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LA VIDA DE SAI BABA

SATHYAM SHIVAM SUNDARAM


2º parte
1962 a 1968

por
NARAYANA KASTURI

 LIBROS SAI 
Estos libros fueron pasados a formato digital para facilitar la difusión, y con el propósito de que así
como usted lo recibió lo pueda hacer llegar a alguien más. Edición libre hecha para fines de ayuda
personal y no para ser vendida.

EL MENSAJE DE SAI BABA · LIBROS SAI


INDICE

RESUMEN (1926 1961) 4


EL AZÚCAR Y LAS HORMIGAS 14
LA MISIÓN 18
EL LLAMADO 37
"ESTE SHIVA SHAKTI” 42
LA PRESENCIA CONSTANTE 49
CON LAS ALAS ROTAS 57
¡INCREÍBLE! TODAVÍA! 66
ALEGRÍA DIVINA 82
OBSEQUIOS DE GRACIA 94
CIUDADES ENCENDIDAS 100
SEÑALES Y MARAVILLAS 114
FACETAS DE LA VERDAD 118
EL LLAMADO Y LA RESPUESTA 135

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Felicitaciones

¡Felicitaciones, querido lector! Estoy contento de que tengas esta obra en tus
manos y hayas decidido sumergirte en sus páginas. En el primer volumen de este libro narré
la historia del advenimiento de la divinidad en forma humana como Sai Baba; los primeros
años de inteligencia suprahumana, el trascendental anuncio del hecho de la encarnación, de
los maravillosos actos y señales a través de los cuales El les da entendimiento a aquéllos
cuyos corazones laten lentamente, y de la riqueza de su misericordia, la universalidad de su
comprensión, del poder y magnificencia de su compasión.
Ahora tengo setenta y seis años de edad. El me ha permitido vivir los últimos
veinticinco con El, en El, a través de El, por El, para El. Esto no es sino un reflejo del Yo
que es El. Estoy lleno de gratitud de que me haya protegido, y me haya autorizado y
motivado para divulgar, una vez más, sus actos entre la gente.
No soy sino un sherpa inexperto que asciende penosamente por los caminos del
más elevado pico de los Himalayas, extasiado en sublime silencio ante la grandiosidad que
crece a cada paso, jadeante al hablarles a los demás, en la charla pobre de los hombres
sencillos, acerca de este manantial de gozo celestial. Hay miles, millones, en las sendas de
la montaña, atraídos por la extraña fascinación del poder supremo, la sabiduría sempiterna
y el amor soberano del Gauri Shankara que es Baba. Muchos de ellos poseen, lo sé, una
más firme comprensión, una percepción más aguda y una sabiduría más madura. Ellos
están más aclimatados a las alturas y mejor entrenados para, vencer los peligros de las
cumbres. Espero que muy pronto tú también seas capaz de sumergirte en las páginas de un
libro que surge de un peregrino de esa clase.
Mientras tanto, ven, dame tu mano; iremos juntos, página tras página,
compartiendo el prodigio y la sabiduría, el asombro y el misterio, la verdad y el testimonio,
la gloria y la grandeza, la abundancia de la paz.

N. Kasturi Prashanti Nilayam


Dasara, 1973
Resumen (1926 1961)

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RESUMEN

Un anillo de colinas de color café rosáceo, un extenso y profundo valle con un río
que lo divide y que se precipita en una presa construida por un emperador hace unos
seiscientos años, conforman los alrededores en donde el pueblito de Puttaparti se anida.
Esta fue la sede de un patriarca que gobernó en el pasado toda el área circunvecina; más
tarde, el aislamiento y la desolación imperaron en dicha área; sin embargo, esa tierra
continuó siendo la cuna de santos y eruditos. La familia de ese líder, los Raju, siguió
conduciendo, guiando, enseñando y disciplinando a la juventud de aquel poblado.
Kondama Raju era un centenario santo que había construido un templo para
Sathyabama, la temperamental consorte del Señor Krishna. Era un conocedor de los textos
y escrituras antiguos. Le confirió el nombre a su hijo mayor como recuerdo de un famoso
asceta que enalteció el árbol familiar. Venka Avadhutha (Venka, aquél que ha renunciado a
todo apego a las cosas del mundo); lo llamó Venkapa Raju. Este hijo se casó con una
pariente lejana, la hija que nació después de que su padre había terminado la construcción
de un templo dedicado a Shiva (bajo el nombre de Ishwara), por lo cual la llamó Eswarama.
Ellos constituyeron una pareja piadosa, tranquila y contenta. La única diversión que
Venkapa se permitía era interpretar personajes épicos en el teatro del pueblo, tal como lo
hacía su padre Kondama Raju. Primero tuvieron un hijo y dos hijas; después, el 23 de
noviembre de 1926, tuvieron otro hijo, Sathyanarayana, quien muy pronto demostró Sus
logros y naturaleza extraordinariamente divinos.
Sus compañeros de juego le llamaban gurú (Maestro espiritual), pues El siempre !
os corregía y consolaba. Los confortaba cuando estaban decaídos y nunca parecía cansarse
o enfadarse. Era un dador muy generoso, incluso a esa edad, pues extraía deliciosos dulces,
lápices, gomas, juguetes, flores y frutas de una bolsa vacía, para obsequiárselos. Cuando le
preguntaban cómo los obtenía, contestaba: "¡Ah!, la diosa que cuida del pueblo Me da todo
lo que quiero". Esto era sólo para satisfacer la curiosidad de ellos; la única respuesta que
podía tranquilizar sus dudas... pero el asombro persistía.
Y aumentó cuando fue inscripto en la escuela. Ahí le fue adjudicado un nuevo
sobrenombre: brahmajñani, que quiere decir "alguien que ha obtenido la sabiduría que
revela la Realidad interna". ¡Qué nombre para un niño de seis veranos! A la edad de ocho
años, Sathyanarayana decidió revelar Su misterio a través de un insólito milagro: cuando Su
maestro lo castigó ordenándole pararse sobre Su banco por no atender la clase, "deseó que
el maestro se quedara pegado a su silla hasta que El mismo pudiera bajarse de Su propio
banco". Así sucedió, y Sathya se volvió tema de conversación en la región. Sin embargo,
esa fama no afectó Su sencillez y dulzura. Integró un grupo de oración con los niños del
lugar y los conducía de pueblo en pueblo, cantando himnos que El mismo escribía y les
enseñaba.
Tenía condiciones para la danza y la música, al igual que para las artes
histriónicas. Más aún, Su talento fue aprovechado incluso por compañías teatrales que
efectuaban giras por toda la región. Tuvo el arrojo de escribir canciones para ellos y para El
mismo, y hasta diálogos, cuando contaba apenas doce años de edad. Acompañó a Su
hermano mayor a Kamalapur y llravakonda, en donde éste era maestro del idioma telugu.
En las escuelas de esos lugares, Sathyanarayana demostró una inteligencia superior a la de

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Sus maestros, pues se destacaba brillantemente en poesía, como autor de obras teatrales,
explorador, deportista y cantante de extraordinaria calidad. Además, poseía el misterioso
poder de localizar objetos perdidos, leer los pensamientos de los otros, ver el futuro y el
pasado. Pronto se convirtió en el más querido del pueblo y era muy buscado por los
afligidos y desvalidos.
Cursó el primer año de educación secundaria y tenía unas pocas semanas de haber
iniciado el segundo cuando no pudo desoír más el llamado de la misión que lo había traído
entre los hombres. Ya le había resultado difícil ocultar Su majestad, tanto en el hogar como
en la escuela. Durante un paseo en compañía de Su hermano y otras personas, a las ruinas
de la antigua capital del imperio de Vijayapagar (Hamp¡), todos le vieron como Ishwara en
el sitio donde se hallaba ubicada .la,estatua de este dios, en el templo de Virupaksh4. ¡El 8
de marzo de '1940 tuvo que dejar su cuerpo para acudir en auxilio de un devoto con graves
problemas! L,a:inconsciéncia que sufrió fue malinterpretada por Su hermano y los demás
como efecto de una picadura de escorpión o de serpiente, un desmayo o un ataque dé
histeria. Por supuesto, los médicos no pudieron diagnosticar nada. Sus padres acudieron a
brujos y curanderos .para que lo sanaran, pero éstos lo torturaron y sólo comprobaron que
el muchacho podía soportar intensos dolores y permanecer tranquilo e imperturbable.
Finalmente, el 23 de mayo de 1940, en el pueblo de Puttaparti, mientras ponía
regalos en las palmas extendidas de todos los que llegaban, Sathyanarayana declaró que él
era Sai Baba y que había venido otra vez para salvar de la ruina a la humanidad. Les dijo
que debían adorarlo todos los jueves, como primer paso de su disciplina espiritual. De
regreso en llravakonda, cuando aún asistía a la escuela, Sathyanarayana era adorado como
Sal Baba, el santo de Shirdi que había venido nuevamente, cumpliendo con la promesa
hecha en ese lugar. Manchiraju Thammiraju, que amaba a Sathyanarayana más que ningún
otro maestro, escribió acerca de estos jueves. Su alumno, asumiendo ya la personalidad de
Sal Baba, les daba a cuantos se reunían para las oraciones grupales, ceniza sagrada y
obsequios curativos, como un pedazo de la túnica que vestía Sal Baba de Shirdi, ¡obtenía
todo con un simple giro de su mano! (El santo había muerto en 1918.) Cientos de personas
se reunían a Su alrededor para hacerle toda clase de preguntas, a las cuales respondía con
calma y certeza.
En un Mahashivaratri (día de fiesta dedicado a la adoración de Shiva), cuando
visitó el templo de este dios en las afueras de Uravakonda, junto con algunos compañeros
incluido Sairam, el hijo de Thammiraju ¡éstos se asombraron cuando vieron un haz de luz
que irradiaba de Sathyanarayana hacia la estatua de Shiva y otro que fluía de Shiva hacia
Sathyanarayana!
Un jueves, le dijo a la esposa de Kasibhatla Ramamurthy: "Coloqué una imagen en
tu altar, ve y adórala". Ella corrió inmediatamente, acompañada de algunos de sus vecinos,
y cuando abrió la puerta y las ventanas, que estaban cerradas con candados para evitar que
entraran los monos, ¡vio una imagen de Sal Baba de Shirdi en el altar de su casa! En
aquellos años, Sathya creó o introdujo en muchas casas varias imágenes parecidas, las
cuales dieron a la gente su primera noticia acerca del santo de Shirdi.
Las experiencias de Thammiraju fueron asombrosas. Una tarde, Sathyanarayana
llegó hasta su casa y sobre una pared de su modesto hogar, como en una pantalla de cine, le
mostró las sagradas imágenes de las diez encarnaciones del Señor, además de los rostros de
muchos sabios y santos mencionados en las Escrituras Sagradas. La esposa del maestro se
conmovió tanto ante esa enaltecedora experiencia, que escribió un poema en telugu, alusivo
a ese suceso, que fue publicado en la revista Sal Sudha, de Madrás. En otra ocasión,

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Sathyanarayana le envió una imagen de Sal Baba de Shirdi en una forma pasmosamente
nueva: una abeja entró en su cuarto a través de una ventana, con un pequeño rollo sostenido
firmemente entre sus patas; lo dejó caer en el suelo y salió. Thammiraju desenrolló el papel
¡y descubrió que era una foto del Señor de Shirdi! Unos días más tarde, un mono,
balanceándose sobre la ventana fuera del cuarto, arrojó un pequeño bulto de tela hacia
dentro. Thammiraju escribe: "Cuando desenvolví el bulto, ¡descubrí una gran cantidad de
dulces! ¡Y además una carta de Sathyanarayana, quien se encontraba lejos de Puttaparti! ¿Y
qué decía la carta?: "El otro día te envié mi fotografía con un abejorro; ahora te mando
alimento bendecido (prasadam)". Otras personas también tuvieron experiencias
impresionantes de los divinos poderes de aquel Baba adolescente. Sin embargo, El estaba
reservando el momento de la plena manifestación y declaración. El 20 de octubre de 1940
fue el día que eligió. Al regresar de la escuela más temprano de lo habitual, arrojó sus libros
frente a la puerta de la casa de Su hermano, y cuando Su cuñada salió para conocer la causa
de ese ruido, se quedó muda al oírlo decir: "Ya no les pertenezco, me marcho; mi misión
me espera". Descendió unos pasos hacia el camino y agregó: "Mis devotos me están
llamando; la misión por la cual vine está todavía inconclusa: estoy iniciándola en este
momento", dijo y se alejó caminando con paso firme. Fue abordado por el erudito pandit
Narayana Sastry, su vecino, quien corrió y trató de detenerlo. Este señor estaba un poco
temeroso del muchacho, pues en cierta ocasión, cuando explicaba un difícil texto en
sánscrito, Sathyanarayana lo había interrumpido corrigiéndole su interpretación. Esa vez,
cuando trataba de convencerle, el vecino vio un halo alrededor de Su cabeza, que lo dejó
mudo. Su hermano también fracasó en hacerlo regresar. Sathyanarayana le dijo: "La ilusión
se ha ido, ya no soy de ustedes; yo soy Sal Baba".
Baba continuó su camino hasta el jardín que rodeaba la casa del inspector de
impuestos. Se sentó bajo un árbol, rodeado de una multitud. De inmediato inició la práctica
de cantos devocionales (bhajans), la cual se extendería con rapidez por todos los rincones
de esta vasta tierra para revolucionar los hábitos y actitudes, la naturaleza y el carácter de
cientos de miles de personas. La primera canción que le enseñó a la sorprendida multitud
fue una invitación a rendirse a los pies del Gurú que había llegado tan misericordiosamente.
Esta también contenía una lección que Baba siempre ha enfatizado desde entonces: que el
bhajan o adoración reverencia¡ debe surgir de la mente y no ser sólo un ejercicio oral. Ese
bhalan dice:
Manasa bhajare guru charanam, dustara bhava saagara tharanam: "

¡Oh buscadores! Adoren los pies del Gurú con todo su ser. Así podrán cruzar el
océano de sufrimiento y alegría, de nacimientos y muertes".

Sai Baba regresó a Puttaparti o, más bien, le hicieron volver Sus "padres°; quienes
le suplicaron que no abandonara el pueblo. Actualmente, todos los días se han convertido
en jueves, y una multitud se reúne para obtener su darshan (visión de una persona santa) y
sus bendiciones.
La mayor parte del tiempo que estaba.en el pueblo, Baba permanecía en la casa del
brahmán Karnarrt (tesorero hereditario del pueblo), en donde la anciana Subama atendía a
los peregrinos, con amor y consideración. El les concedió a muchas personas sus deseos,
que iban desde una visión del Dwarakamayi (mezquita en ruinas, donde Sal Baba había
pasado sus días) en Shirdi, hasta curar una úlcera o aliviar un dolor.

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La mayoría de las tardes se sentaba entre Sus devotos en las arenas del río
Chitravat! y creaba para ellos imágenes, fotos, estatuas, dulces y frutas: Escalaba las colinas
circundantes y les concedía a las personas reunidas abajo, visiones del esplendor y
refulgencia asociadas con Shiva, Narayana, Kumaraswami y otras formas de Dios.
Arrancaba manzanas, mangos, higos, plátanos y uvas, de las ramas de un árbol de
tamarindo que crecía en una colina, y los distribuía entre los devotos; se les aparecía como
Krishna o como cualquiera de las diez encarnaciones de Vishnú o como Shiva.
También guió a muchas personas que se esforzaban a lo largo del duro camino de
la disciplina espiritual. Por ejemplo, en una ocasión llegó a Puttaparti un monje inválido,
cuyos logros eran dos votos muy conocidos: e! de no hablar nunca, comunicándose sólo por
escrito, y el de no usar ropa. Sin embargo, Baba vio que ese ascetismo era exhibicionista y
le pidió que se retirara al bosque a realizar su práctica espiritual (sadhana) (Baba le aseguró
que aun allá le procuraría sustento y abrigo) para liberar asía sus discípulos de la ignominia
y la carga, o que volviera a hablar y a usar ropa, que no eran ningún obstáculo para las
disciplinas espirituales. Este incidente sucedió cuando Baba tenía escasos dieciséis años; la
gente sintió que ésa era la misión para la cual había venido: corregir y guiar a los hombres
que se habían desviado del buen camino.
Un devoto había contraído una deuda tan grande, que decidió escapar a Birmania o
a Malasia. Llegó al puerto de Madrás para comprar un pasaje, pero se dio cuenta de que le
habían robado la cartera. Sin un centavo, regresó a su hotel, donde encontró una carta de
Baba sobre la mesa, en la cual le aconsejaba de hecho le ordenaba regresar y enfrentar
valientemente su responsabilidad. ¡El lo hizo así y ahora vive muy feliz con su esposa y sus
hijos, a quienes en ese momento había decidido abandonar! ¿Cómo supo Baba la dirección
en Madrás?
Cuando oyeron decir que Sal Baba había llegado nuevamente, muchas personas
que habían estado en Shirdi y muchas otras que habían perdido toda esperanza de tener
contacto con el santo, se apresuraron a viajar a Puttaparti. Ellos lo llevaron a Hyderabad,
Bangalore, Madrás, Karur, Trichinopoly y Udumalpet. Príncipes y terratenientes,
campesinos y oficinistas, doctores y abogados, se agolpaban frente a la casa de Subama y
más tarde en el pequeño templo (mandir) que ella y otras personas mandaron construir para
Baba.
Baba tenía en ese entonces 20 años de edad. Su hermano mayor, Seshama Raju, el
profesor de telugu, no podía comprender bien el misterio de ese fenómeno, y veía con
creciente consternación y genuino amor fraternal la procesión de automóviles que llegaba a
la orilla derecha del río para llevarse a su "sencillo y provinciano hermano" a las ciudades
que brillaban más allá del horizonte, llenas de peligros y tentaciones.
Unos cuantos comentarios en los periódicos, originados por la ignorancia,
lastimaron al hermano de Sathyanarayana, por lo cual le envió una carta, advirtiéndole y
transmitiéndole la lección que él había aprendido en la vida acerca de la sociedad y las
debilidades humanas, así como de la fama y las cosas que con ella venían.
La respuesta que Baba le escribió a su hermano el 25 de mayo de 1947 está en mi
poder. Es un documento que revela a Baba en términos inconfundibles, así que tengo que
compartirlo con ustedes:
"A todos los que son Mis devotos°. (Aunque la carta fue escrita para su hermano,
la respuesta iba dirigida a todos, incluyéndonos a ti y a mí, pues es esencial que tanto tú
como yo conozcamos la verdadera naturaleza del portento que ha aparecido para nuestro
bien.)

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"¡Querido mío!, recibí la carta que Me escribiste. Siento en ella brotar el manantial
de tu devoción y afecto, con las corrientes ocultas de la duda y la ansiedad. Permíteme
decirte que es imposible sondear los corazones y descubrir la naturaleza de los jñanis,
yoguis, ascetas y santos.
"La gente posee gran diversidad de rasgos mentales y actitudes, por lo cual cada
uno juzga desde su propio ángulo y argumenta a la luz de su propia naturaleza. Sin
embargo, nosotros tenemos que apegarnos a nuestro propio camino recto, a nuestra
sabiduría y a nuestras decisiones, sin que nos afecte la opinión de los demás. Como dice el
proverbio: `Solamente el árbol pletórico de fruta recibe las pedradas de los transeúntes'. Los
buenos siempre provocan las calumnias de los malos. Los malos siempre hacen escarnio de
los buenos. Esta es la naturaleza del mundo; uno debe sorprenderse si no sucede así.
"Debemos compadecer a esta gente en vez de condenarla; son inconscientes y
juzgan de forma incorrecta a los demás. Están demasiado llenos de lujuria, ira y orgullo
como para ver con claridad y saber con profundidad; por eso escriben toda esa clase de
cosas. Si supieran, no escri', ~iríali esas falsedades. Nosotros tampoco debemos darles
ningüln valor a todos esos comentarios ni concederles importancia, como parece que tú lo
haces. La ver dad triunfará aigún día, la falsedad nunca podrá vencer; la mentira parece
imponerse a ia verdad, pero sus victorias se desvanecerán y la verdad se establecerá por sí
misma.
"No es característica de los grandes hombres ufanarse cuando la gente los alaba, o
desplomarse cuando la gente se burla de ellos. De hecho, ningún texto sagrado establece
normas que regulen las vidas de los grandes hombres, rescribiendo los hábitos y actitudes
que deben adoptar. Ellos conocen por sí mismos el camino a seguir; su sabiduría norma sus
actos y los hace sagrados. Sus características propias son la confianza en sí mismos y sus
actividades benéficas. También podrían dedicarse a promover el bienestar de sus devotos y
otorgarles los frutos de sus acciones. ¿Por qué, entonces, te sientes afectado por las
confusiones y preocupaciones, si yo estoy realizando esas dos tareas? Después de todo, las
alabanzas y las críticas no pueden alcanzar al alma, la realidad; ellas sólo pueden tocar el
marco físico.
"Tengo una 'tarea': elevar a toda la humanidad y asegurarles a todos una vida llena
de bienaventuranza: tengo un 'voto': conducir de nuevo hacia el bien a todos los que se han
desviado del camino recto y salvarlos. Estoy apegado a un 'trabajo' que amo: eliminar el
sufrimiento de los pobres y proveerlos de lo que carecen. Tengo un 'motivo de orgullo':
rescatar a todos los que Me adoran y Me veneran. Tengo mi propia definición de la
`devoción' que espero: aquéllos que sean Mis devotos deben tratar a la alegría y el
sufrimiento, a las ganancias y las pérdidas, con igual fortaleza. Esto quiere decir que nunca
abandonaré a quienes se apeguen a Mí.
"¿De qué manera pueden manchar Mi nombre, como tú temes, si estoy dedicado a
Mi benéfica tarea? Te aconsejo que ignores esos absurdos comentarios. Los mahatmas
(Grandes Almas) no adquieren grandeza porque alguien los llame así, ni dejan de tenerla
cuando los llaman pequeños. Sólo aquéllos que se regodean en el opio y la marihuana y a la
vez claman ser yoguis insuperables, sólo quienes citan textos espirituales para justificar su
gula y su orgullo; aquéllos que son eruditos tan estériles como el polvo y se vanaglorian de
su habilidad verbal y dialéctica, son afectados por la alabanza o la crítica.
"Seguramente habrás leído historias de las vidas de santos y personajes divinos;
sabrás que se lanzaron contra ellos falsedades aún más terribles e imputaciones más ruines.
Tal es la suerte de los grandes, en todo lugar y en todos los tiempos. ¿Por qué, entonces,

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concedes importancia a esas injurias? ¿No has oído de los perros que le aúllan a la Luna?
¿Cuánto tiempo más pueden hacerlo? La verdad pronto vencerá.
"No abandonaré Mi misión ni Mi determinación. Sé que puedo realizarla, pues
trato al honor y a la deshonra, a la fama y a la calumnia con la misma ecuanimidad. En Mi
interior no Me afectan; actúo sólo en el mundo externo; hablo y camino sólo por el bien del
mundo externo y para anunciarle Mi llegada a la humanidad. De otro modo, ni aun eso Me
preocupa.
"No pertenezco a lugar alguno y no estoy apegado a ningún nombre. No tengo
`mío' o 'tuyo' y respondo a cualquier nombre con que Me llamen. Voy a cualquier lugar que
Me lleven. Ese es Mi primer voto; nunca se lo he revelado a alguien más. Para Mí el mundo
es algo ajeno, distante; actúo y Me muevo sólo por el bien de la humanidad. Nadie puede
comprender Mi gloria, sin importar quién sea o qué método de indagación use o qué tan
prolongado sea su intento.
"Tú mismo podrás ver la plena gloria en los años venideros. Los devotos deben ser
pacientes y tolerantes.
"No estoy preocupado ni ansioso porque estos hechos sean conocidos. No tengo
necesidad de escribir estas líneas, lo hago sólo porque sé que te sentirías herido si no te
respondiera. Tu Baba."
¿Qué carta es ésta? ¡Es una epístola épica, un descorrer de la cortina, que nos da un
atisbo de Dios en cuerpo humano!
No es extraño, entonces, que miles de personas atestaran el pueblo de Puttaparti
para poder obtener el darshan de Sal Baba y los beneficios que la gracia de Dios puede
otorgar a los débiles, los humildes y los afligidos. El mandir que se construyó en el pueblo
para sustituir al cuartito adjunto a la casa de Subama, tuvo que ser reemplazado por otro
más grande. Los festivales de Navaratri y Shivaratri atraían a decenas de miles de personas,
especialmente este último, pues los símbolos de Shiva que El es, se formaban dentro del
cuerpo de Baba y surgían a la hora sagrada que las escrituras designan como significativa y
auspiciosa. Los devotos se deleitaban todos los días realizando procesiones por las calles
del pueblo durante el Navaratri o festival de las nueve noches.
Por esta razón se escogió un lugar fuera del pueblo y se construyó un espacioso
templo residencia. Baba lo llamó Prashanti Nilayam, la Morada de la Paz Suprema, pues El,
la fuente, el sostén y sustento de esa paz, tiene a ese lugar como Su residencia. Desde este
Nilayam se difunde en todas direcciones el mensaje de que el corazón de todos los hombres
debe transformarse en un Prashanti Nilayam y se le enseña a la humanidad, con
benevolencia y comprensión, la disciplina necesaria para esta alquimia.
Baba se refiere a Sí mismo como Sai Baba, y a Sai Baba de Shirdi como "Mi
cuerpo anterior". Habla de Su venida al mundo como Rama y Krishna para restaurar la
verdad y la moralidad, la paz y el amor entre la humanidad, para inculcar la fe en Dios entre
aquellos hombres que Lo niegan, a causa de su orgullo e ignorancia y para salvar a los
hombres buenos de las garras de los malos. El anunció que hasta los dieciséis años se
dedicaría a los juegos divinos y desde entonces hasta los treinta y dos años atraería a la
gente por medio de sus milagros (mahimas), pues como a menudo afirma, "sin estas tarjetas
de presentación nadie podría captar ni una fracción de Mi gloria". Sai Baba, cuando estaba
en su anterior cuerpo en Shirdi, decía: "Yo les daré ahora lo que ustedes anhelan, para que
después anhelen lo que he venido a darles". Estos milagros son de diversa índole: desde
revelarles el pasado y futuro a quienes acuden a El, moldear la vida de ellos conforme a sus
deseos o transformar el aire, con un simple giro de Su mano, en ceniza sagrada, dulces,

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fotografías, estatuas, flores, libros, rosarios, crucifijos, medicinas, muñecas... en pocas
palabras, en todo tipo de objetos familiares al hombre e incluso muchos que desconoce.
Baba asevera: "Si hubiera llegado a ustedes en la forma de Narayana, con cuatro
brazos, sosteniendo el caracol, el disco, la maza y el loto, Me habrían llevado a un museo y
cobrado la entrada a quienes quisieran mi darshan. Si hubiera venido como un hombre
común, no respetarían Mis enseñanzas ni las seguirían para su propio bien. Por ello he
venido en esta forma humana, con sabiduría y poderes sobrehumanos".
A pesar de haber dicho que iniciaría Su enseñanza (upadesh) sólo cuando
cumpliera los treinta y dos años, Baba es en todo instante el guía espiritual, y éste es Su
principal papel. Estaba demasiado lleno de bondad como para esperar hasta entonces para
eliminar la ignorancia del hombre, la cual lo está conduciendo a la guerra y la ruina.
Desde 1947, Baba ha surgido como el gran maestro de la humanidad. Ese año
presidió, en Venkatagiri, la Conferencia Nacional de la India sobre la Vida Divina, y todos
aquéllos que lo escucharon monjes, eruditos, literatos, campesinos, industriales, jóvenes y
ancianos, mujeres y hombres fueron impulsados por una extraña emoción hacia el nuevo
mundo del espíritu. A partir de entonces, Swami Sadananda, autor del comentario acerca de
los Yoga Sutras de Patanjali y de otros valiosos libros, al igual que Swami Satchidananda,
lo siguieron durante meses y lo convencieron de que visitara Rishikesh y Kashmir, Delhi,
Mathura y Brindavan. Ellos tuvieron la gran fortuna de presenciar algunos asombrosos
milagros y oír muchas interpretaciones de las doctrinas religiosas y disciplinas espirituales,
las cuales difundieron con entusiasmo entre toda la gente que conocían. Baba los utilizó
para que ellos anunciaran su advenimiento.
De hecho, cualquier persona que llega a El, ya sea para ser sanada de alguna
enfermedad física o para resolver un problema de la vida cotidiana, o recibir ayuda en el
camino espiritual porque no puede sortear sus obstáculos, se convierte en heraldo de la
buena nueva de que un Divino Fenómeno ha aparecido en forma humana invitando a todos,
con dulzura y amor, a recibir de El gozo, paz, seguridad y liberación.
En febrero de 1958, durante la sagrada festividad del Shivaratri, Baba inauguró
una revista mensual para llevar Sus enseñanzas a todos los hogares, a la cual dio el nombre
de Sanathana Sarathi (Eterno Conductor) siempre presente, dedicado a conducirnos hasta la
meta de la paz, la duradera paz suprema. La revista se publica en inglés y muchos otros
idiomas, además del original en telugu y ha llevado a Baba a miles de corazones y hogares.
También ha sido el vehículo para difundir una serie de libros surgidos de Su divina pluma,
al igual que para los inimitablemente sabios y sencillos discursos que Baba pronuncia en las
ciudades y pueblos que visita a petición de Sus devotos.
El propósito de todas las encarnaciones divinas es la revitalización del dharma (la
vida regulada del espíritu en cada aspecto del proceso de la existencia, teniendo siempre
como meta la liberación de la ignorancia y sus consecuencias). Baba ha venido con esa
misma misión, y los puntos del programa edificador que Baba se ha impuesto como
compromiso son revivir el estudio de las escrituras, las tradiciones clásicas, las oraciones,
los ritos.en los templos, el vivir sencillo y el pensamiento elevado, la piedad y las virtudes.
Visitó los templos de Ayodhya, Benarés y Badrinath para "recargarles las baterías
que se han debilitado", como El dijo.
Estos son sólo ejemplos aislados de Su desbordante amor a la humanidad. El
socorro de los enfermos, los dementes, los desesperados y los desvalidos, así como Sus
"viajes extracorporales" para salvar a las personas de calamidades o bendecirlas en el
momento de morir, proclaman Su misión de proteger a los buenos. Su contacto, Sus

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palabras, el solo verlo, han abierto un nuevo capítulo en las vidas de muchos pecadores,
desdichados, ateos, apáticos, agnósticos y ascetas.
La primera parte de esta obra, que se publicó en 1961, describe la vida divina de
Sri Sathya Sai Baba hasta la memorable visita a Badrinath.
Estoy agradecido por la oportunidad de continuar la purificadora historia en esta
segunda parte del libro, para el cual el único título adecuado es Sathyam Shivam Sundaram,
pues la naturaleza y realidad de Baba son la Verdad, la Luz y la Belleza; Sa>: Chit Ananda
(Ser Conciencia Bienaventuranza).

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EL AZÚCAR Y LAS HORMIGAS

Muchos aspirantes y buscadores espirituales han exteriorizado su profundo deseo


de permanecer como una hormiga, degustando grano por grano el azúcar que es Dios, y no
convertirse en azúcar, la cual no conoce su propio sabor. Cuando alguien le pidió a Baba
que redujera el número de días que pasaba lejos de Prashanti, durante sus viajes, El
contestó: "Sí; tú piensas que es más apropiado que las hormigas lleguen hasta el azúcar,
pero considera esto: ¿cómo pueden venir hasta Prashanti Nilayam los pobres, los enfermos,
los ancianos y los inválidos, por los cuales he venido? Tengo que acercarme a ellos y
hablarles, para que así puedan fundar un Prashanti Nilayam en sus hogares y corazones".
Esta es la razón por la cual Baba se desplaza hacia cualquier lugar a donde su misericordia
lo lleve y el sufrimiento lo llame.
Como relaté en el primer volumen de este libro, Baba regresó de Badrinath el 3 de
julio de 1961. Respecto de este viaje, Baba dijo ante la gente que se congregó en
Bukkapatnam, cerca de Prashanti: "Vimos a miles de ancianos y ancianas decrépitos,
además de personas jóvenes y fuertes, enfrentarse valerosamente al frío y al hambre, las
tormentas y la lluvia, los peligrosos derrubios, caminando sin importarles los riesgos, el
costo y la distancia, para poder ver la imagen de Narayana instalada ahí. Cuando estuvimos
en Ayodhya, pude ver y sentir que casi toda la gente recitaba constantemente el nombre de
Rama. Con frecuencia me preguntan en dónde se ha refugiado el dharma (rectitud) en esta
era de hierro; pues bien, les respondo que el dharma florece todavía en los corazones de
todos estos miles de devotos".
Baba partió hacia la ciudad de Mysore casi a finales de julio, pues los devotos de
ese lugar querían que estuviera durante el día de GurÚ Purnima, la Luna llena, durante la
cual cacen sano adora a su maestro espiritual. Esa tarde, Baba le recordó a una multitud de
aproximadamente veinte mil personas, que Mysore era famosa por la fragancia de su
sándalo y por 1a habilidad musical de su gente. "Sin embargo, quiero que la fragancia del
amor llene cada uno de sus actos, que la armonía y la melodía de la música impregnen cada
brote de pensamiento, cada retoño de emodón, cacea capullo del habla. En la india se adora
al gurü como al doctor que corrige la vista con el ungüento medicinal llamado
conocimiento (jñana). Sana también otras enfermedaces, males que afectan a la mente y el
juicio, como la ictericia de la maldad, la anemia de la envidia, la fiebre cle la codicia y la
parálisis del odio. Ustedes deben buscar un gurú que pueda diagnosticarles correctamente y
prescribirles tanto la medicina como la dieta. Deben someterse a ambas prescripciones con
fe y cuidado. Si no es posible conseguir un maestro humano, sus oraciones induciián al
Señor dentro de ustedes a manifestarse y guiarlos".
Al referirse al pánico acrecentado por astrólogos de Oriente y Occidente ante la
"ominosa" conjunción de ocho planetas que se daría entre el 2 y el 5 de febrero de 1962,
explicó que los planetas sólo "aparecerían" alineados y que no había razón para tener
miedo. "Mucha gente les aconseja ganar el favor de los dioses para que los salven de la
calamidad; otros colectan fondos para realizar ceremonias y así detener el fuego y la furia
que se predicen. No tengo objeción a las oraciones o a las ceremonias, pues éstas son
buenas en sí mismas, independientemente de¡ fenómeno planetario. Pero no se dejen
engañar, permitiendo que el terror los domine. ¡No habrá ninguna convulsión en la

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naturaleza, no, ni tornados, ni lluvias torrenciales e inundaciones, ni daño en el cielo o en la
tierra! ¡La única calamidad será la pérdida de¡ dinero depositado por los candidatos
vencidos en las elecciones de ese mes!"
Durante esa semana de presagios, Baba fue una torre de fortaleza para millones de
personas llenas de pánico, pues calmó el miedo que produjeron los agoreros de muchos
países. Lavagnani, un astrólogo mexicano, citado en la revista lllustrated weekly of India,
escribió: "En los primeros días de febrero será especialmente peligroso viajar, ya sea por
aire, mar o tierra, e incluso en algunos lugares dormir en una casa". Un astrólogo hindú con
vasta clientela norteamericana escribió: "Como resultado de la conjunción planetaria de
febrero de 1967, habrá una sucesión de terremotos de gran intensidad y ondas
extremadamente gélidas". En casi todos los países, pronosticadores muy conocidos, tanto
"científicos" como "no científicos", predijeron conflictos civiles, tensiones raciales, crisis
militares, trastornos políticos, sequías. Muchas personas llegaron a Prashanti para estar en
ese cielo de paz durante esa semana crítica.
Al experimentar Su amor y gracia, los cuales les infundieron valor y fortaleza,
muchos devotos se inclinaron a creer en otro pequeño grupo de astrólogos que llegó a otras
conclusiones. Bellairs, de johanesburgo, dijo: "La situación planetaria puede referirse a la
llegada de un nuevo maestro del mundo, ya sea su nacimiento o el inicio de su ministerio".
Hubo otra afirmación ampliamente publicada, la de A. N. Chandra: "Esta configuración tan
especial puede incluso indicar el advenimiento de un gran líder religioso, que traerá
consuelo a los afligidos y a las víctimas del mundo moderno". Ellos sabían que el nuevo
maestro del mundo había llegado e iniciado Su ministerio, que Baba estaba dando consuelo
a los afligidos habitantes del mundo actual. ¡Lo estaba anunciando como la misión para la
cual había venido!
De Mysore, Baba se fue al santuario de vida salvaje llamado Abhayaranyam (La
selva donde no existe el miedo). Baba gusta de encontrarse con las criaturas del santuario,
pues ellos también son sus hijos, que caminan, se arrastran, trepan, vuelan, corren, de
nacimiento en nacimiento, hasta Sus pies. Después de pasar la noche ahí, se desplazó hacia
Hyderabad para efectuar una breve visita y de allí, recorrió en automóvil mil largos
kilómetros hasta Udumalpet para bendecir un hospital y un colegio. A Su regreso vía
Madura¡, llegó a Utacamund, la joya principal del Nilgiris, la reina de las estaciones de
montaña de la India, donde se preservan todavía la vida sencilla y la salud espiritual. Baba
participó con sus habitantes en el festival del nacimiento de Krishna, quien es adorado y
amado en la India por las madres e hijos de todos los rincones del país, por todos los
eruditos y santos, filósofos y sacerdotes, buscadores y ascetas. Baba le dijo a la multitud
que Krishna era la encarnación del amor, que ese nombre significa "el que atrae la mente y
el corazón hacia El". Les recordó que cualquiera que adore a Krishna debe cultivar ese
amor. Krishna también significa "arar, plantar y cosechar", así que toda persona que venere
a Krishna debe arar el terreno de su corazón, arrancar las hierbas malas de la pasión,
sembrar las semillas del amor y regar y cuidar las plantas, hasta que los brotes del servicio
amoroso produzcan los frutos de la bienaventuranza.
El festival de Dasara, celebrado a continuación, fue memorable por muchas
razones. En el primer día, Baba dio una muestra de Su gloria cuando anunció: "Ustedes han
oído que el Señor salvó a Draupadi de la humillación, a Gajendra del cocodrilo, a Arjuna de
la derrota, a Ahalya de vivir como piedra, a Dhruva de la ignominia y a Prahlada de ser
aniquilado, pero desconocen otros innumerables actos de gracia de Dios. ¡SimilarFnente,
por cada uno de los actos de gracia que ustedes saben que esta forma ha hecho, hay miles

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que ustedes ignoran! Rama era la personificación de la verdad y la rectitud; Krishna, de la
paz y el amor. Ahora, en esta época en que las habilidades se desarrollan con más rapidez
que el control de uno mismo, cuando la ciencia se mofa de las disciplinas espirituales,
cuando el odio y el miedo han oscurecido el corazón del hombre, he venido personificando
a los cuatro juntos, asumiendo un cuerpo humano con el fin de ayudarles a que tengan
contacto conmigo para que obtengan el beneficio de Mi advenimiento; manifiesto tales
poderes como una ayuda para conferirles los beneficios que tengo planeados para ustedes
según sus méritos. Dentro de algunos años, ustedes verán aquí a los que sufren, a los
aspirantes y a los buscadores, provenientes de todas partes del mundo. El número será tan
grande, que sólo el cielo les podrá dar un techo". Otro día, el 21 de octubre, anunció que ya
había iniciado la misión de la revivificación del dharma para la cual había venido. "Hasta
ahora, Mi misión estaba en la etapa preparatoria; de hoy en adelante, el trabajo avanzará sin
interrupción. Depende de ustedes integrarse a esta campaña en pro de que el hombre se
libere de las garras de la ignorancia. En ninguna época anterior, el hombre había tenido
tantos ni tan claros indicios del advenimiento del Avatar como ahora."
El 23 de noviembre de 1961, durante las celebraciones de Su cumpleaños, coloqué
con reverencia a Sus pies el primer tomo de Sathyam Shivam Sundaram. Fui elegido por Su
gracia como el instrumento para esa tarea. Baba dijo: "Se preguntarán por qué autoricé la
publicación de un libro sobre mi vida: Ramayathi ithi Rama (El que otorga alegría es
Rama). El regocijo en el corazón del devoto es el gozo que más complace al Señor, el gozo
del Señor es la recompensa que busca el corazón del devoto. Yo respondí a las oraciones de
los devotos y permití que él lo escribiera. El título Sathyam Shivam Sundaram se refiere a
Mí como inmanente en cada uno de ustedes, pues Sathyam es verdad. Ustedes niegan
cualquier acusación de falsedad. El verdadero `ustedes' es Sathyam: ¿cómo pueden
entonces aceptar cualquier otro apelativo? De igual manera, ustedes son Shivam (alegría,
felicidad, contento, auspiciosidad). Ustedes no son savam, muerte miseria, debilidad;
ustedes son Shivam. Así también, el verdadero "ustedes" es Sundaram (belleza, armonía,
melodía, simetría). Se resienten cuando se les dice `feos'. Ustedes son el Atma (Alma), el
cual está atrapado en el cuerpo, como una ola de Sathyam, Shivam, Sundaram jugando en
el océano de Sathyam Shivam Sundaram que es el Señor". "Parte del destino de la
humanidad de esta época es llegar a saber de Mí a través de este libro, o más claramente, a
través del libro de su propia experiencia. Cada uno de ustedes tiene que ser salvado y será
salvado. No los abandonaré aunque se mantengan lejos de Mí; no Me olvidaré ni aun de los
que Me niegan, porque vine para todos. Los que se alejan y los que se descarrían también
serán atraídos a Mí y salvados; no duden de esto. Yo los atraeré y los bendeciré."
¿Necesitamos una señal más clara de Su gracia y Su divinidad?
Después de las celebraciones del cumpleaños, Baba fue al pueblo de Repalle, en el
distrito de Guntur, para instalar en el templo de aquel lugar una estatua de mármol de Sai
Baba de Shirdi, Su encarnación previa. Anteriormente, Baba había instalado estatuas como
ésta en muy pocos lugares: Madrás, Coimbatore y en el ashram de Ayodhya, cerca de
Madanapalle. En Madrás, donde había santificado el templo de Guindy durante Su
vigésimo segundo cumpleaños, el devoto que había mandado construir el templo Le lavó y
adoró los pies y quería tener una impresión de ellos en una tela de seda, con pasta de
sándalo. Baba le dijo: "Te daré la huella de los pies de Sai Baba de Shirdi, Mi cuerpo
anterior", y ¡milagro!, la impresión grabada en la tela no fue la de los tiernos pies de El,
sino la de unos pies de casi el doble de tamaño y claramente de una persona de más de
sesenta años. ¡La tela de seda con la impresión en pasta de sándalo, que es una prueba

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milagrosa de que El es "el mismo Baba que ha venido de nuevo" está allá, en el interior del
templo de Guindy, para todos los que quieran verla!
Obviamente, los habitantes de Repalle se sintieron muy dichosos de que Baba
aceptara instalarse El mismo en el templo que habían construido, y tampoco fue sorpresa
que cientos de miles de personas se congregasen en ese lugar para tener el darshan (visión
de una persona santa) de Baba. La estatua tuvo que ser llevada hasta el bungaló donde él se
alojaba, pues el camino que conducía hasta el templo estaba rebosante de gente. Cuando se
estaban realizando los ritos iniciales, Baba creó una encantadora estatuilla de oro de Sai
Baba y la colocó sobre la cabeza de la estatua de mármol. Más tarde, por la noche, cuando
las calles se volvieron más transitables, la estatua fue llevada hasta el interior del templo.
Baba colocó la estatuilla de oro en una cavidad en el suelo y ordenó que se pusiese una losa
de mármol sobre ella. Después, la estatua fue ubicada encima de la losa. ¡De esa manera, la
estatuilla de oro creada misteriosamente se convirtió en la invisible pero potente fuente de
gracia de ese templo, de igual forma en que el lingam colocado por Shankaracharya se
transformó en la fuente de poder de Narayana en Badrinath!
Baba les recordó a los miles de personas que se reunieron para oír sus palabras que
esa estatua era sólo un recipiente, el contenido era el Sai tafva, es decir, la Esencia Divina.
"Viertan esa esencia en este recipiente y entonces será Sai Baba; viértanla en otro, entonces
será Srinivasa, Shiva, Krishna o Rama. Ahora, ustedes deben impregnar esa estatua con su
fe y devoción y convertirla en algo viviente. Ahora que tienen a Sai instalado en su pueblo,
instálenlo en sus corazones, sobre el altar del amor (prema), porque Sai es Prema Swarupa,
la personificación del amor supremo. Sai no es el morador del templo; El habita sólo en los
corazones." Con Su dulzura y amor universal, Baba se instauró en los corazones de todos
los miles que se arremolinaron a Su alrededor para obtener Sus bendiciones. ¡Muchos de
los que tocaron el borde de Su túnica de seda, recordarán este hecho durante varios años!
De Repalle, Baba se dirigió al pueblo de Eluru, en donde instaló en el Gita Bhavan
(Morada del Gita), dos estatuas de mármol de tamaño natural de Radha y Krishna. Baba
tuvo una recepción que consideró muy extravagante y reprendió a los organizadores:
"¿Alguien ha oído que el dueño de casa sea recibido por sus hijos en su hogar, con
banderas, cohetes, pompa y poesías?". Baba creó, para la ceremonia de instalación, las
nueve gemas y un criptograma místico en metal que puede neutralizar las fuerzas maléficas
de las ocho direcciones. Aseveró que Radha y Krishna formaban la pareja Prakriti Purusha,
creación y creador, patente y latente. Radha es la base (adhar) para el flujo continuo (dhara)
de adoración (aradh). Es decir, Radha es el universo que tiene que ser usado por el hombre
para descubrir la Divinidad inmanente en él, la Divinidad que se revela como Verdad,
Bondad y Belleza, como Sat Chit Ananda, como Sathyam, Shivam, Sundaram.
Baba regresó a Bangalore en diciembre e inauguró la Sociedad de Trabajadores
Sociales Sanathana, a la cual se dirigió así: "La palabra sanathana en el nombre de su
asociación fue lo que Me trajo hoy aquí. Todos ustedes son sanathana (eternos), aunque
crean que son nuthana (nuevos). En la India se enseña, desde tiempos inmemoriales, la
ciencia del reconocimiento de la realidad del hombre, de su gloria y divinidad. Sólo
aquéllos que han aprendido esta ciencia merecen ser hijos de esta tierra; los demás, aunque
hayan nacido aquí, son en realidad extranjeros".
En Bangalore, y más tarde en Prashanti Nilayam, Baba le aseguró a todos que la
conjunción de ocho cuerpos planetarios, cuya presencia inminente había estado oscure
ciendo las mentes débiles con sombras de miedo, no presagiaba ningún mal. El les dijo:
"¡No sucederá ninguna calamidad como consecuencia de dicha conjunción; de hecho, la

15
confusión que impera en la actualidad disminuirá un poco. ¿Por qué temblar de terror ante
peligros imaginarios cuando el Avatar está aquí en la Tierra? preguntó . Créanme, no
sucederá nada, no existe ningún peligro". Y tal como fue la voluntad de Baba, nada malo
acaeció.
En el día sagrado de Shivaratri de 1962, el 4 de marzo, Baba les dijo a los miles
que habían presenciado cómo salieron de su boca dos lingams (pieza oval que simboliza la
Creación) de oro: "¿Para qué discuten entre ustedes respecto a Mi naturaleza, Mi misterio,
Mis milagros, Mi realidad? Los peces no pueden ponderar el cielo. Lo denso sólo puede
comprender lo denso; el ojo no puede ver a los oídos a pesar de estar tan cerca. Si no
pueden comprender la realidad de ustedes mismos, ¿para qué perder tiempo tratando de
averiguar la esencia de Dios?
"Ustedes son como un público que habla telugu ante una película en idioma tamil,
o como bengalíes viendo un filme japonés. Los matices, los significados sutiles y
profundos, las interrelaciones y los patrones internos están más allá de su entendimiento.
Siéntense a ver el filme completo, háganse expertos en el lenguaje y la técnica; observen
cuidadosa y atentamente, traten de sondear el significado de cada gesto, actitud y palabra;
solo así Me conocerán un poco".
Los festivales en Prashanti Nilayam son una oportunidad de que la gente escuche
discursos de pandits eruditos en la ciencia de las disciplinas espirituales y conozcan a
hermanos y hermanas que han experimentado el poder de Baba, Su majestad o Su misterio.
Todos regresan a su casa llenos de la inspiración obtenida por los fortalecedores discursos
que pronuncia Baba, más sabios, más serios y muchas veces con hábitos e impulsos
mentales más puros. Muchos de ellos permanecen allí, con la esperanza de poder
entrevistarse con Baba, de ahí que El dedique interminables horas en la mañana, día y tarde,
a llamar y conversar con miles de personas que permanecen en Prashanti hasta que son
favorecidas y benditas. Es un claro signo de Su gracia que se mantenga ocupado así,
oyendo nuestras trivialidades y fastidiosos deseos, a pesar de que en Sus discursos aconseja
al hombre renunciar a Sus degradantes apegos a lo físico y lo cotidiano. Baba sabe que
cuanto más largo sea el tiempo que estemos ante Su gracia, más nos inducirá hacia la
disciplina espiritual y el éxito.
Baba partió hacia Thirupati después de haber concedido entrevistas a las personas
que oraban para obtenerlas. El festival de Thyagaraja fue lo que lo llevó hacia ese lugar.
Thyagaraja, el santo cantante de la época de 1830, se le apareció en sueños a Sri
Nagarathnamma, su incomparable discípulo, y le ordenó ir a Venkatagiri para que obtuviera
e! darshan del Señor que él adoraba. ¡Nagarathnamma anduvo preguntándose quién era el
"Señor", hasta que vio a Baba en Venlcatagiri!
Esto explica la afirmación de Baba en Su discurso: "Yo vengo con frecuencia a
este festival porque siento que forma parte de la misión para la cual he venido". Thyagaraja
renunció a los placeres de los sentidos; había descubierto la felicidad suprema de la
contemplación interior. El expresaba esa felicidad en emotivas melodías, en palabras
sinceras y sencillas, en canciones que conmueven el corazón e iluminan la inteligencia.
Thyagaraja conocía el secreto de la entrega. Si no se entrega a Dios, el hombre no puede
obtener la liberación. Aniquilen al yo y serán libres. ¿Cómo se puede matar el yo?
Colóquenlo a los pies del Señor diciendo: "Tú, no yo, y así quedarán libres del peso que los
agobia".
El 29 de setiembre de 1962, el primer día de Dasara (el Festival de los Diez Días),
mientras izaba la bandera de Prashanti en el ashram, Baba declaró: "En Prashanti Nilayam

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todos los días son días de fiesta, cada instante es un momento sagrado; como dice el
proverbio: Perpetuamente festivo, eternamente verde". Durante ese Dasara, Baba inauguró
en forma clara e inconfundible su misión, la cual resumió como la preservación de los
Vedas, el fomento del conocimiento y la revitalización del dharma (el código de
moralidad). Estas tres son interdepend¡entes; los Vedas son la base del dharma; los
conocimientos son los instrumentos; el dharma (el deber del hombre) es la panacea para la
enfermedad que sufre la humanidad. ¡En el Gita, el Señor Krishna afirmó que él se
personifica y encarna entre los hombres con la finalidad de cumplir su misión de
dharrnasthapana. La afirmación se hizo en ese entonces, ¡la realización es ahora!
Mantengamos nuestros ojos abiertos y limpios para ser testigos de las maravillas del
advenimiento.

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LA MISIÓN

En 1961, visitó el más importante santuario shivaíta de la India, Varanasi


(Benarés), y el más importante de los santuarios vaisnavas (de Vishnú), Badrinath, con el
fin de infundir poder espiritual en esas dínamos de gracia. En Varanasi Baba creó una
extraordinaria joya para ser colocada sobre la estatua de Visweshwara y declaró que aquélla
tenía el poder místico para poder transmitir potencia divina a ese símbolo del Señor. En
Badrinath extrajo de la parte inferior de la estatua de Narayana un nethralingam, el cual,
explicó, fue traído del monte Kailasa e instalado allí en una ceremonia, ¡nada menos que
por Shankara, hace unos mil doscientos años!
Cuando este nethralingam surgió ante el llamado de Baba, se abrió un capítulo en
la historia; un lingam, símbolo de Shiva, como base del célebre santuario vishnuita,
constituyó un bien recibido recordatorio de la armonía básica entre shivaítas y vishnuitas.
La tradición dice que la estatua de Narayana que se halla hoy en Badrinath fue
arrojada por los invasores al río Alalcananda y que después de un largo y extenuante
ascetismo, Shankara fue recompensado con la revelación de que la estatua estaba hundida
en el Narada kunda de ese río. El mismo rescató la estatua y la ubicó en su actual sitio; por
lo tanto, cuando Baba anunció que el nethralingam era el núcleo original que debía ser
"energizado" por El con los rituales adecuados y abluciones ceremoniales con las aguas
sagradas del Gangotri, las doradas hojas de bilva y las flores de thumme las cuales
materializó milagrosamente en ese instante ¡aun los administradores del templo de
Badrinath quedaron gratamente sorprendidos!
Baba habló de ese lingam (la fusión de la forma con lo sin forma) como uno de los
cinco que Shankara trajo desde el monte Kailasa e instaló en la India, con lo que la
admiración aumentó, y en muchos surgió un gran deseo de saber más acerca de la misión
divina de Shankara. Aquéllos que conocían a Baba aceptaron la exactitud del eminente
origen del lingam y ese día inolvidable, el privilegio de poderlo ver durante algunos
minutos. Saligrama Srikanta Shastry era uno de los que estaban ansiosos por comprobar la
autenticidad del lingam; había estudiado el Shankara Vijaya, de Anandagiri, la biografía
clásica de Shankara, y quería saber el origen de los lingams que Shankara había colocado
en los monasterios que fundó. La respuesta provino del monasterio Sringeri, erigido por
Shankara entre las montañas occidentales del estado de Mysore; le informaron que se
mencionaba a estos lingams en el Shivarahasya Mahathihasa, un libro que pudo conseguir,
después de una minuciosa búsqueda, en la biblioteca de un colegio védico en Varanasi. En
el capítulo XVI, sección IX, se menciona que el Señor Shiva le dio la bienvenida a
Shankara en el monte Kailasa con las siguientes palabras: "Has sido designado para
establecer la verdadera enseñanza de los Vedas en el mundo, es decir, el advaita. Emplea
treinta y dos años de tu existencia terrenal para difundir esta fe y vence a quienes la niegan
o la desacreditan. Toma estos cinco fingams que te entrego. Adóralos con los ritos
panchalcshari y satharudrabisheka. Ofréceles las hojas de bilva y la ceniza sagrada, y recita
el sagrado Pranava (Om). Completa tus tres viajes de victoria, dispersando la oscuridad de
dvaita (dualismo) e instala después, en los lugares sagrados que tú escojas, estos lingams
del tres veces sagrado monte Kailasa, llamados Yoga, Bhoga, Vara, Mukthi y Moksha,
marcados por el brillo de la Luna de Shiva (la última fase visible antes de la Luna nueva),

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antes de que abandones tu envoltura mortal en Kanchipuram". ¡De modo que, esta historia
del lingam en Badrinath, era auténtica!
La biografía de Shankara menciona que uno de los fingams fue instalado en
Nilakanthakshetra, lo cual nos recuerda a Nilakanthaparvata, la reina de los Himalayas,
vestida de nieve, detrás de Badrinath, resplandeciente en su pureza.
Hay un templo en Badrinath llamado "el Kedareshwara original". Dice la tradición
que Vishnú descubrió que Badri era un buen sitio para efectuar austeridades, pero al
encontrar que ya había sido ocupado por Shiva, utilizó una estratagema para tomar posesión
del lugar. Asumió la forma de un bebé y empezó a llorar con fuerza. De esta forma Parvati
recogió al niño abandonado y lo crió, pese a las protestas de Shiva. Días más tarde, cuando
Shiva y Parvati se habían ido al río, el niño asumió su verdadera forma. Vishnú insistió en
permanecer en el lugar, así que la pareja divina tuvo que buscar otro sitio a muchos
kilómetros de allí, lo que ahora es Kedarnath. Esta leyenda indica que el santuario de Badri
fue originalmente shivaíta y más tarde se convirtió en vishnuita. El lingam de Kailasa debió
de estar en ese sitio desde el principio, incluso cuando se instaló la imagen de Narayana en
el sagrado lugar. Cuando profundizamos en la historia del lingam que Baba reveló como el
núcleo espiritual inicial de Badri, surgen estas conclusiones en nuestras mentes. Ya sea
como Nilakanthakshetra o como Kedaram, el lugar en donde ahora se encuentra el templo
de Narayana fue en efecto bendito por Shankara, con un lingam.
Después de recapitular la historia del lingam de Badrinath, solamente nos resta
ofrecer nuestro homenaje de admiración reverencia] ante la profunda e impredecible
conciencia divina de Baba.
Para continuar la misión de elevar la potencia espiritual de los grandes santuarios
de la India, Baba también visitó el Kasi y el Badri de la India peninsular, es decir, Srisailam
y Pandharpur. En Srisailam, a donde llegó el 5 de enero de 1963, dijo: "Este santuario ha
consolado y confortado a miles de personas piadosas, año tras año, durante siglos. Shankara
estuvo aquí y cantó acerca de la santidad de este lugar y la calma que aquí disfrutó. El
colocó un chakra (disco místico) aquí, en una pequeña cueva a un lado del Pathala Ganga.
Y añadió tiene que ser purificada la atmósfera de los lugares santos. La naturaleza de los
monjes que custodian estos lugares requiere una corrección drástica. Voy a realizar esto
como parte de la misión que he venido a cumplir".
Srisailam es un santuario saturado, durante siglos, con la profunda devoción de
místicos como Akka Mahadevi y próceres de la nación como Shivaji. Baba reveló el
significado profundo de los nombres con los cuales son adorados el Señor y su consorte en
Srisailam: Mallikarjuna y Bhramaramba. Esto también fue un regalo de Baba, algo nuevo
para las generaciones de adeptos. Arjuna significa blanco, puro, sin mancha, mallika es la
inmaculada flor blanca del jazmín. Por lo tanto, Mallikarjuna es el Shiva del níveo pico
Kailasa; puro, frío, resplandeciente, con la ceniza sagrada esparcida sobre él. El es la flor
fragante que atrae a Amba o la consorte, el aspecto Shakti (energía), llamado Bhramara (la
abeja que es atraída por la miel de la gracia). Ella es la verdadera representación de la
ardiente devota, y Mallikarjuna es la más pura concepción del Dios que derrama su gracia,
que se rinde ante la súplica sincera.
Cuando estuvo en la parte más sagrada del santuario, Baba esparció sobre la
imagen de Mallikarjuna flores doradas de thumme (leucas linifolia), las cuales creó en ese
instante, con un giro de Su mano. Era la ceremonia ritual para multiplicar la energía y
aumentar la santidad de ese centro de adoración.

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Pandharpur y los santuarios de Panduranga y Rukumayi se han entrelazado en la
historia de los marathas y kannadigas y de millones de personas, a causa de la inspiración
que durante siglos otorgaron a una larga lista de santos, místicos y poetas, famosos por las
canciones que han surgido de sus experiencias extáticas. Purandaradas, el gran cantante
viajero de las glorias de Panduranga (Krishna), fue un santo de la región de Kannada.
Tukaram y una multitud de siervos de Dios fueron oriundos de la región de Maharashtra.
Aún siendo niño, Baba había congregado a un grupo de compañeros en el pueblo de
Puttaparti, los cuales danzaban y cantaban por el regocijo obtenido de la peregrinación a
Pandharpur para conocer el santuario de Panduranga Vittal. Además, compuso muchas
cautivadoras canciones en telugu para que ellos las cantasen. Algunas glorificaban al Señor
que bendecía a sus devotos en Pandharpur; otras detallaban la ruta que llevaba al templo o
describían las vicisitudes del largo viaje, y algunas más expresaban la emoción de los
exhaustos peregrinos cuando divisaban por primera vez el templo. Un destino divino, un
parentesco indescriptible, atrajeron a Baba hacia Pandharpur desde su niñez. Finalmente;
visitó el santuario acompañado de un grupo de devotos de Maharashtra, el 13 de junio de
1965. Permaneció en silencio durante unos minutos ante Panduranga Vittal, cuya visión El
mismo les ha otorgado con frecuencia a quienes anhelan ver esa imagen en El. Después, se
dirigió hacia el templo de la consorte, Rukumayi, la shakti (energía, poder) del Señor, e
impulsado por una rápida, irreprimible remembranza creó un mangalasutra (collar
matrimonial) y lo puso alrededor del cuello de la diosa. Durante ese instante se revivió una
página del Bhagavata. Además de estos templos, Baba visitó e intensificó la santidad del
templo de Giridhari en Brindavan y el de Ramachandra en Ayodhya, en el estado de Uttar
Pradesh, y los templos de Bhadrachalam y Mahanandi en Andhra Pradesh.
"Mi misión comprende la revitalización del dharma, el fomento del conocimiento
y la preservación de los Vedas. Los tres son interdepend¡entes", declaró en una ocasión en
Prashanti Nilayam. Uno de los muchos medios de revitalizar el dharma es la revivificación
de los lugares santos, en donde millones de peregrinos se reúnen para obtener alivio y paz.
Los depositarios e intérpretes de ese dharma tenían que tomar mayor conciencia acerca de
sus responsabilidades. Los dos objetivos gemelos: fomentar e! conocimiento y preservación
de los Vedas pueden lograrse sólo atrayendo a los pandits al círculo de su gracia.
Como todos los actos de Baba, esta lluvia de gracia llegó en una forma tranquila y
espontánea; nadie se percató del "gran designio" o de la cosecha de los preciosos frutos. La
región de la cuenca del río Godavari es incluso ahora el hogar de la enseñanza clásica en
Andhra Pradesh, a pesar de que los eruditos que se esfuerzan por enarbolar la bandera del
conocimiento védico han encontrado muchos escollos en el camino, debido a la crisis
económica y la indiferencia social.
Cuando los devotos le sugirieron que debía incluirse un yaga (ofrenda ceremonial)
como uno de los actos al cual El debía asistir cuando visitara el distrito este del Godavari,
¡Baba respondió que ellos podían celebrar también el yaga en Prashanti Nilayam durante
Dasara, cuando miles de personas de toda la India podían tener el gusto de presenciarlo! Le
enviaron listas de ritualistas calificados, sacerdotes, pandits y shastris; sin embargo, cuando
Baba vio que todos los seleccionados eran del konasima (área del delta), las hizo a un lado
con la observación de que su sima (área) no era sólo la Konasima sino Vedasima (toda área
donde se veneren los Vedas). Así que las listas tuvieron que ser revisadas y se invitó a
maestros védicos y pandits de Benarés, Bangalore e Hyderabad, además de los originarios
de la cuenca del Godavari.

