo autor. plemente en introducir referencias o ecos de una historia en otra: intentar Hubo un tiempo en el que los cuentos —los más remotos antepasados de lo unificarlas todas en un solo mundo narrado que las abarque y en el que se que hoy llamamos «cuento»— no se escribían siquiera: se memorizaban y se pueda hallar —o inferir— cierta consistencia. sobre todo. O en el XX. No es exactamente que el cuento se lea menos: de hecho todo se del cuento mutante lee menos y la época se expresa. D. Los primeros pasos para utilizar este potencial expresivo se dieron duran- te el siglo XX. que son todavía las bases de la discu. Salinger en los años sesenta— pasó y no Manifiesto va a volver. también. mediante imágenes: las historias escritas tampoco recobrarán jamás su antigua posición de privilegio. Antes. La imagen más popular del cuento publicado es. Más aún. sino para aprenderse y repetirse más fácilmente: heredó la cuali. unificada –más novelesca– de La muerte y difundirse las primeras historias. los libros de cuentos eran muchas veces reuniones de esas his- torias ya aparecidas en otros sitios. en las capas quetas («novelas-en-cuentos». las que completaron la fama de J. ya conocidas —incluso— por quienes las buscaban y las revisitaban. que reúnen simplemente una prensa —las que dieron de comer a Edgar Allan Poe y a F. la forma del cuento individual.ligar y unificar los materiales de diversas dad que lo define más claramente del tiempo anterior no sólo a la novela sino gundo carece de una trama única y. de reunión. El medio no importa y ocurri- rá lo mismo en los libros impresos que en los electrónicos. Lo adaptan. La gran época de las historias individuales difundidas por medio de la caóticas de cuentos (las más convencionales. como tampoco podría el cuento volver a ser homogeneizando sus mundos narrados y a veces llegando a convertirlos en oral ni a publicarse como se publicaba en el siglo XIX. que La diferencia entre una novela y un libro de en el ciclo de la Vulgata artúrica. como se dice. son una posibilidad de lectura distinta que trasciende. puede llegar EL CUENTO es antiguo pero no es una idea fija. Para aclarar más la distinción entre las que podríamos llamar colecciones soleta. leerse aisladamente. El cuento no es breve para distinguirse de la novela. puede ser más que la cuido. No importa si. actual en la Edad Media: el entrelacement (entrelazamiento). Y ahora el cuento conserva esa brevedad al menos en teoría.1 1 El entrelacement se utiliza. parte de lo que ocurre ahora con esa forma. por ejemplo. sobre todo. fica: se adapta. A estos de Arturo de Thomas Malory). El cuento sigue vivo porque no se ha quedado aún sin creador utiliza las reglas del cuento clásico al modo del siglo XIX o si prefiere un solo lector (evidentemente) y porque su forma no se ha agotado. quienes lo Los cuentos como parte de un conjunto. la aproximación: las colecciones de cuentos se estarían convirtiendo en novelas. a la vez. una idea ob. suma de las partes. sin embargo. del mismo modo en que proyectos narrativos se les ponen a veces eti- el cuerpo humano aún conserva —en el pelo que no lo abriga. Scott Fitzgerald.

Diferentes textos «híbridos». seleccionando qué ideas se Poco o ningún Alto grado de destacan en el texto. sin embargo. con más ventaja. es posible considerar otra posibilidad: las colecciones Segmentos heterogéneos Segmentos homogéneos de historias en las que hay entrelazamiento pero no homogeneidad de los no entrelazados entrelazados mundos narrados. en el que diferentes obras pue- lazamiento se da en cambio por medio de temas. orientaciones de las colecciones convencionales —o las variaciones entre li- tos producen más fácilmente resonancias intertextuales porque éstas no se bros de un mismo autor—. o por A la vez. sino parece implicar que el entrelazamiento es inseparable de la homogeneidad (o incluso la unicidad) de los mundos narra- dos. y el entre. En él no sólo pueden compararse las diferentes los cuales se crean variaciones. evidentemente. Esta división. los diferentes cuen. fijo. se puede considerar el entrelazamiento entre los más allá de lo escrito que sólo puede llegar mientras las palabras escuchadas diferentes segmentos del texto —que sería. de minificción pueden controlar el eco. tiene desventajas: no sólo sugiere una especie COLECCIONES MUTANTES de «progresión» o gradación lineal del cuento a la novela (imposible. En cambio. ancla. sino que es posible percibir acercamientos de la agotan en la tarea de reforzar una representación (o en la sugerencia de una novela al cuento (y no al revés) e incluso descartar la jerarquía convencional. símbolos a partir de den situarse y diferenciarse. Segmentos heterogéneos entrelazados de medirse con precisión). que reconcentra la percepción del lector en elementos explicitados por el propio texto. que de hecho es lo más que la literatura puede lograr). Los grandes autores del mundo narrado más elevados «realista» sin necesidad de abandonarla. por el contrario. a partir Entrelazamiento y homogeneidad tener primacía sobre la representación de lo poco que nos dice. un espacio no físico sino conceptual que «unidad de efecto» es un caso particular de este rrado. notable en estas o leídas siguen aún en la conciencia del lector.y las «colecciones-novela». Claramente delimitados. entrelazamiento y nula entrelazamiento mostrado previamente y sugerir con él homogeneidad de los y plena homogeneidad no un movimiento sino un campo: un mapa de las posibilidades de una co- mundos narrados del mundo narrado lección de segmentos narrativos. ideas. además. Lo que se revela es un campo: un mapa de las posibilidades de una co- do en descripciones. lo menos encauzarlo por un camino particular COLECCIONES CAÓTICAS NOVELAS ciones permite modificar el esquema de asociaciones. prefieren conservar la variabilidad de las colecciones de historias breves.2 colecciones nuevas y más aún en las novelas convencionales. En este nuevo esquema se puede suprimir la categoría de las «colecciones-novela» y adoptar. Entre ellas no se crea la impresión de un «mundo común». 3 COLECCIONES ORDENADAS LAS PODEMOS llamar colecciones mutantes: aquellas que en vez de acercarse a Segmentos homogéneos no entrelazados la forma convencional de la ilusión novelesca. con toda su solidez y su fuerza mimética. se intensifica también el que podríamos llamar efecto de eco. caracterizaciones y cronología consistentes. cuyos capítulos Las colecciones mutantes sugieren 2 El cierre perceptivo que Edgar Allan Poe llamaba son divisiones de una única historia— y de la homogeneidad del mundo na. Ade. representación. una lectura ingenua podría llegar hasta la conclusión de que ambos son COLECCIONES CAÓTICAS NOVELAS lo mismo. o difícilmente categorizables por medio de la más. el efecto de COLECCIONES «NOVELA» cio donde las ideas y el lenguaje pueden eco nos proyecta hacia afuera de ella. en constante transformación: un espa- En la minificción. lección extensa de segmentos narrativos. pueden apreciarse lugar en toda narración breve: el vislumbre de implicaciones y asociaciones más claramente: Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 222 223 . que tiene división binaria y tajante más utilizada (cuento/novela). Se puede incluso intentar un esquema: agrupa a las historias y que se encuentra eco. considerar este tipo de colec. la idea de las «colecciones ordenadas»: aquellas que tienden a sugerir un solo mundo ficcional pero no recurren al entrelazamiento.

Ocampo portátil. L. Raymond Haruki Murakami Carver 4 COLECCIONES como Caza de conejos. Narraciones extraordinarias. Bioy 20. La metamorfosis. Milorad Pavi Hans Christian Andersen a. Los sueños de la Bella Durmiente. El mal de Montano. Mi confabulario. 9. Diccionario jázaro. un conjunto de minificcio- nes que toman como pretexto y lazo de unión la lógica de los sueños. Su relativo aislamiento en el mapa. Breves entrevistas con hombres 4. por favor?. Julio Cortázar 25. Hombres sin mujeres. COLECCIONES MUTANTES Segmentos heterogéneos entrelazados 17 21 19 COLECCIONES 20 20a NOVELAS 26a CAÓTICAS 23 25a 22 16a Segmentos Segmentos 2a 4 15a 16 13a 8 5 11a homogéneos 10 27 9 25 heterogéneos 26 11 15 entrelazados no entrelazados 1 24 6 3 18 12 2 13 7 14 COLECCIONES ORDENADAS Segmentos homogéneos no entrelazados Ejemplos: 11. ¿Quieres hacer el favor de 27. Edgar Flannery O’Connor Vila-Matas Allan Poe 13. Orlando. Juan José 21. El negro artificial y otros relatos. Puede intentar ese viaje el narrador que no esté interesado exclusivamente en reaccionar y acomodarse a los prejui- cios actuales: las «muertes del cuento» que aparecen con frecuencia ● Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 224 . Cuentos completos. Ficciones. incluso. 24. Arreola 22. a veces excluyentes— sobre una sola premisa fantástica. Cuentos (primera colección). El Llano en llamas. Paul Auster de Maupassant a. éste es uno de los caminos que todavía queda por explorar para la narrativa breve. J. Jorge Luis Borges 19. y una serie doble —poemas y cuentos— entrelazada alrededor de muy precisas influencias de la literatura del fin de siècle. Las ciudades invisibles. Shiki Nagaoka. Sauce ciego. Además. son textos menos conoci- dos. Casares y S. a. Enrique Vila-Matas Edgar Allan Poe 12. Virginia Woolf viajero. Historias de cronopios y de famas. Antología de la literatura Emiliano González 1. como en las historias literarias. 14. Historia abreviada de la literatura 2. a. Italo Calvino a. La feria. Italo ficción. Mario Levrero Roberto Bolaño 10. Cuentos del día y la noche. Último round. res- pectivamente. Franz Kafka 17. Juan Rulfo repulsivos. Juan José Arreola 23. Ana María Shua 3. Ludwig Tieck et al. Enrique a. Si una noche de invierno un 26. Phantasus. Mario Bellatin 7. Caza de conejos. Creía que mi padre era Dios 5. Flores. Cuentos de San Petersburgo. La sueñera. Hemingway callarte. que otros ejemplos de literatura experimental o vanguardista de la segunda mitad del siglo XX. La sueñera o Los sueños de la Bella Durmiente proponen estructuras y tratamientos inusitados: las tres mencionadas. David Foster Wallace Nikolai Gogol 15. Borges. James Joyce a. una nariz de 6. Anton 16. Mario Bellatin Chejov Calvino a. La señora del perrito. fantástica. Guy Julio Cortázar (antología). Roberto Bolaño 8. significa que el terreno del cuento mutante sigue siendo poco explorado: entre otros. Dublineses. mujer dormida. son: una serie de variaciones —a veces contradictorias. A. Putas asesinas. La literatura nazi en América. Ernest 18.

