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SEDE REGIONAL VILLARRICA

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE CHILE

ÉTICA Y EDUCACIÓN

ALUMNOS: Patricio Bórquez

Juan Colicoi

Juliette Isla

Yarela Navarro

Belén Velásquez

CURSO: Cuarto año de E.G.B.

CÁTEDRA: Ética del Quehacer Educativo

PROFESOR: Edison Díaz

Villarrica, 31 de mayo de 2010


INTRODUCCIÓN

El proceso educativo involucra una serie de elementos, los cuales permiten


al individuo formarse integralmente tanto individual como también para
desempeñarse en una comunidad determinada. En torno a este mismo ámbito
creemos necesario considerar que el fin de la educación es entregar las
herramientas básicas y necesarias para que éste logre su felicidad en el ámbito
ciudadano, valórico y moral, laboral, etc, es decir, el fin de la educación es la
felicidad del hombre y en este contexto es donde recae el tema ético de la acción
educativa.

El objetivo de este trabajo de carácter investigativo, recae principalmente


determinar cómo se relaciona la ética con la educación y cómo esta relación se
manifiesta en documentos de gran importancia como son El Código de Ética del
Profesor, El Marco para la Buena Enseñanza y el Código Laboral. Para ello se ha
considerado y extraído elementos que en esta materia formula Humberto
Maturana especialmente en los conceptos de educación y ética. Además se
analizan los documentos antes señalados relacionándolos principalmente con el
tema de la acción educativa que estos manifiestan en su redacción.
CONCEPTO DE EDUCACIÓN Y ÉTICA SEGÚN MATURANA

¿QUIÉN ES HUMBERTO MATURANA?

(Santiago de Chile, 14 de septiembre de 1928) es biólogo y epistemólogo


chileno. Ha desarrollado aportes a las ciencia humanistas especialmente en
psicología constructivista, tanto procesal sistémica como posracionalista. Otro
aspecto importante de sus reflexiones corresponde a la invitación que Maturana
hace al cambio de la pregunta por el ser y el hacer.

Actualmente realiza sus actividades académicas en la Universidad de Chile


y en la Universidad Andrés Bello.

CONCEPTO DE EDUCACIÓN

El concepto epistemológicamente viene del latín educare que significa guiar


o conducir y entorno a este ámbito podemos mencionar una serie de definiciones,
sin embargo lo queremos enfocar más bien en la acción educativa. En torno a esto
Maturana señala que la educación es una tarea central en la configuración de un
país como un espacio de convivencia, por lo que determina el tipo de convivencia
y el tipo de país que queremos.

En torno a este tema, el autor formula la siguiente pregunta: ¿Qué país


queremos? y señala, un país de mujeres y hombres que convivan en el respeto
mutuo y que sean capaces de compartir de manera consciente la responsabilidad
cotidiana de hacer del país un ámbito de convivencia en el que se viva en el
respeto constante y en la colaboración, además responder responsablemente de
nuestros actos. Esta responsabilidad consiste en darse cuenta de las
consecuencias que las propias acciones tienen sobre otros seres humanos ya sea
directa o indirectamente. En torno al mismo tema, es decir, la función de la
educación frente a la configuración de nuestro país, Maturana menciona la
importancia de la libertad en la acción de las personas acompañado siempre del
aprender a respetarse a sí mismos y a los demás.

CONCEPTO DE ÉTICA

Ética es una disciplina filosófica que estudia el comportamiento moral del


hombre en la sociedad además busca el desarrollo de normas y valores
universales. Es decir, hablamos de ética cuando nos relacionamos con otros.
Tiene como materia la conducta humana.

Entorno al mismo tema Humberto Maturana señala que la ética se


constituye o se manifiesta en la preocupación por las consecuencias que tienen
las acciones de uno sobre otro bajo un marco social en el que las personas
cotidianamente. En torno a esto último agrega, la emoción que funda lo social es
el amor, por esto lo social es un espacio de convivencia que se da desde las
acciones que constituyen al otro como un legítimo otro en coexistencia con uno.
Por esto también, lo social es un espacio ético y las preocupaciones éticas jamás
van más allá del espacio social donde surgen.

RELACIÓN ENTRE ÉTICA Y EDUCACIÓN SEGÚN MATURANA

Tenemos claro que el hombre en un ser personal y comunitario por lo tanto


su educación no puede darse en forma puramente individual sino que además,
para vivir en comunidad o en relación con otros y en los distintos ámbitos que esto
involucra.

