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FILOPOL, 2008 Bertola - Bolgeri, 1 Actas de las primeras jornadas de filosofía política :

FILOPOL, 2008

Bertola - Bolgeri, 1

Actas de las primeras jornadas de filosofía política : democracia, tolerancia, libertad / compilado por
Actas de las primeras jornadas
de filosofía política : democracia,
tolerancia, libertad / compilado por

Patricia Britos. - 1a ed. - Bahía Blanca : Univ. Nacional del Sur - Ediuns,

2008.

Internet.

ISBN 978-987-1171-92-7

1. Filosofía Política. I. Britos, Patricia, comp.

CDD 320.1

La cosificación del sujeto y la pornografía como trabajo sexual

La pornografía: Una mirada actual…

Introducción Pornografía: hacia una clarificación del concepto.

Primero que nada, creemos importante aclarar de qué hablamos cuando utilizamos el concepto de pornografía y qué cuestiones se encuentran entrelazadas, para luego abordar el trabajo de manera más precisa. La palabra “pornografía” refiere a porno, que significa prostituta y grafía que es descripción, etimológicamente significaría por tanto, “descripción de prostituta” y las actividades que realizan. La real academia define “pornografía” como el carácter obsceno de las obras literarias o artísticas. Todo aquello que ofenda el pudor y que esté representado artísticamente. Ahora bien, ¿Qué pasa con la actual pornografía?, ya a que el concepto ha tomado

más acepciones y diferentes interpretaciones. Una de ellas, nos sugiere que lo pornográfico

en la actualidad, ha tomado formas violentas,

desvirtuando la sexualidad humana y que tal actividad se da en una relación de poder del hombre hacia la mujer y a veces de manera inversa. Desde la postura conservadora se critica

a la pornografía, ya que la consideran

inmoral porque sostienen que el sexo es una cuestión reservada para el matrimonio y propio del ámbito privado de los individuos, pero además establecen que la pornografía

Roxana Bertola - Marina Bolgeri

incita a las conductas inmorales en una sociedad. La visión cristiana agrega que no sólo es una cuestión de la vida privada del matrimonio, sino que debe tener como único fin la procreación. Otra postura crítica hacia la pornografía

se trata de la visión feminista que a nuestro

criterionoposeeunaposturaclara,oespecífica respecto a la pornografía. Ambas posturas, coinciden al sostener que la pornografía degrada la imagen de las mujeres al utilizarlas como objetos sexuales para el placer de los hombres. Partiendo del presupuesto de que los principales consumidores de pornografía son los hombres. Nuestra intención será sostener que la actividad pornográfica puede ser considerada,

en la actualidad un trabajo en el que se utiliza

el cuerpo, y que por lo tanto, es otra forma de

cosificación del sujeto, y no sólo del género femenino. El propósito de este trabajo es primero exponer y desarrollar las distintas perspectivas desde donde se ataca y critica una temática tan antigua como actual, como es la “pornografía”. Luego de arrojar luz a dichas posturas sobre el paño contemporáneo, evidenciar que el ataque y la crítica permanecen dentro de un marco teórico descontextualizado, ya que parten desde principios y conceptos pre establecidos, miradas cargadas de pre-juicios, sin un

análisis serio y fundamentado. Esta carencia

y escasez hace más complejo el abordaje.

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Hacernos cargo de lo complejo, a veces nos coloca en una situación incómoda, pero respecto a esto nos gustaría citar a Edgar Morín cuando expresa como premisa “hay que abordar la complejidad”, hacerle frente por medio de una mirada “caleidoscópica” que pueda enriquecer las problemáticas y no simplificarlas, es nuestra intención.

Análisis feminista: sobre el sometimiento. ¿Cómo entendemos el feminismo? De manera amplia podríamos definir al feminismo como un movimiento que busca defender la dignidad y los derechos de las mujeres. Son feministas aquellas personas, acciones y las teorías que consideran que existe una indebida supremacía de lo

masculino en la sociedad y que, por lo tanto, las mujeres se encuentran en una posición de desventaja respecto del varón en los planos económico, político y social. Su aspiración es lograr que se modifiquen las instituciones

y la realidad social en busca de la igualdad de los sexos. En el presente trabajo nos centraremos en dos posturas respecto a la

cue stión

de l

som etimient o.