Huesos y dibujo JIS sobre libretita Moleskine El arte de ver monos en todas partes . 2010.W Huesitos.

Hasta aquí todo parece asunto de cuerdos. Lápiz de color sobre papel Un ojo pequeño es una o y un ojo saltón de conejo es el 0. Las tragedias son crueles cuando se inmiscuye un pequeño ciervo dibujado.Hacer un esquema de mis diferentes cuadernitos (o lugares). Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 II III . quizá los políticos son simpáticos cuando se convierten en monos y los niños juegan con sus perros... Una esponja amarilla es Bob Esponja y la Señora Pots es una tetera.

tiernos y amorosos desde su propia animalidad. «El perro Snoopy conduce a la última frontera metafísica de neurosis de adaptación fracasada». El padre de la etología añoraba un mundo donde los animales resultaran simpáticos. W0188C Lápiz de color sobre papel Pendientes 1 Lápiz de color sobre papel Konrad Lorenz explica que los animales se tornan cordiales. tiernos y amorosos cuando el humano que los observa les confiere algo de su humanidad. dice Umberto Eco. Un mono es simpático cuando se rasca (actividad que en los humanos resultaría algo bochornosa). algunos rasgos o actitudes. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 IV V . un conejo resulta gracioso con un sombrero de copa y un feroz oso implica ternura si se le agrega un ramo de flores en la «mano» derecha.

Diamanda Galás Tinta sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 VI VII .

Oxas cules Lápiz de color sobre papel Organizando peleas de perros y Oxas makai Intervención a fotografía con tinta Oxas balof Oxas patui Lápiz de color Lápiz de color sobre papel sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 VIII IX .

tinta o Tinta sobre papel del comisario ladra) es la frase utilizada un programa de diseño es un diccionario: por A. por eso en mono lo gracioso aumenta sus posibilidades. El mono es la pero en dibujitos. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 X XI . Lo mismo para los moneros. variaciones que se aparenta en lugar de bilis. por la presencia hospitalario para sacarlos adelante». lo que dispararía el gasto camuflar. Sobre el hombro de mi nana Intervención a fotografía con tinta Como aquella vez «Le chien du commissaire aboie» (El perro La mente de un monero con lápiz. en alteraciones lingüísticas. J. como género literario eleva al nivel de la No sabemos cómo funcionan los igados. incluyendo diputados y el hambre en África. al mismo tiempo. el artista encuentra los isotopía del discurso visual: altera en sus monos que no vemos y algunas veces y sin líneas los modos de observar la naturaleza pudor alguno los exhibe en diarios. Greimas para ejemplificar que la «Los hijos de las parejas en las que ahora inmensa mayoría de los chistes consisten en se fomentan las minusvalías cacográficas oposiciones isotópicas: «El chiste considerado nacerían con igados en lugar de hígados. por la radio. revistas o de las cosas o las cosas de la naturaleza. El chiste consiste Juan José Millás. Hasta aquí seguimos cuerdos. dice de un término conectador». conciencia las variaciones de las isotopías pero lo más probable es que segreguen vilis del discurso.

Tejo Bejuco 11 Tinta sobre papel Mátalas callando 12 Tinta sobre papel Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 XII XIII .

Pendientes de neta. El primer dama. Hongo. Otro día. o en el Cuadernito rojo de chistes incomprensibles. South Park los encierra en Imaginolandia y papel y terminamos en círculos y cuadrados. que un solo que se queja y la ardilla del tronco que JIS levantó caballero es el que los acomete!». Entonces Mejor así Vemos formas en las nubes y normalmente es de artistas ordenar la monería universal. Archivo de ideas. Llave de paso. El mono está allí siempre. Ahora se nos cae la piel fritas. JIS no puede cerrar los ojos debido a la muchedumbre de monos suspendidos de sus globos oculares. casi normal. la voluntad que Édgar olvidó Kenya. casi ordinaria. la preocupación de la araña del baño cuando mono del día. diario. Lista de propuestas de nombres para DJs cantando poemas de Lorca. Las descalzas. Vida del artista corteza del árbol. el detonador de monos disfrazado de juguete que robó a un niño la semana DOLORES GARNICA pasada. cruza siendo. Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0 L u vin a / vera n o / 2010 XIV XV . En ocasiones. foros o blogs. la rodilla «¡Non fuyades. Suena el timbre y es un / revistas / mascotas / grupos de rock. ya las acciones de cada mono conciernen sólo al diván. Reciba una colección de manchas de color que se unen para las flores del oso y regístrelo por tema en una de las formar un plano y finalmente forman el objeto.. Lo que viene oso bañado en lágrimas con flores en la mano. Para los fragmento sobre el cual el cuadro vaga sin intervenir». un ejército de tapaderas de champú y gente conga. cobardes y viles criaturas. «Qué empresa fácil no pensar en un tigre. Borges sólo veía al zahir. Temas. por aquí en la borrachera del domingo. Tejo Bejuco. Lista de precios. «Un cuadro es Jis organiza el caos animado en cuadernitos. Músicas que necesito.. El famoso libro de los pleitos de JIS y se enciende la regadera. La lección de hoy es la sensatez de la mirada monera.». Manitas la avenida un perro pensando en el peón aislado de penas. Mini bitácora para la plano: dos ojos saltones aquí (00). Oxas manois. el siguientes libretas de JIS: Continuidad vaga. las patitas colgando del disco de Pixies arriba del montón de colegas. Vago narwilli. Qué Tinta y lápiz encontramos monos: un algo dibujado que nos explica gusto encontrar un mono en una bolsa de papas de color sobre mucho del mono que somos. para encontrarle más monos. una sonrisa en la mochilita. Detrás de la moneda de Borges está Dios. Querido decía Pierre Bonnard. Es de cuerdos encontrar monos en todos lados. Emblemas y logotipos. Escrito para después sólo hay que unir las manchas de color en cualquier del mono.

Tejo Bejuco mu
Tinta sobre papel

Luv i na / v e r ano / 2 0 1 0
XVI

225

● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ●

un truculento y deshonesto espectáculo,
habría que buscar comparaciones en otras
conflagraciones). En sus cuentos es posible
apreciar la contundencia de su punch, el
buen provecho que puede sacarse de la
No sólo de cortos estrategia en corto, y vale la pena regresar
sobre sus procedimientos, en particular
sobre los que ponía en práctica para los
● HUGO HERNÁNDEZ VALDIVIA finales. Por lo general, el argentino nacido
en Bruselas se mandaba en la última frase
un upper cut fulminante, capaz incluso de
desmentir o darle un giro sustancial a lo
antes expuesto. Los ejemplos abundan,
pero sirvan a modo de ilustración
Así como a menudo se hace un símil entre «Continuidad de los parques», en donde
la novela y el largometraje, se ha hecho el las ficciones se unen, o «La noche boca
correspondiente entre el cuento y el corto. arriba», en donde las peores sospechas se
El símil surge de la extensión: en páginas confirman para el narrador.
y metros, la novela y el largo avanzan Ahora bien, aun cuando el corto cuenta
empujados por un aliento que precisa de con poco tiempo (los hay de menos de
paciencia para lanzarse a historias que un minuto), es fácil constatar que en ellos
acumulan numerosos episodios y que, también se puede detectar, como en los
por lo general, reservan más de un giro largos, el afán por concebir relatos en tres
de tuerca. El corto, como el cuento, no actos. Es posible ubicar en una buena
renuncia a los giros, mas ha de resolver en cantidad de ellos dos puntos argumentales
pocas páginas o minutos tramas que en (plot points) o eventos que cambian el
ocasiones apenas llegan a serlo. curso de los acontecimientos (que bien
Es sano y conveniente, por lo pronto, pueden calificarse de «giros de tueca») y
recuperar este nexo que se establece casi que sirven como frontera a los actos: en
en automático, que es un lugar común. El libro del guión, nos recuerda Syd Field,
Y es que, no por manidos y manoseados, maestro del manual de guión (que no del
los lugares comunes dejan de apuntar a guión), que la aparición del primer punto
razones frecuentemente atendibles. Y más si marca el final del primer acto y el principio
tomamos en cuenta otro símil, el que Julio del segundo; el segundo punto se ubica en
Cortázar ubicó entre el corto y el boxeo. la frontera del segundo acto y del tercero.
Comentaba el argentino que, mientras la Y aquí es donde la estrategia cortazariana
novela apostaba por una estrategia de largo prueba sus virtudes, pues es muy frecuente
alcance, algo así como a ganar la pelea que el segundo punto argumental esté
por puntos, el cuento había de lanzarse al prácticamente al final del corto; incluso
knock out (claro que, ahora que el boxeo es cuando sólo es perceptible un punto

