26 / Alminar Febrero 1979

La influencia lingüística
portuguesa en Extremadura
Unamuno ha sido el literato español que ellas de forma reiterada. Dice el propio Una-
más ha a m a d o y m e j o r h a c o n o c i d o a P o r t u g a l . muno que fue Guerra Junqueiro el que despertó
«¿Qué tendrá Portugal - - s e p r e g u n t a b a - - para su interés por Portugal y sus cosas. Fueron
así a t r a e r m e ? C u a n t o m á s v o y a él m á s d e s e o también Teixeira de Pascoaes y otros amigos
volver.,, D o n M i g u e l f r e c u e n t a la t i e r r a p o r t u - portugueses. Y Salamanca, su tierra fronteriza
g u e s a y se e m p a p a d e su cultura a la q u e l l e g a a de adopción, debió de ser un factor determinan-
conocer como nadie. Y c o n f i e s a l l e v a r g r a b a - te. La lusofilia del gran pensador español, refle-
d o s l o s p e r s o n a j e s c a m i l e s c o s como los d e jada en sus escritos, especialmente en «Por
D i c k e n s , «a los q u e n o c e d e n e n n a d a » , según tierras de Portugal y de España», ha sido tema
él. Y dirá q u e en C o i m b r a p a s ó l o s d í a s m á s de un extenso libro de Julio García Morejón,
serenos y f e c u n d o s d e su v i d a . P o r t u g a l , s u s «Unamuno y Salamanca», publicado en 1946, y
t i e r r a s y s u s g e n t e s s e a d e n t r a n e n el corazón una segunda edición en 1971.
del v a s c o , en el a l m a d e l poeta que a l u d i r á a

Por EDUARDO BARAJAS

Aunque no con la intensidad de rancia en una paradógica razón di- Tombo o las descripciones porme-
Unamuno, no han faltado los litera- recta como tantas veces! Todavía norizadas de Fernan Lopes, el
tos extremeños atraidos por Portu- hoy podemos preguntamos como Conde de Ericeira o de Aires Varela.
gal. El más representativo, Diego Eugenio D'Ors, pero con mucha Nadie que estudie lingüística-
Sánchez de Badajoz, tiene una obra mayor extrañeza porqué estamos mente nuestra región puede pres-
influenciada por Gil Vicente con un aquí, en Extremadura, vecinísima cindir de los trabajos de J. Leite de
léxico pródigo en lusismos. Tam- de Portugal, y estamos ahora, en V a s c o n c e l o s s o b r e Etnografía,
bién está presente Portugal en el 1979, con todo lo que ello significa. Onomástica o Lingüística, apareci-
curioso poeta Adolfo Vargas. Y pa- dos muchos de ellos, como sus
labras portuguesas pueden ras- ¿Cómo de tierra tan próxima y
de psicología tan hermana, de len- «Dialectos Alentejanos- (donde es-
trearse en el líbro «De cosas extre- tudia el habla de Alandroal, Barran-
meñas y algo m á s » . de Javier San- gua y literatura tan asequible lo po-
demos ignorar casi todo?» Porque, cos, Olivenza, etc.) en la «Revista
cho. Estos dos últimos aspectos se Lusitana,,, ni de los de Pombinho
observan en la obra del poeta Fran- en verdad, conocemos muy poco
de nuestros vecinos. La falta de es- Junio, Serra Frazao, Gomes Fra-
cisco Rodríguez Perera, de madre dinho, Gomes Pereira, en la misma
portuguesa, buen conocedor del tima, generalizada, se proyecta en
el campo de la investigación sobre Revista, ni tampoco los de A. T. Pi-
pais vecino y de su cultura, que res, Agostinho Fortes, Capela e Sil-
mantuvo contactos personales y la- tierras, gentes y hechos que tienen
tanto en común. Y no es extraño va, Manuel Delgado o Carvalho
zos de amistad con poetas de Alen- Costa. Un lingüista estudioso del
tejo quienes colaboraron en la re- encontrar hombres de una cierta
Cultura que, con enfoque ridículo y habla o del léxico extremeño no
vista «Alor», que Perera dirigía. debe ignorar los estudios del doc-
Trabajó éste por el acercamiento de rastrero, sólo ven lo que nos separa
y no lo que nos une. ¿Es la ignoran- tor Paiva Boleo, de la Universidad
ambas regiones vecinas. De ahí que de Coimbra, ni los resultados obte-
el diario «Comercio» de Oporto le cia o el perjudicial desdén o son
ambas cosas lo que nos ímpide nidos en su Inquérito Lingüistico, ni
calificara de « incansavel obreiro da las tesis doctorales dirigidas por él
aproximacao entre os dos paises». acercarnos a Portugal, a la cultura
portuguesa y conocerlas mejor? en dicha Universidad ni, por su-
Asimismo, en Enrique Segura Ota- puesto, las leídas en la Facultad de
ño, navarro de nacimiento pero ex- Nosotros no podemos ignorar las Románicas de Lisboa (1).