De acuerdo a las definiciones señaladas para los conceptos anteriores, la


relación que se establece es que la educación permite que las personas sean
autónomas reflexivas, capaces de vivir en sociedad, que respondan y sean
responsables por sus actos es decir, enseñar a vivir éticamente de acuerdo a un
contexto determinado.
Que el ser y hacer bien es una función que esta relacionado con el tema
educativo y quien participa en la educación es una persona que esta íntimamente
relacionado con la ética y con ello formar a sus educandos integralmente, capaces
de relacionarse frente a la sociedad de acuerdo a normas, valores, actitudes,
comportamientos y acciones que toda persona desempeña en nuestras
interacciones con quienes nos rodean además en este ámbito la acción educativa
desarrolla la capacidad de la persona de discernir, distinguir entre lo bueno y lo
malo y tomar las decisiones adecuadas para el logro de nuestro bienestar y del
que nos rodean de acuerdo los parámetros éticos de nuestra sociedad.

En este ámbito el docente debe incorporar iniciativas, necesidades,


respetando en todo momento el valor, la libertad el desarrollo integral
independientemente de los intereses y creencias personales de los educandos
además de su dignidad inherente de cada ser humano y se considera como una
obligación del docente prestar sus servicios a personas o grupos. El profesional de
la educación debe caracterizarse por poseer un comportamiento digno,
responsable, honorable, trascendente y comprometido y debe tomar conciencia
acerca de las repercusiones que tiene su labor frente a la conformación en todo
ámbito de nuestra sociedad.

RELACIÓN ENTRE ÉTICA Y EDUCACIÓN Y EL

CÓDIGO DE ÉTICA COLEGIO DE PROFESORES DE CHILE A.G.

El óptimo desempeño ético de las funciones profesionales, prevé altas


exigencias a la eficiencia de cada especialista. Sin embargo, es necesario
conjugar el profesionalismo con la comprensión a fondo de la responsabilidad
adquirida y la obligación de cumplir irreprochablemente el deber profesional dentro
del marco de un compromiso social. Las fallas éticas y el menosprecio de los
valores, influyen negativamente tanto en la calidad del trabajo del especialista
como en el estatus de su grupo profesional.
Siendo una obligación ética del docente prestar sus servicios a personas o
grupos, el profesional de la educación debe caracterizarse por poseer un
comportamiento digno, responsable, honorable, trascendente y comprometido.
Educar representa por sí solo un acto de moralidad, es decir, se debe trabajar en
beneficio de los educandos así como a favor de su libertad y desarrollo integral,
independientemente de los intereses y creencias personales. Por lo tanto, el
docente debe actuar con una ética impecable.

La misión ética del docente consiste en convocar a sus educandos hacia un


proyecto de incidencia social a través de un liderazgo colaborativo que incorpore
las iniciativas y necesidades de los propios educandos, en beneficio tanto de ellos
como de su comunidad. El docente debe realizar su trabajo respetando en todo
momento el valor y la dignidad inherente a cada ser humano. Todos los actos que
realice el docente deberán manifestar su compromiso con la incorporación de los
individuos al movimiento social y a la producción de la cultura universal.