20
Cuando partieron de sus pueblos, estos sabios seleccionados no sabían cuán
histórico y trascendente iba a ser su viaje, tanto para sus vidas como para la vida del país y
su cultura, pues cada uno de ellos regresó a casa mucho más rico en fe, con más acopio de
valor y lealtad hacia los Vedas, los cuales son su fuente de sostén, al igual que para el resto
de la gente.
El yaga (ofrenda), denominado Vedapurusha Sapthaha Jñana Yagna, constó de dos
partes: las sesiones de la mañana durante los siete días del Athirudrahoma, con todos sus
rituales complementarios, y las sesiones de las tardes con un jñanayajna, en donde
distinguidos exponentes de los Vedas le explicaron al vasto auditorio el significado de los
ritos que prescriben las escrituras. Ya que los festivales debían realzar la eficacia de las
prescripciones védicas, Baba dijo que tenían que ser muy escrupulosos al llevarlas a cabo y
cuidar hasta el más pequeño detalle. Por lo tanto, se determinaron correctamente el número,
tamaño y colocación de los pilares del altar, el número y forma de los pebeteros
ceremoniales, los altares de las deidades secundarias, como las yoguinis, el Vasthupurusha,
los Kshetrapalas (protectores del campo y las cosechas) como Abhayaml<ara y los
Navagrahas (deidades planetarias). Se prepararon los asientos de hierba kusa para los
participantes, según todas las recomendaciones prescriptas por los Shastras, libros sagrados.
Todos los materiales para los rituales, como el ghi (manteca clarificada), tierra de
hormigueros, de establos reales (de caballos y elefantes) y de claustros del palacio real, las
ramitas del árbol llamado baniano y las cucharas de madera especial, fueron reunidos y
seleccionados bajo su supervisión directa. ¡En total se ofrecieron 226.270 cucharadas de
gh¡ en el fuego sagrado durante las siete mañanas, con la invocación de los Nombres del
Señor, describiendo cada uno, una de sus múltiples características! De acuerdo con los
Vedas, este yaga (ofrenda) es eficaz para promover el bienestar y la paz del mundo.
"Aquéllos que desean el establecimiento de la paz tienen que realizar esta ceremonia de
sacrificio", dicen los Vedas.
En uno de sus discursos de esa semana, Baba se refirió a la mofa con la cual
reaccionan inclusive muchos hindúes cuando ven que se vierte tanto ghi en el fuego. El
habló de esos críticos, como habitantes del reino del dinero, personas que ansían más las
jarras de ghi y la gran cantidad de combustible, que la felicidad más preciosa y perdurable
de haber invocado y complacido a Dios. La sola realización de un antiguo rito otorga una
satisfacción que no puede ser expresada en términos de dinero. "Estos críticos han
consumido cientos de sacos de arroz desde su nacimiento y han bebido muchas más ollas
de ghi. Me permito preguntarles si alguna vez han tenido un solo día de felicidad o si han
sido capaces de brindarle un solo día de felicidad a sus parientes y amigos. Por el contrario,
este yaga les otorga un gran regocijo a muchas personas y le brinda paz y alegría al mundo.
Yo y mi gente nos deleitamos y esto es una compensación suficiente. Aquéllos que no
creen en los Vedas o los desconocen dicen que verter ghi en el fuego es un desperdicio. Los
que no saben nada de agricultura podrían decir que arrojar semillas en los surcos es un gran
desperdicio; ignoran que el agricultor recuperará más de otro tanto de esos granos. Las
cartas sólo llegan a su destino si llevan las estampillas de los mantras y son depositadas en
el buzón del fuego sagrado; ésta es una ciencia como muchas otras".
El más eminente recitador de los Vedas en Andhra Pradesh, honrado por sus
colegas como Veda samrat (maestro indiscutible de los Vedas), Brahmasri Cherlcumalli
Kameshwara Ganapathi, fue investido con el nombramiento de supervisor general del yaga,
y un pandit de las escuelas Nyaya Vedanta y jyothisha fue designado como el oficiante. Sri
Uppaluri Ganapathi Shastri un erudito septuagenario y uno de los pocos en la India que

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puede exponer cada sílaba de los Vedas con autenticidad y que ha sido homenajeado por
diversas sociedades de sabios con los títulos de Amnayarthavachaspati,
Vedabhashyavisarada y Vedabhashyalankara, fue elegido presidente de la sección
jñanayajna del yaga.
Sri Ganapathi Shastri afirmó que en sus cincuenta y cinco años de experiencia en
yagas y yajnas védicos, no había tenido el privilegio de presenciar un yaga tan
minuciosamente exacto, que pasaba las más rigurosas pruebas de la ortodoxia. De hecho, en
los discursos que pronunció todas las tardes acerca del significado de los rituales, expresó
su sincera gratitud a Baba por la defensa de los preceptos védicos y citó mantras védicos
como sustento de lo que parecían "actos casuales" de Baba: Sus referencias a los
recitadores de los himnos védicos como "dioses", Su obsequio de vestidos de seda blanca a
los mismos y de seda bermellón a los dedicados a otros rituales, e incluso el orden en el
cual entregó los reconocimientos a los participantes, al final de la ofrenda (yaga). También
reconoció a Baba como el Vedapurusha. El propio Baba afirmó: "No se confundan; Yo no
soy la persona que lleva a cabo estas ceremonias sagradas; soy la persona que recibe estas
ofrendas y otorga las recompensas". Y dio nuevamente una prueba. En el penúltimo día del
yajna anunció: "Mañana, cuando se vierta en el fuego la ofrenda final, deseo que cada uno
de ustedes decida, con toda su voluntad, verter en las llamas todo lo malo que haya en él, el
egoísmo y los apegos degradantes, los malos hábitos que los inducen a caer en la bajeza".
Muchos de los que se habían provisto de joyas y oro, seda y madera de sándalo, con el fin
de arrojar todos esos objetos valiosos al fuego (como se hace en todos los yajnas), fueron
iluminados con esas palabras y obtuvieron el conocimiento del significado del yajna. Baba
hizo otro anuncio: "Mañana, en el momento de la ofrenda de clausura, ustedes tendrán el
darshan del Yajnapurusha, la persona que acepta el yajna".
Cumpliendo su promesa, en ese preciso instante Baba ascendió a la plataforma
principal y otorgó Su darshan a las decenas de miles de asistentes, que extasiados lo
aclamaron como la persona que recibe el yajna.
Es primordial mencionar que el kamandalu (vasija de agua) de Sai Baba de Shirdi,
que había encontrado milagrosamente en su camino hasta Prashanti Nilayam, fue colocado
sobre el altar para contener el agua ceremonial usada para la mayoría de los rituales
místicos. De esta manera fue simbolizada la continuidad de los dos Sai. Cuando el oficiante
necesitó las estatuas de los Navagrahas para instalarlas, Baba las creó con un giro de su
mano; y cuando extendió la mano requiriendo un plato de oro que debía ser puesto con los
mantras adecuados en la vasija de agua, Baba lo materializó en ese instante y se lo dio. De
igual forma, cuando se aproximaba el momento de la ofrenda final, Baba creó las nueve
gemas y las colocó en el plato sostenido frente a El. Una tarde, los pandits, al igual que los
miles de asistentes al yaga, tuvieron otra muestra de Su divinidad cuando Baba descendió
de su asiento y salió del área techada, miró hacia el tronante cielo cargado de densas nubes
de lluvia y, tal como lo hizo en Shirdi, debió de haber reprendido al cielo diciendo: "Detén
tu furia y cálmate", pues éste se tornó repentinamente claro y tranquilo.
El yaga (ofrenda) logró muchos resultados; el principal fue el cambio de actitud de
los pandits del país. Muchos de ellos habían llegado infectados con el prejuicio de que Baba
era sólo un adepto en magia; un duro prejuicio que en épocas pasadas, desafortunadamente
para ellos, mantuvo lejos de la gracia a Sishupala, Duryodhana y a millones más. Ganapathi
Shastri confiesa que él también opinaba lo mismo, pero que "como resultado de la
constante cercanía de Baba durante varios días de este jñanayajna y la observación de los
siempre frescos y magníficos ejemplos de Su gloria, comprendí que era incapaz de sondear

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Su realidad, pues era indudablemente la encarnación de Dios". Dharshanabhushana
Chatusthantri Kolluri Somasekhara Shastri, quien había tenido una experiencia similar,
muy pronto empezó a dirigirse a Baba como BhaZavalilavatara (el Avatar de los juegos
milagrosos), Lilamanushavigraha, queriendo decir con ello que Baba era indiscutiblemente
divino. Vidwathkavi Vemparala Suryanarayana Shastri confesó, ante una enorme audiencia
de devotos, que en teoría, él había rehusado creer que Baba era una encarnación del Señor.
No estaba convencido aun cuando muchas personas le dijeron que habían salvado sus vidas
con el vibhuti que El materializaba y con el cual los había bendecido. A pesar de que su
amigo Sri Kamavadhani le había mostrado los regalos que Baba había creado para él en
Rajahmundry, estaba ciego a esto. Sin embargo, antes de concluir el yajna confesó: "La
convicción de que Baba es Krishna que ha vuelto está profundamente arraigada en mí".
Advaitavedanta Siromani Mimamsavisarada Mallavajhala Venlcatasubba Shastri, oriundo
de Warangal, quien también era un escéptico, se convirtió en un ardiente defensor de la
avataridad de Baba y afirmó que incluso la visión de la forma divina que Krishna le otorgó
a Arjuna podía ser denigrada por los incrédulos como un efecto de magia suprema, y que si
el Señor se presentara personalmente ante ellos lo atribuirían a una ilusión óptica o lo
describirían como una aparición creada por una imaginación enfermiza. Aplicó todas las
pruebas que prescriben los Shastras y concluyó que Baba es Bhagavadavarthara murthi; por
lo tanto, exhortó a todos a que lo veneraran con firme devoción y amor sincero, lo eligieran
como su maestro y guía y, por ese medio, se salvaran.
Este cambio en las actitudes de los pandits (eruditos) estaba en conformidad con la
declaración del propio Baba, pues con frecuencia afirma que sólo aquéllos que están
versados en los Vedas y los Shastras pueden profundizar hasta un grado considerable en Su
realidad. Por ello, no es de extrañar que los cientos y tantos conocedores de las escrituras
que estuvieron durante siete días bajo el sol de su gracia, decidieran sin ninguna presión
externa, celebrar un acto especial el décimo día, al cual denominaron Thribhuvana vijayarn,
¡el triunfo sobre los tres mundos! Cuando se les preguntó cuál triunfo querían celebrar,
respondieron que el de Baba. Los Vedas y otras escrituras, junto con las antiguas ciencias y
disciplinas por las cuales aquéllos pueden ser comprendidos y practicados (como la
gramática, los seis sistemas de filosofía, filología, fonética, teología), eran para aproximarse
a Dios en Su trono y suplicarle que los viera amorosamente, para que así se fortalecieran de
nuevo y pudieran dar refugio a la humanidad. Le rogaron a Baba que se sentara en el trono,
para que ellos se acercaran a El con sus peticiones en favor de las ciencias del espíritu.
Baba aceptó. Sin embargo, alguien no estuvo de acuerdo y dijo: "Baba, te están pidiendo
que representes un drama. Ellos pueden hacer sus papeles, pero, ¡tú eres Dios!..." Baba lo
interrumpió: "Pero yo estoy actuando ahora un papel en este cuerpo humano. El que no
desempeña ninguna función ni tiene ningún papel asume una función y desempeña un
papel".
¡Algo extraño sucedió, inadvertidamente, como preparativo para el Thribhuvana
vijayam! Una devota tuvo un sueño en Bombay, unas semanas antes. Vio a Baba como el
dios Narayana sobre el lecho de la serpiente primordial (Sesha), por lo cual mandó
construir un asiento magnífico con la forma de Sesha, con todos sus anillos y su capucha, y
sus empleados lo llevaron hasta Prashanti. Los pandits se pusieron felices de que por la
voluntad de Baba hubiera llegado el trono exacto que ellos necesitaban para hacer más
realista la ceremonia.
Dejemos que el propio Ganapathi Shastri describa la escena: "Cuando Baba se
reclinó en ese seshathalpa teniendo como fondo el estrado del yoga, y cada uno de los

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pandits y shastris experto en una rama específica del conocimiento de las escrituras se situó
frente a El para darle a conocer la importancia de sus campos de conocimiento y la
necesidad urgente de fomentarlos, todos vieron a Mahavishnú en Vaikunta reclinado sobre
la serpiente Sesha y a Brihaspati y todos los dioses y santos mostrar sus conocimientos y
logros para su glorificación, y le rogaron que salvara a los Shastras de la decadencia. Eso
fue verdaderamente el cielo, la divina antesala y todos nos sumergimos en el supremo gozo.
Fue una ocasión única para experimentarla y gozarla personalmente, pues el regocijo que
sentimos no puede ser comunicado a otros ni siquiera por Brihaspati, el omnisciente
preceptor de los dioses, ni por el Brahma de cuatro caras, ni por Kumaraswamy, con sus
seis faces, ni por Adhi sesha con sus mil lenguas". Para el supervisor general del yaga, Sri
Kameshwara Ganapathi, fue una fructífera revelación. Vino, vio y fue vencido. Salió de su
hogar en el lejano delta del Godavari, se alejó de su pueblo natal situado entre plantíos de
cocoteros que tanto amaba y permaneció en Prashanti Nilayam, donde encontró al
Vedapurusha que tanto había alabado con mantras durante sesenta años.
El Iñanayajna y los discursos vespertinos les dieron a los eruditos védicos la
oportunidad de sondear la extraordinaria sabiduría de Baba. Ganapath! Shastri relata la
admiración de los sabios pandits, de la siguiente manera: "Además de la emoción que los
presentes sintieron al oír los discursos de Baba, los reconocidos maestros de antiquísimas
disciplinas que habían obtenido gran renombre por haber impartido discursos a vastas
audiencias en todo el país, se impresionaron ante la profundidad y vastedad de su
conocimiento". Mallavajhala Venkatasubbarama Shastri describió las reacciones de sus
colegas de la siguiente manera: "En todos Sus discursos no hubo la menor desviación de los
Shastras, ni la más leve insinuación contraria a la línea de sus enseñanzas. ¡Y los temas que
abordó verdaderamente fueron los más profundos! El método que usó en su exposición
estuvo en estricta conformidad con los cánones que establecen las escrituras. No hubo
repetición de argumentos, digresiones innecesarias, críticas sarcásticas, adulaciones
desagradables ni énfasis excesivos". Kalluri Venkatasubrahmanya Dikshit reaccionó en
forma similar: "El néctar de Su amor impregnó cada palabra de Sus parábolas y
explicaciones. Fue desbordante la gracia que lo hizo compadecerse dei limitado
entendimiento de los escuchas, y utilizó breves e interesantes historias para aclarar las
profundas verdades que estaba revelando, las metas que deseaba que visualizaran". En
pocas palabras, los sabios encontraron en Baba a la mente maestra que estaba guiando y
moldeando las suyas.
Sin embargo, no todo fue maravilla y admiración. Se les hizo ver a los pandits el
valor del tesoro que ellos estaban preservando; se les habló acerca de las razones de su
pobreza y de la indiferencia que enfrentaban, las cuales en verdad estaban en ellos mismos.
Fueron inducidos a examinar sus propias vidas y creencias, actitudes, preferencias y
prejuicios. "Ustedes se preguntarán por qué los pandits y los eruditos védicos están
atravesando esta dura crisis. La mayoría está hambrienta, mal vestida y sin hogar; nadie
viene a integrarse a las escuelas védicas. Les voy a decir por qué llegó a suceder todo esto:
ellos mismos han perdido la fe en los Vedas. Si se afirman en esa fe, los Vedas los harán
felices; si los Vedas no puede hacer feliz a un hombre, ¿entonces quién lo hará?", preguntó
Baba. El llenó a los brahmanes de fe. Condenó a los ignorantes que se burlan de los Vedas
considerando a éstos como astutas estratagemas a través de las cuales los sacerdotes
brahmanes aseguran su posición como intermediarios entre el hombre y Dios y adquieren
un estatus superior en la sociedad. Bhagavan señaló: "Observen el régimen de restricciones
y normas, los cientos de deberes y prohibiciones limitantes de la libertad de la vida que

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estos brahmanes se han impuesto, a fin de promover el bien de la sociedad y del mundo y
para su propia elevación espiritual. No las consideren supersticiones. Nadie se somete a
reglas y limitaciones tan drásticas desde que amanece hasta que anochece, sólo por simple
gusto. Ellos se ajustan a restricciones muy severas en su conducta diaria, en lo social y
económico. Requiere gran valor, fortaleza y fe mantener vivas esas reglas, así como
practicarlas. Honren a quienes tienen fe en ese ideal. Su adhesión a esos valores ha sido de
gran valía para la India y para el mundo, porque han preservado la única cultura que puede
salvar a la humanidad. Yo conozco la sinceridad con la que han estado llevando esa dura
vida, pues he estado con cada uno de ellos durante sus rituales, por años". Esto cambió la
actitud hostil que muchos tienen hacia la comunidad brahmánica, actitud que ha sido
fomentada por los temores seudopolíticos y prejuicios surgidos de la ignorancia del
sacrificio que esta comunidad ha practicado durante siglos.
El yajna que Baba presidió no fue una ceremonia común; fue una resurrección, una
revelación, una revolución, un resurgimiento; un símbolo de renacimiento cultural, pues
Baba explicó que en esencia los Vedas eran para todos los tiempos y para toda la
humanidad; que los sacrificios o yajnas son el símbolo y secreto de toda vida. El instó a los
participantes a recobrar la ancestral y sencilla vida ascética y explicó que en los mantras se
visualizan la gloria y majestuosidad del Dios único en varios contextos. Profundizó en el
simbolismo del Sol y la Luna como conductores de la visión interna y externa del hombre y
habló acerca del efecto tónico de cada sonido de los mantras védicos, al neutralizar la
maldad en el hombre. "Quiero probarles a ustedes y a los demás que un yajna celebrado de
acuerdo con las fórmulas védicas de verdad producirá los frutos prometidos en los Vedas.
Los Vedas pertenecen a todos aquéllos que los valoran, a los que son impulsados por la sed
de elevación espiritual, a quienes desean practicarlos y tienen fe en que esa práctica los
beneficiará. Nadie más tiene derecho a afirmar que es el protector de los Vedas o a
devaluarlos, pues tales aseveraciones serán falsas", les advirtió.
Un mes y medio después, en la auspiciosa fecha de su cumpleaños, cuando miles
de personas se congregaron para celebrarlo en su presencia, Baba invitó al incomparable
Amnayarthavachaspati Uppaluri Ganapathi Shastri con el fin de que inaugurara el Sathya
Sai Veda Shastra Patasala, la Academia de Estudios Védicos y Sánscritos, en el Nilayam, y
señaló: "Los Vedas necesitan ser revitalizados; debemos evitar que las cabras devoren los
brotes. Yo he venido con esa misión... Los Vedas son las raíces del dharma..." Tiene que
crecer el número de sabios védicos para el fomento del dharma. En tanto se formen
expertos védicos y se les honre, los Vedas permanecerán frescos en los corazones de los
hombres. Este es el verdadero restablecimiento del dharma. Mi tarea es abrirles los ojos a la
gloria de los Vedas y convencerles de que si se practican sus dictados, éstos darán los
resultados prometidos... Mi amor hacia los Vedas sólo es comparable con Mi amor hacia la
humanidad.
"Estos niños dijo, señalando al primer grupo de niños que se habían inscripto se
convertirán en los tenaces y fuertes pilares de la Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma);
ellos serán los líderes y guías de esta tierra en un futuro próximo, para salvarla de la
insensatez vana y la pasión salvaje. Ustedes pueden decir que ellos sólo son ahora veinte;
sin embargo, si un vasto país está gobernado por un gabinete de veinte ministros, entonces
este grupo de estudiantes será suficiente para la tarea que tengo en mente... Los padres que
enviaron a estos niños a esta institución tienen razón de estar felices, pues sus hijos se
convertirán en joyas resplandecientes que esparcirán la luz de los Shastras (Escrituras) y el
esplendor védico. Yo cuidaré de ellos más amorosamente que cualquier madre".

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Después, los distinguidos maestros védidos les enseñaron a los niños la
pronunciación correcta del himno inaugural, el Ishethwa, extraído del Yajur Veda, y le
desearon a la escuela védica un éxito completo. A Baba le deleita grandemente caminar
entre Sus pequeños niños y observar sus progresos, inspirándoles valor y fe. Muestra
especial atención a su salud, disciplina y carácter e insiste en la pureza externa e interna.
Baba les alienta también a buscar el significado y propósito de las estrofas que recitan,
pues, como El frecuentemente remarca, no deben volverse simples repetidores de los
Vedas, sino llenarse de devoción, rectitud, desapego y sentido de hermandad con la verdad
que los Vedas enseñan.
Asimismo, Baba hace hincapié en el progreso global de los niños para que puedan
crecer como compañeros de los afligidos y desvalidos. En años recientes, El mismo ha
escrito obras musicales, llenas de nobles enseñanzas sagradas acerca de Markandeya,
Sakubai y Radha. La primera describe en sencillo y dulce telugu la historia de Markandeya,
quien desafió a la muerte y obtuvo la inmortalidad al convertirse en una estrella en el cielo.
La segunda trata de la humilde santa Saku, cuya devoción a Panduranga era tan intensa que
el propio Señor asumió su forma y atendió a su esposo y a su suegra para que ella pudiera ir
en peregrinación hasta el templo de Panduranga. La tercera revela el profundo significado
del anhelo espiritual por Krishna que saturaba todo el ser de Radha. El propio Baba
seleccionó a los niños del reparto, les asignó su papel, supervisó los ensayos, diseñó la
escenografía y los preparó para entonar los cánticos; hizo el boceto del vestuario de cada
personaje y en los días de la representación se pasó horas en los ves~ tidores dirigiendo el
maquillaje y animando a cada niño con una amorosa palmadita cuando salía hacia el
iluminado escenario, en donde miles de espectadores los recibían con fuertes aplausos.
Durante cerca de un mes, los niños tuvieron la preciosa fortuna de ser inspirados por Su
vigilante amor, en el transcurso de los ensayos. Dado que cada participante asimilaba el
guión completo, sin importar cuál fuese su papel individual, todas las palabras de la divina
pluma de Baba penetraban profundamente en los corazones de todos los niños. De esta
manera, los convierte en instrumentos adecuados para realizar la misión para la cual vino.
La escuela védica está destinada a crecer como un enorme baniano, que dará sombra y
abrigo a innumerables personas perdidas en el desierto de la ambición, el odio y la
desesperanza.
Baba ha visto que la creciente declinación de la moral, tanto privada como a nivel
social, se debe a la omisión de las disciplinas prescriptas en los Vedas. Las castas brahmana
(religiosos), kshatriya (guerreros) y vaisya (comerciantes) tienen mayores obligaciones que
el resto de la comunidad, pues se les inicia también en la vida espiritual. Este rito de
iniciación se denomina Upanayanam, "conducir cerca", es decir, se lleva al niño hacia el
gurú o preceptor espiritual para que lo guíe hacia Brahmán. De acuerdo con los Shastras,
esto se hace enseñándole el mantra Gayatri, antes de que el niño manifieste deseos por los
placeres sensoriales y de ese modo se pierda en el yermo de las aventuras transitorias.
El niño brahmán tiene que ser iniciado en el sagrado mantra antes de los ocho
años, el niño kshatriya antes de los once y el vaisya antes de los doce. Mantra es aquello
que salva por medio de la constante reflexión en su significado. Sin embargo, a pesar de
que esta estructura de castas todavía persiste en diferentes grados en toda la India, este rito
ha sufrido una drástica declinación. En muchas regiones y familias se lo pospone tanto
como al rito matrimonial, o se ignora por completo. Si este manantial, fuente de la
disciplina espiritual, se ha dejado secar, ¿cómo pueden responder sus corazones al llamado

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de los antiguos ideales? El hombre no debe permitirse vivir como un animal, que procura
sólo su alimento y procreación.
En este contexto, como un gran paso hacia la revivificación del dharma (los
dictados de Dios), Baba anunció que otorgaría a los miembros de las tres castas que
estuvieran dedicados a un segundo nacimiento, la gran oportunidad de ser iniciados por El
mismo en la vida espiritual en Prashanti Nilayam. De este modo, los devotos de Baba
fueron llamados a reconocer su primera obligación con sus hijos y estuvieron prontos a
beneficiarse del ofrecimiento.
El 3 de febrero de 1963, cuando treinta y cinco niños fueron "conducidos cerca de
El" para ser convertidos en brahmacharis (peregrinos en el camino de la realización de
Dios) por medio del proceso de recibir el sagrado mantra Gayatri, Baba le expresó al grupo:
"Ustedes han nacido en estos cuerpos, estos receptáculos, con el fin de realizar la gloria que
en verdad son. Este cuerpo es el capullo que han tejido a su alrededor con el hilo de sus
impulsos y deseos. Conviértanlo en alas para que puedan escapar de él. El mantra Gayatri
es una oración dirigida a la Inteligencia Universal para despertar en ustedes su facultad de
discernimiento, de análisis y de síntesis, para que comprendan quiénes son ustedes y por
qué". Dirigiéndose a los padres, dijo: "Este es un día importante en la historia de la
Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma), pues es un gran paso hacia la restauración del
código de conducta moral para las castas. El estudio de los Vedas es el más elevado
conocimiento, porque conduce a la conquista de la muerte misma. Hoy, estos niños han
sido encaminados hacia la exploración del reino interno y de la más íntima Realidad".
En 1964, cuando se llevó a cabo nuevamente el Upanayanam, fueron benditos 300
niños; en 1965 el número aumentó a 450. Ese festival se vuelve inolvidable para los
participantes al igual que para los espectadores, pues la lluvia de amor con la que Baba
recibe a los niños que se inician, se extiende a sus parientes y amigos. El perdona a los
padres todas las omisiones de rituales, como el rito de imposición del nombre, el de
perforación de los lóbulos o el de tonsurar, y colma de obsequios a los padres; no permite
ninguna ostentación de riqueza por parte de los padres ricos, para evitar que los más pobres
se entristezcan en esas auspiciosas ceremonias. Ser iniciado con un rito efectuado ante Su
presencia en verdad un regalo único. Muchos devotos sienten pena por ser ya adultos y
otros lamentan que sus hijos hayan pasado por ese rito, pues eso les impide disfrutar ese
gran privilegio.
La gracia de Baba fluye espontáneamente hacia el grupo de brahmacharis
obsequiándole a cada uno las ropas ceremoniales, las vasijas rituales y libros; además, lo
que es atesorado como lo más auspicioso: la limosna (bhiksha) inaugural, cuando cada niño
inicia su vida de "mendicante", tal como lo prescriben los Shastras a todos los buscadores,
en sus años de estudios védicos. Los niños caminan en una larga fila hasta la presencia de
Baba y después de presentarse al estilo tradicional, mencionando su clan o grupo religioso,
linaje y rishi tutelar, ruegan: "Madre, dame una limosna" y Baba, como Vedamatha (Madre
de los Vedas) y Annapuma (la diosa que provee el sustento), llena sus platos con granos de
arroz. Baba les indica a los recién iniciados que se postren a los pies de sus padres y le
explica a cada niño, en ese preciso momento, los mandamientos védicos "Que tu madre sea
tu Dios" y "Que tu padre sea tu Dios". Tanto los niños como los padres se conmovieron por
ese acto, considerado por Baba tan importante como cualquier otro de la ceremonia.
Después deposita regalos en manos de los niños, y éstos los entregan reverentemente a sus
padres.

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Más memorable que todo esto, en especial para los brahmacharis (estudiosos de la
Ciencia Brahamánica) es otro regalo espontáneo de Baba, una bendición que sólo El puede
otorgar. Aun cuando asistan 450 niños, Baba llama a cada uno, y en el sublime silencio le
murmura al oído su primera lección en recitación védica, un mantra sagrado que le instruye
conservar estrictamente para sí, y el cual debe repetir con fe y devoción durante todos los
días de su vida. Muchos fervientes buscadores han anhelado durante largo tiempo obtener
la enseñanza del mantra de este Avatar del Señor, pero siguen esperando el regalo, mientras
que estos elegidos niños, en la antesala del reino de Dios, adquieren la llave que les ayudará
a entrar en él por la gracia espontánea de Baba.
El festival Upanayanam está enmarcado también por los discursos de eminentes
pandits, acerca del Gayatri y de la necesidad de regular los sentidos desenfrenados
mediante las disciplinas prescriptas en los códigos de conducta para los "dos veces nacidos"
y los demás. Baba también habla de estos temas y otros similares. Sus consejos están
dirigidos hacia los mayores, quienes debido a su negligencia hacia este rito han causado la
caída del majestuoso edificio de la Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma). Un señor de
Mysore no había iniciado a ninguno de sus siete hijos; sin ningún reproche, Baba lo invitó a
traerlos a todos, diciéndole que nunca era demasiado tarde para que fueran encaminados en
el viaje hacia Dios. Sus hijos, cuya edad fluctuaba entre los ocho y los veintiocho años,
fueron conducidos a la senda sagrada. Baba les indicó a los padres que también realizaran
el rito Sandhya y que repitieran el Gayatri para su propio bien, pues los niños no deben
sentir que esto es una tarea inventada para atormentarlos. "Háganlo alegremente, con
evidente deleite, aprendan el procedimiento de estos niños, de sus hijos y nietos. Por el bien
de ustedes y de la humanidad, empiecen el Sandhya (ritos establecidos para los brahmines)
hoy mismo con la repetición del Gayatri y continúen con fervor creciente... Yo sé cuán
sistemáticos son ustedes para comer y beber y para cuidar su cuerpo. No condeno esto, sólo
quiero que ustedes se ocupen de igual manera de las necesidades del espíritu."
El Gayatri es una oración védica dirigida al esplendor inherente del universo, por
millones de devotos, durante miles de años y a !o largo y ancho de este país. Tal plegaria no
es para obtener riqueza o salud, alegría o victoria, sino para pedir "el despertar de la
inteligencia". Es una oración que todos los hombres del mundo pueden hacer suya.
J.B.S. Haldane escribió que el Gayatri debía ser grabado sobre las puertas de
todos los laboratorios del mundo. "Quee la inteligencia se incremente, prevalezca y madure
en sabiduría" y salve a la humanidad de la perdición.
Baba no oculta su contrariedad cuando se entera de que un brahmán, kshatriya o
vaisya no está realizando el Sandhya o no repite el Gayatri durante el rito. El temor a ese
descontento ha obligado a muchos a reiniciar el Sandhya, teniendo que dejar alguna
actividad y hasta olvidándose de sus propios hijos. Cuando Baba sorprende ala gente con la
pregunta "Estás haciendo el Sandhya?", muchos tienen que aceptar la omisión y
enmendarse.
Se dice que Dios ama al hijo pródigo que retorna. Baba alienta con especial gracia
a aquéllos que retoman la disciplina del Sandhya. Por ejemplo, un habitante del pueblo de
Shimoga fue a verlo para obtener sus bendiciones y emprender una aventura que tenía en
mente. Baba le sorprendió con la pregunta: "¿Estás haciendo el Sandhya?", y tuvo que
inclinar la cabeza y decir: "No, Baba, a pesar de que se me ordenó hacerlo hace años, el día
del l.lpanayanam". "Bien, no es demasiado tarde, empieza tan pronto llegues a casa", le
ordenó Baba. El rito dura cerca de veinte minutos y tiene que hacerse tres veces al día: al
amanecer, cuando el Sol está en el cenit y en el ocaso. ltao cumplió lo prometido a Baba e

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hizo el Sandhya con placer y devoción crecientes. Después de un tiempo, sintió que un
lingam que su padre y su abuelo habían adorado todos los días durante muchos años debía
ser rescatado del olvido al que lo había relegado. Lo recuperó, lo adoró con devoción, le
ofreció flores y frutas y virtió agua bendita sobre él, recitando mantras. Baba le concedió
una prueba tangible de su aprecio por esa loable actitud: ¡el color del lingam cambió del
oscuro opaco a uno transparente y dorado, y muy pronto Baba permitió que su figura
apareciera dentro de ese cilindro de dura translucidez! Durante meses, incluso hasta ahora,
miles de personas han visto dentro del lingam ¡una adorable y cautivadora imagen de Baba
en brillantes colores, con su dulce sonrisa, enmarcada en un halo de luz dorada!
Además de la fecha fijada por Baba para el Upanayanam de los niños que son
trasladados a Prashanti, también otorga la gracia en otras fechas, si los devotos lo desean y
El piensa que el niño lo merece. El día del cumpleaños del gran Shankara, quien revivió la
religión hindú y reconstruyó la cultura y filosofía de la India sobre los cimientos inmutables
de la unidad básica o Advaita, rara vez se rehúsa a conceder esa gracia.
Baba considera tan importante esta ceremonia de la apertura del ojo interno, que
les recuerda a los padres la obligación de iniciar a sus hijos y les insta a celebrar el
Upanayanam. Esto lo hace directa o indirectamente. Tomemos por ejemplo el caso de Sri
C. Ramachandran, de Kirki, estado de Puna: "Recibí un telegrama el 26 de abril de 1965.
Cuando llegué a mi casa para la comida escribe , mis dos hijos corrieron emocionados y
pusieron en mis manos un telegrama que decía lo siguiente: 'Sr¡ Sathya Sai Baba llegará a
su residencia el 5 de mayo para asistir al Upanayanam de sus hijos y darles el
Brahmopadesha"'. ¡Las palabras Sathya, Upanayanam y Brahmopadesha (iniciación en la
senda espiritual de Brahma) estaban subrayadas!
"Yo nunca había comentado con nadie la realización del Upanayanam de mis hijos
durante el verano, a pesar de que tenía el firme propósito de efectuarlo lo más pronto
posible, en vista de que el tiempo para esta ceremonia ya se había pasado y la habíamos
pospuesto durante los dos o tres últimos años. No había decidido si debía celebrarse en
Shirdi o en Palani, el santuario de nuestra familia. Por lo tanto, estaba sorprendido de que el
remitente hubiera fijado lugar y fecha. Estábamos entusiasmados ante la perspectiva de
tener a Baba durante la ceremonia."
AI investigar, Ramachandran descubrió que la persona responsable del envío del
telegrama desde la oficina central de Puna se describió a sí misma como "¡una persona de
paso, sin dirección permanente en esa localidad!", y cuando se le insistió en que les diera
una dirección, El escribió: "Sr¡ Maragathavelu, c/o All India Sai Samaj, Mylapore".
Indeciso ante la idea de desdeñar tan misteriosa manifestación de la gracia de Baba (de la
cual estaba bien consciente mediante pruebas concretas, como la ceniza sagrada que
brotaba de las fotos de Baba en su cuarto de oraciones), Ramachandran decidió realizar el
Upanayanam de sus dos hijos el 5 de mayo, tal como se le ordenó. ¡Y Baba dio una prueba
de que ese día El estuvo presente! "Durante los cantos devocionales (bhajans) de la tarde,
todos los asistentes, casi mil personas, tuvieron la extraña sensación de que la silla colocada
para El sobre la plataforma no estaba vacía. Cuando terminó el Arathi (ofrenda al fuego)
descubrimos que la seda que cubría la silla, recién extendida, estaba arrugada; de esa forma
supimos que Baba había estado sentado allí. Además, la guirnalda de jazmines colocada
sobre el brazo derecho del sillón, como se acostumbra en Prashanti Nilayam, estaba
aplastada, como si su brazo hubiese descansado sobre ella." Una señal es suficiente para el
que quiere ver.

29
Al escribir acerca del restablecimiento del dharma por el cual Baba vino en forma
humana, debemos dedicar especial atención a la Academia de Estudios Védicos establecida
bajo su guía, la cual, desde 1964, está extendiendo rápidamente su benéfica actividad por
todos los estados de la India. Fue el día sagrado de lamanavami, cuando en millones de
hogares de toda la India se celebra la encarnación de Rama, descripto como la
personificación del dharma, cuando Baba reveló sus intenciones. Ese día El estaba en
Rajamundry, en el río Godavari; al anochecer subió a una lancha de motor junto con cierto
número de pandits y maestros y llegamos hasta una isleta, bañada por la fresca luz de la
Luna, situada sobre el fondo azul oscuro del río. Allí, sentado en el centro de un círculo de
adoración, Baba habló de la situación del mundo y de la India, la cual debía ser la guía, con
la lámpara de la Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma). "Nosotros debemos corregir los
hábitos del hombre, reconstruir su carácter, rectificar sus ideales y forma de vida; ayudarlo
a recuperar la herencia espiritual que en la actualidad los protagonistas de la prosperidad
material y la satisfacción monetaria lo incitan a ignorar", dijo El.
Con la arena creó resplandecientes figuras de Rama, Sita, Lakshmana y Hanumán;
después creó una encantadora estatua de Nataraja, el Shiva danzante, que simboliza al
universo energizado que se expande y se contrae (respira) en armonía con la voluntad
divina. Finalmente, en el clímax de ese sublime silencio, El anunció que había decidido
fundar la Prashanti Vidwanmahasabha, una Academia Nacional de Maestros Védicos de la
India, la cual se esforzaría en despertar en la humanidad, la necesidad de obtener equilibrio
y armonía internos (prashanti), los cuales tienen su residencia (nilayam) en la Sabiduría
Eterna (Sanathana Dharma) resguardada como reliquia en las antiguas escrituras de la
India. Ciertamente, éste es un gran acontecimiento histórico.
Ya desde la década de los años 40, El había afirmado que reconstruiría el dharma
védico sobre una base sólida.
El 1 ° de octubre de 1955, a las 9.30 horas, como consta en mi diario, Swami
Amritananda corrió hacia mí, sofocado de alegría y me dijo: "Tengo una buena suma de
dinero que Bhagavan Ramana Maharshi me aconsejó la utilizara para el restablecimiento de
los Vedas. La invertí en el Banco de Benarés y después en otros lugares. Yo consulté a
Madan Mohan Malaviya, Bhagavan Das y Bal Gangadhar Tilak respecto al proyecto, pero
por alguna razón, mi plan no fructificó. justamente ahora, sin que se lo preguntara, Baba me
dijo todo acerca de rni anhelo insatisfecho". Bhagavan le había asegurado: "rlo te preocupes
más, la tarea del restablecimiento de los Vedas ya no es tuya, ahora es mía". El swami
murió plácidamente, dos meses después de haber transferido esta responsabilidad.
En enero de 1960, llegó a Prashanti Nilayam un gran conocedor de sánscrito, de la
Sorbona de Francia, llamado Valestin, el cual estaba en la India para traducir al francés los
comentarios acerca de los Vedas. Una tarde, durante una entrevista, tomó repentinamente la
mano de Baba y le suplicó: "¡Baba, la enseñanza védica de esta sagrada tierra está
decayendo muy rápido, Tú debes revivirla y fomentarla!" Yo estaba cerca, y sentí que
Oriente y Occidente estaban también ahí, esperando con el corazón palpitante la respuesta
de Baba, porque los Vedas son para el Oriente y para el Occidente, para toda la humanidad.
Baba no nos desilusionó. El dijo: "Yo vine precisamente para este propósito, para el
restablecimiento de los Vedas, y esto se cumplirá: Yo lo realizaré. En cualquier lugar que te
encuentres, tú sabrás de esto. El mundo compartirá ese gozo, esa luz".
La Academia fue inaugurada formalmente durante el Swadhyaya Sapthaha Yajna,
en el festival de Dasara de 1965. El 20 de octubre se reunieron alrededor de doscientos
pandits en Prashanti Nilayam. "Bhavani dijo Babapuso una espada en manos del

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emperador Shivaji y lo comisionó para defender y sostener al hinduismo; hoy, este Shiva
Shakti les está otorgando a estos pandits la espada del valor y los comisiona para salir y
restablecer el dharma en el mundo... Estoy seguro de que esta Academia progresará de
victoria en victoria para colaborar con Mi misión. En todos los rincones de la tierra tiene
que ser restaurado el verdadero sentido de los valores e implantada la fe en la divinidad del
hombre; ésta es la misión para la cual vine. El mundo tiene que ser rescatado de las
consecuencias del conocimiento limitado y del orgullo ciego que precede a la caída. El
mundo es un ardiente desierto que pide lluvia. Esta Academia les dará a todas las bocas
sedientas un vaso de solaz y fortaleza del pozo de los Vedas y los Shastras".
Condenó las críticas de aquéllos que tachan a los ritos y enseñanzas védicos de
supersticiones. "Los Vedas son la raíz del dharma. Si las raíces se dañan, el árbol muere...
Ellos dan paz y bienaventuranza perdurables y sustentadoras dijo , transmutan toda
actividad en adoración al Supremo y salvan al hombre de sus interminables deseos e
inexplicables sufrimientos... Conózcanse ustedes mismos, en vez de conocer al Sol y a la
Luna; ese camino conduce a la paz y a la bienaventuranza."
Baba explicó el objetivo de la Academia Nacional de Maestros Védicos, durante
los discursos que dio en los días subsecuentes a la inauguración, mientras presidía las
conferencias de los pandits acerca de los temas védicos y vedánticos que El sugirió. Baba
dijo que el lema de la Academia debía ser la oración que los Vedas afirman que brota de
cada corazón humano: Thamaso maa Iyothir gamaya... "De la oscuridad condúceme a la
luz". Baba dijo: "Erradiquen la ignorancia de que lo Universal es la base, el océano, y que
el hombre es una ola de éste. Enciendan las lámparas pueblo tras pueblo. Inculquen la fe en
que el hombre, en esencia, está libre de la tristeza y el dolor, es decir, la fe en el Atma
(Espíritu) y el Atmatarva (Principio espiritual). Compartan su conocimiento y experiencia,
con amor y simpatía, con aquellas personas sedientas de saber y de ser salvadas.
Recuérdenles su valor y sus deberes. Ustedes no tienen por qué condenar el credo de otros
o establecer una nueva secta; fomenten las actitudes positivas en el esfuerzo espiritual. La
fe es una planta preciosa; cualquier trato rudo la marchitará. Sean afectuosos, considerados;
fomenten el amor, la tolerancia, el servicio, el sacrificio, siempre que los descubran en los
corazones de los hombres. Estos pandits han logrado al fin obtener los frutos de sus
prolongados estudios, pues han conseguido este medio, la Academia, para compartir su
alegría y sabiduría con sus hermanos y hermanas. Se les han asignado distritos y el comité
central supervisará el programa y su progreso. Ellos sembrarán, en todos los corazones
cultivados, las semillas de las tres secciones de los Vedas, el Karmakanda, el Upasanakanda
y el Jñanakanda, así como el dharma, tal como se expone en el Código de Manú y otros
textos, y las de la gloria de Dios y el hombre, de acuerdo con las explicaciones del
Mahabharata, el Bhagavata y el Ramayana."
Dirigiéndose a los miles de devotos que habían llegado de todas partes de la India,
Baba dijo: "Ellos siembran las semillas, pero ustedes tienen que cuidar los brotes tiernos,
regarlos y abonarlos con pensamiento reflexivo; quitar las plagas como la envidia, la
codicia y el orgullo, cosechar la felicidad del amor y establecerse en la paz suprema que
esta cosecha les asegura". Baba reconoció que los pandits deberían acrecentar su
experiencia en el arte de explicar la esencia de las enseñanzas de las escrituras a las masas,
empleando dosis pequeñas y fáciles de asimilar y además, atractivas. El les advirtió que si
los pandits no se esmeran en practicar lo que predican, sus discursos serán sólo hipocresía.
La gente también tiene que ser entrenada en el arte de escuchar discursos espirituales
directos y breves, que hagan surgir el deseo de practicar lo que se escucha, pues, como

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Baba dijo: "el más grande de los pecados es la hipocresía, la debilidad espiritual, la condena
de sí mismo y la cobardía. Estos pueden curarse sólo con la conciencia de la Divinidad
inmanente en uno mismo, la cual nunca puede ser dañada por esas pasajeras nubes de la
depresión".
"Esta Academia de Maestros Védicos no es nueva, es eterna (sanathana); se ha
establecido nuevamente sobre la antigua misión. Esta tarea de restauración del dharma se
reinicia una y otra vez. Ustedes tienen hoy la oportunidad de compartirla, así que únanse a
esta gran aventura y hagan que sus vidas sean dignas."
El llamado fue irresistible. Pueblos y ciudades competían entre sí al pedir la
oportunidad de organizar reuniones y seminarios para beneficio de los ciudadanos. Los
miembros de la Academia eran ya famosos a lo largo y ancho del país. El doctor B.
Ramakrishna Rao, un gran erudito del sánscrito y telugu, lingüista reconocido, gran
trabajador social y líder político, que sirvió a la comunidad como primer ministro de
Andhra Pradesh ygobernador de Keralay Uttar Pradesh, es el presidente de la Academia.
Tiene un comité central de pandits que han ganado fama perdurable por su erudición y
escritos, como Uppuluri Ganapat! Shastrigal, Kolluri Somashelcara Shastry, honrado por
sus agradecidos discípulos como un Kulapathi (Maestro de su pueblo); Bulusu Appana
Shastry, conocido como Darsanalankara, el renombrado traductor y comentarista del Gita
Bhashya de Shankara; Remilla Suryapralcasa Shastry, Varanasi Subrahmanya Shastry, que
fue nombrado Balavyasa (Hijo de Vyasa) por sus excelsos conocimientos de las obras de
Vyasa; Ghandikota Subrahmanya Shastry, el decano de los eruditos del Dharmashastra y
maestro de las ciencias védicas; Pisipati Krishnamurthi Shastry, un gran experto en
astrología conforme a todas las escuelas de esa antigua ciencia y otras. Haber reunido a esa
galaxia de pandits en una misma órbita es una gran proeza, la cual fue posible por la
atracción que la divinidad de Baba ejerció en todos con igual fuerza.
La convención inaugural, en la cual los pandits llevaron el mensaje a la gente, a
más amplia escala, se celebró en la ciudad de Venkatagiri, ante la presencia de Baba en la
plaza del palacio, bajo la presidencia del rajá Saheb de Venkatagiri. Baba aclaró que los
habitantes de Rajahmundry, en el Godavari, esperaban que la reunión se efectuase en su
pueblo, debido a que la formación de la Academia había sido decidida sobre las arenas de
una isla en el centro del Godavari, durante el día de Ramanavami, el año anterior. Sin
embargo, "al igual que todas las cosas buenas, esto también se ganó no por muchos
esfuerzos actuales, sino por méritos acumulados durante años y siglos". Baba dijo también
que Venkatagiri había sido, durante siglos, el asiento de una familia real dedicada al apoyo,
protección y promoción del dharma. "¡Consideren cuántos templos fueron construidos,
preservados y sostenidos por su generosidad! Tomen en cuenta el número de pandits que
ellos han apoyado y la cantidad de libros religiosos que han donado a la gente. Observen el
interés que aun ahora tiene la familia en el mantenimiento de los templos y monasterios, a
pesar de que su estado y su posición han sido azotados por las tormentas del cambio
político". ¡Como era de esperarse, cuando se inauguró la Academia Védica del estado de
Madrás, seis meses después, Baba eligió como sede los vastos patios del palacio
Venkatagiri en la ciudad de Madrás!
La Academia Védica de Mysore se inauguró el 13 de abril de 1964, en Brindavan,
cerca de Bangalore, bajo la presidencia del honorable Sri B. D. jatti, ministro de Finanzas
del estado de Mysore. Al inaugurarla, Baba dijo: "El vínculo entre el pandit y el político, el
líder religioso y el gobernante, se ha roto y cada quien camina por su lado, sin considerar lo
que el otro piensa o siente. Los largos años de gobierno extranjero, durante los cuales los

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pandits fueron considerados como símbolos de una cultura caduca, contribuyeron a hacer
más grande la separación. Sin embargo, aun después de haber terminado ese gobierno, no
se ha hecho nada para restablecer el vínculo. Sumida en la búsqueda de placeres pasajeros y
recreaciones baratas, la gente se ha vuelto sorda a los mandatos de las escrituras y al
llamado de lo sublime. Si no se instruye al pueblo para que aproveche sus oportunidades
canalizándolas hacia el servicio y el autocontrol, habrá un derrumbe generalizado de la
moral. Ahora que el plan gubernamental de cinco años llene al país de presas, plantas
eléctricas, fundiciones y fábricas, debemos diseñar un programa para la educación moral y
la elevación espiritual de la nación, y así evitar el desastre". En la inauguración de la
Academia del estado de Madrás, Baba declaró: "La ambición del hombre por conquistar el
espacio exterior aun antes de entender plenamente la naturaleza del cuerpo que posee y la
disciplina necesaria para armonizar su interior, lo está conduciendo a un gran desastre.
Ningún conocimiento que niegue la existencia de Dios, por muy impresionante que sea,
puede dar seguridad y sustento". También se estableció la Academia con sus bendiciones
en Hyderabad, la capital de Andhra Pradesh, en una reunión presidida por el gobernador.
La sección Maharashtra fue inaugurada por Baba el 7 de junio de 1965, en Bombay. Se
integró un comité bajo la dirección del honorable Sri P. K. SaVant, ministro de Agricultura
del gobierno del estado, junto con destacados miembros de la Asamblea y el Consejo
Legislativos.
Sri Savant es un ardiente devoto del santuario de Shirdi, en donde BhagaVan pasó
su divina vida y enseñó el sendero hacia Dios como Sal Baba. Sri Savant era miembro del
patronato de la Organización de Shirdi y durante algún tiempo fue presidente. El patronato
administra el único santuario que ha crecido alrededor de la "tumba" o samadhi del Avatar
Sal. Cuando Savant supo que el Maestro había asumido nuevamente un cuerpo humano,
por supuesto fue muy cauteloso ante lo que se decía. Sin embargo, la curiosidad lo llevó
hasta la casa de un devoto que había alojado a Sathya Sal Baba durante tres días, en mayo
de 1960. Allí, Savant se unió a los cantos devocionales; vio el álbum de fotografías que
mostraban las actividades de Baba y un filme de la visita de Sal Baba a Badrinath y del
yajna celebrado en Prashanti; después fue conducido hasta la habitación en donde Baba
permaneció esos tres días, conservada como si El no se hubiera marchado de ahí,
perfectamente lista para recibirlo en cualquier momento. Cuando estaba en la habitación, le
ofrecieron vibhuti traído de Prashanti Nilayam, el cual se guardaba ahí en una cajita.
Naturalmente que él abrió la boca para recibirlo, pero de súbito la duda lo aguijoneó. Cómo
podía un denodado devoto de Sal Baba de Shirdi tomar el udi consagrado por un
desconocido que decía ser "el mismo Baba" vuelto a nacer? Hay Babas y más Babas, se
dijo, impostores, falsos, sospechosos, sustentando sus reclamos de reverencia, de mil
dudosas maneras.
No debe sorprendernos que un devoto con firme fe en Sal Baba, como Savant,
fuera avasallado por la duda. ¡Debemos dar gracias en verdad por su titubeo!, pues justo en
esa fracción de segundo, y con el fin de convencerlo de que el Sathya (Verdad) Sal de
Prashanti Nilayam era el propio Sal Baba de Shirdi, surgió un largo haz de luz de la mano
derecha de Sri Sathya Sal Baba en el cuadro colgado en una pared del cuarto, frente al
doctor D. J. Gadhia, que ofrecía el udi, y a Sri Savant, que se mostraba dispuesto a recibirlo
pero en su interior estaba indeciso.
Ese relámpago dispersó las negras nubes de las dudas y titubeos acerca de la
identidad entre los dos Babas. Savant recibió el udi. Unos meses más tarde, en Prashanti
Nilayam, Baba reveló: "La profundidad de la devoción de Savant a aquel cuerpo y a Este,

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que son el mismo Sal, sólo es conocida para él y para Mí". Savant asistió a la inauguración
de la sección Mysore de la Academia Védica y estaba feliz de que se fundara en tan poco
tiempo una rama de la organización en Maharashtra. El y todos los que compartieron las
emociones de ese día estaban felices de que la gracia de Baba hubiera descendido sobre
Maharashtra una vez más y que hubiera empezado una nueva era para los pandits del
estado, quienes podían contribuir a la reedificación del dharma bajo sus auspicios.
La Academia Védica ha promovido activamente conferencias a cargo de los
pandits, en varias poblaciones. Se impartió un seminario de una semana a veinte de ellos,
para decidir qué temas seleccionarían del vasto repertorio de sabiduría que todos ellos
guardaban dentro de sí y para sugerir métodos de presentación que fueran aprobados por
Baba, quien invariablemente animaba a la gente, a los organizadores y pandits, ya
sea con su presencia física y discursos o mediante alguna "señal" de su presencia. Los
comités distritales organizan los discursos en las cabeceras de distrito para que los devotos
del lugar puedan llevar el mensaje a los poblados vecinos. De este modo, se han sembrado
las disciplinas e ideales de las Upanishads en las agitadas comunidades, en plantíos de
palmas, cafetales, arrozales, fábricas, suburbios, universidades, colonias de pensionados,
centros de peregrinación y clubes de profesionales.
Anteriormente, los asistentes a las conferencias de los pandits se podían contar con
los dedos; ahora las reuniones atraen a miles de habitantes de los pueblos y aldeas, pues los
discursos son en lenguaje popular, sencillos y útiles, ya que tratan de la vida diaria. La
presencia divina de Baba reúne a decenas de miles para escuchar Sus discursos, porque son
las auténticas enseñanzas del Señor.
Tal como Baba lo declaró en Venkatagiri, "el establecimiento de la Academia de
Maestros Védicos es un suceso histórico, porque es nada menos que el amanecer de la edad
de oro de la liberación de la humanidad".
El propósito específico del advenimiento de Baba en forma humana es liberar a la
humanidad del insignificante papel al cual la ha condenado el hombre, creyendo
erróneamente que es la funda y no la espada, el cuerpo y no su morador. Este es el
propósito esencial dei advenimiento de Baba en forma humana. El ha revelado que los
depositarios de la antigua cultura hindú son Sus instrumentos para esa misión. Durante Su
gira por Tamilnadu, en la villa de Surandai, animó a los pandits védicos a que recitaran las
estrofas al estilo Ghana, y los recompensó con medallones de oro.
En Alciripalle y Rajahmundry, también les regaló medallones similares, a los
pandits, al concluir la recitación de las estrofas. En 1963, en la asamblea de eruditos que se
celebró en Rajahmundry, obsequió a cada miembro túnicas de gala, como aliciente para que
se aplicaran al estudio y exposición de los Vedas y Shastras.
En 1960 Baba presidió las celebraciones por el aniversario del Colegio Oriental de
Markandeya. Al darle la bienvenida, el doctor S. Bhagavantam (hijo del fundador del
colegio), gran científico, actualmente consejero científico del ministerio de Defensa de la
India, dijo: "En todas las ocasiones en que he viajado para recibir el darshan (visión de una
persona santa) de Baba, me ha sorprendido encontrar alrededor de El a gente de todo el
mundo y de todas las profesiones; eminentes y comunes, ricos y pobres, enfermos y sanos,
jóvenes y ancianos, e incluso pandits llenos de orgullo académico, asombrándose de cuán
inútil es todo su conocimiento ante el Omnisciente". Ellos se admiraron y la admiración se
transformó en devoción.
Baba bendijo con Su presencia al Grupo de Bhajan Niranjana, en Maddur, al grupo
de recitación continua del Nombre de Dios, durante una semana en Srisailam, al Círculo de

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Estudios del Gita en Naini Tal y al Hindu Samaj de Rajahmundry. También tomó bajo su
benigno cuidado a la Asociación de Devotos de los distritos de Krishna Guntur. Además,
Baba concedió Su gracia en el yajna celebrado por devotos de Itajahmundry, Venkatagiri y
Srinivaspur. Visitó la Escuela de Sánscrito y el ashram "Vyasa", en Erpedu.
Cuando la Universidad Sánscrita de Benarés organizó el Akhila Bjaratha Thantrika
Mahasabha, enviaron a Swami Dattareyaji a I'rashanti Nilayam para invitar a Baba a
presenciar y bendecir la reunión. No obstante haber declarado frecuentemente: "Esta es la
era del Tantra", Baba tuvo que mandar de regreso al desilusionado swami. Cuando los
organizadores del Vishwa Hindu Parishad se aproximaron a Baba para que se uniera al
grupo de swamis que guiaba esa asociación, Baba les dijo que El había venido justamente
para restituir los ideales del hinduismo y encauzarlos por la senda de la victoria: "Yo estoy
en todo momento realizando la tarea que ustedes tienen ahora en mente". Cuando la
Asociación Telugu para la Visión Espiritual, de Malleswaram, honró a algunos de los
miembros del comité central de la Academia de Sabios Védicos de Prashanti, Baba aceptó
presidir la reunión.
Al inaugurar la sección Hyderabad, el gobernador, Pattom Thanu Pilla¡, dijo:
"Estoy contento de que uno de los principales objetivos de la Academia Védica sea
fomentar el conocimiento, honrando a los pandits y con esto alentando el estudio de los
Vedas y los Shastras". Baba presidió la vasta reunión de seguidores y estudiantes cuando el
Hindu Samaj de Rajahmundry rindió honores a tres ancianos y venerados maestros de la
enseñanza antigua, Bulusu Appanna Shastry, Varanasi Subrahmanya Shastry y Kolluri
Somashekara Shastry. Durante el festival de Dasara de 1965 Baba les otorgó, junto con
Vidwan Dupati Thirumalacharlu, de Venkatagiri, la condecoración que los reyes
acostumbraban otorgar en épocas pasadas: el brazalete de oro con gemas. Todos los que
vieron el tierno amor con el que ayudó a los ancianos a subir al estrado, lo "orgulloso" que
se mostraba por los logros de ellos, y la solicitud con la que colaboró con el gobernador
para colocar las joyas en las muñecas de los homenajeados y cubrirles las espaldas: con
chales bordados de oro, atesorarán esa inspiradora experiencia llena de enseñanza. Los
pandits tienen una buena razón para agradecer la llegada de la Era de Sathya Sai, pues El es
su Kalpataru* creciendo en la tierra. Cuando un pandit leyó ante El algunos poemas que
había compuesto acerca de la diosa Kamakshi de Kanchipuram, Baba creó una figura de
oro de la diosa y le dio ese preciado obsequio. Cuando otros le ofrecieron sus escritos sobre
el Yogavasishta y el Gitabhashya, Baba les proporcionó fondos para publicarlos. Baba es
Vedamatha, por lo cual no puede tolerar que un erudito védico se esfuerce con el sudor de
la angustia en su frente, ¡excepto cuando El le enseña una lección a alguien!, porque es un
Maestro muy riguroso respecto del nivel moral de aquéllos que pregonan ser maestros de
las escrituras antiguas.

* El árbol divino que concede todos los deseos.


