Índice

1. Introducción. El problema 2
2. El ecologicismo 4
3. El materialismo y la naturaleza 14
4. La naturaleza en Marx y Engels y el marxismo 26
5. La Ley del Valor y la ecología en Marx 41
6. Naturaleza y fractura metabólica 51
7. La segunda contradicción del capitalismo:
los planteamientos de James O’Connor,
pionero en el tema 66
8. Conclusiones 77
1. Introducción. En el trabajo de estudio y reflexión que acerca de la
El problema Economía llevamos años realizando en TAIFA, una
de las muchas cosas que hemos descubierto es
que la utilización de las versiones de la Economía
Crítica, en particular el paradigma marxista, nos
ha proporcionado una profundidad en la percep-
ción de los aspectos económicos y sociales mucho
mayor que la que permite la economía conven-
cional, ortodoxa. El recurso a la economía crítica
ha enriquecido mucho nuestra percepción de los
fenómenos económicos reales y nos ha permitido
entender lo que está pasando más allá de las me-
ras circunstancias superficiales y coyunturales.
En nuestro aprendizaje, sin embargo, no ha-
bíamos abordado un aspecto de grandísima im-
portancia en el mundo actual, que parecía queda-
ba fuera de la economía crítica, en particular del
paradigma marxista. Es la consideración de la Na-
turaleza como parte fundamental integrante de
la realidad. La percepción de la importancia de la
naturaleza parecía reservada a un grupo particu-
lar de estudiosos y activistas, los Ecologistas, pre-
ocupados y dedicados a intentar desvelar el papel
de la naturaleza en nuestras sociedades y, sobre
todo, cómo la naturaleza está siendo ignorada y

4
maltratada por la humanidad actual y las tremen- Descubrimiento que nos ha abierto las puertas
das consecuencias que ello conlleva. a una consideración ampliada del tema y nos ha
En nuestra percepción, en este importante proporcionado mucho nuevo conocimiento y sa-
trabajo, en el que hay que dar a los ecologistas el tisfacción. Al mismo tiempo, hemos constatado,
mérito de haberlo desvelado ante las ciencias so- que el vacio que creíamos existía en el marxismo
ciales y la opinión pública, a menudo el aspecto no es real sino fruto de nuestro desconocimiento.
referente a las relaciones sociales queda bastante Existe un amplio tratamiento del tema de la na-
oscurecido. El énfasis necesario para desvelar el turaleza dentro del paradigma marxista que, sin
tema ser humano-naturaleza oscurece, en cierto embargo, es poco conocido en el Estado español.
modo, la consideración de las relaciones socia- Actualmente, el análisis de Marx del problema
les entre las personas que median entre las de la ecológico está siendo estudiado en las universida-
naturaleza y la humanidad. De aquí que la falta des de todo el mundo y está inspirando acciones
de este aspecto nos hacía sentirnos insatisfechos ecologistas en todo el globo.
con el enfoque estrictamente ecologista y bus- Creemos que muchos grupos y personas que
cábamos alguna vía que recogiese las relaciones han optado por el paradigma marxista a veces,
sociales junto con los temas referentes a la na- como nosotros, dejan de lado el aspecto de la na-
turaleza. turaleza porque la mayoría del valioso trabajo que
Decidimos, por tanto, explorar nuestro para- han realizado los Ecologistas se ha realizado con
digma crítico fundamental –el marxismo- para ver los límites que acabamos de señalar1. Por ello, nos
si, lo mismo que en otros tantos aspectos de la hemos decidido a exponer un resumen del trabajo
vida económica y social, éste nos permitía enten- que hemos realizado respecto a la consideración
der en profundidad la esencia de la relación entre de la naturaleza en el paradigma marxista, con la
la naturaleza y la vida social y económica y enri- esperanza que ayude a otras personas interesadas
quecernos con su conocimiento. en el tema a ampliar sus horizontes y les facilite el
A través del estudio realizado con este obje- considerar el tema de la naturaleza y la ecología
tivo, hemos comprobado que por medio del pa- en toda su amplitud, en el contexto del capita-
radigma marxista es posible adentrarse en la re- lismo y la sociedad de clases actual. De aquí la
flexión acerca de las relaciones entre la naturaleza presentación de este dossier.
y la sociedad en sus formas esenciales de modo
riguroso y profundo. Después de nuestro trabajo,
nos queda claro que en el seno del marxismo exis- 1. Los autores de la Economía Ecológica han realizado
te un tratamiento profundo de las relaciones entre importantes críticas y aportaciones significativas a la
economía convencional. No obstante, aunque los eco-
la naturaleza y la sociedad y que, sin rechazar de
nomistas ecológicos consideran que son los economis-
plano otros enfoques provenientes de otros para- tas del medio ambiente los que adoptan la economía
digmas, nos permite ahondar en esta importante convencional, también los primeros, aunque con una
problemática enriqueciéndola con la vinculación perspectiva más amplia, permanecen en sus análisis
explícita entre la relación de la naturaleza, los mo- dentro de los límites de ésta, si bien expandida por su
dos de producción (los sistemas sociales) y los se- empeño en integrar las ciencias naturales en un enfo-
res humanos. que pluridimensional.

5
2. El ecologicismo PROLOGUILLO / DEFINICIÓN

Son mayoría los autores que, desde la Economía
Ecológica1 (EE), reflexionan sobre los temas ecoló-
gicos atribuyendo las catástrofes naturales que se
dan en el planeta, no a las empresas y bancos (na-
cionales y multinacionales), sino al comportamien-
to ignorante y egoísta del ser humano: hambrunas,
pandemias, guerras, pobreza, sobreproducción y
sobrepoblación, sequías e inundaciones, polución
y cambio climático, agotamiento de recursos natu-
rales y exceso de residuos no reciclables, etc., todo
debido a la irresponsabilidad de la especie humana.
Es decir, según estos ensayistas, somos las perso-
nas, los seres humanos, los principales responsa-
bles sobre quienes cargan y descargan la culpa y

1. No ignoramos las importantes diferencias que existen
entre la Economía ambiental –basada en la economía
convencional– y la Economía Ecológica, que trata de
elaborar su propio paradigma. No obstante, para abre-
viar y porque en el tema que trata este artículo compar-
ten una gran parte de su planteamiento los recogemos
bajo la misma denominación.

6
la condena de todos estos desastres que alarman a evidencia de que no son las empresas capitalistas
las poblaciones y afectan al planeta. sino los “humanos” los que son responsables de
En estos análisis, llama la atención la poca re- todas la amenazas catastrofistas que mencionan.
lación que se establece entre el sistema econó- Es decir, la acusación se ha convertido en ley, en
mico existente con las causas de estos ‘desastres un karma, que es repetida en todos los recuen-
que amenazan al planeta’: es decir, como sistema tos que hacen los autores formados dentro de la
económico y social, el capitalismo no parece que doctrina ecologicista, que sostiene que la escasez
tenga alguna responsabilidad en todo ello, ni si- o la depredación de los recursos ecológicos no se
quiera que exista. La mayoría de los autores de la debe a sus propietarios, los capitalistas, sino a la
EE utilizan más bien expresiones sustitutivas como irresponsabilidad de los trabajadores, los pobres,
la economía existente, la sociedad desarrollista, la los infortunados, los desahuciados, los hambrien-
sociedad del despilfarro o consumista, el mundo tos, los ‘descamisados’, etc.”. (J.Iglesias Fernán-
actual, etc. Es decir, emplean una serie amplia de dez, 2009)
expresiones que permiten ocultar la verdadera na- En una frase. Parece que pueden tener razón
turaleza depredadora de los recursos naturales, los que han considerado que el ecologismo es
así como explotadora de personas, del capitalis- la nueva moral del capitalismo (Comité invisible,
mo. Estos autores actúan de encubridores de la 2009). Particularmente, en este artículo denomi-
barbarie del sistema, lo que con tanto ahínco de- naremos ‘ecologicistas’, a quienes asumen esa
nunciaba Rosa Luxemburgo. reiterada interpretación de que el ser humano, y
Asímismo, en aquellos temas en los que la EE no el capitalismo, es el responsable del discurso
debe aportar una explicación teórica, como con la catastrofista que se desprende del ecologismo y
producción y el consumo, los costos ambientales el ambientalismo. Y si, como aquí se postula, la
y la fiscalidad, el crecimiento, la distribución de ineficacia e irresponsabilidad es del capitalismo,
la riqueza, etc., los ecologistas y los ambientalis- llamo ecologicismo a esa deliberada ausencia de
tas apelan mayoritariamente a la aplicación de las no contrastar los hechos que se denuncian con
teorías neoclásicas. También llama la atención la otros paradigmas teóricos, como el marxismo y el
ausencia de reflexiones citando a aquellos autores anarquismo2. Ahora bien, tal reprobación no pue-
que, críticos con el sistema capitalista, han desa- de hacerse sin previamente aportar los argumen-
rrollado extensas teorías de cómo (mal) funciona tos que explican estas actitudes clasificadas como
el sistema. Este vacío provoca otros, como la au- ecologicistas.
sencia del poder que ejerce la propiedad privada En este trabajo se pretende como objetivo
sobre las políticas del Estado, sobre las decisiones principal revisar los planteamientos ecologistas
de lo que, cómo, con qué y en dónde se produ- dominantes, destacar sus aportaciones y subra-
ce, y que se consume; la ausencia de clases y su yar sus limitaciones, y reinterpretarlas a la luz del
consabido potencial conflictivo, que es sustituido paradigma marxista que nos parece uno de los
por las categorías de ricos y pobres; la ausencia análisis que mejor explica el capitalismo y sus con-
de teorías como la del valor trabajo y la explota- secuencias.
ción, que es sustituida por el impacto de la huella
ecológica, el desequilibrio entrópico, etc. Apenas VIVIMOS UN TIEMPO DE PROFECÍAS,
aparecen referencias a las aportaciones de los au- QUE ANUNCIAN CATÁSTROFES
tores y teorías críticas con el sistema.
Para resumir este sencillo prólogo, “en una pa- Históricamente, parece que el ser humano está
labra, en estos tiempos en los que domina el capi- sometido a padecer la amenaza de múltiples pro-
talismo postmodernista, han aparecido unos espí- fecías, originadas desde el ámbito religioso,3 el
ritus que han sustituido palabras como alienación científico,4 o últimamente, el ecológico, (Green-
por imaginario; proletarios por náufragos; impe- peace. Octubre 2009. J. Pérez. FA. Frías González.
rialismo por deuda ecológica y deuda externa; la
explotación ha desaparecido de la globalización y
el neoliberalismo; se despenaliza a las clases pro- 2. Incluso en algunos pensadores ecologistas se puede
pietarias responsables de la ingente cifra de datos percibir una cierta histeria antimarxista que orienta a la
economía ecológica a ser ecologicista, a no plantearse
e informes que se utilizan para demostrar estas
la existencia de algo tan evidente como es el capitalis-
amenazas y desequilibrios del sistema, mientras mo.
se culpabiliza a las personas explotadas, a los que 3. El diluvio universal, el Apocalipsis, las plagas de Egip-
padecen la pobreza, a las migraciones de seres to, la Parusía, etc.
humanos, a los no propietarios, con expresiones 4. “Cuando las estrellas envejecen y alcanzan su fase de
tales como que es la “acción humana”, en fin, la gigante roja, sufren una expansión enorme que puede

7
J Sempere y E. Tello. 2007) todas ellas relacionadas (o biocentrismo), así como de distraernos con el
con la destrucción del planeta.5 Cierto que puede falso dilema humanidad contra naturaleza, o los
haber y hay excesos, como el uso excesivo y abuso límites del crecimiento, que en muchos sentidos,
de algunos recursos y la generación incontrolada el pensamiento verde quiere convertir en el foco
de residuos, que el sistema capitalista en general, y principal de atención. Por el contrario, debemos
las empresas multinacionales en particular, pueden recordar que, nada menos que en 1661, John Eve-
convertir en una amenaza para la Tierra, pero la lyn no estaba tan obcecado como algunos moder-
preocupación por tales principios termodinámicos nos ambientalistas verdes, para no darse cuenta
y ambientales no debe llevarnos a concluir que el y denunciar que “los “prodigiosos estragos” que
fin del mundo está a la vuelta de la esquina, y con se estaban provocando en los bosques ingleses
él, la desaparición del ser humano.6 Aunque como eran como consecuencia de las demandas de la
afirmaba Bertrand Russell, “podemos aprender a construcción naval, las fábricas de vidrio, los hor-
prolongar la vida de los hombres mucho más de lo nos siderúrgicos, y otras industrias”( John Evelyn.
que hoy parece posible, pero, si hay alguna verdad Citado en J. Bellamy Foster.2004, 77). Es decir, el
en la física moderna, y más particularmente en la mayor defensor de la conservación en la Inglaterra
segunda ley de la termodinámica,7 es que no po- del siglo XVII, hacía responsables a los propietarios
demos esperar que la especie humana dure eterna- de los recursos naturales y al capital productivo, y
mente” (Bertrand Russell. 2010,156), otros autores no culpabilizaba a los desposeídos seres humanos
matizan esta posición. Así, a su paso por Barcelo- de su época. Todas estas opiniones y argumentos
na, James Lovelock matizaba esta afirmación del nos llevan a insistir que lo que hay que poner en
filósofo inglés: “los efectos del cambio climático el centro de los desastres humanos y ecológicos es
pueden ser catastróficos para la humanidad, pero al propio capitalismo, que lo que hay que culpabi-
confía en que el planeta sabrá recuperarse”. Y ade- lizar y responsabilizar es al sistema económico, no
más, desvincula a los seres humanos de cualquier asignarlo genéricamente ‘a la humanidad’.
negligencia y señala con el dedo directamente al En pocas frases, ya tenemos tres opiniones so-
capitalismo: “dejemos de sentirnos culpables. Los bre las que reflexionar: el planeta tiene capacidad
empresarios de la revolución industrial no querían intrínseca para regenerarse, la especie humana no
destruir la Tierra: solo ganar más dinero. Los pri- es eterna, y los seres humanos no somos respon-
meros organismos en hacer la fotosíntesis inun- sables de las catástrofes ambientales sino que lo
daron el planeta de oxígeno, que entonces era un es el capitalismo. Por tanto, ¿cuánto hay de ver-
veneno. Pero la Tierra se adaptó y ahora es un gas dad, mentira o error, en todas estas profecías o
básico para la vida”.(J. Lovelock. El Periódico.com. estimaciones?8
14/9/2010).
El propio Nicholas Georgescu-Roegen, en un
texto que no aparece en los tremendistas exhor- fácilmente alcanzar a sus planetas más cercanos, ab-
tos de los ecologicistas dice que “la íntima co- sorbiéndolos. Esto mismo le sucederá al Sol. Mercurio
nexión existente entre la Ley de la Entropía y el y Venus desaparecerán en la hinchada capa externa del
proceso económico tampoco nos ayuda a gestio- Sol, mientras que Marte seguramente sobrevivirá. El
nar una economía determinada. En mi opinión, lo destino de la Tierra está menos claro porque su posi-
que hace es mucho más importante: al mejorar ción está justo en el límite. Lo más probable, según se
cree, es que la Tierra no sobreviva a la expansión del Sol
y ampliar nuestra comprensión del proceso eco-
como estrella gigante roja, pero esto no es seguro”. En
nómico, puede enseñar a todo aquel dispuesto a Científicos predicen cual podría ser el fin del planeta
prestar atención cuáles son los mejores objetivos Tierra. En http://www.rincondelmisterio.com/cientifi-
de la economía humana, [añadiendo, poco des- cos-predicen-cual-podria-ser-el-fin-del-planeta-tierra/
pués], que sería totalmente absurdo pensar que 5. Según el Calendario Maya, el final del mundo estaba
el proceso económico existe solamente para pro- estimado que sería el 21-23 diciembre del 2012.
ducir desechos. La conclusión irrefutable de todo 6. Esta sería una manera de razonar más propia del
ello es que el verdadero producto de ese proce- campo del esoterismo (lo confuso, lo oscuro, lo turbio,
so es un flujo inmaterial, el placer de vivir”. (N. lo ininteligible).
7. Este principio establece la imposibilidad de convertir
Georgescu-Roegen.1996, 63-64). Con lo que pa-
completamente toda la energía de un tipo en otro sin
rece válido considerar que, mientras no se extinga pérdidas, sin degradación.
como especie, el ser humano debe seguir aspiran- 8. Uno de los importantes hitos lo marcó la publicación
do a que su sobrevivencia sobre el planeta sea lo del informe al Club de Roma, Meadows y otros (1972),
más placentera posible. aunque más que hablar de los límites del crecimiento,
Reflexión que se aleja de ese habitual enfren- o de los límites del planeta, habría de reflexionar sobre
tamiento entre antropocentrismo y ecocentrismo los límites del capitalismo.

8
CAPITALISMO Y NATURALEZA Foster, “ha llegado el momento de que aquellos
preocupados por el destino de la Tierra enfrenten
Desvinculadas las personas, liberadas de la igno- los hechos: no sólo la grave realidad del cambio
minia de ser la causa de los desastres ecológicos climático sino también la acuciante necesidad
(cualquier día también nos acusan de ser respon- de un cambio en el sistema social”. (F.Magdoff y
sables de la basura espacial), ya podemos dirigir J.Bellamy Foster.2010).
y centrar el foco de la reflexión hacia el capitalis-
mo. En tanto que sistema social, Marta Harnecker MARXISMO Y ECOLOGISMO
nos explica como es y actúa: “podemos decir que
la propiedad privada capitalista de los medios de Diversos autores nos encaminan en la línea de la
producción, que en sus comienzos fue puramente posibilidad de un encuentro entre las preocupa-
formal, se va transformando así en una propiedad ciones por la naturaleza –ecologismo– y el para-
real. Es en ese momento, dice Marx, cuando el digma marxista, líneas alejadas del ecologicismo
modo de producción capitalista se consolida so- que practican los autores ambientalistas y ecolo-
bre sus propias bases y es la lógica económica en gistas que hemos señalado.
busca de una creciente ganancia la que impulsa su Empezando por el propio Marx, cuya interpre-
reproducción ampliada [crecimiento ilimitado] sin tación veremos con más detalle en los artículos
que necesariamente se necesiten medidas extra que siguen en este trabajo, pero que podemos
económicas para obligar al trabajador a someterse anticipar la dinámica capitalista puede describir-
al dominio del capital, como lo fue en sus etapas se como sujeta a las leyes de la naturaleza y a los
previas”. (Harnecker.2012) También Robert Kurz límites impuestos por la naturaleza vis-a-vis cual-
alerta de otro peligro, u error, muy repetido en el quier actividad humana. Esta es la razón por la
paradigma de la EE, y relacionado con el estadio cual Marx concluye que “el trabajo no es, pues,
en que se encuentra el capitalismo. Según opina la fuente única y exclusiva de los valores de uso
este filósofo, “La gestión capitalista de la crisis y que produce, de la riqueza material. El trabajo
el reduccionismo ecológico podrían entrar en una es, como lo ha dicho William Petty, el padre de
alianza perversa, que conduciría a negar la barre- la riqueza, y la tierra la madre (Marx, 1986: 10,
ra económica y, en nombre de la crisis ecológica, Tomo I)”.
predicar a las masas empobrecidas y en la miseria Y “el hombre vive de la naturaleza, que quiere
una ideología de “renuncia social”. Contra esto, decir que la naturaleza es su cuerpo, con el cual
debemos sostener que la crisis, la crítica y la supe- debe mantenerse en proceso continuo para no
ración de la estructura capitalista tienen prioridad, morir. Que la vida física y espiritual del hombre
porque la destrucción de la naturaleza es una con- está ligada con la naturaleza no tiene otro sentido
secuencia, no la causa de la barrera interior de ese que el de que la naturaleza está vinculada consigo
sistema”. R. Kurz. Sin permiso, 5/7/2012). Quizá misma, pues el hombre es una parte de la natu-
debido a su bagaje de sindicalista, Joaquín Nieto raleza”.( K.Marx, 1980, 111). Esto no quita para
no duda en señalar como precisamente el “capi- recordar lo que resalta Engels del ser humano: “la
talismo tiende a alterar gravemente el equilibrio diferencia esencial entre las sociedades humanas
medioambiental, tanto por su propia necesidad y las de animales [o grupo de plantas] consiste
de acumulación constante, como por el móvil que en que [unos y otras], en el mejor de los casos,
orienta sus opciones de producción y consumo, recogen [o dan frutos], mientras que los hombres
que no es otro que la búsqueda del beneficio pri- producen”.(F, Engels.1875, 12-17).
vado en el menor tiempo posible, sin medir las Pero existen también muchos autores actuales
consecuencias globales ni en el largo plazo. [Por que reconocen las posibilidades de este encuentro
tanto], no asistimos sólo a una crisis ecológica, entre marxismo y ecologismo. Además de los que
sino que asociada a ella estamos viviendo una cri- constituyen el núcleo de este Dossier, se pueden
sis socio-ambiental. El modelo de desarrollo típica- citar por ejemplo:
mente capitalista es el responsable de esta crisis, Elmar Altvater señala que no hay tanta desvin-
irresoluble sin un cambio de modelo”. (J.Nieto. culación entre el paradigma marxista y la economía
“Ecología y sindicalismo”, En AA.VV. 1995,153- ecológica, como ciertos ecologistas se empeñan y
154). Recogiendo el espíritu de Sacristán, E. Tello pretende mostrar las aseveraciones marxistas so-
señala que ‘Para un marxismo ecológico, libre de bre las relaciones sociales del hombre con la na-
las ataduras hegelianas, la primera tarea es asegu- turaleza, [y que] pueden ser empleadas para una
rarse que todavía puede establecerse una huma- mejor comprensión de los problemas ecológicos
nidad justa en una tierra vivible’ (Tello, 2016) contemporáneos. (Elmar Altvater. Pdf)
Como advierten Fred Magdoff y John Bellamy Otros autores que asumen las catástrofes eco-

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lógicas que amenazan al planeta, como son “el de los ecologicistas, de que la explosión demo-
cambio climático, la extinción de especies y la gráfica constituye una amenaza para el planeta.
alteración del ciclo del nitrógeno, y que ya han Las opiniones, los cálculos y las medidas son muy
cruzado los límites, resaltan que todo esto puede diversas. Entre ellas podemos encontrar recomen-
parecer completamente abrumador”, pero ponen daciones, sin duda extremas, que resuenan a ex-
el capitalismo en el centro de atención y respon- terminio de la raza humana como solución, tales
sabilidad. “¿Cómo hemos de hacer frente a todas como enumera una asociación: “se debe lograr su
estas crisis ecológica global / catástrofe que nos establecimiento legal y una amplia aplicación de
amenaza a cada paso? Aquí es importante enten- nuevas reglas. Esencialmente consistirían en apor-
der que todas estas divisiones en el sistema pla- tar incentivos reales a quienes decidan ni procrear
netario se derivan de los procesos asociados con o tener como máximo un hijo, y fuertes desincen-
nuestro sistema de producción global, es decir, el tivos y ‘castigos’ económicos y desprestigios hacia
capitalismo. Si estamos preparados para llevar a quienes opten por familias más numerosas […]
cabo una transformación radical de nuestro siste- Aquí las palabras o etapas clave son: educar, orien-
ma de producción –para alejarse del business as tar, legislar, reglamentar, tener que actuar, deber
usual– entonces todavía hay tiempo para cambiar actuar, motivar, premiar, estimular, desincentivar, y
las cosas, aunque el tiempo que queda para ac- más radicales, estrictas e intensas, en caso de que
tuar se agota rápidamente. [Lo que nos lleva a los problemas prosigan y las anteriores no resulten
advertir que] hay una contradicción directa y cre- o sean lentas en actuar. Aquí las palabras clave
ciente entre el capitalismo y el medio ambiente, son: obligar y castigar”. Protesta y Acción. http://
una contradicción que se vuelve más y más evi- antisobpob.webs.com/) Sin embargo, contra esta
dente a medida que el tamaño de la economía actitud y avisos, leemos como el Instituto Nacional
capitalista comienza a rivalizar con los procesos de Estudios Demográficos de Francia señala que
básicos biogeoquímicos del planeta. Naomi Klein la tendencia de la población mundial es a dismi-
(Klein. 2007) ha caracterizado justamente la edad nuir. En su último informe planetario indica que
en que vivimos como “capitalismo del desastre”, “se ha pasado del record de un aumento anual
debido a su doble crisis económica y ecológica –y del 2,02% de 1972 al 1,14% del 2010, debido a
debido a la explotación [que realizan] los cada vez la caída general de la fecundidad, si bien con mar-
más ricos, lo que significa que esto a ellos les per- cadas diferencias regionales. […] Más de la mitad
mite prosperar en medio de la destrucción cada de la población mundial tiene unos niveles de fe-
vez mayor”. (J.Foster Bellamy). cundidad que no garantizan el reemplazo gene-
Para David Harvey, “Hay que pensar qué es lo racional. […] Hay ya demógrafos que pronostican
que realmente necesitamos para tener una buena que en este siglo puede llegar el año en el que la
vida, y muchas de las cosas que pensamos del con- población mundial disminuya, lo que generaría un
sumo son una locura; es dilapidar recursos, natu- nuevo alarmismo, el de la despoblación”. Y en el
rales y humanos. Hay que pensar cómo hacemos mismo artículo, Julio Pérez Díaz sostiene que el
en el largo plazo para que la humanidad pueda debate y la preocupación debe centrarse en el im-
vivir dignamente, tener vivienda, salud, alimento, pacto: “el asunto no es si vamos a hundir el plane-
logrando una vida estable y razonable”. ( D.Harvey. ta, de si vamos a caber 9.000 0 15.000 millones.
PDF) La cuestión está en lo que se hace. La riqueza ha
Otro de estos ensayos podemos encontrarlo en crecido mucho más rápido que la población, pero
la novela Ecotopía (1975), de Ernest Callenbach,9 hay una tremenda desigualdad en la distribución.
quien diseñará un modelo social, una sociedad Hay gente que se muere de hambre”. (Anxo Lugil-
organizada de forma ecológica y basada en un de.29/7/2011). Y ello a pesar que el relator de la
cierto comunismo libertario, que contemple evitar ONU para el Derecho a la Alimentación, Olivier de
la degradación del medio ambiente que padece Schutter, afirma que “hay comida suficiente para
la humanidad, con la posibilidad de volver a una terminar con la hambruna […] Ahora mismo hay
forma de vida más de acorde con la naturaleza. Y comida suficiente. La hambruna no es sólo una
hay otros muchos. cuestión de que tengamos que producir más, sino
de que esos productos estén bien repartidos y de
¿EL PELIGRO DE LA SOBREPOBLACIÓN? que la gente tenga la capacidad adquisitiva para
comprar los alimentos” (En http://369357/). Un
Esto nos lleva a incluir una cuña de aviso sobre manifiesto elaborado por unos 200 representan-
el peligro que supone el tema del impacto de la
sobrepoblación y los límites ambientales, aspecto
filo malthusiano recurrente en las preocupaciones 9. En 1980 escribiría otra novela: Ecotopía emergente.

10
tes de ONGs incluso cuantifica el coste de acabar lidad y el impulso de una resistencia social en el
con el hambre mundial: “el hambre en el mundo muy largo plazo, o lejano futuro.12
acabaría con destinar apenas un 1% de lo apor- Por el contrario, desde nuestro nivel de com-
tado por los gobiernos a rescatar a los bancos en promiso, todos estos aspectos comentados obli-
la actual crisis financiera”. (Encuento…mayo del gan no sólo a respetar el entorno natural, sino a
2010). Por otro lado, también aparecen opiniones interpretar que para su mantenimiento y desa-
más positivas, fruto de los estudios de la nueva rrollo es necesario eliminar la tiranía del capita-
cartografía con el apoyo de las nuevas tecnolo- lismo, que tanto daño hace al planeta y explota
gías, que permite descubrir yacimientos de gas y y aliena a los hombres que lo habitamos. Como
petróleo hasta ahora desconocidos, y que revolu- señala Mijaíl Bakunin, para los poderosos, las
cionarán la economía de las energías. Señalan que poblaciones somos históricamente una materia
“EE UU asegurará su suministro de petróleo para sufriente,(M. Bakunin, 1997) no unos seres que
los próximos cien años, y en el 2020 tendrá una debemos aspirar a ser felices. Felicidad que, se-
total autonomía energética, además de exportar gún la ética de Epicuro, “abogaba por la [sencilla]
gas licuado al resto del mundo y principalmente a satisfacción de las necesidades del [ser humano]
Europa”. (Ll.Bassets. 3/1/2016). en este mundo, basada en la oportuna búsqueda
Concluyendo, parece que al paradigma eco- del placer y en la evitación del dolor”(J. Bellamy
logicista no le importan tanto los seres humanos Foster, ob.cit. 69)
sino el planeta (interpretación fetichista del em-
pleo de los recursos), mientras que para el para- UNA VEZ MÁS, HAY QUE INSISTIR QUE
digma marxista, el planeta no es más que la casa EL CAPITALISMO TAMBIÉN EXISTE
donde vive el hombre, por ahora,10 actualmente
un planeta invadido por el capitalismo, un siste- Antes de centrarnos en el diseño de un modelo de
ma que tanto destroza al ser humano como los sociedad comunal como alternativa al capitalismo
recursos naturales indispensables para la sobrevi- debemos dejar claro que apoyamos muchas de las
vencia de la humanidad.11 Sin embargo, algunos luchas y denuncias actuales que hacen personas,
ecologistas no esconden cual es su preocupación asociaciones y colectivos de la forma tan degra-
señalando que: “como uno de los principales fo- dante que tiene el sistema al utilizar los recursos
cos de atención por parte de las diversas pro- naturales e humanos que emplea en la búsqueda
puestas de la EE ha sido el interés por los flujos del beneficio. Pero debemos así mismo añadir que
de materia y energía. [Y añaden], el principio de se habla de que este ‘modelo de desarrollo’ es
la conservación de la materia y la energía ha sido muy nefasto, a menudo sin atreverse a mencionar
la base de un buen número de importantes con- cuál es. Es más, tampoco nos parece acertado que
tribuciones. La premisa fue primero hecha explí- el destinario de estas luchas y denuncias no sea
cita en el contexto de un modelo de equilibrio el capitalismo sino más bien y preferentemente la
general por Ayres y Kneese (1969) y después por humanidad, o el ciudadano (en su calidad de con-
Mäler (1974), pero también aparece destacado sumidor), al que encima se le responsabiliza casi
en los modelos lineales que desarrollaron des- exclusivamente de tales desastres (cambio climáti-
pués de 1966 (Cumberland 1966, Víctor 1972, co, deforestación y destrucción de los ecosistemas
Georgescu-Roegen 1977). Todo ello refleja la hídricos, el agotamiento de los combustibles fósi-
premisa que un sistema físico cerrado debe satis- les, la agricultura industrializada, la producción de
facer la conservación de la condición material, y agrocombustibles, etc.). Los ejemplos abundan:
de aquí que el crecimiento económico necesario no se puede caer en la inconsistencia de decir que
aumenta la extracción de los recursos ambien-
tales y el volumen de los residuos depositados
en el ambiente”. (R. Constanza. Pdf.49) Podría 10. Quién puede pronosticar que ocurrirá en la relación
interpretarse que en la base de las sociedades hombre-naturaleza de aquí a 50, 100, 200 años, con el
clasistas y, en especial, del capitalismo, el úni- capitalismo determinando el control de la misma.
co mandamiento importante es el de que ‘Jamás 11. Más que hablar de los límites del crecimiento, o de
atentarás contra la propiedad privada’ los límites del planeta, habría que hablar de los límites
del capitalismo.
Tampoco parece que le preocupa mucho el ca-
12. La Post Carbon promueve el concepto de reloca-
pitalismo a una organización como la think tank lización como estrategia para construir respuesta co-
Post Carbon Institute, centrada y dedicada a reali- munitaria basada en la producción local de alimentos,
zar análisis y proveer información sobre el cambio energía y mercancías, así como el desarrollo de mone-
climático, la escasez de energías, el sobre consu- das locales, gestión y cultura. En http://en.wikipedia.
mo, y otros temas relacionados con la sostenibi- org/wiki/Post_Carbon_Institute

11
“una pequeña parte de la humanidad controla a apenas contamine, bancos de semillas, evitar el
la gran mayoría” para después escribir 39 páginas uso de embalajes industriales, practicar el reciclaje
y preguntarle al ciudadano “si consume o devora (residuos cero),
[...] si sabe cuánto planeta necesita para mantener • Amén de iniciar y recomendar actividades
el modo de vida o los hábitos” [que tiene], y que a los ya convencidos militantes para frecuentar
acabe recomendándole que, “si decide consumir, los mercados de artesanía y trueque, bancos del
escoja la opción con menores impactos sociales y tiempo, y un largo etcétera.
ambientales negativos”. (Verdegaia, 2008) Dicho
todo de forma tan ingenua como si la producción, Digo que, desde el ecologicismo o propues-
la distribución, la financiación, el intercambio, la tas afines, se sugieren o recomiendan medidas,
gestión, la propiedad privada de tales recursos y planes, programas y proyectos, cuando lo más
mercancías que consumimos la mayoría de morta- directo y determinante sería reclamar y defender
les, no estuviese en manos de entidades privadas por lo menos el control directo de todas aquellas
(o públicas al servicio de estas), que tienen todo compañías que depredan la naturaleza y son un
el poder para condicionar lo que ese ciudadano enemigo contra el planeta.
al que se interpela puede comprar y lo que pue-
de consumir, y, dependiendo donde nazca, hasta ECOLOGISMO NEGACIONISTA POSMODERNO
de la enfermedad que se va a morir. Tampoco se
pueden escribir 126 páginas sobre la doble deuda Insisto en que encuentro un silencio extraño cuan-
sin mencionar al sistema económico,13 mucho me- do desde estas asociaciones y autores se denuncia
nos dictar una sentencia, como las que acostum- a una serie de empresas bien conocidas como la
bra a pronunciar el Tribunal Internacional de los Bayer, Beech Aircraft Corporation, Cargill, Dano-
Pueblos, sin condenar claramente al capitalismo. ne, Dupont, Elf, Endesa, Entel Chile, Gazprom,
Porque acusar, responsabilizar y encontrar culpa- General Electric, General Motors, Halliburton,
bles a “los estados, los gobernantes, las personas IBM, Inditex, Monsanto, Nestlé, Nissan, Pemex,
y las instituciones públicas (BM, FMI y OMC) y pri- Repsol-YPF, Shell, Texaco, y otras cientos a añadir,
vadas (empresas multinacionales y bancarias), del de lo perverso de su actuación y el latrocinio que
despojo sistemático de los pueblos, generando un cometen, pero no proponen, un claro ataque a la
alto costo de vidas humanas y la destrucción de propiedad privada. A lo más, lo que dicen es que,
la capacidad productiva y la calidad de vida de las “en la audiencia del Parlamento Europeo, se ha-
gentes, con el aumento de la pobreza, la mortali- rán también propuestas para crear un nuevo mar-
dad infantil, la exclusión social y los graves daños co normativo internacional vinculante para acabar
económicos y al medio ambiente”,14 para acabar con la impunidad en la que operan las empresas
pidiendo a esos mismos gobiernos y entidades transnacionales”. O cuando “la Red Birregional
culpables que solucionen tales latrocinios. No se Enlazando Alternativas ha invitado como orador,
atreven a condenar sino que se quedan en la más entre otros, a François Houtart, actual Premio de
simple amonestación. la UNESCO “Mandajeet Singh para la Promoción
de la Tolerancia y la No Violencia”, quien presidió
EXTRAÑO E INQUIETANTE SILENCIO la Sesión del Tribunal Permanente de los Pueblos
sobre “Empresas transnacionales y políticas neoli-
Llama la atención este extraño mutismo, en el sen- berales europeas en América Latina y Caribe” en
tido que la mayoría de los ecologicistas, sugieren: Lima, Perú en ocasión de la Cumbre UE-ALC en
• Miles de programas a los gobiernos, a las en- 2008”,(Ecologistas…pdf) pero se negaron a acep-
tidades internacionales, y a las empresas y bancos tar que en la sentencia de este Tribunal, aparecie-
responsables de lo que critican, tanto para conse- se un condena explícita al capitalismo como siste-
guir energías limpias, racionalización del uso del ma ni a la idea de la expropiación y el control de
agua, respetar la naturaleza, frenar las deforesta- las mismas por parte de aquellos pueblos. No se
ciones y las emisiones de CO2, con sus impactos ataca al sistema, tampoco la propiedad de las em-
en el cambio climático, la biodiversidad, etc. presas, sino que lo que se cuestiona es como las
• Miles de medidas a la población sobre un
consumo responsable, el decrecimiento, la finan-
ciación de proyectos y el intercambio de mercan- 13. En ¿Quién debe a Quién?, sólo uno de los autores
cías de una manera justa, apoyo a cooperativas de (J. Martínez Alier y A. Oliveres) menciona una vez de
producción, consumo y ahorro, la permacultura, pasada la existencia de “la globalización de la econo-
la soberanía alimentaria, la agricultura ecológi- mía capitalista”. Pág. 61. Público 2010.
ca en huertos urbanos y rurales, transporte que 14. Anexo en ¿Quién debe a Quién? Trabajo citado.