La mujer, como esclavo, se reconoce en el varón: su identidad le viene concedida en

cuanto se acepta como vasalla del hombre;

de lo contrario es “poco femenina”. La mujer

es definida exclusivamente por referencia

al hombre. Y está siempre en relación de

asimetría con él. La dialéctica Hegeliana nos

sirve para llevar la temática de la opresión de

la mujer a las diferentes formas de opresión,

más allá de las particularidades y de su historicidad. Se puede decir, por lo tanto, que toda relación de opresión es objetual, por lo tanto cosificada y alienante. Por otro lado, específicamente en la temática que abordamos en este trabajo sobre la pornografía, la que desemboca en una postura radical es la representante del feminismo Andrea Dworkin, quien

manifiesta en pocas palabras la eliminación y prohibición de la pornografía como solución

y salida del sometimiento y cosificación

de la mujer. Dworkin expresa en uno de

sus libros “Nuestros labios vaginales son pintados de púrpura para indicarle al consumidor el foco de atención. Nuestros rectos son destacados para que él sepa donde empujar. Nuestras bocas son usadas

Nos parece importante comenzar desde el

clara sobre las circunstancias que rodean la

y

nuestras gargantas son usadas para la

enfoque feminista tomando como referencia

penetración profunda. Estoy describiendo

el abordaje que realiza Simone de Beauvoir

un

proceso de deshumanización, una manera

en el siglo XX, que posibilita una visión

problemática del sometimiento de la mujer,

de convertir a alguien en algo. […]” (“La pornografía les sucede a las mujeres” 1993). Lo que argumenta, para sostener su postura

violencia si así les place a los hombres, dado

y

que creemos que ha sido llevada desde el

de destruir toda la pornografía es que “las

feminismo a una radicalización absurda y sin propuestas ni salidas racionales. Respecto al sometimiento de la mujer, Simone de Beauvoir menciona “La mujer no

mujeres disfrutan la degradación y la

que la sexualidad está definida por ellos y para ambos sexos (…) Bajo el patriarcado,

se reivindica como sujeto, porque carece de

la

subordinación de las mujeres es erotizada

los medios concretos, porque experimenta

y

la violencia se ha hecho sexualmente

el vínculo necesario que la sujeta al hombre

sin plantearse la reciprocidad, y porque a menudo se complace en su papel de Otro” 1 La autora considera que las relaciones hombre/mujer en la sociedad patriarcal son asimilables a las relaciones amo y esclavo de la dialéctica hegeliana de la autoconciencia.

atractiva”.

Anteestasposturascreemosquelapostura

de Simone de Beauvoir es una propuesta de

que la mujer consiga esos medios, para no

concebirse como Otro, y poder desprenderse

de las ataduras y sujeciones que la someten.

También aporta que dicho conocimiento o

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toma de conciencia de su papel secundario ante la visión del hombre puede servir y debe servir como disparador que posibilite desligarse de la opresión en la que se encuentra inserta. Mientras que la postura radical de Dworkin, no solo se queda en la crítica sin plantear una solución al sometimiento, como si la opresión se tratara de algo que se da sólo en el ámbito sexual y privado, creemos que se trata de una postura extremista sin análisis y que no posibilita debate alguno. Lo paradigmático de esta visión es creer que la opresión puede ser combatida desde la prohibición, la cual entendemos como una forma de opresión. Entonces todo lo contrario a esta visión extremista, podría complicar el proceso de cambios y transformaciones paulatinas que estamos atravesando. Se trataría de poner en práctica una medida sectaria y autoritaria, que lo único que lograría sería “arrojarnos al pasado” y perder lo conseguido hasta el presente. Otra consideración que queremos abordar en este debate, es el de la condición de la mujer que plantea Dworkin. La misma establece que en la pornografía, la mujer es víctima y objeto sexual de los hombres. Compartimos con ella la ida de “cosificación” de la mujer, pero consideramos que el varón es tan objeto sexual, como lo son las mujeres. Primero creemos que parte del pre- juicio de que los hombres son los únicos consumidores de pornografía, y segundo, de que en una relación sexual (sea pública o privada) las mujeres estamos sometidas a la decisión sexual que los hombres establecen. Estos tipos de supuestos nos conducen a que en el mercado pornográfico se beneficien directamente los hombres y que por tanto el rol de la mujer sea de esclavitud y que no haya mujeres beneficiadas con el negocio. Al considerar la pornografía como trabajo sexual, creemos que la relación de cosificación impacta y atraviesa a ambos sexos por igual.