Por ejemplo: un pandit del distrito de Godavari Este estaba tan desesperado por su
situación económica que se negó a recibir la gracia de Baba y no permitió que su esposa le
escribiera pidiendo ayuda. Dos días después, quedó sorprendido al recibir una carta de
Baba, que entonces se hallaba en Prashanti Nilayam, a 1.300 km. de distancia, en la cual lo
reprendía severamente con estas palabras: "¿Por qué le dijiste a ella: 'No tienes permiso'?
¿Acaso crees que lo ignoro? ¿Crees que puedo saberlo sólo si ella escribe o si lo hace
alguien más? ¿Acaso no sé yo, por ejemplo, que fuiste a Ramachandrapuram con la

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esperanza de reunir un poco de dinero mediante discursos acerca del Gita y que regresaste a
casa sólo con pérdidas? ¿Piensas que ignoro que empezaste a lamentarte diciendo que todo
tu conocimiento era inútil, que toda tu experiencia carecía de valor? Para mí, que sostengo
todo este mundo, no es ninguna carga proveerte a ti y a tu familia. Te estoy propiciando
estas dificultades sólo para enseñarte unas cuantas lecciones". La carta que puso en mis
manos el pandit en Amalapuram contiene la siguiente lección: "Cuando la vida fluye
alegremente, la gente proclama que todo se debe a sus propios esfuerzos y se olvida del
Señor. Cuando el flujo de la vida se ve obstaculizado por los fracasos, empiezan a maldecir
y pierden la fe. Cuando crece la desesperación en ti, estás insultando al Atmatatva, el
principio del Alma universal que realmente eres, el cual no sabe del dolor o la alegría. Te
has vuelto un conocedor de muchos temas, pero no tratas de obtener los frutos de ellos
poniéndolos en práctica. Si sólo tuvieras fe en que nada puede obstruir al Alma universal
(Atmananda), la fuente de vida que fluye de todos los corazones, serías muy feliz. Imagina
lo sereno y calmado que podrías ser.
"En tus discursos te explayas acerca del Alma y la Bienaventuranza que obtiene el
hombre y profundizas en ello. Es fácil aconsejar a los demás; pero cuando llega el momento
de practicar lo que recomiendas, lo sientes terriblemente molesto. Si llevas todos los Vedas,
Shastras, Puranas, Ithihasas y (lpanishads en tu cerebro, esos lamentos y esa ira no deberían
manifestarse. Por qué pierdes el tiempo en quejarte por tus males, miedos y sufrimiento, en
vez de acudir a la medicina más efectiva contra todas las ansiedades, el Nombre de Dios?
"Dedícate a cumplir con tus deberes, la tarea que tu estatus te demanda. Hazlo con
valentía y agrado. Esfuérzate por alcanzar las metas básicas de la vida; sólo así
experimentarás la Verdad suprema. Practica y gana la bienaventuranza suprema. No
censures a los ricos, no, ni a nadie, de ninguna forma, pues recuerda que Sai está en todas
las personas y así, cuando condenas a alguien, estás condenando a Sai".
¡Después de esta paternal pero firme amonestación, Baba culmina la carta con el
revelador colofón: "Aquél que vive en tu corazón, Sai".
Esta cuidadosa inspección del desempeño de la conciencia interna de los pandits
que han entrado en su órbita, es una de las muchas formas por las cuales esta Vecfamatha
(providencia que reveló los Vedas) busca fomentar la Sabiduría Eterna; pues si no tenemos
una valiente agrupación de eruditos que vivan ta vida védica, el mundo no podrá ser
alentado a honrar y aceptar las enseñanzas de los Vedas acerca de la Unidad fundamental.

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EL LLAMADO

El 23 de noviembre de 1962, mientras izaba la bandera de Prashanti Nilayam en el


Mandir, Baba se refirió a los chinos que estaban cruzando los valles de los Himalayas hacia
las planicies de la India y anunció: "El festival de Mi cumpleaños no será opacado por
ninguna noticia desalentadora; ustedes tendrán noticias positivas y felices. La Sabiduría
Eterna (Sanathana Dharma) no sufrirá ningún daño". ¡Y conforme a esta declaración, los
chinos, que estaban en pleno avance desde la noche del 22 empezaron a retroceder
cruzando las cordilleras, por razones desconocidas hasta la fecha!
Esa tarde, cuando el ministro de Planeamiento del gobierno de Andhra Pradesh
inauguró en Puttaparti una escuela donada por Baba, El habló del colosal desperdicio que
representaba la educación en la actualidad. "Vean las calles del pueblo, sus casas, sus niños;
y díganme si los cincuenta o sesenta años de enseñanza de reglas de salud e higiene han
tenido algún efecto. Si estas reglas que norman la salud y el bienestar y la propia vida han
sido ignoradas en la práctica, no necesito decir que otras materias que se imparten
laboriosamente en la escuela producen aun menos efecto."
Baba enseñó la tendencia a imitar costumbres extrañas, que ha separado a los niños
de las corrientes culturales nativas, haciendo que sus vidas sean desarraigadas y áridas.
"Ustedes les enseñan a los niños tonadas sin sentido como `Bee, bee, oveja negra, ¿tienes
algo de lana?' o `Juan y Lina fueron a la colina'. Las frases alentadoras y edificantes como
"Rama, la esencia pura, el supremo Rama, el Principio del tiempo, el Señor de señores"
(Sudha Brahma parath para Ram, Kalathmaka Parameshwara Ram), han sido desdeñadas
como engorrosas y anacrónicas. ¿Para qué sirve una India que ha olvidado su naturaleza y
se ha convertido en una burda imitación rusa o americana? Hagan al país verdaderamente
más hindú dijo . Precisamente porque la enfermedad de la codicia, la prisa, el odio y la
vanidad están aquejando a este país y al resto del mundo, es necesario que los responsables
de la educación de los niños estén alerta para enseñarles los primeros pasos de la disciplina
espiritual: el silencio, la repetición del Nombre del Señor, la meditación en el creador de
este maravilloso universo, actos de servicio altruista, desapego de los hábitos denigrantes,
etcétera".
El ministro, doctor Chenna Reddy, mencionó su peregrinación hasta Shirdi, que
había hecho unas semanas atrás: "Considero mi arribo a Prashanti Nilayam tan poco tiempo
después de ese viaje como una gran suerte, pues Sal Baba de Shirdi ha encarnado aquí en la
forma de Sathya Sai Baba". Dirigiéndose a él y a la audiencia, Baba dijo: "Yo soy todos los
Nombres, no sólo Sai Baba y Sathya Sai Baba. Llamar a aquella manifestación como Sai
Baba o a Esta como Sathya Sai Baba es sólo una de las múltiples formas de descripción. En
aquel tiempo, al igual que ahora, Sai es todos los Nombres y todas las Formas". Como un
destello de la universalidad de la Divinidad, Baba nos invita a aprovechar la oportunidad de
Su gracia para salvarnos. "Al aprovechar esta oportunidad, ustedes pueden elevarse paso a
paso, de manera sostenida. Un dolor de estómago o una fiebre, alguna pérdida o
sufrimiento los trae a Prashanti Nilayam; empiezan a disfrutar de este lugar y de su
atmósfera, del Omkar, de los cantos y de la plácida quietud que impera. Me ven y observan
Mis movimientos, Mis palabras y Mis acciones. Después parten de aquí con esperanza y
valor, confianza y fortaleza, con un libro de cantos devocionales (bhaJans) y una foto; tal

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vez ustedes hayan olvidado ya su dolor o fiebre, pues han desaparecido o disminuido, pero
han contraído un nuevo dolor por una paz imperturbable, por tener darshan, por tener Mi
compañía física y Mis palabras, Mis enseñanzas, por la oración, la meditación y la
realización. Sigan Mis instrucciones y vuélvanse soldados de Mi ejército; Yo los conduciré
a la victoria." Después hizo esta gran declaración, este gran llamado: "Cuando les
pregunten con interés dónde se encuentra el Señor, no lo eludan, denles la respuesta que
surja del corazón hasta sus labios. Diríjanlos a Prashanti Nilayam e invítenlos a compartir
su alegría."
En diciembre de 1962 Baba llegó a la ciudad de Madrás para inaugurar el Sathya
Sai Nivas, un salón de oraciones situado en el centro del suburbio de Perambur, donde se
localiza el colosal complejo de fábricas de coches de ferrocarril, locomotoras y autobuses.
Baba dijo: "Este es un faro para esta región, para salvar a aquéllos que se esfuerzan en
cruzar el océano de samsara (ciclo de nacimientos y muertes); les señalará las traicioneras
rocas de la codicia y el odio y les advertirá de las tormentas del egoísmo salvaje".
En la primera semana de 1963 el 6 de enero para ser exacto se tenía que celebrar
el Vaikunta Ekadasi, el festival que se lleva a cabo en el gran templo Vishnuita de
Srirangam como el día en que las puertas del cielo se abren para todos, cuando el Señor
Ranganata, director del escenario del universo, preside la comedia divina del nacimiento y
la muerte, con algunas escenas de vida entre uno y otra. El calendario de Baba marca esa
fecha como el día de Amritodbhavam, el día en que el néctar divino emana de Su mano.
Las puertas del cielo se abren para aquéllos que están cerca de este Sri Itanganata en forma
humana, cuando reciben el néctar que El crea ese día.
El 6 de enero, Baba llevó a muchos devotos hasta Mahabalipuram, en la costa
oriental, un lugar donde las olas le murmuran al hombre los maravillosos relatos de tiempos
pretéritos. Es un sitio consagrado por siglos de historia. Aquí, los cinceles sostenidos por
manos inspiradas por la acción desinteresada, dirigidas por ojos brillantes con la luz de la
devoción y entrenadas por cerebros iluminados por el conocimiento superior, han modelado
duras rocas en caminos llenos de embeleso. Cuándo Sus acompañantes se sentaron en la
playa alrededor de Baba y empezaron a entonar cantos devocionales, las olas debieron de
haber recordado épocas remotas, cuando las deidades de los templos de Tamilnadu fueron
instaladas en esa costa para su adoración y las playas estaban llenas no de paseantes sino de
multitudes de devotos y humildes buscadores de Dios; esas olas surgieron, una tras otra, en
cerradas filas, para tener una visión de Baba y escuchar las notas de la canción divina.
Incluso los elefantes, venados y monos esculpidos en la roca ansiaron escapar de ahí y
sentarse alrededor.
Baba creó esa tarde tres encantadoras estatuas, de Vishnú, Narayana y Krishna, y
cuando el grupo de devotos en torno a El se felicitaba por su gran suerte, la muda figura de
Arjuna haciendo penitencia debió de haber vuelto la cara y unido las palmas de sus manos
en una súbita inspiración, para rendirle homenaje a Sal. Las tres figuras, explicó Baba,
simbolizan el aspecto puro (sátvico) de Dios, e( aspecto que otorga amrita o inmortalidad al
hombre. Vaikunta es el estado de no Icunt ita (indolencia o estupidez, incapacidad o
miseria). En el día de Ekadasi, dedicado al logro de ese estado, las puertas de Vailcunta se
abren para aquéllos que han tenido éxito en la batalla por vencer el obstáculo de la
ignorancia. "Cuando la mente obedece a los caprichos de los sentidos, ustedes quedan
esclavizados; cuando escucha las advertencias de su amo la inteligencia o razón, ustedes se
salvan. Por lo tanto, instruyan a la mente para que siga a la inteligencia y no a los antojos
de los sentidos." Después de concederles este néctar de sabiduría a los devotos, Baba creó

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el amrita que fue producido en esta auspiciosa fecha por los dioses y los demonios, por
medio del batido del océano de leche (como se describe en el Bhagavata). Baba lo dio a
todos los presentes, con la advertencia de que a partir de ese instante la lengua que había
probado amrita (néctar de los dioses) no debía contaminarse con anrita (falsedad).
Cuando regresó a Prashanti Nilayam, Baba hizo un llamado a los devotos que
habían establecido ahí su hogar, para que siguieran la estricta disciplina que les prescribió:
"Este Avatar tiene como una de sus metas el cuidado y aliento a los devotos, por ello
esfuércense en ser `devotos'. Denme sus mentes, totalmente y sin reservas, dénmelas con
todas sus flaquezas y confusiones. Esto es lo único que necesitan hacer. Así se convertirán
en `devotos' y se liberarán del sufrimiento. No sólo ustedes, sino todos los seres del
universo tienen que ser librados, y así será", dijo Baba.
Unos días después se celebró la ceremonia de iniciación en el sendero de la
búsqueda de lo Divino, para aproximadamente treinta niños. Cuando descubrió que
dieciséis de ellos no habían pasado por el rito preliminar de la perforación de la oreja, con
giros de Su mano Baba creó tantos arillos de oro como eran necesarios, y El mismo perforó
las orejas de los niños y le ofreció a cada uno de ellos las ropas para la ceremonia y las
vasijas de cobre que tenían que usar. Llegaron sacerdotes brahmanes de muchos pueblos,
acompañando a los padres de los muchachos que iban a ser iniciados. Baba les habló a ellos
acerca de las falsedades que el tiempo había acumulado sobre el sencillo rito védico y les
aconsejó que desecharan esos exhibicionismos, los superfluos aspectos sociales de la
investidura védica, y siguieran el programa más sencillo que El había establecido. Ellos
aceptaron gustosamente; estaban felices de que Baba hubiera llegado a separar el grano de
la paja. Cuando los sacerdotes sugirieron que las madres se colocaran detrás de los niños
durante el rito, Sai dijo: "Yo seré la madre de todos ellos. Algunos de estos niños perdieron
a sus madres; si ven a los demás con sus madres detrás de ellos, llorarán ante su infortunio.
No quiero que ningún niño derrame lágrimas durante la ceremonia del Gayatri, en la cual se
le da el mantra que destruye el sufrimiento, así que las mamás no se colocarán detrás de
ellos". La madre tiene que poner el primer puñado de arroz cuando el iniciado comienza su
vida de estudiante y dice: "Mujer, dame limosna"; pero Baba dijo: "Yo seré la madre de
todos, yo llenaré sus manos con regalos". ¡Qué gran fortuna para ellos!
El festival de Shivaratri (de la noche de Shiva) fue celebrado después del
Clpanayanam. Dos lingams uno dorado y otro cristalino surgieron de la boca de Baba, los
cuales se habían formado dentro de El antes de este sagrado día, como sucede cada año,
desde 1940. Baba explicó que el lingam es una "marca" o "símbolo" de la fusión de lo
particular en lo universal, la disolución de la mente (con sus agitaciones, aspiraciones y
logros a los cuales se apega) en la conciencia del Alma. El sabio comprende que la mente y
la vasta fantasmagoría que ésta teje se funden en el lingam, en el interminable océano de la
existencia, conocimiento y bienaventuranza.
Después del Shivaratri, Baba partió hacia Rajahmundry para presidir un festival de
pláticas espirituales de tres días. Cientos de habitantes de la región circunvecina de
Rajahmundry el vasto y fértil delta del río Godavari estaban esperando esta visita y
deseaban que se extendiera también a sus áreas. No obstante, Baba anunció: "Las visitas a
otros lugares se pospusieron; sin embargo, todos pueden tener darshan en Rajahmundry
durante las reuniones". Después de esto, cuando Baba se desplazaba en su coche a lo largo
de la carretera principal de la costa oriental hacia el pueblo de Godavari, miles de personas
de lugares cercanos y lejanos se apresuraron a llegar a ese sitio, en autobuses, trenes,
lanchas, automóviles, rikshaws y carretas. Los trenes bufaban al arribar repletos a la

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estación y partían vacíos, pues todos estaban ansiosos de llegar y nadie quería pasar de
largo o abandonar esa afortunada ciudad. Ancianos que habían visto gigantescas
congregaciones atraídas hasta Rajahmundry por el Festival del Río de Pushkaram, juraban
que jamás habían visto tal multitud. El propio Baba, en el discurso que pronunció el día 29
de ese mes ante una audiencia que llenaba a reventar la plaza más grande del lugar, enfatizó
que eso era un recordatorio del propio Vishwaviratswarupa, es decir, la multifacética
manifestación del Gran Desconocido. Baba tuvo que cambiar la sede a un amplísimo
espacio abierto en los suburbios, donde pudo hablar desde el techo de una casa que
dominaba toda el área. En el cuarto día de su estancia en Rajahmundry, se celebró el
Ramanavami, el nacimiento de Rama, el Avatar de Dios, que se adora como la encarnación
del dharma (rectitud) desde los valles de los Himalayas hasta la punta de Kanyakumari. Esa
noche, la India estaba perfumada con incienso, vibrando con el tañir de las campanas de los
templos. Esa misma noche, Baba se sentó en un banco de arena en el centro del ancho río,
tal como Rama lo debió de hacer hace muchísimo tiempo, cuando iba en peregrinación
hacia el sur. Fue un momento épico, un punto crucial en la historia del mundo, ya que Baba
anunció en ese instante Su plan de propagación y fomento del dharma védico en la India y
en todo el mundo.
Baba enseña que la acción (karma) tiene que estar infundida de devoción (bhakti)
para poder lograr la sabiduría suprema (jñana). El indica que los Vedas tienen tres
secciones: la primera trata de la acción (karma) y es la más voluminosa; la segunda, más
pequeña, es llamada upasana o de adoración, y la tercera sección, la del jñana, que es la
literatura de las Clpanishads, es aún más pequeña; constituye el Vedanta o consumación de
las disciplinas védicas. Baba compara estas tres con la fruta tierna, la que está en proceso de
maduración y la que está madura. La fruta en proceso de maduración se llena de dulzura
más rápido de lo que la fruta tierna se transforma en fruta en maduración. La sabiduría
suprema (jñana) es la dulzura que resulta de todas estas transformaciones.
Baba coincide con la afirmación védica de que sólo la sabiduría suprema (jñana)
puede otorgar la liberación, que la acción y la devoción (karma y bhakti) son los peldaños
preliminares que debe ascender un buscador. Sólo la sabiduría suprema revela la unidad
esencial del universo, la unidad de materia y energía, de tiempo y espacio, de la más
distante estrella con la más pequeña partícula que brilla bajo los rayos del Sol.
Baba habló de esta unidad, de esta no dualidad, Advaita, en el aniversario de
Shankara, quien fue el más vigoroso exponente de esta verdad vedántica. "Esta
interpretación satisface las más complejas demandas del intelecto y concuerda con todos los
descubrimientos de la ciencia. Advaita es la conciencia del Uno en plena medida, en todas
las cosas y en todo momento. Cuando ustedes sepan que la diversidad es un invento de su
imaginación, nacido del conocimiento incompleto, se convertirán en sus amos y todos los
temores se desvanecerán; estarán libres de la esclavitud del multifacético ciclo de
nacimiento y muerte (samsara)", dijo Baba.
El 10 de mayo, Baba inauguró la fábrica de la Compañía de Aislantes Rao, en
Whitefield. Se dirigió a los empleados y les dio sus bendiciones y consejos, diciéndoles que
cada uno de ellos era un eslabón en la cadena de la producción; que la pereza, negligencia,
lentitud o ineficiencia de una sola persona anula la habilidad, rapidez, eficiencia y
entusiasmo de los demás. "Sean tolerantes con los puntos de vista de otras personas, estén
conscientes de las limitaciones y dificultades de los demás, respeten las necesidades de sus
compañeros tal como ustedes piden respeto por las suyas." Sai les dijo que conocía a los

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técnicos ingleses que colaboraban con ellos y que por lo tanto los felicitaba por haber
logrado unos amigos extranjeros tan capaces y queridos.
Baba pone el dedo en la llaga en lo que siempre se ha exagerado como un
problema laboral, pues El lo ve como un problema humano de adquisición de paz y alegría.
En Srisailam, mientras veía a miles de albañiles, cortadores de piedra y mecánicos
dedicados a construir una presa en el río Krishna, les dio un consejo que también los líderes
deben tomar muy en serio: "No realicen este trabajo en forma indolente; ésta es una tarea
sagrada que les dará comida y felicidad a millones de hombres, mujeres y niños durante
siglos. Verdaderamente sus vidas han valido la pena. Ustedes, que se esfuerzan en dominar
lo errabundo de este poderoso río, deben esforzarse también en dominar su propia
indocilidad. Pónganle un dique al rugiente finjo de la pasión, la cual pone en peligro la paz
y la alegría de sus propios hogares; canalícenla hacia los campos adecuados. Así como
ustedes obedecen las normas de higiene por temor a enfermarse, sigan también las reglas
del control mental para que puedan tener abundante paz. Cada mañana y cada atardecer,
pasen unos minutos en el silencio de sus hogares, ante el altar, con Dios. Traten de
experimentar la constante presencia de Dios, véanlo con ustedes siempre y en cualquier
circunstancia. Confíen en El; esto es Su obra; ustedes son sólo actores, personajes".
De Whitefield, Baba se dirigió a Mysore y Nilgiris; de ahí prosiguió hacia
Tinnevelly, Mukkudal, Madura¡ y las colinas de Kodaikanal, y finalmente (legó a Prashanti
Nilayam para el festival de Gurú Purnima. Los milagrosos hechos que precedieron
a( festival y que lo hicieron inolvidable merecen un capítulo aparte, un capítulo que debe
ser grabado en letras de oro.

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"ESTE SHIVA SHAKTI"

Los lectores recordarán que Baba se reveló a sí mismo como Bhavani, quien le dio
una espada a Shivaji y lo comisionó para salvar la Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma) de
las fuerzas enemigas. El dijo: "Este Shiva Shakti está haciendo lo mismo ahora. Yo estoy
colocando la espada del valor en manos de estos pandits y los comisiono para compartir su
sabiduría y alegría con todos los hombres, tal como lo dicta la Sabiduría Eterna (Sanathana
Dharma)".
Esa palabra, Shiva Shakti, propició que la vasta audiencia recordara aquel sexto
día de julio de 1963, alrededor de las siete de la noche, cuando un milagro de milagros
ocurrió en el Mandir de Prashanti Nilayam. Aquello fue un gran suceso que aumentó la fe y
profundizó la devoción. Por esta razón lo describiré con cierto detalle:
Todo empezó en la tarde del 28 de junio, cuando Baba me pidió anunciar que no
concedería entrevistas durante una semana. Nadie supo por qué, pues no había nada fuera
de lo normal en las actividades del día. El sábado 29, a las 6:30 de la mañana, cuando
entraba en su habitación del primer piso viniendo de la terraza sur, Baba dijo que tenía la
sensación de que todo giraba a Su alrededor y repentinamente se desplomó. Yo estaba en
ese momento con El, pero a pesar de que lo traté de detener con una mano, sólo pude
amortiguar ligeramente Su caída.
Mientras se desplomaba, cerró su puño izquierdo, su pierna izquierda se puso
rígida y se estiraron las puntas de sus pies. ¡Evidentemente, en Su infinita misericordia,
Baba había asumido un ataque de parálisis que incapacitaría o tal vez mataría a alguna
persona santa! Yo había presenciado cómo El sufría de la misma forma fiebres tifoideas,
dolores gástricos, oídos sangrantes, parotiditis, e incluso ataques; por esa razón Raja Reddy
y yo esperamos el momento de Su retorno, para que nos dijera el nombre de la persona y el
lugar donde vivía, de manera que pudiéramos confirmar nuestras suposiciones. Su cara se
distorsionó y los músculos contrajeron Su boca hacia la izquierda con la lengua hacia fuera;
su ojo izquierdo parecía haber perdido la vista. ¡Hicimos comentarios en voz baja acerca de
Su decisión de posponer las entrevistas durante una semana! Baba parecía saber que
alguien tenía que ser salvado esa mañana.
Conforme el tiempo avanzaba implacable, nuestra ansiedad se transformó en
miedo, la tristeza inundó la habitación y se esparció gradualmente por todo el ashram. El
doctor B. G. Krishnamurthi dijo que Baba estaba en coma, y que mostraba síntomas de
apoplejía. Las mandíbulas estaban fuertemente apretadas; el pulso variaba entre 84 y 100.
Este doctor, cuando atendía pacientes en el Hospital Sathya Sai, tenía más confianza en el
valor curativo del vibhuti bendecido por Baba que en la eficacia de las medicinas
aprobadas. Ahora que veía a Baba en tal situación, sólo podía orar para que se curara El
mismo.
Mientras tanto, alguien que temía que la enfermedad fuera auténtica se apresuró a
ir en auto hasta Bangalore (a 170 kilómetros de distancia) y trajo, ya entrada la noche, al
doctor Prasannasimha Rao, director asistente de los servicios médicos de Mysore.
Dejemos que el propio doctor relate lo que vio. Citaré su carta: "La tarde del 29 de
junio fui requerido para acudir urgentemente ante la presencia de Sri Sathya Sai Baba en
Puttaparti. En compañía de mi cuñado, K. Vittal, partí hacia Prashanti Nilayam sólo para

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presenciar un espectáculo de extremo dolor y sufrimiento. Llegamos a las instalaciones del
sagrado lugar después de la medianoche. A pesar de mis ansias por conocer todos los
detalles de aquel incidente, fue Su voluntad que tuviera que contenerme hasta la siguiente
mañana. Al otro día me condujeron hasta la habitación del piso superior del Mandir; ahí
encontré la forma Física, el cuerpo de Sri Sathya Sai Baba postrado, en la postura de un
paciente en estado de coma. Por momentos Su respiración era como un siseo; los miembros
superiores e inferiores del lado izquierdo estaban rígidos. Su rostro se congestionaba con
severos espasmos, sobre todo dei lado derecho, y la cabeza se volvía bruscamente de un
lado a otro, se quejaba con angustia y pronunciaba sílabas ininteligibles, síntomas de que la
facultad del habla estaba afectada.
"Después de un análisis de aquellos síntomas y de Sus signos vitales y el historial
del caso, tuve que inferir que las condiciones semicomatosas y la postura asumida podían
deberse sólo a una masa extraña localizada en el cráneo con signos predominantes del lado
derecho del cerebro en el área frontal. El diagnóstico diferencial en tales condiciones y en
una persona de treinta años, me hizo pensar en una meningitis tuberculosa, con un posible
tuberculoma asintomático hasta ese momento. El tratamiento aplicado consistió en medidas
energéticas antituberculosas y sintomáticas por vía intravenosa para mantener el balance
fónico y de nutrientes. Otra medida de diagnóstico consistió en realizar una punción
lumbar. Mis intentos de administrar solución de glucosa intravenosa fueron frustrados por
los gestos y movimientos negativos de Baba, lo cual me dejó profundamente perplejo y a la
vez impotente ante Su voluntad. Después de haberme entregado por completo a Su
voluntad, regresé a Bangalore la tarde del domingo, sin ninguna esperanza de volver a tener
el darshan de la forma física asumida por El en esa encarnación".
Baba estuvo "inconsciente" todo el tiempo; sólo mostraba algunos ligeros destellos
de conciencia, como cuando hizo a un lado la mano del doctor cuando éste intentaba
inyectarlo. Su cuerpo transpiraba bastante, pero sólo se le pudieron dar unas cuantas
cucharadas de agua, introduciendo la cuchara después de presionar las mandíbulas para que
se abrieran; parecía estar severamente exhausto. Más aún, sufrió lo que el doctor
Krishnamurthi diagnosticó como angina de pecho, espasmos intensamente dolorosos, que
partían del esternón, extendiéndose hasta el hombro y el brazo izquierdos. Su cuerpo se
retorcía y se quejaba a cada rato. Algunos residentes del Nilayam, de puntillas bajo la
ventana; escuchaban y lloraban con pesar. Para aliviar un poco la fatiga de Baba sólo
pudimos ocasionalmente darle unas gotas de agua de limón con glucosa, forzando sus
mandíbulas para que se abrieran un poco.
El lunes, Baba acentuó la atmósfera de tragedia. Les pidió a algunos de los
residentes del ashram que se acercaran hasta su lecho y con gestos y balbuceos les hizo
entender que debían continuar realizando las tareas que tenían asignadas, con el mismo
entusiasmo de siempre. Fue una penosa experiencia captar esos vagos sonidos e
interpretarlos, pues aquellas palabras surgían de una boca torcida y una lengua trabada. Nos
advirtió que no asustáramos a los demás devotos con nuestro temor. "Trátenlos gentilmente
y háblenles con dulzura parecía decirnos . Denles vibhuti. díganles que se vayan a casa y
que regresen en otra ocasión".
Baba se rehusó a tomar medicinas y alimentos, retirando con brusquedad la
cuchara que contenía unas gotas de coramina; insistía en ir al baño, a pesar de que tenían
que levantarlo o arrastrarlo para cruzar dos habitaciones. Su pulso descendía
peligrosamente, después de cada uno de esos terribles viajes. El médico y yo sólo podíamos
estrujar nuestras manos y orar. No podíamos informar que se trataba de un ataque de

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parálisis y, debido a ello, circularon rumores dentro y fuera del Nilayam para explicar este
profundo desaliento. ¡El más insensato de los rumores decía que Baba estaba bajo la
maléfica influencia de la magia negra! Otros creían que estaba en samadhi (estado de
bienaventuranza); otros más pensaban que había hecho un voto de silencio e inactividad.
Tal vez los habitantes de Puttaparti eran los que interpretaban con más claridad lo que en
verdad sucedía, pues sabían de sus días de "inconsciencia" en Llravakonda, cuando Baba
"salía" de su cuerpo para salvar a algún devoto. Ellos decían que Baba iba a entrar en un
nuevo período de su vida, tal como lo hizo después del incidente en Uravakonda, cuando
era un adolescente.
Cuando llegó el martes, Baba mostró signos de conciencia más frecuentes y
prolongados. Refiriéndose a la visita del doctor, dijo: "El sólo puede tener darshan e irse.
Las inyecciones no son adecuadas en estos casos. Esta situación sólo durará cinco días en
total; mañana el dolor será menor. Tuve dos ataques al corazón durante estos tres días,
ustedes debieron de haber oído los quejidos; nadie habría podido sobrevivir". Baba hizo un
gesto y sonrió.
El doctor B. Sitharamayya, director del hospital del Nilayam, que había sido
llamado por telegrama, llegó la tarde del martes. Esa misma noche transcurrió tensa de
angustia, pues Baba se quejó constantemente, causándonos un sufrimiento terrible.
El miércoles amaneció sombrío y deprimente. Alrededor de las nueve, Baba, que
estaba exhausto en extremo, mostró síntomas de agonía, respiraba con dificultad y el hipo
lo atormentaba. Los "padres" no podían contener su pena; los "hermanos" y "hermanas" se
ahogaban en su dolor. Aunque nos confortaba nuestra fe en que Baba era divino,
temblábamos llorando como niños atemorizados. Nadie sabía cómo actuar en esos atroces
momentos. ¿Se cometería el sacrilegio de traer a Prashanti Nilayam a un doctor de
Anantapur o de Bangalore? Era eso correcto, era perdonable? ¿Se requería urgentemente?
¿Podía servir de algo un médico? ¡Qué tremenda responsabilidad se cernía sobre nuestros
cansados hombros! Nos reunimos bajo un árbol de mango y con lágrimas rodando por las
mejillas, ponderábamos los pros y contras.
¡En ese preciso momento nos llegaron buenas nuevas! Baba había recobrado la
consciencia y el hipo había cedido; pero dos horas después recibimos una trágica sacudida:
Su respiración había empeorado, se revolcaba y Sus manos y pies se habían enfriado. Entre
sollozos le orábamos, pero no veíamos ninguna señal que nos alentara. Los médicos
estaban sentados en el piso, con la espalda apoyada contra la pared, totalmente abatidos.
¡Cuatro horas duró nuestra mortal angustia, pues pasado ese tiempo Baba abrió los ojos,
miró a Su alrededor y esbozó una sonrisa!
Una hora después, nos reprendió hablándonos con dificultad, haciendo ademanes
con Su aún trémula mano derecha, acerca de lo ocurrido en el transcurso de esas cuatro
horas. Lo que entendimos fue lo siguiente: "La mente es un loto de mil pétalos; cada pétalo
se dirige al exterior, hacia alguna faceta del mundo objetivo. En el centro de este loto está
la llama del principio del Yo. La (lama está siempre moviéndose, inclinándose en un
momento hacia un pétalo y después hacia otro; pero si, por medio del ejercicio de la
voluntad, la mantienen quieta y recta, el Yo no será afectado por los incidentes que le
sucedan al cuerpo". Alguien citó a los Vedas y dijo: "En el centro de la nube azul, brillando
como un relámpago, con la lengua de fuego en su centro". Baba hizo ademanes de
aprobación. "Durante esas cuatro horas, Yo dejé esta (lama quieta, estaba distante,
separado. Observaba el cuerpo desde arriba, con Mi ser inafectado y sin preocupación".
(Incluso en Shirdi, en 1886, Sai Baba, para bien del mundo, se salvó a sí mismo de una

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severa enfermedad haciendo que "Su grana [esencia vital permaneciera elevado"). Cerca de
las siete de la noche Baba ordenó: "Todos ustedes deben dormir a Mi alrededor esta noche".
Tal orden ocasionó zozobra y alguien se atrevió a preguntar: "¿Vas a sufrir un ataque
cardíaco esta noche?". Baba contestó "sí". Esa noche fue la más larga y horrible en la vida
de los quince mortales que estábamos a su alrededor. Se presentó el ataque al corazón y
nosotros, impotentes, sólo escuchamos los quejidos. Le rezamos a Baba para que aminorara
el dolor y nos asegurara la victoria en esa batalla.
¡Finalmente llegó el día del alivio, el jueves, el sexto día, en el cual El había dicho
que los severos dolores cederían y cesarían los ataques cardíacos! El Sol surgió sobre las
colinas del otro lado del río Chitravati. Baba nos comunicó que tanto el dolor como la
sensación de ardor en el pecho "se habían ido". La primera orden que nos dio después de
haber confesado aquello fue: "Ahora hagan los preparativos para que todos los devotos
tengan darshan; ellos están destrozados por la desesperación". Nosotros le rogamos que el
darshan se ofreciera dos días más tarde, el sábado, día de Gurú Purnima (Día del Maestro
Espiritual), cuando miles de personas provenientes de todos los estados de la India se
congregan en el ashram para rendirle homenaje a Su Gurú, Su Maestro y Guía. Tal
sugerencia la formulamos para que Baba tuviese dos días más de reposo y pudiera soportar
el esfuerzo físico que aquel darshan implicaba.
Baba me pidió que anunciara en el salón de oraciones que habría darshan para
todos el día de Gurú Purnima y comuniqué la buena nueva después de la sesión de cantos
devocionales, a las nueve de la mañana del jueves. Baba me regañó porque sólo había
hecho un breve anuncio acerca del darshan, sin dar detalles acerca de la enfermedad, e
insistió en que describiera con exactitud Su estado físico a los devotos que se encontraban
reunidos, para que así no recibieran un fuerte y súbito impacto al ver Su aspecto. Informé
en telugu las condiciones de Su pierna, mano, ojo, lengua y cara, pero me derrumbé cuando
vi las caras de angustia de los que conocían esta impresionante verdad por vez primera.
Tenía que repetir aquellas palabras en inglés, Icannada, tamil y malayalam, pero no pude.
Esa noche, Baba nos dio otra buena noticia: "Ya se disolvió el coágulo del
cerebro". Le rogamos que "determinara" volver a Su estado normal, pues El era el refugio
de nuestros sufrimientos y, como nuestro sufrimiento era causado por Su propio juego
divino, ésa era la única oración que podíamos dirigirle.
Durante el viernes e incluso en las primeras horas de la mañana del sábado,
intentamos disuadirlo de que otorgara el darshan en el oratorio de la planta baja. Alguien Le
rogó que nos permitiera anunciar que El estaría bien y saludable antes de Dasara, unos cien
días después; otro se atrevió a sugerirle que podría curarse completamente durante el
cumpleaños de Krishna, cuarenta días más tarde. A Baba no le agradaron dichas propuestas,
pues sólo movió negativamente la cabeza.
El salón del Mandir estaba a reventar. Un numeroso grupo de personas de varios
pueblos cercanos a Puttaparti, al saber que Baba daría darshan, llegaron en gran número.
Los amplios espacios alrededor del Nilayam se llenaron de devotos. Baba fue bajado
cuidadosamente por los escalones de la escalera de caracol (18 en total) hasta la planta baja.
El doctor M. Bhanu, del hospital público de Palladam, escribió: "Vi a Baba desplazándose
con la ayuda de tres devotos; uno de ellos Le levantó cuidadosamente la pierna izquierda al
cruzar la puerta. Tenía un pañuelo atado alrededor de la cabeza para sostener el halo de
pelo que se había caído y para ocultar a los ojos de los devotos los músculos contraídos de
Su cara. Su aspecto era el de una persona afectada de hemiplejía; arrastraba la pierna
izquierda paralizada, trazando una especie de semicírculo, y las puntas de los pies rozaban

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el suelo. Al ver a Baba en esa condición, hasta los más templados comenzaron a llorar".
Los lamentos fueron tan desgarradores y repentinos que se nos acusó con severidad, pues
muchos creyeron que acuello era el fin de Baba. Nos acusaban por la insensatez y el
atrevimiento de haber puesto en peligro a la más preciosa vida sobre (a Tierra. "Por qué lo
trajeron hasta aquí?", nos espetaban.
Baba fue colocado en la silla de plata, acondicionada con almohadas, le pusieron
un almohadón en el pecho y Raja Reddy levantó y acomodó la inerte mano izquierda sobre
la almohada. Al ver aquello, los sollozos se oyeron por doquier. Baba me hizo una señal y
yo me arrodillé a Su lado para oír lo que trataba de decirme. Después de repetirle lo que yo
creía haber entendido y de confirmarlo El, le anuncié a la congregación de acongojados
devotos alrededor de 5.000 personas= lo siguiente: "No se aflijan; ésta no es Mi
enfermedad, es un mal que he asumido como si fuese propio. Yo no puedo enfermarme, no,
nunca. No se sientan desanimados; si se descorazonan Me hieren". Después me indicó que
siguiera hablando por algunos momentos más, y me hizo una señal de que El hablaría
después de mí. Muchos pensaban que Baba ya se había forzado demasiado y temían las
consecuencias de que se arriesgara a hablar con Sus facultades minadas.
Yo les pedí a todos que le oraran a Baba (acomodado con almohadones en la silla
de plata), el único refugio que conocíamos, que se curara a Sí mismo, cuando menos antes
de la próxima Luna nueva... pues "la Luna llena de hoy está opacada para nosotros por este
insoportable sufrimiento. Que la próxima Luna nueva se convierta en una Luna llena para
todos nosotros y para todo el mundo".
Baba hizo señas de que se sostuviera el micrófono cerca de Sus labios. Lentamente
susurró con la lengua trabada las sílabas "¿Vinupisthunda?"; sin embargo, aun nosotros,
que habíamos aprendido a descifrar esa habla de paralítico, no comprendimos lo que Baba
trataba de decir.. Lo repitió dos veces hasta que alguien entendió aquellas palabras y las
reiteró por el micrófono. Baba estaba preguntándoles:
"¿Pueden oírme?". Aquello originó otro lamento: Baba fue escuchado, pero, ¡oh
Dios!, eso les destrozó el corazón. Sus palabras eran ininteligibles. Evidentemente, Baba
estaba demasiado fatigado como para intentar hablar, pues hizo señas de que se Le diera
agua. Krishtappa la trajo enseguida en un recipiente de plata y Raja Reddy lo sostuvo ante
Sus labios. Su temblorosa mano derecha se dirigió hacia el vaso... trató de sostenerlo pero
Sus dedos resbalaron y se sumergieron en el agua... sorbió unas gotas. Con los dedos de Su
mano derecha salpicó un poco de agua primero en la inerte mano izquierda, que yacía sobre
la almohada a la altura de Su pecho... después hizo lo mismo con Su pierna izquierda.
Golpeó la mano izquierda con la derecha, y con ambas manos dio un golpe en la pierna
izquierda. Al momento se levantó, la almohada cayó al suelo y al fin pudimos oír su divina
voz diciéndonos como siempre: "¡Premaswarupulara!". ¡Había iniciado Su discurso de
Gurú Purnima! ¡Teníamos a nuestro Baba otra vez fuerte, divino, sano, amoroso,
sublime...! Los ahí reunidos no podían creer lo que veían y escuchaban; sin embargo, al
darse cuenta cabal de que Baba estaba hablando ante ellos, saltaron de gusto, bailaron,
gritaron vivas y lloraron; algunos estaban tan abrumados por la gratitud, que reían
nerviosamente y corrían sin control entre la multitud que llegaba presurosa.
¡Oh, aquél fue el milagro de milagros! Nos elevó en un instante desde el más
profundo pozo de la tristeza hasta el séptimo cielo de la felicidad. El mayor Bhanu escribió:
"El doctor de doctores se curó a sí mismo en un santiamén, dejándome mudo de asombro".
"Premaswarupulara (encarnaciones del amor) la cristalina voz de Baba despertó la
atención de todos . Para aquél que no tiene refugio, Dios es el refugio. Esta es la razón por

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la cual tuve que asumir esta enfermedad que un indefenso devoto tenía que sufrir. El no
habría sobrevivido, ni hubiese podido soportar los cuatro ataques al corazón que Yo tomé.
Mi dharma es la protección de los devotos y debía rescatarlo. Por supuesto que ésta no es la
primera vez que Yo asumo la enfermedad de aquéllos que quiero salvar. Incluso en mi
anterior cuerpo en Shirdi, tuve esta responsabilidad. Esto es mi juego divino, mi naturaleza;
es la parte de la misión por la cual vine". Acaso El no había declarado, como Sai Baba en
Shirdi: "El mar puede rechazar a los ríos, pero yo no ignoraré a mis devotos"?
Baba habló por más de una hora, con la misma elocuencia, compasión y humor y
con el mismo amor que siempre nos brinda. Después, subiendo un poco el tono de su voz
aseveró: "Durante todos estos años he guardado un secreto acerca de Mi persona. Ha
llegado el momento de revelarlo, pues éste es un día sagrado. Yo soy Shiva Shakti
declaró , nacido en el clan de Bharadvaja, de acuerdo con la promesa que Shiva y Parvati le
hicieron a ese sabio. La misma Shakti nació en el clan del sabio, en la forma de Sai Baba de
Shirdi; Shiva y Shalcti han encarnado ahora en esta forma; Shiva solo encarnará como el
tercer Sai, en el mismo clan en el estado de Mysore.
"Shalcti (la consorte de Shiva) tenía que sufrir esta enfermedad, pues durante ocho
días incurrió en la falta de no brindarle atención en el monte Kailasa, su casa, a Bharadvaja,
y el Señor se enfadó. Como consecuencia del rechazo, Bharadvaja sufrió un ataque y Shiva
lo roció con la restauradora agua y lo sanó. Hoy, ustedes presenciaron la enfermedad de
Shalcti (la mitad izquierda) que fue curada por Shiva (el lado derecho) por los mismos
medios. Este acto está más allá de la comprensión humana, por ello lo mantuve en secreto
por mucho tiempo. Ahora, ya es tiempo de que lo sepan todos: Shalcti sufrió y Shiva la
curó. El devoto que fue salvado por haber asumido Yo su enfermedad es sólo la causa
inmediata; la causa remota es la promesa y la retribución", declaró Baba.
Después de esa revelación, Baba cantó algunos bhajans que quiso que la gente
repitiera en coro. Cuando empezó en un ritmo rápido las líneas "tiara, tiara, Shiva, Shiva,
Subrahmanyam; Shiva Shiva tiara tiara Subrahmanyam; Shiva saravanabhava
Subrahmanyam, guru saravanabhava Subrahmanyam ", el doctor Bhanu entró corriendo...
pero dejemos que él explique por qué lo hizo: "Al oír el canto olvidé que yo era un
voluntario asignado a la parte externa del Mandir para mantener a la multitud en orden;
corrí hacia el interior para postrarme a Sus pies y rogarle que no continuara con ese canto,
pues tenía miedo de que al cantar en ritmo rápido esas líneas, que exigen gran habilidad
vocal, pudiera recaer y sufrir un colapso. Pero justo al entrar me detuve, pues recordé el
milagro que había visto con mis propios ojos, recordé la dulce voz que había sido
recuperada en un instante y me quedé mudo. Quién era yo para detener a Dios? Me controlé
y permanecí afuera".
Baba ascendió los escalones del primer piso con su acostumbrada agilidad, y al
llegar a la terraza del piso superior, anunció que les daría a todos la oportunidad de tocarle
los pies durante el Namaskaram (homenaje de la prosternación) del día siguiente, a las seis
y media de la mañana. Ese día comió sus alimentos acostumbrados. Ningún devoto logró
conciliar el sueño, pues el milagro que habían presenciado los mantuvo despiertos en total
éxtasis. ¡En una fracción de segundo Baba había retornado al mundo!
A la mañana siguiente pronunció otro discurso, compadeciendo a todos aquéllos
que se deleitan con las malas noticias y que están ansiosos por difundirlas. El sentenció: "A
partir de este día, nada ni nadie podrá detener, obstruir o retardar las tareas para las cuales
ha venido este Avatar. Durante un advenimiento previo fue levantada una sola montaña, el

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Govardhana; este Avatar levantará muchas cordilleras. Este Ganges fluirá
majestuosamente, regando las raíces de toda la humanidad".
Unas semanas después, refiriéndose a ese poderoso milagro, Baba dijo: "Rescatar a
los verdaderos devotos es Mi deber, Mi naturaleza misma. Algunos Me han preguntado si
Mi actitud había sido la adecuada, pues hice sufrir a miles de personas con el fin de rescatar
a una sola. Estos cálculos numéricos no se pueden aplicar a los actos de gracia de Dios, Yo
realizo Mi dharma sin tener en cuenta cuánto les afecta a ustedes o a él. Rama cumplió la
promesa de su padre, no desistió a pesar de que toda Ayodhya estaba bañada en lágrimas.
El padre, que había accedido al deseo de su esposa de exiliar a Rama, y su propio hermano
que iba a beneficiarse por su exilio le rogaron que no partiera; sin embargo, Rama no dio
marcha atrás. De igual manera, la enfermedad que asumí tenía que cumplir su dharma de
acuerdo con su naturaleza. Yo le permití comportarse así, pues sólo de este modo ustedes
pudieron observar y embeberse en la gloria del triunfo.
"Krishna pudo evitar las lluvias con las que Indra amenazó inundar la región de
Brindavan, pero le concedió al dios de la lluvia llevar a cabo su dharma, ¡y El utilizó tal
ocasión para permitirles a los pastores y a las pastoras tener un destello de Su gloria al
levantar la montaña Govardhana con un dedo, para resguardarlos de la devastadora
tormenta! Cumplió con su dharma de proteger a los devotos. También ahora, al igual que
en esa era, el propósito es proclamar lo Divino.
"Ustedes deben tener en cuenta además otro beneficio, aunque no estén
conscientes de él. Como resultado de esta `enfermedad', en estos ocho días sé a qué
profundidades llegó su devoción hacia Mí. No habrían logrado tal meditación concentrada
en Mí ni con años de ascetismo".
El sabía que todos los que supieron de la enfermedad, pasaron esos terribles días
en oración, penitencias y contrición. Los devotos Le rogaban en sus oraciones que se
levantase del lecho de enfermo con gloria más resplandeciente y que les fueran perdonados
los errores cometidos que hubieran podido afectar Su majestad, y que sus sufrimientos
fueran aceptados, en vez de los que El estaba "padeciendo".El darshan de Baba es la
oportunidad creadora para transmutar nuestro metal común en oro. Escuchar Sus palabras
es cargarse con la corriente de la regeneración espiritual. Leer Sus escritos es alimentar el
intelecto con el sustento integral y purgarlo de las impurezas del egoísmo. Este celestial
Ganges vitaliza, fertiliza y purifica a todos los que se sumergen en él.

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LA PRESENCIA CONSTANTE

El domingo 13 de diciembre de 1964 Baba se encontraba en Venkatagiri. Había


llegado a este pueblo unos días antes, como parte del extenso programa de discursos que
pronunciaría en los distritos de Chittur y Nellore, en Andhra Pradesh. No obstante, Baba no
está atado a las limitaciones de tiempo y espacio. Precisamente ese día, alrededor de las
ocho de la mañana, "Baba apareció sorpresivamente enfrente de mi casa", dice Ram Mohan
Rao, superintendente de la Escuela Secundaria Técnica de Manjeri (en la costa oeste, en el
estado de Kerala). ¡En línea recta, la distancia entre Manjeri y Venkatagiri es de casi mil
kilómetros! Sin embargo, la distancia es sólo un juego que Baba realiza para mantenernos
separados a nosotros, los pobres mortales.
Oigamos a Ram Mohan Rao narrar esa visita:
"Mi esposa y yo estábamos afuera con nuestra hija. La sirvienta nos dijo que había
llegado un sadhu (hombre virtuoso). Fuimos a ver quién era ¡y nos sorprendimos al
encontrar a Sri Sathya Sai Baba! Baba dijo: `Hurí Om, Shanti Shanti, Shanti', y nosotros
nos postramos a Sus pies. Lo condujimos hacia mi despacho, pero en el camino vio nuestro
cuarto de oraciones donde colgaba una foto de El junto ron varios cuadros de imágenes
sagradas. Nos dijo que se sentaría en el cuarto de oración. También expresó que había
venido con nosotros ese día, porque estaba muy complacido con la devoción de Sailaja,
nuestra hija, y me pidió que avisara a los devotos que se encontraran cerca para que
asistiesen a los cantos devocionales y al discurso.'
"Izam les avisó a sus vecinos y la gente se reunió inmediatamente", dice Ramesh
Itao, su primo. "Baba cantó los bhajans `Nandamukunda Sayinat h', `Om Bhagavan' y Vaya
ram Jayaram' junto con los devotos. Después me habló en tamil, a mi esposa en canarese y
a los demás en una mezcla de tamil y malayalam; nos bendijo con el obsequio de un rosario
de conchas, que. El mismo colocó sobre Su propia fotografía. Me dijo que mi padre había
decidido practicar un ritual para propiciar al dios serpiente (Sarpasamkaram) el jueves 25
de febrero ("Mi día", agregó El), pero que no era necesario llevarlo a cabo, ya que la
desgracia que quería evitarse y el sacrilegio que se deseaba atenuar con ese ritual ya habían
sido eliminados por El.
"Baba comió unos ligeros bocadillos y después les dijo a quienes estaban a Su
alrededor que todos estarían esperándolo ansiosamente en Kalahasti, así que nos dejó
pidiéndonos que no Lo siguiéramos, cruzó la puerta y desapareció en unos pocos segundos.
Todos nos sentimos felices de ese inesperado darshan y nos impactó el 'milagro de la
desaparición', el cual sucedió en un abrir y cerrar de ojos".
Pero eso no fue todo; hay algunos párrafos más en la carta que estoy citando:
"El jueves 24 de diciembre era día festivo y nos sentíamos solos, pues nuestra hija
Sailaja había viajado a Mangalore. Por esa razón fuimos a visitar por la tarde a algunos
amigos y regresamos a casa a las seis y media. Nos asustamos al ver luz en nuestra casa y
mi esposa me preguntó si había olvidado apagar las luces. Primero examiné la cerradura de
la puerta principal y al encontrarla intacta, rodeamos la casa para ver si las demás puertas
estaban cerradas por dentro. Todo se hallaba en orden, de modo que regresamos hasta la

49
puerta principal y entramos; todo se encontraba intacto, aunque las luces estaban
encendidas. ¡Vimos a Baba sentado en nuestro oratorio! Nos postramos a Sus pies y E! nos
preguntó en kannada si estábamos asustados. Nosotros sólo pudimos contestar que éramos
muy afortunados y nos sentíamos muy felices. Baba nos confesó que había venido, al saber
que estábamos solos y tristes. `Vamos a cantar bhajans; si Sailaja estuviera aquí, le habría
gustado cantar', nos dijo, e interpretó algunos bhajans; cenó y más tarde comentamos
algunos temas. Después, Baba se retiró a dormir.
"A la mañana siguiente, muy temprano, Baba se bañó, tomó café con nosotros y
después nos habló acerca de la devoción y la verdad básica de la naturaleza. De pronto
vimos un rosario de cuentas de rudraksha, en Sus manos. Lo puso en mi cuello con Sus
bendiciones y me indicó que lo llevara puesto durante mi práctica de sandhya y después lo
colocara sobre Su fotografía. Desayunamos juntos y al poco rato iniciamos los cantos
devocionales (bhajans) en el oratorio decorado especialmente con guirnaldas de flores.
Mientras tanto, algunos devotos ya se habían enterado de la llegada de Baba y también ellos
se reunieron para cantar bhajans. Baba les habló acerca de la devoción, en idioma
tamilmalayalam y le concedió a cada uno de ellos la anhelada entrevista.
"A mediodía, el propio Baba ondeó la sagrada llama del Mangalarathi y distribuyó
alimento bendecido (prasadam) a cada uno de los presentes. ¡El cuarto de kilogramo de
dátiles que yo tenía alcanzó para 150 personas! Comimos nuestros alimentos en compañía
de Baba; después descansó un par de horas y a las cuatro de la tarde tomamos el té. En ese
momento nos dijo que varios devotos Lo esperaban con ansia en ICalahasti y nos bendijo
de nuevo cuando nos postramos a Sus pies. A las cinco, Baba cruzó la puerta que da a la
calle y desapareció repentinamente. ¡Qué milagro tan maravilloso! ¡Nuestros ojos no daban
crédito a lo que habían visto!"
¡Tampoco yo podía creerlo sin la confirmación de otras personas! Anteriormente,
Baba les había dado darshan a personas agobiadas por diversos problemas, en lugares
distantes, pero en ninguna parte hasta donde sabíamos había permanecido por tanto
tiempo y de un modo tan concreto. ¡También esta aparición era abrumadoramente
anticientífica! Les escribía dos amigos, P. R. Panildcar y P. A. Menon, en I(erala,
incluyendo una lista de 84 preguntas a las cuales yo esperaba que hallaran respuesta en
Manjeri. ¡Fueron hasta la casa de Mohan Rao y me enviaron un informe completo que
confirmaba la presencia de El!
El señor Rao y su esposa les dijeron que Baba vestía una túnica amarilla aquel 13
de diciembre; que llegó descalzo y entró en el cuarto del altar diciendo: "Iré a Mi propia
casa". Mis amigos vieron la foto en la que estaba colocado el rosario de rudralcsha, la cual
se cubrió con una gruesa capa de ceniza sagrada, en pocos días. ¡Misteriosamente, la cara
de Baba permanecía limpia, mientras en toda el área circundante se producía una continua
lluvia de vibhuti, el cual era recogido y distribuido con la reverencia que merecía ese regalo
de gracia creado divinamente!
"Rao y su esposa fueron devotos de Sal Baba de Shirdi durante muchos años; ellos
no han visitado Prashanti Nilayam pero consiguieron una foto de Sathya Sal Baba hace
siete años y la colocaron junto a otras imágenes en su altar. Cuando Baba se sentó en el
cuarto de oración y se apoyó en la pared, justo debajo de Su propia fotografía, ellos
comprobaron que la foto era genuina. Esta era la primera vez que Lo veían. Un amigo les
había prestado la primera parte del libro Sathyam Shivam Sundaram y la habían leído.
Pensaron que Baba había llegado accidentalmente a Calicut o a algún otro lugar de los
alrededores y que había decidido bendecirlos con esa visita.

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"Cuando la señora Itao le hacía un recuento de todas sus congojas a Baba, movido
por Su desbordante amor El le dijo: `El sufrimiento y el dolor son la cosecha de todos; ¿no
sabes que las dos hermanas de este cuerpo son viudas?'. Sailaja le pidió a Baba un libro de
óhajans, y El respondió: `Palghat Menon (levó 400 libros de bhajans en idioma malayalam
a Prashanti N!layam, te obsequiaré uno'. ¡Al decir aquello, Baba puso la palma de Su mano
hacia abajo, hizo un par de giros y atrapó con Sus dedos el libro que había aparecido!
Nosotros lo vimos, ¡era el mismo libro con cubierta de papel azul! Sailaja profesaba una
gran fe en Baba desde que El la curó de una eczema, en respuesta a sus plegarias ante la
foto de Baba.
"Cuando Baba le pidió que trajera algunas personas para los bhajans, Rao no se
alejó demasiado, pues no quería perderse Su compañía por mucho tiempo. Llevó al dueño
de la casa que habitaba, un anciano llamado Thalayur Musad, con su nieta de cinco años;
también invitó a la viuda de Madhavan Nair, fundador del renombrado diario en malayalam
Mathrubhumi, y a su hermana. Baba le preguntó a Musad: 'Qué le pasa a tu pierna?'. Este le
explicó lo de su enfermedad y Le rogó que le diera alguna medicina. El le dijo: 'El
tratamiento que estás tomando es suficiente'. La señora Rao le está enviando ahora el
vibhuti que Baba produce en Su foto, y el señor Musad lo ha encontrado muy efectivo. La
viuda Le habló de su diabetes: `Cosecho muchos costales de arroz de mis plantaciones,
pero no puedo comer un solo grano', se quejó ella. Baba le contestó en malayalam: `Es el
resultado de tu karma pasado', y le pidió a Rao un vaso. ¡Cuando Baba lo sostuvo en Su
mano, éste se llenó de un líquido de color rosa! Se lo dio a la viuda y le dijo: `Toma esto
tres veces diariamente, durante tres días, después podrás comer cualquier cantidad de arroz'.
"Ramesh Rao, el primo de Mohan, que visitó Manjeri poco después de este
incidente, escribe: `Había un escéptico entre ellos. Baba lo sabía, por lo cual,
juguetonamente, le pidió a Ram Mohan Rao que trajera unas tijeras y le pidió al hombre
¡que le cortara al menos un pelo de Su cabeza! Ese hombre lo intentó varias veces pero no
pudo, a pesar de que Baba hizo que trajeran otras tijeras más grandes. Así, aquel hombre
inclinó la cabeza y se alejó sin decir palabra'.
"En esa ocasión, Baba cantó en total cuatro bhajans (cantos devocionales) y les
solicitó a los presentes que también cantaran, repitiendo en coro después de El. Estos
fueron `Om Bhagavan', `Pahi Pahi Gajana', `Shiva Shiva Shiva' y `Omlcara nriya Sai Ram'.
"Vimos el rosario de pequeños caracoles dice la carta de mis amigos . Es como
los que se consiguen en Kanyalcumari. Cada caracol no es más grande que una semilla de
pimienta, blanco con puntos de color café. Tiene 108 cuentas creadas y regaladas por Baba;
nosotros lo vimos. El vibhuti se ha acumulado sobre las cuentas. También examinamos el
rosario de rudraksha. Baba les dijo que hasta que pudieran ensartar las cuentas en un hilo de
oro, deberán mantenerlo sobre la foto. Baba también creó una copa de metal en forma de
campana con boquilla, del tamaño de una naranja, y se la entregó a Sailaja. Asimismo creó
una pañoleta de seda con borde de hilos de oro y, cuando se la entregó a la chica, le pidió a
Rao que le confeccionaran una chaqueta para ella. Baba dio vibhuti y polvo de Icumkum
adicional a Rao, el cual produjo en ese instante, para que lo pusiera en manos de "Calicut"
(refiriéndose a Ramesh Rao, el primo que vivía ahí).
"Baba partió a las once de la mañana del día 13, diciéndoles: `Tengo que cumplir
con un programa en ICalahasti'. ¡Ellos no sabían entonces que ICalahasti estaba a unos 32
Kilómetros de Venlcatagiri! Estaban muy tristes debido a su inminente partida, como para
preguntar dónde quedaba ese lugar. El les dijo: `No es necesario que nadie venga conmigo',
¡cerró la puerta detrás de Sí y desapareció!