12
compañías deciden unilateralmente la utilización talismo como sistema, como ‘modo de produc-
de los recursos productivos, especialmente cuan- ción’ es una creación de la mente, útil para com-
do estos son nocivos para la primera naturaleza. prender una realidad compleja, pero peligrosa si
Por tanto, no se ataca la raíz del problema que consideramos el concepto de manera fetichista.
causa la deuda externa, la deuda ecológica, o los Actualmente, el conjunto de empresas, las admi-
mencionados atentados contra la naturaleza, no nistraciones y los hogares participan de la lógica
digamos ya la explotación de los seres humanos, capitalista, porque ésta es la de los actores domi-
ni se plantea la abolición de esas unidades tan nantes de la sociedad moderna y ha colonizado las
destructivas sino que, al contrario, se reconvierten mentalidades. La eliminación de los capitalistas, la
en activos positivos respetuosos con la naturaleza prohibición de la propiedad privada de los bienes
y con la actividad creativa de las personas. de producción, la abolición de las relaciones sala-
Últimamente parece que arrecia la puesta en riales o de la moneda abocarían a la sociedad a
activo de un lenguaje postpolítico posmoderno, un caos, y sólo serían posibles a costa de un te-
que se dedica a convertir los adjetivos negativos rrorismo masivo. Y, por otro lado, esto no bastaría
con que el análisis crítico interpreta e interpela las para abolir el imaginario capitalista”.16 La reacción
actividades del sistema (explotación, dominio, in- a estos “discursos falsamente progresistas” se en-
justicia, relaciones y lucha de clases, imperialismo, tiende que sea no menos contundente: “la cons-
etc.) y los va sustituyendo por adjetivos aplicados trucción de los imaginarios es producto de siglos.
de forma positiva (ético, justo, solidario, social, Pretender esperar a cambiarlos supondría siglos.
responsable, sostenible, etc.) que consiguen ne- Es decir, lo que propones es un proceso aún más
gar, u ocultar, o pacificar, o silenciar las repre- lento que el reformismo. De hecho tu afirmación
siones que se dan en tales relaciones sistémicas anterior lo que trasluce es tu oposición al socialis-
capitalistas.(Slavoj Zizek. 2010). Es decir, bajo es- mo en todas sus variantes, del anarquismo al co-
tos adjetivos, se pueden “esconder las apariencias munismo autoritario. Esa frase sería propia de la
de discursos falsamente “progresistas” y cuya ver- ultraderecha. Del resto, queda muy bonito lo que
dadera esencia es la de perpetuar el control, la do- dices, pero nada más, es una mera especulación,
minación y la explotación” dentro del sistema.15(S. mezcla de ilusión y buen rollismo, que solo sirve
Zizek, 2010) De hecho, un ejemplo de este ecolo-
gismo negacionista posmoderno lo encontramos
en una respuesta que nos deja aterrados, cuando 15. Slavoj Zizek. Trabajo citado.
leemos manifestaciones que niegan la existencia 16. Respuesta a la crítica de Miguel Amorós al decre-
del capitalismo, o se contradicen y se resisten a cimiento. En http://www.decrecimiento.info/2009/05/
aceptar la abolición del propio sistema: “el capi- respuesta-la-critica-de-miguel-amoros.html

13
de facto para distraer, disgregar fuerzas y reforzar desaparezca aniquilado por sus propias contradic-
al sistema capitalista y patriarcal”.17 ciones, agotado debido a este final tan mecánico
Es decir, nos cuesta entender las razones de esta que declaran…
ocultación del capitalismo, que suena a complicidad ¡El ecologicismo es una moral risible, pero da-
con el mismo, por qué se habla y escribe cómo si el ñina con el ser humano!
sistema no existiese ni impusiese su lógica sobre el
planeta. Si no queremos constatar la existencia del
capitalismo, con su lógica de apropiación, para la BIBLIOGRAFÍA
que no cuenta la armonía sino la destrucción de la
primera naturaleza y la explotación de la segunda - ELMAR ALTVATER. ¿Existe un marxismo ecoló-
naturaleza, (M. Bookchin, 1999) de muy poco va a gico? En http://www.correntroig.org/IMG/pdf/
valer que se hagan muy buenos diagnósticos de los P3C2Altvater.pdf
hechos, e incluso condenas morales de las institu- - JOHN BELLAMY FOSTER. La ecología de Marx.
ciones, o recomendaciones a las mismas. Así enten- Materialismo y naturaleza. El Viejo Topo, 2004.
demos que sólo se hable y se propongan remedios a - MURRAY BOOKCHIN. La ecología de la libertad.
estos males (humanos y medioambientales), como Nossa y Jara. Madrid 1999.
“usar el gas en lugar de la electricidad, o forestar el - ROBERT CONSTANZA, CUTLER CLEVELAND,
Sahara, o producir bajo normas más limpias”, (C. CHARLES PERRING. The development of an ecolo-
Candelaresi, 2009) sin que aparezcan propuestas gical economics. En http://www2.uvm.edu/giee/
de transformación del sistema en su totalidad. Lo publications/Development%20of%20EcoEco.pdf
que no existe no se puede transformar. Sin embar- - Encuentro Objetivos del Milenio y coherencia de
go, aquí sí que cabe recordar más que nunca la políticas. Exigencias hacia 2015. Madrid, mayo del
tan citada frase de Marx: “los filósofos hasta ahora 2010
han interpretado el mundo de diferentes maneras. - FEDERICO ENGELS. Carta a Piotr Lavrovich La-
Se trata al contrario de transformarla”.(K.Marx, La vrov. Londres, 12-17 noviembre de 1875.
ideología alemana) - EPICURO. Carta a Meneceo (Fragmento). En
De todas maneras, tanto las opiniones inco- http://www.webdianoia.com/helenismo/epicu-
herentes y extemporáneas del ecologismo nega- ro_text.htm
cionista, como su disimulo o tolerancia, no deben - JOHN EVELYN. Sylva, o discurso de los árboles
ofuscarnos en el desarrollo de nuestro proyecto del bosque y la propagación de la madera en los
antisistema. Por lo que, muchas de las propuestas dominios de sus Majestades, 1664. Citado por
antes citadas, debemos considerarlas en sí mismas JOHN BELLAMY FOSTER. La ecología de Marx.
previamente antes de aceptarlas o rechazarlas, y - FA. FRÍAS GONZÁLEZ. Sobrepoblación: un desa-
no dejarnos influir por el adjetivo añadido que fío que hay que enfrentar.
conllevan. Esto no quiere decir que, al analizar y - NICHOLAS GEORGESCU-ROEGEN. La Ley de la
valorar el contenido de algunos de estos proyec- Entropía y el proceso económico. Fundación Ar-
tos (no todos),18 no se pueda llegar a considerar- gentaria, 1996.
los como instrumentos válidos a ser incluidos en - JOSÉ IGLESIAS FERNÁNDEZ. El final está cerca,
los procesos transformadores de la sociedad, pero pero el comienzo también. Desde el marxismo,
nunca como alternativas en sí mismas al capitalis- reflexiones para la recuperación del ecologismo.
mo. Por el carácter parcial y no holístico de lo que Baladre/Para escudriñador@s, 2014.
proponen, tampoco se puede construir a partir de - ROBERT KURZ. “La era del capitalismo pasó:
ellas una matriz que sirva de espacio sobre el que la izquierda y la dialéctica sujeto-objeto del fe-
engendrar una sociedad anticapitalista y anti je- tichismo moderno”. Sin permiso, 5 agosto del
rárquica, y menos de tipo comunal. 2012.
- JAMES LOVELOCK. “La vida sobrevivirá al cam-
COLOFÓN bio climático; la humanidad, no sé”. El Periódico.
com. 14 septiembre del 2010.
Terrible conclusión. Si la ruina y el final del mundo
están a la vuelta de la esquina, como anuncian los
agoreros (religiosos, científicos, ecologistas), va a 17. En http://www.decrecimiento.info/2009/05/res-
puesta-la-critica-de-miguel-amoros.html
ser un hecho frustrante para los anticapitalistas
18. Debidamente reestructuradas, lo que si pueden es-
que sean las condiciones ambientales las que aca- tas propuestas es servir de instrumentos en los procesos
ben con el capitalismo. Siglos luchando por mu- transformadores. Pero son los autores de las mismas los
chos pensadores y activistas contra las sociedades que están obligados a reconvertirlas en instrumentos
absolutistas y explotadoras para que el sistema anticapitalistas.

14
- ANXO LUGILDE. “La Tierra se llena pero no tan- pital and the Production of Space. The University
to”. La Vanguardia, 29 agosto del 2011. of Georgia Press.
- FRED MAGDOFF y JOHN BELLAMY FOSTER. Lo - OLIVIER DE SCHUTTER. Relator de la ONU para el
que todo ambientalista necesita saber sobre el ca- Derecho a la Alimentación. En http://www.publi-
pitalismo. - Monthly Review, volumen 61, nº 10, co.es/internacional/369357/hay-comida-suficien-
marzo del 2010. Traducido al español por el Ob- te-para-terminar-con-la-hambruna
servatorio Petrolero Sur. - JEAN ZIEGLER. La solución al hambre no es dar
- KARL MARX. Manuscritos: economía y filosofía. más, es robar menos. En http://www.acordem.
Alianza editorial, 1980. org/2010/09/27/jean-ziegler-la-solucion-al-ham-
- NEIL SMITH. Uneven Development. Nature, Ca- bre-no-es-dar-mas-sino-robar-menos/

15
3. El materialismo A partir de la obra de John Bellamy Foster, La eco-
y la naturaleza logía en Marx (2000), en la que se basa este ar-
tículo, es posible detectar una evolución del pen-
samiento materialista que desde los pensadores
de la Grecia antigua nos lleva hasta la actualidad.
A señalar algunos de los elementos clave de este
recorrido materialista se dedica el presente artícu-
lo. Marx y Engels se integran en la evolución de
esa corriente de pensamiento y asumen por tanto
toda la complejidad que el desarrollo del materia-
lismo contiene.
En tanto que para el materialismo la natura-
leza se convierte en un elemento indisociable e
inseparable, no tan sólo de la sociedad, sino del
conjunto de la evolución de la humanidad, resulta
absurdo y absolutamente inapropiado científica-
mente intentar defender que la naturaleza se en-
cuentra ausente en la obra de autores como Marx
y Engels. No sólo está presente por la misma esen-
cia de su marco de pensamiento materialista sino
que, como se muestra en distintos artículos de
este trabajo, en la obra de estos autores podemos
encontrar elementos que nos pueden resultar de
gran ayuda para comprender la evolución mate-
rial de nuestras sociedades y afrontar los desafíos

16
al entorno de la viabilidad ecológica de la socie- una de las obras de Epicuro hallados hace años
dad presente y de sus alternativas futuras en Herculano e impresos por Orelli...”no han am-
pliado ni enriquecido nuestro conocimiento; de
EL MATERIALISMO manera que debemos con toda seriedad lamentar
el hallazgo de las restantes obras”. Marx escribió
En un sentido general el materialismo afirma que sin poder beneficiarse de más escritos de los que
el origen y el desarrollo de cuanto existe depende ya conocía Hegel.
de la “naturaleza” y de la “materia”, es decir de Epicuro se inspiró en la obra de los atomistas
un nivel de realidad física que es independiente griegos Leucipo (430 aC) y Demócrito (420 aC),
del pensamiento y previo a él. quienes concibieron la realidad compuesta en su
Siguiendo al filosofo de la ciencia Roy Bhaskar totalidad por un número infinito de átomos in-
(1944-2014) podemos decir que un materialismo alterables, demasiado diminutos para ser vistos,
filosófico racional, como visión del mundo com- pero de diferentes tamaños y formas, que exis-
pleja, comprende: tían en el vacío. Estos átomos tenían la cualidad
1. Materialismo ontológico. Que afirma la de- del movimiento y se combinaban y separaban de
pendencia unilateral del ser social respecto del diversas maneras para formar los objetos de los
ser biológico (y en un sentido más general del ser sentidos. Epicuro se apartaba de Demócrito al
físico) y el surgimiento del primero a partir del se- añadir la proposición según la cual los átomos
gundo. no se movían de acuerdo con pautas totalmen-
2. Materialismo epistemológico. Que afirma la te determinadas, sino que algunos se “desviaban
existencia independiente y la actividad transfácti- de repente”, “creando el elemento del azar y de
ca (esto es causal y sometida a leyes) de al menos la indeterminación (con lo que dejaban espacio
algunos de los objetos del pensamiento científi- para el libre albedrío). En la filosofía de Epicuro
co. estaba implícita la noción de que el conocimiento
3. El materialismo práctico. Que afirma el pa- del mundo y el del átomo (imperceptible para los
pel constitutivo de la acción transformadora hu- sentidos), así como el conocimiento de la realidad
mana en la reproducción y transformación de las sensible, surgía de la necesidad interna de la ra-
formas sociales. zón humana encarnada en la individualidad abs-
tracta y en la libertad (autodeterminación). Para
EN LOS ORÍGENES DEL MATERIALISMO ENCON- Demócrito, la necesidad lo es todo, mientras que
TRAMOS A EPICURO Y A LUCRECIO Epicuro también reconocía el azar, la contingencia
y la posibilidad de la libertad.
Epicuro fue un autor muy prolífico, sin embar- Las proposiciones iniciales de la filosofía natu-
go, poco de su obra nos ha llegado hasta la ac- ral de Epicuro eran que “nada es creado nunca,
tualidad. Tan sólo unos pocos fragmentos de la por el poder divino, de la nada” y que “la natu-
voluminosa obra de Epicuro llegaron hasta los raleza...nunca reduce ninguna cosa a la nada”. El
comienzos de la época moderna: las tres cartas materialismo epicúreo hacía hincapié en la mor-
preservadas por Diógenes Laercio, las doctrinas talidad del mundo, en el carácter transitorio de
principales (asimismo conservadas por Diógenes) toda vida y de toda existencia. Toda la existencia
y el poema de Lucrecio, que presenta fielmente el material era interdependiente, surgida de átomos
sistema de Epicuro, y varias citas contenidas en las (y desaparecía de nuevo en ellos), organizada en
obras de otros autores. infinitas configuraciones para producir nuevas
A pesar de la amplia influencia que alcanzó el realidades. El epicureismo propugnaba sobretodo
epicureismo en las épocas helenística y romana, una visión antiteleológica, el rechazo de las ex-
la mayor parte de los escritos de Epicuro y de sus plicaciones naturales basadas en causas últimas,
seguidores perecieron o fueron destruidos mucho en la interacción divina. Era aquí donde habían
antes del resurgimiento de su pensamiento en de coincidir materialismo y ciencia. Así pues, el
el siglo XVII. El descubrimiento en dicho siglo de materialismo de Epicuro significa la expulsión del
toda una colección de fragmentos carbonizados poder divino de la naturaleza. Los dioses, aunque
en la biblioteca de Filodermo en Herculano (que seguían existiendo, quedaban confinados a los es-
quedó enterrada en lava por la erupción del Vesu- pacios de intersección entre los mundos. Epicuro
bio del año 79 de nuestra era) parecía indicar que también hacía referencia a la extinción de las es-
algunos escritos se recuperarían. Pero el proceso pecies y al desarrollo humano a partir de un ori-
de su recuperación de los restos carbonizados era gen salvaje.
tan lento que Hegel en su Historia de la filoso- Ningún determinismo ni esencialismo (es decir
fía, llega a la conclusión que los fragmentos de hechos basados en las propiedades de las cosas)

17
podían explicar, según Epicuro, “acontecimien- cies que no eran capaces de adaptarse (conocida
tos” que se “producían”, porque esos aconteci- como “teoría de la eliminación”) se expuso con
mientos pertenecían al reino del accidente (con- mayor claridad en la antigüedad. Lucrecio murió
tingencia). Resulta pertinente presentar la noción en el 55 a.C. y el pensamiento evolucionista sobre
de “anticipación”, noción epicúrea referida a las la vida no emergió de nuevo hasta mediados del
cosas “preconcebidas” por la mente sin las que siglo XVIII. Sólo en el siglo XIX, en particular con
la comprensión, la indagación y la discusión son la revolución darwiniana, se sobrepasó esa con-
imposibles. Esto sugería que los seres humanos cepción general dentro de la ciencia. Sin embargo
están físicamente dotados con características que los materialistas darwinianos eran filosóficamente
incluyen la capacidad de razonar. débiles, y estaban totalmente rodeados por opo-
La ética epicúrea se derivaba de su perspecti- nentes filosóficos y teológicos. Necesitaban por
va materialista, del hincapié que hacia este en la tanto de la herencia dialéctica que constituía el
mortalidad y la libertad. La muerte, escribe Epicu- legado de la filosofía griega y de la filosofía clásica
ro en sus doctrinas principales, no es nada para alemana.
nosotros, pues lo que se disuelve carece de sensa- Para Engels, como para Marx, los orígenes del
ciones, y lo que no tiene sensaciones no es nada materialismo (su base natural) no se hallaba en los
para nosotros. materialistas franceses del siglo XVIII, cuyo mate-
Lo que importaba para Epicuro era “la contem- rialismo era “exclusivamente mecánico”, sino en
plación de lo que podía materializarse en la exis- la antigua Grecia:
tencia humana y no en la eternidad posterior”. La “La visión materialista de la naturaleza no sig-
ética de Epicuro, que abogaba por la satisfacción nifica sino concebir sencillamente a ésta tal como
de las necesidades de uno en este mundo, se ba- existe, sin ningún previo ingrediente, y así se la
saba en la oportuna búsqueda del placer y evita- entendió originalmente entre los filósofos griegos
ción del dolor. Epicuro propugnaba una vida sen- como algo natural. Pero entre aquellos antiguos
cilla, abandonando la búsqueda de la riqueza. El griegos y nosotros yacen más de dos mil años de
requisito más importante de una buena vida era, una visión del mundo esencialmente idealista y,
para Epicuro, la amistad que se concebía como el en consecuencia, el retorno a lo evidente por sí
fundamento de la cohesión social. mismo se hace más difícil de lo que pudiera pare-
La justicia en la filosofía de Epicuro nunca es cer a primera vista”. (Engels L.V. Feuerbach y el fin
una cosa en sí misma, sino que, en el trato entre de la filosofía clásica alemana, (1886)).
los hombres unos con otros, en cualquier lugar y
en cualquier momento es un pacto de no dañar El proceso de recuperación de la obra de Epicu-
ni ser dañado. ro ha continuado durante los siglos XIX y XX. Lo que
Epicuro defendió frente a Aristóteles los puntos ha emergido de todo esto es una visión de Epicuro
de vista materialistas. Las especies que sobrevivían que contradice gran parte del pensamiento pre-
y que eran capaces de perpetuar la “cadena de vio. Se revela como un pensador no reduccionista,
la descendencia”, explicaría Lucrecio, eran aque- no mecanicista, no determinista, preocupado por
llas que habían desarrollado especiales atributos el tema de la libertad humana y que encarna una
que les protegían del entorno en la lucha por la perspectiva dialéctica. En términos generales la
existencia. Según B Russell, Epicuro, era materia- imagen de Epicuro que ha emergido durante el
lista pero no determinista. Su filosofía tenía por pasado siglo es una imagen sorprendentemente
finalidad mostrar como una visión materialista de acorde con lo que mantenía Marx (y Kant sospe-
la naturaleza de las cosas proporcionaba la base chaba), la de un pensador que se enfrentó tanto
esencial para una concepción de la libertad hu- al determinismo de la física mecanicista como a la
mana. teología de la filosofía idealista, tanto a Demócrito
Para Engels, la brillante intuición de los grie- como a Platón, con el fin de hallar espacio para la
gos antiguos (Epicuro, Lucrecio, Demócrito Dió- contingencia y la libertad. Lo hizo, además, desde
genes) aunque muy inferior, en su conocimiento un punto de vista que era crítico-materialista: un
empírico, a la ciencia del siglo XVIII, seguía siendo punto de vista que surgía de postulados materia-
superior a ésta en su concepción general, por su listas y que sin embargo, reconocía, en su concep-
comprensión intuitiva del mundo material evo- to de la “anticipación” (o de las percepciones), la
lucionando a partir del caos y desarrollándose, importancia de un cierto conocimiento a priori,
llegando a ser. Así por ejemplo, fue en Lucrecio que no se derivaba directamente de los sentidos.
donde la noción de supervivencia de la especie El materialismo de Epicuro hacia extensiva la li-
mediante la adaptación al medio y, lo que es más bertad y la contingencia a los seres humanos y
importante, la idea de la extinción de las espe- a toda la naturaleza, mientras que no perdía de

18
vista el reino de la necesidad material. Al hacerlo, corporales. Los seres humanos eran esencialmente
proporcionaba la base para una visión del mundo máquinas, al igual que los demás animales incluso
humanista y ecológica. las plantas. De entre los pensadores destacados del
Epicuro, según Marx, había descubierto la alie- materialismo francés destaca Holbach (El sistema
nación con respecto a la naturaleza; pero Hegel de la naturaleza, 1770). Aplicando la idea de que
reveló la alienación de los seres humanos en re- la naturaleza estaba constituida simplemente por
lación con su trabajo, y por tanto con la socie- materia y movimiento, y que el movimiento estaba
dad y con la específica relación humana con la condicionado por fuerzas tales como la resistencia,
naturaleza. Marx forjó con estas ideas, junto con la atracción y la repulsión, insistía este pensador en
el conocimiento crítico que había extraído de la que el alma no es otra cosa que el cerebro. Ver
economía de Ricardo, de la química de Liebig y a Dios en la naturaleza suponía para Holbach una
de la teoría evolucionista de Darwin, una filoso- duplicidad innecesaria, ya que la naturaleza podía
fía revolucionaria que aspiraba nada menos que a ser explicada en sus propios términos.
trascender la alienación en todos sus aspectos, a Diderot, el editor de la Encyplopédie, adoptó
un mundo de ecología racional y de libertad hu- un materialismo similar al de Holbach, que influyó
mana con una base terrenal: la sociedad formada en él, pero bebió también en la historia del mate-
por los productores asociados. rialismo en la filosofía, que se remontaba a Epicu-
ro y Demócrito. Para Diderot las últimas realidades
SIGLOS XVII Y XVIII. EL MATERIALISMO FRANCÉS eran átomos dotados tanto de movimiento como
Y INGLÉS de realidad. El alma se manifestaba únicamente
en determinadas combinaciones de átomos.
Los planteamientos de Epicuro y de Lucrecio ten- Así pues, pueden verse en el materialismo del
drán una influencia fundamental en el desarro- siglo XVIII y principios del XIX teorías que adoptan
llo de la obra de los pensadores de la ilustración dos formas relacionadas entre sí. Una de ellas ha-
franceses y ingleses, que adoptó la forma de lucha cía hincapié en el materialismo en términos más
contra la filosofía de la naturaleza, esencialmente mecanicistas (más fácil de integrar con nociones
aristotélica, que se promovió bajo el cristianismo. de un espíritu divino por encima y más allá de la
De hecho fue precisamente debido a que el ma- naturaleza y, por tanto, con un deísmo modera-
terialismo de Epicuro era algo más que un mero do), mientras que la otra era un enfoque que se
atomismo, sino que también representaba, desde centraba más en las interacciones orgánicas (y en
un punto de vista más positivo, el desarrollo au- la experiencia sensorial) que conducía a veces a
toconsciente del humanismo y el naturalismo ver- un vitalismo universal, a menudo de carácter pan-
dadero en la vida de la antigüedad, por lo que fue teísta (Dios y el universo son una misma realidad
tan grande su influencia en la ilustración. Autores que no se puede ni diferenciar ni determinar).
como Thomas Harriot, Francis Bacon, Thomas Ho- Lo que todos estos pensadores compartían era
bbes, Robert Boyle e Isaac Newton estaban todos una tendencia radical a ver que la realidad, e in-
profundamente influidos por el atomismo griego cluso la mente humana, dependían de la natura-
y, a partir de Bacon, por la filosofía de Epicuro en leza entendida en términos físicos, y el alejarse del
particular. No obstante en estos autores a pesar de recurso a ideas de supervisión divina o a principios
la influencia que ejerció sobre su obra el atomismo teleológicos, en la comprensión del mundo que
de Epicuro y Lucrecio quedaba intacto el papel di- les rodea, aun cuando lo que esto a veces suponía
vino como primer motor dentro de la naturaleza. era simplemente un desplazamiento de la divini-
Por ejemplo, en la visión del mundo newtoniana, dad a la naturaleza o a leyes externas establecidas
se veía la naturaleza como gobernada por leyes por la providencia divina. Marx y Engels conside-
mecánicas, externas, dominadas por la providencia ran que, el verdadero progenitor del materialismo
divina. Los verdaderos materialistas, por el contra- inglés y de toda la ciencia experimental moderna
rio, eran aquellos que no veían ninguna necesidad es Bacon. Fue Hobbes el que sistematizó el mate-
de explicaciones ajenas a la propia naturaleza. rialismo baconiano, pero fue Locke en su ensayo
En Francia adoptó el materialismo una forma sobre el entendimiento humano, el que aportó
aún más radical con la obra de Julian Offray de la la prueba en favor del principio fundamental de
Metrie (1709-1751), Holbach (1725-1789) y De- Bacon: el origen de todo conocimiento y de to-
nis Diderot (1713-1784). La Metrie, que expuso das las ideas humanas a partir del mundo de los
un materialismo mecanicista en el que todo po- sentidos. Quedó, no obstante, reservado a pensa-
día derivarse de la materia y el movimiento, creía dores como Helvétius y Holbach, en Francia, llevar
que la mente era sólo una función del cerebro y el materialismo al campo social. Y esto, a conse-
no difería en este respecto del resto de funciones cuencia de las luchas históricas, acabó conducien-

19
do al surgimiento del materialismo más radical del todos los organismo se caracterizan por la “su-
comunismo y el socialismo. perfecundidad”, o tendencia producir mucha más
La compleja naturaleza de la relación entre re- descendencia de la que puede sobrevivir. Los des-
ligión y ciencia seguía en cierto modo un para- cendientes varían unos de otros y no son simples
lelismo con la antigua filosofía epicúrea, ya que reproducciones de un tipo original. Parte de esa
Epicuro, a pesar de su filosofía materialista de un variación pasa a las generaciones futuras. Puesto
universo gobernado por las relaciones existentes que no todos los descendientes sobreviven, con-
entre los átomos, decidió en última instancia dejar cluía Darwin, tiene necesariamente que haber una
un lugar para los dioses, aunque sólo fuera en los lucha por la existencia entre los numerosos des-
espacios entre los mundos. cendientes, y los mejor adaptados en este proceso
Conforme progresaban la ciencia y el materia- de variación inherente a las condiciones limitadas
lismo, hubo intentos, en cada una de las etapas, del medio local en el que viven tenderían, esta-
de sintetizar este progreso con una comprensión dísticamente, a tener una tasa de supervivencia
teleológica del mundo. Pero el reino que cabía mayor, con lo que pasarían estas variaciones (al
atribuir directamente a la providencia divina, en menos en alguna medida) a sus descendientes. La
contraposición al mundo de la ciencia y de la na- acumulación de estas variaciones favorables du-
turaleza no hacía más que retroceder, dando ori- rante el larguísimo periodo del tiempo geológico
gen a una crisis perpetua de la teología cristiana, tendría como consecuencia la evolución de las es-
y del sistema de privilegios con la que esta estaba pecies, o descendencia con modificaciones.
asociada. El origen de las especies de Darwin, iba Si podía demostrarse que existía un proceso
a significar la derrota de Paley: el universo creado natural totalmente contingente que producía el
por un Dios fabricante de relojes. mismo conjunto de resultados sin intención y sin
maquinador, podría entonces eliminarse el argu-
DARWIN Y EL GOLPE MORTAL A LA TEOLOGÍA mento teleológico que, a partir del propósito pos-
tulaba la “doctrina de la creación especial”. En
Durante el otoño de 1838, leyendo el ensayo esto según Huxley, residía la enorme consecución
sobre la población de T. R. Malthus, fue cuando de Darwin. Lejos de imaginar que los gatos exis-
Darwin tuvo su gran revelación: que la transmu- ten con el fin de cazar ratones –afirmó Huxley– ,
tación de las especies ocurría por medio de la se- Darwin parte del supuesto de que los gatos exis-
lección natural provocada por la lucha por la exis- ten porque cazan bien ratones; cazar ratones no
tencia. En sus cuadernos M y N, es donde Darwin es la finalidad de su existencia, sino su condición.
se rebela una acendrado materialista, algo que La selección natural, en la teoría de Darwin, se
resultaba extremadamente herético en su tiem- relacionaba únicamente con la adaptación a los
po, sobre todo si se hacía extensivo al desarrollo medios locales; si el medio cambiaba, una especie
humano y al desarrollo de la mente. Su ciencia (digamos el lanudo mamut) que estuviera sober-
era revolucionaria pero Darwin, el hombre, no lo biamente adaptada al antiguo medio podría no
era, y en esto residía su dilema interior. Tal y como estarlo en relación con el nuevo. En modo alguno
observan Adrian Desmond y James Moore en su la adaptabilidad a los medios locales cambiantes
biografía de Darwin, “Para un caballero del círcu- sugerían superioridad/inferioridad. La teoría de
lo de Oxbridge, dispuesto a salvaguardar el alma Darwin fue rápidamente convertida en lo que no
del hombre contra los comuneros socialistas, pu- era: una teoría que reforzaba ideales de progreso
blicar habría equivalido a una deslealtad, a una específicamente burgueses.
traición al viejo orden.”. Las opiniones de Darwin Hoy los biólogos ya no piensan en la evolución
tendían a reducir la estatura de la especie humana en términos de superior o inferior. Pero el público
al atribuir su origen a la descendencia de otras general sigue utilizando el término en el sentido
especies “inferiores”. Ahora podía considerarse spenceriano. Desgraciadamente, Darwin permitió
que los monos y los grandes simios compartían a veces que tales inconsecuencias se introdujeran
una esencia común, aunque extraordinariamente en su análisis, inconsecuencias que provenían de
lejana (desaparecía la mediación divina en la crea- su situación de clase. Por lo tanto también él con-
ción humana como diferencia respecto al resto tribuyó a la visión de la evolución como progreso.
de las especies). En opinión de Darwin, toda vida Más que derrocar a la religión, esta revolución
animada estaba unida por un conjunto común de científica, como otras antes de ella, sólo había in-
relaciones materiales y de leyes evolutivas. tentado hacerla retroceder a un segundo plano
La teoría fundamental de Darwin, expuesta (como los Dioses a los que la filosofía de Epicuro
en los capítulos iniciales de El origen de las es- confinaba en los intermundia) y dejar a la ciencia
pecies, se desarrollaba de la siguiente manera: como único árbitro del mundo material.

20
La importancia del pensamiento de Darwin güedad”, que se remontaban, como Lyell conclui-
para la consolidación del pensamiento materialis- ría más tarde, incluso a miles de siglos.
ta y coevolutivo lo señala Rachel Carson cuando Para Engels (como para Marx), una concepción
dice “Sería difícil encontrar una persona instruida materialista y dialéctica de la naturaleza, no sólo
que niegue los hechos de la evolución. Sin em- era posible, sino que, en gran parte, ya la había
bargo, entre nosotros, muchos niegan su eviden- proporcionado, para el mundo natural, el origen
te corolario: que al hombre le afectan las mismas de las especies de Darwin.
influencias ambientales que controlan la vida de
muchos miles de otras especies con las que está LA REACCIÓN DE LOS NATURALISTAS CLERICA-
relacionado por medio de vínculos evolutivos”. Y LES
continúa Carson señalando lo que supone este
pensamiento para las ciencias: Un análisis ecológi- Si la ilustración y más específicamente la revolu-
co exhaustivo requiere un punto de vista que sea a ción científica de los siglos XVII y XVIII, había que-
la vez materialista y dialéctico (un materialismo no brantado la antigua visión escolástica del mundo,
mecanicista). La vida (los organismos) y el mundo con su perspectiva teleológica, basada en las es-
físico no existen en compartimentos aislados. Hay crituras y la antigua filosofía aristotélica, no puede
una unidad extraordinaria entre los organismos y decirse, sin embargo que fuese una época inequí-
el medio. vocamente antirreligiosa ni materialista. Se hacían
Para el objetivo de este trabajo es importante simultáneamente poderosos esfuerzos para resta-
destacar que el año 1859 no sólo vio la publica- blecer la religión dentro de una perspectiva gene-
ción de Sobre el origen de las especies de Darwin, ral de la ilustración, que, al reconectar los mundos
que por primera vez proporcionaba una sólida de la naturaleza, la ciencia, la religión, el estado y
teoría de la evolución, sino también una “revo- la economía en una única teología también tenía
lución en el tiempo antropológico”, que tenía el efecto de reforzar el sistema establecido de la
fuentes independientes del análisis de Darwin y propiedad y el poder.
que fue, en muchos sentidos, tan importante para El maridaje entre la economía política y la teo-
alterar las concepciones victorianas sobre el yo y el logía natural cristiana, encarnada por Paley, Mal-
mundo como la propia obra de Darwin. La trajo el thus y Chalmers, convirtió a los clérigos natura-
descubrimiento y la aceptación en la comunidad listas en una poderosa amenaza, no sólo para la
científica de pruebas concluyentes halladas en la clase obrera, sino también para todas las posibili-
cueva de Brixham, cerca de Torquay, en el sudoes- dades de alcanzar una unificación entre los seres
te de Inglaterra, de que, los seres humanos habían humanos y la naturaleza. Por tanto, la oposición
existido sobre la tierra en períodos de “gran anti- radical a estos puntos de vista iba a desempeñar

21
desde el principio un papel crucial en el desarro- acorde con la teología natural, la adaptación era
llo de la concepción materialista de la historia de un don divino concedido a la naturaleza –parte
Marx y Engels. del plan establecido por Dios–, y no un produc-
William Paley, teólogo ultra-naturalista de los to de la transformación de las especies. Para este
siglos XVIII y XIX fue una de las influencias más im- autor, incluso la desigualdad humana y los apu-
portantes en el comienzo de la vida intelectual ros económicos se podían justificar por pensarse
de Charles Darwin. De hecho la obra de éste po- que “un curso uniforme de la prosperidad” mas
dría considerarse como una lucha más o menos “degradaría el carácter que lo elevaría”. Así las
consciente contra la visión del mundo teológica privaciones despertaban “las virtudes cristianas”.
e idealista que representaba Paley. En su Teología Malthus tomó en todo momento su filosofía éti-
natural Paley retoma los argumentos ya defendi- ca de la visión utilitarista de Paley, en la que se
dos por el reverendo John Ray (1627-1705). De mantenía que la virtud reside en obtener de los
forma sucinta el argumento de estos autores se materiales de la naturaleza que el Creador había
centra en constatar la evidencia de que Dios se proporcionado la mayor felicidad para el mayor
manifestaba en las obras de su creación. Según número de personas.
Paley para cualquier observador era obvio que no Una de las más duras implicaciones de la argu-
era posible que existiese algo tan ingeniosamente mentación de Malthus desde sus comienzos era
ideado como un reloj de bolsillo sin la existencia que, puesto que había límites en los medios de
de un artífice y, si la naturaleza era todavía más subsistencia para mantener a los obreros en cual-
maravillosa e intrincada en su mecanismo, ¿no quier período de tiempo dado, toda tentativa de
podía ser también válido para la naturaleza?. elevar los salarios en general sólo produciría una
A pesar de que Paley tenía un conocimiento subida de precios de esta limitada existencia de
detallado de las condiciones biológicas, su visión provisiones, y no podría proporcionar a los obre-
teológica natural era estática y mecánica, ajena a ros una parte mayor para cubrir las necesidades
toda noción de tiempo, a la historia natural. No de la vida. Esta doctrina errónea, que en sus ver-
hay en su análisis ninguna concepción de la fle- siones más sofisticadas llegó a conocerse como
cha del tiempo. Fue precisamente por esta razón “la doctrina del fondo salarial” fue entonces uti-
por lo que El origen de las especies de Darwin lizada para sostener que la mejora de las condi-
finalmente iba significar la derrota de la visión que ciones generales de los obreros con medios tales
Paley tenía del universo creado por un Dios fabri- como la organización de sindicatos era imposible.
cante de relojes. Fue precisamente a causa de este servicio ideoló-
En los últimos años del siglo XVIII y primeros gico a los intereses dominantes, como manifies-
del XIX, la cuestión de la población se convirtió en ta Schumpeter, por lo que “las enseñanzas que
competencia especial del naturalismo clerical, que se desprenden del Ensayo de Malthus llegaron a
de este modo se introducía en el discurso de la arraigar en el sistema de la ortodoxia económica
economía política clásica. En este ámbito es don- de la época, a pesar del hecho de que se debería
de será de gran importancia la obra de T. R Mal- haber reconocido, que eran inútiles o fundamen-
thus (1776-1834). Aunque su obra Ensayo sobre talmente insostenibles ya en 1803 “.
la población (que llegó a alcanzar seis ediciones) Es interesante destacar la crítica de Engels a
trataba de economía política, también fue el re- Malthus. Este argumentaba en contra del clérigo
sultado de su naturalismo clerical. Malthus insistía que en rigor la lógica del argumento malthusia-
en que “debemos razonar a partir de la naturaleza no era tal que “la tierra estaba ya superpobla-
para llegar a la naturaleza de Dios y no pretender da cuando sólo existía un hombre”. Además las
razonar a partir de Dios para llegar a la naturale- implicaciones de esta línea de pensamiento son
za”. El ser supremo, a través de “los misericor- que, dado que son solamente los pobres los que
diosos designios de la Providencia...dispuso que constituyen un excedente, nada debe hacerse por
la población creciese más rápidamente que los ellos, salvo dejar que se mueran de hambre con la
alimentos”, una ley general que según él genera- mayor facilidad posible. Convencerlos de que es
ba un “mal parcial”, pero asimismo “un bien que inevitable y que no hay otra solución para toda su
lo compensaba con creces”, por cuanto exigía un clase que mantener la reproducción reducida a un
esfuerzo mayor en forma de trabajo humano para mínimo absoluto.
obtener los medios de subsistencia. El malthusia- Engels señalaba que toda la doctrina se venía
nismo rechazaba toda idea de progreso rápido y abajo cuando llegaba a la progresión aritmética,
continuado en la acción del cultivo humano de la que era clave, y para la que había poca base. Si-
tierra, o en la cría animal, así como toda posibili- guiendo a Owen, Engels afirmaba que la ciencia
dad de avance social. Según la visión de Malthus, tendía a aumentar geométricamente, acompañan-

22
do el crecimiento de la población, y revolucionaba Feuerbach, fueron momentos definitorios en el
la producción agrícola junto con la producción en desarrollo, por parte de Marx, de su concepción
general, con lo que aumentaba la capacidad de materialista de la historia y de su concepción ma-
producir alimentos. Así pues la idea que la situa- terialista de la naturaleza.
ción de los pobres era producto de la ley natural Marx fue el primero en descubrir que el epi-
(que emanaba de la providencia) era sencillamen- cureísmo no era un sistema puramente mecani-
te falsa. Tal como había dicho Owen, el error de cista. Era la originalidad específica de Epicuro, en
Malthus consistía en atribuir los problemas de la el dominio de la física, haber defendido el libre
subsistencia a “una deficiencia en la despensa albedrío en el hombre como producto de la evo-
natural” y no a las leyes de los hombres que se lución. En su “Carta a Herodoto” puso Epicuro
oponían a las de la naturaleza. en claro que la naturaleza humana estuvo inicial-
Fue en respuesta a la teoría de Malthus como mente constreñida por circunstancias naturales y
Engels desarrolló el concepto de “ejército de re- que “posteriormente, la razón elaboró lo que la
serva obrero” o de excedente demográfico relati- naturaleza había sugerido y realizó nuevas inven-
vo que habría de tener una importancia central en ciones...”. A partir de estos cambios en las cir-
la economía política marxiana. cunstancias prácticas, argumentaba Epicuro, se
Thomas Chalmers (1780-1847), eclesiástico había desarrollado el lenguaje mismo. Este análi-
escocés y teólogo natural, fue el primer y más sis indicaba así que la evolución cultural humana
importante discípulo de Malthus. Fue el autor de representaba una especie de libertad para la or-
Sobre el poder, la sabiduría y la bondad de Dios tal ganización racional de la vida histórica, que par-
como se manifiesta en la adaptación de la natura- tía de las limitaciones que imponía inicialmente
leza externa a la constitución moral e intelectual el mundo natural.
del hombre (1834). Esta obra se convertiría en el Marx consideró que la esencia del materia-
primer volumen de los Tratados de Bridgewater, lismo epicúreo residía en su concepción de la
serie de ocho tratados que encargó el conde de mortalidad tanto de los seres humanos como del
Bridgewater, y que en conjunto constituyen el in- universo. Para Marx, esta era la clave del materia-
tento mayor y mejor coordinado para defender la lismo epicúreo: “puede decirse que en la filosofía
teología natural contra las herejías evolucionistas de Epicuro, es la muerte la que es inmortal”. Para
y materialistas de las décadas precedentes a la Epicuro, según Marx “No hay Dios para el hombre
aparición de El origen de las especies. Como se- fuera de sí mismo”.
ñala el historiador intelectual Robert Young, “la La critica a la que Marx somete el pensamien-
concepción de teología natural” de Paley “resul- to de Epicuro se centra en que el materialismo
tó ser insostenible en un periodo de información de Epicuro, en la medida en que se basaba en el
científica creciente, y que finalmente se derrumbó mero atomismo, era también una distorsión unila-
con los Tratados de Bridgewater, la reductio ad teral, que lo colocaba en oposición a lo universal
absurdum de hacer alarde de los detalles de to- y marcaba su propia disolución. Epicuro “procede
das las ciencias, como una serie acumulativa de a partir de la esfera de lo sensible” y sin embar-
pruebas de la sabiduría, la benevolencia y bondad go postula “como principio una abstracción...tal
de Dios”. como el átomo”. Marx y Engels recogieron en La
Chalmers no sólo defendía la política econó- Sagrada Familia la impotencia histórica general de
mica de Malthus, sino que también atacaba la la filosofía de Epicuro. A pesar de la crítica, para
geología uniformitaria de Charles Lyell (mentor y Marx, Epicuro siguió siendo el principal filósofo
amigo íntimo de Darwin) por atribuir el cambio de la sensibilidad, que había descubierto la alie-
geológico a “las meras leyes de la naturaleza”, nación de los seres humanos respecto al mundo y,
excluir el papel de Dios, y restar importancia al para oponerse a ella, la necesidad de una ciencia
catastrofismo y a la creación sucesiva. La teolo- (ilustración) basada en una concepción materialis-
gía natural y la economía política de Chalmers se ta de la naturaleza.
funden perfecta, aunque burdamente, para hacer Para cuando Marx terminó su tesis doctoral,
una defensa del orden social y religioso existente. centrada en las implicaciones dialécticas de la fi-
losofía de Epicuro, había alcanzado una posición
EL MATERIALISMO DE MARX. SU CONEXIÓN CON que era materialista por su orientación, pero di-
EPICURO Y FEUERBACH fería de las de los materialistas franceses del siglo
XVIII por su carácter no mecanicista, no determi-
La crítica de Malthus con respecto a la tierra y de nista. Marx recelaba de toda tendencia hacia el
Proudhon en relación con la industria, junto con materialismo vulgar o mecanicista que ignoraba
la ruptura con el materialismo contemplativo de el papel práctico de la racionalidad.