Es por ello, que antes de integrarnos a la profesión docente es necesario


saber que existe un código de ética, que regula la relación que debe tener todo
docente con sus colegas, alumnos, autoridades, la comunidad educacional y otros,
y nos entrega un marco de valores morales individuales y sociales. Este
documento esta dividido en ítems: la profesión docente; normas de conducta ética
entre los profesionales docentes y demás integrantes de la comunidad; de las
relaciones con las autoridades educacionales; de las relaciones con la comunidad
educacional; de la relación con el Colegio de Profesores de Chile A.G; las
reclamaciones, acusaciones y juzgamiento de los asociados; reglamento de
instrucción de procedimientos para la aplicación de sanciones estatutarias; de la
vigencia del código de ética y su reglamento, formando así en conjunto el Código
de Ética. Este código ético establece normas muy claras para la práctica de esta
profesión, el profesional debe desempeñar su labor con la dignidad y compromiso
que ésta necesite y respetar la dignidad de todas las personas ya que como todo
en esta vida, se debe buscar la armonía, para esto es necesario tener claro que no
se vive en una isla, y que la tolerancia y el pluralismo son esenciales para alcanzar
las metas de la comunidad. Entre los profesionales, debe existir una relación que
resalte el respeto mutuo, trato cordial, tolerancia y honestidad, todo esto con el fin
de crear un ambiente fraterno de trabajo. El hecho de establecer un clima laboral y
organizacional dentro de establecimiento educacional, estableciendo relaciones
democráticas de colaboración y participación es fundamental para el desarrollo
óptimo de los profesionales de la educación. Al enfrentar dificultades y conflictos
entre los colegas, estos se deben solucionar mediante diálogos y uso de
persuasión. Ahora bien también queda en claro la relación que debe existir con
alumnos, se debe respetar los derechos del niño y del hombre establecidos por la
ONU, entregar una educación inclusiva, facilitando el aprendizaje a través del
respeto de la diversidad, potencialidades, necesidades e intereses de sus alumnos
y crear condiciones de mutuo respeto y confianza. Deben tener la capacidad de
guardar informaciones confidenciales sin hacer un mal uso de ella; respetar la
independencia otorgando asesoría y orientación y motivar la capacidad de
liderazgo y compromiso entre los alumnos es una tarea fundamental. Si bien los
profesores cumplen un papel administrativo y de mandato, deben llevar relaciones
de respeto recíproco con sus autoridades, permitiendo un equilibrio entre su
autonomía y responsabilidad profesional. Su formación debe estar cimentada
sobre su reputación técnica, su capacidad profesional y su honradez. En sus
actividades gremiales, el docente velará por la plena autonomía e independencia
de toda autoridad pública o privada y por el establecimiento de una comunicación
franca, directa y respetuosa con aquellas, sobre la base de una clara delimitación
del ámbito de actividades que a cada una de ellas corresponde. El docente
cumplirá con su función social de formación y orientación, promoviendo la defensa
de una cultura auténticamente nacional y ayudará a la realización de cambios
necesarios para el progreso económico, social y cultural del país. Además velará
por la plena aplicación del principio de igualdad de oportunidades en el campo de
la educación. El docente forma parte de una institución que es el Colegio de
Profesores de Chile A.G, expresándose en la afiliación y permanencia dentro de
este, en el ejercicio de los derechos y cumplimiento de los deberes que
contemplan los estatutos y reglamentos de dicha entidad, como el fortalecimiento
cualitativo y cuantitativo del Colegio, y es por ello, que debe acatar normas
estatutarias y reglamentarias o acuerdos y resoluciones de las asambleas. El
abandono intempestivo de sus labores gremiales y la negativa a escuchar a los
asociados será calificado como falta grave a la ética. Actuara con independencia
de las afinidades o diferencias políticas, familiares, religiosas o de cualquiera otro
orden velando por los intereses generales del colegio. Sin embargo, además de la
obligación del Colegio de juzgar y sancionar las conductas contrarias a la ética,
deberá defender a sus asociados de las acciones o imputaciones injuriosas o
calumniosas, que les afecten en su actuación gremial o profesional.

Hoy en día nos encontramos en un mundo lleno de injusticias, de delitos, en


un mundo que no se detiene a esperar a nadie, y en el que se cree que pasando a
llevar a las personas se es mejor, prevalece el hecho de que el que tiene más
poder está sobre el resto y puede hacer lo que a él le parezca mejor para sus
pretensiones, atacando así la equidad que debe existir en todo ámbito de la vida.
Es por ello, que es importante entender que la necesidad de tener un código ético
es necesaria para impedir que esto ocurra logrando mantener una igualdad y
justicia necesaria para el buen funcionamiento de la profesión docente.

En síntesis, la relación entre educación y ética se concibe como relaciones


complejas, pero a la vez como dos ciencias que están completamente ligadas,
tanto históricas e ideológicamente, en las que la ética se entreteje con la
educación para impregnarla de un sentido de humanidad y condicionalidad social
e histórica que le exige la formación de los sujetos como ciudadanos en la lucha
por la realización de proyectos sociales emancipatorios de carácter democrático.

El código de ética docente busca a un profesional de la docencia con


valores y que sea capaz de promover estos valores en el gremio de profesionales
de la educación además, que demuestre comportamientos éticos de acuerdo a su
profesión, para que los alumnos y alumnas a su vez, sean capaces de adquirir
estas aptitudes y seguir un patrón de comportamiento éticamente bueno, los
profesores tienen que ser capaces de enseñar la ética desde un punto de vista
práctico tal como lo señala Aristóteles “no estudiamos ética para saber que es la
virtud, sino para aprender a hacernos virtuosos y buenos, de otra manera sería un
estudio totalmente inútil”.