226 227

● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ●

argumental, como se puede constatar en atractivo suplementario de Cecilia Toussaint ha hecho creer que no sólo de cortos vive el mi cabeza el eco de uno publicado el
muchas «minipelículas», éste se localiza en uno de los roles protagónicos), pero ya hombre de cine. Y esto es un cuento... ● año pasado en el Periódico de Poesía de
sobre el final. De esta manera se multiplica en su primer largo, Dama de noche (1993), la UNAM, un juego, o mejor, un ingenioso
la fuerza de lo expuesto y se despide al se empezaban a malograr las promesas juguete verbal fundado en las similitudes
espectador con material para seguir en el (con todo y la presencia de la Toussaint sonoras y semánticas de algunas palabras
corto cuando éste ya concluyó. en el elenco); el camino ha sido tortuoso y tópicos literarios y editoriales con la jerga
El cortometraje pone a prueba la en adelante, pues en Francisca (2002) y La tecnologizante de la época. A caballo entre
capacidad narrativa de un realizador, su última y nos vamos (2009) hay muy poco la escritura automática, el cadáver exquisito
destreza técnica; y en corto es donde mejor positivo que consignar. y los muñecos de cuerda del Tío Gamboín,
se aprecian estas virtudes. No es extraño, Acaso por la dinámica comercial Cochecito el poema, para decirlo francamente, no es
así, que sea la prueba que un debutante del cine, que ha acostumbrado a sus sino una divertida lista de ocurrencias y
debe «pasar» para aspirar al paraíso soñado consumidores a productos de alrededor hallazgos fonéticos que alude de pasada
del largometraje. Y aquí cabe hacer notar de dos horas, el cortometraje es pronto ● VÍCTOR CABRERA al espíritu fragmentario y atomizante de la
lo que, a mi juicio, es un mal del oficio. Por abandonado por los cineastas. Con algunas era del messenger, el Facebook, el iPod y lo
razones de economía monetaria y narrativa, excepciones (principalmente en festivales), que algunos ociosos han dado en llamar la
los jóvenes que estudian en escuelas de sólo en paquete sobrevive, como sucede literatura wiki: «times new riman / bislexia
cine se van ejercitando en corto, y un corto en las películas «temáticas» al estilo de / miss lexia / Pita Amor Cortés / [...] iLunes
también es su «tesis». Y no pocas veces París, te amo (Paris, je t’aime, 2006) y 11’ / [...] iPoe / ouliPod / sintaxis driver / [...]
asistimos a la proyección de cortometrajes 09” 01 (2002). Justo es comentar que estas Cuando, hace algunos meses, la editora dealers que no me maten».
sólidos, redondos; y a menudo somos cintas representan la vuelta al corto de universitaria Carmina Estrada me pidió Debo decir que en cierto momento
testigos de debuts prometedores. Pero cineastas que ya han tenido experiencias que le sugiriera a alguna poeta joven con llegué a temer que toda la propuesta
para estos jóvenes cineastas el corto sabe en el largo, y que no es raro atestiguar un libro inédito que pudiera dar título al poética de la autora se redujera a este
a poco, y no es más que una estación en el que sus aportaciones a estos títulos siguiente volumen de las Ediciones de tipo de artificios verbales sin demasiada
camino a la meta del largo, adonde apuntan son discretas, por decir lo menos (por Punto de Partida, entre los tres o cuatro profundidad, tan socorridos por cierta
todos sus empeños. Y no faltan los que lo ejemplo, el segmento que realizó el egipcio nombres que mencioné estaba el de poesía juvenil destinada principal y casi
consiguen, y abundan aquellos que dejan Youssef Chahine para la segunda). Ahí es Xitlalitl Rodríguez Mendoza —Sisi, como la exclusivamente a suscitar el asombro
ver que saben manejarse en corto pero no posible constatar que la destreza técnica llamamos afectuosamente. Confieso que instantáneo, más que de un lector, de un
tienen el aliento para sostener un largo. desarrollada en el largo no necesariamente había leído apenas tres o cuatro poemas escucha ideal: tintineos, ruiditos como de...
Pero se empeñan, porque acaso creen que si garantiza un buen producto en corto. de ella desperdigados en el ciberespacio, mucho pop y pocas nueces. Lo que encontré
no hacen largos no hacen cine. Una lástima. Sirva este pequeño regreso al lugar aunque sabía que acababa de concluir en las páginas de Datsun fue, en cambio, algo
A modo de ejemplo, es conveniente citar a común para concluir con una constatación: su periodo como becaria del programa extraño y distinto: un curioso artefacto que
Carlos Salces, quien entregó un puñado de es muy poco probable que el cine nos Jóvenes Creadores del Fonca, lo que me evoca las cajas-rompecabezas Himitsu-Bako,
cortos extraordinarios (como En el espejo entregue (para seguir con el símil anotado hizo sospechar que tenía un libro nuevo esos caprichosos enigmas de marquetería
del cielo y Las olas del tiempo) y después al inicio) un Jorge Luis Borges. Un autor que en espera de publicación. Fuera de estos japonesa cerrados herméticamente y cuya
dio el salto al largo, con Zurdo (2003), cinta de principio a fin construyera su filmografía detalles y del origen tapatío de su autora, apertura exige de nosotros constancia e
que fue un fracaso y luego de la cual no con cortometrajes sería casi inimaginable, cuya simpatía había podido constatar en imaginación, los movimientos precisos para
ha vuelto a filmar. No muy distante es la pues si hay escritores que pueden vivir del algunos encuentros fortuitos con amigos desentrañar su constreñido misterio, que no
experiencia de Eva López Sánchez, cuyo cuento, un cineasta difícilmente alcanzaría mutuos, nada sabía de ella. es otro que el del vacío que contienen.
corto Objetos perdidos (1992) ponía en la continuidad sólo con cortos: la industria De entre aquellos poemas cibernéticos Detrás de la sencillez aparente, del
evidencia virtudes atendibles (y que tenía el se ha encargado de limitar el oficio, y nos que recordaba vagamente, resonaba en engañoso candor de este pequeño objeto

el otro no de apariencia infantil— que confieren al trasviste en planta o en niña para evidenciar dice nada. el desvalido poema. 2009.. dos mejores remedios contra la excesiva el abismo del sinsentido. un como la oweniana Novela como nube guarda «La cajita feliz». una novela escrita belleza del exceso. 1965).. que potencia la atmósfera incoherente en ondulante vestido se infla de un aire poesía!!!». declaró alguna vez Lezama Lima. Línea de sombra. condenado a la incomprensión reflexión ociosa. superficiales y apela a algo más profundo cierre el paréntesis»). La primera sección —la enfrenta con ese otro vasto sinsentido que en un rollo de papel higiénico». una y en última instancia a la incomunicación. una esquela. desde el absurdo relato en un muro.. abarcando entre gracia y la rareza de las líneas de modelos La segunda parte es la puerta trasera bella imperfección. ridículo desde su nombre: solemnidad poética se exhiben en sendos ● Datsun. México. de la novísima poesía mexicana. dos. el humor y una sensibilidad infantiloide Freud. dolorosos. y. Incluso Línea de sombra. Hay una permanencia las improbables peripecias de un niño con anodina que no desvela hasta su último propositivos de nuestro tiempo levantan asegurada. como la de volumen de ensayos como anuncia el y El café de nadie de Arqueles Vela. siguiendo puntualmente las de éste (del volumen y de la sección que lo las múltiples formas del desvarío. de todo hay en esta botica cuyos en realidad. el poeta José propuestos por Luis Ignacio Helguera en tres por mí / que estoy leyendo esto»): época comenzaron por hacer exclamar Homero (Veracruz. prepare y se tome una sopa nombra) uno de los títulos más entrañables el sentido aparente y las significaciones de su propia medicina («Por favor. sin embargo. Datsun es en los primeros párrafos de esta reseña). un señalar con dedo flamígero: «¡¡¡Eso no es que al contrario es cada día más joven. voluntad. Peligrosamente lindante con la alguien capaz de sentir «el indicio de un Como aquéllos. un graffiti. evade instrucciones. más allá. También grato para un escritor que descubrir que sus un poema en prosa narrativo que relata una «Lista de palabras favoritas» bastante muchos de los poemas más aventurados y lectores son jóvenes. demostración y asentimiento un nombre igualmente improbable. Si. Es este detalle el en aire» finge un abolengo zen. 228 229 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● motorizado llamado Datsun.. pero temperada grotesco. Datsun nos una lámina con nombre.. «Todas las grandes novelas de nuestra así lo reconoce su compilador. Línea de fuga Modelo 2010 de tres puertas. se convierte entelequia llamada tradición para hacerlos en el universo asimétrico. hay que decirlo. este e importante: devolvernos —con esa Al final. y atendemos a las definiciones y los límites chistes. Sin duda. los niños son perversos polimorfos. Poemas en verso. una breve alhaja anómala. en Datsun juega sus cartas la mera pirotecnia verbal o sonora. que verso su naturaleza poética. al adoptar que el lector. pequeños ensayos disfrazados de sin bluffear y apuesta su resto sabiendo que.. una más de una de esas cejas. Declara él mismo en el prólogo: «Nada más Fondo de Cultura Económica. Ensayos sobre Sergio Pitol. del ingenios poéticos (incluido aquel descrito al lector: “¡Esto no es una novela!”». «Apuntador» es una joya de reúne diversos textos que oscilan entre por una pieza que evoca sin nostalgia la realidad. como no es otro que el de la antigua compañía que cuando «sube al aire. un testimonio. el Cadillac dorado de y el aprendizaje resultaban particularmente guión cinematográfico que alguien le sopla. No es. Si de sastre (cajuela desastre) donde caben esas películas que «soñamos». Elvis y el añorado Batimóvil de Adam West. el prólogo de su famosa Antología. UNAM / por la ironía —ese rifle de la inteligencia—. La etiqueta de uno Ediciones de Punto de Partida. Aquí. en cuyo interior se sueños que nos perturban pero que el divertimento. poemas bien templado. francamente encantador. un lago la ceja de más de un custodio de esa de la vitalidad de una narrativa que. humo. un ejemplar tocado por la paradójica de sus evidencias primigenias. es en realidad.. reposa una su protagonista. subtítulo. vehículo es una pieza única de desenfado perversidad que en él sospecharía «el brujo el Tío Venancio —oficio: salt(e)ador de ● CHRISTIAN BARRAGÁN y extravagancia equiparables con los que de Viena»— al demorado hastío de ciertas trenes— mira pasar el paisaje de su absurda otrora exhibieron el psicodélico Rolls tardes de la infancia en que el crecimiento vida ferroviaria en las líneas de un imposible Royce de Lennon. acá. de precipitarse en Datsun resulta un antihéroe tragicómico. especie de cajón quisiéramos seguir «viendo». puerta del conductor— está conformada conocemos bajo el sospechoso nombre de en un poema. . de una la crónica y los apuntes. esto es: la criatura que habita estas páginas se de su abuso: «Muertes absurdas». como sostuvo frascos ambarinos. en prosa. hay mucho que ganar ● riesgo de desbocarse. no envejece sino automovilística japonesa. el Datsun de Sisi resulta banalidad y la cursilería. Datsun hará que se alce Éste es el testimonio con que un grupo de que se funda el poema y por la que transita metafórico con cada pedaleo.] abordan a Sergio Pitol. como la de aquellos estos dos polos la disertación. Niño freak medio lerdo y piscina azul azulejo invita a ahogarse en la lo sabe y corre el riesgo: dueña de un ánimo voluntad discursiva que va más allá de medio loco.. al salir. de Xitlalitl Rodríguez Mendoza. Xitlalitl Rodríguez nueve autores [. advierte de antemano de las consecuencias —en el sentido literal del término. el diario y clásicos de nuestra modernidad literaria que abre el maletero. pero dentro trae un recado para libro ese raro y precario equilibrio y hacen su condición de outsider. siempre en a la imposibilidad de nombrar. bromas y vaciladas («Un. desde la puerta del copiloto.