23
Para la evolución del pensamiento materialista Feuerbach, al rechazar a Hegel, proporcionaba
de Marx fueron importantes las Tesis prelimina- también como alternativa, a grandes rasgos, una
res sobre la reforma de la filosofía de Feuerbach visión materialista que acortaba la distancia entre
(1842). Las tesis preliminares rompían con Hegel la crítica filosófica y la ciencia natural. “toda cien-
en el punto más débil de su sistema: la filosofía de cia”-dice- “debe basarse en la naturaleza”. Una
la naturaleza. Según la filosofía de Hegel, la natu- doctrina sigue siendo hipótesis mientras no se ha-
raleza no contenía en sí misma los medios de su lle su base natural. Esto se cumple particularmente
propia autodeterminación, su propia acción signi- en la doctrina de la libertad. Solamente la nueva
ficativa, sino que era el mero extrañamiento que filosofía logrará naturalizar la libertad que hasta
el pensamiento se veía obligado a experimentar ahora había sido una anti-hipótesis, una hipótesis
de forma general abstracta antes de poder retor- sobrenatural. Según Feuerbach, este principio na-
nar a sí mismo plenamente como espíritu. Feuer- tural debía encontrarse en la propia materia. “la
bach rompió decisivamente con este concepto al materia”-afirma- “es objetivo esencial para la ra-
insistir en que el mundo material era su propia zón”. Si no hubiese materia, la razón no tendría
realidad, una realidad en la que estaban incluidos estímulo ni material para el pensamiento, y care-
los seres humanos así como la percepción sensi- cería en consecuencia de contenido. No se puede
ble que estos tenían del mundo. Para Feuerbach, abandonar la materia sin abandonar la razón; no
el sistema hegeliano equivalía a la negación del se puede reconocer la materia sin reconocer la
mundo de la existencia sensible. Según este autor, existencia de la razón. Los materialistas son racio-
“ no existe ninguna otra esencia en la que el hom- nalistas. Según Feuerbach, el mundo real, lo finito
bre pueda pensar, soñar, imaginar, sentir... que la no se ha disuelto en el espíritu universal, sino que
esencia de la propia naturaleza humana”. Aquí lo finito (de verdadera forma epicúrea) ha llegado
incluía también la “naturaleza externa”; puesto a ser lo infinito.
que así como el hombre pertenece a la esencia de La creciente atención que Marx prestaba a la
la naturaleza, contrariamente a lo que afirma el lucha de clases, a la situación del proletariado y
materialismo común, así la naturaleza pertenece al análisis de la economía política burguesa, sig-
a la esencia del hombre, contrariamente a lo que nificaba que el naturalismo de Feuerbach, con su
afirma el idealismo subjetivo. concepción abstracta, estática de la naturaleza,

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ya no era suficiente. El materialismo abstracto allá de este mundo mortal, esencias eternas, for-
de Feuerbach, con toda su importancia como re- mas divinas ni principios teleológicos.
futación del sistema hegeliano, era sin embargo Marx en ningún momento ignora el reino de
estático, ahistórico en su concepción, y no pare- la naturaleza exterior. Sin embargo, al desarrollar
cía llevar a ningún sitio. Su humanismo carecía de el materialismo histórico, tendía a tratar la natu-
un concepto de práctica transformador (praxis). raleza únicamente en la medida en que entraba
Feuerbach (Ideología alemana), aceptaba la rea- dentro de la historia humana, ya que cada vez re-
lidad existente y a la vez no la comprendía. Para sultaba más difícil encontrar naturaleza no tocada
él el ser era lo mismo que la esencia por lo que por la historia humana. La fuerza de su análisis a
no podía haber contradicción entre uno y otra. este respecto reside en el hincapié que hace sobre
Al disolver la alienación religiosa y convertirla en la calidad de la interacción entre la humanidad y
existencia material, Feuerbach perdía de vista la la naturaleza, o lo que llegaría a llamar metabo-
alienación terrenal real. No consiguió desarrollar lismo de la humanidad con la naturaleza, a través
un materialismo práctico. de la producción.
El objetivo de este nuevo materialismo tiene Basándose tanto en la concepción de la rela-
que ser por tanto comprender “la importancia de ción humana con la naturaleza, que había puesto
la actividad revolucionaria, de la actividad prácti- ya de manifiesto en los Manuscritos económicos
co-crítica”. Lo que había que hacer era arrebatarle y filosóficos, donde había considerado que las
al idealismo el lado activo de la vida, la libertad herramientas son la extensión externa de los se-
humana, mientras se conservaba el materialismo. res humanos, es decir, “el cuerpo inorgánico del
En esa dirección, en la obra de Marx y Engels se hombre”, como en los resultados del análisis de
produce un rechazo del esencialismo. La esencia Darwin, pudo Marx definir en El Capital el proce-
humana no es ninguna abstracción inherente a so del trabajo y la relación humana con la natu-
cada individuo. Es en su realidad, el conjunto de raleza (que acabó por llevarle al concepto de la
las relaciones sociales. Los seres humanos no es- interacción metabólica entre los seres humanos y
tán constituidos por una naturaleza humana y fija, ésta) en términos que eran a la vez materialistas y
que reside en cada individuo, sino que antes bien, evolucionistas.
como afirmará Marx más tarde, toda historia no “Dejando fuera de nuestra consideración los
es nada más que el desarrollo (es decir el auto- medios de subsistencia disponibles sin más elabo-
desarrollo) de la naturaleza humana a través del ración, como los frutos, en cuya recolección úni-
intercambio social. camente intervienen como instrumento de su tra-
Una de las consecuencias del nuevo materia- bajo los órganos corporales del hombre, el objeto
lismo práctico de Marx fue, sin embargo, que el del que el trabajador toma posesión de manera
centro de atención del pensamiento materialista directa no es el objeto de su trabajo sino su ins-
se desplazó desde la naturaleza a la historia, sin trumento. Así, la naturaleza se convierte en uno
negar la prioridad ontológica de la primera. El de los órganos de su actividad, que anexiona a sus
énfasis que puso en la crítica social recaía abru- propios órganos corporales, con lo que aumenta
madoramente en el desarrollo de la humanidad su estatura, a pesar de la Biblia. Del mismo modo
y en su relación alienada con la naturaleza, y no que la tierra es su despensa original, también es su
en la evolución general de la propia naturaleza. casilla de herramientas. Le proporciona, por ejem-
Marx y Engels partían, en consecuencia, de una plo, piedras para arrojar, moler, prensar, cortar
ontología materialista o realista, en la que la na- etc. La propia tierra es un instrumento de trabajo.
turaleza, el mundo material, era una condición Pero la utilización de este modo en la agricultura,
previa de la vida humana en todas sus múltiples presupone toda una serie de otros instrumentos,
determinaciones, y por tanto, de la sociedad hu- y un estadio comparativamente elevado de desa-
mana. rrollo de la fuerza de trabajo. Tan pronto como el
Si la concepción materialista de la naturaleza y proceso laboral ha experimentado el más ligero
la concepción materialista de la historia quedaban desarrollo, requiere instrumentos especialmente
integradas en el materialismo histórico de Marx, preparados. Así, hallamos utensilios y armas de
fue como propondría más tarde (Miseria de la fi- piedra en las cavernas más antiguas. En el perío-
losofía, 1847) a través del concepto de “muerte do más temprano de la historia humana, los ani-
inmortal “ (Lucrecio) que expresaba la idea: el úni- males domesticados, e.d., los animales que han
co hecho eterno e inmutable era la “abstracción sido modificados por medio del trabajo, que han
del movimiento” es decir la “absoluta pura mor- sido criados ex profeso desempeñan el papel prin-
talidad”, la historia natural y social representaba cipal como instrumentos de labor, junto con las
procesos de desarrollo transitorios; no había más piedras, la madera, los huesos y las conchas, que

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también han sido trabajados . El uso y fabricación tológica y epistemológica. El materialismo, tanto
de instrumentos de trabajo, aun cuando presentes en el sentido de una “dependencia unilateral”
en germen en ciertas especies animales, es carac- del ser social respecto al ser biológico y el surgi-
terístico del proceso de trabajo específicamente miento del primero a partir del segundo, como
humano, razón por la que Franklin define al hom- en el de “la existencia independiente y la activi-
bre como “animal fabricante de herramientas”. dad transfáctica (causal y sometida a leyes) de al
Las reliquias de pasados instrumentos de trabajo menos algunos de los objetos del pensamiento
poseen la misma importancia para la investigación científico”, siguió siendo esencial para el análisis
de las formas económicas extintas de las sociedad marxiano.
que los huesos fósiles para la determinación de las Marx adoptó lo que hoy se consideraría una
especies animales extintas”. postura ontológica “realista”, que haría hincapié
Así pues para Marx, tenía que seguirse la pista en la existencia del mundo exterior, físico, con in-
de la evolución humana a través del desarrollo de dependencia del pensamiento.
las herramientas más que a través de los fósiles. Como señala Bhaskar “Para Marx, por el con-
Esto se debía a que las herramientas representa- trario, “ ni el pensamiento ni el lenguaje (…)
ban el desarrollo de los órganos productivos hu- constituyen un reino propio; son únicamente ma-
manos – la evolución de la relación humana con nifestaciones de la vida real” (…) del modo tal
la naturaleza - , del mismo modo que los órganos que “ la conciencia no puede ser nunca nada más
animales representaban los instrumentos por me- que existencia consciente”.
dio de los cuales se habían adaptado a su medio Como forma de realismo insistía Marx en la
local. De este modo Marx trató de proporcionar perpetua y estrecha relación existente entre la
una base histórico-natural, relacionada con Da- ciencia natural y la ciencia social, entre una per-
rwin, para su propia teoría general del papel del cepción del mundo material/ natural y el mundo
trabajo (que naturalmente estaba relacionado con de la sociedad. Razón por la cual siempre definía
el desarrollo de la fabricación de herramientas) en su materialismo como un materialismo que for-
la evolución de la sociedad humana. maba parte de la “historia natural”. Quedaba así
Estas concepción de la importancia de las he- rechazada en consecuencia desde el primer mo-
rramientas para el proceso de coevolución huma- mento, toda separación del materialismo del reino
na será de gran importancia para investigaciones de la naturaleza y de la ciencia física.
posteriores. Así, la clave para la comprensión de Para Bhaskar, la importancia suprema del ma-
la evolución humana, según Washburn y Moore terialismo de Marx reside en el hecho de que se
(1974), se explicaba por el desarrollo de la mano establece la posibilidad del “naturalismo” es decir
en relación con la fabricación de herramientas la tesis de que existe (o puede existir) una esencial
y con el trabajo en general. De este modo gran unidad metodológica entre las ciencias sociales y
parte de la teoría antropológica moderna ha las naturales por mucho que el reino que estudian
girado en torno a la visión materialista-coevo- unas pueda ser diferente del de las otras.
lucionista que anticipara Engels en el siglo XIX. El marxismo crítico occidental (junto con gran
Era el trabajo lo que, desde el comienzo mismo, parte de la filosofía y la ciencia social contemporá-
constituyó el secreto, no sólo del desarrollo de neas) se ha definido por su rechazo del crudo po-
la sociedad humana, sino también “de la transi- sitivismo decimonónico, que trataba de transferir
ción entre el simio y el hombre”. Fue el trabajo, una visión del mundo mecanicista y reduccionista
asimismo, el que definió el particular nicho eco- de la existencia social. Sin embargo, al rechazar el
lógico que ocupó la humanidad. Marx y Engels, mecanicismo, pensadores de las ciencias humanas,
así pues, contemplaron la relación humana con incluidos los marxistas, rechazaban cada vez más el
la tierra en términos coevolucionistas, perspecti- materialismo y el realismo, y adoptaban el punto
va que resulta crucial para la comprensión eco- de vista de que el mundo social estaba construido
lógica, puesto que nos permite reconocer que en la totalidad de sus relaciones por la práctica hu-
los seres humanos transforman el medio en el mana (incluidos, en especial, aquellos aspectos de
que viven no enteramente a su antojo, sino de la naturaleza que afectaban al mundo social), con
acuerdo con las condiciones que proporciona la lo que simplemente negaban los objetos del co-
historia natural. nocimiento intransitivos (objetos del conocimiento
Lo que importa entender es que, al dar al ma- que son naturales y que existen con independencia
terialismo un carácter práctico, Marx no aban- de los seres humanos y las construcciones sociales).
donó nunca su compromiso general con una Dentro del marxismo, esto representaba un giro en
concepción materialista de la naturaleza ,esto un sentido idealista. En particular, solía argumen-
es, con el materialismo en cuanto categoría on- tarse, en oposición a Engels, que la dialéctica sola-

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mente estaba relacionada con la praxis y, por tanto El punto de vista de Marx exigía que la ciencia
con el mundo social humano. fuera materialista, si había de ser científica en ab-
Justamente el retorno a la visión materialista soluto. Según este modo de ver las cosas, ningún
más profunda únicamente es posible si se vincu- estudio de los acontecimientos y las posibilidades
la el materialismo en su relación con la existencia de la historia podía prescindir del estudio de la
productiva, con las condiciones físico-naturales de ciencia físico-natural.
la realidad (incluido el reino de los sentidos) y en
rigor con el mundo natural en general. Sólo de BIBLIOGRAFÍA
este modo es posible abordar de verdad temas tan
fundamentales como la vida y la muerte, la repro- - JOHN BELLAMY FOSTER, La ecología en Marx
ducción, la dependencia de la biosfera etc. (2000)

27
4. La naturaleza en Marx Sólo conocemos una ciencia: la ciencia de la his-
y Engels y el marxismo toria. La historia puede contemplarse desde dos
perspectivas: puede dividirse en historia de la na-
turaleza y en historia del hombre. Pero estos dos
aspectos no deben verse como entidades inde-
pendientes. Desde que existe el hombre, éste y la
naturaleza se han afectado mutuamente.
K Marx y Friedrich Engels. La ideología alemana
(1845/1846).

El marxismo se basa en una teoría de la realidad
que es materialista no sólo en el sentido de hacer
hincapié en las condiciones material-productivas
de las sociedades precedentes y en el modo en
que sirvieron para delimitar las posibilidades y la
libertad humanas, sino también porqué al menos
en Marx y en Engels, nunca perdió de vista la nece-
saria relación de estas condiciones materiales con
la historia natural, es decir, con una concepción
materialista de la naturaleza. Así, tal y como seña-
la Paul Burkett (2008), el análisis marxista muestra
como el sistema capitalista a partir de la separa-
ción de los trabajadores de los recursos natura-
les, y mezclándolos posteriormente en el proceso
productivo, ha generado los diversos problemas

28
ecológicos en la consecución de la búsqueda de “La universalidad del hombre”, escribe Marx,
la máxima ganancia con consecuencias negativas “se manifiesta en la practica en esa universalidad
para las distintas sociedades. Estas consideracio- que hace del conjunto de la naturaleza su cuerpo
nes llevan a Massimo Quaini a afirmar que: “Marx inorgánico, (1) como un medio directo de vida,
(…) denunció el expolio de la naturaleza antes de (2) como materia, el objeto y la herramienta de su
que naciera la moderna ciencia ecológica burgue- actividad. La naturaleza es el cuerpo inorgánico
sa”. del hombre, es decir, la naturaleza en la medida
Marx y Engels no se ocuparon generalmente en que no es el cuerpo humano. El hombre vive
de la destrucción del medio ambiente (aparte de de la naturaleza, es decir: la naturaleza es su cuer-
la influencia directa que tenía en la vida del prole- po, y debe mantener el diálogo continuo con ella,
tariado, es decir de la falta de aire, de limpieza,...) de lo contrario moriría. Decir que la vida mental
como factor principal en el movimiento revolucio- y física del hombre está vinculada a la naturaleza
nario contra el capitalismo que ellos creían inmi- simplemente significa que la naturaleza está vin-
nente. Cuando hacían hincapié en las condiciones culada a sí misma, puesto que el hombre es parte
ecológicas no parecían creer que estuvieran desa- de la naturaleza.” (Marx, Manuscritos económico
rrolladas hasta tal punto de poder desempeñar un filosóficos, 328)
papel fundamental en la transición al socialismo. Así pues, a partir de los Manuscritos económi-
Más bien, las consideraciones relativas a la creación co y filosóficos, Marx siempre trató a la natura-
de una relación sostenible con la naturaleza eran leza, en la medida en que la naturaleza entraba
parte (incluso característica definitoria) de la pos- directamente en la historia humana a través de
terior dialéctica de la construcción del comunismo. la producción, como una extensión del cuerpo
A lo largo de su vida, Marx no dejó de insistir humano (es decir, el cuerpo inorgánico de la hu-
en que, mientras que el proletariado estaba pri- manidad). La relación humana con la naturaleza,
vado de aire, de limpieza, de los indispensables según esta concepción, estaba mediatizada no
medios físicos de vida, el campesino bajo el capi- sólo a través de la producción, sino también, y
talismo estaba privado de toda relación con la cul- mas directamente, por medio de las herramientas
tura del mundo y con el más ancho mundo del in- (ellas mismas un producto de la transformación
tercambio social. Todo esto lo utilizaba Marx para humana de la naturaleza mediante la producción)
explicar porqué el proletariado era una fuerza re- que han permitido a la humanidad transformar la
volucionaria mayor que el campesinado. Al verse naturaleza de modo universal.
obligado a vivir en las ciudades, las masas urbanas Los seres humanos, siguiendo esta concepción,
habían perdido su esencial vínculo con las condi- producen en gran medida su propia relación histó-
ciones naturales, pero habían ganado formas de rica con la naturaleza al producir sus propios me-
asociación que les impulsaban hacia una realidad dios de subsistencia. La naturaleza, por lo tanto,
social más revolucionaria. Una de las primeras ta- adquiere un sentido práctico para la humanidad
reas de toda revolución contra el capitalismo debe en gran parte como resultado de la actividad vital,
ser la abolición de la división antagonista entre la producción de los medios de subsistencia.
ciudad y campo. Así pues, la alienación es al mismo tiempo,
Desde el principio la noción marxiana de la el extrañamiento de la humanidad respecto a su
alienación del trabajo humano estaba vinculada propia actividad laboral y a su papel activo en el
a una comprensión de la alienación de los seres proceso de transformación de la naturaleza. Por
humanos respecto a la naturaleza. Era esta doble otra parte, se trata siempre de un extrañamiento
alienación la que, sobre todo, necesitaba ser expli- social: “toda autoalienación del hombre respecto
cada históricamente. Es en Los manuscritos eco- a sí mismo y a la naturaleza, se manifiesta en la
nómico filosóficos (1844) donde Marx desarrolla relación que establece entre otros hombres y el
el concepto de alienación respecto al trabajo. Pero mismo, y con la naturaleza”.
este extrañamiento del trabajador/trabajadora en Para Marx, la propia dominación de la tierra
relación con (1) el objeto de su trabajo, (2) el pro- adquirió un significado complejo y dialéctico que
ceso de trabajo, (3) el ser humano como especie, se derivaba del concepto que él tenía de aliena-
es decir la actividad creativa y transformadora que ción. Significaba el dominio sobre la tierra por
define a los seres humanos; (4) la mutua relación aquellos que monopolizaban los terrenos, y con
(aspectos que conjuntamente constituían el con- ello las fuerzas elementales de la naturaleza.
cepto que Marx tenía de la alienación respecto al “En la forma de propiedad feudal”, observa-
trabajo) era inseparable de la alienación en la que ba Marx, “hallamos ya la dominación de la tierra
los seres humanos se encuentran en relación con como un poder ajeno sobre el hombre”. Ya por
su naturaleza interna tanto como la externa. entonces la tierra que pertenecía al “señor” “apa-

29
rece como el cuerpo inorgánico de este” quién Por lo tanto la alienación de los obreros en las
a su vez la utiliza para dominar al campesinado. grandes ciudades había llegado a un punto en el
Pero es la sociedad burguesa la que lleva a la per- que la luz, el aire, la limpieza, no llegaban ya a
fección esta dominación de la tierra (y a través de formar parte de la existencia del hombre; por el
la dominación de la tierra, la dominación de la contrario, la oscuridad, el aire contaminado y las
humanidad). Por tanto la propiedad de la tierra a aguas residuales constituían su medio ambiente
gran escala, como sucede en Inglaterra, arroja a natural. La alienación de la humanidad y de la na-
una abrumadora mayoría de la población en bra- turaleza tenían como resultado no sólo la renun-
zos de la industria y reduce a sus propios trabaja- cia al trabajo creativo, sino también la renuncia a
dores a la total miseria. los elementos esenciales de la vida misma.
En Sobre la cuestión judía, (1843), Marx ma- Marx, “el hombre es directamente un ser na-
nifestaba que “la visión de la naturaleza que ha tural dotado de poderes naturales...por otro lado,
surgido bajo el régimen de la propiedad privada como ser objetivo, natural, corpóreo, real y sensi-
y el dinero es un verdadero desprecio y práctica ble, es un ser sufriente condicionado y limitado,
degradación de ésta (…) En este sentido afirma como los animales y las plantas.”
Thomas Müntzer que es intolerable que todas las Marx argumentaba que “la naturaleza...toma-
criaturas se hayan convertido en propiedad: los da en abstracto, en sí misma, y considerada como
peces que hay en las aguas, los pájaros que vuelan algo inmutable en su separación del hombre, no
en el aire, las plantas que crecen en la tierra, todos es nada para el hombre.” Nuestras ideas sobre la
los seres vivos deben ser libres”. naturaleza son meras “abstracciones de las for-
Marx consideraba que esta alienación de la mas naturales”. La idea de que hay una base para
naturaleza, descrita por Müntzer, se expresaba a la vida y otra para la ciencia es desde el principio
través del fetichismo del dinero, que se convier- una mentira.
te en la “esencia alienada”: el dinero es el valor Marx y Engels buscaban así pues conectar de
universal y autoconstituido de todas las cosas. Por nuevo, a un nivel más alto, lo que se había destrui-
tanto es el dinero el que ha privado al mundo en- do, y a lo que Marx más adelante llamaría el meta-
tero, tanto al mundo del hombre, como al de la bolismo humano con la naturaleza. Esas medidas
naturaleza, de su valor específico. debían combinarse además, con la abolición de
Según Marx, En los Manuscritos económico fi- la propiedad en el campo y la aplicación de todas
losóficos (1844), también se puede apreciar una las rentas a fines públicos y a la puesta en cultivo
degradación de la naturaleza “en la contami- de todas las tierras baldías, y a la mejora del suelo
nación universal que se está ocasionando en las de acuerdo con un plan común. Al contrario de
grandes ciudades” Malthus, Marx y Engels propusieron la dispersión
“incluso la necesidad de aire fresco ya ha de- de la población, superando el antagonismo entre
jado de ser una necesidad para los obreros. El ciudad y campo que consideraban constitutivo del
hombre vuelve una vez más a vivir en una caver- orden burgués.
na, pero la caverna ahora está contaminada por En la visión de Engels, como en la de Marx,
el aliento mefítico y pestilente de la civilización. era la concepción de la historia natural que sa-
Más aún, el obrero no tiene más que el precario lía del análisis de Darwin la que permitía enten-
derecho a vivir en ella, ya que para él es un po- der la naturaleza de modo dialéctico, es decir en
der ajeno, que puede serle retirado cualquier día y términos de surgimiento. Fue esto lo que, en su
puede desahuciársele en cualquier momento si no pensamiento se convirtió, en la clave de la com-
logra abonar la renta. Verdaderamente tiene que prensión de las relaciones entre lo que el llamaba
pagar por permanecer en este depósito de cadá- “la concepción materialista de la naturaleza” y la
veres. Una morada en luz, como dice Prometeo en “concepción materialista de la historia”.
Esquilo, es uno de los grandes dones gracias a los Sin embargo, lo que principalmente faltaba en
cuales transformó a los salvajes en hombres, deja el análisis de Engels era una comprensión lo sufi-
de existir en este caso para el obrero. La luz, el cientemente profunda de la base filosófica de la
aire, etc.- la limpieza animal más elemental- deja concepción materialista de la naturaleza que te-
de ser una necesidad para el hombre. La suciedad nía Marx, y que había surgido de su confrontación
– esta corrupción y putrefacción del hombre , la con la filosofía de Epicuro y con la de Hegel. Si
cloaca (esta palabra debe entenderse en su senti- Kant había dicho de Epicuro que era el “máximo
do literal) de la civilización – llega ser un elemento filósofo de la sensibilidad, mientras que Platón lo
vital para él. El abandono universal, antinatural, la era del intelecto”, Marx, sustituyó a Platón por
naturaleza putrefacta, se convierte en elemento Hegel al establecer su propia antinomia, esforzán-
de vida para él. “ dose así por entender la relación entre la dialécti-

30
ca inmanente del máximo filósofo materialista y la como seres reales, materiales, activos, que han de
del máximo filósofo idealista. A partir de esta in- comer, respirar y luchar por su supervivencia. De
dagación crítica, dialéctica, surgió la síntesis mar- este modo, Engels desarrolló su propia teoría de la
xiana de materialismo y dialéctica, superponién- coevolución genético-cultural, en la que el desa-
dose a una crítica similar que Feuerbach llevaba a rrollo de la especie humana en la prehistoria – de
cabo a la sazón, pero yendo más allá que este (y la postura erecta, de la mano, y finalmente del
que Epicuro), al alejarse de un materialismo pura- cerebro humano – podía considerarse que surgía
mente contemplativo y derivar hacia un materia- dialécticamente del proceso material del trabajo,
lismo más práctico. Epicuro, sostenía Marx, fue el mediante el que los seres humanos satisfacían las
primero en descubrir la alienación que, a través necesidades de sus subsistencia transformando
de la religión, se introducía en la concepción hu- sus relaciones con la naturaleza mediante la fabri-
mana de la naturaleza. Hegel, por su parte, fue cación de utensilios y la producción.
el primero en descubrir la alienación del trabajo La capacidad del ser humano para imprimir su
(pero sólo de una manera idealista, como aliena- sello en la naturaleza se ve limitada por su conti-
ción del pensamiento). La meta de Marx, dentro nua dependencia de un sistema natural del que la
de la historia de la filosofía consistía simplemen- humanidad es una parte. Así, la historia humana,
te en combinar, dentro de una síntesis dialéctica según Engels, tropieza constantemente con proble-
más amplia, la concepción de la alienación que mas ecológicos que representan contradicciones en
se daba en la praxis, relacionada con Hegel, con la relación humana con la naturaleza, contradiccio-
la concepción materialista de la alienación de los nes que sólo pueden abordarse relacionándose con
seres humanos respecto a la naturaleza que se ha- ésta racionalmente mediante la comprensión de las
llaba en Epicuro. leyes naturales y la organización de la producción
La dificultad que presenta la lectura de la in- de acuerdo con este conocimiento:
acabada Dialéctica de la naturaleza de Engels es “Pero no nos alabemos en exceso por nuestras
que en ella hay una tensión no resuelta que refle- humanas victorias sobre la naturaleza. Por cada
ja su estado inacabado que parece permitir más una de ellas se toma la naturaleza su revancha
de una interpretación: una dialéctica fuerte y una contra nosotros. Cada victoria, es cierto, comien-
dialéctica débil de la naturaleza. Engels escribe a za por traer los resultados que esperábamos. Pero
veces como si la dialéctica fuese una propiedad en segundo y en tercer lugar tiene efectos muy
ontológica de la propia naturaleza; en otras oca- diferentes, imprevisibles, que con harta frecuencia
siones parece inclinarse por el postulado crítico, anulan el beneficio de los resultados. Las gentes
más defendible, de que la dialéctica en este cam- que en Mesopotamia, Grecia, Asia Menor, y otros
po es un dispositivo heurístico necesario para el lugares, destruyeron los bosques para obtener
razonamiento humano respecto a la naturaleza. tierras de cultivo, nunca soñaron que al eliminar,
Fue ese naturalismo complejo, dialéctico, en el junto con los bosques, los centros colectores y
que se veía a la naturaleza como “la prueba de reservorios de humedad, estaban sentando las
la dialéctica”, el que explica la brillante colección bases para el desolado estado actual de esos paí-
de ideas ecológicas que impregna el pensamien- ses. Cuando los italianos de los Alpes utilizaron
to tardío de Engels. La revolución darwiniana y los bosques de pinos de las laderas meridionales,
el descubrimiento de la prehistoria, argüía, han cuidados con tanto esmero en las laderas septen-
hecho posible, por vez primera, un análisis de la trionales, no tenían ni idea de que, al hacerlo, es-
“prehistoria de la mente humana... que a través taban arrancando las raíces de la industria láctea
de diversas etapas de la evolución, desde el proto- de la región. Y aún menos sospechaban de que
plasma de los organismos inferiores, simple y ca- ese modo estaban privando de agua, durante la
rente de estructura, pero sensible a los estímulos, mayor parte del año, a sus manantiales de mon-
continuaba ascendiendo hasta el pensante cere- taña, y haciendo posible que sus torrentes inun-
bro humano. Sin esta prehistoria … la existencia daran con mayor furia los llanos en la estación de
del cerebro humano pensante sigue siendo un las lluvias...Se nos recuerda así a cada paso que
misterio” (Engels, Feuerbach...). La comprensión en modo alguno dominamos la naturaleza como
de la evolución de los seres humanos a partir de domina un conquistador a un pueblo extraño, con
sus antecesores primates podía explicarse como nuestra carne, sangre y cerebro pertenecemos a
consecuencia del trabajo, es decir, de las condi- la naturaleza, existimos en medio de ella, y toda
ciones de la subsistencia humana, y de la transfor- nuestra supremacía consiste en hecho de que
mación mediante la fabricación de herramientas, tenemos la ventaja, respecto a todas las demás
simplemente porque era en este nivel donde los criaturas, de ser capaces de aprender sus leyes y
seres humanos interactuaban con la naturaleza aplicarlas correctamente. (Engels).

31
EL ANÁLISIS QUE HACE MARX DE LA necesario trato consciente y racional de la tierra
SOSTENIBILIDAD como propiedad comunal permanente.
“Mirada desde una formación socioeconómi-
Para presentar el enfoque de Marx entorno a la ca superior, la propiedad privada de la tierra en
sostenibilidad ecológica es preciso presentar dos manos de determinados individuos parecerá tan
nociones, metabolismo y fractura metabólica, que absurda como la propiedad privada que un hom-
se trataran con mayor amplitud en capítulos pos- bre posea de otros hombres. Ni siquiera una so-
teriores de este trabajo. Para Marx el metabolis- ciedad o nación entera, ni el conjunto de todas
mo, constituye la base sobre la que sustenta la las sociedades que existen simultáneamente son
compleja red de interacciones necesarias para la propietarias de la tierra. Son simplemente sus po-
vida, y sobre la que se hace posible el crecimiento. sesores, sus beneficiarios, y tienen que legarla en
Marx utilizó el concepto de “fractura” abierta, en un estado mejorado a las generaciones que les su-
la relación metabólica entre los seres humanos y ceden, como boni patres familias (buenos padres
la tierra, para denotar el extrañamiento material de familia).” (K. Marx, El Capital)
de los seres humanos dentro de la sociedad capi- Estas reflexiones le servirían a Marx para defi-
talista en relación con las condiciones sociales que nir de forma precisa cual era la ley de la acumula-
constituyen la base de su existencia. ción que operaba en la evolución del capitalismo
Insistir en que la sociedad capitalista a gran es- . La tendencia de la sociedad de clases capitalista
cala había creado esta fractura metabólica entre levantada sobre la explotación del proletariado, a
los seres humanos y el suelo era considerar que se polarizarse de tal manera que cada vez se concen-
habían violado las condiciones de sostenibilidad tra más y más riqueza en menos manos mientras
impuestas por la naturaleza. Para Marx, la fractura que la gran masa de la población, a la que mantie-
metabólica relacionada en el nivel social con la di- ne oprimida la constante reproducción de un ejér-
visión antagónica entre ciudad y campo se ponía cito industrial de reserva de parados, se encuentra
también de manifiesto a un nivel más global: colo- en una situación de empobrecimiento relativo y
nias enteras veían el robo de sus tierras, sus recur- de degradación.
sos y su suelo en apoyo de la industrialización de La condición previa del capitalismo es la sepa-
los países colonizadores. Así pues puede verse en ración de la masa de población del suelo, lo que
Marx una sensibilidad evidente respecto a la cues- hace posible el propio desarrollo histórico del ca-
tión de la sostenibilidad ecológica si tenemos en pital. La transformación del capitalismo, la aboli-
cuenta el énfasis que ponía éste en la necesidad ción del trabajo asalariado, y la creación de una
de conservar la tierra por el bien de la “cadena de sociedad de trabajadores asociados necesitaba la
las generaciones humanas” y por consiguiente el abolición de esta alienación de los seres humanos

32
con respecto a la tierra. Para Marx y Engels (según los perjuicios que la acción humana podía provo-
Bertell Ollmon) esta concepción parecía implicar car sobre la naturaleza. El segundo tema incluye
el desplazamiento de algunas industrias al campo, la crítica a Marx por desconocer el papel de la na-
así como la ampliación en gran medida de los es- turaleza en la teoría del valor-trabajo.
pacios libres dentro de las ciudades para destinar- Al respecto, es importante destacar, tal y como
los a parques , zonas boscosas y jardines. demuestra El trabajo de William Leis, The Domi-
La revolución contra el capitalismo requería, nation of Nature que expresiones como “control
en consecuencia, no sólo terminar con sus espe- de la naturaleza” o “dominio sobre la naturaleza”
cíficas relaciones de explotación del trabajo, sino eran corrientes en los pensadores del siglo XIX.
también, a través de la regulación racional de las Más, al contrario de un dominio unilateral sobre
relaciones metabólicas entre los seres humanos y la naturaleza, tanto Marx como Engels, tal y como
la naturaleza por medio de la ciencia y la industria ya se ha presentado en los apartados preceden-
modernas, trascender la alienación con respecto tes de este artículo, criticaron al capitalismo por
a la tierra: el último fundamento/condición previa su soberbia frente a ella; ya en Los manuscritos
del capitalismo. económico filosóficos (1844), Marx reclamaba la
El interés sobre cómo se podría desarrollar el necesidad de una reconciliación en una formación
camino hacia una sociedad comunista y su avance económica futura.
desde realidades no industriales basadas en una Como ya se ha indicado anteriormente, el ob-
fuerte presencia de la agricultura se volvió cada jeto de estudio fundamental de la obra de Marx y
vez más importante para Marx hacia el final de Engels, fue el análisis del sistema capitalista y sus
su vida, cuando, como consecuencia de sus in- efectos en la clase obrera. Su método, no obstan-
vestigaciones sobre el potencial revolucionario de te, les permitió ver más allá del objeto de estudio,
la comuna rusa, desarrolló el argumento de que apuntando a los impactos concomitantes de la
sería posible constituir un sistema agrícola “orga- producción capitalista sobre la naturaleza. Engels
nizado a una vasta escala y basado en el trabajo fue explícito en su Antidühring, cuando comparó
cooperativo mediante el uso de modernos siste- el uso capitalista de la ciencia con el aprendiz de
mas agronómicos”. brujo, que desencadenan fuerzas de la naturaleza
En suma, tal y como señala P. Burkett (2008), pero es incapaz de controlarlas.
lo que Marx plantea es precisamente una demos- La magnitud de la crisis ambiental actual no
tración de que el capitalismo tiene su propio meta- podía haber sido prevista por Marx, y no lo fue.
bolismo específico con la naturaleza, marcado por Pero tampoco puede achacarsele un desinterés
una profunda separación anti-ecológica de los tra- por el mundo natural. Todos sus planteamientos
bajadores de sus condiciones de producción, y sus parten de una filosofía de unificación del ser hu-
formas correspondientes de intercambio de mer- mano con la naturaleza. Al decir de Marx:
cado y de valoración monetaria. Desde esta pers- “La naturaleza es el cuerpo inorgánico del
pectiva, cualquier solución para las crisis ecológicas hombre, es decir, la naturaleza en cuanto no es
contemporáneas debe ser explícitamente anticapi- el mismo cuerpo humano. Que el hombre vive de
talista, esto es, basada en la socialización demo- la naturaleza quiere decir que la naturaleza es su
crática de la naturaleza y de otras condiciones de cuerpo, con el que debe mantenerse en un pro-
producción por los trabajadores y comunidades. ceso constante, para no morir. La afirmación de
que la vida física y espiritual del hombre se halla
REPLICA A LAS CRÍTICAS EFECTUADAS POR entroncada con la naturaleza no tiene más sen-
DISTINTOS AUTORES SOBRE LA FALTA DE tido que el de la naturaleza se halla entroncada
SENSIBILIDAD ECOLÓGICA DE MARX Y ENGELS consigo misma, y que el hombre es parte de la
naturaleza” (Marx, 1966, p.67)
Las críticas al marxismo desde una perspectiva El problema que presentan “las críticas de los
ecológica son muchas y muy variadas. No obstan- críticos” al supuesto anti-ecologismo de Marx es
te, tal y como señala Bellamy Foster (2008), estas que no reconocen la fundamental naturaleza de
pueden ser agrupadas en dos grandes temas: el la interacción de los seres humanos y su medio. Se
de las fuerzas productivas y el del valor. Bajo el pri- reduce la cuestión ecológica a una cuestión de va-
mero, se inclinarían las críticas dirigidas a mostrar lores, mientras que se pasa totalmente por alto el
que Marx consideraba el desarrollo de las fuerzas tema mucho más difícil de la comprensión de las
productivas como beneficio de por sí, que repa- relaciones materiales en evolución (lo que Marx
raba en la naturaleza tan solo como un objeto a denominaría “relaciones metabólicas”) entre los
ser dominado, y que al utilizar los conceptos de seres humanos y la naturaleza. Desde un punto
producción o productividad, no tomaba en cuenta de vista coherentemente materialista la cuestión

33
no reside en el antropocentrismo en contraposi- rigor, era la contradicción entre el valor de uso y
ción al ecocentrismo, sino que es, antes bien, una el valor de cambio generada por el capitalismo, la
cuestión de coevolución. que Marx consideraba una de las mayores contra-
dicciones de toda la dialéctica del capital.
CRÍTICA BASADA EN QUE MARX NO VALORABA La naturaleza que contribuía a la producción
(EL VALOR) DE LOS BIENES NATURALES de valores de uso, era tan fuente de riqueza como
el trabajo, aun cuando su contribución a la riqueza
Marx estaba de acuerdo con la economía liberal fuese omitida por el sistema. Marx insiste en que
clásica en que bajo la ley del valor del capitalismo, el trabajo no es la única fuente de riqueza mate-
no se concedía a la naturaleza ningún valor. Pero rial (de los valores de uso que produce), como dice
para Marx esto no hacía más que indicar la muy William Petty, el trabajo es el padre de la riqueza
limitada y estrecha concepción de la riqueza aso- natural, la tierra es la madre.
ciada con las relaciones capitalistas entre las mer-
cancías y un sistema constituido alrededor del valor CRITICA BASADA EN EL OPTIMISMO MATERIAL
de cambio. En la sociedad capitalista es donde las DE MARX EN LA SOCIEDAD COMUNISTA
mediaciones se vuelven más intrincadas, donde el
valor actúa como mediador de las relaciones entre Contra esta visión, Marx insistía una y otra vez en
los humanos, y del acceso al resto de la naturale- que el capitalismo se veía acosado por un proble-
za, biótica y abiótica. Pero este cúmulo de media- ma crónico de producción en la agricultura, un
ciones, nunca oculta en el pensamiento marxiano problema que se remontaba en última instancia
el hecho de que la naturaleza constituye la base al modo insostenible en que estaba organizada la
de toda actividad humana. La auténtica riqueza producción. La agricultura en general, dice Marx,
argüía, estaba constituida por los valores de uso, “cuando progresa espontáneamente y no se la
la característica de la producción en general que controla de manera consciente...deja desiertos
trascendía su forma específicamente capitalista. En detrás de sí: Persia, Mesopotamia, etc.

