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LOS FLAUTISTAS DEL SOHO

WESTERBURG (Primer plano) Soy una planta.

HARRIS

Entiendo…

WESTERBURG

(Cara rara)

HARRIS ¿Y por qué piensa usted que es una planta?

WESTERBURG No es que lo piense, lo soy. Soy una planta. Hace días que soy una planta.

HARRIS ¿Quiere decir que no ha sido siempre planta?

WESTERBURG No, me convertí en planta hace poco.

HARRIS ¿Y qué era antes de convertirse en planta?

WESTERBURG (Como si fuese evidente) Pues una persona, igual que todos los demás.

HARRIS ¿Cuándo dice que es una planta, ¿significa que carece de movilidad? ¿O que es un vegetal y no un animal?

WESTERBURG Lo siento, pero no puedo decirle nada más.

HARRIS Mmm… ¿Podría al menos decirme cómo se convirtió en planta?

WESTERBURG (Se levanta) No, lo siento. Prometí no decirlo. ¿Le importa si me marcho ya? Necesito ir a tomar el sol.

HARRIS Está bien, puede marcharse.

WESTERBURG (Yéndose por el pasillo)

Siento no poder ayudarle.

Westerburg se va de la habitación. Harris saca su móvil y llama a alguien.

HARRIS Señor Cox, soy Harris. Hablé con él, pero sólo me dijo que era una planta. ¿Qué quiere que haga? ¿Tiene más datos?

COX Bueno, lo primero que observaron es que no hacía ningún trabajo de clase. El director informó que Westerburg salía de la residencia y se pasaba todo el día sentado al sol, nada más.

HARRIS ¿Sentado al sol?

COX Sí, regresaba al atardecer y cuando le preguntaron porque no había ido a clase les respondió que era absurdo, que necesitaba estar al sol.

HARRIS Ya veo que tendré que hablar con él de nuevo… Es la cosa más rara que he oído. Le informaré de lo que averigüe.

Colgó y se fue.

Harris salió al parque a pasear y vio a Westerburg tomando el sol en una roca. Se acercó a dónde él.

HARRIS

Hola, Westerburg.

WESTERBURG Hola, doctor. ¿Qué le trae por aquí?

HARRIS Nada en especial, quería tomar el sol.

WESTERBURG Siéntese aquí, comparta mi roca. Se está mejor aquí que adentro. No puedo estar adentro.

HARRIS ¿No puede? ¿Qué quiere decir?

WESTERBURG Usted se moriría sin aire, ¿verdad?

HARRIS ¿Puedo hacerle una pregunta? ¿Se propone hacer esto el resto de sus días? ¿Pretende seguir sentado al sol sobre una roca?

WESTERBURG

Sí.

HARRIS Siempre ha sido de los primeros de su clase, con unas calificaciones excelentes… ¿De veras va a tirarlo todo por la borda?

WESTERBURG

Exacto.

HARRIS Imagínese que todo el mundo se comportase como usted. Nadie trabajaría, nadie haría grandes descubrimeintos, nadie encontraría la cura del cáncer…

WESTERBURG Si todo el mundo se comportase como yo, nadie tendría cáncer.

HARRIS Pero es necesario trabajar.

WESTERBURG

¿Para qué?

HARRIS Para que la sociedad avance.

WESTERBURG Es un asunto complicado. Cuando entré a la universidad tenía que trabajar para pagar la matrícula, por las noches estudiaba sin parar, aprendía, me quemaban siempre que cocinaba… no podía hacer todo. ¿Sabe lo que pienso ahora? Que ojalá me hubiese convertido antes en planta.

HARRIS Oiga… debo irme, ¿tendría algún inconveniente en ir a mi despacho? Me gustaría hacerle unos tests, si no le importa.

WESTERBURG ¿La caja de sorpresas? Ya imaginaba que acabaríamos así. Claro, no me importa.

Harris se levantó y se alejó del plantombre.

Harris entra en el despacho de Cox. Cox está mirando su ordenador, parece que no hace mucho caso a Harris.

HARRIS Empiezo a comprender lo que ocurre. El peso de la responsabilidad le agobia. Cuando por fin alcanza lo que tanto desea, la idealización se derrumba bajo…

COX

¡Cállese! Acabo de recibir un informe de la secretaría de la Facultad de Comunicación. Cinco casos más como el de Westerburg. ¡Todos se creen plantas! El decano está hasta los huevos, dice que o averiguamos lo que sucede o la universidad se irá al carajo. Debe descubrir lo que pasa, inmediatamente. ¿Me entiende, Harris?