El foco no estaría en la prohibición, sino

en garantizar los derechos de quienes ejerzan

el trabajo pornográfico, “En la medida en que

se la acepte y no se obstaculice, es posible que surja una reglamentación apropiada que proteja tanto a los hombres como a las mujeres que comparten este tipo de trabajo. Además el derecho individual del que decide trabajar en una película pornográfica y del que quiere ver una” 2 . Sólo mediante un marco de legalidad se pueden defender los

derechos de los individuos; la prohibición es un camino que lleva a concentrar el negocio sexual en pocas manos y a explotar, denigrar

y esclavizar a los sujetos. Por lo tanto, la visión extremista cae, se enreda y despedaza ella misma en el entramado de la consideración de la mujer como Otredad, subestimando a la mujer en su

libertad de elección y encasillando a la mujer en la incapacidad para elegir. Desestimando la posibilidad de plantearnos una salida a toda forma de opresión, que no sólo se da en el trabajo pornográfico sino en cualquier relación social. Para hacernos una idea de esta actividad como trabajo, que parte de la decisión y libre elección de las personas, citamos a una actriz porno, Jenna Jameson quien dice: “para la mayoría de las mujeres, la labor de una estrella porno no es una vocación, ni siquiera una opción. De todos modos, si tomas las decisiones acertadas y estableces tus límites, puede constituir un excelente medio de vida […] aunque sólo ver porno, puede parecerles desagradable

a algunas mujeres, el hecho es que es uno

de los pocos trabajos para mujeres, en los que una puede adquirir cierto status, mirar alrededor y sentirse en verdad poderosa, no solo en el entrono laboral, sino como un ser sexual” 3 Nos parece de total importancia citar la necesidad del autorespeto, concepto propuesto por Rawls en su teoría de la justicia. Según este autor, “La deliberación racional es, en sí misma, una actividad como cualquier otra, y la medida en que

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podemos dedicarnos a ella se haya sometida

a una decisión racional”. Esto significa que

lo que el individuo elija debe ser desde su

racionalidad, libre reflexión y deliberación. Pero, ¿Por qué hablar de autorespeto?, porque el autorespeto, al igual que la

identidad, es una construcción social que se

da también mediante el reconocimiento de los

otros y como actividad se da al considerarnos nosotros mismos como seres racionales que tomamos decisiones, siempre en un marco de respeto hacia lo que uno se auto-construye

de sí, y a partir del reconocimiento del otro. En todo caso, sostenemos que lo que se

tendría que discutir y legislar entonces, es la posibilidad de que tal decisión no sea tomada por razones económicas apremiantes. Es decir, abordar la incómoda complejidad de cómo el Estado debe legislar, para asegurar

la libertad de elección y expresión de las

personas. Creemos que esta perspectiva debería incluir a la educación para que nos

posibilite una libre y razonada deliberación; no se debería reducir la temática a una mirada simplista basada en la prohibición y censura. Es importante mencionar que el sometimiento, desde la visión marxista, no posee rasgos masculinos, sino que escapa a una cuestión de género, ya que la alienación del sujeto en el proceso productivo consiste en que los seres humanos todos-, en la realización de su trabajo asalariado se deshumanizan, se desposeen de sí mismos y

se transforman en cosa, en algo ajeno a ellos mismos.

La mirada conservadora y cristiana:

Para los conservadores la pornografía es

“prostitución de prostitución”, o una forma de degradación de la vida humana, como así lo establecelaconferenciaepiscopalcanadiense:

“cualquier representación con fines de placer

y de lucro de un comportamiento sexual

degradante o violento, sea real o simulado se considera pornografía […] aquello que explota o deshumaniza al sexo, tratando a

los seres humanos como a cosas y objetos sexuales” 4 Esta postura considera que existe una degradación de la persona humana. Otra postura,ladelaconferenciaepiscopal Argentina considera que la pornografía se trata de “manifestaciones que atentan contra el pudor y las buenas costumbres, distorsionando la sexualidad y exaltando su instinto de manera incontrolada.” 5 Es decir que la pornografía degrada la sexualidad. Lo que llama la atención es la separación del cuerpo en partes honestas y partes deshonestas. De esta manera, mostrar o exhibir partes deshonestas, significa lo mismo que mostrar lo pecaminoso, lo horrendo, lo vergonzoso, lo repugnante de nuestros cuerpos y es por eso que se establece la censura de estas partes consideradas degradantes en sí. Como se muestra con claridad, toda la moral sexual cristiana asume aspectos negativistas, represivos y de evidente exageración.