34
No hay ninguna indicación en la obra de Marx Latina, en especial a aquella que utiliza, en forma
que la transición al (comunismo) socialismo su- prioritaria, la tracción humana y animal, segura-
pondría automáticamente una relación sostenible mente obtendremos saldos positivos, y mucho
con la tierra. Antes bien recalcaba la necesidad mayores que los que ofrecía la misma contabilidad
de planificación en este terreno, empezando por aplicada a los modernos sistemas agrícolas occi-
la adopción de medidas destinadas a eliminar la dentales. Pero, en la realidad capitalista que vivi-
antagónica relación entre la ciudad y el campo. mos ¿Quien se enriquece y quién se empobrece?
Entre estas medidas se incluía la dispersión de la Obviamente, el proceso de diferenciación social
población, la integración de la industria y la agri- no pasa por la contabilidad energética, y sí por la
cultura, el restablecimiento y mejora del suelo me- de valores de mercado. De manera que mientras
diante el reciclaje de sus nutrientes. Marx se preocupaba por establecer cuál era el real
El capitalismo, observa Marx “crea las condicio- funcionamiento económico de la sociedad capita-
nes materiales para una síntesis nueva y superior, lista, cuáles eran las causas de la diferenciación so-
una unión de la agricultura y la industria sobre la cial, los mecanismos de extracción del excedente
base de formas que se han desarrollado durante el y la formación de las modernas clases sociales, las
período de su aislamiento antagónico”. Pero para preocupaciones de los “economistas ecológicos”
conseguir esa “síntesis superior”, argumenta, sería como M. Alier, podían, en el mejor de los casos,
necesario que los productores asociados de la nue- demostrar que la producción agrícola era energé-
va sociedad “gobernasen, de un modo racional, el ticamente más productiva que la industria, o que
metabolismo humano con la naturaleza”. el equivalente energético al salario que el obrero
recibía era menor que el contenido energético del
CRÍTICA DE JUAN MARTÍNEZ ALIER1 producto de su trabajo.

Sobre la carta de Engels a Marx valorando el tra- EL MARXISMO Y LA ECOLOGÍA DESPUÉS DE
bajo de Podolinsky, tres meses antes de la muerte MARX Y ENGELS
de Marx, M. Alier concluye que Marx rechazó las
implicaciones económicas de la ley de la entropía La historia de lo que ocurrió con la ecología de
cerrando las puertas a una posible ley del valor Marx en las décadas que siguieron inmediatamen-
energética. te a su muerte es muy compleja, ya que compren-
Al respecto, Engels creía que los obstácu- de la etapa más controvertida en el desarrollo de
los para calcular con exactitud las transferencias la teoría marxista: el intento que hiciera Engels de
energéticas que intervenían en las transacciones desarrollar una “dialéctica de la naturaleza”, se-
económicas eran tan enormes que carecían de guido del desarrollo del “materialismo dialéctico”
sentido práctico. Esto estaba lejos de constituir un en sus diversas fases postengelsiana, y que aca-
rechazo a la ley de la entropía (segunda ley de la bó metamorfoseándose en la ideología soviética
termodinámica). (y en su gemela dialéctica occidental, en cuanto
Tal y como señala Guillermo Foladori (1996), los al rechazo de toda conexión con la ciencia y la
planteamientos críticos al marxismo de Martínez naturaleza).
Alier no dan en el blanco. Una cosa es considerar la Incluso cuando Engels todavía vivía, la estrecha
necesidad de tener en cuenta la contabilidad ener- relación entre la visión del comunismo que tenía
gética como un elemento más en la planificación Marx y la sostenibilidad ecológica se puso ya de
de la futura sociedad, otra muy distinta es inves-
tigar los mecanismos socioeconómicos a través de
los cuales la sociedad capitalista se organiza. Lo úl- 1. Pensamos que el artículo Economia y naturaleza en
timo y no lo primero, fue el propósito de Marx. Marx: el “asunto podolinsky” como prueba de un divor-
Con la base de la contabilidad energética los cio inexistente, http://www5.uva.es/jec14/comunica/
estudios de Martínez Alier y otros autores señalan A_EEMA/A_EEMA_2.pdf ofrece una muy buena expli-
que la moderna agricultura representa una pérdi- cación del carácter erróneo de la crítica sostenida por
da respecto a algunas formas de producción agrí- Juan Martínez Alier.
cola tradicionales2, porque la moderna agricultura 2. En el libro La ecología y la economía, M. Alier realiza
una comparación de la actividad agrícola en España en
invierte insumos como petróleo, fertilizantes, ma-
1950-51 frente a 1978 obteniendo el resultado que “
quinaria etc. cuya producción consume más ener- mientras en 1950 y 1951 una caloría de energía “mo-
gía de la que luego logra aumentar al poner todo derna” contribuía a “producir” seis calorías de produc-
ello a producir. ción vegetal, esta relación está a finales de los setenta
Aplicando la contabilidad energética a la pro- por debajo de una caloría por caloría...¿Las nuevas tec-
ducción campesina de muchos países de América nologías han aumentado la productividad?

35
manifiesto en las concepciones marxistas utópicas gría, los principados del Danubio y América, están
de William Morris. A Morris le alarmaba la conta- siendo arruinados gradual pero inevitablemente.
minación de las ciudades y el ambiente tóxico en Es cierto que el abono artificial, sobre todo el gua-
el que los obreros industriales se veían obligados a no, sustituye al de hombres y ganado, pero son
trabajar. En Noticias de ninguna parte, La visión de pocos los agricultores que pueden adquirirlo en
W. Morris, tan cercana a la de Marx, nos recuerda cantidades suficientes, debido a su precio y, en
el carácter plenamente revolucionario del análisis todo caso, importar abono desde muchos miles
marxiano, que, desde sus obras más tempranas, de kilómetros de distancia, mientras se desperdi-
tuvo en cuenta la alienación de los seres humanos cia el que se tiene más cerca, es invertir el orden
con relación a la tierra, como condición previa de natural de las cosas.”
la alienación dentro del régimen de acumulación La importante obra de Karl Kaustsky, La cues-
del capital. tión agraria (1899) desarrolló estos temas de ma-
No fue solamente un marxista utópico como nera más sistemática. Incluía una sección sobre
Morris el único que se basó en los componentes “la explotación del campo por la ciudad” en la
ecológicos del pensamiento de Marx (tales como que afirmaba que el flujo neto de valor desde el
la necesidad de trascender las contradicciones en- campo a la ciudad,
tre el valor de uso y el valor de cambio, entre la “representa una pérdida de nutrientes cons-
ciudad y el campo), sino también la linea principal tantemente creciente, en forma de grano, carne,
de la tradición marxista representada por pensa- leche, etc., que el agricultor tiene que vender para
dores tales como Bebel, Kautsky, Lenin, Luxem- pagar los impuestos, los intereses de los présta-
burg y Bujarin. mos y el arrendamiento de la tierra... Aunque ese
Basándose en el análisis de Liebig (y de Marx) flujo no significa una explotación de la agricultura
de la necesidad de restablecer los nutrientes ex- según la ley del valor [del capitalismo], lleva no
traídos del suelo dice Bebel: obstante... a su explotación material, al empobre-
“El abono es para la tierra exactamente lo mis- cimiento de la tierra y sus nutrientes.”
mo que la comida para el hombre, y cada clase de Siguiendo las lineas generales de la argumen-
abono dista tanto de tener el mismo valor para tación de Marx, Kautsky pasó a afirmar que “el
la tierra como cada clase de alimentos de ser de crecimiento de las ciudades y la expansión de la
igual valor nutritivo para el hombre. El suelo debe industria, que agota cada vez más el suelo e impo-
recibir exactamente los mismos ingredientes quí- ne cargas a la agricultura en forma de fertilizan-
micos que las cosechas anteriores han extraído de tes, necesarios para combatir ese agotamiento,
él y, sobre todo, debe recibir los ingredientes quí- no se conforma con conseguir tal resultado. Le
micos que va a necesitar la cosecha siguiente... roba también a la agricultura su fuerza de traba-
los desechos y excrementos animales y humanos jo” mediante la despoblación del campo.
contienen los ingredientes químicos que son los Kautsky se ocupó también del creciente uso de
más apropiados para la reconstrucción del alimen- pesticidas y atribuía el aumento de las plagas al
to humano. Resulta por tanto deseable conseguir exterminio de los pájaros insectívoros debido a la
ese abono en la mayor medida posible. Esta regla extensión de los cultivos, a la sustitución de la se-
es transgredida constantemente en la actualidad, lección natural por la selección artificial en el culti-
esencialmente en las grandes ciudades, que reci- vo de plantas (que tendía a reducir la resistencia a
ben cantidades ingentes de alimentos, pero sólo las enfermedades y a las plagas) y las característi-
devuelven a la tierra una pequeña porción de la cas de las “modernas operaciones de explotación
basura y los excrementos valiosos. La consecuen- a gran escala”. Por tanto “a los costes de los ferti-
cia es que todas las explotaciones agrícolas que se lizantes viene a añadirse los de los pesticidas”.
encuentran a una cierta distancia de las ciudades Preocupaciones parecidas se expresan en la
a las que envían anualmente la mayor parte de obra de Lenin. En La cuestión agraria y los “críti-
sus productos sufren una considerable escasez de cos de Marx” (1901) dice que:
abono; el que obtienen de las personas y del ga- “La posibilidad de substituir los abonos natura-
nado que viven en la explotación es insuficiente les por los artificiales y el hecho de que ya se haya
puesto que sólo consumen una pequeña parte de hecho así (parcialmente) no refutan en absoluto la
las cosechas, con lo que se produce un ruinoso irracionalidad de desperdiciar los fertilizantes y de
sistema de cultivo que empobrece el suelo, hace contaminar de este modo los ríos y el aire de los
disminuir las cosechas y aumenta el precio de los suburbios y de los distritos industriales. Incluso en
alimentos. Todos los países que principalmente la actualidad hay explotaciones agrícolas en las in-
exportan productos del suelo, y que no reciben mediaciones de las grandes ciudades que utilizan
a cambio materiales para abonarlo, Rusia, Hun- los residuos urbanos con enorme beneficio para la

36
agricultura. Pero con este sistema sólo se aprove- adaptadas a sus necesidades”. En vez de ello, los
cha una parte infinitesimal de los residuos”. seres humanos estaban inmersos en una constan-
En mayo de 1917, cuando se encontraba en te lucha activa por adaptarse. “El hombre como
prisión también Rosa Luxemburg demostraba su forma natural, así como la sociedad humana en su
preocupación a este respecto. Le escribió a su conjunto, son productos de la naturaleza, parte de
amiga Sonja Liebknecht que estaba estudiando este gran todo infinito. El ser humano no puede
“ciencias naturales”: escapar nunca de la naturaleza, e incluso cuando
“geografía de las plantas y de los animales. la “controla” esta meramente utilizando las leyes
Fue ayer mismo cuando leí porqué las currucas es- de la naturaleza para sus fines”. Ningún sistema,
tán desapareciendo de Alemania. La explotación incluido el de la sociedad humana, puede existir
forestal cada vez más sistemática, la horticultura en un espacio vacío, está rodeado de un “medio
y la agricultura, están destruyendo, paso a paso, ambiente” del que, en última instancia dependen
todos los lugares en que anidan y crían. “ sus condiciones.
Fue, no obstante Bujarin quien, de entre los De hecho, era necesario considerar que los seres
primeros seguidores de Marx y Engels, iría más humanos, resaltaba Bujarin en la conferencia sobre
lejos en la aplicación del concepto marxiano de la historia de la ciencia que pronunció en Londres
interacción metabólica entre los seres humanos y en 1931, y de nuevo, en 1937, en Arabescos filosó-
la naturaleza. “ El proceso material del metabo- ficos , “viven y trabajan en la biosfera”.
lismo entre sociedad y naturaleza” escribe en El En la década de 1920, la ecología soviética
materialismo histórico, era probablemente la más avanzada del mundo.
“es la relación fundamental entre medio am- Mientras los modelos de ecología occidentales
biente y sistema, entre “condiciones externas” y tendían aún a basarse en modelos reduccionistas,
sociedad humana... el metabolismo entre el hom- lineales, con una orientación teleológica, dirigidos
bre y la naturaleza consiste, como hemos visto, a la sucesión natural, la ecología soviética explora-
en la transferencia de energía material desde la ba el desarrollo de modelos dialécticamente más
naturaleza externa a la sociedad...Así pues, la in- complejos, dinámicos, holísticos, coevolutivos.
terrelación entre sociedad y naturaleza es un pro- Los más grandes ecologistas rusos de las décadas
ceso de reproducción social. En este proceso, la de 1920 y 1930 fueron V.I Vernadsky (1863-1945)
sociedad aplica la energía del trabajo humano y y N.I. Vavilov (1887-1943). Vernadsky alcanzó re-
obtiene una cierta cantidad de energía de la na- nombre internacional por su análisis de la biosfera
turaleza (material de la naturaleza, en palabras y como fundador de la ciencia de la geobioquími-
de Marx). El balance que aquí se establece entre ca. En 1926 publicó La biosfera. Como escribiera
gasto e ingreso energéticos es, evidentemente, el Lynn Margulis et al., en el prólogo a la traducción
elemento decisivo para el crecimiento de la socie- inglesa de esta obra, Vernadsky “fue la primera
dad. Si lo que se obtiene supera la pérdida por el persona en toda la historia que se enfrentó con
trabajo, de ello se derivan claramente importan- las reales implicaciones del hecho de que la tierra
tes consecuencias para la sociedad, consecuencias es una esfera autónoma”.
que varían según la cuantía de ese excedente” Vavilov fue quien, en los años veinte, estable-
Para Bujarin era la tecnología la principal fuer- ció que existían una serie de centros de gran di-
za mediadora en el intercambio metabólico. versidad genética en las plantas – los más ricos
“la productividad del trabajo – dice- da una bancos de plasma germinal, la base de todos los
medida precisa del balance entre sociedad y na- cultivos humanos - situados en los países subde-
turaleza”. Un incremento en la productividad so- sarrollados, “en regiones montañosas tropicales y
cial resultante de esta relación se consideraba un subtropicales”. Para Vavilov, que adoptó una pers-
proceso progresivo y, a la inversa una disminución pectiva dialéctica, coevolucionista, estos centros
de la productividad social debido a una relación de diversidad genética vegetal eran el producto
metabólica mal adaptada -y aquí citaba Bujarin de la cultura humana”.
“el agotamiento del suelo” como posible causa Otros científicos soviéticos, relacionados con
de tal disminución – significaba que la relación Bujarin, compartían el punto de vista de éste res-
era regresiva. Todo “el proceso de la producción pecto a las raíces ecológicas de la sociedad huma-
social – insiste- es una adaptación de la sociedad na. En un libro titulado El marxismo y el pensa-
humana a la naturaleza exterior”. En consecuen- miento moderno, V.L. Komrov citaba ampliamente
cia, “nada podría ser más incorrecto que la consi- el largo pasaje que Engels dedica a las “ilusiones
deración de la naturaleza desde el punto de vista de la conquista de la naturaleza” por los seres hu-
teleológico: el hombre, señor de la creación, con manos, y observaba que “el propietario privado o
la naturaleza creada para su uso y todas las cosas patrón, por necesario que pueda ser hacer que los

37
cambios que se introducen en el mundo cumplan ples maneras. Gramsci se oponía a toda tenden-
con las leyes de la naturaleza, no puede hacerlo cia a “convertir la ciencia en la base de la vida”
ya que su finalidad es el beneficio y nada más que y descuidar el hecho de que “la ciencia es una
el beneficio. Al crear crisis tras crisis en la industria superestructura”. Gramsci, al igual que Lukács,
asola la riqueza natural en la agricultura, dejando no percibió las virtudes que, del mismo modo
tras de sí un suelo estéril, y rocas desnudas y lade- que los defectos, son evidentes en el análisis de
ras pedregosas en las zonas montañosas”. Bujarin, virtudes que derivan del intento de rela-
En sus escritos, y en sus pronunciamientos po- cionar la concepción materialista de la naturaleza.
líticos, insistía Lenin en que el trabajo humano no Aún cuando en el análisis de Bujarin se introdu-
podía sustituir sin más las fuerzas de la naturale- jo subrepticiamente un cierto mecanicismo, que
za, y en que era esencial la “explotación racional consideró el “equilibrio” como una de sus carac-
del medio ambiente”, o la gestión científica de los terísticas definitorias, la comprensión a menudo
recursos naturales de acuerdo con los principios profunda, de las relaciones ecológicas, incluida
de la conservación. En su calidad de líder del joven una perspectiva coevolutiva, era un aspecto cru-
Estado soviético argumentó en favor de la “pre- cial de la síntesis bujariana, que se perdió en la
servación de los monumentos de la naturaleza”. tradición marxista occidental.
Lenin estableció en 1920, en respuesta a las La escuela de Fráncfort, que siguió a este res-
peticiones de Vernadsky y E.A. Fresmam, en el pecto el ejemplo de Lukács, desarrolló una crítica
sur de los Urales, la primera reserva natural de “ecológica” que era casi por completo culturalista
la Unión Soviética, y la primera del mundo que en su forma, carecía de todo conocimiento de la
un gobierno dedicara exclusivamente al estudio ciencia ecológica (y de todo contenido ecológico)
científico de la naturaleza. Así, bajo la protección y, en términos generales, atribuía la alienación de
de Lenin, el movimiento conservacionista soviéti- los seres humanos respecto a la naturaleza a la
co prosperó en la década de 1920, especialmente ciencia y a la ilustración, análisis que procede más
durante el período de la Nueva Política Económica de raíces románticas y de la crítica de Weber de
(1921-1928). la racionalización y del “desencantamiento” del
mundo que de Marx. Desde esta perspectiva la
LA DIALÉCTICA DE CAUDWELL alienación se comprendía unilateralmente como
alienación de la idea de la naturaleza. Sin embar-
El marxismo occidental, como tradición diferen- go, lo que le faltaba era el análisis de la alienación
ciada que surgió en los años veinte, se caracterizó real, material, respecto a la naturaleza: por ejem-
por una guerra implacable contra el positivismo plo, la teoría de la fractura metabólica de Marx.
de las ciencias sociales, lo que desgraciadamente El muy influyente libro de Alfred Schmidt El
conllevó un elevado coste, debido a la tendencia concepto de la naturaleza en Marx (1962) am-
de crear una fisura entre la naturaleza y la so- plia esta perspectiva unilateral de Lukács y de la
ciedad, con el consiguiente abandono de todos escuela de Fráncfort. La condición fundamental
aquellos aspectos de la existencia relacionados que impregna el análisis de Schmidt reside en su
con la ecología y con la coevolución de los seres repetida afirmación de que el materialismo y la
humanos y la naturaleza. En consecuencia tanto dialéctica son “incompatibles”. En consecuencia
Lukács como Gramsci criticaron ásperamente el apenas se hace mención en su libro de la fractura
Materialismo histórico de Bujarin. Para Lukács, el metabólica en el ciclo de los nutrientes del suelo,
punto débil de Bujarin era su “preocupación por o en la crítica de Marx-Liebig de la agricultura ca-
las ciencias naturales”, lo que dio origen a una pitalista, a pesar del hecho de que fue este el con-
“falsa metodología” que llevó, como había lleva- texto material en el que se desarrolló el concepto
do a Engels anteriormente, a “intentar convertir marxiano de intercambio metabólico. Al no haber
la dialéctica en ciencia”. Al aplicar la dialéctica a percibido el concepto de Marx de metabolismo en
la naturaleza, Bujarin había permitido que el po- los términos en los que Marx lo aplicó realmente,
sitivismo se introdujera subrepticiamente en el es- es decir, en su aplicación a los problemas reales
tudio de la sociedad. de la agricultura capitalista, y al pasar por alto, en
El materialismo histórico de Bujarin y su poste- consecuencia la dialéctica materialista marxiana
rior introducción a La ciencia en la encrucijada (la (la base real coevolutiva de su pensamiento), Sch-
ponencia que presentó en la Conferencia Inter- midt acaba sacando la conclusión de que Marx,
nacional de Historia de la Ciencia y la Tecnología, simplemente, fue víctima al final de su materia-
celebrada en Londres en 1931) fueron objeto de lismo, e incurrió por tanto en una visión “prome-
la crítica de Gramsci en sus Cuadernos de la cár- teica” que hacía hincapié en la dominación de la
cel, de la que le hizo su principal blanco en múlti- naturaleza.

38
La única figura dentro del marxismo occidental que es común a la economía, la ciencia y el arte
de la década de 1930 que, como ahora sabemos, “. El elemento fundamental del pensamiento de
consiguió trascender estas contradicciones en Caudwell era más bien la mutua determinación
gran parte –aunque sólo fuera durante un bre- (o condicionamiento) de sujeto y objeto, dentro
ve y glorioso momento– fue Christopher St. John de lo que hoy podría denominarse un punto de
Spring (mejor conocido por su seudónimo literario vista “crítico-realista” que hiciera hincapié en la
de Christopher Caudwell). Pero Caudwell murió a dialéctica como surgimiento. Lo que adoptaba en
los veintinueve años de edad, antes de que Heren- concreto la forma de constante insistencia en el
cia y desarrollo, su obra con una orientación más carácter coevolutivo de la relación entre los seres
coevolutiva se publicara, el 12 de febrero de 1937, humanos y la naturaleza. Para Caudwell, el triun-
en la guerra civil española, mientras cubría con fo del materialismo de Marx, que era de carácter
su ametralladora la retirada de sus compañeros activo y dialéctico, sobre las anteriores formas de
del Batallón Británico de las Brigadas internacio- materialismo, mecanicistas, reduccionistas y con-
nales. Resultan impresionantes las consecuciones templativas, podía explicarse en parte como resul-
intelectuales de Caudwell en un breve periodo de tado de la mayor coherencia materialista y dialéc-
tiempo, los años 1935 y 1936, en el que escribió tica dentro de la propia ciencia que surgió con el
sus principales obras, que abaarcaban un amplio desarrollo de las teorías evolucionistas.
espectro del panorama de la cultura y la ciencia. Caudwell argumenta convincentemente que
La mejor expresión de su punto de vista general las mismas rupturas de la dialéctica que caracte-
se encuentra en la famosa afirmación contenida rizaban el enfoque burgués de la economía ca-
en el prólogo de Estudios y nuevos estudios: “O racterizaban asimismo la concepción de la biolo-
bien el demonio anda entre nosotros con gran po- gía (y de la ecología), y parte del mismo tipo de
der, o existe una explicación causal para un mal crítica general que se aplicaba. A saber: “(1) No

39
es posible separar al organismo del medio, como científicos izquierdistas, entre los que se contaban
si fueran opuestos, distintos entre sí. La vida es J.D Bernal, J.B.S Haldane y Joseph Needham. Para
la relación entre los polos opuestos que se han Bernal y Needham, las exposiciones que hicieran
separado a partir de la realidad pero que perma- los miembros de la delegación soviética, entre los
necen en relación a partir de la red del devenir”. que se contaban Bujarin, Vavilov y Boris Hessen
(2)” La evolución de la vida no pueden determi- en la Segunda Conferencia Internacional de His-
narla únicamente las voluntades de la materia toria de la Ciencia y la Tecnología, celebrada en
viva, ni únicamente los obstáculos de la materia Londres en 1931, tuvieron una importancia cru-
no viva.”. (3) “Las leyes del medio, en la medida cial en la formación de sus opiniones. Bernal se
en que constriñen el funcionamiento de la vida, hizo famoso principalmente por sus historias de
no se dan en éste, sino que se dan en la relación la ciencia y en especial por su famosa Science in
entre medio y vida”. (4) “El desarrollo de la vida History en cuatro tomos. En esta obra adoptó una
está determinado por las tendencias de ésta. Pero decidida perspectiva materialista.
la historia no realiza la voluntad de los individuos; Joseph Needham (bioquímico de Cambridge),
tan sólo está determinada por ellos, y a su vez los sostuvo que “Marx y Engels tenían el suficiente
determina.(5) “la relación dentro de una especie, valor para afirmar que esta [la dialéctica] ocurre
o entre una especie y otra, no es siempre hostil, en la propia naturaleza en evolución”. Lo que es
en el sentido de que los individuos luchen por la más: “el hecho indubitable que ocurre en nuestro
posesión individual de unos alimentos escasos. La pensamiento sobre la naturaleza se debe a que
provisión de alimentos es en sí misma consecuen- nosotros y nuestro pensamiento formamos parte
cia de las relaciones existentes entre la vida y la de la naturaleza”.
naturaleza. Más importante que Bernal o Needham fue
Esta perspectiva materialista compleja, dialéc- Haldane, una destacada figura en el desarrollo de
tica, coevolutiva, captaba la esencia de una visión la síntesis neodarwiniana en la biología. En 1929
del mundo ecológica. Como dijera E.P. Thompson (un año después de su viaje a la URSS), Haldane,
cuatro décadas después de la muerte de Caudwe- trabajando en líneas paralelas a las del científico
ll, éste había conseguido trascender el positivismo soviético A.I. Oparin, fue el codescubridor de la
a la vez que evitaba pagar el “elevado precio” primera explicación auténticamente materialista
que, después de la década de 1920, se asociaba del surgimiento de los organismos vivos a partir
con el marxismo occidental. del mundo inorgánico, que actualmente se cono-
Sin embargo a pesar de la práctica desapa- ce con el nombre de la hipótesis Oparin-Haldane
rición del debate ecológico dentro de la teoría y que el análisis de la biosfera de Vernadsky hizo
social marxista, desde la década de 1930 hasta en parte posible.
1970, no todo se perdió. Interpretaciones ecoló- El propio Haldane era un ferviente partidario
gicas impregnaban la tradición cultural-naturalista del naturalismo dialéctico de Engels, y escribió un
británica, representada por Raymond Williams y “prólogo” a la Dialéctica de la naturaleza. Según
E. P. Thompson. Este último, sobre todo, estaba Haldane, “ si se hubiera estado más familiarizado
fuertemente influido por el socialismo ecológico con el método de Engels, las transformaciones de
de William Morris, así como por el materialismo nuestras ideas sobre la física que se han produci-
de Caudwell. Algunas escuelas de economía po- do en el curso de los treinta últimos años habrían
lítica marxiana, en especial la formada en torno a sido mucho más suaves. Si sus observaciones
la revista Monthly Review, que (a diferencia de la sobre el darwinismo hubieran sido conocidas de
mayor parte de la tradición “marxista occidental”) modo general, por mi parte me habría ahorrado
conservaron una fuerte orientación materialista, un cierto grado de confusión en mi proceso de
mantuvieron un cierto reconocimiento de los te- pensamiento.”
mas ecológicos. Aún cuando ha habido toda clase de disconti-
Mayor importancia tenía el hecho de que en nuidades, esta tradición de la investigación mate-
occidente existiera una refundación del pensa- rialista y dialéctica por parte de investigadores con
miento ecológico marxista dentro de la misma influencia marxista ha proseguido en las ciencias
ciencia (en especial en la biología), en la que exis- de la vida, y adquirió incluso nuevo impulso entre
tía un profundo compromiso por el materialismo los años setenta y noventa del siglo pasado, en la
y con la dialéctica entre destacados científicos obra de importantes figuras como Richard Lewon-
influidos por el marxismo, que en algunos casos tin, Stephen Jay Gould y Richard Levins (todos ellos
constituía las bases filosóficas fundamentales profesores de Harvard). El materialismo de estos
para sus descubrimientos científicos. En Inglaterra pensadores se deriva tanto o más de Darwin que
surgió en los años treinta una fuerte tradición de de Marx. Pero la deuda para con Marx es clara.

40
Un intento general de bosquejar un nuevo ma- Yrjö Haila y Richard Levins unieron este punto de
terialismo dialéctico lo desarrolló la obra ya clásica vista con un análisis de gran alcance de los proble-
de Levins y Lewontin El biólogo dialéctico (1985). mas de la ecología, que incluía la “historia social
La característica distintiva de esta obra, dedicada de la naturaleza” vista desde un punto de vista
a Friedrich Engels (“que se equivocó muchas veces marxista. Obras de este tipo hacen hincapié en la
pero acertó en lo importante”) es su perspectiva importancia de la relación humana sostenible con
compleja, no teleológica, coevolutiva. “Un com- la naturaleza, no dentro de un marco estático,
promiso con la visión del mundo evolucionista - sino dentro de una más amplia perspectiva que
dicen Levins y Lewontin- es un compromiso con intenta centrarse en el proceso de cambio inhe-
una creencia en la inestabilidad y el constante mo- rente tanto a la naturaleza como a la sociedad, así
vimiento de los sistemas en el pasado, el presente como a su interacción.
y el futuro; se supone que ese movimiento es su Stephen Jay Gould reflexiona continuamente
característica esencial”. En el núcleo del análi- en sus escritos sobre los principios del materia-
sis de Levins y Lewontin (como en el de Engels y lismo y del razonamiento dialéctico que inspiran
Caudwell, pero sobre una base científica más só- su propia comprensión de la ciencia y de su desa-
lida) está la noción de “el organismo como sujeto rrollo. Su obra se basa principalmente en Darwin,
y objeto de la evolución” . Esto significa que los pero ocasionalmente recurre también a Engels, e
organismos no se limitan a adaptarse a su medio incluso a Marx. El resultado es un dinámico tra-
sino que lo cambian. Este punto de vista esencial- tamiento materialista y dialéctico de la naturale-
mente dialéctico se utiliza luego para llevar a cabo za y de la sociedad humana como un proceso de
la crítica del reduccionismo ecológico, que predo- la historia natural, que se pone de manifiesto en
mina en gran parte de la ciencia ecológica, a sa- todo cuanto escribe, con independencia de cuál
ber: la visión tradicional de la ecología clementista sea el tema.
de que los ecosistemas presentan propiedades de Desgraciadamente, el reciente resurgimiento
diversidad, estabilidad y complejidad crecientes del pensamiento ecológico marxista, que se ha
que atraviesan estadios sucesivos, como si fueran centrado principalmente en la economía políti-
efectivamente “superorganismos”. Para Lewins y ca de las relaciones ecológicas, ha tomado hasta
Lewontin por el contrario, todos estos análisis son ahora escasamente noticia del materialismo más
“idealistas” y no dialécticos. En La humanidad y profundo (más profundo en su punto de vista fi-
la naturaleza: ecología, ciencia y sociedad (1992), losófico tanto como científico) y del materialismo

41
ecológico más desarrollado, que con frecuencia A este respecto se hace necesaria una teoría
se ha mantenido entre los materialistas radicales de la ecología como proceso de cambio que in-
dentro del ámbito de la ciencia. A pesar de los cluya la contingencia y la coevolución, si es que
grandes avances producidos en el pensamiento queremos no sólo entender el mundo, sino cam-
ecológico dentro de la política económica mar- biarlo de acuerdo con las necesidades de la liber-
xista y del redescubrimiento de gran parte de la tad humana y de la sostenibilidad ecológica. “Lo
argumentación de Marx, el tema de la relación de que importa no es si modificamos a la naturaleza
la concepción materialista de la naturaleza con la o no, Dicen Haila y Levins – sino como y con que
concepción materialista de la historia (es decir, de finalidad lo hacemos.” Lo que importa es si ha
la alienación del trabajo con la alienación con res- de dominarse la naturaleza unilateralmente para
pecto de la naturaleza) apenas se ha ampliado en fines humanos estrechos, o si, en una sociedad de
estos debates. La barrera establecida por la crítica productores asociados, la alienación de los seres
filosófica dominante de la “dialéctica de la na- humanos en relación con la naturaleza y entre sí
turaleza” sigue siendo hegemónica dentro de la deja de ser la condición previa de toda existencia
propia teoría social marxista; hasta tal punto que humana, o se reconoce lo que en rigor es: el ex-
toda indagación creativa en esta dirección parece trañamiento respecto a todo lo que es humano.
quedar bloqueada desde el comienzo. Una ex-
cepción a este respecto la constituyen la obra de
ecofeministas socialistas, tales como Ariel Salleh y BIBLIOGRAFÍA
Mary Mellor, con sus nociones de la “naturaleza
encarnada”. Con harta frecuencia, los socialistas BELLAMY FOSTER, JOHN, La ecología de Marx. El
ambientalistas se centran simplemente en la eco- viejo Topo, 2000.
nomía capitalista, y consideran los problemas eco- BURKETT, P, La comprensión de los problemas am-
lógicos unilateralmente, desde el punto de vista bientales actuales vistos con el enfoque marxista.
de sus efectos sobre la economía capitalista, en Nueva Época, año 21, núm 56, enero- abril 2008.
vez de centrarse en el problema mayor del “desti- FOLADORI, G, La cuestión ambiental en Marx, Re-
no de la tierra” y sus especies. vista Ecología Política. 1996.

42
5. La Ley del Valor y la Aunque en la época de Marx (hace más de 150
años), los daños del capitalismo al medio natural
ecología en Marx no eran tan evidentes como, por desgracia, en los
últimos 50; en sus textos ya podemos encontrar
esbozos sobre lo que podía pasar, especialmente
en el terreno social, pero también, en el medio-
ambiente, aunque de manera embrionaria.
El Capital fue su obra más sobresaliente. Su
objetivo central no era, ciertamente, la cuestión
ecológica. Tuvo por principal mérito, como el pro-
pio Marx admitió, demostrar el doble carácter del
trabajo (expresado como valor de uso y valor de
cambio) y el análisis de la plusvalía. Ambos aspec-
tos van asociados a la teoría del valor, una teoría
que desde la economía ecológica se ha conside-
rado insuficiente e incluso es vista como un es-
torbo a la hora de entender los daños ecológicos
que conlleva el capitalismo. Nosotros pensamos lo
contrario y lo vamos a argumentar.
Esto no nos hace olvidar que la obra de Marx
quedó inconclusa. Originariamente, El Capital era
parte de un proyecto mucho más ambicioso, que
no se llevó a cabo. Marx había planeado comple-
tarlo con libros sobre la propiedad de la tierra, el
trabajo asalariado, el Estado, el comercio interna-

43
cional y el mercado mundial. Pese a su amplitud, leza de los males de los humanos. Marx, en cam-
el proyecto no incluía, como se puede ver, ningún bio, pone al descubierto los males atribuibles a la
libro sobre la cuestión ecológica. Tampoco le de- organización social.
dicó, como ya hemos dicho, ningún capítulo en
El Capital. Su importancia en este campo, radica, LA CONTRADICCIÓN ENTRE EL VALOR DE USO Y
en todo caso, en dos aspectos. En primer lugar, EL VALOR DE CAMBIO
ayuda a comprender el funcionamiento del siste-
ma capitalista, que es el marco en el que ahora El Capital nació como crítica de la economía políti-
prosperan los problemas ambientales. En segundo ca clásica. Smith y Ricardo, entre otros, vieron que
lugar, como iremos viendo, introduce conceptos el entorno natural ofrece a los humanos variados
cruciales para la construcción de una ecología re- valores de uso que, al suministrarlos gratis, en una
volucionaria. sociedad mercantilizada carecen de valor de cam-
bio. Algo diferente ocurre con los valores de uso
MARX Y EL CONCEPTO NATURALEZA1 que provienen del trabajo. Estos, al convertirse en
mercancías, sí tienen valor de cambio.
Naturaleza es un vocablo polisémico. Marx por lo Marx aceptó este planteamiento como punto
general lo emplea (en su sentido amplio) para re- de arranque al investigar la naturaleza del capita-
ferirse a todo lo que es material. Desde este punto lismo (que es lo que vaticinó en el prólogo de El
de vista, no tiene sentido incluir en la naturaleza a Capital). A partir de esta constatación, desarrolló
una parte de los seres vivos y excluir otra (los hu- su singular teoría del valor2. Pero sostuvo, asimis-
manos, por ejemplo). Ocurre algo distinto cuando mo, que la naturaleza es la fuente originaria de
lo relaciona con el medioambiente. En este se- todos los valores de uso, con o sin valor de cam-
gundo caso, señala las interrelaciones y condicio- bio y que los humanos, a través del proceso de
namientos que hay entre una cosa y su entorno trabajo, nos limitamos a alterar la materia natural,
natural. Es lo que hizo, de forma temprana, en como hace el resto de la naturaleza3. Es en dicha
los manuscritos económicos y filosóficos de 1844, alteración donde germina el valor mercantil.
diferenciando entre “el cuerpo orgánico” de los Al definir este proceso, habló de “metabolis-
humanos y la naturaleza considerada como “su mo”4, lo que no había hecho la economía clásica,
cuerpo inorgánico” del que no se pueden sepa- anticipando así un concepto que ha hecho fortuna
rar. Aunque parezca contradictorio, esta segunda
interpretación la relaciona con la primera, como
dejó claro en aquellos mismos manuscritos al aña-
1. Este apartado no tiene la pretensión de reconstruir
dir que “el hombre es parte de la naturaleza”.
todos los lazos de la obra de Marx que se refieren a la
En el prólogo de El Capital, le da un nuevo naturaleza, ya que ello se trata en otros apartados del
significado, asociándolo al conocimiento (a su informe.
naturaleza) de un sistema social históricamente 2. Uno de los mayores méritos de Marx, fue corregir la
determinado. He aquí porqué afirma que su pro- teoría del valor-trabajo que había formulado la econo-
pósito es descubrir “las leyes naturales [genuinas, mía clásica, para convertirla en una teoría que explica
propias...] de la sociedad capitalista”. Marx, habla de donde viene la ganancia y como se explota a los
allí de las leyes naturales de la producción capi- trabajadores. Esto es muy importante, porque el capita-
talista, contraponiéndolas a las “leyes naturales” lismo es un sistema de explotación, como lo fueron el
feudalismo o la esclavitud, pero que tiene la habilidad
que sostiene el naturalismos clerical y a las que
de esconderlo a través de la compra de fuerza de tra-
atribuye los males que sufrimos los humanos. Un bajo. Sin esta formulación de la teoría de valor no se
ejemplo sería la ley de la población. La visión cle- pueden entender correctamente el dinero, los precios,
rical ve la pobreza como consecuencia lógica de la acumulación y la centralización de capital y, en última
“una ley natural que conlleva la aparición de una instancia, las crisis del capitalismo, o por qué el capita-
población excesiva”. Marx, por su parte, recono- lismo es un sistema históricamente acotado.
ce la existencia de una población obrera sobrante 3. Esta tesis también fue explícitamente formulada en la
(ejército de reserva”) pero busca sus causas en la crítica del programa de Gotha al combatir las ideas de
“ley general de la acumulación de capital”. Otro Lassalle y sus seguidores:”El trabajo no es la fuente de
toda riqueza. La naturaleza es también la fuente de los
ejemplo sería la “ley del desarrollo desigual del
valores de uso (¡que son sin embargo la riqueza real!)
capitalismo” contrapuesta a “las leyes naturales” tanto como el trabajo, que en sí mismo no es sino la
que pretenden justificar la diferencia entre países expresión de una fuerza natural, la fuerza de trabajo
del centro y de la periferia, por la existencia de del hombre”
diferencias “naturales”. Resumiendo: Se podría 4. Stoffwechsel en alemán, es decir, literalmente, “in-
decir que el naturalismo clerical culpa a la natura- tercambio material”.