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"La segunda visita fue un jueves. La señora Rao tenía miedo de aproximarse a la
casa porque vio luces encendidas. Rao entró y vio a Baba en el cuarto de oraciones, sentado
y recostado en la pared.
"Baba le preguntó en tamil: `¿Te asustaste al verme? Vine a cantar bhajans con
ustedes', le aseguró. Rao había llevado unos dátiles secos del mercado y Le dio a Baba el
plato para que los distribuyera; pensó que sólo El podía hacer que fueran bastantes para
todos los presentes. Baba entró en la cocina y protestó por el Ichir que se estaba
preparando, pues no gustaba de ese platillo dulce. `Esto es suficiente para seis', dijo. Ellos
habían cocinado para dos; sin embargo, después de la cena había suficiente comida para
cuatro más¡. A la mañana siguiente los esposos lo compartieron como algo sagrado! En la
noche, antes de irse a Su habitación, Baba retiró Su foto del cuarto de oración y la colgó de
un clavo en la recámara, diciendo: `Déjenla ahí'. También de esa foto están fluyendo ahora
grandes cantidades de vibhuti.
"Rao se asomó por una rendija de la puerta para ver si Baba dormía bien, pero Lo
vio sentado la mayor parte del tiempo, `absorto en sus pensamientos', como en ensueños.
"A la mañana siguiente, Baba se bañó y se dispuso a desayunar. Cuando la señora
empezó a preparar los `platillos de fiesta', Baba notó su entusiasmo y le previno que podría
partir sin comer nada e insistió en que sólo le deberían servir los alimentos cotidianos. Les
narró la aventura de Shanlcara, que cuando era joven fue atacado por un cocodrilo (maya)
en el río Turna (Brahma) y se salvó mediante la renunciación (sanyas). Les habló también
de Sai Baba y Dios en la forma de Subrahmanyam o Murugan. En este punto Baba creó una
placa delgada de oro, dibujó en ella con Su uña la imagen de Subrahmanyam sobre un pavo
real, la enrolló y le indicó a la esposa de Rao que la usara colgada e( cuello, dentro de un
cilindro de oro que debía conseguir después. El dijo graciosamente: `¡Lo siento, no tengo
oro!"'
Esta es quizá la narración más impresionante, detallada y auténtica acerca de la
milagrosa ubicuidad de Bhagavan Sri Sathya Sai Baba.
Baba aparece en sueños para consolar, dar consejos, aliviar e instruir. Menciona
con frecuencia que las personas Lo pueden ver en sueños sólo cuando El lo desea. Un
funcionario de una corporación de seguros de vida buscaba desesperado cierto documento
que, según le decían, había sido destruido en la oficina postal, pues sólo los conservaban
durante seis meses. Baba le informó en un sueño que aún estaba intacto. El comisionado
fue con el funcionario de correos, le habló de aquel sueño y obtuvo el documento
requerido. ¡No había sido destruido!
En un sueño, Baba despertó a una profesora de la escuela del pueblo de Tumkur y
le dijo que abordara el próximo tren hacia Bangalore para que pudiera recuperar sus joyas,
las cuales estaban en poder de una persona que partía a Bombay a las ocho y media de la
mañana.
Le he oído decir: "¡Pobre hombre!, cuando se fue me rogó tener mi darshan al
menos en sueños. Le voy a dar esa oportunidad", o manifestar: "Dile a tu hijo que voy a
aparecer en sus sueños el jueves próximo". El me ha indicado que les preguntase a ciertas
personas: "¿Vio usted a Baba en sueños anoche?". Ciertamente, ellas habían tenido la
experiencia de un sueño inolvidable, en el cual Baba les había concedido su darshan y
bendiciones. El ha iniciado a diversas personas en las disciplinas espirituales, mediante la
enseñanza otorgada en sueños. Ha enseñado nuevos bhajans a muchas personas y cuando
éstas llegan a Prashanti Nilayam les pide que los canten. Aconseja y orienta durante los
sueños; opera furúnculos y tumores de ojos, oídos o lengua. El paciente sueña que Baba lo

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está operando con un bisturí y el sueño se hace realidad. ¡Como aquéllos que se fueron a
dormir con sus agudos dolores y se levantaron felices, libres del tremendo mal!
Escuchen la experiencia del doctor V. D. ICullkarni, oriundo de Chadchan, distrito
de Bijapur. Escribe lo siguiente el 2 de noviembre de 1961: "Una señora musulmana de 60
años, Baduma Kasim, que sufría de pulmonía doble, fue internada en mi clínica el mes
pasado. Cuatro días más tarde, después de examinar a todos mis pacientes y saber que todos
estaban evolucionando bien, me fui a casa alrededor de las ocho de la noche. Sin embargo,
el hijo de esta señora llegó corriendo a buscarme a medianoche, y con gran prisa nos
dirigimos hacia la clínica, sólo para encontrar que el corazón de la señora estaba fallando.
Le administré coramina oral e inyectada y esperé durante una hora a su lado, pero fue inútil.
El hijo empezó a llorar de desesperación.
"Regresé a casa a la una de la madrugada, me di un baño y me recluí en el oratorio
y frente a la foto de Bhagavan Sri Sathya Sai Baba, recité sus 108 Nombres y oré: `Todos
mis esfuerzos han sido en vano; lo único que me resta es rendirme a Ti. Ahora es Tuya la
victoria o la derrota, la fama o el descrédito; en Tus manos está la posibilidad de que
sobreviva'. Después me dispuse a dormir, pero el insomnio hizo presa de mí, y antes de que
saliera el Sol me levanté para dirigirme a la clínica y, ¡oh sorpresa!, encontré a Baduma
sentada. `¿Qué pasó anoche?, ¿vino alguien?', le pregunté. `¡Sí! me respondió . Alguien
que tenía pelo a la afro se sentó aquí, en esta cama, cerca de mi almohada; me puso las
manos debajo de las orejas y me dio una suave palmada en la cara. Así fue como después
pude levantarme y sentarme'. Le mostré una pequeña foto de Sathya Sai Baba que traía
conmigo. `¡Sí, ésta es la persona!', exclamó. ¡Cuán afortunada es esta señora, al haber
obtenido un préstamo de vida a través de su toque!", escribe el doctor ICulkarni.
Existen muchos casos en los cuales Baba ha aparecido y aplicado vibhuti (ceniza
sagrada) en la frente del que duerme o de algún paciente inconsciente y que al despertar
descubre la mancha de ceniza. O, como en la experiencia que describe Swami
Abhedananda de 75 años de edad la aparición puede llevar un mensaje: "Alrededor de las
cuatro de la mañana del 28 de diciembre, cuando aún estaba acostado, melancólico y
lamentándome por mi situación, sentí un repentino golpe un tanto fuerte en la cabeza; me
levanté y prendí las luces. Para sorpresa mía, pude ver una imagen brillante de Bhagavan
Ramana Maharshi que se convertía en la de Bhagavan Sathya Sai Baba, apareciendo
separadas durante unos momentos, pero fundiéndose después en una deslumbrante columna
de luz que duró unos segundos. ¡Sentí que había tenido la visión de mis dos benévolos
gurús! Mientras permanecía en ese feliz estado mental, escuché una voz (en esos momentos
desconocida para mí, aunque después comprobé que era la de Sathya Sai Baba) que me
hablaba en telugu: `¡No te inquietes, no medites!, sólo observa la mente, esto hará que
desaparezca. ¡Obsérvala!, y date cuenta de que el que observa es Conciencia pura. La
Conciencia absoluta y abstracta es el Ser, Sat Chit Ananda (Ser Conciencia
Bienaventuranza). Tú eres Eso. Esta es la paz que no conoce otra condición. Esto es lo que
tú buscas con fervor; mantente firme. La bienaventuranza eres tú mismo. Tú lo sabes por
intuición. El golpe que te di fue para revelarte este secreto: ¡observa!'. Empecé a seguir las
instrucciones desde ese momento en adelante".
El asevera con frecuencia, en telugu: "Bhagavan es una presencia viviente; Yo
estoy con ustedes, ante sus ojos, a sus espaldas, a su lado, en sus hogares". Baba le escribió
a Charles Penn: "Date cuenta de que siempre estoy contigo, impulsándote y guiándote. Sé
también que tú tienes conciencia de esto; vive siempre en la presencia constante". Charles
Penn recibe lecciones de Baba durante la meditación; él nos relata: "Mi maestro Sai Baba

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me dijo: `Cada vez que tiendas la mano, tiéndela hacia El'. Yo le escribí a Baba y le
agradecí la lección. En respuesta, El me explicó el significado de lo que me había dicho: `Si
tiendes la mano para ayudar, para servir, para consolar, para animar a los demás, la estás
tendiendo a Dios. Como Dios está en cada persona, usa todo tu talento para servir a los
demás; ésa es la mejor forma de ayudarte a ti mismo"'.
Charles Penn, de Los Ángeles, es capitán de la Patrulla Aérea Civil, perteneciente
a la Fuerza Aérea de los Estados unidos, una organización voluntaria cuya función básica
consiste en rescatar a los pilotos con problemas de aterrizaje. Durante una búsqueda de
pilotos extraviados, Penn vio a Baba sentado a su lado, y así supo que El lo guiaba. "¡Penn,
no necesitas ir viendo hacia afuera!, Yo lo haré por ti", fueron las palabras que escuchó, las
cuales lo convencieron de que no erg sino un instrumento en Sus manos. "Esto me dio una
sensación de impavidez en medio de h; tormenta de granizo, mientras atravesaba los picos
de las montañas nos confesó . La gasolina estaba a punto de agotarse; pero como Baba
seguía a mi lado, así que sereno y con gran concentración logré aterrizar. Después de cargar
combustible emprendí otra vez el vuelo."
¿Acaso no dice siempre Baba que la distancia no es un obstáculo en su camino? Si
alguien tiene fe y amor, Baba estará siempre con él para cuidarlo.
"Aquí, a 17.000 kilómetros de distancia escribe Hilda Charlton desde Nueva York
, ¡una persona que nunca había visto a Baba en Su forma física, se curó y siente siempre la
presencia de Baba junto a ella!". Para Baba no hay extraños, El está en todos. Mary
Simpson fue operada dos veces, sin éxito, de coágulos en los pulmones debidos a sus
siempre congestionados y dilatados bronquios. Cuando era conducida a casa, el doctor le
dijo a su hija: "Siento mucho que su madre salga del hospital en peores condiciones que
cuando ingresó". Sin embargo, tuvo la suerte de conocer a Baba y conseguir una foto de El,
además de cierta cantidad de vibhuti. Cuando Le oró, Baba se apareció ante ella y la inundó
de una viva sensación de bienestar. Después de unos días, el doctor le dijo: "No puedo
creerlo, esta mejoría es un milagro".
Siempre que Baba lo decide, o nuestra voluntad logra el contacto con la Suya, se
trascienden las leyes de la naturaleza; sólo así lo impredecible ruede predecirse. Un niño de
tres años de edad fue atropellado y lanzado a una distancia de seis metros por un auto de la
comitiva, en ICharagpur, Bengala Occidental. Con el cuerpo ensangrentado, fue conducido
al hospital. Cuando recobró el conocimiento, el niño le dijo al doctor: "No se preocupe,
doctor, ¡Sai Baba me levantó! ¡El me sostuvo de la mano!". No había fracturas ni heridas y
fue dado de alta al tercer día.
Un oficial de la Hindustan Aeronautics, en Bangalore, fue internado en un hospital
con una severa tromboflebitis y embolia pulmonar, además de una probable tuberculosis; su
estado se tornó tan grave que le fueron retirados los tubos de oxígeno. Los parientes y
amigos estaban esperando tras la ventana, en el corredor. El paciente vio a Baba de pie a un
lado de su cama y oyó que le decía: "No tengas miedo, vas a sanar y serás un hombre
nuevo". Desde ese momento inició su mejoría. ¡Los médicos del Hospital Victoria estaban
maravillados! Más tarde, cuando fue llamado a una entrevista en Prashanti Nilayam, Baba
le dijo: "Así que volviste a nacer?"
El crujir de la túnica de seda de Baba, el tacto de Su suave cabello, el leve toque de
Sus ligeros y adorables pies en el suelo, Su cristalina voz, los destellos de luz de Sus ojos,
la sagrada fragancia de Su presencia, han servido para indicarles a muchas personas que
Baba ha venido a curar y a reconfortar.

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No pronuncia una sola palabra que no tenga algún significado. Baba le dijo tres
veces "Está bien" a la señora Som Dutt Khera, de Calcuta, cuando ella Le imploraba en
Madrás que visitara su casa. Vio claramente Su imagen en su casa en tres ocasiones y se
llenó de emoción al comprobar que aquella promesa se cumplía.
Cuando Sri Raghavan, inspector de salud en Malavalli, llegó hasta Baba y le rogó
que curara a su esposa, la cual padecía osteoporosis crónica y fracturas en la pelvis, Baba le
dijo: "No te desesperes, enyesarla durante años está fuera de tu alcance, yo la curaré así:
tac, tac, tac". Baba chasqueó tres veces sus dedos para reafirmar lo dicho. Cuatro meses
después, una madrugada, Baba apareció ante aquella mujer y le ordenó que se levantara.
Ella cayó a Sus pies y El le palmeó la espalda consolándola con tiernas palabras. ¡La
enferma oyó dentro de su cuerpo algo parecido a un "tac, tac, tac"! Pudo levantarse y
caminar; volvía a ser la de siempre.
j. P. Maru, oriunda de Bombay, escribe: "Alrededor de las cinco y media de la
mañana del día de Gurú Purnima (el dedicado a la adoración del Maestro espiritual), Sri
Bhagavan apareció en la residencia de la madre del señor Iyengar. Ella estaba desbordante
de gozo y Le rogó a Baba que permaneciera un poco más para poder despertar a sus nietos,
pero Bhagavan no estuvo de acuerdo. Caminó por el interior de la casa y colocó sobre un
plato de vidrio que estaba en el cuarto de oración, una pequeña cantidad de arroz con
azafrán que creó en ese momento; después desapareció".
En algunas ocasiones, Baba indica Su presencia por medio de otras señales. Reveló
Su presencia en el Shanti Kutir de Chaganlal, durante una sesión de bhajans, empujando un
banquillo para pies que se encontraba debajo de la silla especialmente colocada para Su uso
personal, aunque El estaba muy lejos, en Rajahmundry. ¡Los que estaban cantando bhajans
vieron que el banquillo se deslizó como si El lo empujara, tal como lo hace cuando se
levanta de la silla para dar Su bendición de pie, indicando así el término de los bhajans! En
Sirsi se formaron dos signos del Om en la tela que estaba sobre la silla, cuando El decidió
desde Prashanti Nilayam enviarles un mensaje a todos los ahí reunidos. ¡Para mostrar Su
presencia, en la población de Shimoga cayó a la vista de todos una pequeña guirnalda de
grandes jazmines que Le había sido ofrendada en ese momento en Mysore, a 340
kilómetros de distancia! En Jamnagar, Baba dio prueba de Su presencia con la aparición
repentina de un Om en Su foto, frente a las personas que se encontraban sentadas para
cantar bhajans. Sri Keshava Vittal, de Bangalore, escribe: "Cuando hice el comentario de
que El no había venido a mi casa como lo había prometido, Baba esbozó una sonrisa y dijo:
`¡Sí lo hice!, ano viste mis señales?'. Yo estaba muy emocionado por las tres huellas de
pies, todas del pie derecho, que había visto en casa el día que prometió que vendría, ¡puesto
que éstas fueron reconocidas por Baba como Suyas!"
Baba le dijo a M. S. Dixit: "Visitaré tu casa en enero". Dixit dudó respecto a si
merecía esa muestra de gracia. "Enero?, genero de qué año?", preguntó distraído. "El mes
que entra, a mediados de enero, sin falta" fue la respuesta. Baba puso Su mano sobre la de
Dixit y le repitió la contestación.
El 17 de enero, mientras la señora Dixit comía, oyó la voz de Baba llamando:
"Dixit, Dixit". Corrió hasta la puerta, pero no encontró a nadie afuera; regresó y terminó de
comer. De pronto, le pareció ver fugazmente el rostro de Baba asomándose hacia el cuarto,
se levantó y fue a la habitación contigua, pero no había nadie. Sin embargo, vio siete
huellas de pies, que iban desde la entrada hasta el cuarto de oración, en el orden izquierdo
derecho, izquierdo derecho y al final ambos, por un lado de la habitación. El contorno de
tódas ellas estaba marcado con vibhuti. ¡En unos cuantos días, el vibhuti de una de las

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huellas aumentó y llegó hasta cinco centímetros de altura! Miles de personas la vieron
durante meses hasta que desapareció; sabían que aquello tan insólito era producto de la
voluntad de Baba.
De esta manera, Baba cumple Sus promesas de estar con nosotros. El es el más
amoroso guía, el más querido compañero, el más cercano pariente, el padre más afectuoso,
el más sabio de los maestros.

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CON LAS ALAS ROTAS

Cuando este dador de vida, Sathya Sai Ganga, desvía su camino hasta una prisión,
los huesos muertos reviven, las plantas secas echan brotes y el brillo del Sol disipa la
tristeza. Benditos aquéllos cuyas iniquidades son olvidadas, a quienes el Señor no les
imputará ningún pecado. En la prisión de Andhra Pradesh imperan la desolación y la
crueldad; sin embargo, no se encuentra lejos de la gracia de Dios. Baba les envió un
mensaje a los prisioneros, cuando ellos se lo pidieron. Pero enterémonos a través de la grata
experiencia de un prisionero: "¡Somos verdaderamente unos pecadores, pero nuestras vidas
se han iluminado de esperanza, gracias a algunas acciones meritorias aisladas que
casualmente realizamos en alguna vida pasada; por ellas nos hemos vuelto dignos de recibir
tu gracia! En verdad, si alguien puede declararse afortunado en el mundo, esos somos
nosotros.
"Estamos muy orgullosos de esto, pues no es un hecho común que el manantial de
Tu misericordia haya empezado a fluir hacia estos hombres que han dañado a la sociedad y
están sufriendo un merecido castigo. Te imploramos que nos concedieras Tu darshan y Tus
bendiciones. ¡Nos escribiste, impulsado por Tu vasta misericordia, que nos elevarías con
Tu darshan, sparshan y sambhashan (ver, tocar y escuchar a un gran personaje) en
Puttaparti!
"El sabio Narada bendijo a Savitri, sobre quien había caído la desgracia de la
viudez, con las siguientes palabras: 'Que continúes casada durante mucho tiempo', y así,
ella fue capaz de rescatar a su esposo desde los dominios de la muerte. Nosotros también
hemos aprendido, a través de la condonación de la sentencia de muerte de Kalpagiri, que
Tu palabra se ha vuelto verdad, que ella no conoce la derrota."
La referencia a Kalpagiri en esta carta nos recuerda una página de la vida real, que
merece ser escrita en letras de oro. Kalpagiri cometió un horrendo asesinato y logró escapar
de la policía de la localidad; huyó hacia los Himalayas y precisamente en las puertas de
esas regiones sempiternas del alma, vistió las túnicas ocres de monje y vagó de un
dharmasala a otro, para tratar de acallar los remordimientos de conciencia cantando el
Nombre de Dios. Vivió así cuatro años, tratando de huir de sí mismo e internándose en la
gloria del bosque y el silencio de su entorno. Encontró a muchos santos, sabios, aspirantes
espirituales (sadhakas) y monjes, pero la duda lo acosaba la mayoría de las veces, pues
ignoraba si también ocultaban la maldad bajo la vestimenta de un hombre piadoso. Leyó
muchos libros sagrados y entabló discusiones acerca del papel de la devoción, el
conocimiento y el karma para liberar al hombre de su esclavitud y se convirtió en un
experto en la dialéctica de la no dualidad. Decidió que podía aventurarse sin peligro hasta
los lugares donde era conocido, así que extendió su peregrinaje hasta Simhachalam,
Thirupati, Kanchi y Rameshwaram, en el extremo sur de la India. De allí se dirigió a
Madura¡, Srirangam, las colinas de Chamundi y Melkote, y cuando (legó a Bangalore oyó
hablar de Puttaparti y de que un nuevo Shirdi había surgido en las dos últimas décadas.
Abordó el trena Guntakal, se bajó en Penukonda y un autobús lo (levó hasta Prashanti
Nilayam.
Baba llamó a entrevista al sanyasin (renunciante). El es el Omnisapiente y nada
pueden ocultarle ni el tiempo y el espacio o los subterfugios del hombre. Le reprendió por

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haber escapado a las consecuencias de sus acciones, lo cual nunca podría lograr con éxito.
Cuando estaba en Shirdi, en su anterior cuerpo, Baba le dijo a Shama en una ocasión: "Las
deudas, la enemistad y los asesinatos tienen que pagarse, pues de ellos no es posible
escapar". Por lo tanto, le preguntó Baba a Kalpagiri: "¿Para qué posponer hasta otro
nacimiento el dolor que debes sufrir por ese crimen?". Le hizo ver que aquellas vestimentas
ocres se convertirían en deudores cuyas deudas no han sido saldadas. Baba subió a sus
habitaciones y trajo ropas blancas para que I<alpagiri las usara en lugar de las de
renunciante. Baba le ordenó que se entregara a la policía y confesase su crimen, le dio
dinero para el viaje y cuatro paquetes del precioso prasadam de vibhuti. Sai le aseguró:
"Ve, haz tu declaración y soporta con alegría cualquier castigo que te impongan. Yo te
prometo que no te colgarán; tu cuello usará un japamala que yo mismo te colocaré cuando
regreses conmigo, después de haber cumplido tu sentencia".
Kalpagiri salió de aquel cuarto como una serpiente que ha abandonado su piel
vieja y luce una nueva. Había un brillo en sus ojos, un vigor en su voz y una ligereza en su
paso que no existían esa mañana. El pensó: "Baba debe ser el Señor mismo" y decidió
obedecer Sus mandatos y salvarse, antes que huir y caer preso en la red del castigo y el
renacimiento.
Esa noche, cuando viajaba en un atestado tren, vio a un hombre retorcerse de
dolor, apretándose con las manos e( abdomen; no pudo menos que compartir con aquel
hombre uno de los paquetes de vibhuti que llevaba, y se sintió feliz al ver que el dolor había
cesado y aquel hombre dormía profundamente. Supo que la opinión que se había formado
acerca de Baba era correcta, por lo que confesó el crimen cometido, y la sentencia de
muerte que dictó el juez fue conmutada por el Presidente de la India por cadena perpetua.
Durante las semanas en que esperó la respuesta a la petición de indulto presidencial,
Kalpagiri les comentó a Chengappa su compañero de celda y a los demás prisioneros, que
había encontrado a la encarnación del Señor en Puttaparti, quien le había asegurado que se
le perdonaría y que le iba a dar un japamala cuando cumpliera con su condena y fuera con
El, libre de los remordimientos de conciencia por haber privado de la vida a un semejante.
La promesa se cumplió y la petición fructificó.
Naturalmente, los demás prisioneros estaban ansiosos por conocer el nombre y la
dirección, el esplendor y la gloria, la sabiduría y compasión de Baba, y Le escribieron
pidiendo Sus bendiciones, Su fotografía y libros acerca de El.
Las cartas de los prisioneros muestran la emoción que sintieron los reos de aquella
prisión cuando llegó un paquete con un mensaje de consuelo y ánimo por parte de Baba.
Después recibieron otras cartas de Baba y la prisión se convirtió en un paraíso de los
piadosos.
A continuación transcribo algunos párrafos de las cartas escritas por los
prisioneros:
"Hemos escuchado la lectura de Sathyam ShiVam Sundaram, capítulo tras
capítulo, y estamos impresionados por la grandiosidad de los sucesos que se mencionan."
"Las fotos del libro me robaron el corazón." "Colgué una foto en mi celda y, sin interrumpir
mis otros deberes, la adoro diariamente." "Soy una persona enferma que sufre de muchos
males. Estoy adornando su foto en el cuarto de bhajans lo más que puedo. Yo no puedo
hacer el trabajo que hacen los demás." "Durante los días de mi infancia, me deleitaba con
cantos religiosos y los rituales de adoración; ahora, ese hábito ha surgido nuevamente en mí
y todo el tiempo libre lo ocupo en sankirtan (canto de los Nombres del Señor) y
samaradhana (adquisición del equilibrio mental)." "Tal como usted me lo indicó, recito Su

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Nombre, escucho Su historia y asisto a los bhajans." Baba ha respondido y responde
siempre estas cartas. Otro escribió: "Cada carta que nos llega de Prashanti Nilayam es una
bendición; en verdad es como si el propio Beba conversara con nosotros".
Otro más escribió: "Soy un anciano. Mis hijos y mi yerno están también en esta
prisión y desde que tuvimos la oportunidad de compartir el néctar que Usted tan
bondadosamente nos envía, el sentimiento de que estamos pagando una condena está
desapareciendo rápidamente.
"Con la comida que ahora hemos obtenido, nuestros corazones están satisfechos y
libres; ya no se inclinan hacia ningún otro deseo. Qué más necesitamos? Tenemos Su
divina historia para leer en nuestro tiempo libre y Su foto para adorarla con rituales pero,
aun así, Señor, nuestros corazones anhelan más; perdón por nuestra humildad".
El prisionero R. escribió: "Estoy ansioso de que mi mente, junto con mis sentidos
externos e internos, puedan servir a Dios. Por lo tanto, ya sea sentado o caminando, al ver u
oír, trato de dedicarle todos mis momentos a Dios. ¿Por qué tendrían que estar ociosas estas
manos? Estoy escribiendo el nombre de Rama y pretendo llegar a diez miIlcnes. Todos los
días venero las sagradas imágenes de Dios con incienso y oraciones; tales mi rutina diaria.
Hace poco tiempo que Su sagrado Nombre fue plantado en esta cárcel y muy pronto
surgieron los primeros brotes; actualmente está creciendo majestuosamente, lleno de flores
y frutos. Yo también disfruto de la frescura que brinda la sombra de ese árbol. Mi alegría es
indescriptible. La carta que Usted nos envió el otro día nos hizo sentir afortunados, al
disfrutar de tan enorme dicha y nos trajo a la memoria la historia de Viswavirat
Virabrahmendraswami, de hace cuatro siglos".
El espejo limpio refleja una imagen nítida y el arrepentimiento calma las pasiones.
La enredadera de la devoción al Todopoderoso brotó en los corazones de muchos presos, y
sus ramas se han abrazado ahora sobre Baba.
El reo S. N. les habló a sus compañeros acerca de Baba, a quien había visto y oído
en Hyderabad: "A partir de ese día, he estado adorando Su imagen ubicada en mi corazón",
escribió. Este preso se convirtió muy pronto en un fructífero centro de información e
inspiración. Por coincidencia, cuando Baba visitó Repalle, cerca de Guntur, para instalar la
estatua de Sai Baba de Shirdi, una persona que presenció la ceremonia pasó después
algunos meses en esa cárcel, donde describió la escena y el entusiasmo de los miles de
personas reunidos cuando Baba, frente a la multitud, creó con un simple giro de Su mano
una estatua de oro del Avatar de Shirdi. Esta persona narró muchas historias emocionantes
acerca de la gloria de Baba. Los prisioneros sentían que el propio Baba había propiciado la
visita de ese hombre a Repalle, para que así su grupo de devotos pudiera saber más de El.
Cierto día, en Shirdi, Baba le dijo a Hemadpant: "Mira ese árbol de mangos en
flor. ¡Sería una espléndida cosecha si todas las flores que ves dieran fruto! Pero esto es
posible? No; la mayoría cae marchita, o los frutos tiernos o verdes caen también. Esto es lo
que les sucede a aquéllos que acuden a este lugar".
Sólo Su gracia puede salvarnos de la caída; por lo tanto, tenemos que orarle para
que nos otorgue Su gracia y obtenerla mediante nuestras virtudes y la disciplina espiritual.
Sathya Sai Baba ahora nos asigna un papel más alentador. El dice: "Cuando el Sol sale y
brilla, no se abren todos los botones de los lotos en los lagos y estanques de la tierra; sólo
los que están listos florecerán, el resto tiene que esperar su tiempo. Sin embargo, todos
están destinados a florecer, todos deben cumplir con ese destino; no hay por qué
desesperarse".

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Al reflexionar sobre las implicaciones de estas palabras comprendemos por qué
algunos prisioneros cayeron lentamente en la indiferencia y se sintieron satisfechos con las
esporádicas misivas de Baba. Sin embargo, entre los que se aferraron a los divinos pies a
partir del momento en que Kalpagiri dio a conocer a la divinidad dentro de los muros de
aquella prisión, Chengappa merece una mención especial, pues su historia nos recuerda al
torrente de las montañas que llega a las planicies y desemboca finalmente en el mar
después de formar muchas cascadas altas. Su carta revela un intenso anhelo por la
realización espiritual: "Surgió una pequeña diferencia de opiniones entre mi esposa y yo,
por lo cual decidí que ella ya no debía estar más tiempo sobre la tierra y resolví acabar con
mi vida y la de ella. La apuñalé cuando dormía y después me envenené. Mi mujer murió,
pero la muerte no quiso llevarme, pues sólo sentí una sensación de ardor en la boca, pero
nada grave me aconteció. Decidí que debería morir rápidamente, así que me abrí las
entrañas con el cuchillo del que aún escurría la sangre de ella y me desplomé. Recobré
e( conocimiento en el hospital al que la policía me había llevado. Ahí me cosieron la
tremenda herida y me dejaron `completo'. Más tarde, cuando estaba en la cárcel de
Rajahmundry, los médicos tuvieron que abrirme el vientre otra vez, y después de unos
años, me operaron una vez más, con el fin de reparar el daño de las operaciones previas. Lo
sorprendente fue que sobreviví a todas esas desgracias. Llegué a la conclusión de que Dios
me estaba permitiendo vivir, quizá porque planeaba un buen futuro para mí, cuando pudiera
hacer alguna actividad para El o para aquéllos que El escoge. Por lo tanto, le ofrecí mi
cuerpo, corazón y alma. Desde entonces me siento extremadamente feliz, pues vivo cada
momento con la conciencia de que tengo la gracia de Dios.
"Los amantes de Dios son mi familia y mis amigos; los sabios, mis más queridos
compañeros. He perdido todo interés en mis anteriores amigos y familiares, pues he logrado
tenerte a Ti, Baba, el Señor que ha llegado a la Tierra para ayudar a personas como yo.
¿Qué más necesito? Coloqué Tu foto que me enviaste, frente al lugar donde me siento a
meditar. Cuando abro los ojos, Te veo; cuando los cierro recito Tu Nombre. Este es mi
ritual continuo; yo practico la disciplina espiritual de estar contigo, en Ti, por siempre. Dios
para mí, yo para Dios, ése es mi anhelo. Todo esto me proporciona una alegría ilimitada".
El está contento de que los doctores le hayan prescrito una dieta de verduras crudas y
granos remojados en agua, pues ésta es la comida pura (sátvica) que ayuda al aspirante a
lograr una adecuada meditación sin que lo perturben los pensamientos dinámicos o
agresivos (rajásicos).
Después de que Baba le escribió unas líneas, animándole a seguir aquella decisión
que había adoptado, Chengappa escribió: "Puse la carta frente a mis ojos y la apreté contra
mi pecho. Estaba yo tan feliz como lo debió de estar Sita cuando Hanumán colocó en sus
manos el anillo con el sello de Rama. Esto sucedió un jueves, mi día de silencio, por lo cual
no podía comunicarles mi gozo a mis compañeros. (Yo había leído en el Sanathana Sarathi
que Tú recomiendas guardar silencio los jueves). Leí las preciosas palabras sólo para mí.
¡Qué afortunado soy!"
Otros presos también estuvieron sujetos a esa divina alquimia, tal como lo indican
sus cartas. Un prisionero de setenta años de edad escribe: "Al igual que Ramdas, desde que
ingresé en esta prisión estoy dedicado a meditar en la imagen de Rama. Se me permite una
vez cada diez años ir a casa y ver a mi gente, a mi madre, hermanos y parientes. Mi madre
me dio la vida, me crió y pasó grandes sacrificios para hacerme un hombre; sin embargo,
yo sólo le he dado a cambio sufrimientos, al grado de ser incapaz de servirle ahora que está
anciana. Mi corazón está lleno del anhelo de llegara Ti y ser Tu siervo hasta que muera".

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Otro escribe: "Por haber cometido un crimen, mis dos hermanos y yo estamos
cumpliendo una sentencia aquí. Estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para fijar
nuestras errabundas mentes en Tus pies de loto. ¿Cuándo podrán ganar estos infortunados
seres la buena fortuna de obtener darshan del Señor de Parti?"
Otro prisionero escribe: "Desde el momento en que supimos de Tu divino Nombre
y leímos Tu historia divina, hemos mantenido Tu Nombre en nuestra mente en todo
momento; ese dulce diamante se ha convertido en nuestro compañero. La epístola que les
enviaste a los reclusos de aquí ha sido recibida con reverencia y muchos de nosotros la
hemos aprendido de memoria y la repetimos con frecuencia. Pasó de mano en mano y el
mensaje fue asimilado con ansiedad por todos los grupos que la leyeron y se deleitaron con
ella. En la prisa de leerla lo más pronto posible, antes que otros, el papel se partió en
pedazos; sin embargo, pegamos la hoja y la enmarcamos para que todos la puedan leer en el
cuarto de oraciones".
Los presos le escribieron a Baba y le pidieron libros, letras de cantos devocionales
y cuadernos para escribir el nombre de Rama continuamente, hasta totalizar millones. En
algunas ocasiones también hacían referencia a sus madres o hijos, con el temor de que
pudieran estar en desgracia.
En esos casos, Baba envió dinero por medio del correo a la dirección mencionada
y cuando se comprobaba que la dirección era correcta y se sabía que !as personas estaban
vivas, mandaba ropa y otros obsequios junto con cartas de consuelo, para reconfortarlos.
Voy a terminar esta narración de alquimia con una carta más, cuyo autor tuvo la
buena fortuna de tener la compañía de estos aspirantes espirituales (sadhalcas) inspirados
por Sai. Dice así: "Mi país natal es Nepal. Ya que Usted ha estado en los Himalayas, debe
saber que Nepal es un país muy religioso. Yo estoy purgando una pena debido a mis
acciones en el pasado y a mis grandes pecados. Sin embargo, no me quejo de mi actual
situación, pues estoy convencido de que esto es para mi propio bien. Usted escribió en una
de Sus cartas a uno de mis camaradas:
'Hasta Kamalanabha está sujeto al kashta (incluso el Señor de la creación del loto
en el ombligo ha tenido que sufrir miserias)'. Por lo tanto, ¿qué puede esperar un pobre
como yo?
"Desde hace algunos meses se está repitiendo Su divino Nombre y narrando Su
historia en esta prisión. Mi mente también se ha disuelto en ese torrente de devoción. Su
carta de hace unos días tuvo un efecto más profundo en mí que en muchos otros. Parece
escrita en especial para mí y que hablara acerca de mis problemas. Quién puede decir
cuándo Su gracia va a ser prodigada sobre alguien? Usted se ha instalado en mi corazón, yo
lo llamo mi Hrudaya Sai".
Baba también ha sido aceptado como guardián y refugio por algunos prisioneros
de las cárceles de Hazaribagh y Gaya, debido principalmente a la influencia de algunas
personas de idioma telugu que han cumplido sentencias ahí. Todos aquéllos que
descansamos mentalmente tan pronto un criminal es encarcelado y queda a buen resguardo
en alguna prisión, nos sorprenderíamos al saber que Baba está ahí, tras las rejas, curando
los corazones rotos, las mentes contritas, las conciencias en vigilia, a los inocentes que
sufren, los hijos conscientes de que han cometido un error y han decidido no reincidir. La
mayoría de los crímenes se han perpetrado debido a la pasión, a la ceguera derivada del
odio, al ataque de la ira, a la egoísta jactancia de la ambición y a la maldad nacida de la
ignorancia.

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Además, la ley actúa muy frecuentemente como si fuese un asno, como dicen
ellos; está formulada con muy poca consideración del dolor que destroza el alma de
aquéllos a quienes la injusticia golpea y de la deformación que sufren los sentimientos,
cuando los hijos viven en la ignorancia y en la enfermedad, en la bebida y el juego, y en la
perniciosa atmósfera de los hogares destruidos por el divorcio y el desorden. Baba nos pide
que evitemos la corrosiva influencia del cine en las mentes de los espectadores y con
frecuencia habla de la responsabilidad de los artistas, como músicos y dramaturgos, de
producir entretenimientos e inspiración positiva y sana para las nuevas generaciones. Baba
ha mencionado que el respeto que ahora se muestra hacia la astucia más que a las virtudes,
la falta de enseñanza acerca de las escrituras y de los Vedas en las escuelas, el mal ejemplo
de los mayores, que sin asomo de vergüenza se complacen en realizar actividades ilícitas
como defraudar en los negocios, adulterar comestibles, etcétera, son actitudes que propician
el crimen.
Al igual que una madre vierte amor en mayor grado sobre el hijo descarriado,
Baba es muy bondadoso con los criminales arrepentidos, y la luz que irradia sobre ellos es
una muestra de Su amor universal. El siempre insiste en que los infractores de la ley
confiesen sus delitos y enfrenten las consecuencias con valentía, resueltos a no volver a
cometer el mismo error. De hecho aconseja no pedir perdón. "Sean valientes, enfrenten los
resultados, sufran las consecuencias y aprendan a hacer acopio de fuerza. E1
arrepentimiento es suficiente compensación por el pecado; así que usen el tiempo de su
condena para arrepentirse y purificarse internamente", aconseja Baba.
Recuerdo a una persona que vino de Uttar Pradesh huyendo de las consecuencias
legales que debía enfrentar por haber dispuesto de fondos pertenecientes a la sociedad
cooperativa donde trabajaba. Baba le aconsejó que regresase a su pueblo y aceptara su
culpa. Le prometió que El suavizaría el castigo, siempre y cuando se arrepintiera
sinceramente. Este hombre no tenía suficiente valor para regresar a su pueblo, pero Baba
insistió en que debía hacerlo, así que partió con las bendiciones de Baba y con la tarea de
ser cada vez mejor.
El trabajo de rehabilitación que más le gusta a Baba es el de convertir metal común
en oro. En cualquier lugar que se encuentre o cualquiera que sea el tema de Su discurso,
Baba manifiesta ese propósito esencial. Por ejemplo, veámoslo en Brindavan, Whitefield,
donde reside por unas semanas cada año. Hilda Charlton, de Estados Unidos, nos escribe
acerca de su experiencia de esta alquimia:
"El aire se llena de una quietud, de una paz indescriptible, no disminuidas sino más
bien reafirmadas por Su voz, cuando Baba canta un bhajan o habla de la sabiduría de las
edades a aquéllos que reciben Su gracia. Cuando me levanté a las cuatro de la mañana para
caminar por el amplio jardín hasta el árbol que extiende su copa como un techo al final del
camino, experimenté un reconfortante silencio que trajo consigo un torrente de gozo. La
brillante Luna iluminaba muy bien el jardín. Contra el fondo del cielo se veían las siluetas
de los majestuosos eucaliptos, los frondosos laureles, la hilera de árboles ashoka, el rojo
brillante de los dorados mohurs y los arbustos de gardenias blancas.
"La estatua de I(rishna en el centro de la fuente me hizo anhelar la música de la
flauta que, creía, podría surgir en cualquier momento de Sus labios. Levanté los brazos
automáticamente en alabanza a la gloria de Dios, la cual se me revelaba por todos lados.
"En su plática de ayer, Baba nos dijo que la hora más adecuada para la meditación
es el bramamuhurta (tres a seis de la mañana). Meditar al abrigo de esos árboles, a la
intemperie, es un placer espiritual, pues quizás esto nos trae a la memoria los días de

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nuestras vidas pasadas, en los cuales meditábamos a la orilla del Ganges, en los valles de
los Himalayas. Baba nos dijo que es bueno hacerse el hábito de meditar diariamente en el
mismo sitio, a la misma hora y durante el mismo tiempo; por lo menos hasta que se alcance
un progreso notable. Baba también dijo: `La meditación interna es sólo un factor, la meta
debe ser obtener bienaventuranza (apanda) cada vez que respiremos, llenando cada instante
con la dulzura de Su Nombre. Este tipo de respiración (pranayama) debe convertirse en
parte de su ser mismo. Sólo de esta manera podrán iniciar el proceso del recto vivir'.
"Hoy es 1 ° de enero de 1965. Estoy recordando que Baba nos aconseja restarle
importancia a alguna fecha en particular. `Todos los días son día del gurú, no sólo los
jueves', afirma. Cada segundo es un nuevo principio y tiene que celebrarse como una nueva
oportunidad. El año nuevo que se inicia en un día específico es sólo convencional, una
creación de la mente limitante del hombre, el cual divide la infinitud de Dios en pequeñas
partes. Sin embargo, me encontré con muchas personas que llegaban al bungaló con
guirnaldas de fragantes flores. Se formó en el altar un bello macizo de flores blancas, rosas,
color naranja y solferino.
"Baba inició el día creando dulces `del aire' y distribuyéndolos entre los devotos,
mientras les decía: `Estos dulces llevarán alegría a sus vidas'. Creó una pequeña foto con
sólo un giro de Su mano y se la dio al señor B; después, volviéndose hacia la señora B, le
dijo en son de broma: '¿Celosa?'. Así que tomó de nuevo la foto, la puso en Su mano
derecha y palmeó rápidamente con las dos manos. En forma instantánea aparecieron seis
copias de la misma foto, una para cada uno de los que estábamos sentados frente a El.
"En el transcurso de la conversación, Baba levantó del suelo un pedazo de papel,
lo hizo bola y se lo dio al señor B. ¡Este encontró en su mano no una bola de papel, sino un
sabroso dulce, que al parecer era su favorito! De la misma manera, Baba hizo otra bola de
papel para la esposa, la cual también se transformó en dulce al contacto con la mano de
ella."
Estas pequeñas sorpresas, como El las llama, culminaron con e! milagro del Cm.
Una devota proveniente de Madrás traía consigo una joya en forma de Om que había
mandado hacer y la sostenía ante Baba para que la bendijera con Su divino toqué.. ¡El vio
la joya y se rio, diciendo que el Cm parecía más la cola de un mono! Evidentemente no le
había gustado el diseño del joyero. Baba le preguntó si quería que le corrigiera el Om o si
prefería una nueva joya con Su foto. Naturalmente, ella eligió la segunda opción.
Sosteniendo el Om en su mano cerrada, Baba lo sopló y cuando abrió la mano, vimos
asombrados que el Om había desaparecido y en su lugar había una medalla de oro de
exquisito diseño, con una foto de Baba en colores naturales, rodeada de diamantes y con un
pendiente de bellas perlas. "Esta es la recompensa por veintitrés años de oraciones
ininterrumpidas", le dijo Baba cuando colocaba la joya en su mano.
Los milagros de Baba son realizados con el propósito de inspirar, de fortalecer la
fe y de confortar. No obstante, el más grande es, indudablemente, el supremo milagro de
cambiar nuestra naturaleza, nuestro carácter, el cual es mucho más inspirador y enaltecedor
que la creación de joyas. En Shirdi, Sai Baba decía: "Les doy lo que desean, para que algún
día ustedes anhelen lo que yo he venido a darles". Y uno siente que así es con Baba
también: cada movimiento, cada palabra, cada acto (y cada acto del Señor no puede ser sino
un milagro), tiene un profundo significado que rara vez podemos comprender.
Yo vi un milagro de cambio de carácter, sumamente inspirador. Baba afirma que
El no produce los cambios desde afuera, sino que propicia que se manifieste la perfección
innata que yace latente en nuestro interior, oculta aun para nosotros mismos.

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Una señora inglesa llegó hasta Baba sin ningún anhelo espiritual y sin estudios
previos de filosofía o religión oriental. Andaba de paseo por el sur de la India y pensaba
estar sólo tres días, antes de continuar su viaje. ¡Sin embargo, al conocer a Baba y
vislumbrar Su gloria, ella canceló todo el itinerario y se quedó cuatro meses!
Esos meses fueron de completa dedicación y renuncia a sus anteriores hábitos,
gustos y aversiones. Nunca había meditado en su vida antes de llegar a Prashanti y no
estaba familiarizada con el yoga olas corrientes hindúes de pensamiento. Por esa razón,
quedamos impresionados cuando se impuso un programa de 24 horas diarias y se sometió
tenazmente a él. Se levantaba a las cuatro de la mañana para meditar, hubiera o no dormido
bien durante la noche. Ocupaba el resto del día leyendo, escribiendo, meditando, orando y
haciendo servicio, como barrer los patios de Brindavan o de Prashanti Nilayam.
Perseveró en su disciplina con sinceridad a pesar de que, además de los cambios
del clima y comida, fue atacada durante ese período de intensa práctica espiritual por
infecciones y abscesos muy molestos y con frecuencia dolorosos. Como resultado, ella
tenía que permanecer despierta durante casi todas las noches, pero aun así se mantuvo firme
en su determinación.
Su perseverancia y firmeza, al igual que su amor a Dios, fueron recompensados
por Baba: lentamente su meditación se volvió más tranquila y fructífera. Había un nuevo
brillo en sus ojos y un extraño encanto en su rostro, que no tenía antes. Sus actos serenos y
modestos la transformaron como Baba aconseja a todos convertirse en una persona sin
traza de egoísmo, cual si fuese una flauta con la cual Dios puede tocar la melodía de la
perfección.
Después de cuatro meses, partió provista de una apariencia completamente nueva,
una conciencia despierta y un deseo sincero de continuar su disciplina espiritual. Baba
asegura que si una persona le entrega todo su ser a Dios y medita en forma adecuada, en
tres meses puede obtener resultados muy estimulantes. Por supuesto, los logros dependen
de la fe firme y la disciplina constante.
Antes de que partiera, tuvimos el privilegio de presenciar un milagro de Baba.
Como ella se iba a casar en breve en Inglaterra, Baba le prometió un mangalasutra (collar
matrimonial), una joya que tenía que llevar puesta después de la ceremonia. Cierto día,
cuando estábamos sentados en grupo ante El, Baba tomó de una caja que tenía cerca una
hoja de árbol de betel y empezó a marcarle un diseño decorativo con el filo de la cucharita
de plata que sirve para esparcir cal sobre la hoja. A ciertos intervalos nos mostraba la hoja y
admirábamos el diseño que iba trazando ante nuestros ojos. No nos habíamos percatado de
que estaba diseñando mentalmente el collar para nuestra amiga.
De repente, al terminar el dibujo levantó la hoja y la sopló tres veces, ¡la hoja
desapareció y en su lugar apareció una de las más hermosas joyas matrimoniales que yo
haya visto! Era de oro y el significado simbólico que Baba le explicó a la afortunada era de
tal magnitud que siempre le recordaría su disciplina espiritual. Tenía tres rubíes de cada
lado, que representaban los tres gunas (características esenciales) del marido y la esposa,
los cuales debían armonizarse y cooperar. En la parte inferior, la joya tenía cinco rubíes, los
cuales les recordaban los cinco sentidos que habrían de estar bajo control. Justamente en la
parte superior contaba con dos rubíes, uno a cada lado, que simbolizaban al esposo y la
esposa. En la parte inferior de la joya principal había un pendiente de perlas, con una flor
de loto en el centro, hecha de piedras preciosas, para recordarles Prashanti Nilayam a los
dos, con su círculo de lotos justo frente al templo. Esta fue en verdad una encantadora

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recompensa por los días y noches de intensa disciplina espiritual (sadhana), pues ella no
había flaqueado un solo momento, durante esos cuatro meses.
Baba es insondable, incomprensible. Uno no puede entender con su limitada mente
lo que El es. Uno sólo puede confiar, creer, obedecer. Cuando permanecía ante El, absorto
en el asombro, Baba dijo: "Cada uno ve el mundo a través de lentes y su mundo es el que
percibe con ellos. Hay lentes de preocupación, lentes de odio, de envidia, de celos, de
codicia. Yo uso sólo lentes de amor; no podría odiar, aunque lo quisiera. El odio y la ira no
son parte de Mí, tampoco en Mí son posibles las enfermedades. Yo puedo reprender y
corregir, pero nunca odio, pues soy bienaventuranza y sólo bienaventuranza. Soy sabiduría,
bienaventuranza, paz (apanda, shan>`i); ésta es Mi naturaleza". Baba reconstruye al hombre
revelándole a cada uno el Sal interno que subyace en él. Ya sea para un prisionero recluido
tras los enormes muros de una cárcel o dentro de las gigantescas murallas de deseos
construidas por el ego, Baba es el liberador, el maestro siempre vigilante, que los acepta tal
como son y los conduce hacia el regocijo de la libertad.
Hilda Charlton, quien había vivido décadas en Ceilán entre monjes budistas y
había practicado yoga tántrico con gurús indios en Delhi, tuvo la suerte de oír acerca de
Shirdi cuando estuvo en Bombay, y durante su estancia en Shirdi se enteró de que la
encarnación actual de Sal Baba había venido para bendecir a la humanidad. Llegó a
Prashanti hace unos tres años y encontró aquí la realización de sus anhelos, un lugar donde
podía practicar sus disciplinas espirituales con la seguridad del éxito.

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¡INCREÍBLE! TODAVÍA!

La primera parte de esta biografía tiene un capítulo llamado "El mismo Baba", en
el cual se mencionan muchos hechos que nos convencen de la identidad y continuidad de
Sal Baba de Shirdi y Sal Baba de Puttaparti. Baba siempre se refiere a Sí mismo como Sai
Baba; el nombre de Sathya Sai Baba lo usa únicamente para evitar complicaciones
administrativas y legales con organizaciones e instituciones que han surgido alrededor del
"cuerpo anterior" y sus seguidores. Cuando el director del Shirdi Samst han (comité
responsable de las propiedades y las ceremonias de adoración en Shirdi, en donde yace "el
cuerpo anterior") titubeaba en comerse el vibhuti materializado por "el cuerpo actual"
(Sathya Sai Baba) porque temía cometer un sacrilegio, Baba le dio una señal para
convencerle de que los dos son lo mismo: ¡su foto colgada en la pared de la habitación en
Bombay emitió un destello de luz y la oscuridad de su duda desapareció!
¡Cuando Tidemann )ohanessen, de Noruega, estaba frente al templo de Shirdi, un
anciano apareció ante él y le dio una pequeña foto de Sathya Sai Baba y también un poco
de udi (ceniza sagrada usada por Sai Baba de Shirdi) y le indicó que viera al actual Avatar
en Bombay el día 13 de marzo! Nadie tenía la menor noticia de la visita de Sathya Sai Baba
a Bombay en esa fecha. Días después, el 13 de marzo, vio a Sal Baba en Bombay y éste lo
convenció de que El mismo le había dado esa información en Shirdi.
Sathya Sal Baba es la refulgencia, la majestuosidad, la compasión que anima todos
los templos en donde actualmente se adora a Sal Baba de Shirdi. Un sobrino de ICakaaheb
Dixit, uno de los devotos Sal del círculo íntimo de devotos en Shirdi (si es que podemos
hablar de íntimo y externo, en vez de fuertes y débiles) había escrito una canción de
plegaria a Sal Baba rogándole ser al menos ¡"Su portero"! Eso fue hace años. Ahora él es el
guardián de las puertas en Brindavan, Whitefield. Vive en una cabaña cerca de ese sitio y se
apresura a abrir cuando Baba llega de Madrás, Nilgiris o Prashanti Nilayam.
Cuando se le reza, ya sea como Baba de Shirdi o de Parthi, es Baba el que escucha.
La señora Batheja y su hija oyeron de Baba cuando estaban en Bangalore, de donde debían
continuar hacia Bombay después ir a Shirdi, pero decidieron tener el darshan de Baba antes
de proseguir su viaje. Como no podían obtener una entrevista y en pocos días debían partir,
Le gritaron a Baba cuando éste pasaba por la terraza del primer piso, solicitándole permiso
para marcharse. El me llamó, me dio unos paquetes de udi y me dijo: "Ve y dale esto a la
señora de Bombay y a su hija, que están esperando allá abajo y añadió : Ellas trajeron una
pieza de tela para mí; diles que se la pueden llevar como prasad de mi parte para
confeccionarse ropa". Cuando les transmití aquello, se quedaron sorprendidas. La pieza de
tela que traían, cuidadosamente empacada en una caja, era para una ofrenda en el santuario
de Shirdi, la cual debería ser extendida sobre la "tumba", pero como Baba la había
aceptado, dijeron emocionadas: "Ya no iremos a Shirdi, aquí es Shirdi y esta ofrenda ha
sido aceptada y devuelta a nosotras como alimento bendito (prasadam)".
El Sal Satcharita, escrito por Govinda Raghunatha Dabholkar, con las bendiciones
de Sal cuando El se encontraba en Shirdi, ¡hace alusión a Sal Baba de Shirdi como "Sathya
Sai". Este libro narra la historia de Sal de Shirdi como Sathya Sai Katha (la historia de
Sathya Sal); también describe un Sathya Sai Vratha (código de la verdad), título en el cual
Sathya es la abreviatura del nombre Sathyanarayana de la actual encarnación. Después de

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recuperarse milagrosamente de una enfermedad, por la gracia de Sal Baba de Shirdi,
Bhimaji Patel celebró varias ceremonias en acción de gracias. Lleno de gratitud y
veneración, en vez del usual Sathyanarayana Vratha observó el Sathya Sai Vratha. En vez
del Sathyanarayana Katha, que tenía que ser leído después del Vratha, recitó el Sathya Sai
Katha. Sal Baba de Shirdi tuvo que ser el morador interno de Bhimaji, pues lo impulsó a
nombrar el Vratha y el Katha de esa manera, llevado por la voluntad de sugerir hechos
futuros. Pues, ¿no es cierto que Sal Baba en Shirdi dijo una y otra vez: "Bendito aquél que
me reconoce como morador de los corazones de todos los seres"? De hecho, El sabía el
pasado, presente y futuro, tal como lo afirmó Dabholkar, después de haber presenciado y
registrado muchas pruebas.
¡Hace diez años, un habitante de Maharashtra compuso un poema acerca de Baba
de Shirdi en el cual lo caracterizaba como Sathya Sal! El año pasado, él supo de Baba al
leer el primer volumen de esta obra. Luego llegó a Prashanti Nilayam atraído por el
Nombre que había llegado hasta su pluma en forma inadvertida; me dijo que la continuidad
de los dos Sal se confirmaba con el último incidente de la vida del primero y el primero en
la vida del segundo. Sal Baba de Shirdi apareció ante 'Das Ganu la madrugada del 16 de
octubre de 1918 y le dijo: "La mezquita se ha derrumbado, ahora Me marcho; sólo he
venido a informarte esto; ve pronto hacia allá y cumple Mi deseo: coloca flores en Mi
tumba". Das Ganu hizo lo que se le indicó. En 1940, cuando Baba anunció que había
venido de nuevo a reanudar Su trabajo y cuidar a Sus devotos, Pedda Venkapa Raju le
solicitó al hijo que hacía tal declaración lo siguiente: "Muéstranos una señal para
convencernos de que tú eres el mismo Baba". El muchacho pidió que le dieran unas flores,
¡las flores que El le dijo a Das Ganu que pusiera en su tumba, cuando dejó Shirdi! Arrojó
las flores al suelo y éstas al caer formaron por sí mismas las palabras Sai y Baba. Para
quienes puedan seguir las huellas y las pistas de la Divinidad, ésta es una significativa
coincidencia.
En el festival de Vijayadasami de 1916, cuando alguien le dijo a Sai Baba en
Shirdi: "Hoy es el día de SimoIlanghana", El sorprendió a todos al responder: "Sí, también
es el día de mi Simollanghana". Simollanghana quiere decir el acto de cruzar las fronteras
de un reino a otro. En la antigüedad, los reyes reunían a sus ejércitos, los equipaban,
efectuaban ritos de adoración y propiciación el día de la víspera de Vijayadasami y
cruzaban sus fronteras para invadir los reinos vecinos, ávidos de lograr la victoria (vijaya).
Esto era durante el décimo día de Dasara, el décimo día de la mitad luminosa del mes
Aswija.
¿Qué fue exactamente lo que quiso dar a entender Sai Baba cuando dijo:
"Vijayadasami es el día de mi SimoIlanghana"? ¿Qué frontera estaba por cruzar y hacia
cuál estado se dirigía? El abandonó el cuerpo en Vijayadasami, tal como lo predijo, y le
anunció a Das Ganu a la mañana siguiente, cuando se le apareció: "Me voy de Shirdi ahora;
los vendedores de aceite y los tenderos me molestan mucho". Así, abandonó Shirdi y cruzó
de un estado a otro, de Maharashtra a Andhra Pradesh. ¡Ese fue el Simollanghana!
Según Saheb Dixit, le manifestó que aparecería como un niño de ocho años.
(Sathya Sai Baba ha dicho que en su cuerpo anterior le anunció a Dixit que regresaría
después de ocho años y no como un niño de ocho años). El volvió a nacer en Puttaparti, en
1926, ocho años después de ese Vijayadasami. En su octavo aniversario, Sai se reveló
como un niño divino, con una vida milagrosa por delante, cuando provocó que uno de Sus
maestros se quedara pegado a su silla hasta que a su vez le permitiera bajarse del banquillo

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donde le había ordenado permanecer de pie, como castigo. Esa fue la primera señal del
nuevo advenimiento de Sai en la forma de "un niño de ocho años".
Existen personas que limitan la voluntad todopoderosa de Dios y aseguran que Sai
Baba no pudo haber entrado en un cuerpo humano después de haberlo abandonado, como si
ellas fueran las que dictan las leyes para el Absoluto Eterno. Una de esas personas me
escribió una carta desde Madrás, repitiendo este argumento; cuando recibió mi respuesta,
quedó tan firmemente convencida, que apoyaba la identidad, la continuidad y el
advenimiento con un nuevo argumento. El Bhagavad Gita dice que el Señor declaró que
quienes abandonan su cuerpo cuando la mente está perturbada, por la noche, durante la
parte oscura del mes o durante los seis meses en los cuales el Sol está en el hemisferio
austral, es decir, los seis meses de su trayectoria en el sur el sendero de los manes ,llegan a
la región lunar si son yoguis. Después de un tiempo tienen que regresar de ahí a la Tierra y
nacer como humanos (capítulo 8, sloka 2S). El sloka 28 afirma que si mueren durante el día
y durante los seis meses de la trayectoria norte del Sol, ya no regresan. Sai Baba de Shirdi
abandonó Su cuerpo durante el Dakshinayana, los seis meses de trayectoria solar en el sur,
porque evidentemente, preparó la ocasión de retornar a la Tierra. Yo sólo puedo decir que
dichos argumentos no son necesarios para comprobar lo evidente: el Avatar está aquí,
brindándonos amor y dulzura; la reaparición de Sai para que todos podamos experimentarlo
y beneficiarnos con Su presencia.
Cuando era un muchacho de 14 años, Baba decidió continuar Su vida como Sai
Baba, renunciando al papel de Sathyanarayana Raju. Hizo a un lado Sus libros y se alejó de
Su casa, hasta llegar a un jardín en las afueras de Uravakonda. Le había dicho a Su cuñada,
cuando trataba de persuadirlo de que no se marchara: "Tengo un trabajo que cumplir. Mis
devotos Me están esperando". ¿Cuál era ese trabajo?, ¿quiénes eran los devotos? Podríamos
suponer que el trabajo era "la continuación de lo que El había hecho en Shirdi"; los devotos
eran los que lo adoraban cuando estaba en Shirdi y posteriormente. Esa fue la razón por la
cual reprendió a un afamado adorador de la forma de Shirdi cuando se rehusaba a
reconocerle: "¿De qué sirve toda tu adoración y meditación si no puedes reconocer al Dios
que adoras y en el cual meditas?". Desde Su adolescencia les demostró a dos de Sus
profesores de la escuela, Subanachar y Kondappa, que era Sai que había vuelto. Les
concedió visiones de Shirdi a Su madre y a Su padre y a muchos otros en Puttaparti. Regaló
pedazos del kafni que usaba en Shirdi, a Thammiraju Manchiraju y a otros más, en
Uravalconda.
Thammiraju Manchiraju fue un maestro de la escuela secundaria de Uravakonda,
quien escribió muchos artículos acerca de aquellos días, en la revista Eterno Conductor
(Sanathana Sarathi), como el siguiente: "Desde la muerte prematura de mi hija, mi esposa
estuvo muy deprimida, por lo cual mi alumno es decir Sathya o Baba venía
frecuentemente a mi casa para consolarla. Ella lo visitaba todos los jueves por la tarde, en la
casa del maestro de telugu (el hermano de Baba). Un día, cuando ella se postró a Sus pies,
Baba hizo que se incorporara y le dijo: 'Yo Me haré cargo de todos tus pesares, sé feliz de
hoy en adelante'. Entonces giró Su mano y creó granos de arroz (tal como lo hizo para
Megha en Viamgaon, cuando se encontraba en Shirdi) y le dijo que los guardara en un
pedazo de tela del kafni que nos había obsequiado con anterioridad.
"Teníamos que caminar cierta distancia hasta el pueblo con el fin de traer agua
potable para algunos días. Una vez, mi esposa trajo a los hijos de los vecinos y les pidió que
jugaran con nuestro hijo de cinco años, para así poder ir hasta el pozo y regresar. Ella les

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dio un poco de azúcar y les dijo: 'Hagan todos el ritual de Puja Sai, regresaré pronto.
Ofrézcanle este azúcar y después tómenla como alimento bendito (prasadam)'.
"Los niños se fueron al cuarto de oraciones y repitieron los himnos que sabían.
Vieron sentado ante ellos a Sai Baba de Shirdi, quien comió una pequeña cantidad de
azúcar y le dio a cada uno un puño completo. Mi hijo estaba tan emocionado con la visita
del anciano santo, que corrió en busca de su mamá para llevarla. El sabía que ella estaría
encantada de verlo. Cuando entró, el cuarto estaba vacío. '¿A dónde se fue?', les preguntó a
los niños. Los pequeños inocentes contestaron: `Vimos que se metió en esa foto'.
"Pocos días después viajamos a Putttaparti y Baba me dijo: 'Ustedes estaban tristes
porque regresé a Puttaparti; sin embargo, Yo puedo estar aquí y allá también. Sabía que
ustedes creerían esto sólo si los niños les decían lo que habían visto'. Thammiraju continúa
el relato: 'Surgió una duda: ¿por qué escogió la imagen de Sal Baba de Shirdi? Yo me hice
esta pregunta. Obtuve la respuesta de Sathya: 'No existe esa forma y la otra, las dos son
una"'.
Cuando era joven, Sai Baba de Shirdi cantaba con entusiasmo y bailaba con
tintineantes cascabeles en los tobillos. En esta aparición como Sathya, acostumbraba
deleitarse y dar gozo a los demás a través de la danza. Canta con entusiasmo kirthans y
namavalis que les inspiran devoción plena de éxtasis a cientos de miles de personas. En
Shirdi, Sai Baba usaba sólo un dhoti atado a la cintura y una camisa; en Puttaparti, durante
muchos años, también usó el mismo tipo de ropa. Cambió a la túnica larga, tal como lo hizo
Sai Baba en Shirdi, después de mucho tiempo. Adoptó la túnica color naranja en vez del
dhoti, como ropa de uso común, a petición de los devotos, para que pudieran identificarlo
fácilmente y no se perdiera entre las miles de personas que se congregan a su alrededor para
obtener Su darshan y tocar Sus pies.
"La alegría de ustedes es la comida de la cual Me alimento", dice Sathya Sai Baba.
Para darle gusto a la gente que lo rodeaba en Shirdi, Sai Baba se sometía con mansedumbre
a la fastuosidad y a las procesiones. Cada tercer día era llevado en procesión desde el
Dwarakamayi hasta el Chavadi, donde dormía. Grupos de mujeres y hombres con
instrumentos musicales como los chiplis, el tal, el kartal, la khangira, la vina y la miridanga
integraban la comitiva. "Una larga fila de hermosas carretas marchaba detrás. Después el
caballo Syamakarna, ricamente enjaezado, al cual Sai Baba consentía y amaba. Detrás del
caballo iba el palanquín, sostenido por hombres que cantaban himnos, flanqueado por
muchos hombres enarbolando antorchas. Muchos otros marchaban con cañas, bastones de
plata y banderas con sus astas; otros llevaban bastones de madera tallada con la figura de
Garuda en la parte superior. Todos bailaban con alegría, gritando vivas, al ritmo de
trompetas y tambores. El ruido y los destellos de luces multicolores de los fuegos
artificiales anunciaban la cercanía de la procesión. Baba descendía ante la escalera del
Masjid, rodeado de personas a ambos lados, las cuales sostenían bastones de cola de yak.
Los bhaldars anunciaban su llegada gritando Su Nombre; otros devotos extendían rollos de
tela por el camino donde pasaba, sostenían una sombrilla sobre Su cabeza y arrojaban sobre
El flores rociadas con gula¡, mientras avanzaba con lentitud."
El Sai Satcharita dice: ¡Qué hermosa procesión! ¡Qué gran muestra de devoción!
¡Esos momentos y esos días se han ido, ya nadie podrá verlos ahora ni en el futuro!"
No es así; ¡Baba ha venido de nuevo! ¡El les permitió nuevamente a los devotos
organizar procesiones similares en Puttaparti durante los festivales de Dasara, hasta el año
de 1954. En Shirdi, Baba era adornado con joyas antes de que se dirigiera al Chavadi.
"Ponían una corona en su cabeza y joyas y guirnaldas en su cuello. (La señora Sakamma,