Por esto la educación y la educación ética son partes imprescindibles de


cualquier formación humana. No se puede formar solamente a las personas desde
el punto de vista laboral; hay que educar y crear personas capaces de autonomía,
de iniciativa propia, de responsabilizarse para bien o para mal de lo que hacen;
esto es imprescindible y tiene que ser transmitido en el momento en que aún se
puede transmitir, es decir en el momento de la educación.

Además hay que educar para la ética, hay que saber que educar es ya, en
sí, una labor ética, emancipadora.

RELACIÓN ENTRE ÉTICA Y EDUCACIÓN EN EL

MARCO PARA LA BUENA ENSEÑANZA

El tema de análisis que se abordará tiene por nombre la “relación que se


establece entre ética y educación en el marco para la buena enseñanza”. En
primer lugar, según lo señalado por Humberto Maturana, la relación que se
establece entre ética y educación, es que la educación permite que las personas
sean autónomas, reflexivas e íntegras, destacando el sentido ético que retribuye a
su vez a la educación un mundo visible lleno de cambios que solo puede conducir
a una mejor sociedad, en el mutuo respeto del convivir ético. En segundo lugar,
hay una relación dialéctica entre educación y ética. En dicha dialéctica, hay una
ética de la educación y una educación de la ética. Específicamente, la primera de
ellas alude al propósito que tiene el marco para la buena enseñanza.

Con respecto al marco para la buena enseñanza, describe en forma


mensurable lo que los docentes deben saber y saber hacer en su desempeño
profesional. Parte de la premisa que los profesionales que se desempeñan en las
aulas, antes que nada, son educadores comprometidos con la formación de sus
estudiantes. Supone que para lograr esta tarea, se involucran como personas, con
todas sus capacidades y sus valores. De otra manera, no lograrían la interrelación
empática con sus alumnos, que hace insustituible la tarea docente.

Además, busca representar toda la responsabilidad de un docente en el


desarrollo de su trabajo diario, tanto las que ocurren en el aula como en la escuela
y su comunidad, que contribuyen significativamente al éxito de un profesor con sus
alumnos. Es un marco socialmente compartido que permite a cada docente y a la
profesión en su conjunto enfocar sus esfuerzos de mejoramiento, asumir la
riqueza de la profesión docente, mirarse a sí mismos, evaluar su desempeño y
potenciar su desarrollo profesional. Por tanto, la actitud del docente debe ser
siempre promover el desarrollo de las capacidades y valores de sus alumnos y
contribuir al mejoramiento de la enseñanza.

En él se establecen tres interrogantes básicas que conduce el conjunto del


marco, las cuales son: ¿qué es necesario saber?, ¿qué es necesario saber
hacer?, ¿cuán bien se debe hacer? o ¿cuán bien se está haciendo?. Estas
interrogantes buscan responder aspectos esenciales del ejercicio docente en
cada uno de sus niveles, ya sea que enfoquemos nuestra mirada a nivel de
dominios o, más desagregadamente, nivel de criterios o de los descriptores que
componen cada criterio.

Asimismo, el tema de la ética y educación se enfocará en un solo dominio


del marco para la buena enseñanza, el cual hace referencia a las
“responsabilidades profesionales”. Fundamentalmente el dominio D, se refiere a la
responsabilidad profesional del profesor en su compromiso de contribuir a que
todos los alumnos aprendan. Para ello, es necesario que el docente sea
consciente de sus prácticas, considerando evaluar sus procesos de aprendizajes
con el objeto de descubrir, comprender y ayudar a sus alumnos que tienen mayor
dificultad para aprender.
Cabe destacar, que es un tema de gran importancia sobre todo en la
sociedad actual que tanto se aspira a mejorar la calidad de la educación. Trabajar
en este dominio implica hacerse cargo de un fuerte compromiso y participación no
sólo con los trabajos y tareas normalmente requeridas a los docentes (planificar,
preparar clases, evaluar, etc.), sino también con el Proyecto Educativo institucional
del lugar donde se desempeña, de una manera activa, influyendo
permanentemente para ponerlo en práctica de mejor modo o ir adecuando a las
necesidades que se vayan presentando.

Para hacerlo, se debe estar en un permanente proceso de evaluación, que


permita detectar las dificultades, buscar formas de superarlas, comprender y
hacerse cargo de aquellos elementos que impiden el aprendizaje de sus alumnos
y buscar estrategias que allanen el camino.