44
150 años después, tanto en la llamada “economía primer lugar, qué hay detrás de esto que la eco-
ecológica” como en el “marxismo ecológico”. nomía clásica denominó valor de cambio. Resolvió
el dilema al descubrir que, bajo el capitalismo, el
¿QUÉ ES EL METABOLISMO? valor de la mercancía proviene de la energía vital
que los humanos tienen que desprender al operar
Al usar la palabra metabolismo, respecto a la socie- sobre la naturaleza. Observó al mismo tiempo que
dad o respecto a determinado proceso o relación la producción mercantilizada necesita tratar esta
social, se los asemeja a los organismos vivos. Me- energía como una mercancía particular de la que
tabolizando, los seres vivos transformamos materia el capital se apropia y utiliza con el fin de apro-
proveniente del entorno natural en sustancias que piarse de plusvalía.
permiten la reproducción del propio cuerpo y la de La mercancía, por tanto, requiere el trabajo
la especie. No ocurre lo mismo con los objetos sin necesario de dos sumandos: 1, el trabajo (muer-
vida, ya que no metabolizan y por ello, la acción to) previo para producir los medios de producción
metabolizadora del medio los transforma en algo (materiales, máquinas, infraestructuras, ener-
con cualidades diferentes o los descompone. Por gías...) que transfieren su valor a las mercancías
tanto, para Marx, la relación de los humanos y la de producidas y 2 , el trabajo (vivo) para llevar a cabo
la sociedad con el entorno natural no es un mero el proceso puntual de producción y que permite
proceso técnico. Es cuestión de vida o muerte. obtener nueva plusvalía. Es esta suma la que en
Pero Marx, no solamente habla de metabolis- cada caso determina el valor mercantil.
mo al tratar la ecología; lo hace en otros campos. Pero no se trata de un trabajo cualquiera, sino
Ve la transferencia de mercancías de unas manos del trabajo abstracto (indiferenciado) socialmente
a otras como un proceso de metabolismo social, necesario7 en cada momento. Con ello, los proce-
propio del capitalismo. El dinero es considerado sos de producción menos eficientes, para producir
a la vez, como un medio que facilita este meta- una determinada cantidad de valor, necesitan más
bolismo. Las crisis económicas capitalistas son el tiempo que los que son más eficientes y corren el
resultado de una perturbación metabólica. riesgo de desaparecer. El capitalismo se comporta
La noción de perturbación metabólica también así como un sistema competitivo, lo que suele tor-
es utilizada por Marx, al referirse a las consecuen- pedear el entorno natural. La competitividad actúa
cias del productivismo capitalista sobre el entor- como motor de los incrementos de productividad.
no natural y a algunos procesos de desposesión. Hay una curiosa relación entre valor y produc-
Este tipo de perturbaciones no suponen necesa- tividad: Las mejoras en productividad permiten
riamente una crisis económica capitalista, si bien obtener en el mismo tiempo de trabajo un nú-
pueden contribuir a ella. En todo caso, provocan mero mayor de mercancías que antes. Aumenta
crisis ambientales, o sea, crisis en la autorrepro- así la riqueza material (unidades de valor de uso
ducción del planeta, que el capital, para garanti- producidas), pero disminuye el valor unitario de
zar su subsistencia, intenta sortear5 y que, como cada una de ellas (ya que su producción incorpora
veremos, agrava. menos tiempo de trabajo vivo). No ocurre nece-
Marx alertó de este tipo de perturbaciones al sariamente lo mismo con relación a la cuantía de
final de la Sección Tercera, al señalar las virtudes sustancia arrancada al entorno natural, que en
y defectos del desarrollo tecnológico. Insistió en muchos casos sigue siendo la misma por unidad
el capítulo dedicado a la acumulación originaria. producida (y superior si se tiene en cuenta la suma
Pero donde más ahondó fue en el libro 3º, concre- total de unidades). El impacto sobre el entorno
tamente en el capítulo 47, al tratar la intensifica- natural crece de forma desmesurada.
ción de la agricultura6 cuando hubo que alimentar La agricultura no queda al margen de esta
a las ciudades y, por tanto, a la industria. Para al- conducta. Se persiguen unos rendimientos agrí-
canzar este objetivo, se aumentó la presión sobre colas cada vez más altos y para lograrlos se tras-
el suelo, suplantando el ciclo de los nutrientes por toca todo, como ya hemos dicho al hablar de la
una ayuda externa de contenido químico. Este perturbación metabólica.
fue (y es) un proceso creciente incentivado por el
comercio con un radio más grande que el de los
5. Incluso lo convierte en un nuevo ámbito de valori-
límites de un solo país.
zación.
6. Luego de estudiar el trabajo del químico y agrónomo
¿QUÉ ES EL VALOR? alemán Liebig sobre los aspectos negativos de la agri-
cultura moderna.
Con el fin de desvelar las leyes naturales de la pro- 7. Que según Marx, tarde o temprano se acaba impo-
ducción capitalista, Marx quiso desembrollar, en niendo como “ ley natural reguladora”.

45
EL CAPITAL COMO RELACIÓN SOCIAL Y VALOR La nocividad ambiental del capitalismo no nace
EN EXPANSIÓN únicamente de su priorización del lucro. También
tiene que ver con la contradicción entre la pro-
Marx desarrolló una crítica trascendental de la ducción social (división del trabajo) de la riqueza
economía burguesa, a partir del papel del trabajo material y la forma privada de apropiación de esta
vivo como condición necesaria para la lógica del riqueza, dando lugar a la anarquía del sistema.
capital. El capital crece (se valoriza) al explotar tra- Por ello, las consecuencias de una producción
bajo enajenado apropiándose del plus-valor. (que siempre conlleva intervención sobre la na-
Para hacerlo posible fue necesario enajenar a turaleza) que cada capitalista organiza según le
los trabajadores de su medio natural y obligarlos parece, son imprevisibles y pueden tener efectos
así a vender su fuerza de trabajo a los propietarios destructivos e irreparables sobre la producción del
de los medios de producción. El capital es visto así mismo capitalista o sobre la producción de otros,
como una relación social en la que los trabajado- como estamos viendo ahora mismo.
res no tienen control del proceso de trabajo. Esta
situación se reproduce, se expande y se agranda UNA DIFERENCIA INSALVABLE ENTRE LA ECONO-
continuamente, como veremos más adelante. MÍA ECOLÓGICA Y MARXISMO

LA PRIVATIZACIÓN DEL ENTORNO NATURAL La economía ecológica actual no comparte la teo-
ría del valor tal como la formuló Marx. Sugiere
La ley del valor opera como un factor determinan- que para determinar el valor de una mercancía se
te (como una ley natural del sistema). Esto ya nos tome en consideración la entropía que su produc-
viene a aclarar que el capital se especializa en la ción conlleva.
explotación del trabajo social y se asegura, asimis- Según la segunda ley de la entropía8, la energía
mo, que los costes ecológicos que su producción se transforma pasando de una forma más ordena-
conlleva queden excluidos. da a otra anárquica. Nicholas GeorgescuRoegen,
La naturaleza, por tanto, es vista por los capita- tipificó la termodinámica como la física del valor
listas como una aportación gratuita pero impres- económico, de forma que la “ley de la Entropía
cindible, a la que recurren para poder obtener sus constituya la base de la economía de la vida a to-
beneficios. Así, el capital no se hace responsable dos los niveles” (pp. 4748.).9
de los perjuicios ecológicos que genera. En el me- José Iglesias Fernández, hace algunos reflexio-
jor de los casos, los trata como externalidades. nes interesantes sobre esta concepción. Las com-
Como que el capital quiere maximizar el benefi-
cio, abusa de todo lo que puede acaparar y tarde o
8. A principios de la década de 1880, Sergei Podolinsky
temprano lo mercantiliza. Pese a que las sustancias
publicó un análisis energético del trabajo humano don-
naturales que no han sido alteradas por el trabajo, de trató de reconciliar la teoría laboral del valor de Marx
desde la lógica del sistema no toman forma de va- con la primera ley de la termodinámica (conservación
lor, cuando alguien se las apropia, aprovechando de la energía). Desde la economía ecológica, se ha de-
una posición de dominio, puede exigir por ellas un fendido que Marx la ignoró y Engels la minusvaloró - a
precio o una renta. Llegados a este extremo, una pesar de que Podolinsky se puso en contacto con ellos
parte del capital (o los terratenientes, propietarios solicitando sus opiniones. Paul Burkett y John Bellamy
de inmuebles y los estados) hace negocio con ellas. Foster, sostienen que Marx tuvo en cuenta la obra de
Otra parte las paga cuando las necesita, destinán- Podolinsky, pero sólo pudo acceder a un borrador pu-
blicado en francés y esto ocurrió en sus últimos días de
doles una fracción de la plusvalía arrancada a los
vida. Es probable que le enviara algunos comentarios y
obreros. También las pagamos los obreros si las que éste los incorporara en una versión publicada pos-
necesitamos, pero nosotros nos vemos obligados teriormente, lo que se puede deducir con la lectura de
a destinarles nuestro salario o nuestros ahorros (o esta versión. Engels, por su parte, respondió con un cara
tenemos que endeudarnos) como hacemos al ad- a Podolinsky. No rechazó la ley de la entropía en sí. Se
quirir cualquier otro producto mercantilizado. opuso a la extrapolan de esta en la “teoría de la muerte
En el libro 2º de El Capital, se desvela que la térmica del universo” y se atuvo a lo que sostenía la
cantidad total de plusvalía conseguida, depende ciencia natural de su época. Para profundizar en este
de la rapidez con la que rota el capital. Por esto tema verel importante artículo. - Alfonso M. Rodríguez
de Austria: Economía y naturaleza en Marx: el “asunto
hay tanto interés en acortar los ciclos productivos.
Podolisnky” como prueba de un divorcio inexistente.
Al multiplicar el número de ellos, se multiplican los 9. Los principios están esencialmente resumidos del
beneficios, pero se violan los ciclos de la naturaleza libro de Nicholas GeorgescuRoegen. La Ley de la En-
llegándose incluso a mantener la producción para tropía y el proceso económico. Fundación Argentaria
explotar trabajo vivo durante las 24 horas del día. 1996. pp47/48.

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partimos y pese a su extensión las reproducimos capitalismo. La mercancía sólo cobra valor en cuan-
a continuación: to encierra trabajo, trabajo humano materializado.
“En primer lugar, el que la materia y la energía En la medida que el capitalismo hace un mal
se degraden continua, irrevocable e independien- uso de las energías y otros recursos naturales,
temente de su uso nos plantea la siguiente cues- abusando de las que provocan un alto grado de
tión: ¿qué valor económico puede tener la entro- entropía, es el único responsable del desequilibrio
pía que se genera por sí misma sin que intervenga entre el hombre y la naturaleza. Por tanto, no po-
ni el capitalismo ni el ser humano aislado? El car- demos decir que hay una explotación de los recur-
bón, o el petróleo sin extraer, que todavía perma- sos naturales en el mismo sentido que el sistema
necen en la vena de la mina se están degradando, hace con la fuerza de trabajo, sino un mal uso
generando entropía. Por tanto, ¿debemos darles o abuso de los mismos. Se da una depredación,
un valor e incluirlo en los costos de reproducción una devastación, una rotura (rift) de la naturale-
de la energía y trasladarlos al resto de la produc- za, no por el hombre, sino por las exigencias de
ción de bienes y servicios? Así mismo, en los de- acumulación del propio sistema, una depredación
más planetas y estrellas la materia y la energía se que no puede ser cuantificable en términos de en-
están degradando por lo que nos preguntamos si tropía. Una depredación que no tiene capacidad
se le puede y debe asignar algún valor. Ampliando teórica para sustituir a la teoría del valor trabajo.
las anteriores cuestiones Georgescu Roegen dice: Por tanto, la conclusión es que una utilización ra-
“en el Universo hay una degradación cualitativa cional de la materia y la energía, un uso racional
continua e irrevocable de energía libre en ener- de la entropía, requiere otra organización social
gía dependiente, de transformación del orden en distinta del capitalismo.
desorden, de una estructura ordenada en una dis- Por último nos surgen otras preguntas. Así,
tribución desordenada y caótica” (p.50). Es decir, ¿por qué reducir nuestro análisis y reflexiones a las
la entropía10 es un índice de la cantidad relativa energías no renovables (fósiles, extractivas) como
de energía dependiente, disipada, caótica”. Por hacen los ecologicistas? No debemos ignorar la
tanto, ¿habría que asumir e incluir el valor de la existencia de otras energías renovables como son
materia y la energía que se desordena por sí mis- la hidráulica, la biomasa, las de mareomotriz, la
ma en el Universo en el proceso económico de solar, la eólica y la geotérmica, por ahora. Y sobre
aquellos servicios y mercancías que se producen todo, ¿por qué no pensar, cómo hacen ya otros
en La Tierra? ¿Podríamos cuantificarla? investigadores, en la posibilidad de utilizar ener-
De todas maneras, el propio Georgescu Roe- gías limpias, gratis e ilimitadas?”12
gen suaviza las conclusiones que algunos autores Como hemos ido viendo a lo largo de este es-
apresuradamente han establecido sobre el signifi- crito, el capitalismo se mueve siguiendo una lógi-
cado final de la Ley de la Entropía cuando dice que ca distinta de la que nos sugiere la economía eco-
“la degradación es cualitativa, pues cuantitativa lógica. Entonces, ¿podemos poner al descubierto
no es posible, y que tiene lugar únicamente en las leyes naturales de un sistema utilizando un
relación con el trabajo mecánico realizado cons- criterio que estas leyes no incorporan?, ¿se pueda
cientemente por algunos seres inteligentes”11. acusar a quien descubre esas leyes, las reprocha
Como lo pone de manifiesto la energía solar, la y lucha por superarlas, responsabilizándolo de su
degradación entrópica prosigue por sí misma con existencia, contenido y limitaciones?, ¿podemos
independencia de si la energía libre se emplea o
no para la producción de trabajo mecánico. De
este modo, la energía libre de un trozo de carbón 10. Refiriéndose a la pérdida progresiva de la energía
se degradará finalmente en energía inútil incluso mecánica ante la falta de producción de calor (usar
aunque se deje el trozo en el filón”.(p.50). materia y expulsar residuos), R. Clausius acuñó (1865)
Por tanto, la entropía nos lleva a posicionar- este aspecto de la Naturaleza con la palabra entropía.
nos con respecto al uso racional de la materia y la S. Toulmin y J. Goodfield. The architecture of matter, p.
energía. En la medida que esta ley es válida para 294. Pelican Book, 1962.
un espacio cerrado como La Tierra, las poblacio- 11. Marx no aceptaría esta expresión de que algunos
nes podemos aprender que hay, efectivamente, seres inteligentes causan la grieta metabólica, dado que
el capitalismo ha separado a los trabajadores del acceso
un cambio cualitativo en la materia y en la energía
a los ingredientes que componen la riqueza, como son
aunque no la utilicemos. los recursos naturales.
Ahora bien, el hecho de reconocer la entropía 12. Ver José Iglesias Fernández. El final está cerca, pero
en los procesos productivos no debe invalidar la el comienzo también. Desde el marxismo, reflexiones
teoría del valor trabajo pues en caso de hacerlo para la recuperación del ecologismo. Baladre / Para
perderemos de vista la explotación humana en el escudriñador@s, 2014.

47
conseguir que este sistema abandone sus propias tido desde las primeras civilizaciones, siempre se
leyes naturales dando lugar a otras que lo enver- llevó a cabo a través de una determinada forma
dezcan?, ¿podemos lograrlo modificando simple- de organización social y con un nivel específico
mente nuestra manera de analizarlo? de desarrollo tecnológico, que se alteran con el
Marx veía la ruptura definitiva con el capita- tiempo.
lismo como el momento idóneo para reparar la La explicación más completa que nos dejó
relación entre la humanidad y la naturaleza, en- Marx del proceso de trabajo y que reproducimos a
terrando la ley del valor, que como hemos visto, continuación, es la del capítulo 5º de El Capital, y
la asoció a la mercancía y a la naturaleza del capi- que como vimos, ya la había insinuado el capítulo
talismo. Sería entonces cuando podría prosperar 1º.
un metabolismo social construido en función de “El trabajo es, en primer lugar, un proceso entre
las necesidades de la gente. “La libertad (...) úni- el hombre y la naturaleza, un proceso en que el
camente se puede alcanzar con el hombre socia- hombre media, regula y controla su metabolismo
lizado, cuando los productores asociados, regulen con la naturaleza. El hombre se enfrenta a la mate-
el metabolismo humano con la naturaleza de una ria natural misma como un poder natural. Pone en
manera racional, poniéndolo bajo su propio con- movimiento las fuerzas naturales que pertenecen a
trol colectivo,(...); llevándolo a cabo con el menor su corporeidad, brazos y piernas, cabeza y manos,
gasto de energía y en condiciones más dignas y a fin de apoderarse de los materiales de la natura-
adecuadas para su naturaleza humana”13, nos leza bajo una forma útil para su propia vida.”
dice en el libro 3º de El Capital. Destacan dos aspectos. El primero es la refe-
Pese a que en la cuestión del valor existe un rencia a la manera como el hombre se relaciona
desacuerdo insalvable entre la economía ecológica con la naturaleza. Es aquí donde aparece la refe-
actual y el marxismo, en otros terrenos hay pun- rencia al metabolismo. El segundo, que refuerza
tos de avenencia. Contrariamente a lo que hace la al anterior, explica que el fin que se persigue con
economía convencional al considerar la economía esta relación es modificar la materia natural para
como un sistema cerrado, la economía ecológica que tome una forma útil para los humanos, lo que
recuerda que no es posible un proceso económico no deja de ser un requisito imprescindible para
sin la incorporación de sustancias originadas por que el metabolismo surta efecto.
la naturaleza y que a la vez, la actividad económi- La expresión “apoderarse de los materiales de
ca acarrea residuos. Ya hemos visto, e insistiremos la naturaleza”, a oídos de algunos ambientalistas,
en ello, que Marx fue un precursor del enfoque puede sonar a robo o manipulación. Nos recuer-
que ve la economía como un sistema abierto. La da, simplemente, que el hombre, ejerce “su po-
economía ecológica ha recuperado este enfoque, der natural”, algo que puede hacer de maneras
poniendo sobre el tapete y analizando algunos diferentes y a título individual o colectiva. Guste
temas que Marx no tuvo en cuenta o no llegó a o no guste, sin ejercer este poder natural sobre la
conocer y ha analizado otros con una profundidad naturaleza, no hay metabolismo.
superior a la de Marx. Valga como ejemplo, todo Ahora bien, esta definición del proceso de tra-
lo que atañe a los recursos naturales no renova- bajo, si hacemos abstracción de las referencias
bles. No hay duda, pues, que en este terreno es concretas a la corporeidad, en cierta medida, pue-
posible establecer una cooperación fructífera en- de valer para la relación del resto de seres vivos
tre economía ecológica y marxismo, beneficiosa con la naturaleza ya que todos ellos metabolizan
para ambas corrientes. apropiándose de materia arrancada de su entorno
natural. No es esto lo que Marx se propone. Quie-
EL CARÁCTER TRANSHISTÓRICO DEL PROCESO re observa “el trabajo bajo una forma en la cual
DE TRABAJO Y EL CONTEXTO HISTÓRICO pertenece exclusivamente al hombre.” De ahí que
añada tres elementos básicos del proceso laboral:
La economía clásica (como hace la economía con- - la actividad orientada a un fin o sea el trabajo
vencional de nuestros días), suponía la existencia mismo,
de una esfera económica que opera de forma in- - su objeto (lo que ofrece directamente la na-
dependiente del tiempo y del espacio de la repro- turaleza o cosas que han sido ya modificadas por
ducción humana y de la vida. La concepción que el trabajo y que denomina materia primas) y
Marx tiene del proceso de trabajo, matiza este - sus medios, (aquello que el trabajador inter-
asunto, al considerarlo como una relación meta- pone entre él y el objeto de trabajo).
bólica entre nuestra actividad laboral y el entorno
natural que modificamos. Si bien este metabolis-
mo (con sus respectivas perturbaciones) ha exis- 13. Las cursivas son nuestras.

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Cada uno de estos elementos presenta sus ductivas y que esta modificación es un requisito
particularidades según el momento histórico y el imprescindible para asegurar la subsunción del
modo de producción vigente. trabajo al capital. Lo que aquel texto de juven-
El primer elemento nos recuerda que con el tud nos viene a decir, es que mientras solamente
término trabajo nos referirnos en exclusiva a una existía un bajo de las fuerzas productivas, el pro-
actividad humana. Requiere un esfuerzo. Ha ha- ductor estaba subsumido a la naturaleza y la pro-
bido una planificación previa y persigue un fin. piedad privada quedaba reducida a la posesión
Existe, por ello, una actividad intelectual y una de una fracción de la tierra y/o de unos medios
actividad manual que se pueden escindir con la de trabajo muy rudimentarios. Más adelante,
división del trabajo. con el desarrollo de las fuerzas productivas, es
El segundo señala que el objeto que se modi- posible apropiarse de las obras de los hombres,
fica, o bien proviene originariamente de la natu- o sea, del trabajo muerto en forma de medios
raleza o bien es materia natural transformada por de producción. Entonces la propiedad privada
un trabajo anterior. Se insiste de nuevo en la de- amplía su ámbito y toma forma de capital. A
pendencia de los humanos con relación a la natu- partir de este momento, el capital puede ejercer
raleza y que con esta relación, buscamos adecuar su dominio subsumiendo al productor. Esta idea
la naturaleza a nuestras necesidades. tan potente, también se puede relacionar con el
Los medios (instrumentos) de trabajo son un metabolismo asociado al proceso de trabajo, ya
órgano anexo al cuerpo humano que los propios que, de hecho, la relación metabólica entre el
humanos nos procuramos a través del trabajo. La trabajo y la naturaleza pasa a ser un metabolis-
capacidad de modificarlos, es una de las caracte- mo entre naturaleza y capital.
rísticas específicas de nuestra especie.
Al contemplar las particularidades del proce- LA ECOLOGÍA DE LA FUERZA DE TRABAJO
so de trabajo bajo el capitalismo, Marx habla de
subsunción del trabajo por el capital. Con esta pa- La falsa visión según la cual Marx se desenten-
labra nos viene a alertar de que el proceso de tra- dió de la naturaleza, ha sembrado la idea de que
bajo se lleva a cabo en virtud de las necesidades marxismo y ecológica dan lugar a dos movimien-
del capital y que es él quien decide qué valores de tos y discursos diferentes, cada uno con su propia
uso se producen y cuáles no. El capital, por con- historia y especialidad: El primero tendría que ver
siguiente, decide cómo se transforma la materia con las relaciones de clase; el segundo, con la re-
natural y qué es lo que se obtiene con esta trans- lación entre los humanos y el medio natural.
formación. Los productores, en cambio, quedan La obra de Marx tiene, ciertamente, un conte-
relegados del control del proceso de producción nido humanista. Le preocupa el presente y futuro
que ellos mismo deben llevar a cabo. de los humanos. Considera que la fuerza de traba-
Con esta enajenación, en primer lugar, el tra- jo de los humanos en sí es un recurso natural. “La
bajo es considerado como algo ajeno al produc- fuerza natural de las personas” y “la fuerza natu-
tor que lo realiza. En segundo lugar, la naturaleza ral de la tierra” son “las dos únicas fuentes de ri-
deja de sentirse como cuerpo inorgánico, ya que queza, saqueadas por el capitalismo” nos dice en
el objeto sobre el que se trabaja y los medios con El Capital. Más adelante, en el penúltimo capítulo,
los que se trabaja, se los ha apropiado el capi- explica cómo el uso de la fuerza de trabajo como
tal. Y en tercer lugar, el resultado del proceso de mercancía requiere como condición previa, sepa-
trabajo, es considerado también como algo que rar la fuerza natural del productor del dominio de
pertenece a otro14. los medios de producción (incluida la tierra). El ca-
El proceso de trabajo aparece así, a ojos del pitalismo no habría sido posible sin esta “ruptura
productor, simplemente, como el único medio a violenta” entre la mayoría de los humanos y su
su alcance para obtener una cantidad de dinero “cuerpo inorgánico” y necesita perpetuarla.
que permita adquirir mercancías que aseguren su En estas condiciones, el trabajo se convierte
subsistencia como ser humano y la de una prole, en una actividad rutinaria, monótona, alienada, a
que el capital coloca bajo su tutela. veces insalubre y sin garantías de continuidad, ya
Cabe señalar que en la Ideología alemana,
Marx y Engels, ya habían empleado el concepto
subsunción, que Marx desarrolló unos años des-
14. El productor no ha sido el que lo ha decidido y, ade-
pués al analizar la relación entre el trabajo y el más, en muchos casos, incluso desconoce su destino y
capital que lo domina. Allí, ambos ya anticiparon características, dado que tan solo participa de manera
que la relación entre el capital y la naturaleza fraccionaria, en un proceso de trabajo organizado y di-
se modifica con el desarrollo de las fuerzas pro- vidido por el capital.

49
que el pleno empleo no es el estado normal del preexistentes y observando, a la vez, los prodigio-
capitalismo. La obra de Marx y Engels está llena sos avances en la productividad en los dos últimos
de relatos sobre los afectos perversos que el ca- siglos.
pitalismo tiene en la persona del trabajador (so- Pero esto es solamente un aspecto de la cues-
bre su cuerpo orgánico) y en su entorno (sobre su tión que desgraciadamente ha sido exagerado
cuerpo inorgánico). por algunas corrientes reformistas con una gran
influencia en el movimiento obrero y en la izquier-
FUERZAS PRODUCTIVAS, FUERZAS DESTRUCTI- da política durante los últimos tiempos.
VAS Y RELACIONES DE PRODUCCIÓN Desde su punto de vista, el desarrollo de las
fuerzas productivas siempre es sano y por tanto
Cualquier análisis de la sociedad y sus problemas, conviene estimularlo y saludarlo, ya que tarde o
exige conocer sus procesos de producción y re- temprano hará realidad el cambio social. A partir
producción. Todas las sociedades humanas han de este convencimiento sugieren seguir confiando
de satisfacer, en primer lugar, ciertas necesidades en el capitalismo y darle alas para que mejore la
básicas: se ha de alimentar, vestir y alojar a las per- técnica y la organización del trabajo, sin tener en
sonas. Mediante el uso de herramientas e instru- cuenta qué produce y cómo lo hace. Una opinión
mentos que permiten actuar sobre la naturaleza, similar, la encontramos ahora mismo con el eco-
los seres humanos procuramos satisfacer estas y logismo reformista que mantiene la esperanza de
otras necesidades. que los mecanismos basados en el mercado y la
A medida que progresan las potencialidades tecnología resolverán nuestros problemas medio-
productivas del trabajo, aumenta la riqueza social ambientales.
al multiplicar el volumen de valores de uso produ- Esta mistificación de las fuerzas productivas
cidos, como ya hemos visto. A estas potencialida- considera la tecnología como la clave principal
des se las denomina “fuerzas productivas” y no para crear un mundo mejor, lleno de productos
son otra cosa que el resultado de una determi- de todo tipo, muchos de ellos banales y, a la vez,
nada combinación de los medios de producción disminuye la importancia de la lucha de clases en
y la fuerza de trabajo. Pero no lo olvidemos: Todo el proceso revolucionario. No tiene en cuenta que
esto ocurre bajo unas determinadas relaciones de el comunismo NO debe dar continuidad a una so-
producción, que en el caso que nos ocupa, son ciedad consumista, semejante al capitalismo que
capitalistas. hoy impera en los países más desarrollados, sino
Los seres humanos somos ingeniosos: conse- que debe basarse en la sostenibilidad, la democra-
guimos mejorar constantemente la fuerza pro- cia y el bienestar.
ductiva del trabajo y no vemos que haya que re- Marx fue de los primeros en destacar el papel
nunciar a las ventajas obtenidas por esta mejora. histórico de las fuerzas productivas15. Todo lo que
Este ingenio es, de hecho, una característica que hemos dicho sobre este desarrollo lo podemos en-
distingue a los humanos de otros animales. contrar en su obra. Pero Marx, además de analizar
El nivel de desarrollo de las fuerzas productivas las fuerzas productivas materiales que desarrolla
y el modo en que la sociedad organiza su fun- el capitalismo, analiza (sobre todo) sus relaciones
cionamiento son, precisamente, dos elementos de producción y descubre cómo unas y otras en-
que marcan las diferentes etapas del desarrollo tran en contradicción.
humano. Esta es una evidencia histórica. En un Las relaciones de producción capitalistas han
primer momento las fuerzas productivas progre- convertido el desarrollo de las fuerzas producti-
san, cualquiera que sea la forma de organización vas en su contrario, o sea, las ha transformado en
social que toma la producción. Pero a la vez, las fuerzas destructivas.
mejoras tecnológicas, las mejoras en la capacidad Al separar al productor de la propiedad de los
del ser humano para ganarse la vida, se encuen- medios de producción (por tanto, del control de
tran detrás de los grandes cambios en la sociedad. la técnica y de la naturaleza) y de la propiedad del
Desde este punto de vista podríamos decir que la valor de uso producido (por tanto, del dominio
evolución de las fuerzas productivas de la socie- sobre la riqueza material), los productores pierden
dad está favoreciendo el cambio. la capacidad de decisión. Su trabajo se convierte
El capitalismo precisamente se impuso apro- en una mercancía que se vende en el mercado y
vechando el desarrollo de las fuerzas productivas
y de su gran capacidad para dar un empujón a
este desarrollo. Esta también es una evidencia 15. El texto “canónica” de este punto de vista es el
histórica fácil de comprobar, observando cómo el famoso prefacio de la Crítica de la Economía Política
capitalismo barre todas las formas de producción (1859) .

50
que su comprador, como ya hemos dicho, emplea cidad productiva alcanzada crea las condiciones (y
a su antojo y explota. la necesidad) para superar la sociedad capitalista.
El capitalismo ha mercantilizado la fuerza de Gobernando y desarrollando adecuadamente las
Trabajo transformando la relación de las personas fuerzas productivas ya existentes, podríamos or-
con los medios de producción y convirtiéndola en ganizar una sociedad comunista capaz de satis-
una fuente de la tiranía contra el productor. En El facer todas las necesidades de los humanos, sin
Capital Marx comparó el trabajo precapitalista con ningún tipo de privilegio o exclusión.
el trabajo capitalista y explicó como el productor Pero este paso únicamente se dará cuando el
termina siendo un apéndice de la máquina. Des- sujeto del cambio tenga la capacidad y la fuerza
pués de un detallado análisis llegó a la conclusión para hacerlo y encuentre el momento propicio.
de que “la producción capitalista sólo sabe desa- Por esta razón hay que poner precisamente la lu-
rrollar la técnica y la combinación del proceso de cha de clases en el punto central de la acción po-
producción social socavando al mismo tiempo las lítica en todos los campos; también en el campo
dos fuentes originales de toda riqueza: la tierra y de la ecología.
el trabajador”. Esta ha sido una de las maneras Hay aún otra derivada a tener en cuanta. La
más claras de explicar cómo las fuerzas producti- mayoría de progresos técnicos pueden ser em-
vas se han convertido en fuerzas destructivas y de pleados con fines beneficiosos o perversos. Un
poner sobre la mesa, quienes son las víctimas de cuchillo ayuda a cortar una lechuga o a afilar la
esta destrucción. punta de un lápiz, pero a la vez puede servir para
Paradójicamente, el crecimiento de las fuerzas acuchillar a una persona. Dado las potencialida-
productivas del capitalismo viene de la mano de des actuales de los nuevos inventos, la capacidad
una regresión perpetua. La acumulación de capi- destructiva se acrecienta. Basta recordar todo el
tal provoca un divorcio cada vez mayor entre un debate de hace décadas sobre los posibles usos de
extremo y otro de la población. En lugar de con- la energía atómica.
seguir una reducción sustancial de la duración y
de la dureza del trabajo, el aumento de la pro- UN MARXISMO AL SERVICIO DE LA ECOLOGÍA
ductividad del trabajo provoca la expulsión de la
producción de una masa cada vez mayor de traba- Marx consideró que el poder destructivo del capi-
jadores en todo el mundo que pasan a alimentar talismo, no afecta únicamente a los trabajadores,
el ejército obrero de reserva. Se genera así una sino que también se dirige contra la naturaleza.
sobrepoblación de la que el sistema se aprovecha A medida que el capitalismo avanza, su impac-
para empeorar las condiciones laborales y cuando to negativo está llegando más lejos. La globali-
esta población sobrante es excesiva, puede inclu- zación y los continuos procesos de desposesión
so estimular su anulación física o utilizarla como empujan cada vez con más fuerza hacia lo que
carne de cañón en las guerras imperialistas. A la podría llamarse la privatización de la naturaleza,
vez, una fracción de la producción se destina a convirtiendo el subsuelo, el agua, los bosques...
la preservación del orden capitalista, tanto en el y las plantas en bienes mercantilizados en manos
ámbito nacional como en el internacional. La sa- del capital. Estos procesos tienen su vertiente béli-
tisfacción de las necesidades humanas, por tanto, ca, con un impacto tremendo sobre los humanos y
queda sepultada por el intento de perpetuación sobre la naturaleza, que no se suele contemplar.
del capital y la acumulación de capital entra en Sin embargo, hoy por hoy, el cambio climático
conflicto abierto con la preservación a largo pla- se ha convertido en la expresión más clara de la
zo de la biosfera y con la diversidad biológica, a crisis global a la que nos lleva el capitalismo, de
la que los seres humanos siempre hemos estado su potencial de la destrucción social y ecológica y
vinculados. de su capacidad de hipotecar a las generaciones
Todo ello nos viene a decir que el progreso his- futuras. No se trata, en ningún caso, de un hecho
tórico de la humanidad hoy en día ya no se produce aislado, sino que más bien es una expresión y una
a través del desarrollo de las fuerzas productivas, causa del continuo deterioro de las condiciones
bajo el dominio del capital. Revela perfectamente sociales y económicas: sequías, migraciones masi-
la traba creciente que el capital representa para el vas, conflictos por la tierra y el agua, guerras que
desarrollo de la sociedad, dejando al descubierto incluso incluyen el uso de armas nucleares, etc. y
la contradicción entre las fuerzas productivas y las sobre todo, es una expresión de la forma anárqui-
relaciones de producción que Marx ya anticipó. ca de crecimiento que conlleva la acumulación de
De hecho, si todo dependiera exclusivamente capital.
de las fuerzas productivas, a estas alturas ya ha- Marx y Engels dijeron que los proletarios tie-
bríamos llegado a un punto donde la gran capa- nen un mundo que ganar y nada que perder más

51
que sus cadenas. A su vez aclararon que el pro- za de trabajo, de la que estamos hablando. Estas
letariado, al emanciparse, emanciparía a toda la luchas deben incorporar una vertiente política y
sociedad e incluso pondría fin a la sumisión de emancipadora, lo que conlleva el combate por la
otros seres vivos. La actual deriva hacia una catás- democratización de la sociedad y la perspectiva
trofe ecológica añade una nueva dimensión a esta del control obrero del proceso de trabajo y del en-
visión liberadora. Si el marxismo está a la altura de torno natural.
su propia máxima como una teoría que interpreta A la vez, hay que estar alerta de todas las tre-
adecuadamente el mundo y que a la vez quiere tas del capital, dando respuesta a sus actos van-
cambiarlo, entonces debe continuar desarrollan- dálicos y de una manera especial a sus conductas
do su contenido ecológico, tanto teórica como guerreras y belicistas, animando un fuerte movi-
práctica. ¡Hay mucho en juego! miento social contra el imperialismo y por la paz.
Pero las víctimas del capital no son solamente
METABOLISMO, LUCHA SOCIAL Y SUJETO DEL los explotados dentro y fuera de los centros de
CAMBIO trabajo regulados, más o menos precarizados.
Existen otras. Destacan todos aquellos y aquellas
Pese a las diferencias entre aquellos que han tra- que conforman el ejército de reserva y, en espe-
bajado por forjar un marxismo ecológico, todos cial, los condenados y relegados, a los que se les
coinciden en la necesidad de conformar una alian- suele tratar directamente como ilegales o indesea-
za entre el movimiento obrero y los nuevos mo- bles para el orden social establecido (sin papeles,
vimientos sociales, incluyendo, por supuesto, al manteros, etc.).
movimiento ecologista. A medida que estas luchas se multipliquen y
La cuestión principal, por tanto, sería cómo ha- avancen, las víctimas del capital podrán consolidar
cer avanzar la lucha de todas las víctimas del capi- su conciencia como víctimas y como tales esta-
talismo, a partir de su propia lucha y experiencia, blecer una relación metabólica entre ellas, dando
superando la tentación de montar “vanguardias” vida al auténtico sujeto del cambio, con el fin de
al margen de estas víctimas o la de querer forzar acabar con el sistema que los ha reducido a vícti-
la coordinación de sus organizaciones y movimien- mas y que destruye su (nuestro) entorno natural.
tos para tutelarlos, atentando con ello, contra su
propia soberanía. BIBLIOGRAFIA
El capital explota a los trabajadores en los cen-
tros de trabajo. La lucha contra esta explotación - BUJARIN, Nicolas I.: Teoría del materialismo his-
tiene muchas caras. La primera y más primitiva tórico, Siglo XXI, 1974.
es la lucha económica colectiva, garantizando - FOLADORI, Guillermo. El metabolismo con la na-
un salario (estabilidad en el empleo) y mejorarlo turaleza. Revista Herramienta Nº 16, 2001.
(incremento salarial). Esto únicamente asegura el - IGLESIAS, José: Las formas de explotación. In-
mantenimiento del cuerpo orgánico del explotado édito.
(y su prole). Al lado de esta lucha está aquella que - MARX, Karl: Manuscritos economico-filosoficos
favorece su relación con el entorno inorgánico (re- de 1844. Grijalbo, 1975.
ducción de la jornada laboral, salubridad de los - MARX, Karl / ENGELS, Friedrich: La ideología
puestos de trabajo, etc.) y que hemos caracteriza- Alemana. AKAL. 2014
do antes como ecología de la fuerza de trabajo. - MARX, Karl: El capital,. Siglo XXI, 1983.
Pero la lucha es necesaria también fuera de los - SACRISTAN, Manuel: Pacifismo, ecología y polí-
centros de trabajo (vivienda, entorno urbano, sa- tica alternativa, Icaria, 1987.
nidad, subsidios, pensiones, renta básica...). Esta - VERAZA, Jorge: Karl Marx y la técnica desde la
es otra de las facetas de esta ecología de la fuer- perspectiva de la vida. Itaca, 2012

52
6. Naturaleza y fractura INTRODUCCIÓN
metabólica El capitalismo es un modelo socio-económico his-
tóricamente determinado que esta detrás de la
mayor crisis ecológica nunca vivida en la historia
de la humanidad. Sus efectos sobre los sistemas
ambientales son tan evidentes que la comunidad
científica habla ya de una nueva época geoló-
gica en curso; como el Pleistoceno con sus gla-
ciaciones y mamuts, o el Holoceno que permitió
el inicio de la civilización humana hace diez mil
años. Le llaman “Antropoceno”, en referencia a
que nunca antes una sola especie animal, en este
caso la humana, había sido capaz de cambiar los
ritmos geológicos del planeta. Su inicio se sitúa a
mediados del siglo XVIII con la revolución indus-
trial. Algunos autores reivindican sin embargo
que “Capitaloceno” sería un término más preci-
so. En esta línea, nuestra tesis, que no es nues-
tra, es que es el modelo actual de producción, y
no la humanidad, quien destruye la naturaleza,
incluyendo esta la potencialidad del ser huma-
no. Para ello nos servimos del método marxista,
a la vez que lo reivindicamos no sólo como una
herramienta útil para entender la crisis ecológica

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actual, sino también y sobre todo como una he- tivo no es el de dirimir qué escuelas/autores tienen
rramienta necesaria para superarla. una visión economicista o idealista, sino más bien
La relación entre la humanidad y la naturaleza presentar, de manera muy sintética, los modos de
es una cuestión tan antigua como la propia huma- concebir la naturaleza y las implicaciones para su
nidad, y que ya planteó debates mucho antes de relación con la sociedad. Es fácil encontrar escue-
aparecer el capital. La naturaleza es una condición las/autores en más de una visión.
necesaria de la vida independientemente de cua-
les sean las relaciones sociales que determinen el VISIÓN ECOLOGICISTA: EL FETICHE DE LA
tipo de sociedad en que esta se dé, ya sea de aquí, NATURALEZA
de allí o de hace dos mil años. Esto, tan evidente,
es importante no solo por lo básico sino porque El idealismo, como corriente filosófica, da forma
nuestra visión y comprensión de la naturaleza a la visión hegemónica de la naturaleza en dife-
también clava sus raíces mucho antes de aparecer rentes aspectos. Durante la edad media y estric-
el capital. Tanto es así que en parte el desarrollo tamente hasta el siglo XIX, la visión del mundo
de la sociedad capitalista se verá marcada por es- corresponde a la de la Gran Cadena del Ser (que
tas mismas raíces. Por lo tanto, antes de entender la teología natural modificará más adelante): Dios
como el capitalismo destroza la naturaleza, inclu- creó la tierra y las diferentes especies animales
yendo aquí la sociedad humana como una parte y vegetales. También los hombres y las mujeres.
de la naturaleza, abordamos primero la pregun- Las diferentes especies fueron así concebidas de
ta de cómo nos miramos y conceptualizamos la manera separada y jerárquica en relación a la
naturaleza? Que es, de hecho, la naturaleza? por proximidad de éstas a Dios. Así, el hombre (y la
que la queremos proteger? Entendemos que ha- mujer después) ocupaba un lugar privilegiado en
cerse estas preguntas es un paso lógico y necesa- la Gran cadena; superior al resto de especies ani-
rio para tener los fundamentos que nos permitan males pero inferior a Ángeles celestiales, después
encarar la crisis ecológica como tal. De hecho, en ya venia Dios. Además, la tierra es el centro del
buena medida, es el cómo conceptualizamos la universo y el tiempo y los espacios son limitados.
naturaleza lo que en última instancia determinará Nos explica Foster (2000) que hasta el siglo XVIII,
cómo entendemos la relación entre humanidad y la única visión existente capaz de desafiar este or-
naturaleza. den de las cosas era la antigua filosofía griega,
El artículo se organiza del siguiente modo: en concretamente el materialismo clásico encarnado
la siguiente sección se describen tres concepcio- por Epicuro (341ac-270ac).
nes de la naturaleza, la idealista o ecologicista La filosofía de Epicuro (341ac-270ac)1 será la
(deep ecology), la economicista-mecanicista y la fuente común del materialismo anglo-francés del
materialista dialéctica. A partir de esta última, siglo XIX, de la que el joven Marx bebía. Epicuro
presentamos la teoría de la fractura metabólica de propugnaba una colisión anti-teleológica, “el re-
Marx, la cual vemos como un caso aplicado de un chazo de cualquier explicación natural que se ba-
análisis de la sostenibilidad des de una visión ma- sara en causas últimas o intervenciones divinas”.
terialista y dialéctica de la naturaleza. Para con- Es fácil entender que esta visión materialista re-
cluir, la ultima sección redefine la sostenibilidad sultará de capital importancia para la revolución
ambiental a la luz del marxismo ecológico. científica que llegaría el siglo XIX. Sin embargo,
esta nueva ciencia (y visión) desafiaba el poder de
LAS DISTINTAS CONCEPCIONES DE LA la época al conllevar el desahucio de Dios del uni-
NATURALEZA verso material. Aún así, los avances científicos de
los siglos XVII y XVIII se abrieron paso: la historia na-
Como apuntábamos al principio, este trabajo se tural, el sistema solar, la evolución de la tierra, el
sirve del trabajo previo de otros; no es la origina- tiempo geológico, etc. Ello, pero, no significó que
lidad de las ideas aquí descritas lo que nos ocupa la sociedad se convirtiera al materialismo Epicúreo
sino su difusión. Esta sección sigue el esquema y anti-religioso, todo lo contrario: se realizaban
de Clark y York (2005) (también en el libro Bella- grandes esfuerzos para mantener a Dios dentro de
my-Foster (2010), capítulo 12) donde se distingue la ilustración. Fue así como muchos científicos de
entre el ecologismo idealista, el ecologismo eco- la época, convencidos o temerosos, acostumbra-
nomicista (de base materialista pero mecanicista)
y la materialista dialéctica. En estas categorías
integramos ideas y conceptos de otros autores 1. Marx realiza su tesis doctoral sobre Epicuro, las ideas
leídos en el Seminario (G. Roegen, Bookchin, J. del cual sólo estaban disponibles en la época a través de
O’connor, J. Iglesias, Bellamy-Foster, etc). El obje- la obra de Lucrecio (94ac-55ac) De rerum Natura.