modo que el ensayo deviene enjambre suyo. salida precipitada. La queda abierta: ¿el ensayo es un tag? ¿Una es la búsqueda de la forma misma. . «Enmendemos: quien sea capaz de través de una forma igualmente original.. la vida y no se asumen como ensayos. ensayar un medio a través dichos escritos manifiesta (textos que por las redes de asociación espontánea. Homero en el mismo sentido pretérito. pues ambas narrativa de Sergio Pitol y del proceso de estar presentes en la muestra. diría que a merced de la el ejercicio empecinado en conformar una la crónica para establecer un dialogo propios de la crónica o el diario pretendidos sincronicidad y la dispersión de cabos que forma inédita de nombrar. de José la inconsciencia. es un ensayo —en justifica si es necesario ensayar o basta con sino para crear una nueva. Mostrar tanto sea visto como proyecto múltiple el tag. trasponer la confesión. de sino tags». no es ajeno a la palabra «fuga».. también el momento en que se encuentran ninguno de los escritos contenidos. Ignacio permite entrever el trabajo de José Homero y «temas» como expresiones del tag. Vicente Alfonso respecto al ensayo en la actualidad. desista de desarrollar fuga. Un homenaje de la traspié del subtítulo. Marco discusión—. lector atento de la obra de escapados diríase de esa etapa luminosa de implica «tomar un ritmo antiguo. En otros momentos recurrirá. No un coro.la línea de sombra foto) es un ensayo. Karla Olvera (1981). Y por según Homero— el escenario desde donde incertidumbre que habita el volumen. sino como ensayista no propondría hilos de lectura Y es ahí. algunos apenas lo indica certeramente. el autor ofrece su acepción: informidad del «enjambre». encuentra su mejor ámbito: Línea de sombra. ya que «abordarlo». que es un tipo de composición musical que la madurez de un escritor y la juventud de siguiendo esta certeza. inaudita». Así lo aclara Homero a la mexicano: no saber cuándo un texto (como entre la forma y el contenido conciliados en de Pitol es la persistencia más depurada de luz de La línea de sombra. Y con esto no se quiere decir. sin embargo. La pregunta. (1983). el pie de un solo gesto? Evidentemente sí. de igual manera. reuniendo en con la obra y sus lectores. forma de creación. pero también México. De ese modo se explica la lo abordan sus autores. la remembranza. de actualidad y que todavía no reclama como Sánchez Prado (1979)... Desconocer. es testimonio.. para mí.. Es ese espacio.. incluso. pero. del cual conocer. pero no la fuga durante el siglo XX y aun sobre los de Joseph Conrad: «. [. donde Línea obra del autor. de los escritores.] la línea de sombra significa. el sino un canto de múltiples voces. Y acaso ¿no estamos nuevamente —sin que la sentencia represente ninguna juventud. un estilo. han comenzado a madurar. 2009. el que debe ocupar el ensayo en la Antúnez (1984). a los términos «señales» también. Elisa Corona Aguilar (1981). Lo que hay es simulación ensayo y crítica literaria en la última los escritos. debe a través de la copia. En cuanto a Línea de sombra. diría yo.). reside en la ambigüedad Homero aclara su percepción en presencia inolvidable de Sergio Pitol: su ¿encontrarlo?. tags). para componer una melodía Sabe que significa de manera corriente Homero (comp. el mayor cuerpo de sus propósitos y falla en la concepción de la escritura de él. melodía inaudita para acercarse a Pitol. Fondo Editorial Tierra Adentro. la célebre novela la crónica. la memoria o. ni que ésta «[el] tag configurado en remembranza de la metáforas poseen la capacidad para madurez de los autores reunidos en torno a no cumpla su cometido de reconocer al nube —enjambre. como ensayos) y la apreciación que sobre inducen paralelepípedos conformados una sola voz diversos géneros. ancestral. absolutamente. días que corren en nuestra lengua ● señala que estos jóvenes. Declaración que da pie a una de sombra. que un ensayo Homero. sino que representa y tema.. es que se puede decir García Abreu (1984).. inaudita melodía indeclinable juventud del maestro». es una deviene la verdadera acción emprendida lecturas que autores contemporáneos un entimema». una acción creciente en el medio literario ante la clásica —y polémica— relación osadía como un acto sincero— que la obra de la obra de Pitol. sin embargo. el apunte o configuración de la colección (con textos «Actualmente. precisamente. al parecer inadvertida en el origen del libro. implicaría necesariamente interna que genera su artífice sobre la torno a la figura del ensayo y el ensayista: obra como la práctica misma de la escritura.. sino señalar la posibilidad que indistintamente. a la juventud. que los trabajos incluidos nueva pregunta: ¿qué se entiende por tag? entre «la remembranza de la nube» y la mismo tiempo. de la permanencia de la no posean las cualidades necesarias para Al respecto. ¿redescubrir?. etiqueta? ello. si no para recrearlas en versiones modernas Es innegable que el volumen acierta en bien todos (re)toman elementos propios de —en este sentido. Entrañaría. 230 231 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● Y al hacerlo nos confían un secreto: la e involuntariamente.. en la música y en la literatura. cuando su artífice esencialmente: el halago y la afrenta—. Ensayos sobre Sergio Pitol. mas no — tienen de la vida y obra de Pitol. La la presencia de la vida y obra de Sergio Pitol encaminado a tender hilos entre las diversas etiquetar con tags. siguiendo esta vía latente en (1978). Y así. trazo sin atraer la dispersión. compone una abreva de las fuentes populares (doxa) sus lectores»... es la imagen que convocar y hacer converger lo plural en un él: Magali Velasco Vargas (1975). «huida». a un ningún modo. un fraseo Sergio Pitol. Rafael Toriz narrador mexicano —que tampoco está en se asemeja». la década en México es completamente dejarse en claro que el trabajo emprendido cita y el préstamo. Édgar Valencia (1975) y Alejandro El alcance de dicha falta no se limita al donde confluyen a un mismo tiempo señal Línea de sombra. pero al mismo tiempo por los autores congregados. ● Línea de sombra. El error también reside una remasterización de dos actos. por José Homero.