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oriunda de Bangalore, llevaba muchas joyas y con ellas adornaba a Baba). Durante el breve
lapso de la procesión, le cambiaban varias veces las joyas que lucía en la cabeza".
Incluso ahora, Baba cede ante los ruegos de la gente que El sabe que es sincera y le
permite organizar procesiones en ciudades y pueblos como Shivajinagar, Ka1yanapuram,
Utacamund, aunque los adornos y atavios se han reducido bastante.
En Shirdi, Baba se refería a su sircar, su tesoro, su durbar. Ahora también se
refiere a sí mismo como Sat Chakravarti; habla de su "almacén", su tesoro (pennidhi), su
arca. En Shirdi decía que "este Dwarakamayi es el Dankapuri de Dakurnath, el Pandari de
Vittal y el Dwaraka de Ranchod". Baba ha declarado que el actual Dwarakamayi (Prashanti
Nilayam) es "otra Mathura, otro Badrinath y otro Thirupathi". Se le asignó el nombre de
Dwaraka a la ciudad que Krishna construyó en una isla, porque esa palabra quiere decir un
lugar de puertas abiertas para las cuatro castas y para los cuatro tipos de hombres (artha,
artharti, jijñasu y jñani), con el propósito de que así puedan alcanzar las cuatro metas de la
vida. En verdad que las residencias del Señor en Dwaraka, Shirdi y Prashanti Nilayam
merecen este nombre. Baba afirma: "¡Este Prashanti Nilayam no tiene muros ni cercas
alrededor, pues el Señor está accesible a todos los que vengan de todas direcciones y por
todos los caminos! Todos son bienvenidos a la fuente de gracia".
Sai Baba expresó el deseo de que se instalara una estatua de Krishna Muralidhara
(Krishna con la flauta o murali en sus manos) en el patio del edificio palaciego que el señor
Buty construyó en Shirdi; sin embargo, "se fue" de Shirdi antes de que su deseo se
cumpliera. Quizá por esa razón, Baba tiene una estatua de Krishna Muralidhara en el portal
de Prashanti Nilayam, como centro de adoración para todos aquéllos que elevan sus manos
en oración. El tiene, además, un Muralidhara en al altar del salón de oración, así como dos
encantadoras estatuas del mismo en el bello jardín de Brindavan.
El estudio solícito del Sai Satcharita es un deber para todo aquél que quiera
comprender el misterio de Sathya Sai Baba, pues la mano que otorga y la voz que imparte
enseñanza son las mismas.
Cuando un brahamachari (estudioso de la Ciencia Brahmánica) de la Misión
Ramakrishna llegó a Prashanti Nilayam para que le curara un cólico crónico, Baba le pidió
que le rezara al propio Gurú Maharaj, y lo instruyó para que aprendiera a meditar con éxito.
El le aseguró que Ramakrisna, su Gurú Maharaj, acabaría con el mal que impedía el
progreso espiritual de su discípulo. En Shirdi, Baba solía dar el mismo consejo: "No se
suelten del salvavidas que han alcanzado. Sólo nuestro padre es nuestro padre; ustedes no
deben cambiar un maestro por otro sólo para satisfacer sus caprichos y vanidades". Sai
Baba de Shirdi les otorgaba darshan a los discípulos de Raghunath Maharaj asumiendo la
forma de Raghunath y a los discípulos de Golapswami, con la forma de éste. Sal Baba era
todos los santos en uno.
Incluso ahora, El es el mismo Uno. ¡Estando en Prashanti Nilayam, Baba le dio
darshan en el ashram de Ramana a Swami Abhedananda, asumiendo la forma de Ramana
Maharshi, y en Shimoga a Ramanandarao, ¡con la forma de Ramadas de Kanhangad! Sai
Baba ha aceptado regalos destinados para otros santos y gurús, pues El ha sido todos ellos.
Baba también ha sorprendido a mucha gente, al decirle que ha estado con ella durante años,
guiándola y cuidándola. Cuando protestan diciendo que ésa es la primera vez que están con
El, Baba les hace ver que El es el mismo gurú que han estado siguiendo.
El secretario del Hindi Prachar Sabha de Bangalore tuvo una significativa
experiencia. Hace algunos años, se encontraba en casa de un amigo, cuando Baba llegó
hasta ahí. Su amigo y los demás se postraron a Sus pies; sin embargo, El no tenía intención

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de hacer lo mismo, aunque temía que lo consideraran como un joven vanidoso por
rehusarse a venerar a tan ilustre persona. Así que se postró a Sus pies con el sentimiento de
que la reverencia no era para Baba sino para su gurú, el cual se encontraba en el templo de
Shiva en Maddur. Cuando se levantó, Baba le dio unas suaves palmadas en la espalda y le
dijo esbozando una sonrisa: "Tu homenaje le ha llegado a tu maestro en Maddur". De esta
manera llegó a saber, como muchos otros en Shirdi, que Baba es la divina vena de oro que
corre a través de todos los maestros espirituales y todos los gurús divinos
La continuidad ininterrumpida de los dos Sai se comprueba también por la panacea
idéntica que ellos otorgan, el udi (ceniza sagrada). Antes era otorgada del fogón del
Dwarakamayf; ahora es creada por Su divina mano, pues el fuego no puede ser llevado a
todos los lugares a donde El se dirige o donde decide dar el vibhuti. Tengo que hacer
mención de un hecho muy interesante acerca del udi y de Sai Baba de Shirdi. Sai Baba
cantaba con frecuencia una tonada acerca del udi, la cual se volvió inmortal desde entonces:
"¡Ramathe Ram, Ram, ayoji, ayoji! ¡Cldiaonki gonia layoji, layo]¡!" (¡Oh juguetón Rama,
ven, ven, trae, trae bolsas de udi?) ¿Quién es el Rama a quien Baba llama y le pide que
traiga bolsas de uf? El Rama del Ramayana no distribuía udi como señal de su gracia, el udi
era el regalo especial de Baba, Su único medio de aliviar los males mentales y físicos del
hombre, así que éste es un canto del futuro, pues Sai Baba de Shirdi no guardaba el udi ni
llevaba bolsas de éste. ¡Es una mirada a la presente época, cuando descubrimos que Baba se
desplaza a lo largo de filas de hombres y mujeres con una bolsa o canasta de paquetitos de
udi y coloca algunos en las manos extendidas de cientos de miles de devotos, en pueblos y
ciudades de todo el país!
El hecho de que Baba asumiera la trombosis cerebral o, como se le diagnosticó,
meningitis tuberculosa destinada a un devoto de Dios, nos recuerda no sólo actos similares
de compasión realizados por El en el pasado, sino también actos ejecutados cuando estaba
en Shirdi como Sai Baba. Baba asumió cuatro bubones externos del hijo de Dadasaheb
Khaparde, de Amraoti. Después de mostrárselos a la madre del niño, Sal Baba le expresó:
"Mira cómo sufro por mis devotos, el sufrimiento de ellos es mío".
Cuando oímos a Sathya Sai Baba anunciar: "Vivekananda ha venido nuevamente;
él está creciendo en Ceilán, vendrá a Mí y se unirá a Mi misión", como lo hizo una mañana,
o bien decir: "La persona que escribió la primera biografía de Vivekananda en inglés nació
anoche, en una choza frente al mar, en Kuttipuram en la costa oeste. Es un nene encantador,
con ojos grandes y brillantes", recordamos a Sai Baba de Shirdi contándole a la gente en su
derredor. las vidas anteriores ¡de serpientes, vacas y cabras! Con frecuencia, Baba dice en
Sus discursos: "Yo conozco el pasado, presente y futuro de ustedes, por lo tanto, sé por qué
sufren y cómo pueden escapar de ese sufrimiento". Las declaraciones que vibran en
Prashanti Nilayam no son sino ecos de las que se oían en Dwarakamayi. Baba dice:
"¡imagínense cuán tontos son ustedes al venir ante este Kalpatharu (árbol de los deseos) y
pedirle un poco de café en polvo! Su comportamiento es similar al del hombre que llega a
una tienda de lujo y pide una simple toalla". Como Sai Baba de Shirdi dijo: "Estoy sentado
aquí, dispuesto a darles el chal de lana bordada con oro; ¿por qué entonces van y roban
trapos?"
Sai Baba de Shirdi se expresaba mediante parábolas y acertijos. El le dijo a
Kakasaheb que le enviaría un "vehículo" cuando muriera. Lo que aconteció fue que éste
murió en un tren en movimiento. Sathya Sai Baba también habla así. A un veterano artista
de cine, que le había hablado de su enfermedad física, le dijo: "Yo sé que tu cuerpo es un
cúmulo de enfermedades, así que te haré una reparación general y te otorgaré un nuevo

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cuerpo". Lo que sucedió fue que murió muy pronto y entró en un nuevo cuerpo. Ese artista
estaba ciego, y rogó que al menos se le otorgara la dicha de tener una imagen de Baba en su
corazón. Lo acontecido entonces puede describirse mejor citando un párrafo del libro Sai
the Supe:.,1a11, de Swami Sharananda. Este libro trata acerca de Sai Baba de Shirdi; sin
embargo, sucedió exactamente lo mismo en Prashanti Nilayam. El le suplicó a Baba: "He
perdido la vista, pero no me siento afligido por esta pérdida, pues al estar ciego me
mantengo alejado de cosas indeseables; no obstante, anhelo ver la forma humana en la cual
Tú, Mi Señor, Te has manifestado. Por favor, concédeme la vista hasta que me sacie de ver
Tu gloria. Tú puedes quitarme este don tan pronto como mi deseo se cumpla". Baba
satisfizo ese deseo en el acto. Aquel anciano vio a Baba hasta saciarse y después quedó
ciego nuevamente.
Sai Baba mostraba entusiasmo por salvaguardar y fomentar justicia Eterna
(Sanathana Dharma) y promover el estudio de las escrituras sagradas, que son lo único que
puede clarificar la inteligencia y purificar la mente. En el Sai Satcharita, podemos leer
cómo reprendió a Ramadasi por tener aún mal temperamento, a pesar de que éste había
recitado el Vishnu Sahashranama (1008 nombre de Vishnú) durante años. También
reprendió a Swami Vijayananda, quien aparentemente había renunciado a su familia y
parientes, cuando éste le solicitó permiso para ir a Madrás a ver a su madre que estaba
enferma. "Ve y lee el Bhagavata", le dijo. En su forma de Sathya Sai Baba, continúa
desempeñando en gran escala el papel de corregir los deseos y apegos de los monjes y los
aspirantes espirituales (sadhakas). Los reprende por celebrar e incluso por acordarse de sus
cumpleaños; por ostentar o asignar títulos que indican el progreso espiritual y por dedicarse
a la propaganda para atraer y retener a seguidores opulentos. Sai Baba le preguntó a Haji
Sidi Falke, de Kalyan: "¿Así lees el Corán?". A Sathya Sai Baba lo hemos visto regulando
y modificando la entonación y el ritmo de renombrados recitadores de los Vedas. Sathya
Sai Baba enfatiza mucho el Gayatri, el Omkar y el Gita como los más eficaces mantras y
escrituras que existen. También Sai Baba de Shirdi hacía lo mismo. Le pedía a la gente que
leyera el ghagavata, los Yoga Sutras de Patanjali, el Vicharasagara, el Panchadasi, y otros
textos. Dadasaheb Khaparde, experto en los comentarios de Vidyaranya, no pronunció una
sola palabra ante la presencia de Sai Baba, porque confesó que "la erudición no podía
brillar ante la realización". Esta también es la experiencia de muchos sabios frente a Sathya
Sai Baba. Cuando un famoso poeta, pandit y predicador popular, que había hecho giras por
Estados Unidos, la Unión Soviética, Japón y otros países dando conferencias sobre religión,
cayó a los pies de Baba y Le ofreció vivir el resto de sus días volando de un continente a
otro para difundir las felices noticias de Su advenimiento, Baba le dijo: "No te preocupes de
Mi advenimiento, preocúpate de tu futuro. Desearía que alguien te cortara las alas y te
mantuviera en un lugar fijo, para que puedas hacer tu práctica espiritual (sadhana) y
salvarte antes de que sea demasiado tarde". "Concéntrate en tu propio progreso antes de
intentar elevar a los demás", fue el consejo que Baba le dio a otro famoso exponente del
Gita y las Upanishads. El ha venido a sanar a los ciegos, a corregir a los orgullosos,
consolar a los ignorantes y reconfortar a los angustiados.
Las declaraciones que hicieron los dos Sai Baba acerca de Su divinidad y Su
misterio son, por supuesto, idénticas. Sathya Sai Baba afirma: "Mi shaki i, Mi poder, Mi
misterio, no pueden ser comprendidos nunca, sin importar quién haga el esfuerzo, cuánto lo
intente o cuál sea el medio que utilice". Sai Baba dijo: "Yo muevo los hilos de esta obra de
marionetas". En Shirdi, le dijo a Vijayananda: "Tú fuiste capaz de llegar a este lugar sólo
debido a los méritos logrados en vidas previas". En Puttaparti, Baba les dice lo mismo a las

72
personas que llegan ahí. La reacción a la alabanza y al escarnio es la misma, antes y ahora.
El Satcharita declara: "Sai Baba era tolerante, ecuánime, desapegado y libre en Su interior".
Cuando tenía sólo veinte años de edad, Baba le escribió a Su hermano: "No disminuiré mi
actividad, pues para Mí, la fama, la reputación o la calumnia son igual de triviales. Nada en
el mundo en realidad Me afecta".
Sai Baba era la personificación del amor divino (prema); Sathya Sai Baba se llama
a sí mismo Premaswarupa. El Satcharita hace referencia a la lluvia de udi y la lluvia de
gracia. ¡Cualquier libro que hable acerca del Baba de aquel entonces y el de ahora
menciona estas dos lluvias, pues son las señales de la divinidad Sai! Sal acostumbraba
decirle a la gente: "Bhau" (fortuna), o "Bapu", de cariño. Ahora, al asumir la nueva forma
de Sai, se dirige a la gente como Bangaru (tesoro), Nayana o Appa.
En el pasado y actualmente, Sal ha aprovechado cada oportunidad de proclamar Su
gloria, pues, ¿de qué otra manera puede el hombre comprender su buena fortuna? En Shirdi
dijo: "Yo soy el morador en todos los seres"; hace poco, Sathya le escribió a un erudito
pandit: "No desacredites a los ricos, no desacredites a nadie; Sai está en todos, así que
cuando hablas mal de alguien, estás hablando mal de Mí". El profesor G. G. Narke,
catedrático de la Universidad de Ingeniería de Puna, escribió acerca de Sai de Shirdi: "El
habló como el Uno instalado en mi corazón, conocedor de todos los pensamientos y deseos.
En algunas ocasiones lo puse a prueba. Cada análisis produjo la misma convicción de que
El era omnisciente y capaz de modificar las cosas según Su voluntad". Ahora, en la actual
forma de Sathya Sal, cuando un trabajador de Sarvodaya llamado Sri Mehta, le preguntó
cómo podía leer la mente tan bien, El respondió: "Esto no es un poder (sidhi) o un logro; es
Mi propia naturaleza. No es un poder que haya aprendido y mediante el cual penetro en sus
mentes, tomo la información que requiero, salgo de ellas y después les digo todo para
impresionarlos; no, Yo estoy siempre ahí y en todas partes; Yo soy el Morador Interno.
Cuando Sai Baba se apareció ante Balaram Mankar, en Mathsyendragad, al mismo
tiempo que estaba en Shirdi, al preguntarle aquél por qué había sido enviado a esa colina,
lejos de Shirdi, le respondió: "Tú imaginaste que Yo estaba en Shirdi con este cuerpo de
1,80 metros de estatura, compuesto de los cinco elementos; ¿no es así? Mi deseo fue que
supieras de Mi realidad, ésta es la razón por la cual te envié aquí, para poder venir ante ti y
mostrarte que no soy sólo ese cuerpo". Sathya Sai Baba también se ha aparecido del mismo
modo a sus devotos en lugares lejanos e incluso en países remotos, haciéndoles
experimentar que no está atado al cuerpo físico que muchos creen erró , neamente que es.
Baba asevera: "Aprendan a anhelar, para que así Me atraigan hacia ustedes, en cualquier
lugar. Esta es la disciplina espiritual (sadhana) más recompensante, incluso más que los
viajes que hacen ahora. Conviertan sus corazones en un Prashanti Nilayam, sólo así llegaré
y Me quedaré ahí".
La línea dorada de la continuidad es evidente en las curaciones milagrosas que
ellos efectúan, en las misteriosas formas que utilizan para salvar a devotos de accidentes, en
los medios de que se valen para prevenir y rescatar, en la forma en que enseñan y en el
énfasis que ponen en la unidad fundamental de todas las religiones. La gente que vivió
mucho tiempo en Shirdi se ha percatado de los mismos giros y peculiaridades de la
conversación, el mismo amor y misericordia, incluso los mismos gestos y actitudes. M. S.
Dixit habla de uno de ellos: "Sathya Sai Baba ejecuta un movimiento circular con Su mano
derecha, en forma idéntica a como solía hacerlo Sai Baba de Shirdi, con un dedo o dos,
como si escribiera en el aire". Este ademán sin ningún propósito evidente, también se
menciona en el Sai Satcharita de "Hemadpant", en el capítulo 27.

73
Otra característica de Baba en Shirdi y en Puttaparti es la de asignarle
sobrenombres a la gente próxima a ellos y mencionarlos en las conversaciones. En Shirdi,
el Señor era "Faquir", Panduranga era "Vittal PatiV; en Prashanti Nilayam él es el
"Alfarero", el "joyero". Das Ganu era "el no vio"; otra persona era "el glotón" o "el gordo".
¡El sobrenombre de Hemadpant, con el cual Baba se dirigía a Govindarao Raghunath
Dabholkar, se ha vuelto histórico; ya que éste lo aceptó como su seudónimo de escritor y lo
escribe al final de cada capítulo como colofón, "¡Bhakta Hemadpanta Virachita Sri Sai
Samartha Sa tcharita!"
Hemadpant fue un famoso ministro de la dinastía de los Yadavas, que gobernó
desde Deogir (Daulatabad); ministro de los reyes Mahadeva y Ramadeva, en el siglo XII.
Escribió obras muy célebres en sánscrito, como el Chaturvargachintamani y el
Rajapurushasti, que versan principalmente sobre sociología y ciencia política. Cuando se le
puso este sobrenombre, Dabholkar lo tomó como "un dardo para destruir mi ego, como una
forma de enseñarme la carencia permanente de ego". El comparó sus insignificantes logros
personales con los gigantescos méritos de la persona cuyo nombre le había sido impuesto y
pidió que Baba escribiera Su propia historia a través de la pluma que sostenía en su mano.
Baba lo bendijo con un "Que así sea".
También ahora se da una situación similar. Cuando recientemente revisé mi diario
de 1958, descubrí este párrafo con fecha del 29 de noviembre: "Cuando llegué hasta El, a
las 7:15 de la mañana, Baba se dirigió a mí como Nannaya Bhatta. En ese momento yo no
tenía idea de que era un nombre lleno de historia. Esto sucedió dos años antes de la
publicación de su vida, Sathyam Shivam Sundaram, un libro que escribió El mientras yo
sostenía la pluma, su Satcharita. Baba me bendijo con esa tarea desde 1948, y yo estaba
esperando Su orden para publicarla desde diez años antes, pues El me decía: "Si publicas
ahora un libro acerca de Mí, la gente no lo creerá, pensarán que es un cuento de hadas;
espera hasta que el mundo esté listo para recibirlo".
El nombre con el cual Baba me llamó es, como lo supe más tarde, muy famoso en
Andhra, y se refiere a Adi Kavi, el primer poeta, uno de los tres que en equipo escribieron
el inmortal Andhra Mahabharatham. Se dice que Nannaya Bhatta también compuso otro
gran poema acerca de Sri Rama, el Raghavabhyudayam. El vivió en Rajamahendravaram, a
orillas del río Godavari, en el siglo XI d.C., y estuvo al servicio del emperador Chalulcya
Rajaraja. Al nombrar, con un destello en Sus ojos, a un iletrado como yo con el apelativo de
Nannaya Bhatta quien cantó en excelsa poesía las glorias de Rama y Krishna Baba sólo
estaba revelando Su identidad. El sobrenombre fue un dardo en contra de mi egoísmo, la
vanagloria de esta infinitesimal onda en el eterno e infinito océano que es El. Ojalá que yo
también pueda establecerme en el estado de permanente ausencia de ego; es mi mayor
anhelo.
Dixit, a quien ya me referí antes, es sobrino de Kakasaheb, quien estuvo
íntimamente ligado a Sai Baba de Shirdi. Tuvo muchas oportunidades de recibir las
bendiciones de Baba en Dwarakamayi. En una ocasión, Baba tomó udi, se lo puso en la
frente con una palmada y le dijo: "Ve al wada, no te sientes aquí". En ese tiempo él era un
adolescente, así que le dijo a su tío: "Ya no voy a ir con Baba, pues me pegó en la frente".
Sin embargo, Kakasaheb le contestó: "Eres un tonto, la palmada significa que tus horribles
dolores de cabeza ya no volverán". En la actualidad tiene 70 años de edad, y la jaqueca no
lo ha visitado desde que recibió el golpe en la frente. Dixit cuenta otro incidente: cierto día,
alrededor de las 5.30 a.m., Baba pidió que viniera el barbero y lo rasurara, después de lo
cual se bañó. Todo esto era muy inusitado; generalmente se rasuraba y se bañaba por las

74
tardes. Ese día, después del baño ordenó que le trajeran un coco, piloncillo y cacahuetes;
quebró el coco, cortó los pedazos de la pulpa y luego los repartió a todos los presentes.
Después dijo: "Bolo Gajanan MaharaJ ffl Jai". Todos contestamos ¡Jail Yo me preguntaba
por qué, pues nadie sabía quién era este Gajanan Maharaj. Más tarde, Baba dijo: "Esta
mañana he perdido a mi hermano". "Dos días después, Kakasaheb recibió una carta de
Shegaon escrita por Buty Saheb, el cual le decía que su gurú, Gajanan Maharaj, había
dejado su cuerpo a las cinco y media de la mañana de ese día, y que en sus últimos
momentos les había asegurado: `Mi hermano Sai Baba cuidará de ustedes de ahora en
adelante; vayan con El, a Shirdi."' (También Sathya Sai Baba conoce el instante de la
muerte o el nacimiento o cualquier incidente que le suceda a alguien. El les avisa a los que
lo rodean, la llegada de la muerte, o más bien, la fusión con Sus pies, de personas que
anhelaban esa feliz clase de liberación.)
Hace algunos años, Dixit estaba en Mangalore leyendo el Gurú Charita, al estilo
ortodoxo, decidido a terminar el libro en siete días, un sapthaha, como se lo llama. El
séptimo día, Dixit tuvo un sueño: "Entré por una puerta de arco, la cual me condujo hasta el
interior de un majestuoso edificio al final de un amplio camino, fianqueado por árboles de
follaje verde oscuro. Conforme caminaba, sentí que alguien me seguía y me llamaba con
voz suave: Dixit, Dixit. Cuando volví la cabeza para ver quién era, vi una encantadora
imagen vestida de seda y con una gran mata de pelo muy rizado.
"Días después fui a casa de un amigo, un doctor, y vi en su cuarto una foto de la
misma imagen. `Quién es él? ¿Está accesible?', le pregunté. La respuesta me sorprendió:
`¡El es Bhagavan Sr¡ Sathya Sal Baba!' ¿Sal Baba?, ¿Sathya Sai Baba?, reflexioné. El
doctor me dijo: `Algunos amigos míos van a ira verlo pronto, puedes unirte a ellos si lo
deseas'. Dixit estaba desbordante de alegría; se unió al grupo y llegó a Prashanti Nilayam.
Cruzó el portón de arco, caminó a lo largo de la amplia avenida bordeada por árboles de
follaje verde oscuro. Vio la encantadora figura y oyó la cristalina voz cuando fue llamado a
entrevista en el cuarto privado.
Dejemos que Dixit relate lo sucedido: "Baba me llamó hasta el interior; vio una
pequeña foto de mi tío que yo llevaba y me dijo: `Yo lo conozco, él es Dixit, el hermano
mayor de tu padre. Le dije que yo regresaría ocho años más tarde. ¿Tienes alguna duda?',
me preguntó. Esa pregunta fue oportuna, pues hasta ese momento estaba confundído por las
dudas". Ahora Dixit está firmemente convencido de que este Sai Baba es el mismo al cual
sirvió en Shirdi, pues tuvo muchas experiencias para profundizar su fe.
Baba también les concede estas experiencias a miles de afortunadas personas,
incluso a muchas que no habían oído siquiera de ninguno de los dos Baba. Su plan es,
quizá, atraerlos hacia El para que así se conviertan en mensajeros de la Era Sai de alegría
espiritual. De otro modo, ¿cómo explicar la notable experiencia de la señora Shudha
Mazumdar, de Calcuta? Es una trabajadora social desde hace muchos años y ha contribuido
en gran medida a mejorar la suerte de gran número de mujeres reclusas en las prisiones de
la India. Ella se desempeñó durante mucho tiempo como vicepresidenta de la
Confederación Nacional de Mujeres de la India. La traducción que realizó del Ramayana al
inglés ha encendido la llama de la devoción en miles de corazones de todo el mundo. A
continuación transcribo el relato de la forma en que, espontáneamente, Sathya Sai Baba se
instaló en su corazón y sembró la fe en él como el mismo Sai que estaba en Shirdi.
"Caía una finísima lluvia esa mañana del mes de octubre de 1964. Yo estaba en
Darjeling, situado en la parte alta de Jalapahar, sentada en una banca bajo un refugio, a la
orilla de la carretera, admirando los profundos valles. Más allá se divisaban las cordilleras

75
nevadas del Kanchenjungha, cubiertas de nubes. Sin embargo, la belleza de los Himalayas
no lograba levantar mi ánimo, pues me encontraba abrumada por mis problemas. Cuando
contemplaba indiferente el esplendor de la naturaleza, me percaté de que una figura vestida
de blanco ascendía hacia donde yo estaba. Era un anciano con un paraguas bajo el brazo;
llegó hasta el refugio y se detuvo frente a mí, jadeando. Llevaba una gorrita blanca en la
cabeza y por su larga túnica blanca deduje que era un faquir. Titubeó, como si dudara de
que yo 'estuviera de acuerdo en compartir la banca con él; le di la bienvenida cálidamente,
sonrió y se sentó a mi lado, colocando su paraguas sobre la banca, con cuidado, era de tela
blanca y se había descosido de las varillas, en varias partes. Yo me preguntaba cómo podría
servir en semejante estado.
"Se sentó en silencio a mi lado. Los dos contemplábamos la nieve que cubría las
montañas situadas frente a nosotros, pues las nubes se habían despejado, permitiendo ver
aquel deslumbrante esplendor. Cuando recobró el aliento, le pregunté de dónde venía.
'¡Ah!, de muy lejos me respondió, esbozando una sonrisa y estirando su brazo apuntó en
cierta dirección y agregó: De Nepal'. 'Pero, ¿en dónde pasa las noches?', le inquirí. 'En
cualquier sitio', me respondió. '¿Y la comida?', insistí. 'La gente es muy buena, siempre
obtengo algo para comer y algún techo para dormir... Echándose a reír, prosiguió: Disfruté
de una buena comida cuando se les dio alimento a los pobres al morir Nehru'. Había
cruzado sus largas piernas y, buscando en su bolsa de tela colgada al hombro, extrajo un
poco de tabaco, el cual no compartió conmigo. Permaneció con los ojos fijos en las
distantes montañas, mientras entonaba melodiosas palabras en hindi. '¿Quién es el autor de
esas canciones?', le pregunté. Volviéndose hacia mí, dijo que eran de Kabir, y que él era un
pregonero de ICabir. 'Sí continúo , mi padre y mi madre murieron cuando yo era muy
joven, y no tenía otros parientes. Los vecinos me decían que me casara, para que alguien
me atendiera y cocinara para mí. No obstante, pensé que el Señor había decidido dejarme
sin ninguna compañía para que yo renunciase al mundo, así que una noche dejé la casa y
me volví un vagabundo. Cuando tenía dieciséis años me convertí en faquir, de la línea de
Kabir'.
"En ese momento murmuró otro verso, el cual poseía un aire inquietante. Saqué un
cuaderno y un lápiz de mi bolsa y le supliqué que me diera la letra. Fijó su bondadosa
mirada en mí y asintió con la cabeza. Uno por uno escribí los tres poemas; después, él me
corrigió los errores y me explicó el significado. Aquí están los tres, traducidos lo mejor que
pude:

76
1

Escogiendo con cuidado pedazos de ladrillo, el hombre erige una mansión.


Después exclama: "¡Esta casa es mía!" Pero no es ni "mía" ni "tuya"; según he escuchado
yo, es sólo un nido para el ave.

Tus tierras se irán, tus bienes se irán, las finas telas de lino se irán, y la hermosa
doncella de cabello trenzado... los ciegos también se irán, ¡ohl, así de hermoso... Y en esos
momentos, tu morada ¡desolada estará!

Con qué grandes esperanzas se nutrió al niño, cuán tiernamente fue alimentado
con leche, tan pura... ¿Y él? No se culpe a la madre ni al padre, todo fue predestinado
para ti.

"El faquir me enseñó el significado de estos versos con mucha paciencia:


`Las casas no son sino nidos para el espíritu atrapado dentro del cuerpo; el nido es
abandonado cuando la vida llega a su fin'.
'Cuando la muerte llegue, todo lo que hay en este mundo tendrá que ser
abandonado. El cuerpo retorna a los elementos de los cuales se formó...'
"Con mirada compasiva me explicó el último verso: `Cuando ustedes no obtienen
amor o gratitud en recompensa por todo el trabajo realizado y el dolor que han sufrido,
recuerden que esto es el resultado del karma (ley cósmica de causa y efecto) propio; no
culpen a nadie'.
"'Muy cierto murmuré con los ojos nublados por las lágrimas . ¿Pero cómo
continuar por el camino?'. Recuerdo que él me dio un buen consejo... también me dijo que
debería levantarme a las cuatro de la mañana y repetir estos versos, y que reflexionara
acerca de ellos. Se comportó muy amable y comprensivo conmigo. Me incliné ante él con
las palmas unidas en reverencia y dejé una rupia sobre la banca. El me bendijo con muchas
palabras que no puedo recordar, levantó su paraguas y se marchó, dejando en mí una
sensación de paz.
"¿Quién era ese faquir? Mi hijo me confió: `Yo bajo diariamente hasta la oficina
desde este lado de jalapahar y nunca he visto ningún faquir. Tu hábito de hacer migas con
extraños te puede ocasionar problemas algún día, ten cuidado'.
"En El Semanario Ilustrado de noviembre de 1965 aparecieron algunos artículos y
fotos de Sathya Sai Baba. Su pelo me repelió por completo, ¡ni siquiera leí el artículo! En
marzo de 1966 recibí una tarjeta postal anónima con sello de Bombay, ¡una de esas cartas
cadena, que me pedía escribir y enviar otras veinte cartas con el mismo contenido de la
tarjeta acerca de Sai Baba, con lo cual la buena fortuna llegaría a mí en diez días! Yo estaba
muy angustiada en aquellos días. ¡Sin embargo, me vi consiguiendo y mecanografiando en
secreto las postales y enviándolas por correo! Si mi familia lo hubiera descubierto, se
habría burlado de mí, pues me había rehusado a saber nada de Sai Baba a causa de su pelo.
"Más tarde, en noviembre, dos amigas me visitaron para discutir acerca de un
seminario que se llevaría a cabo el siguiente mes en Bangalore. `Eres muy afortunada por

77
poder ir; haz el intento de vera Sai Baba', me dijo una amiga. '¿Eh? dije distraída . ¿Por
qué? ¿Quién es él?'. En aquel tiempo supimos de los poderes milagrosos de Baba y los
milagros que estaban ocurriendo en la casa de la señora Rao. Los detalles sonaban tan
insólitos que debí de haber sonreído. 'No me crees, ¿verdad?', inquirió ella un poco
resentida. Me apresuré a responderle que viniendo de ella, lo que decía tenía que ser cierto.
Movió la cabeza en sentido negativo y me dijo: 'No, tú tienes que verlo por ti misma; te voy
a llevar allá en este momento, no queda lejos'.
"De inmediato dejamos nuestros papeles y carpetas, llamamos un taxi y llegamos a
la modesta casa de la señora Rao, quien nos recibió con una sonrisa y dijo: ' ¡Vean lo que
está haciendo Baba!', y nos condujo hasta donde, en medio de otras imágenes sagradas,
había una pequeña foto enmarcada de Baba, cuyos ojos rebosaban bondad. En su frente
había aparecido un fino polvo gris; nos dijeron que era vibhuti y nos dieron un poco
envuelto en pedazos de papel.
"La señora Rao nunca había visto a Baba, excepto en una ocasión en un sueño.
Ella había conseguido esa fotografía y unos días después empezó a aparecer esa fragante
ceniza, la cual se guarda para los devotos. :Pero esto no es nada rió ella ; deberían ver lo
que está sucediendo en la casa de mi sirvienta', dijo y nos relató cómo esa otra mujer se
convirtió en devota de Baba, consiguió tres fotos de Sai, las mandó enmarcar y las puso en
su altar. La señora termina sus oraciones a las cuatro de la mañana, antes de irse a su diaria
rutina de lavar y limpiar en diferentes casas para poder sobrevivir. Como una muestra de la
gracia de Baba, aparece vibhuti sobre una foto, kumkum en otra y polvo de haldi en la
tercera. Ahora la buena fortuna la ha favorecido, pues se ha ido a trabajar a otros lugares
donde le ofrecen mejor salario. '¿Está muy lejos de su casa? pregunté . ¿Podemos ir ahora
allá?'. La señora Rao nos dijo que el lugar no estaba lejos, pero se hallaba en el centro de un
barrio en donde no había siquiera alumbrado público y que de seguro la lluvia de ese día
habría dejado muy barrosa la calle que conducía hacia la casa. Nosotras le dijimos que no
había ningún problema, siempre y cuando nos pudiese llevar hasta allá.
"Caminamos con ella en la oscuridad a través de los angostos callejones, tan sólo
iluminados aquí y allá por las trémulas llamas de las lámparas de aceite de las casas
contiguas, hasta que por fin llegamos a la vivienda de aquella devota.
"El nombre de la señora era Madhuri. Ella no se encontraba en casa, pero su
esposo, un chofer de camión, estaba ahí con sus cuatro hijos. Ocupando la mitad del
pequeño cuarto había una estructura de cañas de bambú fijada en el suelo, en donde
dormían todos y bajo la cual guardaban sus pertenencias. La otra mitad estaba reservada
para el altar de oraciones.
"El lugar estaba impecablemente limpio; los pocos trastos de latón brillaban con la
luz de la lámpara. La pared de esta parte del cuarto estaba cubierta con imágenes sagradas,
incluyendo una de Sai Baba de Shirdi. En la parte inferior, sobre una repisa de hojalata
cubierta con una tela limpia, había tres fotos de Sathya Sai Baba y en verdad se podían
distinguir en ellas vibhuti, kumkum y polvo de haldi cubriendo profusamente la frente de
Baba. Había una lámpara de aceite encendida y una grata fragancia impregnaba la humilde
casa. En aquel hogar imperaba una atmósfera de paz. Recé una oración y dejé una pequeña
ofrenda. Dos días más tarde, la señora averiguó mi dirección y me envió una gran canasta
de prasad que consistía principalmente en dulces caseros y vibhuti (ceniza sagrada) de
Baba. Tal obsequio me conmovió y me prometí ver a ese Sai Baba.
"Tuve éxito en mis esfuerzos después de haber perdido toda esperanza, mas ésa es
otra historia. Aquí sólo conduiré aquella experiencia que está ligada a mi faquir.

78
"Dejamos estacionado el automóvil en la calle, y Usha y yo caminamos hacia
donde Sal Baba estaba dando darshan a los devotos, aquel último día de su estancia en
Madrás, en enero de 1967. Absorta en mis reflexiones acerca de lo que había visto y oído
de esa extraordinaria persona, oí decir a Usha: 'Mira, tía, ¿no es adorable esa casa?' 'Sí, de
verdad que es bella', afirmé. Entonces, recordando el primer poema de Kabir, lo empecé a
cantar suavemente. ' ¿Qué es lo que cantas, tía?', me preguntó Usha. 'Ah, es sólo un canto
que me enseñó un faquir en Darjeling, es de Kabir. Aquel faquir era pregonero de Kabir'.
tlsha se detuvo un momento y me miró, sorprendida. '¿Faquir?, ¿pregonero de Kabir?, ¿por
qué, tía? suspiró ella . ¡El debió de haber sido Sal Baba de Shirdi!'. '¿Qué estás diciendo,
Llsha?'. Muy emocionada, Usha apretó mi mano y dijo: '¡Sí, sí! ¡El era Sal Baba! He estado
leyendo precisamente El increíble Sai Baba, de Arthur Osborne, y ahí mencionan que El se
aparece ante la gente como un pregonero de Kabir'. No pude sino sonreír ante lo
extravagante de sus ideas. 'Tía insistió Usha mientras conversábamos , pregúntale a Sal
Baba cuando lo veas esta mañana, pues El es la reencarnación de Sai Baba de Shird¡'.
"Le dije que yo nunca le preguntaría algo tan absurdo, pero ella siguió insistiendo.
Se despidió con estas palabras: 'No tengas miedo, El nunca se molesta ante esas preguntas'.
"Cuando recuerdo aquellos días, me asombro ante la extraña secuencia de sucesos
que me condujeron hasta la puerta cerrada de aquel nivel superior. Llevaba en la mano un
pequeño mensaje en el que le suplicaba que me concediese una entrevista, a menos que
considerara que no lo merecía, y pensaba darle esa nota a la persona que me abriese la
puerta. Antes de tocar, la puerta se abrió y ¡sorpresa: era el propio Babal Graciosamente me
dijo con una sonrisa: Ven, haz el namaskar'. Baba estaba cumpliendo el deseo de mi
corazón. Me incliné para tocar los hermosos pies de esa figura vestida de color naranja y de
ojos llenos de bendición.
"Tenía pensado hacerle varias preguntas acerca de mis problemas, pero El fue
quien me habló de mis sufrimientos, asegurándome que todo estaría bien. Entonces recordé
las palabras de mi sobrina y le dije titubeante: 'Baba, Usha me pidió que te preguntara
acerca del faquir que encontré en Darjeling... el...'. Interrumpiéndome me dijo: 'Ese era Yo
en otra forma física. Yo te di tres enseñanzas', agregó levantando tres dedos. Sólo recuerdo
que caía Sus pies llorando y todo lo que se me ocurrió decir fue: 'Baba, ¿estarás conmigo?.
Sentí Su mano sobre mi cabeza y como en sueños oí: '¡Siempre, siempre!'
"Mi rostro estaba mojado por el llanto, mi corazón ¡leno de dicha, mi espíritu se
hallaba por fin en paz... y en ese momento El materializó, como para reconfortarme, vibhuti
y una pequeña foto con Su mano en señal de bendición, con Su dirección escrita, como si
fuese una tarjeta de presentación. 'Pon esto en tu bolsa', dijo, y me dio un puñado de
paquetitos de vibhuti que tenía en un recipiente de bronce. Ven a Puttaparti durante el
Shivaratri. Tendrás todas las comodidades'. También me dijo que El iría a Calcuta... sólo El
sabe cuándo tendré la fortuna de viajar a Puttaparti para obtener otro darshan.
"En junio de 1967 estaba en Bombay para asistir a una reunión, pero mi mente
permanecía absorta en un acariciado deseo. 'Me gustaría ir a Shirdi' les dije a mis amigos.
'Por favor, haz los preparativos le supliqué a mi sobrino que me hospedaba y
ayúdame a hacer este viaje'. Un día, regresó de su oficina sonriendo y me dijo: 'Tía, ¿por
qué cuando les mencioné tus intenciones me dijeron que como anhelabas ir allá, con toda
seguridad Sai Baba de Shirdi te cumpliría tu deseo?'. 'Todo eso está muy bien contesté con
desgano . ¿Pero cómo?, ¿con quién?, y ¿en dónde me voy a hospedar en Shirdi?'. Mi salud
no era muy buena y cuanto más pensaba en la posibilidad de viajar sola a un lugar extraño,
más me desanimaba.

79
"Sin embargo, la predicción resultó cierta. En una forma extraordinaria fui guiada
desde el tren en que viajaba en dirección equivocada por una encantadora señora de
Maharashtra que ocupaba el mismo compartimiento. Ella nos dio hospedaje en su casa en
Nasik, a mí y a dos compañeras que conocí en el último momento, devotas de Sai Baba, y
una mañana hizo los preparativos para nuestra visita a Shirdi.
"`¡El Arathi está por comenzar!'. El viaje en autobús por un camino polvoriento
había sido agotador, así que después de una rápida lavada, nos apresuramos a llegar a la
tumba (samadhi sthan). Una brillante tela plateada cubría el amplio lugar donde descansan
los restos mortales de Sai Baba de Shirdi, adornado con abundantes y coloridas flores.
Varias lámparas iluminaban el ambiente, la atmósfera estaba impregnada de la fragancia de
los inciensos y se oía el tañer de las campanillas, constantemente. Como aumentaba la
multitud, me abrí paso hacia adelante para ver mejor. Mi corazón se detuvo cuando vi la
estatua de mármol blanco de tamaño natural. La figura de Sai Baba de Shirdi, con Su pierna
derecha cruzada sobre la rodilla izquierda, me recordaba extrañamente al faquir que yo
había encontrado en Darjeling. La misma cara, la misma pose, sólo que en vez de la
pequeña gorra tenía un pañuelo largo enrollado en la cabeza. El mismo tipo de ojos
inescrutables me vieron fijamente y contuve el aliento. Transcurrió el tiempo... y en forma
gradual mi mente aceptó un hecho irrefutable y cesó de preocuparse por los porqué y los
cómo. Al rendirme, las lágrimas empezaron a Huir con profusión, relajándome; mis labios
temblorosos murmuraron: '¡Baba, Baba!', y en silencio oré pidiendo Su gracia. Mis manos
continuaban sosteniendo la fuente llena de frutas y flores que me habían dado para hacer la
ofrenda formal con los demás. Mis lágrimas seguían cayendo y fui bendita con un
sentimiento de paz; la paz que sobrepasa todo entendimiento inundaba mi corazón."
¡Sathya Sai Baba había escogido de manera inesperada y espontánea a Sudha
Mazumdar como su instrumento en Darjeling y la había conducido hasta la familia Sai,
otorgándole el darshan y enseñanza con la forma de Su cuerpo anterior! El faquir, Sathya
Sai Baba, Sai Baba. ¡Sudha Mazumdar es verdaderamente afortunada! Su experiencia es
una revelación para los renuentes.
En Prashanti Nilayam vive una anciana cuyas experiencias son irrebatibles
respecto de la avataridad. Su padre, recolector de impuestos en el territorio de Nizam, la
llevó a Shirdi cuando cumplió tres años y luego, cuando cumplió siete. Fue dada en
matrimonio a los siete años de edad y, destrozada por haber perdido a los cuatro hijos que
tuvo, se aferró a los pies de Sal Baba en 1917, pidiéndole iniciación espiritual y permiso
para permanecer junto a El. Baba le dijo en Lendi Bhaga: "Ahora no, vendré en otra
ocasión para encontrarnos en Andhra y permanecerás conmigo". Ella regresó al territorio de
Nizam, se dedicó a fomentar la devoción mediante recitales musicales acerca de la vida de
santos y sabios, estableció un orfanato para niñas llamado Sai Sadan y, durante su
pregrinación en busca de fondos para su institución, ¡oyó que un niño Raju había anunciado
que El era Sal Baba! Se apresuró a viajar a Uravakonda, se unió al grupo de gente que se
dirigía ese jueves hacia la casa de Seshama Raju y se sentó cerca de Baba, a la derecha. Ella
cuenta que Baba le habló en voz baja, en hindi, como lo hacía en Shirdi: "¡Así que viniste,
mi niña!". ¡El Le pidió que le diera las dieciséis rupias que le debía! Aquel pedido la tomó
por sorpresa y le preguntó cómo había contraído esa deuda y El le contestó: "Del dinero
que guardaste para ser enviado a Shirdi para las celebraciones de Dasara, le prestaste a
Balarama cuarenta rupias y El sólo regresó veinticuatro". Y agregó en voz baja: "Te estoy
pidiendo esto sólo para convencerte de que Yo soy Sai Baba... No has tocado Mis pies... Te
sentaste tan pronto llegaste". Esta señora tuvo que cerrar su institución y visitar Puttaparti

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con mucha frecuencia después de aquel suceso. Ahora vive en Prashanti Nilayam, feliz de
que se haya vuelto realidad lo que Baba le dijo en Shirdi.
Increíble, ¿no es así? Arthur Osborne no podía haber usado ningún adjetivo mejor
para resumir la gloria de Sai Baba. Lo increíble del prodigio persiste hasta ahora.

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ALEGRÍA DIVINA

Cualquiera que escriba un libro acerca de Baba será perturbado con frecuencia por
un estremecimiento, pues Baba dice: "Yo no necesito de propaganda alguna. Déjame
preguntarte: ¿Qué es lo que te atreves a publicar? ¿Qué sabes de Mí? Dices una cosa de Mí
hoy y mañana dices otra. Tu fe no es firme aún; Me alabas cuando todo va bien pero Me
culpas cuando todo sale mal; tú vas de un refugio a otro".
Sí, yo sé muy poco acerca del precioso misterio que es Baba; veinte años de
constante cercanía y unión han logrado romper el velo a través del cual El puede ser
comprendido, pero en forma muy tenue. Baba asevera: "Sean sinceros, hablen sólo de sus
propias y verdaderas experiencias; no distorsionen, exageren o falsifiquen sus vivencias".
Yo sólo puedo esforzarme lo más posible para apegarme a este mandato. "Si ustedes Me
aceptan y dicen sí, Yo también respondo sí, sí, sí. Si ustedes Me niegan y dicen no, Yo
hago eco: no, no, no. Vengan, experimenten y tengan fe; ésta es la forma de utilizarme".
Esa fue la razón de que, a pesar de haberme dicho en 1948 que escribiera Su biografía, me
dio luz verde sólo en 1960, cuando ya había "oído, experimentado y desarrollado la fe",
¡después de mis treinta años de humorista redactando críticas mordaces de los malos
manejos de líderes sociales y religiosos!
La mofa con la que yo escribía acerca de esos líderes se debía a mi fobia por los
"milagros", a causa de mi contacto con la Misión Ramakrishna. Sin embargo, Baba aclara:
"Algunas personas ponen énfasis en que Ramakrishna Paramahamsa aseguró que los sidhis
son obstáculos en el camino del aspirante espiritual (sadhaka). Por supuesto que lo son; el
aspirante puede ser desviado por los poderes que desarrolla; tiene que mantenerse firme en
el camino, sin involucrarse con ellos. Su ego puede crecer si cede a la tentación de esos
poderes. Esta es una advertencia que todo aspirante debe oír. Pero el error está en
compararme con un sadhaka o un aspirante, ¡confundiendo al buscador con lo buscado!
Todo lo que Yo hago es fundamental en la naturaleza de un Avatar. Los escépticos critican
sin ningún conocimiento. Si estudian las escrituras o practican la experiencia directa,
ustedes podrán ver las cosas con más claridad. Y, aclarando lo que quiere decir con
"Avatar" que viene para redimir y revelar dice: "Yo conozco las agitaciones de su corazón,
las aspiraciones, las olas y los remolinos; en cambio, ustedes no conocen Mi corazón. Yo
reacciono ante el dolor que sufren y la alegría que gozan, pues estoy en todos los corazones.
Este es el templo en el cual habito". Por dura que haya sido la tarea de escribir acerca de El,
por titubeante que haya sido la pluma, los límites tienen que ser marcados y los contornos
dibujados tan claros como El me ha permitido verlos.
Tal como lo dijo cuando cruzó las puertas de Ramamohanrao en Manjeri, el 13 de
diciembre de 1964, Baba llegó a Kamalahasti desde Venkatagiri, ¡a cientos de kilómetros
de ahí! El día 17 visitó el ashram Vyasa en Yerpedu, cerca de Kalahasti, desde donde
Malayala Swami había hecho un gran servicio difundiendo la doctrina advaita y su mensaje
universal. Baba señaló: "Malayala Swami hizo que todos los que llegaron hasta él y los
miles que lo conocieron, comprendieran la grandiosidad de lo Real detrás de lo irreal. El lo
supo gracias a sus estudios y a su disciplina espiritual (sadhana)".
Vimalananda, el monje a cargo de este gran sitio de práctica espiritual y
conocimiento, fue residente de Prashanti Nilayam durante varios meses, antes de partir a

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Benarés para inscribirse en la Universidad de Estudios Avanzados en Sánscrito. Cuando
estuvo en Prashanti compuso unos poemas y los puso en las manos de Baba. Cuando su
gurú, el renombrado Malayala Swami, honrado en todo Andhra Pradesh y muchos estados
circunvecinos, pasó a la inmortalidad, Vimalananda se dirigió a Baba para pedirle Su guía.
Deseaba ser iniciado en la vida monástica por medio de Sus divinas manos. Sin embargo,
Baba no quiso alejarlo de su gurú; insistió en que asumiera su nuevo cargo, tal como se lo
había indicado el propio Malayala.
La atmósfera del ashram, impregnada con la gloria de Vyasa, evocadora de las
arduas pruebas y tribulaciones del santo que fue adoptado como preceptor de Andhra
Pradesh; vibrante con las recitaciones de los himnos védicos y fragante con las fervientes
discusiones sobre el significado de la existencia, debe de haber inducido a Baba a revelar
una parte de Su misión y mensaje: "Mi misión no es sólo curar, consolar y aliviar las
miserias y dolores del hombre; esto sólo es fortuito. Mi principal tarea es el
restablecimiento del Vedanta y el modo de vida vedántico en la India y en el mundo".
El les dijo a los estudiantes de la Escuela de Sánscrito: "Compitan con los demás
en la velocidad con que marchan en el camino del peregrinaje hacia Dios. Crezcan con
autocontrol y disciplina. El país necesita esta clase de jóvenes, no los muy 'leídos' e
indisciplinados ciudadanos que hunden a la sociedad en el desorden".
Baba expresó palabras de reconocimiento en Penukonda, al inaugurar las
celebraciones del Día de la Escuela, en febrero de 1965. Estudiantes de todo el país se
levantaron en un movimiento de protesta en contra de la política lingüística del gobierno y,
precisamente en la fecha en que se celebraba el Día de la Escuela, la agitación había
llegado al extremo de la irresponsabilidad en toda el área del pueblo. Sin embargo, los
estudiantes de Penul<onda se rehusaron a involucrarse; se concentraron en las
celebraciones y obtuvieron la gracia de Baba. El les dijo: "La deuda de amor con sus
padres, que soportan diariamente el Sol y la lluvia para mantenerlos a ustedes aquí
cómodamente, tiene que ser pagada con estudio intenso y sincero. Todas las demás deudas
vienen después; incluso la deuda a la patria y a la lengua materna. Yo sé que ustedes están
conscientes de esto y por ello mantienen la serenidad y la cordura mientras alrededor de
ustedes ruge la tormenta".
En febrero también se celebró el Upanayanam de aproximadamente 450 niños, en
Prashanti Nilayam. "Los hemos reclutado hoy en mi ejército", dijo Baba. El Upanayanam
(ser conducido ante el gurü o preceptor para la enseñanza espiritual) es un gran
acontecimiento en la vida de un niño brahman, kshatriya y vaisya. Fue un magnífico
espectáculo ver a tantos brillantes jovencitos en la antesala de una nueva vida, del
renacimiento, como se dice, afirmando como lo hicieron sus ancestros en las orillas de los
ríos sagrados la validez del dharma que sostiene el universo. Era muy inspirador ver que
eran iniciados en el más sagrado de los mantras védicos, el Gayatri, la oración dirigida a la
luz que impregna toda la creación, disipando la oscuridad, la ignorancia y la maldad. De
esta manera, al iniciar a estos niños "dos veces nacidos", Baba instaló en su prístino lugar
un sacramento que estaba quedando rápidamente olvidado entre los deslumbrantes artificios
de la vida social "americana e inglesa".
El Shivaratri llegó inmediatamente después. Baba resplandece como Shiva en ese
sagrado día y sus discursos subrayan el valor de la sabiduría suprema y la necesidad de
obtenerla. "Deseen el regalo de la sabiduría de parte de Maheshwara (el Señor)", dicen las
escrituras. "Los rishis (antiguos sabios) fijaron ese día en el calendario para la iniciación v
la dedicación."