Cabe preguntarnos ¿Cómo determinan estas posturas qué es pornográfico y que no lo es? Y, ¿Cuáles zonas del cuerpo se consideran deshonestas y cuales no? Es decir, ¿Qué toman en cuenta a la hora de censurar? Russel al respecto nos ilumina “Sin duda son los convencionalismos los que determinan en cada grupo humano lo que se considera decente o indecente, pero el hecho de que exista universalmente uno u otro convencionalismo al respecto, evidencia que su origen está más allá de las convenciones.

En casi todas las sociedades la pornografía y el exhibicionismo son considerados delitos, excepto cuando, como ocurre frecuentemente, forman parte de las ceremonias religiosas”.

Y en los casos que no es considerado delito lo pornográfico es cuestionado desde prejuicios con los que cotidianamente juzgamos a nuestro alrededor. El problema de sobrevalorar lo pornográfico, sobre

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otras temáticas tanto o más graves que la degradación de la persona humana desde la sexualidad, es que todo el horror se concentra en los desordenes sexuales y en publicaciones obscenas como la pornografía

sin que ocurra lo mismo y de la misma forma, con excesos y abusos contra otros valores fundamentalísimos como la vida, la libertad

y la justicia. Estas posturas que están fundamentadas en el desprecio del cuerpo, y que su única

visión es la de censurar, prohibir, vigilar y castigar, basadas en el dualismo: lo bueno

y lo malo, lo anormal y lo normal, lo

honesto y deshonesto cuerpo y el alma, en definitiva, lo uno y lo otro, no hacen más

que imponen prejuicios sobre nuestras partes corporales, enseñándonos a rechazarnos y a despreciarnos, por ser lo que somos. Desde la visión dogmática conservadora, no se hace referencia a la educación sexual como medida que conduzca a que el sexo no

se convierta en algo denigrante y obsceno. Sería apropiado preguntarnos ¿Por qué no mejor, antes que prohibir, educar? “la pornografía puede ser perjudicial para los individuos que no han sido educados

sexualmente; no así para aquellos otros que han recibido una educación sexual suficiente

y adecuada. A esto la pornografía no tendrá que develarles ningún secreto ni misterio

sexual, ni les resultará dañina u ofensiva” 6 Russel considera a la moral sexual cristiana como perjudicial para el individuo

y para la sexualidad en todos sus aspectos.

Ya que el tabú contra la desnudez significa un obstáculo para una actitud decente en el terreno del sexo. Y la única forma o herramienta para evitar la indecencia es evitar el misterio.

Conclusión A nuestro entender, lo que tienen en común las posturas expuestas es coartar y

alienar al sujeto, prohibiendo y sometiéndolo

a una figura de “infante”. No solo no liberan

a la mujer de su condición de oprimida, sino

que las sumergen aún más en la diferencia quitándoles también su racionalidad. Las posturas de la prohibición como hemos

llamado a las alternativas que plantea tanto la postura feminista extremista como la conservadora y católica, cosifican aún más

a los sujetos, quitándoles la posibilidad

de elegir y deliberar, apropiándose de su razón, sujetándolos y subsumiéndolos a los mecanismos de control. “La franca pornografía, si fuera abierta y sin vergüenza, haría menos daño que cuando el secreto y la clandestinidad la vuelven interesante. Nueve décimos de la atracción se deben a los sentimientos indecentes respecto del sexo que los moralistas inculcan a los jóvenes; el décimo restante es fisiológico y existirá de un modo u otro, cualquiera sea la legislación” 7 . Nosotras compartimos la visión de Rawls del autorespeto y la búsqueda de la identidad por medio de la educación. Creemos que sólo desde el conocimiento y reconocimiento, desde la responsabilidad, pueden los sujetos

dejar de ser objetos. Solo la razón descosifica

a las personas, “las publicaciones franca e

indudablemente pornográficas harían muy poco daño si la educación fuera racional” 8 .

Es paradójico tener que hablar hoy en

día de la necesidad de una buena y completa educación en todos sus sentidos, cuando la realidad nos demuestra que estamos atravesados por los medios de comunicación,

y que por su masificación escapan a todo

tipo de formas de control. La desigualdad más preocupante es no tener las mismas posibilidades de acceso a la educación que facilite un pensamiento crítico y racional. “La pornografía puede ser perjudicial para los individuos que no han sido educados

sexualmente; no así para aquellos otros que han recibido una educación sexual suficiente

y adecuada. A estos la pornografía no tendrá

que develarles ningún secreto ni misterio sexual, ni les resultará dañina u ofensiva” 9