HARRIS Sí, señor. Me pongo a ello.

Y salió del despacho.

Harris estaba en la sala de interrogatorios con Westerburg. Estaba conectado a unos aparatos.

HARRIS ¿Cuál es su nombre?

WESTERBERG

Westerberg.

HARRIS ¿Qué carrera estudia?

WESTERBERG Estudiaba Medicina.

HARRIS ¿Dónde está ahora?

WESTERBERG En una clínica psiquiátrica.

HARRIS

¿Por qué?

WESTERBERG Porque admití ser una planta.

HARRIS ¿Eso es cierto? ¿Es usted una planta?

WESTERBERG Sí… en un sentido no biológico. Conservo la fisiología de un ser humano. Se trata más de una actitud. En psicología se denomina Weltans Chauung. A un animal de sangre caliente le es posible adoptar hasta cierto punto la psicología de una planta.

HARRIS ¿Y les pasa lo mismo a los otros? ¿Cómo llegaron a adoptar esa actitud?

WESTERBERG Bueno, verá… me enseñaron a convertirme en planta. Comprendieron mis problemas y me enseñaron a ser una planta. Ahora me he desembarazado de los problemas.

HARRIS ¿Quién le enseñó?

WESTERBERG

Los flautistas…

HARRIS ¿Quiénes son los flautistas?

WESTERBERG Viven en el Soho.

Cox estaba en el parque mirando a muchas personas tumbadas al sol.

COX Veinte casos… no lo entiendo, Harris, no lo entiendo de ninguna de las maneras. ¿Es el principio de fin? ¿Es que todo se va a derrumbar? Me jode cantidad ver a toda esa gente tocándose las pelotas al sol.

HARRIS ¿Son estudiantes?

COX Sí. Ese de ahí es XXXX, hace una semana iba de camino a la cumbre. Iba a ser un gran director de cine. Le quedaba un año, toda su vida luchando para eso… y ahora se dedica a tomar el sol.

HARRIS La situación es más grave de lo que pensaba…

COX Y vienen tres más en camino.

HARRIS Lo más raro es que realmente les gusta sentarse ahí. Son completamente racionales, podrían hacer cualquier cosa, pero no quieren.

COX ¿Ha descubierto algo?

HARRIS Apenas obtuve mucha información de ellos en las entrevistas, pero con la caja de sorpresas pude hacer que Westerberg soltase un poco la lengua y me dijera algo.

COX Bien, enséñeme lo que tenga. Esto se está poniendo muy feo.

Cuando llegó a donde él estaba se dieron la mano.

HARRIS Buenos días. ¿Cómo van las cosas?

WATTS Hola… Hemos tenido otros dos casos hoy.

HARRIS Voy a ir directamente al grano. Uno de sus estudiantes habló de un lugar llamado el Soho. ¿Concede permiso a los estudiantes para que vayan allí?

WATTS He de permitirles que salgan de vez en cuando. Ven el sitio mientras pasean y les entran ganas de ir.

HARRIS ¿Y luego vuelven trastornados?

WATTS Sí, creo que sí. Pero es lógico que si llevan estudiando mucho tiempo les entre ganas de ir a pasear, no puedo impedirlo.

HARRIS Lo sé, lo sé, eso está bien. ¿Pero qué cree usted que sucede allí? ¿Qué hacen?

WATTS ¿Que qué sucede? Pues que en cuanto salen y se relajan un rato ya no quieren volver a clase. Es inútil, se escaquean. No quieren trabajar así que se largan.

HARRIS ¿Y qué opina de sus fantasías?

WATTS Escuche, Harris, usted sabe tan bien como yo que todo eso son cuentos. Son tan plantas como nosotros. Lo único que pasa es que son unos vagos y punto. Me gustaría propinarles unos azotes en el culo, como solíamos hacer.

HARRIS ¿Así que usted piensa que todo es un truco?

WATTS

¿Usted no?

HARRIS No, creen realmente que son plantas. Les sometí a tratamiento de choque, a sueros de la verdad… lo confiesan, son plantas, están convencidos.