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ban a dejar una ventana abierta, o dos, para que Hoy en día, a pesar del materialismo darwinia-
la mano divina entrara en sus tesis: si la existencia no, sobrevive a una visión eco(bio)-céntrica donde
de un reloj, con su precisión y diseño, demuestra la Naturaleza es el nuevo fetiche (panteísmo). De
la existencia de un relojero, la naturaleza, mucho hecho hoy, lo que sería el ecologismo más radical
más compleja y bella, demuestra la existencia de e intransigente considera la Naturaleza como una
un Creador. La convivencia entre religión, natura- entidad superior que hay que proteger por enci-
leza, ciencia, estado y la economía conformaron ma de todo, pero sobre todo hay que protegerla
los cimientos que construyen el sistema de pro- de la humanidad. Este Ecologismo eco-céntrico,
piedad y poder de la época (Foster 2000). El or- que en oposición polar al antropocentrismo y a
den social, con su sistema de propiedad y riqueza, pesar de no tener nada que ver con la Cadena del
eran así “ratificados por Dios”. Algunos nombres Ser, vindica una visión mística de la superioridad
importantes aquí fueron Ray, Paley o Malthus. del medio natural en el “medio humano”. Esta
A pesar de este matrimonio de conveniencia visión no deja de ser un retorno a ver la Natura-
entre ciencia y religión, Dios y la ciencia no deja- leza desde un prisma teleológico. El gran fetiche
ron de tener una relación conflictiva para muchos. son las “zonas vírgenes” que hay que proteger de
El avance científico más tarde o más temprano ne- la plaga humana. Bookchin (1999) etiqueta este
cesitaría desprenderse de este idealismo clerical. tipo de ecologismo como “ecologismo místico”
En este sentido, Foster (2000) documenta como o “ecologismo profundo” en atención a su fuer-
Darwin (1809-1882) y su teoría recogida en La te base idealista o “espiritualista”, que se puede
evolución de las especies se publicó con un retra- definir como “la presunción del espirito, que por
so de 20 años fruto de los prejuicios inquisidores glorificar a sí mismo, intenta humillar la materia”
de la época, como el mismo reconoce en su auto- (Foster, 2000). José Iglesias (2014) lo llama Ecolo-
biografía (Foster, 2000, pág 47). gicismo: “los ecologícistas han humanizado a los
Darwin, el científico, era profundamente ma- recursos naturales y cosificado a los seres huma-
terialista, el hombre pero temía a la convención nos”. Usaremos este último concepto, ecologicis-
social. El materialismo de Darwin hacia añicos la mo, para referirnos a esta visión fetichista.
conceptualización idealista de la naturaleza y de su Por lo tanto, la visión eco-bio-céntrica de la
relación con Dios y con el hombre. Con su teoría de naturaleza puede leerse como un fetichismo del
las especies, Darwin sustituyó la Creación por una mundo natural, y por tanto impregnado de un
evolución gobernada por la variación aleatoria que sustrato teleológico e idealista con sus orígenes
resultaría en la selección natural. Sin embargo, si la más allá de la generalización del capitalismo. Esta
teoría de Darwin consiguió apartar al Creador de es una visión que se basa en una lucha entre el
la naturaleza, no apartó el idealismo de la mirada hombre y la naturaleza, que no deja de ser un
a la naturaleza. A pesar del enfoque materialista enfrentamiento entre factores de producción. Al
y profundamente revolucionario de Darwin al re- hacerlo se tiende a caer en una conceptualización
plantear la evolución de las especies sin la mano de la naturaleza dualista: antropocéntrico vs bio-
de Dios, lo que ha acabado flotando sobre el paso céntrico, que al final solo sirve para reafirmar el
de los años en algunos movimientos ecologistas es fetiche de la Naturaleza al mismo tiempo que, en
un planteamiento de base teleológica en la visión cierto modo, se recupera la esencia de la escala
a la naturaleza: donde había Dios, ciertas tradicio- del gran ser, solo que el hombre aparece ahora
nes han puesto un nuevo ente superior: la sabia en igualdad con las otras especies. Desde este
Naturaleza. De hecho, de ahí nacerá la diferencia paradigma, se suelen idealizar las sociedades tra-
entre el materialismo francés (Diderot, Hobach) y el dicionales e indigenistas en las que la naturaleza
inglés (materialismo Newtoniano), ambos materia- (ideal) es un lugar de armonía donde todas las
lismos muy influenciados por la filosofía Epicúrea: especies conviven en equilibrio e igualdad. Este
mientras el inglés ve la naturaleza sujeta a leyes es lo que Bookchin (1999) desde su ecologismo li-
externas diseñadas por Dios (mecanicista), el ma- bertario llamaba “el ecologismo profundo”. Tam-
terialismo francés, más radical en este sentido, que bién Foster (2010) critica este tipo de ecologismo
no necesita causas últimas y se puede definir en sus profundo (Deep Ecology en inglés) por tener una
propios términos, lo que genera una visión panteís- base filosófica totalmente idealista: el problema
ta: Leclerc definió la naturaleza como una mano radica en el hecho de que estos ecologicismos cri-
gigantesca. Estos dos concepciones materialistas tican la visión del mundo actual desde un prisma
de la naturaleza conviven desde el siglo XVIII al XIX, desvinculado de sus influencias sociales y materia-
como mecanicismo y panteísmo propiamente, no les, en lugar de apuntar a las fuerzas sociales que
obstante, el pensamiento hegemónico continuaba conducen el modelo social de producción. Con-
siendo el la de la Cadena del Ser. secuentemente, para los Ecologicistas el cambio

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necesario para salvar la naturaleza proviene del to que es un sistema de reproducción ampliada
desarrollo de unos valores eco-éticos, que harán (y no simple), lo que significa que necesita crecer
que la sociedad cambie. para reproducirse en el tiempo. Por lo tanto, el
Este ecologicismo congenia bien y se intensifi- crecimiento cero es solo posible en una sociedad
ca con el capitalismo. Así, si identificamos al Capi- post-capitalista, algo que los autores del infor-
talismo y no la humanidad como causa del desas- me no contemplaban en su análisis. Esta, como
tre ecológico, Bookchin (1999) nos advierte que es de esperar, no fue ni por asomo la reacción
“el capitalismo no tiene nada que temer de las de los economistas ortodoxos. Estos, recogieron
ecologías místicas”, incluso los ve como “poten- el guante y defendieron que el supuesto conflic-
ciales fuentes de ingresos; “lo que (pre)ocupa al to naturaleza-crecimiento no era tal. Incluso no
capitalismo como tal es el rendimiento y la expan- sólo no había conflicto si no que lo mejor para
sión económica” y no “las payasadas y las protes- salvar la naturaleza era crecer más. Influenciados
tas disidentes batiéndose con fantasmas en lugar por su modo de ver la naturaleza y su fuerte con-
de hacerlo con los centros institucionalizados de cepción teórica de las bondades del Mercado, los
poder, autoridad y riqueza” (Bookchin, 1999). economistas entendían que el informe del Club
de Roma olvidaba el papel de las instituciones del
VISIÓN ECONOMICISTA: RECURSOS NATURALES sistema: ya sea el Estado, el Mercado o las tecno-
Y DESARROLLO SOSTENIBLE logías que estos promoverán. Muchas reacciones
académicas, muy presentes todavía hoy, surgieron
Siempre según el esquema de Clark y York (2005) a partir de este debate sobre crecimiento econó-
también podemos identificar una visión economi- mico contra medio ambiente (las curvas ambien-
cista de la naturaleza. Esta visión se caracteriza por tales de Kuznets).
concebir el medio ambiente como si de un gran La naturaleza es, por lo tanto, concebida como
almacén se tratase, de donde se extraen recursos un obstáculo a superar, un problema. O’Connor
necesarios para la producción de mercancías. Filo- (2001) sugiere que desde esta óptica economicis-
sóficamente, la visión economicista se ubica como ta, el problema ambiental se resume en “como
una corriente materialista pero mecanicista (qui- rehacer el Capital de manera congruente con la
zás por eso más ligada al materialismo inglés) y sostenibilidad de la naturaleza”. Aquí entrarían
muy reduccionista en cuanto al papel de la natu- todos los sistemas de incentivos o regulaciones
raleza. Esta visión se encuentra muy extendida en institucionales necesarias para lograrlo. No obs-
los círculos de la economía ortodoxa y ambiental tante, remarca este mismo autor que el problema
(no tanto la economía ecológica) o, en el contexto del medio ambiente se encara extraoficialmente
más amplio de ciencias sociales, los llamados teó- en otros términos, concretamente en “como re-
ricos de la modernización ecológica. hacer la naturaleza de manera congruente con la
La naturaleza aparece ex post, como reino ex- sostenibilidad de la acumulación de capital”. La
terno a la sociedad, donde abundan unos recur- idea subyacente del economicismo de la natura-
sos que resultan necesarios para la reproducción leza es la de adaptar el “mundo natural a las ne-
social. Contrariamente a la visión panteísta, aquí cesidades del mundo social” (Bookchin 1999). La
la naturaleza es importante en tanto que provee consecuencia práctica de esta visión, hegemónica
de los insumos para la producción de mercancías. en los centros de poder es que la sostenibilidad
En este sentido, la visión economicista se distin- del medio ambiente es factible solo cuando esta
gue porque concibe la economía de mercado, no amenaza la sostenibilidad del sistema econó-
léase el capitalismo, como elemento ex ante. La mico, léase la rentabilidad del capital.
cuestión es entonces llegar a un acuerdo entre Durante los años 80 y 90 hubo un nuevo de-
medio ambiente y sociedad (mercantil) que per- bate académico que, de nuevo ayuda a delimitar
mita el desarrollo capitalismo como tal, por lo que la visión economicista de la naturaleza. El debate
el medio ambiente se aparece como un problema fue como una versión verde de la batalla de Cam-
a solucionar: es la lucha hombre-naturaleza. bridge, donde en lugar de discutir sobre qué es el
Ya en la década de los 70 el Club de Roma y capital, se discutía sobre el capital “natural”. En
su famoso informe del Limits to growth alertaba este caso, la batalla fue entre economistas orto-
de que el crecimiento económico sin límites cho- doxos (representados por Solow y Stiglitz) y eco-
caba con la naturaleza finita de los recursos na- nomistas ecológicos (Roegen y Daly). Los primeros
turales, por lo que se proponía un “crecimiento defendían que el capital natural era un elemento
cero” como una necesidad insalvable (lo que sería sustituible por el capital humano o tecnológico,
la reproducción simple en el esquema de Marx). El por lo que no era tanto el preservar una cantidad
capitalismo, sin embargo, es capitalismo en tan- de un tipo de capital si no de preservar la cantidad

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de capital total (sin importar los componentes de lado soviètico, son científicos de la propia URSS
éste). El lado de los economistas ecológicos, en los que continuarán esta línea de pensamiento
cambio, argumentaban no solo que no se podía durante la década de 1920: Vernadsky, Bujarin
sustituir capital natural por capital humano o tec- y otros muchos que serán purgados. Más tarde,
nológico (sustituibilidad), sino que el propio capi- durante la década de 1930, algunos científicos
tal natural no podía ser sustituido por él mismo de Gran Bretaña tomarán el testimonio, como el
tampoco, por su condición de no-agregación (la matemático Levy entre otros. Pasada la 2ª gue-
pérdida de capa de la ozono no se podría haber rra mundial, Jay-Gould y otros en los EEUU. No
compensado con una la recuperación del lince deja de ser significativo el hecho de que en esta
ibérico). concepción se desarrolle dentro del reino de las
Sin embargo, a pesar de que los economistas ciencias naturales.
ecológicos (a lo contrario de los ambientales) par- Lo que caracteriza esta visión es, en primer lu-
tían de una visión menos economicista, no deja gar, el conceptualizar la humanidad como parte
de ser cierto que dentro de la economía ecológica indisociable de la naturaleza; así, todas las rela-
aún son pocos los que critican el propio concepto ciones materiales de intercambio social entre las
de “capital natural”, no por sus propiedades de personas implican necesariamente intercambios
insustituibilitat o de no-agregación, o incluso por dentro de las relaciones naturales (Foster 2010,
su inconmensurabilidad, sino por la propia onto- p244). Por lo tanto, desde una perspectiva histó-
logía del concepto. El concepto de capital “natu- rica ya sea natural o social, la humanidad trans-
ral” no deja de implicar una visión economicista forma la naturaleza como la naturaleza transfor-
al concebir el medio ambiente como un conjunto ma la humanidad: la naturaleza y las personas
de inputs disponibles para llevar a cabo un pro- co-evolucionan conjuntamente a lo largo de la
ceso de valorización. Esta visión economicista de historia relacionándose de forma metabólica
la naturaleza encarna la idea de una subsunción según las leyes naturales y sociales (socio-eco-
real de la naturaleza al capital (Sabatella 2009). lógicas) de cada momento histórico. Del mismo
Además, la idea de capital natural tiende a asumir modo que el hombre afecta a su entorno, el
de manera más o menos implícita una supuesta hombre es fruto de su entorno (hay una relación
superioridad de la propiedad privada de los recur- dialéctica implícita en la co-evolución). Ejemplos
sos naturales en cuanto a eficiencia, algo que no de ello son, el mismo Holoceno, donde por pri-
respalda la literatura empírica y lo cual entra en mera vez se dan las condiciones necesarias para
contradicción con la propia escuela de Economía la vida humana tal y como la conocemos. Según
Ecológica que fruto de sus análisis reivindican la algunos científicos, a estas condiciones se dieron
propiedad común (los comunes) como régimen en parte por la propia aparición de la civilización
superior en este (y muchos otros) aspectos. humana que, mediante su interacción con la na-
turaleza, ayudó a estabilizar una serie de condi-
VISIÓN DIALÉCTICA ciones climáticas que todavía hoy, de momento,
disfrutamos: un proceso claramente dialéctico.
Finalmente, existe una manera diferente de ver la O, como explica J. Lovelock, fueron los primeros
naturaleza, la de la ecología dialéctica (y mate- organismos en hacer la fotosíntesis los que en
rialista). Engels, con el apoyo de Marx, es quien aquel entonces envenenaron el planeta de oxíge-
a partir de los clásicos (Epicuro) y muy influen- no (a Iglesias 2016). Vista así, la naturaleza no es
ciado por el materialismo de Darwin, comenzará ninguna zona virgen fetiche sino el “desarrollo
plantear la aplicación de la dialéctica no ya sólo evolutivo acumulativo desde lo inanimado a lo
al proceso social sino también a la naturaleza en animado y de lo animado a lo social, sin importar
su conjunto. Aquí, la naturaleza no se ve como lo diferenciado que sea este proceso” (Bookchin
un fetiche idealizado; se entiende por el contrario 1999). A diferencia de la visión “ecologicista”,
en términos históricos sin renunciar, como hace hay un reconocimiento (necesidad) de interac-
la visión economicista, a la complejidad de los di- ción entre la sociedad humana y la naturaleza.
ferentes procesos que suceden en la naturaleza, Esto conlleva constantes transformaciones que
aún cuando estos no tienen ningún fin concreto. por naturaleza son inevitables y que contienen
El materialismo dialéctico aplicado fuera del en su seno la potencialidad de la emergencia de
mundo social –esto es en la naturaleza– no dejó nuevas propiedades, en diferentes niveles, y la
de generar controversia en el seno del marxismo. posibilidad de periodos estables o discontinuos
Explica Foster (2010) que a partir de la dura crítica históricamente hablando. Este es un materialis-
de Lukácks se creará una brecha entre la corriente mo que no reduce la naturaleza ahistóricamente
de pensamiento occidental y la soviética. Des del a una fuente de materias primas.

57
La historia social es parte de la historia natural pudo de esos nuevos límites que se trazaban en
pero no por ello es subsumida por ésta; es decir, las ciencias naturales. Gracias a su abundante co-
hay procesos sociales y procesos naturales que se rrespondencia, se tiene constancia de que no sólo
relacionan dialécticamente transformándose con- se mantenía bien actualizado en las ciencias natu-
tinuamente durante desarrollo co-evolutivo no rales sino también que consideraba esas investiga-
determinista; la historia aquí también sigue abier- ciones materia prima de sus propios estudios. La
ta (Foster 2010). Foster explica que estos plantea- teoría de la fractura metabólica es probablemente
mientos van en la dirección de una praxis –social uno de los mejores ejemplos. En su afán de enten-
y natural –para el desarrollo de una ciencia que der la historia, Marx asistió a numerosas conferen-
sobrepase las fronteras entre ciencias sociales y cias de científicos de renombre de la época y no
ciencias naturales, sin caer en el reduccionismo, en pocas ocasiones intercambió correspondencia
sino enriqueciéndose de ambas. El mismo Marx con ellos: Darwin, Justus Von Liebig, Moleschott.
en la Ideología Alemana escribe: En sus últimos años, se conoce su interés por las
“Reconocemos solamente una ciencia, la cien- conferencias de John Tyndall, el primer científico
cia de la historia. La historia, considerada desde que advirtió sobre los gases de efecto invernadero
dos puntos de vista, puede dividirse en la historia y su potencial influencia sobre el clima. En este
de la naturaleza y la historia de los hombres. Am- sentido, se equivocan aquellos que piensan que
bos aspectos, con todo, no son separables: mien- Marx vivía de espaldas a la naturaleza.
tras existan hombres, la historia de la naturaleza La mirada de Marx no concebía estos avances
y la historia de los hombres se condicionarán re- de las ciencias naturales como hechos ajenos a
cíprocamente. No tocaremos aquí la historia de la su propio trabajo, o como divertimentos intelec-
naturaleza, las llamadas ciencias naturales; abor- tuales, al contrario los consideraba piezas indis-
daremos…” pensables para su propio rompecabezas dentro
Una aplicación práctica de este planteamiento de la economía política. Es un error interpretar a
dialéctico de la naturaleza lo encontramos en la Marx como un autor que descuida los límites de
idea de la fractura metabólica, la cual desarrolla- la naturaleza, o que para ser útil su teoría necesita
mos en la siguiente sección. La fractura metabó- ser complementada con dosis de ecologismo, esto
lica puede leerse como un análisis de la sosteni- es, pintarlo de verde. Lo que Marx trata de hacer
bilidad ambiental no economicista ni idealista ni es precisamente definir los límites del capitalismo
dualista, sino co-evolutiva e histórica, en línea con dada una naturaleza cambiante, sin caer en una
la dialéctica de la naturaleza. Escribe Marx a los visión idealizada de esta, sino, antes bien, como
Grundrisse: una parte misma de la propia historia humana. En
“No es la unidad de la humanidad viviente y una carta a Engels donde discutía sobre la renta
activa con las condiciones Naturales, inorgánicas, de la tierra, y en clara referencia a lo que en la
del intercambio metabólico con la naturaleza, y época era la mayor crisis ambiental (la fertilidad
en consecuencia de su apropiación de hasta, lo del suelo), Marx dice: “la nueva química agrícola
que requiere explicación o es el resultado de un que se está desarrollando en Alemania, sobre todo
proceso histórico, sino, antes bien, la separación por parte de Liebig y Schönbein, tiene más impor-
existente entre estas condiciones inorgánicas de tancia para esta cuestión que todos los economis-
la existencia humana y esta existencia activa, una tas juntos” (Foster et al. 2010). Marx muestra un
separación que se postula por completo única- interés constante en integrar todos estos avances
mente en la relación del trabajo asalariado con el de las ciencias naturales dentro de su crítica de la
capital” (Marx, Grundrisse) economía política. El concepto de “metabolismo
universal”(Stoffwechsel) y la teoría de la fractu-
EL METABOLISMO Y LA FRACTURA METABÓLICA ra metabólica del capitalismo es uno de los casos
más relevantes en toda su obra.
El siglo XIX dio a luz a un buen número de nue- En líneas generales, los argumentos presenta-
vos conocimientos científicos en distintos campos: dos se basan en los trabajos de Foster (2000) y
en la biología, en la fisiología celular, en la quí- Foster, Clarck y York (2010). A partir de un trabajo
mica, en la física, en geología, etc. Entre estos, de pura arqueología literaria, estos autores recu-
se concibió también la palabra “Metabolismo” peran el materialismo dialéctico de la naturaleza
para referirse a la calidad que tienen los seres vi- de Marx, que por infortunios de la Historia o de
vos para cambiar químicamente la naturaleza de la Academia ha permanecido oculto durante dé-
ciertas sustancias. Marx, que era un estudioso de cadas. A parte de estos autores que nos marcan
la ciencia de su época y fue testigo privilegiado de las líneas generales, algunos debates son comple-
muchos de esos avances, se impregnó tanto como mentados con trabajos de otros autores relevantes

58
en esta literatura, como P. Burkett (1999, 2006). el sentido de externa a los órganos humanos, no
El trabajo de Foster (2000) nos explica el concep- en el sentido químico). Ambas partes son necesa-
to de metabolismo social y el contextualiza con rias para la vida, ambas partes son naturaleza. La
la fractura metabólica en el siglo XIX a partir de idea de “metabolismo social” Marx lo adopta de
los trabajo de Marx sobre la crisis de las fertilida- las ciencias naturales en plena conciencia de su
des de la tierra y sobre teorías maltusianas las que significado: una célula crea una membrana que
critica. Por otra parte, Foster Clark y York (2010) la separa de su entorno, pero al mismo tiempo
profundizan en la utilidad de esta categoría de la mantiene in intercambio de energía y materiales
fractura metabólica para analizar la actual crisis que le permitirá crecer, reproducirse y hasta espe-
socio-ecológica desde una contextualización más cializarse para formar seres multicelulares. Marx
amplia: las fracturas metabólicas van desde la se- busca explicar el comportamiento humano como
paración de valor de cambio y valor de uso, a la parte de esta misma naturaleza (Foladori 2001),
rotura (artificial) entre ciencias sociales y natura- solo que en el caso humano este intercambio se
les y su deshistorización hasta el cambio climáti- regula socialmente mediante el trabajo.
co. Para ello también discuten los fundamentos Marx basa su definición del proceso del trabajo
filosóficos de la ciencia. Aquí haremos un intento como categoría general en el metabolismo social,
titánico para intentar hacer llegar aunque sea la situando el metabolismo social en un posición
esencia de estas discusiones. muy central de su teoría: “[El proceso del trabajo]
es la condición universal para la interacción meta-
EL METABOLISMO SOCIAL bólica entre el hombre y la naturaleza, la perenne
condición de la existencia humana impuesta por la
Marx habla de una necesaria “interacción me- naturaleza”. Es decir que tanto el trabajo como la
tabólica” para referirse a esta dependencia vital naturaleza con la que interactúa este trabajo son
entre los humanos y la tierra, siendo el trabajo el condiciones básicas de la vida, que el capitalismo,
cordón umbilical entre ambos: “El trabajo es el como veremos más abajo, negará en esencia.
proceso mediante el cual, las personas, a través Así, la fuerza de trabajo como nexo metabóli-
de sus propias acciones median, regulan y con- co es entonces tanto una fuerza social como una
trolan este metabolismo”. Una relación metabó- fuerza natural. Es una fuerza social en tanto que
lica, como tal, implica procesos reguladores de contribuye a la reproducción material de la so-
intercambio de energía y materiales: los sistemas ciedad a través de su participación en la división
naturales, como el ciclo de los nutrientes del sue- social del trabajo. A la vez, es una fuerza natural
lo de los que parte Marx o los ciclo del carbono en tanto que se trata de un agregado de capaci-
del que depende el cambio climático, tienen su dades mentales y físicas necesarias para la pro-
propio metabolismo que opera de manera inde- ducción de valores de uso, es decir, una cantidad
pendiente, a la vez pero que se relacionan con las de músculos, nervios, cerebro, etc, sujetos a la las
sociedades humanas, lo que permite la regene- mismas leyes físicas y biológicas que gobiernan
ración del ciclo (Foster 2010). Para los humanos, la naturaleza. El trabajo puede así operar como
esta relación metabólica con la naturaleza toma fuerza social (satisfaciendo necesidades humanas
una forma necesariamente social, que no sólo im- desarrolladas en sociedad) solo si este puede a la
plica condiciones puramente biológicas comunes vez operar como fuerza natural capturando trans-
a toda forma de vida, sino también conlleva un formando y conservando los valores de uso pre-
carácter claramente histórico a través de la orga- sentes en la naturaleza (Burkett, 1999). Se trata
nización concreta de la producción. Desde esta entonces de una compleja relación de intercambio
concepción, además, se pone de manifiesto que que, vehiculado por el trabajo, mantiene a las so-
(i) el carácter social del trabajo como actividad ne- ciedades humanas y la naturaleza ligadas.
cesariamente relacionada con la naturaleza y (ii) la Foster (2000) distingue en la obra marxiana
necesidad de que la relación sea respetuosa, a fin dos significaciones del concepto “metabolismo
de garantizar su continuidad. social” que entendemos son complementarias
Dicha relación metabólica entre sociedad-na- pero que se mueven en diferentes niveles de abs-
turaleza es concebida dialécticamente desde su tracción: la primera, más específicamente ecoló-
unidad. Y es que la concepción que tiene Marx gica, es la más abundante en su obra y se refiere
del hombre y de la naturaleza se basa en su uni- a la ya mencionada interacción (dialéctica) entre
dad universal, no en su separación (dualismos): sociedad y naturaleza que a través del trabajo
Tanto es así que para Marx el cuerpo de las per- humano, determina la historia social y la historia
sonas se divide entre su parte orgánica y su parte natural. Entre los investigadores de la escuela de
in-orgánica que es la naturaleza ( in-orgánica en pensamiento de la Economía Ecológica es común

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encontrar referencias y trabajos a esta primera producto histórico. Será la forma que este me-
significación. No obstante, estos trabajos suelen tabolismo tome, lo que marcará tanto la propia
utilizar el concepto de metabolismo social de una reproducción social como la propia naturaleza y
manera necesariamente más reduccionista al ser su co-evolución con la sociedad, condicionando
considerada en esencia una herramienta de aná- así tanto la historia social como la historia natural.
lisis cuantitativo: estos autores suelen referirse a Cuando la especificidad histórica de la organiza-
metabolismo social como a una analogía de la ción del trabajo resulte en un forma de trabajo ca-
biología a partir de la cual se miden los flujos de pitalista, donde el fruto del trabajo está alienado
materiales y de energía que entran y salen de un de su productor, se desencadenará una alienación
país / región / ciudad, perdiéndose así la profundi- de la naturaleza orgánica respecto a la naturaleza
dad analítica y la visión sistémica de Marx cuando inorgánica , que llamaremos fractura metabólica.
él habla de ese Metabolismo.
La segunda línea, en cambio, es más social y LA FRACTURA METABÓLICA
en cierto modo contiene un significado más ge-
neral (desarrollada, dice Foster (2000), en Beyond La especie humana, para poder sobrevivir, tiene
Capital de I. Mészáros). Este metabolismo social que extraer los valores de uso de la naturaleza que,
no sólo incluye la primera significación sino que a través de la producción, les insufla una nueva
también se vincula directamente con el análisis vida como elementos de una nueva formación so-
de la circulación de mercancías: el metabolismo cial, generando así una segunda naturaleza. Bajo
social es aquí entendido como concepto univer- la economía capitalista pero, esta segunda natu-
sal de intercambio de materiales, desde el inter- raleza toma una forma alienada, dominada por el
cambio de nutrientes entre dos especies hasta el valor de cambio antes de que por el valor de uso,
intercambio de bienes o servicios entre dos indi- que crea una “fractura en el metabolismo univer-
viduos. En este sentido, el intercambio de equi- sal” (Foster 2000). Para Marx, la fractura meta-
valentes económicos bajo la economía capitalista bólica es “la separación que se produce entre las
no es más que una mera expresión alienada de condiciones inorgánicas de la existencia humana
este segundo metabolismo social, aunque enaje- y la propia existencia de las personas”. Así, Marx
nado porque los valores de uso quedan subsumi- habla de fractura metabólica para enfatizar el ex-
dos a su valor de cambio. Desde esta óptica más trañamiento material al que, fruto de procesos
general (o no reducida a la versión ecológica), el históricos, los seres humanos son expuestos en
metabolismo social se define como “el conjunto relación a las sempiternas condiciones naturales
de necesidades y relaciones complejas, dinámicas que constituyen la base de la existencia humana:
e interdependientes que se originan y se repro- la naturaleza y el trabajo.
ducen constantemente (de forma alienada bajo el Esta separación aparece cuando los medios de
capitalismo)” Foster (2000). producción y de subsistencia (medios de vida) se
La producción (el trabajo concreto) es el puen- convierten en capital a partir del proceso conocido
te entre la existencia humana y el “metabolismo como acumulación originaria por los clásicos. La
universal” del que habla Marx. El metabolismo de acumulación originaria conformará las bases his-
las personas con la naturaleza se expresa a través tóricas para crear un excedente de mano de obra
de la organización concreta del trabajo humano. industrial que gradualmente se acumulará en las
Sin embargo, desde una óptica más general el ciudades, creando así un mayor distanciamiento
metabolismo universal no se reduce al intercam- metabólico entre ciudad y campo. Este trasiego
bio material/energético entre parte orgánica e de población rural a urbana, explica Foster et al.
in-orgánica sino que este también incluye el in- (2010), es la manifestación geográfica de la frac-
tercambio entre individuos. El Metabolismo de tura metabólica que profundizará la crisis del ciclo
Marx, como concepto general, diluye las fronteras de los nutrientes del suelo y la contaminación en
entre hombre y naturaleza, entre ciencias sociales las ciudades. Será esta separación campo-ciudad y
y ciencias naturales, que por otra parte considera la crisis ecológica que implicará lo que permitirá a
artificiales. Marx desarrollar la teoría de la fractura metabóli-
Des del prisma histórico, esto es así a lo lar- ca del capitalismo. Lo que en primera instancia es
go de la Historia humana, cualquiera que sea la la condición previa del capital como tal (la acumu-
sociedad concreta. El metabolismo social es por lación originaria y la desposesión de los medios de
tanto una determinación general en tanto que vida) es a la vez la génesis de la fractura metabó-
toda sociedad particular determina su propia rela- lica. Con el capitalismo en marcha, la producción
ción sociedad-naturaleza, es decir, cada sociedad no emanará de las necesidades naturales, auténti-
desarrolla su propio “metabolismo social” como cas y universales, de los valores de uso, sino de los

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valores de cambio. Esta nueva realidad transformó son la misma fractura metabólica: la más ecológi-
totalmente la relación sociedad-naturaleza. ca y más social son varias caras del mismo “meta-
Cualquier modo de producción consiste siem- bolismo universal”, que es condición de vida. Por
pre una apropiación de la naturaleza por parte de lo que el hombre, el trabajo y la naturaleza son, al
un individuo dentro y través de una forma de so- fin y al cabo, naturaleza. Es la forma social de la
ciedad concreta; durante la imposición del capita- organización de la producción humana en un mo-
lismo, esta apropiación toma una forma, además mento histórico concreto lo que crea la fractura
de violenta, muy concreta: la de la propiedad pri- esa naturaleza, provocando a la vez la degrada-
vada. Mediante el régimen de propiedad privada ción de las personas y del medio ambiente.
de los medios de producción, los lazos metabóli- Aparte de Fracturas Foster et al. (2010) habla
cos entre las masas de población y la tierra (léase también de “desplazamientos” ecológicos (aun-
naturaleza) quedan destruidos del mismo modo que en inglés tiene más juego: rifts and shifts). Los
y al mismo tiempo que los lazos de las personas desplazamientos ecológicos son la manifestación
con su propio trabajo. Esta disolución de los lazos geográfica de la fractura metabólica. La separa-
metabólicos entre personas y las condiciones na- ción campo-ciudad de la que Marx habla es un
turales de producción, que son la naturaleza y el primer ejemplo histórico, cuando por las “enclo-
trabajo, y que se cristaliza en una fractura meta- sures” , el campo inglés se vació de trabajo rural
bólica de la especie humana con el resto del eco- en pro del trabajo asalariado industrial en la ciu-
sistema, constituye la zona cero de los problemas dad, lo que conllevó una pérdida de nutrientes de
ecológicas que hoy enfrentamos (Foster, 2013). la suelo. Nutrientes que en lugar de enriquecer los
En literatura se distinguen, de nuevo, dos sig- campos (ciclo de los nutrientes del suelo), ahora
nificaciones de la fractura metabólica: la primera se acumulaban por las calles de los barrios obre-
se refiere a la concepción puramente ecológica de ros de las ciudades industriales y contaminaban
la fractura, aquella que se origina en las interrela- los ríos. Engels (1886) explica con lujo de detalles
ciones entre y dentro de los distintos ecosistemas, las condiciones de salubridad en las que vivía la
los cuales aún ser independientes de la actividad clase obrera. De modo que, la primera manifes-
humana se ven justamente afectados por la orga- tación geográfica de la fractura metabólica se da
nización concreta del trabajo bajo el capitalismo. en la ciudad en forma de contaminación y enfer-
Buen ejemplo es el cambio climático que es una medad.
desestabilización del ciclo del carbono causada La pérdida de nutrientes del suelo pero, con-
por la necesidad sistémica de combustibles fósi- tinuaba siendo un problema para la reproducción
les, o también la crisis de fertilidad de la tierra que social puesto que las ciudades necesitaban que
estudiaba Marx, en la que la pérdida de nutrien- el campo produjera. En busca de una solución,
tes del suelo se explicaba por la acumulación de se generó un segundo desplazamiento ecológi-
personas en las fábricas de la ciudad. La segunda co: la mayoría de países pasaron a depender casi
interpretación de la fractura metabólica, más so- totalmente de los fertilizantes naturales, lo que
cial, se refiere, de modo explicito, a la alienación provocó una competencia feroz entre las princi-
que sufren las personas respecto a sus condicio- pales potencias para arrebatar la mayor parte de
nes de vida naturales que son el trabajo y la tierra. fertilizantes naturales para nutrir sus campos, y
Durante la acumulación originaria, la mayor parte así sus ciudades. Inglaterra por ejemplo, explica
de la humanidad se vio privada de su intercambio J. von Liebig, vació las catacumbas europeas y se
vital con su cuerpo in-orgánico, y a la vez, o como sirvió de los huesos humanos de los campos de
consecuencia de aquello, de su trabajo, que fue batalla napoleónicos, que desenterró y transpor-
también despojado de sus amos naturales. tó, para fertilizar sus campos. En el nuevo mundo,
En los trabajos de Bellamy Foster se pueden en las costas Peruanas, donde abunda el guano
reconocer esas dos fracturas que se leen en la lite- (excrementos de ave) se desencadenó la “fiebre
ratura; la relación que se dibuja entre las dos, sin del guano”. Por medio de trabajo forzado, que
embargo, las mezcla al ser, en realidad artificial la provenía de la China, los países de la región se
separación entre ambas: así la fractura metabóli- enfrentaron entre ellos para hacerse con el con-
ca que observaba Marx es una ruptura entre las trol del comercio con Europa y Estados Unidos.
personas y sus condiciones de vida causada por la La fractura metabólica crea así un desplazamiento
expropiación de tierras comunales que crea masas ecológico que aún si tiene un origen local, expor-
de trabajadores “libres” y que conllevo fracturas ta la fractura a una escala global. Esta vertiente
ecológicas en forma de pérdida de fertilidades del internacional del desplazamiento ecológico es
suelo y contaminación en las ciudades. No hay dos parte de lo que hoy conocemos como relaciones
fracturas en la teoría metabólica marxiana, todas centro-periferia, donde las periferias proveen de