pero partiendo siempre de la En cuanto a las partes en que está palpa fondo [. es preciso darnos cuenta de que los acápites otorgan apartado. aunque esto Cielo del perezoso es el título del más títulos no se limitan a la función fáctica.. siempre un diamante / Unas colchonetas asir su realidad. «Acertijos» y «Lifestyle»). incluido apenas / Un compás separado adentro / establece vínculos comunicativos con la de las secciones. surgida en los años ochenta del siglo XX. como el dividido el libro («Acápite». Sólo una aorta ingenua reposa el significado general de los poemas. Ecos en la ausencia experiencias más abstractas y universales. remitiendo al lector a Soda Stereo. Siempre hay penuria. un fragmento de la canción «Signos» de el área galáctica de un monouniverso. a aquello perteneciente a los dedos o a permiten cincelar parte de su original visión que orienta la mirada del lector hacia que son abordados por medio de formas una impresión dactilar que. sección. temporales o espaciales. lo que incita a que el lector los poemas de este apartado están entre llena en un parque lleno / Un parque es lenguaje y. «Bordón».] En la vida.]». en ningún tiempo solo. donde el yo primero se sitúa frente subjetividad primigenia. espacios (1958). ● JORGE LUIS HERRERA la sintaxis y su espíritu vanguardista y motivos y los tonos. el nombre del tercer ante su entorno y frente al hecho poético. Jamás inauguramos o personajes particulares que conforman Rivas (1924-1998) y el español Leopoldo la matatena. adopta una postura crítica poesía. con un aliento lúdico. el de añoranza y resignación. variadas como una postal.. lleno poemas de esta sección poseen cierto aire y son utilizados como vehículos de la peruano Reynaldo Jiménez (1959).. doloroso. pensamiento y del raciocinio. «Una reciente poemario publicado por el escritor sino que se mueven dentro de un universo como del libro. puede resultar útil poner atención algunos elementos que podrían orientar su del discurso y. Los Los motivos tienen un carácter simbólico entre los poetas están. es posible encontrar. significados o elementos formales.. también sirven como referencias concepto como punto de partida. Téllez dialoga consigo mismo. algunas situaciones. es decir. los apartado. lo cual marca la pauta tanto de la sección no implica que carezcan de emoción. que está inserto. ejemplo en «(quedarse en cuadro)». que en ocasiones aparentan ser aspecto que adquiere relevancia si en la terraza / Un desierto en la antesala A través de este libro. su Esta sombría danza columpiada. podemos decir que todas poseen un en el beisbol como motivo generador. podemos «Dactilares». que destaca épico. así. autores y visiones de la realidad y la poesía. 232 233 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● representaciones de situaciones. remite al adjetivo digital. Si utilizamos este Conyugal ha de barrerse [. pues en algunos lectura. encontrar otras formas de tenga una disposición más activa frente a paréntesis y comienzan con minúscula. revisamos otra de las acepciones del Un infierno / Florido Un punto expandido poética. remembranzas o presencias del sentido del tacto. significa «desde el principio». «Bordón» es el título de la segunda explorador que va bien preparado a una «Dactilares».. por ejemplo. mexicano Víctor Hugo Piña Williams por su fuerza expresiva: «Francamente no al mundo «exterior» y luego lo aprehende . especial en los títulos. una tonada o global de los poemas. y evoca imágenes y recuerdos que le remarcarlo. sin embargo. autor desarrolla una serie de ingeniosos DANIEL TÉLLEZ de ellos el autor da claves que orientan la «Acápite». el nicaragüense Carlos Martínez hubo consanguíneos. Así. una personales como una huella digital. dictaban los crecidos: no hay hambre Resalta la fascinación que Téllez Estos diálogos impregnan el significado del de quitar el hipo los fraternos son tan manifiesta hacia la experimentación en poema. valiéndose de un hecho de conocer y/o reconocer. El libreto cerebral así lo quiso. además. donde el ejercicio poético se centra expedición. [. aunque.. a través puntos de partida del autor. evitando así. tras la lectura de la realidad. la banda argentina de rock charada frena la alteración del destino. aluden a la forma e inciden en los infecciosos. éstos remiten a los después del título. A continuación destacaré mundo beisbolístico se convierte en el eje Este rezo a solas. Se arriesgado. El Para aproximarse a Cielo del perezoso sello particular. tradición literaria. por sitios o emociones tan particulares y expresar sus impresiones y reflexiones. Una pero se transmutan. Vale la pena subrayar el casa en un parque» es un buen ejemplo Daniel Téllez. escrito en prosa fragmentos de un diálogo inagotable. tienen un carácter simbólico pistas sobre el motivo de los poemas. asimismo se vale de ajeno. los poemas. el nombre del primer poemas que parecieran surgidos del decodificación del texto. escaló su tiempo. podría sugerir el Las emociones subjetivas son los Cada una de las secciones del poemario una crónica. se vale de casi cualquier motivo para una relación intertextual con diferentes específicas. quien nuevamente pone de simbólico.]». quien y de sus correspondientes epígrafes entabla tono críptico. éstos son. No latimos en la costilla del los «elementos concretos» sobre los que María Panero (1948). el especie de recuerdo fijo. Respecto a los epígrafes y a los nombres término acápite: «texto breve. por ello muchos se tornan hecho de que los supuestos títulos de de ello: «Una casa en un parque / Una casa manifiesto su afán por experimentar con el enigmáticos. y evocan. un destino fatal. que señala el contenido Adentro de la caseta donde el romance / tradición literaria que lo precede y en la motivos y a distintas actitudes frente a la del texto que encabeza».

2009. Rose Mary Espinosa con ellas retornó nuestro garbo postremo conformada por un solo poema (de Los poemas de Cielo del perezoso se del miedo / último nos gusta recordarlo / cuatro páginas). con ese tipográficos y accidentes gramaticales. epígrafe. que incluye expresiones y palabras chocante. / Señor. ese cuerpo que alguna vez estuvo de Oaxaca. 234 235 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● a través de la palabra. según de rocosas / peñas les citan / peñas que venida. con el yo lírico reta al lector a acertar frente Por último. la curiosidad. Éste se centra en la distinguen por tener un lenguaje rico y ● ANDRÉS VARGAS REYNOSO filigrana senda / no digas autopista. Sin embargo. la ironía. la que nadie se ocupa». vale la pena hacer un breve base en esa urgencia de reconocimiento a los enigmas que propone.. entre aquellas manos del título... Los poemas sexualidad y la sensualidad canalizadas presentes el dolor. críptica. y sugiere un comentario sobre el objeto-libro. parece coquetear con el intríngulis de un ojo de agua. «Dactilares» describe / Ora seráfico diferencial de mujer / ora como arquetipos / del registro informático los periplos. pues tangible. Rose Mary Espinosa reiteración de elementos e imágenes como «esfínteres metálicos». concienzudo y dinámico.. Oración de buena prensa [. / en misa dominical de 9 am. al sitio en el que habita (o comienza su viaje en Magdalena Yodocono «la mujer indemniza / (extremosamente de manifiesto en todas sus obras. o bien habla de sí misma.. de Daniel Téllez. los paisajes montañosos o «robocopulación» o «la raja mecánica». intrincada. fingimientos / ascenso armónico láser de el libro demanda atención y exige un rezo montamos en el tren de las suposiciones «Acertijos» es el cuarto apartado. contundente y lúdica. imaginarios o reales. lúbrico. el erotismo. taladra descripción y análisis de un estilo de vida variado. incluida habitó). Oración colecta. diseño amigable y original y por su cuidado afán maquiavélico que muestran los que El espíritu de «Acertijos» lo marcan el editorial. / en una biósfera robótica / anverso al rematan la capilla que son de tributo / y «Lifestyle» es la única sección ornamento y el puño [. quien evoca paisajes. El inflexión posthumana / […] / Yo Stelare yo solitario.]». confina de ginecodroide / ideal / de uso gracia para ingresar al cielo que ofrece este de una historia de ausencias. de «Dactilares» están correlacionados y a través de internet y la tecnología. el lector inmediatas y leemos la cuarta de forros. que continuación un fragmento de este poema: rehúye a la escritura fácil. constantemente envuelta en dedillo / dotar de hermosura cuanto mira. sino por la de originales términos e imágenes como: caracteriza por ser rica. será capaz de disfrutar de sus bondades. el juego. juegos de propio libro y no al revés. Conaculta. del buena percha / ora catar un mapamundi pródigo de mi Narciso / [. y se pregunta. El yo la añoranza. / Señor. por aguijón de las muchachas.. como ocurre entrada.. ejemplificarlo transcribo un segmento de El desenvolvimiento de la narración «Diferencial»: «El onanista cazador sabe al ● Cielo del perezoso. despeja máquina / comportados androides del ejemplo en el texto titulado «Yodocono»: en nosotros la pretensión de la venida / de “living large” / ciñendo su mole biomórfico La caricia del «avispamos por el día once una tríada Cristo. si en algún momento podrá diálogo por medio de algunos cambios Cielo del perezoso destaca también por su sentir de nuevo. los tópicos y. la autora no permite saber. lugares. la cotidianidad. México. despierta mi / en baboseos / así se tasa la atalaya pía fantasma. y Con la primera frase de su novela Mi no sólo indicada por el orden en el que fenómeno.]». sensaciones y actividades. el constante movimiento del yo lírico. tomado de una canción de Soda calabozo / avivado por la tecnoevolución perezoso no encontrará fácilmente la nos encontraremos con la efervescencia Stereo. interesante. indica el espíritu lúdico. de su de Porfirio Díaz. Por ello el lector debe cuerpo.. el humor. y termina con el trayecto en / acopla una entelequia darwiniana de saber que. / Me acuso que culturiza la braveza del cuerpo / sentimientos. Bonobos / onírica. Salta a la vista el hecho de que se saben dueños de sus personajes y su tono. de popular. A Es necesario remarcar que Daniel Téllez la historia: la mujer narradora se refiere.]». hecho que queda en efecto. el lenguaje la edición se ajustó a las necesidades del historia.. que incluye albures. Están corea invariablemente [. existe pero existió. la existe entre ellos una secuencia temporal. para ello recurre a la creación muestra una visión de la realidad que se cuerpo en tus manos: «Vivo en una casa de aparecen los textos en el libro. un velo imprescindible para .. Para usualmente ● muerte o a la desatención. una región de la sierra sur tecnopagana) / su software adulterado Cielo del perezoso. lírico reflexiona e ironiza en torno a ese sorpresa. Quien narra irreverente e incluso sicalíptico de los hombruno / espejo de las esposas que soy poemario. en general. / como a pudor y añoranza / cada vez más común en el siglo XXI: la tanto «cultas» como «populares». A través de éstos. la bruma. pero seguro que cuando lo logre —suponemos debido a tantas pistas— no poemas que precede. contrario a lo que dice el título. «ciborg-fausto». si aquella ausencia responde a la palabras y frases en doble sentido. Si nos automóvil rumbo a la Ciudad de México.] / proposición yo lírico.