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En el Shivaratri se produce el milagro de milagros, la creación del lingam (símbolo
de la creación) dentro de su cuerpo, así como su salida. En 1965, entre 15.000 y 18.000
personas presenciaron con profundo silencio y atención ese extraordinario y solemne
proceso. Miles de ojos estaban fijos en la delgada y resplandeciente figura que estaba sobre
el estrado. La tensión llegó al clímax cuando un fingam transparente, terso y brillante, salió
de Su boca. Su verde luminosidad casi deslumbraba. Este es un símbolo de Brahmananda,
el universo sobre el cual Shiva mantiene su vigilancia eterna; un símbolo de algo infinito,
demasiado excelso para ser comprendido por nuestras limitadas mentes. Su verde
luminosidad nos conmovió hasta hacernos derramar lágrimas de alegría y gratitud; nos
hablaba de la belleza y la luz que existen en todos los seres, en el cielo cuajado de estrellas
y en el corazón humano.
Durante dos semanas después del Shivaratri, Baba estuvo ocupado otorgando Su
gracia a los enfermos, ancianos e inválidos que habían llegado, lo mismo que a todos los
que El sabía que necesitaban Su atención inmediata para una "reparación" general en el
aspecto físico, mental o espiritual. Después, Baba partió hacia Kakinada, ubicado en el
delta del Godavari, donde los devotos de Su cuerpo anterior habían construido un templo
que El inauguraría. La multitud era impresionante, las calles se encontraban atestadas y los
techos de las casas desbordaban de gente ansiosa. Los organizadores se sentían alarmados,
pues las casas no estaban construidas para soportar tal peso sobre sus techos, pero Baba les
aseguró que nada malo pasaría; simplemente sonrió, miró a Su alrededor y dijo: "Esto es
suficiente para afianzar la seguridad de todos los hombres, mujeres y niños". Durante Su
discurso, Baba dijo: "No construyan un templo para cada Nombre de Dios, o para cada una
de las nuevas imágenes que ustedes creen que El ha asumido. Lo pueden invocar en
cualquier lugar y en todo momento. Los antiguos templos han sido saturados con la piedad
y las plegarias de generaciones de genuinos devotos; sería erróneo que ustedes mismos se
negaran el capital que se ha acumulado de esta manera".
De Kakinada, Baba marchó hasta una pequeña población llamada Sampara, situada
a unos 30 kilómetros. Pese a que ese lugar se halla a más de 1.200 kilómetros de Prashanti
Nilayam, era un adorable jardín floreciente de devoción hacia Baba. Durante buen número
de años han estado yendo en peregrinación a Prashanti Nilayam grupos de 50, 70 o hasta
100 hombres y mujeres, los cuales permanecen varias semanas para empaparse de fe y
disciplina. Todas las casas y hogares de la población son un limpio Prashanti Nilayam, con
su recitación del Pranava, sesiones de cantos y repetición del Nombre Divino, alrededor de
las cuales gira la vida diaria. No es extraño que hubiera banderas y festones en todo el
camino. Los habitantes organizan todos los años un curso acerca del Bhagavata, que dura
varios meses en cada ocasión; de ese modo, ellos vieron en el Maestro que venía a
visitarlos, al Señor cuya flauta inundó el universo con Su dulce melodía.
Fue una inspiradora exposición del Bhagavata la que vimos cuando acompañamos
a Baba a Sampara. En los rostros de los sencillos campesinos que corrieron desde los
sembradíos, cruzando canales y cercas para acercarse al auto de Baba, pudimos ver el
fervor que inundaba los corazones de los pastores de Brindavan. Conforme nos
acercábamos al pueblo, las páginas del Bhagavata se volvieron más legibles. Pequeños que
apenas caminaban, niños, muchachas, madres, jóvenes fornidos y ancianos trémulos
irradiaban una inefable alegría. ¡Ellos nunca imaginaron que el Señor respondería tan
rápidamente a sus oraciones y llegaría en persona a través de los polvosos caminos y
veredas olorosas a estiércol, directo hasta la sala de oraciones del pueblo! Baba era todo
amor y gracia hacia esas piadosas almas. Cuando vio que alguien corría para poderlo ver,

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pidió al chofer que aminorara la velocidad del auto para que ese devoto pudiera tener el
ansiado darshan. Cuando un grupo que se dirigía al pueblo en una carreta fue rebasado por
el auto, El ordenó que éste se detuviera con el fin de que los ocupantes de la carreta
pudieran descender y saciaran su sed. Cuando observó que unos campesinos, encorvados
por la edad, caminaban hacia el pueblo para llenar sus ojos con Su imagen, El les obsequió
frutas para que pudieran retornar a sus casas sin tener que caminar más. Encontramos a un
anciano que iba pastoreando unas cabras hacia Sampara; Baba hizo que se tocara la bocina
para que el anciano se volviera y tuviera darshan, pero no fue así, pues no oyó el llamado
de la gracia. Baba exclamó: "¡Pobre hombre, es su destino! Será la próxima vez, la próxima
vez..." y el auto aceleró.
El villorrio estaba embriagado de sagrada alegría. Baba le dijo a la gente: "Ustedes
han anhelado mi llegada durante seis largos años; por eso he venido ahora, para refrescar
con dicha sus corazones". Baba los previno en contra de las tentaciones del ruido y oropel
deslumbrante de las ciudades y pueblos. "En esos lugares el hombre se vuelve agresivo,
ambicioso y cruel. Las ciudades propagan la vulgaridad en los hábitos, el lenguaje y las
actitudes del hombre. Allá, los hombres son como animales que deben ser entretenidos y
mimados para que no se enfurezcan; se ignora la divinidad del hombre en aras de la prisa,
las preocupaciones y la lucha por la adquisición de bienes materiales y la ostentación.
Aprendan a estar satisfechos y felices en donde estén: no corran a las ciudades con la
esperanza de obtener felicidad y satisfacción. La felicidad y el contento son riquezas
internas, no adquisiciones externas".
Baba ha dado el mismo consejo en todas las villas a donde ha ido. En Sathyavada,
que visitó más tarde durante esa gira, dijo: "Están desapareciendo rápidamente la
humanidad y el respeto en los pueblos; ahora imperan la irreverencia y la arrogancia. El
temor al pecado se ha desvanecido; los habitantes de las ciudades no tienen fe en Dios ni en
sus hermanos. Sin embargo, en las pequeñas poblaciones aún subsisten estas virtudes de
humildad, respeto, temor al pecado, fe en la victoria de la verdad y la eficacia de la virtud y
en la existencia de un testigo siempre presente".
De Kakinada Baba prosiguió hacia Pithapuram, donde se había congregado una
gran multitud entre las ruinas de un histórico fuerte. Ahí señaló: "Estos bastiones y torres
fueron alguna vez los símbolos del poder y el orgullo; ahora son los crueles recuerdos de la
fragilidad y fugacidad de. la fortuna. Estas patéticas murallas les enseñan que el tiempo es
el más grande de los vencedores". El siguiente sitio que recibió la gracia de Baba fue
Yelamanchili, un pueblo del distrito de Visakhapatnam, donde se reunieron 50.000
personas para oír, ver y llevarse a casa tan precioso logro. "Yo no acepto flores que se
marchitan, frutas que se pudren, monedas que no tienen valor en otro territorio; denme el
loto que florece en el lago de la mente (Manasa Sarovara) en las puras y cristalinas aguas
de su conciencia interna; denme los frutos de su santidad y disciplina firme", les remarcó.
Después, Baba se internó en el delta del río Godavari, conocido como Kona Sima,
"el hogar en Sus propias palabras de la tradicional sabiduría en los Vedas y los Shastras, el
semillero de versátiles pandits, conocedores de todas las ramas del conocimiento antiguo".
Naturalmente, Sus discursos en Amalapuram, el centro de esta región, iban
dirigidos a los herederos de aquella antiquísima cultura y a los guardianes del conocimiento
védico.
Cuando Baba estuvo en Amalapuram, llenaron el pueblo cerca de 300.000
personas que hicieron el penoso viaje a pie, en automóvil o en embarcaciones, autobuses,
carretas y bicicletas, para tener Su darshan y oír Su mensaje de aliento y alegría. Baba daba

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darshan cada vez que las multitudes reunidas en las calles aledañas a Su residencia crecían
demasiado. Les hablaba a los ahí presentes durante unos diez o quince minutos cada hora,
con el fin de reducir la presión sobre los magros recursos de la población para poder
atender a los visitantes. No obstante, las congregaciones de las tardes eran gigantescas.
Baba dijo: "Ustedes han venido por cientos de miles, desde todos los pueblos y villas de los
alrededores, a varios kilómetros de distancia, gastando tiempo, dinero y esfuerzo. Oigan
este consejo; de todas las horas en que Me han escuchado, memoricen al menos esto: el
apego causa sufrimiento y el desapego produce gozo".
También dijo que los pandits tenían la llave para abrir el arcón del tesoro del
desapego. "Afortunadamente existen algunos pandits en esta región que preservan la fe en
esa llave y que se mantienen serenos ante las pérdidas o ganancias, la fama o la calumnia.
Ellos no son conocidos; de ahí que encontrarán que ningún periódico los menciona. Nadie
se aflige por ellos y ellos no afligen a nadie.
"Actualmente, la gente sabe más de artistas de cine que de los sabios y santos que
viven entre ellos".
Baba se conmueve ante el amor que fluye hacia El desde los cientos de miles de
rostros radiantes que se llenan de gozo indescriptible cuando les concede Su presencia y
bendiciones. Con frecuencia dice: "No me agrada interrumpir con un discurso esta
transmisión de bienaventuranza, de Mí hacia ustedes y de ustedes hacia Mí. Esto parece ser
una amplia recompensa por sus problemas y anhelos". En Amalapuram, Baba le dijo a la
gente: "Yo comprendo la profundidad del amor de ustedes. Se han privado de la comida, el
sueño y el descanso para obtener un lugar sombreado en donde sentarse y un vaso de agua
para calmar la sed. Se han trasladado en forma masiva desde sus lugares de origen, como
hormigas desde los hormigueros, buscando los rayos del Sol y el azúcar. Ustedes tienen
hambre de Dios, sed de luz espiritual".
Después, Baba se dirigió a Rajahmundry, cerca del Lugar en donde el genio de Sir
Henry Cotton construyó hace más o menos un siglo un dique a lo ancho del Godavari para
contener las rugientes aguas y fertilizar la vasta región del delta. Los habitantes del área
están tan agradecidos con Sir Henry por su logro de ingeniería y su visión, que veneran la
presa como un lugar sagrado, y un baño en ese sitio se considera tan sacrosanto como el
que se realiza en un lugar consagrado por un santo védico. Rajahmundry o
Rajamahendravaram, como lo llaman los nativos, es un lugar lleno de recuerdos históricos,
festivales religiosos y reliquias culturales. Baba llegó al pueblo justo a tiempo para la
ofrenda final de un yajna de tres días, realizado por devotos en el templo de Visweshwara,
el Señor del universo. Baba se desplazó por los corredores del templo, atisbó en la capilla
de la consorte, Shakti, la gracia personificada, Annapurna, la dadora del sustento del
universo. Baba vio la estatua de piedra y exclamó: "¡Oh, ella sola alimenta a toda la
comunidad de seres vivos, y sin embargo es pobre, pues carece de anillo nasal!". Al decir
esas palabras, giró Su mano y en ella se formó un refulgente anillo de diamantes que
después colocó en la nariz de la estatua.
Baba les infundió confianza y valor a los realizadores del yajna, al asegurarles que
las buenas acciones hechas con espíritu de dedicación, siempre rinden frutos. ¡La ofrenda
final de objetos sagrados en el fuego del sacrificio fue recompensada por la caída de una
inesperada lluvia!
"La lluvia que cayó esta mañana y que sorprendió a todo el mundo no Me
sorprendió a Mí, pues fue consecuencia inevitable del yaga. Es una ciencia especial que los
pandits conocen. Ustedes se pueden reír de un escultor que cincela una roca y opinar que

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dicha actividad es sólo un gran desperdicio de piedra y tiempo, porque ignoran que cuando
él termine su trabajo surgirá una hermosa estatua. Ustedes sufren de miopía y de
ignorancia."
Baba les da a todos los presentes arnrita (néctar) que El crea. Las diferencias de
posición económica, educación o casta desaparecen ante la luz de Su gracia; todos son Sus
hijos. En Sus discursos Baba otorga el néctar de las enseñanzas védicas, con el estilo
sencillo y dulce de un cuento, a todos los que tienen oídos para oír. "Algunos de ustedes
podrían preguntarse por qué son reveladas a tan vastas audiencias estas grandes verdades,
que sólo deben murmurarse al oído de los fervientes buscadores. ¿Cómo pueden saber
ustedes si no hay muchos buscadores aquí? Yo sé que son bastantes. Ellos atesorarán la
verdad, reflexionarán acerca de ella y la utilizarán cuando sea necesario. Entonces dirán:
`¡Ah!, Baba nos reveló esto en Rajahmundry', y obtendrán con ello una gran fortaleza.
Nada que se experimente será en vano; determinará el curso de los acontecimientos,
cambiará los hábitos y actitudes, clarificará y purificará todas las situaciones".
En cierta ocasión, un muchacho y su padre escucharon a Baba. El hijo era un
ardiente buscador; él vio, oyó y asimiló.
Cuando regresó a casa no tenía ningún otro pensamiento sino el de Dios; a él
dedicaba todos sus momentos conscientes. El padre estaba muy orgulloso de su hijo; feliz
de que hubiera sido confirmado en el camino divino. Este hombre realizaba también con
tanta firmeza su disciplina espiritual, que cuando su hijo murió unas semanas después, en
perfecta bienaventuranza y con el Nombre y la imagen de Baba en sus labios y ojos, le
escribió a Baba lo siguiente: "Mi hijo tuvo un final feliz; no tenía ninguna otra aspiración
sino la de fundirse en Dios. Estoy feliz de que este hijo mío haya tenido una vida así y un
fin envidiable". La palabra ha clarificado y purificado a dos oyentes de Rajahmundry.
¿Quién sino El sabe cuándo el campo está listo para la semilla?
En ese lugar, Baba le dijo a la vasta congregación, que los líderes del país deberían
elaborar no sólo un plan para la prosperidad material, sino también otro para contrarrestar
las calamidades que trae consigo la prosperidad. En países que tienen el más alto nivel de
vida y en donde las satisfacciones materiales están al alcance de todos, la ansiedad y la
anarquía moral están afectando a la estructura social. Los individuos están atormentados
por la frustración y el miedo; la locura y los suicidios se incrementan; imperan la frivolidad,
la irreverencia y la delincuencia. "El hombre se engaña ante la creencia de que le afectan
los períodos de sufrimiento y alegría, pero El es inmortal por naturaleza; está más allá del
dolor y la alegría, del doble empuje de los gustos y aversiones."
En el Hindu Samaj de Rajahmundry, Baba presidió la audiencia para honrar a tres
ilustres pandits, miembros del comité central de la Academia Nacional de Maestros
Védicos. "Vuélvanse conscientes de su enfermedad, después anhelen la curación, busquen
al médico, tomen la medicina y sigan el régimen que les prescriba. Esa es la única forma de
estar sano nuevamente. Estos pandits y hombres semejantes tienen el conocimiento del
remedio que les hará libres", aclaró Baba. Sai visitó las poblaciones de Kadali y Razole,
localizadas en el delta, y después fue a la pequeña comunidad de Sathyavada, a donde Lo
atrajo el anhelo de aquellos corazones campesinos. Las casas del pueblo están cercadas por
muros de adobe gruesos y altos, y por lo tanto, Baba no pudo darles darshan a las miles de
personas que atestaban las estrechas y serpenteantes callejuelas. Al percibir la angustia de
las multitudes que estaban más allá del muro, Baba pidió que trajeran una gran escalera,
una estrecha armazón de bambú con ocho palos horizontales como peldaños, y subió por
ella para poder llegar al pequeño espacio de la parte superior del muro; permaneció allí, con

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Su silueta recortándose contra el cielo, bajo el cálido Sol, para poder otorgar el anhelado
darshan a la gente. Yo Le he visto subir hasta la parte superior de casas de dos pisos e
incluso al techo de su coche con el fin de dar Su darshan a las apretujadas multitudes y
calmar así su fervor. En Bombay caminó sobre el pretil del palacio de Gwalior; en Kurnol
permaneció de pie sobre una estrecha losa, en la parte superior de un arco. En Budili subió
a una silla colocada encima de una carreta tirada por bueyes. En Trivandrum permaneció de
pie sobre el techo de un auto, bajo el quemante Sol, para que más personas pudieran verlo y
quedaran satisfechas. ¡Sin embargo, esa rápida subida por la escalera de bambú reclinada
en la pared de adobe y Su permanencia sobre el angosto muro brillarán en mi memoria
como un recuerdo dorado de Su gracia!
¡Y el discurso que el mar de rostros extrajo de Baba! ¡Oh, fue un río de néctar!:
"Ustedes se despiertan con el canto de los gallos y duermen cuando los pájaros recogen sus
alas. Soportan el Sol y la lluvia, caminan en el lodo, manejan el estiércol y el fango para
proveer de alimento y vestido a sus parientes y amigos e incluso a aquéllos que se burlan de
ustedes y los ven con desdén, y que obtienen ganancias a causa de la ignorancia de ustedes
de los usos del mundo. ¿Pero acaso es esto todo? ¿Es éste todo el deber del hombre? ¿Es
ésta la finalidad de todos los innumerables siglos de esfuerzo que les dieron la posibilidad
de tener un cuerpo humano? No permitan que el fértil campo se infeste de espinas y
hierbas. Cultiven el corazón con acciones virtuosas, riéguenlo con el manantial del amor,
siembren las semillas del Nombre de Dios, arranquen las hierbas de la codicia, cuiden que
el cultivo crezca, rodéenlo con la cerca de la disciplina y sean felices cuando las flores de la
meditación se abran y se cosechen los granos de la bienaventuranza".
Desde Sathyavada, Baba se dirigió a Repalle, en cuyo templo consagró una estatua
de mármol de Su anterior encarnación. Las vastas masas de peregrinos se calmaron hasta
guardar un profundo silencio, cuando impartió Su darshan. Este es un fenómeno que hay
que ver para creerlo. Y Baba también habló acerca del silencio: "El cocodrilo vive feliz,
seguro e invencible en las profundidades del lago o del río. Sin embargo, cuando se mueve
en la tierra se convierte en blanco de la muerte, en juguete del hombre. Las profundidades
son el refugio de ustedes, la fuente de su fuerza. No se desvíen hacia la superficie o a las
playas. En las profundidades ustedes tienen el silencio para poder conversar con Dios".
Poco después de volver a Prashanti Nilayam, Baba visitó Bombay. Era el 6 de
junio cuando llegó a esa ciudad por segundo ocasión. °¡Oh!, ¡realmente El siempre estuvo
en Bombay! No tengo palabras para describir ese acontecimiento", escribió el honorable Srl
P. K. Savant, ministro del Interior del gobierno de Maharashtra y durante muchos años
director del comité administrador del templo de Sai Baba de Shirdi. A1 día siguiente se
organizó una espléndida reunión en el Salón Shanmukhananda, del pueblo de Matunga.
"Era algo digno de ser visto por los dioses confesó Sri Savant y añadió : Fue el día más
satisfactorio de mi vida". Ese mismo día, Baba inauguró la sección Maharashtra de la
Academia Védica. Ahí señaló que la crisis actual en la historia de la humanidad puede ser
conjurada difundiendo los valores eternos que este país ha sostenido durante generaciones.
Al día siguiente se efectuó una reunión del comité de la Academia Védica. Cuando uno de
los miembros leyó un poema de su inspiración llamado "La guirnalda de las nueve gemas",
Baba habló de las gemas falsas y genuinas y de entre las gemas habló del diamante; dijo
que cuando la mente muere, todas las agitaciones se paralizan y uno se convierte en una
joya de más valor denominada die mind (mente muerta). Esa tarde, Baba habló ante otra
congregación gigantesca, en donde puso énfasis en los fundamentos de una vida integrada.

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Se reunió con los líderes de muchas creencias y corrientes religiosas y discutió con ellos las
formas y medios para profundizar los manantiales de la fe.
Baba regresó a Bangalore en automóvil, deteniéndose unas horas en Pandharpur, el
sagrado sitio consagrado por Panduranga. El mismo les había enseñado a Sus amiguitos en
los días de su infancia los bhajans de Pandari, cantos acerca de la manifestación del Señor
en la forma de Panduranga, de Rukmabai, su consorte; del río Chandrabhaga que El
santificó con su proximidad, del arduo viaje a pie de los peregrinos, del hambre y sed que
se tienen que padecer durante cuatro días, del primer atisbo de las torres del templo, de la
emoción que se siente cuando se cruzan las sagradas puertas... Todos estos cantos fueron
compuestos por El y transmitidos después a los niños de Puttaparti. Inclusive canta muchos
de estos bhajans en la actualidad, cuando Sus devotos se lo piden. Muchos se han vuelto
números regulares del programa de las ceremonias en las poblaciones vecinas. ¡Baba entró
en el templo y ordenó a Sus devotos colocarse a Su alrededor, un acto de gracia que hizo
frecuentemente en el pasado, bajo la forma de Panduranga! En ese instante creó una joya
matrimonial de oro (mangalasutra) y la colocó alrededor del cuello de Rukmaba¡.
Aquéllos que han tenido la gran fortuna de viajar con Baba en Su automóvil, con
Su dulzura, dulzura de todo el camino y de todo el tiempo, pueden atestiguar el flujo de
amor en todos Sus actos y palabras. Llama y le da fruta a un pastor que anda por las
colinas, le entrega un billete de cinco rupias a un pordiosero ciego y le dice que no lo
extravíe ni lo confunda con un papel cualquiera. Una mujer que va al mercado dominical,
tambaleándose bajo el peso de la carga que lleva sobre su cabeza, recibe dinero y dulces.
Los ciegos, los ancianos, los inválidos, los niños, la madre encinta,. el joven jactancioso,
reciben muestras de Su gracia. ¡Baba nunca está demasiado ocupado para ignorar a los
pequeños seres de la Tierra!
Para los que van en el automóvil el viaje es aún más dulce. Baba canta en marathi,
hindi, tamil, telugu e inglés.
Aguijonea con preguntas, con el único fin de enseñar y remover dudas arraigadas.
Vemos en El a la encarnación de la bienaventuranza misma, fresco como una flor sin
importar la hora del día; vemos al más cercano de los amigos, al sabio más erudito, a la
imagen misma del encanto. ¡Repentinamente Su gracia puede tomar la forma de un
milagro! En una ocasión, de regreso de Hyderabad, hicimos un alto cerca del puente del río
Krishna porque algunos Le rogamos que nos diera dulces de Su mano, materializados
especialmente para nosotros. El ordenó que el auto se detuviera y nos dijo que
recogiéramos una piedra y Se la diéramos. Aún sin conocer el motivo de Su petición, le
entregamos un pedazo de roca que había en un montón apilado para reparar la carretera. El
dijo: "Traigan una piedra plana; ¿cómo van a romper ésta en pedazos con sus dedos?", y la
arrojó lejos. ¡Nos preguntábamos por qué le preocupaba que una piedra tuviera que ser
partida en pedazos! Finalmente le llevaron una piedra delgada y plana; El la sostuvo entre
Sus dedos y la regresó, ¡se había convertido en un caramelo! ¡Así pudimos romperlo
fácilmente con las manos y comerlo!
El Navaratri o Dasara es el festival donde se adora al Impulso Primordial que
perturbó el equilibrio sin principio y produjo toda esta ilusión divina denominada creación.
El universo es una vasta agitación que trata de recuperar el equilibrio que ha perdido. Una
vez que se obtiene la ecuanimidad, desaparecen las ideas de pasado, presente y futuro, de
diversidad, de ganancia y pérdida, de placer y dolor. Las tres cualidades pureza, actividad e
inercia (satva, rajas y tamas) afectan la conciencia; por lo tanto, se tienen tres imágenes que

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son adoradas por tres días cada una durante el festival: Mahakali, Mahalakshmi y
Mahasarasvati. Con la gracia de ellas uno puede alcanzar la ecuanimidad.
Baba inauguró el festival de 1965 con las siguientes palabras: "Dasara celebra la
victoria de las fuerzas de la rectitud sobre las fuerzas del mal. Ellas fueron capaces de ganar
debido a que Parashakti, el aspecto dinámico de la Divinidad (el poder que ha elaborado
Dios en toda esta multiplicidad, variedad y belleza) vino a ayudarlas y les prestó su fuerza°.
Después, refiriéndose a la invasión de la India por Pakistán, que había concluido ese mismo
día con un cese del fuego, negociado por la ONU, Baba comentó: "Este país tuvo que
enfrentar fuerzas perversas y Parashakti lo salvó de la deshonra y la derrota". Habló de la
agitación que afectó a muchos a causa de la guerra en la frontera y el miedo a que el Dasara
fuera suspendido por Baba, como sucedió en Mysore y en otras partes. "A pesar de los
obstáculos dijo Baba, refiriéndose al cambio de actitud en el último minuto, de los
representantes del gobierno en las oficinas de la ONU y de las precarias oportunidades de
paz hasta el momento final , a pesar de los obstáculos, la batalla ha cesado. Se logró la paz
añadió ; ésta es otra prueba de la gracia que derrama Prashanti Nilayam. Esta es la forma en
que funciona la voluntad divina"... ¡Fue voluntad del Señor que la balanza se equilibrara
justo a tiempo!
En el primer día de Dasara, el Hospital Sathya Sai celebra su aniversario y Baba
pronuncia discursos acerca de las bases de la salud física y mental, explicando las causas
psicosomáticas e incluso más profundas de las enfermedades, los cuales son valiosas
lecciones para los profesionales de la medicina. Por ejemplo, en 1965 Sai dijo que la mala
salud era originada por la sociedad, pues los enfermos y los que sufren son parte integrante
de la misma sociedad. Censuró el concepto ascético del cuerpo: "No es bueno tener
aversión hacia ningún objeto de la creación. Todo es una obra de Dios, un ejemplo de Su
gloria, un destello de Su majestuosidad". Recomendó cuidar con propiedad al cuerpo, como
un instrumento para el logro de la liberación. El está en contra de la complacencia y el
Fimo excesivos del cuerpo: "Si ustedes piensan que son el cuerpo, éste les pedirá más
comida, una mayor variedad de alimentos, mayor esmero en la apariencia física y más
comodidades. Una gran parte de la comida que se consume en la actualidad es superflua y
en verdad dañina. Un hombre puede vivir más feliz y saludable comiendo menos". Baba
advirtió contra los medios modernos que utiliza la educación popular, los cuales infectan a
la gente con descontento, desesperación y zozobra. "La gente se está volviendo más ansiosa
y temerosa ante aquello que no comprende, y que ni siquiera puede evitar o corregir. La
radio, los diarios y el cine alarman a la gente con sus noticias acerca de la salud, los niveles
de vida, la seguridad social y la soberanía nacional. Cada hora de información se vuelve
una dosis adicional de ansiedad." El placer se ha convertido en el puerto universal de
destino y, por lo tanto, existe una gran frustración y represión. La gente vive y muere sin
reconocer la pérdida, la sociedad está temerosa incluso de su propia sombra, de su
descontento oculto, de sus inquietudes reprimidas. El miedo es la principal causa de la
enfermedad; por ello Baba trata de restaurar la fe, para que el temor se desvanezca:
"Transfieran su fe de las píldoras hacia la Providencia; confíen en Madhava y no en las
medicinas; recurran a la oración, la disciplina espiritual, la repetición del Nombre de Dios,
la meditación, y no a las inyecciones. Estas son las vitaminas que ustedes necesitan.
Ninguna tableta es tan eficaz como el Nombre de Rama. Emprendan el camino de la
bienaventuranza, el sendero de la disciplina espiritual hacia la paz, la felicidad y la salud".
Este es el llamado de la voz divina.

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El Centro Sathya Sal de Servicio de Bombay llevó a Prashanti N¡layam una
exposición pictórica preparada con la ayuda de artistas de gran renombre, que describe las
enseñanzas de Baba. Esta exposición fue inaugurada por Sal y después fue vista y apreciada
por miles de personas. Se tenían grandes deseos de que la exhibición realizara una gira de
tres meses por toda la India peninsular e incluso más lejos, para llevar inspiración y
enseñanza a aproximadamente 300.000 personas.
Baba puso bajo la protección de la Academia de Maestros Védicos de Prashanti a
una institución que estaba realizando un magnífico servicio para nutrir las raíces de la
devoción entre la gente, el Sanathana Bhagavata Bhakta Samaj, integrada por sabios,
músicos, poetas, eruditos en las escrituras, recitadores de epopeyas, narradores de historias
y cantantes de la más alta jerarquía en talento y habilidad. Ellos se reúnen en grupos
durante tres o cuatro días en algún lugar y mediante canciones, música y disertaciones
exaltan el surgimiento de una nueva conciencia de su propia herencia espiritual. Nadie que
tome la vitamina "D" puede escapar a su gracia.
Actualmente, en cada festival de Dasara, Baba organiza un sacrificio o ritual que
sigue todas las prescripciones védicas y el espíritu védico de la universalidad de lo Divino.
Ante la vista de miles de fervientes aspirantes, se efectúan la adoración del Sol y de
imágenes, la consagración en el fuego, la contemplación de Lo lnmanifestado y la
recitación de las glorias de las diversas manifestaciones de Dios con Nombre y Forma. El
gobernador de Andhra Pradesh, doctor Thanu Pilla¡, estuvo presente en el momento
culminante de la ofrenda final de todos los sagrados objetos ceremoniales en las crecientes
llamas; más tarde, inauguró el Shanti Vedika (un estrado cubierto de ocho pilares de estilo
clásico hindú, con pinturas de escenas del Bhagavad Gita y el Ramayana, así como el
Shivalingam y el Pranava) desde donde Baba pronuncia discursos al vasto mar de rostros,
en los acontecimientos especiales.
El gobernador presidió otro acto en el cual Baba le pidió que condecorara a cuatro
sabios de Andhra Pradesh, miembros del comité de la Academia de Maestros Védicos,
obsequiándoles brazaletes de oro, los cuales deben llevarse como galardones de la
indiscutible supremacía en el aprendizaje védico. Su Excelencia dijo: "¡Es muy inspirador
ser honrado en este centro de espiritualidad que tiene gran influencia sobre todos los
estados de la India y aun en países de otros continentes!". El siguiente día fue el de los
poetas, durante el cual se leyeron ante Baba poemas en telugu, sánscrito, urdu, tamil, !
cannada e inglés. Por supuesto que Baba tuvo consejos muy valiosos para ellos: "El poeta
es capaz de descubrir más que el simple pensador; avizora y sabe del siguiente paso;
incluso, de hecho, conoce la meta. El kavi o poeta es considerado divino en la India, por lo
tanto tiene una enorme responsabilidad. ¡El es el que establece las normas y leyes! No debe
seguir los caprichos de la multitud en busca de fama barata o prosperidad falsa; debe
fertilizar y canalizar el impulso divino que subyace en el hombre. Los poemas que hablan
acerca de los cruciales problemas de la vida y la muerte, del destino y la libertad, de la
verdad y la ilusión, de la virtud y la tentación, del ascenso y la caída, de la aspiración y los
logros, perdurarán durante siglos, siempre y cuando la fuente de inspiración o iluminación
del hombre esté más allá de los sentidos, la razón o la pasión. El esfuerzo del hombre por
descubrir al Creador dentro de la creación producirá un genuino entusiasmo". Baba criticó
la poesía superficial y pomposa, los versos agresivos y pasionales y las exaltaciones sin
sentido: "No infecten a los demás con sus fanatismos y confusiones". Así, Dasara se
convirtió en un seminario de estudio espiritual, en un instituto de rehabilitación espiritual.

91
Poco después, Baba visitó Hindupur, pueblo situado a unos 65 kilómetros, donde
había estado por última vez cuando apenas era un jovencito, junto con el grupo de amigos
de su grupo de bhajans. Ahí le advirtió a la gente: "¡Aquél que no se acerca al fuego nunca
podrá conocer su calor!". Y reprendió en son de broma a los habitantes de ese lugar por
conformarse con sólo ver la luz del fuego durante tanto tiempo. Baba izó la bandera
nacional en el estadio de la escuela secundaria municipal, a las ocho de la mañana, para
celebrar el aniversario de diamante del colegio y fue conducido en un desfile a través de las
calles del pueblo en un jeep descubierto. Cuando los devotos Le manifestaron que había
estado mucho tiempo expuesto al abrasador Sol, Baba expresó su alegría de que el vehículo
recorriera todas las calles y caminos del pueblo, pues "¿cómo Me podrían ver y recibir Mis
bendiciones los enfermos, los débiles, los inválidos, los ancianos, sino así?", dijo El. Tuvo
tiempo, sin importarle las horas de más calor del día, para hablar con los miembros del
Club Rotario, que de esta forma fueron los afortunados de recibir las primicias de la gracia.
El discurso de Baba sirvió para abrirles los ojos a muchos trabajadores sociales y
entusiastas del entendimiento internacional. "Los rotarios que viven en este antiguo país,
impregnado de una cultura basada en el desapego y el sacrificio, descubrirán que sus
propios ideales son innatos a la gente de esta tierra. Los planteamientos `quién pertenece a
quién?', `¿soy yo el guardián de mi hermano?', son extraños al pensamiento hindú. Aquí,
cada uno es todo y todo es Uno, es decir, El, Eso o Aquello. Esta ha sido la dieta diaria de
la India desde el principio de los tiempos", comentó.
También les habló a los estudiantes del bachillerato, instándoles a aprender los
principios de la Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma): "Ya sea que los tengan en su plan de
estudios o no, practiquen al menos los primeros pasos de la disciplina espiritual: el silencio,
la meditación, el hablar suave y dulce, el control de los sentidos, la recitación del Nombre
de Dios, el leer las escrituras y el servicio social. Eviten los pasatiempos que debiliten y los
que impliquen pérdida de tiempo, conserven su buena salud con hábitos sanos; vuélvanse
hijas e hijos valiosos de su patria". Baba considera que el sistema de educación vigente es
el más dañino para el bienestar de los niños y de la comunidad. "¡Se les obliga a asimilar
mayor información y se imparte menos inspiración para la investigación! ¡Se suman
habilidades y se restan virtudes! Ha disminuido el respeto por los santos, por los textos y
lugares sagrados y, en consecuencia, también ha declinado el respeto por la tierra donde se
ha nacido."
El cumpleaños de Baba fue una ocasión para que decenas de miles de devotos Le
ofrecieran homenajes llenos de gratitud y para que Baba les dispensase regalos de gracia a
todos ellos. "No traten de obtener Mi gracia ofreciéndome flores que se marchitan, frutas
que se pudren, hojas que se secan y agua que se evapora. Denme algo divino si desean algo
divino: verdad, rectitud, paz, amor." En ese sagrado día, Baba les otorgó el gozo de que lo
ungieran con aceite, a algunas parejas de ancianos seleccionadas, provenientes de Mysore,
Andhra Pradesh, Maharashtra, Uttar Pradesh, Gujarat y Madrás. Entre ellos había una
pareja en la cual el marido era ciego y otra en la cual lo era la esposa. Bien podrán
imaginarse el éxtasis de aquellos no videntes. Refiriéndose al eclipse de Sol ocurrido ese
día, Baba comentó: "Mucha gente escribió para preguntar si el festival se pospondría. No se
preocupen de lo que acontezca en el cielo; preocúpense cuando las sombras de las malas
pasiones, algún perverso pensamiento o ambición malvada invadan su mente con su
ominosa niebla. Este es el maléfico eclipse que ustedes tienen que evitar".
Baba no aprecia mucho la celebración que se denomina "su cumpleaños"; está más
interesado en que celebremos el día que El nació en el interior de cada uno de nosotros, o

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para decirlo con más claridad: el día que reconocimos que Baba es el núcleo, la esencia de
cada uno de nosotros. Por lo tanto, la celebración del cumpleaños la utiliza sólo para
revelarles las profundidades incomprensibles de Su misterio a aquellos "satisfechos" de
haberlo sondeado.

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OBSEQUIOS DE GRACIA

En Shirdi, Baba otorgó la panacea divina, la ceniza que su mano divina obtenía del
fuego que se mantenía encendido permanentemente en la mezquita donde vivió una parte
de Su vida. En la actualidad, el fuego está en Sus propias manos, siempre listo para
producir el precioso regalo; El sólo tiene que desearlo y girar Su mano. Y no es
indispensable que la ceniza sea creada de esta manera. Cuando Baba lo decide, aun sin girar
Su mano el vibhuti fluye como un manantial de gracia, en el lugar y el momento que lo
desee. ¡Este es el más grande de los milagros contemporáneos, esta desbordante lluvia de
gracia divina en forma de vibhuti!
Las manifestaciones llegan en silencio y sin anunciarse, como el rocío del alba
sobre las flores en los campos. Un preocupado padre del distrito de Tajore preguntó si la
aparición de la ceniza en una foto de Sai que él adoraba presagiaba algún mal, pues pocas
semanas después de ver a Baba se le había extraviado un hijo y para él la ceniza significaba
muerte y cremación. Baba me indicó escribirle a esa persona asegurándole que el vibhuti de
sus fotos y de otras imágenes de Dios jamás debería interpretarse así, sino como una señal
de gracia.
En Parmati, distrito de Salem, una persona que había visitado Prashanti Nilayam
sin haber visto a Baba en persona, tenía una foto en su altar. Ella escribe:
"¡Desde el día 2 del mes pasado han estado fluyendo ceniza y amrita de las fotos
de Baba! Las estoy recolectando para distribuirlas a las personas que vienen a mi casa. Sin
embargo, tengo una cantidad excesiva que se acumula a diario. Aconséjeme qué hacer con
ella. ¿Puedo verterlas en el sagrado río Kaveri que está cerca de mi casa?". Otro devoto, de
Cochín, le escribió casi al mismo tiempo al director de Eterno Conductor: "Hace unos días
encontré que un líquido viscoso fluía de uno de los lados del marco de una foto de
Bhagavan. También han aparecido manchas rojas de kumkum y manchas blancas de
vibhuti sobre el cristal. Como no estoy bien seguro de qué significan estas manifestaciones,
no lo he dado a conocer. Le estaré muy agradecido si usted gentilmente me aclara esto".
¿Qué podía hacer el perplejo director, es decir, yo, sino felicitarlo por la singular prueba de
la majestuosa gloria de Baba que tenía ante sus ojos?
Transcribiré un fragmento de una carta acerca de un suceso en Calcuta: "He sido
devoto de Baba durante varios años; no obstante, los hijos de mi hermano nunca han visto a
Baba, por lo cual están muy tristes. Aparece vibhuti no sólo en las fotos de Baba, sino en
todas las otras diez imágenes de dioses hindúes. ¡También se forma vibhuti en la fotografía
de mi hermano, que falleció hace ocho años! El era un hombre muy piadoso, sencillo y de
gran corazón. Durante el día de Ashtami, cuando llevamos en procesión a nuestra deidad
familiar en Vailcom, el vibhuti que produce la foto de Baba es del mismo sabor, color y
textura que la ceniza que se da en Vailcom como prasadam. Por favor, investigue el
significado de todo esto y dígame qué debo hacer".
K. Rajama Rao, de la población de Konaje, en el distrito de Kanara del Sur, estado
de Mysore, estaba aquejado por la duda. Me escribió: "Mi hija más pequeña descubrió
vibhuti a las 9:30 de la mañana, e inmediatamente pusimos una hoja de papel debajo de la
foto para recolectarlo.

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Por favor, escríbame diciendo cómo debemos usar este vibhuti que fluye
constantemente". El químico principal de una fábrica de explosivos en Puna no perdió
tiempo en preguntar y esperar respuesta. ¡Estaba demasiado lleno de química como para
hacer eso! Examinó el cuadro, el vidrio, el cartón; lo limpió, lo invirtió, pero no pudo
descubrir de dónde y cómo emanaba el vibhuti. Fue a Prashanti, Baba lo llamó a una
entrevista y después, cuando salía, le dijo: "Márchate, yo ya te di vibhutf en Puna, aquí no".
Esa fue la confirmación, la bendición, la revelación.
Un inspector de policía retirado obtuvo casualmente dos fotos de Baba el 27 de
noviembre de 1965; las enmarcó y las puso en su altar. El y su esposa tuvieron el impulso
de viajar de inmediato a Prashanti Nilayam y llegaron el día 28. Baba los llamó a entrevista
y los bendijo el día 29. Cuando partieron, Baba le dio unas palmaditas en el hombro al
inspector y le dijo: "Voy a ir allá". El no alcanzó a preguntarle cómo y cuándo... Baba les
demostró su llegada y presencia haciendo emanar vibhuti de sus fotos. Esto fue suficiente.
Y para demostrar que El era todas las manifestaciones de Dios conocidas y desconocidas,
empezó a caer continuamente vibhuti de todos los cuadros de las manifestaciones divinas:
Krishna (como el instalado en la población de Guruvayur), lama, Shiva, Muruga y Cristo.
Tal vez Baba tenía alguna razón especial para querer que la foto de jesús mostrara
la sorprendente nueva señal de gracia, pues el día 24 de febrero fue llevado a esta casa de
las maravillas un cristiano que se había desviado por el mal camino. Oyó los bhajans, se
asomó por la ventana, y vio una imagen de Cristo. La impresión hizo que temblara ante una
visión de Sathya Sai Baba, se arrepintió (tal como lo relató después) y expresó: "Me voy a
corregir; ya no volveré a tomar". En su abundante amor, Baba lo había salvado y aceptado
como a un niño.
Esa imagen del altar en Guruvayur tiene una importancia especial. En ese altar hay
grandes lámparas de bronce alimentadas con aceite; dos a ambos lados de cada imagen.
Este santuario fue inmortalizado por el gran santopoeta Narayana Bhattathiripad, quien se
curó de un reumatismo crónico al adorar la estatua por medio de su inimitable alabanza de
las glorias de Krishna: el Narayananiyarn. Por lo tanto, los habitantes de los alrededores
consideran el aceite que se usa en las lámparas del templo como medicamento para el
reumatismo, lo reverencian y lo usan con gran fe. Baba es la forma que está en el altar más
recóndito de todos los templos; por lo tanto, deseó que el aceite se produjera en las
lámparas pintadas en los cuadros de ese altar. Esto ocasionó que cayeran gotas de aceite de
las orillas de las lámparas impresas en el cuadro del Señor de Guruvayur, en el altar del
inspector de policía. El aceite fue recogido para usarlo con el mismo propósito curativo.
Después lo examinaron los sacerdotes que habían estado durante mucho tiempo en aquel
templo y declararon que el aceite era irrefutablemente genuino, idéntico al que se conseguía
en el altar original.
Baba no sólo derrama Su gracia en las casas de los devotos, sino también en los
salones públicos de oración. Nataraja Pilla¡, de Muvattupuzha, Kerala, escribe: "Se pueden
ver vibhuti y kumkurn en todas las imágenes de dioses colocadas en el salón de bhajans
(cantos devocionales). Es muy interesante hacer notar que, para nuestra gran alegría, han
emanado pequeñas cantidades de manteca de la mano de Krishna bebé, imagen que está en
un calendario. La ilustración muestra a la madre, Yashoda, amenazando con un palo al niño
divino por robar manteca.
Baba se refiere al milagro de crear vibhuti en la palma de Su mano como "mi
tarjeta de presentación". Tiene tarjetas de diferentes tipos y tamaños, las cuales revelan las
muchas facetas de su personalidad. Sirven para anunciar la llegada del Avatar, las buenas

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nuevas del advenimiento del salvador de la humanidad, que evitará que ésta caiga en la
mortal trampa de la civilización. El torrente de señales auspiciosas que producen los
cuadros de Baba y sus múltiples formas sólo son encabezados, anuncios, titulares que
sirven para transmitir las mismas reconfortantes noticias. ¡Ninguna imagen sagrada ha dado
pruebas tan evidentes de estar saturada de divinidad, pruebas cotidianas tan dramáticas de
que la Voluntad Universal dirige las multifacéticas fuerzas del mundo!
En el Bhagavad Gita, después de darle a Arjuna una visión de El en la forma de la
Voluntad Universal que impulsa a toda la creación, Krishna dijo: "¡Arjuna!, todo esto sólo
es una fracción de mi vibhuti. Mi vibhuti es infinito". Vibhuti significa poder, esplendor,
gloria, majestuosidad. En el caso de Baba, el Obhuti (ceniza) que da, ya sea de Su mano o
en forma indirecta a través de Sus fotos, o mediante Sus demás imágenes veneradas por el
hombre, es interminable en su víbhuti (esplendor).
P. V. Natarajan, de Kugalur, me escribió: "Brota vibhuti de la palma de la mano de
Baba en Su foto; esto me asegura que El siempre está cerca de mí y que nunca debo temer".
En el poblado de Samphagaon, distrito de Dharwar, se produce vibhuti en los cuadros de
Baba en las casas de muchos devotos. Sri S. B. Kadakola escribió: "Al ver toda esta
excitación, Rachayaswami Salamath señaló tajante: Todo esto debe de ser falso y un
engaño. ¿Cómo puede el vibhuti caer por sí solo? Yo también tengo una foto de Baba en mi
cuarto de adoración, ¿por qué no cae vibhuti de ella?'. ¡Ese mismo día, el cuadro se llenó
por completo de vibhuti que fluía abundantemente! Esto duró tres días. Por ese entonces, un
amigo de Salamath fue a su casa y dijo: `Cómo puede este vidrio producir vibhuti? El
pueblo entero está siendo engañado por algún tipo de maldad'. Limpió el cuadro con una
tela húmeda y se sentó ante él diciendo: 'Ahora déjame ver lo que tú llamas gloria de este
Baba tuyo. Haz que caiga vibhuti'. ¡En quince minutos se produjo nuevamente y la cantidad
que ahora cubría el cristal era el doble de la anterior! El escéptico se postró ante la foto".
Un mecánico de un ingenio azucarero descubrió que el v¡bhut¡ producido en
cuatro o cinco fotos de Baba que tenía en su casa era extraordinariamente dulce, pues las
hormigas se lo comían. El se apresuró a pedirle a Baba que, si era posible, le quitara la
dulzura; sin embargo, Baba le aseguró que las hormigas se alejarían, y desde el día
siguiente las hormigas ya no se acercaron. Hay algunas casas en donde las fotos producen
v¡bhut¡ sólo los jueves; en algunas se produce en mayor cantidad los días de festival,
cuando hay más personas que lo quieren recibir. En otras, el v¡bhut¡ que fluye de cada foto
es diferente en sabor y textura al del resto. Si éste es más gris oscuro y granuloso, lo llaman
vibhuti de Shirdi; si es suave y fragante lo denominan vibhuti de Parthi. De igual forma, el
kumkum puede ser de diversos tonos y el amrita de distinta consistencia, sabor y fragancia.
Un devoto de Saurashtra escribió que el líquido que se había producido en el cuadro de
Baba el último día del mes de Sravan cuando habían terminado su voto de abstinencia de
sal era agua salada, con la cual pudieron reanudar su vida cotidiana (en verdad, son
extraños sus caminos).
De esta forma brillan la supremacía y soberanía de Baba sobre el tiempo y el
espacio, la materia y el espíritu.
En Akola, según escribe un abogado: "En las fotos de Sathya Sai Baba se han
estado produciendo vibhuti, kumkum y haldi (polvo de cúrcuma considerado de buen
augurio), desde hace dos meses".
En Rajkot aparece vibhuti el día de Vaikunta Ekadasi. En jamnagar, durante
Mahashivaratri: "Para nuestra gran sorpresa, vimos un "Om" y un "Sr¡" escritos sobre los
cristales de cuatro grandes cuadros que están colgados en el salón. Estaban escritos con un

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líquido aceitoso, que pudimos reconocer como amrita, por su olor". Un doctor de Phalgat
escribe: "Yo receto más el vibhuti de Baba que ninguna otra medicina; Baba me está dando
una ración regular por medio de las fotos de mi casa". El doctor Bailur, en Santa Cruz,
también experimenta esta feliz situación. El diputado Saxena, de Rampur, obtiene vibhuti
de esa misma forma. Muchos devotos en Kharagpur, Jamshedpur, Calcuta, Trivandrum,
Madras, Trichinopolly y otras poblaciones y ciudades situadas entre los Himalayas y el
extremo sur de la India, han recibido estas señales de gracia, de una forma asombrosa y
convincente.
Cuando le rogué a Baba que me permitiera publicar algunos de estos
acontecimientos que ilustran Su majestuosidad y gloria, me hizo observar que podían ser
fácilmente malinterpretados como "propaganda". No obstante, el milagro está tan
difundido, es tan evidente y puede ser examinado y confirmado con tanta facilidad, que
cualquier interpretación errónea sería rápidamente identificada por los conocedores, como
producto de la ignorancia. En Salem está cayendo v¡bhut¡ de los cuadros que tiene en su
casa un profesor de física de la Universidad local. Cuando muestra los cuadros a los
visitantes, no pueden acusarlo de propagandista. Yo mismo estuve sentado en el piso de la
casa de Vimalananda en Shimoga, observando cómo se acumulaba vibhuti, grano tras
grano, segundo tras segundo, cayendo desde la orilla del marco de la foto. ¡En Bangalore he
visto cómo cae el v¡bhut¡ del pie izquierdo de la estatua de Sai Baba de Shirdi y se forma
un montón debajo de él! En el pueblo de Palghat di una conferencia sobre la gloria de Baba
el día sagrado de Sravan, celebrado en todo el estado de Kerala como el festival del Onam.
Justo al terminar el Arathi (ritual de ofrenda al fuego), yo fui el más gratamente
sorprendido, cuando de pronto empezaron a brotar gotas de arnrita en un gran cuadro de
Baba.
La segunda objeción de Baba a publicar dichos sucesos es que eso provoca que la
persona así bendita se sienta orgullosa, lo cual puede desviarla espiritualmente.
Por esa razón, Baba está en contra de la propaganda indebida a cualquier gracia
que recibamos de El. Esta es un regalo que debemos atesorar en el rincón más íntimo del
corazón y sobre la cual debemos reflexionar en el silencio de la más profunda meditación.
Es una señal secreta del amor de nuestro Amado más querido. Sin embargo, algunos se han
desviado a causa de que el ego yergue su venenosa cabeza, y empiezan a proclamar su
superioridad espiritual y desafían a los demás a obtener una gracia similar de Baba;
comparan y critican, compiten y condenan. ¡Ellos mismos inician la cadena de males que
les quitan la bendición! Los hombres débiles, ansiosos por demostrar que son devotos del
mismo nivel, hacen trampas, pero todos son barridos por la misma escoba cuando se
descubren sus trucos, pues la verdad debe triunfar de inmediato.
Dejemos a esos embusteros con el justo castigo que se han ganado y pongamos
atención en los genuinos devotos, a quienes Baba les ha conferido estas y otras señales de
Su increíble gloria (mahima). Un músico que venía a tocar en todos los festivales de Dasara
y Shivaratri en Prashanti Nilayam, tenía un tío, de nombre Ganesh, que lo acompañaba con
el tambor. El escribe: "En 1965, cuando partí después del cumpleaños de Baba, me aseguró:
'Ya no tendrás ningún problema; Yo estoy siempre a tu lado'. Fui con mi sobrino al templo
de Thiruvanamalai y, después de tocar ahí durante el festival de los diez días, regresamos a
mi casa. Descubrimos que brotaba v¡bhut¡ profusamente de los cuadros de Baba y Sri
Krishna que tengo en mi altar. Estoy desbordante de alegría. Le oré a Baba para que
aumentara la cantidad producida y así pudiera darles a todos los que viniesen".

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De hecho Baba les ha dado recipientes de v¡bhut¡ inagotable a los devotos que no
lo usan mal o para engrandecerse. ¡Esos recipientes sólo tienen que agitarse, pronunciando
al mismo tiempo el Nombre de Baba, y se llenan solos!
También hubo una persona que le pidió a Baba que detuviera el flujo de vibhuti.
Es un pobre orfebre de Santa Cruz, Bombay, quien tiene su lugar de trabajo debajo de una
escalera, en la planta baja. Tenía una foto de Baba que producía vibhuti, pero carecía de la
paciencia para interrumpir su trabajo y recibir a la multitud de visitantes que llegaban a ver
este "fenómeno extremadamente anticientífico" de un papel desde el cual brotaba ceniza.
Hay otro hombre que vive en un solo cuarto con su esposa y sus tres hijos, en un
barrio de Bombay. El escribe: "Baba me ha concedido la gracia de que se produzca vibhuti
en Sus retratos que tengo en mi casa, mejor dicho, en mi cuarto. Debido a esto, miles de
personas de todas las casitas de los alrededores llegan hasta mi cuarto desde que amanece
hasta que anochece, e incluso hasta muy entrada la noche. Se ha vuelto muy difícil para
nosotros vivir en este lugar. Por favor, pídale a Baba que cese este víbhuti". Esta es la más
patética carta que ningún devoto escribiría nunca, a menos que sus problemas fueran
insoportables. Podemos ver que el vibhuti es tan genuino como el sufrimiento que ocasionó
su propaganda.
Sr¡ Vaidya, de la ciudad de Navsari, se me acercó en Prashanti Nilayam y me dio
un informe de las actividades de la Sociedad de Bhajans que él había organizado. Ahí
descubrí un punto que llamó mi antención: "Visitas a los lugares de juegos divinos (lilas) de
Sai". Me explicó que en el pueblo de Chinam había un devoto en cuya casa fluían kumkurn
y vibhuti de los retratos de Baba. "En Supa, cuando comienzan los bhajans empieza a brotar
el vibhuti", dijo. Esto me recordó una experiencia que tuve. En Kalpati, en el altar de una
brahmán anciana, hay una hilera de fotos de Baba enmarcadas con cristal. Cuando los
bhajans empezaron, uno de los cuadros comenzó a mecerse, primero lento y después
rápido, siguiendo el ritmo. Cuando terminó el bhajan, ¡el cuadro también se detuvo! El
agua que se deja ante la foto de Baba como una ofrenda para que "calme Su sed" se
convierte en un instante en una bebida de fragante sabor que los devotos llaman amrita.
Esto sucede en muchos lugares, en toda la India. ¡Más aún, en una foto, el amrita (néctar de
los dioses) Ruyé corno. un chorrito des de Su sagrada boeaa :(Esto me recuerda un día dé
Vaikunta 4 ° Ekadi cundo, Babá,' sentado en medio, de algunos cientos de devotos, pidió
que Le llevaran una jarra y virtió en ella aproximadamente un vaso completo de arnrita
producido por Su boca divina). "A dieciséis kilómetros, en Markapur, la comitiva vio la
misma evidencia de la omnipresencia de Baba y Su gracia desbordante".
Baba concede gracia pero jamás permite que ésta fomente el ego en el hombre.
Cuando el ego levanta su horrible cabeza, el vibhuti deja de salir o se produce algún otro
severo recordatorio. Baba califica de histérica a la persona que se intoxica con el orgullo y
la envidia, debido a estas manifestaciones de gracia. Debemos estar en constante alerta
respecto de nuestras debilidades y orarle en todo momento pidiendo la fe necesaria para
recibir Su gracia. De otra forma, no tendremos el derecho de proclamar que pertenecemos a
la familia Sai.
Baba no anima a nadie para que pida o reciba un respeto especial como muestra de
que El le ha conferido a esa persona alguna prueba de Su gracia. Sin embargo, la gente
encuentra difícil resistir la tentación de ofrecer y aceptar reverencias, las cuales dañan tanto
al que da como al que las recibe. Esto conduce al camino egoísta del nihilismo espiritual.
En Kakinada, Baba le dijo a la audiencia: "Hay algunos de ustedes que vienen y
dicen: `Sathya Sai Baba me quiere mucho; me dio esto, que es algo que sólo le da a la gente

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muy cercana a El', y después piden ayuda o exigen que se les brinde atención especial, lo
cual es un insulto para el principio divino"... "Recibir una señal de gracia de Mi parte es
una gran responsabilidad; eso les recuerda que deben ser humildes, hablar con dulzura, ser
rectos, veraces, desapegados y siempre conscientes de que Sai está en todo." No obstante,
hay quienes celebran el aniversario de la primera aparición de vibhuti de una manera
ostentosa, pidiendo donaciones, además de otros que envían vibhuti y arnrita por correo, a
cambio de donativos. ¡Todos ellos no se percatan del gran daño que están causando a su
propio progreso espiritual!
Existe otra serie de incidentes que también deben mencionarse aquí. Niños o
incluso, en algunas ocasiones, adultos de mente débil que crecieron en una atmósfera de
adoración externa irracional, tienden a sufrir visiones, imaginar que oyen voces y creer que
pueden leer mensajes que Baba escribe o comunicarse con El. Cuando se descubren casos
como éste en alguna casa, los niños de los vecinos están muy propensos a ser afectados
también. Por esta causa, se produjo una histeria colectiva en Madrás, en el distrito de
Godavari oeste, en el distrito de Kanara sur y en Sr¡ Lanka. Baba reprobó esto con palabras
muy severas. El 29 de marzo de 1965, en Amalapuram, dijo: "Esto se ha convertido en una
epidemia. No me estoy riendo de nadie ni culpando a alguien, pero es necesario revelar la
verdad. Hay algunas personas en Amalapuram que declaran que Yo entro en ellas, que Me
posesiono de ellas y hablo a través de sus bocas. ¡Agitan sus manos, se contorsionan,
tiemblan y se estremecen y aseguran que están bajo Mi influencia! ¡Responden preguntas, y
sus `representantes' proclaman que están concediendo entrevistas como lo hago Yo! Esta
enfermedad de engaño está esparciéndose entre la gente sencilla, mediante trampas y
trucos. Cada vez que vean o sepan de gente que sufre este mal, córtenlo de raíz; primero
descubran a los agentes, después enséñenles a los niños y a los adultos de mentalidad débil
a cerrarles la puerta. Nunca hablo a través de nadie, no uso o poseo el vehículo físico para
expresar Mis designios; no soy un fantasma o un espíritu para hacer esto o necesitar a un
médium. Yo llego directamente, hablo directamente; llego en la forma que tengo ahora o, si
lo deseo, en formas creadas en el momento. No uso vehículos humanos débiles y
vacilantes; confiero dones directamente y sin intermediarios". En Yelamanchili dijo: "Han
aparecido recientemente personas que claman estar poseídas por Mí; cuando encuentren
una denle una lección. No se dejen engañar por esos tontos y charlatanes, ni rebajen su
dignidad de devotos". Baba les aconseja a Sus devotos permanecer siempre alerta en contra
de las sutiles atracciones de lo secreto y lo siniestro. Si el Avatar está presente en la
actualidad, tan accesible y libre en Su gracia, a decir verdad es una inmensa tontería festejar
a esos enfermos o estafadores.

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CIUDADES ENCENDIDAS

Charles Penn, de Los Angeles, escribe: "A través de los océanos, Baba llega a cada
uno de nosotros, momento a momento. El nos bendice y nos guía; conforta a los que
necesitan apoyo. Con una sonrisa expresa Su reconocimiento a los murmullos de un `Dios
te bendiga...' e ilumina el camino de aquéllos que El quiere llevar hasta Prashanti Nilayam.
Enseña que la vida es infinita, no dividida por noches, días, meses y años, pues todos son
uno en el flujo eterno".
Esta fue la lección que Baba les impartió a los reunidos en Prashanti Nilayam el
día de Utarayana, el 14 de enero de 1966. Dijo que los festivales basados en el calendario
solar o lunar, que celebran el cambio aparente de movimiento o dirección del Sol y de la
Luna, se han establecido para enfatizar la necesidad de controlar la mente (la Luna es la
deidad que preside la mente) y regular la inteligencia (el Sol es la deidad regente de la
inteligencia). El hombre ha olvidado el arte de aprovechar la fuente de alegría que existe en
su interior, dentro de su mente e inteligencia, debido a una fe desproporcionada en la
riqueza y los placeres materiales. No es necesario esperar a que llegue el Utarayana para
iniciar el proceso de controlar la mente y la inteligencia; cualquier momento es propicio.
Este es el mensaje de Baba, Su insistente llamado a despertar y actuar, ganar la alegría del
progreso espiritual, sin demora ni claudicación.
Conmueve nuestros corazones con su mensaje como nadie puede hacerlo, pues
quién más podría decir como El: "La relación entre ustedes y Yo es eterna, sin principio ni
final. No está basada en las relaciones mundanas sino en la aspiración del corazón por
llegar a la fuente y manantial primordial de la dicha inextinguible. Yo los veo a todos
ustedes como las olas del mar cuando la Luna se eleva en el cielo, veo la bienaventuranza
brillando en sus caras. El amor que ustedes tienen a la fuente del amor es la causa verdadera
de esa bienaventuranza".
Todos los años, desde 1940, cuando anunció que El era Sal Baba nacido
nuevamente, se produce la creación de un lingam (o muchos) dentro de su cuerpo y la
salida por su boca, durante el Lingodbhava muhurta (el momento auspicioso de la
manifestación del símbolo del Principio divino omnipresente). Este es un misterio
inescrutable. ¡Se forman lingarns de diversos tipos, de metal o de piedra, dentro de él y
emergen en un momento específico todos los años, conforme a los cálculos de los antiguos
textos del jothisha Shastra! ¡En un año salieron nueve lingams! En otros han surgido cinco
o siete, o tres o dos, todos al mismo tiempo o sucesivamente. Hasta ese maravilloso
momento de la concretización, nadie puede saber cuántos, de qué tamaño o material, o
cómo serán los lingams. Todo es muy normal hasta que llega el Lingodbhava muhurta.
Los asistentes, unas 20 o 25.000 personas, se sientan expectantes y llenos de
devoción a escuchar los discursos de los pandits acerca de algún texto sagrado o una
disciplina espiritual. Las pláticas versan generalmente sobre Shiva, el aspecto divino que
destruye la ignorancia acerca de lo fundamental, otorga la iluminación, anula las
consecuencias acumuladas del pasado y borra todas las huellas del destino ancestral, a fin
de limpiar el poderoso flujo denominado mente. Cuando los pandits terminan, Baba retoma
el hilo y endulza el programa con uno de Sus incomparables discursos. En cierto momento
de Su plática o al final, durante la sesión de bhajans en la cual Baba conduce algunos

100
cantos, la gente oye una ligera tos, que muchos saben que es el heraldo de la llegada del
precioso lingam. La celestial elocuencia se interrumpe y empieza a emitir suspiros y
sonidos guturales, hasta que ya no es posible retener el impulso del lingam. Entonces, entre
el canto de alabanza, Om Namah Shivaya que emerge de los miles de corazones, el
precioso símbolo llega hasta la boca y cae en una fuente de plata. Baba invariablemente lo
alza ante la vista de todos, para que se lo admire y venere. Durante toda la noche se lo
mantiene en un lugar donde todos puedan verlo ,y a la mañana siguiente lo sostiene en la
palma de Su mano y lo pasa a lo largo de las apretadas filas de devotos, quienes se
sorprenden por el tamaño, el cual no puede pasar a través del pequeño espacio de su
garganta sino por milagro.
En 1966, después de 20 minutos de esfuerzos, toses y sonidos guturales para
facilitar el proceso, surgió un lingam esmeralda, de nueve centímetros de largo, fijado sobre
un pedestal de 15 centímetros de ancho, que también se formó dentro de El. Esto produjo
una alegría y alivio indescriptibles en aquella congregación, que veía con fijeza Su cara.
Miles de personas se regocijaron ante ese divino suceso, que tuvo lugar en el recién
construido y magnífimente iluminado escenario llamado Shanti Vedika. Los concurrentes
cantaron bhajans durante toda la noche. Baba apareció de nuevo en el Shanti Vedika, al
amanecer, del siguiente día, al terminar los cantos devocionales, para recordarle a la gente
el significado de la vigilia y los cantos de alabanza, las lecciones de control de la mente y
los sentidos y la eliminación del ego por medio de una disciplina rigurosa. Después caminó
a lo largo de las filas de peregrinos, con la incomparable luz de Su gloria, para que todos
aquellos ojos pudieran regocijarse con ella.
En la última semana de febrero de 1966,. Baba presidió las celebraciones ,del
aniversario de la escuela secundaria Zijl'á Í'aii!fiád en Oukapátriarri, la cuafadquirio
elniveld rsecundariá gracias a Sus bendiciones, pues El le concedió a este plantel el
privilegio de llamarlo "Mi muchacho". En reconocimiento y gratitud a Su interés y apoyo,
la escuela se llama Escuela Secundaria Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. Exhortó a los padres
a convertirse para los niños en ejemplo de humildad, virtud y servicio al prójimo. El día 2
de marzo, Baba estuvo en Hyderabad para presidir una sesión de tres días de la Asamblea
de Sabios de Prashanti. Diariamente, entre 50 y 60.000 personas escucharon atentas los
discursos de eruditos como el profesor V. K. Gokak y Sri D. Venkatavadhani y la alquimia
de las palabras del propio Bhagavan.
Baba es, por mucho, el más impactante orador en el mundo actual, pues mantiene
cautivados a cientos de miles de personas durante horas, escuchando Sus supremas
verdades filosóficas, las cuales son presentadas y analizadas por El en el más dulce de los
estilos. Cada uno siente que el discurso le está dirigido en lo personal, a fin de ayudarlo a
salir de los enredos intelectuales o morales a los que las circunstancias lo han arrojado.
Todos salen más ligeros, felices y fuertes por haber tenido la experiencia de oír esa
melodiosa voz que les abre las puertas del cielo a los más pobres de espíritu, al igual que a
los más ricos. Es natural que este hecho haya inspirado al profesor Gokak para cantar en
verso de esta manera:
¿Han visto a Baba, que enciende las ciudades con el anhelo y las satisface con el
deleite de la existencia? Habrán perdido el sentido de sus vidas si no lo han visto ni lo han
oído.
Baba aclaró que la Academia de Sabios de Prashanti fue creada por El con el,fin
de. recordar a los hombres el camino quo han perdido y la. callejuela llena dé 'escollos y
peligros por la que se han desviado: En la'actualidad, los pacientes no tienen respeto al

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único doctor que puede curarlos ni a la única medicina que puede aliviarlos. La crítica y el
escepticismo vano están destruyendo la fe de los niños en su patria y su invaluable cultura;
se están convirtiendo en víctimas de actitudes, modas, comportamiento y pensamientos
extraños. La Academia de Sabios Védicos abrirá el camino hacia la paz y no hacia la
búsqueda competitiva de fama.
Baba llegó a Bombay, en su tercera visita a esta ciudad, el 13 de marzo de 1966.
Como El ha dicho, "Maharashtra es una tierra santa, donde el flujo de la devoción ha
fertilizado los campos filosófico, social y político durante siglos. Ramdas, Tukaram,
jñaneshwar y muchos más han llenado los corazones de la gente con reverencia hacia Dios
y amor a la humanidad". Este fue también el campo de actividad, el centro de donde irradió
la grandeza de la forma Sai, el actual Sathya Sai. "No duden de que Maharashtra se
convertirá muy pronto en un centro de restablecimiento de la rectitud (dharma)." Durante
los quince días que pasó en Bombay, Baba se anidó en los corazones de cientos de miles de
sus habitantes merced a Su sencillez y dulzura. Como lo describe el doctor Cokak, El se
convierte de forma natural y silenciosa en el patriarca de toda familia:
Todos se congregan alrededor de Sus rodillas y beben el néctar dorado de Su amor.
El es el eterno niño que juega en el jardín, rescatando a los adultos de un mundo errante,
mediante Su clara sencillez e inocente corazón. El es el sanador de un mundo lleno de
dolor, el dios de la garganta azul, que ingiere el veneno que hace sufrir al mundo, para
hacerlo feliz y pleno.
Sus palabras, incluso para los visitantes casuales, se convierten en una palmada en
la espalda, una luz en la oscuridad, un camino en la selva, un bastón para el inválido, una
rosa entre las espinas, un faro que lleva a la nobleza y divinidad, y con frecuencia son un
pinchazo para la burbuja, una puñalada para el ego. Una sonrisa Suya es un anhelado tesoro
que uno puede conservar en el silencio del altar. Las historias y ejemplos con los cuales
ilumina los laberintos filosóficos son valiosos y eternos bienes. La gente ansía la
oportunidad de tocar Sus pies, de que les ponga el nombre a sus hijos o sean iniciados por
El en las disciplinas espirituales de acuerdo con lo que prescriben las escrituras, de tener
alguna muestra de Su gracia y poner ante El sus enfermedades físicas y mentales para que
las alivie. Su gracia les otorga "color al pintor, notas al compositor, voz al cantante, fuerza
al atleta, resistencia al alpinista y bendiciones al yogui". Por ello, en Bombay todos los
caminos condujeron al palacio de Gwalior, en la playa de Worli, durante dos semanas
enteras, pues Baba dio darshan en la mañana y en la tarde, todos los días, durante las
sesiones de bhajans (cantos devocionales).
¡Bhajans! Al igual que Chaitanya Mahaprabhu hace varios siglos, Baba le ha dado
un impulso extraordinario al canto colectivo en alabanza a Dios. Afirma que cuando
alguien respira una atmósfera fragante con el Nombre de Dios, todos los impulsos egoístas
se eliminan. Enfatiza que cuando se cantan los Nombres divinos, también se deben recordar
el origen del Nombre, el halo que trae y los matices de su significado. No sólo es una
gimansia para la lengua; es un ejercicio para la mente anémica, deformada y mutilada, para
fortalecerla con el tónico del tono celestial, corregirla con el masaje del ritmo y la armonía
y curarla con la medicina de la alegría divina que produce la reunión con gente buena.
Nunca se hace más evidente la dulzura de la voz humana que cuando se usa para cantar las
glorias de Dios. La felicidad más elevada se gana cuando uno se sumerge, junto con otros
miles, en la corriente de bienaventuranza que confiere el darshan de Sathya Sai Baba
mientras camina entre los sedientos, los anhelantes, los enfermos, los que sufren y los
buscadores de lo Divino.