tremeño por vocación y ded icación, interrelaciones que existen entre
hay cierta curiosidad e interés por ambos pueblos, entre sus culturas. Existen apatía y desinterés, hijas La Historia nos muestra una ex-
Portugal y su literatura. En Don En- Y debemos saber que la Historia de quizá de la ignorancia, por la inves- tensa zona a ambos lados de la
rique, que escribió una biografía de Extremadura, en particular la de de- tigación de la influencia portu- frontera que fue reducto de los mo-
Eca de Queiroz, debió de influir Ba- terminados pueblos extremeños, guesa en nuestras hablas, lo que zárabes y que en el siglo XI, desde la
dajoz, en la misma frontera, como no puede hacerse con seriedad sin explica la escasez de estudios so- d e s e m b o c a d u r a del M o n d e g o
Salamanca en Unanumo. recurrir a fuentes o archivos portu- bre el tema (2). El de Gregorio Sal- hasta Beja pertenecía al reino moro
Recientemente un grupo de inte- gueses, ya porque nuestros cronis- vador, «Lusismos», en la Enciclo- de los Aftásidas de Badajoz. Ello
lectuales extremeños, entre los que tas o historiadores han tratado el pedia Lingüística Hispánica, com- explica la evolución de ciertos to-
destaco a mi dilecto amigo, el pro- tema a grandes rasgos, o de manera prende 22 páginas y de éstas de las pónimos y los numerosos arabis-
fesor Juan García Gutiérrez, se inte- insuficiente o superficial, o senci- dos que emplean para hablar de los mos comunes al extremeño y alen-
resa por la cultura del pais vecino y llamente, porque no han dicho na- portuguesismos dialectales, dedica tejano y desconocidos o inusuales
por su promoción, y trabaja para da, ya también, porque existen no tres líneas a los extremeños (3): Y, en las restantes regiones de ambos
estrechar los lazos entre Extrema- pocos documentos en portugués sin embargo, la influencia del por- países. Hecho importante por sus
dura y Alentejo. Y es que Portugal, de importancia capital para noso- tugués en las hablas extremeñas es repercusiones y resultado fue ta
tan próxima, tan cercana, sigue es- tros, como pueden ser los conteni- tan notoria y notable como desco- guerra de Restauración, iniciada en
tando ignorada. ¡Cercanía e igno- dos en las Gavetas da Torre do nocida y poco estudiada. diciembre de 1640. Durante los tres
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entonces artesanos de los oficios contrabando, etc., originan un gran Un lusismo puede identificarse
más diversos (albañiles, herreros, intercambio lingüístico. por su formal por su significado y
zapateros, carpinteros...), agricul- La inmigración portuguesa, tan por su distribución geográfica. A
tores, vaqueros, pastores, trabaja- importante después de la guerra de veces la forma puede conducir a
dores o malteses que dejan sus hue- Restauración, no ha cesado nunca apreciaciones erróneas como en
llas en el vocabulario de las respec- (6). Los matrimonios mixtos se han prestiño que, aunque lo parezca, no
tivas profesiones. efectuado desde muy antiguo. La es palabra portuguesa.