o bien dispuesta a recetarse. donde la experiencia la construcción de tiempos y palabras. título y cuarta de forros) sugiere manera como va librando al corsario de la invasor? ¿Quién en realidad está muerto? muchas cosas. del mexicano pase y retrasando el clímax de la llegada de a la vivacidad (valga el término) de la Mario González Suárez. Inclusive. ¿Los fantasmas pueden ser escritos por Ernesto Lumbreras y Eduardo ciertas sensaciones. en nos toca sólo a nosotros. de dotando de vida a sus personajes. ya más adentrados en la tarea de responder a esas y otras preguntas y para que su poesía anterior a ese libro sus manos sobre ella. El mejor ejemplo aflora cuando la una confusión de espacios. La narración de Rose Mary bien en soledad ● mística en particular. aparentemente lejano en donde conviven la lectura. dejando que el tiempo inoperante en la realidad se contrapone Cortázar. de Julio de paciente espera. o en ese mundo alterno que Mary Espinosa hace el trabajo rudo. compartiendo. en donde dos su amante. en actitud fantasma. Mi cuerpo en tus manos es una obra para con esta novela que se disfruta como una nebulosa que revolucionaría la poesía Una dualidad tangible que se toca —nunca lectores exigentes consigo mismos. aparentemente. y la necesidad de una escritora modesta plaquette en un tiraje de 500 su obra un carácter de mero erotismo. la osadía nos lleva de ser queridos. una mujer dulce y soñadora. amados o necesitados? La soterrada de Viel Temperley se develara que observa cómo quien antes posaba a preguntarnos. con otras mujeres provocando en ella un parece asomar cada tanto. ¿Quién es en realidad el (portada. a quien cuesta trabajo no ver en como una poesía con rostro. osa continuar el ejercicio la realidad. de Rose Mary Espinosa. ahora se nos muestra las revisitaciones que la narradora hace al Espinosa. todas referentes al carácter maraña de hilos que le coartan la vida. El cuadernillo cuenta con dos nada más erótico que la relación entre contiene cierta dosis de cariño. Rose —ya desde entonces «libro de culto»— se «desaparecido». aunque no inmediato. o si bien la autora se refiere a tocados o acariciados? ¿Sienten en ellos Milán. con las piernas abiertas y las con las palpitaciones y el deseo de la mujer de la narradora. que es editara en México. tanto que por honestidad a toda una literatura de cuerpo decapitado de una mujer sentada momentos podemos sentirnos hermanados pseudomística que recorre el continente . conforme avanzamos en hallar diversos significados para un mismo esquiva y la obra del autor argentino. es simple montar la espiral de ese lejano 1997 que «la travesía mística el primer avistamiento de la imagen que su ritmo. México. La sencillez con la que se expresa de Temperley es una buena lección de acompaña la portada. fluye con la densidad de un jazz ● Mi cuerpo en tus manos. Desde el reposó (o se alteró) ese cuerpo. aunque opuestos. lo subjetivo. con una pasado y en las que conocemos. una casa de cuyos puede ir borrando la frase de su diccionario princesa para montar una obra de guiñol ● M IJAIL LAMAS interiores es imposible. con esa el texto. un acercamiento deber descubrir. precisamente ponernos a pensar y gozar Lo que en 1997 parecía una figura sentimiento dicotómico. La tensión sexual la historia. quién es aquél en cuyas manos instante cuando se devela la personalidad En 1997 se publicó en México el Hospital en gran medida. podemos observar el la autora es sorprendente. juego erótico entre dos amantes con fines la eterna navegación en la mente de la Cuando Eduardo Milán afirma en distintos: amor y dominio. búsqueda muy definida de la comunión entonación vibrante que se percibe por primigenio. los lectores. una título. si todo aquello ocurre en sueños. con el dios cristiano. y aun apasionada relación de amor entre dos —o latinoamericana en general y la poesía antes mejor utilizado el término— durante así resulta fresco. ahora que ha obra. El ambiente aparentemente imaginería similar: Casa tomada. Es nuestro de ojos vivaces que hurga y rasca hasta someros comentarios sobre la personalidad un artista y su modelo. desde narradora. respectivamente. La conjunción de elementos con la marioneta de un pirata y detalla la desembarazarse. Rose Mary Espinosa le confiere a acariciar no son la misma cosa: lo primero marionetas. personal. puede conocerse por la portada. el A pesar de ello. nos remite a dos obras de manos en el vértice de su cuerpo. bien mujer sale en busca de una marioneta de en los tres casos. Terracota. 2009. y De la infancia. Tocar y de ambos personajes representados por las británico de Héctor Viel Temperley. una mujer ejemplares. Es en ese carnalidad y deja de lado. mientras que lo segundo como Rose Mary Espinosa. a pesar de la bruma y de espiritual es indisoluble del cuerpo. oscuro y sutilmente engañoso. cuál de ambos verbos domina sentimiento. erótico del asunto. 236 237 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● dibujar el carácter de histeria contenida en un sofá. de placer y celo. ella narradora. Once años tuvieron entre el artista y el objeto a plasmar ambos que. mundos paralelos pero de significación misma y sin pudor. Inclusive. y obra como gancho la misma manera como una escritora va Mi cuerpo en tus manos apuesta por la para el lector curioso que desea saber. de A diferencia de las dos obras referidas. se dirigen a esa urgencia que proviene de la costumbre que pasar para que esa personalidad juega como catarsis para la narradora un mismo fin. y es frío y maquinal. la mar de atractiva y tan curiosa como la Un montaje exiguo opuesta se funden para dar contexto a Quien diga que la esencia de un libro no autora. aquel placer inacabado.

pero a la preceptiva poética. atrofia necesito regresar al hombre. que es me toque la muchacha. 238 239 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● escrita a la usanza de. pero sin mayor muy cerca de mi aliento y mi revólver. tan lleno de no conocen el mar. pero que es propio del del ritmo. del canto. donde esté. también encontramos poemas como una conversación entre colmenas con a Dios por éste que ha vencido». éste maravillada ante la obra de Dios que es quiere ser aguada / para beber tus lluvias / catapulta a nivel latinoamericano a Héctor es un libro de altibajos.. muchos de ellos vértigo en la llanura del verano.. no abandona del todo la cadencia de manera atenta los poemas en sí. es evidente que encontrar lo rural. Británico se han centrado en el montaje algunos atisbos de desarticulación del —en México. De tal mundo. el guardafaunas.. el Hospital Británico: del libro. ni el padecimiento y la descomposición ● página. torre de la infancia. ya que desligados de su primer para su propia concepción de la poesía. tal vez poética eminentemente conservadora y cuerpo. se traslada ese halo bíblico. 2008. que ya se había vuelto una marca quiero ser tocado por los sueños».». lo que hay es atrofia. y podemos ver. Placencia: a la ciudad como el doble negativo. cueva a la que vuelvo / siempre / a sentarme identidad a su poesía. se expresa en la naturaleza anomalía en la linealidad de un discurso enumeración. como Viel Temperley. o «Soy el hombre que Es Hospital Británico el libro que asegurar lo mismo de los poemas. suelo / como cuando buscaba / gateando «He decidido no morir en cama / por muchas contexto vienen a incorporarse a la trama la influencia de poetas como Rodolfo mis soldados»). de ahí el montaje arbitrario de los muy oscura en un plato de tropa. la pampa argentina y sus permite desplegar su trance doloroso sin Hay fragmentos en que la tensión el crítico uruguayo no conocía el trabajo personajes: el cholo. de jinetes y regatas. y Crawl (1982) hay una ruptura con la de los fragmentos que suelen repetirse proceder sudamericano: esto ha sucedido En el yo lírico de estos poemas el cuerpo forma rígida de la disposición del poema y ordenarse de manera aparentemente con Hospital Británico. resulta original. Aldus. pero que algunos hasta aquí corresponden esencialmente comentarios que existen sobre Hospital hay cierta crítica que se esfuerza en elevar poetas del siglo XX incorporan a su poesía a sus libros publicados entre 1956 y 1982. Tu Rostro vehemencia. no podría poesía de ánimo deportista y militar. Más allá de una planificación madre me arrojó. melódico en un solo momento. que El yo lírico se vuelve fragmentado en fórmula surrealista muy identificada con la esa rigidez del metro y hasta en ocasiones son el símbolo de la pureza que se opone la conmoción de estar quedando fuera del poesía de Breton: «Tu Rostro como sangre con un aire al padre Alfredo R. si bien en Carta de marear (1976) estructural del libro (las fechas y títulos discurso como verdaderos prodigios de ese utiliza magistralmente. a través del registradas del todo por el pensamiento de ruptura. Me gustaría terminar con lo siguiente: endecasílabo y que utiliza recurrentemente A pesar de esta vitalidad del yo lírico. pero no se han comentado Temperley nos enfrenta más a una visión la divinidad: «Señor mira mi cuerpo. alteración en su estructura y contenido. Tu Rostro ruegue por mi alma y por mi vida / que pida de la Argentina. solo / ante tu fuego». muy ceñida al heptasílabo y al relación con la geografía chilena. recurso identificado con la cosas importantes. Necesito estar a oscuras. para mencionar poesía popular y que fue poco apreciado recuerdo de cama / por el asma en la cama. arrobamiento místico que el yo poético de personal y que es sustituido por fragmentos este fragmento la recomposición del ritmo México. la asonancia machacona: finalmente una poesía que en un impulso al modo del naturalismo franciscano. de Héctor Viel Temperley. entre «Al que me ame. es una especie de sensacionismo candorosamente extraña. este libro representa una muy identificables como el abuso de la piscina y balneario. La obra de Viel es el vehículo efectivo para el encuentro con en la página a la que la poesía tradicional caprichosa). . con recurrencias Dios mismo. ni la ciencia del mundo. / Mira mi somete. le pido / que manera que a los parajes rurales y marinos poemas escritos durante y después de la cocinas frías y bajo un sol de nieve. a dos de los más importantes. y fragmentos de poemas. las muchachas que dispersarse de manera más caótica. mística se apoya de manera recurrente en la anterior del poeta argentino. Jaime Sabines la donde. da cuenta por la poesía culta apegada estrictamente Estas características que he comentado Es interesante observar cómo los de ello y trasciende el hemisferio sur. / mira mi cuerpo acentual del verso medido que le da porque el montaje es lo que realmente católica que a una poesía vanguardista. que en vez de repetir Viel Temperley persigue. estadios repite metros». ni el rufián. de con la piel de su pecho». así como de otros países enfermedad. No quiero que extrañamiento de la condición anómala del y pasan directamente de la epidermis a la en la organización del discurso. que son incorporados y como sombra verde y negra con balidos La de Viel Temperley es una poesía encuentran en la obra de Raúl Zurita y su ordenados aquí en prosa. atrofia también ojo del poder. dada su vinculación temática. Salva a ● Poesía completa. Por eso es común de prosa poética donde la reiteración le del verso final. No rudimentario. pero sin su de Sudamérica. poesía territorial y adánica. de eminentemente conservador: es el libro de «Alguien me odió ante el sol al que mi creativo logra trascender su propio registro ahí que las sensaciones parecen no ser un enfermo. / Ahora las busco sólo / por el obra más comentada. que le otorga contundencia.» estructura conservadora el corpus del libro. Esa divinidad. por ejemplo. pero sin los alcances monumentales que se ya publicados. / porque tengo malos extática del poema y apuntalan con su Hinostroza y Raúl Zurita.. Sin embargo. estos textos en la poesía de Sudamérica existe un muy la rima asonante («Yo no grito tu nombre / no es raro encontrar cierta poesía de la adquieren una nueva dimensión en difundido impulso de experimentación cuando sueño / que he perdido las botas / convalecencia que adelanta lo que será su comunión con los poemas más actuales y ruptura que resulta ya tradicional o que muero.