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El doctor K. Bhaskaran Nair escribe: "La sordera de nuestra alma se cura y la
armonía celestial es de nuevo audible a los oídos de la fe. La más humilde de las vidas es
elevada hasta los cielos y adquiere el aura de la eternidad. El hombre se vuelve
capaz de encontrar un sentido en este caos de experiencias y descubrir el significado y
magnitud de este inabarcable flujo de perpetuo 'florecer y perecer' que nosotros llamamos
tiempo".
Sri P. K. Savant, ministro de Agricultura del gobierno de Maharashtra y presidente
de la Organización de Shirdi, dijo: "Bhagavan es el Avatar de Sal Baba de Shirdi, a quien
acuden millones en busca de fuerza y solaz. Baba pertenece a Maharashtra en un sentido
especial, aunque El ha venido para toda la humanidad". Las sesiones de bhajans fueron una
oportunidad espléndida para los devotos Sai, de servir a la gente de Bombay. Cientos de
entrenados voluntarios atendieron a los visitantes con humildad y cuidado amorosos; Baba
seleccionó a algunos ancianos y niños desahuciados por los médicos y los llamó a su lado
después de los bhajans, los diagnosticó y trató con Su amor divino, bendiciéndoles para que
tuvieran alivio y sanaran.
El 16, 17 y 23 de marzo, Baba habló ante gigantescas audiencias en el estadio
Sardar Vallabhai, las cuales aun Bombay ha visto pocas veces en su larga historia. La
última reunión fue el día de Gudi Padua, el festival de año nuevo en Maharashtra, y cientos
de miles de personas dirigieron sus pasos hasta el estadio para tener su darshan y oír Su voz
como la experiencia inaugural de los siguientes doce meses de su vida. Baba también les
dio un mensaje, del cual Sri Page presidente del consejo legislativo del estado dijo:
"Podría endulzar y aligerar la carga de la vida". Baba expuso: "El hombre es azotado por
todos los vientos y olas; él mismo ha debilitado su voluntad y distorsionado su visión; por
ello navega hacia los arrecifes y remolinos. Es el hijo de la inmortalidad, heredero de la
divinidad, destinado a ser el amo de su mente errabunda, el rey de la creación. No es un
mono que ha dado unos cuantos pasos hacia la civilización. Realicen al Dios que está
inmanente en el universo, que los insta a reconocerle desde cada flor y gota de rocío, desde
cada estrella que brilla en el cielo. Descúbranlo como la fuente de la felicidad que ustedes
proyectan sobre los objetos a su alrededor para poder disfrutarlos. Esta realización vestirá al
mundo y a ustedes con un nuevo y glorioso traje, les hará inmunes al miedo, convertirá la
muerte en un placentero paso a la inmortalidad".
Cuando estuvo en Bombay, Baba tuvo tiempo de platicar con los miembros de la
sección de la Academia de Sabios Védicos en Maharashtra y con otros buscadores y
aspirantes, acerca de problemas personales y filosóficos. Entró en todos los corazones de
quienes buscaban alivio y apoyo.
El 26 de marzo, Baba partió hacia Puna, donde se había organizado una gran
recepción para El. El día 27 les habló a los miembros de una asociación, en sus
instalaciones. "Hay miles de personas ante Mí escuchando Mis palabras, pero básicamente
todas son una; ustedes no son sino miles de olas sobre la superficie del océano. Los
alimentos obtenidos con esfuerzos combinados de todos los miembros y órganos del cuerpo
son convertidos por el estómago en sustento y energía, los cuales se distribuyen de vuelta
entre todos los miembros que contribuyeron a producir los alimentos. Ustedes son
miembros de ese cuerpo único, el Purusha, mucho más extenso que todo este universo, el
cual es sólo una fracción de su manifestación física." Habló acerca de los intentos de
limitarse uno mismo mediante una forma y un nombre, considerándose miembros de una
sola nación u otra, hablando un idioma u otro y construyendo una jaula alrededor de sí
mismo. Al referirse al comentario de alguien, al darle la bienvenida, acerca de que aquélla

103
era "una reunión familiar", Baba dijo: "Sí, ésta es una reunión de familia. De hecho, todas
las reuniones a las que Yo asisto son reuniones familiares para Mí; la humanidad entera es
Mi familia. No llevo etiquetas mencionando algún país de origen o residencia. Estoy por
encima de todas las etiquetas".
Baba llegó a Gulbarga, estado de Mysore, ya muy entrada la noche del 28 de
marzo, y al amanecer encontró sentadas en largas filas sobre todo el vasto patio a personas
de la localidad y de lugares lejanos, ansiosas de llevarse en sus corazones la imagen de Su
sonriente faz. Baba caminó entre ellas y le dio vibhuti a cada una. Más tarde, en un jardín
público donde una gigantesca congregación esperaba su presencia, Baba cantó unos bhajans
y les dio a los lugareños una prueba de la dulzura de Su celestial voz. Llegó a Hyderabad
justo a tiempo para darles darshan a los devotos, en el día dedicado al advenimiento de Sri
Rama. Este día es sagrado para los devotos, también por otra razón: en esa fecha Baba le
dio al país una institución en la cual han cristalizado la fe y las esperanzas de los custodios
de la cultura védica de la India, es decir, la Academia de Sabios Védicos de Prashanti,
Prashanti Vidwanmahasabha. Por lo tanto, la sección Hyderabad se inauguró en el
aniversario del nacimiento de Sri Rama, con discursos mensuales sobre los antiguos pero
eternos textos de la disciplina espiritual. Baba regresó a Prashanti Nilayam el 4 de abril,
después de asegurarles a decenas de miles de personas que la divinidad no había
abandonado a la humanidad, sólo que debía ser descubierta dentro del hombre mismo.
Baba es un fenómeno único, por lo cual nadie puede identificarlo o comprenderlo.
En 1960 dijo: "No he venido a Madrás para hacerme publicidad o propaganda personal; no
he venido a reunir discípulos o devotos. Aunque puedan dudarlo, rechazarme o negarme,
Yo soy de ustedes. A pesar de que esté lejos en espacio y tiempo, ustedes son
Míos, ¿qué falta hacen la propaganda y la publicidad, entonces? Yo estoy en
ustedes, ustedes están en Mí; somos inseparables. Podrán conocer esta verdad sólo cuando
se conozcan a sí mismos". Sin embargo, en el mundo hay tontos que sólo pueden alimentar
su ego hablando mal de los que son superiores a ellos. Incluso cuando tenía veinte años,
Baba alivió el recelo de Su hermano mayor, quien temía que el papel que Baba había
asumido le acarreara envidias, mala voluntad y odio. Baba le contestó que a El nunca Le
afectarían las calumnias o las alabanzas; que está más allá de los límites de tiempo y
espacio y que realizaría sin falta la misión por la cual había venido. El escribió: "Invito a
todos a que vengan, experimenten, reflexionen, decidan y se beneficien de Mí. Sumérjanse
antes de dar su dictamen respecto a la profundidad, prueben antes de hablar sobre el sabor".
Esta demanda está más allá de aquella gente que se regodea en las sombras de la
noche. Desde que Baba dio el primer anuncio de Su advenimiento, individuos que vieron a
miles de personas caminar hacia Puttaparti y volver a su casa más felices, más saludables y
convencidos de su liberación de la esclavitud, han hecho patéticos esfuerzos por alejar a esa
gente de Sus pies, pero Baba los ha menospreciado con Su divino desdén y ha plantado Sus
pies firmemente sobre la tierra y el cielo, como El lo planeó cuando llegó en este cuerpo
humano. "Para entender Mi significado, ustedes tienen que romper en pedazos las dudas y
superar las divisiones en las cuales se debaten ahora y desarrollar amor, porque la
encarnación del amor sólo puede conocerse mediante la sabiduría y el amor puro".
Los cerebros microscópicos tienden a exagerar el color de la túnica que usa Baba y
la corona de pelo rizado que es Su distintivo, con adjetivos y expresiones como "potentado
medieval", "seda lujosa", etcétera, como si Baba fuera un asceta que intentara viajar
trabajosamente a lo largo del camino de la disciplina espiritual. En 1960, Baba dijo: "El
sabio no Me juzgará por la vestimenta que llevo, una túnica naranja ahora y mañana una

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rosa, algodón en verano y seda en invierno; él penetrará hasta la verdad detrás de la forma y
el nombre y reconocerá que este cuerpo no es sino un "vestido" usado para cierto propósito.
El Avatar de este mismo principio divino que vendrá después usará una vestimenta
diferente".
En 1962, durante el festival del cumpleaños, manifestó: "Con frecuencia les digo
que no Me identifiquen con este cuerpo físico en particular, pero no Me han comprendido.
Ustedes Me llaman por un nombre solamente y creen que tengo esta única forma.
Recuerden, no hay Nombre que Yo no posea ni hay Forma que no ocupe. No Me han
comprendido del todo; un día llegan aquí y se van al siguiente diciendo: `Conocía Sal Baba;
usa una túnica larga y tiene un pelo extraordinario'. Determinen descubrir, decídanse a
aprender, sumérjanse profundamente y después les será revelada la verdad, pues ése es un
derecho de personas como ustedes".
Baba sabe que hombres ruines se mofan de El y lo tildan de "mago". En el ashram
fundado en Yerpedu por el afamado Malayala Swami, El dijo: "La. gente dice que lo mío es
sólo magia blanca o negra. Bien, ¡ellos podrían decir con la misma seguridad, que Krishna
levantó la montaña Govardhana o que Rama construyó el puente sobre el mar valiéndose de
magia negra! Lo Divino sólo se manifiesta a través de medios inexplicables: los milagros.
Estos no se pueden comparar con la magia. ¿Cómo puede un huevo de cuclillo compararse
al de un cuervo? La magia se basa en el engaño, los trucos están llenos de falsedad y se
usan para saciar la ambición por ropas, comida y casa. Este cuerpo que ha venido por la
Voluntad Divina para sustentar la Verdad nunca caerá en ese tipo de bajezas, no, nunca".
Los milagros son expresiones espontáneas de la divinidad; evidentes en Su
presencia e incluso cuando Su cuerpo físico no es perceptible pero no recurre a ellos para
hacer publicidad o propaganda.. En 1964, en Vertkatagiri, Baba, dijo: Los milagros, como
ustedes los. llaman, son sólo medio para el establecirrileñto del dhármá, que . es Mi misión.
Cierta gente insiste en que Ramakrishna Paramahamsa dijo que los milagros realizados
gracias a las facultades obtenidas mediante la disciplina espiritual, son un obstáculo en el
camino riel aspirante y deben ser evitados por aquéllos que quieren llegar a la meta de la
auto~ rrealización. Ramakrishna dijo que el aspirante espiritual estaría tentado a repetir la
demostración y que así henchiría su ego. Este es un consejo correcto para los aspirantes
espirituales. El error estriba en compararme con el aspirante espiritual a quien Ramakrishna
quería prevenir".
Conforme a lo que manifiesta Baba, las curaciones que efectúa cuando la gente
busca Su gracia son también incidentales y secundarias. "El plan básico de Mi misión no es
aliviar la miseria y el sufrimiento; Mi tarea no es simplemente curar, consolar y suprimir las
miserias individuales; es algo más importante. Para un árbol de plátano, la principal
consumación es dar fruta; sin embargo, el tronco y las hojas también son útiles para el
hombre. Mi tarea principal es promover, preservar y propagar el Sanathana Dharma (el
dharma o Sabiduría Eterna)". ¡No ansíen las comodidades ni los lazos con el mundo
exterior, ni se atormenten por Más y más cosas; anhelen la bienaventuranza (ananda) plena
y profunda! Yo sé que la mayoría de ustedes viene a pedirme oropel y baratijas, ascensos y
ganancias insignificantes, símbolos de nivel social y fama fugaz. Muy pocos me piden lo
que yo vine a dar: la liberación del sufrimiento y el dolor, de la preocupación y el miedo, de
la ansiedad y la angustia."
Dado que las viles insinuaciones propagadas por algunos calumniadores son
producto de la envidia por lo que ellos consideran un nivel de vida lujoso, es bueno
recordarles que Baba come la comida de los más pobres de la India, sin nada de yogur,

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manteca o ghi y que no come dulces. En Prashanti Nilayam, se sienta y duerme sobre el
mismo colchón y, en las ciudades, usa autos maltratados o taxis, con el fin de evitar que la
gente le reconozca y siga para tener el ansiado darshan. Baba da también otras razones para
mostrar que finalmente sus "pertenencias" no son envidiables: "Algunos de ustedes piensan
que es glorioso para el Señor venir en forma humana. Si ustedes estuvieran en mi lugar, no
se sentirían tan gloriosos. Yo conozco el pasado, presente y futuro de todos ustedes. Por lo
tanto, no me conmuevo mucho por la misericordia; yo sé por qué una persona sufre en este
nacimiento y cuál es la causa de ello. Por eso reacciono diferente a como lo hacen ustedes.
Ustedes Me podrían considerar tierno o duro de corazón, pero Yo no causo tristeza o
alegría; ustedes mismos fabrican con oro o con hierro las cadenas que los atan".
El es el más incansable de los trabajadores en Prashanti Nilayam; diseña, organiza
y supervisa todos los detalles que conducen al desarrollo apropiado de diversas actividades
en todo el mundo. Cuando se prepara algún acto en Su Nombre, no se hace nada aquí o en
cualquier otro lugar sin Su autorización expresa y bendiciones. En Prashanti está siempre
ocupado día y noche, enseñando, consolando, reconfortando y aconsejando a los miles de
personas que llegan hasta El en busca de guía y luz. Incluso cuando viaja, dedica cualquier
momento libre para aliviar el sufrimiento de los pobres y descorazonados. "Hagan sagrado
cada momento, llenándolo de servicio amoroso." Esto es lo que aconseja, más con el
ejemplo que con preceptos.
Baba refrena el entusiasmo de los devotos y no les permite exhibir los frutos de la
gracia que han recibido de El, ya que esas demostraciones son ditamente antiespirituales,
pues promueven el egoísmo. Reprueba en términos muy severos a quienes tratan de ganar
popularidad y dinero mediante la construcción de santuarios y templos para El. En
Kakinada, en marzo de 1965, Baba dijo: "Desanimo enérgicamente los intentos de construir
templos para Mí; les pido más bien que renueven los templos existentes y los usen más.
Esta manía por construir templos se ha convertido en un negocio muy popular. Individuos
provistos con una lista buscan víctimas y las explotan, pidiéndoles donativos en Mi
nombre. En este proceso se genera una gran cantidad de envidias, codicia y calumnias.
Anteponer el nombre de su maestro fácilmente degenera en rebajar el nombre del maestro
de otras personas". En Madrás también habló sobre el mismo tema: "Yo no aprecio este
entusiasmo. ¡Adoren cualquier imagen y cualquier nombre en cualquier templo! Ustedes
desdeñan los antiguos templos de esta ciudad y construyen nuevos, sólo para ignorarlos
posteriormente, cuando encuentran otra razón para descartarlos. Los individuos que corren
de un lugar a otro pidiendo donaciones para templos, en realidad promueven el ateísmo,
pues los impulsan sólo la ambición, la maldad y el egoísmo, y no el espíritu de la devoción.
Cuando estos autonombrados promotores lleguen hasta ustedes, no les den ni un centavo.
¿Por qué necesitan un templo para meditar u orar? Hagan de sus casas un pequeño templo y
mediten en su propio altar; canten bhajans con sus niños. Influyan en los demás con su
hablar dulce, su humildad, su amor universal, su fe firme, su veracidad. Así, los demás se
convertirán en creyentes, en cantidades mayores a las que atrae un templo".
Baba siempre está alerta para detener el desborde de la devoción en direcciones
absurdas. Por ejemplo, un hombre escribió una serie de discursos sobre Baba y Prashanti
Nilayam, con los cuales buscaba obtener popularidad y dinero, atribuyendo propiedades
sagradas a todos los árboles, pozos, troncos y piedras del Nilayam, ¡representándolos como
dioses y santos! Baba me ordenó ir a su campo de actividades para prevenir a la gente y
frustrar su campaña de absurda adulación. Está siempre atento a reprobar las
demostraciones histéricas de devotos pueriles que afirman estar poseídos por El y se

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dedican a contestar preguntas como si fueran El mismo. Cualquier comportamiento que
debilite al hombre, que negocie con las muestras de gracia, que imponga símbolos
pomposos sobre la verdad sencilla, es reprobado de inmediato por Baba en Sus discursos o
por medio de una nota en la revista Eterno Conductor o alguna otra.
¡Es una verdadera perversidad hacer mal uso de la libertad de expresión que hemos
ganado en la India después de muchos esfuerzos, para manchar con palabras y escritos viles
este sagrado y sublime fenómeno, lleno de tanto poder y amor. Sin embargo, Baba sólo dirá
que todo es parte de Su juego: "Sin ese fondo oscuro, el esplendor de Mi gloria no podría
brillar tanto". Creyendo que El es sólo otro faquir vagabundo, que negocia con sus
habilidades esotéricas, muchos hombres insignificantes y perversos que sólo ven lo
insignificante y pervertido, difaman a Baba cada vez que Su gloria brilla. Todos los
hombres deberíamos inclinar la cabeza avergonzados de que otros seres humanos como
nosotros se sienten en sus madrigueras para tramar despreciables calumnias contra un ser
cuyos actos, declaraciones y actitudes son impecablemente divinos. El grado de fortaleza y
autocontrol que Baba ha inspirado en quienes han sido atraídos a El, es evidente en el
hecho de que la gente que se sacia con esas vulgaridades se ha quedado sola, muriéndose de
hambre. Todos los que han probado Su dulzura se siente heridos por esa muestra de
auténtica maldad. Muchos periódicos aúllan lastimeramente en contra de la majestad de la
Luna, y callan cuando sus gargantas enronquecen o no sacian su hambre con el chantaje. En
cierta ocasión, en Bombay, algunos hombres ignorantes de Su gloria trataron de confrontar
Su majestuosidad con un practicante de proezas yóguicas, como tragar ácidos y clavos, y
cuando El cruzó imperturbable por ahí, la burla que esperaban lanzar cayó sobre ellos.
Baba se refirió a esto en Anantapur, inmediatamente después de Su regreso. "El
mes pasado estuve en Maharashtra, en Bombay, donde cientos de miles de personas
pudieron saciar su sed de darshan; pronuncié discursos a miles de personas, acerca de los
fundamentos de los Vedas y los Shastras y les indiqué a los miembros de la Academia
Védica de Maharashtra que revivieran la gran cultura de nuestro país. Hablé acerca de la
restauración del dharma, con los ministros del estado de Maharashtra y el ministro del
Interior del gobierno federal y también con jueces, hombres de negocios, médicos,
abogados, editores, además de líderes de varias religiones. Sin embargo, en esta parte de la
India los periódicos se han dedicado a hacer circular mentiras inventadas por ellos, acerca
de que estuve todo ese tiempo en prisión. ¡Sí, Yo estoy prisionero en los corazones de Mis
devotos!
"Por supuesto, tales calumnias son la experiencia común de las personas
eminentes, en todas partes y en todo momento. Esto lo experimenté también en eras
pasadas. Los descendientes de Sishupala están furiosos también ahora, vomitando lava y
fuego contra la verdad y la rectitud. ¡Compadezco a estos desafortunados, quienes
buscando sacar unos centavos de la gente de mente enferma y descontenta, recurren a
trucos tan viles! Estas intrigas subhumanas podrían herir a algunos de ustedes, por lo cual
Yo les aseguro: aun si los catorce mundos se unieran en Mi contra, la misión por la que
descendí no se vería alterada ni un ápice; incluso si la tierra y el cielo juntos se opusieran,
Mi verdad permanecerá imperturbable".
Quizás en respuesta a los primeros rumores de esta enconada fábula, Baba dijo
durante el festival de Dasara de 1965: "Hay quienes escriben y hablan de Mí como si Me
conocieran. Yo sólo puedo decirles que ellos nunca podrán conocerme, pues para eso
deberán elevarse hasta esta altura. Además, escuchen esto: Mis actividades y tareas no
serán alteradas, no importa la opinión que exista acerca de ellas. La gente puede hablar

107
despectivamente de Mi túnica de seda, de Mi pelo, pero eso no Me afecta. ¿Puede una
persona convertirse en santa vistiendo harapos? Pongan atención a lo que crece en el
corazón, no en la cabeza. No detendré Mis planes de restablecimiento del dharma y de
protección a los devotos, ni Mis discursos y milagros, los cuales sólo son expresiones de Mi
naturaleza milagrosa. Tampoco daré marcha atrás o Me retractaré de algo. Durante los
últimos veintiséis años he realizado la tarea de instilar paz suprema en los corazones de
quienes han perdido el arte de obtenerla. Yo siempre estoy feliz, lleno de gozo. Sonrío a los
que se burlan y mienten acerca de Mí y les sonrío también a los que Me alaban".
Baba aconseja a quienes se sienten afectados por estas irresponsables pero fútiles
bajezas, que permanezcan tranquilos e imperturbables. "No dañen su salud con
preocupaciones e ira; sean felices. Por otro lado, mientras ustedes invocan Mi nombre en
sus altares, estos hombres lo gritan por las oscuras callejuelas y las paradas de autobuses
llenas de gente, con la esperanza de encontrar víctimas para su morbosa mercancía. Mucha
gente que lee los diarios, debido a su insidiosa sed por lo sensacionalista, será conducida a
la verdad a causa de lo absurdo e inconcebible de esas mentiras." Baba narró la historia de
Bhasmasura, quien logró que Shiva le otorgara el poder de incinerar el cuerpo de cualquier
individuo, poniéndole la mano sobre la cabeza. Después trató de matar al propio Shiva con
ese poder recién adquirido, pero Dios manipuló los acontecimientos de tal forma que, sin
percatarse de lo que hacía, Bhasmasura fue inducido a posar su mano sobre su propia
cabeza. "Así también, la maldad y el orgullo serán reducidos a cenizas, en el fuego del
arrepentimiento." De hecho, un hombre que por ignorancia comparó a Baba con su propia
clase de yoguis exhibicionistas y lo retó a duelo, fue humillado por su propio engreimiento
y quienes lo alentaban sufrieron un dramático revés.
Baba analizó los motivos de estos hombres enfermos de orgullo. Dijo: "El egoísmo
es la semilla de una hueste de tendencias degradantes, como la codicia, la ira, la maldad y el
odio. Oscurece la inteligencia y distorsiona la faz de lo verdadero, dándole los repugnantes
rasgos de la falsedad, nubla la verdad e impulsa al hombre hacia actos inmorales, como un
esfuerzo por saciar los apetitos de exaltación de sí mismo". Durante el Dasara de 1966,
Baba habló de algunos yoguis que presumen de poder caminar sobre el agua y desafían a
otros a hacer lo mismo. "Es una hazaña más grande, vital y útil que un yogui se libere de la
envidia, el orgullo, la codicia y la maldad."
En 1966, durante el día que conmemora el nacimiento de Krishna, Baba habló de
los hombres de poca fe: "No presten oídos a lo que los demás dicen; confíen en su propia
experiencia, en sus propios ojos. Cualquier cosa que les proporcione gozo y paz, con
seguridad es genuina. ¿Por qué ir de aquí para allá preguntando a todos si algo es azúcar o
sal? Si ustedes han comprobado que algo es , azúcar, ¿para qué enmendar su opinión si
alguien pone reparos y les dice que es sal? Pongan un poco en su lengua; eso resolverá la
cuestión. No nieguen con palabras lo que ustedes han probado con el corazón; no permitan
falsos testigos ante su propia conciencia. No adapten su opinión al criterio de la gente que
los rodea".
Sólo la Divinidad puede mostrar ese amor y misericordia hacia el error y el mal.
Baba perdona a Sus difamadores, pues ellos son, como El dice, "polillas cuya naturaleza es
comer trapos; sólo pueden hacer eso. Tienen un instinto que no han aprendido a controlar,
destrozan todo lo que se pone a su alcance. La polilla agujerea saris de algodón, tela de
lana, vestidos de seda; no hace ninguna discriminación al actuar tal como es. Por lo tanto,
sean felices, pues ellos obtienen alegría al criticarme. Mi tarea es darles felicidad a todos
los hombres. Si estos individuos obtienen alegría a través de estos medios, ¿por qué

108
negarles esa vía de expresión de su naturaleza? Estoy contento de que ellos puedan
alimentar a sus esposas e hijos con las ganancias que obtienen de esos escandalosos
pasquines. ¿Por qué han de sufrir ustedes, cuando ellos están comiendo su alimento?"
Baba es Premaswarupa (la personificación del Amor); es amor en cada mirada y en
cada miembro, en cada gesto y sonrisa, en cada movimiento y pensamiento. Por ello
perdona a esos comerciantes de la falsedad y les pide a los hombres buenos que oren por la
corrección de aquéllos. "Tarde o temprano tendrán que arrepentirse; ningún hombre puede
vagar en la selva durante mucho tiempo. Cuando descubra que ha perdido el rumbo, se
detendrá y dará marcha atrás hasta reencontrar el camino real. Oren para que se
transformen en personas sátvicas (puras), para que pronto sanen de su ceguera, para que sus
lenguas conozcan el sabor de la verdad. Dirijan su amor a estos hermanos descarriados;
ellos retomarán pronto el camino del peregrinaje." Baba dijo esto durante su discurso de
Dasara de 1966. Dio el ejemplo de las sanguijuelas, que gustan de la sangre enferma de las
heridas pero se desprenden cuando están demasiado hinchadas, para seguir chupando más.
"Ellos también dejarán de atacar cuando se hayan hartado."
"Cuando se pone agua en la leche, el agua también adquiere ese valor y su precio
aumenta. Cuando se inventan mentiras acerca de los grandes personajes, la gente que gusta
de la comida nauseabunda pagará por ellas."
Baba también mencionó una ventaja positiva que producen estos difamadores. El
dijo: "Cuando se limpian las semillas, la paja cae y puede arrojarse al fuego; los granos se
juntan y pueden ser almacenados y convertidos en pan que da sustento y energía. Estos
hombres que producen tanto aire separan el grano de la cascarilla. Las personas sin fe
profunda y firme se irán a la primera insinuación escandalosa, pero las personas de fe fuerte
y arraigada resistirán la tormenta y sólo se volverán más fuertes y firmes".
En mayo de 1966, Baba pasó diez días en un cafetal, en el encantador distrito de la
colina de Coorg, estado de Mysore. Coorg es la cuna de una valiente raza de héroes en los
campos de la milicia y el deporte, es el semillero de heroicos soldados. Los nativos de
Coorg son hospitalarios y piadosos. Ellos caminaron grandes distancias subiendo y bajando
colinas, por caminos serpenteantes, con tal de tener una vislumbre del Señor que estaba
entre ellos. Baba tuvo una sonrisa y una bendición para cada uno. Visitó algunos hogares de
Coorg y derramó luz y felicidad. La casa donde se hospedó se convirtió en la estación final
de autobuses y automóviles que venían desde varios kilómetros a la redonda. Después,
Baba partió hacia Madrás y de allí acompañó a varios devotos hasta Kodaikanal, un
saludable lugar de veraneo en la montaña. Al igual que en Coorg, en Kodaikanal hubo
sesiones de bhajans todos los días, para que miles de personas pudieran embeberse de la
alegría de cantar en coro las glorias del Señor y de recibir el darshan de Baba. El dijo: "La
buena fortuna de las personas de estas colinas Me trajo hasta aquí, pues yo no tenía
planeado venir".
Después se dirigió en automóvil hasta la ciudad de Madura¡, donde los devotos
habían terminado la construcción de un nuevo suburbio alrededor del templo de Sal Baba,
el cual fue llamado Sathya Sai Nagar, como un homenaje de gratitud. Pandits del estado de
Tamilnadu pronunciaron discursos durante tres tardes y Baba presidió las reuniones
complementándolas con Sus mensajes.
De regreso a Prashanti Nilayam y con las primeras lluvias del monzón, Baba les
otorgó darshan a casi 10.000 personas que se reunieron para la celebración de Gurú
Purnima; les dio unas gotas de amrita a cada uno de ellos, con la exhortación de que la
lengua que hubiera probado el amrita (néctar divino) no debería gustar ya del anrita

109
(falsedad). Baba inauguró la sucursal del Banco Central en Prashanti Nilayam, un medio
para ayudar a los residentes del lugar, al igual que a los miles de visitantes. Baba
transforma toda ocasión en una cosecha espiritual; de ese modo, en Su discurso comparó al
banco en donde se da y recibe dinero con otro en donde sólo se da y recibe amor. "Ese
banco dijo él recibe depósitos y mantiene cuentas estrictamente confidenciales. Cualquier
cantidad, aun pequeña, es registrada y se basa en sus buenas o malas acciones,
pensamientos o palabras. Desarrollen el hábito de ahorrar para salvarse. Aquí, ellos reciben
dhana (dinero) y allá reciben dhyanam (ecuanimidad) como depósito". Cada frase fue un
destello que revelaba lo más profundo de la verdad.
El 3 de agosto, Baba presidió las celebraciones de la apertura del Centro de Salud
Básica de Kothacheruvu, un pueblo a diez kilómetros de Prashanti. Baba fue recibido
entusiastamente por sus habitantes, al igual que por el ministro doctor Lakshminarasiah y
líderes electos de las diputaciones locales del distrito de Anantapur. Uno de ellos, Sri T.
Ramachandra Reddy, presidente de la junta Distrital de Anantapur, confesó: "Debo admitir
que sólo después de que Su fama se difundió por todo el mundo, los que vivimos tan cerca
de Prashanti Nilayam pudimos darnos cuenta de Su divinidad". El ministro también
expresó: "El está muy cerca de nosotros, pero cometemos el error de considerarlo distante".
Había muchos funcionarios del distrito en el estrado, y Baba dijo: "El gabinete de
ministros, los funcionarios y el pueblo son como las tres aspas del ventilador que hay aquí y
que nos refresca. Estas tienen que ser movidas por la electricidad (el espíritu de servicio)
para dar felicidad y paz". Baba reprobó severamente la planificación familiar por medios
artificiales, mencionada por el médico director, la cual dijo iba a minar irremediablemente
la moralidad y permitir los embates de la tormenta de las pasiones. "Sólo con el riguroso
autocontrol de la disciplina espiritual se puede asegurar la aceptación de la responsabilidad
de ser padres; las organizaciones que difunden los medios artificiales propician el
decaimiento de las normas morales."
El 4 de agosto de 1966 es una fecha importante en la historia de Prashanti
Nilayam, pues ese día el ministro de Andhra Pradesh declaró que esa área quedaba
oficialmente separada del pueblo de Puttaparti, del cual sólo era como un "barrio", que
además se constituía en una unidad administrativa denominada Prashanti Nilayam. Esto
obedeció a que Prashanti estaba transformándose rápidamente en el eje espiritual de la
India y el mundo. Sus rayos estaban anunciando la aurora de una nueva y brillante era en
todos los continentes. Baba hizo un llamado a los residentes de la colonia para "emplear la
nueva categoría administrativa para beneficio propio y de las áreas circunvecinas".
En setiembre, en el cumpleaños de Krishna, Baba les dio amrita a todos los
presentes y también el néctar de Sus discursos durante dos días. "Edison dijo El el gran
científico e inventor, pasaba muchas horas y días en su laboratorio, concentrado en algún
experimento o problema. Le pasaban por debajo de la puerta de su cuarto, leche, pan o té,
pero él no los tocaba hasta no haber resuelto el problema que tenía en mente. Así de grande
es la concentración que requiere la ciencia. Consideren entonces la concentración que
requiere un aspirante espiritual para tener éxito en el campo más sutil y sublime del reino
espiritual. El hombre debe ser brillante y ligero, así como el faro que flota en el río Ganges
en Hardwar. Si se le carga el peso de los deseos mundanos, la lámpara se hundirá y se
perderá la luz".
¡Dasara de 1966! Mientras pronunciaba un discurso antes de izar la bandera de
Prashanti, Baba dio un nuevo mensaje a los miles de personas que estaban ante El: "Les
voy a revelar una forma de adoración que los dotará de fuerza divina". Esta forma de

110
adoración era el uso respetuoso y agradecido de los cinco elementos que nos constituyen y
sus manifestaciones: la tierra, el agua, el fuego, el aire y el éter (espacio). "Usenlos todos de
forma inteligente dijo él ; úsenlos para promover su propio bienestar y el de los demás;
úsenlos con moderación y para servir a la humanidad".
Las celebraciones del aniversario del hospital fueron presididas por Opa¡ Macrae,
una famosa escritora y trabajadora social de Estados Unidos, que había llegado al Nilayam
para hacer su práctica espiritual. Ella habló de sus intentos para curar la locura, la debilidad
mental y otras perturbaciones con musicoterapia, en Nueva York y Hong Kong. Baba dijo:
"La música sublima las pasiones y apacigua las emociones encauzándolas hacia propósitos
más elevados. La India ha reconocido la bondad terapéutica de la música, desde hace
muchísimo tiempo". Baba afirmó que la medicina y la hospitalización son para aquéllos
que titubean y discuten. Para quienes confían en el supremo doctor, Su Nombre es medicina
suficiente.
En Sus discursos sobre el significado del yajna y acerca de las actividades de la.
Academia Nacional Védica, durante el recital de los poetas y en la representación de la obra
Radhabhakt!, escrita y dirigida por Baba (y que contiene, como El dice, " la quintaesencia
de una docena de Mis discursos"), El estuvo insistiendo en las patéticas condiciones del
mundo y de la India, las cuales viene a curar. "En la actualidad el mundo está dividido en
muchos y pequeños compartimientos, sobre las bases de religión, color, convicciones,
etcétera. ¡Incluso quienes cuestionan la validez de las divisiones están en una de ellas! Los
pedazos de metal que se apilan en montón, aún son pedazos, no se han fusionado; fundan a
la gente con el calor del amor para que se conviertan en uno"... "El corazón debe ser
purgado del odio. Cuando Dios se instale dentro de él, el odio huirá. Los pensadores de
Occidente están volviéndose hacia el Oriente y aprendiendo el arte de obtener y mantener la
paz, una paz satisfactoria y perdurable: prashanti. El Sol es un diminuto punto de luz si se
lo compara con las estrellas; no obstante, ilumina y disipa la oscuridad. De igual forma, la
India puede ser una nación débil y pobre, pero puede dar luz y otorgar paz." Baba también
habló de los males sociales y los desajustes que infectan al mundo a causa de la
mecanización e industrialización; dijo que éstos sofocan la naturaleza divina del hombre,
que se esfuerza en florecer en forma de servicio, sacrificio y disciplina. El día de Dipava¡i
Baba señaló que el Festival de la Luz está dirigido a celebrar la victoria celestial sobre los
impulsos demoníacos. Miles de personas se congregaron ese día en Prashanti Nilayam para
tener Su darshan y escuchar Su discurso. Después del festival, Baba les dijo que retornaran
a sus lugares de origen: "Yo conozco el amor de ustedes hacia Mí; ustedes saben de Mi
afecto hacia ustedes. Sin embargo, ahora tienen que volver a sus lugares de origen, en
donde los esperan sus deberes y obligaciones, donde sus servicios son necesarios para
algunas personas e instituciones. Ellos también son Míos; el servicio que se les da es
servicio hecho a Mí. Yo también deseo darles la experiencia de Mi ser en todas partes, en
cualquier lugar en que se encuentren, sin restricciones de tiempo y espacio. Si ustedes están
todo el tiempo aquí ante Mí, ¿cómo puedo darles esa alegría?"
El cumpleaños cuadragésimo primero de Baba vino inmediatamente después. En el
mensaje de aniversario que escribió y dio para que se publicara en Eterno Conductor, Baba
dijo: "¿Qué les han enseñado todas las guerras en las que se ha enfrascado el hombre? Les
han mostrado que la lujuria, el odio, la ira y la envidia son fuerzas malignas que los
obsesionan. Examinen la anarquía, el salvajismo, el caos y las matanzas que azotan al
mundo actual. Todo esto es consecuencia de esas fuerzas del mal, pues incluso las
enfermedades que sufren sus cuerpos y la intranquilidad que anida en sus hogares se deben

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a los virus de la lujuria, la ira, el odio y la envidia". Baba reprobó a los que "señalan faltas y
buscan los errores de los demás, y que se satisfacen en criticarlos y herirlos. El odio y la
envidia distorsionan el encanto del rostro humano. Una persona presa de codicia, lujuria, ira
y envidia sufrirá de enfermedades gástricas y nerviosas. Por lo tanto, aprendan a expandir
su amor y su devoción hacia Dios hasta que abarquen a toda la humanidad".
Cuando Baba llegó al auditorio durante los bhajans de Su cumpleaños, antes de la
unción con aceite que es la ceremonia ritual de ese día llevaba sobre Su túnica de seda un
resplandeciente chal bordado con hilos de oro, con las palabras Sai Ram tejidas 1008 veces,
confeccionado por un devoto que, al igual que Kabir, recitó el nombre sagrado del Señor a
quien adora, mientras la lanzadera de su telar iba de un lado a otro. Baba lo usó de buen
grado, pues estaba hecho con los hilos de oro de la devoción. Caminó entre la vasta
congregación de devotos y colocó la~ dus (dulces típicos) en las manos de ellos, como un
regalo de gracia de Su cumpleaños. Eran aproximadamente las tres de la tarde cuando Baba
regresó al Mandir, después de cinco horas ininterrumpidas de distribución de dulces. Un
pequeño incidente tiene que mencionarse aquí, para ilustrar Su omnipresencia y
misericordia. Un hombre entre los 15.000 trató de obtener más de un dulce de Baba.
Finalmente, mientras le daba uno le dijo: "¡Este es el quinto que te doy, creo que ya es
suficiente para til" A pesar de que El sabía cuántos le había dado, no tuvo palabras duras en
contra de su codicia.
Durante el discurso que pronunció esa tarde, Baba expuso una nueva interpretación
de las palabras Sathyam Shivam Sundaram. Aquéllos que las identificaban con SatChit
Ananda abrieron sus ojos al nuevo significado: "Sigan el camino de la acción (karma
marga) con la armonía y encanto de la belleza (Sundaram); sigan el camino de la devoción
(bhakti marga) con la emoción y la exaltación de lo auspicioso (Shivam); sigan el camino
del conocimiento (jñana marga) con la diligencia y firmeza de la verdad (Sathyam)".
Tres días más tarde inauguró la biblioteca pública de Bukkapatnam, el pueblo
donde asistió a la escuela cuando era niño. Años atrás, Baba había inaugurado allí un
parque y más tarde, las luces eléctricas del templo. Reprendió a los habitantes del pueblo
por contentarse con la contemplación de Su gloria a lo lejos y no avanzar con firmeza para
acercarse a El y gozar del calor de Su corazón. Al hablar de los libros, Baba les previno en
contra de las obras que excitan las emociones y hacen surgir pasiones y un discernimiento
obtuso. Los libros deben proporcionarle al hombre fuerza de voluntad y dominio sobre las
inclinaciones e impulsos malignos. Habló de la ignorancia creciente respecto de la literatura
clásica y exhortó a los escritores y lectores a cultivar el gusto por la excelencia básica de la
antigua cultura de la India.
El 13 de diciembre Baba se fue a Trichinopolly, en el río Kaveri, donde unos
devotos habían organizado una sesión de tres días de la Academia Védica. El director del
instituto de capacitación para maestros de hinduismo, de Madrás, le dio la bienvenida con
un discurso pleno de citas de los clásicos del tamil. Se refirió a la gracia soberana y
suprema de Baba. Citando a los sabios ancestrales, dijo: "Su visión otorgará iluminación,
Su toque comunicará la revelación, Sus palabras nos despertarán hacia la realización". Baba
hizo un llamado a los maestros y estudiantes, con el propósito de emprender la tarea de
elevación de su propia moral mediante sus esfuerzos y ser un ejemplo para los demás.
Habló de la degradación del hombre que se convierte en una tuerca de una máquina
gigantesca, siendo como es el heredero del tesoro de la inmortalidad. "Ustedes afirman
haber logrado la independencia (swarajya) porque los hombres que gobernaron estas tierras
durante siglos regresaron a su país. Sin embargo, los gobernantes internos que han reinado

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tiránicamente sobre ustedes también tienen que ser forzados a retirarse. Hasta entonces no
tendrán swarajya. Una vez que lo hayan logrado, ningún enemigo podrá vencerlos. Ese será
el momento de su independencia. Lo que hasta ahora han conseguido sólo es la cáscara, no
la pulpa". El día 17, Baba se dio tiempo para ir al pueblo de Budalur, en donde miles pie
personas se habían congregado alrededor del Sathya Sai Vihar, para darle la bienvenida.
Baba caminó entre ellos en la densa polvareda, y cuando veía por aquí o por allá alguna
persona enferma, le daba vibhuti de Su propia mano. ¡El primero en recibir la preciosa
medicina fue un niño mudo, el segundo un campesino sordo y el tercero un anciano con
úlcera en el estómago!
El día 18 partió hacia Trichinopolly y pernoctó en Pollachi. Al día siguiente, Su
automóvil llegó hasta la selva de Parambikulam, el hogar de las manadas de elefantes, para
enseñarles a las personas que estaban con El lo grandioso del paisaje selvático, y también
permitirles a los sencillos habitantes de la jungla que extasiaran sus ojos con Su inolvidable
belleza.
Baba arribó al estado de Kerala el 20, y después de una estancia de dos días en
Phalgat, visitó Ernakulam, Tripunitura y Allepey, antes de llegar a las colinas Nilgiris
durante la Navidad. En el Devi Vilas de Phalgat, Baba caminó entre los devotos, con Su
beatífica sonrisa y alentador Abhaya mudra (posición de la mano para decirle al devoto que
no tema, pues El lo protege). Les habló a muchos en idioma malayalam y se ganó los
corazones de todos. En Kollengode, cuando las densas y oscuras nubes de una tormenta
ciclónica se arremolinaron en el cielo sobre la muchedumbre y empezaron a caer grandes
gotas, Baba dijo: "¡No se preocupen, éstas no son gotas de lluvia, son gotas de
bienaventuranza (ananda), una fiesta de benéficos dones!". ¡Y la lluvia se contuvo durante
una hora completa! Este milagro fue exaltado en los periódicos de Kerala, ese mismo día.
En Tripunitura, una pareja de cristianos devotos profundos de Baba le suplicaron que
colocara la primera piedra de los cimientos de un templo que planeaban construir. En
Olavakot también había crecido un barrio donde vivían devotos Sai; por lo tanto, Baba, en
Su infinita misericordia, lo bendijo poniendo las bases para un salón de oraciones.
El 23 de diciembre fue Vaikunta Ekadasi, día en que Baba prodiga Su gracia
nectarina a todos. Convivió todo el día con los devotos en Allepey. Cientos de personas se
reunieron para probar el elixir de Sus palabras y plasmar Su bella imagen en sus corazones.

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SEÑALES Y MARAVILLOSAS

En una ocasión llegó un ciego a Prashanti Niiayam, para que se le devolviera la


vista. Era un maestro del estado de Mysore que había perdido la vista repentinamente, sin
ninguna razón aparente. En un principio, Baba no le prestó atención. Después, un día,
señalando al hombre que era conducido por su esposa por la terraza, me dijo: ' iMira, ese
hombre quiere recuperar la vista; no sabe que esa ceguera es su buena fortuna!". Dos días
más tarde, esa persona recibió una carta dei gobierno en la cual ie ofrecían una beca para
capacitarse .. en un instituto de enseñanza paró ciegos en Deilri. Conocí a un sordo que le
suplicaba a Baba y El le respondió: "Tus oídos son tu gurü, ellos te trajeron hasta Mí; ahora
agradece que 2,1 menos una fuente de apego esté providencialrnente fuera de acción". De
otra persona dijo: "Si le hubiera restituido la vista, de seguro se habría arruinado`. Baba
conoce el presente, pasado y futuro; son como un libro abierto para El. Por ello dice: "Yo
no siento la conmiseración sin razón de ser que ustedes vierten tan fácilmente; tengo que
calcular sus potencialidades, el pago que merecen, el buen o mal uso que pudieran hacer de
nuevas facultades o capacidades". Cuando una persona murió en una de las cabañas que
circundan Prashanti Nilayam, y sus familiares Le suplicaban que lo reviviera, Baba les dijo:
"¿Quieren decir que sólo esta área es Mía? ¿Qué pasa con los miles que han muerto
también en este momento en todo el mundo? Ellos son tan Míos como esta persona. Más
aún, díganme, ¿qué tan indispensable es este hombre para el progreso del mundo? El ha
terminado su carrera mundana; nació para cumplir con su destino, no para darles gozo
temporal y trivial a algunos".
En su gran obra filosófica La joya suprema del discernimiento, Shankaracharya se
refiere a su maestro como "el océano de misericordia que salva sin ninguna razón o
circunstancia". Baba es así. Cura algunas enfermedades crónicas, por Su voluntad y deja
sufrir a otros que Le suplican. Nadie puede decir por qué. El ejemplo de Seshagiri Rao,
narrado en el volumen 1, también puede iluminar un poco este aspecto del ministerio de
Baba. Seshagiri, que atendió el altar en el viejo mandir y después en el Nilayam durante
catorce años, sufrió una caída y estuvo a las puertas de la muerte. ¡El afirmaba en voz alta,
con su último aliento, una sorprendente verdad que nadie, excepto los santos, recuerdan en
ese momento de crisis: "Este cuerpo compuesto por los cinco elementos se está
desintegrando; me estoy liberando!". Yo permanecí ahí, admirando y envidiando al
anciano. "¡Qué gran fortuna poder pasar al más allá con esas palabras en la boca!", me dije.
Repentinamente, Baba llegó hasta el cuarto, pues alguien le había informado de la
inminente partida de Su leal servidor, y reprendió a Seshagir¡ Rao con voz firme: "¿Cómo
te atreves a iniciar este viaje sin Mi permiso? Baja, regresa, cumple con la tarea que se te ha
encomendado. Te ordeno volver al salón de oraciones a mediodía y realizar el Arathi como
de costumbre". Nos quedamos paralizados ante esta "rudeza", pero, ¿quiénes somos
nosotros para oponer nuestro juicio al del Omnisciente? Seshagiri obedeció la orden, asistió
a los bhajans y cumplió con su rutina normal de trabajo.
Seis meses más tarde, cayó seriamente enfermo y fue internado en el Hospital
Sathya Sal; su condición empeoraba patéticamente. Su cerebro empezó a fallarle. Todos
estábamos muy tristes de que un servidor tan fiel de Dios sufriera de esa forma. Su
hermano viajó desde Bangalore y Le rogó a Baba que le permitiera llevarlo al Hospital

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Victoria, en donde le podían brindar atención personal sus hijos y sobrinos que trabajaban
ahí. Sin embargo, Baba dijo: "No se preocupen al ver su situación actual. Le estoy
permitiendo expiar el sufrimiento que debe padecer. Después, tendrá la oportunidad de
morir tranquilo y lleno de felicidad. De otra forma, ya lo habría 'despachado' hace varios
meses, cuando se cayó". Y así sucedió. Transcurrió un mes y Seshagiri Rao se recuperó
misteriosamente; el sol brilló alrededor de él en su departamento. Vivió seis semanas de
bendiciones efectuando sus tareas diarias y después empezó a recaer y cayó en cama. Su
hijo estuvo a su lado, atendiéndolo amorosamente. Una tarde, Baba fue a su cuarto y yo
tuve el privilegio de ir con El; me pidió que le llevara una taza de leche caliente, y
cucharada tras cucharada se la dio toda a Seshagiri, llamándole por su nombre y diciéndole
que era Su Baba el que lo estaba alimentando. Después, Baba se levantó y caminó hacia la
puerta, se volvió para mirarle y le dijo: "Ahora ya te puedes ir". ¡Y Seshagiri Rao obedeció
y se fue en una hora! Baba sabía cuándo tenía que "bajar" y cuándo tenía que "irse".
Nosotros sólo pudimos observar y orar, estupefactos ante la maravillosa y significativa
conducta voluntariosa de la gracia.
Dejemos que el doctor T. Nallainath, de Colombo, Sri Lanka, nos narre uno de
esos prodigios: "Un niño de doce años, llamado Anthonis, sufría de ependimoma
(crecimiento canceroso de la médula espinal dentro de las vértebras inferiores). El hermano
de su padre, un cirujano famoso, presenció la operación que realizó el neurocirujano
durante tres horas y quince minutos. Desafortunadamente, la operación no tuvo éxito.
Mientras permanecía inconsciente, el niño expulsó orina durante 24 horas sin interrupción.
Esta no paraba ni podía ser controlada o disminuida. Esa noche, un miembro del Centro Sal
de Servicio de Colombo le dio al niño un poco de vibhuti producido por Baba ese mismo
día. Los padres vieron una notable mejoría, y presurosos fueron a ver a Baba en Madrás y
tuvieron Su darshan el 10 de noviembre. Bhagavan creó un amuleto, girando Su mano, y les
dijo que el niño tenía que usarlo en la muñeca. Tuvieron dos darshan y regresaron felices a
su hogar. ¡Vi al niño en Navidad, jugando alegre y hablando de ir a la escuela después de
las vacaciones! Sé que ahora asiste al colegio".
Entre la gran cantidad de casos de que he tenido noticia, debo citar aquí una
curación especialmente maravillosa. Un día de febrero de 1966, alrededor del mediodía,
una joven pareja arribó en automóvil desde Bangalore, después de haber llegado en avión
desde Delhi. El hermano de la señora había sido desahuciado en un hospital de Nueva
Delhi. Alguien les había contado de Baba y llegaron a pedirle Su gracia para que el
hermano pudiera salvarse. ¡Baba me dio dos paquetes de vfbhuti de un recipiente que tiene
en su cuarto para distribuirlos personalmente y Me pidió que les dijera a ellos que se los
llevaran de inmediato al paciente! La historia del caso de este señor era muy deprimente:
"Balija: 30 años de edad, nefritis crónica, anemia. En julio de 1960 tuvo un acceso doloroso
en la región lumbar izquierda y hematuria. En diciembre de 1960 se notó que se estaba
hinchando. La albúmina en orina: +++. El edema se generalizó en todo el cuerpo. Urea en
la sangre: normal; presión arterial: normal; rayos X de tórax, normal. En diciembre de 1964
se quejó de disminución de la vista. Presión sanguínea: 240/ 140. Rayos X y pielografía
intravenosa: nula eliminación de colorante por los riñones. Urea en la sangre: 70 mgm.
Albúmina en la orina: +++. El tratamiento continuó con medicamentos antihipertensivos.
Después sufrió de encefalopatía hipertensiva (crisis oculogínica), movimientos
involuntarios del lado derecho de la cara. Lo hospitalizaron con presión arterial de 240/140
y la trataron con antihipertensivos y sedantes. La urea en la sangre: 98 132, descendió a 80
mgm. La albúmina en la orina: rastros, sin sedimentos. Ocasionalmente se normalizaban los

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glóbulos rojos; la presión arterial descendió, pero se elevó en diez días de 150/100 a
200/120. Volumen de orina: 1500 2000 ml. La hemoglobina descendió gradualmente. El 18
de diciembre de 1965: Hg= 9 gms.; glóbulos rojos: 3.5 millones, después Hg= 8 gms., 7.5
gms.; el 29 de enero de 1966: Hg= 5.8 gms. Actualmente el paciente está inquieto; su cara
pálida y ligeramente hinchada, dolor agudo en las articulaciones. Tratamiento: Adelphin
Esidrex, 2 tabletas tres veces al día; Serpasil, 1 2 tabletas tres veces al día; inyección de
Serpasil SOS, inyección de Largactil. Las inyecciones de Jacttofer empezaron el 22 de
enero, cada tres días. Cloruro de potasio, 15 g. tres veces al día; dieta: restricción de
proteínas". Los dos paquetes de vibhuti los tenía que tomar con agua y un poco debía
untarse en el cuerpo. Me quedé sorprendido cuando recibí un telegrama en el que su
hermana anunciaba que iban a llevar al paciente a Prashanti Nilayam "al día siguiente".
Esto sucedió en la madrugada del día posterior a la visita de ellos. Un automóvil trajo desde
Bangalore a tres personas: la pareja y un desconocido. Todos caminaron ágilmente hacia el
Mandfr; al verlos los reconocí y les pregunté: "Dónde está el paciente?". Ellos rieron y me
señalaron a un hombre sin ningún signo de enfermedad, excepto una bufanda de lana
alrededor del cuello.
Veamos otra historia, la de Padubidris, de Bombay: "El 4 de mayo de 1957 era el
primer cumpleaños de ella. La fiesta estaba en su apogeo. Mientras los pequeños invitados
se servían los bocadillos y dulces, la pequeña anfitriona era mecida vigorosamente en su
cuna de madera. Necesitaba algo que la distrajera del dolor. Médicos expertos investigaban
su caso. La fiesta de cumpleaños aún no finalizaba cuando llegó el informe de los rayos X,
que reveló definitivamente algo repentino e inconcebible: la niña, de sólo un año, era
víctima del peor tipo de enfermedad destructora de los huesos, el mal de Pott. El disco entre
la quinta y la sexta vértebras estaba completamente desintegrados. No podía habernos
ocurrido algo peor.
"El especialista ordenó que se enyesara a la niña para reducir al máximo sus
movimientos, con el fin de ayudar a la recalcificación. Además, se le inyectó
estreptomicina diariamente y se le prescribió una larga lista de medicamentos y tónicos.
¿Cuánto tiempo tenía que ser torturada así? Le rezamos a Baba, y soñamos que la
estrechaba protectoramente. En junio de 1958 le quitaron el yeso, pero el doctor prescribió
una chaqueta de acero para soportar la vértebra recalcificada. El 4 de noviembre llegamos a
Puttaparti. Baba nos concedió una entrevista de 45 minutos; bendijo a la niña, le dio unas
palmadas en la espalda y Su udi, y le dijo a la angustiada abuela: 'Déjenme todo a Mí, Yo
cuidaré siempre de la niña; se están preocupando demasiado por ella'. Les aseguró que la
niña empezaría a caminar en enero... ¡y así fue!"
Los ejemplos en los que El hizo que el cáncer desapareciera diciendo: "Tu cáncer
ha desaparecido" son muchos. El caso de D. R Ghule es notable en varios aspectos. En una
carta fechada el 15 de junio de 1966, R. Saheb Chule escribe: "El 11 de mayo de 1966 le
envié una carta a Bhagavan Sri Sathya Sal Baba informándole de la triste situación de mi
hermano Datatreya Ramachandra Ghule, de 76 años de edad. En ella le decía: 'El dolor se
concentra ahora en el lado derecho de su garganta, con terribles punzadas, incluso cuando
bebe leche, té o café. Se ha debilitado mucho, no puede hablar claramente. Los doctores de
Jubbulpore dicen que es cáncer y le aplican radiaciones en el Hospital Tata de Bombay.
Cada día está más débil. Conseguimos el libro Sathyam Shivam Sundaram, y después de
leerlo compramos una foto Tuya y la pusimos en un lugar especial para el darshan diario.
Yo no sé si esta petición Te llegará, pues no conozco Tu dirección correcta o actual. Con

116
las palmas de las manos juntas Te suplico que salves a mi hermano de esta terrible
enfermedad y dolor'.
"El día 13 en la mañana, mi hermano se agravó y los doctores sugirieron operar de
inmediato. Coloqué una copia de mi carta a Baba a los pies de Su foto y le pedí
misericordia. Era entre las 12:30 y la 1:00 pm cuando mi hermano me pidió agua ¡y la tomó
sin dificultad! Después bebió leche, ¡la cual no había podido beber desde hacía mucho
tiempo! Lo llevamos al hospital y lo encontraron bien; los médicos dijeron que no había
necesidad de una operación. Ahora él está mucho mejor".
Los amuletos, paquetes de vibhutf y otros objetos que da, para el receptor son sólo
pruebas de que tiene "algo" proveniente de Sus manos, pero son superfluos cuando
sabemos que Su voluntad es suprema. Esta puede cruzar las fronteras del mar y la tierra, del
idioma y la edad, y puede ganarse mediante oraciones internas y sinceras. Cura por razones
sólo conocidas por El. Ha llegado para restaurar la moralidad y la fe en Dios y en la
liberación final del hombre, de su dolor y sufrimiento. Estas curaciones son tarjetas de
presentación que reparte para anunciar que la Divinidad está entre los hombres. "Abandona
tu lecho y camina" es lo que Baba les ha dicho a muchas personas en Prashanti Nilayam,
durante las sesiones diarias de gracia llamadas "entrevistas". Después, da el siguiente
consejo: "Caminen con cuidado, caminen en la esperanza, caminen en la verdad".
Una muchacha de más de diez años siempre había sido llevada. en brazos a todas
partes por su hermano. Venía desde Bhadravati, estado de Mysore, y durante cinco años no
había puesto un pie en el suelo. Baba llamó al hermano y le dijo que llevara a la muchacha,
a quien cargaba como a un niño. Después de unos minutos, se abrió la puerta del cuarto y
quinientas personas que estaban fuera del Mandir vieron a la joven caminar, ayudada por su
hermano y su madre. Baba les había ordenado que caminaran alrededor del Mandir tres
veces ¡y al siguiente día ella lo hizo sola! Baba le dijo a la joven que regresara a casa y
fuese feliz.
Cada curación es una revelación, el regalo de una nueva visión, la imagen del
Divino Doctor que sana el cuerpo con el fin de que sea un instrumento idóneo para la
conquista de la mente y la realización de la bienaventuranza que yace dormida más allá de
la región de los sentidos, las emociones, los impulsos y la inteligencia.