La Geografía nos enseña las se- regla general ha sido el casamiento En cambio, en gallo, «gajo de na-
mejanzas entre estas dos regiones de un mozo portugués con una jo- ranja», tenemos un préstamo se-
fronterizas Alentejo y Extremadura, ven española, quizás porque, como mántico. Existen determinadas pa-
semejanzas que se ven beneficia- decía Unamuno, «en España se labras consideradas como portu-
das por los contactos habituales o cree que los portugueses tienen guesismos que no son sino voces
periódicos. Varios de nuestros buen tipo, pero las portuguesas prerromanas o arabismos comunes
pueblos están casi emparejados no», con lo cual no estaba de al español y portugués. Charneca
con otros portugueses de los que acuerdo ni Lord Byron ni el mismí- puede ser un ejemplo de las prime-
apenas les separan unos kilómetros simo don Miguel ni tampoco lo es- ras.
y con los que mantienen más rela- tán - - p i e n s o yo-- muchos badajo- Son índice de portuguesismo: 1)
ciones socio - económicas que las censes de ambos sexos. Las ferias y la conservación de la f latina, como
que puedan tener con pueblos de la romerías han dado lugar a frecuen- en refugo «desperdicio, deshe-
misma provincia, más distantes en- tes contactos. Sorprende la afluen- cho», ficar «quedar, morir»; 2) Man-
tre si. Piénsese en la comunicación cia de portugueses en la feria de tenimiento de ll donde el caste-
constante entre Elvas y Badajoz o San Juan y en la romería de Bótoa, llano tiene j, como en Carballa (del
entre Morón o Reguengos de Mon- en Badajoz, así como en la romería latín carbalium) que ha dado el cas-
tarás y Villanueva del Fresno y, de San Ginés, en Villanueva del tellano Carbajo (ambos nombres
aunque menos, entre Valencia del Fresno, d o n d e actúa siempre, están representados en la toponi-
Mombuey y Amareleja, San Vicente como en su feria de agosto, una mia menor de Villanueva del Fres-
o Valencia de Alcántara y Marvao o banda de música portuguesa. Y no co); 3) Reducción de - N N - a - N -
Portalegre. se pueden dejar de mencionar los como en cabana «cabaña»; 4) La no
veraneos en Figueira da Foz, Setu- diptongación de e y o tónicas, pro-
En toda esta zona, salvo en Oli- b a l o Sesimbra y los baños en Gua- venientes de ae, e y ô latinas, como
venza y sus aldeas y en La Codosera diana, verdadera playa de las clases en ferramenta «herramienta» y
no puede hablarse de verdadero bi- pueblerinas menos pudientes. Abrilongo, hidrónimo de La Codo-
lingüismo (5). Un bilingüismo efec- sera; 5) Persistencia de la e de la
tivo, es decir, el que permite que el Pero el más fértil motivo para el terminación - ellu, como en cotu-
hablante emplee alternativamente acercamiento de nuestros pueblos velo «cotubillo» y gurumelo «seta
ambas lenguas, apenas si existe. ha sido el comercio activo. Los comestible» (pg. cogumelo).
Hay, sí, un bilingüismo potencial cambios comerciales son autoriza- M u c h o s p o r t u g u e s i s m o s han
que lleva a comprender la lengua de dos por el Tratado de Badajoz adaptado su fonética a la del caste-
las poblaciones vecinas, a reprodu- (1267), entre Alfonso X de Castilla y llano y la identificación se hace me-
cir sucesos o diálogos en una «mis- Alfonso III de Portugal, primero de nos fácil sobre todo cuando se trata
tura» de portugués y español o a los fronterizos que se conocen. de un dialectal portugués no reco-
conocer un sistema de correspon- «Otorgamos comunalmente que gido.
dencias Iéxicas en ambos idiomas. pan e vino e todas las otras vendas Hay lusismos propios de nuestra
Un conocimiento, en suma, lleno de corran de regno a regno» (7). Un provincia y otros comunes con las
interferencias --explicables, por lo acuerdo que continúa vigente en la de Zamora, Salamanca, Huelva, ga-
demás, en todo contacto de las len- práctica. Badajoz sostiene con El- llegas o canarias. Abundan más,
g u a s - - , que denotan expresiones vas y otros pueblos de Alentejo o de como es obvio, en los pueblos ra-
como «Amarelo y con ojeras», la Extremadura portuguesa un im- yanos o próximos a la raya pero
«Mucho pan hay en Castela más portante intercambio comercial, también se localizan en el interior,
tenlo quien lo ten» o «A mí ni fu ni fa perceptible por el mismo hombre introducidos por segadores, pare-
ni carallo en Portugal». de la calle cualquier día de la se- deros u otros trabajadores portu-
mana pero en especial los viernes y gueses.