le Fénéon emprendió en su vida. de Pailles. sino por por Jean Paulhan. luego que uno de sus compañeros faits-divers en Le Matin. Sus La razón por la cual las Novelas de tres disparó tres balazos a su esposa. se llevó a cabo ayer. y acertó». nazi y en la Italia fascista— y el gran detonadores que carga Fénéon consigo He aquí algunas de las novelas creadas geógrafo y teórico anarquista Élisée Reclus. y resbalosa». Tras errar editor de la Revue Blanche. albacea del escritor. cáncer. de Dunquerque. era la señora Lemartrier en su hogar. bizantina como sencilla y epigramática a su suegra. Septeuil. promotor de artistas del calibre de Signac. y su respuesta «La señorita Fournier. un libro que en la galería Bernheim-Jeune. dijo al fiscal. Mientras la Review of Books. la del destino. Luc Santé. un misterioso escritor parisino y Alfred Jarry. en su ternura. los detonadores habían sido desempleo». el contenido era y chinos. «también debe sufrió un ataque al corazón. uno de los numerosos proyectos que relacionada con las muchas máscaras que LA RESURRECCIÓN DE UN GENIO «El señor Scheid. fecha reciente por la editorial The New York lo entendí completamente. Como parte de su investigación. colocó una bomba en el restaurante del insípido. una de las más tareas más famosas se concretaron en el líneas han sido redescubiertas es casi tan cada uno de los disparos. posesión de esos detonadores fue ambigua. que creía en las bondades de la acción textos fueron publicados por Fénéon en . ser fácil encontrarlos en la calle». el océano de las literaturas. ● MARIO SZICHMAN raciales sobre la criminalidad que fueron Sus amigos no creyeron la acusación. nunca tan fácil arrojar detonadores a la calle desde André. Antes que supuesta conquista de Occidente por parte Defensa. se ahorcaron: neurastenia. 240 241 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● Uno de sus escasos artículos firmados directa y. se arrojó al apareció. asesinado por tiempo: el novelista Jules Verne. y Maurice Denis. curada para siempre de tuberculosis. el frenólogo ministerio de Defensa encontraron una un ladrón. en Fénéon también fue marchand de arte Según Fénéon. una lavadora de platos (1861-1944). de 75 años. como sus Novelas en tres líneas. fue su producción. en su crueldad». así como el simbolista Rémy mucho más fácil arrojar esos objetos por la de Nancy. donde padre de Fénéon acababa de fallecer. anodino. bocha seguía rodando. André Breton dijo de Fénéon tras La respuesta de Fénéon parece salida de falleció el domingo. de París. son sus artículos». especialmente japoneses en 1894. sus Novelas en tres líneas. y conoció y frecuentó o fueron encubiertas por pseudónimos. francés de James Joyce (Dédale). y que fueron divulgadas en asombrado por él. Lines para The New York Review of Books. Eugène «Ayer. que había retornado de Lourdes cuya inmortalidad quedó asegurada con de Gourmont. esos textos de los Pissarro (padre e hijo). de Sucy. Llegó a ser sometido a proceso. el señor el año 1906. Su caparazón una ventana». Tripleval y Balzac se preguntaba en La piel de zapa dedicara a explotar la población china. Pero otros suponen que por Fénéon: Reclus se burló de esas ideas conspirativas y Fénéon era un activista. él se iba alejando de Esos exquisitos. La respuesta está en Félix Fénéon Surrealistas como Guillaume Apollinaire a Fénéon preguntándole si no hubiera sido «Vital Frérote. Fue también revistieron las actividades de Fénéon. la primera traducción al imposible verificar si el acusado estaba Dupuis vino para recogerla. quien tradujo Novels in Three a algunos de los escritores y pintores más inclusive muchas de sus cartas las firmaba compañera de Fénéon durante medio siglo. mínimos textos. si podía encontrarse sobrenadando. en 1924. a las cuatro de la tarde. Fénéon se encargara de la columna de de los asiáticos. esas breves historias se relacionó con el «peligro amarillo». trabajaba en el ministerio de son denominadas faits-divers. decidió apuntarle influyentes revistas que circularon en anonimato. en su seco humor. en la calle. y el Fénéon cambió totalmente el estilo de esos aplaudidas con entusiasmo en la Alemania poeta Stephan Mallarmé dijo: «Los únicos faits-divers. Como el «Eugène Perichot. rindieron homenaje a su ventana de su oficina. de Evreux pagó por la ceremonia fúnebre». Éditions de la Sirène. guardó esos textos en un álbum. dijo que era más probable que Occidente se ante el fiscal que le exigió que explicara la y la señora Septeuil. La ciudad Césare Lombroso —responsable de teorías ampolla con mercurio y 11 detonadores. Ambos lo Sena una joven desde el Puente de las Artes». en vez de guardarlos. El fiscal trató de acorralar asesinaron: amor». Se lo considera el descubridor con sobrenombres. un ejemplo: «El funeral Novelas en tres líneas Fénéon entrevistó a tres gigantes de su Hotel Foyot. razones políticas: Fénéon era un anarquista Alrededor de mil 220 de esos breves «son La Comedia Humana de Fénéon» ● Lautrec. famosos. el periódico Le Matin. era dura. agasajó a pudiera competir con estos tres renglones: una editorial. y fue un Es posible que esas precauciones no descubierto tras el fallecimiento de ambos precisión del lenguaje. oriundo de Levallois. que fue dijo en la introducción al libro que «en la del puntillista Georges Seurat. Vuillard. Por error». la señora Vouin. Bonnard. diciendo la verdad. En Francia. y lo admire y amé. Camille Plateel. Francia (1893-1903). son Tal vez la incomprensión de Breton está esta vida». e incluso creó hallados por su padre. de Toulouse. por una de esas casualidades Le Matin. durante su muerte: «Aunque lo conocí y quedé algunas de sus Novelas de tres líneas: «Si es «Cuando jugaba a las bochas. estuvieran dictadas por la timidez. que publicó en talento. En la oficina de Fénéon en el del gendarme Refeveuille.

Lo que tuve que cambiar «Los chistes son ¿Cómo te fue en esta primera incursión en el ¿Cuál era el principal tema que buscabas abordar? mucho fue lo que ocurría entre ellos. hasta poesía como los chistes suponen un uso En los tiempos actuales todo mundo corre. el tiempo pasa en mis propios tabúes. A para llegar a salvo a la siguiente esquina. sobre todo de cuentista. Corren los autores. pero muy dejar descansar los textos un tiempo un solo tirón. Siendo una relación centrada largo para adquirir cierta perspectiva. en la medida en que tanto la trama. o menos ésos. a despojarla lo más posible Corren los automovilistas. hay muchos diez. la historia. buscando llegar a tiempo —o al sobre todo al tratarse de una historia quince años a un texto? una serie de excesos que se fueron menos no tan tarde. Morábito esquivaba esa posibilidad. perdió a su hijo y que encuentra en Emilio en escribir una novela. Pero no quería ¿El ritmo requirió un trabajo particular? Corre el peatón para alcanzar el camión. buscando relación que llega a tener para los con esa historia. dije: las posibilidades narrativas que tenían. comprobar nada. que no hubiera secreto de la poesía»: Fue muy trabajoso. los encontré bastante rápido. Hasta llegar a su ineludible hecho fue lo que me impulsó a seguir escritores que quizá no se den el tiempo Entonces. chistes son un componente secreto de Y eso me creó dificultades para armar la alternado con otros libros. primera novela de un Quizá a eso se deba que hay tanta Creo que sí. De todo tipo. me llevaron a la poesía. y quizá por eso un componente género? En realidad todo surgió de una cosa fue tan difícil la hechura. ¿Cuáles fueron esos problemas? renunciar. o casi dos un significado distinto. y se da el lujo de escribir. Corren los días. Escribí la novela como hago autor que ya ha dado sobradas muestras de ¿Por qué aventurarse con una novela? literatura mediocre publicada. anómalo del lenguaje. tuve primero que vencer Supongo que en virtud de esta prisa aspiré a que la novela tuviera esta novela. por fin. necesario para decantar lo que hacen. todo en la novela. Ha sido un trabajo largo. Creo que es preciso una historia que se pudiera leer de publicar sus libros. Para mi temperamento todos. Eso creaba la necesidad de ● ÉDGAR VELASCO problemas que me planteaba la historia. También se empezó a extender poco a poco. Cuando Los personajes han pasado por todas otros ramales de la historia provean la . que pude. sobre con los cuentos. descubriendo los vericuetos ensayo. Es un libro que he bastante banal: el instrumento que actos en seco. y ese de escribir y publicar. un poco más de un panteón y buscar chistes. espaciado. Siempre regresaba a chistes me llevaron al sexo. y es mejor que queden así para que la reencarnación de éste. con calma. rebotara en los demás de alguna él buscando la solución a muchos a los nombres de los muertos. del cuentista? (Anagrama. uno centrada en la relación entre una mujer Muchas veces estuve a punto de tirar la quedando en el camino para dejar la tras otro. Quité tráfico. En la novela ocurre que dos pasatiempos: memorizar los nombres historia de carácter no infantil y que hacerla? uno debe tenerse más fe. Para el escritor. 242 243 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● (Alejandría. ¿Hubo cambios en la historia original. Corren todos. Y también manera. al final. plagados de citas. la poesía y el En realidad no quería hacer una novela. Pero los personajes siempre fueron más uno de sus cuentos. pintaba para ser un cuento para niños. porque muchos nudos o está Eurídice. quince. sin saber a dónde va su oficio literario en el cuento. Pero no: es una novela. Los cosa que le ocurriera a un personaje casi quince. terminarla. Me obligó a quitar muchas cosas. corrigiendo. Al contrario: las vicisitudes concretas de la trama. el detector de chistes. corrigiendo. luego situaciones quedan como suspendidos. Empecé a escribir una historia que de la trama. ya estoy aquí. una mujer madura que recién No estaba interesado particularmente en primera o tercera persona. tiene Emilio. Cinco. un pequeño con una memoria prodigiosa y Rápidamente se convirtió en una considerando el tiempo que te llevó modificando. Es decir. ¿quedó plasmada la huella destino: Emilio. narrativo. Quería hacer quehaceres. Y corrigiendo muchísimo: La novela presenta la historia de Emilio. quería que cada Fabio Morábito escrito a lo largo de muchos años. a la muerte. Siempre me importó. Con eso. El tono y la forma constitutiva. ¿cómo darle de escenas y diálogos inútiles. años no me abandonó la historia. Una toalla porque sentía que no podía historia como yo aspiraba. compromisos. 2009). otro ritmo y los años se acumulan. quitando. donde el ritmo hace pensar que se trata de bueno. En estos tiempos acelerados. Fabio Morábito se toma su tiempo intenso. 1955) construye una trama vi que ya estaba en una novela. En quince la poesía. Desde probar con un narrador de paciencia. una en el erotismo. los chistes y la muerte escribiendo la historia. madura y un niño de doce años. Creo que los hacer una caja de resonancia múltiple. sobre todo a la hora velocidad de lectura. toreando el Tenía muchas trabas de tipo psicológico.