WATTS Joder… no les basta con copiar en los exámenes, ahora aprenden hasta a sortear las pruebas psicológicas.

HARRIS ¿Ha oído hablar de los flautistas?

WATTS No. ¿Por qué?

HARRIS Los pacientes los mencionaron. No sé qué son, si un grupo de música o algo… Pero fueron los que les enseñaron a ser plantas.

WATTS No tengo ni idea.

HARRIS No importa. Otra cosa, me gustaría inspeccionar el lugar ese, el Soho. Me gustaría ver si puedo encontrar alguna pista de lo que ocurre.

WATTS Sí, no hay problema, le daré la dirección del lugar.

HARRIS Gracias, señor Watts, ha sido de mucha ayuda.

WATTS De nada. Suerte con la investigación.

Harris se alejó por el pasillo.

Harris paro frente a la discoteca. La miró con aire de sospecha. Se adentra en ella.

Se mueve entre la gente. Ve una chica que le mira. Va a donde ella. Se siente atraído.

HARRIS Hola. ¿Te gustaría ayudarme?

CHICA Sí, claro que sí. (sonreia)

HARRIS Estoy buscando a los flautistas. ¿Sabe dónde puedo encontrarlos?

La chica le hizo un gesto para que le siguiera.

Fue tras ella, se sentía atraído por ella. Trató de no perderla entre la gente. Llegaron a un sitio y le cogió. Empiezan a bailar. Ella se despega y baila, se va alejando. Se va perdiendo entre la gente. Harris la sigue.

Desaparece entre la gente. Fundido a negro.

COX

Pase, Harris.

Harris pasó al despacho de Cox y se sentó.

HARRIS

Buenos días.

COX Entonces… ¿ya está el problema solucionado?

HARRIS Sí, aunque no erradicado. Aun queda mucho por hacer.

COX Pero… ¿averiguó qué pasaba? ¿Existían esos Flautistas?

HARRIS Sí, existían, pero sólo en la mente de los estudiantes. (Sonríe). Para ellos los flautistas son reales, ellos los crearon. Se trata de una hipnosis colectiva, una proyección de grupo. Y ninguno se libra de padecerla hasta cierto punto.

COX ¿Y cómo empezó todo esto?

HARRIS Verá, los estudiantes de esta universidad han sido elegidos por sus especiales habilidades, su capacidad y alto grado de inteligencia. A lo largo de sus vidas han sido modelados por la compleja sociedad moderna, el ritmo acelerado y una fuerte integración con el resto de la gente. Han estado toda su vida sometidos a una intensa presión para alcanzar ciertos objetivos y realizar ciertos trabajos. De repente se les traslada a un sitio donde conviven con otra gente, se relaciona con gente que no hace nada, como si fuesen nativos. Una existencia muy primitiva, completamente vegetal. Gente que desconoce el concepto de objetivo, propósito o planificación. Sólo quieren salir de fiesta y disfrutar a tope de la vida.

COX

Sí… pero…

HARRIS Los estudiantes ven a esta gente y piensan en cuando eran niños. Cuando no tenían problemas, ni responsabilidades… eran niños echados al sol. ¡Pero son incapaces de admitirlo! No pueden admitir que les gusta vivir como nativos. De modo que inventan a los flautistas, un misterioso grupo que vive en los lugares de fiesta y les enseñan una nueva forma de vivir. Descargan su culpa sobre ellos…

COX ¿Qué hacemos? ¿Quemamos los locales?

HARRIS No, no. Esa no es la respuesta adecuada, esos lugares son inofensivos. La solución reside en la psicoterapia. Hay que convencerles de que los flautistas viven en su interior y de que les llaman inconscientemente para que les descarguen de sus responsabilidades. Lo que se debe hacer es dejarles que descansen una temporada.

COX Bueno… Sí, tiene sentido. Ojalá eso haga reaccionar a los alumnos.

HARRIS Yo estoy seguro de que sí. Sólo debemos reforzar su propio conocimiento de sí mismos. Cuando lo logren, los flautistas desaparecerán.

Fundido.

Harris fue a su cuarto.

Se dirigió al balcón, miró hacia el sol. Sentía una sensación placentera. Cogió un poco de tierra y la extendió por el balcón. Luego se sentó sobre ella y se puso a descansar. Suspiró.

Se durmió al cabo de un momento.

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