La demarcación lineal de las fron-
sábados. Aquí vienen a comprar los Tal ocurre con cañafote (pg. ga-
teras es creación relativamente re-
más variados productos desde los fanhoto) con gran variedad de aló-
ciente del derecho internacional.
alimenticios o del vestido hasta los fonos y alomorfos, incorporados ya
Antiguamente las fronteras eran
farmacéuticos y a verse con médi-
vastas extensiones despobladas a al folklore en la copla San din galan
cos especialistas y hasta a jugar a din, que se cantaba en las matanzas
través de las cuales oscilaba la divi-
las quinielas. de Villanueva del Fresno y a la que
soria, convertida en ocasiones en
zona de discordia. A ello alude el La influencia lingüística portu- pertenece la siguiente estrofa:
nombre de contiendas o reyertas guesa se proyecta en el léxico, en la Yo he visto una rana en cueros
que se les dio y que subsiste todavía fonética, en la onomástica, perso- y un c a ñ a f o t e en camisa;
años siguen los portugueses, con- en la toponimia menor de los pue- nal y en la toponimia. Hay présta- un perro b a i l a n d o un tango
quistan varios de nuestros pueblos blos rayanos. Hasta 1936 los con- mos privativos de un solo pueblo, y un gato muerto de risa.
y los reducen al silencio y a la ruina, tactos fueron más frecuentes. A como es el caso de «pata», nombre
a la soledad y al abandono hasta En la misma línea de la que se
partir de este año y hasta 1939 se que se da en Villanueva del Fresno
1668 o después (4) en que comien- canta en San Bento de Mato (Apud
cerró la frontera y se puso guardia al juego que en los demás pueblos
zan a regresar los que se habían Inquérito Lingüístico Boleo), que
que, aunque no impidió el paso to- de la provincia recibe la denomina-
ido, o sus hijos o sus nietos que no es más que una variante de la
tal, si lo redujo bastante. Pero, con ción de picota, toña, brindola, bi-
repueblan y reconstruyen, trabajo- permiso o sin él, los contactos con- Ilarda, mocho, palo y mocho, etc. número 456 del Cancioneiro Popu-
samente, lo destruido. Pero la re- Pata es un alentejanismo, usado en lar do Baixo Alentejo, de Manuel
tinuan. Y en esta comunicación en-
población se efectúa también con tre localidades geográficamente Elvas y Monzarás, que no registran Delgado (Rey. de Portugal, XVII, p.
gentes que proceden del sur de la 54)
muy próximas radican muchas de la los diccionarios portugueses más
provincia y con gran cantidad de causas de la penetración lingüística corrientes, aunque si los libros de Ej'a vi uma pulga a leer
portugueses que, como dice Duarte del portugués. Los inmigrantes, los Manuel Delgado y Silva Picao. Alvar e um piolho a a n d a r a escola
Nunes de Leao, «Consigo levaron viajes, los matrimonios, el comer- llama a estos portuguesismos oca- nas a s a s d u m a formiga
sus lingua». cio, las ferias, las romerías, las ca- sionales y aclimatados a los que se un g a f a n h o t o a tocar la viola.
En nuestros pueblos se instalan cerías y batidas contra los lobos, el hablan en tres o más pueblos. ( C o n t i n u a en la s i g u i e n t e )
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(Viene de la anterior) Coimbra, 1975, 169 pp., con 32 mapas.