61
recursos a los centros, sin considerar estos todas opera bajo el capitalismo y que termina generan-
las fracturas ecológicas que se originan por el ca- do la crisis (fractura) ecológica, hay que partir de
mino (deforestación, contaminación, emisiones, las fracturas históricas que analizan Marx y Engels
guerras, enfermedades, etc). Es la misma fractura para continuar con las actuales fracturas ecológi-
en que Marx se refería Campo-Ciudad elevada a cas que Foster et al (2010) analiza en relación al
nivel macro. capitalismo contemporáneo.
Nos explica Foster et al (2010) que las shifts, Cabe decir que la teoría de la fractura meta-
además de geográficas, son también manifesta- bólica que describen estos autores es una fractura
ciones cualitativas de la fractura metabólica. Así, que se genera en el capitalismo, pero no nece-
los desplazamientos ecológicos muestran también sariamente en otras sociedades. Esto es porque
la capacidad que tiene el capital para superar las son justamente las condiciones de producción del
contradicciones que su propia dinámica le genera, sistema capitalista, es decir, la disponibilidad de
huyendo hacia adelante con el fin de mantener una masa de trabajadores libres de medios de pro-
su reproducción y salvar así fractura ecológica ducción, lo que permite que el valor de cambio
aunque solo sea de modo temporal y/o espacial. pase por delante del valor de uso. Es esta parti-
Abundan los ejemplos: la caída de la fertilidad del cularidad la que que ha hecho que el capitalismo
suelo se solventó con el expolio del guano, reducir sea un modelo social que, a diferencia de los mo-
las emisiones de CO2 mediante biocombustibles delos pre-capitalistas, no dependa de manera tan
crea conflictos por el uso tierra (con efectos en los explícita en ecosistemas concretos (Burkett, 1999.
precios de alimentos y tierra) y olvida que los cam- Cap 5). “Las únicas necesidades materiales del ca-
bios de uso de la tierra generan más de un tercio pitalismo”, explica Paul Burkett, “son una fuerza
de las emisiones totales, la simple sustitución del de trabajo libre y unas condiciones bajo las cuales
carbón por petróleo o estos por gas (sobretodo esa fuerza de trabajo pueda ser explotada de ma-
por si este último es extraído mediante técnicas de nera rentable; condiciones que, por su separación
fracturación hidráulica “fracking”) o del petróleo de los trabajadores, no son las mismas que harían
por las energías se nucleares (que no emite CO2), falta para una co-evolución sostenible entre per-
etc. provocan nuevas fracturas ya sea en forma sonas y naturaleza”. Continúa Burkett: “bajo los
de conflictos ambientales por el control y uso de modelos esclavistas o feudales, por ejemplo, no
recursos o nuevas formas de contaminación. Los hay una ruptura entre los trabajadores y las con-
economistas ecológicos se refieren a la parado- diciones naturales de producción; más bien, una
ja de Jevons cuando una mejora de la eficiencia parte de la sociedad es tratada por la otra como
energética (esto es el mismo output con menos parte in-orgánica de su ser y como condición na-
energía), produce un aumento del uso del recurso tural de su propia reproducción, tal y como lo son
(petróleo por ejemplo) cuando la lógica dictaría otras bondades naturales, ya sean vacas o árboles
un ahorro del recurso en cuestión. frutales”. Esto no niega la co-evolución histórica
En el medio-largo plazo, la destrucción de las de la naturaleza y las sociedades humanas, la re-
condiciones de producción (necesaria) para la afirma. Tampoco niega la historia ambiental, ni
reproducción del propio capitalismo se presenta asume que las crisis ambientales sean un inven-
ante este como una contradicción sistémica. Si se to del capitalismo. Buen ejemplo de ello es, entre
sobreexplota el suelo este resultará cada vez me- otros, el trabajo de Hornborg (2013) quien do-
nos rentable por el agotamiento de los nutrientes. cumenta las deforestaciones masivas de la ribera
Vista así, la fractura metabólica es la cristalización mediterránea que fueron necesarias para abaste-
de una contradicción originaria del capitalismo; si cer de trigo, aceite, uva y de materiales de cons-
toda sociedad recrea su propio metabolismo so- trucción a las grandes ciudades griegas y romanas
cial, el capitalismo crea el suyo, con la particulari- de la antigüedad, incluyendo sus exportaciones.
dad que lo destruye al mismo tiempo. Sin embar- La extinción de leones, rinocerontes, hipopóta-
go, explica Foster (2005) en clara referencia a la mos, jirafas y cebras en Egipto y norte Africano
teoría de la segunda contradicción de O’Connor, o de leones y leopardos en Grecia son pruebas de
que la teoría metabólica es mucho más profunda estos cambios ambientales.
que una visión particular de la crisis sistémica. Ex-
plica que no hay que perder de vista que el capi- LA FRACTURA “ORIGINARIA” Y LAS LEYES DE LA
tal, a pesar de sembrar semillas de crisis sistémica, POBLACIÓN
es capaz de continuar acumulando a pesar de la
destrucción del planeta. El concepto de fractura metabólica en el capitalis-
Para entender esta dinámica de alienación hu- mo tiene sus raíces en el análisis de la agricultura
manidad-naturaleza, de fractura metabólica, que capitalista que Marx hace a partir de los trabajos

62
del agrónomo-economista-periodista escocés Ja- ciales). Esta idea, sin embargo, se sostiene sobre
mes Anderson (1730-1808) y del químico alemán el supuesto muy discutible de que la fertilidad de
Justus von Liebig (1803-1873). La primera crisis la tierra sigue una distribución aleatoria, donde ni
ambiental que seriamente acosa la economía las personas ni la Historia juegan ningún papel. Es
capitalista fue la disminución de la fertilidad del Dios quien reparte las cartas y decide qué tierras
suelo que creó estragos tanto en Europa como son fértiles y cuáles no. El corolario de la teoría de
en Norteamérica. La degradación del suelo fue el Malthus y Ricardo es entonces que la perdida de
resultado del alejamiento metabólico de las perso- fertilidad del suelo era por tanto un problema que
nas con respecto de la tierra, la cual fue sujeta a nacía de la presión demográfica, no porque las
las necesidades de producción capitalista. No obs- tierras fértiles se degradaran, si no porque obliga-
tante, esta primera crisis ambiental iba de la mano ba a cultivar tierras menos fértiles (con la disminu-
del problema de la superpoblación Maltusiana y ción de la productividad agregada) y provocando
de las teorías de la renta diferencial de la tierra y así la tensión maltusiana con la producción de
del desarrollo agrícola. alimentos.
La renta diferencial de la tierra es aquella par- Para Anderson, que escribió décadas antes a
te de la renta que recibe el terrateniente de más Malthus y Ricardo, y para Marx que recogerá su
en proporción a la mayor o menor fertilidad del testigo, la diferencia de fertilidades (y por tanto
suelo. Una mayor fertilidad permite una mayor de rentas) no era fruto de la distribución aleatoria
producción que supondrá mayores ingresos para de las fertilidades sino que al contrario era una
el capitalista. Para Mathus i Ricardo, esta renta cuestión sujeta a las especificidades históricas:
diferencial se explica por las diferencias natura- cambios históricos en la fertilidad de la tierra.
les de la tierra. Según estos, primero se ocupan Anderson consideraba central la capacidad del
las tierras más fértiles y por lo tanto mas caras ser humano tanto de mejorar el suelo de mane-
(debido a mayores rentas diferenciales). La presión ra continuada mediante estiércol, drenaje, riego,
demográfica, sin embargo, hace que se cultiven etc. como la capacidad de degradarlo. Eran estos
también tierras cada vez más marginales y menos cambios en la productividad relativa del suelo los
fértiles (y por tanto con menores rentas diferen- que explicaban la renta diferencial (y no las con-

63
diciones de fertilidad absoluta de las que partían industriales urbanos rompía el ciclo de los nutrien-
Ricardo y Malthus). Por eso, Anderson (y Marx y tes de la tierra con las serias repercusiones en su
Liebig) se oponían a la idea maltusiana de que la fertilidad, creando al mismo tiempo un problema
falta de grano se explicaba a partir de la presión de contaminación y suciedad en las mismas ciu-
demográfica sobre la oferta limitada de tierra. En dades donde vivían los trabajadores industriales,
referencia a Malthus, escribe Anderson que “si y convertido éstas en su nuevo medio ambiente
tiene que progresar la población de un país, y si material.
su gente se dedica principalmente a cultivar la tie- Nacen a partir de estos trabajos la distinción
rra, la productividad de esta marcharía a la par entre la agricultura capitalista y la agricultura ra-
de la población; tal es la experiencia de todas las cional. Malthus (y maltusianos) nos alertan so-
naciones” (Foster, 2000, p.229). bre el peligro del crecimiento incontrolado de la
La explicación de estos sobre la renta diferen- población sobre los recursos naturales limitados.
cial, pero sobre todo, de la degradación del suelo Para estos la solución a la fertilidad del suelo des-
se explica por la confluencia, histórica, de una se- cansaba sobre la variable población, Para Ander-
rie de determinantes sociales que se derivan del son, Liebig y Marx en cambio, la variable a tratar
modo de producción social. Por un lado, existe es la fractura metabólica. Estos nos enseñan que
un conflicto entre terratenientes y los agricultores el problema está en la lógica capitalista aplicada a
arrendatarios (capitalistas), que sólo harán inver- los recursos naturales.
siones de las que puedan sacar rendimiento an- La fertilidad de la tierra nunca se ha recupera-
tes de que acabe el período de arrendamiento. do: la producción de alimentos hoy depende del
En este sentido, no tienen incentivos limitados a uso masivo de fertilizantes artificiales y la combus-
mejorar las condiciones de fertilidad del suelo. Por tión de recursos fósiles.
otro lado, la acumulación de indigentes asalaria-
dos en las ciudades desencadena un “despilfarro EL CAMBIO CLIMÁTICO
antieconómico”, en palabras de Anderson, de
fertilizantes naturales que, arrancados del ciclo A partir del trabajo de Foster et al (2010) analiza-
del suelo, acaban en el Támesis en forma de su- remos el cambio climático global desde el punto
ciedad. Liebig reforzará esta idea a partir de su de vista de fracturas metabólicas. El objetivo es
“Química orgánica”. Escribe este que “si fuera mostrar (i) la fractura metabólica en el ciclo del
posible recoger sin la menor pérdida la totalidad carbono y ver que esta está estrechamente rela-
de excrementos sólidos y fluidos de los habitantes cionada con la acumulación del capital, y (ii) como
de las ciudades, y devolverle a cada agricultor la las condiciones estructurales del sistema económi-
proporción procedente de los productos que ori- co actual limitan los beneficios ecológicos de los
ginariamente había suministrado a la ciudad, se desarrollos tecnológicos .
podría mantener la productividad de sus tierras El carbono circula por el aire, la tierra, el agua
(...) de sobra para necesidades de poblaciones y todas a través de todas las cosas vivas en un pro-
en aumento”. El declive de la productividad del ceso cíclico y afecta a toda la biosfera. Cada parte
suelo no se debe entonces a la disminución de la del ciclo del carbono –la absorción de las plantas,
productividad agregada por el cultivo de tierras el paso por océanos y glaciares, el procesamiento
marginales, sino al empobrecimiento de la tierra del carbono por los animales y la circulación en
debido al conflicto entre clases que no permite la atmósfera—contribuye a procesos reguladores
una agricultura racional (esto es conservando su que permiten estos intercambios, y en hacerlo
fertilidad) y a la pérdida de nutrientes (motivada permiten la vida que conocemos. Sin embargo,
por la separación campo-ciudad). no siempre ha sido así. Foster et al. (2010) cuenta
Los trabajos de Anderson y Liebig sirven a cómo las condiciones actuales del ciclo del carbo-
Marx para criticar la teoría maltusiana y Ricardia- no son el resultado de “una co-evolución entre
na de la superpoblación (los pobres) y de la renta seres vivos (prehistóricos) y la naturaleza: gracias
diferencial del suelo. La productividad de la tierra, a los cambios que provocaron unas bacterias hace
y por tanto la producción de alimentos potencial, millones de años al contaminar la tierra de oxí-
está sujeto al proceso histórico concreto que en geno, haciendo desaparecer la mayor parte de
el caso del capitalismo determina que (i) no hay especies de entonces (bacterias anaeròbicas que
una agricultura racional (esto es que maximice la no necesitaban oxígeno y que dominaban la tie-
fertilidad a largo plazo) y, (ii) la separación cam- rra): fue su interacción con el medio (fermentan-
po-ciudad que exigía la propia génesis del capital. do azúcares que generaban dióxido de carbono
Alienar a las personas de sus condiciones de vida como residuo) seguido de una serie de cambios
(fractura metabólica) y acumularlas en los centros evolutivos lo que causó la aparición de los prime-

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ros seres que respiraban oxígeno. Hasta llegar a climático está causando modificaciones impor-
las plantas y animales que a partir de capturar y tantes en fenómenos climáticos (como huraca-
convertir la energía solar, transformaron las con- nes, inundaciones, sequías etc.), la composición
diciones históricas de la sistema tierra, con una de los ecosistemas, los nutrientes de la tierra,
atmósfera que, a partir de entonces, contendría empujando a especies a la extinción, etc. Todos
un 78% de nitrógeno, un 21% de oxígeno y un con distintas repercusiones a algunas comunida-
residual pero vital 1% donde se encuentran los des.
gases de efecto invernadero incluido el CO2, con Sin embargo, la economía ortodoxa promulga
la función de mantener la temperatura de la tie- que no hay ninguna contradicción entre una ex-
rra, como Tyndall descubrió ya en 1859. pansión ilimitada de la acumulación del capital y
En 1896, August Arrhenius alertaba de que la la preservación del planeta. Es más, según esta, la
combustión de energías fósiles, que en aquel en- naturaleza se puede beneficiar de la expansión ca-
tonces alimentaban un capitalismo industrial flore- pitalista: cuanto más crecimiento económico, más
ciente, estaban introduciendo cantidades masivas conciencia ambiental se genera (el medio ambien-
de dióxido de carbono a la atmósfera que podrían te como bien de lujo), mejor tecnología y más se
conllevar un calentamiento de la temperatura de “desmaterializa” la economía. Es la tesis de la
la tierra. Sin embargo, este consideraba que ese curva ambiental de Kuznets, una relación estadís-
proceso conllevaría centenares de años, y que de tica que prevé una U invertida entre crecimiento y
hecho este dióxido de carbono ayudaría incluso a contaminación, por lo que primero la contamina-
evitar un posterior enfriamiento de la tierra. Sin ción aumenta pero después ya vuelve a bajar gra-
embargo, Arrhenius no supo prever la naturaleza cias a las bondades del desarrollo económico. De
expansiva del capitalismo: desde la época prein- este modo, a pesar de las alertas de la comunidad
dustrial, la acumulación de dióxido de carbono en científica, el problema de socio metabólico con el
la atmósfera ha incrementado un 31% y la mitad ciclo de le carbono se relativiza y se reduce a un
de este incremento se ha producido a partir 1965. “problema tecnológico”.
Esta sobrecarga de CO2 tensiona la función regu- William Stanley Jevons escribió en 1865 “The
ladora de temperatura provocando un incremento coal question”. Su preocupación por el carbón
en la temperatura media terrestre. venía de que este era considerado un elemento
El modelo de producción capitalista, en su sed estratégico de primer orden dado que sobre el
expansiva, se hizo dependiente a una oferta cre- carbón él descansaba la supremacía Británica. Por
ciente de materias primas y energía. A partir de este motivo, las mejoras tecnológicas que permi-
la extracción de la energía almacenada dentro de tían una mayor eficiencia técnica (y económica)
la tierra (energía solar capturada por animales y eran vistas como una cuestión de Estado. Expli-
plantas hace millones de años), el capitalismo se caba Jevons, sin embargo, que el incremento de
libera de la restricción energética que le suponía el la eficiencia energética en el uso del carbón, no
aprovechamiento de la energía solar. Así, el capi- estaba procurando el ahorro del recurso sino todo
talismo saqueará los almacenes históricos de con- lo contrario, un incremento en su consumo cau-
centración de energía transformándolos y transfi- sado justamente por el abaratamiento de costes
riéndolos a la atmósfera en forma de dióxido de que suponía la mayor eficiencia energética. Este
carbono a un ritmo acelerado que el sistema no es fenómeno, cuando el incremeto de eficiencia re-
capaz de absorber. Como resultado, las emisiones sulta en un mayor uso del recurso en cuestión, se
se acumulan a la atmosfera en cantidades nunca conoce como la Paradoja de Jevons (o también
vistas en los últimos 650.000 años. como efecto rebote).
Los océanos y los bosques son los sumideros Jevons no supo explicar el porqué del fenóme-
más grandes y primarios de dióxido de carbono. no. Para ello hubiera tenido que conocer las leyes
Entre un tercio y la mitad del dióxido de carbono de la acumulación de capital y su lógica expansiva.
producido es absorbido por los océanos sin em- Existen varios análisis contemporáneos que han
bargo su capacidad absortiva esta a su limite na- demostrado por diversas vías que el metabolismo
tural, provocando otras daños ambientales como social del capitalismo sufre de la paradoja de Jevo-
la acidificación del océano. El calentamiento glo- ns. Esto es así porque el capitalismo como modelo
bal ha incrementado el deshielo de los glaciares de organización social de la producción subordina
y polos que además de sumideros históricos de sistemáticamente la naturaleza en su acumulación
emisiones que se liberan a la atmosfera también ilimitada, y al necesitar una producción cada vez
provoca una disminución de la capacidad reflec- a mayor escala, los cambios tecnológicos son ab-
tiva de la tierra (al tener menos superficie blanca) sorbidos (y creados) a este fin. Ya advertía Marx,
y retroalimentando el calentamiento. El cambio cuando hablaba de la crisis del suelo, que el capi-

65
talismo es incapaz de utilizar la ciencia y el avance de “la fractura metabólica entre las relaciones que
tecnológico de una manera racional, que no sea impone la naturaleza entre las personas y la tie-
para expandir las operaciones del capital. Sólo un rra”. La sostenibilidad, explica Foster (2000), es
nuevo proyecto social acabará con la ruptura del un concepto que para Marx viene estrechamente
ciclo del carbono: un nuevo metabolismo social ligado a la sociedad comunal a desarrollar, en la
con la naturaleza donde las relaciones entre la hu- que además, considera, sería una necesidad la fu-
manidad y la naturaleza satisfagan las necesida- sión entre ciudad y el campo. De hecho, la idea de
des de la comunidad y no del capital. No bastará distribuir la población más racionalmente aparece
un cambio tecnológico. La coalición eco-socialista en el Manifiesto comunista. El activista y poeta
norteamericana lo resume bien: “system change, William Morris (1834-1896) escribe en su novela
not climate change” utópica Noticias de ninguna parte que, aparte del
derrocamiento del valor de cambio como motor
CONCLUSIONES: social o de la consideración del trabajo como ins-
LA SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL trumento de creatividad humana y de satisfacción
de necesidades, “la diferencia entre la ciudad y el
A partir de los trabajos de varios autores referen- campo se hizo cada vez menor” y que las “ciuda-
ciados, este articulo muestra como la ecología de des son jardines donde nada se desperdicia (...),
Marx nos provee de una metodología crítica que con las viviendas, talleres (...) necesarios distri-
permite atacar y comprender el problema ecoló- buidos por todo el país, todo cuidado, limpio, y
gico y situarlo en el centro del problema social. bonito”.
Para ello hemos revisado las conceptualizaciones El embrión de la sostenibilidad ecológica en
de la naturaleza y descrito la fractura metabólica Marx es sinónimo de agricultura racional (con el
del capitalismo. uso de la ciencia para mantener la fertilidad) y de
Mirar a la Naturaleza a través del prisma mate- fusión campo-ciudad. Lo remarcable es que am-
rialista y dialéctico permite entender su compleji- bos elementos son un antónimo histórico de lo
dad, sin necesidad de caer en fetichismos ni sim- que es capitalismo y de sus orígenes. Si utilizamos
plificaciones funcionalistas. El enfoque dialéctico la definición de Desarrollo Sostenible del informe
no necesita evaluar la naturaleza a partir de su Brundtland, aquella de “satisfacer las necesidades
estado idealizado, tal y como se concibe desde del presente sin comprometer la capacidad de las
el ecologicismo, sino que lo hace en términos de generaciones futuras para satisfacer sus propias
su Historia (Foster et al 2010). A diferencia de las necesidades”, y la comparamos con el concepto
visiones economicista y ecologicista, ambas ahis- de desarrollo sostenible de Marx, o como él le lla-
tóricas, la tradición dialéctica aplicada a la natura- maba la “cadena de las generaciones humanas”
leza reconoce la naturaleza como un lugar donde que toma de Prouhdon: “trato consciente y racio-
se dan procesos sin ningún fin concreto y donde nal de la tierra como una propiedad comunal per-
la producción de las sociedades humanas interac- manente” (Foster 2000, p254) vemos que ambas
túan de manera constante con ella. Esta interac- coinciden en el respeto a las generaciones futuras,
ción con la naturaleza implica una transformación solo que Marx precisa mucho más en qué varia-
continua de la naturaleza y de la sociedad huma- bles tratar: propiedad comunal y uso de la ciencia
na. La existencia de una interacción sociedad-na- de modo racional.
turaleza no busca justificar la acción del hombre
sobre la naturaleza sino reconocer la inevitabili- BIBLIOGRAFÍA
dad de la constante y continua transformación del
mundo material debido a fuerzas y condiciones - BURKETT, P. (1999). Marx and Nature. Palgrave
cambiantes, incluso antes de la aparición huma- ediciones.
na. La concepción materialista y dialéctica permite - BURKETT, P. (2006). Marxism and Ecological eco-
concebir una sostenibilidad ambiental libre de fe- nomics. Toward a Red and Green Political Eco-
tichismos y históricamente solvente. nomy. Historical materialsm book series. Brill.
La reproducción social bajo el marco capitalis- - CLARK B, YORK, R. (2005) Dialectical Materialsm
ta parte, necesariamente, de una fractura de la and Nature: An alternative to economism and
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y la naturaleza (es decir, con la parte in-orgánica 337. http://oae.sagepub.com/content/18/3/318.
del los humanos o la parte humana de la natura- full.pdf+html
leza). Esto imposibilita la sostenibilidad ecológica - ENGELS, F. (1886), La situación de la clase obrera
en strictu sensu. Para Marx, la sostenibilidad es un en Inglaterra (1845), Buenos Aires, Editorial Futu-
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66
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- FOSTER, JB (2013). “Marx y la fractura en el para la recuperación del ecologismo. Baladre.
metabolismo universal de la naturaleza”. Herra- - O´CONNOR, 2001. Causas naturales. Ensayos de
mienta. http://www.herramienta.com.ar/herra- marxismo ecológico.Siglo XXI

67
7. La segunda Mucho se ha escrito sobre el tema de marxis-
mo y naturaleza desde los trabajos de O´Connor
contradicción del en los años setenta. Algunos lectores podrían
capitalismo: considerar que las interpretaciones por él propor-
cionadas han sido superadas por autores poste-
los planteamientos riores. No obstante, incluimos aquí un resumen
de sus ideas en parte porque consideramos que
de James O’Connor, todavía mantienen algunos aspectos de interés y,
un pionero en el tema sobre todo por el carácter pionero que tuvieron
sus planteamientos.

Introducción

James O’ Connor parte de que Marx no desarrolló
la idea de que puede existir una contradicción del
capitalismo que conduzca a una teoría ‘ecológica’
de la crisis y la transformación social, y va a tra-
tar de desarrollarla él. ‘Marx y Engels fueron emi-
nencias teóricas del caos social provocado por el
desarrollo capitalista, pero ninguno de ellos ubicó
la destrucción ecológica en el centro de su teoría
de la acumulación capitalista y el cambio socioe
conómico’.(O´Connor 2001, 155) Va a tratar de
elaborar una teoría ‘marxista ecológica’ de la con-
tradicción entre las relaciones de producción capi-

68
talistas (las que nosotros hemos estudiado hasta días, es, y siempre ha sido unilateral y limitado.
ahora), las fuerzas productivas y las condiciones Porque tal pensamiento presupone un abasteci-
de producción (que es lo que él va añadir). miento ilimitado de lo que Marx llamó ‘condicio-
‘El problema teórico consiste en encontrar nes de producción’
las conexiones internas entre la acumulación ca- Por lo tanto, O´Connor introduce una segun-
pitalista, la crisis económica y la crisis ecológica’ da contradicción basada en ‘las condiciones de
(O´Connor 2001, 213) producción’. Según O´Connor, las condiciones de
Es importante tener en cuenta que O´Connor producción para Marx son tres:
escribe en los años setenta del siglo XX, tratando - ‘la fuerza de trabajo humana (o, ‘las condi-
principalmente de explicar la crisis de entonces, ciones personales de producción)
lo que tendrá una incidencia significativa en su - el ambiente (o lo que Marx llamó ‘las condi-
planteamiento. Así mismo, intenta también, in- ciones naturales o externas de producción’)
corporar en su esquema los movimientos sociales - la infraestructura urbana (el espacio) (las con-
que él percibe entonces. Como explicar las crisis, diciones generales comunitarias de producción’
teniendo en cuenta la ecología, es una de sus pre-
ocupaciones principales. El capitalismo sostenible requeriría que las tres
condiciones estuvieran disponibles en el momento
PLANTEAMIENTO BÁSICO y en el lugar correctos, así como en las cantidades,
la calidad y los precios ficticios correctos.
Para O´Connor ‘la naturaleza es un socio activo En la actualidad las “condiciones físicas exter-
de la vida material de la especie humana y, por nas” se analizan en términos de la viabilidad de
consiguiente, de su historia y de la evolución de los ecosistemas;…la “fuerza de trabajo” se dis-
la conciencia humana…Por lo tanto, el materialis- cute en términos del bienestar físico y mental de
mo histórico tiene que extenderse hacia fuera, en los trabajadores ;… ‘las condiciones comunales’
el sentido de que la historia natural, tanto de la se analizan en términos del ‘capital social’, la in-
‘primera’ como de la ‘segunda’ naturaleza puede fraestructura…En los conceptos de ‘condiciones
influir en la historia humana y viceversa, de acuer- físicas externas’, “fuerza de trabajo” y “condicio-
do con el marco temporal y las circunstancias’ nes comunales” están implícitos los conceptos de
(O´Connor 2001, 22) espacio y de “ambiente social”. De esta manera
‘La ‘ecología humana’ es la rama del conoci- incluimos como una condición de producción el
miento que se ocupa de la interacción de los seres “espacio urbano” (“naturaleza urbana capitaliza-
humanos con su ambiente’ (O´Connor, 2001,43) da”) y otras formas de espacio que estructuran –y
…la interfaz entre la historia y la naturaleza (o la son estructuradas por– la relación entre la gente
sociedad y el ambiente), es la actividad material y el “ambiente”, Lo cual, a su vez, ayuda a pro-
(definida en su sentido más amplio) de los seres ducir ambientes sociales. En pocas palabras, las
humanos.( O´Connor 2001,44) condiciones de producción incluyen la materiali-
Para entender lo que dice O´Connor hay que dad…. capitalizada o convertida en mercancías,
distinguir entre lo que él llama: relaciones de pro- excluyendo la producción, distribución y cambio
ducción y las condiciones de producción, y tener de las mercancías mismas, estrictamente defini-
en cuenta lo que considera la primera contradic- das (que esto serían las relaciones de producción)
ción y la segunda contradicción. (O´Connor 2001,196)
La primera contradicción, la contradicción in- ‘La definición que da Lojkine de las condicio-
terior del capitalismo para O´Connor, es lo que nes generales es la más amplia: aquellos factores
nosotros entendemos como problemas tradicio- tan importantes como para constituir otras ‘con-
nales del capitalismo y se basa en las relaciones diciones necesarias’ para la reproducción gene-
de producción (capital-trabajo). Considera, por ral de la formación capìtalista desarrollada. Son
tanto, que las crisis en el capitalismo son crisis de … los medios de consumo colectivo…los medios
realización, basadas en la demanda. Esta primera de circulación material (es decir los medios de
contradicción del capitalismo o crisis de ‘realiza- comunicación y de transporte)…y la concentra-
ción’ o ‘crisis de demanda’ plantea que el intento ción espacial de los medios de producción. …Esta
de los capitales individuales de defender o incre- conceptualización es tal vez la más coherente, ya
mentar sus ganancias termina por producir, como que incluye la organización del espacio en gene-
efecto no deseado, una reducción de las deman- ral y del espacio urbano en particular. (O´Connor
das de consumo. 2001,177)
Para O´Connor, si bien este tipo de pensamien- El concepto de ‘condiciones de producción’
to económico sigue siendo válido en nuestros tiene que ser subjetivizado e historizado, es decir,

69
tratado de modos menos deterministas de los que ficticio? ¿Con la crisis fiscal del estado? ¿Con la
empleo Marx y de los que suelen usar los marxis- internacionalización de la producción? La teoría
tas. marxista tradicional de la crisis interpreta las es-
La segunda contradicción plantea que los in- tructuras de crédito/ deuda como resultado de la
tentos de los capitales individuales de defender sobreproducción del capital. Un enfoque marxista
o restaurar sus ganancias recortando o externa- ecológico podría interpretar también los mismos
lizando sus costes, producen, como un efecto no fenómenos como resultado de la subproducción
deseado, la reducción de la ’productividad’ de las del capital y del uso improductivo del capital pro-
condiciones de producción, lo cual, a su vez ele- ducido. Estas tendencias ¿se refuerzan o se can-
va los costes promedios. Los costos pueden au- celan mutuamente? Sin prejuzgar la respuesta, es
mentar para los capitales individuales en cuestión, evidente que esta cuestión requiere una elabora-
para otros capitales o para el capital en su con- ción teórica” (O´Connor 2001,201 y 202)
junto. (O´Connor 2000, 26). Es decir es una crisis Los límites del crecimiento no se presentan en
económica que surge del lado de los costos, de primera instancia como el resultado de la escasez
la oferta. absoluta de la fuerza de trabajo, materias primas,
La capitalización de las condiciones de produc- agua y aire limpios, espacio urbano y demás, sino
ción en general, y de la naturaleza y el ambiente como el resultado del alto costo de alguno de es-
en particular, tienden a elevar el costo del capi- tos tres elementos o de todos ellos.
tal y reducir su flexibilidad. Como se ha señalado Y basa todo su planteamiento marxista-eco-
existen dos razones para esto. Primero, una razón lógico en esta segunda contradicción. Afirmando
sistemática que consiste en que los capitales indi- explícitamente frente a quienes afirman que los
viduales tienen pocos incentivos –o no tienen nin- conflictos sobre las condiciones de producción no
gún incentivo– para utilizar las condiciones de pro- son conflictos de clase (por ejemplo Offe) que ‘los
ducción de manera sostenible, sobre todo cuando asuntos relativos a las condiciones de producción
se enfrentan a malos tiempos económicos creados son asuntos de clase (y también algo más que
por el propio capital y dejan degradar las condi- asuntos de clase)
ciones de producción, lo que implica un aumento Es importante destacar que las condiciones de
de los costos. Segundo, y debido precisamente a producción no son producidas de acuerdo con
esta primera razón, los movimientos de trabajado- las leyes del mercado (ni la reproducción de las
res, de ambientalistas1 y otros movimientos socia- personas, ni las materias primas base, ni las infra-
les desafían el control del capital sobre la fuerza estructuras.2 Son elementos que no son produci-
de trabajo, el ambiente y lo urbano‘(O´Connor, dos como mercancías de acuerdo con las leyes del
2000,25). Las actividades de resistencia de los tra- mercado (ley del valor) pero son tratadas como
bajadores aumentan los costos. si fueran mercancías. (Se trata de bienes ficticios
La segunda contradicción [consiste en] la re- con precios ficticios). Aunque O´Connor conside-
ducción de las ‘ganancias marginales’ basada en ra que si son proporcionadas por el Estado, son
‘las condiciones de producción’, generada por la actividades no rentables desempeñadas fuera de
contradicción entre el capital y la naturaleza (y los circuitos del capital, en las formaciones socia-
otras condiciones de producción) asociada a los les capitalistas esta segunda naturaleza es mer-
efectos económicos adversos para el capital que cantilizada y valorizada al mismo tiempo en que
surgen del ambiente y otros movimientos socia-
les.
“Nadie ha calculado los ingresos totales reque- 1. La evolución de la disciplina de la Economía desde los
ridos para compensar la condiciones de produc- setenta ha llevado a distinguir entre los ‘ambientalistas’,
ción menoscabadas o perdidas y o para restaurar- mayoritariamente aquellos que analizan el problema
las y desarrollar sustitutos (y mucho menos cuánto del medio ambiente recurriendo a la Economía conven-
de esos “costos” recae realmente en el capital). cional, y los ‘ecologistas’, que tratan de establecer una
Es concebible que el gasto total asignado a pro- aproximación más crítica el medio ambiente. En este
teger o restaurar las condiciones de producción artículo, entendemos que cuando O´Connor se refiere a
pueda ascender a la mitad o más del producto los ambientalistas trata de los que hoy llamaríamos y se
consideran a sí mismos como ‘ecologistas’.
social total de todos los gastos inmediatamente
2. Actualmente una gran parte de las infraestructuras,
improductivos desde el punto de vista del capi- que antes eran producidas por el sector público, sí se
tal en expansión. ¿Es posible vincular estos gastos pueden considerar producidas de acuerdo con las leyes
improductivos (y los que se prevén para el futuro) del mercado, debido a las privatizaciones y a la expan-
con el vasto sistema actual de crédito y deuda en sión del ámbito privado en la producción de infraes-
todo el mundo? ¿Con el crecimiento del capital tructuras.