Desde otro punto de vista, esta responsabilidad también ha de traducirse en


ser parte dinámica de la comunidad educativa donde uno está inserto, compartir y
aprender de los colegas y con ellos, relacionarse con todos los estamentos de la
comunidad con la actitud de un aprendiz consciente que sabe integrarse y
colaborar en lo que pueda.

Por último, cabe inferir que hay una estrecha relación entre educación y
ética, ya que ambas contribuyen a formar personas autónomas, reflexivas,
colaboradoras e íntegras, con un fin en común lograr conducir a una mejor
sociedad. Por tanto, resulta ser que la ética y el sentido que se tiene de la
educación hoy en día es el fundamento principal que guía y orienta al marco para
la buena enseñanza.
RELACIÓN ENTRE ÉTICA Y EDUCACIÓN EN EL

CÓDIGO LABORAL

En la historia el ser humano ha pasado por muchas etapas. Por ejemplo en


la edad antigua era un esclavo, en la Edad Media un siervo. A principios de siglo
se produjeron muchas revoluciones sociales en todo el mundo, lideradas por los
trabajadores que veían en su condición una humillación para la humanidad. Fue
gracias a estas interminables luchas que los estados tuvieron que instaurar en sus
gobiernos los derechos de los trabajadores, los cuales pasaron a ser leyes
escritas.

A continuación pasaremos a analizar el código laboral chileno del cual


reflexionaremos desde el punto de vista de la ética y la educación. Para aquello
hemos seleccionado una serie de artículos que nos ayudarán para esto.

Art. 2. Son contrarias a los principios de las leyes laborales las discriminaciones,
exclusiones o preferencias basadas en motivos de raza, color, sexo, sindicación,
religión, opinión política, nacionalidad u origen social. En consecuencia, ningún
empleador podrá condicionar la contratación de trabajadores a esas
circunstancias.

Éste artículo nos presenta claramente la disposición ética con la que


empieza el código laboral, ya que claramente el empleador debe ejercer todo su
dominio ético al momento de contratar a una persona.

En nuestra sociedad la discriminación es uno de los flagelos más


lamentables que hay. Es una conducta que puede herir en lo más profundo la
psicología de una persona. Por tanto el código laboral se plantea como primera
meta en este segundo artículo dejar bien en claro a los empleadores que no
pueden excluir a ninguna persona por motivos personales para acceder a algún
tipo de contratación laboral.
Art. 13. Para los efectos de las leyes laborales, se considerarán mayores de edad
y pueden contratar libremente la prestación de sus servicios los mayores de
dieciocho años.

Los menores de dieciocho años y mayores de dieciséis pueden celebrar


contratos de trabajo si cuentan con autorización expresa del padre o madre.

En nuestro país en el pasado se produjeron muchos abusos a menores, a


los que hacían trabajar teniendo muy pocos años de edad, y en la actualidad sigue
siendo así lamentablemente provocando que ellos no presten atención y
dedicación a funciones propias de su edad, lo que repercute en el desarrollo
posterior a lo largo de su vida. Por tanto en este artículo podemos reconocer las
características que tienes que tener los contratados, referente a la edad.

Claramente se puede ver que la edad es de 18 años de edad, que es la


que reconoce el estado del paso de la adolescencia a la etapa adulta.

Art. 21. Jornada de trabajo es el tiempo durante el cual el trabajador debe prestar
efectivamente sus servicios conformidad al contrato.

Se considerará también jornada de trabajo el tiempo en que el trabajador se


encuentra a disposición del empleador sin realizar labor, por causas que no le
sean imputables.

Art. 34. La jornada de trabajo se dividirá en dos partes, dejándose entre ellas, a lo
menos, el tiempo de media hora para la colación. Este período intermedio no se
considerará trabajado para computar la duración de la jornada diaria.

Se exceptúan de lo dispuesto en el inciso anterior los trabajos de proceso


continuo.

Nos podemos percatar que estos artículos muestran claramente qué es la


jornada laboral y lo que será remunerado. Así también plasma claramente que el
trabajador cuando se encuentra con el empleador en otro tiempo que no sea el
laboral.
Pasa hacer una norma legal y muy bien especificada lo que es la jornada
laboral y como se distribuyen los tiempos en ésta los cuales deben ser respetados
por los empleadores, los cuales no sólo deben ver el rendimiento productivo del
trabajador sino que además, considerar y respetar los tiempos para la
alimentación entre otros estipulados en el contrato.