MATIAS, Maria de Fátima de Rezende
Encontramos préstamos en to- de Fernandes: -Bilinguismo e nivei so-
das las campos: ciolingüisticos numa regiao luso - es-
panhola (concelhos de Alandral, Campo
- - Cuerpo humano; enfermeda- Maior, Elvas e Olivenca).Coimbra, 1974,
des, defectos o cualidades, etcéte- 11 más 402 pp., policopiadas.
ra: Cambalearse «tambalearse», PAULINO, María de Lourdes Semedo:
empertigarse «hincharse de co- Arronches (con«. de Distr. de Portale-
mer», maltés «holgazån», cañoto gre):
«zurdo», «engurrubiñarse arru- Estudo da linguagem e etnografía.
garse», entumirse por el frío, fastío Lisboa, 1959, XIV, más 331 pp., un mapa,
«hastio», empije «mancha blanca dibujos y fotografías.
en la cara» (2) WEBER DE KURLAT, F.: Portu-
- - A l i m e n t o s ; repostería, cocina, guesismos en el teatro del siglo XVI. Los
portuguesismos en Diego Sánchez de
etcétera: fariñera «especie de mor- Badajoz. Rey. Filología, XII, B. Aires,
cilla», sorda «clase de sopa», bo- 1970, pp. 349, 359.
rracho «dulce de sartén», papancia MARTINEZ MARTINEZ, M : El enclave
«comilona, comida». de Olivenza, su historia y su habla,
- - Juegos: Pata «tala», bolindres Tesis doctoral. Granada, 1974.
(Interesa consultar por su importan-
«canicas», cabra ciega «gallinita cia, los trabajos de J. Pérez Vidal sobre
ciega». los portuguesismos en Canarias y el de
Prendas de vestir: gabinardo M. Alvar sobre los andaluces, sin olvidar
«abrigo largo» casaco «prenda el de Sa de Nogueira =Palabras castella-
nas de origen portugués». Lisboa, 1948.)
corta de abrigo», botifarras «botas
grandes y mal hechas», farrapo (3) «Los extremeños juera «harnero
«harapo». (pg. joeira), agujero «rollo de madera
destinado a la construcción». (pg. aguiei-
Agricultura: Cangallas «angari- ro) y buraco, los comunes a toda fronte-
llas-, curela «faja de tierra cultiva- ra, techar «cerrar» y fechadura «cerra-
ble», casullo «cascarilla del trigo», dura».
juera «criba,,, pargaña «arista de (4) Los libros parroquiales de pue-
las espigas de cereales». blos fronterizos, y algunos no tan fronte-
- - Vegetales: Bamburro «hierba
rizos, se interrumpen en 1641 o siguien-
tes hasta después de 1668. En Cheles las
dañina», bamburral «abundancia ocho primeras partidas del libro de De-
de bamburro» fradiño «variedad de funciones, redactadas en 1676, están en
judía», g u r u m e l o «seta», baga portugués y firmadas por el cura Joao
«vaína de ciertos frutos» bago Ferreyra. Un padrón vecindario de Villa-
«grano». nueva del Fresno, del año 1694, está pla-
gado de nombres, apellidos y apodos
--Ganadería: picarda «cabra con portugueses. Y algo parecído, no tanto,
pintas blancas», rencollo «renco- cabe decir de Valencia del Mombuey,
jo», engorda, «matanza», «piara de Oliva de la Frontera y Zahinos.
cerdos gordos». cabana «cobertizo (5) Es lástima que estos pueblos
de vacas» pierdan el habla portuguesa, que me-
- - A n i m a l e s : arbela «chiribia», nosprecien esa especie de privilegio.
biñoca o miñoca «lombriz», pinta- Porque, aparte de lo positivo de todo bi-
silbo «pinzón- rola y ruta «tórtola,,, lingüismo en cualquier humano, es muy
importante para nosotros los españoles
vaca lora «abadejo», cartacho ,,ta- con uno de los sistemas fonológicos más
rabilla común,,, popa «abubilla», simples de Europa, disponer de la ri-
cotupia «cogujada». queza de fonemas del portugués que po-
--Utensilíos domesticos o arte- sibilita un mejor y más rápido aprendi-
sanos: troya ,,llana de albañil,, pio- zaje de las lenguas extranjeras. Algo de-
Ilos «puntitas finas para los zapa- bería hacerse en esos pueblos, ahora
tos», brochas «ta«huelas-, bacía que el hablar de portugués no tiene otras
connotaciones, sobre todo en Olivenza,
«palangana», tarro ,,vasija», «espe- que tas estrictamente lingüísticas o so-
cie de fiambrera de corcha», em- llidos como Coello, Faria, Figueire- NOTAS: ciolinguísticas.