O quizás. islas. a la India y a se cala una tipografía. Después siguieron en silencio. El sitio enorme. como más recientes. niña de la mano. estaban viendo se va cubriendo de hierbas. poniendo su Jersey. Una palabra puede . LAS CABRAS DEL contenido. Un formato que recuerda ● ANTONIO DELTORO mi oído como un notario. preguntó la niña. que recogió 3. En el cuento no es posible: y yo mi camino. los Himalayas. 244 245 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● ● P Á R A M O ● Lu vin a ● veran o ● 2010 ● solución. está lleno de MONZÓN» una pantalla de cine. aquí medio del océano Pacífico surgieron desde fotogramas que recrea el espectador. la niña erupción todo mejora con el tiempo: las pendientes y esperar a que se ajusten preguntaba por el nombre propio de la luna islas más despobladas y estériles son las más adelante. se llama la luna?». y de su boca brotó un —agrego yo— de que sean de origen sencillo octosílabo que le dio la mano al de volcánico. Lo inventar estas imágenes. le hubiera propinado pone en contacto con una verdad: «Las islas toda una clase. La programa de divulgación científica. y la muchacha verdes» es una traducción del inglés en un contestándole: «La luna se llama Luna». Ésta fue la hipótesis los casos. Pocas veces se diseña un caso correspondían el nombre familiar y el libro para establecer un diálogo con su cósmico. «LAS ISLAS MÁS VIEJAS SON LAS MÁS VERDES» a qué se refería eso de «las cabras del en el libro de Víctor Cabrera. llama Luna». creo que es la mayor diferencia entre un ella—. sin atreverme a decir las manera sucesiva. formado por la edad relativa de las islas hawaianas: en las apariencias. me da un sentido Litane. En el mejor de Hace ya muchísimos años. claro. la penetración de una mirada. Una noche traídas de los continentes lejanos por la una pantalla de cine. que dice. une lo viejo a lo vecina sin pensar le contestó: «La luna se verde en lo superlativo. Rectángulos de tinta sobre los que la Luna. estableció el azoro de aquello que aparece detrás de Leones. Tenía mi dormitorio al final. con vista a la ciudad. es un ● JORGE ESQUINCA muchacha. Hermandad súbita iba hacia este último cuando a mitad del fuerza de ciclones y tsunamis. Eso es lo que aprendí y que. Visitaciones espalda limpia para seguir avanzando. y que. Entre las dos hicieron un poema: dos de alguna manera. «Si una palabra cambiara el mundo». el descubrimiento de tienes que resolver todo y dejar la buenas noches. vivía en un son las más verdes». cabras la niña: la niña supo al momento que en ese colonicen de semillas traídas de muy lejos. pero esa noche. ante la más viejas son las más verdes». hija de una amiga. y mi siento como una salvación. ¿Una misma 1. Cinco tal manera que nunca he intentado saber películas de Jim Jarmusch. que después de una En la novela puedes dejar cuentas octosílabos y una verdad poética. además de ser luna —una mujer. Laura o María. para que el viento y las olas las Luna. en otra ocasión —estudiaba endecasílabo con acento en quinta y me Favores recibidos ciencias políticas—. Cinco secciones 2. la verdad simétrica del verso. Se refería. que no se deja nombrar con otro televisivo. «¿CÓMO SE LLAMA LA LUNA? Oigo en un programa televisivo algo que monzón»: ¿nubes que aparecían como búsqueda? «Todo adquiere la condición LA LUNA SE LLAMA LUNA» me llena de júbilo: «Las islas más viejas cabras por las cumbres? ● de un símbolo aparente». esmeralda que se recorta sobre el mar y. Después del filme zen con el western metafísico. y mi se fueron poblando de flora y de fauna donde sucede el pensamiento es también estudio al principio del mismo. extiende por el mar: en él también la lava Un samurái vive en un palomar de Nueva perpendiculares a mi paso. después de comprobarse. los y allá. de pero no. los un conjunto de cuartos distribuidos. jardín me encontré a una vecina con una me doy cuenta de que es un verso que se William Blake es un pistolero del wild west. Wide Screen. Y lugar por la carretera al Desierto de los que. como redonda y repetitiva es Esto también lo oí en un programa negros. pensaba que debía de llamarse «Las islas más viejas son las más Fichero telegráfico género y otro ● Isabel. Víctor Cabrera cierra los ojos para una luna blanca muy grande: «¿Cómo lomo inhóspito como base de la vida. vino la poesía. Bonobos. Los otros escenarios. Fondos blancos o repeticiones. El movimiento es nombre. a lo largo de un jardín alargado y el fondo del mar volcanes que poco a poco derroteros posibles de cada historia. Este breve poema. a condición luna. pero anidó en mi oído de permanente: ninguna página es igual. «LOS HERALDOS DE LAS NUBES.

dínamo generador de una averiguación esencial. Para ver a través. Cruzas de lo nimio con lo arcano. La familia como recámaras de la realidad. San Francisco en Atlixco: una voluntad de consunción. El sueño de un domador lomo escamoso de Godzilla contempla la de caballos. Giros en un eje móvil. su abre de un solo golpe de gong todas las vocación de abismo. Puntos de tensión que «purificándolo de toda ficción». pastiches. blanco o se desvía. como en aquella versión de El aro. Un pulso que desconoce la Minoica. El fuego alternativamente se iluminan. Cómo sabotear un palacio por la denuncia. No se Wittgenstein. Una ejemplar vocación de abismo. con borda. Escritura de imágenes-vórtice. Como quien en este libro de Alejandro Tarrab. evocativo es el juego de la insolencia Pecios. El abierto disparo. Dice. Apunta. Fotografías como la huella o la Cada quien en lo suyo: Eduardo Padilla concreción de algo que está siendo cifrado (Serpens Kaput) escribe su propio obituario por la escritura. Y la Dueña de África: «cómo te llamas cuando dejas de leer». Cada pezuña se encaja y marca. Los caballos se arrojan por la el alfabeto que calzará los gritos». escritura que deviene trayectoria. «Es de hierro y de hule del poema. El que desmenuzar la andadura teológica insuperable arte del camuflaje. Habría dijeron que acá había mucha plata». Ortuño (Ilécebra) talla esculturas de hielo con un bisturí. registros del habla rescatados en la polvareda. que se contempla en el espejo de su propia Un linaje perdido. Relincho. en ruinas. Y certidumbre que pasma. Desde el la historia patria. Ahí. Da en el plegaria ramificándose. la velocidad de la bala. de Teresa. Del cuchitril a los regios aposentos. Salidas de emergencia que desembocan en el precipicio doméstico. Los monta de quien ha visto al pulpo agazaparse. Del pánico a la carcajada. Aterrizajes en la línea fronteriza. «Vine a América porque me . Marcas. pasajes. Se comienza por el apellido o linaje perdido. a pelo. Lo que importa es el alimentándose de un cielo otro. Caracoleos. Con la serenidad Julián Herbert se tira con ellos. De la historia personal a un corazón? Mejor aún: su néctar. hundiendo raíces. deriva En todo caso: un híbrido: este libro. se oscurecen. Dispara. Cómo emanciparse de un imantación. ¿Los amansa? El centauro es aquí en el tibio mar de una boca ● centella. Ángel delirio. El toro de Minos. Lucifer. Una y cuerpo de bestia? Así lo vio Dante. Montado en el pura sangre lepra de la santidad. La fusta y la carrera a contraviento. ¿Cabeza humana extensión de la órbita que genera. 246 ● P Á R A M O ● L uv i na ● v e r a n o ● 2 0 1 0 ● hacer que un mundo nazca: Fiat. Y la teledirigida. ¿Hay ahí Pastilla camaleón. Disueltos en el éxtasis hallará aquí un manual de instrucciones.

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