117
FACETAS DE LA VERDAD

La misión de Baba entre los hombres tiene como objetivo principal el


restablecimiento del dharma, el cual es universal y eterno. ¡Baba ha venido a fusionar, no a
rechazar o a confundir! La Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma) le pertenece a todo el
mundo: por ello Baba es acloraclo por Sus devotos como "Sarva matha samathaya narr:af7
"' ("Me postro ante aquél que acepta a todas las religiones. por igual"). Cuando me acerqué
a El para recibir Sus indicaciones acerca del diseño de la portada de! número especial de la
revista Eterno Conductor con motivo de! Shivaratri de 1967, Baba tomó Su pluma y dibujó
en un papel un círculo rodeado por cinco semicírculos y un pétalo entre cada uno. Dentro
del círculo yo imprimí su retrato, y El mismo dibujó los símbolos de las grandes religiones
de la humanidad en los semicírculos: el Pranava Om para indicar la fe hindú, la rueda de la
ley para simbolizar la religión predicada por Buda, un recipiente con llamas, el fuego
sagrado que adoran los zoroastrianos, la Luna creciente y la estrella del islamismo y la cruz
como el símbolo del cristianismo. El dijo: "Todos los credos son facetas de la misma
verdad, los cuales pueden verse como el amor, la pureza, la caridad, el sacrificio o la
entrega a su voluntad. Incluso aquéllos que niegan a Dios o desprecian la mortalidad, aman
algo o a alguien; dicen la verdad para que se lescrea. Tienen que ser puros para satisfacer su
conciencia y las convenciones de la sociedad. Buscan paz y alegría. Esa verdad, ese amor,
esa paz, esa alegría son Dios". Su gracia es tan vasta e ¡limitada, que proclama que el
mundo entero es Su mansión y que cada país sólo es una habitación de ella.
También ésta es una razón por la cual sale un lingam de El durante el Shivaratri,
pues el lingam es el símbolo más universal de Dios, el más sencillo, el más fácil de
comprender y trascender. Es la forma que emana de lo que no tiene forma. ¡El lingam se
crea en El, El se crea en el lingam!
Este es el milagro de Kothnaghata, un pequeñísimo Puttaparti que se abriga detrás
de la colosal estatua monolítica de Gomateshwara, sobre el cerro Indragiri, en
Sravanabelagola, estado de Mysore. Dos muchachos de este pueblo oyeron hablar de Baba
y valerosamente emprendieron el largo viaje, con dinero prestado. Baba les habló
amorosamente y los llenó de alegría. No obstante, les dijo: "Yo siempre estoy en su pueblo,
ustedes pueden tener el darshan allá mismo; ¿para qué vinieron hasta acá?". Los jovencitos
regresaron un poco tristes, saturados con la devoción de los bhajans de Prashanti Nilayam.
Reunieron a algunos campesinos del lugar y cantaron bhajans en el templo del pueblo.
Ese templo tenía instalado un lingam de mármol, traído por un lugareño que había
ido a Kasi, cien años atrás. El trajo consigo dos lingams del río Narmada y construyó
templos para ellos, uno en su pueblo y otro en Kantharajapura, cerca de ahí. Los dotó de
terrenos, lugares de descanso y pozos para el uso de los peregrinos y daba pensión a los
sacerdotes. El lingam de Kothnaghata se alza aproximadamente 40 centímetros sobre el
pedestal. Desde su instalación, hace un siglo, se celebran adoraciones diarias según los
dictados de los Shastras. Cuando los muchachos cantaron, los mayores se sentaron a su
alrededor y preguntaron quién era ese Sal Baba. Los jóvenes les contaron acerca de Sal de
Shirdi y de Sal de Puttaparti y de la paz abundante que uno puede obtener en Prashanti
Nilayam. Muy pronto, los sacerdotes notaron algo dentro del lingam, nuevas líneas y
colores, unos trazos que se fueron completando día tras día, y los muchachos se

118
preguntaban qué era eso. En el transcurso de una semana, pudieron ver dos imágenes muy
claras dentro del lingam de mármol. ¡Una imagen de Sathya Sal Baba (de medio cuerpo,
mirando al frente, con una guirnalda en el cuello) y otra de Sal Baba de Shirdi (de perfil,
sentado en el Dwarakamayi, con la barba negra y una tela enrollada en la cabeza)! Hace un
año que se produjo esa transformación, y aún podemos ver a los dos en ese hogar de
mármol.
Baba ha regalado muchos anillos de gemas, acompañados de esta bendición:
"Puedes verme dentro de esta piedra" y así, uno puede tener su darshan en esos obsequios.
Sin embargo, esta manifestación está en un templo público y cualquiera puede verla y
esforzarse por conocer y necesitar al doblemente encarnado Todopoderoso, por siempre y
para siempre. El propio Baba les ha indicado a muchas personas que vayan a Kothnaghata
para que obtengan darshan. Los habitantes de este poblado celebran el cumpleaños de Baba
con un grandioso festival. Pararse frente al templo del Sal lingam es confirmarse en la fe de
Sal; es un bautismo de devoción para los titubeantes y los ciegos. Baba se halla en todo
lingam, en todas las imágenes adoradas por el hombre; todos los lingams, estatuas e
imágenes adorados por el hombre están dentro de El. Ese es el mensaje que cantan los
pajarillos en las torres, para los peregrinos que llegan a Kothnaghata.
El Shivaratri de 1967 se celebró el 9 de marzo. Esa mañana, Baba le dijo a la
enorme audiencia: "El Ganges es un río sagrado, cada centímetro de su corriente, desde
Gangotri hasta el mar, es sagrado; pero algunos lugares a lo largo de su cauce, como
Hardwar, Prayag, Varanasi y Dakshineswar, se consideran especialmente sagrados debido a
sucesos históricos y a los templos ubicados en esos lugares. De igual forma, todos los días
son sagrados en este Prashanti Nilayam (y en el Prashanti construido en sus propios
corazones). El Shivaratri es especialmente sagrado a causa de que el lingam procede del
Shiva viviente", Esa noche, cuando los primeros accesos de tos anunciaron el surgimiento
del lingam, 30.000 corazones latieron más rápido y le oraron a Shiva má intensamente
mientras observaban a Baba en el estrado. Primero salió de la boca de Baba un lingam oval
color rosa intenso, de diez centímetros de largo, el Viswalingam, con las órbitas luminosas
de los planetas dentro de él; unos minutos después surgió uno más pequeño, el
lyothirlingam. Las celebraciones relacionadas con el festival continuaron del 12 al 15. Baba
estuvo ocupado curando y atendiendo a enfermos, ancianos e inválidos entre los peregrinos
que habían llegado. "Esfuércense en todo momento por ver lo bueno, oír lo bueno, hablar
cosas buenas y realizar buenas acciones", exhortó a todos. "Practiquen alguna disciplina:
meditación, oración, canto o repetición del Nombre divino. Si ustedes dan un paso hacia
Mí, Yo daré diez hacia ustedes. Derramen una lágrima y Yo enjugaré cientos de ellas."
El Centro de Servicio Sathya Sai de Bombay y la sección Maharashtra de la
Academia Nacional de Sabios Védicos le rogaron a Baba que pasara unos días allí, y El
bondadosamente accedió. Llegó a Bombay el 16 de marzo. Los estudiantes de la Escuela
Védica Sathya Sai, de Prashanti Nilayam, sesenta niños aproximadamente, también
viajaron hacia allá en autobús. Baba siguió la misma ruta del autobús para estar presente en
cualquier lugar en que los niños pararan a comer. Los cuidaba amorosamente como una
madre y atendía la curiosidad y asombro de ellos respecto de las áreas por !as cuales
cruzaban. En Hampi vieron las famosas ruinas del imperio de Vijayanagar, escenario de los
milagros de Baba cuando era niño; el templo de Virupaksha (donde Baba les dio darshan a
su hermano y a otras personas asumiendo 1a forma de Virupaksha) y las gigantescas
esculturas monolíticas de Ganesha y Narasimha; todo bajo la guía del propio Baba. En
Bombay los niños presentaron dos obras musicales, escritas por Baba especialmente para

119
ellos, plenas de Su reconfortante mensaje de valor, basado en la divinidad inherente en el
hombre.
Radhabhakti (La devoción de Radha) es una obra inspiradora, llena de cantos
populares y danzas folclóricas que describen la devoción pura de las sencillas pastoras
(gopis) hacia Krishna, quien cautivó sus corazones hasta el grado de que hacían caso omiso
de todo lo demás. Esta obra salva la reputación de Radha, de la absurda calumnia erótica
que le ha imputado gente ruin. La obra gira en torno al festival organizado en Brindavan
para celebrar el surgimiento del cerro Govardhana, acción llevada a cabo por Krishna, el
niño divino. Krishna acepta la invitación de las pastorcitas que anhelan verlo y rendirle
homenaje. Nanda y Yashoda, sus padres adoptivos, también están felices de extasiar sus
ojos con El. Las gopis hacen los preparativos para recibir a Krishna, quien trae consigo a la
noble Rulcmini, pero no a su otra reina, Sathyabhama. Esta última estaba muy celosa del
apego que Radha tenía hacia su propio esposo. En Brindavan, ¡Radha es forzada a
permanecer recluida, pues estaba enloquecida y corría de un lado a otro como si buscara un
tesoro perdido! Sin embargo, Krishna se detiene ante su puerta y cuando la conducen ante
El, Krishna percibe la verdadera naturaleza del amor divino, del cual ella era la más pura
representante.
Baba realiza la tarea del restablecimiento de la rectitud (dharma) a través de
muchos conductos: enseñanza directa, escritos, discursos; exhortando, fortaleciendo los
símbolos del dharma (como templos, santuarios y sacerdotes), limpiando los antiguos
textos que han sido ensuciados por el polvo del tiempo y el toque de plumas corruptas.
Radhabhakti es un ejemplo de esta limpieza. El Bhagavata Vahini* que El escribe
en el Eterno Conductor, recobra el curativo y cristalino manantial que originalmente era el
Bhagavata, antes de que recibiera el flujo contaminante de las interpolaciones.
La obra Sakku Bai, que los niños presentaron en Bombay, también fue una
agradable sorpresa, pues Baba describe en ella a través del drama con danzas y canciones
el mensaje de que el sufrimiento es el más bondadoso gurú. La escena en donde las estatuas
de Panduranga y Rulcmayi cobran vida y conversan acerca de la situación de la joven
Sakku y las implicaciones de sus sufrimientos, es una bella lección sobre la filosofía de la
gracia. Al felicitar a los niños por su buena actuación, el gobernador de Maharashtra dijo:
"Ustedes son los emisarios de la gran cultura de este país".
Baba habló a audiencias gigantescas en el estadio VaIlabhai Patel y en el King's
Circle y encendió la lámpara del conocimiento (jñana) en todos los corazones que Lo
escucharon. "El fuego y el agua producen vapor, y éste mueve pesados vagones de
ferrocarril a grandes distancias. De igual forma, la acción desinteresada (karma) y la
adoración (upasana) producen el conocimiento (jñana), que los puede elevar hasta el Señor
interno, con toda la pesada carga de las consecuencias de los pensamientos, acciones y
palabras de muchas vidas anteriores sobre la Tierra".
Los estudiantes eran mayoría en el estadio, aquel 21 de marzo, y Baba les dio
buenos consejos: "Así como un tigre se rehúsa a comer hierbas no obstante lo hambriento
que pueda estar, el hombre debe rechazar descender a niveles inferiores, como el escándalo,
la crueldad y la avaricia. La codicia y el egoísmo que infectan a este país son trágicos para
la humanidad, pues la India tiene el papel de guía y líder de la humanidad en el camino a la
meta de la autorrealización. La juventud crece en el fuego de las divisiones y las pasiones y
no, como en el pasado, bajo las frescas brisas del respeto y la humildad. Los mayores se
enfrascan en luchas fratricidas, litigios vengativos, medios corruptos de ganar dinero y
rivalidades despiadadas; ¡su ruin comportamiento en el hogar, en el pueblo, en los clubes,

120
en las asociaciones civiles, en los jargos públicos y en todas las esferas de la vida, da la
pauta para la juventud! La cultura india, con una visión realmente internacional, debe
enseñarse y vivirse en las escuelas y universidades de la India para que así este país y el
mundo sean felices y estén satisfechos", dijo Baba.
Baba muestra un especial interés en los jóvenes, pues ellos son los responsables de
la defensa del dharma (el deber del hombre). A1 tenerlos junto a El, Baba los transforma en
instrumentos de servicio e imágenes vivas de la disciplina espiritual. Les concede Su gracia
y se gana su lealtad. Luego El les dice con Su intenso amor: "Todos ustedes son Mis
miembros, nutridos por Mí; constituyen el cuerpo de Sal. Sal les enviará sustento en
dondequiera que estén, sin importar cuál sea su función, siempre y cuando ustedes le den a
Sal lo que El considera valioso, como la virtud, fe, disciplina, humildad y veneración". Es
muy difícil resistirse a este llamado.
* En español: El Bhagavata. Conocimiento védico devocional Ed. Errepar Bs. As.
Argentina.
Baba ha planeado círculos de estudios en escuelas y universidades, para estudiar
los textos y escrituras sagradas en el contexto de los anhelos y obstáculos actuales.
Aconseja el reclutamiento y la capacitación de grupos de muchachos y muchachas en las
disciplinas de repetición del Nombre y meditación (japa y dhyana), al igual que en las
técnicas de atención y alimentación a los enfermos y a los que sufren. "Los miembros del
Servicio Sathya Sal deben estar saturados de devoción hacia Dios y servicio al hombre, el
`final' y el `punto de partida' de la peregrinación llamada vida. El comité de servicio debe
estar ávido de brindar servicio, y ser capaz de hacerlo con inteligencia, sinceridad y
alegría", aconseja. Baba anima a los devotos a organizar cursos para la enseñanza moral y
religiosa sobre las amplias bases de la Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma); recomienda el
establecimiento de internados donde los estudiantes puedan saturarse de las disciplinas del
yoga y la práctica espiritual, mientras continúan sus estudios en una atmósfera silenciosa y
serena.
En el King's Circle, en el estadio y en la casa donde se hospedó durante Su
estancia en Andheri, Bombay, Baba realizó incesantemente Su misericordiosa misión,
prodigando Su gracia a los enfermos, los ancianos, los enfermos mentales, los marginados
por la sociedad y la escoria de esta civilización. Descendió desde Su silla de plata en el
decorado estrado y caminó lentamente entre las filas de mujeres y hombres, en busca de los
que necesitaban Su atención y aceptando el homenaje de la gente con el abhayahasta.
También tuvo tiempo para resolver las dudas espirituales e incluso problemas personales de
gente que se acercó a El, buscando Su guía y bendición. Aceptó con amabilidad santificar
los hogares de algunos devotos, sin importar que muchos estuvieran situados en los niveles
superiores de edificios pobres o en mansiones, pues subía y bajaba muchas escaleras
durante el día, con el entusiasmo que brotaba de Su infinito amor. Cuando Baba entraba en
un hogar, bromeaba y reía, apreciaba y prevenía, consentía y daba regalos a cada miembro
de la familia, porque El es amigo, padre, maestro, madre, guardián y Dios para el padre de
familia que lo busque.
El 27 de marzo Baba abordó el avión hacia Jamnagar, en el estado de Saurashtra.
Este hecho constituyó una ocasión bien recibida por el personal de los aeropuertos de
Bombay y lamnagar para tocar Sus pies, que es el anhelo de millones de personas. Durante
el vuelo, Baba les hizo notar a las personas que iban con El las encantadoras escenas de mar
y tierra pintadas por el Supremo Artista para Su propio deleite. Saurashtra está lleno de

121
círculos de estudio y de grupos de bhajans. Baba prodigó Su gracia sobre esa tierra desde
que estuvo en Shirdi, y ahora que ha venido nuevamente, atrae cerca de El a la gente de
ciudades y pueblos mediante la evidencia concreta de Su presencia y bondad, de tal manera
que se está transformando rápidamente en Sairashtra. Cuando le pregunté a una persona de
Jamnagar cuál era la razón del aglorneramiento sin precedentes de multitud de hombres y
mujeres en el área donde se iba a efectuar la reunión pública, me contestó: "¡En todos los
pueblos y lugares de la región Baba ha anunciado Su presencia y gracia con señales
irrefutables, como la aparición de vibhuti en los altares donde se Le adora!"
Baba se hospedó en el Palacio Amar Vilas, y la reina madre del antiguo reino de
Jamnagar Le dio la bienvenida. Salió a la terraza muchas veces durante el día y hasta la
medianoche, para darles darshan a los cientos que llegaban al lugar. En Jamnagar inauguró
un espacioso edificio que funcionaría como sede del Centro de Servicio Sathya Sai;
después caminó hasta el amplio patio pletórico de devotos que venían desde lejos. Al ver a
algunos niños enfermos, Baba creó para ellos la panacea del vibhuti y conmovió a los
presentes con esa muestra de misericordia y poder. Regresó al estrado y cantó unos
namavalis que la gente coreó. Después les habló de la necesidad de alimentar el espíritu,
igual como alimentan al cuerpo y señaló que el sustento del espíritu son la oración, la
meditación y la repetición del Nombre de Dios. Después de la reunión, Baba se entrevistó
con los miembros del Centro de Servicio y les aconsejó trabajar en armonía, sin ningún
sentimiento de egoísmo, porque "ningún hombre puede afirmar que ha logrado esto o lo
otro, pues todos son sólo instrumentos en las manos del Señor".
Al amanecer del día 28 Baba partió en automóvil, de Jamnagar hacia Bhavanagar.
En el trayecto, se detuvo en Rajkot para otorgarles darshan a miles de personas reunidas
ahí. Cantó unos bhajans y, al ver a algunas personas enfermas, Su misericordia le impulsó a
darles vibhuti creado en ese instante. Antes de que saliera el Sol, los diarios Jai Hind y Phul
Chab habían difundido en todas las poblaciones las noticias del viaje de Baba, por lo cual
tuvo que detenerse varias veces para darles a los pobladores el banquete visual de la imagen
del Señor a quien adoran. La mano de Baba impartió bendiciones durante todo el trayecto,
de principio a fin.
Baba llegó a las inmediaciones de Bhavanagar, cerca de las 11 a.m. Los habitantes
habían planeado llevarle en procesión, en un coche adornado con flores, a través de todas
las calles engalanadas con arcos florales y flanqueadas por estudiantes y emocionadas
multitudes, pero como el pueblo estaba ya demasiado lleno de visitantes, Baba vio que la
procesión podría ocasionar problemas de tráfico, así que anunció que daría darshan en el
auditorio del pueblo. Durante Sus giras, hemos visto con frecuencia que Baba se hace cargo
de tales situaciones cuando los organizadores se sienten abrumados ante el número de
asistentes, lo cual les impide pensar con serenidad en las medidas que se deben tomar. Baba
se hospedó en la casa de Abdulá Nur Mahomed, en Takheswar y dio darshan a las
multitudes, desde el techo. Llegó al auditorio a las cinco de la tarde y habló durante más de
una hora: "No se enamoren mucho del mundo, pues esto los conducirá una y otra vez a la
engañosa amalgama de gozo y sufrimiento dijo . Si leen un periódico, descubren que el
mundo está loco y lleno de tonterías, embustes y caprichos, heroísmo vano y fama
momentánea, así que terminan tirándolo a la basura, disgustados. Traten a la vida de igual
manera. Dense cuenta de que todo es fantasía, un juego, una pantomima. Usen al mundo
como instrumento, como un campo de entrenamiento para el servicio y el sacrificio, con el
fin de obtener la liberación. Manténganse un poco alejados y observen tanto el drama como
al director que lo produce".

122
Más tarde, Baba puso la primera piedra de los cimientos del salón de oración Sai
de Bhavanagar. El día 29 partió en avión a Bombay y el 30 viajó nuevamente, esta vez en
automóvil, a Navsari, en Gujarat.
¡En el lugar de reunión se había concentrado cuatro veces la población de Navsari!
Apenas había lugar para estar de pie entre la multitud ansiosa de tener el darshan y oír el
mensaje de Baba. El caminó solo por los largos espacios entre las filas de gente para dar
darshan; sin embargo, la devoción no fue suficiente para mantenerlos en su lugar y se
aproximaron hacia el estrado y tampoco lograron guardar el silencio necesario para los
bhajans, por lo que Baba continuó Su camino hacia Baroda para evitar el peligro de una
inminente estampida. Treinta kilómetros más adelante, cuando Su auto se desplazaba por la
carretera, Baba escuchó los bhajans de unas 4.000 personas sentadas en un espacio abierto,
a un lado de la carretera. Los devotos de Llbel habían hecho el voto de cantar bhajans
durante 12 horas continuas y rezaron para que Baba llegara hasta ellos. Y el esfuerzo tuvo
recompensa. Baba, complacido ante aquella ejemplar disciplina, descendió del automóvil,
caminó entre ellos y les dio vibhuti a algunos; subió al estrado y se sentó durante veinte
minutos, cantó unos namavalis que todos repitieron después de El y se dirigió hasta el
automóvil, sin preocuparse de que alguien intentara arrojarse a Sus pies, y continuó Su
camino. ¡Los bhajans de esos devotos continuaron hasta la hora señalada!
Baba pasó la noche en Baroda. El 31 de marzo se reunió con miembros del Centro
Sal de Baroda y de los círculos de estudio de Jambusar y otras poblaciones cercanas. Cerca
de 200 personas tuvieron su darshan y unas pocas su precioso regalo del vibhuti creado en
ese momento.
Al día siguiente, de regreso a Bombay por carretera, los automóviles cruzaron
Navsari, y poco después del mediodía, algunos miembros de la comitiva de Baba buscaban
un árbol de mango o cualquier arboleda cercana a la carretera para sentarse a comer. Baba
no demostró ningún interés y les indicó a los conductores que continuaran la marcha hasta
que llegaran a la escuela, donde ordenó que la comitiva se detuviera y mandó a alguien a
preguntar si estaba funcionando o no. No era así, sólo había una casa en donde vivían
algunos estudiantes que cursaban la materia optativa de agricultura. Baba ordenó que los
automóviles se aproximaran hasta las puertas del internado y derramó Su gracia sobre los
estudiantes. Les obsequió a todos Su fotografía, vióhuti y dinero para que se compraran
ropa nueva. Mientras tanto, se congregaron más estudiantes, profesores y habitantes de
kilómetros a la redonda y Baba les habló durante hora y media. ¡Todos tuvieron ese placer
único del darshan, sparshan y sambashan (su visión, sus palabras y su contacto,
respectivamente). Más tarde, Baba dijo que El sabía de la existencia de una escuela en
donde podía brindarles alegría a muchas personas. Baba no pronuncia una sola palabra sin
significado, ni realiza ningún acto sin algún beneficio.
El 2 de abril Baba llegó a Puna, donde le habló a una congregación de 20.000
personas en los patios del colegio M.E.S. Al día siguiente cantaron bhajans en la casa del
señor Banatwala, junto al río, donde concedió entrevistas a varios oficiales de las fuerzas
armadas. En la tarde, la Asociación Andhra le dio la bienvenida y Baba pronunció un
discurso en sus instalaciones. Ahí dio a conocer lo que había dejado entrever antes:
"Sostuve una charla con los dirigentes de la ciudad de Puna, acerca de la enseñanza
espiritual y moral de :os niños y niñas. Muy pronto se fundará una institución donde los
padres, maestros y líderes estudiantiles serán capacitados para guiar a los niños por el
sendero correcto, por medio de los principios fundamentales de la religión y la moralidad.

123
También se instruirá a los estudiantes en el yoga y la meditación, con el fin de ayudarlos a
que crezcan fuertes y rectos".
Baba regresó a Prashanti Nilayam el día 7, después de una corta estancia en
Hyderabad. El día 10, al hablarles a los devotos que se reunieron para oír Su mensaje y
recibir Sus bendiciones de año nuevo, Baba declaró que el viaje a Maharashtra y Saurashtra
había sido un flujo de deleite espiritual sin precedentes.
El 20 y 21 de abril se celebró en Abbotsbury, Madrás, una conferencia nacional de
dirigentes de todas las organizaciones que llevan el nombre Sai Baba. Este fue un suceso
histórico, lleno de un tremendo potencial de elevación del dharma. Aproximadamente mil
delegados provenientes de todos los estados de la India y de muchos otros países asistieron
gustosos a la conferencia, Calentados durante dos días por el Sol de la gloria de Baba,
volvieron a sus casas cargados de renovado entusiasmo y singular emoción.

Representantes de todos los estados llegaron a la reunión, por pedido del doctor B.
Ramakrishna Rao, presidente de la Academia Nacional Védica de la India y ex gobernador
de Kerala y de Uttar Pradesh, quien presidió la asamblea e informó acerca de las variadas
formas en las cuales se expresa la devoción hacia Baba y Sus enseñanzas, para adecuarlas a
las necesidades de la gente y contribuir a resolver sus problemas. La reunión de grupos para
cantar la gloria de Dios era la actividad más común; también había círculos de estudio
destinados a conocer los mensajes de Baba, Su enseñanza e intentos para llevar hasta el
hogar del hombre común la cultura india y la Sabiduría Eterna, mediante los discursos de
pandits. También hubo una exhibición pictórica itinerante que mostraba las parábolas y
metáforas que usa Baba para ilustrar y aclarar problemas complejos acerca de la filosofía o
de la práctica espiritual; finalmente, se impartieron seminarios durante tres días, en más de
cinco ciudades del estado de Mysore, cuyo tema principal fue "la obtención de la paz
suprema en el contexto del mundo moderno".
Baba pidió a los delegados de otros países que expresaran sus puntos de vista. El
representante de Hong Kong dijo que el grupo que asistía a los bhajans y círculo de
estudios en ese país era la ONU en miniatura, y que en Japón había encontrado gran
entusiasmo por el yoga y la disciplina espiritual al igual que por la repetición del Nombre.
Dijo que el anhelo por Dios estaba latente y poderoso en la República de China, e insistió
en que se tradujeran libros de Baba al chino y al japonés. El delegado de Africa Oriental dio
a conocer que allá los grupos tenían a las oraciones grupales al estilo de Prashanti Nilayam
y al estudio de las obras de Baba, como parte de su práctica espiritual. El delegado de
Ceilán citó ejemplos de la presencia de la gracia de Baba, en su país, evidente a través de
experiencias irrefutables de devotos, y deleitó a la audiencia al afirmar que Baba estaba en
Ceilán al igual que en cualquier otro lugar. El delegado de Noruega describió el triste
ejemplo de la gente que ha perdido la fe en Dios y no ha logrado tener fe en el hombre;
también habló de su propio titubeo en aceptar diversos dogmas, así como de sus estudios de
yoga y filosofía de la India:
"El 25 de febrero de 1965 estaba sentado ante la tumba de Sai Baba de Shirdi
cuando un extraño de camisa azul se aproximó a mí y me preguntó: `¿Ha visto a Sathya Sai
Baba? Si hay un Dios en la Tierra, El es. Llegará a Bombay el 14 de marzo; debe usted
verlo.
"Esto es vibhuti de Su mano, y ésta es Su foto' ¡Esa fue la forma en que Baba me
llevó hasta El, pues como lo supe más tarde, el 25 de febrero sólo Baba sabía la fecha en
que llegaría a Bombay!

124
"Cuando le envié una carta a Baba, el 14 de marzo, mientras El se encontraba en
Bombay, el señor L. C. Java tomó la carta rápidamente y dijo: `Baba me avisó hace una
hora que un extranjero vendría con una carta que yo debía llevarle de inmediato!'. Todos
hemos sido benditos agregó pues fuimos escogidos para difundir las noticias de Su
advenimiento y Su mensaje en todo el mundo".
El doctor Ramakrishna Rao dijo que el rápido avance en la ciencia y la tecnología
sin el correspondiente crecimiento de la fuerza moral, de hecho con una rápida declinación
en la moralidad y las virtudes, está ocasiopando un problema crucial para la humanidad: el
problema de la supervivencia. Los intelectuales hindúes no conocen las raíces de su cultura
y se disculpan cuando se enfrentan a inquisidores incisivos o difamadores obtusos. La
insistencia de Baba en Verdad, Rectitud, Paz y Amor (Sathya, Dharma, Shanti y Prema) es
la única medicina para el sufrimiento del mundo. Aquéllos que escucharon y
comprendieron Su llamado, han formado sociedades, institutos y comités en sus propias
comunidades con el propósito de agrupar mentes afines para obtener una inspiración mutua.
Sin embargo, esto ha sucedido de manera fortuita y por ello Baba nos ha integrado a todos,
para que no nos desviemos del camino de la práctica espiritual, pues debemos seguir ciertos
principios básicos para ser una organización eficiente y ejemplar. Baba afirma que la mejor
propaganda de Su advenimiento la hace el hombre que practica Sus enseñanzas y mediante
sus pensamientos, palabras y actos demuestra la paz y alegría que obtiene de esa práctica.
Así como los ríos turbulentos son regulados por las márgenes, el entusiasmo de la devoción
debe ser controlado por ciertos principios aceptados. No obstante, en el contexto de las
normas y reglamentos, Baba dice: "La gente no debe ignorar la razón de ser de las
Organizaciones Sathya Sal: hacer conscientes a todas las personas de la alegría, paz y
sabiduría que realmente tienen y son".
Una Organización Sathya Sai es sólo el reflejo, en sus integrantes, del Sai único a
quien todos adoran. Mientras más sea la claridad con que El se refleje, mayor será el
servicio que uno podrá realizar. La conferencia designó comités, escuchó los informes de
sus deliberaciones y decidió adoptar ciertas normas generales. No obstante, éstos no fueron
los principales beneficios; el principal logro fue Baba.
El persuadió, convenció, aconsejó y conversó y, como ron camarada cercano,
otorgó. Tomó asiento entre los delegados durante el desayuno, la comida y la cena, se
reunió con los grupos, tuvo una solución para cualquier dificultad; Su sonrisa fue anhelada
por todos y regalada a todos. Posó con ellos para las fotografías, entró en el corazón de
todos; la universalidad y la validez inmanente de Su enseñanza tuvieron una entusiasta
acogida.
Bhagavan los exhortó en estos términos: "Ustedes deben servir a los demás, pues
no tendrán paz mientras exista alguien a quien se le niegue la paz. Deben transformar todos
los corazones, incluyendo el propio, en un Prashanti Nilayam. Trabajen sin orgullo ni
desaliento; cooperen con todos aquéllos que son buenos y abnegados. Manténganse en
contacto con todas las personas que marchan como peregrinos en el sendero hacia Dios, sin
importar el Nombre por el cual ellas lo conozcan, sin considerar la imagen que le atribuyan,
hasta que lleguen a El y descubran que Dios es todos los Nombres y Formas". Los
delegados partieron hacia sus lugares de origen, con las bendiciones de Baba vibrando en
sus oídos: "Marchen de frente como un equipo valeroso y unido, en busca del Dios que
reside en todos los seres y adórenlo por medio del servicio consagrado".
Los días 22, 23 y 24 de abril, decenas de miles de personar escucharon a Baba y a
unos sabios hablar en las sesiones de la Academia Védica celebradas en Madrás. El doctor

125
V. K. Gokak se refirió a Baba como "el redentor del mundo" y como "un salvador cuya
misericordia llama a cada hijo de la tierra hacia Dios". Observó: "El mundo ignora la
unidad del espíritu y la materia y cree que nada es más importante que la materia. El
verdadero progreso llega cuando el hombre busca no información sino transformación, y
descubre su propia realidad que yace bajo las gruesas capas del error y la ilusión".
El día 24, el doctor S. Bhagavantam, asesor científico del Ministerio de Defensa de
la India, dijo en su discurso: "Es un privilegio único ser invitado por cualquier capacidad
que uno posea, para estar en la tribuna con Bhagavan Sri Sathya Sai Baba. El me ha
provocado muchas tribulaciones, incluso en el área de la ciencia. Hace unos años, en uno de
mis primeros encuentros con El, me dijo que `los científicos no tienen fe en Dios, ¿no es
así? Tú en particular, ¿sientes respeto por los antiguos textos de tu país? ¿El Bhagavad
Gita, por ejemplo?' Esto hirió mi orgullo. Para establecer las bondades de nuestro "clan", le
mencioné a Oppenheimer y su exclamación cuando explotó la primera bomba atómica:
Divisurya sahasrasya", que él había aprendido del Bhagavad Gita. Los verdaderos sabios
entre los científicos, dije yo, conocen la sabiduría de los textos antiguos, las Upanishads y
el Gita...' '¿Quieres tener uno?', me preguntó de pronto Baba, y tomó entre Sus dedos unos
granos de arena de la orilla del río Chitravati, en donde estábamos sentados alrededor de El;
la arena se convirtió en un ejemplar del Bhagavad Gita que puso en mis manos. Examiné el
libro después para saber el nombre de la editorial, y obviamente no lo había. Esto era una
completa negación de las leyes de la física que yo defendía. El realizó una operación
quirúrgica frente a mí, creando el bisturí, la aguja, las vendas y todo lo necesario. En ese
tiempo, yo era una perBona totalmente extraviada.
"Ayer, el doctor Gokak dijo que Baba desafía las leyes de la física y la química;
pero no las desafía, las trasciende. El es trascendental, es un fenómeno. Es divino. Esta es
para mí la forma correcta, la forma segura de resolver el dilema. Los científicos somos un
grupo humilde; cada vez que
* Brillante como un millón de soles.
añadimos un poco a lo que ya sabemos, comprendemos que existen muchas otras cosas más
por conocer. Agregar conocimiento no es sino añadir otro nombre al área de la ignorancia.
¡Mientras yo hablo, un aparato hecho por el hombre está cavando en la Luna, a 384.400
kilómetros, una zanja de 50 centímetros de largo y 25 de profundidad! Nosotros sabemos
que sólo se puede adquirir el conocimiento, pero, ¿la sabiduría? ¡Esta únicamente se puede
obtener de Baba! Bhagavan es nuestro más cercano familiar y amigo; volvámonos hacia El
para tener el mensaje eterno. Sólo esto podrá salvarnos".
En los discursos que dio durante estas tres tardes, Baba enfatizó la importancia de
la dedicación para que cada actividad sea significativa y produzca felicidad. Señaló que el
hombre debe recordar siempre su divinidad esencial para que no se convierta en una fiera
que aterrorice o en una bestia que tema. "El temor no puede afectar al hombre que sabe que
es una chispa de lo Divino", dijo.
De Madrás, Baba partió hacia las colinas de Nilgiris y, después de una breve visita
a Calicut, en la costa del Mar Arábigo, continuó su camino hasta las colinas de
Annamala¡ el hogar de las plantaciones de té y café con el fin de inaugurar una escuela
secundaria en ese sitio; finalmente llegó a Prashanti Nilayam para el festival de Gurú
Purnima, ¡que después del milagro inolvidable del Shíva Shaktí, había adquirido
trascendental poder de atracción! Una semana después, acompañado de unos pocos
devotos, Baba marchó a Whitefield y de ahí a las colinas de Horsley, para pasar algún
tiempo en ese tranquilo lugar de veraneo, a 1.250 metros sobre el nivel del mar. La gente de

126
esas zonas no tardó mucho en enterarse de que Baba estaba derramando Su esplendor entre
ellos, y durante Sus catorce días de estancia llegaron hasta El en gran número y fueron
recompensados en las sesiones de bhajans con vibhuti creado por Su mano. El pequeño
grupo de aspirantes que iba con Baba pudo aclarar múltiples intrincados problemas de la
disciplina espiritual, al exponerlos ante El.
"Ustedes los llaman milagros, pero para mí sólo son Mi medio de expresión.
Ustedes no pueden descifrar el misterio. Para Mí ellos no son ningún misterio, son parte de
Mi naturaleza milagrosa", dice Baba. En las colinas de Horsley, los devotos tuvieron
muchas oportunidades de experimentar el misterio divino. Cuando caminaba por un
sendero entre los árboles, Baba vio una enredadera de jazmín, cortó una flor, la sopló ¡y
ésta se convirtió en un diamente de fulgor excelso! Otro día, le dio a un devoto un pedazo
de granito que alzó del suelo, pero lo que recibió no fue una piedra sino un trozo de azúcar.
Otro día, materializó rosarios y diversos objetos sagrados y se los regaló a los
aspirantes espirituales. Creó una vasija de plata llena del precioso néctar que sólo El sabe
cuándo y cómo preparar, y les dio a todos unas gotas de esa gracia. Howard Murphet de la
Sociedad Teosóficay su esposa estaban con Baba en las colinas. El escribió: "Yo no era un
descreído cuando llegué a la India; sabía que era un escéptico, pero no incurable. Mi
enfoque ha sido siempre el de un científico cauteloso. Necesitaba ver y tocar para poder
creer. ¡Mediante un tejido de extrañas circunstancias (las cuales sólo puedo decir que
fueron ocasionadas por Su gracia), conocí a Sai Baba! Baba fue bondadoso conmigo. Vi y
toqué cosas increíblemente milagrosas; he establecido, para satisfacción de mi ser crítico,
que los milagros existen. Las acciones dicen más que las palabras. La palabra es poderosa,
pero cuando `el Verbo se hace carne' vemos su poder de forma impactante, el cual se
convierte en un firme apoyo para nuestra tambaleante fe".
Un día, mientras Baba como escribe Murphet exhortaba a los devotos así:

Traspongan las puertas hasta donde la parte es un todo, más allá de todo pensar y
sentir, más allá de las estrellas y el Sol, más allá del vacío cósmico, donde todas las cosas
son Uno
.
El creó una imagen del Purusha cósmico, el universo personificado, Virat
Swarupa, que contiene a todos los dioses y demonios, todas las estrellas y cielos, todos los
seres y los que van a ser, incluyéndolo a El mismo y al cuerpo de Sai Baba de Shirdi, y se
la dio a un devoto.
Murphet escribe: "¡En todo esto no debemos perder de vista el más grande de
todos los milagros: el milagro de Su amor divino, que siendo universal (que va a todos los
individuos), es al mismo tiempo individual; ustedes lo sienten brillando directa y
venturosamente sobre cada uno. Así lo describe un devoto: `Toda persona piensa que a
quien más ama Baba es a ella'. Sí, este amor puro, universal y sin embargo ind¡vidualizado,
es el milagro central del cual surgen todos los demás como subproductos. El principal
objetivo de este flujo de amor es elevarnos hasta el conocimiento de nuestro verdadero ser
espiritual, a la realización de nuestra unidad con toda la vida, con el autor de toda la vida.
¡Qué pocos han sido aquéllos a través de los cuales ha fluido este milagroso río de amor
puro y generoso, con sus remolinos y olas de milagros más pequeños! ¡Qué afortunados y
benditos somos al conocer a alguien así en la Tierra y estar aún con él!"
Baba dice que el mundo no es un sueño vacío y sin sentido; es una obra con un
propósito definido, con un plan dentro de la trama. ¡Dios desempeña los papeles, así que

127
estén alertas! Reconózcanlo cuando vean majestuosidad, belleza, orden, armonía y melodía
en el escenario. El usa muchas máscaras para ocultarse. Dice que también el Suyo es un
papel y que lo representa por Su propia y libre voluntad.
El 3 de julio, Baba llegó a Prashanti N¡layam procedente de Brindavan,
Whitefield. Los Murphet Lo acompañaron a todas partes, atraídos por el amor que derramó
sobre ellos. Howard Murphet habló sobre Baba en Prashanti N¡layam,los días 21 y 23. La
doctora Judith Tyberg, del Centro de Cultura de Oriente y Occidente, de Los Angeles, les
habló a los residentes; ella sostuvo un largo diálogo con Baba, durante el cual Le preguntó
si podían filmarse películas de Sus milagros para exhibirlas y así convencer a la gente de Su
autenticidad. Baba contestó que aun así las dudas persistirían, que sólo fortaleciendo la
propia fe y eliminando las dudas de la mente alguien podría convencer a los demás. "La fe
se transmite de una mente a otra". Enseguida Baba creó dulces para el grupo, mostrando
que no tenía nada en Sus manos o Su manga. Fue Su voluntad o resolución a la que los hizo
llegar. No estaban en la mano sino "en la mente", aclaró. El mismo se lo reveló a la doctora
Judith, pues ella era una genuina aspirante espiritual impregnada de devoción y
conocimiento. Su artritis fue milagrosamente mitigada por Baba, quien le envió unos
paquetitos de vibhuti con una persona que regresó a Estados Unidos, después de estar ante
Su presencia. El le dijo: "Yo estoy en todos los corazones, soy uno con todos; no obstante,
nunca comparto sus dolores o sus alegrías, nunca experimento tristeza o ira. Soy la
encarnación o forma de la bienaventuranza y el amor, Anandaswarupa y Premaswarupa".
Con razón, Maharishi Maheshi Yogui, el líder de la meditación trascendental, el hombre
santo que ejerció un poderoso encanto sobre la juventud de Occidente ("Nosotros, que
estamos cansados de la cultura occidental decadente y moribunda, seguiremos a su
santidad, nuestro maestro, hasta la tumba", le dijeron los hippies), le pidió a Baba que
bendijera a los líderes de los jóvenes del mundo que se preparaban en el Shankaracharya
Nagar, en la ciudad de Rishikesh, para convertirse en guías de la juventud.
El 30 de julio, Baba visitó el Colegio de Ingeniería de Anantapur, a unos 100
kilómetros de Prashanti Nilayam. Baba le hizo observar a la vasta audiencia de estudiantes
y maestros que la educación había degenerado en cursos de capacitación sólo para vivir, y
no para alcanzar la meta de la vida. Se enseñan habilidades, se transmite información; sin
embargo, este sistema de enseñanza no toma en consideración las potencialidades latentes
en los niveles profundos de la conciencia, el manantial de compasión, servicio y
renunciamiento; el impulso de retornar al cielo de gozo de donde provenimos. Baba dijo
que el hombre está influido por la histeria colectiva, en todos los países, por lo cual se está
volviendo duro de corazón, torpe de inteligencia y de mente maquinal. A los estudiantes se
les deben enseñar las disciplinas que los capaciten para enfrentar las presiones de la vida y
luchar contra los adversarios internos: lujuria, codicia, maldad y odio. Baba permaneció
tres días más en Anantapur, presidiendo las sesiones de la Academia de Sabios Védicos.
El 5 de agosto de 1967 es una fecha muy importante en la historia de Prashanti
Nilayam, pues ese día se constituyó de manera formal como una jurisdicción autónoma,
con un presidente y miembros de un comité de administración civil. Refiriéndose a
Puttaparti, de donde se había separado ese día Prashanti Nilayam, Baba dijo que no habría
el menor rasgo de separación en la mente en lo que se refiere a El o a los devotos.
"Brindavan les pertenece a todos, Govinda es el Dios de todos", dijo. El exhortó al
presidente y a los miembros del comité a servir con amor y solicitud a los residentes, al
igual que a los demás miembros de la familia Sai que llegaran a ese lugar.

128
El 20 de agosto Baba partió hacia Mandya (conocida como el pueblo del azúcar),
invitado por el ministro de Educación del estado de Mysore. Había cuando menos 100.000
lugareños reunidos en el vasto espacio del estadio y alrededor de él. El ministro dijo que
estaba feliz de que tantos paisanos suyos tuvieran tan grande entusiasmo para recibir el
darshan de Bhagavan y oír su mensaje. "Esto es un buen augurio para el futuro de la
nación". En respuesta al discurso con que se Le dio la bienvenida, Bhagavan dijo: "Ustedes
están legítimamente orgullosos de los magnos templos de su distrito, construidos por
grandes arquitectos, escultores y expertos artesanos. Sin embargo, deben recordar que esta
excelencia artística en la música, escultura, pintura y poesía fue alcanzada sólo cuando se
consagraron esas habilidades al Dios que existe en el hombre".
Durante la primera semana de setiembre, Baba, impulsado por Su amor, recorrió
650 kilómetros en automóvil hasta Hyderabad para llegar al lado del doctor Ramakrishna
Rao y otorgarle, durante su crítica enfermedad, la gracia invaluable de su darshan, sparshan
y sambashan. El último acto al que Ramakrishna Rao asistió en Prashanti Nilayam (donde
estuvo siempre su corazón) fue la institución de Prashanti como entidad autónoma. El fue
designado por Baba como presidente de la Academia de Maestros Védicos de Prashanti
pues, a nivel nacional, era un erudito y poeta en muchos idiomas y un ferviente devoto.
Como gobernador de Kerala tuvo el honor de recibir a Baba en ese estado, más de una vez;
como gobernador de Uttar Pradesh tuvo la dicha de acompañarlo a Ayodhya, Kasi, Prayag
y Badrinath. Traducía los discursos de Baba del telugu al hindi, rápida y correctamente.
Baba le concedió satisfacción y alegría supremas durante la última etapa de su
vida. "He obtenido lo que anhelaba", repetía cuando Baba se retiró de su lecho. El 14 de
setiembre, después de medianoche, minutos antes del final, les aseguró a sus familiares:
"Baba los cuidará y guiará como lo ha hecho desde hace mucho tiempo". ¡Después
pronunció desde lo profundo de su corazón el mantra sagrado: "Sriman Narayana Charanou
Sharanam Prapadye (Me refugio en los pies del Señor)" y logró la paz y la liberación!
¡Verdaderamente era un gran karmayogui, quien conforme enseña el Gita, había alcanzado
la liberación mediante el conocimiento obtenido a través de la adoración!
Sería un capítulo emocionante si uno pudiera reunir y compilar los hechos de los
últimos días de los devotos de Baba que se han fundido en El. Ellos mueren con una callada
serenidad, rendidos a El en sus oraciones, o durante los Uhajans en que participan, o en la
recitación del Pranava Om; obtienen amrita de no se sabe dónde y lo liban conforme
mueren; ven a Baba ante sí, en su última visión, y parten después de postrarse ante El;
aparece vibhuti en sus cabezas como indicio de Sus bendiciones. ¡Es impresionante la
forma dulce y conmovedora en que Baba derrama Su gracia cuando los devotos dicen adiós
a los cuerpos que habitaron!
Dice Murphet: "Yo había leído acerca de grandes hombres milagrosos y maestros
del pasado en la India y tenía la esperanza de que todavía existiera alguien así en la
actualidad, aunque difícilmente esperaba encontrar uno, pues en el fondo, como todos los
hombres, yo anhelaba 'aquello de múltiple esplendor' que Francis Thompson describe como
'la doncella de los rostros extraños'. Entre los muchos que vienen a la India desde países
lejanos, en esta búsqueda, está el matrimonio Raymer; supieron de Baba, viajaron a
Prashanti Nilayam y se consagraron a la disciplina espiritual durante seis meses. Cuando
regresaron, algunas personas que ya estaban bajo la influencia del yoga y del pensamiento
hindú mediante las enseñanzas e inspiración de Ramana Maharshi, Aurobindo, Yogananda,
Vivekananda y Ramakrishna Paramahamsa, se reunieron en casa de los Raymer y se
inspiraron en su ejemplo para estudiar la obra de Baba y practicar la disciplina espiritual

129
según sus indicaciones. Un gran número de personas se han incorporado a su centro Sathya
Sai y algunas han llegado hasta la India para obtener el darshan y las bendiciones de Baba.
Charles Penn es singularmente afortunado, pues aunque todavía no ha viajado a la India,
puede sentir la presencia constante de Baba, ya sea en el cielo, buscando un avión perdido,
o en la playa, juntando conchas, o en su cuarto de oraciones, visualizando Su imagen en su
corazón. ¡Baba se sienta frente a él, conversa con él, le enseña y responde a sus preguntas
tan claramente como si estuviera presente en Su forma física, a través de los mares! Las
lecciones son tan características de Baba, que su autenticidad la reconocen todos los que
conocen la forma de enseñar de Baba. Es más, cuando Penn envía escritos para mí, para su
lectura o publicación, con frecuencia le he preguntado a Baba acerca de ellos para una
mayor aclaración y jamás ha negado que El es Su virtual autor. De hecho, ha justificado
ejemplos y parábolas que le ha dicho a Penn en Los Ángeles, mencionando que tuvo que
explicar las cosas de esa forma dado que el medio cultural de Penn es diferente al de los
oyentes hindúes. Te pongo como ejemplo los narcisos porque allá hay un cuadro de estas
flores fuera del cuarto de oración', me dijo una vez Baba, y en otra ocasión me aclaró: `Yo
le hablo de las fuertes brisas, embarcaciones y veleros, porque él sabe de esto y tú no"'.
Indra Devi1, una ciudadana norteamericana nacida en Rusia, con nombre hindú y
que está radicada en México, fue dirigida hacia Baba por un clarividente y más tarde, en
forma directa, por los Murphet. Ella había aprendido yoga en Mysore con el yogui
Krishnamacharya; después, vivió en Shanga¡ y dio demostraciones de yoga en Moscú; tiene
una escuela de yoga en Tecate, México. Iba a ser presentada al presidente Kennedy en
Dallas, Texas, para enseñarle algunas posturas (asanas) y ejercicios de respiración, con los
cuales podría estar físicamente apto para el tan agobiante programa presidencial. Sin
embargo, quedó conmocionada, al igual que el resto del mundo, cuando él fue asesinado
unas horas antes de la cita. Para conjurar el odio del corazón humano, ella organizó ese día
una "cruzada de meditación para tener luz en la oscuridad". Posteriormente volvió a la
India, donde había aprendido los principios del yoga y la meditación. Conoció a los
Murphet en abril de 1966 y ellos la enviaron a Prashant! Nilayam. Como ella dijo, Baba le
dio "algo más que cariño, gracia y bondad: un refugio. Me aseguró: 'Llámame en cualquier
momento que Me necesites; Yo estaré contigo'. Sentí una corriente de luz derramándose
sobre mí, brindándome un enorme sentimiento de gozo y felicidad que inundó todo mi ser.
Gracias, Baba, murmuré agradecida. Llevando esa radiante luz, regresé a Los Angeles y a
Tecate", escribió ella.
Indra Devi volvió en febrero de 1967; plena de entusiasmo y devoción por el yoga,
como una medicina para las frustraciones del mundo. Baba la animó para que instruyera a
los hombres y mujeres residentes de Prashanti Nilayam, al igual que a los muchachos y
niños de la Escuela Védica, en las técnicas de la meditación y en las asanas de yoga. El
mismo estuvo presente esos dos días, listo para profundizar en las razones que ella dio para
escoger la llama como el objeto de concentración y para aclarar otros puntos que consideró
esenciales para el curso. La contemplación en la llama es una antigua prescripción védica,
en la cual se describe al Señor como "un rayo recto de brillantes destellos en el centro del
corazón"; Baba puso el Param jyothi o luz suprema como corona o crestón del Yogadanda
en la bandera de Prashanti Nilayam. En el Nilayam, en las horas previas a la meditación se
usa una lámpara de llama estable, brillante y clara para la concentración. En el libro

1
Actualmente, vive en la Argentina (N. del E.)

130
Dhyana Yoga, Baba describe el Alma (Atma) como "el sol de soles, la refulgencia de las
refulgencias; la luz suprema que refulge por su propia luz". Por lo tanto, Baba apreció la
cruzada de Indra Devi y la bendijo. Le habló de sus implicaciones y posibilidades en el
contexto de la antigua oración védica: "Thamaso maa jyothir gamaya: De la oscuridad,
condúceme a la luz". En el libro La paz suprema (Prashanti Yoga), escrito por El hace años,
lo explica así:
"¡Oh Señor!, cuándo los objetos del mundo me atraigan, disipa la oscuridad que
oculta de mí al Alma omnipenetrante y que todas las cosas son en realidad".
El festival de Dasara de 1967 dio inicio la madrugada del 4 de octubre. El doctor
K. Bhaskaran Nair escribe: "La vida en la India es actualmente como una flor de loto en la
noche. Se hunde por el peso de las gotas de rocío y sus pétalos permanecen cerrados por el
sufrimiento. Yace inmersa en el dolor y la privación y espera angustiosamente el amanecer.
¿Llegará alguna vez el amanecer?... No desesperemos. Los rayos púrpura han roto el velo
de la noche. ¡Muy pronto será de día! Esta es la esperanza que Prashanti nos ofrece".
Después del amanecer, Baba dio darshan a los miles de devotos que esperaban e izó la
bandera de la paz en los corazones de todos, convirtiéndolos en un Prashanti Nilayam. El
loto floreció.
En su discurso con motivo del aniversario del hospital, Baba dijo: "Las principales
causas de las enfermedades mentales son la preocupación por el presente, los
remordimientos por el pasado y los planes para construir castillos en el futuro. El hombre
no tiene suficiente valor para olvidar el pasado, afrontar sin temor el presente y planear con
sensatez el futuro". El día 6 se alimentó generosamente a cerca de 10.000 personas, a las
cuales Baba no permite que se les llame "pobres", pues muchas de ellas, como El dice, son
ricas de espíritu. También regaló miles de saos y dhotis (vestimenta típica de mujeres y
hombres, respectivamente), con un afecto y solicitud que ningún padre muestra hacia sus
hijos. El ritual o sacrificio védico Veda Purusha Sapthaha yajna, que dio inicio el día 7, se
ha convertido en una celebración anual que resalta la misión de Baba en cuanto al
restablecimiento de los Vedas. Esa tarde, cuando se inició la celebración del cuarto
aniversario de la Academia de Maestros Védicos, en Prashanti, todos se percataron del
vacío dejado por el doctor Ramakrishna Rao.
El Dasara es, ante todo, la adoración de la Madre en la forma de la diosa del
conocimiento, de la fortuna, de la comida, de la belleza, del arte. Por eso, da cabida en el
programa a recitales, expresiones musicales, obras de teatro, poesía, obras folclóricas,
etcétera, como una ofrenda a los pies de la Madre. El "sacrifido" culminó con éxito el Día
de la Victoria (Vijayadasami). En esa ocasión, Baba dio darshan vistiendo la
resplandeciente túnica en la que un devoto bordó con hilos de oro el mantra Sai Ram, 1008
veces, mientras lo pronunciaba durante todo el proceso. Cuando Baba llegó esa mañana
luciendo la singular túnica, los devotos sintieron una emoción que elevó todos los niveles
de su conciencia a la bienaventuranza, ¡como si el Señor alabado en los Vedas se hubiera
presentado ante ellos en Su plena gloria! Recordaron la canción que Baba había entonado
durante el discurso inaugural del festival de Dasara:
Cuando el hombre se sumerge en la lujuria y el odio y se pierde en e! error, lejos
de las normas tradicionales, para conducirlo con rectitud, con amor... Cuando el mundo se
convulsiona de agonía ante la sed de sangre y el pillaje, para limpiar de odio el corazón...
Cuando aplastado bajo una pesada garra el bueno sufre como un huérfano, para mimarlo,
alentarlo y liberarlo... Cuando la palabra de Dios es deformada por lenguas mezquinas y
pútridas, para revelar, descubrir y proclamar... Para aligerar la carga del mundo, para

131
mantenerla palabra que empeñó, íDios ha venido como hombre entre los hombres! ¿Puede
proclamarse con más claridad el llamado?
Ahogado y revolcado por las olas del nacimiento y la muerte, suspiras y te quejas
de dolor, íoh hombre! Serénate un momento; observa, comprende, a tu alcance flota el bote
salvavidas: íSathya Sal!
Los devotos anhelaron compartir lo más pronto posible con la gente de sus pueblos
la confianza que da esta aseveración, el gozo que producen esas buenas noticias.
Baba también fue a Hyderabad para la celebración de Dipavali, el festival de las
luces, que conmemora la victoria de las facultades elevadoras del hombre sobre sus
tendencias bajas. En el trayecto de su viaje por la carretera principal, Baba les regaló frutas,
dulces y dinero a muchachos pastores, a hombres con el arado, a mujeres que caminaban
con niños en brazos hacia sus casas bajo el ardiente Sol y a niños que cuidaban búfalos que
se revolcaban en los charcos, y les aseguró un feliz Dipavali. Una afortunada mujer recibió
una bolsa llena de dulces, un frasco de pepinillos, una lata de galletas y dinero para un buen
sari; además, Baba le preguntó a la anciana: "Sabes quién soy Yo?" ¡Ella confesó que no!
El le preguntó si había oído hablar de Sai Baba; ella respondió que sí, que el kamam de su
pueblo había ido en peregrinación hasta un lugar llamado Puttaparti y Lo había visto. Baba,
que es la personificación del amor, se paró frente a ella y dijo: "¡Mira, Yo soy ese Sal
Baba!". La anciana se postró a Sus pies, y El la bendijo así: "Ve y ten un feliz día santo".
El 2 de noviembre, Baba estuvo en Bombay. Al día siguiente viajó en automóvil a
las orillas de Andheri, por la carretera de las cuevas de Mahakali, y llegó al sitio en donde
30.000 fervorosos devotos cantaban alabanzas a Dios en espera del momento precioso en
que Baba consagraría ese lugar, donde se iba a construir el Dharmakshetra. Baba ascendió
hasta el más alto terraplén de la colina; los ritos ceremoniales estaban por concluir, la zanja
en la cual se colocaría la primera piedra de los cimientos estaba lista. Ante la mirada de
todos, Baba giró Su mano y surgió de ella un platón de plata con los símbolos místicos de
las deidades que presiden los nueve planetas en la ciencia védica. Ordenó que fuera
colocado bajo la primera piedra y El mismo puso la mezcla con una pala; después izó la
bandera de Prashanti Nilayam y descubrió la placa, declarando inaugurado el
Dharmakshetra.
En su discurso a la enorme congregación de devotos, Baba dijo: "El nombre
Darmakshetra fue usado para nombrar el campo de batalla en donde se enseñó el Gita.
Aunque su nombre real es Kurukshetra, se lo designó de esa manera en el Gita, porque fue
el campo en donde el dharma venció al adharma, donde el bien triunfó sobre el mal. ¡Este
lugar, este Dharmakshetra, también verá esa victoria, asegurará ese triunfo mediante la
enseñanza y aprendizaje de una canción (gita) celestial! En verdad, el cuerpo del hombre es
el genuino Dharmakshetra, el campo de batalla donde el bien busca la victoria sobre el mal.
Ksha significa que sufre de kshaya, decadencia a causa del vicio; tía se refiere a aquello que
se recupera mediante las virtudes. Por lo tanto, el cuerpo que perece y florece a través del
vicio y las virtudes es el kshetra y tiene que convertirse en un Dharma kshetra mediante el
descubrimiento del morador interno del cuerpo, el Kshetra jña, el Atma (alma universal), el
Antharyamin (realidad interna)".
Sri P. K. Savant, quien presidió el acto, dijo que el Dharmakshetra que se erigiría
ahí llegaría a ser un Prashanti Nilayam, morada de la paz suprema, y sus rayos se
esparcirían para destruir la zozobra y temor en los corazones de los hombres. Después,
Baba se reunió con los'devotos que ganaron el privilegio de construir retiros espirituales
individuales en los terrenos del Dharmakshetra y los exhortó a intensificar su anhelo y

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fortalecer su fe para que fueran ejemplo ante aquéllos que dudan o niegan el valor del
esfuerzo espiritual.
AI anochecer, Baba inauguró la rama de servicio Sathya Sai, una organización de
jóvenes aspirantes que fortalecen y complementan su disciplina espiritual mediante el
servicio eficiente y entusiasta a los débiles, los inválidos y los caídos en desgracia. Baba
mismo es para nosotros el supremo ejemplo de servicio pleno de amor. Los días 4, 5 y 6 de
noviembre, Baba dio darshan en el sitio del Dharmakshetra durante los cantos devocionales
de la mañana; Sus ojos descubrieron en la densa masa de personas, a niños y adultos
enfermos o a desafortunadas personas, con deformaciones o defectos congénitos. El los
bendijo con vibhuti creado para aliviar e infundir confianza.
Baba llegó a Prashant! Nilayam el 14 de noviembre, a tiempo para las
celebraciones del "cumpleaños". "¡Todos los años se celebra en gran escala Mi cumpleaños.
Miles de personas vienen hasta Mí para tener Mi darshan, el darshan al que también te traje
para que goces el Nilayam sobre Mis alas!", le dijo Baba a Charles Penn, en Los Ángeles,
durante una de sus visitas supracorporales. No obstante, le previno: "¡Pero no creas que lo
que se celebra es Mi cumpleaños! No; Yo soy parte de todos ustedes; después de años de
continuo avance, ustedes se funden en el estuario de Mi río". Eso fue lo que le dijo a Penn.
¡Ahora lean lo que les dijo a los miles que estuvieron en Prashanti Nilayam el 23 de
noviembre!: "Este no es Mi cumpleaños; Yo no tengo nacimiento ni cumpleaños, no tengo
edad, soy eterno. Ustedes deben celebrar su cumpleaños cuando hayan nacido al
conocimiento y no a la esclavitud. Adórenme el día en que ustedes sean Yo, o el día en que
de ello obtengan bienaventuranza ilimitada, o el día que ustedes estén llenos de alegría por
haber nacido".
Durante las celebraciones, el 26 de noviembre para ser exactos, Baba llamó al
presidente del Centro Sai de Bombay para anunciarle a la vasta concurrencia de devotos
que en mayo de 1968 se celebraría una conferencia mundial de aspirantes espirituales y
miembros activos de las organizaciones Sathya Sai; este anuncio fue recibido con
aclamaciones e inmensa alegría.
La perspectiva de compartir con espíritus afines de todo el mundo la emoción de
ver a Baba y tener Sus palabras y Su cercanía, llenó de vehemente esperanza a las
organizaciones y unidades de todos los estados; en consecuencia, Baba decidió celebrar
conferencias preliminares de dirigentes de las Organizaciones Sathya Sai en los estados de
la India, para confirmar y consolidar, coordinar y ordenar las actividades y programas. Las
conferencias se celebraron en Ernakulam, en el estado de Kerala, el 20 de diciembre; en
Madrás el 24 de diciembre; en Brindavan, Mysore, el 30 de diciembre de 1967, y en
Prashanti Nilayam, estado de Andhra Pradesh, el 23 de febrero de 1968.
Además de enfatizar de nuevo los principios fundamentales del servicio a la
comunidad basado en la práctica espiritual, independientemente del credo de los
beneficiados, Baba les previno para que no cayeran en los enredos típicos de una
organización, ni en la búsqueda competitiva de donantes y patrocinantes financieros. Baba
eligió un presidente para cada estado y les asignó la tarea de coordinar y supervisar, guiar y
aconsejar a los diversos grupos de devotos que habían formado unidades en Su Nombre.
También escogió a los presidentes de distrito. No obstaculizados por comités, estos
presidentes trabajarán como un equipo, bajo el mando del presidente estatal, para promover
y fortalecer los grupos de servicio y de aspirantes, en todo el país. Baba sugirió a los
miembros que empezaran a celebrar bhajans en las calles de las aldeas y ciudades en las
primeras horas de la mañana, para que la gente despertara con el Nombre de Dios y la

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atmósfera se inundara con la fragancia de la gloria del Señor. También demandó que se
sembrara en el corazón de los estudiantes el mensaje de la fuerza espiritual y la unidad
átmica (del alma). Se les ordenó a las devotas que integraran centros Sai para servir a sus
hermanas. De esta forma, el Ganges de gracia que
Huye del Prashanti Nilayam que es Baba está restaurando la salud, reanimando a
los decaídos, santificando cada servicio, fertilizando todo impulso noble, aclarando la
visión y revelando el sendero hacia Dios.

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EL LLAMADO Y LA RESPUESTA

Baba se dirige de la siguiente forma a las vastas audiencias que se reúnen para
escuchar Sus discursos:
jDivyatma swarupulara!", o sea, "encarnaciones del Alma divina". El ve todo
como El mismo y les pide a todos que Lo vean como ellos mismos. Esta identidad es la
verdad; sin embargo, nos recreamos en la ilusión de la separación y el sufrimiento. Baba es
amor, sabiduría, poder, gracia. Así, es capaz de aseverar: "El mundo es Mi mansión;
incluso aquéllos que Me niegan son Míos. Llámenme por cualquier Nombre y responderé;
véanme en cualquier imagen y Me presentaré ante ustedes". "Estoy presente en el peor de
ustedes, al igual que en el mejor; no lastimen ni difamen a nadie, pues Me lastiman y Me
ofenden, porque Yo estoy en cada uno de ellos". Esta es la universalidad de Su majestad y
Su amor.
Este amor es el que lo impulsa a invitarnos: "Acérquense, examinen,
experimenten, juzguen y después acéptenme". Después de enseñarle el Gita a Arjuna,
Krishna también dijo: "Ahora que has oído todo, reflexiona y actúa como lo desees". Baba
no tiene ira en Su esencia, ni traza de miedo o fanatismo. Todos nosotros somos Su reflejo.
El nos reconoce como tal, aunque nosotros no estemos todavía conscientes de ello. ¿Cómo
puede entonces abandonarnos? Ve a toda la humanidad como una caravana en el camino de
la peregrinación, cruzando a través de los desolados yermos; unos se desvían cuando los
atrae un espejismo, otros buscan oasis, algunos escuchan las voces de aquéllos que han
visto la meta. Cuando Baba, a la edad de catorce años, abandonó Sus libros escolares y se
encaminó hacia la carretera, a la vez que declaraba: "Ya no soy de ustedes, Mis devotos me
llaman, tengo una misión que cumplir", esa caravana estaba a punto de perecer en las áridas
regiones de la ciencia, azotada por las tormentas, y de morir de sed por la falta de agua del
amor fraternal.
Baba dice que en cada río existe el impulso de regresar al mar de donde nació.
Asciende al cielo en forma de vapor, flota y se desplaza como nube, cae en forma de lluvia
sobre la tierra, fluye a lo largo de los lechos y forma un cauce, pero mantiene ese deseo de
retornar. Este deseo lo impulsa a vencer cualquier obstáculo, hasta que finalmente llega al
mar. De igual forma, los seres humanos de la Tierra llaman a Dios en sus diferentes lenguas
pidiéndole socorro a El de quien han surgido para que así pueda darles una señal, el eco de
un llamado que los conduzca por el camino más rápido y seguro hacia El.
Baba oye el llamado y da la señal, la respuesta. "Mis devotos me están llamando,
tengo una tarea que cumplir", anunció. "Todos los seres son Míos; el mundo es Mi mansión
afirma . No tengo un Nombre que sea específicamente Mío". El ha venido a guiar a toda la
humanidad. Cuando alguien le escribió a Baba: "Estoy feliz de que tu Nombre sea adorado
en todos los hogares de este lugar", Baba le contestó: "Muy pronto podrás ver que será
adorado en todos los rincones del mundo". Sí, éste es el designio, el objetivo, la misión, la
consumación.
La Conferencia Mundial de las Organizaciones Sathya Sai inaugurará esa Edad de
Oro del amor universal.

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