Del Contrato de Aprendizaje

Art. 78. Contrato de trabajo de aprendizaje es la convención en virtud de la cual


un empleador se obliga a impartir a un aprendiz, por sí o a través de un tercero, en
un tiempo y en condiciones determinados, los conocimientos y habilidades de un
oficio calificado, según un programa establecido, y el aprendiz a cumplirlo y a
trabajar mediante una remuneración convenida.

La educación no se deja de lado en este código. Acá vemos claramente que


se obliga al empleador que dé condiciones adecuadas a los practicantes que
están iniciando su vida laboral o que se encuentran por primera vez ingresando a
un trabajo.

El proceso educativo al que son sometidos los practicantes es fundamental


para que pueda en una segunda etapa, en donde ya se haya afianzado en su
puesto de trabajo, se pueda conseguir mucho mayor producción y esto además
produce que el trabajador se desarrolle y pueda formarse una visión de futuro y un
proyecto de vida en su trabajo en que se desempeña.

Disposiciones Generales

Art. 212. Reconócese a los trabajadores del sector privado y de las empresas del
Estado, cualquiera sea su naturaleza jurídica, el derecho de constituir, sin
autorización previa, las organizaciones sindicales que estimen convenientes, con
la sola condición de sujetarse a la ley y a los estatutos de las mismas.

Art. 213. Las organizaciones sindicales tienen el derecho de constituir


federaciones, confederaciones y centrales y afiliarse y desafiliarse de ellas.
Asimismo, todas las organizaciones sindicales indicadas en el inciso
precedente, tienen el derecho de constituir organizaciones internacionales de
trabajadores, afiliarse y desafiliarse de ellas en la forma que prescriban los
respectivos estatutos y las normas, usos y prácticas del derecho internacional.

La ética de las personas, radica también en la capacidad de libertad con la


que pude contar cada ser humano y su libre derecho a constituir como bien lo
dicen estos artículos.

Finalmente de acuerdo a lo que sostiene el código laboral explicita en


primer lugar la no discriminación frente a la oportunidad de desempeñar un
trabajo, sino que más bien considerar las capacidades del trabajador y más aún
cuando éste está iniciando un proceso laboral el empleador tiene el deber ético de
entregar condiciones y contribuir con conocimientos y habilidades de un oficio
determinado. Además señala explícitamente que para contratar a una persona,
ésta debe ser mayor de edad, es decir, 18 años hacia delante. Esto último, no
siempre es respetado por distintos argumentos tanto de los empleadores como de
los trabajadores, sin embargo es necesario considerar las repercusiones que esta
situación tendría a lo largo del desarrollo en los distintos ámbitos de su vida a
futuro, podemos resumir esta situación con una conocida frase “pan para hoy, y
hambre para mañana”.
CONCLUSIÓN

Para concluir debemos terminar reflexionando sobre la importancia de la


educación para una sociedad. Que entrega todas las herramientas intelectuales
para el desarrollo de todas las competencias que puede llegar a tener una
persona, ya sea común, refiriéndonos a civiles, o a personas que ostenten algún
cargo, ya sea político, en las fuerzas armadas, un empresario o un profesor. Que
fue tema de gran relevancia en nuestro informe.

Esta educación genera cambios importantes en la sociedad, que se pueden


ver reflejados en la movilidad social que puede tener un grupo de personas que se
encuentre quizás desamparado por la pobreza y que a través de la educación
pueda aspirar a mejores condiciones de vida

Ya dijimos que la educación tiene el deber de entregar una gran cantidad de


conocimientos que puede tener una persona, ya sea en el ámbito humanista como
en el técnico. Pero hay otra dimensión de la educación que no se debe descuidar
y que también es fundamental para el desarrollo de una persona y cómo esta
formación se aplica en la relación con los demás en un espacio social. Nos
referimos al ámbito valórico, y en el cual entra de lleno la ética y la relación con los
puntos que hemos expuesto anteriormente. Tanto con el código de ética de los
profesores, el marco para la buena enseñanza y el código laboral.

Las relaciones que hemos especificado tienen relevancia desde el punto de


vista de cómo la ética ayuda a los profesores a darse cuenta que educar no es
solo el traspaso de contenidos e información, sino más bien de el traspaso de
valores éticos que ayuden al alumno a discriminar lo bueno y lo malo de la
sociedad y de esa manera pueda incorporarse tanto intelectualmente como
éticamente de forma correcta en la sociedad. Y de esta forma iniciar su proceso
socializador que es uno de los objetivos fundamentales de la educación de
nuestros tiempos.