70
está siendo degradada. ‘Como las condiciones de Para este autor, el punto de partida de una
producción no se producen como mercancías de teoría marxista ecológica de la crisis económica
acuerdo con la ley del valor, normalmente el Es- y la transición al socialismo es la contradicción
tado influye o regula el acceso, el uso y la salida entre las relaciones de producción capitalistas (y
de los mercados de trabajo, tierra, materias pri- las fuerzas productivas), por un lado, y las condi-
mas y otros… tiene que haber una intervención ciones de producción capitalista, o “relaciones y
independiente o ‘relativamente autónoma’ que fuerzas de reproducción social capitalistas”, por
ponga a disposición del capital, en las cantidades el otro.
y calidades deseadas, y en los momentos y lugares La premisa de este argumento (tal como ocu-
adecuados, la fuerza de trabajo humana, la natu- rre con el argumento de la actual interpretación
raleza, la infraestructura y el espacio. En síntesis, del marxismo tradicional) es que cualquier con-
una condición general de la producción capitalis- junto dado de tecnologías y relaciones de trabajo
ta es la existencia políticamente garantizada de la de las condiciones de producción es consistente
fuerza de trabajo, la infraestructura y el espacio con más de un conjunto de relaciones sociales de
urbanos y las condiciones ambientales. (O´Connor reproducción de esas condiciones, y que cualquier
2001, 158, 181, 182) conjunto dado de estas relaciones sociales es con-
Los organismos del estado no pueden funcio- sistente con más de un conjunto de tecnologías y
nar legítimamente en forma abierta de acuerdo relaciones de trabajo de las condiciones de pro-
con los intereses del capital o de fracciones capi- ducción. (O´Connor, 2001, 206)
talistas, y deben hacerlo en nombre del ‘interés
general’ o el bienestar (si son proporcionadas por ¿CUÁL ES LA RELACIÓN ENTRE LA PRIMERA Y LA
el Estado, son actividades no rentables desempe- SEGUNDA CONTRADICCIÓN DEL CAPITALISMO?
ñadas fuera de los circuitos del capital).( O´Connor ¿COMBINAN O CANCELAN SUS RESPECTIVOS
2001,189). En cualquier versión de la segunda EFECTOS SOBRE LOS BENEFICIOS?
contradicción del capitalismo, el valor de uso debe
tener más o menos la misma importancia que el La primera contradicción afecta al capital desde
valor de cambio. (O´Connor 2001,161) el lado de la demanda. Cuando los capitales indi-
Precisamente porque no se producen y repro- viduales bajan los costos con el fin de defender o
ducen de manera capitalista, aunque son com- restaurar los beneficios, el efecto involuntario es
pradas y vendidas y utilizadas como si lo fuesen, reducir la demanda de mercancías en el merca-
las condiciones de oferta (cantidad y calidad, do y, de esta manera, hacer descender los bene-
lugar y tiempo) tienen que ser reguladas por el ficios realizados. La segunda contradicción golpea
estado o por capitales que actúan como si fuesen desde el lado del costo. Afirma que cuando los
el estado. Si bien la capitalización de la natura- capitales individuales bajan sus costos –por ejem-
leza implica la penetración creciente del capital plo cuando externalizan costos en condiciones de
en las condiciones de producción (por ejemplo producción (la naturaleza, la fuerza de trabajo o lo
árboles producidos en plantaciones, especies urbano)– con el objetivo de defender o restaurar
alteradas genéticamente, servicios postales pri- los beneficios, el efecto no previsto es elevar 1os
vados, educación en cuotas, etc.), el estado se costos de otros capitales (y, en el caso extremo,
ubica (o media) entre el capital y la naturaleza, del capital en su conjunto), reduciendo así los be-
con el resultado inmediato de que se politizan neficios producidos. La primera contradicción se
las condiciones de la producción capitalista. Esto manifiesta en su forma pura como crisis de rea-
significa que el hecho de que estén o no dispo- lización, la segunda contradicción como crisis de
nibles para el capital –en las cantidades y cali- liquidez. En el primer caso no hay problema para
dades necesarias, y en los momentos y lugares producir plusvalor, y por esa razón hay un proble-
adecuados– las materias primas, las capacidades ma para realizar valor y plusvalor. En el segundo
laborales necesarias, las configuraciones espacia- no hay problema para realizar valor y por esa ra-
les e infraestructurales útiles dependen del poder zón hay problema para producir plusvalor.
político del capital, del poder de los movimientos La causa básica de la segunda contradicción
sociales que cuestionan determinadas formas ca- es la apropiación y el uso económicamente au-
pitalistas de condiciones de producción (ejemplo todestructivos, por parte del capital, de la fuerza
las luchas por la tierra como medio de produc- de trabajo, la infraestructura y el espacio urbano,
ción y como medio consumo), de las estructu- y la naturaleza externa o ambiente ... “autodes-
ras estatales que median u ocultan los conflictos tructivos” porque los costos· de salud y educa-
acerca de la definición y el uso de las condiciones ción, transporte urbano y rentas domésticas y co-
de producción. (O´Connor 2001, 200-201) merciales, así como los costos para extraer de la

71
naturaleza los elementos del capital, se elevarán tividad’…Puesto que el estado produce o regula
cuando los costos privados se conviertan en “cos- el acceso a estas condiciones, los procesos de es-
tos sociales”. En esta visión el capital y el estado, tructuración suelen ser organizados y/o regulados
hoy, pueden interpretarse como totalmente con- por el Estado’ (O´Connor, 2000,28)
fundidos frente a la nueva forma de regulación Una de las soluciones del capitalismo al tema
que pueda proporcionar un marco de referencia del aumento de los costos es abandonar ‘el circui-
coherente para la futura acumulación capitalista. to general del capital – esto es, el largo y tedioso
Los capitales individuales siguen reduciendo los proceso de producir bienes- y encuentra la mane-
costos de todas las maneras imaginables; al hacer- ra de involucrarse en aventuras especulativas de
lo tienden, sin darse cuenta, a elevar los costos del todo tipo (compra de tierras, bolsas de valores,
capital en su conjunto, poniendo al mismo tiempo mercados de bonos y otros mercados financieros)’
en peligro sus propios mercados, como nos lleva (O´Connor, 2000,24) Es decir, impulsar y ampliar
a creer la primera contradicción. Hoy el capital se la financiarización.
enfrenta tanto a costos en aumento como a una
débil demanda del mercado, es decir, tanto con la CONSECUENCIAS
primera como con la segunda contradicción.
¿Cuál es la solución a esta crisis de costos tan- Premisa: ‘Cuando los seres humanos nos apropia-
to desde el punto de vista de los capitales indivi- mos de ‘recursos’ del ambiente para la producción
duales como del capital en su conjunto? El peor material cambiamos ese ambiente: ninguna espe-
caso es cuando los capitales individuales recortan cie, incluida la nuestra, puede usar su ambiente
aún más los costos, intensificando a un tiempo la sin modificarlo’ (O´Connor 2000,43). Y también
primera y segunda contradicciones. Este resultado ‘mientras los seres humanos transforman la natu-
no es la única posibilidad. raleza por medio del trabajo, la naturaleza a su vez,
‘La mejor solución para el capital en su con- cambia y se transforma a sí misma; es decir que
junto (no para la sociedad ni siquiera para la natu- en la producción hay un desarrollo combinado de
raleza) consiste en estructurar las condiciones de fuerzas de origen humano y natural’. (O´Connor
producción de manera de incrementar su ‘produc- 2000,58)

72
Y, ‘El capital no se limita a apropiarse de la na- ca ofrezca la oportunidad de un programa gene-
turaleza para convertirla en mercancías que funcio- ral de recuperación ambiental. Da un ejemplo de
nan como elementos del capital constante y el va- 1930s en los Estados Unidos. Pero ya dice que le
riable. Se trata más bien de un mundo en el que el parece muy poco probable… La próxima depre-
capital rehace a la naturaleza y sus productos bio- sión podría empeorar todavía más las condiciones
lógica y físicamente (y política e ideológicamente) ecológicas o podría ofrecer la oportunidad para
a su propia imagen y semejanza. Una naturaleza vastas transformaciones positivas en el consu-
precapitalista o semicapitalista es transformada en mo individual y social. En última instancia todo
una naturaleza específicamente capitalista’. (Cursi- depende del equilibrio de fuerzas políticas y de
vas añadidas). (O´Connor, 2001, 16) las visiones de aquellos que desean transformar
Visto de esta manera, en algún momento del nuestras relaciones con la naturaleza, y, por tanto,
futuro la naturaleza se tornará irreconocible como las relaciones materiales que mantenemos unos
tal o como la percibe la mayoría de las personas… con otros, en breve, de los objetivos políticos del
el proyecto capitalista de rehacer la naturaleza movimiento ambiental, de los trabajadores, de
–aún en su infancia– es también un proyecto en- las mujeres y de otros movimientos sociales3. Lo
caminado a rehacer la ciencia y la tecnología a que pase dependerá de la lucha política. Conclu-
imagen del capital. ye señalando que ‘el capitalismo sostenible’ es un
En determinados momentos de este proceso, problema político. Es decir, que está fuertemente
incluso la infraestructura y el espacio urbano se influido por la correlación de fuerzas.
tornan escasos, lo que eleva los costos de conges-
tión, la renta del suelo y los costos derivados de la MOVIMIENTOS DE RESISTENCIA
contaminación.
Para poder resolver el aumento de los costos Para O´Connor los movimientos sociales con sus
de las condiciones de producción sería necesario exigencias son uno de los factores esenciales que
destinar enormes sumas de dinero a estructurar aumentan los costos de las condiciones de pro-
la producción de manera que restauren o incre- ducción. Para él, existe una suerte de guerra en
menten ‘su productividad’ y logren así disminuir marcha entre el capital y los movimientos ambien-
los costos del capital…De aquí que las posibili- tales, una guerra en la que estos movimientos po-
dades de solución a la segunda crisis del capital drían tener el efecto (intencional o no) de salvar al
sean remotas. Por ello, apoderarse de la ciencia y capital de sí mismo a la larga, al forzarlo a encarar
sus objetivos y aplicaciones de investigación es un los efectos negativos a corto plazo de la transfe-
intento de solución por el capital a los colapsos rencia de costos.
tecno-ecológicos; aunque es muy probable que Según él los movimientos sociales necesitan
esto suponga una nueva contradicción en el fu- combinarse en una sola y poderosa fuerza de-
turo como sucede en el caso de los organismos mocrática (añade un potente pie de página sobre
genéticamente modificados (OGM) la necesidad de la unidad, aun reconociendo la
Es posible que en momentos de crisis los capi- importancia actual de la diversidad, porque teme
tales traten de restaurar las ganancias mediante que la diversidad requiere tiempo y considera que
una transferencia de mayores costos al ambiente, no hay tiempo)…lo que sugiere la necesidad de
la tierra y las comunidades…de hecho existe una tres estrategias generales relacionadas entre sí:
amplia evidencia de que, especialmente las corpo- - la primera consiste en el desarrollo consciente
raciones transnacionales han practicado este tipo de una esfera pública común, alianzas no tácticas
de estrategia…Existe una guerra entre el capital y temporales sino estratégicas,
los grupos ambientales, una guerra en que estos - segundo, consiste en el desarrollo consciente
movimientos pudieran tener el efecto (intencional de alternativas económicas y ecológicas dentro de
o no) de salvar al capital de sí mismo a la larga, esta esfera pública,
al forzarlo a encarar al corto plazo los efectos ne- - tercera, organizar luchas para democratizar
gativos de la transferencia de costos. ‘Así como el los centros de trabajo y la administración del esta-
capital arruina sus propios mercados cuanto ma- do de modo que puedan situarse dentro del cas-
yor es la producción de plusvalor, arruina también
sus propios beneficios producidos cuanto mayor
es la producción de plusvalor basada en la apro-
3. Lo que para él era ‘la próxima depresión’ se ha mate-
piación destructiva de la naturaleza en sentido rializado en la crisis del 2007. Desgraciadamente cons-
amplio’. (O´Connor 2001,209) tatamos que, a pesar de repetidas Cumbres Internacio-
Por otra parte, existe la posibilidad –muy im- nales, no ha aportado vastas transformaciones positivas
probable– que una verdadera depresión económi- para el ambiente, sino que este continua degradándose.

73
caron de la democracia liberal contenidos sustan- en como rehacer el capital en términos adecuados
tivos de tipo ecológico progresivo. a la sensibilidad de la naturaleza. Sin embargo,
para las corporaciones, el problema consiste en
‘Puede ocurrir que en el proceso tradicional de como rehacer la naturaleza –sostenibilidad– de
‘construcción socialista’ se le esté cediendo el paso manera consistente con la rentabilidad y la acu-
a un nuevo proceso de ‘reconstrucción socialista’, mulación de capital, ‘rehacer la naturaleza’ signi-
la reconstrucción de la relación entre los seres fica mayor acceso al medio natural como fuente y
humanos y las condiciones de producción inclu- como vertedero.
yendo el ambiente social’ (O´Connor 2001,207). Para el capital la sostenibilidad supone ganan-
O´Connor es muy optimista respecto al papel que cias sostenidas lo que presupone la planificación
pueden tener los movimientos sociales (principal- a largo plazo de la explotación y el uso de los re-
mente los ecologistas) en forzar al capital a ser cursos renovables y no renovables y de los ‘bienes
más social. Pero al mismo tiempo percibe que eso comunales globales’…Hay una correlación inversa
puede ‘salvar’ al capital de sí mismo, pues no sería entre la sostenibilidad ecológica y la rentabilidad
tan destructivo. a corto plazo.
En este modelo, cualquier persona o situación
¿ES POSIBLE EL CAPITALISMO SOSTENIBLE? que interfiera con las ganancias, la nueva inver-
(O´CONNOR, 2000)4 sión y la expansión de los mercados amenaza la
sostenibilidad del sistema al crear el riesgo de una
O´Connor se pregunta si ‘Es posible el capitalis- crisis económica de consecuencias desconocidas e
mo sostenible’ y considera que la ambigüedad del incalculables.
concepto de capitalismo sostenible y de la palabra La lógica del capital en expansión es ecológi-
‘Sostenibilidad’ puede significar cualquier cosa ca, urbana y antisocial. La combinación de las tres
que uno desee. Sostenibilidad es ante todo una lógicas resulta contradictoria en lo que hace al
cuestión ideológica y política antes que un proble- desarrollo de soluciones políticas a la crisis de las
ma ecológico y económico. condiciones de producción. De aquí que las posi-
De todas formas, su respuesta a la pregunta bilidades de una ‘solución capitalista’ a la segun-
anterior es: No, y a la larga, probablemente no. Si da contradicción sean remotas.
bien las perspectivas para alguna clase de ‘socia-
lismo ecológico’ no son buenas, las de un ‘capi- LA CRÍTICA DE BELLAMY A O´CONNOR
talismo sostenible’ pueden ser aun más remotas.
Y ello a pesar de la reciente avalancha sobre ‘pro- J. Bellamy Foster5 se ha convertido en uno de los
ductos verdes’, ‘consumo verde’, ‘agricultura de autores más importantes que intenta estudiar la
bajos insumos’ y demás. En las abundantes actua- validez del marxismo para interpretar el problema
ciones por atraer capitales se desdeñan los requi- ecológico. Evalúa la interpretación del pionero
sitos del medio ambiente, con lo que se dejan de O´Connor partiendo de que este considera que
atender las necesidades ecológicas en nombre del ‘una de las limitaciones de la ecología de Marx
‘crecimiento económico’. es que Marx no teorizó la ‘fractura metabólica’
Una economía capitalista basada en lo que como momento importante en las tendencias a
Marx llamaba ‘reproducción simple’ y lo que mu- la crisis del capitalismo. Que nunca considero
chos verdes llaman ‘mantenimiento’, y nuevas la posibilidad de que la degradación ecológica
corrientes de pensamiento asocian con el decre- pudiera amenazar con una crisis económica de
cimiento es una imposibilidad total. El capitalismo un tipo particular, a saber: la subproducción del
requiere ganancias y una tasa positiva de ganan- capital debido a los impedimentos de las con-
cias requiere crecimiento. diciones naturales de producción. Y que Marx
Una economía sostenible presupone un sis-
tema político y económico global con capacidad
para identificar y regular la primera contradicción.
Una especie de keynesianismo global. Pero como 4. O´Connor tiene un artículo entero de este nombre,
esto está muy lejos de suceder… las perspectivas recogido en la bibliografia, pero en el mismo hay mu-
chos aspectos que han sido ya recogidos en el resumen
de una regulación global, organizada en un ver-
anterior, por lo que aquí nos referimos sólo al punto
dadero espíritu de cooperación, resultan hoy tan que se refiere a la sostenibilidad del capitalismo. Todas
pobres que equivalen a cero. las citas corresponden a dicho capítulo.
Existe una brecha entre los discursos verdes y 5. J. Bellamy Foster., Capitalismo y ecología: la natura-
capitalistas, enfrentados en un diálogo de sordos. leza de la contradicción. Monthly Review, Vol. 54, Nº.
Para los verdes reformistas, el problema consiste 4, sept.2002

74
no desarrolló una teoría de cómo el aumento plia, que la parcial de las crisis. Si según los parti-
de los gastos ecológicos contribuía a disminuir darios de la interpretación basada en la segunda
la rentabilidad y a la crisis de acumulación. Por contradicción, ‘los análisis del papel de las crisis
ello concluye O´Connor, Marx no acierta a for- ecológicas, dentro de las crisis del capitalismo
mular el marco conceptual que este autor llama quedaron subdesarrollados’, Bellamy afirma que
de ‘marxismo ecológico’, basado en la segunda no hay razón para que una aproximación mar-
contradicción fundamentada en las ‘condiciones xista a los problemas ecológicos deba conducir
de producción’. a una teoría de las crisis en el capitalismo, y que
La degradación de dichas condiciones de pro- eso conduce a un cierto economicismo y funcio-
ducción genera un aumento de los costes para nalismo. Y tampoco comparte la idea de que una
el capitalismo y reduce los beneficios por el lado vez que el daño ecológico se transforma en una
de los costes (o de la oferta); de ahí la segunda crisis del capitalismo, ello supone que se pone
contradicción del capitalismo. Que sería ahora la en marcha un mecanismo de retroalimentación
contradicción dominante, y constituye una ba- que presupone que la crisis económica derivada
rrera externa al sistema, más importante para las de causas ecológicas es una oportunidad para la
crisis que la barrera interna o las contradicciones izquierda que permite forjar una alianza entre un
de clase. movimiento obrero basado en la clase y en los
Para O´Connor la primera contradicción es nuevos movimientos sociales.
‘respondida’ por los movimientos de clase, mien- La postura de Bellamy, por el contrario, es que
tras que la segunda es ‘respondida’ por los mo- no existe tal movimiento de retroalimentación,
vimientos sociales’ actuales. Para él hay como por lo menos para el capitalismo como un todo.
tres grupos de movimientos que responden a las Opina que no se debería subestimar la capaci-
tres condiciones de producción: feminismo (a la dad del capitalismo para acumular en medio de
del cuerpo), ecologismo (a la de la naturaleza) y la destrucción ecológica más flagrante, de sacar
movimientos urbanos (espacio y deterioro de los provecho de la degradación medio ambiental (por
movimientos generales de producción).6 ejemplo, por medio del desarrollo de la industria
Una de las críticas más fuertes de Bellamy de gestión de residuos) y continuar la destruc-
es que O´Connor plantea su ‘marxismo ecoló- ción de la tierra hasta un punto sin retorno tanto
gico’ como parte de la explicación de las crisis
del capitalismo, que integrará lo que él llama
‘las condiciones de producción’ como uno de los 6. O´Connor, por razones obvia, no considera los mo-
elementos clave para explicar las crisis. Bellamy vimientos sociales que se han desarorrollado a partir de
considera que los aspectos de la naturaleza re- 2011, sino aquellos que se hacían sentir como emer-
quieren una explicación más profunda, más am- gentes entonces, sobre todo en Estados Unidos.

RECUADRO 2. J. Bellamy ante J. O´Connor

“Una dificultad adicional de la idea de una ‘segunda contradicción’ del capitalismo –como forma
de definir el marxismo ecológico– es que nos obliga a adoptar una perspectiva económica dua-
lista de la que resulta difícil escapar una vez que se ha entrado. Habría dos contradicciones del
capitalismo (ambas tendentes a la crisis económica): una interna, que emana principalmente de
la lucha de clases, y otra externa, que deriva de la socavación de las condiciones de producción.
Estas generan, a su vez, dos tipos de movimientos sociales: los movimientos de clase tradicionales
derivados de la primera contradicción y los nuevos movimientos sociales derivados de la segunda
contradicción. Naturalmente, esto sugeriría una alianza entre los dos tipos de movimientos basada
en la fuerza combinada de las dos contradicciones. Sin embargo, como la ‘segunda contradicción’
es la actualmente dominante, y los nuevos movimientos sociales están por lo tanto más vivos que
el movimiento de clase, este tiende a tener un papel subordinado en esa estrategia y en ese aná-
lisis. El marxismo ecológico, entendido de ese modo, es un enfoque que contempla claramente
la lucha de clases basada en las relaciones de producción como algo de segundo rango. Este tipo
de argumento divide el movimiento de manera artificial (añade así, un nuevo estrato teóríco a las
divisiones ya existentes) y reduce el alcance de las esperanzas. Como ha dicho Kovel, representante
de este punto de vista, en su libro The Enemy of Nature: ‘no existe un agente privilegiado de la
transformación ecosocialista’ (la revuelta de clase no es necesariamente la clave’.

75
para la sociedad humana como para la mayoría través de una producción sostenible basada en
de especies vivas. En otras palabras, que la lógica una sociedad comunitaria de productores libres
del capitalismo lleva a que los peligros de que se asociados.
de un agravamiento del problema ecológico son ‘En el caso de la degradación ecológica, esta-
cada vez más serios porque el sistema no cuenta mos tratando con un problema del capitalismo (y
con un mecanismo regulador interno ni externo no sólo del capitalismo) de primer orden, no de
que le obligue a reorganizarse. Bellamy sostiene segundo orden. La degradación ecológica, como
que no hay ninguna certeza que los aspectos de el imperialismo, es tan esencial al capitalismo
las condiciones de producción vayan a aumentar como la búsqueda misma de beneficios (que en
los costes de las condiciones de producción y re- buena medida depende de dicha degradación).
ducir los márgenes de beneficio forzando al capi- El problema medioambiental tampoco debe con-
tal a reformarse. El considera que la acumulación templarse sólo a través del prisma económico,
puede continuar en medio del desastre ecológi- en el sentido de creer que su importancia deriva
co. Y lo mismo para la contaminación. en la medida en la que genera crisis económicas
Todo ello sugiere, para este autor, que una pos- en el capitalismo. Como señaló Rosa Luxemburg,
tura centrada en las condiciones de producción y los cantos de los pajaros estaban muriendo, no
en la ‘segunda contradicción’ del capitalismo tien- porque fueran parte directa del capitalismo o de
de a minimizar las dimensiones reales de la crisis sus condiciones de producción, sino simplemen-
ecológica e incluso del impacto del capitalismo en te porque su hábitat estaba siendo destruido por
el medio ambiente, al tratar de encorsetarlo todo el proceso de expansión ilimitada del sistema. De
dentro de una teoría específica de la crisis eco- modo correcto, Luxemburg no conecto este fe-
nómica. Para él es la primera contradicción (ex- nómeno con la crisis económica, aunque esto no
plotación del trabajo y dificultades, por tanto de la freno a la hora de quejarse de la destrucción
realización) lo que constituye la base de las crisis de lo que ella llamaba ‘las pequeñas criaturas in-
del capitalismo. defensas’
En el Recuadro 2, recogemos literalmente la
propia percepción de Bellamy de la posición de En un intento de evaluación de las respectivas
O´Connor, que sintetizando la posición de este posiciones, podría decirse:
señala: ‘Uno de los temas que genera la controversia
Mi intención aquí no es negar la relevancia de O´Connor-Bellamy es que el primero, que escri-
la teoría misma de la ‘segunda contradicción’, ni be basándose en la crisis de los setenta, con-
cuestionar el hecho de que haya iluminado impor- centra su análisis ecológico intentado que este
tantes aspectos del problema de la ecología en el explique la crisis de dicha época, mientras que
capitalismo. Hay ciertamente crisis concretas que Bellamy considera que no hay porque limitar el
pueden plantearse con éxito desde esa perspecti- tratamiento de la naturaleza a su impacto en y
va. Tampoco quisiera negar a James O´Connor su por las crisis económicas, sino que es un tema
enorme contribución al socialismo ecológico. Mi más amplio. O´Connor situa todo el ‘marxismo
intención es más bien argumentar, que existe el ecológico’ en el marco de las crisis económicas y
peligro de que desarrollemos un análisis marxis- esto es demasiado reductor. El marxismo ecoló-
ta del problema ecológico que resulte demasia- gico debe abarcar todo el análisis de la sociedad
do economicista, demasiado limitado, demasiado –como explica Bellamy– y no sólo en la génesis
funcionalista y demasiado inclinado al dualismo de las crisis.’
económico –y por supuesto, demasiado poco dia-
léctico– que nos impediría explorar la contradic- O´Connor considera que las dificultades en ‘las
ción ecológica del capitalismo en toda su dimen- condiciones de reproducción’ pueden conducir a
sión. las crisis, pero Bellamy interpreta que esto no es
necesariamente así: Pone el ejemplo de la pérdida
Hoy en día, la crisis ecológica tiene mucha de la fertilidad del suelo después de 1840 y como
más importancia en nuestra concepción de la re- a pesar de ello pudo continuar la acumulación.
vuelta anticapìtalista, hasta un grado que Marx Además, señala que a Marx no era esto lo que
ni vio, ni podía percibir. Pero nuestra visión glo- le preocupaba sino la regulación racional del me-
bal de los rasgos ecológicos de una revolución tabolismo de la sociedad humana y la naturaleza
socialista apenas si es más radical que las previ- (a través del trabajo humano)7 ‘Esa era para él la
siones del propio Marx con su idea de resolver cuestión central de la sociedad comunista, socie-
las relaciones antagónicas entre campo y ciudad dad que debía tener una nueva relación con la
y su intento de superar la fractura metabólica a naturaleza’. Se podría decir que Marx se preocupa

76
por lo que pasa en el trabajo y en las relaciones les (fuerzas de los agentes sociales) y económicos
entre este y la naturaleza (metabolismo), pero que (aumentos de costes, subconsumo, sobreproduc-
no se preocupó tanto de lo que mientras tanto ción…) para transformar el sistema por sí mismo. La
le pasaba a la naturaleza (es decir, como ésta es diferencia entre ambas es que la primera contradic-
degradada por el capitalismo). Mientras que a los ción genera crisis a las que el capitalismo se adapta
ecologistas actuales les preocupa más lo que le para posponer sus contradicciones, mientras que
pasa a la naturaleza (muchas veces sin plantearse la segunda parece que no llega a provocar crisis
que es el capitalismo lo que lo causa) que lo que importantes en el capitalismo a nivel general, (aun-
les pasa a las personas en el capitalismo. que puede causarla en ciertos sectores productivos
Por otra parte, O´Connor da una gran impor- específicos), si bien es posible que los ecologistas
tancia a los movimientos sociales como limitación le concedan una mayor incidencia capaz de cau-
a la reproducción capitalista, mientras que Bellamy sar crisis. No obstante, sí que causa adaptaciones
tiene una visión del agente del cambio más tradi- y reestructuraciones las cuales no se entenderían
cional en el marxismo–la clase trabajadora– y no de la misma manera sin el análisis de la segunda
le convence la ampliación que O´Connor hace de contradicción. Parece que, por lo menos hasta aho-
los posibles agentes del cambio. Ya sería muy de- ra y en las economías capitalistas desarrolladas la
seable que fuese así, pero tememos que, aunque primera contradicción es más importante, al menos
tanto por la primera como por la segunda con- a nivel de intensidad de la crisis, si bien es posible
tradicción (más especialmente en esta) las fuerzas que los ecologistas concedan una mayor incidencia
de los agentes sociales (movimientos fruto de las capaz de causar crisis a la segunda contradicción.
dos contradicciones) contra los capitales pueden ¿Hasta qué punto la segunda contradicción pue-
aumentar los costes del capital y así generar crisis, de generar una crisis de primera intensidad? Inde-
hasta ahora, estas han sido ampliamente supera- pendientemente de la respuesta a esta pregunta,
das por el capitalismo a lo largo de la historia. si se utiliza como un elemento complementario y
Sin embargo, hay que tener en cuenta que adicional al marxismo tradicional, el planteamiento
O´Connor es uno de los primeros autores en el de O´Connor de la ‘segunda contradicción’ parece
ámbito crítico estadounidense en introducir un que puede ayuda a entender parcialmente la natu-
tema de gran actualidad desde hace algunos años, raleza de la degradación ecológica y de la econo-
como es el del carácter del agente transformador mía causada por esta.
de la sociedad, ampliando el concepto estricto de Podría decirse que a nivel teórico parece que
la clase obrera como tal ante los cambios que está en lugar de basarse en las dos contradicciones de
experimentando el mercado de trabajo y la estruc- O´Connor, resulta más fructífero situar la fractura
tura social. Debate que se mantiene y está dando metabólica como el marco general de estudio del
lugar a una amplísima controversia que merece, tratamiento del marxismo respecto a la naturale-
por lo menos, llamar la atención seriamente sobre za. No obstante, el planteamiento en términos de
la misma y tener en cuenta que O´Connor fue uno dos contradicciones de O´Connor, pasando por
de los primeros autores en introducirlos en sus alto su casi exclusivo interés en centrar en la crisis
consideraciones teóricas, mientras que Bellamy su explicación, pueden enriquecer la interpreta-
parece más orientado a mantenerse en la explica- ción de la naturaleza puesto que de la primera
ción tradicional. contradicción, la de las relaciones de producción,
Nos parece que la segunda contradicción nos nace también de la separación del hombre versus
ayuda a ver aquellas fuerzas que determinan cam- la naturaleza y por lo tanto respecto a una parte
bios y adaptaciones en la dinámica del capital, de las condiciones de producción que O’Connor
como un factor complementario al análisis tradi- contempla.
cional marxista basado únicamente en la primera Creemos que la aportación de O´Connor, y más
contradicción. Incluso a nivel didáctico, cabe con- teniendo en cuenta el tiempo en que fue realizada
templarlo de esta manera y no tanto como un fac- (fines de los setenta-ochenta), a pesar de sus limi-
tor determinante y explicativo de la crisis, puesto
que no nos explica la paralización de la reproduc-
ción del sistema (que no otra cosa es una crisis),
7. Porque lo que le preocupa a Marx era desvelar lo que
sino como éste se adapta para sobreponerse a es-
sucedía con el trabajo en el capitalismo, no con la natu-
tas contradicciones. Al menos la historia no se ha raleza. Aunque Marx veía el desastre que el capitalismo
pronunciado en este sentido, lo que no significa causaba en la sociedad al separar la ciudad y el campo y
que pueda resultarlo en el futuro. lo citaba repetidamente, su interés no estaba en lo que
Ambas contradicciones, no son suficientemen- pasaba en la naturaleza, que en su sistema queda como
te fuertes como para generar los elementos socia- una caja negra en la que no pretendió entrar.

77
taciones es digna de consideración, si bien parece BIBLIOGRAFÍA
que se puede concluir con Bellamy que: ‘La fuerza
esencial del análisis marxista nunca ha consistido - O´CONNOR J., 2000 ‘¿Es posible el capitalismo
básicamente en una teoría de la crisis económi- sostenible?’ En Papeles de Población, Abril-junio
ca, ni siquiera en su análisis de la lucha de clases 24; Universidad Autónoma del Estado de Méxi-
como tal, sino que esta se encuentra en un nivel co
mucho más profundo: en su concepción materia- - O´CONNOR, 2001. Causas naturales. Ensayos de
lista de la historia, tanto de la humana como de la marxismo ecológico.Siglo XXI
natural, entendida de la única manera posible, es -J. BELLAMY FOSTER., 2002 ‘Capitalismo y eco-
decir como un proceso dialéctico e ilimitadamente logía: la naturaleza de la contradicción’. Monthly
contingente” Review, Vol. 54, Nº. 4, sept.

78
8. Conclusiones Como ya se hacía notar en la introducción, el con-
junto de artículos que recogen este informe sinte-
tizan el trabajo desarrollado por el Seminario de
Economía Crítica Taifa durante tres años centrado
en estudiar la posibilidad de enmarcar dentro del
marxismo el análisis de las relaciones entre el hom-
bre y la naturaleza. Además de conseguir despejar
la crítica basada en que existía un desencuentro
insalvable entre el marxismo y la naturaleza, para
nosotras esta reflexión era de especial interés
puesto que representaba un desafío a una caja
de herramientas analítica, la marxista, que nos re-
sulta sumamente sugerente y productiva para la
comprensión y el análisis del resto de fenómenos
sociales. En un momento como el actual, donde
los problemas ambientales ocupan un lugar des-
tacado del debate político y social, era necesario
para nosotras poder validar hasta donde un enfo-
que teórico como el marxista resultaba adecuado
para enfrentar el reto de la comprensión de tales
fenómenos ecológicos. Pensamos que con este re-
sumen de nuestro trabajo situamos de forma clara
los distintos elementos teóricos que nos permiten
afirmar la validez del marxismo como marco teóri-
co desde donde construir un análisis centrado en

79
el diagnóstico de las consecuencias globales del mo decimonónico, que trataba de transferir una
desarrollo del capitalismo, en este caso centrado visión del mundo mecanicista y reduccionista de
en la consideración de los problemas ecológicos. la existencia social. Sin embargo, al rechazar el
Esperamos que, a través de los artículos aquí con- mecanicismo, pensadores de las ciencias huma-
tenidos, podamos ofrecer bastantes pistas útiles a nas, incluidos los marxistas, rechazaban cada vez
aquellas personas inquietas que deseen introdu- más el materialismo y el realismo, y adoptaban
cirse en el análisis de la relaciones entre la huma- el punto de vista de que el mundo social estaba
nidad y la naturaleza, tomando al marxismo como construido en la totalidad de sus relaciones por la
marco teórico de de estudio. práctica humana (incluidos, en especial, aquellos
El trabajo aquí recogido ofrece algunos ar- aspectos de la naturaleza que afectaban al mun-
gumentos sólidos que nos permiten afirmar que do social), con lo que simplemente negaban los
existe un hilo conductor evidente y demostrable objetos del conocimiento intransitivos (objetos del
entre el pensamiento y la obra de Marx y Engels y conocimiento que son naturales y que existen con
la comprensión de la naturaleza. Un vínculo que independencia de los seres humanos y las cons-
nace del propio carácter materialista de la obra de trucciones sociales). (…) Dentro del marxismo,
estos autores y se engarza tanto en la tradición esto representaba un giro en un sentido idealista.
de este pensamiento a nivel histórico como en las En particular, solía argumentarse, en oposición a
distintas derivadas que, en distintos campos de la Engels, que la dialéctica solamente estaba rela-
ciencia, ha tenido este enfoque filosófico. cionada con la praxis y, por tanto con el mundo
Del mismo modo, y vinculado con el punto social humano”.1
anterior, ha resultado para nosotros sumamente Del conjunto de los elementos teóricos con los
interesante constatar las posibilidades que, par- que nos hemos dotado a través de toda esta re-
tiendo de la obra de Marx y Engels , y recogiendo flexión debemos destacar seguramente la noción
las aportaciones de otros autores que supieron de “metabolismo” y la de la “fractura metabóli-
reconocer el papel de la naturaleza en la obra de ca” como unas de las que más posibilidades nos
aquellos, nos ofrece el marco teórico del marxis- ofrecen para introducirlas en nuestros análisis
mo para hacer frente a os desafíos tanto teóricos futuros. Así pues, tal y como se trata de forma
como materiales que nos plantea el desarrollo ac- amplia en distintos artículos del trabajo, la capa-
tual del capitalismo. En esta dirección resulta de cidad de transformar el entorno natural, y de que
gran utilidad tomar en consideración para nues- este opere de forma crucial en las transformacio-
tros análisis de la naturaleza el permanente carác- nes sociales, nos sitúa ante el reto de comprender
ter dialéctico y coevolutivo con el que tanto Marx, como el trabajo, y su despliegue productivo en el
como Engels, así como muchos de los marxistas capitalismo, se convierten en centrales para en-
que les sucedieron dotan el contenido de sus es- tender el impacto del capitalismo en los ecosiste-
tudios. En definitiva, lo que hemos sido capaces mas naturales, y a su vez, las modificaciones que
de percibir, durante este tiempo de estudio y re- las relaciones sociales capitalistas imprimen en los
flexión, es la existencia de una visión materialista ecosistemas se convierten en una variable endó-
profunda que vincula el materialismo, en su rela- gena del desarrollo de nuestras sociedades. Así
ción con la existencia productiva, con las condicio- pues el cambio climático, la desertización y de-
nes físico-naturales de la realidad (incluido el reino forestación, la contaminación de los ríos y mares
de los sentidos) y en rigor con el mundo natural etc. se convierten en fenómenos que no podemos
en general. En palabras de J. Bellamy Foster, sólo desligar de las propias relaciones de producción y
de este modo es posible abordar de verdad temas de reproducción del capitalismo, de la misma for-
tan fundamentales como la vida y la muerte, la ma que debemos entender como este cambio en
reproducción, la dependencia de la biosfera etc. el sustrato productivo que representa la naturale-
Cabe señalar que el vacío teórico, que en bue- za afecta y interfiere el conjunto de las relaciones
na medida ha actuado como acicate de nuestro sociales propias del capitalismo y per ende de la
intento de situar el marxismo como una teoría vida de las personas en nuestras sociedades. Inclu-
capaz de hacer frente a los retos que el capitalis- so debemos ir más allá y hacer frente al reto que
mo, en términos ecológicos, nos plantea, ha sido nos plantea J Bellamy Foster cuando nos dice que,
el resultado de distintos elementos de los cuales “A pesar de los grandes avances producidos en el
los marxistas tampoco están exentos de respon- pensamiento ecológico dentro de la política eco-
sabilidad. Tal y como señala Bellamy Foster, “El
marxismo crítico occidental (junto con gran parte
de la filosofía y la ciencia social contemporáneas) 1. BELLAMY FOSTER, JOHN, ‘La ecología de Marx’. El
se ha definido por su rechazo del crudo positivis- viejo Topo, 2000.

80
nómica marxista y del redescubrimiento de gran para abordar los vínculos de la humanidad con la
parte de la argumentación de Marx, el tema de la naturaleza.
relación de la concepción materialista de la natu- De forma más concreta y en la relación precisa
raleza con la concepción materialista de la historia entre el marxismo y su capacidad para enfrentarse
(es decir, de la alienación del trabajo con la aliena- a los retos de los problemas ambientales, resulta
ción con respecto de la naturaleza) apenas se ha interesante el debate que plantea el estudio de
ampliado en estos debates. La barrera establecida las tesis de J O’Connor. Este autor, pionero en
por la crítica filosófica dominante de la “dialéctica el intento de utilizar el enfoque marxista para
de la naturaleza” sigue siendo hegemónica dentro el análisis de los temas ecológicos, plantea, tal y
de la propia teoría social marxista; hasta tal punto como se recoge en el presente trabajo, una serie
que toda indagación creativa en esta dirección pa- de elementos teóricos, sobre todo los contenidos
rece quedar bloqueada desde el comienzo. (Una en lo que él llama la segunda contradicción del
excepción a este respecto la constituyen la obra de capitalismo, que le permiten no sólo lanzar una
ecofeministas socialistas, tales como Ariel Salleh y teoría sobre como la crisis ecológica conlleva tam-
Mary Mellor, con sus nociones de la “naturaleza bién la crisis para el capitalismo, sino que también
encarnada”). Con harta frecuencia, los socialistas le posibilitan plantear la tesis de la necesidad de
ambientalistas se centran simplemente en la eco- proponer un “nuevo” sujeto social transforma-
nomía capitalista, y consideran los problemas eco- dor que aúne los movimientos políticos sociales
lógicos unilateralmente, desde el punto de vista propios del conflicto entre el capital y el trabajo
de sus efectos sobre la economía capitalista, en con los movimientos ecologistas. Como se puede
vez de centrarse en el problema mayor del “desti- comprobar en la parte final del artículo referido
no de la tierra” y sus especies.(...) A este respecto a este tema, la aportación de O’Connor no está
se hace necesaria una teoría de la ecología como exenta de crítica por parte de aquellos autores
proceso de cambio que incluya la contingencia y que la consideran una aportación funcionalista,
la coevolución, si es que queremos no sólo enten- mecanicista y incapaz de engarzar con el verdade-
der el mundo, sino cambiarlo de acuerdo con las ro carácter dialéctico y coevolucionista que plan-
necesidades de la libertad humana y de la sosteni- tean tanto Marx como Engels, y que respondería
bilidad ecológica. “Lo que importa no es si modi- mucho más al enfoque teórico transdiciplinario
ficamos a la naturaleza o no . Dicen Haila y Levins pergeñado en los párrafos anteriores. No obstan-
– sino como y con que finalidad lo hacemos. Lo te, tal y como ya se plantea en el artículo sobre
que importa es si ha de dominarse la naturaleza este tema, la aportación de O’Connor sí resulta
unilateralmente para fines humanos estrechos, o sugerente en tanto nos permite articular una ex-
si , en una sociedad de productores asociados, la plicación capaz de presentar de forma coherente
alienación de los seres humanos en relación con la y pedagógica, como el despliegue del capitalismo
naturaleza y entre sí deja de ser la condición pre- influye en el deterioro ecológico, y como esta rea-
via de toda existencia humana, o se reconoce lo lidad tiene consecuencias determinantes para la
que en rigor es: el extrañamiento respecto a todo propia evolución del capitalismo.
lo que es humano”2. También en este espacio de reflexión crítica y,
Así pues en este trabajo se bosqueja lo que ya a la luz de las posibilidades que nos propone
para nosotras ha sido descubrimiento sumamen- el marxismo como instrumento analítico, el tra-
te sugerente. No sólo es posible hilvanar desde la bajo incluye también en algunos de sus artículos,
Grecia antigua hasta Marx y Engels un hilo con- aspectos críticos con el tratamiento que, desde de-
ductor que nunca dejo a de lado a la naturaleza terminados enfoques ecologistas, se da a las crisis
en sus elaboraciones teóricas sino que, a partir del ecológica y sobre todo a sus responsables. Sin me-
momento en el que se desarrolla la especializa- nospreciar en absoluto la capacidad de este espa-
ción científica, es posible entretejer vínculos claros cio de pensamiento y acción ecologista para abrir
y precisos entre una conjunto distinto de discipli- debates y aportar elementos de movilización social
nas (la biología, la economía, la antropología, la destacables, si que se constata en distintas partes
ecología, la química,) que tienen en el carácter de nuestro trabajo, la incapacidad de muchos de
coevolutivo y dialéctico de la naturaleza su rótula los enfoques ecologistas existentes de conectar los
de engarce, su común denominador. Así podemos problemas ambientales con las relaciones sociales
decir que nosotras empezábamos nuestro estudio propias del capitalismo ante su necesidad perma-
intentando encontrar el rastro ecológico en Marx, nente de reproducción ampliada. Esta debilidad,
y lo que hemos descubierto es un universo teórico
con una potencialidad, que de momento se nos
presenta insondable, de posibilidades distintas 2. op. cit.

81
a nuestro entender, dificulta la capacidad crítica sición, necesariamente extraerá su mayor ímpetu
de estos enfoques y les sitúa ante una posibilidad, de las luchas de las poblaciones trabajadoras y de
para nosotros absolutamente desechable, de plan- las comunidades en el fondo de la jerarquía global
tear posibles soluciones a los problemas ambien- capitalista. Y demandaría, como insistió Marx, que
tales sin plantear abiertamente la necesidad de los productores asociados regulen racionalmente la
superar (destruir) el capitalismo. En este sentido relación metabólica humana con la naturaleza. Y
nos parece mucho más adecuada para enfrentar se vería la riqueza y el desarrollo humano en tér-
los retos que ,tanto a nivel social como ecológico, minos radicalmente diferentes que en la sociedad
nos propone el capitalismo el planteamiento de capitalista.3
Bellamy Foster: “Dicho muy escuetamente, mi ar-
gumento es que una revolución ecológica digna de
ese nombre solamente puede ocurrir como parte
de una más amplia revolución social, e insistiré, una 3. BELLAMY FOSTER, J. Estamos en medio de una crisis
revolución socialista. Tal revolución, si ha de gene- ambiental global de tal enormidad que la red de la vida
rar las condiciones de igualdad, sustentabilidad y en todo el planeta se ve amenazada, y con ello, el futu-
libertad humana dignas de una genuina Gran Tran- ro de la civilización. Kaos en la red.

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