bucle ,,embudo», alfusa «cántaro do, Fraire, Almeida, Barreto; y apo- (1) BATISTA, Cándida Saudade Costa:
pequeño con un asa», cucharro dos como Cutuvio, Pego, Caco, «O talar da Es«usa (con«. de Marvao, (6) Antes de la guerra civil la clase
Cartacho, Rulo, Cágado, Vitén, Za- distr, de Portalegre). Lisboa, 1967, XI rural de Algarve y Alentejo venía a Ex-
«vasija para beber o lavar». tremadura para participar en la siega u
farito; y en Toponimia: Alandros, más 403 pp. 2 mapas, dibujos y fotogra-
Son portuguesas las expresio- fías. otras faenas agrícolas. Yo he hablado en
Carballa, Cutelo, Falcón, Moliñola, Santa Marta con gente que segó al lado
nes: No parar en ramo verde «no Monte, Novo, Monte blanco, Monti- BOLEO, Manuel de Paiva: O estudo
tener sosiego» Tapar buracos «pa- de estos hombres. Gente hay en Badajoz
Ilón (Mantillón en la pronunciación das relacoes do portugués e do espanhol que recuerda haber visto en su estación
gar deudas», en el pino la calor na Europa e na América e influencia des- de ferrocarril «cuadrillas de segadores-
actual), Piñero, Pombiño, Ratiña, tas lenguas en territorios de Africa e de
«cuando más calor hace» Y los re- Ventiño... para faenar en la fértil tierra de Barros.
franes «gallina pedres ni lo prestes Asta (in Estudos de Linguistica Portu- Cf. Carminda Cavaco: Migracoes ínter-
ni la dés» y «cuando canta la rula la Sería muy positivo una investiga- guesa e Románica y Coimbra 1975, pp. nacionais de trabalhadores do Sota-
ción de las relaciones entre Extre- 353-398). vento do Algarve. in Finisterra, Reviste
cabra recula».
madura y Alentejo y de los contac- DELGADO, Maria Carolina Saramago: Port. de Geografía, Lisboa, Vol. VI, n. 11,
Y, como es normal en las breas «O talar de Baleizao (con«. e distri de
tos y ósmosis entre las poblaciones 1971, pp. 41-83; Mariano FEIO: «Le Bes
fronterizas, no escasean las conta- Beja). Lisboa, 1970. X/li MÁS 415 pp. un Alentejo et l'Algarve Lisbonne, 1949, pp.
minaciones, como churumbela (de de ambas regiones todo lo cual faci-
mapa y fotografias. 111-113, y MAIA, Clarinda de Azevedo:
churubia y arbela) y enzinera (de litaría el conocimiento de las afini- Os falares do Algarve, Coimbra, 1975,
CARREIRO, Marta Eduarda Ventura:
encina y azinheira). dades lexicales, así c o m o el de la Monografía Lingüística de Nisa (distr. de p 92.
distribución geográfica de los vo- Portalegre). Lísboa, 1948, XII más 336
En la Onomástica personal exis- cablos y su d a t a c i ó n . (7) Centro de Estudios Ultramarinos:
pp., un mapa, dibujos y fotografías As Gavetas da Torre do Tombo, vol. VIII,
ten nombres como Beatriz. Catrina, MALA, Clarinda de Azevedo: Os falares Gaveta XVIII, Macos 1-6), Lisboa, 1970,
Domindos, Mariquiña. Ventus; ape- EDUARDO BARAJAS do Algarve (Innovacao e conservacao), pp. 302-304.

MTM - Paseo Virtual por Extremadura - http://www.iespana.es/paseovirtual

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