Por ejemplo uno de los aspectos que

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deberían ser considerados es que en el cine porno muchas de las prácticas que se muestran no son seguras. El empleo del preservativo es muy poco frecuente. Según los especialistas en esta industria, esto se debe a que es eso lo que demanda el público. Sin embargo (y tomando en cuenta la proliferación del porno), creemos que es necesario fomentar en la gente prácticas saludables y seguras. El uso del preservativo es vital para una vida sexual saludable. Es necesario educar en este sentido y transmitir la necesidad de tomar medidas para prevenir contagios (infecciones, VIH, hepatitis B, etc.) durante la actividad sexual. La gente puede disfrutar al mismo tiempo que actúa responsablemente. Tal como expresa Russel, creemos que no hay razones para ocultar la verdad. Desde niños poseemos una curiosidad respecto al sexo como por otras cuestiones, es necesario que las preguntas se contesten con sinceridad, satisfacer la curiosidad en materia de sexo al igual que la curiosidad por cualquier otro aspecto de la vida que nos lleve a hacernos preguntas, debe ser una tarea seria, llevada a cabo de manera espontánea y sin ocultamientos, de lo contrario estaríamos condicionando de por sí al sexo a ser una cuestión misteriosa e ignorada. “La curiosidad sexual, como la de cualquier otro tipo, desaparece gradualmente cuando se la satisface. Por lo tanto, el mejor camino, para impedir que la gente joven se obsesione con el sexo, es, con mucho decirles acerca del asunto tanto como quieran saber”10 Consideramos que la pornografía como práctica sexual, que hoy en día atraviesa todo límite impuesto, debe ser encarada de manera responsable. Es necesario realizar una crítica racional a las posturas que consideran a la información como fuente de mayores males. Nuestra pretensión en el presente trabajo, ha sido demostrar que la pornografía no es mala en sí misma, acentuando la necesidad de una información responsable respecto al tema, pues creemos indispensable reconocer

la

ignorancia

en

peligros”. 11

racionalidad

es

materia

de

los

sujetos.

la

fuente

lamentable,

es

sexual

Bibliografía:

toda

ignorancia

de

graves

”Si

• Simone de Beauvoir “El segundo sexo.

I Los hechos y los mitos”, Ediciones

Siglo Veinte, Buenos Aires, 1981.

• Patricia Britos “Dworkin: libertad de expresión y pornografía” en II jornadas de filosofía y ciencias políticas noviembre del 2002.

• Russel B. “la ética de la sexualidad” .Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996.

• Russel, B., “Matrimonio y moral”, Ed. Siglo XX Bs. As. 1983.

• Barazzutti, Luis: “humor erótico y pornografía” Ed. Guadalupe. Bs. As.

Año 1985.

• Patricia Kolesnicov, “Porno Cultura” en Revista de cultura Ñ fecha 4 de febrero del 2006, Ejemplar Nº 123, Pág. 6, 7, 8

y 9.

Notas:

Filósofo y político francés nacido en París el 8 de julio de 1921, argumenta que todavía estamos en un nivel prehistórico con respecto al espíritu humano y solo la Complejidad puede civilizar el conocimiento.

1 Simone de Beauvoir “El segundo sexo. I Los hechos

y los mitos”, Ediciones Siglo Veinte, Buenos Aires,

1981, pág 15

2 Patricia Britos “Dworkin: libertad de expresión y pornografía” en II jornadas de filosofía y ciencias políticas noviembre del 2002, pág 322.

3 Jenna Jameson Autobiografía “como hacer el amor igual que una estrella del porno”, Revista de cultura Ñ, Nº 123, año 2006, Pág. 8

4 Barazzutti, Luis: “humor erótico y pornografía” Ed. Guadalupe. Bs. As. Año 1985. Pág. 25

5 Ídem. Pág. 25.

6 Barazzutti, Luis: “Humor erótico y pornografía” Ed. Guadalupe. Bs. As. Año 1985. Pág. 45

7 Russel, B., “Matrimonio y moral”, Ed. Siglo XX Bs. As. 1983. Pág. 62 y 63

8 Russel, B., “Matrimonio y moral”, Ed. Siglo XX Bs. As. 1983. Pág. 63

9 Barazzutti, Luis: “humor erótico y pornografía” Ed. Guadalupe. Bs. As. Año 1985. Pág. 45

10 Russel, B., “Matrimonio y moral”, Ed. Siglo XX Bs. As. 1983. Pág. 58

11 Russel B. “la ética de la sexualidad” .Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996